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introduccion

etimologias

1. Dios llama: El desprendimiento.

1.1. Principio de una nueva creación

1.2. Una elección misteriosa

1.3. Es respuesta del hombre libre

1.4. Pasos para el discernimiento vocacional

2. Dios forma: El crecimiento.

2.1. Un crecimiento costoso

2.2. Aliento y esperanza de nuestra vocación

2.3. Camino y descubrimiento de la vocación

2.4. Carácter ministerial

3. Dios sigue: La madurez.

3.1. La inteligencia de la vocación es el amor

3.2. La fuerza de nuestra vocación es el amor

3.3. Su belleza es el riesgo

3.4. El compromiso de la vocación es el servicio

VOCACIÓN MINISTERIAL

Introducción:

La preparación de creyentes para el ministerio presenta tópicos que reclaman la


máxima atención.

En nuestros días se está sintiendo la necesidad de que los futuros ministros del
Evangelio obtengan una formación sólida, y son muy loables los esfuerzos y la
labor que en este sentido educativo vienen realizando no pocos seminarios y
escuelas bíblicas.

Pero tan importante, por no decir más, como la capacitación es la vocación, sin la
cual nadie debería entrar al ministerio. No habría de rehuirla nadie que de veras la
sintiera; la resistencia de Jonás no fue ningún acierto. Pero jamás debiera aspirar a
un lugar de responsabilidad en la obra del Señor

aquel que no haya sentido un verdadero llamamiento. A un falso profeta del


Antiguo Testamento (Hananías) se le dijo: “Jehová no te envió, y tú has hecho
confiar en mentira a este pueblo” (Jeremías 28:15-17)”, y su castigo fue la muerte,
por usurpador.

• La palabra Vocación del griego KLÉSIS significa "llamada o llamamiento" que se


puede decir que es una inclinación, inspiración especial, anhelos, gustos e interés.

Sustantivo Femenino

κλῆσις

[klêsis]
acción de llamar, vocación, invitación, llamada; convocación, llamamiento

11 veces

(1) Romanos 11:29

Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

ἡ κλῆσις [hê klêsis] nom. sing.

(2) 1 Corintios 1:26

Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la
carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;

τὴν κλῆσιν [tên klêsin] acus. sing.- "vuestra vocación":

τὴν κλῆσιν ὑμῶν

tên klêsin humôn

el llamamiento de vosotros

(3) 1 Corintios 7:20

Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.

τῇ κλήσει [tê klêsei] dat. sing.

ἕκαστος ἐν τῇ κλήσει ᾗ ἐκλήθη ἐν ταύτῃ μενέτω

hékastos en tê klêsei hê eklêthê en taútê menétô

cada uno en el llamamiento al cual fue llamado en este permanezca

(4) Efesios 1:18

alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la


esperanza a que él os ha llamado*, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia
en los santos,

τῆς κλήσεως [tês klêseôs] gen. sing.

- * "a que él os ha llamado":

τῆς κλήσεως αὐτοῦ

tês klêseôs autou

del llamamiento de él

(5) Efesios 4:1

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la


vocación con que fuisteis llamados,
τῆς κλήσεως [tês klêseôs] gen. sing.

(6) Efesios 4:4

un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma


esperanza de vuestra vocación;

τῆς κλήσεως [tês klêseôs] gen. sing.

- "de vuestra vocación":

τῆς κλήσεως ὑμῶν

tês klêseôs humôn

del llamamiento de vosotros

(7) Filipenses 3:14

prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo


Jesús.

τῆς κλήσεως [tês klêseôs] gen. sing.

(8) 2 Tesalonicenses 1:11

Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os
tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda
obra de fe con su poder,

τῆς κλήσεως [tês klêseôs] gen. sing.

(9) 2 Timoteo 1:9

quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras,
sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos,

κλήσει [klêsei] dat. sing.

