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El príncipe

Feliz

Situada en el centro de la plaza principal, la estatua del príncipe feliz era el orgullo dela
ciudad .Estaba toda recubierta de oro, sus ojos eran dos grandes zafiros azules como el cielo,
y en el puño de su espada había un rojo rubí. Al llegar el invierno , las golondrinas , como
todos los años, iniciaron su viaje hacia el sur , en busca de lugares más cálidos , pues la ciudad
del príncipe feliz estaba en un frio país del norte. Una golondrina se puso, para descansar un
rato , entre los pies de la estatua, pues iba a hacer un largo viaje y necesitaba reponer fuerzas.
De pronto cayo una gota sobre la cabeza de la golondrina, como si empezara a llover. (Que
raro), pensó el pajarillo. (Estoy a cubierto, debajo de la estatua, y me caen gotas encima) muy
extrañada pues además no llovía, la golondrina revoloteo alrededor de la estatua ,para ver de
donde procedían las gotas ,y entonces se dio cuenta de que eran las lágrimas del príncipe feliz
que estaba llorando . -¿por qué lloras? –Le pregunto la golondrina -¿no eres, acaso, el príncipe
feliz?

-¿Cómo podría ser feliz?-dijo el príncipe-. Desde aquí veo todo el dolor de los habitantes de
esta ciudad, y eso me hace sufrir. Pero tu pequeña golondrina, tal vez podrías ayudarme a
aliviar un poco sus penas. – mi cuerpo está recubierto de láminas de oro – dijo el príncipe-.Si
pudieras arrancarlas con tu pico y repartirlas entre los niños pobres de la ciudad , podrían
comprar comida y ropa, y volvería a estar alegres .Así lo hizo la golondrina :fue arrancando
trocitos de oro y dejándolos caer junto a los niños , que recibían aquellos regalos inesperados
riendo y cantando de alegría.-Ahora debes darte prisa-le dijo luego el príncipe a la golondrina
-, pues ya hace mucho frio y te espera un largo viaje .-mira-continuo el príncipe-, tras aquella
ventana hay una pobre costurera que no tiene dinero para atender a su hijo enfermo. Toma
en tu pico el rubí de mi espada y llévaselo. Así lo hizo la golondrina , para asombro y jubilo de
la mujer .luego, la golondrina volvió junto al príncipe y le describió la enorme alegría con que
la costurera había recibido el regalo.-Ahora debo irme- dijo el pajarillo -, pues se acerca el frio
y he de hacer un largo viaje en busca de un país más cálido.-Esperan poco- rogo el príncipe-.
En aquella buhardilla veo a un joven escritor que no puede comprar leña para la chimenea y
tiene tanto frio que no consigue escribir …

-¿y qué podemos hacer por él? –Pregunto la golondrina -.ya no tienes joyas para regalarle.-
tengo los zafiros de mis ojos –dijo el príncipe -.Toma uno de ellos y llévaselo, por favor. Así
podrá comprar leña y acabara de escribir la gran obra que el frio le limpidez terminar. Con
mucho cuidado ,la pequeña golondrina desclavo con su pico un zafiro .-¿no te hago daño?-le
pregunto al príncipe.-no. Soy una estatua, y solo me duele el dolor de los demás. La golondrina
voló hasta la buhardilla con el zafiro en su pico, u el escritorio al ver aquel regalo, se puso
loco de alegría –gracias, golondrina – le dijo el príncipe-; pero antes de irte , por favor , llévale
mi otro ojo a aquella pobre cerillera. La vendedora de cerillas eras apenas una niñas, y
cuando la golondrina se puso en su hombro con el zafiro , lloro de felicidad. El pajarillo
volvió junto al príncipe para despedirse, pues iba haciendo cada más frio y no podía retrasar
más su viaje .-debo irme en busca de un país cálido , buen príncipe -le dijo- .Adiós, nunca te
olvidare .-Ante s de irte- rogo el príncipe - cuéntame lo que sucede en la ciudad , pues ya no
tengo ojos y no puedo verlo. La golondrina voló junto al oído del príncipe y le fue contando lo
que veía. –veo unos pobres niños que están en la calle sin ganas de jugar, pues pasan hambre
y frio. Pero la golondrina ya no quería marcharse. Deseaba pasar sus últimos días en
compañía del príncipe.

Nevó en la ciudad ,y la golondrina tenia cada vez más frio, hasta que una mañana amaneció
muerta a los pies de la estatua .paso por allí el alcalde , esa misma mañana ,y se dio cuenta
de que la estatua del príncipe feliz ya no era como antes :en el paño de su espada no brillaba
un rojo rubí, ni eran sus ojos zafiros azules como el cielo ,ni estaba recubierta de oro.

-Esta estatua se ha puesto muy fea-dijo el alcalde- y no habrá más remedio que quitarla de
ahí, pues ya no adorna la plaza .Mando quitar la estatua y fundirla para aprovechar el mental,
pero el corazón del príncipe no se fundió y lo tiraron junto con la golondrina muerta. Pero
paso por allí un ángel que estaba recogiendo las cosas más bella s y valiosas del mundo ,y entre
todos los tesoros de aquellas cuidad escogió a la golondrina y el corazón del príncipe .

FIN

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