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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte


Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

“El concepto de goce de Jacques Lacan”

1ra. Parte

Alfredo Eidelsztein: lo que voy a plantear implica un trabajo en continuidad de


las dos reuniones, es decir, propongo para hoy algo así como una introducción
al problema, e intentaré justificar por qué el goce es un problema, por qué
hemos llegado a la cuestión del goce; y en la segunda reunión voy a intentar
hacer un planteo de lo que para mí es la concepción específica que Lacan
aporta en torno al goce como concepto en psicoanálisis, y que es la noción de
plus-de-goce o plus-de-gozar. Para la reunión de hoy, de la bibliografía que
utilicé para sostener mis argumentos, la única que es de psicoanálisis es la
única clase del Seminario sobre los Nombres del Padre de Jacques Lacan, y
los otros autores, si bien no son psicoanalistas, en los libros que yo consulté
trabajan mucho el psicoanálisis y si bien no en todo el libro, hay muchos
capítulos dedicados a Freud y a Lacan, ellos son: Umberto Eco, La estructura
ausente; de Jean-Claude Milner El periplo estructural, de Jacques Le Brun El
amor puro, y de Michel Foucault Historia de la sexualidad, Vol I, “La voluntad
de saber”, cap. 5, El derecho de muerte y poder sobre la vida. Para la próxima
reunión, donde les propongo trabajar plus-de-gozar, voy a trabajar los
Seminarios 16, 17 y 18 de Lacan, y voy a hacer eje en el Seminario 16 para
trabajar el desarrollo de Lacan del saber como goce del Otro, del 17 los cuatro
discursos en relación a plus-de-gozar y en el 18 el discurso como lazo social.
De hecho, es importante establecer que esos tres desarrollos son producto de
cada uno los seminarios, para nosotros es habitual decir que para Lacan el
discurso es lazo social, pero les advierto que Lacan recién lo produce en el
Seminario 18, y en el 17, donde trabaja la estructura de los cuatro discursos no
cuenta con esa noción. No es tan importante la diacronía en sí misma, pero a
veces revela qué tipo de problemas encuentra un autor, y más un autor como
Lacan que tuvo una enseñanza muy vasta de muchos años y muy creativa, y
también podríamos decir que estas diferencias indican cómo Lacan mismo
encontraba que tenían respuesta sus desarrollos como retorno de su público
hacia a lo que él trabaja, o sea, en los cambios que se van produciendo en los
seminarios uno puede establecer cierta dialéctica, como retorno a lo que Lacan
produjo en seminarios anteriores.

Entonces, lo primero para la reunión de hoy ya esta en el título: el concepto de


goce de Jacques Lacan, o sea, lo que yo propongo que va a ser la idea que
voy a intentar argumentar de la manera más coherente para ustedes hoy es
que “goce” es un concepto. Esa es mi propuesta. Al decir que es un concepto,
quiero decir que rechazo que sea un fenómeno, que sea una energía o que sea
una fuerza. En ese sentido, si uno acepta que goce es un concepto y no un
fenómeno, no hay que peder de vista que frases tales como “hay un goce”, o
“hay cuatro tipos de goce” o “hay un punto de goce”, implican un salto, porque
en realidad si se trata de un concepto se lo estaría tratando como un
fenómeno. ¿Entienden? Porque en vez de decir “hay un goce”, habría que
decir “interpreto que tales fenómenos expresan algo de lo que en psicoanálisis
lacaniano se considera en términos de goce”.
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Para pensar este problema, que es un problema arduo y no solamente para


nosotros sino para muchas disciplinas, me parece que el mejor ejemplo es el
trabajo que hace Eco en La estructura ausente, que es un libro de semiótica,
Eco es un gran semiólogo que tiene varios intentos de desarrollos sistemáticos
de semiótica. Este es uno, pero tiene trabajos muy importantes que él intenta
que sean muy concretos, y es importante para nosotros porque toma muy en
cuenta los desarrollos de Lacan. A diferencia de la gran mayoría de los
semiólogos que no toman en cuenta a Lacan para nada.
En la sección D de este libro, Eco trabaja la estructura ausente, que es el título
del capítulo y es lo que él quiere proponer: que la estructura es una ausencia,
que no es algo que esté presente; y en el subtítulo del capítulo lo expresa con
mucha claridad. El título del punto 2 de la sección D es “¿Realidad ontológica
o sistema operativo?” Dentro del capítulo, para que sea más claro para ustedes
ya que están acostumbrados a pensar así, donde están inmiscuidos conceptos
psicoanalíticos con categorías filosóficas, por ejemplo lo ontológico. La
pregunta que hace Eco es si el estructuralismo es ontológico o metodológico.
Primero el planteo del problema que hace Eco es: la estructura con la que se
trabaja en el estructuralismo, sin entrar en detalle, para esos autores, la
estructurra ¿posee ser?, o sea, la estructura ¿es algo que es? Para decirlo
mas abreviadamente: mediante estructura, ¿nosotros queremos indicar que es
un ser? Porque podría ser no más que un conjunto de ideas que nosotros
tengamos y que las apliquemos a los fenómenos para hacerlos inteligibles, esa
es la propuesta de Piaget en torno a la función del estructuralismo, que es la de
aportar inteligibilidad a las cosas, o sea, que lo que el ser humano quiere
estudiar sobre el ser humano, mediante la aplicación de la noción de estructura
se hace más comprensible. Ahora, observen que es externo al fenómeno, es el
investigador quien sostiene, posee, la idea del sistema de ideas estructuralista
y lo aplica a los fenómenos. Otra cosa es suponer que en los fenómenos se
manifiesta algo que posee ser en sí mismo y que es la estructura. De hecho la
posición de Eco es bien clara, porque dice que si la estructura es un ser, en
todo caso será un ser ausente. La estructura ausente. Eco es un autor muy
importante para ser tenido en cuenta por nosotros, no sólo por la relación que
tiene con Freud y Lacan, que es muy íntima, sino por la relación que tiene con
la Argentina, a ninguno se le puede escapar que el clérigo ciego, Burgos, es
Borges, que cuida la biblioteca, bueno, en este capítulo, a esta altura, Eco
trabaja la nocion de inconsciente, así que observen la comunidad. Y yo
respecto a eso quisiera plantearles el mismo problema: estructura, goce o
concepto de inconsciente ¿hay algo que sea inconsciente? Para probar la
cuestión ontológica, que es sumamente difícil especialmente en la actualidad
luego del enorme desarrollo que aportó Heidegger, que para colmo es un autor
muy difícil, en Ser y Tiempo ahí mismo se trabaja sobre el ser y el tiempo, el
mismo problema del ser. Por ejemplo, para ustedes ¿hay algo que sea
inconsciente? ¿Hay algo que sea en sí mismo inconsciente? Por ejemplo, los
sueños, cuando decimos que los sueños son formaciones del inconsciente,
¿qué estamos queriendo decir con eso? ¿que los sueños son inconscientes?
Por ejemplo, que los sueños están hechos de inconsciente? ¿Que toman de la
materia inconsciente y con eso se hacen? ¿O que en realidad hace miles de
años que la gente sueña y que en la actualidad los sueños han adquirido cierta
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forma tal que se les puede aplicar una lectura que implique la noción de
inconsciente? Les advierto que si alguno de ustedes se animase a hablar –en
esta charla se puede interrumpir y hablar- si alguno me hubiera dicho en tono
de enojado “Sí, sí, los sueños son inconscientes”, les advierto que por ejemplo,
Dodds en Los griegos y lo irracional, que trabaja muchísimo Freud, todo el libro
es material de los griegos antiguos y clásicos y Freud, se pregunta si los
sueños que soñaban los griegos en la Grecia Antigua eran formaciones del
inconsciente en el sentido en que lo plantea Freud y la respuesta categórica es
no. Porque si un griego antiguo soñaba que tenía relaciones sexuales con su
madre –cosa que para nosotros… les doy un ejemplo: un paciente soñó que
mantenía relaciones sexuales con su madre, a tergo, ningún problema se le
presenta a él en ese momento hasta que su partenaire sexual se da vuelta y él
ve que es la madre, y en el sueño, dice, “yo la seguía cogiendo, no lo puedo
creer”. O sea, para él era intolerable porque él esperaba que si se daba vuelta
y era la madre, él tendría que haberse retirado. Un griego de la Grecia Antigua,
podríamos hipotetizar que se hubiera retirado, pero lo habría leído distinto
respecto de su responsabilidad sobre eso, podría preguntarse por qué los
Dioses lo habrían hecho soñar semejante cosa, qué le estarán queriendo decir
los Dioses al hacerlo soñar eso. Vean que nosotros lo leemos en clave
individualista ¿cómo puede ser que yo sea tan asqueroso? Sin la clave
individualista nosotros no podemos trabajar un sueño, porque si le hiciéramos
asociar libremente a un griego, tendría que asociar libremente sobre por qué a
los Dioses se les ocurrió hacerlo soñar con eso. ¿Se entiende? Con lo cual, los
sueños no son en sí inconscientes. Otro argumento mucho más complejo en el
cual no voy a entrar ya que muchos no van a estar de acuerdo y habría que
argumentar bastante, no para que estén de acuerdo, sino para que tengamos
bien planteado el problema; es que para mí en la psicosis los sueños no son
formaciones del inconsciente. Tienen más bien una estructura mucho más
parecida a una alucinación. Con lo cual, sin presentar muchos argumentos
podríamos decir ahí que hay sueños que sí son formaciones de inconsciente y
hay sueños que no. Ahora, hay sueños que son formaciones del inconsciente
no por la pasta con la que están hechos, sino por lo que se puede hacer
después con ellos, o sea, se los puede poner a hablar. No porque provienen
de una caverna como la de Platón y que ven la luz, sino porque son capaces
de ser tramitados de tal manera que algo de la índole de la verdad en juego,
advenga.

Comentario: (inaudible, se pregunta en relación al ejemplo del sueño del coito


a tergo con la madre)

A.E.: vos te referís a contenido manifiesto y contenido latente? No, yo no


trabajo con contenido manifiesto o latente, trabajo con el texto como si no
tuviera profundidades, no trabajo con latencias. Todo lo que dice el texto lo dice
en el mismo nivel.

