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ALFRED N.

WHITEHEAD
http://www.scribd.com/users/Barricadas/document_collections

I
PROCESO Y REALIDAD

Traducción de
J. RoVIRA ARME~GOL

EDITORIAL
00 LOSADA, S. A.
BUENOS AIRES
COLONP. 106t
MONTF.VlüEO
Título original inglés:
Proccss a11dRcality

Queda hecho el depósito que


previene la ley núm. 11.723

Copyright by Editorial Losada, S. A.


Buenos Aires, 195 6
OBSERVACIÓN DEL TRADUCTOR

Sin que pretendamos haber acertado en la solución de los difí-


ciles problemas que la traducción de esta obra plantea, tenemos
que llamar la atención del lector sobre algunos puntos que sin duda
le causarán extrañeza. Esta obra de \Vhitehead, como casi todas las
de este pensador, difícilmente puede traducirse si no ~ a base de
una literaliclad que en otros autores no sería recomendable; de lo
contrario lubría que hacer una traducción "explicada", con todos
los riesgos que entrañaría para el lector una versión de esa índole.
En esta tarea nos hemos guiado por una .norma: que no es lícito
atribuir al autor formas de expresión que él mismo desecha delibera-
damente. Esto hacía inevitable el empleo de neologismos, como el
propio autor los emplea en su idioma, lo cual no significa -insis-
tiendo en lo que decíamos al principio- que tengamos la pretensión
de haber acertado en el hallazgo de neologismos castellanos corres-
pondientes a los introducidos por el autor en su idioma: simplemente,
hemos considerado que los términos que el autor emplea deliberada-
mente como neologismos, habían de ser traducidos por otros neo- ,
logismos equivalentes, aun con el riesgo de hacerlo en un idioma
que no se presta tan fácilmente como el inglés a semejantes innova-
ciones. Tampoco pretendemos que algunas traducciones que nosotros
hemos adoptado con un criterio tal vez excesivamente literal, sean
realmente in~ispensables; por ejemplo: el término "entidad actual"
PRINT'ED IN ARGENTINA
l1abría podido traducirse muy bien por "ente real", y en gener¡¡J por
"real" y¡ t<1dos sus derivados lo que el autor -y el uso corriente
de la lengua inglesa- denomina "actual"; pero, sobre que el tér-
Acabado de imprimir este libro el 5 de junio de 19Jl5 mino "actual" tiene""su tradición en la terminología filosófica caste-
llana, toda la obra gira en derredor de la oposición entre "actual"
Imprenta Lópcz - Perú 666 - Buenos Airees
y "potencial", oposición que nos ha parecido tanto más obligado

; iidl&.,.iMt§hMA\\W.¼MtfuilLL; us.ag.¡:-Js:, ,; .•u.ze


11az::;e11&1n
ÍNDICE
Pig.
Prefacio ......................................................... . 9

Primera parte
EL .ESQUEMA ESPECULATIVO
CAPÍTULO

Sumario ................................................... . 15
l. Filosofía especulativa . . . . . ............ . 17
II. El esquema categorial ...... . 36
III. Algunas nociones derivativas . 53

Seg1111ila
parte
DISCUSIONES Y APLICACIONES

Sumario .................................................. . 61
I.Hecho y forma . . . . ....... . 67
II. El continuo ex censo .... 95
I!l. El orden de la naturaleza 122
IV. Los organismos y el ambiente 157
v. Lockc y Hume ............. . 183
VI. De Descartes a Kant' ... . 200
VII. El principio subjetivista 217
VIII. Referencia simbólica 232
IX. Las proposiciones .. 253
x. Proceso ......... . 284

Tercera parle
TEORiA DE LA PREHENSIÓN

Sumario 295
·I. La teoría de los sentires .... 299
II. Los sentires primarios .. 322

473

r· ''"'"-"'-', ''"""'•~---, ..~_,,..,....,.",~•'•~~•>• A••


t!Jii!L, ►Jd½
. ad•¡,,
ALGUNAS OTRAS OBRA..
PUBLICADAS EN LA
BIBLIOTECA FILOSÓFICA
CArÍnlLó
III. La trarismisión Je sentires 332
IV. Proposiciones y sentires .......... . 3-17 VÍCTOR BROCHARD
V. Las fases superiores de la experiencia 3S9 Los escépticos griegos
FRANCIS.CO ROMERO
Cuarta parte Teoría del hombre
LA TEORÍA DE LA EXTENSIÓN
RrsIERI FRONDIZI
Sun1ario Subsfa11cia J' función en el t1roblema
379
l. División coordinada 383 MANUEL G. MORENTE
11. Conexión extensa .... 396 Lecciones t1reliminares de filos(
llf. Lori llanos ... ·!07
IV. Tensiones FRIEDRICH jODL,
418
V. Medición ..... 434 Historia de la filosofía modern
RODOLFO MONDOLFO
Q11i11taparle Figuras e ideas de la filosofía "
INTERPRETACIÓN FINAL Re11aci111ie11to
RODOLFO MONDOLFO
Sumario 451 ¡ El pe11sa111ientoantiguo
l. Los opuestos ideales
!l. Dios y el mundo ....
453 J
459 r CHARLES RENOUVIER
Bosquejo de una clasificación de los s
filosóficos
1
FRANCISCO ROMERO
1
Estudios de historia de las ide
1
1
CARLOS V AZ FERREIRA,
1 Sobre feminismo
CARLOS V AZ FERREIRA
Lógica viva ·
DAVID Hu1v1E
Investigación sobre la moral

I'
DE PRÓXIMA APARICIÓN:
EMMA:NUEL KANT
,. I Critica del juicio
JOHANN GOTTFRIED HERDER
Filosofía de la historia de la huma,
NrcoLAI HARTMANN
474 Metafísica del conocimiento

EDITORIAL LOSADA,
ALSINA 1131 BUENOS A
respetar en la traducción cuanto que el autor da otro matiz a la
familia de 'real", como demuestra el propio título de la obra. Ningu-
na ~; las veces q~e en nuestra traducción aparece la palabra "ac-
tual -o sus derivados-, la empleamos en su acepción corriente
en c_astellano; c~ando la última acepción es la que figura en algún
pasaJe, la traducimos por "presente".

PREFACIO

Estas conferencias se apoyan en ttn retorno a aquella fase del ·


pensamiento filosófico que empezó con Descartes y terminó en
I-fame. El esquema filosófico que tratan de explicar se denomina
"Filosofía del organismo". No hemos expuesto ninguna doctrina
que no pueda citar en su defensa alguna aserción explícita de 1m
filósofo de ese grupo de pensadores, o de uno de los dos fundadores
de todo el pensamiento occidental, Platón y Aristóteles. Pero la
filosofía del organismo está en ccmdicio-nesde poner de relieve pre-
cisamente aquellos elementos de las obras de esos maestros que fue-
ron dejados a 1m lado por los sistematizado-res subsig11ientes. El
autor que 111áscabalmente anticipó las principales posiciones de la
filosofía del organismo es John Locke en stt "Essay", especialmente
en sus últimos libros 1..
Las conferencias están divididas en cinco partes. En la primera
se expUca el método, y se expone sumariamente el esquema de ideas
c11yos términos servirán de marco a la cosmolo?.fa.
En la segunda parte se intenta demostrar q11e este esquema es
adecuado j,ara la interjiretación de las ideas y problemas que forman
la compleja textura del pensamiento civilizado. Si se prescinde de
esta investigación es prácticamente ininteligible la aserción sumaria
de la Primera parte. Así, la Segunda parte da en seg11idasignificado
a las frases verbales del esquema por el uso que de ellas hace en
el é'<amen, y muestra la capacidad del esquema para poner en con-
sistente relación recíproca relación los diversos elementos de nuestra
experiencia. Para obtener 1ma explicación razonablemente co-mpleta
1 Cfr. A11 Essay Co11cemitig Hu111a11
Ut11lersta1uli11g,
libro IV, cap. VI,
sccc. ll.

8 9
-)

de la experiencia humana considerada en relación con los problnn~ por último, elabo,-arttna adecuada cosmología en términos de la cual
filosóficos que se pla11tcan naturalmente, se ha examinado el grupo todos los temas particulares encuentre1i sus interconexiones. Así,
de filósofos y dentistas perteneciente a los siglos XVII y XVIII, es- Jmes, la unidad d1? tratamiento debe buscarse en el grad11al desarro-
J1ecial111entcDescartes, Newton, Locke, Hume y Kant. Cualquiera de llo del esquema en significado y relevancia, 11-0 en el tratamiento
esos autores es unilateral en stt modo de presentar el fundamento sucesivo de cada 11110 de los temas Por ejemplo, aludimos una y 111-ás
de la exJ1eriencia; pero en conjunto dan una presentación general veces a l~s doctdnas _del tie111J10, del espacio, de la percepción y de
que domina al desarrollo de la filosofía subsiguiente. Cttando yo la causalidad, a medula que se desfJTrollala cosmología. Cada vez
empecé la investigación, calculaba que me octtparía de exponer: mis que s~ presentan, esos femas arrojan nueva luz sobre el esquema,
divergencias resJ1ecto de cada uno de los miembros de ese grupo. o r~crben-a/~1111,1 nueva elucidación. Al final, para que la empresa
Pero 1m examen cuidadoso de sus aserciones exactas reveló que la jmdre~a ~onsrder,;rs_rlograda: 110debería haber un solo J1roble111a de
filosofía del 01·ganis1110es j1ri11cipal111e11te
1m retorno a los modos esj1ac~o-tre111po,t/11stemofog1~o causalidad que hubiese quedado sin
de pe11sa111ienloj1relw11fia11os.Esos j1ensadores estaban desconcerta- exa1~1111ar.El ,C~',':trmatendrta que haber desarrollado todas aquellas
dos j1or las rn j1osicio11esincompatibles que servían de base a los 11ocronesgenenítls adecuadas para la expresión de cualquier posible
modos de expresión J1or ellos heredados. En Ta medida en que ellos i11ferco11exiónrlr cosas.
o sus sucesores trataron de ser rígidamente sistemáticos, se tendió Entre las e.\í';1eltisde pensamiento conteinporání!as, es notorio
a de;ar a un lado precisamente aquellos elementos de su pensamiento lo que debo a los realistas ingleses y norteameric(111os.En este aspecto
m los cuales se basa Ta filosofía del organismo. Hemos intentado debo hacer esj1ecial mención del Profesor T. P. Numr, de la Uni-
J1011erde relieve los Jnmtos exactos de acuerdo y de desacuerdo. 1:ersidad de Lon.lrc-s. Sus anticipaciones ( en los "Procedings of the
En la Segunda j1a1·te, los exámenes del pensamiento moderno Aristotelian Socitfy") de algunas de las doctrinas del realismo re-
se han limitado a las nociones -más generales de física )' biología, ciente, 110j1areccii ser suficientemente bien conocidas.
prescindiendo cuidadosamente de todo detalle. Asimismo, uno de los · He contraído también grandes deudas. con Bcrgson, William
motivos de una cosmología completa. tiene que ser la construcción James y John Dcivey. Una de mis preocupaciones fu.é el exonerar a
de un sistema de ideas que J1011gaen relación los intereses estéticos, s1t tipo de j1ensa111ientode la acusación de antii11-telectualis111-o
que
morales y religiosos con las concepciones del mundo que tienen sus co~t ~azó11-o sin ella se le asoció. Por 1Uti1110,aunque en el cuerpo
orígenes en la ciencia natural. Jmncrpal de la obra estoy en franco desacuerdo con Bradley, el
En las partes tercera y cua1·ta se desarrolla el esquema cosmo- resultado ffoal 1;0 rs tan difere11te a pesai· de todo. En j1articular
lógico en función de sus j1ropias nociones cafegoriales, y sin tener debo mucho al caj1ítulo sobre la naturaleza de la experiencia que
1111tchoen cuenta los demás sistemas ele pensamiento. Por ejemplo: figura en sus "Essays on Truth aná Reality". S1t insistencia en
en la Segunda parte hay 1111- capitulo sobre el "Continuo extenso" el " ~ent·111t1en
· t o" est'a muy en consonancia con mis propias co11--
que se ocupa amplia-mente de las nociones de Descartes y Newton cl1ts1ones.Toda esta posición metafísica es un rejmdio implícito de
co111-J1aradascon el 111-odoen que la filosofía orgánica tie11l! que la doctrina de la "actualidad vacua".
interpretar este aspecto del 111-tmclo;en cambio, en la Cuarta parte, La Quinta j1,;rfe se ocupa de la interpretación. final de modo
rsta cuestión se trata desde el punto de vista que atiende a clesarro- último en que debe concebirse el problema cosmológico. Responde
llar el método detallado en que la filosofía clel organismo sienta a la pregunta~ ¿En qué va a parar todo? En esta parte, la aproxi-
la teorfa• de este J1roblenur. Entiéndase bien que el fema de, estas '.nación a Bradlcy es evidente. En realidad, si esta cosmología se
conferencias 110es 1m estudio aparte de cliversos problemas filosóficos ¡uzg_a c01¡zo/lograda,_ 1·esulta natural en este punto el jn·eguntar si
tradicionales que adquieren urgencia en ciertos sistemas tradicionales el trpo de pensamiento imJJ!icado no es una transformación de al-
de pensamiento. El f1roJ1ósitode estas conferencias es formular 1m gmzas de las doctrimrs principalí!s del idealismo absoluto sobre una
esquema condensado de ideas cosmológicas, desarrollar s1t signifi- base realista.
cado j10r confrontación con los diversos temas de la experiencia y, El mejor -modo de entender estas conferencias consiste en anotar

10 11
1
1
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l.

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~..-, Of.11LM

la siguiente lista de hábitos de pensamiento dominantes que repu- tón, 3) _Y la cosmología del siglo XVIII, cuyos principales autores
,liamos en lo que concierne a stt inf lttencia en la filosofía: son Gal1~eo,D_escartes,Newton y Locke. Al intentar una empresa
19 La desconfianza hacia la filosofía especttlativa, de la m1S1narndole, es prudente seguir la guia de que tal vez la
29 La confianza en el lenguaje como medio adecualo de expre- ver~adera solución consiste en 1ma fusión de los dos esquemas an-
sar proposiciones, teriores, con las modificaciones requeridas por la coherencia y por
39 El modo de pensamiento filosófico que implica a la Psicolo- el pro?reso del conocimiento. La cosmología expuesta en estas con-
gía de la facultad y es implicado Por 'ella, ¡erenc1as se ha formado de acuerdo con esta confianza en el valor
4 9 • . La forma de expresión sujeto-predicado, positivo de la tradición folosófica. Una prueba de éxito es el acierto
F . . La doctrina sensacionalista de la percepción, 1 en hacer entrar la variedad de la experiencia dentro de los limites
69 La doctrina de la actualidad vacua, , de 1m solo esquema de ideas. La tentativa de satis/ acer estas con-
l9 La doctrina lwntiana del mundo objetivo como constr11c- dici011es:e ilustra comparando los caps. III, VII y X de la Segunda
ción teórica a base de la experiencia jmramente subjetiva, j1arte (tttttlados respectivamente "El orden de la nahtraleza" "El
89 Las deducciones arbitrarias en argumentos "ex absurdo", principio s1tbjetivista" y "Proceso") con los caps. V de la r:rcera
9 9 La creencia en que las inconsistencias lógicas pueden indicar J>arte (titulado "Las fases superiores de la experiencia"), co-n el V
algo más que algunos errores antecedentes. de la Cuarta parte (titulado "Medición") y con el II de la Quinta
A causa de la fácil aceptación de algunos o todos ,h estos nueve P1frte ( titulado "Dios y el mundo"). Se reconocerá que est7's ca-
mitos y procedimientos fa laces, gran parte de la f ílosofiit del siglo p, tu los son el resultado legitimo del esquema 1ínico de ideas expuesto
XIX se priva a si misma de tener interés para los hechos irreductibles en el cap. II de la Primera t,arte.
ordinarios de la vida cotidiana. !fe tratad~ de c01npr~mi~_en estas conferencias el material pro-
La doctrina positiva de estas conferencias se ocu/1a de la forma- venrente de anos de med1tac10n. Al hacer p1íblicos estos remltados
ci6n, existenáa y relaciones de las "entidades actuales''. Una "en- cuat~o fuertes impresiones dominan en mi espíritu: Primera, que el
tidad actual" es una RES VERA en el sentido cartesiano del térmi- mov1m1ento de crítica histórica y filosófica de cttestiones aisladas
no; 2) es 1ma "substancia" cartesiana, 110 1111a "subsfoncia primaria" qr~e en conjttnf~,Pred01nin_ódurante los dos últimos siglos, ha cmn~
aristotélica. Pero Descartes conservó en su doctrina metafísica el J1l1doya stt mmon y reqmere ser reemplazado por 1m más sostenido
predominio aristotélico de la categoría de "cualidad" por encima esfuerzo de pensamiento constructivo. Segunda, que el verdadero
de la de "relación". En estas conferencias, "relación" Jo-mina por 7.netodo de _la construcción filosófica es formar 1tn esquema de
11eas, el _7:re¡or que se pueda, y explorar inflexiblemente la experien-
encima de 'cualidad". Toda relación se funda en 1t1111 relación de
actualidades, y esa relación se ocupa totalmente de la apropiaci6n Cl(I ate~rendose a los ~érmin-0; de este esquema. Tercera, que todo
de lo 11ttu:rtojJOr lo viviente --es decir: de la "inmortalidad obje- pensamrento comtrnct1vo esta dominado en los diversos temas es-
tiva", de suerte que lo despojado de su propia inmediatez se con- j1eciales de interés científico por alg1ín esquema de esta índole,
cierte en c01nf1011entereal en otras fomediateces vivientes de deve- ~10 c<;11fe~~do, pe~o no por_ eso menos influyente en la guia de la
nir. Esta es la doctrina de que el avance creador del -mundo es el tmagmacron. La 1mportancra de la filosofía estriba er, su esftterzo
devenir, el perecer y las inmortalidades objetivas de aquellas cosas persev,e~ante para explic~tar esos esquemas de suerte que se facilite
que conjuntamente constituyen los HECHOS IRREDUCTJ:3!.ES. stt cn ltca y puedan me1orarse.
La historia de la filoso[ fa revela dos cosmologías que en dife- Queda la reflexi6n final: cuán superficiales y endebles son los
rentes periodos d01nittaro1tel pensamiento europeo: el TJ).{EO de Pla- es/t~erzos para sondar las profundidades de la natttraleza de las
3
2 Debo mi comprensión de este elemento del pensamiento de Descartes al Lam;nto que el Comenlary 011 Plalo's Timaeus del profesor A. E. Taylor
profesor Gilson de la Sorbona. Creo que él fué el primero que insistió en su no se pubhcar~ hasta que esta obra estaba ya preparada para b impresión. Así,
importancia, Desde luego, no lo hago responsable del uso que de esta ;noción con la excepc16n de una sola pequeña referencia, no pude aprovecharlo. Es
se hace en estas conferencias. mucho lo que debo a otras obras del profesor Taylor.

12 13

NIIU Sl$M&1&kMS..JiJU
. fl 'fico el mls leve asomo de certid1t11ibre
cosas. -~n el ex~m-e,il '¡~Zzlidadde la aserción, es prueba de necedad.
áogmatrcalrelattvo -~ ad stas conferencias hasta las dimensiones de
Para a ebxpanszonfe e d suma utilidad las dificultades críticas
la presente o ra, _me ue~on; en a mis clases de Harvard. Asimism<>,
sugeridas por qmehnebs ,aszstrer~ n1111casin los constantes alientos y
tsta obra no se a r,a e_scrto
consejos que recibí de 1111 esposa. A. N. w.

Universidad de Harvard, enero de 1929. PRIMERA PARTE

EL ESQUEMA ESPECULATIVO

SUMARIO

CAPÍTULOI. - FILOSOFÍA ESPECULATIVA


SECCIÓN
I. Filosofía especulativa; sistema coherente, lógico, necesario de ideas; inter-
pretación de la experiencia.
II. Defectos de intelección y de lenguaje; condiciones para la observación; em-
pirismo rígido, imaginación, generalización; coherencia e incoherencia; crea-
tividad, lo último. ·
III. Racionafon:o y dogmatismo; el esquema como molde, propos1c1ones ver-
daderas y falsas, utilidad del molde; I. aventura experimental.
IV. Filosofía y ciencia, grados de generalidad; influencia dogm:Ítica de las
matemátic,.s; progreso de la filosofía.
1 V. Defectos de lenguaje; las proposiciones y su fondo; presuposición metafísica;
confianza excesiva en el lenguaje; la metafísica y la práctica: la meta-
física y h expresión lingüística.
VI. Filosofía especulativa y ambición excesiva; ambición excesiva, dogmatismo
y progreso; interpretación y metafísica; los elementos superiores de la ex-
periencia, rnhjctividad y corrección metafísica; h moralidad, la religión,
y la ciencia enlazadas por la filosofía; contraste entre la religión y la
ciencia: cond usión.

CAPÍTULOII. - EL ESQUEMA CATEGORIAL


SECCIÓN
I. Cuatro nncicnes: entidad actual, prehensión, nexo, principio ontológico;
Descarte,s yf Locke: la f:ilosofía explica la abstracción, no la concretez.
II. Los cuatro conjuntos ,.gecategorías; la categoría de lo último; conjunción
y disjunción; creativi!l,~d, el principio de la novedad, el avance creador;
conjuntidad, concrescencia; ocho categorías de existencia; veintisiete cate-
gorías de existencia; veintisiete categorías de explicación.

15

;::e n-w,;;;
III. Nuevas obligaciones cacegorialcs. . ,
IV. Nocas preliminares· la abstracción completa se contradice a s1 misma; prin-
cipios de inquietud y relatividad; las entidades actuales nunca cambian;
pérdida de ocasiones e inmortalidad objetiva de las mismas; cau5ación final
y causación eficiente: multiplicidades; sustancia.

CAl'ÍTuto III. - ALGUNAS NOCIONES DERIVATIVAS


SECCIÓN
I. Naturaleza primordial de Dio~;. pertinencia/la ~!v!~a ordcna~ión; nat_uraleza
consecuemc de Dios; la creac1v1dad y su· adqu1s1c1q/l.áe caracter; criaturas,
inmortalidad objetiva, apetición, novedad, pertinencia; apetici6n y espiri- CAPÍTULO I
tualidad, prehensiones conceptuales, prcliensiones p\tras e impuras; sinónimos
y analogías: prehensión conceptual, apetición, intuición, objetivo físico,
visión, contemplación. FILOSOFÍA ESPECULATIVA
II. Orden social, característica definidora, forma substancial; orden personal,
herencia serial, objeto duradero; sociedades corpusculares. .
lll. Noción clásica del tiempo, serialidad única; continuidad del devenir, dev~nir
de la continuidad, Zenón; atomismo y continuidad; teorías corpuscular y Sección I
cndulatoria de la luz.
IV. La consciencia, el pensamiento y la percepción sensorial son elementos inesen• Este curso de conferencias está concebido como un ensayo de
chies en un caso de experiencia.
filosofía especulativa. Su primera tarea tiene que ser la definición de
"filosofía especulativa" y defenderla como método productivo de
conocimiento importante.
Filosofía especulativa es la empresa de forjar un sistema de ideas
generales coherente, lógico y necesario, de acuerdo con el cual .pueda
interpretarse cualquier elemento de nuestra experiencia. Pvr esta
noción de "interpretación" entiendo que cualquier cosa de que ten-
gamos consciencia porque la gocemos, percibamos, queramos o pen-
semos, deberá tener el carácter de caso particular del esquema ge-
neral. Así, el esquema filosófico debe ser coherente, lógico, y, con
respecto a su interpretación, aplicable y adecuado. Aquí, "aplicable"
significa que algunos casos de la experiencia son de esta suerte inter-
pretables, y "adecuado" que no hay casos que .10 sean susceptibles
de semejante interpretación.
"Coherencia", tal como aquí se emplea, significa que las ideas
fundamentales de acuerdo con las cuales se desarrolla el esquema,
se presuponen mutuamente, de suerte que aisladas carecen de signi-
ficado. Este requisito no significa que sean definibles en términos
de .reciprocidad; significa que lo indefinible en una de esas nociones
no puede entenderse aparte de su interés para las demás nociones.
El ideal de la filosofía especulativa es que sus nociones fundamen-
tales no parezcan susceptibles de comprenderse unas sin las otras.
En otras palabras: se presupone que no hay entidad que pueda

16 17
Proceso y Realidad-::!.
concebirse haciendo por completo abstracción del sistema del uni- neralidad ajena a su US() ordinario, y aunque esos elementos del len-
verso, Y que es de incumbencia de la filosofía especula civa el hacer guaje se estabilicen en forma de términos técnicos, subsisten metáforas
patente esta verdad. Este carácter es su coherencia. que reclaman un salto de la imaginación.
El témino "lógico" tiene su significado ordinario •: .,e implica No. hay ningún principio primero que sea incognoscible en si,
la consistencia "lógica", o falta de contradicción la d;finición de que no pueda ser captado por un destello de intelección. Mas dejando
c?n.strucciones en té;minos. lógicos, la ejcmplific;ciór. de nociones a un lado las dificultades del lenguaje, la deficiencia de la penetración
logi~as gene,rales en mstancia~ específicas, y los principios de infe- imaginativa impide el progreso en cualquier forma que no sea una
renc_ia: Observese que las noc10n~s lógicas mismas tienen que hallar aproximación asintótica a un esquema de principios definibles sola-
su sitio en el esquema de las nociones filosóficas. mente en términos del ideal a que debieran satisfacer.
. Adviértase t~mbién que éste id,e~l de la filosofía especulativa La dificultad estriba en el lado empírico de !a filosofía. Nuestro
tiene su lado racional y su lado emp1nco. El lado racior.al se expresa dato es el mundo actual, incluyendo en él a nosotros mismos, y este
con los términos "coherente'' y "lógico". El empírico con los tér- mundo actual se expone a nuestra observación con el aspecto de tema
.
mmos !.cabl e" y " ad e~ua,do " . Mas am b os lados se u~
" ªJ?1· ' :::1 disipando de nuestra experiencia inmediata. La elucidación de la experiencia
una amb1guedad que subsist1a en la anterior explicacióc del término inmediata es la única justificación de cualquier pensamiento, y el
"adecua?,º"· La adecuación del esquema a cada caso n:: significa la punto de partida del pensamiento es la observación analítica de los
adecuac1011a los casos. qu 7 hayan podido considerarse. Significa que componentes de esta experiencia. Mas no tenemos consciencia de
1~te~~ura de la experiencia obse:vad_a, en c;1anto ilustra al esquema ningún análisis completo nítido de la experiencia inmediata, en fun-
filos~f1co, es tal que toda experiencia relacionada tiene que exhibir ción de los diversos detalles que abarcan su nitidez. Solemos observar
la misma textura. De esta suerte el esquema filosófico debiera ser mediante el método de la diferencia. A veces vemos un elefante, a
" n 7cesan?
. " en el sen.ti'd o d e que 11evara en sí su propi:1 garantía de veces no. El resultado es que cuando un elefante está presente, lo no-
~m~ersalidad a traves de toda experiencia, a condició;; de que nos tamos. La facilidad de la observación depende del hecho de que el
lm11temos " lo que se comunica como realidad inmediata. Pero lo objeto observado es importante cuando est:i presente, y a veces está
que no se comunica así, .es incognoscible, y lo incogno;cíble es des- ausente.
conocido 1 y así puede bastar esta universalidad definida por "co- Los principios metafísicos primeros nunca pueden dejar de ejem-
municación". plificarse. Nunca podremos captar el mundo real si nos permitimos
Esta .doctrina de la necesidad en la universalidad 5:,~nifica que liberarnos de ese imperio. De esta suerte, para el descubrimiento de la
en el umverso hay una esencia que prohibe relaciones n-:,1s allá de sí metafísica, fracasa el método de sujetar el pensamiento a la estricta
misma, considerándolas violaciones de su racionalidad. La filosofía sistematización de la discriminación detallada que se lograra ya por
especulativa busca esa esencia. anterior observación. El fracaso del método del empirismo rígido no
se limita a la metafísica. Se produce :Siempre que buscamos generali- ·
dades más amplias. En la ciencia natural, ese método rígido es el
Sección II método inductivo de Bacon, método que, de haberse seguido conse-
cuentemente, habría dejado a la ciencia donde la encontró. Lo que
Los fil~sofos no pu:dcn ~bri_g~r nunca ,l~ esperanza de llegar a Bacon no mencionó fué el juego de una imaginación libre fiscalizada
~ormular f~nalmcnte estos prmcip1os metaf1S1cos primt ,,}s. La debi- por los requfsitos de la coherencia y la lógica. El verdadero método
lidad de la mtclección y las deficiencias del lenguaje se oponen inexo- del desc;ubfimiento .es como el vuelo de un aeroplano. Despega del
rablemente a ello. Las palabras y frases deben extenderse hasta una ge- sucio de la observa.c:ión particular; hace un vuelo por la delgada capa
de aire de la genér,alización imaginativa, y aterriza de nuevo para
1 Esta doctrina es una paradoja. Los filósofos "cautos" pretenden definirla, reanudar la observación agudizada por la interpretación racional. La
adoptando una apariencia de falsa modestia. 'razón del éxito de este método de racionalización imaginativa es que,
18 19
mática de que en el mundo haya factores no cabalmente expresables en
aunque falle el método de la diferencia, fact~res <!ue está~ constan- términos de sus propias nociones primarias desprovistas de mayor gene-
temente presentes pueden observarse _empero baJO l~ mfluenc1~ del pe;1- ralización. Semejante negación es la autonegación del pensamiento.
samiento imaginativo. Ese pensamiento proporciona las d1ferenc1as La segunda condición para el éxito de la construcción imaginativa
de que carece 1a observación directa: Hasta puede coquetear con la es la inflexible observancia de los dos ideales racionalistas: la coheren-
inconsecuencia, y de esta suerte arroJar luz sobre los elementos cohe- cia y la perfección lógica.
rentes y persistente~ de la_~xperiencia compará1;1d_o~oscon l_? que en La perfección lógica no requiere aquí una explicación detallada.
la imaginación es mconc1hable con ellos. El ""JU1c10negativo es la Una muestra de su importancia la ofrece el papel de las matemáticas
cumbre del espíritu. Pero es preciso atenerse rígidamente a ,las condi- en el restringido campo de la ciencia natural. La historia de las mate-
ciones para el éxito de la ~onstru~ción imaginativa: E~ 1'rimer lugar, máticas ofrece la generalización de nociones especiales observadas en
esta construcción debe tener su origen en la generalizagon de factores casos particulares. En cualquier rama de las matemáticas, las nociones
discernidos en temas particulares del interés humano; por ejemplo: se presuponen entre sí. Es notable característica de la historia del pen-
en la física, fisiología, psicología, estética, en las creencias éticas, en la samiento que ramas de las matemáticas desarrolladas bajo el impulso
sociología o en los lenguajes concebidos como depósitos de expe- puramente imaginativo así fiscalizado, acabaran obteniendo una apli-
riencia humana. De esta suerte se asegura el primer requisito: que de cación importante. Puede necesitarse tiempo. Las secciones cónicas tu-
algún modo haya alguna aplicación importante. El éxito del expe- vieron que aguardar mil ochocientos años. En los últimos-años, la teo-
rimento i~aginativo debe comprobarse siempre mediante la aplica- ría de la probabilidad, la de los tensores, la teoría de los moldes son ca-
bilidad de sus resultados más allá del locus restringido donde se sos que ilustran este punto.
originó. A falta de semejante aplicación extendida, una generaliza- El requisito de la coherencia es la gran salvaguardia de la sanidad
ción que parta de la física, por ejemplo, sigue siendo_ meramente u~a racionalista. Pero no siempre se admite la validez de su crítica. Si nos
expresión alternat!va de nociones aplicables a la física. La generali- fijamos en las controversias filosóficas, encontraremos que los litigantes
zación filosófica parcialmente acertada que se derive de la física, tienden a exigir coherencia de sus adversarios y a prescindir de ella por
encontrará aplicación en campos de experiencia que van más allá su parte. Se ha hecho observar que un sistema de filosofía nunca se
de la física. Ilustrará la observación en esos campos remotos, de refuta; sólo se le abandona. La razón es que las contradicciones lógicas,
suerte que como en un proceso de ilustración pueden discernirse prin- salrn como pasajeros deslices del espíritu -abundantes, bien que pasa-
cipios generales que a falta de la generalización imaginativa están obs- jrros-, son los más gratuitos de todos los errores, y suelen ser trivia-
curecidos por su persistente ejemplificación. les. En consecuencia, una vez sometidos a crítica, los sistemas no pre-
Por consiguiente, el primer requisito es proceder por el método de scnt.1n meras ilogicidades. De lo que adolecen es de inadecuación e in-
generalización de suerte que haya seguramente alguna aplicación, y la coherencia. Cuando no logran incluir en el ámbito del sistem:1 algunos
prueba del éxito, grande o pequeño, es que pueda aplicarse más allá del elementos notorios de la experiencia, salen del paso negando osada-
origen inmediato. Dicho con otras palabras: que se haya logrado alguna mente los hechos. Además, mientras un sistema filosófico conserva al-
visión sinóptica. gún atractivo de novedad, goza de indulgencia plenaria para sus
En esta descripción del método filosófico, el término "generaliza- pccJdos de coherencia; mas no bien un sistema adquirió ortodoxia y
ción filosófica" ha significado "utilización de nociones específicas que se emeñó con autoridad, se le somete a severa crítica. Se encuentran
se aplican a un restringido grupo de hechos, para la adivinación de no- intolerables sus negaciones e incoherencias, y se inicia la reacción.
ciones genéricas que se apliquen a todos los hechos." Incoherencia es la desconexión arbitraria de los primeros prin-
En su uso de este método, la ciencia natural ha dado muestras de cipios. ·En la filosofía moderna, las dos clases de substancia de Des-
una peregrina mezcolanza de racionalismo e irracionalismo. Su tono cartes: la corpórea y la espiritual, son una muestra de incoherencia.
dominante de pensamiento fué ardientemente racionalista dentro de sus En la filosofía de Descartes no hay razón alguna para que no haya
propios limites, y dogmáticamente irracional más allá de esos límites. un mundo unisubstancial solamente corpóreo, o un mundo unisubs-
En la práctica, semejante actitud tiende a convertirse en negación dog-
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tancial solamente espiritual. Según Descartes, un individuo substan- pensamiento hindúes o chinos que al pensamiento as1at1co occidental
cial "no requiere sino a sí mismo para existir". De esta suerte, ese o al europeo. Una de las partes considera que lo último es el proceso;
sistema conviert~ en virtud su incoherencia. Pero, por otra parte, los la otra, que lo es el hecho. Toda filosofía sufrirá a su vez un des-
hechos parecen conectados; no así el sistema de Descartes, por ejem- tronamiento; pero el haz de sistemas filosóficos expresa una diversidad
plo: en el tratamiento del problema cuerpo-espíritu. Es evidente que de verdades generales sobre el universo que esperan ser coordinadas y
el sistema cartesiano dice algo verdadero;· pero sus nociones son dema- que se asigne a cada una su correspondiente esfera de validez. Seme-
siado abstractas para penetrar en la naturaleza de las cosas. jante progreso de coordinación se logra mediante el avance de la filo-
El atractivo de la filosofía de Spinoza estriba en que modificó la sofía, y en este sentido ha habido en la filosofía un avance desde
posición de Descartes llevándola a mayor coherencia. Parte de una Platón. De acuerdo con esta estimación de las conquistas del raciona-
sola substancia, causa sui, y examina sus atributos esenciales y sus lismo, el principal error de la filosofía es la exageración. El intento
modos individualizados, a saber: las "affecliones substanfiae". La de generalizar es loable, pero se exagera al apreciar lo conquistado.
falla del sistema es !a introducción de "modos". Y, sin embargo, una Esta exageración tiene dos formas principales. Una de ellas es lo que
multiplicidad de modos es requisito ineluctable para que el esquema en otro lugar 2 denominé "falacia de la concretez fuera de lugar".
pueda conservar algún interés directo pan las diversas ocasiones del Esa falacia consiste en hacer caso omiso del grado de abstracción
mundo de la experiencia. implícito en el hecho de que una entidad actual se considere meramente
La filosofía del organismo está muy estrechamente emparentada en la medida en que ejemplifica ciertas categorías de pensamiento.
con el esquema del pensamiento de Spinoza; pero difiere de él por Hay aspectos de actualidades que se ignoran simplemente mientras
abandonar las formas de pensamiento sujeto-predicado por lo que afecta se restringen el pensamiento a esas categorías. Así, el éxito de una
al postulado de que esa forma es encarnación directa de la más últi- filosofía debe medirse por su relativa evitación de esa falacia, cuando
ma caracterización del hecho. El resultado es que evite el concepto el pensamiento se restringe dentro de sus categorías.
"substancia-cualidad", y que la descripción morfológica se smtituya
por la descripción del proceso dinámico. Además, los "modos" de Sección III
Spinoza pasan a ser ahora actualidades puras, de suerte que si bien
La otra forma de exageración consiste en una falsa estimación del
su análisis acrecienta nuestra compresión, no nos conduce al descu-
procedimiento lógico con respecto a la certidumbre, y con respecto
brimiento de ningún grado superior de realidad. La coherencia que
a las premisas. La filosofía fué asediada por la desgraciada noción de
el sistema trata de mantener, es el descubrimiento de que el prnccso,
que su método tiene que indicar dogmáticamente premisas que sean
o concrescencia, de cualquier. entidad actual, incluye entre sus rom-
cada una de ellas clara, distinta y cierta, y edificar sobre estas pre-
ponentes a las demás entidades actuales. De esta suerte se explica la
misas un sistema de pensamiento deductivo.
notoria solidaridad del mundo.
Mas la expresión exacta de las generalidades finales es la meta del
En toda teori .. .c;Josófica hay algo último que es actual en virtud
examen, no su origen. La filosofía se descarrió por dl ejemplo d~ ¡¡
de sus accidentes. Sólo entonces es susceptible de caracterización me-
matemática, y aun en la matemática la exposición de los prinicipios
diante sus encarnaciones accidentales, y fuera de esos accident,:s ca-
lógicos últimos está rodeada de dificultades, hasta ahora insuperables 3 •
rece de actualidad. En la filosofía del organismo, este algo último se
La verificación de un esquema racionalista debe buscarse en su
denomina "creatividad", y Dios es su accidente primordial, no-tem-
éxito gener:v, no en la peculiar certidumbre o claridad inicial de sus
poral. En las filosofías monísticas, en el idealismo de Spinoza o abso-
primeros prmcipios. En este orden de cosas · es de observar el abuso
luto, este algo último es Dios, que de modo equivalente se denomina
del arg.unfento ('X a.bsurdo; gr:111parte del raciocinio filosófico está
también "El absoluto". En esos esquemas monistas se atribuye ilíci-
2 Cfr. La ciencia :)• el 1111111do
tamente a lo último una realidad final, "eminente", más allá de la 111oder110,cap. III.
3 Cfr. Principia ·Matbematica, por BERTRAND RussELL y A. N. WHITE-
atribuída a cualquiera de sus accidentes. En esta posición general, la HEAD, vol. I, introducción, e introducción a la segunda edición. Esas disquisi-
filosofía del organismo parece aproximarse más a algunos molos de ciones introductorias son prácticamente de Russell, y las de la segunda edición
lo son totalmente.
22 23
viciado por él. La única conclusión lógica que cabe sacar cuando una tal procedimiento adopta una de estas tres formas: 19 la conclusión
contradicción surge de una serie de razonamientos, es que por lo puede concordar con los hechos observados; 2 9 la conclusión puede
menps una de las premisas incluídas en la inferencia es falsa. Se ostentar una coincidencia general dentro de discrepancias de deta-
supone temerariamente y sin mayor examen que es posible localizar lle; 39 la conclusión puede discrepar totalmente de los hechos.
inmediatamente la premisa defectuosa. En la matemática tal su- En el primer caso, los hechos se conocen con mayor adecuación
posición se justifica a menudo, y eso es lo que descarrió a los filó- y se ha demostrado la aplicabilidad del sistema al mundo. En el se-
sofos. Pero a falta de un esquema categorial de entidades bien de- gundo, se requieren a la vez críticas de la observación de los hechos
finido y que culmine en un sistema metafísico satisfactorio toda y de los detalles del esquema. La historia del pensamiento muestra
premisa de un argumento filosófico resulta so;pechosa. I ' ' que en las reseñas de la observación de los hechos figuran errores de
La filosofía no recuperará su condición .propia ha~ta que se le interpretación de los mismos, ofreciendo así dudas tanto la teoría
reconozca como objetivo propio la gradual elaboración' de esquemas como las nociones adquiridas con respecto a los hechos. En el tercer
categorialcs formulados definidamente en cada fase del progreso. caso se requiere una reorganización fundamental de la teoría, ya sea
Puede haber esquemas opuestos, incompatibles entre sí; cada uno limitándola a algún sector especial, ya sea haciendo total abandono
con sus propios méritos y sus propios defectos. La finalidad de la de sus principales categorías de pensamiento.
investigación será entonces el conciliar esas diferencias. Las catego- Después de haberse echado las bases de una vida racional con un
. rías metafísicas no son aserciones dogmáticas de lo evidente· son lenguaje culto, todo pensamiento productivo avanzó gracias a la
formulaciones por vía de ensayo de las generalidades últimas. ' intelección poética de los artistas o a la elaboración imaginativa de
Si consideramos todo sistema de categorías filosóficas como una esquemas de pe~samiento susceptibles de utilizarse como premisas
aserción compleja y le aplicamos la alternativa del lógico: verdadero lógicas. De un modo u otro, el progreso es siempre una trascenden-
o falso, la contestación tiene que ser que el esquema es falso. La cia de lo evidente.
misma respuesta tiene que darse a una cuestión análoga respecto El racionalismo nunca se desprende de su condición de aventura ex-
a los principios formulados que existan en cualquier ciencia. perimental. Las influencias combinadas de la matemática y de la
El esquema es verdadero con no-formuladas salvedades, excep- religión que tanto contribuyeron al resurgimiento de la filosofía,
ciones, limitaciones e interpretaciones nuevas en términos de nocio- tuvieron también el desgraciado efecto de supeditarla a un dogma-
nes más generales. Todavía no sabemos cómo pueda amoldarse el tismo estático. El racionalismo es una aventura en el esclarecimiento
esquema a una verdad lógica. Pero el esquema es un molde del del pensamiento, esclarecimiento progresivo y nunca final. Púo es
cual pueden derivarse proposiciones verdaderas aplicables a circuns- una aventura en la cual aun el éxito parcial tiene importancia.
tancias particulares. Por ahora sólo podemos confiar en el adies-
tramiento de nuestros instintos para la discriminación de las cir-
cunstancias con respecto a las cuales es válido el esquema. Sección IV
La utilidad de semejante molde está en poder razonar· desde él
audazmente y con rígida lógica. En consecuencia, el esquema debe El campo de una ciencia especial se limita a· un solo iénero de
formularse con la máxima precisión y determinación para que per- hechos, en el sentido de que no se hacen asertos respecto a hechos
mita semejante argumentación. La conclusión del argumento debe- que caigan fuera de ese género. La misma circunstancia de que una
ría confrontarse luego con las circunstancias a que tenga que apli- ciencia haya surgido naturalmente con respecto a una serie de he-
carse. chos, .garantiza que hechos de ese tipo tienen entre sí relaciones de-
La ventaja primaria así obtenida es que la experiencia no se in- finidas que son muy notorias para toda la especie humana. La común
terroga con la entorpecedora represión del sentido común. La ob- evidencia de las cosas surge cuando su aprehensión explícita logra
servación adquiere una penetración acrecentada a causa de fa expec- importancia inmediata para propósitos de supervivencia o de goce,
tación provocada por la conclusión del argumento. El resultado de es decir: para propósitos de "ser" y de "bienestar". Los elementos de

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la experiencia humana particularizados de ese modo, son aquellos Si hemos de dar crédito a la tradición pitagórica, el nacimiento
elementos para los cuales el lenguaje es abundante y, dentro de sus de la filosofía europea fué grandemente fomentado por el desarrollo
límites preciso. En consecuencia, las ciencias especiales trat:: n de de la matemática hasta convertirse en ciencia de generalidad abstracta.
temas que se prestan a una inspección fácil y que se expresan c,'.,:no- Mas en su desarrollo subsiguiente, el método de la filosofía fué vi-
damente por medio de palabras. ciado también por el ejemplo de la matemática. El método primario
El estudio de la filosofía es un viaje hacia las generalidade, más de la matemática es la deducción; el método primario de la filoso-
vastas. Por esta razón, en la infancia de la ciencia, cuando el esh.~rzo fía es la generalización descriptiva. Bajo el influjo de la matemática,
principal se dedicaba al descubrimiento de las ideas más generales la deducción se insertó subrepticiamente en la filosofía como un mé-
útilmente aplicables al asunto en cuestión, no se hacía una clara todo regulador, en vez de ocupar un verdadero lugar como esencial
distinción entre la filosofía y la ciencia. Hasta hoy, una ci'7ncia modo de verificación cuando sea preciso comprobar el alcance de
nueva con cualquier novedad substancial en sus nociones se consi- las generalidades. Esa concepción errónea del método filosófico obs-
dera de algún modo peculiarmente filosófica. En sus fases posterio- cureció el éxito realmente considerable de la filosofía en su tarea de
res prescindiendo de transtornos ocasionales, la mayor parte Je las proporcionar nociones genéricas que añadan lucidez a nuestra apre-
ciencias aceptan sin discusión las nociones generales en términos de hensión de los hechos de experiencia. El hecho de que Platón, Aris-
las cuales se desarrollan. El acento principal carga en el ajuste y tóteles, Tomás de Aquino, Descartes, Spinoza, Leibniz, Locke, Ber-
verificación directa de aserciones más especiales. En esos per:odos, keley, Hume, Kant, Hegel hayan sido destronados, significa senci-
los hombres de ciencia rechazan la filosofía; Newton, satisfecho con llamente que las ideas que esos pensadores introdujeron en la tradi-
razón de sus principios físicos, negaba la metafísica. ción filosófica deben interpretarse con limitaciones, adaptaciones e
La suerte de la física newtoniana nos advierte de que hay un inversiones, tanto si éstas les eran desconocidas como si las repudia-
desarrollo de los primeros principios científicos, y de que sus formas ban explícitamente. Una idea nueva introduce una alternativa nueva,
originales sólo pueden salvarse mediante interpretaciones de significa- y no es menor la deuda que contraemos con pensador cuando adopta-
do y limitaciones de su campo de aplicación, interpretaciones y limi- mos la alternativa que él descartó. La filosofía nunca vuelve a su
taciones insospechadas durante el primer período en que se emplea- antigua posición después del embate de un gran filósofo.
ron con éxito. En la historia de la cultura hay un capítulo dedicado
a la formación de generalidades. En ese capítulo se ve que las gene-
ralidades más antiguas, como los cerros más antiguos, están gastadas, Sección V
su altura ha disminuido, han sido aventajadas por rivales m,ís jó-
venes. Toda ciencia tiene que idear sus propios instrumentos. La he-
Una de las aspiraciones de la filosofía es, pues, poner a prueba las rramienta requerida por la filosofía es el lenguaje. De esta suerte, la
semiverdades que constituyen los principios científicos primeros. filosofía proyecta de nuevo el lenguaje del .mismo modo que en una
La sistematización del r.onocimiento no puede conducirse en com- ciencia física se proyectan de nuevo los instrumentos preexistentes.·
partimientos estancos. Todas las verdades generales se condicionan Es exactamente en este punto donde la apelación a los hechos resulta
mutuamente, y los límites de su aplicación no pueden definirse ade- mu operación difícil. Esta apelación no lo es meramente a la expre-
cuadamente fuera de su correlación en generalidades más amplias sión de los hechos en los asertos verbales corrientes. La exactitud de
aun. La crítica de los principios tiene que adoptar principalmente la semejantes sentencias es la principal cuestión que debe ventilarse.
forma de determinar los significados propios que haya que asignar f:s verdad qbe donde· mejor se expresa al acuerdo general del género
a las nociones fundamentales de las diversas ciencias, si esas nocio- humano 1 r<.tpecto a. hechos experimentados es en el lenguaje. Mas el
nes se consideran relativamente unas a otras con respecto a su con- lenguaje de la literatura fracasa precisamente ante la tarea de ex-
dición. La determinación de esta condición requiere una genera- presar en forma e:Xcplícita las generalidades más vastas: las mismas
lidad que trascienda a todo asunto especial. generalidades que la metafísica trata de expresar.

26 27
.
Lo crítico es que toda proposición se refiere a un universo que las ~oc~o:1esunidas al lenguaje corriente. Pensaban que determinado
ostenta algunos caracteres metafísicos sistemáticos generales. Pres- el s1gmficado de las palabras podían familiarizarse con los he-
cindiendo de ese fondo, las entidades aparte que entran en la forma- chos , , .".4 Mill ci~a. a continuación un párrafo de Whewell 5 que ilus-
ción de la proposición, y la proposición en conjunto, carecen de ca- tra la m1s?1a _deb1)1daddel pensamiento griego.
rácter determinado. No se ha definido nada porque toda entidad Pero m M1ll m Whewell persiguen hasta su fuente esta dificul-
definida requiere un universo sistemático que proporcione su condi- tad re~a:iva al ~enguaje: !',mbos presuponen que el lenguaje enuncia
ción requerida. Así, toda proposición que propoijga un hecho, tiene propos~c1ones bien def1rudas. Eso es completamente inexacto. El
que poponer en su análisis completo el carácter .general del, univers~ lengu_aJ~es totalmente indeterminado a causa del hecho de que todo
requerido para ese hecho. No hay hechos que se sostedgan por s1 acaecimie:ito presup,one algún tipo sistemático de ambiente.
mismos flotando en lo no-entidad. Esta doctdna de luimposibilidad . Por e1emplo, la palabra "Sócrates", relativa al filósofo puede
de arrancar una proposición de su contexto sistemático en el mundo figurar en una oración como entidad que presuponga un fo~do más
actual, es consecuencia directa de las explicaciones categoriales fun- exac~amente definido que la palabra "Sócrates" con la misma refe-
damentales cuarta y vigésima que nos proponemos desarrollar e re~cia en otra oración. La palabra "mortal" ofrece una posibilidad
ilustrar. Una proposición puede encernr una verdad parcial porque analoga. Para tener un lenguaje preciso tendremos que aguardar
sólo requiere cierto tipo de ambiente sistemático presupuesto en su hasta que poseamos un conocimiento metafísico completo.
significado. No se refiere al universo en todo su detalle. El lenguaje técnico de la filosofía representa intentos de diver-
Una aspiración práctica de la metarísica es el análisis exacto de sas escuelas de pensamiento para obtener expresión explícita de idea~
proposiciones; no salamente de proposiciones metafísicas, sino de gen1;rales presupuest!s por los hechos de la experiencia. De donde
proposiciones totalmente corrientes como "Hoy tenemos asado en la se sigue que c~1alqmer novedad en las doctrinas metafísicas disiente
comida" y "Sócrates es mortal". El género único de hechos que en ~lguna medida de las aserciones de hechos que cabe encontrar en
constituye el campo de alguna ciencia especial, requiere alguna pre- 1~ hte_ratura filosófica corriente. La extensión del desacuerdo cons-
suposición metafísica con respecto al universo. Es una mera muestra titu~e ~a medida de la extensión de la divergencia metafísica. Por
de credulidad el aceptar frases verbales como aserciones adecuadas cons1gmente, no es crítica válida de una escuela metafísica el s;ña-
de proposiciones. La distinción entre frases verbales y proposiciones lar que sus doctrinas no se infieren de la expresión verbal de los
completas es una de las razones de que la rígida alternativa de los hecho_s aceptada por otra escuela. Toda la discusión estriba en si las
lógicos "verdadero o falso" sea de tan escaso interés para la búsqueda doctrmas. ~n cuestión proporcionan una aproximación más exacta
del conocimiento. a proposiciones cabalmente expresadas.
La excesiva confianza de las frases lingüísticas fué la razón bien
La ve~dad mism~ 1:ºes sino cómo las naturalezas compuestas de
conocida de que se viciara tanto de b filosofía y física entre los las . actualidades orgamcas del mundo obtienen adecuada re1Jresen-
griegos y entre los pensadores meclieY:i!csque continuaban las tradi-
~.ación en la naturaleza,, divina. Esas representaciones compó"nen la
ciones griegas. Por ejemplo, John Srnart Mill escribe: "Ellos (los naturaleza consecuente de Dios que en sus relaciones con el mun-
griegos) tenían grandes dificultades p.1ra distinguir entre cosas que
do en e".oluci~n evoluciona sin menoscabo de la eterna integridad
su lenguaje confundía, o en asociar m•2ntalmentc cosas que éste dis- de su primordial naturaleza conceptual. De esta suerte se mantiene
tinguía; y difícilmente podían combinar los objetos de la natura- el "pri?cipio ontológico" -puesto que no puede haber una verdad
1,za en cualesquiera clases que no fueran las que encontraban hechas d;te.rmmada _que co.rrelacione imparcialmente las experiencias par-
en las expresiones de su propio país; o, por lo menos, no podían de- ciales de vanas entidades actuales, como no sea la única entidad
jar de imaginar que esas clases eran naturales y todas las demás actual a la cual referirse. La reacción del mundo temporal a la na-
arbitrarias y artificiales. En consecuencia, las investigaciones cien-
tificas entre las escuelas griegas de especulación y sus continuadores
,,1 la Edad media, eran poco más que una mera criba y análisis de
! Cfs. Logic, libro V, cap. DI.
Cfs. WHEWELL, 1-Iistory of the InJ11cJive Sciena.

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turaleza de Dios se estudia luego en la Quinta parte, donde se la ,,
1,
li 11:erecido aspecto de sobria evidencia. Su defecto es que las proposi-
denomina con el término "la naturaleza consecuente de Dios". ciones verdaderas que ellos expresan, pierden su carácter fundamen-
Todo cuanto se encuentra en la "práctica" tiene que estar. dentro tal cuando_ se someten a expresión adecuada. Por ejemplo conside-
de la jurisdicción de la descripción metafísica. Si la descripción remos el tipo de proposiciones tales como "La hierba es 'verde" y
deja de incluir la "práctica", la metafísica es inadecuada y requiere
"La ballena _es grande". Esta forma de ,. ,erción de sujeto-predicado
revisión. No puede haber una apelación a la práctica para completar
parece ta?. srmple, pues conduce directamente a un principio prime-
la metafísica mientras nos contentemos con nuestras doctrinas me-
ro me.taf1s1co, Y, sm ei:nbargo, en esos ejemplos esconde significados
tafísicas. La metafísica no es más que la descripción de las genera- tan diversos y comple10s.
lidades que se aplican a todos los detalles de la práctica.
Ningún sistema metafísico puede abrigar la esperanza de satis- Sección VI
facer enteramente estas pruebas pragmáticas. En el mejor de los
casos, ese sistema seguirá siendo solamente una aproximación a las
Se ~a objetado a la filosofía especulativa su exceso de ambición.
verdades generales que se buscan. En particular, no hay certidum- Se admite que el racionalismo es el método mediante el cual se ade-
bres axiomáticas formuladas de modo concreto de las cuales pueda l~nta dentro de los límites de las ciencias especiales. S'e sostiene
partirse. Ni siquiera existe el lenguaje en que puedan formularse. sm embargo, que este é~i~o limitado no debe servir de aliento par~
El único procedimiento posible es partir de expresiones verbales que, formular esquemas amb1c1osos expresivos de la naturaleza general
tomándolas por sí mismas con la acepción corrient? de sus palabras, de las cosas.
son mal definidas y ambiguas. Éstas no son premisas a base de las Se ha pretendido justificar esa crítica alegando el mal resul-
cuales pueda razonarse inmediatamente, salvo eluci1á~d?las median- tado: ,s~ presenta al pensamiento europeo como sembrado de sistemas
te ulterior examen; son tentativas de formular prmc1p10s generales metaf1s1cos abandonados y sin conciliar.
que se ejem~lificarán en la ~~bsigufe?te. descripci?n ~e los ~ec?~s Semejante, ~serto imputa tácitamente a la filosofía la antigua
de experiencia. Esta elaborac1on su.~•gmente elucidara los s1gmf1- prueba dogmauca. El mismo criterio imputaría a la ciencia el mal
cados que haya que asignar a las palabra~, y frases empleadas. Esos desul:ado. El crédito que en Ja actualid.t:l sigue teniendo la física
significados no se prestan a una aprehens10n exacta salvo a has;. de
_elsigl? XVII no es mayor que el de 1a filosofía cartesiana de ese
una aprehensión correspondi~ntemente ex~cta, del fond? metaf1S1co siglo; sm em~argo, dentro de ciertos límin•s, ambos sistemas expre-
que el universo les. proporc10na. Pero_ nm~un. ,lenguaje puede ser san, verd~des importantes. Además, empez~mos a entender las cate-
sino elíptico y requiere un salto de la_1m~g1~ac1011_
para entend:r. ~u gonas mas amplias q':e definen los límites de su correcta aplicación.
significado pertinente para . la experiencia mmediata. La pos1c1on Desde luego, en ese siglo estaban en auge las opiniones. dogmáticas
de la metafísica en el desarrollo de la cultura no puede entenderse de suerte que se habría formado un concepto erró~eo de la valide;
sin recordar que ningún aserto verbal es expresión adecuada de una tanto de las nociones físicas como de las cartesianas. La humanidad
proposición • . nunca sab': exactame?te lo que persigue. Examinando la historia
Un sistema metafísico establecido desde antiguo adqmere un fal- del pe,nsam1ento~y analogamente la de la pdctica, encontramos que
so aspecto de precisión adecuada a base del hecho de que sus palabras despues de una idea se ensaya otra que defina sus limitaciones y tra-
y frases hayan pasado a la literatura. corriente. D: esta su,erte~ ~as te de ~xtraer su fondo de verdad. Fijándonos en el instinto de aven-
proposiciones expresadas en su lengua Je se correlac10nan m~s. fac1l: ~uras mtelec¡,u~les requerido por cada época, hay mucho de ver-
mente con nuestras fugaces intuiciones de la verdad metafmca. S1 ad en la•retorica fra:se de San Agustín Securus judicat orbis terra-
confiamos en esos asertos verbales y raciocinamos como si analizaran T:1111• P~r I?, menos,_Jos hombres hacen lo que pueden por vía de
adecuadamente el significado, nos vemos envueltos en dificultades sistemat1zac10n, y algo logran en esta empresa. La verdadera prueba
que toman la forma de negaciones. de_l? pres?puesto en la prácti~a. no es la de finalidad, sino la de progreso. '
Mas cuando se proponen como prmc1p10s primeros, asumen un m- Pero la principal objeción, que data del siglo XVI y recibió su
30 31
cxpres 1on final d'c!sdeFrancis Bacon, es la inutilidad de la especula-
ción filosófica. La posición adoptada por esa objeción es que debe- 1a1 c:1al_p:oviene
carácter ~electivo del individuo obscurece la totalidad externa de
Y a la cual encarna. A causa de su pura actualidad
ríamos describir hechos positivos detallados, y sonsacar las leyes con
una generalidad estrictamente limitada a la sistematiz:tción de ~sos
un 1-'.1d1v1duo actual de ese grado superior tiene intercambio con 1:
to:;j!td:id de la,s co~as; pero_alcanzó su individual profundidad de ser
detalles descritos. Se sostiene que la interpretación general nada n~ne m._ 1ante u~ enf~sis selectivo limitado a sus propios propósitos. La
que ver con este procedimiento, y así t?do ,sistema de interp:etac1ón tarea de la ftlosof1a es_rec~perar la totalidad por la selección. Vuelve
general, verdadero o falso, permanece mtrmsecamen:c. estenl. Des- ª ~o1o~ar en _l~ expenenc1a racional lo que se sumergió en la ex-
graciadamente para esa objeción, no hay hechos pos~trrns ~sc~1etos, penenc1a sensitiva superior v quedó hundido ma's p of d
¡ • . 1. 1. '
encerrados en sí mismos, susceptibles de_ entender~e prescmd1endo
de su interpretación corno elementos de un sisteri\.a. Siempre que
~ud ~ºías ope;aci?n:s 1-'.1
r un amente
~ ales de la consciencia misma. La selectivi-
a : . a :xpen~nc1a mdiv1dual es moral en la medida en que se ajusta
intentamos expresar el material de la experiencia inmediata, encon- al ef mhbno d~ importancia revelado en la visión racional· y vicever-
tramos que su interpretación nos lleva más allá d_e elh, a sus con- sa, ,3 convers1ó-'.1d~ la in_te_lecciónintelectual en fuerz~ ~mocional
temporáneos, a su pasado, ~ ~u futuro y a los _umvers:i.lesen cuyos_ corrige.!ª exp~nencia scns'.nva en la dirección de la moralidad. La
términos se expresa su defm1dad. Mas esos umversales, a. c~usa de correcc10n e~ta en proporción a la racionalidad de la intelección.
su mismo carácter de universalidad, entrañan la potencialidad de
otros hechos con tipos variables de determinación. En consecuencia, 1
l La m .rahdad de la perspe_ctiv:1está inseparablemente enlazada con
a _gener_a1_da~.?e la P;rspectiva. La antítesis entre el bien general y
para entender el hecho escueto inn:iediato, e~ preciso inter~~eta~lo el mter~s md,1v1dual sol? puede suprimirse cuando el individuo es tal
como elemento de un mundo que tiene con el alguna relac1on sis- ;1ue s:1 mteres sea el. bien general, ejemplificando así la pérdida de
temática. Cuando el pensamiento aparece en escen:1, encuentra las m~ensidades secu~d!,nas con el objeto de encontrarlas de nuevo con
interpretaciones como realidades de la práctica. La filoso~ía ~o ini- mas bell! co11;pos1c1_on en un más vasto panorama de interés.
cia las interpretaciones. Su búsqueda de un esquema r.1~1o~a~sta_ ,es ~a !ilosofia se hbe:t~, de la mácula de ineficacia por sus relaci~-
la búsqueda de una . crítica más adecuada ( de una JUSt1ficac10n nes mttmas c~n !a re!1g10n y con la ciencia, natural y sociológica.
más adecuada) de las interpretaciones que inevitablemente emplea- Alcanza. su pnncipal importancia ~l fusionar a las dos: a la religión
mos. Nuestra experiencia habitual es una amalgama de _frac~so Y Y a 1~ ciencia, en un esquema racional de pensamiento. La religión
éxito en la empresa de interpretación. Si desearnos 11~ :est1momo ?e d~bcna enlazar la generalidad racional de la filosofía con la~ emo-
experiencia sin interpretar, tenemos que pedir a una piedra- que regis- cion~s Y los propósi;os que dimanan de la existencia en una socier!ad
tre su autobiografía. Toda relación científica en su registro de los part'.cular, en una _e~?ca particular y condicionada por antecedt~tes
"hechos" está atravesada de interpretación de parte a parte. La me- P~rticulares. _La rehg10n es b_ traducci~n de ideas generales a pensa-
todología de la interpretación racional es el producto de la i~termi- mientos particulares, a emoc10ncs pirticulares y a propósitos parti-
tente vaguedad de la conciencia. Elementos que en algunas circuns- cu~ares; se ender~za a _la meta de extender el interés individual más
tancias brillan con inmediata nitidez, se retiran a um sombra pe- alla de una part1~u.l~ndad que se_destruye a sí misma. La filosofía
numbral en otras circunstancias y la negra obscuridad en otras ocasio- encuentra a la rehg10n y la. mo?itica; y, viceversa, la religión figura
nes. Y, sin embargo, todas las ocasiones se proclam:in a sí mismas entre l~s datos de la experiencia que la filosofía debe entretejer en
actualidades dentro del fluir de un mundo sólido, que requiere uni- ~u _Prop10 esqu_ema. !-,a religión es un afán último de infundir en la
dad de interpretación. msisten;e p~rt1cul:mdad de la emoción esa generalidad no-temporal
La filosofía es la autocorrelación por la concienci,1 de su propio que pnm.anamente pertenece sólo al pensamiento conceptual. En
exceso inicial de subjetividad. Toda ocasión contribuye con algo a los º:gamsmos superiores, las diferencias de ritmo entre las meras
las circunstancias de su origen, y los elementos forma;:ivos adiciona- e~1oc1ones y las experiencias conceptuales producen un tedio de ia
les ahondan su propia individualidad peculiar. La consciencia es sola- vida, salvo que se haya efectuado esta suprema fusión Los d l d
mente el último y más grande de esos elementos mediante los cuales dl · . . os :i os
e organismo rcqmcrcn una reconciliación en la cual las experiencias

P1·tH'1!s1, y HP1t1hlnt1-::.
33
emocionales ilustren una justificación conceptual, y las experiencias pias simplicidades peculiares que se sostienen justamente en esa
conceptuales encuentren una ilustración emocional. fase y en ninguna otra. Hay simplicidades enlazadas con el movimiento
~sta dem~~da de justificación :ntelectual de la experiencia escueta de una barra de acero que se obscurecen si nos negamos a prescindir
ha sido tam~1en el foder, m~tor ,e~ el adel_:mtode .Ja ciencia europea. de las moléculas individuales; y hay ciertas simplicidades relativas a
En este sentido, el mteres c1ent1f1co es solo una forma variante del la conducta de los hombres que se obscurecen si nos negamos a pres-
interés religioso. Todo examen de la devoción científica a la "ver- cindir de las peculiaridades individuales de ejemplares particulares.
d~d", como ideal, confirmará este aserto. Sin embargo, hay una gran Del mismo modo, hay ciertas verda<1~s generales, sobre las cosas actua-
divergencia entre la ciencia y la religión con respecto a las fases de les del mundo común de actividad que se oscurecerán cuando la
la experiencia individual que son el objeto de cada una de ellas. La atención se limite a algún modo detallado particular de considerar-
religión está centrada en la armonía del pensamiento racional con la las. Estas verdades generales implicadas en el significado de toda no-
reacción sensitiva a los preceptos de los cuales proviene la experien- ción particular respecto a las acciones de las cosas, son el tema de la
cia. La ciencia se ocupa de la armonía del pensamiento raci01.;-alcon filosofía especulativa.
los preceptos mismos. Cuando la ciencia trata de emociones las emo- La filosofía destruye su utilidad cuando se abandona a brillantes
. ., ' proezas de explicación. Entonces in 1·ade con un equipo equivocado el
c1ones en cuest10n son preceptos, no pasiones inmediatas -la emoción
de otros, no la nuestra; por lo menos, la nuestra propia no en inme- campo de las ciencias particulares. Su última apelación es a la cons-
diatez, sino en recuerdo. La religión se ocupa de la formación del ciencia general de lo que experimentamos en la práctica. Cualquier
sujeto que exp:!rimenta; en cambio, la ciencia se ocupa de los obje- hilo de presuposición que caracterice la expresión social a través de
tos, que son los datos que forman la fase primaria de esta experiencia. las diversas épocas de la sociedad racional, tiene que hallar su sitio en
El sujeto se origina de condiciones dadas y en medio de ellas; la cien- la teoría filosófica. La audacia especulativa tiene que compensarse
cia concilia el pensamiento con este ma~~rial de hechos primario y la con una completa humildad ante la lógica y ante el hecho. Está en-
religión concilia el pensamiento implicado en el proceso con la reac- ferma la filosofía que no sea audaz ni humilde, sino simplemente re-
ción sensitiva implicada en ese mismo proceso. El proceso no es más flexión de las presuposiciones tempc:ramentales de personalidades de
que el propio sujeto que experimenta. En esta explicación se presume excepción.
que un sujeto que experimenta es una ocasión de reacción sensitiva De modo análogo, no confiarnos en cualquier reajuste de la teoría
ante un mundo actual. La ciencia encuentra experiencias religiosas científica que dependa de un solo hecho de un experimento anómalo,
e~tre_sus preceptos, y la religión conceptos científicos entre las expe- no repetido. La prueba última es siempre la experiencia amplia, repe-
riencias conceptuales que han de fusionarse con reacciones sensitivas tida, y cuanto más general sea el c,quema racionalista tanto más im-
particulares. portante será esta apelación final.
La conclusión de esta discusión es, en primer lugar, la aserción de La función útil de la filosofía es el fomento de la sistematización
la antigua doctrina de que la amplitud de pensamiento que reacciona más general del pensamiento cultivado, Hay una reacción constante
con intensidad de experiencia sensitiva, se yergue como una demanda entre la especialización y el sentido común. Incumbe a las ciencias
última de existencia; en segundo lugar, la aserción de que empírica- especiales modificar al sentido común. La filosofía es la soldadura
mente el desarrollo de pensamientos que se justifiquen a sí mismos de imaginación y sentido común para refrenar a los especialistas,
se ha logrado por el proceso complejo de generalización partiendo de y asimismo para agrandar sus imaginaciones. Proporcionando las no-
tópicos particulares, de esquematizar imaginativamente la~ generali- ciones genéricas, la filosofía facilitaría la concepción de la infinita
zaciones y, por último, mediante una comparación reiterada del es- varied~d de casos espécíficos que permanecen sin realizar en las en-
quema imaginado con la experiencia directa a que éste deba apli- trañas de la natur;ileza.
carse.
No tiene justificación que se detenga la generalización en cual-
quier fase particular. Cada fase de generalización ostenta sus pro-

34 35
actuales"-son las cosas reales finales de que se compone el mundo.
No hay paso alguno más allá de las entidades actuales para encontrar
algo más real. Difieren entre sí: Dios es una entidad actual, y lo
es también el más trivial soplo de existencia en el más remoto es-
pacio vacío. Pero aunque haya gradaciones de importancia y diver-
sidades de función, en los principios que la actualidad ejemplifica
están todas al mismo nivel. Los hechos finales son, todos por igual,
I entidades actuales, y estas entidades actuales son gotas de experiencia,
CAPÍTULO II complejas e interdependientes.
Al recurrir a la noción de pluralidad de entidades a·ctuales, la
EL ESQUEMA CATEGORIAL filosofía del organismo es enteramente carte~iana. El "principio
ontológico" ensancha y extiende un principio general sentado por
John Locke en su Ensayo (libro II, cap. XXIII, secc. 7) cuando
Sección I afirma que "potencia" es "gran parte de nuestras complejas ideas
de sustancias". La noción de "sustancia" se ha transformado en la
Este capítulo contiene un bosquejo anticipatorio de las nociones de "entidad actual", y la de "potencia" en el principio de que las
primarias. q~e constituyen la filosofía del organismo. La totalidad del razones de las cosas deben buscarse siempre en la naturaleza com-
examen s1gmente ?e estas conferencias tiene por objeto hacer inteligi- puesta de la5 entidades actuales definidas -en la naturaleza de Dios
ble ,e~te c_omp_end10,y mostrar que expresa concretamente nociones por razones de 1a más elevada absolutidad, y en la naturaleza de las
genericas mev1tablemente presupuestas en nuestra experiencia reflexi- entidades actuales temporales definidas por razones que se refieren
va, -:-presupuestas :tmque raras veces expresadas con distinción ex- a un ambiente particular. El principio ontológico puede resumirse
plicita. Cuatr~ no~1ones pueden. desr.ica~se de este compendio por el diciendo: si no hay entidad actual, no hay razón.
hecho de que implican alguna d1vergenc1a del pensamiento filosófico Toda entidad actual es analizable en un número i.. Jefinido de
ante~edente. Estas nociones son las d:: "entidad actual", la de "pre- maneras. En algunos modos de análisis, los elementos componentes
11ensl' " , .1a d e ",ne~~" y 1a d e ", pn1_1c1po
. º1.1 . · · onto 1og1co".
' · El pensamiento son más abstractos que en otros modos de análisis. El análisis de una
f1losóf1co se creo d1f1cultades el mismo por haberse ocupado exclusi- entidad actual en "prehensiones" es el modo de análisis que exhibe
va1=1,entede nocion:~ mu}'."abstractas, tales como las de mera perca- los elementos más concretos de la naturaleza de las entidades actuales.
tac1~n, i:nera sensac1on privada, mer:i. emoción, mero propósito, mera Este modo de análisis se denominará la "división" de la entidad
ap:menc!;• mera causación. Son los f.mtasmas de las antiguas "fa- actual en cuestión. Cada entidad actual es "divisible" en un nú-
cult~d,e~ desterradas de la psicología pero que siguen asechando a la mero indeterminado de maneras, y cada manera de "división" admite
metaf1s1ca. No puede haber "mera" conjunción de esas abstracciones. su contingente definido de prehensiones. Una prehensión reproduce
El resultado es que la disquisición filosófica queda envuelta en la en sí las características generales de una entidad actual: se refiere
fal~cia de la "concrete~ fuera de lugar" 1 • En las tres nociones: a un mundo externo, y en este sentido se dirá que tiene "carácter
entidad a~tual, prehe?s1ón y nexo, se hizo un intento de fundar vectorial": implica emoción, propósito, valuación y causación. De
el pex_is:m~1ento f1los6f1co en los elementos más concretos de nuestra hecho, toda característica de una entidad actual está reproducida
experiencia. en una prehensión. Podría haber sido una actualidad completa: pero
Las "entidades actuales" - denominadas también "ocasiones a causa de cierta parcialidad incompleta, una prehensión es sólo un
elemento subordinado en una entidad actual. Se requiere una refe-
1 Cf. Mi obra La ciencia y el 11111ndamolerno, cap. III. rencia a la .actualidad completa para dar la razón de que semejante
prehensión sea lo que e'> con respecto a su forma subjetiva. Esta
36
37
forma subjetiva se determina por la aspirac10n subjetiva a una ulte- filosófica 2 es: ¿cómo puede el hecho concreto exhibir entidades
rior integración de suerte que se obtenga la "satisfacción" del su- abstraídas de sí mismo y en las cuales participa empero' por su
jeto completado. Dicho de otro modo: la causación final y el ato- propia naturalc;:a?
mismo son principios filosóficos interconectados. Dicho de otro modo: la filosofía explica la abstracción, no la
Con el propósito de obtener una cosmología unisustancial, las concretez. A causa de haber comprendido instintivamente esta
"prehcnsiones" son una generalización a base de las "cogitaciones" verdad última, ciertos tipos de filosofía platónica conservan su
espirituales de Descartes y de las "ideas" de Loclce, para expresar persistente atractivo a pesar de sus muchas asociaciones con fan-
el modo más concreto de análisis aplicable a todo grado de actuali- tasías arbitrarias y misticismos atávicos; buscan las formas en los
dad individual. Descartes y Loclce sostenían una ontolgía bisustan- hechos. Todo hecho es más que sus formas, y toda forma "participa"
cial -Descartes explícitamente, Locke implícitamente. Descartes, de todo el mundo de los hechos. La definidad del hecho se debe
el físico matemático, insistía en su explicación de la sustancia cor- a sus formas; ;·ero el hecho individual es una criatura, y la creati-
pórea; y Locke, el físico y sociólogo, se limitaba a explicar la sus- vidad es lo último más allá de todas las formas, inexplicable por
tancia espiritual. La filosofía del organismo, en su esquema de un icionado por sus criaturas.
solo tipo de entidades actuales, adopta la opinión de que la explicación
de Locke de Ja sustancia espiritual expone concretamente en una
forma muy especial una descripción filosc.fica más penetrante que Sección II
la explicación cartesiana de la sustancia coti-lirea. Sin embargo, la
l. LA CATEGORÍA DE LO ÚLTIMO. - H. CATEGORÍAS DE EXISTENCIA.
explicación de Descartes tiene que encontrar su sitio en el esquema - III. CATEGORÍAS DE EXPLCACTÓN. - IV. OBLIGACIONES
filosófico. En conjunto, esta es la moraleja que debe sacarse de la CATEGORTALES
Monadología de Leibniz. El mejor modo de concebir sus mónadas es
como generalizaciones de nociones contemporáneas de espíritu. Las El examen que hacemos en estas conferencias se propone escla-
nociones contemporáneas de los cuerpos físicos sólo subordinada recer el significado de estas categorías, su aplicabilidad y su ade-
y derivadamente figuran en su filosofía. La filosofía del organis- cuación. El curso de la disquisición revelará cuán lejos están de
mo trata de mantener el equilibrio más. uniformemente. Pero empie- satisfacer este =dcal
za con una generalización de la explicación de las operaciones del Cada entidad debcda ser un caso específico de una categoría
espíritu por Locke. de existencia; toda obligación un caso específico de obligaciones
Las entidades actuales se implican entre sí a causa de sus pre- categoriales. T.a cnegoría de lo último expresa el principio general
hensiones recíprocas: Hay, pues, hechos individuales reales· de la propuesto en las tres categorías más especiales.
conjuntidad de las entidades actuales, que son reales, individuales La categorÍa de lo último. - "Creatividad'.',. "muchos" •~uno",.
y particulares en el mismo sentido en que las entidades actuales son las nociones últimas implicadas· en el significado de los términos
y las prehensiones son reales, individuales y particulares. Cualquiera sinónimos "ccs:i", "ser", "entidad". Estas tres nociones completan
de esos hechos particulares de conjuntidad entre las entidades actuales la categoría de lo Último y están presupuestas en todas las categorías
se denomina "nexo". Los hechos últimos de la experiencia inme- más especiaks.
diata actual son entidades actuales, prehensiones y nexos. Todo lo El térm,i-no 'uno'.' no quiere decir "el número entero 1t110", que
demás es para nuestra experiencia abstracción derivada. es una n?ció'1 especial compleja. Significa la idea general subya-
A menudo se interpreta erróneamente el propósito explicativo cente a' la vez en el artículo definido "un", el artículo definido "el"
de la filosofía. Su tarea consiste en explicar cómo las cosas más y los relativos "12!é,cuál o cómo". Designa la singularidad de una
abstractas surgen de las más concretas. Es un error total preguntar
cómo el hecho particular concreto puede edificarse a base de uni- 2 · En este orden de cosas permítaseme referirme al segundo capí culo de mi
versales. La respuesta es: "De ningún modo". La verdadera cuestión libro Thc Pri11cipleof Rclativity, Cambridge University, 1922.

