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ESTUDIO DE LA FUNCIÓN RENAL

Los riñ ones realizan mú ltiples funciones, por lo que es importante realizar pruebas de
laboratorio que nos permitan evaluar rá pida y fá cilmente su funcionamiento
Entre las diversas funciones de los riñones se encuentran: 
Regulació n del volumen corporal 
Composició n del líquido extracelular y equilibrio á cido-bá sico 
Eliminació n de productos de desecho 
Síntesis de hormonas 
Equilibrio hidroelectrolítico 
Formació n de orina
Para su estudio, se dispone de las pruebas de funcionamiento renal:
Examen fisicoquímico de orina
Examen del sedimento urinario
Creatinina y urea séricas 
Depuració n de creatinina 
Proteinuria 
Electrolitos urinarios
Una evaluació n satisfactoria de la funció n renal se obtiene, entre otros
procedimientos, con la medició n de la creatinina sérica y con un cuidadoso examen
general de orina.
Los valores de creatinina, de urea y de la tasa de filtració n glomerular, no só lo pueden
reflejar una alteració n, sino también la ausencia de enfermedad. Cuando existe dañ o
renal, éste casi siempre se refleja en un incremento tanto de la urea como de la
creatinina, aunque esta ú ltima parece ser el mejor indicador.

Padecimientos que incrementan los valores de creatinina:     


• Insuficiencia renal aguda 
• Deshidratació n
• Acromegalia 
• Nefritis cró nica
• Enfermedades musculares
        o Obstrucció n postrenal
Padecimientos que incrementan los valores de urea:
• Insuficiencia cardiaca congestiva
• Insuficiencia renal aguda 
• Infarto agudo del miocardio
• Estrés 
• Ingesta abundante de proteínas 
• Sangrado de tubo digestivo
EXAMEN DE ORINA
El examen de orina es imprescindible, ya que con frecuencia un padecimiento renal es
detectado inicialmente por el uroaná lisis. En el adulto normal cerca de 1200 mL de
sangre circulan por los riñ ones cada minuto, lo que corresponde a casi 25 % del gasto
cardiaco. El glomérulo recibe este flujo sanguíneo a través de las arteriolas aferentes y
una vez obtenido el ultra filtrado éste pasa al espacio de Bowman y de allí hacia los
tú bulos renales donde se lleva acabo la reabsorció n, que se caracteriza por ser
altamente selectiva, pues sustancias como la glucosa y los aminoá cidos son
reabsorbidos casi totalmente y só lo se elimina un pequeñ o porcentaje del
ultrafiltrado. La diuresis es un mecanismo por medio del cual se eliminan las
substancias nocivas, tanto de producció n interna como externa.
Para el aná lisis de la orina se prefiere la primera orina matutina, pues se considera
que es representativa para efectuar este estudio. Sin embargo, es requisito colectar
orina de 24 horas para las determinaciones cuantitativas de ciertos componentes
urinarios.
Color
El color y el aspecto, junto con el olor, son los caracteres que inicialmente se perciben
al iniciar un examen de orina. La orina normal tiene un color que varía desde el
amarillo pá lido al á mbar, con variaciones en su intensidad segú n el estado de
hidratació n del sujeto. El color está determinado por los pigmento s que contiene,
principalmente por los pigmentos biliares y el urobilinó geno. En la insuficiencia renal
la orina presenta un color amarillo pá lido, independientemente del volumen. Las
principales alteraciones se deben a la presencia de sangre y de hemoglobina libre, las
que le confieren un color rojizo. Los pigmentos y sales biliares, le imprimen un color
amarillo-café, segú n la intensidad, el cual se observa principalmente en las
enfermedades hepá ticas. En la porfiria, la orina puede adquirir un color café-rojizo.
Numerosos medicamentos y ciertos alimentos pueden alterar el color de la orina.
Tabla 1-3. Cambios en el color de la orina.
Color pálido Orina diluida. Oscuro: Fosfatos, uratos, oxalatos, leucocituria,
bacteriuria, contaminació n fecal, leucocituria, lipiduria y quiluria.