Comentario inaudible
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A.E.: claro, estamos de acuerdo, el sueño es y no es, que es la categoría de


todas las existencias. El sueño es y no es una formación del inconsciente. Eso
es una existencia y nosotros tenemos que distinguir entre existentes y seres.
Justo el ejemplo que estaba preparando para decirles ahora, es que un niño le
pregunte a su padre: “Papá ¿Dios existe?” Que es la pregunta que esperamos,
en el momento en que se formula la pregunta bajo esa forma, ya tenemos un
nuevo creyente, pero si pregunta “Papi, Dios ¿es?” Yo en el lugar del padre iría
a consultar, esta todo mal con este chico, ¿Cómo si Dios es? ¡Dios existe! La
pregunta es por la existencia de Dios, y de hecho, es y no es la vez. Ni la
iglesia católica es capaz de digerir con facilidad que Dios sea y no sea a la vez,
por ejemplo que una monja le vaya a contar a su padre confesor que Dios le ha
hablado. Porque el cura le diría.. . bueno, pero ¿en qué sentido te habló?
Porque es “me habló” pero no me habló… porque una cosa es que ella diga
que en ese momento está escuchando la voz de Dios que le dice que el cura
es homosexual, por ejemplo. Y ahí ya la iglesia no la pondría de santa… por
esa relación que tiene con Dios la pondría de loca. Ahí tienen una forma de
trabajar el problema de la existencia y del ser.

Bueno, otra forma de presentar el argumento: Jean-Claude Milner, El periplo


estructural, en su último capítulo sobre el paradigma. Es un libro magnífico.
Ahí Milner dice que hay muchos paradigmas que caracterizan a Occidente y
que él propone uno, que tiene la virtud de servir para pensar el estructuralismo
y la estructura, y los problemas por ejemplo de la sociología, la antropología y
el psicoanálisis. Y este paradigma es el de la oposición entre physei y thesei,
Milner dice que physei podría ser según la naturaleza, y thesei –es physis y
tesis, la física y la tesis, el argumento- según cultura, según convención, según
sociedad. Physei comprende a todo aquello que depende del orden regular del
mundo, y thesei de la voluntad colectiva cociente o inconsciente de los
hombres, cultura, sociedad, ideología, etc. O sea, si aprovechamos esta
oposición propuesta por Milner, que es un enorme especialista en lingüística y
en la obra de Jacques Lacan, en función de esa oposición la propuesta que
quiero desarrollar yo es: no niego que haya sensaciones dolorosas y
placenteras. Y uso el verbo “hay” para indicar el ser. No niego que haya
excitaciones, no niego que haya percepciones, obviamente, lo que pongo en
tela de juicio es que el goce en psicoanálisis sea physei. Lo que quiero
trabajar hoy con ustedes es que mi posición –ni siquiera digo que sea la
posición de Lacan, en todo caso es mi lectura de Lacan, Lacan es un autor que
tiene muchas lecturas, de hecho yo busco mucho en internet y en el CD,
buscadores de Freud y Lacan, y entre todos los que busqué no aparece la
expresión “concepto de goce”, miren qué notable. O sea, yo estaría dando
una conferencia sobre algo que Lacan nunca dijo, Lacan nunca dijo “concepto
de goce”. Al menos hasta donde llegan mis buscadores. Entonces, pongo en
tela de juicio que el goce en psicoanálisis sea physei. Hacerlo es mi posición y
es la posición que promuevo en psicoanálisis, no afirmo que no haya goce, no
afirmo que no haya nada de la índole del ser que pueda ser designado goce,
porque decir que no hay goce es lo mismo que decir que hay, es la misma
lógica del ser, hay guita –no hay más guita, pero es la misma índole del ser.
Digo que Lacan se encontró con un problema en psicoanálisis y que para
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responder a ese problema estableció el concepto de goce, que no tiene nada


que ver –nada que ver- con aquello que proviene del cuerpo biológico
tridimensional, de la índole del placer o del displacer, ni siquiera bajo la forma
de la repetición, o sea, si alguien se rasca todo el tiempo sin parar y se lo
cuenta a un psicoanalista y se queja porque se lastima de tanto que se rasca,
les propongo es no es respecto de eso, de por qué esa persona se atarea tanto
en rascarse, no es para eso para lo que se desarrolla el concepto de goce. Lo
propongo más bien como un diagnóstico de la inserción del psicoanálisis en
nuestra cultura o civilización, o sea, que para caracterizar a nuestra civilización
o cultura, o sea podríamos llamar el malestar en la cultura que nos caracteriza,
goce es un concepto que sirve para dar cuenta de cómo el psicoanálisis se
inserta en la civilización o la cultura, para dar cuenta del tipo de malestar en
nuestra cultura. Y me parece que con esa noción de goce lo que se está
intentando también es de darle a la posición del psicoanálisis un sentido, una
orientación, o sea, que respecto de ese problema que el psicoanálisis
diagnostica a través de su inserción en la cultura, el concepto de goce implica
una posición ética, o sea, según qué concepto de goce uno tenga, va a tener
una posición ética respecto de cierto problema que el psicoanálisis podría estar
diagnosticando en la sociedad, un problema que quizás hasta podría justificar
la existencia del psicoanálisis, y es que quizás haya cierto tipo de malestar en
Occidente que justificó la aparición, el desarrollo y el sostenimiento del
psicoanálisis en Occidente. Es muy notable que no haya aparecido en otra
sociedad, y que las otras sociedades sean tan resistentes a la admisión y
difusión del psicoanálisis como sucedió en Occidente. O sea, me pregunto
más, no tanto por lo que propuso Freud en términos de sus conferencias y
textos, sino por qué Occidente tomó tanto la propuesta de Freud, por qué se
difundió, o sea, por qué tuvo éxito Freud. Hubo muchos autores que
propusieron cosas magníficas y nadie les dio cabida, ¿por qué Freud tuvo tanto
éxito?

El concepto de goce de Jaques Lacan, además de trabajarlo como concepto,


con el título estoy queriendo decir mediante el “de”, que es de Lacan, o sea,
que propongo que hay allí una novedad, un concepto nuevo. Con lo cual, estoy
queriendo decir que no es un concepto que estaba en Freud ni en los
podsfreudianos anteriores a Lacan. Es un concepto creado por Lacan y que
fue creado por Lacan en determinado momento de su enseñanza. Si ponen en
el buscador “goce” van a encontrar que la palabra aparece en 270 textos de
Lacan, no que aparece 270 veces, para el buscador que yo tengo cada clase
de El Seminario de Lacan es un texto y cada capítulo de los Escritos es un
texto, así lo cortó el que hizo el CD. En 270 clases de El Seminario y 270
capítulos de Escritos de Lacan, aparece la palabra “goce”. Si se fijan, son
desde el Seminario 1 y desde el escrito de antropología hasta el último
seminario y el último escrito, o sea, la palabra “goce” está a lo largo y a lo
ancho de toda la enseñanza de Lacan, me refiero a goce como palabra.
Pero bueno, una palabra no es necesariamente un concepto, de hecho la
palabra trieb en alemán es una palabra y hay que ver en qué usos es concepto
psicoanalítico y en qué usos es palabra del idioma alemán. Lo mismo sucede
con Unbewusste, hay ver en qué momento se la utiliza con significados
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establecidos y en qué momento se la utiliza en sentido freudiano. Ya con


psicoanálisis no hay ese problema, porque como es un neologismo freudiano,
no hay problema de confundirlo con una palabra de la lengua. Lacan aquí no
utiliza un neologismo, utiliza una palabra de la lengua francesa y nos trae este
problema de tener que ver cuándo la utiliza como palabra y cuándo como
concepto. Yo les propongo que el surgimiento del concepto de goce en la
enseñanza de Lacan que es en torno del seminario que debiera haber sido el
11, que es el de Los nombres del padre. Años 63-64, existe una sola clase, el
día anterior Lacan se había enterado de que había perdido en las
negociaciones, que lo habían tachado consecuentemente de la lista de
didactas de la IPA, o sea, no podía analizar a analistas y que ese análisis lo
habilitara como analista a su vez, no lo echaron como psicoanalista de la IPA,
seguía siendo reconocido como analista de la IPA, lo habían tachado de la lista
de didactas, o sea, sus pacientes no se recibían de analistas a partir de ese
momento, o sea, se tenían que buscar otro analista autorizado para hacer un
análisis didáctico. A pesar de haberse enterado el día anterior, Lacan decide
dar esa clase, con lo cual habría que pensar muy bien si esa clase no debería
haberse llamado la clase 1 del Seminario 11. Porque ahora no tiene número,
en el CD que yo uso se llama 10 A, no saben cómo ponerla. Mas aún,
Jacques-Alain Miller tiene un trabajo bastante extenso sobre esa clase, no,
sobre ese seminario y lo llama “el seminario inexistente”. Cosa que es
increíble, porque si está esa clase… de hecho acaba de ser publicada esa
clase, entonces, ¿Cómo va a ser inexistente un seminario cuya primera clase
está publicada? Más aún, que Lacan ya sabía que lo habían echado y la quiso
dar… bueno, a mí me parece que la noción de goce es lo que Lacan produce y
quería desarrollar en ese seminario que debería haber sido numerado 11 y se
llamó Los nombres del padre. En ese mismo seminario Lacan dijo “que se
jodan” no lo doy ahora ni lo daré nunca. Si yo tuviese un paciente que me dice
“no se lo dije ahora ni se lo diré nunca”, por ejemplo que la ama, a ella, que lo
recagó. Si yo tuviera un paciente así, ¿no creen que se le va a escapar todo el
tiempo por todos lados? Represión y retorno de lo reprimido. A mí me parece
que retorna todo el tiempo esto que Lacan dijo que no iba a decir jamás,
retorna todo el tiempo, ¡hasta hay otro seminario que se llama igual! El de “Los
desengañados se engañan” (Les non-dupes errent), también se puede leer
“Les noms du père”, o sea se puede leer que los que no se engañan se
equivocan, pero también se puede leer los nombres del padre, de hecho él en
la primera clase dice ¿se dieron cuenta que se puede leer los nombres del
padre? Y dictó todo otro seminario con el mismo nombre… fíjense si no lo
volvió a dar.

