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ALBUM
0 3- 00

IL CONTOH
DE MONTE -CHRISTO .

TOMO PRIMERO ,

Barcelona : 1 16 .
IMPRENTA DE D . JOSÉ DF" PUJADAS
CALLE DE SERRA NÚMERU
Коломно
st
ALBUM . Pág .i .

AL CONDƏ DƏ X01TE -CRISTO ,


por Alejandro Dumas .

PARTE PRIMERA.

algun sacudimiento volcánico ha cruzado


L dia 28 de febrero de 1815 , el vijialentre la isla de Calasareigne y la de Ja
Frode Ntra. Sra . de la Guarda dió erosse - . , y doblado el cabo Pomé con sus tres
nal de avistarse la fragata el FaIlgavias , su foque mayor y mesana, pero
raon , con rumbo de Smirna, Trieste y Ná con tal lentitud , con un modo de andar
poles . Como de costumbre , salió inmeiltan triste , que los curiosos, por esa espe
diatamente del puerto un práctico, el cual
" feie de instinto quehace presentir las desdi
costeó el fuerte de If y abordo á la fra chas,se preguntaban mútuamente qué po
gata entre el cabo de Morgion y la isla dia haber sucedido á bordo. Sin en ,bargo ,
de Rion . Al propio tiempo, y como tam -||Tilos peritos en la navegacion , reconocian
bien es de costumbre, vióse atestada decu que si alguna desgracia habia ocurrido no
riosos la plataforma del fuerte de San Juan ; podia ser en el casco , porque si bien mar
porque siempre esnegocio que llama mu- chaba con lentitud , lo hacia con todas las
cho la atencion en Marsella el arribo de condicionesdeun buque perfectamente go
una embarcacion , sobre todo cuando , como bernado . Su ancora en disposicion de dar
el Faraon , ha sido construida : apareiada fondo , sus bigotes de bauprés en banda, Y
y estibada junto a las peñas de la anti- unto al práctico que se preparaba á dirijir
el Faraon por la angosta entrada del puerto .
gua Phoceà y pertenece a un armador del de Marsella , observábase á un joven que
la ciudad . . . . i . . con gesto rápido y golpe de vista seguo
Entre tanto el buque iba adelantando ; vijilaba los movimientos de la nave, yie
habia salvado sin tropiezo-eliestrecho quetpétia las órdenes del piloto
.
2 ALEVII .
La vaga inquietud que tenia en espec- ||componian se lanzaron los unos á las es
tacion a todos los curiosos de la plataforma |cotas, los otros sobre las vergas, los otros
del fuerte de San Juan , era para uno de lá las drizas , los otros á los foques y otros
ellos causa de mortal desasosiego , de mo- en fin á cargar las velas .
do que no pudiendo esperar la entrada del El joven marino dió una ojeada displi
buque en el puerto , saltó á una lancha, ylcente sobre ese principio de maniobra y al
á fuerza de remo se dirijió á encontrar el ver que sus órdenes iban á ser ejecutadas
Faraon con el cual emparejó frente la envolvió a su interlocutor.
senada de la Reserva. -¿Pero , como ha sido esta desgracia ?
El joven marino que se hallaba al lado dijo el armador anudando la conversacion
del piloto abandonó su puesto al ver al de donde la habia dejado el joven marino .
ia lancha, y con el sombrero en la mano - Por Dios , señor , que ha sido de la
fué á apoyarse en la orla . Era el joven manera mas imprevista que darse pueda .
como de unos veinte años , de estatura al- Despues de una larga conversacion con el
ta , talle esbelto , hermosos ojos negros y comandante del puerto , el capitan Lecler
cabellos de ébano. Habia en su continente salió de Nápoles muy agitado ; á las 24
ese tinte de calma y de resolucion que es horas le atacó la calentura y tres dias des
peculiar á los hombres habituados desde pues habia ya muerto . Dimos á su cadá
su infancia á luchar con los peligros . ver el entierró ordinario , envuelto en una
- ; Hola , Dantes , sois vos ! dijo el de hamaca con una bala de á 36 en los pies y
la lancha . ¿ Qué ha sucedido pues , qué otra en la cabeza , descansa á la altura de
significa ese aire de tristeza que se advierte la isla de el Giglio . Traemos para su viu
á bordo ? da su cruz de honor y su espada. Valia
--Una gran desdicha, señor Morrel , di- por cierto la pena , continuó el joven con
jo el jóven ; ura gran desdicha para mi una sonrisa melancólica , hacer diez años
sobre todo . A la altura de Civitavecchia seguidos la guerra á los ingleses para ve
hemos perdido al escelente capitan Leclér. nir á morir, como el vulgo, en su cama !
-¿Y el cargamento ? preguntó con im - Diablo , que quereis, señor Edmun
paciencia el armador. do, repuso el armador que al parecer iba
-Llega á salvamento , señor de Morrel ; consolándose mas y mas; todos somos mor
y en esta parte no dudo que quedareis sa- tales y es preciso que dejemos lugar para
tisfecho . Pero el pobre capitan Leclér ... los que van viniendo ; sin eso nadie haria
Que le ha sucedido pues , pregunto fortuna, y en cuanto me dais por seguro
el armador, con un tono que visiblemente que el cargamento ....
demostraba ya su tranquilidad , ¿ qué le ha Está en muy buen estado , setor de
sucedido pues á ese digno capitan ? Morrel. Hé aquí un viaje cuyos beneficios
- Ha muerto . á seguir mi consejo, no os convendria ce
- Cayó al mar ? der por veinte y cinco mil francos.
No señor , murió de una calentura Despues , como habian cargado ya á pa
cerebral en medio de horribles padeci-Jpa la mayor redonda ; « al avio , dijo, á
ruientos: y en seguida volviéndose el jó- cargar gavias, foque y cangreja: á sus
ven á la tripulacion , « ; lista ! dijo , á dar puestos .»
fondo : cada uno á su puesto » . Tjecutóse la orden con tanta prontitud
Obedeció la tripulacion, y en el instan- casi como en un buque de.guerra.
te mismo los ocho o diez marineros que la (Arria y carga todos ,
ALBUM 3

A la última voz de mando arriáronse con la vista á Dantes que examinaba el si


todas las velas y la nave se adelantó casi tio para dar fondo , paréceme que no hay
insensiblemente por la única fuerza del necesidad de ser tan viejo marino como
anterior impulso . decís para conocer su obligacion . Aquí te
-Lo que es ahora , si quiere V. subir nemos en prueba nuestro amigo Edmun
á bordo , señor de Morrel , dijo Dantes do que cumple la suya como hombre, se
viendo la impaciencia del armador , aquí gun me parece , que no necesita consejos
teneis á vuestro sobrecargo el Sr. Dan - de nadie .
glars que sale de su camarote y que os -Sí , dijo Danglars echando sobre Dan
dará todos los pormenores que podais de- tes una mirada oblícua en que brillaba un
.sear ; en cuanto á mí he de cuidar de dar destello de odio , si , es jóven y á esa edad
fondo y de amarrar el buque. todo se atreve . En cuanto murió el capi
No esperó el armador la segunda invi - tan, tomó el mando sin consultar á nadie,
tacion ; cojiose á un cabo que le dió Dan - y en vez de tomar run b ) directo para Mar
tes y, con una destreza que hubiese hon - sella nos hizo perder dia y medio en la isla
rado á un grumete, salvó los escalones cla- de Elba .
vados sobre el costado de estribor del bu -En cuanto a tomar el mando del bu
que en tanto que aquel , ocupando de que, dijo el armador, cumplió con su de
nuevo su lugar de segundo , cedia la con - ber de segundo ; por lo que hace á haber
. versacion a la persona que habia anuncia- perdido dia y medio en la isla de Elba ,
do con el nombre de Danglars, el cual sa - hizo mal si el buque no necesitaba alguna
liendo en efecto del camarote iba al en reparacion.
-
cuentro del armador. – El buque estaba como yo estoy y
El recien venido era hombre como de como deseo que vos esteis, señor de Mor
veinte y cinco á veinte y seis años , de rel , y ese dia y medio se perdió por puro
sombrío aspecto , tan obsequioso con sus capricho ; por el gusto de ir á tierra : no
superiores como soberbio con los que le hubo mas .
- Dantes , dijo el armador volviéndose
estaban subordinados ; de suerte que ade
mas de su título de sobrecargo , que es hacia el jóven , acercáos .
- - Perdonad por un momento , dijo
siempre una recomendacion para conci
tarse la aversion de los marineros , le mi- Dantes, allá voy en seguida , y dirigiéndo
raban estos generalmente con tan mala vo- se a la tripulacion , « fondo» dijo .
luntad , como estimacion profesaban á Ed Cayó en seguida el ancora , arriándose la
mundo Dantes. cadena con estrépito . Dantes permaneció
-Y bien , seùor de Morrel, dijo Dan- en su puesto a pesar de estar allí el piloto ,
glars, estais ya informado de la desgracia hasta que hubo terminado la última ma
ocurrida , es verdad ? niobra y en seguida dijo a arria gallardete
-Oh sí , sí , lo estoy. ¡ Pobre capitan á medio palo , bandera al morron , cruzad
Leclér ! Era tan valiente como honrado . las vergus . »
-Y escelente marino sobre todo , enca -Lo estais viendo? dijo Danglars, á fé
necido entre el cielo y el agua como cum - mia que se le figura ya ser capitan .
ple a un hombre encargado de los intere - Y lo es de hecho , dijo el armador .
ses de casa tan respetable como la casa de -Ya se vé, pero le faltan vuestra firma
Morrel é hijo, contestó Danglars . Y la de vuestro asociado , señor de Morrel.
- Pero , repuso el armador siguiendo - Canario , pues porque no le habíamos
ALBUM .

de dejar en esta plaza ? dijo el armador ;jſá hijo : uno habia de la familia que servia
es jóven, bien lo veo,pero paréceme muy en el mismo regimiento que yo , cuando
á propósito para el destino y con sobrada estuve de guarnicion en Valence. »
esperiencia en su carrera . - ;Vive Dios, que esmuy cierto ! escta
Una nube cruzó la frente de Dạnglars. móel armador alborozado. Era Policarpo
- Perdonad , señor de Morrel, dijo Morrel, mi tio , que es ahora capitan .Dan
Dantes acercándose, ahora que el buque tes ; en cuanto digais á mi tio que el Em
está anclado, aquíme'teneis á vuestras ór- Iperador se acuerda de él, vais a ver como
denes. Creo que me llamabais . Mora ese viejo regañon . Vamos, vamos ,
Danglars dió un paso atrás. continuó elarmador dando amigables pal
- Queria preguntaros porque os detu - maditas en la espalda del jóven , habeis
vísteis en la isla de Elba . hecho muy bien en seguir las instruccio
- Lo ignoro, caballero ; fué para cum - nes del capitan Leclér y en hacer escala
plir la última orden del capitan Leclér en la isla de Elba , aunque si llegaba á
quien almorir me entregó un pliego para saberse que habiais entregado un pliego al
el gran mariscal Bertrand . mariscal y hablado con elEmperador, po
- Con que le habeis visto , Edmundo ?|driais veros comprometido.
- A quien ? - ¿ En que quereis quepueda esto com
- Al gran mariscal. prometerme, caballero ? dijo Dantes: yo
- Si señor. no sé lo que llevaba , y el Emperador no
Morrel miró en torno suyo y se retiró me ha hecho otras preguntas que las que
aparte con Dantes. pudiera haber hecho á cualquiera que fue
- ¿ Y cómo está el emperador ? pre - se... Pero , perdonad, ya tenemosaqui los
guntó con viveza . botes de la Sanidad y de la Aduana que
, - Bien , en cuanto puede juzgarse por llegan ; me permitireis... ..
la simple vista. - A vuestra tarea , miquerido Dantes;
- ¿Con qué tambien habeis visto al em - lid con Dios.
perador ? El jóven se retiró y á medida que se
- Entró en la habitacion del mariscal alejaba fué acercándose Danglars.
cuando yo estaba . - Y bien, preguntó éste , parece queha
- ¿ Y le habéis hablado ? justificado su 'arribada á Portoferrajo ?
- Entendámonos; es el emperador quien ] - Macho que si, migrerido Danglars.
me habló ; dijo Dantes sonriendo. - Ah ! tanto mejor, porque siempre es
- ¿ Y qué os ha dicho ? sensible ver que un camarada ha faltado
- Me ha hecho preguntas sobre el bu -"á su obligacion.
que, sobre la época de su partida de Mar- - Dantes ha cumplido con la suya , te :
sella , sobre la ruta que habia seguido y pondió el ármador , y no hay motivo de
el cargamento que tenia á bordo; yo creo queja contra él. Elcapitan Leclér le habia
que á ir la nave en lastre y 'ser yo su due- mandado hacer esa escala.
ño , la intencion del Emperador era com - - A propósito del capitan Leclér , ¿ no .
prarla . Pero yo le dije que no era mas que os ha dado 'Dantes una carta suya ?
un simple segundo, y que la embarcacion - A mi? no por cierto : que, ile ha
pertenecia á la casa Morrel é hijo . « Co - bia dado alguna ?
nozco esa casa , me contestó el Empera- - Yo creia que á mas dėl pliego, dlca
dor , los Morrels son armadores de padre lpitan Leclér le habia confiato una carta :
ALBUM .
- De que pliégó quereis hablar, Dan -jitacion..... sabeis si continúa sin novedad
glars? mipadre ?
. --Del que Dantes ha dejado , al pasar, - Creo que sí, mi querido Edmundo ,
en Portoferrajo . Já pesar de que yo no le he visto .

w
- ¿Como sabeis pues que debia dejarun - Si, el siempre se mantiene retirado
alia y de Danglats enrojecia jeennissu reducida habitacion.
-PLasasmejillas
pliego en Portoferrajo ?
de Danglars enrojecieron . Esto prueba á lo menos que no le ha
- Pasaba yo casualmente por delante brá faltado nada durante vuestra ausencia .
el camarote del capitar , cuya puerta és- Dantes se sonrió .
taba entreabierta , y vi como entregaba á — Mi padre esaltivo, caballero , y aun
Dantes,empleo yla cartas nada,diio ellque que todo le faltára , dudo mucho que pi
- No me ha hablado de nada, dijo el diese nada á nadié en este mundo , escep
armador, pero si tiene en su poder la car - to 'á Dios.
ta, él me la dará . - Pues bien ! despues de esta primera
Danglars reflecsionó un momento . visita , ,podemos contar con vos ?
- Entonces, sedor de Morrel, ośruego, _ Dispensadme todavía
le dijo , que no le indiqueis á Dantes nada'rel, pero despues de la primera visita ,
de lo hablado , tal vez me habría equivo - hay una segunda que no interesa menos
cado. á micorazón .
En este momento acercábase de nuevol - '; Ah ! és verdad , Dantes, olvidaba vo
el jóven : Danglars se retiró - laue en el barrio de losCatalan
- Y bien, mi querido Dántés, estais ya os espera'con no menos impaciencia que
libre ? preguntó el armador. vuestro padre : es la bella Mercedes.
- Si señor. | Dantes se sonroseó.
-- No;
La cosa no haa sido
he dado larga . mima- ya -no Ah
los aduaneros
! Ah ! dijo el armador , ahora
me admira el que haya ido tres ve
hiliesto; en cuanto a la sanidad', para que ces å šabernoticias delFaraon ; y por cier
nos de entrada , he enviado con eľ prác- to , Edmundo , que no sois digno de lástima
tico á un hombre de la tripulacion con los porque es muy linda vuestra querida .
papeles. No es mi querida , señor , dijo ' con
- En este caso, ya nad'a teneis que has gravédad el jóven'marino, es minovia .
'cer aqui ? Es muchas veces igual, dijo el ar
Dantes echó una rápida ojeada á su alamador sonriendo. ;;
rededor. Hi - No para mí, caballeto , contestó Dán
-- Nada ; todo está en órden , dijo . |tes.-- Vamios, vamos, miquerido Edmun=
- ¿ Podréis , pues , venir a comer condo, continuó elarmador, no os quiero dete
nosotros ? ner. Habeis desempeñado miš negocios á
- Dispensadme, señor de Morrel; dis- toda misatisfaccion y es muy justo que
Pensadme, oš ruego , porque mi primer os deje ahora cumplimentar los vuestros.
visita la debo á mi padre. No estoy por .Necesitais dinero ?
'ello menos agradecido al honor que me — No señor, tengo aun sobras de mis
dispensais. adelantos de viaje , es decir, cerca tres
: - Esmuy justo, Dantes,muy justo, yalnieses de sueldo .
sé que sois un buen hijo . 1. Soismuy arregłado en ' vuestros gas-'.
-- ¿ Y, preguntó Dantes con cierta agi_||tos, Edmundo.
ALBUM . .
- ¿ Es que tengo un padre pobre , señor jóven marino, agarrando, arrasados de
de Morrel. grimas sus ojos, las manos del armador ,
- Sí, sí , ya sé que sois buen hijo ! Idseñor de Morrel , os doy las gracias eu
pues á ver á vuestro padre . Tengo yo nombre de mipadre y de Mercedes.
tambien un hijo , y no medaria por muyl - ; Está bien !! está bien , Edmundo !
satisfecho de quien , despues de un viaje Hay un Dios en el cielo para los hombres
* de tres meses , lo retuviera lejos de mí. de bien . Id á ver á vuestro padre; id á
— ¿Me permitís pues ?... dijo el jóven ver a Mercedes, y volved luego á mí.
saludando . - ¿No queréis que os conduzca á tierra ?
- Sí; sí es que no teneis algo que de- - No, gracias; me quedo á arreglar
cirme. cuentas con Danglars.¿Habéis estado cois
- Nada ||tento de él durante el viaje ?
- El capitan Leclér no os ha dado , all - Segun el sentido que queráis dará la
morir , una carta para mí? pregunta : si como á buen camarada , ro; ..
- Le ha sido imposible escribir , señor ; porque creo no me tiene grande aficion , '
pero esto me recuerda que tengo que pe- desde el dia en que hice la majadería ,
diros algunos dias de licencia . despues de una ligera disputa que tuvi :
- ¿ Para casaros ? mos , de proponerle el que nos detuvié
- Esto en el momento , si señor , pero ramos diez minutos en la isla de Monte
mas tarde , para ir á Paris . Christo para dilucidar la querella ; pro
– Bien , bien : tomaréis el tiempo que puesta que no tuve yo razon para hacerle
· querais , Dantes:-para descargar el buque y que el tuvo la prudencia de reusar. Si "
necesitaremos á lo menos seis semanas, y me haceis la pregunta por su calidad de
lo que es salir de nuevo á la mar no hay sobrecargo , creo que no hay motivo al
que pensarlo hasta dentro de tres meses; Iguno de queja , y que quedaréis satisfe
para este plazo será preciso que estéis decho del modo con que ha cumplido su
vuelta . El Faraon , continuó el armador cometido..
dando palmaditas sobre los hombros del - Pero ; Dantes, preguntó el armador,
jóven , no podrá partir sin su capitan . Vesi fueséis capitan del Faraon , tendríais
-- Sin su capitan ! esclamó Dantes con inconveniente en que quedase Danglars á.
los ojos brillantes de alegría . Reparad en bordo ?
lo que me habeis dicho , caballero , por- - Capitan ó segundo, señor de Morrel,
que acabais de realizar las mas secretas tendré siempre los mayores miramientos
esperanzas de mi corazon . ¿Abrigariais para con aquellos que poseau la confianza
acaso la intencion de nombrarme capitan de mis armadores.
del Faraon ? - Vaya , vaya Dantes, ya veo que bajo
- Por mí solo , os alargaria la mano todos aspectos sois un escelente jóven . No
para deciros, negocio concluido; pero ten - quiero deteneros mas, marchad, pues veo
go un sócio , y ya sabeis el proverbio ita - que estais en brasas.
liano Che á compagno á pudrone ; pero la – Hasta la vista , señor Morrel, gra
mitad del camino lo teneis adelantado , cias, mil veces gracias.
pues de dos votos podeis contar ya con| - Hasta mas ver , miquerido Edmun
uno. En cuanto á conseguir el otro , con -|do, iprosperidad !
Jiad en mi celo . El joven marino saltó al bote , y sen
- ; Oh ! señor de Morrel, esclamó el||tándose en la popa dió la orden para abor
C a n n e
war en lalaCannebiere.b i d e s l i z
ere Dosmarineros t r a
ALBUM .
ra persoa sus esa lo largo del encañizado
dela otencaramaban
ósa vésasie-Iſse
- ron de los remos, y deslizóse el esquife de su ventana.
sło mas rapidamente posible al través del De repente sintióse ceñir el cuerpo por
sinnúmero de lanchones que obstruyen la otra persona, y una voz muy conocida
especie de calle estrecha que conduce , esclamó á sus espaldas.
entre dos hileras de embarcaciones, desde -- Padre mio , padre mio !
la entrada del puerto al anden de Or- El viejo dió un grito y volvió la cara ,
leans . y al ver a su hijo , dejóse caer en sus bra
El armador le siguió con la vista son -||zos , pálido y tembloroso .
riendo , hasta tanto que le vió pisar elli - Que teneis , padre mio ? esclamó el
muelle y perderse entre la muchedumbreljoven con inquietud ; estariais tal vez en
de todas clases , que desde las cinco de la fermo ?
mañana hasta las nueve de la noche obs - | - No , no , mi querido Edmundo , mi
truye la famosa calle de la Cannebiere. querido hijo , no ; pero no te esperaba , y
Al volverse el armador vió á sus espal-||la alegria , el pasmo de verte asi, de im
das á Danglars que, al parecer , esperaba||proviso ... ¡ Ah Diosmio ! me parece que
sus órdenes, pero que en realidad seguia voy á morir...
.como él con la vista al jóven marino ; ha- | - Y bien ! reponeos pues , padre mio ;
bia empero una notable diferencia en la ved quesoy yo, yo mismo; se acostumbra
espresion de la mirada de estos dos suge -llá decir siempre que la alegria no daña y
-tas fija en una misma persona . esta es la causa de haber entrado sin pre .
. II. veniros de antemano. Vaya , sonreios en
EL PADRE Y EL HIJO . vez de mirarme con esos ojos tan despa
Dejemos á Danglars , poseido del ma-l voridos; ya estoy de vuelta y vamos á ser
yor encono, probando de inspirar en voz dichosos.
bạja malignas suposiciones contra su ca - - Ah ! Ojalá , hijo mio , repuso el ancia
marada al bueno del'armador y sigamos no. Pero como, de que modo podrá ser
á Dantes, que despues de haber recorrido eso ? Es que ya no te separarás de mi?
á lo largo, la Cannebiere, enfila la calle Veamos en que fundas esa felicidad ?
de Nouailles , entra en una casita de la - El Señor me perdone, dijo el jóven ,
acera izquierda de Moillan., sube.con ra- por regocijarme de una dicha basada en
pidez los cuatro primeros pisos de una os- lel desconsuelo de una familia , mas Dios
cura escalera , y sosteniéndose en el últi - sabe que jamás deseé mi fortuna á tanto
mo tramo con una mano en la barandilla precio ! Pero ha debido suceder asi y no
mientras comprime con la otra los fuer- tengo fuerzas para aflijirme por ello . El
tes latidos de su corazon , se para delantel valiente capitan Leclér ha muerto y es
una puerta entreabierta que deja ver el probable que por la proteccion del señor
de Morrel , obtendré su vacante .. . .. ca
fondo de una sala reducidísima.
Esta habitacion es la queocupaba el pa- pitan á los veinte años ! con cien luises de
drede Dantes. ||sueldo y una parte en las ganancias! No es
La noticia del arribo del Faraon noha- esto lo mas á que podia aspirar un infe
bia llegado aun á oidos del anciano, quelliz marinero como yo ?
se entretenia , puesto de pies encima del — Si, hijo mio , si ; en efecto , dijo el
una silla , en entretejer y enramar algunas viejo , es gran suerte .
capuchinasque junto con unasmuérmeras,| – Por lo tanto , el primer dinero que
-- -

ÀLBUŇ .
*cobre quiero emplearle en proporcionaros --Demodo que habeis vivido uños tré
una casita con jardin , donde podais plan -Imeses con 60 francos, repuso el jóven .
tar vuestras muérméras, capuchinas y -- Ya sabes que no necesito gran cosa ;
madreselvas. ¿ Pero', que teneis , padre dijo el viejo .
mio ?"parece que estais indispuesto? — ¡ Oh ! Dios mio ! Dios mio ! padre;
- Paciencia , paciencia , no será nada . perdonadme, esclamó Edmundo arroján
Y faltándole las fuerzas, dejóse caer dose de rodillas á los piés del anciano.
de espaldas:
- Veamos, veamos, dijo el jóven ; un --- ¡Oh¿ Qué haces ?
! me habéis desgarrado el cora
vaso de vino , padre mio , os reanimará : l on
En donde poneis el vino ? ; Bah ! Ya has vuelto , dijo el viejo
- No , gracias , no le busques , no le sonriéndose , ahora ya está todo olvidado ,
necesito , dijo el viejo queriendo detener|porque
detener Inityrave the
no tenemos sino felicidades.
á su hijo . - Sí; es verdad , dijo el jóven , es ver
- Si que le necesitais, si, padre; maldad
indi- : nie encuentro con un bello porve
cadmedonde está . Inir , y una pequeña cantidad de dinero.
Y abrió dos ó tres armarios.
- Es inútil, dijo elviejo... pues no ten enTomad , padre , tomad y enyiad á buscar
seguida todo lo que necesiteis.
go vino . Dantes Y? vació sobre la mesa sus bolsillos que
- Como ! no teneis vino ? dijo Dantes
fornecontenian una docena de piezas de oro ,
palideciendo a su vez, y mirando alterna-||conten
asme cinco ó seisescudos de cinco francos y va
tivamente las chupadas y descoloridasme-||cinc
ins Trias
jillas del anciano y los armarios vacios. ria Elmonedas sueltas.
Como y no teneis vino ! Oshabria tal vez rostro del viejo Dantes se reanimó.
faltado dinero , padremio ? - Para quién es eso ? dijo .
- No me ha faltado nada pues que te -- Para mí, para vos, para todos. To
veð á mi lado, dijo el viejo . mad ; comprad provisiones , sed feliz ;ma
- Con todo, tartamudeó Dantes enju Nana tendréis otro tanto . .
gando el sudor que caía de su frente, con – Poco a poco , poco a poco , dijo el
todo, os dejé 200 francos hará cosa de tres viejo sunriendo , con tu permiso , ušaré
meses almarcharme. con moderacion de tu bolsillo ; creería el
- Sí, sí, Edmundo, es verdad . Pero al vulgo , si me veía comprar muchas co
partir 'te olvidaste de una pequeña deuda sas á la vez : due me he visto obligado á
contraida con el vecino Caderousse ; me esperar tu voeltá para comprarlas. .
exijió su importe diciéndome que si no pa- Obrad como queráis. Pero , ante to
gaba por ti , iria á que le pagase el señor das cosas, tomad quien os sirva padre . No
Morrel. Entonces, temeroso de que esto lauiero que os quedeis ya solo . Tengo un
te perjudicara... comprendas. poco de café y algun tabaco escelente de
- ; Entonces !
- Pero
Entonces! lo pagué yo.eran 120 fran locontrabando
esclamóDantes
en un cajoncito de á bordo;
tendréis maljana . Mas , silencio , al
' cos los que debia á Caderousse !... y vos guien llega .
los habeis dado de los 200 francos que os - Será Caderousse que sabedor de tu
dejé ? llegada, probablemente viene á cumpli
· 'El viejo hizo con la cabeza un señal mentarte por tu feliz retorno.
afirmativo . 1 - Bueno : todavía obligar al labio á
ALBUM .
sonunciar palabras que el corazon des -llel gusto de estrechar la mano á un amigo.
miente ! murmuró Edmudo : no importa , - ¡Es mucho lo que nos ama este buen
' és un vecino que nos ha prestado algunos|Caderousse! dijo el viejo .
servicios : sea pues bien venido. - Ciertamente que os amo, y os estimo
En efecto ; en el momento en que Ed - mucho mas én razon de que los hombres
mundo acababa de murmurar esta frase, de bien escasean mucho. Pero parece que
róse asomar por la puerta de la escalera(vuelves rico , muchacho , continuó el sas
( negro y velludo rostro de Caderousse . tre echando una mirada oblicua 'al puñado
ra hombre como de veinte y cinco áde oro y plata que Dantes habia dejado
einte y seis años; llevaba en la maño un en la mesa .
edazo de lienzo que en su oficio de sastrell No se escapó al jóven la codiciosa ale
e disponia a transformar en forro de un gría que brilló en losmegros ojos de su
· raje . vecino .
- Ola ! ¿con que ya estamos de vuelta, — A fé , dijo aquel con indiferencia , no
Edmundo ? dijo con un acento decidida-lles mio ese dinero. Manifestábale á mi pa
mente marsellés , y con una sonrisa quedre el temor de que le hubiese, faltado
ponia demanifiesto sus dientes blancos .co- algo durante miausencia y para desvane
mo el marfil. Hoer mis sospechas ha vaciado su bolsillo
- Ya lo veis , vecino Caderouşse , y sobre la mesa . Ahora pues , padre ; con
pronto á serviros en cuanto se os ofrezca, tinuó Dantes, volved ese dinero a vues
contestó Dantes disimulando mal su frial- tra gabeta á menos que el vecino Cade
dad con este ofrecimiento . . rousse necesite á su vez alguna cantidad ,
- Gracias , gracias :afortunadamente no en cuyo caso está a su disposicion .
necesito nada , antes bien son los otros -- No, muchacho , dijo Caderousse , no
quienes necesitan á veces de mi ( Dantes necesito inada, y á Dios gracias , el oficio
hizo un movimiento ). No lo digo por tí, me proporciona lo suficiente ; guarda tu
muchacho ; te he prestadomi dinero, me dinero , guardalo , que nunca está de sobra;
lo has devuelto , como se hace entre bue- con todo , quedo tan agradecido á tu ofer
nos vecinos, y estamos en paz. Sta como si la hubiese aceptado.
- Jamás está uno en paz con aquel á - Os lo ofrezco de buena gana , dijo
quien se deben atenciones , dijo Dantes, Dantes .
porque no es solo el dinero lo que se de- --- No lo dudo. Y bien con qué estás
· be , es mas aun ; la gratitud . en gracia con el señor de Morrel, buena
- ¿ A qué hablar ahora de esto ? lo pa-lalhaja !
sado, pasado ; hablemos de tu feliz llega-ll - El señor de Morrel ha sido siempre
da, muchacho. He ido como los demas allmuy 'bondadoso para conmigo , repubb
Dantes:
puerto para distraermedemitrabajo , cuan - 1 -- En este caso has hecho muy mal en
do me he encontrado con mi amigo Dan - llrehuggr su convite
glars . — « ¡ Tú ! jen Marsella 1.- En efec - ¡ Cómo ! ¿ has rehusado su convite ?
to , estoy en Marsella, ha dicho . - Yo te répuso el viejo Dantes, ¿ te habia convida
creía en Smirna? - Podria estar aun, por-||do á comer ?
que de allá vengo. - ¿ Y Edmundo ? ¿en don. - Sí, padre mio , repuso Edmundo son
de está ese muchacho ? -- Es regular que riendo al ver la admiracion que causaba á
en la casa de su padre ,-meha dicho Dan- su padre el no esperado honor que se le
glars.» Y entonces he venido , para tener lacia .
10 ALBUM .
- ¿ Y por qué has reưsado, hijo ? aña sonrisa en la que se percibia una lijera in
-dió el viejo . quietud.
- Para venir mas pronto a abrazaros , - ¡ Ya se vé que si l y partidos brillanı -
padremio , contestó el jóven ; estaba ansio - tes : pero tu vas á ser capitan y seguro
so de veros. está de que lleves calabaza.
- No se le habrá sentado muy bien al - Lo que equivale á decir , continuó
señor deMorrel; dijo Caderousse , y cuan - Dantes con una sonrisa que encubria mal
do uno está en vísperas de ser capitan , su desazon , que si yo no fuese capitan ... .
no 'es prudente disgustar á su armador. - ¡ Que sé yo ! esclamó Caderousse.
- Le dije el motivo porque reusaba, - ; Vaya, vayal añadió eljóven , tengo
repuso. Dantes, y ha sabido estimarlo en mejor opinion que vos de las mugeres ez
su justo valor : no lo dudo. . general, y de Mercedes en particular; i
¡Ah ! es que para ser capitan, es pre- estoy muy convencido de que capitan óng
ciso adular un poco á los navieros. ella se mantendrá fiel.
- Yo espero ser capitan sin necesidad - Tanto mejor, dijo Caderousse, siem
de:eso, contestó Dantes. pre es bueno cuando uno va á casarse te
- Tanto mejor , tanto mejor; será una ner gran confianza.¡Perono importa ! crée
satisfaccion para tus antiguos amigos, y per- me, muchacho, no te descuides en ir
sona conozco yo allá abajo , detrás de la anunciarla tu llegada. y hacerla particip
ciudadela de S. Nicolás , que no lo ha deſde tus esperanzas.
llevar á enojo . - Voyme pues, dijo Edmundo; y abra
- ¿Mercedes? dijo el viejo. zando a su padre , saludó á Caderoassé
- Si, padre mio , repuso Dantes , y con con una inclinacion de cabeza y partió .
vuestro permiso ,ahora, cuando sé que con - Quedóse por un momento Caderousse :
tinuais sin novedad y que teneis todo lo luego despidiéndose del viejo Dantes , se
necesario , os pediré licencia para hacermarchó a su vez, y fué á reunirse con
una escursion al barrio de los Catala - Danglars que le esperaba en la esquina de
nes. la calle de Senac.
- Vé con Dios, hijo mio ! ¡vél dijo el - ¿ Y que tal , dijo Danglars , fehasvisto ?
viejo Dantes,y él te bendiga en tu esposa, - Acabo de dejarle , contestó Cade
como me ha bendecido á mi en mi hijo.(rousse.
Su mujer ,decís ! dijo Gaderousse; no — ¿ Te ha habladode sus esperanzas de
tan de prisa , amigo Dantes, no tiene toda - ser capitan ?
via ese título , me parece. Habla de ello como de cosa hecha.
- No , pero segun todas las probabilida- ;Calma! ¡calma! dijo Danglars , pa
des no tardará en serlo . réceme que no hay motivo para tanto .
- No importa , no importa , dijo Cade- - Por vida de... si, isegun parece se lo
rousse , i has hecho bien en abreviar , mu- ha prometido elmismo señor Morrel !
chacho ! -- ¿De modo que estará muy contento ?
- ¿Por qué? - Mas que contento ; altanero. Me ha
Porque Mercedes es una linda jóven , ofrecido sus servicios comosifuese un gran
y á las hermosas nunca les faltan galantea- personaje , y me ha brindado con su bol
dores; á ella en particular la pretenden á sillo cual un banquero .
docenas. - Pero, ¿ le has reusado ?
- ¿De veras ! dijo Edmundo con ciertall - Si porcierto:aunquebien hubiese po
ALBUM .
dido aceptar , atendido á que soy yo quien - Ha salido antes que yo.
le puso en la mano el primer dinero quel - Si seguimos sus pasos, nos quedaré
pudo manejar ; pero ahora el señor Dan - mo en la Reserva en casa el tio Pamfilo , .
tes ya no necesitará á nadie ; ... . va á ser y mientras vaciamos un vaso de vino de
capitan . Lamalgne, esperaremos las novedades que
- ¡ Bah ! dijo Danglars, no lo es toda- jocurran .
via . - ¿ Y quién nos las ha de dar ?
- A fe mia que un chasco le vendrial – Por allí ha de pasar Dantes y por su
de molde, dijo Caderousse, porque de otro rostro hemos de venir en conocimiento de
modo nohabrá quien le hable. lo que habrá pasado. "
- Si me empeño en ello , dijo Dan -| - Vamos pues , dijo Caderousse , pero
glars , se quedará lo que es y aun tal vez tu pagas ?
„pasará á ser menos. l - Si por cierto , respondió Danglars.
- Que dices ? Y los dos se encaminaron rapidamente.
- Nada : no hablo contigo . ; Continúa al sitio indicado. En cuanto llegaron pidie
aun enamorado de la catalana ? |ron una botella y dos vasos. El tio Panfi
- Como un loco : á verla ha ido ; pero lo les informó de qué Dantes habia pasa
ó yo me engaño mucho ó por ese lado va do como unos diez minutos antes. Seguros
-á tener algun disgustillo . ya de que estaba éste en el barrio ,se sen
-- ¿ En que lo fundas ? esplìcate . taron á la escasa sombra que prestaba la
- ¿Con que fin ? naciente hoja de los plátanos y sicomoros,
- Con un fin mas importante de lo que en cuyas ramas una bandada de alegres
tu crees. Tu no le tienes grande aficion á pajarillos cantaban uno de los primeros
Dantes ? dias de la hermosa primavera.
- No puedo ser amigo de los orgullo -||
Sos. . III .
- Entonces dime lo que sepas relativo EL BARRIO DE LOS CATALANES.
á la Catalana .
- De positivo nada, pero he visto cosas A cien pasos del punto en que los dol , .
que me inclinan á creer , como ya te loJamigos, puestos en acecho , saboreaban el
he dicho, que el futuro capitan tendrá al espirituoso vino de Lamalgne , se eleva ,
guna desazon en los alrededores del viejo detras de un cerrillo árido y calcinado por
hospital. el viejºel sol y el mistral (1) el reducido barrio de
: - ¿ Qué has visto pues? despacha. los Catalanes.
- Pues bien : he visto que siempre que Allá , en dias remotos una colonia mis
Mercedes viene á la ciudad , la acompaña teriosa partió de las costas españolas y vi
un bizarro catalan , de ojos negros , piel no á abordar en la lenguade tierra, en que
rojiza , muy moreno , emprendedor , y álo ||todavía sus descendientes habitan . Uno de
quien llama ella «mi primo.) ||sus gefes, que conocia el provenzal , pidió
Y crees tu que ese primo la corteja ?||à la municipalidad de Marsella la cesion
- Lo supongo. ¿ Qué diablos de nego - de aquel promontorio árido y desnudo á
cios ha de llevar un arrogante mozo de cuyo abrigo , á imitacion de los primeros na
veinte y un años con una joven de diez y vegantes, acababan de amarrar sus bateles.
siete ?
... Otorgóseles la demanda ; y tres mesesdes
- ¿ Y dices que Dantes ha ido al barriol
de los Catalanes ? (1) Viento N . 0 .
ÀLBUM .
pues, al rededor de las doce ó quince em -Mel codo sobreuna vieja y carcom ida méså ,
barcaciones en que habian venido esos gilun gallardo jóven de veinte á veinte y dos
tanos de la mar, viérase levantarse una pe -llaños la miraba con aire á la vez receloso
queña aldea. Hy de despecho. Sus ojos inquirian ; pero la
Construida por un estilo caprichoso y állaltiva y fija mirada de la joven domina
la vez mitad morisco y mitad español, es|ba á su interlocutor.
la qué se vé hoy dia habitada por los des-| -- Vamos . Mercedes , dijo el jóven , la
cendientes de aquellos hombres que ha - Pascua se acerca y con ella la época de
blan todavía el idioma mismo de sus pa - illas bodas respondedmé.
dres. Después de tres o cuatro siglos, per
manecen aun quietos én ese pequeño pro- .y por- Cièn veces os lo he dicho, Fernando,
cierto que es preciso carecer de amor
montorio al que fueron á posarse , sème
jantes á una bandada de aves marítimas, propiò para insistir en la misma pregunta .
sin haberse mezclado en nada con la po2vilco repetidmelo
; Pues bien ! repetidmelo,os lo supli
blacion marsellesa; casándose entré sì , ylco , de nuevo para que pueda
conservando los hábitos y costumbres del llegar á creerlo : decidme por la centésima
" Jvez quedesdeñais miamor, este amor que
su antigua madre patria , a la manera quelllaprobaba vuestra madre;
conservan el mismo idioma. convencedmede
Precisó será que nuestros lectores 10 quemidicha es para vos un juguete y que
nos |mi vida ó mi muerte os son de todo puna
sigan a través de la única calle de esa cor||to indiferentes. 1Ah Dios mio ! ¡ Dios
ta aldea , y entrén con nosotros en una delmio ! ¡ haberme gozado diez años en la
aquellas casasa las que, por defuera alel $solli|dulce esperanza de ser vuestro esposo ,
ha dado ese pintoresco color de hoja stca|Mercedes
seca , y haber de renunciarla cuan :
peculiar de los antiguos edificios del paisillde pe para mi el único atractivo de la
pais , do es
y en el interior una capa de cal esa blan - llvida
ira estraordinaria ; unico adorno de las A lo menos convendreis en que esas
moradas españolas.
Jesperanzas, no soy yo quien lasha fomen
Una hermosa jóven, de cabellos negrosos
Jtado , Fernando , contestó Mercedes , no
como el azabache y de afelpados ojos cual
á podeis reconvenirmè
los de là gazela , estaba de pié, arrimada "Jambiguo; con un solo hecho
la pared magüllando entre sus dedos deli-1)Ite franca para deciros: « Osconamo
siempre he sido vos bastan
como á
cados, cual los de un antiguo modelo , un « un hermano ; pero no exijais de mi
inocente ramillete del que entrésacaba las1 « cosa que esta amistad fraternal; por otra
que
flores cuyos restos cubrian el suelo . Sus| « mi corazon pertenece a otro .» Estashan ,
brazos , desnudos hasta el codo , aunque
tostados del sol , parécian modelados por sido siempre mis palabras Fernando.
los de la Venus de Arles. Observárase el
ell...--Sobrado lo sé , Mercedes, replicó el
movimiento convulsivo de una impacien - jóven ; habeis tenido para conmigo la cruel
cia febril,mientras con su pié lindo y flec- complacencia de hablarme con franqueza ;
sible golpeaba el suelo dejando ver la for -16 Pero olvidais que para los catalanes es
ma torneada , esbelta y arrogante de su una ley sagrada el casarse entre si ?
pierna metida en una calceta de algodon - Os enganais , Fernando, no es una
listada de pardo y azul. ley, es una costumbre y nadamas. creed
A tres pasos de ella , meciéndose en una me, no ipvoqueis esa costumbre en favor
billa con movimiento desigual y apoyando vuestro . Habeis caido quinto , la libertad
ALBUM . 13
en que os dejan, no esmas que una tole - né fortuna , vos seréis mi buena estrella y
'rancia : de un momento a otro pueden la llegaré á ser rico. Puedo abandonar mi
maros vuestras banderas; una vez soldado estado de pescador, entrar de mancebo
¡quéharías de mi; qué harías de esta huér- en algun escritorio , y ser hasta comer
fana infeliz , pobre , sin recursos, pose -||ciante .
yendo por único patrimonio una choza - Nada de eso podeis probar , Fernan
medio arruinada y algunas usadas redes , do; vos sois soldado, y si permaneceis aun
miserable herencia transmitida de mi pa- Jentre los catalanes, es porque no hay guer
dre á mi madre y de ésta á mi! Recor- ra : seguid siendo pescador , no os entre
dad , Fernando , que desde hace un año , gueis á sueños seductores , cuyo despertar
en que murió aquella, estoy, poco menos os haría parecer a la realidad mas terrible
que reducida á las limosnas de la caridad de lo que es en efecto , y contentaos con
pública . Algunas veces finjïis que os soy miamistad , ya que nada mas puedo con
de alguna utilidad , á fin de tener un de-f|cederos.
recho para partir conmigo vuestra pesca , - ;Vaya pues!, teneis razon.Mercedes,
y yo acepto , Fernando , porque vos sois seré marino ; usaré, en vez del traje de
el hijo del hermano de mi padre; porque nuestros mayores que vos menospreciais ,
nos hemos criado juntos y sobre todo; por- Jun sombrero charolado , camisa listada y
que no quiero, rehusando', causaros una una gallaruza azul con ancoras en los bo
pesadumbre ; pero yo comprendo muy |tones : ¿no és este el traje que he devestir
bien que ese pescado que llevo a vender para agradaros ?
y con cuyo precio compro el cáñamo quel - ¿ Qué significa eso ? preguntó Mer
hilo , yo comprendo muy bien, Fernan- fredes, lanzándole una mirada imperiosa ,
do , que todo ello , no es mas que una lisqué quereis decir ? no os comprendo.
mosna. Quiero deciros, Mercedes , que si sois
- Y , ¿ qué importa , Mercedes ? pobre tan dura y cruel conmigo , es porque es
y aislada cual os hallais os prefiero a la perais á un sugeto vestido cual os he di
hija del mas orgulloso armador ó del macho;pero ese á quien esperais os estal vez
rico banquero de Marsella . A los de mi inconstante, y si él no lo es, a la mar nadie
clasë qué nos falta ? una muger honesta yle niega esa calidad .
hacendosa . ¿ En quien sino en yos halla - Fernando, repuso Mercedescon acen
ría yo estas cualidades ? to conmovido , os creia hombre de buedes
- Fernando, contestó, Mercedes me- sentimientos y me engañaba : Fernando ,
neando la cabeza , pierde la muger sus|hay mucha perversidad en vuestra alma
dotes de madre de familias y no puede cuando llamaisen ayuda devuestra envidia
salir garante de su fidelidad cuando ama los azotes de la Providencia ; pero no in
á otro hombre que no es su marido. Con - porta , es cierto , jamas lo he ocultado, es
tentaos con miamistad , porque, os lo re- pero á ese hombre que decis le amo : si
pito , es lo mas que puedo prometeros y no vuelve , en vez de suponer en él esa
yo no prometo sino aquello que tengo sé- inconstancia de que le acusais, creeré que
guridad de poder cumplir . ljha muerto amándome..
Comprendo ! dijo Fernando ; so- El jóven catalan hizo un gesto derábia .
portais con valor vuestra miseria ; pero la – Os comprendo, Fernando ; deseais
mia noteneis ánimopara aceptarla . ¡ Tran - desahogar en él vuestra íra porque no os
quilizaos, Mercedes! amado de vos proba-llamo; cruzareis con su puñal vuestro cue ,
14 ALBUM .
chillo catalan , ¿ y qué habreis adelantadoſſalegria ; ya ves , no me ha olvidado , ahi
con eso ? perder mi amistad si sois vencido; está ..... y lanzóse hacia la puerta escla
convertir miamistad en odio si vencedor. mando.- MiEdmundo héme aqui!
Creedme, buscar camorra á un hombre Fernando , pálido y estremecido ,dió un
amadodeuna muger, no es buen medio pa- paso atrás como el viajero a la vista de
ra agradar á esa mismamuger. No, Fer - una serpiente; y encontrando su "silla, de
nando, no osdejeis llevar asi de vuestras fu- jóse caer en ella anonadado.
nestas ideas; no pudiendo tenermepor espo- l. Edmundo y Mercedes estaban abraza
sa , contentaos con tenerme por amiga y por uos .
hermana. Por otra parte , aadió ella ar- Elardiente sol deMarsella que penetraba
rasados en lágrimas sus ojos; esperad , Fer- por el ojo de la puerta , les cubria con sus
nando , esperad ; hace poco lo habeis di- rayos luminosos. En el primer momento
cho ; el mar es inconstante , y corren ya nada vieron de cuanto les rodeaba ; un
cuatro meses desde su partida; ¡de cuatro abismode felicidad les separaba delmundo,
meses á esta parte son muchas las tem -liy salian tan solo de sus lábios esas palabras
pestades que he cont do ....! entrecortadas que, teniendo su origen en
Fernando continuó impasible. No trató una alegria vehemente se parecen á la es
de secar las lágrimas que surcaban las me presion del dolor.
jillas deMercedes, a pesar de que por ca | De repente, Edmundo apercibió elsom
da una de esas lágrimas hubiese dado un un pro
brio aspecto de Fernando que se dibujaba
aspecto de
vaso de su sangre : aquellas lágrimas las en la sombra , pálido y amenazador, por un
derramaba por otra persona..... Leyantó- movimiento cuya importancia acaso el
se ; dió algunos pasos por lo interior de la mismo en aquelmomento no conocia ; el
choza: volvió y colocándose frente deMer jóven catalan empuñaba el cuchillo que
cedes con los ojos estraviados y los murios
puños llevaba en la cintura .
lle - Dispensadme, dijo Dantes fruncien
contraidos do á su vez el entrecejo , no habia obser .
- Vaya ,Mercedes , díjole , por última
vez , respondedme. ...' ¿ La resolucion lavado que fuésemos tres. Volviéndose lue
esilgo á Mercedes
irrevocable ? : & quien es ese caballero ?
preguntó .
- Amo á Edm und o tes
Dan , dijo con Este caba llero será vuestro mejor
frialdad la jóven , y nadie que no sea Ed - lamigo , Dantes ; porque lo es mio ; es mi
mundo, será mi esposo . primo, esmihermano, es Fernando; quiero
- ¿ Y le amareis siempre ? decir el hombre á quien despues de vos,
Hasta miúltimo suspiro . amomas sobre la tierra .
Fernando inclinó la cabeza con desalien - | Edmundo, sin soltar á Mercedes , cuya
to , lanzó un suspiro de dolor y luego , ir- mano apretaba con una de las suyas, ten
guiendo la cabeza, con los dientes cerrados dió la otra con afectuosa cordialidad alca
y las ventanas de la nariz abiertas talan; pero éste sin corresponder a aquella
- ¿ Y si ha muerto ? dijo . señal de amistad, permaneció mudo é in
- Si ha muerto , yo moriré. móvil como una estátua . Entonces Ed
- ¿ Y si os olvidase ? mundo dirijió alternativamente miradas
- Mercedes ! gritó una voz alegre en investigadoras sobre Mercedes, conmovida
lo esterior de la cabaña ; ,Mercedes! . lly temblorosa , y sobre Fernando, cenudo y
- ¡ Ah ! esclamó la jóven , latiendo delprovocador. Este exámen se lo esplicó to
amor su pecho y pintada en el rostro lalldo, y pintose la cólera en su semblante , .
ALBUM . 13
- No sabia yo que alvenir anheloso en Danglars á una mesa bajo de un empar
esta casa , Mercedes, habia de encontrar en||rado .
ella un enemigo. - ¡ Eh ! ¿ Por qué no te acercas? ¿ tanta
- ¡Un enemigo ! esclamó Mercedes , lprisa llevas que no tienes tiempo de salu
lanzando una mirada de enojo en la direc - dar á tus amigos ?
cion dó estaba su primo;jun enemigo en mi - Sobre todocuando tienen todavia una
casa ,dices, Edmundo !Si tal creyera, te co-| botella cuasi llena encima de la mesa :
jeria del brazo y me iria á Marsella aban - laññadió Danglars .
donando la casa para no volver á pisar sus Fernando miró á los que le hablaban
umbrales. con un aire atontado , y no contestó .
De la vista de Fernando brotaban ra - - Parece que está muy corrido , dijo
yos. Danglars, dando con su rodilla á la de Ca
- Y si te sucediera alguna desgracia , Ed- derousse ; ¿ nos habriamos tal vez engaña
mundo mio, continuó ella con calma inal-| do y contra nuestras esperanzas triunfaria
terable para probar á Fernando que habia | Dantes ?
profundizado hasta lo mas hondo do de
de sussus , – Por vida de.... es preciso salir de la
siniestras ideas , si te sobrevenia alguna duda,
a alguna dudd , dijo Caderousse y dirijiéndose aljó
racia , subiria vo á la cumbre de Morven : veamos pues , tu , catalan , ¿te deci -
gion y me arrojaria de cabeza contra las de
rocas. (Fernando se puso estremadamente Fernando enjugó el sudor quecorria por
pálido. ) su frente, y se dirigió con lentitud al em
Pero, te has engañado, Edmundo, pro -Isentidos ,una
Iparrado á cuya sombra
aparente recobraron
calma, sus
y la frescura
siguió , tu no tienes aqui enemigo alguno ,l|dió algun aliento á sus abatidas fuerzas.
no hay mas que Fernando , mi hermano, - Buenos dias, dijo ; me habeis llama
que va á estrechar tu mano con la since- do, ¿ no es asi ? y se dejó caer mas bien
ridad de un buen amigo. que no se sentó en un banco de los que
A estas palabras, la joven fijó su domi- circuian la mesa.
nante mirada sobre el catalan , el cual, | - Te he llamado , porque corrias como
como si se hallára fascinado, se acercó un loco y temí que tratases de arrojarte al
lentamente á Edmundo y le tendió su mar , dijo riéndose Caderousse . Que dia
mano . blo ! cuando uno tiene amigos, es no solo
Su ódio , parecido á la ola embravecida, para beber con ellos un vaso de vino , si
acababa de estrellarse contra el ascendien - que tambien para impedirles que beban
te que la jóven ejercia sobre él. Pero en tres o cuatro àzumbres de agua .
cuanto tocó la mano de Edmundo, cono- Fernando lanzó un gemido sordo y apoyó
ció que habia hecho lo que podia y se lan - su frente en las dos manos cruzadas sobre
zó fuera de la casa . Na mesa .
- ¡Oh ! gritaba él corriendo como un - ;Y, bien ! « quieres que te lo diga, Fer
insensato y hundiendo las manos en su ca - nando ? repuso Caderousse , entablando
bello , ioh ! ¡quien melibrará de ese hom - la conversacion con esa groseria brutal de
bre ! , infeliz de mi! , infeliz de mi! la gente baja a la que la curiosidad hace
- ¡ Eh ! ;el catalan ! ¡ Eh ! ¡Fernando : olvidar todos los miramientos, pues tienes
adonde vas corriendo, dijo una voz. todas las trazas de un amante desauciado .
El jóven se paró de golpe, miró á su al- Y acompañó esta chocarrería con una car
rededor , y vio á Caderousse sentado con||cajada.
16 ALBUM .
-- ;Qué majadería 1 dijo Danglars, unle habrá sorprendido là pronta é impre
muchacho tan buen mozo no puede ser vista vuelta de Dantes , á quien creeria
desgraciado en amores ;,tu te burlas Cade- muerto , inconstante , ¿ quién sabe? Estas
rousse. cosas suelen sentirse tanto mas , cuanto
— No lo creas, repuso éste , repara sinomas de improviso vienen:
como suspira . Vamos, vamos, Fernando , | --De todos modos,dijo Caderousse, que
dijo Caderousse , levanta esosojos y respon- acariciaba el vaso sin dejar de hablar en
dė, que no es por cierto muy cortés dejar tanto que producia sobre él sù efecto, el
sin contestacion a los amigos que se inte - espirituoso vino de Lamalgne ; de todos
resan por nuestra salud . . modos créo yo que Fernando no será el
En mi salud no hay novedad , dijo único á quien haya hecho poca gracia el
Fernando, contrayendo los puños, pero sin feliz arribo de Dantes, ¿ qué te parece,
levantar la cabeza . · Danglars ?
- Héle aquí, Danglars, dijo Caderousse - Soy de tu opinion ; y aun me atreve
haciendoun guiño de inteligencia á suami- ria á decir que estó dará márgen á que le
go; hé aquí el negocio: Fernando,que es- sucedai alguna desgracia .
tá presente , y que es un escelente y re- - Y que importa , añadió Caderousse ,
suelto catalan , uno de los mejores pesca - llenando por primera vez el vaso de Fer
dores de Marsella , está enamorado de una |nando, y el suyo por la novena ó décima
linda muchacha llamada Mercedes ; mas , linterin Danglars apenas probára un sorbo
por desgracia , la jóven está al parecer||del suyo; que importa , si de ese modo se
prendada del segundo capitan del Faraon , casa con Mercedes, con la bella Mercedes;
y como el Faraon ha llegado hoy al puer- para esto ha regresado.
to, entiendes ?. .. 1. Mientras tanto Danglars tenia fija su
- - No , no te entiendo , dijo Danglars .
vista en el jóven , sobre cuyo corazon caían
- El pobre Fernando habrá recibido su sus palabras cual plomo derretido.
pasaporte. Y cuando
- T odavía es la boda ? preguntó .
Y luego ? dijo Fernando levantandoll no se ha concertado , mur
la cabeza y mirando á Caderousse como|muró Fernando .
quien desea desahogar su cólera en algu - - Pero sé verificará , dijo Caderousse ,
no; Mercedes es libre, no es eso , y no tan fijo como que Dantes será capitan del
hace bien en amar á quien mejor le parece?||Faraon , no es cierto , Danglars ?
¡ Ah ! si lo tomas sobre ese tono , es Estremècióse Danglars á este ataque
otra cosa , dijo . Caderousse ; yo creí que inesperado y fijó su vista len Caderousse
eras un verdadero catalan : se me habia para observar si hablaba con intencion ,
dicho que los catalanes no eran hombres pero nada vió mas que envidia en aquel
para dejarse suplantar por un rival, y has-||rostro alterado ya por la embriaguez .
ta se añadia, que Fernando particularmen - . - Enhorabuena ; bebamospues, dijo re
te era terrible en sus venganzas. i llenando de nuevo los vasos , ibrindemos
- Fernando sonrió con desdén ..... Ellpor el capitan Edmundo Dantes , marido :
hombre enamorado, no puede ser terrible, de la hermosa catalana !
dijo . . Caderousse llevó con pesadamano el va
- - ; Pobre muchacho ! repuso Danglars ,||so á la boca y lo vació de un trago , Fer
fingiendo compadecerse muy de veras del nando tomó el suyo y lo estrelló contra el
jóven , ¿cómo ha de ser? probablemente suelo .
ÁLBUM . 17
**;Eh ! Eh ! Eh ! dijo Caderousse,aquéll - Ningun provecho he de sacar de ég.
veo allá léjos en lo alto del cerrillo , en dia\ tos necios, dijo para si, y ademas no estoy
reccion al barrio įde los Catalanes ? Mira muy bien entre un borracho y un cobarde.
tu, Fernando , tu que tienes mejor vista : He aquiun envidioso que se achispa de vino
paréceme que yeo los objetos dobles; es cuandodebiera emborracharse de hiel: he
muy traidor él.yino ... Paréceme ver dos aquiun tonto á quien acaban de soplar la
amantes que caminan juntos agarrados por novia á sus barbas, y que se satisface con
la mano..... Dios me perdone , no creen llorar y gemir como un niño , y con todo
ellos que nosotros les veámos.... mas ved ved sus ojos que arrojan llamas cual losde
como se abrazan ! los españoles , sicilianos y calabreses, que
No se le escapó á Danglars una sola de saben vengarse ; tiene unos puños capa
las angustias de Fernando , cuyo rostro se ces de romper el cráneo de un toro con
älteraba visiblemente . tanta perfeccion como la maza de un car
Les conoceis Fernando ? le dijo . nicero. Está visto que la estrella de Ed
- Si, contestó éste con voz sorda , son mundo puede mas que todo ; se casará
el señor Edmundo y la 'señorita Mercedes. con la jóven , será capitan , se reirá deno .
Ah ! ¿ lo estais viendo ? esclamó Ca- sotros, á menos que..... una sonrisa fati
derousse , 1 Y yo que no podia reconocer - dica conmovió los ojos de Danglars, á mes
les ! ¡Ola ! Dantes ! Ola ! ¡la jóven ! ve - nos que yo me mezcle en ello , añadió.
nid ,'acercaos y decidnos cuando se verifi-| - Hola, continuaba gritandoCaderous:
ca la boda, porque el señor Fernando es se , medio incorporado y apoyándose en
tan testarudo que no quiere decirnoslo . la mesa ; ¡Hola ! Edmundo , eno ves á los
- Quiéres .callar ! dijo Danglars afec - famigos, ó es que te has vuelto tan orgullo
tando sujetar á Caderousse que con la te-||so que te 'desdeñas dehablarles?
nacidad de los ébrios trataba de salir del - No , mi querido Caderousse , contes
emparrado. Procura tenerte firmé y deja |tó Dantes , no soy orgulloso , pero soy fe.
á los enamorados que festején tranquila -|liz y la dicha ciega, segun observo masque
mente . Mira , mira á Fernando , y toma la soberbia .'
ejemplo : es hombre donde lo vés que tie- - Enhorabuena , á lo menos te has es
ne prudencia . |plicado, dijo Caderousse. Muybuenosdias,
Acaso Fernando , exasperado á mas no señora Dantes.
poder, y aguijoneado por Danglars , como Mercedes salud i con seriedad.
los toros por los banderilléros,hubiera da- . - No es este mi nombre aun , dijo , y
do un estrépito pues que se habia puesto en mipais, segun aseguran , es presajio .

