Está en la página 1de 13

UNIDAD 4: LA GÉNESIS DEL ORDEN CONTEMPORÁNEO

INTRODUCCIÓN

La cuarta unidad tiene la función de situar las diferentes manifestaciones artísticas que dan lugar al arte
contemporáneo: romanticismo, impresionismo, postimpresionismo, expresionismo y cubismo. Esto nos lleva
a definir sus características estilísticas y conceptuales, así como el tipo de prácticas artísticas que
caracterizaron a esos movimientos. Se describirá con cierto detalle el desarrollo de cada uno de los estilos,
definiendo los factores de continuidad y ruptura que caracterizaron a este periodo de transición en el que tiene
su origen la génesis del arte del siglo XX.

Fuente imagen: http://4.bp.blogspot.com/_CjicAYa-lwc/TMjirxOojcI/AAAAAAAAAHU/-JLN_2AWgH0/s1600/Impresionismo.jpg

OBJETIVOS
Presentar la génesis del arte contemporáneo del siglo XX, a través del desarrollo de las ideas y expresiones
artísticas que surgen con el romanticismo y culminan con la aparición de las primeras vanguardias artísticas
del siglo XX. Mostrar la manera en la cual el romanticismo fijó el horizonte temático, conceptual y práctico
de todo el arte posterior, hasta el momento actual. Dar seguimiento a la ruptura en la manera de entender y
ejercer el arte de la pintura que se generó a partir del impresionismo y su pintura al aire libre, su énfasis en las
escenas de la vida cotidiana y la nueva libertad técnica, hasta el cambio radical provocado por la pintura de
“fin de siglo” de Cézanne, Gaugin, Van Gogh y Toulouse Lautrec. Poner de manifiesto la manera en la cual la
influencia de éstos últimos en los artistas de las primeras vanguardias expresionistas y cubistas marcan el
origen del gran cambio que da lugar al arte contemporáneo. Finalmente, explorar las proposiciones artísticas
del expresionismo y el cubismo para descubrir el significado y las consecuencias que tuvieron las vanguardias
artísticas en las nuevas formas de creación artística y de ver y entender al mundo.

CONTENIDOS TEMATICOS DE LA UNIDAD

4. La génesis del Orden contemporáneo

4.1 Estilo romántico

4.2 Estilo impresionista

4.3 Estilos postimpresionistas

4.4 Estilo expresionista


4.5 Estilo cubista

EXPOSICION DE CONTENIDOS

4.1 El romanticismo

Tan impetuosa fue la afirmación vital y artística de los románticos, que marcó de manera decisiva al arte por
venir en el siglo XX. El uso de la palabra romántico para describir una tendencia o concepto artístico aparece
por primera vez en la Inglaterra del siglo XVIII. El término se deriva del francés romance utilizado para
designar las composiciones en lengua “romance”, es decir, francés, por oposición a aquellas escritas en latín,
aludiendo a las fantasiosas narraciones medievales. Designa, a partir de finales del siglo XVIII la nueva
sensibilidad artística, sus ideas y actitudes frente a la vida. Antes de los románticos ya se había hablado en los
círculos de artistas y pensadores europeos acerca de la admiración hacia las fuerzas incontrolables de la
naturaleza, así como del gusto por lo misterioso, por las doctrinas esotéricas, por lo sobrenatural, lo onírico y
lo fantástico; el culto del pasado y la fascinación por lo exótico. El interés hacia estos temas ya había estado
presente en la cultura occidental desde la Antigüedad, pero nunca habían alcanzado la dimensión que los
artistas románticos le dieron.

A diferencia de los estilos pictóricos anteriores, el romanticismo carece de unidad y se caracteriza por lo
contrario: una gran diversidad estilística y técnica. Sin embargo, este hecho no debe engañarnos pues, atrás de
esta pluralidad, tenemos una fuerte coincidencia espiritual. Era propio de la sensibilidad romántica el rechazar
con apasionado individualismo toda normatividad artística, afirmando, fervientemente, la manera de sentir
individual y el gusto por lo íntimo. Así, no existe en las artes plásticas un estilo romántico. La obra de arte
romántica es única e irrepetible porque expresa, fundamentalmente, la particularidad individual de su
creador. 