¿En qué contexto de su enseñanza aparece el concepto de goce? Les


propongo que en esta clase de Los Nombres del padre, o sea, lo que Lacan
tenía para decir de los nombres del padre, esa clase es del ‘63, “Kant con
Sade” que es del ‘62-‘63, “Subversión del sujeto...” que no sabemos qué fecha
tiene, porque la conferencia es del ‘60 pero el escrito tiene fecha ‘66, y la clase
18 del Seminario 9 que es del ‘62. La pregunta es entonces en qué contexto
de su enseñanza aparece el concepto de goce, o cuál es el problema que
intenta resolver.
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Les propongo que además, producir un concepto implica un posicionamiento


frente a ese diagnóstico. ¿Cuál? Les propongo que es el siguiente -esto esta
entresacado por mí de los textos de Lacan que cito, de otros textos de Lacan
que he leído, no he leído todo, de los textos de los autores que cité y otros más
que leí, y de mi posición personal, o sea, quizás todo esto no sea mas que el
engaño que mi propio fantasma y la insuficiencia de mi análisis me dejan ver,
quizás haya goce y es duro como una piedra y lo tengo incrustado y no lo
quiero reconocer porque estoy neurótico, eso me lo dirán ustedes, yo no llego a
tanto, después de 23 años de análisis con 3 analistas no llego a darme cuenta
de eso.

El diagnóstico para mí es el siguiente: que la modalidad fundamental de


nuestra cultura ¿saben que en alemán civilización es cultura y cultura es
civilización? ¿Sabían? Lo que Freud publicó como “El malestar en la cultura!”,
es malestar en la civilización.
¿Conocen la diferencia entre civilización y cultura? Uno podría decir
“civilización maya” y poner todas las culturas que participan esa civilización, o
sea, civilización comprende más que cultura, porque hay culturas dentro de una
civilización y no civilizaciones dentro de una cultura. Pero en alemán es al
revés. Así que se trata de la modalidad fundamental en nuestra civilización, de
velar la castración del Otro.

El concepto de goce surge para responder de una forma determinada a un


diagnóstico. Un diagnóstico ¿de qué índole? De cuál es la modalidad
fundamental de nuestra civilización -o sea, la civilización occidental, con todas
sus modalidades culturales- de velar la castración –esto sería en Freud, con
Lacan habría que decir la falta- del Otro. ¿Cual es la forma fundamental de
nuestra civilización de velar la castración o la falta en el Otro? ¿Cuál es? El
goce de Dios. O sea, nuestro problema es el goce de Dios.

El concepto de goce es un concepto que viene a funcionar en psicoanálisis


como para poder concebir esta forma de nuestra cultura de velar la falta del
Otro bajo la forma del goce de Dios, e indica una posición que Lacan propone
para el psicoanálisis, la posición de Lacan es “No hay goce del Otro, no hay
goce de Dios” ¿entienden? Eso no posee ser. Para Lacan, en todo análisis,
mas allá de la particularidad de cada caso, los síntomas, lo que hay que
trabajar con cada neurótico para que llegue a analista, es trabajar la forma
particular en nuestra civilización de velar la falta del Otro. ¿Cómo se vela la
falta del Otro? Mediante la aceptación del goce de Dios, para nuestra
civilización, según Lacan, o sea, para nosotros, Dios goza. Nuestra posición
¿cuál es? “No hay goce del Dios, y no “Dios no goza”, porque sería seguir
sosteniendo el “hay”, lo que nosotros atacamos es el “hay”. No hay goce de
Dios.

Un poco de citas de Lacan, para que no tengan que estar pensando que estoy
loco, que están escuchando acá a un delirante en lugar de estar haciendo otras
cosas. Entonces citas de Lacan así los delirantes somos dos, y uno con el
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prestigio que tiene Lacan. De “Kant con Sade” elegí las fundamentales, y justo
se entienden. Para los que son grandes lectores de la enseñanza de Lacan,
les evoco la siguiente cuestión: ¿vieron cuánto interés le pone Lacan al final de
su enseñanza a los perversos y a los místicos? Si lo vieron, ese es el
problema. Por qué Lacan se interesa tanto en la mística cristiana -no trabajó
para nada la mística judía- y cómo se interesó por la perversión. De hecho, ya
pueden anotar de un lado los nombres del padre y père-version, la perversión
como una versión del padre, quizás tenga que ver con el goce. Me parece que
se empiezan a acomodar algunos términos que al menos no los obliga a
levantarse ahora e irse. Hay algunos términos que podrían justificar que se
quedaran escuchándome. “Kant con Sade”, dice Lacan:

“Sin duda, el cristianismo educó a los hombres a ser poco quisquillosos del
lado del goce de Dios”

Con lo cual, si nuestra civilización puede ser caracterizada por el cristianismo


-a mí no me parece zarpado, menos que menos la nuestra- entonces hay algo
que tuvo como efecto sobre los hombres del cristianismo y es que sean poco
quisquillosos. Lacan es un autor, no es Dios, no dice todo, uno puede seguir
leyendo mas allá de él a veces, no digo que todo lo que uno lea en Lacan él lo
haya puesto, pero digo, este “quisquilloso”, es importante que lo tomen en
cuenta porque si conociesen más el tema del goce en la enseñanza Lacan
sabrían que él lo articula a las cosquillas. Entonces parece que Lacan
estuviese diciendo además que el cristianismo tuvo algunos efectos en las
cosquillas de los hombres en relación al goce de Dios. Seminario 10, el de la
angustia, clase 13, viene hablando de Sade:

“También el tiene relación con Dios, esto se manifiesta por doquier en el texto
de Sade, no puede avanzar un paso sin hacer referencia al ser supremo en
maldad, de quien resulta muy claro para él y para quien habla (Lacan), que se
trata de Dios.”

O sea, Lacan dice que el ser supremo en maldad de Sade es nuestro Dios,
nuestro Dios único. El Dios judeo-cristiano, no sé cómo llamarlo, desde hace
un siglo es un lío cómo llamarlo porque tiene varios nombres. Antes de Cristo
tenia un único nombre, era muy fácil, era impronunciable y había eufemismos
para referirse a él. Luego de Jesús, ya tuvo varios nombres, digo, Jesús
mismo es un nombre de Dios, con lo cual ya ahí… pero entonces, Lacan dice
que el ser supremo en maldad es ese Dios, el Dios de los cristianos. Sigue
diciendo de Sade:

“Hace un esfuerzo loco, considerable, agotador, que hasta deja escapar su


meta para realizar el goce de Dios”

Entonces todo el esfuerzo sadiano es para realizar el goce de Dios. No sé


cómo toman ustedes la palabra “realizar”, pero podríamos tomarla como un
pasaje a lo real, o sea, tendríamos algo simbólico, o algo que es imaginario,
podríamos decir “realizar” como un pasaje a lo real. Si vieron la película de
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Sade, habrán notado el esfuerzo denodado de Sade por escribir que está
representado en esa película, que hasta escribe con sangre, hay un afán, ¿cuál
es ese afan? Quizás lo podamos leer como propone Lacan: realizar el goce de
Dios. Todavía no aclaramos nada, estamos ordenando los primeros términos.
Ahora, en seminario de Los nombres del padre, dice:

“Aquí se marca la línea divisoria entre el goce de Dios y lo que una tradición le
asigna como deseo, deseo de algo de lo cual se trata de provocar la caída,
esto es, el origen biológico “

Es Lacan, tenemos frases fáciles pero es Lacan, no es Minguito Tinguitela,


¿Vieron el cuadro de Caravaggio, “El sacrificio de Isaac”? Habrán visto que
aparece un carnero, Lacan interpreta ahí -Lacan es un autor muy simpático,
muy loco en un punto, muy creativo, interpreta todo, tiene miles de
interpretaciones increíbles- él dice que el sacrificio -y hay que ver si era el
sacrificio de Isaac o el sacrificio de Abraham, porque el hijo primogénito que
hará que sus descendientes sean numerosos como los granos de arena, como
las gotas de agua… para un viejo de 80 años casado con una vieja de 70 y
estéril… una vez que embocás una así…matar a ese hijo hay que ver el
sacrificio de quién es- para Lacan la aparición del carnero indica ahí claramente
si el Dios es asesino, si reclama sacrificios humanos, de hecho me parece que
no es muy difícil de aceptar que los sacrificios de animales en los altares del
Gran Templo, cuando entra Cristo y arma el quilombo que saca a patadas a los
usureros, ¿se acuerdan? no es otra cosa que la sublimación de anteriores
sacrificios humanos.
Entonces es un Dios que quiere sangre, pero para Lacan lo que se juega en
ese Dios que desea sangre, que quiere sangre, es matar el origen biológico del
ser humano, o sea, que el ser humano quiera sangre, que seamos carnívoros .
O sea, para Lacan lo que esta en juego ahí bajo esa escenificación es el
retorno de un problema de la religión judía que es el origen biológico del ser
humano, donde comíamos sangre de animales vivos, si quieren pensarlo de
otro lado, Claude Lévi-Strauss, lo crudo y lo cocido. Como si se estuviese ahí
reiterando el pasaje de lo crudo y lo cocido. De cuando comíamos carne cruda
a pasar a carne cocida que para Claude Lévi-Strauss es la marca de la
civilización.

“Aquí está la clave de este misterio donde se liga la versión desde el punto de
vista de la tradición judaica, la práctica de los ritos metafísicos sexuales
respecto a lo que une a la comunidad en la fiesta en lo que hace al goce de
Dios.”

Entonces vieron que para Freud hay una teoría de la fiesta, se acuerdan del
banquete totémico y la prohibición de comer, pero en la fiesta se podía volver a
comer lo que en todo el año estaba prohibido, esa era la lógica de la fiesta,
pero es una teoría de la fiesta, hay otras, superiores, pero entonces lo que
propone Lacan es que toda la tradición judía -y en esto lo toma a Freud como
judío, no como descubridor de la horda primitiva- es lo que quedó enclavado
como problema en el judaísmo, es el pasaje a un Dios carnívoro, a un Dios
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real, a un Dios que goza; o un Dios que desea, un Dios cuyo nombre es
impronunciable, del que no puede haber imágenes, se entiende ahora por qué
el escándalo con el becerro. En el texto, el becerro de oro es la aparición de
otras divinidades, pero para Lacan sería el retorno de lo biológico. De hecho, si
conociesen un poco de mística judía, las cosas no son tan claras como en el
versito canónico, por ejemplo, había dos divinidades, uno era Behemot que es
el monstruo terrestre y otro que es Leviatán, que era el monstruo marino
devorador de hombres, con lo cual observen ustedes que lo que Lacan dice es
que con el becerro retornan Behemot y Leviatán, o sea, divinidades animales,
biológicas, que comen carne cruda, en oposición a un Dios que es un Dios de
deseo, que carece de nombre, que son cuatro letras, impronunciables, que
carece de imágenes, se entiende la oposición: uno es bien carnal y en el otro
está abolido todo lo que es de la índole del cuerpo. Ni siquiera imágenes.

