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XXI Jornadas "La Literatura y la escuela"

7 al 12 de junio de 2021
Taller para Nivel Primario: docentes, bibliotecarias/os, mediadores de lectura, estudiantes

Leer, escribir y jugar esta tarde de invierno.


La poesía como espacio de juego
Coordinadoras: Carina Curutchet, María Victoria Islas, Romina Sonzini y María José Troglia
Invitado: Jorge Luján

Juega mi dedo en el vidrio empañado


y dibuja una luna...
Jorge Luján

Les damos la bienvenida a este espacio de trabajo que nos invita a sumergirnos
en el lenguaje poético, a leer, a escribir, a jugar, a descubrir textos y autores, a
recuperar las experiencias de contacto con la poesía que hemos tenido en
nuestras vidas y también a imaginar formas recreadas y delicadas de leerla en la
escuela y de escribir a partir de ella.
En este taller recorreremos algunos itinerarios que nos van a permitir poner en
diálogo la poesía y el juego, porque la poesía es juego, o porque el juego siempre
tiene algo de poético.
Para prepararnos bien para el encuentro en que nos podremos ver y escuchar,
haremos el ejercicio de "entrar en estado poético" que implica dejar en suspenso
por un rato las inquietudes y las preocupaciones del mundo y empezar a pensar,
a imaginar, a decir de otro modo, más luminoso y sensible, más "incandescente"
como le gusta decir a Tere Andruetto. Si quieren escuchar a María Teresa
Andruetto leyendo su poesía, sigan el enlace
Seguramente, cuando terminemos este taller, algo se habrá conmovido y
volvamos a las tareas cotidianas alimentadas y alimentados con palabras
hermosas e imágenes delicadas y tal vez, como nos ayudó a pensar Liliana Bodoc,
podamos recuperar la "poética de lo cotidiano" y entender que el lenguaje es
siempre poético y político a la vez. Para escucharla, podés seguir por aquí
Dice María Cristina Ramos en La casa del aire. Literatura en la escuela, un libro
que les recomendamos para diseñar propuestas de lectura y escritura literaria en
la escuela: "Entrar al mundo de un poema es enlazarse con un espacio de azares y
combinaciones de sentido imprevisibles. Es conectar la propuesta textual con la
subjetividad de cada uno, exponerse, recibir y aportar (...) construir un mundo
posible, una mirada singular. Es reconocer un espacio dinámico, vivo, en el que
nuestro imaginario hace pie y donde es posible pulsar lo móvil de las frases, la
profundidad de lo convocado para entrar en algo intangible que sin embargo nos
construye como lectores de nosotros mismos y del mundo." (pp. 69)

¿Entramos?
Lo primero que les vamos a proponer es que nos presentemos. Y lo vamos a hacer
jugando con las palabras.

Consigna:
Presentarse eligiendo alguna de estas propuestas:
Escribir un acróstico poético con el propio nombre (se escribe el nombre en
vertical y de cada letra inicial se deriva una palabra que puede ser una
característica).
Escribir un breve poema usando solo monosílabos.
Escribir una rima donde aparezca el nombre.
Escribir un caligrama que puede incluir el nombre (las palabras dibujan en
el espacio lo que dicen).
Girar la ruleta y jugar con los versos

Vamos a presentarnos las coordinadoras de este taller:


Ya ven...
No sé si soy un “ser de luz”
o si doy paz
Más bien yo soy un tren
que va sin ley
sin ton
ni son
en pos
del sol.
(María José)

Vengo cargando palabras


deseos
amores
mares.
Vengo buscando viajes
descanso
encuentros
abrazos.
Vengo con ganas de poesía, música y juego.
Vengo con ojos que se inventan mundos,
mundos poéticos para compartir.
(Romina)

Entre soles y risas


te soplo, burbuja
adivino miradas: advierto mi nombre
Victoria en las olas,
en la arena espumosa
y en el cálido abrazo
de las palabras que bailan.
(Victoria)
Voy por el sol
voy por el mar
con luz, con sed y con sal
Voy con un plan
voy con mi voz
con vos, con vos y con vos
a ver si hay
un no sé qué,
qué más se ve
que no lo sé,
que sí lo hay, que sí lo sé.
(Carina)

Cuando nos encontremos el martes compartiremos en el chat de la videollamada


(Google Meet) las presentaciones.

