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DÉCADA DEL 50:

Una vez en Buenos Aires, el programa inicial del vencedor de Caseros se sintetizó en la fórmula:
“no hay vencedores ni vencidos”. Olvido del pasado y fusión de los partidos para el logro definitivo
de la organización federativa del país.
Uno de los primeros actos de Urquiza, de acuerdo con las atribuciones que le daba la victoria, fue
la designación de Vicente López como gobernador provisional de Buenos Aires (en su gabinete
ministerial se encontraba Valentín Alsina)
En abril, de acuerdo con la convocatoria realizada por el gobierno provisional, se realizaron las
elecciones para designar los miembros de la Sala de Representantes de la provincia de Buenos
Aires.
En este mes, Urquiza convocó en su residencia de Palermo, al gobernador de Buenos Aires
Vicente López, al gobernador de Corrientes, Benjamín Virasoro, y al representante de Santa Fe,
Manuel Leiva: se da el Protocolo de Palermo. En éste se resolvió encomendar al general Urquiza
las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina. Además, invocando el Pacto Federal de
1831, se resolvió reunir la Comisión Representativa por dicho pacto.
Finalmente, se convino en reunir a todos los gobernadores en una convención previa que sentara
las bases de la organización nacional.
A tal efecto se cursaron circulares a todos los gobernadores para una reunión en San Nicolás con
el objeto de “formar el preliminar de la constitución nacional”
Principales disposiciones del Acuerdo de San Nicolás: se reconoce a Urquiza como encargado de
las Relaciones Exteriores; se inviste a Urquiza con el titulo de Director Provisorio de la Republica
Argentina; Urquiza es reconocido como general en jefe de los ejércitos de la Confederación,
incluidas las fuerzas militares de cada provincia; se declara que se debe reunir un “Congreso
General Federativo bajo el sistema federal”; queda establecido que el Congreso General
Constituyente se formará con dos diputados de cada provincia.

Al conocerse en Buenos Aires los términos del Acuerdo, un temor general invadió a la opinión
porteña: el de haber instaurado una nueva dictadura en la persona de Urquiza, y se dan las
“Jornadas de Junio”.
Como consecuencia de las jornadas, López presenta su renuncia. Urquiza, dio un golpe de Estado:
disolvió la Sala de Representantes y asumió el gobierno, reponiendo nuevamente a López en la
gobernación (aunque un mes después vuelve a renunciar).
Desde el momento en que Urquiza dio el golpe de estado, la oposición porteña comenzó a
conspirar, siendo Alsina y Mitre los dirigentes más caracterizados del movimiento. El alejamiento
de Urquiza rumbo a Santa Fe, precipitó los acontecimientos, fijándose el 11 de septiembre para el
estallido revolucionario: se reinstaló la Legislatura y fue designado gobernador el general Pinto. En
octubre, la Legislatura nombró gobernador a Valentín Alsina. Al mismo tiempo, el coronel Hilario
Lagos, encabezó un movimiento contra el gobernador bonaerense proclamando su reconocimiento
al Acuerdo de San Nicolás y su adhesión a Urquiza, Alsina presenta su renuncia.

Congreso General Constituyente de Santa Fe: todas las provincias, con excepción de Buenos
Aires, enviaron sus diputados al Congreso. Se aprueba la actuación de Urquiza como Director
Provisorio; se intervino en las cuestiones derivadas de la revolución del 11 de septiembre; se
sancionó leyes sobre municipalidades y aduanas; se autorizó al Director Provisorio a convocar a
elecciones generales para elegir el primer presidente constitucional. El 1 de mayo de 1853, el
Congreso dio sanción definitiva a la Constitución (fuentes doctrinarias: Las Bases de Alberdi, la
Constitución de los Estados Unidos, El Dogma Socialista; La Constitución unitaria de 1826)

Presidencia de Urquiza (1854-1860): correspondió al Congreso General Constituyente practicar el


escrutinio de las primeras elecciones presidenciales realizadas de acuerdo con las normas
constitucionales recientemente sancionadas. Urquiza fue proclamado presidente de la
Confederación Argentina.
La situación planteada por Bs As, aislada por propia decisión del resto de la Republica, obligó a las
nuevas autoridades de la Confederación a trasladarse a la ciudad de Paraná, capital interina hasta
el año 1861.
La revolución del 11 de septiembre de 1852 marcó la iniciación de un nuevo periodo político en el
cual la provincia de Buenos Aires aceleró su tendencia autonomista. Las relaciones con la
Confederación derivaron paulatinamente hacia un franco enfrentamiento del que la ciudad porteña
pudo sacar ventajas exhibiendo los recursos de su privilegiada situación económica pues la
posesión de la Aduana y de un Banco emisor le permitió elaborar holgados presupuestos
El gobierno bonaerense decidió rechazar la Constitución sancionada en Santa Fe; la Legislatura
aprobó la Constitución y posteriormente procedió a elegir a Pastor Obligado como primer
gobernador constitucional.