38 39
entidad. El término "muchos'' presupone al término "unu", y el tér- 19 Eritidades actuales (denominadas también ocas10nes actua-
mino "uno" presupon~ al término "muchos". El término "muchos" les), o realidades finales, o Res Verae.
entraña la noción de "diversidad disyuntiva"; esta noción es elemen- 2 9 Prehensiones, o hecpos concretos de realidad.
to en el concepto de "ser". En la diversidad disyuntiva hay varios 39 Nexos,''o realidades públicas.
"seres". 4 9 Formas "subjetivas, o realidades privadas.
La "creatividad" es el universal de los universales que c'.lracteriza 59 Objetos eternó's; o potenciales puros para la determinación
a la realidad última. Es el principio últirr:ú~:mediante el cual los específica del hecho, o formas de definidad.
muchos, que forman disyuntivamente el tinivcrso, se tornan la 69 Proposiciones, o realidades en determinación potencial, o po-
ocasión actual única que es el universo conjuntivamen/e. fatá en la tenciales impuros para la determinación específica de realidades, o
naturaleza de las cosas qué los muchos se unan en tlll:1 tÍnidad teorías.
compleja. 7Q Multiplicidades, o disyunciones puras de entidades diversas.
La "creatividad" es el principio de la novedad. Um oc,1sión ac- Contrastes, o modos de síntesis o entidades en una prehensión
tual es una entidad nueva diversa de toda entid:i.d en los "muchos" l1nica. ,
que unific:i.. Así, la "creatividad" introduce la novedad ca el con- Entre estas ocho categorías de existencia, las entidades actuales
tenido de ·los muchos que son lo universo disyuntivamente. :El "avan- destacan con cierta finalidad extrema. Los demás tipos de existencia
ce creador" es la aplicación de este último principio de creatividad tienen cierto carácter intermedio. La categoría octava incluye un
a toda nueva situación que. origina. progreso indefinido de categorías a medida que pasamos de "con-
"Conjuntidad" es un término genérico que abarca los diversos trastes" a "contrastes de contrastes", y así indefinidamente a más
modos especiales en que en un:i. ocasión actual están "juntas" diver- elevados grados de contra5tes.
sas clases de entidades. Así, "conjuntidad" presupone hs nociones Las categorías de explicación. - Hay veintisiete categorías de
de "creatividad", "muchos", "uno" "identidad" y "diversidad". El explicación:
principio metafísico último es el avance de la disyunción a la con- 19 Que el mundo actual es un proceso, y que el proceso es el
junción, que crea una entidad nueva diferente de las entidade~ devenir de entidades actuales. Así, las entidades act11ales son criatu-
dadas en disyunción. La entidad nueva es a la vez la co!1juntidad ras; se denominan también "ocasiones actuales".
de los "'muchos" que encuentra, y también es únic:1 entre lm 2 9 Que en el devenir de una entidad actual, la unidad potencial
"muchos" disyuntivos que deja; es una entidad nueva disyuntiva- de varias entidades -actuales y no-actuales- adquiere la unidad
mente entre las varias entidades que sintetiza. Los muchos se tor- real de la entidad actual única, de suerte que la entidad actual es
nan uno, y se aumentan por uno. En sus naturalezas, las entidades la concrescencia real de varias potenciales.
son disyuntivamente "muchas" en el proceso de paso a la unidad 39 Que con el devenir de una entidad actual, evolucionan tam-
conjuntiva. Esta Categoría de lo Último sustituye la categoría aris- bién prehensiones nuevas, nexos, formas subjetivas, proposiciones,
totélica de "sustancia primaria". multiplicidades y contrastes; mas no hay objetos eternos nuevos.
Así, la "producción de conjuntidad nueva" es la noción última 4 9 Que la potencialidad de llegar a ser un elemento en una
implícita en el término "concrescencia". Estas nociones últimas de concrescencia real de varias entidades en una sola actualidad, es el
"producción de novedad" y de "conjuntidad concreta" son inex- único carácter metafísico general que conviene a todas las entida-
plicables, lo mismo en términos de universales superiores que en tér- des, actuales y no-actuales; y que todo detalle de su universo se
minos de los componentes que participen en la concrescencia. El aná- halla implícito en toda concrescencia. Dicho con otras palabr~5;
lisis de los componentes hace abstracción de la concrescencia. La es propio de la naturaleza de un "ser" que sea un potencial par·a
única apelaci6n es a la intuición. todo "devenir". Este es el "principio de la relatividad".
Las categorías de existencia. - Hay ocho categorías de existen- 59 ·Que no hay dos entidades actuales que se originen de un
cia: universo idéntico, aunque la diferencia entre los dos universos con-

40 41
sista solamente en algunas entidades actuales, incluidas en un~ Y hensión es un elemento concreto; b) el "dato" que es prehendido;
no en el otro, y en las entidades subordinadas que tod:t cn_ndad c) la "forma subjetiva" que es el cómo ese sujeto prehende ese dato.
actual introduce en el mundo. Los objetos eternos son los mismos La prehensiones de entidades actuales --es decir, prehénsiones
para todas las entidades actuales. El nexo de las. entidades :,_ctu~~es cuyos datos encierran entidades actuales- se denominan "prehen-
del universo correlacionadas por una concrescencia, se denomina el siones físicas"; y las prehensiones de objetos eternos se denominan
mundo actual" correlativo a esa concrescencia. "prehensiones conceptuales". La consciencia no está necesariamente
69 Que toda entidad en el universo de una concrescen:ia ~ª?ª' comprendida en las formas subjetivas de cualquier tipo de prehen-
puede, por lo que concierne a su p~opia naturaleza, estar rn~plic~to sión.
en esa concrescencia de uno o vanos modos; pero de hcct.'O solo 129 Que hay dos especies de prehensiones: a) "prehensiones
está implicito en nn modo: que el particular modo de i?1plicaci6n positivas", que se denominan "sentires", y b) "prehensiones nega-
s6lo resulta cabalmente determinado por esa concrescencia, ::unque tivas", de las cuales se dice que hay que "rechazarlas del sentir".
esté condicionado por el universo correlativ~. Es.ta indeter;11~i::~.ci6n, Las prehensiones negativas tienen también formas subjetivas. Una
que se torna determinada en la _concresc;nc1;, real, es. ~l s1r.,r-1ncado prehensión negativa considera su dato como inoperante en la con-
de la "potencialidad". Es una mdetermmac10n co11d1c1011aa11 y, en crescencia progresiva de las prehensiones que constituyen la unidad
consecuencia se denomina "potencialidad real". del sujeto.
79 Que' un objeto eterno sólo puede de;cribirse ;n términos de 139 Que hay varias especies de formas subjetivas, tales como
su potencialidad para 'ingresar" en el devenir de en.udades Jctuales; emociones, valoraciones, propósitos, adversiones, aversiones, cons-
y que su análisis s6lo pone al descubierto otros _obJetos et~;nos. ~s ciencia, etc.
un potencial puro. El término "ingresar" se refiere al m_oao parti- 149 Que un nexo es una serie de entidades actuales en la unidad
cular en que la potencialidad de_un objeto :terno se r~a!1z:ten una de su relacionarse constituída por sus prehensiones reciprocas o -lo
entidad actual particular, contribuyendo as1 a la defm1d:d de esa que es lo mismo expresado inversamente~ constituídas por sus ob-
entidad actual. jetificaciones mutuas.
g9 Que para una entidad actual se. requieren do,~ d7sc_: :?cio.~es,~ 15 9 Que una proposición es la unidad de ciertas entidades ac-
a) una que sea analítica de su potencialidad para la ob1etmcac!º? tuales en su potencialidad para formar un nexo, con su potencial
en el devenir de otras entidades actuales, y b) otra que sea analtt1ca relatidad definida parcialmente por ciertos objetos eternos que tie-
del proceso que constituye su propio devenir. • nen la unidad de un solo objeto terno complejo. Las unidades ac-
El término "objetificaci6n" se refiere al mod_o part1cubr en _que tuales implicadas se denominan los "sujetos lógicos", el objeto eterno
la potencialidad de una entidad actual se realiza en otra entidad complejo es el "predicado".
actual. · • ¡ 169 Que una multiplicidad consta de varias entidades, y su·
99 Que el cómo una entidad actual deviene, constituye o que unidad está constituída por el hecl10 de que_ todas y ca.da una de
esa entidad actual es, de suerte que las dos descripciones de una sus entidades constituyentes satisfacen por lo menos una condición
entidad actual no son independientes. Su "ser" está constituído por que ninguna otra entidad satisface enteramente.
su "devenir". Este es el "principio de proceso". Toda aserción sobre una multiplicidad particular puede expre-
109 Que el primer análisis de una entidad actual -en su: ele- sarse como áserci6n referente a) a todos y caáa 11no de sus miem-
más concretos- revela que ésta es una concrescencia de bros, o b) p. algunos de sus miembros por separado indefinidamente,
mn tos
e ' dd . TA ,
prehensiones que se originaron en su P;oceso e e;:~1r. o~o ~na- o c) cómo negativ::.i' de una de esas aserciones. Cualquier aserción
lisis ulterior es una análisis de prehens10nes. El analis1s en termmos que no sea susceptible de expresarse de esta forma, no es una aserción
de prehensiones se denomina "divisi6n". sobre una multiplicidad, aunque puede ser una afirmación sobre
1111 Que toda prehensión consta de tres factores: a) el "rn jeto" una entidad íntimamente afín a alguna multiplicidad, esto es, siste-
que es el que prebende, a saber la entidad actual en que esa pre- máticamente afín a cada miembro de alguna multiplicidad.

42 43
171• nne cuanto sea un dato para un sentir tiene uni~ad ~omo del orgamsmo el que la función primaria de una proposición haya
sentido. J\":;-;,
los diversos componentes de ,~n dato_ compleJo t1:nen de ser pertinente .como señuelo para la sensación. Por ejemplo, al-
• 1 .• ¡. esta unidad es uh "contraste
Ull;l. Unlci,lc • ,
de entidades.
• f' . d En ,cierto
de gunas proposiciones son los datos de sentires con formas subjetivas
sentido cstn significa que hay ~n numer? m 1mto e categonas tales que hacen que esos sentires sean el goce de un chiste. Otras
ext'stenc:.,,.,, puesto que la síntesis de entidades en •un 1contraste en proposiciones se sienten con sentires cuyas formas subjetivas son el
eneral riroduce un nuevo tipo existencial. Por eJemp o, una P;º- horror, el disgusto o la indignación. El "disgusto subjetivo", que
g · ·,. \,...•, en cierto sentido ' un "contraste".
pos1c10,1 f' · :e,·1ra
· los 'd efectos prac- fiscaliza el devenir de un sujeto, es ese sujeto que siente una propo-
· d.¡ "."ntendimiento humano" es su 1ciente-.•cons1 sición con la forma subjetiva de propósito de realizarla en ese proceso
t1cos c - ·· , 1erar ·unos po-
' de autocreación.
Cos t i>Jos hásicos de existencia, y dejar en monton 9s tipos mas

deriva~ivos colocándolos todos ellos baJo ' f ~ d; " co~1,trast es" •
· e1 ep1gra 19Q Que los tipos fundamentales de ,entidades son entidades ac-
El más importante de esos "contrastes" es el de af1rmac,10n-1;ega- tuales y objetos eternos; y que los demás tipos de entidades expresan
. ' " en que una proposición y un nexo llegan a una smtesis en solamente cómo todas las entidades de los dos tipos fundamentales
ctonsolo
un ' c!.1to, siendo miembros de1 nexo 1os " suJetos . log1cos
' . " de la• están en comunidad entre sí en el mundo actual.
propos1c10n. . .. , 20q Que "funcionar" signifi~a impartir determinación a las
18q Oue cualquter cond1c10n a que el pro.ceso de devenir se entidades actuales del nexo de algún mundo actual. Así, la deter-
somet;1.crí"'i::u;lquer caso particular, tiene su razon o bien en el ca~ minadidad y la autoidentidad de una entidad no pueden tomarse por
rácter d~ ;1.lguna entidad actual en el actual mundo de concrescen- separado de la comunidad de los '-diversos funcionamientos de todas
cia, 0 bic,1 en el carácter del suj:to _9ue está en p~oceso d;, c~nc;e~- las entidades. "Determinación" es analizable en "definidad" y "po-
cencia. Esta categoría de exphcac101;, se ~;n~m1~~ el prmctp}º sición", donde "definidad" es la ilustración de objetos eternos se-
ontolóoico". Podría denominarse t;1.mb1enel prmcip10 de causac10n lectos, y "posición" es un estado relativo en un nexo de entidades
actuales.
eficien~c, v final". Este principio ontológico quiere decir que las
entidadt•~ ,~ctuales son las únicas razones, de suerte que buscar ra- 211' Una entidad es actual cuando tiene significación en sí
zones es buscar una o más entidades actuales. Síguese ?e ahí que misma, entendiéndose esto en el sentido de que una entidad actual
cualquier condición qué haya de satisfacerse por una e1:t1da_dact~al funciona con respecto a su propia determinación. D-:! esta suerte,
en su prc),.:eso,expresa un hecho ya sea sobre las "con,~tlt~c10_nesm- una entidad actual combina la autoidentidad con la antodiversidad.
ternas re·.:les" de otras entidades actuales ya sea el des1gmo sub- 22q Que una entidad actual, al funcionar con respecto a sí
jetivo" (1,1c condiciona ese proceso. misma, desempeña papeles diversos en la autoformación, sin perder
La L:1sc '"constitución interna real" puede encontrarse en el su autoidentidad. Es autocreadora, y en su proceso de creación
Essay C:011cerningHuman Unáerstanding de Locke (III, III, 15): transforma su diversidad de papeles en un solo papel coherente.
"Y así h real constitución interna de las cosas (aunque ge~eralmente Así, "devenir" es la transformación de la incoherencia en coherencia,
en sustancias desconocidas), de la cual depe~den l_a~,cuahda~~s des- y en cada caso particular cesa una vez logrado esto.
cubribl.:s de éstas puede denominarse su esencia . 1'amb1~n los 23q Que este autofuncionamiento es la constitución interna real
términos "prehensión" y "sentir" pueden compararse con los diversos de una entidad actual. Es la "inmediatez" de la entidad actual.
signifie-dos del término "idea" de Locke; pero se adoptan por ser La entidad actual se denomina el "sujeto" de su propia inmediatez.
términos más generales y más neutrales qu? e~ modo en ~~e L~cke 24q El funcionamiento de una entidad actual en la autocreación
. e.,1 te'rmino 'idea" , quien parece restrmg1rlo de otra entidad actual es la "objetificación" de la primera entidad
emp 1e.1 d' a· lad espmt11al1dad
I "
conscic11tc. Asimismo, la explicación lógica or _mana e as f;ºPº- actu~l para la segunda. El funcionamiento de un objeto eterno en
sicioncs ·· expresa solamente un aspecto restringido _de su func1on en la autocreación de una entidad actual es el "ingreso" del objeto
el univer;o, a saber cuando son los datos. de sent~res cuyas _form~s eterno en la entidad actual.
9
subjetivas son· las de juicios. Es una doctrma esencial en la filosofia 2 5 La fase final del proceso de concrescencia que constituye

44 45

&&di z~- T??~iittl#W&?# e W&i+&MftYHWiliiiiiHiiMtMMA Md# &11#4 A4íM fS


una entidad actual, es un sentir complejo, enteramente determina-
do. Esta fase final se denomina "satisfacción". Está enteramente que ejercen una absoluta identidad de función, desprovista de los
determinada a) en cuanto a su génesis, b) en cuanto a su carácter contrastes inherentes a sus diversidades.
9
objetivo para la creatividad transcendente y c) en cu:mt? a su 4 La categoría de -z:,iloraciónconceptual. - Desde todo sentir
prehensión -positiva o negativa- de cada punto de su umverso. físico hay la derivación de un sentir puramente conceptual cuyo
261' Todo elemento del proceso genético de una entidad actual dato es el objeto eterno determinante de la definidad de la entidad
tiene una función auto-consistente (por compleja que sea) en la actual o nexo físicament<.: ,cntido.
satisfacción final. 5-' La categoría de rcucrsión conceptual. - Hay una origina-
271> En un proceso de concrescencia hay una sucesión de foses ción secundaria de sentires conceptuales con datos que son parcial-
en la cual surgen nuevas prehensiones por integración de prehen- mente idénticos a los objetos eternos que forman los datos de la
siones de' fases antecedentes. En esas integraciones, las "sensacion~;" primera fase del polo espi<:ual, y parcialmente diversos de esos ob-
aportan sus "formas subjetivas" y sus "d~;?s" Pª1:ª la forrn~CIO?, jetos. La diversidad es una diversidad pertinente determinada por
de nuevas prehensiones integrales; mas las prehens1ones :1egat1vas el designio subjetivo.
aportan solamente sus "formas subjetivas". El proceso contu7:ua ha_s,ta Nótese que la categorí 1 4" afecta a la reproducción conceptual
que todas las prehensiones son componentes de la sola sat1sfacc10n del sentir físico, y la cate:_:,oría5" a la diversidad conceptual del sen-
integral determinada. tir físico.
.,,_6' La categoría de frmrsmutación. - Cuando (de acuerdo
Sección III con la categoría 4~ o con los categorías 4~ y 5") un mismo sen-
tir conceptual se deriva imparcialmente por un sujeto prehensor
Hay nueve obligaciones categoriales: . de sus ~entires físicos an1 logos, simples, de las diversas entidades
actuales del mundo acttul de ese sujeto, entonces, en una fase
1;i La categoría de unidad subjetiva. - Los diversos sen~ires
subsiguiente de integración de esos sentires físicos simples junto con
que corresponden a una fase incompleta en el proceso de una ~nt1dad
el sentir conceptual deriY: do, el sujeto prehensor puede trasmutar
actual, aunque no estén integra?as a ca.1!sa de que la fase es _mcom-
pleta, son compatibles para la mtegrac10n a causa de la umdad de el dato de ese sentir conceptual a una característica de algún nexo
que contenga aquellas entiJ~des actuales prehendidas entre sus miem-
m~~ . bros, o alguna parte de ese nexo. De esta suerte, el nexo (o su
2;i La categoría de la identidad objetiva. - No es posible que parte), así caracterizado, es el dato objetivo de un sentir concebido
haya duplicación de elemento alguno en el dato objetivo de. ,la por ese sujeto prehensor.
"satisfacción" de una entidad actual, por lo que afecta a la func10n
de ese' elemento en la "satisfacción". Es evidente que el dato completo del sentir transmutado es un
contraste, a saber "el nexo, como ímico, en contraste con el objeto
Aquí, como siempre, el término "satisfacción" significa el solo
eterno". Este tipo de contrci,tc es uno de los significados de la noción
complejo enteramente determinado que es la fa~e completa del P:?-
de "calificación de la sus:-::ncia física por la cualidad".
ceso. Esta categoría expresa que todo eleme;it_o tme una ~o_l:func1on
autoconsistente, por compleja que sea. La log1ca es el anal1S1sgeneral Esta categría es el mo,i 1J en que la filosofía del organismo, que
de la autoconsistencia. . ~s una teoría.,atómica ~e b actualidad, hace frente a una perplejidad
mherente a todas las cosmc,logfas monádicas. Leibniz se enfrenta en
3\\ La categoría de la diversidad objetiva. - N~ 1;uede existir
su Monodofogía con la ll!Ísma dificultad mediante una teoría de
"coalescencia" de diversos elementos en el dato ob1et1vo de una
la percepción "confusa". ?yfas no logró poner en claro cómo se
entidad actual, por lo que afecta a las funciones de esos elementos origina la "confusión".
en esa satisfacción.
"Coalescencia" significa aquí la noción de diversos elementos 7~ La categoría de la //rmonfa subjetiva. - Las valuaciones de
los sentires conceptuales se determinan mutuamente porque tales
46
47
-·-·" .'4'.'.,...,., ---:-----:-- ~ ,..,

----------•·•. . ·------···--·

.
sentires se amoldan
· a ser elementos contrast:idos congruen tes con el
l
designio subjetivo. a ·untamentc una armonía preesta-
, 1~ y 7, expresan cía
Las categorias J '
de '·
cualquier •
su¡eto. La cate- Sección IV
blecida en el proceso de cor~resce:ntidos y la categoría 71 con las
goría 1? tiene que ver con _atos c:nce tt:aks. Esta armonía preesta- Todo el examen que hacemos en las partes que vienen a conti-
formas subjetivas de Jos dei°hreh de !ue ningW?-a prehensión puede nuación, conduce a estas categorías (de los cuatro tipos) o las
blecida es un resulta o e :e o aunque se o;igine en trl proceso explica, o bien considera nuestra experiencia del mundo a la luz
considerarse aparte de su su¡eto, . . I de estas categorías. Mas acaso sean de utilidad algunas notas pre-
liminares.
creador de su sujet?. d l ·ntensidad s11bjcfira. - El desi~o s~b-
8" La categorza e ~ ! . , de sentir conceptual, esta en m- De la. cuarta categoría de explicación se sigue que la noción de
jetivo pordeel sentir
cua_l hay) "abstracción completa" es :mtocontradictoria, pues no podemos abs-
tensidad a ong~r~:tj;to
en inmediato, y ~) en el futuro
traer el universo de ninguna entidad, actual o no-actual, de suerte
Pertinente. que consideremos esa entidad en completo aislamiento. Siempre que
E t dob le mira -hacia . el presente 111111n
• ¡·ato y hacia el futuro
I 1 superfi- pensamos en alguna entidad preguntamos: ¿Para qué es conveniente
sa d' 'd'd de lo que aparenta en a
pertinente-:-, está 1;1en~: \I;l \~turo J1cr!Íllenfe y el sentir
cie. Pues la determmac1on .. , d su grado de intensidad, son e e-
..
antit- en este caso? En un sentido, toda entidad i"nvade todo el mundo,
pues esta pregunta tiene una respuesta definida para cada entidad
patono. re 1at1vo
• a la prov1s10nle·oe inmedi:iro' de l sentir.
• L a mayor
- con respecto
tidades a cualquier entidad actual o a cualquier nexo de en-
actuales.
mentas que afectan al . comp J 1 detenrinación de la pert.mente
parte de la moralidad gira _sobre \nsta ¿",;aquellos elementos del De la primera categoría de explicación S\! sigue que el "devenir"
del futuro. El futuro per:mente en efectiva intensidad por el su- es un avance creador hacia la novedad. Por esta razón, el significado
futuro . · do q ued se1 sienten •co
ant1c1pa . por d en·varse de la frase "el mundo actual" se refiere a! devenir de una entidad
jeto presente a causa e a· potencia l'dad
1 ,
rol· que tienen '
actual definida que es a la vez nueva y actual, con respecto a este
' e'l mismo.
oe · , d · l'b t d y dcter111i11acio11.
, - L a co ncrescen- significado, y a ningún otro significado de esa frase. Así, a la in-
9? La categorza e J ~r ª. 'd l ' ¡ ·terminada internamente versa, toda entidad actual corresponde a un significado de "el mtm-
cia de toda entidad actual md1v1 ua esta l ~ do actual", que le es peculiar. Este punto se trata en términos más
Y es libre externamente. d l· fórmula de que en toda generales en las categorías de explicación Y y P. Un mundo actual
. Esta categoría puede con. enblrsees:~ d~terminado, pero que hay es un nexo, y el mundo actual de una entidad actual desciende
concr·scencia todo lo determ)inda ~ . , . del su¡·eto-superjeto de esa al nivel actual.
entidad de nexo subordinado en mundos actuales más allá de esa
sirmpre• un res1'd uo pa ra• a· ec1s1on
. ,¡ ,miverso en esa sin, t es1
·s,
·concrescencia.· E ste su¡'eto super¡eto
. el E es e · · •
lecisión final es la reacc1on de la,
Las categorí:is primera, cuarta, décimooctava y vigésimoséptima
y. más allá hay no-ent1da . sta e r ia determinación intern:i. Esta enuncian diferentes aspectos de una misma verdad metafísica gene-
unidad del todo con. r~spe~,to ªr~:{c1! ~moción, apreciación y pro- ral. La primera categoría enuncia la doctrina de un modo general:
reacción es la mo~1~~cac:t°1 t;do surge de la determinación de 1a~ que toda actualidad última encarna en su propia esencia lo que
pósito.
partes, Pero la dec1S1on
de suerte que sea eestrictamente
, pertinente para ella. Alexander 1) denomina "principio de inquietud", a saber su deve-
nir. La cuarta categoría aplica esta doctrina a la misma noción de
"entidad". Afirm-1 que la noción de entidad significa "un demento
cooperante al proceso de devenir". En esta categoría tenemos 1a más
extrema generalización de la noción de "relatividad". La categoría

vol. 1XIII.
Cf. "Artisric Crcation •ne! Cosinic Crcacion", Proc. Bril. Ac11d., 1927,

48
Proceeo y R•alldatl-4.
e

décimoctava afirma que las obligaciones impuestas al devenir de realización. Son realidades complcus y determinadas, desprovistas
cualquier entidad actual particular, surgen de las constituciones de de toda indecisión. Forman el fondo de la obligación. Mas los objetos
otras entidades actuales. eternos y las proposiciones, y algunas clases de contrastes más com-
Las cuatro categorías de explicación 10" a 13~ constituyen el plejas, implican indecisión en sus propias naturalezas. Como todas
repudio de la noción de actualidad vacua que obsesiona a la filo- las entidades, son potenciales para d ;Jroceso del devenir. Su ingre-
sofía realista. El término "actualidad vacua" significa aquí la no- sión expresa la definidad de la ac, ualidad en cuestión. Mas sus
ción de una res vera desprovista de inmediatez subjetiva. Este re- propias naturalezas no revelan en sí en qué entidades actuales se
pudio es fundamental para la filosofía orgánica ( cf. Segunda· parte, · realiza esta potencialidad de ingresi(in. De esta suerte implican in-
cap. VII, "El principio subjetivista"). La noción de "actualidad determinación en un sentido más cor.·;;Jleto que el de la serie anterior.
vacua" está muy Íntimamente unida a la de "inherencia de cualidad Una multiplicidad entra en el p"oceso simplemente por medio
en la sustancia". Ambas nociones -aplicadas erróneamente como de sus miembros individuales. Los únicos asertos que quepa hacer
categorías metafísicas fundamentales- se apoyan principalmente sobre una multiplicidad expresan cómo sus miembros individuales
en una mala interpretación del verdadero análisis de la 'inmediatez entran en el proceso del mundo actual. Cualquier entidad que entre
presentacional" ( cf. Segunda parte, cap. II, seccs. I y V). de este modo en proceso, pertenece a la multiplicidad, y no perte-
Para la doctrina metafísica de la filosofía del organismo es fun- necen a ésta otras entidades. A este objeto, puede tratarse como
damental que se abandone completamente la noción de entidad ac- unidad, y sólo a este objeto. Por ejemplo, cada una de las seis clases
tual como sujeto invariable del cambio. Entidad actual es a la vez de entidades que acabamos de mencion:ir son multiplicidades (es de-
el sujeto que experimenta y el superjeto de sus experiencias. El sujeto- cir, no las entidades individuales de hs clases, sino las clases colec-
superjeto, y ninguna mitad de esta descripción puede perderse de tivas de las entidades). Una multiplicidad tiene meramente una re-
vista un solo instante. Las más veces se empleará el término "su- lación disyuntiva con el mundo actual. El "universo", que com-
jeto" cuando se considera la entidad actual con respecto a su prende los datos absolutamente iniciales para una entidad actual,
propia constitución interna real. Pero "sujeto" debe interpretarse es una multiplicidad. El tratar una multiplicidad como si tuviera
siempre como abreviatura de "sujeto-superjeto". la unidad perteneciente a una entirhd de cualquiera de las demás
Es una extensión de la antigua doctrina de que "nadie atra- seis clases, provoca errores lógicos. Siempre que se emplea la palabra
viese dos veces el mismo río". Ningún pensador piensa dos veces, "entidad", hay que suponer, mientras no se afirme otra cosa, que
y formulando la cuestión en términos más generales: ningún sujeto se refiere a una entidad de una de estas seis clases, y no a una
experimenta dos veces. Es lo que hubiera debida pensar Locke con multiplicidad.
su doctrina del tiempo como "perpetuo perecer". No hay evolución resultante que se refiera a una multiplicidad,
Este repudio contradice directamente la "primera analogía de de suerte que todo aserto sobre u;1:1 multiplicidad es un aserto
la experiencia" de Kant en cualquiera de sus modos de formulación disyuntivo sobre sus miembros indi-riduales. Las entidades de cual-
( 1~ o 2~ edición). En la filosofía del organismo, lo permanente quiera de las primeras seis clases, y los contrastes genéricos, se deno-
no es la "sustancia", sino la "forma". Las formas sufren relacio~es minarán "entidades propias".
variables; las entidades actuales "perecen perpetuamente" subjetiva- En su desarrollo, el subsiguiente cx:unen de la filosofía del or-
mente, pero son inmortales objetivamente. Al perecer, la actualidad ganismo se 'rige por Ja.creencia de que l"' forma de proposición sujeto-
adquiere objetividad, mientras que pierde inmediatez subjetiva. predicadotversa sobre elevadas abstracciones, salvo en su aplicación
Pierde la causación final que es un principio interno de inquietud, a for~as subjetiv~5.·. Este tipo de abstracción, prescindiendo de esa
y adquiere causación eficiente, por lo cual es un fundamento de excepción, raras veces es pertinente p:ira la descripción metafísica.
obligación que caracteriza a la creatividad. El dominio de la lógica aristotélica desde fines de la época clásica,
Las ocasiones actuales en sus constituciones "formales" están impuso al pemamiento metafísico categorías que naturalmente se
desprovistas de toda indeterminación. La potencialidad pasó a ser derivaban de la terminología de aquéila. Este dominio de su lógica

50
·,
1

no parece haber sido caractenmco de las especulaciones metafísicas


del propio Aristóteles. Las divergencias, tal como aparecen en estas
conferencias, con respecto a otras doctrinas filosóficas, dependen
las más veces del hecho de que muchos filósofos que en sus afirma-
ciones explícitas critic:m la noción aristotélica de "sustancia", pre-
suponen empero implícitamente en sus disquisiciones que la forma
de proposición s"ujeto-predicado encarna el moda...: de aserción final-
mente adecuado sobre-el mundo actual. El mal pn>'ducido por, la "sus-
tancia primera" aristotélica es justamente ese hábito de al!!entuarme-
tafísicamente -la forma de proporción "sujeto-predicad<:(. CAPÍTULÓ III

ALGUNAS NOCIONES DERIVATIVAS

Se_ e e i ó n I

El hecho creado primordial es la incondicionada valoraciém con-


ceptual de la entera multiplicidad de los objetos eternos. Er la "na-
turaleza primordial" de Dios. A causa de esta valoración completa,
la objetivación de Dios en cada entidad actual derivada, vic·rn: a p:t-
rar en una graduación de la pertinencia de los objetos eternos en las
fases concrescentes de esa ocasión deriv:id3. H.1brá un fundamento
adicional de pertinencia para los objetos eternos selectos a causa de
su ingresión en entidades actuales derivadas que pertenezcan al mun-
do actual de la ocasión concrescente en ~ucstión. Mas tanto si es
:1sí como si no es así, habrá siempre la pertincnci.1 definida derivada
de Dios. Aparte de Dios, los objetos eternos irrealizados en el mundo
actual, serían relativamente no-existentes pr.r.1 la concrescencia en
cuestión. Para la pertinencia efectiva se requiere un agente de com-
paración, que pertenece exclusivamente a las ocasiones actuales.
Esta ordenación divina es en sí un hecho po5iti,·o que condiciona de
este modo la creatividad. De esta suerte, la posibilidad que trascien-
de al hecho temporal realizado, tiene un.1 pcrtinenci,1 para el avance
creador. Dios es la criatura primordial; pero h descripción de su
naturaleza no se agota por este su lado conceptual. Su "naturaleza
consecuente" resulta de sus prehensiones físicas de las entidades ac-
tuales derivativas. ( cf. Quinta parte).
La "creatividad" es otra versión de la "materia" aristotélica, y
de la "materia neutral" moderna. Mas se la despojó de la noción
de receptividad pasiva, ya sea de la "forma", ya sea de las relaciones

52 53
por un apetito en favor o en contra de su continuación: ejemplo,
externas; es la noc10n pura de la actividad condicionada por la ob-
la apetición de autoconservación. Mas la originación de la nueva
jetiva inmortalidad del mundo actual -un mundo que no es nunca
prehensión conceptual debe explicarse, más especialmente. La sed es
el mismo dos veces, aunque siempre con el cL:·,·¡ento estable de la un apetito hacia una diferencia -hacia algo pertinente, algo am-
ordenación divina. La creatividad carece de c.: :-:ícter propio exacta-
pliamente idéntico, pero algo que tiene una definida novedad. Esto
mente del mismo modo como la "materia.. :-:r:stotélica carece de
es un ejemplo a un nivel bajo, que muestra el germen de mu ima-
carácter propio. Es esa última noción de la má, elevada generalidad ginación libre.
sobre la cual descansa la actualidad. No puede c:iracterizarse porque
todos los caracteres son más especiales que ella. Mas la creatividad ¿En qué sentido puede ser pertinente la forma abstracta irreali-
se encuentra siempre bajo condiciones, y se de;:.:1:-ibecomo condicio- zada? ¿Cuál es su base de pertinencia? La "pertinencia" tiene que
nada. El acto no-temporal de valoración libre q11c todo lo incluye, es expresa~ algún hecho real de conjunción entre formas. El principio
a la vez una criatura de la creatividad y una condición para la crea- ontológico puede expresarse así: Toda conjunción real es conjun-
tividad. Comparte · este doble carácter con t0\..::1s las criaturas. A ción en Ia constitución formal de una actualidad. Así, habiendo una
causa de su carácter como criatura, siempre en concrescencia y ja- pertinencia de lo que es realizado en el mundo temporal, la pertinen-
más en el pasado, recibe una reacción del mt!:1~lo; esta reacción es cia tiene que expresar un hecho de conjunción en la constitución
su naturaleza consecuente. Aquí se denomina "Dios"; por eso es formal de una actualidad no-temporal. Mas por el principio de re-
.. por lo que la contemplación de nuestras natu~alezas, al gozar de latividad sólo puede haber una actualidad no-derivativa, no limitada
sentires reales derivados de la fuente intemporal de todo orden, ad- por sus prehensiones de un mundo actual. En su unidad de satisfac- •
quiere esa "forma subjetiva" de remozamiento y camaradería a que ción, ese superjeto primordial de creatividad logra la valoración
aspiran las religiones. conceptual completa de todos los objetos eternos. Este es el ajuste
Esta función de la criatura de constituir el c:irácter variable de último, básico, de la conjunción de los objetos eternos de que de-
la creatividad, se denomina aquí "inmortali2.1d objetiva" de las pende el orden creador. Es el ajuste conceptual de todos los apetitos
entidades actuales. Así, Dios tiene inmortalid'.'.d objetiva con res- en for1:1a de adversiones y aversiones. Constituye el significado de
pecto a su naturaleza primordial y a su natura 1 , ;-::i cons.ecuente .. ~ás la pertinencia. Su condición de hecho eficiente actual se reconoce
adehnte (cf. Quinta parte) estudiaremos la .,nmortahdad obJet1va denominándolo la "naturaleza primordial de Dios".
de su naturaleza consecuente; lo que nos inter•::,a ahora, es su na- La palabra "apetición" ilustra un peligro que acecha en los
turaleza primordial. términos técnicos. Este mismo peligro está ilustrado también en la
La inmanencia de Dios en el mundo con re,r2cto a su naturaleza psicología derivada de Freud. Los polos espirituales de las actualida-
primordial es un afán hacia el futuro basado en un apetito del pr:- des contribuyen con diversos grados de sentires complejos a las ac-.
sente. Apetición es a la vez la valoración con,.~cptual de un sentir tualidades que los incluyen como factores. Las operaciones básicas
físico inmediato combinado con el afán hacia h :·calización del dato de la espiritualidad son "prehensiones conceptuales". Éstas son las
conceptualmente prehendido. Por ejemplo, "seci'' es un sentir físico únicas operaciones de espiritualidad "pura". Todas las demás opera-
inmediato integrado con la prehensión conceptual de su apagamiento. ciones espirituales son "impuras", en el sentido de que implican in-
Apetición 1 es un hecho positivo inmediato que encierra en sí un tegraciones de prehensiones conceptuales con las prehensiones fí-
principio de inquietud, que implica realización cie lo que es y puede sicas del pol'ó físico: Puesto que la "impureza" en la prcl1ensión se
ser. Con ·ello, la ocasión inmediata condiciona la creatividad de refiere a l.t prehensión que surge de la integración de prehensiones
suerte que procure en el· futuro· ta realización F c;ica de su polo es- físicas 1'puras" con prehensiones espirituales "puras", se sigue que
piritual, según las diversas valoracion~s i~her_e;ites a sus div'.:rsas una prehensi6n espiritual impura es también una prchensión física
prehensiones conceptuales. Toda experiencia f:'.,:ca "ª acompanada "impura" y viceversa. Así, el término "impuro" aplicado a una
prehensi6n tiene un significado perfectamente definido, y no quie-
1 LEIBNIZ, Mo111ulologí11.
55
H
re los términos "espiritual" o "físico", salvo pna indicar la direc- mordial de Dios hay cierta deficiencia que el término "visión" oscu-
ción de la atención en el examen en cuestión. rece. Una ventaja del término "visión" es que enlaza .más· íntima-
El término técnico "prehensión conceptual" es enteramente neu- mente con la tradición filosófica esta doctrina de Dios. "Contem-
tral, desprovisto de toda sugestividad. Pero semejantes términos plación" es quizá un término más seguro que "visión". Resumiendo:
presentan grandes dificultades al entendimiento, a causa de que no La "naturaleza primordial" de Dios no incluye su comercio con
sugieren ejemplificaciones particulares. Por consiguiente, busque- "particulares", y, en consecuencia, está desprovista de esas cogita-
mos términos equivalentes que tengan la ventai,;i. de sugerir hechos ciones intelectuales "impuras" que implican proposiciones ( cf. Ter-
familiares. Hemos elegido el término "apetición'.'.;, que sugiere ejem- cera parte). Es Dios en abstracción, a solas consigo mismo. Como
plificaciones de nuestra propia experiencia y también de; formas in- tal es mero factor de Dios, falto de actualidad.
feriores de vida tales como insectos y vegetales. Mas aun en la ex-
periencia humana, "apetición" sugiere una i1oción degradante de
esta actividad básica en sus operaciones más intensas. Estamos muy Sección 11
cerca de lo que Bergson denomina "intuición" -aunque con algu-
nas diferencias. La intuición de Bergson es una operación "impura"; Las nociones de "orden social" y "orden personal" no pueden
es una sensación integral derivada de la síntesis de la prehensión con- omitirse de este esbozo preliminar. "Sociedad" en el sentido en que
ceptual con la prehensión física de la cual se lu derivado según la aquí está usado el término, es un nexo con orden social; y "objeto
"categoría de reproducción conceptual" ( obligación categorial IV). persistente" o "criatura persistente" es una sociedad cuyo orden
Parece que el término bergsoniano de "intuici5n" tiene el mismo social tomó la forma especial de "orden personal".
significado que "d~signio físico" en la Tercera parte de estas con-
Un nexo posee "orden social": 19 ) donde hay un elemento común
ferencias. Además, la "intuición" begsoniana parece prescindir de
de forma ilustrado en lo definido de cada una de sus entidades ac-
forma subjetiva de la emoción y el designio. Esta forma subjetiva
tuales incluídas, 2") y este común elemento de forma surge en cada
es un elemento esencial en la noción de "prehensión conceptual",
miembro del nexo a causa de las condiciones que le imponen sus
como a decir verdad en la de toda prehensión. Es un elemento esen-
·prehensiones de algunos otros miembros del nexo, y 39 ) estas pre-
cial en el "designio físico" (cf. parte III). Si consideráramos estas
operaciones espirituales "puras" en sus operaciones más intensas, hensiones imponen esa condición de reproducción a causa de su in-
elegiríamos el término "visión". Prehensión conceptual es una vi- clusión eh sentires positivos de esa forma común. Ese nexo se de-
sión directa de alguna posibilidad de bien o m.d -de alguna posi- nomina "sociedad", y la forma común es la "característica defini-
bilidad respecto a cómo pueden ser def i11id11s hs actualidades. No dora" de la sociedad. La noción de "característica definidora" es
hay referencia alguna a actualidades particu b res, ni a cualquier afín a la noción aristotélica de "forma sustancial".
mundo actual particular. La frase "de bien o mal" se ha añadido El común elemento de forma es simplemente un objeto eterno
para incluir una referencia a la forma subjecin; la mera palabra complejo ejemplificado en cada miembro del nexo. Pero el orden
"visión" prescinde de este factor en una prehcnsión conceptual. Si social del nexo es el mero hecho ele esta forma común exhibida por
decimos que la naturaleza primordial de Dios es completez de "ape- todos sus miembros. La reproducción de la forma común en todo el
tición", damos el debido peso a la forma subjetiva- pero algo nos ámbito del nexo, se debe a las relaciones genéticas de los miembros
cuesta. Si decimos que la naturaleza primordial de Dios es "intui- del nexo entre sí, y al hecho adicional de que las relaciones genéticas
ción", sugerimos una espiritualidad "impura" a causa de su sínte- incluyen sentires de forma común. Así, la característica definidora
sis con la prehensión física. Si decimos que la mturaleza primordial se hereda a lo largo de todo el nexo, pues en cada miembro se deriva
de Dios es "visión", sugerimos una visión mutilada de la forma de los demás miembros del nexo que son antecedentes a su propi;1
subjetiva, quitándole el anhelo por el hecho concreto -no por he- concrescencia.
chos particulares sino por algu11aactualidad. En la naturaleza pri- Un nexo posee "orden personal' cuando u) es una "sociedad", y

56 57
~) cuando la relatividad genética de sus miembros los ordena "serial- mún. La humanidad hizo una generalización desafortunada de su
mente". experiencia de objetos persistentes. Recientemente la ciencia física
Por esta "ordenación serial" que surge de la rc 1atidad genética, ha abandonado esa noción. En consecuencia, deberíamos limpiar aho-
se entiende que cualquier miembro del nexo -excluyendo el primero ra la cosmología de un punto de vista que jamás hubiera debido adop-
y el último, si los hubiera- constituye un "corte" en el nexo, de tarse como principio metafísico último. En estas conferencias, el tér-
suerte que a) ese miembro hereda de todos los miembros de un lado mino "avance creador" no debe interpretarse en el sentido de avance
del corte, y de ningún miembro del otro lado del corte, y b) si A y B únicamente serial.
son dos miembros del nexo y B hereda de A, entonces d lado del corte Por último, la continuidad extensiva del universo físico se inter-
de B, que hereda de B, forma parte del lado del corte Je A, que· here- pretó ordinariamente en el sentido de que hay una continuidad de
da de A, y el lado del corte de A del cual A hereda, forma parte del devenir. Pero si admitimos que "algo deviene", es fácil, empleando
lado del corte de B del cual B hereda. Así el nexo for;na una sola línea el método de Zenón, probar que no puede haber continuidad de de-
de herencia de su característica definidora. Semejante nexo se deno- venir 2 • Hay devenir de continuidad, mas no continuidad de devenir.
mina "objeto persistente". Podría haberse denomimido "persona", Las ocasiones actuales son las criaturas que devienen, y constituyen
en el sentido legal del término; mas, desgraciada; ·ate, "persona" un mundo continuamente extenso. Dicho de otro modo: la extensivi-
sugiere la noción de consciencia, de suerte que su e· :pleo podría in- dad deviene, pero el "devenir" mismo no es extenso.
ducir a error. El nexo "mantiene un carácter", y este es uno de los Así, la última verdad metafísica es el atomismo. Las criaturas
significados de la palabra latina persona. Mas un "objeto persistente", son atómicas. En la presente época cósmica hay creación de conti-
en cuanto "persona", hace más que mantener un cadcter. Pues esta nuidad. Tal vez semejante creación sea una última verdad metafí-
persistencia surge de las relaciones genéticas especiales entre los miem- sica valedera para todas las épocas cósmicas; pero esto no parece ser
bros del nexo. Un objeto físico ordinario que tiene duración tempo- una conclusión necesaria. La opinión más plausible es que la continui-
ral, es una sociedad. En el caso idealmente simple, t:c:;e orden perso- dad extensiva es una condición especial que surge de la sociedad de
nal y es "objeto persistente". U na sociedad puede ( o no) ser analiza- criaturas que constituyen nuestra época inmediata. Mas el atomismo
ble en muchos estratos de "objetos persistentes". Así ocurrirá con la no excluye la complejidad, ni la relatividad universal. Todo átomo
mayor parte de objetos físicos ordinarios. Estos objetos persistentes es un sistema de todas las cosas.
y sociedades, analizables en estratos de objetos persistentes, son las El equilibrio exacto entre el atomismo y la continuidad es de
entidades permanentes que experimentan aventuras de cambio a tra- importancia para la ciencia física. Por ejemplo, la doctrina aquí ex-
vés del tiempo y del espacio. Por ejemplo, forman la materia de la puesta concilia la teoría corpuscular de la luz de Newton con la
ciencia de la dinámica. Las entidades actuales perecen, pero no cam- teoría ondulatoria. Pues tanto un corpúsculo como un elemento de un
bian; son lo que son. Un nexo que lQ) goce de orden social y frente de onda en avance, son meramente una forma permanente
2 9 ) sea analizable en estratos de objetos persistentes, puede denominar- propagada de criatura atómica a criatura atómica. Un corpúsculo 'es
se "sociedad corpuscular". Una sociedad puede ser más o menos en realidad un "objeto persistente". Sin embargo, la noción de "ob-
corpuscular según la importancia relativa de las c::z-acterísticas de- jeto persistente" es susceptible de realización más o menos com-
finidoras de los diversos objetos persistentes, comparada con la de la pleta. Así, en diferentes fases de su carrera, una onda de luz puede
característica definidora de todo el nexo corpuscular. ser más o menos corpuscular. Una serie de esas ondas en todas las
fases de su c~rrera imp•lica orden· social; pero en las fases primeras ese
S_ección III orden aqop{a la form.a más especial de estratos de orden personal laxa-
mente relacionados.,..Este orden personal dominante se desvanece a
Suele dominar la concepción errónea de que "devenir" implica la
noción de una serialidad única por su avance hacia h novedad. Es 2 Cf. parte II, cap. II, secc. II, y también mi La ciencia y el 1111111áo 11I0-
la noción clásica de "tiempo", que la filosofía tomó del sentido co- Jerno, cap. VII, donde se examina ese argumento.

58 59
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medida que el tiempo avanza. Sus caractensticas definidoras se tor-


n:m cada vez menos importantes a medida que sus diversos riesgos
van desapareciendo. Las ondas se convierten entonces en nexo con
orden social importante, pero sin estratos de orden personal. En
consecuencia, la serie de ondas arranca como sociedad corpuscular y
termina como sociedad que no es corpuscular~ •.

;
Se e e i ó 11 IV
SEGUNDA PARTE
Por último, en el esquema cosmológico aquí esbozado se rechaza
una suposición implícita de la tradición filosófica. La suposición es
que los elementos básicos de la experiencia deben describirse en tér- DISCUSIONES Y APLICACIONES
minos de uno de los tres ingredientes: consciencia, pensamiento y
percepción sensorial, o de todos ellos. El último término se usa en el
sentido de "percepción consciente en el modo de inmediatez presenta- SUMARIO
cional". Asimismo, en la práctica la percepción sensorial se reduce a
CAPÍTULO I. - HECHO y FORMA
percepción visual. Según la filosofía del organismo, estos tres compo- SECCIÓN
nentes son elementos inesenciales en la experiencia, tanto en la física J. :\p,IJción a hechos, la tradición europea; Platón, Aristóteles, Descartes,
como en la espiritual. Todo ejemplo de experiencia es dipolar, lo mismo l.ocke, Hume, Kant; razonabilidad intrínseca; notas marginales a Platón;
si- ese ejemplo es Dios como si es una ocasión actual del mundo. La cs.t1 cosmología platónica; formas participantes; ordenación divin:i; prin~
ópio ontológico; los hechos como razones únicas; los hechos son proceso;
originación de Dios parte del polo espiritual; la de una ocasión ac- prd,~nsión, satisfacción.
tual, del polo físico; m:is en ambos casos esos elementos: consciencia, II. El r>cionalismo es una fe, aventura de esperanza¡ límites de la teorí2,
pensamiento y percepción sensorial, pertenecen a las fases derivativas d scr-d2do, tesis del Prof. A. E. Taylor sobre Platón; decisión, el prin-
"impuras" de la concrescencia, si realmente figuran en algún sentido cipio ontológico¡ entidades y proceso¡ entidades actuales y decisión¡ lo,
efectivo. h«hos irreductibles.
III. L, forma platónica, idea, esencia, objeto eterno¡ potencialidad y ser-
Este rechazo es la razón de que, en relación con el tema que esta- ,h,l.o; exclusivid2d de lo dado;, sujeto-superíeto, devenir y ser; ev2po-
mos examinando, el estado de inmediatez presentacional sea un tema r,ción de la indeterminación en la concrescencia, satisfacción determinada
que vuelva a presentarse a lo largo de las "Partes" subsiguientes de y ,:,:elusiva; concrescencia di polar; potenci2lid2d, ser-dado, imposibilidad;
estas conferencias. subsistencia.
IV. Oc.siones actuales internamente determinadas y externamente libres; el
C!l:no de la 1historia no es necesario, no es perfección; c:lusación eficiente
y reacción final; libertad primordial de Dios; toda concrescencia entre
iniciación libr~ definida y conclusión libre definida, lo anterior macro-
có,¡mico, lo posterior microcósmico.
V. Universales y particulares, términos inadecuados con falsa implicación;
ihmución a base de Descartes, también de Hume; la doctrina alternativa
e!~ Descartes: realilas objetiva, it,spectio, itttuitio, j11clicittm; el mundo no
<1 descriptible en términos de sujeto y predicado, sustanci2 y calidad,
p-nticular y universal; relatividad universal.
VI. El Ensayo de Locke, la filosofía org:ínica esti de acuerdo con él; "expe-
riencia" sustituye a "~ntendimiento"; ideas y prehensiones; la, dos doc-
trinas de Locke de l2s idc2s, ideas de cos2s particulares; teorí2 represen-

60 61
tativa de !a percepc1on; simplicidad lógica y prioridad genética no deben profundidad; trivialidad, vaguedad, angostura, amplitud; incompatibilidad,
identificarse; sustancia, cosas exteriores, sociedades; soliduidad del uni- contraste; trivialidad, exceso de diferenciación; vaguedad, exceso de iden-
verso. tificación; el nexo como único, vaguedad, angostura, profundidad; coor-
VII. Doctrina de Locke de la potencia, potencia y sustancia; objctificación dinación de cws, vaguedad, angostura, amplitud.
causal y objctificación presentacional; cambio significa aventuras de ob- II. Intensidad, ~ngostura; filosofia del organismo, Kant. Locke.
jetos eternos; esencia real, esencia abstracta; doctrina del organismo y gene- m. Sensos, categoría ínfima de los objetos eternos, definición, sensos, sus
ración de entidades actuales. ! contrastes, intensidad; contrastes de altura y categorías bajas, estructuras;
objetos eternos, simplicidad, complejidad; sensos experimentados emocio-
nalmente.
CAPÍTULO II. - EL CONTINUO EXTENSO IV. Transmisión, rutas diversas, inhibiciones, intensificación; carácter vecto-
S!!CCJÓN rial, forma de energía; ciencia física.
I. Continuo y realidad potencial, atomizada por ocasiones actuales; cómo se v. Datos amb:rntales como en la percepcción; percepción visual, la forma
experimenta el continuo, inmediatez presentacional, sensos; silla real y m:1s sofistiii-:.Ja; originada por el estado precedente del cuerpo animal,
silla-imagen; ingrcsión compleja de sensos. Hume; el cuerpo animal y el ambiente externo, amplificador.
II. Potencialidad general y potencialidad real; puntos de vista de ocasiones VI. Percepción y cuerpo animal, eficacia causal.
•ctu•les, determinadas por una fase inicial de aspiración subjetiva; rela- VII. Eficacia can•:!, vísceras; inmediatez presentacional, percepciones delusivas,
ciones extensas; teoría epoca! del tiempo, Zenón, William James. cualidades ,,·cundarias, extensión, concomitancia del cuerpo; Hume, Kant.
III. El Scholium de Newton. vm. Loci revelad.-,, por la percepción, regiones contemporáneas, pasado causal,
IV. El Scholi11m de Newton, comparación con la filosofía del organismo y con futuro causal; presente inmediato, unisono de devenir, unísono concres-
Descartes; "concomitancia del cuerpo", condición del cuerpo en el mun- cente, duración; diferenciación entre el presente inmediato y la duración
do actual; condición ontológica del espacio según Newton, Descartes y la presentada; locm presentado.
filosofía orgánica. IX. Loclls presentado y unísono de devenir; loc11spresentado, relación sistemá-
V. Persistencia indiferenciada y la pasividad de la sustancia, como fuente de tica con el cuerpo animal, tensiones, independencia de los acaecimiento&
errores. contempor.íncos externos, líneas rectas, medición; unísono de devenir,
VI. Recapitulación. duración.
X. Recapitulación.
CAPÍTULO III. - EL ORDEN DE LA NATURALEZA CAPÍTULO v. - LOCKE y HUME
SECCIÓN
Sr,cc1ÓN
I. Contraste entre orden y ser-dado; las cuatro características del orden; I. Hume, Percepciones, sustancia, principio de unión: ideas, copias de im-
presiones, libertad imaginativa.
logro del fin, señuelo del sentir; causa sui.
II. Definición de "sociedad", características definidoras y herencia genética; II. Hume y la "repetición", causa y efecto; memoria, fuerza y vivacidad.
ambiente social y permisivo; época cósmica, jerarquía social. III. El tiempo, Hume, Descartes, independencia de las ocasiones sucesivas;
inmcrtalidad objetiva.
III. Evolución de sociedades, decadencia, caos, el Timeo, el Scholium, Milton.
IV. Sociedades de esta época cósmica; la sociedad extensa, la sociedad geomé- IV. Influencia de la noción sujeto-predicado; Hume, Descartes, Locke, exis-
tencia particular.
trica, la sociedad electromagnética; ondas, electrones, protones.
V. Hume y Locke, proceso y morfología; deriváción falsa de los sentires·
v. Objetos persistentes, sociedades corpusculares, sociedades estructuradas.
emocionales; doctrina sensacionalista; Santayana.
VI. Estabilidad, especialización.
VII. El problema de la estabilización, exclusión de detalles, iniciativa con-
ceptual, vida. CAPÍTULOVI. - DE DESCARTES A KANT
VIII. Aparato inorgánico para la vida.
IX. La vida como reacción contra la sociedad, originalidad. I. Descartes, tres clases de sustancia: la extensa, la psíquica, la de Dios;
X. Vida y alimento, la vida en el espacio vacío, el agente catalítico. tres clascf d·~ cambio, de accidentes, originación, cesación; relaciones ac-
XI. Personas vivientes, canalización de la vida, personalidad dominante sólo cidental,s, ideos representativas; experiencia inesencial del mundo ex-
parcial. tern&.
II. Locke, empirismo, educación, inconsciencia; ·existente particular, sustan-
CAPÍTULO IV. - LOS ORGAN1SMOS Y EL AMBIENTE cia, potencia; rcbtividad, perecer perpetuo.
SECCIÓN III. Analogía y e,.:•traste con la filosofía del organismo.
I. Reacción del ambiente en ocasiones actuales; angostura y amplitud, de- IV. Hume y el proceso, Kant, Santayana.
dientes de sociedades, elemento ordenado; •caos, trivialidad, regularidad, V. Procedimientos opuestos de la filosofía del organismo y de Kant.

62 63

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el semido; señuelo objetivo· e ["


CAPÍTULO VII. - EL PRINCIPIO SUBJETIVIST A guiares• sujetos lógic ' d" audsa tna 1; !'.ropos1c1ones generales y sin-
• os, pre tea os comple¡os· propos· . d d
l. El principio subjetivista y el principio sensacionalista; la doctrina sensa- o f a 1sas; señuelo para la noved d · J ºd ' 1c1ones ver a eras
ciencia en ciernes• \ü . a '. ? sent1 o como ucontrario" es cons-
cionalista los combina ambos; Locke, Hume, Kant; formulación de los II. Verdad y falsedad J c:~? Y_óacog1m1e':to;_ contemplación escalonada.
principios; las tres premisas del principio subjetivista; la filosofía del or- teoría de la corr;s ond~~~';' n expenenc~al de pr~p?siciones y hecho;
ganismo niega los dos principios y las tres premisas; Descartes: "Es• falsas, juicios correc~os '.ª y coherencia; propos1c1ones verdaderas o
piedra como gris", sustancia y cualidad, órgan<i¡. de la sensación; modi- .
d envat1vos; . o In".orrectos o aplazados. . . . . ..
la lógica se ocu / d J • • • • , •¡u1c1os rntutt1vos 0
ficación subjctivista de Descartes; "Percepción de esa piedra como gris"; III. Fondo sistem 'tº P-, e os JU1c10s derivativos; el error.
intento de proporcionar categorías revisadas; Hume. , a ,co presuouesto por cad .. , 1
n. El conocimiento, sus variaciones, vaguedad; percepción nol;ativa es el caso
mas indicativos de
.
1 :
re ac1ones· proposicio
ª proposic,on;
.
re acio-ncs, sis te-
. dº .
trac1ón impropied d d 1 • 1 b nes y sistemas rn 1cat1vos• ilus-
general, la consciencia es sentir la negación,. novedad;, la consciencia es .' . a e as pa a ras. ,
IV. Propos1_c,1ones metafísicas; uno y uno son
forma sujetiva, únicamente presente en las últimas fases derivativas de
integraciones complejas; la consciencia sólo ilumina los tipos derivativos
v. d
In uccwn, probabilidad, teoría estadística dos.
tras, números finitos. ' fundamento, examen por mues-
de los datos objetivos, la, filosofía extraviada por la claridad y distinción. vr. Premisas suprimidas en la • d . , .. ,
El tipo primitivo de experiencia física es emocional; transmisión vectorial · d e actua ltoa .• d rn ucc10n, prcsupoS1c1on de c1ºpo d f" "d
del sentir, pulsos de emoción, longitud de onda; la emoción humana es .. que requ'eren tipos d f" "d d bº s e 1111os
ducciones m:ís amplias-' prob bºlºd de m, ods' _e am ientc; invalidez de in-
cn1oción interpretada, no n1cro sentir emocional. VIL A m btente . ' a ' ' a esta ,st1ca con amb1ºente .
IV. La decisión regula la ingresión de objetos eternos, lo viejo se encuentra de muestras de objetificación. pertinente.
VIII. Fu_ndam~nto no-.estadístiéo alternativo,· """t1ºc1·ones
con lo nuevo; las tres foses del sentir, conforma!, conceptual y comparativa; . primo d l d D ~..,- graduadas, naturaleza
los objetos eternos y las formas subjetivas; continuidad de las fases; r ia e ws; secularización del concepto de funciones de Dios.
categoría de unidad objetiva.
v. El principio subjetivista reformado es otra formulación del principio
CAPíTuLo x. _ p R O e E s
de relatividad;, el proceso es el devenir de la experiencia; se acepta el 0
principio de Hum~, el método sólo se equivoca en los detalles; "ley" en I. Fluencia y permane · . ·, .
vez de "causación" 110 sirve de nada; la filosofía moderna emplea cate- d .. fl . . ncIJ: _generac1011 y sustmcta; esp,ci,liz,ción dos clases
gorías erróneas; dos concepciones equivocadas: 1• la actualidad vacua, y e 1n ucnc1a, macroscop1c:1. y microscópic:i de ·, '.
tro de cada oc2sión. , oc:u1on a ocas1ón y dcn-
h 2~ inherencia de la cualidad en la sustancia. Ir.
Concrescenci~, novedad, :ctua~idad; concrescencia microscópica.
m. Tres fases de concrescencia microscópica· los caracte · ¡
transicºó1 , . 1 , res vcctor1a es in<ll.:an
CAPÍTULO VIII. - REFERENCIA SIMBÓLICA l 11 macros~o¡nca!. a emoción, y la forma subjetiva en general, es
esca ar e': la origmac10n microscópica y es el d t 0
macroscópica. ª d~ b transició11
I. Dos modos puros de percepción, refcrencb simbólica; fundamento co- IV. Fases más elevadas de concrescencia n:iicroscópica.
mún, integración, libertad originativa, error; fundamento común, loc11s
presentado, indistinción geométrica en el modo de la eficacia causal;
excepciones, el cuerpo animal, concomitancia del cuerpo.
II. Fundamento común, sensos comunes; empirismo moderno, ficción, Hume;
sensos derivados de la eficacia del cuerpo; proyección.
m. Primacía errónea de la inmediatez presentacional, examen, h eficacia
causal es primitiva.
IV. Examen (.:ontinuación); causación y percepción sensorial.
v. Comparación de los modos; integración en referencias simbólicos.
VI. Principios del simbolismo, el lenguaje.

CAPÍTULOIX. - PROPOSICIONES

I. Prchensiones impuras por integración de prehensioncs conceptuales puros


y prehensiones físicas puras; distinción entre designios físicos y propo-
siciones; h teoría, no es primordialmente para el juicio, señuelos para

64
Proceso y RealidAd-5.
65
C:\PÍTULO I

HECHO Y FORMA

Sección I

Todo discurso humano que se funde en la verdad de sus asercio-


nes para aspirar a ser tenido en cuenta, necesita apelar a los hechos.
En ninguna de sus ramas puede la filosofía pretender que está exenta
de esta regla. Mas en el caso de la filosofía surge le dificultad de que
el registro de los hechos se h:illa en parte vagamente disperso a través
de las diversas expresiones dd lenguaje civilizado y de la literatura,
y en parte está expresado más concretamente bajo la influencia de
los esquemas de pensamiento dominantes en las tradiciones de la
ciencia y de la filosofía.
En esta segunda parte de estas conferencias, el esquema de pensa-
miento que es la base de la filosofía del organismo, se confronta con
diversas interpretaciones de los hechos ampliamente aceptadas en la
tradición europea, ya sea litcm·ia, científica o filosófica. Por lo que··
concierne a la filosofía, sélo un grupo selecto puede mencionarse
explícitamente. A nada conduce tratar de forzar las interpretaciones
de los filósofos divergentes buscando entre ellos una vaga coinciden-
cia. Lo importante es que el esquema de interpretación aquí adoptado
pueda invoc{r ·en pro de cada una de sus principales· posiciones la au-
toridad exJ}'l"esade uno u otro de los maestros, supremos del pensa-
miento: 'Platón, Aristóteles, Descartes, Locke, Hume, Kant. Sin em-
bargo, en definitiv:i'::.nada se apoya en la autoridad; el supremo tribu-
nal de apelación es la razonabilidad intrínseca.
La caracterización general más segura de la tradición filosófica
europea, es que ésta consiste en una serie de notas marginales a Pla-

67
··--···••r-:rnnnCl'.fillllfWl~~',is¡¡i¡¡,~Miil1lllll:illUWIP111ffli'ifffilllll-711JMl-W•·•m:a=·
mr·WMM··-•.,••

necesariamente presente alguna cosa o sustancia existentes.; las cua-


tón. No me refiero al esquema sistemático de pensamiento que los in- les puedá atribuirse." 1 Y asimismo: "Pues toda concepc1on clara y
vestigadores extrajeron dudosamente de sus obras. Aludo a la riqueza distinta (perceptio) es sin duda alguna algo y por lo tanto no puede
de ideas generales esparcidas por ellas. Las dotes personales de ese derivarse de lo que es nada ... " 2 Denominaremos "principio ontoló-
filósofo, sus amplias oportunidades de experiencia en un gran perí~- gico" a este principio general. Es el principio de que tod_a cosa está
do de civilización, su herencia de una tradición intelectual no anqm- positivamente en actualidad en alguna parte y en potencia en todas
losada aún por una sistematización excesiva;·: hicieron de sus obras
inagotable mina de sugestiones. Así, en un sentido, cuand? :ifirmo mi
partes. En una de las aplicaciones, este principio desemboca en la ?oc-
trina del "conceptualismo": Así, la búsqueda de una razón es siem-
creencia de qt1e es platónica la orientación ·de pensamiento de estas pre la búsqueda de un hecho actual que sea· el vínculo de la razón.
conferencias, no hago más que expresar la esperanJa de que caig.1 El principio ontológico, así definido, constituye el primer paso en la
dentro de la tradición europea. Pero quiero decir más: entiendo que descripción del 1miverso como solidaridad 3 de muchas entidades ac-
si hubiéramos de vertir la postura general de Platón con el cambio tuales. Toda entidad actual se concibe como acto de experiencia sur-
mínimo impuesto por la interposición de dos mil años de experien- gido de datos. Es un proceso C::e"sentir"· los varios datos, de suerte
cia humana en la organización social, en los logros estéticos, en b que se absorban en la unidad de una "satisfacción" individual. Aquí,
ciencia y en la religión, tendríamos que emprender la construcción "sentir" es el término usado para la operación de pasar de la obje-
de una filosofía del organismo. En semejante filosofía, las actualicb- tividad de los datos a la subjetividad de la entidad actual en cuestión.
des que constituyen el proceso del mundo, se conciben como ejempli- L{>ssentires son operaciones diversamente especializados, que efectúan
ficando la ingresión (o "participación") de otras cosas que comti- una transición a la subjetividad. Reemplazan la "materia neutra" de
tuyen las potencialidad.!s que toda existencia actual tiene _P~ra _s:~r ciertos filósofos realistas. Una entidad actual es un proceso y no puede
definida. Las cosas que son temporales surgen por su part1c1pac10n
describirse en función de h morfología de uria "materia". Este uso
en las cosas que son eternas. Entre ambas series media una cosa que
del término "sentir" es muy afln al uso que hace Alexander -i del
combina la actualidad de lo que es temporal con la intemporalidad de
término "vivencia" ("enjoyement"); y tiene también cierta afinidad
lo que es potencial. Esa entidad final es el elemento divino del mu_n-
con el uso del término "intuición" por Bergsori. Una analogía próxi-
do, mediante el cual la estéril disyunción ineficiente de las potencia-
ma es el uso que hace Locke del término "idea", incluso "ideas de
lidades abstractas obtiene primordialmente la conjunción eficiente de
cosas par tic ubres" ( cf. su Ensayo III, 2, 6 y 7). Pero la palabra
la realización ideal. Esta realización ideal de potencialidades en u1u
"sentir", tal como la empleamos en estas conferencias, recuerda_ más
entidad actual primordial constituye la estabilidad metafísica graci~s
aun a Descartes. Por ejemplo: "Supongamos que sea así; sin embargo,
a la cual el proceso actual ejemplifica principios generales de meta-
física y logra los fines adecuados para especificar tipos de orden emer- por lo menos es completanicnt,e cierto que me parece que veo h~z,
gente. A causa de la actualidad de esta valoración primordial de po- que oigo ruido y que siento calor. Eso no puede ser falso; propia-
tenciales puros, todo objeto eterno tiene una pertinencia definida, mente hablando, es lo que en mí se llama sentir (sentire); y usado en
efectiva, en cada proceso concrescente. Fuera de esas ordenaciones. este sent1'do preciso
. no es otra cosa que pensar ,, ts.
En el lénguaje cartesiano, la esencia de una entidad actual con-
habría una disyunción completa de objetos eternos irrealizados en el
mundo temporal. La novedad sería sin sentido, e inconcebible. Est:1- 1 Prfocipios Je filoso/fo, parte I, S2; traducción de HALDANE y Ross. iod.,
mos extendiendo y aplicando rígidamente el principio de Hume d.: hs citas de Descartes se refieren a esa traducción.
que las ideas de reflexión se derivan de hechos actuales. 2 Cf. MeJilació11 IV, hacia el final. .
· 3 He tomado la palabra "solidaridad" del Discurso presidencial del profesor
Mediante este reconocimiento del elemento divino se sostiene el WiLDON CARR a la Aristotclian Society, sesión de 1917-1918. El discurso "La
principio aristotélico de que, fuera de las cosas que son actuales, nada interacción de cuerpo y espíritu" desarrolla el principio fundamental sugerido por
existe: ni de hecho ni en eficacia. Es el principio general verdadero esta palabra.
que está también en el fondo de Descartes: "Por esta razón, cuando 4 Cf. sn Space, Time anJ Dei/;•, passim.
~ Cf. Meditafio11 11, trad. HALDANE y Ross.
percibimos cualquier atributo, concluímos en consecuencia que est:í
69
68
siste únicamente en el hecho de que es una cosa que prehe,ode (es
decir, una sustancia"'cuya esencial total o naturaleza es prehender) 6 • Sección II
Un "sentir" pertenece a la especie positiva de "prehensiones". Hay
dos especies de prehensiones, la "positiva" y la "negativa". Una enti- La esperanza del racionalismo es que no logremos hallar en la
dad actual tiene un vínculo perfectamente definido con cada punto experiencia ningún elemento intrinsecamente incapaz de presentarse
del universo. Este vínculo determinado es su prehensión de ese punto. como ejemplo de teoria general. Esa esperanza no es una premisa meta-
Prehensión negativa es la exclusión definida de ese punto de toda física. Es la fe que forma el motivo para que se cultiven todas las
contribución positiva a la constitución interna real del sujeto. Esta ciencias sin distinción, incluso la metafísica.
doctrina entraña la posición de que una prehensión negativa expresa Hasta donde la metafísica nos ponga en condiciones de aprehender
un vinculo. Prehensión es la inclusión definida de ese punto como la racionalidad de las cn.qs, esa pretensión está justificada. Habida
contribución positiva a la constitución interna real del sujeto. Esta cuenta de las imperfecciones de todos los sistemas metafísicos, siem-
inclusión positiva se llama su "sentir" de ese punto. Se requieren pre nos queda el recur,o de perder la esperanza en el punto exacto
otras entidades para: expresar c6mo se siente cualquier punto. Todas en que nos hallemos. L:i conservación de esa fe tiene que depender de
las entidades actuales del mundo real, con relación a una entidad ac- una intuición moral úlrima de la naturaleza de la acción intelectual
tual dada como "sujeto", son necesariamente "sentidas" por ese su- -que entrañe la aventura de la esperanza. Esa intuición señala el
jeto, aunque en general vagamente. De una entidad actual sentida punto en que la metafísica -y de hecho toda ciencia- adquiere
se dice que está "objetificada" para ese sujeto. Sólo una selección de seguridades de la religión y se convierte en religión. Mas en sí, la fe
objetos eternos son "sentidos" por un sujeto dado, y entonces se dice no encierra una premisa de la cual parta la teoria; es un ideal que está
de esos objetos que tienen "ingresión" en ese sujeto. Mas no por eso buscando satisfacción. En la medida en que creamos en esa doctrina,
hay que hacer caso omiso de aquellos objetos eternos que no se sienten. somos racionalistas.
En efecto, toda'prehensión negativa tiene su propia forma subjetiva, Sin embargo, tiene que haber límites para· la pretensión de que
por trivial o vaga que sea. Contribuye al complejo emocional, aun- todos los elementos del universo son explicables por la "teoría", pues
que no a los datos objetivos. El complejo emocional es la forma sub- la "teoría" misma reg11iere que haya elementos "dados" para que
jetiva de la "satisfacción" final. La importancia de las prehensiones formen el material de la teorización. El propio Platón reconoce esta
negativas proviene del hecho de que lq las entidades actuales forman limitación: Citaré el resumen del Timco por el profesor A. E. Tayior:
un sistema, en el sentido de que entran reciprocamente en sus res- "En el mundo real hay siempre, además de la 'ley', un factor de
pectivas constituciones, 2Q de que en virtud del principio ontológico lo 'simplemente dado' o 'hecho bruto', no explicado y que debe acep-
toda entidad es sentida por alguna entidad actual, 3Q de que, como tarse simplemente como d:ido. La ciencia tiene el deber de no con-
consecuencia de los puntos 19 y 2 9, toda entidad del mundo actual tentarse con lo meramente dado, de tratar de 'explicarlo' como conse-
de toncrescente actualidad, tiene alguna gradación de pertinencia cuencia (en virtud de la ley racional) de algún 'dadó' inicial más
real para esa concrescencia, 4Q de que, a consecuencia del punto 3 9 , simple. Pero, por lejos que la ciencia pueda llevar ese procedimiento,
la prehensión negativa de una entidad es un hecho positivo con su siempre se ve obligada a retener algún elemento del hecho bruto, de
forma emocional subjetiva, 5Qde que hay una sensitividad mutua de lo meramente dado, en su explicación de las cosas. Es la presencia en
las formas subjetivas de las prehensiones, de suerte que no son indi- la naturaleza de este elemento de Ió dado, de ese irracional, como tam-
ferentes entre sí, y 6Qde que la concrescenc_iadesemboca en un sentir bién ha sido"denominado a veces, aquello que parece personificado en
positivo: la satisfacción. el leng'1tajctde Timeo. sobre la _necesidad.''., ,
Por lo que se.,,refiere a la mterpretac1on de Platon, me atengo a
la autoridad del profesor Taylor. Mas, prescindiendo de esa cuestión
6 Para una cxpres10n análoga a esta cf. Medilntio11 VI; sustitúyase "ms
prehmdens" por "ens cogitans". 7 Cf. Plato, The Man an.l His Work, Lincoln MacYeagh, Nueva York, 1927.

70 71
\
histórica, para toda forma de realismo platónico es esencial una com- entendimiento del sujeto que la acoge, toda expresión de una propo-
prensión clara de los elementos "dados" en el mundo. sición incluye elementos demostrativos. De hecho, toda palabra, Y
. Para el pensamiento racionalista, la noción de "ser-dado" entraña toda frase simbólica, es un elemento :i.sí que excita la prehensión
una referencia más allá de los meros datos en cuestión. Se refiere a consciente de alguna entidad que pertenece a una de las categorías
una "decisión" mediante la cual lo 'dadoJ' se separa de lo en es.1 1 de la existencia.
ocasión "no-dado". Ese elemento de "ser-dado" de las cosas entrañ1
alguna actividad que persiga limitación. La palabra "decisión" n,1 Sección III
implica aquí juicio consciente, aunque en alguri;is "decisiones" sea
factor la comciencia. La palabra está empleada e.n su sentjdo, etimo- Por el contrario, donde no hay:i. decisión .que entrañe exclusión,
lógico de "cortar". El principio ontológico declara que toaa deci~ió,, no habrá ser-dado. Por ejemplo, la multiplicidad de las formas plató-
ha de referirse a una o más entidades actuales porque separada de la• nicas no es "dada". Mas con respecto a toda entidad actual, hay un
entidades actuales no es dada, mera no-entidad: "Lo demás es silencio". ser-dado de tales formas. La deterrri;nada definidad es expresión de
El principio ontológico afirma la relatividad de la decisión; por una elección entre estas formas. Las clasifica en una diversidad de
lo t:mto, toda decisión expresa la relación de la cosa actual para la cu:1! pertinencia. Esta ordenación de pertinencia arranca de aquellas formas
se hace la decisión, con una cosa actual por la cual esa decisión ,e que están ejemplific1das, en la acepción más cabal de la palabra, y
hace. Mas "'decisión'.' no puede interpretarse como adjunto casual de> por grados de pertinencia desciende a aquellas formas que en algún
una entidad actual. Constituye el significado mismo de actualidad. sentido vai;o son aproximadamente pertinentes a causa del contraste
Una entidad actual surge de decisiones [,ara ella, y por su sola exi~- con el hecho actual. Tod:i esta escala de pertinencia es "dada", y tiene
tencia proporciona decisiones para otras entidades actuales que h que ser referida a la decisión de la actualidad.
superan. De esta suerte, el principio ontológico es el primer p:iso pan Hemos empleado el término "forma platónica" como el camino
constituir una teoría que abarque las nociones de "entidad actual.". más corto para indicar las entidades en cuestión. Mas estas conferen-
"ser-dado" y "proceso". Precisamente como "potencialidad para el cias no son una exégesis de las obras de Platón; las entidades en cues-
proceso", es d sie;nificado del t¿rmino más general "entidad" o "cosa": tión no se limitan necesariamente a aquellos que éste reconocería
así, "decisión" es el significado adicional traído por la palabra "ac- como "formas". Asimismo, el término "idea" tiene en la filosofía
tual". "Actualidad" es la decisión en medio de la "potencialidad". moderna una sugestión subjetiva muy desorientadora para los fines
Representa el hecho irreductible que no puede eludirse. La constitu- que ahora persigo, y, sea como fuere, se ha usado en muchos sentidos
ción interna real de una entidad actual constituye progresivamente y ha pasado a ser ambigua. El término "esencial", usado por los rea-
una desición condicionadora de l:t creatividad que trasciende esa ac- listas críticos, sugiere también el sentido en que ellos lo usan, que es
tualidad. El Castle Rock de Edimbur.v.o existe de momento a momen- diferente del que yo tengo presente. Por consiguiente, para emplear
to, y de sido a siglo, a causa de h decisión efectuada por sn propi;- un término desprovisto de sugestiones 1esorientadoras, uso la frase
ruta histórica de ocasiones antecedentes. Y si en algún cataclismo de "objeto eterno" para designar lo que en el párrafo precedente de este
la naturaleza quedara deshecho en fragmentos, es:i. convulsi6n segui- capítulo denominé "forma plat6nica". Toda entidad cuyo recono-
ría condicionada por el hecho de que fue la destrucción de ese cas- cimiento conceptual no entrañe una referencia necesaria a entidades
tillo. El punto que debe ponerse de relieve es la insistente particub- actuales definidas del mundo temporal, se denomina "objeto eterno".
richd de las cosas experimentadas y del acto de exoerimentar. La do.c- . En esta definición, "reconocimiento conceptual" tiene que ser,
trina de Bradley 8 -"el lobo que se come al cordero", como univer- n:ittÍralÍnente, una operación que constituya un sentir real que perte-
sal que califica a lo absoluto- es un disfraz de la evidencia. Ese a
nezca alguna entidad actual. El punto estriba en que el sujeto :ic-
lobo se comió a ese cordero en ese lugar y en ese momento: el lobo lo tual que se limita a concebir el objeto eterno, no está por eso en rela-
sabía; el cordero lo sabía; y las aves que se alimentan de carroña lo \'\'·''\\1 \
s:1bían. Explícitamente en la oración verbal, o implícitamente· en el 8 Cf. Logic, libro I, cap. II, § 42.

