Está en la página 1de 32

DANTE GARCÍA

CASA DE CENIZAS
CASA DE CENIZAS

PRÓLOGO
Antes de comenzar con la lectura del presente libro
hace falta dejar claros un par de conceptos preliminares para
una mejor comprensión de su contenido. Uno de estos concep-
tos es el solipsismo.
El solipsismo es una escuela filosófica que estudia los
alcances del conocimiento humano; el pensamiento derivado
de esta escuela es profundamente individualista. El solipsismo,
a grandes rasgos, establece que el conocimiento objetivo es im-
posible, que no es posible llegar a conocer completamente nada
ni a nadie y que todo lo que se percibe es producto de la mente
propia y nada más.
Las formas más radicales de este pensamiento llegan
a rayar en lo patológico donde el individuo llega a pensar que
que el mundo mismo no existe, si no que es una ilusión de la
mente en donde está atrapado. Esta creencia implica entonces
una dicotomía del mundo; el cuerpo se encuentra en un lugar

3
DANTE GARCÍA

(el mundo verdadero) mientras que la mente “está” en otro (el


mundo ilusorio). En cierto grado, el solipsismo coincide con
el idealismo de Platón; existe un mundo falso o incompleto
y otro pleno o verdadero. La diferencia es que en la filosofía
de Platón es posible llegar a tocar el mundo pleno de las ideas
aunque no completamente.
El solipsismo, por su carácter enfermizo, egoísta y ne-
gativo, es blanco de muchas críticas y aún así, el solipsista sólo
necesita apoyarse en la creencia de que todo existe en su mente
para refutar cualquier crítica que se le haga a su doctrina. Por
ejemplo: en el mundo del solipsista existen personas más fuer-
tes, más sabias y más virtuosas que él. ¿Por qué el solipsista
no dispone de esas habilidades si él es quien sueña al mundo?
Pues el solipsismo tiene una forma de replegarse y defenderse
a sí mismo: la existencia de “personajes” con habilidades más
desarrolladas y un “protagonista” deficiente demuestra que la
mente del solipsista tiene la capacidad de crear situaciones de
las que ella misma no es consciente. Esto implica que el solip-
sista no tiene control sobre su propia mente y por lo tanto no
la conoce. Entonces el solipsista no puede conocer nada, es
simplemente una consciencia incompleta y es su mente la que
mueve la maquinaria del mundo; un Dios trasnochado y auto-
mático, fuente de la compulsión de un mundo. No sólo eso, el
sujeto en el que está depositada la consciencia es un personaje
más; aún si él muere, el mundo entero continuaría funcionan-
do pues el verdadero cuerpo del solipsista está en otro lado.

4
CASA DE CENIZAS

Por más absurdas que resulten sus ideas, el pensa-


miento solipsista es tan amplio como otras formas de pensa-
miento y sus tendencias se presentan inconscientemente en el
pensamiento colectivo de las sociedades.
Otro punto sobre el que es pertinente hablar es la
elocuencia. Existe la creencia generalizada de que toda persona
que use un lenguaje bien articulado, y hasta inclinado a lo ba-
rroco, posee ideas claras y respuestas correctas, pero esto es fal-
so. De hecho, un lenguaje excesivamente complejo y lleno de
referencias y tecnicismos indica poca inteligencia. El hombre
elocuente sabe procurarse la simpatía de personas que disfrutan
de escuchar ideas que despierten la sensación de trascendencia,
pero hay que desconfiar de él pues su entendimiento es limita-
do y sus intenciones egoístas. El hombre elocuente sólo escribe
(con distintos grados de calidad) literatura. La palabra literatu-
ra, si se utiliza con un tono despectivo, sirve para indicar que
el contenido de un texto no es verídico ni confiable si no que
sólo tiene valor estético y formal. Sobra hacer la aclaración,
entonces, de que hay que desconfiar de todo lo que parezca una
“clave” o “respuesta” en este libro porque muy probablemente
sea sólo una trampa.
Ahora bien, ¿por qué un escritor habría de revelar sus
secretos si su principal intención es que le crean? Imaginemos
que dos personas juegan una partida de ajedrez. Antes de que
comiencen, el que mueve las piezas blancas le confiesa al otro
la estrategia que va a a utilizar. Como el adversario ya conoce