Color rojizo Hemoglobina, eritrocituria, mioglobinuria, porfiria, contaminació n


menstrual. Algunos alimentos cntienen pigments que se eliminan
por la orina embutidos, betabel, etc.

Café negruzco Metahemoglobina, á cido homogentísico y melanina

Amarillo Orina concentrada, presencia de bilirrubina y algunos medicamentos


naranja como la furazolidona.

Amarillo Presencia de bilirrubina-biliverdina.


verdoso

Blanquecino Leucocituria, lipiduria y quiluria.


Olor
La alteració n del olor característico está determinada por la contaminació n de la orina
con gérmenes del género Proteus, que hidrolizan la urea, dando lugar a la formació n
de amoniaco, que le imprime un olor desagradable, así como por otras causas como
son:
•    Olor amoniacal: Infecció n urinaria
•    Olor a calabaza cocida: Tirosinemia tipo 1
•    Olor rancio: Fenilcetonuria 
•    Olor a jarabe de arce: Enfermedad de jarabe de arce 
•    Olor a pies sudados: Aciduria glutá rica tipo 1 
•    Olor a pescado: Trimetilaminuria
•    Olor a manzanas: Cetosis
Volumen Urinario
El volumen urinario en condiciones normales só lo se ve influido por la ingesta de
agua. El adulto puede orinar entre 600 a 2000 ml por día. Los niñ os pueden excretar 3
o 4 veces má s orina por kilogramo de peso. El volumen mínimo requerido para que el
riñ ó n excrete los productos normales del metabolismo es de 500 ml. En estas
condiciones la orina adquiere la osmolaridad má xima que el riñ ó n es capaz de
producir. Existen varias patologías que pueden alterar este volumen excretado, como
es el caso de la diabetes insípida, en donde la cantidad perdida puede llegar hasta 15
litros por día. La diuresis osmó tica es otro ejemplo de pérdida excesiva de orina. En
situaciones opuestas, con disminució n en la producció n urinaria, los valores pueden
estar cercanos a 500 ml en 24 horas, lo que puede deberse a la disminució n del
volumen plasmá tico efectivo, deprivació n hídrica, insuficiencia renal aguda u
obstrucció n del sistema urinario, entre otras causas.
Densidad Urinaria
Normalmente experimenta amplias variaciones comprendidas entre 1015 y 1030,
siempre en relació n inversa al volumen y está determinada por la relació n entre el
agua y los solutos. Aumenta en estados de deshidratació n, dietas ricas en proteínas,
diabetes mellitus y en la utilizació n de medios de contraste yodados. La densidad
urinaria se encuentra disminuida en ingesta excesiva de agua, diabetes insípida y
dietas pobres en proteínas. Algunos electrolitos como el sodio, el cloro, la urea, los
sulfatos y los fosfatos, contribuyen de manera importante a la densidad urinaria.
Acidez Iónica (Ph)
Tanto los riñ ones como los pulmones trabajan de manera coordinada para mantener
un equilibrio á cido-bá sico en todos los líquidos corporales y esto se lleva acabo a
través de la pérdida de dió xido de carbono por los pulmones y la generació n de iones
de amonio y de bicarbonato en los riñ ones. Es importante su determinació n en
muestras de orina recién emitidas, ya que la contaminació n o el desarrollo
bacteriano pueden alcalinizarlas. Habitualmente el pH es á cido entre 4.8 y 6.0,
pudiendo ser má s alcalino cuando se ingieren radicales bá sicos. En la uremia el riñ ó n
es incapaz de compensarlo, permitiendo la fuga de iones bá sicos, principalmente de
sodio.
Algunas causas que puedan alterar el pH:
Disminución del pH: Acidosis metabó lica, dietas ricas en proteínas, cetoacidosis,
diabética y alcalosis hipocalémica.
Aumento del pH: Ingesta de bicarbonato, ingesta de acetozolamida, neomicina,
kanamicina y dietas ricas en cítricos.
Proteinuria
Normalmente no deben ser excretados má s de 150 mg de proteína en 24 horas. La
presencia de proteínas en la orina se debe a un aumento de la permeabilidad
glomerular, y a una alteració n de la reabsorció n tubular, o a una combinació n de
ambos. Para la determinació n cualitativa es suficiente una muestra recogida al azar,
aunque es recomendable emplear la primera muestra matutina, pues la ingestió n de
líquidos puede modificar estos valores. Aproximadamente una tercera parte de la
proteína excretada es albú mina y el resto corresponde a otras proteínas, como las
globulinas alfa, beta y gama, enzimas y proteínas de las células epiteliales. En casos
muy precisos, la electroforesis e inmunoelectroforesis de las proteínas urinarias son
ú tiles para identificar los patrones de excreció n, como los que se encuentran en las
gamopatías monoclonales. El aná lisis de estas proteínas aporta no só lo informació n
sobre el diagnó stico sino también sobre el pronó stico, pues en proteinurias no
selectivas, con proteínas de bajo peso molecular, las alteraciones histoló gicas son
discretas y el pronó stico favorable. Las proteinurias selectivas, contrariamente,
denotan mayor dañ o glomerular y tienen un pronó stico desfavorable. Existe un
importante nú mero de patologías que determinan proteinuria. De acuerdo con la
cantidad de orina excretada, la proteinuria puede clasificarse en:
• Grave: mayor de 4 gr/día 
• Moderada: entre 1 y 4 gr/día 
• Leve: menos de 1 gr/día

