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ESCUELA DE PSICOLOGÍA

CÁTEDRA: HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA


PROFESORA: EMPERATRIZ MORGADO

TEMA 2:
Antiguos Filósofos

Las raíces de la civilización occidental pueden encontrarse en las antiguas ciudades de Grecia y Roma.
En particular, las raíces de dos de las áreas más importantes que han despertado la curiosidad humana (la
filosofía y las ciencias naturales) tienen sus orígenes en los trabajos de los pensadores de la Grecia y la Roma
antigua. Debido a que la psicología emergió como una disciplina dependiente de la filosofía y en forma gradual
adoptó los métodos de la ciencia, es apropiado examinar principalmente los antiguos fundamentos.

En su diálogo Platón señala que “el comienzo de la filosofía se produce a partir de la curiosidad
humana, a partir de un poderoso deseo por entender y no meramente por actuar sobre el mundo tal y como lo
hacen los animales”. Incluso antes de que los seres humanos comenzaran a dejar por escrito sus ideas ya
mostraron un vivo interés por el universo. Las investigaciones arqueológicas sugieren que los hombres
prehistóricos realizaron incisiones talladas sobre huesos que representaban importantes regularidades
astronómicas como, por ejemplo, las fases de la luna. Uno de los objetivos de esta antigua curiosidad fue, sin
duda, la diferencia entre las cosas vivientes y las no vivientes. Tan sólo las plantas, los animales y los seres
humanos nacen, se desarrollan, se reproducen y mueren. Tan sólo los animales y los seres humanos tienen la
capacidad de la percepción y del movimiento.

En Grecia la vida intelectual tomó un giro casi que único en toda la historia de la humanidad. Los
filósofos de la antigua Grecia fueron los primeros pensadores que progresaron gracias al empleo de la crítica.
Así, con Tales de Mileto (585 a.C.) se inició una tradición de crítica sistemática cuyo propósito era la mejora de
las ideas «Tales el primer profesor que dijo a sus alumnos: 'así es como yo veo las cosas, como yo creo que las
cosas son. Intentad mejorarlas a partir de mis enseñanzas». Tales no transmitía sus ideas como una verdad
establecida que debiera ser conservada, sino como un conjunto de hipótesis que debían ser perfeccionadas.
Tales y sus seguidores persiguieron incesantemente el cambio. Sabían que raras veces las ideas eran correctas y
que solo cometiendo errores y después corrigiéndolos se podía progresar.

La comprensión del universo: los naturalistas

Tales de Mileto, el problema filosófico y científico en el que se centró Tales fue la naturaleza
fundamental de la realidad. Tales propuso que, aunque el mundo parece estar compuesto por muchas sustancias
diferentes (madera, piedra, aire, humo), en realidad tan sólo existe un elemento, el agua, que adopta múltiples
formas. El agua puede ser líquida, sólida o gaseosa y, según Tales, era el elemento esencial a partir del cual
surgían todas las cosas. Además de inaugurar una tradición crítica, Tales inició una línea de investigación física.
Se desplazó desde las interpretaciones religiosas o espirituales del universo hacia explicaciones naturalistas
centradas tanto en el análisis de la constitución de las cosas como en su forma de funcionamiento.

Hipócrates fue la figura griega más importante de la medicina durante este periodo. Hipócrates enseñó
a sus alumnos que todas las enfermedades son el resultado de causas naturales y, por lo tanto, debían ser
tratadas usando métodos naturales. Insistió en que el poder curativo de la naturaleza le permite al cuerpo curarse
a sí mismo y librarse por sí solo de la enfermedad. Consecuentemente, creía que la principal responsabilidad del
médico es no interferir con ese poder curativo; ya que ante todo el médico debe evitar causar daño. Según
Hipócrates, el cuerpo debe funcionar en un estado armónico. En su tratado La naturaleza del hombre,
Hipócrates presentó una teoría de los humores. Empédocles había descrito al Universo como compuesto de
cuatro elementos que no cambian pero que se entremezclan: aire, tierra, fuego y agua. De acuerdo con
Hipócrates, estos elementos forman cuatro humores básicos en el cuerpo: bilis negra y amarilla, sangre y
flemas, y un desequilibrio o un exceso de cualquiera de estos humores produce daño o enfermedad.