(10) Hebreos 3:1


Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad
al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús;

τῆς κλήσεως [tês klêseôs] gen. sing.

(11) 2 Pedro 1:10

Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y
elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

τὴν κλῆσιν [tên klêsin] acus. sing.

- "vuestra vocación":

ὑμῶν τὴν κλῆσιν

humôn tên klêsin

de vosotros el llamamiento

Postado por Daniel Alejandro Flores

El llamamiento llama a una producción para traer satisfacción personal, y


construir algo bueno. El llamamiento cristiano es entendible solo al oír las
palabras de Jesús diciendo “os he llamado...”

• La palabra Ministerio del griego DIAKONÍA que significa “Servicio”


“Ministración” “atención"

Vocación Ministerial es una mezcla de la identidad personal y el llamado de Dios,


más los dones del Espíritu y el discernimiento de las necesidades en tu
comunidad. Es un diálogo de amor entre dos personas, Dios quien es el que llama
y el hombre quien es el llamado, éstos son los términos de una

vocación personal: El autor de la llamada y el sujeto llamado. No podría existir


ningún llamado de no existir alguien que llama. “El amor de Dios llama, elige,
forma, consagra, envía.
Hay una vocación falsa que conviene distinguir. En este caso el llamamiento no
proviene del Señor por medio de su Santo Espíritu, sino de los atractivos humanos
del ministerio.

Ser pastor, por ejemplo, puede parecer a los ojos de algunos hombres una
hermosa carrera con amplias posibilidades de satisfacer aspiraciones
intelectuales, sociales o determinados gustos particulares (generalmente poco
espirituales), una figura respetable (triste figura la del pastor que piensa asi) en la
que no faltan honores, a la par que se sale de la monotonía de una vida deslucida
dentro de un taller, almacén u oficina. ¡Ay de los que siguen los dictados de este
falso llamamiento! ¡Ay de los pies sacrílegos que se atreven a hollar el camino
sagrado del ministerio con miras carnales y humanas!

La verdadera vocación es producto del Espíritu Santo y el único móvil en quienes


la sienten es un gran amor a Cristo y una compasión profunda por las almas
perdidas o necesitadas. Se caracteriza por un deseo irresistible de consagrarlo
todo a Cristo, un afán intenso de predicar y honrar el Evangelio con todas las
energías, un sentimiento aplastante de responsabilidad que hace exclamar: "¡ay
de mí si no anunciare el evangelio"! (1ª Corintios 9:16). Alguien dijo con mucho
tino: "No entréis en el ministerio si podéis evitarlo".

Este deseo que corresponde a la verdadera vocación está siempre cargado de


desinterés y abnegación. No quiere decir esto que el ministro o aspirante al
ministerio haya de hacer el riguroso "voto de pobreza" católico-romano; pero ha
de estar dispuesto a afrontar toda clase de circunstancias con gozo y sin
fluctuaciones en su lealtad.

También debiera examinarse a sí mismo objetivamente quien cree ser llamado por
el Señor, a fin de ver si sus aptitudes están en consonancia con sus deseos.
Cuando Dios quiso que algunos animales volaran les dio alas y cuando quiere que
un hombre sea ministro suyo le da antes, aunque sea en potencia, de modo
embrionario, la capacidad y el carácter propios para el desempeño de su obra. Por
lo general, harían bien en dudar de lo real de su vocación los que no tienen
certeza de su compromiso con Cristo, los que no tienen ideas muy claras sobre su
llamamiento, los que carecen de decisión y de firmeza en la fe y los que por
poseer un carácter deficiente ya endurecido apenas pueden ajustarse
satisfactoriamente a los obligatorios requisitos que aparecen en la palabra (1ª
Timoteo 3:2-7; Tito 1:5-9).