Tres citas más, Seminario 16, Clase 23, acá yo hice un salto, porque no queda
claro si estamos hablando de tradición cristiana o judía. Al final del Seminario
16, “De un Otro al otro” -que no está publicado- en la clase 23, dice Lacan:

“Estamos en vías de decir que en nuestra cultura todo se resume a esta


dialéctica del amo y del esclavo. No olvidemos que la génesis judeocristiana,
su primer muerto es aquel que no tengo necesidad de recordar pero del cual
nadie parece haber destacado que (es Caín) es hacer la misma cosa que él.
Eso place de tal modo a Dios…”

Se acuerdan de Caín y Abel, ¿cuál fue el problema? No la solución del


problema… la solución del problema fue que Caín mató a Abel, pero ¿cuál fue
el problema? Que Dios prefirió el sacrificio de Abel, ¿por qué? ¿Qué sacrificio
dio Abel? Abel era ganadero y dio animales y Caín era agricultor y dio trigo.

Y Dios vio con buenos ojos la sangre, ven de vuelta el problema, ya en las
primeras páginas del Génesis lo tienen. ¿Entienden lo que está diciendo
Lacan? Que Dios pide sangre, no por nada vio con buenos ojos el sacrificio de
Abel y no por nada la solución fue que mataran a Abel, fue como si Caín
hubiese dicho, dejémonos de joder, si querés sangre… ¿esto es lo que
querés?
Dar el diezmo o dar el sacrificio para sociedades tan atrasadas podía querer
decir dar lo único que había para alimentar a los hijos, si quieren estudiar este
problema pueden leer de Mauss el Potlach, el sacrificio de la riqueza, cosa que
Marx nunca entendió. Si Marx hubiese leído Mauss, no habría marxismo. Marx
arrancó con que no había fetichismo por la mercancía, y en los pueblos más
pobres, más antiguos de los que tenemos referencia, siempre hubo fetichismo
por la mercancía, que se quemó. Siempre se mató lo mejor, pero después te
quedás sin comer. El gobierno de Australia no sabe si prohibir o no el potlach,
porque es una guerra entre los consuegros, el padre de la novia sacrifica 10
animales, y el del novio otros 15, y entonces el de ella sacrifica 10 más y el del
otro 5 más, sería un empate técnico… ¡pero después no tiene para comer el
resto del año!
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 11
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

Bueno, aquí estamos en esa situación, porque Caín dice que el también dio
todo lo que tenían para comer, entonces no es eso lo que vos querés, no es
que yo me sacrifique y mis hijos pasen hambre, no es que vos querés que te
pague con lo primero que surja de la tierra todas las primaveras, sino que vos
querés sangre, sos sanguinario, entonces si vos querés sangre, te voy a dar
sangre. Y ahí mata al hermano. Es interesante las perspectivas. Entonces ahí
tenemos la polaridad de dos dioses: un Dios carnal que quiere sangre, y un
Dios del deseo, sin cuerpo ni nombre ni imagen, que quiere cosas de la índole
de lo sublime. ¿Se entiende la oposición?

“Esto place de tal modo a Dios, estos corderos que él sacrifica, eso cosquillea,
de un modo tan manifiestamente visible a sus narices, pues al fin el Dios de los
judíos tiene un cuerpo.”

Les recomiendo para eso, de Harold Bloom, Jesus y Yahvé, los nombres
divinos, es muy interesante cómo trabaja la presencia corporal del Dios entre
los judíos antiguos, era un cuerpo. Lacan lo dijo 40 años antes.

“Esto es, ¿qué es la columna de humo que precede la migración israelita sino
un cuerpo?”

¿Se acuerdan la columna de humo, no? Moisés los sacó de Egipto y ¿cómo
hacían para no perderse? Además de que caía maná del cielo, había una
columna de humo que era el cuerpo de Dios, dice Lacan.

“Caín ve a Abel favorecer en ese punto al goce de Dios por su sacrificio, y


cómo no va a dar él ese paso, el de sacrificar al sacrificador a su turno.”

Dos citas más, Seminario 18, tiene varias versiones, esta es conocida como la
versión A, hablando de André Gide, Lacan dice:

”Mediante lo cual pescaba muy bien que había ahí un punto de preocupación
que lo salvaba evidentemente del abandono de su infancia…”

Gide fue abandonado en su infancia y dice que esto lo salvaba de ese


abandono.

“Todas su bromas con Dios eran en fin algo totalmente compensatorio para
alguien que había comenzado tan mal. No es privilegio suyo, había empezado
hace tiempo, no di mas que una lección en mi seminario como lo llaman, algo
sobre el nombre del padre...”

o sea, está hablando de esa única clase del Seminario sobre Los nombres del
Padre.

“...naturalmente, comencé por el padre mismo, en fin, hablé durante una hora o
una hora y media del goce de Dios”
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 12
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

Ven cómo Lacan evalúa esa clase, en el Seminario 16 dice que esa clase fue
una hora u hora y media sobre el goce de Dios. Si leen esa clase, no es tan
claro, hay leerla buscando de qué habla para encontrar de qué habla, del goce
de Dios.

“Si dije que era una broma, mística, fue para no volver a hablar nunca de eso.
Es cierto que desde que no hay más que un Dios, solo y único, en fin, el Dios
quiso emerger una cierta era histórica, es justamente este el que molesta al
placer de los otros, inclusive solo cuenta eso.”

Entonces Lacan dice que su sem de los nombres del padre… el de una sola
clase, de lo unico que hablo en esa hora y media fue del goce de Dios, y dice
¿que Dios?, el nuestro , el unico, y si ese existe, ese es el que molesta al
placer de los otros, tenganlo en cuenta, nuestro Dios, el unico, es uno que
molesta el placer, y encima es causante de displacer.

Y la última cita, del Seminario 20, clase 6, ese sí está publicado, “Aún” o
“Encore” dice Lacan:

“A la postre, naturalmente, el cristianismo terminó inventando un Dios que es


quien goza”

esta cita me la pasó María Inés Sarrailet.

Si no les parece mal, podríamos hacer una enorme y gigantesca y muy


arriesgada diacronía, donde tendríamos que en nuestra tradición religiosa
judeocristiana, hemos comenzado con un Dios carnal que goza, si quieren un
nombre para ese Dios, podrían investigar Baal, que quiere decir en los idiomas
arameos: “Señor”, que era un Dios carnal que gozaba.
Luego un pasaje a un Dios del deseo, un Dios que está más en la serie de
presencia-ausencia, del sí y del no, es un Dios que no tiene imágenes, cuyo
nombre es impronunciable, al que está prohibido construirle ídolos, si ustedes
quieren, un Dios muy sublimado.
Y lo que Lacan propone es que finalmente, a la postre, finalmente en esta
diacronía -que cualquier historiador religioso me sacaría a patadas, pero
nosotros no estaríamos trabajando si es cierto o no, estamos trabajando la
cuestión del goce en la teoría del autor que para mí introdujo el concepto-
entonces para Lacan lo que sucede en nuestra civilización es que se
reintroduce el Dios del goce. ¿Cómo se reintroduce? A través de Jesús, Jesús
el Cristo, produce en una época muy, muy especial de la religión judía… la
religión judía se caracteriza por dos grandes momentos: cuando se les
presenta un Dios omnipotente y se les habilita el ganar todas las guerras, y
vieron que desde la salida de Egipto, con el poderosísimo ejército egipcio, los
judíos que eran unos muertos de hambre, gracias a la ayuda de Dios
atraviesan cosas que otra manera nunca hubieran podido, hasta las guerras
que se dan en Canaan para conquistar esas tierras, tan sólo con la ayuda de
Dios las ganan, por ejemplo, Jericó, dieron siete vueltas, tocaron la trompeta y
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 13
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

se cayeron las murallas, miren qué fácil. Bueno, yo diría que con Maradona…
¡cualquiera!
Lo que quiero decir es que con un Dios así ¿quién no va a ser creyente? Con
Roma y con Babilonia se arma una joda, que se llama la destrucción del
Templo, dos veces acontecida, que es la casa del señor, pero el problema de la
destrucción del Templo tan sencilla por Nabucodonosor y los romanos, es que
ese Dios ya no es más omnipotente. Si te liquidan en una batalla, ya está, ¿se
dan cuenta del problema? Cambió el estatuto de la omnipotencia divina, es ahí
cuando surgen los profetas y empiezan a profetizar la caída del pueblo de
Israel en el futuro, es un pueblo que no tiene futuro, porque está siendo
castigado por sus pecados. Esos son los profetas de la época de Jesús, Jesús
nace en una época fuertemente profética y mesiánica del pueblo de Israel.
Entonces, hasta ahí la secuencia histórica en la cual que les propongo que es
la lectura que hace Lacan para introducir el concepto de goce.

Entonces, no destaco del Seminario 7 de La ética del psicoanálisis, la relación


goce-pulsión, o sea, rechazo que el concepto de goce se sostenga de donde lo
hacen sostener todos los lacanianos, que es en la relación goce-pulsión.

Aunque leí, como todos, que en el Seminario 7 Lacan dice que el goce es la
satisfacción de la pulsión. Para mí esa frase no dice nada, porque para
nosotros satisfacción ya era concepto, Freud decía que la pulsión tiene cuatro
elementos constitutivos y que uno de ellos era la satisfacción. Cambiarle a la
satisfacción freudiana de nombre, eso no me interesa para nada, ¿entienden?