La Libertad guiando al pueblo, 1831. E. Delacroix. Óleo sobre lienzo.


Fuente imagen: http://2.bp.blogspot.com/_GyVE4dH43Ww/Rk3Ftl3EXjI/AAAAAAAAAOs/Jl1UiDL2IGs/s400/ROMANTICISMO+2.png

Se llegó a pensar que los sentimientos del artista eran más importantes que las obras que creaba o dejaba de
crear. Lo que valía eran sus visiones geniales. Aparece, de esta forma, el mito del genio: su experiencia, sus
actitudes, ideas y sentimientos lo convertían en un ser extraordinario, diferente y opuesto a la gente común.
Tema central de la literatura romántica era el individuo heroico, poseído por emociones incontrolables y
movido por profundos conflictos interiores. Desde esta perspectiva heroica, se acentuó la intención
autobiográfica e intimista de los artistas.
El concepto del arte se desplazó de una idea mimética a otra esencialmente expresiva, para la cual, los valores
supremos eran la autenticidad de las emociones expresadas y la integridad del autor con su visión interior. El
arte romántico hizo suyo, ciertos temas y motivos, que resultaban idóneos para poner de manifiesto, de
manera dramática, su visión de la vida.

El paisaje fue uno de los temas fundamentales de la pintura romántica, se prestaba de manera excelente para
expresar el panteísmo místico que subyace a su poética. Para los pintores románticos la naturaleza aparecía
como una manifestación de lo divino. Inspiró un arte paisajista, intencionalmente simbólico. Lo sublime y
misterioso de la naturaleza, su fuerza indómita, su pureza y perfección originarias se opuso a la debilidad y la
artificialidad humanas. Sólo en la más radical autenticidad o en la intensidad emotiva podía el artista
romántico encontrar una equivalencia del mundo natural. El paisaje se convirtió en un vehículo místico para
acercarse a lo divino, ya sea desde un nuevo punto de vista pagano o desde un misticismo cristiano que rayaba
en lo herético.

Aparecen por primera vez los paisajes donde se retrata una naturaleza indómita, sin una sola huella del ser
humano: paisajes sin gente, paisajes sin casas: pura naturaleza virgen. Carlyle será el primer ecologista que
denuncie la destrucción de la naturaleza por la voluntad modernizadora industrial que tala bosques y
contamina ríos.

Lluvia, vapor y velocidad, 1844. W. Turner.

Fuente imagen: http://1.bp.blogspot.com/_GyVE4dH43Ww/Rk3FYV3EXiI/AAAAAAAAAOk/Abp3gZJ8EU8/s400/ROMANTICISMO+3.png

En sus aspectos formales, el paisaje llega a su más alta expresión pictórica en la obra de Joseph Mallord
William Turner. Forma, expresión y significado alcanzan su perfecta solución, armonía e integridad. La
técnica pictórica desarrollada durante el barroco por los grandes maestros va a ser llevada a una nueva
dimensión que construye dramáticas y detalladas atmósferas a través de innumerables veladuras,
transparencias y texturadas acumulaciones de impasto. El concepto de campo total (all over) es cada vez más
logrado y el cuadro forma una unidad compositiva total. A través de esos medios expresivos, pictóricos en su
sentido más pleno, la potencia absoluta, inconmensurable de las fuerzas naturales se manifiesta en los cuadros
de Turner.

El romanticismo exacerba el sentimiento de nostalgia hacia el pasado histórico, que es visto como un tiempo
ideal, una especie de Edad de Oro. Destacan la Edad Media y la Antigüedad como épocas gloriosas por sus
valores, en oposición a la decadencia moderna.

