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Asignatura: Lenguaje y Sociedad Curso: Tercero A-B

Relación Lenguaje Sociedad

El lenguaje es la facultad humana de intercambiar ideas y sentimientos, a través de una


lengua, por medio del habla. Entonces, el ser humano comunica, primero, por la
necesidad innata de socializar y, segundo, por la capacidad que éste tiene de formular
pensamientos. Todo ser humano nace con la facultad de adquirir un lenguaje, pero lo
desarrollamos por que vivimos en sociedad..

El lenguaje es parte del carácter esencial del hombre; éste es un animal especializado en
el lenguaje. Todos los aspectos del sistema de comunicación que emplea naturalmente
están determinados por su tipo de organismo. Después de todo, esto es lo natural: que el
hombre, como cualquier otra criatura, se comporte comunicativamente de la manera en
que se lo ordena su naturaleza.

El mundo del lenguaje es mucho más vasto y más complejo de lo que los gramáticos
han llegado a demostrar. Dentro de la lingüística existen algunas disciplinas de reciente
creación, que nos están permitiendo vislumbrar cuál es su verdadera extensión y
complejidad, tales son la sociolingüística y la etnología. Uno de los aspectos que más se
está tratando son las relaciones que se establecen entre lenguaje y la sociedad.

El aspecto esencial del lenguaje es el de ser un sistema de comunicación inserto en una


situación social; por lo tanto, no solo es un proceso cognoscitivo, sino también un
comportamiento simbólico, actividad esencial y genuinamente social.

La relación Lenguaje-Sociedad es estudiada por la sociolingüística y es abordado casi


siempre, desde el punto de vista de “el lenguaje como comportamiento social”. Pero
recordemos además, que el lenguaje es el instrumento fundamental por el que le son
transmitidos los modelos de vida, cultura, manera de pensar y actuar, normas y valores
de la sociedad.

Ricci Briti describe a la sociolingüística o sociología de lenguaje como la ciencia que


estudia las relaciones entre lenguaje y sociedad, entendiendo al lenguaje no tanto como
código o sistema abstracto, sino como instrumento fundamental de comunicación que se
usa dentro de una comunicación social.

Podemos hablar ahora, sobre la relación entre lenguaje, cultura y pensamiento: la


cultura es la clase de conocimiento que aprendemos de los demás, bien mediante la
instrucción directa, bien mediante la observación del comportamiento de los demás. La
mayor parte del lenguaje está comprendida en la cultura, de modo que podemos afirmar
que “la lengua de una sociedad es un aspecto de su cultura.” Al desarrollar el lenguaje,
paralelamente se desarrolla la capacidad del pensamiento. De este modo, el sistema
lingüístico condiciona nuestra percepción del universo y, por consiguiente, nuestra
manera de pensar.

Vivimos, por tanto, en una comunidad lingüística que modela una lengua a su antojo y
que ve, piensa y siente en función de su lengua (…)
El origen del castellano

El nombre de la lengua procede de la tierra de castillos que la configuró, Castilla, y


antes del siglo X no puede hablarse de ella. Por entonces existían cuatro grandes
dominios lingüísticos en la Península, de los cuales, mayormente sólo se conservó el
latín. El castellano fue tan innovador en la evolución del latín como lo fueron los
habitantes de Castilla en lo político.

De los cambios fonéticos que produjeron en esta época en el castellano, el más original
consistió en convertir la f- inicial del latín en una aspiración en la lengua hablada,
aunque conservada en la escritura. El primer paso para convertir el castellano en la
lengua oficial del reino de Castilla y León lo dio en el sigloXIII AlfonsoX, que mandó
componer en romance, y no en latín, las grandes obras históricas, astronómicas y
legales.

El castellano medieval desarrolló una serie de fonemas que hoy han desaparecido.
Distinguía entre una -s- sonora intervocálica, que en la escritura se representaba por s,
como en casa, y una s sorda, que podía estar en posición inicial de palabra como silla, o
en posición interna en el grupo -ns-, como en pensar o en posición intervocálica que se
escribía -ss- como en viniesse (pronunciado).

Las letras ç y z equivalían a los sonidos africados (equivalente a ts, si era sordo, y a ds,
si era sonoro), como en plaça y facer. La letra x respondía a un sonido sordo, como la
actual ch del francés o la s final del portugués.

Todos estos cambios dieron origen al español que hablamos actualmente.

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