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CAPÍTULO I

DIFERENCIAS ENTRE EL SISTEMA


INQUISITIVO Y EL SISTEMA ACUSATORIO
GARANTISTA EN EL PERÚ Y EL ANÁLISIS
DE CUAL SISTEMA GARANTIZA MEJOR EL
DERECHO DE DEFENSA DEL PROCESADO

Este capítulo muestra cómo empezaron históricamente cada uno de


los sistemas procesales penales (acusatorio, inquisitivo y mixto), cuál era la
forma de pensamiento de cada época o período en el que pervivió y se apre-
ciará en cada uno de ellos sus rasgos característicos, con lo que se podrá
determinar con claridad cuál es el sistema procesal penal que conserva
mejor los derechos del imputado y lo reviste de garantías constitucionales y
procesales.

I. REFERENCIA HISTÓRICA, CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS


DEL DERECHO DE DEFENSA EN EL SISTEMA ACUSATORIO
Como señala Julio Maier(1), es imprescindible conocer al menos un poco la
historia de la rama jurídica que vamos a estudiar, para comprender de forma
general cómo fueron sus reglas, su desarrollo histórico, los motivos de sus
cambios y evolución en el tiempo, más aún cuando se trata de la materia pro-
cesal penal, en la que se encuentra involucrada directamente como bien jurí-
dico tutelado la libertad individual de las personas frente al poder punitivo
del Estado; por este motivo a continuación describimos brevemente la evo-
lución histórica de los sistemas procesales no sólo en el Perú, sino además en
Europa y los Estados Unidos de Norteamérica.

(1) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. T.1. L2 ed. Editores del Puerto. Buenos Aires. 1996.
pp. 259 a 264.

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El sistema procesal penal acusatorio

1. Referencia histórica
Al inicio de la humanidad(2), la realización de los hechos punibles eran
castigados a través de la venganza privada, la pena del talión, el ojo por ojo,
el diente por diente; pero estas formas de reacción sólo generaban anarquía y
arbitrariedad. En el momento que la sociedad empezó a organizarse, el pro-
ceso penal paso a encontrarse a cargo del Estado y toma por esencia el modelo
acusatorio - oral, en el cual existe un acusador, un imputado de la conducta
criminal y un juzgador que decidirá si la conducta incriminada constituye
delito o no. Este modelo es connatural y lógico, de la misma manera que
observamos a un niño que acusa a su hermano o compañero de clases, ante
sus padres o maestros, en el cual estos escuchan al acusador y al acusado, eva-
lúan las pruebas que aportan y deciden, ejecutándola inmediatamente.
Posteriormente con el surgimiento de la escritura y el desarrollo de la
burocracia estatal, el Derecho Procesal Penal se aleja de las preocupaciones
por la sociedad y el interés común, surgen entonces los procedimientos escri-
tos con algunas ventajas tales como el establecimiento de la formalidad del
proceso y la garantía de permanencia en el tiempo de manera indubitable en
el trámite de los procesos, generando resultados procesales objetivos, pero
se aleja de la realidad, de la litis, se dilatan los procesos, entre otros factores
negativos. Como podemos apreciar estamos ya en el sistema inquisitivo.
De lo anteriormente señalado por el Dr. Pérez Sarmiento, podemos con-
cluir que una vez que las sociedades primitivas empezaron a organizarse y
estructurarse, delegando el poder de castigar al Estado, el primer sistema pro-
cesal penal elegido fue el acusatorio - oral.
El sistema acusatorio se logró materializar en función a los antecedentes
sociales existentes y por ser el más conocido por la propia naturaleza del hom-
bre; sin embargo con la evolución del propio Estado y la defensa de los dere-
chos de los justiciables, con la introducción de la burocracia estatal, la apari-
ción de la escritura entre otros; fue cambiando hasta que se materializó una
reforma en el proceso penal con el surgimiento del sistema Inquisitivo.
El sistema procesal acusatorio(3), a nivel de influencia doctrinaria y proce-
sal se difundió por todo el mundo antiguo. Frente a la ofensa grave al orde-
namiento jurídico establecido, la respuesta a esta dejó de ser el ejercicio del

(2) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Fundamentos del sistema acusatorio del enjuiciamiento criminal.
Themis S.A. Bogotá. 2005. pp. 1 y 2.
(3) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Fundamentos del sistema acusatorio del enjuiciamiento ccriminal.
Ibid. pp. 443 y 444.

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

poder autoritario del rey o de la venganza física del ofendido o de su tribu,


canalizándose el proceso penal en una acción procesal penal. Aquí es cuando
nace el juicio, con intervención del ofensor, del ofendido y un tribunal que
resuelve.
Julio Maier(4), al respecto señala que:
“[…] Durante la última parte de la Edad Media entraron en con-
flicto los señoríos locales (poder feudal) con el poder del monarca,
quien pretendía aglutinar las diferentes comarcas que reconocía o
ambicionaba, bajo su dominio, sobre la base de una única forma de
organización política central. La lucha se decidió a favor del rey y el
triunfo se abrió paso –ya de manera genérica en la Edad Moderna– a
la creación de los estados nacionales, que aún hoy perduran como idea
cultural, y al sistema de organización política que ha dado en lla-
marse absolutismo o monarquía absoluta. La base del sistema político fue
la concentración de todos los atributos de la soberanía –legislar, juz-
gar y administrar– en un poder central, el monarca, consustanciado
en el mismo Estado [….]”
Así, el sistema inquisitivo se consolidó definitivamente en este período de
la historia, cuando el poder del monarca se impuso frente a los señoríos feuda-
les, con sus reglas y leyes que debían seguirse sin objeción alguna. Leyes que
eran consideradas inadecuadas e irracionales, pero que de no ser acatadas por
el ciudadano, se corría el peligro que el rey envíe a sus soldados para some-
terlo. Esta es la época o período en el cual Cristóbal Colón descubre Amé-
rica (el nuevo continente para el contexto europeo), en nombre del reino de
España introduciendo el sistema Inquisitivo a este continente, como forma de
gobierno político, social y judicial que se mantiene aún hasta la actualidad.
El s. XVIII(5) fue en donde la renovación intelectual y cultural alcanza
su más alto nivel, criticando las ideas en las cuales se fundaba la organiza-
ción social, se apreciaba un espíritu crítico, renovador, con una lucha intelec-
tual que propugnaba cambios en las esferas sociales, culturales, políticas y, no
podía quedar de lado el Derecho Penal; de esta manera filósofos e ideólogos
pusieron en tela de juicio todas las instituciones del Derecho criminal y dentro
de ellas, especialmente las del Derecho Procesal Penal; mientras que los juris-
tas, al contrario de los filósofos e ideólogos se mostraron muy conservadores y
en defensa de las instituciones jurídicas existentes.

(4) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid. pp. 288 y 289.
(5) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid. pp. 334 y 335.

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El sistema procesal penal acusatorio

Como podemos apreciar, el sistema inquisitivo empezó a decaer en


Europa en este siglo XVIII, cuando surgieron y alcanzaron su apogeo las
ideas de la Ilustración, que defendían y enarbolaban los cambios en el sistema
político y social de la época, estos cambios se pretendían introducir debido
a que la nueva clase económica emergente requería necesariamente de una
reforma en el sistema de enjuiciamiento penal, que brinde las garantías indis-
pensables para las actividades económicas, el sistema político y social del
momento.
El resurgimiento(6) del sistema acusatorio entonces se dio como con-
secuencia de las ideas iluministas, gestándose la Revolución Francesa
(1789) como consecuencia, con ella se dio el resurgimiento del juicio oral;
sin embargo, en Inglaterra desde 1215 (con su Carta Magna) ya se venía
abriendo paso, debido al desarrollo del capitalismo, a la pérdida del poder
terrenal de la Iglesia romana y al debilitamiento de los estamentos feudales.

