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Número 2

Año 2 Enero, Febrero y Marzo


2010

Dirección de Redacción: PH, Residencias Anauco Suites, inal Av. Bolívar, Parque
Central, Caracas. Apartado postal 17.358

correo electrónico: comunapensamientocritico@gmail.com

Diseño: Nathaly Bonilla

ISNN: en trámite
Depósito legal: pp200902DC3268
Impreso en Caracas
República Bolivariana de Venezuela

* Éste número ha sido publicado gracias al apoyo de la


Fundación Centro Internacional Miranda y la Fundación Rosa Luxemburgo.
¿ Por Qué Comuna?

Comuna: Pensamiento crítico en la revolución es una publicación inde-


pendiente, comprometida con la profundización socialista del proceso Boli-
variano. Es un espacio de debate en construcción que privilegia la pluralidad
de enfoques sobre las temáticas que aborda. En ese sentido, su contenido
no expresa de ninguna forma un pensamiento único y reivindica el carác-
ter diverso y democrático de los cambios iniciados en Venezuela a partir del
proceso constituyente, y bajo el liderazgo de Hugo Chávez.
Como su nombre lo indica, esta publicación procura contribuir al
avance de la construcción del poder popular revolucionario en Venezuela y el
continente, desde una perspectiva crítica, sistematizando y analizando logros
y nudos problemáticos. Cada número tendrá un coordinador temático desig-
nado por el Consejo Editorial.
Comuna: Pensamiento crítico en la revolución es una publicación que
deiende y promueve la integración de los pueblos que luchan contra el capita-
lismo. En este sentido algunos de sus números estarán dedicados a esta diná-
mica revolucionaria.
Su publicación tendrá una regularidad trimestral y cada número será
monográico. Los textos a publicar serán solicitados a los autores y se podrán
publicar colaboraciones previa aprobación del Consejo Editorial, siempre y
cuando los artículos se reieran al plan de la obra.
Los artículos publicados en Comuna: Pensamiento crítico en la revo-
lución se ordenarán en estricto orden alfabético por número y la distribución
nacional e internacional estará a cargo del Consejo de Redacción.
Director:
Luis Bonilla Molina

Consejo Editorial:
Alberto Müller Rojas (†), Vladimir Acosta, Aram Aharonian, Rubén
Alayón Monserat, Víctor Álvarez R., Santiago Arconada, Javier Biardeau,
CarmenBohórquez, Luis Britto García, Miguel A. Contreras, Luis Damiani,
Filinto Durán, Fausto Fernández, Eva Golinger, Gonzalo Gómez, Marta
Harnecker, Edgardo Lander, Rigoberto Lanz, Vladimir Lazo, Roberto López,
MichaelLebowitz, Juan Carlos Monedero, José Luís Pacheco, Miguel Ángel
Pérez Pirela, Rubén Reinoso, Mario Sanoja O., Nieves Tamaroni, Iraida
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Colaboradores Internacionales:
Emir Sader, Theotonio Dos Santos, Claudio Katz, Orlando Caputo, Al
Campbell, William «Bill» Ayers, Jorge Gantiva Silva, Diana Raby, David
Barkin, Eric Toussaint, Jorge Marchini, Peter McLaren, Modesto Emilio
Guerrero, Chesa Boudin.

Coordinadores de este numero:


Luis Bonilla-Molina.

Comuna es un espacio plural. El contenido de esta publicación puede


ser reproducido total o parcialmente citando debidamente la fuente.
Presentación

Un nuevo numero de COMUNA: Pensamiento critico en la revolución


esta en las calles. En esta oportunidad abordando en cada una de sus páginas
un tema central para la construcción del socialismo del siglo XXI la indisoluble
unidad dialéctica entre democracia y socialismo.

Esta es una temática de especial interés para los bolivarianos quienes desde
el comienzo planteamos, que la nuestra, sería la primera experiencia de cons-
trucción revolucionaria de socialismo en un marco de elecciones permanentes,
propias de la democracia liberal. A partir del proceso constituyente la noción
democrática se amplió respecto a la democracia liberal burguesa y asumimos
la democracia participativa como eje de construcción política, económica y
social. La democracia participativa y protagónica es realización de un nuevo
Estado desde abajo. Esta creación contingente demanda diálogos abiertos,
francos y sin restricciones para hacer realidad el socialismo del siglo XXI. Ya
no se trata de una imposición de dioses amos o tribunos sino de una hermosa
creación dialógica de los desheredados de siempre; privados por cierto del bien
humano fundamental: la palabra.

Esta lógica discursiva y de acción lleva implícito un quiebre con buena


parte del socialismo que conocimos que colocó en primer orden, entre otras
cosas, la realización de un proyecto burocrático que menoscabó libertades
políticas fundamentales como el disenso, la crítica y la opinión divergente. En
América los camaradas cubanos han desarrollado su propia experiencia con
creatividad y compromiso en un contexto de bloqueo económico y acecho
político-militar, camino que les ha permitido sostener la revolución después de
la caída del muro de Berlín y seguir siendo inspiración para los revolucionarios
internacionalistas nuestroamericanos, los nuevos vientos que soplan en la Isla
anuncian una nueva prueba, esperamos que los resultados sean positivos. Las
experiencias Boliviana y Ecuatoriana representan caminos convergentes pero
propios de construcción del socialismo hoy.
El socialismo del siglo XXI no es ni calco ni copia de lo conocido aunque
no niega el aporte histórico de estas experiencias. Ciertamente los revolucio-
narios cerramos ilas ante el enemigo interno y externo pero ello no implica de
manera alguna asumir como nuestro el silencio ante lo injusto o ante aquello
que va en contra de la esencia de la acción revolucionaria. Lograr desarrollar
la democracia socialista es el gran reto de las transformaciones de este siglo.
Realizarla implica estar presente en cada pequeña batalla contra el orden opre-
sor que se niega a morir, sin posiciones complacientes hacia la burocracia, quien
como siempre, se opone a las justas luchas sociales que se fraguan para profun-
dizar la revolución bolivariana.

Desde esta perspectiva aceptamos la invitación del camarada Jorge Valero


para desarrollar un conjunto de documentos que subrayaran esta construcción
democrática del socialismo venezolano en el presente. Este volumen reúne
buena parte de este esfuerzo que hoy decidimos colocar en sus manos bajo el
título de “Democracia y Socialismo”.

Esperamos que el contenido de este número de la revista contribuya


a mantener y avivar la llama del socialismo democrático en la revolución
bolivariana.

Luis Bonilla-Molina
Director-Editor
Pensamiento crítico en la revolución

De la democratización del capital a la


democratización de la propiedad: Nuevas formas
de empoderamiento popular
Víctor Alvarez R.
Centro Internacional Miranda

Introducción:
Nada hay más práctico que una buena teoría
El objetivo de estas páginas es desarrollar una serie de relexiones teóri-
cas con miras a proponer un cuerpo básico de conceptos que contribuyan al
análisis, comprensión y desarrollo de nuevas formas de propiedad social en
la construcción del socialismo venezolano. Nos proponemos desarrollar una
visión de conjunto, un enfoque dinámico e integral, que trascienda y supere
las concepciones parciales e incompletas que limitan y reducen la propiedad
a la irma de un documento en una Notaria Pública o un Registro Mercantil;
es decir, a los asuntos formales que se expresan a través de su mera expresión
jurídica, sin considerar las dimensiones sociales, políticas e ideológicas de la
propiedad. En consecuencia, nos proponemos arribar a expresiones teóricas
de mayor cobertura y alcance que trasciendan la comprensión de la propiedad
más allá de su carácter como simple propiedad jurídica, independientemente
de que sea privada o estatal.
La Revolución Bolivariana es un proceso inédito y sui géneris que demanda
la formulación de nuevos enfoques teóricos y categorías para poder describir,
analizar, comprender y explicar las fuerzas motrices, la naturaleza y el alcance
de las transformaciones en marcha. Por eso hay que evitar que los esfuerzos que
se hacen en Venezuela -al declarar de utilidad pública importantes medios de
producción y proceder a su expropiación para ponerlos al servicio del pueblo-,
inalmente se trunquen y aborten debido a las perniciosas deformaciones del
burocratismo que tiende a administrar la propiedad pública como si de un bien
privado se tratara. Precisamente, estos abusos y deformaciones son los que
impiden que el pueblo se identiique como el verdadero propietario de esos
medios de producción. Paradójicamente, lo que sufre en esos casos en los que el

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Comuna

burocratismo secuestra la propiedad estatal, es la prolongación y agravamiento


de las condiciones de explotación y opresión de los trabajadores, lo cual genera
situaciones de tensión en las propias empresas del Estado en las que continúan
reproduciéndose los mismos conlictos obrero-patronales del pasado.

En este sentido, con las relexiones teóricas y los conceptos que en este
texto se desarrollan se aspira a dar respuesta a las siguientes cuestiones:

• ¿Qué formas de propiedad relejan mejor las nuevas relaciones socia-


les de producción que se construyen en la economía social, popular y
comunal?

• ¿Cómo se integran e interactúan en este nuevo sistema de relaciones


sociales de producción la propiedad estatal, privada, cooperativa y
comunitaria?

• ¿Cuáles son los factores que estimulan y regulan el desarrollo de cada


una de estas formas de propiedad?

• ¿Cómo se expresa y desarrolla la relación jurídica, económica, política


y social para que la propiedad estatal sea realmente asumida como una
auténtica forma de propiedad social y de empoderamiento popular?

Las respuestas a estas preguntas pueden ser de mucho interés y gran utili-
dad para orientar la práctica política y el diseño de políticas públicas que forta-
lezcan el empoderamiento popular. Forman parte de una relexión teórica más
amplia que aspira a contribuir efectivamente a la elaboración de una concep-
ción sistémica de la propiedad socialista en las condiciones concretas en las que
se construye el socialismo venezolano.

Propiedad privada, estatal y social


Los desarrollos conceptuales y las prácticas posteriores al colapso del
Socialismo del Siglo XX (SSXX) se han desarrollado a partir de una contra-
posición dicotómica y maniquea entre propiedad privada y propiedad social,
como si no hubiera otras formas de propiedad a través de las cuales los produc-
tores y consumidores directos pueden y pudieran relacionarse.

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Pensamiento crítico en la revolución

Abundan y proliferan los enfoques reduccionistas que explican la propie-


dad como una simple posesión, limitándola a la relación jurídica que tienen
las personas con los medios de producción, sin profundizar en el análisis de la
amplia gama de relaciones que se establecen entre las personas en el proceso de
producción, distribución y consumo.
Estos enfoques amputados y castrados no relejan la riqueza de los nuevos
procesos económicos y sociales que se han puesto en marcha en Venezuela y
otros países de América Latina, en los que el pueblo organizado crea nuevas
formas de organización para asumir el control directo de los procesos de
producción de los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesida-
des básicas y esenciales y asegurar así su supervivencia y reproducción.
Resultado de tales fragmentaciones y reduccionismos es la noción gaseosa
e imprecisa de la propiedad, que la encasilla entre las opciones de propiedad
privada o propiedad estatal; las cuales, ni el pueblo trabajador ni la sociedad
en general terminan de sentir realmente como suyas. Limitar la propiedad
social a la propiedad estatal es despojarla de toda una gama de opciones real-
mente posibles, a través de las cuales los excluidos desarrollen nuevas formas de
empoderamiento popular1.

Producción material y reproducción de las relaciones


sociales de producción
Los seres humanos, aunque somos parte de la naturaleza, nos diferen-
ciamos de ella porque a través del proceso del trabajo la transformamos para
crear lo que necesitamos para sobrevivir y supervivir. En este proceso no solo se
producen los bienes y servicios para satisfacer las necesidades de la gente, sino
que también se producen y reproducen las relaciones sociales entre las personas
que participan o quedan excluidas del proceso productivo.
En el proceso de producción-distribución-intercambio-consumo surge la
relación contradictoria entre propiedad social-propiedad individual a través
de la cual cada persona procura apropiarse de las condiciones básicas para su
existencia, de lo necesario para poder mantenerse y desarrollarse. Desde esta
1 Un interesante análisis del caso cubano cuya revisión nos permitió apreciar las diferencias con la experiencia
venezolana en relación con la promoción y desarrollo de la propiedad social lo encontramos en García Brigos: “La pro-
piedad social socialista y la transformación comunista: sin teoría no hay práctica revolucionaria”.

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Comuna

perspectiva, se trata de considerar la propiedad como un sistema de relaciones


sociales a través de las cuales unos dominan y otros son dominados, unos explo-
tan y otros son explotados, unos gobiernan y otros son gobernados.
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Este proceso de producción y apropiación de las condiciones básicas
para la existencia es la premisa del proceso de reproducción de la vida social y
descansa en la acción de los individuos socializados; es decir, en las relaciones
sociales de producción que establecen entre sí las personas. Desde esta perspec-
tiva, la propiedad es realmente un sistema de apropiación de la riqueza produ-
cida por los seres humanos, de la cual depende el propio proceso de producción
y reproducción de la vida social3.
En el caso concreto de las relaciones capitalistas de producción, en estas se
genera un plus trabajo4 del cual no se apropia quien lo produce, sino quien es
dueño jurídicamente no solo de los medios de producción, sino también de la
fuerza de trabajo que contrata. Esta relación de propiedad que se ejerce sobre
las maquinarias y la capacidad de trabajo es la esencia misma de un sistema
explotador de los individuos socializados a través del trabajo enajenado. Sin
lugar a dudas, un sistema que hay que trascender en todas sus manifestaciones
para lograr un proceso de producción-apropiación de la riqueza que sea real-
mente emancipador5.
Como bien lo explico Marx, el capitalista no compra ni el trabajo, ni la
fuerza de trabajo del obrero, sino la capacidad de disponer del individuo. Esta
es la condena de los trabajadores que, privados de medios de producción, se
ven obligados a enajenarse por un salario para poder sobrevivir. La condición
de asalariado es la que separa al ser humano de su esencia. Mientras dura la
jornada laboral, él siente que no se pertenece a sí mismo: está enajenado, se ha
entregado al patrón a cambio de un salario.
Por lo tanto, la enajenación entendida en estos términos es un proceso
social que tiene su origen en la apropiación privada de los medios de produc-
ción. De allí la necesidad que siente el asalariado de lograr su emancipación
humana para poder reapropiarse y volver a ser dueño de sí mismo.
2 Marx, C.; Engels, F. “El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado”, Capítulo IX, “Barbarie y
Civilización”.

3 Marx, Carlos. “El Capital”. Tomo I. Sección tercera. La producción de la plusvalía absoluta. pp 139 ss.

4 El concepto de enajenación del trabajo es uno de los pilares fundamentales de la obra de Marx. La evolu-
ción y desarrollo de este concepto se puede seguir desde los “Manuscritos Económico-Filosóicos de 1844”, hasta lo que
se considera su obra cumbre, “El Capital”, incluyendo por supuesto los “Manuscritos Económicos de 1857-58” y otros
trabajos en los que desarrolla y enriquece este concepto.

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Pensamiento crítico en la revolución

En las condiciones de trabajo asalariado, el obrero ve a la empresa capita-


lista como una cárcel en la que prácticamente permanece “arrestado” durante
8 o más horas diarias. A diferencia, en la empresa socialista, el propio trabaja-
dor está llamado a construir un espacio de liberad, donde trabajando no solo
produce bienes y servicios para satisfacer sus necesidades materiales básicas y
esenciales, sino que también produce y reproduce al ser humano nuevo.
Lo que se plantea es que en las empresas bajo régimen de propiedad social
-donde los trabajadores, los consumidores y la comunidad dirigen los procesos
de producción, distribución, intercambio y consumo,- se genere una identidad
colectiva, un espíritu de cuerpo a través del cual todos se sientan verdaderos
copropietarios, los auténticos dueños. Es así como se podrá lograr una verda-
dera liberación de la explotación y el consumismo a los que nos somete la lógica
del capital que solo piensa en el lucro, en maximizar la ganancia y rentabilidad
individual.

La evolución de la propiedad
La propiedad es un sistema de relaciones sociales que se hace más complejo
a medida que se desarrolla la división social del trabajo. Explican los clásicos de
la economía política que de una época en la que predominaban formas básicas
del proceso de trabajo, con una interacción muy sencilla entre las personas y
donde el sistema de apropiación era muy simple, ya que se basaba en la pose-
sión directa, se pasa a otra época basada en la propiedad privada que sustenta
un proceso de individuación y socialización excluyente. La evolución de la
propiedad transcurre desde la época en la que el ser humano tenía que traba-
jar exclusivamente para satisfacer sus necesidades primarias de alimentación y
vestido, hasta el tiempo actual en el que se produce para vender y así obtener
cada vez más ganancias5.
Marx y Engels explican que si bien la división social del trabajo impulsa
mejoras en el proceso de trabajo, también profundiza el desarrollo de la
propiedad como sistema que vincula lo individual y lo social. El proceso de
trabajo, como actividad vinculante y socializadora, se transforma en su contra-
rio a partir del momento en que surge la propiedad privada sobre los medios
de producción. Esta contradicción es la que plantea la necesidad histórica de
5 Marx, C.; Engels, F. “El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado”, Capítulo IX, “Barbarie y
Civilización”.

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Comuna

construir un nuevo sistema en el que las personas se apropien de los medios de


producción para que así no se vean obligadas a vender su fuerza de trabajo para
sobrevivir. Y resulta de la necesidad que tienen las personas no solo de trabajar
para obtener los medios de vida necesarios para asegurar su sobrevivencia, sino
de su necesidad vital de relacionarse fraternalmente con las demás personas y
así poder desplegar todo el potencial de su desarrollo humano integral6 .
Con base en la propiedad privada capitalista se instaura un proceso de
trabajo deshumanizador, controlado por un poder externo a los individuos.
Este fragmenta la relación individuo-sociedad y surge así la enajenación de las
personas respecto al proceso de producción y apropiación de la riqueza. Desde
entonces, la socialización de los individuos se basa en la subordinación social
jerárquica del trabajo, se complejiza el sistema de apropiación de la riqueza con
el surgimiento de las diversas mediaciones en la relación individuo-naturaleza-
sociedad, se conforman las clases y el Estado y la producción e intercambio de
mercancías se hace a través del mercado7.
Las contradicciones y conlictos sociales que se derivan de este proceso
plantean la necesidad de impulsar un nuevo sistema de apropiación de la
riqueza que sea expresión de una interacción individuo-sociedad-naturaleza
basada en el desarrollo pleno de las potencialidades humanas, un sistema
de propiedad que más allá de destruir el que le antecede, genere y consolide
otro diferente, esencialmente orientado al despliegue de la potencialidad del
productor directo como fuerza social, a través del cual el trabajador y la trabaja-
dora puedan reapropiarse de su verdadera esencia como personas libres e inde-
pendientes e iniciar así su verdadera emancipación humana.
El colapso de la URSS y del Bloque Socialista europeo demostró que el
SSXX no fue capaz de responder a estas expectativas y demandas de los traba-
jadores y la sociedad en general. Igualmente, el fracaso del neoliberalismo,
con su secuela de desempleo, pobreza y exclusión social se quedó muy lejos
del clamor popular por un sistema económico y social que propicie el desarro-
llo humano integral de todas las personas. Entre el descalabro del socialismo
real y la crisis del salvaje capitalismo neoliberal aparecen los cantos de sirena
que hablan de una tercera vía, del capitalismo con rostro humano, de la economía
humana de mercado y de la democratización del capital.

6 Véase Michael Lebowitz. “El camino al Desarrollo Humano. ¿Capitalismo o Socialismo?”.

7 Marx & Engels: Ibídem

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Pensamiento crítico en la revolución

De la democratización del capital a la


democratización de la propiedad
Tal como lo propone Carlos Marx: “Imaginémonos, una asociación de
hombres libres que trabajen con medios colectivos de producción y que desplieguen
sus numerosas fuerzas individuales de trabajo, con plena conciencia de lo que hacen,
como una gran fuerza de trabajo social”8 .
Esta es la manera como los productores libremente asociados como
una fuerza colectiva irme y consciente por sí misma, pueden llegar a tener
un verdadero poder y control sobre la dinámica económica, política y social,
de tal forma que puedan planiicar y gestionar libremente sus intercambios
productivos.
Si los trabajadores y la comunidad llegan a constituirse en una creciente
fuerza colectiva consciente, entonces serán capaces de asumir plenamente el
control de la producción de los bienes y servicios que necesitan para asegurar
sus condiciones de supervivencia y reproducción.
Si no es así, cómo podrían las personas tener una vida digna y plena si las
condiciones generales de la producción e intercambio, de lo que necesitan para
vivir, siguen bajo control de los capitalistas o de la burocracia.
El capitalismo despoja a los productores directos de los medios de trabajo
necesarios para garantizar su sobrevivencia, pero el burocratismo secuestra la
propiedad estatal sobre los medios de producción e impide que los trabajadores
y la comunidad se sientan los verdaderos dueños de los medios de producción
que han sido nacionalizados.
Por lo tanto, transformar en auténtica propiedad social el carácter privado
que en los hechos tiende a asumir la propiedad estatal, es un factor clave para el
desarrollo de nuevas relaciones de poder a través de las cuales los trabajadores
directos, los miembros de la comunidad y la sociedad en general se sientan los
verdaderos dueños del proceso de producción.
La apropiación social de los medios de producción es el único camino
para que los explotados y oprimidos, los trabajadores enajenados, vuelvan a
ser dueños plenos de su propia existencia humana. Es a través de la autentica
propiedad social, popular, comunitaria, obrera y campesina como los asalaria-
dos y los excluidos pueden recuperar su dignidad y ser los únicos dueños de su
condición humana.
8 Marx, C., “El Capital”, T. 1, 1983, p. 45

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Comuna

Por lo tanto, en lugar de proponerse la democratización del capital como


objetivo de política pública, lo que debe buscarse, entonces, es la democrati-
zación de la propiedad a través del impulso y desarrollo de nuevas formas de
propiedad social que vayan mucho más allá de la limitada propiedad estatal.

La trampa de la democratización del capital


A la luz de las relexiones hasta ahora desarrolladas, planteamos enton-
ces que la propiedad privada capitalista es mucho más que un simple derecho
de posesión irmado en una Notaria Pública o un Registro Mercantil. En el
caso concreto de la propiedad privada capitalista, esta determina las relaciones
sociales de explotación que se establecen entre los dueños y los no dueños de
los medios de producción.
Si a la luz de lo que hasta ahora hemos planteado, asumimos que en la
propiedad privada sobre los medios de producción subyace la esencia de una
relación social de explotación, entonces “democratizar” el capital no es otra
cosa que “democratizar” la explotación.
Dicho de otra forma, la “democratización” del capital es un eufemismo
ideológico para camular el afán por reproducir y preservar la propiedad
privada sobre los medios de producción, lo que trae como consecuencia la
reproducción y eternización de las condiciones de explotación de los asalaria-
dos. A través de la “democratización” del capital lo que se logra es aumentar la
escala y la cobertura del sistema de relaciones capitalistas de explotación del
ser humano y la naturaleza. La tesis de la “democratización” del capital es la
negación de la auténtica democratización de la propiedad, ya que se esa forma
se reproducirán, en mayor escala, los individuos privados de medios de produc-
ción para asegurar su sobrevivencia y reproducción.
Estos conceptos hay que dejarlos bien claros para no confundir la demo-
cratización del capital con la democratización de la propiedad en este período
de transición del capitalismo rentístico venezolano a un nuevo modelo produc-
tivo socialista, el cual tiene que estar basado en la propiedad social, popular y
comunitaria; es decir, en la propiedad de los productores directos y de la comu-
nidad sobre los medios de producción fundamentales.
A su vez, hay que dejar claro que la nacionalización y estatización de
medios de producción fundamentales es la premisa para facilitar la dirección
política del Estado; pero, mientras este proceso este mediado por la burocra-
cia, nada garantiza el verdadero empoderamiento popular ni el control obrero,
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Pensamiento crítico en la revolución

comunal o social sobre los medios fundamentales de producción.


La propiedad estatal es la forma menos desarrollada de la propiedad social
y, con frecuencia, suele quedar secuestrada en las desviaciones del burocratismo
y las reivindicaciones particulares del propio sector laboral, que también suelen
entrar en conlicto con los intereses superiores de la comunidad y la sociedad.
Tal como lo explicaremos más adelante, las desviaciones del burocratismo,
que tiende a secuestrar la propiedad pública y manejarla como si fuese su
propiedad privada, es la principal amenaza y obstáculo para que los trabajado-
res, la comunidad y la sociedad en general se sientan los verdaderos dueños de
los medios de producción y distribución fundamentales que han sido estatiza-
dos o nacionalizados.

Más allá de la forma jurídica de la propiedad


Como hemos visto, el tipo de propiedad que se ejerce sobre los medios de
producción condiciona a su vez el tipo de relaciones sociales de producción que
las personas establecen entre sí. Para profundizar en el análisis y comprensión
de este asunto es necesario trascender la forma jurídica de propiedad y extender
la mirada hacia el ser humano como portador y protagonista de esas relaciones
sociales. En este sentido, es necesario ir más allá de la simple posesión jurídica
que las diferentes personas puedan ejercer sobre los instrumentos y medios de
producción y, por supuesto, sobre los resultados del proceso del trabajo10.

____________________
10 Los interesados en revisar una amplia sistematización del abordaje que Marx, Engels y Lenin hicieron sobre
el tema de la propiedad pueden acudir a los trabajos de Alhama Belamaric; García Brigos; Lima Ferrer; y, Rafuls Pineda,
en “La propiedad social en los fundamentos del proceso de dirección socialista”. Luego de una rigurosa revisión de los
clásicos del marxismo estos autores reconocen que “A pesar de los resultados alcanzados en estudios de diferente carácter,
la práctica ha mostrado que aún queda mucho por recorrer para aclarar el contenido y el propio sentido de la propiedad
como sistema de relaciones. Y, dentro de ese sistema, la categoría propiedad social, muy especialmente su lugar en el
complejo proceso de la construcción socialista en un organismo social histórico concreto: como a partir del inicio de la
transformación comunista se han de socializar de un modo diferente los individuos desde sus fundamentos en el proceso
productivo consubstancial al desarrollo de la nueva socialidad superior”. Pág. 4.

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Comuna

La categoría propiedad - sea esta pública, social, estatal, cooperativa,


comunal, privada, mixta, etc.-, nos lleva a analizar en cada caso la forma parti-
cular como los individuos se relacionan para producir, intercambiar y consumir
los bienes y servicios que necesitan para sobrevivir y reproducirse. Profundizar
en el estudio y comprensión de este proceso implica pasar de la noción de la
propiedad como simple posesión, como simple intercambio de mercancías o
como simple consumo individual, a la propiedad como la expresión de las rela-
ciones sociales que se establecen entre las personas en el proceso de producción
y distribución de las condiciones de vida y el acceso a la riqueza.

De la propiedad legal a la propiedad social


sobre los medios de producción
De cara a la construcción del Socialismo del Siglo XXI11 el reto de desa-
rrollar la propiedad social va mucho más allá de establecer la propiedad legal
del Estado sobre los medios fundamentales de producción. Como ya lo hemos
explicado, la propiedad no es solo la expresión legal de los derechos sobre los
medios de producción. Es fácil expropiar un latifundio, una empresa o una
cadena de distribución y comercialización, incluso promulgar un decreto
aboliendo la propiedad privada, pero solo la participación activa y protagó-
nica de los trabajadores, los consumidores y la comunidad en la dirección y
control de los procesos de producción, distribución, intercambio y consumo es
lo que puede transformar las diferentes formas de propiedad social en verda-
deros instrumentos para liberar a los trabajadores de la explotación del capital,
para lograr una creciente inclusión social y para propiciar el desarrollo humano
integral de todas las personas.
La propiedad legal del Estado sobre los medios de producción fundamen-
tales se transforma en auténtica propiedad social cuando los productores y
usuarios directos asumen el control y la dirección de los procesos productivos.

____________________
11 Una amplia sistematización de los aportes de diversos autores sobre la construcción del Socialismo del Siglo
XXI y los criterios para la socialización económica y política, la justicia distributiva y la justicia cultural, la encontramos en
Javier Biardeau R.: ¿El proceso de transición hacia el nuevo Socialismo del Siglo XXI?: Un debate que apenas comienza.
En Revista Venezolana de Economía y ciencias Sociales. pp.145-179

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Pensamiento crítico en la revolución

Es así como se asume la dirección del propio proceso de construcción de la


nueva sociedad, sin que para esto sea necesaria la utilización de la burocracia, ni
de especialistas que exigen altos salarios, beneicios contractuales y perversos
privilegios que crean una odiosa diferencia entre el trabajo manual e intelectual
y desmoralizan e indignan a la mayoría de los trabajadores.
Por esta razón, en los Lineamientos Generales del Plan de Desarrollo
Económico y Social de la Nación (LGPDESN) se plantea que el Modelo
Productivo Socialista estará conformado por las empresas de producción social
(EPS), a las cuales se les considera el germen del Socialismo del Siglo XXI.
Estas se deinen como empresas que se dedican a producir bienes y servicios sin
los valores capitalistas del egoísmo y la ganancia. En ellas no existen privilegios,
hay igualdad sustantiva entre sus integrantes, usan la planiicación participa-
tiva y protagónica y el excedente se reparte en proporción al trabajo aportado.
Estarán apoyadas por la industria petrolera y empresas del Estado productoras
de bienes básicos, que delegarán en ellas progresivamente actividades produc-
tivas. Asimismo, otras empresas del Estado de acuerdo a sus particularidades se
irán transformando en EPS12 ( LGPDESN, 2007: p. 25).

Democratización de la propiedad: entre la propiedad


estatal y la propiedad comunal
La forma de propiedad social más difundida pero a la vez menos desarro-
llada es la propiedad estatal. Esta modalidad ha mostrado sus limitaciones a la
hora de lograr que cada ciudadano se sienta un verdadero dueño de lo que se
considera propiedad estatal. Son empresas, activos y bienes que pertenecen al
Estado pero suelen quedarse bajo el control y dominio de los burócratas.
Por esta razón, en la conciencia colectiva el reconocimiento de la propiedad
estatal como copropiedad personal ha resultado ser un sentimiento difícil de
alcanzar. El ciudadano de a pie la mira como algo remoto y extraño que no
termina de sentirse como propio.

____________________
12 Para profundizar en los aspectos conceptuales y operativos de las EPS véase de Víctor Alvarez R. y Davgla
Rodríguez A.: “Guía teórico-práctica para la creación de Empresas de Producción Socialista”.

23
Comuna

Esta realidad genera un bajo nivel de identiicación social y colectiva con


esas formas básicas de propiedad social, desmotivan la moral en el lugar de
trabajo y tienden a reproducir fenómenos negativos, tales como indisciplina,
apatía, falta de compromiso, apropiación indebida de recursos públicos y otros
comportamientos perniciosos, que, lejos de erradicarse, se recrudecen y repro-
ducen en muchas empresas públicas en las que el burocratismo se entroniza y
hace de las suyas13.
Inevitablemente, estas desviaciones también generan consecuencias inde-
seadas en los procesos de producción donde se aprecian índices de calidad,
productividad y competitividad muy inferiores a los que potencialmente se
pueden alcanzar. Condenan a los consumidores y usuarios a bienes y servi-
cios de baja calidad y precios altos y, con ello, lo que hacen es facilitar excusas
y pretextos para el relanzamiento y resurrección de las tesis neoliberales que
ya habían sido derrotadas y enterradas, las cuales postulan la supremacía del
mercado y la gerencia privada por encima de la propiedad estatal y la gerencia
pública.
En presencia de esta real amenaza, hay que repensar y reinventar el
concepto de propiedad social más allá de la clásica propiedad estatal. Actual-
mente en Venezuela se promueven diferentes formas de propiedad: desde
la propiedad pública, hasta la propiedad privada individual, pasando por la
propiedad social directa e indirecta, la propiedad cooperativa y la propiedad
mixta. Todo esto en busca de un adecuado referente teórico y práctico sobre
la propiedad, lo cual resulta esencial para la superación de las limitaciones y
desviaciones que llevaron al colapso del socialismo del siglo XX. En Venezuela,
la propiedad social ha sido deinida como:
“aquella que pertenece al pueblo en su conjunto y las futuras gene-
raciones, y podrá ser de dos tipos: la propiedad social indirecta cuando
es ejercida por el Estado a nombre de la comunidad, y la propiedad
social directa, cuando el Estado la asigna bajo distintas formas y en
ámbitos territoriales demarcados a una o varias comunidades, a una
o varias comunas, constituyéndose así en propiedad comunal o a una o
varias ciudades, constituyéndose así en propiedad ciudadana”14
______________________
13 Una clara caracterización de la débil identidad que los ciudadanos desarrollaron con respecto a la propiedad
estatal en los países socialistas la ofrecen Alhama Belamaric y García Brigos en: “La propiedad social en los fundamentos
del proceso de dirección socialista”.
14 Proyecto de Reforma Constitucional. Art. 115

24
Pensamiento crítico en la revolución

En los LGPDESN se incluye también la propiedad pública y la individual


y los sistemas de intercambios justos, equitativos y solidarios contrarios al capi-
talismo. El objetivo es superar la discriminación entre trabajo físico e intelec-
tual y apoyar la organización y participación de los trabajadores en la gestión
de las empresas e incrementar la participación de los consejos comunales en la
planiicación y control de la economía, así como establecer mecanismos para la
socialización de los excedentes (LGPDESN, 2007: 13-16).

El burocratismo y el secuestro de la propiedad estatal


En la construcción socialista la burocracia adquiere rasgos particulares que
la convierten en un actor muy polémico. Proclaman la defensa de lo nuevo, la
democracia activa y protagónica, la cogestión y el control obrero; pero, en los
hechos, mantienen las viejas prácticas de división jerárquica del trabajo y se
aferran a las ventajas que les otorga el cargo.
Con frecuencia los burócratas actúan como si fueran los propietarios no
solo de las empresas públicas, sino de los propios entes del Estado. Aplican
prácticas de clientelismo, compadrazgo y amiguismo, practican el tráico de
inluencias y conceden ventajas a familiares, amigos, relacionados y socios. Los
altos cargos de la burocracia concentran tal poder de decisión que les permite
torcer a su favor los recursos públicos que administran. Suelen asignarse altos
sueldos y enormes boniicaciones, con frecuencia disfrutan de casa y carro asig-
nados con sirvientes y chofer, teléfono institucional, gastos de representación
y toda una serie de privilegios que tienen su fuente en el plus trabajo de los
obreros. Estos beneicios contractuales que en la IV República eran derechos
consagrados de la burocracia, ahora son vistos como perversos privilegios que
indignan a los trabajadores, toda vez que son ellos los que pagan con su esfuerzo
productivo todos esos privilegios asociados al cargo.
En Venezuela la burocracia no ha sido vencida. Si los trabajadores directos
y miembros de la comunidad no ocupan el lugar que les corresponde como
copropietarios sociales de los medios de producción y resultan desplazados por
las élites burocráticas que secuestran el poder y se adueñan de los medios de
producción -como si de la propia clase capitalista se tratara-, la participación
de los trabajadores en la toma de decisiones no pasará de ser un slogan, una
consigna vacía y inalmente desmovilizadora que desacreditará los llamados
que se hacen para transformar el capitalismo rentístico venezolano en un

25
Comuna

nuevo modelo productivo socialista.


Por eso la lucha contra el burocratismo tiene que ser asumida como una
forma de la lucha de clases, toda vez que se trata de deinir quién realmente
ejerce el control y dirección de la producción y de las decisiones públicas que
afectan a la comunidad en todos los niveles del Estado. El burocratismo es
una verdadera amenaza para la democratización de la propiedad, un aten-
tado al desarrollo de una auténtica propiedad social. La burocracia entorpece
la construcción socialista al impedir la participación de los trabajadores en el
control de la producción, con lo cual genera tensiones que reproducen los viejos
conlictos obrero-patronales al interior de las empresas ahora nacionalizadas.
No hay que olvidar las lecciones del Socialismo del Siglo XX donde las
desviaciones del burocratismo fueron las grandes demoledoras de ese sistema.
El control total y absoluto del Estado sobre los procesos de producción, distri-
bución e intercambio fue el caldo de cultivo para la proliferación de una perni-
ciosa burocracia que ahogo las capacidades de emprendimiento e innovación
de la gente. Los miembros de la nomenklatura y la burocracia monopolizaron
la toma de decisiones en el marco de una economía centralmente planiicada
en la que los trabajadores y ciudadanos no tenían nada que decir ni decidir. Su
participación fue desplazada por los miembros del Politburó y de la burocracia
estatal, los cuales se entronizaron férreamente en el poder e impusieron sus
arbitrarias órdenes desde la comodidad de unos puestos de mando cada vez
más alejados del sentir de los trabajadores, de los miembros de la comunidad y
de la sociedad en general. Al analizar las nefastas consecuencias de las desvia-
ciones del burocratismo, Itsván Mészáros15 explicó:

“Las violaciones burocráticas de planiicación en las socieda-


des poscapitalistas del tipo soviético fueron manifestaciones de estas
contradicciones. La paralizante “inluencia de los intereses burocráti-
cos especiales y el poder abrumador del Estado” sobre la economía (…)
tenían que fracasar. Los miembros del Politburó se adjudicaron arbi-
trariamente el papel exclusivo y supremo de la toma de decisiones al
llevar a cabo su declarada “economía planiicada” (…)”.16

En el socialismo del siglo pasado, el burocratismo y el Politburó desplaza-


ron la participación protagónica del pueblo en la toma de decisiones. Burocra-
cia y nomenklatura secuestraron el poder y reprodujeron los vicios y privilegios

26
Pensamiento crítico en la revolución

que una vez las fuerzas revolucionarias se plantearon derrotar. Como bien lo
denunció Trotsky: “(…) la organización del partido sustituye al conjunto del
partido; después, el Comité Central sustituye a la organización, y inalmente,
un solo ‘dictador’ sustituye al Comité Central”17.
En efecto, si algo demostró la historia del socialismo real del siglo pasado
es que “La sustitución de los movimientos sociales por el Partido, el partido por
su aparato burocrático, el aparato burocrático por su estructura de mando, y la
estructura de mando por una sola decisión encarnada en una persona, condu-
cen al despotismo” y, por lo tanto, al colapso de la Revolución18.
Desde esta misma perspectiva, el referirse a las desviaciones del burocra-
tismo como una de las causas fundamentales de la implosión del sistema sovié-
tico, Itsván Mészáros señaló:

“Las consecuencias fueron realmente devastadoras, lógicamente.


Por ello, bajo las circunstancias existentes el sujeto colectivo consciente
de los necesarios intercambios integrales no se pudo constituir como
un cuerpo colectivo genuino, con el in de ejercer un verdadero control
sostenible del proceso vital de reproducción social. Esto fue imposible
debido a las dos dimensiones fundamentales de lo que constituye el
verdadero sujeto mencionado anteriormente, -es decir: la necesidad
de combinar la amplia dimensión social de la racionalidad reproduc-
tiva con los objetivos individuales- fueron deliberadamente violadas
y puestas en oposición una respecto a la otra. De esta forma -bajo la
modalidad de toma de decisiones de modo verticalista- los potenciales
constituyentes del sujeto social colectivo válido, a los individuos parti-
culares, les fue negado el control autónomo de su actividad vital en el
sentido pleno y de esta forma, el control de la reproducción social meta-
bólica como un todo. El resto de la triste historia se conoce bien a través
de la implosión del sistema de tipo soviético”19.
____________________
15 La prolija y densa obra de Itsván Mészáros desarrolla las contribuciones de Marx, Engels y Lenin sobre la
propiedad social, pero a la luz de las experiencias y lecciones que dejó el intento fallido de construir el socialismo en la
URSS y demás países del bloque socialista de Europa oriental.
16 Conferencia dictada por Itsván Mészáros en La Habana. Citada por Alhama y Brigos, Op. Cit. p. 104
17 León Trotsky. Citado por Biardeau, Op. cit, p. 169
18 Biardeau. Op. cit. p.169.
19 Fragmento de la conferencia dictada por Itsván Mészáros en La Habana, citado por Alhama y Brigos, Op.
cit. p. 105

27
Comuna

Esto quiere decir que en el discurso, el aparato del Estado es accesible a


todos los trabajadores. Los Ministerios se llaman Ministerios del Poder Popu-
lar pero, en la práctica, todavía están muy lejos de serlo. Y no porque lo impidan
las leyes, como ocurría en la IV República. Por el contrario, nuestras leyes lo
favorecen, pero las leyes solas no bastan. Se requiere un permanente proceso
de formación política e ideológica y de contraloría social para que todos los
funcionarios públicos comprendan la responsabilidad que tienen de cara a la
construcción de una sociedad en la que todas las personas se sientan verdadera-
mente dueñas de los medios de producción fundamentales, como fundamento
básico para crear sus condiciones de trabajo y de vida. Y esto exige un esfuerzo
inmenso y prolongado. El socialismo no se crea por medio de decretos desde
arriba. El burocratismo es contrario al socialismo, el cual sólo podrá ser obra de
la participación activa y protagónica de los trabajadores, las comunidades y los
sectores populares.
El burocratismo es en esencia un proceso enajenante, basado en métodos
y estilos de dirección contrarios al propósito de erradicar la división jerárquica
del trabajo y la explotación del trabajo asalariado. Las desviaciones del buro-
cratismo obstaculizan y demoran los cambios revolucionarios que se quieren
impulsar al sustituir la propiedad privada capitalista por la propiedad estatal.
Esto genera la frustración y desinterés de los trabajadores y la comunidad, que
lejos de ver algún progreso o diferencia favorable cuando se expropia y nacio-
nalizan medios de producción, más bien sienten como estos son secuestrados
por la burocracia, reproduciendo y hasta agravando las condiciones de explo-
tación y opresión que le son inherentes al sistema capitalista, pero ahora en los
marcos de un capitalismo de Estado.

El burocratismo sindical: otro atentado


a la propiedad social
En las condiciones del capitalismo rentístico venezolano, las luchas del
movimiento obrero por lograr una mejor distribución del ingreso no han sido
tan cruentas como en los países con un capitalismo clásico, cuya dinámica no se
siente inluida o alterada por el efecto de una creciente renta externa.
Más bien, en Venezuela la distribución social de la renta petrolera ha
servido para compensar y disimular la pérdida de participación relativa de
los trabajadores en la distribución factorial del ingreso que se genera a partir

28
Pensamiento crítico en la revolución

del esfuerzo productivo interno. El auge rentístico ha creado una impresión


de prosperidad y la distribución del ingreso petrolero a través de las misio-
nes sociales de educación, salud, alimentación, vivienda, capacitación para el
trabajo, cultura, etc., aunado a los subsidios de los servicios públicos de agua,
electricidad, gas, teléfono, etc. han servido para ocultar una distribución cada
vez más regresiva del ingreso que se genera a partir del verdadero esfuerzo
productivo de los trabajadores en las fábricas y demás centros de trabajo.
En efecto, al analizar el reparto del ingreso en la economía privada vemos
que la participación del factor capital se ha incrementado en desmedro de lo
que recibe el factor trabajo. En 1998 a los trabajadores les tocaba el 39.7%
del nuevo valor creado, superior al 36.2 % que le tocaba al capital. Diez años
después, la participación de los trabajadores cayó a 32.8 % mientras que la de
los capitalistas subió a 48.8%20.
Estos datos son una clara demostración del capitalismo salvaje que aún
predomina en Venezuela. Por eso cada vez tiene más sentido el llamado a
trascender el capitalismo rentístico y construir un nuevo modelo productivo
socialista que erradique las causas estructurales del desempleo, la pobreza y la
exclusión social.
Por esta razón, la lucha de los trabajadores venezolanos todavía se concen-
tra en acciones fundamentalmente reivindicativas, toda vez que uno de sus
problemas básicos y elementales sigue siendo como resolver la escasez mate-
rial. De allí que la necesidad personal y el interés individual marcan la constitu-
ción de su vínculo sindical. Los trabajadores forman sus sindicatos para salva-
guardar y favorecer sus intereses individuales de supervivencia y de posesión, al
igual que ocurre con las asociaciones y cámaras empresariales.

____________________
20 Para un análisis más detallado y profundo sobre las razones que explican una distribución regresiva del
ingreso en las condiciones del capitalismo rentístico venezolano véase de Víctor Alvarez R.: Venezuela: ¿Hacia dónde va
el modelo productivo?. Cap. 7. Págs. 202-235

29
Comuna

Fuente: Banco Central de Venezuela

En el caso del movimiento obrero venezolano, su participación organizada


y mayoritaria en los grandes esfuerzos que se hacen para trascender y superar
el capitalismo rentístico es todavía muy limitada. Los proletarios venezolanos
están más interesados en mejorar sus salarios y beneicios laborales que en ser el
sujeto social que lidere el cambio revolucionario que se ha puesto en marcha en
Venezuela. Esta situación releja claramente que aún no tienen una conciencia
clara y irme de sus intereses.
La realización de los campesinos, de los obreros de las fábricas, de los
empleados públicos o de los excluidos no son procesos independientes o sepa-
rados. La realización humana no puede ser reducida simplemente a reivin-
dicaciones salariales o mejoras en los beneicios y condiciones laborales. La
realización humana incluye pero trasciende la gratiicación material inmediata
y directa. El ser humano nuevo se apropia de su esencia de una manera integral.
Por lo tanto, las condiciones de emancipación individual y social no pueden
separarse ni contraponerse. No es que las reivindicaciones sindicales le abren
paso a las conquistas de la sociedad; porque, en la realidad, hasta pueden entrar
en contradicción. Ambas triunfan o fracasan juntas y a la vez, de manera simul-
tánea. Una es indispensable para realizar la otra. Los sindicatos podrán conse-
guir reivindicaciones salariales y mejores beneicios para sus ailiados, pero la

30
Pensamiento crítico en la revolución

emancipación plena del pueblo solo será posible cuando la transformación


social sea integral y se cumpla con total éxito.
El protagonista de un verdadero empoderamiento popular no es la
vanguardia política, ni la dirigencia del gobierno y del Estado, ni siquiera la
clase obrera. El verdadero sujeto social de la Revolución Bolivariana y del
Socialismo Venezolano reside en la participación activa y protagónica de los
excluidos, de la comunidad, de los trabajadores, de los campesinos y de los
sectores más avanzados y progresistas de la sociedad. Se trata de un sujeto
colectivo mucho más contradictorio, complementario y complejo que la sola
clase obrera, cuyos sindicatos pretenden superponer sus exigencias salariales y
demandas de mayores beneicios laborales por encima de los intereses supre-
mos de los excluidos, la comunidad y la sociedad en general.
Advierte Meszaros que:

“Si queremos crear un orden reproductivo social económicamente


viable y también históricamente sustentable a largo plazo, es necesario
alterar radicalmente las determinaciones internas autocontradictorias
del orden establecido, que imponen el implacable sometimiento de la
necesidad y el uso humano a la alienantes necesidad de expansión del
capital.”21

Control Obrero y Consejos de Fábrica


Con frecuencia se oye decir que todavía no están dadas las condiciones para
que los obreros y la comunidad sean los que controlen y dirijan los procesos
de producción, distribución e intercambio. Con este argumento, las empresas
del Estado tienden a quedar en manos de tecnócratas formados a la luz de los
enfoques gerenciales y de manufactura que responden a la lógica del capital,
o de burócratas y cuadros políticos designados para cumplir funciones en la
administración. Pero son contados los casos de directivos y gerentes surgidos
del seno de los trabajadores de las mismas empresas.

____________________
21 Itsván Mészáros. “El desafío y la carga del tiempo histórico. El Socialismo en el Siglo XXI”.

31
Comuna

Es más, en muchas de las empresas manufactureras, de electricidad, tele-


comunicaciones, cadenas de comercialización y bancos que en los últimos tres
años han sido nacionalizadas, se mantiene buena parte de las anteriores estruc-
turas y cuerpos gerenciales, sin que se activen los procesos y mecanismos de
interfase necesarios para transferir sus conocimientos y habilidades gerenciales
a los auténticos representantes de los trabajadores y la comunidad.
Recientemente se ha planteado el tema del control obrero. Primero, sobre
empresas privadas que estaban paralizadas, luego sobre medios de producción
que se han expropiado por ser considerados de utilidad pública e, incluso, sobre
las empresas básicas en manos del Estado. El propósito es que las tareas de
organizar la producción sean asumidas por los trabajadores directos. Se trata
de desmontar con los hechos el prejuicio que aún existe en su contra y que los
descaliica para asumir, responsable y eicazmente, el manejo de las empresas
nacionalizadas. Estas son tareas inherentes al papel de la clase obrera como
sujeto activo y protagónico de la Revolución Socialista y no las puede seguir
evadiendo o delegando.
Los Consejos de Fábrica tienen que convertirse en los órganos y meca-
nismos del proletariado en el poder. Son el escenario ideal para el desarrollo
de la teoría y práctica de un nuevo modo de dirección de la vida social. Es el
espacio para la conluencia entre la vanguardia de las fuerzas revolucionarias
y los trabajadores para dirigir sus luchas por el desarrollo de nuevas relaciones
sociales de producción. Esto implica desarrollar una concepción del control
obrero mucho más allá del simple y desesperado afán por desplazar las élites
burocráticas por las directivas de los sindicatos y de la pretensión de convertir
a los trabajadores asalariados en los nuevos accionistas de las empresas públi-
cas. Por esta vía, los sindicatos podrán apoderarse de un importante porcentaje
de las ganancias a través del mecanismo de reparto de dividendos, pero al no
tomar en cuenta las necesidades pospuestas de la comunidad, inevitablemente
entrarán en contradicción con los intereses generales y supremos de la sociedad
en general.
Impulsar el desarrollo de nuevas formas de propiedad social que sean un
verdadero instrumento para el empoderamiento popular, impone luchar contra
el prejuicio de que solo los gerentes con experiencia, los cuadros políticos del
partido o los militares en comisión de servicio son los que pueden dirigir las
empresas y los órganos del Estado. Los trabajadores y miembros de la comu-
nidad están llamados a prepararse para tomar en sus manos la organización

32
Pensamiento crítico en la revolución

y control de la producción y distribución. Pero como el nivel gerencial de los


trabajadores aún no se ha fortalecido lo suiciente, los burócratas se aprove-
chan para prolongar su permanencia en los altos cargos. Solo se les desplazará
cuando se puedan incorporar a los mejores representantes de los trabajadores y
la comunidad en la administración.
La asignatura pendiente sigue siendo el fortalecimiento de las capacidades
administrativas, directivas y gerenciales de los trabajadores y las comunidades.
Los representantes del movimiento obrero y la comunidad con capacidad para
gobernar o dirigir una empresa siguen siendo escasos. Ni siquiera los sindicatos
tienen en su agenda la creación de una escuela de cuadros gerenciales para que
asuman con responsabilidad y capacidad el buen desempeño de las funciones
en la gerencia de las empresas e instituciones del Estado.
Desde el propio gobierno tampoco se ha hecho mucho para crear la insti-
tucionalidad necesaria en función de fortalecer la capacidad de gobernar y
gerenciar de los trabajadores y representantes de la comunidad. Con mucha
frecuencia, quienes asumen altas responsabilidades en el aparato del Estado
o en las empresas públicas carecen de la experiencia y la formación requerida
para asegurar una eicaz gestión al frente de los organismos y empresas que se
les confían. En lo inmediato se requiere disponer de una reserva inmensa de
cuadros bien formados técnica y profesionalmente y comprometidos política-
mente para liberar y aliviar la carga de quienes actualmente desempeñan dos
y tres altos cargos a la vez. Es así como los trabajadores caliicados y unidos
podrán asumir crecientes responsabilidades en todos los niveles técnicos y
gerenciales.
La revolución socialista podrá consolidarse solo cuando la clase trabaja-
dora y la comunidad aprenda a gobernar. Cuando se incorpore a esa tarea al
pueblo trabajador podremos decir que se ha democratizado la propiedad esta-
tal, aún en manos de tecnócratas y burócratas. Entonces tendremos la certeza
de que aquello que ahora es visto como una distante y remota propiedad estatal
controlada por tecnócratas y burócratas, inalmente se ésta transformando en
una verdadera propiedad social con la cual los trabajadores, la comunidad y el
pueblo si se identiican y deienden como suya.

33
Comuna

El nuevo papel de los sindicatos


En la Revolución Bolivariana, los sindicatos tienen que asumir la tarea de
articular las luchas económicas con las grandes transformaciones estructurales
que se requieren para avanzar en la construcción socialista. En el marco de una
economía predominantemente capitalista, es esto los que los convierte en acto-
res esenciales y auténticos artíices de su transformación de clase en sí en clase
para sí. Los sindicatos, y sobre todo los trabajadores, en lugar de concentrarse
o limitarse a pedir aumentos de sueldos y mejoras en los beneicios laborales,
deben prepararse para asumir, junto a la comunidad y los consumidores y usua-
rios organizados, la dirección de las empresas y del Estado. El poder político
de la clase obrera no se materializa por el hecho de que las juntas directivas
de los sindicatos desplacen a los burócratas o cuadros del partido de las juntas
directivas de las empresas públicas y demás entes del Estado. Se maniiesta,
más bien, en la conciencia política y su grado de participación y compromiso
directo con la transformación revolucionaria del país. Los trabajadores tienen
el poder político en sus manos no precisamente cuando lo ejercen los sindica-
tos, sino cuando ellos mismos son los que de forma directa controlan el Estado
y dirigen la sociedad.
No obstante, los sindicatos pueden participar en la promoción y organiza-
ción de nuevas formas de economía social, popular y comunal, en la reactiva-
ción y recuperación de empresas capitalistas cerradas, en apoyar la viabilidad
de las empresas coniscadas y nacionalizadas para avanzar en la construcción
de la economía socialista a partir de la transformación del tejido de empresas
capitalistas heredado. Aunque en su forma los sindicatos siguen siendo orga-
nizaciones que luchan por reivindicaciones materiales, estos están llamados
a participar activamente en todos los organismos públicos, organizando un
control masivo de sus actividades, creando nuevos organismos de contabili-
zación, control y regulación de la producción y distribución, apoyados en la
iniciativa de las comunidades organizadas.
La Revolución Bolivariana ha conquistado el poder político para los
excluidos y ha puesto los mandos claves del Estado al servicio del interés
popular. En estas nuevas circunstancias, los sindicatos, en lugar de reproducir
mecánicamente los conlictos obrero-patronales del pasado, están llamados a
desempeñar un papel más importante de interlocutor con el poder político y
asumir la representación política de la clase obrera en lugar de limitar su actua-
ción al plano meramente reivindicativo y salarial.
34
Pensamiento crítico en la revolución

La conciencia del pueblo y la contraloría social


La creciente conciencia del pueblo y la fortaleza y cobertura de la contra-
loría social que sea capaz de ejercer sobre la función pública, es lo que puede
hacer fuerte al Estado socialista que actualmente se construye. No se trata de
tener un Estado más grande sino más fuerte y eicaz, que promueva la partici-
pación ciudadana y la contraloría social para impedir que el burocratismo lo
contamine y debilite. El Estado será una verdadera expresión del poder popu-
lar cuando los trabajadores y la comunidad sientan que lo controlan consciente
y responsablemente.
En este sentido, los consejos comunales, la contraloría social, los consejos
de fábrica, etc. constituyen formas de participación ciudadana en la dirección
del país. Es así como se puede enfrentar el burocratismo hasta derrotarlo total-
mente. En la IV República no era posible hacerlo. El marco legal estaba dise-
ñado para secuestrar el poder, para excluir a los trabajadores y la comunidad
del ejercicio pleno del poder. La Revolución Bolivariana ha hecho mucho para
suprimir estas trabas, pero aún queda pendiente que los trabajadores partici-
pen consciente y responsablemente en la dirección del Estado y las empresas
públicas.
En relación con la importancia de la conciencia del pueblo y la contraloría
social el Presidente Chávez dijo claramente que:
“(…) el tema del control social, es básico para la nueva sociedad que tenemos
que construir, porque siempre el socialismo ha tenido el problema de que el Estado
maneja recursos, pero nunca la población ha tenido el control de esos recursos”22.

____________________
22 Hugo Chávez. Taller de Alto Nivel. Nuevo Mapa estratégico, 2004, 62

35
Comuna

Comunicación y Democracia
Aram Aharonian
Aram Aharonian, es periodista y docente de postgrado  uruguayo-venezo-
lano, director de la revista Question, fundador de Telesur, director del Obser-
vatorio Latinoamericano en Comunicación y Democracia (ULAC)

Ante todo, debemos asumir que el tema de los medios de comunicación


tiene que ver con el presente y el futuro de las democracias nuevas y/o renova-
das y, sobre la democracia no sólo en los países subdesarrollados sino también
en las naciones industrializadas, que viven hoy la grave crisis del capitalismo.
Hoy en día una suerte de dictadura mediática intenta suplantar a la dicta-
dura militar de las décadas pasadas en América Latina. Son los grandes grupos
económicos que usan a los medios y deciden quién tiene o no la palabra, quién
es el protagonista y quién es el antagonista, mientras intentan que las grandes
mayorías sigan afónicas e invisibles, sin voz ni imagen.
  La democracia sigue instalada como sistema formal, sin apropiación
ciudadana, razón por la cual su institucionalidad es precaria. Construir demo-
cracia es construir ciudadanía, empoderar a los pobres, darle voz e imagen a las
grandes mayorías ninguneadas, postergadas y ocultadas durante siglos.
 Hace tres décadas, para imponer un modelo económico y político se recu-
rrió a las fuerzas armadas, con el saldo de miles y miles de muertos, desapare-
cidos, torturados. Hoy los medios de comunicación masiva llevan el bombar-
deo del mensaje hegemónico directamente a la sala de nuestra casa, a nuestros
comedores y dormitorios, durante 24 horas al día.
De las nuevas formas de poder surgidas recientemente, una de las principa-
les es la de los medios de comunicación de masas, por su alcance mundial y su
capacidad de inluir en la opinión pública, concentración de poder que limitará
la libertad individual. Bajo la ilusión de que los mecanismos coercitivos (igle-
sia, escuela, ejército, familia) están en crisis, el control social, manejado por los
medios comerciales, por el contrario, se acrecienta.
En la última década, con los vientos de cambio que modiicaron signiica-
tivamente el escenario político en América Latina, en mayor o menor medida
los diversos países han buscado airmar su autonomía respecto al llamado
Consenso de Washington, al tiempo que han reactivado la alternativa histórica
de la integración.

36
Pensamiento crítico en la revolución

Acosado por la crisis económica y política más grave de su historia, el pode-


río estadounidense se viene fragilizando, lo que, sin embargo, no impide que
trate a toda costa de retomar el control de su “patio trasero”. Para ello, acentúa
las tradicionales presiones bilaterales, reactiva movimientos de guerra (amplia-
ción de bases militares, despliegue de la IV Flota, etc.), propicia operaciones de
desestabilización contra gobiernos considerados “enemigos” (golpe de Estado
en Honduras, tras los intentos fallidos en Venezuela y Bolivia), multiplica los
fondos de “ayuda” a sectores opositores de tales gobiernos y un largo etcétera.
Todo esto, bajo los parámetros cada vez más ainados de la llamada “guerra
de baja intensidad” (o, si se quiere, de “cuarta generación”) que básicamente
apunta a ganar “las mentes y los corazones” de la población.
Sin dudas, el cambio de la prensa escrita por la televisión como centro de
atención informativa ha causado una pérdida de profundidad general en bene-
icio de la imagen en vivo. El ciudadano pasa entonces de intentar comprender
a simplemente ver, y esto acarrea una simpliicación de la realidad.
Asimismo, han cambiado los conceptos de actualidad y veracidad de la
información, basados ahora en la riqueza de imágenes y en la ausencia de fuen-
tes que nos la conirmen. Es así que la función informativa de los medios está
perdiendo terreno frente a su papel como forma de distracción y entreteni-
miento. La noticia se banaliza y se convierte en espectáculo.
Hasta ahora teníamos tres esferas autónomas: la información, la comu-
nicación publicitaria y la cultura de masas (entretenimiento), que es la que
se somete al mercado. Pero ahora se fusionan, la comunicación publicitaria,
absorbe a las demás y sus principios se imponen tanto en la información como
en la cultura de masas. Es decir que se comunica de la misma manera cuando se
informa, se publicita o se hace cultura de masas, privilegiando tres cualidades:
la rapidez, sencillez y liviandad o diversión: hay un proceso de infantilización
de los mensajes.
Deinimos el concepto de pensamiento único como la traducción a térmi-
nos ideológicos de pretensión universal de los intereses de un conjunto de fuer-
zas económicas, apoyadas por elementos académicos y de investigación que
contribuyen a propagar sus ideas.
Sus principios son primacía económica sobre las cuestiones políticas, el
mercado y la competencia como mecanismo regulador, el libre intercambio
y la mundialización, la división internacional del trabajo, la privatización.
La consecuencia práctica es que los sectores inancieros privados superan

37
Comuna

ampliamente las cuotas de poder de los gobiernos.


Es fundamental reivindicar y hacer realidad el sentido etimológico de
comunicación, que implica diálogo, interacción e intercambio, para construir
acuerdos comunes, consensos, entre las partes implicadas en el proceso, sin que
ello signiique unanimidad.
La comunicación, en general, redobla su importancia estratégica, tanto
como soporte técnico, habilitador de la expansión global del capitalismo, al
igual que en su dimensión discursiva-simbólica de legitimación y extensión de
la hegemonía ideológica neoliberal, del pensamiento, el mensaje y la imagen
únicos.
Con los procesos de hiperconcentración, no sólo se consolidan los privi-
legios de esos monopolios corporativos, sino que se afecta el propio sentido
público de la información y la comunicación.
La comunicación se ha erigido en elemento fundamental de la estruc-
tura social actual, donde desde hace décadas se viene desarrollado el concepto
teórico de sociedad de la información, casi prospectivo a una realidad palpable
en la economía, la educación o las relaciones sociales. Es un espacio en trans-
formación que implica, obviamente, cambios en la construcción del imaginario
colectivo.
Existen fuertes resistencias, especialmente en los países desarrollados y
en el establishment de nuestros países, para enfocar el tema en su verdadera
dimensión, porque no interesa repensar los medios en la sociedad mediática,
ya que ello exige relexionar sobre la democratización de la comunicación y la
democracia misma. El establecimiento reacciona corporativamente para evitar
un debate público sobre el papel de los medios en el ejercicio de la ciudadanía
y preiere sustituirlo por el sucedáneo de una discusión privada en el ámbito
profesional y/o académico, a espaldas de la ciudadanía, en busca de soluciones
técnicas cosméticas.
Los medios de comunicación del establecimiento han adquirido un prota-
gonismo cada vez mayor en el debate público (obviando el rol de mediación
que se supone deben cumplir) y prácticamente han pasado a ocupar el espacio
dejado por el descalabro (que ellos incitaron) de los partidos políticos tradicio-
nales. Y con una ainada orquestación a nivel internacional.
Esa descomunal sintonía de voces e imágenes, resultante del virtual
consenso de los poderes mediáticos –el mensaje hegemónico-, se ha concen-
trado de manera particular a generar dudas sobre el sentido, oportunidad y

38
Pensamiento crítico en la revolución

viabilidad de los procesos endógenos y los de integración.


La respuesta desde estos gobiernos ha sido, en general, reactiva y limitada a
la propaganda y a el apoyo a los medios públicos, que habían sido desvalijados
y privatizados durante los años neoliberales. No cabe duda la importancia de
ello, pero es insuiciente, porque queda limitada a las coyunturales prioridades
gubernamentales.
Es fácil caer presa del optimismo ingenuo. Por eso es necesario reconocer
la tarea pendiente de superar la dispersión, para que ese conjunto de esfuerzos
adquiera un peso especíico al compás del movimiento contrahegemónico que
se proyecta por ese otro mundo posible (y también imprescindible).
Aquellos que durante años hemos militado en la concepción de la comu-
nicación alternativa y popular no hemos sabido hacer bien nuestras tareas.
Vamos perdiendo –por goleada– la batalla de las ideas, conceptualmente y en el
campo de batalla.
Debemos tener en claro que hemos sido entrenados para pensar que
comunicación alternativa signiica comunicación marginal. Pero hoy debemos
cambiar estos paradigmas y asumir que la única forma de plantearse la batalla
de las ideas, es con una estrategia comunicacional masiva, que sea realmente
alternativa al bombardeo constante, hegemónico, que nos llega desde el Norte.
Más allá del soporte utilizado, los llamados medios alternativos se mueven
en una franja de modalidades según contemplen mayor o menor participación
de los ciudadanos, mayor o menor democracia en su funcionamiento y tipo de
relación con elementos potencialmente distorsionadores, como la publicidad y
las administraciones.
Todavía en muchos países de nuestra América se criminaliza a la llamada
prensa alternativa y sobre todo a las radios y televisoras comunitarias, inde-
pendientes, campesinas, indígenas. Por eso, la construcción de una comunica-
ción contra hegemónica es tarea de todos- Estados, personas y organizaciones
sociales-, desde abajo. Porque desde arriba, lo único que se puede construir... es
un pozo.

El cuarto poder, el quinto poder


Caemos en el terreno de lo que se ha denominado “democracia mediática”,
por la función que desempeñan los medios o “democracia espectáculo”, porque,
en realidad, la información política que transmiten los partidos a través de los

39
Comuna

medios son cada vez más similares al show bussines; o “democracia de opinión”,
por cuanto el foro de discusión se ha visto relegado por el uso y el abuso de los
sondeos.
Los teóricos del liberalismo clásico cuando cimentaron las ideas  del
“cuarto poder”, seguramente hoy serían los mayores críticos. El hecho es que
bajo tal premisa se operó el proceso de institucionalización que ha hecho que
los medios de comunicación se conviertan en entes autónomos en tanto “natu-
ralmente neutros”, por fuera de cualquier control social, lo que les permite
actuar con una agenda propia, supuestamente como expresión de la sociedad.
Allí se produce la separación entre emisor y receptor, estableciéndose una
relación unidireccional a partir del polo emisor; aunque se diga que es una
cuestión simplemente técnica, no es así.
El tema autorregulación ha sido presentado por el neoliberalismo como
un mecanismo para preservar la libertad de expresión, bajo el entendido que la
más insigniicante regulación es un atentado a tal libertad.
El argumento usado es que el control lo hacen el lector, el oyente, el tele-
vidente (el usuario) quienes en cualquier momento pueden decidir no seguir
con tal o cual medio o programa, es decir, todo se resuelve en el mercado. Sin
embargo, ni la comunicación, ni la información se las puede considerar como
meras mercancías pues son derechos fundamentales y  bienes esenciales y
relevantes para el convivir de una sociedad democrática y por ello necesitan la
protección del ordenamiento jurídico.
Los medios de comunicación han ido adquiriendo un papel decisivo en
el desarrollo del proceso político, hasta el punto que en los últimos años, se
han convertido prácticamente en una institución política, llegando incluso a
sustituir el debate en las plazas públicas, hasta llegar a ser el único escenario en
el cual se debate un consenso político.
Hoy los medios de comunicación comerciales son los publicistas de los
productos de sus megaempresas: le ofrecen una enorme audiencia a las empre-
sas para imponer sus marcas. Lo que se intenta es conseguir consumidores o
borregos políticos y/o religiosos, no formar ciudadanos.
Por eso, desde la academia y desde los movimientos sociales la propuesta
es la de pautar observatorios similares, con el mismo in y la misma metodolo-
gía, para analizar permanentemente el comportamiento de los medios, tanto
comerciales como estatales, y mostrar permanentemente la manipulación,
el ocultamiento, las campañas mediáticas cartelizadas. Y también que estos

40
Pensamiento crítico en la revolución

observatorios trabajen in situ en todo proceso electoral o refrendatario que se


realice en la región, junto a las misiones de observación política, de transparen-
cia y de procedimiento.
Por esa simbiosis de los grandes medios de comunicación con el poder –
que no es nada nueva- es que justamente se asiste a una creciente pérdida de su
credibilidad en muchos países del mundo, al punto que ya se habla de crisis de
la prensa. Lo nuevo es que las tradicionales fórmulas de disimulo han comen-
zado a fallar ante la evidencia de los hechos.
En todo caso, es un factor que está gravitando en las democracias nuevas
y/o renovadas para que la demanda por la democratización de la comunicación
paulatinamente sea asumida por algunos Estados y cada vez mayores sectores
sociales organizados.

Doce temas a tener en cuenta


Hay varios temas a tener en cuenta para analizar la realidad comunicacio-
nal  de nuestras democracias nuevas y/o renovadas:

1) El principal problema que tenemos es que hemos estado ciegos ante


nosotros mismos: siempre nos hemos visto con ojos extranjeros. Y lo segui-
mos haciendo: copiando formas y contenidos. Recitamos “sur”, declamamos
“integración”, pero la realidad es que no nos conocemos siquiera. Para comen-
zar a vernos con nuestros ojos es necesario visibilizar a las grandes mayorías, a
la pluralidad y diversidad de nuestras naciones y regiones, recuperar nuestra
memoria, nuestras tradiciones. Porque un pueblo que no sabe de dónde viene,
difícilmente sepa a dónde ir y así, el destino siempre le será impuesto desde
afuera
2) Es necesario el cambio de paradigmas. Hemos sido entrenados para
pensar que prensa alternativa signiica comunicación marginal. Hoy sabemos
que la única forma de plantearse la batalla de las ideas es con una estrategia
comunicacional masiva, que sea realmente alternativa al bombardeo constante,
hegemónico, que nos llega desde el Norte.

Hemos sido entrenados para creer en la imparcialidad y la objetividad: sí


debemos ser objetivos (no entendido como neutrales) pero nunca imparciales.
El periodismo es propaganda objetiva, es decir, con cita de fuentes. Sin este

41
Comuna

último requisito estaríamos ante una simple propaganda en sentido amplio u


otro tipo de relato.
Los medios comunitarios son un paso en el camino a la democratización,
pero por sí mismos no son suicientes. Podemos tener centenares de medios
comunitarios, pero si el 90% de la audiencia y de los medios está controlada por
una estructura monopólica de los medios corporativos comerciales, poco será
lo que habremos avanzado en la dirección de la democratización.
3) Hay que tener conciencia de que la batalla contra el terrorismo mediá-
tico es parte de la guerra cultural, de la batalla de las ideas. Es una guerra que
no se agota en consignas, sino para la cual hay que prepararse adecuadamente.
Para ello debemos adueñarnos de la tecnología, aprender a usarla mejor –o tan
bien- como el enemigo y, sobre todo, tener en claro para qué queremos esas
armas, para que, en deinitiva, no se sumen al arsenal hegemónico en contra de
nuestros propios pueblos.
4) Hace más de cinco lustros el informe Mc Bride de la UNESCO seña-
laba la necesidad de tomar medidas jurídicas eicaces para: a) limitar la concen-
tración y la monopolización; b) conseguir que las empresas transnacionales
acaten los criterios y las condiciones especíicas deinidos en la legislación y en
la política de desarrollo nacionales; c) invertir la tendencia a la reducción del
número de responsables cuando está aumentando la eicacia de la comunica-
ción y la dimensión del público; d) reducir la inluencia de la publicidad sobre
la redacción y los programas de radiodifusión; y e) perfeccionar los modelos
que permiten fortalecer la independencia y la autonomía de los órganos de
información en materia de gestión y de política de redacción, independien-
temente que sean privados o públicos. Ese diagnóstico, lamentablemente, se
mantiene tres décadas después.
5) Los derechos humanos no pueden existir sin la libertad de palabra, de
prensa, de información, de expresión. La transformación de esas libertades
en un derecho individual o colectivo más amplio a comunicar es un principio
evolutivo en el proceso de democratización.
6) Es fundamental la protección y fomento de la pluralidad de opiniones
y de la diversidad cultural y lingüística, la democratización de los medios de
comunicación, y la defensa y divulgación de los bienes comunes del conoci-
miento mundial, como parte del dominio público.
La variedad de culturas e idiomas que se conservan o transmiten a través
de la tradición oral o de diversos medios de expresión, nutren las sociedades de

42
Pensamiento crítico en la revolución

la información y la comunicación y contribuyen al acervo del conocimiento


humano, que es la herencia del ser humano y el origen de la creación de todo
conocimiento nuevo.
7) La digitalización por sí misma no signiica la democratización del
espectro televisivo o radioeléctrico, si no se cambia el sistema de concesiones de
frecuencias. La implementación de estos cambios no depende sólo de recon-
versiones tecnológicas, sino principalmente de decisiones políticas.
8) El espectro radioeléctrico es un patrimonio de la humanidad y los
Estados son soberanos en su administración, en función del interés nacional
y general. Es falaz la idea de que son propietarios del espacio radioeléctrico
las empresas, nacionales y/o trasnacionales, que tienen la concesión de una
frecuencia. Por ende, es menester luchar para que el espacio radioeléctrico se
divida en tres partes: una para el estado, otra para los medios comerciales y una
para los movimientos sociales, las universidades, los sindicatos, para eso que
llamamos el espacio público.
9) La lucha por la democratización pasa por la reconstrucción del espacio
público, que fuera privatizado y vaciado durante décadas en la ofensiva neoli-
beral.  El espacio público es aquel que reúne a los medios estatales, regionales,
educativos, universitarios, legislativos y comunitarios, y que apuesta no a la
formación de consumidores o borregos políticos o religiosos, sino que contri-
buye a la formación de una ciudadanía y una identidad común latinoamericana.
10) La comunicación es factor articulador clave para el reencuentro y la
solidaridad de nuestras nacionalidades, que implica el reconocimiento de un
destino común por encima de rivalidades reales o forjadas.Por ello se torna
indispensable formular una estrategia de cooperación especíica entre los
pueblos para los ámbitos de la información, comunicación, cultura y conoci-
miento, contemplando acuerdos para potenciar las redes regionales de infor-
mación y comunicación pública y ciudadanas, con un sentido de equidad
respecto a los medios de comunicación.
11) Es cada vez más necesaria la auditoría social de los medios comerciales
(y quizá también de los estatales) de comunicación social, que se han conver-
tido en el principal poder, por encima de los otros tres clásicos –ejecutivo, judi-
cial y legislativo-. Es necesaria la creación del quinto poder, el del ciudadano,
para iscalizar los cuatro anteriores.
12) De nada sirve tener medios, televisoras y radioemisoras nuevas, si no
tenemos nuevos contenidos, si seguimos copiando las formas hegemónicas.

43
Comuna

De nada sirven si no creemos en la necesidad de vernos con nuestros propios


ojos. Porque crear nuevos medios para repetir el mensaje del enemigo, es ser
cómplice.  Hay que trabajar para crear fábricas de contenido, que nutran a
radios y televisoras del Sur.

44
Pensamiento crítico en la revolución

El Estado y los Movimientos


Sociales: Democracia Participativa
y Protagónica enVenezuela
Luis Britto García

Democracia, gobierno de la mayoría


Distingue Aristóteles en La política tres formas puras de gobierno: el de
una persona, o monarquía; el de un número limitado de personas, o aristocracia;
y el del gobierno de “la multitud en el sentido del interés general”, o República,
para el cual se ha generalizado posteriormente la denominación de democracia,
o gobierno del pueblo. Añade que a cada una de estas formas corresponde otra
forma viciada, que no se ocupa de la justicia ni del interés general: la tiranía, que
es una monarquía sin otro objeto que el interés del monarca; la oligarquía, que
no atiende más que al interés de los ricos; la demagogia, que cuida únicamente
del interés de los pobres.
Democracias oligárquicas
Diversas artimañas se han aplicado para impedir que en las llamadas
democracias las mayorías ejerzan en forma efectiva el poder. En las “demo-
cracias” griegas y en la romana, el derecho de ciudadanía estaba reservado para
un pequeño grupo, que raramente excedía de la tercera parte de los habitan-
tes. No podían participar en los asuntos públicos excluidos como los metecos,
los periecos o los plebeyos, quienes no disfrutaban de derecho de ciudadanía
aunque su familia hubiera vivido durante generaciones dentro de la unidad
política; mucho menos podían participar los esclavos.
Desde la antigüedad grecorromana hasta los comienzos de la época
moderna en los países de Occidente preponderaron formas mixtas en las cuales
un poder ejecutivo monárquico gobernaba en cooperación con cuerpos legis-
lativos que representaban a grupos oligárquicos y en los cuales se dejaba a veces
una limitada representación a otros grupos de la sociedad, tales como burgue-
ses y gremios.

45
Comuna

Democracia es poder soberano del pueblo


En el siglo XVII el inglés Tomás Hobbes en El Leviatán perfeccionó la
teoría de Aristóteles sobre la división de los gobiernos al airmar que se debía
distinguirlos según la sede del poder soberano. En la monarquía un rey, en la
oligarquía un grupo reducido y en la democracia la totalidad del pueblo ejercen
el poder soberano, el cual consiste en la potestad absoluta e ilimitada de crear,
aplicar e interpretar las leyes.

El pueblo es el único y perpetuo soberano


Un siglo después Juan Jacobo Rousseau modernizó esta teoría en El
contrato social al sostener que el supremo poder soberano y absoluto de crear,
aplicar e interpretar las leyes en todos los casos y por siempre reside en el pueblo,
quien en ninguna forma puede renunciar a él ni cederlo, aunque sí puede dele-
gar en alguna forma de gobierno monárquico, aristocrático o democrático el
cumplir los mandatos de este poder soberano originario.

Derecho al voto reservado para propietarios


A pesar de ello, la mayoría de los llamados sistemas “democráticos” estable-
cidos a partir de la Guerra de Independencia de Estados Unidos y de la Revo-
lución Francesa fueron en realidad oligarquías en los cuales el derecho de elegir
y de ser elegido era censitario, vale decir, reservado para la minoría de quienes
tenían cierto nivel de bienes o de fortuna, y en la mayoría de los casos reservado
para los alfabetizados. A ello hay que añadir que sólo en el curso del siglo XX
se fue concediendo en forma efectiva, y a veces con gran retardo, el derecho de
votar para la mujer.

Democracia representativa
A medida que las mayorías conquistaban el derecho al voto para quienes no
tenían bienes de fortuna, para los analfabetos y para las mujeres, se articuló otra
estratagema para convertir las democracias formales en aristocracias de hecho.
Se postuló el principio de democracia representativa, en función del cual los
derechos del pueblo se reducían a elegir periódicamente “representantes”, que
en su nombre ejercieran la soberanía y manejaran los poderes públicos.
46
Pensamiento crítico en la revolución

La democracia política es instrumento de la


económica y social
Todas las estratagemas citadas tienden a evitar que la mayoría haga lo lógico:
utilizar la democracia política para implantar la democracia económica y social.
En efecto, el uso más lógico que puede dar el pueblo a los poderes políticos que
ejerce es el de eliminar las discriminaciones clasistas, étnicas o de cualquier otra
índole que las mayorías imponen a las minorías, y el de lograr para todos una
justa y equitativa participación en la producción y el disfrute de los bienes crea-
dos por la producción social.

Representantes de todos al servicios de pocos


La democracia meramente “representativa” sirvió durante mucho tiempo
como herramienta para impedir la democracia social y económica. Frecuen-
temente el pueblo votaba por políticos u organizaciones movido por costosas
campañas electorales, que a su vez eran costeadas por los sectores económicos
más poderosos. En virtud de ello, los representantes “elegidos” con frecuencia se
sentían más obligados para con los inancistas de sus campañas que con el pueblo
que los había designado, y una vez en el poder, se limitaban a otorgar pequeñas
concesiones al pueblo y a mantener o acrecentar el poderío de sus inancistas.

Pérdida del consenso de los partidos tradicionales


En tal forma, paulatinamente se fue acentuando un divorcio entre los electo-
rados y los políticos o partidos meramente “representativos”. En todo el mundo,
y particularmente en América Latina y el Caribe, comenzó a producirse una
deserción de los electorados, maniiesta en elevados porcentajes de abstención,
pérdida de sus caudales electorales por los partidos tradicionales, y encauza-
miento de las luchas populares por la vertiente de los llamados movimientos
sociales.

Los movimientos sociales


Los movimientos sociales no son nuevos: acompañan toda la historia de
la humanidad. Cada vez que las estructuras establecidas en un sistema social

47
Comuna

y político no son capaces de satisfacer las reivindicaciones populares, éstas se


desbordan como movimiento social antes de organizarse como partido o ejér-
cito popular. Lenin advirtió claramente esta realidad al distinguir en Qué hacer
entre “organizaciones de vanguardia” o partidos políticos, y “organizaciones de
masas”, vale decir, las centradas especíicamente en una reivindicación deter-
minada, y añadió que estas últimas tienden a disolverse o perder fuerzas una
vez logrado el objetivo que persiguen. Sin embargo, en la historia contempo-
ránea, las organizaciones o movimientos sociales han mostrado una decisiva
capacidad para incorporar a sus programas nuevas reivindicaciones, coordi-
narse con movimientos más amplios e incluso contribuir con sus poderes al
éxito de causas o movimientos especíicamente políticos.
Es oportuno señalar que los pobladores originarios de Venezuela, esencial-
mente de cultura caribe o arawak y de otros grupos, vivían en comunidades sin
separación en clases sociales ni jerarquías, esencialmente igualitarias, basadas
en la cooperación y eminentemente democráticas, en las cuales la superviven-
cia de la comunidad se lograba por una activa cooperación mutua entre sus
miembros y las decisiones fundamentales de la vida social se adoptaban en
conjunto. Estos rasgos culturales persisten en los estratos populares de nues-
tra sociedad actual, integrada por grandes familias extensas cohesionadas por
lazos de cooperación espontánea y prácticas de colaboración tales como las
“cayapas” y las iestas patronales.
El movimiento se demuestra andando; la revolución, cambiando. En
América Latina en las últimas décadas las masas superan a sus dirigencias
tradicionales. Estados y partidos se suicidan ejecutando paquetes neolibera-
les. Los pueblos desertan de los partidos que desertaron de ellos, y asumen la
participación directa. Mientras el discurso de funcionarios y maquinarias se
desgasta, toman la palabra los movimientos sociales.

