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EN LO PRINCIPAL: Deduce demanda laboral por Indemnización de Perjuicios por

Enfermedad Laboral. PRIMER OTROSÍ: Acompaña documentos. SEGUNDO


OTROSÍ: Forma de notificaciones. TERCER OTROSÍ: Patrocinio y poder.

S. J. L. DEL TRABAJO DE PUERTO MONTT

GONZALO ALBERTO CARRASCO PEREZ, chileno, soltero, Abogado, RUT


Nº17.103.212-1, en representación de don ANGEL JULIO VARGAS BARRIA , RUT Nº
8.694.943-1, de nacionalidad CHILENA,casado, profesión u oficio BUZO
MARISCADOR BASICO, ambos domiciliados para estos efectos en Costanera Norte 32
Comuna de Ancud, Region de los Lagos a US., respetuosamente digo:

Que vengo en deducir demanda en juicio del trabajo, procedimiento de aplicación


general en contra del empleador TRUSAL S.A RUT N° 96.566.740-7, representada por
don MILTON ANDRES CASTAING CORNEJO, cedula de identidad nro 13.271.453-3
GERENTE GENERAL, o por quien sus derechos represente, de conformidad con el art.
N° 4 del Código del Trabajo, ambos con domicilio en PANAMERICANA SUR NRO.
1030, COMUNA DE PUERTO MONTT; a objeto que US., efectúe las declaraciones que
se piden y en consecuencia se ordene a la demandada al pago de las indemnizaciones y
prestaciones que se solicitan, por las siguientes consideraciones de hecho y derecho que
paso a exponer a continuación:

CUESTIONES DE COMPETENCIA Y PROCEDIMIENTO

1. COMPETENCIA: En conformidad al artículo 420 letra f) del Código del


Trabajo, el cual preceptúa lo siguiente: “Serán de competencia de los Juzgados
de Letras del Trabajo: f) los juicios en que se pretenda hacer efectiva la
responsabilidad del empleador derivada de accidentes del trabajo o
enfermedades profesionales, con excepción de la responsabilidad
extracontractual a la cual le será aplicable lo dispuesto en el artículo 69 de la
ley N.° 16.744”, y tomando en consideración que el presente líbelo precisamente
se enmarca dentro de los términos de la norma precitada, toda vez que demando
a mi empleador y su empresa mandante por las materias ya señaladas, ante el
Tribunal de S.S., éste es plenamente competente para conocer de dichas
materias. Asimismo, según lo expresa el artículo 423 del cuerpo legal precitado,
esto es, “Será Juez competente para conocer de estas causas el del domicilio del
demandado o el del lugar donde se presten o se hayan prestado los servicios…”,
de esta forma y teniendo presente que el domicilio del demandado corresponde
Puerto Montt, Región Region de Los Lagos , el Tribunal de S.S., es plenamente
competente para conocer de la presente causa.
2. CADUCIDAD: Los hechos que son fundamento de esta demanda se han
producido y se siguen produciendo dentro de los plazos que establece la Ley
especial, por lo que la acción se encuentra plenamente vigente.
3. PROCEDIMIENTO: tomando en consideración lo dispuesto en el artículo 446
y siguientes del Código del Trabajo, teniendo presente que la cuantía de la
demanda, corresponde tramitarla a través del procedimiento de aplicación
general.
4. Prescripción: En conformidad a lo establecido en el artículo 79 de la Ley 4 N°
16.744, y además lo establecido por los artículo 2514 y 1515 del Código Civil la
acciones que se incoan en la presente demanda tienen un plazo de prescripción
de 5 años, y habiendo sufrido el demandante el accidente del trabajo el día 01 de
Septiembre de 2016, las acciones prescribirían en Septiembre del año 2021,
siendo absolutamente oportuna la presentación de esta demanda, no
encontrándose prescrita.

LOS HECHOS

A.)RELACION LABORAL JORNADA DE TRABAJO Y REMUNERACIÓN

FECHA DE CONTRATACIÓN. Mi representado comenzó a prestar servicios para la


empresa demandada de autos, TRUSAL S.A en virtud de Contrato Individual de Trabajo
con la funsion de Buzo Mariscador comenzando su relación laboral con fecha 20 de Junio
del 2005 hasta el 10 de Mayo del 2021 desempeñando el cargo de BUZO
MARISCADOR BASICO, en las distintas faenas salmoneras, teniendo como principal
función de instalar y retirar redes en salmoneras.
LA ULTIMA REMUNERACION MENSUAL recibida por mi representado,
correspondiente al mes de Abril de 2021, ascendía a la suma de $664.477 Liquidos
(Seiscientos sesenta y cuatro mil cuatrocientos setenta y siete) compuesta por un Sueldo
Base de $713.612 (Setecientos trece mil seiscientos doce), la Gratificación mensual
equivalente a la suma de $129.240 (ciento veintinueve mil doscientos cuarenta), , bono de
movilización por la suma de $16.000.- (Dieciséis mil pesos)
conforme a la siguiente tabla:
LA JORNADA DE TRABAJO de mi representado, estaba determinada de la siguiente
forma: 20 dias sobre la barcaza al termino de los cuales mi representado gozaba de 10 dias
de descanso dentro de los cuales se comprende compensatorios de días festivos y
domingos, en cuanto a la carga de trabajo diaria, esta se desarrollaba por turnos y los turnos
eran previamente establecidos por el empleador y los cuales dependían netamente de carga
de trabajo diaria. Para lo cual mi representado debía firmar una bitácora diaria

