Está en la página 1de 24

BOLILLA XI CONTRATOS DECONSUMO

Contrato de compraventa internacional de mercaderías


I. Contrato de consumo: El contrato internacional de consumo se encuentra caracterizado, además de los
elementos de internacionalidad objetivamente relevantes, por la presencia de una parte llamada consumidor o
usuario.
Fuente interna: el derecho internacional privado de fuente interna de la Republica no contenía, hasta la
reforma, disposiciones que expresamente regulen el contrato internacional de consumo.
No obstante, en el CCyC, Titulo III Capítulo 1 del Libro III se establece
ARTICULO 1092.- Relación de consumo. Consumidor. Relación de consumo es el vínculo jurídico entre un
proveedor y un consumidor. Se considera consumidor a la persona humana o jurídica que adquiere o utiliza,
en forma gratuita u onerosa, bienes o servicios como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo
familiar o social.
Queda equiparado al consumidor quien, sin ser parte de una relación de consumo como consecuencia o en
ocasión de ella, adquiere o utiliza bienes o servicios, en forma gratuita u onerosa, como destinatario final, en
beneficio propio o de su grupo familiar o social.
ARTICULO 1093.- Contrato de consumo. Contrato de consumo es el celebrado entre un consumidor o
usuario final con una persona humana o jurídica que actúe profesional u ocasionalmente o con una empresa
productora de bienes o prestadora de servicios, pública o privada, que tenga por objeto la adquisición, uso o
goce de los bienes o servicios por parte de los consumidores o usuarios, para su uso privado, familiar o social.
ARTICULO 1094.- Interpretación y prelación normativa. Las normas que regulan las relaciones de consumo
deben ser aplicadas e interpretadas conforme con el principio de protección del consumidor y el de acceso al
consumo sustentable.
En caso de duda sobre la interpretación de este Código o las leyes especiales, prevalece la más favorable al
consumidor.
ARTICULO 1095.- Interpretación del contrato de consumo. El contrato se interpreta en el sentido más
favorable para el consumidor. Cuando existen dudas sobre los alcances de su obligación, se adopta la que sea
menos gravosa.
1.- Caracteres:
Ante el fenómeno socioeconómico de la debilidad y asimetría negocial en que se encuentra el consumidor
(lego) frente al proveedor (profesional), el Derecho Contemporáneo ha respondido con mecanismos jurídicos
sustantivos y adjetivos de protección al consumidor.
Sin perjuicio y más allá de la situación de “vulnerabilidad” en la que se encuentra el consumidor en general,
debemos destacar que los contratos de consumo en el ámbito internacional presentan particularidades o
especificidades que han llevado a la reformulación de las reglas y los principios característicos del DIPR
clásico (la autonomía de la voluntad, el apartamiento de determinadas reglas generales de jurisdicción, el
establecimiento de normas imperativas y de orden público entre otras).
-Siguiendo a Lima Marques las especificidades, propias de las relaciones de consumo internacionales son; el
desequilibrio informativo (falta de conocimiento del consumidor frente al proveedor empresario), la
discontinuidad (contratos de exigua duración), la masificación (se trata de un fenómeno colectivo y de masa) y
la por el exiguo valor de estas transacciones.
Estas especificidades propias de las relaciones de consumo internacional, sumado a la práctica inexistente
legislación y lagunas en el sistema interamericano en general y en el Mercosur en particular en la materia, han
llevado a la doctrina a proclamar de una manera imperativa la creación y construcción de un régimen
protectorio al consumidor internacional.
-Precisando el ámbito contractual, podemos decir que nos encontramos ante un contrato de consumo
internacional cuando la celebración del contrato o la adquisición del bien o servicio se contrate o se
establezca entre partes que tengan su residencia en diferentes Estados; o bien cuando la parte contratante
publicita en el domicilio del consumidor incitando la compra, o cuando el lugar de cumplimiento de la
entrega del bien o servicio se deba realizar en el domicilio o residencia del consumidor.
Más allá de los esfuerzos de la Convención de la Haya de 1980 y de las convenciones europeas, el tema de los
consumidores ha sido poco debatido en el ámbito americano. Y si bien es cierto que las relaciones jurídicas
internacionales de consumo solamente representan una parte del comercio internacional, no es un dato menor
que las mismas poseen una gran especificidad y un protagonismo cada vez más creciente.
Visto el panorama desde la perspectiva convencional, no existe ningún tratado internacional específico sobre
el tema que vincule a todos los países miembros del MERCOSUR, ni tampoco las conferencias
Interamericanas de derecho internacional privado han impuesto conexiones más favorables ni específicas
sobre la protección del consumidor. En la mayoría de los países de América Latina las leyes nacionales de
defensa o protección de los consumidores no incluyen normas especiales para tutelar de manera efectiva a las
partes más débiles en supuestos internacionales, por otra parte, las normas de DIPR de fuente autónoma, por
lo general suelen ser antiguas y no contienen regulaciones específicas para los contratos de consumo.
El código civil de Vélez Sarsfield no contenía reglas, ni de derecho material ni de DIPR, sobre los contratos
de consumo. Eso era lógico en la versión original, dado el carácter relativamente reciente del desarrollo de la
materia. Después de la reforma constitucional de 1994 (art42), empero existe una exigencia y necesidad de
regulación. Así primero por ley 24.240 y sus modificatorias y ahora por el código civil y comercial, se
desarrolla una normativa particular sobre los contratos de consumo. El reciente CCYC, además, incorpora una
sección específica de DIPR, incorporación sumamente importante y acertada teniendo en cuenta la
internacionalidad creciente de las relaciones de consumo, producida, entre otros, por fenómenos como el
turismo masivo y la utilización de medios electrónicos de contratación.
2.Jurisdicción internacional y derecho aplicable:
ARTICULO 2654 CCyC.-Jurisdicción. Las demandas que versen sobre relaciones de consumo pueden
interponerse, a elección del consumidor, ante los jueces del lugar de celebración del contrato, del
cumplimiento de la prestación del servicio, de la entrega de bienes, del cumplimiento de la obligación de
garantía, del domicilio del demandado o del lugar donde el consumidor realiza actos necesarios para la
celebración del contrato. También son competentes los jueces del Estado donde el demandado tiene sucursal,
agencia o cualquier forma de representación comercial, cuando éstas hayan intervenido en la celebración del
contrato o cuando el demandado las haya mencionado a los efectos del cumplimiento de una garantía
contractual. La acción entablada contra el consumidor por la otra parte contratante sólo puede interponerse
ante los jueces del Estado del domicilio del consumidor.
En esta materia no se admite el acuerdo de elección de foro.

DIMENSION DIMENSION DIMENSION AUTONOMA


CONVENCIONAL INTITUCIONAL
-Los tratados de La cuestión de la jurisdicción -Hasta la reforma del CCyC no existía
Montevideo de 1889 y internacional en materia de en el Derecho de fuente interna
1940: Los TDCI M de 1889 relaciones de consumo ha argentina una norma de jurisdicción
y 1940 no se refieren a los sido regulada en el Protocolo referida específicamente a los
contratos de consumo, y de Santa María de 1996. contratos de consumo. La jurisdicción
sólo consagran como - El problema de este contractual estaba contemplada en las
criterio atributivo de Protocolo es que aún no se normas generales del art. 1 del CPCCN
jurisdicción para las encuentra vigente, puesto que y en los artículos 1215 y 1216 del
acciones personales el el art. 18 del mismo CCD, de los que surgía que eran jueces
forum causae establece: competentes
concurrentemente con el “La tramitación de la para entender en litigios contractuales
foro del domicilio del aprobación internacionales los del lugar de
demandado. del presente Protocolo en el cumplimiento o ejecución del contrato
El TDCIM 1940 permite la ámbito de cada uno de los y los del domicilio o residencia del
prorroga tacita post litem Estados Parte, con las demandado.
natam. adecuaciones que fueren - Si bien las normas mencionadas no
- Es decir que los criterios necesarias, sólo podrá admitían expresamente la jurisdicción
atributivos de jurisdicción iniciarse después de la internacional del juez del domicilio
internacional en materia de aprobación del "Reglamento extranjero del demandado, se la
contratos son el principio del Común MERCOSUR para la entendía implícitamente aceptada.
paralelismo y el domicilio Defensa del Consumidor" en - El criterio dominante autorizaba al
del demandado. su totalidad, incluidos sus actor a demandar ante los tribunales
- Ambos TDCI M de 1889 y anexos, si los tuviere, por el del lugar de cumplimiento de la
1940 atribuyen jurisdicción Consejo del Mercado obligación de una u otra parte, además
internacional a los jueces Común”. -Siendo que en la de poder hacerlo ante los jueces del
del Estado cuya ley resulta actualidad dicho Reglamento domicilio del demandado. Sin
aplicable a la relación no ha sido aprobado, el embargo, las normas contractuales
jurídica (principio del Protocolo no ha entrado en contenidas en el CCD estaban
paralelismo) o a los jueces vigor. previstas para las relaciones
del domicilio del -El instrumento jurídico internacionales contractuales que
demandado, a elección del establece como regla general mantenían un equilibrio sinalagmático.
actor. -Es necesario la jurisdicción de los jueces Siendo que el consumidor se encuentra
determinar la ley aplicable del domicilio del en una situación de debilidad
a la relación jurídica para consumidor; pero estructural con relación al proveedor,
conocer el juez competente. permitiéndole a éste la doctrina entendía que las normas
- El art. 5 del Protocolo demandar ante otros jueces. contractuales de los arts. 1215 y 1216
Adicional al Tratado de A cambio, el Protocolo eran inadecuadas para asegurar una
Montevideo de 1940, autoriza al "proveedor", bajo protección eficaz del consumidor. De
impide pactar la ciertas restricciones, a esta manera, se consideraba
jurisdicción al momento de desarrollar su actividad imprescindible una reforma al CCD
celebrar el contrato; pero procesal ante los jueces de su que contemplara expresamente la
la autonomía de la propio domicilio. situación del consumidor internacional.
voluntad tiene posibilidad -Permite que el consumidor -En esa inteligencia el flamante
de ejercerse siempre y -y sólo él- deje de lado el Código Civil y Comercial contempló
cuando el Derecho "foro preferencial" y expresamente los contratos de
aplicable a la relación prorrogue la jurisdicción a consumo en el ámbito del DI Pr,
jurídica de que se trate, por favor de otros tribunales. regulándolos en el Título 4
remisión de la norma de Ahora, en el supuesto que la "Disposiciones de Derecho
conflicto (y por tanto "ley parte demandada tuviese Internacional Privado", Capítulo 3 de
competente"), autorice a domicilio en un Estado Parte la Sección 12. ART.
las partes a elegir un y en otro Estado Parte una 2654.
tribunal arbitral o estatal filial, sucursal, agencia o De este artículo se infiere que el
diferente al previsto en el cualquier otra especie de legislador ha sido sumamente generoso
art. 56 del TDCI M de representación con la cual al establecer una jurisdicción de
1940. realizó las operaciones que alcance concurrente o alternativo. E
- No obstante, el TDCI M generaron el conflicto, el xplica fácilmente en función de la
de 1940 permite la actor podrá demandar en debilidad estructural en la que se
prórroga poslitem o cualquiera de dichos Estados encuentra inmerso el consumidor; todo
sumisión tácita, que - Debido a que la normativa lo cual ha llevado a que a nivel jurídico
requiere la presentación en de este acuerdo no contiene se intente dotarlo de una adecuada
el juicio del demandado sin disposición alguna expresa protección, lo que en el ámbito de la
cuestionar la jurisdicción. que prohíba a las partes jurisdicción internacional se concreta
-En casos de rebeldía, no elegir un tribunal para en la apertura de foros fácilmente
hay prórroga de dirimir sus controversias, se accesibles a los consumidores
jurisdicción, ya que se ha discutido si en dicho reclamantes.
impone una expresión ámbito resulta factible De esta forma resulta obligatorio para
positiva y no ficta de la admitir la autonomía de la el proveedor demandar al consumidor
voluntad del demandado. voluntad jurisdiccional. ante los jueces de su domicilio (del
Podría consumidor). La norma atributiva de
pensarse entonces que si no foros de jurisdicción internacional en
se encuentra prohibido, está materia de consumidores responde a
permitido. Se ha puesto de los principios que informan la
relieve que si bien es cierto legislación en esta materia. Así, el
que no existe una consumidor se encuentra bajo el manto
prohibición, de la lectura del de axiomas fundamentales entre los
Protocolo surge que las que se destacan: el principio
jurisdicciones que allí se protectorio (que se traduce en el
establecen son excluyentes derecho de acceder al consumo, a las
de otras que podrían surgir prestaciones de salud, a la educación;
de un acuerdo de prórroga en el principio antidiscriminatorio o
el que se autorizara al derecho a un trato equitativo, que veda
consumidor a incoar su toda desigualdad que pueda generarse
demanda ante tribunales por la diferencia de recursos de una
distintos de los indicados en persona que la torna vulnerable).
el Protocolo, o que el Involucra pues, el derecho a la libre
consumidor demandara al elección, a la información, a la
proveedor en un país en el seguridad, a la garantía y a la
cual éste tuviera bienes y privacidad; la proscripción de
dicho proveedor no cláusulas abusivas, la protección de
cuestionara la competencia intereses económicos tales como
del tribunal. La terminología el derecho a la reparación de daños, el
que utiliza el art. 5 del derecho a acceder a la organización
Protocolo daría a entender colectiva para la defensa de derechos
que las jurisdicciones de consumidores y usuarios y el acceso
establecidas por el Protocolo a la justicia de manera fácil y eficaz.
son excluyentes de otras. El CCyC no es ajeno a la creciente
El Protocolo de Buenos concienciación en torno a la necesidad
Aires sobre Jurisdicción de salvaguardar los intereses del
Internacional en materia consumidor, como sujeto que
Contractual de 1994: interviene en la actividad comercial
Remisión desde una posición de debilidad.
-Autoriza la elección de -La norma de jurisdicción
jurisdicción por las partes internacional para las transacciones
siempre y cuando la misma contempla un importante número de
"no haya sido obtenida en foros atributivos, el legislador asume la
forma abusiva"; pero excluye necesidad de proteger al consumidor
expresamente los contratos brindándole un cúmulo de opciones
laborales, los de venta al para iniciar las acciones que surjan
consumidor, los de transporte como producto de los derechos que le
y los seguros- asisten. De manera exclusiva el CCyC
-Si bien este Protocolo no adopta el foro del domicilio del
regula la jurisdicción en el consumidor, con lo cual se intenta
caso de los contratos de conceder a su persona la facilidad de
consumo. litigar en el lugar en que tiene todo al
alcance de su mano. Esta disposición
constituye una manifestación del
principio favor debilis que significa
que en la interpretación de situaciones
que comprometen derechos en
conflicto es menester considerar
especialmente a la parte que, en su
relación con la otra, se halla situada en
inferioridad de condiciones o, dicho
negativamente, "no se encuentra
realmente en pie de igualdad con la
otra".
-No se admite bajo condición alguna la
prórroga de jurisdicción
en sus distintas manifestaciones.
-La elección de foro está expresamente
proscripta en materia de consumo. Las
soluciones adoptadas por el CCyC se
acercan bastante a las del Protocolo
mercosureño de Santa María de 1996
(no en vigor), al tiempo que se alejan
claramente de las contenidas en los
textos de la Unión Europea.
-Consideramos que el primer gran
aporte que trae consigo la reforma en
esta materia, es incorporar la
categoría como un tipo contractual
independiente y específico.
Al conceder un importante número de
foros alternativos para que el
consumidor pueda optar conforme a su
conveniencia, el legislador responde
bajo la orientación proporcionada por
los principios de razonabilidad y
previsibilidad, cuyo respeto demanda
el actor débil de esta relación jurídica.
Así también, la solución brindada para
el supuesto en que el consumidor sea
demandado por la otra parte
contratante, opera acertadamente para
facilitar la proximidad entre foro y
accionado.

