Está en la página 1de 7

Bogotá D.C.

, 03 de marzo de 2021

Referencia: Concepto jurídico frente a quien es la autoridad competente para


conocer del asunto, en los casos en donde un menor de edad es el agresor dentro
de su núcleo familiar.

1. PROBLEMA JURÍDICO

¿Cuál es el funcionario competente para conocer del asunto, en los casos en donde
un menor de edad es el agresor dentro de su núcleo familiar?

2. ANÁLISIS DEL PROBLEMA JURÍDICO

Se propone la siguiente línea metodológica en donde se analizará: 2.1. Concepto


de familia. 2.2. Concepto de violencia intrafamiliar. 2.3. El menor como sujeto activo
del delito de violencia intrafamiliar. 3. Conclusiones.

2.1. Concepto de Familia.

El inciso tercero del artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos


Humanos consigna que “(l)a familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad
y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”.
La Constitución Política de Colombia en su artículo 5 indica como el Estado
reconoce y ampara a la familia como institución básica de la sociedad. Por su parte
el artículo 42 establece:
“La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos
naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer
matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla (…) Las relaciones
familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el
respeto recíproco entre todos sus integrantes. Cualquier forma de violencia
en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad, y será
sancionada conforme a la ley…” (Negrilla fuera de texto)
La unidad familiar es un principio fundamental que se entrelaza e interactúa con la
armonía familiar, con el principio de protección integral de la familia y el derecho de
vivir una vida libre de violencia al interior de la familia.
En tal sentido, la Ley 294 de 1996 establece en su artículo 2º que la familia está
integrada por los cónyuges o compañeros permanentes, padre y madre de familia,
aunque no convivan, los ascendientes y descendientes e hijos adoptivos y las
demás personas vinculadas a la unidad doméstica.

Página 1 de 7
De acuerdo a lo referido por el doctrinante Álvaro Ortiz Monsalve, en su libro
Derecho de Familia (1995), la familia implica la constitución de comunidad
doméstica, la cual se forma cuando los miembros de un grupo deciden vivir bajo
un mismo techo y acuerdan fines y metas comunes.

2.2. Concepto de Violencia Intrafamiliar.

El concepto de violencia intrafamiliar se encuentra estipulado en el artículo 4 de la


ley 294 de 1996, el cual fue modificado por el artículo 1 de la ley 575 de 2000 y este
a su vez por el artículo 16 de la ley 1257 de 2008, el cual señala:

Artículo 1°. Toda persona que dentro de su contexto familiar sea víctima de
daño físico o síquico, amenaza, agravio, ofensa o cualquier otra forma de
agresión por parte de otro miembro del grupo familiar, podrá pedir, sin perjuicio
de las denuncias penales a que hubiere lugar, al Comisario de familia del
lugar donde ocurrieren los hechos y a falta de éste al Juez Civil Municipal o
promiscuo municipal, una medida de protección inmediata que ponga fin a la
violencia, maltrató <sic> o agresión o evite que ésta se realice cuando fuere
inminente”. (Subrayado y negrilla fuera del texto)
Por su parte, la ley penal también incluye el delito de violencia intrafamiliar en el
artículo 229 de la Ley 599 de 2000 (modificada por el artículo 1 de la Ley 1959 de
2019), en el que indica que todo aquel que maltrate física o psicológicamente a
cualquier miembro de su núcleo familiar incurrirá, siempre que la conducta no
constituya delito sancionado con pena mayor, en prisión de cuatro (4) a ocho (8)
años.
La Corte Constitucional1, plantea ¿qué se entiende por violencia intrafamiliar?, como
todo daño o maltrato físico, psíquico o psicológico, que incluya trato cruel,
intimidatorio o degradante, amenaza, agravio, ofensa o cualquier otra forma de
agresión contra el natural modo de proceder, con ímpetu e intensidad
extraordinarias, producida entre las personas que de manera permanente se
hallaren integrados a la unidad doméstica, aunque no convivan bajo el mismo techo.
Guardando la continuidad sobre el concepto de violencia intrafamiliar, en esta línea
se destaca la Sentencia de la Corte Constitucional C-985 de 20102, en la cual se
indica:
“Por su parte, la causal del numeral 3º, “[l]os ultrajes, el trato cruel y los
maltratamientos de obra” se relaciona con el fenómeno de la violencia
doméstica. Este fenómeno, como ha señalado la jurisprudencia, puede

1
REPÚBLICA DE COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia C-674 del 30 de junio de 2005. Expediente D-
5529, M.P. Rodrigo Escobar Gil.
2
REPÚBLICA DE COLOMBIA, Corte Constitucional. Sentencia C-985 del 2 de diciembre de 2010. Expediente D-
8134, M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.