Al lado de un juicio personal de sí mismo hecho con toda sinceridad, sería


prudente colocar el juicio de otras personas competentes en el Espíritu. También
puede ser valioso el criterio de la iglesia a que pertenece el aspirante al ministerio,
así como los resultados que obtenga en sus actividades cristianas. Un trabajo
pequeño pero bendecido por Dios puede ser señal de aprobación para labores de
mayor responsabilidad.

A todo esto debe añadirse una gran dosis de oración y una viva confianza en la
providencia divina por parte del que se siente llamado. El ministerio no es una
ocupación laboral más con la que mantenemos nuestra vida y familia (en el
ministerio no hay jubilación, ni desempleo, ni paro:) "...de gracia recibisteis, dad
de gracia" (Mateo 10:8). El ministro del Señor, más que nadie, debe poner en
práctica aquel precioso texto bíblico: "Encomienda a Jehová tu camino, y confía en
él; y él hará" (Salmo 37:5). Todos los pasos, después de la vocación, deben ser
guiados por la sabiduría certera de Dios y no por la impaciencia y la torpeza
propias de los hombres.

Sirvan estas consideraciones de estímulo a cuantos realmente sienten la vocación


celestial, y de valladar a los demás que intenten medrar a costa del Evangelio de
Jesucristo.

A continuación exponemos unas ungidas y sabias palabras del experimentado


siervo de Dios. Carlos H. Spurgeon:

"Cuando pienso en los males sin cuento que pueden resultar de un error en
cuanto a nuestra vocación al pastorado cristiano, me siento abrumado por el
temor de que alguno de nosotros se muestre remiso (moroso, perezoso) en el
examen de sus respectivas credenciales; y preferiría que nos halláramos en grande
duda y nos examináramos muy a menudo, a que nos constituyéramos en estorbo
de esa profesión...Es lo mismo profesar cristianismo sin conversión, que ser pastor
sin vocación. En ambos casos se adopta un nombre, y nada más".
1. "Los ministerios de la iglesia fundamentan una comisión dada por gracia de
parte de Dios para poder realizar los propósitos suyos que son depositados en su
pueblo amado. No importa en qué ministerio se desarrollan las personas, lo
importante es que sea conforme al corazón de Dios y se cumplan sus mandatos
obedientemente conforme a su voluntad"

2. "La Vocación Ministerial es un proceso en el cual podemos conocer la Voluntad


de Dios hacia nuestra Vida, además sabremos por qué Dios ha depositado cada
una de las habilidades que actualmente poseemos, las cuales utilizamos para
poderle servir en su Casa”.

3. “La vocación ministerial es una mezcla de Identidad Personal, el llamado de


Dios, los Dones del Espíritu y el discernimiento de necesidades en tu comunidad.”

CONSIDEREMOS ALGUNOS TÓPICOS RELACIONADOS A LA VOCACIÓN


MINISTERIAL

1.- DIOS LLAMA: AL DESPRENDIMIENTO

1.1. PRINCIPIO DE UNA NUEVA CREACIÓN:

¿Qué quiere Dios de mí? Obediencia. 1º S. 15:22.

Abraham sin conocer el camino decidió seguir a Dios, la mayoría de los llamados
fue a personas que no tenían todo el recurso, ni toda la capacidad, regularmente
Dios llama a su gente desde su trabajo, no en el ocio. Cuando Dios nos llama el
produce una nueva creación, con nuevos directrices en la vida y responsabilidades
más allá de lo imaginado, también se produce una nueva historia, así como
Abraham que fue llamado a dejar sus costumbres y familia, etc.

Dios nos llama a través del Espíritu y de su Palabra. Estos son los medios que nos
ayudan a verificar nuestro llamamiento

1.2. UNA ELECCIÓN MISTERIOSA:

Es decir que no es por simpatías ni por méritos de aquel a quien Dios llama.

Los criterios de Dios no son los criterios de hombre, el hombre se apoya en su


poder y Dios en su Omnipotencia

Una historia así lo encontramos en 1º de Samuel 16 ¿Cuál es la confirmación del


llamado al ministerio? El sello del Espíritu Santo.