DERECHO APLICABLE

-No existe por el momento, una Los Estados Parte del En el CC surgía que la ley aplicable a
normativa en el ámbito MERCOSUR cuentan con los contratos internacionales en general
interamericano y a nivel leyes internas de protección era la ley del lugar de cumplimiento, o
institucional; tampoco se cuenta al consumidor, pero su el lugar de celebración. No se
con reglas sobre la ley aplicable a aplicación a casos contemplaba expresamente la
los contratos con consumidores. En internacionales lejos de una situación de los contratos de consumo.
cambio, en materia de contratos en aceptación pacífica plantea -La reciente legislación nuestro país no
general hay tratados y innúmeras discusiones. sólo incorpora normas específicas en
convenciones que vinculan a -Por el momento no existe materia de jurisdicción para las
Estados Parte del MERCOSUR, una normativa a nivel relaciones de consumo, sino también
pero no a todos en su conjunto. institucional con relación al Derecho aplicable.
- La CI DI P V sobre Derecho sobre ley aplicable a los ART 2655 establece: Derecho
Aplicable a los Contratos contratos con consumidores. aplicable. Los contratos de consumo
Internacionales de 1994: Remisión: - A su vez en el ámbito del se rigen por el Derecho del Estado del
Si bien la Convención DI Pr se constatan domicilio del consumidor en los
Interamericana sobre Derecho divergencias nacionales siguientes casos:
Aplicable a los Contratos importantes pues las a) Si la conclusión del contrato fue
Internacionales no es Derecho normativas de DI Pr de precedida de una oferta o de una
Positivo para Argentina, en la fuente interna de los países publicidad o actividad realizada en el
mayoría de los Estados involucrados en este proceso Estado del domicilio del consumidor y
latinoamericanos se considera que de integración no son éste ha cumplido en él los actos
cualquier planteamiento referido a coincidentes en materia de necesarios para la conclusión del
la necesidad de armonizar las Derecho aplicable a los contrato
normas contractuales sobre contratos internacionales en b) si el proveedor ha recibido el
Derecho aplicable en la región no general: Brasil regula los pedido en el Estado del domicilio del
puede prescindir del análisis de las contratos internacionales por consumidor
líneas directrices contenidas en la la ley del lugar de c) si el consumidor fue inducido por su
CIDIP V. A pesar de que la celebración, mientras que proveedor a desplazarse a un Estado
Convención no regula Paraguay, Uruguay y extranjero a los fines de efectuar en él
materialmente los contratos de Argentina lo hacen por la ley su pedido
consumo internacionales, resuelve del lugar de ejecución. A su d) si los contratos de viaje, por un
conflictos de leyes que se plantean turno Venezuela, en defecto precio global, comprenden
en este ámbito. de la autonomía de la prestaciones combinadas de
voluntad, recurre al Derecho transporte y alojamiento. En su
con el cual el contrato se defecto, los contratos de consumo se
encuentre más directamente rigen por el Derecho del país del lugar
vinculado. La otra temática de cumplimiento. En caso de no poder
en cuestión es la recepción determinarse el lugar de
de la autonomía de las partes cumplimiento, el contrato se rige por
como fuente de regulación de el Derecho del lugar de celebración.
los contratos internacionales: -El ART adopta el derecho de su
mientras Argentina y domicilio.
Venezuela sostienen la plena -Esta conexión se emplea siempre que
validez de los pactos de lege se observen las reglas consignadas a lo
utenda, Brasil desconoce el largo de las cuatro hipótesis que se
valor de tales acuerdos y la enumeran en la norma. Si no se
República Oriental del configuran los supuestos precisados, el
Uruguay coincide -aunque no contrato se rige por el Derecho del país
en forma total-, con los de cumplimiento y solamente para la
criterios de la autonomía hipótesis en que no pueda precisarse el
brasileña país de ejecución, el contrato se sujeta
al Derecho del lugar en que fuera
celebrado.
- La regla clave que asume el rol de eje
en torno al cual gira la normativa
adoptada es la proscripción de la
autonomía de la voluntad.
-Esta postura está fundada en la
política tuitiva, que conduce a la
adopción de normas materialmente
orientadas en resguardo del
consumidor, las que necesariamente
surgen del análisis de las
especificidades propias de estas
relaciones, a saber: el desequilibrio
informativo, la discontinuidad, la
masificación y las dificultades de
reejecución.
- A fin de aplicar el Derecho del
domicilio del consumidor deben
materializarse las hipótesis
especialmente consignadas que se
desprenden de cuestiones vinculadas
con el Estado en que el proveedor lleve
a cabo la oferta, publicidad o actividad,
que debe ser el del domicilio del
consumidor en el que éste cumple los
actos requeridos para concluir el
contrato; que el proveedor reciba el
pedido en el Estado en que el
consumidor se domicilia; que el
consumidor sea inducido a trasladarse
a un Estado extranjero con el objetivo
de realizar en ese país su pedido, o en
la hipótesis en que se trate de contratos
de viaje, por un precio global, cuando
comprenden prestaciones combinadas
de transporte y alojamiento.
- Aplicar la ley del domicilio del
consumidor en una demanda
interpuesta ante el juez nacional
conduce directamente a la aplicación
del Derecho interno del domicilio del
accionante en la República.
-Es la ley que conoce, la ley con la que
está más familiarizado y,
consecuentemente, la que mejor
defiende sus intereses a la vez que
favorece los objetivos del sistema a
través de una conexión diferenciada
-favor debilis- para amparar sus
derechos.
- Solo en defecto de estas
circunstancias la ley del lugar de
cumplimiento gobierna la relación,
debiendo calificar este factor de
conexión de acuerdo a la regulación
que se consagra en el art. 2652 CCyC.
Finalmente, y con carácter subsidiario,
se debe acudir a la ley del lugar de
celebración.
La incorporación de esta norma
regulatoria del Derecho aplicable a las
relaciones de consumo es significativa
desde varios puntos de vista. En primer
término, porque el CCD no abordaba
esta materia, hecho totalmente
justificado si se repara en la época en
que el cuerpo normativo se sanciona y
el momento en que se "descubre" a
quien ha sido llamado el "protagonista
olvidado" del Derecho. En segundo
lugar, porque el principio sobre el cual
se asientan las soluciones brindadas es
el que se corresponde con los intereses
que ameritan la protección en función
de las particulares especificidades de
este instituto.
II.CONTRATOS DE COMPRAVENTA INTERNACIONAL DE MERCADERIAS
Compraventa Internacional.
-Es una especie dentro del género contratos internacionales. La compraventa internacional es aquella
operación bilateral en que una de las partes (vendedor) se obliga a entregar a la otra (comprador) una cosa a
cambio de un precio cierto en dinero o signo que lo represente. La característica fundamental que otorgará al
contrato la categoría de internacional será el hecho de que ambas partes deberán pertenecer a Estados
distintos.
Si bien las formas de producción, distribución y comercialización han ido mutando a lo largo del tiempo,
nadie podría negar seriamente que la compraventa de mercaderías continúa desempeñando estoicamente un
rol basal en el intercambio de bienes intra y extraestatal.
-La comunidad jurídica internacional puede hacer gala de contar con un instrumento convencional, fruto del
trabajo conjunto de varias décadas que satisface desde muchas aristas las necesidades de los operadores al
disminuir el impacto de las vicisitudes asociadas al método conflictual presente en las regulaciones internas. A
través de la cantidad de países ratificantes, la constante utilización de sus disposiciones por comerciantes,
tribunales y árbitros, conjugada con la continua referencia a sus prescripciones a la hora de cualquier reforma
legislativa nacional o internacional, la Convención de las Naciones Unidas sobre Compraventa Internacional
de Mercaderías de 1980 (en adelante CVCI M) honra el objetivo de minimizar los obstáculos jurídicos que
desalientan o dificultan el desenvolvimiento del comercio internacional. De hecho, no pocos entendidos la
catalogan como el instrumento de Derecho uniforme, de contenido dispositivo más importante, tanto por
regular uno de los contratos más típicos y utilizados en el tráfico mercantil internacional, como por ser un
convenio multilateral del que forman parte países con características económicas, políticas y geográficas muy
diferentes.
1.Análisis del Convenio de Viena sobre los contratos de compraventa internacional de mercaderías de
1980:
La finalidad de esta Convención es prever un régimen moderno, uniforme y equitativo para los contratos de
compraventa internacional de mercancías, por lo que contribuye notablemente a dar seguridad jurídica a los
intercambios comerciales y a reducir los gastos de las operaciones.
El contrato de compraventa constituye el fundamento del comercio internacional en todos los países,
independientemente de su tradición jurídica o de su nivel de desarrollo económico. Por esta razón, se
considera que la Convención sobre la Compraventa es uno de los instrumentos clave del comercio
internacional que debería ser adoptado por todos los países del mundo.
La Convención sobre la Compraventa es fruto de un esfuerzo legislativo que se inició a principios del siglo
XX. En su texto se compaginan cuidadosamente los intereses del comprador con los del vendedor. Además, la
Convención ha inspirado reformas del derecho de los contratos en varios países.
Los Estados que adoptan la Convención disponen de una legislación moderna y uniforme que rige la
compraventa internacional de mercancías y que se aplica a toda operación de compraventa concertada entre
partes que tengan un establecimiento en alguno de los Estados Contratantes. En tales casos, la Convención se
aplica directamente, sin necesidad de recurrir a las reglas de derecho internacional privado para determinar la
ley aplicable al contrato, lo cual contribuye notablemente a dar certeza y previsibilidad a los contratos de
compraventa internacional.
Además, la Convención puede aplicarse a un contrato de compraventa internacional de mercaderías cuando en
virtud de las reglas de derecho internacional privado la ley aplicable al contrato sea la de un Estado
Contratante, o cuando las partes hayan convenido en ello, independientemente de si sus respectivos
establecimientos se encuentren en un Estado Contratante. En tal caso, la Convención prevé un conjunto de
normas neutrales que pueden ser de fácil aceptación habida cuenta de su carácter transnacional y de la
existencia de abundante material interpretativo.
Por último, las pequeñas y medianas empresas y los comerciantes de países en desarrollo suelen tener poco
acceso a asesoramiento jurídico al negociar un contrato. Esto los hace más vulnerables a los problemas
causados por los contratos que no regulan adecuadamente las cuestiones de la ley aplicable.
Esas empresas y esos comerciantes también pueden encontrarse en situación de desventaja como partes
contratantes y experimentar dificultades por la falta de equilibrio entre las partes. Por consiguiente, esos
comerciantes se beneficiarían especialmente de la aplicación a título supletorio del régimen equitativo y
uniforme de la Convención sobre la Compraventa a los contratos que entraran en su ámbito de aplicación.
La Convención sobre la Compraventa rige los contratos de compraventa internacional de mercancías entre
empresas privadas, con excepción de las ventas a consumidores y las ventas de servicios, así como las ventas
de tipos concretos de mercancías. La Convención se aplica a los contratos de compraventa de mercancías
concertados entre partes cuyos establecimientos se encuentren en distintos Estados Contratantes o cuando en
virtud de las reglas de derecho internacional privado deba aplicarse la ley de un determinado Estado
Contratante. La Convención también puede ser aplicable cuando las partes hayan convenido en ello.
Determinadas cuestiones de la compraventa internacional de mercancías, como la validez del contrato y los
efectos del contrato sobre la propiedad de los bienes vendidos, no entran en el ámbito de la Convención. La
segunda parte de la Convención regula la formación del contrato, que se concierta mediante una oferta y su
aceptación. La tercera parte de la Convención trata de las obligaciones de las partes en el contrato. Entre las
obligaciones de los vendedores figuran las de entregar las mercancías conforme a la cantidad y la calidad
estipuladas en el contrato, así como en documentos conexos, y la de transferir la propiedad de los bienes. Por
su parte, los compradores están obligados a pagar el precio estipulado y a recibir las mercancías entregadas.
Además, esta parte de la Convención prevé reglas comunes sobre las vías de recurso aplicables en caso de
incumplimiento del contrato. La parte agraviada puede exigir el cumplimiento del contrato, reclamar daños y
perjuicios o declarar resuelto el contrato en caso de incumplimiento esencial. En disposiciones suplementarias
se regula la transmisión del riesgo, el incumplimiento previo del contrato, los daños y perjuicios, y la exención
del deber de cumplir el contrato. Por último, si bien la Convención deja en manos de las partes la forma que
ha de revestir el contrato, los Estados pueden formular una declaración en la que requieran que el contrato
figure por escrito.
Antecedentes de suscripción y estructura: Durante una considerable parte del siglo XX la comunidad
internacional ha buscado en distintos ámbitos de creación jurídica la forma más efectiva de regular los
contratos de compraventa internacional de mercaderías debido a su importancia y volumen en el conjunto del
comercio internacional. Los intentos convencionales en este sentido (producto primordialmente de la labor de
UNIDROIT, primero, y la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, luego) habían gozado
de escaso éxito.
Entre marzo y abril de 1980 tuvo lugar en Viena, Austria, la Conferencia de Plenipotenciarios convocada por
la Asamblea de la Organización de Naciones Unidas con el objeto de examinar el "Proyecto de Convención
sobre Compraventa Internacional de Mercaderías" elaborado en el seno de UNCITRAL (Comisión de las
Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional). En el marco de esta Conferencia se aprobó la
CVCI M, pero el instrumento entró en vigor el 1 º de enero de 1988 con la adhesión o ratificación de
Argentina, China, Egipto, Estados Unidos, Francia, Hungría, Italia, Lesotho, Siria, Yugoslavia y Zambia.
A julio de 2017 la Convención contaba con ochenta y seis Estados Parte, de diversos grados de desarrollo,
disímiles sistemas jurídicos y económicos, representantes de todas las zonas geográficas del mundo. Nuestro
país la ratificó a través de la Ley 22.765/83, publicada el 30 de marzo de 1983, efectuando reserva de no
aplicar la disposición que autoriza que la celebración, modificación o extinción por mutuo acuerdo, o la oferta,
la aceptación o cualquier otra manifestación de intención no sean formuladas por escrito, cuando cualquiera
de las partes tengan su establecimiento en Argentina. El Tratado consta de 1 O 1 arts. y está estructurado en
cuatro partes:
l. Ámbito de aplicación y disposiciones generales (normas de interpretación). 2. Formación del contrato.
3. Compraventa de mercaderías (Derechos y Obligaciones de las partes).
4. Disposiciones finales.
a) ámbito de aplicación material, espacial y temporal:
a.- Ámbito de aplicación:
Se trata de una cuestión fundamental cuando se pretende encuadrar una situación jurídica como contenida
dentro de las previsiones de cualquier texto convencional. El artículo inaugural de la CVCIM puede definirse
técnicamente como una norma de conflicto unilateral que delimita el ámbito de aplicación espacial y material
de la Convención.
En efecto, el art. 1 prescribe que:
La presente Convención se aplicará a los contratos de compraventa de mercaderías entre partes que tengan sus
establecimientos en Estados diferentes:
a) Cuando esos Estados sean Estados contratantes; o
b) Cuando las normas de Derecho Internacional Privado prevean la aplicación de la ley de un Estado
contratante.
No se tendrá en cuenta el hecho de que las partes tengan sus establecimientos en Estados diferentes cuando
ello no resulte del contrato, ni de los tratos entre ellas ni de información revelada por las partes en cualquier
momento antes de la celebración del contrato o en el momento de su celebración.
A los efectos de determinar la aplicación de la presente Convención no se tendrán en cuenta ni la nacionalidad
de las partes ni el carácter civil o comercial de las partes o del contrato.
Ámbito material: compraventa de mercaderías
• Compraventa: Del contenido de la reglamentación de las obligaciones de comprador y vendedor surgen
elementos que permiten conceptualizarla como el contrato sinalagmático en virtud del cual una parte entrega a
la otra la propiedad de una cosa a cambio del pago de un precio. El art. 3 distingue la compraventa de los
contratos de servicios.
• Mercaderías: Abarca operaciones de adquisición de cosas corporales de naturaleza mueble, de todo tipo. En
