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PROMUEVE QUERELLA CONTRA DIPUTADOS NACIONALES POR INCUMPLIMIENTO DE LOS DEBERES DE FUNCIONARIO PABLICO EN UN (CONTEXTO DE DISCRIMINACION CONTRA LA MUIER, VIOLENCIA DE. GENERO. PSICOLOGICA, MEDIATICA, INSTITUCIONAL Y SIMBOLICA Solicits medidas cautelares Je urgencia, intrveneién del INADI, del Ministerio de In Mujer y ‘omonicacién al Consejo Nacional de la Mujer; al Observatorio dela Violensia conta la Major y la aplicacisn de los ars 1:2 ne bey #3 nea 6,4 hk in. 2; $5; 6 ine by 7 4 Ns 16, B, 8,0), Wi 21; 26 ine 025 5;0.6; 0.7; b1; 27, 28 y ce, de Ley 26685; 2: 2.2; 2.5: 243 ine. a) ‘yk 4; $6,758 10,17, 18 ye dl De, Reg, Dela Ley 26485, Sr. Juez Federal: FLORENCIA PENA, por derecho propio, con domisilio en In eal Alicia EURLANDO, abogado inscript al tomo XXXVI folio 451 de CALP (tomo 70 \ folio 174 del CFALP; TOMO 36 FOLIO 486 DEL CPACF) consttayendo lomicilio electrénico en 20172913971 @notificaciones.scba.gov.ar_teléfono 3657030, constituyendo domicilio procesal en los estrados de ese juzgado, me cento respetuosamente ante el Sr. Juez Federal para decir: L- Objeto Que por la presente, vengo a promover querella contra los diputados nacionales FERNANDO ADOLFO IGLESIAS y WALTER EZEQUIEL WOLFF en calidad de coautores, en orden al delito de incumplimiento de los deberes de func nario piiblico por haber cometido graves hechos de violencia imbélica, medistica ¢ institucional contra la mujer, en clara psicolégiea, contradiccién con los expresos deberes de actuar que surgen de los arts. 1; 2 ine bey fi3 ine a, ed, hy; 4 ine, 2; 5.5; 6 ine. by f; 7d); h); 16 ine. b), A), e), Ks 215 26 ine. 2.2; a5; a6; a7; bl; 275 28 y ce de la Ley 26485; 2.e; 2.e2; 2e.5; 2.3 ine. a)y k); 4; 5;, 7; 8; 10, 17, I8y ce del Dee, Reg. De la Ley 26485; 1, 28, 31, 75 inc. 22 de la CN, ec de la Convencién CEDAW y Belem Do Par ‘Todo ello, de acuerdo con las consideraciones de hecho y de derecho que a continuacién habré de desarrollar IL Antecedentes.- En efecto, segin el Sr. Agente Fiscal podré cotejar de la prueba testimonial que se recta y de las noticias publicadas en los meidos nacionales ¢ inemacionales, a meciados de Mayo de 2020, cuando regian las medidas restrictivas por la pandemia, Ia denunciante visité al presidente en la Quinta cial de Olivos -guardando con todos los protocolos de rigor y con el ‘inico propésito de que el presidente realice gestiones tendientes a desarrollar estrategias en miras de mejorar la Industria Audiovisual- E127 de julio de 2021, el una clara actitud de absoluta misoginia, eseribié un Twit que tenia tado Nacional Fernando Iglesias, en fotografias de mujeres que realizaron visitas a la quinta presidencial por sazones laborales, entre las que se encontraba la. imagen de la suscripta, FI diputado Iglesias agregé el siguiente comentario: “Para mi, la sefioita ibaa aytdarlo a encontrar l perilla que enciende la economia para poner la Argentina de pie”. Haciéndolo en un claro contexte de ironia con una grave conno‘acién sexual a lo que el diputado Walter Wolff contesté “Pero ella de rodillas no?" ‘Tras la condena a sus dichos, que incluy6 pedidos de sanciones por parte del Frente ce Todos, Iglesias “intent6 aclarar” sus dichos, redoblando la epuesta en sus criticas hacia el Presidente manifestando que se trataba de “esedindalos sexuales en Olivos fuera petera del Presidente. Si dije que ella, Vargues y Pacchi no son personal de trabajo y era un abuso que visitaran al Presidente mientras no que "Nunea dije que Florencia Peiia se podia ni despedir a agonizantes. Y que los esciindalos sexuales en Olivos son exclusividad peronista." En tal sentido, puntualizé el mencionado diputado nacional: "Me permito decir que estos escdndalos sexuales solo estuvieron durante los ‘gobiemos de Juan Domingo Perén, Carlos Sail Menem y ahora Alberto Femdndez. Una 20sa es tu vida pr rada pero la residencia presidencial es la residencia presidencial." Vale destacar que varias figuras ingresaron a la quinta presidencial en plena pandemia y respetando los protocolos sanitarios, pero estos comentarios miséginos solo tuvieron el propésito de cosificar a las victimas y difamarlas con expresiones tales como que la denunciante resulta a peter dl resident, pore simplehecho de habe sido una mujer tn que ingresé et el predio presencia \) Results cbvi, que tas expresionss-misignos expresadas \ piiblicamente a través de diversos twitters que fueron reproducidos en * . contradicen abiertamente lo mltiples_medios de comunicac Alispuesto en losarticuos arts 1;2 inc. b, ey f 3.2, c,d, hy kine 25 5. 