Características de los movimientos sociales


Pero, ¿qué es un movimiento social? En América Latina y el Caribe y
particularmente en Venezuela adquieren cada vez mayor relevancia fenómenos
con los rasgos siguientes:
1. Vastas movilizaciones que reúnen grupos, organizaciones y secto-
res diversos, sin buscar encuadrarlos en una estructura organizativa
predeterminada ni subordinarlos a ella.

48
Pensamiento crítico en la revolución

2. El nucleamiento en torno a un problema especíico inmediato, tal


como la tierra, las aguas, la ecología, las mejoras laborales o salaria-
les, los derechos humanos, la respuesta a una escalada represiva, las
cuestiones de género, la creación cultural o la igualdad étnica, lo cual
no excluye una progresiva ampliación de sus objetivos hasta constituir
plataformas reivindicativas integrales.
3. El no plantear como meta primaria la constitución de un partido ni
la toma del poder político, aunque dichos movimientos no excluyen
la participación de militantes partidistas, ni una progresiva formación
política de sus integrantes que los puede llevar a adquirir decisiva rele-
vancia nacional e incluso internacional.
4. La mayor participación de los integrantes en las decisiones del colec-
tivo, la preponderancia de las formas de articulación horizontales y
consensuales sobre las estructuras verticales y jerárquicas.
5. El empleo de una variedad de formas de lucha, que incorporan las
redes de solidaridad social, las cooperativas, el uso de medios alterna-
tivos, las manifestaciones, las protestas, los cortes viales, sin excluir la
participación electoral privilegiada por los partidos reformistas ni la
lucha armada de las organizaciones radicales, pero sin limitarse a ellas.
6. La tendencia a colaborar entre movimientos surgidos de causas espe-
cíicas diversas y de naturalezas y estructuras diferentes.

Movimientos sociales en la Venezuela contemporánea


Los movimientos sociales asumen las funciones que no cumplen auto-
ridades ni partidos. En Venezuela presentan un colosal repunte desde el
colapso inanciero llamado Viernes Negro. Como relator en el I Seminario de
las Organizaciones Populares del Poder Paralelo, realizado en Jesús Obrero,
Catia, en febrero de 1983, señalé que el deterioro de las maquinarias partidistas
“hace necesario que las estrategias, las políticas y las organizaciones destinadas
a cumplir con estos objetivos, sean generadas a partir de la reserva vital por
excelencia de todo país: el poder popular. A efectos de restablecer la armo-
nía de lo político con el resto de los sectores de la Nación, la Sociedad debe
generar progresivamente formas de organización para la preservación, defensa
y gestión de sus intereses, tales como la cooperativa, la unión de vecinos, los

49
Comuna

medios de comunicación alternativos, el grupo de defensa de la ecología, el


equipo de educación no formal, el grupo de intervención sociológica, la unidad
de defensa de la salud, la asociación cultural, el sindicato clasista y en última
instancia, el partido progresista, cuya acción no se descarta siempre y cuando
canalice, exprese y deienda de manera integral los legítimos intereses de la
sociedad, y no los de élites burocráticas o grupos inancieros. En la medida en
que la Corruptocracia cierra su ciclo histórico en el país al no poder disponer
en lo sucesivo de crecientes botines para la compra de las conciencias y para el
mantenimiento de maquinarias centralizadas custodias de la paz laboral y la
paz intelectual, el nuevo protagonista de nuestra historia es el Hombre, conver-
tido en artíice de su destino por la armónica, cotidiana, creativa y directa rela-
ción con su Sociedad”.

Los movimientos sociales precipitan el


in de la IV República
Así, sin llamamiento de ningún partido o líder, sin programa de grupo
intelectual ninguno, las grandes masas protagonizaron al unísono la rebelión
popular antineoliberal del 27 de febrero de 1989, reprimida al costo de millares
de vidas. Según declaró poco después José Vicente Rangel: “Los gobiernos se
daban el lujo de hacer lo que les viniera en gana sin que le produjera mayores
protestas. El gobierno de Carlos Andrés Pérez, en base a esa tradición elaboró
un paquete de medidas pero no se preparó para la reacción que provocarían.
Este fue un error importante. El gobierno calculó mal. Pensó que el trata-
miento de shock no despertaría reacción en base a esa tradición de pasividad”
(“La oposición: el Presidente dijo una verdad a medias”, El Nacional, D-4,
5-3-98).
Sin visible conducción partidista, o sin que las organizaciones partidistas
tuvieran un papel decisivo en ello, las masas realizaron contundentes demos-
traciones de apoyo a la rebelión militar del 4 de febrero de 1992, presionaron
para el enjuiciamiento y deposición de Carlos Andrés Pérez, retiraron el apoyo
electoral a Acción Democrática y a COPEI, eligieron a Hugo Chávez Frías, lo
repusieron en la presidencia una vez derrocado por el golpe fascista y resistie-
ron incólumes al cierre patronal y sabotaje petrolero de 2002 y 2003.

50
Pensamiento crítico en la revolución

Organizaciones espontáneas,
solidarias y horizontales
El auge de la participación social se maniiesta ante todo por la prolife-
ración de organizaciones espontáneas, solidarias y horizontales: Círculos
Bolivarianos, Zamoristas, medios alternativos, cooperativas. Ello cambia las
prácticas de las mismas autoridades: las decisiones del poder se consultan y
se fundan en el consenso de mesas de agua, contralorías sociales, comités de
tierras, comités de salud, comités de tierra. Todavía más: la política decisiva del
Proyecto Bolivariano, las Misiones, se fundamenta en vastas movilizaciones de
apoyo social sin los cuales dichas iniciativas serían inviables. Remuneradas sólo
con incentivos sumamente modestos, la mayoría de las misiones constituyen
vastos voluntariados orientados por el Estado y por organizaciones políticas,
pero que no existirían sin la participación social. Se perila ésta así como el más
dinámico de los factores del proceso que vivimos. Por ella pasa el camino hacia
la Revolución.

La Constitución y la Democracia
Participativa y Protagónica
En forma adecuada y oportuna, la Constitución de la República Boliva-
riana de Venezuela aporta un marco institucional para que los movimientos
sociales y la ciudadanía en general puedan encontrar las más amplias oportuni-
dades de participación protagónica en la gestión de los intereses comunes.
El preámbulo de la Constitución pauta que dicha Ley Fundamental se
sanciona, entre otros objetivos, “con el in supremo de refundar la República
para establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multié-
tnica y pluricultural en un Estado de justiica, federal(...)”. Con ello sienta una
diferencia fundamental con la anterior democracia representativa, que esen-
cialmente elige funcionarios o legisladores para delegar en ellos el ejercicio de
la soberanía. La democracia venezolana ha de ser participativa, en el sentido de
que cada ciudadano tiene el deber y el derecho de participar plenamente y de
manera directa en la gestión de los asuntos públicos que interesan a la comu-
nidad, y protagónica en el sentido de que el pueblo tiene poderes de decisión
primordiales en ellos.

51
Comuna

Al respecto establece el segundo párrafo del artículo 2 de la Constitución:


La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la
gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garan-
tice su completo desarrollo, tanto industrial como colectivo. Es obligación del
Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más
favorables para su práctica.
Cabe señalar que sobre la aplicación efectiva y real de este principio se han
formulado numerosas críticas. Se ha señalado la tardanza en aprobar la Ley de
los Consejos Comunales, que apenas se sancionó en 2006; se han planteado
debates sobre la falta de consulta a las bases para materias tales como la desig-
nación de los candidatos para cuerpos representativos y para diversas instan-
cias de la administración. Por otra parte jornadas como las del 13 de abril o
diciembre de 2002, o tareas como la de las misiones Robinson, que acabó con
el analfabetismo, y Barrio Adentro, que llevó la atención médica a las zonas
marginales, no se hubieran podido emprender sin una activa, dinámica y gene-
ralizada participación popular, que por su irresistible impulso se convirtió en
protagónica.

La Ley de los Consejos Comunales y la


Participación Protagónica
La Ley de los Consejos Comunales, sancionada por la Asamblea Nacional
en marzo de 2006, establece los mecanismos de operación de la democracia
participativa y protagónica mediante el mecanismo de los Consejos Comuna-
les, y regla las relaciones de éstos con los órganos del Estado, para la formula-
ción, ejecución, control y evaluación de las políticas públicas. El artículo 2 de
dicha norma pauta que “Los consejos comunales en el marco constitucional de
la democracia participativa y protagónica, son instancias de participación, arti-
culación e integración entre las diversas organizaciones comunitarias, grupos
sociales y los ciudadanos y ciudadanas, que permiten al pueblo organizado
ejercer directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos orientados
a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construc-
ción de una sociedad de equidad y justicia social”.
El artículo 6 del texto citado establece que la Asamblea de Ciudadanos y
Ciudadanas es la máxima instancia de decisión del Consejo Comunal, inte-
grada por los habitantes de la comunidad, mayores de quince (15) años, y tiene

52
Pensamiento crítico en la revolución

las siguientes atribuciones:

1. Aprobar las normas de convivencia de la comunidad.


2. Aprobar los estatutos y el acta constitutiva del Consejo Comunal, la
cual contendrá: nombre del Consejo Comunal; área geográica que
ocupa; número de familias que lo integran; listado de asistentes a la
Asamblea (Nombre y apellido, cédula de identidad); lugar, fecha y hora
de la Asamblea; acuerdos de la Asamblea; resultados de la elección
de las y los voceros, y demás integrantes de los órganos del Consejo
Comunal.
3. Aprobar el Plan de Desarrollo de la Comunidad.
4. Aprobar los proyectos presentados al Consejo Comunal en beneicio
de la comunidad, así como la integración de los proyectos para resolver
las necesidades aines con otras comunidades e instancias de gobierno,
bajo la orientación sostenible y sustentable del desarrollo endógeno.
5. Ejercer la contraloría social.
6. Adoptar las decisiones esenciales de la vida comunitaria.
7. Elegir las y los integrantes de la Comisión Promotora.
8. Elegir las y los integrantes de la Comisión Electoral.
9. Elegir a voceros o voceras del órgano ejecutivo.
10. Elegir a las y los integrantes de la Unidad de Contraloría Social.
11. Elegir a las y los integrantes de la Unidad de Gestión Financiera.
12. Revocar el mandato de los voceros o voceras y demás integrantes de
los órganos del Consejo Comunal, conforme con lo que establezca el
Reglamento de la presente Ley.
13. Evaluar y aprobar la gestión inanciera.
14. Deinir y aprobar los mecanismos necesarios para el funcionamiento
del Consejo Comunal.
15. Las demás establecidas en la presente Ley y su Reglamento.

El artículo 9 de la Ley citada dispone que la Asamblea de Ciudadanos y


Ciudadanas determina y elige el número de voceros o voceras de acuerdo a la
cantidad de comités de trabajo que se conformen en la comunidad, tales como:

1. Comité de Salud.
2. Comité de Educación.

53
Comuna

3. Comité de Tierra Urbana o Rural.


4. Comité de Vivienda y Hábitat.
5. Comité de Protección e Igualdad Social.
6. Comité de Economía Popular.
7. Comité de Cultura.
8. Comité de Seguridad Integral.
9. Comité de Medios de Comunicación e Información.
10. Comité de Recreación y Deportes.
11. Comité de Alimentación.
12. Mesa Técnica de Agua.
13. Mesa Técnica de Energía y Gas.
14. Comité de Servicios.
15. Cualquier otro que considere la comunidad de acuerdo a sus
necesidades.

Como se desprende de las disposiciones citadas, los Consejos Comuna-


les disponen de los mecanismos y las competencias requeridas para desarro-
llar una verdadera participación participativa y protagónica en el marco de sus
comunidades.

Participación protagónica en marcha


La participación democrática y protagónica en el nivel de la administra-
ción local se ha apuntado algunos éxitos notables. Los problemas del sumi-
nistro hídrico de las comunidades se debaten en las llamadas Mesas de Agua,
con participación de las autoridades locales, de Hidrocapital, de expertos y de
representantes de la comunidad, y a través de discusiones se logran soluciones
consensuales que satisfacen de la mejor forma posible los intereses colectivos.
A veces la comunidad interviene en obras de cierta consideración, como la
reparación del grupo escolar Gran Colombia en El Cementerio, en el curso de
la cual se desarrolló una activa labor de contraloría social sobre las cantidades
gastadas y la eicaz inversión de las erogaciones. El día 7 de septiembre asistí
de 2006 como mero observador a la sesión de un Consejo Comunal en Antí-
mano, reunido en antigua casa de Guzmán Blanco. Para estas reuniones, de
acuerdo con la Ley, cada organización social nombra un delegado, y el número
de delegados está determinado por la densidad de población. Entre muchas

54
Pensamiento crítico en la revolución

organizaciones, estuvieron presentes representantes de las mesas de aguas,


grupos culturales, y miembros de la Misión Miranda. Las instituciones oicia-
les asisten a estas reuniones, y en ésta hicieron acto de presencia representantes
del FIDES, de Fundacomún, de una comisión de la Presidencia para la parti-
cipación, y el general García Carneiro, ministro para la Participación Popular.
En dicha reunión estaba planteada originalmente la construcción de un
Liceo para la zona, pero los representantes de ella solicitaron que en su lugar se
erigiera una Escuela Técnica, e incluso se reivindicó para la comunidad el dere-
cho a opinar sobre las carreras que se deben impartir en ella. Hubo asimismo
una animada discusión sobre el espacio a ser destinado, en la cual se consideró
la accesibilidad de los distintos terrenos, el hecho de que estuvieran o no some-
tidos a litigios de propiedad o de ocupación, su estabilidad geológica y otros
factores. Los representantes de las comunidades plantearon asimismo la nece-
sidad de seleccionar ellos a los obreros que en deinitiva se empleen. Las orga-
nizaciones sociales ejercen la Contraloría sobre el Presupuesto, a cuyo efecto
han organizado una contraloría interna, con gente designada por el Consejo
Comunal, que lleva el cómputo detallado de los gastos, del empleo del material
y de la idoneidad de lo construido.
Llama en líneas generales la atención la participación mayoritaria y entu-
siasta de las mujeres en este tipo de actividades, con lo cual van quedando atrás
las barreras de género.
La acumulación de este género de experiencias consolidará la democracia
participativa y protagónica como una práctica fundamental de nuestra socie-
dad y promoverá sin duda alguna un nuevo estilo de trabajo entre los órganos
mismos de la administración.

55
Comuna

Experiencias de Democracia Obrera


en la Venezuela Bolivariana
Carlos Carcione
Economista

Introducción
En mayo de 2005, el presidente Hugo Chávez declaró que la Revolución
Bolivariana había tomado rumbo al Socialismo del Siglo XXI. Un modelo en
construcción, dijo entonces. Es todavía una categoría que está en discusión. El
punto en común desde el que parten todos los debates es la diferenciación con
las experiencias del llamado “Socialismo Real” del Siglo XX, aunque en reali-
dad las conclusiones a las que se arriban son distintas.
Los altercados en relación a la diferenciación entre el Socialismo del Siglo
XXI y el Socialismo Soviético se dan a los efectos de este trabajo, en tres terre-
nos fundamentales:

A. En el de la Propiedad de los medios de producción.


B. En el del régimen político, y como debe ser la participación democrá-
tica del la clase obrera incluyendo la transformación de las relaciones
sociales de producción y en el pueblo.
C. En el Estado y su carácter de clase y la defensa y profundización de la
Revolución Bolivariana.

Este trabajo está centrado, fundamentalmente, en las experiencias de


protagonismo participativo o democracia obrera, que se vienen desarrollando
al interior del Proceso de la Revolución Bolivariana. Pero no podría estudiarse
este aspecto sin tener en cuenta como se cruza, como se combina de manera
desigual, con los otros dos. Es que de esta manera se está dando en la vida
misma y la teoría que no tiene en cuenta la propia vida, no sólo será gris cómo
señalaba Hegel, sino inútil. Por eso veremos cómo inluyen en estas experien-
cias de democracia participativa de los trabajadores y trabajadoras, la propie-
dad de los medios de producción y las relaciones de producción que de ellas se
desprenden.

56
Pensamiento crítico en la revolución

Mientras que por otro lado señalaremos el entrecruzamiento que tiene este
aspecto con el actual Estado Burgués especíico de la Venezuela Bolivariana
y los cambios que se han dado en la política de defensa de la revolución, una
política, adelantamos, que insinúa también los lineamientos de la democracia
participativa y protagónica.
Aún cuando las experiencias en las que nos apoyamos son relativamente
recientes y ocupan, el ámbito de las llamadas Empresas Socialistas o Empresas
de Producción Social (establecimientos relativamente medianos o pequeños),
las Industrias Básicas de propiedad estatal y la Corporación Eléctrica. Estas
últimas, es decir las industrias Básicas y el sector Eléctrico tienen un peso espe-
cíico en la economía nacional de carácter estratégico para llevar adelante un
verdadero plan nacional de desarrollo.
Así mismo estás experiencias que se iniciaron y luego fueron retrotraídas
para volver al régimen normal de gestión-gerenciamiento piramidal capita-
lista, han vuelto a la escena con un capital acumulado en la práctica de la parti-
cipación democrática de los trabajadores que ya se ha integrado a la conciencia
y al conocimiento colectivo de esos trabajadores.
Así fue como entre mediados del año 2009 y abril-mayo de este 2010 se han
relanzado el Control y la Gestión Obrera, a partir del llamado “Plan Guayana
Socialista 2009-2019”. Y la decisión acordada en las mesas de trabajo del sector
eléctrico de que fueran los trabajadores y trabajadoras los actores fundamen-
tales de un nuevo proceso de Control y Gestión en medio de una crisis sin
antecedentes del sector eléctrico. Se retomaba un ejercicio de democratiza-
ción, ejercido directamente por los trabajadores de esas empresas. Y se lo hace
contando con ese capital humano acumulado. Y con otras herramientas que
ayudan a desarrollar ese capital, como por ejemplo la Universidad Bolivariana
de los Trabajadores “Jesús Rivero” y otros centros de estudios e investigación.
El aporte que pretendemos hacer con este articulo es demostrar que, en el
marco de la vieja democracia representativa asentada en un bipartidismo obso-
leto y cuestionado a nivel mundial, no es posible desarrollar una participación
creativa de la población, ya que el poder político, la planiicación y el geren-
ciamiento quedan en manos de una tecnocracia que responde a esos intereses
políticos y económicos.
El régimen de democracia obrera está dando sus primeros pasos en la
Revolución Bolivariana, y ya muestra la vitalidad suiciente para airmar que
aun de no imponerse a todos los ámbitos de la producción, la vida cultural,

57
Comuna

social y política del país. Aun fracasando en instalarse como régimen de un


nuevo Estado, por los durísimos obstáculos que enfrenta en desigualdad de
condiciones, será, de todas formas, un experimento colosal de aprendizaje de
varias generaciones de trabajadores y trabajadoras e integrantes de las comu-
nidades en la batalla de fondo: Reemplazar el actual Estado Burgués, por un
nuevo Estado de transición al socialismo, que no repita los errores fatales de la
experiencia del socialismo soviético stalinista. Y que desarrolle la más impor-
tante de las fuerzas productivas que es necesaria para realizar el enorme sueño
de terminar con las guerras, las hambrunas, el genocidio y la exterminación del
planeta con el que el capitalismo actual en su fase imperialista acosa a la huma-
nidad: el hombre.

1.- Control y Gestión Obreras, democracia participativa,


producción y Estado. Teoría y Antecedentes
Entre el 8 o 9 de noviembre de 1917, dos días después del Asalto al Palacio
de Invierno, instalando la primera revolución obrera triunfante. El Presidente
del Consejo de Comisarios del Pueblo, Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, propone
al Soviet un proyecto de decreto sobre control obrero. Este fue debatido y
modiicado en aspectos de su redacción por el Congreso de los Soviet y apro-
bado luego. Hay que destacar que este decreto no afectaba la propiedad de los
establecimientos a los que iba dirigido.
Inmediatamente publicado este decreto se desató un lock out patronal que
obligó a la coniscación de las principales empresas. El agotamiento de Rusia
producto de su participación en la Iª Guerra Mundial, las duras condiciones de
aislamiento y Guerra Civil que pronto se abatieron sobre el país. La desorga-
nización económica que estos hechos provocaron. Hicieron que este decreto
fuera dejado de lado y luego no volviera a aplicarse. Reproducimos integrante
la propuesta de Lenin, porque es el primer intento de un gobierno de trasladar
una participación democrática de la clase obrera.

Proyecto de decreto sobre el control obrero


1. Queda establecido el control obrero sobre la producción, conserva-
ción y compraventa de todos los productos y materias primas en todas
las empresas industriales, comerciales, bancarias, agrícolas, etc., que

58
Pensamiento crítico en la revolución

cuenten con cinco obreros y empleados (en conjunto), por lo menos, o


cuyo giro anual no sea inferior a 10.000 rublos.
2. Ejercerán el control obrero todos los obreros y empleados de la
empresa, ya directamente, si la empresa es tan pequeña que lo hace
posible, ya por medio de sus representantes, cuya elección tendrá lugar
inmediatamente en asambleas generales, debiendo levantarse actas de
la elección y ser comunicados los nombres de los elegidos al gobierno y
a los Soviets locales de diputados obreros, y campesinos.
3. Queda absolutamente prohibida la interrupción del trabajo de una
empresa o industria de importancia nacional (véase § 7), así como la
modiicación de su funcionamiento, sin autorización de los represen-
tantes elegidos por los obreros y empleados.
4. Todos los libros de contabilidad y documentos, sin excepción, así
como todos los almacenes y depósitos de materiales, herramientas y
productos, sin excepción alguna, deben estar abiertos a los represen-
tantes elegidos por los obreros y empleados.
5. Las decisiones de los representantes elegidos por los obreros y emplea-
dos son obligatorias para los propietarios de las empresas y no pueden
ser anuladas más que por los sindicatos y sus congresos.
6. En todas las empresas de importancia nacional, todos los propietarios
y todos los representantes elegidos por los obreros y empleados para
ejercer el control obrero responden ante el Estado del riguroso mante-
nimiento del orden, de la disciplina y de la protección de los bienes.
Los culpables de incuria, de ocultación de stocks, balances, etc., serán
castigados con la coniscación de todos sus bienes y con penas de reclu-
sión que pueden llegar a cinco anos.
7. Se declaran empresas de importancia nacional todas las que trabajan
para la defensa o están relacionadas de algún modo con la producción
de artículos necesarios para la subsistencia de las masas de la población.
8. Los Soviets locales de diputados obreros, las conferencias de comités
de fábrica y las de comités de empleados dictarán, en asambleas gene-
rales de sus representantes, reglas más detalladas de control obrero.

Por su parte Antonio Gramsci Escribía en L’ Ordine Nuovo de 1919 un


texto sobre los Consejos de Fábrica de Turín, y el concepto de Democracia
Obrera, ahora bajo un Estado Capitalista.

59
Comuna

“El Estado socialista existe ya potencialmente en las institucio-


nes de vida social características de la clase obrera explotada. Rela-
cionar esos institutos entre ellos, coordinarlos y subordinarlos en una
jerarquía de competencias y de poderes, concentrarlos intensamente,
aun respetando las necesarias autonomías y articulaciones, signiica
crear ya desde ahora una verdadera y propia democracia obrera
en contraposición eiciente y activa con el Estado burgués, preparada
ya desde ahora para sustituir al Estado burgués en todas sus funciones
esenciales de gestión y de dominio del patrimonio nacional...”Antonio
Gramsci, Palmiro Togliatti (Democracia Obrera, L’ Ordine Nuovo,
21/6/1919)

Estas dos posiciones no están relacionadas directamente con la Gestión de


las empresas nacionalizadas ni expropiadas, y tampoco tocan uno de los temas
central de los procesos transición al socialismo, las transformaciones de las
relaciones sociales de producción en el camino de un nuevo régimen social que
elimine la alienante división social del trabajo.
Ambos apuntaban a la creación de un régimen político con el cual empe-
zar a construir una nueva democracia de la clase obrera para que se hiciera
cargo del nuevo Estado de transición que habría de construirse. Y consolidara
el carácter de clase del mismo.
En el caso de Lenin es evidente que lo debe hacer frente a la decisión de no
expropiar los medios de producción, asentado en el bajo desarrollo cultural de
la clase obrera y el atraso de la industria como una herramienta para evitar el
sabotaje y la especulación en un momento de aguda crisis.
La dinámica de los acontecimientos obligó al gobierno revolucionario a la
coniscación de las empresas cuando estas cerraron sus puertas para intentar así
derrocar al gobierno surgido de la Revolución de Octubre. Cualquier compa-
ración del papel de la burguesía y el imperialismo en el golpe petrolero de 2002,
2003 en Venezuela es apropiada.
Por su parte Gramsci y Togliatti, hacen hincapié en la existencia de insti-
tuciones de poder obrero que avancen en un ejercicio de gobierno y se preparen
para suplantar al Estado Burgués.
Más tarde Antón Pannekoek que en su tiempo había comenzado una
polémica de ruptura con el leninismo, desarrolla en “Les Conseils Ouvriers”

60
Pensamiento crítico en la revolución

1969), la siguiente deinición.

“La lucha de la clase revolucionaria del proletariado contra la


burguesía y sus órganos es inseparable del control de los trabajadores
sobre el aparato de producción y de su extensión al producto social,
por lo que la forma organizativa que une a la clase en su lucha cons-
tituye, simultáneamente, la forma de organización del nuevo proceso
de producción”. (Citado por Carlos Lanz Rodríguez en Consejos de
Fábrica y Construcción Socialista, Antecedentes teóricos e históricos de
un debate inconcluso, Febrero de 2007, Primera Edición)

El debate venía avanzando desde antes de Pannekoek. Ya León Trotsky


muchos años antes en una respuesta a un grupo de de oposicionistas de
izquierda, publica en el nº 24 de BIULLETEN OPPOSITSII de setiembre de
1931 un texto que toma diversos ángulos. Aunque todavía hablando de patro-
nos privados. Dice por ejemplo.

“Los obreros no necesitan el control para ines platónicos, sino para


ejercer una inluencia práctica sobre la producción y sobre las operacio-
nes comerciales de los patronos. Sin embargo, esto no se podrá alcanzar
a menos que el control, de una forma u otra, dentro de ciertos límites,
se transformen en gestión directa. En forma desarrollada, el control
implica, por consiguiente, una especie de doble poder económico en las
fábricas, la banca, las empresas comerciales, etc.” (Ibídem anterior)

Más adelante Trotsky hace un alerta. “Si la participación de los trabajado-


res en la gestión de la producción ha de ser duradera, estable, “normal”, deberá
apoyarse en la colaboración y no en la lucha de clases. Tal colaboración de clases
solamente puede llevarse a cabo a través de los estratos superiores de los sindi-
catos y las asociaciones capitalistas. No han faltado los experimentos de este
tipo en Alemania (la democracia económica), en Inglaterra (el “Mondismo”),
etcétera. No obstante, en todos estos casos, no se trataba del control de los
obreros sobre el capital, sino de la subordinación de la burocracia del trabajo
al capital. Esta subordinación, como nos muestra la experiencia, puede durar
mucho tiempo: depende de la paciencia del proletariado.”
Y entonces Trotsky vuelve sobre el tema de la producción y sus

61
Comuna

perspectivas.

“Cuando más se aproxima a la producción, a la fábrica, al taller,


menos viable resulta un régimen de este tipo (de colaboración, nota del
autor), porque aquí se trata ya de los intereses inmediatos y vitales de
los trabajadores y todo el proceso se despliega ante sus mismos ojos. El
control obrero a través de los consejos de fábrica sólo es concebible sobre
la base de una aguda lucha de clases, no sobre la base de la colaboración.
Pero esto signiica en realidad la dualidad de poder en las empresas,
en los trust, en todas las ramas de la industria, en la totalidad de la
economía.”(Ibídem anterior)

En el trabajo de Pannekoek citado anteriormente este señala, coinci-


diendo de hecho con Trotsky en relación a la lucha de clases:

“Cuando los obreros se apoderen de las fábricas para organizar el


trabajo surgirá ante ellos una inmensidad de problemas nuevos y difí-
ciles. Pero también dispondrán de una inmensidad de nuevos poderes.
Un nuevo sistema de producción nunca es una estructura artiicial que
se implante a voluntad. Surge como un proceso irresistible de la natu-
raleza, como una convulsión que conmueve a la sociedad en sus más
profundas entrañas. Evocando las fuerzas y pasiones más poderosas
del hombre. Es el resultado de una lucha de clases tenaz y probable-
mente larga. Las fuerzas requeridas para la construcción sólo pueden
desarrollarse y crecer plenamente en esta lucha.”

Para no seguir abrumando con antecedentes y deiniciones ni con las rela-


ciones de viabilidad y las diferentes formas de control y gestión o cogestión sin
control (según como sean los actores involucrados). Distintas formas para que
los trabajadores y trabajadoras tengan la oportunidad de desarrollar una parti-
cipación democrática. Iremos directamente a la síntesis teórica que se utilizó
en el primer experimento de Control Obrero en una de las Industrias Básicas
del Estado Bolívar, ALCASA, productora de aluminio.
Carlos Lanz Rodríguez, presidente de esa empresa al momento de inten-
tarse la primera experiencia de control obrero en una de las Industrias Bási-
cas. Propone conclusiones surgidas del estudio y las presenta como una guía

62
Pensamiento crítico en la revolución

didáctica para la lectura de los textos utilizados para la elaboración de estas


conclusiones. Ellas son:
1. Existe una tensión dialéctica entre sindicato y consejo obrero, la cual
suscita fuertes enfrentamientos y divergencias entre quienes ven este
nexo como antagónico.
2. El Consejo de Fábrica es la célula orgánica del Estad socialista, pero
no puede ejercer esta función sin articularse con lo social – territorial,
leyéndolo en nuestro contexto quiere decir que se puede separar de los
Consejos Comunales y más particularmente de nuestra propuesta de
YANAMA-CUMBÉ.
3. El Consejo de Fábrica no es un apéndice del parido, como frente de
masa, sino que debe preservar su autonomía.
4. Igualmente, no puede reducir su tarea al espectro corporativo-
economicista, sino que debe asumir tareas político-culturales. De
igual manera, no sólo puede remitirse a los aspectos productivos, sino
también abordar la distribución y el consumo.
5. El consejo de fábrica no puede quedarse aislado a nivel de fábrica en el
ámbito local, sino que debe ampliar su radio de acción hacia el conjunto
de la sociedad desde lo local-regional hacia lo nacional-Internacional.
6. El Consejo de Fábrica está inserto en una determinada alianza de
clase que corresponde al bloque histórico, es decir se extiende desde
los trabajadores del campo y la ciudad, pasando por el campesinado,
capas medias, nuevos movimientos sociales, hasta incluir la diversidad
étnica.
7. El Consejo de Fábrica al inscribirse en la perspectiva del cambio de
las relaciones de producción con un claro contenido anti-capitalista,
supera las diversas expresiones el capitalismo de Estado y de las nacio-
nalizaciones del aparato productivo. (Ibídem anterior).

La superación de la democracia formal, representativa, es decir la demo-


cracia del capitalismo librecambista, adquiere en el terreno del movimiento
obrero una cualidad estructural de la sociedad. La participación democrática
de los trabajadores y trabajadoras expresada a nivel de los medios de produc-
ción, distribución y cambio, plantea un nuevo tipo de Estado y de funciona-
miento global del régimen político. Ya sea en empresas de propiedad privada,
mixta, estatal o comunitaria, no es un proceso de conciliación o colaboración,

63
Comuna

es un proceso en el que disputan intereses antagónicos irreconciliables. El


gran avance que veremos se está dando en la Revolución Bolivariana, en este
aspecto, no escapa a esta lógica. La lógica de encontrar los caminos para iniciar
la transición al socialismo a un socialismo verdaderamente democrático. Cuyo
Estado, habiendo cambiado su carácter de clase, tenga un componente central
de democracia obrera participativa y protagónica.

2.- Un nuevo avance en la lucha por la democracia


participativa: el Control y la Gestión Obreras
en sectores estratégicos.
Las experiencias Control Obrero, iniciadas, para decirlo de alguna manera,
desde arriba, en frío, por el Gobierno de la Revolución Bolivariana, fueron
retrotraídas en los sectores fundamentales en los que se estaban experimen-
tando. El criterio que se impuso no fue evaluar los avances que en esas empre-
sas se habían obtenido. Por el contrario se midió ese proceso con el rasero de la
eiciencia capitalista.
Por lo tanto no se tuvo en cuenta y se dejaron de ver y evaluar los enor-
mes avances en diagnostico, detección de problemas y pasos en la construcción
de una nueva eiciencia que habían tenido sectores de las empresas eléctricas.
La crisis eléctrica posterior demostró que el trabajo que estaban haciendo los
trabajadores era acertado.
Tampoco e tuvieron en cuenta los avances de participación democrática y
en recuperación de la empresa ALCASA que se estaban produciendo.
Se las comparó con PDVSA, la empresa petrolera estatal, y se instaló un
discurso de que ningún sector estratégico de la economía podía ser controlado
por los trabajadores de manera democrática, cuando en realidad debería ser
todo lo contrario. Esa fue una prerrogativa asumida por los ministros y geren-
tes de la empresa. Y el presidente Chávez volviendo hacia atrás su decisión
anterior, argumentando problemas de seguridad de Estado, decidió volver al
viejo esquema gerencial capitalista. El capitalismo de Estado, bajo un Estado
Burgués que aunque debilitado se resiste a desaparecer, habían ganado un
batalla de las más importantes.
Pero una conjunción de tres hechos volvió a plantear el tema de la lucha
por la participación democrática de los trabajadores y trabajadoras, tanto de las
Industrias Básicas como del sector eléctrico y a abrir una nueva oportunidad

64
Pensamiento crítico en la revolución

para su experimentación.
a. La lucha obrera y del pueblo de Guayana por la Nacionalización de
SIDOR
b. La crisis del sector eléctrico y la lucha por el Contrato Colectivo.
c. La crisis internacional del capital.

La lucha de los trabajadores sidoristas y del pueblo de Guayana tiene


muchos ángulos para su estudio y aprovechamiento. Uno es la constancia, la
unidad, la claridad sobre los reclamos que debían hacer. También el esfuerzo
hasta conquistar sus objetivos que, desde el principio, incluían la nacionaliza-
ción de la empresa y el Control Obrero.
Sin embargo en este trabajo queremos relejar el aspecto de la participación
democrática de los trabajadores en las decisiones de la lucha y en la perspectiva
de democratizar la producción y el control. Esta participación también forma
parte los avances que se han dado gracias al proceso de la revolución boliva-
riana en la democratización de muchos de los espacios sindicales.
En el número 1 de la revista Comuna, pensamiento crítico en la revolución
(Edición coordinada por Luis Bonilla Molina y José Carlos Carcione) pode-
mos encontrar diversos artículos sobre este proceso que llevó a la nacionaliza-
ción de SIDOR. En el artículo titulado “Algunas conclusiones del triunfo”,
en el subtítulo “La importancia de la democracia obrera”, Stalin Pérez Borges
coordinador nacional de la Unión Nacional de Trabajadores de Venezuela,
UNETE, y que siguió muy de cerca la lucha dice:

“Es sabido que Alianza Sindical y Unidad Matancera, las dos


corrientes más importantes al interior del movimiento sindical Sido-
ristas, tienen importantes diferencias. Todos saben que José Meléndez
y José Acarigua tienen grandes diferencias. Alianza Sindical estuvo
desde el principio de esta lucha por recuperar SIDOR, y el compañero
Acarigua que felizmente hoy festeja la nacionalización, no estuvo
convencido hasta que la nacionalización fue un hecho.
Pero esas diferencias se encaminaron en las asambleas. Haber
impuesto el método de la asamblea fue una garantía de unidad. Haber
dividido a los trabajadores hubiera sido un crimen.
Y esto se pudo evitar porque se logró que los dirigentes se subor-
dinaran a la decisión de los trabajadores y trabajadoras. Esta lucha

65
Comuna

mostró una gran participación protagónica de los trabajadores en la


conducción de su propio destino. Y fue porque se logró eso que se fortale-
ció la unidad de los Sidoristas. Sólo fue posible porque ninguna medida,
ningún acuerdo, ninguna propuesta fue aceptada sin que se realizara
asamblea y lo decidiera la mayoría. Cuando se habla de unidad no se
puede sólo hablar de ello, es necesario que la clase obrera con su prác-
tica democrática, cuestionadora y participativa, vaya obligando como
obligó en SIDOR, a sostener la unidad con el respeto del único camino
acertado para tomar decisiones, el de mayorías y minorías.”

Más adelante en otro artículo de la misma revista Pérez Borges analiza la


cuestión fundamental de la democracia en esta lucha desde el punto de vista de
la democratización de las relaciones de producción.

“Por una propuesta de control y gestión democrática de los trabajadores”


“Si el gobierno le impone a los Sidoristas una gestión con la que
ellos no estén de acuerdo y no se identiiquen, no solamente desani-
marían la fuerza creativa que estos han empezado a desatar, sino que
pudieran postrar a todo el movimiento de los trabajadores. Estos a
nivel nacional e internacional han celebrado con júbilo este triunfo y
lo consideran justamente suyo. Y lo primordial es que el hecho SIDOR
los ha entusiasmado no sólo para salir a reclamar beneicios económi-
cos y contractuales sino se le está metiendo en la cabeza la idea de que
hay objetivos políticos mucho más estratégicos e importantes por los que
luchar y conquistar, los cuales producirían cambios estructurales en sus
condiciones de vida y trabajo y como ser social. ..
… Tampoco los sidoristas quieren repetir el mismo calco de gestión
burocrática que se hace desde las empresas del aluminio en Guayana.
Entonces no queda otro camino que inventar o errar.
Hay que ir a una empresa de un verdadero nuevo modelo de
producción socialista, que acabe allí con la división del trabajo y sea
ejemplo a seguir…
…La decisión para empezar debe ser, y si hay que conquistarla se
habrá de conquistar, que los trabajadores y el gobierno administren la
empresa pero que esté todo bajo el control democrático de los trabajado-
res.” (Comuna pensamiento crítico en la revolución, nº 1)

66
Pensamiento crítico en la revolución

Esta lucha ha tenido mucho que ver con el relanzamiento del control
obrero y de la participación democrática de los trabajadores. Fue la primera
nacionalización en caliente arrancada con la pelea contra una transnacional
que tenía amplia protección política nacional e internacional.
La conquista de los sidoristas les dio nuevos ánimos a los trabajadores del
resto de las industrias Básicas, en especial las del aluminio, que ya tenían alguna
experiencia en control y gestión obrera, y a los eléctricos que en pelea por su
contrato colectivo único incorporaron como cláusula primera del mismo el
control y la gestión obrera.
También la crisis económica internacional ayudó a que se avanzará hacia
esta perspectiva. La caída de los precios de las materias primas y del aluminio
procesado y el acero y el hierro y el desmanejo capitalista de las empresas por
partes de gerentes corruptos sin ningún compromiso con lo que están geren-
ciando, a diferencia del amor por las empresas que tienen los obreros y obreras,
técnicos, ingenieros que buscan la mejores maneras de recuperar de las crisis
esas empresas y pueden hacerlo. Planteo nuevamente para la acción la batalla
para lograr la participación protagónica que les da el control de los trabajadores
y trabajadores, en las empresas formulación histórica de la estructura social de
un régimen político de Democracia Obrera.
La experiencia acumulada durante la breve prueba en CVG ALCASA,
y el impulso que le dieron esos trabajadores a la creación de la Universidad
Bolivariana de Trabajadores “Jesús Rivero”, convirtiéndola además de uno de
los lugares de formación y transformación de los saberes y también en bastión
de elaboración teórica en la pelea por las transformaciones de las relaciones de
producción capitalistas.
Así por ejemplo Elio Sayago, dirigente obrero en SIDOR antes de la
privatización y luchador por la re-nacionalización de la acería. Trabajador de
ALCASA y hoy presidente electo por los trabajadores de esa empresa. Además
uno de los fundadores de la UBT “JR”, escribe en un ensayo sobre la necesidad
de la transformación de las relaciones de producción y la importancia decisiva
del protagonismo de los trabajadores y trabajadoras, lo siguiente:

“Lograr el protagonismo de los trabajadores implica, apren-


der haciendo lo nuevo, lo diferente, lo que garantizará la verdadera
transformación….”

67
Comuna

Para agregar luego.

“… la participación protagónica de los trabajadores, haciendo el


ejercicio de corresponsabilidad en la gestión de las empresas del Estado,
es el camino obligante para que la clase trabajadora logre los niveles
de conciencia de si misma y asuma de manera corresponsable con el
Estado, la verdadera transformación económica, política y social para
que nuestro pueblo tenga, recordando a Simón Bolívar, la máxima
suma de felicidad, todo ello, con impacto en las relaciones sociales de
producción….” (Comuna, pensamiento crítico en la revolución, nº1).

En el mes de Abril de 2010 se instalan las mesas de trabajo en el sector


eléctrico para enfrentar la crisis del sector y dar paso al cumplimiento de otro
paso adelante en la participación protagónica de los trabajadores conquistada
por la lucha. El 15 de mayo de este mismo año, se reimpulsa el Control Obrero
en el conjunto de las Industrias Básicas de Guayana, eliminándose las presi-
dencias burocráticas y las gerencias tecnocráticas para dar paso a la elección
de las presidencias de todas ellas por parte de los trabajadores. Ha comenzado
un nuevo capítulo en esta batalla por la democracia obrera, forma particular de
participación protagónica de trabajadores y trabajadoras.
Esta experiencia no es de “colaboración” como la habría denominado
Trotsky. Sino que está encabezada por un grupo de militantes bolivarianos,
trabajadores, que desde hace años lucha, desde sus sindicatos como los Eléc-
tricos o los de SIDOR, o desde centros de formación socio política y expe-
rimentos universitarios novedosos, que funcionan en los mismos estableci-
mientos fabriles. Por eso mismo, porque no es de colaboración estuvo, está y
estará cruzada por una lucha de clases creciente contra los intereses de sectores
privilegiados del capital internacional, tanto del interior como opositores del
proceso revolucionario. Además de la burguesía el otro enemigo poderoso de
este experimento es una burocracia que apuesta a la defensa de sus privilegios
manteniendo al Estado Burgués y apoyándose en las viejas formas democrá-
ticas representativas y clientelares, combatiendo a las nuevas formas de parti-
cipación y protagonismo obrero y popular. Participación y protagonismo que
tienen un enorme papel que cumplir en la lucha por la transición hacia una
sociedad nueva, socialista, con un verdadero régimen de democracia política,
social y económica, la democracia obrera.

68
Pensamiento crítico en la revolución

Conclusiones
En una presentación del Foro Social Temático, Boaventura de Souza
Santos, presenta una ponencia sobre el tema democracia y trabajo. En un
extracto de esa ponencia airma:

“Corremos el riesgo de vivir en sociedades que son políticamente


democráticas pero socialmente fascistas. ¿Cómo fue posible? Porque en
los años 80, con la globalización neoliberal, terminó una tensión crea-
tiva que existía entre democracia y capitalismo. Esa tensión era creada
por las siguientes ideas: primero, el trabajo era un motor de ciudada-
nía. Al inicio, el contrato social era muy excluyente pero los trabajado-
res lucharon para tener derechos y el trabajo era un motor de ciudada-
nía. Hoy en día, este motor se quedó dentro del marco de la sociedad y la
economía nacional, y la economía globalizada ha hecho una cosa muy
sencilla: el trabajo es un recurso global, pero no hay un mercado global
de trabajo, entonces el trabajo dejó de ser un motor de ciudadanía.”

¿Cómo es posible enfrentar esta contradicción que se maniiesta


diariamente?
El proceso de la Revolución Bolivariana es un proceso esencialmente
Constituyente. Los diez años que transcurren desde el Caracazo hasta el
triunfo de Chávez a la presidencia fueron cruzados por la consiga de la nece-
sidad de una Asamblea Constituyente que, entre otras cuestiones, transfor-
mara el régimen político de la Cuarta Republica. Un régimen de Alternancia
Bipartidista y de reparto de las cuotas de poder del Estado, para llevarlo a la
formación de una nueva democracia no ya representativa sino participativa y
protagónica.
A menos de un año de asumir el presidente Chávez cumple su promesa
de campaña y convoca a la Asamblea Constituyente que concretaría aquella
revolución democrática abierta en el Caracazo. Esta incorpora muchos de los
institutos políticos más avanzados de la democracia formal, burguesa, como
son la Asamblea Nacional de cámara única, el referéndum revocatorio, y la
democracia protagónica y participativa ubicada esencialmente en el ámbito del
territorio.
Pero con esta última incorporación abre al paso a la búsqueda de nuevas

69
Comuna

formas de participación, protagonismo y capacidad para decidir de los sectores


más explotados y oprimidos de la sociedad.
Hubo que derrotar el golpe de Estado de abril de 2002 y el Paro Sabo-
taje Petrolero de 2002 – 2003, con una enorme participación de la clase obrera
en su condición de parte del pueblo revolucionario, para que los trabajadores
y trabajadoras se sacaran de encima el peso opresivo de la CTV (Central de
Trabajadores de Venezuela) e iniciaran a dar pasos para la construcción de una
nueva central obrera cuyo embrión es la UNETE, pero esta vez cónsona con
los objetivos del proceso revolucionario que para entonces ya se proclamaba
antiimperialista.
Pero los avances constitucionales y la lucha directa de calle entre revolución
y contrarrevolución, el lanzamiento del Plan Simón Bolívar, etcétera, abrieron
la puerta por donde empezó a entrar una de las manifestaciones democráti-
cas más avanzadas, la democracia obrera expresada a través de la lucha por el
Control y la Gestión Obreras de las empresas.
El desarrollo de esta experiencia llevará a la conclusión de que es necesario
un régimen político esencialmente diferente del actual. Un régimen hegemo-
nizado por los explotados y oprimidos que las democracias formales han dejado
afuera del sistema en todos los sentidos. Un régimen que para imponerse debe
apuntar a la transformación de la propiedad de los medios de producción, a la
transformación de las relaciones sociales de producción y al liquidación del
viejo Estado Burgués para iniciar la construcción de un estado nuevo, de carác-
ter transitorio, rumbo al socialismo, cuya clase hegemónica serán los trabajado-
res y trabajadoras acompañados por el pueblo marginado, los campesinos, las
nacionalidades originarias, etcétera.
Y este no es un régimen que pueda imponerse por la colaboración de clases,
sino por el desarrollo de una amplia y prolongada lucha entre las clases despo-
seídas y los poseedores de los medios de producción que controlan aún hoy el
Estado venezolano.
En ese sentido, al tiempo que se desarrolla una lucha de los trabajadores
por controlar los medios de producción y transformar las relaciones sociales
de producción, está creciendo la participación protagónica en el camino de la
democracia obrera.
Esta lucha de clases obliga a la defensa de la revolución. Y en ese sentido
hay un avance democrático fundamental, las milicias populares. El pueblo
en armas, en las fábricas, los fundos, los barrios, son los garantes, unos de los

70
Pensamiento crítico en la revolución

pilares de defensa del proceso revolucionario. Pero también pueden llegar a


ser, en algún momento, los custodios para que se imponga el régimen político
verdaderamente nuevo, el de la Democracia Obrera. La tarea de esas milicias
será defenderlo. Defenderlo de los ataques del fascismo social que se esconde
detrás de la máscara política de la vieja democracia formal.
Por eso, más allá de las limitaciones, errores, debilidades y ataques internos
por parte de la burocracia estatal, que sufre la lucha por imponer la participa-
ción y el protagonismo, el Proceso de la Revolución Bolivariana, y el pueblo que
lo sostiene, ha dado pequeños pasos en la construcción de una nueva democra-
cia que supera la ya agotada democracia burguesa formal y representativa.

71
Comuna

Instrumentos Teórico Conceptuales del


Parlamento Popular.
Luis F. Damiani Bustillos /
Cayetano Núñez González

Una propuesta para el debate participativo.


El triunfo del Presidente Chávez en 1998, fruto de la lucha histórica del
pueblo venezolano, comenzó un largo proceso para alcanzar una sociedad
justa e igualitaria, cuyos avances han sido legitimados mayoritariamente de un
modo reiterado.
El pueblo venezolano ha aceptado y apoya la propuesta lanzada por el
Presidente Chávez en 2005: profundizar el proceso revolucionario rumbo
al Socialismo del Siglo XXI, mediante la construcción participativa de unas
nuevas relaciones sociales basadas en el poder popular.
El camino hacia la socialización de la política, hacia una verdadera demo-
cracia directa y popular, tiene ahora más que nunca las puertas abiertas. El
marco encaja en el diseño constitucional pero, como todo proceso dialéctico,
está sujeto a las modiicaciones que se estimen necesarias. El ordenamiento
jurídico de la revolución bolivariana, incluida la Constitución como norma
suprema, tendrá que relejar y orientar las transformaciones que dirijan la
construcción de las nuevas relaciones sociales socialistas, cuyas modiicaciones
serán popularmente protagonizadas.
Este trabajo es una apuesta para contribuir a la construcción del Socialismo
del Siglo XXI, una propuesta para el debate participativo con el que llegar a un
consenso social sobre el ejercicio del poder y el proceso de difusión molecular
de la política parlamentaria hasta convertir la Asamblea Nacional en el Parla-
mento Popular.

La democracia directa: poder popular y


participación protagónica.
La concepción del poder popular implica una ruptura con esquemas del
pasado. Como dijo el Presidente Chávez, una reestructuración de todo el

72
Pensamiento crítico en la revolución

sistema político, desde sus fundamentos ilosóicos mismos hasta sus compo-
nentes y las relaciones que los regulan1.
El reto, la apuesta, es conseguir un nuevo ejercicio del poder, entendido
como el arte de la comunidad organizada de convencer, de construir, de crear
y decidir por sí misma un nuevo ordenamiento económico, político, jurídico y
social2 .

El capitalismo como forma de organización social.


El capitalismo es mucho más que un sistema económico de producción. Es
un modelo para la dominación de las grandes mayorías, un modo de organizar
las relaciones sociales que, como tal, tiene sus propias instituciones políticas,
jurídicas y culturales que sirven para legitimar la desigual distribución de las
plusvalías resultantes del proceso productivo.
La política en el capitalismo se ha ejercido, tradicionalmente, a través de
instituciones políticas liberales de carácter representativo. Con ellas se hace
creer al pueblo que es el titular de su soberanía, mientras su presencia ha ido
desapareciendo en el ejercicio efectivo del poder y de sus manifestaciones
materiales. En la práctica, la democracia formal o parlamentaria se agota en el
derecho a elegir representantes, y la participación se agota en el acto periódico
de elegirlos.
El alejamiento entre el pueblo y sus representantes ha ido, poco a poco,
deslegitimando un sistema representativo que se llama pluralista pero que
siempre desconoció “el supuesto político fundamental que caracteriza tal
sistema desde el punto de vista del poder: aquello de la presencia y de la parti-
cipación igual, real y efectiva, en el mismo marco institucional, de todos los
grupos sociales y de sus reales posibilidades de inluir en las decisiones políticas
fundamentales, con independencia del grado de riqueza que posean”3.

1 En este sentido, Chávez Frías, Agenda alternativa bolivariana. Una propuesta patriótica para salir del labe-
rinto, MBR-200 1996, p. 7.

2 Patiño y Román Cera, “Poder popular, un concepto en construcción”, en Versus, correo de Nuestra América
1/1992, Bogotá, pp. 46 y 47.

3 Damiani Bustillos, “De la subversión social a la subversión política”, Cuadernos para el debate agosto 1991,
Ediciones Primera Línea, Caracas, pp. 45-46.

73
Comuna

El liberalismo supone una tajante separación entre el


Estado como forma de organización política y la sociedad.
Su aspecto democrático diiculta ver la realidad, hasta casi hacerla invisi-
ble. Utiliza para ello elementos simbólicos4 , como el Derecho del Estado, que
legitima y da apariencia de normalidad y aceptación colectiva a las injusticias
sociales, como la explotación de la clase trabajadora o la acumulación del capi-
tal por una minoría.
Está claro que la actual separación entre el Estado liberal y la sociedad no
es improvisada. Es la consecuencia de un proceso de expansión del capitalismo
que, en su fase moderna, ha ido transformando sus estructuras y se ha radica-
lizado en un neoliberalismo consolidado por la globalización económica, la
imposición ideológica de su pensamiento único5.

La competencia transcurre en el mercado.


La superación de las barreras del tiempo y el espacio proporcionada por
las nuevas tecnologías aumenta considerablemente las posibilidades del juego
económico. El mercado global es, de esta forma, el nuevo terreno de juego que
ha ido diseñándose mediante un proceso de integración económica interna-
cional, impulsado por la disminución progresiva de las barreras arancelarias,
la existencia de un mercado inanciero planetario, la revolución de las comu-
nicaciones y el transporte6 , la división internacional del trabajo y los sistemas
lexibles de producción7.
La globalización económica es, de este modo, una manera de regular cultu-
ral e ideológicamente las relaciones entre capital y trabajo en el marco de una
economía mundializada8 .

4 De Sousa Santos, Estado, Derecho y luchas sociales, ILSA, Bogotá 1991, p. 233.

5 Marx y Engels, Ideología Alemana, Grijalbo 1970, decían que “todo sistema establecido representa sus
pensamientos como los únicos razonables y universalmente válidos”.

6 Ramos Quintana, “Globalización de la economía y transformaciones del Derecho del Trabajo”, Justicia La-
boral, mayo/2002. En el mismo sentido, Sastre Ibarreche, “Algunas claves para un sindicalismo también mundializado”,
Revista de Derecho social 21/2003.

7 De Souza Santos, La Caída del Angelus Novas: ensayos para una nueva teoría social y una nueva práctica
política, ILSA, Bogotá 2003. p. 90.

8 Baylos Grau, “Globalización y Derecho del Trabajo: realidad y proyecto”, Cuadernos de Relaciones Labora-
les 15/1999.

74
Pensamiento crítico en la revolución

Estamos ante un nuevo capitalismo sin rostro humano.


La empresa transnacional, protagonista destacada de la globalización9, es
sin duda el icono que mejor deine la economía de mercado, respondiendo sus
movimientos a un interés claro de acumulación de poder. Y en el mundo actual,
el poder es el dinero.
El anonimato del capital se consigue en el oscurantismo y descentraliza-
ción del tejido societario de las transnacionales, resguardado en los paraísos
iscales. Una maraña trenzada por sus grupos empresariales que ha reducido
la globalización10 a un solo aspecto, el económico, regido por el “fundamenta-
lismo de mercado”11.
El nuevo poder económico mundial genera las necesidades colectivas e
individuales, sustituyendo las antiguas dictaduras de las elites nacionales por las
nuevas dictaduras de las inanzas internacionales12: el poder político ha dejado
de ser un poder para convertirse en un mero tramitador13. La consecuencia es
que la política estatal ha sido secuestrada por las compañías transnacionales y
sus brazos administrativos, como son el Banco Mundial, el Fondo Monetario
Internacional, la Organización Mundial del Comercio y los TLC.
El poder ejecutivo y el parlamento terminan siendo simples ejecutores
de estas decisiones, de carácter técnico, cuyo único objetivo es defender los
actuales privilegios que facilitan al capital su libertad de actuación mundial. La
política y la democracia se convierten así en una tecnocracia reproductora del
sistema capitalista.

Desigualdad y eclosión social:


la recuperación de lo político.
Pero, ¿es posible un mundo sin política?
Sin lugar a dudas, no. El dilema es encontrar la alternativa que destruya la

9 Baylos Grau, “Los acuerdos-marco de empresas globales: una nueva manifestación de la dimensión trans-
nacional de la nueva autonomía colectiva”, Revista de Derecho Social 28/2005.

10 Es muy interesante el trabajo de Ianni, Teorías de la globalización, Siglo XXI Editores, México 1996.

11 Stiglitz, “El descontento con la globalización”, Pánico en la globalización, AA.VV. FICA, Cali 2002.

12 Stiglitz, El malestar en la globalización, Taurus 2002.

13 Giraldo, “La globalización: integración psíquica al mercado”, Pánico en la globalización, AA.VV. FICA,
Cali 2002.

75
Comuna

política neoliberal y su pensamiento único que, cuando no se puede vender, se


impone, dejando caer el sable que Dionisio colgó sobre Damocles.
Desde luego, una cosa está clara: el mercado se ha mostrado tan eicaz para
acumular riquezas como para generar injusticias y desajustes sociales14 . Una
economía mundial sin una organización social y política capaz de estructurar
la participación efectiva de la sociedad en la determinación de su destino, y en
alcanzar la justicia social15, es la aproximación al caos.
Sin participación directa no hay democracia. Y la ausencia de democracia y
la insolidaridad tienen un precio. El precio de la pobreza, de la marginalidad, de
la inseguridad ciudadana, de la insatisfacción y de la injusticia. El precio de los
valores de unos derechos humanos que, a pesar de su reconocimiento formal,
no resultan justiciables por la imposibilidad de su aplicación efectiva16 .
Una sociedad sin sentido de lo colectivo encubre la institucionalización de
una (des)organización17 que, si no ponemos remedio, puede ser peor. Estamos
frente a una sociedad en la que el Estado y sus instituciones representativas
reducen su función a defender los privilegios y las pequeñas islas de riqueza
entre la pobreza imperante18 . Pero el reto está en construir la democracia de
calle, la verdadera democracia, para conseguir que prevalezcan los intereses de
las mayorías, contrarrestando los envites de una política económica diseñada
para intervenir a escala mundial.

La misión es complicada.
Hay que recuperar la ideología, la política, la teoría revolucionaria… La
conciencia social. Debemos terminar con el permanente lavado de concien-
cia realizado por los medios de comunicación que nos convierte, cada día, en
sujetos más mercantilistas: tenemos un permanente deseo por poseer que nos
14 La Organización Internacional del Trabajo, World Employment Report 2004-2005, Ginebra 2004, airma
que las diferencias salariales entre países pobres y ricos era a mediados del Siglo XX de 1 a 5; en 2003 era de 1 a 20.

15 Sobre el particular ver Zagrebelsky, El derecho dúctil, Trotta, Madrid 2002.

16 Sobre el particular, imprescindible el trabajo de Ferrajoli, Los fundamentos de los derechos fundamentales,
Trotta, Madrid 2001..

17 Castoriadis, “La cuestión de la autonomía social e individual”, Pánico en la globalización, FICA, Cali 2002.

18 De Lucas, Blade Runner. El derecho, guardián de la diferencia, tirant lo blanch, Valencia 2003, relexiona
sobre el papel del Derecho como protector de los nuevos guettos de riqueza entre las enormes bolsas de pobreza fruto del
neoliberalismo.

76
Pensamiento crítico en la revolución

provoca un sentimiento de insatisfacción19 … y de frustración.


La nueva conciencia tiene que fructiicar en un sentimiento solidario y
colectivo, como paso previo para impulsar la autogestión comunitaria. Conso-
lidar estructuras democráticas basadas en la participación popular protagónica,
en la democracia directa. Todo ello, partiendo de una visión multipolar del
mundo, se necesitan intervenciones sociales y políticas de carácter internacio-
nal, a través de nuevas relaciones regionales e internacionales como el ALBA,
que permitan sentar las bases de un nuevo derecho social y político común.
Para contrarrestar la utopía reaccionaria de consolidar la globalización
a través del mercado, se hace necesario desarrollar un proyecto humanista y
alternativo de globalización, desde una perspectiva socialista, impulsado por
una sociedad fuerte y comprometida.
Un reconocimiento a priori de que no puede dejarse a los mercados la
resolución de las cuestiones éticas y de justicia planteadas por la polarización
global de la riqueza, la renta, el poder y, con ellas, las enormes asimetrías en las
opciones vitales: se necesita un pacto global por la justicia y la paz que difunda
los valores de respeto a la diversidad, la pluralidad cultural y con el sistema de
derecho, no con la guerra20.
La sociedad se puede organizar de otra manera. Hay que desenmascarar
los persistentes mensajes que recomiendan el statu quo y vencer el inmovilismo
que quiere hacernos creer que la economía responde a leyes físicas, ante las que
las personas nada podemos hacer.
La globalización es un proyecto político que requiere respuestas políticas21.
No hay mayor privación de libertad que el hambre y la pobreza, productos arti-
iciales de una economía defectuosa que, como creación humana, pueden ser
eliminadas por la voluntad del hombre y la mujer22 . Pero para que los cambios
no sólo sean posibles, sino reales, hay que tener claro cuáles son los valores en
los que vamos a asentar sus cimientos y van a servirnos de guía.
“La conciencia de la crisis de la cultura occidental moderna obliga a
repensar el sentido de la vida humana, de la historia, de las consecuencias del
derrumbe del pensamiento humanista, la crisis de la ilosofía como ciencia
19 Marina, El vuelo de la inteligencia, Debolsillo, Barcelona 2005, p. 114.

20 Held y Caldor, “Aprender lecciones del pasado”, Diario El País, 8 de octubre de 2001.

21 Shiva, “Derecho a la alimentación, libre comercio y fascismo”, La globalización de los derechos humanos,
Crítica 2004

22 De Castro, El libro negro del hambre, Editorial universitaria, Buenos Aires 1964.

77
Comuna

fundamental. Evaluar críticamente los problemas humanos que se originan de


la racionalidad técnica que, poco a poco, ha desplazado el interés por el hombre
del ámbito de los ines al ámbito de los medios. La cultura cientíica ha desa-
rrollado el concepto de razón sólo como razón técnica instrumental, olvidando
la realización de valores éticos fundamentales”23.

La Revolución Bolivariana y la sociedad venezolana:


un somero análisis de contexto.
Este objetivo es el que ha movido la lucha de las organizaciones sociales
latinoamericanas. Mucho antes de Cuba, y desde la victoria de la revolución
cubana en adelante, la lucha de clases ha ofrecido múltiples manifestaciones
en Nuestramérica. Unas veces cambiando el mundo sin gobernar, como para-
digmáticamente podemos recordar al Ejército Zapatista o al Movimiento de
los Sin Tierra brasilero. Otras veces, gobernando para cambiar el mundo24 . Las
enseñanzas de la hermana sociedad cubana son un ejemplo de que se puede
transformar a pesar de la oposición belicosa del imperio.

El proceso revolucionario bolivariano, ubicado en el epicentro de un


contexto donde los atropellos sociales del neoliberalismo estaban llegando a
su límite máximo, fue un gran balón de oxígeno para los pueblos latinoameri-
canos, como las victorias electorales en Bolivia, Brasil, Argentina, Ecuador o
Nicaragua han demostrado.

Los pueblos se han convencido de que


se puede cambiar. Y quieren cambiar.
La historia de la revolución bolivariana no comenzó en 1998. La lucha
revolucionaria se desarrolló con intensidad durante las últimas décadas, y sus
frutos empezaron a recogerse con el triunfo electoral del Presidente Chávez.
Este proceso de emancipación frente a la hegemonía del imperio tiene un
preámbulo en las luchas históricas de los movimientos sociales venezolanos.
Y un momento paradigmático en el Caracazo de febrero de 1989, rebelión

23 Damiani, Epistemología y ciencia en la modernidad, FACES-UCV, Caracas 2005.

24 Stefanoni y Do alto, “Evo presidente, la izquierda indígena llega al poder”, El Viejo Topo 18/2006, p. 57.

78
Pensamiento crítico en la revolución

popular espontánea que surge ante la quiebra de la protección social25 y la


puesta en marcha de las nuevas medidas ordenadas por el Fondo Monetario
Internacional, agente de choque de la tercera expansión del capital.
Las manifestaciones cívico-militares de 1992 fueron ya la consolidación
de un movimiento con una fortaleza popular que le ha permitido resistir, desde
1998, todos los intentos desestabilizadores, golpes de estado y paros empre-
sariales subversivos que ha puesto en marcha el imperio, con la complicidad y
participación de la oligarquía cuarto republicana.
El referéndum de agosto de 2004 inició un momento de seudo estabilidad
con el que se pudieron desplegar las políticas sociales del Gobierno Bolivariano.
Ahora bien, como la realidad es mucho más compleja de lo que aparenta,
para deinir los instrumentos encargados de resolver el conlicto de clases es
necesario analizar la sociedad venezolana en su integridad y complejidad.
Conviene no olvidar que el neoliberalismo fracturó a Venezuela. Tras una
fachada democrática representativa, el poder económico manejó el poder polí-
tico y este, el sistema electoral (Punto Fijo), impulsando las medidas económi-
cas que se encargaron de generar las grandes desigualdades y exclusiones de la
población.
El uso exclusivo por el poder económico de los medios de comunicación
y del sistema educativo potenciaron el individualismo y el consumismo, una
especie de “sálvese quien pueda” que desarticula la sociedad. Es por ello que tan
importante como los votos es recuperar las conciencias y los valores colectivos,
para construir una sociedad solidaria y revolucionaria, transgresora, inconfor-
mista y participativa.
Pero el neoliberalismo hizo mucho más. Sometió la soberanía venezolana
al imperio, al ceder la explotación de los recursos naturales a transnaciona-
les a cambio de migajas que, a la postre, se repartieron unas pocas familias.
Y destruyó todo el tejido productivo (industrial y agrícola), generando una
dependencia exterior casi absoluta, basada en la importación de alimentos y
productos manufacturados y elevando el desempleo y subempleo a cifras
insostenibles.
El conlicto social venezolano tiene, por tanto, los ingredientes de la
desigualdad y las políticas imperiales de neocolonialismo típicos en toda
América Latina. Pero tiene también los rasgos propios de un pueblo con sus
peculiares características culturales e idiosincrásicas.
25 Polo, “Bolívar y el socialismo del Siglo XXI”, El Viejo Topo, 217/2006, p. 59.

79
Comuna

El tema, llegado a este punto, es tener en cuenta la importancia de caracte-


rizar el conlicto social en la República Bolivariana de Venezuela, a la hora de
pensar en los instrumentos de solución de los problemas y satisfacción de las
necesidades.
Conocer cuáles son, hoy, los niveles de desigualdad y distribución de los
bienes, qué instrumentos sirven para redistribuir equitativamente la renta y
cuáles son las fuerzas en lucha, al interior y al exterior de Venezuela y quiénes
son sus aliados.
Cómo son las relaciones de poder, en el plano político, cultural, económico
y jurídico. Con mayor precisión, cómo conseguir que el ejercicio del poder
coincida con la voluntad de las grandes mayorías mediante el poder popular,
para que el poder político venezolano deje de ser un tramitador del poder
económico de las transnacionales y actúe con criterios de razonabilidad social.
La participación debe ir tomando el protagonismo para ir eliminando a
los enemigos internos que permanecen incrustados en las instancias adminis-
trativas cuarto republicanas: ineiciencia, corrupción, burocratismo y falta de
planiicación.
No hay que perder de vista que nuestra rutina y el pragmatismo nos pueden
llevar a buscar soluciones fáciles que terminen reproduciendo el sistema capi-
talista. Por eso es importante la existencia de un consenso que comprometa
a buscar un camino propio, construido desde la sociedad venezolana, incor-
porando sus características objetivas y subjetivas, que permitan construir un
modelo venezolano, caribeño, “nuestroamericano”, con el que resolver los
conlictos sociales y afrontar la lucha de clases.
El gran reto está en diseñar y poner en funcionamiento las herramientas
que permitan activar la plena participación popular, con la que resolver las
contradicciones a favor de las grandes mayorías.

La participación protagónica como


fundamento del sistema democrático.
Ahora bien, no cabe duda de que la participación se convierte en un pilar
fundamental de la democracia directa o sustantiva, clave para superar las obso-
letas concepciones liberales y representativas de la democracia formal.
Desde luego, es importante advertir que así como la democracia represen-
tativa excluye la participación real y efectiva, la democracia participativa lleva

80
Pensamiento crítico en la revolución

implícitos ciertos niveles de representación, aunque no entendida como dele-


gación incondicionada.
Además, la participación no es un concepto único, estable y referido solo
a lo político, sino una dinámica mediante la cual las personas se involucran de
manera consciente y voluntaria en todos los procesos que les afectan directa
o indirectamente. Es una herramienta para derrotar la exclusión política26 y
económico-social.
Pero no debe olvidarse que la participación ha sido utilizada por el capita-
lismo para abrir espacios que distorsionan la realidad y, con apariencia demo-
crática, activando instrumentos de “control social” para hacer creer al pueblo
que va alcanzando espacios de decisión en determinados asuntos públicos.
La construcción de la democracia sustancial o de calle, no puede caer
en esta trampa. Es evidente que el objetivo está claro: “todo el poder para el
pueblo”, deiniendo el poder popular27 “como el momento y el espacio colectivo
en que el poder comienza a transformarse en una relación social donde la facul-
tad de decisión la detentan efectivamente los individuos que hacen parte de las
comunidades locales o de trabajadores”.
La apuesta es constituir “las bases de un Estado que en su mismo peril
institucional lleve consigo las cualidades de un no-Estado”28 y que pueda ser
sustituido a medida que se vaya dando en la sociedad una dinámica democrá-
tica y socializante.
Debe tenerse cuenta que la democracia participativa, como camino al
socialismo, no existe en abstracto, sino en un medio social condicionado por las
características del sistema productivo, las instituciones políticas, las ideologías,
las pautas culturales, el sistema educativo y la capacidad de los grupos de comu-
nicación para inluir sobre la sociedad.

____________________
26 El Troudi, Harnecker y Bonilla, Herramientas para la participación, edición multicopiada, Caracas 2005, p.
15.
27 Sobre el particular, vid. “Fundamentos del proyecto Nuestra América”, Cuadernos para el debate febrero
1997, Comité de Redacción Denis, Lanz y Villarroel, ediciones primera línea, Caracas, pp. 21.
28 “Fundamentos del proyecto Nuestra América”, Cuadernos para el debate febrero 1997, Comité de Redac-
ción Denis, Lanz y Villarroel, ediciones primera línea, Caracas, pp. 43-44. Esta idea aparece en Denis, Las claves teóricas
del Proyecto Nuestra América, Ediciones Nuestra América Rebelde, Caracas 2006, pp. 51 y ss. También en Cuatro retos
básicos del PNA-M 13A, Materiales para el debate, abril 2006, Ediciones Nuestra América Rebelde, Caracas 1996, p. 62.

81
Comuna

Las condiciones sociales irán determinando el progreso hacia auténti-


cos “caminos para que los espacios del poder popular puedan transformarse
en verdaderos poderes constituyentes; constituyentes de una legalidad local,
regional o social que abarque todo lo que atañe a la organización, la planii-
cación, los programas de desarrollo; en deinitiva, de todo lo que circunda la
vida social y el reforzamiento de los espacios concretos del autogobierno del
pueblo”29.

Los valores superiores y los ines fundamentales de la


sociedad venezolana y de su ordenamiento jurídico.
Cada pueblo es diferente. Sus relaciones sociales deben incorporar los
rasgos típicos de su cultura y de su soberanía. La democracia será por tanto un
relejo de su propia idiosincrasia, tal y como debe serlo su sistema jurídico si
quiere disponer de la armonía suiciente con la sociedad en la que opera, para
dotarlo de la eicacia que requiere para cumplir con su función.
El pueblo venezolano puso en marcha un proceso constituyente con el que
dotarse de una estructura y características propias, dando solidez a sus propues-
tas con la creación de su instrumento jurídico de mayor rango: la Constitución
de 1999, como creación política y relejo de la voluntad de las grandes mayorías,
situó las nuevas bases, los nuevos valores, los principios y las reglas encargados
de dirigir la teoría y la práctica de las nuevas relaciones sociales venezolanas. Y
signiicó un salto cualitativo de máximo nivel, en la medida que todo cambio
social requiere poner en marcha los cambios jurídicos que sean capaces de
recoger las nuevas prácticas sociales y, en su relación dialéctica con la sociedad,
anticiparse y orientar sus transformaciones30, proponiendo nuevas pautas de
relación y normas que coniguren su estructura social31.

____________________
29 Ídem, pp. 21 y 44.
30 Casas Baamonde, “Prólogo a la edición española”, en Trabajo y empleo (Coord. Supiot), tirant lo blanch,
Valencia 1999, p. 17.
31 Añón, “Derecho y sociedad”, en Introducción a la teoría del Derecho (3ª ed.), tirant lo blanch, Valencia 1997,
p.81.

82
Pensamiento crítico en la revolución

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela sitúa así los


nuevos fundamentos de la sociedad venezolana, al declararse un “Estado
democrático y social de Derecho y de Justicia”, siendo “los valores superiores
de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la
igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general
la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político” (2
CRBV).
Como Estado social son sus ines esenciales “la defensa y el desarrollo de
la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad
popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción
de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los
principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitu-
ción” (3 CRBV).
Garantiza a toda persona, “conforme al principio de progresividad y sin
discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interde-
pendiente de los derechos humanos. Su respeto y garantía son obligatorios
para los órganos del Poder Público, de conformidad con esta Constitución, con
los tratados sobre derechos humanos suscritos y ratiicados por la República y
con las leyes que lo desarrollen” (19 CRBV).

La participación en la Constitución de 1999


La Constitución de 1999 es, seguramente, el texto constitucional que
mayor referencia hace a la participación, dotándole de un amplio alcance jurí-
dico y social, lo que no es óbice para destacar que, a pesar de ello, las institucio-
nes representativas liberales siguen teniendo una fuerte presencia en esta etapa
de transición.
La participación a través de la representación está tipiicada mediante
las clásicas instituciones liberales y la separación de poderes. No obstante, la
Constitución impregna de participación todo el sistema político y sus aspec-
tos económicos y sociales, entendiendola como participación protagónica y
dotándole de un sentido más cercano a la participación directa.
Esto signiica que cuando habla de participación debemos tener en cuenta
tres cosas:
• La primera, que la participación no puede estar restringida a su ejerci-
cio por medio de representantes.

83
Comuna

• La segunda, que no puede limitarse a un ejercicio participativo super-


icial, sin incorporar niveles en los que se haga efectivo su carácter
vinculante.
• La tercera, que no puede reducirse a la adopción de decisiones meno-
res, sino también a las grandes decisiones políticas.

La Constitución proclama como in esencial el “ejercicio democrático de la


voluntad popular” (3 CRBV), algo que interpretado en el sentido de participa-
ción descrito, y unido al conjunto de disposiciones que incorporan la participa-
ción en la gestión pública, adquiere un rango de máximo nivel, como medio y
como in en sí mismo.
La participación es así un derecho, un deber y un principio encargado de
orientar todo el ordenamiento jurídico. Es un medio o instrumento a través
del cual adoptar, gestionar y controlar las decisiones públicas (5 y 62 CRBV),
y es un in en sí mismo en la medida que la democracia reside en la soberanía
(voluntad) popular expresada a través de la participación.
A nivel estadal y municipal está muy claro el mandato, en el artículo 184
CRBV, cuyo alcance ha de ser completado con los artículos 62 y 70 CRBV,
exigiendo la transferencia de competencias a las comunidades. Sus particu-
laridades tendrán que ser desarrolladas por la ley, lo que han hecho la Ley de
consejos comunales y la Ley de participación ciudadana.
Bien es cierto que conviene profundizar en las obligaciones parlamenta-
rias, como la consulta (211 CRBV), el contacto de los diputados con sus elec-
tores (194 CRBV) o el fomento de la participación como competencia de la
Asamblea Nacional (187.4 CRBV). De una parte, concretando legalmente el
sujeto y el procedimiento para hacer efectiva la participación. De otra parte,
aun cuando los parlamentarios están obligados constitucionalmente a tener en
cuenta la voluntad popular, deiniendo como reobliga el diputado a incorporar
a la ley las propuestas populares.
Con posterioridad (infra 2) se hará una propuesta, una aproximación a los
posibles mecanismos e instrumentos que pueden contribuir a encontrar un
camino para hacer efectiva la participación popular en la producción legislativa.

84
Pensamiento crítico en la revolución

La apuesta del Gobierno Bolivariano. La libertad real a


través de la justicia igualitaria y la participación: rumbo al
Socialismo del Siglo XXI.
El Gobierno Bolivariano hizo su apuesta: entendió que una sociedad justa
es aquella en la que se alcanza la libertad a través de la igualdad, en su vertiente
formal y en su vertiente material o sustancial (21 CRBV), siendo como es “la
proyección positiva, inmediata y vital de la dignidad de las personas”32 .
Se están abriendo los espacios de gestión participativa y protagónica que
disuelvan las estructuras administrativas existentes en una nueva institucio-
nalidad comunitaria, cumpliendo con el mandato constitucional que establece
que “la participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la
gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garan-
tice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo” (62 CRBV).
La formula elegida ha sido la de universalizar el debate: un “diálogo parti-
cipativo de saberes” que se convierte en el mecanismo de construcción de la
nueva democracia, proporcionando sostenibilidad a unas futuras relaciones
sociales opuestas al oportunismo, al utilitarismo y al conformismo.
Un reto de tal magnitud requiere de un esfuerzo previo: hay que socializar
el conocimiento, fortaleciendo a las organizaciones populares y facilitándoles
los medios que les permitan asumir el protagonismo de su soberanía.
Como consecuencia, este proceso dinámico se irá consolidando en la
medida en que sea el pueblo, como sujeto orgánico revolucionario, quien cons-
truya de manera protagónica sus relaciones sociales, incluidas las políticas
públicas y el nuevo ordenamiento jurídico en sus tres dimensiones esenciales,
normativa, social y valorativa: como sistema de normas, como hecho social y
como aspiración de justicia33.
Y es la comunidad quien debe ir asumiendo la nueva gestión pública trans-
parente, coniable y eiciente, a través de los consejos comunales o de otras
organizaciones comunitarias, para asumir el papel protagónico que señalan el
Preámbulo y, entre otros muchos, los artículos 62 y 70 de la Constitución.
____________________
32 García Perrote y Mercader Uguina, El modelo social en la Constitución Española de 1978,(AA.VV.),
MTAS, Madrid 2003, p. 251.
33 Vidal, “Introducción al concepto de derechos”, en Introducción a la Teoría del Derecho, (3ª ed.), tirant lo
blanch, Valencia 1997, p. 30.

85
Comuna

En este sentido, es fácil pensar que la nueva sociedad socialista debe


basarse en mecanismos de relación social y en formas de gobierno diferentes a
las tradicionales. El poder popular requiere que los mandatos constitucionales
se vayan consolidando en una práctica cotidiana de participación y protago-
nismo del pueblo en la vida pública, en la gestión pública y en la creación de los
instrumentos teóricos encargados de guiar la práctica revolucionaria.
Para ello, hay que considerar que la puesta en marcha de una nueva socie-
dad más justa e igualitaria necesita una revisión profunda de todas las dimen-
siones que intervienen en el hecho social: la educativa, la económica, la militar,
la ecológica, la tecnológica, la política y, por supuesto, la jurídica.

El Derecho como parte del todo social: lo jurídico como


relejo y como impulso de los cambios.
La cuestión es, llegados a este punto, qué papel juega el Derecho y cuál
es su estado actual. Y aquí es donde tenemos que ser conscientes de que, para
conseguir una verdadera democracia participativa, sólo servirá aquel sistema
jurídico que permita que el pueblo haga efectiva la igualdad y la Justicia, como
bien social por excelencia34.
En este sentido, las modiicaciones que se lleven a cabo tienen que respon-
der, en primer lugar, a las necesidades de las grandes mayorías de la población,
no a las del capital y las minorías que lo acumulan; en segundo lugar, deben
estar perfectamente encajadas con las que se realicen sobre el ordenamiento
jurídico en su conjunto.
Conviene no olvidar el papel que desempeña el Derecho en la sociedad. El
capitalismo lo utiliza como mecanismo de dispersión para mantener en estado
de latencia las contradicciones sociales, dejando intactos sus rasgos estructu-
rales mientras pone en marcha acciones dirigidas a resolver los conlictos que
se maniiestan en la supericie. La distribución asimétrica de la dominación
económica y política se reproduce así en el sistema jurídico, que también está
desigualmente distribuido en el universo de las relaciones sociales35.
____________________
34 Vid. Bobbio, Igualdad y libertad, Paidós/ICE/UAB, Barcelona 1993.
35 En sentido similar, De Sousa Santos, Estado, Derecho y luchas sociales, ILSA, Bogotá 1991, pp. 125 y ss.

86
Pensamiento crítico en la revolución

Hay que deconstruir el Derecho capitalista.

Pero qué duda cabe: elaborar un nuevo orden normativo y hacer efectivo
su cumplimiento requiere, inicialmente, de voluntad y fuerza política. Crear
el nuevo sistema jurídico para una sociedad justa, humanista, socialista, es una
tarea tan compleja como la realidad en la que está destinado a operar.