el art. 2 expresamente se excluye la aplicación de la CVCIM a las mercaderías compradas para uso personal,
en subastas judiciales, de valores mobiliarios y financieros, buques, aerodeslizadores, naves y aeronaves y de
electricidad.
• Internacionalidad: La CVCIM no se ocupa de definir cuando un contrato en general o una compraventa en
particular son internacionales. Únicamente se dedica a establecer cuáles son las compraventas comprendidas
en su regulación. Para ello, neutraliza expresamente la relevancia de factores como la nacionalidad de las
partes, su carácter de comerciante o no, así como la naturaleza civil o comercial del contrato (art. 1).
Ámbito espacial
El contrato debe celebrarse entre partes con establecimientos en Estados diferentes
• Partes: Al estar fuera de lo regulado será el Derecho nacional aplicable el que definirá qué se entiende por
partes según sus parámetros.
• Establecimiento: Es toda instalación de cierta duración, estabilidad y con determinadas competencias para
dedicarse a los negocios. No necesariamente debe ser el establecimiento principal, puede ser una sucursal o
filial. En caso de establecimientos múltiples se tendrá en cuenta aquel que guarde una relación más estrecha
con la operación de que se trate. Si la parte no tuviese establecimiento (por ejemplo si es una persona física)
se debe acudir a su residencia habitual.
• Estados diferentes: Resulta indiferente el lugar de conclusión, situación de las mercaderías o cumplimiento
del contrato. Todos estos actos podrían hasta ocurrir en el mismo Estado. Lo que hace encuadrar la
compraventa en la CVCIM es el hecho de que los establecimientos de las partes se encuentren en Estados
diferentes.
Esta circunstancia debe ser un hecho conocido por las partes: El conocimiento de tener los establecimientos
en Estados contratantes diversos puede obtenerse por distintos medios y no puede ser posterior a la conclusión
del contrato.
Modalidades de aplicación:
• Inmediata: Cuando esos Estados sean Estados contratantes (art. 1.1.a). Es un criterio objetivo y único
mediante el cual se ha buscado evitar los conflictos de calificaciones y simplificar la aplicación por parte de
los órganos estatales.
• Mediata: Cuando las normas de Derecho Internacional Privado prevean la aplicación de la ley de un Estado
contratante (art. 1.1.b). Este precepto se introdujo con la clara intención de ampliar el radio de acción de la
CVCIM. Aquí nos encontramos con una particularidad de la Convención que a pesar de ser un convenio inter
partes o particular, cuenta con cierta vocación de universalidad (más propia de los convenios aplicables erga
omnes), pues extiende su vigencia a aquellos supuestos en los que la CVCIM forme parte del Derecho
nacional del Estado cuyo Derecho rige el contrato según las reglas de Derecho Internacional Privado
pertinentes.
Ante la resistencia de algunos países a aceptar esta norma se permitió presentar una reserva con respecto a
ella, lo que significa que los órganos judiciales de los países que firmen el Tratado bajo esas condiciones ante
un caso en que las partes no posean establecimientos en Estados contratantes diferentes, aplicarán el Derecho
al que lo remitan sus normas de conflicto, sin tener en cuenta la CVCI M si aquel fuera el de un Estado
contratante. La aceptación de esta posible reserva reduce el afán de simplicidad que animó a los redactores y
le otorga una naturaleza híbrida con respecto a la eficacia que tendrá.
Ámbito temporal:
Entre las disposiciones finales de la Convención, el art. 100 especifica que la CVCIM se aplicará a los
contratos que se celebren en la fecha de entrada en vigor del instrumento respecto de los Estados contratantes
donde se sitúen los establecimientos de las partes, o de aquel cuyo Derecho resulta aplicable, o con
posterioridad. Este artículo determinó la inaplicabilidad de la CVCIM en el caso "Mayer, Alejandro el Onda
Hofferle Gmbh & C. si Ordinario", en razón de la data de ratificación del instrumento internacional por
Alemania, país de situación del establecimiento de una de las partes. Para ser aplicable a la formación de los
contratos, la propuesta de celebración del contrato debe ser simultánea o posterior a la vigencia de la
Convención en los Estados involucrados.
b) caracteres:
La CVCIM regula con método predominantemente material lo atinente a: a) la formación del contrato, así
como los derechos y obligaciones de vendedor y comprador. Expresamente excluye la Convención su propia
aplicación, la validez del contrato, alguna de sus estipulaciones, o algún uso, los efectos de la contratación
sobre la propiedad de las cosas vendidas.
Todas estas exclusiones dejan a salvo alguna disposición en contrario convenida por las partes intervinientes.
La CVCIM tampoco se ocupa de regular la responsabilidad del vendedor por la muerte o lesiones corporales
causadas a una persona por las mercaderías (art. 5).
c) admisibilidad de la autonomía de la voluntad:
El art. 6 consagra el carácter dispositivo de la Convención, desde que lo prescripto por ella puede ser excluido
total o parcialmente, antes, durante o después de su ejecución, expresa o tácitamente.
• Manera expresa: Mediante acuerdo especial. Deberá tenerse en cuenta la reserva hecha por nuestro país en
cuanto al requerimiento de la forma escrita.
• Manera tácita: Se desprende del conjunto de circunstancias que rodean el contrato, las que deberán ser
interpretadas según las pautas o principios que la misma Convención proporciona.
El ejercicio de esta autonomía de la voluntad puede materializarse designando la aplicación del Derecho de un
Estado no contratante, o de un Estado contratante en cuyo caso la discusión se centrará en saber si la remisión
es a todo su ordenamiento jurídico sólo a su DIPr interno, o remitiéndose a los lncoterms, lo que significará la
supresión de la parte de la Convención que regula esos aspectos específicos. La consecuencia de la exclusión
de la aplicación de la CVCIM implicará el recurso al DIPr del foro. Si se ha hecho uso de la autonomía de la
voluntad, la validez de dicha cláusula será dirimida por las normas fori. A su vez, podríamos inferir la validez
del acuerdo por el cual dos partes que no tienen establecimientos en Estados contratantes se someten a la
regulación de la CVCI M. En todo caso, habrá que dirimir si estamos ante el uso de la autonomía material o
conflictual para determinar los límites y alcances de esa facultad de las partes, de acuerdo al Derecho
designado por las normas de DIPr del foro.
d) principios de interpretación de la convención:
El art. 7 dispone que:
l. En la interpretación de la presente Convención se tendrán en cuenta su carácter internacional y la
necesidad de promover la uniformidad en su aplicación y de asegurar la observancia de la buena fe en el
comercio internacional.
2. Las cuestiones relativas a las materias que se rigen por la presente Convención que no estén expresamente
resueltas en ella se dirimirán de conformidad con los principios generales en los que se basa la presente
Convención, a falta de tales principios, de conformidad con la Ley aplicable en virtud de las normas de
Derecho Internacional Privado.
La CVCIM no señala como pauta hermenéutica los métodos, sino los principios que habrán de tenerse en
cuenta, procurando una interpretación autónoma de los términos empleados y no subordinada al significado
que tales expresiones tengan en los ordenamientos internos de los Estados contratantes. Se impone de esta
forma en cabeza de los tribunales la carga de efectuar una interpretación holística de la CVCIM, que considere
todos los métodos interpretativos con las particularidades propias del instrumento de derecho uniforme a
aplicar.
Internacionalidad del texto: Los criterios interpretativos de esta clase de convenios se encuentran hoy
codificados en la Convención de Viena sobre Derecho de Tratados de 1969.
Uniformidad del texto objeto de aplicación: Tratando de desvirtuar los problemas que acarrearía un
particularismo extremo por parte de los distintos Estados a través de los problemas de calificaciones y orden
público internacional, se debe buscar la interpretación conforme a criterios internacionales para lograr una
aplicación uniforme de la CVCI M.
Observancia de la buena fe en la interpretación y ejecución: Los redactores tomaron el principio jurídico de
buena fe de los diversos ordenamientos nacionales traduciendo las ideas de lealtad y diligencia como rectoras
de la contratación.
Integración de lagunas (auto integración): El mismo artículo brinda criterios de solución al intérprete en caso
de vacío regulatorio respecto de algún aspecto vinculado a la transacción.
Principios generales en que se basa la Convención
Para Boggiano se corre el riesgo de una integración peligrosamente influida por los criterios prevalecientes en
la lex fori. A fin de prevenir la misma se deberían juzgar a la luz de lo dispuesto por el primer párrafo del
mismo artículo. Todo esto, debido a que la individualización de estos principios se presenta como tarea harto
difícil. Para este jurista, se desprenderían los principios de autonomía de la voluntad, uniformidad
internacional y buena fe, entre otros. Se mencionan además los de prohibición de abuso de derecho,
proporcionalidad, seguridad jurídica y libertad de formas (no vigente para nuestro país en razón de la reserva
efectuada con respecto al art.
Derechos nacionales: Para colmar una laguna que no puede ser integrada ni a través del texto de la
Convención, ni acudiendo a sus principios generales, el juez o el árbitro competente deberán aplicar el
Derecho nacional que hubiera resultado competente de no existir la CVCIM.
2.Contrato de trabajo internacional, Autonomía de la voluntad. Organización internacional del
Trabajo, historia, estructura y funcionamiento.
Contrato de trabajo
El Contrato de Trabajo posee una intervención protectoria del Estado como ocurre con los Contratos de
Consumo. La diferencia entre estos dos contratos está en que el Contrato de Trabajo permite la negociación de
las partes antes de la celebración, mientras que los Contratos de Consumo, son generalmente Contratos de
Adhesión, donde no hay nada que negociar, o lo aceptas o no lo aceptas. Entonces, en el Contrato de Trabajo
nos encontramos con que son contratos en los que el Estado interviene, también sus cláusulas pueden ser
negociadas entre las partes, hay una etapa preparativa entre el empleador y el trabajador.
Elección de las partes del derecho aplicable
El DIPr se caracteriza por estar integrado por normas de colisión que indican cual derecho es aplicable al caso.
Sin embargo, en materia contractual, estas normas se aplican subsidiariamente en el supuesto de no haber
pactado las partes el derecho aplicable. Podemos, en principio, afirmar que la autonomía de la voluntad rige
en materia laboral.
Este principio debe ser aplicado en materia laboral contemplando la compatibilidad con el carácter tuitivo del
derecho del trabajo. Nada obsta, pues, a que las partes pueden elegir el derecho aplicable. Sin embargo,
parecería que el limite sigue siendo el favor operari, que sería una manifestación del orden público
internacional argentino en una materia en la cual opera el principio in dubio pro operari.
La Ley de Contrato de Trabajo establece:
Esta ley regirá todo lo relativo a la validez, derechos y obligaciones de las partes sea que el contrato de trabajo
se haya celebrado en el país o fuera de él; en cuanto se ejecute en su territorio.
Analizando el art. 3 de la ley 20.744 encontramos que éste contemplaba las siguientes situaciones:
- Contrato de trabajo celebrado en nuestro país para su cumplimiento en territorio nacional.
- Contrato de trabajo celebrado en país extranjero para ser ejecutado en territorio nacional.
- Contrato de trabajo celebrado en el país para su cumplimiento en territorio extranjero.
A estas hipótesis, el antiguo art. 3 suministraba soluciones precisas en cuanto la ley aplicable a cada una.
Instituía el principio lex executionis y agregaba como elemento nuevo la aplicación aún de oficio de la ley
extranjera en medida que ella resultara más favorable al trabajador.
La ley 21.297 produjo un cercenamiento del originario art. 3 de la LCT derogando la disposición que
expresamente consideraba intrascendente la nacionalidad de las partes -no por esa derogación podemos decir
que actualmente sea considerada un elemento relevante-, la aplicación del principio lex executionis, y la del
principio lex favoritatis.
La doctrina considera que la lex favoritatis quedó excluida sólo en cuanto a su aplicación de oficio. Dejó sin
resolver el supuesto del Contrato celebrado en el país para su cumplimiento en territorio extranjero y también
omite solucionar los conflictos que pueden ocurrir respecto de: contrato celebrado en el país que de hecho se
ejecute en el extranjero; contrato celebrado en el extranjero para ser ejecutado en nuestro país, pero de hecho
no ejecutado; así como el caso de contrato celebrado en el país o en el extranjero que deba ejecutarse o de
hecho se haya ejecutado en varios países, uno de los cuales sea la República Argentina.
El texto actual dificulta la solución de las cuestiones sub studio y poco coopera a la idea-fuerza. “
Fortalecimiento del proceso de integración".
Es necesario contar con normas más precisas que la reseñada, para poder insertarnos con mayor facilidad en la
comunidad internacional. La meta más próxima es la comunidad interamericana.
Como consecuencia de la reducción del ámbito de aplicación de la norma de conflicto contenida en la LCT, en
los casos no previstos por ella, debe recurrirse al sistema general que en materia de derecho aplicable a los
contratos rige en el derecho internacional privado argentino.
Ius variandi internacional:
La movilidad internacional del empleado ocasiona conflictos de leyes, pues si bien el contrato de trabajo
puede estar sometido a un derecho extranjero, se aplican las disposiciones locales de orden público, y en tal
carácter, las convenciones colectivas de trabajo.
La Cámara de Trabajo de la Cap. Fed. Rechazó la demanda de un periodista contratado en Bs. As. y enviado a
España, revocando la decisión de la instancia anterior que había aplicado la ley argentina. El tribunal de
alzada declaro que indubitablemente el contrato de trabajo que vinculo a las partes debía ejecutarse fuera del
país desde el inicio. Por ello, por aplicación de la ley de contrato de trabajo 21297 y del art 1210 del CC se
debía aplicar la ley del lugar de ejecución, pues las partes nada habían pactado y ello no era compatible con el
orden público. Sin embargo, rechazo la demanda debido a que el derecho extranjero aplicable no había sido
probado ni tampoco invocado por la actora.
El Ius variandi es la facultad que tiene el empleador de alterar unilateralmente condiciones no esenciales del
contrato individual de trabajo.
Quedando fuera de esa facultad, entre otros:
a) Cambio de lugar de trabajo que ocasione perjuicio al trabajador.
b) Alteración de la jornada laboral, sin embargo, puede existir cambios en el horario de trabajo.
c) Cambio de labores o prestaciones laborales que impliquen un cambio en la categoría de trabajo.
d) Alteración de la remuneración pactada o de convenio.
Se considera que esta facultad deriva del derecho del empleador de organizar y dirigir el trabajo de sus
dependientes. El límite a la aplicación del ius variandi es un triple filtro enmarcado por su razonabilidad (que
no sea arbitraria), funcionalidad (que obedezca a un motivo atendible), e indemnidad del trabajador (que no le
provoque menoscabo patrimonial o moral, o que le ocasione un perjuicio material que le sea adecuadamente
compensado).
Algunas legislaciones distinguen la situación del trabajador según tenga una imposibilidad absoluta o relativa
a aceptar el cambio en las condiciones de trabajo. La imposibilidad es absoluta cuando por la naturaleza,
gravedad o extensión de los perjuicios que se le ocasionan no puede ser obligado a aceptarlo (por ejemplo, el
cambio de horario o de lugar de trabajo que le impedirían continuar los estudios que está realizando). La
imposibilidad es relativa cuando el empleador puede compensar el perjuicio ocasionado (por ejemplo, pagarle
un mayor gasto en el transporte desde su casa hasta el trabajo ocasionado por el cambio de lugar de trabajo),
en cuyo caso el trabajador debe aceptar el cambio si el empleador se aviene a compensarle el perjuicio.
Límites a la elección de la ley aplicable:
La determinación de la ley aplicable y la autonomía de la voluntad tienen su límite en el orden público
internacional del foro y en las normas de policía. La elección de un derecho aplicable al contrato de trabajo
internacional no debe tener por finalidad evitar la aplicación de normas de protección al empleado. Importa
advertir que el proyecto de la Convención Interamericana sobre ley aplicable en materia de contratación
internacional admite expresamente la posibilidad de elección de ley aplicable, pero excluye de su ámbito de
aplicación, también expresamente, a los contratos laborales.
En resumen, la determinación de la ley aplicable y autonomía de la voluntad tienen su límite en:
► El Orden Público internacional del foro y
► En las Normas de Policía.