2. Concepto
El sistema acusatorio se define como aquel en el cual existe una adecuada
división de funciones, entre quien investiga, quien acusa y quien resuelve un
hecho que se ha puesto en conocimiento de la autoridad estatal, permitién-
dole al imputado de haber presuntamente cometido esta actividad ilícita,
que pueda ejercer un adecuado derecho de defensa, con igualdad de actua-
ción procesal frente al Ministerio Público (órgano acusador) y con la garantía
de que se resuelva con imparcialidad e independencia el proceso al cual se ve
sometido, con las garantías de presunción de inocencia e in dubio pro reo.
En este mismo sentido, el maestro Julio Maier, señala que: La caracte-
rística fundamental del sistema acusatorio reside en la división de poderes
ejercidos durante el proceso penal(7) así el acusador, es decir quien persigue
penalmente y tiene un poder requirente; el imputado, quien puede resistir la
imputación, ejerciendo su derecho de defensa en juicio y, el tribunal, quien
tiene el poder de decidir; todos estos poderes se vinculan y condicionan recí-
procamente en exigir al tribunal que resuelva limitándose al reclamo del acu-
sador y a la posibilidad de defensa del imputado. Por este motivo es que, nue-
vamente retoman este sistema de enjuiciamiento penal en el apogeo de las
repúblicas, antiguas (Grecia y Roma) y modernas (Francia y la reforma del
s. XVIII).

(6) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Fundamentos del sistema acusatorio del enjuiciamiento criminal.
p. 3.
(7) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid. p. 444.

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

Teresa Armenta Deu, considera en este mismo sentido, como elementos


esenciales(8) del sistema acusatorio: la necesidad que alguien distinto del juzga-
dor sostenga la acusación y la separación ineludible entre el órgano que acusa
y el que juzga. Asimismo, la interposición de la acción penal (9) no sólo deter-
minará el inicio del proceso penal, sino además que el pronunciamiento del
juzgador no podrá sobre pasar este límite y, por último, la separación de fun-
ciones(10) proviene de la exigencia jurídica de imparcialidad del juzgador.
Coinciden Julio Maier y Armenta Deu en definir y señalar las característi-
cas comunes que componen al sistema acusatorio en el inicio de su desarrollo;
los que se mantienen en la actualidad y podremos apreciar más claramente en
nuestro trabajo de investigación.

3. Características del derecho de defensa


Según Julio Maier, encontramos las siguientes notas comunes al enjuicia-
miento penal entre la edad antigua (Grecia y Roma) y el s. XIII, propias del
sistema acusatorio(11):
1. La jurisdicción penal.- reside en tribunales populares, interna-
mente el tribunal funciona como un árbitro entre dos partes –acusa-
dor y acusado–, que se enfrentan para ver cuál de sus intereses es el
ganador.
2. La persecución penal.- se coloca en manos de una persona que no
forma parte de los órganos del Estado, que sea reconocida por todos.
Si el acusador no dirige su imputación contra alguien, no existe pro-
ceso penal contra aquel. El tribunal tiene como límite la decisión del
acusador.
3. El acusado.- es un sujeto de derechos, que tiene igualdad de armas
con el acusador, su situación jurídica no varía hasta la condena. Exis-
ten medidas de coerción personal, pero se aplican por excepción.
4. El procedimiento.- consiste en un debate público, oral, continuo
y contradictorio. Los jueces aprecian las pruebas que ambas partes
aportan al juicio y deciden en base a aquellas.

(8) ARMENTA DEU, Teresa. Principio acusatorio y Derecho Penal. Ibid. pp. 39 y 40.
(9) ARMENTA DEU, Teresa. Principio acusatorio y Derecho Penal. Ibid. p. 41.
(10) ARMENTA DEU, Teresa. Principio acusatorio y Derecho Penal. Ibid. p. 56.
(11) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid. p. 444 a 446.

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El sistema procesal penal acusatorio

5. La valoración de la prueba.- utilizaron el sistema de la íntima con-


vicción, conforme al cual se decide votando y sin necesidad de fun-
damentar su voto, sin regla alguna que defina el valor de los medios
probatorios.
6. La sentencia.- Es el resultado del escrutinio de los votos, por mayo-
ría o la unanimidad de los jueces. La cosa juzgada es su consecuencia.
No existe recurso contra ellas, en algunos casos se concibió la gracia o
el perdón.

II. REFERENCIA HISTÓRICA, CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS


DEL DERECHO DE DEFENSA EN EL SISTEMA INQUISITIVO

1. Referencia histórica
En el campo del Derecho, las luchas que mantuvieron los señoríos loca-
les, feudales y el poder central (monarca); culminaron con el avasallamiento
de los derechos de los primeros por el derecho romano imperial canónico. La
jurisdicción se encontraba dividida en pequeñísimas circunscripciones judicia-
les según la visión que tenía la era germana, por ello existía desorden, insegu-
ridad e incuria, lo que terminó en el desmembramiento del aparato judicial
que ofrecía el mundo germano, para dar paso a la idea inquisitorial, que per-
vivió entre los juristas y universidades italianas, logrando influir en los jueces
profesionales que se habían formado en estas mismas universidades, por todo
esto terminaron por imponerse dichas ideas(12).
En la época se vivía un desorden, con luchas permanentes para determi-
nar qué Ley deben seguir. En lo que respecta a la autoridad la anarquía que
existía permitió que la hegemonía germana impere, centralice el poder y los
procesos judiciales.
Asimismo, Inocencio III, en el S. XII, modificó totalmente las formas del
derecho canónico al introducir la Inquisición, con la finalidad de investigar la
mala conducta de algunos clérigos; esto consolidó la abolición definitiva del
proceso acusatorio. Se empezó a permitir denuncias anónimas, lo que dio ini-
cio a la concepción de juicios perseguibles de oficio, incluso el rumor público
daba lugar a iniciar un proceso penal de oficio. La investigación es el eje prin-
cipal de este nuevo procedimiento, la cual dejó de ser aplicada por los cléri-
gos para ser practicada por un grupo de monjes permanentes y dependientes
de la autoridad papal; el secreto de estos procedimientos terminó por abolir la

(12) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal.Ibid. p. 289 y 290.

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

publicidad de los procesos, la constancia escrita de los actos permitió que se


elimine la oralidad del juicio, el inquisidor actuaba en secreto y todo lo reali-
zaba por escrito. El criterio buscado era que el procesado expiara sus pecados
a través de la pena o del castigo; por ello utilizaron la tortura como medio fre-
cuente para conseguir “la verdad”, a través de “la confesión” del procesado,
esto como fin último de todo el procedimiento(13).
Podemos apreciar que, el sistema inquisitivo tenía como fin único y
último, el conseguir la expiación del pecado y la supuesta verdad que confiesa
el investigado; para conseguir ello utilizaron diferentes maneras de tortura,
que incluso podían culminar con la muerte del imputado de un hecho ilícito.
Con todo este procedimiento inquisidor, el inquirido tomaba una posi-
ción trágica pues perdió toda posibilidad de defenderse al reputarse de ante-
mano como ciertas las imputaciones vertidas en su contra, razón por la cual la
prisión se transforma en una regla y un método adecuado para la expiación(14).
De esta manera podemos apreciar que, el sistema inquisitivo que empezó
a gestarse y desarrollarse en esta época, dejaba en estado de indefensión al
inquirido o imputado de algún delito. En palabras de Julio Maier: “He aquí el
mundo en el que nació y se desarrolló el sistema de enjuiciamiento penal que
adquirió celebridad bajo el nombre de Inquisición”(15).
Sin posibilidad de defensa para el imputado de haber realizado un hecho
delictuoso, sin un juicio justo para aquél, con un proceso en el que la oralidad
ya no existe y se erige bajo el principio de culpabilidad y de escrituralidad,
rindiendo un culto por todo lo oculto; el inquirido se encontraba desde el ini-
cio de las investigaciones predestinado a ser condenado (declarado culpable)
en juicio.
Según Maier, siete elementos de cambio acontecieron en la organización
judicial de la época y son los siguientes(16):
Primero.- Frente a la jurisdicción feudal (común y local), que era ejer-
cida accidentalmente por jueces del lugar y por la jurisdicción eclesiás-
tica; surge la jurisdicción real, cuyos jueces eran permanentes, profe-
sionales en la administración de justicia, que terminó por vencer a los
dos anteriores y por constituirse en la única jurisdicción. El rey utilizó

(13) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Op. cit., p. 292.


