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Gallagher-Apunte Gaby

Fernando Noailles, el “susurrador” argentino actualmente instalado en España

Realismo sucio

Las historias que nos cuenta el realismo sucio prescinden del exceso de adjetivos, de situaciones
imaginarias y de grandes historias. Como su propio nombre indica, las historias están centradas en
la simple y sucia realidad cotidiana que nos rodea. Las vidas mediocres, sucias y grises de sus
protagonistas bien se identificaron con cientos de lectores que lanzaron al éxito a escritores como
Charles Bukowski, Raymon Carver o Richard Ford.

Las obras del realismo sucio hablan de la vida común y traslada al lector a escenas de cotidianidad
con un uso del lenguaje muy directo y llano. Tanto es así, que las escenas sexuales se tornan
crudas y carentes de tensión sexual y son descritas con un lenguaje siempre directo y conciso.

De igual forma, los protagonistas de estas historias son los ANTI HÉROES, una figura fundamental
en la literatura norteamericana y que el realismo sucio describe como personajes ausentes,
perdidos en la sociedad, desesperados y rutinarios. Pero quizá, si hablamos de en términos de
éxitos y fracasos, los anti héroes se tornan representantes del fracaso del estilo de vida americano.

Son representantes del realismo sucio, entre otros, los narradores estadounidenses:
 John Fante (1909-1983)
 Charles Bukowski (1920-1994)
 Raymond Carver (1938-1988)
 Richard Ford (1944)
 Tobias Wolff (1945)

Suele adscribirse asimismo a este movimiento una variante en los países de habla hispana,
representada por:

 Los cubanos: Pedro Juan Gutiérrez (1950); Fernando Velázquez Medina (1951); y Zoé
Valdés (1959).
 El chileno Marcelo Lillo (1957).
 El ecuatoriano Pablo Palacio (1906-1947).
 El venezolano Argenis Rodríguez (1935-2002).
 El mexicano Adolfo Vergara Trujillo (1975).
 Los españoles Karmelo C. Iribarren (1959); Roger Wolfe (1962); Héctor Álvarez (1978); y
Juan M. Velázquez (1964).7
 El boliviano Víctor Hugo Viscarra (1958-2006); llamado: «El Bukowski boliviano».

Los susurradores de caballos

Las gentes del campo de Gran Bretaña creen en la existencia de los “susurradores”, personas que
heredan y desarrollan una habilidad especial para domar caballos. Tanto es así que las reinas
Victoria e Isabel II solicitaron la ayuda de “susurradores” para solucionar los problemas de sus
caballos.

La antigua tradición “susurradora” es muy extendida por el Reino Unido y más tarde por las dos
Américas y también entre los gitanos europeos.

En la película de 1998 “El Hombre que Susurraba a los Caballos”, cuyo guion está basado en
la novela “Horse Whisperer” escrita por Nichola Evans tres años antes, su protagonista Robert
Redford interpreta el papel de Tom Booker, un famoso “susurrador de caballos” convertido en la
última esperanza de una madre -Kristin Scott Thomas- que viaja hasta Montana desde Nueva York
para intentar sacar a su hija -una jovencísima Scarlett Johansson- y a su caballo Pilgrim del
desbarajuste mental que les ha quedado tras sufrir un grave accidente.
La novela que sirvió de base a la película “El Hombre que Susurraba a los Caballos” está basada en
la figura de John Solomon Rarey, un hombre que con tan sólo doce años había domado a su
primer caballo. En 1858 John Solomon viajó a Europa, concretamente al Reino Unido, llamado por
la mismísima Reina Victoria, que tenía en el Castillo de Windsor un caballo imposible de calmar
y de montar.

En la actualidad el calificativo de “susurradores de caballos”, como es el caso del argentino


instalado en España Fernando Noailles, se otorga a aquellas personas que son expertas en las
técnicas de la doma natural, aunque quizá uno de los más famosos “susurradores” haya sido
Monty Roberts, que en tan sólo tres días consiguió que un mustang salvaje aceptara montura, brida
y jinete.

El primer día separó al caballo de su manada y lo siguió al galope durante muchas horas y a partir
de aquí consiguió hacerse con su voluntad y ganar la apuesta. La hazaña fue de tal
magnitud y ocupó tantas páginas en los periódicos de la época que como John Solomon también
viajó hasta el Palacio de Buckingham, aunque esta vez llamado por la Reina Isabel II.

Películas

1. El corcel negro (The Black Stallion) película de 1979, basada en la novela infantil de
Walter Farley. Producida por Francis Ford Coppola, obtuvo dos nominaciones a los Óscars
(mejor actor de reparto: Mickey Rooney; y mejor montaje: Robert Dalva).
2. El Hombre que Susurraba a los Caballos (Horse Whisperer), de 1998. Dirigida y
protagonizada por Robert Redford  y Scarlett Johansson. El guión está basado en la
novela escrita por Nichola Evans tres años antes.
3. Seabiscuit (Más allá de la leyenda), de 2003. Protagonizada por Tobey Maguire, Jeff
Bridges y Chris Cooper.
4. Los inadaptados (The Misfits). Película estadounidense en blanco y negro, de 1961.
Dirigida por John Huston, con un guión escrito por Arthur Miller a partir de un relato corto
que el dramaturgo había publicado inicialmente en la revista Esquire en 1957. Protagonizada
por Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift, Thelma Ritter y Eli Wallach en los
papeles principales. La producción contó, además, con la colaboración de la agencia de
fotografía Magnum (Henri Cartier-Bresson, Eve Arnold, Bruce Davidson, Elliott Erwitt, Ernst
Haas, Cornell Capa, Inge Morath, Erich Hartmann y Dennis Stock).