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Medidor prepago

permite uso eficiente de la energía


El usuario no tiene que esperar su factura mensual para ver cuánta electricidad gastó o está
gastando. Además, puede analizar su consumo por hora del día, semana o año.

Al menos 1.800 medidores prepago, que hacen parte de una iniciativa del Grupo EPM y que
garantizan el uso eficiente de la energía.

Se trata de modernos equipos que se instalan al interior de las residencias de los usuarios y
que les permiten a ellos controlar qué tanta energía consumen y, de paso, aprenden a
racionalizarla.

Cada equipo consta, entre otros elementos, de un teclado que le permite al consumidor
ingresar un código o el PIN para cargar el medidor de energía y una pantalla, con la cual se
visualiza la cantidad de energía que se tiene disponible de consumo.

La lectura de este tipo de medidor, que brinda una información precisa y detallada sobre la
cantidad exacta de electricidad que se utiliza, se hace de una manera electrónica; es decir,
no se requiere de la visita de ningún técnico al hogar del usuario.

Los medidores tradicionales solo miden su consumo total de electricidad, mientras que los
prepago suministran información a un nivel más detallado. De hecho, pueden ayudarle a
monitorear y a administrar su consumo de electricidad por hora, día, semana o año.

El usuario no tiene el problema de que le vayan a cortar la luz, pues el suministro de la


energía dependerá de su capacidad económica de recargar.

Hasta el momento los usuarios que gozan de este sistema son clientes de la ESSA de los
estratos 1, 2 y 3, los cuales han mantenido consumos entre cero y 200 kilovatios mensuales,
lo que se conoce como una especie de ‘consumo de subsistencia’.

¿Cómo funciona?

una vez se instala el medidor de energía prepago, el usuario compra una tarjeta en los
puntos ‘vía baloto’ más cercanos a su vivienda.

Los precios pueden oscilar entre los $2 mil y los $15 mil.

Luego se raspa una franja en el respaldo de la tarjeta y se descubre un código que se le


indica a la operadora del call center.

En esa línea se preguntan los datos personales del que llama y luego se le indica un código
de 20 dígitos, que se copia en una casilla de la tarjeta.
Con esa información la gente puede acercarse al medidor, ingresa los números y de
inmediato recibe datos exactos de cuánta energía tiene para consumir.

Todas las veces que el cliente considere necesario podrá observar los kilovatios disponibles
y cuando estén a punto de acabarse, sonará una alarma para avisar a los interesados.

Incluso, de manera curiosa, en determinados momentos se apreciarán figuras de ‘caras


alegres o tristes’, las cuales darán cuenta de si el sistema está funcionando bien o si se
registra algún tipo de falla.

Es preciso decir que las personas que hacen parte de este proyecto pueden terminar su
participación en el momento en que lo decidan y regresar al pospago sin costo por
reconexión”, agregó.

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