5
DANTE GARCÍA

la estrategia intentará superarla. El jugador blanco tendrá que


proyectar otras posibilidades para ganar y seguirá informando
al jugador negro de sus observaciones y su estrategia, el jugador
negro seguirá anticipando a su enemigo y así indefinidamente.
De esta manera los esfuerzos de ambos jugadores serán equi-
valentes y el juego terminará en un punto intermedio a menos
que intervengan circunstancias ajenas como la influencia de un
tercer personaje o si la habilidad del jugador negro es mayor.
Tener la consideración de hacerle saber las fuerzas y debilidades
propias a un adversario es similar a jugar contra uno mismo
pues uno ya sabe lo que el otro. El otro se vuelve parte de uno
mismo en cierto grado, una extensión o recipiente de la con-
ciencia propia.
Habiendo dicho esto, hay que confesar cuanto antes
las características de este libro y sus intenciones: En este libro
participan el ridículo, el cinismo y la ambigüedad. Es un libro
lleno de símbolos huecos, sin significado o con significados ar-
bitrarios, inarticulables; repleto de errores de juicio y de false-
dades, pero aún así es verdadero y es un texto autobiográfico
pues viene del mundo del autor y éste es el autor mismo.
Así como uno le ha permitido al lector tomarse pre-
cauciones con las ideas de este libro y evitarle reflexiones in-
útiles y creencias erradas, éste debe prometer ser tolerante y
tenerle consideración al escritor. Y así, con un gambito, como
en el ajedrez, ofrezco un peón para llevarme a la reina.

6
CASA DE CENIZAS
DANTE GARCÍA

ESTAS JAULAS DORADAS

Este es un mensaje dirigido a todas las personas cerca-


nas a mí. Aquellos que han visto mi verdadero rostro, aquellos
que me han tocado. Este es un sello: un sello para mantenerlos
alejados. El sello, es una representación del mundo.

Tu persona está representada por este punto.

Este es el mundo, es decir, el lugar y las cosas que no


son tú.

8
CASA DE CENIZAS

Y esta línea te separa del mundo.

Supongamos que te encuentras en cierto momento


en el tiempo en el que necesitas tranquilidad para refrescar tu
mente y poder restablecer tus fuerzas. Necesitas ideas claras
porque estás confundido, no piensas bien. Necesitas un mo-
mento de soledad, necesitas ir al lugar más tranquilo y seguro
posible.

9
DANTE GARCÍA

1.- Comienzas aquí, en la calle. Aquí es donde la gente cami-


na, habla y realiza sus actividades; hay demasiados elementos
estresantes; hay muy pocos parámetros que realmente puedes
controlar; no hay serenidad. Necesitas retraerte hacia otro lugar
que sea más “tuyo”, que tenga más tu esencia.

10
CASA DE CENIZAS

2.- Caminas hacia tu casa. Estás en tu jardín ahora. En este


lugar están las plantas que has comprado y a las que le procuras
cuidados todos los días. Pero la gente pasa por aquí todo el
tiempo y las miradas no son algo con lo que te sientas cómodo
ahora.

11
DANTE GARCÍA

3.- Entras a tu casa. Observas las cortinas y la luz que entra


suavemente por las ventanas. La casa se siente vacía, casi hay
un eco que resuena en la sala. Continúas caminando para en-
contrar un lugar más adecuado para descansar.