5 6 ine. by f;7 dh} 16 nc. bd), Kj 24; 26 ne a2, 2.55 0.6; a.7; bl; 275 28 ce, dela Ley 26485; 2.6; 2.€2;2..5; 24; 3c. a) yh); 45; 6, 1; 8; 20,17, 18 cc del Dec. Reg, de la Ley 26485 y ce. de la Convencién CEDAW y Belem Do Paré y que han sido dirgidas no sélo contra la suscripta sino contra todo un colectivo de mujeres, cuya dignidad de ha sido profundamente afectada No solamente que las expresiones realizadas por ambos diputados dde la nacién se encuentran plagadas de falsedades e inexactitudes, tales ‘como que la suscripta se dirigié a la Quinta Presidencial para ayudar al presidente “a encontrar la perilla”, agregando el diputado Walter Wolfll due la suscripta haria eso (encontrar la perilla) “de rodillas”, en clara alusién irénica, desubicada y de connotacién sexual, sino que impunemente, se jacté el funcionario piblico en forma completamente irrespetuosa sefialando que “NUNCA DUE QUE FLORENCIA PENA FUERA PETERA DEL PRESIDENTE” y que “ME PERMITO DECIR QUE ESTOS ESCANDALOS SEXUALES SOLO ESTUVIERON DURANTE LOS GOBIERNOS DE JUAN DOMINGO PERON |... ¥ AHORA ALBERTO FERNANDEZ,” Realmente, la magnitud del escéndalo, ala luz de a responsabilidad funcional de los sujetos que expresaron semejantes comentarios y los instrumentos internacionales que se encuentran vigentes ya fos que ha adherido nuestra republica implica un hecho de tremenda gravedad institucional ya que es que, en orden a la condicién de diputados nacionales que se encuentran especialmente compelids al acatamiento de las disposiciones de orden pailico que surgen de la ley 26485, especialmente de los arts. 7 cc. ML. Caificacién Legal y competencia.~ Los extremos de trato alos que aludo, recaen en la personalidad de ambos diputados de la nacién -por lo que en este acto se soliita especialmente la competencia del Sr Juez Federal y que se soliciten los respectivos desefueros a la cémara respectiva- configuréndose en la especie el delto de INCUMPLIMIENTO DE LOS DEBERES DE FUNCIONARIO PUBLICO, de acuerdo con lo que establece el 248 del Cédigo Penal. En efecto el art. 7 de Ia ley 26485 exige -como cuestién de orden piiblico- que ls tres poderes del estado adopten todas las medidas que resulten necesarias a fin de garantizar el respeto irrestricto de los derechos de las mujeres que se enumeran en la precitada legislacién, debiendo especticamente realizar aquelas las acciones conducentes a efectivizar los principios y derechos reconocidos por la Convencién Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar a violencia contra las { mujeres. Por su parte, el art. 248 del CP expresamente sanciona con pena de un mes a dos aos de prisién e inhabilitacién especial por el doble del tiempo, al funcionario que no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento 3 te incumbiere, como es el caso de la ley 26485 seguin expresamente lo y ispone el misma art. 7 en sus diversos incisos, Frente a la nusitada gravedad de sus comentarios machistas que jercen tremenda violencia psicolégica -art. 4 inc. 2 de la ley 26485- y implica ~art.# nc. 5, mediética (por la repercusién que tuvieron sus Injuriosos y_lamentables comentarios) -art. 6 inc. f de la ley 26485 y especificamente, VIOLENCIA INSTITUCIONAL, toda vez que es realizada por dos in con los derechos que reconoce la presitada legislacién (ley 26485; CN; Convencién CEDAW y Belem Do Pard) es que habré de solicitaral Sr. Juez Federal que requiera los respectivos DESAFUEROS a la cimara respectiva para que el honorable cuerpo restablezea la vigencia de la Constitucién Nacional y de los Instrumentos Internacionales de Derechos Humanos cuya vulneracién ha sido socavada en la especie, debido a las deshonrosas actitudes que han asumido como funcionarios -ambos diputados de la hacién- y que comprometen gravemente la responsabilidad internacional de! estado argen Sin perjuicio de lo expuesto y como medida cautelar, de acuerdo con los extremos de los arts. 1;2 inc. bey f 3 ine. a, e, d, hy k 4 ine, 25 5. 