de pié y parecia reconcentrarse para lan - de desgracias llamar a las jóvenes por el
garse de un brinco en frente de su rival: lapellido de sus novios, antes de verificarse
pero Mercedes, alegre y discreta; levantó la boda. Llamadme pues , Mercedes, os !
su hermosa cabeza , y blandió sus miradas ruego .
penetrantes. Recordó entonces Fernando - Es preciso dispensar al buen vecino
la amenaza que le hiciera de morir si Ed- Caderousse , dijo Dantes , de todo toma
mundo moria , y cayó desanimado en su pretesto para chancearse.'
silla . . . - ¿Con que el casamiento se verificará
Miró alternativamente Danglars á aque- muy luego, señor Dantes ? dijo Danglars
llos dos hombres; al uno embrutecido por saludando a los jóvenes."
el vino al otro dominado por el amor: || - Lo mas pronto posible , señor Dan =
: 18 . ALBUM .

glars ; hoy arreglaremos las condiciones - Si, si , ya comprendo , dijo en voz


en casa de mi padre; mañana ó pasado alta Danglars; luego añadió por lo bajo : . ,
mañana á lo mas tardar , se verificará lalia Paris para enviar á su destino sin duda
comida de esponsales, aqui,en la Reserva; la carta que el capitan le entregó! ¡ Pár
espero que los amigos nos honrarán con diez , que esta carta me sugiere una idea " .
su presencia : quedais.pues convidado, se escelente ! cuidado mi amigo Dantes que
ñor Danglars, tambien lo quedas tú ., Ca - no estás aun incluido en el rol del Faraon
derousse . en clase de primero . Dirijiéndose despues
- Fernando , dijo Caderousse, con una á Edmundo que se alejaba ya ; feliz viaje:
risa pegajosa , ¿ Fernando tambien lo es? le dijo .
- El hermano de mimuger tambien lo - Gracias, contestó Edmundo volvien
es mio , dijo Edmundo , y sentiríamos endo la cabeza y haciéndole un gesto de ami
el almaMercedes y yo si se apartaba del gable despedida .
nosotros en momento tan solemuel Continuaron su camino los dosamantes,
Fernando abrió los labios para respon - tranquilos y satisfechos, como dos predes
der, pero espiró la voz en ellos y no pil- tinados que se suben al cielo . . i
do articular una palabra. IV . . .
Hoy el contrato , mañana ó pasado EL COMPLOT.
mañana los desposorios... i Diablo ! vais Siguió con la vista Danglars á Edmun
muy aprisa , capitan . do y Mercedes hasta tanto que los dos
- - Danglars , contestó Edmundo , son - lamantes desaparecieron en una de las re
riendo tendré que deciros como dijo hace vueltas del puerto de San Nicolás; vol
poco Mercedes á Caderousse : no me deis viéndose luego , vió á Fernando que pali
un título que no me corresponde aun , por do y temblando se habia dejado caer so
que eso es mal presajio . |bre una silla, mientras Caderousse balbu
- Perdonad , os decia tan solo que ibaisceaba el testo de una báquica cancion .
muy aprisa . Diantre , nos sobra tiempo ; | - -Venid acá, señor mio ; dijo Danglars
el Faraon no se hará á la mar hasta den -lla Fernando, he ahi un casamiento queno
tro de tresmeses . creo sea de la aprobacion de todos.... .
-- Siempre le falta á uno tiempo para| - Ese casamiento me desespera !
ser feliz , señor Danglars ; cuando se hal - ¿ Amais pues á Mercedes ?
padecido,mucho tiempo , apenas puedej - Desde que la conocí la he amado
creer en la dicha. Pero no es solo el egois - \siempre.
mo lo que me obliga á obrar asi: me urge - Y os estais ahi mesándoos los cabe
pasar á Paris. ||llos en vez de buscar remedio al mal ?
- A Paris !! ; será la vez primera quelli qué diablo ! no creia que los de vuestra
vayais ? nacion se portaran de ese modo .
- Si. - ¿ Qué quereis.que haga ?
: - ¿ Teneis algo que hacer,allí?. - ¿Qué se yo ? & qué me importa ? Me
- - No es por negocio alguno mio : ten - parece que no soy yo el enamorado de
go que cumplir elúltimoencargo de nues- Mercedes, sino vos. Buscad, dice el Evan
tro pobre capitan Leclér; ya comprendeis, gelio y encontrareis.
Danglars , que eso es sagrado. Por lo de- - Ya encontré!
mas, quedad tranquilo , no emplearé mas | Qué ?
tiempo que el necesario para ir y volver.|| -- Quería coser al hombre á puñaladas,
· ALBUM . 19
pero la muger meha dicho que si le su - Que no hay , el diluvio prueba,
cedia alguna desgracia á su novio se ma-|| Hombre honrado que agua beba.
taría . - Deciais , caballero , insistió Fernan
i Bah ! esas cosas șe dicen pero no se do, que queriais sacarme depena; pero ...
hacen . añadisteis.
- No conoceis á Mercedes , caballero ; - Ya caigo : añado ahora que para sa
tal cual amenaza, asi ejecuta . . caros de pena, bastará con que Dantes no
- Imbécil! murmuró Danglars, &que se case con la que amais, y esto puede
se mate ó no que te importa , con tal que estorbarse , me parece , sin que Dantes
Dantes no sea capitan ?' muera.
- Y antes que Mercedes , repuso Fer - - Solo la muerte bastará á separarles ;
nando con acento de invariable resolucion , dijo Fernando.
moriré yo primero . - Raciocinais como un salvaje , amigo
He aqui un verdadero amor ! dijo mio , dijo Caderousse ; pero ya vereis como
Caderousse con un acento cada vez mas Danglars que es un truan , maligno y avis
avinatado; un amor queyo no comprendo. pado os prueba que pensais mal. Pruéba
- Vaya , dijo Danglars, me pareceis selo , Danglars, he salido garante de tí, dile
buen muchacho , y por mas que me lleve que no hay necesidad alguna de que Dan
el diablo quisiera daros consuelo, pero .... tes muera : sobre que seria muy sensible
- Veamos, dijo Caderousse , veamos. que muriese ; Dantes es buen muchacho;
- Querido mio , repuso Danglars, es- lyo le amo , yo : a tu salud , Dantes.
tás cuasi borracho ; da fin á la botella ylor Fernando se levantó impaciente .
estarás por completo . Bebe y no te metas : - Dejadle que diga , repuso Danglars ,
en lo que digamos. Para lo que vamos á conteniendo al jóven , a pesar de estar tan
hacer es preciso estar sereno. borracho: no deja de tener razon ; la au
- i Yoborracholdijo Caderousse, cuan
cuan -Isencia
sencia produce cuasi losmismos efectos que
do soy capaz de beberme cuatroo de esas laja muerte
de esas mujer : suponed que separan á Edmun
botellas que noson por cierto mas grandes do de Mercedes los muros de una cárcel y
que los frasquitos de agua de Colonia..... se verán separados pimas nimenos que lo
Tio Pamfilo ! vino; y para dar mas fuer- serian por la losa del sepulcro .
za á la palabra , Caderousse golpeaba la - Es verdad ; pero se sale luego de la
mesa con el vaso . cárcel, dijo Caderousse que con algun des
- Deciais pues, caballero.....? repuso 'tello de inteligencia terciaba en la conver
Fernando , escuchando con avidez la con - sacion , y cuando se sale de la cárcel y se
tinuacion de la clásula comenzada. llama uno Edmundo Dantes , sabe ven
- ¿ Quédecia ? ya no meacuerdo. Ese garse .
borracho de Caderousse me hace perder | - Que importa ! murmuró Fernando.
el hilo de m s ideas. - A mas de que, continuó Caderousse ,
- Tan borracho como quieras. iInfeli- laporque se ha de encarcelar á Dantes ?
ces de aquellos a quienes amedrenta el él no ha robado, no ha herido, no ha ase
vinol es porque tienen alguna idea per- sinado.
versa y temen que el vino les hagą soltar - Cállate , dijo Danglars. .
el secreto . - No quiero callarme, quiero que me
Y Caderousse se puso á cantar la ulti- digas porque se ha de encarcelar á Dan
ma estrofa de una cancion muy en vogates, yo le amo: já tu salud, Dantes! y coló
en aquella época : llotro vaso de vino.
ALBUM .
Danglars,observaba en los descarriados |partí con él en otro tieinpo elmio... ¡No
ojos del sastre los progresos de la borra- lquiero que mateis á Dantes li..
chera y dirigiéndose á Fernando, dijo. — ¿ Y quien habla de matar, imbécil ? :
- Comprendeis, ahora , como no hay repuso Danglars. Trátase solo de una chan
necesidad de matarle ? za . Bebe á su salud , añadió llenándole
- No por cierto , si como deciais hace otra vez el vaso, y déjanos en paz.
poco, hay algun medio para hacerle, per- - Si, si, á-la salud de Dantes, dijo Ca
der . ¿ Teneis alguno ? derousse vaciando el vaso , á su salud... á
- Bien mirado , dijo. Danglars , podria su salud... á...
encontrarse. Pero, continuó, idonde dia . El medio. .. elmedio ... dijo «Fer=
blos voy á metermedime interesa á milnando.
eso ? - No le habeis hallado aun ?
-- Yo no sé si os interesa ó no este ne- - No ; eso queda a vuestro cargo.
gocio , dijo Fernando agarrándole por un Es verdad, los franceses son en esto
brazo ; pero lo que si sé esque teneis algun superiores á los españoles ; los españoles
encono particular contra Dantes; el que meditan, los franceses improvisan.
abriga odio contra determinada personal - Improvisad , pues,'dijo Fernando im - .
no se engaña en cuanto a los sentimientos paciente . . .
de los demas. : - Mozo, dijo Danglars, una pluma,pa
- Yo !'zmotivos de ódio contra Dan- pel y tintero .
tes? ninguno tengo , lo juro sobre mi pa- - ¿ Una pluma, papel y tintero ? mur
labra. Os' he visto desgraciado y vuestra muró Fernando.
desgracia me ha interesado: hélo aqui to - - Si, soy sobrecargo, y por lo tanto ,la
do. Pero ya que creeis que trabajo en mi pluma, papel y tintero son mis instrumen
provecho , quedad con Dios, amigo mio , lios, y sin mis instrumentos nada sé ha
salios del apuro como Dios os dé á enten - eer.
der: - Pluma, papel y tintero , repitió. Fer
Y Danglars hizo unmovimiento aparen- nando á voces .
tando querersemarchar. - Aqui está todo, dijo el mozo, presen
- Noos vayais, dijo Fernando; quedaostándole lo pedido.
Poco me importa al fin y al cabo que os - ¡Cuando uno reflecsiona , dijo Cade
intereseis ó no en la pérdida de Dantes; lorousse dejando caer su mano, sobre el pa
mismo me dá . Por mi parte le abomino. pel ; que con esto hay lo suficiente para
Buscad unmedio , yo lo ejecutaré comono matar a un hombre mas segura é impune
sea ' un asesinato , porque me ha dicho mente que si se le, esperára tras de una
Mercedes que se mataria simataba á Dán - esquina ó en las encrucijadas deun bosque '
tes . para asesinarle ! Siempre he temido yo mas
Caderousse , cuya cabeza descansaba so -lá una pluma , unac botella de tinta, y un
bre la mesa , la levantó , y mirando á Fer - pliego de papel que á una espada ó á una"
nando y á Danglars con torpes y atontados||pistola...
ojos , dijo : 1 . - El beltaco no está tan borracho como '
- Matar-á Dantesb... quien trata de aparenta , dijo Danglars. Dadle de beber,
matar á Dantes I no quiero que le mateis, Fernando:
no..., es mi amigo.... Se ha ofrecido esta Llená este demexohelvaso á Gaderous
manana á partir conmigo su dinero, como se quien , como á buen bebedor; levantó la
ALBUM . 21 .
mano que tenia puesta encima del papel yſluego á Fernando y que esteleyó ú media
cojió con ella el yaso . El catalan estuvo voz .
observando hasta tanto que Caderousse « Señor procurador del Rey : un amigo
cuasi vencido ya por esta nueva carga ,||« del trono y de la religion osadvierte , que
puso , ó mejor, dejó caer el vaso sobre la « el llamado Edmundo Dantes,segundo del
mesa . . . « Furum que llegó esta mañana despues
- ¿ Y que mas ?... repuişo el catalan en u de haber tocado en Nápoles y Portofer
cyanto vió que el resto de lucidez que que- « rajo, se ha encargado de un escrito de
daba á Caderousșe ,empezaba a desapare « Murat para el usurpador y éste le ha en
cer por consecuencia del último vaso de « tregado una carta para el comité bona
vino. « partista de Paris .
- ¿ Quemas? os decja pues, por ejem - « Si se le prende se encontrarán las
plo , dijo Danglars, que si despues de un « pruebas de su crímen , esto es, la carta ,
viaje como el que acaba de hacer Dantes , « en su cartera , ó en casa de su padre ó en
y durante el cual ha hecho escala en Ná-lasu maleta á bordo del Faraon .) ;
poles y en la isla de Elha , alguno le de- ---Enhorabuena , dijo Danglars , de este
nunciaba alministerio fiscal como agente modo vuestra venganza no os acarreará
bonapartişta. .. molestia alguna porque de ningun modo
- Yo le denunciaré , yo, dijo con vive-||pueden las sospechas recaer sobre vos , y
za el jóven . el negocio seguirá su rumbo por si solo :
Si, pero en este caso,es preciso firmar no es necesario ya , sino doblar la carta
vuestra declaracion y se os caręará con el como lo hago , y poner el sobre Al señor
acusado. Estoy segurº de proporcionarosllprocurador del Rey ; con esto está todo
abundancia de datos para sostener vuestra hecho. . .
denuncia , pero Dantes no ha de estar y Danglars escribió el sobre comoquien ·
siempre preso , un dia ú otro -saldrá libre se chancea .
y este dia será fatal para su acusador. - Sí, estará todo hecho, esclamó Cadea ,
- Oh ! dijo Fernando , una sola cosa rousse que por un postrer esfuerzo de su
deseo en el mundo; que Dantesmebusque apagada inteligencia , habia atendido á la
el cuerpo .. . Mlectura y cuyo instinto le indicaba los de
Está bien : pero ; y Mercedes ? ;Mer Isastres que una tal denuncia podria acar
cedes que os odiará si teneis la desgracia rear ; si, todo estará hecho , tan solo que
de ocasionar el mas leve rasguño en la será una infamia : y alargó el brazo para
epidermis de su querido Edmundo ! llcoger el escrito . :
. - - ; Teneis razon ! contestó Fernando. Es que, dijo Danglars , retirandole
-- No, no, continuó Danglars, ya deci- hasta ponerlo fuera del alcance de su ma:
didos por ese medio , es preferible tomar no, todo lo dicho y hecho ha sido broma,
cachazudamente la pluma, como yo lo ha- y sentiria en estremo cualquier percance
go; mojarla en la tinta y escribir con la que sobreviniera á Dantes. Vaya , i pobre
mano izquierda, para que pose conozca la Dantes ! con que así , toma....
letra , la siguiente acusacion . Y cogiendo la carta la estrujó entre sus
Y Danglars uniendo la accion á sus patimanos , y la tiró á un rincon .
_ labras, escribió con lamano izquierda y con Enhorabuena, dijo Gaderousse , Dan
carácter distinto, en un todo al que usaba tes es miamigo y po, quiero que leoca
comunmente , las siguientes lineas que diólsiopeis daño alguno,
: 22 ALBOM .
- ¡Pero quien diablos piensa en hacerleſ Caderousse le seguià bamboleándose ,
daño ! ni Fernando ni yo soñamos tal co - agarrado á su brazo : apenas habrian an
'sa , dijo Danglars levantándose y dirigien - dado como unos veinte pasos, Danglars vol
do una mirada al joven que se quedó sen- vió la cabeza y vió á Fernando precipitar
tado, con los ojos clavados en el papel de- se sobre el papel y guardarlo en su bolsi
nunciador arrojado en el rincon . Tuo ; luego saliendo del cenador , el jóven
- Siendo asì, que traigan vino , repuso se dirigió hacia el Pillon .
Caderousse quiero beberá la salud de Ed- - Qué hace ese jóven ? dijo Cade
mundo y de la bella Mercedes ! rousse . Nos ha engañado , inos ha dicho
-- Has bebido mas de lo regular,borra - que se iba al barrio de los Catalanes y se
chon ! dijo Danglars , y si continuas, te ve- dirige á la ciudad. ; Ola ! ¡Fernando : te
ras obligado a dormir aquí la mona pues equivocas, muchacho !
que tus piernas no podrán sostenerte. - Eres tu el que ves las cosas al revés ,
--- ; Yo , dijo Caderousse, levantándose dijo Danglars, va todo derecho por el ca
con la fatuidad delbeodo, yo no sostenerme mino del viejo Hospital.
sɔbre mis piernas ! ¡ Apostaria á que subo -- Es verdad , contestó Caderousse , yo
al campanario de Accoules, sin dar un habria jurado que tomaba hacia la dere
traspié siquiera ! . cha. No hay remedio el vino es muy trai.
- Vaya, sea así, dijo Danglars, admito||dor.
la apuesta ,pero será para mañana.Lo quel - Vamos, vamos, dijo para consigo Dan
· es ahora es tiempo de volvernos á casa ; glars;'creo que el negocio está bien comen
con que dame el brazo y retirémonos. zado y que bastara dejarlo marchar.
- Retirémonos , dijo Caderousse , pero CAPITULO V . .
no tengo necesidad de tu brazo para ello .Y EL CONVITE DE ESPONSALES.
Vienes, Fernando ? ¿ Vás con nosotros á siguiente estos sucesos amane
Marsella ? El dia á
- No, contestó éste , vuelvo al barrio del ció puro y sereno ; levantóse el sol brillan
los Catalanes. te y con sus primeros rayos de rojo pur
- Pues haces muy mal: vente á Marse- púreo se colorearon de transparente rubí
lla con nosotros ; vaya, vente . lasespumosas crestas de las inquietas olas .
- Nada tengo que hacer en Marsella y Hallábase preparada la comida en el pri
no quiero ir . mer piso de la mismaReserva cuyo empar
- ¿ Cómo has dicho ? ¿ qué no quieres ?|rado conocemos ya , en una sala en que
pues bueno hágase tu voluntad , libertad penetraba la luz por cinco ó seis ventanas,
para todo el mundo : vamos Danglars ylencimade las cuales se veía escrito el nom
dejemos á este caballero que se vuelva álbre de las principales ciudades de Francia :
su barrio de los Catalanes ya que así loſuna balaustradade madera , comoen el res
quiere. - to del edificio , era comun á todas estas
Danglars aprovechó esta espontaneidad ventanas.
de Caderousse para conducirle á Marsella;| Aunque la comida no debia tener lugar
solo que para dejar libre á Fernando un hasta mediodia , ya desde las once de la
camino mas corto y menos complicado, enmañana se viera por entre los balaustres
vez de volver por el Malecon de la Rive - pasearse impacientes á algunos fconvida
Neuve, tomó la direccion de la puerta de dos. Eran estos los marinos del Faraon
San Victor. junto con algunos soldados amigos de Dan
11
ALBUM .
tes. Vestian todos sus mejores trajes á finl Danglars y Caderousse cumplieron con
de honrar así mejor á los novios. Corria su embajada y despues de haber apretado
la voz de que los armadores del Faraon vigorosa y cordialmente la mano á Ed
honrarian con su presencia la comida de mundo, fueron á colocarse, Danglars jun
esponsales de su segundo ; pero era estato á Fernando, y Caderousse junto al vie
una distincion tan estimable , que nadie jo Dantes , objeto de la atencion general.
osaba creer en ella . Con todo , Danglars, El viejo vestia un antiguo traje de seda ,
al llegar con Caderousse ,'confirmó la no- cuyos botones cortados en facetas eran de
ticia ; habia hablado aquella mañana con acero y de dimensiones enormes.
el señor Morrel , y este le dijo que iria á Sus delgadas pero robustas pantorrillas,
comer á la Reserva. estaban cubiertas por magníficas medias
En efecto : un instante despues , entró de algodon mostreado , que de lejos olían
el señor Morrel en el salon y fué recibido á contrabando inglés. De su sombreró tri
con unánimes, aclamaciones de todos los cornio 'pendia un lazo de cinta blanca y
'marinos del Faraon. La presencia del na- azul, apoyábase 'por último en un baston
viero acabó de confirmar los rumores que de lodoño en forma de cayado como el
circulaban de ser nombrado Dantes capi-\pedum de los antiguos. Comparárasele a un
tan , y como éste era muy querido á bor- petrimetre de los que en 1796 frecuenta
do, loshombres de la tripulacion manifesta - ban los recien habilitados jardines del Lu
ban su gratitud al armador por un nom - xemburgo y de las Tullerías.
bramiento que, por una feliz casualidad, es- A su lado , como dijimos ya, se colocó
taba en armonía con los deseos de sus su - Caderousse á quien la esperanza de una
bordinados . cmidi opipara habia acabado dereconciliar
Apenas entrara el señor Morrel , cuan - con los Dantes; Caderousse á quien que
do por unanimidad se comisionó á Dan - daba una reminiscencia de lo sucedido en
glars y Caderousse para ir a noticiar al la víspera cual queda en la imaginacion ,
novio la llegada del importante personaje al levantarse uno por la mañana , el vago
cuya presencia tan viva y agradable im - recuerdo de lo soñado durante la noche .
presion habia producido , y de invitarle á Danglars, acercándose á Fernando, lanzó
que no retardase la ida. Danglars y Ca- sobre el amante desauciado una investiga
deròusse partieron sin pérdida de mo- dora mirada ; Fernando,fmarchandodetrás
mento , mas apenas habrian andado unos de los futuros espososolvidadodel todo por
cien pasos, cuando junto al almacen de Mercedes, que en ese juvenil y encantador
pólvora avistaron alpequeño grupo que se egoismo del amor no tenia ojos mas que
acercaba . para su Edmundo , estaba pálido , enroje
Componíase éste decuatro jóvenes ami- ciendo tan solo su rostro las súbitas llama
gas de Mercedes , catalanas como ella que radas que desapareciendo instantaneamen
acompañaban á la novia á quien Edmun - te dejaban en su faz una palidez siempre
do daba el brazo ; junto á ella iba Danteses creciente .
el padre , y detrás venia Fernando con su
sonrisa de mal agüero.NiMercedesni Ed-1. De vez en cuando dirigia su vista hácia
mundo se apercibieron de esa sonrisa: eran Marsella y entonces un temblor involun
tan felices que a nadie veían sino el uno al tario y nervioso convelia todos sus miem
otro y al puro cielo que parecia bendecir bros. Fernando , al parecer , esperaba ó .
su union . presentia un acontecimiento ruidoso ,
. ALBUM .
Dantes iba vestido con sencillez ; como Mida tez de su rostro varonil pudo obser
pertenecia á Ja marina mercante , llevabavarse cual le abandonaba la sangre para
un traje comokérminomedio entre el uni- refluir á „su corazon. Entretanto Dantes
formemilitar y el vestido de los paisanos, ejecutaba idéntica maniobra; colocó a su
realzado por la gallardía de su fallei que derecha al señor Margel, y á su izquier
hacia resaltar mas y mas la shelleza y aire da á Danglars, indicando a los demas que
placentero de su novia , Mercedes estaba se sentaran donde mejor les pareciera.
hermosa cual una de esas ninfasde Chipre Giraban en derredor de la mesa.Jos sal
ó de Ceos, las de ojosde azahache,y,labios chichones de Arles , curados al humc; las
de coral. Pisaba con eşa soltyra , firmeza langostas de deslumbrante coraza , los
y deşembarazo propio de las arlerianas y testáceos de rosada concha , el erizo pa
andaluzas.Una joven de la ciudad hubiese recido á las castañas envueltas en su „es
procurado disimular su alegría con un ve pinosa cubierta , las truchas que losinteli
lo ó cuando menos con las pestañas de sus gentes del Mediodia pretenden ser supe
párpados; pero Mercedes sonreía , miraba cigres á las ostras del Norte; en fin todos
complaciente a todos los que la rodeaban, los delicados accesorios que abandona el
y su soprisa y su mirada decian tanto co- mar en su arenosa ribera y que lospesca
mo pudieran espręsąr estas palabras : « şi dores que las copocen designan con el ge
sois mis amigos, regacijaos conmigo, por-jinérico,nombre de frutas del mai.
que á la verdad soy mụy dichosa , i Bello silencio ! dijo el viejo pala
Luego que los de la Reserva divisaron||deando un vaso de vino blanquizco y trans.
á los novios y comițiya, Nr. Morrel bajo parente como el topacio , que el tio.Pam
poniéndose á la cabeza de los marineros y filo en persona acababa de presentar á
soldados que habian quedado con él , y á Mercedes, equien diria que se hallap aqui
quienes renovára la promesa ya hecha áreunidas treinta personas que solo desean
Dantes , de nombrar á este en reemplazolbromear y divertirse ?
del capitan Loçlér: Al verle acercarse , - Es,que no siempre está un marido
Edmundo dejó el brazo de su povja y lo para bromas, fepuso Caderouşse .
cedió al señor Morrel. El armador y la El hecho es , dijo Dantes , que soy
jóven rompieron la marcha subiendo las muy feliz en este momento para estar
primeros por la escalera de madera que chançero: şi es asi como.vos,lo entendeis ,
.conducia al salon en que estaba preparada vecino, teneis razon. La alegria produce
Ja mesa,:x que rechino por espacio de cin - alguna vez estraños efectos: oprime el.ço
co minutos bajo la pesada planta de los razon lo mismo que el dolor.
convidados. Danglars observó á Fernando cuyo na
Padre mio : dijo Mercedes , coloc'n - tural impresionable se descubria á cada
dose al centro de la mesa; vos á midere- emocion.
cha , os lo suplico , pues á mi izquierda TüEn qué consiste eso ? dijo en segui
deseo que se coloque aquel que ha hecho da, ¿ temeriais tal vez algun contratiem
para mi las veces de hermano;,añadió con po ? Me parece que es muy al contrario ;
una amabilidad que penetró hasta lo mas todo vá segun vuestros deseos
recóndito,del corazon de Feçoando cual --Justamente es eso lo que me hace
si fuése. la aguda,punta de un puñal. Los temer, dijo Dantes;parécemeque elhom .
lábios de éste, palidecieron , y bajo la brp - |bre no hanacido para alcanzar su felicidad
ALBUM
á poca costa . La dicha es como esos pala -||fuego abrasó sus párpados, apoyóse sobre
cios de las islas encantadas euyas puertas lamesa para no caer desmayado , y'á pe
guardan disformes dragones ; es precisosar de susviolentos esfuerzosno pudo con
combatir para conquistarlés ,'y' yo á la tener un ahogado suspiro , que se perdió
verdad no sé que obstáculo haya tenido entre las carcajadas y parabienes de los
que vencer para alcanzar la mano de Mer concurrentes.
cedes. . ? . .' ! ! - Qué tal! ¿qué os parece , dijo el viejo
- Su mano ! ¡su mano ! dijo Caderous- Dantes, ha sabido manejarse , ha aprove
se chanceándose , todavia no, micapitan ; chado bien el tiempo” ¡Llegado ayer ma
prueba de hacer el papel de marido y ve- ñana ; casado hoy á las tres de la tarde !
rás como te reciben . " "" "; nadie como los marinos se dirije tan en de
Mercedes se ruborizó. rechúra y con menos rodeós á su objeto . •
Fernando estaba inquieto en su šilla ; Pero y las demas formalidades? ob
temblaba al menor ruido y á cada mo- jetó timidamente Danglars , ¿ el contrato ,
mento enjugaba las gotas de sudor- quellas escrituras ?
surcában 'su frente , cuallas primeras go- El contrato , dijo Dantes riendo, el
tas de una lluvia de tempestad . i , contrato está ya hecho ; Mercedes no tie
. - No creia yo, vecino Caderousse, dijo ne nada ni yo tampoco , nos casamos se
Dantes, que valiera la pena contrariar mi gun el principio de comunidad y nadamas;
proposicion . Verdad es que Mercedes no esto ha costado poco de escribir y por lo
les aun mi esposa , (sacó su reloj ) pero lo mismo es muy barato .
será dentro hora y media." . ! . Esta chanza provocó una nueva esplo
Arrojaron todos una esclamacion desion de alegres bravos y aclamaciones .
sorpresa , á escepcion del viejo -Dantes , . - Con qué lo que teniamos por comi
que con una carcajada de satisfacción dejó da de esponsales, dijo Danglars, es en rea
ver su dentadura hermosa aun á pesar de||lidad la comida de boda ? .
los años. Mercedes se sonrió ,"sin rubori-| - No,dijo Dantes, no perdereis por ello
zarse . Fernando, cojió convulsivamente el nada , quedad tranquilos. Mañana por la
mango de su cuchillo . ' . * mañana marcho a Paris, cinco dias de ida
- Dentro de una hora , dijo Danglars .lly cinco de vuelta , mas un dia indispensa
palideciendo tambien como es eso ? ' ble para evacuar mi comision , y el 12 de
si, amigos mios , contestó Dantes, marzo estoy de vuelta ; para el 12 de mar
gracias al crédito del señor Morrel, per - 20 la verdadera comida de boda.
sona a quien despues de mi padre debol La perspectiva de un nuevo festin au
mayores consideraciones en este mundo , mentó el buen humor general hasta tal
: se han allanado todas las dificultades. Fle - punto que Dantes el padre, que al princi
mos alcanzado las licencias necesarias yepio se quejaba de sobrado silencio , se es
maire de Marsella ,nos espera en la casa forzaba en vano para que fuera oido su
consistorial á las dos y media en punto : brindis á la prosperidad de los esposos:
Así es que como el reloj señala la una y Dantes adivinó el pensamiento de su pa :
cuarto , creo 'no'aventurar gran cosa cuan - dre y contestó con una sonrisa muy esprea
do digo que dentro una hora y treinta mi- siva de cariño . Mercedes dió una: ojeada
nutos, Mercedes se llamará Mme. Dantes. a ! péndulo del salon é hizo disimulada
· Fernando cerró los ojos ; una nube de mente un signo á Edmundo. Reinalen en
26 ALBUM .
tre aquellos.convidados la bulliciosa ale- continuó Danglars , cuanto la joven es en
gría y la individual franqueza que es ca - efecto muy hermosa . ¡Cáspita , con el afor .
racterística entre las gentes de baja esfe- tunado picarillo del futuro capitan ! Con
ra, al llegar en una comida á los postres. solo doce horas de poder llamarmeDantes
Los que no estaban muy satisfechos del me daba yo por muy contento .
lugar que en la mesa les cupiera , se ha - - ¿ Nos marchamos? preguntó Merce
bian levantado y buscado vecinos mas de des con su voz encantadora . Están dando
su gusto. Todos empezaban ya á hablar á las dos y nos esperan á las dos y cuarto .
un tiempo y nadie se tomaba la molestia - Sí, simarchemos, dijo Dantes levan
de contestar al interlocutor y si solo á sus tándose con viveza.
propios pensamientos. La palidez de Fer- - Vamos, vamos dijeron á una todos
nando parecia haberse trasladado a lasme- los convidados .
jillas de Danglars: en cuanto á Fernando, Estaba Fernandoapoyado en el alfeizar
parecia no hallarse en este mundo, seme- de una ventana : Danglars que no le per
jándose á un condenado que se rebullese en dia de vista , viole levantarse comomaqui
un lago de fuego . Habia sido de los pri- nalmente, abrir desmesuradamente sus hos
meros en levantarse y paseándose á lo lar- cos ojos y volverse á inclinar sobre elpun
go de la sala procuraba alejar de sus oidos to en que se apoyára . En elmomento mis
la gritería de las canciones y el ruido de mo oyóse un sordo rumor en la escalera
los vasos al chocar. Caderousse se le acer- que retemblaba como oprimida por el peso
.có en el momento en que Danglars , de de las pisadas, y el ecode varias voces uni
quien al parecer huía , se le habia reunido do al choque de las armas , vino á domi
en un ángulo del salon. nar la algazara de los convidados, escitan
- En verdad, dijo Caderousse de quien do su curiosidad pintada en el silencio ge
el buen talante de Dantes , y sobre todo el neral .
vino del tio Pamfilo , habian alejado los El ruido se fué acercando, sonaron tres
restos de encono que la inesperada suerte golpes en la mampara : y cambiaron los
de Dantes engendrára en su pecho ; en concurrentes recíprocas miradas de admi
yerdad que Dantes es un bellísimo jóven , racion y sobresalto .
y cuando le veo sentado al lado de su no- - ¡En nombre de la ley i gritó una voz
via , no puedo menos de enternecerme al clara y penetrante : nadie contestó .
pensar en la cruel burla que tratasteis ayer Abrióse Juego la puerta y un comisario
de hacerle . ceñido con su faja , entró en el salon se
- Ya has visto pues,dijo Danglars, que guido de cuatro soldados y un cabo. A la
la cosa no ha tenido resultado. Este pobre inquietud , sucedió el terror
Fernando estaba tan trastornado que en - ¿ Qué se ofrece ? preguntó el armador
los primeros momentos me dió compa- dirigiéndose al comisario á quien conocia ;
sion, pero desde el instante que ha to - sin duda, caballero , hay aquí alguna mala
mado la resolucion de ser el joven quemas inteligencia .
se distinga en las bodas de su rival, nego - | - - Sihaymala intelijencia señor deMor
cio concluido. rel, repuso el comisario ; contad con la mas
Caderousse miró á Fernando ; éste es- pronta reparacion . Soy portador de una
taba lívido . órden de arresto ; y aunque me es muy
- El sacrificio es tanto mas sublíme, doloroso tengo que cumplir con mideber.
ALBUM . 27
zreal de Vds., señores,se llamaEdmundo |tonces en complexo á la imajinacion de
Dantes ? Caderousse, en su espantosa realidad. Hu
Fijáronse las miradas de todos en eljó - biérase dicho que la realizacion de la ca
ven que muy conmovido pero sin perdertástrofe acababa de rasgar el velo que la
su dignidad se adelantó un paso á los de- embriaguez'del dia anterior interpusiera
mas y dijo . entre su voluntad y su memoria .
- Soy yo , ¿ que se os ofrece , caba- - ; Oh ! ; oh ! dijo con ronca voz , ¿se
llero ? Irian estas las consecuencias delchasco que
- Edmundo Dantes, contestó el comi- combinabais ayer , Danglars ? En tal caso ,
sario , en nombre de la ley, quedais arres-limaldito quien lo ha puesto en ejecucion ,
tado . porque es negocio demasiado triste !
- Vos me arrestais ! dijo Edmundo - No por cierto ! esclamó Danglars ,
palideciendo lijeramente ; pero ¿ por qué||tu sabes en contra de la pregunta, que yo
motivo ? rasgué el papel.
- Lo ignoro , caballero , pero la decla - -- Es falso ; no lo rasgaste , replicó Ca
racion indagatoria os lo dará seguramente derousse ; lo que hiciste fué magullarle y
á conocer. Jarrojarlo á un rincon : eso es lo cierto .
El señor Morrelconoció desdeluego quel - Cállate , tu nada pudiste ver porque
no habia remedio contra la inflecsibilidad estabas borracho .
de las circunstancias: un comisario ceñidoll - ¿ Donde está Fernando ? preguntó
con su faja no es un hombre, es la estátua Caderousse.
de la ley, fria , sorda y muda. El viejo por _ ¿ Lo sé yo por ventura ? en sus que
el contrario , se precipitó hácia el comisa- Thaceres probablemente. Pero ¿no valdria
rio : hay cosas que el corazon de un padre mas que en lugar de estar charlando pro
ó de una madre no sabe comprender . Ro - curáramos prestar algunos socorros á esos
gó, suplicó ; sus lágrimas y sollozos nada|pobres aflijidos?
pudieron alcanzar: fué, empero, tan grande En efecto , mientras este diálogo, Dan
su desesperacion que el comisario se con - tes, siempre con la sonrisa en la boca se
movió . habia ido despidiendode susamigos y dan
- Caballero , le dijo ; tranquilizaos , taldo un beso en la frente de su Mercedes, se
vez vuestro hijo habrá olvidado alguna dió á prision , diciendo .
formalidad para con la aduana ó sanidad. l - Tranquilizaos ; es una equivocacion
y es muy probable que en cuanto haya in - que se aclarará luego y es regular que ni
dicado lo que se trata saber de él será llaun ^ llegue á la cárcel.
puesto en libertad . . . | - -Oh ! es muy probable ; estoy casi
cierto de ello : dijo Danglars , que en este
- ¿ Que significa esto ? preguntó Cade- Im
rousse , frunciendo elentrecejo , á Danglars momento se acercaba
va , al grupo principal.como hemos dicho
que demostraba estar sorprendido . T Bajó Dantes la escalera precedido del
: - ¿ Que sé yo ? hago lo que tu ; veo lo comisario de policia y rodeado de solda
que pasa , no comprendonada, ymepierdo dos. Un carruaje , cuya portezuela estaba
en conjeturas. entreabierta esperaba a la puerta ; subieron
Caderousse buscó con la vista á Fernan - Já él el preso , dos soldados y el comisario ,
do: habia éste desaparecido . ly cerrada la portezuela echó el coche á
· La escena de la víspera se presentó en landar con direccion á Marsella .
28 ALBUM .
- Adios, Dantesco! ,cuadios odEdmundoIL Ya se ve que și, cuando lo que uno
esclamó Mercedes con asi ttodo
n cuasi o elel mcuerpo
ust Wdice
os . como al azar tiene resultados funes:
fuera de la ventana.
· El preso qyó esta última despedida sali || Durante estè , coloquio , los diferentes
da deldesgarrado corazon desu povia como grupos comentaban á $u modo y dediver
un gemido de dolor, sạcó, pues,la cabeza sa manera la prision de Dantes.
por la ventanilla y esclamó. Y vos Dạnglars, dijo uno , iqué opi.
- Hasta la vista, Mercedes . nais sobre este suceso ?
Y desapareció en uno de los ángulos del : - Yo , contestó , creo que habrá traidd
fuerte de San Nicolás . ||algunos fardos decontrabando. .
- Esperadme todos aqui, dijo.el, arma- - Pero á ser asi , deberiais saberlo yos;
dor, voy á tomar,el primer carruage que Danglars , yos que sois el sobrecargo del
encuentre, corro á Marsella y , yuelvo álbuque.
traeros noticias. - Es verdad: pero el sobrecargo notieä
Marchad , gritaron todos á una,mar- ne conocimiento sino delos fardos que van
chad y volved pronto ,muy pronto.. . ! declarados en el manifiesto. Sé que car
Despues de su partida hubo,un momen Igamos de algodon , y no hay mas ; que to
to de terrible, estupor entre los que habian mamos,el cargo, en Alejandria en la casa
quedado alli. El anciano Dantes y Mer - de Mr. Pastret , y ,en Smirna, en la casa
cedes quedaron por algun tiempo ensi- Ide Mr. Pascal; ino hay mas sobre que
mismados cada uno en su propio. dglor: preguntarme. .
Mas luego se encontraron susmiradas , se i Qh ! ahora recuerdo , dijo el.infeliz
reconocieron víctimas de un mismo, golpe padre procurando renovar antiguas ideas,
y se arrojaron en los brazos uno de otro haberme dicho ayer que me traia un ca
Durante este intermedio entró de nuevojon de café y otro de tabaco .
Fernando, llenó un vaso de agua que be- Pues siendo ași, fuera dudas , dijo
bió de un tirón y ge sentó en una silla. Danglars , eso ha de ser: durante nuestra
Quiso la casualidad que esa ,şilla estuviera ausencia los aduaneros habrán reconocido
inmediata á la en que cayó Mercedes cuan- ſel Faraon y descubierto elpastel.
do se desprendió de los brazos del anciano: Mercedes no daba importancia ninguna
Fernando , por un movimiento iņstintivo , lá estas suposiciones: habiendo reprimido
apartıi su silla . hasta entonces su dolor, prorrumpió reper
: - Es él, dijo , Çaderouşse ,á. Danglars , tinamente en sollozos.
que no perdia de vista al catalan . - Yamos! ; vamos! i no hay que de
No lo creo , contestó éste , es demia sesperar ! dijo el viejo Dantes sin saber casi
siado necio , De todos modos, caiga el gol- lo que se decia .
pe sobre la cabeza de su autor. - Esperanza,! repuso Danglars.
- Pero tu no hạces mencion del que le -- ; Esperanza ! procuró articular Fer
dió el consejo de ese paso, dijo Cade- nando ; pero esta palabra lę ahogaba, aji
rousse . eltáronse şus lábios y no pudieron pronun
- Estariamos frescos, contestó Dan-]ciar ningun sonido.
glars , si hubiésemos de ser responsables - i Şeñores ! esclamó uno delos convi
detodo lo que por azaré ipdeliberadamen- dados que estaba de observacion en la vená
tehablamɔ &..... . . . ] tana, señores, un coche... ¡Ahl ; es el se
ALBUM . 29
ñor Morrel! ¡ánimo,ánimo! sindudanošji - ; Esperėmos pues! dijo entré dień
trae buenas noticias. lites.
Mercedes y el anciano corrieron al en - Si, esperemos , dijo Danglars; si está
cuentro del armador con quien toparon en inocente será puesto en libertad;'si culpa
la puerta: el señor Mörtél estaba muypá- ble es por demas comprometerše por un
lido y trastornado . . . conspirador.
- i Que hay ! i que hay ! gritaron todos - Pues vámonos; no puedo quedáraqui
á una . por'maš tiempo."
Amigos''mios'; contestó el armador : Si, vente ; dijo Danglars muy satis
moviendo la cabeza , la cosa es mas grave fecho de encontrar quien le acompañase en
de lo que creiamoś... su retirada; vente y dejemoslos que se ar
“ ; Oh señor ! esclamó Mercedes, está reglen como puedan .
inocente . | Partieron en efecto . Fernando , siendo
-- Lo creo muy bien , contestó el señor otra vez el único apoyo de la joven , tomó
Morrel, pero se le acusa . á Mercedes de la mano y la condują al
- ¿ De qué ? preguntó el viejo Dan - barrio de los Catalanes. Los amigos de
tes. Dantes condujeron a su casa en la calle'de
Dê aiente bonapartista . Meillan , al anciano cuasidesmayado.Muy
Los lectores que hayan presenciado' la luego se difundió por toda la ciudad la
época en que pasa esta historia , recorda- nueva de que Dantes había sido preso por
rán cuan terrible eră la acusacion que ajente bonapartista .
acababa delmentar el señor Mörrel. Mer- -- ¿Hubierais imajinado jamás lo que
cedes dió un grito , el anciano se dejó caer pasa, mi querido Danglars? dijo el señor
sobre una silla . · Morrel juntándose con su sobrecargo y
- ; Ah ! murmuró Caderousse , me has Caderonsse , porque tambien volvía muy
engañado , banglars, la chanza se ha con - de prisa á la ciudad á fin de saber nuevas
ciertos del procien tenia do jam
vertido en hecho. Mas yo no quiero per - ciertas de Edmundo, por medio del subs
mítir mueran de dolor ese “pobre viejo y tituto del procurador del rey , Mr. de Vi
lesá jóven : voy a decírselo todo. Hefort con quien tenja algun conocimiento ,
--; Cállate ; desdichado ! esclamó Dan 1,2 lo hubierais imajinado jamás?
glars, agarrando á Caderousse por la ma- 1 =-; Què diantre, señor ! contestó Dán
no, ó no respondo de tí.'¿ Quien te ha di- glars, ya os dije que Dantes , sin ninguna
cho que l'antès no es culpable ? Lá em - necesidad habia tocado en la isla de Elba,
barcacion ha tocado en la isla de Elba; él y esta arribada , ya lo sabeis, me pareció
saltó á tierra, y pasó un dia entero en Por- sospechosa :
toferrajo . Si encuentran en su poder alguni . - ¿Habriais comunicado acaso vuestras
escrito que pueda comprometerle , los que sospechas a alguien ? "
le apoyen serán tenidos por cómplices: -- Guardaríamemuy bien de ello , sex
Tin

· Caderousse , con el rápido instinto del nor', añadió Danglars bajando de tono; va
egoismo, comprendió la fuerza de esta bb - sabeis que á causa de vuestro tio, Mr. Po
servacion. Miró á Danglars con ojos atona Jicarpo Morrel, que ha servido con eldes
tados por el miedo, por el dolor; y por terrado, y que no oculta su modo de pen
cada paso que diera hacia adelante dió dos sar, se os tiene tambien en opinión de bo
hacia atrás." item napartista , y hubiese temido el que hacien
ALBUM .
do á Edmundo un daño no hubiese caido - Gracias Danglars, dijo el armador ;
de rechazo sobre vos. Hay algunas cosas es un escelente medio que concilia todos
de que está uno obligado a dar parte á su los estremos. Tomad el mando delbuque,
arınador y que debe ocultarmuy cuidado- os autorizo para ello ; vigilad la descarga;
samente a los demas. por acontecimientos que sobrevengan a los
- Bien, Danglars, bien, dijo elarmador, individuos que tripulan el buque no deben
sois un joven escelente ; tambien mehabiajamas sufrir menoscabo los negocios.
ocupado de vuestra suerte cuando pensé - Quedad tranquilo señor .... ¿No po
nombrar al pobre Dantes capitan del Fa- dremos siquiera ver al pobre Edmundo ?
raon . - Muy luego podré contestar á esa pre
-- ¿ Como, señor ? Igunta , Danglars. Probaré de hablar con
-- Si, si; ya le habia preguntado á Dan Mr. de Villefort é intercederé con él en
tes en que opinion os tenia y si tendria favor del preso. Ya sé que es un realista
alguna repugnancia en que quedárais en acérrimo; pero ¡qué diablo ! aunque rea
vuestro destino, pues yo no sé porquemellista y procurador del rey , es hombre , y
habia parecido haber notado entre los dos no le creo duro de corazon .
cierta frialdad . I - No , dijo Danglars; pero tengo'en
- ¿ Y que os contestó ? ||tendido que es algo ambicioso y esto es un
Que efectivamente habiais tenido al-||equivalente . . .
guna cuestion en cierta circunstancia que - En fin , dijo el señor de Morrel arro
no refirió , pero que la persona en quien el jándo un suspiro , veremos; id á bordo ,
armador depositára su confianza siempre luego iré yo ; y se despidió delos dos ami
obtendria la suya . . lgos para dirijirse al tribunal .
- Hipócrita ! murmuró Danglars. — ¿ Lo ves? dijo Danglars á Caderousse ,
- , Pobre jóven ! dijo Caderousse ; elloſives el giro que toma este negocio ? ¿ per
es que era un escelente muchacho . severas aun en la idea de defender á Dan
- Si, pero entretanto , dijo Morrel, el glars ?
Faraon se ha quedado sin capitan . - No por cierto , pero no deja de ser
: : Oh ! dijo Danglars ; podemos aun terrible que una chanza tenga semejantes
esperar, puesto que no volveremos á ha - consecuencias .
cernos á la vela hasta de aqui á tres me- - Qué diantre! ¿quién lo ha hecho ?
ses , y para entonces Dantes habrá sido no creo seamos tu ni yo ; esFernando. Tu
puesto en libertad. . sabesmuy bien que en cuanto á mi, tiré
- No hay duda; pero y en este inter -llel papelen un rincon , y hasta crei haberlo
medio . rasgado. i .
LY bien ; entre tanto i no estoy yoll
- No , no , joh ! en cuanto á eso , es
aqui? Señor Morrel, dijo Danglars, ya saa. toy seguro : yo le ví en el rincon del em
beis que conozco la maniobra de un buque
tan bien como el mejor capitan despuesYes parrado, magullado, estrujado, y daría
no sé qué porque estuviese aun allimismo
de largos años de práctica. Aun el servi donde le ví!
ros de miinterinamente os será ventajoso ,
puesto que asi cuando Edmundo salga enl - ¿ Qué quieres? Fernando lo recojería ,
libertad no tendreis que agradecer nada á Fernando lo habrá copiado ó hecho co
nadie : el se hará cargo de su destino , yo piar , o tal vez no se habrá tomado tanta
del mio , y estaremos corrientes . molestia ; qy quién sabe, Dios mio ! siha-.
ALBUM . 31
brá enviado mimismo escrito . Felizmen -||bidas al génio de Pujet , se celebraba en
ite , habia bastardeado mi letra . elmismo dia a la misma hora otro con
- ¿Perosabias tu acaso que Dantescons- vite de esponsalés; con la sola diferencia ,
piraba que en vez de pertenecer los actores de
? no sabia nada. Como, te dije creí esta
- ; Yo! escena al bajo pueblo , comomarine .
hacerle una jugarreta y no otra cosa . Pa ros y soldados, pertenecian á lo mas en .
rece que como Arlequin , dijo la verdad cofetado de la sociedad deMarsella . Com
bromeando. poníase de antiguos majistrados, que di
- El resultado es el mismo, repuso Ca- mitieran sus cargos en tiempo del usurpa
derousse , daría la mitad de mi fortunador , de antiguos oficiales que habian
porque este caso no hubiese acontecido , desertado del ejército francés para servir
ó á lo menos por no vermemezclado en lá las órdenes de Condé, de jóvenes edu
él ; ya verás como no dejará de acarrear - cados al lado de sus familias inseguras
nos algun disgusto , Danglars. .. todavia acerca su suerte, apesar de los
-- Si alguno ha de tenerlo , será el ver- cuatro ó cinco reemplazos que hábian sa
dadero culpable , y éste es Fernando , y tisfecho en odio á ese hombre a quien cin
no nosotros . ¿ Qué quieres que nos suce - co años de destierro habian de hacer un
da ? Lo que nos conviene es estarnos muy martir y quince de restauracion un Dios !
quietos sin hablar palabra de todo ello ; Estában en la mesa , y la conversacion
y pasará la tempestad sin que caiga el se viera ardientemente animada por todas
rayo . las pasiones de la época ; pasiones tanto
--; Amen ! dijo Caderousse , despidién - mas terribles , vivas y encarnizadas en el
dose de Danglars y dirijiéndose hacia los||Mediodia cuando desde quinientosaños los
barrios deMeillan , con la cabeza baja y lódios relijiosos prestaban su ayuda y su
hablando á solas como suelen hacerlo los encono á los ódios políticos.
que van dominados de alguna idea. El emperador , rey tan solo de la isla
; Bueno , dijo Danglars , las cosas to - de Elba , despues de haber sido soberano
man el jiro que yo habia previsto ; héte de una gran parte del mundo ; reinado
me aqui capitan interino , y si ese tonto sobre una poblacion de veinte y cinco mil
de Caderousse puede callarse , capitan efec- almas ; despues de haber oido el grito de
tivo. Solo hay la eventualidad de que la viva Napoluon ! por ciento viente millo
justicia suelte á Dantes... . ¡ Oh ! añadió||nes de súbditos y en diez idiomas distin
sonriendo , pero , la justicia es justicia , y tos; era considerado alli, comoá un hom
yo á ella me remito . Jbre muerto ya para la Francia y para el
· En esto saitó á una lancha dando ór trono : los magistrados ponderaban sus
den al barquero para dirijirse al Faraon , deslices políticos; los militares hablaban
donde, como hemos dicho, habia de com - de Moscow y de Leipsik ; las mugeres de
parecer el armador. ||su divorcio con Josefina. Parecíales á aque
VI. la gente henchida de gozo y triunfante ,
EL SUBSTITUTO DEL PROCURADOR DEL no por la caida del hombre , sino por la
REY . ruina de los principios,que la vida empeza
* En la calle del Grand -Cours, frente laba para ellos y que despertaban de un
fuente de Medusa , en una de esas casas sueño angustioso .
antiguas de aristocrática arquitectura, de- Un anciano condecorado con la cruz de .
32 ALBUM . .
San Luis, levantándose , brindó á suscon- - Y yo estoy pronto á contestar a la seż
vidados por la salud del rey Laris XVIII :||ñora , si se digna repetir la pregunta, que
era el marqués de - aint-Méram . A esta no comprendiu .
invitación que recordaba a la vez al des- - Quedais perdonada , Renée ;'dijoi là
terrado de Hartwell y al rey pacificador marquesa con una sonrisa de ternura que
de la Francia , la aclamacion fué unánime, pareciera incompatible con lo desabrido de
levantáronse en alto los vasos al estilo in - su Risonomía , pero estal el corazon de la mu
glés , las señoras deshicieron sus ramille Ilgėr
göraque por árido que parezca a consecueni
tes y cubrieron de flores los manteles ; ell cia del secantè soplo de las preocupaciones
entusiasmo rayaha en poético. y de las exigencias de la etiqueta conserva
- Forzoso les fuera confesar, dijo la mar*] siempre un rinconcito fértil y lozano , y
quesa de Saint-Meran; muger de altiva este es el que Dios ha consagrado al santo
mirada, delgados labios, talante aristocrá-||amor maternal. .. Quédais perdonados... .
tico , pero elegante todavía á pesar de sus
cincuenta años, forzoso lès fuera confesarlOsdecia puès, Villefort, que losbonapar
tistas no tenian :ni nuestra conviccion ; ni
á todos esos revolucionarios que nos espul-||nuestro entusiasmo; ni nuestra " abnega
saron y a quienes dejamos,á nuestra vez
conspirar muy tranquilamente en nuestros - Algo tienen sin embargo , señora que
antiguos castillos que compraron
aron por
por unun equivale:á todo eso , y es el fanatismo. Napo
mendrugo de pan en la época del terror ,, leon és el Mahoma de Occidente : 'es para
del terror
que el verdadero entusiasmo nos pertene - todos esos hombres vulgares , pero de alta
'ce porque nosotros nos adherimos a la mo ambicion , po solo un législador y dueño
narquía vacilante , interin ellos, por el con - sino tambien un tipo; el tipo de la igualdad .
trario, adulaban al sol naciente y é ímpra De la igualdad esclamó la marquey
visaban su fortuna mientras nosotrosmpra-
per -Isa. :-- ;Napoleon el tipo! de la igualdad
diamos ļa ,nuestra ;;habrian de convenir enlien qué lugar.pondréisá Robespierre ?Me
que nuestro rey era verdaderamente para parece que le arrebatais su punto para
nosotros Luis el muy amado ,mientras que dárselo al corso , y esto es en mi concepto
el usurpador para ellos no ha sido mas que una verdadera ušurpacion . .
Napoleon elmaldito : įno es así Mihelort?
Villefort? --- -No
No señora , dijo Villefort , dejo cada
- ¿ Qué decís señora marquesa ?... res- estátua en su pedestal : Roberpierre , en la
pondió el jóven a quien lè dirigierà la pa- plaza de Luis XV , en su cadalso ; Napai
labra . Dispensadme, no estaba en la .con -lieon en la plaza de Vendome sobre su co
versacion . , luna : la diferencia está en que el uno ha
- Vaya, dejad á los chicos, marquesa., formado la igualdad que rebaja y el otro
repuso: el viejo , que promoviera , la cues - la igualdad que ensalza : el uno ha condu
tion , Ellos van á casarse , y es muy naturlcido los reves al cuchillo nivelador de la
ral que sus conversaciones versen sobre.ob-llon
jetos muy distintos de la política . , . OD- lnivel
guillotina, y el otroEsto
del trono. ha elevado alpueblo al
no guita añadió
,
- Os pido mil perdones, mamá, dijo
dijo riéndose Villefort , que á entrambos cua
una hermosa jóven de blondos cabellos yli
rasgados ojos de aébano
ñor de Villefort, .Os devuelvo
quien tenia al seIdre la calificacion de infamės revoluciona
secuestrado rios y que el 9 de termidor y el 4 de abril
por un momento . Señor de Villefort, milide 1814 no sean dos diasde gloria para la
madre os dirigía la palabra . , Franeia y dignos uno y otro de ser solenr
ALBUM . 33
Remente celebrados por los amigos del pero no modificar en nada lo pasado. Lo
órden yde la monarquía : y esto basta pa- que si podemos, los hombres , sino abju
ra esplicar el porque Napoleon á pesar de rar de los hechos, á lo menos echarles
su caida, de que confio no , yolverá á le - un velo. Ahora bien , yo mehe separado
vantarse , conserva todavía sus seides. Que no solo de la opinion , și que hasta he
quereis , marquesa , Cromwell, que no fué abandonado el nombre de mi padre, Mi
ni la mitad de lo que ha sido Napoleon , padre ha sido, ó acaso es aun , bonapar
'; tenia tambien los suyos! tista y se llama Noirtier ; yo soy realista y
¿ Sabéis que lo que decis , Villefort , me llamo de Villeført. Dejad morir en el
huele a revolucion a la legua ? pero yo os viejó tronco un resto de sabia revolucio
lo perdono , porque es imposible ser hijo naria , y ved señora tan solo el tallo que
de girondino y no conservar algun resabio se desyia de aquel tronco, sin poder y aun
de terrorista . añadiré casi sin voluntad , para despren
La frente de Villefort tomó instantanea -||derse del todo.
mente el color de la escarlata . 1 - Bravo , Villefort , bravo ; dijo elmar
Mi padre era girondino , señoras, di- qués , bien contestado, tambien yohe su
Jo, es verdad , pero mi padre no votó la plicado siempre á la marquesa el olvido
muerte del rey ; mi padre ha sido pros- de lo pasado sin poderlo jamas conseguir ;
cripto por ese mismo gobierno terrorista espero que vos sereis mas afortunado.
que os proscribió y poco faltó para que su Enhorabuena, dijo la marquesa , ol
cabeza no cayese en la misma guillotina videmos lo pasado , no quiero otra cosa ;
en que cayó la de vuestro padre. pero á lo menos , Villefort, sed inflexible
Esmuy cierto; contestó la marquesa para el poryenir . No olvideis Villefort ,
sin que este sangriento recuerdo produ. que hemos salido garantes de vos á S.,M .
gese la menor, alteracion en sus facciones; que S.,M .,por,su parte ha querido tam
pero con la diferencia de quehubiera sido bien ,olvidar á instancia nuestra ( al decir
· en defensa de principios diametralmente esto le tendió la mano) como olvido yo á
opuestos, y la prueba está , en que toda vuestras instancias, Acordaos tan solo gue
mi familia ha seguido la suerte de los prin - si cae algun conspirador en yuestras ma
cipes desterrados , mientras que vuestroos , sois tento mas vigilado cuanto per
padre se ha dado prisa en unirse alnyeyoteneceis,á una fainilia que puede estar en
gobierno ; y que despues de haber sido relacion con los conspiradores.
girondino el ciudadano Noirtier , el conde Señora ; dijo, Villefort, mi destino y
Noirtier ha sido pombrado, senador sobre todo el tiempo en que vivimos me
maiMamá, mamál esclamó Renée, ya orderan ser severo ; y lo seré. He soste
sabeis que se convino en no traer á co - pido ya algunas acusaciones por causas po
lacion tan fatales recuerdos. liticas y bajo este concepto he dado yamis
Señora, contestó Villefort ; no puedo pruebas . Desgraciadamente no serán las
menos de unir mis ruegos á los de la se - últinias.
· Norita Saint-Meran , para , suplicaros hu -|| - ¿ Lo creís asi ? dijo la marquesa .
mildemente el olvido de lo pasado. ¿A quél. --Mucho lo temo, Napoleon, en la isla
viene recriminar sobre cosas ante las cuales de Elba está muy cerca de la Francia : su
- es impotente la voluntad del mismo Dios? permanencia a la vista de nuestras costas.
Podrá Dios cambiar los futuros sucesos; sostiene las esperanzas de sus partidarios
34 ALBUM
Marsella está atestada de oficiales á me- -- Entonces es de su incumbencia re
dia paga , que cada dia buscan pretestos pararlo .
para armar jarana con los realistas ; dell - Tambien podria deciros, señora, que
ahilos desafios entre las clases distingui nosotros no reparamos elmal, sino que lo
das, los asesinatos entre el pueblo. vengamos.
- A propósito ; dijo el conde de Ser - - ¡ Oh señor de Villefort! dijo unalin
vieux , antiguo amigo de Mr. de Saint- da jóven , hija del conde de 'Servieux y
Meran y gentil-hombre del conde de Ar- amiga de la señorita de saint-Meran ; ved
tois , įsabeis que la santa -alianza trata de si podreis proporcionarnos alguna causa
* sacarle de esa isla ? curiosa durante el tiempo que permanez
- Si; tratábase de eso á nuestro salida camos en Marsella . Jamas he visto reu
de Paris, dijo Mr.de Saint-Meran jy á don- nido el tribunal del crimen y segun dicen
de se le wa
envias? .
les cosa digna de verse .
- A Sta . Helena. . - En efecto, llama la atencion , señori
- A Sta . Helena ! qué sítio es ese ? ta , dijo el substituto ; puesto que en vez de
preguntó la marquesa . una finjida trajedia , es un drama real y
- Una isla situada á diez mil leguas de verdadero ; en vez de supuestos dolores,
aqui, mas allá del Ecuador; contestó el son dolores que salen del alma. El prota
conde . gonista que alli vereis en vez de volver á
- ¡ Qué me place ! porque como dice su casa, despues de caido el telon de boca,
Villefort, es una imperdonable locura ha- á cenar con su familia y acostarse tranqui
ber dejado á ese hombre entre Córcegalo para volver a repetir al dia siguiente la
en que nació. Nápoles donde reina aun sumisma funcion es 'conducido á la cárcel en
cuñado y á la vista de esa Italia de que la que encuentra al verdugo. Ya veis que
queria hacer un reino para su hijo. para las personas nerviosas que apetecen
- Desgraciadamente , dijo Villefort, es- conmociones fuertes no hay espectáculo
tán existentes Yos tratados de 1811 y no como ese . Confiad en mi, señorita , que
puede removerse á Napoleon sin faltar á si se ofrece la ocasion ., os la proporcia
esos tratados. naré.
¿ Y qué importa ? serán quebranta - - Nos horroriza con sus palabras..... y
dos ; dijo Mr. de Servieux. ¿ Ha gastado él se rie , dije Renée conmovida. :
él tantos miramientos cuando se trató de - Que quereis, repuso Villefort , es un
fusilar al desgraciado duque de Enghien ?||duelo ... he pedido cinco ó seis veces la pe
- Vaya , es cosa hecha , dijo la mar- na de muerte por delitos políticos ú otros...
quesa ; la santa alianza librará á la Euro -liquien sabe los puñales que se estarán agu
pa deNapoleon y Villefort limpiará á Mar- zando ó están ya asestados contra mi!
sella de sus partidarios . ¿ El rey reina 6 - : Oh Dios mio ! dijo Renée cada vez
nó ? si re na , su gobierno debe ser fuerte mas asustada; ¿ hablais de veras , setorde
y sus agentes inilexibles ; este es el único Villefort ?
inedio de prevenir el mal. - -No hay cosa mas cierta, señorita ; re
. - Por una fatalidad , señora , dijo son - puso el joven majistrado sonriendo. Y con
riendo Villefort; un substituto del procu - ese ruidoso proceso que la seriorita desea .
rador del rey, siempre llega cuando elda- para satisfacer su curiosidad , y que yo .
lo está hecho . tambien deseo para satisfacermiambicion ,
- -