La elección de un derecho aplicable al contrato de trabajo internacional no debe tener por finalidad evitar la
aplicación de normas de protección al empleado.
Organización Internacional del Trabajo
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), que en 2019 celebra su centenario, es un organismo
especializado de las Naciones Unidas que se ocupa de los asuntos relativos al trabajo y las relaciones
laborales. Fue fundada el 11 de abril de 1919, en virtud del Tratado de Versalles. Su Constitución, sancionada
en 1919, se complementa con la Declaración de Filadelfia de 1944.
La OIT tiene un gobierno tripartito, integrado por los representantes de los gobiernos, de los sindicatos y de
los empleadores. Su órgano supremo es la Conferencia Internacional del Trabajo, que se reúne anualmente en
junio. Su órgano ejecutivo es el Consejo de Administración, que se reúne cuatrimestralmente en Ginebra.
Toma decisiones sobre políticas de la OIT y establece el programa y presupuesto que posteriormente son
presentados a la Conferencia para su aprobación. También elige al Director General. En 2012 fue elegido para
el cargo el británico Guy Ryder. La sede central se encuentra en Ginebra (Suiza).
En 1969 la OIT recibió el Premio Nobel de la Paz. Está integrada por 187 estados nacionales (2012). No tiene
potestad para sancionar a los gobiernos.
Historia. Estructura y funcionamiento
La Organización Internacional del Trabajo fue fundada en 1919. Las negociaciones tuvieron la particularidad
de ser realizadas entre los gobiernos, los sindicatos y las organizaciones de empleadores, quienes tomaron
como base la Asociación Internacional para la Protección Legal de los Trabajadores que había sido fundada en
Basilea en 1901para establecer la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo, adoptada por la
Conferencia de Paz de París e incluida en la sección XIII del Tratado de Versalles situado en Francia. La
constitución de la OIT tuvo lugar en la conferencia de Washington celebrada entre el 29 de octubre y 29 de
noviembre de 1919, en la que participó como representante de las organizaciones obreras españolas Francisco
Largo Caballero, secretario general de la socialista Unión General de Trabajadores, resultando elegido
miembro de su Consejo de Administración y colaborando a partir de entonces muy estrechamente con el
primer director general de la OIT, el francés Albert Thomas.
La Organización Internacional del Trabajo se organizó desde un principio con un gobierno tripartito, único en
su género, integrado por representantes de los gobiernos, los trabajadores y los empleadores y eligió como
primer Director General al francés Albert Thomas.
Entre 1919 y 1921 la OIT sancionó dieciséis convenios internacionales del trabajo y dieciocho
recomendaciones y en 1926 se introdujo un mecanismo de control, aún vigente, por el cual cada país debe
presentar anualmente una memoria informando sobre el estado de aplicación de las normas internacionales.
Con el fin de examinar esas memorias se creó también la Comisión de Expertos, integrada por juristas
independientes, que cada año presenta su informe a la Conferencia.
En 1934, bajo el gobierno de Franklin D. Roosevelt, los Estados Unidos solicitaron su ingreso en calidad de
miembro de la OIT. Durante la Segunda Guerra Mundial la OIT se instaló temporalmente en Montreal.
En 1944, cuando aún la guerra no había terminado, la Conferencia Internacional del Trabajo en Filadelfia
aprobó la Declaración de Filadelfia que se integró como anexo a la Constitución, fijando los principios, fines
y objetivos de la OIT. En 1948 se adoptó el Convenio sobre Libertad Sindical, n.º 87.
En 1977 Estados Unidos se retiró de la OIT causando una crisis presupuestaria debido a la disminución
automática del presupuesto en un 25% que ello significó, pero pudo controlarse hasta su reingreso en 1980.
En los años 80 la OIT desempeñó un papel decisivo en el desarrollo del Sindicato Solidaridad dirigido por
Lech Wałęsa, aplicando el Convenio sobre la Libertad Sindical (1948).
Finalizada la Guerra Fría y frente al proceso de globalización y deterioro de los derechos laborales en todo el
mundo, la OIT ha señalado la necesidad de dar prioridad al cumplimiento de las Normas y Principios y
Derechos Fundamentales en el Trabajo garantizados por los ocho convenios fundamentales (libertad sindical,
negociación colectiva, abolición del trabajo forzoso, abolición del trabajo infantil, eliminación de la
discriminación en materia de empleo y ocupación), destacando los conceptos de empleo digno y
democratización de la globalización y esa es su función.
Estructura
La OIT realiza su trabajo a través de tres órganos fundamentales, los cuales cuentan con representantes de
gobiernos, empleadores y trabajadores:
► La Conferencia Internacional del Trabajo establece las normas internacionales del trabajo y define las
políticas generales de la Organización. La Conferencia, que con frecuencia es denominada el parlamento
internacional del trabajo, se reúne una vez al año. Es también un foro para la discusión de cuestiones sociales
y laborales fundamentales.
► El Consejo de Administración es el órgano ejecutivo de la OIT y se reúne tres veces al año en Ginebra.
Toma decisiones sobre la política de la OIT y establece el programa y el presupuesto, que después es
sometido a la Conferencia para su adopción.
► La Oficina internacional del trabajo es la secretaría permanente de la Organización Internacional del
Trabajo. Es responsable por el conjunto de actividades de la OIT, que lleva a cabo bajo la supervisión del
Consejo de Administración y la dirección del Director General.