5;6 ine. by f 7d); h); 16 inc. b), d), e), k); 21; 26 ine. a2.; a5; 0.6; 8.7; bal; 27; 28 y ce, de la Ley 26485; 2.6; 2.02; 2.6.5; 2.8 3 ine. a) y k); 45 55 6, 7; 8; 10, 17, 18 y cc del Dec. Reg. De la Ley 26485 habré de solicitar que como medida cautetar si disponga la prohibicién de realizar cualquier tipo de comentarios piiblicos con relacién la suseripta por parte de ambos encartados, bajo apercibimiento de imponerse astreintes de acuerdo con las previsiones de la ley civil Sin perjuido de lo anterior y frente a las graves discriminaciones realizadas por parte de los encartados, habré de solctar la intervencién del INADI, del Ministerio de la Mujer; de Consejo Nacional de la Mujer y del Observatotio de Ia Violencia contra la Mujer a cuyo fin remitin’ copias dela presente a todos sus efectos.~ 1V-- Solicito se le otorgue a las presentes Perspectiva de Género, Asimismo, y en el marco de lo reglado en la ley 26485, vengo también a solicitar al Sr. Magistrado, otorgue a las presentes Ia perspectiva de género adecuada tendiente a hacer efectiva la remocién de los patrones socioculturales ue promueven y sostienen Ia desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres, de conformidad con lo que establece el ine. e) del art, 2 de la citada legislacién, Femuncosones aurno0 Por tal motivo, habré de peticionar que se permita ol acceso a la justcia 46e la suscripta, con garantias para su integridad psicologica,simbolica, medica ¢ institucional, respeténdose la dignidad de la mujer que los denunciados han menoscabado en forma reiterada a través de sus permanentes actos de violencia directa ¢ indirecta, psicol6gi , simbélica, mediatica ¢ institucional, de acuerdo con lo que surge de los extremos de los ya citados articulos de la Ley 26485. Las maniobras ¢esplegadas en forma mediftica por ambos encartados, constituyen un claro hostigamiento que provoca ademas, un perjuicio evidente a 1a salud psicolégica de la denunciante, impidiendo su autodeterminacién en el ee social, con evidentes connotaciones emocionales debido a la violencia de sénero articulada, Prueba evidente de lo expuesto lo constituye la repercusién piiblica que in tenido los injurioses y difamatorios comentarios sexistas provenientes nada e sey aca menos gud dos cpa ea ein En este marco de situacién, resultan de aplicacién, las previsiones ‘oncordantes de Ia Convencién para la Fliminacién de todas las formas de WiNeriminacién conta Ia mujer (Convencion CEDAW); Ia Convencién Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra a Mujer wwencién Belem do Pari) y las disposiciones pertinentes de la ley nacional de s aplicables al sub exmine, asf como los arts. 1531 y 75 ine, 22 de la CN. ipotético y muy improbable supuesto en que los 1 intervinientes decidieran en forma arbitrariae inconstitucional, no otorgarle a las presentes la perspectiva de género adecuada, descarto desde ya {que se agotariin todas las instancias nacionales e internacionales, en los términos dol art, 14 de la ley 48 y 33 inc. a); 41 ine. 4 y cc. de la CADH. Ve La violencia institueional contra la mujer desplegada por los diputados nacionales en sus diversas modalidades.- En efecto, segiin se desprende de los hechos que son de piblico y notorio ‘conocimiento y que la justicia federal podré determinar librando los oficios correspondientes a los medios nacionales de comunieacién y de Ia prueba testimonial que pod reibirse, asf como del material obrante en todas las redes sociales del paisa plena disposicién del 6rgano jurisdiccional, los encartados han cometido estos actos de discriminacién, en un claro contexto de violencia psicolégica, simbélica, meditica ¢ institucional de género, de conformidad con las disposiciones de los arts. 2y 3 de la ey nacional 26485.