• En primer lugar, es imprescindible poner en marcha mecanismos


participativos de elaboración normativa. Si toda forma de producción
engendra sus propias instituciones jurídicas36 , es fácil entender que los
intereses e ideologías que el Derecho actual incorpora se corresponden
con los de aquellas minorías que controlan el sistema económico capi-
talista. Cambiar el papel que el Derecho ha tenido como instrumento
de dominación requiere socializar institucionalmente la justicia,
permitiendo el acceso de toda la sociedad a la elaboración y aplicación
de las normas que deben regir las relaciones sociales. Hay por tanto
que diseñar el modelo teórico de participación popular que ponga en
marcha esta nueva práctica desde su inicio, no restringido a la mera
consulta u otras icciones “representativas” a posteriori que, para mayor
limitación, ni siquiera son vinculantes.
• En segundo lugar, para regular las relaciones sociales hay primero que
atender a consultar las condiciones materiales de vida de una sociedad.
Por ello, es necesario realizar un profundo diagnóstico participativo de
todas las dimensiones que la coniguran

El Parlamento Popular.
El pueblo como fuente material del nuevo Derecho
revolucionario.
Así las cosas, si el camino al Socialismo del Siglo XXI exige que la cons-
trucción del poder popular se haga mediante su participación directa, el nuevo
ordenamiento jurídico revolucionario deberá ser elaborado por el pueblo.
____________________
36 Marx, Introducción general a la crítica de la economía política, Editorial pasado y presente, Buenos Aires
1968.

87
Comuna

Es por ello que, así como para ser eicaces las normas jurídicas necesitan
estar contextualizadas a la realidad, para ser democráticas es imprescindible
que el pueblo participe de manera protagónica en su elaboración y pueda ejer-
cer sus derechos en términos de igualdad: es necesario universalizar la justicia.
El pueblo debe participar en la elaboración del nuevo Derecho revolucio-
nario mediante la organización, la relexión, la conciencia y la elaboración de
propuestas, partiendo de la situación y de las necesidades de la comunidad:
la Ley es una síntesis de la lucha social, y una ley participativa incorpora el
consenso necesario para su aplicación eicaz y efectiva.

Pluralismo jurídico y justicia comunitaria.


No obstante, debemos tener en cuenta que este ejercicio democrático no
excluye la consideración especial que la sociedad socialista debe tener hacia
otro tipo de derecho, llamado derecho consuetudinario o informal, que emana
directamente de las comunidades.
Tradicionalmente vinculado a las comunidades y pueblos indígenas y
originarios37, este tipo de normas tiene también una aparición contemporánea,
tanto en el ámbito rural como en el urbano38.
Ahora bien, si queremos que el Derecho (formal) del Estado se convierta
también en el derecho del pueblo, parece preciso dotarle del apoyo popular, la
eicacia y el pluralismo que lo conviertan en un sistema jurídico que obtenga,
de la participación directa, su verdadero alcance representativo.
No quiere decirse con ello, en absoluto, que quieran sustituirse las manifes-
taciones consuetudinarias del derecho. Es todo lo contrario. Consiste en buscar
los mecanismos de legitimación popular, mediante su participación en todas
las fases, para la construcción del nuevo derecho positivo revolucionario.
La elaboración efectiva a través de la voluntad popular, expresada de un
modo directo, implica la búsqueda de un consenso que proporciona39:

_____________________
37 Una fuente inagotable sobre derecho indígena es www.alertanet.org Especialmente sobre Venezuela, puede
verse a Irigoyen Fajardo en “El derecho indígena en el nuevo constitucionalismo pluralista de Venezuela y los Países An-
dinos” en: Administración de Justicia y Pueblos Indígenas en la perspectiva del derecho intercultural, Tribunal Supremo
de Venezuela y Banco Mundial, Caracas 2003.
38 Sobre estas experiencias puede consultarse, en Colombia, www.reddejusticia.org.co
39 Sobre el particular, De Sousa Santos, Estado, Derecho y luchas sociales, ILSA, Bogotá 1991, pp. 130 y ss.

88
Pensamiento crítico en la revolución

1. Un modelo terapéutico basado en la integración, no en una estricta


obediencia a normas derivadas de la adjudicatio en una representación
cada vez menos cercana.
2. El reconocimiento de la competencia de las partes para proteger sus
propios intereses.
3. La búsqueda de los menores niveles de coerción posible. Su ilosofía
debe ser restaurativa, priorizando la reincorporación inmediata a la
sociedad de quien incumple las reglas adoptadas por la colectividad.
Subyace en deinitiva, en el espíritu del consenso colectivo: la conianza
mutua, el apoyo convencido a unas normas que se ven y sienten propias, un
acceso fácil a la justicia, como consecuencia de la simplicidad de los procedi-
mientos, así como de un discurso cercano al lenguaje común, reduciendo al
máximo la dependencia técnica y el papel de ocultación de la realidad desem-
peñado por el “derecho formal”.

Del Parlamentarismo Social de Calle al Parlamento


Popular: el-la diputado-a como vocero efectivo
del pueblo organizado.

Como se observó, para que se dé esta transformación, esta “simbiosis”


material completa entre el pueblo y las leyes que emanan de la Asamblea
Nacional, es preciso un cambio jurídico y/o un compromiso político.
Ahora bien: aunque se requiera este compromiso, es ya una realidad que el
trabajo de los diputados y diputadas tiene hoy obligaciones constitucionales
con la comunidad: la Constitución, en su artículo 197, establece que los diputa-
dos “están obligados a mantener una vinculación permanente con sus electores,
atendiendo sus opiniones y sugerencias y manteniéndolos informados acerca
de su gestión y la de la Asamblea”.
Si respetamos el principio de unidad del ordenamiento jurídico y hacemos
una interpretación sistemática del texto constitucional, basada en la conciencia
social del momento, está claro que exige un fuerte compromiso de los diputa-
dos y las diputadas hacia los electores y electoras. Además de que si se quiere
hacer efectivo el “ejercicio democrático de la voluntad popular” (3 CRBV) en la
actividad legislativa, las opiniones y propuestas de la sociedad deben ser tenidas
en cuenta en todas las fases del proceso legislativo.

89
Comuna

Hay por tanto una obligación de contar con la voluntad popular. El grado
o alcance es lo que admite discusión. Es por ello que, si se quiere llegar al ideal
máximo del poder popular, debe irse pensando en los compromisos políticos y
en las reformas jurídicas con las que superar esta fase.

• Primero, a nivel funcional, consiguiendo cotas mayores de vinculación


de la Asamblea Nacional a las propuestas y decisiones populares.
• Segundo, a nivel orgánico, en la búsqueda de un mecanismo de elec-
ción popular de los diputados y diputadas más cercano a la comunidad,
menos permeable por las super estructuras políticas y organizativas.

El consejo comunal como agente para la participación


popular participativa y protagónica.
Este es el papel de los consejos comunales y populares: dotar al pueblo y a
las asambleas populares, como órganos vinculantes de decisión (70 CRBV),
de una organización plural, integradora, de un mecanismo que fortalezca las
capacidades que requiere para hacer efectivo su derecho colectivo a la autoges-
tión: como instancias de participación, articulación e integración entre las diver-
sas organizaciones comunitarias, grupos sociales y los ciudadanos y ciudadanas, que
permiten al pueblo organizado ejercer directamente la gestión y las políticas públicas
y proyectos orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades
en la construcción de una sociedad equitativa y justicia social.
Por lo tanto, tal y como el Estado y la sociedad están obligados a generar
las condiciones más favorables para la práctica de la participación popular (62
CRBV), la Asamblea Nacional debe contribuir a que esta actividad se desarro-
lle con normalidad y periodicidad, al estar obligada a “organizar y promover la
participación ciudadana en los asuntos de su competencia” (187.4 CRBV).
El consejo comunal es un lugar idóneo para obtener la información nece-
saria que, una vez sistematizada, permitirá a la Asamblea Nacional ir concre-
tando, sobre la base de las inquietudes y propuestas populares, las áreas y temas
que han de ser objeto de producción legislativa. Del mismo modo, es el punto
de encuentro en el que, en todo caso, deberán ser consultadas otras iniciativas
de ley presentadas por cualquiera de los sujetos constitucionalmente habilita-
dos para ello.

90
Pensamiento crítico en la revolución

Aspectos funcionales del Parlamentarismo


Social de Calle.
El pueblo organizado y los diputados y diputadas como voceros son las
iguras que dan estructura al Parlamentarismo Social de Calle.
Su proximidad efectiva y real, su cercanía fruto del trabajo del parlamenta-
rio en la comunidad, es la base de la nueva relación diputado/diputada y socie-
dad organizada/consejo comunal.
Esta relación, espontánea por la necesaria luidez de la comunicación entre
el pueblo y el diputado/diputada, requiere de un canal de comunicación que
permita encauzar, de un modo sistemático, la interacción entre la voluntad
popular y las nuevas leyes que emanen de la Asamblea Nacional.

A modo de conclusión.
Desde luego que lo airmado hasta el momento es una apuesta sin isuras a
fortalecer el poder popular, también en el ámbito de la construcción del Dere-
cho positivo de las nuevas relaciones sociales socialistas venezolanas.
La planiicación de los pasos que garanticen su puesta en práctica deinitiva
debe encajar en el modelo con el que se construya el Socialismo del Siglo XXI.
La elaboración participativa de las leyes, en el sentido descrito, debe seguir una
cadencia armónica con los movimientos que vayan ubicando los demás pilares
de la Revolución Bolivariana.
Es muy importante tener en cuenta que cada avance tiene que ir asentán-
dose sobre unos sólidos cimientos, so pena de que se desmorone y genere frus-
traciones innecesarias.
La participación no se decreta, sino que es un “largo proceso de aprendizaje.
Una lenta transformación cultural y, por tanto, sus frutos nunca se cosecharán
de inmediato. Recordemos que en nuestro pueblo subyace aún una “cultura” de
intermediación política, de la representación, del clientelismo, de profundas
prácticas individualistas, heredadas de la IV República y del inlujo perverso
del neoliberalismo, presente en casi todas las relaciones humanas”40.
____________________
40 El Troudi, Harnecker y Bonilla, ob. cit., p. 16. Interesante ver Red de Centros de Formación Sociopolítica
negro Primero, Compendio didáctico, Ministerio de Industrias Básicas y Minería, República Bolivariana de Venezuela
2006, pp. 125 y 126.

91
Comuna

Se requiere también un “cálculo interactivo, una estrategia metodoló-


gica para inventariar en la acción los cambios, los imprevistos que surgen en
el proceso real”41, en deinitiva, las posibilidades de las diferentes fuerzas en
contradicción que pretenden impedir o alcanzar el Socialismo del Siglo XXI.

____________________
41 “El Proyecto 92 y la pertinencia de la planiicación estratégica. Acumulación de fuerza y direccionalidad del
accionar político”, en Cuadernos para el debate agosto 1991, Ediciones Primera Línea, Caracas, p. 67.

92
Pensamiento crítico en la revolución

10 Años de Injerencia de Washington


Contra Venezuela 1999-2009
Eva Golinger
Abogada y Licenciada en Artes Liberales. Investigadora de la injerencia
de los Estados Unidos en países de América Latina a través de la CIA.

Desde que ganó el Presidente Hugo Chávez Frías las elecciones presiden-
ciales en el año 1998, el gobierno de los Estados Unidos ha estado buscando
la forma de derrocarlo. A pesar de un cambio en la Casa Blanca en el 2009, la
política agresiva de Washington hacia Venezuela no ha cambiado, más bien, se
ha intensiicado.
Durante los primeros dos años de la presidencia de Hugo Chávez,
Washington mantenía una política basada en el concepto de “esperar y ver”,
porque aún resguardaban dudas sobre el radicalismo real de Chávez y no esta-
ban en una posición de desviar sus atenciones del Golfo Persíco y enfocarlas
en el continente del sur. Sin embargo, después de la asamblea constituyente
en Venezuela en el año 1999 y la adopción de una nueva Constitución llena de
derechos humanos y aspectos inovadores que transformarían lo económico y lo
político del país, escrita y ratiicada por el pueblo venezolano, la política hacia
Venezuela comenzó a tomar una forma más agresiva.
Fue en el año 2001 cuando el Presidente Chávez realmente se conoció
como una fuerza pública anti-imperialista. Su rechazo abierto al Tratado
de Libre Comercio de las Américas, un plan económico promovido por el
gobierno de Estados Unidos, su liderazgo en la Organización de Países Petro-
leros que logró subir el barril de petróleo de siete dólares a casí veintesiete, y sus
críticas fuertes a la política exterior de Washington, especiicamente dirigidas
a la campaña de bombardeo contra Afganistán, la cuál fue clasiicada por el
Presidente Chávez como “terrorismo” a manos de Estados Unidos, llamaron la
atención a los actores políticos en la Casa Blanca. Fue en aquel entonces cuando
varios voceros de diferentes agencias de Washington, como el ex-Director
de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet, el ex-Secretario
de Estado, Colin Powell, y otros comenzaban a declarar públicamente sus
“preocupaciones” sobre el Gobierno venezolano. “Yo diría, y el Departamento

93
Comuna

de Estado pudiera decir lo mismo, que el Sr. Chávez no actúa en los intereses
estadounidenses…”, declaró George Tenet ante el Comité de Inteligencia del
Senado estadounidense el 6 de febrero del 2002.1 El Asistente Secretario de
Estado por Asuntos de Inteligencia e Investigación, Carl W. Ford, respaldó
esas declarciones de Tenet, agregando, “Vamos a estar viendo de muy cerca lo
que pasa en Venezuela, y particularmente con el Presidente Chávez.”2
No fueron sino dos meses después cuando un grupo de la élite venezolana,
junto con sectores de militares de alto rango y medios privados de comunica-
ción, ejecutaron un golpe de estado contra el Presidente Chávez. Documentos
desclasicados del Gobierno de Estados Unidos demuestran que Washington
había trabajado como asesor y inanciado los diferentes partidos políticos,
grupos empresariales, la federación de trabajadores (CTV), organizaciones
no-gubermentales y sectores militares involucrados en la planiicación y ejecu-
ción de aquel golpe de estado.3 Millones de dólares en inanciamiento y equi-
pos otorgados a través de la National Endowment for Democracy (NED) y la
Agencia del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) entraron
a esos grupos y partidos en los meses previos al golpe de estado de abril 2002.
Cables enviados de la Embajada de Estados Unidos de Caracas a Washing-
ton promovían a Pedro Carmona, entonces Presidente de Fedecámaras, como
“el hombre correcto para el momento correcto en Venezuela”4 y aplaudían el
acuerdo entre la CTV, Fedecámaras, la Iglesia Católica y los partidos políticos
de la oposición para un “gobierno de transición”. Un cable redactado por el
funcionario estadounidense, Frederick Cook, el 5 de marzo de 2002 – apenás
un mes antes del golpe de estado contra Chávez – exclamaba, “Otra pieza cae
en su lugar”, haciendo referencia al pacto hecho entre los sectores opositores
para implementar su “gobierno de transición” después del golpe de estado.5
Documentos ultra-secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)
de los días antes del golpe contra Chávez, conirman que Washington tenía los
planes detallados del golpe en sus manos, y sabían el quién, el dónde, el cuándo
y el cómo lo iban a hacer.6
____________________
1 Audiencia ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos Sobre Actuales y Futuros Amena-
zas a la Seguridad Estadounidense, 6 febrero del 2002, http://www.fas.org/irp/congress/2002_hr/020602transcript.html
2 Ibid.
3 Véase El Código Chávez: Descifrando la Intervención de Estados Unidos en Venezuela, por Eva Golinger,
Monte Avila Editores, 2005.
4 Ibid, pp.198.
5 Ibid, pp.200.
6 Ibid, pp.206.

94
Pensamiento crítico en la revolución

Sin embargo, después del golpe y su fracaso, los voceros de Washington


aumentaron sus críticas contra el Gobierno venezolano, y nunca reconocie-
ron que un golpe de estado con rasgos estadounidenses había occurido. Luego,
Estados Unidos tácitamente apoyó la uniicación de los sectores opositores en
Venezuela, estableciendo entonces la “Coordinadora Democrática”, que meses
después lanzó un sabotaje económico y un “paro petrolero” que causó más
de diez mil millones de dólares en daños al país, pero no logró su objetivo de
derrocar al Presidente Chávez. Más de nueve millones de dólares del Congreso
estadounidense fueron invertidos en la campaña de revocar el mandato del
Presidente a través de un referendo revocatorio en agosto del 2004. Con la
amplia victoria que obtuvo el Presidente Chávez en ese proceso electoral – casí
60% de los votos y con más de 70% de participación de los electores, Washing-
ton realizó un giro radical en su estratégia contra Venezuela.
En lugar de relexionar sobre su relación con Venezuela para mejorarla, que
comercialmente y socialmente estaba mejor que antes, la decisión de Washing-
ton fue tomar una posición más agresiva y hostíl contra Venezuela. “Chávez
es una fuerza negativa en la región”, declaró la nueva Secretaria de Estado
Condoleezza Rice, durante su audiencia de conirmación ante el Senado esta-
dounidense el 17 de enero del 2005, lanzando entonces la nueva estratégia
bélica contra Venezuela. Meses después, la CIA anunció que consideraba a
Venezuela como uno de “cinco países de más preocupación” en el hemisferio. El
año siguente, el Pentágono colocó a Venezuela en una lista de los “cinco países
de más peligro y preocupación” para Estados Unidos en el mundo entero. Rapi-
damente Venezuela se convirtió en unas de las grandes amenazas mundiales
para el Gobierno estadounidense, y como respuesta, aumentaron sus frentes de
ataque contra la Revolución Bolivariana y su líder, Hugo Chávez Frías.
La información sobre las acciones ilegales del Gobierno de los Estados
Unidos en Venezuela a través de la Agencia Central de Inteligencia, el Depar-
tamento de Estado y otras entidades que operan en Venezuela y de forma estra-
tégica dentro de Washington resulta voluminosa y abrumadora. Con el cambio
serio y amenazante en la política de los Estados Unidos hacia Venezuela desde
principios del año 2005, se ha abierto tres frentes de ataque: la contrainsur-
gencia y la subversión, el terrorismo diplomático y la guerra psicológica y las
operaciones militares. Estos frentes se han convertido en campos de batalla
para los que se ha diseñado una nueva forma de guerra - la guerra asimétrica,
o la guerra irregular - contra el pueblo de Venezuela y su Gobierno. Se trata de

95
Comuna

una guerra no convencional, sin delimitaciones claras, sin campo de batalla, sin
fronteras y, al parecer, sin inal.

La Contrainsurgencia y la Subversión
La injerencia se deine como la intromisión en un asunto de otro, general-
mente sin autorización y con la intención de desestabilizar y/o dominarlo. La
contrainsurgencia y la subversión se reiere al intento de derrocar movimientos
insurgentes o estructuras de autoridad, como un gobierno o Estado, a través de
la erosión de las bases y la creación de conlictos entre miembros de la socie-
dad. El objetivo de la contrainsurgencia es lograr la dominación y la inluencia
sobre la población civil. Y cuando la actividad subversiva se ejecuta contra un
gobierno, su intención es ayudar - con asesoría, inanciamiento, y apoyo polí-
tico y moral del exterior - a grupos, organizaciones, partidos políticos e indivi-
duos a promover su derrocamiento con acciones violentas y/o destructivas.
En la práctica, la aplicación y detección de subversión y contrainsurgencia
no es tan sencilla. Por supuesto que un golpe de Estado contra un gobierno
elegido democráticamente y apoyado por una mayoría de su pueblo ejecutado
por un gobierno extranjero es un acto claro de injerencia. Sanciones, bloqueos,
sabotajes y declaraciones hostiles de un gobierno contra otro también cons-
tituyen injerencia, tanto como una invasión militar de grandes o pequeñas
proporciones.
Pero la contrainsurgencia y la subversión son formas de intervenir más
silenciosas, discretas, escondidas y ejecutadas por una amplia red de actores –
personas, instituciones, empresas, agencias gubernamentales, organizaciones
no gubernamentales, medios de comunicación y fuerzas armadas.
La contrainsurgencia y la subversión contra el Gobierno venezolano
comenzaron en el año 2001, cuando una entidad estadounidense comenzó
un esfuerzo de consolidar un movimiento opositor en el país para derrocar
al Presidente Chávez. La Fundación Nacional para la Democracia (NED)
cuadruplicó su inanciamiento anual a los grupos opuestos a Chávez que,
posteriormente, utilizaron esos fondos para planear y ejecutar un golpe de
Estado totalmente antidemocrático contra el presidente Chávez, el 11 de abril
del 2002. Los fondos, que entonces ascendían a aproximadamente 1 000 000
de dólares anuales, se incrementaron de manera conveniente dos semanas
después del golpe, a inales de abril del 2002 y fueron entregados a los mismos

96
Pensamiento crítico en la revolución

grupos que acababan de participar en el derrocamiento del gobierno democrá-


ticamente electo de Venezuela. De hecho, tal como se documentó en El Código
Chávez7, el Departamento de Estado emitió un fondo especial de 1 000 000 de
dólares a la NED destinado a sus proyectos en Venezuela, y en lugar de restrin-
gir la entrega de fondos a las organizaciones que justamente habían dirigido el
golpe - una lagrante violación de los principios democráticos - el dinero fue
distribuido con rapidez entre ellas.
A pesar de las evidencias documentadas de la propia NED que refutan el
cumplimiento de su misión «democrática», esta entidad ha incrementado su
inanciamiento anual a los grupos de oposición en Venezuela. El expresidente
Bush pidió al Congreso que duplicara el presupuesto de la NED para su trabajo
en Venezuela durante el período 2005-2006,8 y su solicitud fue ampliada para el
periodo 2007-2008. Para el 2009-2010, el presupuesto del gobierno del Presi-
dente Barack Obama ha sido ampliado aún más para la NED, para ejecutar la
invasión silenciosa en el país. Sin embargo, gran parte de estos fondos ya no
están destinados a los grupos de la oposición tradicional, sino que ya tienen un
destino más peligroso dentro de las ilas revolucionarias. Su objetivo es penetrar
e iniltrar dentro de las comunidades y sectores que apoyan a la revolución para
debilitar y neutralizar el apoyo dado al Gobierno venezolano, y al presidente
Chávez. El inanciamiento de la NED en el 2009-2010 está orientado hacia los
consejos comunales, los medios comunitarios y la juventud tres áreas que son
fundamentales para mantener la revolución y asegurar su desarrollo contínuo.
Ahora Washington dirije sus acciones hacia estos sectores con el irme objetivo
de lograr la destrucción de la revolución bolivariana desde adentro.
Además de la NED, hay otra entidad que se desempeña como principal
inancista de la contrainsurgencia y la subversión en Venezuela. Casi simultá-
neamente, la «olla del dinero» se desbordó también para la Agencia de los Esta-
dos Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y su Oicina de Inicia-
tivas para la Transición (OTI) que opera fuera de la Embajada de los Estados
Unidos en Caracas; oicina que contrata a una corporación privada estadouni-
dense, la Development Alternatives, Inc., para administrar su presupuesto de
más de 10 000 000 de dólares.
____________________
7 El Código Chávez: Descifrando la intervención de los Estados Unidos en Venezuela, por Eva Golinger.
Monte Avila Editores 2005.
8 Nestor Ikeda: “Bush requests diverse aid for the region, including Venezuela” [Bush pide ayuda de diverso tipo
para la region, incluida Venezuela]. he Miami Herald, Associated Press, 7 de febrero del 2005.

97
Comuna

En lugar de los 5 000 000 de dólares anuales que recibía del Departamento
de Estado en el 2002, las últimas cifras muestran un incremento a 7 000 000 de
dólares para el año iscal 2005, y para el 2009 se ubica cerca de las 15 000 000 de
dólares para ampliar su trabajo de subversión en Venezuela. Estos millones en
dólares del contribuyente estadounidense desempeñan un papel signiicativo
en el terreno inanciero de la batalla del gobierno de Bush contra Venezuela. La
Oicina de Iniciativas para la Transición (OTI), que abrió sus puertas en agosto
de 2002, solo dos meses después del golpe de Estado contra el presidente
Chávez, fue creada a manera de operación «no permanente» para un período de
dos años. La OTI se ha extendido indeinidamente por Venezuela y, de hecho,
sus oicinas han proliferado. La Development Alternatives, Inc. (DAI), que
abrió una ilial en el lujoso distrito El Rosal en Caracas se ha convertido en un
aditamento permanente en la escena, y opera como una compañía fachada de la
CIA que suministra millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses
a los grupos opuestos a Chávez en Venezuela.
A través de la OTI, la DAI y otras entidades vinculadas con el Departa-
mento de Estado, como el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Insti-
tuto Democrático Nacional (NDI), la Fundación Panamericana de Desarrollo
(PADF) y Freedom House que reciben fondos de la USAID para repartir a
diferentes partidos politicos, organizaciones no gubermentales (ONGs),
sindicatos, grupos de empresarios, medios de comunicación privadas y perio-
distas de la oposición, más de 50 millones de dólares han sido entregados a 533
programas conducidos por estas organizaciones opositores durante los últimos
cinco años en Venezuela.
La intervención de la USAID en Venezuela también se ha extendido por
toda la nación. El ex-embajador de los Estados Unidos, William Brownield
(2004-2007), tomó la iniciativa de caliicar a la entidad como una generosa
fuente de donaciones para los grupos y proyectos de base comunitaria, a pesar
de las multiples pruebas sobre su papel desestabilizador en el país. Durante
el año 2006, el embajador Brownield desarrolló una campaña de relaciones
públicas con vistas a restaurar la imagen de la Agencia. Su ardid publicitario
culminó con tomates y huevos lanzados por los seguidores de Chávez en las
comunidades donde el embajador intentó «comprar» consciencias con las
«inocentes» donaciones de la USAID. Sin embargo, la cantidad de recipientes
de estos fondos para seguir promoviendo la agenda oculta de Washington en
Venezuela ha crecido.

98
Pensamiento crítico en la revolución

Un nuevo ángulo de este frente inanciero nació con el lanzamiento de


los primeros Rincones Americanos en América Latina en el año 2006, todos
los cuales se encuentran en Venezuela. El programa Rincones Americanos
comenzó primero en Rusia en la década de los noventa, y en el 2002 se exten-
dió a otras partes de Europa oriental donde la participación y los intereses de
los Estados Unidos se intensiicaban: Uzbekistán, Kirguiztán, Bulgaria, Polo-
nia, Turquía y las naciones de Asia central y oriental, incluidas Omán, Bangla
Desh, Paquistán, Indonesia y Afganistán. Según el sitio web de la embajada de
los Estados Unidos, los Rincones Americanos son «…asociaciones entre las
embajadas de los Estados Unidos a través de sus Secciones de Asuntos Públi-
cos e instituciones de los países anitriones. Brindan acceso a una información
actualizada y coniable sobre los Estados Unidos por medio de una colección
de libros, del acceso a Internet y a través de programas locales dirigidos a un
público en general del país en cuestión».9
Pero, ¿qué son realmente estos llamados «Rincones»? La embajada se
reiere a ellos como «Consulados Virtuales»,10 un concepto que viola los prin-
cipios del derecho diplomático internacional. En Venezuela, la embajada de
los Estados Unidos ha creado cuatro de estos «Rincones» en las ciudades de
Margarita, Barquisimeto, Maturín y Lecherías, en el estado de Anzoátegui
- todos sin autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores—. Proba-
blemente el Departamento de Estado pensó que ocultando los Consulados
Virtuales dentro de Asociaciones de Abogados y oicinas de alcaldes muni-
cipales de la oposición estarían protegidos contra cualquier investigación.
Estos no son «Consulados» normales - no ofrecen ningún tipo de servicio a los
ciudadanos estadounidenses en esas regiones del país—, son espacios donde
los venezolanos se pueden reunir para establecer contactos con representan-
tes de los Estados Unidos y obtener materiales ideológicos que perpetúen el
modelo neoliberal y capitalista norteamericano.
La caja registradora repiquetea en el frente inanciero mientras aumenta el
número de «proyectos» lanzados con el in de servir de fachada a los nuevos e
ingeniosos métodos para introducir millones de dólares destinados a la oposi-
ción en Venezuela.
____________________
9 Véase Rincón Americano: http://www.amcornersvenezuela.org/main.php.
10 “Tercer ‘consulado virtual’/Rincón American de Venezuela, ya está funcionando en Margarita”. Embajada de
los Estados Unidos en Venezuela, Noticias, 19 de diciembre del 2005, en http://embajadausa.org.ve/wwwh2761.html.

99
Comuna

Con la asignación de una nueva Misión CIA especial para supervisar e inten-
siicar las actividades de inteligencia y recopilación de información «precisa» en
Venezuela y Cuba, anunciada por el propio Director de Inteligencia Nacional
de Estados Unidos el 18 de agosto del 2006, se reconirma que los dólares inyec-
tados a los grupos contrarrevolucionarios en Venezuela seguirán aumentando
considerablemente.

El Terrorismo Diplomático
El Gobierno de los Estados Unidos ha pasado los últimos años imponiendo
al Gobierno venezolano toda sanción unilateral posible que se le haya podido
ocurrir, en muchos casos a petición de los líderes del movimiento opositor vene-
zolano. A pesar de los documentos del Departamento de Estado, elaborados
por el mismísimo ex-embajador William Brownield, que demuestran las exito-
sas medidas tomadas por Venezuela para luchar contra los estrupefacientes, en
septiembre del 2005, el gobierno de Bush publicó un informe que planteaba que
Venezuela «evidentemente no había logrado» evitar los embarques de drogas
hacia los Estados Unidos.11 A renglón seguido, la declaración publicada por la
Casa Blanca sobre este tema indicaba: «Sin embargo, el Presidente también
está decidido a mantener los programas de los Estados Unidos para ayudar a
las instituciones democráticas de Venezuela a establecer proyectos selecciona-
dos de desarrollo comunitario y consolidar el sistema de partidos políticos en
Venezuela»,12 lo cual signiica que no reducirán el inanciamiento de la NED
y la USAID a los grupos de oposición en Venezuela. Es una especie de media
sanción. El Congreso de los Estados Unidos no ha sido tan débil en cuanto a
este tema. Dan Burton, presidente del Comité de Relaciones Internacionales de
la Cámara de Representantes, presionó para que se aprobara la Resolución 400
que condena el supuesto «fracaso de Venezuela para cooperar en la guerra contra
las drogas» y acusa falsamente al gobierno venezolano de «crear realmente un
terreno fértil para las organizaciones narcotraicantes», entre otras cuestiones.13
____________________
11 “Statement on President Authorizing Secretary of State to Transmit to Congress Annual Report Listing
Major Illicit Drug-Producing and Drug-Transit Countries” [Declaración sobre la autorización del Presidente al Secretario
de Estado, para que transmita al Congreso el informe anual en que igura la lista de los principales países productores de
drogas y países de tránsito de drogas], he White House, Oice of the Press Secretary, 15 de septiembre del 2005, en: http://
www.whitehouse.gov/news/releases/2005/09/20050915-1.html.
12 Ibídem.
13 H.CON.RES.400, “Urge Venezuela to Help Combat Narco-Traicking in our Hemisphere” [Urge a Vene-
zuela a ayudar a combatir el narcotráico en nuestro Hemisferio]. Disponible en ingles en: www.house.gov/international_re-
lations/.

100
Pensamiento crítico en la revolución

Pero, un informe interno clasiicado, fechado en enero del 2005, enviado


desde la embajada de los Estados Unidos en Caracas y irmado por el propio
Embajador, contradice las decisiones tomadas por el Congreso y el Ejecutivo
en relación con los esfuerzos de Venezuela para combatir el narcotráico en la
región:
“El Gobierno de Venezuela coopera en la lucha contra el narcotráico,
en ocasiones con limitaciones debido a la falta de recursos y voluntad polí-
tica. Las coniscaciones de cocaína durante los primeros seis meses del 2004
equivalieron a la cantidad coniscada por Venezuela durante todo el año 2003
gracias en gran medida, a la incautación de múltiples toneladas realizada por
las fuerzas especiales venezolanas que trabajan estrechamente con las entida-
des correspondientes del Gobierno de los Estados Unidos y del Reino Unido.
El gobierno también realizó unas 400 coniscaciones de cocaína y heroína
durante la primera mitad del año. El gobierno de Venezuela ha extraditado a
un gran número de narcotraicantes a los Estados Unidos…”14
Este documento demuestra los exitosos y novedosos esfuerzos de Vene-
zuela para cooperar en la guerra contra los estupefacientes y revela que las
declaraciones oiciales y públicas realizadas por funcionarios del gobierno de
los Estados Unidos no tienen otro objetivo que manipular a la opinión pública
sobre la realidad en Venezuela. Además, las estadisticas oiciales en Venezuela
demuestran que hay un mejoramiento en los esfuerzos anti-narcotraicantes
por funcionarios y cuerpos anti-drogas del gobierno venezolano desde la
suspensión de la relación con la Agencia Anti-Drogas de Estados Unidos a
inales del año 2005.
Este no es más que un ejemplo de cómo el gobierno de Washington ha
estado tergiversando los objetivos de «cambio de régimen» ante el tribunal de
la opinión pública para justiicar su meta de cambiar el Gobierno en Venezuela.
Otras sanciones incluyen el bloqueo económico por «no cooperar», supuesta-
mente, «con las regulaciones contra el tráico de personas», también emitidas a
principios del 2005, y la prohibición de la venta de armas a Venezuela en 2006,
ratiicada en el 2007, 2008, 2009 y 2010, por «no cooperar», supuestamente,
«con la guerra contra el terrorismo». Este último tema forma parte fundamen-
tal de las más recientes estrategias hostiles y peligrosas utilizadas por Washing-
ton contra Venezuela.
_____________________
14 Cable enviado por la embajada de los Estados Unidos en Caracas al Departamento de Estado el 5 de enero
del 2005. Obtenido por la autora bajo la Ley de Acceso a la Información en Estados Unidos.

101
Comuna

Al mismo tiempo, el Gobierno de los Estados Unidos ha lanzado una


campaña internacional para crear lo que la ex Secretaria de Estado Condo-
leezza Rice llamó «el frente internacional unido contra Venezuela».15 El obje-
tivo de este «frente unido» sería lograr el apoyo de otras naciones del mundo
para tomar medidas multilaterales contra «el creciente peligro de Hugo
Chávez». El caso de la no renovación a la concesión a una empresa de televi-
sion, 1BC (RCTV), en 2007 fue utilizada por la ex Secretaria de Estado Rice
para intentar ampliar este “frente” y promover una intervención de la Organi-
zación de Estados Americanos (OEA) en Venezuela. Pero a pesar de sus fuer-
tes intentos de invocar la Carta Inter-Americana para el caso de Venezuela,
que justiicaría una intervención hasta de fuerzas internacionales en Venezuela
para “reestablecer la democracia”, no lograron su objetivo. Ningún otro país en
la región, ni en el mundo, se ha juntado a la política agresiva de Washington
contra Venezuela. Sin embargo, siguen intensiicando sus esfuerzos de incluir
a Venezuela en la Guerra contra el terrorismo para justiicar entonces la aplica-
ción de la Guerra Preventiva en el caso venezolano.

Las Operaciones Militares y la Guerra Psicológica


El tercer ángulo del ataque proveniente de Washington contra el Gobierno
de Venezuela es considerablemente más peligroso y complicado. El frente
militar implica mucho más que la simple acumulación de tropas del ejército,
operaciones y equipamiento de los Estados Unidos en la zona del Caribe y en
la región andina que rodea a Venezuela. También incluye el uso de Operacio-
nes Psicológicas (PSYOPS) - la guerra psicológica -, una estrategia descrita
en la versión del año 2003 de la Doctrina sobre Operaciones Psicológicas del
Departamento de Defensa como «una de las armas más poderosas con la que
cuenta actualmente el Pentágono».16 La principal campaña PSYOPS contra
Venezuela intenta vincular al presidente Chávez con el terrorismo y las ambi-
ciones nucleares, así como clasiicar a su gobierno de «dictadura».

____________________
15 “US warns against Chávez ‘danger’” [Estados Unidos alerta sobre el ‘peligro’ de Chávez]. BBC News, 17 de
febrero del 2006, en http://news.bbc.co.uk/2/hi/americas/472.3902.stm.
16 Doctrine for Joint Psychological Operations [Doctrina para Operaciones Psicológicas Conjuntas]. Depar-
tamento de Defensa. Disponible en: www.iwar.org.uk/psyops/resources/us/ip3_53.pdf.

102
Pensamiento crítico en la revolución

La guerra irregular es la nueva terminología utilizada para describir lo


que en el pasado se conocía como «conlictos de baja intensidad». La guerra
asimétrica o irregular de cuarta generación, se conoce como «guerra de todo»
o «guerra del pueblo». Este tipo puede ser militar o no militar, letal o no letal
o una combinación de todo - todas las reglas son válidas y no existe ninguna
regla—. Puede incluir desde las estrategias diplomáticas (tratando de crear
coaliciones contra el Estado nación), el apoyo inanciero a los movimientos
de oposición, hasta las amenazas militares directas y las intervenciones electo-
rales. En resumen, las mismas tácticas que el Gobierno de los Estados Unidos
está empleando en la actualidad contra Venezuela.
Otro aspecto importante del frente militar es el relacionado con el espio-
naje y los esfuerzos de sabotaje de la CIA; la que aun cuando constituye técni-
camente una entidad civil en la comunidad de la inteligencia, la reciente rees-
tructuración de todas las agencias de inteligencia y la creación de la Dirección
Nacional de Inteligencia a principios del 2005, han colocado a la CIA dentro
de un reino en el que opera de manera directa en conexión con las Agencias
de Inteligencia para la Defensa y otros departamentos de inteligencia militar.
En el año 2006 fue establecido una misión especial de la Dirección Nacio-
nal de Inteligencia para Venezuela y Cuba, junto con otras dos misiones de
inteligencia para Irán y Corea del Norte. De esta forma, colocan a Venezuela
dentro del llamado eje del mal, compuesto por los enemigos de Washington,
y también desvían grandes recursos para aumentar el trabajo de inteligencia
contra Venezuela.
A partir del año 2006, el Pentágono comenzó a conducir grandes manio-
bras militares en la región del Caribe y América Latina, a una escala que no
se había visto desde la Guerra Fría. Al mismo tiempo, comenzaron a mejorar
sus instalaciones en las bases militares en Curazao y Aruba, y en general, ir
poco a poco estableciendo una presencia militar de mayor fuerza y poder en la
región. En el año 2008, fue reactivada la Cuarta Flota de la Armada de Estados
Unidos, lo cual implica más recursos inancieros, administrativos y militares
para la región de América Latina. La Cuarta Flota no había sido activada desde
el año 1950, al terminar la Segunda Guerra Mundial. Su reactivación casi 60
años después, evidencia la prioridad militar que Washington está colocando en
América Latina. No hay otra razón sino la amenaza que ven desde Venezuela.
El 30 de octubre de 2009, Colombia y Estados Unidos irmaron un
acuerdo de cooperación militar autorizando la ocupación estadounidense

103
Comuna

de siete bases militares en territorio colombiano, además del uso de todas las
instalaciones del país. El acuerdo signiica la expansión militarista de Estados
Unidos en América Latina más grande de la historia. Aunque los dos gobier-
nos públicamente justiicaron el acuerdo como un esfuerzo para combatir el
narcotráico y el terrorismo, documentos oiciales de la Fuerza Aérea revelaron
que Estados Unidos conducirá “operaciones militares de amplio espectro” en
todo el continente desde las bases colombianas. Los documentos de la Fuerza
Aérea también justiicaron la desproporcionada presencia militar estadouni-
dense como necesaria para combatir “la constante amenaza…de gobiernos
anti-estadounidenses en la región”. Los documentos también revelaron que
la presencia estadounidense en Colombia incrementará el éxito de las opera-
ciones de inteligencia, espionaje y reconocimiento y mejorará la capacidad del
Pentágono de conducir una “guerra expedita” en América Latina.
Desde el 2006, Washington ha clasiicado a Venezuela como una nación
que “no colabora suicientemente con la lucha contra el terrorismo”. A pesar
de que nunca han presentado evidencias contundentes para fundamentar estas
peligrosas acusaciones, Washington las ha utilizado para justiicar el incre-
mento en agresiones hacia el gobierno venezolano. En 2008, el gobierno de
George W. Bush intentó colocar a Venezuela en la lista de “estados terroristas”.
Y en el 2009 y 2010, senadores estadounidenses solicitaron que formalmente
Venezuela fuera clasiicado como un “estado patrocinante de terrorismo”.
Estas iniciativas no fueron logradas porque Venezuela sigue siendo el principal
suministrador de petróleo a Estados Unidos. Si Washington colocara a Vene-
zuela en la lista de “estados terroristas”, tendría que romper las relaciones, que
incluiría el cese de la compra del petróleo venezolano, y aun no está en condi-
ciones para cortar su principal fuente de energía.
No obstante, Washington, como estado imperial, considera a Venezuela
como una amenaza para sus intereses en la región.
Al inal, la “amenaza” que representa Venezuela a Estados Unidos por ser
el país con las reservas petroleras más grandes del mundo, por ejecutar una
política internacional basada en la cooperación y la integración que ha sido
muy efectiva en el hemisferio y en otras regiones por el mundo, y por estar
desarrollando una nueva ideología basada en los conceptos del socialismo pero
con enfásis en la prosperidad económica tanto como social, signiica un nuevo
desafío para Washington. Venezuela ocupa ahora un puesto en el escenario
internacional bastante relevante e importante para los pueblos marginalizados

104
Pensamiento crítico en la revolución

y subordinados al imperialismo, algo que indica que Washington no cesará sus


agresiones contra la revolución bolivariana. Seguirá ejecutando su Guerra Irre-
gular contra Venezuela hasta lograr su objetivo.

105
Comuna

Medios de comunicación y democracia en


Venezuela: Integración mediática versus sociedad
de la información.
Ximena González Broquen
Instituto Venezolano de Investigaciones Cientíicas (IVIC)

Introducción
Si el poder es conocimiento, no cabe duda que el mismo es también, y en
muchos casos, control y difusión de la información. Por el hecho de ser el siglo
XXI, por excelencia, el siglo de la globalización y del desarrollo masivo de las
tecnologías de información y comunicación, podemos decir entonces que
una de las más importantes luchas por el poder se está dando justamente en el
campo de la información y del entretenimiento mediático, es decir en el campo
de la comunicación. Lucha que se da, retomando la expresión de Paul Viri-
lio1, en el marco de una verdadera “infowar”, o guerra de la información, cuyas
armas de destrucción masivas son justamente armas de comunicación masiva.
En este orden de idea, categorizar y pensar el poder mediático globalizado
constituye una estrategia fundamental para entender lo que se trama realmente
en este ámbito el cual juega un rol esencial, tanto en la geopolítica mundial,
como en la reconiguración actual de lo político en cuanto tal. Solamente a
partir de ahí se puede entender las iniciativas que se están dando, desde Vene-
zuela, para la consolidación de un nuevo espacio mediático, articulado como
espacio mediático integral.
El primer punto a resaltar es que hablar de poder de los medios de comu-
nicación e información se ha vuelto un lugar común del pensamiento, donde se
mezcla la indignación, la denuncia, la resignación y la fascinación, frente a un
poder cuyas manos invisibles y tentaculares actúan de manera polimorfa.

____________________
1 Paul Virilio, Cuida Pánico, Monte Ávila Editores, 2008.

106
Pensamiento crítico en la revolución

Es que el poder de los medios de comunicación e información es justamente


un poder que no dice su nombre, que no se da a ver como tal, que se esconde bajo
la cubierta de una dogmatizada libertad de información, arropándose de una tal
manera en un manto de seudo neutralidad e imparcialidad. Poder, quien disfra-
zado de payaso a la hora del entretenimiento y del espectáculo continuo, reina
sobre el directo y el instante de nuestras vidas mediatizadas. Ventana omnipre-
sente sobre un mundo virtualizado, los medios de comunicación e información
nos transforman cada día mas en adictos bulímicos a la imagen-mundo, deján-
donos cada instante más ciegos y sordos a nuestra peculiar y local realidad.
Es que los medios de comunicación e información han venido ocupando
espacios y funciones de diferente naturaleza, dejados vacíos por una serie de
reconiguraciones sociales y políticas propias a la modernidad2 . En pocas pala-
bras, los medios, propulsados a la cima del poder por el auge de las tecnologías de
información y comunicación como instrumentos imprescindibles de la econo-
mía y de la geopolítica, se han convertido en el escenario de un nuevo espa-
cio público mundializado y virtualizado. Nuevo espacio público que ha venido
absorbiendo en si - centrifugando podríamos decir- un copie-colé de funciones
políticas, morales, éticas, estéticas, culturales, etc., conigurando de este modo el
escenario central de la supuesta sociedad mundializada de la información.
Como ultimo avatar de la ideología neoliberal, la ideología de la sociedad
de la información pretende hacer de las tecnologías la comunicación el medio
para uniformizar el mundo, reduciéndolo a un gigantesco mercado a través de
la implementación de una serie de paradigmas que nos proponemos categorizar
aquí.
Analizar en detalle los presupuestos teóricos y los paradigmas vehiculados
por la implementación globalizada de esta sociedad de la información, resulta
imperativo a la hora de entender tanto el papel negativo como el papel posi-
tivo que los medios juegan en el desarrollo de los nuevos modelos de democra-
cias participativas y protagónicas que se están implementando en países como
Venezuela; y en particular para entender en que marco mundial se están dando
las medidas tomadas desde Venezuela para la coniguración de un nuevo espa-
cio mediático integral.
____________________
2 Los medios de comunicación e información ponen a disposición de la sociedad toda una serie de repertorios
de sentido que antes eran competencia exclusiva de instituciones tradicionales como la escuela, los partidos políticos o el
Estado.

107
Comuna

Los medios de comunicación son en efecto el caballo de Troya para la


implementación de toda una serie de paradigmas, muy peligrosos para el desa-
rrollo de las diferentes formas de democracias a nivel mundial, y en particular
para el desarrollo de los nuevos escenarios de democracias participativas que se
están implementado en los países del Sur del mundo.
El análisis de estos paradigmas permite darse cuenta que, a través de ellos,
la ideología neoliberal retoma muchas de las temáticas y valores de los modelos
de la democracia participativa, integrándolos y dándoles un falso matiz progre-
sista altamente corrosivo y peligroso. En efecto, a través de la mundialización
de la sociedad de la información y el desarrollo masivo de las TIC, la ideología
neo liberal pretende aupar valores como: la igualdad (de acceso al mercado), la
integración (como asimilación), la solidaridad (virtual y emotiva), la partici-
pación (privatizada e individualizada), etc., y hacer de estos los nuevos para-
digmas políticos de transformación social en la consolidación de una supuesta
sociedad de la información, a través el advenimiento de un espacio público
virtual mundializado, cuyas características neoliberales actúan como verdade-
ros agentes corrosivos de las democracias progresistas.

A. Características del espacio público mundializado de la


sociedad de la información
En esta primera parte vamos a ver cómo, a través la ideología de la socie-
dad de la información y de los paradigmas tanto tecno-políticos, tecno-econó-
micos, tecno-sociales y tecno-cognitivos que vehicula, se esta conigurando a
nivel mundial un espacio público mediático privatizado.

1. El paradigma tecno-cognitivo
La sociedad de la información, como supuesta sociedad fundada sobre
los saberes y los conocimientos compartidos, vehicula un modelo cognitivo
en el cual conectarse a la información viene a reemplazar la adquisición del
conocimiento. Es decir que las bases de datos toman el lugar del conocimiento
como fuente privilegiada del mismo. El acceso y la conexión a la información son
entonces asimilados al conocimiento. A través de estos se celebra la supuesta
libre circulación de la información, de las ideas, y del conocimiento que recubre
su mercantilización creciente3.

108
Pensamiento crítico en la revolución

El problema radica en el modelo cognitivo que esto transmite, a través del


cual se vehicula una cierta idea de emancipación como proceso individual de
conexión al conocimiento, que suprime los intermediarios, como si el acceso
directo a las informaciones pudiera cambiar algo a la división y jerarquización de
los conocimientos. Como si poder transformar la información en conocimiento
no requiere procesos de aprendizajes socializados. Como si el individuo pudiera,
a través de la red, adquirir soberanamente el conocimiento que quisiera.
A través de esto lo que se vehicula es un verdadero modelo tecno-cognitivo
de educación profundadamente desocializado, individualizado y parcializado.
Las bases de datos, la conexión y el acceso a la información no crean igualdad,
sino que reproducen las desigualdades preexistentes, visto que confunden infor-
mación con comunicación y con conocimiento.

2. El paradigma tecno-económico
Los medios de comunicación, a través del desarrollo de las TIC aupadas
por la ideología de la sociedad de la información, se presentan también como
nuevo paradigma tecno-económico, supuestamente basado en el dogma del
libre mercado y de la libre circulación de las ideas. Es fácil darse cuenta que la
instrumentalización del tema de la fractura numérica ha conllevado a hacer de
las tecnologías de comunicación y información la llave de lectura univoca y la
solución milagrosa para el desarrollo de las sociedades “en vías de desarrollo”.
Con esta meta mundial de reducción de la fractura numérica, lo que se vende
es la idea de que el desarrollo de un país es tributario de su conexión a la econo-
mía globalizada por la vía del desarrollo tecnológico de las TIC. Por lo cual no
solamente se reduce el problema del desarrollo y de la pobreza a un problema
de entrada en el mercado capitalista, sino que esta solución técnica deja de lado
el tema del desarrollo de las infraestructuras locales, el tema de los recursos
naturales y humanos. El desarrollo es reducido a un problema tecnológico que
esconde en realidad su tratamiento meramente mercantilista. De esta manera,
se promueve el desarrollo casi exclusivo de las infraestructuras de telecomunica-
ciones, a partir de un modelo comunicacional libertario, que sirve de cortina de
humo para enmascarar un modelo económico neoliberal.
____________________
3 La polémica desencadena a raíz de la numerización por Google de varias bibliotecas, a través de la cual esta
empresa propone erigirse en la base de datos a nivel planetario, plantea este problema de la mercantilización de la informa-
ción. ¿Quien puede estar seguro que una vez capitalizado todo el saber mundial, Google no decida venderlo?

109
Comuna

Este paradigma tecno-económico obvia entonces los elementos reales


necesarios para el desarrollo soberano de todo país, promoviendo la idea de que
basta con conectarse a la sociedad mundializada de la información, para poder
vender sus productos y salir de la miseria. Qué se produce, cómo, para qué y
para quién, son entonces temas superluos a la hora de entrar en el mercado
mundial. Lo que se promueve, a través este modelo tecno-económico, es en
realidad la entrada (o aceleración) en los procesos de acumulación capitalistas
de estos países supuestamente en vía de desarrollo.
La igualdad que se pretende promover a través del dogma de la reducción
de la fractura numérica es entonces mera igualdad de acceso al mercado. Preten-
diendo promover la igualdad de acceso a la sociedad mundial de la informa-
ción, lo que esta ocurriendo es una reducción de la noción de igualdad a la
posibilidad igual que poseen los pueblos de vender y de venderse.
Lo importante radica en darse cuenta que el sistema neoliberal mundial,
vendiendo “kits” de desarrollo tecnológicos a los países en “vía de desarrollo”,
está haciendo de toda una serie de valores, tales como la igualdad o la inte-
gración, valores meramente técnicos, vaciándolos de toda sustancia que pueda
entrar en contradicción con el modelo económico neoliberal que promueven.
Lo que se vehicula es una cierta idea neoliberal de autonomía, que dogmatiza la
libertad soberana mercantil del individuo, escondiendo de facto la total depen-
dencia y sumisión al mercado mundial que este modelo engendra, y jugando de
esta forma la soberanía mercantil individual, en contra de la soberanía política
de los Estados y Naciones.
La mundialización de las redes de comunicación y la temática de la reduc-
ción de la fractura numérica, no promueven para nada una repartición mundial
equilibrada de las riquezas, sino al contrario, a través de la mundialización de
un sistema de información mercantil, el ideal de un mundo convertido por las
comunicaciones en un gigantesco mercado.
Lo que se implementa es un verdadero modelo comunicacional de las
relaciones de producción, a través la desregulación y desreglamentación de los
espacios mediáticos, aupadas por la libertad del mercado y a la mundialización
de las redes.

3. El paradigma tecno-social
Un tercer nivel de análisis nos permite categorizar el paradigma tecno-
social que promueve esta ideología mundializada de la sociedad de la

110
Pensamiento crítico en la revolución

información. Los medios de comunicación propician el desarrollo de una


nueva organización internacionalista mundial basada en la emoción y el senti-
mentalismo mediatizados, supuestamente no jerárquica y horizontal, sin jefes,
ni líderes políticos,
Esto es patente en los reiterados llamados a la telesolidaridad, que nacen
tan rápido como desaparecen, tragados por el ímpetu del evento continúo. Una
telesolidaridad reducida a su componente emotivo, exacerbada frente a “catás-
trofes” sociales y naturales, y que nada resuelve los problemas que se propone
atender, sino que al contrario sirve más bien de conglomerado sentimental
para desbloquear fondos económicos cuyo uso real queda totalmente fuera del
alcance y de del interés de los tele -donantes.
De esta manera se impulsa el desarrollo de un nuevo tipo de comunidad
internacional emocional y difusa, totalmente ajena a lo que deine una comu-
nidad política. Se crea, a través de estos fenómenos, una colectividad estética
mundializada, es decir una comunidad del sentimiento y de las emociones,
vaciada de todo sentido, pero llena de comuniones sentimentales. El poder mediá-
tico mundializado como poder meramente simbólico, usa los sentimientos y
las sensaciones para proporcionar un estar juntos virtual y estético internacio-
nalizado que le resta sentido, poco a poco, a la idea misma de comunidad como
compartir de valores e ideales.
Lo que se conigura es un nuevo género de lazo social creado a través de aglo-
meraciones mediáticas sentimentales y emotivas, que no permite a las personas
establecer la distancia necesaria a la relexión, reapropiación y redeinición de
eso que realmente hace el lazo.
En efecto, este nuevo tipo de lazo social es engendrado a través de la coni-
guración mediática de nuevos referentes y categorías de identidad que no están
más ligados a un territorio (sea este nacional o no), sino que son des-territoria-
lizados y fundidos en un individualismo de masa mediatizado.
Dos ejemplos patentes de estos nuevos tipos de lazos sociales mundializa-
dos por la sociedad de la información.: la “juventud” como nueva categoría y el
consumo como nuevo referente.
En nuestras sociedades contemporáneas, la “juventud” sólo puede enten-
derse a la luz de una serie de referentes que transcienden los contextos naciona-
les: moda vestimentaria, música, juegos videos, etc., son referencias des-terri-
torializadas que hacen parte del léxico particular de la juventud. Los jóvenes
se deinen por prácticas culturales que dependen de informaciones y de estilos

111
Comuna

homogeneizados, que pueden ser recibidos por miembros de diferentes socie-


dades sean cuales sean sus concepciones políticas, religiosas, o nacionales. Los
medios son el instrumento de transmisión por excelencia de estos referentes, e
decir que los jóvenes para construir sus identidades en cuanto jóvenes, eligen
referentes, signos y símbolos vehiculados masivamente por los medios.
Con el consumo pasa algo similar: los grupos de clases medias y medias
bajas del mundo entero comparten los mismos gustos, las mismas inclina-
ciones, vehiculadas por los patrones de consumo que los medios difunden y
que funcionan como instancias de legitimación culturales. Los media-consu-
midores son capaces de leer las citas de un imaginario multi-localizado que
la televisión en particular concentra. Los ídolos del cine Holiwoodiano, los
héroes deportivos, los logotipos vestimentarios o las tarjetas de crédito (ej. La
“American Express”) forman un repertorio de signos disponible para todos y
constituyen la base de estos nuevos tipos de lazos sociales mediatizados.
A través de estos, las comunidades se trasforman en comunidades de
consumidores: la expansión trasnacional de las comunicaciones homogeniza e
integra de facto las diferentes capas de las sociedades en el consumo.
Televisión, Cine, Internet, son entonces los instrumentos que vehiculan
estos lazos sociales conigurados a partir de referentes simbólicos meramente
mercantilizados a través de la difusión de un magma de emociones. Lazos
sociales estéticos-sentimentales, en los cuales los individuos pueden conec-
tarse, en los cuales pueden fundirse, y renacer a un nuevo género de sentimiento
colectivo, vaciado de todo contenido político, moral, es decir de todo valor que
no sea estético-sentimental.
En la sociedad de la información, estos nuevos lazos sociales pretenden
ser el fruto una supuesta mejor comprensión mutua de los pueblos y naciones,
transcendiendo las diferencias. Cuando en realidad, lo que la industria mediá-
tica propicia, es la estandarización y uniformización de las culturas, para que
estas puedan entrar en un formato que pueda ser vendido en todos lados en
mismo tiempo4 . Lo que esto cubre, es la creciente asimilación de las diferencias
en un patrón común, a través de una nueva deinición y reapropiación neoliberal
de la idea de integración en la cual los pueblos son integrados a través de una
uniformización mediático-mercantil.

____________________
4 La mundialización mediática de un programa televisivo como “¿Quién quiere ser millonario?” es un buen
ejemplo de esto.

112
Pensamiento crítico en la revolución

A través de este nuevo tipo de lazo social estético-sentimental se trata


entonces en realidad de negar las diferencias, reduciendo a través de la veloci-
dad de las informaciones y difusiones mediáticas, el otro y lo otro a una lógica
económica y técnica.
La uniicación mundial a la que llama entonces la sociedad de la infor-
mación, no está fundada en el reconociendo y la comunicación de las dife-
rencias, sino en una uniicación estético-técnico-mercantil, cuya inalidad es
transformar a los Estados en empresas, y a los individuos en consumidores y
vendedores.
4. El paradigma tecno-político
Con el desarrollo de la idea de democracia electrónica, solución a la desmo-
vilización de los ciudadanos en las democracias representativas occidentales, y
de la red como nuevo espacio de debate democrático y nueva ágora virtual,
supuestamente transparente e igualitario, se implementa una serie de para-
digmas tecno-políticos que vienen redibujando la idea misma de participación
política a partir de componentes meramente neoliberales.
Veamos qué tipo de participación en la esfera política propician exacta-
mente estas nuevas técnicas democráticas propias al desarrollo de la sociedad
de la información. El primer punto que podemos resaltar es que los medios
de comunicación e información, sean estos “nuevos” como la red o más “tradi-
cionales” como la televisión, permiten a los individuos participar icticiamente y
virtualmente del poder, sin que tengan necesariamente que comprometerse en
la realidad factual. De este modo los medios de comunicación e información
hacen posible una participación política virtual, que viene reemplazando poco
a poco las modalidades tradicionales de participación política.
El problema aquí es que esta participación virtual no hace de los individuos
un pueblo de ciudadanos, sino los miembros regados de un público. Público de
telespectadores que si bien puede ser deinido como comunidad, se caracteriza
por ser una comunidad privada y virtual. Los medios de información y comu-
nicación permiten a los individuos estar conectados con la esfera política sin
comprometerse, ni tener que actuar necesariamente en ella.
Lo importante aquí ya no es encontrarse en este nuevo tipo de espacio
público, sino circular en él. Es decir que el imperativo ya no es reunirse para
participar, sino conectarse para estar informado. Es que a través la conexión
permanente al ámbito de la política que los medios propician, lo que se crea es

113
Comuna

la ilusión del mantenimiento de la soberanía popular, es decir de su participación


a la cosa pública y al poder, en los tiempos muertos que existen entre cada elec-
ción, único momento de participación real del pueblo al poder en el modelo de
democracia representativa neo-liberal.
La conclusión que podemos extraer de esto es que los medios de comuni-
cación e información propician la transformación del pueblo de ciudadanos que
interactúa - a través de la construcción de un espacio público - en la construc-
ción lo político, en un público de espectadores que se conecta, a través de un espacio
público mediático, a la esfera política transformada en espectáculo mediático.
De este modo, la participación es reemplazada por la conexión y la acción por
la información, en el marco de una contemplación fascinada y fascinante de la
política-espectáculo globalizada. La representación-esceniicación de la esfera
política que los medios propician, y que las nuevas tecnologías de informa-
ción y comunicación vuelven instantánea, transforma radicalmente lo político,
haciendo de este el escenario de un espectáculo sin fronteras, fundido en un
espacio tiempo virtual, el del mundo globalizado del instante. Reconigurando
de una tal manera lo que hace la esencia del espacio público, reduciéndolo a un
espacio individualizado y privatizado.
El ámbito de lo político se confunde con esa escena mediática, en la cual la
transmisión de la información pretende tomar el paso sobre el conocimiento
de la realidad: la conexión se erige en experiencia última y global de la realidad
del mundo político y de la participación al mismo.
Esta virtualización es consecuencia de dos tendencias. Primero, podemos
hablar de virtualización porque en el espacio mediático, los lazos simbólicos
son más importantes que los lazos reales (ver la conformación de los nuevos
tipos de lazos sociales estético-sentimentales analizados previamente).
Segundo, porque la virtualización es consecuencia de una reducción de la reali-
dad social a la cobertura por los medios de los eventos y a los sondeos, tributaria
de la idea según la cual los medios asociados a los sondeos relejan una buena
visibilidad de la realidad y de su componente.
Tal es el nuevo espacio público de participación virtualizada que propician
los medios a través de la ideología de la sociedad de la información: un espacio
globalizado instantáneo de conectividad espectacular, un espacio individualizado y
privatizado.
Espacio privatizado de dos maneras. Primero, porque lo público es
abordado a partir de una dogmatización de lo individual, y por ende como

114
Pensamiento crítico en la revolución

dogmatización de la dimensión de lo privado que pretende erigirse en lo


público. Es decir que este espacio público mediático se ha convertido en el
reino de lo individual que pretende tomar el lugar de lo público. Lo importante
aquí es ver que la mundialización de este espacio público mediático tiende a
suprimir en realidad la dimensión de lo público, a reemplazarla por una concep-
ción de lo público construida a partir de lo individual y de lo privado.
Segundo, este espacio público es un espacio privatizado porque es un
espacio regido por las lógicas privadas, por los grandes consorcios mediático-
económicos. No es, al contrario de lo que pretende ser, un espacio público
neutral de libre circulación de las informaciones, sino un real espacio privado,
dominado por las lógicas económicas privadas escondidas tras la idea de liber-
tad de la información. Espacio que, en la práctica, está totalmente sometido a
las leyes del mercado, a través de los procesos de privatización, de concentra-
ción de las empresas mediáticas, de transnacionalización y de desregulación del
ámbito mediático.
Aquí lo que vemos es la reelaboración neoliberal de la idea tanto de participa-
ción como de acción política, a través de la reconiguración de un espacio público
mediático mundializado, que vehicula en realidad la idea de una democracia
directa auto-reproducida a partir de las diferentes escenas mediáticas. Es decir
la idea de una democracia liberada del espacio y del tiempo, de toda territoria-
lidad, de todo tipo de intermediario, en la cual la conexión directa de los indi-
viduos hace superlua y hasta sospechosa la conformación de colectivos que no
sean mediáticos. En la cual toda idea de soberano que no sea individual es vista
como imposición y limitación a la libertad.
A través de este nuevo ideal democrático, lo que se promueve es el acceso
directo y la conexión permanente como nueva deinición de la democracia y
como avatar neoliberal de democracia participativa individualizada, virtuali-
zada y privatizada.

B. Venezuela y la conformación de un
espacio mediático de integración
A la luz de esta categorización sobre los modelos y paradigmas vehicu-
lados por la sociedad de la información, podemos analizar y evaluar con más
claridad cómo, contrariamente, se está promoviendo, desde Venezuela, otro
tipo de espacio mediático, pensado y actuado como espacio público integral

115
Comuna

democratizador e integrador.
La conformación de dicho espacio ha sido articulado a partir de una serie
de iniciativas a través de las cuales se está impulsando la reconiguración, no
solamente del espacio mediático venezolano, sino también el espacio mediá-
tico suramericano, a partir de la elaboración, implementación y difusión de
paradigmas mediático-comunicativos totalmente adversos a los que hemos
analizado a propósito de la mundialización de la sociedad de la información.
En efecto, desde Venezuela, se está pensando y apoyando la construcción
de lo mediático como espacio de comunicación integral, articulando nuevos y
diferentes niveles, instituciones y actores, en vista de la conformación de un
espacio público mediático de participación popular e integrador. Espacio público
intrínsecamente ligado con el modelo de democracia participativa y protagó-
nica que se está construyendo en este país.
Nuevo espacio mediático que está, como lo veremos, sustentado en la
elaboración, construcción e implementación de una serie de paradigmas, tanto
económicos (anti concentración, anti mercantilista), sociales (participación
comunicacional popular y comunitaria), cognitivos (reapropiación de las TIC
por y como instrumentos de las comunidades, formación y educación para la
comunicación popular) y políticos, (participación, articulación e integración
comunicacional) que permiten una reelaboración progresiva de lo mediático a
partir y desde las comunidades, como espacio público de comunicación.
Tres ejes transversales nos sirven de clave de lectura para sistematizar las
diferentes iniciativas que participan a la conformación de este nuevo espacio
público mediático-integral.
Primero, el eje de la democratización de la representación, que, a través de la
democratización y reapropiación social del espectro radioeléctrico, permite la
reconiguración de un verdadero espacio público mediático nacional soberano
desenlazado de las lógicas mercantilistas neo liberales y de sus consecuencias
alienantes5; segundo, el eje de la democratización de la participación, que impulsa
la transformación del espacio público mediático representativo en espacio
para la participación popular a partir de la formación, la articulación y la crea-
ción de un tercer sector de la comunicación; y tercero, el eje de la integración,
que promueve la coniguración de un espacio mediático grannacional como
espacio común de elaboración, construcción y representación para nuestras
culturas, identidades y realidades continentales, de resistencia y acción para los
movimientos sociales y las luchas socio-políticas.

116
Pensamiento crítico en la revolución

1. La democratización de la representación mediática


Las diferentes medidas legales adoptadas, en esta última década, en Vene-
zuela para el rescate y la consolidación de un espacio público mediático nacio-
nal y soberano pueden ser articuladas entre si a partir de la identiicación de un
primer eje de democratización de la representación mediática. Las diferentes
medidas de reapropiación social y renacionalización del espacio mediático
público constituyen la base necesaria para la elaboración de un reajuste progre-
sivo de la representación mediática, pensada como representación soberana y
democrática de la sociedad venezolana.
La coniguración de un espacio público mediático nacional y soberano, es
decir, de un espacio público que releje realmente la sociedad venezolana y que
no esté totalmente colonizado por representaciones y intereses foráneos, tiene
en efecto que pasar primero por una democratización de la representación
mediática, es decir, por una reapropiación nacional y local de los espacios y conte-
nidos mediáticos. Este primer paso, necesario en la construcción de un espacio
mediático diferente del espacio mediático global, sólo puede darse a partir de
la implementación de medidas legales nacionales, que sirvan de cuadro institu-
cional para su impulso. El cuadro legal es en efecto la herramienta de base para
que puede plasmarse en lo concreto un espacio mediático nacional, pensado y
articulado como bien común, y por ende como espacio soberano.
La primera medida a destacar en este sentido es la implementación por el
Gobierno Bolivariano de un nuevo marco legal6 que protege el espacio mediá-
tico en cuanto espacio de dominio e interés público, es decir, como bien común,
en contra de las lógicas mercantilistas mundiales de privatización del espacio
mediático7 cuyas consecuencias hemos analizado anteriormente.

____________________
5 Utilizamos aquí el término alienante en su sentido primero de pérdida de identidad. Ver las consecuencias,
de reducción del otro y de lo otro a través de la estandarización y de la uniformalización que hemos analizado a propósito
del paradigma tecno-social vehiculado por la ideología de la sociedad de la información.
6 Ley Orgánica de Telecomunicaciones, publicada en la Gaceta Oicial N° 36.970, de 12 de febrero d 2000;
Reglamento de Radiodifusión Sonora y Televisión Abierta comunitaria de Servicio Público, sin ines de lucro, publicado
en la Gaceta Oicial N° 37.359 del 8 de enero de 2002; Ley de Responsabilidad en Radio y Televisión, publicada en la
Gaceta Oicial N° 38.333, del 12 de diciembre 2005.
7 Las corporaciones dueñas de los medios de comunicación en Estados Unidos y Europa tienen una presencia
dominante en todo el mundo, inluyendo de manera determinante los modelos comunicacionales de todos los países.
Dentro de las más grandes corporaciones trasnacionales se encuentran: News Corporation de Murdoch, AOL Time
Warner (USA), Walt Disney Co (USA), Bertelsmann AG (Alemania), Viacom (USA) y Vivendi Universal (casa matriz
en el Reino Unido, la respuesta europea a la fusión AOL Time W.).

117
Comuna

Si el espacio mediático es por excelencia el lugar de mediatización8 para la


sociedad, este tiene que ser un espacio de representación para y de la sociedad, y
no estar enfocado en transmitir y representar exclusivamente los paradigmas de
la sociedad mundializada de la información.
Dicho de manera simple, el espacio mediático tiene que ser pensado como
verdadero espacio público nacional, es decir como lugar para la elaboración del
interés y bien público, pensado como interés y bien común. ¿Qué quiere decir
que el espacio mediático tiene que ser pensado y articulado como verdadero
espacio público nacional? Hemos visto que la característica principal del espacio
mediático mundializado yace en su privatización, sustentada en la dogmatiza-
ción de la libertad de expresión (pensada y revindicada como derecho indivi-
dualista negativo9): privatización económica a nivel estructural, y predominio de
lo privado y de lo individual a nivel simbólico. Sin embargo, el espacio público
no puede reducirse a un espacio privatizado de libertad individual dogmatizada,
sin perder una de sus características fundamentales: la dimensión colectiva de
construcción del interés y del bien público.
Por lo cual la coniguración de un espacio mediático público soberano pasa
por una liberación del mismo de las lógicas económicas privadas y de las lógicas
simbólicas individualizantes, que pretenden vender la celebración de lo privado
como nueva esencia de lo público. La reapropiación soberana y democrática
del espacio mediático sólo puede darse en un primer momento en contra de los
monopolios que han creado los medios comerciales privados en Venezuela, con
respecto al manejo del espectro radioeléctrico público.
Esta democratización y recuperación soberana del espacio mediático pasa
lógicamente en Venezuela por una primera serie de medidas de recuperación
nacional de la propiedad y del uso del espectro radioeléctrico público. El espec-
tro nacional mediático, como bien común de todos los venezolanos, no puede en
efecto estar dominado por los intereses privados, sin correr el riego de atentar
contra el desarrollo de un espacio público realmente democrático e integrador10.
____________________
8 Mediatización cuya función especular es de servir de enlace de la sociedad con ella misma. Ver Ximena Gon-
zález Broquen, “El poder simbólico de los medios de comunicación”, de la revista DIKAIOSYNE ULA, numero 19, 2007,
y “La dimensión estética del poder mediático”, Enl@ce Revista Venezolana de información tecnología y conocimiento, Año
6 Nro.3, 2009.
9 Negativo visto que todo lo que viene a limitarlo es visto como aniquilación del mismo (la libertad como
ausencia de límites).
10 El llamado “golpe mediático” de abril de2002 fue un ejemplo funesto de esto y fue uno de los detonantes en
la toma de conciencia de la necesidad de recuperar el espacio mediático venezolano. (para un buen recuento de los hechos,
El que se robo el periodismo que lo devuelva, de Earle Herrera)

118
Pensamiento crítico en la revolución

Este primer paso se implementó a través de medidas que permitieron la


recuperación y la reapropiación “física” del espectro radioeléctrico nacional,
con la creación de nuevas televisoras públicas nacionales y locales (Antv, Tves,
Vive tv, AvilaTV, Telesur11) y con la recuperación legal de dicho espacio (no
renovación de la concesión de RCTV12 y recuperación de la señal para la crea-
ción del canal público Tves, y recuperación del espectro radial13).
Es importante entender que la inalidad de estas medidas no es de eliminar
los medios privados, sino de combatir la monopolización privativa del espec-
tro radioeléctrico público que caracterizó la realidad Venezolano hasta hace
poco14 . Este primer paso es lo que permitió la creación material y concreta de
un espacio mediático venezolano conigurado en su mayoría como espacio
público soberano. Podemos agregar aquí que la implementación de medidas
anti concentración, totalmente a contra corriente de la tendencia mundial en
materia de regulación de las telecomunicaciones15, constituyen otro funda-
mento legal sumamente importante que permite, a futuro, profundizar y
defender esta democratización de la propiedad mediática.
Adicionalmente a esto, la creación de un Fondo de Responsabilidad Social
dependiente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, cuyos inmen-
sos recursos son :

____________________
11 Respectivas fechas de creación: Fundación Televisora de La Asamblea Nacional ANTV: 2005, Televisora
venezolana Social TVES: 2007, Vive TV: 2003, Ávila TV: 2006, Telesur: 2005.
12 La no renovación de la concesión otorgada a RCTV en 2007 al término de su vencimiento, así como su
descaliicación en cuanto medio internacional en 2009, constituyen prerrogativas legales del estado Venezolano. Ver Libro
Blanco de RCTV, MINCI, 2007.
13 CONATEL convocó a todos los concesionarios de emisoras y televisoras a un proceso de actualización de
datos que duró 15 días hábiles y terminó el 23 de junio de 2009. De los concesionarios privados de radios AM, 86 no
acudieron, y de la señal FM, 154 emisoras tampoco lo hicieron. En total, 240 concesionarios no asistieron a este llamado
y se les revoco sus concesiones. Estas frecuencias están en proceso de readjudicación, que tiene normalmente que ser
procesada a favor de las radios comunitarias.
14 En el 2007, el 78% de las estaciones de televisión en VHF estaban adjudicadas al sector privado, mientras
que 22% eran del sector público. Esta tendencia pudo ser invertida gracias a las medidas que acabamos de describir: en
2009, el 48 % de las concesiones están adjudicadas a TV comerciales de señal abierta, mientras 52% son del sector público
(datos CONATEL)
15 Ver artículo 191 de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones. “Ninguna persona natural o jurídica o grupo de
personas podrá, por sí o por interpuesta persona, obtener en concesión o llegar a controlar más de una estación de radio-
difusión o televisión abierta, en la misma banda de frecuencia por localidad. Esta misma restricción opera con relación a
los accionistas de una empresa concesionaria.”

119
Comuna

“Destinados al inanciamiento de proyectos para el desarrollo y fomento de la


producción nacional, de capacitación de productores nacionales de obra audiovisuales
o sonoras para radio o televisión, de educación para la recepción crítica de los mensajes
difundidos por los servicios de radio y televisión, y de investigación relacionada con la
comunicación y difusión de mensajes a través de los servicios de radio y televisión en el
país”16 , constituye la medida nacional económica concreta más importante que
hace posible el desarrollo de un espacio mediático público nacional desligado de
las lógicas mercantilistas neoliberales.
Sin embargo, esto no es suiciente para que dicho espacio concreto público se
transforme realmente en verdadero espacio de lo público. La recuperación de la
propiedad de los medios es solamente el primer paso en la democratización de
la representación mediática.
El segundo paso concierne a los contenidos, que tienen que ser representa-
tivos para y de la sociedad, es decir que es necesario que el contenido mediático
sea también liberado de las lógicas mercantiles que producen, como lo hemos
visto anteriormente, la uniformización de los contenidos, sean esos cultura-
les, sociales o políticos, convirtiéndolos todos en productos globales. Por eso
es que la democratización de la representación del espacio público mediático
está directamente ligada con la salvaguardia de las identidades nacionales, de
las culturas nacionales, de lo que conforma la sociedad nacional, visto que los
medios son unos de los componente privilegiados del imaginario social y de la
transmisión de lo cuadros referenciales de las identidades nacionales.
Es en este sentido que se hace imperante el establecimiento de un cuadro
legal que permita promocionar la creación, recuperación y difusión de los
contenidos mediáticos nacionales, regionales y comunitarios. Lo importante es
ver que se trata aquí, a través de la coniguración de un verdadero espacio mediá-
tico público, de pensar lo común como enraizado en lo nacional, lo regional y
lo local, es decir, se trata de ver este espacio como espacio para la construcción
a partir y en vista de lo común, y no como un espacio necesariamente domi-
nado por la promoción de valores y sistemas de representación individualistas y
mercantilistas. Sólo a partir de este enfoque es posible preservar las identidades
nacionales a partir y través de la construcción de este espacio como espacio de
representación para ellas.
____________________
16 Capítulo VI “Del Fondo de Responsabilidad Social”, Artículo 24, de la Ley de Responsabilidad en Radio y
Televisión

120
Pensamiento crítico en la revolución

Las medidas volcadas al estimulo de la producción nacional, a partir de la


creación y de la promulgación de la igura del “Productor Nacional Indepen-
diente”17, así como reglamentación de la difusión obligatoria de la producción
nacional18 a través de los medios, constituyen el segundo bloque de medidas en
pro de la democratización de la representación mediática. En efecto, es sola-
mente si los contenidos mediáticos son producidos por la misma sociedad y
si estos contenidos nacionales constituyen una parte importante del espectro
radioeléctrico, que podemos hablar de democratización del espacio mediático.
Último punto: el espacio mediático solo puede ser pensado como espacio
público si se responsabiliza a la sociedad en cuanto al uso y respeto de dicho
espacio como espacio común. La conformación de los Comités de Usuarios19,
que analizan y evalúan la programación de la radio y la televisión venezolana
y que, amparados por la Ley, pueden exigir a los prestadores de servicio de
radio y televisión públicos y privados, el respeto a sus derechos en el ámbito
de la comunicación, a permitido la conformación progresiva de una verdadera
contraloría social del espacio mediático20.
Estas tres series de medidas legales, de recuperación material del espa-
cio radioeléctrico, de promoción a la creación y a la difusión de los conteni-
dos mediáticos nacionales, y de responsabilización de la sociedad en el uso y
respecto del espacio mediático, constituyen los tres ejes que nos permiten ver
como, en Venezuela, se han dado las medidas legales de base necesarias para la
coniguración de un espacio mediático pensado como espacio público nacio-
nal y en el cual la representación sea articulada como verdadera representación
soberana.
Sin embargo este marco legal y las medidas que dio impulso si son nece-
sarias, no son suicientes para darle vida a dicho espacio, no solo como espacio
público nacional, sino como espacio común de lo público.
Vamos a ver ahora, a partir del análisis del segundo eje, el eje de la partici-
pación, como un verdadero espacio público democrático no puede ser pensado
únicamente como espacio de representación, sino tiene que ser también espa-
cio de participación y de interacción.
____________________
17 Desde la aprobación de la ley de responsabilidad social en radio y televisión hasta diciembre de 2009, se han
impulsado más de 200 proyectos de producción nacional independiente (datos MINCI)
18 Difusión de cinco horas y media de producción nacional independiente en la radio y la TV venezolanas
19 Desde la aprobación de la ley de responsabilidad social en radio y televisión hasta diciembre 2009 se han
registrado más de 1200 comités de usuarios (datos MINCI)
20 Sólo las legislaciones venezolana, canadiense, francesa, suiza y británica establecen canales de participación
para que la sociedad ejerza la contraloría social

121
Comuna

2. La democratización de la participación mediática


Vamos a ver en este nivel de análisis como lo mediático se piensa y se esta
articulando progresivamente en Venezuela como espacio integral de participa-
ción, es decir, como espacio en el cual lo mediático se realiza como organización
social.
Veremos como se trata, a través del desarrollo de los mecanismos de parti-
cipación de y en lo mediático, de impulsar la creación un tercer sector de la
comunicación, el sector de los medios comunitarios. Analizaremos como
este tercer sector es la base para la creación de nuevos contenidos y formatos
mediáticos pensados y articulados desde lo local, y como el espacio mediático
es pensado como lugar para la construcción y la articulación de lazos sociales
que no se reducen a componentes globalizados estéticos-mercantilísimas, sino
que al contrario recrean lo común a partir de lo local. En pocas palabras, nos
centraremos aquí en ver como la representación mediática es pensada como
consecuencia, como producto de la participación21 y no como inalidad de la
misma.
A partir de ahí, veremos también como esta participación hace de lo
mediático un ámbito tanto para la organización y la transformación social
como verdadero espacio de lo político. En este último punto nos permitirá
analizar como el desarrollo del nuevo modelo de democracia participativa tal
como se esta impulsando desde Venezuela tiene necesariamente que pasar por
todos estos procesos de reconstrucción y de reapropiación de lo mediático,
como espacio de la común, como espacio integral de y para la participación y
inalmente, como espacio político.

2.1 El tercer sector de la comunicación: los medios


comunitarios en la construcción del espacio mediático
como espacio común
La idea de formar un tercer sector de la comunicación, es decir, un sector
que no sea ni privado ni estatal, no es una idea nueva.

____________________
21 Totalmente al revés del sistema democrático representativo, que hace del espacio mediático un espacio de
representación en el cual lo publico reducido a lo publicitario, es la base necesaria y suiciente para una posible y ulterior
participación.

