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Sentencia nº 448 de Tribunal Supremo de

Justicia - Sala de Casación Penal de 2 de


Noviembre de 2006
Fecha de Resolución: 2 de Noviembre de 2006
Emisor: Sala de Casación Penal
Número de Expediente: A06-0200
Ponente: Eladio Ramón Aponte Aponte
Procedimiento: Avocamiento

CONTENIDO

Magistrado Ponente Doctor E.R.A.A.

El ciudadano abogado J.M.H., inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el Nº
50.990, defensor privado del ciudadano acusado O.J.P.V., venezolano, con cédula de identidad Nº
16.439.565, presentó una solicitud de avocamiento con respecto a la causa N° 371-05, seguida a su
defendido en el Juzgado Cuarto en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, por la presunta comisión del delito de transporte ilícito de sustancias
estupefacientes y psicotrópicas, tipificado en el artículo 34 de la Ley Orgánica sobre Sustancias
Estupefacientes y Psicotrópicas, vigente para el momento de los hechos. En tal proceso aparecen
también como acusados los ciudadanos M.J.A.B.G. y H.A.O., con ciudadanía colombiana y titulares de
las cédulas de identidad Números: E-82.160.469 y E-81.961.492, por la presunta comisión del
mencionado delito.

De esta solicitud se dio cuenta en la Sala de Casación Penal, el 26 de abril de 2006 y se designó
ponente a la Magistrada Doctora B.R.M. deL..

El 29 de junio de 2006, la Sala admitió, mediante auto N° 299, la solicitud de avocamiento y acordó
requerir el expediente, ordenando a su vez, la suspensión del proceso.

El 14 de julio de 2006, de acuerdo con el artículo 20 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia, se reasignó la ponencia al Magistrado Doctor E.R.A.A., quien con tal carácter, suscribe el
presente fallo.

A juicio de la Sala, es oportuno hacer referencia a las incidencias de este proceso de la manera
siguiente:

El 30 de marzo de 2003, efectivos de la División Antidrogas del Cuerpo de Investigaciones Científicas,


Penales y Criminalísticas, al mando del Inspector Jefe ciudadano E.P., en las inmediaciones de la
avenida Casanova, a la altura del Centro Comercial El Recreo, de la ciudad de Caracas, incautauron la
cantidad de setecientos ochenta gramos con cuatrocientos veinte miligramos (780, 420 gr.) de heroína
en forma de clorhidrato, escondida en compartimientos dispuestos dentro de un (1) par de sandalias, de
un (1) par de zapatos y en una agenda de color marrón, respectivamente. En dicho procedimiento
resultaron aprehendidos los ciudadanos H.A.O., J.A.B.G. y O.J.P.V., quienes quedaron a la orden del
Ministerio Público.

El 1° de abril de 2003, se llevó a cabo la audiencia de presentación de los imputados, ante el Juzgado
Vigésimo Tercero en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de
Caracas, que ordenó la privación judicial preventiva de libertad de los mismos y decretó el
procedimiento ordinario, por la presunta comisión del delito de ocultamiento ilícito de sustancias
estupefacientes y psicotrópicas, tipificado en el artículo 34 de la Ley Orgánica sobre Sustancias
Estupefacientes y Psicotrópicas, vigente para el momento de los hechos.

El 4 de abril de 2003, la defensa privada de los imputados, ejerció recurso de apelación, el cual fue
declarado sin lugar por la Sala N° 5° de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, el 16 de mayo de 2003.

El 30 de abril de 2003, a petición del Ministerio Público, el Juzgado Vigésimo Tercero en Funciones de
Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, acordó la prórroga para la
presentación del acto conclusivo.
El 5 de mayo de 2003, el Juzgado Vigésimo Tercero en Funciones de Control del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, revocó la privación judicial preventiva de libertad dictada en
contra del ciudadano O.J.P.V., y en su lugar lo impuso de las medidas cautelares sustitutivas de libertad
establecidas en los numerales 3, 4, 6 y 8 del artículo 256 del Código Orgánico Procesal Penal, en
relación con el artículo 258 eiusdem.