La vocación es un don que reclama un profundo agradecimiento

1.3. ES RESPUESTA DEL HOMBRE LIBRE:

Responder significa ponerse en camino. Solo el que sabe responder es hombre


libre “vivir es elegir” elegir una cosa significa renunciar a muchas otras. La vida es
una serie de elecciones, elegir significa renunciar a muchas otras maneras de vivir.

En el ministerio pastoral no debería existir la doble moral.

Lo que Pablo dijo a los romanos en Rom. 12:1-2 es que debemos renunciar a otras
muchas maneras de vivir

*La palabra singular en el llamamiento es “DEJA”

*Ponerse en las manos de Dios significa dejarse hacer pues su Palabra es “Yo te
hare” “Hare de ti”

*En nuestra vida siempre vamos a encontrar pruebas de fe. Lo mismo en el


ministerio.

*Un camino se realiza día con día

7 PASOS PARA EL DISERNIMIENTO VOCACIONAL

EL PROYECTO DE DIOS PARA NUESTRAS VIDAS

La identidad se forma con la memoria y proyectos.

Todo se relaciona a Jesús, Dios tiene que acompañarme en mi vida futura, soñar
en el nombre de Cristo, necesitamos tener disciplina.

Vida pasada muerte vida futura

1. ORACIÓN. Hechos 22:10 ¿Qué quieres que yo haga? No todo lo que se hace en
Él Nombre de Dios es lo que Dios quiere que hagamos. No es el plan que tengas
para tu vida, sino el proyecto que Jesús te invita a realizar, no es una decisión que
tu tomas sino una respuesta a su llamado.

Si quieres afirmar tu vocación dialoga con Jesús. En la oración el Espíritu Santo va


afinar tu oído para que escuches a Dios. En el dialogo escucharás a Jesús diciendo
“ven y sígueme” Lucas 18:22, o “vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha
hecho por ti” Lucas 8:39. Antes de confrontarte con tus hermanos confróntate con
Dios. Las iglesias se edifican con oración y amor.

2. PERSEPCION. Jeremías 20:9 Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más


en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido
en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.

Para saber lo que Dios quiere de ti tienes que escuchar, mirar, experimentar, es
decir tienes que estar atento a lo que se mueve en tu interior, o sea, escucha tu
corazón. ¿Que ves a tu alrededor, que te está diciendo Jesús con lo que ves?

3. INFORMACION. Números 13:18 y observad la tierra cómo es… los caminos para
realizar la vocación son múltiples, es necesario saber dónde quiere Dios que le
sirvas. Necesitamos información para saber los diferentes campos ministeriales.

4. REFLEXION: Lucas 14:28-30 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una


torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para
acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla,
todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre
comenzó a edificar, y no pudo acabar.

¿Cuáles son tus capacidades, cuales tus limitaciones, que razones a favor y en
contra tienes para realizar este ministerio?

5. DECISION: Lucas 9:57 Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré a
donde quiera que vayas. Solo sabremos si somos aptos para algo si lo intentamos.
A pesar de nuestras limitaciones podemos responder como Isaías “Heme aquí” Es
un sí a Dios en el cual comprometes toda tu vida, por eso se entrega y sacrifica la
vida, pídele al Espíritu Santo capacidad de respuesta, si no afrontas tu decisión
desperdicias tu vida.

6. ACCIÓN: Mateo 4:21-22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le


siguieron. Con tu decisión has comprometido todo lo que eres; cuando tienes bien
claro tu meta, viene la dificultad pero tú perseveras. Lucas 9:23 Y decía a todos: Si
alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y
sígame.

7. DIRECCION ESPIRITUAL: Hechos 22:10 Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me


dijo… la dirección espiritual es un recurso de Dios para alcanzar la meta. Hay
dirección espiritual para discernir tu vocación, pero también para ponerla por
obra.