Pitágoras tuvo una mayor influencia sobre los filósofos posteriores, especialmente sobre Platón. Fue
una figura enigmática, un gran matemático y filósofo. Es famoso por el descubrimiento del teorema que lleva
su nombre, aunque también formuló la primera ley física expresada en términos matemáticos referida a las
razones armónicas de las cuerdas vibrantes de diferentes longitudes. Las matemáticas eran para Pitágoras algo
más que un instrumento científico, representaban también la clave mágica del cosmos. Pitágoras fundó una
secta religiosa secreta que veneraba a las matemáticas y cuyos seguidores se consideraban a sí mismos los
guardianes de las llaves de la naturaleza. Por lo que respecta a la psicología, los pitagóricos trazaron una nítida
distinción entre el alma y el cuerpo. Afirmaron que el alma podía existir sin el cuerpo y que el cuerpo era una
prisión corrupta en la que estaba prisionera el alma. Una parte importante de sus enseñanzas se referían a la
purificación de la carne que se podía alcanzar, por ejemplo, a través de restricciones alimenticias, ya que así el
alma podía descubrir más fácilmente la verdad.

Ser y devenir

Parménides, Una de las polaridades intelectuales más importantes del pensamiento occidental ha sido,
y sigue siendo, la tensión entre las filosofías del ser y del devenir. La tesis básica de Parménides era la
siguiente: “¿que es?” Parménides, probablemente bajo la influencia de los físicos, mantuvo que la realidad que
subyace al universo era una sustancia permanente, un Ser puro e inmutable. El cambio, el devenir para los
griegos, no era más que una ilusión de la mente humana, puesto que lo que es simplemente es,
independientemente de cualquier cambio o alteración.

Por otra parte, los defensores del Devenir negaron la existencia tanto de estas verdades como de un
reino del Ser puro. Por el contrario, creían que lo único constante en el universo era el cambio. Las cosas nunca
se limitan a ser, sino que siempre devienen en algo diferente. Para estos pensadores, incluso los valores morales
pueden cambiar a medida que el mundo cambia El principal portavoz de la filosofía del Devenir fue Heráclito.

Heráclito fue más un vidente que un filósofo. Desarrolló su filosofía a través de aforismos metafóricos
que le hicieron ganarse el sobrenombre de “el oscuro”. Afirmó que la physis (alma) era el fuego. l aforismo más
famoso de Heráclito afirma que nadie puede entrar dos veces en el mismo río. Esta frase resume con acierto .su
filosofía, para la que nada en el universo es nunca lo mismo en dos ocasiones. No obstante, Heráclito también
defendió que el cambio .se producía en función de una serie de leyes, en vez de ser totalmente caprichoso. El
cambio estaría regulado por una dinámica universal que mantiene a todos los objetos en un equilibrio de fuerzas
balanceadas.

Los primeros protopsícólogos

Alcmeón, fue el.primer médico que practicó disecciones. También se interesó por la filosofía, centrando
sus intereses en el estudio de la percepción. Entre otras investigaciones, diseccionó el ojo para trazar el
recorrido que va desde el nervio óptico hasta el cerebro. Alcmeón consideró acertadamente que la sensación y
el pensamiento tienen lugar en el cerebro. También propuso una concepción de la percepción que se
convertiría en la primera teoría psicológica.

