Está en la página 1de 16

Presión arterial alta (hipertensión)

 Síntomas y causas
 Diagnóstico y tratamiento
 Médicos y departamentos

Imprimir

Diagnóstico

Medición de la presión arterialOpen pop-up dialog box

El médico te preguntará acerca de tus antecedentes médicos y te realizará una


exploración física. El médico, el enfermero u otro asistente médico colocará un
brazalete inflable alrededor del brazo y medirá la presión arterial con un
tensiómetro.

La presión arterial en general debe medirse en ambos brazos para determinar si


hay alguna diferencia. Es importante usar un brazalete del tamaño adecuado.

Las mediciones de la presión arterial se clasifican en varias categorías:

 Presión arterial normal. Tu presión arterial es normal si se encuentra por


debajo de 120/80 mm Hg.

 Presión arterial elevada. La presión arterial elevada es una presión


sistólica de 120 a 129 mm Hg y una presión diastólica por debajo (no por
encima) de 80 mm Hg. La presión arterial elevada tiende a empeorar con el
tiempo, a menos que se tomen medidas para controlarla. La presión arterial
elevada también puede llamarse prehipertensión.

 Hipertensión de etapa 1. La hipertensión de etapa 1 es una presión


sistólica que oscila entre 130 y 139 mm Hg o una presión diastólica que
oscila entre 80 y 89 mm Hg.

 Hipertensión de etapa 2. La hipertensión de etapa 2, que es una


hipertensión más grave, es una presión sistólica de 140 mm Hg o superior, o
una presión diastólica de 90 mm Hg o superior.
 Crisis hipertensiva. Una presión arterial superior a los 180/120 mm Hg es
una situación de emergencia que requiere atención médica de urgencia. Si
tienes este resultado cuando tomas tus medicamentos para la presión arterial
en casa, espera algunos minutos y vuelve a hacer la prueba. Si tu presión
arterial todavía sigue alta, comunícate con tu médico de inmediato. Si
también tienes dolor en el pecho, problemas de visión, entumecimiento o
debilidad, problemas para respirar o algún signo o síntoma de un accidente
cerebrovascular o ataque cardíaco, llama al 911 o al número médico de
emergencia local.

Ambos números en una lectura de presión arterial son importantes. Pero después
de los 50 años de edad, la medición sistólica es incluso más importante. La
hipertensión sistólica aislada es un trastorno en que la presión diastólica es normal
(menor de 80 mm Hg), pero la presión sistólica es alta (mayor de o igual a
130 mm Hg). Este es un tipo frecuente de presión arterial alta entre personas
mayores de 65 años.

Debido a que la presión arterial alta normalmente varía durante el día y puede
aumentar durante una consulta con el médico (hipertensión de bata blanca), el
médico probablemente te tomará varias lecturas de presión arterial en tres o más
citas médicas individuales antes de diagnosticarte presión arterial alta.

Control de la presión arterial en el hogar

El médico puede pedirte que registres tu presión arterial en tu casa para obtener
más información y confirmar si tienes presión arterial alta.

El control de la presión arterial en casa es una forma importante de verificar si


tienes presión arterial, corroborar si el tratamiento para la presión arterial alta
funciona o diagnosticar el empeoramiento de la presión arterial alta.

Los monitores caseros de presión arterial son fáciles de conseguir, de un bajo


precio y no se necesita receta médica para comprarlos. El control de la presión
arterial en el hogar no reemplaza las visitas al médico, y los tensiómetros para el
hogar pueden tener algunas limitaciones.
Asegúrate de usar un dispositivo validado y de que el mango tenga buen calce.
Una vez al año, lleva el medidor contigo a la consulta médica para verificar su
precisión. Pregunta al médico acerca de cómo empezar a controlarte la presión
arterial en casa.

La American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) no


recomienda aquellos dispositivos que midan la presión arterial en la muñeca o en
el dedo porque pueden arrojar resultados menos fiables.

Pruebas

Si tienes presión arterial alta, el médico puede recomendar pruebas para confirmar
el diagnóstico y comprobar si existen afecciones subyacentes que puedan causar
la hipertensión.

 Monitoreo ambulatorio. Esta prueba de control de la presión arterial


durante 24 horas se utiliza para confirmar si tienes la presión arterial alta. El
dispositivo utilizado para esta prueba mide tu presión arterial a intervalos
regulares durante un período de 24 horas y brinda un panorama más preciso
de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y noche
promedios. Sin embargo, esos dispositivos no están disponibles en todos los
centros médicos y es posible que no se reembolsen.