122
Pensamiento crítico en la revolución

Sin embargo, en pocos países se han dado las condiciones legales, materia-
les y socio políticas necesarias para tal in, visto que la existencia misma de un
sector como este es contrario a los intereses de los grandes consorcios mediáti-
cos, y muchas veces de los Estados mismos. ¿Quién quiere realmente exista un
verdadero sector mediático independiente? ¿Cómo un tal sector puede subsis-
tir sin un apoyo y un marco legal especíico? En todos los países en donde se ha
tratado de desarrollar sector con estas características, la necesidad de un marco
legal que incentive la creación y la viabilidad de estos medios se ha hecho cruel-
mente sentir.
Este tercer sector de la comunicación sólo puede existir si es totalmente
independiente, tanto de las lógicas comerciales como de las presiones estatales,
por lo cual es imperante que exista un marco legal que haga posible su existencia
como verdadero tercer sector independiente, al mismo tiempo que le otorgue
las condiciones materiales de base, necesarias para su establecimiento como tal.
En Venezuela se ha dado un marco como el descrito, a través de la imple-
mentación del “Reglamento de Radiodifusión Sonora y Televisión Abierta comu-
nitaria de Servicio Público, sin ines de lucro”22 , que aunque necesitaría acceder al
rango de ley y de bien público, constituye en la materia un primer piso legal que
deine, resguarda, impulsa y apoya la existencia de un verdadero tercer sector
mediático independiente.
Este reglamento plantea una serie de medidas y de principios que regu-
lan los requisitos, las características, las limitaciones y las obligaciones de estos
medios en cuanto medios comunitarios. Permite por tanto la deinición y delimi-
tación de un verdadero tercer sector de la comunicación, como salvaguardia de
su existencia a través del establecimiento de una serie de disposiciones legales.
Si nos centramos en los aspectos deinicionales de este reglamento, vemos
que establece y regula los medios comunitarios como fundaciones comunita-
rias, deine su objeto principal de prestadoras de servicios23 de comunicación de y
para las comunidades; establece las incompatibilidades de funciones, regula la
publicidad y la conformación y dotaciones de sus patrimonios de manera a
resguardar su independencia; establece su necesario arraigo en lo local; su modo

____________________
22 Reglamento de Radiodifusión Sonora y Televisión Abierta comunitaria de Servicio Público, sin ines de
lucro (Gaceta Oicial N° 37.359 del 8 de enero de 2002).
23 Hablar de “servicios” es un primer paso necesario. El segundo consistiría en otorgarle a este tercer sector
rango de bien público.

123
Comuna

de administración democrático, participativo y plural; así como otorga una


serie de obligaciones, que conciernen a nivel formal las programaciones24 y
contenidos25 que tienen obligatoriamente que estar centrados en la comuni-
dad, así como también establece la obligación de todo medio comunitario de
participar en la capacitación mediática comunitaria26 .
Este último punto es quizás el aporte más original de este reglamento, visto
que responsabiliza al medio comunitario con respecto a la comunidad, otorgán-
dole la obligación de darle formación y capacitación a las comunidades, para
que aprendan a hacer televisión, radio, periódicos y obtengan las herramientas
necesarias para su real participación en la construcción del espacio mediático.
Esto permite que el medio comunitario sea pensado como instrumento para la
comunidad y no como una inalidad en sí.
Pero el reglamento en sí, aunque sea la base fundamental para el impulso, la
deinición y la regulación de este tercer sector, no basta para que sea totalmente
viable.
Por eso es que, aunque no esté directamente contemplado en el regla-
mento27, el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información,
en coordinación con los organismos que otorgan y regulan las Concesiones y
Habilitaciones en el ámbito de lo mediático, ha puesto en marcha una serie de
programas que acompañan y apoyan todo el proceso de creación, de viabilidad
y de seguimiento concreto de dichos medios.

____________________
24 Destacamos los siguientes puntos del Artículo 26 del Reglamento de Radiodifusión Sonora y Televisión
Abierta comunitaria de Servicio Público, sin ines de lucro: “3. Garantizar la transmisión de mensajes dirigidos al servicio
del público que procuren la solución de la problemática de la comunidad. 4. Disponer de espacios destinados a asegurar la
participación directa de los miembros de la comunidad, a in de garantizar el derecho de las personas a la comunicación
libre y plural.
25 Un mínimo el setenta por ciento (70%) de su período de transmisión diario tiene que estar dedicado a la
transmisión de producción comunitaria.
26 Artículo 27 , intitulado “Programas de Capacitación” del Reglamento de Radiodifusión Sonora y Televisión
Abierta comunitaria de Servicio Público, sin ines de lucro: “Los operadores comunitarios deberán presentar anualmente
a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, programas de capacitación y educación en materia de producción sonora
o audiovisual que impartirán a la comunidad, con la inalidad de formar y acreditar productores comunitarios.”
27 Un paso más consistiría en implementar la propuesta hecha por el Asociación Nacional de Medios Comu-
nitarios Libres y Alternativos (ANMCLA) de que el Reglamento disponga la creación de un fondo de responsabilidad
social (gestionado por la comunidades) inanciado con un porcentaje del impuesto que pagan las trasnacionales de comu-
nicación y otros entes relacionados con la comunicación, que podría utilizado para la inanciación de la construcción de
las plataformas y las infraestructura de los medios comunitarios, así como permita la viabilidad económica de esto.

124
Pensamiento crítico en la revolución

Estas iniciativas del gobierno bolivariano en pro del desarrollo real de


este tercer sector, van desde programas que apoyan la conformación legal de
dichos medios (programas de de revisión y evaluación de solicitudes de apoyo
y promoción de proyectos presentados, tramitación de solicitudes de apoyo y
promoción de proyectos ante otros organismos); pasa por programas de dota-
ción tecnológicos que otorgan a las comunidades, cuyos proyectos mediáticos
han sido habilitados, los recursos para la adquisición del material necesario
(programa de dotación tecnológica para medios alternativos y comunitarios);
por programas para la apropiación por las comunidades de las herramientas
técnicas y tecnológicas mediáticas (programas de capacitación y formación
socio-técnicos para la conformación de medios alternativos comunitarios y de
contenidos mediáticos comunitarios y Programas de formación para la comu-
nicación popular) y por programas de incentivo y apoyo económico (a través
el Otorgamiento de pautas y patrocinios publicitarios públicos28) a dichos
medios comunitarios.
Según datos comunicados por el MINCI en enero 2010, para la fecha se
cuenta en Venezuela con 245 Radios y 36 televisoras comunitarias habilita-
das (115 adicionales están en proceso de tramitación de dicha habilitación).
El ministerio le ha entregado a 122 de estas, dotaciones tecnológicas de base
que incluyen todo el material necesario (material de base para estación radial
o televisiva y kits tecnológicos complementarios)29 y ya no se cuentan los dife-
rentes espacios de formación para el desarrollo de una verdadera comunica-
ción popular que se han implementados en Venezuela (el tema de la guerrilla
comunicacional es en este momento uno de lo ejes centrales en este ámbito:
esta iniciativa contemplan la capacitación y formación en diferentes niveles y
espacios.)
La coniguración de este tercer sector de la comunicación, es decir, de un
sector que se sume al sistema público de medios nacionales soberano y que
esté totalmente desvinculado del sector privado de la comunicación, constituye
entonces el eje principal de recreación y de reapropiación de lo mediático en
Venezuela.

____________________
28 Esta iniciativa ganaría mucho a ser especíicamente integrada en el reglamento o en la Ley. ANMCLA
propone que al menos el 33, 3% de las pautas publicitarias del Estado sean transmitidas por ley a través de los medios
comunitarios
29 Según datos del MINCI, para la fecha dicha dotación tecnológica de estos 122 medios comunitarios, ha
llegado a un monto de 9. 976.951 Bolívares Fuertes.

125
Comuna

En efecto, a través de estos medios comunitarios, se impulsa el desarrollo


de contenidos y formatos realizados, producidos y difundidos a partir, por y en
pro de lo local, que permite la conformación progresiva de un nuevo repertorio
de signos, de un nuevo imaginario social y cultural de y para las comunidades.
Se trata de hacer radio, televisión, periodismo con la gente y no únicamente
sobre la gente. A través de estos medios, se piensa y se recrea entonces lo común
y la comunidad como enraizada en lo local, no como comunidad transnacio-
nal de consumidores. Es decir, que el lazo social construido, representado y
actuado en el espacio mediático comunitario, deja de ser el lazo social sometido
a los modelos individualizantes y privativos vehiculados por el espacio mediá-
tico mundializado.
A través la conformación de este tercer sector de la comunicación se está
entonces realmente recreando en Venezuela, a partir de los espacios mediáticos
comunitarios, otro tipo de lazo social, que no esté reducido al componente esté-
tico sentimental que hemos analizado a propósito de la sociedad de la informa-
ción. Es decir que se trata aquí de recrear el lazo social a través de lo mediático,
no como mero sentimiento o como mero consumo, sino de revindicar el lazo
social como deinición y construcción de los valores locales, para poder comu-
nicarse a partir de éstos y conigurar una unión que no sea estético-mercantil.
De esta manera se está dando vida en Venezuela a un tipo de lazo social, cons-
truido a partir de lo mediático, que enfatice y revindiqué eso que hace el lazo
dentro y entre las comunidades, a través de la reapropiación y de la recreación
en lo mediático de los referentes, imaginarios, culturas e historias comunes,
ligados a territorios e identidades locales. A través la conformación de este
tercer sector, se está recentrando la elaboración de las identidades a partir y
en lo local, en contra de la uniformización y estandarización de los productos
culturales mundializados y de sus componentes identitarios alienantes.
Es importante aclarar aquí que no se trata de pensar lo local como exacer-
bación de las particularidades, tal como pasa en los medios privados, sino de
construir lo común a partir de la reivindicación y la construcción de lo local, a
partir del reconocimiento en acción de las diferencias. Se trata de ser diferentes
en eso que somos iguales y no de ver la igualdad como una tendencia a ser todos
idénticos. A través de estos medios comunitarios locales se trata de construir
la igualdad como reconocimiento de las diferencias. Es decir que la conforma-
ción de este tercer sector de la comunicación es lo que permite la reconstruc-
ción de los lazos sociales a partir y dentro de la igualdad, como reconocimiento
de la diferencia a partir de la cual construir lo común.
126
Pensamiento crítico en la revolución

Es que la única manera de combatir la uniformización de la globalización


es de enraizar lo mediático en lo local, y no en lo particular, como lo hacen de
manera emblemática los canales especializados de cable, que pretender repre-
sentar a partir de la esceniicación de intereses parcializados y que en realidad
fragmentan las diferencias, encerrándolas en sus particularidades individuali-
zantes, quitándoles la posibilidad de comunicación entre ellas, haciendo de lo
particular algo excluyente y exclusivo.
Se trata de desarrollar a través del ámbito mediático comunitario, la sobe-
ranía como construcción de lo colectivo a partir de lo local, y no como sobe-
ranía individual, es decir de ver la democracia a través de la construcción y
representación de lo local y de construir el espacio mediático como espacio de
participación, espacio de construcción de lo común.

2.2 El espacio mediático como espacio común


integral de transformación social
Resulta entonces de prima importancia que estos medios comunitarios
locales se articulen como un verdadero tercer sector, es decir que tienen que
comunicarse entre ellos y comunicarse a nivel nacional.
Canales como Vive TV, cuya programación es casi exclusivamente comu-
nitaria, y que transmite mas allá de una localidad y pronto tendrá alcance
nacional30 , constituye una primera forma de articulación para estos medios
comunitarios y para la creación de este tercer sector de la comunicación como
espacio mediático integral31.
La Asociación Nacional de Medios Comunitarios Libres y Alternativos
(ANMCLA) que reagrupa unos 150 medios comunitarios32 constituye otra
alternativa para la articulación de este espacio integral. Esta asociación que se
deine no como un colectivo, sino como una red de colectivos, piensa la articu-
lación de lo mediático como verdadero espacio integral de transformación, en
pro de la construcción de un tercer sector pensado como sistema público de
comunicación en manos de las comunidades populares.
____________________
30 El Proyecto de Regionalización de Vive TV contempla la construcción de sub-sedes ubicadas estratégica-
mente en siete regiones del país. Hasta los momentos, se han conformado Vive TV Zulia y Vive TV Oriente.
31 En este sentido, otro paso importante en pro de la constitución de este tercer sector mediático como espacio
integral seria entonces el otorgamiento, por ley de un porcentaje del espacio radio eléctrico de los medios públicos nacio-
nal para la transmisión de un parte signiicativa de los programas realizados por estos medios locales.
32 Ver lista en página del AMNCLA. http://www.medioscomunitarios.org/pag/index.php?id=17

127
Comuna

En efecto, esta red apoya, la transversalisación de lo mediático como espacio


integral a través una serie de iniciativas que atraviesan los espacios comuni-
tarios, tales como la conformación de escuelas populares de comunicación,
de la agencia alternativa de noticias con su red de corresponsales populares,
el circuito de imprentas populares, los núcleos de producción radiofónicos y
audiovisuales, entre otras.
A través de esto, lo que vemos es una reformulación de lo mediático y de
la comunicación como proceso público colectivo integral, es decir, no como
un hecho aislado que pueda ser analizado o separado de los espacios en los
cuales se desarrolla. Se construye así lo mediático como verdadero espacio inte-
gral social, volcado a la producción, educación, transmisión y articulación de
los conocimientos e identidades sociales colectivos, es decir que lo mediático,
como espacio integral, se reconigura como espacio de transformación social.
Transformación social a partir de lo mediático que implica una verdadera
reapropiación social de los instrumentos mediáticos, es decir una reapropiación
de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) como instrumen-
tos para el desarrollo, no solamente de contenidos mediáticos comunitarios,
sino de las comunidades mismas.
En esta reapropiación de la tecnología, se trata de transformar los usos de
lo mediático en cuanto tal, es decir de hacer de lo mediático un instrumento no
solamente volcado a la participación de las comunidades en la construcción de
los contenidos mediáticos, sino de hacer del espacio mediático mismo un espacio
integral de transformación social. Se trata de transformar los usos de lo mediático
y de ver en el espacio mediático un espacio para la acción y transformación
social que desborda el ámbito mediático mismo.
Las redes de Infocentros en Venezuela constituyen un buen ejemplo de
reapropiación y de creación del espacio de lo mediático como instrumento de
transformación social. En este sentido, el tema de la reducción de la fractura
numérica y el desarrollo de los puntos de acceso a Internet en Venezuela se ha
pensado como espacio integral de transformación social. A través de la Funda-
ción Infocentro, se han desarrollando en Venezuela hasta la fecha 688 puntos
de acceso gratuitos a Internet- Infocentros (de los cuales 20 son infomovi-
les), organizados como verdaderos centros comunitarios para la organización y el
desarrollo de las comunidades, a partir de un modelo netamente participativo e
integrador.
Los infocentros son en efecto la sede de toda una serie de actividades

128
Pensamiento crítico en la revolución

volcadas, a través de la formación y la capacitación de las comunidades, al desa-


rrollo comunitario de las localidades. En estos centros se desarrollan una canti-
dad de actividades que transcienden el mero uso de Internet a ines personales
o mercantilistas. Lo importante no radica en el acceso gratuito a Internet, sino
en el aprendizaje de la utilización de los instrumentos tecnológicos de comu-
nicación e información para la organización social, es decir como instrumen-
tos de información y formación de las comunidades, a través de la apropiación
social de los mismos, y no como mero instrumentos mercantiles.
A través de toda una serie de experiencias comunitarias de uso y apropia-
ción de las TIC, los Infocentros han servido como base para el desarrollo de
una nueva producción comunicacional comunitaria33 , de una alfabetización
tecnológica articulada como instrumento de la democratización tecnológica
(con atención especiicas para discapacitados), de articulación y organización
comunitaria34 , de prevención en materia de salud, de preservación y rescate del
medio ambiente35, de recuperación y articulación de la cultura local y artesa-
nal, de reconstrucción colectiva del pasado comunitario y de construcción de
la historia local, de desarrollo de planes de actividades permanentes dirigidas
a hacer buen uso del tiempo libre de los niños36 , de desarrollo y la creación de
redes sociales comunitarias auto sustentables37, etc..
Es decir que los infocentros han sido articulados como verdaderos espacio
mediáticos integrales, propiciando un desarrollo de las tecnologías de infor-
mación y comunicación como medio para activar y potenciar la acción de las
comunidades.

____________________
33 Los Infocentros han servido tanto para la conformación de escuelas de telecomunicación populares para
niños y adultos, la conformación de reporteros comunitarios que permiten el rescate y la valoración de los conocimientos
locales, la realización de periódicos comunitarios en físico y en línea, de radios, televisoras y páginas Web comunitarias,
de Brigadas comunicacionales , de Agencias Comunitaria de Noticias, etc.
34 Los Infocentros han servido de sede para el desarrollo de proyectos y encuentros comunitarios de los conse-
jos comunales, la creación de espacios comunitarios deportivos y culturales, de bancos comunales, desarrollo de proyectos
y actividades administrativas y jurídicas en beneicio de la comunidad.
35 Apoyo en la creación de reservas naturales, creación de brigadas ambientalistas infantiles y adultas, promo-
ción de conciencia ambiental, proyectos de rescates y recuperaciones ambientales, brigadas ecológicas de para la defensa
de los ecosistemas comunitarios, etc.
36 Por ejemplo, a través de estrategias lúdicas que contribuyeran al rescate de los juegos tradicionales locales
37 Por ejemplo, las redes socialistas de innovación productivas y conformación de cooperativas productivas

129
Comuna

2.3 El espacio público mediático-político-integral


Nos queda un último punto importante en cuanto la conformación de lo
mediático como espacio integral: su articulación con lo político tal como es
pensado en el marco de una democracia participativa, es decir la articulación de
estos espacios mediáticos con y como organización socio-política. El espacio
mediático común integral, cuyas facetas y usos son, como lo hemos visto, múlti-
ples, puede en efecto conigurarse realmente como espacio público si es también
un espacio de construcción de lo político en cuanto tal. Por eso se hace indispen-
sable la articulación de este tercer sector, y de sus diferentes espacios mediáticos
integrales de transformación social, con las diferentes organizaciones sociales
del poder popular.
Estamos hablando aquí de hacer de lo mediático un verdadero espacio de
articulación, conformación, creación y representación del bien público, de manera
tal de liberar la opinión pública del binomio sondeo-medios de comunicación
privados, que pretende hablar en su nombre. Resulta en efecto primordial que
este tercer sector, que este espacio mediático integral de transformación social,
se conigure también como espacio de organización de lo político.
Por eso es esencial ver el espacio mediático como lugar para la articula-
ción entre las diferentes instancias de la sociedad, haciendo de dicho espacio
un espacio de organización político. Retomando y recreando la idea del espa-
cio mediático como espacio de poder, es decir como lugar de conformación de
las opiniones públicas, pero como opiniones soberanas construidas a partir de
la articulación de las diferentes instancias locales. Es decir, a articulación de lo
mediático como organización de lo político, para que cumpla con su verdadera
función de contralor social, ejercida a partir y en función de lo comunitario y de
lo local, en contra de la opinión pública dogmatizada tal como es conigurada
mundialmente por los medios privados a través de la ideología de los Derechos
Humanos38 .
____________________
38 En nombre de una libertad de expresión dogmatizada, las grandes corporaciones mediáticas impulsan la
coniguración de una opinión público-mediática mundializada y uniformizada que pretende ejercer su “noble” tarea de
contra-poder, pero que en la realidad ha degenerado voluntad de destrucción de los fundamentos de lo político, voluntad
que pretende legitimarse como meta-poder moral. Es decir, que pretende legitimar sus acciones destructivas en nombre de
una cruzada moral universalista de defensa de los derechos humanos (libre expresión, etc.) que iría más allá de toda ley. Es
justamente a través de esta sacralización mediática de los derechos humanos que la opinión público-mediática pretende
convertirse en meta-voluntad general, destruyendo y deslegitimando hasta la existencia misma de lo político. Una libre
expresión que ninguna ley puede entonces pretender normar y que se convierte en un pretexto moral de deslegitimación y
destrucción de la democracia y de sus leyes.

130
Pensamiento crítico en la revolución

Lo mediático tiene que conigurase como espacio de reapropiación y de


reconiguración de una opinión pública enraizada en lo local y en lo comunita-
rio, enraizada en la organización social, y no reproducida en cadena y estanda-
rizada por unos medios globalizados.
Los diferentes espacios mediáticos tienen entonces que estar integrados y articu-
lados como sistema de organización popular. Para esto es necesario crear lo mediá-
tico como verdadero sistema de coordinación y de organización de lo político.
Resulta entonces imperante establecer el lazo de los medios comunitarios,
no solamente con la vida comunitaria, sino con las otras instancias existen-
tes de organización popular, viendo lo mediático como parte integrante de un
sistema integral de transformación y de organización popular político. Para
esto es necesario que se articulen, en este espacio mediático integral los dife-
rentes niveles y ejes el poder popular, es decir las diferentes instancias, comuni-
tarias como institucionales, locales como regionales y nacionales, en vista de la
construcción de un verdadero espacio público, político, integral y soberano. La
conformación de un espacio mediático público, como un lugar de participación
concreto de construcción del bien común y de la opinión pública, actualiza
entonces una concepción de democracia local en acción.
A través de esto, se trata de reconocer y de tomar acta concretamente de
la importancia fundamental del componente mediático en la organización y
coniguración de lo político en cuanto tal y por ende, de reinventar los modos
políticos de acción a partir y dentro de lo mediático. Lo importante es ver en
este espacio mediático no solamente un espacio de lo simbólico (identidades,
cultura, etc.), sino también un espacio concreto de interacción y de construc-
ción de lo político como poder popular.
Las democracias representativas están sustentadas en un cierto tipo de
espacio mediático privatizado e individualizado; por lo cual, para romper
con estos paradigmas y desarrollar verdaderas democracias participativas,
democracias en las cuales el poder es poder popular, es necesario reconigurar
el espacio mediático a la medida de dicho proyecto de sociedad. La comuni-
cación es en efecto parte integrante de lo político, y es únicamente reinven-
tando lo mediático como espacio integral de transformación social y como
espacio público y político que se podrá realizar el poder como verdadero poder
popular39.
_____________________
39 No se trata de ver en lo mediático el único espacio de lo político y del poder popular, o como único ámbito
para la participación, sino de reconocer que el poder popular tiene también que desarrollarse como poder mediático.

131
Comuna

Es decir que la transformación y articulación de este tercer sector como


verdadero espacio público político soberano, es posible únicamente en el marco
de democracias participativas en las cuales es el poder popular quien, a través
de su participación, conigura el espacio de lo político. El espacio mediático
como espacio público tiene que ser entonces pensado y articulado en esa óptica
de poder popular.
Entre las diferentes iniciativas que se están impulsando en Venezuela en
este sentido, la conformación de los Consejos Populares de Comunicación
(CPC)40 , iniciativa conjunta del MINCI, de Vive TV y de las comunidades
organizadas, constituye un buen ejemplo de este tipo de articulación de lo
mediático como espacio de lo político, visto que estos consejos son pensados
y articulados como reales espacios de participación del poder popular como
poder mediático. Es decir no solamente como espacio de lo común, sino como
espacio de deinición del bien común, y por ende, como espacio de lo político.
Los CPC pretenden justamente realizar la articulación entre las diferentes
instancias del poder popular, de lo local hacia lo nacional, a través de confor-
mación de un verdadero espacio mediático integral político.41 En efecto todo
CPC cuenta en su estructura con voceros de los comités de medios alternativos
comunitarios, de los comités de usuarios y usuarias de Radio y Televisión, y con
cualquier otra instancia relacionada al tema de la comunicación, con la idea de
impulsar el trabajo mancomunado entre las comunidades, el gobierno regional
y las instituciones, en vista de la conformación de un verdadero espacio de lo
mediático como espacio publico político. Esto permite recrear lo mediático
como espacio integral para la recuperación y la reconiguración de una verda-
dera opinión pública, construida a partir de las comunidades.

____________________
40 Un Consejo Popular de Comunicación (CPC) es una organización territorial y sectorial, de acción directa
e inmediata en todas las áreas de la comunicación, que articula los consejos comunales y sus comités de comunicación,
los comités de tierra, de agua, los consejos campesinos, los comités de estudiantes, los comités de pescadores, los medios
comunitarios, los comités de trabajadores, las organizaciones indígenas, etc., y cuya inalidad consiste en aportar, desde el
desarrollo de una política comunicacional, a la construcción del Poder Popular.
41 Esta iniciativa reciente, que debuto en junio del 2009 ha llegado para el mes de diciembre 2009, según infor-
mación proporcionado por el MINCI, a la conformación 42 CPC a nivel nacional. Cada CPC se estima con un promedio
de 20-30 personas (miembros de diferentes organizaciones populares, tales como consejos comunales, voceros de medios
alternativos, voceros de comunas, organizaciones sociales, organizaciones culturales, etc.) y se articula con los otros CPC
en una organización transversal de va desde la comuna hasta lo nacional, a través la implementación de coordinaciones
locales, regionales y nacionales.

132
Pensamiento crítico en la revolución

A través de estos consejos lo que se revindica es entonces la dimensión


estructuralmente política del espacio mediático contra la ideología neoliberal
que pretende hacer de la libertad de expresión el cuadro neutral para el desa-
rrollo de un espacio mediático mundializado totalmente al servicio del gran
capital.
Se trata, a través la conformación progresiva de estos consejos, de una
reapropiación popular del espacio mediático como poder mediático, es decir de
lo mediático a la vez como poder de deinición de los referentes, ideales valores
de una comunidad, es decir como espacio que cumpla con su tarea de represen-
tación política (pero de representación del poder popular) y como espacio de
real participación política42 .
Lo que se está impulsando en Venezuela, aunque todavía este en niveles
muy desiguales de desarrollo, es entonces la recreación de lo mediático como
espacio integral político soberano. Es decir como poder popular.
Vamos a ver ahora como la batalla para la conformación de este espa-
cio mediático integral soberano pasa también por el desarrollo de un espa-
cio mediático alternativo al espacio mundializado des-territorializado por
la sociedad de la información, a través de la implementación de un espacio
mediático integral enraizado en los territorios, identidades y culturas propios
al continente suramericano, de manera a desarrollar espacios alternativos de
comunicación propios a los modelos de sociedades democráticas participativas
que se están impulsando en esta región del mundo.

3. La integración y la coniguración de un espacio


mediático integral grannacional
El ámbito mediático internacional tal como lo hemos analizado a través de
nuestra caracterización de la sociedad de la información, constituye un ámbito
potente en contra del cual la construcción de espacios integrales mediáticos
políticos soberanos se hace muy difícil.
______________________
42 Las diferentes actividades de los CPC, tal como están listadas en su documento fundacional, que reprodu-
cimos aquí, dan cuenta de esto: “Integrar y articular las instancias comunicacionales de las organizaciones populares pre-
sentes en el territorio o sector, Preparar y debatir junto a la comunidad campañas de información, agitación y propaganda,
Realizar análisis y contraloría a los medios de comunicación privados, públicos y comunitarios, Realizar diagnósticos y
estudios del entorno, Organizar la formación permanente en distintas áreas de la comunicación, tanto de herramientas
mediáticas como no mediáticas, Promover la creación de herramientas para la comunicación (Medios de Comunicación
Comunitarios, Comités de comunicación de los consejos comunales, brigadas de propaganda del PSUV, Brigadas Mura-
listas, Cineclub, Grupo de Teatro, etc.)”, Sobre Funcionamiento de los CPC, MINCI.

133
Comuna

Por eso resulta imperante construir también a nivel internacional un espa-


cio mediático soberano, liberado de las lógicas mercantilistas neoliberales de
los grandes consorcios internacionales mediáticos. La coniguración de un
espacio mediático internacional, sólo puede darse como articulación de un
poder popular integracionista, es decir, como integración de los pueblos y de
los movimientos sociales.
Hemos visto como la internacionalización del ámbito mediático, tal como
se da a través de la sociedad de la información, pasa por una reapropiación neoli-
beral de la idea de integración, a través de la uniformización mediático-mercantil
que integra los pueblos en la coniguración un nuevo tipo de lazo social esté-
tico-sentimental des-territorializado. En contra de esta asimilación mediática
estético-mercantil, es necesario reconstruir el espacio mediático internacional
como espacio común para el reconociendo y la comunicación de las diferencias.
En efecto, si se quiere construir una integración que no se limite única-
mente a su componente económico, es preciso conigurar espacios públicos
mediáticos trans-regionales pensados como espacios comunes, como espacios
públicos integrales, como espacios políticos. Espacios que tienen que ser arti-
culados para el desarrollo y la salvaguardia del poder popular, a partir de la
identiicación, de la representación y de la construcción de una serie de valores
basados en la defensa de los derechos de los pueblos y de las comunidades, y no
solamente de los individuos.
A través de una reconstrucción de lo mediático cómo espacio para la
integración de los pueblos se esta promoviendo, desde Venezuela, la inter-
nacionalización de lo mediático como espacio público de representación, de
construcción y de articulación de lo común dentro y a partir de nuestro conti-
nente, es decir como espacio político integral suramericano. La integración de
los pueblos de Nuestra América se esta dando también a través la construc-
ción de un espacio mediático grannacional, que tiene como meta construir
en lo mediático -pensado como espacio integral político- la relación entre los
pueblos que conforman el continente sudamericano.
Vamos a ver en este tercer eje cómo se está conigurando un espacio así en
Suramérica a través del análisis de dos tipos de iniciativas complementarias: la
creación de medios internacionales suramericanos soberanos (Telesur, Radio
del Sur) y el desarrollo de redes mediáticas comunitarias (Alba TV). Iniciativas
que sumándose, coniguran entonces una primera versión de espacio público
mediático suramericano soberano.

134
Pensamiento crítico en la revolución

3.1 Telesur y la creación de un espacio público mediático


soberano suramericano
A través la creación de medios internacionales integradores, tales como
Telesur y Radio del Sur, se está construyendo un verdadero espacio público sobe-
rano suramericano que permite la representación, elaboración, construcción,
y re-conocimiento de eso que conigura las realidades socio-políticas propias a
nuestra América. A través de estos medios se trata de implementar, en contra
de la dominación mundial del espacio mediático por las grandes transnacionales
mediáticas, un espacio mediático soberano de construcción y de representación
de lo que constituye la realidad suramericana. Es decir que se trata de crear un
espacio que fomente la reapropiación de la representación de su propia realidad
por los actores que la constituyen. Esto responde a la necesidad de regionalizar
la democratización de la representación mediática, como base y medio para la
defensa de las soberanías nacionales.
Telesur43 constituye la actualización de un proyecto como el descrito. En
efecto, tal como aparece en la página Web del canal44 , se trata de un “medio de
comunicación latinoamericano de vocación social orientado a liderar y promover los
procesos de unión de los pueblos del SUR”. Ellos mismo se deinen como “espacio y voz
para la construcción de un nuevo orden comunicacional” que “estimule la producción,
promoción y difusión de contenidos propios de la región, fomentando así el reconoci-
miento del imaginario latinoamericano”, a partir de la construcción de un espacio
mediático “compuesto por una programación tan diversa y plural como diversa y plural
es la población latinoamericana”.
Se trata por lo tanto de un medio de comunicación que tiene como meta la
construcción, difusión y re-conocimiento de una representación de la diversidad
social cultural y socio-política propia a Suramérica, construida a partir y por los
suramericanos mismos. A través de esto se articula una integración pensada como
reconocimiento de las diferencias que hacen posible la construcción de lo común,
en contra de la versión neo liberal de integración-asimilación que hemos anali-
zado a propósito de la sociedad de la información. Como dice el lema de unos de
sus programas faros se trata de “Conocernos, re-conocernos para poder integrarnos.”
____________________
43 El canal Telesur, empresa multi-estatal suramericana creada en el 2005 con el apoyo de seis países (Argentina,
Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela) cuenta con 11 corresponsalías permanentes (Bogotá, Brasilia, Buenos Aires,
Caracas, Ciudad de México, La Habana, La Paz, Lima, Managua, Quito y Washington)
44 http://www.telesurtv.net/noticias/canal/index.php

135
Comuna

Una tal integración se articula entonces como reconociendo de las diferencias


que conforman el continente, enraizadas en lo local, en contra de la estandariza-
ción neoliberal mediática, para la conformación de un espacio mediático que se
establece como verdadero espacio público común de representación para y de los
pueblos que habitan el contiende suramericano, es decir, como espacio común
para la representación y la interacción de sus diversidades, articuladas mediática-
mente en vista de la construcción de lo común. En efecto, Telesur permite a estos
pueblos re-conocerse: la programación de Telesur da representativamente cuenta
de eso45.
El eje principal de Telesur es entonces la información, pero entendida en un
sentido amplio.
Si Telesur puede ser visto en un primer momento como estrategia comuni-
cacional suramericana alternativa a CNN, esta lejos de reducirse a eso. Telesur se
conigura en efecto a través de su parrilla como espacio público para la articulación
de las identidades, culturas, historias y realidades que conforman el continente
suramericano. A través de sus programas trata de promover la diversidad cultural
a in de fortalecer la memoria histórica y la identidad colectiva de los pueblos
suramericanos, en pro del desarrollo de la organización y articulación de estos
mismos. La democratización de la producción de los contenidos que promueve,
garantiza entonces la construcción de la democratización de la representación, a
través la elaboración de un espacio mediático latinoamericano público soberano.
Pero resulta importante entender también el papel que juega Telesur como
estrategia comunicacional, para el desarrollo de un poder mediático soberano
articulado como y en pro del desarrollo y salvaguardia del poder popular surame-
ricano. El papel jugado por el canal internacional Telesur, en la cobertura dada al
golpe de estado perpetuado en Honduras en 2009, nos sirve aquí de ejemplo para
entender que la conformación de un espacio mediático público soberano surame-
ricano es realmente importante.
____________________
45 A continuación una muestra de los principales programas difundidos por Telesur: “Vamos a Conocernos”: “in-
formación acerca de los países latinos, su cultura, personajes, historia y geografía; SoloCortos.com”: pequeñas obras creadas
por directores suramericanos; “Realidades”: muestra el contexto político, económico, social y cultural de los pueblos surame-
ricanos; “En vivo desde el Sur”: hechos más importantes de la actualidad con invitados como líderes sociales, dirigentes y
autoridades ; “Memorias del Fuego”: espacio documental sobre la historia reciente latinoamericana, América Tierra Nuestra:
documentales sobre las culturas y pueblos suramericanos, “CineSUR”: cine latinoamericano;“Sones y pasiones”: Música po-
pular latinoamericana; “Subte”:La experiencia de (sobre)vivir en las metrópoli latinoamericanas, Crónicas de lo cotidiano
y Cultura urbana, “Trabajo y tierra”: Tradición y modernidad aplicadas al trabajo agropecuario, las labores de la tierra y sus
protagonistas; “Maestra vida”: Rostros y caracteres de los habitantes de este continente. Periles de personajes y personalidades
latinoamericanos; “Marca pasos”: Itinerarios de viaje a través de Latinoamérica, “Telsurgentes”: Pensamiento y acción social,
alternativas de organización, expresión de los movimientos sociales latinoamericanos.; “Voces en la cabeza”: Nuevas tenden-
cias musicales latinoamericanas. (información recopilada a partir de la página Web del canal).

136
Pensamiento crítico en la revolución

El canal Telesur jugó un papel primordial, y esto desde las primeras horas
del golpe de estado. Permitió, o más bien obligó, a la comunidad internacional a
no pasar de alto lo que estaba sucediendo, y forzó a los organismos internacio-
nales a tomar posición. No cabe duda alguna que tanto la OEA, la UE, como
la ONU, fueron llevadas a condenar y a caliicar como tal el golpe de Estado a
partir de las informaciones proporcionadas en directo desde Honduras y en
tiempo real por Telesur. Telesur ganó, contra los grandes consorcios interna-
cionales de prensa y televisión, la primera batalla por la información del siglo
XXI.
A través de este ejemplo del papel primordial que puede jugar un canal
internacional suramericano soberano en la geopolítica internacional, vemos
que la coniguración de un espacio público suramericano es realmente un
asunto de soberanía para los pueblos que lo conforman, y no solamente a nivel
simbólico, sino en el nivel muy concreto de la realidad política. Los grandes
consorcios mediáticos internacionales difunden imágenes y representacio-
nes de lo que hace la realidad y la actualidad socio política suramericana, que
muchas veces, atenta directamente contra la soberanía de dichos países. Por
eso resulta de prima importancia la existencia de un espacio soberano de infor-
mación suramericano conigurado como canal internacional, tal como lo es
Telesur.
La acción de un canal como Telesur46 es entonces doble. Tiene una función
geopolítica internacional y una función simbólica interregional. Primero, a
través de la representación soberana de la actualidad suramericana, consti-
tuye un espacio de defensa para la soberanía de los pueblos suramericanos; y
segundo, se constituye como un espacio para la construcción de una comuni-
dad suramericana articulada a partir la construcción de un repertorio de signos
propios, enraizados en lo local. Claro esta que estos dos niveles existen única-
mente en la interrelación estructural que existe entre los dos.

_____________________
46 La Radio del Sur, recientemente inaugurada (Febrero 2010), esta pensada y articulada en el mismo orden
de idea, con al particularidad de estar conformada como una red de emisoras. Veremos a propósito del proyecto Alba TV,
la importancia que la conformación de redes alternativas de medios tiene en la conformación de un espacio mediático
suramericano de participación para la transformación social.

137
Comuna

A través de estos, se conigura un verdadero espacio mediático público y


soberano suramericano, que promueve una integración y unión de los pueblos
a partir del re-conocimiento de las diferencias y realidades que lo confor-
man, totalmente a contra corriente del tipo de comunidades mundializadas
fundadas en el pathos y en repertorios de signos meramente mercantilistas, que
propicia la ideología de la sociedad de la información y sus imperios mediáticos
privados.

3.2 La coniguración de un espacio mediático


suramericano para la transformación social:
las redes de medios alternativos.
La creación de un espacio mediático suramericano publico y soberano, si
bien es necesaria, no basta a la democratización de un espacio como el hasta
aquí pensado, como lo hemos hecho a apropósito de Venezuela, como espacio
integral, es decir como espacio de participación de las comunidades en pro de
la transformación social del continente. Para que un espacio tal tenga vida, se
hace ineludible la creación de medios comunitarios internacionales. A primera
vista una propuesta así puede parecer contradictoria: en efecto ¿como conciliar
la dimensión local del medio comunitario con una dimensión internacional?
La respuesta esta en la idea de red, es decir en la idea de articulación y de organi-
zación de lo mediático comunitario.
Un proyecto como el proyecto Alba TV47, “herramienta para la organización
popular”, encaja totalmente con esta idea. Tal como se deine en el portal web
de la emisora, Alba TV se presenta como “un proyecto para la integración desde
los pueblos, desde los movimientos sociales, desde las comunidades que junto a las
televisoras comunitarias del continente articulamos las luchas populares (…)48”. La
inalidad de Alba TV es de ser una herramienta de articulación para los medios
comunitarios. De manera tal que se promueve una democratización mediática
fundada en la articulación de lo mediático comunitario, en pro del desarrollo
de un verdadero poder popular mediático suramericano de transformación
socio-político.
_____________________
47 Alba TV es una señal satelital que puede ser descargada por cada TV comunitaria, movimiento social o
comunidad especíica, es decir no es a propiamente hablar una televisora sino un proyecto de articulación comunicacional
de los medios alternativos pensados como base para los movimientos sociales suramericanos.
48 http://www.albatv.org/-Videos-.html

138
Pensamiento crítico en la revolución

Alba TV49 se presenta, como Telesur, como un proyecto para la integración


de los pueblos, pero a partir de la agrupación y de la organización comunitaria
social internacional, y no únicamente como poder de representación soberano.
Es decir que no se trata aquí únicamente de crear un canal para la representación
y difusión mediática de los valores, culturas y realidades suramericanas, sino de
participar directamente en la conformación de dichas realidades, articulándolas
las unas con las otras en un espacio mediático integrador. Por lo cual, se trata de
construir un espacio mediático comunitario internacional como herramienta
para la transformación económica, política y cultural de los pueblos, a través
la interconexión del los pueblos a partir de sus medios comunitarios. Se trata
de hacer del ámbito mediático suramericano un espacio mediático comunitario
político, un real espacio de participación para las luchas sociales del continente.
Esto es posible únicamente si el proyecto de red, se piensa como espacio
tanto para la articulación mediático-comunitaria, la formación en el ámbito
mediático integral y la creación de nuevos formatos y contenidos mediáticos.
Estos dos últimos puntos, ligados el uno al otro, son esenciales. Es únicamente
como espacio de formación50 que la red podrá aianzarse como espacio para la
creación, no solamente de nuevos contenidos mediáticos, más acordes a la reali-
dad suramericana, sino de nuevos formatos cuya función no esté condicionada
por los paradigmas comunicacionales neoliberales. Por lo cual la formación
tendrá que tener dos ejes: aportar herramientas necesarias para poder, primero, a
partir un conocimiento preciso y claro, de-construir dichos modelos y paradig-
mas; y en segundo lugar, para crear nuevos paradigmas y modelos comunicacio-
nales a través la elaboración de nuevos formatos.
En efecto, solamente si se recrea integralmente lo mediático, se podrá hacer
de este espacio, un espacio político de transformación socio-política. Es nece-
sario reapoderarse del espacio mediático, re-actualizando su naturaleza primera
de mediador para poder recrearle funciones y valores diferentes a las de los mode-
los comunicacionales neo liberales. La creación de una nueva estética, pensada
como estética participativa, resulta, en in de cuentas, quizás la más importante.

____________________
49 En Venezuela, ALBA Tv está conigurada como una estación de televisión comunitaria, accesible por la WEB,
de alcance internacional encargada de recibir, editar y programar la información recibida de televisoras comunitarias nacio-
nales e internacionales y de retransmitirla en gran parte del continente americano utilizando como medio de transporte el
satélite Simón Bolívar.
50 El proyecto Alba TV contempla la creación de una escuela popular internacional comunicaciónal para la
construcción de una estética mediática participativa. Un tal proyecto esencial, merita todo el apoyo y atención.

139
Comuna

Conclusión

La reconiguración del espacio mediático mundial no es una tarea fácil;


sin embargo ella resulta esencial a la hora de aianzar los procesos progresistas
que se están dando en muchos de los países del Sur. La democracia participa-
tiva tiene que inventar otro modelo comunicacional, articulado como proceso
participativo e integrador. No basta con denunciar la hegemonía ideológica
neoliberal que los grandes imperios mediáticos vehiculan. Si no se rompe radi-
calmente con estos paradigmas comunicacionales, se corre el riego, bajo un
barniz democratizador, de reproducirlos idénticamente.
Venezuela está enfrentando este reto, con el ensayo y error inevitable que
este tipo de proceso de re-creación implica. La ofensiva mediática mundial en
contra de las iniciativas promulgadas desde y en Venezuela es muy potente, y
trata a cada instante de frenarla. Se necesita una toma de conciencia, plane-
taria, sobre ese “mundo” que se está conigurando a partir del espacio mediá-
tico globalizado, cuyos paradigmas neoliberales privatizan e individualizan lo
político en cuanto tal, destruyéndolo poco a poco, reduciéndolo a mero instru-
mento en un mundo en el cual lo económico pretender absorberlo todo.
Para tal efecto, resulta imperante sacarse las gríngolas que nos hacen
enfrentar lo mediático exclusivamente a partir de la ideología de los derechos
humanos: el ámbito de la comunicación es mucho más que un “derecho de libre
expresión”. A través de lo mediático se trata nada más y nada menos que de la
esencia de la democracia: está en juego la coniguración del espacio público
como verdadero espacio de participación del colectivo en la construcción de
bien común. Si dejamos que dicho espacio sea regido por poderes exógenos,
entonces despojamos nuestros pueblos de su poder soberano. La “servidumbre
voluntaria”, para parafrasear a La Boetie, ha determinado durante demasiado
tiempo el desarrollo de los modelo neoliberales de las democracias del Sur. Ya
es hora de enfrentar todos los retos que plantea la articulación de un verdadero
modelo político de poder popular. Para tal in se necesita enfrentar unas de las
batallas más importantes de este siglo: la batalla mediática. El reto radica en la
creación de un verdadero espacio mediático integrador.

140
Pensamiento crítico en la revolución

Democracia y socialismo
el futuro enraizado en el presente
Marta Harnecker

Las falacias de la democracia liberal representativa


1. Antes de entrar en el tema de la relación entre democracia y socialismo
quisiera plantear algunas falacias de la democracia liberal o representativa que
se presenta ante el mundo como la única y verdadera democracia y a nombre de
la cual se invaden territorios y se sacriica a pueblos enteros.

1) La voluntad popular No se expresa libremente a través de las urnas

2) Se sostiene que la democracia expresa la voluntad del pueblo y que esta


voluntad se expresa a través de las urnas.1
3. Pero, ¿podemos airmar que en todos los casos el resultado electoral
releja la voluntad popular? ¿Tiene el pueblo la capacidad de elegir con crite-
rio independiente a sus representantes si la información con la que cuenta es
inadecuada o insuiciente en el momento de votar?
4. Al respecto debemos recordar las palabras de Aristóbulo Istúriz, ex
ministro de Educación del gobierno bolivariano de Venezuela: “No hay demo-
cracia sin gente igualmente informada.”2
5. Cuando Aristóbulo Istúriz fue alcalde de Caracas, trató de hacer una
gestión muy participativa y se encontró con el problema de cómo llegar a la
gente, cómo acercar hasta el más humilde de los ciudadanos la posibilidad de
politizarse y de adquirir la capacidad para tomar decisiones. Para lograr eso era
fundamental darle información a la gente: sólo existe democracia con gente
igualmente informada.
____________________
1 Según la Declaración Universal de los Derechos humanos aprobada en Asamblea de las Naciones Unidas
de 10 de diciembre de 1948, la voluntad del pueblo debe ser la base de la autoridad del gobierno. Esta declaración dice
textualmente: “Artículo 21 1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio
de representantes libremente escogidos. [...]
2 Marta Harnecker, Haciendo camino al andar (Experiencias de ocho gobiernos locales de América Latina),
Lom Ediciones, Chile, ines 1994; reeditado por Monte Ávila editores, Caracas, 2006, párrafos

141
Comuna

6. Nosotros creemos que la democracia representativa nuestra no es nada


democrática; creemos que es la negación de la democracia: niega al ciudadano.
Lo que estamos viviendo es una consecuencia, es una herencia de la ausencia
de la democracia. Por eso no tenemos ciudadanos. ¿Qué ciudadanos pueden
existir en una democracia representativa como ésta? En una democracia de este
tipo no pueden existir ciudadanos. ¿Por qué?, porque sólo existen ciudadanos
cuando hay igualdad de información entre ellos. Eso es democracia. Mientras
más información tenga la gente, mejor, porque la democracia es la capacidad
de tomar decisiones de manera libre, y para tomar decisiones en estas condi-
ciones yo tengo que tener información, si no tengo la información participo en
desventaja y soy manipulado
7. ¿Puede alguien honestamente airmar que los ciudadanos y ciudada-
nas de nuestros países están igualmente informados? ¿Puede sostenerse que
los medios de comunicación son medios que informan objetivamente de la
realidad?
8. ¿Qué objetividad de información puede existir cuando las grandes cade-
nas televisivas nacionales y transnacionales silencian procesos, levantan caudi-
llos, seleccionan las informaciones que les son funcionales y eliminan las que
los perjudican? Hay miles de ejemplos al respecto.
9. Señalaremos sólo uno: la campaña para hacer creer que Venezuela está en
una carrera armamentista que amenaza la región. Esta se apoya en la reciente
compra de armamento a Rusia por este país. Pero, si se consulta datos de la
CIA, se comprueba que la situación es muy diferente. Partiendo de esos datos,
el economista belga, Eric Toussaint, informa: “El gasto militar venezolano es el
sexto de la región en orden de importancia, viene después de Brasil, de Argen-
tina, de Chile (un país mucho menos poblado que Venezuela y considerado
como modelo), de Colombia y de México. En términos relativos, referido al
producto interno bruto de cada país, el presupuesto militar venezolano ocupa
el noveno lugar en América Latina. ¿Se ha podido leer esto en la gran prensa?
Por el contrario, sí se pudo leer en agosto del 2009 que Suecia pedía cuentas
a Venezuela porque el gobierno colombiano había denunciado que su vecino
era proveedor de armas a la guerrilla de las FARC. Y Suecia había en efecto
declarado a Colombia que misiles SAAB encontrados en un campo de las
FARC habían sido provistos por este país a Venezuela. ¿Pero quien pudo leer la
respuesta detallada y concisa dada por Hugo Chávez? Los misiles en cuestión
habían sido robados de un puerto venezolano en 1995, cuatro años antes que

142
Pensamiento crítico en la revolución

Chávez accediera a la presidencia la República.3


10. Sabemos que sola una condición ponen los liberales burgueses para
aceptar el juego democrático: que puedan como airma Chomsky— domesti-
car al rebaño perplejo controlando los medios para fabricar el consenso.4
11. Y ya sabemos que de resultar ineicaces los mecanismos para fabricar el
consenso, se recurre, donde es posible, a métodos antidemocrático: promover
separatismo, impulsar golpes institucionales con apoyo militar, etcétera.5

3) No es el pueblo el que gobierna

12. Pero no sólo la gente no está igualmente informada y, por lo tanto difí-
cilmente puede decidir en forma fundamentada, sino que la democracia liberal
burguesa representativa reduce la democracia al acto de votar cada equis canti-
dad de años.
13. El pueblo deja de existir como un conjunto de ciudadanos interesa-
dos en la cosa pública; el sujeto se limita a ser un ciudadano que vota, de ahí
la consigna: ¡Un hombre un voto! La esfera de la política está alejada de las
responsabilidades directas de los electores, su única responsabilidad está en
elegir cada cierto tiempo a representantes para que éstos asuman las tareas
políticas.
14. Como dice el ex alcalde venezolano de Caroní, Clemente Scotto: “la
política ha sido sustraída del ejercicio cotidiano de la gente y ha sido arrebatada
por un sector que se llama así mismo profesional de la política y que, en deini-
tiva, es el único que se siente con derecho a opinar.”6
15. Los grandes problemas de nacionales no son debatidos por las ciudada-
nas y ciudadanos. Las decisiones sobre el destino del ingreso de los productos
estratégicos, sobre qué actitud a adoptar frente a la deuda externa, y otros tema,
han sido tomadas siempre por esos profesionales de la política.
____________________
3 . Eric Toussaint, Op.cit.
4 Noam Chomsky, El control de los medios de comunicación, en Cómo nos venden la moto, Ed. Icaria, Bar-
celona, 1996, p.14. El término “fabricando el consenso” es utilizado por Walter Lippmann en Public Opinion, Allen and
Unwin, Londres, 1932, citado por Chomsky en op. cit. p.10; este autor tiene a su vez un libro titulado: Manufacturando
el consenso.
5 Épocas revolucionarias desenmascaran a actores y mensajes: VER SI
6 . Marta Harnecker, Haciendo camino al andar (Experiencias de ocho gobiernos locales de América Latina),
Lom Ediciones, Chile, ines 1994; reeditado en Venezuela por Monte Ávila editores, Caracas, 2006, párrafo 486. Ver:
http://www.rebelion.org/docs/92120.pdf.

143
Comuna

16. En la democracia liberal representativa no es el pueblo el destinatario y


protagonista de la democracia, ni siquiera lo son los representantes electos por
“voto popular”; los verdaderos protagonistas están detrás de las bambalinas y
son unos pocos grupos de interés muy poderosos. Por eso algunos han calii-
cado de “oligárquica” a esta democracia.
17. Por eso coincido con Luis Tapia que sostiene que si queremos hablar de
democracia hay que “desmonopolizar la política”7

4) Ir hacia un rescate de la política

18. Debemos ir hacia un rescate del ejercicio de la política por nuestros


pueblos, hacia una democracia verdadera, ir hacia un auténtico protagonismo
popular.
19. “[...] Para hablar de representación hay que hablar a la vez de partici-
pación política. Se podría decir, que hay representación democrática sólo en
relación a un momento y a un tiempo de participación colectiva amplia.
20. ” [...] Se presenta como representación algo que en rigor es sustitución,
ya que los procesos electorales a través de los cuales se elige a los llamados
representantes están desligados de momentos de deliberación que produzcan
el contenido de esa representación. Lo que uno elige es quién va a sustituir a
los ciudadanos, por un tiempo, en las tareas ya sean ejecutivas o legislativas, en
funciones de gobierno estatal, ya sea a nivel municipal o a nivel del gobierno
central o nacional. Lo que el [p.126] representante hace luego de ser elegido
pueden no tener relación con los ciudadanos que votaron por él, en el sentido
de que no hay un espacio en el que éstos puedan a través de su participación
alimentar con opiniones políticas al supuesto representante. [...]
21. ”Antes de elegir o diseñar las instituciones de selección de los repre-
sentantes, hay que pensar en los espacios y las formas de participación u orga-
nización de la vida política que luego se podría y se necesitaría representar en
niveles de articulación mayor a aquellos en los que puede haber efectivamente
participación amplia de todo los ciudadanos que sí quieran hacerlo.” 1278

____________________
7 Luis Tapia Mealla, Gobierno multicultural y democracia directa nacional en: La transformación pluralista
del estado, op.cit. p.124.
8 . Luis Tapia, ibid. pp.127.

144
Pensamiento crítico en la revolución

5) No basta con otorgar sentido social a la democracia liberal


22. Por eso es que no podemos pensar que se pueden corregir las debilida-
des de la democracia liberal representativa otorgándole un sentido social a la
democracia.
23. No se trata sólo —como decía Alfredo Maneiro, intelectual y dirigente
político venezolano— “de otorgar un contenido social a la forma democrática”,
de resolver los problemas sociales del pueblo: alimentación, salud, educación,
etcétera, sino de “una reformulación de la forma democrática misma”9 que
permita crear espacios que permitan que las personas, al luchar por el cambio
de las circunstancias, se vayan transformando a sí mismas.
24. No es lo mismo, decía Maneiro, que una comunidad conquiste una
pasarela para lo cual se ha organizado y ha luchado, a que reciba la pasarela
como un regalo del Estado paternalista. La conquista de la pasarela dejó
además en quienes lucharon por ella “algo inapreciable, no cuantiicable [...]:
dejó auto conianza popular, la gente sabe que luchando consigue, pero que
debe luchar.”10
25. El paternalismo de Estado es incompatible con el protagonismo popu-
lar. Conduce a transformar a la gente en mendigo. Hay que pasar de la cultura
del ciudadano/a que mendiga a la cultura del ciudadano/a que conquista, que
toma decisiones; que ejecuta y controla; que autogestiona, que autogobierna.
Hay que pasar —como dice Aristóbulo Istúriz— del gobierno para el pueblo
al autogobierno del pueblo, a que el pueblo asuma el poder. Y esto sólo puede
ocurrir donde reina una democracia plena, una democracia socialista.

II.Socialismo y democracia.

1) Por qué hablar de socialismo


26. Por qué hablar de socialismo podríamos preguntarnos, si esa palabra ha
tenido y sigue teniendo una carga negativa tan grande luego del derrumbe del
socialismo en la URSS y en el resto de los países de Europa del Este.
____________________
9 Alfredo Maneiro, Escrito con la izquierda; entrevista realizada por Iván Loscher, en Alfredo Maneiro, Es-
critos de Filosofía y política, Colección Doxa y Episteme, Fondo Editorial ALEM, Estado Miranda, Venezuela, 1977,
p.207. Publicada inicialmente por libros Tepuy, 1977.
10 .Ibid. pp.212-213

145
Comuna

27. Durante varios años después de que desapareciera el socialismo sovié-


tico los intelectuales y fuerzas progresistas hablaron más de lo que el socialismo
no debía ser que del modelo que se quería construir. Entre los aspectos que
se rechazaban, y con razón, están los siguientes: el estatismo, el capitalismo
de Estado, el totalitarismo, la planiicación central burocrática, el colectivismo
que pretendía homogeneizar sin respetar las diferencias, el productivismo que
enfatizaba en el avance de las fuerzas productivas sin tener en cuenta la nece-
sidad de preservar la naturaleza, el dogmatismo, el ateísmo, la necesidad de un
partido único para conducir el proceso de transición.
28. ¿Por qué hablar de socialismo entonces? Hay una razón muy poderosa
para hacerlo y quisiera aquí citar al vicepresidente de Bolivia, Álvaro García
Linera, que en palabras muy sencillas lo explicaba a su pueblo el 8 de febrero de
2010, a un año de promulgada la nueva constitución de Bolivia. Reiriéndose a
lo que el denominó “socialismo comunitario” dijo entonces:
29. “[...] estamos hablando de este tema, por un solo motivo, porque la
sociedad que hoy existe en el mundo, la sociedad que hoy tenemos en todo el
planeta es una sociedad con demasiadas injusticias, una sociedad con dema-
siada desigualdades.
30. [...] Hoy en este mundo capitalista en el que estamos viviendo [...]
al año se mueren 11 millones de niños por desnutrición, por mala atención
médica, porque no tienen el apoyo para curar enfermedades curables. [...] Es
como si toda la población de Bolivia se muriera cada año, cada año y cada año.
31. Esta sociedad capitalista que domina en el mundo, que nos da vuelos
espaciales, que nos da Internet, permite que cada noche se duerman con
hambre 800 millones de humanos [...]
32. En el mundo hay cerca de 2 mil millones de personas que no tienen
servicios básicos. Tenemos carros, tenemos aviones, estamos pensando en ir
ahora a Marte, ¡excelente!, pero en casa hay personas que se mueren de hambre,
hay personas que no tienen servicios básicos, hay personas que no tienen
educación y, por si fuera poco, esta es una sociedad que permanentemente y
recurrentemente genera muchas crisis y las crisis generan desempleos, cierre de
empresas. Hay tanta riqueza pero concentrada en pocas manos y mucha gente
que no tiene y no puede disfrutar de esa riqueza. Hoy en el mundo hay 200
millones de desocupados.
33. [...] Este es el problema, es una sociedad que genera demasiadas contra-
dicciones que despliega conocimientos, ciencia y riqueza, pero que a la vez

146
Pensamiento crítico en la revolución

genera demasiada desigualdad, demasiada pobreza, demasiado abandono y,


por si fuera poco, no se contenta con destruir al ser humanos, si no que también
destruye la naturaleza. Miles de especies de animales de plantas, han sido
aniquiladas en los últimos 400-500 años desde la historia del capitalismo. Los
bosques se van empequeñeciendo, se debilita la capa de ozono, hay un cambio
climático, nuestros cerros con nevados eternos están desapareciendo [...].
34. Cuando uno habla del socialismo esta hablando de algo que sea distinto
a lo que estamos viviendo. Podemos colocarle otro nombre. Si a alguien no
le gusta la palabra socialismo que le coloque “comunitarismo”, si no le gusta
comunitarismo, que le coloque el nombre de “buen vivir”, no hay ningún
problema, no nos vamos a pelear por los nombres.”11
35. Como se sabe, el presidente venezolano, Hugo Chávez, pensó en un
comienzo que podía avanzar en las transformaciones sociales sin tocar el capi-
talismo, por una tercera vía12 , pero muy pronto se dio cuenta que esto no era
posible. La oligarquía venezolana no estuvo dispuesta a ceder en nada. Apenas
se vio afectada levemente en sus intereses por las leyes habilitantes que se dicta-
ron a ines del 2001, organizó un golpe de Estado para sacarlo del gobierno.
Una vez fracasado este plan, trató de paralizar el país saboteando especial-
mente la producción de petróleo. Esta experiencia, junto a la constatación de
que desde el aparato de Estado burgués heredado no se podían atender con la
rapidez requerida los angustiosos problemas de su pueblo, y que en “el marco
del modelo capitalista es imposible solucionar el drama de la pobreza, es impo-
sible solucionar el drama de la miseria, de la desigualdad, hicieron que el líder
bolivariano se convenciera que había que buscar otro camino; avanzar hacia
una sociedad diferente, hacia lo que denominó “socialismo del siglo XXI”.13

2) Un socialismo que no es calco ni copia, enraizado en nuestra historia

____________________
11 Álvaro García Linera, Intervención en el programa “El pueblo es noticia” de Canal 7 y Radio Patria Nueva.
12 “[...] algunos hablan y han escrito mucho de la tercera vía, capitalismo con rostro humano, capitalismo
renano, capitalismo marciano y no se cuántos, tratando de ponerle una careta al monstruo; pero careta que le ponen al
monstruo careta que cae al suelo destrozada por la realidad. Yo mismo debo confesarlo, no hace falta confesarlo, lo saben
sobre todo los venezolanos, estuve transitando una época y haciendo referencias a la tercera vía [...]”(Discurso en la IV
Cumbre de la Deuda Social, el 25 de febrero 2005)
13 Ibid. Otros autores han preferido denominarlo “socialismo para el siglo XXI”, entre ellos Michael Lebowitz.

147
Comuna

36. Pero no se trata de copiar modelos foráneos ni exportar el nuestro, se


trata de construir un modelo de socialismo adaptado a cada país. Por supuesto
que compartiendo algunos rasgos que son los que le dan el carácter socialista
a nuestra construcción. Entre ellos estarían: transformación económica, la
democracia participativa y protagónica en lo político, la ética socialista “basada
en el amor, la solidaridad, la igualdad entre los hombres, las mujeres”.14
37. Estás ideas y valores socialista son muy antiguas. Ya se encuentran —
según el líder bolivariano— en los textos bíblicos15, en el Evangelio16 , en las
prácticas de nuestros aborígenes.
38. Chávez piensa —como Mariátegui— que el socialismo del Siglo XXI
no puede ser “calco y copia”, sino que debe ser “creación heroica”, y por eso
habla de un socialismo bolivariano, cristiano, robinsoniano17, indoamericano.
[Se trata de] una nueva existencia colectiva, de la igualdad, de la libertad, de la
democracia verdadera y profunda.”18
39. Coincide con el pensador peruano que una de las raíces fundamentales
de nuestro proyecto de socialismo se encuentra en el socialismo de nuestros
aborígenes19, y por eso plantea que hay que rescatar y potenciar las prácticas
indígenas imbuidas de espíritu socialista.
40. Por su parte, cuando en Bolivia se habla de “socialismo comunitario” se
está apuntando a rescatar lo que el vicepresidente de la República ha denomi-
nado “la civilización comunal, con sus procedimientos tecnológicos fundados
en la fuerza de masa, en la gestión de la tierra familiar y comunal, en la fusión
entre actividad económica y política, con sus propias autoridades e institucio-
nes políticas, que privilegian la acción normativa sobre la electiva y en la que la
individualidad es un producto de la colectividad y su historia pasada.”20
____________________
14 Hugo Chávez Frías, Discurso de la unidad, Caracas, 15 diciembre 2006, Ediciones socialismo del Siglo XXI,
No.1, Caracas, enero 2007, p.41.
15 El profeta Isaías, junto a muchos otros profetas trajo un mensaje de igualdad, de claro espíritu socialista.
(Discurso de la unidad, Caracas, 15 diciembre 2006, Ediciones socialismo del Siglo XXI, No.1, Caracas, enero 2007, p.42.
16 Cita la versión original del Sermón de la montaña” que aparece en el Evangelio de San Lucas, ibid. pp.42-43
17 Se reiere a Simón Rodríguez, el maestro y amigo de Simón Bolívar, a quien llamaba Robinson.
18 Ibid. p.51
19 Ibid.46.
20 Álvaro García Linera, Estado plurinacional en: La transformación pluralista del estado, de Álvaro García
Linera, Luis Tapia Mealla y Raúl Prada Alcoresa, Muela del diablo editores/Comuna, Bolivia, p. 46. El investigador
boliviano distingue cuatro regímenes civilizatorios en Bolivia. El primero es el moderno mercantil industrial, el segundo
lo constituye la economía y cultura organizadas en torno al actividad mercantil simple de tipo doméstico, artesanal o cam-
pesina (esta actividad constituye El 68% del empleo urbano), un tercer régimen civilizatorio es a la civilización comunal y,
por último, está la civilización amazónica, basada en el carácter itinerante de su actividad productiva, la técnica basada en
el conocimiento y laboriosidad individual y la ausencia de estado.” En conjunto, las dos terceras parte los habitantes del
país se hayan en alguna de las tres últimas “franjas civilizatorias o societales.”(pp. 46-47).

148
Pensamiento crítico en la revolución

41. Según García Linera, la mayoría de la población boliviana “está


sumergida en estructuras económicas, cognitivas y culturales no industriales
y detentadoras, además de otras identidades culturales y lingüísticas [siendo
portadora] de otros hábitos y técnicas políticas resultantes de su propia vida
material y técnica: La sobreposición de la identidad colectiva por encima de
la individualidad, la práctica deliberativa por encima de la electiva, la coerción
normativa como modo de comportamiento gratiicable por encima de la libre
adscripción y cumplimiento, la despersonalización del poder, su revocabilidad
consensual, la rotatividad de funciones, etcétera, son formas de comporta-
miento que hablan de culturas políticas diferenciadas de las liberales y repre-
sentativas partidarias [...].”21
42. Constar estas realidades debería llevarnos a despojarnos de la cultura
paternalista occidental que piensa que debemos ir a ayudar a las comunidades
indígenas. Chávez sostiene que más bien deberíamos “pedirles ayuda [...] para
que cooperen con nosotros en la construcción del proyecto socialista del siglo
XXI.”22

3) Una sociedad socialista esencialmente democrática

43. Fue Chávez quien acuñó el término “socialismo del siglo XXI” y al
hacerlo buscaba diferenciar al nuevo socialismo de los errores y desviaciones
del modelo de socialismo implementado durante el siglo XX en la Unión
Soviética y los países del este europeo. Ha insistido en el carácter fundamental-
mente democrático del socialismo del siglo XXI advirtiendo que no debemos
“caer en los errores del pasado”, en la “desviación estalinista” que burocratizó al
partido y terminó por eliminar el protagonismo popular.
44. La negativa experiencia práctica del socialismo real en el terreno polí-
tico no puede hacernos olvidar que, en el planteamiento de los clásicos del
marxismo, la sociedad alternativa al capitalismo estuvo siempre asociada a la
democracia plena. Marx y algunos de sus seguidores la denominaron comu-
nismo y otros la han llamado socialismo. Coincido con Álvaro García Linera
en que el término que se use poco importa. Lo importante es su contenido.

___________________
21 Ibid, p.48.
22 Hugo Chávez Frías, op.cit. p.48.

149
Comuna

45. Pocos conocen un pequeño texto de Lenin acerca del estado —que
contiene notas previas a su libro El Estado y la revolución, donde sostiene que
el socialismo debía concebirse como la sociedad más democrática, a diferencia
de la sociedad burguesa que es democrática sólo para una minoría. Haciendo
una comparación con el capitalismo, el dirigente bolchevique airmó que en
este régimen sólo existe democracia para los ricos y para una pequeña capa del
proletariado, mientras que en la fase de transición o socialismo la democracia
es casi completa, y no es completa porque no puede desconocer la voluntad de
la mayoría y debe imponerla sobre quienes no quieren someterse a esa voluntad
mayoritaria y que, una vez alcanzada la sociedad comunista, la democracia sería
efectivamente completa.23
46. Esa visión estaba inspirada en los planteamientos de Marx y Engels
Según ellos la futura sociedad iba a permitir el pleno desarrollo de todas las
potencialidades del ser humano. Los seres humanos fragmentados que el capi-
talismo produce serían reemplazados por seres humanos plenamente desarro-
llados. Se trata como decía Friedrich Engels, “en su primer borrador del Mani-
iesto comunista de ‘Organizar la sociedad de tal manera que cada uno de sus
miembros pueda desarrollar y utilizar su potencial y sus facultades en completa
libertad y, por lo tanto, sin desnaturalizar la esencia básica de esa sociedad’. En
la versión inal de Marx del Maniiesto, esa nueva sociedad se presenta como
una ‘asociación en que el libre desarrollo de cada uno sea la condición del libre
desarrollo de todos.’”24

4) El punto de partida: la persona humana como ser social, respeto por las
diferencias

47. Como podemos ver en el pensamiento de Marx y Engels hay siempre


una relación entre el “uno” y el “todos”, porque el punto de partida del socia-
lismo del siglo XXI es la persona humana como ser social. Nuestra concepción
socialista no parte, como lo hace el capitalismo, de la persona como ser indivi-
dual, de la persona aislada, separada de las demás, sino de la persona que sólo
puede desarrollarse a sí misma si se desarrolla junto a otras.
____________________
23 V. Lenin, El marxismo y el estado, Ed. Progreso, Moscú, 1980, p.28...
24 Michael Lebowitz, Construyámoslo ahora. El socialismo para el siglo XX, Centro Internacional Miranda,
Caracas, 2006, párrafo 12, p.17.

150
Pensamiento crítico en la revolución

48. No existe el ciudadano abstracto, como dice el ilósofo francés, Henry


Lefebvre: alguien que está por encima de todo, que no es ni rico ni pobre, ni
viejo ni joven, ni macho ni hembra o lo es todo a la vez. “Lo que existe —como
escribe el yugoslavo Miofrag Zecevic— son personas concretas que viven y
dependen de otras personas, que se asocian y organizan de diferentes maneras
con otras personas en comunidades y organizaciones en las cuales y por medio
de las cuales realizan sus intereses, sus derechos y sus deberes.”25
49. Por eso que a autogobernarse implica —como dice Luis Tapia— “cogo-
bernar con otros. Diseñar una forma de gobierno democrático implica, enton-
ces, pensar un conjunto de espacios, de procesos, de procedimientos a través de
los cuales las personas puedan autogobernarse cogobernando con otros. Por
eso, lo democrático no estaría deinido [por] el procedimiento de elección y
selección de gobernantes, sino [por la forma en que] se articulan y complemen-
tan el conjunto de instituciones, procedimientos y principios que organizan el
conjunto de la vida social [...]”26
50. Me parece importante aclarar que cuando se postula como base ilo-
sóica de la democracia socialista que la persona humana es un ser social, no se
está planteando la negación del individuo, lo que se airma es que la naturaleza
humana individual es eminentemente social, y que al desarrollar valores socia-
les, como por ejemplo, la solidaridad, se está desarrollando más plenamente
el individuo. Hay una relación dialéctica complementaria entre el ser indivi-
dual y el ser social que imposibilita que en el ser humano se pueda establecer
una separación de su carácter individual y su entorno social. Por lo tanto, esta
concepción nada tiene que ver con la desviación “colectivista” del socialismo
del siglo XX, aquel enfoque que suprimía las diferencias entre los miembros
de la sociedad en nombre de un colectivo uniforme. El colectivismo es una
fragante deformación del marxismo. Basta recordar que Marx criticaba el
derecho burgués por pretender igualar artiicialmente a los hombres en lugar
de reconocer sus diferencias y por eso sostenía que una distribución verdade-
ramente justa tenía que tener en cuenta las necesidades diferenciadas de las
personas. De ahí su máxima: “De cada cual según su trabajo a cada cual según
sus necesidades.”
____________________
25 Miofrag Zecevic, El sistema de delegados, 1977. cuya traducción al español puede ser encontrada en el libro:
El sistema político yugoslavo. buscando un camino alternativo al sistema representativo burgués y al sistema estatista
soviético, Selección de textos de Marta Harnecker, publicado por el Centro Internacional Miranda, Caracas, 2007.
26 Luis Tapia Mealla, Gobierno multicultural y democracia directa nacional en: La transformación pluralista
del estado, op.cit. p.124

151
Comuna

5) Democracia y protagonismo popular

51. Hemos hablado de pleno desarrollo humano, pero ¿cómo se alcanza


este desarrollo? Michael Lebowitz sostiene que sólo “una democracia revolu-
cionaria puede crear las condiciones en las que podemos diariamente inven-
tarnos a nosotros mismos como seres humanos ricos.” El autor se reiere al
“concepto de democracia en la práctica, democracia como práctica, democracia
como protagonismo”. La democracia en este sentido: “democracia protagónica
en el lugar de trabajo, democracia protagónica en los barrios, en las comuni-
dades, en los municipios, es la democracia del pueblo que se transforma a sí
mismo en sujeto revolucionario.” 27
52. La necesidad del protagonismo popular es un tema recurrente en las
intervenciones del presidente venezolano y es un elemento que lo distancia de
muchos defensores del socialismo democrático.
53. En el primer programa radio-televisivo de carácter más teórico (Primer
Aló teórico), el 11 de junio de 2009, citó extensamente una carta que Pedro
Kropotkin escribiese a Lenin el 4 de marzo de 1920. Creo importante señalar
aquí las ideas más importantes leídas por Chávez, porque revelan las preocu-
paciones del líder bolivariano: “Sin la participación de fuerzas locales, sin una
organización de las fuerzas desde abajo, de los campesinos y de los trabajado-
res, por ellos mismos, es imposible el construir una nueva vida. Pareció que los
soviets iban a servir precisamente para cumplir esta función de crear una orga-
nización desde abajo. Pero Rusia se ha convertido en una república soviética
sólo de nombre. [...] la inluencia del partido sobre la gente [...] ha destruido
ya la inluencia de energía constructiva que tenían los soviets, esa promisoria
institución.”28

a)El desarrollo humano a través de la participación popular

54. La participación, el protagonismo en todos los espacios, es lo que


permite al hombre, crecer, ganar en auto conianza, es decir, desarrollarse
humanamente.
____________________
27 . Michael Lebowitz, El camino del Desarrollo Humano ¿Capitalismo o Socialismo?, Centro Internacional
Miranda, Caracas, 2008, p.56.
28 . La cita sigue: “En el momento actual, son los comités del “Partido”, y no lo soviets, quienes llevan la direc-
ción en Rusia, y su organización sufre los efectos de toda organización burocrática.
Para poder salir de este desorden mantenido, Rusia debe retomar todo el genio creativo de las fuerzas locales de cada
comunidad.” [sigue la cita, pero yo me detengo aquí M.H.]

152
Pensamiento crítico en la revolución

55. La Constitución bolivariana —aprobada por la Asamblea Constitu-


yente en 1999— pone énfasis en la participación popular en los asuntos públi-
cos y subraya que es este protagonismo el que va a garantizar el pleno desarro-
llo, tanto de la persona como del colectivo. Aunque hay varios artículos de la
Constitución que se reieren a este tema, probablemente el más completo es
el artículo 62, donde se señala la forma en que este desarrollo se logra. Allí se
dice que la “participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la
gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garan-
tice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo”, señalándose a
continuación que es “obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la
generación de las condiciones más favorables para su práctica.”29 Además, el
artículo 70 señala otras formas que permiten al pueblo desarrollar “sus capaci-
dades y habilidades”: “la autogestión, cooperativas en todas sus formas […] y
demás formas asociativas guiadas por los valores de la mutua cooperación y la
solidaridad.”30
56. En el terreno de la participación territorial local se ha insistido en
los procesos de diagnóstico participativo, presupuesto participativo31 y de la
contraloría social32 . Se creó inicialmente la igura de los consejos locales de
planiicación pública (CLPP) a nivel municipal, con representación institucio-
nal (alcaldes, concejales, miembros de las juntas parroquiales33) y representan-
tes de las comunidades para llevar adelante estas tareas. Es importante hacer
notar que la representación de las comunidades tiene más peso que la institu-
cional (51% contra 49%) relejando la clara voluntad política de estimular el
protagonismo de aquellas.

b) Crear espacios adecuados para la participación

57. Pero si somos coherentes no basta que insistamos en la importancia del


protagonismo popular, debemos impulsar la creación de espacios adecuados
para que puedan darse plenamente los procesos participativos.

____________________
29 Nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, Capítulo IV: De los derechos Políticos y
del Referendo Popular, Sección Primera: de los derechos políticos. Gaceta Oicial 30 de diciembre de 1999, Caracas,
Venezuela.
30 Op.cit.
31 Ley del poder público municipal, Art. 234, 17 mayo de 2005.
32 Ley del poder público municipal, Art. 33, 17 de mayo 2005.

153
Comuna

58. En el horizonte de la democracia liberal burguesa no está la creación


de estos espacios, por el contrario, lo que plantea es elegir representantes que
—como señalábamos anteriormente—, de hecho sustituyen a las ciudadanas y
ciudadanos en los procesos de deliberación y toma de decisiones.
59. Coincido plenamente con el investigador boliviano, Luis Tapia, en
que es necesario diseñar un conjunto de espacios en los que la presencia de las
ciudadanas y ciudadanos no sea esporádica sino continua, es decir, que éstos
tengan “la posibilidad de ejercer el derecho de cogobernar junto a sus otros
conciudadanos tanto a nivel local como nacional.”
60. Según el autor, un régimen sería más democrático en la medida en que
permita “crear las condiciones para que durante más tiempo y de manera más
continua, es decir, en más espacios” pueda darse el protagonismo popular tanto
individual como colectivo.34
61. Sólo si se crea una sociedad basada en la autogestión de los trabajadores
en sus centros de trabajo y en las comunidades donde habitan, el Estado dejará
de ser un instrumento por encima del pueblo al servicio de unas elites, para
transformarse en un Estado conformado por las mejores mujeres y hombres
del pueblo trabajador.
62. Por eso es tan importante la iniciativa del presidente Chávez de crear
los consejos comunales y, más tarde, su propuesta de crear consejos de traba-
jadores, consejos estudiantiles, consejos campesinos, para ir conformando
un verdadero poder popular, y como éste debe irse plasmando luego en las
comunas.

6) Un alto grado de descentralización que permita un real protagonismo


popular

63. La participación no es sólo proponer ideas, soluciones; no es sólo discu-


tir; es fundamentalmente tomar decisiones y controlar su ejecución.

____________________
34 Luis Tapia Mealla, Gobierno multicultural y democracia directa nacional en: La transformación pluralista
del estado, de Álvaro García Linera, Luis Tapia Mealla y Raúl Prada Alcoresa, Muela del diablo editores/Comuna, Boli-
via, p.124.

154
Pensamiento crítico en la revolución

64. El protagonismo popular se transforma en una mera consigna si la


gente no tiene la posibilidad de pronunciarse y tomar decisiones en los espacios
donde participa (espacios territoriales, centros de trabajo, centro de estudio,
grupos de interés). Si el Estado central es el que lo decide todo, no hay cabida
para las iniciativas locales y ese Estado termina por ser un freno, es decir —
como dice Marx—, entorpece el “libre movimiento” de la sociedad.35
65. Es interesante observar que el ilósofo húngaro, Itsván Meszáros,
considera que fue un exceso de centralización en el Estado soviético lo que
determinó que “tanto los gobiernos como los consejos de de fábrica quedaran
desprovistos de todo poder efectivo [...]”36 .
66. No es extraño entonces que este autor se plantee como uno de los obje-
tivos a alcanzar en el periodo de transición el “lograr una autonomía y descen-
tralización genuina de los poderes de toma de decisiones”, al contrario de lo
que ocurre actualmente donde la “concentración y centralización” necesaria-
mente produce “burocracia”.37

7) La descentralización: antídoto contra el burocratismo

67. La relación entre descentralización y protagonismo popular es un


punto central del socialismo del siglo XXI que debemos tener muy presente.
Pero también hay otros aspectos que aquí quisiéramos abordar como es la rela-
ción entre centralización y burocratismo.

____________________
35 . Marx, La guerra civil en Francia.
36 István Meszáros, Más allá del capital, Vadell Hnos, Caracas, 1995, p.1046. Original en inglés: Beyond Capi-
tal, Monthly Review Press, New York, 1995, Según István Meszáros, las referencias positivas que Lenin hizo en El Estado
y la Revolución “a la Comuna de París (como la participación directa de todos los sectores empobrecidos y explotados de
la población en el ejercicio del poder) desaparecieron de sus discursos y sus escritos y se puso el acento sobre ‘la necesidad
de una autoridad central [...]’ Y agrega más adelante: “El ideal de la acción autónoma de la clase trabajadora había sido
reemplazado por la defensa de la ‘mayor centralización posible’”. p.1044.
37 Op.cit p.809. inglés p.703. Yo emplearía la palabra burocratismo en lugar de burocracia. Textualmente dice
“al contrario de su concentración y centralización existente cuyo funcionamiento sin ‘burocracia’. resulta imposible.”

155
Comuna

68. Claramente este no era el planteamiento de Lenin quien relacionó


siempre el fenómeno burocrático con el Estado heredado. El dirigente bolche-
vique murió preocupado por la “úlcera burocrática” que afectaba38 al aparato
estatal soviético. En uno de sus últimos textos sostiene que éste es “en máximo
grado una supervivencia del pasado [y que ha] sufrido en mínimo grado trans-
formaciones sustanciales”.39 Días antes lo había descrito como “una mezco-
lanza burguesa y zarista”.40
69. Yo pienso que ese diagnóstico era errado y que, al serlo, impedía aplicar
una correcta terapia a esa enfermedad. A mi entender, la causa más profunda
del burocratismo —y mucho más trascendental que las herencias del pasado,
que también existían— radicaba en la excesiva centralización del Estado sovié-
tico. Conocemos perfectamente lo que ocurre cuando no sólo las decisiones
estratégicas sino que la mayor parte de las decisiones es adoptada central-
mente: el papeleo hacia arriba; el interminable “peloteo”; la lentitud con que se
adoptan las decisiones; la falta de control.
70. Las experiencias históricas me han convencido cada vez más que la
descentralización es la mejor arma para luchar contra el burocratismo, ya que
aproxima la gestión de gobierno al pueblo y permite ejercer un control social
sobre el aparato de Estado. Por ello comparto el criterio de Marx de que es
necesario descentralizar todo lo que se pueda descentralizar, guardando como
competencias del Estado central sólo aquellas tareas que no puedan ser realiza-
das a nivel local. En su libro La guerra civil en Francia Marx sostenía: “Una vez
establecido el régime comunal, el antiguo gobierno centralizado tendría que
dejar paso también en las provincias a la auto administración de los producto-
res. [...]”41

____________________
38 Lenin, “X Congreso del PC (b) R (16 de marzo de 1921), en Obras completas, tomo 35, p.35
39 Lenin, ¿Qué debemos hacer con la inspección obrera y campesina? (9 de enero de 1923), Obras completas,
tomo 36, pp.510-511.
40 Lenin, El problema de las nacionalidades de la “autonomización” (30 de diciembre de 1922), Obras comple-
tas, t.36, p.485.
41 .Marx, La guerra civil en Francia.