El modelo de la libertad individual del héroe romántico, que sólo obedece a sus designios interiores, se hizo
extensivo a los conflictos sociales, de modo que el romanticismo se asoció a un concepto de libertad tan
amplio que era susceptible de interpretarse de muy diversas formas y justificar infinidad de causas. Tanto la
libertad de los individuos para decidir por sí mismos la forma de vida que desean llevar, como las luchas de
liberación nacional de pueblos dominados por otras naciones o la lucha contra la tiranía y el autoritarismo
fueron temas profusamente tratados por los poetas y pintores románticos como Byron, Delacorix y Goya.

El arte como la mayor hazaña de los tiempos modernos y el artista como el héroe oscuro de esta época
incierta es un tema destacado del romanticismo. El artista romántico se convierte, él mismo, en el protagonista
del drama que encierra la búsqueda de la autenticidad y de la verdad interior como la gran empresa de la
libertad y, a la vez, como el sacrificio más sublime. El artista aparece retratado, personificando una causa más
noble que cualquier otra, apartado del mundo y sus valores, viviendo una existencia situada más allá de los
convencionalismos sociales. 

El monje frente al mar, 1808. Friedrich


Fuente imagen: http://2.bp.blogspot.com/_GyVE4dH43Ww/Rk3E9l3EXhI/AAAAAAAAAOc/-LPDPlZuiRE/s400/ROMANTICISMO+4.png

Los románticos idealizaron al amor, exaltando la perfecta unión de cuerpos y almas en un amor a la vez físico
y espiritual. El amor adquiría así una dimensión poética, heroica y sagrada: el amor se volvía más poderoso
que la muerte. En las obras románticas aparece el amor enfrentado a los convencionalismos sociales,
perseguido y, en el extremo, enfrentado al dilema de preferir la muerte a la imposibilidad de su consumación.

La influencia del romanticismo en el arte contemporáneo ha sido múltiple y honda. En el terreno de la pintura,
la influencia del romanticismo ha sido profunda y de largo alcance. Los pintores románticos dieron al arte del
paisaje una importancia, en cuanto a su género y su significado, que nunca antes había tenido. De esa manera,
puede trazarse una línea de continuidad que, pasando por el impresionismo, el simbolismo y el
expresionismo, llega a nuestros días. El simbolismo, en particular, profundizó y refinó algunas características
del romanticismo como la exaltación de la subjetividad y la imaginación, creando imágenes con una nueva
impronta onírica y fantástica. Por su parte, el expresionismo y el surrealismo llevaron a consecuencias más
radicales los temas y motivos del proyecto artístico romántico. En general, prácticamente todo el arte
contemporáneo puede decirse que se deriva del romanticismo, al sustentarse en los fundamentos conceptuales
establecidos por los románticos, que ponen en primer término la libertad de creación artística, la originalidad
y la importancia de la expresión.

4.2 El impresionismo

El impresionismo puso en el centro del arte la experiencia subjetiva y sensible del ser humano. Se podría
definir como una tendencia a percibir las impresiones fugaces, la movilidad de los fenómenos naturales, antes
que el aspecto estable y conceptual de las cosas. El impresionismo fue un arte totalmente visual, retiniano,
basado por completo en la impresión física de la luz y del color.

Los impresionistas modificaron por completo la técnica y el concepto de la pintura. Hicieron a un lado el
predominio de los colores pardos, sepias y negros que se habían impuesto desde el barroco, integraron
infinidad de colores nuevos y luminosos, gamas diferentes, no conocidas, que salieron a la luz gracias a la
producción industrial de los colores al óleo. Los impresionistas descubrieron que la luz y la sombra tienen
color y abandonaron el uso de las transparencias pardas para el sombreado, técnica que había caracterizado a
la maestría pictórica barroca. Salieron a pintar al aire libre, inventaron una técnica más suelta y directa que les
permitía captar, rápidamente, las facetas cambiantes de la naturaleza y la vida. 