El Consejo de Administración y la Oficina son asistidos en su labor por comisiones tripartitas que se ocupan
de los principales sectores económicos. Además reciben apoyo de los comités de expertos en materia de
formación profesional, desarrollo de la capacidad administrativa, seguridad y salud en el trabajo, relaciones
laborales, educación de los trabajadores y problemas específicos que afectan a las mujeres y a los jóvenes
trabajadores.
► La OIT organiza periódicamente reuniones regionales de los Estados miembros con el fin de analizar los
asuntos que revisten especial interés para las respectivas regiones.

Funcionamiento
Un aspecto esencial en las actividades de la OIT es la importancia de la cooperación entre gobiernos y
organizaciones de trabajadores y empleadores en la promoción del progreso social y económico. El objetivo
de la OIT es responder a las necesidades de los hombres y mujeres trabajadores al reunir a gobiernos,
empleadores y trabajadores para establecer normas del trabajo, desarrollar políticas y concebir programas. La
estructura de la OIT, en la cual trabajadores y empleadores tienen el mismo derecho a voto que los gobiernos
en sus deliberaciones, es una muestra del diálogo social en acción. De esta manera se garantiza que las
opiniones de los interlocutores sociales queden fielmente reflejadas en las normas laborales, políticas y
programas de la OIT. La OIT fomenta el tripartismo dentro de sus mandantes empleadores , trabajadores y
Estados miembros , al promover el diálogo social entre las organizaciones sindicales y de empleadores en la
formulación – y cuando es pertinente – en la aplicación de las políticas nacionales en el ámbito social y
económico, así como respecto a muchas otras cuestiones.
2 Contrato de transporte internacional, UNIDORP. Tratado de Varsovia, vigencia y aplicación.
(MISMO TEMA EN BOLILLA X)

Los contratos de transporte internacional se rigen por el Convenio de Varsovia de 1929 Dicho Convenio nos
provee del concepto de transporte internacional: “Son aquellos en los que el punto de partida y el punto de
destino se hallan en diferentes Estados, o estando en el mismo Estado, se realiza una escala en otro Estado”.
Calificación: Son aquellos en los que el punto de partida y el punto de destino se hallan en diferentes estados,
o estando en el mismo estado, se realiza una escala en otro estado.
Convención de Varsovia de 1929: Es el transporte en el cual el punto de partida y el punto de destino están
situados en diferentes Estados contratantes o en territorio de un solo si hay alguna escala prevista en el
territorio de otro Estado aunque no sea contratante.
Riesgos del transporte: El transportista corre con los riesgos normales de la expedición y la expropiación de
mercaderías en destino no puede considerarse comprendida para ser cubierta por los daños que se produzcan
durante el mismo.
Art. 1286 “En el transporte de cosas, el transportista se excusa de responsabilidad probando causa ajena.”
Según el art 151 de código aeronáutico, en el transporte aéreo, el viajero solo estará habilitado a reclamar
daños y perjuicios al porteador que hubiese efectuado el transporte en el cual se produjo el accidente ya que
no autoriza a formular reclamo contra la compañía emisora del billete.
En el caso de transporte de bienes se debe realizar el reclamo al primer porteador por parte del expedidor,
mientras que el comprador, debe reclamar al último porteador.
El tratado de derecho de la navegación comercial de Montevideo en los contratos de fletamento y de
transporte de mercaderías o de personas que tenga por objeto esos transportes entre puertos de un mismo
estado, se rigen por sus leyes cualquiera sea la nacionalidad del buque, cuando los mismos contratos deben
tener ejecución el algunos de los estados, se rige por la ley vigente en dicho estado. Se entiende por lugar de
ejecución el del puerto de descarga de la mercadería o desembarco de la persona.
En los contratos de transporte multimodal que se celebren para realizar un transporte en el ámbito nacional y
en los contratos de transporte multimodal internacionales en los que el lugar de destino previsto esté en
jurisdicción argentina, es nula toda cláusula que establezca otra jurisdicción que la de los tribunales federales
argentinos competentes. Sin embargo, es válido el sometimiento a tribunales o árbitros extranjeros si se
acuerda después de producido el hecho generador de la causa.
Tratado de Montevideo:
- Transporte en un mismo estado: se rige por la ley de éste.
- Transporte internacional: por la ley de ejecución del contrato.
3) Desembarco de personas.
4) Entrega de las mercaderías.

Riesgos del transporte:


Articulo 17: El porteador es responsable del daño ocasionado, que en caso de muerte, herida o cualquier otra
lesión corporal sufrida por cualquier viajero, cuando el accidente que ha causado el daño se haya producido a
bordo de la aeronave o en el curso de todas las operaciones de embarque y desembarque.
Artículo 18: El porteador es responsable del daño ocasionado en caso de destrucción, pérdida o avería de
equipajes facturados o de mercancía, cuando el hecho que ha causado el daño se produzca durante el
transporte aéreo. El transporte aéreo, con arreglo al sentido del párrafo precedente, comprendería el período
durante el cual los equipajes o mercancías se hallen bajo la custodia del porteador, sea en un aeródromo o a
bordo de una aeronave o en un lugar cualquiera en caso de aterrizaje fuera de un aeródromo.
El período del transporte aéreo no comprende ningún transporte terrestre, marítimo o fluvial efectuado fuera
de un aeródromo. Sin embargo, cuando dicho transporte se efectuare en ejecución del contrato de transporte
aéreo para fines de carga, entrega o transbordo, todo daño se presumirá, salvo prueba en contrario, como
resultante de un hecho acaecido durante el transporte aéreo.
Artículo 19: El porteador es responsable del daño ocasionado por retrasos en el transporte aéreo de viajeros,
mercancías o equipajes.
Artículo 20: El porteador no será responsable si prueba que él y sus comisionados han tomado todas las
medidas necesarias para evitar el daño o que les fue imposible tomarlas. En el transporte de mercancías y
equipajes, el porteador no será responsable, si prueba que el daño proviene de falta de pilotaje, de conducción
de la aeronave o de navegación, y que, en todos los demás aspectos, él y sus agentes han tomado todas las
medidas necesarias para evitar el daño.
Artículo 21: En el caso de que el porteador probare que la persona lesionada ha sido causante del daño o ha
contribuido al mismo, el Tribunal podrá, con arreglo a las disposiciones de su propia ley, descartar o atenuar
la responsabilidad del porteador.
En el ámbito del Mercosur, el "Acuerdo de Transporte Multimodal Internacional entre los Estados Partes del
Mercosur", se aplica a los contratos de transporte multimodal cuando el lugar en que el operador tome o
entregue la mercadería se encuentre en un estado parte. La responsabilidad del operador comienza cuando
recibe bajo custodia la mercadería y hasta su entrega al destinatario y lo obliga a extender un documento de
transporte multimodal; además fija el plazo de prescripción en 2 meses.
El acuerdo dispone que las controversias que surjan entre los estados parte como resultado de la aplicación,
interpretación o incumplimiento de las disposiciones contenidas en el mismo serán resultas mediante
negociaciones técnicas directas. En su defecto se aplicarán los procedimientos previstos en el sistema de
solución de controversias vigente entre los estados parte del Tratado de Asunción.
El art. 2651, CCyCN, inc. d), admite que las partes incorporen al contrato los usos y prácticas comerciales
generalmente aceptadas, las costumbres y los principios del derecho comercial internacional. Esta disposición
introduce en el derecho internacional privado contractual argentino a uno de los conceptos más difíciles de
definir en el ámbito de nuestra disciplina, como es la lex mercatoria, sobre la cual ya hemos trabajado en el
capítulo 2.
Adviértase que, como señala Iud, las partes deberían ser muy claras a la hora de individualizar debidamente
estas "reglas", "usos y prácticas", "costumbres", "principios", ya que todo indica que la incorporación debe ser
expresa. En efecto, "la norma parece demasiado estrecha y no muy coherente con el amplio rol conferido en el
sistema a la autonomía de la voluntad".
Garro y Zuppi, en referencia a esta disposición en el ámbito de la compraventa internacional de mercaderías,
sostienen: "Interpretando esta disposición contrario sensu, parecería que dichos usos y prácticas no se aplican
a menos que se incorporen al contrato, lo que constituye un verdadero despropósito. Son precisamente dichos
usos, prácticas y costumbres, 'ampliamente conocidos y regularmente observados por las partes en contratos
del mismo tipo en el tráfico mercantil de que se trate', y que las partes 'tenían o debían haber tenido
conocimiento', los que serán traídos a colación justamente para resolver conflictos aunque las partes no los
mencionen en el contrato. Estos usos, prácticas y costumbres se consideran implícitamente incorporados al
contrato de compraventa internacional".
Por otra parte, cabe señalar que en materia contractual, se han codificado, compendiado estos principios por
parte de foros de vocación universal que expresan el fenómeno de privatización de la codificación
internacional del derecho comercial, a través de reglas de soft law.
Entre estas obras, se destacan:
1) Los Principios UNIDROIT sobre los Contratos Comerciales Internacionales: fueron publicados por primera
vez en 1995, por el Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado, una organización
intergubernamental independiente con sede en Roma, Italia. La última versión publicada es de 2010. De
acuerdo con el preámbulo, los principios de UNIDROIT establecen reglas generales aplicables a los contratos
mercantiles internacionales y son de aplicación cuando las partes del contrato hayan decidido que el mismo se
rija por estos principios (autonomía de la voluntad). También serán de aplicación cuando las partes hayan
acordado que su contrato se rija por principios generales del derecho, la lex mercatoria o expresiones
semejantes. Estos principios han alcanzado un rol relevante a la hora de interpretar o complementar
instrumentos internacionales de derecho uniforme del comercio internacional por parte de jueces y tribunales.
También pueden servir como modelo para los legisladores nacionales e internacionales. Los Principios
UNIDROIT no tienen carácter vinculante per se. En cambio, son reglas de soft law una serie de principios,
costumbres, usos, prácticas reconocidos como habituales en la práctica diaria del comercio internacional. El
art. 1.4 señala que no restringen la aplicación de normas de carácter imperativo, sean de origen nacional,
internacional o supranacional, que resulten aplicables conforme a las normas pertinentes de derecho
internacional privado.
2) los llamados INCOTERMS, que son términos internacionales de Comercio, generalmente utilizados en el
tráfico marítimo de mercaderías. Es así que las obligaciones y responsabilidades de las partes se establecerán
según qué clausulas elijan. Si la entrega es directa al comprador se utilizan los términos ED. Cuando la
entrega es indirecta se entrega a un intermediario (transportista) se utilizan los términos CF.
Contrato de compraventa internacional celebrado bajo la modalidad de entrega indirecta:
 Costo y Flete (CF): El vendedor se hace cargo de todos los costos incluido el transporte principal. Sin
embargo, el riesgo se transfiere al comprador en el momento en que la mercadería se encuentra cargada en el
buque en el país de origen.