Si la satisfacción antes se llamaba Roberto y ahora se llama Luis… ¿Lacan le


cambia de nombre a las mismas cosas freudianas? Lo que era pulsión, ¿es
goce en Lacan? Yo creo que no. Me parece que hay otro diagnostico que hace
Lacan, que Lacan trabaja con otras herramientas y produce otra solución.

Entonces, rechazo la relación goce-pulsión y rechazo la relacion goce-cuerpo


propio. Lacan dice como 500 veces “sólo hay goce del cuerpo propio”, yo
rechazo que haya sido en torno a eso que se produjo o se creó el concepto de
goce y que haya una concepción nueva de Lacan en psicoanálisis. Entonces
rechazo que se trate de la pulsión o de la satisfacción de la pulsión.

El problema del que se trata es el goce del Otro.


Y si hubiese pizarrón yo escribiría: j(A) –al entre paréntesis Lacan propone
leerlo “del”- o sea, el problema del que se trata es del goce del Otro.
Y el concepto de goce en psicoanálisis es una respuesta al problema de que en
nuestra cultura se vela la castración con el goce del Otro.

Ahora les voy a leer cuatro citas de un libro maravilloso que se llama El amor
puro, de Platón a Lacan un trabajo de investigación crucial para nosotros, el
autor es Jacques Le Brun. Este libro trata de lo que se llamó la “querella del
amor puro” 1760-1780-1790. Les voy a leer en cuatro citas qué es el amor
puro:
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 14
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

“Si se encuentra la noción de un puro amor, es desde el punto de vista de la


superación de las luces y de los pensamientos”

¿Ven? La erradicación de lo simbólico. Si hay un puro amor, eso no se piensa,


no se racionaliza, eso se siente. Un puro amor. El primer problema que
tenemos es un puro amor que es sin nada de la índole de lo racional, es un
rechazo de lo racional.

“El amor puro incluye, implícitamente, el goce de Dios. Y mas aún, el amor
puro, a partir del goce de Dios, nos da nuestra beatitud”

O sea, si nosotros sentimos un amor puro, no racional, hacia Dios, el goce de


Dios por nuestro amor puro, nos hará beatos, nos hará puros, santos.
Fénelon es el autor más importante del desarrollo de la querella el amor puro y
autor fundamental de los libros sobre el amor puro.

“Fénelon no deja de destacar esa diferencia divina, signo de la superioridad


infinita de Dios y de su perfecta libertad. Su antojo y su arbitrariedad. El antojo
y la arbitrariedad divinos trazan así según Fénelon la figura de un otro
omnipotente.”

Ya nos sentimos de vuelta en psicoanálisis, estamos trabajando cuál es la


figura imperante en nuestra civilización de la omnipotencia del Otro. Ahí tienen
que hacer un trabajo, que es el pasaje del narcisismo como rechazo de la
propia castración (Freud) a que el problema neurótico sea la omnipotencia del
Otro y la falta en el Otro (Lacan). Es la oposición Freud-Lacan. Para Freud la
posición del neurótico se regula por su narcisismo, y su narcisismo significa el
rechazo de su propia castración. Por eso los kleinianos son los analistas que
dicen “bueno, todo no se puede”, porque estaban queriendo atacar el propio
narcisismo, de querer uno hacer todo. Pero Lacan dice que ese no es el
problema. El problema en la neurosis, tal como la enfrenta el psicoanálisis es la
omnipotencia del Otro, que ya no es la castración sino el problema de la falta o
falla en el Otro. Y entonces este autor está trabajando directamente este
problema, porque mediante el amor puro, se garantiza la omnipotencia de Dios.
¿Cómo?

“El antojo y la arbitrariedad divinos trazan así según Fénelon la figura de un


otro omnipotente, de insondables designios, no el Dios de orden y la razón,
sino el del Antiguo Testamento,

¿Ven? Es judío, es del Antiguo Testamento

“… que los antropomorfismos bíblicos sugieren mejor que las conclusiones


abstractas de los filósofos”

o sea, lo que Fénelon dice es que mediante el amor puro, que él sostiene, que
el Papa en 1699 ya le bajó el pulgar, ahora van a entender claramente por
qué, pero lo que él propone es que hay que volver al Dios antropomórfico –un
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 15
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

hombre- que goza y quiere cosas, porque ese es el único a través del cual se
logra beatitud moderna. ¿Cómo se logra beatitud moderna? Considerando a
ese Dios carnal y ofreciéndole a ese Dios carnal ese amor puro. ¿Y qué es el
amor puro? Una cita más larga, la última:

“Pero el amor puro ponía en el centro del debate no la cuestión del acto como
tal sino el carácter desinteresado de ese acto. Y la noción de indiferencia
señalaba bien el paso de una problemática a otra. Así se consideraba que el
único verdadero amor estaba apartado de cualquier perspectiva de
recompensa...”,

¿Se acuerdan del trabajo de Lacan sobre el amor cortés, no? El de la película
del caballero blanco que corre contra el caballero negro… ¿se acuerdan de esa
película en la que corrían por el pañuelo de la princesa? Entre nosotros, no se
la cogían ni se la iban a coger… sin obtener recompensa, eso era el amor
cortés, y es por eso que las mujeres dicen que hoy ya no hay hombres
corteses, hoy ya no hay hombres que se levanten y cedan el asiento a la mujer
embarazada, siempre es otra mujer la que se levanta y dice que ya no hay más
caballeros. ¿Y qué quiere decir con “caballero”? El amor cortés, un amor
desinteresado, del siglo XVII. Es el siglo donde aparece el amor
desinteresado, no hay que perder esa línea porque después de eso viene el
Romanticismo. Y ahí ya no es desinteresado, es suicida, es peor todavía, el
Werther de Goethe, tampoco se la coge, porque se la lleva otro y él se suicida.
Entonces,

“… el único verdadero amor estaba apartado de cualquier perspectiva de


recompensa y de cualquier interés propio, y el criterio de validez e incluso de
legitimidad del amor era la perfección del desapego llevado hasta la pérdida
del sujeto.

¿Qué quiere decir? Que había que ser piadoso y no por el paraíso, porque el
paraíso, por la recompensa, cualquiera hacía eso, si a vos te prometen una
vida eterna en el paraíso para rascarte eternamente… pero vieron en las
películas cuando aparece la figura del inmortal… ¿vieron cómo padece el
inmortal por no poder cortar nunca con la vida, no? Así que ese paraíso eterno
en nuestra cultura ya no quedó tan divino, porque parece que al final no nos
gusta tanto. Pero entonces, el amor puro, la querella del amor, donde se
sostiene el goce de Dios, tiene que ser un amor desinteresado. “Puro” quiere
decir sin recompensa. O sea, si por querer a Dios no se encuentra el paraíso,
sería un amor más verdadero.

“En el caso del amor divino, esta pérdida podía llevar hasta la condena radical
ocasionada por querer al objeto del amor, por Dios, un Dios que dañaba a
quien lo ama, sería amado de un modo más puro que si lo recompensara

¿Se acuerdan que habíamos hablado del Dios supremo en maldad, que tanto
se esforzó Sade en 1789 en sostener? Un Dios que daña es el que se merece
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 16
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

el amor más puro. Porque es muy fácil amar al que te gratifica, lo mas difícil es
amar al que te jode.

“…un Dios que dañaba a quien lo ama, sería amado de un modo más puro que
si lo recompensara. Llegar al límite era la famosa suposición imposible de los
místicos: si por una suposición imposible Dios no recompensaba e incluso si
condenara con las penas del infierno al hombre que lo amaba perfectamente e
hiciese así su voluntad, este hombre amaría a Dios igual que si lo
recompensara y le ofreciera todos los goces del paraíso.

¿Se entiende? Bueno, si no entienden, piensen en un monje al estilo de


Umberto Eco, había uno que se flagelaba, ¿por qué se flagelaba? Porque
sufriendo se garantiza el goce de Dios. Toda la idea que yo les quería
proponer era esta: la inexistencia de la falta en el Otro. Sufriendo
corporalmente se garantiza al Otro en nuestra cultura, como omnipotente. Si
ustedes tuviesen, supongan las monjas de clausura, si fuesen hermanas de
clausura, ¿cómo testimoniarían en la celda, de la forma mas verídica, para
ustedes mismas, que han tenido un encuentro con Dios? ¿En qué? ¿No sería
en el sufrimiento de vuestro cuerpo?

Digo, ¿para qué se flagelan? Para estar con Dios. Doy un paso hacia atrás,
que salteé a propósito: Cristo, como hijo de Dios -y acá viene el quilombo- y
Dios a su vez, acaso ¿no es martirizado enormemente?
Mel Gibson no exageró en la película de “La Pasión de Cristo”, eso está en el
mensaje, lo que pasa es que Gibson creyó que fue porque los judíos eran
malos, no, no era por eso, hay un problemita ahí, porque si Cristo duplicó los
panes y los peces, podría haber duplicado su altura, no? Y el podría haber
medido 14 metros y haberse colgado la cruz del cuello, como los curas.

Porque el sufrimiento es el mensaje de Cristo, porque el sufriendo, garantiza a


Dios. Esa es la clave de nuestra cultura.

Luego, ¿qué era ser cristiano? Que te coman los leones y te de lo mismo.

Les propongo que Cristo sufre, padece, corporal y moralmente, pero no lo


inventó él, eh? En los misterios de Eleusis, que eran los misterios más famosos
de la Grecia precristiana -que duró desde el siglo VII hasta el siglo III, hasta
que lo prohibió un Papa- los ritos de Eleusis implicaba que quienes iban a
hacer esos ritos de iniciación, atravesaban un puente para ir al agujero que era
el lugar donde se hacían los misterios, y en el puente los insultaban, habían
insultadores contratados por la secta, que a todos los que hacían el rito los
insultaban, es decir que ahí había un componente de masoquismo moral,
alguien que se sometía voluntariamente a ser escupido e insultado en su
trayecto, lo que se llama la vía dolorosa. Y nos vamos a encontrar con que
otros ritos religiosos también tiene su vía dolorosa. Lo que les propongo es
que el hijo moderno occidental, sufre, padece con su cuerpo y con eso
garantiza el goce del Otro.
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 17
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

No hay goce del Otro es la forma para nuestra cultura del no hay Otro del Otro
o no hay metalenguaje. Para todo ser humano hablante es aplicable el “no hay
Otro del Otro” y “no hay metalenguaje”. Esas son leyes de estructura, pero el
no hay Otro del Otro se verifica en cada civilización según las características de
cada civilización. En nuestra civilización, no hay Otro del Otro o no hay
metalenguaje, se escribe “no hay goce del Otro”.

