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Ana María Cely Angel


Miguel Jaime Rodríguez Puerto
Introducción a la literatura
20 de junio de 2020
Agrietamiento del Carácter Principal de los Personajes en la Crisis del Drama

Los cambios en la sociedad de finales del siglo XIX y principios del siglo XX causados
por la industrialización provocaron alteraciones en el pensamiento y en las representaciones de
las formas artísticas. En este contexto, el teatro inscrito en el registro dramático entra en crisis y
comienza a ser consciente de sus propios límites: Sus recursos no son suficientes para ser
totalmente fiel a la realidad; por ejemplo, en el mundo contingente las personas están definidas
por más de un rasgo en su personalidad.
Durante este período de transición del régimen dramático al posdramático, diferentes
autores comenzaron a repensar el teatro creando sus propios postulados por separado y dando
como resultado un horizonte colmado de reflexiones independientes. Entre estos autores se
encuentra Luigi Pirandello con su obra Seis personajes en busca de autor.
Con este ensayo se busca dar cuenta del agrietamiento de la noción dramática de
personaje, la cual dicta que su comportamiento es determinado por un carácter único que
predomina, en el marco de la crisis del drama. Para ello, se comparará a un personaje del texto
Tartufo de Molière, composición inscrita en el régimen dramático, con otro de la obra Pirandello.
Por último, se realizarán las consideraciones finales y se anotarándaré cuenta de las
implicaciones que tiene este resquebrajamiento para el teatro posterior.
Tartufo
Molière hacia parte del neoclasicismo, movimiento caracterizado por su interpretación de
la Poética de Aristóteles bajo la cual debían respetarse estrictamente las unidades de tiempo,
acción y espacio con una obra que se desarrollara en un día, con una sola acción problemática y
en un único espacio. Los neoclasicistas se adherían con la misma rigidez a las unidades
planteadas por Aristóteles en su obra antes mencionada: fábula, pensamiento y carácter; nos
centraremos en éste último.
El carácter en el registro dramático consiste en un rasgo principal de la personalidad del
personaje que determina su comportamiento; para comprobarlo, tomaremos por sujeto a Orgon,
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el jefe de familia, en sus interacciones con Dorina, la sirvienta de Mariana. En la escena II del
acto segundo ambos discuten pues el padre quiere casar a su hija Mariana con Tartufo y Dorina
no piensa dejarlo pasar:
DORINA: […] Vuestra hija no puede ser para un gazmoño hipócrita. […] ¿A qué viene,
con tanta hacienda como poseéis, elegir un yerno pordiosero?
ORGON: -Callaos. Si Tartufo no posee nada, sabed que por eso mismo merece
reverencia. […], se ha dejado privar de sus bienes por su despego de las cosas temporales y su
mucha inclinación a las eternas.
DORINA: -[…] Quien abraza la inocencia de una vida santa no debe alardear tanto de
nombre y nacimiento, pues las humildes maneras de la devoción no sufren semejantes
esplendores ambiciosos.
ORGON:-Ya veo que esta moza quiere enseñarme a vivir. (15, Molière)
Dorina busca fervientemente convencer a Orgon de que Tartufo no es quien dice ser pues
sus palabras se contradicen con sus acciones y no sería conveniente para su hija casarse con un
“gazmoño hipócrita”. Por otro lado, Orgon se niega a escuchar a la sirvienta a pesar de estar
remarcando algo evidente. Aun así, en la obra podemos notar que el patriarca no escucha ni a su
propia familia cuando se trata de Tartufo: A pesar de que Damis atrapa al falso devoto mientras
se le insinúa a Elmira, su madre, Orgon no le cree y es capaz de sacarlo de la casa con tal de
defender el honor de su amigo (33, Molière). La terquedad es el carácter que determina el
comportamiento de Orgon, no entiende de razones y decide creern en la devoción y pureza de
Tartufo a pesar de que los hechos demuestren lo contrario.
Seis personajes en busca de autor
Dos siglos después, Luigi Pirandello propone la idea de un teatro imposible en el que el
drama comienza mucho antes del inicio de la representación, los personajes son conscientes de
su condición de creaciones ficcionales y saben que la representación tiene unos límites que
impiden reproducir la existencia humana en todas sus dimensiones, por ejemplo, no se puede
contener un bosque entero en un simple entablado. Pirandello plantea un teatro que reflexiona
sobre su propia naturaleza en escena y que busca que el espectador tenga siempre presente que
está frente a una representación a la cual le es imposible condensar el mundo contingente.
Volviendo el foco de nuevo a los personajes, estos se encuentran determinados por
múltiples caracteres que configuran su comportamiento, todos igual de importantes y parte de la