 Costo, seguro y flete (CIF): El vendedor se hace cargo de todos los costos incluido el transporte y contrata
a un seguro. Aunque el seguro lo ha contratado el vendedor, el beneficiario del seguro es el comprador, es uno
de lo más usados en el comercio internacional.

 Franco a bordo (FOB): El vendedor se obliga a entregar la mercadería a bordo del buque y corresponde al
comprador: pagar el precio pactado, contratar el transporte y pagar el flete y el seguro.

III.DIMENSION CONVENCIONAL, INSTITUCIONAL Y AUTONOMA. RECEPCION


JURISPRUDENCIAL
Responsabilidad civil
1.Nociones generales de la responsabilidad civil:
Los daños transfronterizos que se producen a partir de situaciones protagonizadas por particulares integran la
problemática del DI Pr que viene cobrando fuerza en el marco de la globalización y con el incremento de las
relaciones comerciales internacionales.
El avance de la tecnología y el acontecer cada vez más frecuente de riesgos de alcance internacional, son
factores que imponen la necesidad de una revisión del sistema de la responsabilidad civil, en función del
concepto de "daño y la necesidad de repararlo".
Con anterioridad, y bajo la concepción clásica jusprivatista internacional, los actos ilícitos conformaron un
conjunto homogéneo y coherente, dando lugar a un único estatuto-el estatuto delictual- regido por una misma
ley.
Actualmente no puede ignorarse la moderna tendencia del Derecho material comparado a establecer una
distribución razonable de los riesgos inherentes a actividades lícitas, aunque peligrosas. Ya no se persigue
exclusivamente la sanción ejemplar de conductas reprochables. Las tendencias materia- les compensatorias
han incidido en la elaboración de las normas de conflicto, cuya especialidad y adecuación a los fines del
Derecho material las ha matizado y diversificado. Esta expansión de daños transfronterizos se manifiesta en
plurales ámbitos y en una diversidad de fenómenos. De esta suerte, cabe referir a título de ejemplo a
cuestiones de responsabilidad tales como hechos de contaminación, de control de productos elaborados,
competencia desleal, daños causados por la prensa, financiación bancaria abusiva, daños nucleares,
contaminación marítima por derrame de hidrocarburos, accidentes de tránsito, entre otros. A su turno, la
diversificación de las funciones de la responsabilidad civil ha provocado el nacimiento de estatutos especiales
para las actividades dañosas de la vida social y económica, con la consecuente revisión del sistema. Siendo
así, el estudio de la "responsabilidad civil" resulta de vital importancia en el panorama con- temporáneo del
DI Pr. Es insoslayable mencionar que tradicionalmente se distinguen dos planos de análisis en materia de
responsabilidad civil: contractual (surgida por incumplimiento de una obligación previamente convenida), y
extracontractual (derivada de la violación del deber genérico de no dañar). Este esquema dualista fue el
receptado por el Derecho Civil argentino. La reciente reforma al Código Civil, nutriéndose de las más
modernas tendencias en la materia, unifica el régimen de ambos tipos de responsabilidad, aunque conservando
algunos matices diferenciales. Ahora bien, en orden a la problemática y el tratamiento que recibe en el nuevo
sistema de DI Pr, el criterio adoptado consiste en regular de manera expresa la responsabilidad civil
extracontractual, a través de normas de conflicto que establecen la jurisdicción internacional y el Derecho
aplicable a la cuestión.
2 . Heterogeneidad de las situaciones
3. Jurisdicción internacional y derecho aplicable. Jurisdicción internacional:
En cuanto a la jurisdicción internacional directa, entendida como "la facultad de un tribunal de un Estado de
declararse competente y juzgar casos jusprivatistas con elementos extranjeros", existen di versos foros
atributivos generales y aplicables a esta materia.
Jurisdicción del lugar de comisión del hecho:
Entre los criterios más usuales y afines pueden mencionarse el clásico -coincidente con la ley aplicable- que
consiste en plantear la demanda ante el juez del lugar en el cual se produjo el hecho. A favor de esta conexión
se argumenta su neutralidad.
También se ha ponderado el hecho de que resultaría apta para lograr cierto equilibrio entre los derechos de los
individuos y, asimismo, que las consecuencias del hecho que dan origen a la responsabilidad -particularmente
en el caso de los delitos y cuasidelitos- interesan al Estado donde ocurren.
Otra razón importante es que existe un interés público en proteger las expectativas de los individuos y la paz
social, y que es una solución previsible por las partes. En consecuencia, el contacto señalado se destaca por la
certeza, simplicidad y la uniformidad de resultados que brinda. En la misma línea se afirma que la
competencia reconocida al forum delicti comissi presenta la ventaja de evitar a la víctima un desplazamiento
lejano y costoso hasta el domicilio del demandado. Sin embargo, debemos señalar que la conexión lex loci
delicti ha merecido numerosas críticas, las que en su mayoría se sustentan en casos prácticos que demuestran
los inconvenientes de su adopción, particularmente con relación a algunas de las materias enunciadas a modo
ejemplificativo supra y principalmente cuando se adopta como única conexión. Señalemos que ha tenido
enorme éxito, tanto en materia de ley aplicable cuanto en jurisdicción competente, constituyendo la base para
la solución de ambas cuestiones en la mayoría de los sistemas jurídicos. Se la ha visto como un nexo
ecuánime que une los actos con el orden jurídico del lugar en el que suceden.
Jurisdicción del lugar de producción del daño:
Otra alternativa consiste en demandar ante el juez del lugar en el cual se causó el perjuicio. Generalmente este
supuesto coincide con el domicilio del damnificado y constituye una opción que tiende a la protección de la
parte débil. En este hipotético caso se plantea un interrogante, a saber: ¿qué se entiende por lugar de
"producción del daño"? Se trata de un problema de calificaciones.
En esta inteligencia se ha interpretado que la redacción de los Tratados de Montevideo de 1889 (art. 38) y de
1940 (art. 43) no impide adoptar soluciones autárquicas innovadoras respecto del "lugar donde el hecho se
produjo", "contemplando dentro del concepto señalado no sólo el lugar donde se exterioriza la conducta sino
también aquel donde se producen sus consecuencias". Esta interpretación es válida tanto para la ley aplicable
como para determinar la jurisdicción competente.
Jurisdicción del domicilio del demandado o del actor:
Otro criterio atributivo de jurisdicción es el del domicilio de las partes del pleito. En este caso las
posibilidades transitan por interponer la demanda ante el domicilio del demandado o ante el domicilio del
actor. En favor de la jurisdicción del domicilio del demandado se argumenta que se trata del foro más
adecuado para resguardar debida- mente el ejercicio de su defensa y, asimismo, se evita al actor la promoción
del reconocimiento de la sentencia en un Estado extranjero, ya que generalmente la persona suele tener bienes
en el Estado en que se domicilia. La jurisdicción del domicilio del actor es un criterio atributivo poco común,
que si bien ha sido ponderado por numerosa doctrina, es pasible de algunas críticas. En esta línea se asevera
que esta solución puede implicar graves inconvenientes para los demanda- dos, ya que son conocidos las
dificultades y los costos de enfrentar reclamos en el extranjero. Asimismo, el domicilio de la víctima no
siempre será único (puede haber una víctima directa y una o varias indirectas), situación que conducirá a
conectar el conjunto de daños con un mismo tribunal que, bajo un rigor lógico, será aquel en cuya jurisdicción
se produjo el daño inmediato o más importante.
Criterio del paralelismo: el cual el juez del Derecho aplicable al caso es quien tiene jurisdicción para
intervenir en el litigio. Esta posición observa ventajas y desventajas. La principal ven- taja radica en que el
juez del país cuyo Derecho es aplicable al caso es el que mejor conoce el Derecho a aplicar, pero sólo
funciona debidamente cuando, al iniciarse el proceso, se sabe con certeza cuál es el Derecho que se va aplicar
al fondo del asunto. Su principal desventaja estriba en el hecho de que de su aplicación puede derivar el
temido forum shopping.
4.Dimensión convencional:
Tratado de Montevideo 1889-1940:
El TDCI M de 1940 no contempla reglas específicas en materia de jurisdicción referidas a las obligaciones
extracontractuales. En consecuencia, resulta aplicable el art. 56 del Tratado que la confiere a los tribunales del
país cuyo Derecho es aplicable al caso. El precepto citado consagra el denominado principio del paralelismo.
A su vez, el TDCIM de 1940 a diferencia del de 1889 admite el ejercicio de la autonomía de la voluntad de
manera expresa después de surgido el litigio, siempre que se trate de acciones referidas a derechos personales
patrimoniales -prórroga de la jurisdicción En orden a la ley aplicable, los TDCI M de 1889 y 1940 plasman la
regla por la cual las obligaciones nacidas sin convención se rigen por la ley del lugar en donde se produjo el
hecho lícito o ilícito de que proceden (art. 38, TDCI M de 1889). El art. 43 del TDCI M de 1940, agrega: "y
en su caso, por la ley que regula las relaciones jurídicas a que responden".
5.Dimensión institucional:
Protocolo de San Luis en materia de responsabilidad emergente de accidente de tránsito entre los estados
partes del Mercosur, 1997: en un ámbito específico y delimitado, rige el convenio sobre responsabilidad
emergente de accidente de tránsito, entre la República del Uruguay y la República Argentina. Este convenio
bilateral (aprobado por Uruguay por ley 16522 y por la Argentina por ley 224106) fue ampliado a todos los
estados partes del Mercosur a través del Protocolo de San Luis en materia de responsabilidad civil emergente
de accidente de tránsito entre los estados partes del Mercosur, que fue aprobado por decisión del Consejo de
Mercado Común 1/96. Este tratado recoge, con pocos agregados, las soluciones del convenio bilateral de
1991.
En cuanto al ámbito material de aplicación, el art 1 del Protocolo dispone que su objeto es determinar el
derecho aplicable y la jurisdicción internacionalmente competente, en casos de responsabilidad civil
emergente de accidente de tránsito ocurrido en territorio de un estado parte, en lo que participen o resulten
afectadas personas domiciliadas en otro estado parte.
El siguiente articulo califica “domicilio” a los fines de aplicación del Protocolo. Respecto a las personas
físicas, se considerará la residencia habitual, en subsidio el centro principal de sus negocios, y en su defecto el
lugar donde se encontrare la simple residencia. Cuando se tratare de personas jurídicas, su domicilio es la sede
principal de la administración; y si poseen sucursales, establecimientos, agencias o cualquier otra especie de
representación, el lugar donde de estas funciones.
En relación con el derecho aplicable, el art 3 establece que la responsabilidad civil por accidente de tránsito se
regula por el derecho interno del Estado parte en cuyo territorio se produjo el accidente. Pero si en el
accidente participaren o resultaren afectados únicamente personas domiciliadas en otro Estado parte, el mismo
se regula por el derecho interno de este último.
La ley que resulte aplicable determinará especialmente entre otros aspectos:
a) Las condiciones y la extensión de la responsabilidad;
b) Las causas de exoneración así como toda delimitación de responsabilidad
c) La reparación
d) La responsabilidad del propietario del vehículo por los actos o hechos de sus dependientes, subordinados, o
cualquier otro usuario a título legítimo
e) La prescripción y la caducidad (art6).
Razonablemente, cualquiera fuere el derecho aplicable a la responsabilidad, serán tenidas en cuenta las reglas
de la circulación y seguridad en vigor en el lugar y en el momento del accidente (art5).