La nuestra, consecuentemente, es una cultura del dolor, vivimos en una cultura


de dolor. Si quieren, les recomiendo un libro de David Morris que se llama “La
cultura del dolor”, él propone ahí dos cosas: que Occidente se caracteriza por
una epidemia de dolor crónico, o sea hace 200 ó 300 años lo que caracteriza a
nuestra civilización es el dolor crónico, o sea, somos beatos permanentemente,
y si quieren lo pueden ver desde dos perspectivas: el sufrimiento de la clínica
del dolor, tomen la cartilla de cualquier prepaga de buen nivel, van a encontrar
un apartado que es “clínica del dolor” y los médicos especialistas son
anestesistas. ¿Por qué? Porque es una nueva clínica. Porque no es que el
traumatólogo cura el dolor traumatológico, el neurólogo el dolor neurológico y el
ginecólogo el dolor ginecológico. Ahora hay un dolor que ya no es ni
traumatológico, ni neurológico ni ginecológico, porque los tres especialistas
¿qué te dicen? Que no tenés nada. Entre paréntesis, ¿cómo surgió el
psicoanálisis? ¿No era por mujeres –que a ustedes les gusta pensar que eran
sucesoras de las místicas- que se quejaban de dolores en el cuerpo y que los
médicos les decían “usted no tiene nada”?

O sea, nosotros como psicoanalistas nos dedicamos a la forma en que el


neurótico vela la falta en el Otro. ¿Cómo el neurótico vela la falta en el Otro?
Con su dolor corporal. Pero el dolor corporal no viene como había creído
Freud, de las entrañas, de la pulsión corporal. No viene de la entraña, viene de
la posición que se asume. Curando la posición que se asume, se cura el dolor.

Para terminar: si no les suena o no lo terminan de ver, observen que en el


mismo momento posterior al amor puro y posterior al romanticismo, vía
fundamentalmente Schopenhauer –si no él, hubiera sido cualquier otro- es que
empieza a producirse en Occidente la idealización de las culturas orientales, a
los hindúes y a los japoneses.

¿Qué es lo que idealizamos de esas culturas? Como tratan el cuerpo. O no?


¿No es el yoga y la longevidad increíble, que no tienen obesidad? Cuando yo
me tomé tres cafés hirviendo, el japonés no terminó el primer trago del rito del
té… nosotros somos eminentemente compulsivos.

¿Por qué? Porque nosotros vivimos la vida a través del cuerpo, y eso es un
problema de civilización.
El problema es que los psicoanalistas van en el sentido de creer que eso viene
del cuerpo.
Especialmente los psicoanalistas freudianos y más que ninguno los lacanianos,
porque creen que lo que Lacan descubrió es que lo que mueve todo es un goce
que es una energía, o un fenómeno que viene del cuerpo, con lo cual el
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 18
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

problema es que el psicoanálisis, que esta puesto para ir en contra de eso,


habría que decirle “no, mirá, si querés tomar remedios tomá, si querés ir del
kinesiólogo andá”, ya no sabemos qué hacer.

No levanten la mano, pero si dijera que levante la mano al que le duele


crónicamente algo, tendrían que levantar las dos manos. Dolor crónico de
espalda… no crean que es por estudiar. ¿Por qué nos duele tanto? Es raro
que en Occidente duela tanto, porque nosotros somos capaces de la anestesia,
que quiere decir ausencia total de dolor y sensibilidad, somos dueños de la
anestesia y a pesar de eso, nos duele tanto.

Cada año la potencia analgésica se duplica o se triplica. El dolor no viene del


cuerpo. El dolor viene, en nuestro caso, para los casos de la neurosis, de la
posición que caracteriza en nuestra cultura a cómo se vela el “no hay Otro del
Otro”. Nuestro Dios, ese que no tiene cara ni cuerpo, tiene otro que tiene
cuerpo. ¿Cómo garantizás ese? Increíblemente en nuestra cultura se produjo,
indudablemente vía Cristo, porque Cristo dice “Padre, padre ¿por qué me has
abandonado?”, pero no sabemos qué quiere decir, yo no creo que quiera decir
“¿Por qué me has hecho sufrir tanto?”, no sé qué quiere decir eso. ¿Qué
quiere decir Aba, aba, lama sabactani? ¿No dan ganas de preguntarle en qué
lo abandonó?

Comentarios inaudibles.

Sufrió porque quiso. A partir de ahí, nuestro amor al Otro, es vía el dolor. En
psicoanálisis hay dos posiciones para tomar: suponer que es maniobra en
relación al Otro caracterizada por la cultura, la posición de quien nos consulta;
y hay otra posición que es la reinante, que es increíble que sea la mayoritaria y
es que lo verdadero que descubrió el psicoanálisis, Freud, es que el aparato
psíquico se mueve por las entrañas del cuerpo. Que las pulsiones son el motor
del cuerpo, que todo lo que quiere un ser humano es comer, coger, beber y
cagar. Es increíble. Yo no veo la diferencia con un perro. ¿Saben cómo se
llama la sociedad de los perros? Cinológica. Porque cínico viene de perros.
Porque los cínicos vivían como perros.

¿Seremos como perros? Me parece que el psicoanálisis, especialmente el


lacaniano sostiene que sí, que el punto de verdad última, el único punto de
verdad es un punto de goce. Y un punto de goce se halla en el cuerpo y
proviene del cuerpo. Y sostienen que la ingenuidad neurótica es que no
proviene del cuerpo. Con lo cual, la dirección de la cura es amigarse con ese
dolor, aceptarlo, dejar de darle batalla, con lo cual entiendan ustedes que se
hace doler más, que es peor, y creo que llegó la hora de evaluar los efectos de
los análisis. Si se sigue, ¿sigue con más dolor o con menos dolor? Si la vida
es un 50% una mierda, o un 20% una mierda. Soy hincha de Racing, no se
crean que soy un optimista, tengo lo mío...

Entonces, les decía que me parece que es una posición ética lo que hagamos
con el concepto de goce de Lacan. Podremos terminar haciendo una religión
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 19
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

judeocristiana, judeo por la antigüedad del judaísmo previo al Antiguo


Testamento, retomado por Cristo, donde seamos fieles creyentes del Otro con
nuestro dolor. O puede ser que como analistas encaremos la perspectiva
contraria y dejemos de sufrir como para sostener así la barradura del Otro.
Bueno, hasta aquí lo que yo preparé. Si tienen preguntas, objeciones, críticas,
aclaraciones...

Comentario inaudible.

A.E.: eso lo dice una sola vez, pero que el goce es del cuerpo propio lo dice
montones de veces.

Comentario inaudible

A.E.: es muy problemático para mí, fundamentalmente lo que te puedo decir


hoy es que yo no tengo respuesta para eso. No he encontrado una respuesta lo
suficientemente abarcativa del problema que a mí me satisfaga. Mi impresión
es que esa frase está llena de problemas, por ejemplo: ¿qué es el cuerpo
propio? Y bueno, pero si no nos hacemos las grandes preguntas… ¿qué es el
cuerpo propio? El cuerpo, ¿es propio?
Las chicas feas, las que dicen ser feas, las que se miran al espejo y no pueden
creer verse tan feas; si consultan, no sé si habrán tenido la experiencia de
haber atendido a una mujer que consulte por su fealdad, yo atendí a una que
ya se había operado varias veces la cara. Y seguía tan fea como al principio,
según su propia evaluación, yo desde que la empecé a atender, era una mujer
medianamente bonita, en mi barrio hubieran dicho que estaba para darle, y ella
“era horrible”.
Esa fealdad de su cuerpo, ¿es propia? ¿O tengo que decirles que era
adoptada, que los padres adoptaron en una muy mala situación de pareja, que
apenas la compraron? La fealdad del propio cuerpo, ¿es del propio cuerpo
cuando uno con sus propios ojos ve en la propia imagen del espejo un cuerpo
feo, es uno el que ve? ¿Es uno el que ve? ¿Hay que resignificar la propia
mirada de esa chica? ¿Hay que decirle, “no, pero sos linda”? Freud mismo
indicó que no, que no intenten argumentar en contra del síntoma porque lo van
a reforzar más. ¿Es propio el cuerpo? Por ejemplo, si a ustedes les gustara la
oreja izquierda ¿están seguros de que a ustedes les gusta porque a ustedes
les gusta? ¿Están seguros de que no era la parte de vuestro cuerpo que su
mamá eligió porque algo se le jugaba a ella? Digo, la satisfacción que ustedes
encuentran hurgándose la oreja, ¿es vuestra satisfacción? ¿Están seguros?
Con el partenaire, si se satisfacen primero, ¿cómo pueden darle media hora y
que no sientan nada? Los tipos dicen que hacen fierros todas las semanas
para darles y ellas no sienten nada… primero eso, y segundo, los que sí
obtienen satisfacción, ¿están seguros que obtienen satisfacción en su propio
cuerpo u obtienen una satisfacción tan mezclada con los signos de satisfacción
del cuerpo del otro que ya no se sabe si sí o si no? ¿Es claro cuál satisfacción
es de un cuerpo y cuál del otro? ¿Es tan claro el corte? Con lo cual, “el goce es
del cuerpo propio”, yo no sé que quiere decir Lacan con ese ”cuerpo propio”.
Apertura, Sociedad Psicoanalítica de La Plata 20
“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

Les cuento otro problema: estuve trabajando mucho a autores muy


interesantes, Agamben, Esposito, Jean-Luc Nancy, acá en La Plata tienen a un
supercapo en estos autores. Hay un problema y es que cuando se habla de
sociedad se dice “cuerpo social”, ¿por qué se dice cuerpo social? Cuando se
dice cuerpo social, es menos verídico que cuerpo propio? ¿El cuerpo, es
social? O sea, no veo ningún motivo para decir que el cuerpo sea propio.
Menos que menos en los dolores. ¿Nunca les pasó que cuando un paciente se
moría de dolor se vino a descubrir después que era el mismo lugar donde le
dolía a la abuela, y que apenas lo dijo se le fue el dolor? ¿Hace falta volver a
recordar eso? Parece que sí. Porque lo que dolía ahí era el omóplato de la
Bobe. Lo que dolía ahí, no era del cuerpo propio. En la clínica del
psicoanálisis, digo, si fuéramos médicos no estaríamos delirando así.