72 73
c1on directa con alguna otra entidad actual, prescindiendo de cual- En este caso, "contrario" significa la imposibilidad de entrar con-
quier otra peculiaridad en la composición de ese sujeto que concibe. juntamente en el mismo sentido. Diciéndolo con otras palabras: de
Esta doctrina se aplica también a la naturaleza primordial de Dios, la "satisfacción" se evaporó la indeterminación, de suerte que apa-
que es su contemplación total de los objetos eternos; eso no significa rece una determinación completa del "sentir" o de la "negación del
que Dios esté directamente relacionado con el curso dado de la histo- sentir", con respecto al universo. Esa evaporación de indetermina-
ria. El curso dado de la historia presupone su naturaleza primordial, ción es meramente otro modo de considerar el proceso mediante el
pero no viceversa. cual surge de sus datos Ja entidad actual. Así, en otro sentido, tod:i
Un objeto eterno es siempre una potencialidad para entidades ac- entidad actual incluye el univcr,o, a causa de su actitud determi-
tuales; mas en sí, como conceptualmente sentido, es neutral con res- nada con respecto a cualquier elemento del universo.
pecto al hecho de su ingresión física en cualquier entidad actual par- Así, el proceso de devenir es tiipolar, 19 a causa de su califica-
ticular del mundo temporal. "Potencialidad" es el correlativo de "ser- ción por la determinación del mundo actual, y 2 9 por sus prehen-
dado". El significado de "ser-dado" es que lo que es dado, podía no siones conceptuales de la indetuminación de los objetos eternos.
haber sido "dado"; y que lo que 110 es "dado" podía haber sido "dado". El proceso está constituido por la afluencia de objetos eternos a
Además, en el "ser-dado" particular completo de una entidad una nueva determinación del sentir que absorbe al mundo actual en
actual, l1ay un elemento de exclusividad. Los diversos datos primarios una nueva unidad.
y los sentires concrescentes no forman una mera multiplicidad. Su La constitución 'formal" de una entidad actual es un proceso
síntesis en la unidad final de una entidad actual, es otro hecho de de transición desde la indeterminación hacia la determinación ter-
"ser-dado". La entidad actual termina su devenir en un sentir com- minal. Mas la indeterminación está referida a datos determinados.
plejo que entrañ.1 un vínculo completamente determinado con todo La constitución "objetiva" de una entidad actual es su determina-
punto del universo, siendo el vínculo una prehensión potitiva o ne- ción terminal, considerada como un complejo de determinados com-
gativa. Esta terminación es la "satisfacción" de la entidad actual. ponentes gracias al cual la entidad actual es un dato para el avance
De esta suerte, la adición de otro componente altera este "ser-dado" creador. Por su lado físico, la entidad actual está compuesta de sus
sintético. Por consiguiente, todo componente adicional es contrario determinados sentires de su mundo actual, y, por su lado espiritual,
a este "ser-dado" integral del original. Este principio puede ilustrarse está originada por sus apcticiones conceptuales.
con nuestra percepción visual de un cuadro. La disposición de colores Volviendo a la correlación de "ser-dado" y "potencialidad", ve-
es "dada" para nosotros; pero una mancha más de rojo no consti- mos que "ser-dado" se refiere a "potencialidad", y "potencialidad"
tuye una mera adición, sino que altera todo el equilibrio. De esta a "ser-dado"; vemos también que el completarse el ''ser-dado" en
suerte, en una entidad actual, la unidad equilibrada del total "ser- hecho actual, convierte a lo "no-dado" para es hecho en imposi-
dado" excluye todo cuanto no esté dado. bilidad" para ese hecho. La individualidad de una entidad actual en-
Esta es la doctrina de la unidad emergente del superjeto. Una traifa una limitación exclusiva. fae elemento de "limitación exclusi~-
entidad actual debe concebirse lo mismo como sujeto que preside su va" es la definidad esencial para h unidad sintética de una entidad
propia inmediatez de devenir que como superjeto que sea la criatura actual. Esta unidad sintética excluye la noción de mera adición a
atómica que ejerce su función de inmortalidad objetiva. Se ha con- los elementos incluídos.
vertido en "ser"; y es propio de la naturaleza de todo "ser" que sea Es evidente que "ser-dado" y "potencialidad" carecen igualmente
un potencial para todo "devenir". de sentido fuera de una multiplicidad de entidades potenciales. Esas
. Esta doctrina de que la "satisfacción" final de una entidad ac- potencialicJ,ades son los "objetos eternos". Fuera de "potencialidad"
tual es reacia a toda adición, expresa el hecho de que toda entidad y "scr-aado" no pµede haber un nexo de cosas actuales en el pro-
actual -desde que es lo que es- es finalmente su propia razón de ceso de superación-·por nuevas cosas actuales. La alternativa es un
lo que omite. En la constitución interna real de una entidad actual universo monístico estático, sin potencialidades irrealizables, puesto
hay siempre algún elemento que es contrario a un elemento omitido. que "potencialidad" resulta ento:1ces un término desprovisto de
•3entido.
74 75
El alcance del principio ontológico no se agota con el corolario
de que la "decisión" tiene que poder referirse a una entidad ac- . La. peculiaridad del curso de la historia ilustra la pertinencia
tual. Todo debe estar en alguna parte, y en este caso "alguna solidaria e:itre el "principio ontológico" y su obligación categorial.
parte" significa "alguna entidad actual". En consecuencia, la po- La evolución de la historia puede racionalizarse considerando que
tencialidad general del universo tiene que c5tar en alguna parte, Ios consecuentes están determinados por los antecedentes. Mas, por
puesto que conserva su próxima pertinencia c1ara.,con las entidades ~tra larte, la evolución de la historia no es susceptible de raciona-
;:ctuales para las cuales está irrealizada. Esra ·"pró:úma pertinencia" ltzac1011 po~qu_e ostenta un flujo elegido de formas participantes.
reaparece en la concrescencia subsiguiente como causasiiórí final No pu:de md1carse ninguna razón, dentro de la historia, para que
que regula la :iparición de la novedad. Esr•c "alguna P.arte" es la ese flu!o ~e fo:mas haya tenido que manifestarse con prefoerncia
entidad actual-no-temporal. Así, "próxim;i pe~t-inencif" sirmifica a otro fluJo. Bien es verdad que todo flujo tiene que ostentar el
"pertinencia como en el espíritu primordial de Dios". ,., c~r~cter de, ~eterminación interna, tal como se desprende del prin-
Es m_ia <;ontradicción en los términos el rnponer que algún he- cip10 º?tolog1co. Mas todo ejemplo de determinación interna supone
cho explicativo pueda _aparecer en el mundo actual, siguiendo de la ese fluJo hasta ese Jmnto. No hay razón para que no pudiera haber
no-entidad. La no-entidad es la nada. Todo hecho explicativo se algún flujo alternativo que ostente ese principio de determinación
refiere a la decisión y a la eficacia de una cosa actual. La noción interna. El propio flujo actual se presenta con el carácter de ser
de "subsistencia" es meramente la noción de dnno los objetos eternos meramente "dado". No revela el menor carácter peculiar de "per-
pueden ser componentes de la naturaleza primordial de Dios. Es fección". Por el contrario, la imperfección del mundo es el tema
una cuestió_n que examinaremos más adelante (cf. Quinta parte). de toda religión que ofrece una vía de escape, y de todo es~éptico
Mas los obJetos eternos, como en la naturaleza primordial de Dios, que deplora la superstición dominante. La teoría leibniziana del "me-
constituyen el mundo platónico de las ideas. jor de los mundos posibles" es un audaz embuste para rehabilitar a
Sin embargo, no hay una entidad que S<.!.1 simplemente la clase un Creador construído por teólogos contemporáneos y anteriores. A
mayor abundamiento, en el caso de aquellas actualidades cuya ex-
de to~os los objetos eternos. En efecto, concibiendo cualquier clase
de ob¡etos eternos, hay objetos eternos adicionales que persuponen periencia inmediata está más completamente a nuestro alcance, a
sabe , los seres humanos, la decisión final del sujeto-superjeto in-
e~a.clase mas no p~rtenecen a ella. Por esta rnón se empleó al prin- 7
mediato que constituye la modificación última de la aspiración sub-
c1p10 de esta sección la frase "multiplicidad de formas platónicas"
en_ :7ez de la m~s natural de "clase de form:1s platónicas". Multi- jetiva, es la fundamentación de nuestra experiencia de responsabili-
plicidad es un tipo de cosa compleja que tiene la unidad derivativa dad, de aprobación, de autoaprobación o autorreproche, de libertad,
de alguna calificación que alcanza a cada uno de sus componentes de acentuación. Este elemento de la experiencia es demasiado grande
p_or separado; pero una multiplicidad no ti,!ne una unidad deriva- para que pueda clejársele simplemente a un lado como construc-
tiva 111era111e11te
de sus diversos componentes. ción errónea. Gobierna todo el tono de h vida humana. Sólo puede
ilustrarse con ejemplos sobresalientes ele la realidad o de la ficción.
Mas esos ejemplos no son sino ilustraciones conspicuas de la expe-
Sección IV riencia humana durante cada hora y cada minuto. La libertad últi-
ma de las cosas, que se halla más allá de todas las determinaciones
La doctrina que acabamos de exponer -de que todo hecho ex- fue susurrada por Galileo -E pur si muove-, la libertad de los in-
plicativo se refiere a la decisión y a la eficacia de una cosa actual- quisidores para pensar erróneamente, ele Galileo para pensar recta-
rcqui~re ser examinada con deferencia a la novena obligación ca- mente, y del mundo para moYerse a pesar de Galileo y de los in-
tegonal. Esta categoría afirma que "la concr<.!scencia de toda entidad quisidores.
actual individual está determinada internamente y es libre externa- La doctrina de la filosofía del organismo es que, por mucho
mente". que se amplíe la esfera de h causación eficiente en la determinación
de los componentes de una concrescencia -sus datos, sus emociones,
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77
1' i NMll!tiilldl'&WtliiilRtil\ daNlar i-l'•·

:<tlSapreciaciones, sus propósitos, sus fases de aspiración subejetiv:1-, aos pa_la.bras como po_r su uso corriente en filosofía. El principi(
más allá de la determinación de esos componentes qued:i siempre la ontoiogico y la doctrma más amplia de la realitividad universal, en
reacción final de la unidad antocreadora del universo. Esta reacción que se funda el presente estudio metafísico, borran la nítida distin,
final completa el acto de autocreación poniendo la m:i.rca decisiva ción entre lo universal y lo particular. La noción de un universaY
de la fuerza creadora en las determinaciones de causa eficiente. Toda entraña a~uello que puede entrar en la descripción de varios parti-
ocasión ostenta su parte de fuerza creadora en proporción a su me- culares,. mientras que la noción de un particular es que se describe
dida de intensidad subjetiva. La norma absoluta de esa intensidad por _umversaics, y no entr~ a su vez en la descripción de ningún
es la de la naturaleza primordial de Dios, que no es grande ni peque- particular •. Segun Ia d~c.trma de Ia relatividad que constituye fa
ña porque no proviene de ningún mundo actual. Dentr0 de ella no base del sistema metafis1co de estas conferencias, ambas nociones
hay componentes que sean normas de comparación. Mas ,in d mundo entr_:1ñan 1:n~ c?nceJ?ción errónea. Una entidad actual no puede des-
temporal, para ocasiones de intensidad experiencia! relat; ·:,mente li- erifürse, m s19mera madecuadamente, por medio de universales; por-
gera, sus decisiones de fuerza creadora son desdeñables ·,dividual- qu~ otras. entidades actua}es deben entrar en la descripción de cual-
mente si se las compara con los componentes determinacius que ellas qmer entidad actual. Asi, cualquiera de los llamados "univers:iles"
reciben y transmiten. Pero la acumulación final de todas es:is de-
cisiones -la decisión de la naturaleza de Dios y las decisiones de
es particular en :1
sentido de _que es justamente lo que es, diferente
de. todo lo demas; _Y cualquiera de los llamados "particulares" es
todas las ocasiones- constituye ese especial elemento del flujo de umvers:il en el sentido de que entra en las constituciones de otras
formas de la historia que es "dado" y no es susceptible de racionali- entidades actuales. La opinión contraria condujo al desmorona-
zación mas allá del hecho de que dentro de él está imernamente miento de las vari:ts sustancias de Descartes y a su reducción a la
determinado todo componente que sea determinable. sustancia única de Spinoza; a las mónadas sin ventanas de Leibniz
La doctrina es que toda concrescencia ha de referirse a una co~ su armonía preestab~<:cida; a la reducc_ión escéptica de la filo-
iniciación libre definida y a una conclusión libre definida. El hecho sof1a de Hume -reducc10n efectuada primero por el propio Hume
inicial es m:icrocósmico, en el sentido de que tiene igual pertinenci:i Y formulad~ _de nuevo con la más bella exposición por Santayana
en tod:is las ocasiones; el hecho final es microcósmico, en el sentido en su Sc_eJ1t1c1s11tand Animal Faith (Escepticismo y fe animal).
de que es peculi:ir para esa ocasión. Ningún hecho es susceptible de Lo cierto es que la opinión corriente de los universales y parti-
racionalización, en el sentido de que señale los antecedentes que culares conduce por fuerza a la posición epistemológica formulada
lo determinan. El hecho inicial es la apetición primordial, y el hecho por Descartes:
final es la decisión de acentuación, que crea por · último la "sa- .. :•ne esto. concluiría yo que conocí la cera por medio de la
tisfacción". v1s1on y n? simplemente por la intuición del espíritu; a menos que
por casualidad recuerde que, mirando desde una ventana y viendo
Sección V h_ombres qu.:! pasan por la calle, no los veo realmente, sino que in-
fiero que lo_ que veo son ho;nbres, exactamente como digo que veo
Los términos antitéticos "universales" y "particulares'' son los la cera. Y, s111embargo, ¿que veo yo desde la ventana sino sombreros
vocablos usualmente empleados para designar respectinmente las y capas que acaso cubran máquinas automáticas? Sin embargo, juzgo
entidades que corresponden aproximadamente, aunque no cx::cta111en- que son l10ml;res. Y de modo análogo, únicamente por la facultad
te 9 , a las entidades que en esta obra se denomina "objetos eter- de juzg?~ (ptdicand9 que · descansa en mi espíritu, comprendo lo
nos" y "entidades actuales". Esos términos: "universales" y "par- que cre1 ver con .1p1s ojos." 10).
ticulares" son algo desorientadores tanto por la sugestiYidad de las En este pasaje se-supone 11 que Descartes --el ego en cuestión-
10 Cf. Medilaci611 II.
Por ejemplo, las prehensiones y las formas subjetivas son también "parti-
9 11
Quizá de modo incompatible con lo que Descartes dice en otra parte: en
cularesº. otros pasajes, la actividad mental implicada parece ser el análisis que descubre

78 79
el camin o para K ant la degradación del mundo· a "mera
apariencia". Y para
" un p,<icul,c, ,,.,ctcciz,do úni,,.nen« poe univees,\,s. _As\_ sus
impecsioncs -P'" us,e t, fme _de.Hum- oon """'é!'"",ones
Toda la el
de describir filosof'
m Id
mo d erna da vueltas en tor
y cualidad part' unl o en función de su1·eto y nod. a la dificultad
po< medio de univm,1«- Poe cons,gmen«, no b,y pcecepcwn de un, . ' 1cu ar y u · l pre 1cado .
expenencia inm ed'1ata que mversa . El resultado vio . 1enta sic
' sustancia
endd,d ,ctu,1 p,«icu\,e. Desc,etcs l!eg, , cecee en 1, entid.,d ,C· . e
w,I m«fünt< "l, facu\c,d de juzg,e". Nfas fund;ndosc en su "º"' zas, simpatías , . xpresamos en nuest
carencia de f;as~ropos1tos, y que disfrutamotas
. mpre esa
acciones, esperan-
no tiene absolu.tamcnte ninguna analogía en que pueda cimentar UJ}.'' mundo humoro s lªrda su análisis verbal N a pesar de nuestra
inferencia así con el más leve asomo de probabilidad. Aceptando . so ~ entr d . os encontram
la explicación que ( en ese pasa je) da Descartes· de la percepción, y misma especie· en ' . o . e una democracia d . os en un
que es t,mbién 1, de Locke = ,lgun,s secciones de su ,F.ssdy,Hume doxo sólo pu;d, c,mb,o, b,¡o uno u ot,o disfoz e "~""'"
!as cuales posee t presentarnos a sustancias solit '. la filosofía orto-
de l,
saca fácilmente la conclusión escéptica .. Saatayana ;:xpone irrefu- do! ;qué ve bma experiencia ilusoria· "·Oh B anas, cada una de
tablemente toda la extensión a que debe llevarse ese escepticismo, '
acuerdo con osoret'~"L
la b i, a empresa de· inter1 otto m, estas, cambia-
La filosofía del organismo vuelve a la teoría alternativa de Descartes
reconducirnos aª Íumadora aportación del se~:f~ar la e~peri~ncia de
de la "realitas objetiva" y trata de interpretarla en función de una modifiéada pára a ~una .lnueva formulación del o colimun, tiene que
ontología consistente. Descartes trató de combinar ambas teorías;
peco ,1 ,cc¡,t,e sin discusión d dogma de ,ujcto-petdicsd~, se vio
· f I . evitar as tr d
c1ones i osóficas de lo . I ampas escubiertas po l
El verdader s s1g os XVII y XVIII
· rea smo · pl t, ,
. omco.
r as mvestiga-
~
obligado a una tcoei, ,cpeo=tativa de la pceccpción que enmñab,
l ~ :v~rgencia es la fal
o punto d d' ·
un "judicium" conv,\id,do poe nucstm segueidad del pode, y bondad p_or el contraste en .,
de Dios. La filosofía del organismo explica la prehensión apoyándose '.,cu],e" y "unim::{ ~l ~pmfaados n,cumks d:Ía;º~¡" su,¡;ád,
JUStamente su yo m . d,'1vidu lparticular"
· es co b"d
nce 1 o así p abras • par-
en los términos cartesianos "rea/itas objetivas", "inspectio" e "i11-
otro particular R a sm pertinencia ne . como siendo
t11itio". Los dos últimos términos se transforman en la noción de cartes: "Y cua. d esponde a 1a definición d lcesana para cualquier
"prehensión positiva" y en operaciones descritas en las diversas ca- n o concebí I e a sustanc·
tegorías de la originación física y conceptual. Sin embargo, sigue
un~. cosa existent mos a sustancia, nos r ..
ia por Des-
siendo necesario volver· a la noción de Dios para mediar entre las pre-
ti".' "· Esa definici:l"' no S,, rcquicee sino a e1i;""'."'°'
' concebi,
Aristóteles· Un n se. dcnva verdaderame t rmsma para exis-
hensiones físicas y las conceptuales, mas no en la forma superfici:il
está prese~te e~ ;r,!t;~ncT primaria "ni se afi;m de ~a defini~ión de
de dar un:i carta de crédito limit:ida a un "j1ulici1tm".
En fccto, Hume consiente en que el "espíritu" es un proceso
la Segunda Meditac·' . d enemos que añadir la
humano y ion e Descartes· "De l
f
e un su.1eto ni
rase que encabeza
de concrescencia que surge de datos primarios. En su explicación, , que es m' f' ·1 · a natur I d ·
esos datos son "iftlpresiones de la sens·lción", y en esas impresiones
con
d Isus dos aserc1'ones:as" ac1 mente
el conocido
• cuerpel ,,espíritu
que eª1eza ·
e a sustancia pensante'; . . "pednsam1ento constituye l o ' JUnto
no pueden descubrirse otros elementos que no sean universales. Para no son más que otr ' y . to o cuanto hallam a naturaleza
la filosofía del organismo, los datos primarios son siempre entidades
actuales absorbidas en el sentir en virtud de ciertos universales com-
.d~ _citas ,j,mplific, ªj,"""'.
_ruvees,s fo,mas d, en~' ;,~, el esplcitu
P!'"mO de Locke y , :ui•iºf.de r;csuposicion:, .:: 11 · Ese, sceie
partidos igualmente por la actualidad objetificada y por el sujeto
que hace la experiencia (cf, 'Tercera parte). Descartes adopta una
posición intumedia. Explica 1, pceccpción en témúnos como los de
c1as dominantes d
Este es el aspecto
" •.
I1
d' t8 Ioso
f1uales
' 'o,ofü
ta
se deriva el
del siglo XVII
p:
critica de Ka
-.as
~;""n'.
1 cvan al cm-
dos
0 influen-
rnodeeno.
Hume, pero añade una aprehensión de entidades actuales particub- 13 Ep1tc;º. t~mado, naturalme • . . q aqu1 se desecha.
res en virtud de una "inspectio" y un "j-lldici1111t" efectuado por el H .Cf. 1 mtcJpios de fl 0 , f'1 ntc, d, W1lliam James. "
espíritu. (Meditaciones Il y lll.) De esta suerte está allanando ir. Cf: Aristotle por ~ ; ª• parte I, 5 1.
Prmcipios de f'I ¡', · Ross, cap. II.
, oso 111, parte I, 53.
"realitas obje#va" como elemento integrante de \a idea en cuestión, l'or consi-
guiente, ahí hay ''j11Spectio" m:ís bien que "j111lici11111", 81
.l'roreso y Renlidncl-6
so
El principio de la relatividad universal se opone directamente a y su. conte~ido jamás ~e apa~t~ de los hábitos de pensamiento sujeto-
la proposición de Aristótefes "(una sustancia) no está presente en predicado impresos en el esp1ntu europeo por el predominio excesivo
un sujeto". Por el contrario, según este principio, una entidad actual de la lógica de Aris~é-teles durante el largo período medieval. Con
está presente en otras entidades actuales. De hecho, si aceptamos respecto a esa deriva:::i6n del espíritu, probablemente Aristóteles no
grados de pertinencia, y de pertinencia desdeñables, tenemos que fuera aristotélico. M:is l:i escéptica reducción del conocimiento por
decir que toda entidad actual está presente en cualquier otra enti- Hume depende cnteramente (en cuanto a sus argumentos) de la
dad actual. La filosofía del organismo se consagra principalmente presuposición tácita ;,·! espíritu como sujeto y de sus contenidos
a la tarea de poner en claro la noción de "estar presente en otra· en- como predicados -p:-::suposición que él rechaza expresamente.
tidad". Esta frase está tomada aquí de Aristóteles: no es una frase El 1;1érito del Essay concrrning H1t111anUnderstamling de Locke
afortunada, y en la disquisición subsiguiente será reemplazada por es su acierto, aunque ::dolece de falta de consecuencia. Da las descrip-
el término "objetificación". La frase aristotélica sugiere la noción ciones más desapasion::das de aquellos diversos ...elementos de la ex-
superficial de que una entidad actual se añade a otra simpliciter. periencia que el sen:ido común nunca deja escapar. Desgraciada-
Y no es eso lo que se quiere decir. Una de las funciones de los mente se ve entorpec:do por unas categorías metafísicas inadecuadas
objetos eternos es la de ser aquellos elementos que expresan cómo que el jamás sometió :1 crítica. Tenía que haber dado a su obra un
cualquier entidad actual está constituída por su síntesis de otras título más amplio: Ensayo sobre la experiencia. Su verdadero tema
entidades actuales, y cómo esa entidad actual se desarrolla desde la es el análisis de los tipos de experiencia de que goza una entidad
fase dativa primaria hacia su propia existencia actual individual, actual: Mas esa experiencia completa no es otra cosa que lo que
implicando sus posesiones y apeticiones individuales. Una entidad la ent1d~d actual_ es en sí, para sí. mis.roa. Adoptaré la terminología
actu:il es concreta porque es esa particular concrescencia del universo. prekantiana y diré que la expenenc1a de que goza una entidad
actual. es es~ entidad_ actual formaliter. Quiero decir con eso que
la entidad, s1 se considera formalmente, se. describe con respecto a
Sección VI aquellas formas de su constitución mediante las cuales es esa entidad
individual con su propia medida de absoluta autorrealización. Sus
Un breve examen del Essay on Human Understanding (Ensayo "idea_s de }as cosas" son lo q1te otras cosas son para ella. En la
sobre el entendimiento humano) de Locke arrojará luz sobre las termmolog1a de estas conferencias, son sus "sentires". La entidad ac-
presuposiciones de bs cuales se origina la filosofía del organismo. tu~l es ~ompuesta y analizable; y sus "ideas" expresan cómo y en
Estas citas de Locke son valiosas como asertos claros de las notorias que sentido otras cosas son componentes de su propia constitución.
aportaciones del sentido común, expresadas con sus naturales limita- Así la _forma de su constitución puede hallarse gracias a un análisis
ciones. No pueden mejorarse en su carácter de presentaciones de d~, l~.s ideas . lockean~ ~- Lock 7 habla de "en.tendimiento", y ''.perc1:p-
hechos que deba aceptar cualquier sistema de filosofía satisfactorio. c10n . Hubiera debiao partir de un término neutro más general
El primer punto que conviene observar es que en algunos de sus que expresara la concr1:scencia sintética mediante la cual se convierten
asertos Locke se aproxima mucho a 1a formulación explícita de una en la entidad actual ~:1 sí las varias cosas del universo. Por consi-
filosófica orgánica del tipo que desarrollamos aquí. Sólo el no guiente, yo adopté cI término prehensión, para expresar la actividad
percatarse de que su problema requería una revisión de las categorías que permite a.,.una entidad actual efectuar su propia concreción de
tradicionales más enérgica de la que él realmente llevó ·a cabo, otras cosas.
lo condujo a una vaguedad de formulación y a la intrusión de La "prehénsión" de una entidad actual por ¿tra entidad actual
elementos inconsistentes. Fue ese otro lado, conservador, de Locke es _la tran~acción completa, analizable en la objetificación de la
lo que provocó su derrota escéptica a manos de Hume. A su vez, cnt1?ad pnmcra c01ffo _uno de_ los datos para la última, y en el
Hume (a pesar de su explícito rechazo en su Treatise, parte I, secc. sentir totalmente re\'i:st1do mediante el cual el dato queda absorbido
VI) era un conservador cabal, y en su explicación de la espiritualidad en la satisfacción sub.ietiva -"revestido" con los diversos elementos

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.
■ 111- T■■·M1Jll!lJlllPq1M■lt~\i\i.iW::mms,_,,.::wm~:r11m:•·rrnz,rmmrr1nrrnzm rnn__,,sm:mzrmrr::nm:rwmmae

subjetivas de algunos sentires. Así, una entidad actual puede o no


de su "forma subjetiva". Pero esta definición puede formularse en tener conciencia de alguna parte de su experiencia. Su experiencia
términos más generales de suerte que inclup el caso de la prehen- es su constitución formal completa, incluso su consciencia, si la tie-
sión de un objeto eterno por una entidad a.:::rual, a saber: la "pre- ne. Por consiguiente, en la terminología de Locke, sus "ideas de las
hensión positiva" de una entidad por una entiJad actual es la trans- cosas particulares" son aquellas otras cosas que ejercen su función
acción completa analizable como ingresión, u objetificación, de esa como componentes de su constitución que se sienten. Locke sólo las
entidad como dato para el sentir, y en el ~~ntir mediante el cual denominaría "ideas" cuando esas objetificaciones pertenecen a la
ese dato queda absorbido en la satisfacción. subjetiva. 1 Yo desecho región de la experiencia que está iluminada por la consciencia. En
también el término "idea" de Locke. En vez de ~e término, las la sección 3 del mismo capítulo considera francamente que todo
demás cosas en su limitada función de elcmentoSJ para la entidad conocimiento está "fundado en cosas particulares". Escribe: " ... sin
actual en cuestión, se denominan "objetos" p;:ira esa cosa. Hay cuatro embargo, un nombre distinto para cada cosa particular no sería
tipos de objetos: "objetos eternos", "propo,,iciones", entidades_ ac- de gran utilidad para el progreso del conocimiento: el cual, bien
tuales "objetificadas" y nexos. Estos "objetos eternos" son las 1?eas que fundado en cosas particulares, 16 se ensancha mediante opiniones
de Locke tal como él las explica en su Essay (I, I, 1) donde escribe: generales; a lo cual se subordinan propiamente las cosas reducidas a
"Idea es el objeto de pensar. Como todo hombre tiene conciencia de partes". En consecuencia, para Locke, en ese pasaje, no hay primero
que piensa, y de que aquello a que se aplica su espíritu mientras las cualidades y luego las cosas particulares conjeturales, sino vice-
piensa son las ideas que existen, no cabe b menor duda de que los versa. Ilustra también su opinión de "cosa particular" mediante una
hombres tienen en su mente varias ideas, t:1lés como las expresadas "hoja", un "cuervo", uno "oveja", un "grano de arena". Por lo
con las palabras 'blancura, dureza, dulzur:,, pensar, movimiento, tanto, no piensa en una particular mancha de color u otro dato
hombre, elefante, ejército, embriaguez', etci:tcra". Mas luego {III, de los sentidos 17 • Por ejemplo, en la sección 7 del mismo capítulo,
III, 2), al examinar los términos generales ( y subconscientemente, refiriéndose a los niños, escribe: "Las ideas de niñera y madre están
antes, en su examen de la "sustancia" en II, III, XXIII) añade entre bien formadas en su espíritu; y, como retratos de ellas allí, repre-
paréntesis otro tipo de ideas que son práctic:unente lo que yo deno- sentan sólo esos individuos". Esa doctrin:i de Locke tiene que com-
mino "entidades actu:iles objetificad:is" y "nexos". Él las llam:i pararse con la cartesiana de la "realitas objetiva". Locke heredó la
"ide:is de las cosas p:irticulares"; y explica por qué en general no separación dualística de cuerpo y alm:i. Si hubiese partido de la
pueden tener nombres por separado. La razón es simple e innegable: nocién fundamental única de entidad actual, el complejo de ideas
h:iy dem:isiadas entidades actuales. Locke escribe: "Pero está más allá reveladas en la consciencia se babría convertido de entrada en la
del poder de la cap:icidad hum:ina el forj:ir y retener ideas distintas constitución compleja de la entidad actual revelada en su propia
de todas las cosas particulares que encontr:imos: cada pájaro y bestia consciencia, en la medida en que es consciente- con intermitencias,
que vieron los hombres, cada árbol y pl:rn ta que impresionó los parcialmente o en modo alguno. Locke expone definidamente cómo
sentidos, no podrían hallar sitio en el entendimiento más vasto". El pasan a ser generales las ideas. En la sección 6 del capítulo escribe:
contexto revela que la dificultad estriba, no en la imposibilidad de " ... y las ide:is se tornan generales separando de ellas las circuns-
una "idea" de cualquier cosa particular, sino únicamente en su nú- tancias tiempo y lugar, y cualesquiera otras ideas que puedan de-
mero. Esa noción de una "idea" directa (o "~•~ntir") de una entidad terminarbs para tal o cual existencia p:irticular". Así, para Locke,
actual, es una presuposición de todo senticlc, común; Santay:ma h la idea abstracta va precedida de la "idea de un particular existente";
adjudica a la "fe animal". Pero se compadece muy mal con la teoría los ·niños "se forman una idea y encuentran que muchos particulares
sensacionalista del conocimiento que puede deducirse de otras partes
de las obras de Locke. Tanto Locke como D~scartes luchan exacta- 16 El subrayado es mio.
mente con la misma dificultad. 17 Como lo hace en I, II, 15, donde escribe: "Los sentidos introducen primero
ideas particulares, y amueblan la sala todavía vacía; ... " Obsérvese la distinción
El principio que yo adopto es que la consciencia presupone la entre ºideas particulares,, e uidc:u de cos:as p.irticulrcs".
experiencia, y no viceversa. Es un elemento especial en las formas
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Por ejemplo, a ella se deben algunos de los peores defectos en el
participan en ella". Ese aserto de Locke debería compar~rse. la ;ºn procedimiento educacional. La máxima ~proximación de Loclce a la
categoria de valoración conceptual que es la cuarta obhgacion ca• filosofía del organismo y --desde el plll, to de vista de aquella doc-
w~rid . trina- su principal descuido, se halbn ejemplificadas mejor que
Bajo el epígrafe de "esencias reales" examina Locke la constitu- en ninguna otra parte en la primera scc::ción de su capítulo "Sobre
ción de las cosas actuales. Escribe (sección 13, del mismo· capítulo): nuestras ideas complejas de las sutancias" (II, XXIII, 1). Escribe:
"y así, la constitución real interna (aunque en general en _s~stan- "El espíritu, aprovisionado como decla~,~ de gran número de ideas
cias desconocidas) de las cosas, de la cual dependen sus cualidades simples que le proporcionan los sentidv , tal como se las encuentra
descubriblesi puede denominarse su 'esencia'". Lo importante es que en las cosas exteriores o reflexionando sobre sus propias operaciones,
Loclce suscribe enteramente la doctrina de que una entidad actual advierte también que cierto número de esas ideas simples van cons-
surge de una constitución compleja que entraña otras entidades. Sin tantemente juntas, por lo cual, presumiéndose que pertenecen a una
embargo a causa del uso poco feliz de términos tales como "sala", sola cosa, y siendo las palabras adaptad:is a las aprehensiones comu-
acentua' ' menos que Hume la noc10n ., de " proceso " . nes, y empleadas para acabar rápidament,:, se denominan con un solo
De hecho Locke ha formulado en su obra un problema capital nombre por estar unidas así en un solo i,ujeto; mas luego, por inad-
de la filosofí; del organismo. Descubre que el espíritu es una: unidad vertencia, podemos llegar a hablar de dbs y a considerarlas como
que surge de la prehensión activa de ideas _en una sol~ cosa_concreta. una sola idea simple, q_ue en realidad e una complicación de varias
Desgraciadamente, presupone tanto el dualismo cartesiano por el cual ideas juntas: porque, como dije, no imaginando cómo puedan esas
los espíritus son una sola clase de particulares, siendo las entidades ideas simples subsistir por sí mismas, nos acostumbramos a suponer
naturales otra clase de particulares, como también el dogma de algún substratmn en el cual subsist:.n y del cual resulten; por
sujeto-predicado. De esta suerte, junto con Descartes, se ve condu- consiguiente, denominamos sustancia a ese substratum".
cido a una teoría de la percepción representativa. Por ejemplo. en uno En esa sección, el primer aserto de Lc,ckc, que es la base del resto
de los pasajes ya citados, escribe: "y, como retratos de clfas allí, de la sección, es exactamente la suposición primaria de la filosofía
representan sólo esos individuos". Es evidente que esa doctrma crea del organismo: "El espíritu, aprovisiom,.lo de gran número de ideas
un problema insoluble para la epistemología, que sólo puede resolverse simples que le proporcionan los sentidos, tal como se las encuentra
ya sea por alguna rosada ficción de "fe animal", como S~ntayana, en las cosas exteriores, . .. " Aquí, la última frase: "tal como se
ya sea por alguna doctrina de la ilusioriedad -alguna doctrma de la las encuentra en las cosas exteriores", afirmaba lo que yo denomina-
mera apariencia, inconsistente si se toma como real-, como Bradley. ré luego el carácter vectorial de los senridos primarios. Las universa-
Como quiera que sea, la "preccpción representativa", dentro de sus les en cuestión obtienen esa condición en virtud del hecho de que
propias doctrinas metafísicas, jamás po~;á exihibir los títulos. que "se los encuentre en las cosas exteriores". Este es el aserto de Locke
garanticen la validez de la representac1<:n del hecho por h idea. y es el aserto de la filosofía del organismo. Puede concebirse tam-
Locke y los filósofos de su tiempo -los siglos XVII y XVIII se de- bién como un desarrollo de la doctrina cartesiana de la "'realitas
jaron descarriar por una interpretación errónea fundamental_: su~~- objetiva". Los universales son los únicos elementos que en los datos
sieron -sin crítica y casi sin parar mientes en ello- que la simplici- son describibles por conceptos, porque los conceptos son meramente
dad lógica puede identific~rse _con la prioridad en_e_l,proces,oconstitu- el funcionamiento analítico de los universales. Pero las "cosas exte-
tivo de una ocasión expenencial. Sobre esa suposic10n baso Loclrn los riores", aunque no sean expresables por conceptos con respecto
dos primeros libros de su Essay, salvo sus primeras disquisiciones sobre a su particularidad individual, no dejan de ser datos para el sentir;
"sustancia", que citamos más abajo. En los libr~s 39 y 4 9 del Essay de suerte quq, la actualidad concrescentc proviene de sentir su con-
abandona esa suposición, parece de nuevo que sm darse cuenta. I
dición de particulai;idad individual; y es así, esa particularidad se
Esa identificación de la prioridad en la lógica con la prioridad incluye como elemexito del cual se originan los sentires, y al cual se
en la práctica vició al pensamient~. y al pro,ce_dimiento desde el refieren.
primer descubrimiento de las matematicas y la logica por los griegos.
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El pasaje prosigue lueg~,: "ciert~ número d~ e~a_sideas simples la "p~tencia" necesitamos tener una noc10n correcta de cómo cada
van constantemente juntas . Eso solo puede s1g111ficarque en h entidad .actual contribuye al dato del cieal ·surgen sus sucesores y
percepción inmediata "cierto númer? de esas ideas si~p~es" s7 en- con el cual tienen que concordar .. La razón de que la doctrina de
cuentran juntas en una cosa exterior, y que la rermmscenc1a de la potencia sea de peculiar importancia para las cosas persistentes,
momentos antecedentes de la experiencia revela que .el mismo he- que la filosofía de la época de Locke concebía como sustancias
cho -la conjunción en una cosa exterior- vale para el mismo individualizadas, es que cualquier serripjanza entre las ocasiones su-
conjunto de ideas simples. Asimismo, la filosofía del organismo con- cesivas de una rnta histórica proporciona una identidad correspon .
viene en que esa descripción es verdadera para:~~losmomentos de la diente entre sus contribuciones al dato de toda entidad actual sub-
experiencia inmediata. Mas Locke, por el hei;ho de que, vele su siguiente; y, en consecuencia, garantiza una intensificación corres-
segunda premis:1 con la frase "van constantemente junt'as" deja de pondiente en la imposición de concordancia. El principio es el mismo
estudiar la cue,rión de si hay que identificar las "cosas exteriores" que vale también para ocasiones más esporádicas en el espacio vacío:
de los momencos sucesivos. mas la uniformidad a lo !are-o de la ruta histórica acrecienta el
La respuesta de la filosofía del organismo es que, en el sentido grado de conformidad que es~ ruta impone al futuro. Toda ruta
en que aquí b.hh Locke, las cosas exteriores de los momentos suce- histórica de ocasiones análogas tiende especialmente a prolongarse,
sivos no pueden identificarse entre sí. Toda cosa exterior es o bien a causa del peso de la herencia uniforme que puede hallarse en sus
:· una; entidad actLul o (más a menudo) un nexo de .entidades actuales miembros. La filosofía del organismo suprime el espíritu aislado:
con inmediateces mutuamente contemporáneas. En honor a la simpli- La actividad espiritual es uno de los modos de sentir que en mayor
cidad hablaremos solamente del caso más simple en que "cosa ex- o menor grado pertenece a todas las entidades actuales, pero que sólo
terior" signifique una sola entidad actual en el momento en cues~ en algunas entidades actuales aflora como intelectualidad consciente.
tión. Mas Lockc se ocupa explícitamente de la noción de autoiden- Ese grado superior de actividad espiritual es el auto:málisis de la
tidad en sí del cuerpo físico persistente, que dura años, segundos entidad en una fase anterior en que está incom1>leta aún, efectuado
o edades. Examiua la noción filosófica corriente de sustancia parti- por medio de sentires intelectuales producidos en una fase posterior
cular individm \iz:1da ( en el sentido aristotélico) que sufre aventuras de concrescencia 18 •
de cambio comcrvando su forma sustancial a través de la transición La constitución perceptiva de la entidad actual plantea el pro-
o los accidente-;. A lo largo de su Essay conserva efectivamente esa blema: ¿Cómo pueden las demás entidades actuales, cada una de ellas
noción, aunque• cm razón insista en su vaguedad y oscuridad. La fi- con su propia existencia formal, entrar también objetivamente en
losofía del or¡?:rnismo conviene con Locke y Hume en que la forma la constitución preceptiva de la entidad actual en cuestión? Es el
sustancial no-in.:!ividualizada no es sino la colección de universales__:_ problema de la solidaridad del universo. Las doctrinas clásicas de uni-
o, más exactan:,!nte, el universal complejo único- común a la su- vers:iles y particulares, de sujeto y predicado, de sustancias indivi-
cesión de "cos:1s exteriores" en los momentos sucesivos respectivos. duales no pres.entes en otras sustancias individuales, de la exter-
Diciéndolo con otras palabras: una "cosa exterior" es una "entidad nalidad de rebciones, hacen igualmente insoluble este problema. La
actual" o una "sociedad" con una "característica definidora". Para respuesta dada por ·Ja filosofía orgánica es'la doctrina de las prehen-
la filosofía or,r::nica, esas "cosas exteriores" ( en el primer sentido) siones implicadas en las integraciones concrescentes y que termi-
son las actual id Hks concretas finales. La sustancia individualizada l de nan en una unidad de S(!ntir definida y compleja. Ser actual significa
Locke) tiene qw· interpretarse como la ruta histórica constituída por que todas las cosa~ actuales son objetos, por igual y poseen inmorta-
alguna sociedad de "cosas exteriores" fundamentales que se extie,1d<.! lidad objetiva al realizar acciones creadoras; y que todas las cosas
desde la primer:1 "cosa" a la última "cosa". actuales son .sujetos, cada uno de los cuales prebende el universo del
Mas Lockc, a lo largo de su Essay, insiste con razón en que el cual surge. la acción creadora es el universo que siempre se torna
principal ingredi,'.nte en la noción de "sustancia" es la noción de
"potencia". L:i filosofía del organismo sostiene que para entender 1R Cf. Tercera parce, cap. V.

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..:.
umco en una particular unidad de autoexperiencia, añadiendo así fuego tiene potencia para fundir el oro; ..• y el oro tiene ¡,orencia para
a la multiplicidad que es el universo como pluralidad. Esta concres- ser fundido: ... En este caso y otros análogos, la poten,:i.1 que consi-
cencia que tiende con insistencia hacia la unidad, es el resultado de deramos es con referencia al cambio de las ideas percibiblcs, puesto que
la última autoidentidad de toda entidad. Ninguna entidad -sea no podemos observar que se haga ninguna alteración u , iflCración en
"universal" o "particular"- puede desem:peñar papeks incoher~n- una cosa si no es mediante el cambio observable de sus idr.1s sensibles;
tes. La autoidentidad requiere que toda entidad tenga una fu~~•Ón ni concebir que se haga ninguna alteración sino concibiendo un cambio
asociada, compatible en sí misma, cualquiera que sea la complejidad de alguna de sus ideas ... La potencia ásí considerada es doble: a
de esa función. saber, apropiada para hacer, o apropiada para recibir, cualcll,ier cambio:
la primera puede denom~narse potencia "activa", la •e '.:.mda "pa-
Sección VII siva". . .. Confieso que la potencia entraña alguna es¡,ccie de rela-
ción, -una relación con la acción o cambio, y, en reali · d. ¿no ocu-
Hay otro aspecto de Loclce. qu~ es su doctrina de b "potenci~"· rre así con todas nuestras ideas, de la índole que sean, :'í las exami-
Esa doctrina ilustra mejor su adnmable agudeza que su coherencia; namos atentamente? En efecto ¿acaso nuestras ideas el~ extensión,
Hume demostró, sin vuelta de hoja, que ninguna d0ctrina así es duración y número no contienen todas ellas en sí un;; ,:creta rela-
compatible con una filosofía puramente sensacionalista. La formula- ción de las partes? La figura y el movimiento tienen c1~ sí mucho
ción de una filosofía así, aunque pueda deducirse de Locke, no era más visiblemente algo relativo. Y las cualidades sensibk~, como co-
la finalidad que él perseguía explícitamente. Toda escuela filosófica lores y olores etcétera, ¿qué son sino las potencias de diforentes
requiere en el curso de su historia dos filósofos que la presidan. Uno cuerpos en relación con nuestra percepción? Por coi< ¡;uiente, yo
de ellos, bajo la influencia de las principales doctrinas de la escuela, pienso que nuestra idea de potencia puede tener muy b;,'n un sitio
debería examinar la experiencia con algún acierto, pero sin especial entre las demás ideas simples, y considerarse como un:! d .. ellas, por
coherencia. El otro filósofo debería reducir las doctrina:; de la escuela ser una de aquellas que constituyen un ingrediente principal en
a una coherencia rígida; con la cual efectuará una red:ictio aá 11bsur- nuestras ideas complejas acerca de las sustancias, seg ,-,.11tendremos
d11111.No ha habido ninguna escuela de filosofía que haya prestado ocasión de observar luego."
su cabal servicio. a la filosofía hasta que aparecieron esos l10rnbres. En ese pasaje iniportante, Locke enuncia las princ:p,iles doctri-
De esta suerte, la importancia del empirirsmo sensacionalista se deri- nas de la filosofía del organismo, a saber: el principio , \· relatividad;
va de Locke y Hum.e. el carácter relacional de los objetos eternos, mediante . ·. cual cons-
Locke presenta su doctrina de la "potencia" del modo siguien- tituyen las formas de las objetificaciones de las enuc!:1dcs actua-
te (II, XXI, 1) : "Cómo adquirí esta idea. El espí:itu in_formado a les entre sí; el carácter compuesto de la entidad act:,:J (es decir,
diario por los sentidos de la alteración de aquellas ideas simples que de una sustancia); la noción de "potencia" como ingr·:dicnte prin-
observa en las cosas del exterior, y advirtiendo que una llega a un fin cipal en la de entidad actual (sustancia) .. En esta úhima noción,
y deja de ser, y otra empieza a existir no ~abiendo sido antes; reflexio- Locke intuye a la vez el principio ontológico y el pri1~:·ipio de que
nando además sobre lo que pasa en él mismo, y obsernndo el cam- la "potencia" de una entidad actual sobre otra es sirnp'.emente cómo
bio constante de sus ideas, a veces por la impresión de los objetos la primera está objetificada en la constitución de la otra. Así, el
exteriores en los sentidos, y a veces por la determinación de su propia problema de la percepción y el de la potencia son uno solo, por lo
elección· y sacando la conclusión, de lo que tan comt311temente ha menos en la,.inedida en que la percepción se reduce a roer: prehensión
observado que fue, de que cambi~s semejantes se hará,n c_nel futuro de entidades actuales. ta percepción, en el sentido de ::():1scicncia de
en la misma cosa por agentes seme1antes, y de modo_sseme¡antes; con- esa prelnen,ión, requiere el factor adicional de la prehe;~'.i,'.,n concep-
sidera en una cosa la, posibilidad de que haya cambiado alguna de sus tual de objetos eternos y un proceso de integración de ambos facto-
ideas simples, y en otra la po~ibilidad }e que ~e,,haga,tal, c~mbio; y así res (cf. Tercera pi1rte).
adquiere esa idea que denommamos potencia . As1, oeczmos que el La doctrina de la "potencia" de Lockc está reproducida en la

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filosofía del organismo por la doctrina de los dos tipos ~e _o~jeti/i- colección de simples ideas coexistentes. Mas siendo evidente que las
cación, a saber: a) la "objetivación causal" y ~) la "obJet1f1cac10n cosas están dispuestas por nombres en clases o especies únicamente en
presen tacional". la medida en que se adapten a ciertas ideas abstractas a las cuales
En· la "objetificación causal", lo sentido subjetivamente por la hemos agregado esos nombres, la esencia de cada género o clase re-
entidad actual objetificada se transmite objetivamente a las actua- sulta que no es sino esa idea abstracta representada por el nombre
lidades concrescentes que la superan. En la terminología de Locke, general o 'clasal' (si se me permite llamarlo así por derivarse de
la entidad actual objetificada ejerce entonces .. "potencia". En este 'clase' como 'general' se deriva de 'género'). Y encont~~mos que
tipo de obj_etificación, los ~bje~~s eternos, rebcional_es entre objeto eso es lo que la palabra 'esencia' transmite en su uso familiar. Estas
y sujeto, expresan la const1tuc10n formal de la enttd~ áctual ob- dos clases de esencias podrían denominarse sin inconveniente -su-
jetificada. pongo yo-, una: esencia 'real', y otra: 'nominal'."
En la "objetificación presentacional", Jós objeto1 eternos rela- La noción fundamental de la filosofía del organismo está ex-
cionales se disponen en dos series: una aportada por la perspectiva presada en la frase de Loclce: "no cabe la m¡enor duda de que tiene
"extensa" de lo percibido desde la posición del que percibe, y otra e¡u.: haber alguna constitución real de la cual tiene que depender
por las antecedentes fases concrescentes del que percibe. Lo que se cualquier colección de simples ideas coexistentes." Locke hace pa-
suele denominar "percepción" es la consciencia de la objetific.ición tente ( cf. II, II, 1) que por "idea simple" entiende la ingresión en
presentacional. Mas según la filosofía del organismo puede haber la entidad actual (ilustrada por "un trozo de cera", "un trozo de
consciencia de ambos tipos de objetificación. Y puede haber cons- hido", "una rosa") de alguna cualidad abstracta que no sea com-
ciencia de esos dos tipos porque, según esta filosofía, lo cognoscible pkja (ilustrada por "blandura", "calor", "blancura"). Para L~cke,
es la completa naturaleza del cognoscente, por lo menos aquellas cs,1s ideas · simples, que coexisten en una entidad actual, reqmeren
fases de ella que son antecedentes a esa operación de conocer. un:i constitución real para esa entidad. Ahora bien, en la filosofía
Locke se olvida de una doctrina esencial: que la doctrina de las del organismo, que va más allá de la afirmación explícita de Locke,
relaciones internas l1ace imposible atribuir "cambio" a cualquier b noción de constitución real se toma en el sentido de que los ob-
entidad actual. Toda entidad actual es lo que es, y está con su po- jecos eternos funcionan introduciendo la multiplicidad de entidades
sición relativa definida ·en el universo, determinada por sus relacio- :ictuales corno constitutivas de la entidad actual en cuestión. Así,
nes internas con otras entidades actuales. "Cambio" es la descrip- b constitución es "real" porque asigna su condición en el mundo
ción de las aventuras de los objetos eternos en el universo en evo- rc,1l a la entidad actual. Diciéndolo con otras palabras: la entidad
lución de las cosas actuales. :icual, en virtud de ser lo que es, está también donde está. Está
La doctrina de las relaciones internas introduce otra consideración en alguna parte porque es alguna cosa actual con su mundo. corre-
que no puede pasarse por alto sin error. Locke considera la "esencia ]:¡ :i vo. Es la negación directa de la doctrina cartesiana de que
real" y la "esencia nominal" de las cosas. Mas segt'm la teoría de " ... una cosa existente no se requiere más que a sí misma para
la relatividad general de las cosas actuales entre sí y de la internali- cxi.;tir." También es inconciliable con la frase de Aristóteles "ni
dad de esas relaciones, hay dos nociones distintas escondidas bajo el se afirma de un sujeto, ni está presente en él".
término "esencia real", ambas de importancia. Locke escribe (III, Desde luego, no pretendo que Locke asiera explícitamente las
III, 15) : "Esencia puede tomarse como el ser de cualquier cosa, implicaciones de sus palabras tal como las desarrolla la filosofía del
por el cual es lo que es. Y así la constitución interna real (pero en or~anismo. Pero basta dar un pequeño paso para pasar de una frase al
general en sustancias desconocidas) de las cosas, de la cual dependen az~r a un destello de intelección, y tampoco es increíble que Locke
sus cualidades descubribles, puede denominarse su 'esencia' ... Bien vie.:-a en los problemas metafísicos más allá que algunos de sus succ-
es verdad que de ordinario se supone una constitución real de las sor=s. Mas dejando a un lado la cuestión de lo que Locke quisiera
clases de cosas: y no cabe la menor duda de que tiene que haber decir, la "doctrina orgánica" pide una "esencia real" en el sentido
alguna constitución real de la cual tiene que depender cualquier de un análisis completo de las relaciones e interrelaciones de las
92 93
entidades actuales que son formativas de la entidad actual en cues-
tión, y una "esencia abstracta" en que las entidades actuales espe- r1
cificadas están reemplazadas por las nociones de entidades no espe-
cificadas en semejante combinación: esta es la noción de entidad ac-
tual no especificada. La esencia real implica, pues, objetificaciones
reales de entidades actuales especificadas; la esencia abstracta es un
objeto eterno complejo. Nada hay contradictorio en sí en el pensa-
miento de varias entidades actuales con la misma esencia abstracta; pe-
ro sólo una entidad actual puede haber con la misma esencia real. Pues
la esencia real indica "dónde" está la entidad, es decir, su posición rela- CAPÍTULO Ir
tiva en el mundo real; la esencia abstracta omite la particularidad
de la posición relativa. EL CONTINUO EXTENSO
La filosofía del organismo en su apelación a los hechos puede apo- 1
I'
y:me, pues, en una apelación a la inteligencia de John Locke, quien
en la filosofía británica es el análogo de Platón por la época en que Sección I
vivió, por sus dotes personales, por la amplitud de la experiencia y
por la exposición desapasionada de intuiciones en conflicto. Tenemos que examinar primero el modo perceptivo en que hay
Esta doctrina del organismo es el intento de describir el mundo consciencia clara, distinta, de las relaciones "extensas" del mundo.
como proceso de generación de entidades actuales individuales, cada Estas relaciones incluyen la "extensidad" del espacio y la "extensi-
una de ellas con su propia autoconquista absoluta. Esta finalidad dad" del tiempo. Es indudable que esta claridad, por lo m1enos con
concreta del individuo no es más que una decisión que apunta más respecto al espacio, sólo se obtiene en la percepción ordinaria por me-
allá de sí misma. De esta suerte se condena de antemano el "perecer dio de los sentidos. Aquí denominamos a ese modo de percepción
individual" ( cf. Locke B II, C XIV, D 1) de la absolutidad indivi- "inmediatez presentacional". En este "modo", el mundo contempo-
dual. Mas el "perecer" de la absolutidad es el logro de la "inmorta- ráneo se prehende como un continuo 2: :daciones extensas.
lidad objetiva". Esta última concepción expresa el otro elemento si- Nunca se insitirá demasiado en que a1¡;unas nociones capitales del
guiente de la doctrina del organismo: que el proceso de generación
pensamiento europeo se formaron bajo d inrlujo de una aprehensión
debe describirse en función de entidades actuales. falsa, sólo parcialmente corregida por ,,:. p¡ogreso científico del si-
glo pasado. Ese error consiste en confundir la mera potencialidad
con la actualidad. La continuidad afecta a lo potencial~ mientras que
la actualidad es ineluctablemente atórni-:a.
Esa aprehensión er¡ónea viene fomentada por el olvido del prin-
cipio de que, por lo que concierne ,1 las relaciones físicas, _los
acaecimientos contemporáneos suceden con idependencia causal entre
sí 1 • Este principio deberá explicarse luego, en relación con un examen
del proceso y1 del tiempo. Recibe una ejemplificación en el carácter
de nuestra' percepci§:n del mundo de entidades actuales contempo-
ráneas. Ese mundo contemporáneo está objetificado para nosotros co-

1 Este principio es lo más visible de h fórmula fundamental cinstcniana para


el continuo físico.

95
mo "realitas objetiva'', que ilustra la simple extensión con sus_ di- terés para ~l sujeto en su carácter de algo que surge de un dato que
versas partes discriminachs por diferenci~s de datos. de los sentidos. es u:1 :ontmu? _ext~nso. De hecho atomizan ese continuo; mas la po-
Estas cualidades, tales como colores, sonidos, sensaciones corporales, tenc1ahdad ong_mana, que ellos incluyen, es aquello que aportan co-
tactos, olores, junto con hs perspecti".as aportada~ por las relaciones mo fa:tor de importancia en sus objetificaciones. Ostentan así la
extensas, son los objetos eternos relacionales mediante los cuales l~s com~rudad de actualidades contemporáneas cual mundo común de
entidades actuales contemporáneas son elemep.tos de nuestra const1- rel,:ciones ma~emáticas -y aquí empleamos el término "miatemáti-
titución. Este es el tipo de objetificación que~{ en la sección VII 1el co en el sentido en que lo habrían entendido Platón, Euclides y Des-
capítulo anterior) hemos denominado "objctificació,- presentac10- cartes, antes del moderno descubrimiento de la verdadera definición
naP~ . de la matemática pura.
De este modo, en virtud del principio de indeper!dencia conte~- . Las meras potencialidades matemáticas del continuo extenso re-
poránea, el mundo contemporáneo se objetifica para nosotros ~ªJº qmeren un_ contenido adicio1;1alpara asumir el papel de objetos reales
el aspecto de potencialid:id pasiva. Los mismos datos de los sentidos para e! SUJeto. Este contemdo lo proporcionan los objetos eternos
mediante los cuales se diferencian sus partes, son proporcionados por_ deno1:1ma_dosdat~s de los sentidos. Estos objetos se "dan" para la
estados anteceden_tes de nuestros propios cuerpos, y lo mismo ocurre· expenenc1a del su1eto. Su darse no surge de la "decisión" de las enti-
con su distribución en el espacio contemporáneo. Por consiguiente, dades actual~~ de esta suerte objetificadas. Surge del funcionamiento
nuestra percepción directa del mundo contemporáneo se reduce a la del cuerpo _f1S1coantecedente del sujeto, funcionamiento que a su vez
extensión, que define 19 nuestras propias perspectivas geométricas, puede anahzar~e como representando la influencia del pasado más re-
2 9 posibilidades de perspectivas mutuas para otras entidades contem- moto, pasado igualm;ente común al sujeto y a sus entidades actuales
poráneas ínter se, y 39 posibilidades de división. Estas posibilidades de contemp_?ráneas. Así, los da_tosde los sentidos son objetos eternos que
división constituyen al mundo externo en continuo. En efecto, un desempenan un papel relac10nal complejo; enlazan las entidades ac-
continuo es divisible; en tanto el mundo contemporáneo está divi- tuales del pasado con. las entidades actuales del mundo contemporá-
dido por entidades actLJJlcs, no es un continuo, sino que es atómico. neo, con lo cual efectúan objet_ificaciones de las cosas contemporáneas
Así, el mundo contemporáneo se percibe con su potencialidad para la Y de las cosas pasadas. Por ejemplo, vemos la silla contemporánea,
división extensa, y no en su actual división atómica. mas la vemos con nuestros OJos; y tocamos la silla contemporánea
El mundo contemporáneo tal como lo perciben los sentidos es p_e:ola toc?mos con nuestras manos. De esta suerte, los colores objc~
el dato para la actualid:ttl contemporánea, y por consiguiente es conti- tiÍlcan la silla de un 1;1od?, y obje~ifican de otro modo los ojos, como
nuo -divisible mas no dividido. El mundo contemporáneo, es de e!ementos de la exper1enc1a del SUJeto. También el tacto objetifica la
hecho dividido y atómico, puesto que es una multiplicidad de enti- silla de un ?1ºd? y obje~ifica las manos de otro modo, como elementos
dades actuales definidas. Estas entidades actuales contemporáneas e~- de la expenenc1a del S~J:to. M~s los ojos y las manos están en el pa-
tán divididas unas de otras, y no son divisibles en otras entidades ac- s~do ( e;1 el. p~s7do casi mmed_iato) y la silla está en el presente. La
tuales contemporáneas. Esta antítesis será examinada después ( éf. silla, a~1 ob1et1ficada, es la obJetificación de un nexo contemporáneo
Cuarta parte) ; pero es necesario delinearla ahMa. de entidades actuales
Esta limitación del modo como las entidades actuale, contem- . en., su unidad
·¡ como un solo nexo. Este nexo , en
· cuan.to a su const~tuc10n, es , ustrado por la región espacial, con sus
poráneas son pertinentes para la existencia "formal" del sujeto en re!ac10nes perspectivas. En efecto, esta región es atomizada y por los
cuestión, es el primer ejemplo del principio general de que la objeti- miembros del nexo. Gracias a la categoría de transmutación ( cf. Ter-
ficación deja sin importancia, o con una importancia subordinada, cera y ~?arta part_e), en la objetificación se hace abstracción de la
a la cabal constitución de b entidad objetificada. Algún componente ~ultiphcidad de miembros de todos los componentes de sus constitu-
real de la entidad objctificada asume el papel de representar de qué ciones formales, salvo de su ocupación de esa región Esta prehe ·'
modo esa entidad particular es un dato dentro de la experiencia del ·
1 eJemp l · 1 . • ns1on,
en e"" o pa:tic,~ ar con~1dera~o, se denominará prehensión de
sujeto. En ese caso, los contemporáneos objetificados sólo son d~. in- una imagen de silla • Ademas, la intervención del pasado no se li-
96 97
mita a los ojos y manos antecedentes. Por toda la naturaleza hay "engañosas" sirve perfectamente como término técnico; pero no debe
un pasado más remoto externo al cuerpo. La importancia directa de interpretarse erróneamente en el sentido de que lo que hemos perci-
este pasado remoto, importante a causa de su objetificación directa bido directamente, 110 lo hemos p.:rcibido directamente. Nuestra per-
en el sujeto inmediato, es prácticamente desdeñable por lo que con- cepción directa, por vía de nuc,rros sentidos, de una forma extensa
cierne a las prehensiones de tipo estrictamente físico. inmediata, en cierta perspectiva geométrica para nosotros, y en cier-
Mas la naturaleza externa tiene importancia indirecta por la trans- tas relaciones geométricas generales con el mundo contemporáneo,
misión a través de sus prehensiones análogas. De este modo, hay en sigue siendo un hecho último. L:i equivocado son nuestras inferen-
ella diversas rutas históricas de objetificaciones intermedias. Esas rutas cias. En la terminología cartc,i:1:,.; v, una hlsJ1cclio final (llamada
históricas de interés conducen a diversas partes del cuerpo animal,· y también "i11!11itio")la que, dcpu1 .da de todo "judicium" -es decir,
le transmiten prehensiones que forman la influencia física del am- de "inferencia"- es final para h creencia. Toda esta cuestión de la
biente externo sobre el cuerpo animal. Pero este ambiente externo percepción "engañosa" deberá c::aminarse más adelante (cf. Tercera
que está en el pasado del sujeto concrescente, está también, con excep- parte, caps. III a V) con maye ..- detalle. Sin embargo, podemos ver
ciones de poca monta, en el pasado del nexo que es la silla objetifi- en seguida que hay grados de "il•:-ión". Tenemos el caso no-engañoso
cada. Si hay una "silla real", habrá otra ruta histórica de objetifica- de que veamos una imagen de sil; 1 cu:mdo hay una silla. Tenemos el
cioncs d'! nexo a nexo en ese ambiente. Los miembros de cada nexo caso parcia!t:1ente engañoso cu.111cloestuvimos mirando al espejo; en
serán contempodneos entre sí y la ruta histórica conducirá al nexo este caso, la unagcn de silla que vemos no es la culminación de la so-
que es la imagen. El nexo completo, compuesto de esta ruta histórica ciedad corpuscular de entidades que denominamos la silla real. Por
y de la imagen, formará una rnciedad "corpuscular". Esta sociedad último, podemos haber tomado drogas de suerte que la image~ de
es la "silla real". silla no tenga contrapartida en ;1;nguna ruta histórica de una socie-
Las prehcnsiones del sujeto concrcscente y las constituciqnes for- dad corpuscular. Además, hay otros grados engañosos en los cuales el
males de los miembros del nexo contemporáneo que es la imagen de principal elemento es el lapso de tiempo. Estos casos están ilustrados
silla están condicionadas, pues, por las propiedades del mismo am- por ~ue~tras percepci_ones de los cuerpos celestes. En casos engañosos
biente en el pasado. El cuerpo animal se interpreta así de modo que, nos mclmamos a decir, de modo confuso, que las sociedades de enti-
con aproximada exactitud y en condiciones normales, se pone un dades que no vimos sino que inforimos correctamente, son las cosas
acento importante en aquellas regiones del mundo contemporáneo que "realmente" vimos.
que son de particular interés para la existencia futura del objeto per- La conclusión de esta disquisición es que la ingresión de los ob-
sistente, del cual es una ocasión el percipiente inmediato. jetos eternos denominados "daros de los sentidos" en la experiencia
Una referencia a la categoría de transmutación mostrará que la de un sujeto, no puede interpr~tarse como la simple objetificación
percepción de "imágenes" contemporáneas en el modo de "inmedia- de la entidad actual a la cual, en el lenguaje corriente, atribuimos
tidad preser:itacional" es una prehensión "impura". Las prehensiones como·cualidad ese dato de los sentidos. La ·ingresión implica una re-
físicas "puras" subsidiarias son los componentes que proporcionan lación compleja, mediante la cu:1I el dato de los sentidos surge como
alguna información definida acerca del mundo físico; las prehensio- el objeto eterno "dado" gracias al cual se objetifican algunas entida-
nes espirituales "puras" subsidiarias son los componentes en virtud de des pasadas (por ejemplo, el color visto con los ojos y el mal humor
los cuales se introdujo en la teoría de la percepción la de las "cuali- proveniente de las vísceras), y mediante la cual el dato de los sentidos
dades secundarías". La explicación que damos aquí investiga esas figura también en: la objetificación de w1a sociedad de entidades ac-
cualidades secundarías hasta sus raíces en las prehensiones físicas tuales en el mt,ndo contempodneo. De esta suerte, un dato de los
expresadas por h "concomitancia del cuerpo". sentidos ingresa en la e:,cperiencia en virtud de formar el qué de una
Si no se satisfacen las correlaciones familiares entre los caminos integración múltiple muy compleja de prehensiones en esa ocasión.
físicos y las historias de la vida de una silla y del cuerpo animal, Por ejemplo, la ingresión de un dato sensorial visual implica
podemos decir que nuestras percepciones son engañosas. La palabra la objetificación causal de diversos órganos corporales antecedentes y

98 99
Por consiguiente, tenemos que considerar siempre dos significa-
la objetificación presentacional de la ,forma vista, form:a q~,e es un dos de potencialidad: a) la potencialidad "general", que es el haz de
nexo de entidades actuales contemporaneas. En esta exphcac10n de la posibilidades, mutuamente compatibles o alternativas, propo~ci?na-
ingresión de los datos de los sentidos, el cuerpo animal no es más que das por la multiplicidad de objetos eternos, y b) la potencialidad
la parte más íntimamente i~por:;nte del mundo .ª1:tecedente esta- "real", que está condicionada por los datos proporcionados por el
blecido. Resumiendo esta exphcac10n: Cu:mdo perc1b1mos una forma mundo actual. La potencialidad general es absoluta, y la real es rela-
extensa contemporánea que denominamos "silla", los datos sensoria- tiva a alguna entidad actual, tomada como punto de vista por el que
les implicados no son necesariamente elementos,•_de la "constitución se define el mundo actual. Recuérdese que la frase "mundo actual"
interna real" de esa imagen de silla: son elem:entos -en a\gún modo es igualmente "ayer" y "mañana", en el sentido de que su significado
de sentir- de las "constituciones internas reales" de aqt'lellos órganos se .altera según el punto de vista. El mundo actual tiene que signi-
antecedentes del cuerpo humano con los cuales percil:Jjmos la "silla". ficar siempre la comunidad de todas las entidades actuales, inclu-
El reconocimiento directo de esas entidades actuales antecedentes con yendo la entidad actual primordial llamada "Dios" y las entidades
las cuales percibimos los contemporáneos, resulta entorpecido y actuales temporales.
(prescindiendo de circunstancias excepcion:1les) hecho imposible por Resulta bastante curioso que, aun en esta frase temprana de es-
la vaguedad espacial y temporal de que adolecen esos datos. Más ade- tudio metafísico, se::i im;portante la influencia de la "teoría de la
lante ( cf. Tercera parte, caps. III a V) toda la cuestión de esta relatividad" de la física de hoy. Según la opinión clásica del tiempo,
percepción vaga de un nexo, se examinará en función de la teoría de "únicamente serial", dos entidades actuales contemporáneas definen
las prehensiones y en relación con la c:itegoría de transmutación. el mismo mundo actual. Según la opinión moderna, no hay entidades
actuales que definan el mismo mundo actual. Las entidades actuales
se denominan "contemporáneas" cuando ninguna de ellas pertenece
Sección II al mundo "actual" definido por la otra.
Las diferencias entre los mundos actuales de dos entidades con-
Esta explicación de la "inmediatez presentacional" presupone dos temporáneas que en cierto sentido son "vecinas", son desdeñables
suposiciones metafísicas: para la mayor parte de los fines humanos. Así, la diferencia entre b
1' Que el mundo actual, siendo un:1 comunidad de entidades visión "clásica" del tiempo y la de la "relatividad" sólo raras veces
que están fijadas, son actuales y se han formado ya, condiciona y tiene algún interés de imlportancia. Yo adoptaré siempre la opinión
limita la potencialidad impidiendo que la facultad de crear vaya más de la relatividad; en primer lugar, porque parece estar más de acuerdo
allá de sí misma. Este mundo "dado" proporciona determinados da- con la doctrina general filosófica de la relatividad que se presupone
tos en forma de aquellas objetificaciones de los mismos que los ca- en la filosofía del organismo; y además, porque con raras excepciones
racteres de sus entidades actuales pueden proporcionar. Esta es una la doctrina clásica puede considerarse como caso especial de la doc-
limitación impuesta a la potencialidad general proporcionada por los trina de la relatividad -caso que no parece concordar con la evi-
objetos eternos, considerados meramente con respecto a la generalidad dencia experimental. Diciéndolo con otras palabras: la opinión clá-
de sus naturalezas. Así, relativamente a cualquier entidad actual, sica parece limitar una doctrina filosófica general; es la suposición
hay un modo "dado" de entidades actuales fijadas y una potenciali- más amplia; y sus consecuencias, tomadas en conjunción con otros
dad "real", que es el dato para poder cre:ir más allá de ese punto de principios científicos, parecen ser falsas.
vista. Este dato, que es la fase primaria en el proceso que constituye Zf La segunda suposición metafísica es que las potencialidades
una entidad actual, no es más que el mundo actual mismo en su reales relativas a todos los puntos de vista están coordinadas como de-
carácter de posibilidad para el proceso de ser sentido. Esto ejemplifica terminaciones diversas de un continuo extenso. Este continuo exten-
el principio metafísico de que todo "ser" es un potencial para un so es un complejo relacional en que todas las objetificaciones poten-
"devenir". El mundo actual es el "contenido objetivo" de cada crea- ciales encuentran su casilla. Es subyacente a todo el mundo, pasado,
ción nueva.
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100
pos1c10n regional en el mundo, la cual define una limitada poten-
presente y futuro. Consideradas en su cabal generalidad, prescindiendo
cialidad para objetificaciones. En el mero continuo extenso no hay
de las condiciones adicionales propias solamente de la época cósmica
principio alguno que determine qué cuantos regionales serán 3to-
de electrones, protones, moléculas y sistemas estelares, las propieda-
mizados de suerte que formen la posiciún perspectiva real para los
des ele este continuo son miuy pocas y no abarcan las relaciones de la
geometría métrica. Continuo extenso es un complejo de entidades datos primarios que constituyen la fase básica en la concrescencia
unidas por las diversas relaciones concordes de todo a parte, de entre- de una entidad actual. Los factores del mundo actual mediante los
lazamiento de manera que posean partes comunes, de concepto y de cuales se efectúa esta determinación, se estudiarán en una fase más
otras relaciones derivadas de esas relaciones primarias. La noción de avanzada de esta investigación. Constituyen la etapa inicial de la
"continuo" abarca tanto la propiedad de divisibilidad infinita como "pretensión subjetiva". Esta etapa inicial es un derivado directo de
la de extensión ilimitada. Siempre hay entidades más allá de las enti- la naturaleza primordial de Dios. En esta función, como en cual-
dades, puesto que la no-entidad no es !imitadora. Este continuo ex- quier otra, Dios es el órgano de la novedad, que aspira a la intensi-
tenso expresa la solidaridad de todos los puntos de vista pos;bics a ficación.
lo largo de todo el proceso del mundo. No es un hecho anterior al En el mero continuo hay potencialidades contrarias; en el
mundo; es la primera determinación de orden -esto es, de potencia- mundo actual hay actualidades atómic:1s definidas que determinan
lidad real -que surge del carácter general del mundo. En su cabal un sistema coherente de divisiones rea!t>s a través de toda la región
generalidad más allá de la época presente, no implica formas, dimen- de la actualidad. Toda entidad actual en su rdación con otras enti-
siones o mensurabilidad; éstas son determinaciones adicionales de po- dades actuales se halla en este sentido en algún lugar del continuo,
tencialidad real provenientes de nuestra época cósmica. y surge de los datos proporcionados por esta posición. 1vfas en otro
Este continuo extenso es "real" porque expresa un hecho derivado sentido está en todas partes a través de todo el continuo, puesto que
del mundo actual y que atañe al mundo actual contemporáneo. Todas su constitución incluye las objetificac:oncs del mundo actual y por
las entidades actuales se relacionan según las determinaciones de este consiguiente incluye al continuo; también las objetificaciones po-
continuo; y todas las entidades actuales posibles del futuro tienen tenciales de sí misma contribuyen a las potencialidades reales cuya
que ejemplificar estas determinaciones en sus relaciones con el mundo solidaridad expresa el continuo. De esta suerte, el continuo está pre-
ya actual. La realidad del futuro está vinculada a la realidad de este sente en toda entidad actual, y toda entidad actual invade el con-
continuo. Es la realidad de lo potencial, en su carácter de compo- tinuo.
nente real de lo actual. Ese componente real tiene que interpretarse Esta concluisión puede formularse de otro modo. La extensión,
en función de la relacionalidad de las prehensiones. Es la tarea que prescindiendo de su espacialización y tcmporalización, es el esquema
e:nprenderemos en el capítulo V de la Cuarta parte de estas conferen- ¡?eneral de relaciones que proporciona h posibilidad de que varios
cias. objetos puedan fundirse en la unidad real de una sola experiencia.
Las entidades actuales atomizan el continuo extenso. En sí, este A~í, un acto de experiencia tiene un e,quema objetivo de orden ex- ..
continuo es meramente la potencialidad para la división; una entidad tenso en virtud del doble hecho de que su propia posición perspec- · ·
a~tual efectúa esa división. La ob jetificación del 1n,undo contempo- tiva tiene contenido extenso, y de que las otras entidades actuales
raneo expresa meramente ese mundo en función de su potencialidad están objetificadas con la retención de sus relaciones extensas. Estas
para _I~ ~~bdivisiól'l; f en func~ó1_1de las perspectivas mutuas que esa relaciones extensas son más fundamentales que sus relaciones espa-
s~bd1v1s101_1 traduc1ra e~ efect1v1dad real. Estos son los datos prima- ciales y temporales, más especiales. La extensión es el esquema más
nos que ngen toda entidad actual, ·puesto que expresan cómo todas general de pbtcncialidad real que proporciona la escena para todas
las entidades actuales están en la solidaridad de un mundo único. las dem:í,s {elaciones• orgánicas. El esqn-~ma potencial no determina
Cuando se. forma cualq_uie~ entidad actual, lo que antes era potencial su propia atomización por entidades actuales. Es divisible, pero su
en el contmuo de espac10-t1empo pasa a ser ahora la fase real primaria división real por entidades actuales depende de características rn:Ís
de algo actual. Para cada proceso de concrescencia, se adoptó una p3rticulares de las entidades actuales que constituyen el ambiente

102 103
antecedente. Con respecto al tiempo, esa atomización adopta la for- La dificultad no se elude presumiendo que algo deviene en cada
ma especial 2 de la "teoría ep_ocal del tiempo". Con respect~ al instante no-extenso de tiempo, puesto que al comienzo del segundo
espacio, significa que a toda entidad _actual del mun;1~, temporal t~ene tiempo no hay un instante siguiente en el cual pueda devenir algo.
que acreditársele un volumen espacial para su pos1c10n perspectiva. Parece que Zenón vislumbró este argumento en su "flecha en
Estas conclusiones resultan obligadas por consideración a los argu- vuelo"; pero la introducción del movimiento lo lleva a detalles no
mentos de experiencia. Para apoyar esta conclusión cabe citar la au- pertinentes. La verdadera dificultad estriba en entender cómo la
toridad de William James: "O nuestra experiencia es sin contenido, flecha sobreviene al lapso de tiempo. Desgraciadamente, el trata-
sin cambio, o es de una cantidad perceptible·-~~ contenido o cambio. miento de la "duración" por Descartes es muy superficial, y los
Nuestra familiaridad con la realidad crece litéralmente por brotes o filósofos que le sucedieron imitaron su ejemplo.
gotas de percepción. Intelectualmente y por reflexión 1 podemos di- En su "Aquiles y la tortuga", Zenón esgrime un argumento in-
vidirlos en componentes, mas como inmediataménte dados, o no válido que proviene de la ignorancia de la teoría de las series numé-
vienen de ningún modo." 4 James se refiere también a Zcnón. En ricas convergentes infinitas. Eliminando los detalles baladís de la
sustancia estoy de acuerdo con su argumento tomado de Zenón, pero competición y del movimiento -detalles que hicieron atractiva la pa-
no creo que él reconozca suficientemente aquellos elementos de las radoja para la lite::atura de todas las épocas-, consideremo; el primer
paradojas de Zenón que sólo son producto de un con~cin;iiento !11~- mediosegundo como acto de devenir, el próximo cuarto de segundo
temá tico inadecuado. Sin embargo, concedo que despues di suprimir como otro acto así, el próximo octavo de segundo como otro más, y
las partes que carecen de valor, subsiste un argumento válido. así hasta el infinito, Zenón supone entonces ilícitamente que esa serie
El argumento, en lo que tiene de válido, revela una contradic- infinita de actos de devenir no puede agotarse jamás. Mas !10 hay
ción de las dos premisas: 1 ~ que en un devenir, algo (res irera) de- necesidad de suponer que una serie infinita de actos de devenir, con
viene, y 2-' que todo acto de devenir es divisible en secciones ante- un primer acto, y cada acto con un sucesor inmediato, sea inagotable
riores y posteriores que a su vez son actos de devenir. Consideremos, en el proceso de devenir. La mera aritmética nos garantiza que h
por ejemplo, un acto de devenir durante un segundo. El acto es serie que acabamos de indicar se agotará en el período de un segundo.
divisible en dos actos, uno durante la primera mitad dd segundo, Se ofrece entonces la posibilidad de un nuevo acto de devenir que se
otro durante la última -mitad del segundo. Así, lo que deviene du- halle más allá de toda la serie. Por consiguiente, esa paradoja de
rante todo el segundo presupone lo que deviene durante el primer Zenón se funda en un error matem;.ítico.
medio segundo. Análogamente, lo que deviene durante el primer La modificación de la paradoja de la "flecha", que antes hemos
mediosegundo presupone lo que deviene durante el primer cuarto de expuesto, pone de relieve el principio de que todo acto de devenir
segundo, y así hasta el infinito. Por consiguiente, considerando el debe tener un sucesor inmediato, si admitimos que algo deviene,
proceso de devenir hasta el comienzo mismo del segundo en cues- puesto que de lo contrario no podemos señalar qué criatura deviene
tión, y preguntando entonces qué es lo que deviene, no puede darse cuando entramos en el segundo en cuestión. Pero, mientras no tenga-
respuesta alguna. En efecto, cualquier criatura que indiquemos, pre- mos alguna premisa adicional, no podemos inferir que todo acto de
supone una criatura anterior que devino después del comienzo del devenir deba tener un predecesor inmediato.
segundo y con anterioridad a la primera criatura. Por consiguiente, La conclusión es que en todo acto de devenir hay el devenir de
nada hay que devenga de suerte que efectúe una transición hasta algo con extensión temporal: pero que el acto mismo no es extenso.
el segundo en cuestión. en el sentido de que sea divisible en actos de devenir anteriores y pos-
teriores que correspondan a la divisibilidad extensa de lo devenido.
2 Cf. mi obn La cie11cia y el 1111111'10 modemo, cap. VIL En esta sección se enuncia la doctrina de que la criatura es extens.1,
3 Cf. loe. cit. y Cuarta parte de esta obra. pero que no lo es su acto de devenir. Este tema se reanuda en la
4 Cf. S0111eProbk111s i1I Philosophy, cap. X; me fijé rn ese p2ujc pcrquc
James, dd profesor J. S.
aparece citado en Rdigio11 it, The PhilosoJ,hy of YVilfh1J11 Cuarta parte; sin embargo, es preciso que ahora adelantemos algo de
BIXLER. las partes tercera y cuarta.

104 105
La res vera, en su carácter de satisfacción concreta, es divisible Scholium 5 de Newton a las ocho primeras definiciones de sus Pr;n-
en prehensiones que conciernen a su primera mitad temporal Y. e_n cipia expresan esa postura con entera claridad:
prehensiones que conciernen a su segunda mitad temporal. Esta d1v1- "Hasta aquí formulé las defir,iciones de aquellas palabras que
sibilidad es lo que constituye su extensidad. Pero esa relación con una son menos conocidas, y expliqué el sentido en que quisiera que se
subregión temporal y espacial significa que el dato de la prehensión entendieran en el discurso siguiente. No defino el tiempo. el espacio,
en cuestión es el mundo actual, objetificado con la perspectiva a esa el lugar y el movimiento, porque son perfectamente conocidos de
subregión. Sin embargo, una prchcnsión adquiere fon_na subjeti~a, Y todos. Lo único que debo hacer observar es que el vulgo no concibe
esta forma subjetiva sólo resulta cabalmente determinada por mte- esas cantidades con otras nociones f\Ue no se basen en la relación que
17r.1cióncon prehensiones conceptuales pertenecientes al polo espiri- tienen con objetos sensibles. Y de ;1\í surgen ciertos perjuicios, pan
~ual de la res 11era.La concrescencia está dominada por una aspira- suprimir los cuales será convenic:-,te distinguirlos en absolutos y
ción subjetiva que concierne esencialmente a la criatura como super- relativos, verdaderos y aparentes, m:itcmáticos y comunes.
jeto final. Esta aspiración subjetiva es este sujeto mismo que deter- "I. El tiempo absoluto, verd1ckro y matemático, por sí mismo
mina su propia autocreación como criatura. En consecuencia, la as- y por su propia naturaleza, fluye nniformemente sin consideración
piración subjetiva no comparte esa divisibilidad. Si limitamos nuestra a cualquier cosa externa, y con orro nombre se lo llama duración:
atención a las prehensiones que afectan a la mitad anterior, sus for- el tiempo relativo, aparente y común, es alguna medida de duración
mas subjetivas surgieron de la nada. En efecto, la aspiración subjetiva sensible y externa (ya sea exacta, ya sea fluctuante) por medio del
que pertenece al todo, está incluida ahora. Así, la evolución de la movimiento, que se suele usar en ,;cz del verdadero tiempo; por ejem-
forma subjetiva no puede referirse a cualquier actualidad. Se ha vio- plo: una hora, un día, un mes, un :iño.
lado el principio ontológico. Algo ha surgido en el mundo desde la II. El espacio absoluto, en su propia naturaleza, y sin considera-
nada. ción a ninguna cosa externa, pcrm::nece siempre similar e inmóvil.
La afirmación sumaria de este examen es que el polo espiritual El espacio relativo es alguna dimensión móvil, o una medida de los
determina las formas subjetivas y que este polo es inseparable de la espacios absolutos; que nuestros sentidos determinan por su posición
res vera total. con respecto a los cuerpos, y que vulgarmente se toma por el espacio
inmóvil; ... el espacio absoluto y el rehtivo son el mismo en figura
y magnitud; pero no siguen siendo rrnméricamcnte iguales ...
Sección III "IV. . .. Así como el orden de hs partes del tiempo es inmu-
table, así también lo es el orden de las partes del espacio. Suponed
El estudio de las secciones anteriores se ha limitado a dar nueva que esas partes se alejan de sus sitios, y se alejarán (permítaseme la
forma a la más antigua de las doctrinas filosóficas europeas. Pero expresión de sí mismas. Pues tiempos y espacios son, por decirlo así,
como doctrina del sentido común es más antigua aun -tan antigua los lugares tanto de ellos mismos como de las demás cosas. Todas las ..·
como la consciencia misma. Las nociones í-nás generales subyacentes cosas están colocadas en el tiempo en cuanto al orden de situación. Son
a las palabras "espacio" y "tiempo" son las que este estudio tendió a lugares por su esencia o naturale?.:i; y sería absurdo que los lugares
expresar <'n su verdadera conexión con el mundo actual. La doctrina orimarios de las cosas fueran móviles. Estos son, por lo tanto, los
alternativa, que es la cosmología newtoniana, acentuaba la teoria lugares absolutos; y las translaciones fuera de esos lugares son los
del espacio-tiempo como "receptáculo", y no _hacía. caso del fac;or únicos movimientos absolutos ... Ahora bien, no hay otros lugares
Potencialidad. De esta suerte, trozos de espac10 y tiempo se teman i1;imóvile~sipo aq~~llos que, de infinito a infi?ito,_ conservan entre
. otra cosa, y como es.tand"o ocupa d"os
por tan actuales como cua l qmer s1 las m1'smas pos1c1c:mesdadas; y ¡:-or esta razon tienen que perma-
por otras actual!1ades qu;, eran los _tro:os de materia. ~s;a es 1~ te~- necer siempre inmóviles; y, en co:-,secuencia, constituyen lo que yo
ría newtoniana absoluta de espac10-t1empo, que los f1losofos Jamas ' ; ', , ·'
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aceptaron, aunque algunos transigieron a veces con ella. El famoso 5 Traducción de Andrcw Motte; nueva cdició~ revisado, Londres 1803.