12
CASA DE CENIZAS

4.- Subes las escaleras y llegas a tu cuarto. Aquí es donde guar-


das tus cosas más preciadas, las posesiones que deseas mantener
más cerca de ti. Es el lugar más íntimo de la casa. Caminas
hacia la cama.

13
DANTE GARCÍA

5.- Subes a tu cama y te recuestas en ella. Te olvidas de lo físico


para concentrarte en tus pensamientos. Ya no se oye el ruido
del mundo exterior; todo es silencio.

14
CASA DE CENIZAS

6.- Apoyas tu cabeza sobre la almohada y te cubres con las cobi-


jas. Observas la textura del techo y tu mente dibuja formas en
ella. Volteas la cabeza hacia la pared para no distraerte.

15
DANTE GARCÍA

7.- Cierras los ojos y te das cuenta de que podrías seguir por
este mismo camino para siempre, en tu mente. Más profundo
cada vez y para siempre. Eliminando estímulos y personas hasta
alcanzar el silencio y las soledad más plenas.

En ese momento te preguntas: “¿Qué estoy hacien-


do? Estoy empequeñeciendo cada vez más”. El sentimiento es
abrumador pues no sabes dónde terminará este viaje, piensas
que existe el riesgo de que si continúas tal vez te pierdas. Y no
hay marcha atrás.

16
CASA DE CENIZAS

Comienzas por dejar de ser consciente de tu cuerpo.


En tu mente todavía queda el recuerdo de las personas que
conoces, los eliminas también. Te deshaces de tu condición de
hombre; ya no formas parte del conjunto que es la Humani-
dad. Olvidas tu vida entera, tu nombre, tu personalidad y todo
lo que fuiste. Y finalmente, en secuencia, dejas de articular
ideas, después palabras, después letras. Llega el punto en el que
las líneas que dividen las cosas desaparecen. Todo desaparece.
La ilusión que te ataba a la existencia ya no está, eres libre para
llegar a ser uno con Él, pero no lo sabes. Quedas disperso en la
eternidad.

17
DANTE GARCÍA

EL HOMBRE BAJO LA ALMOHADA

(Y ahora) ¿Dónde debería encontrar la serenidad si


desde el día en que dejé a mi padre alimentarme con aquel
punzante veneno me convertí en la jaula que retiene al animal y
nada más? Al hombre bajo la almohada lo escucho cada noche
cavar mi tumba sin descansar ni un momento.
¿Y quién es aquél o aquella que me transforma en una
fatal torreta, un juez silencioso y salvaje? Mi sangre es amarga,
mis palabras son crueles y pintan rojos cardenales en mi propio
cuerpo. Soy un guerrero sin rostro, un monitor de costumbres,
una máquina de guerra, una cámara de vídeo.
¿Y qué es aquello que desde la niebla me acecha y me
ataca por la noche con un aguijón envenenado? Nadie. Nadie
me mata. Nadie me hiere con trampas y engaños; resulta que el
monstruo soy yo: el visor ingenuo con la vista oscurecida, el ojo
cegado, la conciencia nublada, los alaridos desatados, los tum-
bos, los ataques vanos y desesperados, síndrome de Estocolmo/
shellshock/estrés post-traumático/trastorno pasivo-agresivo/