Me parece que en Lacan están las dos teorías: la que yo dije, y la que el
cuerpo es goce. Me parece que son dos teorías de Lacan, con lo cual, el
problema ético se multiplica, no es que uno se pueda avalar en Lacan,
depende de qué Lacan elijas, me parece que hay al menos dos. Me parece que
hay un Lacan que está muy tomado de una posición individualista, y me parece
a mí que es el Lacan de los nudos, porque todos los colegas míos que trabajan
orientados con la teoría del nudo borromeo tienen una clínica ultra-
individualista. Son los que te dicen directamente que el Otro no existe –no
dicen que no existe el Otro del Otro- el goce es Uno, el goce del propio cuerpo
y el objeto a es propio también. O sea, la clínica para colmo, orientada por el
aporte novedoso de Lacan del borromeo, se articula muy bien al goce del
cuerpo propio dando a entender que es lo que Freud llamaba lo limitado por el
tegumento, lo que está dentro de la piel. Con lo cual, podriamos decir que hay
dos Lacan, o que yo me inventé uno a mi gusto, lo cual no me complicaría.
Que yo me haya inventado un Lacan a mi gusto no importaría, el asunto es
poder discurtirlo con ustedes racionalmente, tomando las fuentes, las citas, y
que ustedes me digan si sí o si no, que discutamos un caso, podemos discutir
un caso, y ver si es lo que provienen del cuerpo o no…

Comentario inaudible

A.E.: para colmo, hay otra cosa que es que el último Lacan se articula muy
bien al último Freud. Yo no sé qué me pasa, pero todo lo que me gusta es al
revés de Miller. A él le gusta el último Lacan, a mí no me gusta, ni el del nudo
borromeo ni el del goce del cuerpo. porque me parece una clínica individualista,
me parece que Lacan dejó de hablar, era cuando se quedaba parado mirando
por la ventana, escupía, los pateaba en el culo a los pacientes, les tiraba
macetas, comía delante de los pacientes, atendía en bata y pijama, sin
afeitarse… la clínica del último Lacan a mí no me gusta. Y su teoría no me
gusta porque me parece que va hacia un individualismo notable. ¿Por qué
Freud y Lacan terminan su periplo así? No tengo una teoría sobre eso. El
problema es que es muy difícil hacer teoría sobre eso, porque todos los
grandes psicoanalistas lacanianos estudian muchísimo al último Lacan, porque
creen que ahí esta la posta, y leen que el goce es del cuerpo y que es la
satisfacción de la pulsión y de la tripa. Alguna de estas famosas lacanianas
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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
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habla de la tripa carnal. Y creen que el goce viene del cuerpo como un
manantial, que es una expresión de Freud.
Si en todo caso hubiese un manantial, la fuente del manantial –para el Lacan
que yo leo- sería un agujero vacío, jamas un cuerpo tridimensional. Pero me
parece que ahí hay un problemón, porque hay muchos lacanianos que
practican el psicoanálisis así. En bata, con mala educación, desprecio por el
paciente, falta de respeto, no respondiendo a la demanda, todo no, cobrarle
caro, ¡parece que creen que es terapéutico el maltrato! Habría que decirles
que fueran a un convento y que vieran cómo gozan los curas y los
seminaristas… me parece que el maltrato lacaniano… Lacan se caracterizó por
el maltrato…. ¡se merecía juicio por mala praxis! Freud no, Freud engrupía.
Freud ya se había operado del cáncer de mandíbula como 20 veces y tenía
prohibido fumar, y le decía a la paciente, “¡qué buena asociación que ha hecho!
¡Esto se merece un festejo, me voy a prender un cigarro!” Está publicado, no
es invento mío… se moría de ganas de fumar. Freud engrupía, pero me
parece el Lacan de los últimos 15 años del ‘66 al ‘80, hay ya 15 libros
publicados sobre su práctica, era de un maltrato enorme, pero ese maltrato
enorme, me parece que consolida el sufrimiento del neurótico que engorda la
ilusión del goce del Otro. Con lo cual, me parece que hay dos corrientes en
Lacan: no hay goce del Otro, y hay goce del cuerpo propio, que parecería ser lo
mismo, por que cualquiera que lo lee dice “se’ igual” como Minguito, claro, si no
hay goce del Otro es porque hay goce del cuerpo propio. No, no. Cuando
decimos que no hay goce del Otro, es que sufrir con el cuerpo es la forma
fundamental de sostenerlo y es propio de nuestra cultura. Los orientales no
pueden entender cómo nos duele. De hecho, muchos de ellos vienen a
trabajar acá con nuestro dolor. ¿No está lleno de chinos que hacen
acupuntura, yoga? ¿Y por qué tienen que venir ellos a curar nuestro dolor? Por
que pareciera que ellos lo hubiesen resuelto… no, no, el yoga no cura nada, es
que ellos no tienen la fuente del dolor. No aman al Otro mediante el dolor, lo
aman de otra manera, nosotros lo amamos mediante el dolor. Entre
paréntesis, lean el romanticismo, lean el Werther de Goethe… y nosotros ¿no
amamos con dolor? Hasta la mujer, digo, ¿no creemos que más la amamos si
más sufrimos? ¿Y el tango? ¿Cuándo me di cuenta que te amaba? dice el
tango. Cuando te fuiste. ¿Y por qué me di cuenta que te amaba cuando te
fuiste? Porque ahora me duele. ¿Ven que creemos que el amor es verdadero
si duele? ¿Y por qué creemos que sería verdadero si duele? ¿Qué? ¿El amor
es masoquista? No, me parece que entra en esta dialéctica. El problema está.
Es cierto que está lleno de “el goce es del cuerpo propio”

Comentario inaudible

A.E.: vamos a decirlo bien: no se resuelve nada, te explica, el tipo te explica


¿cómo?: “mucha pulsión”… ¡eso es Klein! No es Lacan, eh? Que algunos
nacen con exceso de pulsión de muerte, eso es Klein elemental. Con lo cual
habría que ver si muchas cosas que creemos “lacanianas” no son en realidad
kleinianas. Y para colmo en muchas cosas hay dos Lacan, porque en ese
sistema de explicación que proponías, yo te puedo decir que la resistencia es
resistencia del analista. De vuelta, hay dos Lacan: porque si tanto resiste es
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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
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porque es un goce, y si es un goce, ¡chau! Si el tipo tiene diarrea y la sigue


teniendo después de analizarse 14 años conmigo… y ya probé de todas
formas... Cuando el analista dice que ya probó de todas las formas posibles
habría que decirle “salvo de la que no te diste cuenta”. Pero en vez de decir
que yo me equivoqué durante 14 años, en vez de trabajar con que la
resistencia es del analista y que falló la composición dialéctica de la
experiencia, se supone un goce, o sea, algo misterioso que viene de las tripas
y que lo deja fijado a la diarrea. En realidad así no se resuelve nada, porque se
dice “usted siempre va a tener diarrea, tiene que amigarse con su diarrea, lleve
papel higiénico en el bolsillo izquierdo”. Ustedes se ríen pero es así, no hay
tantas variables en la clínica.

Comentario: está estandarizado.

A.E.: obvio que está estandarizado.

Comentario: (inaudible) me parece que concebir las cosas así , con que al final
el goce es lo último que encontramos, me parece que deja de lado muchos
desarrollos previos, como ser sujeto, lenguaje.

A.E.: ¡e inconsciente! El inconsciente ¿es el discurso del Otro, o no? Bien,


pero ahora podemos agrandar el problema y citar a Paul Ricceur y decir que el
psicoanálisis es una herencia freudiana, en la cual se trata de o una
hermenéutica o una energética, una hermenéutica es una forma de interpretar
el problema del sentido; o si se trata de una operatoria energética. Me parece
que siempre estamos oscilando en Freud de un lado al otro, Klein volcada
totalmente del lado de la energética. No quedó tiempo, pero iba a leerles a
Foucault, que es un gran critico del psicoanálisis, dice que el nazismo como
racismo hace de la sangre aristocrática, de la sangre del rey, de la soberanía
del rey; hace una sangre biológica, la sangre aria, y él rescata del psicoanálisis
que hace de la sangre toda la simbólica del falo, restituye todo su valor de ley,
de símbolo. Me parece que en el psicoanálisis tenemos una báscula: o es una
energética o es una hermenéutica. Mi impresión es que sobre eso no hay que
tener una pata en cada lado: hay que asumir una posición y la posición no debe
ser a piacere, por gusto, debe ser hacia una hermenéutica, porque la dirección
hacia una energética hace doler más. No por Freud o por Lacan, es que hacia
la energética se sufre más. Y me parece que si el psicoanálisis no se asocia
algo de la índole de sufrir menos, dejémonos de joder, pongámonos un kioskito
o un taxi. Si no reduce el sufrimiento, dejémonos de joder. Obligatoriamente
debemos ir hacia una hermenéutica. Pero en Occidente ya nadie cree en la
hermenéutica. Todo el mundo cree en la carne y en la genética. ¿Por qué todo
el mundo prefiere un hijo parido que un hijo adoptivo? ¿Vieron el sufrimiento
de la gente que no quiere adoptar, no? Hay gente que se queda sin hijos por no
adoptar. ¿Por qué no adoptan? Porque no es carne de mi carne… y habría
que preguntarles de qué mierda sirve tu carne.-
Casos de pacientes neuróticos en los cuales ustedes ya pudieron manchar al
Otro, donde tiraron y ¡pum! Le pegó. O sea, ya se puede hablar del padre y de
la madre. ¿Cuál es el ultimo argumento para no ir a decirle que fue una hija de
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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
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puta por cómo la trató? ¿Qué dice el paciente siempre? ¿Cuál es la deuda?
“Me dio la vida”. ¿Ven como de vuelta es el cuerpo? En vez de decir, “me dio
una educación, me dio una moral, me hizo socio de Chacarita”. No, dicen “me
dio la vida”, ¿ven que el valor último hoy se considera que es la vida carnal?
Nosotros, ¿tenemos que ir a favor o en contra de eso? Me parece que lo
terapéutico es ir en contra. Y me parece que muchos análisis lacanianos,
después de 15 años, que no producen nada, no es por el goce más resistente
de los pacientes boludos, sino porque los analistas ya no están para curar
nada. Porque consideran que practican sobre la energía corporal. La sesión
corta, breve. ¡No! Tiene que ser larga, para que se pueda hablar, que pueda
haber silencios. El otro día un paciente decía que no se le ocurría nada para
decir, pero tenía miedo de quedarse en silencio por si yo le cortaba la sesión.
Es un caso de re-análisis. ¡Qué idiotez eso de no tener tiempo para pensar!
¿No hay tiempo para pensar? Son todas cosas vinculadas a las formas de
concebir el cuerpo y la vida en Occidente moderno, una corrida abrupta.

