Está en la página 1de 7

DESDE CHILE:

AMERICA LATINA EN ESTE MUNDO

Autor : Mario Benedetti

En el tablero del Tercer Mundo, America Latina nunca fue la pieza favorita de Europa. Asia y Africa
siempre estuvieron mas a mano, mas vinculadas a la geografia, a la historia y al arte del Viejo
Continente; la America del Norte, en cambio, estuvo y esta (OTAN mediante) mas cerca de sus
respectivos estados mayores. Aunque no siempre resulte evidente, desde uno u otro de esos tres
espacios se generaron influencias diversas (culturales y/o politicas, religiosas, financieras, militares)
sobre Europa. America Latina significo, por el contrario, apenas una remota tentacion de dominio.

Lo cierto es que entre Europa y America Latina media algo mas que un oceano. Media sobre todo
una actitud. Dado que el subcontinente latinoamericano pertenece, en terminos economicos y
militares (vale decir, en terminos reales) al supercontinente norteamericano, esa relacion ha sido hasta
ahora tacitamente aceptada por Europa. De ahi que, para no molestar al gigante nunca dormido, la
lupa de Paris o de Londres prefiera posarse sobre el sabroso Carnaval de Rio antes que sobre la
deuda externa; sobre el regimen de partido unico vigente en Cuba antes que sobre los casi 90 annos
de ocupacion norteamericana de Guantanamo; sobre los cambios de peinado del Presidente Menem
antes que sobre la sistematica destruccion ecologica de la Amazonia.

Es claro que el Primer Mundo no es el unico responsable de la marginacion y el empobrecimiento de


America Latina. Tambien lo son, y en grado no despreciable, las capas gobernantes de nuestros
paises, a las que por lo general les ha faltado osadia, imaginacion, una genuina sensibilidad en relacion
con la justicia social y en particular un minimo decoro en la defensa de las respectivas soberanias
nacionales. Hoy por hoy, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial tienen en cada pais
de America Latina un poder considerablemente mayor que cualesquiera gobiernos de la zona. El
FMI ordena y los aquiescentes mandatarios acatan, sin violentarse demasiado, ya que los
destinatarios de las implacables medidas son siempre las capas mas desvalidas de la sociedad. Los
objetivos de la banca internacional y del Fondo Monetario (esos "decidores" de que habla Lyotard)
suelen coincidir con los intereses de los sectores acaudalados de cada pais, de modo que alli no hay
colision ideologica sino idilio financiero.

Para los transigentes y/o resignados que sostienen que los gobernantes latinoamericanos no tienen
otra opcion que acatar los dictamenes del Fondo Monetario, los hechos recientemente ocurridos en
Haiti, Venezuela y Peru, vienen a demostrar que cuando el FMI, engolosinado con su poder
arrollador e implacable en su politica de precios y menosprecios, se desentiende del costo social que
acarrean sus normas vejatorias e intereses leoninos, el rechazo y el crispamiento populares pueden
volverse incontrolables y aun optar por un recurso tan extremo como el apoyo a la insurgencia militar,
siempre acechante en la sombra y que por supuesto no tiene escrupulos en usar, para sus fines
desestabilizadores, el extendido inconformismo social.

A pesar de los delirios de algun presidente, America Latina no quiere ser Primer Mundo sino que la
dejen ser Tercer Mundo pero con decoro y sin hambre, con dignidad y sin un punnal en la garganta.
Entre los varios monopolios que nos consumen y nos desgastan, no es por cierto el menos
provechoso el monopolio de la fuerza.

Sin embargo, creo que todavia quedan resquicios para el optimismo. Es cierto que el fiasco de la
Union Sovietica significo una fuerte sacudida no solo para los partidos comunistas locales sino para
toda la Izquierda latinoamericana. Se compartieran o no los presupuestos ideologicos de la URSS y
aun rechazando explicitamente los procedimientos stalinistas, a los latinoamericanos les constaba que
movimientos revolucionarios como los de Cuba y Nicaragua, que tan singular importancia adquirieron
para toda la zona, tal vez no habrian podido consolidarse sin la ayuda economica, la asesoria tecnica
y la provision de petroleos sovieticos.