- Va de suyo, que los hechos precedentemente narrados, resultan eneradores de un grave deterioro en la psiquis de la presentante toda ver. que tuyo que soportar no solamente miltiples difamaciones a través de las redes sociales sino que las mismas se entremezclen con cuestiones politicas. que polarizan tremendamente a la sociedad argentine y multiplican los efectos dafiosos de las injurias reproduciéndose hasta el infinite, en una avalancha de falsedacles de imposible reparacién posterior. Los continuos escarnios péblicos a los que fue sometida In denunciante dobido a las aberrantes afirmaciones de los hoy todavia diputados de la nacién, han difamado el nombre de la denunciante y el de su familia, sembrando mantos ‘de duda sobre su vida personal y social incomodando a otros miembros de su familia me te perturbaciones inverosimiles que no merecen ningiin tipo de Justificacién. Helga aclarar cue a In luz de los instrumentos intemacionales que se encuentran vigentes, el poder legislative no puede tolerar entre sus miembros diputados que s¢ comporten de la manera en que Io hicieron los imputados, debiendo exigitse inmadiatamente su renuncia o iniciar los correspondientes procesos de desafuero. VI. Fundamentos juridi perspectiva de genero adecuada, 1s de la necesidad de otorgarle a las presentes una, ‘Vale la pena insistir en la singularidad del contexto en que se producen los hhechos denunciados, en el marco de comentarios desafortunados efectuados por «dos diputados nacionales en contra de las previsiones de los arts. 1; 2 ine. b, € y £3 ine. a, c,d, h,k; 4 Ine, 2; 5. 5; 6 ine, by f 7-4); h); 16 ine. b), d), e), k); 215 26 inc. a2.; a.5; 2.6; a7; b.l; 27; 28 y ce. de la Ley 26485; 2.¢; 2.02; 2.6.5; 2.63 ine, a)y k); 4; 5; 6, 7; & 10, 17, 18 y cc del Dec. Reg, De la Ley 26485, Dentro del marco j internacional, cuya aplicacién no resulta fission pan masistraosen elu eximine,comtamoscon la Conveneién pare la climinaciin de todas las formas de diseriminacién contra la mujer (conocida por sus siglasen inglés como convencién CEDAW) que fuera aprobada por la Repiblica Argentina, ya desde el ato 1985.- En este mismo andarivel, no puede el Sr. Agente Fiseal dejar de tener en uenta las claras previsiones que surgen también de la Convencién americana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, pocida a su vez como “Convencién Belem do Pari” (por el lugar de su celebracién), Huelga sclarar en este aspecto, que la misma ha sido también ratificada por nuestra racién desc cl afio 1996, y que a ambas se le suman una rmultiplicidad de instramentos internacionales que abalan la posicién de a denunciante. Dentro del marco normative nacional, contamos con Ia ley 26485 de Proteccién Integral Hacia Ia Mujer, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los dmbitos en que desarrolian sus relaciones interpersonales,legislacin que cabe también insistir sobre su caréeter de orden pliblico insusceptible de ser desestimado, 10 En este contexto normativo, cualquier temperamento que se adopte en el marco de la presente investigaci 1, no puede desatender a los compromisos que cl estado argentino ha asumido par sancionar esta clase de hechos, en virtud de Jas pautas de interpretacién del art. 31 ine. | de la Convencién de Viena sobre el Derecho de los Tratados. De tal manera cue otorgar a las presentes una perspectiva de género axlecuada teniendo en cuenta que los denunciados son diputados nacionales que han cometido actos de hostigamiento contra una mujer, por el hecho de serl, implica la necesidad convencional de adoptar todas las medidas que sean necesarias para establecer un procedimiento legal justo y eficaz para la victima aque ineluya el desafuero de los imputados y un juicio justo, de conformiad con lo que establece el art. 7 de la Convencién Belém do Pari, Por su parte alo fines de determinar la existencia del contesto de género aque se denuncia a través de la presente, no