El impresionismo fue uno de los primeros movimientos artísticos ligado a un grupo de pintores consciente de
sus objetivos; realizaban exposiciones conjuntas y actuaron de manera unida y solidaria.

Claude Monet, Impresión: soleil levant, 1872–1873

Fuente imagen: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5c/Claude_Monet%2C_Impression%2C_soleil_levant%2C_1872.jpg/300px-Claude_Monet%2C_Impression


%2C_soleil_levant%2C_1872.jpg

Pintaron tanto escenas rurales como urbanas, mas, lo peculiar de su enfoque fue que abordaron los motivos
que veían en la ciudad, principalmente París, como si se tratara de paisajes y, además, esas composiciones se
comenzaron a inspirar en las panorámicas y encuadres fotográficos que estaban de moda en ese tiempo.

Si bien el romanticismo había definido el temario y el programa estético a desarrollar en los siglos XIX y XX,
sus características de estilo y técnica artística no significaban, todavía, una ruptura radical con el arte anterior.
Más bien continuaban y desarrollaban, en la pintura, las técnicas y modos estilísticos del barroco. Los
impresionistas fueron más allá, liberando la técnica y exaltando la subjetividad, pero hubo que esperar la
llegada del fin de siglo, en el XIX, para que aparecieran los artistas que iban a romper con las formas y los
conceptos del arte moderno que se habían desarrollado a partir del Renacimiento.

4.3 El postimpresionismo

El paso decisivo hacia el arte contemporáneo lo dio el pintor francés Paul Cézanne, quien buscaba “ver al
mundo objetivamente”. Quería ver a las cosas tal como son, sin que las emociones o la mente racional
alteraran su estructura real. Sus predecesores inmediatos, los impresionistas, habían visto al mundo
subjetivamente, de acuerdo a como éste se presentaba ante sus sentidos y su sensibilidad. En cada ocasión,
causaba una impresión diferente y, a cada una de estas, debía corresponder una obra de arte distinta. Cézanne
quería excluir esta trémula y ambigua superficie de las cosas y penetrar en la realidad que no cambia, aquella
que se encuentra debajo de la brillante pero engañosa imagen, presentada por el calidoscopio de los sentidos.
Se valió de dos conceptos fundamentales para dar forma al nuevo estilo que iba a transformar el arte de la
pintura por completo: realizar y modular. Realizar significaba para él: hacer real, es decir, desnudar a la
realidad, limpiarla de sus apariencias externas que ocultan su verdadera estructura. Modular quería decir,
ajustar los elementos formales: color, forma, tono y textura a la finalidad estética de la obra de arte, entendida
como conjunto compositivo armónico.

La intención de Cézanne fue llegar a los fundamentos constructivos de las cosas. Decía que deben analizarse
los principios fundamentales de la forma, pues de lo contrario los confusos detalles superficiales de las
apariencias naturales ocultarán su verdadera naturaleza. Se trataba de un adiós definitivo a la pintura retiniana
de la generación anterior, un adiós definitivo al concepto pictórico de los maestros impresionistas. Había que
despojar a la naturaleza de sus irrelevancias visuales, percibir sólo las propiedades básicas de los volúmenes,
desnudar verdaderamente a los cuerpos, despojarlos, paso a paso, de su exuberancia pues, del barroco a
Renoir no se había hecho otra cosa que no fuera exaltarla: mostrar en su plenitud –poética o manifiesta- la
exultante voluptuosidad de los cuerpos.