ALBUM .
semejante situación se agravará inas y mas. tes para esosmonstruos ; pero para los in
Todos esos soldados deNapoleon acostum - felices acusadospolíticos !...
brados á lanzarse á ciegas sobre el enemi- - ; Delitos políticos ! esclamó la mar
go, ¿ creis que reflexionan cuando queman "quesa, aun es eso mucho peor, Renée ; ·
un cartucho ó cuarido cargan á la bayone- porque el rey es el padre de la nacion , y
ta ? Pues bien : ¿ creeis que reflexionarian querer destronar ó matar al rey es querer
mas para matar a un hombreá quien creen asesinar al padre de 32 inillones de hom
su enemigo personal, que paramatar á un bres.
ruso, un austriaco , ó á up húngaro á los -- - Oh es igual : señor de Villefort ,
que jamás han visto ? Y preciso es que asi dijo Renée ; ¿me prometeis ser indulgen
sea; de otro modo para nada serviria nues - te para con aquellosque yo os recomiende?
tra carrera. Yo mismo, cuando veo chis ) – Tranquilizaos, contestó Villefort con
pear de rabia los ojos de un acusado, me su encantadora sonrisa , haremosjuntoslas
siento con mạs valor, me exalto ; no es ya competentes indagaciones ,
un proceso, es un combate ; lucho contra - Querida, dijo la marquesa ; atended á
él , me contesta ; redoblo yo mis esfuerzos vuestros pájaros, vuestro faldero y demas
y el combate concluye, como todas las ba - chuchcias, y dejad á vuestro futuro espo
tallas, por una victoria ó una derrota . Hé so que cumpla con su deber. En el dia las
ahi en que consiste la controversia judi- letras han reemplazado a las armas; hay
cial: el riesgo produce la elocuencia . Un sobre esto una frase latina que encierra un
acusado que se sonriera despues de mi pensamiento muy profundo...
acusacion me haria creer quehabia habla - - Ceduntarma royæ , dijo inclinándose
do mal, que lo que yo habia dicho era frio , Villefort.
sin vigor , insuficiente. ¡ Juzgad pues la - Nome habia atrevido a hablar en la -.
sensacion de orgullo que esperimentará un tin ; respondió la marquesa.
procurador del rey intimamente conven - - Preferiria a vuestra carrera la de mé
cido de la culpabilidad del acusado, cuan - dico , repuso Renée ; el ángel estermina
do le ve ponerse descolorido é inclinar su dor ,con ser un ángel, siempre me ha asus
culpable cabeza bajo el peso delaspruebas tado.
y la eficacia de su elocuencia ! Aquella ca - l — ; Encantadora Renée ! dijo Villefort,
beza se inclina ; ella caerá . enviando á la joven una mirada de amor.
Renée dió un suspiro. - Hija mia ; dijo el marqués; el señor
- Eso es hablar en regla ; dijo uno de de Villefort será el médico moral y poli
los convidados. I'tico de esta provincia ; créeme , es muy
Ese es el hombre que se necesita en bella su mision .
los tiempos que corremos; añadió otro. - Y que siempre será un medio para
-- Tambien , dijo un tercero, en vuestra hacer olvidar las que en otro tiempo de
última acusacion estuvisteis inimitable,mi sempeñó su padre, repuso la incorregible
querido Villefort; y ya sabeis... aquelque- marquesa.
asesinó a su padre! pues bien , á ese litera - - Señora , contestó Villefort con triste
riamente le habiais ya muerto antes que sonrisa , he tenido ya el honor de deciros,
le tocára el verdugo. quemipadre, segun creo, abjuró sus pa
- Oh ! para los parricidas,dijo Renée , sados errores ; y que al presente es amigo,
- poco me importa, no hay suplicios bastan- sincero de la religion y del órden , y acaso
ALBUM
" , "mejor realista que yo, por cuanto él lo es quiero yo ; que venga ahora un conspira
con arrepentimiento y yo lo soy con pa- or y se le recibirá cual corresponde.
sion. . . si 1 Pues yo , mamá, dijo Renée ; ruego
Y despues de frase " tan escojida , parallá Dios que no escuche vuestros votos, y
juzgar Villefort del efecto de su kacundia , que no se presente á Villefort , sino rate
dirigió á los convidados una mirada cuadros, ó quebrados de poca;monta , o timi
despues de una frase equivalente , en el lados petardistas ; siendo así dormiré trán
foro la hubiera dirigido al auditorio . epaila . .
| :---Precisamente , mi querido Villefort; : --Seriarpor ejemplo , dijo chanceándose
répuso el conde de Servieux, eso es lo que Villefort; comosi deseaseispara unmédico
contesté, hallándome en las Tullerías , al jaquecas, sarampionesó picaduras de avis
intendente de palacio que se manifestaba pa , enfermedades que no interesan mas
como sorprendido de la singular alianza que la cútis. Si aspirais á que llegue á ser
entre el hijo de un girondino y la hija de procurador del rey , debeis por el contra
un oficial del ejército de Condé, y porrio ,desear que se meproporcionen enfer
cierto que se hizo cargo de mis razones edades terribles ; de esas cuya curacion
« Ese sistemade fusion es elde Luis XVIII .) acredita al' facultativo .
Entonces el rey que sin pensarlo nosotros En el mismo instante , y como si la ca
escuchaba la conversacion , la interrompió sualidad aguardára tan -salo que Villeført
diciendo : « Villefort, (reparad que el rey esprésase su 'deseo para verlo realizado ,
no pronunció el nombre de Noirtier, y que un ayuda de cámara entró y le dijo algu
por el contrario apoyó su acento en el defnaš palabras al oido : Villefort se levantó
Villefort) « Villefort dijo , hará carrera ; de la mesa pidiendo su vénia á los convi
es un joven muy juicioso , y esperimenta - dados, y habiendo salido volvió a los po
do. Hé visto con sàtisfaccion que el marcos momentos con la satisfaccion en el
qués'ý märquesa de Saint-Meran le acep - semblante y la sonrisa en los labios. . .
tan por yerno , y yo les hubiera aconseja - Renée le dirigió una mirada amorosa ;
do esa'atanza, sino se inibiesen ellos ade- porque en tal estado con sus ojos azules ,
lantado á pedirmelicencia para realizarla.» su tezmate y las negras patillas que cir
- ; Eso ha dicho el Rey,'conde! escla feuian el rostro , estaba elegante y hermo
mó gozoso' Villefort. ' so. Estaba la joven con la atencion fija
- Os he trasladado sus propias pala - como pendiente de los bios de su amado
bras, y si el marqués quiere ser franco , lesperando que esplicase la causa de sumo
no podrá menos de confesar que lo que mentánea desaparicion .
os acabo de referir concuerda exactamen- Pues senior ! dijo Villefort,ambicio
te con lo que le dijo el rey cuando fué á nabais hace poco , señorita , tener por es
hablarle ,hará cosa de seis meses, sobre eposo á un médico ; tengo yo tambien con
proyectado matrimonio entre vos y su los discípnlos de Esculapio (asi se hablaba
hija . Matin en 1818 ) la semejanza de que ningun
- Verdad es, dijo elmarqués . momento 'me pertenece y que nunca estoy
- Oh, ; con qué se ladeberé'todo á tan seguro de que no habrá quien me llame
dignopríncipe ! ¿qué imposibles habrá quo ni aun cuando esté à vuestro lado y en el
no arrostre yo para servirle ? convite demis-esponsales.
- Eso , eso ; dijo lo marquesa ; así osi : Y por qué ese contratiempo , caba
ALBUM . 37
İlero ? preguntó la jóven, con ligerainquiet -- Si, señora; dijo Villefort, y como he
tud . . . .. , ; dicho ya á la señorita Renée, și se encuen
Qué ha de ser ?.un enfermo que se tra la carta en cuestion , el enfermo está
encuentra, sime es permitido dar crédito de peligro.
á lo que se me ha dicho, en grave crisis ; - ¿ Y donde está ese desgraciado ? pre
el caso es muy sério y la enfermedad me guntó Renée.
huele a patíbulo . - Esperando en mi casa .
i Oh Dios mio ! esclamó Rene'per- - Id pues, amigo mio , dijo elmarqués,
diendo el color. no falteis á vuestros deberes por compla -
- ¿ Es eso cierto ? dijo á una toda la reu - cernos , cuando el servicio de S . M . os lla
nion . ma á otra parte . Marchad , pues, á donde
- Parece tan solo que acaba de descu - lel servicio del rey os espera. . ..
brirse un pequeño complot bonapartista . - ;0h, señor de Villefòrt ! dijo Renée
m ; Es posible l esclamó la marquesa . juntando sus manos en ademạn suplican
- Hé aqui la denuncia , y Villefort |te , sed indulgente ; es el dia de vuestros
leyó . Jesponsales.
*. « Señor procurador del Rey : un amigo Villefort fué despidiéndose de los con : :
« del trono y de la relijion os advierte que vidados y al llegar junto a la silla de la jó ,
« el llamado Edmundo Dantes , segundo ven en cuyo respaldo se apoyó dijo :
« del Faraon, que llegó esta mañana des - Para ahorraros una inquietud haré
« pues de haber tocado en Nápoles y Por - cuanto sea posible, miamada Renée; pe
« toferrajo , se ha encargado de un escrito ro si los indicios son, seguros, si la acusa
« de Murat para el usurpador, y éste le ha cion es cierta , será preciso cortar de raiz
« entregado una carta para el comité bo- Jeşa mala hierba bonapartista .
« napartista de Paris. . . Renée se espeluznó al solo nombre de
« Si se le pren de se encontrarán las prue- cortar , porque esta yerba que se trataba
-< bas de su crimen , esto es , la carta , en de cortar tenia una cabeza .
su cartera , ó en casa de su padre , ó en -- ; Bah ! ; bah ! dijo la marquesa , no
su maleta á bordo del Faraon . Jescucheis á esa niña , Villefort ; ella se irá
- --Pero este escrito , dijo Renée, no es acostumbrando. i
mas que un anónimo ; á mas de que va Y la marquesa tendig á Villefortsu des
dirijido al procurador del rey y no á cạrnada mano que éste besó mirando á
vos . Renée á quien decia con los ojos : « Es
- Es cierto , pero el procurador del rey vuestra mano la que beso , ó por lo me
está ausente ; y en su defecto , la carta va nos la que querria besar en este mo
dirijida á su secretario que tiene el encar -l|mento .»
go de abrir los pliegos. Ha abierto este, - ; Tristes agüeros ! murmuró Renée.
me ha enviado á buscar, y no encontrán - -- En verdad , señorita , dijo la marque
dome ha dado orden para prender al acusa , que sois piña por demas. Yo quisiera
sado . . ' is me dijeseis que ventajas reportaría el es
- ¿ Con que el culpable está ya preso ?|tado con vuestra exajerada sensibilidad y
dijo la marquesa . vuestros románticos sentimientos.
--Decid mejor el acusado , repuso Re- | - -; Oh madre mia !
née, II. Gracia , şeziora ,
10
para la realista tíos.
ALBUM .
bia , dijo Villefort. Os prometo que desem -fascendia su dote á cincuenta mil escudos ,
peñaré mi cargo de substituto de procu- que podrian con el tiempo y por medio de
rador del rey concienzudamente ; quiero una herencia llegar hasta medio millon.
decir , os prometo ser horriblemente se- Todos estos elementosreunidos componian
vero . para Villefort una deslumbrante felicidad
Pero al propio tiempo que el magistra- hasta tal punto que hubiera encontrado
do dirijia estas palabras á lamarquesa, elmanchas en el soldespues de haber con
novio lanzaba al descuido una mirada a la templado por largo rato su vida interior
novia , y esta mirada parecia decir : « Tran -||con los ojos del entendimiento .
quilízate Renée , en obsequio á nuestro Encontró al salir la puerta á un comi
amor seré indulgente .) sario de policia que le esperaba . La vista
Renée contestó á esta mirada con la mas de aquel hombre con trage de negro le hi
dulce sonrisa y salió Villefort llevando un zo caer en sus ilusiones desde el tercer cien
paraiso en el corazon. ||lo hasta la tierra material que pisaba : com
VII . puso su fisonomía como hemos dicho ya , .
EL INTERROGATORIO . lly acercándose al oficial de justicia le dijo :
Apenas Villeforthubo salido del come- - Aquime teneis; he leido la carta y
dor cuando depuso su aire placentero para apruebo el arresto del acusado;dadmeaho
revestirse de la gravedad del hombre lla - ra todos los detalles que hayais recojido
mado al augusto ministerio de decidir so - tocante á él y á la conspiracion . . *
bre la vida ó la muerte de su semejante. - De la conspiracion , señor , nada sa
Empero a pesar de la volubilidad suma de bemos aun , contestó el comisario , de to
su fisonomia , volubilidad que el substituto dos los papeles que se le han encontrado
habia , cual debe hacerlo un hábil actor, encima se ha hecho un paquete cerrado y
ensayado y estudiado más de una vez de - sellado que encontrareis en vuestro despa..
lante su espejo , no pudo esta vez sin sucho. En cuanto al detenido , bo habreis ya
mo trabajo arrugar su entrecejo y dar un visto en la carta que le denuncia , es un
tinte adusto à su semblante , porque sin tałEdmundo Dantes , segundo de la fra
tomar en cuenta la línea de política traza - gata el Faraon , destinada al comercio de
da por su padre y que podria , si no la |algodon con Alejandria y Smirna, y per
abandonaba, aguar sus bellas esperanzas: teneciente a la casa de Morrel é hijo de
Gerardo de Villefort era en aquel momen -|Marsella .
to tan feliz como puede serlo un hombre. - ¿Antes de servir en la marina mercar
Rico ya por herencia , desempeñaba á los te habia servido en la militar ? preguntó
veinte y siete años un elevado cargo en la Villefort.
magistratura , y casaba con una bella y ---No señor ; es muy jóven todavía .
encantar'ora jóven á la queamaba en estre - i Qué edad tiene ?
mo : con una belleza indisputable la seño Diez y nueve ó veinte alios á lo mas.
rita de Saint-Meran , pertenecia á una de En este punto de la conversacion, alllea
las familias mas en auge de la época : y gar Villefort á la esquina de la calle de los
por último; sobre que con la influencia de Cónsules , acercósele un hombre que al
sus padres que no teniendo otro hijo po - parecer le estaba esperando : este hombre
drian consagrar todos sus esfuerzos y cui- era el señor Morrel. .
dados al engrandecimiento de su yerno , ; Ah , señor de Villefort ! esclamó el

IT
ALBUM .
buen hombre apenas divisó al substituto ,||do, empero , menos de añadir con elmas
soy muy feliz en encontraros : figuraos vivo interés.
que acaba de acontecer el mas raro quid - Os suplico , señor de Villefort , que
pro quo, elmas inaudito : acaban de pren - seais justo cual os conviene serlo , compa
der al segundo de mi buque , Edmundo sivo como lo sois siempre y quə nos dero
Dantes . ais lo mas pronto posible á ese pobre
- Lo sé, caballero, dijo Villefort, y voy Dantes.
á casa para proceder á su interrogatorio . Ese nos devolrais sonó revolucionaria
- ¡ Oh señor ! continuó Morrel , llevamente en los oidos del substituto de prc
do de su amistad por el jóven , vos no co - curador del rey.
noceis al acusado y yo le conozco á fondo. Ya, ya, se dijo por lo bajo , zvolce -
Imaginaos el hombre de mejor carácter , n. 8? ; Este Dantes estará afiliado en algu
el hombre mas probo y hasta me atreveré na secta carbonaria , cuando su protector
á deciros el hombre que sabe mejor su usa inadvertidamente y sin pensarlo , la
obligacion de toda la marina mercante . fórmula colectiva ! Se le ha arrestado en
¡ Oh ! señor de Villefort , os lo recomien - un figon, meha dicho á no equivocarme,
do sinceramente y con todo mi corazon, el comisario , y con mucha gente que le
Villefort , comose habrá echado de ver, acompañaba ; misterio hay aquí: luego
pertenecia á la clase noble de la ciudad y lavadió en voz alta : caballero, podeis que
Morrel á la de plebeyo ; el primero era dar del todo tranquilo , persuadido de que
realista consumadó, el segundo era tenido no en vano habeis invocado mi rectitud si
por bonapartista . Villefort miró con des- el arrestado es inocente ; pero si por el
den á Morrel y le respondió con frialdad. contrario es culpable , nos encontramos ,
- Ya sabeis, caballero , que se puede caballero, en una época muy peligrosa , y
ser hombre de bien en la vida privada , en que la impunidad seria un ejemplo fa
probo en sus relaciones comerciales, sabio tal; me verá en tal caso en la precision de
en su carrera sin dejar por eso de ser un cumplir : con mideber y habiendo llega
gran criminal en política e vos sabeis eso , do , al decir esto , á la puerta de su casa
caballero , no es asi? : situada a espaldas del tribunal, entró en
Y elmagistrado recargó su acento en ella , saludando antes con una política gla
estas últimas palabras como si quisierajcial, al infeliz armador que quedó como
aplicarlasalmismo arinador,mientras con petrificado en el lugar en que se separára
mirada escudriñadora trataba de penetrar de él Villefort.
lo mas profundo del corazon de aquel La antesala estaba atestada de gendar
hombre, bastante atrevido para interceder mes y agentes de policía . En medio de
por otro cuando debia saber que el mismo ellos, con guardas de vista , fijas en él to
liecesitaba tambien indulgencia das las miradas respirando ódio se hallaba
Morrel se ruborizó, porque no se sentia de pié , tranquilo é inmóvil , el preso . Vi
muy limpio de conciencia en cuanto a sus llefort atravesó la antesala, arrojó unami
opiniones políticas ; á mas de que la con - rada oblicua á Dantes, despues de tomar
fidencia que le hiciera Dantes de su en - un pliego que le entregára un agente y
trevista con el gran mariscal y de las po - desapareció diciendo :
cas palabrasque le dirigiera elemperador, | - Que traigan al preso.
le turbaban algun tanto el ánimo. No pu-! Por rápida que fuese la mirada que ha.
10 ALBUM .
bia dirigido á Dantes,bastó á Villefort pa-ycontestó el jóven con voz sosegada y, som
ra formarse una idea del sugeto á quien nora , soy el segundo del buque el Faraon;
iba á interrogar. Echó dè ver un entendi-/propiedad de los señores Morrel é hijo .
miento claro y despejado en aquella frentel Qué edad teneis ?
ancha y espaciosa , el valor en su vista in - Dież y nueve años. . ..
móvil y arrugado entrecejo y la franqueza - ¿ Qué haciais en el momento que os
en sus gruesos y entreabiertos labios que prendieron ? . . . ?
dejaban ver 'una doble hilera de dientes Asistia al convite de mis propios es
blancos como el marfil. La primera im - ponsales , dijo Dantes con voz ligeramente
presion fué pues favorable á Dantes. Pero conmovida , tal era el doloroso contraste
Villefort habia oido decir muy á menudo de aquellos momentos de alegría con la
y como máxima de profunda política que lúgubre ceremonia que entonces se veri:
es preciso desconfiar siempre del primer ficaba , tanto realzaba el adusto y toryo
movimiento : máxima que aplicaba él á la mirarde Villefort con la fisonomía esplen
primera impresion sin tener en cuenta la dente y angelical de Mercedes.
diferencia de estas dos palabras. Procuro r iCon que asistiais á vuestra comida
pues ahogar los buenos instintos que tra - de esponsales ? dijo el substituto estreme,
taban de invadir su corazon, para dar des ciéndose á su pesar . ..
de allí el asalto á su entendimiento : arre - - Si, señor , iba á casarme luego con
gló de nuevo ante el espejo su fisonomía una joven á quien amo hace tres años.
á la formade las grandes solemnidades , y Villefort , por de ordinario tan impasi
se sentó , ceñudo y amenazador delantede ble , se sorprendió con esta coincidencia ;
su bufete . Un momento despues entró y la conmovida voz de Dantes, sorpren ;
Dantes, dido en medio de şu dicha , fué á disper
El jóven estaba pálido, pero tranquilo tar una fibra simpática, en el fondo de su
y sereno. Saludó á su juez con desemba- alma. Tambien él iba á casarse , tambien
razo ,buscó luego con la vista una silla co - él era dichoso , y acababan de turbarle en .
mo si estuviese en el salon del armador su ventura para que contribuyese á la
Morrel. Entonces fue cuando echó de ver destruccion de la alegría de aquel hombre
la mirada impasible de Villefort, esa mi- que como él tan cerca estaba de su felici
rada particular á los magistrados que no dad. Este cotejo filosófico, dijo para sí, ha .
quieren dejar leer en su pensamiento , y rá grande efecto á mi retorno en el salon
que transforman sus ojosen un opaco cris- de Saint-Meran . Y empezó á coordinar
tal. Esta mirada le recordó que se encon - en su imaginacion ,mientras Dantes espe
traba delante la justicia , cuyo rostro es de raba la continuaciondel interrogatorio, las
sombrios contornos. antitesis de que se valen los oradores para
Quién sois y como os llamais ? pre- construir esos discursos codiciososdeaplau
guntó Vilļefort hojeando unas notas que sos que a veces les dan la ilusion de una
el agente le entregó al entrar , y que en verdadera elocuencia . Luego que tuvo cor
una hora habian llegado á adquirir un vo - riente en su interior su breve speucla ; Vi
lúmen considerable; hasta tal punto la cor- llefort quedó satisfecho de su obra y diri
rupcion del espionaje se aglomera desdelgiéndose á Dantes.
luego al rededor de un acusado. Continuad , sexior, le dijo. .
Me llamo Edmundo Dantes, señor , | - Qué quereis que continje ?
ALBUM. 41
Ilüstrando à justicia: se trata de buscarla , cariñoso apacible
- Dígame la justicia que punto desea con todos porque era dichoso , y la dicha
que le aclare y le diré todo lo que sepa. hace buenoshasta á los malvados, comu
Tan solo , añadió sonriendo , tengo que nicaba á su juez la dulce afabilidad que
prevenirla que yo sé muy poca coša . rebosaba de su corazon . Edmundo no te
--¿Habeis servido á lasórdenesdel usür- nia ni en la mirada , ni en la voz , ni en
pador ? Hel gesto , apesar de lo áspero y severo que
- Iba á ser incorporado á la marina mi- Villefort habia estado con él, mas que cá
litar cuando sobrevino su caida. riño y afabilidad para con el que le pre
-- ¿Se me ha dicho que sois furibundo| guntaba.
en vuestras opiniones política's ?, dijo Vi- - Pardiez , dijo para sí Villefort , he
llefort, á quien nadie habia hablado una ahi un jóven encantador; no tendré mu
palabra respecto á esto , pero que no tenia cho que hacer para dar gusto á mi Renée
ningun reparo en hacer la pregunta en for - dando cumplimiento á su primer reco
ma de cargo . . Amendacion . Esto mevaldrá un buen apre
- Mis opiniones políticas , señor ! Porton demanos ante el concurso y un beso
cierto que será vergonzoso el decirlo, pe-Heuando estemos á solas. Y con esta doble
ro yo jamás he tenido eso que llaman opi- esperanza deliciosa , la fisonomía de Ville
nion. Apenas cuento diez y nueve años, fort se dilató de modo que cuando dirijió
como he tenido ya el honor de deciros ,no á Dantes sus miradas dominadas por esta
soy nada en la sociedad ni estoy destinado idea ; Dạntes que habia observado el cam
á desempeñar ningun papel , lo poco que bio de fisonomía de su juez , sopreia pla
soy y espero ser si me conceden el desti -||centero como las ideas de aquel. .
l
is aal
no que ambiciono , lo deberé tan solo al - Caballero ,dijo Villefort; ¿conóceis
señor Morrel; por lo tanto todas mis opi- Iguno á quien pödais tener por enemigo ?
niones se reducen á estos tres sentimien - - ; Enemigos yo ! esclamó Dantes, ten .
tos : á amar á mipadre,respetar al señor|go la suerte de sermuy poca cosa para que
Morrel y adotar á Mercedes.Hé aqui, se mi posicion pneda habérmelos grangeado.
Nor todo lo que yo puedo decir á lạ jus- En cuanto á mi carácter , tal vez un poco
ticia ; ya veis que esto la interesará 'muy vivo, he procurado siempre reprimirlo pa
póco. . . |ra con mis subordinados. Tengo á mis ór
A medida que iba hablando Dantes , denes diez ó doce marineros: que se les
- Villefort observaba su fisonomía á la vez pregunte, señor ; y ellos os dirán que me
franca y sencilla , y se le venian á la me-laman y respetan no como á un padre por
moria las palabras de Renée , que sin co - que soy muy joven para ello , pero si co
nocer al acusado , le habia suplicado fue - |mo á un hermano mayor.
se indulgente con él. Con la práctica que - Veamos pues, continuó Villefort; á
habia ya adquirido el substituto sobre los falta de enemigos, ¿ habria tal vez quien
cránenes y criminales, veia de cada pala-| pudiese estar celoso de yos? Vais á ser
de Dantes surge
bra de Dantes surgir una prueba de su nombrado capitan á los diez y nueve años,
joven que
inocencia. En efecto ; elel joven cuado- destino
que cuasi vais á muy elevado para vuestra edad.
podria decirse niño, sencillo , natural, elo - Vais á casaros con una hermosa joven que
cuente con la eloenencia nácida del cora - los ama, lo que es una dicha poco comun
zos y que no se encuentra punca cuando en cualquier clase de la sociedad . Estos
11
42 ALBUM .

acontecimientos privilejiados os habránſ - Mucho y nada , señor: os diré la pu


acarreado envidiosos . fra verdad , bajo mi palabra de marino ,
- Efectivamente teneis razon , conoceis por mi amor á Mercedes y por la vida de
mejor á los hombres que yo y veo que es mi padre .
muy posible lo que decis; pero si estos en- | - Hablad , caballero ; dijo en voz alta
vidiosos debo encontrarlos entre mis ami- Villefort, luego añadió entre si : si Renée
gos, os confieso que prefiero no conocer - pudiese ' verme, confio en que quedaría
los para no vermeobligado á tenerles que satisfecha de mi y que no me llamaría ya
aborrecer. cercenador de cabezas .
- Pensaismuy mal, caballero! es muy -- Pues sabed que al salir de Nápoles ,
conveniente ver uno á su alrededor lomas el capitan Leclér cayó enfermo de una fie
claro posible ; y por cierto que me pare- bre cerebral ; como no teniamos faculta
ceis muy digno de que prescinda por vos tivo á bordo y no quiso hacer escala en
de las comunes fórmulas de la justicia para ningun punto de la costa , porque tenia
aclararos las ideas comunicándoos la de- prisa en arribar a la isla de Elba , su en
nuncia que os ha hecho conducir antemi. fermedad se agravó hasta tal punto que a
Ved el papel que os acusa ; econoceis lallos tres dias, sintiéndose próximo á morir
letra ? dijo Villefort sacando de su faltri- me llamó a su lado. « Miquerido Dantes ,
quera la carta y presentándola á Dantes. « me dijo ; juradme por vuestro honor que
Este la leyó: una nube cubrió su frente yl« hareis lo que voy a deciros, pues median
dijo : « en ello grandes intereses . » Os lo juro ,
- No , señor ; no conozco esa letra , es- capitan , contesté yo. « Pues bien , como
tá desfigurada y con todo es de un carác- « despues de mimuerte el mando del be
ter muy natural. De todos modos muy « que os pertenece por la cualidad de segun
hábil es la mano que ha trazado esos ca - a do tomareis desde luego posesion de él ,
ractéres. Me tengo por muy feliz , añadió « dirijireis el rumbo a la isla de Elba, de
mirando con reconocimiento á Villefort, « sembarcareis en Portoferrajo , pregun
de estar a las órdenes de un sugeto como « tareis por el gran mariscal y le entrega
vos: porque se vé bien claro que ese en - « reis esta carta ; tal vez os entregue el
vidioso es un mortal enemigo . ||« otra y os encargue alguna comision ,
Y por la animacion de sus ojos al pro - « Esta comision que me estaba reser
nunciar estas palabras, pudo distinguir Vi- « vada , Dantes , la desempeñareis vos
llefort la violenta energía que encubria « por mi y todo el honor redundará en fa
aquella aparente afabilidad. « vor vuestro.» Haré lo que me pedis ,
- Ahora pues , dijo el substituto , res- capitan , pero no creo yo me sea tan facil
pondedme con franqueza caballero , no llegar hasta el gran mariscal como os pa
como un acusado á su juez , y si comoun rece. « He aqui una sortija que os abrirá
hombre que viéndose en posicion peligro - « paso hasta él, dijo el capitan , y que ori
sa, contesta á otro que se interesa por él;f{« llará todas las dificultades. » A estas pa
¿ qué hay de verdad respecto a los estre- labras me entregó una sortija . Ya era
mos del anónimo en cuestion ? tiempo : dos horas despues, le atacó el
Y Villefort arrojó disgustado sobre el delirio : al siguiente dia habia ya muerto .
bufete la carta que Dantes acababa dede- ¿ Y qué hicisteis entonces ?
volverle . | -- Cumplir con mideber, caballero; lo
ALBUM . 43
que cualquiera otro hubiese hecho en mil - ¿ Con qué ya estoy libre, señor ? es
lugar. En todo caso los ruegos de un mo- clamó Dantes en el colmo de su alegría .
ribundo son sagrados ; pero entre marinos - Sí; pero dadme antes.esa carta .
dos encargos de un superior son órdenes -- Probablemente la tendréis en vuestro
que se deben cumplir . Dirigí puesmi ram - poder, señor, pues me la ocuparon junto
bo hacia la isla de Elba á la que llegué al con los demas papeles, de los cuales reco
dia siguiente , no permití a nadie la salida nozco algunos en ese paquete .
de bordo y salté solo á tierra . Como lo - Esperad , dijo el substituto á Dantes
habia previsto ya, se me opusieron algu- que tomaba sus guantes y su sombrero ,
nos obstáculos para llegar hasta el gran esperad ; ¿ á quien va dirigida ?
mariscal; pero le remití la sortija que de - Al señor Noirtier , calle Cog - lleron
bia servir para darme á conocer y todas número 13 : Paris , contestó Dantes.
las puertas se abrieron á mi presencia .Me Un rayo no hubiese herido con mayor
recibió en audiencia particular , me hizo rapidez á Villefort , que este sorprendente
varias preguntas sobre las circunstancias é inesperado golpe ; dejóse caer en su si
que acompañaron la muerte del infeliz ca -Mon , en el que se habia medio incoporado
pitan Leclér , y como se figuró ya éste , para examinar el paquete de los papeles
me entregó una carta y me encargó que recogidos á Dantes , y examinándolo con
la llevase en persona á Paris. Se lo pro - precipitacion entresacó de él la fatal car
metí!, porque era un deber cumplir conta , sobre la que arrojó una mirada en que
uno de los encargos de mi capitan . Volví se viera grabado un indecible terror. « Se
á bordo, y enderecé mi rumbo hácia Mar- ñor Noirtier , rue Cog -Heron núm . 13 , »
sella á donde llegué ayer, arreglé rapida- murmuró palideciendo de mas en mas.
mente mis papeles con la aduana y sani-| - Si señor , contestó Dantes admirado ,
dad, fuí corriendo á ver á mi novia á lalli le conoceriais acaso ? 1
que encontré mas bella y mas enamorada -- No; contestó con viveza Villefort,un
que nunca. Gracias al señor Morrel , sol- fiel servidor de S. M . no conoce jamás á
ventamos todas las dificultades de la curia ningun conspirador.
eclesiástica : en fin , señor, celebraba comoll - ¿ Con qué se trata de una conspira
os he dicho ya la comida de desposorios cion ? preguntó Dantes, de quien empe
iba á casarme dentro de una hora vnanzaba
y pen bertad, despues de haberse creido ya en li
saba partir mañana para Paris, cuando esa mayor , á apoderarse el temor , en grado
denuncia que al principio : en este caso ca
to como ,yoque parece despreciais
mismo ahoradetan
ha sido causa mi ballero , ya os lo he dicho, ignoraba com
arresto . pletamente el contenido del escrito de que
- Efectivamente , murmure
murmuró Villefort
Villefort, era -portador
Es
.
cierto , replicó Villefort con voz
todo eso me parece cierto , y si algun car-||
go puede hacerseos será por vuestra imIgeto á quien va sabéis
m sorda, pero vos el nombre del su
dirigida.
prudencia , sin que sirvan de escusa legíti- – Para entregársela en propias manos
ma las órdenes de vuestro capitan . Hacedl...
el favor de darme esa carta que os entre jera preciso que tuviese yo conocimiento
garon en la isla de Elba. Dadme vuestra de la persona.
palabra de presentaros luego que para ello ! — ¿ Habéis enseñado á alguien esta car
seais requerido é id á reunirnos con vuesta ? dijo Villefort leyendo y perdiendo el
tros amigos. licolor a medida que leía .
44 ALBUM .
-A nadie , señor, os lo aseguro bajonesta espresion , pero en vano: Villefort se
mi palabra . dejó caer de nuevo en su sillon , pasó su
-No hay absolutamente quien sepa que verta mano por la frente inundada de su
seais portador de una carta salida de la is- dor y por tercera vez volvió a leer la
la de Elba y dirigida al señor Noirtier ? carta .
-Nadie absolutamente , señor , escepto -Oh ! si él sabe el contenido de esta
el que me la entregó. carta, se decia á sì mismo, si llega á saber
-Aun ese está de mas, de mas; dijo en algun dia que Noirtier és el padre de Vi
tre dientes Villefort, cuya frente se iba Hefort, soy, perdido, perdido para siempre:
anublando a medida que concluía la carta : Y por intervalos miraba á Edmundo de
sus labios descoloridos, sus manos trému- un modo tal que parecia querer romper
las, sus ojos encendidos trasmitieron al es- con la vista la invisible barrera que guar
píritu de Dantės dolorosos recelos. Des- da en el corazon los secretos que ealla la
pues de la lectura , Villefort dejó caer la boca .
cabeza entre sus įmanos y quedó por un -Oh ! fuera indecisiones ; esclamó de
instante como anonadado . golpe, no hay mas que un medio .
-Oh ! ¡ Dios mio ! qué teneis señor ? Pero , en nombre delcielo , caballero ,
pregunto timidamente Dantes. repuso el desgraciado jóven , si dudais de
Villefort no contesto , pero al cabo de misinceridad, si os soy sospechoso , inter
algunos instantes levantó su rostro des- rogadme; estoy pronto á contestaros.
Villefort hizo sobre sí mismo un esfuer
compuesto y lívido , y leyó por segunda vez
la carta. zo violento y con entonación , en cuanto
-Con que me habeis dicho que igno- pudo segura, le dijo.
rais el contenido de esta carta , dijo Ville Caballero ; resultan contra vos por lo
fort. que acabais de décir los mas graves car
- Por'mi honor, os lo repito , caballe - gos; no está en mi mano como creí en un
ro , dijo Dantes , lo ignoro . Pero que te- principio , el poneros desde luego en liber
neis, Dios mio ! ¿os encontrais indispues- tad ; antes de tomar semejante resolucion
to ? queréis que llame ? queréis que tire debo consultarlo con el juez de instruccion .
del cordon de la campanilla ? Interin ya habeis visto mi modo de obrar
-No señor, dijo Villefort levantándose respecto á vos
con viveza , no os movais , ni digais una ¡ Oh señor ! esclamó Dantes , y por
sola palabra ; aquí nadie dá órdenes mas ello os doy las mas espresivas gracias; por
que yo ; no teneis vos para ello ningun de que vos habeis sido para mien vez de juez
recho . un amigo.
-Señor , dijo Dantes sofocado , ši 10 - Pues bien , caballero ', voy a teneros
propuse fué para prestaros algun socorro , preso por algun tiempo , el menos que me
dispensadme , os lo ruego , en favor de la será posible : el principal cargo que contra
intencion . vos existe, es esta carta, y ya lo veis...
-Yo no necesito de nada, no es mas Villefort se acercó á la chimenea, arro
que un desvanecimiento pasagero , oeupaos jó al fuego la carta y esperó un poco has
de vos y no de mí : contestadme categori- tar que quedó reducida á cenizas.
camente Ya lo veis.... continuó, la he anona
Dantes esperó la pregunta que indicaba dado .
ALBUM . 45
- Oh caballero ! esclamó Dantes, sois Seguid al señor, dijo Villefort á Dan
mas que la justicia , sois la bondad perso- tes .
mificada. Dantes se inclinó , arrojó una postrer
-Pero escuchadme, continuo Villefort, mirada de reconocimiento á Villefort , y
despues de semejante acto ya compren- salió. Apenas se hubo cerrado la puerta
dereis que podeis confiar en mi į no es trás de él , que le faltaron á Villefort las
cierto ? fuerzas y cayó casi desmayado en el sillon .
-- Ah señor , mandad y sereis puntual- Despues de un instante , dijo entre dien
mente obedecido. tes :
-No , dijo Villefort acercándose al jó- -¡Oh Dios mio ! ¡ de qué penden la vi
ven , no, no son órdenes las que voy á da- da y fortuna de los hombres ! Si el procu
ros , son consejos, į lo entendeis ! rador del rey se hubiese hallado en Mar
- Decid , y me conformaré á ellos, cual sella ,si en vez de llamarseme á mi se
si fuesen preceptos . hubiese enviado á buscar al juez de ins
.
- Vais á quedar preso hasta la noche truccion , yo era hombre perdido , y ese
aqui, en el palacio de la Justicia , tal vez papel, ese maldito papel me precipitaba en
venga otro á tomarosdeclaracion . Decidle un abismo. i Ah , padre mio , padre mio !
todo lo que me habeis dicho, pero no sol- econ que habréis de ser siempre el obstáculo
teis una palabra relativa á esa carta . que se oponga á mi felicidad en este mundo
-Os lo prometo , señor . y habré de luchar eternamente con vues
Villefort parecia ser quien suplicaba , ytros pasados estravios ? De improviso una
era el acusado quien tranquilizaba al juez. ráfaga inesperada de luz pasó por su es
-Ya comprendeis, dijo arrojando una píritu y coloreó su rostro ; y sus lábios ,
mirada a las cenizas que conservaban aud todavia contraidos indicaron una lijera son
la forma del papel y que revoloteaban en -frisa ; sus ojos inquietos quedaron inmóvi
tre,las llamas; ahora está ya destruida esajles y pareció fijarse en una idea . Eso es ,
carta , tan solo vos y yo tenemos conoci- dijo , si , esa carta que debia perderme la
miento de su existencia , ya nadie podrá þrará tal vez mi fortuna. Animo pues, Vi
presentárosla ; negad pues si os hablan de liefort, y manos a la obra.
ella ; negad con firmeza , y sois salvado. Y despues de haberse cerciorado de que
--Negaré, señor; quedad tranquilo , dijo el acusado no estaba en la antesala ; el
Dantes . substituto del procurador del rey salió á
---Bien, bien , repuso Vildefort, cojiendo su vez , y se dirigió á paso largo hacia la
el cordon de la campanilla ; parándose lue- casa de su novia .
go en el acto de ir á tirar de él dijo: ¿es la VHI .
sola carta que teniais ? EL CASTILLO DE IF .
-La única . Al atravesar Dantes la antesala , el co
-Jurádmelo . misario de policia hizo una seña á dos jen
-Lo juro ; dijo Dantes tendiendo su darmes, los que se colocaron uno a la de
mano . recha y otro a la izquierda de aquel : abrió
conó la campanilla ; y entró el comisa - se una puerta que comunicaba desde la
rio de policia . Villefort se acercó a él y le
dijo algunas palabrasaloido. El comisariohabitaciondel procuradordel rey alpala .
cio de la Justicia , y atravesaron uno de
contestó con una simple inclinacion de ca
beza . llesos largos pasadizos que hacen espeluznar
12
216 ALBUM .
aun á los que ningun motivo tienen para der la esperanza, oyó un nuevo ruido que
ello . Asi como la habitacion de Villefort|le pareció dirijirse hácia su calabozo . En
comunicaba con el palacio de la Justicia , efecto , resonaron pasos en el corredor y
tenia éste comunicacion con la cárcel, edi- cesaron delante su puerta : una llave dió
ficio sombrio pegado al palacio , cuyos ca- vuelta á la cerradura , rechinaron los cer
vernosos boquerones que dán escasa luz y rojos, y la maciza puerta de encina se
poca ventilación no tienen otra perspectiva abrió bañando de repente el cuarto con la
que elcampanario de Accoules que se eleva deslumbrante claridad de dos antorchas, á
á su frente. Despues de muchos rodeos , cuya luz vió Dantes brillar los sablesy ca
Dantes vió abrir unapuerta con postiguillo rabinas de cuatro gendarmes. Habia ade
de hierro : el comisario de policía dió con lantado dos pasos ya , pero se quedó in
un martillo de metal tres golpes que re - móvil en su sitio al ver ese aumento de
sonaron hasta lo mas profundo del cora - escolta .
zon de Dantes. Abrióse la puerta y los -- Venìs á buscarme? preguntó Dan
dos jendarmes empujaron lijeramente al tes.
preso que estaba indeciso ; Dantes atrave- - Si , contestó uno de los gendar- .
só el formidable umbral, y la puerta semes.
cerró ruidosamente trás de él. Respiraba - ¿De parte del señor substituto de pro
ya alli otro aire , un aire mefitico é impu - curador del rey ?
ro; estaba ya en la cárcel. -- Creo que sí.
Se le condujo á una estancia bastante - Corriente ; pronto estoy á seguiros.
aseada pero asegurada con fuertes rejas y La conviccion en que estaba de que se
pesados cerrojos: el aspecto de su habita le iba á buscar de orden del substituto de
cion no aumentó sus temores: ademas, las procurador del rey alejó todo temor del
palabras del substituto de procurador del desventurado jóven . Adelantose pues , tran
rey, pronunciadas con un acento que pa- quilo , con aire resuelto , y se colocó en
reció á Dantes lleno de interés, resonaban medio de su escolta . Un coche esperaba á
en sus oidos como una consoladora prome- la puerta de la calle, el cochero estaba ya
sa rica de esperanza. Eran ya las cuatro en el pescante, y un oficial sentado al lado
cuando Dantes fué encerrado en su cuar-||del cochero .
to. Érase , comohemos dicho ya , el prime- - . Me espera á mi ese coche? preguntó
ro demarzo ; el crepúsculo era corto : el Dantes .
preso pues se vió muy pronto sumido en| - Es para vos, contestó uno de los gen
la oscuridad . Entonces su oido reconcen - darmes; subid .
tró en sí el sentido de la vista que acababa|| 'Quiso Dantes hacer algunas objeciones ,
de eclipsarse . Al menor ruido que hasta pero se abrió la portezuela y sintió que le
él llegaba, creido de que le iban a poner en impelian hacia adentro. Hallábase en la
libertad , se levantaba con prontitud y se imposibilidad y sin la intencion de hacer
adelantaba hácia la puerta . Pero muylue- resistencia . Encontrose en un momento
go el rumor se alejaba , perdiéndose en sentado en el fondo de un carruage entre
otra direccion, y Dantes se dejaba caerde dos gendarmes; los otros dos se sentaron
nuevo en su banquillo . en los asientos delanteros, y la pesadamá
En fin sobre las diez de la noche, en el quina echó á andar causando un ruido si
momento en que Dantes empezaba á per-||niestro. El preso dirijió su vista á las ven - ·
ALBUM
tanillas, estaban enrejadas: no habia he- que se llama Froiul es decir fuera del
cho mas que cambiar de cárcel : con la puerto . El primermovimiento del preso
sola diferencia de que esta rodaba y leal encontrarse respirando el aire libre fué
transportaba á un punto que le era desco- un movimiento de placer. El aire es poco
nocido, puesto que lasrejas eran tan espe- menos que la libertad. Respiraba puesde
sas que apenas permitian sus claros pasarsembarazadamente la consoladora brisa ,
por ellos las manos. No obstante Dantes cargada siempre de esos aromas desccno
echó de ver que recorrian en toda su lon - cidos de la noche y del mar. Muy luego
gitud la calle de Caisseerie y que porla de empero arrojó un suspiro ; pasaban enton
San Lorenzo y Tamaris se dirigian almueces por delante de aquella Reserva en el
lle . Muy luego vió a través de los hierros sitio en que tan feliz habia sido aquella
del coche y de los del edificio á cuyo fren - misma mañana una hora antes de que le
te se hallaban , brillar las luces de la Con - arrestaran ; y a través de dos ventanas
signa. El carruage se paró , el oficial bajó abiertas que arrojaban viva luz vino á he
del pescaute, se acercó al cuerpo de guar - rir sus oidos el placentero rumor de un
dia , del que salieron una docena de sol- baile ; Dantes cruzó sus manos , levantó
dados que se alinearon al frente : Dantes los ojos al cielo , y oró. El esquife conti
vió a la luz de los reverberos del muelle nuaba su camino, habia pasado ya la pun .
relucir sus fusiles . ||ta de More y esta frente de la ensenada
- ¿ Seré yo la causa de que se ponga del Faro é iban á doblar la batería : toda
en movimiento tanta fuerza ? se preguntó esta maniobra era incomprensible para
á si mismo . Dantes.
El oficial con el hecho de abrir la por- -- Pero , ¿ adonde me conducis ? pre
tezuela cerrada con llave, aunque sin pro-| guntó .
nunciar una palabra , contestó á esta pre - - Lo sabreis cuando lleguemos.
gunta porque Dantes vió ante dos filas dell - Pero entretanto.. ..
soldados un camino espedito para éldesdell - Nos está prohibido daros ninguna es
el coche al puerto . Los dos gendarmesque |plicacion .
estaban sentados en el asiento del cristalll Dantes era ya medio soldado : pregun
bajaron los primeros, hicieron luego des- |tar á los subordinados cuando les está pro
cender á Dantes siguiéndole despues los hibido el contestar , le parecia una cosa
que tenia a su lado. Dirijiéronse hácia unlabsurda, asi es que se calló .
bote que un marinero de la aduana tenial. Los mas estraños pensamientos asal-
amarrado al muelle por medio de una ca -||taron entonces su imaginacion : como no
dena. Los soldadosmiraron á Dantes al pa - podia hacerse muy larga travesía en se
sar, con torpe curiosidad . Enun momento mejante embarcacion , como no habia an
quedó trasladado á la popa delbarquichue- clado ningun buque por la parte á que se
lo , siempre entre sus cuatro gendarmes, dirijían, creyó que iban a abandonarle en
mientras que el oficial se situó á proa. Un un punto lejano de la costa y decirle que
fuerte empuje alejó la embarcacion de la estaba libre; no iba atado, no se habia pen
ribera , cuatro vigorosos remeros la diri - sado siquiera en sujetarle con lasmanillas,
gieron hacia el Pilon . A una voz del que di- lo que parecíale de buen agüero ; ade
rijia el esquife , la cadena que cierra el puer- Imas el sustituto que tan bien se portó con
to cedió elpaso y Dantes se encontró en lollél, ¿ no le habia dicho que mientras no
48 . ALBUM .
pronunciase el fatal nombre de Nøirtier + Camarada; en nombre de vuestra con
no tenia nada que temer ? ¿Por ventura ciencia y de vuestra cualidad de soldado ,
no habia Villeført destruido en su presen-Jos rpego encarecidamente que tengais pie
cia aquella peligrosa carta , única prueba dad:de mí y que me contesteiş. Soy el cà
que contra él habia ? Esperaba pues, mu- pitan Dantes, fiel y leal francés , aunque
do y pensativo , procurando penetrar , copacusado de no sé que traicion , já dónde
ese ojo de marino ejercitado en las tinie - me conducis ? decídmelo y bajo mi pala
blas y acostumbrado á observar largas dis- bra de marino ,os prometo conformarme
tancias, al traves de la obscuridad de la con misuerte y resignarmeá mideber .
noche. Habian dejado ya á su derecha la El gendarmese rascó la oreja y miró á
işla de Ratonneau , en que ardía una fa - su camarada. Este se epcogió de hombros
rola , y largándose sobre la costa vinieron comoqueriendo decir . «Me parece que eu
á situarse en las aguas de la ensenada del el punto en que nos hallamos no hay in ,
barrio de los Catalanes. En este punto re- conveniente » y el gendarme yolviéndose
dobló el preso sus iniradas con enerjia ; á Dantes le dijo::
pues alli estaba Mercedes , y á cada ins- - ¿Sois marsellés ymarino y preguntạis
tante le parecia dibujarse en la sombria á donde nos dirijimos?
ribera el talle esbelto vagaroso de una mu- — Sí, porque os juro que lo ignoro.
ger. ¿ Cómo un interior presentimiento no — ¿ Y no lo presumis ?
advertía a Mercedes que su amante pasa - Absolutamente .
ba á trescientos pasos de ella ? Es imposible !
Una sola luz brillaba en todo el caserio - Os lo juro por lo mas sagrado que
de los Catalanes . Comparando la posicion tengo en el mundo ; decidinelo por favor.
deaquella luz,Dantes reconoció que alum - & Y la órden ? . .
braba el cuarto de su novia . Mercedes eral La órden no os impedirá que lo sepa
la única que velaba en todaaquella perte dentro diez minutos,media hora, una ho
ma colonia . Dando un fuerte grito , el jó - ra tal vez; tan solo que vosotrosme ahorra
ven podia seroido desu proinetida. Una in riais diciéndomel", un siglode incertidum
fundada verguenza le contuvo. ¿ Que di- bre. Os lo ruego como si fueseis un ami
rian aquellos hombres, oyéndole gritar co - go.Mirad , yoni quiero rebelarmemihuir ,
mo un insensato ? Quedóse pues mudo ;|á maş de que tampoco podria . ¿ Dónde va
con los ojos fijos en la luz. Interin , el bo- mos :
te continuaba su marcha ; pero el prisió - - A menos que tengais vendados los
nero ni se acordaba del bote ; pensaba solo lojos, ó que no hayais salido jamás del
en Mercedes . Un recodo del terreno hizo puerto de Marsella, debeis echar de ver á
desaparecer la luz, Dantes echó entonces donde vamos.
de ver que la ;barca continuaba alejándo- - Pues no sé verlo .
se. Mientras estaba ocupadomirando, ab ! - Mirad á vuestro alrededor..... oy
sorto en sus pensamientos, habian susti- ahora ?
tuido las velas á los remos y el barco se Dantes se levantó, dirigió naturalmente
adelantaba impelido por el viento . A pe- la vista hacia el punto á que se dirigía
manoDantes
unasentia
sar de la repugnancia eque evarse á ysuákrcien
ledisale elelbuque, entetoesas
tresas de distancia vivióe
de distancia
dirigir al gendarme nuevas preguntas, se elevarse á su frente la árida y negra roca
le acercó y tomándole una mano le dijo :Isobre la que está situado , como uma cris
ALBUM . 49
talizacion del pedernal el sombrío castillo Pero.... i que es lo que haceis? Pronto ,
de If. Su estraña forma, esa prision á ¢u -icamaradas, ausilio .
yo alrededor, reina el mas profundo tér = | Por un movimiento veloz como el rayo,
ror , esa fortaleza que presta á Marsella pero que a pesar de ello previno el ojo
J- hace trescientos años,materia para lúgu - avizor del gendarme, Dantes quiso arro
þres tradiciones ,apareciéndose de repentelljarse almar, pero cuatro vigorosos pułoś
- 1 á Dantes que ni menos se acordaba delle retuvieron en el momento en que sus
ella , le produjo el efecto que, á un conde- pies empujaban el suelo del esquife . Cayó
nado á muerte la vista del patíbulo . pues de nuevo al fopdo del lanchon ahu
Ah !., Dios mio ! esclamó; el casti-|Hando de corage. .
- Ilo de If, y que vamos a hacer allí ? I -- Bueno , esclamó el gendarme colo
- El gendarme se sonrió . ; cándole la rodilla sobre el pecho ; bueno ,
- - Seguramente que no me llevais allá ese es el modo de cumplir vuestra palabra
- para encerrarme ? continuó Dántes , el cas de marino ! ¡ Fiaos en la gente apacible !
tillo de If es una prision de estado desti- Haced áhora , amigo mio , elmenormovi
z nada tan solo para los grandes criminales miento y vereis cuan pronto visitará vues
--, políticos . Yo no he cometido ningun crí-||tro cerebro la bala de mi carabina. He
men . ¿Habria tal vez juecesde instruccion faltado á mi primer consigna , pero yo os
:: 'ó algunosmagistrados en el castillo de If? }aseguro que no faltaré á la segunda.
- No hay , contestó el gendarme, á 10 . Y al decirlo , apuntó á Dantes su ' ca
menos que yo sépa, mas que un goberna- rabina quien sintió apoyar sobre sus sie
dor, algunos carçeleros , la guarnicion y nes la boca del cañon como un anillo de
formidables muros. Vaya, vaya , amigo ,
· no hay porque os hagais el tonto de esan La primer idea que le vino fué la de
hacer algun movimiento como defendién
manera , sino cuasi me haseis creer quella
Jdose y de acabar asi de una vez con la
jo pagais mi condescendencia , burlandoos ,desgracia inesperada que se cebaba'en él
. de mí. indir , qar : . . :- )
formally que
Dantes apreto, la mano del gendarmely que sin saber como , le aprisionara con
sus garras de buitre ; pero justamente por
.
con indecible fuerza . .. ser esta desgracia inesperada, pensó Dan
- - -- Con qué; sois de parecer de quemele
tes que no seria duradera; le vinieron lue
conducen al castillo de If para encerrar
a la imaginacion las promesas del se
· me en clase de preso ? .si yenimiñor de Villefort, á mas de que, preciso es
outdoo : - Es muy probable , dijo el geridạrme; por fin decirlo , esa muerte en el fondo
? pero en todo caso camaradá , está demas
quemeapreteis tan fuerte la mano. ** de un esquífe, venida demano de un gen
hi ' ¿ Sin mas informes, sin mas formali - laarme te pareció fria y poco seductora .
idad-? Las
preguntó el jóveness ! Cayó pues de nuevo sobre el suelo del bar
formalidades se han cumplido, la co arrojando un ahullido de rabia v ro
informacion está hecha . * ? yéndose los puños con furor. Cuasi en el
. - Con que apesar de la promesa delse mismo momento un violento choque sa
ñor deYoVillefort.... cudió el esquife , uno de los reméros saltó
no sé si el señor de Villefort os ha sobre la roca con que acababa de chocar
- hecho, promesa alguna, dijo el gendarme, la próa del barquichuelo , una cuerda rozó
lo que si sé es que vamos al castillo de If... deslizándose por una polea y comprendió
13
50 ALBUM .
entonces Dantes , que habian llegado all -Helo aqui , contestaron los gendar
punto de su destino y que amarraban el mes.
esquife . En efecto sus guardas, que lo te -Que me siga ; voy á conducirle á su
nian sujeto a la vez por los brazos y por calabozo .
el cuello de su levita , le obligaron á le i Andad ! dijeron los gendarmes, em
vantarse , le forzaron á saltar en tierra y pujando á Dantes .
le condujeron hasta las gradas que con El preso siguió a su guia que le condu
ducen á la puerta de la Ciudadela , mien- jo en efecto hasta una sala cuasi subterrá
tras que el oficial, armado de una carabi- nea cuyas paredes desnudas у chorrean
na con su bayoneta les seguia detras . do parecian impregnadas de un vapor de
Dantes , no trató ya de hacer resisten- lágrimas. Una especie de lamparilla colo
cia alguna pues que hubiera sido inútil, cada sobre un taburete , y cuya mecha na
caminaba con lentitud mas por inercia que daba en una grasa fétida y corrompida ,
por voluntad . Estaba atontado y bambo- iluminaba las lustrosas paredes de aquella
leándose como un borracho. De nuevo vió horrible estancia , y permitió á Dantes ver
soldados que se escalonaban en la cuesta á su conductor , especie de carcelero su :
pendiente que iban ascendiendo , daba con balterno, mal vestido y de menguada
tropiezos que le obligaban á levantar los talla .
pies; observó que atravesaba una puerta - He aqui vuestro cuarto para esta no
y que esta puerta se cerraba tras de él , che, le dijo. Es ya tarde y el señor go
pero todo esto maquinalmente como al bernador se ha acostado ; méñana cuando
traves de la bruma , sin distinguir nada de se levante y tenga conocimiento de las « s
cierto . Ya ni el mar veia tampoco , idolor denes que os conciernen , os cambiará tal
intenso que sienten los presos al conside - vez de habitacion . Por ahora ahi teneis
rar el espacio con el intimo convencimien - pan , agua la teneis en este cintaro , paja
to de que son impotentes para poderle alli en aquel rincon , és todo lo que puede
atravesar ! Hízose por fin un alto de al- desear un preso . Buenas noches.
gunos instantes durante los que ensayo re Antes que Dantes pensase en abrir la
antes que hubiese
concentrar sus ideas . Miró a su alrededor, boca para contestarle ,
hallábase en un patio cuadrado formado observado el lugar en que el carcelero de
por cuatro elevadas paredes , oíase el paso jaba el pan , antes de enterarse del punto
lento y uniforme de los centinelas, y ca- en que se hallaba el cántaro , antes de di
da vez que atravesaban los reflejos de tres rigir los ojos hácia el rincon en que le es
ó cuatro luces que arrojaban hasta la mu peraba la paja destinada á servirle de ca
ralla sus destellos desde lo interior del cas- ma, el carcelero habia tomado la lampa
tillo veiase centellear el cañon de sus fu- rilla , y cerrando la puerta , quitó al pri
siles . ' sionero ese débil reflejo que le habia mos
Esperaron alli como unos diez minutos. trado como á la luz de un relámpago las
Seguros ya de que Dantes no podia es - relucientes paredes de su calabozo . Encon
capar , los gendarmes le habian soltado : tróse entonces solo en medio de las tinie
parecia que esperaban órdenes , que por blas y del mas profundo silencio , tan mu
fin llegaron . do é inmóvil como las bóvedas cuyo frio
-¿Donde está el preso ? preguntó una glacial sentia descender sobre su abrasada
VOZ . (frente. Cuando los primeros albores del .
ALBUM . 51

