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Lectura de "La pintura moderna" de Clement Greenberg

Introducción sobre Greenberg


El debate al respecto de la narrativa formalista del arte durante el siglo XX se inició con
Clement Greenberg, influyente crítico de arte estadounidense muy relacionado con el
movimiento abstracto en los Estados Unidos.
En este debate se discutía acerca de:
- un arte comprometido con la realidad de los acontecimientos del mundo.
- O la autonomía del arte (un arte independiente)
Greenberg defenderá la autonomía del arte, ajeno a la realidad y al mundo político.
Un arte hecho solamente para los sentidos. Un arte recluido en sí mismo, sin pretender ir
más allá de su terreno, que quede fuera de la política y la denuncia social,…
El arte ya no tenía que estar al servicio de la religión o del Estado, sino simplemente a su
propio servicio.
Greenberg consideró que los mejores artistas de vanguardia estaban surgiendo en
Estados Unidos y no en Europa. Defendió en particular a Jackson Pollock como el mejor
pintor de su generación
En los años 40 el artista Pollock vino a confirmar su discurso. Su arte abstracto y su
forma de trabajar corroboraron las tesis realizadas por Greenberg. El expresionismo
abstracto vino a ser la expresión artística de la narrativa formal de Greenberg. Un arte, una
pintura, hecha solamente con forma
ENSAYO SOBRE LA PINTURA MODERNA

Greenberg en su ensayo sobre la pintura moderna enmarca la palabra moderno dentro


de lo que es verdaderamente vivo en nuestra cultura y  de esta manera abre paso a una
reflexión acerca del arte moderno, pintura, sus medios, sus influencias y las expectativas
que género.

Identifica lo moderno con la tendencia autocritica que empezó con Kant al ser el primero en


criticar los medios mismos de la crítica. 1
La esencia de lo moderno para Greenberg consiste en que usando los métodos de una
determinada disciplina, criticarla, no para desestabilizarla sino  para  afianzarla dicha
disciplina en su área de competencia.

1
Greenberg relaciona la modernidad con el proceso de autocrítica iniciado por Kant. De esta forma ve en
Kant «al primer moderno verdadero»
Buscando las características propias de cada disciplina para diferenciarlas del resto. Así comenzaría el
proceso de autonomía del arte.
Greenberg pensaba que al arte le podía ocurrir lo mismo que a la religión, que no fue capaz de asumir ese
proceso de crítica y se quedó anclada en el tiempo y en unos principios poco válidos para la sociedad de la
época.
Ese proceso de autocrítica comenzaría por la filosofía que, por definición, es crítica.

Partiendo de esta base kantiana, considera que la esencia de la modernidad consiste


«en el uso de los métodos específicos de una disciplina para criticar esta misma
disciplina».

Si lo moderno critica desde el interior empleando sus propios métodos para hacerlo
llevando esto al campo de las artes, era necesario demostrar de las artes ofrecían un
tipo de experiencia valiosa en sí misma y no que estaban abocadas al simple
entretenimiento, pero para demostrar aquello se tenía que probar que esa experiencia
valiosa no podía obtenerse mediante otra actividad.

El resultado fue que la competencia de cada arte residía en la naturaleza de su medio,


dicho de otro modo se debía eliminar todos los efectos que se hubieran podido tomar
prestadas de otras artes. Por ejemplo, la pintura realista tomaba de la escultura ese efecto
y la necesidad de mostrar tridimensionalidad o como lo dice Greenberg “usaba el arte
para ocultar el arte”, mientras que la pintura moderna utiliza el arte para llamar la
atención sobre el arte, es decir acepta sus limitaciones (en cuanto al soporte) y las utiliza
a su favor.

Toman la planitud2 del lienzo como su aspecto fundamental, aquello que no comparte con
ninguna otra disciplina como cualidad única y exclusiva. Sin embargo la resistencia al
efecto escultórico empezó mucho antes. Se empezó a prescindir poco a poco de él ,dando
prioridad al uso del color, en Venecia en el SXVIII.

Con David significo un retorno de lo escultórico mediante el dibujo y salvarlo del


aplanamiento, pero Ingres su discípulo también subordino  el color pero ejecuto las
pinturas más planas y menos escultóricas

De esta manera del siglo XIX  en adelante todas las tendencias pictóricas, fueron en esta
dirección: la anti escultórica.

Con Manet y los impresionistas, se dejó de plantearse la oposición entre dibujo y color y
paso a verse como la experiencia óptica y la experiencia táctil.

En cuanto a la óptica los impresionistas se propusieron eliminar el sombreado y modelado


o cualquier atributo que sugiriera escultura.