Es esta una de las razones más importantes que dan cuenta de la patología desarrollada por
mi representado, ya que la demandada de autos le programaba largas jornadas de trabajo en
distintos horarios, sumado S.S. a que su trabajo se desarrollaba principalmente sumergido
en el mar, a bajas temperaturas, durante prolongadas horas de trabajo, sin poder tener la
programación adecuada para realizar sus trámites personales, compartir con su familia,
programar sus descansos de forma adecuada; en fin, poder llevar una vida normal fuera del
trabajo. Ello, sumado a las altas exigencias físicas que implica el encontrarse sumergido en
el mar, a bajas temperaturas, la competitividad propia del mercado, aumentaron
perjudicialmente el nivel de exigencia y stress a la que se vio sometido mi representado,
generando un quiebre en sus mecanismos defensivos y provocado que sea diagnosticado
con NECROSIS AVASCULAR DE CABEZA HUMERAL DERECHA, NECROSIS
AVASCULAR DE CABEZA HUMERAL IZQUIERDA , como se demostrará en la
etapa procesal correspondiente.

ANTECEDENTES DE LA ENFERMEDAD PROFESIONAL QUE SUFRE MI


REPRESENTADO.

Mi representado ha prestado servicios para la empresa TRUSAL S.A demandada en


estos autos, desde el 20 DE JUNIO DE 2005 HASTA EL 10 DE MAYO DE 2021 en el
cargo de BUZO MARISCADOR, previo examen ocupacional realizado por la empresa,
donde se inspecciona a cabalidad las aptitudes tanto físicas como psíquicas de lo
representado, siendo todas estas conformes con lo establecido por la empresa y
encontrándose en perfectas condiciones físicas comienza a desempeñarse como buzo
mariscador, encontrándose a cargo de realizar las labores de faenas de buceo en mortalidad
y mantención en centros de cultivo, instalación y retiro de redes. Desde el primer dia de
trabajo, mi representado siempre cumplió fiel y responsablemente las funciones y horarios
encomendados, sin faltar a su trabajo, sin presentar problemas a sus jefatura directas o
indirectas.

Con fecha 01 de septiembre de 2016, mi representado se dirige a dependencias de la


Mutual, ya que sus exámenes preocupacionales salieron alterados por LESION
NAVASCULAR DE HOMBROS, lugar donde es atendido por la dr. Ingrid Olga Rudolff
Fontalva, con quien inicia el procedimiento de examinación
Producto de lo anterior S.S, mi representado es sometido a arduos exámenes
médicos donde se le diagnostica NECROSIS AVASCULAR DE CABEZA HUMERAL
DERECHA, NECROSIS AVASCULAR DE CABEZA HUMERAL IZQUIERDA Lo
anterior, declarado con fecha 30 de junio de 2017, como enfermedad profesional según
declaración emitida por la mutual de seguridad, que se acompañara en la etapa procesal
correspondiente, todo esto durante la vigencia de la relación laboral entre mi representado y
los demandados de autos.-
Actualmente mi representado se encuentra desempleado y se ha determinado que su grado
de incapacidad seria de a lo menos un 70%, por lo que tendría incapacidad total para
seguir realizando la labor habitual de Buzo mariscador.
Para este trabajo, es indispensable realizar chequeos permanentes, realizar los exámenes
pre-ocupacionales y ocupacionales que se requieren para el buen funcionamiento y
determinar algún problema en alta mar, especialmente en lo que dice con la ubicación de
las jaulas, labores de faenas de buceo en mortalidad y mantención en centros de cultivo,
instalación - retiro de redes. peligrosidad de la marea, turbiedad del agua, chequeo de los
implementos de seguridad y repaso de las medidas de seguridad, antes de bajar al fondo del
mar. Además de llevar un registro de las horas que se encuentran sumergidos en el mar los
buzos como la profundidad alcanzada, cosa que en la practica no se realiza ya que las
bitácoras firmadas por los buzos mariscadores, solo son efecto del vinculo de
subordinación y dependencias. Ya que según la licencia de mi representado establece que la
produndidas máxima de buceo es de 20 metros, siendo este forzado en distintas ocasiones
de realizar labores a 25 o 30 metros de profundidad siendo posteriormente obligado
declarar que la profundidad alcanzada no sobrepasa los 20 metros.

FALTA DE PREVENCIÓN COMO CAUSA DE LA ENFERMEDAD


PROFESIONAL.