18
CASA DE CENIZAS

fuera de control. Y paranoia: la explicación más poderosa, la


verdad.
Por eso la sacristía me está vedada. El mismísimo
Shaitán me tiene prisionero desde que era un niño y desde en-
tonces no ha dejado de hacerme dudar y tropezar y desesperar
siempre por el mismo camino. Y yo soy un viejo ya y estoy
cansado y estoy tan acostumbrado a esto, que el Infierno y yo
somos uno mismo.
(Y sin embargo...) ¿De dónde vino la luz que me hizo
descubrir el mundo y colmó mi cerebro de respuestas? ¿Cómo
fue que encontré tantas claves por mí mismo si los secretos sólo
se heredan como tesoros y son las familias las que los procuran?
Yo, que soy aquél que no tiene familia porque cerró su corazón
a todo; el más solitario de los hombres, el más asqueado por
las reuniones y convenciones y aquí estoy: poseo el secreto más
grande de todos y nadie puede escucharme.
Desde lo profundo el Infierno me grita PARANOIA,
pero la paranoia es demasiado práctica, sirve para designar toda
anomalía y no describe una estructura. Yo sé bien que la pala-
bra secreta, la que me dará acceso a su guarida, es IRONÍA.
En lo profundo, el Infierno tiene a mi novia la tristeza en ex-
hibición, desnuda y deconstruida para que nunca se me olvide
que nací para hacerle eternas ofrendas. Y el Infierno sabe que
le temo mortalmente y que me tiene atado de manos hasta que
encuentre la otra clave, la que me permita regresar al mundo
una vez que la haya sacado a ella intacta de ahí.

19
DANTE GARCÍA

ADIVINANZA

Paso elegante, rostro iluminado, sonrisa radiante, di-


recto al abismo. Su corazón bombea alegremente la sangre más
amarga; ha pedido ser olvidado, pero le persigue la memoria de
quienes ya no lo recuerdan; agota urgentemente todas las vías,
pero desea poseer el trono de un mundo; su vida transcurre
imperturbable dentro de una esfera nebulosa y sus ojos no se
despegan nunca del eterno crepúsculo, imagen del paraíso que
siempre soñó; su mundo es una sola palabra y no distingue la
vida de la no vida.

20
CASA DE CENIZAS

ATARAXIA

Ataraxia. La percepción nublada de la realidad proyecta objeti-


vos imprecisos. Cuando a uno lo arrancan de su ambiente, de
su propia realidad, uno se ve perdido en una especie de limbo.
El efecto es parecido a la rigidez de la muerte: desdén, apatía,
inactividad; Si el mundo es tan mutable ¿Qué caso tiene seguirle
el paso? ¿Qué valor tiene el afecto de toda una vida si para el
mundo sólo dura un instante? El tiempo que le toma a cada uno
recuperarse o acostumbrarse varía según la persona, pero hay
algunos que nunca se recuperan. Nunca he sabido qué ocurre
con ellos.

21
DANTE GARCÍA

VELOUR & CROCHET

Cuando alguien te conoce comienza a cambiar sus ex-


presiones, movimientos, gustos e ideas por las tuyas. Aquél que
llega a toparse contigo es tan chato, obtuso e insípido, está tan
perdido, que se aferra pasivamente a ti, casi inadvertidamente,
así como los frutos del cardo se adhieren con suavidad al pelaje
de la gamuza.
Y yo, que en esencia era coherente y valioso como to-
dos, que sabía que en el fondo era sincero, viví de esta manera
tan imprecisa. Yo no sabía quién era. Yo no era yo mismo. Fui
como un niño que se embriaga con tanta avidez que se hace
daño a sí mismo.
No quiero ser tú, quiero ser yo mismo. Pero tampoco
te quiero lejos, te quiero cerca, hasta que las líneas que nos
dibujan desaparezcan. No quiero tus ideas ni tus convicciones
volátiles porque llenan mi cabeza de contrariedades que me
toma meses resolver.
A pesar de todo, tenías algo digno de elogiar: para ti la

22
CASA DE CENIZAS

palabra amor era sagrada, y ahora lo es también para mí. Pero


también sé que lo divino está, por definición, fuera del alcance
del ser humano. Ahora sé que no tengo derecho a creer que
puedo llegar a alcanzar ese objeto divino, y ahora sé también
que tú nunca esperaste hacerlo tampoco.