Curiosamente, esa contribucion solidaria genero a la postre otro tipo de dependencia. Los sectores
progresistas de America Latina estuvieron, por esas y otras razones coyunturales, demasiado
condicionados por la orientacion que la Union Sovietica iba adoptando en los severos
enfrentamientos de la Guerra Fria. Mas de una vez las decisiones puntuales tenian mas en cuenta los
supuestos intereses de la URSS que la situacion especifica de cada pais.
PRO Y CONTRAS

Concluida inopinadamente esa dependencia, con la disolucion del PCUS y la disgregacion de la


propia Union Sovietica, el abrupto cambio genero crisis de diversa intensidad en los partidos satelites
de todo el mundo, incluidos por supuesto los de America Latina. Como era previsible, los coletazos
de tales reajustes alcanzaron al resto de las izquierdas. Ya es tiempo de preguntarnos si las
consecuencias de la demolicion sovietica son positivas o negativas (y sobre todo para los pueblos)
latinoamericanos.

Son indudablemente negativas si se tiene en cuenta que la invalidacion de la Union Sovietica y en


consecuencia del Pacto de Varsovia, como conjuncion militar de primer orden, deja a Estados
Unidos, en ese terreno, como potencia hegemonica mundial, y America Latina ya sabe con creces
que significa esa supremacia para sus fragiles fronteras y precarias economias.

Sin embargo, tambien se puede especular sobre derivaciones positivas. A diferencia de la Union
Sovietica, la CEI de Boris Yeltsin no tiene el menor interes en America Latina. Bastante
preocupacion tiene con no irritar a su nuevo lider, el presidente Bush, y con disputarle a Ucrania los
remanentes del ex Ejercito Rojo. Si dejo abandonada a Cuba, con la que habia toda una tradicion de
intercambio y solidaria asistencia, menos le van a preocupar a Yeltsin los conflictos internos que la
disolucion de la URSS pueda haber provocado en partidos meramentes subsidiarios. De modo que,
no solo para estos sino para toda la Izquierda latinoamericana, Moscu ha dejado de ser obligada
referencia. Que puede significar este distanciamiento para la franja progresista de America Latina

Por lo pronto, es previsible que cada partido o movimiento o coalicion de izquierdas, en un pais
determinado, llegue a la conclusion de que tanto su accion futura como la definicion y el ajuste de su
rumbo politico, debera resolverlos por si mismo o en alianza con sectores politicos ideologicamente
afines o de pragmatica y reciproca conveniencia. Cabe recordar que las actitudes internas o externas
de la Union Sovietica han sido, a traves de los annos, notorios factores de irritacion dentro de la
Izquierda latinoamericana. Aunque los matices fueron multiples, siempre existieron, por un lado, la
tendencia que consideraba prioritaria la atencion, poco menos que exclusiva, al contexto
latinoamericano y, por otro, la propension a defender, adoptar y aplicar casi religiosamente las
posturas asumidas por la URSS. Tambien el marxismo-leninismo, como sosten ideologico, constituyo
en esencia una frontera en la que siempre hubo escaramuzas.

No creo sin embargo que, ni entre los marxistas mas irreductibles ni entre los mas encarnizados,
abunden los lectores de El Capital. Incluso es posible que, en los ultimos veinte annos, los libros
divulgadores de Marta Harnecker hayan convocado mas lectores que las obras originales de Marx y
Engels. Tanto el marxismo como el antimarxismo se recibian como legados, casi como dogmas que
no era necesario verificar ni desentrannar. Se era partidario o enemigo de sus consecuencias (lucha
de clases, factores de salario, recurso de la huelga, distribucion de la riqueza, etcetera) antes que de
sus esencias.

No es imposible que, de ahora en adelante, para la clase trabajadora, el factor refinadamente


ideologico pese menos en la adopcion de tacticas y estrategias que la circunstancia concreta, esa que
atanne directamente a sus necesidades y derechos, asumidos en la lucha diaria y a traves de la propia
historia del movimiento sindical. Por supuesto que esto no significa propugnar un analfabetismo
doctrinario sino mas bien clarificar el discurso teorico a fin de no apabullar el destinatario social con
formulas intrincadas y poco menos que esotericas.