 Análisis de laboratorio. El médico puede recomendarte una prueba de


orina (análisis de orina) y análisis de sangre, incluida una prueba de
colesterol.

 Electrocardiograma (ECG). Esta prueba rápida e indolora mide la


actividad eléctrica del corazón.

 Ecocardiograma. En función de los signos y síntomas y de los resultados


de las pruebas, tu médico puede solicitar un ecocardiograma para verificar si
hay más signos de enfermedad cardíaca. Un ecocardiograma utiliza ondas
de sonido para producir imágenes del corazón.
Más información

 Expediente médico para la presión

 Prueba de presión arterial


Tratamiento

Cambiar el estilo de vida puede ayudar a controlar la presión arterial alta. Es


posible que el médico te recomiende hacer cambios en el estilo de vida, que
incluyen:

 Seguir una dieta saludable para el corazón con menos sal

 Hacer actividad física con regularidad

 Mantener un peso saludable o bajar de peso, si tienes sobrepeso u


obesidad

 Limitar la cantidad de alcohol que bebes

No obstante, a veces, los cambios en el estilo de vida no son suficientes. Si la


dieta y el ejercicio no ayudan, tu médico puede recomendarte medicamentos para
bajar la presión arterial.

Medicamentos

El tipo de medicamento que tu médico te recete para la presión arterial alta


depende de tus rangos de presión arterial y de tu salud general. Dos o más
medicamentos para la presión arterial suelen funcionar mejor que uno solo. A
veces, hallar el medicamento o la combinación más eficaz es una cuestión de
prueba y error.

El objetivo del tratamiento de la presión arterial debería ser menos de


130/80 mm Hg en los siguientes casos:

 Eres un adulto sano de 65 años o más.

 Eres un adulto sano menor de 65 años con un riesgo del 10 por ciento o
más de padecer una enfermedad cardiovascular en los próximos 10 años.

 Padeces una enfermedad renal crónica, diabetes o una enfermedad de las


arterias coronarias.

Pregúntale al médico cuál debe ser tu objetivo de tratamiento de la presión arterial.


Además, el objetivo ideal del tratamiento de la presión arterial puede variar en
función de la edad y de las afecciones de salud, sobre todo si eres mayor de 65
años.

Los medicamentos que se utilizan para tratar la presión arterial alta incluyen los
siguientes:

 Diuréticos. Los diuréticos son medicamentos que ayudan a los riñones a


eliminar el sodio y el agua del cuerpo. Estos medicamentos suelen ser los
primeros que se prueban para tratar la presión arterial alta.

Existen diferentes tipos de diuréticos, como tiazídicos, de asa y ahorradores


de potasio. El que te recomiende el médico depende de las mediciones de tu
presión arterial y de otras afecciones de la salud, como una enfermedad renal
o una insuficiencia cardíaca. Los diuréticos utilizados comúnmente para tratar
la presión arterial incluyen la clortalidona, la hidroclorotiazida (Microzide),
entre otros.

Un efecto secundario común de los diuréticos es el aumento de la orina, que


podría reducir los niveles de potasio. Si tienes un nivel bajo de potasio, tu
médico puede incorporar a tu tratamiento un diurético ahorrador de potasio,
como el triamtereno (Dyazide y Maxide) o la espironolactona (Aldactone).

 Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Estos


medicamentos, como el lisinopril (Prinivil y Zestril), el benazepril (Lotensin), el
captopril y otros, ayudan a relajar los vasos sanguíneos al bloquear la
formación de una sustancia química natural que los estrecha.

 Antagonistas de receptores de la angiotensina II. Estos medicamentos


relajan los vasos sanguíneos al bloquear la acción, y no la formación, de una
sustancia química natural que los estrecha. Los antagonistas de receptores
de la angiotensina II incluyen el candesartán (Atacand), el losartán (Cozaar) y
otros.

 Bloqueadores de los canales de calcio. Estos medicamentos, incluidos la


amlodipina (Norvasc), el diltiazem (Cardizem, Tiazac y otros), entre otros,
ayudan a relajar los músculos de los vasos sanguíneos. Algunos disminuyen
la frecuencia cardíaca. Los bloqueadores de los canales de calcio quizás
funcionen mejor que los inhibidores de la enzima convertidora de
angiotensina por sí solos para las personas con ascendencia africana y las
de mayor edad.