Página 2 de 7
entenderse como “(…) todo daño o maltrato físico, psíquico o sexual, trato cruel,
intimidatorio o degradante, amenaza, agravio, ofensa o cualquier otra forma de
agresión, producida entre miembros de una familia, llámese cónyuge o
compañero permanente, padre o madre, aunque no convivan bajo el mismo
techo, ascendientes o descendientes de éstos incluyendo hijos adoptivos, y en
general todas las personas que de manera permanente se hallaren integrados
a la unidad consiste en el abuso que ejerce un miembro de la familia sobre
otros. La violencia puede ser física, sexual o sicológica, y causar daños de la
misma naturaleza. En consecuencia, involucra no solamente los castigos
físicos –que pueden terminar hasta con la muerte, sino también insultos,
golpes, malos tratos, conductas sexuales abusivas y de acceso carnal violento.”

Por su parte, la Corte Suprema de Justicia mediante providencia SP8064-2017


Radicación 480473, estableció que la violencia intrafamiliar “Se trata de un tipo
penal subsidiario, pues únicamente será aplicable si el maltrato físico o
psicológico, no constituye delito sancionado con pena mayor, como ocurre, por
ejemplo, con cierta clase de lesiones personales o el homicidio”. Así mismo, recalcó
en que tanto el sujeto activo como pasivo del delito deben hacer parte del mismo
núcleo familiar.
Teniendo en cuenta el anterior fundamento legal y jurisprudencial de la violencia
intrafamiliar en donde se indica que cualquier miembro de la familia puede ser sujeto
activo a pasivo de la violencia intrafamiliar, debemos mencionar que para el caso
de los menores de edad, Colombia se rige principalmente por lo dispuesto en el
artículo tercero de la Convención de los Derechos del Niño, en donde se afirma que
todas las medidas respecto del niño deben estar basadas en consideración del
interés superior del mismo, asegurándole al menor la protección y el cuidado
necesarios por parte del Estado.
En concordancia con la normativa internacional y en cumplimiento del bloque de
constitucionalidad, Colombia acoge dicho ordenamiento mediante la ley 12 de 1991
“por medio de la cual se aprueba la Convención sobre los Derechos del Niño
adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de
1989”.

2.3. El menor como sujeto activo del delito de violencia intrafamiliar.

Cuando un menor de edad es sujeto activo de violencia intrafamiliar existe normativa


precisa en el código de la Infancia y la adolescencia para niños entre 14 y 18 años
que comenten este y cualquier delito.
La Ley 1098 de 2006 creó el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes,
definido en el artículo 139 de la citada ley como el conjunto de principios, normas,
3
REPÚBLICA DE COLOMBIA, Corte Suprema de Justicia. Sentencia SP8064 del 7 de junio de 2017. Radicación
48047, M.P. Luis Antonio Hernández Barbosa.

Página 3 de 7
procedimientos, autoridades judiciales especializadas y entes administrativos que
rigen o intervienen en la investigación y juzgamiento de delitos cometidos por
personas que tengan entre catorce (14) y dieciocho (18) años al momento de
cometer el hecho punible.
Por su parte, el artículo 140 ibídem, establece la finalidad del sistema, en el que
tanto las medidas como el proceso que se tomen son de carácter pedagógico,
específico y diferenciado respecto del sistema de adultos, conforme a la protección
integral. El proceso deberá garantizar la justicia restaurativa, la verdad y la
reparación del daño.
Los artículos 139 y 143 de la ley 1098 de 2006, describen el sistema de
responsabilidad penal para adolescentes y es claro en definir las competencias y
los procedimientos especiales para menores de edad. En el caso de los niños entre
14 y 18 años, serán los jueces de control de garantías y los jueces de conocimiento
para adolescentes los competentes para adelantar el proceso penal (art. 147 CIA),
y cuando se trate de niños menores de 14 años se dice que sólo se le aplicarán
medidas de verificación de la garantía de derechos, de su restablecimiento y
deberán vincularse a procesos de educación y de protección dentro del Sistema
Nacional de Bienestar Familiar, los cuales observarán todas las garantías propias
del debido proceso y el derecho de defensa.
Se establece en el artículo 143 del Código de Infancia y Adolescencia que cuando
un menor de catorce (14) años es sorprendido en flagrancia por una autoridad de
policía, esta lo pondrá inmediatamente o a más tardar en el término de la distancia
a disposición de las autoridades competentes de protección y restablecimiento de
derechos. Si es un particular quien lo sorprende, deberá ponerlo de inmediato a
disposición de la autoridad policial para que esta proceda en la misma forma. Para
ello y aplicando la normativa general de competencia que establece el mismo
código, será el defensor de familia el competente para adelantar las anteriores
acciones, según lo normado por el artículo 82 numeral 5 del CIA.
En pronunciamiento de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado4
establece que en estos casos la competencia funcional recae en cabeza de la
Defensoría de la Familia allí donde no lo hubiere. Para los municipios donde no
existiere Defensor de Familia, en virtud de la competencia subsidiaria señalada
en el artículo 96 de la Ley 1098 de 2006, esta función será asumida por los
Comisarios de Familia, con el fin de no dejar sin protección a los niños, niñas y
adolescentes, garantizándoles la atención en todos los distritos y municipios del
país. (Negrilla fuera de texto)
Siguiendo con las anteriores disposiciones, los artículos 146 y 163 Numeral 8 de la
Ley 1098 de 2006 instituye que en todas las actuaciones del proceso y en las etapas