Paul Cézanne  Los jugadores de naipes (1892)


Fuente imagen: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/fotos/cezanne_jugadores_naipes.jpg

¿Cómo logró Cézanne cumplir con su cometido? Tomemos un ejemplo: un paisaje. ¿Qué hacía Cézanne
para pintarlo? Se sentaba frente a él, igual que lo habían hecho todos los pintores impresionistas, pero, en vez
de dejarse llevar por las sensaciones físicas de luz y color, seleccionaba y definía lo fundamental de ese
paisaje. Comenzaba, así, un cuidadoso proceso de análisis que iba eliminando detalles innecesarios hasta
llegar a lo esencial. Eso le permitía descubrir y representar la verdadera estructura de las cosas. La nueva
aproximación al motivo artístico significó que todas las cosas fueran dibujadas de la manera más sintética y,
necesariamente, condujo hacia una síntesis geométrica de las formas, que hacía visible su estructura básica.
Se trataba de una purificación crecientemente abstracta.

Cézanne fue el padre del cubismo y de la pintura abstracta del siglo veinte. Sin embargo, aún al final de su
vida, jamás abrigó deseo alguno de apartarse por completo de la naturaleza. Cuando habló de “el cono, el
cilindro y la esfera” no pensaba en estas formas geométricas como el resultado final, la abstracción última
hacia la cual él quisiera trasladar el paisaje o la naturaleza muerta. La abstracción era para él un método, una
estación de paso en el camino, el medio, gracias al cual despojaba a la naturaleza de sus irrelevancias visuales,
para que así fuese posible comenzar a reconstruir la escena natural como una pintura autónoma.
Con Van Gogh, en cambio, encontramos una sensibilidad a flor de piel, difícil de contener, desbordante. La
intensidad y pasión de su quehacer artístico se siente de inmediato cuando se está en presencia de sus obras.
Cualquiera que visite el museo dedicado exclusivamente a él, en la ciudad de Amsterdam, se verá conmovido
por la impronta física y visual de su obra.

Van Gogh comenzó pintando cuadros que, con cierta ligereza, podemos ubicar dentro de la tradición
holandesa, aunque, bajo la influencia del pintor francés Millet, sus temas se centraron en la vida dura de los
campesinos pobres. Seis años después, a partir de 1886, al entrar en contacto con los artistas de París,
comenzó a asimilar los conceptos y las técnicas, tanto de los maestros impresionistas, como de los jóvenes
pintores de la nueva generación, llamados “postimpresionistas”. La preponderancia de este grupo comprende
el periodo que va de la última exposición impresionista en 1886 al inicio del cubismo entre los años 1907 y
1910.

Pintores como Georges Seurat, insatisfechos ya con el impresionismo, habían ido más allá en la investigación
sobre los fenómenos visuales de la luz y el color. Seurat se había dedicado durante años a estudiar las
novedosas teorías científicas acerca de la percepción visual y las había aplicado a la pintura, inventando lo
que llamó el “divisionismo”. Dejó de mezclar los colores en la paleta, sabiendo que el aparato perceptual
humano lo hace por sí mismo. En vez de mezclar un azul con un amarillo para obtener el verde, los pintó a
manera de pequeños puntos contiguos, un color al lado del otro, logrando el mismo efecto. Por esa razón se
llamó a su técnica “divisionismo”. Elaboró, de esa manera, cuidadosas composiciones que suponían
numerosos estudios y bocetos de forma y color para lograr el efecto deseado. A pesar de su revolución
pictórica, el motivo que daba mayor eficacia a su técnica siguió siendo el mismo de los impresionistas: el
paisaje.

Campo de trigo con ciprés, de Van Gogh 

Fuente imagen: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/fotos/van_gogh_1.jpg

Vincent van Gogh retomó tanto aspectos técnicos del divisionismo como de la pincelada libre y direccional
del impresionismo para consolidar un método que le permitiese pintar directa y rápidamente, al aire libre, su
interpretación emotiva del paisaje. Este rasgo de lograr expresar en una obra de arte la fuerza y la intensidad
de las emociones humanas fue lo que caracterizó a la pintura de van Gogh y significó una influencia
perdurable para el arte por venir, particularmente para los pintores expresionistas en Alemania y fauvistas en
Francia.