Es claro que en la enfermedad ocupacional descrita, se dieron una serie de circunstancias


que han importado graves faltas e infracciones a las medidas de prevención y seguridad
efectivas, por parte de la demandada, como ya se explicó anteriormente.
De acuerdo a lo señalado, existieron una serie de faltas preventivas, que permitieron el
desarrollo de la enfermedad profesional que nuestro representado padece y que en
definitiva le ha provocado un irrecuperable perjuicio, a saber:

La demandada TRUSAL S.A no evaluó adecuadamente el riesgo potencial hacia la salud


de los trabajadores de la empresa, que laborarían en condiciones tan precarias de seguridad
y de soporte.
TRUSAL S.A no evaluó y promocionó de manera eficiente su proceder en cuanto al
resguardo de la salud e integridad física de los trabajadores de la empresa, que laborarían
como buzos mariscadores. Es más existe un alto grado de incidencia en los datos públicos
de la mutualidad en que no tan solo la empresa demandada tendría varios trabajadores a los
que les afectaría esta enfermedad.

TRUSAL S.A hizo caso omiso de las políticas nacionales, reglamentos y recomendaciones
otorgadas por la autoridad laboral, sanitaria y de prevención en cuanto a tomar las medidas
mínimas necesarias para evitar el desarrollo de estos cuadros en su rubro.
TRUSAL S.A dando cuenta de una total falta de preocupación por la salud y vida de mi
representado, persistió en utilizarlo como mano de obra, a pesar de estar en conocimiento
del impedimento médico que detentaba.
TRUSAL S.A a la fecha en que se declaró la enfermedad, no efectuaba procesos
educativos ni informativos en cuanto a los riesgos de las labores que desempeñaba mi
representado y sus compañeros de trabajo, al tenor de lo dispuesto en el artículo 21 del DS
40 que Aprueba Reglamento sobre Prevención de Riesgos Profesionales Publicado el 07 de
Marzo de 1969;

De haber tomado la demandada las medidas necesarias para proteger la vida e integridad de
sus trabajadores, la enfermedad profesional objeto de esta causa no se habría producido o
ya se habría tratado de manera exitosa, sin producir los costosos perjuicios que ha sufrido
mi representado.

EL DERECHO.