2.- DIOS FORMA: EL CRECIMIENTO

La semilla que se siembra siempre a de germinar, Dios llamo a Moisés en un


tiempo de crisis, sin menospreciar su trabajo de pastor de ovejas, regularmente
Dios siempre llama a sus hijos trabajando. No en la ociosidad.

2.1 UN CRECIMIENTO COSTOSO:

El crecimiento de nuestra vocación o llamado cuesta, la vocación es compromiso


porque es una cita con la voluntad de Dios. Al escoger servir a Dios, hemos
renunciado a otros caminos.

La vocación compromete el espíritu humano en la prueba, es Dios mismo el que


prueba nuestra vocación, el que exige, el que conforta, y el que premia. El que no
ha pasado por el fuego no puede decir que ha probado su vocación de seguidor
de Jesús. El Espíritu es el que llevo a Jesús al desierto para ser probado.

Job pudo ver a Dios en medio de la desolación. Porque él estuvo dispuesto a


pagar el precio. Cristo tiene un proyecto para nuestras vidas donde su realización
tiene su costo: Jeremías cap. 1

el llamado de Jeremías

Llamado que viene de lejos v. 4-5


Jeremías reconoce su pequeñez v. 6-7

Dios manda y compromete v. 7

Dios fortalece v.8

Es en este compromiso donde uno ofrenda lo mejor que tiene vs. 9-10 La voz
profética siempre es una voz de esperanza, puedes denunciar el pecado, anunciar
la desolación, etc. pero siempre debes anunciar la voz de Dios de restauración. El
motivo de la compra del terreno que adquirió Jeremías tenía más bien un tinte
profético, de que regresarían del cautiverio. No hay profeta sin compromiso. La
clave es ponerse en camino. En la vocación hay que pagar el precio

Llamado de Ezequiel

Este se realiza entre la prueba y la alegría

v. 2. Llamamiento: entra el espíritu afirma su vida y habla con claridad

vs. 3-10 Dios muestra su voluntad

vs. 3:7-9 Ofrece victoria para su tarea

Dios nos está formando, hay que pagar el precio de esta formación

2.2 ALIENTO Y ESPERANZA DE NUESTRA VOCACION:

Cristo envió a predicar sin bolsa, sin alforja, ni sandalias, pero no sin esperanza. El
llamado de Elías: en la vida ministerial hay momentos en los que deseamos decir
“Basta” 1º R. 19:4 Cuando Elías se sintió morir. Dios se le apareció en medio de un
silbo apacible y no en fenómenos extraordinarios. No es con arrojos con los que
recuperamos las fuerzas sino con el soplo del Espíritu Santo.

Jonás es llamado a predicarles a los enemigos de su pueblo. Al hacer lo contrario a


la voluntad de Dios, estaba haciendo lo contrario a su vocación y Dios lo siguió
hasta que reconoció al que lo había llamado al ministerio. El llamamiento
ministerial es irrevocable (el que hace Dios).

2.3 CAMINO Y DESCUBRIMIENTO DE LA VOCACIÓN:


En Juan 1:35-51 ante la pregunta de dos discípulos de Juan ¿Dónde moras? Jesús
responde imperativamente invitándoles a dos cosas

VENID: invita a seguirle (presente) exige una respuesta inmediata

VED: invita a descubrirle (futuro) requiere la paciencia de una búsqueda

Como queriendo decir, vive el presente y descubrirás el futuro, preciso es ir para


ver. Cuando dice venid, nos invita a dejar aquello que nos estorba para ver lo que
quiere mostrarnos. Y después de ir en pos de tu vocación veras.

CARÁCTER SANTIFICADO: Como líderes llamados al ministerio necesitamos formar


un carácter, el carácter destructivo Dios lo ha destruido, al carácter positivo Dios lo
potencializa.