Su contemporáneo y amigo, Paul Gauguin, buscaba, en cambio, una pintura simbólica y profunda pero de una
manera totalmente nueva en lo que a la forma se refiere. Por un lado, había llegado a una manera de dibujar
mucho más sintética que sus predecesores y, en ese sentido, coincidía con la búsqueda de Cézanne. Sus
figuras presentaban volúmenes claros y definidos con una sutil tendencia hacia la simplificación geométrica
de la forma, eliminando los detalles innecesarios.

Además de esto, Gauguin es un artista muy valioso porque fue el primero que de una manera muy decidida
introdujo elementos formales y conceptos del arte asiático en la pintura y la escultura occidental. Incorporó
aspectos estilísticos de la escultura y talla en madera del arte tahitiano, así como aspectos iconográficos del
arte egipcio. Halló inspiración en el arte de Tahití y las Islas Marquesas -donde vivió-, en los vitrales
medievales y en los grabados japoneses. Su nuevo estilo, marcado por la absorción de influencias del arte
popular bretón, se caracterizó por la utilización de amplias zonas planas de colores saturados, como en
el Cristo amarillo (1889, Galería de Arte Albright-Knox, Buffalo, Estados Unidos).

Cristo amarillo

Fuente imagen: http://4.bp.blogspot.com/-pSDdwMYyM7M/TZL_eTmlAoI/AAAAAAAAATQ/umhfmijp9lM/s1600/cristo_amarillo%255B1%255D.jpg

Pero su aportación fundamental está en el ámbito del color: el uso de grandes superficies de color plano con
los que dio forma a sus cuadros, siguiendo el ejemplo del grabado japonés en madera. Así, la fuerza de los
colores primarios: rojo, azul y amarillo; y de los secundarios: naranja, verde y morado destacó nítidamente y
con gran eficacia plástica, influenciando a los artistas de las siguientes generaciones. En particular, rompió
contundentemente con la tradición realista, al comenzar a pintar con colores que ya no obedecían a los
correspondientes del modelo natural. Ahora, el artista tenía la libertad de pintar con los colores que él deseara,
independientemente de si estos existían de esa manera en la naturaleza o no.

4.4 Expresionismo

El fauvismo, como movimiento, tuvo una vida muy corta, de 1905 a 1907, aunque sus orígenes se dan desde
principios de siglo, vinculados, íntimamente, con la carrera de Henri Matisse, el artista más importante de este
grupo. A pesar de su corta duración como grupo, la mayoría de los artistas continuó pintando y profundizando
en el estilo fauvista, particularmente Matisse, cuya obra mantuvo una fuerte unidad estética. En 1905, el
fauvismo surgió como un movimiento grupal y su centro de actividades fue la ciudad de París.
El baile. Henri Matisse

Fuente imagen: http://cache2.allpostersimages.com/p/LRG/28/2800/GQHOD00Z/posters/matisse-henri-baile.jpg

Fue el resultado de un increíble entusiasmo y exuberancia en lo que al uso del color se refiere. Ningún otro
grupo de pintores, anterior al fauvismo, había aplicado el color con tal libertad. El dibujo se hizo mucho más
libre y suelto. La sensibilidad individual del artista fue más importante que la precisión. La voluntad de
representar la profundidad tridimensional del espacio fue debilitándose conforme ganaba fuerza la necesidad
de expresarse de manera directa y sin mediaciones. Retratos, desnudos, paisajes, interiores –entre los que
destaca el estudio del pintor- y naturalezas muertas fueron los motivos predilectos de los fauvistas.

Del fauvismo se deriva la idea de que el color tiene un efecto cromático puro, independiente de la sensación
que produce al integrarlo a un objeto particular: puede tener una función emocional y simbólica. El fauvismo
se caracteriza por un uso expresivo del color. La influencia del fauvismo en el arte posterior es muy
importante ya que presagia la autonomía del uso del color en la pintura abstracta.