106 107
denomino espacio inmóvil. Las causas de que se distingc entr~ m~- tienen con objetos sensibles." Solamente pudo salvarlo Kant redu-
vimientos verdaderos y relativos, están en las fuerzas que se_11;1pn- ciéndolo a la descripción de una ideación mediante la cual la "in-
men a los cuerpos para generar. movimi~nto. El verdadero i_uov1m1ento tuición pura" pone en orden los datos caóticos; y para las escuelas
es generado ni alterado, smo movido por alguna focrza que se de los trascendentalistas derivadas, de Kant; esa ideación permaneció,
~o • • 1 cuerpo· pero el movimiento relativo puede generarse o en posición inferior como un derivado de la realidad sustancial pro-
1mpnm~ a · . . b 'l
alterarse sin que ninguna fuerza se 1mpnma al Ctlf:.f Pº· Pues asta so o piamente última. Para ellos es un elemento en "apariencia"; y la
imprimir alguna fuerza en otros cuerpos con los:,cuales se ;ompar~ apariencia debe distinguirse de la realidad. La filosofía del organis-
el primero, para que, al ceder ellos su lugar, pueda. c,ynbiarse es.i mo es un intento de volyer a las concepciones del "vulgo" con el
relación en que consistía el relativo descanso. o m~v1~·11entodel ese mínimum de adaptación crítica. En primer lugar, el examen tiene
otro cuerpo .. • Lo s efectos que distinguen el. mov11111cato. . abso uto
• que fijarse en la noción de "objeto sensible" para decirlo con la
del relativo son las fuerzas para alejarse de~ ~¡e de 1:10Ym11entocir- frase de Newton. Podemos extender la frase de Newton y afirmar
cular. Pues no hay tales fuerzas en un mov1m1ento ;1rc nhr que sean que el sentido común de la especie humana concibe que todas sus
puramente relativas, sino que en un movimien:o c1rcuhr :er_dadero nociones se refieren en última instancia a entidades actuales, o, como
v absoluto son m'ayores o menores según la cantidad de mov1mu:nto... las denomina Newton, a "objetos _sensibles". Fundándose en nocio~
Por consiguiente, las cantidades relativas no so~ hs ca?t1dades nes físicas corrientes, Newton concebía que los "objetos sensibles"
mismas cuyo nombre ostentan, sino aquell_as medidas sensibles de eran cuerpos materiales a los cuales se aplica la ciencia de la diná-
ellas ( exactas o inexactas) que se usan cornen temen te en vez de las mica. Se vió así reducida la antítesis entre "objetos sensibles" y es-
cantidades medidas mismas ... ". pacio vacío. En realidad, Newton tenía para sí que hay un medio
He citado con tanta extensión el Scholium de Ncwt?n, po_rque material que ocupa el espacio; pero también sostenía la [10sibilidad
ese documento constituye la formulación más cla:ª'. mas def!mda de que no haya tal medio. Para él, la noción "espacio vacío" -es
v más influyente de todas las especulaciones cosmolog1os del gen;~º decir, la mera espacialidad- tenía sentido concebida como exis-
humano, especulaciones _que por vez pr~mer;i _comenzaron a. ~dqt~mr tencia actual independiente "de infinito a infinito". En esto difiere
importancia científica con la escuela p1tago:1ca que pre_cedioe ms- de Descartes. La ciencia moderna está al lado de Descartes: ha
piró a Platón. Newton presupone cuatro t1~os ele cn,1?ades ent:e introducido la noción de "campo físico". Las especulaciones más
las cuales no discrimina en punto a su actt1ahdad: p,1r.i el, los ~spi- recientes tienden también a suprimir la distinción nítida entre las
ritus son cosas actuales, los cuerpos son cosas actuales, bs duraciones partes "ocupada" e "inocupada" del campo. Además, en estas con-
de tiempo absolutas son cosas actuales y los lugares absolutos so_n ferencias ( cf. cap. III de la Segunda parte) se propone una distin-
cosas actuales. No emplea la palabra "actual"; pero ~1bla d; reali- ción que no está en el ánimo de Newton ni en el "vulgo". Es la
dades, y en ese respecto coloca a los cuatro en el nrnmo mvel. El que hay entre 19 una entidad actual, 2 9 un objeto persistente, 39 una
rernltado es que vaya a dar en un esquema, cbr~m~~te expresado sociedad corpuscular, 4 9 una sociedad no-corpuscular y 59 un nexo
pero complejo y arbitrario, de rel~c!ones entre espa~1os 111/erse; entre no-social. Un nexo no-social es lo que responde a la noción de "caos".
duraciones inter se; y entre esp1ntus, cuerpos, t1en:pos y lugares, El continuo extenso es aquel elemento relacional general de h ex-
para reunirlos a todos en la solidaridad de todo el univcrs~. Fue un:i periencia mediante el cual las entidades actuales experimentadas y
formulación extraordinariamente esclarecedera par_a l<'.sfines de la esa misma unidad de experiencia, se unen en la solidaridad de un
ciencia, mejor dicho: para todos los fines de la c1e1:~1adurante los solo mundo común. Las entidades actuales lo atomizan, y en con-
dos próximos siglos, y para la mayor p:1rte de sus fines después de secuencia hacen real lo que antes era meramente potencial. La ato-
ese período. Mas como aser.to fundamental, se halla con:pletamente mización del continuo extenso es también su temporalización; es
expuesto al ataque escéptico; y adern,ás, como el p~op10 ~ewton decir, es el proceso de devenir de la actualidad hacia lo en sí me-
admite, se aparta del sentido común -"el vulgo no conc~~e esas ramente potencial. El esquema sistemático, completo hasta abarcar
cantidades con otras nociones que no se basen en b relac1on que el pasado actual y el futuro potencial, es prehendido en la experien-

108 109
cia pos1t1va de toda entidad actual. En. este sentido,. -~s la "forma terior (cf. Cuarta parte y también cap. III de esta parte). Bast.u·á
de la intuición" de Kant; pero se deriva del munoo actual qua decir que una molécula en el sentido de cuerpo que se mueve con
dattmi, y en consecuencia no es "puro" en e; sentido L..:inti_anode la una historia de cambio local, no es una ocasión actual; por ~onsi-
expresión. No produce el mundo ordenado, smo que se denva de él. guiente, tiene que ser alguna clase de nexo de ocasiones actuales.
La prchensión de este esquema es un ejemplo más de que el hecho En este sentido es un acaecimiento, más no una ocasión actual.
actual incluye en su propia constitución la potencialidad re:il que El significado fundamental de la noción de "cambio" es "la diferen-
remite más allá de sí. El ejemplo anterior es "apetición". cia entre las ocasiones actuales comprendidas en algún acaecimiento
determinado."
Una mayor aclaración de la condición del continuo extenso en
Sección IV la filosofía orgánica se obtiene por comparación con la doctrina
cartesiana de los cuerpos materiales. En seguida se hace patente que
En su descripción de espacio y tiempo, Newton confundió lo 1a teoría orgánica es mucho más afín a las opiniones de Descartes
que es potencialidad "real" con lo que es hecho actual. Ulo le indujo que a fas de Newton. En este tema, Spinoza es prácticamente una
a apartarse del juicio del "vulgo" que "no concibe c,.1s c:intidadcs sistematización lógica de Descartes, depurándolo de sus inconse-
con otras nociones que no se basen en l:i relación que tienen con los cuencias. Mas ese logro de coherencia lógica se obtiene subrayando
objetos sensibles". La filosofía del organismo empieza coincidiendo precisamente aquellos elementos de Descartes que la filosofía del
con "el vulgo", salvo que reemplaza el término "objeto sensible" organismo rechaza. En este aspecto, Spinoza desempeña con respecto
por el de "entidad actual", de suerte que no se involucren ntlC',tr:1~ a Descartes el mismo papel que Hume con respecto a Locke. La
nociones con una teoría epistemológica relativa a '.;i percepción filosofía del organismo puede concebirse como un retorno a Descartes
sensorial. Si seguimos estudiando el modo de adapt;,r hs demás y a Locke con respecto precisamente a aquellos elementos de su
descripciones de Newton a la teoría orgánica, surge el hecho asom- filosofía que de ordinario se rechazan a causa de su incompatibilidad
broso de que tenemos que identificar el cuanto atomiz,1do de ex- con los elementos que sus sucesores desarrollaron. Así, la filosofía
tensión correlativa a una entidad actual con el lugar y la duración del organismo es pluralista en contraste con el monismo de Spinoza;
absolutos de Newton. Se sostiene también la prueba de Newton de y es una doctrina de la experiencia como prehensora de actualida-
que el movimiento no se aplica al lugar absoluto, que por naturaleza des en contraste con el fenomenalismo sensacionalista de Hume.
no es susceptible de movimiento. Así, una entidad a¡;r;:.il nunca se Volvamos primero a Descartes en la fase de pensamiento anterior
mueve: está donde está y es lo que cs. Para subrayar esta caracte- a su desastrosa clasificación de las sustancias en dos especies: sustan-
rística con una frase que enlace más íntimamente la noción de "en- cia corporal y sustancia espiritual. Al principio de la Meditación I
tidad actual "con nuestros hábitos ordinarios de pens:imicnto, em- escribe:
plearé también el término "ocasión a'ctual" en vez del término "enti- · •. "Por ejemplo, hay el hecho de que yo estoy aquí, sentado junto·
dad actual". Así, el mundo actual está construído en b.1,e a ocasiones al fuego, vestido con una bata, teniendo este papel en mis manos
actuales; y en virtud del principio ontológico, cualesquis:r:1cosas que- y otras cosas semejantes. Y como podría yo negar que estas mJ.no~
sean cualquier sentido de "existencia", se derivan por abstracción de y este cuerpo son míos, no siendo acaso comparándome con ciertas
ocasiones actuales. Emplearé el término "acaecimiento" en el sentido personas desprovistas de sentido ... Pero están locas, y yo no sería
más general de nexo de ocasiones actuales, interrelacionad1, de algún menos demen1e si fue-~a a seguir ejemplos tan extravagantes.
modo determinado en un cuanto extenso. Una ocasión actual es el "Al prd'pio tiempo tengo que recordar que soy un hombre,
tipo !imitador de Ún acaecimiento con sólo un miembro. y que, por consigu!~nte, tengo la costumbre de dormir, y en mis
Es bien evidente que hay que encontrar significados para las sueños me represen.tó las mismas cosas, o a veces otras aun menos
nociones de "movimiento" y "cuerpos que se mueven". Por el mo- probables, que aquellos que son dementes en sus horas de vigilia.
mento, esta investigación tendrá que diferirse para un c:1pítulo pos- ... Al propio tiempo tenemos que confesar por lo menos que las
110 111

,AJ:t-\ 11,,)1561¼:t♦i(ZME!dii M.:Z MU Jtt &


sección IlI de este capítuloi que las ocasiones actuales forman el
cosas que se nos representan en sueños son como represent_aciones fond_o del cual ;e~erivan y extraen todos los demás tipos de exis-
pintadas que sólo pueden h'.!.berse formado como contrapartidas de ten~ia; ~ero prac_t1camente formula una equivalente en la fraseo-
algo real y verdadero [ ad si milítudinem rermn verarum], y que de log1~ _su1eto-pred1~ado, cuando escribe: "Por esta razón, cuando
esta suerte aquellas cosas generales, vg. los ojos, una cabeza, las perc1?1mos cualq;11er atributo, concluimos en consecuencia que ne-
m;anos y todo el cuerpo, no son cosas imaginarias, sino cosas real- cesariamente esta presente alguna cosa o sustancia existentes a la
mente existentes ...• Y por l.i misma ra;r,ón, aunque estas cosas ge- cual ~ueda atribuir_se." 7 Para Descartes, la palabra "sustancia;, e,s
nerales, a saber: [un cuerpo], 6 los ojos,:- una cabeza, las manos y ~l eqmva_le,~tede m1 frase "ocasión actual". Me abstengo del término
otras semejantes puedan ser igualmente imaginario;, nos vemos obli- sus~ancrn entre otras razones porque sugiere la noción ele sujeto-
gados a confesar al propio tiempo q~e hay por lo menos algunos preclicaclo; y además por otra razón: Descartes y Locke permiten a
otros objetos aun más simples y más universalés que son reales Y sus sustancias q':e. sufran aventuras ele calificaciones variables, con
verdaderos [ vera esse]; y de éstos, exactamente del mismo modo 1o cual crean cl1f1cultades.
que con ciertos colores rea],_,,, están form~das todas esta~ imágenes En la cita de la Meditación 11: "Yo soy, yo existo' es necesaria-
de las cosas que ocupan nuestros pensamientos, tanto s1 son ver-
mente verdade:a ~.ociaslas veces que yo la pronuncio O que mental-
daderas y reales como .si son falsas y fantásticas. , ment~ la. conc1b~ , De_scar~esadopta la posición ele que un acto de
"A esa clase de cosas pencnecen la naturaleza corpo~al en genera!,
expe_rie1;ciaes el tipo primario de ocasión actual. Mas en sus desarrollos
y su extensión, la figura de bs cosas extensas, su cantidad o magm- subs1gmentes presupone que sus sustancias espirituales sufren cambio
tud y número, como también el lugar en que estén, el tiempo que
En este. pt!?to va más al_lá ~e su _argumento, pues cada vez qu~
mide su duración y así suc::-sivamente .•. " Pronuncrn Yo soy, yo existo es diferente la ocasión actual que es
En la Meditación II, cns somera recapitulación, continúa, ha- e1. ego·, y el "'l"
e que es comun ' a! los d os egos es un objeto eterno 0
blando de Dios: "Pues sin duda yo existo aunque él me engañe, Y b'.en :,l nexo el<;ocasiones sucesivas. Además, en la cita ele la Me-
aunque me engañe tanto como quiera, jamás puede lograr que yo drta;ron I em.1?1ezaapelando a un acto de experiencia: "Yo estoy
no sea nada mientras yo pi-:nse que soy algo. Así, después de haber aq1:1, s:ntaclo JUnto al !uego .•. ". Entonces asocia ese acto de ex-
reflexionado bien ·y examin:iclo cuidadosamente tocias las cosa~,. ~e- ~er!enc1~ a su cuerpo: estas manos y este cuerpo son mios". Por
nemos que llegar a la conclusión concreta ele que esta propos1c10n: ultirn? _1;1vo~; alguna noción final ele entidades actuales en la notable
"Yo soy, yo existo', es nccc•:ariamente verdadera todas las veces que expos1c10n. Y por la 1:1isma razón, aunque estas cosas generales,
yo la pronuncie o que men ulrqente la conciba." a saber: un cuerpo, los OJOS,_ una. cabeza, las manos y otras semejan-
Al final ele la cita de l.l Meditación I, Descartes emplea la fra~é! tes, pueden s:r t~ualmente 1rnagmarios, nos vemos obligados a con-
res vera en el mismo sentido en que yo he usado el término "actu:il". fesar al, pr?p10 tiempo ,que hay por lo menos algunos otros objetos
Significa "existencia" en Li más cabal acepción del término roéis aun 1:1as simples, y mas universales que son reales y verdaderos;
allá ele la cual no hay otr.1. En realidad, Descartes asignaría "e~is- Y de estos ... estan formadas todas estas imágenes ele las cosas que
tencia" a Dios en un sentido genéricamente diferente. En la filo- o_cupan nuestros pcr:sa?1ientos, tanto si son verdaderas y reales corno
sofía del organismo, tal como aquí la exponemos, la existen:ia de s1 son falsas y fantast1cas."
Dios no es genéricamente diferente ele la de las demás entidades ~clviértase la asociación especial íntima con la experiencia in-
actuales, salvo que Dios es "primordial" en un sentido que iremos m:cl1ata, que Descartes vindica para su cuerpo, asociación que va
explicando paulatinamente. !¡1:is alla de la me_ra percep~ión sensorial del mundo contemporáneo:
Descartes no formula explícitamente la definición ele la actua- est~s ~an_os y pies son. rn10s". En la filosofía del organismo, est:i
lidad en función del principio ontológico, tal corn~ se da en la asoc1ac10n mmeclrnta estriba en reconocerlos como elatos distinguibles

O Haldane y Ross ponen entre corchetes las frases que aparecen en la versión 7 Principios de Filoso/í,1, Parte I, 52.
francesa y no en h latina. Yo .:omparé con el latín.
113
112 Pro<'(rno y Reulidu:l--8.
cuyas constituciones_ formales se sienten inmediatamente al originarse objetificación. Proporciona el esquema general de perspectiva extensa
la experiencia. En esa función, el cuerpo animal no difiere en prin- que se manifiesta en todas las objetificaciones mutuas mediante las
cipio del resto del mundo actual pasado; mas difiere en una inti- cuales se prebenden entre sí las entidades actuales. De esta suene,
midad de asociación en virtud de la cual sus conexiones espaciales el continuo extenso es, en sí, un esquema de potencialidad real que
y temporales logran alguna definición en la experiencia del sujeto. debe hallar ejemplificación en la prehcnsión mutua de todas las
Lo que es vago para el resto del mundo, ha logrado cierta medida entidades actuales. También encuentra ejemplificación en toda en-
adicional de distinción para los órganos corporales. Mas, en principio, tidad actual considerada "formalmente'·. En este sentido, las entida-
sería igualmente verdadero decir: "El mundo actual es mío" .. des actuales son extensas, puesto que sngcn de la potencialidad para
Descartes afirma también que los "objetos aun más simples y la división, que en el hecho actual no está dividida ( cf. Cuarta
más universales que son reales y verdaderos" son aquello de que parte). Es por esta razón, como afirm.íbamos antes, por lo que la
están formadas las "imágenes de las cosas que ocupan nuestros pen- frase "ocasión actual" se usa en vez de "entidad actual".
samientos." Eso no parece concordar con su teoría de la percepción, La doctrina cartesiana del mundo {í;ico como caracterizado por
de fecha posterior, formulada en sus Principios, parte IV, 196, 197, una plenitud extensa de entidades ac cuales, es prácticamente la
198. En la última teoría. insiste en el judiciutn en el sentido de misma que la doctrina "orgánica". Mas los cuerpos de Descartes
"inferencia", y no en el de inspectio de la realitas objetiva. Pero tienen que moverse, y esa presuposición ofrece nuevas oscuridades.
concuerda con la teoría orgánica de que las objetificaciones de otras Es exactamente en este punto donde Newton proporciona una
ocasiones actuales forman los datos dados de los cuales se origina concepción clara en comparación con la de Descartes. En la doctrina
una ocasión actual. Ademas, puso el cuerpo en inmediata asociación "orgánica", el movimiento no es atribu:blc a una ocasión actual.
con el acto de experiencia. Descartes, como Newton, supone que el En la teoría "orgánica", 19 sólo hay un tipo de entidad actual
continuo extenso es actual en la acepción cabal de ser una entidad temporal; 2 9 cada una de esas entidades :ictuales es extensa; 39 desde
actual. Pern se abstiene de los cuerpos materiales adicionales que la posición de cualquier entidad actual, el mundo actual "dado" es
Newton presenta. Asimismo, en sus esfuerzos para poner a sus un nexo de entidades actuales que tramforma la potencialidad del
"ideas" a salvo del hiato fatal entre símbolo espiritual y actualidad esquema extenso en un pleno de ocasiones actuales; 4 9 en este pleno,
simbolizada, en algunos asertos expresa la doctrina de la objetifica- el movimiento no puede atribuirse con sentido a ninguna ocasión
ción por nosotros sustentada. Así: "De ahí que la idea del sol actual; 5'1 el pleno es continuo con respecto a la potencialidad de la
sea el sol mismo existente en el espíritu, no ciertamente de modo cual surge, pero cada entidad actual es a16mica; 6 9 el término "en-
formal, como existe en el cielo, sino objetivamente, es decir del tidad actual" se usa como sinónimo de "c-casión actual", pero prin-
modo en que los objetos suelen existir en el espíritu; y este modo cipalmente cuando su carácter de extensidad tiene algún interés di-
de ser es mucho menos perfecto que aquel en que las cosas existen recto para la disquisición, ya sea extensichd en forma dé extensidad· ·
fuera del espíritu, mas no por eso es mera nada, como ya dije." temporal, es decir "duración", ya sea c,:tensidad en forma de ex-
Tanto Descartes como Locke, para cerrar el abismo entre la tensión espacial, o en la significación, más completa, de extensidad
idea representativa y la "entidad actual representada" requieren esa espacio-temporal.
doctrina del "sol mismo existente en el espíritu". Pero aunque, como
en ese pasaje, a veces la expongan casualmente para soslayar la di- Sección V
ficultad epistemológica, ninguna de ellos se pone a la altura de esas
suposiciones. Reinciden en la presuposición tácita del espíritu con La inftlndada dcictrina 1üetafísica de la "persistencia indife-
sus ideas particulares que de hecho son cualidades sin conexión inte- renciada" es una dé_rivación de haber aprehendido mal el carácter
ligible con las entidades representadas. propio del esquema extenso.
Pero si tomamos en serio la doctrina de la objetificación, el En nuestra percepción del mundo contemporáneo por la vía de
continuo extenso se convierte al punto en el factor primario de la la inmediatez presentacional, los nexos de bs entidades actuales se

114 115

N'JA!Jb&,MMZIMWW
t.
objetifican para el que percibe b2jo la perspectiva de su continuidad concepto, ha demostrado ser totalmente errónea. En primer lugar,
extensa. Por ejemplo, en la percepción de una piedra contemporánea, desde el siglo XVII se abandonó la noción simple inherente del color
la individualidad aparte de toda entidad actual en el nexo que cons- a la piedra. Esto presenta otra dificultad: la de que lo extenso es el
tituye la piedra, se funde en la unidad del pleno extenso que para color y sólo inferencialmente lo es la piedra, puesto que ahora
Descartes y para el sentido común es la piedra. La objetificación tuvimos que separar el color de la piedra. En segundo lugar, la
completa se efectúa por la perspectiva extensa genérica de la piedra, teoría molecular privó a la piedra de su continuidad, de su unidad
especializada en la perspectiva específica de algún. dato sensorial, por y de su pasividad. La piedra se concibe ahora com'p una sociedad
ejemplo, algún dolor definido. Así, el percepto inmediato asume el de moléculas separadas en violenta agitación. Pero los conceptos
carácter de la quieta persistencia i!1diferenciada de la piecy:a material, metafísicos que proveían de un error acerca pe la piedra, fueron
percibida por medio de su cualidad de colo,r. Esta noción básica aplicados ahora a las moléculas individuales. Cada átomo siguió
domina el lenguaje y obsesiona tanto a la ciencia cofuo a la filo- siendo una materia que conservaba su autoidentidad y sus atributos
sofía. A mayor abundamiento, por una desafortunada aplicación esenciales en cualquier porción de tiempo -por más largo y por
de la excelente máxima de que nuestra explicación conjetural de- más breve que fuera-, a condición de que no pereciera. La noción
bería proceder siempre utilizando una vera causa, siempre que la de persistencia indiferenciada de sustancias con atributos esenciales
ciencia. o la filosofía se aventuraron a transgredir los límites de lo y aventuras accidentales siguió aplicándose. Esta _es la doctrina raíz
· que nos proporciona inmediatamente la percepción directa, una ex- del materialismo: la sustancia, así concebida, es la entidad actual
plicación satisfactoria cumplió siempre la condición de que se pre- última.
senten sustancias con persistenci:i indiferenciada de atributos esen- Pero se demostró que ese concepto materialista era tan equivo-
ciales, y de que la actividad se explique corrlio ocasional modifica- cado para el átomo como para la piedra. El átomo es solamente
ción de sus cualidades y relaciones accidentales. De esta suerte las explicable como una sociedad con actividades que entrañan ritmos
imaginacione~ de los hombres están dominadas por la piedra extensa con sus períodos definidos. El concepto volvió a trasladar su apli-
en reposo, con sus relaciones de posiciones, y su cualidad de color cación: los protones y electrones se concibieron como cargas eléc-
-relaciones y cualidades que ocasionalmente cambian. La piedra tricas materialistas cuyas actividades cabía interpretar como aven-
así interpretada, garantiza la 1;era causa, y las explicaciones conje- turas locomóviles. Nos estamos aproximando ahora a los límites de
turales de la ciencia y la filosofb adoptan su modelo. cierta certidumbre razonable de nuestro conocimiento científico;
Así, al formularse la teoría cosmológica, fué fundamental. la pero de nuevo existe evidencia de que el concepto puede estar
noción de materia continua con atributos permanentes, que persiste equivocado. Los misteriosos cuantos de energía han hecho su apa-
sin diferenciación, y conserva su autoidentidad a través de cual- rición, derivados, al parecer, de lo recóndito de los protones, o elec-
quier lapso de tiempo, grande o pequeño. La materia sufre cambios trones. Y, peor aun para esa concepción, parece que esos cuantos
con respecto a las cualidades y relaciones accidentales; pero es se disuelven en vibraciones de luz. Parece también que el material de
numéricamente idéntica a sí misnu en su carácter de entidad actual las estrellas se desgasta en la producción de estas vibraciones.
única a través de sus aventura, accidentales. La admisión de ese A mayor abundamiento, los cuantos de energía están asociados
concepto metafísico fundament.il hizo naufragar los diversos sis- por una simple ley, con los ritmos periódicos que descubrimos en
temas de realismo pluralista. las moléculas. Los cuantos, pues, son ellos mismos, en su propia
Ese concepto metafísico formó la base del materialismo cien- naturaleza, algo vibratorios; pero emanan de los protones y electro-
tlfico. Por ejemplo, cuando bs actividades asociadas al llamado nes. En consecuencia, todo nos induce a suponer que los ritmos
espacio vacío exigieron una explicación científica, los hombres de periódicos no pueden disociarse de las entidades protónicas y elec-
ciencia del siglo XIX presentaron el éter materialista como sustrato trónicas.
último cuyas aventuras accidentales constituyen esas actividades. El mismo concepto se ha aplicado en otros órdenes de cosas
Pero la interpretación de l.:t piedra, en que se basa todo el donde su fracaso es más notorio aun. Se dice que "los hombres son

116 117
racionales". Eso es palmariamente falso: sólo son intennitentcmcnte de Loclre (II, XXIII, 7, encabezamiento): "La potencia, gran parte
racionales -meramente propensos a la racionalidad. Asimis1:10, la de nuestras complejas ideas de sustancia". La filosofía del organismo
frase "Sócrates es mortal", sólo es otro modo de decir que "quizá extiende el subjetivismo cartesiano afirmando el "principio ontoló-
morirá". El intelecto de Sócrates es intermitente: a veces duerme gico" e interpretándolo como definición de "actualidad". Esto equi-
y puede estar entorpecido o aturdido por drogas. vale a suponer que toda entidad actual es un lugar para el universo.
La simple noción de sustancia persistente, sostén de cualidades Por consiguiente, el otro aserto de Descartes de que todo atributo
persistentes, ya sea esencial, ya sea acci~entalmente, expres., una requiere una sustancia, es meramente un ejemplo especial, limitado,
de este principio más general.
abstracción útil para muchos fines de la vida. Pero demuestra ser un
error siempre que tratamos de usarla_ ~orno afirmación f~nd;mcntal Newton, en su tratamiento del espacio, transforma la potencia-
de la naturaleza de las cosas. Surg10 de un error y ¡amas tuvo lidad en hecho actual, es decir, en una criatura, en vez de transfor-
éxito en ninguna de sus aplicaciones. El único que logró fué ;••~in- marla en dato para criaturas. Según la filosofía del organismo, el
cherarse en el lenguaje, en la lógica de Aristóteles y en la met. ~rnca. continuo extenso espacio-tiempo es el aspecto fundamental de limi-
Para su empleo en el lenguaje y en la lóg_ica,hay -como d~c.1amos tación impuesta a la potencialidad abstracta por el mundo actual.
antes- una sólida justificación pragmática. Pero en metaf1s1ca el Una versión más completa de esta limitada potencialidad "real"
concepto es un ·puro error. Ese error no consiste en _e,lemplc..J e.ela es el "campo físico". Una creación nueva tiene que surgir tanto
palabra "sustancia", sino en el empleo ~e la noc10n _de en:1dad del mundo actual como de la pura potencialidad: surge del universo
actual caracterizada por cualidades cscnc1alcs, y que sigue siendo total y no solamente de sus meros elementos abstractos. Contribuye
numéricamente una en medio de los cambios de relaciones acciden- también a ese universo. Así, toda entidad actual brota de ese uni-
tales y cualidades accidentales. La doctrina contraria es la ele que verso que exisfc J)(lra ella. La causación no es sino un resultado del
una entidad actual nunca cambia, y de que es el resultado de cu:111to principio de que toda entidad actual tiene que residir en su mundo
actual.
pueda asianársele por modo de cualidad o relación. A la filosofía
le quedanº pues dos alternativas: 1~ un universo monista con la Según Newton, una porción de espacio no puede moverse. Tene-
' y 2~ un universo p1ura t·1sta en que e1 " cam b'10"
. ' cambio,
ilusión del mos que preguntarnos cómo se configura en la teoría orgánica esta
signifique las divcrsidad,es. entre l~s cnti~a1cs actuales que pertene- verdad, evidente desde la postura de Newton. En vez de una región
cen a alguna sociedad umca de tipo defm1do. del espacio, deberíamos considerar un trozo del campo físico. Este
trozo, que expresa uno de los modos como el mundo actual entraña
la potencialidad para una nueva creación, adquiere la unidad de una
Sección VI entidad actual. De esta suerte, el campo físico se atomiza con di-
visiones definidas: pasa a ser un "nexo" de actualidades. Un cuanto
Ahora estamos en condiciones de. resumir de m?do ~reliminar así (o sea, cada división actual) del continuo extenso. es la fase
algunas de las coincidencias y divergencias entre la f1losofia ~e)or- primaria de una criatura. Este cuanto está 'constituido por su
ganismo y aquellos que en el siglo XVII fundaron las trad1c10ncs totalidad de relaciones y no puede moverse. Tampoco la criatura
filosóficas y científicas modernas. puede tener aventuras externas, sino solamente la interna aventura
del devenir. Su nacimiento es su fin.
La base de toda filosofía realista es que en la percepción h~y
una revelación de datos objetificados, de los cuales se sabe que cstan Esta es una teoría de mónadas; pero difiere de la de Leibniz
en comunidad con la experiencia. inmediata pa,ra la ~u_al son datos. en que las mónidas de éste cambian. En la !eoría orgánica devienen
Esta "comunidad" es una comumdad de comun act1v1dad que e1~- simplemen~e. /foda criatura monádica es un modo del proceso de
traña implicación mutua. Esta premisa se afirma como hecho pri- "sentir" el mundo, de. acomodar el mundo en una unidad de sentir
mario, y se supone implícitamente en todo detalle de nuestra or'.';- complejo, cabalmente·'cleterminado. Semejante unidad es una "oca-
nización de la vida. Está implícitamente formulada en la aserc10n sión actual"; es la criatura última derivativa del proceso creador.

118 119
El término "acaecimiento" se emplea en un sentido más general. es el "sentir el cuerpo en funcionamiento". Esto es sentir el mundo
Un acaecimiento es un nexo de ocasiones actuales interrelacionadas del pasado; es la herencia del mundo como complejo de sentires; es
de algún modo determinado en algún cuanto extenso: o bien es un decir, es el sentimiento de los sentires derivados. La percepción pos-
nexo en su integridad formal, o bien es un nexo objetificado. Una terior, adulterada, es el "sentir el mundo contemporáneo". Aun esta
ocasión actual es un tipo limitador de acaecimiento. El sentido más inmediatidad prescntacional comienza con la presentación sensorial del
general del significado de cambio es "las diferencias entre ocasiones cuerpo contemporáneo. Sin embargo, el cuerpo es sólo un trozo
actuales en un acaecimiento". Por ejemplo, una molécula es una peculiarmente Íntimo del mundo. Así como Descartes decía: "este
ruta histórica de ocasiones actuales; y esa ruti es un "acaecimiento". cuerpo es mío", habría tenido que decir: "este mundo actual es
Ahora bien, el movimiento de la molécula no es sino las diferencias mío". Mi proceso de "ser yo" es mi originación a partir de mi po-
entre las sucesivas ocasiones de la historia de su vi~a con respecto sesión del mundo.
a los cuantos extensos de los cuales provienen éstis; y los cambios Es· notorio que aquí se plantean las cuestiones de interés y va-
en la molécula son las diferencias consecuentes en las ocasiones actua- guedad relativas que constituyen la perspectiva del mundo. Por
les. ejemplo, el cuerpo es la porción del mundo donde, en la percepción
La doctrina orgánica se acerca más a Descartes que a Newton. causal, hay alguna separación nítida de regiones. Esa distinción no
También se emparenta con Spinoza; mas Spinoza basa su filosofía e1:i existe, en la percepción causal, para el mundo pasado externo al
la sustancia monista, de la cual son modos inferiores las ocasiones cuerpo. Completamos nuestro conocimiento mediante la "transfe-
actuales. La filosofía del organismo invierte esa postura. rencia simbólica" desde la percepción causal a la presentación sen-
En cuanto al conocimiento directo ·del mundo actual como sorial y viceversa.
dato para la inmediatez del sentir, nos referimos primero a Des- Aquellos rcalist:1s que se basan en la noción de sustancia, no
cartes en su Atfeditadó1t I: "Estas manos y este cuerpo son míos"; pueden despojarse de la noción de entidades actuales que se mueven
también a Hume en sus varias aserciones del tipo: vemos can nues- y cambian. Desde el punto de vista de la filosofía del organismo,
tros ojos. Semejantes aserciones dan fe del conocimiento directo del son de gran máito los receptáculos inmóviles de Newton. Pero
funcionamiento antecedente del cuerpo en la percepción sensorial. para Newton son eternos. La noción lockeana del tiempo da mejor
Ambos convienen -aunque Hume más explícitamente-- en que la en el blanco: el tiempo está "pereciendo perpetuamente". En la fi-
percepción sensorial del mundo conteniporáneo va acompañada de losofía orgánica, una entidad actual ha "perecido" cuando está
la percepción de la "concomitancia" del cuerpo. Esta concomitancia completa. El uso programático de la entidad actual, que constituye
es lo que hace del cuerpo el punto de partida para nuestro conoci- su vida estática, se refiere al futuro. La criatura perece y es inmortal.
miento del mundo circundante. Aquí encontramos nuestro conoci- Las entidades actuales que la trascienden pueden decir: "Es mía".
miento de la "eficacia causal". En su teoría del conocimiento per- Pero la posesión impone conformación.
ceptivo directo, Descartes y Hume hacían caso omiso de esa conco- Esta concepcit'm de una entidad actual en el mundo que fluye,
mitancia del cuerpo; y así limitaban la percepción a la inmediatez es poco más que una expansión de una sentencia del Timeo: "Pero
presentacional. Santayana, en su doctrina de la "fe animal", con- lo concebido por la opinión con la ayuda de la sensación y sin la
cuerda prácticamente con Hume y Descartes en cuanto a esta con- razón, está siempre en proceso de devenir y perecer y nunca es
comitancia del m:undo actual, incluyendo el cuerpo. Santayana ex- realmente." 0 Bcrgson, en su protesta contra la "especialización",
cluye también del ser-dado nuestro conocimiento de esa concomi- se limita a hacerse eco de la frase de Platón: "y nunca es realmente".
tancia. Descartes lo denomina cierta clase de "entendimiento"; San- .' 1 '
tayana, "fe animal" provocada por "shock"; y Hume, "práctica". O Traducción de Jowctt. El profesor A. E. T2ylor en su Commmtary 011 tbe
Mas -para evitar "el solipsismo del momento presente"- tene- Timaeus traduce la p.,hbra óó!;ct por "creencia" o "juicio" en vez de la palabra
c¡ue da Jowett. L.1 tnducción de Taylor revela claramente la influencia platónica
mos que incluir en la percepción directa algo más que la inmediatez en las Medilacío11,•sde Desc-Jrtes; en efecto, 12 óó!;ct de Platón es es ]11Jicium carte-
presentacional. Para la teoría orgánica, la percepción más primitiva ,bno.

121
39 Que la elevación de la intensidad surge de un orden tal que
la multiplicidad de componentes del nexo puedan aparecer explíci-
tamente en el sentir como contrastes, sin ser relegados a prehensiones
negativas como incom-patibiliáades,
4 9 Que la "intensidad" en la conslif1tci6n formal de un sujeto-
superjeto implica "apetición" en su funcionamiento objetivo como
superjeto.
"Orden" es un término meramente genérico: sólo puede haber
CAPÍTULO III
algún "orden" específicamente definido, no simplemente "orden"
de modo vago. Así, toda fase total definida de "ser-dado" implica
EL ORDEN DE LA NÁTURALEZA una referencia a aquel "orden" específico que es su ideal dominante,
e implica el "desorden" específico que surge de componentes "da-
dos" que excluyen el logro del pleno ideal. El logro es parcial, y
Sección I en consecuencia hay "desorden"; pero algún logro hay y por con-
siguiente hay algún "orden". No hay {'Xactamentc un "orden" ideal
En este capítulo y en el siguiente, los filósofos modern~s de único que todas las entidades actuaks debieran alcanzar y no lo
que nos ocupamos principalmente son Hume y Kant, y de los antiguos logran. En cada caso hay un ideal peculiar para cada entidad actual
el Platón del Timeo. Estos capítulos se ocupan de los problemas particular y que surge de los componentes poco dominantes en su
afines del "orden del universo", de la "inducción" y de las "verdades fase de "ser-dado". Esta noción de "predominio" deberá examinarse
generales". El presente capítulo se consagra enteramente al tema _del más adelante en conexión con la noción del carácter sistemático de
"orden". Para la doctrina orgánica, el problema del orden adquiere una "época cósmica" y de los caract('rcs sistemáticos subordinados
primordial importancia. Ninguna entidad actual puede surgir más de las "sociedades" incluídas en una fooca. cósmica. La noción de
allá de lo que le permite ser el mundo actual como dato desde su un ideal único surge de la desastrosa mo~alización excesiva del pensa-
postura -su. mundo actual. Cada :1na de :sa~ _ent~dades surge ?e miento que imponen el fanatismo o doctrinarismo. La noción de
una fase primaria de la concrescencia de ob1et1f1cac1ones que estan un ideal predominante peculiar de cada entidad actual, es plantónica.
fijadas en algunos aspectos: la base de su experiencia es "dada". Es curioso que no l1aya habido ninguna ciencia biológica que
Ahora bien el correlativo del "orden" es el "desorden". La noción lograra expresarse prescindiendo de un:. terminología que carece de
de "orden" no puede tener significado peculiar si no vale este sentido como no sea refiriéndose a ideales propios del organismo
contraste. Fuera de él, "orden" tiene que ser sinónimo de "ser-dado". en cuestión. Este aspecto del universo se imprimió sobre el gran
Pero . "orden" significa más que "ser-dado", puesto que si bien biólogo y filósofo Aristóteles. Su filornfía condujo a dar .una im-
' el ·"d esor den " es "d ado" . C ada
presupone el " ser- dado" , tam b"1en portancia enormemente exagerada a b noción de causas finales
entidad actual requiere una totalidad de "ser-dado", y toda totalidad durante el medioevo cristiano; y de ahí, por reacción, a dar una
de 'ser-dado" logra su medida de "orden". importancia enormemente exagerada a h noción de "causas eficien-
Cuatro fundamentos de "orden" se presentan en seguida: tes" durante el período científico moderno. Una tarea de sana meta-
¡9 Que el "orden" del mundo. ;ctual se diferencia del. mero física es mostrar las causas finales y eficientes en sus debidas rela-
"ser-dado" al producirse una adaptac10n p_ara el 101-:ro de. un fm. ciones mutua/ En sus "Dialogues Co11ccmhtg Natural Religion, Hu-
29 Que este fin afecta a las gradac10nes de mtens1dad en las me subraya ~uán difícil y necesaria resulta esta tarea.
satisfacciones de las entidades actuales (miembros del nexo) en Así !a noción de "orden" está enl.,zada con la noción de enti-
cuvas constituciones formales está objetificado el nexo en cuestión dad ac;ual como compresiva de un logro que es una satisfacción
( o· sea los miembros antecedentes del nexo). específica. Esta satisfacción es el logro de algo individual para la
122 123

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entidad en cuest10n. No puede interpretarse como un componente


7
1

ciones de la entidad más allá de sí misma. Diciéndolo con otras pa-


que contribuya a su propia concrescencia; es el hecho último, indi- labras: la "satisfacción" de una entidad actual sólo puede examinarse
vidual para la entidad. La noción de "satisfacción" es la noción de en función de utilidades de esa entidad. Es una calificación de crea-
la "entidad como concreta", prescindiendo del "proceso de concres- tividad. A causa de estas objetificaciones el tono del sentir implica-
cencia"; es el resultado separado del proceso, con lo cual pierde la do en esta satisfacción pasa al mundo que se extiende más allá. El
actualidad de la entidad atómica, que es a la vez proceso y resulta- mundo es autocreador; y la entidad actual, como criatura que se crea
do. La "satisfacción" proporciona el elementtr.'individual en la com- a sí misma, pasa a su función inmortal de creador parcial del mundo
posición de la entidad actual: ese elemento qu~"c:ondujo a )a definición trascendente. En su autocreación, la entidad actual está guiada por
de sustancia que "no se requiere sino a sí misma pal.t existir". Pero su ideal de sí misma como satisfacción individual y como creador
·la "satisfacción" es el "superjeto" más bien que la./'sustancia" o el trascendente. El goce de este ideal es la "aspiración subjetiva" en vir-
"sujeto". Es el broche de la entidad; y, no obstante, es el superjeto tud de la cual la entidad actual es un proceso determinado.
que añade su carácter a la: creatividad mediante la cual hay un deve- Esta aspiración subjetiva no es primariamente intelectual; es el se-
nir de entidades que superan a la primera en cuestión. La realidad ñuelo para el sentir. Este señuelo para el sentir es el germen del espíri-
"formal" de la actualidad en cuestión pertenece a su proceso de con.:: tu. Empleo aquí el término "espíritu" en el sentido del complejo
cresce.ncia y no a su "satisfacción". Este es el sentido en que la filoso- de operaciones espirituales que figuran en la constitución de una enti-
fía del organismo interpreta la frase de Platón: "y nunca es realmen- dad actual. Las operaciones espirituales no entrañan necesariamente
te", puesto que el superjeto sólo puede interpretarse en función de su conciencia. La concrescencia, que absorbe en la privadez inmediata
"inmortalidad objetiva". los datos derivados, consiste en maridar los datos con modos de sen-
"Satisfacción" es un término genérico: hay diferencias específicas tir que provoquen la sintesis privada. Estos modos subjetivos de
entre las "satisfacciones" de las diferentes entidades, y también gra- sentir no se limitan a recibir los datos corno hechos ajenos; revisten los
daciones de intensidad. Estas diferencias específicas sólo pueden ex- secos huesos con la carne de un ser real, emocional, volitivo, apre-
presarse analizando los componentes en la concrescencia de la cual ciativo. El milagro de la creación está descrito en la visión del pro-
surge la entidad ·actual. La intensidad de satisfacción viene favoreci- feta Ezequiel: "Profeticé, pues, como él me mandó, y entró espíritu
da por el "orden" en las fases de las cuales surge la concrescencia y en ellos, y vivieron y estuvieron sobre sus pies, un ejército grande
por bs cuales pasa; el "desorden" la debilita. Los componentes de la en extremp." 1
concrescencia son, pues, "valores" que contribuyen a la "satisfacción". El espíritu del sentir que crea un nuevo hecho individual, tiene
Por consiguiente, la concrescencia es la edificación de determinada una originación que no puede investigarse totalmente atendiendo a
"satisfacción" que constituye el acabamiiento de la conjunción actual los meros datos. Es adecuada a los datos, en cuanto siente los datos.
de los componentes por separado. El proceso de concrescenci:1 termina Mas el cómo del sentir, aunque afín a los datos, no está cabalmente
con el logro de una "satisfacción" cabalmente determinada; y gracias determinado por ellos. El sentir que aquí interesa no está determi-
a ella la creatividad se vuelca en la fase primaria "dada" p.1r.1la con- nado, en cuanto a sus inclusiones o exclusiones de la "forma subje-
crescencia de otras entidades actuales. Esta trascendencia queda pues tiva", por los datos a que se refiere el sentir. El proceso concrescente
establecida cuando hay logro de una "satisfacción" determinada que consiste en eliminar esas indeterminaciones de las formas subjetivas.
complete la entidad antecedente. El acabamiento es el perecer de la La cualidad del sentir tiene que definirse con respecto a los objetos
inmediatez: "Nunca es realmente". eternos que el sentir reviste en su autodefinición. Es un modo de in-
Ninguna entidad actual puede tener consciencia de su propia sa- greso de los objetos eternos en la ocasión actual. Mas en esta autodefi-
tisfacción, puesto que ese conocimiento sería un componente del nición pued.:!n distinguirse dos fases. Primera, el ingreso conceptual
proceso y por consiguiente alteraría la satisfacción. Con respecto a de los objetos eternos en el doble papel de ser afines a los datos y de
la entidad en cuestión, la satisfacción sólo puede considerarse como
determinación creadora mediante la cual se establecen las objetifica- 1 Ezequiel, cap. 37, 10.

124 125
ser potenciales para el sentir físico. Es el ingreso de un objeto eterno en ese lugar hay entre los colores contiguos una mayor distancia que
en el papel de señuelo conceptual para el sentir. La segunda fase es la en ningún otro. Pues bien, yo pregunto si a base de su imaginación
admisión del señuelo en la realidad del sentir, o su expulsión de tal podrá suplir esa deficiencia, y elevarse a la idea de ese matiz particu-
realidad. La importancia de un objeto eterno en su papel de señuelo lar, aunque jamás le haya sido transmitido por sus sentidos. Yo creo
es un hecho inherente a los datos. En este sentido, el objeto eterno es que serán pocos los que dejen de opinar que puede; y esto puede ·servir
un ingrediente del "señuelo objetivo". Mas la admisión a la realidad de prueba de que las ideas simples no ,:empre se derivan de las im-
del sentir conceptual, o su expulsión de ella, es la decisión que ori- presiones correspondientes, aunque este- ejcmplo sea tan particular y
gina la ocasión actual. En este sentido, una ocasión actual es causa singular que apenas sea digno de nueslr;1 atención, y no merezca que
sui. Las formas subjetivas de las prehensiones en una fase de con- por eso solo alteremos nuestra máxima _c:encral."
crescencia, fiscalizan las integraciones específicas de las prehensio- Ese pasaje no requiere comentario. salvo en su cláusula final.
nes en las fases posteriores de esa concrescencia. Hume pone aparte el "ejemplo" como "particular y singular"; es
Un ejemplo del señuelo para el sentir lo da el propio Hume. precisamente esa apreciación lo que la filosofía del organismo discute.
En la primera sección de su Treatise formula la proposición de que El análisis de la concrescencia que hen-,.;,s adoptado, concibe que hay
"todas nuestras ideas simples en su primera aparición, se derivan de una originación de sentir conceptual q uc admite o rechaza cuanto
simples impresiones correspondientes a ellas, y que ellas representan sea adecuado para el sentir a causa de su ;:finidad con los datos básicos.
exactamente." Recuérdese que en la filosofía orgánica los "datos de La gradación de los objetos eternos con respecto a tal afinidad, es el
objetificaciones" son lo más análogo a las "impresiones" simples de "señuelo objetivo" para el sentir; el proceso concrescente admite una
Hume. Así, modificando el principio de Hume, el único señuelo para selección a base de este "señuelo objetiYo" y con miras a la eficiencia
el sentir conceptual es una conformación a las cualidades realizadas subjetiva. Este es el subjetivo "ideal de sí mismo" que guía al pro-
en las actualidades objetificadas. Mas Hume (loe. cit.) anota una ceso. Además, los datos básicos están constituídos por el mundo ac-
excepción que entraña el principio exacto que acabamos de formular, tual que "pertenece a" este ejemplo de proceso concrescente. Los
a saber: el principio de potenciales pertinentes irrealizados en el dato sentires son "vectoriales", puesto que ~ienten lo que está ahí y lo
y, no obstante, integrantes de un "señuelo objetivo" por proximidad transforman en lo que está aquí.
al dato. Lo importante es que el "orden" del mundo actual implanta El término "diferencia potencial" ~,?arece de antiguo en la ciencia
un "orden" derivado entre los objetos eternos. Hume escribe: "Hay, física; y recientemente se ha introducido en la fisiología con un sig-
sin embargo, un fenómeno contradictorio, que puede probar que no nificado diferente del antiguo que tenía en la física, aunque gené-
es absolutamente imposible que las ideas precedan a sus correspon- ricamente afin a él. El hecho último en la constitución de una entidad
dientes impresiones. Yo creo que se concederá fácilmente que las di- actual que sugiere este término, es el s-:ñuelo objetivo para el sentir.
versas ideas distintas de colores que entran por los ojos, las de sonidos En la comparación de dos entidades :ictuales, el contraste entre sus
que son transmitidos por el oído, son realmente diferentes unas de señuelos objetivos es su "diferencia potencial"; y todos los demás
otras, aunque al propio tiempo se parezcan. Ahora bien, si esto es cier- usos de esta frase son abstracciones derivadas de este significado úl-
to de los colores diferentes, no debe serlo menos que cada uno de los timo.
diferentes matices del mismo color produce una idea distinta indepen- Las "objetificaciones" de las entidades actuales en el mundo actual,
diente del resto .•• Supongamos, pues, una persona que disfrutó de relativas a una entidad actual definid.,, constituyen las causas efi-
su vista durante treinta años y se familiarizó perfectamente con co- cientes de fas cuales surge esa entidad actual; la "aspiración subje-
lores de toda clase, excepto con un matiz particular de azul, por tiva" a la,,"satisfac_ción" constituye h causa final, o señuelo, de la
ejemplo, que jamás tuvo la suerte de encontrar. Coloquemos ante cual sórge la con,crescencia definida; y esa "satisfacción" lograda
ella todos los diferentes matices de color, salvo ese solo, de suerte que sigue siendo un elemento en el contenido del designio creador. De
vayan gradualmente del más oscuro al más claro; es evidente que per- esta suerte hay trascendencia de la cr:;.:::ividad; y esta trascendencia
cibirá un hueco donde falte ese matiz, y tendrá la sensación de que efectúa determinadas objetificaciones p:tra renovar el proceso en la

126 127
concrescencia de actualidades más allá de ese superjeto satisfecho. decisión mediante la cual se eleva a la eficiencia todo señuelo para el
Una entidad actual tiene, pues, triple carácter: 19 tiene el ca- sentir. La libertad inherente al universo está constituída por este ele-
rácter que le fue "dado" por el pasado; 2 9 tiene el carácter subjetivo mento de autocausación.
a que se aspira en su proceso de concrescencia; 39 tiene el carácter En la disquisición subsiguiente se tomará "entidad actual" en el
superjetivo que es el valor pragmático de su satisfacción específica sentido de entidad actual condicionada del mundo temporal, a menos
que califica la creatividad trascendente. que se incluya expresamente a Dios en el examen. El término "oca-
En el caso de la entidad actual primordial qne es Dios, no hay sión actual" excluirá siempre a Dios de su ámbito.
pasado. De esta suerte, la realización ideal del ··"sentir conceptual La filosofía del organismo es la inversión de la filosofía de Kant.
toma la precedencia. Dios difiere de las demás entidades :t'ctJales por La Crítica de la razón Jmra describe el proceso mediante el cual los
el hecho de que no vale para él el principio del-carácte¡;, derivado de datos subjetivos se transforman. a la aparición de un mundo objetivo.
los sentires conceptuales. Se mantiene empero el triple carácter: La filosofía del organismo trata de describir cómo los datos objetivos
19 La "naturaleza primordial" de Dios es la concrescencia de una p_asan a la satisfacción subjetiva, y cómo el órden de los datos obje-
unidad de sentires conceptuales, que incluyen entre sus datos todos tivos engendra intensidad en la satisfacción subjetiva. Para Kant, el
los objetos eternos. La concrescencia está dirigida por la aspiración mundo surge del sujeto; para la filosofía del organismo, el sujeto
·subjetiva de que las formas subjetivas de los sentires sean tales que surge del mundo -un "supcrjeto" más bien que un "sujeto". La
conviertan a los objetos eternos en importantes señuelos de sentir, palabra "objeto" significa, pues, una entidad que sea en potencia el
apropiados cada uno de ellos para todas las condiciones básicas rea- componente de un sentir; y la palabra sujeto significa la entidad
lizables. 2 9 La "n.aturaleza consecuente" de Dios es la prehensión fí- c_onstituída por_ el proceso de sentir, e incluye este proceso. El que
sica por Dios de las actualidades del universo en evolución. Esta na- siente, es la umdad que surge de sus propios sentires; y los sentires
turaleza primordial ofrece perspectivas de objetificación tales que s~n los detalles del proceso intermediario entre esta unidad y sus
cada actualidad nueva del mundo temporal aporta los elementos que diverso~ datos. Los datos son los potenciales para el sentir; es decir,
puede para una realización en Dios, libre de inhibiciones de intensi- son obJetos. El proceso es la eliminación de la indeterminación del
dad por causa de desacuerdo. 39 La naturaleza "superjetiva" de Dios sentir a partir de la unidad de una experiencia subjetiva. El grado
es el carácter del valor pragmático de su satisfacción específica que de ~:~len d:l dª,:º se mide por el grado de riqueza del señuelo objetivo.
califica b. creatividad trascendente en los diversos ejemplos tem·- La 111tens1dacl lograda pertenece a b form:i subjetiva de la satis-
porales. facción.
Esta es la concepción de Dios según la cual se lo considera como Sección II
el producto de la creatividad, como el fundamento del orden y como
la meta hacia la novedad. Mas "orden" y "novedad" no son aquí En la sección anterior se ha explicado que la noc10n de "orden"
sino los intrumentos de su aspiración subjetiva, que es la intensifi- es primariamente aplicable a los datos objetificados para las entida-
cación de la "inmediatez formal". Obsérvese que toda entidad actual, des actuales individuales. Fué necesario hacer un esbozo de algunas
incluso Dios, es algo individual por amor de sí mismo; y por consi- categorías que se aplican a una entid:1d actual con el objeto de mos-
guiente trasciende el resto de la actualidad. Y también hay que ob- trar cómo puede suceder esto. Mas hay un sentido derivativo del tér-
servar que toda entidad actual, incluso Dios, es una criatura trascen- mino "orden" que suele estar en nuestra mente cuando usamos esa
dida por la creatividad que ella califica. Una ocasión temporal con palabra. Hablamos del "orden de la n:ituraleza", aludiendo con ello
respecto al segundo elemento de su carácter, y Dios con respecto al al orden que reina en b limitada porción del universo,~ o aun de la
primer elemento de su carácter, satisfacen la definición de Spinoza 2 Cf. The l'ilm•ss of the E11t'iro11mml, Nueva York, Macmillan, 1913, y
de que es causa mi. Ser causa stti significa que el proceso de concres- The Order of N11t11re,Harvard Univ. Prcss, 1917, y Bloocl, Harvard Univ. Prcss,
cencia es su propia razón para la decisión con respecto al revestimien- 1928, cap. I, obras dd profesor L. J. HENOERSON, esenciales para cualquier estudio
to cualitativo de los sentires. Tiene la responsabilidad final por la de este tema.

128 129
Proceso y Realidad-U.
superficie de la tierra, que cayó bajo nuestra observación. Hablamos orden más importante habría sido ese carácter complejo en virtud del
también de un hombre de vida ordenada, o de vida desordenada. En se considera que un hombre es la mism:a persona persistente desde
e-1:1-ar
cualquiera de estos sentidos, el térnúno "orden" se aplica evidente- d nacimiento a Ia muerte. En este ejemplo, los miembros de la socie-
mente a las relaciones que entre sí poseen varias entidades actuales dad están dispuestos también en un orden consecutivo por sus rela-
que en consecuencia forman una sociedad. El término "sociedad" se ciones genéticas. De semejante sociedad se dice 5 que posee "orden
circunscribirá siempre a significar un nexo de entidades actuales "or- personal".
denada" entre sí en el sentido que se explicará en esta sección 3 • Lo Una sociedad es, pues, para cada uno de sus miembros un am-
saliente de una "sociedad", tal como aquí empleamos este término, es biente con algún elemento de orden en él, qi:c persiste a causa de las
que se sostiene a sí núsma; dicho de otro modo: que ella es su ·propia relaciones genéticas entre sus propios miembro,. Ese elemento de orden
razón. La sociedad, pues, es más que una serie de entidades a las es el orden prevaleciente en la sociedad.
cuales conviene el mismo nombre de clase: es decir, implica más que -·Mas ño hay sociedad en el aislamiento. T, ::i sociedad debe consi-
una concepción de "orden" meramente matemática. Para constituir derarse sobre el fondo de un ambiente más amp 1io de entidades actuales,
una sociedad, el nombre de clase tiene que aplicarse a cada miembro, que aportan también sus objetificaciones a la, c1:ilestienen que adap-
a causa de la derivación genética de otros miembros de esa misma tarse los miembros de la sociedad. De esta Slh • e, las dadas contribu-
sociedad. Los miembros de la sociedad son semejantes, porque a causa ciones del ambiente tienen que permitir por lo menos que la sociedad
de su carácter común imponen a los demás miembros de la sociedad se sostenga a sí misma. Además, en proporci:m a su importancia, ese
las condiciones que conducen a esa semejanza. fondo debe aportar aquellos caracteres gener:i Je~ que el carácter más
Esta semejanza 4 consiste en el hecho de que 19 cierto elemento especial de la sociedad presupone para sus micn,bros. Mas esto signi-
de "forma" es un componente que contribuye a la satisfacción indi- fica que el ambiente, conjuntamente con la s.:,cicdad en cuestión, tie-
vidual de cada miembro de la sociedad, 2 9 de que la contribución de ne que formar una sociedad más anwlia respccrn Je algunos caracteres
este elemento a la objetificación de cualquier miembro de la sociedad más generales que los que definen la sociedad tic que nosotros partimos.
para la prehensión por otros miembros, fomenta su reproducción aná- Llegamos así al principio de que toda sociedad requiere un fondo
loga en las satisfacciones de aquellos otros miembros. Así, una serie social del cual ella misma es parte. Con referencia a cualquier so-
de entidades es una sociedad 19 en virtud de una "característica de- ciedad, el mundo de entidades actuales debe concebirse como for-
finiJora" compartida por sus miembros, y 2 9 en virtud de que la mando un fondo de estratos de orden social, haciéndose más amplias
presencia de la característica definidora se debe al ambiente proporcio- y más generales las características definidor:i ,; a medida que amplie-
nado por la sociedad núsma. mos el fondo. Desde luego, hs actualidades r< ,·,otas del fondo tienen
Por ejemplo, la vida del hombre es una ruta histórica de ocasiones sus propias características específicas de varic,s tipos de orden social.
actuales que en grado pronunciado -como se examinará más ade- Mas esas características específicas ya dej~.rnn de ser pertinentes
lante-- se heredan entre sí. Esa serie de ocasiones, que data de su para la sociedad en cuestión a causa de las inhbicioncs y'atenuaciones
primera adquisición de la lengua griega e incluye todas las ocasiones introducidas por desacuerdo, es decir, por el c!esorden.
hasta llegar a su pérdida de un conocinúento adecuado de esa lengua, Las características metafísicas de una entidad actual --en la
constituye una sociedad con respecto al conocinúento de la lengua debida acepción general de la palabra "mer:dísica"- deberían ser
griega. Ese conocimiento es una característica común heredada de las que valieran para todas las entidades actu:ilcs. Puede dudarse de
ocasión a o.casión a lo largo de la ruta hitórica. Hemos elegido deli- que esos coné"eptos metafísicos hayan sido formulados jamás en su
beradamente este ejemplo porque se refiere a un elemento de orden un estricta J?Urtza-a~m teniendo en cuenta los principios más genera-
tanto trivial, a saber: el conocimiento del idioma griego, un rasgo de les de la lógica y la. matemática. Tenemos que limitarnos a sociedades
suficientemente amplias pero que, no obstante, sean tales que sus
3 Cf. también Primera parte, cap, III, secc. II.
4 Cf. Primera parte, cap. III, sccc. II. 5 Cf. ibiJem.

130 131
características definidoras no puedan asignarse seguramente a enti-
dades actuales que hayan sido o puedan ser. Pero los factores arbitrarios del orden de la naturaleza no se
limitan a las leyes electromagnéticas. Hay las cuatro dimensiones
Las leyes caus~le~ que d~n:iinan un ambiente social son el produc-
to de la caractenstica defm1Jora de esa sociedad. Mas la sociedad del continuo espacio-temporal, los axiomas geométricos, aun el mero
sólo alcanza eficacia a través de sus miembros individuales. Por con- carácter dimensional del continuo -prescindiendo del número par-
siguiente, los miembros sólo pueden existir en una sociedad en virtud ticular de dimensiones- y el hecho de la mensurabilidad. En ca-
de las leyes que la dominan, y las leyes sólQ,pueden aparecer a causa pítulos posteriores (Cuarta parte) resultará evidente que todas estas
de los caracteres análogos de los miembros de la sociedad. propiedades son adicionales al hecho, más básico, de la extensividad;
Mas no exi~te un logr? perfecto de un· orden scy::ial mediante el asimismo, que aun la extensividad permite grados de especialización,
de uno u otro modo arbitrariamente, con anterioridad a la intro-
cu~! se garantice la_ persistencia indefin!da de una sociedad. Una
soc1ed~d na~e del "desorden", entendiendo aquí "ciesorden" con re- ducción de cualquiera de estas nociones adicionales. Gracias a este
ferencia al ideal de esa sociedad; el fondo favorable de un ambiente descubrimiento, las investigaciones lógicas y matemáticas de los
m¡ás ª!11plio, o bi~n decae o bien deja de favorecer la persistencia de dos últimos siglos son muy importante para la filosofía, puesto que
la sociedad despues de alguna etapa de crecimiento: la sociedad cesa las teorías cosmológicas de Descartes, Newton, Locke, Hume y
entonces _de reproducir sus miembros, y por último, tras una fase de Kant se formaron ignorando este hecho. En realidad, en el Timeo
decadencia, _dCJa de existir. Por consiguiente, un sistema de "leyes" de Platón parece haber más consciencia de eso que en ninguno de
que determma la reproducción en cierta posición del universo, se sus sucesores, por cuanto formula afirmaciones cuyo significado se
eleva_ gradua_ln:ente ~ h dominación; tiene su fase de persistencia, aclara por su explícito reconocimiento. Estos factores "dados" de
Y dep de ex1st1r con1untamcnte con la decadencia de la sociedad de la geometría apuntan a la sociedad más amplia de la cual constitu-
la cual emana. ye un fragmento la época cósmica electrónica.
Los elementos arbitrarios, como si dijéramos "dados", de las le- En modo alguno crea una sociedad el complejo de ob_jetos eter-
yes de 1~ naturaleza, nos advierten que estamos en una época cósmi- nos que constituye su característica definidora. Se limita a dar gra-
ca esrectal. ~quí l~Samos h frase "época cósmica" en el sentido de dualmente importancia a ese complejo para sus miembros, y garan-
h mas amplia socICdad de entidades actuales en h cual podamos tiza la reproducción de su afiliación. Hablando de una sociedad -a
rastrear. una importanc_ia inmediata para nosotros. Esta época se menos que el contexto requiera expresamente otra intepretación-
caracte~iza por las ent1d,adc,s ~ctuales electrónicas y protónicas, y "afiliación" se referirá siempre a bs ocasiones actuales, y no a
por entidades actuales mas ultimas :rnn que pueden distinguirse os- objetos persistentes subordinados compuestos de ocasiones actuales
curamente en los cuantos de energía. Las ecuaciones de Maxwell del tales como la vida de un electrón o de un hombre. Estas sociedades
campo electromagnético han ll.:gado a dominar gracias a las multi- posteriores son las fibras de orden "personal" que figuran en varias
tudes de el~ctrones y protone,. Además, cada electrón es una socie- sociedades; hablando en términos generales, siempre que tratemos del
d_ad de ocas!o'.1es electrónicas, y cada protón es una sociedad de oca- espacio ocupado, nos referimos a este tipo restringido de sociedades
s10nes proto?1.cas. Esas ocasiones. son h razón de ser de las leyes corpmculares; y siempre que pensemos en el campo físico en el
electromagnet1cas; mas su car1c1dad de reproducción, gracias a la espacio vacío, nos referimos a sociedades de tipo más amplio. Parece
cual cada protón y cada cleé·,rón tiene larga vida, y gracias a la como si los cursos de ondas de luz ilustraran la transición del tipo
cual llegan a existir nuevos electrones y nuevos protones se deben más restringido al más amplio.
a su vez a estas mismas leyes. Pero hay algún desorden en' el sentido Nuestra época cósmica debe concebirse, pues, primariamente co-
d;, que no se obedece perfectamente a las leyes, y de que la reproduc- mo • sociedad de ocasiones electromagnéticas, incluyendo ocasiones
cion va ac_o~1;pañadapor ejemplos de fracaso. En consecuencia, existe electrónicas y protónicas, y sólo oc:isionalmente -por hacer más
una t,rans1c1011 gradual a nu¿vos tipos de orden, que sobreviven· concisa la expresión- como sociedad de electrones y protones. Es
despues de un gradual ascenso a la dominación por parte de las la misma distinción que hay entre pensar un ejército comJ()una clase
presentes leyes naturales. de hombres o como una clase de regimientos.
132
133

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~m•· E& JE& R &i$LZL&dil •.
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gica que más influyeron sobre el pensamiento de Occidente. Para


Sección III el lector moderno, el Timeo, considerado como exposición de deta-
lles científicos, es simplemente extravagante en comparación con el
En consecuencia, las relaciones físicas, ias relaciones gcometn- Scholi11111. Mas lo que le falta en materia de detalle superficial, re-
cas de medición, las relaciones dimensionaleh y los diversos grados sulta compensado con su profundidad filosófica. Si se lee como ale-
de relaciones extensas, que se incluyen en la teoría física y geomé- goría, comunica una verdad profunda; en cambio, el Scholi1t1n es
trica de la naturaleza, se derivan de una serie de sociedades de cre- una exposición sumamente erudita de detalles que, aun siendo abs-
ciente amplitud de prevalencia, hallándose las sociedades mis espe- tractos e inadecuados como filosofía, dentro de ciertos límites pue-
ciales incluídas en las sociedades más amplias. Esta situación consti- den merecer entera confianza p:ira la deducción de verdades de su
tuye el orden físico y geométrico de la naturaleza. Más allá de estas mismo nivel de abstracción. El c:istigo de su deficiencia filosófica
sociedades hay desorden, entendiendo "desorden" como ténr,. :,o re- es que el Scholium no comunica ningún indicio acerca de los lími-
lativo que expresa la falta de importancia que tienen las car;;cterís- tes de su propia aplicación. En la práctica, consigue que los lectores,
ticas definidoras de las sociedades en cuestión más allá de su~ pro- y casi seguramente el propio Newton, interpreten su significado
pios límites. El hecho de que estas sociedades decaigan, no signifi- de modo tal que incurran en lo que en otro lugar 6 denominé "fa-
cará que sus características definidoras dejen de existir, si:w que lacia de la concretez fuer:i de lugar". Incumbe a la metafísica la
pierden su importancia para las entidades actuales en cuestión. El determinación de los límites de aplicabilidad de esas nociones abs-
término "desorden" se refiere a una sociedad que sólo en parte influye tractas.
al imponer sus características en forma de leyes prevalecientes. Esta El Scholium revela su abstracción porque no proporciona indicio
· doctrina de que el orden es un producto social, aparece en la ciencia alguno de ese aspecto de :iutoproducción, de generación, de q:rucrli;,
moderna como teoría estadística de las leyes de la naturaleza, y en de 11afttra 11alura11s,tan prominente en la naturaleza. Para el Scho-
la acentuación de la relación genética. 1a naturaleza está simplemente, y completamente, ahí, exter-
lit1111,
Mas es evidente que puede haber un estado en que no existan namente designada y obediente. El pleno alcance de la moderna doc-
sociedades prevalecientes que garanticen una unidad congruente de trina de la evolución habría dejado perplejo al Newton del Scho-
efecto. Este será un estado de orden caótico; es el desorden que se li11111,
pero habrí:i iluminado al Platón del Timeo. Por lo que atañe a
aproxima a un sentido absoluto de ese término. En semejante estado Newton, tenemos su propio testimonio para corroborar esta aserción.
ideal, lo "dado" para cualquier entidad actual es el resultado de las En una carta a Bentley escribe: "Cuando escribí mi tratado sobre
trabas, de las decisiones contrarias que provienen del mundo esta- nuestro sistema, tenía la vista fija en aquellos principios susceptibles
blecido. Desorden caótico significa falta de definición dominante de inducir a los hombres juiciosos a creer en una deidad; ... " 7 La
de contrastes compatibles en las satisfacciones logradas, y consi- cqncepción del espíritu de Newton es la de un ,sistema plenamente·
guientemente debilitación de intensidad. Significa el deslizamieni:o articulado que requiere un origen definidamente sobrenatural con
hacia una actualidad más débil. Es una natural figura de ¿icción,. esa articulación. Es la forma del argumento cosmológico, que en
pero no más que figura de dicción, el concebir una actividad más nuestros días ha sido generalmente abandonado como inválido; por-
débil como una aproximación a la no-entidad. Pero no podemos que nuestra noción de causación afecta a las relaciones de los estados
aproximarnos a la nada, pues nada hay a que aproximarnos. Es una de las cosas ,.dentro del mundo actual, y sólo ilícitamente puede ha-
aproximación hacia la futilidad de ser una vaga transacción entre ra- cerse exteniiva a una derivación trascendente. La noción de Dios que
zones contrarias. La dominación de sociedades que se requieren armó- examinare1hos más ádelante (Quinta parte), es la de una entidad
nicamente entre sí, es la condición esencial para la profundidad de actual inmanente eii~d mundo actual, pero que trasciende toda época
la satisfacción.
6 Cf. La ciencia y el 111undo111oáemo,cap. III.
El Timeo de Platón y el ScholiU1n de Newton -el último citado 7 Esta cita está tomada de la Life of Bmtley de Jcbbm, cap. II. Esa Lif t
ya en buena parte- son las dos formulaciones de teoría cosmo1ó- está publicada en la serie "Etzglish Afrn of Letlcrs '.

134 135
cósmica finita -y que es a l.1 vez actual, eterna, inmanente y tras- poet1co y filosófico, la separac10n entre la cpÚaLi;y esas deidades no
cendente. La trascendencia de Dios no le es pecular. Toda entidad tenía ese carácter absoluto que tiene para nosotros por haberlo
actual, en virtud de su novedad, trasciende su universo, incluso heredado del Yahvé semítico.
a Dios. Newton pudo haber aceptado una teoría molecular con la mis-
En el Scholi11m, el espacio y el tiempo, con todas sus propiedades ma facilidad que Platón, pero hay una diferencia entre ellos: Newton
matemáticas corrientes, ya estin confeccionados para las masas ma- se habría quedado sorprendido con la teoría moderna del cuanto
teriales; las masas materiales están confeccionadas para las "fuerzas" y con la disolución de los cuantos en vibraciones; Platón la habría
que constituyen su acción y reacción; y esp~cio, tiempo, masas esperado. Aunque observemos que muchas de las cosas que dijo
materiales y fuerzas están igt11lmente confeccionadas pata los mo- Platón en el Timeo son ahora risibles, tenemos que acreditar en su
1
vimientos iniciales que la dt!idad imprime a lo largo de todo el haber ese aspecto de sus enseñanzas con el cual se; adelantó dos mil
universo. No es posible extraer del Scholi1t11i -intefpretándolo con años a su ópoca. Platón explicaba las críticas diferencias entre las
una concretez fuera de lugar- ni un teísmo, ni un ateísmo, ni una clases de cosas naturales suponiendo una aproximación de las molé-
epistemología que resistan la comparación con los hechos. Esta es la culas de cada clase por separado a las formas matemáticas de los
conclusión ineluctable que hay que sacar de los Dialogues Cocerning sólidos regulares. Tam.bién suponía que ciertos contrastes cuali-
Natural Religion de Hume. También la biología se reduce a miste- tativos en acaecimientos, por ejemplo entre notas musicales, depen-
rio; y, por último, la física misma ha llegádo ahora a una fase de dían de la participación de esos acaecimientos en alguna de las
conocimiento experimental inexplicable a base de las categorías del razones más simples entre los números enteros. De esta suerte obtuvo
Scholiu111. una razón de que hubiera una aproximación a diferencias nítidas
En el Timeo hay varias frases y exposiciones que encuentran su entre las clases de moléculas, y de que hubiera acusadas relaciones
lúcida expresión final en el Scholium. Observando esta combinación de armonía que destacar;m en medio de la disonancia. Así, el
de los dos grandes documentos cosmológicos que guían el pensa- "contraste" -como lo opuesto a la incompatibilidad- depende de
mient.o de Occidente, jamás se entenderá con bastante claridad que, cierta simplicidad de circunstancias; mas los contrastes más acusados
dentro ele sus límites de abstracción, lo que el Scholittm dice es ver- dependen de la congregación de una multiplicidad de contrastes
dadero, y que está expresado con la lucidez del genio. Así, cualquier menores, congregación que a su vez ostenta tipos de simplicidad
documento ccsmológico que no pueda ser leído como interpretación m'.ás elevados.
del Scholium, c~.rece de valor. Mas hay en el Timeo otro lado que Conviene recordar que la modcnn teoría del cuanto, con sus
no tiene analogb en el Scho!íum. En términos generales, ese lado sorpresas al tratar del átomo, es sólo el último eijemplo de un
del Timeo puede denominarse su carácter metafísico, es decir, trata carácter bien marcado de la naturaleza, que en cada caso particular
de enlazar el com J10rtamic11tode hs cosas con h naturaleza for- sólo se explica por alguna suposición dogmática ad hoc. La teoría
111111de las cosas. El comportamiento aparte de las cosas es abstracto, de la evolución biológica no nos conduciría por sí misma a esperar
y lo son también las cosas fuera de su comportamiento. Newton los géneros y especies tan francamente diferenciados que encontra-
-prudentemente, para sus p~opósitos- hizo esa abstracción que mos en la naturaleza. Podrb haber un ocasional racimo de individuos
el Timeo trata de evitar. alrededor de ciertas formas típicas; pero no hay explicación alguna
En primer lugar, el Timco enlaza el comportamiento con los de la ausencia casi completa de formas intermedias. Tampoco el
últimos caracteres moleculan:s de las entidades actuales. Platón Scholimn de Newton da el menor indicio de las noventa y dos
concibe la noción de socied.d~s definidas de entidades moleculares posibilidades de átomos, o del número limitado de modos en que los
actuales, cada sociedad con sm características definidoras. No con- átomos pueden combinarse para formar moléculas. Los físicos ex-
cibe que esa reunión de sociedades sea causa sui. Pero la concibe plican ahora estos hechos químicos por medio de concepciones que
como obra de deidades subordinadas, que son los principios anima- Platón habría saludado con júbilo.
dores de esas secciones de la naturaleza. En el pensamiento griego, Hay otro punto en que la filosofía orgánica se limita a repetir

136 137
a Platón. En el Timeo, el origen de la presente época cósmica se a la física newtoniana, que ya no se acepta como exposición fun-
hace hasta remontar hasta un original desorden, caótico según nues- damental. Mas el lenguaje y el pensamiento se han adaptado a ese
tros ideales. Esta es la doctrina evolucionaria de la filosofía del or- molde; y es necesario recordar que este no es el modo como el mun-
ganismo. La noción de Platón puso. !:n aprieto a los críticos obse- do fué descrito por algunas de hs más grandes inteligencias. Tanto
sionados con la teoría semítica 8 de un Dios totalmente trascendente para Platón como para Aristóteles, el proceso del mundo actual se
que creara de la nada un universo accidental. Newton sostenía la concebía como una real llegada de formas a la potencialidad real,
teoría semítica. El Scholíum no da explicación alguna acerca de la produciendo finalmente aquella conjunción real que es una cosa
evolución de la materia -muy naturalmente, puesto que este terna actual. Asimismo, para el Timco, la creación del mundo es la llegada
estaba fuera de su finalidad. El resultado fué que la no-evolúción de un tipo de orden que estabicce una época cósmica. No es el
de la materia se presupusiera tácitamente en todo el pensamiento comienzo de la realidad, sino la llegada de cierto tipo de orden social.
moderno. Hasta hace muy pocos años, no había más que esta
alternativa: o el universo material, con su presente tipo de orden,
es eterno, o bien llegó a ser, y dejará de ser, según el hágase de S e e e i rí 11 I V
Yahvé. De ahí que, por uno 11 otro lado, la alegoría de Platón de
la evolución de un nuevo tipo de orden basado en nuevos tipos El resto de este capítulo se dedicará a un examen --en gran
de sociedades dominantes, se convirtiera en la quimera, en la pesa- parte conjetural- de la jerarquía de las sociedades que componen
dilla de los comentaristas. nuestra época presente. De esta suerte puede aclararse el precedente
Es bastante curioso el hecho de que Milton, en su Paraíso per- examen del "orden". Hay que observar con cuidado que estamos
dido, oscilara entre el Thnco y la doctrina semítica. Es otro ejemplo abandonando el terreno de la generalidad metafísica. Vamos a con-
de la amalgama de nociones clásicas y hebreas de que depende el siderar las posibilidades de explicación más especiales compatibles
encanto de su pensamiento. En el viaje de Satán a través del Caos, con nuestra doctrina cosmológica general, mas no requeridas por
Satanás descubre "los secretos de la profundidad, un océano ili- ella.
mitable oscuro, sin límites, sin dimensión, donde se perdieron la El mundo físico está enlazado por un tipo general de relatidad
longitud, la latitud y la altura, y el tiempo y el lugar; donde la que lo constituye en continuo extenso. Analizando las propiedades
vetustísima noche y el Caos, antepasados de la naturaleza, mantie- de este continuo, descubrimos que se dividen en dos clases, una
nen eterna anarquía en medio del ruido de interminables guerras, y de las cuales -la más especial-·- presupone a la otra -la más
se yerguen sobre la confusión." 9 general 10 • El tipo de propiedades más general expresa el mero
Milton presta aquí a Platón el mismo · servicio poético que hecho de la "conexión extensa" de "todo y parte", de varios tipos
Lucrecio prestó a Demócrito -con. menos justificación, puesto que de "elementos geométricos" derivables por "abstracción extensa";
Platón era perfectamente capaz de ser poeta por su propia cuenta. pero sin introducir las propied:,clcs más especiales por las cuales
También el viaje de Satanás contribuyó a hacer surgir el orden, pueden definirse las líneas rectas ll, ni la mensurabilidad así intro-
pues dejó una estela permanente, útil para los demonios y los con- ducida.
denados. En estas propiedades generales de conexión extensa descubrimos
La apelación a Platón en esta . secc1on ha sido una apelación la caracterfotica definidora de un vasto nexo que se extiende mucho
a los hechos contra los modos de expresión prevalecientes en los . más allá ~e nuestra época cósmica inmediata. Contiene en sí otras
últimos siglos. Estos modos de expresión recientes son en parte el épocas,• con carafterísticas más particulares incompatibles entre sí.
resultado de una :tru!Zclade teología y filosofía, y en parte se deben En efecto, desde:cl punto de vista de nuestra época presente, la so-

8 El libro del Génesis es demasiado primitivo para abordar este punto. 10 Cf. Para un estudio detallado b Cuarta p2rte,
11 Cf. Cu2rta parte, c2ps. III, IV y V.
O Cf. Paraíso perdido, libro II.

