Está en la página 1de 2

Jean Paul Sartre

Sus obras más trascendentes son La trascendencia del ego, El ser y la nada y Crítica de la razón dialéctica.
La conciencia es intencional pues intenciona sobre el mundo. La conciencia no reside en sí misma sino que se
expectora hacia el mundo, esta arrojada sobre el mundo y no tiene contenidos: la conciencia es nada.
El hombre es un ser en situación porque siempre está en una determinada situación y comprometido en un
determinado momento.
Sartre dice que los otros se definen por la mirada. En la famosa frase: "el infierno son los demás, porque los demás me
miran" y cuando los demás me miran yo no los miro y el otro que me mira hace de mí una cosa una cosa mirada por
otra.
La mirada del otro me congela en lo que soy en ese momento de la mirada, me cosifica en una situación que me
sorprende. La relación del amor que va a señalar Sartre es que el amor es la relación entre dos conciencias y la que
más ama es la que más se somete y el que menos ama es el que más domina es una relación amo-esclavo basado en
la teoría fenomenológica dije pues El amor es una relación de sometimiento de una conciencia la otra.
Si lo que caracteriza al sujeto es su trascendencia, es decir que constantemente está arrojado a sus posibles, ser un
sujeto es ser posible... ahora cuando la mirada del otro me sorprende en una situación y me cosifica ¿qué es lo que
está haciendo? Está suprimiendo mi trascendencia. El ser humano posee una concepción de temporalidad que está
extraída de la condición proyectante en nuestra conciencia. Nuestra conciencia está arrojado hacia sus proyectos.
Este arrojo es temporalizante porque al arrojarme hacia mis proyectos creó el futuro, no habría futuro si nosotros no
tuviéramos proyectos. En realidad no habría nada si el hombre no existiera, porque nadie podría contemplar la belleza
de la naturaleza por ejemplo.
Cuando la mirada cosifica al otro le cercena la posibilidad de ser. Sartre es el filósofo que le roba al liberalismo el
concepto de libertad y esto es parte de su gloria innegable, es el filósofo de la libertad porque la conciencia es libre.
Esta conciencia se hace eligiéndose, en la medida en que se elige se da el ser o sea yo me doy el Ser en la medida en
que me elijo y me elijo en la medida en que actuó. Cada uno de mis actos me va definiendo, me va dando el ser pero a
la vez eso que soy (qué es lo que Sartre llama la facticidad, lo hecho, el hecho, lo fáctico, porque ya hice todo eso que
hemos hecho en el pasado) es y no es.
Somos eso porque es nuestro pasado, pero tampoco somos eso porque nuestro presente siempre estás lanzado hacia
otra cosa que siempre es un cuestionamiento diferenciador de nuestro pasado: o lo confirma, o lo niega, o lo cambia o
le da otro punto de vista. Siempre es distinto. El presente no es el pasado, el pasado es facticidad pura que no puede
ser transformada. El presente es pura excitación, puro arrojo hacia nuestros posibles.
Sartre dice: el hombre es "conciencia mundo": no hay una relación de conocimiento. No hay sujeto y objeto. Hay
conciencia mundo, es decir la conciencia es una nada que se trasciende en busca de la realización de sus proyectos.
Entonces todo lo que he sido no lo soy, porque soy, en este momento, arrojo temporalizante hacia mis proyectos,
hacia el futuro.
Eso que somos, no lo somos, porque constantemente estamos intentando ser otra cosa. Para Sartre el hombre quiere
ser pero nunca puede ser, porque nunca simplemente es, porque siempre es proyecto, porque siempre está arrojado
hacia el futuro. El hombre es una sed infinita, es una pasión inútil porque nunca llega a Ser, su pasión por Ser es inútil,
nunca llega a Ser.
El hombre no es lo que es, es lo que no es, porque es nada, es una nada porque la conciencia no tiene contenidos y
porque es pura sed, puro proyecto arrojado hacia el futuro, entonces por eso el hombre es una nada.
Sartre distingue dos tipos de ser: El ser para sí y El ser en sí. El ser en sí es lo cósmico, las cosas son en sí y son
para toda la eternidad lo que es. El ser en sí es la última instancia del mundo natural, el mundo de todo aquello que no
es el hombre. El hombre es ese ser por el cual la nada surge en el mundo, por el cual la nada al viene al mundo.
En cambio el Ser para sí, o sea la conciencia, que no es porque nunca puede ser algo siempre está deseando ser otra
cosa y cada vez que consigo algo quiero otra. Es decir ese es mi ser y mi pasión inútil, nunca me calmo, el hombre es
ese ser que no es lo que es y qué es lo que no es, porque es un agujero en la totalidad del ser. Es una sed constante.
Sartre desarrolla la idea del coeficiente de adversidad de las cosas, las cosas son adversas o no son adversas?