Comentario: el otro día una paciente me preguntó de cuánto tiempo disponía


yo para ella. También era un caso de re-análisis.

A.E.: un caso de re-análisis y que no es boluda. No te preguntó en cuánto


tiempo atendés, sino de cuánto tiempo disponías para ella, porque acá todo lo
que se va a jugar es lo que vos dispongas para mí. Esa ya tiene un paso dado,
ahora vos tenés que hacer que de dos más, esa es la parte mas difícil.
Psicoanálisis, ¿no es poner el tela de juicio que el goce sea del cuerpo propio?
¿No es creer que hablando con otro y por lo que el otro te diga –y que no te
conoce, porque el único que no puede saber nada de vos es el psicoanalista-
que cure eso, que cure esa función de palabra, no desmiente el goce? No
desmiente que te duele, hablemos de que te duele, te duele por tu mamá, te
duele por tu papá, te duele por la relación con tu tío, te duele porque tu mamá
se llevó tan mal siempre con su hermana melliza, porque la bobe prefería, etc.
De eso te duele, aunque parezca mentira. Y parece cada vez más mentira,
pero si no lo vamos a creer los psicoanalistas, estamos listos, no va más.
Yo ya no me digo más lacaniano, por el problema del último Lacan, porque no
quiero quedar enganchado, yo no voy a adherir a la teoría de un tipo que me
parece contraria a la teoría que yo sostengo y que la saqué del mismo tipo, eso
no es tan complicado porque hay tipos que leen a Hegel de una manera y otros
lo leen de otra. Estos autores tienen muchas lecturas, como Freud. Pero yo ya
no me digo más lacaniano, y digo “los lacanianos”, porque no quiero quedar
más pegado al tema del goce del propio cuerpo. Y me parece que Lacan lo
dice, y si lo dice, yo no estoy de acuerdo. Ya lo dije tres veces y no me cayó un
rayo encima. Les advierto que ya no me invitan más a muchos lugares, no es
sin consecuencias, ya no me invitaron más a los lugares donde lo dije.

Comentario inaudible

A.E.: si yo tuviese mucha oportunidad de intercambiar con ustedes, trabajar un


año seguido, y conocernos bien, yo podría decir que el goce de los millerianos,
es igual al Orgón de Reich. Es igual. Lean algo del Orgón de Reich y van a
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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
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ver el delirio. Terminó hospitalizado, fue muy compleja la hospitalización de


Reich, fue muy político, EEUU estaba en una caza de brujas, pero sea como
fuere, el delirio… ¿Conocen el cerro Uritorco? ¡Todavía hay un grupo de
reichianos recibiendo descargas de orgón…! ¡En serio! Me parece que el goce
de Miller, pulido con Voltaire y otros autores franceses, es lo mismo que el
Orgón de Reich, llegaron al mismo punto, que es un punto que está en Freud,
la crítica que estamos haciendo es a Freud. O sea, el valor que le vamos a dar
a la Qn, la Qn del Proyecto de Freud, ¿qué valor le vamos a dar? Si un tipo no
se levanta de la cama, ¿le falta Qn? ¿Se acuerdan de la red del Proyecto? ¿Le
falta Qn? ¿Es poca energía? ¿Qué es la energía psíquica? ¿Existe la energía
psíquica? ¿O es interpsíquica? Si tuviesen que poner un medidor de energía,
¿dónde lo pondrían? Volvamos a las glorias: ¿lo pondrían en cada jugador de
la Selección Argentina, o entre los jugadores? El problema es que si lo
ponemos entre los jugadores, no sabemos dónde enchufarlo… el problema es
dónde medir la energía. La arenga del director técnico, ¿para qué es? El Jaka
que hacen los australianos, en la cancha, antes de cada partido ¿lo vieron?
¡Meten miedo! Entonces, el goce se mete.

Comentario inaudible

A.E.: a veces, el gol lo mete el entrenador, y la lesión la produce el entrenador.


A veces el entrenador lleva a los jugadores a tal límite que se lesionan todos.
Entonces la gente puede decir ¿con quién entrenás? ¡Uy, te vas a lesionar! La
lesión se produce entre. Si uno habilita este “entre” se produce otro mundo.

Comentario inaudible.

A.E.: por ejemplo, ¿por qué ganan en un porcentaje estadísticamente


comprobado, los equipos locales? ¿Es porque la pelota esta torcida a favor del
equipo local? No, es por el aliento de la hinchada. El aliento, el ánimo, viene de
afuera. Cosas tan elementales, con el goce de los millerianos ya no se pueden
entender más. Pero el goce de los millerianos está presente en todos los
boliches, en los cuales los pibes para aguantar toda la noche tienen que tomar
un producto que se llama Energizer, energizante. Porque les hacen creer que
la energía viene de algo que te clavás o que te enchufás. Con lo cual vean
ustedes ¿qué anima más? ¿El LSD o un grupo de admiradores?
Lo otro, otro problema ligado al deporte, que lo trabaja muy bien Stephen Jay
Gould, con los problema estadísticos, es: los negros -los negros de mierda,
reconozcamos el problema donde está, el racismo campea… el racismo fue un
fenómeno inventado en Europa, no en África o Asia- los negros, por qué son
tan buenos en basquet en EEUU? ¿Qué tienen genéticamente? ¿Más genes
basquetbolísticos? No, es porque se armó una cosa cultural muy rara, de que
van a dejar la vida en el básquet, y los blancos no. ¿Vieron que Le Penn como
un ministro italiano declaró que la Selección Francesa no era francesa porque
estaba llena de negros e islamistas? ¡Negros e islamistas! Que por eso no eran
franceses. Pero es verdad que si uno veía el banco, eran todos negros y dos
blancos, ¿por qué? ¿Los negros tienen mejores genes para el fútbol? ¿A
dónde vamos a ir con la genética?
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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
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Comentario inaudible

A.E.: el psicoanálisis solo se sostiene con el Otro.

Comentario inaudible

A.E.: nuestro estado, nuestro estado moderno, nace y se configura


completamente en una tendencia individualista y biologizante del ciudadano.
¿Cuáles son los tres principales ideales del estado democrático moderno?
Libertad, autonomía e independencia. Los mismos tres ideales para los
sujetos. El sujeto moderno tiene total correspondencia con el estado moderno.
El estado moderno concibe personas que son individuos, considerados
biológicamente. Foucault fue el que mejor lo diangosticó, porque dice que el
estado, después de la soberanía, después de los reyes, el estado de la política
no la llama democrática, la llama la biopolítica, porque la política asienta, se
origina y se destina completamente en función del cuerpo biológico. El único
que agregó un ideal es Esposito, en realidad son cuatro los ideales: libertad,
independencia, autonomía e inmunidad. En sus libros Communitas e
Immunitas, él propone un cuarto ideal que es el de inmunidad, que ni me
contagies, es el nuevo ideal occidental. ¿Vieron los yanquis que hacen
turismo acá, que andan con la botellita de agua mineral? ¿Por qué? Para no
contagiarse de los sudacas de mierda… Ahora nuestro ideal es inmunidad. En
el individualismo ha llegado a postularse un “no hay Otro” de tal manera que ni
siquiera me afecte en el sentido del contacto. Por eso viven solos. Ahora se
estudia la enfermedad de los solos. Las series yanquis más difundidas son o
de asesinos seriales, donde la verdad ¿dónde aparece? En el microscopio, en
las tripas. “C.S.I.” Y la otra es “Friends” tres pajeros acá y tres pajeras allá.
Vamos hacia el Loft. El psicoanálisis milleriano va en esta dirección. El
psicoanálisis ¿tiene que tener la misma dirección que aquello que causa tanto
sufrimiento? Infartos, úlceras, lean eso de que vivir solo va en contra de la
salud. Lean eso. El psicoanálisis, ¿tendrá que ir en contra o a favor? Los que
van a favor, convencen más a la gilada.

Comentario: pero no curan.

A.E.: ah, claro, no curan. Un psicoanalista que venga a decirles que el goce
es el goce del propio cuerpo… y todos dicen ¡claro! Ahora, cuando querés
convencerlos de que todo eso es falso, o que si no es falso en tal caso no nos
conviene, te quedás con poco público y te llenás de enemigos. Porque a nadie
le gusta que le conmuevan las ideas.

Comentario inaudible.

A.E.: yo me estoy preguntando mucho por eso pero no tengo respuesta. Lo


primero que se me ocurre es una idiotez tan grande que casi ni la digo… ¿será
porque se ponen viejos? Pero explicar teorías como la de Freud, Lacan o Reich
porque el autor se puso viejo, me da vergüenza. Me parece una estupidez. Es
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“El concepto de goce de Jacques Lacan” 1ª. Parte
Alfredo Eidelsztein - Agosto 2006

como si dijesen que el último Marx estaba viejo…¡por favor! ¡Es la plusvalía el
problema! Para próxima vamos a trabajar los dos capítulos de Marx de El
capital sobre plusvalía.
Pero no entiendo por qué el corrimiento de los tres hacia el cuerpo biológico.
No digo Klein porque ella estuvo siempre de ese lado.

Comentario inaudible

A.E. en Buenos Aires se trabajó mucho eso, las patobiografías, (inaudible) se


practicó mucho Reich, pero el problema con Reich es que no da dirección de la
cura.

Bueno, muchas gracias por la paciencia y seguimos la próxima.

Versión desgrabada, no revisada por el autor.

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