138 139
ciedad fundamental en la medida en que trasciende nuestra propia díencto que haya más de una familia así:._ haya sistemas afternati-
época, parece una vasta confusión atenuada por los pocos y vagos vos I;t de geometría métrica, pues no hay ningún sistema que sea
elementos de orden contenidos en su propia característica definidora más fundamental que otro. Nuestra época cósmica presente está
de "conexión extensa". No podemos discriminar sus otras épocas de formada por un:1 sociedad "electromagnética", que es una sociedad
orden vigoroso, y sólo podemos concebirla como originando el débil más especial contenida dentro de la sociedad geométrica. En esta
asomo de orden de nuestra propia época. Esta vasta sociedad última sociedad se logran c:1racterísticas definidoras más especiales aun. Es-
constituye todo el ambiente dentro del cuaL.cstá colocada nuestra tas características presuponen las de dos sociedades más amolias den-
época, hasta donde podamos discernir características sistemáticas en tro de las cuales está contenida la sociedad "electromagnética". Mas
nuestra presente fase de desarrollo. En el futuro, el; ctecimiento en la sociedad "electromagnética" la ambigüedad en cuanto a la
de la teoría puede dotar a nuestros sucesores ge más sa 0 aces potencias importancia relativa de las familias competidoras de líneas rectas
de discernimiento. ¡¡, (si hubiera tales familias competidoras) y la ambigüedad en cuanto
a la relativa importancia de las definiciones competidoras de con-
Nuestro análisis lógico, en combinación con la intuición inme- gruencia, se determinan en favor de una familia y de una 14 defi-
diata (inspectio), nos permite discernir una sociedad más especial nición de congruencia. Esta determinación se efectúa por una serie
dentro de la sociedad de pura extensión. Es la sociedad "geométrica". adicional de relaciones físicas a través de toda la sociedad. Pero est:1
En ~sta sociedad 12 se mantienen aquellas relaciones especializadas
serie perdió su carácter meramente sistemático por el hecho de
en virtud de las cuales se definen las líneas rectas. La geometría
constituir nuestra vecindad. Estas relaciones implican componentes
sistemática se ilustra en esa sociedad geométrica; y las 'relaciones
expresivos de ciertas diversidades individuales, e identidades entre
métricas pueden definirse en términos de las analogías de función
hs ocasiones que son los miembros del nexo. Mas estas diversidades
dentro del esquema de cualquier geometría sistemática. Estas "ana-
e identidades están correlacionadas según una ley sistemática sus-
logías de función" son lo que se entiende con la noción de "con-
ceptible de expresarse en función de las mediciones sistemáticas
gruencia". Esta noción carece de sentido fuera de una geometría
derivadas del nexo geométrico. Llegamos aquí a una noción de canti-
sistemática. La inclusión de la canHdad exfcnsa entre las nociones
dades físicas que varían de individuo a individuo; es la noción de
categoriales fundamentales es una equivocación com¡pleta. Esta no-
h sistematización de diferencias individuales, la noción de "ley".
ción es definible en función de cada geometría sistemática que
pueda aplicarse a una sociedad geométrica. Adviértase que una El ideal de los físicos matemáticos es formular esta ley siste-
geometría sistemática se determina por la definición de líneas rectas mática en su generalidad completa para nuestra época. Par:t nuestros
aplicables a la sociedad en cuestión. Contra la opinión general, esta propósitos b:istará indicar el presunto carácter de esta ley denomi-
definición es posible independientemente de la noción de "medición". nando "ocasiones electromagnéticas" a los miembros de la sociedad.
Sin embargo, no puede demostrarse que en una misma sociedad geo- Así, nuestra época presente está dominada por una sociedad de
métrica no sean posibles familias de lugares competidoras con iguales ocasiones clcctrom:1gnétic:1s. En h medida en que este predominio
pretensiones a h condición de ser una familia completa de líneas se aproxim:i a ser completo, la ley sistemática que h física busca es
rectas. absolutamente dominante. En la medida en que el predominio es in-
Dada una famili:1 de líneas rectas que exprese un sistem:a de re- completo, la obcdienci:t es un hecho estadístico con sus correspon-
latitud de una sociedad "geométrica", la noción de "congruencia" dien te5 fallas.
y por consiguiente la de "medición", resultan entonces determina-
13 La existencia de sistemas alternativos fué demostrada por CAYLEY en su
bles de modo sistemático a lo largo de toda la sociedad. Mas también
"Sixih Me111oir011 Q11,111tith•s"en R. S., Trans. 1859.
en este caso hay ciertamente sistemas de medición competidores.
H Las transformaciones en una indefinida divcrsid.Hl de coordenadas a las
De ahí que en conexión con cada familia de líneas rect:ts -conce- cu:ilcs se refiere la ºteoría tensora", presuponen todas un:1 definkión de cor~grut'n-
:,1I"! · •' l I I• •l'fl l! µ,:,,f·/ / 1 '
cia. Este hecho se expresa en la no-variación de la "ds" einsteiniana.
12 Cf. Cuarta parce, especialmente caps. II, IV y V.
141
140
La sociedad electromagnética muestra el camipo electromagnético objeto persistente con esa característica generalizada puede conce-
f'ísko que es el tema de la ciencia física. Los miembros de este birse como independiente de la sccicdad estructurada dentro de la
nexo son las ocasiones electromagnéticas. cual la encuentra. Por ejemplo, l11blamos de una molécula dentro
Pero, a su vez, esta sociedad electromagnética no proveería un de una célula viva, porque sus n, ;os moleculares generales son in-
t,rden adecuado para la producción de ocasiones individuales que dependientes del ambiente de la cdula. Una molécula es, pues, una
realizaran peculiares "intensidades" de experiencias a menos que es- sociedad subordinada en la sociedad estructurada que denominamos
tuviera atravesada por sociedades más especiales, vehículos de ese "célula viva".
orden. El mundo físico ofrece una desorientadora complejicbd <le Mas, incluídos en una sociedad estructurada, puede haber otros
esas sociedades que se fomentan y rivalizan entre sí. nexos que, salvo las característic:is sistemáticas generales del am-
Los ejemplos más generales de esas sociedades son las series biente externo, no presenten rasgos susceptibles de sostenerse gené-
regulares de ondas, electrones individuales, protones, moléculas in- ticamente por sí mismos fuera del a:nbiente especial que las propor-
dividuales, sociedades de moléculas tales como los cuerpos inorgáni- ciona esa sociedad estructurada. P,1r consiguiente, es desorientador
cos, células vivas y sociedades de células tales como los cuerpos el calificar de "sociedad" este nexo si se lo considera aparte de la
vegetales y anim:ales. sociedad total estructurada. En cu ::bstracción no pueden asio-nársele
/::>
rasgos "sociales". Volviendo al ejemplo de una célula vida, se verá
Sección V que las ocasiones que componen el espacio "vacío" dentro de la
célula, ostentan rasgos especiales de que carecen ocasiones análogas
Es notorio que la simple clasificación ( cf. Primera parte, cap. fuera de la célula. Así, el nexo q•.1ees el espacio vacío dentro de
III, secc. II) de las sociedades en "objetos persistentes", "sociedades una célula viva, se denomina "nexo subordinado", mas no "sociedad
corpusculares" y "sociedades no-corpusculares" requiere amplifica- subordinada".
ción. Es preciso introducir la noción de una sociedad que incluya Las moléculas son sociedades estructuradas, y con toda proba-
sociedades subordinadas y nexos con una estructura definida de in- bilidad lo son los electrones y protones por separado. Los cristales
terrelaciones estructurales. Denominaremos "cstrtucturadas" a estas son sociedades estructuradas. Mas los gases no son sociedades estruc-
socieJades. turadas en ninguna acepción significativa de este término; sin em-
Sociedad estructurada es un todo que proporciona un ambiente bargo, sus moléculas individuales son sociedades estructuradas.
favorable para las sociedades subordinadas que alberga en su seno. Es preciso recordar que toda oc.-,,ión actual dentro de una forma,
Además, la sociedad en conjunto tiene que colocarse en un ambiente especial de sociedad, incluye rasgos que no se presentan en ocasiones
más amplio que permita su continuación. Algunos de los grupos análogas en el ambiente externo. La primera fase de investigaciones
componentes de ocasiones en una sociedad estructurada pueden de- sisitemática tiene que ser siempre· h identificació'ri de a~alogías entre'
nominarse "sociedades subordinadas"; pero a otros de esos grupos ocasiones dentro de la sociedad y oc:isioncs fuera de ella. La segunda
hay que darles la denominación más amplia de "nexos subordina- fase está constituída por el procedimiento más sutil de observar las
dos". La distinción surge porque en algunos casos un grupo de diferencias entre el comportamiento dentro y fuera de la sociedad,
ocasiones, corno por ejemplo una entidad persistente particular, pudo diferencia de comportamiento manifestada por ocasiones que tam-
haber conservado los rasgos dominantes de su característica defini- bién tienen íntimas analogías entre sí. La historia de la ciencia se
dora en el ambiente general, fuera de la sociedad estructurada. caracteriza I por la negación veheznente, dogmática, de tales dife-
Habría perdido algunos rasgos; dicho con otras palabras: la suerte rencias, 1hasta que _5.elas descubre.
comparada en la entidad persistente en el ambiente general no es, Un caso notodo. de semejante distinción de comportamiento es
en su modo de estar definida, totalmente idéntica a la entidad per- el que ofrece la noción de deform~,ción de la forma de un electrón
sistente dentro del ambiente estructurado. Mas, suprimiendo de 1a según las variaciones de su situación física.
característica definidora generalizada esos detalles adicionales, el Una "sociedad estructurada" puede ser más o menos "compleja"

142 143
con respecto a a
. 1· ·d d de sus subsociedades asociadas y
¡ mu 1tip ici a
r . ' de su modelo estructura l . l . . te
l
1
condiciones favorables para la intensidad de satisfacción entre sus
miembros. En cambio, una sociedad estructurada con alto grado de
subnexos y a la comp icacion mpleja puede ser corre a_uva¡en complejidad, será deficiente en general en cuanto a valor de super-
Una sociedad su1:1amente co_ facción para ciertas senes e sus
favorable a la intensidad de ?ª:~nsidad surge de la ordenada com-
"\ vivencia. Diciéndolo con otras palabras: esas socied.ades serán en
general "especializadas" en el sentido de que requerirán una clase
1
miembros componentes. Eya m. dad ofrece para estos compodnentes. muy especial de ambiente.
le.idad de contrastes que a socie_. t intensidad a base e esta En consecuencia, el problema de la naturaleza es la producción
p JL~s relaciones estru_ctu~ales_ ~~i~:ales.·;'De esta st:e:te, el ~re~ de sociedades que estén "estructuradas" con una elevada "comple-
. . d d en las experiencias 111 d . . 1 •a ej~1¡:lhfica la fina
i~te~si a de una sociedad estructura a comlp.e¡.La mera complejidad
cimiento toda la natur-a eza. . ' d r la
\ jidad" y qu~ al propio tiempo sean "no-especializadas". De esta
suerte, la intensidad corre pareja con la supervivencia.
l'1dad general que se ve_ en . ' . tibilidades, fue anula a po
roporciona mcompa
del darse que p d proporciona contrastes.
··dad
comp 1ep · del or en que \ Sección VII

Hay dos modos en que las sociedades estructuradas resolvieron


Secci.ón VI este problema. Ambos modos dependen de aquel fortalecimiento del
. b·ente social polo espiritual, que es un factor en la intensidad de la experiencia.
. 1 toda sociedad reqmere un ~nJ ~ de ser
La doctrina e e que dº . . , de que una soc1e a pue bº Uno de los modos consiste en obtener un sólido promedio de obje-
m:ís ~mplio, condu~e. a la,, istmc~f;encia a ciertas clases de can~ ios tificación de un nexo, a la vez que en eliminar las diversidades de
, m1enos "estab1hzacla con r " bTza" con referencia a detalle de los diversos miembros del nexo en cuestión. Este método
mas o . U sociedad se esta i i _ . ' de un
en su ambiente. n: do puede pers1st1r a travet s· l emplea, positivamente, el recurso de dejar fuera los detalle~ molestos.
una especie de caro io c_uan exhiban esa clase de cam io. i d~ Depende de la verdad fundamental de que objetificación es abs-
ambiente cuyas partes pe~ttnentes '. de un ambiente con esa clase e tracción. Utiliza esta abstracción inherente a la objecificación des-
. d d de¡·ar·1 de. persistir a tr,wes "" table" en ese aspecto. cartando los elementos entorpecedores de un nexo para dejarlos en
soc1e a ' . el d , entonces mes • ¡
heterogeneidad, la soc1e a. sena estable a condición de que e prehensiones negativas. Al mismo tiempo, 1a compleja intensidad
De una sociedad c_omple¡a que s~a die; ue es "especializada:• co_n_ de la sociedad estructurada se apoya en los objetificaciones en masa
ambiente ostente cierto~ rasgo~! s de "esp~cialización" pare~e mclun de los varios nexos ambientales, cada uno de ellos en su unidad
respecto a estos rasgo~:d da,,noc101:la de "estabilidad" estrictamente como nexo único, y no en su multiplicidad como varias ocasiones
"comple¡1 a com . actuales.
tanto l a d e •
condicionac a.1 . r ¡ puede sob revivir · · a través de 1111..- Este mpdo de solución requiere la intervención de una espiritua-
Una sociedad no-especia 17:aca . ·fea que puede asum11 lidad que opere de acuerdo con la categoría de transmutación (esto
b. de su ambiente. Esto s1gm _1, ambiente
portantes cam ws ecto a su relac10n con un socie- es, con la obligación categorial VI). Ignora la diversidad de detalle
difcrentes funciones¡ clon res~erísti~a definidora de semejantde1 abrumando al nexo por medio de alguna uniformidad congenia! que
ariable En genera ' a carac . . . 'n particular de mo e o es- lo colme. Entonces el ambiente puede cambiar indefinidamente por
V, · · . , · a clctermmacw · t al la
ciad no inclu1ra nmgun, 1 1 · de la pauta
fl -·bTclad estruc ur, '1. lo que concierne a los detalles ignorados -mientras puedan ig-
tructura 1 A causa de esta
. l . exi · l d
.odelo especia a ap tado a as norarse.
sociedad .pt'.ede adoptar cua q;:r e;a suerte, una sociedad no es~ · La íntim~ asociación de todos los cuerpos, tanto organicos como
circunstancias del m~::rn~o. presentar diferencias en cuanto a mo inorgánicos, con los "lugares presentados" definibles 15 por líneas
pecializada es susc~ptt e ~ en conjunto.
delo estructural, si se h mira . d \ no especializada no garantiza 15 C. cap. IV de est:, Parte y también Cuarta parte.
En general, pues, una soc1e ac
145
144 Proceso y Rcnlidad-10.
rectas, sugiere que tal desarrollo de la espiritualidad e, caracterís- Así, las categorías de reversión conceptual y de transm(utación en-
tica de las ocasiones actuales que constituyen las socicchdes estruc- tran ambas en juego.
turadas que conocemos con la denominación de "cuer¡,,:is materia- Las sociedades estructuradas en que tiene importancia el segundo
les". Esta Íntima asociación se pone de manifiesto en h i;-nportancia modo de solución se denominan "vivientes". Es evidente que una
de la "aceleración" en la ciencia de la dinámica, puesto que la "ace- sociedad estructurada puede tener más o menos "vida", y que no
leración" no es sino un modo de calcular la transición desde una hay un abismo absoluto entre las sociedades "vivientes" y las "no-
familia de "loci presentados" a otra familia de la misma índole vivientes". Para ciertos fines, puede ser importante cualquier rasgo
( cf. Cuarta parte) . de "vida" que haya en una sociedad; y carecer de importancia para
Esa espiritualidad representa el primer grado de :isccns1011 más otros fines.
allá de la mera fase reproductiva que sólo emplea la e ,:tegoría de Una sociedad estructurada en la cual carezca de importancia
reproducción conceptual (esto es, obligación categoriai IV). Hay el segundo modo, y sea importante el primero, se denominará "in-
cierta iniciativa de integración conceptual, mas no ori ,;inalidad en orgánica".
la prehensión conceptual. Esta iniciativa pertenece a la e;1tegoría de De acuerdo con esta doctrina de la "vida", el significado pri-
transmutación, y la origi«alidad excluida a la, categoría ,1e reversión. mario de "vida" es la originación de novedad conceptual -novedad
Estos cuerpos materiales pertenecen al grado más 1,ajo de so- de apetición. Esa originación sólo puede suceder de acuerdo con la
ciedades estructuradas que se hacen patentes para nuestr:ts aprehen- categoría de reversión. Por consiguiente, una sociedad sólo debe de-
siones unificadas. Comprenden sociedades de varios tipos de com- nominarse "viviente" en sentido derivado. "Sociedad viviente" es
plejidad: cristales, rocas, planetas y soles. Esos cuerpos ,,,nprobable- una sociedad que encierra algunas "ocasio~es vivientes". Una so-
mente las sociedades estructuradas de más larga vida cnrre las que ciedad, pues, puede ser más o menos "viviente" según prevalezcan
conocemos, y susceptibles de seguirse a través de sus lii: torias de la en ella ocasiones vivientes. También una ocasión puede ser m¡ás o
vida individuales. menos viviente según la relativa importancia de los factores nuevos
El segundo modo de resolver el problema es mediante una en su satisfacción final.
iniciativa en las prehensiones conceptuales, o sea en Ll apetición. Así, los dos modos en que los miembros dominantes de socie-
La finalidad de esta iniciativa es recibir los nuevos clunr.:ntos del dades estruc.turadas garantizan la estabilidad en medio de las nove-
ambiente en sentires explícitos, con formas subjetivas t.,1es que los l dades ambientales, son 19 la eliminación de las diversidades de detalle,
y 2 9 la originación de novedades de reacción conceptual. Como
concilien con las experiencias complejas propias de los miembros de
la sociedad estructurada. Así, en cada ocasión concrcscente, su
aspiración subjetiva origina una n_ovedad que se aparea cnn la nove-
'l resultado, hay supresión o adición de aquellos detalles de acentua-
ción mediante los cuales la aspiración subjetiva dirige la integración
dad del ambiente. 4 de prehensiqnes en las fases concrescentes de los miembros dominantes.
En el caso de los organismos superiores, esta iniciatiYa concep-
tual equivale a pensar sobre las diversas experiencias; en el caso
de organismos inferiores, esta iniciativa conceptual equivale sim- Sección VIII
plemente a un ajuste maquinal del acento estético obedeciendo a una
idea de armonía. En ambos casos, la determinación creadora que Hay aul). otro fa_ctor en las sociedades "vivientes" que requiere
trasciende la ocasión en cuestión, fue desviada por "n impulso más detallado análisis. Una sociedad estructurada consiste en el
original dentro de esa ocasión. Esta desviación origina en general entretej~rsl regular• :y sujeto a moldes de varios nexos con caracte-
una reacción autoconservadora a lo largo de toda la sociedad. Puede rísticas definidoras marcadamente diversas. Algunos de estos nexos
ser inadecuada o poco feliz; y en un caso de fracaso persistente son de tipos inferiores a otros, y algunos serán de tipos m:arcadamente
estamos en el terreno de la patología. superiores. Dentro de la misma sociedad estructurada habrá el nexo
Este segundo modo de solución presupone también el primero. "reinante" y el nexo "subordinado". Esta sociedad estructurada

146 147
proveerá el ambiente inmediato que sostiene cada una de sus fübso- En el primer caso, consideremos una sola célula v1v1ente. Esa
ciedades, lo mismo subordinadas que reinantes. En una sociedad célula comprende sociedades inorgánicas subordinadas tales como
viviente, sólo algunos de sus nexos serán tales que los polos espiritua- moléculas y electrones. La célula, pues, es un "cuerpo animal", y
les de todos sus miembros tengan reacciones originarias. Serán sus ne- tenemos que presuponer la "fisiología física" propia de este caso.
xos "enteramente vivientes", y en la práctica, sólo se llama "vi- Y ¿qué ocurre con las ocasiones vivientes individuales? .
viente" una sociedad cuando en ella imperan esos nexos. Así, una La primera cuestión que tenemos que con~estar _es la, d_e s1 las
sociedad viviente comprende nexos que son ,,:'.inorgánicos", y los ocasiones vivientes, prescindiendo de las ocas10nes morgamcas del
nexos que son inorgánicos no necesitan la protección de toda la cuerpo animal, forman una subsociedad par~icular, ~e suerte que
sociedad "viviente" para sobrevivir en un ambiente ete910 'variable. cada ocasión viviente sea miembro de una entidad persistente con su
Esos nexbs son sociedades. Mas los nexos "enteramente vivi~ntes" orden personal. En particular, podemos preguntar si esta sociedad
requieren efectivamente esa protección para· sobrevivi''t. Según esta corpuscular se reduce al caso extremo de semejant,e ~ociedad, a saber
teoría conjetural, un nexo "enteramente viviente" no es una so- a una entidad persistente con su orden personal umco.
ciedad. Esta es la teoría del cuerpo animal, incluyendo como caso La evidencia de que disponemos es, desde luego, ~umamente
particular un cuerno unicelular. Para la protección del nexo "entera- escasa; pero hasta donde alcanza, sugi~re u?a respuesta negativ~ .ª
rn¡ente viviente" s~ construye un sistema inorgánico de interacción ambas cuestiones. Una célula no da ev1denc1a alguna de una espm-
:· complejo, y las :icciones 'que originan los elementos vivientes pro- tualidád unificada única, guiada en cada una de sus ocasiones por la
tegen a todo el sistema. Por otra parte, las reacciones de todo el herencia de su propio pasado. El problema que hay que reso!ver es
sistema proveen el ambiente íntimo requerido por el nexo "entera- el de explicar cierta originalidad en la res~mesta de: una celula a
mente viviente". l'--O conocemos ninguna sociedad viviente despro- un estímulo externo. La teoría de una entidad persistente con su
vista de su apara to subordinado de sociedades inorgánicas. espiritualidad nos da la razón de que esta espi:i:ualidad sea dirigida
La "fisiología física" trata del aparato inorgánico suobrdinado; por su propio pasado. Preguntamos por al~o. on?mal en el. momento,
y la "fisiología psicológica" procura tratar de nexos "enteramente y se nos da una razón para limitar la ongmahdad. La vida es ~na
vivientes", en parte prescindiendo del aparato inorgánico, en parte puja por la libertad: una enti~ad. persistente_ enlaza cualqm~ra
con su respuesta a este aparato y en parte con respecto a las respues- de sus ocasiones a la línea de su lmaJe, La doctrina del alma persis-
tas que ambos se cbn. La fisiología física se constituyó como ciencia tente con sus características permanentes es exactamente la respuesta
unificada en el si.;lo pasado; la fisiología psicológica se halla aún inadecuada para el problema que la vida plantea. Este froble!11a es:
en proceso de incubación. ¿Cómo puede haber origina~i~ad? Y la res~uesta explica como el
Recuérdese que una sociedad viviente Íntegra, tal como la alma no necesita ser más ongmal que una piedra.
conocemo~, no sólo comprende el aparato inorgánico subordinado, La teoría de una sociedad corpuscular constituída por muchas
sino también muchos nexos vivientes, por lo menos uno para cada entidades persistentes, no concuerda mejor ~on la evid~ncia: Las
"célula". mismas objeciones valen para ella. El hecho ra1z e~,que la. fernsten-
cia" es un expediente mediante el cual una ocaston es hm1tada pe-
Sección IX culiarmente por una sola línea de linaje físico, mientras q~e la "vida"
significa novedad, presentada de acuerdo con la categona de rever-
Proyectará luz sobre la cosmología de la filosofía del organismo sión conceptual. Las mismas objeciones haf .~on respecto a muchas
el conjeturar algunos principios de fisiología psicológica sugeridos tradiciones que con respecto a 1tna sola trad1c1on., Lo que hay qu: ex-
por esa cosmplogí:i, y por las anteriores conjeturas relativas a las plicar es la originalidad de la :espuesta, ~' un e_st1;:iulo. Esto eqmvale
"sociedades" de nuestra época. Esta cosmología no necesita estos a la doctrina de que un orgamsmo esta en vida c~ando e1; ~}guna
principios, pero éstos parecen ser los principios más simples que medida sus reacciones son inexplicables por cualq111ertrad1c1on de
concuerdan con esa cosmología y también los que concuerdan con pura herencia física.
los hechos.
148 H9
La explicación por "tradición" es meramente otra terminología designios de Dios, buscan intensidad y no conservación. Porque son
para la explicación por "causa eficiente". Requerimos una explicación primordiales, nada hay que conservar. Él, en su naturaleza primordial,
por "causa final". Así, una ocasión individual está en -vida cuando la no está movido por el amor a tal o cual particular, puesto que en este
aspiración subjetiva que determina su proceso de concrescencia, pre- fundacional proceso de creatividad no hay particulares preconstitui-
sentó una novedad de definidad que no cabe encontrar en los datos dos. En los cimientos de su ser, Dios es igualmente indiferente a la
heredados de su fase primaria. La novedad se presenta conceptualmen- conservación y a la novedad. No se preocupa de si una ocasión inme-
te y perturba la heredada adaptación "de respuesta" de las formas diata es antigua o nueva por lo que atañe a la derivación de su linaje.
subjetivas. Altera los "valores", en el sentido que el artista da a. este Su aspiración 16 para con ella es la profundidad de satisfacción como
término. paso intermedio hacia el cumplimiento de su propio ser. El designio
De estas consideraciones se 5igue que, prescindiendo de su cuerpo de Dios en el avance creador es, pues, la evocación de intensidades. La
animal, un nexo "enteramente viviente" no es propiam<?nte una so- evocación de sociedades es puramente subsidiaria para este fin abso-
ciedad, puesto ·que la "vida" no puede ser una característica defini- luto. Lo característico de una sociedad viviente es que una compleja
dora. Es el nombre que damos a la originalidad y no a la tradición. estructura de sociedades inorgánicas está entretejida para la produc-
La mera respuesta al estímulo es característica de todas hs sociedades, ción de un nexo no social caracterizado por las intensas experiencias
lo mismo inorgánicas que vivas. Acción y reacción están enlazadas físicas de sus miembros. Mas semejante experiencia se deriva del
entre sí. La característica de la vida es la reacción adaptada a la cap- orden comp~o del cuerpo animal material, y no del simple "orden
tura de intensidad, en una gr:m variedad de circunstancias. Mas la personal" de ocasiones pasadas con una experiencia análoga. Hay
reacción es dictada por el presente y no por el pasado. Es el apresa- experiencia intensa fuera de las trabas de la reiteración a base del
miento de la inmediatez vívida. pasado. Esta es la condición para la espontaneidad de la reacción con-
ceptual. La conclusión que debe sacarse de este argumento es que la
vida es una característica del "espacio vacío" y no del espacio "ocu-
Se e e i ó 11 X pado" por cualquier sociedad corpuscular. En un nexo de ocasiones
vivientes hay cierta deficiencia social. La vida acecha en los intersti-
Otra característica de una sociedad viviente es que requiere ali- cios de cada célula viviente) y en los intersticios del cerebro. En la
mento. En un museo, los cristales se guardan en vitrinas; en los par- historia de una sociedad viviente, sus manifestaciones más vívidas
ques zoológicos se da alimento a los animales. Teniendo en cuenta la acuden hacia cualquier paraje que reciba del cuerpo animal una enor-
úniversalidad de reacciones con ambiente, la distinción no es total- me variedad de experiencia física. Esta experiencia, si se trata como
mente absoluta. Sin embargo, no puede ignorarse. Los cristales no son inorgánica, tiene que reducirse a compatibilidad con los ajustes nor-
agentes que. requieren la destrucción de sociedades elaboradas prove- males de la mera recepción reactiva,. Esto significa que los elementos
nientes del ambient'e; una sociedad viviente es un agente así. Las incompatibles se relegan a meras prehensiones negativas;
sociedades que destruye son su alimento. Este alimento se destruye La complejidad del cuerpo animal está ordenada de tal modo que
disolviéndolo en elementos sociales un tanto más simples. Fue despo- en las porciones críticas de sus intersticios, el dato variado de la expe-
jado de algo. Así, todas las sociedades requieren un intercambio con riencia física es complejo y se halla en el borde de una compatibilidad
su ambiente; y en el caso de las sociedades vivientes este intercambio que está más allá de la que pueda lograrse por mero tratamiento inor-
adopta la forma de robo. La sociedad viviente puede ser o no de un gánico. Una riueva prebensión conceptual perturba las formas subje-
tipo de organismo más elevado que el alimento que ella desintegra. tivas de Ir fose reactiva inicial. De esta suerte se evitan algunas res-
Mas tanto si lo es corno si no lo es para el bien general, b vida es ro- puestas negativas, Y· se introducen en la experiencia contrastes supe-
bo. Es en este punto donde, con la vida, se torna problema agudo la riores. En una célul:t viva, el equilibrio estadístico se alteró.
moral. El robo requiere justificación. Por lo que concierne al funcionamiento del cuerpo animal, el
Las apeticiones fundamentales que conjuntamente constituyen Jos
16 Cf. Quinta parte.
150 151
resultado total es que la transm1S1on de influencia física, a través nexo deriva las necesidades de su ser de sus prehensiones de su ambiente
del espacio vacío que haya en él, no estuvo totalmente de conformi- social com¡plejo; en sí, el nexo carece del poder genético propio de las
dad con las leyes válidas para las sociedades inorgánicas. Las molé- "sociedades". Mas un nexo viviente, aunque no-social en virtud de
culas de un cuerpo animal muestran ciertas peculiaridades de com- su "vida" puede mantener un hilo de orden personal a lo largo de
portamiento que no pueden descubrirse fuera del cuerpo animal. En alguna ruta histórica de sus miembros. Esa entidad persistente es una
realidad, las sociedades vivientes ilustran la doctrina de que las leyes "persona viviente". No es esencial para la vida el ser una persona
de la naturaleza se desenvuelven junto con las,.~ociedades que consti- viviente. En realidad, una persona viviente requiere que su ambiente
tuyen una época. Hay expresiones estadísticas de los tipos de inter- inmediato sea un nexo viviente, no-social.
acción que prevalecen. ; , La característica definidora de una persona viviente es algún tipo
Ahora es evidente la conexión entre "alimento" y "vida". Las definido de prehensiones híbridas transmitidas de ocasión a ocasión
sociedades inorgánicas sumamente complejas requeridalpara la estruc- de su existencia. El término "híbrido" se define más particularmente
tura de una célula, u otro cuerpo viviente, pierden su estabilidad en en la Tercera parte. Baste afirmar aquí que prehensión "híbrida" es
medio de la diversidad del ambiente. Mas, en el campo físico de espa- la prehensión de una prehensión conceptual por un sujeto, o de una
cio vacío producido por la originalidad de ocasiones vivientes, tienen prehensión "impura", que pertenece al espíritu de otro sujeto. Me-
lugar disociaciones químicas que de otro modo no habrían ocurrido. diante esta transmisión, la originalidad espiritual de las ocasiones vi-
La estructura se deshace y se repara. El alimento es aquel abasteci- vientes recibe un carácter y una profundidad. De esta suerte, la ori-
miento desde el exterior de sociedades sumamente complicadas, el ginalidad es a la vez "canalizada" -empleando la expresión de Berg-
cual, bajo la influencia de la vida, formará las necesarias asociaciones son- e intensificada. Su alcance se amplía dentro de ciertos límites.
para reparar el desgaste. La vida, pues, actúa como si fuera un agente Fuera de la canalización, la profundidad de originalidad significaría
catalítico. el desastre para el cuerpo animal. Con ella, la espiritualidad personal
El breve resumen de esta explicación de una célula viviente es puede desenvolverse de modo que combine su originalidad individual
como sigue: 19 una estructura química sumamente compleja y deli- con la seguridad del organismo material de que depende. De esta suerte
cadamente equilibrada; 2 9 para las ocasiones del espacio "vacío" in- la vida revierte a la sociedad: sujeta a la originalidad dentro de lí-
tersticial, un dato objetivo complejo derivado de esta estructura com- mites, y adquiere la solidez debida al carácter reiterado.
pleja; J? en un tratamiento "reactivo" normal, desprovisto de origi- En el caso de células singulares, de la vegetación y de las formas
nalidad, el detalle complejo reducido a simplicidad física por prehcn- inferiores de la vida animal, no tenemos motivo para conjeturar un1
siones negativas; 4 9 este detalle conservado para el sentir positivo por personalidad viviente. Pero en el caso de los animales superiores hay
los reajustes emocionales e intencionales producidos por la originali- una dirección central que sugiere que en ellos cada cuerpo animal
dad del sentir conceptual (apetición); 59 la distorsión física del alberga una persona o personas vivientes. Nuestra propia autoconcien-
campo, que conduce a la inestabilidad de la estructura; 69 la estruc- cia es una percatación directa de nosotros como personas de esta
tura que acepta su restauración por el alimento proveniente del am- índole 17 • Para esa fiscalización unificada hay límites que indican
biente. disociación de la personalidad, personalidades múltiples en sucesivas
alternaciones y aun personalidades múltiples en posesión conjunta.
Sección XI Este último caso pertenece a la patología de la religión, y en épocas
primitivas se interpretó como posesión demoníaca. Así, aunque la
La complejidad de la naturaleza es inagotable. Hasta ahora hemos vida sea en su esencia la adquisición de intensidad por medio de la
sostenido que la naturaleza de la vida no debe buscarse en su identifi- libe'rtad, también puede sujetarse a canalización y adquirir así la
cación con alguna sociedad de ocasiones, que sean vivientes en vir-
tud de la característica definidora de esa sociedad. En cuanto a su 17 Esta txplicaci6n de una personalidad viviente necesita completarse con
vida, un nexo "eternamente viviente" no es social. Cada miembro del referencias a su objetivaci6n en la naturaleza consiguiente de Dios. Cf. Quinta
parte, cap. II.

153
solidez del orden. Pero no es necesario presuponer meramente el caso tenemos, no sólo un comportamiento unificado, que puede ser obser-
extremo del orden personal. Podemos continuar, aunque. sin mucha vado por otros, sino también la cr,,:sciencia de una experiencia uni-
evidencia, que aun en la forma ínfima de la vida el nexo entera- ficada.
mente viviente está canalizado hacia alguna vaga forma de confor- Hay no pocas acciones que no parecen deberse a la fiscalización
midad mutua. Esa conformidad equivale a orden social dependiente unificadora, v. g., con estimulantes apropiados puede hacerse latir un
de prehensiones híbridas de originalidades en los polos mentales de los corazón después de haber sido sac.ido del cuerpo. Hay centros de
miembros antecedentes del nexo. Así se explica la potencia supervi- reacción y fiscalización que no p,.,,,den identificarse con el centro
viente que proviene de la adaptación y regeneración. La vida es así de la experiencia. Así ocurre más :rnn con los insectos. Por ejemplo,
un paso de orden físico a la originalidad espiritual pura, y ésta a la los gusanos cefalópodos parecen ser células meramente armonizadas,
originalidad espiritual canalizada. Obsérvese también que la original~- muy poco centralizadas; si se los corta en dos, sus partes siguen rea-
dad espiritual pura actúa medi:inte la canalización de pertinencia lizando sus funciones independientc::-··icnte. A lo largo de una serie de
proveniente de la n:ituraleza primordial de Dios. Así, toda originalidad animales podemos seguir un ascenso progresivo hacia un centralismo
del mundo temporal está condicionada, aunque no determinada, por de fiscalización. Los insectos tiene: cierta fiscalización central; aun
una aspiración subjetiva inicial proporcionada por el fundamento de en el hombre, muchas de las acciones del cuerpo se hacen con relativa
todo orden y de toda originalidad. independencia, pero con un órgano Je fiscalización central de muy
Por último, tenenms que considerar el tipo de sociedad estructural alto grado que es el cerebro.
que hace surgir el problema tradicional de cuerpo-espíritu. Por ejem- El estado de las cosas según la filosofía del organismo es muy di-
plo, la espiritualidad humana es en parte el resultado del cuerpo hu- ferente de la opinión escolástica c¡:ic Santo Tomás de Aquino tiene
mano, en parte la única agencia directora del cuerpo, en parte un del espíritu como informando al cuerpo. El cuerpo viviente es una
sistema de cogitaciones que en cierto modo tienen poco que ver con coordinación de ocasiones actuales de grado elevado; mas en un cuerpo
las relaciones físicas del cuerpo. La filosofía cartesiana se basa en el viviente de tipo inferior las ocasiones aproximan mucho más a una
hecho aparente -en el hecho escueto- de un cuerpo y de un espí- democracia. En un cuerpo viviente ele tipo elevado hay grados de
ritu, dos sustancias en asociación casual. El problema se transforma ocasiones tan coordinadas por sus sendas de herencia a lo largo del
para la filosofía del organismo. . , . . . cuerpo, que una riqueza particular de herencia es disfrutada por di-
Toda actualidad es esencialmente bipolar, f1S1cay espmtual, y la versas ocasiones en algunas partes cld cuerpo. Por último, el cerebro
herencia física está esencialmente acompañada de una reacción con- está coordinado de tal modo que 1,; :1a particular riqueza de herencia
ceptual que en parte se adapta a un nuevo ~ontraste de ~?terés y _en es disfrutada unas veces por una }-'.l.rte y otras por otra; y de esta
parte lo introduce, pero siempre introduce vigor, valorac10n Y desig- suerte se produce la personalidad dominante en ese morn¡ento en el
nio. La integración de los lados espiritual y físico en una unidad de cuerpo. Gracias a la delicada organización del cuerpo, hay un reflujo
experiencia es una autofor:11a~i?n qu_econsti1;uye un_ P:oceso de c~n- de inflúencia, una herencia de car:\ctcr derivada de la ocasión que
crescencia, y que por el pnnc1p10 de mmortahdad obJetiva caractenza preside y que modifica las ocasiones subsiguientes a lo largo del resto
la creatividad que la trasciend':·, Así, aunque la e;piri_tual_i~adsea no- del cuerpo.
espacial, es siempre una reacc1on desde la expenencia Í1S1ca, que es Recuérdese la extrema generalid~,d de la noción de objeto persis-
espacial, y una integración con ella. Es notorio que no ~cbemos pe- tente -carácter genético heredado a lo largo de una ruta histórica
dir otra espiritualidad que presida a todas esas otras actualidades (una de ocasiones a'ctuales. Algunas clase, de objetos persistentes forman
especie de Tío Sam, por encima de todos los _ciudadanos ,de lo~ E:t~- cuerpos mattriales,
1
otras
.
no. Mas así como la diferencia entre ocasio-
dos Unidos). Toda la vida del cuerpo es la vida de las cclulas md1v1- nes vivientes y no-vi:vientes no es ní~ida, sino que admite grados, así
duales: millones y más millones de centros de vida en cada cuerpo la distinción entre nñ objeto persi5trnte que sea un cuerpo material
animal. Por lo tanto, lo que necesita ser explicado no es la disolución atómico y otro que no lo sea, lo es también de grado. Por consiguiente,
de personalidad, sino la fiscalización unificadora a causa de la cual l:.t cuestión de si un objeto persistente ha de denominarse transición

154 15 5
de la materia o del carácter es en gran parte una cuestión verbal como
la relativa a dónde haya que trazar la línea entre las diversas propie-
dades ( cf. el modo como ahora se ha borrado la distinción entre ma-
teria y energía radiante).
Así, en el cuerpo animal, la ocasión que preside, si la hay, es el
nudo final, o intersección, de una estructura compleja de muchos ob- •¡

jetos persistentes. Esa estructura se difunde por todo el cuerpo huma-


no. Las relaciones armonizadas entre las partes-•.del cuerpo transfor-
man esta riqueza de herencia en una armonía de contrastes, que
desemboca en la intensidad de la experiencia. Las inhibit:io~es de los
opuestos fueron registradas dentro de los contrastes de opuestos. El CAPÍTULO IV
espíritu humano toma, pues, consciencia de haber heredado su cuerpo.
Hay también un objeto persistente formado por la herencia de una LOS ORGANISMOS Y EL AMBIENTE
ocasión que preside a otra ocasión que preside. Esta persistencia del
espíritu es sólo un ejemplo más del principio general que rige la
construcción del cuerpo. Es probable que est.a ruta de ocasiones que Sección I
presiden, vague de una parte a otra del cerebro, disociada de los
átomos materiales físicos. Mas el predominio personal central es sólo Hasta ahora la discusión se ha concentrado en la discriminación
parcial, y susceptible de desvanecerse en los casos patológicos. de los modos de funcionamiento que en ciernes, o en mera capacidad,
están representados en la constitución de cada entidad actual. La
presunción de que no hay más que un género de entidades actuales,
constituye un ideal de la teoría cosmológica con el cual trata de con-
formarse la filosofía del organismo. La descripción del carácter ge-
nérico de una entidad actual debería incluir a Dios, lo mismo que a
la más humilde ocasión actual, aunque haya una diferencia específica
entre la naturaleza de Dios y la de cualquier ocasión.
También las diferentes entre las ocasiones actuales, las que surgen
de los caracteres de sus datos, y las de las estrecheces y amplitudes de
sus sentires, y las de la importancia relativa de las diversas fases,
permiten que se haga una clasificación mediante la cual se reuna en
varios tipos estas ocasiones. Desde el punto de vista metafísico, estos
tipos no deben discriminarse claramente; a juzgar por la observación
empírica, parece que las ocasiones se dividen en clases bastante bien
diferenciadas.
El carácter de una entidad actua\ se rige en última instancia por
su dato; cualquiera que sea la libertad de sentir que surja en la con-
crescencia, no pueden transgredirse las limitaciones de capacidad inhe-
rentes al dato. El dato limita y provee a la vez. De esta doctrina se
sigue que el carácter de un organismo depende del de su ambiente.
Mas el carácter de un ambiente es la suma de los caracteres de las
diversas sociedades de entidades actuales que conjuntamente consti-
156 157

.f'J:HH±fd
tuyen ese an1biente; aunque sea pura· suposición la de que todo am- del dato, de suerte que ning4n sentir que surja de un factor es refor-
biente está completamente invadido por sociedades de entidades, Es- zado con algún sentir que surja de 0rro factor. Diciéndolo con otras
parcidas por el ambiente puede haber muchas entidades no suscep- palabras: la constitución específica de la entidad actual en cuestión
tibles de asignarse a ninguna sociedad de entidades. Las sociedades no es tal que pueda derivarse profundidad en el sentir a base de los
de un ambiente constituirán su elemento de orden, y las entidades contrastes presentados de esta suerte. La incompatibilidad predominó
actuales no-asociadas constituirán su elemento de caos. Por Jo que sobre el contraste. En consecuencia, es posible que el proceso no
afecta a nuestro conocimiento, no hay razón para concebir el mundo implique intensificación coordinador,, ni a partir de una estrechez
actual como puramente ordenado o como puramente caótico. reforzada ni por un incremento de pt'ninencia debido a los contrastes
Fuera de la reiteración adquirida a base de sus sociedades, un superiores derivados de la amplitud ,u·monizada. La trivialidad se
ambiente no provee el cÚm/ulo de pertinencia capaz de reducir a debe a una clase equivocada de amplirud, es decir, a la amplitud sin
prehensiones neg:itivas sus elementos contrarios. Cualquier ideal de ninguna estrechez acentuada en sus , :\tcgorías superiores. La armo-
profundidad de satisfacción que surja de la combinación de estrechez nía es esta combinación de amplitud v estrechez. Alguna concentra-
y amplitud, sólo puede alcanzarse mediante un orden adecuado. En ción estrecha en un grupo limitado dé, efectos es esencial para la pro-
proporción con el caos, hay trivialidad. Hay diferentes tipos ·de orden, fundidad; mas la diferencia surge en los niveles de las categorías de
y no es verdad que en proporción con la ordenación haya profundi- contraste implicadas. Una categoría elevada implica una no-sondeada
dad. Hay varios tipos de orden, y algunos de ellos proporcionan una potencialidad para la realización de la profundidad en sus componen-
satisfacción más trivial que los demás. Así, para que haya progreso tes inferiores, La "trivialidad" surge, pues, de un exceso de diferen-
más allá de ideales limitados, el curso de la historia tendría que aven- ciación incompatible.
turarse, a modo de huída, a lo largo de la linde del caos en su susti- Por otra parte, la "vaguedad" se debe al exceso de identificación.
tución de tipos de orden inferiores por otros superiores. En el dato, las objetificaciones de variis entidades actuales son repli-
La inmanencia de Dios da razón para creer que el puro caos es cas con vagas coordinaciones de conr.raste de perspectiva. En estas
intrínsecamente imposible. Al otro extremo de la escala, la inmensi- condiciones los contrastes entre las diversas objetificaciones son dé-
dad del mundo niega la creencia de que pueda establecerse cualquier biles, y hay deficiencia en el sentir supicmentario que discrimina los
estado de orden más allá del cual sea imposible el progreso. Esa eviden- objetos entre sí. Por consiguiente, p1wdc haber estrechez intensa en
cia en un orden final, divulgada en el pensamiento religioso y en el la prehensión del conjunto del nexo, a causa del carácter común:
filosófico, parece debida al error dominante de que todos los tipos de combinada con vaguedad, que es la inadecuación de hs diferencias
serialidaü implican necesariamente instancias terminales. Se sigue entre los entidades actuales definidas cid nexo. Las entidades objeti-
que la frase de Tennyson: ficadas se fortalecen mutuamente por su semejanza. Mas hay una
falta de diferenciación entre las objetificaciones componentes a cau- ..
. . . ese lejano acaecimiento divino .hacia el cual se mueve toda sa de la carencia de contrastes pertin<'ntes .
la creación. De este modo, un grupo de entidacics actuales contribuye a la sa-
tisfacción como un todo extenso. Es divisible, pero las divisiones
presenta una conce~:-ión errónea del universo. actuales, y sus diferencias esporádicas de carácter, pasaron a carecer
Una entidad actual tiene que clasificarse con respecto a su "sa- relativamente de pertJnencia por enciff :1 del carácter único pertene-
tisfacción", y ésta surge de su dato mediante las operaciones que ciente al tod6 y a cualquiera de sus partes.
constituyen su "proceso". Las satisfacciones pueden clasificarse por A causa' de la. vaguedad, muchas cuentan como una sola, y están
referencia a su "trivialidad", "vaguedad", "estrechez","an1plitud". sujetas J posibilidades indefinidas de división en tales unidades múl-
La trivialidad y la vaguedad son eri la satisfacción características que tiples. Cuando hay"tal prehensión vaga las diferencias entre las enti-
tienen sus orígenes respectivamente en características opuestas del dades actuales así prehendidas son débiles factores caóticos del am-
dato. La trivialidad surge de la falta de coordinación en los factores biente, y por consiguiente quedan releg:idas a la falta de pertinencia.

158 159

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En cualquier esquema metafísico que se funde en las tradic~ones
La vaguedad es, pues, condición esencia( para la estrechez que es la kantianas o hegelianas, la experiencia es el producto de operaciones
única condición para la profundidad de importancia. Pone a un fondo que se hallan entre los modos humanos más elevados del funciona-
en condiciones de aportar su cuota de pertinencia, y pone a un grupo miento. Para esos esquemas, la experiencia ordenada es el resultado de
social situado en primer término en condiciones de adquirir perti- la esquematización de !os mlodos de pensamiento relativos a la cau-
nencia concentrada para su comunidad de carácter. El caos adecuado, sación, sustancia, cualidad y cantidad.
y la vaguedad adecuada, se requieren conjuntamente para cualquier · El proceso mediante el cual se logra la unidad experiencial, se
armonía efectiva. Producen la sólida simplicidad que hemos expresado concibe así bajo el aspecto de modos de pensamiento. En las secciones
con el término de "estrechez". Por consiguien~~' el caos no debe iden- preliminares de la "Estética trascendental" de Kant puede hallarse
tificarse con el mal, puesto que la armonía requiere I) debida coordi- la excepción, mediante la cual él proporciona espacio y tiempo. Mas
nación de caos, vaguedad, estrechez y amplitud. Kant, siguiendo a I-Iume, presume la radical disconexión de las im-
Según esta explicación, el fondo en qtie está sirliado el ambiente presiones qua data; y, en consecuencia, concibe su estética trascenden-
debe discriminarse en dos capas. Hay primero el fondo de persisten- tal a modo de mera descripción de un proceso subjetivo que se apro-
cia que proporciona una uniformidad sistemática sólida. Este fondo pie los datos por la ordenación del sentir.
es el mundo presupuesto al cual se refieren todas las proposicione~ La filosofía del organismo aspira a construir una crítica del sen-
ordinarias. En segundo lugar, hay el fondo caótico más remoto que tir puro, en la posición filosófica en que Kant. colocó su Critica de la
tiene meramente una trivialidad desprovista· de persistencia por lo razón pura. La nuestra superaría también las restantes Criticas reque-
que concierne a la objetificación directa en la entidad actual en cues- ridas en la filosofía kantiana. De esta suerte, en la filosofía orgánica,
tión. Este fondo representa aquellas entidades del mundo actual con la "Estética trascendental" de Kant pasa a ser un fragmento adultera-
un alejamiento de perspectiva tal que h:ista se presenta un caos de do de lo que hubiera debido ser su tema principal. El dato incluye
épocas cósmicas diversas. En segundo plano hay trivialidad, vaguedad sus propias interconexiones, y la primera fase del proceso del sentir
y uniformidad sólida; en primer término, discriminación y contrastes, es la recepción en la· conformidad de respuesta del sentimiento, me-
pero siempre prehensiones negativas de diYersidades desprovistas de diante la cual el dato, que es mera potencialidad, pasa a ser la base
pertinencia. individualizada para una compleja unidad de realización.
Esta concepción, que se encuentra en la filosofía del organismo,
Sección II es prácticamente idéntica a los modos de pensamiento de Locke en
la última mitad de su Ensayo. Locke habla de las ideas en los objetos
Intensidad es la recompensa de la estrechez. La dominación del am- percibidos, y tácitamente presupone su identificación con las co-
biente por unos pocos grupos sociales es el factor que produce tanto rrespondientes ideas en el espíritu que percibe. Las ideas en los objetos
la vaguedad de discriminación entre entidades actuales como la in- han sido incorporadas al funcionamiento subjetivo del espíritu que
tensificación en la pertinencia de características comunes. Estos son percibe. Ese modo de terminología puede interpretarse como un
los dos requisitos de la estrechez. Los organismos inferiores tienen casual descuido en el lenguaje por parte de Locke, o como incongruen-
tipos de estrechez de grado bajo; los superiores tienen contrastes in- cia filosófica. Mas prescindiendo de esa incongruencia, la filosofía
tensificados en las categorías superiores. Al describir las capacidades, de Locke se viene abajo, como en realidad tenía que ocurrir a manos
realizadas o irrealizadas, de una ocasión 2ctual, hemos tomado tácita- de Hume.
mente -como Locke- la experiencia hunnna como ejem,plo en que Sin em1bargo, hay una mala concepción fundamental que puede
fundar la descripción generalizada que h metafísica requiere. Mas i hallarse en Locke y en las doctrinas dominantes sobre la percepción.
si nos volvemos a los organismos inferiores, tenemos que determinar Se' refiere a la solución del problema que presenta la descripción de
primero cuáles de entre esas capacidades cayeron de la realización los tipos de experiencia primitivos. Locke supone que la máxima pri-
a la falta de pertinencia, es decir, por comparación con la experiencia 1
mordialidad tiene que hallarse en la percepción sensorial. La física
humana, que es nuestra norma.

160 161
Procoao 1 Realidad-11.
1
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del siglo XVII, con las complejidades de las cualidades primarias y


1 se de su potencialidad para ingresar en cualquier entidad actual, y
secundarias, tenía que haber puesto en guardia a los filósofos hacién- para su potencialidad de contraste y de relaciones sujetas a niolde
doles ver que la percepción sensorial estaba implicada en modos com- con otros objetos eternos. Cada scnso comparte, pues, la caracterís-
plejos de funcionamiento. El sentir primitivo debe hallarse en un tica común a todos los objetos eternos: introduce Ia noción de la va-
nivel inferior. Ese error era natural en los filósofos medievales y grie- riable lógica, en ambas formas: el inselectivo "cualquier" y el selec-
gos, puesto que no tenían ante sí la física moderna como advertencia tivo "algunos".
evidente. En la percepción sensorial liemos atravesado el Rubicón al Es posible que esta definición de "sensos" excluya algunos casos
sep:irar la percepción directa de formas más elevadas de espiritualidad de contraste que de ordinario se denominan "sensos" y que incluya
que juegan con el error y fundan así imperios intelectuales. · algunas cualidades emocionales que de ordinario se excluyen. Su con-
Los tipos de experiencia que son más primitivos se ocupan de la veniencia consiste en el hecho Je que se funde en un principio meta-
percepción sensorial y no de la percepción sensorial. Este aserto reque- físico y no en una. investigación empíric:i de b fisiología del cuerpo
rirá una explicación un tanto prolongada. Mas el curso del pensa- humano.
miento puede indicarse adoptando la admirable terminología de .La ~strechez en la categoría logra la intensidad propia de tal ex-
Bergson de que la recepción sensorial es "inespacializada" mientras que periencia, pero fracasa a causa dd la deficiencia de amplitud. El con-
la percepción sensorial es "espacializada". En la recepción sensorial traste logra profundidad, y sólo una experiencia superficial es posible
los sensos son la definidad de la emoción: son formas emocionales cuando falta un contraste sujeto a molde. Hume advierte el fracaso
transmitidas de ocasión a ocasión. Por último, en alguna ocasión de relativo de la superior facultad de la imaginación con respecto :1 los
adecuada complejidad, la categoría de transmutación los dota de la meros sensos. Exagera este fracaso rebtivo convirtiéndolo en dog-ma
nueva función de nexos caracterizadores. de absoluta inhibición para imaginar un nuevo scmo; en cambio. la ~vi-
dencia que él aduce, de la imaginación de un m,evo matiz de color
que llene un, hueco en una escala graduad~ de matices, muestra que
Sección III un contraste entre matices ciados puede extenderse imaginariamente
de suerte que genere la imaginación del matiz que falta. Mas el ejem-
En primer lugar, aquellos objetos eternos que se clasificarán bajo ~lo de Hume muestra también que la imaginación encuentra su mayor
la denominación de "sensos" constituyen la categoría ínfima de los libertad entre las categorías más elevadas de objetos eternos.
objetos eternos. Esos objetos eternos no expresan una manera de re- Un molde es simple en un sentido: es la "manera" de un contraste
latidad entre otros objetos eternos. No son contrastes, ni moldes. Los colTl¡plejo,extraído de los objetos eternos específicos que constituyen
sensos son necesarios como componentes de toda entidad actu:il. per- la "materia" del contraste. Mas el molde se refiere inselcctiv:imente
tinentes para la realización de los grados superiores. Mas un senso no a cualesquiera objetos eternos con la potencialidad de ser clemen.tm
requiere para su propia realización ningún objeto eterno de grado in- en la "materia" de algún contraste de esa "manera';.· · ··
ferior, ai..nque sí implica la potencialidad de molde y adquiere un Tanto un molde como un senso son simples en el sentido de que
incremento de intensidad a partir de alguna realización de estado en ninguno de _a~11bosimplica en su propia realización otros objetos
algún molde realizado. Por consiguiente, para librarse de su triviali- eternos espec1f1cados. La manera de un molde es su esencia individual.
dad de amplitud cero, un senso requiere una pertinencia selectiva de Pero ninguna esencia particular puede realizarse fuera de algunas
objetos eternos complejos más amplios que lo incluyan como compo- de sus potentialidades· de relación, o sea, fuera de su esencia rela-
nente; mas no implica la pertinencia de cualesquiera objetos eternos cional. Perc, un molcJe carece de simplicidad en otro sentido, en que
que él presuponga. Así, en un sentido, un senso es simple; su reali- un senso' conserva\ Ia simplicidad. La realización de un molde implica
zación no implica la realización concomitante de ciertos objetos eter- necesariamente la r~lización concom;itante de un grupo de objetos
nos definidos que sean sus componentes siemples definidos. Mas, en eternos susceptibles ele contraste dentro de ese molde. La realización
otro sentido, cada senso es un com:plejo, puesto que no puede disociar- del molde se hace mediante la realización de este contraste. La reali-

162 163
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zación podría haber ocurrido por medio de otro contraste en el mis- discriminación entre A, B y C no será pertinente. De esta suerte
mo molde; pero se requiere en ese molde algún contraste complejo. puede quedar un sentido de la eficacia causal de presencia, actuales,
Mas la realización de un senso en su ideal superficialidad de inten- cuyas relaciones exactas en el mundo externo es~~n ocult~s. _La
sidad, con amplitud cero, no requiere ningún otro objeto eterno, experiencia de M debe concebirse, pues, coII".:0emoc10n cuantitativa
que no sea su intrínseco aparato de esencia individual y relacional; que surge de la aportación de sensos por A, B y C y de la confor-
puede seguir siendo exactamente el mismo, con sus irrealizadas poten- mación proporcional a ellos por parte de M.
cialidades de contrastes sujetos a molde. Una eÓ!,idad actual con esta Generalizando a base del lenguaje de la física, la experiencia
absoluta estrechez tiene una ideal debilidad de satisfac¡ión que di- de M es una intesidad que surge de sensos específicos, dirigidos a
fiere del cero ideal del caos, pero igualmente imposible. En efecto, partir .de A, B, C. De hecho hay un influjo dirigido desde A, B, C
realización significa ingreso en unct entidad ·actual, ,y esto implica de sentir cuantitativo, que surge de formas de sentir específicas.
la síntesis de todos los ingredientes con datos derivados de un La experiencia tiene carácter vector, una medida común de inten-
universo complejo. La realización puede distinguirse idealmente, mas sidad formas específicas de sentires que comunican esa intensidad.
no de hecho, del ingreso de contr.,stes. Si reemplazamos por el término "energía" el concepto de una in-
El grado más simple de ocasiom:·s actuales tiene que concebirse tensidad emocional cuantitativa, por el término "forma de energía"
,como experimentando unos pocos sensos, con el mínimum de con- el concepto de "forma de sentir específica", y recordamos que en
traste sujeto a molde. Los sensos se experimentan entonces emo- física "vector" significa transmisión definida desde otra parte,
cionalmente, y constituyen los sen tires específicos cuyas intensida- vemos que esta descripción metafísica de los elementos más
des se acumulan en la unidad de satisfacción. En esas ocasiones el , simples en la constitución de las entidades actuales concuer-
proceso es deficiente en sus fases más elevadas; el proceso es esclavo da en todo con los principios generales que encuadran las
del dato. Hay la fase individualiz.1dora del sentir conforma!, pero nociones de la física moderna. El "dato" de la metafísica es la base
pueden desdeñarse las fases originativas de sentires suplementarios de la teoría del vector en la física; 1a satisfacción cuantitativa
y conceptuales. de la metafísica es la base de la localización escalar de la energía en
la física· los "sensos" de la metafísica son la base de la diversidad
Secció11 IV de form~s específicas con que se reviste la energía. Las descripcion;s
científicas están entrelazadas, desde luego, con los detalles especi-
Según esta explicación, la experiencia de grado más simple de ficos de la geometría y de las leyes físicas, que surgen del or~en
entidad actual debe concebirse como la respuesta no-originaria al especial de la época cósmica en que nos encontramos. Pero los pnn-
dato con su contenido sim¡ple de scnsos. El dato es simple porque cipios generales de la física son exactamente lo que esperanamos
presenta las experiencias objetific:ld,1s del pasado bajo la apariencia como ejemplificación específica de la metafísica requerida yor la
de simplicidad. Las ocasiones A, B y C entran en la experiencia de filosofía del organismo. Esas filosofías ~ode;nas ~a~ ~dol:cid? _del
ocasión M como experimentando c!L1smismas los sensos s1 y s2 veri- defecto de no arrojar luz alguna sobre nmgun prmcip10 cientif1co.
ficados por algún débil contraste entre s1 y s2 • La ocasión M siente La ciencia debe investigar las especies particulares, y la metafísica
en respuesta los sensos s1 y s2, I-Ltr, pues, una transmisión de emo- las nociones genéricas bajo las cuales caen esos. principios es~ecíficos.
ción de sensación de A, B y C a ,\,f. Si M tuviera el sentido del Sin embargo, los realismos moderrios nada tuvieron que decir acerca
autoanálisis, M sabría que sintió sus propios sensos, a causa de de los principios científicos; y los idealismos modernos se han
una transferencia de A, B y C a sí mismo. Por consiguiente, la limitado a aportar la inútil sugestión de que el mundo fenomenal
percepción directa (inconsciente) de A, B y C es meramente la efi- es una de las advocaciones inferiores de lo absoluto.
cacia causal de A, B y C como elemento de la constitución de M. La percepción directa mediante la cual el dato del sujeto in-
Semejante percepción directa adolecerá de vaguedad, puesto que si mediato se hereda del pasado, puede, en consecuencia, y como abs-
A, B y C dicen lo mismo con menor variación de intensidad, la tracción, concebirse como la transferencia de vibraciones de energía

16-f 165
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emocional revestidas de las formas específicas provist:1s por los especial prominencia en la experiencia humana. Si deseamos separar
sensos, Puesto que la vaguedad del sujeto del experirnenco velará los dos primeras fases prehensivas -las fases receptivas, a saber, el
las objetivaciones separadas donde haya contribuciones individuales dato y la respuesta subjetiva- de las fases originativas más avan-
a la satisfacción total, la energía emocional de Ja satis[ ción final zadas, tenemos que considerar lo común a todos los modos de per-
ofrece el aspecto de una intensidad total susceptible ,ic todas las cepción entre la confusa variedad de amplificación originativa.
gradaciones de variación ideal. Mas en su origen represen ta la tota- S'obre este tema me limito a apelar a Hume. Éste escribe: "Pero
lidad que surge de las contribuciones de los objetos :,,parados a mis sentidos me comunican solamente las impresiones de los puntos
esa forma de energía. Por consiguiente, teniendo en cuent~ su origen, coloridos, dispuestos de cierta manera. Si el ojo es sensible para algo
cabe discernir una estructura atómica real de cada forn: 1 de ener- más, deseo que se me señale ese algo". 1 Y además: "Los autores de
gía, según puede decirse a base de cada ocasión acru;, i objetifi- óptica convienen universalmente en que el ojo ve en todos los mo-
cada; y sólo será pertinente un número finito de ocasiol'. s actuales. mentos un número igual de puntos físicos, y que a los sentidos de
Esta percepción directa, caracterizada por la men capacidad un hombre situado en la cumbre de una montaña no se les presenta
subjetiva de reacción y por la falta de originación en las fases una imagen más grande que cuando está enjaulado en el patio o
superiores, ostenta la constitución de una entidad actwl bajo el habitaci_ón más angostos." 2
ropaje de la receptividad. En el lenguaje de la causacié,;1, describe En cada una de estas citas Hume afirma explícitamente que el
la causación cíiciente que actúa en el mundo actual. En d lenguaje ojo ve. La explicación convencional de ese pasaje es que Hume, en
de la epistemología, tal como lo formó Locke, describe cómo las aras a la inteligibilidad, usa formas de expresión comunes; que en
ideas de existentes particulares quedan absorbidas en la rnbjetividad realidad habla sólo de impresiones sobre el espíritu; y que en un
del que percibe y son el dato para su experiencia del mund , externo. vago futuro, algún erudito investigador se hará famoso reempla-
En el lenguaje de la ciencia, describe cómo la intensida-, .:uantita- zando "ojo" por "ego". La razón de que citemos estos pasajes es
tiva de la energía localizada lleva en sí las marcas vector:1s de su para corroborar la tesis de que la forma del len~uaje es literaria e
origen, y las especialidades de sus formas específicas; da umbién inteligible porque expresa la verdad última de h pe1=cepció11animal. El
una razón de los cuantos atómicos que hay que disc<'rnir en la "ego" momentáneo último tiene como dato suyo el "ojo que experi-
construcción de una cantidad de energía. De este modo, h filosofía menta tales y cuales visiones". En la segunda cita, la referencia al
del or&anismo apela a los hechos, tal como es su deber. número de puntos físicos, es una referencia al área excitada de la
retina. Así, el "ojo que experimenta tales y cuales visiones" se nos
presenta como un dato, desde las células de la retina, pasando por
Sección V la procesión de entidades actuales que forman los nervios pertinentes,
hasta el cerebro. Toda relación directa del ojo al cerebro queda
Las exiJlicaciones corrientes de la percepción son el baluarte totalmente eclipsada por esa intensidad de transmisión indirecta.
de las dificultades metafísicas modernas. Tienen su ori_r,,,n en el Desde lueg-o, esa afirmación es meramente una pálida abstracción
mismo error de interpretación que condujo a la pesadilla de las de la teoría fisiológica de la visión. Pero la explicación fisiológica
categorías de sustancia-cualidad. Los griegos miraban una piedra no pretende ser más que conocimiento inductivo indirecto. El punto
y percibían que era gris. Los griegos ignoraban la física moderna; que importa advertir 89l1Í es la evidencia literaria inmediata del
pero los filósofos modernos discuten la percepción en función de "ojo que experimentá tales y cuales visiones". Es justamente la
categorías derivadas de los griegos. razón de qu, Hum~ emplee esa expresión a pesar de su propia filo-
Los griegos partían de la percepción en su forma más chborada sofía. L:I ~onc:usióri que saca la filosofía del organismo, es que
y alambicada, a saber, de la percepción visual. En la percepción en la exper1cnc1a humana el hecho fundamental de la percepción es
visual, la percepción escueta está completamente cam,biada las más 1 Cf. Trealise, segunda parte, secc. III. El subrayado no es de Hume.
2
veces por las fases originativas de la experiencia, fases que alcanzan Cf. Tercera parte, secc. IX.

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la inclusión, en el dato, de la objetificación de una parte antece- 1 Es también una regla sana la de que toda interpretación se
dente del cuerpo humano con tales o cuales experiencias. Hume
está lo bastante de acuerdo con esta conclusión para argüir a base
l base en una vera causa. Ahora bien, la física moderna ha mostrado
que la confianza original en la "piedra gris" se debía a una aprehen-
de ella cuando le conviene para su fin. Escribe: "De buena gana sión errónea de una situación compleja; pero tenemos conocimiento
preguntaría a los filósofos que fundan tantos de sus razonamientos directo de las relaciones de nuestra inteligencia central con nuestros
en la distinción entre sustancia y accidente, e imaginan que tenemos sentires corporales. Según esta interpretación, el cuerpo humano
ideas claras de ambas, si la idea de sustancia se deriva de las impre- debe concebirse como un "amplificador" complejo -empleando el
siones de la sensación o de la reflexión. Si nrnda comunican nuestros lenguaje técnico del electromagnetismo. Las diversas entidades actua-
sentidos, yo preguntaría ¿cuál de ellos? y lií'ego ¿de qu,é manera? les que componen el cuerpo, están coordinadas de suerte que fo.s
Si es percibida por los ojos, tiene que ser un color; si 1_Jorlos oídos, experiencias de cualquier parte del cuerpo se transmiten a una o m~s
1.m sonido; si por el paladar, un sabor; y así -con los dem:í's sentidos" 3 • ocasiones centrales para que sean recibidas con aumentos acumula-
Podemos prolongar la lista de Hume: el sentir de la piedra está dos en el camino, o que se les añaden a causa de la integración final.
en la mano; el sentir del alimento está en el dolor del est6mago; La personalidad persistente es la nita histórica de ocasiones vivientes
según los escritores bíblicos, la ardiente compasión está. en las en- cada una de hs cuales domina en el cuerpo en instantes sucesivos.
trañ11s;la sensación de bienestar en diversas vísceras; el malhumor El cuerpo humano logra de esta suerte en una escala de eficacia con-
es el tono emocional consiguiente al hígado enfermo. centrada un tipo de organización social que con toda gradación de
En está lista, la ·de Hume y su prolongación, hay algunos eficiencia constituye la ordenación mediante la cual una época cós-
casos -el de la vista, por ejemplo- en que la fase suplementaria mica guarda en sí una intensidad de satisfacción.
del sujeto último supera en importancia al dato heredado del ojo. El escueto carácter primigenio de la percepción directa es algo
En otros, como en el tacto, el dato del "sentir en la mano" mantiene heredado. Lo heredado es un tono de sentir y la consciencia de su
su importancia, por mucho que la intensidad, o aun el carácter, del origen; dicho con otras palabras: un tono de sentir vectorial. En los
sentir se debe a su complementación en el sujeto último; este ejemplo grados de percepción más elevados, el tono de sentir vago se di-
tendría que confrontarse con el de la vista. En el caso de dolor ferencia en varios tipos de sensos: los del tacto, la vista, el olfato
de estómago, éste, como dato, es de capital importancia, y el ali- etc. -cada uno de ellos transmutado en una prehensión definida
mento, aunque oscuramente sentido, es secundario -por lo menos de nexo contemporáneo tonal por el que finalmente percibe.
hasta el análisis intelectual de la situación efectuado por el médico,
profesional o aficionado. En los casos de compasión, bienestar y
malhumor, los sentires suplementarios del sujeto último predominan, Secci6n VI
aunque haya vagas referencias a los órganos corporales como datos
heredados. . En principio, él cuerpo animal es sólo la parte más elevada-
Este examen apoya la opinión de que la base predominante en la mente organizada e inmediata del ambiente general para su ocasión
percepción es la percepción de los distintos órganos corporales, que actual domin:mte que es el percipiente último. Mas el tránsito de
comunican sus experiencias por los conductos de transmisión y de fuera a dentro del cuerpo señala el paso de los grados inferiores
aumento. La doctrina aceptada en la ciencia física es que un cuerpo a los superiores de las ocasiones actuales. Cuanto más elevado es el
viviente tiene que interpretarse de acuerdo con lo que se sabe de grado, tanto más vigoroso y original es el aumento proveniente de
otras secciones del universo físico. Es un sano axioma; pero tiene la fase suplementaria. La pura receptividad y transmisión ponen en ac-
doble filo, pues entraña la deducción inversa de que las demás ción el disparador de la vida, con lo cual hay desprendimiento de
secciones del universo deben interpretarse de acuerdo con Jo que sa- energia en formas nuevas. De esta suerte, el dato transmitido ad-
bemos del q1erpo humano. quiere sensos de pertinencia aumentada o aun de carácter cambiado
por el paso del grado inferior del mundo externo a la intimidad del
3 Cf. parte I, aecc. VI.
161 169

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111
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cuerpo humano. El dato transmitido desde la piedra se, convierte cepción en el sentido de este término, se denominará "percepción en
en la sensación de tacto en la mano, pero conserva el caracter vec- el modo de eficacia c.1mal". La memoria es un ejemplo de percepción
torial de su origen desde la piedra. Esa sensación de tacto en la mano de este modo, puesto que la memoria es una percepción relativa a los
con su origen vectorial desde la piedra se transmite al cerebro del datos de alguna rut.i histórica de los sujetos percipientes últimos
que percibe. La percepción final es, pues, la perc~fción d_c la Mi, M2, Ma, etc. que conducen a M, que es el percipientc memori-
piedra a través del tacto en la mano. En esta pcrcepc10n, la piedra zador.
es de interés vago y débil en complración con la mano. Pero, por
confuso que sea, existe. .. . .
En la transmisión de herencia de A a B, a C, a D, A es ob1etif1-
Sección VII
cado por el objeto eterno S como dato para ~'. s!cndo S un scnso o
un molde complejo de scnsos. Luego B se ob1et1fica para C. Pero el
Es evidente que h "percepción en el modo de eficacia causal"
dato para B se hace susceptible de interés para C, o sea que A,
no es aquella clase de percepción que fue objeto de la principal
como objetificado para B, pasa a ser r;°btificad~ p~1:a ~' y así suce-
atención en la tradición filosófica. Los filósofos desdeñaron la in-
sivamente para D y a lo largo de la !mea de ob¡et1Í1cac10nes. Luego,
formación que del uniYcrso obtenían por medio de sus sentires
para el último sujeto M, el dato incluye A así transmitido, B así
viscerales, y se concen:raron en los sentires visuales.
tra;,1smitido, etcétera. Las objetificaciones finales para M son efectua-
Lo que solemos denominar nuestras percepciones visuales son
das por una serie S de objetos eternos que es una modificación del
el resultado de fases ¡1 osteriores en la concrescencia de la ocasión
grupo original S. La modificación consiste en parte en relegar ele-
percipientc. Cuando rc~istnmos en la consciencia nuestra percepción
mentos a una relativa falta de pertinencia, en parte en realzar la
visual de una piedra ¡;ris, tenemos presente algo más que la escueta
pertinencia de otros elementos, en parte en un complemento que
visión. La "piedra" ti,:ne una referencia a su pasado cuando pudo
gradualmente vaya dando importancia a alg;mos objetos eterno~ ~ue ser usada como arma arrojadiza si era lo suficientemente pequeña o
no estab:m en el original S. En general, h:ibra vaguedad en la d1stm- como asiento si era lo bastante ancha. Una "piedra" tiene cierta-
ción entre A, B, C y D, etc., en su función de componentes del dato mente una historia, y probablemente un futuro. Es uno de los ele-
par:1 M. Algunos de la línea, A y C por ~jemplo, pueden destac~r mentos del mundo actu:il que logró que se lo mencione como razón
distintamente a causa de algún rasgo peculiar de complemento on- actual y no como potencialidad abstracta. Pero todos sabemos que la
ginal que conserva imperturbada importancia en !a transmisi?n sub- mera visión implicadi en la percepción de la piedra gris, es la
siguiente. Otros miembros de la caden~ pueden. caer en el olvido. Por visión de una forma gris contemporánea al percipiente, y con ciertaJ.
ejemplo: en el tacto hay una referencia a la piedra en c?ntacto con relaciones espaciales co:1 él, más o menos vagamente definidas. Así>
la mano y una· referencia a la mano; pero en hs operac10nes corpo-
la mera visión se limica a la ilustración de la relátidad de perspec-
rales normales, sanas, la cadena de ocasiones a lo l~rgo de~ brazo se tiva geométrica de c;i:rta región espacial contemporánea con el
relegan a segundo término, casi a un completo_ olvido. ~s1, _M, que
percipiente, ilustración efectuada por mediación del "gris". El senso
tiene alguna consciencia analítica de su dat:i, tiene c~nsc1enc1a d~ la
"gris" rescata a esa rcsión de su vaga confusión con otras re~iones.
sensación de su mano cuando ésta toca la piedra. Segun esta explica-
La percepción que por medio de un senso se limita a 1·escatax
ción, la percepción en su forma prim~ria es consciencia de la cfici<;n-
de la vaguedad una ·región especial contemporánea con respecto .a
cia causal del mundo externo, en virtud de la cual el que percibe
es una concrcscenciá de un dato definidamentc constituído. El ca- su forma e¡;pacial y .a su perspectiva espacial d~de el percipiente, se
denomi.rlará "perc~pción en el modo de inmediatez prcsentacional".
rácter vectorial del dato es esta eficiencia causal.
La percepción .eneste modo se examinó ya en la Segunda parte,
La percepción, pues, en este sentido pri11;ar~o, es percepc10n
cap. II. Ahora podemos emprender una discusión más elaborada. 4
del mundo est:iblecido en el pasado corno const1tmdo por sus tonos
de sentir, y como eficaz en virtud de esos tonos de sentir. La per- 4 T2mbién de mis discusiones subsiguientes en hs partes tercera y cu;:irt.:i.

170 171
r--
J
1
La definición que acabamos de dar se extiende más allá del caso secundaria. Mas en la filosofía del organismo la doctrina no tiene
particular de la vista. El desenredo de la compleja interacción entre las consecuencias que se siguen en las filosofías anteriores.
\
ambos modos de percepción: eficacia e inmediatez presentacional, es La explicación de la percepción en el modo puro de inmediatez
un problema capital de la teoría de la percepción. 5 La discusión fi- presentacional que acabamos de dar, concuerda absolutamente con la
losófica ordinaria de la percepción se ocupa casi exclusivamente de doctrina cartesiana de la percepción en general, por lo que cabe juzgar
esta interacción, y hace caso omiso de los dos modos puros que son a base de sus argumentos que presuponen percepción y dejando a un
esenciales para su debida explicación. La inter:f~ción entre ambos lado unos pocos pasajes sueltos en que se aproxima a la doctrina
modos se denominará "referencia simbólica'\ . · · de la "objetificación" y a la segunda doctrina de Locke de las "ideas
1
determinadas para existentes particulares". Sea como fuere, se sigue
Esa referencia simbólica es tan habitual en l~ experie~cia humana inmediatamente su conclusión de que en la percepción así descrita
que se requiere mucho cuidado para distinguir los dog modos. Para todo lo percibido es que el objeto tiene extensión y está implicado
halbr ejemplos patentes del modo puro de eficacia causal tenemos en un complejo de relatividad extensiva con el cuerpo animal del
que recurrir a las vísceras y a la memoria; y para hallar ejemplos percipiente. Parte de las dificultades de la filosofía cartesiana, y de
del modo puro de inmediatez presentacional tenemos que recurrir a toda filosofía que acepte esta explicación como explicación completa
hs llamadas percepciones "engañosas". Por ejemplo, la imagen de una de la percepción, es explicar .cómo sabemos más que ese dato escueto
· piedra 1<risvista en un espejo, ilustra el espacio de detrás del espejo; acerca del mundo, a pesar de que nuestra única entrada al cono-
las ilusiones visuales que provienen de alg{m delirio, o de alguna cimiento directo nos limita a ese estéril residuo. Además, si esto es
excitación im•a~inativa, ilustran regiones espaciales circundantes; algo todo lo que percibimos del mundo físico, no tenemos ninguna base
análoo-o ocurre con la doble visión debida a mal funcionamiento del para atribuir la originación de los sensos mediadores a algún fun-
enfoq~1e ocular; el ver de noche las estrellas, las nebulosas y la Vía cionamiento del cuerpo humano. Nos vemos enderezados, pues, al
Láctea, ilustra vagas regiones del cielo contemporáneo; las sensa- dualismo cartesiano de sustancias: cuerpos y espíritus. La percepción
ciones en miembros amputados ilustran espacios situados más allá debe asignarse al funcionamiento espiritual con respecto al universo
del cuerpo actual; 1ma molestia corporal referida a alguna parte escuetamente extenso. Ya hemos forzado nuestra convicción inme-
que no sea causa del transtorno, ilustra la región dolorosa, :rnnque diata al dejar el cuerpo humano sin considerar; en efecto, como
no la región oue produce la molestia. Todos estos son ejemplos per- declara el propio Hume, sabemos que vemos por nuestros ojos y gus-
fectamente válidos del modo puro !de inmediatez presentacional. tamos por nuestros paladares. Y si hemos ido tan lejos, es inevitable
El epíteto "engañoso" que conviene a muchos de estos ciemplos dar otro paso, y descartar nuestra otra convicción de que percibimos
de inmediatez prcsentacional, si no a todos, prueba auc el objeto un mundo de cosas actuales dentro del cual nos hallamos nosotros
eterno mediador no debe asignarse a la donación de la región percibida. mismos. Pues no es un mundo escueto, extenso, lo que en realidad
Tiene oue haber lo!!'rado su ingreso en este modo a partir de una tenemos presente. Reducimos, pues, las percepciones a b consciencia
de las fases originativas de la ocasión percipiente. Hasta este punto, de impresiones en la mente, que constan de sensos con "maneras"
la filosofía del ·organismo está de acuerdo con la doctrina dd siglo de relatidad. Llegamos entonces a Hume y a Kant. La filosofía de
XVII sobre cualidades primarias y secundarias, de suerte que en Kant es una tentativa para devolver algún significado a las dos
este modo de ingreso el objeto eterno mediador sería una cualidad convicciones que hemos descartado sucesivamente. Hicimos observar
que Locke vacila en su explicación de la percepción, de suerte que
5 Cf. mis conferencias Barbour-Page: Symbolism, Its Mea11it,g a11t!I111por/a11t:e en la parte primera de su Ensayo concuerda con Hume y en la parte
· (Simbolismo, su significado e importancia), dadas en la Universidad de Virginia posterior con la filosofía del organismo. También hicimos observar
(abril de 1927, Macmillan). Alli se emprende otra discusión de esta cuestión, con que Hume es inconsecuente hasta el punto de argüir a base de una
otras ilustraciones. Cf. también del prof. NoRMAN KEMP SMITH, Prolegome11a lo
convicción que él descarta en su filosofía.
an IJealist Thcoric of K11owleJge (Prolegómenos para una teoría idealista del co-
nocimiento), Macmillan 1924.