dia iluminaron ligeramente aquella cuevafflarmente y es , que durante la travesía en


el carcelero volvió con órden de dejar alla que ignorando el punto donde se le con
preso donde estaba . Dantes no habia cam - ducia estuvo quieto y tranquilo , hubiese
biado de sitio , una mano de hierro pare tenido cien ocasiones de arrojarse al mar,
cia haberle enclavado en el mismo lugar y una vez en el agua , gracias a su habili
en que la víspera se habia quedado. Sus dad en el nadar , gracias a esa costumbre
ojos hundidos se escondian en el entume por la que era considerado como uno de
cimiento causado por el húmedo vapor de los mejores buzos de Marsella , desapare
sus lágrimas: estaba inmóvil, fija la vista cer bajo lasolas,escapar á sus guardas, ga
en el suelo . Así habia pasado la noche, denar la costa , huir , esconderse en alguna
pié y sin dormir un solo instante. El car- ensenada desierta , esperar algun buque
celero se le acercó , dió una vuelta á su al- genovés ó catalan , pasar á Italia ó á Es
redor, pero Dantes no dió muestras de ha- paña y de allí escribir á Mercedes para que
berle visto . Dióle aquel un golpe sobre lasse le reuniera. En cuanto á jsu subsisten
espaldas, Dantes se estremeció y agitó laſcia, no pasaba por ello cuidado alguno
cabeza . cualquiera que hubiese sido su suerte : do
-¿Con qué no habeis dormido ? pre - quier que fuese son muy escasos los bue
guntó el carcelero . nos marinos ; hablaba el italiano como un
No lo sé , contestó Dantes . toscano , el español lo mismo que un na
El carcelero le miró estupefacto . tural de Castilla la vieja . Hubiese vivido
-¿No teneis ganas de comer . ? libre y feliz con Mercedes y con su padre
-No lo sé . á quien hubiese, enviado tambien á bas
- Se os ofrece algo ? car : mientras que entonces se veía preso ,
-Quisiera ver al gobernador . encerrado en el castillo de If , en esa in
El carcelero se encojió de hombros y se superable cárcel, sin saber que habia si
marchó . Dantes le siguió con la vista y las do de su padre y de Mercedes ; y todo
manos tendidas hacia la puerta entreabier- ello por haber confiado en la palabra del
ta , pero la puerta se cerró. Entonces pa - señor de Villefort. Habia paravolverse lo
reció exhalarse su alma en un prolonga.co , de modo que Dantes se revolcaba fu
do suspiro . Sus lágrimas que tenian hin - rioso sobre la renovada paja que le trajo
chados los párpados manaron como dos el carcelero. Al dia siguiente , á la misma
rios , arrodillóse besando el polvo y oró||hora, entró el carcelero.
largo rato ; recorriendo en su imaginacion -¿Con qué , le preguntó , estais mas
toda su vida pasada, y preguntándose á si puesto en razon hoy de lo que lo estabais
mismo que crímen habia cometido en edad ayer ?
tan temprana que mereciese un castigo Dantes no contestó .
tan cruel. El dia lo pasó de este modo ; - Vaya , repuso aquel, un poco de ani
apenas comió un bocado de pan y remojó mo ! ¿ Deseais algo que esté en mi mano
su boca con unas gotas de agua. Ora se poderos proporcionar ? decid ...
sentaba absorto siempre en sus pensamien - Deseo hablar con el gobernador.
tos, ora corria en derredor de su calabozo -Pues no os dije ya , repuso impacien
como un animal salvage encerrado en una te el llavero , que era imposible ...
jaula de hierro. -Y porque ha de ser imposible .
Una idea fija le atormentaba particu - - Porque segun los estatutos de la cár
52 ALBUM .
cel, no es permitido á ningun preso pre-ljuna sola idea imposible de realizar , ó si
guntar por él. no antes de quince dias os habreis vuelto
-- ¿ Y qué es lo que se permite "pedirloco." na dan . ..... . . .
- aquí ? " . " .! ! Y lo crees tú ? if 16 Ils
Mejor alimento , pagando: dar algun - Si, loco. Asi es como empieza sięm
paseo y alguna que otra vez libros para prè la locura. De ello tenemos aqui un
distraerse. ") ? "" ;s ) 19 ! ato vi ejemplo reciente : empezó, un pobre aba
- Pues yo no necesito libros , ni tengote que ocupaba este calabozo antes que
necesidad de pasearme y me basta con vos por ofrecer incesantemente al gober
el actual alimento ; con que no quiero nador un milloo si queria ponerle en liber- '
sino una cosa ; ver al gobernador... " tad,'y con esta ideá fija se le ha desconcer
Si trataisde fastidiarme repitiéndome tado el cerebro . . " ,
siempre lo mismo, dijo el carcèlero, no os Cuanto tiempo hace que desocupó
traeré de comer. oggengivil " Heste cuarto ?
- Bueno , si no me traes de comer mel Dos años. lor : $ 7 : 11 : hoy
moriré de hambre. Eso es muy sencillo ." Jay Se le puso en libertad ? . ?
El acento con que Dantes pronunció es- -- No se le encerró en el subterrá
tas palabras demostró al carcetero que el neos
preso se tendria por dichoso de morir . Pe- : Escucha , yo no soy abate , no estoy
ro como todo preso ' á quien se socorre , loco; tal vez con eltiempo pierda el juicio ,
deja en favor del carcelero diệz sueldos pero desgraciadamente por ahora tengo
poco mas o menos cada dia, el de Dantes cabales mis sentidos: quiero hacerte una
calculó el déficit que sufriria ' en caso de proposicions: " " ,
morirse el preso ; 'aší es que repuso ' con - Cual ?
' tono mas'afable . .. nfianzime : 16 - No te ofreceré un millon porque tama
- Escuchadme, lo que deseais es im - poco podria dártelo , pero sí te prometo
posible , por lo tanto no teneis que pedír - cien escudos si quieres, la primera vez que
melo mas ; porque no se conoce' ejemplo vayas á Marsella , llegarte hasta el barrio
de que el gobernador haya ido al catábozo de los Catalanes, y entregar una cartita á
de ningun 'preso por mas que leste haya una joven llamada Mercedes ; que digo una
instado; tan solo, si sois cuerdo,sé os per - carta , dos lineas tan solo . ii .
' mitirá dar un paseo y esmuy factible que -- Sityo me encargase de esasdos líneas
algun dia mientras os estéis påseando..... y llegase á descubritse ,perderia midestino
pase el gobernador : entonces podeis de- queme vale mil libras al año sin contar
cirle lo que os convenga ; si os escucha 6 los gajes y la comida: Ya veis que seria un
' no , eso es cuenta suya . . .'* o ! ! Halimbécil si me arriesgase á perdermil libras
— Pero, dijo Dantes,¿cuanto tiempo ten- para ganar cien escudos.
dré yo que esperar de estemodo hasta quel - - Pues bueno: escucha y no olvides lo
: se pre: ente esa casualidad ? ! ;**** que te voy a decir; si no tratas de advertir
wal gobernador que yo deseo hablarle , sino
¿ Quien sabe ? un mes, tres, seis , talltratas de llevar á Mercedes esas dos líneas,
vez un año. * Hó á lo menos de advertirla que estoy aqui,
- Muy largo es eso, quiero verle en se -Hun dia te esperaré, escondido detrás de la
guida. " Ipuerta'. y en el momento que entres te
- ¡Ah ! no os fijeis de ese modo en lromperé la cabeza con este banquillo .
4EBEN. . $3 .
miAmenazas eonmigo ! esclamó elcar- rigió háeią la plaza del Grand -Cours , y
eelero dando un paso atrás y poniéndose entrando en casa la señora de Saint-Mer
en defensa, Está visto que perdeis la cha- fan , encontró a los com idados á arrienes
veta ; el abate empezó como vos , y dentro dejára en la inesa , tomando café en el sa
de tres diaş esta reis ya loco rematado co- lon . Esperábale Renée con una pacien
mo él. Felizmente hay calabozos oscuros cia de que participaba el resto de la relli
en el castillo de If. oion : así es que fué recibido con una ger
Dantes cojió el banquillo y le dió qe neral aclamacion.
impulso circular al rededor de su cabeza . Qué tenemos de nuevo , corta cabe.
; - ; Está bien , muy bien ! continuó el zas, firme sostén del Estado , ngelo Bruto
llavero; ya que lo quereis absolutamente realista , esclaró uno de los concurrentes;
yoy á avisar al gobernador. que ay ?
i Enhorabuena ! dijo Dantes dejando - Estamos amenazados de în nuevo
de nuevo en el suelo el banquillo y şen - régimen de terror ? preguntó otro ."
tándose sobre de él, bajando la cabeza y siEl buitre del corso habria acaso sa
nuirando con ojos torvos cual și realmente lido de su guarida ? interpuso un tercero .
estuviese loco. - Señora marquesa ,dijo Villefori acer
El carcelero salió , y un momento des - cándose á su futura suegra , vengo á su :
pues entró de nuevo acompañado de cuatro plicaros me dispenseis pues me veo obli
soldados y un cabo. .. . gado á abandonaros de nuevo ..... ¿Señ r
De orden del gobernador, dijo , cojed marqués, podria tener el honor de deciros
ese preso y bajadle al piso inferior á éste . dos palabras á solas? , :
,,- ,il calabozo , pues ; dijo el cabo Ah ! ¿ Con qué es en efecto negocio
-- Al calabozo: es preciso que los locos de gravedad ? preguntó la marq,iesa al ob .
estén con los de sų clase , servar la turbada frente de Villefurt.
Los cuatro şoidados se apoderaron del - Tan grave que me es preciso sepa
Dantes , que cayendo en una especie de rarmede vos por algunos dias, ¡ Con qué,
atovia , los siguió sin oponer resistencia continuó dirigiéndose hácia Renée , ved si
Le hicieron bajar quince escalones, y abrie- será la cosa seria ! is
ron la puerta de un calabozo en el que en- ¿ Os marchais ? caballero ; esclamo
tró diciendo entre dientes . Renée , incapaz de ocultar la emocion que
- - Tienen razon; es preciso que los locos le causaba tan inesperada pueva. .
estén juntos. - Desgraciadamente , si serjora ; contes
Cerróse la puerta y Dantes anduvo ha- tó Villefort, es preciso .
cia adelante, con lasmanos estendidas has. .
Y á dónde vais ? preguntó la mar
, esa .
ta que topó con la pared. Entonces se sentóJqu
en uno de los ángulos de la pieza y que . En eso está el secreto de la justicia ,
inmóvil a pocoasá que
dose poco, mientr sus ojos habitua
la oscurid n -1.senora .Con todo , si se ofrece algo para Pa:
ad procura-
ban distinguir los objetos. El carcelero te- ris tengo un amigo quemuchar : allí e ;
nia razon; faltaba muy poco para que Dan - la noche y que tendrá un placer en cum
. . tes no estuviese completainente loco , plir vuestros encargos.
IX , Todos se miraron mutuamente ,
LA FELADA DI VS ESPONSALES. Me habeis pedido una conversacion
Villeforte como hemos dicho ya , so di- particular ? dijo elmarqués.
54 ALBUM .
- Sí: pasemos á vuestro gabinete si os - Pero , ¿no teneis franqueza con el
-

parece bien . guarda-sellos que tiene libre acceso en las


El marqués tomó delbrazo á Villefort y Tullerías y por cuyo medio podeis ya sea
-

salió con él. denoche ya de dia hablar con S. M ?


- Ahora decidme,le preguntó en cuan t smuy cierto : pero no hay necesi
to llegaron al gabinete , ¿qué es lo que pa- dad de que parta con otro la gloria de la
sa ? ; Hablad ! noticia que llevo; ¿ entendeis ? El guarda
.Ante todose parta desde lueesello me dejaria .
- Cosas que creo de la mayor grave- sello me dejaria en segu: d . lugar y me
dad, y que exigen que parta desde luego arrebataría el lucro de mi viage. No tengo
para Paris. Ante todo , marqués , i teneis que deciros sino una cosa , marqués; mi
capitales empledos en papel del Estado ? carrera es segura , con tal que yo llegue
--- Toda mi fortuna la tengo invertida el primero á las Tullerias , porque voy á
en inscripciones por valor de se 's á siete prestar al rey un servicio que no le será
cientos mil francos á poca diferencia . fáce olvidar .
: - Vende las pues,marqués, vendedlas – En este caso , querido'mio id á em
ó quedais arruinado. paquetar vuestro equipage, interin yolla .
— ¿ Pero coino queréis que las vendamo al señor de Servieux y le hago escri
desde aquí? . . bir la carta que debe abriros las puertas
- ¿ Tendréis un procurador , no es así ? interiores de palacio.
- Lo tengo. - Corriente : no perdais tiempo porque
Dadme una carta para él encargán - dentro de un cuarto de hora es preciso
dole que las venda sin levantar mano , sin que esté andando ya la silla de posta .
perder un momento ; Tal vez llegaré de- - Haced parar el carruage delante la
masiado tarde! : puerta .
-- ; Diantre ! no perdamos tiempo, pues - ¿Os encargareis de escusarme con la
Sentose en el bufete y escribió una car- señora marquesa y con la señorita de Saint
ta á su agente de cambios , dándole órden Meran , á la que no puedo dejar en tal
de vender á cualquier precio . • dia sin un profundo dolor ?
- Ahora que tengo esta carta , dijo Vi- - Encontrareis á las dos cuando vol
llefort guardándola cuidadosamente en su vais en 'mi gabinete, y alli podreis despe
cartera, necesito otra . diros.
-- ¿ Para quién ? - Mil veces gracias : 00 echeis en olvi
-- Para el Rey. do micarta .
- Para el Rey ? | Elmarqués tocó la campanilla , y se pre
-S. sentó un lacayo á quien dijo :
- Yo no me atrevo á cargar con la res - - Decid al conde de Servieux que le
ponsabilidad de escribir á S . M . Jespero; y luego dirijiéndose á Villefort con
- Si no es de vos de quien la quiero, ostinuó; ahora ya estais libre .
encargo tan solo que se la pidais al senor Villefort marchó á escape , pero al lle
de Servieux . Es preciso que me dé una caraá la puerta pensó que un substituto
18||gar
carta con cuva ayuda pueda penetrar has
ta S . M . sin tener que someterme á lase procurador del rey seria notado și aa
formalidades de pedir una audiencia que Jabamuy aprisa por las calles, lo que bas
pueden hacerme perder un tiempo pre - taría para poner en alarma toda la pobla
cioso . Icion ; en su consecuencia pues , tomó de
ALBUM . 55
nuevo su porte ordinario y majistral. A laylacerado empezó a formarse una llagamor
puerta de su casa observó la sombra co- tal: aquel honibre sacrificado á su ambi
mo de una blanca fantasma que le especion , aquel inocente que sufria la pena de
raba de pié é iomóvil. Era la bella cata - su padre chlpable se le apareció pálido y
Jana que no sabiendo nada de Edmundo , amenazador , dando la mano á su novia
al: obscurecer: habia marchado del Faro Jivida tambien como él arrastrando tras si
para ir en persona á saber el motivo delá los remordimientos, no de aquellos que
la prision de su amado, Alacercarse Vi asaltan la imaginacion como las furias de
llefort, se separó de la pared contra la que la antigüedad , sino los que con zumbido
se apoyaba y le salió al encuentro : Dan - sordo y doloroso hieren al corazon en cier
tes hab a hablado al substituto de su no tosmomentos y le mortifican con el re
via , asi que Mercedes no tuvo necesidad cuerdo de lo pasado. Veneno fatal cuyas
de nombrarse para que Villefort la cono - desgarradoras punzadas exasperan elmal,
ciese. y le van profundizando continuaniente has
Quedó sorprendido al ver la belleza y ta la muerte . Hubo entonces en elinterior
noble apostura de la joven y cuando le de aquel hombre unos momentos de in
preguntó por el paradero de su amante ; decision. Habia ya otras veces pedido la
pareció ser él el acusado á quien ella juz- pena capital para otros acusados, sin es
gaba . perimentar mas sensacion que la resultan
- El sugeto de que me hablais , dijote de la lucha entre el juez y el procesa
bruscamente Villefort , es un gran culpa - do, y el recuerdo de aquellos infelices sen
ble y yo no puedo hacer nada por él se tenciadosgraciasa la fulminante elocuencia
ñorita . que habia arrastrado á los jueces ó al ju
Mercedes dejó escapar un suspiro , y rado , no habia impreso la menor huella
tratando Villefort de pasar adelante le delen su alma, porque aquellos acusados eran
tuvo segunda vez diciéndole . criininales ó á lo menos Villefort los creia
- Pero á lo menos decidmedonde está ,||tales. Pero esta vez el asunto era diferente ,
que pueda yo saber si es muerto ó vivo. Jacababa de imponer á un inocente la pena
- No lo sé ; no es cosa mia ya: contes de prision perpetua , á un inocente que
tó Villefort. libaá ser feliz y a quien arrebataba no solo la
Y mortificado por su fija mirada y su - libertad si que tambien la ventura . ¡Esta
plicante ademán, desvió á Mercedes y en vez no habia sido juez y si solo un ver
tró ' en casa cerrando con prontitud la dugo ! Pensando todo esto sentia esa sor
puerta , como si de este modo dejase fue- da agitacion que hemos descrito y que
ra el remordimiento que ella le suscitara . Thasta entonces le había sido desconocida ,
Pero de este no se desprende uno tap retumbando en el fondo de su corazon v
facilmente : es como la llecha envenenada lescitando en él vagas aprensiones; de este
de que nos habla Virgilio : aquel en quien modo és como despues de un sufrimiento
'se clava tiene que llevarla consigo. Des- si bien que instintivo , violento , entra en
pues de baber entrado cerró Villefort la conocimiento el herido de que no puede
puerta , pero al llegar al salon le flaquea- ||acercar impunemente el dedo á la llaga
ron las piernas , arrojó un vehemente sus palpitante y sangrienta hasta tanto que esta
piro y se dejó caer en una otomana. haya cicatrizado.
Entonces en el fondo de aquel corazon . Pero la herida que recibiera Villefort
86 ÀLBEN .
'era de aquellas que si llegan á cicatrizarse , Villefort no podia asegurar cuando estaria
no es sino para volverse á abrir luegomas de vuelta , asi es que Renéeen vez de com
enconadas y dolorosas que antes . Si en es - padecer é interesarse por antes maldecia
tos momentos la afable voz de Renée hu- en su interior al que por su crimen la se
biese resonado en sus oidos pidiéndole gra- paraba de su amante .
cia , si la bella Mercedes hubiese entrado y Y Mercedes i que es lo que podia hacer ?
le hubiese dicho « En nombre delDiósque La pobre Mercedes encontró á Fernaudo,
« nos mira y nos juzga devolved inemi fu-l que la habia seguido, al revolver la esquin
« turo esposo » entinces aquella voluntad na de là calle de la Loge; habia regresadu
doblada ya por los remordimientos , ha- al barrio de los Catalanes, y exánime,de
bria sucu inbido del todo y con mano gla- |sesperada , se tiró sobre su cama. Allado
ei hubiera sin duda alguna , arrostrando de esta cama se puso Fernando de rodiHas
todos los compromisos quepudieran sobre- y tomando la yerta mano de Mercedesque
venir , firınadu la orden para poner en no pensaba en retirarla , la cubrió de ar,
libertad á Dantes . Pero no liubo voz algu - dientes besos que Mercedesnisiquiera per
na que alterase el profundo silencio que en cibió . Asi pasó la noche : la lámpara se
la estancia reivaba ý la puerta no se abrió lapagó en cuanto hubo consumido todo są
mas que para dar paso al ayuda de cáma- aceite , pero no por ello notó Mercedes la
ra de Villefort que vino á decirle que es - oscuridad como tampoco habia observado
taban enganchados los caballos de postala luz; y llegó el dia sin aperc birse tam
en el coche de caipino .... Villefort se lè - poco Eldolor habia cubierto sus ojos con
vantó ó mejor se bamboleó como'un hom - una venda que no la permitia ver sino á
bre que vence en una lucha interior , se Edinundo .
dirijsó á su gabeta , llenó sus bolsillos con ariAh ! : eśtais ahi ? dijo en fin echando
cuanto oro,pudo recojer en un cajoncito , de ver á Fernando.
dió una vuelta por su cuarto en ademan - Desde ayer no me he separado de:yos,
despavorido, puesta la mano en la frente contestó este con un doloroso suspiro. ,
y articulando palabras inconexas ; y por fin En cuanto al señor Morrel no desinayó
sintiendo que su ayuda de cáinara acababa ni se dió por vencido . Tuvo conocimiento
de ponerle la capa, salió delcuarto ,seme- Ide que despues del interrogatorio habia sir
tió en el carruaje y dió en breves palabras do Dantes condueido á la cárcel; entonces
ja órden de dirijirse á la calle de Grand -lcorrió a casa de sus arnigos, presentóse en
Course, casa Mr. de aint-Meran , Alla de las personas mas influyentes de M @ e
El infeliz Dantes quedó condenado: sella , solicitó su mediacion , rogó, suplicó;
Conforme a lo prometido por el mar- Ipero habíase ya esparcido la voz de que el
qués, el señor de Villefort encontró á laliiven habia sido preso por incicios de bo
marquesa y á Renée en el gabinete Alverllnapartista , y como en aquella época los
á Renée , ei jóven se inmutó pues que te nas atrevidos miraban como un insensato
mió se interesise de nuevo por la libertad |Hesvarío toda tentativa para reponer á Na
de Dantes . Pero desgraciadamente , preci- poleon en el trono , no encontró mas que
so es decirlo , á la joven no la preocupabalindiferencia , miedo ó repulsas, y se retire
sino una cosa; ila marcha de Villefort . Lelá su casa desesperado,.confesando empere
amaba ; Villefort iba á partir cuando se que la situacion era peligrosa y que nada
acercaba el momento de ser su esposo ;Ilpadia bacerse
ALBUM . 57
Por su parte Caderousse estabamuy de- El padre de Dantes estabatraspasado de
sasosegado y acosado de temores. En vez inquietud y dolor. En cuanto á éste ya sa
de dar algunos pasos como el señor debemos lo que le aconteció .
Morrel , en vez de hacer algo en favor de X .
Dantes, en cuyo ausilio bien poco porcierto EL RETRETE DE LAS TULLERIAS.

IEEE
podia hacer , se habia encerrado en un Dejemos é Villefort continuar su viaje
cuarto en compania de dos botellas de vino hacia Paris en cuyo camino gracias a su
de Passis probando de anegar su inquietud liberalidad con los conductores, devora la
en una borrachera. Pero en el estado en distancia y penetremos á traves de dos ó
que se encontraba su espíritu , eran poca tres salones que preceden al retrete de las
cosa dos botellas para apagar su juicio . Tullerias, cuya arqueada ventana es bien
Estaba demasiado beodo para ir a buscar conocida por haber sido el gabinete favo
mas vino, y no habia bebido lo bastante rito de Napoleon y de.Luis XVIII , y por
para hallar,en la borrachera el olvido de serlo aun hoy dia del rey Luis Felipe.
lo pasado: puesto de codos delante susbo- Alli , en aquel gabinete , sentado delante
tellas vacías sobre una insegura mesa , y una mesa de nogal hecha venir de Hart
vieodo danzar al resplandor de su vela sin well y que por una de esas manias tan fa
espavilar, todos los espectros de que ha miliares á los grandes personajes , era su
plagado Hoffman sus escritos chupados en mueble predilecto, el rey Luis XVIII es
ponche, como un negro y fantástico torbe- cuchaba con bastante indiferencia á un
llino. hombre de unos cincuenta á cincuenta y
Tan solo Danglars quedó tranquilo y se dos años, de grises cabellos y aspecto no .
reno y hasta contento , porque á mas de ble y severo , al par que iba anotando al
vengarse de un enemigo aseguraba á bor- márgen un volúmen de Horacio , edicion
do del Faraon el destino que temia perder. de Griphius, bastante incorrecta aunque
Danglars,era uno de aquellos hombres de muy buscada y que prestaba ancho campo
especulacion que pacen con una pluma á las sagaces observaciones filosóficas de
Cruzada en la oreja y un tintero en vez de S . M .
.corazon ; todo lo reducia á una operacion - ¿ Que deciais, caballero ? dijo el rey .
no lebelli -- Que
de restar ó multiplicar, y un guarismo estoy en
uue estoy en mucha
muc zozobra , señor.
in homa
parecia tanto mas precioso que un hom -- ; De veras ! ¿Habriais visto tal vez en
Faril
bre , cuando este número podia aumentar|Su sueños siete robustas vacas y otras tantas
smide escuálidas
el total que, aquel hombre:podia dismi-je -escolar y hambrientas?
nuir. No, señor, porque eso no anunciaria
Danglars, pues, se acostó a la hora acos+isino siete años de fertilidad y siete de es
tumbrada H
y durmió á pierna suelta . J Jas
lcasez , y con un rey tan previsor cual V . M .
Villefort despues de haber recibido del la escasez no sería de temer.
señor de Servieux una carta dirijida alse - oopre que otra plaga pues , versa
ñor conde de Blacas besó â Renée enamvuestro temor mi querido Blacas?
bos earrillos, verificó lo mismo en la manol = Seqor, yo creo ....... tengo datos para
de la señora de Saint-Meran v despues de creer que se está formando una tempestad
dar un vivo apreton á la mano delmar - hacia elMediodia.
qués montó en su carruaje tomando á to : roes yo , mi querico conde, contesto
do escape el camino de Aix . Luis XVIII, os creo muy mal informado;
15
58 ALBUM .
sé positivamente que muy al contrario, elſinquietan , es un hombre pensador que
tiempo nunca ha estado alli mas sereno. posee toda mi confianza, y encargado por
Apesar de ser un hombre sesudo , gus- míde celar el Mediodia , ( el conde vacilo
tábale á Luis XVIII el estilo chancero.. al pronunciar estas palabras ), que acaba
--Señor , dijo el de Blacas; aunque no de llegar en posta para decirme: «Gran
sea mas que para tranquilizar á un fiel des peligros amenazan al rey; y en su con .
servidor, ¿ V . M . no podria enviar al Lan - secuencia he venido volando , señor.»
guedoc á la Provenza y al Delfinado algu-|| Mala ducisavi domuin , dijo Luis XVIII
nos sugetosde confianza que se informasen continuando sus notas al Horacio.
y dieren cuenta del estado de las tres pro - - ¿ V . M .memanda que no insista mas
vincias ? sobre este punto ?
- Canimus suriis, contestó el rey con - | -- No, mi querido conde ; pero alargad
tinuando sus anotaciones al Horacio . la mano , ali bajo, a la izquierda, encon
- Señor , contestó riendo el cortesanoſtrareis el parte del director de la policía
para dar a entender que comprendia el fecha de ayer. .. Pero , no , aquí le teneis
hemistiquio del poeta de Remisa , V . M . Jen persona... ¿No decís que es el gefe de
tendrá mucha razon si åtiende solo al espí-lla policía ? continuó Luis XVIII dirigién
ritu de toda la Francia , pero yo creo no indose al ugier. Entrad baron, y esplicad al
muy descaminado al temer una desespe - conde lo que sabeis de mas reciente sobre
rada tentativa . el señor Bonaparte . No nos disimuleis na
ion 9
- De parte de quien ? da en el asunto por grave que sea. Veá
- De parte de Bonaparte ó á lo menos mos į la isla de Elba se ha convertido en
de sus partidarios. Hun volcan , y vamos a ver salir de ella al
- Mi querido Blacas, me impedis el dios de la guerra rodeado de llamas y
trabajar con vuestros terrores. i resplandor , bella , horrida bella ?
Señor, quisiera poder participar de la iV. M . dijo el gefe , ha tenido á bien
confianza de V . M . examinar el parte de ayer ?
- Esperad, ini querido conde, esperad . - Sí, sí , pero decid al conde que no
He hecho unas notas muy de mi gusto al sabe encontrarle , lo que decia el tal parte.
Pastor quum traheret; esperad y luego Describidle lo que hace el usurpador en
continuaréis . su isla .
Hubo un instante de silencio durante ell - Señor , dijo el baron al conde, todos
que Luis XVIII ponia una nota en letra lolos leales servidores de S . M . deben tener
mas menuda posible al márgen de su Ho- suma satisfaccion al saber las recientes
racio ; despues de concluido, dijo levantán- nuevas que nos han llegado de la isla de
dose con la complacencia de un hombre Elba. Bonaparte....... El gefe miró á
que cree haber tenido una idea nueva lue Luis XVIII que ocupado en escribir una
go que ha comentado la de otro. nota ni siquiera levantó la cabeza , Bona
- Continuad, mi querido duque , ya os porte , continuó el baron , se fastidia en
escucho. estremo ; pasa los dias enteros presencian
... - Señor, dijo de Blacas, me veo preci- do los trabajos de sus mineros de Porto
sado á deciros que no son ligeras habladu- Longone. Aun hay mas ; estamoscuasi se
rías destituidas de fundamento , simplesliguros que dentro de poco tiempo el-risur
proyectos, castillos en el aire , los que mellpador se habrá vuelto loco.
ALBUM , 59
yLoco ? pcontinuó bromeando Luis XVIII , forja ”
- Loco de atar. Su cabeza se debilita . Juno. ¿No es así como acostumbra hacers
Ora llora á moco tendido, ora rie á car - - Oh señor, dijo el director, á Dios gri
cajadas descompasadas,ora pasa horas en - cias , en este asunto no hay necesidad d
teras á orillas del mar tirando piedrecitas, inventar nada ; cada dia vemos atestad.
y cuando estas han pegado cuatro ó cinco nuestras oficinas con partes los mas deta
botes á flor de agua queda tan satisfecho llados, dimanados de una multitud de po
como si hubiese ganado otra batalla cual bres petates que confian alcanzar un lige
la de Marengo ó Austerlitz .Ved si no son ro signo de reconccimiento por servicio
estos señales infalibles de locura . que no prestan , pero que ellos quisierar
- 10 de cordura', señor baron , ó de prestar , pues que reducen sus comunica
Cordura ! dijo Luis XVIII riéndose. Arro - ciones á datos vagos esperando que algun
jando piedrecitas al mar es como se re- suceso casual dará visos de certeza á sus
creaban los grandes capitanes de la anti- predicciones.
güedad , ved sino á Plutarco, en su vida dell - Está bien ; con que id caballero, dijo.
Scipion el Africano... Con que , mi queri - Luis XVIII y acordaos que os espero .
do Blacas , é que os parece ? continuó sus- | - No hago otra cosa que ir y venir ;
pendiendo la continuacion de sus apuntes señor , dentro de diez minutos estoy de
sobre el volúmen abierto delante de él. vuelta .
- Os digo , señor, que ó el señor direc- - Y yo , señor, dijo Blacas, voỳ á bus
'tor de la policía ó yo nos equivocamos;f|car mimensagero .
pero como es imposible que sea el gefe de Esperad un momento ,dijo Luis XVIII
la policía quien se engañe pues que le es - quisiera consultaros sobre el pasage:Molli
tá encomendada elhonor y guardade V . M . Yugies anheli u . Ya sabeis que se trata del
esmuy probable que sea yo elque padez- ciervo huyendo delante del lobo. ¿No sois
ca error. Con todo señor, con el beneplá - cazador y montero mayor de la casa ? Qué
cito de V . M . desearia interrogar al suge- os parece de este título á doble idea elmol.
to de qnien hablé antes y aun me atreveréli anhèlilu . O n e
á suplicar que se digne V .M . hacerlo por -- Admirable , señor; pero mimensage
sí mismo. flro es como el ciervo , es como el ciervo
- De muy buena gana , conde ; con de quien hablais, puesto que acaba de cor
vuestra recomendacion recibiré á quien rer doscientas veinte leguas en posta gas
querais ; pero deseo recibirle en disposi- tando apenas tres dias en el viaje.
cion de combatir . | - Es tomarse mucha molestia é inquie
-- Señor director , tenéis alguna parte tarse en estremo, mi querido conde, cuan
de fecha mas reciente que ésta ? la de este do tenemos el telégrafo que no gasta mas
es del 20 de febrero y estamos á 4 de de tres á cuatro horas y esto sin que su
marzo . o respiracion se altere en lo mas mínimo.
- No lo tengo señor pero lo espero dell. ; Ahl señor , no correspondeis al in
terés
un momento a otro . Desde la mañana quelcon tanto del pobre jóven venido de tan lejos,
falto de la oficina , y puede que durante advertencia celo por darnoá seaV .mas
. Aunque M . una útil
que por
miausencia haya venido alguno. .. complacer al señor de Servieux que melo
- Id pues a la prefectura , y si hay al- recomienda , recibidle bien , os lo su .
guno traedle , y si no hay... en este casollplico .
60 ALBUM .
- ¿ El señorde Servieux, el gentil-hom -||toridad real: el empolvado traje de Ville
bre demihermano ? fort, pada conforine á la etiqueta de pa
El mismo. Mlacio, habia escitado la susceptibilidad del
- En efecto , sé que está en Marseļla. maestro de ceremonias, que se admiró
- De alli me escribe. . en estremo al ver que aquel jóven trataba
¿ Y os habla tambien en su carta de de presentarse de aquella manera ante el
esa conspiracion? rey ; pero el conde allanó todas las diți .
: --No, pero me recomienda al señor de cultades con una sola palabra : de orden de
de Viļlefort, encargándome le introduzca S. M .: y apesar de las observaciones, que
hasta V . M . . . continuó haciéndole el maestro de cere
. . ; El señor de Villefort!, porqué no monias, Villefort ſué introducido. El rey
me dijisteis su nombre desde un principio ? |continuaba sentado en la misma posicion
esclamó el rey dejándose percibir en su en que lo dejára el conde. Alabrir la puer
rostro un principio de inquietud . ... Jta Villefort se halló cara á cara con el rey,
- Señor , no creia que V. M . le cono- el primer movimiento del joven magistra
ciese. . . , .ldo fué el de pararse.
- Pues le conozco, le conozco, mique- :-- Eộtrad , señor de Villefort , dijo el
rido Blacas; es un hombre formal, demi- cey , entrad .
ras elevadas y sobre todo ambicioso en es- Villefort saludó y adelantó algunos pa
tremo; pero iyos conoceis á sų padre ! sos esperando á que el rey le dirijiera la
Noirtier: palabra .
: : - ;Noirtier ! del girondino ? Noirtier senor de Villefort, dijo Luis XVIII ,
el senador ? i el conde de lilacas dice que habeis de co
-- Justamente . municarme un asunto muy importante .
- ¿ Y V . M . ha, empleado alhijo de ser|| Senior , el conde tiene razon,y yo, es
mejante sugeto ? , . . . pero que V . M . desde luego convendrá en
Querido conde , ya os he dicho quel|ello , .
Villefort era ambicioso : por ascender se- Ante todas cosas , caballero , zes tan
iii capaz de sacrificarlo todo, hasta á su grávę. elmal que venis á anunciarme, co
mismo padre, ; , . , imo se han empeñado en persuadírmelo ?
En este caso , señor, ¿podré hacerle . - Señor, yo, le considero apremiante ,
entrar ? Lipero ,gracias á midiligencia espero queno
- Al instante , conde ;, donde está ? sera irreparable . ,
Probablemente me estará esperando - Hablad cuanto querais , caballero ,
-abajo en mi coche. .. dijo el rey que empezaba a dejarse domi
El conde salió con la lijereza de un, jórnar de la emocion que cambiára la fisono
yen, su , sincero,realismo, le rejuvenecia. mia de Blacas y,alterára la voz de Ville
Luis XVIII quedó solo , dirijiendo la fort. Hablad y sobre todo empezad por el
-vista á Horacio entreabierto y diciendo principio ; me gusta en todo el debido ór
entre dientes. den y método .
Justum et tenacem propositi virum . 1 - Señor, dijo Villefort, yo haré á V . M .
lluna exacta relacion de todo, pero no pue
Mr. de Blacas volvió a subir con la mis-ldo menos de rogaros me dispenseis vues
ma rapidez con que bajára , pero en la tra gracia si la emocion que me agita ha -.
antecámara le fué preciso invocar la au - ce quemis ideas sean algo obscuras.
ALBUM . 61
Una ojeada que dió al rey despues de que os hablo de lo que dijo en su interro
este insinuante exordio , le cercioró de la gatorio , serior ; á una restauracion que no
benevolencia de si augusto auditorio y está muy lejos.
continuó : - ¿ Y donde está ese hombre ? .
: - Señor ; he venido á Paris con la ma- - Encarcelado , señor.
yor prontitud posible para dar parte ál. - ¿ Y el negocio os ha parecido grave?
V . M . del descubrimiento que he hecho - Tan grave, señor, que habiendo te
enen uso y sin contnore deel puesos
uso dedemismaresfunciones, eblocomcons-|do toconocimiento
- nido dos a fin de de este suceso al ha
plots vulgares y sin consecuencias que se llarme en un festin de familia , el mismo
traman todos los dias entre el pueblo y la dia de mis esponsales , lo he abandona -
soldadesca ; sino de una verdadera cons- do todo, novia y amigos, dejándolo para
piracion , una tempestad que amenaza na- despues , á fin de venir á deponer á los
da menos que el trono de V . M . Señor , ſpies de V . M . los temores de que estaba
el usurpador está armando tres buques, poseido y las seguridades de mi adhesion
y tiene entre manos algun proyecto , in-lly respeto . :
sensato tal vez , pero no por eso menos – No es cierto , dijo Luis XVIII , que
terrible . A la hora presente debe haber habia un proyecto de matrimonio entre
abandonado ya la isla de Elba para ir novos y la señorita de Saint-Meran ?
nel . - La hija de uno de los mas fieles ser--
sé donde, pero sin temor de equivocarmel
puedo decir que será para tentar un de - /vidores de V . M .
sembarco ya en Nápoles , ya en las costas |ñor--Si, si , pero volvamos al complot,se
de Villefort.
de Toscana, ya en lamisma Francia . V .M .: -- Señor, yo temo que esto sea algo mas
no ignora queel soberano de la isla de El-||
que un complot, mucho me engaño ó es
ba ha conservado relaciones en francia
Francia yy una
una consi
conspiracion formal.
en Italia . - Una conspiracion en los tiempos que
- Si, ya lo sé; dijo el rey en estremo corremos, dijo Luis XVIII sonriendo , es
conmovido , y no hace mucho tuvimos noti- cosa fácil de tramar , pero muy dificil de
cia de que en la calle de Saint-Jacques seconducir á buen término por la misma
Verificaban algunasreuniones bonapartis - razon de que restablecido hace poco en el
tas. Pero , continuad , os lo ruego , ¿ cómo trono de mis antepasados , tenemos á un
habeis adquirido esos detalles? . tiempo fija la vista sobre lo pasado, lo
-- Señor , por el resultado de un inter- presente y el porvenir . Hace diez meses
rogatorio que tuve quehacer en Marsella á que mis ministros redoblan su vigilancia
un sugeto á quien vigilaba demuchotiem - |para que el litoral del Mediterráneo esté
po y á quien hice prender el mismo dia bien guardado. Si Bonaparte desembarca
de mipartida. Este hombremarino revol- en Nápoles la coalicion en peso se le
toso , y de ideas bonapartistas que me le echará encima antes de que pudiese llegar
hicieron sospechoso , ha ido secretamente a Piombino ; si desembarca en Toscana ,
á la isla de Elba. Ha visto al gran maris- entra en pais enemigo ; si en Francia será
cal quien le encargó una mision verbal tan solo con un puñado de hombres y le
para un bonapartista de Paris cuyo nom -lesterminaremos desde luego, execrado co
bre, no le he podido arrancar , pero esta mo es por el pueblo. Tranquilizaos pues ,
mision era con objeto de preparar los áni- Ipero no por eso desconfieis denuestra real
mos para una restauracion . Haceos cargo'munificencia .
16
62 ALBUM :
- ¡ Ah ! He aqui al señor director de 1.° demarzo y vos apenas lo sabeis hoy 4
policía; esclamó el conde de Blacas de marzo !... ¡Oh ! caballero , lo que de
Apareció en efecto en el dintel de la cis es imposible , os habrán engañado"en
puerta el gefe de la policía, pálido , tem el parte.
bloroso , y cuya incierta mirada daba ál -- ; Desgraciadamente , serior lo que os
entender le habia sorprendido algun im - anuncio no es mas que demasiado cierto !
previsto acontecimiento . ViHefort hizo Luis XVIII hizo un gesto de mal re
ademan de retirarse pera un apreton deprimida cólera y espanto y se puso de prof
mano de Blacas le detuvo . to en pié cual si un mismo golpe le hubie
XI. ra herido a la vez en el corazon y en el
EL BUITRE DEL CORSO . rostro .
Luis XVIII al aspecto de aquel rostro — ;En Francia ! esclamó, ; el usurpador
demudado rechazó con violencia la mesa en Francia ! ; con que ese hombre no era
ante la que estaba sentado. vigilado ! ;ó quién sabe ? ¿con qué tal vez
-- ¿ Qué teneis , seilor baron , esclamó, se estaba de acuerdo con él !
que pareceis tan conmovido ? ¿ Esa confu - | - ; Oh ! señor, esclamó el conde de Bla
sion , esa perplegidad viene á confirmaricas, no tan á la ligera acuseis de traicion
los ternores de Placas y lo que acaba de la un sugeto como el señor director de po
decirme el señor de Villefort ? : licía. Señor, todos tenemos un instante de
Blacas por su parte se aproximó con viceguedad y el baron ha participado de la
veza al baron , pero el terror de cortesa - ceguera general : hedlo ahí esplicado todo .
no pudo mas en el que el orgullo de hom - - Pero... dijo Villefort, mas luego de
bre de estado : en efecto en semejantes teniéndose... dispensar , añadió , dispen
circunstancias le era mucho mas conve- sad ; mi celo me arrebata ; dígnese V . M .
niente verse vencido por el prefecto de dispensarme.
polic a que humillarle sobre negocio detal - Hablad ,caballero ,hablad con desem
naturaleza. . barazo , dijo Luis XVIII, tan solo vos nos
- Señor. ... balbuceó el baron . prevenisteis este revés , ayudadnos á bus
- Vaya ! veamos? dijo Luis XVIII. carle remedio .
-- ; Oh señor , qué horrorosa calami. - Senor, dijo Villefort, el usurpador es
dad ! soy muy digno de compasion , jamas aborrecido en elMediodia;me parece qire
podré consolarme.... si se atreve á internarse por aquel punto ,
- Caballero, dijo Luis XVIII, os man - puede con la mayor facilidad sublevársele
do que os espliqueis. la Provenza y el Languedoc.
: Pues bien ! el usurpador ha aban - En efecto , no hay duda , dijo el di
donado la isla de Elba el 26 de febrero y rector, pero avanza por Gap y Sisteron
ha desembarcado el 1 .° de marzo . - - ; Con qué adelanta , adelanta ! di
- ¿ En donde? ;en Italia ? preguntó jo Luis XVIII, ¿ con qué se viene sobre
impaciente el rey. Paris ?
- En Francia , señor; en una ensenada| El gefe de policía guardó un silencio
cerca de Antibes en el golfo Juan. equivalente a la mas completa afirmativa.
- ; El usurpador ha desembarcado en ¿ Y el Delfinado, caballero ,creeis que
Francia ,cerca de Antibes, en el golfo Juan , sea tan fácil sublevarle como la Provenza?.
á doscientas cincuenta leguas de Paris, elll - Semor , me veo precisado á decir á
ALBUM . 63
V . M . una verdad cruel , pero la opinionymi hermano Luis XVI, á tener que bajar
general del Delfinado está muy lejos deſde ese modo las escalerasde las Tuberías,
asemejarse á la de Provenza y Langue- hecho objeto del ridículo , i no sabeis se
doc ; los montañeses son bonapartistas, ñores lo que es el ridículo en Francia !
Señor. ip or piedad ?urinuró el
- Señor, señor,murinuró el gefe de la
- Vamos, murmuró Luis XVIII , que policía , i por piedad !
te lleva consigo ?
en - |el rey- Acercaos,
ha venido bien prevenido. ¿ Y cuánta ggen- señor de Villefort, continuó
dirigiéndose aljoven que de pié, in
- Señor, lo ignoro ; contestó el gefe de móvil y algo separado atendia al giro de
lesta convo
policía . esta conversacion , en la que fluctuaba cua
-- ¿ Cómo ! ¿no lo sabeis? :os habeis ol- si perdida la suerte de una monarquía ;
vidado de informaros de esta circunstan - acercaos, y decid al señor que pueden sa
cia ? verdad que no esde la mayor impor- berse las cosas antes de lo que él las ha
tancia , anadió c n una sonrisa glacial. sabido.
- Señor , el parte tan solo nos anuncia - Señor, era materialmente imposible
el desembarque y ruta del usurpador. adivinar los proyectos que ese hombre
: — ¿ Y por dónde os ha venido este par ocultaba á todo elmundo, balbuceó el di
- te ? preguntó el rey. rector.
· El gefe bajó su cabeza y su frente se - Materialmente imposible . ; Oh ! he
cubrió de un rojo escarlata . ahí una gran frase , caballero ; desgracia
- Por el telégrafo , señor dijo . damente hay grandesfrases como hay gran
Luis XVIII dió un paso hacia delante y des hombres , las he medido. ¡Material
cruzó los brazos cual hubiese hecho Na - mente imposible ! á un gefe que está al
poleon. frente de una vasta administracion , que
- -Con qué, dijo palideciendo de cólera , tiene oficinas, ajentes y quince mil francos
;siete ejércitos coligados habrán vencido á para gastos secretos , el saber lo que pasa
ese hombre , un milagro me habrá vuelto já 60 leguas de las costasde Francia ! ¡Pues
á colocar en el trono de mis padres des- bien ! ved aqui al señor, sin ningun medio
pues de veinte y cinco años de destierro , de que poder disponer, ved aqui al señor ,
y habré yo durante estos veinte y cinco simple majistrado ; que sabe tanto como
años, estudiado, profundizado y analizado vos con todos nuestros ajentes y policia , y
los hombres y las cosas de esta Francia que hubiera salvado midiadema si hubiese
que me estaba prometida, para que al lle tenido como teneis vos un telégrafo de que
gar al cumplimiento demis mas ardientes disponer.
deseos un poder que tengo entre manos El gefe de la policia dirijió á Villefort
estalle haciéndome pedazos! una mirada en la que se veia marcado el
- Señor, es la fatalidad que os persigue, mas profundo despecho , este inclinó la ca
murmuró el director de policía oprimido beza con la modestia del triunfo .
bajo el peso de tan grave reproche. – No digo esto por vos,mi querido Bla
- Caer , continuó Luis XVIII que de cas, continuó Luis XVIII; porque si bien
una ojeada sondeara el precipicio en cuyo vos nada habeis descubierto , á lo menos
borde estaba pendiente la monarquía caer, habeis tenido el fino tacto de norenunciar
y recibir tal nueva por el telégrafo ! ¡ Oh ! la vuestros recelos. Otro en vuestro lugar
i preferiria subir alcadalso en quesucumbió hubiera considerado la revelacion del se
664 ALBUM .

îñor de Villefort como insignificante ó euan- Elacas , podemos contar con el ejército :
do menos sujerida por una ambicion venal, V. M. ha leido los partes y segun ellos nos
hubiera esperado que el telégrafo ! .... es enteramente adicto .
Estas palabras hacian alusion , á las que -No me hableis de comunicaciones al
pronunciára el gefe de polícia con tanta presente , conde, sé el valor que se las de
confianza una hora antes. Villefort echó be dar . Pero , a proposito de partes, señor
de ver la intencion del rey . Otro que él se baron , ¿ qué habeis sabido de nuevo sobre
hubiese dejado llevar al colmo de la ale- el asunto de la calle de Saint - Jacques ?
gria por las alabanzas que se le prodiga - Sobre el negocio de la calle de Saint
ban , mas temió crearse un mortal enemigo Jacques ! esclamó Villefort no pudiendo
en el gefe de policia , si bien no dejó de contener su esclamacion . pero volviendo
conocer que éste era perdido irrevocable- luego en si continuó : perdon , señor; mi
mente . En efecto , el gefe que no habia poadhesion à V. M. me hacen continuamen
dido, teniendo en sus manos abundantes te olvidar , no el respeto que debo tene
medios , adivinar el secreto de Napoleon , ros, pues este le tengo indeleblemente gra
podia en las últimas convu nes de sù ago bado en mi corazon , pero si las leyes de
nia penetrar el de Villefort. Para esto le la etiqueta.
bastaba interrogar á Dantes. Acudió pues - Decid y haced lo que querais , caba
en ayuda del director en vezgde contribuirlero , repuso Luis XVIII , habeis adqui
á su ruina . rido en este dia el derecho de preguntar
-Señor , dijo Villefort , la rapidez del lo que os parezca.
acontecimiento debe probar á V. M. que -Señor , contestó el director de poli
solo Dios podia impedirle levantando una cía , venia hoy á propósito para dar parte
tormenta. Lo que V. M. cree en mi efecto á V. M. de los datos que he podido ad
de una suma perspicacia es debido única y quirir sobre este suceso , cuando V. M.
sencillamente a una casualidad . Aproveché ha fijado toda su atencion en la terrible
esa casualidad cual debe todo fiel servidor catástrofe del golfo Juan . Al presente es
y nada mas. No me deis mas de lo que metos detalles ningun aliciente tendrán pa
Rierezco , señor, y rectificad la primera idea ra V. M.
que tal vez hayais formado de mi . -Al contrario , caballero , al contrario ,
El gefe de policía dirijió al jóven una dijo Luis XVIII . Este negocio tiene en mi
mirada de elocuente agradecimiento, y concepto suma analogia con el que nos
Villefort conoció habia logrado lo que se ocupa , y la muerte del general Epioay
propusiera; es decir , sin menoscabarse en tal vez nos ponga en la mano el hilo de
nada la gratitud del rey acababa de ajen- un gran complot interior .
ciarse un amigo con quien podia contar en Al oir el nombre del general Epinay ,
Villefort se estremeció . 4
un caso desesperado .
Está bien , dijo el rey ; ahora señores, -Verdad es , senior , contestó el direc
continuó dirijiéndose al señor de Blacas y tor de policía, que todo induce á creer que
al director de policía ; ya no os necesito , esta muerte no es el resultado de un sui
podeis pues retiraros; lo que hay que ha - cidio , como se habia temido al princi 1
cer es incumbencia del ministro de la pio, y si de un asesinato . El general Epi
guerra . nay acababa de salir de un club bonapar
-Felizmente , señor, dijo el señor de tista cuando ha desaparecido. Un descd =
ALBUM .
:: 65
nocido habia ido á buscarle por la maña- f - Tratareis de encontrar á ese hombre ,
na y le habia citado para la calle de Saint- caballero , dijo el rey al director de poli
Jacques. Desgraciadamente el ayuda decía , porque si , como todo me induce á
cámara del general que le estaba peinan- creerlo , el general Epinay , que nos hu
do cuando este desconocido fué introduci- biera sido de mucha utilidad en este mo .
do en el gabinete , pudo comprender que mento, ha sido víctima de un asesinato ,
le designaba la calle de Saint -Jacques pe- bonapartistas ó no , quiero que sus asesi
ro no recuerda el número de la casa nos sean castigados con el mayor rigor.
A medida que el director de policía da Villefort tuvo necesidad de toda su san
ba al rey.Luis XVIII estos detalles, Ville- gre fria para que el terror que le inspira
fort, que parecia estar pendiente de susba este encargo del rey no le comprome
palabras, se coloreaba y palidecia alter-||tiese.
nativamente . El rey le dirijió la palabra - Cosa estraña , continuó Luis XVIH
diciéndole : . con humor festivo ; la policía se cree ha
- - ¿ No sois del mismo parecer que yo , berlo ya dicho todo cuando dice : « se ha
senior de Villefort, respecto de que el ge - cometido un asesinato » y que lo ha hecho
neral Epinay , á quien todos creian adicto todo alañadir : « se sigue la pista de los
al usurpador, pero que en realidad era del culpables .»
todo partidario mio , ha perecido víctima - -Señor , V . M . en este punto por lo
de una asechanza bonapartista ? Jmenos , espero quedará satisfecho.
- Es muy probable, señor ; pero qué , - Está bien ; veremos. No quiero de
¿ no se sabe nada mas ? ||teneros por mas tiempo , baron . Señor de
- Se está siguiendo la pista del sugeto Villefort , debeis estar muy fatigado des
que dió la cita . pues de tan largo viage , retiraosá descan -'
: - Se le siguen sus pasos? repitió Vi- sar. ¿Habeis ido á parar sin duda á casa de
Hefort. vuestro padre ?
- Si por cierto , el criado dió las señas; |: Un desvanecimiento oscureció la vista
es un hombre como de unos cincuenta á)de Villefort . .
cincuenta y dos años, moreno, nell - - No, señor , dijo ; me he hospedado
cejasojos
, v. ne
gros resguardados de espesas . la londa
conlen O de Madrid , calle de Four
do az ul , a b o t o n o n .
patillas : viste un sobretodo azul, aboto - Pero , habreis visto al señor de Noir
nado, en cuyo ojal usa un lazo de oficialtiera
de la lejion de honor. Ayer se siguió á unl Señor, me he hecho acompañardes i
individuo cuyas señas eran exactamente de luego á casa el señor de Blacas. .
iguales a las que acabo de daros, pero sel - ¿ Pero por lo menos ireis à verle ?
le perdió de vista al revolver de la calle del - No tengo tal intencion , señor.
Jusienne á la de Coq -heron . . - ; Ah ! es muy justo , dijo Luis XVIII
Villefort tuvo que apoyarse en el res- sonriendo de unamanera que indicaba que
paldo de un sillon por cuanto a medida |tan reiteradas preguntas no las hiciera sin
que el director de policía hablaba , sentía un fin particuları Olvidaba que vuestras
que se le debilitaban las piernas, pero cuan relaciones con el señor de Noirtier son bas
do al concluir vió que el desconocido ha - ſtante frias y que siendo este un nuevo sa
bia escapado a las pesquisasdel agente que crificio que haceis á la causa real ecsige
le celaba , respiró con mas libertad . por nuestra parte una compensacion.
16
*66 "ALBUM .
- Señor , las bondades que me dispen-|| Pasaba uno casualmente por alli: Ville
sa V . M . son una recompensa que esce- fort se arrellanó en el fondo abandonando
de en mucho á lo quepudiera atrevermese á sus sueños de ambicion . A los diez
á esperar de las bondades del rey. minutos estaba en su cuarto . Dió órden
- No importa , caballero , no os olvi-l para tener prontos los caballos dentro de
daremos por eso , quedad tranquilo . Por dos horas, y mandó que le sirvieran elal
ahora, y el rey desprendió la cruz de la muerzo. Iba á sentarse á la mesa cuando
Lejion de Honor que llevaba prendida de el retintin de la campanilla le advirtió que
su traje ordinario de color azul, junto con tiraba de su cordon la mano de una per
la cruz de San Luis, y al darla á Villefort sona de franqueza : el ayuda de cámara
dijo ; por ahora tomad esta cruz. fué á abrir y Villefort oyó pronunciar su
- Señor, dijo Villefort , V . M . se equi- nombre.
voca, esta es cruz de oficial. - ¿Quien puedehaber sabido que yo.es
Por miparte , caballero , dijo el rey, toy aqui? se preguntó el jóven , y aldecir
tomadla tal cual es, no tengo tiempo para esto entró elayuda de cámara . ¿ Qué es
enviar en busca de otra . Blacas, procura-- llo que hay? preguntó Villefort, ¿quien ha
reis que se le dé cuanto antes el diploma Hamadɔ? ¿ quién pregunta por mi?
al señor de Villefort. - Un desconocido que no quiere decir
Humedeciéronse los ojos de éste con una su nombre.
lágrima de orgullosa alegria , y tomando - Y qué trazas tiene ese sugeto ?
la cruz la besó . - Señor, es un hombre como de cin
-- Y por ahora , ¿ qué órdenes, tiene álcuenta anos.
bien V . M . comunicarme ? - Alto, ó pequeño ?
- Descansad, pues lo necesitais, y acor - De vuestra talla, señor , á poca dife
daos que siéndome inútil en Paris vuestral.rencia ;moreno, muy moreno, cabello ne
presencia , podeis serme en Marsella del
gran utilidad . gro , ojos negros, cejas negras, y patillas
- Serior ; contestó Villefort inclinándo - tambien negras.
se dentro de una hora estaré fuera dell iY su traje ? preguntó impaciente
Paris. Villefort ; ¿ de que modo va vestido ?
Marchad , caballero , dijo el rey; yll - Gasta un gran sobretodo azul, abota
si llegaba a olvidaros , pues la memoria nadode arriba abajo y condecorado con la
de los reyes es muy escasa , no tengais te - cruz de la legion de honor.
mor en recordarme lo pasado. ... Señor ). - El es ; murmuró Villefort palide -
baron, mandad que vayan á buscar almi- ciendo.
nistro de la guerra . Placas, quedaos. ¡ Pardiez, dijo compareciendo al din
-- ; Ah ! señor , dijo el director de poli-litel de la puerta el individuo cuyas semas
cia á Villefort al salir de las Tullerías, vos hemos descrito , que gastais unos cumpli
entrais por buen camino y teneis hechamientos bien estraños ! j'es costumbre en
vuestra fortuna. Marsella que los hijos obliguen á sus pa - .
- ¿Será duradera ? dijo entre dientes dres a hacer antesala ?
Villefort, saludando al gefe , cuya carre - - ;Mi padre ! esclamó Villefort, icon
ra habia concluido y buscando con la vista que no me habia equivocado ! estaba in
in carruage que le condujera á su 'po - deciso de si seriais vos, ó no.
sada . 1 - En este caso , si no estabas seguro de
ALBUM 67
que fuese yo, repuso el recien venido de- podeis quejar ; pues por vos he venido y
jando en un rincon -su baston y su som - este viage seguramente os salvará.
brero sobre una silla , permíteme que te - ; Ah ! ;de veras ! dijo el señor de

.
diga , mi querido Gerardo , que no está Noirtier arrellanándose negligentemente en
muy conforme el hacerme esperar de ese el sillon en que estaba sentado, ¡de veras!
modo . Contádme cómo, señor magistrado, ha de
- Dejadnos solos , German ; dijo Ville- ser cosa curiosa .
fort. -- Padre mio , ¿ habeis oido hablar de
Elcriado salió notablemente admirado. cierto club bonapartista que celebra sus
XII. reuniones en la calle de Saint Jacques ?
EL PADRE Y EL HIJO). | --Número 53 : sí; soy su vice -presi-
El señor de Noirtier , porque era él en dente.
persona quien acababa de entrar , siguió - Padre mio ; vuestra indiferencia me
con la vista al sirviente hasta tanto que hace temblar,
hubo cerrado la puerta ; mas temiéndosel - ¿ Qué quieres, querido mio ? cuando
que escuchára desde la antecámara trato uno se ha visto proscripto por los monta
de cerciorarse abriéndola de nuevo : la neses , cuando ha tenido que salir de Pa
precaucion no fué inútil y la rapidez con ris envuelto en una carreta de heno , cuan
que se retiró el tio German probó no estar do se ha visto cercado en los páramos de
exento del pecado que ocasionó la perdi- Bordeaux por los sabuesos del señor Ross
cion de nuestros primeros padres. El se - bespierre , ha adquirido suficiente sangre
Ãor deNo'rdier se tomó entonces la moles- fria para ver las cosas con calma. Conti
tia de cerrar él mismo la puerta de la an- nua pues. ¿Qué es lo que ha pasado en el
tesala haciendo otro tanto con la del gabi- club de la calle de Saint- Jacques ?
nete; y tendiò su mano á Villefort que habia - Hapasado que se hizo comparecer en
seguido todos sus movimientos con una élal general Epinay, y que el general Epi
sorpresa de que no habia aun vuelto to- nay que salió de su casa á las nueve de la
davía . noche, se le halló al siguiente dia en el
- ¡ Ah diantre ! mi querido Gerardo ,|Sena .
dijo al joven mirándole con una sonrisa - ¿ Y quién os ha contado tan bella his
cuya espresion era difícilde definir, ¿ segun |torieta ?
las apariencias no estás muy satisfecho dell - Elrey en persona , señor.
verme ? - ; Pues bien ! yo en cambio de tu his
- Sital padre mio , dijo Villefort , es - toria, voy á comunicarte una noticia .
toy contentísimo, pero estaba tan lejos, os . -- ; Padre mio ! me figuro saber ya lo
lo juro , de esperar vuestra visita que me que vais á decirme.
la sorprendido un poco. . --; Ah ! ;con qué sabeis el desembarco
- Pero, querido mio , dijo sentándose el del emperador !
seđìor de Noirtier , ¡me parece que podria - Silencio ,padre mio , os lo ruego : pri
decirte otro tanto , puesto que me anun - mero por vos, luego por mí: si ; ya sabia
cias tus desposorios para el dia 28 de fe yo esa noticia , y aun os diré que tal vez
brero y el 4 de marzo estás en Paris ! antes que vos, porquehace tresdias que he
- Si estoy aquí, padre mio ,dijo Gerar- venido volando por el camino de Marsella
do acercándose al señor de Noirtier, no oslá Paris con la rabia de no poder enviar el
ALBUM .
pensamiento que abrasaba micerebro dos Es cierto ; pero se ha encontrado un
cientas leguas delante de mí. • cadáver ; el jeneral ha sido matado , y, en
EVE