(14) MAIER, Julio B.Ibid. p. 293.
(15) MAIER, Julio B. Ibid. p. 290.
(16) Tomado de MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Las referencias de las páginas se harán
individualmente.

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El sistema procesal penal acusatorio

básicamente dos armas jurídicas en su lucha por el predominio contra


los señores feudales, estas fueron “la variación del punto de referencia”,
el cual iba dirigido a determinar quién tiene la competencia para juzgar,
los señores feudales determinaron que era por el domicilio, el rey deter-
minó que la competencia se da por el lugar donde sucedieron los hechos;
lo segundo predominó; de esta manera “la organización jerárquica” del
rey con poder de administrar justicia y legislar se organizó de tal modo
que se creó la posibilidad de recurrir las decisiones del señor feudal ante
el poder real (como segunda instancia); fundamentadas en que las rela-
ciones comerciales, el traslado de personas y de bienes necesitaban una
regulación central y firme que pueda brindar seguridad jurídica y estabi-
lidad política (Maier, 1996: pp. 294 y 295). Este es el origen de la deter-
minación de la competencia del Juez Penal por razón del lugar donde
sucedieron los presuntos hechos ilícitos y de la pluralidad de instancias
que se mantiene hasta el momento como principios constitucionales y
procesales.
Segundo.- La finalidad del procedimiento penal con el sistema acusato-
rio, era una lucha o combate entre acusador y acusado, frente al tribu-
nal popular que resolvía sometido a reglas. En esta época se introducía la
figura del representante del litigante para que fuese aquel quien lo defen-
diese ante el tribunal. La finalidad del procedimiento penal fue buscar o
averiguar la verdad de los hechos (Maier, 1996: p. 295). Con ello se ter-
minó por someter al procesado a la peor servidumbre e indignidad, pero
para los hombres de la época esto era irrelevante, lo importante era man-
tener la primacía del principio cultural (el rey).
Podemos apreciar que, el Derecho en el sistema inquisitivo, desde sus ini-
cios ha servido para los fines y conveniencia de los gobernantes de turno,
para que sus intereses sean salvaguardados, en desmedro de la mayoría de
los ciudadanos.
Tercero.- Se afirmó la persecución de oficio como forma de consolidar la
autoridad real; puesto que la autoridad del rey no podía permitir que la
paz social y la organización política se vean desestabilizados por la lesión
de alguna norma de la convivencia social, no se concebía un Estado sin
reacción o dejando al ofendido que tome la justicia por sus manos. Nace
entonces la idea de la prevención, esto es la idea de investigar la posi-
ble comisión de un delito por la sola sospecha o incluso el solo rumor
público, quienes estuvieron encargados de esto fueron los procurado-
res del rey (agentes encargados de perseguir la renta real, las enmiendas
y todo derecho real); consecuencia de ello es la creación posterior de lo
que hoy denominamos Ministerio Público (Maier, 1996: p. 296). Este es

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

el momento en el cual aparece la idea que posteriormente da origen al


Ministerio Público, como ente persecutor del delito, diferente de quien
juzga y, se fortalece también la idea de persecución penal de oficio, es
decir, la obligatoriedad del Estado de investigar o perseguir penalmente
la presunta realización de un hecho criminal.
Cuarto.- El procedimiento se torna una pura investigación de los hechos,
sólo se preocupan por conseguir la verdad de los hechos, ello trajo como
consecuencia el acopio de la documentación formal de la investigación
y, por ende el triunfo de la escritura sobre la oralidad de la audiencia.
Los jueces juzgaron sólo por lo que se encuentra en los documentos escri-
tos; asimismo se dio inicio al secreto en las investigaciones; excluyendo
al investigado de todo esto se pensaba que aseguraba el éxito de la inves-
tigación, colocándolo en la posición del “invitado de piedra”, la mayor
parte de las veces encarcelado y sin posibilidad de defenderse en juicio
(Maier, 1996: pp. 296 y 297). Podemos apreciar que, el sistema inquisi-
tivo determina una clara afectación al derecho de defensa del investigado
o imputado de haber cometido algún hecho criminal.
Quinto.- Se introdujo la tortura, como método común para poder des-
cubrir la verdad; el procesado se convirtió en objeto u órgano de prueba.
La tortura se pudo desarrollar extraordinariamente debido a lo reservado
y secreto de la investigación, incluso considerando que, las pocas audien-
cias feudales que en un inicio aún se mantuvieron, nunca fueron públi-
cas, a fin de evitar el conocimiento y forma de sus actuaciones. La tor-
tura fue la mayor de las habilidades que se utilizaban en esta época, en las
que el único medio probatorio que pudo existir en la mayoría de los deli-
tos era la propia confesión, por no existir testigos del hecho ilícito. Con el
tiempo se empezó a regular legalmente la tortura, pero sólo para que la
realicen únicamente determinadas personas, en determinados casos y la
forma de su utilización; posteriormente fue necesario la presencia del juez
durante la tortura para constatar la legitimidad del acto; luego se elimi-
naron cierta clase de procedimientos como el uso del fuego y se estable-
ció como principio el que prevalezca la vida y la integridad del procesado.
Un actuario leía las preguntas y apuntaba las respuestas, al día siguiente
se le volvería a preguntar, esta vez sin la utilización de tortura para que
se ratifique en su confesión; cabía la posibilidad de reiterar las torturas las
veces que se consideraba necesario por el juez, pero esta era consultada a
los consejeros. Lo peculiar de la tortura fue que, se concedían derechos a
quienes las resistían y no confesaban, pues en estos casos se les aplicaba
únicamente castigos mínimos como multa o corporales de escasa grave-
dad (Maier, 1996: pp. 297 y 298).

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El sistema procesal penal acusatorio

Sexto.- Se introdujo el “sistema de valoración legal de la prueba”, como


límite para el poder de quien juzgaba; así se establece las exigencias o
condiciones que debía reunir el juzgador para condenar o resolver algún
aspecto de la persecución, así como para aplicar los tormentos. De allí
surge la prueba plena y la prueba semiplena, que aún conservan nuestras
leyes antiguas; por lo que el juzgador no utilizaba su criterio o convicción
para resolver o condenar, sino que resolvía en base a los requisitos o con-
diciones que la ley exigía para resolver de una o de otra manera, referidas
a encontrar la verdad histórica, pero que en verdad únicamente se trataba
de contrastar o corroborar que se cumplan los requisitos formales del pro-
cedimiento inquisidor (Maier, 1996: pp. 298 y 299).
Séptimo.- Se introduce la apelación, pero no como una garantía o derecho
del justiciable, sino como una forma de hacer prevalecer la voluntad sobe-
rana del rey frente a las decisiones de los señores feudales. Esto aseguraba
la centralización de las decisiones y del poder real; de esta manera el rey
reivindicó en algunos casos la posibilidad de recurrir a su poder. De aquí
surge la institución en el derecho procesal que denominamos como efecto
devolutivo, puesto que le devuelve al rey la jurisdicción que le fue dele-
gada al señor feudal o al derecho canónico (Maier, 1996: pp. 299 y 300).

2. Concepto
A la caída del Imperio Romano de occidente, Europa quedó dominada
por la Iglesia católica, de esta manera el nuevo orden(17) reservado, secreto,
misterioso y corporativo del Imperio Romano fue adoptado por la Iglesia;
haciéndose inquisitivo, escrito y secreto el procedimiento penal; los acusados
no sabían a ciencia cierta de qué los acusaban hasta cuando dictaban sentencia
definitiva, los poderes del juzgador eran infinitos, el imputado no tenía dere-
cho a defenderse de las acusaciones y, al hacerse escrito se consigue la mayor
indefensión para los procesados, por cuanto en esta época (el Medioevo), el
analfabetismo fue dominante. Esta situación se prolongó prácticamente hasta
la Revolución Francesa.
El sistema de enjuiciamiento penal inquisitivo(18), responde a la concep-
ción absoluta del poder central, a la idea de centralización del poder, al escaso
valor de la persona humana individual frente al orden social, donde el impu-
tado es un mero objeto de investigación y, por ende pierde todos sus derechos.