Begoña Barinagarrementeria y Martina Fittipaldi (2020) reflexionan sobre los


vínculos entre literatura y juego: "la esencia del juego sería esa disposición o
actitud lúdica que nos permite afrontar una situación de manera distinta y
abierta, como si viéramos algo con nuevos ojos". Para leer este artículo completo
pueden seguir por aquí
María Emilia López (2018) suma a la idea de "mirar con nuevos ojos" que la poesía
nos exige salir de una zona de comodidad lingüística: "¿cómo recuperar las
texturas de la palabra, sus matices y habilitar la sensibilidad para otra
experiencia lingüística? Ĺas palabras son pequeñas palancas´,dice Juarroz; hace
falta descubrir cómo usarlas para jugar, para deshilvanar la fantasía, romper la
gramática del sentido literal" (pp. 120). Si desean escuchar a María Emilia López
Creemos que cuando leemos poesía (y mucho más si nos animamos a escribirla)
hay algo en juego que es del orden de la disposición a que pase algo distinto. "Lo
poético como forma de estar en el mundo, como forma de conocimiento. Que
sería un estar abiertos, el ampliar las propias disponibilidades hacia los aspectos
artísticos que la realidad nos brinca y hacia el arte en general, con menos
prejuicios y encasillamientos" (Devetach 2008:51). Disposición, disponibilidad...
"Entrar en poesía", sigue Devetach, es un mecanismo que consiste en aceptar la
existencia de un ritmo interno, de la propia respiración, de los mensajes
misteriosos de los sentidos. Tal como alguien que se tira al agua o toma sol. Y
permanece allí.

Que la tierra ronronee bajo tus pies


cuando te saques los zapatos.
Que el aire
entre suave
te vuelva hilo
papel de seda
y aletee
cada uno de tus dedos.
Que la fruta madura
guarde el sabor del tiempo justo
para que no la olvides nunca.
(Laura Devetach, Fórmulas para desear el bien.)

Y también están las palabras jugando entre ellas, como éstas de Iris Rivera:
Las palabras

Linternas locas que van


-son las palabras-
agujereando nieblas
rompiendo reglas
y desarmando jaulas.

Bichos sin dueño oficial


son las palabras
que atacan o se mueren
cuando las quieren atar
y hay que soltarlas.

Las palabras se deslizan


por un tobogán
o desde una cornisa
te hacen tentar de risa y
dibujan fuegos de artificio
o alzan edificios…
En fin.

Frutas sin descascarar


son las palabras.
No es fácil mantenerlas
Y hay que morderlas igual
si son amargas.

Lluvia que insiste en caer


son las palabras.
Hacen brotar cardales
riegan trigales
perforan los paraguas.
O estas otras, las jitanjáforas, que juegan más que ninguna:

Filiflama alabe cundre


ala olalúnea alífera
alveolea jitanjáfora
liris salumba salífera.
(Mariano Brull)

Ésta es nuestra invitación:


Elegir uno de los tres itinerarios que les proponemos a continuación para
leer, para escribir, para jugar y realizar la consigna para compartirla en el
padlet y ponerla en común en el encuentro sincrónico.

Entremos…
Sobre planificar propuestas en torno a itinerarios de lectura.
¿Por qué planificar en itinerarios de lectura?