Un siervo (Gr. Doulos) es un esclavo, en el cristianismo el siervo es un esclavo del


Señor Jesucristo. El carácter de Jesús ha de ser nuestro carácter de manera que
hay que pensar, sentir, hablar y hacer lo que Jesucristo pensaba, sentía, hablaba y
hacía. Esa debe ser nuestra meta. Pues esto es lo que nos da autoridad.

El carácter santificado tiene que ver con…

El cuidado intelectual, una de las condiciones para el ministro es que no debe ser
un neófito 1ª Tim 3:6

Tiene que ver cuidado de las emociones (equilibrio emocional) Tiene que ver con
el cuidado con el cuerpo

Tiene que ver con el cuidado de la familia (en la medida que cuidamos a la familia
cuidamos a la iglesia)

CARACTERÍSTICAS DEL CARÁCTER MINISTERIAL

SEGÚN PABLO

1. Sobriedad. (Gr. Nefo) Equilibrio espiritual.

2. Sensatez. (Gr. Sefón) Templado, una persona que domina sus impulsos.
3. Afabilidad. (Afable) es lo contrario a iracundo o enojón. Es aquel que es
apacible que quiere decir que cuida.

4. Justicia. Dar a cada quien lo suyo según la gracia de Dios. 2ª Cor. 10:3-4 aunque
vivimos en la carne no combatimos según la carne, porque las armas de nuestra
milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.

5. Autenticidad. Congruencia. Que lo que digas con tus palabras, lo ratifiques con
tus hechos.

SEGÚN PEDRO

1. Trabajo voluntario. (Esto no es semejante a gratuito) que el trabajo se haga no


por fuerza sino voluntariamente.1ª P. 5:2a. nadie debe dedicarse al ministerio por
fuerzas ajenas al llamamiento de Dios.

2. Trabajo desinteresado. 1ª P. 5:2b. no por ganancias deshonestas sino con ánimo


pronto. No podemos hacer del ministerio un negocio deshonesto.

3. Espíritu apacible. Sin un espíritu dominante. No como teniendo señorío sobre


los que están a nuestro cuidado. 1ª P. 5:3

4. Ejemplo. 1ª P. 5:3b; 1ª Tim. 4:12 sed ejemplos de la grey 1ª Cor. 11:1

3. DIOS SIGUE: LA MADUREZ

La madurez representa la espiga madura

3.1 LA INTELIGENCIA DE LA VOCACIÓN ES EL AMOR:

*Es una invitación del Amor al amor

A veces nosotros le damos a Dios lo que él no pide, desde la cruz le dieron vinagre
cuando pidió agua.

Así cuando en nos pide algo le damos pretextos, pide tiempo y le damos un rato,
etc.

La vocación más que entenderla, hay que vivirla. Hay que vincularse íntimamente
con el amor de Cristo.

Esto es lo que nos hace discípulos de Cristo y no alumnos. El alumno aprende una
materia de un profesor mientras que el discípulo sigue a un maestro de vida, el
alumno busca aprobar una materia pero el maestro enseña un modo de vivir que
el discípulo imita. El amor es lo que conduce la inteligencia de nuestra vocación, si
no hay amor no hay entrega.

3.2 LA FUERZA DE NUESTRA VOCACION ES EL AMOR:

El combustible de nuestra vocación es el amor. El fruto del espíritu es AMOR.


Cuando se ausenta el amor hacemos formulas fáciles o permisivas o tolerantes,
nos volvemos indisciplinados en la vida devocional, es decir mucho activismo y
poco tiempo con el Señor, el amor se cultiva, nuestra vocación se alimenta no solo
de los métodos novedosos, sino fundamentalmente del amor.