156
Pensamiento crítico en la revolución

71. “Las pocas, pero importantes funciones que aún quedarían para un
gobierno central, no se suprimirían, como se ha dicho, falseando intencionada-
mente la verdad, [...] No se trataba de destruir la unidad de la nación, sino por
el contrario, de organizarla mediante un régimen comunal, convirtiéndola en
una realidad al destruir el Poder del Estado, que pretendía ser la encarnación de
aquella unidad, independiente y situado por encima de la nación misma, de la
cual no era más que una excrescencia parasitaria.42

8) El Estado central no se debilita, se fortalece

72. Por supuesto que no se trata de una descentralización anárquica. Debe


existir un plan estratégico nacional articulador de los planes locales y cada
uno de los espacios descentralizados debe sentirse parte del todo nacional, y
estar dispuesto a colaborar con recursos propios para fortalecer el desarrollo
de los espacios con mayores carencias. Se trata de una descentralización que
debe estar impregnada de espíritu solidario. Uno de los papeles importan-
tes del Estado central es, justamente, realizar este proceso de redistribución
de los recursos a nivel nacional para proteger a los más débiles y ayudarlos a
desarrollarse.
73. Luego de lo expuesto debe quedar claro que aquí no estoy hablando de
la descentralización impulsada por el neoliberalismo. Comparto plenamente
con el Presidente Chávez que se trata de una estrategia mundial para debilitar
la unidad nacional y el Estado nacional. Lo que aquí deiendo es otra concep-
ción de descentralización : una concepción socialista de la descentralización
—aquella que está plasmada en numerosos artículos de la Constitución Boli-
variana—43 , que, por el contrario, al fortalecer a las comunidades, a las comunas,
que son los cimientos del Estado nacional, contribuye de hecho a la profundi-
zación de la democracia y al fortalecimiento del Estado central, instrumento
fundamental para defender nuestra soberanía y conducir el país hacia la nueva
sociedad que queremos construir.44

____________________
42 Marx, Op.cit.
43 Artículos 16, 157, 158, 185, 269.
44 . Sobre este tema ver: Marta Harnecker (coordinadora), La descentralización ¿fortalece o debilita el Estado
nacional?, libro que recoge las intervenciones de los participantes en el taller del 23 y 24 septiembre 2008, organizado en
el Centro Internacional Miranda. Publicado en www.rebelion.org/docs/85465.pdf

157
Comuna

III. Experiencias democráticas prácticas

1.- Presupuesto participativo en Porto Alegre

74. Cuando en 1989, los alcaldes petistas asumen sus nuevas funciones, en
medio de las grandes expectativas que habían creado en amplios sectores de la
sociedad brasileña, intentan materializar su idea de gobernar de manera dife-
rente: con transparencia, favoreciendo a los más desvalidos y delegando poder
en la gente, y descubren que la mejor vía es convocar a la población a discutir
y decidir acerca de las obras que la alcaldía, de acuerdo con sus recursos, debe
priorizar.

a) No son los técnicos los que deciden el destino de los recursos sino la
gente organizada

75. La novedad del presupuesto participativo45 es que en este caso no son


sólo los técnicos o los gobernantes, a puertas cerradas, los que toman decisiones
sobre la recaudación y los gastos públicos. Es la población la que, a través de
un proceso de debates y consultas, deine los valores de los ingresos y gastos,
y decide dónde serán hechas las inversiones, cuáles deben ser las prioridades,
y las acciones y obras que deberán ser desarrolladas por el gobierno, de ahí su
nombre: presupuesto participativo.46

b) Abierto a todos, sin color político

76. Se trata de un proceso abierto a toda la población. No tiene color polí-


tico. Y la simpatía por el PT fue creciendo en la población debido a que ésta vio
una práctica política diferente: transparente, no corrupta y que apostaba a dar
poder a la gente: se sentían participando, sentían que su palabra también tenía
peso, y además veían que se ejecutaban las obras que ellos habían propuesto y
así comenzaron a adquirir conianza en quienes realizaban esa práctica.

____________________
45 Marta Harnecker, Delegando poder en la gente, Mepla Cuba, 1999; Venezuela, Monte Ávila, 2004. Ver en
página web de Rebelión : http://www.rebelion.org/docs/95167.pdf
46 Sobre el tema del presupuesto participativo en Porto Alegre ver: Marta Harnecker, Delegando poder en la
gente, MEPLA, La Habana, 1999; Monte Ávila Editores, Caracas, 2004.

158
Pensamiento crítico en la revolución

c) Municipios opositores se interesan en participar

77. Un resultado interesante de la aplicación del presupuesto participa-


tivo en el gobierno del Estado de Rio Grande do Sul, fue que logró convocar
también a los alcaldes opositores, ya que los recursos para los distintos munici-
pios se repartían de acuerdo a criterios objetivos. Si un municipio tenía mayo-
res carencias recibía más recursos sea quien fuese el alcalde. Fue así como alcal-
des opositores recibieron por primera vez una atención privilegiada que nunca
antes habían recibido de gobernantes de sus propios partidos.

d) Instancias: consejo del presupuesto participativo y foro de delegados

78. Se formaron dos instancias para discutir el presupuesto: un consejo


de representantes o consejo del presupuesto participativo, dos por cada micro
región, en total treinta y dos personas. Y un foro de delegados formado por
personas escogidas directamente en asambleas de ciudadanas y ciudadanos: se
lanzan nombres y salen elegidas las personas más votadas. Se elige un delegado
por cada diez personas presentes. Si se logra reunir a 100 personas salen diez
delegados; si se logra reunir a mil, salen cien. Es un estímulo a la participación.
Los delegados no votan, pero asisten a las reuniones, discuten, reciben infor-
mación, se dan cuentan.
79. Para apoyar el proceso del presupuesto participativo la alcaldía pone a
su disposición el gabinete de planiicación que es quien elabora la rendición de
cuentas del gobierno y coordina y elabora los proyectos y la propuesta presu-
puestaria siguiendo los lineamientos del consejo del presupuesto participativo.
80. La Dirección de coordinación de las relaciones con la comunidad es la
que prepara las reuniones y articula con las comunidades a través de los llama-
dos coordinadores regionales del presupuesto participativo.

e) Aprendizaje

81. En un inicio se pensaba que bastaba ir a la población a preguntarle qué


era lo que ellos querían. Era una pregunta muy general que presuponía que la
gente entendía lo que era la distribución de los recursos dentro de una alcaldía.
Muy pocas personas conocían cuál era la parte de los ingresos que podía ser
invertida en obras. El caso de Porto Alegre era un porcentaje muy pequeño,

159
Comuna

sólo el 2% del presupuesto.


82. El primer año, fue desastroso, las demandas fueron descomunales. Se
había creado la expectativa de que se iban a resolver todos los problemas de la
ciudad, pero era una locura pensar que eso era posible. Porto Alegre era una
ciudad sin infraestructura, un tercio de sus habitantes (400 mil) no existían en
los mapas porque vivían en poblaciones irregulares. Fueron muchos los pedi-
dos de regularización de la propiedad, de saneamiento básico, de puestos de
salud, de transporte, de escuelas. Por otra parte, el nuevo gobierno recibía un
presupuesto heredado del anterior gobierno en el que sólo el 2% de éste podía
ser destinado a obras.
83. De esa experiencia se sacó como enseñanza que había que informar
a las y los delegados acerca de los recursos con que se contaba para ese año,
haciéndoles ver que iba a ser necesario un proceso de negociación ya que no
todos los problemas iban a poder ser resueltos de inmediato.
84. La alcaldía propuso dividir en 5 el territorio municipal, pero los diri-
gentes comunitarios llevaron esta división a 16 regiones, y luego se establecie-
ron micro regiones.

f ) Mapa de carencias aprobado por la población

85. Se buscó entregar más recursos a las áreas más carentes, para ellos la
Secretaría de Planiicación hizo un mapa con todo lo que había en cada área:
población, saneamiento básico, escuelas, puestos de salud; y se fue dando un
puntaje por cada una de estas cosas. Aquellas áreas que obtenían menos puntos
eran consideradas áreas de carencia máxima. Esos puntajes eran sometidos a
discusión y votados por los delegados en reuniones semanales. Hubo ocasiones
en que los delegados debieron corregir datos que eran inexactos.

g) Caravanas del presupuesto participativo permiten adquirir una visión


total de la ciudad

86. Para superar esta la visión estrecha que suelen tener algunas consejeras
y consejeros que sólo piensan en su región, se decidió hacer un recorrido en
ómnibus por toda la ciudad ya que hay muchos pobladores que no conocen la
ciudad, sólo se movilizan de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. En ese reco-
rrido se iban deteniendo en aquellos lugares donde se estaban presentando los

160
Pensamiento crítico en la revolución

mayores problemas. Esa experiencia dio por resultado que algunos consejeros
llegaran a convencerse que los problemas de su región eran de menor urgencia
que los de una región vecina y comenzaron a ser solidarios con ella.

h)Foros temáticos: un espacio para la participación de los sectores medios

87. Las reuniones regionales del presupuesto participativo lograron convo-


car especialmente a los sectores populares urgidos por resolver sus necesidades
más urgentes. Había una clara ausencia de sectores medios. Se pensó entonces
en la realización de foros temáticos que tratasen los problemas de la ciudad
como un todo: obras de gran envergadura que son obras que atañen a varias
regiones, y que deberían estar incluidas en el Plan de Desarrollo Municipal,
así como las políticas a seguir por la alcaldía en relación con determinados
temas. Se armaron así foros sobre: Transporte y Vialidad; Educación; Cultura,
Deporte y Recreación; Desarrollo Económico y Tributación; Organización de
la Ciudad y Desarrollo Urbano (Saneamiento y Medio Ambiente; Vivienda y
Urbanismo); y otros.
88. El resultado fue muy positivo, aumentó la participación de los sectores
medios que no se sentían motivados a participar en las reuniones regionales:
profesionales, sindicalistas, empresarios, comerciantes, agricultores, estudian-
tes, movimientos culturales, ecológicos, pero participaron igualmente sectores
populares que, luego de su experiencia en el presupuesto participativo regional
valoran enormemente su participación en este otro espacio que les permite
adquirir información y relexionar sobre los problemas de la ciudad. Por otra
parte, los productos de estas reuniones fueron muy útiles para la elaboración
del plan municipal.

i) Inserción de las demandas dentro de programas de desarrollo

89. La experiencia les fue enseñando que era necesario elaborar un plan
plurianual de desarrollo del municipio con participación de la gente, siendo
especialmente útiles los resultados de los foros temáticos. Y, de acuerdo a éste
plan, elaborar programas de desarrollo por área o sector: Educación, Salud,
Viviendas, Transporte, etcétera. Estos programas y los recursos con que se
contaba para el año entrante debían ser dados a conocer al inicio del proceso
del presupuesto participativo de tal modo que la gente insertase sus demandas

161
Comuna

dentro de alguno de estos programas. Esto ha permitido que las inversiones en


obras se inserten en un plan de desarrollo estratégico del municipio.

j) Logros

90. Es interesante observar que a través de la puesta en práctica de este


proceso de discusión con la gente acerca del destino de los recursos para obras
de las alcaldías, es como se logra transformar la lógica tradicional de distri-
bución de los recursos públicos que siempre había favorecido a los secto-
res de mayores ingresos, y que ahora comienza a favorecer a los sectores más
desvalidos.
91. El presupuesto participativo se transforma en un instrumento de
planiicación.
92. El problema del control es quizá uno de los elementos más olvidados,
pero a la vez quizá uno de los más fundamentales para que exista una gestión
democrática, porque nada se saca con decidir determinadas prioridades, ni
conseguir recursos para determinadas obras, si la gente no se organiza para dar
seguimiento a estas iniciativas, para vigilar que los recursos se empleen en las
obras a las que estaban destinados, que no se desvíen a otros objetivos y que las
obras se ejecuten con la calidad requerida. La falta de control organizado por
parte de la gente es lo que facilita, no sólo la corrupción y el desvío de recursos,
sino el que los propios vecinos hagan las cosas como no deben para favorecer
los intereses colectivos.
93. El presupuesto participativo es también un instrumento muy eicaz en
la lucha contra el clientelismo y el intercambio de favores. Como la deinición
de las obras a ejecutar la hacen los propios vecinos, se neutraliza así la inluencia
de los dirigentes administrativos, concejales, caudillos locales, etcétera, en la
distribución de los recursos.
94. Es, además, un eicaz medio para agilizar la máquina administrativa,
hacerla más competente y disminuir la burocracia; con ello aumenta el nivel de
satisfacción por las obras realizadas y disminuye la demanda de otras obras, al
mismo tiempo que mejora la calidad de vida en esos lugares.
95. Por otra parte, las personas, al ver la eiciencia y la transparencia en la
utilización de recursos provenientes de su tributación, tienen una mejor dispo-
sición para cumplir con las normas tributarias y no evadir impuestos.

162
Pensamiento crítico en la revolución

96. Este proceso permite romper además con aquella alienación tradicio-
nal de los liderazgos comunitarios que creen que su problema es un problema
que afecta exclusivamente a su calle y a su barrio. Las personas comienzan a
comprender que sus problemas no son ajenos a la situación global de la econo-
mía, a la situación social nacional, inclusive a la situación internacional. Se forma
un núcleo de poder fuera del estado, fuera del ejecutivo y fuera del legislativo y,
por eso, es altamente positiva y altamente revolucionaria.
97. Quizá uno de los logros más signiicativos haya sido haber conseguido
motivar la participación ciudadana en las tareas de gobierno de la ciudad: el que
los vecinos conozcan y decidan sobre las cuestiones públicas es la forma concreta
en la que el pueblo puede gobernar y eso hace crecer humanamente a las perso-
nas, las digniica —la gente deja de sentirse mendigo—, las politiza en el sentido
amplio de la palabra, les permite tener opinión independiente que ya no puede
ser manipulada y las convierte cada vez más en sujetos de su propio destino
98. Y junto a esta forma de participación popular surgen otras: Consejos
de la Ciudadanía, Consejos contra la Discriminación y el Racismo, Consejo de
Cultura, Consejo de Salud, Consejo de Asistencia Social, y otros. En todos ellos
se ejerce ese proceso de participación directa del ciudadano.47
99. El presupuesto participativo, que implica una experiencia democrática
práctica que hace que la gente vaya asumiendo poder, y que envuelve una prác-
tica transparente y no corrupta, genera un distanciamiento crítico de la contra
propaganda de la televisión y la prensa en manos de la oposición; una opinión
pública independiente que es cada vez más difícilmente manipulable.

2) Organización comunitaria y caracoles zapatistas


100. Los zapatistas han puesto en práctica, interesantes experiencias de
gestión democrática en las comunidades,48 recogiendo experiencias de autogo-
bierno entre las comunidades indígenas de Chiapas que son muy antiguas.
___________________
47 Ver múltiples iniciativas de participación popular en diferentes alcaldías en Marta Harnecker, Haciendo ca-
mino al andar, Capítulo V: La participación popular en el gobierno: un desafío mayor del esperado y Capítulo VI: La
descentralización: condición de la participación de la gente en las grandes ciudades, op.cit. pp.199-317.
48 Para desarrollar aquí esta experiencia me he basado fundamentalmente en las informaciones y relexiones
que nos proporciona Raúl Ornela, investigador del Instituto de Investigaciones económicas de la UNAM, en su excelente
trabajo: La autonomía como eje de la resistencia zapatista. Del levantamiento armado al nacimiento de los Caracoles. Este
artículo forma parte del libro: Hegemonía y emancipaciones en el Siglo XXI, Ana Esther Ceceña compiladora, CLACSO,
BA, 2004. Cada vez que el autor cita al Sub comandante Insurgente Marcos, pongo la respectiva referencia para que el lector
pueda consultar dichos textos en Internet. He trabajado con la versión en formato electrónico que se encuentra en: www.
geopolitica.nuestraamerica.inf

163
Comuna

101. Se puede decir que el nacimiento de las autonomías zapatistas se


produce el 8 de diciembre de 1994 luego de un primer intento infructuoso de
diálogo con el gobierno. Ese día se inicia la campaña “Paz con Justicia y Digni-
dad para los Pueblos Indios” y, al abrigo del avance de las tropas zapatistas,
los pobladores de cada lugar declaran la existencia de treinta nuevos munici-
pios que agrupan las zonas de inluencia del EZLN en Chiapas y abarcan un
extenso territorio donde habitan cientos de miles de personas.
102. Entre los principales méritos de estos autogobiernos están el “haber
logrado sobrevivir en condiciones de persecución, hostigamiento y pobreza [y
haber sido capaces] de construir las condiciones materiales para la resistencia.”49

a) Un nuevo reagrupamiento territorial

103. Los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ) son


iniciativas de reagrupamiento territorial. A diferencia de las divisiones terri-
toriales arbitrarias de los municipios “oiciales”, los municipios rebeldes son el
resultado de la ainidad entre sus pobladores: la pertenencia a una misma etnia,
los trabajos en común, la situación geográica, las relaciones de intercambio.
104. Las comunidades (caseríos, pueblos) son su unidad de base. Éstas se
agrupan en consejos de representantes hasta alcanzar la escala municipal. Su
vitalidad, según Ornelas, se explica por la combinación de diferentes instancias
y formas de discusión, de representación y de vigilancia.

b) La comunidad en la base de la experiencia zapatista

105. Hay que tener en cuenta —como dice Ornelas—que las comunidades
campesinas poseen prácticas y tradiciones autogestionarias ancestrales, que
constituyen un terreno fértil para sembrar la idea de los autogobiernos.
106. En cada comunidad existen instancias de discusión y de toma de
decisiones: las asambleas o reuniones de todos los habitantes, los consejos de
responsables y de representantes, y las autoridades tradicionales y los consejos
de ancianos en los lugares donde existan.

____________________
49 Sub comandante Insurgente Marcos, 2003: 5ta parte.

164
Pensamiento crítico en la revolución

107. No existe una “profesionalización” de los roles “de representación”,


éstos se ejercen de manera rotativa. La mayor parte de los habitantes pasa
alguna vez por esos cargos sin remuneración alguna. La comunidad colabora
en su manutención durante el tiempo en que la persona ejerce el cargo ya que
su trabajo es concebido como un trabajo en beneicio del colectivo y es rota-
tivo. Los indígenas los denominan más bien “encargos”, porque lo que ellos
reciben no es “‘autoridad’ [sino] tareas a realizar que signiican un aporte a la
comunidad por parte de aquel que es nombrado.”50 Dichas tareas no implican
el establecimiento de una diferenciación social o económica al interior de la
comunidad.51
108. Por otra parte, bajo la divisa de “mandar obedeciendo”, es decir, de
mandar siguiendo las orientaciones de la comunidad, se realiza una evalua-
ción permanente de la labor de los representantes, que además son revocables y
actúan generalmente con el mandato preciso de su comunidad.
109. Las autoridades deben velar para que se cumplan los acuerdos de las
comunidades y deben informar regularmente sobre su desempeño. El «peso»
del colectivo y el “pasa la voz”52 que funciona en todas las comunidades, se
convierten en permanentes vigilantes de su actuación. Aun así, se dan casos de
quien se da la maña para burlar esto y corromperse, pero no llega muy lejos. Es
imposible ocultar un enriquecimiento ilícito en las comunidades. El respon-
sable es castigado. Su sanción suele ser: realizar un trabajo colectivo y a repo-
ner a la comunidad lo que tomó indebidamente. Si una autoridad se desvía o
corrompe es removida del cargo y una nueva autoridad la sustituye.53
110. Un aspecto central de su dinámica de funcionamiento es la búsqueda
del consenso. “Enfrentados a la pobreza extrema y a las enormes diicultades
para asegurar la reproducción inmediata, los habitantes de las comunidades
han vivido un largo aprendizaje acerca de la necesidad de llegar a acuerdos que
incluyan a la mayor parte de los pobladores de un territorio dado.” 54

____________________
50 Nota de Raúl Ornelas, Ibid.
51 Sub comandante Insurgente Marcos, 2003: 5ta parte.
52 Radio Bemba la llaman en Cuba.
53 Sub comandante Insurgente Marcos, 2003: 5ta parte
54 Sub comandante Insurgente Marcos, 1994.

165
Comuna

c) Combinación de democracia directa y sistema de delegación

111. Junta a las expresiones de democracia directa en las asambleas de la


comunidad, se erige un sistema de delegación de responsabilidades que hace
posible el cumplimiento de las tareas colectivas.
112. La siguiente instancia es el Consejo Municipal, formado por los
representantes de cada comunidad que forma parte del municipio. Estos repre-
sentantes participan en alguna de las “comisiones” o “comités” encargados de
tareas especíicas: justicia, asuntos agrarios, salud, educación, cultura, produc-
ción, entre las más comunes. Además de estas instancias, el consejo cuenta con:
presidente, vicepresidente, secretario y tesorero, encargados de la coordinación
del consejo. Es esta instancia colegiada la que ha dado vida a los Municipios
Autónomos desde 1994.

d)Prácticas de buen gobierno

113. Los Consejos Autónomos han ido consolidando su presencia y auto-


ridad gracias a que la gente ha vivido en carne propia el mejoramiento de sus
condiciones de vida y experimentado su estilo de gobierno privilegiando la
búsqueda de acuerdos al enfrentamiento o la represión así como la aplicación
del derecho “consuetudinario”, que preiere la reparación del daño a la sanción.
A esto han llamado prácticas de “buen gobierno.”

• Apertura hacia la población que no participa en el EZLN

114. En la relación con las comunidades no zapatistas, los Municipios


Autónomos han construido alianzas locales con otros pobladores y otras fuer-
zas sociales y políticas: ello ha amortiguado las estrategias contrainsurgentes
aplicadas por los gobiernos local y federal.
115. La apertura hacia la población que no participa en el EZLN es un
aspecto fundamental que explica la gran capacidad de la resistencia zapatista.
“En lugar de instaurar un gobierno “propio”, controlado directamente por la
fuerza político-militar que ganó en las movilizaciones y en la guerra un impor-
tante espacio político y territorial, el EZLN impulsó una dinámica de gobier-
nos civiles abiertos a la participación de todos los habitantes de los territorios
en cuestión. Ello ha permitido que los Consejos Autónomos emerjan como

166
Pensamiento crítico en la revolución

una alternativa a las autoridades ‘oiciales’, sobre todo en los lugares donde el
zapatismo es la fuerza local más importante.”55

e) Caracoles y Juntas de Buen Gobierno

116. En marzo de 2001 se impone una Ley Indígena muy alejada de lo


pactado en San Andrés56 y, como reacción, el EZLN rompe todo contacto con
el gobierno, declarándose “en resistencia y rebeldía” y anuncia en julio de 2003
la creación de los Caracoles y de las Juntas de Buen Gobierno. Los prime-
ros son las sedes de las segundas. Éstas son nuevas instancias de coordinación
regional y lugares de encuentro de las comunidades zapatistas y la sociedad
civil nacional e internacional. “Al igual que los municipios rebeldes, las Juntas
de Buen Gobierno están integradas por ‘uno o dos delegados de cada Consejo
Autónomo’, de suerte que se guarda el vínculo directo con las comunidades.”
117. Estas nuevas instancias son fundamentalmente instancias de coordi-
nación regional. En tanto que los Municipios Autónomos agrupan comuni-
dades y micro-regiones, las cinco Juntas de Buen Gobierno agrupan regiones
más extensas y potencian los alcances de la autonomía: se trate del mejora-
miento de las condiciones de vida, de las tareas productivas, de la lucha política
o de los intercambios, la coordinación regional ayudará a alcanzar los objetivos
propuestos.”57
118. Por otra parte, esta articulación busca resolver desequilibrios causa-
dos por la solidaridad externa. El apoyo externo nacional e internacional ha
tendido a concentrarse en las comunidades y regiones de más fácil acceso. Para
corregir esta situación —nos dice Ornelas— se ha decidido recabar lo que han
denominado: el “impuesto hermano”, que consiste en que la comunidad que
recibe un apoyo deberá entregar el 10% del mismo a la Junta de Buen Gobierno
de la que forma parte, a in de que éste ingreso pueda atender las necesidades de
otras comunidades.

____________________
55 Raúl Ornelas, ibid.
56 “En su parte medular, los Acuerdos de San Andrés establecen: El Estado debe promover el reconocimiento,
como garantía constitucional, del derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas [...] que se ejercerá en un
marco constitucional de autonomía asegurando la unidad nacional. Podrán, en consecuencia, decidir su forma de gobierno
interna y sus maneras de organizarse política, social, económica y culturalmente. (Gobierno Federal y EZLN, 1996).
57 Raúl Ornelas, ibid.

167
Comuna

f ) El EZLN decide no intervenir en labores de gobierno

119. En segundo lugar, con la creación de los Caracoles y las Juntas de


Buen Gobierno, el EZLN consolida su independencia respecto de las tareas de
gobierno, siendo categórico al declarar que en adelante no intervendrá en este
terreno. Y para que no haya ningún solapamiento de cargos: “ninguno de los
mandos militares o miembros del Comité Clandestino Revolucionario Indí-
gena puede ocupar cargos de autoridad en la comunidad o en los Municipios
Autónomos. Quienes deciden participar en los gobiernos autónomos deben
renunciar deinitivamente a su cargo organizativo dentro del EZLN.”58

g) No se produce una centralización de los poderes

120. El haber creado los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, no


implica quitarle atribuciones a los municipios rebeldes. Las funciones de
“impartición de justicia; la salud comunitaria; la educación; la vivienda; la tierra;
el trabajo; la alimentación; el comercio; la información y la cultura; el tránsito
local” continuarán siendo de su competencia. No implican —según Orne-
las— una centralización de los poderes, puesto que los municipios conservan
el control de las actividades decisivas de la vida comunitaria y las comunidades
siguen siendo las instancias de discusión y aprobación de las iniciativas.
121. Se trata entonces de mejorar las relaciones entre las comunidades
de la zona y la interacción de las comunidades zapatistas con la sociedad civil
nacional e internacional. Al igual que los Consejos Autónomos, las juntas son
mandatadas por las comunidades y están sujetas a los mismos mecanismos de
vigilancia.”59
122. Según Ornelas, el “desarrollo de las autonomías muestra que las
propuestas zapatistas no son ideas ‘para el futuro’, porque aunque su “horizonte
son los tiempos largos, su realización se enraíza en el presente, en la vida y en la
lucha cotidianas de las comunidades en resistencia.”60

____________________
58 Sub comandante Insurgente Marcos, 2003: 5ta parte.
59 Raúl Ornelas, ibid.
60 Ibid.

168
Pensamiento crítico en la revolución

h) Es posible actuar unitariamente sin suprimir la diversidad de los


participantes

123. El autor sostiene que a “diferencia de las visiones del foco guerrillero
o de la izquierda gradualista, los zapatistas abandonan las ideas de ‘uniformi-
dad’, de ‘cohesión’, apostando por la multiplicación de los actores de la trans-
formación social: en particular, proponen las iguras del ‘buen gobierno’ (o del
‘gobierno democrático’), del rebelde y de las ‘sociedades civiles’, entendidas
como sujetos complementarios en tensión.” No se trata de uniicar y homo-
geneizar las fuerzas del cambio social bajo directrices generales ni direccio-
nes centrales, “sino de ampliar los espacios y las formas de intervención en el
proceso emancipador.
124. ”La gran fuerza de la experiencia zapatista reside en que ha podido
demostrar [...] que es posible actuar unitariamente sin suprimir la diversidad
de los participantes.” En ese sentido las Juntas de Buen Gobierno son una
instancia de acción unitaria y no un mecanismo de uniformidad, en la medida
en que no centralizan poderes o mandatos de las instancias de base (asambleas,
Municipios Autónomos).
125. Ornelas es cuidadoso al sacar conclusiones. Sostiene que es esencial
señalar que “la propuesta zapatista es pertinente en el ambiente de las comuni-
dades indígenas que le dan origen [pero que] la reinvención de la comunidad
en otros ‘hábitat’ donde la complejidad de la sociedad, las especializaciones y
la individualización son mucho más grandes evidentemente pone en cuestión
esta propuesta.”

3.-La Campaña del Pueblo para la planiicación


descentralizada en Kerala, India
126. Kerala es el único estado del mundo que ha aplicado desde 1996 un
programa masivo de planiicación participativa. A continuación haremos una
breve exposición de los elementos que consideramos de mayor interés. 61

____________________
61 Marta Harnecker, Notas sobre planiicación participativa en Kerala, presentadas en la Escuela de Planiica-
ción, Caracas, 12 nov.2008.Ver además; Ver: Kerala, India: Una experiencia de planiicación participativa descentralizada,
Richard Franke, Marta Harnecker y otros , 2009. Publicado en la página web de rebelion.org el 25 de febrero de 2010:
http://www.rebelion.org/docs/97086.pdf

169
Comuna

a) Antecedentes históricos

127. Kerala es un estado con una tradición muy combativa. Hubo muchas
décadas de lucha del movimiento de izquierda. Esta lucha empezó a ines del
Siglo XIX, en oposición al sistema de castas y se desarrolló paralelamente a las
luchas por la independencia de la India, del movimiento sindical de los años
20 y 30 y el movimiento campesino por la reforma agraria. Un momento clave
en su desarrollo fue la victoria electoral del Partido Comunista de la India en
1957, un año después de haberse creado el Estado Kerala.62
128. El terreno había sido preparado para que cuarenta años después de
fundado el nuevo estado indio, el Frente Democrático de Izquierda que gana
las elecciones en 1996 pudiese emprender un experimento notable y radical de
democracia. El 17 de agosto de ese año se lanza La Campaña del Pueblo para la
planiicación descentralizada, que supone un cambio fundamental en el papel
que desempeñarán de ahora en adelante los diferentes niveles de gobierno local
y el inicio de lo que algunos han denominado autogobiernos locales.
129. Se trata de una enorme campaña en la que participaron numerosos
agentes, como académicos, miembros de gobiernos locales, planiicadores,
profesionales, administradores, practicantes sobre temas de desarrollo, traba-
jadores voluntarios y líderes comunitarios.
130. Tres años antes, en 1993, se había elaborado una nueva constitución en
la India. Esta fue la base legal que permitió el desarrollo del proceso keralí. En
ella se establecen tres niveles de entidades locales de mayor a menor: el distrito,
el bloque y grama panchayat, con elecciones cada cinco años y se entrega un
importante número de competencias a éstos gobiernos locales.

____________________
62 El gobierno comunista promovió muchos programas dirigidos a los sectores más desfavorecidos de la so-
ciedad. Se inició inmediatamente una reforma agraria. Anteriormente lo que existía era un sistema feudal. Se permitió
mantener a los propietarios de tierras hasta 5 hectáreas y el resto fue expropiado y entregado a los trabajadores agrícolas.
Los campesinos que arrendaban las tierras se convirtieron en propietarios. Grandes inversiones en sanidad y educación.
El gobierno suministra asistencia sanitaria a los más pobres. Se establecieron centros de asistencia primaria en cada
municipio. La educación primaria y secundaria es gratuita, impulsándose especialmente la educación de la mujer. Los
alimentos de primera necesidad se subvencionaron. Todo esto ayudó a aumentar el nivel de salud y disminuir la pobreza.
alfabetización y gran desarrollo de las organizaciones de base. Otras de las medidas fueron: la alfabetización de toda la
población y un gran desarrollo de las organizaciones de base.

170
Pensamiento crítico en la revolución

b)Se estimulan autogobiernos locales transiriéndoles del 35 al 40% de los


recursos

131. Una de las primeras decisiones del nuevo gobierno fue transferir del
35 al 40% de las inversiones del Noveno Plan: Campaña del Plan del Pueblo a
proyectos y programas propuestos por las corporaciones locales.
132. Solamente para tener un dato comparativo, en Venezuela, los recur-
sos que se descentralizan para los municipios y consejos comunales para que
éstos tomen decisiones acerca de su destino son menos del 10% según los datos
preliminares que he obtenido.

c) Un principio fundamental: descentralizar todo lo que se pueda

133. En Kerala se siguió el principio de “subsidiaridad,” todo lo que se


puede hacer al nivel más bajo, más local, se debe hacer allí y sólo se deben remi-
tir a un nivel más alto aquellas acciones que necesiten de la intervención de
niveles administrativos más altos.

d) Buscando cómo involucrar a la oposición

134. Con una oposición cercana al 40% y para evitar que ésta boicoteara el
proceso se creó un Consejo Guía de Alto Nivel donde se ofrecieron cargos y
tareas a líderes de la oposición.
135. Se invitó también a los líderes locales de la oposición a jugar un papel
importante en los seminarios y otros eventos donde se comparten la informa-
ción y las experiencias.
136. Este consejo estaba compuesto por 140 integrantes de la Asamblea
Legislativa, los 20 parlamentarios nacionales que representan a Kerala, altos
funcionarios gubernamentales, dirigentes de organizaciones de masas, artistas,
escritores, líderes culturales y ex primeros ministros de los gobiernos anteriores.
137. Para operar diariamente se creó un pequeño grupo que se reunía
semanalmente, compuesto por funcionarios de los departamentos de la Junta
Estadal de Planiicación: Administración Local, Desarrollo Rural, Finanzas
y Desarrollo Social y Comités de descentralización en todo el territorio del
estado. En ellos participaban todos los ex primeros ministros y representantes

171
Comuna

de todos los partidos políticos (grandes y pequeños).

e) Las asambleas comunitarias: base de masas de la planiicación


138. Se realizan asambleas comunitaria (grama sabhas) a nivel de los wards
que son circunscripciones electorales de 1500 a 2000 personas en edad de
votar para identiicar tanto los problemas y necesidades más sentidos por la
gente, como los recursos locales tanto materiales como humanos con los que se
cuenta. Y una vez analizados los problemas y recursos se formulan propuestas.
139. Se atribuyó gran importancia al funcionamiento efectivo de estas
asambleas comunitarias para la creación de una base de masas para la planii-
cación local y para asegurar transparencia en la elaboración e implementación
de los planes.
140. Cada una de estas asambleas elegía 20 personas que la debían repre-
sentar al nivel de la aldea rural o del municipio urbano formando, lo que se
denominaba Consejo.
141. Algo más de mil entidades constituyeron las unidades políticas de
desarrollo del proceso de planiicación participativa.63

f ) Espontáneamente surgen espacios menores (40 a 50 familias)

142. Pero la práctica fue haciendo ver que para facilitar la participación
había que reducir aún más los espacios y alrededor de 200 comunidades espon-
táneamente empezaron a establecer grupos barriales de 40-50 hogares para
complementar las discusiones en las asambleas. Esos grupos tratan problemas
familiares o de otro tipo que afectan al barrio. Muchos de ellos crearon fondos
rotativos de ahorro que han evolucionado en cooperativas micro-crediticias de
pequeña escala.

g) Pasos en el proceso de planiicación participativa.

____________________
63 . El estado se divide en 14 distritos. Cada uno de éstos puede contener ciudades o subdistritos rurales. Las
grandes ciudades (corporaciones municipales) son cinco y existen otras 53 ciudades de menor tamaño (municipalidades).
Los subdistritos rurales son 63, y éstos a su vez se dividen en 1453 aldeas rurales y sus respectivos consejos (grama pan-
chayats), salvo en algunas que por tener una población menor de 500, se unen a otras para conformar un consejo, de ahí
que haya un número menor de consejos que de aldeas rurales (1007). De dos a trece aldeas rurales se unen para formar
un bloque rural y varios bloques rurales forman un subdistrito. En todos estos espacios hay circunscripciones electorales.

172
Pensamiento crítico en la revolución

143. Se parte de la identiicación de las necesidades más sentidas por el


pueblo. Esto se lleva a cabo mediante la convocatoria de las asambleas comu-
nitarias (grama sabhas), intentando asegurar la máxima participación de los
ciudadanos y especialmente de las mujeres y otros sectores marginales. Para
facilitar la participación las asambleas se convocan los días no laborables.
144. Luego se orienta a investigar no sólo los problemas sino también los
recursos humanos y materiales de la localidad. De allí surgen propuestas o lo
que aquí hemos denominado ideas-proyectos.
145. Una vez conocidas las necesidades y los recursos disponibles, se
procede a elaborar los proyectos.
146. Para concretar este paso cada cuerpo local crea grupos de trabajo por
sector de desarrollo, compuestos por representantes electos, funcionarios,
expertos y activistas.
147. Partiendo de este conjunto de proyectos, los representantes eligen las
propuestas que deben ser incluidas en el Plan.
148. Mientras niveles inferiores preparan sus planes, los superiores van
integrando en los suyos las propuestas surgidas desde abajo evaluándolas en
términos técnicos, sin cuestionar las prioridades deinidas por los municipios
y aldeas.
149. Por último, a nivel de cada distrito se pasa a una evaluación técnica y
inanciera de los planes y proyectos por un equipo de funcionarios y expertos
antes de que el Comité de Planiicación del Distrito los apruebe.
150. Los seis pasos señalados tomaron un año para ser materializados e
involucraron a tres millones de ciudadanos, decenas de miles de funcionarios
y expertos, numerosas organizaciones de masas y otras personas de la sociedad
civil y alrededor de 100 mil voluntarios que fueron entrenados para proveer de
soporte organizacional a la Campaña.

h)Participación de voluntarios

151. Un elemento muy importante en el proceso keralí es la participación


de voluntarios, directamente y sin mediación de organización alguna. Equi-
pos de voluntarios visitan los hogares y explican los objetivos de la campaña a
objeto de fomentar la participación de la población. Se estima que alrededor de
2 millones y medio de personas participaron en las reuniones de las asambleas
de los municipios. Un 27% de los participantes eran mujeres, cifra que, dada la

173
Comuna

situación de la mujer en la India, es muy importante.


152. En esta fase se produce otro hecho peculiar del proceso keralí: el
llamado cuerpo de técnicos voluntarios. El número de proyectos a evaluar era
tan alto que no se disponía de la estructura administrativa suiciente. Por esta
razón se incorporan al proceso como voluntarios a más de 4 mil expertos, espe-
cialmente profesionales entre los cuales se encuentran ingenieros, médicos,
profesores y otros profesionales, muchos de ellos jubilados para los cuales la
Campaña se convirtió en una forma de sentirse útiles. Su papel no terminaba
con la redacción, evaluación y aprobación de los planes, sino que sus conoci-
mientos y habilidades fueron muy útiles para la implementación de los proyec-
tos apoyando y asesorando a los comités locales de monitoreo.
153. Se ha desarrollado un amplísimo programa de formación a todos
los niveles del estado: distritos, bloques, ciudades y grama panchayats, creán-
dose programas de formación de varios niveles con sus respectivos manuales,
campamentos de formación, concentraciones y, más tarde, seminarios donde
los representantes locales podían intercambiar sus experiencias.

i) Corrupción disminuye gracias a medidas adoptadas

154. Uno de los argumentos de los opositores a esta iniciativa de descen-


tralizar recursos en los poderes locales era que, si había corrupción en la cima
del gobierno, lo que se iba a hacer al descentralizar recursos era trasladar la
corrupción a las localidades. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario, en lugar
de aumentar, la corrupción disminuyó. Pero esto no se logró espontáneamente,
sino adoptando una serie de medidas que fueron muy eicaces para prevenir
este mal. A continuación exponemos algunas de ellas.
155. La transparencia fue introducida en la ley. Todos los documentos del
Plan, incluida la selección de las personas beneiciadas, las cuentas y compro-
bantes de las obras, etcétera, son considerados documentos públicos, a los
cuales cualquier ciudadano puede tener acceso.
156. En el lugar donde se hace una obra, se coloca una gran pizarra o mural,
visible a todo ciudadano o ciudadana y en el idioma del lugar, donde se exhi-
ben todos los datos sobre la obra pública que se está realizando y se establecen
penalidades para el incumplimiento de esta medida.
157. La alianza infame entre los contratistas, los ingenieros y los políticos
fue quebrada deinitivamente en una gran cantidad de lugares.

174
Pensamiento crítico en la revolución

158. En India, la selección de las personas que van a ser beneiciadas por los
proyectos de desarrollo ha sido históricamente la fuente principal de la corrup-
ción. Para evitar esto se tomaron medidas: se establecieron procedimientos
transparentes para garantizar que se seleccione a los beneiciarios según crite-
rios objetivos y que se les seleccione, con la participación del pueblo, en reunio-
nes públicas.
159. Establecieron lo que ellos llaman una auditoria social64 regular sobre
las asambleas comunitarias (grama sabhas) y consideran que esta medida, que
obligaba a la transparencia, ayudó mucho a luchar contra la corrupción.
160. Se creó un comité de siete miembros compuesto por un alto juez de la
Corte del Estado de Kerala, dos jueces de Distrito, dos secretarios del gobierno,
y dos eminentes personalidades públicas seleccionadas en consulta con los
líderes de la oposición a los que se les dieron vastos poderes para investigar las
malversaciones en las que pudiesen incurrir los gobiernos locales en el ejercicio
de sus funciones. Este comité tiene poder para ordenar medidas correctivas y
castigos si es necesario. Se establecieron comités de monitoreo integrados por
ciudadanos normales para vigilar los procesos de selección, ejecución y evalua-
ción de proyectos.
161. Es interesante constatar que Kerala es uno de los estados que ha
alcanzado más altos niveles de desarrollo social (salud, educación, transición
demográica, etcétera) en India, sin embargo, sus niveles de crecimiento econó-
mico en relación con el resto de la India son relativamente más bajos, algo inte-
resante, porque ¿qué cuenta más, qué haya crecimiento económico con gran
desigualdad social como en el caso de Chile, o que se haya ocupado una parte
importante del producto interno en resolver problemas sociales afectando en
algo el crecimiento?

4) Los consejos comunales y las comunas en Venezuela


162. Una de las ideas más revolucionarias del gobierno bolivariano fue la
de impulsar la creación de los consejos comunales65, una forma de organización
autónoma y desde las bases de la sociedad, en un espacio pequeño ideal para la
participación popular.
____________________
64 Contraloría social.
65 Ver Marta Harnecker, De los consejos comunales a las comunas. Construyendo el socialismo del siglo XXI.
Ver en: www.rebelion.org/docs/83276.pdf

175
Comuna

Se trata de una organización territorial inédita en la época actual en


América Latina por lo reducido de su número de participantes: entre 150y 400
familias en las zonas urbanas densamente pobladas, más de 20 familias en las
áreas rurales, y aún menos familias en zonas alejadas, fundamentalmente en
zonas indígenas. La idea era favorecer al máximo la participación ciudadana en
espacios pequeños para facilitar el protagonismo de sus asistentes, haciéndoles
sentirse cómodos y desinhibidos.
163. A esta conclusión se llegó después de mucho debate y de examinar
experiencias exitosas de organización comunitaria como los comités de tierra
urbanos (CTU) —unas 200 familias que se organizan para luchar por la regu-
larización de la propiedad de la tierra—; los comités de salud —unas 150 fami-
lias que se agrupan con el objetivo de apoyar la experiencia de médicos en las
comunidades más desvalidas—; y otras experiencia de organización comunita-
ria en algunos lugares del país.66
164. Estimando un cálculo aproximativo, en Venezuela, que tiene alrede-
dor de 26 millones de habitantes, podrían existir alrededor de 52 mil comu-
nidades, si por comunidad entendemos aquel conjunto de varias familias que
viven en un espacio geográico especíico, que se conocen entre sí y pueden
relacionarse fácilmente, que pueden reunirse sin depender del transporte y
que, por supuesto, comparten una historia común, usan los mismos servicios
públicos y comparten problemas similares tanto económicos, sociales, como
urbanísticos.
165. Cada una de estas comunidades elige una instancia que hace las
veces de gobierno comunitario. A esta instancia se la ha denominado: consejo
comunal.
166. Cuando se conforman los consejos comunales debe tenerse muy en
cuenta las características especíicas de cada comunidad. Hay algunas que
cuentan con importantes tradiciones organizativas y de lucha y que por lo
tanto, tienen varias organizaciones comunitarias en su territorio.

____________________
66 Ver: Marta Harnecker, Gobiernos comunitarios en Cumaná, antes de la existencia de los consejos comuna-
les: http://www.rebelion.org/docs/86839.pdf.

176
Pensamiento crítico en la revolución

Hay otras que cuentan con una o dos y otras que quizás no cuentan con
ninguna. Entre las organizaciones que podemos encontrar en una comuni-
dad de Venezuela están: el comité de tierra urbana, el comité de protección,
el comité de salud; los grupos culturales, el club deportivo, la asociación de
vecinos, las misiones educativas, la mesa técnica de agua, la mesa de energía;
el círculo bolivariano; los grupos ambientalistas; el comité de alimentación, el
club de abuelos y abuelas; la organización comunitaria de vivienda, la unidad
de defensa popular, las cooperativas, microempresas, el consejo de economía
popular y otras. Suele ocurrir que cada una de estas organizaciones anda por su
cuenta.

a) Áreas de trabajo de acuerdo a la problemática de cada comunidad y


trabajo colectivo en cada una de ellas

167. Una de las principales funciones del consejo comunal es articular las
organizaciones ya existentes para elaborar un plan único de trabajo destinado
a resolver los problemas más sentidos de la comunidad. Para ellos se deberían
crear tantas áreas de trabajo como problemas exista en dicha comunidad.
168. Entre ellas, por ejemplo: economía popular, desarrollo social integral;
vivienda, infraestructura y hábitat; educación y deportes, cultura, comunica-
ción, información y formación (medios alternativos comunitarios y otros),
seguridad y defensa (unidad de defensa).
169. Las tareas de cada área de trabajo deben ser asumidas en forma colec-
tiva por las diversas organizaciones que se identiican con ese determinado
tema. El colectivo de desarrollo social integral, por ejemplo, debe reunir en su
seno al comité de protección social, al comité de salud, a las mesas de alimen-
tación que existan en la comunidad, y a otras expresiones organizativas que
pueden apoyar la lucha por garantizar la salud y calidad de vida a todas las
personas, y especialmente a la población en pobreza extrema.

b) Elaborar un plan único

170. No se trata, por lo tanto, de hacer borrón y cuenta nueva allí donde
la comunidad esté organizada; por el contrario, se trata de articular todas las
iniciativas existentes en un plan único de trabajo. Trabajar como un todo y no
sectorialmente, como antes se hacía, permite lograr mucho mejores resultados

177
Comuna

y ahorrar esfuerzos.
171. Para ello se recomienda partir de un diagnóstico participativo que
permita priorizar aquellos problemas que la comunidad puede resolver con
sus propios recursos materiales y humanos. Fijarse metas posibles de alcanzar
con el concurso activo del máximo de miembros de la comunidad, permite ver
pronto resultados, aumentando la autoestima de la comunidad y motivando
más a la gente a participar. Si el diagnóstico no se hace con este criterio suele
ocurrir que, en lugar de estimular la participación, la comunidad se queda
con las manos cruzadas esperando que el Estado le resuelva los problemas
detectados.
172. El gobierno bolivariano ha decidido entregar recursos inancie-
ros directamente a las comunidades para que puedan resolver algunos de sus
problemas más sentidos. Esto, en general, ha contribuido a que las comunida-
des se sientan atendidas y adquieran conianza en sí mismas.

c) Elaborar propuestas para presentar a niveles superiores

173. Y en el caso en que el costo o complejidad de la solución no esté al


alcance de la comunidad, el consejo comunal debe elaborar propuestas para
presentar al presupuesto participativo o a otras instancias de inanciamiento
y crear condiciones para recibir los recursos inancieros que le otorguen. El
proceso del presupuesto participativo podría enriquecerse enormemente si se
hace a partir de los consejos comunales, porque éstos hacen el diagnóstico y
priorizan sus problemas en asambleas mucho más pequeñas, donde la parti-
cipación de los ciudadanos es plena. La idea es que los voceros de los consejos
comunales y los propios vecinos y vecinas de esas comunidades tengan una
participación activa en las asambleas del presupuesto participativo.

d) Control social: una tarea fundamental

174. Otra función muy importante del consejo comunal es la de promover


el control social en todas las actividades que se desarrollan en la comunidad,
sean éstas de orden estatal, comunitario o privado (alimentación, educación,
salud, cultura, deportes, infraestructura, cooperativas, misiones, y otras); así
como el control de los recursos que le son otorgados o que reúne por su propia
iniciativa constituyendo para esos ines una especie de banco comunitario.

178
Pensamiento crítico en la revolución

e) Voceros y voceras y asamblea de ciudadanos y ciudadanas

175. Para cumplir con estas funciones se consideró que el consejo comunal
debería estar conformado por una instancia ejecutiva, una instancia contralora
y una instancia inanciera.
176. Una vez detectados los problemas, deinidas las áreas de trabajo, se
debe elegir a los vecinos y vecinas que, por su liderazgo, conocimiento del área,
espíritu de trabajo comunitario, disposición al trabajo en colectivo, honradez,
dinamismo, puedan ser las personas más indicadas para representarlos en el
consejo comunal.
177. Se deben elegir voceros y voceras por cada área de trabajo, para la
contraloría social y para el ente inanciero.
178. Quienes analizan, discuten, deciden y eligen son las personas que
habitan en esa área geográica, reunidas en asamblea de ciudadanos y ciuda-
danas. Se debe hacer un esfuerzo para que a esas reuniones asista al menos un
miembro de cada familia.
179. La asamblea de ciudadanos y ciudadanas es la máxima autoridad de la
comunidad. Sus decisiones tienen carácter vinculante para el consejo comunal.
Es allí donde radica la soberanía y el poder del pueblo.
180. Las personas electas para formar parte del consejo comunal se deno-
minan voceras o voceros porque son la voz de la comunidad. Por eso, cuando
pierden la conianza de sus vecinas y vecinos porque han dejado de transmitir
al consejo comunal lo que la comunidad piensa, decide, etcétera, esas personas
deben ser revocadas, ya no pueden ser más la voz de su comunidad. Los mili-
tantes venezolanos se niegan, con razón, a utilizar el término de representante
por las connotaciones negativas que este término ha adquirido en el sistema
representativo burgués. Los candidatos sólo se acercan a las comunidades en
tiempo de elecciones, prometen “todo el oro del mundo” y luego de electos
nunca más se les ve.

f ) Respetar el proceso de maduración de la comunidad

181. Por otra parte, debe quedar claro que la conformación del consejo
comunal no se hace de un día para otro. Requiere de un proceso de maduración
de la comunidad. Por ello se propone formar un equipo promotor provisional,

179
Comuna

electo en asamblea por la comunidad, que tendrá como principal tarea crear las
condiciones para que sus habitantes elijan a los miembros del consejo comu-
nal con pleno conocimiento de causa. Este equipo deberá realizar un estudio
socioeconómico de la comunidad visitando a las familias casa por casa y deberá
propiciar un diagnóstico participativo comunitario para detectar sus prin-
cipales problemas. Encargándolos de estas tareas lo que se busca es que los
posibles futuros miembros del consejo comunal tengan un nítido trabajo de
base, conozcan a fondo los problemas de su comunidad, hayan probado en la
práctica su dedicación a ella y su constancia en el trabajo. Según su desempeño,
todos los miembros del equipo promotor o sólo alguno de ellos serán electos
voceras o voceros del consejo comunal.

g) Evitar la manipulación política: los consejos comunales deben ser arco


iris

182. Se ha insistido mucho en que es necesario evitar toda manipulación


política o de otra índole en la conformación de los consejos comunales. No
se trata de conformar consejos comunales sólo con los partidarios de Chávez;
estas instituciones comunitarias deben estar abiertas a todos los ciudadanos y
ciudadanas, sean del color político, religioso o ideológico que sean. No sería
extraño que, luchando por resolver los problemas comunitarios y constatando
en la práctica el apoyo que reciben del gobierno, muchas de estas personas
engañadas por los medios descubran el verdadero proyecto revolucionario
bolivariano.

5) Una nueva forma de legislar: el


parlamentarismo social de calle
183. En Venezuela se ha experimentado una nueva concepción de parti-
cipación relacionada con la elaboración de las leyes. A esta experiencia se la
ha llamado “parlamentarismo social de calle” o construcción del parlamento
popular.

a) Nuevos espacios descentralizados para legislar


184. Según Pedro Sassone, asesor de la Asamblea Nacional venezolana67, se
trata de “la posibilidad de que lo legislativo también forme parte de un nuevo

180
Pensamiento crítico en la revolución

sistema de toma de decisiones. Y eso quiere decir que para legislar, hay que
construir nuevos espacios.”68
185. Estamos hablando de un parlamento totalmente descentralizado, de
un parlamento donde desde la base social se construye la capacidad de elabora-
ción de leyes. “La elaboración de leyes debe partir del conjunto de necesidades
de la sociedad, por lo tanto estamos hablando de otra lógica de la elaboración
de la norma, no de la norma tal como hoy aún existe, que no hace sino reprodu-
cir el viejo modelo liberal burgués, donde las leyes se elaboran en un cenáculo
cerrado y luego tú las llevas a la sociedad para legitimarlas. De ahí la relación
entre ley y legitimidad.”
186. La legitimidad se logrará —según Sassone— si la gente “se apropia
del propio proceso legislativo. Ahora las disparidades de alguna manera van
a estar presentes porque en el movimiento de participación la madurez no es
igual. Entonces, no se puede legislar para un espacio muy especíico, hay que
legislar en el sentido nacional.”

b) Hay que reconstruir el papel del diputado

187. Para llevar adelante esta iniciativa era necesario reconstruir el papel
del diputado, “había que crear ese vínculo directo con la gente, esa relación
directa con las comunidades. Eso, evidentemente, no es fácil.” Requiere una
ruptura con el marco cultural existente. ¿Cómo se hacen las leyes? Muchas
veces las leyes se hacían con una visión muy corporativa, es decir, si había una
ley de carácter económico, tenía que ver con ella el sector privado. No había
ningún espacio de participación popular.
188. “El parlamentarismo social de calle nace como una búsqueda que
debe dar paso a otra concepción más avanzada [de parlamento]. El investi-
gador venezolano cree que se debe dar paso al parlamento popular un carácter
permanente, porque el proceso de elaboración de leyes, no es una decisión de
carácter jurídico, es una decisión de carácter político.

c) El parlamentarismo de calle ha sido importante para crear una cultura


pluralista de participación
____________________
67 Director General de Investigación y Desarrollo Legislativo de la Asamblea Nacional de Venezuela.
68 La descentralización ¿fortalece o debilita el estado nacional? Marta Harnecker coordinadora, Caracas 2009.
Publicado el: http://www.rebelion.org/docs/97088.pdf. Este libro es la trascripción editada de un taller sobre el tema
realizado en el Centro Internacional Miranda del 23 y 24 septiembre 2008.

181
Comuna

189. “El espíritu de la ley nace en una relación dialéctica entre la visión
política y la realidad, en términos de transformación, por lo tanto el parla-
mentarismo de calle ha sido una escuela importante para crear una cultura de
participación.”
190. Sassone narra una de las mejores experiencias que presenció: una
que se hizo en la Plaza Altamira —lugar que ha sido siempre un espacio de
concentración de la oposición al gobierno de Chávez—. La reunión se citó
para discutir un problema uno de los problemas más sentidos por la ciudadanía
venezolana: el problema de la inseguridad.
191. “Nos encontramos con los sectores opositores, llegamos a un acuerdo
con la alcaldía de Chacao [en manos de la oposición] para abrir varios parla-
mentarismos de calle sobre este tema. Ellos pusieron como requisito que
también ellos tuvieran oportunidades de debatir en el centro, entonces noso-
tros les brindamos la posibilidad de venir al centro a debatir. Vino el alcalde de
Chacao a debatir en el centro y nosotros fuimos a Altamira a debatir, dentro de
qué, para qué, para dialogar por la construcción de una propuesta nacional para
atacar la inseguridad.
192. “Entonces, la gente aprendió a apropiarse del espacio y eso también
lo aprendió del parlamentarismo de calle. Claro que es necesario mejorarlo,
profundizarlo, es necesario darle un carácter permanente. Nosotros pensamos
que el parlamentarismo no puede darse cuando la ley ya esté construida. Debe
darse cuando nace la intención y las propias comunidades crean la intención de
la ley.
193. Según Sassone, no sólo es el parlamento el que tiene que democrati-
zarse, “tiene que democratizarse la administración de justicia, así como tiene
que democratizarse el ejecutivo como proceso y todas las diferentes estructuras
de gobierno.”

d) Parlamentarismo de calle: una pedagogía de la Ley

194. “Yo creo que la esencia del parlamentarismo de calle —explica— es la


pedagogía de la ley más que la ley misma, es el aprendizaje de los contenidos, lo
que ella contiene para su desarrollo.”
195. Sin duda que si esta propuesta legislativa es bien aplicada puede signi-
icar una verdadera revolución en la elaboración de las leyes. Y que habría que
avanzar en la propuesta que apasionaba a Jesús Rojas, el establecimiento de

182
Pensamiento crítico en la revolución

parlamentos locales de vocería popular. La idea es que en el futuro el poder


legislativo municipal esté compuesto por vocería popular proveniente de los
consejos comunales, y de otras formas de expresión de poder popular, como
son los consejos de trabajadores, los consejos de comerciantes, los consejos de
artesanos, etcétera.
196. En El Salvador, los diputados del Frente Farabúndo Martí para la
Liberación Nacional (FMLN) realizan una práctica muy interesante. Se
reúnen cada cierto tiempo con sus electores en un lugar público para dar cuenta
de su gestión y para recibir sugerencias de la población.

IV. Propuestas para ampliar y produndizar la democracia


1) Redes de democracia directa nacional (Luis Tapia)
197. Me parece que el investigador boliviano, Luis Tapia, tiene una inte-
resante propuesta que cualiicaría aún más la participación política del pueblo,
profundizando la democracia.
198. Según él, “participar en la vida política tiene como una primera conno-
tación fuerte, el estar presente en espacios políticos públicos para deliberar
sobre cuestiones de interés general y dirigidas a discutir la dirección de las cosas
que debería tomar el gobierno de la colectividad a la que pertenecemos, tanto
a nivel local, regional y nacional. [...] en este sentido, la primera tarea es pensar
los espacios de la participación antes de pensar las formas de representación.”69
199. Históricamente han existido en Bolivia dos grandes espacios y formas
de participación política. “Uno de ellos es el espacio comunitario, es decir,
el espacio de las comunidades en las que hay especies de autogobierno que
muchas veces entran en conlicto con el estado boliviano. El otro espacio es el
de la social civil, es decir, el de las diferentes organizaciones de la sociedad que
generalmente relejan intereses sectoriales.”70

___________________
69 Luis Tapia, op.cit, p.128
70 Ibid. p.129

183
Comuna

200. Luis Tapia propone una interesante idea: la “red de asambleas locales
de democracia directa nacional.”71 Se trataría de “tener espacios políticos de
participación directa, no sólo sobre los temas locales y municipales, sino sobre
los temas nacionales o plurinacionales.”Considera que las personas que nacie-
ron o eligieron vivir en lugares apartados de la capital no deben estar limitadas
a discutir solamente los temas locales, deben tener también la posibilidad de
participar en la discusión de temas nacionales.
201. Ello implica organizar espacios locales de democracia directa, pero
destinados a discutir los temas nacionales. En todos los territorios del país
debería haber espacio donde la gente no sólo discuta problemas locales sino
temas nacionales y estos espacios deberían ser organizados por el gobierno
central.
202. Luis Tapia piensa que una idea complementaria a ésta sería la de
“pensar la necesidad de que la agenda de los debates parlamentarios [...] sea
pública y, por lo tanto, una vez que esté formulada también sea el objeto de
discusión en cada uno de esos espacios asambleísticos, que a su vez también
irían alimentando con sugerencias [los] siguientes ciclos de discusión en el
mismo parlamento y al conjunto de las asambleas a nivel nacional.”72
203. No serían los gobiernos locales sino el gobierno central quien debería
organizar estos espacios asambleísticos de deliberación sobre temas nacionales
a lo largo y ancho del país.
204. “Este nivel de las ‘asambleas locales democracia nacional’ —como
las denomina Tapia— serían el espacio en que las ciudadanas y los ciudada-
nos podrían ejercer, de manera continua, su derecho a la participación en el
gobierno del país.”
205. Para materializar esta idea el gobierno debería formular un plan de
discusión de los temas centrales de dirección de la política del país y estable-
cer un cronograma de trabajo de tal manera que permita la participación en la
discusión en esos espacios asambleísticos antes de pasar a la ejecución de sus
políticas.
206. Según Tapia, este conjunto de espacios democráticos, de democracia
directa deberían tener una representación directa en el parlamento nacional
multicultural y el poder ejecutivo.
____________________
71 Este es el subtítulo de uno de los puntos que desarrolla en el artículo ya citado Gobierno multicultural y
democracia directa nacional. Lo que a continuación exponemos ha sido desarrollado en el libro La transformación del
estado pluralista, op.cit. pp 132 -137 y pp.180-182.
72 Ibid.134

184
Pensamiento crítico en la revolución

207. “En este sentido, un rasgo central de la propuesta es que la principal


forma de descentralización política es la organización de esta red de asambleas
de democracia nacional y multicultural en las que los ciudadanos participen en
su territorio de la discusión de los temas nacionales de manera regular y a través
de un conjunto de instituciones que permitan la comunicación y vuelta entre
ambos niveles. En este sentido, la principal forma de descentralización polí-
tica sería esta organización de espacios políticos donde se puede hacer política
nacional en lo local.
208. ”[...] el tamaño de las asambleas podría corresponder a nivel de los
barrios en el caso de las ciudades o, alternativamente, al distrito municipal —
aunque no es la tarea municipal. En todo caso habría que dejar abierta la posibi-
lidad de que sea la misma gente la que acabe diseñar las fronteras de los espacios
políticos en los que de hecho ya como parte en interacciones políticas y, por lo
tanto tendrían que ser los ámbitos y el horizonte en el que se continúe en delibe-
rando y discutiendo sobre gobierno al país.
209. ”La idea es que este nivel no se burocratice. Se necesita que haya una
infraestructura y un equipo mínimo que haga que estas asambleas funcionen
cada mes, y que sea la misma asamblea la que de manera rotativa elija a los repre-
sentantes que lleven las decisiones de cada proceso o cada momento asambleís-
tico a los niveles de articulación nacional, es decir, directamente al parlamento
boliviano. Esto implica que no se convierten un nivel de profesionalización de la
política; tampoco tendría un costo en términos de ser un trabajo político, pero sí
tendría un costo en términos de condiciones materiales para que sea posible la
transmisión, en los dos sentidos de ida y vuelta. En algunos momentos, incluso
la representación de los mismos en la sede del parlamento.”73

2) Las comunas
210. En Venezuela, el presidente Chávez, ha planteado la necesidad de
avanzar de los consejos comunales a la formación de lo que él ha denominado
comunas. Inspirada en sus innumerables intervenciones públicas y revisando
experiencias históricas he llegado a formular algunas ideas sobre este tema que
han sido reunidas en el libro De los consejos comunales a las comunas.74
____________________
73 Ibid. p.181
74 Marta Harnecker, De los consejos comunales a las comunas. construyendo el socialismo del siglo XXI, 2009.
Publicado el 22 de febrero de 2010 en la página web de Rebelión: http://www.rebelion.org/docs/97085.pdf

185
Comuna

Aquí reproduciré algunas de ellas.

a) Un territorio compuesto por varias comunidades


211. La comuna sería un territorio poblado en el que coexisten varias
comunidades que comparten tradiciones histórico-culturales, problemas,
aspiraciones y vocación económica comunes, que usan los mismos servicios,
que tiene condiciones de autosustentabilidad y autogobernabilidad y cuyas
comunidades están dispuestas a articularse en un proyecto común construido
en forma participativa y constantemente evaluado y readecuado a las nuevas
circunstancias que se van creando.
212. Los límites de este territorio, por lo tanto, no pueden ijarse conside-
rando el número de población como suele hacerse en los distritos electorales.
Tampoco pueden deinirse porque existe una ainidad entre algunos dirigen-
tes o mejores relaciones entre algunas comunidades en relación a otras y esas
comunidades decidieron mancomunarse. Y menos puede deinirse en forma
arbitraria decretándolos desde arriba sin consultar con la población.

b) Criterios objetivos para deinir sus límites

213. Los límites de una comuna deben deinirse usando criterios obje-
tivos como los señalados más arriba que aquí sintetizamos: a) tradiciones
histórico-culturales comunes: b) problemas y aspiraciones compartidas; c) uso
de los mismos servicios, como escuelas, liceos, aldeas universitarias, centro de
atención médica, instalaciones deportivas, centros culturales, mercados, cines,
y otros; d) condiciones de autosustentabilidad; e) condiciones para avanzar
hacia el auto gobierno; f ) disposición de las comunidades a articularse en un
proyecto común.

• Autosustentabilidad económica con orientación socialista

214. La comuna debe llegar a ser autosustentable. Debe ir logrando dispo-


ner de fondos propios que la hagan depender cada vez menos de recursos exter-
nos y para ello en su territorio deberían realizarse actividades productivas o
servicios que le permitan obtener una parte importante de los recursos para
satisfacer sus propias necesidades y sufragar sus gastos.

186
Pensamiento crítico en la revolución

215. Cada comuna debería encaminarse a la construcción de un sistema


comunal de producción y de consumo con la participación de las comunidades,
a través de las organizaciones comunitarias, cooperativas, empresas de propie-
dad social con orientación socialistas, procesos de intercambio no mercantil y
muchas otras formas innovadoras que conduzcan a la creación de ese nuevo
modelo productivo, como expresión del poder y control popular sobre la
producción.
216. Lo lógico es que uno de los ejes estructurantes clave de la comuna
sean las unidades de producción o servicios de propiedad comunal o estatal
comunal.
217. Si se trata de una comuna rural podría combinarse la existencia
de cooperativas agrarias para el cultivo de determinas frutas y hortalizas, la
compra de estos productos para su procesamiento industrial por una empresa
de propiedad social comunal y la distribución de los productos elaborados en
ella en tiendas populares de orientación socialista de la comuna y fuera de ella.
218. Por otra parte, además del banco de la comuna, que señalamos más
adelante, podrían existir otras iniciativas de inanciamiento como las cajas
rurales, las cooperativas de ahorro y préstamo; las cajas de ahorro.

• Empresas de propiedad social comunal

219. Debería buscar instalarse en cada comuna empresas de propiedad


comunal que empleen mano de obra de ese territorio y produzcan bienes y
servicios para disfrute o uso comunal: panadería, mercado, empresa de trans-
porte comunal, empresa que regule la distribución del agua y su cobro, una
planta de llenado de bombonas de gas licuado, una estación de servicios entre
otras. Para determinar estas actividades será muy importante realizar un
proceso de planiicación participativa que lleve a formular el Plan de Desarro-
llo de la Comuna según las características, necesidades e intereses de las comu-
nidades, para crear bienes y servicios mediante un sistema de articulación entre
las actividades del sector primario, la transformación de estas u otras materias
primas y la comercialización de la producción a in de generar excedentes
220. Las iniciativas generadoras de empleo deberían ser apoyadas central-
mente durante su etapa de despegue hasta que lleguen a ser autosustentables
inancieramente.

187
Comuna

c) Gobierno comunal
221. Por otra parte, se debe ir avanzando hacia el establecimiento del
autogobierno comunal. El municipio debería ir transiriendo a las comunas
una parte importante de las funciones de gobierno y de manejo de los asuntos
públicos que anteriormente eran sus funciones.75 La alcaldía debería conservar
en sus manos sólo aquellas funciones que por su carácter más general o más
complejo justiican esa decisión.
222. La comuna debería asegurar las condiciones materiales y espiritua-
les que permitan su desarrollo productivo y la satisfacción de las necesidades
materiales, sociales, culturales y otras necesidades colectivas de sus habitantes
y para ello debe trabajar y articular todos los esfuerzos en función de un plan de
desarrollo comunal elaborado en forma participativa.

• Parlamento comunal constituido por la asamblea del poder popular de


la comuna

223. En cada comuna debería constituirse un parlamento comunal o poder


legislativo comunal, que sería la instancia de toma de decisiones de los habi-
tantes de la comuna, quienes podrían llamarse comuneras y comuneros. Este
parlamento estaría compuesto por las voceras y voceros de los diferentes conse-
jos comunales; de los consejos de trabajadores y de los consejos temáticos76 o
grupos de interés, situados en su territorio y dispuestos a participar en la cons-
trucción de la comuna y no sería otra cosa que la asamblea del poder popular de
la comuna.
224. Para expresar y hacer más expedito el trabajo de estas voceras y voceros
proponemos crear un equipo de asesoría jurídica a ese parlamento y reunirlos
en tres cuerpos colegiados: un consejo del poder popular de comunidades; un
consejo del poder popular de trabajadores; y, por último, un consejo del poder
popular temático.

____________________
75 Ver Art.184 de la Constitución y artículos 60, 61 y 70 de la Ley orgánica del poder público municipal.
76 Llamamos consejos temáticos a las voceras y voceros de las organizaciones que se agrupan en torno a una
línea de interés o temática. Por ejemplo, organizaciones de mujeres, de estudiantes, de la juventud, de la tercera edad, de las
personas con discapacidad; grupos en defensa del medio ambiente, contra la discriminación racial y cuestiones de género;
organizaciones que agrupan a personas en torno a temas como: salud, educación, deportes, cultura; y muchos otros.

188
Pensamiento crítico en la revolución

225. Cada uno de estos consejos del poder popular trabajaría en forma
separada sus temas especíicos y se reunirían en una gran asamblea del poder
popular de la comuna para discutir los temas comunes y hacer las articulaciones
necesarias.
226. La asamblea del poder popular de la comuna sería la máxima instancia
de poder popular en ese territorio.

• Asambleas del poder popular conforman sus respectivos órganos de


gobierno

227. La comuna debería ser capaz de asumir una serie de actividades que
hasta ahora han sido competencia del municipio como: el cobro de impuestos;
el aseo comunal; el cobro y el mantenimiento del servicio eléctrico; agua pota-
ble y vialidad local; el mantenimiento de los locales públicos comunales y para
ello deberá crear un aparato que le permita ejercer estas responsabilidades.
228. En el futuro debería ser la asamblea del poder popular de la comuna
la que debería establecer el gobierno de la comuna, constituyendo los aparatos
o instancias que le permitan asumir las tareas que derivan de las competencias
que le han sido transferidas.
229. Sería esta asamblea la que debería elegir a las personas que ocuparían
cargos en cada uno de los restantes cuatro poderes del estado reconocidos por
la constitución bolivariana: el poder ejecutivo, el judicial, el moral y el electoral.
Estos servidores públicos deberían rendir cuentas y podrían ser revocados si se
considera que no están cumpliendo con el mandato para el cual fueron electos.

• Consejo de planiicación comunal y sala técnica

230. La comuna debe contar con un consejo de planiicación comunal que


debe impulsar en cada inicio de período de gobierno un proceso de planiica-
ción participativa para elaborar el plan plurianual de desarrollo estratégico de
la comuna y los planes anuales. Planes que deben estar insertos dentro del plan
de desarrollo estratégico de la nación, y el resto de los planes locales, y que, a su
vez, debe nutrir estos planes con sus propuestas y proyectos.

189
Comuna

• Banco de la comuna

231. La comuna debería contar también con una entidad inanciera o banco
de la comuna donde se reciban todos los fondos que ella debe administrar.
232. El estado nacional debería garantizar un fondo destinado a un despe-
gue de las comunas que se rija por un principio de equidad solidaria. Las comu-
nas más carentes y menos atendidas históricamente por el estado deberían
recibir más fondos que las demás.
233. Mientras se crea el banco de la comuna, nadie puede impedir que se
mancomunen los fondos de todos los consejos comunales pertenecientes a la
comuna en un proyecto único, asumiendo cada consejo, desde el punto de vista
inanciero, una parte del proyecto. O que se elija uno de los bancos ya consti-
tuidos de un consejo comunal para recibir los fondos de alguna institución del
estado dispuesta a apoyar algún proyecto de la comuna. La disposición de los
consejos comunales a compartir sus recursos con todos los consejos comunales
de la comuna es un buen índice de que están madurando las condiciones subje-
tivas para avanzar hacia el autogobierno comunal.

• Control social sobre el gobierno

234. Debería existir un eiciente control social sobre el funcionamiento


del gobierno facilitando vías y mecanismos que permitan que los ciudadanos y
ciudadanas organizados puedan pronunciarse acerca de la calidad de los servi-
cios y tengan potestad de promover la destitución de aquellos funcionarios
cuyo desempeño haya sido cuestionado por un número suiciente de ciudada-
nos y ciudadanas.
235. Debemos recordar siempre que las comunas no son sólo territorios
sino una relación entre territorio y población y que esta población debe partici-
par en forma activa tanto en la delimitación del territorio como en la construc-
ción del gobierno comunal.

d) No se pueden decretar desde arriba

236. Por eso las comunas no se pueden decretar desde arriba. No son los
gobernadores ni los alcaldes los que, por decisión propia y sin un estudio terri-
torial previo, deben conformar comunas. No se trata de luchar acerca de quien

190
Pensamiento crítico en la revolución

tiene más comunas. Tampoco se deben crear comunas en forma artiicial sólo
para obtener recursos del estado. No se debe forzar el proceso de maduración
subjetiva de quienes habitan en esos territorios. Los equipos de las gobernacio-
nes y alcaldías deben ser facilitadores del proceso y no suplantadores de lo que
la gente debe hacer por sí misma.

e) Experimentar funcionamiento diferente del aparato estatal heredado

237. Las experiencias de las comunas deberían servir también para expe-
rimentar en ellas un funcionamiento diferente del aparato del estado ponién-
dolo a su servicio. En ellas las instituciones del estado deberían trabajar en
forma armónica, al servicio de los intereses de la respectiva comuna y para ello
deberían, por una parte articularse entre ellas y, por otra, reunirse con la vocería
comunitaria para seguir sus lineamientos basados en el plan comunal.
238. Sus actuaciones deberían someterse a la contraloría social comunal,
y en caso de que algún funcionario no diera la talla para cumplir esta función
de articulación y servicio, debería haber un compromiso de cada institución a
nivel nacional o local para cambiar a ese funcionario.

f ) Conclusión:
una descentralización que fortalece el estado central
239. El proceso de construcción de las comunas implica llevar adelante un
proceso de descentralización de competencias y recursos en forma planiicada
e inserta dentro del plan nacional de desarrollo que favorezca el protagonismo
popular, que permita que el sujeto revolucionario madure aprendiendo a través
de la práctica y, al hacerlo, en lugar de debilitar el estado central lo haga más
fuerte.

V . Conclusión general
240. Luego de haber planteado algunas relexiones generales acerca de
la relación entre democracia y socialismo, y de haber examinado varias expe-
riencias de protagonismo popular en distintas partes del mundo, terminando
con algunas propuestas de cómo seguir avanzando hacia el autogobierno del
pueblo que caracteriza a una sociedad socialista, podemos concluir que el
sistema democrático será más fuerte en la medida en que sus cimientos sean

191
Comuna

más sólidos. Y estos cimientos no son sino los diversos espacios de participa-
ción en las bases mismas de la sociedad donde el pueblo puede verdaderamente
ejercer el gobierno. De ahí que no podamos hablar de democracia verdadera sin
socialismo, ni de socialismo sin plena democracia.

192
Pensamiento crítico en la revolución

Ecología y Socialismo
Conferencia de Edgardo Lander en el CIM.

Muchas gracias para ti Luis junto al equipo que trabaja en el CIM, que en estos
momentos, está, como todos sabemos desempeñando un papel extraordinariamente
importante en los intentos de apertura de espacios para el debate público, abierto y
sin miedo a lo que sea o no conveniente, porque el futuro de Venezuela en una muy
importante medida, depende de que sea posible mantener la polémica, las confron-
taciones, la crítica y si ello no fuese posible, el futuro de este proceso con toda segu-
ridad, será poco propicio. Quisiera abordar el tema de la situación internacional
y la construcción del Socialismo del Siglo XXI a partir de un aspecto, que consi-
dero medular, que no lo llamaría particular porque no lo es, sino de alguna manera
extraordinariamente global en sus implicaciones, que tienen que ver con las posibi-
lidades de construcción de un orden para una sociedad alternativa al capitalismo en
las condiciones en las cuales se encuentra hoy la humanidad, como lo representan los
procesos productivos, patrón civilizatorio en relación a los limites del planeta tierra.

Creo que nos encontramos en un nuevo momento histórico, radicalmente nove-


doso, de ruptura profunda con todo lo que la humanidad había vivido hasta estos
momentos, y es que en las últimas décadas, hemos llegado y sobrepasado la capacidad
de carga del planeta tierra. Estamos como humanidad en forma extraordinaria-
mente desigual por supuesto, utilizando y destruyendo la biocapacidad del planeta
a una velocidad mucho más acelerada que la capacidad de reposición, esto signi-
ica que no sólo hemos llegado a los límites de las condiciones que hacen posible la
vida en el planeta tierra, sino que los hemos excedido, lo cual genera que funda-
mentalmente todo proyecto, todo intento, todo proceso o búsqueda de construcción de
un orden alternativo a esta dinámica devastadora de la lógica de la acumulación
capitalista, plantea varias posibilidades: una crítica y transformación radical de
los patrones productivos, de conocimiento, de la ciencia y la tecnología del capital
porque son ciencia y tecnología del capitalismo, generadas al interior del capita-
lismo, respondiendo a las necesidades de la acumulación del capitalismo, o se rompe
radicalmente con el imaginario de crecimiento sin in de progreso, de desarrollo o se
rompe o se reconstruye radicalmente la economía, como pretensión de construcción
objetiva cuantitativa de la medida de crecimiento y producto territorial, como que

193
Comuna

si esto fuese una medida sostenible de la posibilidad de la vida en el planeta tierra o


estamos destinados a reproducir lo mismo.

En una muy importante medida, el marxismo en sus versiones hegemónicas y la


experiencia del Socialismo del Siglo XX se construyeron al interior del imaginario
del desarrollo del progreso, de las fuerzas productivas y de una concepción de iloso-
fía de la historia que supone la posibilidad de construcción de una sociedad futura
superior al capitalismo sobre la base del piso de las fuerzas productivas creadas por
el capitalismo y esto es extremo y radical, la propia idea de que de alguna manera
sería posible superar el reino de la necesidad para llegar al reino de la libertad, es
una pretensión radicalmente prometeica de la posibilidad de desprenderse de las
condiciones materiales de aquellas cosas que hacen posible la vida para vivir en un
terreno de libertad desprendido de las necesidades de la llamada naturaleza, lo cual
forma parte de un imaginario positivista de origen liberal pero que también tiene
una larga tradición de las nociones cristianas de la posibilidad del más allá y el más
allá en la tierra, el más allá de la libertad que se desprende de las condiciones mate-
riales no de la economía, sino de las condiciones materiales de la vida de las redes de
la vida.

Obviamente el capitalismo ha sido la expresión máxima de este patrón civiliza-


torio de crecimiento sin in. El capitalismo no puede vivir sin crecimiento, es nece-
sariamente destrucción y devastación no sólo explotación de los otros humanos,
sino también de las condiciones que hacen posible la vida en el planeta tierra y, al
interior del capitalismo no es posible pensar en la posibilidad de dar una respuesta
adecuada a la crisis civilizatoria en la cual estamos en la actualidad, pero no es sólo
el capitalismo.

El patrón civilizatorio, este patrón de crecimiento sin in, este patrón civilizatorio
que tan lúcidamente anunció Francis Bacon cuando formuló por primera vez en
una forma clave y categórica la noción de que la relación de los seres humanos con la
naturaleza, es una relación que requiere el desarrollo del conocimiento como instru-
mento de poder para poder prever controlar y someter, ese proceso de control-someti-
miento es un proceso civilizatorio que tiene su expresión máxima en la historia del
capitalismo pero que no se agota allí, y tanto así que la experiencia del Siglo XX en
la principal alternativa al capitalismo que fue el socialismo de ese siglo, sobre todo el
socialismo soviético que se hizo al interior de esta misma lógica civilizatoria. Lo que

194
Pensamiento crítico en la revolución

necesitamos por lo tanto no es sólo una transformación de las relaciones de propie-


dad o de la forma en que se distribuye y se controla la producción, la forma en que se
orienta en el sentido de lo que entendemos por economía, sino que necesitamos una
radical transformación de lo que entendemos por buena vida, riqueza, relación de
los seres humanos en el resto de la red de la vida, y esto signiica una transformación
civilizatoria profunda y radical, que tiene que ver con el imperio, con las trasnacio-
nales, con los medios de comunicación pero que tiene que ver también con nuestras
propias subjetividades, con la forma en la cual se reproducen las subjetividad en los
sentidos comunes, en esta sociedad en la que todos somos cómplices reproductores de
aquellas condiciones que siguen avanzando en la idea de progreso, de desarrollo, que
es otra forma de decir de guerra sistemática contra las condiciones que hacen posible
la vida en el planeta tierra.

En esta guerra civilizatoria, estamos de alguna manera en estos momentos de


lógica, de capitalismo de acumulación por desposesión como lo denomina Hardy,
en estos momentos de asalto inal a los bienes comunes del planeta, de asalto inal a
los bienes que hasta muy recientemente están más allá de la capacidad de acceso por
razones tecnológicas o económicas, hoy en ese asalto inal estamos en las fases inales
de la guerra sistemática en contra de las condiciones que hacen posible la vida y
estamos a punto de ganarle como humanidad a ese asalto inal que, por supuesto, es el
asalto que garantiza la muerte.