El 8 de mayo de 2003, se llevó a cabo la audiencia de presentación de la ciudadana coimputada


M.A.G., en el Tribunal Vigésimo Tercero en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, oportunidad en que fue impuesta de la medida cautelar sustitutiva de
libertad, indicada en el numeral 3 del artículo 256 del Código Orgánico Procesal Penal.

El 16 de mayo de 2003, el ciudadano abogado P.B.S., Fiscal Centésimo Décimo Octavo del Ministerio
Público de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, acusó a los ciudadanos
O.J.P.V., M.J.A.B.G. y H.A.O., ante el Juzgado Vigésimo Tercero en Funciones de Control del
Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, por encontrarlos responsables de la
comisión del delito de ocultamiento ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, tipificado en el
artículo 34 de la Ley Orgánica sobre Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, solicitando también, el
sobreseimiento de la causa a favor de la ciudadana M.A.G..

El 26 de junio de 2003, se efectuó la audiencia preliminar, en cuyo trámite, se sobreseyó la causa


seguida a los ciudadanos M.A.G. y O.J.P.V., de acuerdo con el numeral 1 del artículo 318 del Código
Orgánico Procesal Penal, revocándose las medidas cautelares sustitutivas de libertad que recaían sobre
estos; admitiéndose por otra parte, la acusación formulada en contra de los ciudadanos H.A.O. y
M.J.A.B.G., y en consecuencia su enjuiciamiento y manteniendo la privación judicial preventiva de
libertad de los mismos, en atención con lo establecido en los artículos 250, 251 y 252 del Código
Orgánico Procesal Penal.

El 13 de agosto de 2003, la Sala N° 8 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, con ocasión al recurso de apelación ejercido por el Ministerio Público,
revocó el sobreseimiento de la causa seguida al ciudadano O.J.P.V., por el Juzgado Vigésimo Tercero
en Función de Control del mismo Circuito Judicial Penal.

El 1° de septiembre de 2003, el Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Control del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, fijó para el 11 de septiembre del mismo año, la oportunidad
para celebrar la audiencia preliminar, de acuerdo con la decisión expedida por la Sala N° 8 de la Corte
de Apelaciones del mismo Circuito Judicial Penal, en relación con el ciudadano O.J.P.V..

El 10 de octubre de 2003, luego de la audiencia preliminar efectuada por el citado Juzgado de Control,
se admitió la acusación formulada por el Ministerio Público en contra del ciudadano O.J.P.V. y las
pruebas promovidas por las partes, ordenándose su pase a juicio por la presunta comisión del delito de
tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, tipificado en el artículo 34 de la Ley
Orgánica sobre Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, manteniéndose las medidas cautelares
sustitutivas de libertad, señaladas en los numerales 3, 4, 6 y 8 del artículo 256 del Código Orgánico
Procesal Penal, en relación con el artículo 258 eiusdem.

El 23 de octubre de 2003, el Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Control del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, remitió el expediente al Juzgado Séptimo en Función de
Juicio del mismo Circuito Judicial Penal, siendo recibido el 29 de octubre de 2003.

El 11 de diciembre de 2003, el Juzgado Séptimo en Función de Juicio del mismo Circuito Judicial
Penal, con ocasión a la recusación formulada por la defensa del ciudadano H.A.O., en contra de la
titular de dicho órgano jurisdiccional, ciudadana abogada M.B.R., remitió el expediente con el
respectivo cuaderno de incidencias, a la Unidad de Registro y Distribución de Documentos del Circuito
Judicial Penal de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, despacho que a su vez
lo envió al Juzgado Octavo en funciones de Juicio del mismo Circuito Judicial Penal, el 16 de
diciembre de 2003.

La recusación fue declarada con lugar por la Sala N° 7 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, por lo que el Juzgado Octavo en Función de Juicio de esa
entidad, llevó a cabo el debate oral y público y el 16 de abril de 2004, absolvió a los procesados
O.J.P.V., H.A.O. y J.A.B.G..