Naturalmente, el gran riesgo es caer en el utilitarismo ramplon, algo asi como una excrecencia del
famoso mercado de consumo. Un aceptable objetivo para los complejos tiempos que se avecinan
seria hallar una via movilizadora que no caiga ni en un ideologismo exquisito ni en un pragmatismo de
supermercado. Con mucha mas intensidad y probablemente con mayor eficacia que antes de la
trepanacion del Golfo y su posterior autopsia, las masas seran bombardeadas, ya no tanto por
propagandas reblandecedoras como por hechos consumados. Ocurre sin embargo que la impunidad
nunca ha sido buena consejera, y prueba de ello es que, a traves de la historia, todos los imperios
han terminado mal. Y como, a pesar del presuntuoso Fukuyama, la historia no parece estar dando
sus ultimas boqueadas, pueda quiza vaticinarse, con escaso margen de error, que tambien acabara
mal el actual imperio hegemonico. Ahora bien, ?como y cuando? ?Sera esta una mera expresion de
deseos? Es probable que si lo sea, al menos en mi caso, pero no todas las expresiones de deseos
son inverosimiles.

FUTURO CON ESPERANZA

Por lo pronto, cuando pasen las explicables zozobras y vibraciones de los recientes sismos y cismas
politicos, es posible que la gente (no la jet society ni los lozanos rostros y cuerpos de "!Hola!", sino la
gente comun y corriente, la que vive para trabajar y trabaja para vivir) empiece a comprobar, en
carne y pellejo propios, que el capitalismo es cada vez mas salvaje y menos filantropico, mas
mezquino y menos indulgente. Asi como la espina dorsal del comunismo ( innegablemente
desvirtuada a traves de la gestion malversadora y delictiva de alguno de sus lideres) era la obtencion
de un decoroso nivel de vida para el ser humano, la espina dorsal del capitalismo (atenuada en ciertas
ocasiones, gracias al innato sentido humanista de algunos de sus dirigentes) es la explotacion ( y no
tengamos verguenza de emplear ciertas palabras que aun no han encontrado sinonimos mas dulces)
de las grandes mayorias por pequennas minorias "decidoras". Y esas minorias "decidoras" no suelen
conocer la piedad, aunque si conocen el miedo.

Tambien en America Latina los pueblos han empezado a sacar cuentas. Salvo el obvio y acorralado
caso de Cuba y el menos tangible de la Nicaragua sandinista, el marxismo nunca pudo instalarse en
esa jurisdiccion del subdesarrollo. O sea, que el tan satanizado comunismo no es el causante de los
notorios males, carencias y padecimientos que a esta altura son endemicos en la region. Sin olvidar la
cuota de responsabilidad que cabe a los gobernantes de paises tan dependientes como los nuestros,
es obvio que las implacables normas del capitalismo y sus factores economicos, su decisiva
intervencion y capacidad decisoria en superorganismos de solo "fachada" internacional, son por lo
menos complices y casi patrocinadores (en el mejor de los casos, nada hicieron por erradicarlas) de
lacras y anomalias como el analfabetismo, los brotes epidemicos, el creciente desempleo, la
desigualdad social, la agresion ecologica, la crisis de vivienda, el descenso del poder adquistivo, el
deterioro cultural, la perdida de soberania, la humillante atencion de la salud publica. No deja de ser
curioso que, en este ultimo rubro, especialmente, sea la denostada Cuba socialista la que ha logrado
los mejores resultados de todo el subcontinente y en mas de un aspecto ha igualado y hasta superado
los indices de Estados Unidos. Aun la plaga del narcotrafico no habria llegado a las pavorosas cifras
actuales si Estados Unidos no consumiera el 80% de las drogas que se producen en el mundo.Y
conviene no olvidar algo que ocurre en Colombia y que constituye una penosa incriminacion a la
impiedad del sistema capitalista en el contexto del desarrollo: el innegable prestigio de que gozan los
capos del narcotrafico en los sectores mas desposeidos de ese pais se debe a que los distintos
carteles de la droga les construyeron las decorosas viviendas y las imprescindibles policlinicas que los
gobiernos "democratocs" nunca les brindaron.