Los itinerarios o recorridos de lectura como proyecto de promoción de lectura


proponen una forma de planificación que contribuye en el sostenimiento de las
situaciones de lectura en el aula, además del incremento del promedio de textos
que los chicos leen a lo largo del ciclo lectivo.
Como punto de partida, reconocemos que todo itinerario estará armado sobre la
base de un criterio de selección de los textos. Los criterios elegidos para los
trayectos lectores son siempre posibilidades de entrada a un texto, ejes que
guían, orientan, aunque de ningún modo restringen o encasillan su potencial en
tal o cual eje. En términos generales, los textos pueden agruparse de acuerdo a un
mismo autor, un mismo género o subgénero, un recorte histórico, un tema, un
punto de vista. Podemos seguir ampliando estas ideas a partir de los aportes de la
Fundación Leer
Carola Hermida y Mila Cañón (2012) afirman que “…el lector entrenado
desarrolla su competencia literaria y la acrecienta; el docente lector puede
capitalizar esta experiencia transformándola en una estrategia didáctica:
llámense caminos de lectura, itinerarios o recorridos lectores. La idea es que el
adulto, habiendo transitado por los textos, pueda sugerir, acompañar, diseñar
caminos con o para sus alumnos. (...) La propuesta didáctica de generar
secuencias didácticas, la de reconstruir ciertas experiencias reales y deseables de
lectura, caminos ya recorridos por otros lectores con el fin de hacer una selección
de textos de calidad pero que proponga desde sus diversos componentes
cuestiones acerca de las cuales es interesante y productivo hablar y aprender en
el aula de primaria.” (pp. 24 – 25 )
Por su parte Elena Stapich (2019) sostiene que "La estrategia de agrupar los
textos literarios en itinerarios o constelaciones es algo que en Jitanjáfora venimos
promoviendo desde hace mucho tiempo. En 2005 Teresa Colomer fundamentó
didácticamente este abordaje basándose en investigaciones que demuestran que
los niños recuerdan mejor los textos leídos dentro de un itinerario o de un
proyecto que aquellos que aparecieron “sueltos”, de un modo bastante aleatorio,
al menos para su percepción (Colomer, 2005) Otras ventajas que encontramos a
esta estrategia es la de permitir a los lectores adentrarse en la tradición literaria,
ya que comprueban que hay múltiples versiones de los mismos temas, motivos,
personajes, y que los modos de estructurar un texto y los recursos del lenguaje
literario son recurrentes.
Recientemente leímos un trabajo de la especialista argentina Cecilia Bajour, en el
que cuestiona la estrategia de los itinerarios (Bajour, 2019) No le faltan
argumentos para este cuestionamiento. Dice Bajour que estas series se arman
mayoritariamente a partir del tema. Es decir, se busca agrupar textos que
tendrían como denominador común el “de qué tratan”. Pero el inconveniente de
este criterio es que deja en segundo plano el “cómo” se lo trata, es decir, el
discurso, lo particular de cada texto, sus silencios, sus texturas poéticas, sus
claroscuros, su personalidad.
Entonces, nos planteamos si deberíamos descartar la estrategia de los itinerarios,
desaconsejarla a los mediadores. Sin embargo, creemos que no, que puede ser
muy valiosa, siempre y cuando la selección y articulación del corpus no se base
siempre y exclusivamente en el tema. (...)
Proponemos, en cambio, pensar juntos otros criterios para armar series literarias,
a partir de textos leídos por el mediador y cuya lectura haya constituido una
experiencia de disfrute estético. Por ejemplo:
Textos reunidos a partir de una estructura similar: de encadenamiento,
numeral, de cajas chinas, etc.
Textos cuyo procedimiento constructivo sea equivalente, como podrían ser
los que se arman sobre una exageración (hipérbole);
Textos que pertenecen a un mismo escritor o ilustrador, cuyo recorrido
facilitará el descubrimiento de una poética de autor;
Textos con silencios, que juegan entre lo dicho y lo no dicho, dejando un
amplio margen para la actividad lectora;
Textos que pertenecen a un mismo género o formato textual: carta,
instrucciones, microrrelato, anécdota, etc., y que permitirán percibir los
códigos genéricos y su transgresión;
Textos que comparten un cierto tono: humor negro, disparate,
melodramáticos, etc.
Textos fuentes y sus diversas versiones: ficcionalización, parodia,
deconstrucción.
Textos metalingüísticos: gran cantidad de poemas hablan sobre el poema, la
poesía, el escribir; también se da en textos narrativos que hay pasajes en los
que se explicita que todo es una ficción, o el narrador se dirige con una
pregunta o una reflexión a los lectores, o hay disquisiciones acerca de cómo
seguir la historia o cómo terminarla, etc.
Textos escritos a partir de idéntico molde: sonetos, haikus, romances, y
demás.
Textos que se arman sobre un determinado recurso: preguntas retóricas,
comparaciones, paralelismos sintácticos, juegos con el nivel gráfico.