- Hace tres dias ! ¿ estás loco ? hace todoslos paises del mundose denomina esto
tres dias no habia aun desembarcado el un asesinato .
emperador. ¿Un asesinato , dices ? vaya que no
- No importa : sabia su plan . creo haya nada que pruebe que el general
- ¿ De qué modo ? . . ba sido víctima de un asesinato : todos los
- Por una carta que os venia dirigida|dias se encuentran cadáveres en elSena de
de la isla de Elba y que sorprendí en la personas que desesperadas se han arrojado
cartera del enviado. Si esta carta llega á lá él ó que se han anegado por no saber
caer en otrasmanos , á la hora ésta , padre nadar.
mio , habriais sido tal vez fusilado . - Padre mio ; sabeis,muy bien que el
El padre de Villefort se puso á reir . general no se ha ahogado por desespera
- Vamos , vamos, le dijo , parece que la cion, y que nadie se balìa en el sena en
Restauracion ha seguido la costumbre deljel mes de enero . ¡ No ! ¡ no ! no trateis de
imperio de terminar con prontitud los ne- embaucarme; la tal muerte no puede cali
gocios..., fusilado ! querido mio, pues que ficarse mas que de asesinato .
no hay inas... ? ¿ y esa carta en donde está ? - ¿ Y quien la ha calificado asi?
Te conozco demasiado para suponer quel - El mismo rey .
la hayas dejado seguir su destino . - ; El rey ! yo le creia bastante filósofo
. - La quemé, temeroso de que quedára para comprender que no hay asesinatosen
un solo fragmento de ella ,porque esa carta política . En política , querido mio , y lo sam
era vnestra sentencia . . bes tan bien como yo , no hay hombres si
- Y la pérdida de tu porvenir , respon- solo ideas; no hay sentimientos , tan solo
dió con frialdad el señor deNoirtier. S , lo intereses. En política no semata á nivgun
comprendo asi , pero no tengo nada que hombre ; se suprime un obstáculo y nada
temer puesto que me protejes, mas. ¿ Quieres saber los pormenores del
Hago mas aun , señor , pries que os llance ? pues bien , yo te los contaré. Creia
salvo .
; Ah diablo ! esto ya esmas.drainático ;||mos poder contar con el general Epinay,
nos le habian recomendado de allá abajo .
i esplícate !
- Señor ; volvamos al club de la calle deJáUno de nosotro fué a su casa , y le invitó
Saint-Jacques
- Parece que. ese club es el objeto pri- Jacques,á enunala reunion
asistir de la calle de Saint
que no encontraria mas que
vilejiado de los señores de la policía : ; por amigos. Efectivamente ; compareció y se
que no buscan mejor ? de fijo le encontra le detalló todo el plan ; la salida de la isla
rian , de Elba y el proyectado desembarque .
-- No le han encontrado aun, pero están Luego despues de saberlo todo, de haber
ya en vereda . se enterado de todo minuciosamente, de
- Es la fórmula de costumbre ; ya lo sé; modo que nada le quedaba por saber , nos
cuando la policía no sabe que hacerse, di- dijo que era realista . Entonces nos mira
ce que tiene el hilo , y el gobierno esperamos unos a otros, se le hizo jurar que no
con tranquilidad el dia en que vaya á de- revelaria nada ; juró , pero demuy mala
cirle con las orejas gachas, que elrastro se gana ; verdad es que era tentar á Dios-ha
ha perdido. licerle jurar de aquelmodo. Ya ves., á pe
ALBUM 69
sesinatovocado decpuestra, ses queridos en donde se
sar de eso se permitió sálir al general j- hombres, se le va persiguiendo » ;masdi
bre , enteramente libre. No ha vuelto á mé en donde está ? ¿ que hace ? no sabeis

S
entrar en su casa ; & que quieres ? querido nada. Sabeis tan solo que se le persigue :
mio ; él salió de la puestra , se habrá tal pues bien , se le continuará persiguiendo
vez equivocado de camino , quien sabe ¡Un de este modo hasta Paris sin queinar un
asesinato ! en verdad que me sorprende, cartucho. .
Villefort , que tú , sustituto de procurador - Grenoble y Lyon son ciudades fieles
del rey, vayas á fundar una acusacion so que le opondrán una barrera impenetra
bre pruebas tan miserables ! ¿ Te he dichoble .
yo jamás, cuando ejerciendo tu oficio del - Grenoble le abrirá sus puertas con
realista hacias decapitar á alguno denues- entusiasmo: Lyon en masa formará su van
tros partidarios : « hijo mío , has cometido guardia . Créeme; estamosmejor informa
« un asesinato »? No,muy al contrario , te dos que vosotros , y nuestra policía aven
he dicho siempre « Muy bien , caballero ,|taja en mucho a la vuestra . ¿ Quieres de
« habeis combatido victoriosamente , pero ello upá prueba ? Nada mas fácil: tratabas
« mañana habrá la revancha. » lide ocultarme tu viaje, y con todohe sabido
: - Pero, padre mio , tened en considera- tu llegada media hora desques de haber
cion que esa revancha será terriblecuando pasado la barrera. No habias dado seña
la tomemos nosotros. . alguna de tu habitacion mas que á tu posti
No te comprendo. llon : puesbien; he sabido en donde te hos
1 . - ¿Contais segura la vuelta del usurpa- pedabas,y la prueba está en que he venido
dor ? Jen elmismomomento en que ibas á sentar
- Yo lo creo. Ya se ve que sì. te á la mesa : llama, pues, y haz que traigan
Pues os engañais, padremio, noade- otro cubierto, pues comeremos juntos.
lantará diez leguas internándose en la Fran - - Verdad es, contestó Villefortmirando
cia sin ser perseguido, batido y cojido co - já su padre con admiracion , verdad es que
mo una bestia salvaje . me pareceis muy bien enterado .
- El emperador , querido mio , se hallal i Pues no ha de ser ! la cosa es muy
en este momento en el camino de Greno- sencilla ; vosotros , en cuyas manos está el
ble . El 10 ó el 12 entrará en Lyon y el 20 poder, no.podeis disponer de otrosmedios
ó el 25 en París . que los queproporciona eldinero; nosotros
- Los pueblos se le sublevaránc... · que aspiramos á entrar en el poder, tene
--Para ir delante de él. mos los que proporciona el entusiasmo.
- Tan solo le acompañan unos pocos ; El entusiasmo! dijo Villefort rién
hombres y muy luego se verá agoviado||dose .
con la persecucion de numerosos batallo - - Ya se vé que si ; por entusiasmo : asi
nes . se llama en términos docentes la ambicion
- Que servirán para aumentar su escol- que espera .
ta cuando entre en la capital. Realmente ,|| Y el padre de Villefort tendió su mano
mi querido Gerardo, eres aun muy niño. al cordon de la campanilla para llamar al
Te crees muy bien informado porque un criado ya que su hijo, no lo hacia y Ville
telégrafo os ha dicho tres ó cuatro dias fort le contuvo,
despues del desembarco ; « el usurpador - Esperad , padre mio , dijo el jóven :
ha desembarcado en Cannes con algunos una palabra no mas...,
17
. 70 ALBUX .
- Di. su sobretodo azul' y abotonado , otro de
-- Por necia que sea la policía realista , Villefort , de color marron y de mucho
sabe á pesar de eso una cosa terrible . vuelo , probóse delante de un espejo el
- ¿ Cual? sombrero de alas pequeñas y acanaladas
- Son las señas del sugeto que en la del joven con lo que pareció estar conten
mañana del dia en que desapareció el ge- to de su nuevo traje y dejando su baston
neral Epinay, fué á buscarle a su casa. de caña en un rincon de la chimenea don
. - Ah ! i todo eso sabe tan escelente de le pusiera al principio , hizo silvar .con
policía ? ¿ y cual son esas señas ? su nervuda mano una delgada caña de
- Tez morena, cabellos, patillas y ojos bambu con la que el elegante substituto
negros , sobretodo azul abotonado hasta daba á su airoso andar la soltura que era
la barbilla , cinta de oficial de la legion de una de sus principales cualidades. Sie
honor en un ojal, sombrero ancho de alas - Qué te parece ! dijo dirijiéndose á
y baston de caña de Indias. su hijo estupefacto , luego que hubo veri- . .
- ¡ Ah ! ;ah ! sabe todo eso , dijo Noir - ficado este cambio , iqué te parece! ¿Crees
tier , iy porque sabiéndolo no ha echado el que la policía es capaz de reconocerme
guante á ese sugeto ? . Jahora ?
- Porque ayer ó anteayer le perdieron — No, padre mio, balbuceo Villefort, á
de vista en la esquina de la calle de Cog- lo menos asi me parece.
Heron . - Con todo, miquerido Gerardo, en tu
- ¡Cuando te decia que vuestra policia prudencia fio para que desaparezcan todos
es muy imbécil ! plesos objetos que te dejo .
- No os diré lo contrario , pero de un - ;Oh! quedad tranquilo , padre mio .
momento a otro pueden prender a ese su - - Ahora si que creo que tienes razon y
geto . que efectivamente me habrás podido sal
- Ya se vé , dijo Noirtier mirando con var la vida. Pero no tengas cuidado yo te :
la mayor frescura á su alrededor ; ya se vé|daré el cambio .
que sí , con tal que este hombre no esté Villefort meneó la cabeza. A *
sobre aviso ; pero lo está ahora , añadió Qué, ¿ te parece que no ?
sonriendo, y va á cambiar de rostro y dell - Por lo menos creo que os engañais.
traje . * - ¿Has de volver á ver al rey ?
· A estas palabras se levantó , quitóse ell – Tal vez.
sobretodo y la corbata, dirijiose á una mesa - ¿Quiéres ser tenido por él en concep
sobre la que estaba preparado todo lo ne- to de profeta ?
cesario para el tocador de su hijo; tomóuna Los profetas de desgracias son siem
navaja , enjabonóse el rostro y con mano pre mal recibidos en la corte , padre mio .
segura se quitó las delatoras patillas quel - Si, es verdad , pero un dia ú otro se
prestaban á la policía un indicio tan pre - les hace justicia : figúrate que sobreviene
cioso . Villefort le contemplaba con un ter- una segunda restauracion , entonces serás
ror mezclado de admiracion . Afeitado ya tenido en mas que Mr. Talleyrand , cuyas
Noirtier varió la direccion de suscabellos, cartas todas leemos nosotros sin ver mas
púsose en vez de la corbata negra una de que letras.
color que se le ofreció a la mano en una En fin , qué debo decir al rey?
de las maletas abierta , vistinse en vez dell - Dile esto : « Señor , se os engaja al
ALBUM. 71

describiros las disposiciones de la Francia, Y Noirtier salió al concluir estas pala


da opinion pública de los pueblos , el es- bras, con la tranquilidad que no le aban
pírita del ejército . Ese que en Paris lla - donó un instante durante el curso de tan
mais el buitre del Corso, y á quien se lla- enojosa conversacion . Villefort palido y
ma todavia usurpador en Nevers, llámase ajitado , asomóse á la ventana y entrea
ya Bonaparte en Lyon y emperador en briendo las persianas vióle pasar sosegado
Grenoble. Vos le creeis batido , persegui- lé impasible por entre tres ó cuatro hom
do , en fuga , pero el continua avanzando |bresde mala catadura emboscados tras las
con la rapidez del águila que surmonta sus esquinas y en los patios de las casas, que
banderas: sus soldados á los que creeis tal vez estaban apostados para farrestar al
muriéndose de hambre , rebentados de fa- sugeto de patillas negras , sobretodo azul
tiga , prontos á desertar se aumentan co - lly sombrero ancho de alas .
mo los átomos de la nieve en la circunfe Villefort se mantuvo asomado, y teme.
rencia de la bola que se precipita. Señor , roso hasta tanto que su padre desapareció
marchad ; abandonad la Francia á su le - en el callejon de Bussy. Entonces tomó to
jitimo dueño , al que la ha conquistado : dos los objetos que aquel dejára , colocó
partid , señor , no porque hayais de tener en el fondo de su maleta la corbata negra
peligro alguno , pues vuestro adversario y el sobretodo azul , aplastó el sombrero
es bastante fuerte para haceros gracia , si que encajó bajo un armario , rompió el
no porque es muy humillante para un nie-baston de caña de indias en tres trozos que
to de San Luis el deber la vida al hombre arrojó al fuego, púsose un gorro de cami
de Arcole , de Marengo y de Austerlitz !» no , llamó á su ayuda de cámara y con una
Dile esto , Gerardo , ó mejor no le digas sola mirada le impuso silencio sobre las mil
nada, oculta tu viage, que no se trasluzca preguntas que estaba ansioso de hacerle ,
ni á lo que has venido ni lo que has be- ajustó su cuenta , entró en su coche que le
cho en Paris , toma la posta , si has veni- esperaba aparejado ya : supo en Lyonique
do devorando el espacio rebienta caba - Bonaparte habia entrado en Grenoble , y
Hlos para volverte ; entra en Marsella de la través de la agitacion que reinaba en to
noche, penetra en tu casa por la puerta do el camino que recorria, llegó á Marse
trasera , y quédate alli quieto y tranquilo, Ila hecho presa de la zozobra que entra en
de todos ignorado y sobre todo inofensivo el corazon del hombre con la ambicion y
para todos, pues que esta, vez te lo juro, los primeros honores.
obraremos como gentes que conocen sus XII .
fuerzas y las de sus enemigos. Vete , hijo LOS CIRN DIAS .
mio ; vete mi querido Gerardo y median El señor Noirtier era buen profeta ; y
te una ciega obediencia á las órdenes de los sucesos sobrevinieron con la misma ra
tu padre , ó mejor si te parece , por defe - pidezcon que los habia anunciado . Espar
rencia a los consejos de un amigo, te con- cióse la noticia del retorno de la isla de
servaré el destino. Esto será , añadió Noir- Elba , retorno raro , miraculoso sin ejem
tier sonriendo , un escelente medio para plo en la historia y que probablemente no
tí á fin de que puedas salvarme otra vez tendrá segundo enel porvenir. Luis XVIII
si la balanza política os eleva un dia y nos
abate á nosotros.Adios, miqueridoGerar- noopuso mas que débil resistencia á tan
do, en tu próximo viage ven á hospedarte rudogolpe, su poca confianza en los hom
en mi casa . bres le quitaba toda esperanza en el curso
72 ALBUM .
dellos acontecimientos . El trono, ó mejor que las represalias no se estendiesen más
la monarquía ,apenas reconstituida por él, allá de algunas asonadas quesițiaron á loś
retembló sobre su base todavía mal segura realistas en sus casas y de los insultos que
y un solo gesto del emperador bastó para se dirigieron a los que se atrevieron á sa
desplomar todo aquel edificio , mezcla in- lir á la calle . Por un giro muy natural, el
forme de antiguas preocupaciones yde las digno armador que hemos indicado perte
nuevas ideas . Villefort no obtuvo pues deſnecia al partido popular, le tocó a su vez
su rey mas que un reconocimiento no solo encontrarse en aquel entonces, no diremos
inútil por elmomento sique hasta peligro- omnipotente , porque el señor Morrel era
so , en aquella cruz de la legion de honor un hombre prudente y bastante tímido co
que tuvo la prudencia de no enseñará na mo todos los que lenta y laboriosamente
die , aunque el señor de Blacas, como se han labrado su fortunamercantil , pero sí
lo encomendára el rey, le hizo espedir con en estado , a pesar de su calculado entu
la mayor prontitud el diploma. Napoleon siasmo bonapartişta que le hacia tener en
hubiera indudablemente destituido á Vi- concepto demoderado, en estado de po
llefort á no haber mediado la proteccion der levantar la voz para apoyar sus recla -
de Noirtier, que disfrutó de mucho influjo maciones. Esta reclamacion, como se de
en la corte de los Ciep dias ya por los pe- duce fácilmente tenia por objeto la liber
ligros quehabia arrostrado, ya por los ser- tad de Dantes. . . .
vicios que prestára . Así que como se lo Villefort quedó en su destino á pesar de
habia prometido el girondino de 93 y el la caida de su superior , y su casamiento
senador de 1806 protegió al que le salva - quedó aplazado para mas dichosos tiem
ra la víspera . Todos los conatos de Ville - pos. Si el emperador conservaba el trono ,
fort se redujeron pues , durante la corta conveníale á Gerardo otra alianza , y. su
evocacion del imperio cuya segunda caida padre quedaba encargado de proporcio
fue muy fácil de preveer desde luego , á nársela . Si una segunda restauracion de
sofocar el secreto que Dantes habia estado volvia á la Francia á Luis XVIII la in =;
á pique de divulgar . Tan solo el procura - fluencia del señor de Saint-Meran se du
dor del rey fué destituido bajo el supuesto plicaba al par que la suya, y la proyecta
deser muy poco adicto á los bonapartistas, da union venia a ser mas ventajosa que
. Con todo, apenas estuvo un poco en au - nunca. El substituto de procurador del rey
ge elpoder imperial,esdecir, apegas.elem se hallaba pues interinamente la prime
perador habitó las Tullerías que Luis XVIII ra autoridad de Marsella, cuando una ma
acababa de abandonar , y hubo espedido mana abrióse la puerta de su despacho , y
las órdenes numerosas y divergentes des- fue anunciado el señor Morrel. Otro se
de aquel gabinete en què siguiendo á Vi- hubiera apresurado á agaşajar al armador,
llefort introdujimos a nuestros lectores ylly este agasajo habria indicado su debili
sobre la mesa de nogal en la que encontró dad ; pero Villefort era un hombre supe
abierta aun y á medio llenar la caja de pol-|Irior que tenia sino la práctica á lo menos
vo de Luis XVII ; cuando en Marsella , álel instinto de toda clase de negocios . Obli
pesar de la oposicion de los magistrados, gó pues á Morrel á hacer un rato de ante
empezaron a destellar algunos chispazos sala cualsi hubiese sido en tiempo de la
de la guerra civil siempre mal reprimida restauracion .
en el Mediodia . Poco faltó entonces parall El señor Morrel esperaba encontrar á
ALBUM . . 73
· Villefort abatido; pero le halló cual lo vielfun crímen en aquella época , son hoy dią
ra seis semanas antes, es decir, tranquilo , méritos para alcanzar favor. Vos serviais
grave y cargado de esa fria política bar- entonces á Luis XVIII y condenándole
rera de las mas impenetrables que separa cumplisteis vuestro deber ; hoy dia servis
al hombre de talento del hombre vulgar á Napoleon por lo que debeis protejerle ,
Habia entrado en el gabinete de Villefortes vuestro deber ahora. Vengo pues
des
convencido de que el magistrado iba á preguntaros que se ha hecho de él. . .
temblar á su vista , y fué éi quien , por el Villefort hizo un violento esfuerzo para
contrario , tembló y se conmovió delante dominarse . is
aquel severo personage .que le esperaba - ¿ El nombre del sugeto ? preguntó ,
apoyado el codo sobre su bufete y la bar- tened la bondad de decírmelo .
ba en la mano. Detúvose al pasar la puer- - Edmundo Dantes.
ta . Villefort le miró como si le fuese difi . Es evidente que Villefort hubiése -pre
cil reconocerle : en fin despues de algunos ferido recibir en un desafío el fạego de
segundos de exámen y de silencio , duran- su adversario á veinte y cinco pasos á oir
te los que el armador dió vueltas en todas pronunciar este nombre á boca de jarro ,
direcciones á su sombrero , dijo Villefort con todo ni siquiera arqueó las cejas. «De
. - ¿Creo ,me han dicho, que erais else - « estemodo, dijo para si Villefort, no po
por Morrel? jadrá achacarseme la prision de este jóven
- Si, señor , el mismo, contestó el ar - l« y :acusarseme de haber hecho de ello una
mador . «cuestion personal. »
. - Acercaos pues; continuó el magistra- — ¿ Dantes ? repitió , ¿Edmundo Dantes
do haciéndole con la mano un signo de decis ?
amigable proteccion ; decidme, á que ob- - Si señor. .
jeto debo yo elhonor de esta visita . Villefort tomó entonces de un estante
- ¿ No os lo figurais , señor ? pregunto de su librería un voluminoso registro , el
Morrel. que colocó sobre una mesa , traspasóle lue
- -No puedo caer' en ello ; con todo es- go á un atril y dirigiéndose al armador le
toy pronto á complaceros en todo cuanto dijo con el aire mas natural :
esté en mi mano. - ¿Estais bien seguro de no engañaros ,
- La cosa depende enteramente de vos, caballero ?
señor ; dijo Morrel. Si Morrel hubiese sido mas ladino , ó
-- Esplicaos pues. halládose mas enterado en este asunto ,
- Señor ; continuó el armador serenán le hubiese párecido estravagante que un
dose su espíritu á medida que iba hablan substituto de procurador del rey se pres
do , y alentado á mas por la justicia de su tase á satisfacerle en un asunto completa
causa y su favorable posicion ; os acorda - mente ageno de su incumbencia ; y se hu
reis que algunos dias antes de quese supiesebiera preguntado porqué Villefort no le
el desembarco de S . M . elemperador, vine enviaba á informarse á los registros de la
á reclamar vuestra indulgencia en favor cárcel, ó a sus alcaides, ó al prefecto del
de un desgraciado jóven ; un marino , se - departamento . Pero Morrel , buscando en
gundo á bordo de mi fragata . Se le acu - Villefort algun resto de temor , no vió en
saba, si recordais, de tener relaciones en él, desde el momento en que se convenció
la isla de Elba : estas relaciones que eranl\de que el temor no existía , mas que una
19
74 ALBUM .
condescendencia , asi que Villefort le pa-|| - ¡Oh ! no tengais cuidado, lo transpor
reció un hombre integro. tarian probablemente á Fenestrelles, á
: - No, señor ; dijo Morrel,no me enga. Pignerol, ó á las islasde Santa Margarita ;
ño ; á mas de que hace diez años que co- lo que se llama desterrarle de su patria en
nozco al pobre chico y cuatrɔ que le ten - términos facultativos , y no estrañaré que
go á mis órdenes. Yo vine, ya os acorda el dia menos pensado le veais venir á to
réis , hace seis semanas, á suplicaros fue- mar elmando de su buque.
seis clemente como vengo ahora á rogaros Venga cuando quiera , su plaza le
seais justo . Me recibisteis entonces bastan- será conservada. ¿ Pero como es que no
te mal y me contestasteisdisplicente . ¡Ah ! haya venido ya ? me parece que los pri
¡ cuán crueles eran entonces los realistasmeros cuidados del gobierno imperial de
para con los bonapartistas ! bian dirigirse á poner en libertad los en
- Caballero , contestó Villefort con su carcelados por los realistas.
viveza y sangre fria ordinarias, era yo rea - No acuseis temerariamente , mi que
lista entonces porque creía ver en los Bor rido señor Morrel, contestó Villefort, es
bones no solo á los herederos legítimos del preciso en todas las cosas proceder con
trono si que tambien á los elegidos de la legalidad ; la orden de prision vino de allá
nacion . Pero la milagrosa vuelta de que arriba y de allá arriba es preciso que ven
acabamos de ser testigos ha probado que ga la orden para su escarcelacion . A mas
me engañaba : el genio de Napoleon hade que apenas hace quince dias que go
vencido, la legitimidad está en elamor de bierna Napoleon , apenas deben haberse
los pueblos. espedido las órdenes de indulto .
Enhorabuena, esclamó Morrel con sui - Pero, preguntó Morrel, zno hay me
bondadosa franqueza ,medais una satisfac- dio para apresurar esas formalidades ? Aho
cion en oiros hablar así, y meprometo fe- ra que triunfamos, tengo alguna influencia
licidades para Edmundo.. y puedo lograr el que se le borrede la lista
- Esperad , dijo Villefort ojeando deſde presos .
nuevo el registro,me parece... es un ma- | -- Pero si no ha habido prision .
rino, no es esto , que iba á casar con una - -Por lo menos de la de la cárcel.
bella catalana ? sí, sí, ioh ! ya meacuer -H - En política no hay rejistros de cárcel.
do : ; la cosa era muy grave ! Cuando los gobernantes tienen interés en
- Cómo ! que desaparezca un hombre sin que quede
- ¿ Ya sabéis que al salir de mi casa |rastro de su paso , los rejistros de la cárcel
fué conducido á las cárceles del palacio de servirian de guia para hacer pesquisas.
Ja Justicia ? - Esto podrá tener lugar bajo el domi
- Sí, ¿ y qué ? nio de los Borbones , pero ahora ...
- ¿ Y qué ! dí el parte á Paris á dondel - Lomismo que antes y que siempre,
envié los papeles que se le encontraran en - mi querido señor Morrel; los gobiernos se
cima ; era mideber, que quereis... y des- suceden y se asemejan . El reglamento pe
pues de ocho dias de prision , se lo lleva - nitenciario propuesto por Luis XIV está
ron .. . aun hoy dia vijente,á escepcion de la Bas
- ; Se lo llevaron l esclamó Morrel ;ſtilla que un accidente ha destruido ; el
i pero que es lo que hicieron del pobre Emperador es mas severo por conservar
chico ? llel réjimen de las prisiones de lo que lo fue
ALBUM . .

wym
muestro gran rey; y el número de encar-||patriotismo de Dantes y los servicios que
celados que no constan en los rejistros es este prestara á la causa bonapartista . Se
incalculable . Ilgun este memorial Dantes habia sido uno
Tanta benevolencia hubiera podido des - de losmas activos agentes para procurar
Jumbrar al que tuviera completa certeza y la vuelta de Napoleon . Era evidente que
para apresurar fralieleerhacesemejante
Morrel ni siquiera sospechas tenia . r justicia sescrito
eperti , elministro de
- Pero en fin , señor de Villefort, le bia hacer justicia sobre la marcha , si es
dijo ; ¿que consejo medais para apresurar que no la habia hecho ya . Terminada la
la vuelta del pobre Dantes ? solicitud , Villefort la leyó en voz alta .
- Uno solo, caballero ; haced un memo- - Esto es : dijo ; ahora descansad en
rial alministro de justicia . mi.
- ¡Oh ! señor ; ya sabemos lo que son - ¿ La solicitud marchará propto , se
memoriales, el ministro recibe doscientos ñor ?
· todos los dias y apenas lee cuatro. - Hoy mismo.
- Teneis razon, pero leerá todomemo- - ¿ Informada por vos !
rial que yo le remita informado por mi, yl - El mejor informe que puede llegar á
dirijido por mi conducto. ponerse , caballero , es certificar como es
. - ¿ Y querriais vosencargaros de remitir verdad todo lo que decis en esta demanda.
esa solicitud, caballero ? Y Villefort, sentándose a su vez, puso
- De muy buena gana. Dantes pudo al márgen de la peticion su certificado.
entonces ser culpable pero hoy dia es ino- - Ahora , señor, ¿que es lo que se ha de
cente; y por lo tanto es mi deber volver la |hacer ?
Jibertad á aquelá quien se la quité en cum - - Esperar , contestó Villefort , todo lo
plimiento de mi obligacion. demas queda á mi cargo.
Villefort prevenia asi el peligro de una Esta promesa volvió á Morrel la espe
informacion poco probable , pero posible ; ranza ; separóse del substituto del procu
informacion que le perdia irremisible - rador del rey lleno de entusiasmo , y fué
mente . á anunciar al viejo padre de Dantes que
- ¿ Y en que sentidose escribeunmemo- no tardaría en volver á ver a su hijo . En
rial al ministro ? cuanto á Villefort en vez de enviar la so -
- entaos aqui, señor de Morrel, dijolicitud á Paris la guardó cuidadosamente
Villefort cediendo su asiento al, armador, puesto que el escrito que entonces podia
que yo os dictaré: no perdamos tiempo , salvar á Dantes , le comprometía irremi
pues hemos malgastado ya demasiado. |siblemente en lo futuro , suponiendo un
- Teneis razon , caballero : acordémonos desenlace que el aspecto de la Europa y
que el pobre muchacho espera, sufre y se el curso de los sucesos permitian ya pre
desespera tal vez . veer; es decir una segunda restauracion.
Villefort se horrorizó á la idea de aquel Dantes quedó pues, preso ; sumido en lo
preso , que le maldecia en el silencio y os- profundo de un calabozo no llegó a sus
curidad ; pero habia adelantado demasiado oidos el formidable estruendo que causó
para volverse atrás. Dantes pues debia pe - la caida del trono de Luis XVIII , ni el
recer víctima de su ambicion . . mas espantoso aun del hundimiento del
· Villefort dictó una solicitud cuyo objeto imperio .
no presentaba duda alguna : exageraba elll Pero Villefort lo habia previsto con ojo
76 ALBUM .

avizor ; lo habia escuchado todo con oido español, en cuya casa entró en clase de
atento . Dos veces empero, durante la cor- escribiente á últimos de marzo , es decir
ta aparicion imperial llamada de los cien once ó doce dias despues de la entrada de
dias, volvió Morrel á la carga , insistiendo Napoleon en las Tullerías. Partió pues
siempre por la libertad de Dantes ; y cada paraMadrid y no se supo nada mas de él.
vez tuvo que apaciguarle Villefort con Fernando no comprendió nada. Dantes
promesasy esperanzas. En fin llegó la cé - estaba ausente ; esto era todo lo que de
lebre jornada de Waterloo . Morrel no vol- seaba. ¿ Qué habia sido de él? no trató de
vió a comparecer en casa de Villefort. El saberlo siquiera. Durante el plazo que le
armador habia hec • ) por su jóven amigo concedia su ausencia hizo lo posible unas
todo lo que humanamente le habia sido veces para engañar á Mercedes sobre los
posible . motivos de aquella separacion , y otrasen
Ensayar mas tentativas con la nue- treteniéndose en meditar planes de emi
va restauracion era comprometerse inú -| gracion y de rapto .
tilmente. Luis XVIII qvolvió a subir al De vez en cuando , en ciertos momen
trono ; Villefort para el que Marsella noſtos sombrios , se sentaba en la punta del
presentaba mas que recuerdos acompaña - promontorio del Faro , en ese sitio de don
dos de remordimientos, solicitó y obtuvode se distinguen a la vez Marsella y el
el destino de procurador del rey , vacante barrio de los Catalanes , mirando triste é
en Tolosa . Quince dias despues de su ins- inmóvil cual ave de rapiña , si veia venir
talacion en la nueva residencia , casó con por una de ambas direcciones al gallardo
la señorita Renie de Saint-Meran cuyo jóven de noble andar y altiva cabeza que
padre gozaba de mas favor que nunca.He debia ser para si propio el mensagero de
aqui como Dantes durante los cien dias, y horrible venganza . Para este caso tenia ya
después de la jornada de Waterloo se que- Fernando tomada su determinacion :rom
do siempre bajo cerrojos olvidado sino de pia á Dantes la cabeza de un fusilazo , y
los hombres por lo menos de Dios. se mataba despues , decíase á si propio ,
Danglars echó de ver las consecuencias paradarun coloridoalasesinato . Pero Fer
del golpe con que habia herido á Dantes nando se hacia ilusiones : no era capaz de
cuando volvió a Francia Napoleon. Su de- suicidarse porque conservaba la esperanza.
nuncia habia salido cierta , y como todos Entretanto , y en medio de tantas do
los hombres algun tanto avezados al crí- lorosas oscilaciones, el imperio exijió una
men y de un mediano conocimiento de los nueva leva y tod s los que estaban en dis
sucesos de la vida comun , llamó á esta posicion de tomar las armas se lanzaron
estravagante coincidencia un decrelo de la fuera de Francia á la retumbante voz del
Providencia . Pero cuando estuvo de vuelta Emperador . Fernando marchó como los
en Paris y dejó de nuevo oir su voz altiva otros, abandonando su choza y á Mercedes,
y pujante , Danglars tuvo miedo. A cada y corroido por la sombria y horrible idea
instante le parecia ver presentarse á Dan - de que durante su ausencia su rival iba á
tes; á Dantes sabiéndolo todo ; á Dantes volver y á casarse con la que amaba. En
amenazador y fuerte como todas las ven- cuanto a la jóveu , la compasion que pare
ganzas. Entonces manifestó al señor Morcia tenerla por su desgracia , los cuidados
rel sus deseos de dejar el servicio del mar que se tomaba en prevenirla los menores
y se 'hizo recomendar á un comercianteſ deseos , habian producido elefecto quecau
ALBUM .
san siemprerá los corazones generosos lasjñor Morrel satisfize todos los gastos de su
apariencias de rendimiento . Mercedes ha- entierro, y pagó las costas y deudasque el
bia profesado siempre á Fernando una sin - viejo habia contraido durante su enferme
cera amistad , esta se aumentó con el re- dad . Algomas que una accion caritativa se
conocimiento . « Hermano 'nio , le decia envolvia en este modo de obrar , habia en
« sujetándole á las espaldas elmorral';her- ello :su valor, En el Mediodia estaba en
mano mio ! mi único amigo ! no teħa - cendida la guerra y socorrer'en su dlecho
« gas matar, no me dejes en este mundo de muerte al padre de un bonapartista tan
«'én que no hago'mas que llorar , y en el peligroso como Dantes era un crimen. pol
« que quedaria sola si tu faltabas . gr. '; . VIV . , , . i .
Estas palabras pronunciadas en el acto . . . . . .. '; 9730
de su partida dieron a Fernando alguna EL PRESO FURIOSO Y EL PRESO LOÇO ,
esperanza. Si Dantes nő volvia ,podia Mer - Un año sobre poco mas o menos, dès
cedes ser suya. Mercedes quedó sola en |pues de la vuelta de Luis XVIII se efectuó
aquella tierra que jamás le pareciera tan por el inspector general una visita de cár
árida y con el mar por único horizonte |celes. Llamábase el inspector de Boville .
Siempre bañada en llanto , como aquella Dantes oyó el tráfago que causaban los
doca cuya dolorosa historia se nos cuenta , preparativos desde el fondo de su calabo
se la veia errante sin cesar al'rededor del |zo, que si bien en lo alto causaban grande
pequeño barrio de los Catalanes, ora pa- estruendo,ralli abajo se percibia tan solo
rándose en lomásfuerte del soldeMediodía como un susurro inapreciable para otro
de pié , inmóvil, muda como una estátua, joido que el de un preso acostumbrado a
fija su vista en Marsella ; ora sentada á lallescuchar en el silencio de la noche á la
orilla del mar escuchando el incesante je- ſarana tejiendo su tela, y la periódica caida
mnir de las olas, eterno como su dolor , y de la gota de agua quegasta una hora para
preguntándose sin cesar si no le era mejor formarse en el techo de su calabozo . .
abalanzarse hacia él, abandonarse á su Adivinó que ocurria allá entre los vi
propio peso y abrir el abismo que debía vientes algo de estraordinario : ocupando,
tragarla que sufrir tan'crueles alternativas despues de tanto tiempo una tumbą bien
de una esperanza sin fundamento. No fal- podia considerarse comomuerto . En efec
taba valor a Mercedes para realizar su pro- to ; el inspector visitaba uno despues de
yecto , pero la religion vino en su ayuda otro los cuartos, celdas y calabozos; in
y la salvo del suicidio .' ' - ||terrogó á varios presos , es decir , á aque
Caderousse fué llamado a las armas co - los cuya apacibilidad ó estupidez llamaba
mo Fernando ; tan solo que como tenia la benévola atencion de la administracion .
ocho años mas que el catalan y era casado, El inspector les preguntaba si eran buenos
no partió hasta la tercer leva y se le envió||los alimentos y si tenian algo que esponer
á vijilar las costas. . . . . Jó reclamar. Contestaron unánimes que el
El viejo Dantes, alimentado tan solo por alimento era detestable y que lo que re
la esperanza la perdiò con la caida del Em - clamaban era su libertad. Entonces el ins
perador. Cinco meses,dia por dia , despues pector les repitió si tenian algo mas que
de separarle de su hijo y cuasi á la misma decir ,menearon la cabeza negativamente :
hora en que le prendieron , exhaló el últi-lz un preso que puede reclamar sino la li
mo suspiro en brazos de Mercedes. El se - bertad ?
20
78 · ALBUM
El señor de Boville se dirijió al gober -| ~ ; Vaya ! ¿ con que es un loco el tal
nador sonriendo : sugeto ?
- No sé porque nosmandan hacer es || - Peor que eso , dijo el llavero , es un .
tas inútiles visitas? quien ve una cárcel vedemonio.
ciento : quien ove á un preso ove á mill i Quereis que de queja de él ? pregun
siempre la misma cosa; mal alimentados ello el inspector al gobernador. .
inocentes ¿ Hay mas presos ? - Es inútil, sedor,bastante castigado es
v los
- Si, tenemos los presos peligrosos y los tá , á masdeque alpresente está cuasi loco y
locos encerrados en calabozos. segun los resultados que nos prestan nues
enortor con
- Vaya pues , dijo el inspector con airelltras
airela observaciones, antes de un año lo es-
perezoso , cumplamos nuestra mision contará completamente . .
osca
escrupulosa ecsactitud , bajemos á los ca-ll, - Tanto mejor para él , dijo el inspec
labozos. . tor, cuando llegue á ese estado padecerá
- Esperad, dijo el gobernador; que va- menos.
yan áLos
buscar de hombres
un cometen
par de hombres áa lolo me-
med , Erase este sugeto , como se habrá echa
nos. presos á veces, cansados do de ver, un hombre lleno de humanidad
de vivir y para lograr que les condenen álly muy digno de las filantrópicas funciones
muerte , inútiles actos de desesperacion , lque estaba desempeñando.
podriais ser víctima de uno de ellos. . - Teneis razon , señor, dijo el goberna
Tomad pues vuestras precauciones. dor, y vuestra observacion me prueba que
En efecto , enviáronse a buscar dos sol- habeis estudiado en la materia . Tam
dados y con esta escolta empezaron á ba- bien tenemos, en otro calabozo apenas se
jar la escalera tan húmeda, infecta y en - |parado de este unos treinta pies y al que
anohecida que cuantos la atravesaban te- conduce otra escalera , un abate viejo , an
nian afectados a la vez por todo aquel tre-||tiguo gefe de partido en Italia , que está
che la vista , el olfato v respiracion. aquídesde el año 1811 , volviéndose loco
¡ Oh ! esclaró el inspector parándose állá fines de 1813 ; el cual desde esta última
mitad de la escalera ; zquien diablos puede lépoca se ha desfigurado tanto que física
habitar aquí ? mente es imposible reconocerle ; ya llora ,
- Un conspirador de losmas peligrosos ya rie, ya enflaquece , ya engorda. ¿ Queréis
y que me ha sido recomendado especial- verle antes que a éste ? su locura es diver
mente como hombre capaz de todo . tida y os aseguro que no os entristecerá.
- ¿ Está solo ? - Veré al uno y al otro , constestó el
- Si por cierto. inspector ,es preciso cumplir concienzuda
-- Y cuanto tiempo hace que está |mente los cargos del destino. .
ahi? Era la primera vez que al inspector le
-- Un ano á poca diferelicia . tocaba visitar y por lo tanto queria que la
i Y desde el dia de su entrada se le autoridad le tuviese en buen concepto ,
encerró ya en ese calabozo ? --- Entremos antes en este de aquí;
:. - No señor, sino despues de haber que
rido matar al llavero encargado de llevar
le la comida ; ahi está , es el mismo quel - Demuy gana , contestó el goberna
alumbra, i es verdad , Antonio ? dor, é hizo una señal al llavero quien abrió
- - Muy cierto es que quiso matarme, la puerta .
contestó el llavero . | Aloir el rechinamiento de los pesados
ALBUM , 79
cerrojos,al chillido de los mohosoś goznespero que se me ponga en libertad si soy
girando sobre sus ejes, Dantes acurrucado inocente .
en.un rincon del calabozo en el que reci- - Se os alimenta bien ? preguntó el
bia con indecible placer el pequeño rayo inspector.
de luz que penetraba a través de una an - ---Sí, yo creo que si... no lo sé, eso
gosta lumbrera enrejada, levantó la cabe- me importa poco ! Lo que debe llamar la
za. A la vista de un desconocido alum - atencion nosolo de un infeliz preso si que
brado por dos llaveros con antorchas y de todos losmagistrados encargadosde ad
acompañado de dos soldados y al que ha- ministrar justicia , y más aun la del rey
blaba el gobernador sombrero en mano, que nos gobierna, es el que un inocente
adivinó Dantes lo que seria ; y viendo porno sea víctima de una infame denuncia y
fin que se presentaba una ocasion de implo - no muera aherrojado maldiciendo á sus
rar á una autoridad superior, dió un salto verdugos.
con las manos juntas en actitud suplicante. - Estais hoy muy razonable , dijo el go -.
Los soldados calaron almomento la bayo bernador, no habeis estado siempre como
neta porque creyeron que el preso iba á ahora .Hablais demuy diverso modo, que-,
lanzarse contra el inspector con siniestras rido amigo , que el dia en que quisisteis
intenciones; el mismo señorde Boville dió matar á vuestro llavero.
un paso atrás. - Verdad es, señor, dijo Dantes, y por
Dantes echó de ver en esta accion que ello pido humildemente perdon á ese hom
le tenian en opinion de hombre temible. bre, que siembre ha sido muy bondadoso
Procuró pues que su mirada fuese tan hu-| conmigo ; pero que queréis, yo estaba lo
milde y sumisa cuanto está en la mano del co ... furioso...
hombre poderlo lograr, y espresándose con ¿ Y ahora no lo estais ya ?
una especie de piadosa elocuencia que ad - --No, señor , porque la cautividad me
miró á los circunstantes , probó de ver si ha doblegado,me ha quebrantado, me ha
conmoveria al visitador. El inspector es- anonadado... ¡hace tanto tiempo que es
cuchó hasta el cabo y sin interrumpir el toy aquí!,.. .
discurso de Dantes ; cuando hubo conclui- | ; Mucho tiempo ! ¿ en qué época fuis
do se dirigió al gobernador diciéndole porteis preso;? preguntó el inspector.
lo bajo . - El 28 de febrero de 1815 á las dos
- Me parece que volverá a entrar en de la tarde.
juicio , está ya dispuesto a sentimientos. El inspector echó sus cuentas.
mas apacibles..... Ved como el miedo lell - Estamos al 30 de julio de 1816 . ¿Qué
hace impresion , ha retrocedido delante las es lo que decís ? Apenas hay diez y siete
bayonetas cuando un loco no se detiene meses que estais preso.
ante ningun obstáculo ; sobre este asunto — ;Nomas que diez y siete meses! re
hice algunas curiosas observaciones en Gha - puso Dantes, ¡Ah ! señor ; vos no sabeis
renton : yd'rigiéndose luego alprisionero: lo que son diez y siete meses de cárcel !
en resúmen , ¿ qué es lo que pedís ? sobre todo para aquel que como yo, iba
- ; Saber quecrímen he cometido ! ¡pi- ya á ser dichoso ; para aquel que como
do que se me señalen jueces para juzgar- yo, iba á casarse con una jóven bella ; pa
me ! 1 pido que se me forme causa ! pidora aquel que veía abrirsele una honrosa
en fin que se me fusile si soy culpable ,Icarrera y que todo esto desaparece en un
80 . ALBUM
momento , que en medio del mas bello yr - Oh !., en este caso , señor,.ya esto
esplendente dia se vé surnido en las tinie - libre ! ; ya estoy salvado ! iii
blas mas profundas, que vé perdida su iQuién osmandó prender? dijo el ins
carrera , que ignora si la que le amaba le pector.
ama todavía , que ignora si há muerto ó El señor de Villefort: habladļe yént
vive aun su anciano padre. Diez y siete tendeos con él. ' ,.'
meses de prision para el hombre habitua - Hace ya un año que el señor de Via
do al aire del mar, á la independencia del llefort.no está en Marsella , pues marchó á
marino, que solo tiene por límites el es- |Nimes.
pacio , la inmensidad , lo infinito ; señor , Ah ! en este caso no me admira ya
diez y sieté meses de prisión , es castigo á miprolongada prision, murmuró: Dantes,
que no son acreedores los criminales de - mi único protector se ha alejado. . . is
signados con el mas odioso dictado ! ; Te- ¿El señorde Villefort tenia contra vos
ned piedad de mí. señor, y pedid para mi algun motivo de encono!:,
no indulgencia si que rigor, no una gra - -- Ninguno , señor ; muy al contrario
cia pero 'si una sentencia ! i Jueces, señor! ha sido muy bondadoso conmigo, : : .
no pido mas que jueces . No pueden a nin - - ¿Puedo pues, dar entera confianza y
gun acusado negársele jueces. crédito á las notas que respecto á vos ha
- Esta bien, dijo el inspector, veremos: ya dejado, ó que me remita ?
dirigiéndose luego al gobernador le dijo : Sin ningun reparo , señor. . . '
por cierto que este pobre diablo me ha <- Está bien : tenéd confianza. . .
dado lastima. Al subir me enseñareis vues- Dantes cayó de rodillas, levantó susma
tro registro . . ' . nos al cielo y murmuró una plegaria en
- No tengo inconveniente , dijo el go - la que encomendaba a Dios á aquel hom .
bernádor, pero creo que hallaréis en él bre que habia descendido á su prision á
terribles anotaciones . Pode semejanza del salvador para librar las al
Serior , continuó Dantes, ya sé que mas de los condenados. La puerta volvió
no estais facultado para hacerine salir de la cerrarse , pero la esperanza que bajó con
aquí sin consultarlo , pero á lo menos po - el señor de Boville quedó encerrada en el
deis trasmitir mi suplica á la autoridad , calabozo de Dantes. . . . .
podeis lograr que se me forine sumaria ,|| -- ¿ Quereis ver el registro en seguida ,
podeis en fin alcanzar que se me juzgue pregunt , el gobernador , ó pasar al cala
cual corresponde . Un tribunal es lo único bozo del abate ?
que pido , sepa yo á lo menos que crímen -- Acabemos de una vez con los cala
he cometido y á que pena estoy condena - bozos , contestó el inspector , pues que tal
do , porque ya conoceréis que la incerti- vez no tendria luego suficiente valor para :
dumbre es el peor de los suplicios. concluir mi triste mision .
Vamos á ver , esplicaos y contestad - ; Ah ! lo que es este no es un preso
me ; dijo el inspector. ; como ese otro, y su locura entristece me
- Señor,
vuestra esclamó
voz que estaisDantes, conozco
conmovido por- nos
; caba que la razon de su vecino.
llero, decidme ¿podré esperar ? T : + ¿ Y cual es su manía ? .
En cuanto á eso nada puedo deciros; - ; Oh ! una idea estráda : creese po
puedo 'tan solo prometéros examinar las seer un inmenso tesoro. El primer ano de
anotaciones que os atañen . ? . .su encarcelamiento hizo ofrecer un millon
ALBUM . 81
al gobierno si este le queria poner en li-ll No habeis comprendido , repuso el
bertad . Al segundo año dos millones, al inspector; yo soy un agente del gobierno,
tercero tres y asi progresivamente . Han comisionado para recorrer lås prisiones y
cumplido ya cinco años que se halla aqui, atender a las reclamaciones de los presos .
y probablemente os pedirá tengais la bon- - ; Oh ! en este caso señor , ya es otra
dad de concederle un rato de conversa - cosa , esclamó vivamente elabate , espero
cion á solas, en la que os ofrecerá cinco que pronto nos entenderemos .
millones. - iQué tal! dijo el gobernador ; ¿veis co
miAh ! ;ah ! en efecto es curioso , di mo comienza ya cual os habia yo anun
jo el inspector, ¿ y como se llama ese mi- ciado ?
llonario ? - Señor , continuó el preso , yo soy el
- El abate Faria . abate Faria, nacido en Roma elaño 1768 ,
Número 27 ? dijo el inspector le - he sido secretario del conde Spada , últi
yendo sobre una puerta esta cifra . mo de los principes de este nombre , por
---Aquí está . Abrid Antonio . espacio de veinte años y fuí preso , aun
El llavero obedeció : y el señor de Bo - no sé de fijo el porqué , al principio del
ville dirigió sự curiosa mirada al calabozo jaio 1808: desde entonces estoyreclaman
del abate loco , á quien se designaba asi gedo mi libertad de las autoridades italianas
neralmente . En medio del cuarto , en un ly francesas.
círculo marcado en tierra con un pedazo ¿ Y porqué de las italianas? preguntó
de yeso desprendido del muro , estaba el gobernador.
echado un hombre cuasi en cueros , i tan - Porque yo fuípreso en Piombino y
destrozados y hechos girones estaban sus me presumo que al igual de Milan y Flo
vestidos ! Delineaba en aquel círculo fi - rencia , Piombino será cabeza de partido
guras geométricasmuy regulares, y pa- de algun departamento francés.
recía hallarse tan abismado en resolver su El inspector y elgobernador se miraron
problemacomolo estaba Archimedes cuan- riendo.
do le mató un soldado de Marcelo . Asi --Diantre , querido , dijo el inspector ,
que no se meneó apesar del ruido qué hi- vuestras noticias de Italia no son muy re
ciera al abrirse la puerta dei calabozo , y cientes.
apenas pareció dispertar cuando la luz de - Datan del dia en que fuí conducido
las antorchas iluminó con un resplandor|desde Fenestrelles aqui, serior , dijo el
inusitado el húmedo suelo sobre que tra - abate Faria , y esto fué en 1811 : y como
bajaba . Entonces volvió la cabeza , y vio| S . M . el emperador habia erigido el reino
con admiracion la numerosa comitiva que de Roma para el hijo que el cielo acababa
acababa de entrar en su calabozo . Levantó-ide concederle , me figuro que continuan
se almomento , tomó un cubre cama arro- do sus conquistas habrá logrado realizar
jado á los pies de su gergon y se arropó la idea de Machiavelo y Cesar Borgia que
con presteza para presentarse algo mas de era la de hacer de toda la Italia un solo y
cente á la vista de los estraños. único reino.
- ¿ Teneis que pedir alguna cosa ? dijo -- Caballero , dijo el inspector , la pro
el inspector sin variar su fórmula . ' videncia , afortunadamente ha cambiado
- Yo , señor, dijo admirado el abate , algun tanto ese plan gigantesco del que
yo no pido nada. parece's decidido partidario .
21
ALBOM .
- Es el único medio para hacer de Ita -|| _ Querido, dijo el gobernador ; desgrae
lia un estado fuerte , independiente y di- ciadamente sabemos ya de antemano y de
choso ; dijo el abate. memoria lo que vais á decirnos. Se trata .
- Eso podrá ser muy posible , contestó de vuestros tesoros, i no es asi ?
el inspector, pero yo no he venido aqui Faria miró á aquel hombre burlon con
para entablar con vos una discusion de po -lunos ojos en que un observador desintere
lítica ultramontana y si para preguntaros, sado hubiera visto brillar un rayo de razon
lo que heverificado ya , si teneis que ha-ly de verdad
Tudu .
.

