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ESTADO E INSTITUCIONES POLÍTICAS

Nombre: Xavier Jiménez Ochoa


1. Observe, escuche y extraiga con mucha atención, las ideas más
importantes del video

El siguiente video titulado ¿Qué es el Estado?, define al Estado como un


concepto complejo, pero nos habla de un conjunto de instituciones que poseen
la autoridad y potestad para establecer las normas que regulan una sociedad,
teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determinado.

Nos hablan del Estado como un espacio que posee una población permanente,
un territorio definido y un gobierno que es capaz de mantener control efectivo
sobre el territorio correspondiente y de conducir relaciones internacionales con
otros estados.

Mencionan sobre las diferencias que existen en las definiciones del "estado" y
"gobierno" que a menudo se usan como sinónimos en una conversación común
e incluso en algunos discursos académicos. Los estados son personas
jurídicas de derecho internacional, los gobiernos son organizaciones de
personas. La relación entre un gobierno y su estado es de representación y
agencia autorizada.

Nos muestran al Estado como una asociación perfecta de personas libres


unidos que gozan de sus derechos y para la utilidad en busca de un bien
común. Es la asociación política soberana que dispone de un territorio propio,
con una organización específica y un supremo poder facultado para crear el
derecho positivo.

En los Estados modernos existen tres poderes diferenciados: legislativo,


ejecutivo y judicial.

El Estado del Siglo XXI, para que puedan existir cosas que nos importan
mucho como la Libertad de las personas, la Democracia, la Justicia, es
absolutamente imprescindible el Estado de Derecho. Sin Estado de Derecho no
puede existir la Libertad: el poder público puede cambiar las leyes, lo que no
puede hacer es no cumplirlas.
2. De lo visto en el video, lo leído en el articulo semanal, explique en
dos carillas, ¿Cuál es la relación entre política y Estado? y la
importancia de la relación entre ambos.

La construcción de una ciudadanía depende de diversas acciones diferentes y


adicionales al otorgamiento de derechos civiles, políticos y sociales. Esto nos
sugieren que existe una relación entre política y Estado.
La relación que existe es la actividad humana de poder gobernar en busca de
un bien común para vivir en sociedad. El Estado es un conjunto
de organizaciones sociales-políticas, por esta razón se encuentra constituidas
por un conjunto de leyes y propósitos políticos de un determinado país.
El estado y la política tienes un fin común, el cual mediante organización y
controlar a la población mediante de leyes y artículos constitucionales
determinados, en donde la política crea leyes y artículos determinados, el
poder que nos obliga a cumplirlas y al estado que nos trasmite o nos da a
conocer.
El Estado no solo es la representación jurídica de la Nación o un conjunto de
estructuras administrativas sino, sobre todo, es su máxima representación
política. Por eso, una de sus funciones más importantes y menos estudiadas
consiste en garantizar un espacio vacío de poder estatal, una zona
propiamente política, que es donde se resuelven las disputas y los conflictos
entre los partidos que buscan acceder al Estado.
El problema es que, en América Latina, históricamente, la disputa ha tenido
como protagonistas a una izquierda ideológica y a una derecha económica
incapaces de dialogar o confrontar entre sí.
Hoy, el riesgo es que las experiencias populistas, nacionalistas y hasta
militaristas que han surgido en algunos países de la región consoliden un
«Estado antipolítico» que ponga en riesgo la democracia.
El Estado es así un organismo de poder, pero es a la vez la institución que en
su interior cobija aquel «vacío de poder», ya que, si no existiera, la política en
tanto lucha por el poder no tendría ningún sentido.
Hay que afirmar que el Estado no solo es un organismo de gestión económica
sino el detentor institucional de su propio vacío de poder nos lleva a buscar la
explicación de la baja credibilidad de la democracia en América Latina por vías
que, según mi opinión, no han sido suficientemente exploradas.
Participación política no debe ser confundida con participación ciudadana.
Organizar iniciativas de base, articular redes comunitarias, impulsar alguna
organización no gubernamental (ONG), apoyar manifestaciones étnicas,
barriales, ecológicas, incluso sindicales, son actividades ciudadanas cuya
función es fijar los andamios de la llamada «sociedad civil».
Contienen todas, sin duda, potenciales políticos, pero no son en sí, todavía,
políticas. Solo lo son cuando alcanzan el espacio político, y esto sucede
cuando encuentran su representación en entidades, instituciones o personas
que trasladan sus reivindicaciones parciales a comunes denominadores que se
expresan simbólicamente en la arena política.
Esa arena política, situada en algún lugar intermedio entre la llamada
«sociedad civil» y el Estado, es una zona de confrontaciones y conflictos, ya
sea con otras representaciones políticas, ya sea –momento culminante de la
política– con el propio Estado.
Al decir Estado me refiero tanto a las instituciones como a las políticas y
normas de Estado que en conjunto definen compromisos democráticos a largo
plazo (de libertad, seguridad, bienestar, crecimiento económico y social,
conocimiento, etc.).

Estas se distinguen de las políticas de gobierno en que no cambian (no


deberían cambiar) sustancialmente porque haya un cambio de gobierno.
Evidentemente, en las democracias donde las elecciones no hacen más que
perpetuar un partido en el poder esta distinción no existe.

Las democracias avanzadas también se caracterizan por la creciente


importancia de las políticas de Estado. Por ejemplo, las políticas
comunitarias son, desde la perspectiva de un Estado miembro de la Unión
Europea, políticas de Estado; una lista que, con la unión monetaria, y a medio
camino de la unión fiscal, se va alargando.

La importancia que reside la relación entre Política y Estado consiste en la


capacidad, tanto jurídica como real, de decidir de manera definitiva y eficaz en
todo conflicto que altere la unidad de la cooperación socio-territorial, en caso
necesario incluso contra el derecho positivo y, además de imponer la decisión a
todos, no solo a los miembros del Estado, sino en principio a todos los
habitantes del territorio.

La evaluación integral entre Política y Estado es una práctica de construcción,


análisis y comunicación de información para mejorar tanto los procesos como
los resultados de las decisiones e intervenciones del Estado. Implica una
reflexión social compleja y participativa, que incluye el intercambio crítico y
propositivo sobre los cursos de acción.
En conclusión la relación que existe entre Política y Estado ayudan a construir
instituciones los cuales son un elemento determinante para la sociedad de un
País, además de que pretenden alcanzar el bien común a través de Leyes e
Instituciones políticas que ponen limites a comportamientos contrarios al Bien
común.