Itinerario 1: Poesía tradicional y juego.


Para jugar con versos viejos y nuevos. Con palabras prestadas, retomadas,
transformadas. Para reírse, adivinar y exagerar. ¿Quién se anima a abrir la puerta
para ir a jugar?
¡Preparados, listos, ya!:

Punto y coma
el que no se escondió
se embroma.
Punto y raya
el que no está
se calla.
“Punto y coma” (en Los Pomporerá, versos populares elegidos por Laura
Devetach, 2013, Buenos Aires, Sudamericana)

Rondas, retahílas, juegos de manos y canciones para jugar

“Víbora, víbora de la mar”. En Pisa pisuela color de ciruela. Poesía de


tradición oral, compilado por Susana Itzcovich
“Embrujos para niñitos” de Cecilia Pisos. En Las brujas sueltas, 2010, Buenos
Aires, Sudamericana.
“Cuando fue” de Silvia Schujer. En Poemas con sol y son. Poesía de América
Latina para niños, 2005, Buenos Aires, Aique.
“Pica piedra (juego de manos)”, de Pim Pau.
“Estaba la rana sentada”. En Animales rimados y no tanto, 2015, Ministerio de
Cultura.
“Esta es la llave de la casa” y “El toro, al agua”. En Pisa pisuela color de ciruela.
Poesía de tradición oral, compilado por Susana Itzcovich, 2004, MECyT.

Pobres palabras apalabradas, palabritas apretujadas, palabrotas aprisionadas:


trabalenguas y otras palabras trabadas

“Tres tristes tigres” y otros. En Pisa pisuela color de ciruela. Poesía de


tradición oral, compilado por Susana Itzcovich.
“Toco lo que toco” de Silvia Schujer. En A la rumba luna, 2010, Buenos Aires,
Alfaguara.
“Una vieja virueja”. Plan Nacional de Lecturas. Disponible y también
podemos encontrar otras versiones en Los Pomporerá y Versos tradicionales
para cebollitas.
“Juego” de Cristina Martín. Plan Nacional de Lecturas.
“La pájara pinta” de Mirta Aguirre. En Si ves un monte de espumas y otros
poemas. Antología de poesía infantil hispanoamericana, comp. por Ana
Garralón, 2011, Buenos Aires, Aique.

Animales disparatados: coplas y limericks para jugar con la imaginación

“Coplas con animales”. En María Elena Walsh, Versos tradicionales para


cebollitas, 2011, Buenos Aires, Alfaguara.
“Coplas con disparates”. En Animales rimados y no tanto.
“Ayayay de los cangrejos” de María Cristina Ramos. En El mar de volverte a
ver, 2014, Buenos Aires, Quipu.
“Una vaca que come con cuchara”, “Un gallo a una gallina preguntó”, “Paloma,
Palomita de la Puna”, “Un pajarito que se llama Blas”, “En medio del mar nada
un atún” y “Un día, por la calle Carabobo” (limericks). En María Elena Walsh,
Zoo loco, 2013, Buenos Aires, Alfaguara.
Algunos de ellos también pueden disfrutarse en versiones animadas en el
canal Pakapaka:

“Los quintillizos Ciempiés”, “Un avestruz” y “Sueño de elefanta” de Elsa


Bornemann. En El espejo distraído, 2018, Buenos Aires, Santillana.