cer alguna reclamacion sobre vuestro ali- Sin duda, dijo elabate ; ; de que que
mento y habitacion . reis que hable sino de eso ?
- La comida es la misma que en todas - Señor inspector, continuó el gober
las cárceles, contestó el abate , es decir , nador; yo puedo contaros esa historia tan
inadmisible . En cuanto al cuarto ya lo veis |bien como elabate, pues que hace cuatro
es húmedo y mal sano, pero bastante có -ló cinco años que mis oidos no oyen otra
modo para ser calabozo. Ahora no es eso cosa.
de lo que quiero yo tratar, y si de las im - l - Fsto prueba, señor gobernador , que
portantesrevelaciones que tengo que hacer sois como aquellas jentes de que noshabla
al gobierno. ||la Escritura que tienen ojos y no ven , oidos
- Ya empieza , dijo por lo bajo el gober-lly no oven .
nador al senor de Boville. - Querido señor, dijo el inspector; el
- Hé aquí porqueme considero dichoso'lgobierno es rico , y no necesita á Dios gra
por vuestra visita , continuó el abate ,á pe cias de vuestro dinero; guardadiepuespara
sar de que me habeis distrado en un cal- lenando colonie de la col .
culo muy importante , y que, si acierto con Las pupilas del abate se dilataron , y co
él, cambiará probablemente la teoría del- jiendo la mano del inspector le dijo :
sistema planetario de Newton . ¿Podriais
concederme el favor de una entrevista á - Pero , si yo no llego á salir jamás de
jesta prision , si contra toda justicia se me
solas ?
--; Heim ! ¿ Que os decia yo ? dijo a retiene
die a retiene en el calabozo , simuero sin haber
trasmitido á nadie mi secreto , ese tesoro
inspector el gobernador.
contes se perderá para siempre. ¿ No valdria mas
tóFaria
aquel sonriendo : luego dirijiéndose á que el gobierno lo aprovechara y yo con
: caballero , lo quemepedís es impoel ? i Daré hasta seis millones , serior ! si :
sible . Hiabandonaré seis millones y me contenta
Con todo , repuso el abate , se trata delré con el resto si me devuelven la liber
adquirir el gobierno una suma enorme, tad !
una suma de cinco millones por ejemplo . - Os aseguro , dijo el inspector en voz
- A fe mia, dijo elinspector diriviéndose baja , que si no supiera que este hombre es
al gobernador, que habeis acertado hasta loco, habla con un tono tan penetrado que
los números. creeria que dice verdad.
- Vaya, dijo el abate al ver que el ins || - - No soy loco, caballero, os digo la ver
pector iba á retirarse ; no hay una absolu - dad , repuso Faria que con la finura de
ta necesidad de que nosquedemos solos, el oido característica de los presos no había
senior gobernador podrá asistir á nuestra perdido una palabra del inspector. El te
conversacion . Ilsoro de que os hablo existe en realidad ;es
ALBUM . 83
scierto y positivo, ġ me comprometo á fir- satos que no han querido darme crédito !
mar un tratado con vos en virtud del cual No queréis mioro ,me lo guardaré pues;
meconduciréis al punto que os indique,se me reusais la libertad , Dios me la dará .
escarbará la tierra á nuestra presencia y Marchad , nada tengo que deciros ya.
si falto á la verdad, si no se encuentrana- Y el abate arrojando su cubre cama,
da, si soy un loco como vos decís , en este volvió a tomar el pedazo de yeso , y fué á
caso volvereisá conducirmeá este calabozo sentarse en medio de su círculo en el que
en él quedaré para siempre y moriré sin continuó sus líneas y cifras.
pedir jamiás nada á nadie absolutamente . - ¿ Que es lo que hace allí ? preguntó
El gobernador se echó á reir . el inspector riéndose .
- ¿ Y está muy lejos vuestro tesoro ? lel – Cuenta sus tesoros, contestó el gober
preguntó. nador
- Acien leguas deaquiá poca diferencia, Faria contestó a éste sarcasino con una
dfijo Faria. mirada de menosprecio. Salieron y el lla
- ¡No esmala idea!dijo elgobernador;||vero cerró la puerta tras ellos.
si todos los presos trataran de divertirse -- Habrá tal vez poseido algunas rique
haciendo recorrer á sus guardas un paseozas; dijo el inspector subiendo la esca
de cien leguas, y si los guardas consintie - era.
ran en semejante correria , seria unaesce- - O habrá soñado que las poseía , con
lente bufonada que los presos procurasen testó el gobernador, y al otro dia al des ·
tomar soleta en cuanto se les presentara pertar se habrá vuelto loco."
ocasion , que durante un tal viaje de fijo Así acabó esta aventura para el abate
que se presentaria . Faria . Quedó preso y despues de esta vi
- Desgraciadamente es un medio muy sita su reputacion de loco gracioso adqui
vulgar, dijo el señor de Boville , y el señor |ció nuevo incremento .
nomerece por cierto el premio de la in -\ En cuanto : Dantes el inspector le cum
vencion ; y dirijiéndose luego alabate: cosplió su palabra.Al subir a casa del gober
he preguntado si eran buenos los alimen -Inador hízose presentar el registro de las
tos ? anotaciones . Una nota habia almárgen de
-- Señor, contestó Faria; juradme sobre su nombre que estaba concebida en estos
el crucifijo ponerme en libertad si sale||terminos :
cierto lo que os diga y os indicaré el pun , Bonapartista furibundo;
to en que está enterrado el tesoro . tomó una partemuyac .
- Son de buena calidad los alimen - Edmundo Dantes tiva en Elba
isla de el retorno
. de la
tos ? Guardese en elmayor
- Señor , vos no arriesgais nada de este secreto con la mas se
modo, y ya veis que no es para escaparme vera vigilancia .
para lo que os lo propongo, puesto quel Esta nota era de otro carácter y de tin
quedaré encarcelado hasta tanto que ha - ta diferente que el resto del registro , lo
yais verificado el viaje. que prueba que fué añadida despues de la
prision determinante
- Vos no contestais á mi pregunta , re - llinasiado Dantes. Laparaacusacion
tratar de era de
comba
puso con impaciencia el inspector. tirla . El inspector continuó al pié del cor
- Ni vos á mi súplica , esclamó el aba- ||chete. « Vista la anterior nota , no puede
te . ¡ Maldito vos como tantos otros insen .llhacerse nada .»
. 84 ALDUM .
· Esta visita habia , por decirlo así, reșu -||vo gobernador: érale demasiado pesado
citado á Dantes; desde que entró en la tener que aprender los nombres de los
cárcel no habia tenido cuidado en contar presos, por lo que se hizo presentar tan
los dias, pero el inspector le renovó las fe- solo los números de sus cuartos. Aquella
chas y Dantes no lo echó ya en olvido. horrible mansion se componia de cincuen
Detras de su cama escribió sobre la pared ta estancias , sus moradores fueron deno
con un pedazo de yeso desprendido del te- minados por el número del cuarto que les
cho : « 30 de julio 1816 » y desde aquel encerraba , y el desgraciado jóven hasta
momento añadió cada dia una raya para llegó a perder elnombre de Edmundo y el
no perder la medicion del tiempo . de Dantes distinguiéndosele con el de nú
Pasáronse dias y dias, trascurrieron se - Imero 34 .
XV .
manas, y luego meses y Dantes siempre
esperando. Habia empezado por esperar EL NÚMERO 34 Y EL NÚMERO 27 .
su libertad á los 15 dias , suponiendo que Dantes pasó por todos los grados de in
el inspector se enteresaria en una mitad felicidad que esperimentan los presos re
de lo que se creía , le sobraba con quince legados al olvido en una cárcel. Comenzó
dias para despachar el negocio . Pasados por el orgullo resultado de la esperanza y
estos , se dijo que habia sido un absurdo del convencimiento de la propia inocen
creer que el inspector se ocuparia de él cia , empezó luego a dudar de esta ino
antes de su vuelta á Paris ; esta no podia cencia , lo que casi justificaba las ideas del
verificarse hasta despues de concluida su gobernador sobre la enagenacion mental ;
comision que podia durar uno ó dos me- por fin, cayó de las alturas del orgullo y
ses. Fijose pues tres meses en vez de los rogó no ya á Dios , sino a los hombres :
quince dias : pasaron los tres meses y otro Dios es el último refugio : el desgraciado
raciocinio sustituyó alanterior , de modo que debiera comenzar por implorar al
que se fijó seis meses ; pero pasados estos los señor , no tiene esperanza en él hasta tan
dias se sucedieron unos á otros de modo to que se han agotado todos los demas re
que transcurrieron diez meses y medio . cursos .
Durante todo este tiempo en nada se ha-| Dantes suplicó pues que se le sacára de
bia cambiado el régimen de la prision : nin - su calabozo y le trasladaran a otro aun que
guna venturosa nueva le habia sido comu luese mas oscuro y mas profundo ; un
nicada ; cuando preguntaba al llavero éste cambio aunque desventajoso siernprc era
permanecia mudo como de costumbre . un cambio que no dejaria de proporcio
Dantes comenzó á dudar de su recto jui- narle alguna distraccion por unos dias. Su
cio , á creer que lo que le parecia un re- plicó le permitieran dar un paseo , le deja
cuerdo de su memoria no era mas que una ran tomar el aire , leer libros y tener ins
alucinacion de su cérebro y que el ángeltrumentos; nada de esto se le concedió :
consolador queapareciera en su prision no pero no por eso dejaba de importunar ca
habia sido mas que un sueſìo . da dia . Habíase acostumbrado á hablar á
Al cabo de un año cambiaron al gober-Isu nuevo carcelero, aunque era mas mudo
nador. Obtuvo el antiguo la direccion del si cabe que el anterior; pero hablar á un
fuerte de Ham ; llevóse consigo una por- hombre aunque mudo no dejaba de ser
cion de sus dependientes entre los que se un placer . Dantes hablaba para oir el so
contaba el llavero de Dantes .Llegó el nue-lloido de su voz , pues que habia probado
ALBUM . 85
de hablar estando šolo , pero entonces sh"manidad y que rebuscan İos desgraciados
misma voz le daba miedo. : l'agoviados por el destino vinieron entonces
Muy á menudo , cuando Dantes estaba á animar su espíritu ; recordó lasplegarias
en libertad ,se formaba una idea altamen - que le enseñára su madre en la infancia
te repugnante de aquellos calabozos de y encontró en ellas un fondo de verdad,
presos entre los que no se vieran mas que un sentido que hasta entonces no habia
vagos , ladrones y asesinos cuya innoble apercibido.... porque para el hombre fe
ocupacion es origen de orgías en que se liz la plegaria es tan solo un agregadomo
habla un lenguaje ininteligible, y de amis - nótono y vacio de sentido hasta tanto que
tades espantosas. Llegó pués ártal estremo el dolor viene á esplicar al infortunado ese
que deseaba con ansia ser encerrado en súblimelenguage que le pone en contacto
uno de esos tabucos , á fin de ver otras con el Criador. Oró pues, no con fervor,
caras que la de su impasible carcelero em - sino con ira : haciéndolo en alta voz no se
peñado en no hablar : echaba menos las espantaba de sus palabras. Caia entonces
mazmorras de los esclavos, con sus infa- en una especie de éstasis ; á cada palabra
mes usos , arrastrando su cadena , y . lle - que pronunciaba veia á Dios rodeado de
vándo impresa una marca en susespaldas. todo su esplendor , todas las acciones de
A lo menos los esclavos estaban en socie - su triste é ignorada vida las sometía á la
dad con sus semejantes ,respiraban el aire, voluntad del Lios todopoderoso , se pro
veian el cielo ; al compararse con los es- ponia rectificarlas y forraaba de ello un
clavos los tenia por muy dichosos. legercicio . .
Suplicó un dia al carcelero que se em - Apesar de sus fervientes plegarias ,
penára para que le proporcionaran un Dantes continuaba siempre preso . En
compañero , cualquiera que fuese , auntonces su espíritu se volvió mas melan
elmismo abate loco de quien oyéra ha - colico ; una nube cubria su vista . Dantes
blár. El carcelero bajo de un aspecto fe - era un hombre sencillo y sin educacion :
roz abriga siempre algun resto de huma- los acontecimientos pasados se mantenian
nidad. Elde Dantes sentía a menudo en para él cubiertos con un espeso velo que
el fondo de su corazon , aunque no lo delsolo al saber es dado levantar. No podia
jára entender , cierta compasion por el in - en la soledad de su calabozo y en lo árido
feliz jóven á quien tan dura se hacia la de sus ideas, reverdecer los pasados tiem
prision : transmitió pues la súplica del nú- pos, reanimar los pueblosdestruidos, ree
mero 34 al gobernador : pero éste con dificar las antiguas ciudades que la ima
la prevision de hombre politico , se creyó ginacion embellece y poetiza y que pasan
que Dantes trataba de amotinar los presos, ante los ojos gigantescas é iluminadas por
tramar algun complot ó tener un amigo el fuego del cielo , como los cuadros ba
que le ayudáse en alguna tentativa de evabilónicos de Martin ; para él no habia mas
sion , y en esta creencia se negó á la pe - pasado que el suyo por cierto bien escaso :
ticion . su presente bastante lúgubre , su futuro
Dantes habia apurado todos los resor- muy dudoso : ; diez y nueve años de vida
tes que le fué posible poner en juego. Co - para distraer una noche eterna ! Ninguna
mo hemos dicho y debia suceder se diri- distraccion podia venir á ayudarle : su
jió, al fin á Dios. Todas las piadosas ideas brioso espíritu que no anhelaba mas que
que se encuentran esparcidas entre la hu -latravesa r de un vuelo , cual los ángeles
22
86 ALBUM :
los inmensos espacios , se veia forzado áſ preciso valerse de otrosmedios , se fijó en
quedar prisionero como eláguila en una su mente la melancólica idea del suicidios
jaula . Fijábase entonces en una sola idea , |; Infeliz de aquel que en el curso de su
en la de su felicidad destruida sin causa desgracia se fija en tan sombria idea ! Es
conocida y por una estraña fatalidad ; se como esos tranquilos lagos que se dilatan
cebaba en esta idea , mirándola y remi- en forma de ceruleas ondas pero en los
rándola por todas sus fases y devorandola que siente el nadador pegarse sus pies en
por decirlo asi cual un hambriento ; asiſfuna masa hetuminosa , que le va atrayen
como en el infierno delDante el despiado, que le absorve , que le engulle . Colo
dado Ugolin devora, roe el cráneo del ar - cado ya en este punto sino viene en su
zobispo Roger. Dantes no esperimentó ayuda un socorro divino, todo ha con
mas que una fé pasagera, que perdió cual cluido, y á cada esfuerzo para librarse ace
otros despues de alcanzado su objeto , conlera mas su muerte . ,
la diferencia que él no la supo aprove - Con todo, ese estadode agonía moral es
char. menos terrible que los sufrimientos que le
La rabia sucedió al ascetismo: Edmun- han precedido y que el castigo que proba
do empezó á vomitar blasfemias que ha - blemente le seguirá, es un consuelo verti
cian retroceder horrorizado al carcelero ;||ginoso que nos enseña el sumidero en cu
arrojábase contra las paredes de la cárcel, yo fondo solo hay la nada. En este punto ,
se incomodaba furiosamente con cuanto Edmundo , encontró algun consuelo en tal
le rodeaba y en particular contra símismo idea ; todos sus dolores , todos sus sufria
á la menor contrariedad que le ocasionaba imientos, aquella multitud de espectros que
un granito de arena , una pajilla , un só -larrastraba en pos de sí se escaparon al pa
plo de aire : entonces aquel escrito acu - recer de ese rincon del calabozo en que el
sador que habia visto en poder de Ville- ángel de la muerte podia poner su silen
fort, y que habia tenido en susmanos se ciosa planta . Dantes recorrió con calmasu
representaba en su imaginacion ; cada li- vida pasada, vió con terror su vida futura
nea se le aparecia iluminada en la pared y escogió el punto medio en que se encon
como el Mane Thecel Pharés del festin de traba y que le parecia un lugar de asilo .
Baltasar:creia que era el odio de loshom -|| -- Alguna vez , se decia en estos casos,
bres y no la venganza de Dios la que le alguna vez enmis viajesá puntos remotos,
habia precipitado en aquel abismo : mal- cuanto todavía era hombre, y cuando es
decia y condenaba á aquellos desconoci- te hombre libre y pujante daba órdenes á
dos á todos los suplicios que su ardiente otros hombres que eran ejecutadas almo
imaginacion le sugería y aun le pareciamento , ví al cielo encapotarse , rugir el
que los mas terribles eran muy suaves ymar amenazante, nacer la tormenta en un
sobre todo muy cortos; porque despuesdel punto del cielo y estenderse cual gigan
suplicio venia la muerte y en la muerte tesca águila tocando con los estremos de
encontraban sino el reposo por lo menos sus alas ambos horizontes; entonces echa
la insensibilidad que le es muy parecida. ba de ver que mi buque era un refugio
A fuerza de repetirse , cuando pensaba impotente, puesto que miembarcacion li
en sus enemigos, que la calma solo la pro - gera como una pluma en manos de un gi
porcionaba la muerte y que cuando quie - gante , rechinaba y se estremecia . Muy
re castigarse á un sugeto con crueldad es luego al ruido de la silvanie ráfaga , lasi
ALBUM , 87
montañasde agua pasaban sobre mi cabe mero repugnaba mucho á Dantes. Habia
za y el espantoso rumor de las olas con el sido criado infundiéndole la mayor aver
aspecto de las desnudas rocas me anun - sion á los piratas, gentes á quienes se cuel
ciaban la muerte , y la muerte me es- ga en las vergas de los buques . El ahor
pantaba , y hacia los mayores esfuer- carse le parecia pues una especie de su
zos para librarme de ella y reunia á flosplicio infamante á que no queria sujetarse
mayores esfuerzos del hombre toda la in - voluntariamente : adoptó pues el segundo
teligencia del marino para luchar con y lo puso en ejecucion aquel mismo dia .
Dios !.. ... Pero si entonces hacia esto , es Cerca de cuatro aìos se habian pasado
porque era feliz , era ' porque volver á la en las alternativas referidas. A fines del
vida era volver a la dicha , era porque la segımdo ano Dantes cesó de contar los dias
muerte no la habia invocado , no la habia y cayó denuevo en la ignorancia del tiem -
escojido como á refugio y era en fin por - po de que anteriormente le habia saca
queme parecia muy incómoda el sueño do el inspector. Dantes se habia dicho :
sobre la dura hamaca de algas y gujjar- quiero morir, para lo que he escogido ya
ros ; era porqueme indignaba, yo que me migénero de muerte : entonces lo consi
figuraba ser unacriatura á imágen de Dios, deró bien y temeroso de retroceder en su
al pensar que debia despues de mimuerte decision ,hizo juramento demorir de aquel
ser pasto de las gaviotas y tiburones. Pero modo. « Cuando me traigan la comida por
ahora ya es otra cosa ; įhe perdido todo la mañana y por la tarde, pensaba, arro
aquello queme hacia tener apego a la vi-ljaré los alimentos por la ventana y así
da, me sonrie la muerte como una nodri- creerán que me los he comido. )
za á su niño á quien va á mecer ; es que Verificólo tal como lo habia prometido .
ahora muero á mi gusto , me duermo fa - Dos veces cada dia por la claraboya enre
tigado y quebrantado cual dormia despues|jada á través de la cual apenas podia per
de esas noches pasadas en la rabia y de- cibir el cielo ,arrojaba los víveres primero
sesperacion durante las que habia dado con placer , luego con reflexion, al fin con
tres mil vueltas al rededor de micamaro - repugnancia le fué preciso recordar el ju
te , es decir, treinta mil pasos lo que equi- ramento que se habia hecho á fin de tener
vale á cerca diez leguas. la fuerza suficiente para verificar su ter
Desde que germinó esta idea en la ima- rible designio . Los alimentos que en otras
ginacion del jóven volvióse mas afable , Jocasiones le repugnaban , el hambre con
mas placentero ; estuvo mas contento de sus agudos dientes, se los presentaba ape
su pan negro y de su dura cama , comió titosos á la vista , y de esquisito aroma:
menos, ao durmió mas, y poco á poco ha alguna vez tenia durante una hora en su
Hó soportable aquel resto de existencia que mano el plato que los contenia , fija su vis
estaba seguro de abandonar cuandomejorta en aquel pedazo de carne podrida ó de
le pareciese cual se deja un traje usado . pescado infecto , y en el pedazo de pan ne
Tenia á la mano dos medios para lograr gro y enmohecido. Eran los últimos ins
su muerte , el uno muy sencillo consistia tintos de la vida que luchaban en él y que
en atar á los barrotes de la claraboya ununa que otra vez hacian fluctuar su reso
pañuelo y suspenderse de él ; el otro con lucion . En estos casos'su calabozo le pa
sistia en dar a entender que comia el ali - recia menos sombrío , su situacion menos
mento y dejarse morir de hambre . El pri-l\desesperada; era jóven todavía , deberia
88 ALBUTI .
tener veinte y cinco ó veinte y seis años,(Edmundo se inquieto por aquel ruido y
tal vez le quedaban aun cincuenta que vi- levantó su cabeza para oir mejor. Erase.
vir, es decir el doble mas de lo que habia un frote igual que parecia ocasionado ya
vivido . ¡Durante ese işmenso trascurso de por una enorme garra , ya por un diente
tiempo , cuantos sucesos podian abrir las robusto , ya en fin por la presion de un
puertas , derruir las murallas del castiño instrumento cualquiera sobre las piedras .
de If y devolverle la libertad ! Al hacer A 'unque débil el cérebro del jóyen se
estas reflexiones acercaba sus dientes a la impresionó con la idea tan comun y que
comida que, cual Tántalo voluntario , apar- constantemente tienen en su mente los
taba él mismo de su boca, pues que el re - presos « la libertad » . Este ruido lo aper
cuerdo de su juramento le venia á la me- cibia 'en elmismo momento en que iba á
moria y noble por naturaleza temia fał:||dejar de sentir todo rumor , de modo que
tar á el por no valer menos á su propiale pareció que por fin Dios se habia com
vista . Acabó pues , rigoroso é inhuma- padecido de sus tormentos y le enviaba
no , con la poca fuerza que le quedaba y aquel ruido para prevenirle se detuviera
llegó un dia en que no tuvo la suficien - en el borde de la tumba en la que tenia
te para levantarse y arrojar por la lum - metido ya un pié . ¿ Quien sabe si alguno
brera del calabozo la 'cena que acababan de sus amigos , uno de sus mas queridos
de traerle. Aldia siguiente estaba su vista seres en los que habia pensadó tan á me
tan debilitada que ya no veía y apenas nado, se ocupaba en aquelmomento en su
oía, demodo que el carcelero lo creyó en - favor y buscaba los medios de vencer la
fermo de gravedad . Edmundo confiaba en distancia y obstáculos que los separaban ?
una próxima muerte. .. Pero no sin duda Edmundo se engañaba;
Asi se pasó aquel dia .Edmundo sentia un seria una de esas ilusiones que fluctuan en
vago adormecimiento, que infaliblemente la mente a la hora de la muerte
debia apoderarse poco a poco de él : los Con todo, Edmundo continuabaoyendo
ahilos nerviosos de su estómago se habian |aquel ruido: ruido que duró cerca treshoá
adormecido, la ardorosa sed se habia cal-||ras sobre poco mas ó menos; percibióse
mado; cuando cerraba los ojos se le apa - despues comoun estremecimiento causado
recian una multitud de brillantes lucecillas por una ruina, y el ruido cesó .
semejantes á esos fuegos fátuos que diva- Algunas horas despues sintióse denuevo
gan por la noche en losterrenos cenagosos; mas fuerte y mas inmediato, y era que Ed
era la entrada en ese pais déseonocido Ha- mundo se interesaba ya en aqnel trabajo que
mado la muerte . le servia como de compania ; de repente
De pronto , al ser de noche , sobre las entró el llavero. Hacia ocho dias á poca
nueve, oyó un ruido sordo en la pared del diferencia que Dantes resolviera morir , y
muro contra el cual tenia su cama. Tantos cuatro que lo empezára a poner en ejecu
animales inmundos habian veniło á alte - cion , y en ellos no habia dirijido una pa
rar el silencio de su prision quepoco a poco labra á aquel hombre ni para contestar á
se habia acostumbrado á no dispertarse las preguntas sobre la enfermedad que
por tan poca cosa ; pero esta vez , sea que le aquejaba volviéndose de cara á la pared
realmente el ruido fuese mas fuerte que deſcuando trataba de examinarle con atencion ;
costumbre, sea que en aquelmomento su - pero en este dia podia el Havero oir aquel
premo se dá á todo la mayor importancia , lruido sordo y ponerse sobre aviso , dan
ALBUM : 89
do fin y đesbaratando tal vez esa vaga es-luna idea que no podia concebir con clari
përánzá cuya sola idea" encantaba á D'an - dad, estaba muy débil ; ' su mente flotaba'
tes en susúltimos momentos. indecisa cual un vapor, y no podia aislar
El llavero le llevaba el almuerzo : Dan - se en un solo pensamiento. Edmundo no
tes se sentó en su cama y levantando la halló mas que un medio para devolver la
voż "Se puso á häblar sobre todas las ideas precision á su juicio, la lucidez á su racio
que le vinieron a la majinacion , sobre la cinio; dirijis su vista al caldo que aun hu
malá cualidad de los víveres que le traian ; ineaba encima de la mesa en que lo habia
sobre el frio que hacia en aquel calabozo , puesto el llavero, se levantó , fué bambo
murmurando y gruñendo para tener el leándose hasta ella, tomó la taza , la llevó
derecho de gritar mas fuerte apurando la á sus lábios y tragó el brevaje que conte
paciencia del carcelero que justamente nia con indecible satisfaccion . Entonces tu
aquel dia habia solicitado para el preso vo la suficiente fuerza para quedarse alli :
enfermo un caldo y pan tierno, cuyo pan habia oido decir que náufragos infelices ,
y caldo le "traià . Felizmente creyó que que se salvaban después de estenuados por
Dantes deliraba; colocólo sobre la pésima el hambre , habian perecido por haber de
mesa coja en la que acostumbraba dejarlo vorado imprudentemente un alimento de
cada dia y se marchồ. Libre entonces Éd-masiado sustancioso? Edmundo, pues vol
inundo , 'púsose á escuchar de nuevo con vió a dejar sobre la mesa el pán que lleva
3
placer. El ruido" se " hacia cada vez más ba ya á sú boca y volvióse á acostar. Ed
perceptible de modo que el joven lo ora sin mundo ya no queria morir.
hacer esfuerzo alguno. « Fuera dudas, se Muy luego observó que su cérebro se
dijð á si mismo, puesto que ese ruido con-despejaba; todas sus ideas vagas é incons
tiñúà' a pesar dėl dia será algún infeliz pre - tantes volvian á ocupar su respectivo lugar ,
so como yo que " trabaja para libertarse. Pudo pues pensar y apoyarsuspensamien
¡ Oh ? y si yo estaviera á su lado como letos con el raciocinio. Entonces se dijo :
ayudaria !...) De repente una sombríanu- « Es preciso hacer una prueba,pero sin
be eclipső està aurora de esperanza que comprometer a nadie . Si el que ocasions
nacia eni so cérebro habituado en la des -lel ruido es un trabajador ocupado en su
grácia , que con difiéultad podia tomar faena,no tengo que hacer mas que dar un
parte en losgóces"de los hombres, porque par de golpes contra la pared para que
le ocurrió la idea de que aquel ruido podia suspenda su tarea pues que tratará de sa
ser ocasionado por el trabajo de algunos ber quién es el que llama y en que direc
obreros"á quienes el gobernador empleáracion. Pero como su ocupacion será no solo
en las reparaciones del vecino cuarto lícita si que recomendada volverá muy
Facil era salir de la duda' ; pero ¿ cómo luego á emprender su trabajo . Si por el
arriesgarse á hacer una pregunta ? Nada contrario es un presó, el ruido que yo ha
mas sencillo que esperar la vuelta del lla - ré le espantará , temerá ser descubierto,
veró, hacer que escuchase aquel ruido y cesará en su trabajo y no lo volverá á em
ver que cara ponia al oirlo : pero al dárse prender hasta la noche cuando se figure
semejanté šatisfacción ?' no comprometia'in- que todos se han acostado y éstán durmien
tereses muy preciosos por tan momentáneo do . Despues de este raciocinio' Edmundo
gozo ?' Desgraciadamente la cabeza de Ed- volvió á levantarse. No vacilaban ya sus 1
mündő, vacia como una campana', fija en piernas y su vista no esperimentaba des
23
90 ALBUM ,
lumbramientos . Dirijiose á un ángulo del|do de sus trabajos por conseguir la liber ,
la prision , arrancó una piedra desprendida tad un compañero que tenia tantos deseos
ya por la humedad y con ella dió tres gol- como el de verse libre. Asi pasaron tres
pecitos contra la pared en el mismo sitio dias; setenta y dos horasmortalescontadas
en quemas distinto era el ruido. . minuto por minuto .
Desde el primer golpe, este cesó co - En fin , una noche, despues de haber
mo.por encanto. Edmundo escuchó con hecho el carcelero su última visita , Dan
toda atencion . Pasó una hora, pasaron dos tes aplicó por la centésima vez su oido á .
y ningun ruido volviò á oirse . Edmundo la pared , y le pareció que un impercep
habia logrado un silencio absoluto delotro tible movimiento resonaba obtusamente
lado de la pared . Lleno de esperanza co- en su cabeza puesta en relacion con las
mió un bocado de pan y bebió unas gotas silenciosas piedras. Dantes se apartó un
de agua cou lo que gracias a la robusta poco para sosegar,su cabeza desvanecida ,
constitucion con que le habia dotado la pa- dió algunos pasos por el cuarto y volvió
turaleza se encontró como antesá poca di- já aplicar el oido sobre el mismo sitio .
ferencia . Pasóse el dia y el silencio con . No habia ya duda ninguna ; haciase al- ,
tinuaba. Vino la noche sin que el ruido Iguna operacion del otro lado: reconocien - .
comenzára otra vez . « Es un preso » dijodo el riesgo de su primera maniobra ha-.
Dantes para si con indecible alegria . Labia adoptado otro medio , substituyendo,
cabeza se le abrasaba y la vida volvió con sin duda para continuar su trabajo con la
todo su vigor á fuerza de activar la imaji- mayor seguridad , la alzaprima al escoplo .
nacion . Pasóse la noche sin que el menor Alentado con este descubrimiento Edmun
ruido alterase su profundo silencio , y Ed - do resolvió ayudar al infatigable obrero .
mundo no cerró los ojos en toda ella . Comenzó por separar su cama tras la que
Vino otra vez el dia , el carcelero entró le parecia se verificaba la obra de su li
con nuevas provisiones ; Edmundo habia bertad y buscó con la vista un objeto con
devorado ya las anteriores,devorólas nue- que .pudiese descantillar la pared , des
vas, atendiendo sin cesar al ruido que no menuzar el yeso húmedo y arrancar por
se repetia ya , y con temor de que no hu- fin alguna piedra. Nada se le ofreció que
biese cesado para siempre , andando el tre- pudiese satisfacer su deseo ; no tenia ni
cho de diez ó doce leguas al rededor de su cuchillo ni instrumento alguno cortante ,
calabozo , sacudiendo durante horas ente - tan solo los barrotes de hierro , pero ha- ·
ras los barrotes de hierro de su lumbrera , bia probiado tantas veces de removerlos
devolviendo á susmiembros la elasticidad que no quiso molestarse en intentarlo de
y vigor antiguos por medio de ejercicios nuevo .
continuados por largo tiempo , disponién - Por muebles únicamente tenia una ca
dose en fin para todo lo que pudiese ocur- ma, una silla , una mesa , nin cántaro y
rir en lo sucesivo, cual el gladiadorque va un zainbullo . La cama es verdad que es
á entrar en el palenque enhiestasus bra- taba montada con espigones de hierro ,
zos y unta de aceite su cuerpo . Luego en pero estos espigones se mantenian suje
los intervalos de esta febril actividad , es -||tos al maderamen por medio de tornillos,
cuchaba si el ruido volvia á oirse , y se ir -||era preciso un destornillador para sacar
ritaba de la precaucion del preso que no los espigones. En la mesa y en la silla na
habia sabido adivinar que le habia distrai-Ida habia de que pudiera utilizarse , en el
ALBUM . 91
zambullo habia habido en otro tiempo un sujetaba por sus bordes , y que la hume
asa , pero esta la habian quitado . No te- dad habia ablandado .
nia Dantes otro recurso que romper el cán Dantes vió con satisfactoria ecsaltacion
taro , y con uno de sus angulosos pedazos que aquel,yeso se desprendía en fragmen
poner manos á la obra : dejóle pues caertos; estos eran cuasi átomos , es verdad ,
contra el suelo con lo que se hizo mil pero al cabo de media hora habia ya re
pedazos ; escojiii dos ó tres cascos de los cogido un puñado . Un matemático hubie -
mas agudos que escondió en su gergon de- se podido calcular que empleando dos años
jando los otros esparcidos por el suelo . Lajá corta diferencia en este trabajo , dando
ruptura del cántaro era una cosa muy na-| de barato que no encontrase pena podia
tural para que pudiera dar márgen á sos -abrirse un camino de dos pies de anchura
0
pechas . Edmundo tenia toda la noche pa- y veinte de profundidad. El preso se re
ra poder trabajar pero en la oscuridad la prochó entonces el no haber empleado en
faena iba mal porque tenia que ir á tien- este trabajo las largas horas cada vez mas
tas, y muy pronto conoció que embotaba lentas, y que habia perdido esperando ,
el informe instrumento contra una masa orando , ó desesperándose. En el transcur
mas dura que él . Recostose pues en su caso de seis años que hacia estaba preso en
ma y esperó el dia ; con la esperanza ha aquel calabozo , ; cuanto trabajo aunque
bia vuelto á adquirir paciencia. Toda la lento , hubiera podido verificar! Esta idea
noche estuvo escuchando y siempre oyó le dió nuevos brios.
al desconocido minero continuando su obral En tres dias llegi , tomando precaucio
subterránea . nes inauditas , á quitar toda la argamasa ,
Vino por fin el dia y el llavero entró . y á poner en descubierto la piedra ; com
Dantes le dijo que en la víspera al ir a poníase la pared de toscos morrillos entre
beber , se le habia escapado el cántaro de los que para aumentar la solidez habian
las manos quebrándose al caer en mil pe colocado de trecho en trecho una piedra
dazos . El llavero salió refunfunando á bus- labrada. Una de estas piedras era la que
car otro nuevo sin tomarse la pena de re habia descalzado cuasi , y la que trataba
coger los cacharros del anterior . Volvió de remover de su alvéolo . Dantes probó
un momento despues , encargó al preso con las uñas pero estas eran insuficientes
que tuviera un poco mas de cuidado en para la empresa . Los cacharros del cán
lo sucesivo y se marchó. Dantes oyó con taro que introducia en los intervalos se
indecible júbilo el rechinar de los cerro- rompian en cuanto queria Dantes valerse
jos, los que cada vez que en los dias ante- de ellos como de palanca y despues de una
riores se corrian le destrozaban el corazon. hora de inútiles tentativas tuvo que levan
Oyó debilitarse el sonido de las pisadas á tarse inundada su frente de angustioso su
medida que se alejaba y cuando este hubo dor. Ibase pues á ver detenido en su pri
cesado del todo, saltó de su camilla que mer ensayo y le era preciso esperar pasi
removió de su lugar, y con la claridad de vamente y en el ocio á que su vecino, que
un débil rayo de luz que penetraba en el tal vez llegaría á cansarse , hubiese con
calabozo , pudo ver lo inútil de su tenta - cluido .
tiva en la noche precedente puesto que se Vinóle entonces una idea á la imagina
pusiéra á trabajar en el centro de la pie- icion, quedóse en pié y sonriendo, su fren
dra en vez de descalzarla del yeso que lalte humedecida por el sudor se secó espon
ALBON
táneamente. El carcéléró traía todos los treñida del mango en la piedrá labrás
dias la sopa de Dantes en una cacerola de descalzada y los"mörrillós vecinos y'em
hoja de lata , que contenid á mas de su pezo- removerlá como con una palanta
racion la de otto preso , päestöʻque Dan Unas pequeña oscilación probo á Dantes ?
tes habia observado que aquella cacerola que sà täréa tendria buen 'éxito ."
ora'venía del todo llena 'ó mèdio vacía ; se En efecto , al cabode una hora habia seos
gun que el llavero empezaba la distribú paredd'la piedra de la pared en la que des
cion de víveres por él ó por su compaño - jabaruha cavidad de mas de pie y miedot:
ro. La cacerola tenia un'mango de hierro del diámetro!" Dantës recogió luego coin
y éste mängo era el queárnBicionaba Dan- cuidado todo el fyeso, llevold a uno de los*"?
tes y por el cual hubiera dado' si' se loshü- ángulos de su přision ," escarbo las tierras!
bieran exigido', diez alios idė 'su vida. El parduzca del piso *con un "fragmento det
llavero vertia el contenido de la cacerola cártaro , depositó el yeso y lo volvió a cu **
en el plato de Dantes , quieni " despues de Brit con' sú tierras Quétiendo luego pri
verificada su 'comida con una "cuchará devechar aquella noche en que la casuali***
madera , lò lavaba para el dia siguiente: dad ,o mėjör ta 'sabia combinación que hà '
Por la tarde puso Däntes el 'plato en el bia ideado, habia puesto en sus mañoš unt "
suelo entre la puerta y la 'nresa , así que el instrumento ta'ni prečiósó , continuo 'escas
llavero al entrar púsolé elpié'encima y 'lė ardo .con ahineo . Al asomar el alba vola
rompió en mil pedazos. ' ||við á colocar la piedra tin su lugar , repar.
No se podia por ello hacer "cargo algú - Iso la cama en su sitio y se acostó ."
no á Dantes ; 'habia 'faltado en dejar su El almuerzo consistia en un pedazo de
plato en el suelo , es muy'cierto", pero el pan ?'efllavero teritró y lo dejó encima Ta
carcelero'habia tambien cometido el aes- mėsaints
cuido de' no'mitar donde poñía" los pies Con qué no me traéīs otro plato ? Ieri
por lo que se contentó ' con' jgłuñřir entre dijo Dantes ?
dientes; buscando a su alrededor algun 1 - No, eontesto el'llavero, sois'ün rómu!. .
objeto en que' vèrtër 'la sopa': el ajaar de pel8utoto , habéis quebrado el cántaro y ***
cocina de' Dantės še redaciaá'aquel'únicoſ sois la causa de que yo haya rotoel plato ?''
plato, no habia pues de que escoger.“ si todos los presoscausátän tanto gasto 'COI""
- Dejad la cacerola , dijo Dahtes,' y 8s||moʻvos el gobierto no podrlá aguáhtár * *
la llevaréis 'mañana cuando'me-traigais elfto. Os dejo la cacerola ,en la que os'écha **
almuerzo .' Jré ta ' Bopa cada dia , de este modo no rom - ?
Este consejo èra muy'confortheá'la pe peréis tal vez vưėštra vajilla!
reza del llavero , que no tenia ganas del Dantes levantó los ojos al cielo juntain ";
· volver á subir,"bajar' y volver á subir otfa do sus inanios por bajo las cubiertas de la
vez por lo que'le 'dejų la cacérðla:" cama:'Aqúel pedazo de hierro que le ques
Dảntes se estremeció de'gozo. Cómio á daba håčia renacer en su corazón'ün fer3**
toda prisa la sopa y la cárne'que segun |voroso reconocimiento alSer supremocual !
costumbre en las cárceles', la 'ponèt 'junto|no'lo 'habia jamás'esperimentado en elde-" *
con aquella . Luego despuésde esperar 'Coſcurso de todos los beneficios que le prodi= **
sa de una hora para asegurarse de que ell|gára . Solo 'sí écho- de ver que desde que"
llavero no mudaria de pensar ya , apařtó||habla empezado él sustrábajos el otrở o
su cama,toinó la cacerola, introdujo la es-lipreso los habia suspendido , pero no im ?
ALBUM . 93
porta, esto no es ningun contratiempo ; siſ quitado la calma de la muerte llamándo
su vecino no quiere venirle á ver irá él á me de nuevo a la vida. ¡ Dios mio ! tened
visitar á su vecino. .. . Ipiedad de mi, no me dejeis morir en la
Todo el dią trabajó sin descanso, por la desesperacion !
noche habia ya, gracias a su nuevo ins- - ¿ Quien habla de Dios y de desespe
trumento , arrancando de la pared mas de racion al propio tiempo ? articulò una voz
iez puñados de ruinas de morrillos, de que parecia venir de debajo de tierra y
yeso y argamasa . que apagada por la opacidad , llegaba á
Al acercarse la hora de la visita ende- oidos del joven cual un acento sepulcral.
rezó lo mejor posible el torcido mango del Edmundo sintió erizársele los cabellos
su cacerola y la colocó en su sitio acos- y aunque de rodillas retrocedió . ..
turnbrado. El llavero vertió en ella la ra - - ¡ Ah ! murmuró , oigo una voz hu
*cion ordinaria de sopa y carne , ó mejor mana.
dicho, de sopa y pescado, puesto que era Hacia cuatro ó cinco años que Edmụn -
aquel dia de ayuno y tres dias á la sema- do no oyera mas voz que la del llavero ,
na daban comida de pescado á los presos. y este para el preso no es un hombre: es
Este era un escelente medio para contar una puerta viviente unida á una puerta
el tiempo si Dantes no hubiese abandona de encina; un barrote de carne unido a sus
do tal cuidado : despuesde servida la sopa barrotes de hierro . .
el carcelero se retiró. : - En nombre del cielo , esclamó Dan
Quiso Dantes entonces asegurarse de siſtes, vos que me hablais continuad hacién
su vecino habia en realidad cesado de tra- dolo aunque vuestra voz me haya espan
· bajar , por lo que escuchó con atencion. tado ; ¿ quién sois ?
Todo continuaba en elmismo silencio que - ¿ Quién sois,vos que me lo pregun
'en los tres dias que llevaba de interrup -||tais ? continuó la voz.
cion en sus trabajos. Suspiró : era eviden -|| - Un infeliz preso , repuso Dantes , que
te que su vecino desconfiaba de él, pero no tiene ninguna dificultad en contes
mo por eso perdió su aliento , y continuó taros. .
trabajando el resto de la noche; mas des: - ¿ De qué pais?
pues de dos o tres horas de faena encon - -- De Francia . .
tró un obstáculo , el hierro ya no hacia - Vuestro nombre ?
presa y se deslizaba sobre una superficiell . - Edmundo Dantes.
plana. Dantes tanteó el obstáculo con la - ¿ Vuestra profesion ?
mario y reconoció que habia encontrado - Marino.
una viga que atravesaba ó mejor cerra - | -- Cuanto tiempo hace que estais aqui?
ba enteramente el agujero que habia co. Desde el 28 de febrero de 1815 .
menzado , por lo que era preciso escar : - Cual es vuestro crímen ?
bar por encima ó por debajo : el infeliz - Soy inocente,
jóven no habia pensado en tal obstáculo .
- ¡ Oh ! ¡ Dios mio , Dios mio ! escla - , - De haber conspirado para lograr la
mó: tanto habia rogado que creia habriais vuelta del Emperador.
escuchado benigno mis plegarjas. ¡ Dios - ; Cómo! ;para lograr la vuelta del
mio ! despues de haberme quitado la li- emperador! ¿ con qué el emperador no ese
bertad de la vida , despues de habermelltá ya sobre el trono ?
24
94 ALBUM .
- Abdicó en Fontainebleau en 1814 yl - Si. Tapad de nuevo vuestro agujero
fuédestinado á la isla de Elba. ¿Pero cuan - cuidadosamente , no continueis trabajan
to tiempo hace que estais preso cuando do , no os ocupeis en nada y esperad no
ignorais todo esto ? ticias mias.
- Desde 1811. I - Quién sois.... decidme á lo menos
Dantes se horrorizó : este hombre lle . quién sois ?
vaba cuatro años de prision mas que él. . - Yo soy.... yo soy el número 27 .
- Está bien, no escaveis mas , díjole la Con que desconfiaisdemi? pregun
voz apresuradamente , decidme tan solo á tó Dantes.
que altura se encuentra la escavacion que Pareciule á Edmundo oir una risa amar
habeis hecho. ga que atravesando la bóveda llegabahas
- Al nivel del suelo . ta él. .
- ¿ Donde está situada ? - ¡Oh ! yo soy buen cristiano, esclamó
Detras de mi cama. adivinando por instinto que aquel hombre
: - Han reconocido vuestra cama desde trataba de abandonarle , y por Cristo os
que estais preso ? lijuro que primero me dejaré matar antes
- Nunca . que dejar entrever á vuestros verdugos y
* Donde tiene la salida vuestro cuarto ? losmios los menores indicios de verdad ;
- Al corredor. pero en nombre del cielo , no me priveis
- ¿ Y el corredor ? de vuestra presencia , no me priveis de oir
- Desemboca en el patio . vuestra voz, ó sino , os lo juro, estoy ya
- ; Dios mio ! murmuró la voz. exasperado á no poder mas, y me rompe
-- ; Ah ! icielos ! ¿ qué es lo que teneis? ré la cabeza contra los muros de la cárcel
esclamó Dantes. y vos tendréis que reprocharos esta muerte .
- Es que me he equivocado, que la im - - ¿ Qué edad teneis ? repuso el interlo
perfeccion de'misplanos me haengañado, cutor desconocido , vuestra vozme parece
que la falta de un compas me'haperdido, ser la de un jóven .
puesto que una línea de diferencia en mi - De fijo no sé miedad , porque no he
plan ha equivalido á quince pies en la eje- contado el tiempo que hace estoy aquí. Pe
cucion , y que he tomado la pared en que ro lo que si es que iba á cumplir los diez
vos trabajais por el muro de la ciudadela . y nueve años cuando fui preso el 28 de -
- Pero en este caso hubierais ido á pa- febrero de 1815 .
rar almar. - Apenas veinte y seis años, murmuró
- Eso es lo que yo quería . la voz. Vaya que á esta edad no se es aun
-- ¿ Y si hubiese salido bien la empresa ? traidor . Habeis hecho bien en hablarme,
- Hubiérame echado á nadar, y gana -"habeis acertado suplicándome, continuó en
do las islas que circunvalan el castillo de voz alta, pues que habia forinado otro plan
If ; ya la de Daume, ya la de Tiboulen ,' y trataba de alejarme de vos. Pero vues
ya la misma costa , con lo que quedaba tra edad metranquiliza, yos prometo reu
salvado . : nirmecon vos, esperadme.
- ¿ Y habriais podido nadar hasta alli ? ! -- ? Y cuando ?
-- Dios mehubiera dado fuerzas en tal - Es preciso que calcule las distancias ,
caso , i pero ahora todo se ha perdido ! dejadme ahora , yo os daré la señal.
- ¿ Todo ? - Pero no me abandonaréis,no mede
A L BUM . 95
jaréis solo , vendréis á mícuarto ó me per- el momento en que el carcelero separaria
mitireis que vaya al vuestro. Escaparemos su cama y bajaria la cabeza para exami
juntos y si no podemos huir, hablaremos, nar la abertura , le aplastaria la cabeza
vos de la personas que ameis, yo de las que con la piedra sobre la que tenia el cánta -
amo; ¿porque vos amareis á alguno ? ro . Le condenarian á muerte , ya lo sabia ;
. . - Soy solo en el mundo. pero no iba a morir tambien de fastidio
- En este caso me amareis á mí..... Sily desesperacion cuando aquel milagroso
sois jóven , seré vuestro camarada; si viejo, ruido le devolvió a la vida ? .
vuestro hijo ... Tengo un padre que conta - Por la tarde volvió el carcelero : Dantes
rá ya unos sesenta años, si es que vive ; á estaba tendido en su cama ; desde allí le
nadie he amado mas que á él y á una jó - parecia que guardaba mejor la abertura
ven llamada Mercedes: mipadre estoy se- no concluida aun, y probablemente mira
guro que no me habrá olvidado; pero ella, Iria al importuno visitador con ojos estra
Dios sabe si pensará ya en mitodavía ..... viados, pues que éste le dijo .
Os amaré como amaba á mi padre. - ¿ Con qué volverémos á caer en algun
- Corrientes, dijo el preso , hasta ma- acceso de locura ?
ñana . Dantes no contestó temeroso de que la
Estas pocas palabras las dijo con un emocion de su voz no le hiciese traicion .
acento que persuadió á Dantes: no le hizo El llavero se retiró meneando la cabe
ya mas preguntas, se retiró ; tomó lasmis- za. Vino la noche; Dantes se figuró que
mas precauciones que antes para cubrir su vecino aprovecharia el silencio y lo os
los restos estraidos del muro y que habia curidad para renovar con el la conversa
recogido , y volvió a colocar su cama jun - cion , pero se engañó. Pasó la noche sin
to a la pared. Desde entonces se entregó que rumor alguno correspondiese á su aji
Dantes á su dicha en cuerpo y alma, ya notada espera. Pero al otro dia, despues de
estaria solo de allí en adelante y tal vez la visita matinal, oyò dosó tres golpes con
se veria libre : cuando menos si continua- iguales intervalos , á cuya señal se dejó
ba preso , tendria un compañero , y la cau-||caer de rodillas.
tividad repartida no es mas que media cau - | - ¿ Sois vos ? dijo , jaquí estoy !
tividad. Los lamentos que se exhalan en - ¿Se ha marchado ya vuestro llavero ?
comun equivalen á oraciones, y las ora preguntó la voz.
ciones á duo son casi 'acciones de gracias. -- Sí, contestó Dantes , ya no volver i
Estuvo Dantes todo el dia vendo y vi- hasta la tarde ... tenemos doce horas para
niendo en su calabozo, palpitándole de go -lobrar con libertad . .
zo el corazon ; de vez en cuando esta ale - - ¡ Puedo pues empezar ! dijo la voz.
gría le sofocaba , y tenia que sentarse en - ; Oh ! ; sí, sí, sin retardar un instan
la cama comprimiendo el pecho con sus te , almomento, os lo suplico !
manos. Al menor rumor que sintiera en el Apenas dijera esto cuando la porcion de
corredor se dirigía temblanilo á la puerta . terreno sobre el que Dantes metido hasta
Una ó dos veces le pasó por la imagina- medio cuerpo en la abertura , apoyára sus
cion el temor de verse separado de un dosmanos, pareció ceder á su peso , hízo
hombre á quien no conocia pero que ama- se atrás en el momento en que una masa
ba como á un amigo . Si llegaba á verifi-||de tierra y piedras desprendidas se preci
carse estaba ya tomada su resolucion : en pitaba en un agujero que acababa de ma
96 ÁLBUNI .
nifestarse en el fondo de la abertura quejlos Vestijios demi paso . Toda nuestra tr ait
habia hecho. Luego, en el centro de aquel quilidad futura dependerá de su ignorancia
obscuro: agujero cuya profundidad no po - de lo que ha pasado. .
dia apreciar, vió aparecer una cabeza, lue - Inclinóse hacia la abertura; cojió la pie
go unos hombros, y enfin un hombre com - dra que levantó facilmente a pesar de su
pleto salió con bastante ligereza de la espeso , y la colocó en el agujero.
cavacion practicada. Esta piedra ha sido descalzada con
i XVI. ; |bastante descuido, dijo sacudiendo la ca
UN .SABIO ITALIANO. |beza ; & no teneis herramientas
Was ?!
Dantes recibió en sus brazos al nuevo - Y vos, preguntó Dantes con admira
amigo, por tan largo tiempo y con tanta cion, i las teneis por ventura ? . .
impaciencia deseado, acercándole á la ven - Me he hecho algunas. Escepto una
tana á fin deque la escasa luz quepenetraballima, tengo todo lo que puede hacerme
en el calabozo le iluminase bien . Era un falta ; escoplo , pinzas y palanca .
sugeto de baja estatura, cabellos encane- JiOh ! tengo curiosidad de ver los pro
cidos mas por las meditaciones que por la ductos de vuestra paciencia y de vuestra
edad, de penetrantėmirada sombreada por industria, dijo Dantes.
espesas,cejas encanecidas tambien , barba Tomad; ahi teneis un escoplo : y le
negrą todavia y que bajaba hasta el pecho; enseñó una plancha fuerte y puntiaguda
la flaqueza de su rostro surcado por hon- fija en un trozo de haya .
das arrugas, sus facciones característicasi --- Y donde os habeis ajenciado eso ? ,
decididamente, marcadas,,, revelaban un . Leheconstruido con una bisagra delas
hombre habituado mas á ejercer susfacul- de mi cama; con este instrumento es con
tades intelectuales que su fuerza física. La lo que mehe abierto el camino por elque
frente del recien venido estaba inundada|he llegado hasta aqui: cincuenta pies á po- ,
de sudor . En cuanto á sus vestidosera im -||ca diferencia .
posible distinguir su primitiva forma,pues- ... - ; Cincuenta pies !esclamó Dantes coņ.
to que estaban hechos girones. e . una especie de terror. ,..
: Parecia tener unos sesenta y cinco años -- - Hablad mas bajo, jóven, hablad mas
por lo menos , aunque un cierto vigor en los||bajo , dijo el desconocido mirando á su al
movimientosmanifestaban que teniamenosrededor , muy a menudo vienen á escu
delos que parecia indicar por consecuencia char á las puertas de los calabozos de los
de su largo cautiverio . Acojió placentero las||presos.
amistosas protestas del jóven espresadas con Saben que estoy solo .'
cierto entusiasmo. Su, alma helada pare - - No importa .
ció por un momento que entraba en calor - Deciais que habiais taladrado cin
y se fundia por el contacto de aquella al- ||cuenta pies para llegar hasta aqui ?
ma,ardiente. Dióle las gracias por sų, çor- - Si, tal es sobre poco mas o menos la
dialidad con cierta vehemencia , aunque distancia que media de mi cuarto al vues
su admiracion fué mucha al encontrarse tro ; tan solo que yo calculé mal micurva,
con un segundo calabozo alli donde creia falto, de instrumentos geométricos para
hallar la libertad. . . . .. . 0tan, rectificar bien mi escala de proporcion en
Veamos ante todo, dijo , sihaymedio |yez de los cuarenta pies de elipse que ha.
de ocultar á los ojos de nuestros carceleros: bia calculado he encontrado cincuenta .
ALBUM . 97
"Creia , como os.He dicho ya otra vez, lle -||corvados los dos porque la bóveda del ca :
går á la pared esterior del muro, abrirme labozo impedia el que se enderezáran,des
paso á su través y arrojarme al mar. Hellizó su cabeza entre la primera fila de bar
flanqueado el corredor al que sale vuestro ras de hierro y pudo recorrerla de arriba
cuarto en vez de atravesarle por debajo .Jábajo. Un instante despues la retiró con
Todo mi trabajo 'es inútil porque ese cor - presteza , i t !
redor dá á un patio en el que hay la guar- | - ; Oh ! ¡ oh ! ya meparecia muy du:
dia . . . doso ; dijo deslizándose á lo largo de Dan
- Verdad es, dijo Dantes, pero ese cortes y cayendo sobre la mesa de la que sal
redor no flanquea mas que unode los cos- tó á tierra . .
tados de este mi cuarto que tiene cuatro. — Qué es lo que os parecia dudoso ?
. - Si, no hay duda ; pero aqui teneisipreguntó el jóven saltando-detrasde él.
uno cuya pared lo forma la roca viva, se - El viejo preso meditó un rato . si
ría preciso que diez mineros provistos de : - Si, dijo, esto es; el cuarto costado de
todos los instrumentos necesarios estuvie - vưestro calabozo dá sobre una galería es
sen trabajando diez años consecutivos para terior , especie de camino cubierto por el
lograr taladrarla . Este otro está á espal- que pasan las patrullas y vigilan los een
das de los cimientos de la habitacion deltinelas.
gobernador,iriamos á parar á sus sótanos - ¿ Estais seguro de eso ?
que de seguro estarán cerrados con llave., - Tan sèguro comoque he visto elmor
y seríamos aprehendidos en ellos. El otro rion del soldado y la punta de su fusil ,
costado da.... esperad..... já donde da ese retirándome tan de prisa temeroso 'de que
otro costado ? no me atisbase.
Este costado era el que atravesaba la — ¿ Con que....? dijo Dantes.
lumbrera que daba luz á la habitacion. - Con que ya veis que es imposible huir
Esta lumbrera que se iba angostando demo-||por vuestro calabozo.
do que apenasdaba paso á la luz y a traves - ¿ En este caso....? continuó el jóven
de la cual apenas pudiera pasar un niño ,llcon acento interrogador
estaba ademas asegurada con tres filas dell - En este caso , continuó el antiguo pre .
barrotesdehierro que alejaban todo temor, so , cúmplase la voluntad de Dios; y las
caso de suponerse una evasion , del carce - facciones del viejo tomaron un viso de pro
lero mas receloso. Con todo el recien ve- funda resignacion.
nido al hacer esta pregunta , colocó la me- Dantes contemplaba á aquel hombre .
sa debajo de la ventana . . . que con tanta facilidad y filosofía renun
- Subid á esta mėsa, dijoá Dantes. Es ciaba á una esperanza en que confiaba tan
te obedeció , púsose sobre la mesa y adi- to tiempo hacia , con estrema admira
vinando la intencion de su compañero |cion .
apoyó la espalda contra la pared y le dió o - Y ahora , ¿ quereis decirme quien sois?
las manos. Su compañero subió entonces, preguntó Dantes.
¡Oh ! , Dios mio ! no tengo inconve
con mas presteza de lo que prometía su niente , si es que esto puede interesaros
sedad , y con la ligereza del gato ó de la lahora que ya de nada puedo serviros.
ardilla primero sobre la mesa , luego del - Pero sereis bueno para consolarme y
la mesa sobre las manosde Dantes, de sus alentarme, pues que vos me pareceis ani
manosá sushombros. En esta situacion en -Ilmoso entre los animosos.
25
98 "ALBUM .
El abate sonrió tristemente y dijo -- ; Pero por qué os tienen encer
- Soy el abate Faria preso desde 1911 rado ?
como ya sabreis en el castillo de lf ;.pero - Porque predije en 1808 el plan que
xhacia ya tres años que me tenian encer- Napoleon trató de realizar en 1814 ; por
rado en la fortaleza de Fenestrelles. Enque , como Maquiavelo , en vez de todos . '
1811 me trasladaron del Piamonte á Fran - esos reyecitos que transforman á la Italia
cia . Entonces supe que la fortuna, que en en un nido de tiranuelos, quise que hu - . .
aquel entonces le sonreia , habia dado un biera un solo y grande amo si nu justo ,
hijo a Napoleon , y que á este hijo ya des- fuerte por lo menos; porque me figuré ha
de la cuna se le apellidaba rey de Roma. Iar un Cesar Borgia en cierto ente con
Muy lejos estaba -yo de figurarme enton - ronado que dióme a entendermecompren
ces lo que me habeis dicho hace poco, es dia para vendermemejor . Este era el pro
decir que á los cuatro años aquel colose yecto de Alejandro VI y de Clemente VII;
10 de ano a ME
sería derribado. ¿ Quién reina en Francia?||se frustró siempre , y puesto que aquellos
¿ Es Napoleon ? Hlo intentaron en vano y Napoleon no ha
- No , es Luis XVIII . ' loodido acabarlo de realizar. claro está que
- ¿ Luis XVIII el hermano de Luis XVI? Italia es maldecida , dijo el viejo inclinan
Los decretos del cielo son bien estralos ylldo la cabeza.
misteriosos : ¿ cuál ha sido la intencion dell Dantes no comprendia como un hombre
-la Providencia abatiendo al hombre que podia esponer su vida por'tales proyectos,
habia elevado , y elevando al que habia verdad es que si bien conocia á Napoleon
abatido ? por haberle visto yhablado, en cambio ig
Dantes seguia con la vista á aquel hombre noraba completamente quienes eran Cles
que olvidaba por un momento su propiamente VII y Alejandro VI.
suerte para ocuparse en la de los destinos ¿ No sois vos,dijo Dantes empezando
del mundo .
Já creer lo mismo que su carcelero quien
- Si, si , continuó ; lo mismo qne en pensaba lo mismoque todos los habitantes
Inglaterra : despues de Carlos I , Cromwell;|del castillo de If, ese clérigo que dicen es
despues de Croinwell , Cárlos II ; y talvez |tar... enfermo ?
despuesdeJacobo II un príncipe de Oran - - Qué lo creen loco , querréis decir ,
ge , Statuder que se hará rey y entonces la no es así ? .
nuevas concesiones al pueblo , entonces - No me atreví á decirlo , repuso Dan
una constitucion y luego la libertad . Yates sonriendo .
lo vereis jóven , dijo dirijiéndose á Dantes Sí, sí , contestó Faria con amarga ri .
y mirándole con ojos brillantes y anima-||sa , sí ; soy yo quien paso por loco , soy yo
dos como debian tenerlos los profetas ; os el que divierto hace tiempo á los huéspe- ,
hallais en una edad en que podreisspredes
pre de esta prision y que divertiria á los ,
senciarlo , ya lo vereis . niììos si niños hubiese en la mansion de
- - Si; pero para eso hede salir de aquí. dolor sin esperanzı.
Dantes quedó por un instante mudo é
- ; Ah ! teneis razon , dijo el abate , es-llinmóvil. .
tamos presos ; hay momentos en que llego -- ¿ Con qué renunciais á la fuga ?
á olvidarlo y en que me parece que atra- - Veo que es imposible ; seria suble
vieso con la vista las paredes que me cer-||varse contra Dios tratar de probar lo que
can creyéndome en libertad . l|no quiere que se verifique.
ALBUM .
mi? Y por qué os desaniinais de ese mo-Iſquedó de pié. El joven no había pensado
do ? Seria mucho exigir de la Providen - jamás en la fuga. Hay ciertas cosas que
cia el que la primera tentativa tenga feliz parecen tan imposibles que ni siquiera vie .
éxito . ¿No podeis empezar en otra direc- ne á la mente el intentarlas y se rechazam
cion lo que habeis hecho para llegar aquí? por ainstinto . Taladrar cincuenta pies bajo
— ¿ Pero sabeis lo que heatrabajado, err ,coconsagrar
lios pan 68paa -dtierra, m á esta operacion tres años
ra hablarme de volver á empezar ? & Sa- de continuos trabajos, para llegar, tenien
beis que he gastado cuatro
curarme Qlos hac umentos años para pro - do un éxito feliz, á un abismoabierto per
ué instrumentos que al presente pendicularmente sobre el mar; precipitar - ,
poseo ? ¿ Qué hace dos años escarvo y pe se de cincuenta, sesenta ó cien pies de al
etro a través de una tierra dura como el tura tal vez, para romperse al caer la ca
nnetro
granito ? : sabéis que me ha sido preciso |beza contra alguna roca , si la bala de los
dislocar piedras qae en otro tiempo hubie- centinelas no le mataba antes; verse obli
se considerado imposible poder remover ? gado , caso de escapar á todos estos peli
¿ Qué he pasado dias enteros en ese tra- gros,á ganar una legua á nado, era mucho
bajo tiránico , y que algunas veces me con- para no someterse á la resignacion , y ya
sideraba feliz cuando al anochecer habia hemos visto que Dantes estuvo á punto de
Xogrado ahuecar la estension de una pul- Hevar esta resignacion hasta la muerte . .
gada cuadrada de aquella antigua argama- l . Mas cuando el jóven habia visto á un
csa que se habia hecho mas dura que la viejo aferrarse á la vida con tanta ener
misma piedra ? ¿ Sabéis que para colocar gía y darle el ejemplo de resoluciones de
toda la tierra y todas las piedras que ar- sesperadas, entró en reflexion y examinó
Tancaba me fué preciso taladrar la bóveda hasta donde llegaba su valor. Otro habia
de una escalera en la cual he ido sepul- intentado lo que el ni siquiera habia
tando sucesivamente todos los escombros, pensado en realizar ; otro menos jóven ,
y que ahora está ya lleno aaquel hue- Imenos fuerte , menos diestro que él se ha
ya lleno
que no
hcoad ,y que abria donde colocar un pu - bia procuradocon
no ssabria maña y paciencia , todos
ñado de polvo ? ¿Sabéis, por último, que yo los instrumentos de que tuvo necesidad
creía tocar ya el término de mis trabajos, para esa increible operacion , que tan solo
que me sentia escasamente con la fuerza luna medida mal tomada pudo hacer fra
necesaria para acabar de realizar mi pro- casar ; pues si otro habia hecho todo eso ,
yecto , y que ahora Dios no solo aleja su nada debia ser imposible á Dantes. Faria
término, sino que ni preveo siquiera cuan- habia agujereado cincuenta pies de longi
do tendrá este lugar? ¡ Ah ! ya os lo he tud , el taladrará ciento . Faria á los cin
dicho y os lo repito de nuevo, no intenta - cuenta años, habia empleado tres años en
ré ya nada en adelante para reconquistar su maniobra , él no tiene sino la mitad de
mi libertad , puesto que es la voluntad de la edad que Faria y por lo tanto podrá
Dios que la haya perdido para siempre. gastar seis . Faria ; abate, sabio y eclesiás
· Edmundo bajó la cabeza para no mani tico no tuvo miedo de arriesgarse á hacer
festar á aquel hombre que el gozo de te- la travesía del castillo de If á la isla de
ner 'un compañero le impedia compartir Daume, Ratonneau ó Lemaire, y él, Ed
cual debiera el sentimiento que sufria por mundo el marino, Dantes el atrevido buzo
no haberse podido salvar. El abate Faria que tan á menudo se habia encargado de
se tendió en la cama de Edmundo y estellbuscar una brancade coral en el fondo del
100 ALBUM .
mar, dudaria en hacer una legua á nado?) - ; Y que ! preguntó Dântes; ¿por ven
Una hora ! y que no habia muy á me- tura no estais aún en el mismo caso ? ¿ 0 $
nudo pasado horas enterasen la'mar sin to- reconoceis culpable desde que me habeis
car fondo pi salir á la orilla ? No, no; Dan - encontrado ? decid .
tes no necesitaba sino que le animasen con - No, pero no quiero llegarlo á ser:
el ejemplo . Todo lo que otro ha hecho o hasta ahora no creia tener que lucharmás
podido hacer, Dantes lo hará . ique con las cosas, y vos me proponeis que
El jóven reflecsionó un instante. combata á los hombres. Yo podré aguje :
.. - He encontrado ya lo que buscabals , rear un muro é inutilizar una escalera ,pero
dijo al viejo . no agujerearé ud pecho ni destruiré una
Faria se sobresaltó . \existencia .
- Vos ! dijo levantando la cabeza con Dantes hizo un lijero movimiento de
un aire que indicaba que si Dantes decia sorpresa . .
la verdad , su desaliento no séria de larga ¿Cómo, dijo, pudiendo veros libre os
duraciou ; ivos! veamos, ¿ que habeis pen- detendrian tales escrúpulos ? . . .
sado ? - Y vos, decidme, por qué no habeis
- El pasillo que vós habeis taladrado aplastado una noche la cabeza de vuestro
para venir de vuestro cuarto al mio sigue llavero con el pié de la mesa , vestido su
paralelo á la galeria esterior , ino es asi ? traje y probado la fuga ?
- Si. - Porque nome habia ocurrido tal idea :
- ¿ De modo que apenas distará unos dijo Dantes.
quince pasos? | - - Es porque teneis á semejante crímen
; - A lo mas. un horror instintivo en el que vos no ha
- ; Pues bien ! sobre la mitad del pasi- beis atinado siquiera , repuso el viejo ;por
llo, abrirémos un nuevo camino formando que en las cosas sencillas y permitidas
como el brazo de una cruž ; para eso to - nuestros apetitos naturales nos advierten
mais vuestras medidas con mas ecsactitud; Ique no nos desviamos de la línea de nues
desembocamos en la galeria esterior , ma-ftro derecho. El tigre que anhela sangre
tamos al centinela , y nosescapamos. Para por su naturaleza , nonecesita masqueuna
el buen écsito de este plan no se necesita cosa , y es que el olfato le advierta quetie
mas que valor, vos le teneis ; fuerza que ne á su alcance una presa ; desde el mo
no me falta; y no 'hablo de la paciencia , mento la acecha, se precipita sobre ella y
puesto que de tenerla habeis dadopruebas la destroza : es su instinto ; no hace mas
y yo daré lasmias. que obedecerle: pero alhombre por el con
- Una palabra , dijo el abate ; vos no sa- trario, le repugna la sangre; no son lasle
beis, miquerido compañero , de que clase yes sociales las que prohiben el asesinato ,
esmi valor, y en qué empleo yo mi fuer- són las leyes naturales que lo rechazan . .
za; en cuanto a la paciencia creo haberla Dantes quedó confundido; era en efecto
tenido bastante continuando cadamañana, la esplicacion de lo que pasaba en su inte
la tarea de la noche y cada noche la tareal rior sin haberse apercibido de ello .
de todo el dia ; pero entonces , escuchad-|| Ademas , continuó Faria , hace cerca
'me bien ,a jóven
servicio Dios , libertando
me pareciaá que
unahacia un !de doce
de sus años que estoy encarcelado ; he
criaturas, que siendo inocente no podia ha recorrido en miimajinacion todaslas eva
ber sido condenada . 'siones célebres, y muy raras han sido las
ALBUM . 101
que mediando violencia han salido en bien. - Sobre dos camisas.He inventado una
Las evasiones felices , las fugas coronadas preparacion que dá al lienzo la igualdad y
de un feliz éxito son las que han sido me-| tersura de un pergamino. .
ditadas con cuidado y preparadas con len - - ¿ Con que sois químico ? :
titud ; asi fué como el duque de Beaufort|| - Un poco . He conocido á Lavoisir y
se escapó del castillo de Vincennes, elaba - he tenido relaciones con Cabanis.
te Dubaquoi de For-Leveque , y Latude - Mas, para una obra semejante ,osba
de la Bastilla . Hay otras que la casualidad|brán sido,precisos algunosdatos históricos.
las presenta y estas son las mejores: espe-la Teniais libros ?
remos una ocasion, creedme, y si se pre- # - En Roma tenia una biblioteca de cer
senta , aprovechémosla .' \ca cinco mil volúmenes. Tan asidaa lectura
Vos habeis podido esperar, dijo Dan - me dió por resultado el.conocer que con
tes suspirando; tan largo trabajo os pro- cincuenta obrasbien escojidasse tiene, sido
porcionaba continua ocupacion , y cuando un resúmen completo de los conocimientos
no teniais trabajo que os distrajera, teniais humanos, por lo menos todo lo que un
esperanzas que os consolaban . hombre tiene interés en saber . Consagré
- Verdad es, dijo sonriendo el abate ; tres años demi vida á leer y releer aque
á mas de que no era esa mi única ocupa - los cincuenta autores de modo que los sa
cion
VII .. lbia cuasi de memoria cuando fuí preso .
- ¿Que haciais pues ? En micalabozo, con un lijero esfuerzo
-- Escribia ó estúdiaba . de la memoria he conseguido recordarlos
- ¿Entonces os darian papel, plumas y todos. Asi es que podria recitaros á Thu
tinta ? cidides, Xenofonte, Plutarco , Tito - Livio ,
No; pero yo mismo hago todo eso . Tácito , Strada , Jornandés , Dante , Mon - .
- ¿ Vos mismo os haceis papel , plumas|taigne, Shakspeare , Spinola , Maquiavelo
y tinta ? esclamó Dantes. : \ y Bossuet , advertid que no cito sino los
- Si. Jinas importantes.
Dantes consideraba á aquel hombre con - ¿En este caso poseeréis muchos idio
adiniracion; pero costábalé dificultad creer mas ?
go que decia : Notólo Faria y le dijo: Hablo cinco lenguas vivas; elaleman ,
- Cuando vayais á mi cuarto os ense-fiel francés, el italiano , el inglés y el espa
ñaré una obra completa : resultado de las ñol; con ayuda del griego antiguo com
meditaciones , observaciones y reflexiones prendo el moderno , solo que lo hablo mal;
de toda mi vida que hiciera á la sombra||pero ahora lo estoy estudiando .
del coliseo en Roma, al pié de la columnal - ¿Lo estudiais ? dijo Dantes.
de San Marcos en Venecia , sobre los bor- - Si:me he construido un vocabulario
des del Arno' en Florencia , y que estoy con las palabras que ya sé , lashearregla
cierto me dejarán un dia los carceleros eldo, combinado y dado mil jiros de modo
tiempo suficiente para aniquilarla comb- que basten á espresar mipensamiento . Sé
damente dentro los muros del castillo de cerca de mil yoces, en rigor es todo lo que
If. Es un tratado sobre la posibildall de una necesito , aun que en los diccionarios creo
iñonarquia general en Italia. Compondrá se cuentan cien mil; con ellas no seré elo
'un grueso volúmen en cuartó , cuente, es verdad, pero me daré á enten
- ¿ Y la habeis escrito vos ? Ider a las mil maravillas y esto me basta.
102 ALBUM
Admirado mas y mas, Edmundo empe-rque encorvado, con bastante facilidad el
zaba á encontrar sobrenaturales las facul- pasillo subterráneo , Dantes llegó a la es
tades de aquel hombre particular. Quiso tremidad opuesta del corredor que tenia la
ver si le pillaria en algun renuncio sobre salida en el cuarto del abate; en aquelpun
cualquier punto y continuó. to el paso se reducia demodo que apenas
- ¿Pero como sin daros plumas habeis dejaba el espacio suficiente para que pu
podido escribir tratado tan voluminoso ? diera deslizarse un hombre culebreando.
- Me las he hecho escelentes, y que se - El cuarto del abate estaba enbaldosado con
rian preferidas a las ordinarias á ser cono - lo que estrayendo una de las baldosas en
cidas entre los hombres, con los cartìagos el rincon mas oscuro del cuarto habia em
de las cabezas de esas enormes merluzas, pezado la laboriosa operacion cuyo fin vió
que nos sirven en los dias de vijilia . Asies Dantes. Colocada de nuevo la baldosa en
que veo con gozo amanecer losmiércoles, su lugar , el abate la cubria con una vieja
viernes y sábados, porque con ellos tengo estera , logrando con esta sencilla operacion
esperanza de aumentar mi provision de ocultarla á los ojos del carcelero. Apenas
plumas, pues mis trabajos históricos son , hubo entrado y puestose de pié , el jóven
os los confieso , mi mas dulce ocupacion . examinó aquel misterioso recinto con la
Al remontarme á lo pasado olvido el pre - mayor atencion . A primera vista pada pre
sente y camino libre é independiente en la sentaba de particular.
historia , sin que recuerde siquiera que es- - Bueno , dijo el abate , no son mas
toy preso. que las doce y cuarto , aun nos quedan
- Pero, ¿ y la tinta ? Jijo Dantes, con - algunas horas.
que haceis la tinta ? : Dantes miró a su alrededor buscando
- Habia en otros tiempos una chimenea el reloj con el cual habia podido el abate
en micuarto, dijo Faria, la que fué tapia - saber con tanta ecsactitud la hora que
da sin duda muy poco antes de miarribo, era.
pero habian hecho en ella fuego duran - - Ved ese rayo de luz que entra por la
te mucho tiempo y por consiguiente todo ventana , dijo el abate , y examinad las
su interior está tapizado de hollin ; disuél- líneas que hay trazadas en la pared .Gra --
volo en una porcion de vino que me danciasa esas líneasresultado de la combinacion
todos los domingos y con ello me propor - del movimiento de la tierra y de la elipse
ciono una tinta escelente . Para las notas que describe al rededor del sol, sé con la
particulares y que deseo llamen la aten - mayor exactitud la hora mejor que si tu - .
cion , me punzo los dedos y escribo con mi viera un reloj; porque este se desarregla ,
sangre . mientras que la tierra y el sol no se de- .
-- ¿ Cuando podré ver todo eso ? sarreglan jamas.
- Cuando querais. | Dantes no comprendió nada de esta es
- Oh ! ¡ al momento !
- Seguidme pues. |plicacion : estaba en la creencia al ver sa
Y el abate entró en el pasillo subterráod-|llir el sol por detras de las montañas y po
neo en que desapareció , siguiéndole luego he nerse en el Mediterráneo que era el sol
Dantes . Iquien andaba y no la tierra . Este doble
XVII. movimiento del globo que habitaba pero
EL CUARTO DEL ABATE . que no apercibia , le parecia imposible ::
Despues de haber atravesado , si bien en cada palabra de su interlocutor no veia.
ALBUM . . 103
mas que misterios de ciencias tan dificilesſ|cortado á pico de flauta y hendido como
de profundizar como las minas de oro y una pluma ordinaria .
diamantes que habia visitado en un viage Dantes lo exaininó , inquiriendo con la
que cuando niño hiciera áGuzarate yGol- vista elinstrumento con el que habia po
conde . dido cortarlo de un modo tan regular.
- Vamos , dijo al abate , estoy anhe. - ¡Ah ! ¿buscais el cortaplumas, no es
lando examinar vuestros tesoros. asi ? dijo Faria . Esmi obra maestra , le he
El abate se dirijió á la chimenea , ar - hecho yo , lo mismo que este cuchillo
rancó , con el escoplo que tenia siempre que aqui veis , de un viejo candelero de
en la mano , la piedra que en otro tiempo hierro.
formára el hogar y que ocultaba una cavi- | El cortaplumas era del grandor de una
dad bastante profunda, en la que tenia es navaja de afeitar. Lo que es el cuchillo ,
condidos todos los objetos de que habia tenia la ventaja de poder servir a la vez
habla do á Dantes. de cuchillo y de puñal. Dantes contem
Qué es lo que quereis ver primero? |plaba aquellos objetos con la mismaaten
le preguntó. cion que en las tiendas de curiosidades de
- Enseñadme vuestra grande obra so - Marsella habia examinado alguna vez ins
bre la monarquía de Italia . . strumentos construidos por los salvages ,
Faria sacó del precioso armario tres ótraidos de los mares del Sud por los ca
cuatro rollos de lienzo doblado como las pitanes de buques que se dedican a largoś
hojas del papiro, eran varias tiras deunas viages.
cuatro pulgadas deancho sobre diez y ochol -- En cuanto a la tinta , dijo Faria , ya
de largo . En estas tiras, numeradas. ha - sabeis como memanejo y me la voy ha
bia unos caractéres que Dantes pudo leer ciendo a medida que la necesito . .
muy bien por cuanto estaban escritos en - Lo que hasta ahora mas me admira .
italiano, idioma que en su calidad de pro-Idijo Dantes , es que os hayan bastado los .
venzal comprendia perfectamente. dias para tantas cosas.
- Vedla , toda está aqui, le dijo . Hal - Trabajaba tambien de noche.
brá como unos ocho dias que escribí la : - ; De noche ! ¿ sois por ventura de la
palabra fin al pie de la tira ciento sesenta familia gatuna que distinguis con claridad
y ocho. Dos camisas y cuatro pañuelos en medio de las tinieblas ?
tenia que he ido empleando en ello; sialgun - No: pero Dios ha dado al hombre la
dia me veo libre y encuentro en toda Ita -|finteligencia para subvenir la limitada fa
lia algun impresor que se atreva á publi - cultad de sus sentidos : me he procurado
carla, tengo adquirida mi reputacion . Tuzo
- En efecto , dijo Dantes , ya lo veo. De qué modo ?
Enseñadme ahora , os lo ruego , las plu - - De la carne que me traen separo la gra
mas con que habeis escrito esta obra . sa , la derrito y saco una especie de aceite
un concreto . Aqui teneis una vela , dijo el
von uno
- Vedlas, y Faria enseñó al jóven abate enseñando
palito de seis pulgadas de largo, gruesolampari lla , semejante a las una
á Dantes que seespecie
usan de
en .
como el mango de un pincel en cuyo es- \las iluminaciones públicas.
tremo estaba sujeto con un hilo uno dell - Pero y fuego ?
esos cartilagos manchado aun por la tinta - Aqui teneis dos pedernales y lienzo
de que el abate hablára á Dantes; estabalmedio quemado.
104 . ALBUM
:- ¿ Y pajuelas ? de mi ventana que es mas grande que la
- He pretestado una enfermedad cutá- vuestra y huir por ella , agrandándola lo
nea y he pedido azufre quese me ha con preciso en elmomento de mievasion; pero
cedido. " eché de ver que caía á un patio interior y
Dantes colocó sobre la mesa los objetos renuncié al proyecto como muy arriesga
que tenia en la mano y bajó la cabeza des- do. Con todo, conservé la escala para algun
concertado en vista de tanta perseveran - caso imprevisto ', para una de esas evasio :
cia y resolucion . . ' nes de que os he hablado ya y que la ca
- Aun no está ahi todo , continuó Fá - sualidad presenta.
ria , porque no conviene guardar todas las Dantes, examinando al parecer la esca
riquezas en un solo escondrijo : pero pri- ta , pensaba en otra cosa ; una idea habia
mero cerremos este. . fijado su atencion , y es que aquel hombre
Volvieron á poner en su lugar la bal-litan inteligente, tan ingenioso, tan profun - .
dosa , el abate esparciò un poco dě polvo||do, tal vez encontraria , en la incertidum
por encima pasando luego al pié á fin debre sobre las causas de su desgracia , lo que
que desapareciese todo vestigio đė so - él no habia podido nunca adivinar.
lucion de continuidad , y acercándose lue- - ¿En qué pensais? le preguntó el aba - ,
go á su cama la apartó 'de su lugar. De- te sonriendo y tomando la distracción de
tras del cabezal y cerrado por una piedra Dantes por una admiracion exaltada al úl
que ajustaba casihèrniéticamente, habia timo grado . "
un agujero , y en su interior una escalera - Tan solo pienso primero en una cosa ,
de cuerdas de unos veinte y cinco á treinta y es en la gran suma de inteligencia que
pies de lonjitud . Dantes la examinó, réco - os ha sido preciso invertir para llegar al
nociendo en ella una solidez á toda prueba. puntó en que os encontrais; ¿que hubierais
- ¿ Quién os ha provisto de la cuerda |hecho al veros libre ?
necesaria para tan magnífica obra ? _ Nada ; tal vez las grandes ideas que
- Primero eché mano de unas camisas|bullen ahora en mi cérebro se hubieran
que tenia , luego de las sábanas de mi ca - evaporado en nimiedades; es preciso ser
ma que fui dislilachando durante los tres desgraciado para esplotar ciertos'manan
años que estuve en Fenestrelles. Cuando tialès'misteriosos ocultos en la inteligencia
me traspasaron al castillo de If,me dima- humana; la cautividad ha concentrado en
ûa para traer conmigo las hilas, conti - un solo punto todas mis facultades disper
nuando aquími tarea. sas acá y acullá ; la pólvora no estalla sin
- Pues que ¿ no echaron de ver que estar comprimida : la cautividad ha reuni
vuestras sábanas no tenian dobladillo ? Jdo en un solo punto mis facultades y hàn
-- Es que volvia á coser otro de nuevo . entrado en contacto en un espacio reduci
- ¿ Con qué ? do y como no ignorais, del choque de las
- Con esta aguja . nubes resulta la electricidad, de la electri
. Y el abate separando un giron de sus cidad el rayo y del rayo la luz.
ropas enseñó á Dantes una larga espina - No; yo no sé nada, dijo Dantes hu
aguda y enebrada todavía , que tenia guar- millado por su ignorancia , la mayor parte
dada . . de las palabras que pronunciais no tienen
- Pues señor , continuó Faria , habia para mi sentido conocido, i qué feliz sois
pensado primero en descalzar los barrotes en ser tan sabio !
ALBUM . ios
El abate sonrió . . . in ! llgran filósofo , que viene en apoyo de lo
- Me dijisteis que pensabais en dos co que os decia hace poco , y es que a menos
'sas á la vez ? habéisme comunicado la pri- que las malas inclinaciones tengan su ori
mera, ¿cuál es la segunda ? i ' lgen en una organizacion anómala la natu
- Lasegunda es que vosmehabeis con - raleza humana repugna el crimen . Con
tado vuestra vida y aun no conoceis los todo, la civilizacion ha traido consigo nece
acontecimientos de la mia . ; " ** sidades , vicios , apetitos imajinarios, que
LVuestra edad, jóven, es temprana en llegan á sofocar en nosotros los buenos
demasía para que pueda su historia abar instintos haciéndonos obrar mal. De ahi
car sucesos de mediana importancia : - Iproviene esta máxima. Si quereis descu - '
: - - Encierra una gran desdicha que no brir á un criminal, inquirid primero á
creo haber mérecido ; y quisiera para no quien ha podido reportar utilidad el crí
blasfemar de Dios, como algunas veces lo men . ¿ A quien ha podido ser útil vuestra
he hecho, poder acusar á los hombres de||desaparicion?
midesgracia . . ? A nadie , porque era yó muy poca
- ¿ Es decir , que pretendeis estar del cosa .
todo inocente del crimen que se os im -|| - Eso no es responder : puesto que esa
muita . . . . |contestacion falta a la vez á la lójica v á la
- Completamente inocente, lo juro por filosofía : todo es relativo, querido amigo .
las personas que me son mas queridas, por desde el rey que estorba á su futuro suce
mipadre y por Mercedes. i llsor hasta el empleado que estorba al su
Veamos pues , dijo el abate cerrando pernumerario, todos estorban álos que les
sa escondrijo y colocando de nuevo la ca - subsiguen. Si el rey muere, el sucesorhe
ma en su lugar , contadme vuestra his - reda una corona ; si muere el empleado
toria. Whereda el sucesor mil doscientas libras de
- Refirióle Dantes lo que el Hamaba su sueldo ; estas mil doscientas libras son su
historia , reducida á'un viaje á la India , y renta y le son tan necesarias para vivir .
dos ó tres á Levante : en fin Negó en su como al rey los millones. Cada individuo
última travesía á la muerte del capitan del mas alto al mas bajo en la escala so
Leclér, al paquete destinado al gran ma- |cial tiene agrupado a su alrededor un pe
riscal , á su entrevista con éste , á la carta queño mundo de intereses, con sus oleadas
que le encargó dirigida al Sr.Noirtier ; en y sus imperceptibles átomos cual en el
fin á su llegada á Marsella , á la entrevista muodo de Descartes. Tan solo que esos
con su padre, á sus amorescon Mercedes, pequeños mundos van adquiriendo mayo .
á la comida de esponsales , á su arresto , á res dimensiones a medida que van aumen
su interrogatorio , á su prision provisionaltando en consideracion . Esun cono inverso
en el palacio de la Justicia y por último que se sostiene sobre su punta guardando
á su prision definitiva en el castillo de lf . Jelequilibrio .Pero volvamosa vuestro mun
Después de esto no sabia ya Dantes nadado : hablemos de vos ¿Ibais á ser nombrado
mas , ni aun el tiempo que estaba preso : capitan del Faraon ?
Concluida la narracion , el abate reflecsio Si.
nó un momento , diciendo al cabo de unl - ¿Ibais á casaros con una joven hers.
instante. mosa ?
Hay en derecho un axioma de unl - Si.
27.
106 ALBOM .
- Habia alguien que tuviese interés . -- ;Llevabais encima la cartera i acomo
en que no llegaseis á ser capitan del Fa - una cartera capaz para contener nn pliego
raon ? ¿Habia alguien que pudiera oponer- oficial podia caber en el bolsillo de unma-,
se á que os casarais con Mercedes ? Con- rino ?
testad primero á la primer pregunta , el _ Teneis razon ; la cartera la tenia á
órden es la llave de los problemas. Os re- bordo.
pito pues:i tenia alguien interés en que no - : Con qué hasta que llegasteis á bor
fuescis capitan del Faraon ? do no guardasteis la carta en vuestra car
- No. A bordomequerian mucho: y tan- tera ?
to que si los marineros hubiesen tenido - Si.
que elejir gefe , estoy seguro de queme - ¿ De Portoferrajo a bordo donde colo
hubieran nombrado. Tan solo hhay
Tan solo ay uuno
no que casteis la carta ?
pudiera tener motivo para quererme mall al --- La tuve sisiempre
La tuve enisteisenal Flaarmano
aon .
pues tuve unos tres Ineses antes una cues- - ¿ Cuando subisteis al Faraon , pudieron
tion con él , y de resultas le propuse un ver todos que llevabais una carta , Danglars
desafío que rehusó ... y los otros ?
- ; Vaya ; ya vamos entrando ! .. . ¿ Estell - Es muy posible .
tal como se llama ? 1 --Ahora escuchadme bien ; reunid to
- Danglars. dos vuestros recuerdos, įved si podeis re
- ¿ Que funcion desempeñaba á bordo ? cordar en que términos estaba concebida
- - Era sobrecargo . la denuncia ?
- Si hubieseis llegado á ser capitan ,lek - ; Oh ! si ; lo que es eso lo recuerdo;
hubierais conservado en su destino ? la leí tres veces y todas sus palabras han
- --No, si hubiese estado en mi"mano, quedado grabadas en mi memoria .
porque me parecia que no era muy exacto – Pues bien , recitadla .
en sus cuentas. Dantes se concentró un momento .
- Bien . ¿ Presenció alguien vuestra úl-|| - Hela aqui textualmente .
tima conferencia con el capitan Lecler ? « Señor procurador del Rey; un amigo
- No; estábamos solos. del trono y de la religion os advierte que
- Pudo alguien oir vuestra conversa el llamado Edmundo Dantes, segundodel
cion ? Faraon que llegó esta mañana despues de
- Si, porque la puerta estaba entrea - haber tocado en Nápoles y Portoferrajo ,
bierta y .... esperad. ... si , si, Danglars se ha encargado de un escrito de Murat
pasó por delante en elmismomomento en para el usurpador, y éste le ha entregado
que el capitan Lecler me entregaba el plie - una carta para el comité bonapartista de
go destinado al gran mariscal. Paris.
- Bueno. Ya vamos ganando terreno. Si se le prende se le encontrarán las
¿Saltó alguien co: vos en tierra cuandoar- pruebas de su crimen, esto es , la carta , ó
ribasteis á la isla de Elba ? en su cartera , ó en casa de su padre ó en
-- Nadie. su maleta á bordo del Faraon .
il - El abate se encogió de hombros.
Os entregaron una carta ? L - Está eso claro como la luz del dia ; y
- Si, el gran mariscal. les preciso que tengais un corazon muy
- Que hicisteis de ella ? sencillo y honrado para no haber adivina
- La prise en mi cartera. - llico el pastel desde un principio .
ALECM .
Vos creeis !... esclamó Dantes, joh !|| A nadie .
y esto seria muy infame ! - Ni aun á vuestra novia .
- ¿Cuál era el carácter de letra ordina- - Tampoco á ella .
rio de Danglars ? - ; En este caso es Danglars !
-- Una bonita letra española . - ; Oh ! lo que es a':ora estoy seguro.
- ¿ En qué carácter estaba escrito el - Esperad . ¿ Conocia Danglars á Fer
anónimo? nando ?
- En letra caida al lado opuesto . - No. .. sí... ahora me acuerdo.. .
- Contrahecha , no es verdad ? dijo el - Qué ?
abate sobriendo . - Que la antevíspera de mi casamiento
. . - Muy gallarda para ser simulada . les ví, juntos al rededor de una mesa , en
- Mirad . . el meson del tio Pamlilo . Danglars estaba
Y tomó su pluma, ó lo que él denomi- alegre y zuinbon , Fernando pálido y tras
naba tal, la mojó en tinta y escribió con la tornado.
mano izquierda sobre un trapo preparado - ¿ Estaban solos?
al efecto las dos o tres primeras líneas de – No, habia con ellos un compaliero ,
la acusacion. Dantes se hizo atrás y miro que sin duda fué quien les hizo trabar
al abate casi con terror , esclamando. conociiniento , un sastre llamado Cade
- ; Oh ! eso esadmirable ; cómose ase - rousse ; pero éste estaba ya beodo ; ya
meja esta letra á aquella ! caigo... i ya caigo !
. Es porque habia sido escrita con la – En qué !
mano izquierda .He observado una cosa yl - ; Cómo no recordé todo esto I cerca
es que todos los caracteres trazados con de la mesa en que ellos bebian , habia un
la mano izquierda se parecen . tintero , papel y plumas. ( Dantes llevó la
- ¿Mucho habéis visto y observado , mano á la frente ) ; oh ! ;allí es donde se
creo que nada ignorais ? escribió aquella carta ! ; infames ! ; infa
. - Continuemos. .. Pasemos a la segun - mes !
da pregunta.¿Tenia alguien interés en que - ¿ Queréis saber algo mas? dijo rién
no os casaseis con Mercedes? dose el abate .
- Si, un joven que la amaba . | -- Sí, sí, ya que vos lo profundizais to
- ¿ Su nombre ? do, ya que veis tan claras todas las cosas.
-- Fernando . Quisiera saber porque no se me ha toma
Es nombre español . do mas que una declaracion, porque no se
Era catalan . Ime ha llevado ante un tribunal y porque
- ¿Le créeis á ese capaz de escribir una he sido condenado sin ser antes senten
carta ? ciado ,
- No ; mejor me hubiera dado una pu . ;Oh ! esto, dijo el abate, es algo mas
ñalada . grave : la justicia tiene unos procedimien
- Bien ; es el carácter español; un ase - tos tan obscuros y misteriosos que es difí
sipato , sí ; una vileza no. cil penetrarlos. Todo lo que hasta aquí he
- A mas de que , continuó Dantes, ig - |mos hecho para hallar vuestros dos ene
poraba tos pormenores consignados en la migos no esmas que un juego de niños;
demuncia..
denuncia . . . seráapur
preciso que
4 en este punto medéis las
- ¿ Voslos habíais comunicado á alguien ?llmas precisas y exactas indicaciones.
108 ALBUM .
- Vaya pues , preguntadme, pues quel - Si: diciéndóme alpropio tiempo: « Yà
á decir verdad veis mas claro vos en los lo veis, no existia mas que esa prueba con
acontecimientos de mivida que yomismo. tra vos y yo la he aniquilado.»
- ¿ Quién os tomó la declaracion ? ; ell - Esta conducta es muy sublime parat
procurador del rey,el substituto , ó el juez que pueda ser natural.
de instruccion ? . . . - ¿ Lo creis asi ? .
-- Fué el substituto . * Estoy seguro de ello. ¿ A quién ibá
- Es jóven ó viejo . .. . . . . dirigida la carta ?
- Jóven : veinte y siete ó veinte y ocho - AlSr. Noirtier, calle Cog -Heron,nú
años. mero 13 . Paris.
a
- Bueno , no pervertido aún , pero bas — ¿Podeis presumir que vuestro substi-
tante ambicioso ya,dijo el abate . ¿De qué tuto tuviese algun interés en que desapa -
modo se portó con vos ? reciese la carta ? : ,
- Con mas amabilidad que aspereza - Tal vez ; porque me hizo prometer
- se lo contásteis todo ? . . . dos o tres veces , por lo mucho que me
- Todo . interésaba , segun decia , que no hablaria
- Sus facciones esperimentaron algun||á nadie de aquella carta y hastą me hizo
cambio durante el interrogatorio ? Ljurar que no pronunciaria iamas elnombre
- Un instante se demudaron luego de escrito en el sobre. .
haber leido la carta que mecomprometia. – Noirtier, dijo el abate , Noirtier ; yo
Pareció abrumado por midesgracia . conocí un Noirtier en la corte de la an
- ¿Por vuestra desgracia ? tigua reina de Etruria , un Noirtier que !
Si. . . había sido girondino durante la revolucion :
- ¿ Estáis bien seguro de que era vues- ¿Como se llama el substituto que entendió
tra desgracia lo que lamentaba ? en vuestro- interrogatorio ? ' ';
- Por lo menos me dió pruebas de su – Villefort. . . . :
simpatia hacia mí. El abate soltó unagran carcajada. Dani
- ¿ Cuáles ? . tez le miraba estupefacto .
- Quemó la única prueba que podia - Qué teneis? le dijo . . ..
comprometerme. 1. - ¿ Veis ese rayo de luz ? le preguntó
- ¿ Y cuál era esa ? ; la denuncia ? el abate .
- No , la carta . . . ' ,'. - Si.
- ¿ Estáis cierto de ello ? - Pues bien , todo el negocio está aho
- Como que la quemó delante de mí. Yra mas claro para mique ese transparen
- Eso esotra cosa : este hombre podriate y luminoso rayo de luz. ; Pobre niño !
ser mas malvado de lo que le habia creidoli pobre jóven ! ¿ Y ese magistrado se ha
al principio . portado tan bien con vos? ¿Ha quemado,
- Os juro que me haceis temblar. ¿Es ha aniquilado la carta ? ¿ Os ha hecho ju
tá acaso el mundo poblado de tigres y co - rar que no pronunciarias jamas elnombre
lide Noirtier ?
codrilos ?
-- Sí: solamente que los tigres y coco. - Si.
drilos que andan con dos piés son mas pel - Pues ese Noirtier, pobre eiegó , esar .
ligrosos que los otros. ¿ Con qué decis queibeis quien es ese Noirtier ? ese Noirtier ?
quemó la carta ? ' ;ese Noirtier es su padre !
ALBUM . 109
Un rayo que hubiese caido á los pies de locura divertida, daba al preso algudo
de Dantes, abriendo un abismo en cuyo privilegios, como eran el tener pan un po
fondo se descubriese el infierno , no hu - co mas blanco y una botellita de vino to
biera producido un efecto mas instanta - dos los domingos. Acertába á ser domin
neo , mas eléctrico , mas destructor que go aquel dia y el abate vino á convidar
tan inesperadas palabras.Levantóse , com -Já su compañero a partir con él su pan y su
primiéndose la cabeza con las manos , vino. Dantes accedió . Habíase apaciguado
como para impedir que rebentase , escla - ya la exaltacion de su semblante ,volvien
mando. do á tomar su rostro la calmahabitual ,
- Su padre !... su padret pero se veía en él una rigidez y tenaci
- Si, su padre que se llamà Noirtier de dad , si así puede decirse, que claramente
Villefort, repuso el abate . demostraban una firme resolucion toma
Entonces una luminosa chispa despejó da de antemano. El abate le miró atenta
el cérebro del preso , todo lo que hasta en- mente .
tonces habia sido por él oscuro lo vió ilu - = Me arrepiento de haberos ayudado
minado para una esplendente claridad.Jen vuestras investigaciones, y de haberos
Todos los efùgios de Villefort durante el |dicho lo que os he dicho.
interrogatorio , aquella carta consumida - ¿ Por qué ? preguntó Dantes.
por las llamas, el juramento exijido , la – Porque he hecho nacer en vuestro
voz cuasi deprecatoria delmagistrado que corazon un sentimiento que no habia : la
en vez de amenazar parecia como que su - venganza .
plicaba, todo le vino á la memoria . Arró . - Hablemos de otra cosa , le dijo Dan
jó un grito , bamboleoșe por un momentoftes sonriendo.
como un borracho, y lanzándose a través El abate le contempló aun por un ins
de la abertura que comunicaba la celda del tante ,meneó tristemente la cabeza, y, co
abate con la suya dijo : Amo se lo habia suplicado Dantes,habló de
- Oh ! es preciso que esté solo para otra cosa . El antiguo preso era uno de
pensar en todo eso . laquellos hombres cuya conversacion, cual
Al llegar á su calabozo se dejó caer en la de todos los que han sufrido muchos
su cama, en la que le encontró el carce- contratiempos, es muy instructiva , de un
lero al anochecer , sentado, fijas sus pu- interés siempre sostenido y creciente; pero
pilas, las facciones contraidas, pero inmó- no era egoista y esta clase de desgracia
vil como una estátua. Durante las horas dos jamás hablan de susmales.
de meditacion que se sucedieron cual si Dantes escuchaba con admiracion cada
fuesen segundos, tomó una terrible reso -luna de sus palabras que correspondian ,
lucion é hizo un formidable juramento . unas á las ideas que ya tenia y á los co
¡Pero, para cumplirlo y poner en plan - nocimientos que como marino poseía , y
ta su resolucion debia suponerse que sal- versaban otras sobre cosas para él desco
dría un dia en libertad ! lnocidas, y que, como aquellas auroras bo.
Una voz arrancó á Dantes de su medi- reales que alumbran a los navegantes en
tacion; era la del abate Faria quien habién - las latitudes australes , mostraban al jó
do hecho ya el llavero su competente vi ven nuevos paisages y horizontes ilumi
sita , venia a invitar á Dantes á que cenase nados con fantásticos resplandores. Dantes
con él. La calidad de loco declarado, pero conoció lo feliz que seria una organizam
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110 ALBUM .