4
REPÚBLICA DE COLOMBIA, Consejo de Estado, Sala de Consulta y Servicio Civil. Radicado 56-00(c) del 15 de
octubre de 2009, C.P. Enrique José Arboleda Perdomo.

Página 4 de 7
de indagación, investigación y del juicio, el adolescente deberá estar acompañado
por el defensor de familia, quien verificará la garantía de los derechos del
adolescente, norma que a su vez reitera, que el defensor de familia podrá tomar
medidas para su restablecimiento.
Sobre las bases del marco legal citado, queda claro hasta aquí que: 1) cuando se
trata de un menor de 14 años en calidad de agresor en situaciones de violencia
intrafamiliar, el competente es el defensor de familia, quien deberá actuar como
director del proceso de verificación de derechos como de restablecimiento de
derechos, y 2) cuando el menor de edad está entre el rango de 14 y 18 años, es el
Juez de Infancia y Adolescencia quién será la autoridad competente para avocar
conocimiento y llevarlo hasta el juzgamiento del delito; en adición es el Defensor de
Familia el competente para actuar en estos procesos con el fin de establecer la
verificación de derechos o el restablecimiento de los mismos.
Estas funciones y las demás asignadas por el CIA a los Defensores de Familia solo
serán asumidas por el Comisario de Familia en virtud de la competencia
subsidiaria establecida en el artículo 98 de la Ley 1098 de 2006, en aquellos
municipios donde no haya Defensoría de Familia, exceptuando la declaratoria de
adoptabilidad del niño, niña o adolescente, que corresponde exclusivamente al
Defensor de Familia.
En ausencia tanto de defensor como del comisario de familia, estas funciones
corresponderán al Inspector de Policía.
Se prosigue a analizar los preceptos normativos de la Ley 1257 de 2008, que
reformó el artículo 1 de la Ley 575 de 2000 y esta, a su vez, el artículo 4 de la ley
294 de 1996.
Es preciso mencionar que estas leyes han tenido una serie de modificaciones
porque en las motivaciones que preceden, fueron creadas para la protección de la
familia y la protección de la mujer.
Dice la ley en su texto: Toda persona que dentro del contexto familiar sea víctima
de daño físico o psíquico, amenaza, agravio, ofensa o cualquier otra forma de
agresión por parte de otro miembro del grupo familiar, podrá pedir, sin perjuicio de
las denuncias penales a que hubiese lugar, al comisario de familia del lugar donde
ocurrieron los hechos, y a falta de este al juez civil municipal o promiscuo municipal,
una medida de protección inmediata que ponga fin a la violencia, maltrato o agresión
o evite que se realice cuando fuere inminente.
Cuando hablamos de la Competencia del Comisario de Familia en situaciones de
violencia intrafamiliar, es trascendental observar que el bien jurídico protegido es el
de la unidad y la armonía familiar y que el fin del proceso es lograr la protección
para cualquier miembro de la familia.
Para efectos de la protección de la familia, está la integran: los cónyuges o
compañeros permanentes, el padre y la madre de familia, aunque no convivan en
un mismo hogar, los ascendientes o descendientes de los anteriores, los hijos
Página 5 de 7
adoptivos y todas las demás personas que de manera permanente se hallaren
integrados a la unidad doméstica.
En la ya citada sentencia SP8064-20175 se establece que “…es necesario ponderar
que si la familia "se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre
de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de
conformarla" (art. 42 Const.), correlativamente también debe reconocerse su
voluntad de darla por terminada”.
Por esto, aclara la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, que más allá de la
culminación del vínculo entre los progenitores, subsisten los lazos familiares con
sus descendientes, pues siempre seguirán siendo padres, por lo que estos
continúan con sus obligaciones para con sus hijos mientras sean menores o
incapacitados para valerse por sí mismos y en sentido contrario cuando los hijos
adultos tienen la responsabilidad de prestar alimento y cuidado a sus padres en la
vejez.
Las medidas de protección que se indican en el artículo 17 de la ley 1257 de 2008
están encaminadas a que el agresor se abstenga en realizar la conducta objeto
de la queja. La ley de protección a la familia es de rango constitucional y especial,
creada para proteger el bien jurídico de la unidad y armonía familiar.
Cuando existe una situación de violencia al interior de la comunidad domestica será
investigada y juzgada por la autoridad penal competente y en caso de que se
requieran medidas de protección, serán las comisarías de familia las encargadas de
abrir la acción de violencia intrafamiliar y decidir las medidas de protección para que
el agresor se abstenga de ejecutar actos de violencia.
Los menores de edad tienen a su vez Garantía Constitucional de interés superior, y
por tal razón deben ser tratados por las autoridades administrativas y judiciales
teniendo en cuenta la prevalencia de sus derechos, por lo que será el Defensor de
Familia quien asuma el proceso de restablecimiento de derechos.
Sobre este aspecto, es preciso mencionar que no existe ninguna disposición legal
o precedente que determine de manera específica que los comisarios de familia
son los competentes para adelantar y llevar a fin los procesos en dónde un menor
de edad es el agresor.
En este punto es preciso resaltar que las comisarías de familia tienen funciones y
competencias de autoridad administrativa con funciones judiciales, de autoridad
administrativa con funciones policivas y que solo son autoridad administrativa de
restablecimiento de derechos de niños, niñas y adolescentes, cuando actúa a
prevención (art. 99 CIA) o de manera subsidiaria cuando en el municipio dónde se
presenta la situación el Instituto Colombiano de Bienestar familiar no ha designado
Defensor de Familia ( art. 99 CIA Modificado por el artículo 7 parágrafo 2 del decreto
4840 de 2007).