(17) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Fundamentos del sistema acusatorio del enjuiciamiento criminal.
Op. cit., pp. 2 y 3.
(18) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Op. cit., p. 446.

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

En este proceso, una de las características principales es la posibilidad de


utilizar cualquier método para la obtención de una prueba, la ejecución de un
procedimiento o para la ejecución de una condena por cruel que fuese; toda
vez que el objetivo principal era la “obtención de la verdad”, la misma que
no necesariamente era una “verdad procesal”, sino una “verdad respecto de
los hechos denunciados”, para lo cual no se debe reparar en los medios que
se usen para conseguirla; se establece además la persecución pública de ofi-
cio. Desde el punto de vista histórico político se afirma la universalidad de la
Iglesia católica, los Estados nacionales que se van creando y sus luchas con los
infieles y los señores feudales condujeron necesariamente a la imposición de
este sistema de enjuiciamiento criminal.
Encontramos de esta manera al sistema inquisitivo como un modelo pro-
cesal que privilegia la investigación de la persona, no del hecho realizado, pri-
vilegia la búsqueda de la verdad a toda costa y sin importar la forma de con-
seguirla, violentando incluso los derechos fundamentales de la persona, siendo
el método más utilizado la tortura. Se trata de un derecho que privilegia a
la persona y no al acto realizado. Con todo este procedimiento inquisidor, el
Inquirido tomaba una posición trágica pues perdió toda posibilidad de defen-
derse, al reputarse de antemano como ciertas las imputaciones vertidas en su
contra; razón por la cual, la prisión se transforma en una regla y, un método
adecuado para la expiación.(19)

3. Características del derecho de defensa en el sistema inquisitivo


Las notas comunes al sistema inquisitivo, entre el s. XIII y el s. XVIII(20):
1. El monarca o príncipe es el depositario de toda la jurisdicción penal.-
En él reside todo el poder de juzgamiento; como los procesos son
numerosos, delega ese poder en sus funcionarios y regresa o lo rea-
sume (devolución) cuando es necesario revisar los fallos de estos fun-
cionarios (Maier, 1996: p. 447).
2. El poder de perseguir penalmente se confunde.- con el de juzgar; ello
porque está en las mismas manos del acusador o inquisidor –Juez–
(Maier, 1996: p. 447).
3. El acusado es un objeto de persecución.- Es obligado a auto incrimi-
narse, mediante métodos crueles para quebrar su voluntad y obtener

(19) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid. p. 293.


(20) Tomado de MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Las referencias de las páginas se harán
individualmente.

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El sistema procesal penal acusatorio

una confesión, cuyo fin es el centro de gravedad del procedimiento


penal (Maier, 1996: p. 447).
4. El procedimiento.- Es una investigación secreta, cuyos resultados
constan por escrito en actas, que constituirán el material sobre el cual
se dictará sentencia. El secreto era por la necesidad de investigar sin
debate y las actas por la necesidad de que otro pudiera revisar el fallo
del Juez (Maier, 1996: p. 448).
5. La valoración de la prueba.- A través del sistema de prueba legal, el
cual estipula una serie de condiciones para tener por acreditado un
hecho. Por ejemplo, se debe contar con dos o más testigos para verifi-
car un hecho. Se decía que era una forma de limitar el excesivo poder
del Juez, al momento de sentenciar; sin embargo, de lo que se tra-
taba era de regular los permisos para poder torturar dentro del pro-
cedimiento (Maier, 1996: p. 448).
6. La sentencia.- Cabe la impugnación, aparece la apelación y los recur-
sos contra las sentencias, conectados directamente con la idea de
delegación del poder. Aquí nace el hoy conocido “efecto devolutivo”
de los recursos (Maier, 1996: p. 449).
Según José Neyra(21), la introducción de la apelación de las sentencias, se
presentó como lógica consecuencia de la organización judicial jerárquica y
centralizada; las cuales pretendían conseguir la obtención de mejores y mayo-
res derechos para los sentenciados, cuyas pretensiones podían variar desde la
anulación del fallo original hasta la obtención de mejores condiciones proce-
sales; los inquisidores a su entera libertad podían aceptarla y darle trámite al
superior jerárquico o no; en caso que se negasen, se podía interponer recurso
ante la Corte Suprema. Asimismo, señala que, para él una nota característica
del sistema inquisitivo fue que la Inquisición era una institución extremada-
mente organizada y funcional.
De esta manera, las notas características del sistema inquisitivo fueron
dejar al inquirido en un absoluto estado de indefensión procesal, sin derecho
a defenderse, sin derecho a saber exactamente cuáles son los cargos que se le
imputan, no puede tener acceso a las pruebas que se tiene en su contra, ade-
más de ello, en la mayoría de casos los inquiridos no saben leer, por lo que
no hay posibilidad de contradecir los cargos como correlato de lo señalado.
Cuando se introduce la apelación como un derecho al cual se puede recurrir,

(21) NEYRA FLORES, José Antonio. Manual del nuevo Proceso Penal & de litigación oral. Ed. Idemsa.
Lima. 2010. p. 86.

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

para que revisen el fallo del Juez; ello no se realiza pensando en el derecho
de defensa del inquirido, sino en el derecho absoluto y omnipotente del rey,
quien podía revocar las sentencias de los jueces que no le agradaban. Un sis-
tema procesal completamente nocivo, sin derechos, ni garantías a favor del
imputado.
El fin del sistema inquisitivo(22) empezó con la nueva República represen-
tativa, es decir con la Revolución Francesa, lo que representa el triunfo polí-
tico del iluminismo. Con el cual se crea un nuevo sistema de enjuiciamiento
criminal denominado enjuiciamiento criminal mixto.

III. REFERENCIA HISTÓRICA, CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS


DEL DERECHO DE DEFENSA EN EL SISTEMA MIXTO

1. Referencia histórica
Jorge Miguel Alarcón(23) señala que, luego de la Revolución francesa
empieza un nuevo sistema procesal, el denominado sistema mixto. Este sis-
tema, se asienta en el denominado Código de Instrucción Criminal francés
de 1808, diseminado por Europa continental, como consecuencia de las ideas
que guiaron a la Revolución francesa y perduró en el proceso penal euro con-
tinental hasta la Segunda Guerra Mundial, a partir del cual no basta la Ley
para decir que un proceso es legal y justo, sino que debe analizarse la ley a la
luz de la Constitución.
La Revolución Francesa entonces marca el inicio del sistema mixto, el
cual se desarrolla hasta la culminación de la Segunda Guerra Mundial, tiempo
en el cual se genera un nuevo pensamiento, el de llevar a cabo procesos pena-
les revestidos de principios constitucionales que garanticen los derechos del
imputado frente al excesivo poder que tiene el Estado en la persecución del
delito.
Luego de la Revolución francesa, se adoptó(24) en Francia el sistema proce-
sal inglés en el año 1791, que no tuvo mucha duración, pues culminó con la
codificación francesa. El legislador napoleónico apertura el sistema mixto, por
las ventajas que ofrecía de ambos sistemas (acusatorio e inquisitivo), posterior-
mente en el preámbulo de la Constitución de 1799, denominada Declaración

(22) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid. p. 449.


(23) ALARCÓN MENENDEZ, Jorge Miguel. La investigación preparatoria en el nuevo sistema procesal
penal. Ed. Grijley, Lima, 2010, pp. 30 y 31.
(24) NEYRA FLORES, José Antonio. Manual del nuevo Proceso Penal & de litigación oral. Ed. Idemsa,
Lima, 2010, pp. 88 y 89.