En lo que concierne a la jurisdicción, el art 7 dispone que el actor, a su elección, podrá interponer la acción
correspondiente ante los tribunales del estado parte:
a) donde se produjo el accidente
b) del domicilio del demandado
c) del domicilio del demandante
Tratado de Roma:
El 11 de julio de 2007 se dictó el reglamento (CE) Nº864 relativo a la ley aplicable a las obligaciones
contractuales (Roma II) que dispone el carácter universal de la norma por cuanto establece en su artículo 3
que la ley designada por el presente reglamento se aplicara aunque no sea la de un estado miembro de la
Unión Europea.
Como regla general establece la aplicación de la ley del país donde se produce el daño y no el hecho que lo
genero. Como conexión alternativa establece la residencia habitual común de las partes al momento en que se
produzca el daño.
Establece que no obstante los criterios atributivos de la ley asignados, si el hecho dañoso presenta vínculos
manifiestamente más estrechos con otros país, se aplicara dicha ley.
El ART. 4 del reglamento otorga a las partes la facultad de elegir la ley aplicable mediante acuerdo post litem,
o bien antes del hecho generador del daño cuando todas las partes desarrollen una actividad comercial. La
elección está vedada en caso de la existencia de una ley imperativa del derecho comunitario o del país.
Establecido el criterio general el reglamento se aboca a establecer la ley aplicable a supuestos concretos como:
- responsabilidad por daños causados por productos defectuosos
- competencia desleal y actos que restrinjan la libre competencia
- daño ambiental
- infracción de los derechos de propiedad
- acción de conflicto colectivo
6.Dimensión autónoma .El Código Civil de Vélez Sarsfield y sus reformas:
El Código Civil en su versión originaria elaborada por Vélez Sarsfield, dedicaba diversas normas a la
regulación del régimen de responsabilidad civil.
Eran sus características preponderantes: el dualismo (la ya mentada división entre responsabilidad contractual
y extracontractual) y el subjetivismo (al articular todo el sistema de responsabilidad sobre la base de reproches
morales a título de culpa o dolo).
Sin embargo, no contenía normas expresas de responsabilidad civil de DIPr, todo lo cual frente a la presencia
de casos jusprivatistas con elementos extranjeros, planteaba dudas al intérprete y la necesidad de integrar el
sistema con criterios o principios no positivos.
La reforma de la Ley 17. 711, si bien modernizó algunos aspectos del régimen (incorporando la
responsabilidad objetiva y acordando mayores facultades a los magistrados), no innovó en DIPr, subsistiendo
la laguna legal.
Tampoco lo hicieron otras leyes modificatorias del CCD, que retocaron aspectos puntuales
La transición: la preocupación de la doctrina y algunas propuestas:
-Hasta la reciente reforma al Código Civil, en nuestro DIPr de fuente interna no existían normas expresas que
regularan la materia. Esta situación generó no poca preocupación en la doctrina nacional, que insistía
fervientemente en la modificación de algunos aspectos del Código y en la sanción de normas sobre el tema.
Para cubrir la laguna legislativa, se esbozaron algunas propuestas.
-En orden a la jurisdicción internacional, la doctrina se pronunció en favor de la analogía, es decir, sugirió
la aplicación de normas de Derecho interno. De esta manera, se propuso acudir al art. 5 inc. 4, del CPCCN, el
cual prevé que en materia de acciones personales derivadas de delitos o cuasidelitos es competente, a opción
del actor, el juez del lugar del hecho o el magistrado del domicilio del demandado.
-Otra propuesta gravitó en la aplicación, también por analogía, de la norma de competencia contenida en el
art. 7 del Protocolo de San Luis en materia de Responsabilidad Civil Emergente de Accidentes de Tránsito.
-Se entendió que las reglas tradicionales de jurisdicción debían flexibilizarse a fin de facilitar el acceso a la
justicia a los sectores más débiles, evitando de esta manera la denegación internacional de justicia.
-Con relación al Derecho aplicable, la situación era aún más complicada, puesto que no sólo no existían reglas
expresas en la materia -al igual que con la jurisdicción- sino que además la vigencia del entonces art. 8 del
CCD había provocado mucha polémica. De esta suerte, las posiciones doctrinales abarcaban desde aquellas
que proponían su aplicación al tópico hasta las que planteaban su inaplicabilidad, pasando por las que
bregaban por su derogación, mientras que la jurisprudencia, en su momento, se inclinó por evitar su
aplicación.
-Boggiano asumió una postura interesante al considerar que la norma contemplaba los actos otorgados fuera
del domicilio, dando a entender que se trataba de actos en el sentido de "negocios jurídicos" (2dª parte art.), y
que la comprensión intra sistemática del precepto llevaba a entender que el mismo no regía específicamente
para los actos ilícitos.
Ante esta laguna legislativa se propone la aplicación analógica de la solución prevista en el PSL que hemos
referido (arts. 3 a 6). Asimismo, se interpretó que el punto de conexión "lugar donde ocurrió el hecho" debía
ser matizado atendiendo, por ejemplo, a la relación especial que el caso presente por vínculos más
significativos de proximidad que haga viable una solución más justa.
En esta inteligencia eran atendibles conexiones significativas con otros países en cuanto a personas, materias,
espacio y tiempo.
En definitiva, la doctrina consideraba que el DIPr interno debía actualizarse y dar un paso adelante en materia
de responsabilidad extracontractual. En esa dirección resultaba imprescindible una reforma tendiente a
incorporar normas de DI Pr específicas, tanto de jurisdicción como ley aplicable.
El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación
La reciente reforma al Código Civil representa un significativo avance en materia de responsabilidad civil,
puesto que la misma se hizo eco de los pedidos de la doctrina y finalmente en dos artículos relativos a
jurisdicción y ley aplicable reguló de manera expresa la responsabilidad civil en el DIPr. Si bien en materia de
Derecho interno, y sobre la base de tendencias consolidadas en la doctrina y la jurisprudencia, la reforma ha
unificado el régimen de responsabilidad civil contractual y extracontractual -manteniendo sin embargo
algunos matices- no ha ocurrido lo mismo en el DIPr, puesto que a los fines de la determinación del juez
competente y la ley aplicable se mantienen soluciones distintas en materia de responsabilidad civil, según sea
contractual o extracontractual.
Consideramos que esta solución es acertada por cuanto, no obstante la tendencia hacia la unificación, existen
diferencias sustantivas entre la responsabilidad civil contractual y extracontractual que en DIPr justifican un
tratamiento diferenciado a la hora de determinar la ley aplicable y el juez competente. Las normas analizadas
en esta sección se focalizan en la regulación de la responsabilidad civil extracontractual, es decir aquella
proveniente de daños injustamente causados, no derivados de obligaciones asumidas a través de un negocio
jurídico.
Jurisdicción internacional
Fiel a la metodología seguida por el Código Civil y Comercial en materia de DIPr se regula la jurisdicción en
primer término y, en segundo lugar, el Derecho aplicable. El art. 2656 CCyC:
Excepto lo dispuesto en los artículos anteriores, son competentes para conocer en las acciones fundadas en la
existencia de responsabilidad civil:
a) el juez del domicilio del demandado;
b) el juez del lugar en que se ha producido el hecho generador del daño o donde éste produce sus efectos
dañosos directos.
-La norma en estudio atribuye jurisdicción a opción del actor, alternativamente, a los tribunales del domicilio
del demandado o a los tribunales del lugar donde se ha producido el hecho generador del daño o donde éste
produce sus efectos dañosos directos, abriendo un espectro de foros con proximidad justificada con los hechos
del caso o con la comisión del hecho ilícito.
-La reforma recepta la tendencia hacia la apertura de la jurisdicción internacional, estableciendo normas de
carácter concurrente o alternativas, a fin de brindar comodidad al actor y evitar el denegamiento de justicia.
Asimismo, la disposición resulta digna de ponderación por cuanto la solución receptada es la que mejor
armoniza en atención a la índole de los intereses involucrados, en los que se encuentra ampliamente
justificada la tutela de quien es considerada la persona jurídicamente más débil de la relación (la víctima).
-Consideramos que resulta razonable la amplitud de foros alternativos escogidos y cuya elección se pone en
cabeza del actor, puesto que de esta manera se materializa la realización de los derechos y de esta suerte se
efectiviza la consecución del valor justicia.
Derecho aplicable
Con relación al Derecho aplicable, el art. 2657 prevé:
Excepto disposición en contrario, para casos no previstos en los artículos anteriores, el Derecho aplicable a
una obligación emergente de la responsabilidad civil es el del país donde se produce el daño,
independientemente del país donde se haya producido el hecho generador del daño y cualesquiera que sean
el país o los países en que se producen las consecuencias indirectas del hecho en cuestión. No obstante,
cuando la persona cuya responsabilidad se alega y la persona perjudicada tengan su domicilio en el mismo
país en el momento en que se produzca el daño, se aplica el Derecho de dicho país.
-La reforma opta por el criterio actualmente prevaleciente en el Derecho Comparado que asigna la mayor
relevancia como contacto determinante, al Derecho del país donde se produce el daño, independientemente de
aquel donde haya tenido lugar el hecho generador del daño y cualesquiera que sean el país o los países en que
se producen las consecuencias indirectas del hecho en cuestión.
Sin embargo, siguiendo una línea flexible inaugurada por la jurisprudencia y receptada legislativamente, se
admite también que si la persona cuya responsabilidad se alega y la persona perjudicada tuviesen su domicilio
en el mismo Estado, se aplique el Derecho de dicho país.
-Como hemos ya analizado, más allá de las bondades y ventajas que otorga la regla lex loci delicti comissi
-sistema que perduró durante largo tiempo- ésta realizó un viraje a partir de los desarrollos doctrinales que se
sucedieron en el tiempo. En esa línea, la reforma adopta como regla la ley del Estado en el cual se produce el
daño.
-La solución escogida pone fin a las dudas interpretativas existentes acerca de qué debe interpretarse por
"lugar de comisión del hecho", entendiéndose por tal aquel en el cual se producen los efectos (daños) del
hecho generador, siendo a este efecto absolutamente irrelevante el lugar de producción del hecho generador,
situación que se aclara en forma expresa.
-Sin embargo, la reforma va más allá, puesto que además afirma el artículo en comentario: "y cualesquiera
que sean el país o los países en que se producen las consecuencias indirectas del hecho en cuestión".
-Consideramos que esta última expresión clarifica aún más el panorama, puesto que por lugar de producción
del daño deberá entenderse aquel donde se produzcan las consecuencias "directas e inmediatas" (inminentes)
del hecho generador del daño, no teniendo ninguna incidencia localizadora el lugar en el cual se produzcan las
consecuencias indirectas (mediatas) del daño.
-No obstante esta solución, la reforma consagra también el "sistema lex communis", en virtud del cual si las
partes se encontraran domiciliadas en el mismo Estado, se aplica la ley de dicho país. La ventaja indudable de
esta solución reside en reconocer el contexto común de las partes y la aplicación del Derecho de éstas implica
tomar en cuenta sus propios intereses.
-Es importante hacer hincapié en que el Proyecto elevado a la "Comisión para la elaboración del Proyecto de
Ley de reforma, actualización y unificación de los Códigos Civil y Comercial de la Nación" contemplaba más