172 173
pasado y el futuro se definieron positivamente, y los contemporáneo:;
Sección VIII de M negativamente: como no situados en el pasado de M ni en el
futuro de M. Al tratar de la inmediatez presentacional hay que adop-
La inmediatez presentacional ilustra en el mundo contemporái:co tar el procedimiento opuesto, puesto que la inmediatez prescnta-
su potencialidad para la subdivisión extensa en actualidades am ró- cional sólo da información positiva sobre el presente inmediato de-
micas y el esquema de relaciones perspectivas en que desemboc:rn. finido por sí mismo. La inmediatez presentacional ilustra por medio
Mas no da información alguna respecto a la atomización actual de esa de sensos subdivisiones potenciales dentro de una sección transvers:il
"potencialidad real" contemporánea. Por sus limitaciones ejempliÍi1..;1 del mundo, que de esta suerte es objetificado para M. Esta sección
la doctrina, ya expuesta :mteriormente, de que el mundo contem- transversal es el presente inmediato de M. Lo de esta suerte ilustrado
poráneo sucede independientemente de la ocasión actual de la cn;1[ es la potencialidad de subdivisión en ocasiones atómicas actu:iles; po-
es contemporáneo. Esta es en efecto la definición de la contct:1- demos reconocer también potencialidades de subdivisión de regiones
poraneidad (cf. Segundo parte, cap. II, secc. I); a saber, que l:,s cuyas subdivisiones no llegan a ilustrarse por ningún contraste de
oca;ioncs actuales, A y B, son contemporáneas entre sí, cuando ,,l sensos. f-Tay limit:iciones, pcrfcct:imente conocid:is, de seme_jantesper-
no contribuye al dato para B, y B no contribuye al dato para /1, cepciones directas de potencialidad no-ilustrada, una percepción que
salvo en cuanto tanto A como B son regiones atómicas en el esquc ·,:1 rebasa la real ilustración de la división por sensos contrastados. Es:is
potencial de la extensidad espacio-temporal que es un dato a la nz limitaciones constituyen los 111i11ima sensibilia.
para A y para B. La polémica de Hume con respecto a la causación constituye una
La polémica de Hume con respecto a la causación es en realicbl prucb:i de que el "presente inmediato" de M se h:illa en el loc11sde los
un solo argumento prolongado, convincente, de que la pura inntc'- contemporáneos de M. La presentación a M de este loc11s,que fornu
diatez presentacional no revela ninguna influencia causal marc,Hh su presente inmediato, aporta al dato de M dos hechos sobre el univer-
de la cual una entidad actual sea constitutiva de la entidad act11.1l so: uno es el de que hay un "unisono de devenir"; que constituye una
percipientc, o merced a la cual una entidad actual percibida :-,.1 rel:ición positiva de todas las ocasiones de 'esta comunidad con cada
constitutiva de otra entidad actual percibida. La conclusión es q uc, una de ellas. Los miembros de esta comunidad comp:irten una inme-
por lo que cfecta a su revelación por la inmediatez prcscntacional, _bs diatez común; están al "unisono" en cuanto a su devenir: es decir,
entid:1dcs actuales del universo contemporáneo son causalmente 1,i- cualquier par de ocasiones del locus son contemporáneas. El otro
dcpcndientes entre sí. hecho es l:i ilustración subjetiva de la subdivisión extensa potencial
Los dos modos puros de percepción revelan de esta suerte 1:n,1 con una vaguedad completa respecto de la atomización actual. Por
variedad de lugares definidos por referencia a la ocasión per:ipicnte ejemplo, la piedra que en el presente inmediato es un grupo de
M. Por ejemplo, hay las ocasiones actuales del mundo establecido que much:is ocasiones actuales, se ilustra como u,na región es~acial gris'.
proporcion:111el dato par:t M; éstas se hallan en el p;¡sado c_ausal,de ;H. Pero, volviendo al hecho anterior, bs muchas entidade~ act1úlcs de··
Adem:Í5, hay las ocasiones potenciales para las cuales iH decide ,.,-1s la piedra presente y del percipiente están conectadas conjuntamente
propias potencialidades de contribución a sus datos; éstas se halLm en el "unísono del devenir inmediato". Esta comunidad de ocasiones
en el futuro causal de M. Hay también aquellas ocasiones acturtlcs concrescentes que forman el presente inmediato de JtJ, establece, pues,
que no se h:1llan en el pasado causal de M ni en el futuro causal de el principio de la relatidad común, principio realizado como elemen-
M. Esas ocasiones actuales se denominan "contemporáneas" de J\f. to del dato dé M. Es·el principio de la relatidad mutua en el "unísono
Estos tres lugares s:: definen exclusivamente por referenci:1 al modo de devenir", Mas esta relatidad mutua es independiente de la ilustra-
puro de eficacia causal. . . . ción por aquellos_,__ sensos mediante los cuales se efectúa para iH la
Volvámonos ahora al modo puro de mmed1atez prcsentac1onal. inmediatez preseri-tacional. Además, la ilustración por estos sensos
Échase de ver en seguida una gran diferencia de los anteriores proce- tiene interés desigual para M a través de todo el locus. En sus partes
dimientos para obtener lugares. Al considerar el modo causal, el espacialmente remotas, se torna cada vez más vaga, más débil, y, no

174 175
, '"!, ,, i~,,,,.;, me:rrrz'tTl&l'flk:lt'
''Mt1l\iPiV!\'fWiftf1Rf1!f!Wit?mt1m!ilWiUfSlFlft?iJ':'1'1Wit1'11UC:WW~•ª•:r•re=1WP•D'Wt'To;l1J'"U&"!W'ltlfiVfflDWIPDHtIRIO'cV/lrtWS'"r'

obstante, el principio del "unísono de devenir" sigue manteniéndose, Pero la teoría clásica suponía también lo inverso de esta as~rción.
a pesar de que se debilite la importanci~ de fo_ssensos. Encon,tramos, Suponía que toda ocasión actual se halla sólo en una duración, de
pues, que el locus -a saber, el presente inmediato de M:- esta deter- suerte que si N se halla en la duración que incluye al presente in-
minado por la condición del "unísono mutuo" indepen~ientem~nte de mediato de M, M se halla entonces en la duración que incluye el pre-
las variaciones de importancia relevante en los sensos ilustrauv:os de sente inmediato de N. La filosofía del organismo, de acuerdo con la
M y se extiende hasta sus extremos límites de debilidad, y está igual- física reciente, rechaza esa inversión; sin embargo, sostiene que ese
m;nte determinado más allá de estos límites. ~pe esta suerte llegamos repudio se basa en el examen científico de nuestra época cósmica, y
a la concepción de un locus en que dos actualidades atómjcas _cualts- no en algún principio metafísico más general. Según la filosofía
,, ,I • l
quiera están en "unísono concr~scente , y q_ue se paTticu anza por del organismo, en la presente época cósmica sólo una duración in-
el hecho de que .i'\f pertenece a el, y lo propio ocu.r;cecon todas las cluye todo el presente inmediato de M; esta duración única se deno-
ocasiones actuales que pertenecen a regiones extensas q:1e se hall~n minará "duración presentada" de M. Mas el propio M se halla en
en el presente inmediato de M, ilustra?;s por sensos de _impo~tancia. muchas duraciones: cada duración que incluye a M incluye también
Esta región completa es la prolongacion del presente inmediato de algunas porciones de la duración presentada de M. En el caso de la
M más allá de la percepción directa de M, estando efectuada la· percepción humana, quedan incluidas de esta suerte prácticamente
prolongación por el principio del ''.unisono con~re:c~nte". " , todas las porciones importantes; también en la experiencia humana
Una región completa que satisfaga al pnnc1pi~ del umsono la relación con esas duraciones es lo que expresamos con la noción
concrescente", se denominará "duración". Una duración es u_na sec- de "movimiento".
ción transversal del universo; es la condición presente inmediata del Recapitulemos esta discusión. Con respecto a cualquier ocasión
mundo en alguna época, segun ' la antigua
· teona' " c l'as1ca
· " del t' icm - actual M hay tres nexos de ocasiones distintas que deben considerarse:
po -teoría que hasta estos ú_ltimo,saños jamá~ se había puesto _en 19 · El nexo de los contemporáneos de M, definido por la caracte-
duda. Se habrá visto que la filosof1a del orgamsmo acepta Y d~~me rísticas de que M y cualquiera de sus contemporáneos suceden en
esta noción. Alguna medida de aceptación. se impone a l.~ metafis1c~. independencia causal entre sí.
Si esta noción se rechazara totalmente, ninguna apelac10n a la evi- 2 9 Las duraciones que incluyen a M, definiéndose cualquier du-
dencia universal de convicción podría tener el menor peso, puesto ración de esas por la característica de que dos cualesquiera de sus
que no puede haber ninguna instancia más vigorosa de esta fuerza miembros son contemporáneos. (Síguese que cualquier miembro de
de evidencia. una duración así, es contemporáneo de M, y de ahí que todas esas
La teoría "clásica" del tiempo suponía tácitamente ~t~e una duraciones estén incluidas en el locits 19 • La propiedad característica
duración incluía el presente inmediato directam~nte., percibido de de una duración se denomina "unísono de devenir".)
cada uno de sus miembros. Ciertamente, de la exphcac10n que he;1os 3 9 El loctts presentado de M, que es el nexo contemporáneo
dado se sigue la proposición inversa de que el presente inmedi~to percibido en el ·modo de inmediatez presentacional, con sus regiones
de cada ocasión actual se halla en una duración. De una ocasión definidas por los sensos. Se supone, a base de la intuición directa,
actual se dirá 6 que es "congrediente c~H;" la ~uraci_ón q_ue i~1cluye que el locus presentado de M está íntimamente relacionado con algu-
su presente inmediato directamente percibid~ o estacio1:ana e~ ella. na duración única que incluye a M. Se supone también, como resul-
La ocasión actual está incluida en su propio presente mmed1ato, de tado de la teoría física moderna, que hay más de una duración que
suerte que cada ocasión actual define, mediante su pe;c.ipie?cia_ en incluye a M. La duración única relacionada de esta suerte con el locus
el modo de inmediatez presentacional puro -si esa perc1pienc1a tiene presentado de M, se denomina "duración presentada de M". Pero esta
un interés de importancia-, una duración en que está incluída. La conexión se critica en las secciones subsiguiente de este capítulo.
ocasión percipiente es "estacionaria" en esta duración. En la Cuarta parte se estudia más detalladamente la conexión de
estos loci "presentados" con las regiones definidas por líneas rectas;
6 Cf. mis Principies of Nat11ralK111nvleJge,cap. XI, y mi Co11cePtof Nat11re, allí se introduce la noción de "loci de tensión".
cap. V.

176 177
Proceso y Renlid~d-12.
extenso real en función del cual estos acontecimientos contemporáneos
Sección IX ven calificadas sm propias experiencias. Su formación adicional en
función de los scnsos cualitativos es pertinente en proporción con
La ciencia física ha llegado recientemente a una etapa en que la pertinencia que el estado corporal inmediato tenga para los acon-
es preciso restringir la identificación práctica que en la sección pre- tecimiento inmediatos a lo largo del locus. Ambos se derivan de un
cedente se hizo entre el "locus presentado" de una entidad actual y pasado pr:ícticamente común ; todos ellos. En consecuencia, siempre
un locus en "unísono de devenir" con la entidad actual. hay algo de pertinencia; la interpretación correcta de esta perti-
"Locus presentado" y "unísono de devenir" son dos nociones nencia es el arte de utilizar el P1c,Jo perceptivo de inmediatez presen-
distintas. La identificación se apoya meramente en la experiencia no- t:icional como recurso para entender el mundo como medio.
toria de la vida cotidiana. En cualquier arreglo nuevo del pensamiento Mas la cuestión de interés para esta discusión es cómo pueda
es obligatorio incluir esta identificación como aproximación práctica definirse esta pertinencia sisten'.Ítica, del cuerpo al locus presentado.
a la verdad y suficiente para la vida ordinaria. Con esta salvedad, No es una cuestión meramente lógica. El problema es señalar aquel
no hay razón para rechazar toda distinción entre ellas sugerida por elemento de la naturaleza de las cosas que constituye esa pertinencia
la evidencia. geométrica del cuerpo para el 1·1rns presentado. De haber semejante
En primer lugar, el locus presentado se define por alguna relación elemento, podemos entender que cierto estado del cuerpo pueda ele-
sistemática con el cuerpo humano -en la medida en que confiemos, varlo a import:inte factor de micstra experiencia.
como es nuestra obligación, en la experiencia humana. Cierto estado Los únicos elementos susceptibles de esta pertinencia sistemática
\ de tensión geométrica en el cuerpo y cierta excitación fisiológica extendida más allá del cuerpo son las líneas rectas y los planos. Estos
cualitativa en las células del cuerpo, rigen todo el proceso de inmc- pueden definirse por aquéllas, ce suerte que podemos limitarnos a
di.1tez presentacional. En la percepción sensorial, toda la función de considerar las líneas recr:is. La ciencia admite como dogma que las
los ac:iecimientos antecedentes fuera del cuerpo consiste simplemente líneas rectas no pueden definirse con meras nociones de extensión.
en estimular estas tensiones y excitaciones fisiológicas dentro del cuer- Así, en las exposiciones de la teoría física reciente, las líneas rectas
po. Mas cualesquiera otros medios de producción resultarían igual- se definen en función de los acontecimientos físicos actuales. La des-
mente buenos, siempre que se produjeran de hecho los estados per- ventaja de esa doctrina es que no hay ningún modo para caracterizar
tinentes del cuerpo. Las percepciones son funciones de los estados las posibilidades de los acaecimientos físicos con anterioridad a su
corporales. Los detalles geométricos de la percepción sensorial proyec- suceder actual. Es fácil verific1r que de hecho existe una pertinencia
tada, dependen de las tensiones geométricas del cuerpo, y los sensos tácita con un sistema subyacente, con referencia al cual se definen
cualitativos dependen de los excitantes fisiológicos de las células in- los loci físicos -incluyendo las lbmadas "líneas rectas". La cuestión
dispensables del cuerpo. es cómo definir ese sistema subyacente en función de líneas rectas
El locus presentado tiene que ser, pues, un locus c"on una relación "puras''., determinadas sin refc;cncia a los detalles casuales de los.
geométricá sistemática éon el cuerpo.· Según toda la evidencia, es acontecimientos.
completamente independiente de las actualidades contemporáneas que Más adelante mostraremos ( cf. Cuarta parte, caps. III y IV) que
de hecho constituyen el nexo de actualidades del locus. Por ejemplo, es un error el dogma de que las líneas rectas son indefinibles. Así,
con visión directa vemos un cuadro en la pared. Mas si nos volvemos la relación sistemática del cuerpo con el loc11s presentado no ofrece
de espaldas a la pared, y miramos a un buen espejo, vemos la misma ninguna dificl,Jltad te§rica.
visión como imagen detrás del espejo. En conseuencia, dado un estado Toda medición se efectúa por medio de observaciones de sensos
fisiológico apropiado del cuerpo, el loc11s presentado en la percepción con relacjonés geométricas dentro de este locus presentado. Toda ob-
sensorial es independiente de los detalles de los acontecimientos actua- servación científicá del incambiado carácter de las cosas, depende
les que incluya. Esto no equivale a decir que la percepción sensorial también últimamen'i:e del m:mcenimiento de :inalogías geométricas
nada tenga que ver con el mundo real. Nos muestra el continuo directamente observadas dentro de esos loci.

178 179
---

Por mucho que se prueben los instrumentos, toda interpretación


científica se funda en definitiva en la suposición de una inalterabilidad Sección X
directamente observada de algún instrumento durante segundos, horas,
meses, años. Cuando probamos esta suposición, sólo podemos emplear Ahora podemos recapitular la discusión de los organismos, en el
otro instrumento, y esto no puede convertirse en una regresión infi- orckn, las sociedades y los nexos.
nita de instrumentos.
En con~ecuencia, toda ciencia depende en-.definitiva de la obser- La filosofía del organismo aspira a expresar una cosmología cohe-
vación directa de cierta homología de estado_ dentro de un sistema. r·cnte basada en las nociones de "sistema", "proceso", "avance crea-
Además, el sistema observado es el complejo de relacifbneS geométri- dcr hacia la novedad", "res vera'' (en el sentido cartesiano), "hecho
cas dentro de algún locus presentado. . irr<?ductible", "unidad individual de experiencia'!, "sentir", "el tiem-
En segundo lugar, un locus de entidades en "unís'cino de devenir" po como perpetuo perecer ,, , "l a contmm · 'd ad ~º1;1ºre
,,- creac1'o'n"
" '. "de -
depende evidentemente de las entidades actuales particulares. La cues- sil];nio", "los universales como formas de defm1dad , los particula-
tión de cómo el continuo extenso está atomizado de hecho por las r~; --o sea, las res verae- como agentes últimos del hecho irreducti-
actualidades atómicas, es de interés para la determinación del locus. • ble".
El factor de la continuidad temporal elegida para cualquier actuali- Cada una de estas nociones fué formulada explícitamente por
dad, dep·ende de' su "aspiración subjetiva" inicial. Las condiciones Descartes o por Locke. Tampoco puede abandonarse ningu?.a sin vio-
categoriales que rigen la "aspiración subjetiva" se examinan más ade- lenrar el sentido común. Mas ni Descartes ni Locke entrete¡1eron esta,
lante: en la Tercera parte. Consisten generalmente en satisfacer alguna nociones en un coherente sistema de cosmología. Hasta donde cual-
condición de un máximum, que ha de obtenerse mediante la trans- quiera de ambos sea sistemático, se funda en nociones alternativas que
misión de tipos de orden heredados. Este es el fundamento de las con- ac:ih:lron conduciendo al sensacionalismo extremo de }forne.
diciones "estacionarias" en función de las cuales pueden expresarse En 1a filosofía del organismo se sostiene que la noción de "orga-
matemáticamente las formulaciones últimas de la ciencia física. ni~i,10" tiene dos significados, interconectados pero intelectual1;1e.nte
Por consiguiente, los loci de "unísono de devenir" sólo son deter- s,'.r.1r:1bles, a saber el significado microscópico y el rnacrocoscop1co.
minables en función de los acontecimientos actuales del mundo. Mas El r•rirnero versa sobre la constitución formal de una ocasión actual,
las condiciones que satisfacen están expresadas en función de las co,;,·iderada corno proceso para realizar una unidad individual de ex-
mediciones derivadas de la calificación de actualidades por el carác- peri:ncia. El significado macroscópico ver~a sobr~ el ser-dado del
ter sistemático del continuo extenso. mu :ido actual, considerad~ corno el hecho. ,irreductible que a. la ;';z
El término "duración" se usará en vez de locus de "unísono lirnica y provee la oportumdad para la ocas10n actual._ La c:mal1zac10n
de devenir", y los términos "locus presentado" y "locus de tensión" del ímpetu creador, ejemplificado en su reprodu~c1ón en masa ~e
en vez del locus sistemático implicado en la inmediatez presentacio- m'::n~ sociales, es para el sentido común la prueba. fm_al de la ~otenc1a
nal 7 • del hecho irreductible. También en nuestra experiencia provemrnos .de
Los loci de tensión proveen a la geometría sistemática su homolo- ntk;tros cuerpos, que son los hechos irreductibles del pasado inn:ied1a-
gía de relaciones a lo largo de todas sus regiones; las duraciones com- to ,·,crtinente. También somos arrastrados por nuestro pasado mme-
parten le deficiencia de homología característica del campo físico di:i;o de experiencia personal; terminarnos una fras~ porque la empe-
que proviene de las peculiaridades de los acaecimientos actuales. z:l!,·,,15. La frase puede encarnar un nuevo pensamiento, nunca for-
nl'.i'1do antes, o uno antiguo vuelto a formular con novedad :verbal.
Nn es necesario que haya una m~ni_da asociació.n ent:e los. somdos de
fa, :,rimeras palabras y los de las ultimas. Pero sigue siendo mexcrable-
7 En The Conc,pt of Nalure no se hacía distinción entre ambos loci; dura- me: ·.te cierto que terminamos una frase porque la hemos empezado.
ciones y loci de tensi6n. Es, :irnos gobernados por el hecho irreductible.

180 181
Donde más endebles son las teorías de la filosofía moderna es
con respecto a este "hecho irreductible". Los filósofos se han preo-
cupado de las consecuencias remotas y de las formulaciones inducti-
vas de la ciencia. Deberían limitar su atención al torrente de la tran-
sición inmediat:i. Entonces se verían sus explicaciones en su natural
absurdez.

CAPÍTULO V

L O C K. E Y H U 111E

Sección I

Un examen más detallado de Desc;irtes, Locke y Hume -en


este c:ipítulo y en el siguiente- puede evidenciar cuán profundamen-
te la filosofía del organismo se funda en el pensamiento del si-
glo XVII y cómo en ciertos puntos críti.::os difiere de ese pensa-
miento.
Entenderemos mejor la discusión si empezamos con algún aná-
lisis de los presupuestos en que se apoya la filosofía de Hume. Estos
presupuestos no eran originales de Hume, ni cesaron con él. Fueron
aceptados en gran parte por Kant y predominan ampliamente en la
filosofía moderna. Como mejor puede entenderse la filosofía del
organismo es concibiendo que acepta grandes porciones de las expo-
siciones de Hume y Kant, con la excepción de esas presuposiciones
y las inferencias directamente derivadas de ellas. Hume es un
escritor de claridad sin par; y en la medich de lo posible, bueno sed.
dejar que exprese sus ideas con sus propias palabras. Escribe: "Pode-
mos observar que es universalmente aceptado por los filósofos, y
además bastante evidente por sí mismo, que nada está jamás real-
mente presente en el espíritu sino sus percepciones o impresiones e
ideas, y quc:f'los obje1:os externos llegan a ser conocidos por nosotros
sólo medio/lte las ,percepciones que ocasionan. Odiar, amar, pensar,
sentir, 1ver; todo, ...eso no es sino percibir." 1 Además: "Todas las
percepciones del •espíritu humano se reducen a dos clases distinta~

1 Trc11tisc, parte II, secc. VI.

182 183
que denominaré impresiones e ideas. La diferencia entre ellas con- ciara mediante la cual una idea introdujera naturalmente a otra.
siste en los grados de fuerza y vivacidad con que golpean en el espí- Este' principio unitivo entre id~as no _debe c~nsiderar~e co_mo. ~o~
ritu y se abren camino hacia nuestro pensamiento o consciencia. nexión inseparable, pues eso fue exclmdo ya de la im~g.mac101:,
Podemos denominar impresiones aquellas percepciones que entran con ni tampoco vamos a concluir que sin él no pueda el es.pmtu umr
la mayor fuerza y violencia; y con este nombre Cl}mprendo todas dos ideas, pues nada es más libre que esta faculta~; smo que la
nuestras sensaciones, pasiones y emociones que 1ncen su primera hemos de considerar solamente como una fuerza bemgna que suele
aparición en el alma. Por ideas entiendo las déQ.ilcs imágenes de éstas prevalecer, y es la causa de que, entre otras cosas, los lenguaj:s se
en el pensar y razonar; tales son, por ejemplo, todas hs percepciones correspondan entre sí tan aproxi_madall;ente; la naturaleza, e!1 cierta
suscitadas por el presente discurso, exceptuando soí:ime¡;tte1 las pro- manera señala a cada uno esas ideas simples que son las mas apro-
venientes de 1a vista y el tacto, y el placer o dcsa,;rado inmediatos piadas ~ara unirse en una compleja." 6 Como cita final para ilustrar
que pueda ocasionar." 2 · • L ,,. el uso que Hume hace de la tercera noc~~n: "L_a idea. de sustan.cia,
Las excepciones hechas en el pasaje citado se deben, desde luego, como la de modo, no es sino 1ma colec~10n,de ideas simples_umd~!
al hecho de que las "percepciones" que provienen de esos modos ex- por la imaginación, y a las cuales se les as1g1:oun nombre part1c~Iar.
ceptuados son "impresiones" y no "ideas". Hume endereza inmedia- ... Mas la diferencia entre estas ideas consiste en que las cualidades
tamente la atención a su apartarse del uso lato dd término "idea" particulares que forman la sustancia, suelen referirse a un algo d;sco-
·por Locke, para restablecer su significado más usn,11 y restringido. nocido [el subrayado es del propio Hume] al cual se suponen mhe-
Divide tanto las ideas como las impresiones en "simples" y "comple- rentes; 0, concediendo que esta ficción no debería hacerse, se supone
jas". Añade luego: " ... tenemos que contentarnos aquí con for- por lo menos que están íntima e inseparablemente enlazadas por la~
muhr una proposición general: que todas nuestras Meas simples en relaciones de contigüidad y causación_. El :fecto ?e esto e~ que s1
m J,rimera aparición, se deri·van de impresiones simples, que son descubrimos que cualquier nueva cualidad simple tiene la mrsma co-
nexi6n con las demás, la c?mprendemos _inmcdiatamen~~ entre ellas,
correlativas a ellas y las represent11n exactamente." 3
Cuando Hume pasa a las impresiones e ideas complejas, su ad-
l. aun en el caso de que no figure en la primera concepc10n de la s:is-
mirable claridad lo abandona en parte. No logra distinguir suficien- tancia ... El principio de 111dón,consi~erado ~orno la parte capital
temente entre 19 la "manera" (u "orden") en que muchas percep- de la idea compleja, da entrada a cualqmer cualidad que luego se pre-
ciones simples constituyen alguna percepción compleja única, o sea sente y es igualmente comprendido en aquélla, como lo son las de-
' .... ,, 7
impresión o idea; 2 9 el hecho eficaz en virtud del cual surge esta más que primero se presentaron,; . : . . . , ,, . .
i:ercepción compleja; y 3 9 la mera multiplicidad de percepciones En esta últim•a cita, la frase pnnc1p10 de umon oscila ambigua-
simples que constituyen la percepción compleja en esta manera mente entre "manera" y razón "eficaz". En cualquiera ~e ambos
definida. En este aspecto, los sucesores de Hume sólo difieren de él · una co1;~c10n
sentidos es incompatible con 1a f rase ". no es smo ' " ;, q ue
porque pierden algo de esa claridad que jamás lo abandona total- al principio de la cita formula tan simplemente la noc10n de sus-
mente. Cada una de estas tres nociones es elemento esencial en su . ".
tanc1a
argumentación. Escribe: " ... podemos llegar con certidumbre a la Volviendo a la primera de las tres citas de esta serie, observamos
conclusión de que la idea de extensión no es sino un.1 copia de estos que cualquier "manera" particular de composición tie1:e que s;r ella
puntos coloridos, y de la manera de su aparición." ·1 T:1mbién escribe: misma una idea simple, o impresión pues de lo contrarie:~~eces1tamo~
"Si las ideas fueran enteramente sueltas e inconexa•;, sólo el cam- aun otra "manera" de composición para la manera ongmal. Y as1
bio las uniría; y es imposible que las mismas ideas simples desem-
bocaran regularmente en otras complejas ( como suelen hacer) sin 4 Cf. Treatise, parte II, secc. III.
algún vínculo de unión entre ellas, sin alguna cualiJ,1d que las aso- 5 Cf. la sección anterior d~ Hume.
6 Cf. Treatise, parte I, secc. IV.
2 Cf. Treatise, parte I, secc. I. 7 Cf. Treafíse, parte I, secc. VI. SalYo indicación ccntrario, el subrayado
ll Treatise, Parte I, secc. J. no aparece m la edición citada.

1114 185
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·!Q1t!lii

hasta el infinito. En consecuencia, hay una infinitud viciosa o bien


una idea simple final. Pero Hume admite que hay nuevas ideas com- Se e e i ó 11 I I
puestas que no son copias de impresiones compuestas. Por lo tan:º•
debería admitir también que hay una idea simple nueva que tr:msmite Al final de este pasaje sobre el enlace de las ideas, Hume pone la
la "manera" nueva, que no es copia de una impresión. También llamó afirmación: " .•. La naturaleza, en cierta manera, señala a cada uno
la atención sobre otra excepción con respecto a los matices de color esas ideas simples que son las más aproj,iadas para unirse en una com-
que faltan en un esquema de color graduado. Es_a excepció_n no puede pleja." La filosofía de Hume se ocupa de la doble búsqueda, primero,
limitarse al color, sino que debe hacerse extensiva al sonido, al_ olor de maneras de unidad, mediante las cuales muchas impresiones simples
y a todas las graduaciones de sensaciones. Por consiguiente, la propo- se convierten en impresión compleja; y, en segundo lugar, de una
sición de Hume de que todas las ideas simples son copias de impresio- norma de propiedad que permita criticar la producción de ideas.
nes ~imples, está sujeta a tan importantes salvedades que -?º puede Hume sólo sabe hallar una norma de propiedad, que es la repe-
tom:1rse por principio filosófico último, por lo menos enunciando del tición. La repetición es capaz de mas o menos: cuanto más a menudo
modo rotundo como lo formula Hume. El propio Hume, en el pasaje se repitan las impresiones, tanto más propio es que las ideas se copien
que antes (Primera parte, sección IV) hemos citado por su interés de ellas. Afortunadam.cnte, y sin razón alguna que Hume pueda
para su doctrina de la asociación de ideas, dice: " ... pues nada es más descubrir, las impresiones complejas, repetidas a menudo, también
libre que esta facultad (o sea la imaginación)." Pero ~l limita su lib r-
tad a la producción de ideas complejas nuevas, haciendo caso. omiso
7 son copiadas a menudo por su correspondientes ideas complejas.
Además, la frecuencia de ideas que resulta de la frecuencia de
del caso excepcional de matices de color que falten. Es noton~ 9ue sus impresiones correlativas, va acompañada también de una expec-
esta cuestión de la libertad imaginativa está tratada muy superf1c1al- tación de que la impresión se repita. Hume cree también, sin que
mrnte por Hume. La imaginación jamás es muy libre: no parece que pueda indicar ninguna razón, que esta expectación esta justificada
se limite a ideas complejas, como él afirma; pero la libertad que tiene pragmáticamente. Es esa justificación pragmática, sin razón meta-
en realidad, parece establecer el principio de la posibilidad de diver- física, lo que constituye la propiedad que se atribuye a la "repeti-
sas entidades actuales con grados diversos de libertad imaginativa, ción". Este es el análisis de la marcha del pensamiento implicada en
unas más y otras menos que los ejemplos en cuestión. la doctrina de Hume de la asociación de ideas en su relación con la
En esta discusión de la doctrina de Hume de la libertad imagina- causación, y en la apelación final de Hume a la práctica.
tiva, hemos dejado a un lado otros dos puntos. Uno de ellos es la Es un gran error atribuir a Hume el menor escepticismo sobre
diferencia entre los varios grados de abstracción genérica, por ejem- la importancia de la noción de "causa y efecto". A lo largo del
plo: escarlata, rojo, color, dato sensorial, manera de enlace ~~ los _d~- Treatisc afirma constantemente su importancia fundamental; y,
versos datos sensoriales. El otro punto es el contraste entre snnphci- por último, cuando no logra encuadrarla en su· metafísica, apela _más
clad" y "complejidad". Podemos dudar de que !a "simplicidad" pueda allá de su metafísica a una justificación última fuera de toda siste-
ser algo más que un término relativo, teniendo en cuenta algún proce- matización racional. Esa última justificación es la "práctica".
dimiento de análisis definido. Y o sostengo que es así; y gracias a esta Hume escribe: "Así como nuestros sentidos nos muestran en
opinión encuentro todavía otra razón para desechar la doctrina de 1111- caso dos cuerpos, movimientos o cualidades, en ciertas relacio-
Hume que excluiría a la imaginación de la libre producción concep- nes de sucesipn y contigüidad, así nuestra memoria nos pre_se~ta solo
tual de cualquier tipo de ohjetos eternos como los que Hume deno- una multitud de casos en que siempre hallamos cuerpos, movumentos o
mina "simples". Mas no existe eso que !_lamamos libertad abs?hú~; cualidades 'enanálogas relaciones. A base de la mera 1·epetició1t de
toda entidad posee sólo tal libertad como mherente a la fase pnmar~a cualquier impresi_qp pasada, aun hJsta el infinito, i~;11ás mrgi_r~
"dada" por su punto de vista de relatividad con respecto a su um- ninguna idea original 1111eva,tal como la de una co11cx1011, 11ecesar1a~
verso actual. Libertad, ser-dado y potencialidad son nociones que se y el número de impresiones no tiene mayor efecto en este caso que si
presL;¡_:;.:mcn
y se limitan entre sí. nos limitáramos a 1111a solamente. Pero, a pesar de que este razona-
186 187
.!
1 T'"lli''&'alJW:Mi.'' 'f'V uvo::c

miento parezca justo y notorio, como sería necedad desesperar tan Desde luego, Hume contestada a esta crítica diciendo que él
pronto, continuaremos el hilo de nuestro discurso; y habiendo hallado admite la "memoria". Mas se trata de lo que sea compatible con la
que después del descubrimiento de la conjunción constante de cuales- propia doctrina de Hume. La doctrina de la memoria de Hume es la
quiera objetos, siempre sacamos una inferencia de un objeto a otro, siguiente ( cf. parte III, secc. V) : "Por consiguiente, puesto que la
vamos a examinar ahora la naturaleza de esa inferencia y del trán- memoria no se conoce por el orden de sus ideas complejas ni por la
sito de la impresión a la idea. Tal vez aparezca al final que la co- naturaleza de sus ideas simples, se sigue que la diferencia entre ella
nexión necesaria depende de la inferencia, en veZ:~;.deque la inferen- y la imaginación estriba en su mayor fuerza y vivacidad". Pero ( en
cia dependa de la conexión necesaria ... La única. conexión o relación parte I, secc. I) escribe: "Por ideas entiendo las débiles imágenes de
de objetos que puede llevarnos más allá de las impresionls inmedia- éstas ( o sea, las impresiones) en el pensar y razonar, y más adelante
tas de nuestra memoria y sentidos, es la de causa y efécto; y esto extiende "débil" a "grado de fuerza y vivacidad". 9 Así, cori sólo
porque es la única en que podemos hallar una justa inferencia de un la diferencia en "fuerza y vivacidad", tenemos el orden: impresio-
objeto a otro. La idea de causa y efecto se deriva de la experiencia nes, recuerdos, ideas.
[subrayado por Hume], que nos informa de que esos objetos parti- Esa doctrina es muy poco plausible; y, hablando francamente,
culares, en todos los casos pasados, se unieron constantemente entre está en contradicción con la evidencia real. Y, lo que es peor, hace
sí; y como- se supone que un objero similar a uno de esos está inme- caso omiso del carácter vital de la memoria, o sea de que es memoria.
diatamente presente en su impresión, presumimos de ahí la existen- De hecho, toda la noción de repetición se pierde en la doctrina de la
cia de uno similar al que suele acompañarle. Según esta explicación "fuerza y vivacidad". Lo que Hume explica es que con un número
de las cosas, que a mi juicio es de todo punto indiscutible, la proba- de percepciones diferentes inmediatamente concurrentes, las clasifica
bilidad se funda en la presunción de una semejanza entre los obje- en tres diferentes clases según la fuerza y vivacidad. Mas no en-
tos de los cuales hemos tenido experiencia y aquellos de los cu:iles cuentra lugar en su explicación el carácter de repetición, que él
no hemos tenido ninguna; y, por consiguiente, es imposible que esta atribuye a las ideas simples y que es todo el meollo de la memoria.
presunción pued:t provenir de la probabilidad." 8 Lo cierto es que tampoco puede hacerlo sin un reajuste total de sus
La dificultad que encuentra Hume en "c:rnsa y efecto" es que nociones filosóficas fundamentales.
esto cae "más allá de las impresiones inmediatas de nuestra memoria
y sentidos". Diciéndolo con otras palabras: esta 1/lillll'ra de conexión
no se da en ninguna impresión. Así, toda la base de la idea, su pro- Sección III
piedad, tiene que atribuirse a b repetición de impresiones. En este
punto de su argumentación p:uece que Hume no se percató de la La argumentación de Hume cayó en un círculo VICIOSO. Al
dificultad de que la "repetición" se halla con respecto a las "im- principio de su Treatise sienta la "proposición general": "Que to-
presiones" exactamente en la misma posición que hay entre "causa das nuestras ideas simples en su primera aparición se derivan de
y efecto". Hume confundió una "repetición de impresiones" con una impresiones simples, •.. " Y lo prueba mediante un examen empíri-
"impresión de repeticiones de impresiones". Para decirlo con las co. Mas la proposición misma emplea --encubiertamente, por lo
mismas palabras de Hume sobre otro tema {parte II, secc. V): que se refiere al lenguaje- la noción de '.'repetición", que en sí no
"Pues ¿de dónde debería deriv:irse? ¿Proviene de una impresión de es una "impresión". Además, luego encuentra "conexión necesaria":
la sensación o de la reflexión? Que se nos señale distintamente, para la desecha entonces porque no puede hallar ninguna impresión co-
que podamos conocer su natur,, leza y cualidades. Mas si no podéis
O Esa doctrina de la "fuerza y vivacidad" se suprimi6 en la última frase del
señalar ninguna impresión así ísubrayado por Hume], podéis estar
Apéndice de Hume al Treatise. Mas el argumento del Trc11tisc se funda sustancial-
seguros de que estáis equivoCJdos cuando imagináis que tenéis 1ma mente en ella. A la luz de la rctractaci6n se impone volver a considerar toda la
idea asf." doctrina "sensacionalista". La supresi6n no puede tratarse como adaptaci6n de im-
8 Cf. Treatise, parte III, secc. VI. El subrayado no es del original. portancia secundarfa.

188 189
rrespondiente, Mas la proposición original se fundaba solamente en un de objetos variables, y el tiempo en su primaria ap:mc10n jamás
examen empírico; por consiguiente, la argumentación para desechar- puede separarse de semejante sucesión." 10 En cambio, Descartes
b es puro círculo vicioso. Además, si Hume se hubiese fijado sola- escribe: " ... pues ésta ( o sea, "la naturaleza del tiempo o de la
mente en su magnífica parte II, sección VI: "De las ideas de exis- duración de las cosas") es de tal índole que sus partes no dependen
tencia, y de la existencia eterna", se habría acordado de que, sea lo unas de otras, y jamás coexisten; y del hecho de que ahora seamos,
que sea aque 11 o en que pensemos, por esta razon , " existe
• " en algun, no se sigue que seamos 11n momento después, si alguna causa -la
sentido. Por consiguiente, si tenemos la idea de "conexión necesaria", misma que nos produjo p:·imero- no sigue produciéndonos; es decir,
la única cuestión es la de ejemplificarla en la conexión de nuestras conservándonos". Y además: "Tendremos asimismo una compren-
"impresiones". Confunde la importancia de una idea con el hecho sión muy distinta de la duradón, el orden y el mímero, si en vez de
de que nos ocupemos de esa idea. Ni siquiera podemos equivocarnos involucrar en la idea que tenemos de ellas lo que propiamente ha-
al pensar que pensamos en la "conexión necesaria", a menos que blando pertenece a la concepción de la sustancia, nos limit,1mos a
estemos pensando en la "conexión necesaria". Desde luego, podemos considerar que la duración de cada cosa es un modo dentro del cual
estar muy equivocados al creer que la noción es importante. consideramos esta cosa :~ientras siga existiendo ... " 11
Las razones de que hayamos procedido a este examen de Hume
En nuestra filosofía, tenemos que dejar ciertamente lugar para
con prolongadas citas, son 19 que Hume expone con gran claridad,
las dos nociones contrastadas: la de que toda entidad actual persiste,
importantes aspectos de nuestra experiencia; 29 que los defectos de
y la de que cada mañana es un hecho nuevo con su medida de cam-
sus exposiciones son defectos eminentemente naturales que resaltan
bio.
con gran claridad a causa de lo excelente de su presentación; y 39
Estos diversos aspectos pueden resumirse diciendo que la expc-
que Hume difiere de la gran mayoría de sus adeptos principalmente
rimcia implica devenir, que devenir significa que algo deviene y que
por el modo resuelto de enfocar los problemas suscitados por su pro-
pia filosofía.
lo que deviene implica rcj1clició11transformada en 1111anueva hrme-
I, diatez.
El primer punto que importa advertir es que la filosofía de
Hume está penetrada de la noción de "repetición", y que la me- Esta aserción se opone directamente a una suposición' principal
moria es un ejemplo particular de este carácter de la experiencia, en cuya afirmación explícita convienen Descartes y Hume. Esta
que en algún sentido se entrelaza en su naturaleza fundamental el presuposición es la de la independencia individual de las sucesivas
hecho de que repite algo. Sacad de la "experiencia" la "repetición" ocasiones temporales. Por ejemplo, Descartes, en el pasaje que aca~
y no quedará nada. Por otra parte, otro elemento de la experiencia bamos de citar, escribe: "(La naturaleza del tiempo) es tal que sus
es la "inmediatez" o el hecho de que sea "de primera mano". El partes no dependen unas de otras .•. " También las impresiones de
sentir suprime la repetición; y subsiste el hecho inrn!ediato, de pri- Hume están contenidas en sí mismas, y él no sabe hallar ninguna
mera mano, que es el mundo actual en una unidad de sentir com- relación temporal que no sea el mero orden serial. Este aserto sobre
pleja inmediata, Hume debe ·formularse con salvedad por lo que toca a la conexión
Hay otro par de elementos contrastado en la experiencia que se entre "impresiones'~ e "ideas". De "ideas" a 'impresiones" hay una re-
agrupan en derredor de la noción de tiempo, a saber la "persisten- lación de "derivación" que Hume cita siempre y nunca. examina de-
cia" y el "cambio". Descartes, que subraya la noción de "sustancia", tenidamente. En la medida en que deba tomarse en serio -pues
subraya también el "cambio". Hume, que reduce al mínimum la no- Hume la refj,ere a una "impresión" correlativa- constituye una
i;ión de "sustancia" acentúa de modo semejante de "cambio". Escri- excepción a la indepeñdencia individual de las "percepciones" suée-
be: "Ahora bien como el tiempo está compuesto de partes que no son sivas. Es:\ pfesuposición de la independencia individual es lo que en
coexistentes, un objeto invariable, puesto que sólo produce impre- otra obra 12 denominé "falacia de la ubicación simple". La noción
siones coexistentes, no produce ninguna que nos dé la idea del tiem-
10 Cf. Treatise, parte U, secc. III.
po; y, por consiguiente, esa idea tiene que derivarse de una sucesión 11 Cf. Principios, parte I, 21 y 5 5.

190 191

l~nJ!!ll\!it:&,i$L&/ii&l\SAiMM'.t!Jdifl!tlM
t,WflMillll¼i&&Lhil&K. iXi JtGG.MWi,MJ %4$.E .;w WiM:: ...
de "locación simple" es incompatible con cualquier admisión de
"repetición"; las dificultades de Hu~e provienen ?~1,
hecho de 9-ue
tamen,t~ co~o cualidades del sujeto -del sujeto que es el espíritu
Su critica fmal de la noción de "espíritu" no altera el hecho -~
parta de ubicaciones s~1;1plesy te1;1:me en la repet1c10n. En la fi!o-
sofía orgánica, la nocion de repetición es fundamental. La doctr~na tente, ~e q;.e !ºjª
la discusión anterior incluía esa presuposicfJ~
de la objetificación es :un inten~o _de _expresar cómo lo establ:~i~~ .ªli~nJ1ca mf~ . e dHume se limita a poner en evidencia la superfi~
•cia a me~a lSl;a e su ex~osición precedente.
en la actualidad se repite con lirmtaciones, de suerte que se de
para la inmediatez. Más adelante, al discutir el "tiempo", denomi- E?- la filos_ofia del organismo, se considera que una pro osición
de st:ieto-pr~di?ado expresa una elevada abstracción. p
naremos a esta doctrina la doctrina de la. 'finmortalidad objetiva".
I -1 La supenondad metafísica de Locke con respecto a Hume se
hace p::itente en su empleo lato del término "iºdea" l ·
,1
L ¡ · d · , que e propio
oc (C m~r~ UJO Y. f'.I~mc abandonó. El uso de este término permite
Sección IV que . SU¡ tacit? preJmcio de sujeto-predicado sea débil como efecto
d es_vr:1c or. Primero (I I 8) expliºca· " L h d ( fº
La doctrina de la independencia individual de hechos reales se 1 · ' ' ' · • • • a e usa o se re iere
ª., ,l idea) para cxpre~ar todo cuanto se entiende por fant:isma, no-
deriva de la noción de que la forma sujeto-predicado de la aserción c;on, especie o cualqmera sea aquello en que esté ocupado el espíritu
comunica una verdad metafísicamente última. Según esa opinión, ª pens::ir · · · " Pero. desp,ués (III, III, 6 y 7), sin advertir para nada
una sustancia individual con sus predicados constituye el tipo últi- 9-ue hace un empleo mas lato de la expresión escribe· " y Js
mo de actualidad. Si hay un solo individuo, la filosofía es monística; 1d t
ea~ se ornan
1s ,
generales al sep::irarse de ellas · •••
las circunstancias
a
si hay varios, la filosofía es pluralista. Con esa presuposición meta- de tiempo Y lugar, y cualesquiera otras ideas que puedan determi-
física, las relaciones entre sustancias individuales constituyen estor- na:~as para tal ~ C1tal existe:z~ia particular." En este caso, para
bos metafísicos: no hay lugar para ellas. Por consiguiente -a des- Lu~;,e, las op~raciones del espmtu se originan de ideas "determina-
pecho de la más patente revelación de nuestros "prejuicios" intuiti- das para existentes particulares. En Locke, esto es un principio
vos- toda filosofía respetable del tipo sujeto-predicado, es monís- fundar:iental; en f'!ume, una frívola concesión a los hábitos del
tica. lenguaJe; Y, en la filosofía del organismo, vuelve a ser un principio
El predominio exclusivo de la metafísica de sustancia-cualidad fundamental. En una sección anterior (II , XXIII , 1) , Loc k e ex -
, .
resultó enormemente favorecido por la inclinación lógica del período pres~ mas_ vaga~ente la misma doctrina, aunque en este contexto
medieval. Sólo la retrasó el estudio de Platón y Aristóteles. Estos h diluya mmed1:1tamente dejándola en la inexplicada noción de ""
autores incluían los giros de pensamiento que habían de desembocar const 1 nt m · " "El , • ir
.. , e . ented J1:ntas : . esp1ntu, que está, ... abastecido de
en esa doctrina, pero los incluían mezclándolos con otras nociones gr::in num,ero e ideas simples que le comunican los sentidos, tal
en forma inconstante. La metafísica de la sustancia-cualidad triunfó como. se las ,encuentra en las cosas exteriores, . .. advierte, también
con predominio exclusivo en las doctrinas de Descartes. Desgracia- que cierto numero de esas ideas simples van constantemente juntas.';
damente, éste no se percat Ó de que su nocion ., de 1a " res vera " . no
imponía la misma disyunción de los hechos últimos como la im- Per~, Locke v~cila al aplicar este principio de alguna clase de
percep::ion de "existentes particulares"; y Hume trata de ser ~onse-
puesta por la noción aristotélica de "sustancia primaria". Locke
encabezó una revolución contra ese predominio, pero no fue con- cuente aba~donándolo; en cambio, la filosofía del organismo trata
secuente. Para él y también para Hume, como fondo y tácitamente de const~mr a .~ocke abandonando aquellas partes de su filosofía
que ~on mconcihable~ con este principio. Pero el principio mismo
presupuesto en todas las explicaciones, s~bsistía el espíritu , c~>n sus puede: hallarse palmanamente expuesto por Locke.
percepciones. Para Hume, las percepciones son lo que el espintu sa-
riume tiene sólo impresiones de "sensación" y "reflex'' " E
be de sí mismo; y los hechos cognoscibles son tratados siempre táci- 'b "L · · 10n • •s-
en e: a pnmera clase surge en el alma originariamente, de causas
12 Cf. La ciencid y el 1mw,lo moclemo, cap. III. l!': El subrayado es mío.

192
Proec:-·,, y He-a1idnd--13.
19J
desconocidas." 14 Adviértase la presuposición tácita de "el alma"
sus intenciones. Esta separac10n afirma el princ1p10 de Kant: "Ge-
como sujeto y la "im:presión de la sensación" como predicado. Ob-
sérvese también el rechazo de toda pertinencia intrínseca para un da_nke~1ilme Inhal~ s~n? leer, Ansch:nn'.ngen ohne Begriffe sind
existente particular que sea un existente en el mismo sentido en que blmd. . Mas el pnnc1p10 de Kant se aplica aquí del modo exacta-
lo es el "alma"; en cambio, Locke ilustra su intención refiriéndose mente inverso a como lo usa el propio Kant. Kant está obsesionado
( cf. III, III, 7) a "un niño" -que corresponde al "alma" en la con la me1:tali?ad de la "intuición" y, de ahí, con su implicación
frase de Hume- y a su "niñera" de la cual tiene el nifi.o su "idea".
en la conc1enc1a. Esta premisa suprimida es "las intuiciones no son
nunca ciegas".
Ciertamente, Hume es inconsecuente, puesto que no puede hacer
totalmente caso omiso del sentido común. Pero sus inconsecuencias Sección V
son violentas, y su principal argumentación es la negación del uso·
de Locke. Como ejemplo de su notoria inconsecuencia en materia En un aspecto importante, las conc,.:pciones filosóficas de Hume
de terminología, obsérvese lo que dice: "En cuanto a aquellas im- revelan marcada superioridad sobre las de Locke. En el Ensayo sobre
presiones que provienen de los sentidos, su causa últinu es, a mi h11111a110, el acento ca,-:.;.1sobre la estructura
el e11te11di111ic11to mor-
juicio, perfectamente inexplicable por la razón humana, y siempre f?l~gica del "enre:1dimicnto humano". Se examinan las relaciones
será imposible decidir con seguridad si llegan inmediatamente del log1cas entre las diversas clases de "ideas". Pues bien, tanto en la
objeto o son producidas por el poder creador del espíritu, o se derivan física como en la biología o en cualquier otra parte, la morfo-
del Autor de nuestro ser." 16 En este pasaje habla inconsecuentemen- logía. en el sentido de análisis de las relaciones lógicas, constituye
te del objeto, mientras que en su filosofía no dispone de nada que la primera etapa del conocimiento. Es la base del nuevo método
justifique ese demostrativo "el". En la segunda referencia "el ob- "matei:n~tico" int1;o?ucido por Descar,es. La morfología tr,1ta de
jeto" surge ya a la luz del día. Escribe: "No hay ningún objeto que proposiciones ,111alit1cas, como las denomina Kant. Por ejemplo
implique la existencia de cualquier otro, si consideramos estos obje- Locke escribe: "Los nombres comunes de sustancias, lo mismo qu~
tos en sí mismos y no miramos nunca más allá de las ideas que nos otros términos generales, representan especies: lo cual 11 110 es
forjamos de ellos." Este pasaje revela una ingeniosa confusión me- sÍllo convertir en signos esas ideas complejas en que concuerdan o
diante b cual Hume saca el mi:jor partido de dos mundos metafí- podrían concordar varias sustancias p.1niculares, en virtud de lo
sicos: el mundo con el principio de Locke y el suyo propio, sin el cual, son s~1sc~p_tiblcsde ser comprendirLs en una sola concepción
principio de Locke. comun y s1gmf1cadas con un solo nombre." Y además: "Nuestras
Mas el principio de Locke equivale a lo siguiente: Que h:iy nu- ideas abstractas son para nosotros las m.:;didas de las especies." Y
merosos existentes actuales, y que en cierto sentido un existente aun: "Y nadie diga _queel poder de propagación en los a1{imales por
actual se repite en otro existente actual, de suer~; que e!1 el análisi,~ l~ ~ezcla de macho y hembra, y en las pbntas por semillas, mantiene
del último puede descubrirse un compo:1ente determmado. pa_r~ drstmtas y en;eras las_supuestas especies." rn 'Eii el lenguaje técnicó,
el primer existente. La filosofía del orgamsmo expresa este pnnc1p10 Locke no te:11a necesidad alguna de la idea de evolución genética.
mediante sus doctrinas de la "prehensión" y de la "objetificación". En camb10, la marcha del pensamiento de Hume acentúa inad-
Locke supone siempre que la consciencia es consciencia de las ideas vertidamente el "proceso". Su mismo escepticismo no es sino el des
en el espíritu consciente. Mas nunca separa las "ideas" de la "cons- cubrimien 7o_ de que e? _el :11undo hay algo que no puede expresarse
ciencia". La filosofía del organismo hace esta separación, relegando en propos1c1ones"analrt1cas. Hume descubrió que "la disección es
así la consciencia a una posición metafísica subordinada; y da al un asesinato".,. ~o lo dijo así, porque era un hombre de mediados
Ensayo de Locke una interpretación metafísica que no estaba en
lG (Los pensamientos si1L.ccntenido son vacíos, las intuiciones sin conccpros
14 Treatise, libro I, secc. II. Crílira tf,_./,1 razón
sen r_::::-f".1:;). pura, Lógica trJ.s..:endt:ntal, Tntr. I.
1 • Subrayodo por mí.
1ü Cf. Trealisc, libro III, secc. V y VI. 18 in. vr, 1, 22, 23.

194
195
del siglo XVIII, y dejó la observación para \Vordsworth, mas de
entre los filósofos, suponen que los senturuentos se derivan necesa-
hecho descubrió Hume que una entidad actual es ante todo un 1
proceso y es atómica, de suerte que en ningún sentido es la suma de l riamente de las sensaciones. Es patente que no ocurre así• la corre-
sus partes. Hume proclamó la b:mcarrota de la morfología. lación e1:tre esos sent~~entos y sensaciones es en conjunto' un efecto
La explicación por Hume del proceso que puede descubrirse en secundario. Los sentimientos apartan notoriamente las sensaciones
"el alma" es como sigue: en primer lugar, impresiones de sensación, Y se unen a los objetos "particulares" en los cuales -en la frase de
ele origen desconocido; luego, ideas de esas impresiones, "derivada~ Locke-- es7~n "determinad~s" ciertas "ideas". Pretender que nues-
de" las impresiones; luego impresiones de re.flexión "derivadas de" tra prehe_ns10n de otras entidades actuales se limita a la mediación
las ideas antecedentes; y luego ideas de impresiones de reflexión. de, sensac10nes personales, es puro mito. La doctrina inversa se acerca
1
En alguna parte de este proceso cabe hallar repetición de impre- n;as ~1. la :7erdad: el , modo de objetificación n_1ásprimitivo es el de
siones, y de ahí, por "hábito" -podemos suponer qáe con él se en- vida ~mocional, Y solo en orgamsmos excepcionales sobreviene con
tiende un particular modo ele "derivación"- una repetición de las algun_a efectividad la objetificación por vía de la sensación. En su
ideas correlativas; y de ahí una espectación de que se repitan la~ doctrma sobre este punto, es probable que Locke y Hume se limi-
impresiones correlativas. Esta expect:!ción sería nnl "impresión de taran a repetir la tr.idición medieval, tndición que ellos pasaron a
reflexión". Es difícil entender por qué Hume di,pcnsa al "hábito" · sus. sucesores. Sin e~1bargo, la doctrina no se funda en ninguna ne-
de la 111isma crítica que la que aplica a la noción de "causa". No ces1d_ad de pensamie~;º }:'. c~r~ce de confirmación emplrica. Si
tenemos "impresión" del "hábito" como no la tenemos de "causa". cons1de_ramos la cuest10n f1510Jog1camente, el tono emocional depen-
Causa, r:!pctición, hábito, están todos en el mismo caso. de capi_taln:iente de la condición de las vísceras, que son peculiar-
Con algo de inconsecuencia, Hume no concede nunca que las me~:e meficaces para generar sensaciones. En consecuencia, toda la
impresiones de la sensación se deriven de las ideas correlativas; sin noc_10n de la prehensión tendría que invertirse. Prehenclemos otras
embargo, como la diferencia entre ellas sólo consiste en "fuerza y entidades actuales más primitivamente por mediación directa del
vivacidad", la razón de ese rechazo no puede buscane en su filoso- tono_ e_r~10cio_nal,y sólo secundariamente y con vacilaciones por
fía. Lo cierto es que Hume nunca perdió su fo obstinada en un ~ediac10n directa de los sentidos. Los dos modos se fundan con
mundo externo, aunque sus principios le prohibían que la confesara 11;1portantes efectos en nuestro conocimiento perceptivo. Este tema
en sus construcciones filosóficas. Se reservaba esa creencia para b tiene que reservarse para un examen ulterior ( cf. partes tercera y
vida cotidiana, para sus obras históricas y sociológicas y para sus c'.-'~rta); pero es fundamental en la filosofía del organismo. Una
Dialogues Coccrning Natural Religion (Diálogos sobre la religión dificultad para apelar a la psicología moderna, a los efectos de una
natural). explorac~ón yreliminar ~e la naturaleza de la experienci:t, es que
El mérito de la explicación de Hume estriba en que el proceso en ~s?, c1enc1a hay demasiadas cosas que están fundadas en la presu-
descrito está en "el alma". En la filosofía del organismo, "el alma" pos1cion de la mitología sensacionalista. De ahí que los exámenes
tal como aparece en Hume, y "el espíritu" tal como aparece en d_e ~o~ke y Hume, más simples y más ingenuos, sean más íitiles
filosoficamente.
Locke y Hume, están reemplazados por las frases sinónimas "la en-
tidad actual" y "la ocasión actual". Mas adelante, en la Tercera parte, una "prehensión" se anali-
Dos defectos que se encuentran tanto en Lockc como en Hume zará en "sujeto prehensor", "objeto prehendido" y "forma subje-
son, primero, la confusión entre una "idea" de Locke y la cons- tiva". La filosofía del organismo sigue a Locke al admitir en la
ciencia de esa idea; y, en segundo lugar, las relaciones que se afir- ' d. e " o b"¡eto pre h en d'd
ca t ego_~ia i o" a " cosas exteriores" particulares.
man entre las "ideas" de sensación y las "ideas" de reflexiones. En Tamb!en ;,ig_ue a Hu_me c~1ando admite al final de su Apéndice al
el lenguaje de Hume, este último punto afecta a hs relaciones entre Treaitse: Si. yo hubiese dicho. que dos ideas del mismo objeto sólo
"impresiones de sensación" e "impresiones de reflexión". Hume y pu,eden ser difer~?tes por su diferente se:itir, me habría aproximado
Locke, con la tendencia acentuadamente intelccrualista dominante 11:as a ,la verdad. ~o que Hume denomma "sentir" se amplía en ];¡
filosofta del orgamsmo como doctrina de la "forma subjetiva".
196
197
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lllRTT

Mas entre algunas prehensioncs hay otra diícrenci.1 inextirpable, a cre?ulid~d pr~mitiva asociada a la acc1on y valoración, y un mis-
saber, su diversidad de sujetos prehensores cuando hs dos prehen- ter10so simbolismo desde el velo a las realidades situadas detrás del
siones difieren a este respecto. Los subsiguientes usos del término v_clo. La ím(ca di_ferencia entre esos filósofos estriba en cómo en-
"sentir" adoptan' el sentido del tipo "positivo" de prehensiones, y tienden el sm1~ohsmo, unos ven más en él y otros menos. Entre
110 el sentido en que lo usa Hume en lo que acab,unos de citar. e~los no. es posible llegar a una decisión, puesto que no hay princi-
La aproximación de la filosofía del organismo a la doctrina de pios. racionales que penetren desde el velo al oscuro trasfondo de la
Santayana de la "fe animal" se efectúa por esta doctrina de obje- realidad.
tificación mediante la intervención del "sentir". La filo_sofía orgáni~a n~eg~ esa doctrina porque, en primer lugar,
Santayana negaría que la "fe animal" tenga c:1 sí ning9 ele- e~ ,;ontrana a la expenenc1a mgenua; en segundo lugar, la "memo-
mento de ser-dado. Es de presumir que esa neg:1ción se ha<'!! por n.a es un caso muy especial de un acto antecedente de la experien-
deferencia .1 la doctrina sensacionalista de que todo conocimiento c!a q.ue se transforma en dato de intuición para otro acto de expe-
del mundo externo surge por mediación de las scns~ciones persona- nenc1a;. ,en te:cer lugar, la doctrina rechazada se deriva de la
les. Admitiendo que el término "fe animal" describa una clase de concepc10n crronea de Locke, que ya hicimos observar ( cf. Segunda
percepción que haya sido preterida por la tradició:1 filosófica, toda P.arre, cap. I, sec:· YI), de que la simplicidad lógica puede identi-
la disquisición de Santayana 10 estaría de acuerdo entonces con la ficarse. con la _pnondad en el proceso concrescente. Locke, en sus
filosofía orgánica. dos primeros libros, trata de edificar la experiencia sobre los ele-
La divergencia con respecto a la doctrina de Santayana, y la mentos básicos de las "ideas" ~imples de sensación. Esas ideas sim-
analogía con ella, pueden entenderse citando dos cláusulas: "Por ples son práct icamente ,Ia.s "intuiciones de esencias" de Santayana.
consiguiente, propongo que la palabra existencia se use . . . para
sI anta yana, rede1u~ba exp 11c1tamente esa concepción erróne:i, mas al
designar, no los datos de la intuición, sino los hechos o acaecimientos 1acer1o as1, ern a uno de los fundamentos de su doctrina. Una
que se cree ocurren en la naturaleza. Estos hechos o acaecimientos cuarta razon para rech_azar esa doctrina es que al hacerlo se abre
comprenderán, primero, las intuiciones mismas, o cj¡;mplos de cons- pas? a :1~esquema racional de cosmología én que la realidad final
ciencia, como dolores y placeres y todas las experiencias recordadas se 1dentif1ca con los actos de experiencia.
y del discurrir mental, y, en segundo lugar, las cosas físicas y
acaecimientos que guardan una relación trascendente con los datos
de la intuición que, en la creencia, pueden usarse como signos para
ellos; .•. "
Obsérvese de paso que esta cita ilustra la admirable claridad de
pensamiento de Santayana, característica que comparte con los
hombres de genio de los siglos XVII y XVIII. Ah0Lt bien, el punto
preciso en que Santayana difiere de la filosofía org:ínica es su im-
plícita suposición de que "las intuiciones mismas" ,10 pueden figu-
rar entre los "datos de la intuición", es decir, los datos de otras
intuiciones. Esta posibilidad es lo que Santaya niega y la filoso-
fía orgánica afirma. En este aspecto, Santayana proclama la
posición que, implícita o explícitamente, surge en toda la filosofía i
moderna. Lo único que lo distingue es su claridad de pensamiento.
De aceptar la posición de Santayana, hay un velo fenoménico, una

19 Cf. su Scepticism and Animal Faith.

198 199
esquema del mundo actual, tienen que ser cualidades de una sustan-
cia. Así, relación es la correlación de un par de cualidades una de las
cuales pertenece exclusivamente a un individuo, y la otra exclusiva-
mente al otro individuo. La correlación misma tiene que referirse a
Dios como una de sus cualidades accidentales. Esto es exactamente
lo que hace Descartes en su teoría de las ideas representativas. En esa
teoría, el individuo percibido tiene una cualidad; el individuo perci-
piente tiene otra, cualidad que es la "idea" que representa esta cuali-
I .t dad; Dios tiene consciencia de la correlación; y el conocimiento que
CAPÍTULO VI ,1
de Dios tiene el percipiente, le garantiza la veracidad de su idea. Es
innecesario criticar esa explicación tan artificial de lo que el sentido
DE DESCARTES A KANT común cree que es nuestro conocimiento directo de las demás enti-
dades actuales. Pero es la única explicación conciliable con los mate-
riales metafísicos proporcionados por Descartes, combinados con su
Sección I suposición de una multiplicidad de entidades actuales. La filosofía
del organismo sigue a Descartes en esta suposición de una multipli-
U na comparac1on de los diferentes modos en que Descartes y cidad de entidades actuales. Sin embargo, es evidente que sólo hay
Locke concebían respectivamente el alcance de sus investigaciones, dos modos de salvar las dificultades de Descartes: uno es recurrir a
revda enseguida el muy importante desvío que Locke introdujo en la alguna forma de monismo; el otro consiste en reconstruir el mecanis-
tradición del pensamiento filosófico. Descartes formuló la cuestión mo metafísico de Descartes.
metafísica fundamental ¿Qué significa una entidad actual? Halló Pero Descartes formula un principio que es la base de toda filo-
tres especies de entidades actuales: espíritus cogitantes, cuerpos sofía: sostiene que toda la pirámide del conocimiento se basa en la
extemos y Dios. En vez de entidad actual, él decía "sustancia". operación inmediata del conocer, que es un elemento esencial (para
La proposición fundamental mediante la cual podía efectuarse el Descartes), o cooperante, en la composición de una entidad actual in-
an:ili•;;:; ele la actualidad, adoptaba la forma de predicar una cuali- mediata. Este es también un principio primero para la filosofía del
dad ._!,:la sustancia en cuestión. Una cualidad era o bien un accidente organismo. Pero Descartes admitía la forma sujeto-predicado de la
o un atributo esencial. En la filosofía cartesiana había margen para proposición, y la tradición filosófica derivada de ella, para que le
tres chses distintas de cambio: una era el cambio de accidentes de dictara su desarrollo metafísico subsiguiente. Para su filosofía "ac-
una sustancia persistente; otra la originación de una sustanci:i indi- tualidad" significa "ser una sustancia con cualidades inher:ntes".
vid tul; y la tercera la cesación de la existencia de una sustancia per- Para la filosofía_ del º:ganismo, la ?c~sión pcrcipiente es su propia
sisten :c. Cualquier individuo que perteneciera a una de las dos pri- norma de actualidad. S1 en su conoc1m1ento aparecen otras entidades
men.; clases de sustancias no requería ningún otro individuo de cual- actuales, sólo puede ser porque se conformen a su norma de actuali-
q uier:i de estas clases para existir. Mas requería la asistencia de Dios. dad. Sólo puede haber evidencia de un mundo de entidades actuales
Por consiguiente, los atributos esenciales de un espíritu eran su de-
pcn,kncia de Dios y sus cogitaciones; y !os atributos esenciales de un
!~
s~ entidad ~~tual revela que son esencial:s p~ra_ su propia compo-
s1c10n. La noc10n de Descartes de una experiencia mesencial del mun-
cuerpo eran su dependencia de Dios y su extensión. Descartes no do externo, es totalmente ajena a la filosofía orgánica. Este es el
aplic 1 el término "atributo" a la "dependencia de Dios"; pero es punto radical de la divergencia; y es la razón de que la fiiosoffa
un rLmento esencial de su filosofía. Es totalmente notorio que las orgánica tenga que abandonar cualquier aproximación a la noció~
relac:ones accidentales entre diversas sustancias individuales constitu- de la actualidad como sustancia-cualidad. La filosofía orgánica in-
yen una gran dificultad para Descartes. Para poder incluirlas en su terpreta la experiencia como significando "auto-goce de ser uno entre

200 201

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muchos, y de ser uno que proviene de la composic1on de muchos". gún este sentido, una impresión no es más que un caso particular de
Descartes interpreta la experiencia como siendo el autogoc,;!, por una la percatación de un universal por el espíritu, universal que puede ser
sustancia individual, de su calificación por ideas. simple o bien o bien un modo de unión de muchos universales sim-
ples. Para Hume, amar, odiar, pensar, sentir, no son sino percepciones
derivadas de esas impresiones fundamentales. Ese es el dogma sensa-
Sección II cionalista a priori que limita todos los descubrimientos de Hume en
el reino de la experiencia. Es probable que ese dogma estuviera en el
Locke descarta explícitamente la .metafísica. Su invcstiga_ción espíritu de Locke a lo largo de la primera porción de su fürsa')'O.
tiene un alcance limitado: "Por consiguiente, siendo mi propósit9 Pero Locke no trataba de conciliarse con ningún dogma a priori.
indagar lo original, la certidumbre y extensión del crnocimiento También él encuentra en la experiencia "ideas" con características
humano, junto con los fundamentos y grados de creencia, opinión y que "las determinan para tal o cual existente particular". Esa incon-
asentimiento, no voy a inmiscuirme ahora en el estudi. íísico del secuencia con su dogma choca a los empiristas, que se niegan a
espíritu, ni a tomarme la molestia de examinar en qué rnnsiste su admitir la experiencia, desnuda y sin avergonzarse, sin ostentar la
esencia, ... Bastará para mi presente propósito considera: hs facul- hoja de higuera del apriorismo que ellos le colocan. Locke se limita
tades de discernimiento de un hombre tal como se emplean con a exponer aquello que en realidad nadie pone en duda. Pero Locke
respecto a los objetos con los cuales tienen que ver; ... " 1 La im- habrí:t convenido con Hume en negarse a admitir que "ideas de re-
portancia duradera de la obra de Locke proviene de la <:nceridad, flexión" puedan ser directamente "determinadas para algún existente
claridad y acierto con que expuso la evidencia, sin estar ;~:1!11ídopor particular" sin la intervención de "ideas de sensación". A este res-
los prejuicios de la teoría metafísica. Explicó, en el sentido de exponer pecto, Locke era un sensacionalista, y la filosofía del organismo no
llanamente, y no en el más usual de descartar dificultaéc~. Por un es sensacionalista. Pero al evitar Locke la metafísica, se vio llevado
irónico desarrollo de la historia del pensamiento, los s,•ccsores de a una etapa de pensamiento en la cual la metafísica es esencial para
Locke que se arrogaron el título de "empiristas", se ded=:Jron prin- la claridad. Las cuestiones relativas al estado de un "existente parti-
cipalmente a explicar de modo exhaustivo los hechos de la experiencia cular" y de tma "idea determinada para un existente particular",
supeditándose a la doctrina a priori del sensacionalismo, heredada de reclam:rn ex:tmcn metafísico. Locke no se cansa de difamar la
la filosofía medieval que desdeñaban. El Ensa) 10 de Locke es un noción de "mst:rncia"; pero no da la menor indicación de qné
tesoro inapreciable para quienes deseen confrontar sus construcciones otras categorías alternativas emnlcaría él para analizar las nociones
metafísicas recurriendo a los hechos. de "entidad act11al" y "realidad". Sin embar~o, su Ensayo contiene
Hume se cortó las alas mediante aquella teoría a priori que una línea de pensamiento que puede desarrollarse en una metafísica.
formula explícitamente en la primera cita que de su Treafire hicimos En primer. lugar, sostiene francamente qne las ideas de· los existen-
en el capítulo anterior. Nunca se repetirá demasiado: "Podemos tes particulares -por ciemplo, la idea que el niño tiene de su ma-
observar que es universalmente aceptado por los filósofo,. y además dre- constiwven los datos fundamentales que el funcionamirnto
bastante evidente por sí mismo, que nada está jamás realmente pre- espiritual funde en una unidad mediante determinado proceso de
sente en el espíritu sino sus percepciones o impresiones e ideas, y que absorción que abarca la comparación, la acentuación y la abstrac-
los objetos externos llegan a ser conocidos por nosotros sólo mediante ción. Sostiene tambié11 que hay que atribuir "potencias" a los
estas p.ercepciones que ocasionan. Odiar, amar, pensar, sentir, ver; existentes particulares, con lo cual se condicionan las constituciones
todo eso no es sino percibir." de otros 1pafticulares,: Correlativamente, sostiene que las constitu-
Hume, de acuerdo con lo "universalmente aceptado por los ciones de los existentes particulares tienen que describirse de suerte
filósofos", interpreta esa afirmación en sentido sensaciomlista. Se- que demuestren su·""capacidad" para ser condicionados por esas
"potencias" en otros particulares. Sostiene también que todas fas
1 Cf. Ensayo, I, I, 2. cualidades contienen en algún sentido un elemento relacional. Qui-

202 203
zá, aunque Locke no lo diga así, esta noc101: de_l e'.ement?, relaci,o- Sección III
nal de las cualidades está ilustrado en el pasaJe s1gmente: Ademas,
apenas habrá una cosa particular existente que, en alguna_ de sus En la filosofía del organismo se supone que una entidad actual
ideas simples, no se comunique con un número de seres particulares, es compuesta. La "actualidad" es la ejemplificación fundamental
mayor en unas y mcEor en otras: . . . " 2 L oc k e expresa aqut'1 a de la composición; todos los demás significados de "composición"
noción de una identidad entre dos ideas simples en forma de "c~- se refieren a éste, que es el básico. Mas "actualidad" es un término
municación" entre los existentes particulareS'·_que poseen esa cuali- general, que indica simplemente este tipo último de unidad com-
dad común. Ese pasaje ilustra también el hábito de Lofke _de em- puesta: hay muchas unidades compuestas para las cuales es válido
plear el término "idea" en un sentido diferente del de .tontemdo par- este término general. No hay ningún hecho general de composición
ticular de un acto de percatación. Por último la uoción de Locke que no pueda expresarse en función de las constituciones compues-
del p:iso del tiempo es que a1go esta' " perec1en
· do perpe t uamen te" • tas de ocasiones individuales. Toda proposición es concebida como
Si hubiese comprendido la noción de que la entidad actual "perece" constituyente de alguna entidad actual, o separadamente en las cons-
con el paso del tiempo, de suerte que ningu~a ent_idad actual ~am- tituciones de muchas entidades actuales. Esto es solamente otra ver-
bia, habría llegado al punto de vista de la f1losof1a del orgamsmo. · sión del "principio ontológico". Del principio ontológico así inter-
3
Lo que él dice es "partes de sucesión que perecen perpetuamente". pretado se sigue que la noción de un "mundo común" tiene que
Aquí, como en otras p:i.rtes, las cuestiones últimas que Locke _des- hallar su ejemplificación en la constitución de cada entidad actual,
atendió, se vengan de él. No hay nada que pueda hacer compat1~les tomada por sí misma para su análisis. En efecto, una entidad actual
entre sí las diversas p:1rtes de su Ensayo. Nunca procede a revisar no puede ser miembro de un "mundo común", salvo en el sentido
las categorías de sustancia--cualidad que siguen siendo presupuestas de que el "mundo común" es un constituyente de su propi:1
a lo lar¡w del Ensayo. En los dos primeros libros del _Ensayo,pret_ende constitución. Se sigue que todo miembro del universo, incluyendo
estar echando los cimientos de su doctrina de las ideas. Es.os hbros todas hs dem:ís entidades actuales, entra en la constitución de toda
están dominados irnplí citamente por la noción de que las ideas son entidad :ictual. Ya hemos empicado esta conclusión b:ijo el título
meras calificaciones del espíritu sustrato. En el libro tercero del de "principio de relatividad". Este principio de relatividad es el
Ensayo pasa en aparie~cia a aplic_ar la doctrina ~; las ideas ~sí axioma mediante el cual se libera al principio ontológico de ir a
establecidas en las cuest10nes subordmadas de la func1on del lengua¡e. dar en un monismo extremo. Hume presiente este principio en su
Pero tácitamente intro,luce una nueva doctrina de las ideas, que es noción de "repetición".
difícil de conciliar con la doctrina sensacionalista de los libros Ahora se necesita algún principio que impida que las entidades
precedentes. Hume se concentra en la doctrina de los P:i11;eros actuales sean repeticiones indiferenciadas entre sí con mera diver-
libros de Locke; la filosofía del organismo, en la de los ult1mos sidad numérica. Este requisito lo proporciona el "principio de per-
libros del Ensayo. Si el Ensayo de Locke debe interpretarse como tinencia intensa". La noción de pertinencia intensa es fundamental
un coherente esquema de pensamiento, sin duda que Hume está en para el significado de conceptos tales como "posibilidades alter-
lo cierto; mas semej1nte' interpretación va en desmedro de la nativas", "más o menos", "importante o desdeñable". El principio
aportación de Locke a la filosofía. afirma que todo punto del universo, por absurdo que sea como
pensamiento abstracto, o por remoto que sea como entid~d actual,
tiene su propia gradación de pertinencia -como prchendido- en
la constitución de toda entidad actual: podría haber tenido mayor
pertinencia; y podría haber tenido menos pertincnci:1, incluyendo
el cero de pertinencia implicado en la prehensión negativa; mas