3.3 SU BELLEZA ES EL RIESGO:

Si no cultivamos la vida en el Espíritu no vamos a aceptar los riesgos dirigidos por


el Espíritu Santo. La palabra riesgo es una palabra cristiana, arriesga el que lanza la
semilla al terreno, arriesga el que se pone en camino, arriesga el que tiene
hambre y sed de justicia, los que están llenos o artos no arriesgan, se conforman,
por eso Pablo dijo en Fil. 3:7-9 que tenía las cosas pasadas como perdida. Se corre
el riesgo en el Nombre de Jesús

3.4 EL COMPROMISO DE LA VOCACION ES EL SERVICIO:

Donde quiera que nos encontremos estamos en estado de servicio, el amor se


expresa en el servicio porque la medida de tu amor es la medida de tu servicio.

El servicio del amor brota como fuente inagotable del amor de Dios, si quieres
tener agua debes alimentar la fuente y la fuente es el amor a Dios. Necesitamos
amar a Dios si queremos amar y servir al prójimo.

3.5 EL APOYO DE NUESTRA VOCACION ES LA DIRECCION ESPIRITUAL

S. Juan 16:8-13 se necesita Poder para poder y este Poder es del Espíritu Santo
para estar en victoria. Si estamos de rodillas ante Dios es seguro que estaremos de
pie ante cualquier circunstancia.

Ejemplo: Tenemos que distinguir entre lo que es un problema, una crisis y un


conflicto.

Un problema es un dilema que demanda de nosotros una decisión.

Un conflicto es una lucha de intereses que pone en contradicción a unos con


otros.

Una crisis es cuando el conflicto se convierte en una guerra cuyas proporciones no


solo afectan a los interesados o involucrados sino también a terceros

4.-DIOS BENDICE:

LA PERSEVERANCIA

Se recoge el fruto

4.1. ESTAR CRUCIFICADO CON CRISTO:

Gálatas 2:20 no hay cristianismo sin Cristo, así como no hay Cristo sin cruz, ¡no
podemos ser siervos sin cruz! somos siervos en la medida que nos conformamos
con la muerte de Cristo en la cruz. Para poder ir a la tumba vacía, hay que pasar
primero por la cruz, para ir al Cristo resucitado hay que ir al Cristo crucificado.

4.2. EL ÉXITO Y LA PRUDENCIA:

El éxito tiene que ver con la fidelidad a Dios. Ante la cruz los que veían a Jesús
pensaban que él había fracasado, pero al tercer día él se corono victorioso. Y hoy
tenemos fe por los que vieron a Jesús victorioso. El éxito no está en lo que la
gente comenta de nosotros sino en que seamos fieles a Dios.

4.3. EL MINISTERIO ES PARA TODOS, PERO NO DE TODOS:

El ministerio es para servir a todos pues es Dios el que nos llamó a través de su
Espíritu, sirves a la iglesia pero debes fidelidad a Dios. Es decir somos de Dios,
cuando no podamos servir a Dios aquí, le podremos servir en otro lado pues
somos llamados a ser siervos de Dios. Somos ministros para todos, pero somos de
Dios.

4.4. PROPOSITO Y SOSTEN:

Cuando estamos en el ministerio es para cumplir la visión y misión de Dios

Visión quiere decir cómo ve Dios al mundo, cuál es su plan, la cual debe ser la
nuestra. Dios no inventa fracasos, Dios quiere hombres con visión. Prov. 29:18 el
propósito se cumple cuando vemos con los ojos de Dios.

¿Cómo nos vamos a sostener? DE RODILLAS

¿ES POSIBLE MEZCLAR LA VOCACIÓN CON LA PROFESIÓN?

Cuando decimos, Señor úsame, debemos considerar si hay algo de nosotros, algún
talento natural, una aptitud particular, una profesión si acaso existe que podamos
también rendir al servicio de Dios y su iglesia. Es conveniente orar y pedir
discernimiento acerca de si es necesario abandonar incluso el trabajo para servir a
Cristo, ya hemos visto que en muchos casos quizá la mayoría así ha sido, pero
también hay casos en los que Dios nos usa desde nuestra realidad social y aun
desde la profesión que se ejerce.

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