soluciones con relación al tema de la responsabilidad civil extracontractual que luego fueron eliminadas en el
texto definitivamente sancionado.
-Así, el Proyecto contemplaba dentro del Derecho aplicable a estos supuestos no sólo las soluciones hoy
vigentes en el actual art. 2657, sino que, además, establecía que si del conjunto de circunstancias del caso se
desprende que el hecho dañoso presenta vínculos manifiestamente más estrechos con otro país distinto del
país de producción del daño o del país del domicilio común de las partes, se aplicará el Derecho de ese otro
país.
Un vínculo manifiestamente más estrecho con otro país puede estar dado por una relación preexistente entre
las partes que esté estrechamente vinculada con el hecho dañoso en cuestión, en cuyo caso el Derecho
aplicable al daño será el que regula las relaciones jurídicas a que responde.
Ver página 315 cuadro comparativo.
III. DERECHO APLICABLE. Puntos de conexión. 1.La lex fori El sistema de la lex fori
Este sistema implica sujetar las obligaciones extracontractuales al Derecho del tribunal que conoce en el
reclamo. Se trata de un criterio que fue sostenido por Savigny y adoptado luego por la jurisprudencia inglesa
en el precedente "Phillips el Eyre"
Es una tesis que encuentra su fundamento en el orden público y las normas de policía. Se argumenta a su
favor que resulta imposible para el juez poder apreciar las circunstancias del hecho ilícito en base a una
legislación extranjera. Esta posición se vincula con la idea de reproche en materia de responsabilidad civil,
colocando el acento en la sanción más que en la reparación, atendiendo más al productor del daño que a la
víctima. En la actualidad esta idea se encuentra en retroceso a la hora de dar fundamento a la responsabilidad
civil, debido a que las modernas directrices se alejan de las ideas de culpa y de reproche y se cimentan en la
noción del daño y en la necesidad de su reparación. Por otra parte, es un criterio censurable puesto que implica
des- conocer modernas concepciones del DI Pr tendientes a valorar el respeto por el elemento extranjero. Si
bien el Derecho inglés se ha visto considerablemente influenciado por esta doctrina, cabe reconocer que el
sistema de la lex fori no fue adoptado en legislación alguna de forma pura.
2.La lex loci delicti, lex actus, “Place of injury-Place or acti”
El sistema de la lex loci delicti:
El punto de conexión tradicional en materia de obligaciones extracontractuales es la lex loci delicti comissii,
es decir, la ley del lugar del hecho ilícito.
Se aplica la ley local a los hechos que ocurren en el territorio de un Estado. Esta ha sido la regla seguida en el
Derecho Comparado para determinar el Derecho aplicable a la responsabilidad civiI extracontractual. Han
sido numerosas las voces que se alzaron para defender esta máxima, argumentando entre otras razones la
facilidad de identificar el lugar en que se comete el hecho; la importancia de preservar la soberanía del Estado
de realización del acto o, sencillamente, la ventaja de la postura territorial sustentada en que la ley de cada
país es la acertada para gobernar los hechos que se producen en él.
En la misma línea de ideas se sostuvo que la regla se encuentra imbuida de un interés público cuya expresión
está afincada en la protección de las expectativas y de la paz social, mientras el Derecho de los delitos civiles
enlaza a "ciertas conductas, determina- das responsabilidades, y aquellos que se ven vinculados a las
actividades que pueden implicar responsabilidades de alguna clase, deben ser capaces de calcular el riesgo que
están corriendo", sea en calidad de potenciales autores, sea como víctimas. Del mismo modo esta conexión ha
sido defendida por Batiffol, quien afirmó que a los fines de respetar el principio de equilibrio que debe
observar la ley en tanto atribuye consecuencias legales a los actos materiales haciendo abstracción de la
voluntad de su autor, e intentando obtener cierto equilibrio entre los derechos de cada uno, corresponde la
aplicación del Derecho local al conjunto de hechos realizados en su territorio. Agrega que para la hipótesis de
conflictos de leyes en el tiempo, debe acudirse a la regla en vigor al momento del acto ilícito, ya que es el
Derecho que el presunto responsable conoce cuando tiene lugar dicho acto.
La ventaja indiscutible del sistema radica en que otorga seguridad sobre la ley aplicable, permitiendo que se
reparen los daños ocasionados en el territorio de un Estado conforme a las reglas en él establecidas. Este
punto de conexión clásico es utilizado por diversas legislaciones como única conexión a fin de determinar el
Derecho aplicable.
No obstante las bondades del sistema, el mismo no está exento de ataques.
En tal sentido, se critica esta solución en razón del carácter accidental y fortuito que puede presentar el lugar
de ocurrencia del hecho, dando lugar a una falta de relación entre la legislación convocada por la lex loci
delicti y aquella a la cual resultan ligados los damnificados. También aparece como censurable en razón de
que puede no coincidir el lugar de ocurrencia del hecho con el lugar donde se localizan los efectos dañosos.
Igualmente, es criticable por un problema de calificaciones al no existir uniformidad en cuanto a qué debe
entenderse por lugar de comisión del acto ilícito. Por otra parte, la lex loci delicti se encuentra en crisis en
virtud de que en la actualidad, ante la multiplicidad de daños, la problemática de la responsabilidad
extracontractual en el ámbito internacional no se presenta como una materia homogénea (no es lo mismo un
daño ocasionado por un producto defectuoso o por contaminación transfronteriza que el acaecido en un
accidente de circulación). Las características de cada caso ameritan un tratamiento particular y la necesidad de
establecer, juntamente al criterio tradicional de la lex loci delicti, otros puntos de conexión que respeten más
la realidad del caso y las vinculaciones más estrechas que pueden existir entre el damnificado y el responsable
del daño. Las críticas vertidas a este factor de conexión han determinado que se presente en muchas
legislaciones como alternativo a otras soluciones, como la ley lugar en que se producen los efectos del daño.
Sistema de la lex communis
Una tendencia moderna reside en aplicar la ley del domicilio común de las partes, actor y demandado. Al
respecto, Uzal señala que "se advierte pues, una corriente favorable a la aplicación de la ley común de las
partes sobre la lex loci, que puede tener cabida entre nosotros, sobre todo con respecto al contacto domiciliario
o a la residencia habitual, aunque ésta no nos sea tan familiar". En tanto que también se indica que cuando se
trata del contexto social de ambas partes, se toman en cuenta los intereses de ambas. La ventaja de esta tesis
reside en reconocer el contexto común de las partes, y la aplicación del Derecho de éstas implica tomar en
cuenta sus propios intereses. Diversas legislaciones admiten como punto de conexión alternativo a la ley del
hecho ilícito o a la ley de los efectos del daño, la ley del domicilio común de las partes.
Sistema mixto
Existe también un sistema ecléctico o mixto que combina la ley del juez y la del lugar del hecho. Según esta
tesis se somete la existencia de la obligación y su monto, cuando no excede de la ley del tribunal, a la ley del
lugar donde ocurrió el hecho. Por el contrario, si la ley del hecho concede un monto indemnizatorio superior a
la ley del tribunal, aquella se reduce a lo que determina esta última. El razonamiento que realizan sus
seguidores pasa porque la indemnización civil por delito o cuasi delito está vinculada al orden público. Dentro
del sistema mixto, una variante reside en invertir la relación entre la lex loci delicti y la lex fori. Es decir, "en
lugar de partir de la lex loci delicti extranjera -y limitar su aplicación en un cierto grado por la influencia de la
lex fori- se aplica ésta, pero se concede una cierta importancia a la lex loci dellcti',
El sistema Proper Law Una moderna tendencia -de origen anglosajón- postula tomar en consideración la
conexión más significativa. Esta tesis conocida bajo la denominación de Proper Law of the Tort- se originó en
el Derecho Contractual, siendo Morris quien propuso importarla al ámbito del Derecho de Daños. De esta
manera, se deja de lado una conexión rígida como la lex loci delicti, adoptando un criterio de conexión más
directamente relacionado con el caso. Se acoge la doctrina del centro de grave- dad que se inclina por la ley
del lugar que tiene la conexión más significativa con el objeto del litigio, lo que permite al juez hallar la
solución más adecuada a la vez que puede evitar tanto el carácter fortuito de la lex loci delicti commissi como
la dificultad que plantea su localización en los supuestos de ilícitos transfronterizos.
Además, dentro de esta posición se plantean variantes supera- doras de la rigidez que plantea la fórmula "lex
loci delicti commissi", transitando por conexiones flexibles, como la elección del Derecho de la relación más
significativa; la determinación del con- texto social y económico en que se inserta el caso, o el lugar sobre el
cual la disputa se proyecta fácticamente en mayor cantidad de veces. La recepción de este tipo de conexiones
en ordenamientos propios del sistema continental europeo es producto de la globalización y la mundialización
de los negocios, que en la esfera jurídica han hecho que ya no existan modelos legales químicamente puros
(Common Law y Derecho Continental) o que se observe una "difuminación de los sistemas legales". La
ventaja que ostenta esta conexión radica en presentarse como un criterio realista que toma en consideración
las circunstancias del caso concreto. No obstante, la crítica que puede formularse es que la determinación del
vínculo más próximo implica un pro- ceso de valoración por parte del juez que puede ser fuente de in-
seguridad. La determinación de cuál, entre varios, es el vínculo más estrecho o significativo contiene una
importante cuota de subjetividad. En razón de esta circunstancia, se ha considerado que dicho punto de
conexión reviste carácter excepcional y nunca podría funcionar como única conexión; sino que deberá
presentarse alternativamente con otros criterios, funcionando como una "cláusula de escape". Este sistema es
adoptado por el art. 3 del Reglamento Roma 11 sobre Ley Aplicable a las Obligaciones Extracontractuales,
que establece una cláusula de tal tenor a efectos de introducir flexibilidad en base al principio de proximidad.
Conexión con la relación preexistente
Siguiendo con la exposición de las alternativas posibles en materia de Derecho aplicable, recordemos la de
someter el acto ilícito al Derecho que rige la relación jurídica preexistente. Al respecto, se ha señalado que el
acto se conecta esencialmente con el Derecho propio de aquella relación, siendo este vínculo más estrecho aún
que el que observa con la lex loci acti e incluso con la misma lex communis. Esta tesis presupone que el hecho
ilícito se presenta en el marco de una relación preexistente. En tal sentido, es usual aplicar esta solución a los
casos en que la pretensión resarcitoria se funda conjuntamente en normas de responsabilidad contractual y
delictual, por ejemplo, en el ámbito de los contratos de transporte, mandato y trabajo. También puede
presentarse en la esfera de las relaciones de familia.
Lex actus
El término latino lex loci actus quiere decir: ley del lugar donde ocurrió el acto que da nacimiento a un
derecho. Este término suele confundirse con lex loci delicti commissi que es el lugar donde se cometió el
perjuicio (tort). Aunque por lo general ambos indican al mismo lugar, en los casos de responsabilidad por
productos, por ejemplo, la lex loci actus será el lugar donde este se manufacturó, mientras que la lex loci
delicti commissi será el lugar donde se cometió el perjuicio
4. Solución en fuente interna del actual código civil y comercial de la nación. (arriba)

También podría gustarte