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HEDONISMO

Hedone = placer
Ismo = doctrina, conjunto de conocimientos
Definición RAE: Teoría que establece el placer como fin y fundamento de la vida
[ CITATION RAE06 \l 2058 ].

Diccionario de filosofía (Walter Brugger): Doctrina según la cual el placer


determina el valor ético de la acción... el hombre obra solo por placer [ CITATION
Wal88 \l 2058 ].

Representantes: Demócrito, Arístipo de Cirene, Eudoxo, Epicuro y en la


actualidad el materialismo [ CITATION Wal88 \l 2058 ].

El término hedonismo puede tomarse en dos sentidos, lato (extenso) y estricto: a)


en el primero, Se pueden distinguir dos formas del mismo, de acuerdo con los dos
significados que tiene el termino placer. Esto designa el placer sensible o inferior
(cuerpo) y el placer espiritual o superior (alma). En consecuencia hay dos formas
de hedonismo: absoluto y mitigado (eudemonismo).

Hedonismo Absoluto (Aristipo)

Afirma que el único bien es el placer sensible y el único mal el dolor sensible. Se
ha atribuido esta doctrina a Aristipo de Cirene y su escuela.

Las líneas que estructuran el hedonismo absoluto son las siguientes:

1) El placer es el bien, el dolor es el mal

2) Dentro de los diversos placeres tiene supremacía el sensible

3) En el seno del placer sensible, únicamente hemos de buscar el placer presente

Hedonismo mitigado (Epicuro)

Fue un filósofo griego, fundador de la escuela que lleva su nombre (epicureísmo).


Los aspectos más destacados de su doctrina son el hedonismo racional y el
atomismo, en el cual basa su ética de corte materialista. Sostiene que la
sensación capta al ser de modo infalible... y llama a los sentidos mensajeros de la
verdad [ CITATION Gio17 \l 2058 ]
Sostiene que el placer es el bien del hombre, pero da una clara preferencia al
placer espiritual sobre lo sensible. Es la doctrina ética de Epicuro. Sus puntos
fundamentales son:

1) Primacía del placer espiritual sobre el sensible.


El verdadero placer para Epicuro consiste en la ausencia de dolor en el
cuerpo (aponía) y la carencia de perturbación en el alma (ataraxia). Éstas
son las palabras del filósofo: «Cuando afirmamos que el placer es un bien,
no nos referimos para nada a los placeres de los disipados, que consisten
en embriagueces, como creen algunos que ignoran nuestras enseñanzas o
las interpretan mal. Aludimos a la ausencia de dolor del cuerpo, a la
ausencia de perturbación en el alma. Ni las libaciones y los festejos
ininterrumpidos
ni el gozar de muchachos y de mujeres, ni el comer pescado o
todo lo demás que puede brindar una mesa opulenta, es el origen de la
vida feliz. Sólo lo es aquel sobrio razonar que escudriña a fondo las causas
de todo acto de elección y de rechazo, y que expulsa las opiniones falsas,
por medio de las cuales se adueña del alma una gran perturbación.»
[ CITATION Gio17 \l 2058 ].

2) Distinción, dentro del placer, entre el de movimiento y el de reposo. El primero


se produce al satisfacer una necesidad, un deseo; el segundo, al haber eliminado
todas las apetencias.

3) Determinación de una aritmética del placer sobre las siguientes reglas


primordiales:

a) Aceptar el placer presente, si no produce un dolor ulterior más intenso

b) Rehuir el dolor presente que no pueda producir en el futuro un placer más


intenso;

c) Aceptar un dolor presente que origine un placer futuro más intenso [ CITATION
Pau15 \l 2058 ].

Para garantizar el logro de aponía y la ataraxia, Epicuro distinguió entre: 1) placeres


naturales y necesarios, sólo enumera aquellos que están íntimamente ligados con la
conservación de la vida del individuo, por ejemplo, el comer cuando se tiene hambre, el
beber cuando se tiene sed, el reposar cuando se está fatigado...; 2) placeres naturales
pero no necesarios, Epicuro menciona todos aquellos deseos y placeres que constituyen
las variaciones superfluas de los placeres naturales: comer bien, beber licores refinados,
vestir de manera rebuscada, etc.; 3) placeres no naturales y no necesarios, Epicuro
colocaba los placeres vanos, que son los nacidos de las vanas opiniones de los hombres:
todos aquellos placeres vinculados al deseo de riqueza, poderío, honores y cosas
semejantes... Epicuro les señala una novísima senda para reencontrar la felicidad. Les
ofrece una doctrina que representa un desafío a la suerte y a la fatalidad, porque
mostraba que la felicidad puede provenir de nuestro interior, sean como fueren las cosas
externas a nosotros, porque el bien verdadero, en la medida en que vivimos y mientras
vivamos, está siempre y exclusivamente en nosotros. El verdadero bien es la vida, para
mantener la vida basta con muy poco y este poco se halla a disposición de todos, de cada
hombre. Todo el resto es vanidad. [ CITATION Gio17 \l 2058 ].

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