AUGE Y CAIDA

Frente a perspectiva tan desalentadora ?que factores podrian estimular un vuelco positivo en
America Latina? Algunos son externos. Por ejemplo, la situacion economica que hoy vive Estados
Unidos situa a la nacion tan pujante ante una sorprendente emergencia. En una de las mas turbadoras
paradojas que haya propuesto hasta ahora la historia, la abrumadora y abusiva victoria del Golfo, una
vez concluido el jubileo y la orgia del poder militar omnimodo, trajo insolitamente consigo un
descredito para el gobierno norteamericano, casi comparable al que siguio la derrota en Vietnam. El
presidente Bush y el Pentagono habian calculado que una victoria contundente y facil ( !50 muertos
propios contra 300 mil ajenos! ) frente a un rival sin motivacion ni envergadura, ahuyentaria para
siempre los fantasmas de Vietnam, pero no tuvieron en cuenta que podian ser sustituidos por otros
fantasmas: los de la recesion economica. ?Que importaba en definitiva a la sociedad norteamericana,
que ha sido educada desde el parvulario, en la exaltacion del utilitarismo y el sagrado confort, que las
tropas yanquis se cubrieran de problematica gloria en el desierto y que incluso enterraran vivos en la
arena a los despavoridos soldados iraquies, si en el mercado interno quebraban bancos, cerraban
fabricas, expiraban la Pan American y otras compannias aereas y, gracias a la nueva e idilica relacion
entre Este y Oeste, en las industrias belicas crecia el numero de desocupados en varios cientos de
miles? En Estados Unidos, el confort ha sido la religion mas importante de este siglo, pero hoy el
ciudadano norteamericano puede volverse heretico y aun no sabe a que extremos podrian llegar los
ateos del confort. Hasta ahora, y a traves de los siglos, el fin de cada imperio llego cuando fue
derrotado en los campos de batalla; el fin de este imperio, si como es de prever llega a producirse,
llegara insolitamente a continuacion de una victoria y al ser quebrantado por su propia y torpe
imprevision interior. Por supuesto, semejante fractura domestica le vendria de perillas a America
Latina.
No obstante, sin necesidad de apostar a ese dificil ojala, hay otras circunstancias que pueden
beneficiar a nuestros paises.

Deteriorado o no por las razones antedichas,de todas maneras Estados Unidos, si bien sigue en
posesion de la maxima fuerza militar, no goza de una paralela hegemonia en el plano economico y no
parece en condiciones de poder competir exitosamente con Japon o con Europa liderada por la
implacable Alemania, ya en camino de su Cuarto Reich. En el caso de que esa relacion de fuerzas se
consolidara, no es improblable que la Comunidad Europea, perdido ya el complejo de inferioridad
frente a Washington y a Wall Street, se decidiera por fin a mirar hacia America Latina, sin
indiferencia y sin altivez. Empezando por Espanna, claro. No hace mucho el rey Juan Carlos expreso
el loable deseo de que America Latina no considere a Espanna como una fortaleza. Eso sera posible
solo cuando la fortaleza espannola permita que desciendan sus puentes levadizos, uno de los cuales
lleva el intimidante nombre de Ley de Extranjeria.