De manera paralela al fauvismo, el grupo alemán de expresionistas trabajó sobre esta misma línea. Sus
características de estilo eran similares al fauvismo, pero los expresionistas tendían a usar efectos lineales más
fuertes y colores más pesados, como el negro y el sepia, y contrastes más definidos entre colores primarios y
secundarios, con el objeto de expresar el sentido dramático de la vida. Los principales pintores expresionistas
fueron: Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Karl Schmidt-Rottluff, Max Pechstein, Emil Nolde, Franz
Marc, Vassily Kandinsky y Max Beckmann.
André Derain, El puente de Westminster, 1906

Fuente imagen: http://3.bp.blogspot.com/-2QtiSTR5YJE/TZYgB34qopI/AAAAAAAADFY/yiwmC4AWjgY/s400/Derain-Andre-el-puente-de-Westminster-1906.jpg

El expresionismo derivó parte de su inspiración en el trabajo de los fauvistas y aunque el surgimiento del
cubismo en Francia marcó el fin del fauvismo, el expresionismo en Alemania floreció absorbiendo algunos de
los aspectos cubistas. La vitalidad del expresionismo puede ser atribuida en parte al temperamento emocional
de la época que resultaba en el predominio del poder sobre el encanto. El expresionismo es el arte de la
emoción, revelando tensiones humanas internas. Munch podría ser un ejemplo perfecto de esta naturaleza
trágica e inestable del movimiento.

A diferencia del fauvismo, el expresionismo alemán se tornó esencialmente místico y dotado de una profunda
conciencia social. Una característica importante del expresionismo es la respuesta profunda y apasionada
hacia la vida y la naturaleza. Por ejemplo, la experiencia de Beckmann en la Primera Guerra Mundial le dejó
un legado de rechazo y crítica de la brutalidad del hombre y la falta de valores en la vida diaria.

4.5 Cubismo

Partiendo de lo logrado por Cézanne, el desarrollo pictórico y conceptual de Picasso creó los fundamentos de
la pintura contemporánea. El cubismo surgía como un movimiento decisivo que pondría punto final al
prolongado derrumbe de los principios renacentistas de la pintura. El impulso cubista (1907-1914) reflejaba
una inquisitiva energía intelectual que predominaba en el arte europeo de ese momento. A pesar de que
Picasso nunca abandonó la figuración, algunos cuadros de la etapa 1910-1914 tocaron el límite y, de no ser
por los títulos, pensaríamos que la referencia al modelo natural había sido abandonada por completo.

El cubismo se desarrolló de 1907 hasta los inicios de la Primera Guerra Mundial en 1914 y reflejaba la
energía inquisitiva que predominaba en Europa, principalmente en París. El impulso fuerte hacia el cubismo
vino de Pablo Picasso, quien fue su principal creador, en segundo término está Georges Braque, que siguió a
Picasso en su aventura y comenzó a pintar en lo que iba a ser este estilo, hacia 1908. Después vienen otros
autores como Juan Gris, Fernand Leger y un cúmulo de imitadores de toda Europa se les fueron uniendo.
Pablo Picasso. Las Señoritas de Avignon  (1907)

Fuente imagen: http://www.monografias.com/trabajos14/picasso/Image612.jpg

En los cuadros inmediatamente posteriores a los periodos llamados "azul" y "rosa", Picasso enfrentó con
verdadero rigor los problemas pictóricos que darían origen al cubismo, sin perder nunca la delicadeza y la
elegancia de su obra anterior. En los desnudos y en los estudios de figura humana, realizados durante 1906,
conseguía la más estricta simplicidad formal, partiendo de una limpieza cuidadosa de los volúmenes, de una
paulatina reducción de los cuerpos a los elementos estructurales básicos del dibujo.

Paralelamente al proceso de purificación constructiva del volumen y el dibujo, Picasso asumió la influencia
del arte ibérico, particularmente, la tosca belleza elemental y tectónica de los rostros; esa sencilla
monumentalidad de la escultura ibérica.