¿Qué relación tiene esto con los procesos políticos de América Latina hoy? Si se hace
una visión panorámica sobre lo qué ha pasado con este desplazamiento hacia la
izquierda progresista en América Latina en la última década, en términos de la
relación con este modelo depredador, con este modelo de extracción de los llamados
recursos, de este modelo primario exportador de exprimir al máximo los bienes
comunes para sobre esa base plantearse el supuesto desarrollo, nos encontramos con
que estos llamados gobiernos progresistas en general no sólo no han disminuido la
dependencia de este patrón depredador sino que prácticamente en todos los casos lo
han incrementado, las cifras demuestran que la dependencia de este proceso depre-
dador de agotamiento de los bienes comunes con las implicaciones que genera como
destrucción de agua, de bosques, de territorios donde viven poblaciones campesi-
nas indígenas, se ha acelerado en todos los países. Quizás el país donde la lógica
depredadora es más acelerada es en Chile donde el modelo se encuentra montado
sobre la explotación masiva de cobre, madera, devastación de zonas agrícolas con

195
Comuna

agrotóxicos para la producción de frutas para la exportación, la devastación que


se está haciendo de la producción marina, la extraordinaria crisis que se produjo
con la industria del salmón, pero esto no es sólo el caso de Chile y del socialismo
neoliberal chileno, también lo vemos recorriendo paso por paso todo el continente; en
Argentina hace pocos meses el Congreso aprobó por unanimidad una famosa ley de
glaciares.

Una de las alarmas mayores que está planteada en relación al cambio climático y el
cambio ambiental tiene que ver con el alto porcentaje de la humanidad que vive de
las aguas que tienen su ciclo de regulación con los glaciares, que son grandes depósitos
de agua, una especie de grandes tanques donde cae la nieve en invierno y luego en
primavera y verano se derrite y forman los ríos, y en buena parte de América del Sur
y del Sureste Asiático, toda la construcción el asentamiento urbano y la agricultura
se encuentran fundamentados según los patrones de esos ciclos de agua, que están
siendo amenazados, no amenazados a futuro sino amenazados y destruidos en el
presente, debido al calentamiento que provoca el derretimiento de los glaciares, que
altera los ciclos de agua y que lleva a que se produzcan grandes aguaceros y enormes
corridas de agua que se traducen en que no sólo signiican devastación de la capa
vegetal sino que producen inundaciones, por supuesto, dejando a los ríos con mucho
menos agua. Por lo tanto en un planeta donde el tema del agua pasa a ser cada vez
mas crítico, ¿qué relación hay entre el valor del agua y el valor del oro por ejemplo?
hay un proyecto en gran escala de explotación de minerales en la cordillera entre
Chile y Argentina que implica dinamitar y destruir glaciares para llegar a la posi-
bilidad de la explotación, el Congreso argentino aprobó por unanimidad una ley
que impedía esta explotación y el gobierno progresista de Cristina Kichner, vetó la
ley, argumentando que no se podía dar prioridad al desarrollo ambiental sobre el
desarrollo económico del país.

En el caso de Brasil, la pugna entre de la Monsantos y los grandes productores del


agronegocio brasileño, estuvieron peleando por la autorización de la producción, la
introducción de productos genéticamente modiicados -que ya estaban muy exten-
didos en Argentina, en donde el 50% de su territorio agrícola está hoy ocupado por
soya transgénica y ha sido una expansión que se ha dado fundamentalmente en los
últimos años de los gobiernos Kichner- y cuya autorización no fue posible gracias a
la oposición del partido de los trabajadores y del MST fundamentalmente durante
el gobierno de Fernando Enrique Cardozo. Cuando llegó el gobierno del PT al

196
Pensamiento crítico en la revolución

poder, cuando llegó Lula a la presidencia, la Monsantos y los productores decidie-


ron sembrar miles y miles de hectáreas en el sur de Brasil ilegalmente y le crearon
al gobierno una situación de hecho. El gobierno ante esa inmensa inversión y el
riesgo de que se perdiera además del posible impacto económico que pudiera tener les
otorgó un permiso provisional. Pero al año siguiente ocurrió lo mismo y la respuesta
entonces fue, vamos a legalizarlo, entonces el gobierno llevó al parlamento una ley
que autorizaba los transgénicos y hoy Brasil está cubierta de transgénicos, lo mismo
ocurre en el caso de la producción masiva de agrocombustibles, que es el reemplazo de
la producción campesina de alimentos por la producción de alimentos para los auto-
móviles, que es parte del patrón civilizatorio por supuesto que está en la base de las
amenazas fundamentales a la vida que confrontamos en el planeta tierra, cuando
ni siquiera es cierto que desde el punto de vista del impacto sobre el cambio climático
esto sea alguna opción mejor que la del petróleo.

Inclusive en el caso de Ecuador el primer país que tiene una Constitución que esta-
blece algo insólito, que rompe con algo que viene desde Descartes, como lo es la sepa-
ración objeto sujeto, la separación sujeto naturaleza, que construye la naturaleza
como una radical otredad y por lo tanto susceptible a ser manipulada utilizada,
destruida. En ese país se les ocurrió la extraña idea de que la naturaleza puede ser
sujeto de derecho, la naturaleza no es un objeto, es un sujeto y como condición de sujeto
vida, tiene derechos. Es la primera vez que esto es planteado en una constitución,
sin embargo la Ley de Minería aprobada, la Ley de Aguas en discusión, están total-
mente en contra de la lógica constitucional. Hoy en día hay fuertes enfrentamientos
entre la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y los
otros grupos indígenas de ese país, porque las ofertas de la Constitución en térmi-
nos del respeto de la llamada naturaleza y de los territorios, pueblos y comunidades
indígenas está siendo absolutamente violada por una lógica desarrollista que piensa
en progreso, que sigue pensando que es por la vía de la devastación y apropiación de
este modelo extractivo que va a ser posible el desarrollo del país.

Venezuela es el caso más complicado. En este sentido en América Latina, no hay


país que tenga un nivel de dependencia tan profunda y es precisamente lo que está
en el centro de la crisis civilizatoria, como lo signiica el patrón energético, como
el eje fundamental de muchos otros problemas de cambio climático, biodiversidad,
agua y otros asuntos. Sin embargo, es un asunto crítico la producción de gases de
efecto invernadero y sus efectos sobre el cambio climático así como sus consecuencias

197
Comuna

sobre eventos climáticos catastróicos, sequías, alteraciones de los regímenes de lluvia


procesos de generación creciente, sequías y hambrunas en varias partes del planeta
sobre todo en el continente africano, al igual que sobre procesos que tienen un impacto
extraordinariamente desigual, siendo los más afectados precisamente aquellos que
están en las zonas que están siendo transformadas por estas condiciones del cambio
climático por elevación de los niveles de los mares, por las inundaciones y otros efectos
similares. Son precisamente los sectores de la población que tienen menos capacidad
para responder a estas extraordinarias amenazas, cuyas respuestas a un evento de
tal magnitud no pueden ser las mismas como podría responder una sociedad como los
Países Bajos a la amenaza de la elevación de nivel del mar o la capacidad que podría
tener el Delta de Bangladesh donde viven centenares de millones de personas.

En Venezuela tenemos no sólo una dependencia económica, por ejemplo el año pasado
el 93% del valor de las exportaciones fueron petróleo, sino que es un patrón cultural,
un sistema político, una construcción de Estado que es el Estado de la renta petrolera,
un Estado que tiene cien años construyéndose, una lógica de centralidad de Estado,
de cómo se construye la política, donde lo fundamental es cómo se reparte la renta y
cuáles son las formas cómo los partidos, movimientos y organizaciones pueden lograr
de alguna manera presionar para tener más fuerza en los repartos. Por otra parte, es
obvio, que una posibilidad primaria de la política en el proceso venezolano actual
tanto en términos de misiones gasto publico, salud y otros rubros, como en las políticas
internacionales del Alba, Banco del Alba, la propuesta del inanciamiento del recién
creado Banco del Sur, Petrocaribe y otros están inanciados por el petróleo. Acá nos
encontramos con un asunto extraordinariamente crítico, no, y lo digo muy categóri-
camente no porque sea la verdad, sino es de lo que estoy convencido, no es posible plan-
tearse la construcción de una alternativa a la sociedad capitalista, de una alternativa
a este patrón civilizatorio que está caminando inexorablemente, a menos que haya
un cambio radical en los patrones productivos y en los patrones de consumo, así como
en la distribución global en términos radicales del acceso y utilización de los bienes
comunes del planeta, no es posible a menos que el proyecto incorpore medularmente
estos cambios, estos retos. Sobre la lógica de este patrón civilizatorio, de este patrón
de crecimiento, de este patrón energético, no es posible la construcción de una socie-
dad alternativa, sino más de lo mismo, que quiero decir con esto, no es posible una
sociedad alternativa que simultáneamente pretenda ser una gran potencia energética
mundial. Esto es una contradicción de términos

198
Pensamiento crítico en la revolución

Entonces acá nos encontramos con que o el proceso venezolano camina en la direc-
ción del desarrollismo de seguir la dependencia primaria exportadora, en seguir
enfatizando el patrón petrolero pensando que la importancia sobre la geopolí-
tica de cualquier otra mirada sobre el planeta, estamos simplemente a nombre de
la transformación contribuyendo al proceso de destrucción de la vida, no es por la
vía de un anticapitalismo asumido como un discurso sólo de soberanía, antiim-
perialismo o propiedad sobre los medios de producción que se puede pensar hoy en
la posibilidad de un orden alternativo, porque tiene que incluir todas esas cosas y
además el extraordinario reto de tener que plantearse otro patrón civilizatorio, otro
patrón de consumir, otra noción de lo que es la riqueza, otra noción de lo que es
la buena vida, otra subjetividad colectiva. Y mi preocupación es que eso no forma
parte del debate venezolano hoy, entonces, cuando hablamos del socialismo ¿de qué
estamos hablando? cuándo hablamos del Socialismo del Siglo XXI ¿de qué estamos
hablando? si cuando hablamos de socialismo hablamos del Socialismo del Siglo XXI
estamos reproduciendo lo mismo sin posibilidad alguna de que haya una ruptura
con este orden civilizatorio, si el caliicativo de Siglo XXI ha de querer decir algo
tendría que querer decir una crítica, un cuestionamiento radical a este patrón civi-
lizatorio, y la diicultad que confrontamos en una sociedad que está construida como
tal a lo largo de estos 500 años en su cultura, en su subjetividad, en su sistema polí-
tico, en su Estado, en sus procesos productivos sobre la base precisamente del patrón
civilizatorio que está destruyendo la vida en el planeta tierra .

Entonces tenemos un reto extraordinariamente severo que podemos simplemente


ignorar, creo que lo que hacemos colectivamente es ignorarlo, voltear para todos
lados, pensar que son como problemas de otros, que las discusiones y negociaciones
de Copenhague están en otro lugar o le metemos de frente a algo que no es que sea un
problema, repito, simplemente de que “ah verdad vamos a incorporarlo y lo mete-
mos a los planes de la nación”.. Podemos perfectamente encontrar en los discursos
del Presidente Chávez, todas las airmaciones sobre la crítica al patrón civiliza-
torio, sobre la imposibilidad de reproducción de los patrones de vida de los EEUU
y la exigencia que esto tendría de varios planetas para poder sobrevivir, todo eso
está dicho, airmado en los discursos, pero no está en la construcción de una sociedad
alternativa, no está cuando se toma la decisión por decreto presidencial de cerrar la
Barra del Lago Maracaibo y al poco tiempo se aprueba la Ley de Canalización que
establece como una de las prioridades garantizar la navegabilidad por la misma

199
Comuna

Barra y continuar con el proceso de destrucción de una de las fuentes de agua dulce
más importante de todo el continente.

No está presente tampoco cuando se da prioridad a la explotación de carbón en la


Sierra de Perijá sobre la biodiversidad o sobre los territorios de los pueblos indígenas
de la zona y cuando una mirada militar sobre el asunto, termina por defender más
los intereses de las empresas de carbón o de Corpozulia o inclusive de los ganaderos
sobre los intereses de la biodiversidad, sobre los intereses de la defensa de los territo-
rios y culturas de los pueblos Yukpas y demás pueblos de la Sierra que tiene suicien-
temente cercano en su memoria lo que eran otras formas de vida, porque los procesos
de atropello y de apropiaciones de estos territorios son tan recientes como los años de
Pérez Jiménez. No son compatibles 5 millones de barriles de petróleo con el proyecto
de otra sociedad, entonces aquí nos tenemos que plantear muy severamente el reto
de cómo es el proceso de transformación, si se mira fundamentalmente desde una
mirada geopolítica y pienso que con un sesgo militar y lo digo por el mapa geopolí-
tico, tenemos que darle prioridad al fortalecimiento de la capacidad de resistencia
ante los factores geopolíticos del poder, pero en esa misma medida estamos reprodu-
ciendo estos patrones que están llevando a la destrucción.

A mi me llama la atención poderosamente por ejemplo comparar el discurso alti-


sonante político radical con que se acompañan las reuniones de UNASUR y ver
exactamente los mismos diez países de UNASUR formar parte del IIRSA, que es
exactamente el proceso mediante el cual se está construyendo impulsando, inan-
ciando la estructura, la infraestructura que garantice el acceso del capital transna-
cional a los bienes comunes y a los llamados recursos del continente. Son los mismos
países, pero se reúnen en un lugar hablan de política y hablan e integración y sobe-
ranía, y los mismos países siguen siendo los países que forman parte del IIRSA y del
patrón depredador destructivo que lo caracteriza desde el principio y que no ha sido
alterado, proyecto del cual sigue siendo participante Bolivia, Venezuela, Ecuador y
otros.

Ahora para concluir solo quiero decir que con esto no estoy pretendiendo argumen-
tar, ni estoy descubriendo el agua tibia, obviamente no, ni que los asuntos que estoy
planteando son asuntos fáciles, que simplemente tenemos que hacer unas reuniones
con el Ministerio de Planiicación y entonces revertir la cosa y dirigirla a otro lugar
porque esto tiene que ver con, repito la subjetividad de esta sociedad, tiene que ver

200
Pensamiento crítico en la revolución

con cómo es el Estado que hemos construido. Obviamente estamos en una situación
realmente difícil, pero si no asumimos como sociedad este reto estaríamos caminando
como ciegos, como sonámbulos hacia las condiciones que van a hacer una contribu-
ción activa a la destrucción de los escenarios que hacen posible la vida en el planeta
tierra y, por este camino no se construye otro mundo posible. Muchas gracias.

201
Comuna

Democracia y dictadura en el centro de trabajo


Michael A. Lebowitz
Economista

1. Una Buena Sociedad1


1. ¿Qué constituye una buena sociedad? ¿Qué queremos para nosotros
mismos, para nuestras familias, para nuestros seres queridos? ¿Cuáles son las
características de una buena sociedad, aquella donde nos gustaría vivir, aquella
a la que, según nuestro punto de vista, todos tenemos derecho.
2. Como argumento en mi último libro La alternativa socialista: El verda-
dero desarrollo humano 2 , una buena sociedad es la que permite el desarrollo
pleno del potencial humano. Este fue el punto de partida de Marx y otros
socialistas. Saint Simon veía dicha sociedad como aquella que ofrecería a
sus miembros “la mayor oportunidad para desarrollar sus capacidades”. Del
mismo modo, para Louis Blanc, el objetivo era garantizar que cada persona
tuviera el “poder de desarrollar y ejercer sus capacidades para que ser realmente
libre”. Y Friedrich Engels señaló que el objetivo de los comunistas era “organi-
zar la sociedad de tal manera que cada uno de sus miembros pueda desarrollar y
usar su potencial y sus facultades en completa libertad, sin desnaturalizar así la
esencia básica de esa sociedad”.3
3. Una buena sociedad también es aquella donde las personas se quieren y
entienden que “el desarrollo de las capacidades humanas de una de las partes
no puede basarse en la limitación del desarrollo de la otra parte”4 Se basa en
el concepto de una familia humana donde nuestras relaciones (como dice el
Artículo 75 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela) se
basan en “la igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo común,
la compresión mutua y el respeto recíproco”.

____________________
1 Para una discusión más amplia de los temas abordados aquí ver Lebowitz he Socialist Alternative: Real
Human Development, New York: Monthly Review Press, 2010
2 Ibid.
3 Michael Lebowitz, Construyámoslo Ahora: el socialismo para el siglo XXI, Centro Internacional Miranda,
Caracas, 2006
4 Karl Marx, Economic Manuscript of 1861-83, en Karl Marx y Federico Engels, Collected Works, v. 30, p.
191 [Traducido por MH].

202
Pensamiento crítico en la revolución

En vez de una colección de individuos (y grupos) guiados por intereses


egoístas, la buena sociedad es aquella donde reconocemos “las obligaciones
[…] que, en virtud de la solidaridad y responsabilidad social y asistencia huma-
nitaria corresponden a los o las particulares según su capacidad” (Artículo 135).
Simplemente, la buena sociedad, (tal y como la plasma el Maniiesto Comu-
nista) es una asociación en que “el libre desarrollo de cada uno es la condición
para el libre desarrollo de todos”.
4. Esta sociedad que permite el libre desarrollo de todos no cae, sin
embargo, del cielo. Como planteo más abajo, su realización precisa VER de
la práctica: el protagonismo de las personas en todas sus actividades, la demo-
cracia protagónica por medio de la cual las personas se transforman. En vez
de un concepto de la democracia donde periódicamente votamos para elegir
a los que nos van a malgobernar, el concepto de democracia protagónica hace
hincapié en el hecho de que el pueblo soberano debe ser el sujeto y no el objeto
del poder, porque es solamente a través de nuestra práctica que podemos desa-
rrollar nuestras capacidades. Y en ningún lugar es tan cierto esto como en el
centro de trabajo.

2. Democracia y dictadura: un argumento neoclásico


5. ¿Por qué valoramos la democracia? Empecemos considerando el argu-
mento que la economía neoclásica podría usar. En la medida en que sus críticas
del socialismo son críticas al sistema de planiicación verticalista, desde arriba,
podemos inferir lógicamente que los economistas neoclásicos rechazarían la
dictadura y defenderían la democracia.
6. De esta manera, un economista neoclásico podría sugerir que cuando
todas y todos participamos en la toma de decisiones es más probable que las
decisiones tomadas relejen el bienestar de todos. Por que existe la probabilidad
de que, cuando las decisiones son monopolizadas, es decir, cuando se dictan
desde arriba, éstas estén sometidas a la inluencia de los intereses particulares
de quienes las dictan desde arriba, lo que de aquí en adelante denominaremos:
los “dictadores”. Por lo tanto, en este sentido, si existe un sistema democrático
de toma de decisiones, los resultados probablemente relejarán mejor los inte-
reses de la gente en general. Y, por el contrario, la ausencia de democracia que
reducirá el bienestar general.

203
Comuna

7. Desde luego, se puede argumentar que el dictador tiene la ventaja de


poder examinar todos los datos y que, por lo tanto, podría actuar en función
de los intereses de todas y todos. Pero, suponiendo que el dictador estuviese
dispuesto a maximizar el bienestar de la población, ¿estaría en capacidad de
hacerlo? Por ejemplo, ¿cómo conseguiría informarse acerca de las preferencias
de los de abajo? En resumen, existe el problema de cómo conseguir toda la
información necesaria para poder tomar decisiones que relejen los intereses de
todas y de todos – y, al mismo tiempo, el muy alto costo que implica conseguirla.
8. Además, si las y los de abajo no pueden tomar decisiones por sí mismos,
sino que simplemente se espera que provean información a la persona que
toma las decisiones ¿transmitirán la información exacta? (No simplemente se
trata de que ellos puedan distorsionar la información a su favor, también existe
el problema de que muchos de los conocimientos existentes son tácitos y no
han sido todavía articulados por ellos como conocimientos). Además, si no se
participa activamente en la toma de decisiones a favor de los propios intereses,
¿qué garantizará el cumplimiento de estas decisiones? El costo de iscalizar y
sancionar el no cumplimiento obviamente será más alto si es el dictador quien
toma las decisiones y, por consiguiente, es menos probable que éstas coincidan
con las auténticas preferencias de la gente.
9. Por lo tanto, siguiendo esta lógica, se pueden identiicar dos problemas:
(1) que las decisiones quizá no serán las mejores, porque relejarán los intereses
de los que dictan en vez de ser el resultado de una decisión democrática, y (2)
que los resultados —no importa cuáles hayan sido las decisiones especíicas—
no serán los mejores a causa de las diicultades y los costos de la obtención de
la información y de lo que hay que hacer para que la población cumpla con las
decisiones. Por consiguiente, se puede considerar que la ausencia de democra-
cia produce ineiciencia: un resultado subóptimo.
10. Es evidente que se puede plantear lo mismo con respecto a la dictadura
en el centro de trabajo. Ahí también, a las decisiones dictadas desde arriba les
faltará la información adecuada, necesitarán monitoreo y deberán aplicarse
impositivamente, se enfrentarán a la diicultad de obtener el conocimiento
tácito y estarán a favor de los intereses de los que toman decisiones y no de
la mayoría de las personas en el centro de trabajo. Por lo tanto, desde la pers-
pectiva neoclásica, se puede argumentar que más que favorecer las relaciones
capitalistas, la ausencia de un sistema democrático de toma de decisiones en el
lugar de trabajo creará ineiciencia.

204
Pensamiento crítico en la revolución

11. Sin embargo, como dijo Maurice Dobb hace muchos años, cualquier
intento por utilizar la teoría económica neoclásica para crear un modelo de una
economía socialista de mercado (que tendría todas las supuestas eiciencias de
la economía capitalista perfectamente competitiva) es completamente errado.
Los argumentos a favor del socialismo, destacó, no radican en su capacidad
de lograr la eiciencia estática del modelo neoclásico (un ajuste teóricamente
perfecto entre la producción de varios tipos de bienes de consumo), sino en sus
características dinámicas – es decir, en su capacidad de expandir la producción
a través del desarrollo de los medios de producción en vez de maximizar la
eiciencia en un punto dado.5
12. Esta formulación es importante. Sin embargo, Dobb se equivocó: el
argumento a favor del socialismo (y, como veremos, de la democracia) no es la
posibilidad de una reproducción ampliada de los medios de producción, sino
más bien la capacidad de desarrollo de las potencialidades humanas, la capaci-
dad de producir lo que Marx llamó “seres humanos ricos”. Resumiendo, en vez
de concentrarnos en la eiciencia estática, la cuestión más importante es una
cuestión especíica y dinámica: cómo la democracia o la ausencia de democra-
cia afecta el desarrollo humano.

3. El desarrollo humano y la práctica.


13. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela airma
explícitamente en su artículo 299 que el objetivo de la sociedad humana debe
ser “asegurar el desarrollo humano integral”. Más adelante, la declaración del
Artículo 20 que señala que “todos y todas tienen el derecho al libre desarro-
llo de su personalidad” y el enfoque del Artículo 102 sobre la necesidad de
“desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el ejercicio pleno de su
personalidad en una sociedad democrática”, nos hacen ver que este tema del
desarrollo humano es una constante en la constitución.6

____________________
5 Maurice Dobb, On Economic heory and Socialism: Collected Papers.: International Publishers, New
York,1955, p.245
6 . Ver la discusión de la Constitución bolivariana y la revolución bolivariana en “La revolución de las necesi-
dades radicales: la elección bolivariana del camino al socialismo” en Lebowitz , Construyámoslo ahora: El socialismo para
el siglo XXI, Caracas: Centro Internacional Miranda, 2006 Cáp.7

205
Comuna

14. Subyacente a este enfoque hay una teoría que enfatiza la brecha entre
lo que existe y lo que debería existir. Supone el reconocimiento de que el pleno
desarrollo de nuestro potencial creativo no esta ocurriendo, pero que sí, es posi-
ble de lograrlo. Es decir, lo que vemos ahora en cuanto a las capacidades de los
seres humanos no es todo lo que es posible, lo que observamos ahora es una
mínima parte de lo que podríamos llegar a ser. Es un reconocimiento claro de
que el desarrollo humano no es algo ijo y que no sabemos cuales son sus lími-
tes. Es una declaración política, porque supone que hay una alternativa.
15. La Constitución Bolivariana también tiene otra característica muy
importante: la forma en que se centra exactamente en cómo las personas
desarrollan sus capacidades y sus habilidades: es decir, cómo ocurre el pleno
desarrollo humano. El Artículo 62 declara que “la participación del pueblo en
la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario
para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto indivi-
dual como colectivo.” El medio necesario. Y el mismo énfasis en una sociedad
democrática, participativa y protagónica está presente en la esfera económica,
lo que explica por qué el Artículo 70 subraya “la autogestión, la cogestión, las
cooperativas en todas sus formas” y por qué la meta que plantea el Artículo 102:
“desarrollar el potencial creativo de cada ser humano”, también hace énfasis en
“la participación activa, consciente y solidaria.”
16. Y aquí otra vez, la Constitución encarna una teoría y, fueran o no cons-
cientes de esto los que la redactaron, esta teoría es el concepto de Marx de la
“práctica revolucionaria”. Él hizo hincapié en que la práctica revolucionaria es
“la coincidencia entre el cambio de las circunstancias y la transformación de
la actividad humana o auto transformación”. Fue en sus obras más tempranas
donde Marx expuso la idea de que desarrollamos nuestras capacidades y habi-
lidades a través nuestra actividad. No obstante, es un tema que se extiende a
lo largo de toda su obra. Se reirió, por ejemplo, a cómo la gente se desarrolla a
través de sus luchas —cómo ésta es la única manera a través de la cual la clase
obrera “llegará […] a deshacerse de la mugre de los siglos pasados y a ponerse a
la altura de la nueva tarea: la de crear una nueva sociedad”. También dijo a las y
los trabajadores que tendrían que pasar por los menos por 50 años de lucha “no
solamente para cambiar a la sociedad, sino también para que ustedes puedan
transformarse a sí mismos y se preparen para el ejercicio del poder político”. Y
de nuevo, después de la Comuna de Paris en 1871, más de 25 años después de
que empezó a explorara este tema, comentó que las y los trabajadores saben

206
Pensamiento crítico en la revolución

que “[...] tendrán que pasar por largas luchas, por toda una serie de procesos
históricos, que transformarán las circunstancias y los hombres.7
17. Siempre el mismo tema: nos transformamos a nosotros mismos a través
de nuestra actividad. Esta idea de la simultánea modiicación de las circunstan-
cias y de la auto-transformación, sin embargo, no se limitaba a la lucha de clases
en sí. Estaba presente en todas las actividades de la gente. Como dijo el marxista
francés Lucien Sève “Toda personalidad desarrollada aparece ante nosotros de
inmediato como una inmensa acumulación de los más diversos actos a través
del tiempo” y esos actos desempeñan una función decisiva en el desarrollo de
las “aptitudes” humanas: “el conjunto de posibilidades reales, innatas o adquiri-
das, para llevar a cabo cualquier acto a cualquier nivel”8 . Somos, en resumen, el
resultado de todas nuestras actividades
18. Por eso Marx planteó que nos transformamos en el transcurso de nues-
tra actividad productiva. En el acto mismo de producir “también se modii-
can los productores, en tanto despliegan nuevas cualidades, se desarrollan a sí
mismos, a través de la producción, se transforman, construyen nuevas fuerzas y
nuevas representaciones, nuevos modos de de interrelación, nuevas necesida-
des y nuevo lenguaje”.9 La idea del trabajador(a) como resultado de su propio
trabajo, de hecho, está presente en la discusión del proceso laboral en El Capital
de Marx: allí el trabajador(a) “actúa sobre la naturaleza exterior y la transforma,
y de esta manera transforma su propia naturaleza”.10
19. Resumiendo, cada proceso de trabajo tanto dentro como fuera del
proceso formal de producción (es decir cada acto de producción, cada activi-
dad humana) arroja como resultado un doble producto: la transformación del
objeto de trabajo y la transformación del trabajador o la trabajadora misma.

____________________
7 El socialismo no cae del cielo” en Lebowitz Construyámoslo ahora ...Cáp.5 y Lebowitz he Socialist Alter-
native: Real Human Development
8 Lucien Sève, Man in Marxist heory and the Psychology of Personality, he Harvester Press, Sussex, 1978,
pp. 304, 313
9 Karl Marx, Grundrisse, México: Siglo XXI 1971 p. 455.
10 Karl Marx, El Capital, Cap. 5 [Traducción de MH].

207
Comuna

4. Los productos de la producción capitalista


20. Entonces ¿qué tipo de personas se crea cuando hay una dictadura en
la esfera de producción? Pensemos en la producción capitalista. No hay nada
democrático en las relaciones de producción capitalistas, más bien, en el centro
de trabajo capitalista las personas están sujetas “al poder de una voluntad ajena
que somete a su objetivo la actividad de ellos”. El poder creativo del trabajo de
los obreros en esto caso “se establece como el poder del capital, como un poder
ajeno que los enfrenta”. Así es como el capital ijo, la maquinaría, la tecnolo-
gía, “todas de las fuerzas productivas generales del cerebro social”,11 se revelan
como cualidades del capital y son independientes de los trabajadores, producen
productos que son propiedad del capital, que se vuelcan contra de ellos y los
domina en cuanto capital.
21. El mundo de la riqueza, dijo Marx, se presenta ante el trabajador y
la trabajadora “como un mundo ajeno que les domina”. Además, este mundo
ajeno domina a los trabajadores cada vez más, porque el capital constantemente
esta creando nuevas necesidades de consumo como resultado de su necesidad
de realizar la plusvalía contenida en las mercancías. Para las y los trabajado-
res que viven dentro de esta relación, producir es un proceso de “vaciamiento
completo”, de “enajenación total”, el “sacriicio del objetivo propio frente a un
objetivo completamente externo”.12 Entonces, ¿cómo, sino es con dinero: la
verdadera necesidad que crea el capitalismo, podemos llenar el vacío? Llena-
mos el vacío de nuestras vidas con cosa: eso nos lleva a consumir.
22. Sin embargo, la tendencia al consumismo es sólo una de las formas a
través de la cual el capitalismo deforma a las personas. En El Capital Marx
describió la mutilación, el empobrecimiento, la demolición física y mental de
los trabajadores “atados de por vida a una sola operación especializada” que
ocurre en la división de trabajo característico del proceso manufacturero capi-
talista. Pero, el desarrollo de la maquinaria ¿no rescató a los trabajadores bajo el
capitalismo? No, subrayó Marx, por el contrario, completa la “separación de las
capacidades intelectuales del proceso de producción del trabajo manual”.

____________________
11 Karl Marx, Grundrisse, op. cit, tomo 2, pp. 220, 230; Karl Marx El Capital, Tomo. III
12 Karl Marx, Grundrisse op. cit, tomo 2, p. 448

208
Pensamiento crítico en la revolución

23. En esta situación, la cabeza y la mano se separan y llegan a ser hosti-


les, se pierde todo “átomo de libertad tanto en la actividad física como en la
actividad intelectual”. Marx señaló que “todos los medios para el desarrollo
de la producción sufren una inversión dialéctica”, convierten al trabajador en
“un hombre fraccionado, lo degradan” y “le enajenan las potencias espirituales
del proceso laboral”13 y éstas son sólo algunas de la distorsiones características
de la producción capitalista. En resumen, además de producir mercancías y el
capital mismo, el producto conjunto de la producción capitalista que identiicó
Marx en El Capital es el ser humano fragmentado y mutilado cuyo goce radica
en poseer y consumir cosas.

5. Seres humano ricos


24. ¿Cuáles, entonces, son las condiciones que facilitan “desarrollar el
potencial creativo de cada ser humano y el ejercicio pleno de su personali-
dad en una sociedad democrática”? Desde sus primeras obras, Marx imaginó
una persona que ha desarrollado sus capacidades y habilidades a tal punto
que pueda “lograr gratiicaciones de muchas maneras”: “un ser humano rico
profundamente dotado de todos los sentidos”. Marx propuso que “en lugar de
la riqueza y la miseria de la Economía Política se planteara el ser humano rico y
la rica necesidad humana. El ser humano rico es, al mismo tiempo, ser humano
que necesita de la totalidad de las manifestaciones de la vida humana: el ser
humano en el que su propia realización existe como una exigencia interna,
como necesidad.”14
25. 20. 18. Marx continuó destacando la importancia del concepto de los
seres humanos ricos diez años más tarde en los Grundrisse. “Si se despoja a
la riqueza de su limitada forma burguesa”, pregunta ¿qué es la riqueza sino
la universalidad de la necesidades individuales, capacidades, goces y fuerzas
productivas creadas en el intercambio universal?”15

____________________
13 Karl Marx El Capital Cáp. 23. [Traducción de MH]
14 Karl Marx, Manuscritos económicos y ilosóicos de 1844, [Tradución de MH]
15 Karl Marx, Grundrisse op. cit. tomo 1 p 447. [Traducción de MH].

209
Comuna

Al pensar en este ser humano rico: “tan rico como sea posible en necesida-
des, porque es rico en cualidades y relaciones” […] como el producto social más
pleno y universal que se pueda imaginar16 , Marx manifestó comprender que la
verdadera riqueza es el desarrollo de la capacidad humana.
26. Sin duda que la premisa fundamental de El Capital de Marx es el
concepto de una sociedad en la cual el desarrollo de todos los poderes humanos
es una meta en sí misma. La “sociedad de la libre individualidad, fundada en el
desarrollo universal de los individuos y la subordinación de su productividad
comunal, social como su riqueza social”17es el fantasma que recorre El Capital
de Marx. En contraste con la sociedad impulsada por el afán del capitalismo de
incrementar el valor de su capital (y que ve a los seres humanos y la naturaleza
solamente como medios), Marx planteó explícitamente “la situación inversa en
la cual la riqueza objetiva existe para satisfacer la necesidad del propio autode-
sarrollo del trabajador”18 .
27. ¿Pero de qué situación inversa se trata? De hecho, “esta situación
inversa” orientada hacia el desarrollo humano es la perspectiva desde la cual
Marx critica una y otra vez al capitalismo. Por ejemplo, describe el hecho de
que bajo el capitalismo los medios de producción emplean a las y los trabaja-
dores como “esta inversión, de hecho, este trastrocamiento peculiar y caracte-
rístico de la producción capitalista” 19 Leamos El Capital buscando identiicar
las inversiones y distorsiones en el capitalismo que producen seres humanos
truncados y podremos vislumbrar la idea que tiene Marx acerca de lo que se
necesita para producir seres humanos ricos. Si invertimos la inversión capi-
talista, podremos entender en que consiste “lo peculiar y característico” de la
producción en la concepción de Marx del socialismo.
28. Dada la descripción de Marx de la mutilación tanto física como mental
de los trabajadores, de cómo todos los medios del desarrollo de la produc-
ción capitalista “sufren una inversión dialéctica” y “enajenan del trabajador las
potencias espirituales del proceso del trabajo, no hay de sorprenderse que él
busque en el futuro “la re-combinación” de la cabeza y la mano, la uniicación
del trabajo intelectual y físico; es decir, que espera que en el futuro el trabaja-
dor pueda “poner en acción sus propios músculos, bajo el control de su propio
cerebro”.
____________________
16 Karl Marx, Grundrisse, op. cit. tomo 1 p. 361.
17 Karl Marx, Grundrisse, op. cit. tomo 1 p. 85
18 Karl Marx, El Capital, t. I, Cáp. 23. [Traducción de MH].
19 Karl Marx, El Capital, t I, Cáp. 9 [Traducción de MH].

210
Pensamiento crítico en la revolución

29. La combinación del “trabajo productivo con la educación y la gimnasia


—ese debía ser “el germen de la educación del futuro”— es, de hecho “el único
método para la producción de seres humanos plenamente desarrollados”. 20 La
respuesta a la mutilación de las personas era “el cambio de trabajo, la luidez
de las funciones, y la movilidad del obrero en todas las direcciones”. Esto es lo
que signiica el desarrollo de la capacidad humana. El individuo parcialmente
desarrollado, argumentó Marx, debe ser substituido por “el individuo comple-
tamente desarrollado para el cual las distintas funciones sociales son modos
alternativos de ponerse en actividad”.21
30. En el centro de todo esto yace la importancia de la diversidad, la varie-
dad de actividad. Las personas desarrollan sus capacidades sólo a través de
sus propias actividades, solamente a través de la práctica; a través de nuevos
actos que permiten el desarrollo de sus capacidades especíicas, a través de
“una enorme acumulación de los actos más variados a lo largo del tiempo” de
la cual habla Sève. De esta manera, producen en sí mismas las potencialidades
para llevar a cabo otros actos que reproducen y amplían sus capacidades. Sin
embargo, cuando se les niega la oportunidad de ejercer estas potencialidades
no se desarrollan; y Marx reconoció que esto es precisamente lo que es inhe-
rente a una sociedad en la cual los seres humano sólo existen como medios para
la expansión del capital.
31. Por consiguiente, no es una coincidencia que Marx haya señalado
que “la forma capitalista de la producción y las correspondientes condiciones
económicas a las que están sometidos los obreros, se hallan en contradicción
diametral con los fermentos revolucionarios y con la meta de los mismos, la
abolición de la vieja división del trabajo”.22 Sin embargo, se necesita mucho
más que una combinación sencilla del trabajo intelectual y físico en la esfera
de producción. Si la interconexión de los trabajadores en la producción “los
confronta, en el reino de las ideas, con un plan confeccionado por el capitalista
y, en la práctica, con su autoridad, como la poderosa voluntad de un ser ajeno a
ellos”, entonces ¿cómo pueden resultar de esta situación seres humanos ricos?

____________________
20 Karl Marx, El Capital, t.I, [Traducción de MH].
21 Karl Marx, El Capital, t.1 Cáp. 13 [Traducción de MH].
22 Ibid [Traducción de MH].

211
Comuna

32. Marx lo tenía claro. “En el trabajador coopera en forma planiicada con
otros, el obrero se despoja de sus trabas individuales y desarrolla las capacidades
de su especie23 Sin embargo, sin una “dirección inteligente de la producción” por
parte de los trabajadores, sin una producción “bajo su supervisión consciente
y planiicada”, los trabajadores no pueden desarrollar su potencial como seres
humanos, ya que su propio poder se convierte en poder sobre ellos.24

6. La producción de seres humanos pobres bajo


“el socialismo real”
33. La falta de democracia en el centro de trabajo no es exclusiva del capi-
talismo. Consideremos la situación de los trabajadores en la Unión Soviética
desde los años 50 del siglo pasado en adelante. Los trabajadores allí tenían dere-
chos laborales; no sólo había pleno empleo, sino que también los trabajadores
eran protegidos de una manera importante contra la pérdida de sus puestos de
trabajo o, de hecho, contra cualquier cambio en las condiciones de sus trabajos
individuales que no les gustaran. Esta sí era seguridad en el empleo, una situa-
ción muy distinta a la situación de los trabajadores bajo el capitalismo, donde el
ejército industrial de reserva se reproduce con regularidad y recrudece la depen-
dencia que los trabajadores tienen del capital.
34. ¿Qué más pudieran querer los trabajadores? Para responder a esta
pregunta pensemos en lo que no tenían los trabajadores soviéticos. En primer
lugar, no tenían el poder de tomar decisiones en el centro de trabajo. Tenían
derecho a hacer propuestas para mejorar el trabajo, pero los dirigentes decidían
qué sugerencias aceptaban, en caso de aceptar alguna. Carecían de voz inde-
pendiente y autónoma: los sindicatos, que protegían los derechos laborales
individuales, tenían dirigentes seleccionados desde arriba y su función principal
consistía en servir de correas de transmisión para movilizar a los trabajadores
35. ¿Cuáles fueron los resultados de la impotencia reinante en el lugar de
trabajo del obrero soviético? Uno de ellos fue su efecto en los trabajadores: se
sintieron alienados, les importaba poco la calidad de lo que producían o aumen-
tar la producción; trabajaban lo menos posible, excepto al inal de los períodos
planiicados, cuando había posibilidades de obtener boniicaciones; empleaban
el tiempo y las energías que les quedaban para operar en la segunda economía o
sector informal.
____________________
24 Ibid. [Traducción de MH].

212
Pensamiento crítico en la revolución

Nadie podría pensar que esas relaciones de producción podrían propiciar la


aparición de seres humanos ricos.
36. Negarles a los trabajadores la oportunidad de dirigir los centros de
trabajo y desarrollar sus aptitudes tuvo otro efecto. Otros se ocupaban de ello:
los gerentes de las empresas y su equipo. Este grupo incrementó al máximo sus
ingresos gracias al conocimiento que tenían de la producción, la capacidad de
manipular las condiciones para obtener boniicaciones y el desarrollo de alian-
zas y nexos horizontales y verticales. Luego de algún tiempo, los principales
dirigentes de la Unión Soviética se volvieron más dependientes de los gerentes,
y en medida en que se agravaban las diicultades económicas, esos dirigentes
aceptaron el punto de vista de los gerentes sobre cómo resolverlas. Su opinión
difería muchísimo del punto de vista de los trabajadores. Era una perspectiva
que rechazaba, entre otras cosas, los derechos laborales y subrayaba la raciona-
lidad de contar con un ejército industrial de reserva. No debe sorprendernos
entonces que de esos gerentes surgiera la clase capitalista de la Unión Soviética.
37. La experiencia soviética es un ejemplo de lo que podemos aprender de
los intento del siglo XX en la construcción del socialismo.
• Cuando los trabajadores no gestionan, otro lo hace.
• Cuando los trabajadores no desarrollan sus capacidades a través de su
práctica, otro lo hace.
• Por más que piensen que han desterrado al capitalismo de su casa,
cuando la producción no se basa en las relaciones de producción de
los productores asociados, tarde o temprano el capitalismo regresa
– primero por la puerta de atrás y luego marcha abiertamente por la
puerta principal.

7. El desarrollo humano necesita a la


democracia como practica.
38. Este es el contexto donde procede pensar en la premisa de la revolu-
ción bolivariana, es decir, en el eslabón clave del desarrollo y la práctica que
se encarna en la Constitución Bolivariana. La meta de una sociedad humana
debe ser la de “asegurar el desarrollo humano integral” y que “la forma necesaria
[…] que garantiza su completo desarrollo, tanto individual como colectivo” es
su participación tanto en los asuntos públicos como en la esfera económica.
Éste también es el contexto en el cual procede entender el llamamiento del

213
Comuna

presidente Chávez a “reinventar el socialismo […] reclamar el socialismo como


una tesis, un proyecto y un sendero pero un nuevo tipo del socialismo, huma-
nista, que sitúe a los humanos y no a las máquinas o al Estado a la cabeza de
todo”.25
39. La revolución bolivariana en Venezuela ha dado pasos para hacer carne
estas palabras al intentar construir una democracia revolucionaria que se realiza
en los consejos comunales y los consejos de trabajadores. El concepto explícito
es el de la democracia en la práctica, la democracia como práctica, la democracia
como protagonismo. La democracia en este sentido: democracia protagónica en
el lugar de trabajo, democracia protagónica en los barrios, en las comunidades,
en los municipios, es la democracia de personas que se están transforma a sí
mismas en sujetos revolucionarios. Estos pasos no son sólo pasos encaminados a
la identiicación las necesidades y capacidades de las comunidades y trabajado-
res, sino que también son la vía para construir las capacidades de los protagonis-
tas y para promover una nueva relación social entre los productores, una relación
entre productores asociados que se fundamente en la solidaridad.
40. Subyacente a este proceso está el reconocimiento de que la dictadura
en el centro de trabajo y en la sociedad truncan el desarrollo de las capacidades
humanas. No se trata solamente de la ineiciencia, de la ineiciencia estática.
Tenemos que recordar que el resultado de toda actividad humana es un doble
producto. Y que el protagonismo en el centro de trabajo y en la sociedad es una
inversión en capacidades humanas y en desarrollo humano.
41. Cuando los trabajadores combinan la concepción del trabajo con su
ejecución, no solamente pueden desarrollarse todas las potencialidades intelec-
tuales de todos los productores asociados, sino también “el conocimiento tácito”
que tienen los trabajadores sobre las mejores formas de trabajar y producir se
puede convertir en un conocimiento social del que todos pueden beneiciarse.
La producción democrática, participativa y protagónica hace uso de nuestros
recursos humanos ocultos y desarrolla nuestras capacidades. Pero,, si no combi-
namos la cabeza y la mano, se perpetúa la división entre los que piensan y los
que hacen, y también se perpetua el patrón que describe Marx, en la cual “el
desarrollo de las capacidades humanas de una parte se basa en la limitación del
desarrollo de la otra parte”26 La democracia en la producción es una condición
necesaria para el libre desarrollo de todos.
____________________
25 Michael A. Lebowitz , Construyámoslo Ahora: el socialismo para el siglo XXI, Centro Internacional Miranda,
Caracas, 20006 p 107 párrafo 338
26 Karl Karl, Marx Economic Manuscript of 1861-83, op.cit. p. 191 [Traducción de MH].

214
Pensamiento crítico en la revolución

Las democracias en América Latina: la reinvención


postneoliberal de la política
Juan Carlos Monedero
Politólogo y Profesor Universitario

Democracia: de concepto para la regulación a concepto


para la emancipación
Si hablar de democracia siempre ha sido complicado, podemos añadir que
ahora, además, es una invitación clara a la confusión. La comprensión de la
democracia siempre se ha hecho en referencia a los Estados nacionales, enten-
diendo que estos funcionaban como una suerte de derivación de las antiguas
polis griega (ese espacio donde viera la luz la idea de un gobierno basado en
las decisiones de la mayoría). Si bien es cierto que los derechos de ciudadanía
que coniguran el corpus democrático (identitarios, civiles, políticos y socia-
les) no se dejan explicar por fáciles oleadas ordenadas y sucesivas tal y como
hiciera Marshall en su célebre conferencia de 1949, sí es cierto que la Decla-
ración Universal de los Derechos Humanos de París de 1948 ayudó a airmar
una suerte de acumulación retórica (no en la realidad, pero sí en el discurso)
respecto de lo que eran los contenidos de la democracia. Y la decisión y consen-
timiento de los miembros de la comunidad era la referencia central que permi-
tía diferenciar entre gobiernos autocráticos y gobiernos democráticos-
Sin embargo, las necesidades de acumulación del sistema capitalista,
estrangulado a mediados de los años setenta del siglo XX por la incapacidad
del keynesianismo de compatibilizar el mantenimiento de la tasa de ganancia,
la paz social y la hegemonía estatal, se solventó rompiendo los corsés estatales,
dando paso a un nuevo modelo más internacionalizado al que le sobraban las
restricciones nacionales. La globalización neoliberal referenciaba la economía
en el ámbito supranacional, otorgando a los mercados internacionales, y en
especial a los inancieros, un poder omnímodo frente al que los mismos gobier-
nos que los habían empoderado postulaban ahora una supuesta impotencia
(razón que llevó a acuñar la expresión pensamiento único, equívoca al no reco-
ger la multitud de opiniones hoy existentes pero acertada al señalar el consenso

215
Comuna

generalizado entre los gobiernos y los equipos económicos respecto de las rece-
tas económicas).1
Si bien la guerra siempre ha sido una solución recurrente en los problemas
de valorización del sistema capitalista en los últimos dos siglos, el siglo XXI
contempla, además de la violencia de unos ejércitos crecientemente soistica-
dos, un nuevo escenario de batalla más sutil que refuerza el recurso al concepto
marxiano de alienación y a la renovación foucaultiana del mismo con la idea
de biopolítica. Nos referimos a los medios de comunicación y, en especial, a la
creación de un nuevo sujeto cuya existencia sólo existe sobre el papel pero que,
como en el principio de homas, hace que las cosas que son tomadas por reales
sean reales en sus consecuencias. Nos estamos reiriendo a la opinión pública.
Si en la discusión tradicional, la democracia hacía referencia a la participación
y, posteriormente, a la representación, ahora pasaba a señalar de manera gene-
ral su mediatización (esto es, su representación no electoral sino mediática),
donde, es necesario señalarlo, los medios públicos habían perdido su monopo-
lio en favor de grandes empresas con intereses variados y con enorme capaci-
dad de presión sobre los gobiernos.2
El escenario de confusión hace especial referencia a la falta de criterios
para analizar y confrontar la realidad social. En marzo de 2009, una oleada de
críticas al gobierno cubano recorrió el planeta denunciando la muerte, tras una
larga huelga de hambre, de Orlando Zapata. Este antiguo preso (su primer
ingreso en la cárcel fue por delitos comunes y, entre sus delitos, estaba una
lesión craneal por agresión con machete) que, legítimamente, decidió asumir
posiciones políticas, fallecería de neumonía, pese a los intentos de los médicos
de salvar su vida. Apenas unas semanas antes aparecían la población de Maca-
rena, al sur de Bogotá, una fosa común con 2000 campesinos y sindicalistas
colombianos asesinados por el ejército de ese país. Si la siempre lamentable
muerte de un preso en una cárcel generó tamaña reacción mediática ¿qué le
correspondería a los 2000 inocentes asesinados por el ejército y señalados, en la
política de los falsos positivos, como guerrilleros? ¿Cómo explicar que un preso
en Cuba genere una respuesta mundial y 2000 asesinatos se silencien?3
____________________
1 Juan Carlos Monedero, Disfraces del Leviatán. El papel del Estado en la globalización neoliberal, Caracas,
Centro Internacional Miranda, 2009.
2 Manin habla de “democracia de audiencia”. Véase Bernard Manin, Los principios del gobierno represen-
tativo, Madrid, Alianza, 1998. Para una evolución de la idea de democracia, Manfred G. Scmidt, Demokratietheorien,
Opladen, Leske+Budrich, 1997
3 Véase la información en: http://www.telesurtv.net/noticias/opinion/1677/hallan-fosa-comun-con-dos-
mil-cadaveres-en-la-selva-al-sur-de-bogota/.

216
Pensamiento crítico en la revolución

En un dirección similar, en 2009 fue otorgado el premio Nobel de la paz


al recién elegido Presidente norteamericano Barack Obama. La recepción del
premio coincidía con la orden dada por el propio Obama de incrementar el
número de tropas en Afganistán. En la recepción del supuesto mayor premio
mundial a la defensa de la resolución pacíica de los conlictos, Obama realizó una
defensa pública de esa guerra. En ese mismo instante, dentro de su país chocaba
contra el muro de los intereses de las corporaciones médicas a la hora de estable-
cer públicamente un seguro universal para los 40 millones de norteamericanos
que carecen de ese derecho.
En deinitiva, y como han señalado Avritzer y Santos, una de las paradojas
del naciente siglo XXI puede verse en que al tiempo que se ha dado un evidente
crecimiento de las democracias en el mundo, se constata igualmente un vacío en
lo que concierne a la calidad de esas democracias, entendiendo ésta como la parti-
cipación ciudadana generalizada en las ventajas de la vida social4 .
Las elecciones legislativas en Colombia en marzo de 2010 presentaban un
escenario útil para comprender esa ambigüedad entre reforzamiento nominal
de la democracia y vaciamiento institucional. En informaciones periodísticas de
corresponsales que cubrieron los comicios, se recogían valoraciones de las insti-
tuciones internacionales donde se daba cuenta de esta paradoja:
 “El escándalo de la parapolítica (nombre que se da a los vínculos polí-
ticos y económicos de congresistas, gobernadores y alcaldes con los jefes de
los grupos paramilitares responsables de miles de asesinatos atroces), que
llevó a la cárcel a 30 congresistas y que provocó el procesamiento de otros
60 legisladores, sacudió con fuerza a Colombia durante la pasada legis-
latura. Pese a la vergüenza nacional que en cualquier país habría provo-
cado tener un Congreso tan indigno, la ejemplar actuación de la Justicia
colombiana no sirvió para nada. Los electores no sólo no han castigado a los
senadores y diputados ligados a las maias, sino que los premiaron al llevar
a las Cámaras a sus parientes y testaferros. De esta manera, los escaños
de los parapolíticos encarcelados o procesados los ocuparán sus familiares.
____________________
4 Boaventura de Sousa Santos y Leonardo Avritzer, “Introdução: para ampliar o cânone democrático” en Sousa
Santos, Boaventura De (org.) Democratizar a democracia. Os caminhos da democracia participativa, Rio de Janeiro: Civi-
lização Brasileira, 2002. Qué hace de un país una democracia es una pregunta igualmente complicada. La respuesta hege-
mónica para obtener el certiicado de “país democrático” se basa en la existencia de elecciones multipartidistas (de ahí que el
grueso de la ciencia política haya derivado hacia una suerte de ciencia electora formall), al margen del nivel de desigualdades,
niveles de participación/abstención y formas de las mismas, violencia, compra del voto , etc. De ahí que le corresponda a
una institución privada, Freedom House, establecer el baremo más utilizado por la corriente principal de la academia. Puede
consultarse: www.freedomhouse.org.

217
Comuna

Las elecciones legislativas de Colombia están bajo múltiples


sospechas. La compra descarada de votos en numerosas regiones
del país, la violación generalizada del secreto del voto, las presio-
nes a los electores y el dinero de origen ilícito que corrió a rauda-
les plantean serios cuestionamientos a la limpieza del proceso.
El diario bogotano El Tiempo denunció que al menos 35 de los 102
senadores electos el domingo tienen vínculos con condenados o con
personas investigadas por tener nexos con grupos paramilitares de
ultraderecha. En un análisis sobre los comicios, el periódico señala que
la renovación en el Senado “quedó otra vez en veremos” porque “ni los
partidos ni los electores castigaron a los herederos de la parapolítica”.
Los votos que obtuvieron candidatos que son familiares o cercanos
de políticos investigados por tener nexos con grupos armados ilegales
son el mejor indicador de que no se produjo la menor renovación (…)
En Colombia no se habla de fraude, pero las denuncias son tan
serias que plantean serias dudas sobre la legitimidad de los comi-
cios. Los representantes de la Organización de Estados America-
nos (OEA) y de la Misión de Observación Electoral (MOE) que
durante los últimos meses supervisaron el proceso electoral, denuncian
la compra de votos “como nunca antes se había visto en Colombia”.
Alejandra Barrios, directora nacional de MOE, declara a este diario
que la compra de votos fue escandalosa en todo el país: “De norte a sur,
de este a oeste, esta práctica fue descarada, como nunca. El dinero de las
maias corrió a raudales. Lo más grave no es que se compraran votos,
sino que la gente exigiera dinero o un cargo por apoyar a tal o cual
candidato; este comportamiento muestra la baja calidad de la ciuda-
danía”. Barrios reconoce que en Colombia siempre ha existido compra-
venta de votos, pero nunca de manera tan descarada y tan ostentosa
como ahora. En anteriores comicios las acciones sangrientas de la
guerrilla tapaban los delitos electorales. Con el escaso accionar de los
rebeldes de las FARC en estos comicios, la violencia pasó a un segundo
término5.

____________________
5 Véase Joaquim Ibarz, “Votos manchados de sangre”, en La Vanguardia, 19/03/2010

218
Pensamiento crítico en la revolución

Y otro tanto ocurre con la OEA: “Enrique Correa, jefe de la dele-


gación de la OEA, comentó a este periódico que los observadores cons-
tataron compra de votos en seis de las más importantes regiones del
país: Atlántico, Bolívar, Cundinamarca, Magdalena, Nariño y Norte
de Santander. “No hubo secreto del voto en gran número de mesas, lo
que constituye un aspecto crítico del proceso. En casi la mitad de los
colegios no se respetó el carácter secreto del sufragio”. Correa señaló que
los partidos tuvieron diicultades para disponer de supervisores en las
mesas de votación, como máximo hubo testigos de los partidos en un
20% de las mesas”

A todas estas situaciones, ancladas en la debilidad institucional del conti-


nente latinoamericano, hay que añadir el hecho incontrovertible de la presen-
cia constante de los Estados Unidos en la política del continente. En otros
términos, es imposible entender la democracia latinoamericana al margen de
la intervención política, económica o militar del poderoso vecino del norte.
Si los estudios poscoloniales han demostrado la imposibilidad de entender
Europa sin incorporar a América Latina, lo mismo es válido para los Esta-
dos Unidos, agravado por el hecho de la conversión de la doctrina Monroe
(emitida a inales del siglo XIX) en una suerte de sentido común generalizado
en la ciudadanía y la política norteamericana. Como se ha repetido mil veces,
si Washington estornuda, el resto del continente se resfría. De ahí que la crisis
económica abriera la fundada duda de en qué medida las consecuencias de la
misma iban, de nuevo, a afectar al desarrollo democrático del continente. Sin
embargo, tanto la menor repercusión de la crisis mundial en América Latina,
como las mejoras tanto en el bienestar de la población como la actitud de los
nuevos gobiernos hacia soluciones democráticas, está claramente relacionado
con la existencia desde inales de los años 90 de una nueva voluntad política
comprometida con unos modelos de gestión alejados de los marcados por los
principios del consenso de Washington o de las propuestas de gobernabilidad
de la Trilateral a mediados de los 70. El posicionamiento de los nuevos gobier-
nos frente a las reformas que enseñorearon al mercado, la mayor presencia del
Estado -especialmente en la recuperación del control de las riquezas natu-
rales-, la posición crítica respecto de los organismos multilaterales, así como
el mantenimiento equilibrado de las magnitudes macroeconómicas, permi-
ten hablar de una nueva etapa en el continente que ha generado una nueva

219
Comuna

corriente de opinión respecto de la situación en marcha6


Sabe la ciencia política que las tensiones entre actores son uno de los
elementos consustanciales, junto a la trayectoria histórica (la path depen-
dence), de las coniguraciones de los sistemas políticos, partidistas, territoria-
les e, incluso, de la inserción internacional de cada país.7 De ahí que podamos
airmar que la nueva democracia en América Latina se posiciona respecto de
quienes plantan formas alternativas de organización social. Y, como se ha cons-
tatado recientemente, no existen formas alternativas que no estén refrendadas
por las decisiones de la administración norteamericana. La existencia, por un
lado, de gobiernos que reclaman con vehemencia la necesidad de recuperar la
soberanía nacional (y, para ello, apelan a la soberanía popular), y, por otro, de
una oposición que, invariablemente, plantea algún tipo de regreso al pasado
y reclama la tutela norteamericana, establece un escenario que otorga mucha
información sobre los futuros desarrollos políticos de la región. Tras el breve
paréntesis del énfasis en Afganistán e Irak, el papel de Estados Unidos vuelve
a ser de estricta relevancia, agravado por el fracaso de esa aventura militar8 . La
reactivación de la IV Flota (desactivada tras la Segunda Guerra Mundial al
ser su objetivo los submarinos nazis en el Caribe); el aval (pese a la condena
formal) del golpe militar en Honduras; el apoyo al bombardeo de un territorio
extranjero por parte de otro país (Colombia sobre Ecuador); la toma militar
norteamericana de Haití tras el terremoto que asoló el país en enero de 2010;
los constantes señalamientos de colaboración con el terrorismo (o de tibieza
con el narcotráico) por parte del Departamento de Estado a los países que
han roto con la dependencia respecto de las directrices de Washington son
todas señales de las tensiones que atraviesan el continente inalizada la primera
década del siglo XXI.

____________________
6 La crisis económica, nacida en los países ricos, ha afectado a la región principalmente en lo referente a las
exportaciones (con una caída en torno al 10% en 2009), aunque no ha tenido el efecto social que tuvieron crisis anteriores.
Para los efectos de la actual crisis en América Latina, con especial énfasis en las medidas anticíclicas puestas en marcha
por los gobiernos de la región, puede consultarse el informe de la CEPAL, Espacios de convergencia y de cooperación
regional. Cumbre de Alto Nivel de América Latina y el Caribe, Cancún, México, febrero de 2010, disponible en: http://
www.eclac.cl/publicaciones/xml/4/38524/Espacios_convergencia_cooperacion_regional.pdf
7 Es la base de la dialéctica hegeliana; está en la idea de la lucha de clases como motor de la historia en Marx;
es la base de los cleavajes (las líneas de tensión) de Stein Rokann; y ha sido recientemente “descubierta” por los econo-
mistas norteamericanos para entender la importancia de las instituciones en el desarrollo histórico. Véase Pierson, Paul
(2000). “Increasing Returns, Path Dependence, and the Study of Politics”, en American Political Science Review, Junio.
8 Joseph E. Stiglitz y Linda J. Bilmes, La guerra de los tres billones de dólares, Madrid, Taurus, 2008.

220
Pensamiento crítico en la revolución

La democracia en América Latina se va a deinir en relación con estos


parámetros. De ahí la estricta necesidad de recuperar análisis que permitan
quitar los velos que una interpretación interesada ha colocado sobre un conti-
nente que ha recuperado una vitalidad negada durante dos siglos.

¿Quién dice qué?: la necesidad de poscolonizar los análisis


sobre América Latina9
Hay algunos lugares casi comunes en la discusión sobre América Latina
que, como se dice de las leyes, se acatan pero no se cumplen. En otras palabras,
forman parte de los elementos que se enumeran con la intención de conjurar
simpliicaciones analíticas, pero con frecuencia quedan al margen de ese análi-
sis supuestamente problematizador, como si las interpretaciones tradiciona-
les impusieran su memoria hasta impedir las matizaciones a las que obligaría
una mirada alternativa atenta a esas peculiaridades. Son los lugares que tienen
que ver con la heterogeneidad del continente (para luego, sin embargo, sacarse
conclusiones homogeneizadoras), la señalada path dependence (para luego
ignorar el papel desempeñado por los Estados Unidos en las diferentes histo-
rias nacionales latinoamericanas, o por la desigual inserción de cada país en el
capitalismo global), las diferencias en cuanto renta per cápita (para luego igno-
rar las políticas públicas que crean compensaciones en especie u otros tipos de
mediciones), las desigualdades sociales (para luego desproblematizar el papel
de las mayorías o minorías indígenas o la importancia de lo que se puede llamar
pobretariado) o la mayor debilidad o fortaleza del entramado institucional y
del sistema de partidos (para luego dejar de lado el hecho de que la democracia
representativa vino en el continente a legitimar situaciones de exclusión que
afectaban, en muchos de esos países, a uno de cada dos ciudadanos).

____________________
9 Algunas de estas relexiones fueron discutidas en: Juan Carlos Monedero, “En donde está el peligro… el des-
borde de la representación y el surgimiento de las alternativas”, en Daniel Chavez, César Rodríguez Garavito, y Patrick
Barret (eds.) La nueva izquierda en América Latina, Madrid, Catarata, 2008.

221
Comuna

El resultado inal que ofrecen esos análisis suele venir de la mano de forza-
das categorías que pretenden medir la calidad de la democracia, signadas por
categorías occidentales que se aplican con dureza al continente americano y
con mayor lexibilidad a los países europeos, con conclusiones asentadas en
análisis de élites y no en estudios que den cuenta de las actitudes reales de las
poblaciones respecto de los gobernantes (lo que obligaría a formas de socio-
logía política cualitativa) y que dejan ver un Erkenntnisinterese (un inte-
rés previo respecto de aquello que se quiere conocer) guiado por el modelo
tradicional de partidos y la estructura clásica del parlamentarismo liberal que
incluso deja de lado el hecho de que vivimos en lo que, como veíamos, Manin
ha llamado democracias de audiencia. De hecho, lo que no terminan de enten-
der esos análisis es que el papel de la ciudadanía referenciada como pueblo (a la
búsqueda de nuevas identidades y comportamientos políticos, politizado por
tanto, y sujeto de formas renovadas de acción colectiva), ha trastocado buena
parte de ese marco. Conjurar esas limitaciones con apelaciones al populismo no
ilumina los ángulos que surgen de la quiebra del antiguo marco. Y aún menos
si asumimos que lo que se quiere descaliicar con esa nominación –populismo-
no es sino un momento clave del proceso de politización de una comunidad en
donde se había roto el principio básico de homogeneidad social que permite su
discurrir pacíico y ético.10
La relexión hegemónica sobre América Latina –esto es, la que se ha refe-
renciado en Departamentos universitarios, publicaciones, centros de ense-
ñanza, institutos de investigación o programas inanciados desde agencias
públicas o privadas- ha tenido diicultades para entender los cambios que han
operado en el continente desde inales de los años noventa. Acostumbrado el
grueso de la academia a unas relaciones partidistas y una comprensión ideoló-
gica que se solventaban bajo el paraguas reduccionista de la socialdemocracia o
de la democracia cristiana –de sus partidos y sindicatos-, la irrupción de nuevos
escenarios, actores y discursos llevó a un análisis ingenuo que quería entender
los cambios como pasajeros, fruto de una suerte de moda o resultado de una
evolución apolítica de paradigmas cientíicos.

____________________
10 Un ejemplo reciente del uso descaliicador del “populismo”, en Manuel Alcántara, “América Latina: la po-
lítica inconclusa”, en Manuel Alcántara (org.), La política de América Latina, revista Sistema, núm. 208-209, enero de
2009. Para el concepto “democracia de audiencia”, Bernard Manin, Los principios del gobierno representativo, Madrid,
Alianza Editorial, 1998.

222
Pensamiento crítico en la revolución

Desde una perspectiva diferente, pero con similares efectos, desde Estados
Unidos tampoco se atendió a la importancia de los procesos de cambio, en ese
caso ocupada con la aventura militar de Irak, que intensiicó la percepción de
que América Latina no era nada más que el back Yard norteamericano. De
hecho, en el conocido libro de Zbigniew Brzezinski, El Gran Tablero Mundial.
La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos (1998),
donde se marcan las grandes líneas del poderío mundial estadounidense que
desembocan precisamente en la invasión de Irak, la ausencia de América
Latina es cuando menos sorprendente. En este trabajo, el continente latino-
americano aparece como un mero apéndice. Interpelado Brzezinski por el
intelectual argentino Atilio Borón acerca del porqué de la ausencia de América
Latina en un libro sobre geopolítica mundial, éste recibió como respuesta: “es
que Latinoamérica se trata de un asunto doméstico”.11
No mejoró tampoco la comprensión con la extensión de la marea de fuer-
zas políticas de izquierda que tumbaban gobiernos, que juzgaban como crimi-
nales a las administraciones anteriores, paralizaban países desde un discurso
de izquierda, reclamaban soberanía y dignidad nacional, ocupaban palacios
presidenciales, ahora por las urnas, y reclamaban nuevas categorías de enten-
der y hacer América Latina. Durante décadas, ese latinoamericanismo fue
complaciente con lo que pasaba al Sur del Río Grande. Lo mismo que denun-
ció Edward Said con el orientalismo, cliché al servicio de formas coloniales o
poscoloniales, es válido para el latinoamericanismo, que sentaba las bases para
unas relaciones políticas signadas por la subordinación política, económica e
intelectual (con el ejemplo evidente del diseño y contenido de Cumbres, cele-
braciones, seminarios y encuentros, pero también en las reuniones de la OMC,
los intentos de aprobar Tratados de Libre Comercio o acuerdos comerciales
claramente ventajosos para los países desarrollados)12 . Cuando llegaron los
cambios, no es extraño encontrar en esas interpretaciones argumentos para
justiicar su silencio o su deiciente capacidad de predicción. Lo planteado por
Fernando Coronil para Venezuela es válido para todo el continente.

____________________
11 Zbigniew Brzezinski, El Gran Tablero Mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoes-
tratégicos; Ed. Paidós, 1998. El diálogo de Borón y Brzezinski fue narrado por el primero durante la VII Cumbre de la
Deuda Social, organizado por el Parlatino en la ciudad de Caracas en 2008.
12 Edward Said¸ Orientalismo, Madrid, Libertarias/Prodhui, 1990 (1978).

223
Comuna

La historia de los países latinoamericanos es un laberinto que “transcu-


rre en el seno de un laberinto mayor” que produce, por el metabolismo propio
del sistema capitalista, “centros y periferias en íntima relación, y no como un
sistema autogenerado que se expande desde regiones modernas y activas, y
engulle sociedades tradicionales y pasivas”13
Una parte sustancial de las explicaciones dan cuenta del neoliberalismo
como si de un fenómeno meteorológico fuera. Documentos desclasiicados
demostraban la injerencia, aún en 2001 y 2002, de los EEUU en Bolivia con
el in de “debilitar la base política” de Evo Morales. No es válido sin más, como
plantea Paramio, que “los paradigmas de políticas siguen un curso similar a los
paradigmas cientíicos”, que sólo se abandonan “cuando este marco les crea
crecientes anomalías para entender la realidad, momento en el que, a partir de
ideas antes marginales, se articula un nuevo paradigma. Este sería el caso de
la recuperación de las ideas de Hayek y de Milton Friedman”14 . El neolibera-
lismo no fue simplemente una sustitución bienintencionada de una paradigma
quebrado –el keynesianismo-, sino un intento de reconstruir la tasa de ganan-
cia al precio de superar el marco regulador de los Estados nacionales, de cargar
sobre amplios sectores de la población el ajuste económico y de construir un
modelo de desarrollo desigual que terminaría por crear las mayores diferencias
de renta en la historia de la humanidad conocidas15. La escasa base iscal de
las haciendas latinoamericanas reforzaba su comportamiento nada virtuoso
con los principales mitos del mensaje neoliberal: primar el crecimiento frente
a la redistribución; reducción de los impuestos, especialmente a las rentas más
altas; recortes salariales; facilitación de los despidos; venta de los activos públi-
cos y privatización de sectores estratégicos; apertura de fronteras; etc. No es
una casualidad que se dé una correlación cuasi perfecta entre las variaciones
anuales del Producto Interno Bruto y del Gasto social total, pues la estrategia
neoliberal consiste precisamente en eso, diiriendo para el futuro el hecho de
que el sistema funciona con recurrentes crisis y que, por tanto, los pequeños
ajustes no son sino preparaciones para un ajuste mayor como el que empezó a
vivirse a inales de 2008.
____________________
13 Coronil preiere hablar de occidentalismo. Véase Fernando Coronil, El Estado mágico. Naturaleza, dinero y
modernidad en Venezuela, Caracas, Nueva Sociedad, 2002, especialmente el capitulo “El Estado mágico y el occidenta-
lismo”. La idea de un centro y una periferia capitalistas está ya en Gramsci, pero sería Wallerstein quien la popularizara.
14 Ludolfo Paramio, “El regreso del Estado: entre el populismo y la regulación”, en Revista del CLAD. Refor-
ma y democracia, núm.42, octubre de 2008, p.33.
15 Para los efectos de las terapias de choque como forma de ajuste en América Latina, véase Evelyne Hubert y
Frederick Solt, “Successes and Failures of Neoliberalism”, en Latin American Research Review, núm. 39 (3)

224
Pensamiento crítico en la revolución

El modelo parlamentario liberal, que primaba el momento electoral sobre


el momento emancipador participativo, fue utilizado para esa recuperación
de la tasa de ganancia, de manera que la fragmentación social y la pérdida de
homogeneidad de las sociedades latinoamericanas terminarían trasladando
su propósito a referencias políticas que, necesariamente, tenían que estar en
los márgenes de aquellos que habían situado a dos tercios de la población en
situación de emergencia. 16 Si las elecciones han sido el momento de concretar
la autorización a través de la representación, ese entramado se disolvía, hasta
el punto de que, como demostraría los casos de Bolivia o de Argentina, ganar
unas elecciones ya no supone sin más una autorización para ejercer la tarea de
gobierno.
Esa ciencia social lastrada importó puntualmente cada uno de los concep-
tos con los que se pretendió frenar el pensamiento alternativo. El latinoame-
ricanismo encontró nuevas formas bajo los paradigmas de la modernización,
luego la transición y consolidación a la democracia, más tarde la gobernabili-
dad, luego la gobernanza, mientras tanto las teorías gerencialistas, la concep-
tualización del ciudadano como cliente, para cerrar con la asunción de la globa-
lización como un concepto neutro y cientíico. Finalmente, y de manera más
claramente beligerante, preirió readaptar conceptos viejos -con el de popu-
lismo como buque insignia- para intentar reconstruir una explicación a la que
le interesaba principalmente dejar fuera de juego la vertiente conlictual de lo
político y seguir primando la veta institucional-funcional integrada. El popu-
lismo no fue utilizado para explicar las nuevas mediocracias, tales como las que
desarrollaron Collor de Melo, Menem o Fujimori, sino que empezaría a ser un
concepto en uso con la victoria de gobiernos con un claro mensaje de cambio y
alternativa al modelo neoliberal.
Será también a partir de la evidente crisis social del Consenso de Washing-
ton, de los problemas de autorización política y del asalto al Estado de gobier-
nos contrarios al paradigma neoliberal, impulsados por amplios movimien-
tos populares ajenos a los partidos tradicionales, que empezaron a aparecer
respuestas que reclamaban un Estado neoweberiano que enfrentara una reno-
vada responsabilidad con el in de frenar el barrido del viejo esquema.

____________________
16 Robert Jessop, El futuro del Estado capitalista, Madrid, Catarata, 2008. Igualmente Branco Milanovic, La
era de las desigualdades. Dimensiones de la desigualdad internacional y global, Madrid, Sistema, 2006.

225
Comuna

Es aquí donde se explica el informe del Banco Mundial de 1997 sobre “El
Estado en un mundo en transformación”, la conferencia del Fondo Monetario
Internacional de 1999 sobre las “reformas de segunda generación” y el estudio
del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo dirigido por O’Donnell y
publicado en 2004 “El Estado de la Democracia en América Latina. Hacia una
democracia de ciudadanas y ciudadanos”.17
La década de los noventa, como venimos señalando, abrió el paso a otras
realidades que no podían explicarse con las categorías al uso. El caso del zapa-
tismo fue el más emblemático, especialmente cuando, en un giro sorpresivo,
cambiaron la estrategia guerrillera tradicional por el uso de riles de madera
y frases llenas de adjetivos sonoros. Su irrupción en el escenario mexicano,
coincidiendo con la entrada en vigor del Acuerdo de Libre Comercio entre los
Estados Unidos, Canadá y México en enero de 1994, creaba un conlicto que
ya no podía explicarse con las estrictas categorías de la guerra fría. Aunque sólo
fuera porque el sujeto principal de la transformación eran los indígenas, algo
bien lejos de las teorías sociales sobre el cambio y la transformación política
radical. La “utopía desarmada” de Jorge Castañeda, la versión mexicana del “in
de la historia” de Francis Fukuyama publicada unos meses antes, se vaciaba de
pronto por culpa de un imaginario social de opresión que terminaría cauti-
vando, en la igura del escarabajo rebelde “Durito”, incluso al desesperanzado
Octavio Paz.
Entre tanto, la caída del Muro de Berlín en 1989 había señalado el in de
una época, seguida por la disolución de la Unión Soviética dos años después y el
estrepitoso derrumbe del discurso de la izquierda. En ese escenario histórico, la
mirada eurocéntrica sobre la izquierda perdía mucho de su validez y se conver-
tía en ob-scena, pues el in del socialismo realmente existente y el abandono
europeo de la crítica al capitalismo coincidían con el Caracazo, la respuesta
espontánea y ajena a cualquier teoría que enfrentó en las calles de Venezuela las
medidas neoliberales de Carlos Andrés Pérez. Más adelante, el declinar de las
diferentes Internacionales izquierdistas se veía contrastado por la emergencia
del Foro Social Mundial (cuya primera convocatoria en Portoalegre tuvo lugar
en enero de 2001, convocado por ATTAC y el PT brasileño). Allá donde en las
ilas de la izquierda una diferente interpretación creaba una fracción enemiga
de su formación originaria, ahora lo relevante era lo que se compartía.
____________________
17 Juan Carlos Monedero (dir.), Ariel Jerez, Alfredo Ramos y José Luis Fernández, Materiales para el estudio
de la participación en América Latina, CLAD, manuscrito, 2009.

226
Pensamiento crítico en la revolución

Como dice Boaventura de Sousa Santos, tuvo que caerse la Unión Soviética
para que el capitalismo se hiciera marxista –para que dejara de ser social y organi-
zado-, y tuvieron que caerse las Internacionales comunistas para que surgiera esa
nueva izquierda que representa el Foro Social Mundial nacido en Porto Alegre
en 2000 como foro alternativo al encuentro económico de la globalización de
Davos.
Un elemento común de toda la nueva izquierda latinoamericana tiene que
ver con la resurrección de los liderazgos populares, descaliicados desde la veccia
académica y los monopolios mediáticos, según decíamos, como populismo. En
países devastados económicamente por el vendaval neoliberal, con las estruc-
turas administrativas, laborales, sindicales, ciudadanas y partidistas desestruc-
turadas, con un historial de ineiciencia ligado al uso patrimonial del Estado
como “consejo de administración de los intereses globales de la burguesía”, con
escasa autoestima nacional, la única posibilidad de pagar la deuda social acumu-
lada pasaba por la identiicación recia con un líder que prestara el cemento social
ausente. Y aún más cuando la vía para dirigir los cambios es la electoral. Lide-
razgos capaces de uniicar, con la fuerza de la esperanza, la tradicional desunión
de la izquierda, de superar la hegemonía mediática neoliberal y la consiguiente
debilidad del voto popular ante el acarreo, de vencer con argumentos la compra
de voluntades y el clientelismo de los partidos tradicionales. Es indudable que la
subida de los precios de los hidrocarburos ha ayudado a la consolidación de este
proceso, pero sería un reduccionismo querer insistir en este factor sin considerar
el agotamiento anterior del modelo. Baste considerar que hay países en los cuales
el petróleo también desempeña una importante función (México) en donde los
cambios no han tenido lugar.
En el mismo sendero de la manipulación está la diferenciación popularizada
por un conocido escritor peruano entre una izquierda vegetariana –la que no
cuestiona el sistema- y la izquierda carnívora –la que ha tocado estructuras de
poder-, pretendiendo fragmentar el viento compartido de cambio en el conti-
nente. Esta diferencia la inició Jorge Castañeda en su libro La utopía desarmada
y la continuó el que fuera jefe de campaña de Manuel Rosales en las eleccio-
nes venezolanas de 2006, Teodoro Pettkof, y forma un intento recurrente de
demonizar a los que caen en el lado malditizado18 . Una Europa en donde las
fuerzas transformadoras sufren una de sus más profundas crisis, necesita dife-
renciar entre una “izquierda buena” y una “izquierda mala”, con el in de debili-
tar la acción común y la integración regional (en buena medida impulsada por

227
Comuna

la “izquierda mala” como forma de defenderse de la globalización neoliberal)


y, sobre todo, para recuperar la inluencia perdida por las tradicionales organi-
zaciones vinculadas a la Internacional Socialista o la cambiante Internacional
democristiana, centrista o liberal. Disparidad que está a la altura de esa diferen-
ciación académica entre revoluciones de colores y problemas de ingobernabi-
lidad o de reclamaciones de autonomía o exigencias de respeto a las fronteras
dadas, dependiendo el uso de unos u otros de si las protestas provienen de los
sectores de clase media y alta o de sectores populares, de si se trata de conlictos
con corbata y traje o reclamaciones con poncho, chompa o franelas.19
Esta estrategia de división, enmascarada como protesta civil “de colores” y
que tuvo su principal laboratorio en Yugoslavia (con el hito de la independencia
de Kosovo), va a convertirse en una de las principales armas de los opositores a
la nueva izquierda latinoamericana en el poder. Es la estrategia que se intentó
articular con la propuesta secesionista del Zulia en Venezuela, de la media
luna, dirigida por Santa Cruz, en Bolivia, de Guayaquil en Ecuador. Territorios
todos, además, muy ricos en materias primas y con una estratégica ubicación
geopolítica y económica. No debiera, pues, llamar la atención que para la emba-
jada norteamericano en la Bolivia atravesada de tensiones secesionistas fuera
nombrado Philip Goldberg, quien estuvo al cargo de la misión estadounidense
en Kosovo durante la disgregación de Bosnia y Serbia. El pensamiento crítico,
que renunció a las teorías conspirativas por simplistas, perezosas y poco elegan-
tes, necesita recuperar el trigo que arrojó con la paja cuando depuró esos análisis.
____________________
18 A inales de mayo de 2009, tuvo lugar en Caracas, organizado por el CEDICE, un think tank neoliberal, un
encuentro donde se reunió buena parte de la derecha radical latinoamericana (ex miembros de gobiernos de dictaduras o
con acusaciones de genocidio como el Chile de Pinochet, la Bolivia de Banzer, El Salvador de ARENA o el breve gobierno
del golpista Carmona Estanga en Venezuela), arropados por iguras de calado intelectual como Mario Vargas Llosa o
Enrique Krauze. Uno de los elementos centrales de ese foro consistió precisamente en diferenciar, una vez más, entre Vene-
zuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua por un lado, y Chile y Brasil por otro. Véase Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto
Montaner y Álvaro Vargas Llosa, Manual del perfecto idiota latinoamericano, Barcelona, Plaza y Janés, 1996. Igualmente
Teodoro Petkof, Las dos izquierdas, Caracas, Alfadil, 2005.
19 De manera análitica, Moreira, Raus y Gómez Leyton han diferenciado entre gobiernos gradualistas y gobier-
nos populistas-rupturistas (con el caso híbrido de Argentina). Por su parte, Reynoso, en el mismo trabajo, diferencia entre
institucionalistas y decisionistas. Los gobiernos de izquierda racional y gradualista se caracterizarían por los siguientes
rasgos: un mayor respeto a los límites estructurales del mercado; defensa del concepto de ciudadano, institucionalización
partidista, mayor estabilidad electoral e institucional, y proclividad a la búsqueda de consensos. Pertenecerían a esta cate-
goría Chile, Brasil y Uruguay. Las tendencias populistas y rupturistas estarían, por su parte, caracterizados por una mayor
movilización popular (señal también de una mayor respuesta opositora), la utilización del concepto de pueblo frente al de
ciudadanía (por sus rasgos movilizadores), la alta fragmentación del sistema de partidos, una mayor inestabilidad y debi-
lidad institucional, una mayor concentración de la autoridad (con el riesgo claro de tendencias caudillistas), una falta de
diálogo con la oposición (que se explicaría por el carácter involucionista de la misma), y una apuesta clara por la integración
latinoamericana y el señalamiento a los Estados Unidos como el polo enemigo respecto del cual armar la propia estrategia.
Este grupo lo compondrían Venezuela, Bolivia y Ecuador. Véase Carlos Moreira, Diego Raus y Juan Carlos Gómez Leyton
(coords.), La Nueva Política en América Latina. Rupturas y continuidades, Editorial Trilce, 2008.