No comas ni bebas productos de pomelo cuando tomes bloqueadores de los


canales de calcio. El pomelo aumenta los niveles en sangre de ciertos
bloqueadores de los canales de calcio, lo que puede ser peligroso. Habla con
el médico o con el farmacéutico si tienes inquietudes acerca de las
interacciones.

Otros medicamentos que se suelen administrar para tratar la


presión arterial alta

Si tienes problemas para alcanzar tu objetivo de presión arterial con las


combinaciones de los medicamentos mencionadas anteriormente, es posible que
el médico indique lo siguiente:

 Alfabloqueadores. Estos medicamentos reducen las señales nerviosas


hacia los vasos sanguíneos, lo que disminuye los efectos de las sustancias
químicas naturales que estrechan los vasos sanguíneos. Los
alfabloqueadores incluyen la doxazosina (Cardura), la prazosina (Minipress) y
otros.

 Alfabetabloqueadores. Los alfabetabloqueadores bloquean las señales


nerviosas y disminuyen los latidos del corazón para reducir la cantidad de
sangre que se bombea a través de los vasos sanguíneos. Los
alfabetabloqueadores incluyen el carvedilol (Coreg) y el labetalol (Trandate).

 Betabloqueadores. Estos medicamentos reducen la carga sobre el


corazón y ensanchan los vasos sanguíneos para que el corazón lata con
menor frecuencia y sin hacer tanto esfuerzo. Los betabloqueadores incluyen
el acebutolol, el atenolol (Tenormin) y otros.

Por lo general, no se recomiendan los betabloqueadores como medicamento


único, pero pueden ser eficaces en combinación con otros medicamentos
para la presión arterial.

 Antagonistas de la aldosterona. Estos medicamentos también se


consideran diuréticos. Algunos ejemplos son la espironolactona y la
eplerenona (Inspra). Estos medicamentos bloquean el efecto de un químico
natural que puede ocasionar la acumulación de sal y líquidos, lo cual
contribuye a la aparición de presión arterial alta. Se pueden utilizar para tratar
la hipertensión resistente.

 Inhibidores de la renina. El medicamento aliskiren (Tekturna) disminuye la


producción de la renina, una enzima producida por los riñones y que
comienza una cadena de etapas químicas que aumentan la presión arterial.

Debido a que existe un riesgo de que se presenten complicaciones graves,


que incluyen el accidente cerebrovascular, no se debe tomar aliskiren con
inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o antagonistas de
receptores de angiotensina II.

 Vasodilatadores. Estos medicamentos incluyen la hidralazina y el


minoxidil. Actúan directamente sobre los músculos de las paredes arteriales,
y evitan que se tensen tales músculos y se estrechen las arterias.

 Agentes de acción central. Estos medicamentos evitan que el cerebro


emita señales al sistema nervioso para aumentar la frecuencia cardíaca y
estrechar los vasos sanguíneos. Algunos ejemplos son la clonidina (Catapres
y Kapvay), la guanfacina (Intuniv) y la metildopa.

Tratamiento de la hipertensión resistente

Si tu presión arterial sigue siendo excesivamente alta a pesar de haber tomado al


menos tres tipos diferentes de medicamentos para la presión arterial alta, de los
cuales uno generalmente debe ser un diurético, es posible que tengas
hipertensión resistente.

Tienes hipertensión resistente si tienes presión arterial alta controlada, pero tomas
cuatro tipos diferentes de medicamentos al mismo tiempo para lograr ese control.
Si este es el caso, el médico debe investigar la posibilidad de una causa
secundaria de la presión arterial alta.

Tener hipertensión resistente no significa que la presión arterial nunca bajará. Si tú


y tu médico pueden determinar la causa, se puede elaborar un plan de tratamiento
más eficaz para ayudarte a alcanzar tu objetivo de presión arterial.
El tratamiento de la hipertensión resistente puede incluir muchas medidas, como
las siguientes:

 Cambiar los medicamentos para la presión arterial alta para determinar las
combinaciones y dosis más adecuadas

 Revisar todos los medicamentos que tomas, incluyendo aquellos que tomas
para otras afecciones o compras sin receta médica

 Controlar la presión arterial en casa para determinar si acudir al médico


aumenta la presión arterial (hipertensión de bata blanca)

 Hacer cambios saludables en el estilo de vida, como llevar una alimentación


sana que incluya menos sal, mantener un peso saludable y limitar el
consumo de alcohol

Siempre debes tomar los medicamentos para la presión arterial según la


indicación médica. Nunca omitas una dosis ni interrumpas de manera abrupta la
toma de los medicamentos para la presión arterial. La interrupción repentina de
ciertos medicamentos para la presión arterial, como los betabloqueadores, puede
causar un aumento marcado en la presión arterial (hipertensión por rebote).