Poesía y risa: el juego con el absurdo

“Coplas cómicas”. En María Elena Walsh, Versos tradicionales para cebollitas.


“Mentiras y disparates”. En Pisa pisuela color de ciruela. Poesía de tradición
oral, compilado por Susana Itzcovich.
“Colmos” de Cecilia Pisos. En Las brujas sueltas.
“Historia miope” e “Historia petisa” de Elsa Bornemann. En El espejo
distraído.

“Adivinador, adivina, adivina, adivinador”: palabras que juegan a esconder otras

“Adivinanzas”. En María Elena Walsh, Versos tradicionales para cebollitas.


“Adivinanzas”. En Animales rimados y no tanto.
“Adivinanzas”. En Pisa pisuela color de ciruela. Poesía de tradición oral,
compilado por Susana Itzcovich.
“Adivinanzas populares de Latinoamérica”. Plan Nacional de Lecturas.
¡Adivíname! de Jorge Luján y Pablo Bernasconi, 2019, Buenos Aires, La brujita
de papel.

Propuesta de escritura: ¡ A escribir!

Como pudimos observar durante el recorrido, algunos de los textos que


proponen un juego poético con las palabras son los limericks. Dejemos que María
Elena Walsh nos cuente un poco más de sus características:
“Los ingleses son personas muy serias pero muy aficionadas a decir disparates.
En inglés se ha escrito una gran poesía, y al pie de ella, como los yuyos junto a los
árboles, florecen unas curiosas historietas en verso que se llaman limericks.
Nadie sabe bien quién inventó el limerick. Lo cierto es que, a través de los siglos,
parece que mucha gente se ha divertido enhebrando, escuchando y repitiendo
estos cuentitos que se componen, nadie sabe por qué, de dos versos largos, dos
cortos y otro largo.
En general cuentan soberanas tonterías, cosas requetesabidas o descomunales
mentiras. Algo parecido a lo que sucede con muchas coplas populares de
Hispanoamérica (...)
Los chicos y la gente sencilla se divierten mucho con estos juguetes hechos de
palabras, por eso se me ocurrió intentar hacer algunos limericks en castellano.
Mentiras: no se me ocurrió nada. Los limericks se aparecen de pronto, como un
bicho en la punta del lápiz, y se ponen a correr por su cuenta sobre el papel”
(MEW, Zoo loco, pp. 7-8).

Aquí tenemos uno más, para sumar otro ejemplo:


Parece que en Japón había un Mono
que dormía la siesta con kimono.
-Qué cosa rara es
-decía un japonés-
ver a un Mono en kimono haciendo nono.

A lo largo del itinerario nos hemos encontrado con otros animales disparatados,
algunos en coplas, otros en retahílas y adivinanzas. ¿Qué “historieta en verso”,
“soberana tontería” o “descomunal mentira” podríamos inventar sobre esos
personajes?
Por ejemplo, ¿se acuerdan de esta copla?:

Yo he visto un sapo volar,


un zorro con alpargatas,
y en el fondo de la mar
un burro asando batatas.

¿Se animan a escribir un limerick para el sapo, el zorro o el burro? Pueden elegir
cualquier personaje que les haya llamado la atención de los poemas leídos en el
itinerario o de otros con características similares que conozcan.
Recuerden, entonces, que un limerick tiene cinco versos: en el primero se
presenta al personaje, luego alguna acción o actividad que realiza, para dar lugar
en los restantes versos a alguna situación disparatada que, a veces, toma la forma
de una pregunta. ¡A imaginar situaciones con poca lógica y mucho humor!
Si elegís esta consigna de escritura, recordá subir tu producción en la columna
correspondiente del padlet
Itinerario 2: Seguir a un autor/ Jorge Luján