228
Pensamiento crítico en la revolución

Lo mismo debe decirse de los tanques de pensamiento neoconservado-


res, que llevan tres décadas diseñando la criminalización de la izquierda, y la
difusión del capitalismo global y de su justiicación. Tiempo es de interpretar
integralmente el siglo XXI que avanza entendiendo que a una nueva izquierda
latinoamericana le corresponde necesariamente una nueva anti-izquierda que
será global como los intereses que deiende.20
El papel desempeñado por la República Bolivariana de Venezuela reclama
una atención especial. Pese a los intentos para crear una matriz de opinión que
diferencia entre una izquierda buena y otra mala, la inluencia del Presidente
Hugo Chávez sobre todo el espectro alternativo latinoamericano, desde la
socialdemocracia al comunismo, desde el indigenismo al nacionalismo, desde
el bolivarianismo al marxismo, es un hecho difícilmente cuestionable, refor-
zado si cabe con la reelección en diciembre de 2006 con una participación del
73% y el 63% de los votos, 25 puntos por encima de una oposición que, por vez
primera en el último lustro aceptó un resultado electoral que le era adverso21.
El siguiente paso planteado por el Presidente venezolano, justo tras la
victoria en las elecciones presidenciales, fue plantear la uniicación de las fuer-
zas aines al proceso que lidera en un Partido Socialista Unido de Venezuela.
Uniicación que debiera solventar los dos problemas esenciales que constan-
temente ha señalado como freno del cambio: la ineiciencia y la corrupción,
propios de un país en donde la construcción del Estado, desde la colonia a su
reinvención como gerente clientelar de la riqueza petrolera con Juan Vicente
Gómez, le ha dado una condición “mágica” que ha impedido la instituciona-
lización weberiana que se registra en otros países de la zona.22 En el lenguaje
militar que le identiica, Chávez proclamó en su toma de posesión que desen-
fundaba “dos espadas” para luchar contra esos dos problemas.
____________________
20 La estrategia encaminada a construir un nuevo sentido común conservador, impulsado desde los Estados
Unidos, la estudia George Lakof en No pienses en un elefante, Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 2007,
resaltando el papel del juez Powell (autor del memorándum Powell) y el apoyo de la administración Nixon.
21 La imagen e inluencia de Chávez ha sido sujeto de múltiples encuestas más o menos soisticadas. El la-
tinobarómetro de 2005 se vio obligado a incorporar la valoración de líderes, donde, desde entonces, Chávez siempre es
el más controvertido (con grandes apoyos y grandes rechazos) Por su parte, la revista Nueva Sociedad, auspiciada por la
Fundación socialdemócrata alemana Friedrich Ebert, titulaba su número de septiembre-octubre de 2006 “América Latina
en tiempos de Chávez”. La revista Time organizó en diciembre de 2006 una encuesta a través de la red para nombrar
Personaje del año. Cuando Chávez se acercaba al 40% de las preferencias, la revista suspendió la votación y concedió el
galardón inalmente a los cibernautas. El encuentro en abril de 2009 entre Barack Obama y Hugo Chávez con motivo
de la V Cumbre de las Américas, en Trinidad-Tobago fue quizá el punto álgido de esa presencia internacional. El saludo
entre ambos presidentes fue portada mundial, y el libro con el que el venezolano obsequió al norteamericano, Las venas
abiertas en América Latina, del uruguayo Eduardo Galeano, alcanzó los primeros puestos en la librería electrónica Ama-
zon.com.
22 Véase Fernando Coronil, El Estado mágico. Naturaleza, dinero y modernidad, op.cit.

229
Comuna

Los diferentes partidos que concurrían electoralmente bajo el paraguas


chavista se veían reclamados a la disolución e incorporación a una nueva
formación política articulada desde las bases. A éstas, organizadas y moviliza-
das con motivo de las elecciones presidenciales, les correspondía la reinvención
consejista de la nueva formación política. Vista la inluencia de Venezuela en el
ámbito latinoamericano, es indudable que este asunto cobra especial relevancia
y obliga a repensar las formas en que se va articular la democracia en la región.
El principal problema de la ciencia política, el de la obediencia, tiene detrás
el requisito previo de la homogeneidad social. Detrás del interés general, del
cuidado de la sociedad como un todo está el hecho de que toda agrupación
humana que no descanse sobre algún valor compartido estará o bien orga-
nizada sobre la base del uso extremo de la fuerza, o bien sometida a fuertes
tensiones centrífugas que la amenazarán como colectivo. En una mirada histó-
rica que se remonta a varios siglos, vemos que este valor homogéneo ha obte-
nido diferentes respuestas repetidas: raza, religión, procedimientos, liderazgo,
propiedad pública de los medios de producción, inclusión social... En contex-
tos de desestructuración social como los que ha creado el neoliberalismo, con
la enorme fragmentación construida, con la emergencia de identidades antaño
ocultas, con las enormes desigualdades sociales, con la falta de protocolos insti-
tucionalizados de comportamiento público virtuoso, el abanico de soluciones
se multiplica y complejiza.
¿Es el actual momento latinoamericano el de una recuperación de lide-
razgos populares fuertes?¿Se trata de una reedición de formas caudillistas
sobre la base de políticas clientelares o estamos ante un nuevo tipo de contrato
social?¿Es la solución a los problemas de representación en América Latina
la rearticulación de nuevas formas socio-políticas?¿Puede nacer así una alter-
nativa que concilie democracia directa y democracia representativa?¿Hay una
síntesis posible entre los partidos políticos y los movimientos sociales?¿No
hay, en cualquier caso, detrás de las transformaciones en América Latina un
impulso electoral que las diferencia radicalmente de los intentos emancipado-
res que tuvieron lugar durante la guerra fría?23
____________________
23 Repárese en que estas preguntas diieren tanto en énfasis como en contenido de las que han protagonizado
la tarea de la ciencia social en los últimos decenios: presidencialismo vs. parlamentarismo; unicameralismo vs. bicame-
ralismo; introducción del ballotage; ingenierías electorales –umbrales, gerrymanderismo, voto preferencial, una o dos
vueltas,etc.-. inanciación de los partidos; cuantitativización del análisis político, etc.

230
Pensamiento crítico en la revolución

A vueltas con el sujeto político: la pluralidad como norma


En política cualquier orden siempre se construye contra sus alternativas
(sus enemigos). Esto es válido para el nacimiento de los Estados, para la crea-
ción de los sistemas de partidos, de un tipo u otro de sociedad civil o para la
inclinación ideológica de un régimen24 . Por eso, un mismo camino, el de la
emancipación, no tiene necesariamente que discurrir por los mismos sende-
ros. Fue el error del modelo modernizador en los sesenta; es la falacia que hay
detrás del mecanicismo de las etapas del crecimiento; es, como ha reconocido
Joseph Stiglitz, el catecismo omnímodo, invasivo y violentador de los planes de
ajuste en los ochentas y noventas impulsados por el FMI y el Banco Mundial
y aplicados por doquier. Y también fue el error de una izquierda que descono-
ció las diferentes historias, composiciones sociales y valores de las diferentes
poblaciones a las que quiso aplicar un modelo repetido. En las interminables
discusiones de la sociología histórica se ha argumentado cómo diferentes
sociedades civiles, propiedades de la tierra, pervivencias de la inluencia de la
iglesia, proporciones de campesinado y de proletarios, articulación cliente-
lar, inluencia externa, consolidación de organizaciones obreras, entre otras
variables, donde también tiene su responsabilidad el azar, condicionan una u
otra respuesta popular al uso oligárquico del poder estatal. Es una tentación
demasiado sencilla el intentar leer los procesos en América Latina desde la
conformación política del Norte, agregándose como argumento determinante
un buenismo eurocéntrico según el cual que lo que ha sido “positivo” para el
Norte ha de serlo para los procesos políticos del Sur. El elemento determinante
para entender cualquier coniguración política hay que buscarlo tanto en los
recursos propios como en las características de aquello frente a lo que se cons-
truye. Traslaciones simplistas sólo funcionan como argumentos legitimadores
de propuestas construidas a priori. Y opera de la misma manera en la dirección
contraria.
____________________
24 Es la base de la explicación de lo político en Carl Schmitt, pero también es el criterio seguido por Stein
Rokkan en su desarrollo de los cleavages, de Michael Mann para dar cuenta de las fuentes del poder social, de Charles
Tilly para explicar los orígenes de la formación estatal o, en términos de escuela, del marxismo que recuerda
que cada modo de producción crea su “propio sepulturero”. Es una simpliicación presentar la confrontación “amigo/
enemigo” como una desinencia del nazismo de Schmitt. Me he ocupado de esto en Juan Carlos Monedero, El gobierno
de las palabras. Política para tiempos de confusión, Madrid, FCE, 2009.

231
Comuna

Hablando de América Latina, y antes de que la crisis económica hiciera de


esos comportamientos el lugar común de las políticas económicas europeas y
norteamericanas, podía leerse:
“Todos estos Gobiernos {Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador}
han demostrado hasta ahora una marcada preocupación por la estabilidad
monetaria, que no permite encasillarlos en lo que Dornbusch y Edwards
llamaron “populismo macroeconómico”. Uno de los principios funda-
mentales del Consenso de Washington, la estabilidad macroeconómica y
monetaria, parece haberse incorporado, por tanto, al sentido común y a
la práctica de los Gobiernos que más critican el neoliberalismo de los años
noventa”25
Otro tanto ocurre cuando se quieren trasladar a comienzos del siglo XXI
nociones que nacieron para explicar sucesos de los años 70. Allí donde el popu-
lismo quería explicarse sobre la base de la existencia de líderes carismáticos y
omnipotentes, una orientación nacionalista que identiicaba pueblo y Estado y
una propuesta igualitaria de redistribución de la renta, hoy hay que entender que
la participación popular, en una miríada de formas no reducibles ni a partidos ni
a movimientos ni a agrupaciones ni a asociaciones, se ha incorporado de manera
determinante en la reconiguración política del nuevo siglo. La política de tierra
quemada en la que desembocó el neoliberalismo generó anticuerpos sociales inte-
grales, de manera que las respuestas lo son en todos los ámbitos de lo social (econó-
mico, político, normativo e identitario y cultural). La principal característica de los
cambios políticos en América Latina tiene que ver con esa renovada participa-
ción. Si el neoliberalismo construyó intencionalmente, siguiendo las categorías de
Hirschmann26 , “salida” del sistema, la ciudadanía ha regresado ejerciendo la “voz” y
saliéndose de la salida, es decir, entrando desde ese afuera al que la había expulsado
la utopía neoliberal. De ahí que la variable independiente que tiene que ser anali-
zada en los nuevos procesos tenga que ser la participación. De ahí la sutileza que es
menester ante cualquier simpliicación que pueda ahogar la misma27.
____________________
25 Ludolfo Paramio, “Izquierda y populismo en América Latina”, en Manuel Alcántara (org.), La política de Amé-
rica Latina, op.cit. pp.28-29.
26 Albert O. Hirschmann, Salida, voz y lealtad, México, FCE, 1981.
27 En toda novedad siempre hay retornos de cosas pasadas. Sin embargo, si bien es cierto que los años ochenta
visualizaron una presencia de movimientos sociales a los que se adjetivaron como “nuevos” –que en análisis optimistas como
los de Alain Touraine se entendió como el advenimiento de un nuevo tipo de democracia -, los cambios cualitativos de todo
tipo no permiten fáciles comparaciones que quieran zanjar la discusión airmando que “no hay nada nuevo bajo el sol”. El
MAS en Venezuela, el PT brasileño, el PRD mexicano, el sandinismo nicaragüense, la izquierda Unida de Perú fueron todas
agrupaciones políticas que reclamaban una presencia irme y oída de los movimientos sociales. El Foro Social Mundial, en
marcha desde el año 2000, ha supuesto una revitalización y replanteamiento de estos intentos.

232
Pensamiento crítico en la revolución

América Latina se ha caracterizado por unas élites con la capacidad de


formar parte de esa minoría transnacionalizada al tiempo que sus países caían
en problemas crecientes de gobierno. El único éxito logrado ha sido, y no en
todos los casos, la reducción de la inlación. Los fondomonetaristas y banco-
mundialistas más ortodoxos siempre han estado en los equipos económicos
de las naciones suramericanas, responsables de convertir las economías en
modelos exportadores, aunque se descuidase la alimentación del pueblo; de
fomentar la apertura de fronteras, lo que ha implicado la desestructuración de
los mercados internos; de vender la propiedad pública, forma indirecta de rega-
lar a grupos privados las riquezas nacionales; y de impulsar la irma de Trata-
dos de Libre Comercio que entregan los países a las grandes corporaciones
transnacionales. Es por esto que a América Latina le ha costado tanto mirarse
a sí misma, encontrarse a sí misma, cuidarse a sí misma. Sin estos elementos
es imposible entender el nuevo espacio que ocupan los gobiernos de cambio
latinoamericanos.28
____________________
28 El modelo neoliberal es un nuevo contrato social que nació para enfrentar con los argumento liberales no el
feudalismo sino la extensión de los Estados sociales., A partir de los 70, este modelo, ampliamente generalizado, se ha
nutrido esencialmente de la falta de alternativas que él mismo construye. De ahí que su principal éxito sea el discursivo. Su
práctica ha dependido de los mimbres sociales y políticos existentes para frenar su aplicación. Este freno, mientras tuvo
su mayor éxito en Europa y Asia, experimentó un rotundo fracaso en América Latina y África. Por eso los efectos han
sido allí más devastadores. La política neoliberal salió de estación en los momentos inales de la Segunda Guerra Mundial
como forma de oposición al keynesianismo laborista inglés. Su principal teórico, el austriaco Friedrich Hayek, publicaba
en 1944 Camino de servidumbre, poniendo en el mismo platillo de la balanza al fascismo hitleriano y a lo que se pre-
sentaba como liberticidio laborista perpetrado desde un Estado intervencionista. Sin embargo, no sería hasta 1973 que
encontraría una versión práctica tras el golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende dirigido por Augusto Pinochet
y auspiciado por los Estados Unidos. Posteriormente, el neoliberalismo sería exportado al mundo desde la experiencia
thatcheriana a partir de 1979 (servido espiritualmente por el anticomunismo de Juan Pablo II). El programa neoliberal
buscaba principalmente cinco objetivos: equilibrar las cifras macroeconómicas, especialmente a través del control de los
precios (y una vez señaladas las variables monetarias como las realmente relevantes); aumentar las ganancias empresaria-
les –bajo el presupuesto de que la “tarta” debía primero crecer para después poder repartirse-;incrementar inicialmente el
desempleo –con el in de lograr una “tasa natural” de paro que debilitase a los sindicatos y forzase a la baja a los salarios-;
crear una estructura social desigual que incentivase el esfuerzo y el aumento de la productividad; integrar a las fracciones
de clase globales en el modelo mundial de acumulación, utilizando para ello, cuando fuera menester, la guerra o los
preparativos para la misma. Las propuestas del llamado Consenso de Washington –privatizaciones, liberalización iscal,
apertura de fronteras, reducción del gasto social, desregulación laboral y garantías de la propiedad privada- precisaban de
una mutación del Estado que dejase todo el espacio libre posible tanto a un mercado crecientemente inmanejable como a
las empresas. Esta transformación estatal es lo que en ocasiones se ha identiicado como crisis del Estado nación –a me-
nudo naturalizada como devenir necesario por el desarrollo tecnológico propio de la globalización- pero que, en realidad,
es más correcto entenderlo como la rearticulación del sistema de dominación a la nueva forma global de acumulación.
Ésta iba a asentarse en la especulación inanciera y no en la inversión productiva. Mientras que el Estado mantenía la
responsabilidad de garantizar la propiedad privada y el orden social nacionales, crecía un complejo Estado transnacional
que respondía a las necesidades de una economía que ya no atendía a los patrones propios de los siglos anteriores- Los
cambios en el patrón de acumulación explican que los resultados, lejos de los inicialmente planteados –salvo en el caso
de la hiperinlación-, no fueran sino el aumento tanto de la pobreza como de las desigualdades sociales y la consiguiente
fragmentación e incremento de la violencia social. Puede consultarse Juan Carlos Monedero, Disfraces del Leviatán,
op.cit.

233
Comuna

Salvo excepciones en algunos países y en algunos momentos, el conti-


nente latinoamericano no ha sido dueño de sus decisiones. Valga decir que la
soberanía nacional es más un mito que una realidad. Ni siquiera en los países
supuestamente poderosos se somete a las elecciones otra cosa que lo adjetivo29.
Ningún país ha presentado como opción la democratización radical de sus
cuerpos de seguridad, las grandes riquezas, las empresas de medios de comu-
nicación de masas, la iglesia o los organismos internacionales. Pero conforme
se viaja del centro a la periferia el problema se agrava. En América Latina, la
democracia no ha sido garantía ni de derechos civiles ni de derechos sociales.
Cuando América Latina recuperó el pulso de las democracias formales en los
años ochenta, este cambio coincidió con la hegemonía neoliberal. El derecho al
voto venía acompañado, una vez más, con el derecho al hambre, al desempleo, a
la enfermedad y a la miseria. Y una vez más, el compromiso político de la pobla-
ción se distanciaba del modelo liberal burgués. La ciencia política del Norte
empezó a deinir esa desafección. Es ahí donde se reelabora el concepto de
caudillismo, de populismo, se adjetiva el indigenismo como radical, o se gene-
raliza desde los organismos internacionales, como meta política, la búsqueda
de gobernabilidad, un concepto que sólo se puede aplicar cuando hay pueblo
en la calle pero no cuando, por ejemplo, el 50% del pueblo está en el nivel de la
pobreza, pero no ejerce ninguna forma de acción colectiva.

Los partidos y la democracia liberal:


la emancipación demediada
Los partidos, como parte de la sociedad y gestores del Estado, son un relejo
tanto de los conlictos sociales como de esa estructura institucional en la que se
incardinan. No puede ser igual un sistema de partidos en Estados que manejan
la mitad de la riqueza de un país que otros en donde apenas se gestiona un 20%
de la misma. No puede ser igual un sistema de partidos que asume la responsa-
bilidad de la reproducción social que otro que asume su impotencia frente a los
mercados inancieros internacionales. La lectura social de los partidos políticos
no puede ser la misma allí donde funciona algún tipo efectivo de rendición de
cuentas que revierte en formas más equilibradas de la renta que en otro lugar
donde el entramado político no es sino una red de intereses clientelares.
____________________
29 Hubo que esperar a junio de 2009 para que la OEA revocara el acuerdo, impuesto por los Estados Unidos,
que expulsaba de la organización a Cuba al abrazar los principios del marxismo-leninismo.

234
Pensamiento crítico en la revolución

No es el mismo Estado el que se precisa para garantizar la acumulación


económica de las élites que un Estado que se dispone a pagar la deuda social
acumulada de un país. Sin embargo, no sólo en América Latina, sino también
en Europa, existe una creciente distancia entre los parlamentos, los partidos
políticos y la ciudadanía. Tanto en un lugar como en otro esa descomposición
se solventa bien con un creciente abstencionismo y desafección política, bien
con el nacimiento de liderazgos fuertes capaces de frenar las tendencias centrí-
fugas gracias a una conianza personal que acerca las democracias a formas
plebiscitarias. El alejamiento de los lugares tradicionales de la democracia es
constante en prácticamente todos los países, salvo aquellos que mantienen
Estados sociales efectivos o se han enfrentado a elecciones con un alto grado de
politización al concurrir circunstancias especiales (existencia de un candidato
fuera del sistema o que supone una amenaza a un amplio sector de la pobla-
ción, o en caso de que la polarización esté dirigida más para evitar que salga un
candidato que para apoyar a otro).30
Algunos ejemplos ilustran esta novedad. El 70% puede declararse en
Venezuela “contento con su democracia”, pero no acudir a votar a sus diputados
y diputadas en la Asamblea Nacional. Más del 90% del Parlamento francés
puede votar a favor de la Constitución Europea, pero si se somete a referéndum
es derrotada por la votación popular. Líderes que se entienden como “ajenos al
sistema”, ganan elecciones con gran apoyo popular al margen de los partidos
tradicionales e, incluso, al margen de un partido consolidado. O, regresando
de nuevo a una democracia consolidada, tras las elecciones francesas de mayo
de 2007, por vez primera se recibió al ganador con manifestaciones callejeras,
quema de coches y enfrentamientos con la policía. Mientras que en al siglo
pasado los conlictos sociales se canalizaron a través de los Parlamentos y del
juego electoral, el siglo XXI está reclamando otras formas de participación
política.
____________________
30 Las democracias de partidos vienen siendo catalogadas como plebiscitarias desde los años
treinta del siglo pasado. La importancia de los liderazgos y la intrascendencia de los militantes ya estaba apuntada en el
trabajo señalado de Robert Michels. La entrada de los medios de comunicación en las campañas, hasta hacerse el factor
esencial, completan ese viaje. Caliicar ahora de plebiscitarias a las democracias, aun siendo cierto, ocultan que esa tenden-
cia estaba inscrita en el modelo liberal. La diferencia ahora, la hace a quién se apoya desde los diferentes establishment.
Como dijo Roosevelt de Somoza, “es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, o, en palabras más amables de Laclau,
“Es característico de todos nuestros reaccionarios, de izquierda o de derecha, que denuncien la dictadura en Mario pero
la deiendan en Sila”. Véase Ernesto Laclau, “Deriva populista y centroizquierda latinoamericana”, en Página 12, 8 de
octubre de 2006. Puede consultarse en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-74196-2006-10-08.html

235
Comuna

Como sostiene Rigoberto Lanz, la posmodernidad está llamando a la


puerta también en el caso de los partidos políticos. Hay bastantes probabili-
dades de que América Latina pase del siglo XIX al siglo XXI sin haber nunca
consolidado el modelo parlamentario y partidista propio del campo occidental
durante el siglo XX. En expresión de Ernesto Laclau:

Las consecuencias de esta doble crisis (militarismo y economía


neoliberal) son claras: una crisis de las instituciones como canales de
vehiculización de las demandas sociales, y una proliferación de estas
últimas en movimientos horizontales de protesta que no se integraban
verticalmente al sistema político.31
Pero esto es sólo un síntoma de una función rota, no de una solución alter-
nativa. Como se vio en Argentina, el que se vayan todos no signiica sino que
vuelvan los que sean capaces de estructurar una respuesta (donde “los de siem-
pre” tienen más facilidades para gestionar el poder político concreto, esto es,
el Estado). Atendiendo a su trayectoria anterior, podemos airmar que sólo
debido al desarrollo concreto de las luchas sociales se sensibilizó el Gobierno
de Kirchner con las demandas sociales tanto en lo económico como en lo que
atañe a los derechos humanos. La confusión propia de la crisis de paradigma
actual, de este momento de indeinición entre el pasado y el futuro, lleva a
un momento de ensayo y error que tiene la virtud de abrir nuevas vías pero
también el riesgo de cometer errores -alejamientos de la meta trazada- difícil-
mente reparables
No es gratuito que los cambios políticos profundos que están afectando
a América Latina se inicien en esta nueva fase con cambios constitucionales.
El yermo que ha dejado el neoliberalismo en el continente reclama cambios a
la altura de lo deshecho, estructurales pero no violentos. La alternativa tiene
que ser, pues, constituyente. Los cambios, como venimos defendiendo, no son
simplemente económicos. Hay una respuesta integral, holística, que quiere
recrear la vida social desde parámetros diferentes en lo económico, en lo cultu-
ral, en lo político y en lo normativo. No se trata de poner parches a los rotos
neoliberales. Es momento –basta ver los contenidos de las alternativas- de rein-
ventar otra economía, otra articulación política, recuperar y reinventar los lazos
culturales y las identidades, así como replantear las obligaciones normativas.
____________________
31 Ibidem.

236
Pensamiento crítico en la revolución

Es por esto que los indicadores tradicionales nunca van a poder medir ni
dar cuenta de las nuevas transformaciones. La reconstrucción democrática va a
necesitar una reconstrucción de los indicadores sociales.32
Las instituciones, como ya hemos señalado, son trasuntos de los pueblos en
donde se desarrollan. La falta de consonancia entre gobierno y pueblo termina
siempre en alguna forma de ajuste donde ambos se reencuentran. Los Estados
tienen vocación de permanencia y por ello necesitan legitimarse. Una parte
puede entregarse a la violencia y otra parte a la rutina, pero es necesario cons-
truir tanto la justiicación de la obediencia como la inclusión ciudadana que
garantice el orden social. Las elecciones siguen desempeñando aquí un espacio
esencial, con el añadido de que los pueblos están empezando a desarrollar una
accountability movimentista que exige resultados concretos en el corto plazo.
Estamos ante una reconstrucción del contrato social que nace de la negación
del contrato social neoliberal.
Esto no quiere decir que todo el pueblo tiene que inclinarse hacia una
misma opción partidista. El carácter periódico de las elecciones busca coniar
la dirección política a diferentes opciones que respondan a las exigencias de
la representación. Pero sí es obligatorio que haya un acuerdo general sobre las
reglas de juego. Cómo una minoría se transforma en mayoría forma parte de la
discusión acerca de los requisitos de una verdadera democracia. Al tiempo que
la democracia tiene derecho a defenderse de quienes quieren acabar con ella,
debe incorporar la contingencia del acuerdo social, es decir, la posibilidad real
de que cambien las reglas del juego. El poder constituyente se deine con volun-
tad de permanencia pero está sometido a la decisión popular de cada día. Es un
lugar común decir, en el caso de la II República Española (1931-1936), que se
trataba de una república sin republicanos. Vale igual para crear un socialismo
sin socialistas e, incluso, una democracia sin demócratas. Cuando un gobierno
está por delante del conjunto de la población –por ejemplo, forzando la marcha
de la emancipación-, o invierte en consciencia democrática de manera urgente
o el viento de la historia lo barrerá. Y ni siquiera así tiene garantías de éxito.
Hay en la América Latina del cambio un neoliberalismo sociológico que afecta
a varias generaciones. Aprender Poder Constituyente y Democracia en las
escuelas es un requisito de la paz social en el marco político renovado. Si no se
comparten las reglas generales de juego, la sociedad está en peligro.
____________________
32 Haiman El Troudi y Juan Carlos Monedero, Empresas de producción social. Instrumento para
el socialismo del siglo XXI, Caracas, Centro Internacional Miranda, 2006.

237
Comuna

Y no basta decretar su importancia. La democracia no es una idea que se


asume, sino una creencia que se vive muy desde dentro. Lejos de la linealidad
de la construcción de ciudadanía que planteó Marshall, las transformaciones
democratizadoras siguen estando fuertemente amenazadas.

Conclusión: la reinvención democrática


en la fase postneoliberal
La recuperación de los Estados por fuerzas políticas que cuestionaban el
modelo neoliberal, y en especial la subordinación del sur al norte en el nuevo
proceso de acumulación del centro, llevó al establishment académico a resu-
citar peyorativamente el concepto de populismo. El uso del populismo como
categoría se ha convertido en un arma de combate político, dardo conceptual
dirigido especialmente para aquellos gobiernos a los que cabría denominar
como de “nueva izquierda”, que se caracterizan por su voluntad de superar el
neoliberalismo y el capitalismo y por democratizar la política y la sociedad
apoyados en movimientos sociales activos y en una ciudadanía ganada para la
acción colectiva.33
Pese a ser cierto que todos los conceptos políticos son conlictivos por dei-
nición –pueden caer del lado de la emancipación o del lado de la regulación, del
conlicto o del consenso, de la amistad o de la enemistad-, hay algunos casos
en donde su propia elaboración o enunciación buscan efectos en la correla-
ción de fuerzas más que proponer categorías analíticas que expliquen el objeto.
Es el caso del “populismo”. Resulta interesante comprobar que la acusación
de populismo precede al análisis académico. Estas adjetivaciones se articulan
previamente en los medios de comunicación hasta crear un marco de referen-
cia, convirtiéndose en un lugar común aplicado a cualquier Gobierno que se
aleja de las formas tradicionales de la democracia representativa y del capita-
lismo neoliberal. De manera más clara, el adjetivo se aplica invariablemente a
aquellas propuestas que pretenden la nacionalización de los recursos natura-
les. Posteriormente, y una vez creado ese marco de referencia en los medios,
la descaliicación del populismo como forma de gobernar pretende cerrar el
marco analítico que prepara una nueva correlación de fuerzas.
____________________
33 Daniel Chávez, César Rodríguez Garavito y Patrick Barrett, “¿Utopía revivida? Introducción al estudio de
la nueva izquierda latinoamericana”, en Daniel Chávez, César Rodríguez Garavito y Patrick Barrett, La nueva izquierda
en América Latina, op.cit., p. 49.

238
Pensamiento crítico en la revolución

De manera más clara, tanto la diferenciación entre izquierdas “buenas”


(“pragmáticas, sensatas y realistas”) y “malas” (“izquierdistas infantiles, auto-
ritarias y viejas”) o “, las acusaciones de populismo¸ las peticiones del in de
la soberanía, la crítica a los frenos al libre comercio y la defensa de grandes
espacios de libertad a las empresas transnacionales pertenecen más al debate
político que al análisis objetivo. Es una vez más Ludolfo Paramio quien airma:

“Pero el populismo, incluso si se somete a las reglas de juego de


la democracia, no es un proyecto democrático. Divide a la sociedad a
través de su distinción maniquea entre sectores populares y oligárqui-
cos, basa su discurso en la confrontación, y no pretende crear ciudada-
nos sino seguidores. Por otra parte, la dinámica política del populismo
puede derivar fácilmente en políticas económicas poco o nada respon-
sables, ya que su prioridad es la redistribución clientelar, no la inver-
sión y la transformación de la sociedad”34

En el escenario de crisis económica que empezó a experimentar el mundo


occidental a partir de 2008, esta acusación resulta sorprendente. Venezuela
experimentaba a abril de 2009, veinte trimestres consecutivos de crecimiento
del PIB, al igual que un crecimiento ininterrumpido del Índice de Desarrollo
Humano que mide el PNUD. Su coeiciente de Gini es el más bajo de América
Latina35. A esa fecha, Chávez había ganado doce elecciones (al igual que había
perdido un referéndum y aceptó, pese al anuncio en buena parte de los medios
de comunicación mundiales de que no lo haría, el resultado de las elecciones
que lo adversaron en la reforma constitucional). Lo ridículo del análisis se
agrava cuando se considera que fueron países nada populistas quienes inicia-
ron un proceso de desestabilización como la invasión de Irak (Estados Unidos,
Gran Bretaña y España). En términos de confrontación, la política mundial,
inluida por los medios de comunicación y la simpliicación ideológica, está
cayendo en un bipartidismo generalizado, lo que genera necesariamente un
incremento de la polarización, aún más cuando las empresas de medios de
comunicación trabajan invariablemente para alguno de los dos polos.
____________________
34 Ludolfo Paramio, “Izquierda y populismo en América Latina”, op.cit. p.33.
35 Lo cual no implica que la crisis económica no afecte a su resultado, más aún teniendo en cuenta su vincula-
ción a los precios internacionales del petróleo. En cualquier caso, la crisis económica fue producida en Estados Unidos y
Europa y desde ahí exportada a América Latina.

239
Comuna

No deja de ser igualmente engañoso hablar de polarización en casos como el


boliviano, el ecuatoriano o el venezolano, e ignorar el grado de confrontación que
experimentó el enfrentamiento entre Bush y Kerry (con el añadido de las pape-
letas controvertidas de Florida), entre Obama y McKein o, por traerlo a Europa,
entre Zapatero y Rajoy (que incluiría la denuncia por parte del Partido Popular
de la supuesta participación del PSOE en el atentado de Atocha, atribuido por el
Gobierno de Aznar a ETA, y la petición de invalidar las elecciones). Las dos varas
de medir, un escenario repetido en la política y también en los medios, no está
ausente en el análisis académico.
Detrás de la caracterización de un gobierno como populista hay un conjunto
de presuposiciones, de mitos que actúan como tales gracias a la capacidad hege-
mónica neoliberal de convertir visiones parciales en sentido común. Contra esos
mitos se conigura buena parte de la agenda alternativa de la nueva izquierda lati-
noamericana. En una somera lista tendríamos los siguientes mitos: el mito de que
es posible regresar a una suerte de capitalismo con rostro humano, ignorándose que
el keynesianismo colapsó desde dentro por su incapacidad de solventar el ataque
conjunto de la inlación y el estancamiento a comienzos de los setenta. El mito de
que el mercado sigue siendo un asignador eiciente de recursos, apenas regulado
en aquellos momentos en que experimente diicultades; el mito de que la globa-
lización se impuso de forma natural y sin violencia; el mito de que la democracia
representativa agota las posibilidades de la democracia; el mito de que el sujeto
político es la clase obrera, el ciudadano entendido como cliente o ese sujeto virtual
llamado la opinión pública; el mito de que basta ganar unas elecciones y acceder
al aparato del Estado para tener el poder; el mito de que la politización social es
negativa; el mito de que la calidad de la democracia se mide por variables cuan-
titativas pensadas en, desde y para los países desarrollados; el mito de que lo que
hicieron los países europeos en su momento de formación no puede ser repetido
en los países en desarrollo, de manera que ese momento de acumulación política
originaria se lee en el caso de Europa como momento heroico y en el caso actual de
América Latina como desviación democrática; el mito de que los gobiernos de la
nueva izquierda tienen la obligación de presentar resultados inmejorables en cual-
quier circunstancia y en tiempos récord, sin considerar las diicultades que crea la
clase política saliente y sus conexiones económicas; el mito de que el nivel óptimo
de movilización social es el que está por debajo del nivel de institucionalización; el
mito de que los medios de comunicación son instrumentos objetivos al servicio de
la democracia.

240
Pensamiento crítico en la revolución

En un momento histórico en donde se debate si la crisis económica es una


crisis en el capitalismo o una crisis del capitalismo, los gobiernos de la nueva
izquierda latinoamericana están intentando vías alternativas que obligan al capi-
talismo occidental a repensar su salida. Ni el aumento del déicit público, ni el
agravamiento de la expoliación de la naturaleza, ni el aumento de la explotación
de los países del Sur (vía tratados de libre comercio, usufructo de sus recursos
naturales, pago de deuda o invasiones) son posibilidades hoy abiertas como fue el
caso en los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado. Las diicultades del
capitalismo occidental que pretende cargar sobre los hombres de América Latina
sus problemas de acumulación obligan a diferentes posicionamientos desde el
análisis politológico. Los países del Sur intentan enfrentar, sin duda con contra-
dicciones, el hecho de que no hay modelos y que corresponde asumir el principio
de Simón Rodríguez “inventamos o erramos”. Como denuncia Laclau, frente a
esto se veriica una pusilanimidad que consiste en ceder en las palabras para ceder
posteriormente en la sustancia: “Una de las formas principales que toma esta pusi-
lanimidad en la actualidad es el remplazo del análisis por la condenación ética”.36
La recuperación del concepto de populismo para descaliicar esos intentos forma
parte de la colonialidad del saber occidental y, como tal, y por su peso normativo,
está más al servicio de inclinaciones política que de inquietudes académicas. Una
inclinación política que mira con desconianza el empoderamiento popular y la
superación del modelo capitalista y de las formas de democracia de baja intensi-
dad que sostienen ese modelo.
Eso no signiica que baste la existencia de una oposición con un programa
político férreo de regreso al pasado, apoyado además por los Estados Unidos,
para conjurar todos los retos de la democracia en el continente. Fórmulas como
el socialismo del siglo XXI, la incorporación constitucional de la “buena vida”
(sumak kawsay) o del “vivir bien” (suma qamaña), la redeinición de las repú-
blicas como Estados plurinacionales, la puesta en marcha de políticas públicas
participadas popularmente, la apuesta por un modelo de desarrollo endógeno o
la búsqueda de una integración regional basada en la complementariedad como
forma de superar las limitaciones de la periferia para la integración en la econo-
mía internacional, son todos aspectos que sugieren una reinvención democrática
que va más allá del modelo neoliberal inaugurado con el golpe de Estado de Pino-
chet (con apoyo estadounidense) contra el Frente Popular de Salvador Allende en
1973.
____________________
36 Ernesto Laclau, La razón populista, Buenos Aires, FCE, 2005.

241
Comuna

Igualmente, la existencia de gobiernos que reclaman la reinvención de


la democracia incorporando los ángulos ciegos del modelo representativo
vigente durante el siglo XX en el continente, no implica sin más la superación
del marco neoliberal y su sustitución por un modelo integralmente alternativo.
Por eso, la prudencia obliga a hablar de transiciones hacia el postneolibera-
lismo37 que empiecen a experimentar nuevas formas de democracia basadas
en formas experimentales apoyadas por los nuevos gobiernos. El principio de
subsidiariedad parece una buena base de ordenamiento. A diferencia de algu-
nos autores que cifran todo en la creación de respuestas globales (es el caso
del último Baumann38), es importante reforzar las bases nacionales, regiona-
les y locales antes de emprender aventuras en el ámbito global, donde todo
se hace etéreo. Pero sin que esto signiique, ni mucho menos, abandonar esa
nueva arena que vino para quedarse que es el mundo global. El principio de
subsidiariedad deja que la parte más pequeña con capacidad se haga cargo de
la gestión de los asuntos públicos, pero con la cláusula que obliga a la parte
organizada inmediatamente superior acudir en su ayuda en caso de necesidad.
Para que este esquema funcione, es imprescindible la capacidad y la voluntad
de toda la ciudadanía organizada (en formas de democracia deliberativa), y la
disponibilidad de cada parte superior (comunas, municipios, regiones, estados
centrales, organismos supranacionales) para apoyar cada escuela de ciudadanía
democrática que implica la autogestión popular. Sin una conciencia superior,
que no haga de la participación una carga sino una responsabilidad, es difícil
que las formas de democracia participativa superen a la oferta de irresponsa-
bilidad de la democracia representativa. Sólo en ese caso, el Estado, que debe
ejercer de palanca esencial, podrá desempeñar esa labor sin caer rehén de la
mayor disponibilidad histórica de satisfacer unos intereses y no otros39. La
ineiciencia, uno de los principales retos de los nuevos gobiernos de América
Latina, sólo puede solventarse con la presión popular a favor de una ejecución
virtuosa de lo público (que generará planes . En ausencia de esta presión, la
selectividad estructural del Estado (esa predisposición, fruto de su origen, de
satisfacer antes los intereses de las clases dominantes), termina devorando la
voluntad de cambio de los nuevos gobiernos.
____________________
37 Atilio Borón, Promesas y desafíos: la izquierda latinoamericana a principios del siglo XXI, en Daniel
Chávez, César Rodríguez Garavito y Patrick Barret (eds.), La nueva izquierda en América Latina, op.cit.
38 Zigmunt Baumann, Mundo consumo, Barcelona, Paidós, 2010
39 Mabel hwaites Rey, “Después de la globalización neoliberal: ¿qué Estado en América Latina?, enero de
2010. Manuscrito.

242
Pensamiento crítico en la revolución

Ahí es igualmente relevante la presión, larvada o explícita, del ejército,


como uno de los principales factores de reproducción del viejo orden. De ahí
que la democratización de la milicia sea un requisito de la democratización de
la sociedad.
Por todo esto, la movilización, lejos de ser un suceso excepcional, debe
convertirse en un recurso diario. Las formas de rendición de cuentas horizon-
tales, en el día a día, a través de una opinión pública que posea canales de comu-
nicación democráticos, es la alternativa obligatoria. Por eso, la construcción de
una democracia postneoliberal, pasa por la construcción de una esfera pública
no dominada por empresas de medios de comunicación con intereses parti-
culares incompatibles, por deinición, con el interés general. E, igualmente,
emplaza a la ciudadanía a hacer cierto el “mandar obedeciendo” que resucitó
el zapatismo y que está en el corazón de la propuesta democrática republicana
basada en la virtud y que, todavía, sigue sin necesitar coniar en “dioses, reyes
ni tribunos” esa responsabilidad que debe reposar estrictamente en la dignidad
que acompaña a cada uno de los seres humanos.
Las propuestas del Foro Social Mundial, más allá de sus éxitos o fracasos
en cada una de sus convocatorias, sigue teniendo la fuerza de conigurar ese
mosaico con los miles de movimientos sociales del mundo que señalan todas
las disidencias sociales no violentas del planeta. La información que brindan
es de un valor incalculable y en su petición de “un mundo en el que quepan
muchos mundos” sigue señalando los elementos centrales de una nueva demo-
cracia para América Latina. Sobre la base de la experiencia de los movimientos
sociales, Días Salazar ha resumido las propuestas que construirían una nueva
democracia postneoliberal. Y ese sigue siendo el faro que alumbre las propues-
tas de emancipación:
“La dignidad inviolable de todo ser humano, lo cual exige  equidad.
Ello conlleva construir una sociedad mundial con un reparto justo de los recur-
sos entre todos los habitantes del planeta, desbordando de una vez por todas el
marco del Estado nación. Las declaraciones y pactos internacionales sobre los
derechos humanos integrales (civiles, políticos, sociales, económicos y cultura-
les) son el orden constituyente que debe regular la acción de los gobiernos y de
las instituciones mundiales.
• El patrimonio común de la humanidad, que está constituido por
un conjunto de bienes universales que en modo alguno pueden ser
mercantilizados, privatizados y patentados, pues son de propiedad

243
Comuna

colectiva. El acceso universal a esos bienes (agua, aire, bosques, alimen-


tos, semillas, etc.) es un derecho básico. Toda sociedad debe asegurar
servicios públicos a su población para instaurar una vida humana de
calidad en áreas fundamentales como la salud, la educación, la seguri-
dad social, la vivienda, la energía doméstica, una renta básica, etc. En
modo alguno pueden someterse estos servicios a la lógica del mercado
y, por lo tanto, no deben ser privatizados.
• La democracia radical, que conlleva imponer la soberanía popu-
lar sobre todo tipo de poder político o económico. Este fundamento
propugna una democracia expansiva, que incluye los derechos huma-
nos integrales, el pluralismo y la separación de poderes, pero que va
más allá de la constitución de parlamentos pluripartidistas. La conse-
cución de la democracia económica y cultural y la instauración de
procedimientos de democracia participativa son indicadores básicos
de la autenticidad de la acción política.
• La sustentabilidad ecológica, que es la base de la reproducción de la
vida y el requisito imprescindible para la solidaridad con las genera-
ciones futuras. El principio de precaución y la regulación ecológica de
toda actividad humana deben marcar los nuevos modelos de desarrollo
alternativo.
• La no violencia, fundamento de la vida en comunidad, es el medio más
adecuado para la resolución de conlictos y la estrategia orientadora
de las luchas de los movimientos (desobediencia civil, conlicto social,
insumisión cívica, prácticas de boicot, etc).
• El respeto de la identidad y de la diversidad. El cultivo y la recreación
de la identidad es el alma de los pueblos y, por ello, la resistencia a la
homogeneización mundial por la cultura capitalista es un imperativo.
Las sociedades con identidad no deben alimentar ningún funda-
mentalismo cultural, pues la diversidad, la tolerancia y el pluralismo
son imprescindibles para constituir una vida colectiva habitable para
multitud de personas. El diálogo entre culturas, religiones y civiliza-
ciones enriquece la existencia humana.
• La subsidiariedad, que es la que articula la soberanía de lo local, alienta
la democracia participativa, e inspira la política de proximidad y
descentralización.
• La economía al servicio de la persona humana, de la satisfacción de las

244
Pensamiento crítico en la revolución

necesidades básicas y de la primacía del factor trabajo sobre el factor


capital. El rechazo absoluto de una economía que tiene como obje-
tivo la acumulación de plusvalía y beneicio una economía inhumana,
en deinitiva marca el carácter no capitalista de las propuestas de los
movimientos. Estos apuestan por lo que denominan «la economía
solidaria y popular».
• El derecho a la cultura, en sus vertientes de producción y consumo.
Propugnan que se eleve el nivel cultural de los ciudadanos y los pueblos
como un objetivo básico del desarrollo. Ello requiere en la actual
coyuntura dar prioridad a la calidad y democratización de los medios
de comunicación social de masas. De hecho, el eje sobre Medios de
Comunicación es uno de los más interesantes en el Foro de Porto
Alegre y son impresionantes las redes de medios alternativos que están
surgiendo desde él.
• La solidaridad como antropología de la ternura social. Frente a la ley
de la selva fortalecida por la globalización neoliberal y su prototipo de
hombre acumulador, meritocrático e individualista, los movimientos
levantan el principio de fraternidad con sus fundamentos religiosos
y laicos republicanos. El tipo de ser humano que emerge desde las
movilizaciones de Porto Alegre, Seattle, Génova, Bamako, Chiapas,
Bangkok o Nueva Delhi es el del ciudadano afectado por el dolor y la
injusticia, sensible ante la vulnerabilidad y el sufrimiento, dispuesto a
la rebelión activa contra las opresiones, capaz de convertir en persona-
les los problemas de los pobres del mundo.
• La creación de estructuras sociales donde los ciudadanos puedan
vivir realmente la libertad, la igualdad y la fraternidad. Estos valores
constituyen la tríada de principios en los que se asienta el Foro Social
Mundial, tal como puede verse en los documentos relativos a este eje
temático, los cuales por cierto fueron elaborados por una ilósofa femi-
nista, un teólogo de la liberación y un intelectual marxista de matriz
troskista. Libertad, igualdad y fraternidad como valores mutuamente
dependientes e interpenetrados, pues la ausencia o relegación de uno
de ellos impediría que su proyecto de globalización alternativa pudiera
realizarse sin desvirtuarse”40.
____________________
40 Véase Rafael Díaz Salazar, Foro de Portoalegre: movimientos por la justicia global, en: http://www.foroella-
curia.org/publicaciones/Informe7Salazar.html

245
Comuna

La educación en la revolución bolivariana.


Rubén Darío Reinoso Ratjes

Introducción:
Este apartado tiene por propósito presentar un balance general de los
logros, debilidades y fortalezas que ha tenido la revolución bolivariana en los
últimos 10 años en materia educativa. Para el desarrollo de este apartado se
procederá al análisis, en primer lugar, de la normativa constitucional y legal
en materia educativa. Este es un aspecto fundamental en el debate educativo
venezolano, a lo largo del siglo XX se desarrolló un debate educativo, en donde
se plantearon dos visiones de la educación. Una caracterizada por una visión
liberal que negaba la incidencia del Estado en los asuntos educativos y otra que
planteaba el Estado docente, en donde el Estado es el ente rector de la educa-
ción. En el siglo XXI se reaviva este debate en el marco de las transformaciones
que se dan en la revolución bolivariana.
Posteriormente se analizará la política educativa de acuerdo a los niveles y
modalidades del sector escolar. Seguidamente, se analizará las cifras que indi-
can los logros de la educación venezolana de acuerdo a una serie de indicadores.
Por tratarse de un tema muy polémico debido a las campañas de despresti-
gio que se han realizado en contra de la revolución bolivariana, el análisis de
los datos utilizará como fuente fundamental en informe de la UNESCO de
Educación Para Todos. Esta decisión se toma para poder establecer un pará-
metro de carácter universal que permita comparar los logros alcanzados por
el país con otros países Seguidamente se analizarán los logros en la educación
universitaria. Por último se de la región en el mismo período. Por otra parte, se
examinarán las misiones educativas, una modalidad de ejecución de la política
pública que ha tenido gran impacto en la política educativa de la revolución
bolivariana y ha generado gran polémica por su carácter inclusivo y partici-
pativo. Para el abordaje de este tema se señalarán, en primer lugar su diseño
conceptual y posteriormente sus logros de acuerdo a los diferentes indicado-
res cuantitativos que permiten precisar su impacto. Finalmente se sintetizará
un balance que permita precisar las principales tendencias de este desarrollo
educativo.
Por la naturaleza de esta obra, este trabajo no pretende ser exhaustivo. Sólo

246
Pensamiento crítico en la revolución

señala de manera indicativa los principales aspectos que han incidido en el


desarrollo de la educación en los últimos 10 años, para inalizar precisando las
tendencias básicas de desarrollo del aparato escolar.

I.- Marco normativo de la educación venezolana.


En 1999 con la convocatoria a una constituyente se inició en Venezuela
un proceso de transformación institucional, que no ha concluido y que tuvo su
mayor expresión en la promulgación de la Constitución de la República Boli-
variana de Venezuela. Uno de los aspectos que se transformó en el nuevo texto
constitucional es el referente al tema educativo. En efecto, el Capítulo VI de la
Constitución “De los derechos culturales y educativos” que comprende entre
los artículos 98 hasta el 111 dispone de una serie de preceptos que crean el
marco principista a partir del cual se regulará la actividad educativa, cultural
y cientíica del país. Este contexto político, jurídico e ideológico, se relaciona
con dos aspectos fundamentales para la instrumentación de políticas públicas
en materia educativa: 1) La relación entre la Constitución y la realidad y 2) las
instituciones como medios para alcanzar el proyecto de país que se propone el
texto constitucional.1
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, plantea en el
Capítulo VI: “De los derechos culturales y educativos” que comprende entre
los artículos 98 hasta el 111 una serie de preceptos que crean las bases para
el funcionamiento del sistema educativo nacional, así el artículo 98 establece
que la creación cultural es libre. “El Estado reconocerá y protegerá la propie-
dad intelectual sobre las obras cientíicas, literarias y artísticas, invenciones,
denominaciones, patentes, marcas y lemas”. Este artículo genera un contexto
adecuado para producir un sistema educativo que estimule y garantice la
producción intelectual y al ubicarse como el primer artículo del capítulo VI se
prioriza la importancia de la creación como elemento constitutivo del sistema
educativo. El artículo 99 se reiere a la obligación del Estado de preservar y
proteger el patrimonio cultural y la memoria histórica. Al igual que el artículo
anterior, este genera un contexto para el sistema educativo al ubicar dos pilares
constitutivos del sistema creación y preservación como elementos de avance y
continuidad histórica de la nación.
____________________
1 Ver Mundó, M. (2000) “el derecho a la educación en las Constituciones de 1999 y 1961” en La Cuestión
social en la Constitución Bolivariana de Venezuela. Caracas: Temas de Docencia UCV. CENDES.

247
Comuna

El artículo 100 indica “Las culturas populares constitutivas de la venezo-


lanidad gozan de atención especial, reconociéndose y respetándose la intercul-
turalidad bajo el principio de igualdad de las culturas”. Este artículo es funda-
mental al reconocerse el carácter híbrido2 de nuestra cultura y al demostrar una
intención política principista que marca en el sistema educativo la necesidad
de reconocimiento y respeto de las expresiones culturales que se presentan en
la sociedad venezolana debido a nuestro carácter multiétnico. Esto es funda-
mental, porque nos obliga a repensar el sistema educativo en el marco de una
adecuación que no sólo registre su carácter reproductivo de la cultura occi-
dental blanca, sino que debe incorporar los elementos africanos y autóctonos
presentes en nuestra sociedad. Este artículo le imprime un carácter particular
al sistema educativo y obliga a que se redeinan los parámetros de operación y
construcción del sistema educativo y escolar.
El artículo 101 se reiere a la garantía que da el Estado a la circulación,
recepción y emisión de la información cultural. Esto es fundamental para forta-
lecer un sistema educativo que se estructura a partir de esos parámetros porque
la información cultural se convierte en materia prima del sistema educativo.
El artículo 102 se reiere especíicamente a la educación y plantea:
La educación es un derecho humano y un deber social fundamen-
tal, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como
función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y moda-
lidades, y como instrumento de conocimiento cientíico, humanístico
y tecnológico al servicio de la sociedad. La educación es un servicio
público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del
pensamiento, con la inalidad de desarrollar el potencial creativo de
cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad
democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la partici-
pación activa, consciente y solidaria en los procesos de transformación
social consustanciados con los valores de la identidad nacional, y con
una visión latinoamericana y universal. El Estado, con la participa-
ción de las familias y la sociedad, promoverá el proceso de educación
ciudadana de acuerdo con los principios contenidos de esta Constitu-
ción y en la ley.
____________________
2 Cuando hablamos del carácter híbrido de la cultura nos referimos a la hibridación, tal cual lo plantea Garcia
Canclini, N. (1989) Culturas Híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad. Editorial Grijalbo

248
Pensamiento crítico en la revolución

Este artículo introduce una novedad en relación a los artículos educati-


vos establecidos en las anteriores constituciones venezolanas. La conceptua-
liza como un derecho humano. Los derechos humanos se fundamentan en la
dignidad de la persona. Por eso todo ser humano, sin importar su edad, religión,
sexo o condición social, goza de ellos. Los derechos humanos son las facul-
tades, prerrogativas y libertades fundamentales que tiene una persona por el
simple hecho de serlo, sin los cuales no se puede vivir como tal. Al ser conside-
rada la educación un derecho humano de segunda generación, obliga al Estado
a desarrollar los mecanismos pertinentes para su puesta en práctica. Por otra
parte, al ser un deber democrático, gratuita y obligatoria, le coniere la corres-
ponsabilidad a las familias para que sus hijos menores asistan a la escuela. Al
considerarse la educación un servicio público, se ratiica la doctrina del Estado
Docente, como eje de estructuración del sistema escolar.

El artículo 103 señala:


Toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad,
permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades, sin más
limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiracio-
nes. La educación es obligatoria en todos sus niveles, desde la maternal
hasta el nivel medio diversiicado. La impartida en las institucio-
nes del Estado es gratuita hasta el pregrado universitario. A tal in,
el Estado realizará una inversión prioritaria, de conformidad con
las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas. El
Estado creará y sostendrá instituciones y servicios suicientemente
dotados para asegurar el acceso, permanencia y culminación en el
sistema educativo. La ley garantizará igual atención a las personas
con necesidades especiales o con discapacidad y a quienes se encuentren
privados de su libertad o carezcan de condiciones básicas para su incor-
poración y permanencia en el sistema educativo.

Este artículo establece los parámetros de logro del sistema educativo


nacional al indicarse que el mismo debe ser de calidad, permanente, en igual-
dad de condiciones y oportunidades. Este articulo constituye el piso jurídico
que permite parametrizar f2 los elementos constitutivo del sistema escolar y
genera una obligación social para construir un sistema de calidad y democrá-
tico. El artículo 104 establece las características que deben tener las personas

249
Comuna

dedicadas a la labor educativa. El artículo 105 señala los electos para determi-
nar la titulación de las profesiones. El artículo 106 señala los elementos para el
desarrollo y reconocimiento de la educación privada. El artículo 107 precisa la
obligación de dictar educación ambiental, la enseñanza en lengua castellana y
de la historia y la geografía. El artículo 108 se reiere a la contribución de los
medios de comunicación a la formación ciudadana, y la obligación del Estado
para crear acceso masivo a la información. Esto es fundamental, porque pone
en evidencia la voluntad política para incorporar a la educación a la sociedad de
la información, fenómeno este que caracterizar a la sociedad actual. El artículo
109 garantiza la autonomía universitaria. El artículo 110 se reiere al rol de la
ciencia y su importancia en la sociedad. Y el artículo 111 se reiere al deporte
como complemento del sistema educativo.
En concordancia con lo establecido en la CRBV se promulga en el 2009
la Ley Orgánica de Educación (LOE), este es un hecho signiicativo, toda vez
que la primera discusión de este texto legal se realizó en el año 2001 y en esa
oportunidad se advirtieron tempranamente algunas de las contradicciones que
posteriormente se expresarían en la separación de varios diputados de las ilas
del gobierno y su incorporación a la oposición de derecha en el país3. Es impor-
tante señalar este hecho porque parte importante del debate político en el país
se ha vinculado al hecho educativo.
la nueva (LOE) plantea avances que se pueden indicar en tres aspectos: En
primer lugar es una ley marco que establece los parámetros para organizar todo
el sistema educativo nacional al establecer el desarrollo de varios instrumentos
legislativos que regulen la educación básica, la carrera docente, la formación
docente, la educación intercultural bilingüe, y la educación universitaria, eso
garantiza un grado mayor de especiicidad y coherencia en el sistema educa-
tivo. En segundo lugar profundiza el Estado docente al establecer en el artículo
6 12 garantías del sistema educativo, 9 regulaciones supervisorias y contraloras,
14 funciones de planiicación, ejecución y coordinación de políticas y progra-
mas, 4 funciones que promueve, integra y facilita la participación social y 6
funciones de integración cultural y educativa regional y universal.

____________________
3 La cúpula eclesiástica, las universidades privadas y las universidades tradicionales han conformado un blo-
que de oposición a cualquier reforma educativa que no implique una agenda neoliberal, privatizadora y excluyente. Este
bloque se conforma debido a las relaciones sociales, políticas y económicas que se han estructurado en el país asociado
al negocio educativo.

250
Pensamiento crítico en la revolución

Este artículo apunta a la conformación de un Estado Docente que contri-


buye a la cohesión del Estado nación en el marco de una vocación integracio-
nista, pero además convierte a la educación en un asunto de toda la sociedad
al integrar a las comunidades al quehacer educativo, esto en concordancia con
los artículos 17 y 18 que establecen la corresponsabilidad de las familias y la
comunidad en la educación. y en tercer lugar profundiza el carácter naciona-
lista, participativo y protagónico de la educación al preigurar la formación de
ciudadanos y ciudadanos con los valores y principios establecidos en la CRBV.

II.- Las políticas educativas de la revolución bolivariana.


En la Venezuela previa al año 1999 la educación, la cultura, el deporte, se
agrupaban en un sólo ente el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte,
del cual dependían, el Consejo nacional de la Cultura (CONAC), el Insti-
tuto Nacional del Deporte (IND) y el Consejo Nacional de Universidades.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICIT) dependía de la
Presidencia de la República, pero en la práctica articulaba sus planes y progra-
mas con las universidades. Uno de los logros de la revolución bolivariana es la
creación de instancias ministeriales que rigen cada una de las áreas vinculadas a
la educación y la cultura. Por ello se crearon los ministerios de Ciencia y Tecno-
logía, Educación Universitaria, de Cultura y del Deporte. esto le ha imprimido
a las políticas públicas al tener bajo la dirección del Poder ejecutivo instancias
especíicas del quehacer ciudadano. Por otra parte, ha permitido direccionar
mayor número de recursos para cada una de estas políticas públicas. Aunado
al desarrollo institucional, en el Estado Bolivariano se ha establecido una polí-
tica pública que ha privilegiado la inclusión como concepto eje de la política
al partirse de la premisa que la sociedad venezolana desarrollada hasta 1999
excluía a amplios sectores de la sociedad4 . A partir de este hecho se estableció
como política general del estado la inclusión de los sectores históricamente
excluidos, o como eufemísticamente denominan las agencias de cooperación
postergados. Los principales ejes de la política educativa son:

____________________
4 Entre 1989-1990 y 1992-93 hubo un incremento de la matrícula, que pasó de 3.871.040 4.222.035 alumnos.
Sin embargo, en 1993-1994 la matrícula se redujo 4.217.283 alumnos. Esta tendencia se mantuvo a lo largo del período
descendiendo en 1995-96 a 4.120.418 alumnos.

251
Comuna

Una educación de calidad para todos con pertinencia social. la escuela


como espacio de equidad y corresponsabilidad (política que se reairma en
la LOE al establecer a la escuela como centro del quehacer comunitario) y la
modernización del sistema. a nivel de la educación universitaria se establece:
La universalización de la educación universitaria, fortalecer las capacidades
de generación y socialización del conocimiento. Impulsar un nuevo modelo
educativo. Municipalizar la educación universitaria. Estas políticas se expresan
en varios programas como son: Proyecto Simoncito. Tiene por inalidad ofre-
cer una educación integral y de calidad a niños entre 0 y seis (6) años. Promueve
el desarrollo integral del niño desde su gestación hasta su ingreso a primer
grado. Escuelas Bolivarianas tiene por inalidad desarrollar una educación de
calidad al atacar los factores que inciden en la exclusión escolar. El proyecto
es concebido a partir del diseño de una pedagogía participativa que concibe
a la escuela como centro del quehacer comunitario, por otra parte, extiende la
jornada escolar a todo el día desarrollando actividades culturales y de integra-
ción social. Aunado a esto, se desarrolla un programa de atención nutricional,
que atacó el problema de la desnutrición infantil5. Liceo Bolivariano tiene
como propósito desarrollar un enfoque transdisciplinario con la construcción
colectiva de los agentes escolares. Se trata de un diseño integrado que intenta
favorecer las potencialidades y habilidades para el desarrollo del pensamiento
crítico, cooperador, relexivo y liberador. Se trata de construir espacios de
formación del ser social que promuevan la solución de problemas, garantizando
el acceso, la permanencia y la prosecución de los alumnos en el sistema escolar.
Escuela Técnicas Robinsonianas tienen como propósito articular educación y
trabajo a través del desarrollo de un modelo pedagógico centrado en la investi-
gación. Los componentes fundamentales del proyecto son.

____________________
5 En el próximo apartado se desarrollará este aspecto en profundidad. El 4-10- 2006 el Ministro de Educa-
ción Profesor Aristóbulo Iztúris declaraba “ nos encontramos que al inicio de este año escolar 2006-2007, la matricula
se encuentra en 8 millones 373 mil 657, 1 millón 469 mil 784 en educación inicial, 3 millones 725 mil 654 en educación
básica, 2 millones 536 mil 314 en educación media (liceos bolivarianos y Escuelas Técnicas Robinsonianas), 185 mil 593
estudiantes en educación especial y 456 mil 313 estudiantes en educación de Adultos, sin incluir las misiones educativas.
Pues cerca de un millón y medio están en las universidades y 3 millones en las misiones educativas. Es decir, que de una
población de 26 millones de habitantes, más de 13 están incluidos en el sistema pedagógico.
El nuevo sistema, ya cuenta con 14 mil 857 planteles que imparten educación inicial, incluyendo los Simoncitos. 5 mil
332 escuelas bolivarianas, mil 269 liceos bolivarianos y 255 escuelas técnicas robinsonianas. Además, 1 millón 536 mil
119 venezolanos se alfabetizaron con la Misión Robinson “

252
Pensamiento crítico en la revolución

Mejoramiento de la infraestructura, transformación curricular, actua-


lización docente y fortalecimiento permanente de los centros de formación
técnico profesional. Aunado a esto se han desarrollado dos programas de apoyo
al proceso de enseñanza aprendizaje. Los CBITS centros bolivarianos de
Informática y telemática y el Programa Canaima. Los Centros Bolivarianos
de Informática y Telemática (CBIT) son instalaciones educativas dotadas de
recursos multimedia e informáticos para la formación integral de alumnos y
docentes, además, favorecen el acceso de las comunidades al uso de las Tecno-
logías de la Información y la Comunicación (TIC). “Proyecto Canaima: Uso
Educativo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)”.
Este proyecto tiene como inalidad la incorporación de las TIC en el sector
educativo del subsistema de Educación Primaria Bolivariana, a in de que los
estudiantes del primer grado se familiaricen con el uso didáctico de las compu-
tadoras. En el sector de la educación universitaria, la política pública se ha
centrado fundamentalmente en el desarrollo de las misiones Alma Mater y
Misión Sucre. La misión Alma Mater, tal como plantea los documentos oicia-
les del Ministerio del Poder popular para la Educación Universitaria “nace con
el propósito de impulsar la transformación de la educación superior, propulsar
su articulación tanto territorial como con el proyecto nacional de desarrollo,
impulsar el Poder Popular y la construcción del socialismo, garantizando el
derecho de todos y todas a una educación superior de calidad. La Misión Alma
Mater se constituye como referencia de una nueva institucionalidad, caracte-
rizada por la cooperación solidaria, cuyo eje es la generación, transformación y
socialización de conocimiento pertinente a nuestras realidades y retos cultu-
rales, ambientales, políticos, económicos y sociales. La Misión Alma Mater
y la Misión Sucre son un todo articulado para favorecer el enraizamiento de
la educación superior en todo el territorio, comprometido con el desarrollo
humano integral basado en las comunidades. Los componentes de la Misión
Alma Mater son; La transformación de 29 Institutos y Colegios Universita-
rios en Universidades Experimentales. La participación protagónica de las
comunidades. La creación de 17 Universidades Territoriales. La creación de
10 Universidades Especializadas. La creación de 2 Institutos Especializados.
La creación de la Universidad Bolivariana de los Trabajadores. La creación de
la Universidad de los Pueblos del Sur. El fortalecimiento de la cobertura terri-
torial de la Educación Universitaria a través de los Complejos Universitarios

253
Comuna

Socialistas Alma Mater (CUSAM). Esta misión apunta a crear un nuevo


parámetro de constitución de sistema universitario venezolano al acercar las
universidades a las comunidades creando instituciones universitarias en los
espacios donde viven los sectores históricamente excluidos. Por otra parte al
convertir los institutos tecnológicos en universidades se da respuesta a impor-
tantes sectores de la sociedad que habían vistos mermadas su posibilidad
de continuar estudios para obtener el título de ingeniero o licenciados. Esta
situación afectaba a los sectores populares que son los que cursan estudios en
los institutos y colegios universitarios. Enmarcado en esta política se crearon
los Programas Nacionales de Formación que son “El conjunto de activida-
des académicas, conducentes a títulos, grados o certiicaciones de estudios de
educación superior, creados por iniciativa del Ejecutivo Nacional, a través del
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria.”6 Tal cual plan-
tea el documento oicial del MPPEU “ En el contexto de la educación univer-
sitaria venezolana, el currículo constituye un discurso de contenido político,
ético, cultural, ilosóico, formativo-profesional y epistemológico, para generar
concepción y promoción de sentido histórico hacia la refundación republicana,
la república socialista; articulado con la Constitución, los Proyectos Naciona-
les de Desarrollo, los organismos y entes del Estado venezolano y las Políti-
cas Públicas para la Educación Universitaria. El currículo, en una perspectiva
de formación integral para la vida y para toda la vida, integra conocimientos
cientíicos, saberes ancestrales, valores superiores y ines esenciales, y ámbitos
para experiencias creativas, pedagógicas, investigativas, laborales; de acciones
sociales, ético-políticas y ciudadanas.”7 Esta estrategia curricular atiende un
problema histórico en la educación superior venezolana. La casi imposibili-
dad de los estudiantes universitarios de las IUT y colegios universitarios de
mudarse de una región a otra del país cuando cursaban estudios. Igualmente la
imposibilidad de seguir cursando estudios una vez obtenido el título de técnico
superior universitario, sino iniciar de nuevo una carrera para obtener el título
de licenciado o ingeniero.

____________________
6 Gaceta Oicial No 361.157 del 13 de mayo de 2008. Resolución No 2963
7 Lineamientos Curriculares para Programas Nacionales de Formación (2009) Ministerio del Poder Popular
de la Educación Universitaria. en mimeo.

254
Pensamiento crítico en la revolución

Los PNF implican una estrategia pedagógica y curricular que vincula el


desarrollo de contenidos a las necesidades del desarrollo económico y social del
país, se concibe como un esquema de formación humanista, crítico y transdis-
ciplinario, que apunta a la formación de los y las profesionales que demanda la
sociedad venezolana. Otros aspectos de la política universitaria se tratarán más
adelante (Misión Sucre). Para inalizar este análisis de las políticas públicas
es importante mencionar el Proyecto Nacional Simón Bolívar “Primer plan
Socialista de la Nación” 2007 - 2013.Este plan se propone: La construcción de
una nueva ética socialista, la suprema felicidad social, el desarrollo de la demo-
cracia participativa y protagónica, un nuevo modelo productivo socialista, una
nueva geopolítica nacional y una nueva geopolítica internacional. Los aspectos
educativos del plan están contemplados en el apartado relativo a la suprema
felicidad social y contempla como objetivos: Extender la cobertura de la
matricula escolar a toda la población, con énfasis en las poblaciones excluidas.
Garantizar la permanencia y prosecución en el sistema educativo. Fortalecer la
educación ambiental, la identidad cultural, la promoción de la salud y la parti-
cipación comunitaria. Ampliar la infraestructura y la dotación escolar y depor-
tiva. Adecuar el sistema educativo al modelo productivo socialista. Fortalecer
e incentivar la investigación en el proceso educativo. Incorporar las tecnolo-
gías de la información y la comunicación al proceso educativo. Desarrollar la
educación intercultural bilingüe. Garantizar los accesos al conocimiento para
universalizar la educación superior con pertinencia8 . Como puede observarse
hay perfecta coherencia entre los planes planteados y las políticas y programas
instrumentadas por el ejecutivo, esto es expresión de una voluntad política de
inclusión de los más necesitados y la expresión del desarrollo de una sociedad
participativa y protagónica. En el apartado siguiente se señalaran las cifras para
veriicar cómo estos diseños se han venido desarrollando.

III.- La educación Bolivariana en cifras.


Para el análisis de las cifras que sustentan los logros de la educación boli-
variana en los últimos 10 años se tomaran como referencias dos documentos
oiciales del gobierno nacional9.
____________________
8 República Bolivariana de Venezuela(2007) Proyecto Simón Bolívar.
9 Estadísticas Educativas (20109 Ministerio del Poder Popular para la Educación. en mimeo.
la Revolución Bolivariana en la Educación Universitaria(2010) Ministerio del Poder Popular para la Educación Univer-
sitaria. en mimeo.

255
Comuna

Ambos señalas las cifras que dan cuenta de los avances realizados por el
gobierno nacional en los últimos 10 años, estos documentos serán comparados
con el informe realizado por la UNESCO en Educación para Todos en el marco
de los compromisos de Dakar para constatar los logros de acuerdo a los compro-
misos internacionales establecidos por la República. Las cifras en materia de
educación básica son las siguientes: Matricula total 7.702.749 alumnos. Esta
cifra se clasiica en 6.071.687 de instituciones oiciales y 1.631.062 privadas. En
Venezuela hay una población total de 28.728.566 habitantes, por lo tanto tene-
mos estudiando en la educación básica venezolana el 26, 81% de la población
venezolana. Otro dato importante a resaltar lo constituye el número de docen-
tes que ascienden a 425.132, repartidos en 28.408 instituciones educativas,
203.730 aulas y 258.483 secciones. La distribución de la matricula por niveles y
modalidades es la siguiente: En los niveles se cuenta con 7.220.372 alumnos y
en las modalidades 482.377, la población estudiantil se distribuye en los niveles
de la manera siguiente: Inicial: 1.535.359 distribuidos de la siguiente manera;
1.138.990 en educación formal y 396.369 en educación no formal. La educa-
ción primaria tiene 3.432.592 alumnos y la secundaria 2.252.421. El compor-
tamiento en las modalidades es el siguiente: educación de adultos (no incluye
las misiones) 289.377 y educación especial 192.621 alumnos. Estas cifras, en
sí mismo, no nos aportan mayores elementos, para poder precisar la tendencia
debemos compararlo con los mismos lapsos de tiempo en los últimos años, para
ello se comparará el crecimiento matricular tomando como referencia el período
1988-1989, 1998-1999 y 2008-2009. Al comparar estas cifras se observa que en
1988-89 se contaba con una matrícula de 5.599.267 alumnos, para el año 1998-
99 de 6.233.127 alumnos y para el año 2008-2009 de 7.702.749 alumnos. Estas
cifras indican un crecimiento matricular en la década de los noventa fue del 11%,
y en el período de la revolución bolivariana 24% más del doble que el período
inmediatamente anterior. Desde 1988 a 1998 sólo lograron aumentar la matrí-
cula en menos de 65.000 alumnos por años. Desde 1999 al 2009 se logró aumen-
tar la matrícula en más de 148.000 niños por año, para acumular 1.469.622; es
decir, más de 130% comparado con el periodo equivalente próximo anterior.
El número de planteles para el año escolar 1988-89 fue de 21.157, para el año
1998-99 se incrementó en 24083 y para el 2007-2008 fue de 28.048. Como se
evidencia el incremento en la década de los noventa fue del 14% y al inicio del
siglo XX fue de 18%. El comportamiento de la repitencia fue el siguiente; para el
año escolar 1988-1989 hubo en el país 442.723 repitientes, esta cifra descendió

256
Pensamiento crítico en la revolución

a 369.851 alumnos repitientes para el año 1998-99, descendiendo a 215.493


repitientes en el año 2007-2008. En relación a estos datos es importante seña-
lar que el año 2003-2004 se incrementó la repitencia a 389.200 alumnos. Esta
cifra es superior al año 1998-99. ¿Qué fenómeno social explica, este hecho?,
cuando la tendencia era a la baja. En este año se produjo el saboteo petrolero que
mantuvo paralizado al país por varios meses, afectando el desempeño estudiantil
de los alumnos de educación básica. Los otros datos importantes a resaltar son
las tasas netas de escolaridad. Se analizará este fenómeno en los niveles inicial,
primaria y secundaria. Para el año 1988-89 la población estudiantil en educa-
ción inicial fue del 37,55%, incrementándose la tasa de escolaridad en un 43,4%
en el año 1998-99, pasando al 69,9% en el 2008-2009. En la educación primaria,
para el año 1988-89 la tasa neta de escolaridad fue de 90,30%, descendiendo
a 86,2% en el año 1998-99 e incrementándose al 92,3% en el año 2008-2009.
En la educación secundaria para el año 1988-89 la tasa neta de escolaridad fue
de 34,65%, pasando a 37,6% en el año 1998-99 y dando un salto del 60,6%
en el 2008-2009. Estos porcentajes evidencian el incremento exponencial de
la escolaridad en la República Bolivariana de Venezuela. Las próximas estadís-
ticas a considerar se reieren a la tasa de atención escolar por grupo etáreo. Los
grupos considerados son de 0 a 3 años, de 3 a 6 años, de 6 a 12 años, de 12 a 15
años y entre 15 y 16 años. El comportamiento ha sido el siguiente: la población
estudiantil de 0 a 3 años pasó del 3,6% al 5,5% al 16,3%. En el grupo etáreo de 3 a
6 años el comportamiento fue 45%, 46,1% y 70% respectivamente. la población
estudiantil comprendida entre los 6 y 12 años tuvo unos porcentajes(%) de 93,6,
90,0 y 96,3 respectivamente. El grupo etáreo entre 12 y 15 años se comportó
con valores de 82%, 74% y 93,4%. Y el grupo entre 15 y 16 años, tuvo valores
de 48, 4%, 48,9% y 71,4%. Estas cifras evidencian la tendencia al aumento de la
prosecución y la disminución de la deserción. La tasa de prosecución presentó
los valores siguientes: en primaria, 85,2% en el año 1988-89, 90, 7% en el año
1998-99 y 94,8% en el año 2008-2009. En la educación secundaria el compor-
tamiento fue: 68,2% en el año 1988-89, 76,8% en el año 1998-99 y 86,9% en el
año 2008-2009. Estas cifras evidencian lo expuesto anteriormente, en el sentido
de establecer que la prosecuisión se ha incrementado de manera constante. Las
siguientes cifras presentan las tasas de deserción escolar10 .
____________________
10 El concepto de deserción escolar es la categoría tradicionalmente utilizada para dar cuenta del fracaso escolar
absoluto. Consideramos que ese concepto debe resemantizarse, porque la deserción pareciese responsabilidad del alumno y
no del sistema escolar. Preferimos utilizar la categoría exclusión escolar, que da cuenta de la necesidad de impulsar políticas
que permiten la permanencia del alumno en la escuela

257
Comuna

En el año 1988-89 en la educación primaria la tasa fue de 3,8%, 2,5% en


el año 1998-99 y 1,7% en el año 2008-2009. En la educación secundaria el
comportamiento fue: 18,8% en el año 1998-1999, 12,0% en el año 1998-99
y 8,2% en el año 2008-2009. Estas cifras evidencian los logros en materia
de repitencia y prosecusión escolar. En otro tipo de indicadores asociados al
número de docentes del país, se puede precisar que 1998 el país contaba con
65.618 docentes, para el año 3009 el país cuenta con 343.538 docentes. Un
dato importante está asociado al número de niños y adolescentes atendidos
por el Programa de Alimentación Escolar (PAE)11. En el año 1999 el programa
atendió cerca de 2000 alumnos, pasando a 998.992 en el 2003, descendiendo a
841.002 en el 2004 (efecyo del saboteo petrolero y ascendiendo a 4.055.136 en
el 2009. En materia presupuestaria este programa pasó de una inversión de 3
millones de Bs F. a 3070 millones de Bs. F. En el apartado anterior, se mencionó
los Centros Bolivarianos de Informática y Telemática. Este programa se inició
en el año 2000. Al 2009 el programa cuenta con 2304 CBIT a nivel nacio-
nal. Para complementar este análisis, se procederá a comparar estos datos con
los expuestos en el informe Educación Para Todos (EPT) publicados por
UNESCO. En el caso del informe EPT se toman en cuenta los objetivos apro-
bados en la reunión de UNESCO en Dakar Senegal (2000) Estos objetivos
son: 1) Desarrollar atención y educación a la primera infancia, 2) Universa-
lizar la enseñanza primaria, 3) Establecer la paridad de sexo en educación, 4)
Alfabetizar jóvenes y adultos, 5) Desarrollar la calidad de la educación y 6)
Atender las necesidades de aprendizaje de jóvenes y adultos. Estos objetivos se
miden a través de varios indicadores como son: tasa bruta de escolaridad, tasa
de mortalidad infantil (menores de 5 años), tasa de desnutrición, objetivo 1. En
estos tres indicadores para el año 2007-2008 las cifras son: tasas de escolari-
dad 65% (los datos del MPPE indican 84,8%), tasa de mortalidad en menores
de de 5 años la cifras UNESCO es 22 de cada mil (cifras del MPPS indican
16,72 de cada mil), Las cifras UNESCO indican un raquitismo moderado del
22%. (Cifras del Instituto Nacional de3 Nutrición indican un 7% para el 2007).
Estas cifras ponen en evidencia (independientemente de las discrepancias) que
la tendencia es a cumplir el objetivo 1 establecido en Dakar. El objetivo 2 se
evalúa a través de los indicadores siguientes: tasa neta de educación primaria y
la población en edad escolar fuera del sistema educativo.
____________________
11 El PAE es un programa que tiene por inalidad brindar atención nutricional a los estudiantes en las escuelas
a través del servicio de desayuno, almuerzo y merienda a los alumnos en las escuelas.

258
Pensamiento crítico en la revolución

Las cifras de UNESCO revelan que la tasa neta de escolaridad es del 92%.
registrándose un aumento en 10 años del 6%, debido a que en el año 1998-
1999 se ubicaba en el 86,24%. En el caso de la población entre 6 y 16 años fuera
del sistema escolar en cifras absolutas, se pasó de 1.234.945 en el año 1998-99
a 615.759 en el año 2007-08. Estas cifras indican una tendencia sostenida a la
universalización de la educación primaria. En el caso del objetivo 3 el compor-
tamiento histórico de la matrícula escolar en el país ha sido una presencia
mayor de mujeres que hombres en el aparato escolar. Sin embargo la tendencia
es alcanzar el equilibrio, debido a que el valor para el año 2007 es 1,2. En el caso
del analfabetismo de jóvenes y adultos el país fue declarado territorio libre de
analfabetismo en el año 2005. En el caso del objetivo 5, calidad de la educación,
los indicadores considerados son: años de escolaridad, competencias adqui-
ridas, entorno de aprendizaje, docentes, proporción alumnos/docentes, gasto
en educación, aumento en la escolaridad primaria, supervivencia del último
año, esperanza escolar, deserción, repitencia, prosecución, entre otros. debido
a lo complejo de este indicador, el informe establece unos rangos. Los datos
aportados para el país relejan que en deserción y repitencia tenemos valores
que oscilan entre el 1,7% y el 3,5% y en el caso de la supervivencia de último
año y prosecución los valores son 97% y 94,8% respectivamente. En cuanto al
objetivo 6 , lo más cercano para medirlo es la tasa bruta de educación secunda-
ria, que el país se ubica en un 81,70%. La República Bolivariana de Venezuela
se encuentra entre los países que están a punto de lograr los objetivos de la EP.
Pasando de un índice medio de 0.931 a uno alto de 0.956, ascendiendo del
puesto 64 al puesto 59 a nivel mundial.
En materia de educación universitaria las cifras son las siguientes: 12 . En
materia de matrícula pasamos de 835.596 estudiantes en pregrado en el año
2000 a 2.006.348 en el año 2008. En el caso de postgrado las cifras son 58.622
y 102.938 respectivamente. esto demuestra una tendencia a la universalización
de la educación universitaria, objetivo establecido en Plan Simón Bolívar. En
el caso del comportamiento de la matrícula por dependencia. Se puede preci-
sar que en el año 200 la proporción era 58,8% instituciones públicas y 41,2%
instituciones privadas. Para el año 2008 la proporción fue 72% instituciones
públicas y 28% instituciones privadas.
____________________
12 Las cifras suministradas por el MPPEU no permiten realizar una comparación similar a la realizada con la
educación básica.

259
Comuna

Esto evidencia el compromiso del Estado con el desarrollo de la educación


y la reversión de la tendencia privatizadora estimulada en décadas anteriores.
Otra cifra importante a resaltar es el número de becas otorgadas a los estudian-
tes. Se pasó de 50.946 en el año 1998 becas a 372.367 becas en el año 2009.

IV.- Las misiones educativas.