A.)RESPONSABILIDAD DE LA DEMANDADA

Los artículos 183 E y 184 del Código del Trabajo establecen como obligación esencial del
contrato de trabajo, la obligación de seguridad de los empleadores respecto de los
trabajadores, que se resume en que las empresas deben adoptar todas las medidas eficaces
necesarias tendientes a proteger la vida y la salud de sus empleados.
Las normas de seguridad del trabajador forman parte del contrato de trabajo por ser
necesarias para impedir que se dañe la vida o salud de los trabajadores. El incumplimiento
se presentará cuando ocurra un accidente de trabajo o se desarrolle una enfermedad
profesional, ya sea porque no se habían adoptado las medidas necesarias de seguridad o
porque las adoptadas no eran eficaces, surgiendo el deber de reparación como consecuencia
de la obligación que las empresas asumen al celebrar el contrato de trabajo.
El artículo 183 E del Código del Trabajo señala expresamente la obligación de la
empresa principal, de “adoptar las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y
la salud de todos los trabajadores que laboran en su obra, empresa o faena, cualquiera sea
su dependencia, en conformidad a lo dispuestos en el artículo 66 bis de la Ley N° 16.744 y
el artículo 3° del Decreto Supremo N°594 de 1999 del Ministerio de Salud”
Relacionando los artículo 183 E y 184 del Código del Trabajo y 1547 del Código
Civil, se concluye que en la responsabilidad que en estos autos se produce el
incumplimiento de las obigaciones se presume, de manera que al que reclama dicha
responsabilidad sólo le incumbe probar la existencia de la obligación, pero no debe
acreditar que el incumplimiento de ésta sea culpable.
La naturaleza y alcance de la obligación y/o deber de seguridad del empleador y de
la empresa principal, redunda en que responde de culpa levísima, gradación que emana de
la correcta interpretación del artículo 184 y 183 E del Código del Trabajo.
Respecto a la obligación y/o deber de seguridad, nuestra jurisprudencia se encuentra
conteste en señalar que el empleador debe adoptar todas las medidas necesarias para
proteger EFICAZMENTE la vida y salud de sus trabajadores.
Atendido al contenido de prevención de riesgos del deber de seguridad se ha dicho
que:
 “el empleador directo se encuentra compelido en su deber de proteger a sus
asalariados, de los accidentes laborales que ocurran o acontazcan a causa o con
ocasión del trabajo, pues éstos imprevistos pueden ser prevenidos, adoptándose las
medidas de seguridad necesarias.” (C. Suprema, 8 de mayo del año 2002, Rol
5029-01);
 “El primer responsable por la prevención debe ser el empleador, por cuanto las
obligaciones del contrato y el estado de necesidad, pueden motivar a la exposición
a riesgos del económicamente débil, situación que, como es de justicia evidente, la
sociedad quiere y procura evitar.” (C. A. de Antofagasta, 13 de Diciembre de 2002,
G.J. N°270, Págs. 183 y siguientes);
 “Es así como, el empleador debe ocupar la debida diligencia y cuidado en la
dirección de la empresa, obra o faena, previniendo adecuadamente los riesgos
consiguientes a la ejecución del trabajo” (C.A. de Santiago, 7 de Dciembre de
1998, G.J. N°222, Pags. 196 y siguientes);
 Igualmente S.S. cabe tener presente que la Iltma. Corte de Apelaciones de
Concepción, en causa rol N° 1730-2003, en fallo de fecha 25 de octubre de 2003 ha
señalado que: “La parte patronal tiene un deber contractual de protección y
seguridad en los términos que obligatoriamente le exige el artículo 184 citado. La
relación laboral genera para el empleador una obligación de seguridad cuyo
contenido es la necesaria y permanente adopción de todas aquellas medidas
tendientes a evitar que en el lugar de trabajo o con ocasión de él, se produzca un
accidente que afecte la vida o la integridad física del trabajador. Siendo esta un
obligación contractual, la prueba de la debida diligencia corresponde a quien ha
debido emplearla, es decir, al empleador.” (El destacado es propio). De esta
manera, el empleador está obligado a mantener y velar por la seguridad de sus
trabajadores. La obligación de otorgar seguridad en el trabajo, bajo todos sus
aspectos, es una de las manifestaciones concretas del deber de protección del
empleador y su cabal cumplimiento es de una trascendencia superior a la de una
simple obligación de una de las partes en un negocio jurídico. Dicha obligación del
empleador es fundamental, pues busca prevenir los riesgos profesionales,
resguardando así la vida y salud de los trabajadores, materia de suma importancia
tanto para ellos mismos, como para su familia y la totalidad de la sociedad. Por
tanto, el bien jurídico que subyace al alero del deber de protección es de orden
público y de carácter irrenunciable. Es así, como la regulación del cumplimiento de
este deber no queda entregada a la autonomía de la voluntad de las partes, ni menos
aún a la decisión unilateral del empleador. Dicha regulación, comprende en general,
una serie de normas y principios de derecho necesario, cuyo contenido, forma y
extensión se encuentran claramente establecidos tanto a rango legal como
constitucional.
 Lo anterior se encuentra conforme con la opinión de nuestra Excma. Corte Suprema
que, en fallo de Unificación de Jurisprudencia en causa rol 37.032-2015 donde en
considerando primero de sentencia de reemplazo declara: “Que el Código Laboral
a partir del denominado fenómeno de la tercerización del trabajo, ha reforzado el
sistema de resguardo a la vida y salud de los trabajadores, obligando a todos los
partícipes, dentro de la cadena de producción, como responsables directos de esta
obligación, dando cumplimiento al principio de protección que instruye el sistema
normativo de esta rama del Derecho”. (El destacado es propio). Y Agrega en el
considerando cuarto: “Que, resulta útil para resolver el asunto controvertido
examinar las normas que regulan la materia: El artículo 184 del Código del
Trabajo “El empleador estará obligado a tomar todas las medidas necesarias para
proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, informando de los
posibles riesgos y manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad
en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes y
enfermedades profesionales”. Por su parte el artículo 183-E del mismo texto legal
señala que "la empresa principal deberá adoptar las medidas necesarias para
16 proteger eficazmente la vida y salud de todos los trabajadores que laboran
en su obra, empresa o faena, cualquiera sea su dependencia, en conformidad a
lo dispuesto en el artículo 66 bis de la ley Nº 16.744 y el artículo 3º del decreto
supremo Nº 594, de 1999, del Ministerio de Salud", norma que se complementa,
entre otros, con lo dispuesto en el artículo 66 bis de la Ley Nº 16.744, inciso 1°:
"Los empleadores que contraten o subcontraten con otros la realización de una
obra, faena o servicios propios de su giro, deberán vigilar el cumplimiento por
parte de dichos contratistas o subcontratistas de la normativa relativa a higiene y
seguridad, debiendo para ello implementar un sistema de gestión de la seguridad
y salud en el trabajo para todos los trabajadores involucrados…”, El artículo 68
de la Ley N° 16.744, determina que: “Las empresas o entidades deberán implantar
todas las medidas de higiene y seguridad en el trabajo que les prescriban
directamente el Servicio Nacional de Salud o, en su caso, el respectivo organismo
administrador a que se encuentren afectas, el que deberá indicarlas de acuerdo
con las normas y reglamentaciones vigentes”. “El incumplimiento de tales
obligaciones será sancionado por el Servicio Nacional de Salud de acuerdo con el
procedimiento de multas y sanciones previsto en el Código Sanitario, y en las demás
disposiciones legales, sin perjuicio de que el organismo administrador respectivo
aplique, además, un recargo en la cotización adicional, en conformidad a lo
dispuesto en la presente ley”. “Asimismo, las empresas deberán proporcionar a sus
trabajadores, los equipos e implementos de protección necesarios, no pudiendo en
caso alguno cobrarles su valor. Si no dieren cumplimiento a esta obligación serán
sancionados en la forma que preceptúa el inciso anterior”.
 Cabe hacer presente que las partes firman finiquito su relación laboral con fecha de
10 de Mayo del 2021, obligado Trusal S.A ha mi representado a realizar una
renuncia expresa sus derechos ante lo cual es necesario mencionar que de acuerdo
con lo dispuesto en el artículo 1546 del Código Civil a propósito de las obligaciones
contractuales, los contratos obligan no sólo a lo que en ellos se expresa, sino a todas
las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obligación, o que por la
ley o la costumbre pertenecen a ella. Es así como el contrato de trabajo impone
obligaciones y crea derechos que nacen de la voluntad de las partes y que también
emanan de la Ley. Aún más, nuestra legislación laboral establece la
irrenunciabilidad de tales derechos, ejemplo de ello lo da la Ley N° 16.744 sobre
Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, que en su artículo 88
consagra: “Los derechos concedidos por la presente ley son personalísimos e
irrenunciables.” Por ende concluimos que dicha renuncia no produce efecto alguno