5
Corte Suprema de Justicia, Op Cit., p. 14.

Página 6 de 7
3. CONCLUSIONES

Sobre las bases del marco legal citado junto con la jurisprudencia, se puede dar una
conclusión frente al planteamiento del problema jurídico: ¿Cuál es el funcionario
competente para conocer del asunto, en los casos en donde un menor de edad es el agresor
dentro de su núcleo familiar?:

1. En virtud de lo dispuesto en la Ley 294 de 1996, Ley 575 de 2000 y Ley 1257
de 2008 y demás decretos reglamentarios y normativa internacional ratificada
por Colombia, corresponde exclusivamente a los comisarios de familia
adelantar los procesos de violencia intrafamiliar cuando el agresor es mayor
de edad.

2. Cuando el menor de edad es menor de 14 años y actúa en calidad de agresor


en situaciones de violencia intrafamiliar o ha cometido algún delito, será
competente para conocer del proceso de restablecimiento de derechos el
Defensor de Familia, que como ya se mencionó en los argumentos
expuestos, deberá actuar como director del proceso de verificación de
derechos como de restablecimiento de derechos.

3. Cuando el menor de edad se encuentra en el rango de los 14 y 18 años, el


competente para adelantar la investigación penal será el Juez de Infancia y
adolescencia y a su vez, el Defensor de Familia actuará para el
restablecimiento de derechos.

Cordialmente,

ANDRÉS FELIPE PACHÓN TORRES


Jefe de Oficina Asesora Jurídica

Reviso: Diana Carolina Muñoz Castellanos, Coordinadora Grupo Comisarías de Familia –OAJ-
Proyectó: Nelly Cuevas Rivera – Comisaria de Familia
Francy Nataly Conde – Comisaria de Familia
María Magdalena Quintero – Comisaria de Familia
Maribel Rivera Ríos - Comisaria de Familia
Leonardo Gómez Botero, Contratista Grupo Comisarías de Familia –OAJ-
Sandra Esperanza Mendivelso Mora, Contratista Grupo Comisarias de Familia –OAJ-

Página 7 de 7

También podría gustarte