Durante la revolución bolivariana se ha instrumentado un diseño original
de formulación de políticas públicas denominado las misiones. Las Misiones
son una modalidad de formulación y ejecución de política pública que pretende
en el corto plazo solucionar problemas estructurales de la sociedad venezolana.
Tal como plantea una comunicación oicial13 del Estado venezolano. “Las misio-
nes sociales fueron creadas por el Presidente Hugo Chávez en 2003, con el objetivo de
profundizar la Revolución Bolivariana y consolidar la democracia social participa-
tiva. Estas política revolucionarias signiican el mayor esfuerzo que haya conocido la
nación para pagar la inmensa deuda social de décadas de capitalismo salvaje, como
medio necesarios para acabar con la miseria y consolidar una sociedad de ciudada-
nos y ciudadanas libres e iguales. Su propósito fundamental es enfrentar las causas
y consecuencias de la pobreza y la exclusión, con la participación protagónica del
pueblo”. Estas misiones han generado un gran impacto en la sociedad porque
se han convertido en un instrumento de movilización y organización popular
a la par que atiende problemas estructurales de la sociedad venezolana. En el
ámbito educativo se cuenta con cinco (5) misiones que son: Misión Robinson
I y Robinson II, Ribas, Sucre y Alma Mater. Adicionalmente existen misio-
nes, no propiamente educativas, pero que tienen una incidencia en lo educativo
tales como: Misión Ciencia, la Misión Che Guevara, la Misión Cultura. Por la
naturaleza de este trabajo no se analizarán las misiones vinculadas a la educa-
ción, pero es importante señalarlas porque inciden en la formación general de la
población.
La Misión Robinson I es la operación cívico militar, la cual tiene por inali-
dad enseñar a leer y escribir a más de un millón de venezolanos distribuidos por
todo el territorio nacional. Nace en el año 2003 como un programa masivo de
alfabetización, que tiene por objeto enseñar a leer y escribir a los venezolanos
analfabetos en aras de lograr su participación. Utiliza el método aplicado “Yo si
Puedo”.
____________________
13 República Bolivariana de Venezuela Ministerio de Información y Comunicación. Las Misiones Bolivarianas.

260
Pensamiento crítico en la revolución

Que combina a través de una estrategia innovadora el aprendizaje visual


auditivo , combinado con herramientas audiovisuales y la asociación de núme-
ros y letras par general comprensión de palabras y oraciones.
Misión Robinsón II Tiene como objetivo que los participantes aprueben
el sexto grado de educación básica, garantizar la consolidación de los conoci-
mientos adquiridos durante la alfabetización y ofrecer otras oportunidades de
formación en oicios varios. La Misión Robinson II se apoya en el Método “Yo
si puedo seguir”. el cual utiliza la televisión, el video clase y folletos de apoyo
como estrategia educativa.
Misión Ribas Surge en 29oo34 como un programa educativo que pretende
garantizar la continuidad de estudios a todos los venezolanos que no han
logrado ingresar o culminar estudios de bachillerato. Esta misión asume a la
educación y el trabajo como procesos fundamentales para formar el nuevo
republicano o republicana bolivariano en función de la valoración propia
y hacia su comunidad, al vivir en democracia, con una visión holística y en
armonía con el ambiente para la construcción de una sociedad de convivencia,
cooperación, solidaridad, justicia y por ende de paz.
Misión Sucre Es una iniciativa del Estado venezolano que tiene por objeto
potenciar sinergia institucional y la participación comunitaria, para garantizar
el acceso a la educación universitaria a todos los bachilleres sin cupo y trans-
formar la condición de excluidos del subsistema de educación superior. Esta
misión conjuga diversas estrategias que tienen como foco la municipalización
de la educación universitaria a través de la creación de espacios no convencio-
nales (Aldeas Universitarias) que permiten que la universidad se dirija hacia
donde está la gente.

Las cifras de la Misión Robinson I y II son Ilustrativas.

261
Comuna

Año Alfabetizados Egresados Robinson

2003 1.001.001 0

2004 1.314.790 0

2005 1.482.543 0

2006 1.534.267 327.816

2007 1.562.627 363.669

2008 1.652.337 427.559

2009 1.678.671 484.012

Como se evidencia en estas cifras se ha dado un proceso masivo de post-


alfabetización que ha permitido que alrededor de un tercio de los alfabetizados
egresen de sexto grado aumentado en grado de escolarización de la población
venezolana. En el caso de la Misión Ribas, sólo se pudo disponer de 2 cifras
los egresados en 2006 que ascienden a 168.253, y los egresados en 2008 que
ascienden a 510.503. Estas cifras evidencian una tendencia al incremento de la
matricula escolar en todos los niveles de la educación básica.
Para analizar los datos que evidencian el comportamiento de la Misión
Sucre se tomarán en cuenta tres tipos de indicadores: Número de inscritos,
Número de graduados, Distribución Geográica de las Aldeas Universitarias.
Para realizar un análisis exhaustivo deberían tomarse en cuenta otros factores
tales como carreras ofertadas, orientación de la demanda, etc. Pero un análisis
de este tipo excedería los alcances de este trabajo. El comportamiento de la
participación en la Misión ha sido el siguiente:

262
Pensamiento crítico en la revolución

Total de inscrito en la Misión Sucre

Año Numero De Estudiantes

2004 42.913

2005 153.973

2006 344.298

2007 526.643

2008 587.292

Como puede observarse la matrícula de la misión Sucre se ha venido incre-


mentando de manera constante. Esto se explica, por el aumento de la escolaridad
en bachillerato. Por otra parte, se puede inferir que los participantes en la Misión
Sucre son los sectores sociales históricamente excluidos, que no pueden despla-
zarse de sus lugares de trabajo y habitat a las capitales de estado y municipios
grandes, en donde están ubicadas las principales instituciones de educación supe-
rior. Otro aspecto importante a considerar es que la matrícula de la Misión Sucre
representa el 41% del total de la matrícula de la educación universitaria. Esto nos
permite evidenciar la magnitud de la exclusión escolar a nivel universitario.
Otra variable importante de analizar es el número de egresados; en efecto en
el año 2008 egresaron de la Misión 30.993 estudiantes y en el año 2009 10.051.
De los egresados en el año 2008 el 912,9% se graduaron en áreas de servicios y
ciencias sociales. signiicativo evidenciar que el 50,44% de los egresados son en
educación.
En el año 2009 egresaron 10015 estudiantes. De estos el 25,14% se formaron
en carreras vinculadas a la tecnología y la producción. Es importante señalar que
el 40,43% de los egresados son administradores y el 31,1% enfermeros (as). Estas
tendencias evidencian la necesidades de diversiicar la formación en áreas vincu-
ladas al desarrollo local.

263
Comuna

Otra variable importante a considerar lo representa el número de espacios


educativos14 de Misión Sucre distribuidos por entidad regional. En efecto, para
el año 2010 la distribución era:

Estado Número De Espacios Numero De Municipios

Amazonas 25 7
Anzoátegui 50 21
Apure 45 7
Aragua 80 18
Barinas 34 12
Bolívar 86 11
Carabobo 115 14
Cojedes 42 9
Delta Amacuro 23 4
Distrito Capital 89 115
Falcón 89 25
Guárico 45 15
Lara 144 9
Mérida 102 23
Miranda 99 21
Monagas 83 13
Nueva Esparta 24 11
Portuguesa 46 14
Sucre 33 15
Táchira 83 29
Trujillo 31 20
Vargas 27 1
Yaracuy 18 14
Zulia 102 21
Venezuela 1.505 336
____________________
14 Los espacios educativos son los lugares en donde se desarrolla el proceso de enseñanza aprendizaje en Mi-
sión Sucre.
15 En el caso de la capital existen 22 parroquias

264
Pensamiento crítico en la revolución

Como puede observarse existen en el país por la vía de la Misión Sucre


una efectiva municipalización de la educación superior. Es importante resaltar
el caso del Distrito Capital en donde existe una amplia oferta educativa, sin
embargo, existe un apreciable número de espacios educativos. Esto evidencia la
exclusión histórica que se desarrolló en el país.

V.- Tendencias de la Educación Bolivariana


Para concluir este trabajo podemos inferir varias tendencias de la Educa-
ción Bolivariana.

1. Un claro compromiso con los sectores históricamente excluidos, sin


abandonar, el compromiso del Estado con los sectores tradicionales.
2. Ampliación signiicativa de la matricula escolar en todos los niveles y
modalidades.
3. Desconcentración del aparato escolar. A través de la municipalización.
4. Desarrollo de estrategias innovadoras para atender los problemas
estructurales de la educación.
5. Desarrollo de programas que fortalecen el proceso de aprendizaje de
los participantes.

Para concluir es importante resaltar que, en la sociedad venezolana, la


educación ha sido un valor social, la incorporación masiva de los venezolanos a
los programas educativos es una expresión de ello y uno de los grandes éxitos de
la revolución bolivariana.

265
Comuna

La relación género y ambiente en


la Venezuela Bolivariana
Iraida Vargas Arenas
Profesora Titular Jubilada. Universidad Central de Venezuela

Introducción
“En cuanto a la relación con la Naturaleza, podríamos decir que la
racionalidad moderna nos ha aportado, en su conjunto, grandes cotas
de bienestar pero también amenazas y problemas globales nuevos.
En los últimos años, a pesar de los interesados silencios en torno a los
problemas ambientales, sectores cada vez más amplios de la población
mundial han adquirido conciencia de la crisis ecológica…” (Alicia
Puleo, 2008: 39).

Usamos esta cita de la ilósofa feminista Alicia Puleo para aproximarnos


al urgente, acuciante y controvertido tema de la relación género y ambiente,
más especíicamente a la relación feminismo y ambiente. En las cuatro últi-
mas décadas, diversas teóricas feministas han abordado los distintos debates
que han emergido en la sociedad contemporánea con propuestas innovadoras
y prolíicos análisis usando las categorías de mujeres, género, androcentrismo,
patriarcado, sexismo, cuidado, ambiente, clase, etnia y diversidad sexual. De
hecho, cada vez más autoras reivindican la perspectiva de las mujeres, los cuida-
dos y las lógicas cooperativas para renovar los análisis y ponerlos al servicio del
bienestar de la gente; impulsan nuevos conceptos y estudios con perspectiva de
género, revalorizando las diversas tareas que históricamente han sido asumidas
por mujeres. Las relexiones del feminismo sobre la crisis ambiental han dado
lugar al aparecimiento de lo que se conoce como ecofeminismos.
En este trabajo presentamos cuáles son las principales corrientes teóricas
que tratan en la actualidad el tema general Género y ambiente y, en función de
ellas, hemos intentado caracterizar a los diversos grupos y movimientos femi-
nistas que existen en el país, así como el papel que juega en sus agendas dichas
temática.

266
Pensamiento crítico en la revolución

Ambientalismo y Sociedad en Nuestra América y


Venezuela
El ambientalismo en general ha emergido y tomado cuerpo en Nuestra
América desde los años sesenta del pasado siglo al calor de las luchas de los
movimientos de comunidades negras, de universitarios/as, de campesinos/as,
de los y las indígenas y de los y las ecologistas orientados a la defensa de ecosis-
temas valiosos, territorios sagrados, salvataje de especies animales y faunísticas
en peligro de extinción, acceso y preservación de tierras para cultivar, mejorar
las condiciones de salud en sitios de trabajo y, en general, en todos los espa-
cios donde deviene la vida social, sean esto se toda la población en públicos o
domésticos. Destacan en este sentido, las teóricas feministas quienes también
desde hace ya tres décadas, han relexionado, desde sus claves propias, sobre la
crisis ambiental. En suma, el ambientalismo ha formado parte de los objeti-
vos de lucha de diferentes movimientos sociales que han dinamizado la vida
social de Nuestra América en las últimas cinco décadas. Todos los movimien-
tos sociales y culturales de los años sesenta-setenta, que se intensiicaron en
la década de los años noventa del siglo pasado en respuesta al deterioro de la
calidad de vida de las sociedades nuestroamericanas como consecuencia de las
terribles políticas económicas neoliberales implementadas por los gobiernos,
han contribuido a transformar los patrones de organización y producción de
la sociedad latinoamericana en su conjunto y han creado nuevas condiciones
sociales para la acción colectiva, lo que --a su vez-- ha modiicado no sólo los
escenarios políticos sino también los ambientales.
Correlativamente, y como consecuencia de lo anterior, los gobiernos de
la mayoría de los diversos países nuestroamericanos comenzaron a recono-
cer a partir de mediados de la década de los años setenta del pasado siglo la
importancia de los problemas que planteaba la relación entre la sociedad y el
ambiente, especialmente a la luz del alarmante deterioro ambiental presente
para la época, lo cual se manifestó en lo concreto en la creación de Ministerios
y, en los espacios académicos, de Centros de Investigación, cátedras univer-
sitarias, postgrados, seminarios y similares dedicados a atender y estudiar
esa problemática, así también en la proliferación de organizaciones sociales
concernidas con los problemas ambientales.
En el caso venezolano, se creó el Ministerio del Ambiente y se aprobó en
el Congreso de la República la Ley Orgánica del Ambiente en 1976; se fundó
en 1977 el Centro de Estudios Integrales del Ambiente (CENAMB) en la

267
Comuna

Universidad Central de Venezuela. Ya desde los años iniciales de su fundación,


el CENAMB comenzó a producir valiosos materiales para entender la ciencia
que estudia el ambiente, deiniéndola como aquella cuyo: “… objeto de estudio
son las relaciones que se establecen entre los elementos o variables, y no ellos
por sí mismos… la ciencia del ambiente integra conocimientos y busca expli-
car los fenómenos en toda su intensidad y magnitud…. Permite comprender la
dinámica de la vida, las formas que la materializan y el contacto entre los seres
que aseguran el proceso de regeneración y reconstrucción del mundo concreto”
(Vitale, S/F: iv).
Fue objetivo prioritario del CENAMB en aquellos momentos poder
desentrañar los distintos problemas ambientales que enfrentaba la sociedad
venezolana, abordando temas como la salud y el ambiente, cuál era el contexto
ecológico en el cual vive la sociedad humana, desvelar un enfoque cibernético
para el estudio de sociedades y ecosistemas, entender las complicadas y estre-
chas relaciones entre las sociedades en la biosfera, así como señalar cómo habían
enfrentado las diversas formaciones sociales en América Latina a lo largo de su
historia sus relaciones con el ambiente.
Uno de los aportes fundamentales ofrecidos por los documentos producidos
por el CENAMB en los años setenta fue lograr despojar a la Ciencia Ambien-
tal de la visión biologicista que existía hasta esos momentos, pero también
demostrar que el ambiente no constituía tan sólo un mero recipiente en donde
ocurrían las acciones humanas. Aplicando la teoría marxista, Luis Vitale, inves-
tigador del CENAMB para la fecha, airmaba que “el hombre (diríamos noso-
tras la sociedad humana) forma parte indisoluble del ambiente…está dentro del
ambiente y su evolución está condicionada por la Naturaleza.”, y decía Vitale,
era necesario superar la concepción dualista Hombre-Naturaleza si queríamos
abordar la integralidad del ambiente (Vitale, S/F: V).
Simultáneamente a la aparición de estos trabajos del CENAMB, se observó
en el país un signiicativo aumento de la importancia del tema ambiental en la
práctica cientíica y en el resto de la sociedad; se crearon carreras universitarias,
cátedras y Departamentos en ecología observándose, como consecuencia, la
generación de una profusa bibliografía sobre el tema ambiental que fue produ-
cida desde todas las disciplinas cientíicas: la antropología, la historia, la socio-
logía, la arquitectura, el urbanismo, entre otras disciplinas sociales, así como
también por la agronomía, la veterinaria, las ciencias de la salud… Asimismo,
para esas fechas proliferaron Fundaciones, ONG´s y grupos ecologistas.

268
Pensamiento crítico en la revolución

En sus inicios, la popularización de los estudios ambientalistas respondió


a criterios dedicados a impulsar una gestión y un manejo alternativos de los
recursos naturales en función de las denuncias que venían haciendo todos los
movimientos sociales que hemos mencionado, orientados hacia la protección
de la Naturaleza.
En el caso venezolano, el ambientalismo conservacionista de los años
sesenta-setenta derivó, rápidamente, hacia la sustentabilidad, dentro de una
concepción teórica que buscaba las maneras de lograr el llamado “desarrollo
económico y tecnológico” sin violentar a la ya vapuleada Naturaleza, asunto
que preocupó enormemente a todos nuestros gobiernos cuarta-republicanos.
Aparecen entonces leyes y reglamentos, así como normas para regular las accio-
nes de las empresas aupadas por el Estado, ya fuesen nacionales o internacio-
nales. La Ley de 1976 establecía en sus disposiciones generales que su objetivo
era regular las políticas a seguir para lograr el desarrollo integral de la nación,
conservando el ambiente y mejorando la calidad de vida. No obstante la Ley,
puesto que el “desarrollo integral de la nación” era equivalente para esos gobier-
nos al “desarrollo económico y tecnológico”, en un vano intento por lograr para
Venezuela un imposible desarrollo industrial similar al que poseían los llama-
dos países del “primer mundo”, continuó de manera sostenida el deterioro del
ambiente en nombre del “progreso tecnológico e industrial”. Como consecuen-
cia de lo anterior, se estableció como norma la consuetudinaria violación de la
dicha Ley, incluso por parte de entes del mismo Estado, pero sobre todo por
empresas privadas nacionales y transnacionales. Ante esta situación, se produ-
jeron confrontaciones --a veces violentas—entre los que aupaban “el desarro-
llo económico, tecnológico e industrial” y aquellos que defendían el ambiente,
pues estos últimos argumentaban que las políticas públicas que impulsaban la
construcción de obras civiles o explotación de determinados recursos naturales
eran, en realidad, indiferentes a los destrozos que ocasionaban en el ambiente.
No obstante que tanto la letra de la Ley como las normas se inspiraron en algu-
nas de las ideas sostenidas en los documentos producidos por el CENAMB,
la praxis existente demostró una total incomprensión de esas ideas y una clara
oposición entre las tesis desarrollistas y las conservacionistas.
Como es dable colegir, los sectores particularmente golpeados por las
acciones estatales de la IV República en relación al Ambiente fueron el campe-
sinado y los y las indígenas, quienes luchaban por conservar sus tierras ante la
voracidad de los terrófagos, luchas que no pudieron impedir el éxito de estos

269
Comuna

últimos quienes se apropiaron de gran parte de las tierras ancestrales indígenas


y de las mejores tierras agrícolas utilizadas por ellos, paradójicamente, no para
su explotación agrícola sino para la instalación de una “industria” supuesta-
mente nacional, representada en realidad por plantas ensambladoras de partes
automotrices o embotelladoras de las empresas transnacionales.
Las luchas que realizaban los movimientos sociales y sus enfrentamien-
tos con el Estado cuarta-republicano tuvieron su correlato en los cambios que
se observaron en las propuestas teóricas que sustentaban los primeros: de un
ambientalismo orientado por teorías conservacionistas biologicistas, comenzó
a hacerse fuerte la teoría del desarrollo sustentable.
En la actualidad la teoría de la sustentabilidad ha llegado a ser hegemónica
en América Latina en general y en Venezuela en particular; sin embargo, el
concepto original ha sido desvirtuado, pues el tal desarrollo sustentable con
equidad ha sido usado a conveniencia por los grupos de interés. A pesar de
que en su origen el concepto intentaba entender como sería posible lograr el
desarrollo económico minimizando sus efectos negativos sobre la Naturaleza,
bien pronto fue apropiado por los grupos defensores del desarrollismo quienes,
incluso hoy día ofrecen ejemplos sobre cómo debe ser usada la teoría del desa-
rrollo sustentable en la gestión de las empresas privadas agroindustriales basa-
das en los monocultivos, sobre todo las transnacionales, para incrementar el
desarrollo vía un crecimiento económico voraz y depredador. 1No obstante que
muchos sectores campesinos, por su parte, deinen sus modos de trabajar como
actividades agrícolas sustentables que se apoyan en un sistema de producción
que mantiene su productividad de manera de hacerla útil a la sociedad al satis-
facer las necesidades de sus miembros y miembras, el poder privado nacional,
transnacional y estatal fue convirtiendo la sustentabilidad, en gran medida, en
una utopía irrealizable al centrar su atención en el desarrollismo a ultranza.
Podemos concluir que, para unos se trató de obtener más y mejores tierras
para multiplicar la producción con monocultivos e incrementar el desarrollo
económico y de esa manera garantizar la acumulación de capitales en pocas
manos, y para otros, para lograr incrementar la productividad de dichas tierras
en función de las necesidades sociales.
____________________
1 En relación al Desarrollo Sustentable, la ecofeminista Alicia Puleo se pregunta ¿Es posible un ecofeminismo
que reivindique el legado ilustrado de igualdad y autonomía y que conserve el sentido fuerte de «eco», es decir, que no
se limite a un simple ambientalismo feminista en el que las relaciones con la Naturaleza son sólo buena gestión de los
«recursos»?

270
Pensamiento crítico en la revolución

Como vemos, el asunto de una verdadera conservación ambiental no ha


existido nunca para los desarrollistas, a menos que la contaminación ambien-
tal, de tierras y aguas, la desaparición de especies animales y de plantes los haya
forzado a tomar en consideración las protestas de las poblaciones que viven
en esas tierras quienes argumentan que el llamado “desarrollo” y “progreso
tecnológico-industrial” no es tal porque sólo beneicia al Capital y no a toda la
sociedad, pero sobre todo porque se realiza a costa de la violencia y desalojos de
las comunidades indígenas de sus territorios y de las comunidades campesinas
tradicionales que corren la misma suerte, generando más hambre y miseria en
la población; que se trata de un desarrollo que perjudica la salud de todos y
todas ya que utiliza fumigaciones con sustancias tóxicas y emplea fertilizan-
tes que contaminan los suelos, las aguas y los mismos alimentos y produce
enfermedades en los seres humanos; que usa semillas transgénicas que esteri-
lizan los suelos y cultivos y hacen a los campesinos y campesinas cada vez más
dependientes de las transnacionales que las venden, y todos los múltiples males
conexos con las prácticas desarrollistas-neoliberales capitalistas.
Un aspecto imprescindible de destacar para comprender los cambios que
se operaron en los enfoques hacia la relación sociedad ambiente en América
Latina y en Venezuela en particular es el que reiere a la aparición, en los años
sesenta-setenta-- en todos los países nuestro-americanos de religiosos, llama-
dos curas obreros, representantes de la Teología de la Liberación, movimiento
que intentaba responder a la cuestión de cómo ser cristiano en un continente
oprimido; cómo enfrentar la injusticia secular e institucionalizada que some-
tía a millones de personas a la pobreza y la miseria material. La Teología de
la Liberación comenzó en Europa, en la Universidad de Lovaina, Bélgica,
universidad teológica de los jesuitas, y en Francia, donde se manifestó como
un movimiento católico de izquierda que se llamó la Misión de Francia. El
movimiento partía de la idea de enviar curas misioneros no solo a las zonas
indígenas, como había sucedido hasta entonces, sino también a las obreras y a
los barrios urbanos empobrecidos. Esos misioneros convivieron con los secto-
res que vivían en condiciones de pobreza, en sus propios espacios, y apoyaban
a los trabajadores y trabajadoras en sus luchas reivindicativas por mejorar su
calidad de vida. La Teología de la Liberación se popularizó en toda Nuestra
América y propició la aparición de curas y monjas americanos quienes asumie-
ron la responsabilidad histórica de continuar con la labor de sus predecesores
europeos a quienes muchos gobiernos expulsaron de nuestros países, como

271
Comuna

sucedió en Venezuela con el sacerdote Wuytack durante el primer mandato de


Rafael Caldera (Vargas, 2007).
La Teología de la Liberación pasó de ser un movimiento básicamente reli-
gioso para convertirse en un movimiento social que estremeció a los sectores
con poder de las sociedades latinoamericanas e inluyó decisivamente en los
objetivos de lucha y en las prácticas de muchos otros movimientos sociales
que lo antecedían en el tiempo, y en la aparición o el fortalecimiento de otros
nuevos como fueron los movimientos ecofeministas latinoamericanos y los
llamados movimientos verdes.

Ambiente y género
Para los años 80, Luis Vitale asentaba en un paradigmático e histórico
trabajo titulado “El marxismo latinoamericano ante dos desafíos: feminismo
y crisis ecológica”:
“Los marxistas latinoamericanos no han tomado aún plena
conciencia de los desafíos fundamentales de la última década. Cuando
parecía haberse superado el dogmatismo, se ha producido una parcial
involución, cayendo en una posición a la defensiva frente a problemas
como la insurgencia femenina, la crisis ambiental, la relación etnia-
clase, el papel revolucionario de otras capas explotadas -y no sólo del
proletariado-“. Continúa Vitale asentando: “Etnia-clase-sexo-colo-
nialismo constituyen en América Latina partes interrelacionadas de
una totalidad dependiente que no puede escindirse, a riesgo de parcelar
el conocimiento de la realidad y la praxis social, como si por ejemplo
las luchas de la mujer por su emancipación estuvieran desligadas
del movimiento ecologista, indígena, clasista y antimperialista, y
viceversa.” (1983: 90-91, énfasis nuestro).

Estas consideraciones de Vitale se relejan claramente en el hecho de que,


en efecto, para las mismas fechas que hemos mencionado antes (años 60-70) al
referirnos a los movimientos ambientalistas y ecologistas, diversos movimien-
tos y organizaciones de mujeres a nivel mundial comenzaron a aglutinarse en
torno a propuestas teóricas alternativas al desarrollismo que son conocidas en la
literatura como ecofeminismo (denominado clásico), ecofeminismo materia-
lista y ambientalismo feminista. Recientemente, Alicia Puleo ha introducido

272
Pensamiento crítico en la revolución

lo que denomina como ecofeminismo ilustrado.


Podemos asentar, sin temor a equivocarnos, que todas estas propuestas
teóricas –incluso aquellas que pueden ser consideradas las más espirituales--
parecen haber asumido la idea de que puesto que el ambiente es una totalidad
integrada, dinámica y en permanente cambio, su peor enemigo es el desa-
rrollismo capitalista. A tal efecto Vitale destaca en el mencionado artículo,
al referirse a América Latina, que “la teoría desarrollista de la CEPAL, pone de
maniiesto que es otra ideologización al servicio de una nueva reasociación del capital
privado” (Vitale 1983: 92).
El término “ecofeminismo” se reiere, en consecuencia a una diversidad de
posiciones que han adoptado diversos movimientos feministas: el movimiento
feminista radical, que tiende a resaltar la ainidad de las mujeres con el mundo
natural y que ha sido reconocido como inspirador del llamado ecofeminismo
clásico; las diversas variantes de los movimientos feministas socialistas, que
sostienen posiciones sociales de carácter más político derivadas del socialismo
y el marxismo, se han nucleado ya en el ecofeminismo materialista, ya en el
ambientalismo feminista.2 El ecofeminismo ilustrado deriva de un feminismo
postmoderno, de corte más liberal.
La teórica más reconocida de la primera posición –el ecofeminismo
clásico-- es Vandana Shiva, física hindú quien recibiera el Premio Nóbel Alter-
nativo, aunque Gladys Parentelli (2005) señala que otras mujeres antes que ella
ya habían sentado las bases epistémicas del ecofeminismo. Parentelli reporta
entre varias de ellas a Ellen Swallow, quien en 1892 “…promovió una ciencia del
agua y del aire…”; también a la cientíica estadounidense Rachel Carson, 1907-
1964 “…quien alertó sobre el uso inadecuado de productos químicos que se comenza-
ban a utilizar como pesticidas”. Asimismo a la francesa Françoise d’Eaubonne,
quien “…creó, en 1974, el término ecofeminismo y sostuvo que la relación de las
mujeres con la naturaleza es una relación de respeto y protección.” A la alemana
Petra Kelly, 1947-1992, “….fundadora del Partido Verde, militante feminista y
por los derechos humanos e impulsora del movimiento antinuclear.” y Gro Harlem
Brundtland, 1939, quien “…promovió y divulgó la exigencia de las mujeres acerca
del uso racional de los recursos naturales y, antes de llegar a ser Primera Ministra de
Noruega, creó el concepto de desarrollo sustentable”.
____________________
2 También se les conoce como constructivistas pues enfatizan las condiciones históricas y económicas en el
análisis ambiental.

273
Comuna

Para Shiva, fundadora de la Red del Tercer Mundo, el ecofeminismo se basa


en la existencia de un “principio femenino” como la fuente de vida y la base de
un desarrollo sustentable, el cual permite plantear soluciones a las condiciones
de pobreza en que viven millones de personas en el Tercer Mundo, que –según
ella-- no residen en estimular lo que denomina el “maldesarrollo” (diríamos
nosotras el desarrollismo capitalista), ya que éste “…rompe la unidad cooperativa
de lo masculino y lo femenino y pone al hombre, despojado de principios femeninos, por
encima de la naturaleza y la mujer, separado de ambas” (1991:28). Shiva apunta,
suscribiendo los planteamientos de la Ciencia Ambiental, que el “maldesarrollo
se ha caracterizado por una violación de la integridad de sistemas orgánicos interco-
nectados e interdependientes, lo que pone en movimiento un proceso de explotación,
desigualdad, injusticia y violencia”. Según la caracterización de Shiva del “malde-
sarrollo”, éste sería el modelo económico dominante, occidental y patriarcal, ya
que propaga las técnicas de plantación de monocultivos tanto en los bosques
como en la agricultura. La investigadora considera que el sistema económico
indio tradicional preserva la relación mutua con la naturaleza a través de los
policultivos, cuyo objetivo es la producción de subsistencia local con insumos
propios. Como ejemplo de los efectos nocivos del “maldesarrollo” occidental y
patriarcal, Shiva destaca cómo el uso de especies de semillas transgénicas
que demandan mayores cantidades de químicos, fertilizantes y pesticidas,
así como mayores cantidades de agua, obliga a los agricultores y agricultoras
a adquirir semillas nuevas cada año. Todo eso se traduce en una tendencia
hacia la desaparición de las exitosas prácticas tradicionales donde se seleccio-
nan las semillas de las propias cosechas, las cuales denomina preservadoras del
ambiente, así como la pérdida de la diversidad biológica expresada en la desapa-
rición de especies.
Shiva es enfática al airmar, que todo lo anterior releja que la apropiación
masculina de la agricultura y de la reproducción, es decir de la fertilidad de la
tierra y de la fecundidad de la mujer forman parte de un mismo “paquete”, y
que es consecuencia del desarrollismo impulsado por la civilización occiden-
tal, la cual es patriarcal y economicista. Dice la autora que dicha apropiación
se ha traducido en dos efectos perniciosos: la sobre-explotación de la tierra y
la mercantilización de la sexualidad femenina. Para la investigadora, la opre-
sión que sufren las mujeres se relaciona con el deterioro de la Naturaleza ya
que los valores patriarcales producen ambos problemas. Por tanto considera
que es necesario reivindicar valores que se consideran “femeninos” puesto que,

274
Pensamiento crítico en la revolución

al tener la dominación y explotación de la Naturaleza y la de las mujeres un


origen común, ello las sitúa a ellas en una situación privilegiada para acabar con
la dominación y explotación indiscriminada de la Naturaleza. Entre las propo-
siciones de Shiva para revertir la situación descrita, puesto que considera a las
mujeres como las cuidadoras innatas del planeta y las principales víctimas de
la degradación ambiental ocurrida debido a la puesta en práctica de un modelo
de desarrollo que atenta tanto contra la Naturaleza como contra la población
femenina, las concibe como el agente de cambio y liberación, dado que su femi-
nidad es garantía de sobrevivencia, y sobre quien recae la tarea de establecer una
relación armoniosa entre ambiente y sociedad (Shiva, Videoconferencia, 2007).
Para la segunda posición, el ecofeminismo materialista, la teórica más
destacada es la australiana Ariel Salleh, quien integra en sus trabajos teóricos
el feminismo, el socialismo y la ecología.3 Para Salleh, el tema central del ecofe-
minismo es la crisis ambiental y económica global, por lo que, asienta, aceptar el
ecofeminismo supone asumir una posición política, razón por la cual ha inten-
tado demostrar cómo los supuestos que se tienen sobre el género distorsionan
los estudios que se realizan sobre sustentabilidad económica. Las ecofeministas
también tratan de deconstruir sutilmente la ideología patriarcal de la «Madre
Naturaleza», dice Salleh, a la vez que tratan de teorizar la inclusión humana en
lo que llamamos Naturaleza, pero advierte que esto no signiica «esencializar» la
feminidad, sino entender las condiciones materiales de la experiencia vivida de
las mujeres.
La autora ha planteado que la vida de las mujeres está interconectada en
una red de relaciones sociales que son parte de una realidad material, por lo
que asienta la necesidad de que el ecosocialismo explore la conexión entre las
diferencias biológicas de hombres y mujeres y la construcción social que gira
en torno a ellas, es decir las de género, las cuales reconoce como construcciones
sociales inmersas en instituciones sociales. Simultáneamente, critica a algunos
teóricos del ecosocialismo (hombres) cuando incluyen el ecofeminismo en la
ecología, especialmente en la ecología profunda: “Su tendencia es incluir el ecofe-
minismo no en la Ecología Social sino en su rival, la Ecología Profunda”, lo cual
es responsable de que se pierda con esta visión “la fuerza política autónoma del
ecofeminismo”.
____________________
3 Dice Ariel Salleh (1992: 230) “Aunque a cierto nivel de abstracción el ecofeminismo es paralelo al ecosocia-
lismo, también es su complementario, mientras que una formulación coherente del ecosocialismo debe incluir un análisis
ecofeminista”

275
Comuna

En el caso de Shiva, su postura, así como la de Salleh, convergen al plantear


ambas que la dominación de las mujeres que se da en la sociedad patriarcal
capitalista puesto que se sustenta en las relaciones socioeconómicas de la socie-
dad industrial que es responsable de la crisis ecológica que vive la humanidad.
En tal sentido, Salleh airma que se trata de un modelo de sociedad que ”abstrae,
cuantiica y vuelve mercancía no sólo la experiencia humana sino también la natu-
raleza” y que “Es una premisa fundamental del ecofeminismo que en las culturas
patriarcales los hombres tienen el derecho de explotar la naturaleza del mismo modo
que explotan a las mujeres” (1992).
Otra importante teórica de la tercera posición del ambientalismo femi-
nista, es la economista hindú Bina Agarwal, cuyos planteamientos son, a nues-
tro juicio muy interesantes e impactantes para las que pensamos como socia-
listas revolucionarias y como mujeres. Sus tesis enfatizan la importancia del
existente control sobre la tierra por parte de las mujeres por lo que considera
que es necesario que dichas mujeres se aglutinen en grupos de acción polí-
tica. Al igual que Shiva, Agarwal destaca en sus trabajos su preocupación sobre
los cambios que se han operado y en curso en la economía tradicional hindú,
incluyendo las relaciones de poder patriarcales implícitas cuando se trata de
incluir a las mujeres en la toma de decisiones. Sin embargo, Bina Agarwal no se
adscribe al ecofeminismo clásico sino que se acerca a los planteamientos socia-
listas de Salleh aunque sugiere un marco alternativo, el cual llama ambienta-
lismo feminista. En este marco teórico, dice la autora, se entiende la relación
de las mujeres y de los hombres con la Naturaleza enraizada en su realidad
material y en sus formas especíicas de interacción con el medio ambiente.
Para esta investigadora, el razonamiento feminista con el que está construido
el ecofeminismo clásico resulta problemático ya que postula a la mujer como
una categoría unitaria y no diferencia a las mujeres según su clase o condición
étnica, entre otros factores. Agarwal señala, asimismo, que el llamado ecofemi-
nismo clásico ubica la dominación de las mujeres y de la Naturaleza casi exclu-
sivamente en el campo de la ideología, ignorando las fuentes materiales de esa
dominación, y apunta que, aún si llegásemos a aceptar como fundamental el
carácter ideológico de la dominación femenina, ello nos impediría ver el papel
que juegan en ella las estructuras sociales, económicas y políticas dentro de las
cuales se producen y transforman esas creaciones ideológicas.
Los trabajos de Bina Agarwal se han enfocado en temas como modos
de vida y los derechos de propiedad, el ambiente y el desarrollo, la economía

276
Pensamiento crítico en la revolución

política del género, pobreza y desigualdad, y la agricultura y el cambio tecno-


lógico. En todos sus trabajos enfatiza, especialmente, las interconexiones que
existen entre género, pobreza y desarrollo. Agarwal introduce con sus trabajos,
además, el que denomina un “enfoque de negociación” (bargaining approach),
con el cual llama la atención hacia el papel desigual que juegan las mujeres y
el Estado en el campo de la política y en la toma de las decisiones sociales. Ese
enfoque, dice Agarwal, constituye un marco útil para analizar las relaciones
de género pues nos provee de luces para captar las asimetrías de género que
se construyen en la sociedad y cómo ellas son refutadas; asimismo, destaca la
autora, nos faculta para responder preguntas sustanciales en torno a las ideas
y representaciones sociales que le adscriben a mujeres y hombres diferentes
habilidades, aspecto que no ha sido considerado por ecofeminismo clásico
pues no toma en cuenta las relaciones que establecen las mujeres con la Natu-
raleza en su oposición a las apreciaciones que tienen sobre ellas los demás o las
que poseen ellas mismas.
Según Agarwal, las corrientes del ecofeminismo que atribuyen la conexión
entre las mujeres y la Naturaleza a lo biológico son esencialistas, lo que está
en franca contradicción con las innumerables evidencias que demuestran que
Naturaleza, Cultura y Género son construcciones sociales y que, como tales,
tienen su propia historicidad, por lo que varían de una época a otra, de una
cultura a otra e, incluso, al interior de una misma cultura. Por tales razones,
dice Agarwal, en la relación de las mujeres con el ambiente intervienen diver-
sos factores entre los que se incluyen clase, pertenencia étnica, organización
de la producción, reproducción y distribución del ingreso, composición de la
producción, las tecnologías que se usan para la producción, los procesos a partir
de los cuales se llega a decisiones sobre los productos y las tecnologías, los siste-
mas de conocimiento sobre los cuales se basan las decisiones y la distribución
de los productos, así como las tareas por clase y por género4 . Al mismo tiempo,
resalta que los procesos de degradación ambiental y de apropiación de los
recursos naturales por unos cuantos tienen implicaciones especíicas de clase,
género y ubicación geográica.

____________________
4 En este sentido Agarwal anota acertadamente que “…la interacción con el ambiente y la correspondiente
sensibilidad o falta de sensibilidad ecologista generada por ésta dependen de la división sexual del trabajo y de la distri-
bución del poder y de la propiedad según las divisiones de clase, género, raza y casta”.

277
Comuna

Agarwal sugiere que las feministas deberían de cuestionar y transformar no


sólo las nociones sociales respecto a su género, sino que además deben luchar
en contra de la actual división sexual del trabajo. Esta perspectiva llamaría a
combatir por los recursos y los signiicados.5 Implicaría lidiar con los grupos
dominantes que tienen la propiedad, el poder y el privilegio de controlar los
recursos, y éstos u otros grupos que controlan los signiicados, lo que se piensa
sobre ellos a través de los medios de comunicación e instituciones educativas,
religiosas y legales. Habría la necesidad, por lo tanto, de desaiar y transformar
no sólo las nociones sobre la relación entre las personas y la Naturaleza, sino
también los métodos mismos de la apropiación de los recursos de la Naturaleza
por unos cuantos.
El ecofeminismo ilustrado ha sido introducido en la literatura feminista
por Alicia Puleo (2008), quien lo deine como: “la relexión ético-política sobre
las relaciones de los humanos con la Naturaleza. Orientado a la ecojusticia y la soste-
nibilidad … el ecofeminismo ilustrado se caracterizaría por la crítica al prejuicio, la
defensa de los principios de igualdad y autonomía, la conceptualización nominalista
del género, el diálogo intercultural, la aceptación prudente de la ciencia y la técnica,
la universalización de las virtudes del cuidado aplicadas a los humanos y al resto de
la Naturaleza, y una moral de la compasión frente a la radical initud del mundo”.
Como vemos, Puleo introduce los conceptos de ecoética y ecojusticia, este
útimo necesario –según ella-- pues permite ampliar el concepto de justicia
para poder abordar el problema de cómo “la degradación de los ecosistemas ha
hecho todavía más dura la vida cotidiana de los más pobres en los países «en desa-
rrollo»”; ese concepto, dice, “se ha comenzado a vincular con los derechos humanos
y la protección ambiental”, y concluye asentando “la ecoética implica también un
acercamiento nuevo a la antigua cuestión de la búsqueda de la felicidad”.
El planteamiento central de Puleo es, fundamentalmente, liberal y europo-
céntrico a pesar de defender el diálogo intercultural y reside en sus tesis sobre
la necesidad de culminar “la tarea inacabada después de dos siglos de luchas femi-
nistas…para acceder al rango de individuo y a una plena ciudadanía” y propone
para ello “un ecofeminismo que no caiga en la habitual renuncia al universalismo
ilustrado y a sus ideales reguladores”.

____________________
5 Alicia Puleo critica este objetivo cuando señala que “Ese mundo no puede ser representado, porque sólo es
representable lo que está ausente”

278
Pensamiento crítico en la revolución

Ese ecofeminismo ilustrado, dice Puleo, debe ser: “1) Ser un pensamiento
crítico; 2) Reivindicar la igualdad y la autonomía de las mujeres; 3) Aceptar con
prudencia los beneicios de la ciencia y la técnica; 4) Fomentar la universalización
de los valores de la ética del cuidado hacia los humanos y la Naturaleza; 5) Asumir el
diálogo intercultural; 6) airmar la unidad y continuidad de la Naturaleza desde el
conocimiento evolucionista y el sentimiento de compasión”.

Las experiencias de la América Indígena


En los cambios sociales que han estremecido a Nuestra América desde
inales de la década de los años 90 del siglo XX y los 2000, los movimientos
liderados por pueblos indígenas tuvieron un papel protagónico. Fueron, como
dice Raúl Zibechi (2009), “movimientos de base comunitaria, en el sentido general
del término. A diferencia de los movimientos anteriores, la pertenencia no es indi-
vidual, sino familiar, y la base social de esos movimientos implica la organización
colectiva de matriz comunitaria”. El autor los denomina “portadores del mundo
nuevo”, porque “producen sus vidas con base en relaciones de reciprocidad y ayuda
mutua, no para acumular capital ni poder, sino para crecer y fortalecerse como comu-
nidades y movimientos”.
Es necesario destacar que en el fortalecimiento de esos movimientos, parti-
ciparon tanto los hombres como las mujeres puesto que se trataba de luchas
comunitarias y no grupales o individuales, y las mujeres indígenas, andinas o
de Chiapas, son parte sustancial de esas comunidades. Luchaban por la libera-
ción de sus pueblos, por la defensa de sus modos de vivir, por poder ser ellos/as
mismos/as, por autocontrolar los pensamientos y los destinos propios, es decir
por garantizar el buen vivir colectivo (Choque, 2010). Esa idea de colectivismo
y de comunitarismo es, por decir lo menos, incomprendida por el llamado
mundo occidental. Tal como ha asentado Zibechi “. No se pueden comprender
estos movimientos desde afuera; hace falta una mirada interior, capaz de captar los
procesos subterráneos e invisibles, No son ya las academias, sino nosotros mismos
los que nos estamos pensando. No para producir teoría o tesis, sino para potenciar el
movimiento, para defenderlo mejor, para expandirlo y compartirlo con otros”.
Para los/as indígenas andinos, el Buen Vivir, el Suma Tamaña quechua, es
una oportunidad para construir colectivamente un nuevo régimen de desarro-
llo que tiene que ver con una serie de derechos y garantías sociales, económi-
cas y ambientales, dice Choque. Nótese el uso de la palabra “colectivamente”,

279
Comuna

porque a diferencia de lo que plantean muchas feministas radicales y muchos


machistas, e incluso muchos/as socialistas, la construcción del Buen Vivir
no es tarea de las mujeres solas, ni de los hombres solos, ni del Estado, ni de
las vanguardias ilustradas: es una tarea de todos/as los miembros/as de las
comunidades.
El Buen Vivir, continua Choque, “tiene que ver en lo económico con la seguri-
dad alimentaria; en lo político, con nuestras autoridades tradicionales, que también
se constituyen en el gobierno indígena…. es el bienestar interior, sentirte bien contigo
mismo y con los demás. Es espiritual. Parte del principio del amor al pueblo ….ese
sentimiento no envuelve lo económico ni el interés personal sino es el sentimiento
profundo de los pueblos indígenas al respeto a su identidad y el respecto a sus territo-
rios. Porque, si quieres apostar a vivir bien, necesitas tener una relación recíproca con
la Pachamama, es actuar con sinceridad con la Madre Naturaleza”.
De las palabras de Choque se deduce que el Buen Vivir no puede ser
asociado mecánicamente al concepto “bienestar” o al de “calidad de vida” occi-
dental”; sin embargo, los pueblos indígenas reconocen que el Buen Vivir no
signiica negar la posibilidad de la modernización de su sociedad, particular-
mente con la incorporación de los muchos y valiosos avances tecnológicos que
ha creado la humanidad; todo lo anterior adquiere sentido cuando considera-
mos que entre ninguno de los pueblos indígenas nuestro-americanos existe
el concepto de desarrollo, no hay la concepción de un proceso lineal que esta-
blezca un estado anterior o posterior, ni comparten la visión occidental de un
estado de subdesarrollo a ser superado; tampoco un estado de desarrollo a ser
alcanzado.6
Otro elemento a destacar es que en el concepto de Buen Vivir está ausente
la concepción occidental de pobreza asociada a la carencia de bienes materiales
o de riqueza vinculada a su abundancia. En su defecto, su cosmovisión deiende
la idea del mejoramiento social, categoría en permanente construcción y repro-
ducción colectiva, puesto que en esa construcción, se piensa, está en juego la
vida misma.

____________________
6 Ver el artículo de Eduardo Gudynas (2009) La ecología política del giro biocéntrico en la nueva Constitu-
ción de Ecuador.

280
Pensamiento crítico en la revolución

Las experiencias ecofeministas en la Venezuela


Bolivariana
La presencia de feministas tiene vieja data en el país. Las luchas de peque-
ños grupos de feministas a comienzos del siglo XX sirvieron para garantizar a
las venezolanas actuales derechos que hoy día les parecen a muchos y muchas
que siempre existieron: el derecho a la educación, incluyendo la universitaria, al
voto en las elecciones, a tener la patria potestad de los hijos e hijas, a conservar
y usar sus apellidos si así lo quieren, a poder postularse como candidatas para
ocupar cargos públicos, etc.
Debemos airmar que con la aparición de la Revolución Bolivariana se han
incrementado en los últimos diez años los grupos y frentes feministas intere-
sados en la crisis ambiental. Carmen García y Magdalena Valdivieso (2009)
iluminan ese proceso de eclosión del feminismo en general y del ecofeminismo
en particular en el país en un valioso e interesante trabajo. Las autoras reportan
sobre la estructuración del llamado Movimiento Amplio de Mujeres (MAM)
entre 1999 y 2009, caracterizado por la adscripción de treinta organizaciones
de mujeres que coinciden en sus agendas en sus actuaciones públicas (García y
Valdivieso, 2005: 137). De manera que, en la actualidad, los grupos feministas
se han multiplicado y transformado en frentes, movimientos y organizaciones
que luchan por la plena equidad de género, por el reconocimiento al trabajo
doméstico no remunerado, por tener salarios iguales a los hombres, porque
exista equidad de género en la representación en los cargos públicos, por la
preservación del amiente, etc.
Entre los objetivos de las luchas de las feministas venezolanas en las
cuatro últimas décadas del siglo XX destaca su interés por la conservación del
ambiente y el desarrollo sustentable. Como hemos venido señalando, en el país
--como en el resto de América Latina-- la Teología de la Liberación ejerció
una fuerte inluencia a partir de los años sesenta, por lo que existen en la actua-
lidad muchos grupos feministas y ecologistas inspirados en las ideas de, entre
otros y otras, Ivone Gebara (ecofeminista brasileña), quien sostiene que hoy en
día la justicia social implica una ecojusticia. Este ecofeminismo latinoameri-
cano y el venezolano se han caracterizado por su interés en las mujeres pobres
y la defensa de los indígenas, principales víctimas de la destrucción de la Natu-
raleza; aparte de su carácter teológico, llama a abandonar la imagen patriarcal
de Dios como dominador y el dualismo de la antropología cristiana tradicional
(cuerpo/ espíritu).

281
Comuna

La red nacional de Jóvenes Verdes


Un grupo en el cual son más claras las inluencias de Gebara es el deno-
minado “Jóvenes Verdes”, asociación internacional juvenil ecologista, con
grupos nacionales que persiguen la construcción de la sociedad venezolana
como ecologista, paciista y justa social y medioambientalmente. Las ideas de
las ecofeministas de Jóvenes Verdes venezolanas hacen eco, así mismo con los
planteamientos esencialistas del feminismo radical, expresados como ya hemos
dicho en el ecofeminismo clásico, y de forma particular deienden las tesis de
Vandana Shiva. En tal sentido, consideran que el ecofeminismo no es “una
parte o faceta de la vida o de una organización, sino que es esencia de la misma. Ser
verde signiica ser feminista y no puede ser de otra forma” ( Jóvenes Verdes, 2010)
El Grupo de Ecofeministas Verdes deiende y valora las tareas que tradicio-
nalmente las mujeres han realizado (“crianza de los niños, el cuidado de ancianos
y enfermos y a la atención de los miembros de la familia y los lazos sociales, ayudando
y protegiendo a los demás y permitiendo la vida”), pues considera que el ejercicio
de tales tareas de cuidado por parte de las mujeres ha permitido y liberado a los
hombres para dedicarse a otras. Todo ello hace necesario “romper con el sistema
patriarcal e impregnar, tanto a hombres como mujeres, de esos valores tradicional-
mente femeninos que tanta falta y bien hacen en nuestra sociedad, en vez de obce-
carnos en actividades meramente productivas, muchas veces dañinas con el medio
ambiente y con las personas”. Las ecofeministas de Jóvenes Verdes venezolanas
consideran que han sido los valores y el sistema dominado por los hombres “Lo
que nos ha conducido a una situación de caos social, cultural y ambiental”.
Para entender la dinámica de estructuración de la mayoría de los movi-
mientos ecofeministas venezolanos en el marco del proceso bolivariano,
debemos decir que el ecofeminismo ha sido abordado tanto desde los centros
académicos como por los movimientos populares y, en general en todos los
escenarios públicos de la sociedad. En el primer caso, es de destacar la exis-
tencia de, al menos, varias decenas de espacios académicos en las universida-
des nacionales dedicados a la relexión y el debate sobre los diversos proble-
mas feministas, incluyendo los que reieren a los temas ambientalistas. En el
segundo caso, tanto los movimientos populares de manera autónoma, como las
misiones y planes sociales ejecutados por el gobierno bolivariano han actuado
como impulsores para la formación de frentes y redes ecofeministas. En los
partidos políticos tradicionales sobrevivientes de la cuarta república (AD,

282
Pensamiento crítico en la revolución

COPEI), así como también en aquellos partidos “viejos” (como es el caso del
Partido Comunista de Venezuela, PCV) y los emergentes que apoyan el proceso
bolivariano (Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV) igualmente han
aparecido tales frentes y se han conformado redes.
Así tenemos que, en el panorama actual de Venezuela, se entrecruzan, entre
muchos otros, el movimiento agroecológico y ecosocialista, el Frente Agrícola
de la Misión Vuelvan Caras, las Comunas Socialistas Agroecológicas !Viva El
Conuco! y los Fundos Zamoranos que se rigen por un modelo agroproductivo
de corte socialista, entre muchos otros que son aupados por el gobierno boliva-
riano, con la Secretaría Nacional Femenina de COPEI y la Secretaría Nacional
Femenina de AD, o la del MAS, o la del Proyecto Venezuela.
En el campo popular han aparecido o se han visto fortalecidas decenas de
organizaciones formadas al calor de las luchas ambientalistas ecofeministas y
por el respeto a los derechos femeninos realizadas por feministas durante la IV
y la V República, sobre todo en barriadas urbanas de diversas ciudades del país y
en muchos espacios rurales. Mencionaremos algunas: Movimiento de Mujeres
del Agua, el Grupo de Estudio Mujer y Ambiente (GEMA), Frente de Mujeres
Defensoras de la Pachamama-Venezuela, Frente de Mujeres Ambientalistas,
Vía Campesina-Venezuela, Vuelta al campo, Federación de organizaciones y
Juntas Ambientalistas (FORJA), Frente Ecologista del Zulia, Movimiento de
Pobladores y Pobladoras-Comités de Tierra Urbana y varias otras más. Estas
organizaciones populares se han visto impulsadas, en ocasiones, por agentes
externos, como sucede con las Organizaciones no gubernamentales de Mujeres
(ONGM). Asimismo es de destacar la presencia de organizaciones ecofemi-
nistas inspiradas por las luchas de los/las indígenas como es el caso de Frente
Nacional para la Liberación Etnoecológica, la Red de Mujeres Indígenas
WARAO y el Frente en Defensa de la Sierra de Perijá,
Trataremos de ubicar cuáles son los basamentos teóricos que inspiran o
sobre los cuales se sustentan estos movimientos y frentes populares venezolanos.
Solamente trataremos algunos de ellos, por razones de espacio.

Movimientos agroeologistas
Los que se reconocen como movimientos agroecologistas no constituyen en
realidad movimientos ecofeministas; prevalecen en ellos las ideas de la ecología
social y el ecosocialismo que hemos señalado antes a través de las críticas de

283
Comuna

Salleh y los planteamientos de Bina Agarwal, especialmente la sustentabilidad


económica y el interculturalismo, este último expresado a través del manejo del
concepto de “diálogo de saberes”, de manera de rescatar conocimientos produci-
dos por sociedades precapitalistas y por lo tanto pre-modernas, sobre todo los que
provienen de las sociedades indígenas y de los sectores campesinos tradicionales.
Su posición teórica es fundamentalmente marxista; sin embargo, según su visión
consideran que las luchas feministas son adjetivas a la lucha de clases, por lo que lo
fundamental es lograr la transformación de las relaciones sociales de producción
capitalistas existentes; no toman en cuenta o no consideran fundamental las rela-
ciones sexuales de la producción y reproducción. Sostienen que las luchas de las
feministas en torno a la producción de alimentos de una manera no solo susten-
table sino no depredadora del ambiente, tienden a desunir y confundir al sujeto
histórico de la transformación hacia el socialismo “en proceso de formación”.
Las acciones prácticas de estos movimientos se expresan muy claramente en
varios programas gubernamentales, fundamentalmente “Vuelta al campo”, que
tiene por  objetivo facilitar el retorno a las actividad agrarias de aquellas fami-
lias de los barrios marginados urbanos que lo desean, para combatir la pobreza
y acceder a una vida digna y se adscribe al proyecto social bolivariano Fundos
Zamoranos, y el Programa “Todas las Manos a la Siembra”, que rescata los poli-
cultivos ancestrales y tradicionales, a través del cultivo de semillas “que produzcan
conciencia y alimentos…. control biológico, cosecha de agua, biofertilización del suelo,
crianza y tecnología apropiada” (Lanz, 2008).
En concordancia con estas ideas, el gobierno bolivariano ha impulsado la
creación de los llamados Fundos Zamoranos, considerados como unidades socio-
productivas socialistas inspiradas en el desarrollo sustentable. Éste, a su vez, se ha
concebido como el beneicio individual de la colectividad local y de la nación a
través de la agricultura, como base de un desarrollo rural integral.
A pesar de que los Fundos Zamoranos no se rigen por una agenda feminista,
existe una importante presencia femenina que labora en el campo y en la distri-
bución de los alimentos de origen agrícola producidos en los fundos. Una de las
productoras de uno de los fundos, Yusmary Reyes, expresó sus convicciones comu-
nitarias de la siguiente manera: “Yo les diría a los otros compañeros que los fundos no se
decretan, se hacen. Nosotros hemos tenido una lucha inmensa porque no hay un decreto
que diga que éste era fundo. Nosotros quisimos y seguimos en la lucha porque queremos
ser fundo, porque vemos que trabajar en colectivo es lo máximo, porque el beneicio que
tengo yo lo tienen también mis otros compañeros”.

284
Pensamiento crítico en la revolución

Movimiento de Mujeres del Agua


El Movimiento de Mujeres del Agua surge al amparo de las medidas socia-
les del gobierno bolivariano, especialmente con la aparición de los Consejos
Comunales integrados por, entre otros, Comités, Mesas Técnicas del agua y
Consejos Comunitarios de Agua, sobre todo los urbanos. Sin embargo, es de
hacer notar que ya en las Asambleas de Barrio que se realizaban en los años
80, el tema de la carencia de agua potable había sido abordado y denunciado
constantemente. En efecto, durante esos años, las barriadas populares se movi-
lizaban continuamente para protestar por la ausencia del vital líquido 7.
Como bien ha señalado Luis Ramírez (2007), reiriéndose a un barrio del
suroeste de la ciudad de Caracas como parte de las redes comunitarias existen-
tes en la actualidad, las mujeres de Brisas del Paraíso Cota 905 ya habían adqui-
rido para la fecha de sus trabajos de campo, consciencia sobre los irreversibles
daños ambientales existentes en sus espacios residenciales barriales, especial-
mente los ocasionados en las cuencas luviales menores como producto de las
invasiones incontroladas de los sectores populares en su desesperada búsqueda
de lugares donde construir sus viviendas.
No es de extrañar, entonces, que hubiesen sido las mujeres las que se estruc-
turaran en este movimiento, toda vez que desde tiempos inmemoriales ellas han
sido las encargadas de las tareas de provisión y almacenamiento del agua a nivel
doméstico. En la actualidad las mujeres de las mesas técnicas de Agua inter-
vienen también, junto con entes del Estado, en el procesamiento y distribución
del agua, así como en el mantenimiento de tuberías, estaciones de bombeo y
similares. Todo lo anterior sugiere la pertinencia en este movimiento de las
tesis teóricas del ambientalismo feminista de Bina Agarwal sobre el “enfoque
de negociación”, pues como vemos, existe una relación negociada entre las
mujeres de los barrios y los entes del Estado porque, como apunta Ramírez,
no sólo es conveniente sino necesario establecer mecanismos de negociación
con los cuales “todos ganen en función de una meta común. La negociación activa y
optimiza el trabajo comunitario” (2007). La negociación se realiza también con
los hombres de las comunidades.

____________________
7 Ver por ejemplo, las relatos testimoniales de Charles Hardy (misionero de la Orden MaryKnoll en los ba-
rrios caraqueños de Nueva Tacagua, en su obra “A North American´s Memoir of Venezuela´s Democratic Revolution”

285
Comuna

El movimiento Mujeres del Agua venezolano se estructura como un movi-


miento ecofeminista que se ha incorporado a las Redes Comunitarias Nacio-
nales y a las Redes Ambientalistas de Latinoamérica.

Red de Mujeres Indígenas WARAO


Esta red de mujeres surge como respuesta a los graves problemas que atra-
viesa el Pueblo Indígena Warao debido al impacto ocasionado por la activi-
dad petrolera en Delta Amacuro, estado situado en el oriente del país, que ha
conducido a la pérdida y contaminación de su hábitat y de la biodiversidad
asociada a sus medios de subsistencia tradicionales. Como producto de esa
situación, el Pueblo Warao está en peligro de extinción, lo que ha provocado,
desde hace varias décadas, la emigración de varios miles de personas.
No constituye en realidad una red feminista, aunque sí es una red femenina.
No podía ser de otra manera ya que las mujeres Warao son el centro de la vida
social de su pueblo, las encargadas salvaguardar su modo de vida. Y quizá por
esa misma razón, son las que han sufrido de forma más directa y contundente
la devastación ambiental ocurrida en su hábitat. En tal sentido, muchas de ellas
han sido las primeras en emigrar a las ciudades en un vano intento por obte-
ner suicientes recursos económicos para mantener a sus comunidades. Allí
han sido objeto de maltratos físicos y vejaciones y una importante cantidad ha
caído en manos de bandas de delincuentes que las emplean para pedir limosnas
en las grandes ciudades del país. Como lo señalara una activista warao: “Nuestra
cultura desaparece para dejar paso a la cultura del petróleo; así aparece el alcohol, la
prostitución, enfermedades raras, violaciones’”.
La Red de Mujeres Indígenas WARAO se adscribe a la Red Alerta Petro-
lera, movimiento que aglutina grupos ecologistas, culturales instituciones
académicas y de investigación, grupos defensores de los derechos humanos,
de etnias indígenas, grupos de pescadores, y otras poblaciones locales afecta-
das por los impactos de los proyectos petroleros. También se adscribe al Frente
Nacional para la Liberación Etnoecológica, que agrupa a aquellas organiza-
ciones que luchan por la conservación de los hábitats de los diversos pueblos
indígenas.
La lucha que desarrolla la Red de Mujeres Indígenas Warao se enmarca
en las similares que llevan a cabo los movimientos indigenistas de los Pueblos
Indígenas Originarios de Suramérica, los “ portadores de un mundo nuevo”
que nos menciona Zibechi, pues tal como lo dice una de esas mujeres:
286
Pensamiento crítico en la revolución

“La nuestra es una cultura del colectivo y la solidaridad (sic)”


Cuando se habla e Comunidad, se habla de colectivo. Hay un dere-
cho de igualdad, por eso cada quien en su función es necesario, no hay
competencia, sólo trueque, intercambio, familia, amigos, hermanos.
La educación ancestral Warao está fundamentada en la solidaridad
mutua. somos un mundo, deben respetarnos, somos un colectivo ecoló-
gico y humano con la lora y con la fauna. Nosotros no somos pobres,
estamos ricos de espíritu” (Citada por Pocaterra 2004)

Comentarios Finales
El breve análisis que hemos realizado sobre las posturas de las ecofeminis-
tas teóricas y las prácticas de numerosos grupos y organizaciones nacionales,
nos impulsa a airmar que es importante reivindicar el sentido y valor de las
mujeres al interior de la sociedad venezolana, así como también los de otras
formas de vida que permiten la conservación de la misma. Como ya lo descu-
brieron y practicaron nuestros ancestros/as, las sociedades humanas no sólo
no están solas en la Tierra, sino que están interconectadas con todas las otras
formas de vida, de manera que la preservación del ambiente es tanto un impe-
rativo ético, como también la única posibilidad de que la vida humana siga
existiendo. En consecuencia, compartimos los planteamientos de Alicia Puleo
de que “el ecofeminismo, dentro de esta perspectiva, se nos presenta como una ilosofía
humanista que hace una crítica desde el análisis de género. Pero lo más importante es
que el desarrollo de esta corriente política ha enriquecido desde su natural diversidad
al discurso ambiental en el mundo”.
En ese orden de ideas, consideramos que tanto el logro de la equidad de
género como la conservación y preservación del ambiente conforman una
unidad, cuyo respeto por toda la sociedad nacional impulsaría no sólo a mejorar
las condiciones dentro de las cuales se desarrolla la vida de todos y todas, sino
que es un prerrequisito para el logro de una verdadera democracia, justa, prota-
gónica y participativa como sanciona nuestra Carta Magna.
Hemos querido mostrar analizando los ecofeminismos, cómo las muje-
res campesinas o indígenas que siembran y cosechan, a pesar de las constantes
formas de agresión, desplazamiento y hasta violaciones, preservan la tierra y
sus tradiciones ancestrales ante cualquier atentado a la soberanía alimentaria.
También cómo las mujeres populares urbanas conservan y protegen la fuente

287
Comuna

primordial de la vida: el agua. Los Venezolanos/as no deberíamos dejarlas solas


en esas hercúleas tareas. Finalmente, queremos alertar sobre la falta de masii-
cación del conocimiento producido por las ecofeministas y las ambientalistas
feministas, quizás porque como bien señala Puleo “A pesar de ser el resultado
lógico y esperable de la dinámica racionalista y democrática, el feminismo fue ridicu-
lizado y estigmatizado durante mucho tiempo. Aún hoy continúa siendo atacado en
nombre de los mismos principios de libertad e igualdad que lo alimentan”.

288
Pensamiento crítico en la revolución

Contribuciones

289
Comuna

El Antimarxismo de Emeterio
Rigoberto Lanz

“Todo lo que los ilósofos han venido


manejando desde hace milenios fueron momias
conceptuales; de sus manos no salió vivo
nada real”.
F: NIETZSCHE: Crepúsculo de los ídolos, p. 45

Regla de oro número uno: no discutir lo que no es discutible. En efecto, hay


ininidad de temas, opiniones, ideas, airmaciones que no están hechas para ser
confrontadas o para recibir argumentos contrarios. Son más bien convicciones
íntimas o estereotipos férreamente instalados a los que cualquier debate no les
hace ni coquito. De allí nacen las airmaciones irrefutables, los razonamien-
tos redonditos, las construcciones verbales tautológicas pero que en televisión
parecen geniales.
Me parece pues una imperdonable distracción del pensamiento que a estas
alturas del juego me esté ocupando de menesteres que no son debatibles (basta
airmar todo lo contario y se acabó) En su lugar, permítanme contarles una de
mis últimas incursiones sistemáticas en la impresionante obra de Karl Marx.
Corrían los primeros años de la década de los ochenta y me dedicaba
confortablemente a redactar mi Tesis Doctoral en París. Frecuentaba entonces
al amigo Michel Lowy y tomé contacto con un equipo de investigación que
llevaba ya varios años en un mega-proyecto: establecer la obra de Marx. Una
investigación exhaustiva de una obra dispersa, discontinua, llena de opacidades
editoriales, etc. Por ese camino pude asistir a una reunión internacional donde
el mencionado equipo (con residencia en Alemania) se proponía presentar una
redimensión del proyecto de trabajo para contar con treinta especialista (paga-
dos) que se consagrarían al desarrollo del proyecto que apenas había cumplido
un treinta por ciento de sus objetivos.
En la medida en que cada colega iba presentando lo que había hecho,
otros lo que harían si se quedan en el equipo, se iba ensanchando el
continente del Marx desconocido, se ponía en evidencia la precariedad
de los “usos de Marx”, la supericialidad con la que los camaradas de

290
Pensamiento crítico en la revolución

todo el mundo se auto postulaban de “marxistas”. Desde luego, allí esta-


ban retratados todos los grandes nudos teóricos con los cuales llevába-
mos años lidiando en América Latina (Para la época, año 1983, escribí
un largo artículo en el legendario “Suplemento Cultural” del Nelson Luis
Martínez, titulado “¿Qué sabe usted de Marx?”)
Me integré por un buen tiempo con el equipo que trabajó especí-
icamente los problemas de recepción de la obra de Marx (en América
Latina) Allí nos reencontramos con temas y problemas que habían
ocupado buena parte de mi propio itinerario intelectual, de modo tal
que me sentía allí “como pez en el agua”: gente de diferentes culturas,
con experiencias muy diferentes, especialistas de verdad en la obra de
Marx, todo un deleite. Eran sólo diez personas, una reunión mensual en
alguna ciudad cercana (la mayor parte en Paris) El debate era la regla.
Nada pasaba inadvertido. Lo más complicado, por ejemplo, era entender
bien cómo la intelectualidad china leyó a Marx, cuáles son las impli-
caciones de esta peculiar “traducción” (en principio toda traducción es
sospechosa)
27 años después mi opinión no ha cambiado mucho respecto a las
ligerezas y arbitrariedades, tanto de los apologetas de Marx, como de
los críticos de cuestionan primero y averiguan después (si es que averi-
guan) Los problemas culturales, epistemológicos y político-ideológicos
son enormes en América Latina. En esta región del mundo pasaron
varias desgracias: una, que los núcleos originales de la izquierda, cuando
mucho, eran de formación socialdemócrata. Otra, que el marxismo que
se exportaba desde la Unión Soviética para todos estos países era un
espantoso revoltillo de necedades editadas por la ilustre “Academia de
Ciencias de la URSS”.
Moraleja: ¿Y dónde estaba el viejo Marx en todo esto? Pregúntele
a Ludovico Silva que puso las cosas en su lugar con mucha valentía y
talento.
El equipo de investigación sigue trabajando (quiere editar en cien
tomos la obra de Marx) Voy a invitar a mi amigo Emeterio a dar una
vuelta por Paris para curiosear lo que hacen esos colegas con la obra de
este “zonzo”.

291
Comuna

Emeterio, Demasiado Simple


Rigoberto Lanz

“La puerta abierta por la globalización neoliberal da al vacío”


Juan Carlos Monedero: Disfraces del Leviatán, p. 217

Sólo me referiré en estas notas al desbrozamiento que es preciso hacer para


poder tener un mínimo diálogo sobre cualquier cosa, justamente el asunto
“incomprensible” que el amigo Emeterio Gómez despacha muy rápidamente.
Lo que estoy planteando es que nos hagamos cargo de las implicaciones del
anticomunismo como mentalidad (como enfermedad del espíritu) cosa bien
diferente del pensamiento reaccionario que se expresa de múltiples maneras
con ideas, relexiones y argumentaciones. Son dos planos completamente dife-
renciados que no se pueden confundir.
Las mentalidades (el racismo, el anticomunismo, etc.) no son cuerpos de
ideas, ni constructos ideológicos muy reinados. Son simples amalgamas de
escatologías que se alojan en la subjetividad como dispositivos que comandan
la conducta. Ese fenómeno ha sido muy estudiado. Si el amigo Emeterio se
tropieza por allí con algún libro de Serge Moscovicci, le aseguro que ayudará
mucho a esclarecer lo que estamos comentando.
En Venezuela existen desde hace rato esas mentalidades (la racista trasiega
vergonzantemente los pliegues discursivos, la anticomunista se ha cultivado
desde siempre en los recovecos de la reacción) Por estos tiempos de polariza-
ciones intensas la derecha histérica calza muy bien con el fanatismo anticomu-
nista que ya está inoculado en los pliegues de la subjetividad. Lo que está allí
instalado es un paquete de aptitudes que condiciona fuertemente el aparato
perceptual, las valoraciones éticas y afectivas, las miradas sobre la realidad. Son
engramas mentales que actúan en bloque y linealmente. Nos están hechos para
pensar sino para los arrebatos histéricos y los chillidos. Entre más ignorante es
la persona más efectivo puede ser este síndrome.
En otro lado, ahora sí en el plano de la relexión teórica, existe un anti-
marxismo que se ha desarrollado a lo largo de estos siglos. Gente que piensa de
manera diferente a Marx, y lo que es más importante, gente que se confronta
intelectualmente con el marxismo que se ha desarrollado hasta hoy. Eso no

292
Pensamiento crítico en la revolución

tiene nada de raro. Al contrario, es natural que desde la derecha intelectual


se activen todos los resortes para combatir un pensamiento que se propone la
pesadez de acabar con el capitalismo.
En este terreno del anti-marxismo hemos conocido toda clase de variantes:
desde el panletismo de los apologetas del capitalismo, hasta los análisis erudi-
tos de muchos enemigos de la izquierda que se toman su trabajo en serio. En el
medio nos encontramos con un ejército de ilustres profesores y periodistas que
hacen su tarea recortando y encapsulando las complejidades para hacer más
amigable la digestión. Pero en todos los casos lo que importa destacar es que
no estamos lidiando con una mentalidad anticomunista sino con una postura
ideológica legítimamente sustentada.
Desde luego, las cosas no podían ser tan sencillas: una nueva complica-
ción aparece cuando las posturas intelectuales de la derecha se salpica de los
resabios de la mentalidad anticomunista. Esto no aparece nítidamente. Son
cruces opacos y reminiscencias subterráneas. En situaciones de alta conlictivi-
dad política donde las tensiones ponen al rojo vivo la dimensión pasional de la
razón, entonces allí aloran los fantasmas que han sido parcialmente enchique-
rados por efecto de lo “políticamente correcto”.
No hace falta ser “agente de la CIA” para padecer estas calamidades del
espíritu. Basta con calzarse el traje de activista político y salir desaforado a
corear las necedades de la extinta Plaza Altamira. No conozco muy bien las
rutinas de activista político del amigo Emeterio Gómez, espero que practique
otras rutas y otros acompañantes. Espero más: que el ímpetu de sus frecuentes
aseveraciones políticas no estén alimentadas por mampuesto de las miserias
del anticomunismo primario. Eso no se sabe así de fácil ni hace falta “aclararlo”
en la polémica. Mejor sería, ahora que Emeterio está más cerca de Dios que
en los viejos tiempos, echar una rezadita de vez en cuando para alejar estas
amenazas.

293
Comuna

Calle Ciega
Rigoberto Lanz

“No es ni nuestra falta ni nuestro mérito si vivimos en una


época en la cual el Apocalipsis del hombre es algo tan
cotidiano”.
Peter Sloterdijk: La domestication de l´etre, P.74

La crisis de lo político no siempre se releja nítidamente en la crisis de la


política. Una y otra cosa pueden ir en paralelo generándose la ilusión de que
todo marcha bien. La crisis profunda de la Modernidad política no tiene las
mismas implicaciones en todos los países; del mismo modo que la experiencia
de la posmodernidad se vive de manera muy diferente de una región a otra del
Globo. Ello quiere decir que la política tiene múltiples fuentes para su sobrevi-
vencia y que los efectos de mediano y largo plazo se toman su tiempo.
Mientras tanto, los gobiernos existen y tienen que jugársela con lo que
hay. Situación especialmente problemática para experiencias como la vene-
zolana que intenta transitar un camino de transformaciones revolucionarias
gestionando un Estado que está diseñado para todo lo contrario. Además, en
un contexto teórico-político signado por la decadencia de la izquierda a nivel
mundial, por la derrota del socialismo burocrático-despótico, por la extinción
del marxismo soviético, por la claudicación de los socialismo europeos (resig-
nados a la administración de la crisis del capitalismo)
Adquiere allí un valor inusitado la viabilización de la gestión pública, la
capacidad para sostener legítimamente las políticas públicas que encadenen
procesos de cambios de fondo. Se pone allí a prueba la capacidad para inven-
tar nuevas modalidades de gestión política, sobre manera, la habilidad para
neutralizar las fuerzas que naturalmente te oponen a cualquier cambio signii-
cativo (por su mentalidad y por los intereses que les son inherentes)
Los conlictos son allí inevitables. Las contradicciones están anunciadas
de antemano. Los antagonismos están en la médula misma de la sociedad que

294
Pensamiento crítico en la revolución

se intenta transformar. Justamente por ello resulta de vital importancia contar


con herramientas para la negociación de conlictos, políticas públicas expre-
samente formuladas para la viabilización de procesos en todos los niveles. Es
al gobierno a quien corresponde la carga de destrancar el juego. Es preciso dar
muestras permanentes de voluntad de diálogo (el estilo en política suele ser el
asunto principal: la forma es el contenido)
La gobernanza no puede darse de suyo en contextos políticos tensados por
tantos conlictos. La viabilidad de lo que se quiere lograr no está asegurada
porque “nos asiste la razón” o porque estamos del lado de los “buenos”. Los
desafíos de un proyecto políticamente sustentable son enormes. Los costos
políticos de manejos erráticos en este ámbito también lo son.
La experiencia histórica nos enseña suicientemente que las revolucio-
nes no están aseguradas por la sola voluntad de sus dirigentes. La compleji-
dad de estos procesos no puede ser sacriicada por atajos y golpes de suerte.
Es preciso hacerse cargo con todo realismo de las diicultades objetivas con
las que tropiezan las fuerzas alternativas para consolidar--de manera irreversi-
ble--los cambios efectivos que van mutando el paisaje del viejo país en nuevas
realidades.
Ese camino exige una gran capacidad de anticipación para encausar los
conlictos, para que las contradicciones no derrapen en bloqueos violentos, en
in, para que la iniciativa política sea siempre el resorte que marca el rumbo. La
clave aquí es la visibilidad del otro, la claridad de las reglas de juego, la legiti-
midad del lugar desde donde se actúa. La liquidación simbólica del adversa-
rio es el signo más evidente de vías bloqueadas. La hostilización permanente
del opositor ilustra hasta dónde se desconoce esta regla básica de la política:
neutralizar la acción contraria con el menor costo político.
En Venezuela vivimos una singular situación de recalentamiento cons-
tante de los circuitos de la acción política. La lógica de guerra está demasiado
activa en el imaginario de los actores políticos. Por allí no se va muy lejos. Esa
parece calle ciega.
Hacer más y decir menos sería tal vez lo que está faltando.

295
Comuna

El Marxismo De Los Curas


Rigoberto Lanz

“...vivimos una guerra de escatologías


mesiánicas”.
JACQUES DERRIDA: Spectres de Marx, P. 101

La burocracia eclesiástica está cruzada por diversas tendencias que repre-


sentan visiones y sensibilidades heterogéneas. Hay allí gente muy avanzada
que convive con los sectores más retrógrados. Hay actores críticos que están
en permanente tensión con los jerarcas del catolicismo. Gente estudiosa y
bien preparada se consigue de vez en cuando. Pero la media intelectual de la
vocería de los jerarcas de la iglesia es de un patetismo insoportable. Eso no
tendría mayores consecuencias si la acción religiosa ocurriera puertas adentro.
Pero sucede que los voceros de la iglesia son muy activos en el espacio público,
forman parte de la agenda del status quo y deienden los valores y los intereses
del poder.
Mientras la discusión transcurra en los niveles primarios del día a día, las
opiniones de la iglesia pasan sin pena ni gloria. El asunto se complica cuando
los jerarcas se ven obligados a hacer pronunciamientos sobre temas de enver-
gadura intelectual. Es allí donde se devela la precariedad con la que se manejan
asuntos de alto vuelo, la sustitución de los buenos argumento por criterios de
autoridad, la manipulación de problemas muy complejos en nombre de la fe
(piense usted en el aborto, el uso de preservativos o la clonación)
En Venezuela tenemos un laboratorio muy visible para apreciar este fenó-
meno. En la medida en que los gobiernos van y vienen sin ninguna agenda de
cambios verdaderos, la iglesia se acomoda funcionalmente echando manos a
toda suerte de complicidades. Pero cuando aparece una coyuntura socio-polí-
tica en la que las transformaciones de fondo están a la orden del día, entonces el
discurso eclesiástico se activa para torpedear estos procesos.
En ese afán se recurre a cualquier expediente. No podía faltar una consi-
deración demoníaca sobre el marxismo. Pero ¿a qué marxismo se reieren los

296
Pensamiento crítico en la revolución

curas? Puede usted estar seguro que nadie se ha tomado la molestia de leer
algún texto de Marx, mucho menos estudiar la producción intelectual asociada
al marxismo por más de un siglo. Allí lo que se respira es ignorancia pura y
dura. Eso sí, exhibida con aires de insufrible suiciencia desde el púlpito de las
iglesias o engolosinados frente a las cámaras de televisión.
Hay un marxismo de pacotilla que circula impunemente en los discursos
ordinarios de la derecha histérica, en las peluquerías y en cualquier sala de
espera donde consigue usted un concentrado de la densidad cultural de buena
parte del país. Es ese el marxismo que está en la cabeza de los curas fanatiza-
dos contra la revolución. Mientras no tengan que expresarse públicamente, el
asunto queda en casa reforzando el “exceso de ignorancia” del que nos hablaba
el ilósofo Cantinlas.
Como se comprenderá, allí no cabe ninguna discusión mínimamente
fundada. De la misma manera que el texto sagrado de la Biblia no está hecho
para generar discusiones, el texto imaginario del antimarxismo clerical no está
hecho para azuzar algún debate. Es un anticomunismo visceral alimentado
durante largo tiempo sin que se requiera algún control crítico que ponga en
evidencia la ramplonería de este tipo de pensamiento.
Está claro que los aparatos religiosos operan en la práctica como disposi-
tivos políticos amparados en la fragilidad de las creencias y los hábitos espi-
rituales de la gente. Allí no hace falta una gran preparación teórica. Basta un
rudimentario abecedario en el que aparezcan los términos malditos: revolu-
ción, socialismo, marxismo, izquierda. Con audiencias cautivas y el truco de
ser voceros de alguna divinidad se aseguran la credibilidad ante los ieles. Esta
operación viene haciéndose durante siglos. Entrar y salir de esta lógica opresiva
supone toda clase de traumas psicológicos.
Para que un debate serio aparezca es preciso desbrozar hasta toparse con
teólogos formados y con criterios para entablar una conversación pertinente.
No digo que sea fácil pero no hay otro camino.

297
Índice

Presentación..........................................................................................9

Víctor Alvarez
De la democratización del capital a la democratización de la propiedad:
Nuevas formas de empoderamiento popular................................................13

Aram Aharonian
Comunicación y Democracia ................................................................36

Luis Britto García


El Estado y los Movimientos Sociales: Democracia Participativa y Prota-
gónica enVenezuela.....................................................................................45

Carlos Carcione
Experiencias de Democracia Obrera en la Venezuela Bolivariana............56

Luis F. Damiani Bustillos/ Cayetano Núñez González


Instrumentos Teórico Conceptuales del Parlamento Popular.................72

Eva Golinger
10 Años de Injerencia de Washington Contra Venezuela 1999-2009.....93

Ximena González Broquen


Medios de comunicación y democracia en Venezuela: Integración mediá-
tica versus sociedad de la información........................................................106

Marta Harnecker
Democracia y socialismo el futuro enraizado en el presente..................141

Conferencia de Edgardo Lander en el CIM.


Ecología y Socialismo..........................................................................193
Michael A. Lebowitz
Democracia y dictadura en el centro de trabajo.....................................202

Juan Carlos Monedero


Las democracias en América Latina: la reinvención postneoliberal de la
política......................................................................................................215

Rubén Darío Reinoso Rajtes


La educación en la revolución bolivariana............................................246

Iraida Vargas Arenas


La relación género y ambiente en la Venezuela Bolivariana..................266

Contribuciones
Rigoberto Lanz
El Antimarxismo de Emeterio.............................................................290

Rigoberto Lanz
Emeterio, Demasiado Simple..............................................................292

Rigoberto Lanz
Calle Ciega.........................................................................................294

Rigoberto Lanz
El Marxismo De Los Curas................................................................296