B.-De la responsabilidad de la demandada de indemnizar los perjuicios ocasionados


por el accidente del trabajo sufrido por mi representado.
En el caso sub lite, se verificó un incumplimiento del contrato de trabajo por parte del
empleador de mi representado, el que ocasionó gravísimos daños o perjuicios en su
persona, que,aun siendo imposibles de reparar, corresponde que se le indemnice en forma
satisfactoria, de un modo que le permita morigerar los 24 daños que este incumplimiento le
ha causado al no dar cumplimiento a su obligación de protección en conformidad a lo
señalado en el artículo 183-E del Código del Trabajo, tal como se ha señalado latamente en
esta presentación, razón por la cual a su vez es responsable de indemnizar los gravísimos
daños que ha sufrido mi representado producto de esta enfermedad. En este sentido,
constan en el caso de marras, todos y cada uno de los elementos que hacen procedente la
obligación de indemnizar perjuicios, en nuestro ordenamiento jurídico. Sobre los requisitos
de la indemnización de perjuicios en sede contractual, se ha pronunciado Pablo Rodríguez
Grez, en su libro"Responsabilidad Contractual", Editorial Jurídica de Chile, Primera
Edición, de marzo de 2014, páginas 26-27, en el cual, señaló que: “En la legislación civil
chilena, la responsabilidad contractual supone la concurrencia de cinco requisitos, en
los que quedan comprendidas todas las exigencias para que proceda lo que hemos
llamado una conducta sustitutiva que por equivalencia reemplaza la ejecución del
proyecto conductual que representa la obligación. En primer lugar, es necesaria la
existencia de una obligación contractual, esto es, nacida de un contrato. En segundo
lugar, que el deudor no realice la conducta convenida del modo en que está consagrado
en el contrato. En tercer lugar, que la inejecución de la conducta debida esté
acompañada de un reproche subjetivo u objetivo al obligado en los términos descritos en
la ley. En cuarto lugar, que la omisión de la conducta debida cause daño al acreedor. En
quinto y último lugar, que entre el incumplimiento (inejecución de la conducta debida) y
el daño exista relación de causa a efecto.” Estos principios, se encuentran recogidos en la
Ley Nº 16.744, sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales al regular las
indemnizaciones que pueden reclamarse del empleador culpable del accidente o
enfermedad profesional. En efecto, el artículo 69 de dicha normativa establece: “Cuando,
el accidente o enfermedad se deba a culpa o dolo de la entidad empleadora o de un
tercero, sin perjuicio de las acciones criminales que procedan, deberán observarse las
siguientes reglas:
A) El organismo administrador tendrá derecho a repetir en contra del responsable
del accidente, por las prestaciones que haya otorgado o deba otorgar,
a) La víctima y las demás personas a quienes el accidente o enfermedad cause daño
podrán reclamar al empleador o terceros responsables del accidente, también las
otras indemnizaciones a que tengan derecho, con arreglo a las prescripciones del
derecho común, incluso el daño moral.” . A continuación, me referiré a la
concurrencia de cada uno de estos requisitos en el caso.
B1.- Existe una obligación contractual del empleador y legal de la demandada de
proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadores o de aquellos que trabajan en
su obra o faena.
Sobre el empleador de mi representado pesa la obligación de proteger eficazmente la vida
y salud de sus trabajadores. En este sentido, conforme la ley laboral el empleado tiene la
condición de garante de la protección de la vida y salud de sus trabajadores o de aquellos
que trabajan en sus obras o faenas. Así lo disponen los artículos 184 y 183-E del Código del
Trabajo, ya citados en esta presentación. Del mismo modo, el artículo 3 del D.S. N° 594 del
Ministerio de Salud, publicado el día 29 de abril del año 2000, que "Aprueba el
Reglamento sobre Condiciones Sanitaria y Ambientales Básicas en los Lugares de
Trabajo", dispone que: Artículo 3°: La empresa está obligada a mantener en los lugares
de trabajo las condiciones sanitarias y ambientales necesarias para proteger la vida y la
salud de los trabajadores que en ellos se desempeñan, sean éstos dependientes directos
suyos o lo sean de terceros contratistas que realizan actividades para ella. En este sentido,
tal como se ha señalado, conforme el artículo 1546 del Código Civil, en cualquier contrato
que corresponda a una prestación de servicios remunerados, las normas en comento se
incorporan como obligación del empleador de proteger eficazmente la vida y salud de sus
trabajadores.
Sobre esta última consideración jurídica, no hay dos lecturas por parte de nuestra
jurisprudencia, como tampoco, sobre el hecho que dentro de las condiciones de salud del
lugar de prestación de servicios, se encuentra también la salud e integridad psicológica, la
que además influye en la integridad física del trabajador. Es así, como Sergio Gamonal
Contreras en su libro, "El daño moral en el contrato de trabajo", de editorial Legal
Publishing, tercera edición, de marzo de 2011, páginas 23-24, indicó que:
“En cuanto al daño moral producido durante la ejecución del contrato, no cabe
duda alguna de que originará responsabilidad contractual, como ha sido reconocido
expresamente en los casos de accidentes del trabajo o enfermedades profesionales, cuando
la demanda se produce entre las partes vinculadas por el contrato de trabajo. Como
enunciamos en el acápite anterior, existen numerosas situaciones que pueden generar una
indemnización del daño moral laboral por las reglas de responsabilidad contractual, por
ejemplo, una discriminación arbitraria, la vulneración de derechos laborales inespecíficos,
o la violación de la libertad sindical. En todos estos casos nos encontramos ante
obligaciones laborales que emanan directamente de la normativa que el Código del
Trabajo ha establecido, ya sea por la obligación de seguridad en el art. 184 de dicho texto
legal, o por otras obligaciones que emanan de las normas que hemos enumerado en esta
obra (por ejemplo, arts. 2°, 5° y 160), o por obligaciones que emanan de la naturaleza de
la obligación laboral (art. 1546 del Código 27 Civil) y que se relacionan directamente al
vínculo personal que se genera en el contrato de trabajo.”
Conforme lo expuesto, es evidente que el empleador se encuentra obligado por el
contrato, a proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadores en conformidad lo
dispuesto en el artículo 183-E del Código del Trabajo. Esta norma, irrenunciable para las
partes, se extiende no sólo a la integridad física sino que también, a la integridad psíquica,
sin perjuicio de los efectos que esta última tiene en la salud física del trabajador.