cion inteligente en seguir aquel espíritu comprender por medio delcálculo, mien
remontado á alturas tan morales, filosSfi- tras que el númen de marino rectificaba
cas ó sociales como las que tenia costum - todo lo que podia haber de material en la
bre de tratar. ' demostracion reducida á la aridez de las
- Deberiais enseñarme algo de lo que cifras ó á la rectitud de las líneas. Po
-

sabeis, dijo Dantes, aunque no fuese sino seía ya el italiano y un poco el árabe
- -

para que no os cause fastidio mi compa- que aprendiera en uno de sus viajes á
îìía . Me parece que debeis preferir la so - Oriente. Con esto dos idiomas, compren
ledad á un compañero sin educacion ni dió muy pronto elmecanismo de los de
capacidad como yo . Si consentís en lo que mas y al cabo de seis meses empezó á ha
os pido, prometo no hablaros mas de es- blar el español, elinglés y elaleman . Como
capatoria . se lo prometiera al abate Faria , sea que la
- ¡ Ay de mí! hijo mio, dijo sonriendo distraccion quele proporcionaba el estudio
el abate , la ciencia humana es muy limi- le desvaneciese la idea de libertad , sea que
tada, cuando os habré enseñado las ma. fuese , comohemos visto ya, rigido obser
tumáticas, la física , la historia y las tres óvador de su palabra, ello es que no habló
cuatro lenguas vivas que poseo , sabréis jamás de fugarse y los dias se sucedieron
todo lo que yo sé; y para comunicaros para él rápidos é instructivos. Al cabo de
toda esta ciencia con dos años bastará. un año era ya otro hombre.
- ;Dos años! dijo Dantes ¿ os parece En cuanto al abate, Dantes observó que
que podré aprender todo eso en dos años? lá pesar de la distraccion que le pro
-- En su aplicacion , no , pero si en sus porcionaba en el cautiverio su presen
principios ó teoría ; saber una cosa de me cia se volvia cada dia mas sombrío y
inoria no es poseerla , hay sabios teóricos melancólico ; una idea incesante y eter
y los hay prácticos; á los primeros tan solo na parecia acosar su espíritu : caía en
la memoria les favorece , á los segundos los meditaciones profundas , suspiraba invo
constituye la filosofía . luntariamente , se levantaba de improviso ,
- ¿ Pero qué no puede aprenderse la cruzaba los brazos y se paseaba al rede
filosofía ? dor de su calabozo. Un dia se paró de re
- La filosofía no se aprende ; la filoso- pente en el centro de uno de los círculos ,
fía es la reunion de las ciencias adquiridas cien veces repetidos, que describia en el
por el génio que las aplica : la filosofía es pavimento de su cuarto y esclamó :
la esplendente nube en que puso Cristo lal - ¡Ah ! ;si no hubiese centinela !
planta para remontarse al cielo. 1 - Dejará de haber centinela desde el
- Con qué dijo Dantes , ¿que es lo que momento en que vos querais ; dijo Dantes
meenseñaréis primero ? estoy anhelando que siguiera su pensamiento a traves de
comenzar , estoy sediento de ciencia . la huesuda caja de su cerebro cual si fue
- Todo ; dijo el abate . se un vaso de cristal.
En efecto , aquella mismanoche los dos — ; Ah ! ya os lo he dicho , me repug.
presos combinaron un plan de educacion na un asesinato .
que se puso en ejecucion al dia siguiente - Y a pesar de eso , ese asesinato , caso
Dantes tenia una memoria prodigiosa un de tener qne cometerse, sería tan solo por
talento estremado; la disposicion natu -||el instinto de nuestra conservacion , por
ral á lasmatemáticas le hacia apto para un sentimiento de defensa personal.
ALBUM . 111
No importa .... jamas me atreveré ... cuarto , del de Dantes y del pasadizo que
- Pero no por eso dejais de pensar en comunicaba el uno con el otro . A la mi
ello . tad de esta galería , trazaba un ramal se .
- Sin cesar , sin cesar , murmuró el mejante a los que se practican en las mi
abate. nas , por el que llegarían los dos presos
- Habreis encontrado algun medio tali debajo la galería por la que se paseaba el
vez , ino es asi ? centinela. Una vez alli , practicarian una
- ;Silicon tal que llegase un dia en gran escavacion , descalzar an una de las
que pusieran un centinela sordo y ciego ! baldosas que forman el piso de la galería ,
- Llegará á ser sordo y será ciego, con - que en un instante dado se hundiria con el
testó el joven con una resolucion que asus- peso del soldado que desaparecería en la
tó al abate . escavacion . Dantes se precipitaria sobre
- No , no , esclamó este , es imposible . de él almomento en que aturdido por la
Dantes quiso continuar esta conversa - caida seria incapaz de defenderse, le ata --
cion , pero elabate meneó la cabeza y no ria y pondria una mordaza, despues de
quiso contestar mas. Tresmeses se pasa - cuya operacion pasando los dos por una
ton asi. de las ventanas de la galería , salvarian la
- ¿ Teneis fuerza suficiente ? preguntó altura de la muralla esterior por medio de
un dia el abate á Dantes, mas este sin la escala de cuerdas y se fugarian . Dan
contestarle, tomó el escoplo y lo torció en tes dió de palmadas y sus ojos brillaron
forma de herradura aderezándolo des - de gozo ; era este plan tan sencillo que
pues. debia salir bien .
- ¿ Os comprometeriais á no matar all En el mismo dia empezaron losmineros
centinela hasta el último estremo? su obra con tanto mas ardor cuanto que
- Si, bajo mi palabra. jeste trabajo sucedia á un largo reposo , y
- En este caso , dijo el abate , podre- segun toda probabilidad no era mas que la
mos poner en ejecucion nuestro plan . realizacion del íntimo y secreto proyecto
- ¿ Y cuanto tiempo necesitamos para de ambos. Por nada se interrumpia menos
concluirlo ? |lá las horas en que cada uno de ellos se
- Un año , tal vez menos. veia precisado á recibir la visita del carce
- Pues en este caso , manos a la obra lero . Habíanse acostumbrado ya tanto á
desde luego. distinguir, al menor ruido de pasos, cuan
- Almomento . do venia el carcelero , que jamás el uno ni
- ; Oh ! y qué lástima el año que he - el otro se vieron sorprendidos.
mos perdido ! La tierra queiban estrayendo de la nueva
- ¿Os parece que lo hayamos perdido ?||galeria , y que hubiese al fin obstruido el
- ¡ Oh ! ; perdonad , perdonad ! escla - antiguo corredor, la arrojaban poco á poco
mó Dantes ruborizándose. y con indecibles precauciones por una ú
- Silencio , dijo el abate. El hombre otra de las dos ventanas del calabozo de
no deja jamás de ser hombre y vos sois Dantes ó delabate ; la pulverizaban con to
uno de los mejores que he conocido.Aquido cuidado, y la brisa de la noche la arre
teneis mi plan . " bataba tan lejos que no dejaba de ella ves -
Aldecir esto mostró á Dantes un dibujo tijio alguno.
en el que habia delineado el plan de sul Mas de un año emplearon en este tra
112 ALBUM ,
bajo , ejecutado sin mas instrumentos que | Dantes al ver ellívido rostro de Faria ;
un escoplo , un cuchillo y una palanca de rodeados sus ojos de un cerco azulado, sus
boj. Durante este tiempo é interin traba- lábios blancos, sus cabellos erizados de es
jaban, Faria continuó instruyendo á Dan- panto , dejó caer el escoplo que traia en là
tes, hablándole ya en un idioma , ya en mano .
otro ; esplicándole la historia de las nacio - — ¿ Però, que es lo que teneis?
nes y de los grandes hombres que de vez ; Soy perdido ! dijo el abate ; escu
en cuando dejan trás de sí rastros lumino - chadme. Un mal terrible , tal vez mortal;
sos que se llaman gloria . Elabate ; hom - va á acometerme: el acceso se acerca , yo
bre demundo y deescojida sociedad,tenia le siento venir. Ya un año antes demipri
en su modo de producirse una especie de sion me atacó el mismo mal. A este mal
melancólica majestad , de la que Dantes, solo hay un remedio , que os voy a decir ;
gracias al espíritu de asimilacion con que corred,presuroso á micuarto , separad el
le dotára là paturaleza , supo apropiarse la banquillo de la caina ; este banquillo está
elegante urbanidad que le faltaba y lasma 'agujereado , y en su interior encontrareiš
neras aristocráticas que se adquieren tan una botellita de cristal medió llena de un
solo mediante el roce con las clases eleva- licor encarnado , traedla , ó sinó ....no, no;
das, ó con la sociedad de talentos superio- aqui podrian sorprendernos.... ayudadme
rés. á entrar en mi cuarto mientras tengo al-
Al cabo de quince meses habíase con - gunas fuerzas. ¿ Quién sabe cuando me
cluido el ramal y se habia hecho la escava - acometerá el mal y el tiempo que ha de
cion debajo la galeria demodo que se dis- durar ?
tinguian los pasos del centinela , tanto Dantes , sin perder su serenidad á pe .
que los dos obreros que se veian precisa - sar de que el accidente no dejaba de ser
dos á esperar una noche oscura y sin luna grande, pasó el corredor arrastrando á sú
para asegurar mejor el éxito de la op:ra- infeliz compañero , y conduciéndole con
cion , no tenian mas tenor que el de que infinito trabajo hasta la estremidad opues
estuviese el piso de la galeria demasiado ta ; llegó al cuarto delabate y lo colocó en
consentido y que se hundiese antes de tiem - su cama.
po con el peso del soldado. Obvióse este --Gracias , dijo el abate cuyos miem
inconveniente colocando para puntal una bros tiritaban cual si acabára de salir de
pequeña viga que encontraron en los ci- un pożo de nieve; ya entra el acceso ; voy
mientos. Estaba Dantes ocupado en ase - á caer cataléptico . Tal vez quede inmóvil
gurarla cuando de repente oyó al abate absolutamente , tal vez no dé siquiera un
Faria , que se hallaba en e)cuarto del joven quejido ; pero tal vez, y es lo mas proba -
ocupado en aguzar una clavija para fijar la ble, arrojaré espuma por la boca , se pon
escala de cuerdas, llamarle con angustiado drán rijidos mis miembros y arrojaré gri
acento . Entróse Dantes con prontitud , tos dolorosos. Evitad el que se oigan esos
apercibiendo en el centro del cuarto al gritos, es lo mas importante, porque de
abate
la , de ypiecrispadas
frente , pálido las
, inundada
manos. de sudor otro modo me cambiarian de cuarto y nos
oue sesepararian para siempre. Cuando me ve
- ¡Ah ! ¡Diosmio ! esclamó Dantes,¿que
es lo que hay ? & que teneis ? reis inmóvil, frio ,muerto por decirlo asi;
- Pronto , pronto , dijo el abate ; escu - tan solo cuando llegue á ese estado, com
chadme. ſprendeis , abrireis mis dientes con el cu:
ALBUM . 113
chillo , hareis colar en miboca ocho o diez pasos del carcelero . Iban á dar las siete y
gotas de este licor y asi tal vez volveré en Dantes no habia tenido lugar de fijarse en
'miacuerdo . ||el tiempo que trascurria. El joven se pre
- ; Tal vez ! esclamó dolorosamente cipitó en la abertura , desapareció en ella ,
Dantes. colocó la baldosa en su lugar por la parte
-- ; Socorredme! i socorredmel gritó el de adentro y entró en su cuarto . Un ins
abate , yo me... yo me... mn ... tante despues, abrióse la puerta , y el lla
El acceso fué tan súbito y violento que vero encontró al preso segun costumbre
el desgraciado preso no pudoacabarla fra- sentado en su cama. A penas volvió la es
se comenzada , una nube cruzó su frente palda , y se hubo apagado en el corredor
rápida y sombria como las tempestades el ruido de sus pasos, que Dantes devo
del mar. La crisis dilató sus pupilas , tor- rado por la inquietud', tomó de nuevo ,
ciú su boca , enrojeció sus mejillas ; agi- sin acordarse de comer, el camino que
tóse , echó espumarajos, arrojó ahullidos, acababa de hacer y levantando la baldosa
pero Dantes exacto en el encargo que le con su cabeza entró en el cuarto del abate .
hiciera sofocó sus gritos con el cubre ca - Este habia recobrado ya elconocinien
ma. Este estado duró dos horas; y des- to , pero continuaba inerte y sin fuerzas
pues quedó insensible como una masa in - tendido en la cama.
orgánica , blanco y frio como el mármol, - Ya no confiaba volver á veros, dijo á
endeble como un junco ; se ajitó , conve- Dantes.
lióse, aun por última vez y quedó lívido. - ¿ Y porqué ? :pensabais acaso morir ?
Edmundo esperó á queestamuerte apa- - No , pero como está todó preparado
rente hubiese invadido todo el cuerpo y para vuestra fuga, estaba en la conviccion
helado hasta el corazon : entonces tomóel de que os escapariais.
cuchillo , que introdujo de plano entre los Dantes quedó sofocado y encendido de
dientes , relajando aunque con improbo indignación.
trabajo los espasmodizadosmaseteros, con- ----Sin vos! esclamó, ¿ymehabiais crei
tó hasta diez gotas del rojo licor y es do capaz de semejante accion ?
peró . - ; Ahora veo queme equivoqué ! dijo
Una hora se pasó sin que el viejo hicie -lel enfermo; ;ah ! ¡estoy muy débil, muy
ra el menor movimiento . Dantes temió quebrantado,muy aniquilado !
haber esperado demasiado para adminis - - Valor , ireis 'recobrando fuerzas, dijo
trarle las gotas y le miraba de hito en hi- Dantes sentándose en elborde de la cama
to sosteniendo con ambas manos su cabe- de Faria y tomándole las manos. El aba
za : en fin un lijero colorido animó sus te menęó tristemente la cabeza .
mejillas, sus ojos constantemente abiertos -- ia última vez , dijo , el acceso duró
Y fijos recobraron la facultad de mirar ,l|media hora , y una vez desvanecido tuve
exhaló un débil suspiro é hizo un pequeño hambre y me levanté por misolo . Ahora
movimiento. no puedo ya mover ni el muslo ni el bra
- Salvado ! , salvado ! esclamó Dan - zo derecho , estoy como atontado lo qua
tes . prueba un derrame en el cérebro ; al ter
El enfermo no podia hablar aun , perocer ataque quedaré enteramente paralítico
dirijió con visible ansiedad la mano hacial moriré en elacto .
la puetra . Dantes fijó su atencion y oyó loslo --No, no , tranquilizaos, vos no mori:
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111 ALBUM .
reis. Ese tercer acceso que temeis, si aca -||Dejaos de vanas ilusiones que vuestro ego
so os coje os encontrará libre y agil , pro- celente corazon cree sean seguras realida
curaré administraros la mistura como estades. Yo me quedaré aqui hasta que suene
vez y podré salvaros mucho mejor que la hora de mi libertad , que por ahora no
ahora , porque entonces tendrémos todos puede ser otra que la de la muerte . En
los socorros necesarios. cuanto á vos, huid , marchaos; sois jóven ,
- Amigo mio , dijo el viejo , no os ha - fuerte y robusto ; no paseis por miningun
gais ilusiones, la crisis porque acabo de cuidado, quedais libre de vuestro compro
pasar me ha condenado á una prision per- miso .
petua; para poder huir es necesario poder - Está bien , dijo Dantes.
andar. - Pero, ¿ que haceis ?
- Pues bien ; esperaremos ocho dias , uni . - Me quedaré aquí: y levantándose en
mes, dos meses si es necesario , en este in - seguida y estendiendo con solemnidad su
térvalo adquiriréis nuevasfuerzas; todo está mano sobre el viejo , añadió : os juro por
preparado para la fuga ; somos dueños de la sangre de nuestro Señor Jesucristo
escojer la hora y el momento. El dia en no abandonaros sino despues de vuestra
que os encontreis con fuerzas para poder muerte .
nadar , i pues bien ! ese dia pondremos en Faria consideró á aquel jóven tan noble ,
ejecucion nuestros planes . tan sencillo , de tan elevadas ideas, y leyó
- Ya no me será posible nadar nunca en sus facciones animadas por la espresion
mas, dijo Faria; este brazo está paralizado del mas puro entusiasmo la sinceridad de
10 para una temporada sino para siempre; su afeccion y la lealtad de su juramento .
probad vos mismo de levantarle y veréis - Sea enhorabuena , dijo el enfermo;
cuanto pesa. acepto y os doy las gracias, y añadió lue
El jóven levantó el brazo que volvió á go tendiéndole la mano; vos sereis proba
caer inerte , y al verlo arrojó un suspiro. blemente recompensado por adhesion tan
- Estais ya persuadido, ino es verdad , desinteresada ; pero como yo no puedo y
Edmundo ? dijo Faria; creedme; ya sé yo vos no queréis escapar ya, es preciso que
lo que me digo . T'esde el primer ataque obstruyais el subterráneo hecho bajo la ga
que sufrí de este mal, nohe cesado de pen - leria , pues que podria fijar la atencion del
sar en él; ya le esperaba porque es un le- centinela el sonoro eco de sus pasos sobre
gado de familia . Ji padre murió al tercer el trozo minado y advertir de ello al inspec
acceso , mi abuelo lomismo. Elmédico que tor; ya veis que en este caso seriamosdes
me compuso ese licor, que fué el famoso cubiertos y nos separarian . Id puesá desem -
C :banís, me predijo la misma suerte . peñar este trabajo en el que desgraciada
-- Elmédico se engañó, repuso Dantes; mente no puedo ayudaros; emplead en ello
en cuanto á vuestra parálisis no es lo que toda la noche si es menester y no volvais
mas cuidado me dá, puesto que os tomaré hasta mañana por la mañana despues de
· sobre mis espaldas y nadaré sostenién - la visita del carcelero , pues tengo que co
doos . municaros cosas importantes .
- Hijo, dijo el abate ; sois marino, sois Dantes tomóla mano del abate quien le
nadador, y por consiguiente debeis saberdió las gracias con una sonrisa, y salió con
que un hombre cargado con peso semejante la subordinacion y respeto que habia pro
10 adelantaria cincuenta brazas en elmar.) fesado siempre á su viejo amigo. . . . .
ALBUM . 115
XVIII. vuestra palidéz y asombro, lo que pasa en
EL TESORO . este momento en vuestro interior. Pero no,
Cuando al siguiente dia por la mañana tranquilizaos, no estoy toco , este tesoro
Hantes entró en el cuarto de su compañero existe : Dantes, si no me ha sido dado el
de prision , encontró á Faria sentado , con poseerle, vos le poseereis. Nadie ha que.
tranquilo rostro, iluminado por el rayo de rido escucharmeni dar crédito á mis pala
Juz que atravesaba la estrecha ventana de bras, porque me juzgaban loco ; pero vos
su celda. En la mano izquierda, única que que debeis saber que no lo soy, escuchad
segun hemos dicho le quedaba libre, tenia me y despues seréis dueño de creerme
un pedazo de papel que arrollado de mu - ó no.
cho tiempo tenia la forma de un cilindro - Dios mio : murmuró Dantes en su .
que oponia tenaz resistencia a estenderse : interior, al fin ha recaido, solo me faltaba
sin decir una sola palabra enseñó á Dantes esta desgracia : y luego añadió en voz al
el papel. ta : amigo mio , el accidente os habrá fa
-- ¿Que es eso ? le preguntó éste . tigado sin duda, ¿no queréis descansar un
--- Miradlo bien , dijo elabate sonriendo. rato ? Mañana, si tanto empeño teneis, es
- Miro con la mayor atencion , dijo cucharé vuestra historia ; pero lo que es
Dantes, y no veo mas que un papelmedio hoy solo quiero cuidaros y nada mas; y
quemado , sobre el cual distingo trazados sobre todo, continuó sonriendo , un tesoro
caracteres góticos con tinta muy particu - ios parece que sea cosa quenos interesa sa
Jar . ber con tanta prisa ?
. -- Pues este papel, amigo mio , dijo Fa- - Y muy luego, Edmundo , repuso el
ria, es, y pue:io ya confiároslo ahora puesto viejo ; &quién sabe si mañana ó tal vez
que os tengo esperimentado ; este papel es pasado mañana , no me acometerá el ter
mitesoro; cuya mitad de hoy en adelantecer acceso ? Pensad en que entonces todo
is pertenece . habria acabado ... Si, verdad es ; á menu
Un sudor frio inundó la frente de Dan- do he pensado con amargo placer en esas
tes. Hasta entonces, en tanto tiempo trans- riquezas, que harian la fortuna de diez fa
currido, habia evitado hablar á Faria de milias, perdidas á causa de los hombres
aquel tesoro; origen de la acusacion de lo que se han empeñado en perseguirme; es .
cura que pesaba sobre el pobre abate. Conta idea me servia de venganza , que sabo
su natural delicadeza , Edmundo habia reaba lentamente en la oscuridad de micala
cuidado de no tocar aquella cuerda que vi. bozo y en la desesperacion micautiverio ; pe
braba dolorosamente , y Faria por su par- ro ahora que he perdonado almundo por
te , habia guardado silencio , interpretando vuestro amor , ahora que os veo jóven y rico
Edmundo ese silencio como un regreso ájen porvenir, ahora que pienso en la dicha
la razon ; pero en aquelmomento las pocas que os puede traer semejante revelacion ,
palabras que pronunciara Faria despues de tiemblo al retardarla un solo instante y
tan penosa crisis, parecian indicar una gra- tiemblo de no poder asegurar un propie
ve recaida de alienacion mental. ||tario tan digno como sois vois á tantas ri
- ; Vuestro tesoro ! balbuceó Dantes. quezas enterradas.
e Faria se sonrió y le dijo : Edmundo volvió la cabeza suspirando.
- Si; bajo todos aspectos sois un esce-il - Persistís en vuestra incredulidad, Ed
lente jóven, Edmundo, y echo de ver porllmundo, prosiguió Faria , mis palabras no
116 ALBUM
os han convencido ; ya veo que serán ne- fria , venia en persóna á cerciorarse de sů
cesarias pruebas: pues bien , leed ese pa -igravedad . Faria le recibió sentado , evitó
pel que á nadie he llegado á mostrar todo movimiento que pudiera comprome
- Ya lo veré mañana, amigo mio , dijoterle y logró ocultar al gobernador la pa
Edmundo resistiéndose á prestarse á la lo- rálisis que habia herido ya demuerte la mi
cura del viejo , ¿creí que habíamos conve- tad su cuerpo . Le acosaba el temor de que el
nido en no hablar de eso hasta mañana ? Igobernador, apiadándose de él no quisiera
Corriente ; hasta mañana no habla - trasladarle á una prision masventilada se
remos , pero ahora leed ese papel. parándole así de su jóven compañero , pe--
-- No le incomodemos inas, pensó Ed- ro felizmente no fué así, y el gobernador
mundo, y tomando el papel del que falta - se retiró persuadido de que su pobre loco,
ba la mitad , quemado sin duda por algunhacia el cual sentia en lo íntimode su co
accidente imprevisto , leyó .. .': irážon cierto afecto, no sufria mas que una
- ¿ Qué tal? dijo Faria cuando el jóvenliigera indisposicion .
hubo concluido su lectura . Durante este tiempo Edmundo, sentado
- Pero , contestó Dantes, no veo aquí sobre su cama , la cabeza entre sus ma
masque líneas truncadas, palabras sin sen - oos, trataba de coordinar sus ideas ; todo
tido ; los caractéres consumidos por la ac- lo de Faria habia sido razonable , grande
cion del fuego han quedado ininteligibles y lógico desde que le conociera y no
- Para vos, amigomio ,quc los leeis por podia comprender como se reunia tanta
primera vez,pero no para roíque he per- sabiduría sobre todos los objetos desatinan
dido el sueño durante muchas noches tra - do tan solo sobre uno : ¿ seria tal vez que
bajando en él, que he reconstruido cada Faria se engañaba respecto á su tesoro ? ¿ó
frase, completado cada pensamiento . que todos se engañaban respecto á Faria ?
-- ; Y créeis haber encontrado el senti- Dantes permaneció en su aposento lo res
do de esas ideas ahora inconexas ? tante del dia , no atreviéndose á volver á
- Estoy cierto de ello ; vos mismo lo ver á su amigo. Procuraba retardar de es
juzgaréis ; pero antes escuchad la història te modo el instante en queadquiriria la cer
de este papel. teza de que el abate estaba loco; esta con
- - ; Silencio , esclaınó Dantes, oigo pa - Viccion debia serle espantosa. Pero al ano
sos... se acercan.. ,me voy... á Dios !... checerdespues de la visita ordinaria, Faria ,
Y Dantes, teniéndose por feliz en poder viendoque el jóven no volvia, probódeatra
escapar á la esplicacion de aquella histo - vesar el espacio que los separaba.Edmun
ria , que hubiera por precision confirmado do se horrorizó al oir losdoloroscs esfuer
la desgracia de su amigo , se deslizó como zos que hacia el viejo para arrastrarse ; su
una serpiente por la estrecha abertura ; pierna y muslo estaban inertes, tan solo
mientras que Faria , á quien el terror die podia ayudarse con un brazo. Edmun so
ra fuerzas sobrenaturales , rempujaba con se vió precisado á tirar de él , puesto que
el pié la baldosa que estaba cubierta con solo no hubiese podido salir jamásde aque
una estera á fin de que se ocultara mejor lla angosta abertura que daba al cuarto de
a solucion de continuidad , y que no tuvo|Dantes.
iempo de colocar bien en su lugar. – Héme aquí, encarnizadamente em -
Era el gobernador que habiendo tenido pešiado en perseguiros , dijo con benévolà
zioticia del accidente por el llaveró de Fa-l sonrisa , habiais creido poder escapar á mi
EST
ALBUM . 117 .
-munificencia ; pero no será así Escuchadj« se de hacer una buena especulacion, co
pues. lasa muy difícil en la exhausta Italia .
Edmundo conoció que no podia evitar- « Su Santidad resolvió crear dos carde
lo ; por lo que hizo sentar al viejo en su nales .»
cama y se colocó cerca de él en el tabu - Escogiendo dos de los primeros perso
rete . , najes de Roma, opulentos sobretodo , 10
-- Ya sabéis , dijo e: abate , que yo era graba el padre Santo realizar su especula
el secretario intimo, el amigo delcardenal cion : pues que le quedaban luego para
spada , el último de los principes de este vender los altos cargos y magníficos em
nombre. Yo debo á tan digno seiìor toda pleos que estaban disfrutando los dos fu
la felicidad que he disfrutado en esta vida. táros cardenales : y á mas la venta de los
Elno era rico , á pesar de que las rique- capelos le valdria una exhorbitante can
zas de su familia fuesen proverbiales, como tidad .
que mil veces he oido cuando se ha que - Faltaba tan solo la tercera parte de la
rido ponderar: rico como un Spada. Pero especulacion , que el papa y Cesar Borgia
la opinion pública le continuaba la repu - combinaron muy luego escogiendo los fu
tacion de opulento : su palacio fué mipa- turos cardenales ; estos eran Juan Rospi
raiso . Estaba encargado de la educacion gliosi, que desempeñaba él solo cuatro de
de sus sobrinos que murieron , y cuando lasmas altas dignidades del santo sólio , y
quedó solo en el mundo, le devolví por el otro Cesar spada uno de los romanos
una adhesion sincera á su persona , todo mas nobles y mas ricos. Ambos echaron
lo due habia hecho por mí durante diez de ver el objeto de los favores del papa ,
años . pero los dos eran ambiciosos y admitie
· La familia del cardenal no tuvo muy ron . Logrado esto , Cesar encontró muy
muy luego ya secretos para mí; habia yo luego sucesores á sus cargos.
observado que miseñor consultabamuy á! De aquí resultó que Rospigliosi y Spa
menudo archivos antiguos y escudriña- da pagaron para ser cardenales, y que ocho
ba con avidez entre los empolvados ma- sugetos diferentes pagaron para ser lo que
nuscritos de la familia . Un dia en que me anteriormente los dos cardenales de nueva
atreví á hacerle presente todo lo inútil de creacion , y en su consecuencia ingresa--
sus trabajos quejándome de la especie de ron en las arcas de los dos especuladores
abatimiento que les subseguia , memiró 800 ,000 escudos.
con amarga sonrisa , abrió un libro que era Pasemos ahora á la última parte de la
la historia de la ciudad de Roma, y en el especulacion . El papa después de haber
capitulo veinte de la vida del papa Alejan - colmado de agasajos á Rospigliosi y Spa
dro VI leí las siguientes líneas que jamás|da, confiriéndoles los distintivos de carde
he podido olvidar : nal, por lo que debian , para saldar la no
« Las grandes guerras de la Romania ha- ficticia deuda de reconocimiento, reunir y
<< bian terminado; Cesar Borgia , concluida realizar sushaciendas , vivir en Roma; el
« su conquista , necesitaba dinero para com - papa y Cesar Borgia convidaron á co
« prar la Italia entera , el papa necesitaba mér á los dos cardenales. Este fué un mo
« igualmente dinero para arreglar sus dife- tivo de controversia entre el Santo padre
u rencias con Luis XII rey de Francia , te - y su ahijado. Cesar opioana que podia po
a misle aun á pesar de sus reveses: tratába nerse en juego' uno de los muchos mo
30 :
118 ALBUM .
dios que tenia siempre a la mano para pero el criado al parecer no pudo encon
obsequiar á sus intimos amigos , á saber ;||trarle .
la famosa llave con la que se suplicaba á Spada sabia lo que acontecia en tales
ciertos sugetos tuviesen la bondad de abrir /invitaciones . Despues que el cristianismo
cierto armario . En esta llave sobresalía eminentemente civilizador trajo a Roma
una punta de hierro ; por un descuido pro- sus progresos, no era ya un centurion el
Vos favore «que
bablemente del artista . Apenas los favore-
cidos forcejaban para abrir el armario cu -
cevenia
sar quiere
uGesar cauerdel
quconiereórder: e qutirano
ien para deciros
que mueras» pero era si
ya cerradura estaba un poco dura, se pin - un enviado á latere quien venia , con la
chaban con la puntita y al dia siguiente sonrisa en los labios , á deciros de parte
habian muerto. Podia tambien valerse del del papa « Su Santidad desea que vayais á
anillo con cabeza de leon con el que Ce- comer con él. » Spada marchó sobre las
sar adornaba sus 'dedos : en cuanto daba dos de la tarde hacia la quinta de Saint
un apreton de manos de cierto modo , el Pierre -es-Lieus donde el papa le espera
Jeon mordia la epidermis de aquellas ma- ba. La primera persona que se ofreció á
nos favorecidas jy la mordedura era mor- su vista fué la de su sobrino muy engala
tal á las veinte y cuatro horas. Cesar pro - nado y elegante á quien Cesar Borgia col
· puso a su padre , ya que se enviase á los|maba de caricias. Spada palideció ; y Ce
cardenales a abrir el arınario , ya darles ásar, lanzándole una irónica mirada , le
cada uno un cordialapreton demano. Pe- hizo ver que todo lo habia previsto , que
l'e Alejandro VI se opuso diciéndole : el lazo estaba bien urdido .
- No debemos perder de vista la comi-|| Comieron. Spada no pudo dirijir á sa
da tratándose de tan escelentes cardenales sobrino mas que esta pregunta : « ¿Has re
como Spada y Rospigliosi.No sé que precibido mi recado ? » El sobrino le contestó
sentimiento medice que volverémos á ga- que no , pero comprendió todo el valor de
nar ese dinero. Ademas, vos olvidais, Ce- tal pregunta : mas ya era tarde puesto que
sa , que una indigestion se declara almo- acababa de beber un vaso de escelente vi
mento , mientras que una picadura ó no que de propósito para él acababa de
mordedura no producen su efecto hasta escanciar el sumiller del Papa , en segui
pasados uno ó dos dias. da acercaron á Spada otra botella de la
Cesar se convenció con este raciocinio : que le sirvieron con liberalidad. Una ho
y he ahíla razon porque fueron convida- ra despues , un facultativo les declaró á
dos á comer los cardenales. Destinose para los dos emponzonados por setas veneno
celebrar el banquete un viñedo que poseía sas. Mientras Spada agonizaba en el salon
el papa en Saint-Pierre- es-Lieus; hermo de la quinta , su sobrino espiraba en el
sa quinta que los cardenales conocian ya umbral de la puerta de su casa haciendo
por su nombradía : Rospigliosi, atolondra - á su esposa seras que no comprendió .
do con su nueva dignidad preparó su es- Despues de su muerte , Cesar y el Papa
tómago para el banquete : Spada, hombre se apresuraron á apoderarse de la heren
previsor y que amaba mucho á su sobri- cia bajo pretesto de reconocer y encargar
no , jóven capitan de ricas esperanzas, to - se de los papeles del difunto . Pero la he
mó papel y pluma é hizo su testamento . |rencia consistía solo en un pedazo de pa
Envió un recado á su sobrino para que le pel en el que Spada habia escrito : « dejo
aguardára á los alrededores de la quinta ; lá mimuy amado sobrino, mis cofres y lia
. ALBUM . 119
bros entre los que se cuenta mi breviario del cardenal Spada ; pero no fué asi : los
con cabos de oro , siendo mis deseos que Spadas continuaron en su dudoso bienes
Jo conserve comoá un recuerdo de su apa- tar , un misterio eterno envolvió tan som
geroslorecord the crisisy Tail Papa las rios para
sionado tio . » Los herederos lo reconocie - brio suceso y la opinion pública fuéde que
ron todo, elogiaron la hermosura del bre - César , mas político que su padre , habia