Contra esta decisión, el 30 de abril de 2004, el Fiscal Centésimo Décimo Octavo del Ministerio Público
de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, ciudadano abogado P.B.S., ejerció
recurso de apelación.
El 1° de julio de 2004, la Sala N° 6 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, declaró con lugar dicho recurso de apelación y anuló la sentencia dictada el
16 de abril de 2004, por el Juzgado Octavo en Función de Juicio del referido Circuito Judicial Penal
que absolvió a los procesados O.J.P.V., H.A.O. y J.A.B.G..

El 21 de marzo de 2005, el Tribunal Vigésimo Tercero en Función de Juicio del Circuito Judicial Penal
del Área Metropolitana de Caracas, a solicitud de la defensa ordena la separación de la presente causa,
de conformidad con el numeral 1 del artículo 74 del Código Orgánico Procesal Penal, con el objeto de
celebrar el juicio oral y público al acusado O.J.P.V..

El 13 de junio de 2005, el Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Juicio del citado Circuito Judicial
Penal, con ocasión a la celebración del nuevo juicio oral y público absolvió al acusado O.J.P.V..

Contra la referida decisión, el 17 de junio de 2005, el Fiscal Centésimo Décimo Octavo del Ministerio
Público de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, ciudadano abogado P.B.S.,
interpuso recurso de apelación.

El 18 de octubre de 2005, la Sala N° 7 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, declaró con lugar dicho recurso de apelación y anuló la sentencia absolutoria
emitida por el Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Juicio de este Circuito Judicial Penal,
ordenando la celebración de un nuevo juicio oral y público.

FUNDAMENTOS DE LA SOLICITUD

El solicitante en razón de todos estos actos procesales planteó lo siguiente:

" ... De conformidad con la norma citada y en concordancia con el artículo 49 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela numerales 2, 3 y en aplicación del artículo 51 eiusdem. Solicito,
muy respetuosamente, de esta Sala se avoque al conocimiento de la causa número 371-05. La cual
cursa, por ante el Juzgado Cuarto de Primera Instancia en lo Penal, del Área Metropolitana de Caracas.
Juzgado este, a quien, luego de dos (02) sentencias absolutorias, emanadas de dos (02) juicios orales y
públicos en las cuales, se declara la absolución de mi defendido, por insuficiencia de pruebas. Mi
defendido es objeto de una abierta violación de derechos, por parte de la Sala Séptima (7°) de la Corte
de Apelaciones de este Circuito Judicial Penal. Haciendo caso omiso, silenciando la existencia de dos
(02) sentencias absolutorias. Limitándose a, (sic) admitir y anular la sentencia recurrida. Por causas no
imputables a mi defendido. Prescindiendo del respectivo análisis del expediente. Alegando ‘una
supuesta violación del fallo, emanado del Juzgado 23 de Juicio’ asimismo no tomando en
consideración, ninguno de los alegatos, presentados por esta representación. Tanto en el escrito de
contestación del recurso. Como en la audiencia oral celebrada ante esa Sala, no señalando, los
elementos de juicio que motivaron su decisión.(…) Como puede apreciarse, de las actas del expediente
los de la ya citada Sala N° 7, han subvertido el procedimiento, pues, es evidente, que el presente
recurso de apelación, debió ser inadmitido. Materializándose en la referida causa, como consecuencia
de la respectiva admisión para mi defendido, gravísimas y escandalosas violaciones al ordenamiento
jurídico. Así como a la institucionalidad democrática venezolana, tal y como se aprecia del fallo
recurrido. El cual ‘Ordena la celebración de un Tercer (3°) Juicio Oral y Público’ en abierta
contravención, a la Garantía Procesal, que ampara a todo justiciable, según lo dispone el artículo 468
de la Ley Adjetiva vigente. (…) Ciudadanos Magistrados, constituye un hecho, plenamente notorio y
no susceptible de prueba en contrario. Que mi defendido, no solamente fue absuelto en fase
preparatoria, por ante el Juez de Control, mediante la declaración del sobreseimiento de la causa, en
virtud de la insuficiencia de pruebas, aportadas por el Ministerio Público. Sino, que además, fue
juzgado en dos (02) ocasiones por ante dos (02 Tribunales de Juicio diferentes) RESULTANDO
ABSUELTO EN AMBOS CASOS. Por los mismos hechos presentados por el Ministerio Público. (…)
Con respecto a la figura de la doble conformidad, la cual, ha sido alegada, hasta la saciedad, desde el
momento mismo de la Interposición del Recurso de Apelación de la Segunda (2°) Sentencia. Dicha
garantía procesal, debió ponerse en práctica. (…) En consecuencia, resulta evidente, que el caso
subiúdice, (sic) se circunscribe al tipo legal plasmado. Por lo cual, resulta inadmisible, por
improcedente tanto la admisión del recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Público, en
contra de la decisión que exonera de responsabilidad Penal, así como el mandato emanado de la tantas
veces citada Sala N° 7 de la Corte de Apelaciones. Que acuerda por tercera vez, a mi defendido,
constriñendo a mi defendido a comparecer a un TERCER JUICIO ORAL Y PÚBLLICO (sic),
desconociendo y no emitiendo pronunciamiento alguno sobre los alegatos presentados al respecto, por
esta representación, en el escrito de rechazo a la Apelación. (…) Ciudadanos Magistrados, durante el
acto de contestación al Recurso de Apelación interpuesto por el Ministerio Público, esta representación
alego, (sic) fundamento (sic) y motivo (sic), acerca de la imposibilidad de admitir el presente recurso.
Dado que mi representado, ya era susceptible del beneficio de la doble conformidad. Igualmente
durante la audiencia oral celebrada, y a la cual no asistió el Ministerio Público. Se alego (sic) hasta la
saciedad, el porque (sic) procedía dicho beneficio, siendo hábiles y contestes, al ser interrogados por
los magistrados que conformaban la Sala con relación al número de sentencias absolutorias, emanadas
de los distintos Tribunales de Juicio y declaradas a favor de mi defendido. Sin embargo, el A QUO, no
emitió pronunciamiento alguno al respecto, solamente se limitó (sic) a conceptualizar en forma
genérica en qué consistía la falta de motivación, no señalando los hechos que originaron la denuncia
efectuada, creando para mi defendido, un abierto estado de indefensión, obviando la disposición del
artículo 25 de la Constitucional, (sic) al admitir un recurso inadmisible por menester de Ley, sin acatar
el ya citado artículo 468, pues se deduce, en la concordancia con la garantía Constitucional citada del
artículo 25 la nulidad absoluta de dicho acto de admisión del recurso y 26 constitucional vinculado
inexorablemente al 257 ejusdem…”.

COMPETENCIA DE LA SALA PENAL

De conformidad con el numeral 48 del artículo 5 y los apartes noveno, décimo, undécimo y duodécimo
del artículo 18 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de
Venezuela, así como en lo dispuesto en la sentencia Nº 806 dictada por la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, del 24 de abril de 2002, le corresponde a la Sala de Casación Penal
pronunciarse acerca de la solicitud de avocamiento propuesta por el ciudadano abogado J.M.H., en
representación del ciudadano O.J.P.V..

FUNDAMENTO PARA DECIDIR

El avocamiento, es la atribución de un tribunal superior habilitado legalmente, para atraer una causa
que se está litigando en tribunal inferior y constituye una institución jurídica establecida en la Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, que le confiere a
este máximo órgano judicial, la facultad para conocer y decidir, de oficio o a petición de parte,
cualquier causa en el estado y grado en que se encuentre en los tribunales de instancia.