Empédocles, puede ser considerado como el fundador del empirismo, la orientación filosófica que
considera que la verdad se encuentra en la experiencia y que rechaza a la razón como algo que tiende a la
fantasía. Siguiendo a Alcmeón, Empédocles afirmó que los sentidos son los «canales del entendimiento» a
través de los que se desplaza la información hacia el cerebro y, a partir de esta base, desarrolló una teoría de la
percepción que justifica la confianza intuitiva en nuestros sentidos. Empédocles propuso que los objetos emiten
efluvios que serían copias específicas de tales objetos para cada modalidad sensorial. Estos efluvios penetran en
el cuerpo a través de los canales de los sentidos. La ciencia actual ha descubierto que el sentido del olfato
funciona de esta manera: nuestra nariz responde ante ciertas moléculas que emiten algunos objetos. Esta era la
idea que Empédocles defendía para todos los tipos de percepción. A diferencia de Alcmeón, Empédocles
aceptó la típica creencia griega según la cual la mente residía en el corazón o en el pecho, afirmando que los
efluvios se encontraban en el torrente sanguíneo y se mezclaban en el corazón. Para Empédocles. la agitación
de estos efluvios provocada por los latidos del corazón conformaba el pensamiento. Su teoría, aunque hoy nos
parezca absurda, representó un paso importante hacia el triunfo del naturalismo, al proponer un fundamento
puramente físico de la actividad mental frente a las concepciones más habituales que atribuían dicha actividad al
alma. Las afirmaciones de Empédocles son típicamente empiristas cuando señala que conocemos la realidad a
través de la observación, más concretamente cuando interiorizamos las copias de los objetos. Su teoría del
conocimiento, adecuadamente actualizada, es la que más ampliamente se acepta en la psicología cognitiva
contemporánea. La mayor parce de los psicólogos cognitivos creen que los procesos perceptivos generan
representaciones mentales que son, de hecho, los objetos de nuestro pensamiento.
El atomismo

Tal y como implica el nombre de su escuela, los atomistas propusieron una idea que ha demostrado ser
inmensamente fructífera para la física: todos los objetos están compuestos por átomos infinites imalmente
pequeños. Para la física esto ha significado que la complejidad de las sustancias que se encuentran a nuestro
alrededor puede ser analizada como un conjunto limitado de partículas que interactúan de manera
matemáticamente precisa. Los atomistas llevaron sus hipótesis a su límite máximo, apoyando tanto al
materialismo como al determinismo. Uno de los lemas favoritos de Demócrito era que «en realidad sólo existen
los átomos y el vacío». No existe Dios y no existe el alma, tan sólo existen los átomos materiales en el espacio
vacío.

El humanismo: los sofistas

La clave para conseguir el éxito en atenas era la retórica, el arte de la persuasión. El poder político
dependía de la efectividad del discurso en la asamblea y, al ser los atenienses gente de carácter litigante, tenían
que resolver numerosos pleitos y formar parte del jurado en los juicios. Por lo tanto, la capacidad para proponer
y comprender críticamente argumentos complejos era una destreza de gran valor. Es lógico que la retórica se
convirtiera en un objeto de estudio, una profesión y una forma de actuar que debía de ser entrenada. Los
maestros de retórica atenienses se denominaban sofistas, por la palabra sophistes (que significa «experto»), la
misma palabra que da origen al término «sofisticado». Los sofistas no adoptaron ningun sistema concreto de
filosofia pero a partir de sus practicas surgieron ciertas actitudes filosoficas importantes. Si tuviéramos que
destacar una idea central de los sofistas, sería la que contiene la siguiente frase «El hombre es la medida ele
todas la.s cosas, de las cosas que son en cuanto que son y de las cosas que no son en cuanto que no son». En su
interpretación más estricta, al afirmar que “el hombre es la medida de todas las cosas”, parece estar apoyando
un empirismo relativista, una preferencia humanística por la apariencia sobre la realidad. Cualquiera que sea el
constituyente último de la naturaleza (agua, fuego o átomos), el mundo que habitamos los humanos es el que se
nos aparece en nuestra experiencia inmediata. La verdad para nosotros, desde un punto de vista práctico, nunca
será la physis (alma) , sino que será el mundo familiar de la gente y de las cosas. Por tanto, si la verdad está en
las apariencias, la verdad es algo relativo para cada perceptor: cada ser humano es el único juez cualificado de
cómo percibe las cosas.

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