Si te salteas dosis porque no puedes pagar los medicamentos, porque tienes


efectos secundarios o simplemente porque te olvidas de tomar tus medicamentos,
habla con tu médico acerca de las soluciones. No modifiques tu tratamiento sin la
indicación del médico.

Posibles tratamientos futuros

Los investigadores continúan estudiando la ecografía basada en catéter y la


ablación por radiofrecuencia de los nervios simpáticos del riñón (denervación
renal) como tratamiento para la hipertensión resistente. Estudios anteriores
mostraron algunos beneficios, pero estudios más sólidos mostraron que la terapia
no necesariamente baja la presión arterial en personas con hipertensión
resistente. Se están llevando a cabo más investigaciones para determinar la
posible función de la terapia en el tratamiento de la hipertensión, si la tuviese.

Más información
 Agentes de acción central

 Alfabloqueantes

 Betabloqueantes
Mostrar más información relacionada
Solicite una Consulta en Mayo Clinic

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos,


intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estilo de vida y remedios caseros

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudarte a controlar y prevenir la presión


arterial alta, incluso si tomas medicamentos para la presión arterial. Esto es lo que
puedes hacer:

 Comer alimentos saludables. Sigue una dieta saludable. Intenta con los


enfoques dietéticos para detener la hipertensión (la dieta DASH), que se
centra en frutas, verduras, granos integrales, carne de ave de corral, pescado
y alimentos lácteos con bajo contenido graso. Consume mucho potasio, que
puede ayudar a prevenir y controlar la presión arterial alta. Consume menos
grasas saturadas y grasas trans.

 Disminuye la cantidad de sal en tu dieta. Ten como meta limitar el


consumo de sodio a menos de 2300 miligramos (mg) por día, o aún menos.
Pero un consumo más bajo de sodio (1500 mg por día, o menos) es ideal
para la mayoría de los adultos.

Además de reducir la cantidad de sal que consumes al dejar de lado el


salero, también deberás prestar atención a la cantidad de sal en los
alimentos procesados que consumes, como sopas enlatadas o comidas
congeladas.

 Mantener un peso saludable. Mantener un peso saludable o perder peso


si tienes sobrepeso u obesidad, puede ayudarte a controlar tu presión arterial
alta y disminuir el riesgo de tener problemas de salud relacionados. En
general, puedes reducir tu presión arterial en aproximadamente 1 mm Hg con
cada kilogramo de peso que pierdas (alrededor de 2,2 libras).

 Incrementa la actividad física. La actividad física regular puede ayudarte


a bajar la presión arterial, controlar el estrés, mantener tu peso bajo control y
reducir el riesgo de tener varios problemas de salud. Si tienes la presión
arterial alta, hacer ejercicio de intensidad moderada a alta con regularidad
puede disminuir tu lectura máxima de presión arterial en alrededor de
11 mm Hg y la lectura mínima en alrededor de 5 mm Hg.

Intenta realizar al menos 150 minutos por semana de actividad aeróbica


moderada o 75 minutos por semana de actividad aeróbica intensa, o bien una
combinación de actividad moderada e intensa. Por ejemplo, trata de caminar
a paso ligero durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana.
También puedes probar con el entrenamiento por intervalos, en el cual se
alternan períodos breves de actividad intensa con períodos cortos de
recuperación de actividad más ligera. Trata de hacer ejercicios para fortalecer
los músculos al menos dos días a la semana.

 Limita el consumo de alcohol. Incluso si estás sano, el alcohol puede


aumentar la presión arterial. Si eliges beber alcohol, hazlo con mesura. Para
los adultos saludables, beber con moderación significa una copa al día para
las mujeres y hasta dos copas al día para los hombres. Una copa equivale a
12 onzas (350 mL) de cerveza, 5 onzas (147 mL) de vino o 1,5 onzas (44 mL)
de licor con graduación de 80 grados.

 No fumes. El tabaco puede dañar las paredes de los vasos sanguíneos y


acelerar el proceso de acumulación de placa en las arterias. Si fumas, pídele
al médico que te ayude a dejar de fumar.