LECCIONES DE DEMOCRACIA

De todas maneras, alumbre o no esa nueva disposicion europea, America Latina debe asimilar de
una vez por todas que de ahora en adelante habra que depender primordialmente de si misma. Si
vienen las ayudas o los convenios equitativos, sin intereses leoninos y sin ofensa a nuestras
soberanias, mejor; pero si no vienen, tampoco es cosa de desesperarse. El nuestro es uno de los
continentes mas ricos, con mejor material humano, con rasgos culturales propios, son suelos fertiles y
nobles subsuelos, con espacios verdes y patrimonios ecologicos (verbigracia, la codiciada y agredida
Amazonia) gracias a los cuales la humanidad respira. ?Por que entregar toda esa fortuna natural a la
codicia de los modernos y sordidos conquistadore

El Nuevo Desorden Internacional esta provocando que unas naciones se reunifiquen y otras se
disgreguen. Tal diversidad de sintomas genera graves contradicciones y afila nuevas mezquindades.
Unos muros caen y otros se construyen con urgencia. Los nacionalismos, neofascismos y xenofobias,
en una tergiversacion del mandato biblico, crecen y se multiplican. La circunstancia de que America
Latina, por menosprecio o por simples medidas de "higiene" politica, ideologica o racial, este al
margen de esos atolladeros, probablemente le ayude a hallar o confirmar si identidad, o mas bien sus
identidades; cuanto mas unidas, mas fuertes y creadoras. El futuro mas promisorio de nuestra
America no reside en su falsa homogeneidad sino en la real y aceptada cercania de sus
heterogeneidades.

Pocos nos ayudan, pero todos nos quieren dar lecciones. Los maestros de democracia estan de
moda. No hace mucho, el notable escritor portugues Jose Saramago llamaba a las cosas por su
nombre (y no por su seudonimo): "Antes de pensar en exportar la democracia misioneramente, como
una religion nueva, al resto del mundo, deberiamos buscar la manera de producirla y distribuirla
mejor en nuestra propia casa". Refiriendose luego a "la antiguamente deseable coincidencia y
simultaneidad de la democracia politica, cultural y economica" sennalo que esa triada "esta hoy
despreciada y tirada a la basura como un zapato viejo. La idea de democracia economica dio lugar a
un mercado obscenamente triunfante y la democracia cultural a la masificacion industrial de las
culturas. No progresamos, regresamos".

?Que leccion democratica nos puede dar Estados Unidos cuando alli la mayoria absoluta pertence al
Partido de Abstencion, o sea, que mas de la mitad de sus ciudadanos no confia en su sistema de
gobierno? Y aun en Europa: la segregacion efectiva de turcos, gitanos, albaneses, kurdos, "sudacas",
africanos, magrebies y otros "indeseables". ?No es acaso una asignatura pendiente de la
paradigmatica democracia europea? El hecho de que un ex nazi sea presidente de Austria ?puede ser
un edificante ejemplo para un continente que aun no ha logrado desprenderse de Pinochet?

LUZ Y SOMBRA

Por eso dije antes que es mejor seguir en el Tercero, sin falsas molestias de viejos pobres ni
deplorables jactancias de nuevos ricos que ni siquiera convencen a los venerables miembros de las
famosas "patrias financieras". Ya tenemos suficientes miserias, plagas, hambrunas, analfabetismo,
servicias, corrupciones, como para agregarles taras y estigmas importados. Para terminar quiero
resctar tres breves citas de tres poetas latinoamericanos que fueron asesinados por las respectivas
represiones militares. Escribio el guatemalteco Roberto Obregon: "Solos pastoreamos las hogueras,
conduciremos el rebanno / de incendios / como brujos adivinando en la obscuridad". Y el argentino
Francisco Urondo: "Hay que pasar la noche / tocar la oscuridad" . Y el uruguayo Ibero Gutierrez: "Si
esta luz no es necesaria / preparemos otra oscuridad". La oscuridad, un denominador comun. Es
curioso que en un continente donde el sol banna todo, todo lo dignifica, los poetas ( y no solo los
poetas, solo que ellos lo escriben) toquen, adivinen y preparen la oscuridad, se hagan expertos en
ella. De ahi que hoy, cuando tantas tinieblas turban la vida, y las sombras se esparcen y nos rozan, es
bueno que America Latina (donde las dictaduras colocaron tantas capuchas a la gente) tengamos
experiencia de la oscuridad, sepamos como movernos en ella y, a traves de ella, tras derrotar
nuestras propias penumbras y cerrazones, hallemos el camino de regreso hacia la luz necesaria.