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identidad del individuo. En este caso, se tomará al personaje del padre como sujeto de inspección
teniendo en cuenta las didascalias proporcionadas por el autor, la percepción del hombre de sí
mismo y sus interacciones con los otros miembros de la familia.
En primer lugar, se encuentra la siguiente didascalia: “El de ellos designado como Padre,
frisa en los 50 años: […] su aspecto, alguna vez, será el de un hombre dulzón, otras veces, tendrá
ímpetus ásperos y duros.”(9, Pirandello). En esta acotación se muestra la convivencia de dos
esencias en el personaje del padre, una dulce y otra dura las cuales configurarán su forma de
interactuar con el mundo a lo largo de la obra. En segundo lugar, se halla la percepción del padre
de sí mismo:
EL PADRE: Para mí, todo el drama consiste en esto: en la convicción que tengo de que
cada uno de nosotros cree ser siempre el mismo. […] Pero hay además en nosotros tal diversidad
de sujetos como posibilidades de ser. Somos diversos con uno, ahora; con otro, más tarde.
[…]Bien lo descubrimos cuando, en alguno de nuestros actos, una vergüenza se abate,
imprevista, sobre nosotros y nos sojuzga y martiriza […] por lo tanto, sería atroz injusticia
condenarnos a eterno deshonor, como si la vida toda estuviese sintetizada en él. […] (LA
HIJASTRA) Me ha sorprendido en un sitio, en un acto, donde y como no debía conocerme,
como yo no podía ser para ella; y de ese momento, fugaz y vergonzoso, pretende forjar la
realidad toda de mi vida. (28, Pirandello)
El padre alega que no se puede juzgar a una persona por un único momento entre tantos
en los que consiste la vida. El padre se concibe a sí mismo como un ser diverso y considera que
no se le debería juzgar tan duramente por visitar un burdel y estar a punto de mantener relaciones
sexuales con la hijastra pues no sabía que era ella, una visita a una casa de citas no borra sus
otros actos “buenos” como dejar a la madre huir con el secretario para que fuera feliz.
Por último, se encuentran las percepciones del padre que tienen los demás miembros de la
familia cuyo consenso general es un bajo concepto sobre el padre: destructor de hogares que
alejó a su hijo de su madre, esposo que abandona y padrastro pervertido. Él se sigue viendo a sí
mismo como un hombre piadoso. El director, se lleva bien con él y logran trabajar en conjunto
con la hijastra para construir el guion de los personajes.
El padre contiene una multiplicidad de caracteres en su interior, es condescendiente con
los extraños y a pesar de que no consiente que lo juzguen, el sí juzga duramente a su familia
quejándose de la debilidad de la madre, la burla de la hija y la distancia del hijo.
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Conclusiones
El registro dramático nos ofrece una concepción de personaje en la que un carácter
determinado se impone a los otros dentro del individuo y se convierte en la motivación para
cumplir su voluntad; en el caso de Orgon su carácter es la terquedad, lo que lo lleva a desoír a
todas las personas de su casa que buscan mostrarle que Tartufo lo engaña pues su voluntad es
mantener a ese hombre cercano a él por su supuesta virtud.
La crisis del drama se desata con el cambio de mentalidad causado por la
industrialización. Los dramaturgos se dan cuenta de los límites de la representación; por ejemplo,
un único carácter no alcanza para asir la complejidad de la existencia humana. El personaje deja
de estar definido por una única característica patente para dar paso a múltiples caracteres que
conviven bajo la misma piel en codominancia, incluso, llegando a caer en contradicciones
motivadas por fuerzas contrarias pero igual de verdaderas. El padre, considera piadoso enviar a
su esposa a vivir con el secretario porque ve lo mucho que se aman, pero a la vez es motivado
por los celos y el desencanto con la debilidad física de la madre. Es un se complejo movido por
diversas emociones a la vez.
Cabe resaltar que a pesar de que la crisis transgrede las unidades fundamentales del
registro dramático, sigue siendo drama y actúa como transición para la ruptura total que sucede
con el registro posdramático.

Muy buen trabajo


Es importante resaltar que el trabajo está bien delimitado, se toma una noción que puede ser
analizada con la profundidad necesaria para realizar interpretaciones a partir de estas. También
debo señalar que el texto sigue una estructura clara lo cual permite una argumentación sólida.
Nota 5
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Trabajos Citados

Molière. Tartufo. Pehuén Editores, 2001. Academia.edu, www.academia.edu/38407805/Tartufo.

Pirandello, Luigi. Seis Personajes En Busca De Autor. Editado por Edu Robsy, Textos.info,

2019, www.textos.info/luigi-pirandello/seis-personajes-en-busca-de-autor/ebook.

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