puede dejar de tenerse en cuenta lo dispuesto en el art 4 dela ley nacional 26485 que define ala violencia contra la ‘mujer como toda conducta, aecién u omisién que de manera directa indirecta, tanto en el mbito piblico como en el privado, basada en una relactéin desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad integral piscol6gica, simbélica, ‘medltca, institucional, considerdndose a su vez como violencia indirecta, a toda condueta, acién u omision, disposicién, erterioo préitica que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varén, como ocurtiria en el sub excimine si se audmitiera que los miembros del congreso de la nacién pudieran esquivar el cumplimiento de os compromisos internacionales asumidos por el estado argentino en violacién a toda una amalgama de preceptos constitucionales internacionales. Va de suyo que el art 5 de la citada ley 26485 establece que Ia conducta temeraria desplegada por los encartados constituye un claro acto de violencia psicolégica de género, al entender por tal Ia que se emplea contra la mujer u mediante cualquier forma de maltrato 0 agresién que afecte su integridad; considerindese como violencia psicoldgica aquella que “eausa un dan emocional y la disminucion de ta auto estima 0 perjudique o perturbe el pleno desarrollo personal” de la denunciante -ine. 2 del art. 5 de la ley 26485-, lo que incluye expresamente tanto el hostigamiento como la humillacién, la coercién ‘verbal, la perseeueién, el insulto, a ridiculizacién 0 “cualquier otro medio que ‘cause perjuicio a su salud psicolégica y a la autodeterminacién” (art 5, ine. 2 in ‘fine de la ley 26.485), En este contexto de circunstancias feticojuridiea, no esti demés recordar 1a obligacién que tienen los tres poderes del estado argentino (tanto en el mbito nacional como provincial) de adoptar todas las medidas necesarias para que dentro de sus actuaciones especificas, se respeten imestrictamente los derechos constitucionales ya enumerados en proteccién de la mujer. La adopeién del principio de transversalidad debe ademés, estar presente en todas las medidas que adopte el poder judicial incluso en la ejecucién de las isposiciones normativas, debiendo todas estas acciones ser conducentes a os ines de efectivizar Ia vigencia real de los principios y de los derechos ynocidos por la Convencién Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erraditar la Violencia conta las Mujeres (art, 7 in. “ad” y “h” de la ley 26.485). Y en este mismo orden de considcraciones, no puede obviarse I mencién 4e las disposiciones que surgen del propio art. 16 dela citada legislacién nacional fen cuanto a los derechos y garantias minimas de procedimientos judiciales y administrativos que deben efectivizar a las mujeres los érganos del estado en ‘cualquier procedimiento judicial, ademés de loa derechos recanocidos en la CN, cn los Tratados Intemacionales de derechos humanos ratificados por la Nacién ‘Argentina y en particular: ine. “b” a obtener una respuesta oportuna y efectiva; inc. “a” a que su opinién sea tenida en cuenta al momento de arribar a una decision que la afecte; inc, “e” a recibir proteccién judicial urgente y preventiva 2 cuando se encuentren amenazados 0 vulnerados cualquiera de los derechos cenumerados en el art, 3 de la ley 26485 e ine. “K", a contar con mecanismos fficientes para denunciar a los funcionarios por el incumplimiento de los procedimientos establecidos y demas iregularidades, Y vale la pena también insistir sobre la competencia de cualquier magistrado para intervenir en las presentaciones de denuncias por violencia de género, sin importancie de su fuero 0 instancia, de acuerdo con las especificas indicaciones del art, 21 dela ley 26485, A su vez, y en fundamento de las medidas preventivas urgentes que se haben de solictar en sede penal, debe tenerse en cuenta que el art. 26 de Ia citada ‘normative nacional, sefala expresamente que en cualquier etapa del proceso, el 6a juez interviniente pode de oficio o a peticién de parte, ordenar una o més medidas preventivas, pudiendo