En este sentido, la Sala de Casación Penal ha mantenido el criterio, conforme el cual, deben existir
condiciones concurrentes para la aplicación del avocamiento, al exigir que éste, únicamente será
procedente en un caso grave o de escandalosas violaciones al ordenamiento jurídico que perjudique
palmariamente la imagen del Poder Judicial, la paz pública, la decencia o la institucionalidad
democrática del país, o cuando no se hayan atendido o fueren indebidamente tramitados los recursos
ordinarios y extraordinarios ejercidos por los interesados, que procuren restituir la situación jurídica
infringida.

Así mismo, la Sala que reciba el avocamiento, debe revisar que la materia sea de su competencia y
además, que las irregularidades que se alegan en la petición, hayan sido oportunamente reclamadas por
las partes sin éxito en la instancia correspondiente, mediante los recursos pertinentes, debiendo el
solicitante acompañar los documentos indispensables para verificar su admisibilidad. (Sentencia N° 62,
del 5 de abril de 2005, con ponencia del Magistrado Doctor E.R.A.A.).

En la presente causa, el peticionante alegó su inconformidad con la decisión dictada por la Sala N° 7 de
la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, el 18 de octubre
de 2005, que anuló la sentencia absolutoria emitida a favor de su representado, por el Juzgado
Vigésimo Tercero de Juicio del citado Circuito Judicial Penal, el 13 de julio de 2005 y ordenó la
celebración de un nuevo juicio oral y público, por cuanto en su criterio, en este caso, se debe aplicar la
institución jurídica de la doble conformidad, en virtud que su defendido fue absuelto en dos
oportunidades y por dos Juzgados diferentes en función de Juicio, vale decir en una primera
oportunidad por el Tribunal Octavo en Función de Juicio de este Circuito Judicial Penal y en la otra,
por el ya citado Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Juicio.

El artículo 468 del Código Orgánico Procesal Penal, consagra la figura jurídica de la doble
conformidad al señalar:

"Artículo 468. DOBLE CONFORMIDAD. Si se ordena la apertura de un nuevo proceso en contra de


un acusado que haya sido absuelto por la sentencia de primera instancia, y obtiene una sentencia
absolutoria, en contra de ésta no será admisible recurso alguno…”.

Al respecto, es criterio de la Sala Constitucional el siguiente:

…la doble conformidad procede cuando en primera instancia se absuelve al acusado, la Corte de
Apelaciones confirma dicha absolución y la Sala de Casación del Tribunal Supremo de Justicia declara
con lugar el recurso interpuesto por una violación de ley, cuyo efecto sea anular la sentencia
impugnada y ordenar la celebración del juicio oral ante un nuevo tribunal o reponer el proceso al estado
en que incurrió en el vicio de procedimiento, y el nuevo tribunal de primera instancia absuelve al
acusado, sentencia que es confirmada por la Alzada. (…) la doble conformidad sólo existe cuando se
agota la doble instancia con dos sentencias absolutorias para el imputado, y siempre que las dos
instancias no correspondan a la secuencia regular de un proceso, sino a una causa que juzgada en
alzada fue repuesta a la primera instancia, para que de nuevo se realizara un nuevo juicio. Si en ese
nuevo juicio (oral) el acusado resulta absuelto y obtiene de nuevo una sentencia absolutoria en ambas
instancias (primera y segunda), no procede el recurso de casación. El nuevo proceso, a que se refiere el
encabezamiento del artículo 468 del Código Orgánico Procesal Penal, no es sino un nuevo juicio con
todas las instancias en que se desarrolla normalmente el proceso penal…

. (Sentencia N° 2298 del 21 de agosto de 2003, Ponente Magistrado Doctor J.E.C.R.).

Criterio ratificado por la Sala Constitucional, en la Sentencia N° 3619, del 6 de diciembre de 2005, con
Ponencia del Magistrado Doctor J.E.C.R..