23
DANTE GARCÍA

SER DIVIDIDO

Si uno se para en silencio junto a la ventana y siente


el hormigueo de sus nervios superpuesto a la tranquilidad de
la tarde, si uno contempla los haces de luz interrumpidos ma-
temáticamente por las cortinas, si desde donde uno está puede
percibir el viento sólo cuando es cortado, uno se da cuenta: hoy
es un buen día para morir. Y abandonar la propia existencia sin
motivos, sin rencores, sin hambre de distinción ni avidez por
simpatías; como no suele hacerse, con humildad y en silencio;
inesperadamente, como un mago que se vuelve una nube de
humo y se va sin recibir los aplausos. Así es como uno debería
morir, sin esperar nada a cambio.

24
CASA DE CENIZAS

RECOMENDACIONES PARA AUTODEFINIRSE

Pues bien. Comencemos por poner atención a las pa-


labras que están escritas en este párrafo. Pon atención a cada
letra y observa atentamente la forma, el grosor, los adornos de
cada una de ellas. Pon atención a la tinta y a la textura que crea
sobre el papel. Muchos de ustedes ya saben cómo funciona esto
y para qué sirve, todo lo que hay que hacer es concentrarse
profundamente en algo, poco importa en qué.
Cuando hayas terminado, imagina que estás a solas
con otra persona en un cuarto, en una situación un tanto ten-
sa. Nadie te amenaza ni te tiene físicamente a su merced, más
bien TÚ metiste a los dos en esto y es una de esas situaciones
sociales de las que más te ponen nervioso. Estás rígido y mudo.
Estás en blanco, en ceros. Entonces la otra persona te pregun-
ta inquisitivamente: ¿cómo te defines a ti mismo? Y tienes que
contestar en ese momento de la manera más satisfactoria para
resolver la situación. De tu respuesta dependen muchas cosas.
¿Entonces qué? ¿Qué será lo primero que vas a decir?

25
DANTE GARCÍA

¿Vas a apelar a alguna característica que compartas con algún


personaje distinguido o vas a intentar localizar una caracterís-
tica única, intrínseca tuya? No lo sabes. O más bien no sabes
cómo decirlo justo como a mí me ocurrió una noche hace al-
gunos años con una mujer muy curiosa. Recuerdo la forma tan
ambigua con la que me definí, tomé unas cuantas sensaciones y
mi vaga descripción me definía como pequeño e indigno. Esto
me hace sentir avergonzado aún después de todos estos años.
No he logrado borrar de la memoria aquel evento tan irrelevan-
te que por el simple hecho de permanecer ahí toda una vida es
más doloroso. Tarde o temprano te preguntarán a tí lo mismo
si no es que ya lo ha hecho alguien antes.
Se me ocurrió entonces la idea de que para definirse,
uno debe abandonar por un segundo su propia perspectiva y
tratar de verse a sí mismo desde un número infinito de perspec-
tivas; las de todos los demás que participan de una forma u otra
en nuestras vidas. Es decir, articular las concepciones de todos,
encontrar coincidencias. Cuando uno considera estos aspectos
las palabras fluyen fácilmente.
Podría empezar por describirme a mí mismo en fun-
ción de los demás para poner un ejemplo: Por alguna razón que
yo mismo nunca he llegado a entender completamente la gente
dice que soy muy serio. Personalmente, a mí me cansa un poco
que digan eso. “¿Eres muy serio, verdad?” es el abridor de con-
versaciones estándar que la gente usa conmigo, pero intento to-
lerarlo pues las intenciones de quienes me lo dicen son sinceras