Entidades clínicas que presentan proteinuria:


• Glomerulonefritis
• Hipertensió n maligna
• Enfermedad poliquística renal 
• Lupus eritematoso generalizado 
• Síndrome nefró tico 
• Intoxicació n con mercurio, fenol u opiá ceos 
• Obstrucció n cró nica del sistema urinario
• Trombosis de la vena renal 
• Fiebre 
• Diabetes mellitus
La proteína de Bence-Jones está integrada por cadenas ligeras de inmunoglobulinas.
Su identificació n es ú til en el diagnó stico de las gamopatías monoclonales (mielomas,
macroglobulinemias, amiloidosis, linfoma, leucemia y sarcoma. La microglobulina
Beta2 es un péptido asociado a las membranas celulares; tiene relació n estructural
con las inmunoglobulinas. Se encuentra elevada en procesos inflamatorios y en la
leucemia linfá tica cró nica activa y es ú til para diferenciar una patología tubular de una
glomerular. En esta ú ltima aparece disminuida en el suero y está aumentada en la
orina en el caso de dañ o tubular.
Glucosuria
La presencia de cantidades detectables de glucosa aparece cuando los valores de la
glucosa en sangre superan la capacidad de reabsorció n tubular. Esto se suele
presentar cuando las cifras de glucosa sérica se encuentran por arriba de 180 mg/dl.
La presencia de glucosuria sin hiperglicemia se asocia con una disfunció n renal, en
donde la capacidad de absorció n está disminuida. Esto se observa en diabetes
mellitus, acromegalia, síndrome de Cushing, tumores pancreá ticos y feocromocitoma.
Cetonas
Cuando existe algú n defecto en la utilizació n de los carbohidratos de la dieta, el
organismo suele recurrir al metabolismo de los á cidos grasos. Los cuerpos cetó nicos
derivados de este metabolismo son la acetona, el á cido acético y el hidroxibutirato. La
presencia de cetonas se asocia con diabetes mellitus descontrolada. Sin embargo, no
só lo en esta patoló gica se pueden encontrar, pues también se observan en los estados
febriles y tó xicos acompañ ados de vó mito y diarrea, así como en el ayuno prolongado.
Miogloblnuria
Indica la presencia de mioglobina en orina, proteína que es liberada de las células
musculares en situaciones patoló gicas, como en las distrofias, en los traumatismo s y
en la hipertermia maligna. Su presencia otorga un color rojizo a la orina.
Hemosiderinuria
La hemoglobina libre es filtrada libremente a nivel renal y puede ser reabsorbida
posteriormente por las células tubulares, donde es catabolizada a hemosiderina y
ferritina. En casos de hemó lisis aguda suele presentarse hemoglobinuria y
secundariamente hemosiderinuria. También se presenta en la siderosis renal y en la
hemocromatosis
* Fundamentos de Interpretación Clínica de los Exámenes de Laboratorio. Ed.
Panamericana, México
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