B2.- Tal como hemos señalado latamente en esta presentación, el empleador de mi


representado, no cumplio con su obligación legal de proteger eficazmente la vida y
salud de sus trabajadores.
Al no adoptar TODAS las medidas necesarias para prevenir EFICAZMENTE la ocurrencia
de accidentes laborales, y con la finalidad de no caer en reiteraciones innecesarias nos
remitiremos a todo lo señalado en el acápite anterior de esta demanda. Sin perjuicio de todo
lo expuesto, igualmente cabe tener presente S.S., que al encontrarnos en el campo
contractual, se aplica en la especie lo dispuesto en el artículo 1547 inciso tercero del
Código Civil, el que dispone: “La prueba de la diligencia o cuidado incumbe al que ha
debido emplearlo; la prueba del caso fortuito al que lo alego ” y en virtud de ello, las
demandada se encuentra en la obligación de probar en relación a los hechos de autos, que
efectivamente dieron cabal cumplimiento a dicho deber esencial de protección y/o
seguridad.

B3.-El incumplimiento del contrato por parte del empleador de mi representado y de


la empresa mandante es un incumplimiento culpable.
Sin duda, a partir de los expuesto, y como se ha señalado reiteradamente en esta
presentación, el incumplimiento por parte de la demandada fue culpable, ya que no
adoptaron todas las medidas de seguridad necesarias para evitar el acaecimiento de los
accidentes o enfermedades que el buceo pudiera provocar. En efecto, no existió un
adecuado procedimiento ni manejo de seguridad en el área de trabajo. En este sentido,
existiendo una obligación legal de protección de la vida y salud por parte del empleador
hacia sus trabajadores, si no se adoptaron las medidas de seguridad correspondientes que
perfectamente hubieran evitado la ocurrencia del la enfermedad de mi representado, es
evidente que existió culpa en la conducta del empleador. En razón de ello, y habiendo
incurrido las demandada en grave negligencia en el ámbito contractual, debido al casi
absoluto incumplimiento de su obligación esencial de proporcionarle a mi representado la
protección y seguridad de su vida y salud, ésta es responsable culpablemente de la
enfermedad laboral y los gravísimos daños y perjuicios que éste ocasionó, y en
conformidad a lo dispuesto en el artículo 69 de la Ley N° 16.744 corresponde que ésta
indemnicen a mi representado de todos los perjuicios que se le han provocado a raíz de
dicha enfermedad, incluido el grave daño moral y lucro cesante causado.