 Controla el estrés. Reduce el estrés lo más que puedas. Practica técnicas


de afrontamiento saludables, como relajación muscular, respiración profunda
o atención plena. También puede ayudar hacer actividad física de manera
regular y dormir lo suficiente.

 Contrólate la presión arterial en tu hogar. Tomarte la presión arterial en


el hogar te permite mantener un registro diario de las medidas de presión
arterial. El médico puede revisar la información para determinar si tus
medicamentos están haciendo efecto o si tienes complicaciones. Medir la
presión arterial en casa no sustituye a las consultas médicas. Incluso si
obtienes lecturas normales, no dejes ni cambies tus medicamentos ni
tampoco alteres tu alimentación sin hablar primero con el médico.

Si tu presión arterial está controlada, consulta con el médico acerca de con


qué frecuencia debes medirla.

 Practica la relajación o la respiración lenta y profunda. Practica


respirando lento y hondo para relajarte. Se ha demostrado con algunos
estudios que la respiración lenta (de cinco a siete respiraciones por minuto)
combinada con técnicas de atención plena puede reducir la presión arterial.
También hay algunos dispositivos disponibles que estimulan la respiración
lenta y profunda. De acuerdo con la American Heart Association, la
respiración guiada con dispositivo puede ser una opción no medicamentosa
razonable para disminuir la presión arterial, en especial si padeces ansiedad
con presión arterial alta o si los tratamientos tradicionales no se toleran bien.

 Controla tu presión arterial durante el embarazo. Las mujeres con


presión arterial alta deben consultar con el médico sobre cómo controlar la
presión arterial durante el embarazo.
Más información

 Control de la hipertensión sin medicamentos

 El estrés y la presión arterial alta

 Presión arterial alta y ejercicio


Mostrar más información relacionada

Medicina alternativa

Aunque la dieta y el ejercicio son las formas más adecuadas de bajar la presión
arterial, algunos suplementos también pueden ayudar a bajarla. No obstante, se
requiere más investigación para determinar los beneficios potenciales. Entre los
suplementos, se incluyen los siguientes:

 Fibra, como psilio rubio y salvado de trigo

 Minerales, como magnesio, calcio y potasio


 Ácido fólico

 Suplementos o productos que aumenten el óxido nítrico o que ensanchen


los vasos sanguíneos (vasodilatadores), como el cacao, la coenzima Q10, la
L-arginina y el ajo

 Ácidos grasos omega-3, que se encuentran en pescado graso, suplementos


de aceite de pescado y linaza

Los investigadores también están estudiando si la vitamina D puede reducir la


presión arterial, pero la evidencia es contradictoria. Se necesitan más
investigaciones.

Si bien es mejor incluir en tu dieta estos suplementos como alimentos, también


puedes tomarlos en pastillas o cápsulas. Consulta con el médico antes de agregar
cualquiera de estos suplementos a tu tratamiento para la presión arterial. Algunos
suplementos pueden interactuar con los medicamentos y causar efectos
secundarios peligrosos, como un riesgo de sangrado que podría ser mortal.

También puedes practicar técnicas de relajamiento, como respiración profunda o


atención plena, para ayudarte a relajarte y reducir el nivel de estrés. Estas
prácticas pueden reducir temporalmente la presión arterial.

Más información

 L-arginina: ¿disminuye la presión arterial?

Estrategias de afrontamiento y apoyo

La presión arterial alta no es un problema que puedes tratar y luego ignorar. Es


una afección que debes controlar durante toda la vida. Para mantener la presión
arterial bajo control, debes realizar lo siguiente:

 Toma los medicamentos de forma adecuada. Si los efectos secundarios


o los costos representan un problema para ti, no debes suspender la toma de
los medicamentos. Consulta a tu médico acerca de otras opciones.

 Programa consultas regulares con el médico. Se necesita un esfuerzo


de equipo para tratar la presión arterial alta con éxito. Tu médico no puede
hacerlo solo, y tú tampoco. Trabaja con tu médico para que tu presión arterial
baje a un nivel seguro y para mantenerla allí.

 Adopta hábitos saludables. Consume alimentos saludables, baja el


exceso de peso que tienes y realiza actividad física con regularidad. Limita el
consumo de alcohol. Si fumas, deja de hacerlo.

 Controla el estrés. Rechaza las tareas adicionales, libérate de los


pensamientos negativos, mantén buenas relaciones, y continúa siendo
paciente y optimista.