21
El sistema procesal penal acusatorio

de los Derechos del Hombre y del Ciudadano; se formularon los ideales de la


revolución: libertad, igualdad y fraternidad; por ello se crearon los juicios con
jurado.
Beccaria(25) en sus escritos apoyó las reformas de la Revolución francesa
y defendió la introducción de un juicio público y la presunción de inocencia.
Asimismo, se encuentra en contra de hacer jurar al imputado decir la verdad
antes de declarar, pues esto hace que vaya en contra de la propia naturaleza
del ser humano.
Como podemos apreciar, este pensador de la época, preconiza la necesi-
dad de garantizar ciertos derechos básicos al imputado en una investigación o
proceso penal, tales como no obligar al inculpado a jurar decir la verdad, pues
no es natural al ser humano declarar en contra de su propia persona.
Para Montesquieu(26), el procedimiento penal debía representar todas las
garantías para las libertades, tales como: la defensa del imputado, negación
de la tortura, preferencia por tribunales populares, certeza de los magistrados
para condenar, utilizando prueba legal o tasada y la creación del Ministerio
Público.
Montesquieu, va más allá con sus ideas y pensamientos liberales, señala
que al imputado de haber realizado una conducta criminal, deben respetársele
todos sus derechos y, por ende, durante la investigación y el juicio debe otor-
gársele un trato digno y permitiéndole el derecho a su defensa.
José Neyra(27)citando a Maier, señala: con el Código francés de 1808 se
transforma definitivamente la legislación penal en Francia y, es el modelo a
seguir en Europa; sin embargo, sufrió algunas modificaciones durante el s.
XIX y fue fuente de inspiración para las Leyes de Enjuiciamiento Criminal
español de 1872 y 1882, que tuvo una marcada influencia en América Latina.
El sistema mixto(28) o acusatorio formal fue seguido por España, Francia,
Rusia, Cuba; se caracterizaba por contar con una fase preparatoria totalmente
escrita y caracterizada por el llamado secreto sumarial, pues las diligencias
encaminadas a obtener las evidencias contra el imputado no le son accesibles

(25) NEYRA FLORES, José Antonio. Manual del nuevo Proceso Penal & de litigación oral. Ed. Idemsa,
Lima, 2010, p. 91.
(26) NEYRA FLORES, José Antonio. Manual del nuevo Proceso Penal & de litigación oral. Ed. Idemsa,
Lima, 2010, p. 89.
(27) Ibid, p. 93.
(28) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Fundamentos del sistema acusatorio del enjuiciamiento criminal.
Themis S.A., Bogotá, 2005, pp. 91 y 92.

22
Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

ni al investigado ni a su defensor hasta que se dicte una medida de enjuicia-


miento efectivo, que prácticamente equivale a una declaración previa de cul-
pabilidad, ni el defensor ni el imputado pueden intervenir en esta fase a dife-
rencia de los sistemas acusatorios. Una vez que se ha formulado acusación y
notificado ello al acusado recién puede tomar conocimiento de los actuados
en su contra durante la investigación preliminar y empieza el juicio oral, en
donde se atenúa los efectos nocivos de la fase preliminar, pero no elimina la
posibilidad de incorporación de pruebas ilícitas obtenidas durante la investi-
gación, por falta de control oportuno de la defensa.
Como podemos apreciar, se mantiene en este sistema una evidente y clara
afectación al derecho de defensa del imputado, restringiéndole por completo
sus derechos desde el inicio de la investigación hasta el momento en el que
el Ministerio Público formula acusación; logrando con ello perjudicar nota-
blemente su condición jurídica dentro del proceso; puesto que no ha tomado
conocimiento de los cargos o imputaciones formuladas en su contra y en esta
condición se ha recopilado medios de prueba, se le ha tomado su manifesta-
ción y/o declaración, no se le ha señalado los motivos de su detención (si la
hubo), no se le ha indicado cuáles son los medios de prueba presentados en su
contra para que pueda contradecirlos y refutarlos; permitiendo incluso que el
acusador consiga, introduzca y utilice prueba ilícita dentro del juicio oral.
El llamado modelo mixto(29), empezó a regir en el Perú en el año 1920
sustituyendo al modelo sumario - plenario, fecha en la que entró en vigencia
el Código de Enjuiciamiento en materia criminal (18/03/1920); las caracterís-
ticas de este modelo fueron las siguientes:
- Comprendía dos etapas, la de investigación y juzgamiento, ambas
etapas son de competencia del juzgador, con participación del Minis-
terio Público y demás sujetos legitimados,
- El juzgamiento es oral y público y en instancia única, compete a un
colegiado, que es distinto al Juez que previno en la investigación,
- Sólo puede darse por acusación escrita del fiscal (si la acusación satis-
face todos los requisitos legales), entonces la Sala tiene el deber de
expedir el auto de enjuiciamiento,
- Se realiza teniendo en consideración el marco normativo vigente
y los principios procesales de oralidad, publicidad, inmediación,

(29) MIXÁN MASS, Florencio. Juicio oral. Ediciones BLG. Trujillo, 1993, pp. 20 a 22.

23
El sistema procesal penal acusatorio

contradictorio, libertad de declaración del acusado, unidad, continui-


dad, concentración, preclusión y celeridad,
- El juzgamiento permite el ejercicio del derecho de defensa, el método
utilizado para valorar la prueba es el “criterio de conciencia”.
Sobre lo que venimos señalando, podemos justificar nuestra posición de
que en nuestro país el sistema mixto también presenta mayores desventa-
jas para el derecho de defensa del imputado en un proceso penal; puesto que
durante la etapa más importante que es la recolección de medios probato-
rios no se permite al imputado ni a su abogado tomar conocimiento de los
actuados, se confunde las funciones del Juez de juzgar con la de investigar y,
evidentemente contamina su razonamiento al momento de expedir sus fallos
judiciales. Esta etapa de investigación necesariamente redundará en un juicio
totalmente desventajoso, arbitrario y abusivo para la defensa del imputado.
Para el maestro Florencio Mixán Mass(30), el modelo mixto resultó cuali-
tativamente superior al modelo inquisitivo (sumario - plenario) anterior, sin
embargo señala que con el tiempo ha sufrido un deterioro considerable pro-
ducto de una acumulación de expedientes o procesos sin juzgamiento opor-
tuno, hacinamiento de detenidos en establecimientos penitenciarios sin
que obtengan sentencia; todo ello debido a una defectuosa regulación de la
secuencia del juicio oral, regulación inadecuada del principio de continui-
dad en juicio oral, sumados a la carencia de técnicas de interrogatorio en las
audiencias, además de la temeraria actuación de los abogados para participar
en el inicio del juicio oral sin conocer muy bien el expediente, todo lo cual
deviene en un juicio prolongado y de indeterminada duración. En este tipo de
juzgamientos, se pone en duda además la autenticidad del “criterio de con-
ciencia”, por cuanto, los integrantes de la Sala, mientras se va desarrollando
el juzgamiento, se duermen o en otros casos se ponen a revisar expedientes
que corresponden a otros procesos distintos del que se está desarrollando. El
modelo mixto, debido a estas carencias ha sido objeto de varias modificaciones
normativas, que han conseguido que las fisuras e inconsistencias del modelo
se ahonden aún más.
Conforme señala Mixán Mass, el sistema mixto se concibió de manera
general con características que eran superiores al sistema inquisitivo, garan-
tizando los derechos del procesado; sin embargo, debido a la falta de una
adecuada estructuración de los procedimientos procesales y a la cantidad

(30) MIXÁN MASS, Florencio. Juicio oral. Ed. BLG, Lima, 1993, pp. 22 y 23.

24
Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

abrumadora de procesos penales hizo que deviniese en un sistema procesal


que afecta gravemente los derechos del imputado.