B4. Existe un evidente nexo causal, entre el incumplimiento contractual y legal


culpable de las demandadas y los graves daños y perjuicios que sufrió mi
representado. El artículo 5º de la Ley Nº 16.744 que establece normas sobre accidentes del
trabajo y enfermedades profesionales señala que: "Para los efectos de esta ley se
entiende por accidente del trabajo toda lesión que una persona sufra a causa o con
ocasión del trabajo, y que le produzca incapacidad o muerte." Ahora bien, conforme se
expuso en los hechos mientras mi representado se encontraba prestando servicios para la
demandada de autos como buzo mariscador sufrió el accidente laboral que motiva la
presente demanda, precisamente por la realización de un procedimiento inseguro, y la falta
de adopción de todas las medidas de seguridad necesarias para evitar su acaecimiento. En
efecto, a raíz del incumplimiento por parte de las demandadas de su obligación de
protección de la vida y salud de sus trabajadores, mi representado actualmente se encuentra
con el 70% de incapacidad, ya que su brazos se encuentran imposibilitados debido a la
necrosis avascular cabeza humeral derecha y necrosis avascular cabeza humeral izquierda
que lo aqueja y que lo impede de poder realizar alguna actividad remunerada y mucho peor,
le impide en algunas áreas de su vida valerse por si mismo. y que en definitiva llevaron a la
Mutual de Seguridad a establecer QUE MI REPRESENTADO TIENE UN GRADO DE
INCAPACIDAD LABORAL ASCENDENTE A UN 70% Tal como hemos indicado, y
como será acreditado en la oportunidad procesal correspondiente, si se hubieran adoptado
por parte de las demandada, todas las medidas necesarias para la protección eficaz de la
vida y salud de sus trabajadores, el accidente no hubiera ocurrido. En otras palabras, el
accidente era perfectamente evitable, y sucedió debido al incumplimiento de las
demandada, existiendo un claro nexo causal entre ambos hechos.

B5. El incumplimiento culpable del empleador en la ejecución del contrato y de la


obligación le ocasionó serios daños y perjuicios de índole patrimonial y extra
patrimonial a mi representado, especialmente un serio daño moral.
De conformidad con lo expresado precedentemente, mi representado sufrió serios daños y
perjuicios patrimoniales y extra patrimoniales producto de las serias lesiones físicas y
psicológicas que tiene debido a la enfermedad provocada por su trabajo, la cual ya
señalamos prescedentemente, lo cual lo tiene sumido en un grave estado de deterioron
físico que le impedirá llevar a cabo una vida normal por el resto de sus días. Lo cual es aún
más grave y lamentable considerando que se trata de una persona de 60 años de edad .
Debido al daño físico y psíquico que sufrió producto de la enfermedad mi representado no
podrá trabajar nunca más, con un evidente perjuicio económico al no poder optar a mayores
ingresos en conformidad a su experiencia laboral, recibiendo solamente una pensión de
incapacidad laboral que debe ser utilizada por su familia, para solventar los elevados gastos
necesarios para el adecuado cuidado de mi representado, así como también colaborar en la
medida de lo posible con los gastos básicos de su hogar. Así las cosas, mi representado
sufrió serios daños patrimoniales y extrapatrimoniales, cuyo resarcimiento se solicita
mediante la presente acción.

PERJUICIOS QUE SE DEMANDAN.


Conforme con los hechos expuestos, y las disposiciones legales citadas, no cabe duda
alguna, acerca del daño que la enfermedad profesional que mi representado sufre a causa de
la grave negligencia de las demandadas. Estos daños tienen las características de ser
materiales, corporales y morales y de acuerdo a lo dispuesto por las normas legales ya
incoadas, y el artículo 69 de la Ley de Accidentes del Trabajo y Enfermedades
Profesionales, son indemnizables.

DAÑO MORAL.
Daño moral consiste en una lesión inmaterial o agravio inferido por un sujeto al derecho
subjetivo inherente a otro sujeto. Es todo sufrimiento, dolor, pena o angustia que importe
un daño no material causado por un sujeto a otro.
Conforme a nuestra jurisprudencia, importan daño moral, indemnizable, los dolores físicos,
sufrimientos, aflicciones, preocupaciones, angustias y molestias inferidos a la víctima.
En este caso, la indemnización que se cobra corresponde a la valuación del daño moral que
ha sufrido por las acciones y omisiones negligentes de las empresas demandadas en el
marco de la relación laboral.
El legislador entrega amplias facultades al juez de fondo para el establecimeinto del
quantum indemnizatorio. En este marco nos permitimos citar la sentencia definitiva dictada
por el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago en causa RIT O-1280-2012 que
condena al pago de $300.000.000 de pesos por daño moral; en el mismo sentido fallo del
Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso en causa RIT O-136-2008 que condena al
empleador al pago de $400.000.000 de pesos por daño moral.
Cuando mi representado inició la relación laboral con la contraria en el año 2015, se
encontraba completamente sano. Era una persona saludable y llena de energía. Hoy en
cambio, detenta un grado de incapacidad laboral que se ha determinado a lo menos seria de
un 70% , INCAPACIDAD TOTAL , debido principalmente a lo complejo de la
sintomatología de NECROSIS AVASCULAR DE CABEZA HUMERAL DERECHA,
NECROSIS AVASCULAR DE CABEZA HUMERAL IZQUIERDA
Esta enfermedad que mi representado sufre a causa de la negligencia de la demandada ha
afectado de manera grave su vida personal y familiar. Sufre insomnio, jaquecas, migraña,
ataques de pánico, dificultad para respirar, dolor agudo en sus extremedidades, Aunque se
trata de un hombre joven, no puede efectuar actividades al aire libre o en descampado por
mucho tiempo. No puede tampoco practicar ningún deporte, cuestión que anteriormente
realizaba de manera cotidiana.
En la causa en que incide esta presentación se ha dañado grave e irreversiblemente la
integridad física y psíquica de don ANGEL JULIO VARGAS BARRIA además de
habérsele provocado un daño moral, tanto por el gran dolor físico que a diario experimenta,
como por la angustia que la enfermedad le provoca, la afección a su vida familiar y
cotidiana.
Es principal preocupación el futuro de su familia, en cómo solventarse a si mismo, y su
familia,pagar las cuentas de gastos básicos, como también las medicas que acarrea dicha
enfermadad, También le causa gran incertidumbre la forma en la que podrá costear la
enfermedad crónica que desarrolló por negligencia de la demandada y que actividad
económica podrá realizar para mantenerse a sí mismo y a su familia, dentro de las
limitaciones que actualmente desarrolla.-
SS, tal y como hemos referido en esta causa, la indolencia e inexcusable falta de humanidad
de la demandada durante los 6 años en que mi representado les ha prestado servicios, al
recibir la comunicación de su estado y aún así mantenerlo realizando funciones en las
cuales la fuerza física es el elemento predominante y no reuvicarlo en otro oficio, terminó
por causarle una enfermedad grave que podría incluso generar la muerte de mi
representado.