disponer, entre otras: 2.2) el cese de los actos de perturbacion que directs 0 indirectamente el encartado realice contra la mujer haciendo cesar dicha situacién y evitando Ia repeticién de todo acto de perturbacién o intimidacién contra la mujer. Por tal motivo, al momento de resolver las medias de urgencia cuya solicitud acompaiiari a la presente denuncia, debe tener el St. Agente Fiscal en ‘cuenta que las leyes sancionadas desde el afio 2003 hasta Ia fecha por nuestra repiblica, consagrando la vigencia de di ntes derechos de las mujeres hasta la aprobacién del Protoco'o Facultativo de Ia Convencién sobre la Eliminacidn de todas las formas de discriminacién contra Ia mujer y demés instrumentos internacionales, implican un cambio de paradigma sobre la materia que abordan la temiética de la violeucia de get desde unse perspectiva infinitamente més ampliay abareativa de la que hasta ahora exista en la legisacién argentina, rebasando las fonteras de In violencia doméstica para avanzar en la definitiva superacién del modelo de dominacién masculina, proporcionando una respuesta sistemética a la problemitica, con una dimensién transversal que proyecta si a influencia sobre todos los dmbitos de la vida y muy especialmente del derecho penal De acuerdo con ls disposiciones de Ia ley 26.485, e Estado Nacional tiene la responsabilidad yane sé de asistr,proteger y garantizar justiciaa las mujeres victimas de la violencia doméstica sin que, ademés, le incumben aspectos preventivos, educativos sociales, judiciales y asistenciales vinculados a todos los tipos y modalidades de violencia Atal extremos esto es considerado asi, que el Dec. Reglamentario de la ley 26485, habla entre sus considerandos de marcos normativos que se “orientan ‘hacia una refundacion de la repiblica con perspectiva de génere.”, indo los cimientos éticos de un estado democrictico garante de los derechos humanos, enfendiendo que 10s mismos “solamente serin respetados, footoaions y gana eomprenda eifemalce a reovancia de los derechos de las mujeres.” Y por tal motivo, aclara el art, Decreto Reglamentario que las definiciones _¢ violencia comprenaias en el atiulo 6 de Isley 26885 que se reglamenta, en izedos, en la medida en que la sociedad en su conjunto recuann0 anOGES BURLAND ngtin caso pueden interpretarse en sentido restrictivo ni taxativo, como ee excluyentes de hechos eonsiderados como violencia conta las mujeres, debiendo -en todos los easos-interpretarse las normas en forma arménicay sistemstica con Io establecido en cl at. 4, segundo pltrafo y lo dispuesto en la Conveneién Interamericana sobre Eliminacin de todas las formas de Diseriminacion contra lu mujer, la recomendacion general nro.19 del Comité para la Eliminacién de la fi riminacin contra la mujer, los demas tratados intemacionales de derechos hhumanos y las observaciones y recomendaciones que efeetien sus respectivos rganos de aplicacién, Y en est2 sentido, el hostigamiento Hlevado adelante por dos diputados de la Naciér, resulta evidente cuando se tienen ademas en cuanta, las cexpresas previsiones del mencionado decreto reglamentario que sefiala como tal 4 toda accién, omisién 0 comportamiento destinado a provocar, directa 0 indivectamente, dato psicolégico 0 moral, sea como amenaza 0 accién consumada, y que puede provenir tanto de niveles jerdrquicos superiores 0 incluso, del mismo cargo. Lo expuesto es sumamente relevante, al advert las perturbaciones de los imputados provienen de los miembros de! parlamento nacional que deberian rpresentar alas eiudadania y por lo tanto, ser garantes de los derechos reconocides por las leyes que estos mismos parlamentos han sancionado. Por tal motivo resulta de vital importancia que los y las magistradas intervinientes, tengan especialmente en cuanta que las jurisdicciones locales tienen ta obligacién de extremar los recaudos para que los procedimientos sean dlisenados de modo que -tenicndo en consideracién los distintos tipos. y modalidades de violene a de género que se denuncian- se garantice una respuesta integral y efectiva para la vietima (Reglamentacign del art. 18. de la Ley 26485 segtn el Anexo elaborado por el Consejo Nacional de Las Mujeres dependiente del Consejo Nacional de Coordinacién de Politicas Sociales de la Presidencia de la Nacién). ita medidas preventivas urgentes, en virtud de lo reglado en el art, 26 de Ia ley 26465.