// Punto Final primera quincena junio. pags 14-15

Entrevista a Mario Benedetti

Publicada en Jornal do Brasil el 10 de mayo de 1997

"La dictadura nos dejó un legado de mezquindad"

Por Marcia Carmo

Una de las primeras novelas del escritor uruguayo de 76 años Mario Benedetti, Gracias por el Fuego no
parece haber sido publicada en 1965. Editada en 20 idiomas, es presentada ahora en Brasil con su título
español. Gracias por el Fuego habla de la crisis moral y de una generación que quiso acabar con la
corrupción, la violencia y el conformismo. Benedetti, que fuera perseguido por la dictadura y se exiliara
durante 12 años, acaba de presentar en Buenos Aires su último libro, Andamios, donde narra la historia de
un ex exiliado que se esfuerza por reinsertarse en el escenario de su propio país.

El escritor uruguayo, uno de los más leídos de América Latina, habla a Jornal do Brasil sobre la trayectoria
política de sus libros, entre ellos, La Tregua, cuya versión cinematográfica fue nominada al Oscar a la
mejor película extranjera.

Pero hoy prefiere analizar la vida cotidiana del mundo democrático. Con voz tranquila, matizada de
sonrisas, Benedetti critica la iniciativa del Mercosur. Dice que esta integración, "muy preocupada con los
índices económicos", está convirtiendo el foso entre ricos y pobres en un verdadero abismo. Para él, la
terrible lucha contra el régimen militar no fue triste sólo por su saldo de muertos y torturados sin porque, de
alguna manera, hizo al mundo más mezquino, más hipócrita y menos solidario.

Gracias por el fuego, que Ud. escribió hace 32 años, llega ahora a Brasil, mientras su último
trabajo, Andamios, cuenta la historia de un ex exiliado, que se parece mucho a su propia
trayectoria.

Sí, pero esto es lo único que tengo en común con Javier, el personaje central de esta historia. Quisiera que
alguien me explicara por qué la gente siempre piensa que las novelas son autobiográficas…

Pero Javier, como usted, es uruguayo y vivió años en el exilio.

Es claro que hay cosas en común. Estuve exiliado en Argentina, Perú, Cuba y España. Entendí bastante
cómo vivían los exiliados uruguayos en el exterior y al volver al país comprendí, como el personaje, que
mucha cosa había cambiado. Y el que vuelve del exilio tampoco será más el mismo. Hay encuentros y
desencuentros con su propio país. Creo que la dictadura dejó una de los peores legados, además de las
torturas y las muertes. Dejó el legado de la mezquindad; la gente perdió un poco el sentido solidaridad que
antes era muy fuerte.

¿Por miedo?

No lo sé. La situación económica ha empeorado tanto que la gente está preocupada en ganarse la vida.
Hay gente que para poder sobrevivir tiene tres empleos, mientras otros no tienen ninguno. Hay mucho
desempleo y creo que esta idea del Mercosur es un cuento chino.
¿Ud. no es partidario de la integración?

Estoy a favor de la integración, pero en contra de las que son hechas por gobiernos de derecha, que sólo
piensan en beneficiar sus propias clases. Es fantástico que mejoren el producto bruto interno y yo qué sé
que otros índices. Pero los pobres están más pobres y los ricos, más ricos. Creo que el Mercosur va a
ampliar ese foso. Creo que lo va a convertir en un abismo. Está ocurriendo aquí lo que pasó en Europa con
el Tratado de Maastricht. Creo que son cosas que sólo interesan a los grandes capitalistas. La llamada
globalización de la economía es una globalización de los grandes capitales. Además, esta manía de la
privatización. Todo se privatiza y esa onda me parece negativa.

En su opinión, esa mezquindad de hoy ha dejado de lado la cuestión social?

Hoy, por primera vez, soy bastante pesimista, a pesar de haber sido siempre un optimista por vocación.
Creo que si la humanidad sigue por ese camino llegará al suicidio.

¿Realmente?