De acuerdo con las sentencias referidas, se requiere para la procedencia de la llamada doble
conformidad, que un tribunal en función de juicio emita un fallo absolutorio, que sea confirmado por
una Corte de Apelaciones, que dicho fallo posteriormente sea anulado mediante el recurso de casación,
y que la sentencia dictada con ocasión a la celebración de ese nuevo juicio oral y público debe ser
igualmente absolutoria y confirmada nuevamente por la Alzada.

En el caso de autos no opera la llamada doble conformidad establecida en el artículo 468 del Código
Orgánico Procesal Penal, por cuanto las sentencias absolutorias de primera instancia dictadas, la
primera por el Tribunal Octavo en Función de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana
de Caracas y la segunda por el Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Juicio del citado Circuito
Judicial, no fueron confirmadas por la Alzada, ni la primera de ella fue casada por este Tribunal
Supremo de Justicia.

En tal sentido, la Sala observa que permitir su aplicación en este caso, sería una violación flagrante al
principio de la doble instancia, en virtud que el derecho a recurrir ante un tribunal superior es un acto
procesal propio de las partes y coartar tal posibilidad, conscientes de que un proceso pueda estar
viciado de nulidad, constituiría una violación a la tutela judicial y efectiva, ya que este derecho no sólo
comprende el acceso a los órganos jurisdiccionales sino también proporciona el derecho a recurrir del
fallo y en razón de éste último, se logra desvirtuar o confirmar la presunción de inocencia demostrada
en el desarrollo de un juicio apegado a los principios y garantías procesales.

Por otra parte, del análisis de las actas que conforman la presente causa, queda evidenciado que las
partes ejercieron todos los recursos ordinarios y los mismos fueron escuchados y resueltos
oportunamente respetando el debido proceso y el derecho a la defensa. En consecuencia no existen
graves y escandalosas violaciones al ordenamiento jurídico que afecten la imagen del Poder Judicial,
no constatándose igualmente, que la paz pública, la decencia y la institucionalidad democrática estén en
peligro. Razón por la cual se declara sin lugar la presente solicitud.

DECISIÓN

Por las razones antes expuestas, el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación Penal,
administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley DECLARA SIN LUGAR
LA SOLICITUD DE AVOCAMIENTO propuesta por la defensa del ciudadano O.J.P.V..

Publíquese, regístrese y archívese el expediente.

Dada, firmada y sellada en el Salón de Audiencias del Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de
Casación Penal, en Caracas, 2 días del mes de noviembre del año 2006. Años: 196° de la
Independencia y 147° de la Federación.

El Magistrado Presidente,

E.R.A.A.

Ponente

El Magistrado Vicepresidente,

H.C.F.

Las Magistradas,
B.R.M. deL.

D.N. BASTIDAS

M.M. MIJARES

La Secretaria,

G.H.G.

ERAA/ aeec.

Exp. N° AA30-P-20-06-000200.

VOTO SALVADO

Yo, B.R.M. deL., Magistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, salvo mi
voto en la presente decisión, con base en las razones que a continuación expongo:

La sentencia aprobada por mayoría de esta Sala, bajo ponencia del Magistrado E.R.A.A., declara sin
lugar la solicitud de avocamiento propuesta por la defensa del ciudadano O.J.P.V., con respecto a la
causa 371-05, seguida en el Juzgado Cuarto en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Area
Metropolitana de Caracas, por la presunta comisión del delito de TRANSPORTE DE SUSTANCIAS
ESTUPEFACIENTES Y PSICOTROPICAS al considerar que “…no existen graves y escandalosas
violaciones al ordenamiento jurídico que afecten la imagen del Poder Judicial, no constatándose
igualmente, que la paz pública, la decencia y la institucionalidad democrática estén en peligro. Razón
por la cual se declara sin lugar la presente solicitud…”.

Ahora bien, considero que la Sala ha debido resolver favorablemente el planteamiento del solicitante,
en cuanto a la aplicación de la institución jurídica de la doble conformidad, “…en virtud que su
defendido fue absuelto en dos oportunidades y por dos juzgados diferentes, vale decir en una primera
oportunidad por el Tribunal Octavo en Función de Juicio de este Circuito Judicial Penal y en la otra por
el ya citado Juzgado Vigésimo Tercero en Función de Juicio…”.