Jorge Luján nació en Córdoba, Argentina, el 17 de junio de 1943. Poeta, novelista y


músico. Radica en México desde 1978. Es nacionalizado mexicano. Se recibió de
arquitecto en la Universidad de Córdoba y de Licenciado en Literatura con
Mención Honorífica en la UNAM. Para conocer más sobre el autor pueden seguir
estos enlaces:

Entre su producción, Luján cuenta con bellísimos libros álbum y libros de poesía,
en un trabajo conjunto con ilustradoras/es como Isol (otra de las invitadas de las
Jornadas), Mandana Sadat, Morteza Zahedi, Piet Grobler y Pablo Bernasconi.
Compartiremos en este itinerario algunos de sus materiales que nos permitirán
dar cuenta de la poética de este autor:

Palabras manzana. Ilustrado por Manuela Marín


Ed. Anaya. Año: 2003
Accidente celeste. Letra y música: Jorge Luján * Voz y piano: Jorge Luján
Ilustrado por Piet Grobler.
Ed. FCE. Año: 2006
Barco de papel. Letra y música: Jorge Luján *Voz y piano: Jorge Luján
Ilustrado por Julia Friese
Ed. FCE. Año: 2008
Con el sol en los ojos. Ilustradora Morteza Zahedi
Ed. Comunicarte. Año: 2011
Mi cuerpo y yo. Ilustrado por Isol
Letra y música: Jorge Luján. Voces: Isol y Jorge Luján
Ed. Comunicarte. Año: 2012
Ser y parecer. Ilustrado por Iso
Ed. Comunicarte. Año: 2013
Más allá de mi brazo. Ilustrado por Mandana Sadat
Leído por Valentín Bueno y Pablo Bueno. Música de Hugo Fattoruso
Ed. La brujita de papel. Año: 2014
Como si fuera un juguete. Ilustradora Morteza Zahedi
Ed. Comunicarte. Año: 2014

Propuesta de escritura: ¡ A escribir!

Les proponemos leer la siguiente poesía del libro Con el sol en los ojos

Llevar el sol en los ojos


LLevarlo en un vaso de agua
En un espejito
En una campana de lata
LLevarlo en una canica
En una bola de cristal
En el bolsillo
En el bolsillo no se puede
Entonces en una cuchara
En una gota
En nada

Como habrán observado, a partir de la metáfora “llevar el sol en los ojos” se


propone una enumeración de otros posibles objetos donde podríamos llevarlo.
Varios de los versos repiten el inicio (llevarlo/ en…), lo que genera un efecto de
lectura muy particular. Este recurso poético se denomina anáfora:
La anáfora (del griego ἀναφορά, 'repetición') es una figura retórica que consiste
en la repetición de una o varias (depende del tipo de prosa o normas en la poesía)
palabras al principio de un verso o enunciado. En prosa, puede consistir en la
repetición de distintas frases o grupos sintácticos.

¡Manos a la obra!
Les proponemos pensar versos que continúen uno o algunos de los siguientes
inicios:
Llevar el mar en los oídos
Llevar la luna en el bolsillo
Llevar la primavera en un ojal
Llevar la brisa en una mano
Llevar la llovizna en una cuchara
LLevar el invierno en la boca

¡Atención! ¡No se olviden de usar el recurso poético anáfora!