Pero Cezzanne y los cubistas reaccionaron trayéndolo de vuelta, pero la contrarrevolución


cubista culmino con una pintura más plana que cualquier otra hasta ese momento.

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La planitud es el primer elemento básico que señala Greenberg y el más notorio, como aspecto propio y
único de la pintura. Señala "no es por principio que los pintores modernos de la última época han
abandonado la representación de objetos reconocibles. Lo que han abandonado por principio es
la representación del tipo de espacio que ocupan los objetos reconocibles."
La pintura moderna difiere de la pintura convencional al romper de cierto modo los límites y
convenciones esenciales que posee la pintura, pero estos límites en vez de otorgar
cualidades las quitan convirtiendo a la obra en un objeto arbitrario.

Este auto criticismo en el campo de la pintura moderna tiene más relación con la práctica,
dado que los objetivos de los artistas modernos son antes que nada personales, los logros
obtenidos por sus obras también, todo esto debido a que ningún artista era consciente de
esta situación.

Pero algo que Greenberg hace hincapié es que el arte moderno nunca ha supuesto una
ruptura con su pasado como parte de la historia de la pintura. La consecuencia del arte
moderno es una progresión de la tradición pictórica, debido a que su elaboración está
ligada al soporte, a la superficie plana que la  ajusta y la limita a la vez.

Aclara que el arte moderno no ofrece demostraciones teóricas, debido a que pone diversas
teorías existentes en relación con la practica así que ciertos factores que podíamos
contemplar como esenciales la pintura moderna ha logrado desprenderse de ellos, pero su
prioridad es seguir ofreciendo, una experiencia.

Conjetura que el gusto moderno puede haber tenido influencia de artistas como Ucello,
Piero della Francesca, el Greco o Georges la Tour, por la tendencia a la planitud de sus
representaciones.

El crítico creía que la planitud, o bidimensional, era una cualidad esencial y deseable en la
pintura, un criterio que implica el rechazo de la pintura y el empaste.
La valorización de la planitud dio lugar a una serie de movimientos artísticos, incluido el
minimalismo3 y el abstraccionismo pospintorial, término que acuño Greenberg como título
de una exposición que comisarió para el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles en
1964.

Indica, de nuevo, que el arte es continuidad, y que el arte moderno no es una ruptura,
dado que para existir no puede prescindir de su pasado, y si hiciera eso le faltaría
sustancia y justificación, puesto que tiene la necesidad y la obligación de mantener los
niveles de calidad.

Greenberg hace una viaje sobre la esencia de la pintura, sobre su progresión hasta llegar a
lo moderno y como esta modernidad debe construirse sobre sus propios cimientos
obtenidos de una tradición y ofrecer algo completamente nuevo, una experiencia visual.

Tenemos que comprender lo moderno como un movimiento, no solamente artístico, sino


cultural. El autor identifica lo moderno con la exaltación de una tendencia autocrítica
comenzada por Kant.

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la tendencia a reducir a lo esencial, a despojar de elementos sobrantes. La frase que resume la
filosofía minimalista es la famosa «menos es más», atribuida al arquitecto moderno Mies Van der Rohe. 
Esta es, según el autor, la esencia de lo moderno; el uso de los métodos específicos de
una disciplina para poder criticarla desde su misma posición y esto tiene la intención de
afianzarla mas sólidamente en su área de competencia. Define sus límites.

En realidad esta autocrítica moderna procede de la crítica ilustrada, pero no son lo mismo.
Mientras que la Ilustración señala desde el exterior, lo moderno, critica desde el interior
de la propia disciplina.

El arte visual tuvo que limitarse a la experiencia visual y apoyándose en la lógica científica
(ya que en la ciencia fue donde el auto-criticismo kantiano 4 encontró su perfecta
expresión). Sólo el método científico puede reclamar que una situación se resuelva
exactamente en los mismo términos que se ha presentado. Sin embargo esto no asegura
nada en cuanto a la calidad estética.

Las artes se vieron en un dilema para poder justificarse. Se opinaba, que al igual que la
religión, su labor solo servía como ocio y era útil, en todo caso, a nivel terapéutico.

Las artes necesitaban demostrar que deparaban un tipo de experiencia que no podría
obtenerse mediante otra actividad y que tenía valor en sí misma.

El arte no solamente tenía que justificarse de forma global, sino que también era necesario
que las artes en particular se afirmaran como independientes. Así se reducía su área de
competencia y se aseguraban sus derechos sobre este ámbito.