2. Concepto
El sistema mixto(31) resulta de la unión entre el sistema acusatorio y el sis-
tema inquisitivo, ello como producto de la búsqueda de conciliación entre las
mejores propuestas penales de ambos sistemas; tal es el caso del respeto irres-
tricto por la libertad y por ende de garantías para el imputado (sistema acu-
satorio) y el deber del Estado por mantener o restablecer el orden, por ende la
persecución penal debe ser pública y de oficio (sistema inquisitivo).
Hoy en día, entre los ordenamientos jurídicos contemporáneos no se
puede encontrar un modelo puro de estos sistemas, solo se puede hablar
de modelos mixtos(32); es decir, contienen en su estructura las características
de cada uno y, será catalogado de acusatorio o inquisitivo en la medida que
mayoritariamente sus características sean de uno u otro sistema.
A modo preliminar para iniciar el análisis del sistema mixto, debemos
partir por la principal característica que identifica al sistema: la separación de
facultades, competencias y autonomía institucional del Poder Judicial con el
juez penal y el Ministerio Público.
Este hecho importante a nuestro criterio, permite la necesaria interven-
ción de oficio del Estado como ente persecutor de delitos, por el monopolio
del derecho de castigar que tiene. La primera etapa de este sistema es eminen-
temente escrita y la segunda es oral; el juez no es un tercero imparcial, sino
un personaje en el proceso que toma contacto con las partes y con el expe-
diente judicial, con lo cual deberá decidir tanto en el proceso como en la deci-
sión final.

3. Características del derecho de defensa en el sistema mixto


Julio Maier señala que, de la inquisición perdura hasta la actualidad la
persecución penal pública de los delitos y la averiguación de la verdad his-
tórica que antes era la meta última del procedimiento penal(33); hoy se man-
tiene como meta relativa del procedimiento penal, al haber sido superado por
la introducción de principios y garantías a favor del imputado, tales como el

(31) NEYRA FLORES, José Antonio. Manual del nuevo Proceso Penal & de litigación oral. Ed. Idemsa,
Lima, 2010, p. 93.
(32) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 3.
(33) MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Ibid, pp. 449 y 450.

25
El sistema procesal penal acusatorio

derecho de defensa en juicio, el tratamiento como inocente mientras no exista


una sentencia condenatoria firme. De esta manera se presenta un tratamiento
del imputado con respeto por su dignidad humana, la cual prevalece frente a
la eficacia del Derecho Penal.
Julio Maier indica como principales características de este sistema
mixto(34):
1. La jurisdicción penal.- es ejercida por tribunales con participación
popular, con jueces profesionales o jueces accidentales. En España se
optó por el juicio con jueces profesionales debido al fracaso de la con-
vocatoria de los tribunales populares. Las cortes de casación, son los
tribunales de instancia superior, conformadas por jueces profesiona-
les, quienes tienen por función revisar las sentencias de instancia infe-
rior; desde el punto de vista del Derecho, pues en cuanto a hechos,
los jueces de instrucción son casi soberanos en su decisión (Maier,
1996: p. 451).
2. La persecución penal.- se encuentra en manos del Ministerio Público,
órgano estatal considerado con posición similar a los magistrados
judiciales. Debe considerarse que existen delitos que únicamente son
perseguibles por el ofendido (Maier, 1996: p. 451).
3. El imputado.- es un sujeto de derechos, el cual posee la cualidad pro-
cesal de inocente mientras no sea declarado culpable con senten-
cia condenatoria firme. El Estado es el encargado de probar su cul-
pabilidad con certeza y, no es el procesado quien debe construir su
inocencia.
4. La privación de la libertad del imputado dentro del proceso se per-
mite pero de manera excepcional; goza del derecho a una defensa
que en la etapa de investigación preliminar está limitada. Se creó la
defensa pública de oficio, para garantizar el derecho de defensa del
imputado en los casos que no cuente con abogado particular (Maier,
1996: p. 452).
5. El procedimiento.- comienza con una investigación preliminar a
cargo del Ministerio Público, cuya finalidad es recabar los elemen-
tos que den base a una probable acusación o requerimiento de jui-
cio. Esta investigación mantiene los principales rasgos del sistema

(34) Tomado de MAIER, Julio B. Derecho Procesal Penal. Las referencias a las páginas se harán
individualmente.

26
Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

inquisitivo pero no sirve para fundamentar la condena, pues esta úni-


camente puede fundarse en los actos del debate oral posterior. La
investigación consta en actas escritas y son secretas; sin embargo en
la última parte del s. XIX se admitió la participación del imputado y
su abogado defensor en ella. Luego hay un procedimiento intermedio
que tiene por finalidad controlar los actos llevados a cabo durante la
investigación preliminar; el pedido de acusación o requerimiento de
juicio oral podría ser rechazado.
6. Finalmente la tercera etapa está conformada por el juicio, cuya fina-
lidad es obtener una sentencia condenatoria o absolutoria para el
imputado, aquí se mantienen los rasgos acusatorios de oralidad y
publicidad, concentración, defensa, contradicción e inmediación. La
sentencia no puede fundarse en elementos que no hayan sido invoca-
dos en la acusación –correlación– (Maier, 1996: p. 452).
7. El Tribunal.- según los casos está integrado por jueces profesionales,
por Jueces populares o por ambos. Se retorna al sistema de íntima
convicción en la valoración de la prueba (Maier, 1996: p. 453).
8. La sentencia.- es recurrible de manera general pero no en todos los
casos, pues en realidad se encuentra fuertemente limitada. Sólo se
permitía el recurso de casación, por el cual el recurrente pone de
manifiesto los errores jurídicos del fallo, tanto del Derecho material
como del Derecho procesal; el triunfo en este recurso implica que
necesariamente se realice un nuevo juicio (reenvío). Algunos ordena-
mientos penales admitían también a la apelación. El recurso de revi-
sión, pretende rescindir sentencias que han devenido en calidad de
cosa juzgada, al verificarse que los elementos que dieron fundamento
al fallo judicial han sido falsos o han sido elaborados de tal manera
que condujeron a error al tribunal; este recurso no tiene plazo para su
interposición; lo pueden plantear el imputado, el Ministerio Público
o cualquier familiar del imputado o cualquier persona y, procede aún
después de muerto el imputado (Maier, 1996: p. 453).
El sistema mixto entonces pese a contener dentro de sí algunas carac-
terísticas importantes que mejoran las condiciones del sistema inquisitivo,
guarda también dentro de sí muchas características que son nocivas y abso-
lutamente perjudiciales para el derecho de defensa del imputado, las cuales se
verán reflejadas en medidas preventivas de prisión efectiva (medidas de coer-
ción personal), pese a que existe el principio de presunción de inocencia y que
la regla es llevar el proceso en libertad, en la práctica al no permitírsele al
inculpado ejercer su derecho de defensa y de contradicción al momento de

27
El sistema procesal penal acusatorio

recolectar medios probatorios, que podría tratarse incluso de pruebas ilícitas,


se verá sometido posteriormente a un juicio injusto e inconstitucional que ter-
minará con mucha probabilidad en una sentencia condenatoria.

IV. EL SISTEMA ACUSATORIO GARANTISTA COMO EL MEJOR


MODELO PROCESAL
El sistema acusatorio garantista, contiene dentro de sí principios consti-
tucionales que revisten de garantías al imputado y, específicamente dentro de
las leyes se establecen estos principios y derechos, a fin que se haga respetar
por el imputado y/o su defensa. De esta manera, desde el primer momento
en que el investigado toma contacto con la administración de justicia, a nivel
de investigación preliminar en la Policía Nacional del Perú, bajo la dirección
del Ministerio Público puede y debe ejercerlos, de no permitírselo incluso el
acto procesal puede devenir en nulo. Es importante poder revisar y analizar
las características principales de este sistema.
Los caracteres fundamentales del sistema acusatorio son:
“a) Separación de las funciones procesales
[….] En el moderno sistema acusatorio de enjuiciamiento penal, pro-
pio de democracias maduras, sólidas y estables, el régimen constitu-
cional y legal garantiza la actuación independiente y autónoma de los
órganos del Estado que intervienen en el proceso penal, ya se trate
de los órganos de policía, a quienes corresponde la investigación de
los presuntos hechos delictivos, de la fiscalía, a la que le corresponde
fundamentalmente acusar, o de los tribunales de justicia, a los que les
compete el conocimiento y decisión de los asuntos penales […]”(35).
Este es el principal rasgo característico del sistema acusatorio garantista,
por el cual, es necesario e imprescindible la separación de funciones que deben
cumplir el juez y el fiscal, el primero debe únicamente encargarse de juzgar y
el segundo debe encargarse de investigar; con ello se impide que el juez llegue
contaminado por el conocimiento previo que tuvo acerca de la investigación
que se lleva a cabo, el juez no interviene dentro del juicio más que para resol-
ver objeciones y acciones que plantea la defensa o el Ministerio Público.
“b) El inicio del proceso por sujeto distinto del juez. La imputación
externa como condición de procedimiento “Nemo iudex sine actore”

(35) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, pp. 14 y 15.