El primer pacto de convivencia fue firmado en diciembre del 53 y el segundo en enero del 55, y por
estos, ambos gobiernos se comprometían a mantener la integridad del territorio nacional contra
cualquier peligro exterior y a enarbolar la misma bandera.
En el año 1859 se enfrentan en la Batalla de Cepeda. Después de la derrota de Cepeda, la
situación militar se tornó insostenible para Buenos Aires, Alsina renuncia, Llavallol gobernación
interna, se firma el Pacto de San José de Flores en noviembre de 1859, en el cual: Bs As pasaría a
integrar la Confederación; Bs As debía convocar a una Convención Provincial con el objeto de
examinar la C.N; todas las propiedades de la Provincia de Bs As seguirían perteneciéndole,
exceptuándose la Aduana que pasaría a poder de la Nación.
En mayo de 1860, la Legislatura de Bs As, eligió a Mitre como gobernador constitucional en
reemplazo de Llavallol que era interino. El nuevo mandatario integró su gabinete con Sarmiento
como ministro de Gobierno, Elizalde de Hacienda…

Como resultado de las elecciones realizadas en noviembre de 1859, resultó electo presidente de la
Confederación, Santiago Derqui, asumiendo sus funciones en marzo del 60.

DÉCADA DEL 60:


Contribuyendo A la pacificación nacional, Mitre invitó a Derqui y Urquiza a visitar Buenos Aires;
paralelamente a esta reunión, ocurren sucesos de levantamientos y disturbios en San Juan (se lo
acusa a Sarmiento), Derqui acepta la intervención sobre la provincia por parte del gobernador de
San Luis, Saa, y esto conlleva a una nueva iniciación de reclamaciones y reanudación de la guerra
civil: Pavón 1861, decidiéndose la victoria a favor de las armas de Bs As.
A consecuencia de esta batalla, Derqui renuncia a la presidencia de la Nación; Urquiza llegó a un
acuerdo con Mitre y desligó a Entre Ríos del resto de la Confederación; disueltos los poderes
federales, el gobernador de Buenos Aires quedó de hecho erigido en Poder Nacional, presidencia
de Mitre 1862-1868
La reforma introducida a la Constitución nacional por la Convención de 1860, estipulaba que las
autoridades federales residirían en la ciudad que el Congreso designara como capital. Ley de
compromiso, por la cual las autoridades nacionales podrían residir en la ciudad de Buenos Aires
hasta tanto se fijase la capital definitiva de la Republica.
Alrededor de este espinoso asunto se movieron dos tendencias políticas que muy pronto habrían
de generar dos partidos, salidos ambos del mismo tronco liberal: los nacionalistas o mitristas y los
autonomistas a cuyo frente se hallaba Adolfo Alsina
(1862: nacionalización de la Aduana; alzamientos del caudillo Chacho Peñaloza, Varela; Guerra del
Paraguay en 1865)
La futura lucha electoral presentaba la alineación de cuatro fuerzas políticas: El partido Nacional,
dirigido por Mitre, el Autonomista encabezado por Alsina, la ponderable fuerza del litoral regentada
por Urquiza y el núcleo del gobernador de Sgo del Estero, Taboada, con influencia en todo el
norte. En cuanto a los candidatos, el partido nacionalista lanzó el nombre de Rufino de Elizalde.
Sarmiento fue el candidato del partido Autonomista, quien se alzó como presidente en 1868 hasta
1847 cuando asumió Avellaneda, a quien sucedió Roca en 1880..
*Avellaneda estaba dispuesto a hacer valer la soberanía de su poder en todo el territorio nacional y
haciendo alusión a Bs As expresó que “nada hay en la Nación superior a la Nación misma”
(oposición de Bs As a la capitalización de ésta). El Congreso Nacional reunido en Belgrano
sancionó una ley disolviendo la legislatura bonaerense. Avellaneda elevó un proyecto de ley por el
cual se declaraba a la ciudad de Bs As capital de la Republica, en septiembre de 1880, el
Congreso aprobó la ley ratificada posteriormente por la legislatura porteña.

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