1
Cf. Ensayo, III, IX, 14. de hecho tiene exactamente aquella pertinencia mediante la cual
3 Cf. II, XIV, l.
205
204
halla su puesto en la constitt~ct~n de esa. entidad ~~tual. Rec_ué~dese relegan diversos elementos de las constituciones de objetos sentidos
que Hume considera necesario mtroducir la noci~n ~: vana~10nes al cero intensivo que es el término "falta de pertinencia". Las
de "fuerza y vivacidad", con lo cual hace una. a~h~ac10n particular fases J,recedentes entran en sus sucesoras con adiciones que eliminan
-aplicación, a mi juicio, sin éxito- del prmc1pio general de la las indeterminaciones. El cómo de las limitaciones y el cómo de las
pertinencia intensa. . adiciones, son igualmente la 1·ealizacirfo de los objetos eternos en
Entre los grados de pertinencia de diversos punto_s de la n~i,s- la constitución de la entidad actual en cuestión. Un objeto eterno
ma entidad actual lny interconexión. Este hecho de :nterconex10n aparte de toda entidad actual partic dar, es una potencialidad para
se afirma en el "principio de compatibilidad y contrari~dad": Hay ingresar en entidades actuaJ.cs. Al ;ngresar en cualquier entidad
miembros que en ciertas gradaciones respectivas de pertmenci:r _so.n actual, como pertinente o no, reticn: su potencialidad de indefinida
contrarios entre sí, dt! suerte que esos miembros, con sus respectivas diversidad de modos de ingreso, ind,·terminación potencial que en
intensidades de pertinencia, no pueden cóexistir en la constitución este caso se ha determinado. El ir, ·~reso definidó dentro de una
de una sola entidad actu:d. Si algún grupo de miembros, con su entidad actual particular, no debe c~ncebirse como mera evocación
variedad de pertinencia, puede coexistir en una sola entidad actual, de ese objeto eterno desde el "n:•-<er"; es la evocación de la
es porque el grupo, aun con esa varie~ad de p~r~inencia, resulta un determinación a partir de la indett nninación. La potencialidad se
grupo compatible. Las diversas cse~cias espec1f1cas dentro de un torna realidad, y, no obstante, com,·rva su mensaje de alternativas
género, gracias a las cuales una entidad act~al puede p rteneccr a que la entidad eludió. En la constitución de una entidad actual:
7
una u otr;1 de las especies, pero no a mas de una, ilustran la cualquier componente que sea rojo, podía haber sido verde; y cual-
incompatibilidad entre dos grupos de miembros. Además, en h qu.ier componente que sea querido, podía haber sido estimado fría-
m~dida en que una esencia específica es co~pleja, la esenc'.a espe~ mente. El término "universal" es poco afortunado !Jara su apli-
cífica está compuesta necesariamente de miembros compatibles, s1 cación a los objetos eternos, puesto que parece negar, y de hecho
hubo al<>una ejemplificación de tal especie. Mas los "sentires" son fue ideado para negar que las entidades actuales caigan todas dentro
entidade~ primariamente "compatibles" o "incompatibles". Todos del ámbito del principio de relativid:1d. Si se desaprueba el tér-
los demás usos de estos término son derivados. mino "objetos eternos" podría ser conveniente el término "po-
tenciales". Los objetos eternos son lo, potenciales puros del universo;
Las palabras 'real" y "potencial" están. toma~as, ~n est~ . ex-
y las entidades actuales difieren entre sí en su realización de poten-
posición, en sentidos antitéticos. En sus sentidos pnm~nos caJifican
ciales. El término "idea", tal como lo empleó Locke en los dos
a los "objetos eternos". Estos objetos eternos ~ete_rfmnan como el
mundo de entidades actuales entra en la const1tuc10n de cada uno primeros libros del Eusayo, significa el determinado ingreso de un
objeto eterno en la entidad actual c11 cuestión. Pero introduce tam-
de sus miembros por conducto de sus sentires. Y expresan también
bién la introducción en la espiiirualidad consciente, que aquí
cómo la constitución de toda entidad actual es analizable en fases, se abandona.
relacionadas como presupuestas por las otras y como presuponiendo
Así, en la filosofía del organisrr,_); el primer empleo que Loclce '
a las otras. Los objetos eternos expresan cómo la fase predecesora
hace del término "idea", coincide con el "ingreso" de los objetos
queda absorbida en la fase sucesora sin limit~ció~, de sí misn13, pero
eternos en las entidades actuales; y el segundo uso que hizo de este
con las adiciones necesarias para la determmac10n de una u111dad
término, coincide con la doctrina de L1 "objetificación" de las en-
actual en forma de satisfacción individual. Las entidades actuales
entran mutuamente en sus constituciones con limitacionfs impuestas tidades actuales. Las dos doctrinas no pueden explicarse por se-
por incompltibilidades de sentires 4 • Semejantes incompatibilidades parado: const'ituyen explicacion~s de los dos principios fundamen-
tales: el priftcipio ontológico y el principio de relatividad.
Las cuatro etapas constitutivas Je una entidad actual fueron
4. El Dr. H. M. SHEFFER .ha señalado la importancia lógica fundamental de
h noción de "incompatibilidad"; cf. Trans. Am. Math. Soc., vol. XIV, p:ígs. 4 81- explicadas en la Segunda parte, cap. III, secc. I. Pueden denomi-
488, e introduce. al vol. I de Principia Mathemalica (2' edic.). narse dato, proceso, satisfacción y decisión. Las dos fases termi-

206 207
l ., u o.arutNVIQ't11aWi:tfiBtrff'Petfr1óillííií

nales tienen que ver con el "devenir" en el sentido de transicton


del mundo fijado actual a la entidad actual nueva en relación con del dato. Este último devenír es e1 procesó actual inmediato. U~a
la cual se define 1a fijación. Mas semejante "definición" tiene que ei:i;idad_ª.~tual es a la vez producto. del pasado eficiente y es tam-
hallarse como elemento en las entidades actuales correspondientes. b1en, d1c1endolo con 1a frase de Spmoza, causa stti. Toda filosofía
La "fijación" que una entidad actual "encuentra" es su dato. Debe reconoce, en una u otra forma, este factor de autocausación en lo
concebirse como limitada perspectiva del mundo "fijado" y h que conside~a como hecho actual último. Hemos citado ya las pa-
proporcionan los objetos eternos correspondientes. Este dato es "de- labras de Spmoza. El argumento de Descartes, a base del hecho mis-
cidido" por el mundo fijado. Es "prehendido~•: por la nueva entidad mo del pensar, supone que esta operaci6n libremente determinada
que lo supera. El dato es el contenido objetivo de Ja· ~xperiencia. e~ por ello constitutiva de una ocasi6n en la persistencia de una en-
tid~d actual. Escribe (Meditación II) : "Y o soy, yo existo, es ne-
La decisión que provee el dato, es una transferencia de apetición
autolimitada; el mundo fijado proporcioná la "potencialidad real" sanamente :--erdadero cada vez que yo lo pronuncio, o que mental-
de que sus muchas actualidades puedan sentirse como "compatibles"; ~ente concibo." En s1; propia f~losofía, De.scartes concibe que el que
y la nueva concrescencia arranca de ~ste dato. La perspectiva es p~ensa crea el pensanue?to ocasional. La filosofía del organismo in-
proporcionada por la eliminación de incompatibilidades. La fase . vierte el orden, y concibe al pensamiento como operación constitu-
final, la "decisión", es cómo la entidad actual, habiendo logrado y.ente en !a creación del pensador ocasional. El pensador es el fin
su "satisfacción individual", añade así una condición determinada fmal mediante el cual hay pensamiento. En esta inversión terremos
a la fijación del futuro más allá de sí misma. El "dato" es, pues, el contraste final entre una filosofía de 1a sustancia y una filosofía
la "decisión recibida", y la "decisión" es la "decisión transmitida". del organis'mo. Las operaciones de un organismo se dirigen hacia el
Entre estas dos decisiones: la recibida y la transmitida, quedan las organismo _como "sup':rjeto", no desde el organismo como "sujeto".
dos fases de "proceso" y "satisfacción". El dato es indeterminado Las operaciones se dirigen desde organismos antecedentes y hacia el
por lo que respecta a la satisfacción final. El "proceso" es la adición organ~smo inmediato. Son "vectoriales" puesto que transportan la
de aquellos elementos del sentir mediante los cuales estas indeter- pluralidad de las cosas a la constitución del superior singular. El
minaciones se disuelven en determinados eslabones que logran la proceso creador es rítmico: oscila desde la publicidad de hs cosas
un¡dad actual de una entidad actual individual. La entidad ac.tual, plurales á la privatez individual; y vuelve desde lo privado individual
al llegar a ser ella misma, resuelve también la cuestión relativa a 1~publ!cidad de lo individ1:ual objetificado. La primera oscilación
a lo que ella tenga que ser. El proceso es pues la fase en que la esta do~i?ada por la causa fmal que es el ideal; la segunda, por la
idea creadora trabajaba hacia la definición y logro de una indivi- causa eficiente que es actual.
dualidad determinada. El proceso es el crecimiento y logro de un fin
final. La definición progresiva del fin final es la condición eficaz para
su logro. La unidad determinada de una entidad actual está ligada Sección IV
por la causación final hacia un ideal progresivamente definido por
su relación progresiva con las determinaciones e indeterminaciones Desde el punto de vista de la filosofía del organismo, hay que
- del dato. El ideal, sentido él mismo, define qué "sí mismo" saldrá reconocer a Hume el mérito de haber subrayado el "proceso" inhe-
del dato; y el ideal es también un 'elemento del sí-mismo que de rente al hecho de ser un espíritu. Su análisis del proceso es deficien-
esta suerte surge. te en sus
, detalles.
, Era obligado que así fuera porque con Locke
< ' , )

Según esta explicación, la causación eficiente expresa la transición c?~ceb ia erron;amente. su problema como análisis de operaciones es-
desde una entidad actual a otra entidad actual; y la causación final pmtuales. Tema que haberlo concebido como análisis de las ópera-
expresa el proceso interno mediante el cual la entidad actual llegJ ciones' constitutivas de las entidades actuales. Entonces habría halla-
a ser ella misma. Hay el devenir del dato, que debe hallarse en el do a !as op~~aciones e!.piritua}es en su debido lugar. Kant sigui6 a
pasado del mundo; y hay el devenir del inmediato sí-mismo a partir Humt; en esa concepc1~n erronea, .1~ cual Io indujo a equilibrar el
mundo sobre el pensamiento --olv1dandose de que los materiales del
208
209
l'ro<'eRo y RP11liclacl-1,L
pens:uniento son muy escasos. Pero Hume, Kant y la filosofía del es el modo como el universo antecedente entra en la consti•uc10n
organismo convienen en que la tarea de la razón crítica es el análisis de la entidad en cuestión para que constituya la base de su indivi-
de las construcciones; y "construcción" es "proceso". El análisis de dualidad naciente. Un modo inverso de mirar esta verdad es el de
Hume de la construcción que constituye una ocasión espiritual es: que la pertinencia para con otras entidades actuales de su rnism:1
impresiones de sensación, ideas de impresiones de sensación, impre- condición en el mundo actual, es el dato inicial del proceso :le su
siones de reflexión e ideas de impresiones de reflexión. Este análisis concrescencia. Cuando se desee hacer resaltar esta interprr · ,:ión
puede hallarse vagamente en Locke. Mas Hume lo presenta corno del dato, la frase "contenido objetivo" se usará corno si¡¡, ,S:rno
un proceso ordenado; y luego intenta -aunque sin lograrlo- ~x- del término "dato". Desde luego, hablando estrictamente, lns 1mi-
presar en función de él nuestras creencias ordinarias, que él corn- _ versales a que Hum.e limita el dato, son también "objetos•· ,·,ero
parte. la frase "contenido objetivo" se emplea para hacer hincapic: ,·;1 h
Para los empiristas subsiguientes, el placer del dogma hizo olvi- doctrina de la "objetificación" de las entidades actuales. Si 1.t ex-
dar la regla metafísica de la evidencia: de que debernos inclinarnos periencia no está basada en un contenido objetivo, no hay m0,:,) de
ante aquellas presunciones que, a pesar de la crítica, seguirnos escapar de un subjetivismo solipista. Pero Hume, y Lockc en su
empleando para regular nuestras vidas. Esas presunciones son de doctrina principal, no lograron infundir a la experiencia :1lgún
rigor en la experiencia. El racionalismo es la búsqueda para dar contenido objetivo. Kant, a partir de quien el "proceso" e, ante
coherencia a esas presunciones. Hume, en su serie de ideas y de todo un proceso de pensamiento, acepta la doctrina de Hume: ~obre
impresiones derivadas de irn;presiones de sensación, concede irnplí- el "dato" y transforma el contenido objetivo "aparente" en el fin
cidamente que la edificación de la experiencia es un proceso de del construir. Hasta este punto, el contenido objetivo "ap. ;·,re"
adición a datos originales. En este punto, la filosofía del organismo de Kant parece ocup:ir el lugar de la "satisfacción" de la :f;j, ,:-ufía
concuerda con Hume. Discrepa empero de Hume en lo que con- del organismo. De este modo parece que no haya escapatoria rc:.11de
cierne a la debida caracterización de los datos primarios. En la la dificultad solipsista. Pero en su apelación _a la "razón pr:íctica",
filosofía de Hume, las impresiones primarias se caracterizan en Kant admite también la "satisfacción" en un sentido análogo :ii de
función de universales, por ejemplo, en la primera sección de su la filosofía del organismo; y en un análisis de su carácter· com-
Treatise se refiere al color "rojo" corno ilustración. Esa es también plejo llega a actualidades últimas que, según su explicaci>,r:, no
h doctrina de los dos libros primeros del Ensayo de Locke. Mas pueden descubrirse por ningún análisis de la "mera aparic:1cia".
en el libro tercero de Locke aparece una doctrina diferente, y se Esa es una doctrina muy compleja que fue reproducida por das
dice explícitamente que los datos primarios son "ideas de existen- las filosofías derivadas de Kant. La doctrina da dos mundos :, cada
tes particulares". Según la segunda doctrina de Locke, las ideas entidad actual, un mundo de mera apariencia y otro carg~dn de
de universales se derivan de estos datos primarios mediante un pro- realidad sustancial última. En este punto relativo a la :rns.:•1ci:1
ceso de comparación y análisis. La filosofía del organismo concuerda de "contenido objetivo" en el dato de la experiencia, Sant:'.·-·.~c1.1·ª
en principio con esa segunda doctrina de Locke. Es difícil, y vano, p:irece estar de acuerdo con Hume y Kant. Mas si su introc;. · ::ión
determinar la extensión exacta de la eoincidencia, porque las ex- de la "fe animal" debe tomarse como un reexamen del dato L,,jO h
posiciones de Locke y Hume introducen las operaciones muy deri- influencia de la conclusión escéptica proveniente de la do,:trina
vadas que implican consciencia. La filosofía orgánica no sostiene de Hume, entonces él, como segunda doctrina, lo que hace prácti-
que los "existentes particulares" sean prehendidos aparte de univer- camente es afirfuar de nuevo la segunda doctrina de Loclce. J.\cro si
sales; por el contrario, sostiene que son prehendidos por la mediación lo que hacr oo apelar a la "práctica" para huir del examen crítico
de universales. Diciéndolo con otras palabras: cada entidad actual de nuestras fuentes .de información, tiene que ser clasific:,c',.l al
es prehendida por medio de algún elemento de su propia definidad. lado de Hume y Kan't, aunque difiera de ellos en cada deui;c de
Esta es la doctrina de la "objetificación" de entidades actuales. Por procedimiento.
lo tanto, la fase primaria de la concrescencia de una entidad actual lí Cf. Scepticism a11d Animal Faith.

210 211
tendimiento. Pero esto no es la descripción primaria de él; el pro-
En vista del antirracionalismo de la cómoda apelación de Hu- ceso es un proceso de "sentir". El sentir, lo sentido no es necesaria-
me a la "práctica", es muy difícil entender -como no sea como mente analizado; al entender, lo entendido es analizado en la me-
otro ejemplo de antirracionalismo-- la fuerte objeción, por Hume dida en que es entendido. Entender es una forma especial de sentir.
y sus sucesores "empiristas", a l_a base an~irra~ion~lista de algunas No hay pues círculo vicioso en el sentir, a causa de la infinita
formas de fe religiosa. Ese matiz de ant1rrac1onahsmo que Locke complejidad de lo sentido. Kant en su "Estética trascendental",. hace
y Hume introdujeron explícitamente en la filosofía, señala el triunfo hincapié en la doctrina de que en la intuición un dato complejo
final de la reacción antirracionalista contra"~el racionalismo de la se intuye como único.
Edad Media. El racionalismo es la creencia eµ· que la claridad sólo Asimismo, la selección comprendida en la frase "concrescencia
puede alcanzarse llevando la explicación hasta sus últimos límites. selectiva" no es una selección entre los componentes del contenido
Locke, que esperaba llegar a la claridad -final e_n eu análisis del objetivo, puesto que por hipótesis el contenido objetivo es un d:ito.
entendimiento humano apartándose de la metafísica, era hast:1 ese Las compatibilidades e incompatibilidades que imponen la perspec-
punto un antirracionalista. Mas Hun>;e, en la med~da e:1 que pt:eda tiva, al transformar el mundo actual en dato, son inherentes a la
considerársele satisfecho con dos senes de creencias sm coordmar naturaleza de las cosas. La selección es, pues, una selección de
(una basada en el exam,cn crítico de nuestras fuentes de conoci- objetos eternos pertinentes y mediante ella lo que es un dato desde
miento y otra en el examen crítico de las creencias inherentes ª. la fuera, se transforma en su completa determinación como hecho
"práctica"), llega al más alto nivel de antirracionalismo en filo- interior. El problema que la concrescencia resuelve, es el de cómo
sofía, pues "explicación" es el análisis de la coordinación. los muchos componentes del contenido objetivo tienen que unifi-
carse en un contenido sentido con su forma subjetiva compleja.
Este contenido sentido único es la "satisfacción" gracias a la cual
Sección V la entidad actual es su sí-mismo individual particular; para decirlo
con la frase de Descartes: "que no se requiere sino a sí misma para
El proceso mediante el cual una entidad actual logra su sa- existir". En la concepción de la entidad actual en su fase de satis-
tisfacción individual partiendo de su contenido objetivo, se :mali- facción, la entidad obtuvo su separación individual de las demás
zará más especialmente en la Tercera parte. El c:irácter prirn:u-io cosas; absorbió el dato, y todavía no se perdió al volver a oscilar
de este proceso es que es individual para cada entidad actual; expresa hacia la "decisión" medi:1nte la cual su apetición se convierte en
cómo el dato que implica al mundo actual, pasa a ser compunc•nte elemento de los datos de otras entidades que la superan. El tiempo
de una entidad actual. Por consiguiente, no debe haber otra refe- se detuvo -si eso fuera posible.
rencia a otras entidades actuales; los elementos de que se dispone
El proceso es, pues, la admisión de objetos eternos en su nuevo
para la explicación son simplemente: el contenido objetivo, los ob-
papel de investir al dato con la individualidad del sujeto. El dato, en
jetos eternos y la selectiva concrescencia de sentires mediante los
cuanto mero dato, comprende las muchas individualidades del mun-
cuales una entidad actual llega a ser ella misma. Recuérdese que
do actual. La satisfacción comprende estas muchas individualidades
el contenido objetivo es analizable en entidades actuales con p~rs-
como cooperadoras subordinadas a la individualidad única. El proceso
pectivas limitadas proporcionadas por sus propias naturalezas; escas
admite o rech:iza objetos eternos que por su absorción en las formas
perspectivas limitadas contienen objetos eternos en diversos gr.idos subjetivas de los muchos sentires efectúan esta integración. El logro
de pertinencia. Si el "proceso" fuera primariamente un proceso de
de satisfacción relega todos los objetos eternos no "sentidos" como
entendimiento, tendríamos que hacer observar que "grados de per- determinantes de definidad en los datos o como determinantes de
tinencia son sólo otros objetos eternos en grados de pertinenci:1 y definidad en la forma subjetiva de la satisfacción, al estado de
así hasta el infinito. Mas no tenemos la clase de entendimiento que
contrarios de los objetos eternos así sentidos. De esta suerte, todas
pueda abarcar esas progresiones indefinidas. Por consiguiente, hay las indeterminaciones con respecto a las potencialidades del universo
un círculo vicioso si el proceso es esencialmente un proceso de en-
213
212
~~:.. -~---~.._...~ .........
=--= a E
\1

quedan definitivamente resueltas por lo que concierne a la satis- organismo. En la terminología del comienzo de la Crítica de la razón
facción del sujeto en cuestión. Jmra se denomina "objetos" a este contenido objetivo "aparente".
El proceso puede analizarse genéticamente en una serie de fases ~ant acepta también _la explicación sensacionalista del dato que le
subordinadas que presuponen a sus antecedentes. :r.: i !:is fases inter- ofrece Hume. Al comienzo de la Crítica coloca Kant esta cláusula:
medias ni el dato que es la fase primaria de todos 2,:crminan la fase "Media~te la. sensibilidad se nos dan, pues, objetos, y sólo ella nos
final de individualización determinada. En conscc ,·:1cia, una enti- proporciona mtu1c1ones; mas mediante el entendimiento son pen-
dad actual, por su lado subjetivo, no es sino lo q:ic d universo es sadas, y de él surgen conceptos." 6 Eso se amplía luego en una forma
p:ira ella, incluyendo sus propias reacciones. Las r-:::cciones son las que hace más explícita la adhesión de Kant a la doctrina del dato
formas subjetivas de los sentires, elaboradas hasta ~~r definidas· a lo de Hume: " ... las impresiones de los sentidos dan el empuje para
!argo de las fases de un proceso. Una unidad actu.-.1 logra su propia que se abra toda la fuerza de conocimiento respecto de ellos y se
unidad por sus sentires determinados con respecto ;¡ cada detalle ll~va a cabo la experiencia; ésta encierra dos elementos muy hetero-
del dato. Toda objetificación individual del dato tiene su perspectiva ge:1eos, a sa?er, una materi~ para el conocimiento, por los sentidos
definida por sus propios objetos eternos, con su Frnpio pertinencia (eme Matcr,e zur Erke1111tms atts den Sinnen), y una cierta forma
compatible con la pertinencia de otras objetificaciones. Cada una para ordenar dicha materia, por la fuente interior del puro intuir
de esas objetificaciones, y cada uno de esos complejos de objctifica- Y de! p~r? pensar, los cuales, con ocasión de la primera, son puestos
ción del dato, se recibe con un sentir correspondiente, con su deter- en e1erc,1c10Y f'.rod:1c_encoi:ceptos." 7 Asimismo: "Los pensamientos
minada forma subjetiva, hasta que lo plural se com ierrr en una sola son vac1os; las mtmc1ones sm conceptos son ciegas." 8 En esta última
exprriencia: la satisfacción. Las filosofías de la sustwcia presuponen aserción sin contenido la filosofía del organismo está de acuerdo con
un sujeto que entonces encuentra un dato, y luego n::1cciona frente Kant, pero por una razón diferente. Se admite que el funcionamiento
al dato. La filosofía del organismo prcspone un (:ar-o a cuyo en- de los conceptos es un factor esencial en el conocimiento de suerte
cuentro se s:i!e con sentimientos, y que progresi·. ,:1cnte logra la que "intuiciones sin conceptos son ciegas". Mas para Kant, fuera
unidad de un sujeto. Mas en esta doctrina estaría mcior "superjeto" d~ los conceptos nada hay que conocer, puesto que los objetos rela-
c¡ue "sujeto". Las "ideas de reflexión" de Locke son los sentires, en c10nados en un mundo cognocible son el producto del funcionamiento
b medida en que hayan entrado en b consciencia. conceptual mediante el cual la forma categorial se introduce en el
La noción de "inmediatez" adquiere su signifi,;.1do mediante la dato de los sentidos, que de otra suerte es intuido en forma de mero
referencia a sentires. La mera objetificación de entidades actuales por flujo espacio-temporal de sensaciones. El conocimiento requiere que
objetos eternos carece de "inmediatez". Es "repetición", que es un ese 1:1ero flujo esté p~rticulari_zado por el funcionamiento conceptual,
contrario de "inmediatez". Jvfas el "proceso" es el torrente de sentires gracias _al cual el flu10 se entiende como nexo de "objetos". En con-
mediante los cuales lo de segunda mano adquiere in.mcdiatez subjeti- secuencia, para Kant, el proceso mediante el cual hay experiencia
va; de esta suerte. la forma subietiva vence a h repetición, v la es un proceso desde la subjetividad a la objetividad· aparente. La
transforma en satisfacción inmediatamente sentida; la objetiv'idad filosofía del organismo invierte este análisis, y explica que el proceso
queda absorbida en la subjetividad. Es útil com¡u,·:er este análisis avanza de la objetividad a la subjetividad, a saber, desde la objetivi-
de la construcción de un acto de experiencia con el de Kant. En dad en la cual el mundo externo es un dato, a la subjetividad en la
primer lugar, el acto de experiencia de Kant es esencialmente cono- cual hay una experiencia individual. Por lo tanto, según la filosofía
cimiento. De ahí que cuanto no sea conocimienro quede necesa- del organismo,,..en todo acto de experiencia hay objetos para el cono-
riamente como .1lgo incipiente, y sólo en camino de llegar a conoci-
miento. Comparando el procedimiento de Kmt con el de la filosofía .º ' .
:•verlnittelst der Si¡;inlichkeit also werden uns Gegenstande gegeben, und sic
del organismo, es preciso recordar que un contenido objetivo "apa- allem hefert uns Anschauµ_¡;¡gen; durch den Vcrstand aber werden sic gcdacht und
von ihm entspringen Begriffe." '
rente" es el final del proceso de Kant, y ocupa, puc•, el lugar de la 7 Cf. "Analítica trascendental", cap. II, sccc. I [trad. M. García Morente].
"satisfacción" en el proceso tal como la analiza !a filosofía del 8 Cf. "L6gic:i trascendental", Introd., secc. I.

214 215
c1m1ento; pero, fu_era _dela .inclusión del funcionamiento intelectual
en .ese acto de experiencia, no hay conocimiento.
Hemos Hegado a.hora ,a Kant, el primer gr:in #lósofo que, cabal
y explícitamente, introdvjo en la filosofía la concepción de un acto
de experiencia como funcionamiento constructivo, que transforma
la subjetividad en objetividad o la objetividad en subjetividad; el
orden tiene poca importancia en comparación con la idea general.
En Locke y Hume hallamos los primeros gérmenes de esta noción.
En efecto, en Locke el proceso se concibe en'"su orden correcto, por
lo menos a juicio de la filosofía del organisn;i'&.Pero toc;la la noción CAPÍTULO VII
está concebida sólo de modo vago e inadecuádo. El afcanee cabal de
la noción se debe a Kant. La segunda mitad del período moderno EL PRINCIPIO SUBJETIVIST A
de pensamiento filosófico debe hacerse arrancar de Hume y Kant. En
él, el desarrollo de la cosmología fue entorpecido por haberse cargado
el acento en una u otra de tres concepciones erróneas: Sección I
1~ La doctrina de la actualidad como sustancia-cualidad.
2-' La doctrina sensacionalista de la percepción, y Nunca se examinará demasiado a fondo y con demasiado cuidado
31 La doctrina kantiana del mundo objetivo como construcción el carácter que haya de asignarse al dato en el acto de experiencia.
a base de 1a experiencia subjetiva. De él depende todo el sistema filosófico. La doctrina de las "impre-
siones de sensación" de Hume (Treatise, libro I, parte I, secc. II)
La influencia combinada de esos errores afines determinó que la es doble. Denominaré a una parte de su doctrina "el principio sub-
filosofía influyera esc2samente en la formación de los modos de jetivista" y a la otra "el principio sensacionalista". Es corriente
pensamiento contemporáneos. El propio Hume introduce la fatal combinar ambos principios bajo el epígrafe de "doctrina sensaciona-
apelación a la "práctica" -no en la crítica de sus premisas, sino lista", pero .en realidad están involucrados dos principios, y muchos
como suplemento de st,s conclusiones. Bradley, que rechaza a Hume, filcísofos -Locke, por ejemplo- no son igualmente consecuentes
encuentra "incongruente si se toma como real" el mundo objetivo en su adhesión a ambos. La filosofía del organismo niega ambas
en que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. De ningún doctrinas, en la forma en que se examinan en este capítulo, aunque
lado se concilian las concepciones filosóficas de un mundc real con acepta un principio subjetivista reformado ( cf. sccc. II infra y Se-
el mundo de la experiencia cotidiana. gunda parte, cap. IX). Locke aceptó el principio sensacionalista, y
fue inconsecuente en sus asertos respecto del principio subjetivista.
Con excepción de algunos deslices, aceptó el último en los dos libros
primeros en su Ensayo, y lo rechazó tácita, pero insistentemente, en
los libros tercero y cuarto. Kant (en la Crítica de la razón frura)
aceptó el principio subjetivista y rechazó el principio sensacionalista.
El principio sensacionalista adquiere importancia preponderante
si se acepta el principio subjetivista. La base de la aportación de
Kant a la filosofía estriba en haberse percatado de esta importancia.
La historia de la filosofía moderna es el relato de los intentos para
sustraerse a las inflexibles consecuencias del principio subjetivista,
explícita o implícitamente aceptado. El gran mérito de Hume y

217
Kant consiste en haberse enfrentado con esta dificultad de modo incompletamente. Esa introducción encubierta surge siempre porque
tan explícito. el sentido común es inflexiblemente objetivista. Percibimos otras
El principio subjetivista es que el dato del acto de experienc:i.1 cosas que están en el mundo de las actualidades del mismo modo
puede analizarse adecuadamente en función de puros universalc:,. que estamos nosotros. También nuestras emociones se dirigen hacia
El principio sensacionalista es que la actividad primaria en d otras cosas, incluyendo desde luego nuestros órganos corporales.
acto de experiencia es la mera consideración subjetiva del dato, ¿.,_ Estas son nuestras creencias primarias que los filósofos proceden a
provisto de toda forma subjetiva de recepción. Esta es la doctri,:a disecar.
de la mera sensación. Ahora bien, la filosofía procedió siempre a base del sano prin-
El principio subjetivista se sigue de tres premisas: 1~ La acep- cipio de que su generalización tiene que fundarse en los elementos
tación del concepto de "sustancia-cualidad" como expresión del· primarios de la experiencia actual como puntos de partida. La
principio ontológico último. 2:¡. La aceptación de la definición de filosofía griega echó mano de las formas comunes del lenguaje para
Aristóteles de una sustancia primaria, como siendo siempre suj, i o sugerir sus generalizaciones. Halló la aserción típica "esa piedra es
y jamás predicado. Ji La suposición de que el sujeto que experiml , ,a gris"; y dedujo la generalización de que el mundo actual puede
es una sustancia primaria. La primera premisa afirma que el hecho concebirse como una colección de sustancias primarias calificadas
metafísico final debe expresarse siempre como cualidad inherente a por cualidades universales. Desde luego, no fue era la única gene-
una sustancia. La segunda premisa divide las cualidades y sustancias ralización que se dedujo: la filosofía griega era sutil y multiforme,
primarias en dos clases que se excluyen mutuamente. Las dos pre- y tampoco fue inflexiblemente consecuente. Pero esa noción general
misas juntas son el fundamento de la distinción tradicional e:1 '· ··e influyó siempre en el pensamiento, explícita o implícitamente.
universales y particulares. La filosofía del organismo niega las )_.,í~ - Se necesitaba también una teoría del conocimiento. De nuevo la
misas en que se funda esa distinción. Admite dos clases últimas filosofía partió de un principio sano: que todo conocimiento se
de entidades que se excluyen mutuamente. Una clase consta de "en- funda en la percepción. Entonces se analizó la percepción, y se halló
tidades actuales", que en la tradición filosófica se presentan errón~a- que era la percatación de que una cualidad. universal califica una
mente como "particulares"; y la otra clase consta de formas de sustancia particular. La percepción es pues captación de una cua-
dcfinidad, denominadas aquí "objetos eternos", que en compara;;/,n lidad universal en el acto de calificar una sustancia particular.
con las entidades actuales se presentan erróneamente como "univer- Se preguntó entonces cómo percibe el percipiente; y la respuesta fue:
sales". Y a hemos examinado esas descripciones erróneas (Segunda por sus órganos de la sensación. Así, las cualidades universales que
parte, cap. I, secc. V). califican a las sustanci:is percibidas, son, respecto del percipiente, sus
Descartes, con algunos asomos de inconsecuencia provenientes sensaciones personales referidas a otras sustancias particulares dife-
del uso de la "realitas objetivrl', sostenía el principio subjetivista rentes de él. Hasta este punto, la tradición de la filosofía compren-
respecto del dato. Mas sostenía también que esa atenuación del _Pri1~- de, entre otros elementos, un factor de extremo objetivismo en me-
cipio sensacionalista permitía que el proceso dentro de la expencncn . tafísica, en virtud del cual se toma la forma de proposición sujeto-
incluyera un argumento sólido en favor de la existencia de Dios; predicado como expresión de una verdad metafísica fundamental.
y, de ahí, un argumento sólido en favor del carácter verídico generJl Descartes modificó la filosofía tradicional de dos modos opuestos.
de aquellas presunciones relativas al mundo externo que de alg·.'.in Aumentó la acentuación metafísica sobre las formas de pensamiento
modo surgen en el proceso. sustancia-cualid,Jd. Las c9sas actuales "no se requieren sino a sí mis-
Según la filosofía del organismo, sólo medí-ante la introducción mas para existir", y había que pensarlas en función de sus cualidades,
de encubiertas incongruencias en el principio subjetivista, tal como algunas do eÍlas atributos esenciales y otras modos accidentales.
aquí se expone, es posible escapar de algún modo de lo que Santayarp También sentó el principio de que aquellas sustancias que son los
denomina "solipsismo del momento presente". En consecuencia, el sujetos que gozan de ·experiencias conscientes, proporcionan los datos
modo como escapa Descartes es ilusorio o sus premisas están expuestas primarios para la filosofía, a saber, ellos mismos en el goce de seme-

218 219
jante experiencia. Esa es la famosa propens1on subjetivista que a
través de Descartes penetró en la filosofía moderna. Es indudable sensación de la grísez". Lo que hizo fue afirmar arbitrariamente
que con esa doctrina Descartes hizo el descubrimiento filosófico más que los principios "subjetivista" y "sensacionalista" se aplic'an al dato
grande desde los tiempos de Platón y Aristóteles. En efecto, su doc- de la experiencia: la noción "esta sensación de grisez" no se refiere
trina se oponía directamente a la noción de que la proposición a ninguna orra entidad actual. Hume aplica pues al sujeto experi-
"esta piedra es gris" expresa una forma primaria del hecho conocido mentador el principio de Descartes sesgún el cual para existir• no re-
del cual puede partir la metafísica para sus generalizaciones. Si q~i~re ninguna otra entidad actual. El hecho de que Hume acabe
hemos de volver al goce subjetivo de la experiencia, el tipo de punto cnt1cando h noción cartesiana de espíritu, no altera el otro hecho
primario de partida es "mi percepción de ~sta piedra .'1S gris". Los de que sus argumentos anteriores presuponen esa noción.
hombres primitivos no eran metafísicos ni se intéresaban . por la Adviértase que Hume sólo puede analizar la sensación en función
expresión de la experiencia concreta. Su lenguaje se limitaba a ex- d_e un universal y de su realización en el espíritu prehensor. Por
presar abstracciones útiles, tales como "la grisez de l:i piedra". Mas eJcmplo, tommdo los primeros ejemplos que de ese análisis da en su
así como Colón jamás vió América, Descartes no advirtió todo el Treatise, encontramos "rojo", "púrpura", "naranja", "dulce", "amar-
alcance de su propio descubrimiento, y él y sus sucesores, Locke y go". Por consiguiente, Hume describe las "impresiones de sensa-
Hume, siguieron construyendo los funcionamientos de goce subjeti~ ción" exactamrnte en los mismos términos en que la filosofía del
vo _de. la experien,c_ia según las categorías de sustancia-cualidad. Sin organismo. describe los sentires conceptuales. Son sentires particula-
embargo, si el goce de la experiencia es el hecho subjetivo constitutivo, r:s de. ~mvcrsale:, no sentires de otros existentes particulares que
esas categorías perdieron todos sus derechos a tener ningún carácter eJemphf1quen umversales. Hume admite esta identificación, y· no
fundamental en metafísica. Hume -para lanzarnos de inmediato al sabe hallar distinción alguna como no sea en "fuerza y vivacidad".
expositor consecuente del método-- buscaba una cualidad universal Escri_be: "La primera circunstancia que salta a mi vista, es la gran
que funcionara calificando el espíritu, a modo de explicación de su semepnza entre nuestras impresiones e ideas en todo respecto, ex-
goce perceptivo. Pues bien, si examinamos cuidadosamente "mi per- ceptuando su grado de fuerza y vivacidad."
cepción de esta piedra es gris" para encontrar un universal, el único A diferencia de Hume, la filosofía del organismo conserva "esta
candidato disponible ,es la "grisez". Por consiguiente, para Hume, piedra es gris" en el dato para la experiencia en cuestión. Es, en
la "grisez", que funciona como sens:ición que califica al espíritu, es reali~ad, el _"dato objetivo" de cierto sentir físico que pertenece a
un tipo fundamental de hecho para la generalización metafísica. El un tipo derivado en una fase posterior de concrescencia. Pero esta
resultado son las impresiones de sensación simples de Hume, que doctrina. acepta plenamente el descubrimiento de Descartes de que
forman el punto de partida de su filosofb. Pero esto es una con- el experimentador subjetivo es la situación metafísica primaria
fusión completa, pues el espíritu percipiente no es gris, y ahora se que se presenta en la metafísica para el análisis. Esta doctrina es el
obliga así al gris a desempeñar un nuevo papel. Del hecho original "principio suhjecivista reformado", que antes hemos mencionado en
"mi percepción de esta piedra es gris", Hume saca "percatación de este capítulo. Por consiguiente, la noción "esta piedra es gris" es
sensación· de grisez", y lo presenta como el dato último de este elc- una abstracción derivada, realmente necesaria como elemento de la
m:ento de experiencia. descripción del sentir experiencial fundamental, pero engañosa como
En su búsqueda de una cuadidad universal desechó la actualidad punto de partida metafísico. Esta abstracción derivada se denomina
objetiva de la imagen de la piedra: esta "actualidad objetiva" es la "ob jetificación ".
"realit~s objetiva" de Descartes. Hume emprendió su investigación ~a justif!cación de este procedimiento es, en primer lugar, el·
obedeciendo a un principio metafísico que había perdido toda preten- sentido comun, y,_ e~ ~egund~ l_u~ar, el evita: las dificultades que
sión de validez si se aceptaba el descubrimiento cartesiano. Entonces acecharon a los prmc1p1os subJct1v1sta y sens:1c10nalista de la filoso-
se contenta con "sensación de grisez", que e, tan exactamente un fía moderna. El descubrimiento de Descartes por el lado del subje-
particular como la imagen original de la piedra. Él se percata de "esta tivismo requiere una compensación por un principio "objetivista"
relativo al dato de la experiencia. Además, con el advenimiento del
220
221
subjetivismo cartesiano, la categoría sustancia-cualidad perdió todo nos pasaron inadvertidos. Examinando la accidentada hisr0,·:1 de nues?
derecho a la primacía metafísica; y, ante ese destronamiento de la tra propia aptitud para el conocimiento, el sentido común nos permi-
sustancia-cualidad, podemos rechazar la noción de ~ustancias indi- te creer que las operaciones del juicio, operaciones qui: requieren
viduales, cada una de ellas con su mundo peculiar de cualidades y definición en función de la aprehensión consciente, son :,qucllas ope-
sensaciones. raciones que son fundacionales en la existencia, ya sea corno atributo
esencial para una entidad actual, ya sea como culmi;i.;ción final
mediante la cual se logra la unidad de experiencia.
Sección II
El caso general 1 de la percepción consciente es la per,'.c¡>ción ne-
En la filosofía del organismo se relega el conoc1m1cnto a la fase gativa, a saber "percibir esta piedra como gris". El "gris" ,.·ne acceso
intermedia del proceso. El acto de conocimiento pencnece al género entonces a su pleno carácter de novedad conceptual, que : :.::stra una
de formas subjetivas que se admiten o no para la función de absor- alternativa. En el caso positivo "percibir esta piedra cor:· ) gris", el
ber el contenido objetivo en la subjetividad de la ~:,..isfacción. Por gris tiene acceso a su carácter de posible novedad, pero , n realidad
consiguiente, su "importancia" no es un elemento necesario en la por su conformidad que acentúa el gris dativo, ciegam, :e sentido.
0
.;:

entidad actual concreta. En el caso de cualquiera de esas entidades, Consciencia es sentir la negación: en la percepción de "la piedra como
puede constituir meramente un ejemplo de lo que locke denomina gris", ese sentir está en ínfimo germen; en la percepción de "esta
una "capacidad". Si examinamos la sociedad de ocasiones actuales piedra como no gris", ese sentir está en su cabal desarrollo. La per-
sucesivas de la ruta histórica que forma la vida de un objeto persis- cepción negativa es pues triunfo de la consciencia. Por 1·,l rimo llega
tente, alguna de las anteriores ocasiones actuales puede ser sin cono- a la cumbre de la imaginación libre, donde las novedades conceptua-
cimiento, y alguna de las posteriores puede poseer conocimiento. En les escudriñan un universo en el cual no están ejempliL.::1das dati-
tal caso, el hombre no-conocedor se convirtió en conocedor. Esta vamente.
conclusión no tiene nada de asombroso; nos ocurre a diario a la Consciencia es la forma subjetiva implicada en el sc:·1:i;- el con-
mayoría de nosotros cuando dormimos de noche y nos despertamos traste entre la "teoría" que puet!e ser errónea y el hecho c·:1e es "da-
por la mañana. Toda entidad actual tiene capacidad para el conoci- do". La consciencia implica pues el elevar a importancia ·~1 contraste
miento, y hay graduación en la intensidad de los diversos puntos entre los objetos eternos designados con las palabras "e , ]quier" y
del conocimiento; pero, en general, el conocimiento parece desde- "precisamente ése". Por consiguiente, la percepción com-:irnte es la
ñable fuera de una peculiar complejidad en la constitución de algu- forma más primitiva del juicio. La filosofía orgánica sos· :,,ne que la
na ocasión actual. consciencia sólo surge en una fase derivada posterior de integraciones
Nosotros -como objetos duraderos con orden person:il- obje- complejas. Si una ocasión actual es tal que fases de esta índole sean
tificamos las ocasiones de nuestro propio pasado de r.10do peculiar- desdeñables en su concrescencia, entonces no'' hay conoéin'li'cnto en ·
mente completo en nuestro presente inmediato. En ;-emejantes oca- . su experiencia, puesto que la consciencia es una forma subjetiva que
siones, conocidas desde nustro punto de vista presente, l1allamos una pertenece a las fases posteriores y las prehensiones que irr:,,.iia direc-
asombrosa variación en el alcance e intensidad de nuestro conoci- tamente son de tipo "impuro". La consciencia sólo ilumim los tipos
miento realizado. Dormimos; estamos semidespiertos; nos percatamos de prehensión más primitivos en la medida en que estas prehcnsiones
de nuestras percepciones, pero estamos desprovistos d-e generalidades sigan siendo elementos. de los productos de integración. En conse-
en el pensamiento; estamos vivamente absortos en una pequeña región cuencia, esos 9lementos. _de nuestra experiencia que destac .. ·, clara y
de pensamiento abstracto mientras nos olvidemos del mundo que nos distintamente en nues_fra consciencia, no son sus hecl1c::; básicos;
rodea; prestamos atención a nuestras emociones -a algún torrente de son las modificaciones,. derivadas que surgen en el prncc-so. Por
pasión- a ellas y sólo a ellas; y, por último, voh-<:1:,osa caer en ejemplo, la consciencia sólo vagamente ilumina las prehrn~iones en
pasajero olvido, dormidos o atolondrados. Podemos recordar también
factores experimentados en nuestro pasado inmediato y que entonces 1 Cf. la explicación completa en Tercera parte.

222 223
el modo de la eficiencia causal, porque estas prehensiones son ele-
. . •/ ' '
en a~etic10n, que es el sentir determinada pertinencia .
mentos primitivos de nuestra experiencia. Mas las prehensiones del z:iun o que está por ser. En la termi l , d l , . para con uri
modo de inmediatez presentacional están entre esas prehensiones de nencia primitiva es "sentir vectorial"no ogda . e a f_isicda,esta expe-
que gozamos con la más vívida consciencia. Estas prehensiones son allá que es determinado ' es ecir, sentir esde un más
derivados tardíos en la concrescencia de un objeto experimentador. determinado. Mas el senti; tf;untando, a un 1:1á: allá que debe ser
tez de 1 ., ne sus ra1ces subjetivas en la inmedia-
Las consecuencias de haber olvidado esta le.,y.de que los elementos a ocas1on presente· es lo que 1 ., .
derivados tardíos están iluminados por la_·consciencia m:ís clara- como derivada del asad · ª oc~swn SICn~epor sí misma,
mente que los elementos primitivos, foerori fatales ,;Pata el debido esta transmisión ve!tora ~ y co~10 e:11e:~iendo hacia el futuro. En
análisis de una ocasión experimentadora. De hecho, la mayoría de de amplitud para l e sentir pnnutivo, la provisión primitiva
' e contraste está garantizad 1 •d d .,
las dificultades de la filosofía se derivan de ello. L'fi experiencia fue que en la división c d. d d . a por at1 os e emoc10n
oor ma a e ocas10nes ( cf e )
explicada completamente al revés, comenzando por lo último. En recen como longitudes de ond .b . . uarta parte apa-
particular, la experiencia emocional y volitiva se forjó pa!a que c?smica .Pª.r,ticular, el orden de ª1a\::u;:1:~;eh~ Tonr~1alquie~ épo:a
concordara con las impresiones de sensación de Hume. d1ferenc1acwn para evitar . .bTd d g o la nt:cesana
Recapitulando: 19 La consciencia es una forma subjetiva que racterísticas de se~sos d ' mc~mpat1 1 i a es, conduciendo las ca-
surge en las fases de concrescencia más elevadas. 2 9 La concrescen- definido. Así la transn;. 1/;tda/p~cda a una asociaci?n con un latido
1 . d ' · ion e ,.,a a senso se asocia con su ·
cia ilumina primariamente la fase más elevada en que surge; y sólo ong1tu lde onda. En física, esa transmisión puede concebirse p:opi:1
derivadamente ilumina las fases anteriores en cuanto siguen siendo corpuscu ar u ondulatoria según la es . l . . orno
componentes de la fase superior. 39 Se sigue que el orden del apare- rasglos part_icul~res de la i~stancia c~nsifc:~~a. ~maps ofratsaensc1a
de los
cer clara y distintamente en la consciencia no es el orden de priori- de a exp enenc1a aumentan l a dimensión de amp!"t el superiores

~~ ;~~:~:~::e~:eCO~~~~~:~~~: 1:~!;º~a:?er\o~es_.
dad metafísica.

Sección III el aspecto de inhib .. , d . .


~el~e~i:a V:r c~i~::
. , gonas ~nfe_nores: d1smmuye
se realiza a s' . ic10n y e ~t1sfacc1on trans1tona. La experiencia
La forma primitiva de la experiencia física es emocional -emo- , , , . i misma como e ernento de lo perenne ( cf Q .
palrte, _cap. II y como personificando en sí el elemento. p u1nta
ción ciega-, recibida como sentida en alguna parte en otrct ocasión d e umverso Esta g · . . erenne
y conformalmente apropiada como pasión subjetiva. En el lenguaje T b., . ananc1a no imp 1ica necesariamente c . .
am ien entraña acentuación acrecentada La oc . , ons,cienc1a.
apropiado para las fases de experiencia superiores, elemento primitivo menos detalle ' l"d d '· aSion paso a ser
es la simpatía, es decir sentir el sentimiento en otro y sentir de con-
formidad con otro. Estamos tan acostumbrados a considerar la
subjetiva. El ~nx;;;s c::t:~;li~i;t l~nq~: ~~:r~i:r:r isu experien:ia
abstracción elevada, "la piedra como verde", que nos cuesta sacar ;f:~¡}~
.
forma de ciego deleite, q~e puede llegar a ese: de::~:~~:cd~
. o por exceso de acentuación subjetiva. Las i h.b. . d 1
a la consciencia la noción de "verde" como carácter calificativo de
mcc_nt1".opor falta de adecuada amplitud para comb· i :c1lnes e
una emoción. Sin embargo, los sentires estéticos, gracias a los cuales
hay arte pictórico, no son más que productos de los contrastes la- ~ran~~ mherentes ~~ ambiente, conducen a la destruc~7t~ J:1 ~~n-
e 01 en en cucst1on. Todo aumento d. · • •d d ipo
tentes en una variedad de colores que califican la emoción, contras- evolución hacia la adaptació~ R , de sens1_tivi a requiere una
tes que resultan posibles por su mutua pertinencia sujeta a molde. ., l · • ecuer ese, sin embargo
cmoc10n en a experiencia humana . o 1 : . ' que 1a
Separar la experiencia emocional de la intuición presentacional es no ·es emoc 10. , n escueta Es e ' •,' ' . aun en a experiencia
. · I,
amma
una elevada abstracción de pensamiento. Por consiguiente, la expe- f d , . . moc10n mterpretada, Integrada ,.
orma a en catcgonas superiores de se t· M , y tran,-
riencia primitiva son sentires emocionales, sentidos en su pertinencia apetitivos emocionales de nuestra exptr· ir. . as au1: as1, los elemento-;
para un mundo más allá. El sentir es ciego y la pertinencia vaga. , • iencia consciente son 11
que mas se parecen a los elementos b' . d d ' . aq_ue o,
Además, el sentir y la referencia a un mundo exterior se conviert'en sica. asicos e to a experiencia fí-

224 225
Proceso y Ren1idud-15.
mación, el cóm.o del sentir reproduce lo sentido. Como base de la
Sección IV transición vectora mediante la cual el pasado se sintetiza con el
presente, se necesita alguna conform,1ción. Por lo tanto, el objeto
La distinción entre las diversas etapas de concrescencia consiste eterno único en su función de doble modo, como determinante del
en los diversos modos de ingreso de los objetos eternos implicados. dato y como determinante de la forma subjetiva, es relacional. En
La decisión inmanente mediante la cual existe una sucesión de eta- este sentido, la solidaridad del univers·J se basa en el funcionamiento
p::isen una entidad actual, es siempre la determinante de un proceso relacional de los objetos eternos. Las dos fases anteriores pueden po-
de integración mediante el cual se llega a la compleción -al menos nerse juntas como fase "suplementaria".
a la compleción formal que es de una entidad actual singular; Esta Un objeto eterno, cuando tiene ingreso mediante su función de
determinación se origina con prehensiones conceptuales que llegan objetificar el mundo actual, de suerte que presente el dato para h
a integrarse con las prehensiones físicas que modifican tanto los datos prehensión, funciona "dativamente". De ahí, para resumir, que haya
como la forma subjetiva. cuatro modos de funcionamiento mediante los cuales un objeto
La limitación mediante la cual hay una relegación perspectiva eterno tiene acceso a la constitución de una entidad actual: 19 como
de los objetos eternos a segundo plano, es la característica de la ingreso dativo, 2 9 en sentir físico Je: conformación, 3 9 en sentir
decisión. La decisión trascendente incluye la decisión de Dios. Él conceptual, y 4 9 en sentir comparativo.
es h entidad actual en virtud de la cual la multiplicidad entera de Mas la adición de diversos objetos eternos no es la esencia de la
los objetos eternos adquiere su pertinencia graduada para cada_ etapa "suplementación": la esencia consiste en el ajuste de la importancia
de concrescencia. Fuera de Dios no podría haber novedad pertmente. subjetiva en el funcionamiento de origen subjetivo. La graduada
Sea _lo que fuere lo que en las entid::ides actuales surge de la decisión intensidad emocional del sujeto se está constituyendo a sí misma por
de Dios, surge primero conceptualmente, y se trasmuda en el mundo referencia a los datos físicos, dativamcnte allí y conformalmentc
físico ( cf. Tercera parte). En la "decisión trascendente" hay trans- sentidos. Todas las referencias a la "3,_cnción" suelen referirse a esa
sición del pas:!do a la inmediatez del presente; y en la "decisión in- suplementación en que es mínima la adición de diversos objetos
manente" hay el proceso de adquisición de forma subjetiva y la eternos; en cambio, las referencias a b "emoción" suelen referirse a
integración de sentires. En este proceso, la creatividad, uní.versal en esa suplementación complicada con profusa adición de diversos obje-
toda la actualidad recibe su carácter del dato prove111ente del tos eternos. El sentir suplementario e, ~rnocional y volitivo, porque
pasado; y sale al ;ncuentro de este dato muerto -univers::ilizado es lo que se siente por la mera razón ,ic h apropiación subjetiva de
en un c::ir:ícter de creatividad- por la vivificante novedad de la for- los datos objetivos. Mas lo esencial dd sentir suplementario es que
1na subjetiva elegida de la multiplicidad de la potencialidad pura. no recusa su fase inicial de sentir conforma! por ninguna referencia
En el proceso, lo antiguo se junta con lo nuevo, y esa unión cons- a la incompatibilidad. Las etapas del ingresó subjetivo de ios objetos ·
tituye la satisfacción de un individuo particular inmediato. eternos entrañan compatibilidad esenciJI. El proceso ostenta una ine-
Los objetos eternos en cualquiera de sus modos de_ i~greso sub- vitable continuidad de funcionamiento. Cada fase lleva en sí b
jetivo, funcionan entonces ::i manera de novedad sub1et1va que se promesa de su sucesora, y cada fase sucesora lleva en sí la antecedente
une con el dato objetivo proveniente del pasado. Esta palabra :'sen- de la cua! surgió. Por ejemplo, la complejidad del dato lleva en sí la
tir" es un mero término técnico; pero se ha elegido para sugerir ese transición de ilos sentires de conform:ición a los sentires suplementa-
funcionamiento· mediante el cual la actualidad concrescente se apro- , rios en que y>s contrastes, latentes en el dato, logran una unidad real
pia del dato para hacérselo suyo. Hay tres frases sucesivas de senti- entre los 'component~s; De esta suerte, los componentes del dato, que
res, a saber, una de sentires de conformación, una de sentires "con- son diversos en cuari-to dativos, llegan a unirse en el contraste espe-
ceptuales" y otra de sentires "comparativos", incluyendo en la últi- cífico realizado. Como elementos del dato, los componentes son indi-
m'.l especie los sentires "proposicionales". En los sentires de confor- vidualmente dados, con la potencialidad para un contraste, que en la

226 227
lQ-(\fiijft'WjfW,uQito/fifiSW&W?WN
<Xt10l'/fWl4li:'qill!t:iiil'IOJt'Cltttrr= c·t

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etapa suplementaria se incluye o excluye. La etapa de conformación comparaciones; y la admisión o exclusión, de una indefinida com-
se limita a transformar el contenido objetivo en sentires subjetivos. plejidad de potencialidades para la comparación, en grados ascen-
Mas la etapa suplementaria añade, o excluye, la realización de los dentes.
contrastes mediante los cuales el dato originario pasa a su unidad emo- El último logro es la "satisfacción". Esta es la caracterización
cional. final de la unidad de sentir de la entidad actual única: el "superjeto"
Esta explicación nos permite concebir la t!,~s1pade consciencia que de ordinario se denomina el "sujeto". En un sentido, esta satis-
como prolongación de la etapa de supleción. La c¡:mcrescencia es una facción es bidimensional. Tiene una dimensión de estrechez y otra
individ:1alización de todo el uni~erso. Todo _objeto e~er¡io,• tanto si de amplitud. La dimensión de estrechez se refiere a las intensidades
es pcrtmente para el dato corno s1 no lo es, sigue sufriendo sus con- de las emociones individuales que provienen de los componentes in-
trastes con el dato. El proceso mediante el cuar estos ccfutrastes se ad- dividuales del dato. En esta dimensión, los niveles superiores de
miten o rechazan, abarca la etapa del sentir conceptual; y evidente- coordinación, carecen de pertinencia. La dimensión de amplitud
mente la consciencia es sólo una manifestación ulterior de esta etapa proviene de los niveles superiores de coordinación, por los cuales las
de sentir suplementario. Los sentires conceptuales no entrañan nece- intensidades ele la dimensión de estrechez se subordinan a una coor-
sariamente consciencia. Este punto se especificará en detalle en h dinación que depende de los niveles superiores de coordinación. El
Tercera parte. gustar la complejidad del universo puede entrar en la satisfacción
Asimismo, en esta explicación, el "contraste" apareció como caso sólo mediante la dimensión de amplitud. Las profundidades emo-
general; en cambio, la "identificación" es una subespecie que surge cionales en los niveles bajos tienen sus limites: la función de ampli-
tud ha de ahondar el océano del sentir y suprimir las disminuciones
cuando el mismo objeto eterno se contrasta en sus dos modos de
ele profundidad producidas por la interferencia de diversas emociones
funcionamiento.
incoordinadas en un nivel superior. En lugar de la jerarquia hege-
Así, las dos etapas posteriores del sentir están constituidas por la
liana de cate~orías de pensamiento, la filosofía del organismo en-
realización de modos específicos de diversidad e identid:id, y la reali-
cuentra nna jerarquía de categorías de sentir.
zación entraña también _un ajuste de las intensidades de pertinencia.
Mera diversidad y mera identidad son términos genéricos. Dos com-
ponentes en la constitución de un:i entidad actual son específica-
mente diversos y específicamente idénticos a causa del contraste St'cción V
potencial definido que entraña la diversidad de los objetos eternos
implicados, y a causa de la definida autoidentidad de cada objeto El principio rnbjetivista reformado que adopta la filosofía del
eterno. La identidad específica que surge de la síntesis de los diver- organismo no es sino otra manera de exponer el princioio de relati-
sos modos de funcionamiento de un objeto eterno, es la "esencia in- vid:id (la cuarta categoría ele explic~ción). Este principio expone que
dividual" de ese objeto eterno. Mas la concrescencia llega a la meta es propio de la naturaleza de un "ser" que sea un potencial para
requerida por la categoría de unidad objetiva: que en todo sujeto cada "devenir". Así, todas hs cosas deben concebirse como califica-
una entidad sólo puede ser sentida una vez. Nada puede dup!icarse. ciones de ocasiones actuales. Según la novena categoría ele explicación,
L:is muchas potencialidades para una entidad tienen que sintetizarse cómo una entidad actual deviene, constituye lo que esa entidad
en un solo hecho. De ahí surgen las incompatibilidades que llevan a actual sea. Este principio afirma que el ser de una res vera está cons-
b eliminación. tituido por su "devenir". La manera en que una entidad actual esté
Propiamente hablando, se comparan modos de funcionamiento calificada por otras entidades actuales, es la "experiencia" del mundo
con lo cual se evocan contrastes específicos e identificaciones espe- actual de que goza esa entidad actual, como sujeto. El principio
cíficas. Las dos últimas etapas del sentir son las dos etapas de la com- subjetivista es que todo el universo consta de elementos revelados en
paración; estas etapas implican comparaciones, y comparaciones de el análisis de las experiencias de los sujetos. Proceso es el devenir de

228 229
------------------.,,., ... ____
,.,,..,..'Wllllliil
__ ..__ ZZ14illtll!Ulll&liililidíll!lll
ill_imlliilli@illilMlll!MillliOllliLQIDl!llllllllil-ild!I.

la experiencia. Síguese que la filosofía del organismo acepta entera- El universo es a la vez la maltiplicidad de res verae y la solidaridad
mente la propensión subjetivista de la filosofía moderna. Acepta de res verae. La solidaridad ci ella misma la eficiencia de la res vera
también la doctrina de Hume de que en el esquema filosófico no debe macroscópica, que encarna el principio de permanencia ilimitada que
recibirse nada que pueda descubrirse como elemento de la experiencia adquiere novedad mediante el fluir. La multiplicidad se compone de
subjetiva. Este es el principio ontológico. Por consiguiente, a base res verae microscópicas, cat<1 una de las cuales encarna el principio
de estos principios, es enteramente justificable la exigencia de Hume del flujo limitado que adquiere permanencia "perenne". Por una par-
de que la causación sea susceptible de describirse como elemento de te, lo uno pasa a ser plural, y, por otra, lo plural pasa a ser uno.
la experiencia. Lo esencial de las críticas del procedimiento de Hume Mas lo que deviene es sicmp,·c una res vera, y la concrescencia de
es que tengamos intuición directa de la herencia y memoria: así, el una res vera es el desarrollo de una aspiración subjetiva. Este desa-
{mico problema es describir el carácter general de la experiencia de rrollo no es sino el desarro!l,,1hegeliano de una idea. elaboración La
suerte que puedan incluirse estas intuiciones. Aquí es donde falla de este aspecto de la filosofu ..!d organismo, con el propósito de ob-
Hume. Asimismo, aquellos empiristas modernos que reemplazan "cau- tener una interpretación de la experiencia religiosa de la humanidad,
sación" por "ley", fracasan aun peor que Hume. Puesto que "ley" se acomete en la Quinta parte de estas conferencias.
no satisface mejor que "causación" las pruebas de Hume. No hay La historia cosmológica, l:n cada parte y en cada capítulo, relata
"impresión" de ley, o de legalidad. Aun aceptando la memoria, según la interacción entre la visita estática y la historia dinámica. Mas
los principios de Hume lo sucedido en la experiencia sucedió en la toda la narración está comprendida dentro de la explicación de fo
experiencia, y eso es todo lo que puede decirse. Todo lo demás es concrescencia subjetiva de las res vcrae.
jactancia, combinada con la inserción fraudulenta de "probabilidad"
en una conclusión que exige "ignorancia supina".
Las dificultades de todas las escuelas de filosofía moderna estri-
ban en que, habiendo aceptado el principio subjetivista, siguen usando
categorías filosóficas derivadas de otro punto de vista. Esas catego-
rías no son erróneas, pero versan sobre abstracciones no idóneas para
el uso metafísico. Por esta razón es por lo que las nociones de "conti-
nuo extenso" y de "inmediatez presentacional" requieren tan cuida-
doso examen desde todo punto de vista. Las nociones de "hoja verde"
y "pelota redonda" están en la base de la metafísica tradicional.
Dieron lugar a dos concepciones erróneas: una es el concepto de actua-
lidad vacua, desprovista de experiencia subjetiva; y la otra es el con-
cepto de cualidad inherente a la sustancia. En su carácter propio de
elevadas abstracciones, ambas nociones son de suma utilidad pragmá-
tica. En efecto, el lenguaje se ha formado principalmente para expre-
sar esos conceptos. Por esta razón es por lo que el lenguaje, en sns
usos ordinarios, apenas penetra en lo epidérmico de los principios de I'
la metafísica. Por último, hay que repetir el principio subjetivista I
reformado: fuera de las experiencias de los sujetos no hay nada, nada,
absolutamente nada.
Ahora resulta evidente que no es accidental la analogía final con
las filosofías de la escuela hegeliana a que se :iludió en el Prefacio.

230 231
1
los dos modos perceptivos puros son incapaces de error, la referencia
simbólica introduce esta posibilidad. Cuando está en cuestión la
experiencia humana, "percepción" significa casi siempre "percepción
del modo mixto de referencia simbólica". Así, en general, la percep-
ción humana está sujeta a error, porque es interpretativa con respecto
a esos componentes más claramente conscientes. En efecto, el error
es la marca de los organismos superiores, y es el maestro al cual
.f debemos una evolución siempre alta. Por ejemplo, el uso evolucionario
I
de la inteligencia es lo que capacita al individuo para aprovecharse
CAPÍTULO VIII . ., del error sin ser aplastado por él. Pero ahora no estudiamos el fun-
cionamiento conceptual o intelectual.
REFERENCIA SIMBÓLICA Un elemento principal del fondo común, compartido por los dos
modos, es el locus presentado. Este locus figura subordinadamente en
el modo perceptivo de eficacia causal, y ejemplifica vagamente su
Sección I participación en el esquema general de intercoñexión extensa, impli-
cado en la potencialidad real. No se revela por ese modo perceptivo
El modo puro de inmediatez presmtacional no da información de ninguna otra m:mera; por lo menos no se revela directamente.
acerca del pasado o del futuro. Se limita a presentar una porción ilus- Cualquier revebr.ión ulterior debe ser indirecta, pues acaecimientos
trad:i de la duración presentada. De esta suerte define una sección contemporáneos son justamente aquellos que no causan la ocasión
transversal del universo: mas en sí no define de qué lado está el actual percipiente ni son causados por ella. Ahora bien, aunque los
pasado ni de qué lado el futuro. Para resolver esas cuestiones vamos varios pasados causales ( es decir, "mundos actuales") de las ocasiones
ahora a considerar la interacción entre los dos modos puros. Este actuales contemporáneas, no sean totalmente idénticos al pasado
modo mixto de percepción ~e denomim aquí "referencia simbólica". causal de la ocasión actual percipiente, estos pasados causales son
El no haber dado la dcbi<la accntu:1ción a la referencia simbólica es prácticamente idénticos por lo que se refiere a pertinencia importante.
una de las razones de las dificu!t:1des metafísicas; convirtió en mis- Así, en el modo de eficacia causal, hay una percepción directa de
terio la noción de "significar". aquellas ocasiones actuales antecedentes que son causalmente eficaces
El primer principio para explicar la referencia simbólica, es que tanto para el percipiente como para los acaecimientos pertinentes del
semejante referencia requiere un "fundamento común". Por esta locus presentado. Por lo tanto, el percipiente, con la limitación de su
necesidad de un "fundamento común" se entiende que debe haber propia perspectiva, prebende las influencias causales a las cuales está
componentes de la experiencia que se reconozcan directamente como sujeto el locus presentado en sus regiones importantes. Este equivale
idénticos en cada uno de los modos perceptivos puros. En la transi- a una percepción indirecta de ese locus, a una percepción cuyo~ com-
ción a una fase superior ele experiencia, hay una concrescencia en que ponentes directos pertenecen al modo puro de eficacia causal. S•i
las prehensiones de los dos modos son llevadas a una unidad de sentir: nos volvemos ahora al modo perceptivo de la inmediatez presentacio-
esta unidad concrescente proviene de la congruencia de sus formas nal, las regiones percibidas por el conocimiento directo y el indirecto
subjetivas en virtud de la relación de identidad entre las dos prehen- respectivamente, se invierten en comparación con el otro modo. El
siones, a causa de algunos componente, que tienen en común. La re- locus presentado es directamente ilustrado por los sensos; en cambio,
ferencia simbólica pertenece, pues, a una de las fases posteriores de el pasado causal, el futuro causal y los demás acaecimientos contem-
experiencia originativas. Estas fases posteriores se distinguen por su poráneos, son percibidos sólo indirectamente por medio de sus rela-
nuevo elemento de libertad origimtiva. Por consiguiente, mientras ciones extensas con el locus presentado. Recuérdese que el locus pre-

232
,» ~-, .. >'-•••~-H_,,,_ ...,_,,.-,r••,~, •'',a_,...,.,.- ..,--,--, •. •-~---~••'•-~~~ .. ~~--~-----~- .. , ... ~¡.
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sentado tiene su cuarta dimensión de espesor temporal "especializado" mente por él. En segundo lugar, el cuerpo animal del percipiente es
como presente especioso del percipiente. De esta suerte, el locus pre- una región para la cual la eficacia causal adquiere alguna exactitud
sentado, con el cuerpo animal del percipicnte como región desde !ª en su distinción de regiones -no toda la distinción del otro medo,
cual se enfocan las perspectivas, es el origen regional con referencia pero sí la suficiente para permitir identificaciones de importancia.
al cual se hace determinado en este modo perceptivo el esquema com- Por ejemplo, vemos con nuestros ojos, saboreamos con nuestro pala-
pleto de las regiones extensas: Lo_spapel.es respectivos de_ los ~o~ mo- dar, tocamos co1t nuestr:is manos, etcétera; en este caso, la eficacia
dos perceptivos de la expenenc1a, estan claramente e¡emphficados causal define regiones identificadas consigo mismas como percibidas
por el hecho de que todas las observaciones científicas tales con1;0 con mayor distinción por el otro modo. Tomemos un ejemplo: el
mediciones, determinaciones ele la posición espacial relativa, determi- ligero esfuerzo del ojo en el acto de la visión es un c:iso de defini-
naciones de los datos sensoriales tales como colores, sonidos, sabores, ción regional por inmediatez presentacional. Mas en sí no puede
olores, sensaciones de temperatura, de tacto etc., se hacen en el modo correhcionarse más con la visión proyectada que un dolor de estó-
perceptivo de la inmediatez presentacional; Y. de que se_ponga gran mago contempo~:íneo, o una pulsación en el pie. La evidente corre-
cuidado en mantener puro este modo, es decir, desprovisto de. refe- hción del esfuerzo del ojo con la visión proviene de la percepción
rencia simbólica a la eficacia causal. De esta manera se garantiza la en el otro modo, del ojo como eficaz en la visión. Est:i correlación
exactitud, en el sentido de que la observación directa está exenta tiene lugar en virtud de la identidad de las dos regiones: la de
de toda interpretación. Por otra parte, toda la teoría cientifica se esfuerzo ocubr y la de eficacia ocular. Pero el esfuerzo ocular es
expone en términos que se refieren exclusivamente al esq~em~ de la tan inmensamente superior en su poder de definición regional que,
rehtidad, que, en la medida en que pueda observarse, implica los como de costumbre, dependemos de él para hacer explícitas las
perceptos en el modo puro de eficacia causal. De esta suerte se pone correlaciones geométricas con otras partes del cuerpo. De esta ma-
ele manifiesto en seguida que lo que queremos conocer, desde el punto nera, el cuerpo animal es el gran fondo central subyacente a toda
de vista de la curi~·sidad o de la tecnología, reside principalmente en referencia simbólica. Con respecto a las percepciones corporales, los
aquellos aspectos del mundo revelados en la eficacia causal; pero aque- dos modos logran el máximum de 1·efcrencia simbólica y ponen en
llo que podemos registrar distintamente habría de hallarse sobre todo común sus sentires referentes a idénticas regiones. Toda afirmación
entre los perceptos en el modo de inmediatez presentacional. sobre las relaciones geométricas de los cuerpos físicos del mundo,
El locus presentado es un fondo co_m~n para la referen;ia si1:1bó- es pereferible en última instancia a ciertos cuerpos humanos defi-
lica, porque es percibido directa y d1stmtamente en ~a 1~med1atez nidos como orígenes de la referencia. Un viajero que perdió su
presentacional, e indistinta e indirectamente en la :f1cac1a ca1;sª!· ca!11ino, no debería preguntar "¿dónde estoy?", cuando lo que real-
En el último modo, la indistinción es tal que las relaciones geometn- mente quiere saber es: ¿dónde están los demás lugares? Su propio
cas detalladas son en su mayor parte de inevitable vaguedad. En este cuerpo, lo tiene; lo que perdió son los demás lugares.
modo perceptivo, las regiones particula_res :1ºson gene:almente fáci-
les de distinguir. En este aspecto, la eficacia causal esta en contraste
con h inmediatez presentacional y su ilustración directa de ciertas Secció1t II
regiones distintas. I'
Mas esta indistinción geométrica de la eficacia causal admite ex- · El segui,cJo "fundamento" para la referencia simbólica es la co-
cepciones. En primer lugar, la sep~ración del esquema e~ten~o poten- nexión entre los d~~.·modos efectuado por la identidad de un objeto
cial en pasado y futuro va aparejada al modo ~e. la eficacia ~a1;1sal. eterno que sea ing,rediente de ambos. Recuérdese que el primer
0
al de h inmediatez presentac1onal. las i11.-:d1c10nesmatemat1cas, "fundamento" era la identidad de regiones extensas a lo largo de
derivables del último, son indiferentes a esa distinción; en cambio, semejantes fases de percepción directa y síntesis, cuando había una
la teoría física, expresada en función del primero, se interesa total- diversidad de objetos eternos, por ejemplo: región ocular, sensos vi-

234 235
suales, esfuerzo del ojo. 1',hs ahora pasamos a una diversidad de regio- he:encia, ?~sde la ocas10n actu~l a b ocas1on actual que le sucede,
nes combinada con una identidad del objeto eterno, por ejemplo: pnmer? f1S1came1_1teen el ambiente externo, luego fisiológicamente
sensos visuales dados por la eficacia de la región del ojo, y la región -mediante los OJOS en el caso de datos visuales- hasta los nervios
de la piedra percibida en el modo de inmediatez presentacional bajo Y e! c_erebro. La don_a~ión -tomando como ejemplo la vista- _no
la ilustración del mismo senso visual. En esta conexión, el carácer se lir:i1ita a scnso,s ~cf1mdos, como matices ele color: incluye también
de "escamoteo" del empi!ismo moderno se hace patente poniendo en relacio?es gco1;1etncas ~on el ambiente general. En esta cadena de
yuxtaposición dos pasajes harto separados 1 del Treatise de Hume: herencias, e! OJO es elegido para exaltarlo a prominencia percrptiva,
"Las impresiones pueden dividirse en dos clases: ...,las de sensación y porque de el arranca otra ruta histórica de herencia fisiolóo-ica por
las de reflexión. La primera clase surge originalmente en; el I alma, de la cual una ocasión posterior ( casi idéntica a la anterior) s: ilustra
causas desconocidas". Y "Si es percibido por los ojos, tiene que ser' p_or el senso "esfuerzo del ojo". en el modo de inmediatez presenta-
un color ••• ". " c10nal; mas este esfuerzo del ojo es otro relato conexo. En el dato
El primer pasaje es un escamoteo de Hume cuando piensa en sus visual del pc:cipicnte hay, primero, estos componentes de sensos
principios filosóficos. Entonces refiere a "causas desconocidas" las ele color combmados con relaciones geométricas con el mundo exterior
sensaciones visuales "en el alma", Mas en el segundo pasaje, el del pasado fijado; en segundo lugar, en el dato hay también las
· ardor de la argumentación va poniendo de manifiesto su convic- rdacio1_1es gcométric~s ~ue forman la compleción · de este e5quema
ción real -la convicción real de todo el mundo- de que las sensa- potencial hasta const1tmr el mundo contemporáneo, y hacia el futu-
ciones visuales surgen "en los ojos". Las causas no son ni pizca ro._ La fase responsiva absorbe estos datos como material para una
"desconocidas", y entre ellas es usual encontrar la eficacia de los u_mdad de sentir subjetiva; la etapa suplementa! realza la pertinen-
ojos. Si Hume se hubiera detenido a investigar las causas alternati- cia de los sensos de color, y suplementa las relaciones geométricas
vas de la aparición de sensaciones visuales -por ejemplo, la vista, del pasado eligiendo la región contemporánea de la piedra para que
o el consumo excesivo de alcohol-, habría podido dudar antes de sea el representante contemporáneo de las rutas históricas eficaces.
confesar su ignorancia. Si las causas fueran realmente desconocidas, Surge entonces allí, en el modo de inmediatez presentacional, la
sería absurdo inquietarse por la vista y el alcoholismo. La razón de percepción de la región ilustrada por el senso denominado "gris". El
la existencia de oculistas y prohibicionistas es que varias causas son término "piedra" se aplica primariamente a cierta ruta histórica
conocidas. del pasado, que es un elemento eficaz en esta serie de circunstan-
Ahora podemos completar nuestra explicación ele la inmediatez cias. Sólo se aplica propiament0 a Ia región contemporánea ilustrada
presentacional. En este modo perceptivo, los sensos son "dados" por "~ris" suponiendo que esta región contemporáne:i sea la pro-
para el percipiente, pero esta donación no debe atribuirse al objeto longación de esa ruta histórica hacia el locus presentado. Esta supo-
espacial así pre5entado, a la piedra, por ejemplo. Ahora bien, es sición puede 5er verdadera o no. Además, la ilustración de la región
doctrina primaria que lo "dado" lo es a caus:1 de objetific:tciones de contempor:ínea de "gris" puede deberse a otras rutas históricas
entidades actuales a p:mir del p:tsado fijado. Por consiguiente, e~icaces totalmente diferentes -por ejemplo, a los efectos de luz
buscamos las ocasiones :i:ctuales a cuyas objetificaciones pueda atri- d1spu~stos en el teatro---:- y en tal caso, el término "piedra" puede
buirse esta donación. En este procedimiento no hacemos más que s:1genr un error más v10lento aun que en el ejemplo anterior. Lo
coincidir con el esj,írihr del principio 529 de Descartes (parte I): directamente perc:bi<lo, con certidumbre y sin sombra de duda, es
"Por esta razón, cuando percibimos algún atributo, concluimos en ~ma. re_gión gris del locus presentado. Tocia interpretación ulterior,
consecuencia que está necesariamente presente alguna cosa o sus- mstmnva o por juicio intelectual, debe atribuirse a la referencia
simbólica.
tancia a la cual puede atribuirse." El sentido común, la teoría física
y la fisiológíca, se combinan para señalar una ruta histórica de . Esta explica~ión hace patente que el modo perceptivo de inmc-
\\\\ \
drntez. presentac1onal surge en bs fases posteriores origin:ttivas, in-
1 Cf. Libro I, parte I, r.:,ccs. II y VI (lo subrayado lq e~tá por mí), tegrat1vas del proceso de concrescencia. Las huellas del modo per-

236 237
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ceptivo de eficacia causal deben seguirse hasta la constitución del de _inmedia;~Z presentacional es~án implicadas como componentes
dato en virtud del cual hay una entidad percipientc .:oncreta. Por en mtegrac10n con otras prehens10nes que usualmente más no siem-
consiguiente, tenemos que asignar el modo de eficacia causal a la pre están en otros modos. Estas integraciones implican a menudo
constitución fundamental de una ocasión, de suerte q1!c en germen varios tipos de "referencia simbólica". Esta referencia simbólica
este modo pertenezca aun a organismos de grado Ín.;:110; en cam- es el elemento de interpretación en la experiencia humana. El len-
bio, el modo de inmediatez presentacional requiere la .1ctividad, más guaje se refi_ere casi exclusivamente a la inmediatez presentacional
evolucionada, de las últimas etapas del proceso, de .,~i~rte que sólo tal como la mterpreta la referencia simbólica. Por ejemplo, decimos
pertenece a organismos de grado relativamente elevad-:,. Hasta donde que "vemos la piedra", fnse en que J1iedra es una interprct:ición de
podamos juzgar, esos organismos de grado elevado so:. rclativaniente imagen de la ¡,icdra; también decimos que "vemos la imaf1m de la
pocos en comparación con el número total de organi,:nos de nuestro piedra con nuestros ojos"; esto es una interpretación prov~~iente de
ambiente inmediato. La inmediatez prcscntacional ; rota del dato la integ:a_c,ión c~mpl 7ja de. 19 la eficacia _causal del oj_o antecedente
complejo implantado por eficacia causal. Pero por h potencia ori- en la v1s¡on, 2 la mmed1atez presentac10nal de la 1ma<?en de h
ginativa de la fa~e suplemental, lo que era vago, r.1.,l defin?do, y piedra, y 39 la inmrdiatez presentacional del esfuerzo del ~jo. Cuan-
apenas pertinente en la eficacia causal, pa~a a s~r di:.:into, bie? de- do decimos que "vemos la piedra con nuestros ojos", se combinan las
finido y de pertinencia importante en la mmed1atez prcsentac10nal. interpretaciones de estos dos ejemplos.
En la fase responsiva, el color gris y las relaciones gecmétricas entre
las rutas eficaces, corporales, y las ocasiones conter.-,noráneas, eran
h sensación subjetiva asociada a relaciones geométri~.:s poco perti- Sección lll
nentes: representaban las cualidades sensacionales Y h·idas en ~uyo
goce el sujeto percipiente distinguía únicamente v:i~as rcbc10ncs
indirectas con el mundo externo. La fase suplementa] eleva h dura- La discusión del problema planteado por la conexión entre
ción presentada a distinción vívida, de suerte que b nga eficacia causación y percepción fue conducida por las diversas escuelas de
pensamiento derivadas de Hume y Kant eón la aprehensión errónea
del mundo externo indistinto del pasado inmediato ,:- vuelca sobre
las regiones representativas del presente contemporáneo. En. el le1;- pro".enien~~ de invertir; ~a venhdera constitución de la experiencia.
La mvers1on era explicita en las obras de Hume y Kant: para
guaje usual, las sensaciones resultan proyectadas. Esta_ termmolog1a
ambos, la inmediatez presentacional era el hecho primario de la
no es afortunada, puesto que nunca hubo sensacione, íuera de estas
percepc10n, y cualquier prehensió.n de causación había de sacarse,
relaciones geométricas. La inmediatez presentacional ~s el fortaleci-
de una u otra manera, de este hecho primario. Esa opinión de la
miento de importancia de las relaciones que estaban y., .~n el 1ato,
r~lac~ón entre ca~s~ción y percepción, como puntos de la expe-
vagamente y con leve pertinencia. El hecho de que '.:1 :nmed1at:;- nenc1a, no era ongmal de esos grandes filósofos. Puede hallársela
presentacional" se ocupe del mismo dato que la "ef1c:ic1a causal ,
presupuesta _en Locke y Descartes, quienes la derivaron de sus precie~'·
da la razón última de que haya un "fundamento" com.ún para la
cesares medievales. Mas el movimiento crítico moderno en filosofía
"referencia simbólica". Los dos modos expresan el mismo dato con surg~ó cuando Hume y Kant subrayaron la importancia fundamen-
diferentes proporciones de pertinencia. Los dos procesos genéticos ta!, meluctable, que ~sta ~cetrina posee para toda filosofía que ad-
que implican inmediatez presentacional tienen q~: ser cuida_dosa- mita su verdad. La filosofia del organismo no admite esa verdad, y
mente distinguidos. Primero hay el proceso genet1co comple¡.? en en consecueneia rechaza la piedra de toque que es el arma neolítica
que se origina la inmediatez presentacional. Este proceso _se,e:-tiende de la filosofía "crítü:a". Recuérdese que la claridad en la co~scicncia
hacia :!bajo aun a ocasiones que pertenecen a las rut.1s lmtoncas _de no es prueba de priin,itividad en el proceso genético: la doctrin:1
ciertos tipos de objetos persistentes inorgánicos: o sc:1 aque;los _?b¡e- opuesta se aproxima-más a la verdad.
tos persistentes cuyos agregados forman el ob¡eto _de la ciencia de A causa de su larga dominación, fue usual suponer como hecho
la dinámica de Newton. En segundo lugar, prehens10:1esen el modo evidente la primacía de la inmediatez presentacional. Abrimos nues-
238 239
espasmoy de
nodal, del excitación
espasmo dea lo lar go., de l os ncrv10s . hasta algún centro
tros ojos y los demás órganos de Íos sentidos; examinamos entonées La terminología técn1·ca contracc10n que vuelve hasta los párpados
el mundo contemporáneo adornado con vistas, sonidos y sabores; . . correcta no alte ' l h h ·
y luego, con la sola ayuda de esta información sobre el mundo con- exp l1cac1ón no impli·ca apel ac1on . , al guna a rana l · e ¿· ce o de que la
temporáneo así decorado, sacamos las conclusiones que podemos na.,1 ya sea para las ocasiones act l ·¿ a mme rntez presentacio-
para el hombre. A lo sumo ha ua es res1 e:1t.e,sen, l~s nervios, ya sea
sobre el mundo actual. Ningún filósofo sostiene realm'ente que esta
sea la única fuente de información: Hume y sus sucesores apelan
que un fisiólogo que en re rd d una supos1c10n tacita respecto a lo
estado allí, y s{ hubiese ad1.dª n? ~staba allí, habría visto si hubiese
vagamente a la "memoria" y a la "práctica", .para suplementar su • • po 1 o v1v1secar al h b · f
información indirecta, y Kant escribió otras ~,\Críticas" para su- acaecun1entos
. , y si hub·1ese po d.d1 0 0 b serv om re sm . a ectar . esos
plementar su Crítica de la razón fmra. Pero el- procedimjento gene- en realidad tampoco lo h b' p :ir ~on un m1croscopio, que
vista de la filosof1'a de Ha ia. l or cli~ns1gmente, desde el punto de
ral de la "crítica" filosófica moderna consiste en confinar estricta- ume a exp e · ' f · 1' •
o siempre un teJ·ido de e , ac10n is10 og1ca seguirá sien-
mente a los adversarios a la puerta delantera· de la in&ediatez pre- d osas que carecen d · •
sentacional como única fuente de información, mientras para la un aspecto del universo sobre l l e pertmcnc1a. Presupone
· . , e cua tenemos q
filosofía propia se reserva una puerta de escape trasera velada por ta l ignorancia según la te , d H uc permanecer en to-
D. ' ona e ume
los usos corrientes del lenguaje.
Si esa doctrina "de Hume" fuese verdadera, resultarían obliga-
e1emos ahora a un lado la fisiolo í
personal del hombre que par, ad l . 1
a y vo -:amos a la experiencia
modo de inmediatez rese~t; i ea. a sec~cn:1a de perccptos en el
das ciertas conclusiones ~i1 punto a la "conducta" -conclusiones
que, del modo más extraño, no se verifican. Es casi indecoroso lla-
mar la atención de los filósofos hacia las transacciones secundarias
de la vida ordinaria, alejándolos de las fuentes clásicas del conoci-
miento filosófico; pero, al fin y al cabo, fueron los empiristM quie-
l sensación de cerrarse plo . , e o_nal es la s1gmente: destello de luz