28
Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

[…] ningún tribunal de lo penal que funcione bajo el sistema acusa-


torio puede proceder en forma alguna si antes no media el ejercicio
de la acción del fiscal o de un acusador privado y, consiguientemente,
el juzgador no puede en la fase preparatoria o de investigación, ni en
la fase del plenario o juicio oral, disponer medida alguna contra una
persona, que afecte sus derechos y garantías fundamentales, si no ha
recibido previamente una solicitud o excitación de los sujetos titula-
res legítimos de la acción penal. Se confirma así en el sistema acusa-
torio el llamado principio nemo iudex sine actore; en eso se asemeja a
los llamados procesos dispositivos […]”(36).
Es totalmente necesario que, un sujeto procesal diferente del Poder Judi-
cial, realice el requerimiento previo al juez para que se impute un hecho cri-
minal o no, o para una prisión preventiva, ello, estrictamente vinculado a la
necesidad de imparcialidad del juez al momento de resolver la causa que se le
ponga a la vista.
“c) Carga de la prueba totalmente en cabeza de las partes acusadoras
Como segunda consecuencia de la separación de funciones procesa-
les, en el sistema acusatorio de enjuiciamiento penal le corresponde
al titular de la acción penal, ya sea la fiscalía o un acusador privado,
el probar la culpabilidad del imputado y, en consecuencia, este no
viene obligado a probar su falta de relación con los hechos que se le
atribuyen, pues está protegido con los principios de presunción de
inocencia e in dubio pro reo. Esto quiere decir que el titular de la acu-
sación es quien tiene la carga de la prueba y el tribunal solo puede
acometer la búsqueda de la prueba “para mejor proveer” dentro de
los marcos de la imputación, en términos similares a los regulados
en el procedimiento civil bajo el principio dispositivo, sin alterar los
marcos fácticos del debate”(37).
Conforme a este principio, se encuentra en el Estado, específicamente en
el Ministerio Público la carga de conseguir los medios de prueba suficientes,
para romper el principio constitucional de presunción de inocencia del que
goza el imputado, hallando con ello certeza en su culpabilidad dentro de jui-
cio oral, público y contradictorio. El investigado o procesado entonces no
tiene por qué ejercer acción alguna para probar su inocencia, pues es y debe

(36) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 16.


(37) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 17.

29
El sistema procesal penal acusatorio

ser considerado inocente hasta que exista una sentencia condenatoria firme en
su contra.
“d) La contradicción entre partes adversas o enfrentadas.
Principio de contradicción
[…] La clave de la cuestión sobre el contradictorio a lo largo del pro-
ceso penal, desde el inicio de la investigación hasta la sentencia defi-
nitiva, reside, a nuestro juicio, en la aceptación sin reservas, tanto por
la legislación como por la jurisprudencia y la doctrina, del principio
de contradicción en la fase preparatoria o de investigación del pro-
ceso penal. Esto, a la larga, será la vía para convertirlo en un proceso
monofásico concentrado, donde pueda determinarse directamente
sobre las bases procesales democráticas lo definitivo del hecho impu-
tado y la culpabilidad y responsabilidad de los acusados”(38).
El principio de contradicción es determinante y fundamental, el impu-
tado goza de este derecho desde el primer momento en el que se realiza la pri-
mera diligencia en su contra; por el cual se le permite contradecir cada una de
las pruebas e imputaciones realizadas en su contra, rebatiéndolas a través de
su defensa técnica; a diferencia del sistema inquisitivo y sistema mixto, en el
cual: no se le permitía ejercer este derecho en la etapa inicial y es limitada su
aplicación durante el juicio oral.
“e) Precisión y carácter circunstanciado de la imputación e inalterabili-
dad de su continencia objetiva
Como producto de la extensión del contradictorio y con la finalidad
de preservar en todo momento el derecho a la defensa, en el sistema
acusatorio el titular de la acción penal tiene que señalar de manera
concreta y circunstanciada, en cada etapa procesal, cuáles son los
hechos que se le atribuye al imputado o acusado. Es decir, el hecho
imputado debe ser precisado en todas sus circunstancias de tiempo,
lugar y modo, y puesto en conocimiento del procesado, con expresión
de cuál ha sido la participación concreta en él.
La precisión y el carácter circunstanciado de la imputación son fun-
damentales a los efectos del derecho a la defensa en el sistema acu-
satorio, pues además de limitar el campo del debate penal, el pro-
cesado y su defensor o defensores saben a qué atenerse y sobre esa

(38) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 22.

30
Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

base cierta pueden desarrollar su actividad de defensa. En este caso


estamos en presencia de la llamada inalterabilidad de las continencia
objetiva de la causa, pues el objeto del proceso, es decir, el hecho jus-
ticiable entendido como su contenido, en principio no puede variar
en perjuicio del reo, y de variar por requerimiento de la búsqueda de
la verdad objetiva, aquél debe ser legalmente enterado de ello y tener
la posibilidad de defenderse”(39).
Este rasgo característico del sistema acusatorio garantista permite que el
imputado siempre conozca previamente los cargos que se le imputan, los cua-
les deben ser especificados de manera precisa, a fin que pueda ejercer correcta
y adecuadamente su derecho de defensa; los cargos que se le imputan podrían
variar en el trascurso de la investigación o durante el proceso mismo; sin
embargo, siempre deberá notificarse al imputado de esta variación previa-
mente y otorgándole un plazo adecuado, para que ejerza su defensa irrestricta.
“f) Principio de preclusión
[…] un ordenamiento procesal penal basado en las pautas del sis-
tema acusatorio debe limitar por todos los medios los recursos contra
las decisiones interlocutorias e incidentales, y reducir al mínimo posi-
ble las reposiciones y las decisiones de reenvío. Así, las legislaciones
que acogen el acusatorio suelen preveer un sistema de protestas con-
tra las resoluciones o decisiones interlocutorias (autos), preparatorias
del recurso que en su día proceda contra la definitiva, en el enten-
dido de que no haber formulado la correspondiente protesta prepara-
toria contra una determinada decisión del tribunal, en cualquier fase
o grado del proceso, impedirá luego examinar ese punto concreto de
agravio ante el tribunal de alzada, salvo que se trate de violación de
derechos o garantías constitucionales, pues el bloque de constitucio-
nalidad es de permanente vigencia y su infracción puede ser denun-
ciada en todo estado y grado del proceso por los medios de impugna-
ción ordinarios o por la vía de los recursos constitucionales”(40).
Este principio es fundamental para el sistema acusatorio garantista; por
cuanto, los sujetos procesales no podrán dilatar la investigación o el proceso
penal, como lo hacen en el sistema mixto, invocando o planteando recursos
contra actuaciones o contra hechos realizados en etapas previas; tratando con
ello de conseguir extender plazos o tratando de conseguir anular el juicio.

(39) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 23.


(40) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo.Ibid, p. 26.