Las superficies se construían con elementos pictóricos abstractos, así, el rostro de una figura cobraba su forma
y se definía partiendo de los elementos más básicos: tres líneas rectas verticales dan origen a la nariz, dos
semicírculos a las cejas, una línea horizontal. De ahí que la integración de elementos del arte africano a su
obra no resulta algo ajeno, sino que se da "naturalmente". Forma parte del proceso de transfiguración del
rostro humano, que se lleva a cabo dentro de su pintura y escultura. La asimilación de elementos del arte
africano y de Oceanía, apoyan la consolidación de los hallazgos de ese periodo y los enriquecen
estilísticamente. Embonan a la perfección en el proceso creativo, inmediatamente anterior a Las señoritas de
Aviñón -y que culmina, precisamente, con ese cuadro. Más aun, posibilitan un nivel más alto de abstracción y
limpieza formal pues, dada la unidad forma-fondo, ya existente en la obra de Picasso, los elementos rítmicos
y formales de las máscaras se utilizan también para resolver la composición de los fondos y, por este medio,
dan origen a una más profunda unidad plástica de los cuadros, integrando el fondo y la figura.
Pablo Picasso. El Guernica (1937).

Fuente imagen: http://www.monografias.com/trabajos14/picasso/Image611.jpg

Durante 1908 y 1909 Picasso se concentró en tres motivos pictóricos: la figura humana, la naturaleza muerta
y el paisaje, los tres parecen ser idóneos para explorar el nuevo enfoque abstracto. Una misma aproximación
formal recorría los motivos, convirtiendo todo lo que se miraba a través del calidoscopio cubista de formas
regulares: planos geométricos; paleta estrictamente restringida a los ocres, grises, verdes y negros. Los
paisajes de Braque constituyen una afirmación pictórica claramente definida del nuevo estilo (1908). Estos
motivos, en tanto conjunto, permitieron el nacimiento del estilo cubista. La obra cubista se compone a partir
de planos de color, figura y fondo constituyen una rigurosa unidad formal, la paleta ha sido reducida al
mínimo.

El año de 1910 se inició con un nuevo y decidido paso en la construcción de un concepto de realidad
totalmente distinto al que encontró su génesis en el Renacimiento. La gran solución plástica creada ese año,
rompía, por completo, con todos los principios teóricos y estéticos en los que se había sustentado el arte de la
pintura, desde el cuatrocientos. El nuevo arte suponía sacrificios radicales. Desapareció, totalmente, la
función realista del volumen y la profundidad. Los elementos visuales se concentraron en el plano de
superficie y, si parecía haber alguna profundidad, eso se debía a la superposición y multiplicidad de puntos de
vista que la nueva visión cubista implicaba. La reducción cromática llegó a su último extremo. Fondo y figura
no sólo estaban compuestos de manera idéntica, por planos geométricos y líneas puras, sino que, además, no
existía distinción de color entre el uno y la otra.

El cuadro cubista, abolía el volumen y la profundidad convencionales y, al hacerlo, posibilitaba un nuevo


concepto de la realidad, simultáneo y polivalente, que permitía presentar los seres y las cosas desde aspectos y
enfoques diversos e inusitados: macro y micrológicos, a la vez próximos y lejanos, sincronizando la
multiplicidad de miradas, sugeridas por el creador o imaginadas por el público. En ese sentido, Roland
Penrose dice, lúcidamente, de estos cuadros, que el nuevo significado de la realidad, despegado de su
representación, crea una ambigüedad poética.

Ese paso era decisivo en el camino hacia la abstracción total y, si bien Picasso no lo siguió hasta sus últimas
consecuencias, otros artistas como Piet Mondrian y Theo van Doesburg, partieron de aquí para llegar a la
abstracción geométrica radical. A pesar de que Picasso no abandonó la figuración, algunos cuadros de esta
etapa tocaron el límite y, de no ser por los títulos, pensaríamos que la referencia al modelo natural había sido
abandonada.

DIAGRAMA CONCEPTUAL DE LA UNIDAD

También podría gustarte