Pero en realidad son los proyectos de los hombres los que le dan su tragicidad o dramaticidad a las cosas. Las cosas
en sí no son significantes, lo que es significante es el hombre que le pone significado a esa cosa o suceso.
Un volcán en erupción en un lugar desértico es un suceso más si al pie de ese volcán hay una ciudad y queda
sepultada por la lava se convierte en un suceso adverso y trágico.
Sartre en El ser y la nada plantea el concepto esencial de la libertad: somos libres de elegir, somos libres de elegirnos
y la libertad nos constituye. Es cierto que la libertad nos crea alienación, pero estamos haciendo filosofía y buscando
los fundamentos de las cosas y el fundamento de la alineación es la libertad. Hay alienación porque antes hay libertad
sino no habría una libertad que se enajena.
Sartre no niega la enajenación si no pisé qué el fundamento de esa enajenación es la libertad del hombre, que es el
hombre el que se enajena y que son otros hombres los que lo alienan porque los otros existen y comienzan existir en
tanto amos.
La libertad es el fundamento del ser. Si él ser es el ser en sí, si él ser es la coseidad que vemos, el hombre no es
coseidad, el hombre es sed, pasión, libertad y arrojo. Es nada porque tiene que hacerse. En consecuencia la libertad
es el fundamento del ser.
También nos plantea qué el hombre es ese ser cuya aparición hace que un mundo exista.
El hombre es el gran significante todo lo demás es silencio. La belleza de la naturaleza no tiene duda Pero porque
nosotros la contemplamos. Sino no es bella ni fea ni agresiva ni nada sólo es naturaleza y está ahí. El hombre es el
ser cuya aparición hace que un mundo exista.
Sartre diferencia entre un materialismo dialéctico y un materialismo histórico. El materialismo dialéctico sería el
materialismo que encuentra la dialéctica en la naturaleza, el materialismo histórico encuentra la dialéctica en la
historia. Sartre pone el cogito a trabajar y lo llama praxis. Ahora lo fundamental es la relación del hombre con la
materialidad. Pero de esta relación lo que surge es la historia. Sartre sigue la línea del esclavo hegeliano qué trabaja la
materia.
Para Sartre la dialéctica nace del trabajo porque llega a decir que el obrero, el esclavo incluso, cuando está trabajando
aún para el amo Ya empieza a descubrir su libertad porque hay determinados momentos pequeños, disparadores en
los cuales el obrero decide si pone el tornillo acá o allá. Y ahí está solo y ahí comienza a despuntar su libertad.
Sartre dice que ahora lo que para él, para Kant y para el idealismo filosófico era el objeto ya no es el objeto. Para él q
el objeto ahora es el mundo material y la materialidad. Ahora el cogito es la praxis qué es tan libre como lo era la
conciencia.
Sartre siempre busca el fundamento o sea el origen de las cosas. Por eso hace un camino inverso al marxismo,
porque el marxismo no parte del individuo parte de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. En cambio
Sartre hace lo contrario, va a partir del individuo y a reconstruir todo el recorrido dialéctico de la praxis histórica hasta
llegar a la última totalización.
Sartre viene a rescatar al individuo dentro del marxismo y dice que hay identidad ontológica entre el individuo y la
historia porque el individuo y la historia están hechos de la misma materia. La historia la hacen los hombres, es una
creación humana, entonces entre el hombre y la historia hay identidad ontológica. El ser de la historia es idéntico al ser
del hombre por qué la historia es creación del hombre.
El hombre hace historia entonces Sartre dice al diablo con la dialéctica de la naturaleza nada condicionan exterioridad
a la historia humana. La historia humana es transparente así misma porque la hacen los hombres y el fundamento de
la dialéctica va a ser el de la praxis humana. Y como la praxis humana es siempre libre La dialéctica la lógica de la
libertad Por qué es la acción de la praxis humana puesta en acto. Sartre busca la translucidez de la historia, quiere
volver inteligible la historia, contrario a los posmodernos porque si la historia no la podemos entender entonces
tampoco la podemos cambiar. Sartre trata de comprender la historia de volverla transparente para el sujeto y para los
sujetos que la hacen para poder cambiarla.
No podemos transformar lo que no conocemos y no comprendemos. El capitalismo trata de que no entendamos nada
para que no cambiemos nada.
Somos seres libres por lo tanto podemos cambiar la historia. La libertad es siempre nuestra responsabilidad, somos
responsables de nuestros actos y ellos nos tienen que llevar al compromiso.
La totalidad nunca cierra porque se está destotalizando siempre, ya que el hombre es libre, nunca puede totalizar al
precio de ser esclavo, pero si el hombre puede ser esclavizado es porque antes fue libre. O sea la libertad sigue
siendo el fundamento del Ser. Entonces la destotalización es constante. Conclusión la totalización nunca es totalitaria.
Estoy comprometido sólo con mis elecciones cuando yo elijo algo, me elijo a mí mismo, me doy el Ser. Pero sigo
siendo libre.