26
CASA DE CENIZAS

y buenas. Por mi forma de ser, la gente suele ser seria conmigo


también o más recatada; más considerada pero también más re-
servada e insegura porque yo no soy una persona reconfortante.
Una vez una amiga recibió la noticia (por teléfono) de que su
tía había muerto y se alteró mucho. Ella se puso a llorar y dijo
que apenas la había visto hace unas semanas, que era increíble
que ya no estuviera. A mí no se me ocurrió abrasarla o decirle
algunas palabras de aliento. Todo lo que le dije fue: “¿quieres
hablar sobre esto?” Ella dijo que no. Estuve pensando en esa
situación por días, me sentí culpable por no haber hecho algo
mejor por ella.
La cordialidad de los demás hacia mí es algo bastante
curioso hasta para mí. Por ejemplo, nunca me han puesto un
apodo en mi vida. Algunos lo han intentado, pero el mote no
dura ni una semana. En ocasiones, cuando hablo en clase todos
guardan silencio y ponen atención, aunque ya no estoy seguro
si es por el volumen de mi voz o por otra cosa. En ocasiones
esa cordialidad que los demás tienen conmigo me preocupa
un poco pues temo mucho frustrar a la gente cercana a mí.
Si yo hago algo mal y la otra persona no puede enojarse con-
migo va a preferir alejarse de mí. Los demás (principalmente
ellas, las chicas) desean abrirse más conmigo y que yo me abra
emocionalmente también, pero a veces es como si hubiera una
membrana invisible que no permite ningún contacto pleno o
real. Es sin duda una cuestión difícil de describir.
Conforme el tiempo pasa me he dado cuenta de que

27
DANTE GARCÍA

me he vuelto un tanto inerte; no río ni desespero con la mis-


ma intensidad de hace algunos años. Algunas cosas han de-
jado de causarme emoción, algunas otras cosas jamás lo han
hecho. ¿Han observado los juegos que las parejas hacen de vez
en cuando? Uno le quita algún objeto a su novia y empieza a
correr para que lo atrape. Sería prácticamente imposible que yo
hiciera algo así. No tengo la espontaneidad ni la movilidad para
esas cosas. Siento que si intentara hacerlo sería un esfuerzo tan
artificial que resultaría incómodo seguir el juego. Simplemente
no es algo que yo haga. Hace algunos años, participaba en jue-
gos parecidos a eso, pero ya no. Otra cosa es que me he vuelto
odiosamente metódico (y sin embargo sigo siendo igual de in-
disciplinado). Observen cómo gran parte de este texto tiene una
estructura de “sujeto+adjetivo y adjetivo+verbo+predicado”.
Adjetivos y adjetivos o complementos modales del verbo, pero
siempre de dos en dos.
En fin, a pesar de tener tantos defectos, si le hubiera
dicho a ella lo que he escrito justo ahora, si yo hubiera sido yo
mismo, habría podido besarla aquella noche.
...O tal vez todo lo que ella quería saber era si yo era
una persona de dinero.
Podría seguir describiendo aspectos de mí mismo,
pero la idea sólo era dar un ejemplo de cómo empezar un
texto para autodefinirse. Leer a diferentes autores y localizar
las partes que traten asuntos sobre la existencia y el ser ayuda
bastante también. Mis autores favoritos son Jorge Luis Borges,

28
CASA DE CENIZAS

Oscar Wilde, Franz Kafka, Hermann Hesse, varios escritores


de ciencia ficción y recientemente Jean Paul Sartré, gracias a un
amigo.
El sistema de la escritura me ha ayudado también
a entender muchos aspectos del mundo: la separación entre
significado y significante, las figuras retóricas, los sinónimos
y antónimos, las estructuras narrativas, etc. Después de todo
el lenguaje es un artificio creado para describir al mundo, es
entendible que muchos rasgos de la vida se reflejen de alguna
manera en el lenguaje aunque no haya palabras para designar-
los. Esa sería la única clave verdadera de este libro. El buen
ejercicio del sistema que compartimos con todo el mundo es el
primer paso para emprender cualquier empresa con éxito pues
en su esencia lleva la historia de la humanidad y el potencial
para salvarla o condenarla.

29
ÍNDICE

Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Estas jaulas doradas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
El hombre bajo la almohada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .18
Adivinanza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Ataraxia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Velour & Crochet . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
Ser dividido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .24
Recomendaciones para auto definirse . . . . . . . . . . . . . . . .25