Sí, si sigue por ese camino de la globalización dela economía, junto con la globalización de la corrupción.
Hay corrupción en todos los países del mundo. Además, la violencia sigue engendrando violencia. En
relación a la pena de muerte, por ejemplo, hicieron un escándalo porque en Cuba mataron cinco personas
en quince años. Y en Estados Unidos hay 2.200 condenados a muerte. Matan casi uno por semana.

Ud. habla igual que la generación que describe en Gracias por el fuego, mostrando una lucha
contra la corrupción, por los derechos humanos, en fin… es una crónica de impotencia colectiva,
un inventario de la crisis moral. Y el libro fue escrito en 1965.

Es que muchas cosas siguen igual que antes, con la diferencia de que hoy todo es más hipócrita.
Además, la frivolidad ha entrado en la vida de la sociedad como un programa. La frivolidad está en las
músicas para los jóvenes, en las series de televisión. Es como si hubiera una operación de frivolidad para
neutralizar a los jóvenes. Los cambios siempre salen de la juventud.

¿Cómo es esa campaña?

Desde los programas de televisión hasta las novelas o las campañas publicitarias. No muestran la
pobreza, las favelas, muestran siempre paisajes espectaculares como ideal. Hipocresía. El Mercosur sigue
el mismo camino al hacer propaganda de las cifras del PBI, de las importaciones y de las exportaciones. Y
nadie habla de los miserables, de los que están pasando hambre, de los profesores con sueldos terribles.
En Montevideo, un profesor de Secundaria gana 350 dólares por mes.

¿Qué sugiere Ud. para mejorar?

Creo que esas cosas vienen de abajo. Como las marchas y las manifestaciones, por ejemplo. Cosas que
rompan con este sistema. Porque la falta de vivienda, de trabajo, de tierra representa la represión. Y viene
de arriba. Eso es violencia.

¿Vio usted en televisión las imágenes de policías torturando en Diadema, Sao Paulo?

Lo supe. Y aquí en Buenos Aires también ocurrió la muerte del fotógrafo José Luis Cabezas. Parece que
fue la policía. Eso es terrible. En Uruguay hay mucha delincuencia en las calles, pero ¿qué puede hacer
una persona que no tiene qué comer, que no tiene nada? No voy a justificar la delincuencia, pero una de
las raíces de la delincuencia es el hambre.

Artistas e intelectuales que como Ud abordan cuestiones políticas y, de alguna manera, angustias
y persecuciones sociales, ¿puede hacer algo?

Sí, pero el poder de los gobernantes nunca se siente influenciado por los intelectuales o los artistas. En la
extrema derecha, generalmente los expulsan, torturan y matan. El neoliberalismo, en cambio, cree que
artistas e intelectuales son objetos decorativos. A los políticos les gusta sacarse fotos al lado de un
escritor o de un pintor pero no le dan la menor importancia. Y hasta la propia izquierda usa a los
intelectuales y artistas. En el terreno político, nadie da importancia a lo que piensan. Eso no quiere decir
que uno no hace lo que puede. Podemos cambiar la mentalidad de la gente, pero no vamos a liderar
ninguna transformación. Nunca supe de una revolución hecha con un soneto, con una obra de teatro. Ni se
derrocó ninguna dictadura con un cuento. Los intelectuales participan en los movimientos, pero no pueden
cambiar la vida. El poder siempre desprecia al intelectual y lo considera peligroso.

¿Qué piensa del gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso que Ud conoce como
intelectual?

Lo conocí cuando fue jurado del Premio Casa de las Américas, en Cuba. Es realmente un intelectual, un
tipo muy capaz, muy inteligente. Pero, evidentemente no está haciendo el gobierno que esperábamos. No
sé, es difícil evaluar a un hombre de izquierda que llega al gobierno llevado por un partido que no es de
izquierda. Creo también que él debe estar sufriendo presiones descomunales, tremendas. Creo que alguien
que es progresista pero no tiene un partido progresista atrás tiene precisa un valor propio, una osadía
tremenda para llevar adelante sus propias convicciones. No sé si todos pueden hacerlo, no sé si Fernando
Henrique Cardoso puede hacerlo.