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¿Qué sentido y qué responsabilidad plantea hoy el enseñar en la escuela

secundaria?
Muchas veces , nos han culpado de los fracasos del sistema
educativo, y ante este punto creo que hay que proponer la idea de una
responsabilidad política y pedagógica de las nuevas generaciones, que permita
separarse de la omnipotencia como de la victimización. (Pérdidas). Es el desafío
de enseñar para una sociedad más inclusiva y más justa. La escuela construye
una relación con la cultura y la política no solamente a través de lo curricular,
sino por el modo en que la justicia y la ética circulan por los pasillos, los patios, las
palabras. Enseñar es establecer una relación, construir una posición que no es
fija, una relación con otros. Ser docente es una combinación renovadora de
componentes de profesión, vocación y politización. Estas tres dimensiones se
articulan según las necesidades del momento actual.(el maestro que se fue). La
docencia requiere un compromiso ético , de respeto, de cuidado y de interés por el
otro. Es un trabajo colectivo, porque trasciende la formación de los recursos
humanos.
El desafío que se nos presenta al pensar la enseñanza es saber
enfrentarnos al control sobre el desarrollo del oficio. Como hay diversas
posiciones, determinan distintos intereses, visiones y estrategias de
profesionalización. Algunos insisten en el desafío pedagógico, otros en la función
social; entonces los docentes vivimos una tensión entre dos modelos(identidades)
Refiriéndome al film, “Entre los muros”, y su relación con el
texto de Daniel Del Torto, me lleva a reflexionar sobre los encuentros y
desencuentros entre generaciones, entre docentes y alumnos, entre culturas
diferentes, la multiculturalidad, la diversidad y la desigualdad , en esa escuela que
no está, pero sostiene a alumnos que la transitaron, en las estrategias que no se
usan más, en los actores que cambian.
¿Es la escuela hoy un ámbito valioso de pertenencia, de
filiación y de transmisión cultural?
El profesor del film oscila entre el desafío de construír una
autoridad democrática y algunas señas con modelos tradicionales, que han sido
dominantes en las escuelas, y aún hoy existen. Algunas reacciones de él develan
algo de su impotencia, lo que podría explicar que es probable que una serie de
pautas escolares almacenadas en la memoria de algunas generaciones se
recuerden ligadas a un accionar que forma parte de la tradición escolar, de esas
cosas que “siempre se hicieron así”:; el profesor utiliza “porque te lo digo yo”.
En la mayoría de las escenas , el profesor recurre al diálogo ,como
estrategia en las prácticas docentes. Formula preguntas , que no siempre tiene
relación directa con el contenido a enseñar, y él trata de orientarlo . Los alumnos
son cuestionadores, conflictivos, dispersos. El docente maneja la confianza,
como hipótesis sobre la conducta futura del otro. Se maneja con una autoridad
dispuesta a asumir riesgos ( como los que tiene que vivir luego). Es una apuesta
que consiste en no inquietarse por el no control del otro y del tiempo. ¿Lo Logra?
El docente , hoy,deberá utilizar la oposición de los alumnos como
desafío para interpretar, para indagar. Lo normal es que la persona que se
construye no se deje llevar, se nos oponga, simplemente para recordarnos que es
una sujeto que piensa.
Nos lleva a re-pensar esto de habitar nuevas formas escolares:
 Apertura al diálogo de un docente
 Diversidad cultural
 Diversidad lingüística
 Desigualdad
Es necesario pensar en la multiplicidad de situaciones
escolares en las que se oculta, minimiza o directamente neutraliza el conflicto
entre las interacciones de docentes y adolescentes. Esta negación en las
diferencias o conflictos, aumentan las diversas situaciones de violencia, como la
que muestra la película, y posterior exclusión del alumno.
 ¿Es correcto?
 ¿Qué papel se asume desde la conducción?
 ¿cómo actuó el docente?
 ¿Qué hizo el Consejo de convivencia?
A veces en el imaginario social, y también en el pedagógico,
predomina una noción muy arraigada de convivencia, como algo armonioso,
equilibrado; y se identifica al conflicto como algo violento. Y en la escuela, se crea
el mito de neutralidad, que significa, en realidad, evadir, ocultar posiciones,
respecto al conflicto; se evita confrontar la complejidad y la riqueza que nos dan
las experiencias, las desigualdades , debilitando la convivencia y el
enriquecimiento de adultos y alumnos.
En la escuela de hoy, los conflictos son una condición
necesaria para interpretar una clave de nuestros tiempos, el desafío al que se
enfrenta cualquier política o cultura democrática.
Pensar “entre muros”, es una ocasión para poder dialogar y
debatir entre colegas algunas coordenadas en torno a las problemáticas
generacionales, para revisar los modos de sostener y construir
autoridades(conducción). Es sabido que la complejidad de la escuela media es
hoy un motivo de preocupación, centrándose en: inclusión, exclusión y autoridad
docente.
Por último, tomaría la escena, en que los alumnos pasan al frente a
explicar sus posiciones acerca del campeonato de fútbol africano. Son nietos de
africanos y ,reniegan de su nacionalidad francesa: “Soy francesa, pero no estoy
orgullosa de serlo”. Es una escena que se juega a través del lenguaje y de su
uso. Debaten su nacionalidad y su ciudadanía desde lo complejo. Muestran
fidelidades e infidelidades (tierra de la que han sido despojados). La lengua tiene
un papel muy importante en esta escena.Enseñar el idioma nacional en escuelas
con múltiples culturas es también considerar la pelea por la construcción de la
inclusión. La lengua es una condición de la transmisión escolar.
Se ve acá la necesidad de construir nuevas formas escolares,
asumiendo las pérdidas de una escuela que no volverá a ser . Este duelo nos
invita a la reflexión y al cambio, como deberían haberlo hecho esos docentes, a
los que se les desafía continuamente la autoridad , se los interroga, pero ,para mí
fracasan en la legitimación de la misma.