- En virtud det contexto de violencia de género denunciado y de lo reglado cen los arts, 26 ; 27 y ee, de la ley nacional 26.485 como medidas preventivas urgentes, se solicitan las siguientes: Inhibicién general de bienes de ambos imputados hasta cubrir la suma de 30 millones de pesos 0 lo que la justicia estime oportuno para cubrir los ceventuales daftos y perjuicios que se deriven delilicto que se dentncia, 1s 2-8¢ solicite a la Cémara de Diputados de Ia Nacién que se proceda a nos constitucionales tendientes a desaforar a ambos imputdos, Iniciar los mecani afin de que puedan ser sometidos a la jurisdiccién ordinaria, 3.- Se ordene a los encartados que se abstengan de realizar comentarios con relacién a Ia denunciante en ningin medio de comunicacién- VIL. Solicita ser tenido como parte. Encontrindome particularmente ofendida por delitos cometidos por los Heeruncindos ‘en un claro contexto de violencia de género y que dan lugar a la apliacién en el sub exdimine las disposiciones de los inc. by 7 d);h); 16 ine, Resultan de esp i 1;2ine,b, ey 3 ine. a c,d, k; 4 ine. 25 5 \ eK); 215 26 ine, a.2.; .5; a6; 8.7; b.ls 275.28 y ce. de la Ley 26485; 2.e; 3; 2.e 552.8 3 ine. aly k); 4; 53 6, 758; 10,17, 18 y ec del Dec. Reg. De la Ley En viru de todo lo expuesto, a VS, solicito: ~ Se tenga por presentada Ia presente denuncia por delitos que dan lugar a la accién piliea y se le otorgue al proceso la perspectiva de género decunda en fos términos de las citadas disposicionos de la Convencién CEDAW; Belem Do Par; Ley 26485, Ley prov. 12569, arts. 1, 31, 75 ine. 22 y ce, de la CN; 1.1. y ec de la CADH 1.1. y ec del PIDCP., 6 cardieter de parte querellante y se ‘haga lugar a las medidas provisionales urgentes s los arts. 1; Zine. b, ey f:3 ine. a ¢,d,h, k; 4 ine. 2; 5.5; 6ine. by f; 7d); hs 16 inc. b), d), e),k); 215 26 ine, .2.; 2.5; .6; 8.7; b.1; 275 28 y ce, de Ia Ley 26485; 2.6; 2.02; 2.€.5; 2.8 3 inc. a) y k}; 4; 5; 6, 7;8; 10, 17, 18 y ce del Dee. Reg, De la Ley 26485. jeitadas en los términos de IIL-Se de intervencidn a la Camara de Diputados de la Nacién a fin de que se inicie et proceso de desafuero de los encartados y se remitan testimonios de lo actuado al Ministerio de Ia Mujer, al Consejo Nacional de Ja Mujer, al Observatorio de Violencia contra la Mujer y al INADI. das en el apartado pertinente, de acuerdo con to reglado en Lart, 26 della ley 26465, en especial: | Inhibicién general de bienes de ambos imputados hasta cubrir a suma de 30 millones de pesos 0 lo que la justiciaestime ‘portuno para cubrir los eventuales dais y perjuicios que se deriven del ilicito que se denuncia, 2.-Se solicite « la Camara de Diputados de la Nacién que se proceda ainiciar los mocanismos constitucionales tendientes a desaforar ambos imputdos a fin de que puedan ser sometidos a la jurisdiccién ordinaria, 3~ Se ondene a los encartados que se abstengan de realizar comentatios con relacién @ Ja denunciante en ningén medio de comunicacion- VL- Reserva dengotar todas ls instancias y del remedio federal.-Ante «l hipotétco y muy improbable easo en que de que VS decidiera no otorgarle a las presentes la perspectiva de género indicadla,o no hiciera lugar alos planteos que se formulan en la presente denuncia, por los argunentos ya sefaladus, y de conformidad con Io di ispuesto en el art. 14 de Ia ley 48 y de lo resuelto por Ia CSIN en fallos 305:1708; 312:2078; 25:364; 212:51; 212:160; 328:175; 238: 550; 298:11; 302:1611; 303:1646; 326:2734; 322:2880; 315:503; entre muchos ‘otros, hago reserva de agotar todas las instancias provinciales (arts. 448; 494 y ce ” del CPP; 161 inc. 3 de la Const. Prov.) y del caso federal, en los términos de la Veisacion sala y sn docina de a ira f ] / Ta Proveer de conformidad que Y