Si elegís esta consigna de escritura, recordá subir tu producción en la columna
correspondiente del padlet

Itinerario 3: Artefactos poéticos


La palabra es como una llave
puede abrir puede cerrar
habrá que darle una vuelta
que me sirva para entrar.
Laura Devetach

Pienso en la importancia de crear dispositivos que acerquen a los adultos acompañantes de los
niños a la idea de experiencia, al reencuentro con su propia sensibilidad, con su permiso para
jugar, pensar, sentir, hacer.
María Emilia López
Este recorrido es una invitación, una puerta para ir a jugar, una manera distinta
de acercarnos y alcanzar la belleza del lenguaje.
Se trata de variados dispositivos y recursos que construyen puentes para
entender la lectura y la escritura (también la oralidad) en un sentido más amplio
porque nos permiten encontrarnos con la poesía, crear historias y divertirnos
con las palabras a partir del encuentro lúdico.
La producción de nuevos textos poéticos, múltiples y variadas experiencias con
imágenes, recurrencias, metáforas y juegos con el lenguaje a partir de las
diferentes lecturas (consignas-reglas de juego), nos enseñarán algo más de
nosotros mismos y del mundo que nos rodea y nos permitirán "jugar, pensar,
sentir, hacer", crecer, reír y soñar.
Todos estos artefactos poéticos son formas nuevas de desafiar a los lectores y
escritores de todas las edades. Solo requieren jugadores y mediadores audaces
con ganas de poner su imaginación, su creatividad y sus palabras a girar.

Juegos literarios Tinkuy

Fábrica de escalofríos. 10 millones de poemas para combinar


temblando. Horacio Cavallo con ilustraciones de Tati
Babini, Libros Silvestres. Año: 2019

Detrás de él estaba su nariz. Istvansch. Ediciones del


Eclipse. Año: 2008

El amor es circular. Maria Zeta. Ediciones De La Terraza.


Año: 2016
Avión que va, avión que llega. Laura Devectach con
ilustraciones de Istvansch. Editorial Norma.
Año:2019

Kit de palabras magnéticas

44 poemas para leer con niños. Selección de Mar Benegas.


Litera Libros. Año: 2013

Poemas para leer en un año. Horacio Cavallo con


ilustraciones de Matías Acosta. Calibroscopio. Año: 2019

Haikus para pasar el invierno. Jitanjáfora ONG. Año: 2020

Bonus Track

Susurro y altavoz. Ruth Kaufman.

Girondo dice. Canal encuentro.


Poner el pecho. Club de jóvenes y de chicos.

Kit de palabras magnéticas

Propuesta de escritura: ¡ A escribir!

Jugamos con versos y escribimos haikus


Te invitamos a recorrer nuevamente Haikus para pasar el invierno
Como se explica en la introducción, esta publicación surge a partir de distintas
consignas de escritura del libro Mi cuaderno de Haikus de María José Ferrada y
Leonor Pérez. A través del juego con las palabras, “con una evocación de
recuerdos, sonidos, imágenes”, fuimos abrazándonos con versos y jugando con la
forma métrica del haiku.
¿Qué es un haiku?
Es un breve poema de origen japonés que consta, en la mayoría de los casos, de
diecisiete sílabas repartidas en tres versos (de cinco, de siete y de cinco sílabas,
respectivamente). Esta forma de escritura se caracteriza por nombrar elementos
de la naturaleza con un marcado sentido estacional (otoño, invierno, primavera o
verano). Para entrar al mundo del haiku sólo se necesita mirar, asomarse a la
ventana, caminar o sentarse al aire libre. También podés recurrir a la memoria.
Lo más importante está en escribir a partir de esa imagen como si pudieras
construir una “fotografía con palabra”.

¡Manos a la obra! (*)


Te invitamos a sumarte a nuestro juego poético. Ingresá al siguiente juego de
cartas y sacá una del mazo.
El verso de cinco sílabas que te tocó es uno de los que debés utilizar para escribir
un nuevo haiku que podría incluirse en la publicación de Jitanjáfora.

(*) Como toda consigna de escritura es un pretexto para un nuevo texto. Incluso
“no cumplir” la consigna puede convertirse en presupuesto de la consigna misma.
Una consigna malentendida, olvidada, trampeada –forma límite del juego- puede
ser igualmente productiva, analizable, igualmente consigna. (Tobelem, 1994)

Si elegís esta consigna de escritura, recordá subir tu producción en la columna


correspondiente del padlet

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