31
El sistema procesal penal acusatorio

“g) Principio de inmediación


El sistema acusatorio responde necesaria e indefectiblemente al prin-
cipio extremo de inmediación, pues el juzgador recibe directamente
el resultado de los actos procesales que se desarrollan en su presencia
y además, los jueces que deben decidir lo debatido en cada audiencia
tienen que ser los mismos que han presenciado y presidido en todas
sus sesiones, so pena de nulidad en caso contrario. Esto fue lo que el
gran maestro Giuseppe Chiovenda denominó “principio de la identi-
dad física del juzgador”; es decir, identidad entre el juzgador que pre-
sencia la audiencia y el que la decide.
Por tanto, la inmediación procesal tiene tres manifestaciones básicas:
la inmediación alegatoria o presentación de los alegatos y pedimentos
directamente ante los jueces; la inmediación probatoria o exhibición
y práctica de la prueba ante los juzgadores; y la inmediación deciso-
ria o proferimento de las providencias o resoluciones por los jueces en
audiencia ante las partes […]”(41).
La inmediación es un principio que permite al juzgador conocer y ver de
manera directa al imputado; de esta manera apreciando sus movimientos ges-
tuales puede con su expertiz y sus conocimientos concluir si este dice la ver-
dad o no, además le permite resolver de manera inmediata los pedidos del
Ministerio Público y/o de la defensa. Según la doctrina tiene 3 manifestacio-
nes, la que corresponde a la inmediación alegatoria, referido a las alegaciones
o teoría del caso que plantean los sujetos procesales, la inmediación probato-
ria, referido a la admisión y valoración de las pruebas que se actúan en juicio
y la inmediación resolutoria, por la que el juez expide sentencia en el mismo
acto de audiencia.
“h) Principio de oralidad
[…] El sistema acusatorio está caracterizado por el primado de la
oralidad, puesto que la inmensa mayoría de los actos procesales que
se desarrollan tanto en la audiencia preliminar que pone fin a la ins-
trucción como en el juicio plenario propiamente dicho se producen de
viva voz y su apreciación se produce en esa fuente, con independen-
cia de que tales actos sean documentados, bien mediante acta sucinta
o estenográfica, bien por medio de grabaciones magnetofónicas o de
video”.

(41) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 27.

32
Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

En este sentido hay que concluir, junto a los profesores argenti-


nos Julio A. Quevedo Mendoza, Mario A. Oderigo y Alfredo Velez
Marisconde que, “el procedimiento oral es infinitamente superior al
escrito porque asegura en máximo grado la inmediación, es decir, el
contacto directo y simultáneo de los sujetos procesales con los medios
de prueba que debe basarse la discusión plena de las partes y la deci-
sión del juzgador […]”(42).
Este principio es el pilar del sistema acusatorio garantista; reemplaza de
manera frontal al sistema inquisitivo en el cual primaba la escritura, lo oculto,
lo secreto. En el sistema mixto la oralidad sólo se encontraba en la segunda
etapa, es decir en juicio, pero en la etapa de investigación seguía siendo
secreto, reservado, el juez nunca conocía y menos aún se comunica con el
imputado. Con el paso del tiempo, la sobre carga procesal, el establecimiento
de nuevos tipos de procedimiento, se dio lugar a que el juez, resuelva conde-
nando o absolviendo a una persona sin que lo haya visto en momento alguno;
lo que desnaturaliza el proceso penal mismo.
“i) Principio de concentración
El proceso penal que se sigue bajo el principio acusatorio se caracte-
riza por el primado de la concentración, es decir, por el hecho de que
durante su realización se concentran en un solo acto, generalmente
una audiencia, los alegatos de las partes, el descubrimiento, la propo-
sición o la práctica de las pruebas, junto con los incidentes de la más
diversa índole. Esto, unido a la mayor brevedad de los términos pro-
cesales, contribuye decisivamente a la celeridad procesal […]”(43).
Gracias a este principio se permite una mayor celeridad procesal, consi-
guiéndose que en una sola audiencia se lleve a cabo el inicio del juicio, alega-
tos de los sujetos procesales, proposición de pruebas, admisión de las mismas,
todos los incidentes posibles, incluso empezar con las declaraciones de los tes-
tigos, introducción de evidencia física en juicio, etc. Todo ello permite que el
juzgador pueda retener mentalmente en corto tiempo lo actuado en juicio y
resuelva conforme a lo apreciado (inmediación).
“j) Principio de publicidad
Finalmente, el sistema acusatorio representa la máxima concreción
del principio de publicidad de los debates procesales y por ello es

(42) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 28.


(43) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 29.

33
El sistema procesal penal acusatorio

generalmente libre el acceso del público y de los medios de comu-


nicación a las audiencias del proceso. Sin embargo, es bueno aclarar
que la publicidad como principio procesal y como manifestación del
carácter democrático del juzgamiento tiene dos manifestaciones dis-
tintas y complementarias: la publicidad inter partes (inter alia) y la
publicidad general (erga omnes). Aquella se refiere al libre acceso que
deben tener las partes y fundamentalmente el imputado, a las actas
y expedientes del proceso, y la otra se refiere al acceso de terceros a
los actos procesales que se desarrollan oralmente. De ahí que normal-
mente el juicio oral sea apellidado como “público” y que en honor
a los efectos del proceso acusatorio y democrático deba hablarse, de
“juicio oral y público”(44).
El principio de publicidad tiene dos manifestaciones, la publicidad entre
partes, vinculada al libre acceso que tienen los sujetos a todas las piezas pro-
cesales y la publicidad general, referida al libre acceso de terceros a los actos
que se desarrollan oralmente. Este principio permite que el juzgador pueda
resolver con mayor rigurosidad los casos que tiene en audiencia y permite que
ambos sujetos (abogado de la defensa y Ministerio Público) se preparen sufi-
ciente y adecuadamente; pues de lo contrario quedarán en ridículo público y
además perjudicando notablemente su teoría del caso.
Heike señala como otra característica del sistema acusatorio:
“[…] en el modelo adversarial la carga de la búsqueda de la ver-
dad descansa esencialmente sobre los hombros de las partes. El juez
adopta un papel distanciado. Él, sobre todo, vigila que se cumplan
las reglas procedimentales. Con un concepto de esta índole se suele
relacionar la llamada sporting theory of justice, según la cual se con-
cibe el proceso como una especie de competencia deportiva. Si bien la
comparación resulta algo forzada, ha logrado mantenerse hasta el día
de hoy”(45).
Otra característica del sistema acusatorio es aquella en la que el juez
adopta una posición de tercero imparcial, desconoce por completo el caso que
se le pone a la vista y va a resolver en función a lo que expresen ambos suje-
tos procesales (fiscal y defensa), los cuales deben observar reglas procesales y
de comportamiento tales como la preclusión de actos, el impedimento de rea-
lizar preguntas capciosas, sugestivas o impertinentes. Así se presenta lo que se

(44) PÉREZ SARMIENTO, Eric Lorenzo. Ibid, p. 30.


(45) HEIKE, Jung. “El proceso penal, conceptos, modelos y puestos básicos”. En: Constitución y sistema
acusatorio. Un estudio de derecho comparado. 1ª edición, Bogotá, 2005, p. 101.

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Diferencias entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio garantista en el Perú

denomina competencia deportiva judicial, por la cual el juzgador va a inclinarse a


sentenciar en relación a la argumentación que sea más sólida, convincente y
que le brinde certeza sobre su decisión o fallo.
Heike señala que:
“[…] no se puede negar que el modelo inquisitivo representa un
método de búsqueda de la verdad más bien autoritario y paternalista,
una posición que no puede conciliarse con la posición del particular
en la sociedad moderna. En tal sentido, corresponde, sobre todo, for-
talecer los elementos contradictorios […]”(46).
El principio de contradictorio como ya habíamos señalado, es fundamen-
tal dentro de las características que revisten al sistema acusatorio garantista;
en el cual, se pretende la búsqueda de la verdad material, la verdad procesal y
no la verdad real, respetando el derecho constitucional a la debida defensa en
juicio.
Por estas razones es que el sistema acusatorio garantista es el mejor sis-
tema procesal penal que existe en la actualidad, por los mecanismos e insti-
tuciones procesales que brindan al imputado el irrestricto derecho de defensa
desde el inicio de las investigaciones preliminares pasando por la investigación
preparatoria, la etapa intermedia, el juicio oral, hasta el momento de expedir
la sentencia.

(46) HEIKE, Jung. “El proceso penal, conceptos, modelos y puestos básicos”. En: Constitución y sistema
acusatorio. Un estudio de Derecho comparado. Ibid, p. 103.

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