La labor de la autocrítica de las artes consistió en un proceso de "purificación" en las que


cada una debía prescindir de "préstamos" de otros campos. Así el proceso de pureza de
las artes consistió en un procedimiento de autodefinición.

Mientras que antes el realismo hacia todo lo posible para ocultar que era arte, el arte
moderno pone hincapié en evidenciar que lo es. No pretende enmascarar que una obra de
arte solo es eso: Arte. Por tanto necesita enfatizar el ámbito en el que se mueve.

La pintura moderna encontró la forma de criticase a sí misma y de autodefinirse en la


planitud de la superficie de los cuadros, puesto que esta era una cualidad exclusiva del
arte pictórico. Al mirar las obras modernas, antes que mirar el contenido del cuadro, lo
representado, nos detenemos a observar el cuadro en sí. Esta, según el autor, es la mejor
manera de ver un cuadro, y los artistas modernos, no solamente nos lo muestran así, sino
que nos imponen la mirada como si no hubiera otra opción posible.

La pintura moderna evolucionó hacia la abstracción, no porque crea que esto fuera
necesario en el auto criticismo, sino porque ve la necesidad de eliminar el "espacio que
ocupa los objetos reconocibles". No sienten el deseo de excluir lo representacional sino
que necesitan evadir toda alusión a la tridimensionalidad para poder afianzarse en su
autodefinición. La simple sugerencia de una entidad reconocible es suficiente para traer a
4
El criticismo es un sistema de pensamiento que se propone examinar los fundamentos del conocimiento
como condición para cualquier reflexión filosófica. Como tal, es una doctrina de orientación epistemológica,
crítica del empirismo y el racionalismo. Su mayor exponente es  Kant. 
la memoria del espectador recuerdos de un espacio con características tridimensionales.
Esto alejaría a la pintura de su autonomía ya que la tridimensionalidad pertenece al campo
de la escultura. Obviamente esta escapatoria de la tridimensionalidad no puede ser tan
estricta pero, mientras "los maestros del pasado crearon una ilusión de espacio profundo
en el que uno podía imaginarse caminando [...] en la ilusión análoga creada por los
pintores modernos sólo se puede mirar; es decir; sólo se puede pasear, literal o
figuradamente, con los ojos".

Precisamente por la resistencia que muestra la pintura moderna a lo escultórico, se


mantiene dentro de su tradición (por mucho que las apariencias muestren lo contrario). Ya
en S.XVI, cuando se decidió prescindir de la escultura en pro del color.

Paradójicamente todos los intentos que tuvo la pintura por volver a lo escultórico (por
miedo a un uso de la pintura excesivamente decorativo) terminó convirtiéndose en una
pintura más plana que cualquier otra anterior (por ejemplo, el caso de David, Ingres o del
cubismo).

Esta dirección hacia lo antiescultórico, claro está, solo podría derivar en una pintura
que remarcara su planitud.

Por tanto, lo moderno nunca ha supuesto una desvinculación con el pasado; donde
quiera que pueda llegar, será entendido como tradición. Fue la crítica- hecha por
periodistas más que por críticos- quien le atribuyó al arte moderno los indicios de ruptura
con las costumbres y convenciones del pasado. El arte se entiende como continuidad y si
prescindiera del pasado el arte moderno se vería injustificado.

El resto de normas cardinales de la pintura también experimentaban una revisión para


encontrar una forma clara de delimitar las reglas. Querían sacar a la luz normas para que,
al hacerlas explícitas, se puedan comprobar si son indispensables. Además con la
asimilación de las reglas se pretendía controlar las libertades de las artes pudiendo así
acotarlas.

Mediante este proceso la pintura moderna descubrió que se pueden disminuir los límites
de forma prácticamente indefinida antes de que un cuadro deje de actuar como tal. Esto se
ha demostrado con la pintura moderna que ha desechado ciertos factores que
considerábamos esenciales para la elaboración de una obra de arte sin llegar a destruir
nuestros antiguos juicios de valor.

La auto crítica en el arte moderno se ejerció de forma espontánea. Ha sido más bien algo
relacionado con la práctica puesto que nunca se llegó a trabajar la teoría.

Todo se desarrolló de forma casi inconsciente. Los objetivos que han seguido los artistas
modernos han sido personales, y es necesaria la acumulación de obras personales para
poner de manifiesto la tendencia a una autocrítica general en la pintura moderna. Es decir,
el arte moderno funciona como siempre ha funcionado el arte.

http://revistas.uned.es/index.php/ETFVII/article/view/1433
http://ideayconceptori.blogspot.com/2010/02/recension-la-pintura-moderna-y-otros.html

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