.
, . '
pract1camente simultáneos·

,
s OJOS instante de
?
·d d L
oscun a • os tres son
prioridad sobre los otros d' sm l entargo, el destello mantiene su
den distinguirse en mater1·aºsd,y ~s .dosdpeSrceptosposteriores no pue-
e pnon a ºg , J f·t f' d •
'

msmo, el hombre cxpcriment t b., . ~ un a I oso ta el orga-


nes iniciaron esa apelación al César. eficacia causal. Siente que l a am .1en _otro perccpto en el modo de
Según Hume, la parte de nuestra conducta que presupone causa- as experiencias del O •0 l d l
ción, se debe a la repetición de experiencias presentacionaies asocia- te 11o, son causantes del parp d El h b / en e caso e des-
de ello. En realidad es el senªt1·reol. om¡·¿re en cuestión no dudaría
das. En consecuencia, la vívida presentación de los perceptos antece- . • ' a causa 1 ad lo que · ¡h
dentes tendría que generar vívidamente la conducta, en acción o b re, d istmguir la prioridad del destello· 1 . . , pernute a om-
pensam.iento, hacia el consecuente asociado. La percepción clara, di~- segun la .cual la secuencia temporal "d~s:ell mvcrs10d d~,1argume.nto,
tinta, abrumadora, de la una es la razón abrumadora para la transi- en prcID1sa para la creencia en la "ca d"Pª:Pª
rdº eo se. convierte
pura teoría. El hombre explicará su e:sa t. a .' td1~n~su origen en la
ción subjetiva hacia el otro. En efecto, la conducta, que puede in- llo me hizo parpadear"· y . pcnenc1a 1c1endo: "El <leste-
terpretarse como implicando causación, es según esta teoría la res- , " , s1 se pone en duda su f. .,
tara: Lo sé porque lo sentí". . a irmac10n, contcs-
puesta subjetiva a la inmediatez presentacional. Según Hume, est? .\
respuesta subjetiva es el comienzo y el fin de todo cuanto cabe decir La filosofía del organis l .
que el destello lo hizo parpa&~r a~pti.:J a a~1rmac!ón del hombre de
sobre la causación. En la teoría de Hume, la respuesta lo es a la cación. Señala en prime~ lugar . as ulme mterv1cne con otra expli-
inmediatez presentacional y a nada más. Además, la situación reve- . l que en e modo d . d.
lada en la respuesta, no es más que presentación inmediata, o el re- tac1ona no hay percepto del destell l e mmc iatez prescn-
En este modo hay únicamente los d o que 'Jagaparpadear al hombre.
cuerdo de ésta. Apliquemos esa explicación a la acción refleja: En la padco--, combinando los dos últ' os p;rceptos -el destello y el par-
oscuridad se enciende de repente la luz eléctrica y los ojos del el término único de "parpadeo" H1mos e aq~cllos tres perceptos ba1·0
hombre parpadean. Hay una simple explicación fisiológica de este · · • ume se me d · · l
del hombre de que la compul •, d ga ª ª
m1tir a protesta
incidente sintió. Esa negativa se funda e:º:1 d¿arpa/ar es justamente lo que
Mas latrivial.
explicación fisiológica está totalmente expresada en tér- g= e que todos los perceptos
minos de eficacia causal: es el registro conjetural del paso de un
241
240 Proceso y Renlidt1d-1!5.
---T
están en eI modo de inmediatez presentacional -dogma que no se Tod_a mane~a de 01:11t1r los sen~os nos deja siempre presa de vagos
deja derrocar por la mera apelación a la experiencia directa. Además, sena.res de mfluenc1;1. Esos sentires, divorciados de .los sensos inme-
Hume tiene otra interpretación de la experiencia del hombre: lo que diatos, son_agradables o desagradables, según la disposición de ánimo;
el hombre realmente sintió fué su hábito de parpadear después de mas son s1empr; _vagos ~n P:1,nto a definici?n espacial y temporal,
un destello. Según Hume, la palabra "asociación" lo explica todo. aunque su explicita dom111ac1onen la experiencia pueda realzarse a
Mas ¿cómo puede sentirse un "h:íbito" si no puede sentirse una falta de sensos. ·
"causa"? ¿Acaso l1ay una inmediatez presentacional en el sentir un Además, nuestra experiencia de nuestras diversas partes corpora-
"hábito"? Con un escamoteo, Hume confunde un "hábito de sentir les, consiste ante todo en percepciones de ellas como razones de sensos
parpadeos después de un destello" con un "sentir el hábito de parpa- "proyectados",: la mano es la razón del proyectado senso de tacto, el
dear después de un destello". o¡o es la razon del prnyectado senso de vista, Nuestra experiencia
· Tenemos aquí un ejemplo perfecto de cómo suele aplicarse la corporal es primarian>;nte una experiencia de la dependencia de la
prueba de inmediatez presentacional para lograr el rechazo crítico de inmediatez presentacional respecto de la eficacia causal. La doctrina
algunas doctrinas, mientras se permite que otras doctrinas huyan por de Hume invierte ese, ;·dación haciendo que la eficacia causal, como
una puerta trasera para eludir la prueba. La noción de causación experien:ia, dependa ,ic la inmediatez presentacional. Esa doctrina,
surgió porque la humanidad vive en medio de experiencias en el c;iale~qtuera sean sus méritos, no se basa en una apelación a la expe-
modo de eficacia causal. riencia.
Las experiencias corporales, en el fondo de eficacia causal, se
Sección IV distinguen por su rehtiva exactitud de definición espacial. las in-
fluencias causales del cuerpo perdieron la extrema vaguedad de las
Continuemos con la apelación a la experiencia ordinaria, y exa- que afluyen del mundo externo. Mas, aun para el cuerpo, la eficacia
minemos otra situación que la filosofía de Hume no puede explicar adolece de vaguedad comparada con la inmediatez presentacional.
porque está mal pertrechada para ello. "El sentir causal" surge, según Estas conclusiones se confirman al descender por la escala del ser
esa doctrina, de la larga asociación de bien señaladas presentaciones orgánico. No parece ,cr tanto el sentido de la percatación causal
de sensos, uno precedente a otro. Parecería, por consiguiente, que las aquello de que carecen las cosas vivientes inferiores cuanto de varie-
inhibiciones de sensos dados en inmediatez presentacional, deberían dad en la presentación sensorial, a más de vívida distinción de la in-
ir acompañadas de una correspondiente ausencia de "sentir causal", .mediatez presentacio1ul. Pero los anim,ales, y aun los vegetales, en
puesto que la explicación de cómo hay "sentir causal" presupone los formas inferiores de organismo, ostentan modos de comportamiento
bien señalados sensos familiares, en inmediatez presentacional. Des- dirigidos a la auto-cor,servación. Hay todos los indicios de un vago
graciadamente, ocurre lo contrario. Una inhibición de sensos familia- sentir de relación cam;J con el mundo externo, de alguna intensidad
res suele hacernos víctimas de vagos terrores respecto de un mundo vagamente definida en punto a cualidad, y con alguna definición en · ·
circundante de operaciones causales. En la oscuridad hay vagas pre- punto a localidad. U;,:. medusa avanza y se aparta, y al hacerlo así
sencias, temidas con zozobra; en el silencio, la irresistible eficacia revela cierta percepció::i de relaciones causales con el mundo más
causal de la naturaleza se nos impone; en el vago y sordo zumbido allá de ella; una plant:i crece por abajo hacia la tierra húmeda y hacia
de insectos de una arboleda en agosto, nos abruma la afluencia haci:1 la luz por arriba. Hay pues alguna razón directa para atribuirles sen-
nosotros de sensaciones provenientes de b naturaleza que nos rodea; tires oscuros, forpes, cL:rnexo causal, aunque no tengamos razón algu-
en la oscura consciencia de la semivigilia, las presentaciones de sensos na para asignarles r·:r:::eptos definidos en el modo de inmediatez
se desvanecen, y nos quedamos con la vaga sensación de influencias presentadonal. ·
provenientes de las cosas vagas que nos rodean. Es totalmente falso Mas la filosofía ·t·.'Í organismo atribuye "sentir" a lo largo de
que las sensaciones de los diversos tipos de influencias dependan de todo el mundo actual. B;1sa esta doctrina en el hecho -directamente
la familiaridad de sensos bien señalados en presentación inmediata. observado de que el "~,·:nir" sobrevive como conocido elemento cons-

242 243
l'

titutivo de la existencia "formal" de aquellas entidades actuales que para las cuales las "duraciones presentadas" son elementos impor-
podemos observar mejor. Además, cuando observamos el nexo causal, tantes de sus datos, mas con una limitación que sólo puede observar-
desprovisto de interacción con la presentación sensorial, lo que ha- se en los momentos inferiores de la experiencia humana. En esas oca-
llamos es la afluencia de sentir con vaga definición cualitativa y siones, los datos de los sensos sentidos, derivados de los datos más
"vectora". La dominación de la cantidad física escalar -la inercia- primitivos, de eficacia causal, se proyectan al "locus presen'tado"
en la física de Newton impidió que se reconociera la verd-1d de que contemporáneo sin ilustración clara alguna de las regiones especiales
todas las cantidades físicas fundamentales son 41ectoras, no escalares. d~ ese locus. El pasado se elevó al presente, pero las vagas diferencia-
Cuando pasamos a las ocasiones actuales i1u:irgánicas, y:i no ha- c10nes del pasado no se han transformado en diferenciaciones precisas
llamos las dos fases originativas superiores del '"procese¡;', h saber la dentro del presente. No se ha logrado aún reforzar la precisión.
"suplementa!" y la "espiritual". Se perdieroq en el s5.ntido de que, El tercer grado ha de identificarse con ocasiones cuya inmediatez
por lo que toca a nuestras observaciones, son desdeñables. A la in- prcsentacional se arrogó alguna precisión realzada, de ·suerte que la
fluencia de objetificaciones de las actualidades del mundo como "refc-rencia simbólica" elevó a importancia regiones precisamente dis-
vehículos organizados de sentir, se responde con una mera apropia- criminadas de la "duración presentada". Las delicadas actividades
ción subjetiva de esos elementos de sentir en la pertinencia que han de autoconservación pasaron a ser posibles ahora por la transferencia
adquirido. Las ocasiones inorgánicas son meramente lo qm: el pasado del vago mensaje del pasado a las regiones, discriminadas más preci-
causal les permite ser. samente, de la duración presentada. La transferencia simbólica de-
Cuando pasamos· al mundo inorgánico, la causación ni por un pende de fos destellos de originalidad conceptual que constituven la
momento parece perder su predominio. Lo perdido es la originativi- 1vida. ·
dad, y toda evidencia de absorción inmediata en el presente. Hasta El cuarto grado ha de identificarse con la importancia canalizada
donde podamos ver, las entidades inorgánicas son vehículos para re- .de los funcionamientos conceptuales libres, mediante los cuales se
cibir, para guardar en depósito, y para devolver sin pérdida o ga- analiza la experiencia ciega comparándola con la realización imagi-
nancia. nativa de la mera potencialidad. De esta manera, la experiencia logra
En el mundo actual discernimos cuatro grados de oca,;iones ac- nueva reorganización en la relativa importancia de sus componentes
tuales, grados que no pueden distinguirse rigurosamente entre sí. por la acción conjunta de goce imaginativo y juicio. El crecimiento
En primer lugar, y en lo más bajo, hay las ocasiones a,:tuales del de la razón es la creciente importancia del juicio crítico en la dis-
llamado "espacio vacío"; en segundo lugar, hay las ocasion,::; actuales ciplina del goce imaginativo.
que son momentos de las historias de la vida de objetos no-vivientes
persistentes, tales como electrones u otros organismos primitivos; en
tercer lugar, hay las ocasiones actuales que son momentos de las Sección V
historias de la vida de objetos vivientes persistentes; en cn;irto lugar,
hay las ocasiones actuales que son momentos de las historias de la Una razón de hs dificultades filosófic:is sobre la r:rnsanon es que
vida de objetos persistentes con conocimiento consciente. Hume, y subsiguientemente Kant, concebían el nexo causal como de-
Podemos conjeturar imaginativamente que el primer grado ha rivado, en su carácter primario, de la presupuesta secuencia de ore-
de identificarse con las ocasiones actuales para las cuales las "dura- sen tacioncs inmediatas. Mas si interrogamos la experiencia, oc~trre
ciones presentadas" son elementos desdeñables entre sus datos, desde- exactamente lo contrario; el modo perceptivo de presentación inme-
ñables porque lo es su inmediatez presentacional. Por consiguiente, diata proporcicna información sobre los perceptos del modo m:ís
no hay definición inteligible de descanso y movimiento para las rutas primi'genio de 1a eficacia causal.
históricas que las incluyen, porque no corresponden a ninguna espa- Por lo tanto, b referencia simbólica, aunque c-n h compleja ex-
cialización inherente del mundo actual. periencia humana actúe de ambas maneras, debe concebine princi-
El segundo grado ha de identificarse con las ocasiones actuale.~ palmente como elucidación de perceptos en el modo de eficacia c:rn-

244 245
n- . .::~~1•·
;

sal por la intervención fluctuante de perceptos en el modo de inme- nido, limitado, fiscalizable, agradable o desagradable, y sin referencia
diatez presentacional. alguna al pasado.º _al futuro. E~ esta clase d_epercepto lo que indujo
El modo anterior produce perceptos que son vagos y no suscep- a Des_cartes ~ detuur las susta1;c1_a!,enel sent1do.~e que "no se requie-
tibles de fiscalización, cargados de emoción: produce el sentido de ren smo a s1 nusmas para ex1st1r , y a su noc1on de la "extensión"
derivación de un pasado inmediato, y de paso a un futuro inmedia- como el principal atributo de un género de sustancias. También llevó
to; un sentido de sentir emocional, que pertenece a uno mi~:-:,oen el a la noción de Hume de "impresiones de sensaciones" provenientes de
pasado, pasando a uno mismo en el presente, y pasando de UJ,<> mismo fuentes desconocidas, y en completa independencia por lo que concier-
en el presente a uno mismo en el futuro; un sentido de afluci:cia de ne a cualqu~er nexo discernible. Ma~ el otro elemento del percepto
influencia desde otras presencias vagas del pasado, localizad~s y sin c~n:~ue:to tiene un carácter harto diferente. La palabra "piedra" se
embargo renuentes a definición local, influencia tal que ::;odifica, cl1g10, sm la menor duda, porque su significado en el diccionario
desvía, refuerza, inhibe la corriente de sentir que recibimos, unifica- servirá de alguna ayuda para entender los perceptos particulares en
mos, gozamos y transmitimos. Este es nuestro sentido general de cuest1_on._Pero la palabra s_eenti~nde referida a sentires particulares
estar existiendo como un miembro entre otros en un mund,, actual de ef1cac1a en el pasado mmediato, combinados con anticipaciones
eficaz. ?el futuro im:1edia_t~; este sentir está localizado vagamente, y con-
Desviando la atención podemos inhibir su entrada en la conscien- JCturalmente 1dent1f1cado con la misma localización definida del
cia; pero, tanto si la analizamos espiritualmente como si no, sigue percepto "gris".
siendo la base dada y no fiscalizada sobre la cual se teje nuestro Po 7 c~nsig,u~ente, por lo que concierne al juicio consciente, h re-
carácter. Nuestros cuerpos son en gran parte dispositivos mcJiante ferencia sun_bol1ca_ es la aceptación de la evidencia de perceptos, en
los cuales alguna ocasión actual central puede heredar es,as expe- el 1:1?do de mmed1atez, como evidencia de la localización y discrimi-
riencias básicas de sus partes antecedentes. Los cuerpos orgánicos nac10n de_pcrceptos vagos en el modo de eficacia. Por lo que ataüe
tienen pues sus partes coordinadas por una peculiar vivicc;; de su a. lo~ sentires corpo;ales, ,hay alguna evidencia directa de este proce-
herencia mutua. En un sentido, las diferencias entre un organismo d11111ento;pero, mas alla del cuerpo, se apela a las consecuencias
viviente y el ambiente inorgánico es sólo cuestión de grado; pero es pragmáticas que implican algún estado futuro de sentires corporales
una diferencia de grado que ocasiona toda la diferencia --en efecto, que puedan investigarse.
es una diferencia de cualidad. Mas en el curso de esta discusión de la percepción se acentúa ex-
Los perceptos del modo de inmediatez presentacional tienen las c~sivamente la fase espiritual del proceso experiencia!. Esto es ine-
características inversas. En comparación, son distintos, derinidos, vitable ya que sólo podemos examinar experiencias que hayan entrado
fiscalizables, susceptibles de goce inmediato, y con el minimum de en el análisis consciente. Mas la percepción es un sentir que tiene su
referencia al pasado o al futuro. Estamos supeditados a nuestros per- sede en las dos primeras fases del proceso experiencia!, a saber la fase
ceptos en el modo de eficacia, ajustamos nuestros perceptos en el "responsiva" y la "suplemental". Percepción es en estás fases la apro.::
modo de inmediatez. Mas en realidad nuestro proceso de autocons- piación del dato por el sujeto, de suerte que transforme el dato en
trucción para el logro de la experiencia unificada, produce un nuevo unidad de sentir subjetivo. El modo de eficacia pertenece a la fase
producto, en el cual hay perceptos en un modo y perceptos ca el otro ";esponsiva" en que l~s objetificaciones se sienten según su pertinen-
modo, sintetizados en un solo sentir subjetivo. Por ejemplo, perci- cia para el d,:ito: el 11:odo de inmediatez pertenece a la fase suplemen-
bimos ante nuestros ojos una piedra gris. ta! en que fa vaga pertinencia indirecta que para el dato tienen las
Encontramos que en general -bien que no siempre- las palabras relacion,es iton regiones del locus presentado se elevan a un interés
adjetivas expresan información derivada del modo de inmediatez, distinto, prominente. La cuestión acerca de qué regiones tienen su
mientras que los sustantivos comunican nuestros oscuros rerceptos relatidad con otroSconstituyentes del dato -tales como "gris", por
en el modo de eficacia. Por ejemplo, "gris" se refiere a la forma gris ejemplo -así acentuados, depende de la coordinación de los órganos
que está inmediatamente ante nuestros ojos: este percepto es defi- corporales por los cuales pasan las rutas de herencia. En un cuer~m

246
\.

animal felizmente construido, esta selección está determinada prin- entre las dos especies cuando la percepción de un miembro de una
cipalmente por la herencia recibida del ambiente externo por los especie evoca su correlación en la otra, y precipita sobre este corre-
órganos superficiales -la piel, los ojos etcétera-, y conserva la ade- lato la fusión de sentires, emociones y acciones derivadas que per-
cuación del carácter vector de esa herencia externa. Cuando así tenecen a alguno del par de correlatos, y que resultan reforzadas
ocurre, el modo perceptivo de inmedi.ttez tiene pertinencia para la también por esta correlación. La especie de que arranca la referencia
futura eficacia del ambiente externo, y luego ilustra directamente la simbólica se llama "especie de los símbolos", y la especie en que
herencia que el locus presentado recibe del pasado inmediato. termina, "especie de los significados". De esta suerte puede h~ber
Pero esta ilustración no adquiere su impor.tincia central a partir referencia simbólica entre dos especies en el mismo modo perceptivo:
de algún análisis racional. Los dos modos están unificado»' prir una re- pero el principal ejemplo de simbolismo, en que se basa gran parte
ferencia simbólica ciega mediante la cual. sentires sup1,ementales de- de la vida de todos los animales de grado elevado, es la que hay
rivados del modo de eficacia intenso, pero vago, se precipitan sobre entre los dos modos perceptivos.
las distintas regiones ilustradas en el modo ele inmediatez. La inte- El simbolismo puede estar justificado o injustificado. La prueba
gración de los modos en el sentir supl,'mental hace que sea distinto de la justificación tiene que ser siempre pragmática. El simbolismo
lo que habría sido v;igo, e intenso lo que habría sido superficial. está justificado siempre que haya conducido a una ruta de herencia,
. Esta es b percepción de la piedra gris en el modo mixto de referencia a lo largo de las ocasiones percipientes que forman la "persona"
simbólica. · percipiente que constituya una evolución afortunada; y está inj~s-
Esa percepción puede ser erróne:t, en el sentido de que el sentir tificado siempre que el simbolismo haya conducido a una evolución
asocie regiones del locus presentado con herencia del pasado, que en desacertada. En un sentido ligeramente más restringido, el simbolis-
realicl:id no fueron transmitidas así a las regiones presentes. En el mo puede ser correcto o erróneo; y h corrección o error se prueba
modo mixto, la determinación perceptiva se debe puramente a lo5 también pragmáticamente. A lo largo de la "ruta histórica" hay
órganos corporales, y en consecuenci~, hay -por decirlo así- un la herencia de sentires derivados de la referencia simbólica; pues
vacío en la lógica perceptiva. Este vacío no se debe a ninguna liber- bien si los sentimientos relativos a algún definido elemento de la
tad conceptual por parte del sujeto último. Tampoco es una equi- expe~iencia se deben a dos fuentes, siendo una de ellas esta herencia
vocación debida a la consciencia. Se debe al hecho de que el cuerpo, y la otra la percepción directa en uno de los modos puros, enton~es,
como instrumento para sintetizar y reforzar sentires, es defectuoso si los sentires de las dos fuentes se fortalecen mutuamente por sm-
en el sentido de que produce sentires que no tienen sino ligera refe- tesis, la referencia simbólica es correcta; pero si están en conflicto
rencia al estado real de la duración pr~,entada. de suerte que se aminoren recíprocamente, la referencia simbólica es
errónea. L:1 corrección o error del simbolismo es un caso de simbo-
lismo acertado o desacertado; mas la mera "corrección" en el sen-
Sección VI tido que acabamos de definir no abarca todo lo que puede incluirse
en el mero concepto general de "acierto". Es tanta la experiencia
La referencia simbólica entre los dos modos perceptivos proporcio- hum:1na enlazada con la referencia simbólica que difícilmente sería
na el principal ejemplo de los principios que rigen todo simbolismo. exagerado decir que el mismo significado de la verdad es pragmáti-
Los requisitos para el simbolismo son que haya dos especies de per- co. Pero bien que este aserto difícilmente sea exagerado, lo es em-
ceptos, y que un percepto de una especie tenga algún "fundamento" pero porque la prueba pragmática nunca puede actuar, salvo que en
en com{m con un percepto de otra esp~cie, de suerte que se establezca alguna ocasión -en el futuro o en el presente-- haya una definida
una correlación entre el par de pcrcepto,. Los sentires, y las emociones, determinación de lo que es verdadero en esa ocasión. De lo con-
y las características generales asoci:1chs con los miembros de una trario, el pobre pragmatista sigue siendo un Hamlet intelectual,
especie, son en ciertos detalles marcach:nente diversos de los asocia- aue difiere siempre para una fecha posterior la decisión del juicio.
dos con las demás esprcies. Entonces, hay "referencia simbólica" S:egím las doctrinas aquí expuestas, el día del juicio llega cuando el

248
"significado" es lo suficientemente distinto y pertinente, como un nexo a una pertinencia impo1Lantc, y de ahí prec1p1ta sentires y
percepto en su modo puro debido, para soportar la comparación con pensamientos sobre la fortaleciJ;1 objetificación del acaecimiento. Esa
el precipitado de sentir derivado de la referencia simbólica. No hay pertinencia fortalecida del acae,:-imiento puede ser desarcertada o aun
distinción inherente entre la clase de percepto que son los símbolos injustificada; mas es función de las palabras el producirla. La dis-
y la clase de perceptos que son los significados. Cuando dos especies cusión de la espiritualidad se reserva para la Tercera parte; es un
están correlacionados por un "fundamento" de relatidad, del pro- error creer que las palabras seJn primariamente el vehículo de pen-
ceso experiencia! que constituye el sujeto percipiente, depende que samientos.
se descubra de qué especie es el grupo de símbolos y de q~é. e~pecie El lenguaje ilustra también la doctrina de que con respecto a
el de significados. También depende igualm,'ente del perc1p1ente la una pareja de especies de cosas propiamente correlacionadas, depende
posibilidad de que haya referencia simbólica. de la constitución del sujeto pcrcipiente el señalar qué especie actúa
El lenguaje es el ejemplo del simbolismo que más naturalmente como "símbolo" y cuál como "significado". La palabra "bosque"
se presenta para el eHudio de los usos del simbolismo. Su ~ará~ter puede sugerir recuerdos de bos::pcs; pero igualmente la vista de un
un tanto artificial hace que los diversos elementos const1tut1vos bosque, o recuerdos de bosques. pueden sugerir la palabra "bosque".
del simbolismo sean más evidentes. En aras a la simplicidad, aquí A veces nos fastidia que la e:·.pcriencia inmediata no haya evocado
estudiaremos solamente el lenguaje hablado. la palabra que queríamos. En tal caso, la palabra con la debida
Una palabra por sí sola no es un sonido definido. Todo caso de clase de correlación con la experiencia, no llegó a ser de pertinencia
su pronunciación difiere en algún aspecto de cualquier otro caso; importante en la constitución de nuestra experiencia.
el timbre de la voz, la entonación, el acento, la cualidad del sonido, Pero usualmente no pensa1w1s en las cosas como símbolos de las
las relaciones rítmicas de los sonidos componentes, la intensidad del palabras correlacionadas con ellas. Este hecho de que no logremos
sonido, todos varían. Por consiguiente, una pahbra es una especie invertir nuestras ideas proviene del aspecto más útil del simbolismo.
de sonidos, con identidad específica y diferencias individuales. En general, los símbolos son en nuestra. experiencia elementos de
Cuando reconocemos la especie, hemos oído la palabra. Pero lo que empleo más cómodo que los ~i;:,nificados. Podemos decir la palabra
hemos oído es meramente el sonido --eufónico o desagradable, con- "bosque" siempre que nos plazca; mas sólo en ciertas condiciones
cordante o discordante con respecto a otros sonidos concomitantes. podemos experimentar directancnte un bosque existente. El lograr
La palabra se oye en el modo de inmediatez perceptivo puro, y pri- esa experiencia implica por lo común un problema de traslado
mariamente se limita a educir los contrastes e identidades con otros que sólo es posible en días de asueto. Tampoco es tan fácil recordar
perceptos de ese modo. Hasta ahora no tenemos interacción sim- con alguna vividez escenas de bosque; y en general descubrimos que
bólica. la experiencia inmediata de la palabra "bosque" ayuda a provocar
Si el significado de la palabra es un acaecimiento, entonces, o esos recuerdos. De esta suerte, d lenguaje está a nuestra disposició~.
bien ese acaecimiento es directamente conocido, coi110recordado per- como instrumento de comunicación a lo largo de las ocasiones suce.:
cepto de una ocasión anterior de la vida del percipiente, º. ese acaeci- sivas de la ruta histórica que forma la vida de un individuo. Por
miento sólo es vagamente conocido por su nexo espac10-temporal extensión de estos mismos principios de comportamiento, comunica
clatado con acaecimientos directamente conocidos. Sea como fuere, desde las ocasiones de un indi,·iduo a las sucesivas ocasiones de otro
hay una cadena de referencias simbólicas (heredadas a lo largo de individuo. Lps miEmos medios de que disponemos para lograr la
la ruta histórica de la vida del percipiente, y fortalecidas por la presentación 'inmediata de una palabra a nosotros mismos, son igual-
producción de referencias nuevas y simbólicas en varias o~;siones _a mente <:;fec!'tivospara presentarla a otra persona. Por consiguiente,
lo largo de esa ruta), gracias a la cual el dato para la ocas10n perc1- puede haber en ambas direcciones un sistema de referencias sim-
piente es un nexo de d~bil pertinen~ia_ entre la pa~abra en esa oca- bólicas que implique a dos personas, A y B. El bosque recordado por
sión en que se pronuncia y el acaec1m1ento: El ~0111?<? de la palabra A, simboliza la palabra "bosque" para A; luego A, para sí mismo y
es inmediatez presentacional, por referencias s1mboltcas lleva este para B, pronuncia la palabra "bosque"; luego por la eficacia del
250 251
ambiente y de las partes corporales de B, y por refuerzo suplementa!
debido al proceso experiencia! de B, la palabra "bosque" es percibida
por B en el modo de inmediatez; y, por último, por referencia sim-
b6lica, B recuerda vagamente varias escenas de bosques. En este
uso d~l l.e~guaje p~r~ la comunicaci6n entre dos personas, nada hay
en P,rmc1p10 que d1f1era de su uso por una persona para la comuni-
cac10n a lo largo de la ruta de sus propias ocasioñ'es actuales.
Esta discusi6n muestra que uno de los fines ..,~senciales de los
s~mbolos proviene de su fácil acceso. Por esta razó:O, el p/pi;o egip-
cio logró que su lenguaje escrito en tinta fuera 1.1n simbolismo más CAPÍTULO IX
útil que el lenguaje babilónico impreso sobre ladrillos. Es más fácil
oler incienso que producir ciertas emociones religiosas; así, si ambas LAS PROPOSICIONES
cosas pue~en correlacioz:iarse, el incienso es un símbolo idóneo para
esa~ .emoc1?1:es. En reahda~, p~ra mucho! fines, ciertas experiencias
estet1cas f~c1les de producir, sirven de s1mbolos mejor que las pa- Sección I
labras, escritas o habladas. Las disputas sobre el simbolismo constitu-
yen una de las muchas causas de discordia religiosa. Una de las di- Una ocasión v1v1ente se caracteriza por un destello de novedad
fic~lta?es del simbolism? es que a menudo los significados más entre las apeticiones de su polo espiritual. Esas "a peticiones", o
recond1tos son vagos. As1 ocurre, por ejemplo, con los perceptos en sea "prehensiones conceptuales" pueden ser "puras" o "impuras".
el modo de eficacia que estén simbolizados por perceptos en el Una prehcnsión "impura" proviene de la integración de una pre-
modo de inmediatez: también en otro caso, el incienso es definido hensión conceptual pura con una prehensión física que se origina
mas las emociones religiosas se prestan a ser indefinidas. El resultad~ en el polo físico. El dato de una prehensión conceptual pura es
es que los significados sean a menudo equívocos e indeterminados. un objeto cremo; el dato de una prehensión impura es una pro-
Así ocurre aun con las palabras: los demás interpretan mal su sen- posici6n, que también puede denominarse "teoría".
tido. Ademá~, en el caso del incienso, las emociones religiosas exactas La integración de una prehensión conceptual y física no nece-
a que por fm se llega, son muy inciertas: acaso preferiríamos que sita dar lu,~ar a una prehensión impura: el objeto eterno como
algunas de eilas no fueran jamás educidas. mera potencialidad, indeterminado en punto a su realización físi-
El simbolismo es esencial para los grados superiores de la vida; ca, puede p~rder su indeterminaci6n, es decir su universalidad, al
y los errores del simbolismo no pueden evitarse nunca por com- integrarse consigo mismo como elemento en la realizada definidad
pleto. del dato fo,ico de la prehensión física. En este caso logramos lo
que en h Tercera parte se denomina "designio físico". En un
designio fí,;ico, h forma subjetiva adquirió una apetición especial
-adversión o aversión- respecto de ese objeto eterno como ele-
mento realizado de dcfinidad en ese dato físico. Esta adquisición
se deriva c1:: la prehensión conceptual. Aquí se ilustra b "preci-
pitación" tk las operaciones espirituales. El dato físico en sí ilustra
un número indefinido de objetos eternos. El "designio físico" en-
focó la apecición en un objeto eterno precipitadamente elegido.
Mas a medida que aumenta la intensidad del polo espiritual,
evidenciada por el destello de novedad en la apetici6n, la apetición

252 2n
adopta la forma de "prehensión proporcional". Estas prehensiones tro mundo actual fundada en esa derrota. Mas las nociones abs-
se estudiarán más particularmente en la Tercera parte. Son pre- tractas que expresan las posibilidades de otro curso de la historia
hensiones de "teorías". Sin embargo, es evidente que la función que se habrían seguido de su victoria, tienen alguna pertinencia
primaria de las teorías es servir de señuelo para el sentir mediante para los hechos que realmente sucedieron. Acaso no creamos de
el cual se logra inmediatez de goce y designio. Desgraciadamente, importancia práctica que los historiadores de imaginación se de-
las teorías, con el nombre de "proposiciones", fueron dejadas para tengan en esas alternativas hipotéticas; pero confesamos su perti-
los lógicos, quienes fomentaron la doctrina de que su única fun- nencia con solo pensar en ellas, aunque sea para descartarlas. Pero
ción es ser juzgada por su verdad o falsedad. En efecto, Bradley: no algunos escritores de imaginación no hacen caso omiso de esas
menciona las "proposiciones" en su Lógica; sólo escribe sobre los ideas. De ahí que en nuestro mundo actual haya una penumbra
"juicios". Otros autores definen las proposiciones como componente de objetos eternos constituída por su pertinencia para la batalla de
del juicio. La doctrina aquí sentada es que, en la realización de Waterloo. Hay quien admite elementos de este complejo penum-
proposiciones, el "'juicio" es raras veces un componente, y lo bra! en el sentir efectivo, y hay quien los excluye totalmente. Al-
propÍo ocurre con la "consciencia". La existencia de la literatura gunos tienen consciencia de esa decisión interna de admisión o
imaginativa habría debido advertir a los lógicos que su angosta rechazo; para otros, las ideas flotan en sus espíritus como sueños
doctrina es absurda. Es difícil creer que leyendo el discurso de de vigilia sin consciencia de una decisión deliberada; para otros, su
Hamlet "Ser o no ser •.. ", todos los lógicos empiecen por juzgar tono emocional, de agrado o pesadumbre, de amistad u odio, está
si la proposición inicial es verdadera o falsa, y se empecinen en la oscuramente influído por esta penumbra de alternativas, sin un
tarea de juzgar a todo lo largo de los treinta y cinco versos. Se- análisis consciente de su contenido. Los elementos de esta penumbra
guramente que en algún punto de la lectura, el juicio queda eclip- son prehensiones proposicionales, no puras 1prehensiones concep-
sado por el deleite estético. Para el público del teatro, el discurso tuales, puesto que implican el nexo particular que en la batalla
es puramente teórico, mero señuelo para el sentir. de Waterloo es un factor esencial.
Asimismo, consideremos una emoción religiosa fuerte: un cris- Un elemento de ese complejo · penumbra! es, pues, lo que se
tiano meditando sobre los relatos de los Evangelios. No juzga denomina una "proposición". Una proposición es un nuevo tipo
"verdadero o falso"; deduce su valor como elementos del sentir. de entidad. Es un híbrido entre puras potencialidades y actualida-
En realidad, puede fundar su juicio de verdad en su realización des. Proposición "singular" es la potencialidad de un mundo actual
de valor. Pero semejante procedimiento resultaría imposible si la que incluye una serie definida de entidades actuales en un nexo
función primaria de las proposiciones fuera el ser elementos de de reacciones que abarca el ingreso hipotético de una serie definida
juicios. de objetos eternos.
· El "señuelo del sentir" es la causa final que guía la concres- Una proposición "general" difiere de una "singular': sólo por
cencia de sentires. Mediante esta concrescencia, el dato múltiple de la generalización de "una sola serie definida de · entidades actuales"··
la fase primaria se reune en la unidad de la satisfacción final en "cualquier serie que pertenezca a cierta clase de series". Si la
del sentir. El "señuelo objetivo" es la discriminación entre objetos clase de series incluye todas las series con potencialidad para ese
eternos introducida en el universo por las constituciones internas nexo de reacciones, la proposición se denomina "universal".
reales de las ocasiones actuales que forman el dato de la concres- En aras a la simplicidad, circunscribiremos nuestra atención a
cencia que se considera. Esta discrimina<;ión abarca también ob- las proposicfunes siñgulares; sin embargo, una ligera elaboración
jetos eternos excluídos de valer en las ocasiones temporales de ese de la e¡x:pMcación. extenderá fácilmente la discusión para incluir
dato, además de abarcar los objetos eternos incluídos para esas las proposiciones ,generales y universales. .
ocasiones. La serie defirtiaa de entidades actuales abarcadas, se denomina
Por ejemplo, consideremos la batalla de Waterloo. Esta batalla los "sujetos lógicos de la proposición"; y la serie definida de obje-
determinó la derrota de Napoleón, y una constitución de nues- tos ternos abarcados, los "predicados de la proposición". Los

254 255
;;¡ •• z:tOOilt1tfi5ttlfWYfitSltlft4'fei'te1i7:'t:?ffYfiWl$íifM

predicados definen una potencialidad de relatidad para los sujetos. sentir, la reacc10n al dato ha desembocado en la síntesis del hecho
Los predicados forman un objeto eterno complejo: es el "predicado con la potencialidad alternativa del predicado complejo. Una no-
complejo". La proposición "singular" es la potencialidad de este vedad surgió como creación. La novedad puede fomentar o des-
predicado complejo que encuentra realización en el nexo de reac- truir el orden; puede ser buena o mab. Pero es nueva, es un
ciones entre los sujetos lógicos, con puestos asignados en la es- nuevo tipo de individuo, no meramente una nueva intensidad de
tructura para los diversos sujetos lógicos. sentir individual. Ese miembro del locus introdujo en el mundo
En una proposición, los diversos sujetoi. lógicos im¡plicados, actual una nueva forma; o, por lo menos, una forma antigua con
están interesados imparcialmente. La proposición no es má~ sobre una nueva función.
un sujeto lógico que sobre otro sujeto lógico. Mas se~ún 1 el prin- La c?~c~pción de las proposiciones como simples materiales
·cipio ontológico, roda proposición tiene que estar eµ alguna parte para los JUICIOS, es fatal para toda comprensión de su función en el
El "loctts" de una proposición consta de aquellas oc:isiones :ictua- universo. En ese aspecto puramente lógico, una proposición no-
les cuyos mundos :ictuales abarcan a los sujetos lógicos de la propo- conformal es sencillamente errónea, y en consecuencia peor que
sición. Cuando un:i entidad actual pertenece al loc11sde una pro- inútil. Mas en su función primaria, allanan el camino a lo largo
posición, entonce, b proposición es a h inversa un elemento del del cual el mundo avanza hacia h noved::id. El error es el precio
señuelo para sentir esa entidad aétual. Si por la decisión de la que pagamos por el progreso. .
•·concrescencia, la proposición fué admitida al sentir, la proposi- El término "proposición" conviene a estas entidades híbridas
ción constituye entonces lo que el sentir sintió. La proposición a condición de que reemplacemos por la amplia noción de "sentir"
constituye un señnclo para un miembro de su locus a causa del l?s. nociones más restringidas de "juicio" y "creencia". Una propo-
parentesco del pred;cado complejo con los sujetos lógicos, tomando s1c1ón es un elemento del señuelo objetivo projmcsfo ¡,ara el sen/ir,
en cuenta las form:is de definidad del mundo actual de ese miembro y si se admite en el sentir constituye lo que se sicnfe. El sentir
y sus fases antecedentes de sentir. "imaginativo" ( cf. Tercera parte) de una proposición es una
El interés por la lógica, predominante en filósofos excesiva- de las maneras de sentirla; y la creencia intelectual es otr:i manera
mente intelectualizados, oscureció la principal función de las pro- de sentir la proposición, un:i manera que presupone sentir ima-
posiciones según b naturaleza de bs cosas. Las proposiciones no ginativo. Juicio es la decisión que :idmite una proposición a creen-
son primariamente para que se crea en ellas, sino para sentirlas en cia intelectual.
el nivel físico de la inconsciencia. Constituyen una fuente para Cualquiera que al acostarse pase revista conscientemente a lo,:
la originación de• sentir que no se limita al mero dato. Una acaecimientos del día, los proyecta inconscientemente contra el
proposición es "realizada" por un miembro de su locus cuando es umbroso tumulto de las alternativas. También decide inconscien-
admitida dentro dd sentir. temente que los sentires lleven al máximum su sentir primario, y
Hay dos tipos de relación entre una proposición y el mundo se garantice su propagación más allá de su ocasión presente inme-
actual de un miembro de su locus. La proposición puede ser con- diata. Examinando la historia de h vida de las· ocasiones ouc
forma! o no-conformal con el mundo actual, verdadera o falsa. forman la ruta histórica de un objeto físico persistente, h:1y t'rcs
Cuando una proposición conformal es admitida a sentir, la posibilidades en cuanto a los aspiraciones subjetivas que dominan
reacción al dato dió lugar simplemente a la conformación del sentir la concrescencia interna de las ocasiones separadas:
con el hecho, con algún acrecentamiento o disminución emocionales 19 La satisfacción de las ocasiones antecedentes puede ser uni-
mediante los cuales los sentimientos inherentes a un hecho ajeno forme entre ellas, y cada una sin desacuerdo interno o sin ·incita-
se sintetizan en un:i nueva valoración individual. La prehensión ción a· la novedad. En tal caso, además de la nueva discord:incia
de la proposición acentuó repentinamente una forma de definidad introducida por el ambiente, hay la mera transformación conforma!
ilustrada en el hecho. del sentir propio del dato en el idéntico sentir propio del sujeto
Cuando una proposición no-conforma! se admite dentro del inmediato. Esa conformación pura entraña la exclusión de todos

256 257
Procpso y RenJidn,1-17.
los contrarios implicados en el señuelo, con sus varios gr~dos ~e
proximidad y lejaniá: Esto es un extrem? abs_olut~ de pers1stenc1a de entidades actuales. Toda propos1c1on presupone aquellas entida-
indiferenciada, del cual no tenemos ev1denc1a directa. En cada des' acru.des que son sus sujetos lógicos. Presupone asimismo ciertas
caso de~· cual podamos analizar, por. imperfec:amente que se~, entidad,~s actuales definidas, o cierto tipo de entidades actuales
las constituciones formales de las ocas10nes sucesivas, estas consti- dentro de un amplio nexo sistemático. En un caso extremo, este
tuciones se caracterizan por contrarios que se añaden a los datos nexo pvcde abarcar cualquier entidad actual, sea la que fuere.
primigenios. Pero con una _reg~laridad de. alternación que pro- Los nhjctos lógicos presupuestos pueden no estar en el mundo
actual e:.: alguna entidad actual. En este caso, la proposición 110
porciona estabilidad en la lu~con_ad; _la vida. J?,e. esta. ,s~;rte. se
obtiene el contraste. En la c1enc1a f151ca, es la v1brac1on .. Este existe p:ira esa entidad actual. El concepto puro de tal proposición
es el carácter principal de la historia de la vida de un objeto fisico remite d futuro hipotético más allá de esa entidad actual. La pro-
inorgánico, de tipo estabilizado. posiciór, misma aguarda sus sujetos lógicos. Por lo tanto, las pro-
2 9 O bien hay un incentivo para realzar algún elemento. ~?-
posicion::s crecen con el avance creador del mundo. No son ni
m.inante del sentir, recibido de los datos, realzado por la dec1s1on potencie '.es puros, ni actualidades puras; son una rnanera de nexo
que admite la no-conformaci~n del sentir c~ncept.~al con otros e\e- potenci" l que abarca potenciales puros y actualidades puras. Son
mentos de los datos, y culmm:1 en una sat1sfacc10n que transmite un nuern tipo de entidades. Las entidades de este tipo impuro
presuponrn los dos tipos de entidades puros.
el realce del elemento dominante a c:iusa de nuevos contrastes e
inhibiciones. Es:1 historia de la vida entraña crecimiento dominado El modo primario de realización de una propos1c10n en una
por un solo fin final. Este es el carácter princip~l de un o~je:o entidad actual, no es por juicio, sino por contemplación. Se con-
fisico en proceso de crecimiento. Esos objetos f1s1cos son pnnc1- temph t, na proposición cuando se admite a sentir. El horror, el
palmente "orgánicos" por lo que toca a nuestro presente cono- alivio, el designio, son sentires primarios que entrañan la contem-
plación de proposiciones.
cimiento del mundo.
39 O bien hay un placer en eliminar todos los elementos do- En conclusión, en el universo h:iy cuatro tipos princip:iles de
minantes del sentir, recibido de los datos. En tal caso, la ruta entidades, dos de los cuales wn tipos primarios y los otros dos
pierde pronto su individualidad histórica, Es el caso de la de- hibridos. Los tipos primarios son las entidades actuales y los po-
cadencia. tenciales puros ( objetos eternos); los tipos híbridos son los sentires
y las proposiciones (teorías). Los sentires son los componentes
El primer punto que importa advertir es que la_ admisión
"reales" de las entidades actuales. L:is proposiciones son sólo re;ili-
de los elem¡!ntos elegidos en el señuelo, ~n _cuanto sentidos. como
zables c. ,mo una especie de dato "objetivo" para los sentires.
contrarios, genera primariamente . ~n des1gmo; _l;tego . t~rmma en
satisfacción; y la satisfacción c~hf1~a la c_ausac10n ef1c1ente. Mas El elemento primario del "señuelo para el sentir" es la pre-
un '.'contrario" sentido, es consc1cnc1a en ciernes. Cuando l_os con- hensión de la naturaleza primordial de Dios por el sujeto. Se_gene-
trastes e identidades de esos sentires se sienten a su vez, tenemos ran sentires conceptuales, y por integración con los sentires fisico~•
consciencia. Es el conocimiento de las ideas, en el sentido que Loc- sobreviene una fase subsiguiente de sentires proposicionales. El se-
ke da a este término. Para que haya consciencia se requiere ,más ñuelo p:\ra el sentir se desarrolla con las fases concrescentes del su-
que la mera contemplación de la teoria. Es preciso sentir el contras- jeto en cuestión. En otra obra me ocupé de él ( cf. La ciencia y el
·te de la teoría como mera teoria, con el hecho como 111-ero he_cho. 1111mdo111odcrno,cap. XI). ·
Este contraste se sostiene tanto si la teoria es correcta como s1 110 "Es esta,· extensión realizada de la eterna rclatidad más allá de
lo es. mutu:.i relr ti dad de. las ocasiones actuales lo que en cada ocasión
Un; pr~posición, prescindiendo de cualquier entidad actual prebende todo el ,,.~!canee de la relatidad eterna. Y o denomino a
particular que pueda estar realizándola en el sentir, es una manera esta reJlización ré.pentina "enfoque graduado", que cada ocas1on
de parentesco de cierta serie de objetos eternos con cierta serie prehende en su sintesis. Este enfoque es como lo actual incluye lo
que (en un sentido) es "no-ser" a modo de factor positivo de su
258
259
J
1

propio logro. Es la fuente del error, de b verdad, del arte, de la conjuntidad en la experiencia con una conjuntidad de tipo no-
étic:1 y de la religión. Mediante él, el hecho se confronta con las .experiencia l.
altenucivas." ····· Esta dificultad es el punto de partida de la crítica "trascenden-
tal" de Kant. Kant adoptó una posición subjetivista, de suerte
Sección VI que el mundo temporal era meramente experimentado. Pero según
.su forma de la doctrina subjetivista, en la Crítica de la razón pttra,
Tochs las teorías metafísicas que admiten un¡1. disjunción entre ningún elemento del mundo temporal podía ser un experimentador.
los cbnentos componentes de la experiencia .i_ñdividual _J?Oruna ,Su mundo temporal, tal como está en esa Crítica, era en su esenci:i
parr·:. y, por otra, los elementos componentes ·del mumfo externo, 'muerte, fantástico, fenoménico. Kant era un físico matemático,
tienen que incurrir inevitablemente en dificultades sol}¡e la verdad y su solución cosmológica era suficiente para las abstracciones a
y fok·dad de las proposiciones y sobre los fundamentos del juicio. que se limita la física matemática.
La r:-imera dificultad es metafísica, la segunda epistemológica. De , Las dificultades de b doctrina subjetivista surgen cuando se
:ihí ,1,1e b dificultad epistemológica sólo pueda resolverse apelando combina con b doctrina "sensacionalista" relativa al análisis de
a L ,ntología. Mas todas las dificultades relativas a los primeros los componentes que están juntos en la experiencia. Según ese aná-
prin.:if·ios son sólo dificultades metafísicas disimuladas. La prime- lisis, los únicos elementos de ese componente que no están marcados
ra d1fi,~ultad plantea la cuestión relativa a la explicación ele verdad con la particularidad de esa "ocasión" -o "corriente"- indivi-
y fa!s2thd, y la segunda la relativa a la explicación ele la per- idual, son universales tales como "rojez" o "contorno". Con la
cepci,,n intuitiva de verdad y falsedad. La primera versa sobre las doctrina sensacionalista, o con cualquier generalización de esa doc-
proe0,iciones; la segunda sobre los juicios. Hay una conjuntidad trina, mientr:is los elementos en cuestión sean universales, las úni-
de los elementos componentes de la experiencia individual. Esta cas alternativas son, o bien la doctrina de Bradley de un experi-
"conj,mtidad" tiene ese significado peculiar especial de "conjun- mentador único -la absoluta-, o bien la doctrina de Leibniz
tid,1,i en la experiencia". Es una conjuntidad sui géneris, que no de muchas mónadas sin ventanas. Cualguier:i de ambas alternativas
pucck explicarse por refei;encia a ninguna otra cosa. Para los fines marca la experienci:1 con cierto aire de ilusoriedad. La solución
ele e•;u discusión es indiferente que hablemos de una "corriente" de leibniziana sólo puede atenuar la ilusoriedad recurriendo a una pia-
exp~ri:ncia o de una "ocasión" de experiencia. Con la primera al- dosa dependencia de Dios. Este principio fue invocado por Des-
tern.Ht \'a hay conjuntidad en la corriente, y con la segunda la hay cartes y Leibniz como expediente para sacar del paso a su episte-
en b ocasión. En cualquiera de ambos casos hay la "conjuntidad mología. Es un expediente que repugna a todo racionalismo con-
exp,:ri,cncial" única. secuente. La posibilidad misma de conocimiento no debería ser un
1\ l considerar la conjuntidacl experiencia! se suscita la cuestión accidente en la bondad divina; debería depender de las entretejidas
me:1fisica final: si hay algún otro significado de "conjuntidad". .naturalezas de las cosas. Al fin y a la postre, también el cono-
La n,·,c'.:1ciónde todo significado alternativo, es decir, de todo sig- cimiento de Dios debe explicarse.
nifi,:.1,.10 no abstraído del experiencia!, es la doctrina "subjetiva". , La filosofía del organismo admite la doctrina subjetivista ( co-
Est.1 •:asión reformada de la doctrina subjetiva es la doctrina de ·mo aquí se expone), pero rechaza la doctrina sensacionalista: .de
1
la fi! :,~ofía del organismo. ahí su doctrina de la objetificación de una ocasión actual en b
L·, doctrina contraria: que hay una "conjuntidad" no deri- ·experiencia de otra ocasión actual. Toda entidad actual es un latido de
vari v., de la conjuntidad experiencia!, conduce a la disjunción de experiencia que incluye en su ámbito al mundo actual. Los pro-
los c,,mponentes de la experiencia subjetiva de la com,unidad del ·bleinas de la causación eficiente y del conocimiento reciben una
mun:l-J externo. Esta disjunción crea una dificultad insuperable :explicación común por referencia a la textura de las ocasiones ac-
par:l h epistemología. En efecto, el juicio intuitivo se ocupa de tuales. La teoría del juicio en la filosofía del organismo puede
la conjuntidad en la experiencia, y no hay un puente que una la describirse igualmente bien como teoría de la "correspondencia" o

260 261
como teoría de la "coherencia". Es una teoría de la corresponden- das como realmente relacionadas y calificado por aquellos objetos
cia porque describe el juicio como forma subjetiva de h prehensión eternos. Este jucio afirma correcta o incorrectamente un hecho
integral de la conformidad, o no-conformidad, entre proposición real en la constitución del sujeto juzgador. Aquí no hay margen
y nexo objetificado. La prehensión en cuestión provi, ,1c de la sín- para ninguna calificación del carácter categórico del juicio. El
tesis de dos prehensiones, una física y otra espiritual. La prehen- juicio se hace sobre sí mismo por el sujeto juzgador, y es sentir
sión física es la prehensión del nexo de las ocasiones actuales ob- en h constitución del sujeto juzgador. Las entidades actuales sobre
jetificadas. La prehensión espiritual es la prehcnsión d~ la proposi- las cuales versa explícitamente el juicio, comprenden los sujetos
ción. Esta última prehensión es necesariamente "impura", y .pro- "lógicos" del juicio, y los objetos eternos 'elegidos forman las
viene de una historia de síntesis :mtecedente medianr,: la cual ui;ia "cualidades" y "relaciones" que se afirman de los sujetos lógicos.
prehensión conceptual pura transfiere su dato como predicado de Esta afirmación sobre los su jetos lógicos es claramente "afir-
rclatidad hipotética para las actualidades del dato de .1lguna pre- mación" en un sentido derivativo del significado de "afirmación"
hensión física (cf. Tercera parte). Pero la origi11:1c:rín de una sobre el sujeto juzgador. La identificación de los dos sentidos in-
prehensión proposicional no nos interesa para esta ck-cripción del ducirá a error. En el último sentido se hace abstracción del sujeto
juicio. El único p~nto de interés es la síntesis de rnn prehensión juzgador. Se ha trascendido el princivio subjetivista, y el juicio ha
física y una prehensión _proposicional en una prehcnsión "inte- trasladado su acento desde el nexo objetificado al valor de verdad
lectual" (cf. Tercera parte) cuya forma subjetiva implique juicio. de la proposición en cuestión. Teniendo en cuenta el hecho de
Este juicio versa sobre la conformidad de dos componentes que el juicio versa sobre la forma subjetiva de un sentir impuro
en una sola experiencia. Es, pues, una teoría de la _"~_oherenci~"· proveniente de la integración de sentires más simples, observamos
Versa también sobre la conformidad de una propo::1c1on no cir- que los juicios pueden dividirse en dos clases: 1\ los juicios intui-
cunscrita a esa experiencia individual con un nexo ~uya r:latidad tivos, y 2\ los juicios derivativos. En un juicio intuitivo, la inte-
se deriva de las diversas experiencias de sus prop!os miembros gración del dato fisico con la proposición· transporta al sentir el
y no de la del experimento de juzgar. En este sen rido, hay una cabal detalle complejo de la proposición en su comparación de iden-
teoría de la "correspondencia". Pero en este punto de la argu.- tidad, o diversidad, respecto del detalle complejo del dato físico.
ni.entación es preciso hacer una distinción. Diremos que una propo- El juicio intuitivo es la consciencia de esta comparación detallada
sición puede ser verdadera_o falsa, y que. u? j_1:icio puede ser co- compleja que implica identidad y diversidad. Un juicio asi es co-
rrecto, i1lcorrccfo o difcrtdo. Con esta d1stmc10n vemos que hay rrecto por naturaleza, puesto que es la consciencia de lo que rs.
una teoría de la "correspondencia" de la verdad y falsedad de las En un juicio derivativo, la integr~ción del dato físico con la
proposiciones, y una teoría de la "coherencia" de la corrección, proposición lleva al sentir el cabal detalle complejo de la pro-
incorrección y aplazamiento de los JlllCIOS. jJosición, mas no educe a sentir la cabal comparación de este detalle
En la doctrina "orgánica" se distinguió claramcn te entre un con el detalle complejo del hecho físico. Hay alguna comparación
juicio y una proposición. Un juicio es _un sentir en el "proceso" 01.1eabarca el resto del detalle. Pero la forma subjetiva abarca la
del sujeto juzgador, y es correcto . o m~?rrecto res¡)(;cto de <;se totalidad de la proposición, en vez de adoptar una pauta compleja
sujeto.· Como valor, figura en la sat1sfocc10n de ese su ¡cto; y solo que discrimine entre los componentes comparados y los no-com-
puede ser criticado por los juicios de Jas. entidades , 1ctuales ?,el parados .. En lds juicios derivativos puede haber error. La lógica
futuro.· Un juicio versa sobre el universo en proceso ae prehens10n es ·el análisis 1 de las relaciones entre proposiciones en virtud de las
por el sujeto juzgador. Primariamente versará sobre _una définida cuales los I juicios d¡;fivativos no introducirán errores que no sean
selección de entidades actuales objetificadas, y de ob;ttos eternos; los ya inherentes a .fos juicios sobre· las premisas. L1 mayor parte
y afirma la objetificación física -para el sujeto juzgadPr- dé esas de los juicios son derivativos; esos juicios ilustr:in h doctrina de
entidades áctuales por el ingreso de esos ·obje_tos eternos, de _suerte que la forma subjetiva de un sentir es afectada por la totalidad
que hay un nexo objetificado de aquellas entidades actuales Juzga- de la ocasión actual. Es lo que hemos denominado "sensitividad"

262 263
de los sentires en una ocasión. En un juicio intuitivo, la forma Pero como cada mundo actual es relativo al punto de vista,
subjetiva de asentimiento o disentimiento se ha restringido de son sólo algunas entidades actuales las que tendrán puntos de vista
suerte que su car:ícrer se derive exclusivamente de los contrastes del que incluyan en su mundo actual las entidades actuales que cons-
dato. Aun en este caso, la fuerza emocional del juicio, cuando pasa tituyen los sujetos lógicos de la proposición. Por consiguiente,
a designio, se deri ·,:i de todo el sujeto juzgador. toda proposición define a los sujetos juzgadores para los cuales es
~ mayor abun?.,miento, el sujeto juzgador y los sujetos lógicos (. una proposición. Toda proposición presupone algunas entidades
remiten a un umverso con un carácter --.m,etafísico general que actuales fijadas y definidas del mundo actual de su sujeto juz-
representa su "p:ic:cncia" para esos sujetos, ..;'y también su "pacien- gador; y así sus posibles sujetos juzgadores deben tener estas en-
cia" para esos obj,:tos eternos. En cada juicio, el unwér'so está dis- tidades actuales en el mundo actual de cada uno de ellos. Todo
puesto en un:1 jeDtquía de sociedades cada vez m:j,s amplias, como juicio requiere conocimiento de las entidades actuales presupuestas.
hemos explicad_o _:m~~riormente ( cf. Segunda parte, cap. III). Sí- Así, además de la requerida composición del mundo actual presu-
guese que la d1st1nc1011entre los sujetos lógicos, con sus cualidades puesto en una proporción, tiene que haber el requerido conocimien-
y relaciones, y el universo como fondo sistemático no está de- to del mundo presupuesto en el juicio, tanto si el juicio es correcto
finida tan rotuncl.i:11ente como supone la explicació1; anterior. En. como si es incorrecto. Pues las entidades actuales cuyos mundos
efecto, es asunto d,, convención el decidir cuáles de las sociedades actuales no tic~1en la /composición requerida, la proposición es
próximas se consic!creri sujetos lógicos y cuáles fondo. Otra manera inexistente; para las entidades actuales que carecen del conocimiento
de exponer esta relegación de los sujetos lógicos al fondo, es decir requerido, el juicio es imposible; Es absolutamente cierto que una
que la paciencia del universo para un hecho real en un sujeto proposición más abstracta de acuerdo con las líneas de la proposi-
juzgador es una p.1ciencia jerárquica que implica sistemáticas gra- ción original, puede adaptarse de suerte que evite la presuposición
d~c.iones de cadct<.'r. _Esta discusión sustancia la aseveración que de alguna de estas entidades actuales fijadas, o de todas ellas,
h1cunos antes ( en Primera parte, cap. I, secc. V) de que una que son los sujetos lógicos de la proposición original. Esta nueva
afirmación verbal 1, J es nunca la cabal expresión de una proposi- proposición tendrá significado para un grupo de su jetos posibles
ción. más amplio que la proposición original. De algunas proposiciones
Volvamos ahor.1 ; la distinción entre proposición y juicio. nos parece que tengan significado para todos los sujetos juzgadores
Una proposición sur,;<.: en el análisis del juicio; es el dato del juicio posibles. Bien puede ser así, pero yo no me atrevo a afirmar que
haciendo abstracci(\n dd sujeto juzgador y de la form.1 subjetiva. nuestras aptitudes metafísicas estén suficientemente desarrolladas
Un juicio 1 es un c.entir sintético que en una unidad de sentir para garantizar la menor certidumbre en esta cuestión. Acaso pre-
abarca dos sentires ,~ibordinados. De estos sentires subordinados uno supongamos siempre alguna sociedad amplia, más allá de la cual
es proporcional, se ccupa meramente de la proposición que es su no puedan saltar nuestras imaginaciones. Pero la vaguedad de las
dato. La misma prq,osición puede constituir el contenido de diver- exposiciones verbales es tal que la misma forma de palabras se
sos juicios por di \·,~rsas entidades juzgadoras respectivamente. La toma como representación de toda una serie de proposiciones afines
posibilidad de diversos juicios por diversas entidades juzgadoras, de varios grados de abstracción.
que tengan el mism,i contenido ( de "proposición" en contraste con Un juicio refuerza o debilita la decisión mediante la cual la
".n?xo"), requiere que el mismo complejo de sujetos lógicos, obje- proposición juzgada, como constituyente del señuelo, se admite co-
t1f1cados por conducto de los mismos objetos eternos, pueda entrar mo elemento eficiente en la concrescencia, con el fortalecimiento
como constituyente parcial en las esencias "reales" de diversas en- del conocimiento. Un juicio es la crítica de un señuelo p:ira sentir.
tidades actuales. El juicio es una decisión del sentir, la proposición
es lo sentido; pero sólo es parte del dato sentido.

1 Cf. Tercera parte. cap. VI.

264 265

aüa:iti:i
el color es un princ1pw general y los colores son los ejemplos. En
Sección III consecuencia, si todos los cuerpos sensibles ostentan el mismo prin-
cipio general que es el color, cada cuerpo ostenta algún color definido.
Nos queda por considerar ahora el sentido en que el mundo Además, todo cuerpo ,1L:~ osten ta un color definido es por consiguiente
actual, en algún aspecto sistemático, entra en cada proposición. "colorido". ·
Esta investigación versa totalmente sobre la noción de los sujetos J Un nexo ostenta un "sistema indicativo" de relaciones duales
lógicos de la proposición. Estos sujetos lógicos son "particulares", entre sus miembros, cu~ndo 19 una relación del sistema, y sólo una,
en la antigua acepción del término. No son conceptos en compa- relaciona cada par de rns miembros; 29 estas relaciones son ejemplos
ración con otros conceptos; son hechos particulares en una estruc- de un principio .r:eneral: r 39 la relación (en el sistema) entre cual-
tura potencial. quier miembro A y cualquier otro miembro B no relaciona también
Pero los particulares deben ~ndicarsc, porque la proposición a A con cualquier ot:·J miembro del nexo que no sea B; y 4 9 las
versa justamente rnbre estos particulares y no sobre otros. Así, la relaciones ( en el sistem.1) entre A y B v entre A v C bastan para
indicación pertenece a la proposición; o sea que "Esos particulares definir la relación ( en el sistema) entre B y C donde A, B y C son
así indicados en tal o cual pauta predicativa" constituye la pro- tres miembros cualcsq:·icr.1 del nexo.
posición. Fuera de la indicación no hay proposición porque no hay Así, si A y X son dos miembros cualesquiera del nexo. y si X
particulares determinados. Por lo tanto, tenemos que estudiar la tiene conocimiento de hs relaciones sistemáticas de A con él v tam-
teoría de la indicación. bién de las relaciones ~istcmáticas de A con B, C y D son miembros
Se requieren algunas definiciones: del nexo, entonces X tiene conocimiento de sus propias relaciones
Una "relación" entre ocasiones es un objeto eterno ilustrado sistemáticas con B, C Y D, v de las nrntu:is relaciones sistemáticas
en el complejo de prehensiones mutuas en virtud de las cuales esas entre B, C y D. Un 1;cxo ;;sí admite la precisa indicación de sus
ocasiones constituyen un nexo. miembros desde el pt:n :o de vista de cualquiera de ellos. El relativo
Una relación se denomina "relación dual" cuando el nexo en "donde" presupone un nexo que ostenta un sistema indicativo. Pµe-
que se realiza consta de dos ocasiones actuales, y sólo de dos. Es den definirse tipos m:ís complejos de sistemas indicativos; oero el
una "relación triple" cuando hay tres ocasiones, y así sucesiva- tipo más simpl~ basta p:ira ilustr:ir el orincipio implicado. 'Hemos
mente. definido aquí la cater,oría de "posición" de Aristóteles. Adviértase
En general habrá un número indefinido de objetos eternos así que en un nexo con un sistem:i indicativo de relaciones, el aspecto
ilustrados en las prehensiones mutuas de las ocasiones de cualquier subjetivo de la experi~r.cia puede eliminarse de las proposiciones im-
nexo; esto equivale a decir que hay un número indefinido de plicadas. Porque un conocimiento de B, C y D que se tiene desde A,
relaciones realizadas entre las ocasiones de todo nexo particul:1r. ofrece una proposición que versa sobre C y D a base de B. Así, es
"Principio general" es un objeto eterno que sólo es ilustrado completamente falsa la noción prevaleciente de aue el sujeto p:1crticular
por sus "ejemplos", que también son objetos eternos. Por consi- de la experiencia, no puede, por la naturaleza del caso, ser eliminado
guiente, la realización de un ejemplo es también la realización nunca del becho exper;mcntado.
del principio general del cual es ejemplo ese objeto eterno. Pero Toda proposició; p!'esupone algún nexo general con un sistema
no viceversa: la realización del principio general no implica la relacional indicativo. Es~e nexo comprende su locus de sujetos juz-
realización de ningún ejemplo particular, aunque necesita la reali- ,r-adores y tarrµ,ién sm _sujetos lógicos. Esta presuposición es parte
zación de algún ejemplo. Cada uno de los ejemplos implica, de la proposición, y la proposición no puede ser contemplacfa• por
pues, el principio general, pero el principio general únicamente ning-ún su,jet6 para el· cual no sea válida la presuposición. Por con-
implica por lo menos un ejemplo. En general, los ejemplos de un siguiente, en una p~oposición se presuponen ciertas características
principio general se excluyen mutuarn,ente, de suerte que la realiza- para el sujeto juzg-'ldcr y para los sujetos lógicos. Esta presuposición
ción de un ejemplo implica la exclusión de los demás. Por ejemplo, de carácter puede llev:irse más allá de lo que los meros requisitos de la

266 267
flt!lffl'MW:JYMZtWfl1tffll!llrmmrnmrrrm1w11wrrw·rmwr::s:n:wr:mwrfle1ue,'Wlif/fil~"mmezm•ren,r:rrm·::mermerr:rrmmrewnewre=-•=-=--mm1•00·•-•1w.-•

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1
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indicación requieren. Por ejemplo, en ''.Sócrates es mortal", el mero ¡ cree que contiene la vida de César, de la cual no tiene conocimiento
sistema indicativo espacio-temporal puede ser suficiente para indicar directo. La proposición meditada por este viajero sentado en la
a "Sócrates". Pero la proposición puede significar "El hambre Sócra- margen del río moderno es evidentemente una proposición diferente
tes es mortal" o "El filósofo Sócrates es mortal". La indicación su- de la que estaba en la mente del que fuera soldado de César. Luego
perflua puede ser parte de la proposición. Sea como fuere, el principio hay la proposición que pudo estar en la mente de uno de la multitud
de que una proposición presupone que el mundo actual ostenta algún que escuchó el discurso de Antonio, de un hombre que había visto
aspecto sistemático queda así explicada. ·~:i a César mas no el Rubicón.
Esta explicación puede ilustrarse con la proposicióp 1~César atra- Es obvio que de esta suerte puede producirse un número indefi-
vesó el Rubicón". Esta forma de palabras simboliza un número in- nido de proposiciones sumamente especiales 'que difieren entre sí por
definido de diversas proposiciones. En su · forma 1nenos abstracta sutiles gradaciones. Todo depende de las diferencias de conocimiento
"César" representa una sociedad de entidades actuales fijadas del perceptivo directo que estas diversas proposiciones presuponen para
mundo real desde el punto de vista del sujeto juzgador, con sus sus sujetos. Pero hay proposiciones de tipo más general, par:.t las
objetificaciones conscientemente percibidas por el sujeto. Toda la. cuales "César" y "Rubicón" tienen sentidos más generaliz:.1dos, más
teoría de la percepción será examinada más detenidamente en un vaoos. En estos sentidos más vagos, "César" y "Rubicón" indican las
capítulo posterior ( cf. Tercera parte); en este punto de la discu- en;idades, si las hay, localizadas por cualquier miembro de un tipo ·
sión podemos presumirla. La palabra "Rubicón" debe explicarse del de rutas que parten de cierto tij,o de inferencia y conjetura. Hay
mismo modo que la palabra "César". Los únicos puntos que quedan también algunas de tales proposiciones en que el hecho de ha?er
ambiguos respecto de "César" y "Rubicón" son que estas sociedades tales entidades, de estar localizadas así, forma parte del contemdo
-cualesquiera de ambas, y cada una con su característica definido- en virtud del cual es verdadero o falso el juicio; y hay otras pro-
ra- pueden suponerse conjeturalmente prolongadas hasta el !lnmdo posiciones en que aun este requisito se elude, por lo que concierne
contemporáneo del sujeto juzgador, o, más conjeturalmente aun, a la verdad o falsedad. Es a causa de estos varios tipos de proposi-
hacia el futuro más allá del sujeto. El tiempo pasado de la palabra ciones más abstractas por lo que podemos concebir la existencia hi-
"cruzó" revela que este punto de ambigüedad no es pertinente, de potética de proposiciones más especiales que para algunos de nosotros,
suerte que la proposición puede formularse h:.1ciendo c:.1soomiso de a título de sujetos juzgadores, podrían carecer de significado.
él. Pero no es necesario que se formule así: es posible que uno de
los que fueron wldados de César estuviera sentado años después en Esta discusión debería mostrar la vanidad de tomar cu:.1lquier
aserto verbal, tal como "César atravesó el Rubicón" y discutir sobre
la margen del río y meditara sobre ál asesinato de César, y sobre el
paso de César a través del pequeño río que ahora se desliza tran- rl significado. Además, toda proposición que satisfaga la forma ver-
quilamente a sus ojos. Esta proposición habría sido diferente de la b:il de suerte que sea una de sus posibilidades de significado, define
más directa que ahora estoy considerando. Nada podría ilustrar me- su propio locus de sujetos; y sólo para esos sujetos existe la posibilidad
jor la irremediable ambigüedad del lenguaje, puesto que ambas pro- de un juicio cuyo contenido sea esa proposición.
posiciones se adaptan a la misma terminología verbal. Sin embargo, Una proposición es la potencialidad de objetific_ación de ~iertas
hay un:1 tercera proposición: un viajero moderno sentado en la mar- entidades actuales presupuestas por conducto de ciertas cualidades
gen del Rubicón y m,cditando sobre sus percepciones directas de las y relaciones, siendo la objetificación para algún sujeto no especifi-
ocasiones actuales, puede localizar, en relación con él mediante es- cado para quien la presuposición tiene significado en 1~ experie?cia
pecificaciones espacio-temporales, un acaecimiento que inferencia! y directa. El juicio es la afirmación consciente por un suJeto particu-
conjeturalmente cree él que incluye parte de la pasada historia del lar -para quien vale la presuposición- de que esta potencialidad
Rubicón tal como él directamente la conoce. También él, por un está realizada o no para él. Adviértase que "realizada" no significa
proceso análogo de inferencia y conjetura, y de especificación es- "realizada en experiencia consciente directa", sino "realizad:1 como
pacio-temporal, localiza en relación con él otro acaecimiento que él contribuyente al dato del cual se origina ese sujeto juzgador". Puesto

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que la experiencia directa, consciente, suele faltar, un juicio pi,ed.: pos1c1ones singulares derivadas de una propos1c1on metafísica difie-
ser erróneo. ran en valor de verdad de las de cualquier otra época cósmica.
Así, pues, una proposición es un ejemplo de lo que Locke de- Creemos ciertamente que contemplamos proposiciones metafísi-
nomina "idea determinada para existencias particulares". Es la poten- cas; pero teniendo en cuenta los errores del pasado respecto de los
cialidad de semejante :idea; la idea realizada, admitida a decisión en principios de la geometría, es prudente guardar algún escepticismo
un sujeto dado, es el juicio, que puede ser idea verd:1dera o falsa sobre este punto. Las proposiciones que parecen ser· más notoria-
sobre las cosas particulares. La discusión de esta cuestión tiene que mente metafísicas son los teoremas aritméticos. Por consiguiente,
reanudarse cuando se examine la actividad conceptual (Terc.:ra ilustraré la justificación tanto para la creencia como para el escepti-
parte). Pero es evidente que una proposición es una entidad conwi,:_ cismo residual rnediant~ un ex:unen de uno de los más simples dr
ja situada entre los objetos eternos y hs ocasiones actuales. c;:11- esos teoremas: uno y uno son dos. 1
parada con los objetos eternos, una proposición participa de la par- Ciertamente, esta proposición, interpretada en el sentido de
ticularidad concreta de las ocasiones actuales; y comparada con la~ "una entidad y otra entid:id son dos entidades", parece· ser propia-
ocasiones actuales una proposición participa de la abstracta gener;1'.i- mente metafísica sin la menor sombra de limitación sobre su gene-
dad de los objetos eternos. Por último, recuérdese que las prop 0 .i- ralidad o verdad. Mas aun aquí tenemos que vacilar cuando adverti-
ciones entran en la experiencia de otras maneras que por medio d.: mos que suele formularse, con idéntica confianza en cuanto a la
sentires de juicio. generalidad de su verdad metafísica, en un sentido que ciertamente
es limitado, y a veces falso. En nuestras referencias al mundo actual,
raras veces consideramos una entidad actual individual. Los objetos
Sección IV de nuestros pensamientos son casi siempre sociedades o grupos más
sueltos de entidades actuales. Ahora, en aras de la simplicidad, con-
Una propos1c10n metafísica -en el sentido general propio ,ld sideremos una sociedad de tipo "personal". Esa sociedad será una
término "metafísica"- significa una proposición que 19 tiene sig- sucesión lineal de ocasiones actuales que formará una ruta histórica
nificado para toda ocasión actual, como sujeto que la acoge, y ?.º en que alguna característica definidora será heredada por cada oca-
es "general", en el sentido de que su predicado relaciona potencill- sión de sus predecesoras. Una sociedad de esta índole es un "objeto
mente todas y cada una de las series de ocasiones actuales, propor- persistente". Probablemente, un objeto persistente simple es más
cionando el número idóneo de sujetos lógicos para la estructura pre- simple que cualquier cosa de las que de ordinario percibimos o en
dicativa, y 39 tiene un valor de verdad "uniforme", en el sentido d.: las que pensemos. Es el tipo de sociedad más simple; y para cualquier
que, a causa de su forma y alcance, su valor de verdad es idéntico duración de su existencia requiere que su ambiente esté ampliamente
al valor de verdad de cada una de las proposiciones singulares q,H: compuesto de objetos persistentes análogos y simples. Lo que ·nor;--
pueden obtenerse restringiendo la aplicación del predicado a cual- malmente consideramos es la sociedad más amplia en que cabe hallar
quier serie de sujetos lógicos. Es obvio que si una proposición me:> varias capas de objetos persistentes: una "sociedad corpuscular".
física es verdadera, la tercera condición es innecesaria. Pues una Consideremos ahora dos objetos persistentes distintos. Será más
proposición general sólo puede ser verdadera si se cumple esta con- fácil pensar en ellos si sus características definidoras son diferentes.
dición. Mas si la proposición general es falsa, entonces sólo. es mct:1- Llamaremos m y b a -estas características definidoras, y emplearemos
física si además es falsa cada una de las proposiciones singulare~ también evas letras. a y b como nombres de los dos objetos persis-
derivadas. La proposición general sería falsa si lo fuera cualquier:1 tentes. !Ahora, la proposición "una entidad y otra entidad son dos
de las proposiciones singulares derivadas. Pero la tercera condición entidades" se intet'.preta usualmente en el sentido de que, dados dos
se expresa en la proposición sin la menor dependencia de la deter-
minación de la verdad o falsedad de la proposición. 1 Para la prueba de esta propisición cf. Pri11cif,io Mathemafica, vol. II, 11 O,
No puede haber ninguna época cósmica para la cual las pro- 643.

271
270
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objetos persistentes, cualquier acto de atención que capte conscien-


temente una ocasión actual a partir cada una de las dos rutas histó- ~ara soñado;es, mas desprovisto de utilidad para las personas prác-
ricas, descubrirá necesariamente dos ocasiones actuales, una desde ticas abso~b1das en ~os asuntos de la vida. En realidad, parece que
cada una de las dos rutas distintas. Por ejemplo, supongamos que nosotros solo. a medias hay~mos evitado semejante estado de cosas,
una taza y un plato son dos objetos persistentes de esta índole, aun- pues en medio de las ocasiones actuales localizadas en los yermos
que desde luego no lo son; suponemos siempre que mientras ambos del llamad? "espacio vacío", y bien distintas de los objetos persis-
existan y estén lo suficientemente juntos para ve:r_los de una mirada, tentes deSt mados a formar los cuerpos materiales persistentes, es su-
cualquier acto de atención mediante el cual pércibimos el plato, 1ament~, proba_ble que la ~?ntemplación de la aritmética no dirija
implicará por lo tanto la percepc,ión de las dos· entidadés · ~ctuales, ª atenc10n a ninguna relac10n de las cosas que sea muy importante.
una la taza en una ocasión de su existencia y. otra el ,.plato en una Desde luego, es mera especulación el decir que cualquier entidad