Por el contrario la Sala se limitó a aseverar que: “…En el caso de autos, no opera la llamada doble
conformidad establecida en el artículo 468 del Código Orgánico Procesal Penal, por cuanto las
sentencias absolutorias de primera instancia dictadas, la primera por el Tribunal Octavo en Función de
Juicio del Circuito Judicial Penal del Area Metropolitana de Caracas y la segunda por el Juzgado
Vigésimo Tercero en Función de Juicio del citado Circuito Judicial, no fueron confirmadas por la
Alzada, ni la primera de ella fue casada por este Alto Tribunal…”.

De la lectura de las actas del expediente se evidencia que se han verificado dos sentencias absolutorias
ante dos tribunales de primera instancia distintos, de manera que de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 468 del Código Orgánico Procesal Penal, opera la doble conformidad y contra la segunda
sentencia absolutoria no será admisible recurso alguno.

Es así, bajo el entendido de que cuando el artículo establece que “no será admisible recurso alguno”, se
refiere a que contra la segunda sentencia absolutoria dictada por el tribunal de instancia, no será
admitido ningún recurso, ni el de apelación, ni el de casación.

En relación a la sentencia dictada por esta Sala que origina este voto salvado, cabe observar que la
misma ha debido anular la decisión dictada el 18 de octubre de 2005, por la Sala Nº 7 de la Corte de
Apelaciones del Circuito Judicial del Area Metropolitana de Caracas, que declaró con lugar el recurso
de apelación interpuesto en contra de la sentencia absolutoria dictada por el Juzgado Vigésimo Tercero
en función de Juicio de este mismo Circuito Judicial Penal, con ocasión de la celebración de un nuevo
juicio oral y público, realizado en virtud de la declaratoria de nulidad de la primera sentencia
absolutoria obtenida en beneficio del ciudadano O.J.P.V. toda vez que dicha decisión no es susceptible
de impugnación; en otras palabras contra esta segunda absolutoria no será admisible recurso alguno,
debido a que en el caso bajo estudio se cumplen los requisitos exigidos en el artículo 468 del Código
Orgánico Procesal Penal, es decir, se verifica la doble conformidad.

Como bien lo he indicado en otros votos, de la simple lectura del artículo 468 de la norma adjetiva
penal, se puede apreciar que la intención del legislador fue poner un límite a los procesos penales y
proporcionar un mínimo de garantizar al procesado que se somete al poder punitivo del Estado, al
prohibirle a las partes la interposición de recurso alguno cuando se verifica la doble conformidad, es
decir, cuando en un proceso existen dos sentencias absolutorias como consecuencia de una nulidad
declarada por la Corte de Apelaciones, asegurando así la cosa juzgada que a su vez garantiza la doble
instancia, lo que permite que los juicios no se vuelvan interminables, manteniendo así a la persona
enjuiciada de por vida.

En el caso bajo estudio, el ciudadano O.J.P.V., ya identificado, ha sido llevado dos veces ante dos
tribunales de instancia distintos y ha obtenido dos sentencias absolutorias, encontrándose actualmente
en espera de un tercer juicio, lo que implica una evidente violación al ordenamiento jurídico,
específicamente al artículo 468 del Código Orgánico Procesal Penal de la Doble Conformidad, que
repercute en una manifiesta injusticia y en un evidente error jurídico.

Quedan así expuestos los motivos por los que he considerado salvar mi voto en la presente decisión.
Fecha ut supra.

El Presidente de la Sala,

E.A.A.

El Magistrado Vicepresidente, La Magistrada Disidente,

H.C. Flores B.R.M. deL.

La Magistrada, La Magistrada,

D.N. Bastidas M.M.

La Secretaria,

G.H.G.

BRMdeL/hnq.

VS. Exp. N° 06-0200 (EAA)

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