Ajustarse a cambios en el estilo de vida puede ser difícil, en especial si no ves o


no sientes los síntomas de la presión arterial alta. Si necesitas motivación,
recuerda los riesgos asociados a la presión arterial alta no controlada. Tal vez,
también te ayude contar con el apoyo de tu familia y de tus amigos.

Preparación para la consulta

Si piensas que puedes tener presión arterial alta, solicita una cita con tu médico
para que controle tu presión arterial.

No necesitas una preparación especial para controlar tu presión arterial. Puedes


usar una camiseta de manga corta para tu cita médica para que el brazalete del
tensiómetro se pueda colocar alrededor de tu brazo cómodamente. Evita comer,
tomar bebidas con cafeína y fumar antes de la prueba. Te recomendamos ir al
baño antes de que te midan la presión arterial.

Dado que algunos medicamentos, como los antigripales de venta libre, los
analgésicos, los antidepresivos, las píldoras anticonceptivas, entre otros, pueden
aumentar tu presión arterial, puede ser una buena idea llevar a la cita con el
médico una lista de los medicamentos y suplementos que tomas. No dejes de
tomar ningún medicamento con receta médica que pienses que pueda afectar tu
presión arterial sin el asesoramiento de tu médico.

Debido a que la cita médica puede ser breve, y por lo general hay muchos temas
que analizar, es una buena idea prepararte para ir a la consulta. La siguiente
información te ayudará a prepararte para la cita y saber qué esperar del médico.
Lo que puedes hacer

 Anota los síntomas que tengas. La presión arterial alta en pocas


ocasiones presenta síntomas, pero es un factor de riesgo para la enfermedad
cardíaca. Informarle al médico que tienes síntomas, como dolor en el pecho o
falta de aire, puede ayudarlo a decidir la intensidad del tratamiento de la
presión arterial alta.

 Anota la información personal esencial, como antecedentes familiares


de presión arterial alta, colesterol alto, enfermedad cardíaca, accidente
cerebrovascular, enfermedad renal o diabetes, y cualquier episodio de estrés
importante o cambios recientes en tu vida.

 Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los


suplementos que tomes.

 Si es posible, pide a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces


puede ser difícil recordar toda la información que se te proporciona durante
una cita médica. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle
que hayas pasado por alto u olvidado.

 Prepárate para hablar sobre tus hábitos alimenticios y de actividad física.


Si no sigues una dieta o no tienes una rutina de ejercicio, prepárate para
hablar con tu médico sobre los desafíos que podrías enfrentar para comenzar
a hacerlo.

 Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso, preparar una lista de preguntas te
ayudará a aprovechar ese tiempo al máximo. Organiza tus preguntas de la más a
la menos importante en caso de que se acabe el tiempo. Para la presión arterial
alta, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

 ¿Qué clase de pruebas necesito hacerme?

 ¿Necesito tomar algún medicamento?

 ¿Qué alimentos debería comer o evitar?

 ¿Cuál es el nivel adecuado de actividad física?


 ¿Con qué frecuencia debo programar las citas para controlar mi presión
arterial?

 ¿Debo controlarme la presión arterial en casa?

 ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?

 Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de la mejor


manera?

 ¿Debo respetar alguna restricción?

 ¿Debería consultar con un especialista?

 ¿Existe una alternativa genérica al medicamento que me está recetando?

 ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme?

 ¿Qué sitios web recomiendas visitar?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle a tu médico, no dudes en


hacer preguntas cada vez que no entiendas algo durante la cita.

Qué esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga varias preguntas. Estar preparado para


responderlas te permitirá reservar tiempo para repasar los puntos en los que
quieras detenerte. El médico puede preguntarte lo siguiente:

 ¿Tienes antecedentes familiares de colesterol alto, presión arterial alta o


enfermedad cardíaca?

 ¿Cómo son tus hábitos alimenticios y de actividad física?

 ¿Bebes alcohol? ¿Cuántas bebidas alcohólicas consumes a la semana?

 ¿Fumas?

 ¿Cuándo fue la última vez que te controlaste la presión arterial? ¿Cuál fue
la medición de tu presión arterial en ese momento?

Qué puedes hacer mientras tanto


Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en el estilo de vida,
como dejar de fumar, consumir alimentos saludables y realizar más actividad
física. Estas son las primeras formas de protegerte contra la presión arterial alta y
sus complicaciones, incluidos los ataques cardíacos y los accidentes
cerebrovasculares.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

También podría gustarte