Si bien es difícil de cuantificar el daño moral sufrido, a consecuencia de las enfermedades


profesionales desarrolladas, no es menos cierto que de acuerdo con nuestra legislación, el
daño moral es indemnizable de manera íntegra, pues nadie está obligado a soportar un daño
causado por otro. En mérito de lo anterior, por concepto de daño moral propiamente tal, y
atendido lo irreparable de sus lesiones y sufrimientos, demandamos la suma de
$100.000.000.- ( CIEN MILLONES DE PESOS) por este concepto o al monto mayor o
menor que SS fije conforme al mérito del proceso.

POR TANTO,

Conforme a los hechos señalados y en virtud de los artículos 19 N°1 de la Constitución


Política de la República, 3, 183 E, 184, 210, 420, 425 y siguientes, 446 y siguientes del
Código del Trabajo, 5, 66, 68, 69, 79 y 88 de la Ley N° 16.744, en relación con los
artículos 1547, 1556 y 1557 del Código Civil, Tratados Internacionales y demás normas
pertinentes y disposiciones legales citadas:

RUEGO A S.S., tener por interpuesta demanda laboral de indemnización de


perjuicios, derivada de la enfermedad profesional referida, en contra de TRUSAL S.A ya
individualizada a objeto que US., efectúe las declaraciones que se piden y en consecuencia
se ordene a la demandada al pago de las indemnizaciones y prestaciones que se solicitan:

A) Que la demandada debe pagar la indemnización por daño moral detallada en el


libelo, ascendente a la suma de $100.000.000.- (cien millones de pesos) o en
subsidio la indemnización mayor o menor que SS determine en el mérito de
estos autos;
B) Que las indemnizaciones a que sea condenado la demandada se pague con
reajustes e intereses del artículo 63 y 173 del Código del Trabajo; y
C) Que se condene en costas a la demandada de manera ejemplificadora en caso de
oposición.

PRIMER OTROSÍ: Solicito a SS., tener por acompañados en este acto los siguientes
documentos:

1.- Copia simple de Mandato Judicial de fecha

SEGUNDO OTROSÍ: Pido a SS., en virtud de lo dispuesto en los artículos 433 y 442 del
Código del Trabajo, se autorice a esta parte a que las actuaciones procesales, a excepción
de las audiencias, puedan realizarse por medios electrónicos y que las notificaciones que
procedan a esta parte se efectúen al correo electrónico: carrasco467@gmail.com y al mail
nicolemaldonado.ar@gmail.com

TERCER OTROSI: Sírvase SS., tener presente, que yo, GONZALO ALBERTO
CARRASCO PEREZ, RUT 17.103.212-1 , con domicilio en COSTANERA NORTE 32
COMUNA DE ANCUD, REGION DE LOS LAGOS en mi calidad de abogado
habilitado para el ejercicio de la profesión, asumo el patrocinio de la presente causa y me
reservo el poder con todas las facultades del artículo 7° del Código de Procedimiento Civil,
en ambos incisos, en especial las facultades de transigir, conciliar, avenir, percibir,
renunciar a términos y a recursos, desistirme en primera instancia, y aceptar la demanda
contraria, facultades que constan en Mandato Judicial de fecha 01 de Junio de 2021,
anotado en el Repertorio N° 1602-2021, suscrito ante la Notaria de Ancud, ante la Notario
Público Titular Martita Worner Tapia, que se acompaña en el PRIMER OTROSÍ de esta
presentación.

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