.
viario , enviaron al retortero todos los soplado al Papa lasriquezas de losdos car

2
muebles , y se admiraron de que Spada , denales; y digo los dos porque el cardenal
hombre rico , fuese el mas miserable de Rospigliosi , que no habia tomado medida
todos los tios ; ningun tesoro se halló á no alguna preventiva , fué completamente
ser los de ciencias encerrados en la biblio-||despojado.
teca y laboratorios. Cesar y su padre bus- – Hasta ahora , 'interrumpióse Faria
caron , huronearon, preguntaron ;en vano, sonriendo , ¿no os parecerá esto muy in
nada encontraron , ó á lo menos muy poca sensato , no es cierto ?
cosa: apenas sacaron un millar, dostal vez . - ; Oh ! amigo mio , dijo Dantes, me
de plata labrada y otro tanto á corta di- parece por el contrario que estoy leyendo
ferencia en plata acuñada; pero el sobrino una crónica delmayor interés. Continuad,
pudo decir á su muger en cuanto la enos lo ruego.
contró : « Buscad entre los papeles de mil -- Continuo pues :
tio ; entre los que hay el verdadero těsta - La familia fué acostumbrándose á la
meato . » medianía oscuridad . Sucediéronse los años.
Buscise luego con mas avidez tal vez De los descendientes, unos fueron milita
de lo que lo habian practicado los augus- res, otros diplomáticos, estos curas,aque
tos herederos; pero fué en vano: quedóles||llos comerciantes : los unos se enriquecie
tan solo en herencia dos palacios y un vi- ron , los otros acabaron por arruinarse.
iedo en el Palatinado : mas en aquellaLlego pues ya al último descendiente de
época los bienes inmuebles eran muy poco la familia , á aquel de quien fuí yo secre
estimados ; por lo que los dos palacios y tario , el conde Spada. Habiale oido mu
el viñedo quedaron para la familia como chas veces lamentarse de la desproporcion
indignos de la rapacidad del Papa y de su de su hacienda con su rango y posicion :
hijo . Pasaron meses y años: Alejandro Vi habiale aconsejado que invirtiera los po
murió envenenado, ya sabeis porque me- cos bienes que le quedaban en una renta
dios:Cesar emponzoñado al propio tiempo vitalicia : siguió mi consejo y dobló los pro
que él, se salvó dejando la pielcomolasser- ductos . El famoso breviario habia queda
un epidermas|da era quieo de padres
pientes, y revistiéndose de un epidermis do vinculado en la familia , y elconde Spa
en la que el veneno dejó unas manchas da era quien lo poseia , se lo habian ido
semejantes a las que se ven en la piel del trasmitiendo de padres á hijos ; porque la
tigre ; en fin precisado á abandonar á Ro- lestraña cláusula, único testamento que se
ma, fué á hacerse matar oscuramente en encontró , habia hecho de él una reliquia
una escaramuza nocturna quedando cuasi guardada con supersticiosa veneracion por
olvidado para la historia
Olta .. la familia. Era un libro enriquecido con
Despues de la muerte del Papa y del hermosas láminas góticas, y tan cuajado
destierro de su hijo , se figuraba la gene- de oro que un sirviente lo llevaba siempre
ralidad que la familia volvería á colocarse delante del cardenal en las grandes solem
en el alto rango que ocupaba en tiempollnidades.
120 ALBUM .
A la vista de los papeles de toda clase , quince diàs despues de la muerte delconde
títulos , contratos , pergaminos , que se de Spada , el 25 de diciembre ( muy luego
guardaban en el archivo de la familia y comprenderéis porque ha quedado tan gra
que todos eran del emponzoñado carde- vada en mi memoria la fecha de este dia )
nal , empecé yo á mi vez cual lo hicieran releia yo por la milésima vez aquellos pa
veinte criados , veinte mayordomos, vein- peles que habia ya empaquetado y arre-
te secretarios que me habian precedido , glado, porque perteneciendo el palacio á
á compulsar paquetes tan formidables. Alun estraño , iba á marchar de Roma para
pesar de la actividad y relijiosa precision establecerme en Florencia , llevando con
de mis pesquisas no encontré absoluta- migo una docena de miles de libras de mi
mente nada . Con todo habia leido y aun propiedad , mi biblioteca y el famoso bre
habia escrito una historia exacta cual una viario. Fatigado de tan asiduo trabajo , é .
efemérides de la familia Borgia , con el indispuesto por la comida escesiva de aquel
solo objeto de asegurarme si habia sobre - dia, dejó caer la cabeza sobre mis manos
venido á los principes alguna fortuna im- y quedé dormido, serian sobre las tres de
prevista despues de la muerte de mi car- la tarde. Daban la seis en el péndulo cuando
denal Cesar Spada , pero no encontré mas disperté ; levanté la cabeza y me ballé en
que la adicion de los bienes de Rospigliosi la mas profunda oscuridad , llamó con la
su compañero de infortunio . Estaba pues campanilla para que me trajeran luz, pero
cuasi seguro de que ni los Borgias ni Ja nadie compareció. Determiné entonces ser
familia se habian aprovechado de la he- virme á mi mismo ; era en aquel entonces
rencia que habia quedado sin dueño, como una costumbre de filósofo á que era pre
esos tesoros de los cuentos árabes sepuita - ciso empezarse á acostumbrar. Tomé con
dos en el seno de la tierr : bajo la vigilan na mano una de las bujías que ya tenia
cia de un génio ; yo escudriñé, repasé preparadas y con la otra busqué, á falta de
cuentas, calculé mil y inil veces las rep pajuelas por no haberlas en la cajita com
tas y gastos de la familia en el espacio de petente , un papel que me proponia en
tres cientos años, pero todo en vano; que- cender en una vacilante llama que revolo
dé en mi ignorancia y el conde Spada en teaba sobre las áscuas ; pero temeroso en
su miseria .
la oscuridad de tomar un papel interesan
Mi protector murió . De su renta vitali -fte en vez de uno inútil , estaba indeciso
cia habia segregado los papeles de la fa- cuando recordé haber visto dentro del fa
milia , su biblioteca compuesta de cinco mil moso breviario , que estaba á milado, sobre
volúmenes y el famoso breviario : todo mela mesa , un papel viejo , amarillento por la
lo legó en herencia y á mas un miliar de costumbre de hacerle servir de señal y que
escudos romanos que tenia en efectivo, con habia atravesado los siglos mantenido en
condicion de que mandaria celebrar misas su lugar por la veneracion de los herede
por el reposo de su alma , y que formaria ros. Busqué á tientas aquella inútil hoja ,
un árbol genealójico de su familia y escri- la encontré, la retorci, la acerqué á la es
biria la historia de su casa , todo lo que pirante ilama y la encendí. Pero bajo mis
cumplí con la mayor religiosidad ..... dedos, como por encanto , a medida que el
--Sosegaos, mi querido Edmundo, que fuego iba ganando terreno, ví salir carac
ya acabo luego. téres amarillentos y aparecer sobre el pa
En 1807 , un mes antes de mi prision ylpel. Entonces quedé aterrorizado , estrujé
ALBUM , . 121
entre mis manos el paprI, soplé , avivé eli — Ahora', dijo el abate, leed este otro
fuego, en cuya llama encendi directamen - papel. Y presentó á Dautes' una segunda
te la vela , estendi con indecible agitacion hoja con otros fragmentos de líneas : aho
el chamuscado escrito y reconocí que aque- ra, continuó en cuanto vió que Dantesha
llos caractéres queaparecieron al solo con - bia llegado á la última línea , unid los dos
tacto de un vivo calor habian sido trazados fragmentos y juzgad vos mismo.
con tinta misteriosa y simpática . Habíase Dantes obedeció;los dos fragmentos uni
consumido ya .con la llama un poco mas dos daban el resultado siguiente:
del tercio del papel; era elmismo que ha- - « Hoy 25. de abril de 1498 : Ha. ...
beis leido esta mañana. Vólvedle á leer; biendo sido invitado á com ... er por S . S .
Dantes, y luego de haberle leido os diré el Alejandro VI y temiendo que.... no con
complemento de las frases y os esplicaré tento con haber ....me hecho pagar el ca
el sentido ahora incompleto . pelo trate de her....edar mis haciendas re
Y Faria triunfante', presentó el papel áservandom ....e la suerte de los cardenales
Dantes que esta vez leyó con avidezlas si- Cap.. . rara y Bentivoglio , que murieron
guientes palabras trazadas con tinta rosa - em . ...ponzoñados, declaro á mi sobrino
da semejante á la del orin . G ....uido Spada , heredero univer....sal
Hoy 25 de abril de 1498 ha mio, que he enterrado en .... Un lugar que
sido invitado á com ya conoce por haberlo visit....ado conii
jandro VI y temiendo que Igo, á saber las grutas de Monte - Chris....
tento con haberi to todo lo que yo poseia en barr....as, oro
el capelo trate de her . . ; acuñado, pedreria , diam ....antes y alha'-.
ciendás, reservandom ! jas, que solo yo tengo notic....ia de este
los cardenales Cap ' ; i tesoro que ven ... .drá á importar sobre dos
glio , que murieron em ; ;. . millones á .... poca diferencia de escudos
dos declaro á mi sobrino G . romanos y qu.. ..e encontrará levantando
Spada heredero univer ' la vijésima roc....a, empezando por la en
he enterrado en ese senada del Este en ' lin ....ea recta. En Jas
conoce por haberlo visit gratas hay practicadas des.... aberturas ,
á saber , las grutas de Monte -Chris . . Jel tesoro está en el ángulo más lej....ano ,
lo que yo pošeiaren barr de la segunda gruta , cuyo tés ....oro le le
ñado, pedreria, diam go en propiedad absoluta com ....0 á mi
que solo yo tengo notie 1 . Júnico heredero . ...
soro que ven . if 25 abril 1498. . io
unos dos millones á CES....AR SPADA , " . .
de escudos romanos, y qu . Y ahora lo comprendeis por fin ? dijo
levantando la vijesima roc Faria.
la ensenada del Este en lin - Es esa" la declaracion del cardenal
grutas, hay practicadas dos Spada y el testamento con tanto áfan y por
ro está en el ángulo mas lej tanto tiempo buscado ? dijo Edmundo,'in
segunda gruta . Cuyo tes crédulo todavia .
propiedad absoluta com !
único heredero . ' - Si, mil veces si.
25 abril 1498 | -- ¿ Quien lo ha reconstruido asi ?
Ces - Yo, que con la ayuda del fragmento
122 ALBUM .

salvadó he adivinado el resto tridiendo laj- ; Imposible! dijo Dantes, á quien la eror *
lonjitud de las lineas por la del papel , pe- midad de la suma asustaba .
netrando y deduciendo la oracion que fal- - ; Imposible! zy por qué ? reposo el
taba por la que tenia a la vista , cual se guia viejo . La familia pada era una de las mas
uno en un subterráneo por la escasa luz |antiguas y poderosas del siglo quince. A
que de lo alto penetra . mas de que en aquellos tiempos no habia
-¿Y que hicisteis cuando lograsteis ad- especulaciones ni industrias en que inver
quirir la certeza del hecho ? tir los capitales, asi que esas aglomeracio
-Quise partir , y marché en el instantenes de oro y joyas no son de estrañar ;
mismo llevando conmigo el principio de existen aun hoy dia familias romanas que
mi grande obra sobre la unidad del reino se mueren de hambre y que poseeran tal
de Italia ; pero hacia ya largo tienipo que vez cerca un millon en diamantes y pedre
la policía imperial, que en aquella época , rias transmitidas por mayorazgo y á las
al revés de lo que ha querido Napoleon que no se atreven á tocar .
cuando tuvo un hijo, queria la division de Edmundo creia estar soñando , y fluc
las provincias, tenia fija su atencion en mi : tuaba entre la incredulidad y la alegria .
mi precipitada marcha , cuyo objeto estaba -Si he guardado tanto tiempo este se
ella muy lejos de adivinar , dispertó sus creto sin comunicároslo ha sido con el úni -
sospechas, y en el momento de embarcar co objeto al principio de probaros y des
me en Piombino me arrestaron . pues para sorprenderos. Si nos hubiésemos
Mientras & hablaba , Faria estuvo mi- evadido antes de mi acceso de catalépsia
rando á Dantes con espresion casi pater- los hubiese conducido á Monte - Christo; aho
nal, y continuó. ra , añadió arrojando un suspiro, sois vos
- Ahora , amigo, sabeis tanto como yo . el que me ha de conducir . Y bien , Dan
Si algun dia llegamos á salvarnos juntos , la tes , cómo no me dais las gracias ?
mitad de mi tesoro es para vos, y si mue -Ese tesoro os pertenece , amigo mio ,
ro y vos os salvais, os pertenece en su to - dijo Dantes , os pertenece á vos solo y yo
talidad . no tengo á él ningun derecho , pues que
-Pero , preguntó Dantes dudoso , ¿ no no me une con vos el mas remoto grado
hay en el mundo alguno á quien corresponde parentesco .
da con mas Jejitimidad que á nosotros po -Vos sois mi hijo , i Dantes ! esclamó
seer esos tesoros ? el viejo ; sois el hijo que me ha socorrido
-No, no ; podeis estar seguro de ello ; en mi cautiverio . Mi estado me condena
la familia se ha estinguido completamente, ba al celibato , Dios os ha enviado para con
El último conde Spada , me hizo ademas solar a la vez al hombre que no podia ser
su heredero; legándome el simbólico bre - padre y al preso que no podia llegar á ver
viario me legó tambien su contenido. Tran- se libre .
quilizaos pues ; si llegamos á apoderarnos Y Faria al decir esto tendió al jóven la
de esa fortuna podremos gozar de ella sin mano que le quedára ágil y se arrojó Ho
reniordimientos.
(rando á su cuello .
-¿Con qué decís que ese tesoro encier XIX .
ra .... ?
EL TERCER ACCESO .
-Dos millones de escudos romanos
trece millones á poca diferencia de nuestra Desde que aquel tesoro , que por tanto
moneda. lltiempo habia sido el esclusivo objeto de
ALBUM . 123

as meditaciones y desvelos del abate , po- los presos su última esperanza , y darles á
dia asegurar la dicha de aquel á quien Fa-jentender que estaban condenados á una
ria amaba tan entrañablemente como á un |eterna prision , un nuevo contratiempo' les
hijo , habia dobłado á sus ojos de valor. alligió : la galería que miraba al mar y
Todos los dias haciéndose hasta pesado es que hacia tiempo amenazaba ruina , fué
plicaba con el valor de su tesoro , todo el construida de nuevo reparando al propio
bien que en estos tiempos modernos pue - tiempo los sillares y obstruyendo con enor
de hacer á sus amigos un hombre con tre mes peñas el agujero medio tapado ya por
ce ó catorce millones de capital ; entonces Dantes ; sin esta precaucion , que el abate
el rostro de Dantes se obscurecia , porque prescribiera al jóven , su desgracia hubie
el juramento de venganza que hiciera sese sido aun mucho mayor , pues que hu
presentaba á su imaginacion , y 'pensaba biera sido descubierta su tentativa de eva
en su interior cuanto mal en estos tiem- sion é indudablemente se les hubiera se
pos modernos puede hacer á sus enemigos parado : una nueva puerta mas fuerte ,
un hombre con trece ó catorce millones demas indestructible que las otras acababa
fortuna. de cerrarse para ellos .
El abat- no conocia la isla de Monte -Ya veis , decia Dantes con suave me
Christo pero Dantes sí : muy a menudo lancolía á Faria , que Dios hasta quiere
habia cruzado por delante de ella pues quitarme el mérito de lo que vos llamais
que está situada á veinte y cinco millas de mi rendimiento para con vos . Os prometí
la Pianosa entre la isla de Córcega y la de quedar con vos para siempre y ahora ya
Elba , y aun una vez descombarcó en ella. no soy dueño de dejaros de cumplir mi
Esta isla estaba, y habia estado siempre y palabra ; ya no disfrutaré yo del tesoro
aun hoy dia está , enteramente desierta ; es mejor que vos , y no saldrémos de aquí ni
una roca de forma cuasi cónica , que parece el uno ni el otro . Al cabo y al fin mi ver
haber salido , por algun cataclismo volcá dadero tesoro , lo creeréis famigo mio , el
nico , desde el fondo del abismo á la su- que me esperaba bajo las oscuras bóvedas
perficie del mar . Dantes describia á Faria de Monte - Christo es vuestra presencia , es
el plano de la isla , y Faria daba á Dantes vuestra sociedad de cinco ó seis horas á
consejos sobre los medios de que se debia pesar de los carceleros . Son tambien esos
valer para encontrar su tesoro . destellos de inteligencia que habeis vertido
Pero Dantes distaba mucho de partici- en mi alma , esos idiomas que habeis im
par del entusiasmo y confianza del viejo : plantado en mi memoria y que ponen en
verdad es que estaba bien persuadido de juego todas sus ramificaciones filológicas;
que Faria no era loco , y el modo con que son esas diversas ciencias,que tan fáciles
llegára éste á descubrir lo que habia he- me las habeis presentado gracias a los pro
cho creer en su locura , redoblaba mas y fundos conocimientos que de ellas teniais ,
mas su admiracion ; pero no le era tan fá y á la claridad de los principios en que las
cil creer que el depósito , dando de barato habeis constituido : ese es mi mejor y úni
que hubiese existido , existiese aun y aun- co tesoro con el que, amigo mio , me habeis
que no tuviese al tal tesoro por quimérico , hecho rico y dichoso . Creedme y conso
se le figuraba que por lo menos habria si- laos ; esto lo prefiero yo á esos millones
do estraido de su lugar. Mientras tanto co en oro y á esas cajas de diamantes , aun -' s
mo si el destino hubiese querido quitar á que no fuesen tan problemáticas como
124 .. ALBUM ,
esas nubes que se ven ſluctuar al amane- quedarse alli solo , bajo cualquier pretesto
cer sobre el mar , que uno toma por tier - que no pudiese infundir sospechas, y una
ra firme y que se evaporan , volatilizan y vez alli y solo , procurar encontrar lasma
desvanecen a medida que uno se acerca á ravillosas grutas y escarbar el lugar indi
ellas . Teneros á mi lado la mayor suma cado : este era , como se recordará muy
posible de tiempo , escuchar vuestra elo - bien , el ángulo mas lejano de la segunda .
cuente voz , que hermosea mi espíritu , fabertura,
conforta mi alma, dispone mi organiza - Asi esperando pasaban las horas sino
cion para grandes y estupendas cosas si rápidas, llevaderas á lo menos: Faria con
algun dia llego á verme en libertad y po- mo hemos dicho ya , sin haber recobrado
nerle en tal estado que jamás la desespe- ellibre uso de su mano y de su pié , ha
racion , á queme entregué antes de cono- bia readquirido toda la claridad de su ima
ceros, tenga ya entrada en él hé ahí"miginacion , y poco a poco, merced á los co
fortuna ; esta no es quimérica ; os la debonocimientos morales que ya hemos des
real y verdadera , y todos los soberanosde crito , habia por fin inspirado á su jóven
la tierra , ni aun el mismo Cesar Borgia, compañero esa paciente y súblime inyen
no llegarian á podérmela arrebatar. tiva del preso que de nada saça grandes
Asi fueron para estos dos infortunados, cosas ; temeroso siempre de envejecer , Y
sino dias felices, á lo menos dias pasados Edmundo temiendo acordarse de lo pasa
con rapidez los que se subsiguieron. Faria do que ya empezaba á amortiguarse y que
que durante tantos años guardara silen - apenas aparecia en el fondo de su memo- .
cio sobre su tesoro, hablaba de él en todasria como una įlejana reminiscencia , ape
ocasiones. Como lo habia previsto ya, que nas perceptible en la oscuridad deltiempo;
dóparalizado delbrazo derecho y delmus- asi iba siguiendo todo, como en aquellas
lo izquierdo habiendo perdido toda espe- \existencias en quienes no se ha cebado to
ranza de llegar a ser feliz algun dia ; percdavia la desgracia y, pasan su vida 'apaci
esperaba ansioso para su jóven compañerohle, y calmosa bajo la proteccion de la Pro
ó una próxima libertad:ó;una feliz .eva- videncia . Pero bajo esa calma artificial ,
sion , y esto le regocijaba. Temeroso deſen el corazon del joven y en el delviejo se
que no se estraviase ó perdiese algun dialahogaban tal vez muchos suspiros, que se
la carta , había precisado á Dantes a que exhalaban en cuanto Faria quedaba solo ,
la aprendiese de memoria , y : Dantas Jalen euanto Edmundo entraba en su cuarto .
recitaba desde la primera á la última pala - | Uno noche dispertó Edmundo sobre
bra; entonces inutilizó el segundo trozo , saltado creyendo haber oido que le llama- ,
seguro que,aunque encontrasen y estudia- ban . Abrió los ojos y tratón de atravesar la
ran el primero no llegarian á dar cont sulopacidad de las tinieblas. Su nombre, ó
verdadero sentido, Muchas veces se pou mejor una voz plañidera que trataba de
ron horas enteras dando Faria consejos á articularle llegó hasta sus oidos. Sentóse
Dantes, consejos quedebian servirle cuan- len su cama, corriendo por su frente un
do estuviera en libertad, Entonces , libre angustioso sudor y escuchó. Por fin salió
ya ; desde el dia , desde la hora , desde el de dudas, los lamentos venian del cala -
momento en que se viese libre no debia |bozo de su compañero. . . . .
tener sino un solo pensamiento : pasar áls Gran Dios!murmuró Dantes, ¿serią .
Monte -Christo por un medio cualquiera yltal vez ?...
ALBUM . . 125
Y apartó la cama á toda prisa , separó -- ; Oh ! amigo mio, amigo mio , ca
la piedra, se lanzó en el pasadizo y llegó laos; reaccionando empero luego susfuer
á la estremidad opuesta : la baldosa estaba zas postradas por tan imprevisto golpe , y
separada. A la luz de la ' informe y vaci- animado con las palabras del viejo conti
lante lámpara de que hemos hablado ya, nuó : :: Oh ! ya os he salvado una vez y
Edmundo vió al viejo , pálido , de pié to- os salvaré otra ; y levantando el banquillo
davia , agarrándose con la mano á losban - de la cama del que sacó la botellita que
quillos de la cama. Sus facciones estaban encerraba aun una tercera parte del licor
descompuestas por esos horribles síntomas rojo : mirad, aun queda de esa mistura que
de que tenia conocimiento ya, y que tanto 'os salvó; pronto , pronto decidme que es
le alarmaron cuando los presenció porpri- lo que debo hacer. ¿ Son necesarias mas
mera vez. instrucciones para este nuevo ataque? Ha
- Amigo mio , dijo Faria resignado , blad , amigo mio , que ya os escucho .
ya lo veis , por lo mismo nada tengo quel - No tengo ninguna esperanza , dijo
deciros. . Faria meneando la cabeza , pero no im
Edmundo arrojó un grito de dolor y porta , Dios quiere que el hombre que ha
perdiendo del todo su serenidad se lanzó creado y en cuyo corazon ha impreso pro
á la puerta gritando , i socorro ! ¡ socorro ! fundamente el amor á la vida , haga todo
pero Faria tuvo aun la suficiente fuerza lo que pueda por conservarla , muy peno
para detenerlo por un brazo y decirle . sa algunas veces, pero siempre estimada .
-- ; Silencio ! ó sino sois perdido . No - - ; Oh ! si, si , esclamó Dantes, yo os
pensemos mas que en vos, amigo mio ; salvaré , yo os lo prometo.
veamos el modo de haceros mas llevade - l - Ensayaos pues ; el frio se apodera de
ra vuestra cautividad ó posible vuestra fu- mi, siento la sangre confluir al cérebro ;
ga . Os serian necesarios muchos años pa - este temblor horrible que hace rechinar
ra volver á hacer vos solo lo que he he mis dientes y crugir mis huesos , princi
cho yo aqui, que seria destruido desde el pia á sacudir todo mi cuerpo ; dentro de
momento en que nuestros guardas tuvie- cinco minutos el mal estallará y antes de
ran conocimiento de nuestra comunicacion un cuarto de hora no quedará de mi mas
y trato. Por lo demas, quedad tranquilo , que un cadáver.
amigo mio , el calabozo que voy a dejar - Oh ! esclamo Dantes, traspasado de
no quedará vacio por mucho tiempo ,otro dolor el corazon .
desgraciadome reemplazará en este lugar. - Vos hareis lo que hicisteis la otra vez,
A este otro vos os aparecereis como un pero no esperareis, tanto . Tądos los resor
ángel de salvacion . Esté tal vez sea jóven ,ſtes de la vida están muy desgastados ya ,
fuerte , sufrido y pacífico como vos, en y la muerte , continuó mostrando su bra
tal caso podrá ayudaros en vuestra fuga zo y inuslo paralizados , tiene adelantada
tendreisa yan la mitad de su faena. Si despues de
que ahora yo estorbo ; ya no tendreisa
ver" haberme vertido en la boca doce gotas eni
vuestro lado un hombre medio cadáver , he
unido á vos tan solo para coartar vuestros vez de diez , veis que no entro en conoci
movimientos. Está visto que Dios trata de miento , entonces administradme lo restan
lo que te . Ahora colocadme
favoreceros enes algo : os dá masyodemuera en mi cama, pues
os quita ; ya tiempo de que . Po puedo tenerme ya en pie . .
· Elmundo no pudo hacer sino juntar! Edmundo tomó al viejo en sus brazos y
sus manos y esclamar : Ho tendió en la cama. .
32
126 ALBUM
- Ahora, amigo mio , dijo Faria , úni-, - Oh! creed quie- si sufro menos es
co consuelo demimísera existencia , vos porque tengo menosfuerza . A vuestra edad
á quien el cielo me ha concedido aunque se tiene una fé ciega en la vida ; es uno
tarde pero que al fin os envió , inaprecia de los privilejios de la juventud , creer y
ble presente .del que le doy las gracias ; esperar; pero los viejos ven la muerte sini
en el momento de separarme para siem - tantos obstáculos, con mas claridad . Ved - .
pre de vos, os deseo toda suerte de feli- |la ahi.... ya viene.... todo está conclui
cidades ,' toda la prosperidad de que sois do,.... mi vista se oscurece .... pierdo la
digno. 1 Hijo mio , yo os bendigo ! razon ..... Dadme la mano Dantes ......
· El jóven cayó de rodillas apoyando suiadios! ..... ; adios !..... Incorporándose
cabeza contra la cama del viejo . ' entonces hizo un último esfuerzo en que
--Pero sobre todo prestad atencion á pareció reunir todas sus facultades inte
lo que voy a deciros en este momento su - lectuales : Monte -Christo , dijo , no olvi: ";
premo: el tesoro de los Spada existe aun ;||deis á Monte -Christo ; y cayó tendido so . "
Dios me concede que no haya ya para mibre la cama.
niobstáculos ni distancias que me lo im - El acceso fué terrible:miembrosenhier
pidan . Le veo en el fondo de la segunda tos, hinchados párpados , sanguinolenta
gruta ; mis ojos atraviesan las entrañas de espuma, un cuerpo sin movimiento , hé
la tierra y se deslumbran al aspecto de aqui todo lo quedó en aquel lecho de do
tantas riquezas. Si llegais á escapar algun lor en vez del ser inteligente que en el se
dia , acordaos de que el pobre abate á acostára unosmomentos antes . Dantes to
quien todo elmundo creia loco , no lo era. mó la lámpara , la colocó á la cabecera de
Corred á Monte -Christo , aprovechaos de la cama sobre una piedra que sobresalia
nuestra fortuna , aprovechaos de ella , que de la pared y de dondesu incierto resplan
harto habeis sufrido . dor iluminaba con fatídico reflejo aquel
Una violenta sacudida interrumpió al rostro desencajado, aquel cuerpo inerte y
anciano. Dantes levantó la cabeza , y violenvarado. Alli, con la vista inmóvil, espe -
cual se inyectaba de rojo el blanco de sus ró impávido el instante de administrar el
ojos, hubiérase dicho que desde su pecho remedio salvador. Cuando creyó llegado el
acababa de invadir su cabeza un gran rau - momento , tomó el cuchillo , separó los dien
dal de sangre . ||tes que ofrecieron menos resistencia que
– ¡Adios! ¡adios!murmuró elviejo apre- la vez primera , contó sucesivamente hasta
tando convulsivamente la mano deljóven, diez gotas y esperó . La botellita contenia
i adios ..... aun á corta diferencia el doble de lo que ,
- Todavia no , todavia no , esclamó és- habia administrado. Esperó diez minutos ,
te , no 'me abandoneis ' asi: ; Dios mio ! un cuarto de hora , media hora ; pingues
socorredle .... ayudadme.... movimiento : temblando , erizados los ca
— ; Silencio ! ; silencio ! dijo entre dien - bellos, inundada la frente de un sudor frio ,
tes el moribundo , nos separarian si me contaba los segundos por los latidos de su
salvaseis . corazon .
- Teneis razon .; Oh ! si, si, tranquili- Entonces creyó que era ya tiempo de
zaos ; yo os salvaré , mayormente cuando ensayar la última prueba, acercó la bote
si bien sufris mucho , paréceme que no es| llita á los cárdenos lábios de Faria y sin
11 .) como la otra vez. necesidad de separar las mandibulas que
ALBUM . 127
habian quedado entreabiertas vertió en laſ pia . Nada indicaba en el esterior de aquel
boca todo el licor que aquella contenia. hombre que tuviese conocimiento del ac
El remedio produjo un efecto galvánico ;||cidente ocurrido cuando salió del calabozo
un violento temblor ajitó losmiembrosdel de Dantes. .
anciano , abriéronse sus ojos con un mirar Apoderóse de este un irresistible deseo
que estremecia, arrojó un suspiro queme- de saber lo que iba pasar en el calabozo
jor parecia un grito, y luego aquel cuerpo, de su infeliz amigo : entró pues en la gale
convulso , adquirió poco a poco su inamo- ria subterránea y llegó á tiempo de poder
vilidad; tan solo los ojos quedaron abier - oir los gritos del llavero llamando ausilio .
tos. . Muy luego entraron losotros llaveros; oyóse
Pasóse media hora , una hora , hora y en seguida el sonido de ese paso tardío y
media . Durante esta hora y media de an - regular que es habitual de los soldados
gustias, Edmundo inclinado hacia su ami- aun cuando no estén de servicio . Detrás
go, aplicada sobre su corazon la mano, sin - de los soldados llegó el gobernador. Ed
tió enfriarse paulatinamente aquel cuerpo mundo oyó el ruido de la cama sobre la
y aquel corazon apagar sus latidos cada que ajitaban el cadáver, distinguió la voz
vez nias sordos y profundos. En fin , ya no del gobernador que mandaba le echáran
quedó señal de vida, la última convulsion agua en la cara , y que, viendo que á pe
del corazon cesó , púsose lívido el rostro , sar del aspersion el preso no volvia en si ,
quedaron los ojos abiertos, pero cristaliza - mandó llamar al médico . El gobernador
dos. salió, y algunas palabras de compasion en
Eran las seis de la mañana, asomaba la tremezcladas con risas y despropósitos vi
aurora , y sus débiles rayos, invadiendo el |nieron á herir los tímpanos de Dantes.
calabozo, hacian palidecer la espirante luz - Vaya, vaya, decia uno, elloco ha ido
de la lámpara. Estraños reflejos ilumina- Já juntarse con sus tesoros: buen viaje .
ban el rostro del cadáver, dándole de vez - Y no tendrá, á pesar de tantosmillo
en cuando una apariencia de vida. Mien - nes, con que pagar la mortaja , añadió
tras duró esta lucha del dia y de la nochel|otro .
Dantes pudo dudar aun , pero desde quel - Oh ! repuso un tercero ; la mortaja
hubo vencido comprendió que estaba solo del castillo de If no es muy cara . .
con un cadáver. Entonces un profundo él - Tal vez, añadió uno de los primeros
invencible terror se apoderó de él, no se interlocutores , como este hombre ha sido
atrevió ya á cojer aquella mano que pen- cura , se hará alguna cuesta para sussufra
dia fuera de la cama, no se atrevió ya ágios.
fijar susmiradas en aquellos ojos blancos - Entonces se le honrará con el saco.
é inmóviles, que habia probado de cerrar Edmundo escuchaba ; no perdia ni una
aunque en vano, puesto que siempre vol- sola palabra , pero no comprendia gran
vian á abrirse . Apagó la lámpara, la ocul- cosa de toda aquella jerigonza.Muy luego
tó con cuidado y escapó colocando lo me fueron estinguiéndose las voces y le pare
visita per avero iba/ció que no
jor que pudo la baldosa por su parte inte - ció que los asistentesabandonaban el cuar
rior; ya era tiempo , porque el llavero iba |to . Con todo no se atrevió a entrar; podia
á llegar. Comenzó su visita por Dantes: alphaber quedado algun llavero para velar el
salir de su calabozo, iba á pasar al de Fa- muerto . Permaneció pues, mudo , inmó
ria a quien llevaba el almuerzo y ropa lim -llvil y reteniendo la respiracion. Al cabo de
428 ALBUM .
una hora , á poca diferencia , se interrum -Abar vuestra obra cumpliendo las formali
pió el silencio con un débil rumor que fué||dades prescritas por la ley.
aumentando. Era el gobernador que vol- Que se calienten desde luego los cau
via acompañado del médico y de varios terios, dijo el médico ; si bien esta precau
oficiales. ' cion es por demas .
Hubo un momento de silencio : 'era de Esa orden de calentar los cauterios hizo
presumir que"elmédico se acercaba a la horrorizar á Dantes.Oyéronse pasos apre
cama y examinaba el cadáver.Muy luego surados , el rechinamiento de la puerta ,
empezaron los procedimientos. Elmédico idas y venidas, y algunos instantes despues
analizó la afeccion á que habia sucumbido entró el criado del carcelero diciendo :
el preso , y declaró que estaba muerto .Las – Aquí está el brasero con los hierros
preguntas y respuestas se hacian con una candentes. Observóse denuevo elmaspro
' indiferencia que indignó á Dantes. Le pa - fundo silencio , oyóse luego el chirrido de
recia que todo elmundo debia sentir ha - las carnes que se quemaban y cuyo olor
cia el pobre abate una parte de la estima- eraso y nauseabundo atravesó hasta la pa
cion que le profesaba . red trás la que estaba Dantes escuchando
- Pues en verdad que lo siento, dijo el con horror. A ese olor de carne humana
gobernador contestando al médico que carbonizada , inundóse de sudor la frente
aseguraba la realidad de la muerte ; era del joven y creyó que iba a desmayarse .
un preso afable , inofensivo ; de divertida - Ya veis , caballero , que está bien
locura y sobre todo su custodia no reque muerto , dijo el médico ; esta quemadura
-ria mucha vigilancia . en el talon es decisiva : el pobre loco está
- Hubiérase podido muy bien dejarle curado de su locura y libre de su prision .
en completa libertad , repuso el llavero , - ¿No se llamaba Faria ?.preguntó uno
sin temor de que hiciera tentativa alguna de los oficiales que acompañaban al go
de evasion aunque trascurrieran cipcuenta bernador. .
años, estoy seguro de ello . . — Sí, señor . y segun suponia , era de
- Con todo, dijo el gobernador, yo creo unaantigua familia ; por lo demas era muy
seria muy conveniente a pesar de vuestra sabio y muy razonable sobre todas las cues
conviccion, no porque yo dude de vuestra tiones que no tuvieran relacion con sus te
ciencia , pero para cubrir mi responsabili- soros; pero sobre este punto , preciso es
dad , el asegurarnos de que el preso está confesarlo , no habia medio de entenderse
real y verdaderamente muerto. con él.
Hubo de nuevo un instante de silencio - Es una afeccion que nosotros llama
absoluto durante el cual, Dantes" siem - [mos monomanía , dijo el médico.
pre alerta, creyó que el médico examina- | - ¿ No le habíais oido lamentarse ja
ba y reconocia por segunda vez el cadáver: más ? dijo el gobernador al llavero encar
- Podeis estar tranquilo , dijo el médi- gado de llevar los víveres al abate .
co , está bien muerto, os respondo de ello . - Jamás, señor gobernador, absoluta -
Ya sabeis, caballero, insistió elgober- mente jamás; antes por el contrario algu
nador, que no podemos darnos por satis - nas veces me divertia mucho contándome
fechos en casos semejantes al presente , lindas historias ; un dia en que mimuger
con el simple exámen :, a pesar de todas estaba indispuesta , me dió una receta que
las apariencias , hacedme el favor de aca- la curó perfectamente.
con " . . tiida "ALBÜM . . . . . . 129
1 ;Åhr fah l'esclamó elmédico,rigno-1 - Entre diez y once. .
whol
raba yo que tuviese que hábérinelas con - ¿ Se velará al difunto ? "
un colega ; espero señor gobernádor,a ia-| -- Y por qué? se cerrará el 'calabozo
dió chanceándose , que le trataréis cual como si estuviese vivo y santas pascuas.
corresponde. " " 'T ' - Entonces el ruido de los pasos se fué
— Sí, sí, quedad tranquilo , será sepul-fjalejando', debilitóse el eco de las voces y
tado con la mayor decencia en el saco 'mas oyóse el ruido de la puerta que se distin
nuevo que pueda encontrarse; ¿ estáis con - guió por su chillona cerradura y mohosos
tento ? " . * **. lgoznes. Un silencio mas profundo que el
-- ¿ Debemos cumplir con esta formali-|del desierto , el silencio de la muerte, pe
dad á ' presencia vuestra , señor ? preguntó netró hasta el alma helada del jóven . En
el criado del carcelero. " watonces levantó lentamente la baldosa con
Por supuesto , 'y daos prisa que no su cabeza y arrojó una investigadora mi
puedo estar todo el dia en este cuarto . Trada dentro del cuarto : este estaba vacío .
Oyerónsepúevas idas y venidas, 'un Dantes salió de la galería . .
i , ito XX .
momento después llegó a los oidosde Dan .
tes un ruido cual si restregasen lienzo cru - EL CEMENTERIO DEL CASTILLO DE IF .
dó, 'crujió el tablado de la cama, sono so - Encima de la cama , echado a lo largo
bré las baldosas el pisar aplomado como elly debilmente iluminado por una claridad
de un hombre cargado con un fardo y la tenebrosa que penetraba a través de la
cama crujió de nuevo bajo el pesoso que
que lala ventana', se veía un saco de grueso lienzo
Flá través de cuyos pliegues se dibujaba con
oprimia . "
Hasta la noche, dijo el gobernador. ffusamente una figura larga y envarada :
unfélérase
- ¿ Se le dirá alguna misa ? pregun t la última'mortaja de Faria ; mortaja
uno de los oficiales. , que al decir de los llaveros, costaba muy
- Es imposible , contestó el goberna- poco. Así que , todo habia concluido : una
dor. El capellan del castillo me pidió ayer| separaciðn 'material existía ya entre Dan
permiso para hacer una escursion de ocholtes'y su anciano amigo; no podia ver aque
dias á Thiers. Le respondí de mis presos llos ojos que habían quedado abiertos co
durante todo ese tiempo; si el pobre abate mo para continuar mirando aun despues
no se hubiese precipitado tanto hubiese te - de la muerte , no podia ya apretar aque
nido su Requiem . :) I lla miano industriosa que habia levantado
i Bah ! : bah ! dijo el médico, con esa el velo que cubria las cosas ocultas. Faria .
impiedad familiar a todos los de su profé-Jel útil, el buen compañero á quien se ha
sion ; era eclesiástico, Dios tendrá en cuen bia adherido ' tan intimamente ino existía
ta su estado , y no dará á los infiernos el ya sino en sus recuerdos! Sentose enton
ruin placer de enviarles un cura . ' ces al borde de aquel terrible lecho y se
Una carcajada subsiguió á tan tonta bu - sumergió en una sombría y amarga me
fonada. Durante este tiempo continuaban lancolía..
amortajando. 1 ; Solo !'; había quedado solo l ; habia
Hasta la noche : repitió el gobernador de nuevo caído en el silencio , y se encon
cuando se hubo concluido. trabá frente á frente de la nada! |Solo !
.

- A qué hora ? preguntó el criado dell; sin la presencia , sin oir la voz de aquel
carcelero , ser humano que le habia retenido en la
. 33
130 ALBUM
tierra ! No le seria muchomejor que, co -ll - Ohi ,Oh ! murmuró, ¿ quién me
mo Faria, fucse á pedir á Dios el enigma|infunde tales ideas? ¿seréis vos, Dios mio?
de su vida antes que pasar por la lúgubre Puesto que solo los muertos salen libres
puerta de los sufrimientos! La idea del de aquí, ocupemos su lugar.
suicidio combatida por su amigo, espulsa - | Y sin dejarse tiempo para desistir de tal
da por su presencia aparecióse de nuevo determinacion , dirijióse al horrible saco ,
entonces como una fantasma cerca el ca- descosiólo con el cuchillo que Faria habia
dáver de Faria . hecho, sacó del saco el cadáver, lo llevó á
- Si me fuese posible morir , dijo , iria su cuarto, lo metió en su cama, cubrió su
á donde él va , y de fijo nos encontraria - cabeza con un harapo de lienzo cualacos.' .
mos. ¿ Pero cómo morir ? nada mas fácil, ſtumbraba él cubrirsela , abrigóle con su
añadió riéndose . Me quedaré aquí y arro - manta , besó por última vez aquella frente
jándome sobre el primero que entre , le helada, probó de cerrar aquellos ojos re
ahogo, y despuesme guillotinan . beldes que continuaron abiertos y horro
Mas como sucede en los grandesdolores, rosos por cuanto faltaba de ellos,la espre
así como en las grandes tempestades el sion , volvióle de cara á la pared a fin de
abismo se encuentra entre dos montañosas que el llavero al llevarle la cena , creyese
olas , Dantes retrocedió a la idea de una que estaba acostado como acostumbraba •
muerte tan infamante , y de una estremada hacerlo muy á menudo ; volvió á entrar --
desesperacion cayó en una ardorosa sed en el pasadizo, acercó la cama a la pared,
de vida y de libertad . , Jentró en el otro cuarto , sacó del armario
- Morir ! ó nó , esclamó; no valdria la aguja y el hilo , se despojó de sus an
la pena de haber vivido tanto tiempo , de drajos para que se sintiera por defuera el
haber sufrido tanto para morir ahora. contacto de las carnes , deslizóse en aquel
iMorir ! eso era bueno cuando ya estaba saco desvencijado , situóse en la posicion
resuelto á ello , pero han pasado ya mu - que tenia el cadáver, y recosió por dentro
chos años , al presente seria contribuir a las costuras descosidas. Si por desgracia
agravar mimisera suerte. No ; quiero vi- alguien hubiese entrado en aquel momento
vir ; no, quiero luchar hasta el último es - habria podido oir los vigorosos latidos de
tremo; no, quiero reconquistar esa dicha su corazon .
que me han arrebatado. Me olvidaba ya Dantes hubiese ' podido esperar hasta
que antes de morir tengo que castigar á despues de la visita de la tarde, mas te
mis verdugos y ¿ quién sabe si tal vez ten- nia miedo de que hasta entonces el gober
dré algunos amigos que recompensar ? Pe- nador no cambiase de resolucion y man
ro me han dejado hasta ahora aquí olvi-||dase retirar el cadáver. Entonces se des
dado y no saldré del calabozo sino como vanecia su última esperanza. En todo caso
Faria . fracasando su plan quedaba preso del mis
A estas ideas Edmundo quedó inmóvil, momodo. Hé aquí su proyecto .
con la vista fija cual un hombre á quien Si durante el tránsito los enterradores
ocurre una idea repentina , pero que le jechaban de ver que conducian un cuerpo
espanta solo el considerarla . Levantóse delvivo en vez de un cadáver, Dantes no les
improviso , llevó su mano á la frente cual ,
si estuviese poseido de un vértigo, dió dos daba tiempo para que se cerciorasen de ello ;
ó tres vueltas por el cuarto , y volvió a pa - de una vigorosa cuchillada abria el sacode
rarse frente la cama... i arriba abajo, y aprovechándose del terror
ALBUM . 131
que esto infundiria , escapaba ; si tratabanguno en el castillo, y Dantes creyó ya que
de detenerle , se valdria delmismo cuchi- habia escapado á este primer peligro. Era
Ilo . Si le conducian hasta el cementerio y esto un buen augurio . En fin , alaproximar
le depositaban en una hoya, se dejaría cu- se la hora indicada por elgobernador oyé
brir de tierra ; luego cuando fuese de no- ronse pasos en la escalera . Edmundo viendo
che á penas los sepultureros habrian vuel- ya llegado el crítico momento llamó en su
to las espaldas, se abriria paso á traves de ausilio todo su valor; al retener el aliento,
la tierra recien movida y escaparía: con- se hubiese considerado feliz de poder con
fiaba en que la capa de tierra que le cu- tener igualmente las precipitadaspulsacio
briría no sería tanta que no pudiese levan - ues de sus arterias. .
tarla . Si se engañaba ; si por el contrario Paráronse los que venian á la puerta ;
de lo que se creia , la tierra peșaba dema- los pasos eran dobles lo que indicó á Dan
siado moriria sofocado y en este caso tantes que eran dos los sepultureros que ve
to mejor : ; todo concluido ! n an á buscarle . Su suposicion se trocó en
Dantes no habia probado bocado desde certeza cuando oyó el ruido que hacian al
el dia anterior, pero por la mañana no dejar en tierra las angarillas. Abrióse la
habia pensado en ello siquiera , niaun aho- puerta , una luz velada llegó hasta los ojos
ra se acordaba tampoco. Su posicion era de Dantes ; a traves del lienzo que le cú
muy dificil para entretenerse en pensar bria , vió acercarse dos sombrasá su cama.
otra cosa . El primer peligro que corria Un tercero se quedó en la puerta , tenien
Dantes , era que el carcelero , al traerle lado en su mano un farol de ronda. Cada
cena sobre las siete de la noche echase de uno de los doshombres que se habian acer
ver la sustitucion verificada. Felizmente cado a la cama cojió el saco por uno de
mas de veinte veces , ya por misantropía ,||sus estremos .
ya por cansancio , Dantes habia recibido - Mucho pesa para ser tan viejo y flaco ,
al llavero metido en su cama, y en taldijo uno de ellos levantándole la cabeza .
caso por lo comun aquel hombre dejaba - Dice que cada año aumenta de me
el pan y la sopa sobre la mesa retirándosedia libra el peso de los huesos ; añadió el
sin hablar palabra. Pero esta vez podia el otro cojiendole por los pies.
carcelero faltar a la costumbre de su callar - Le has atado ya la cuerda ?
habitual, dirijir la palabra á Dantes , y – Muy animal sería en cargar con ese
viendo que no contestaba acercarse á la ca -lipeso inútil, dijo el segundo , ya se la ataré
ma y descubrir el pastel. Jallá abajo.
Alaproximarse la horade las siete comen-| -- Tienes razón, vamos pues.
zaron las verdaderas angustias : apretando - ¿ Para qué esa cuerda? se preguntaba
con su mano el corazon trataba de conte - Dantes.
ner sus latidos , mientras con la otra en - Trasladaron el supuesto cadáver desde
jugaba el sudor de la frente que se desli. Na cama á las angarillas . Edmundo se pu
zaba por las sienes; de vez en cuando le so tieso á fin de desempeñar mejor su pa
entraban calofrios que recorrian toda la pel, y el cortejo fúnebre alumbrado por
estension de su cuerpo , y le comprimian el hombre del farol que marchaba delan
el corazon como en un helado torno. En - te , subió las escaleras. De repente sintió
tonces creia morir de veras. Pasáronse las bañado su cuerpo con el fresco y húmedo
horas sin que se observase movimiento al-laire de la noche. Esta fué una sensacion
9 . 132 i Li r enti ALBUM .... . . . ". . .
súbita , en que el placer y las angustiasjade está situado el castillo , llegabá mas .
se disputaban la primacia : Los conducto - distinto á los oidos de Dantes a medida que
res anduvieron coino veinte pasos , luego se adelantabán . ', " i seen on
se pararon y dejaron en el suelo- las anga- l - Maldito tiempo! dijo uno de los con
rillas. Uno de ellos se alejó y Dantes oyójductores. 1 S .
sus herrados zapatossonar sobre el empe- | -- Si, el abate corre riesgo de'mojarse ,
drado. . . . . vs . dijo el otro y soltaron una carcajada. " ;
- En donde estoy ? -dijo para sis Dantes no penetró el sentido de esta bu
- ¿ Sabes que no es muy ligero ? dijo fonada , pero se le erizaron los 'cabellos.
el que habia quedado cerca de Dantes , | - ; Bueno ! ya hemos llegado : dijo el
sentándose en el borde de las angarillas. Horimero. '
Elprimerimpulso de Dantes fuéde huir; - Mas allá , mas allá , añadió el otro;'ya
mas felizmente logró contenerse. inno sabes que el último se quedó á mitad de
Alúmbrame, animal; dijo aquel delcamino , estrellándose contra las rocas y
los conductores que se habia alejado , ó que el gobernador nos dijo aldia siguiente
sino jamas encontraré lo que busco . " Ioue eramos unos holgazanes.
El hombre del farol obedeció á tal in - Caminaron pues cuatro ó cinco pasos
vitacion aunque tan poco cortés. ' isim as, sienipre subiendo ; luego sintió Dan :
-- ¿ Qué diablos buscan ? se preguntó de tes que le cojian por la cabeza y por los
nuevo Dantes ; algun azadon sin duda . Upies y le bamboleaban . . gucleo
Una esclamacion de alegria indicó quei U no! dijeron los enterradores, ¡dos!
el enterrador habia encontrado lo que bus-litres :
caba . Wil Y al propio tiempo vióse en efecto Dan
En fin , dijo el otro , pero no ha sido tes lanzado en un enorme vacío , atrave
sin trabajo . . ... .. sto in unpisando el aire como'un pájaro herido, ca
- Si, contestó éste , pero nada habrá yendo siempre con un terror que le hela
perdido en esperar. ' ' sil . ba el corazon. Aunquealgun objeto pesado
Al decir estas palabras se acercó á Ed - precipitaba su caida , lé pareció que esta
mundo à quien pareció que el otro dejaba duraba un siglo . En fin , con un ruido es
en el suelo un cuerpo pesado y sonoro : pantoso 'entró como una flecha en un agua
en el mismo instante una cuerda sujetó tan fria que le hizo arrojar un grito sofo
sus pies con viva y dolorosa presion . cado instantáneamente por la inmersion .
- Vaya ; está ya atada la cuerda ? pre- || Dantes habia sido lanzado almará cuyo
guntó el enterrador que se mantuviera pa- fondo le conducia la bala de a treinta 'y
sivo . " " seis sujeta á sus pies. Elmar es el cemen
Y bien atada, dijo el otro, yo res- terio del castillo de If.
pondo . o . in omni verden sein. . . . . : . XXI. - Brincones
En este caso , vamos andando tell LA ISLA DE TIBOULEN . .. wsky
Y levantando las angarillas continuaron Dantes sobrecojido, cuasi sofocado,tuvo
su camino. i is is buite con todo bastante serenidad para rétener
Caminaron como unos cincuenta pasose| la respiracion y , como su mano derecha,!
luego se pararon para abrir una puerta , prevenido como estaba a todo evento , ém --
y siguieron andando : el ruido de las olas puñaba el cuchillo , de una cuchillada rajó
estrellándose contra las rocas sobre las el saco, sacando primero un brazo y des
ALBUM .
133
pues la cabeza ; pero luego, como a pesar Cuando apareció de nuevo en la super
de susmovimientos para cojer la bala, ob - ficie delmar habia desaparecido ya el fa
sérvase que continuaba sumerjiéndose á rol. Erale preciso calcular : De todas las
toda prisa , arqueó su "euerpo en busca de islas que rodeaban al castillo de If , la de
la cuerda que sujetaba sus tobillos , y por Ratonneau y la de Pomeque eran las
un esfuerzo sobrehumano la cortó preci- mas cercanas , pero una y otras están lia --
samente en eliostantemismo en quenopo bitadas; tambien lo está la isleta de Dau
dia ya resistirmas la sofocacion. Entonces, me. Las únicas islas que podian ofrecer
dando un vigoroso empuje, remontó librelle mas seguridad eran las de Tiboulen ó
á la sup? rficie del mar, mientras que la Lemaire; pero estas distan una legua del
bala conducia á profundidades desconoci- del castillo de If, mas apesar de ello Dan
das el grosero tejido que habia constituidotes resolvió abordar á una de las dos.¿ Pe
su mortaja'. Dantes no hizo mas que res- ro como habia de hallar esas islas á me..
pirar y se 'sumerjió por segunda vez; por- dia noche mientras aumentaba por mo
que la primera precaucion que debia tomar mentos la oscuridad á su alrededor? Reparó
era evitar el ser visto . entonces en el Faro de Planier , quebrillaba
Cuando reapareció por segunda vez,es- cual una estrella . Dirigiéndose en dere
taba ya á cincuenta pasos por lo menos chura á ese Faro dejaba la isla de Tibou
del punto de su caida: vió sobre su cabeza |len un poco a la izquierda , debia pues
un cielo oscuro y tempestuoso , de cuya inclinándose á este lado encontrar la isla
superficie barria el viento con rapidez las en su camino. Pero , como hemos dicho
nubes, descubriendo alguna que otra vez ya, distaba una legua por lo menos del
un pequeño punto 'azulado en que brillaba castillo de lf.
una estrella . Delante de su vista se esten - Con frecuencia , en la prision le habia
dia la lóbrega y bramadora llanura cuyas |dicho Faria al jóven al verle abatido y de
olas empezaban á borbotar 'como cuando sanimado . « Dantes , no os entregueis á
se acerca la tempestad ; mientras que á su « esa molicie , si cuando trateis de huir no
espalda, mas negro que el mar,mas oscuro « habeis sabido mantener vuestras fuerzas
que el cielo , se elevaba cual un fantasmaf« indispensablemente os ahogareis.» Bajo
amenazador el gigante de granito , cuya la molesta y salada ola , aquellas palabras
sombrio remate parecia un brazo tendid ofherian los oidos de Dantes, y entonces so
v pronto á cojer la presa. Sobre la roca apresúraba á remontar y hendir las aguas
mas elevada habia un farol que alumbra- |para ver si efectivamente habia perdido
ba á dos sombras. Parecible que aquellas algo de sus fuerzas; esperimentando gozo
dos sombras se inclinaban sobre el mar so que su forzada inaccion en nada las ha
con inquietud. En efecto , los exóticos se- bia disminuido , conociéndose aun dueño ,
pultureros debian haber oido el grito que del elemento en que de niño cuasi se cri.
arrojó al atravesar el espacio . Dantes sera . A mas de esto, elmiedo, ese atroz pers
sumergió de nuevo y adelantó un largo seguidor , redoblaba el vigor de Dantes .
trecho nadando entre dosaguas. Esta ma. Escuchaba , desde la cima de las olas , si
niobra le era en otro tiempo muyfamiliar
y le atrajera por lo comun en la ensena -|| percibia algun rumor ; cada vez que algu
da delFaro, numerosos admiradores, quie- na le remontaba a una altura dominan
nes muy a menudo le proclamaran elmas te su rápida mirada investigaba el hori .
hábil nadador de Marsella. Izonte visible y trataba de penetrar la opa
34
134 ALBUM .
ca oscuridad. Cada ola mas elevada que dujo la mano y sintió una resistencia ; de.
las otras le parecia una lancha que le per- jó ir á fondo la otra pierna y tocó tierra ;
seguia , y entonces redoblaba sus esfuerzos conociendo entonces cual era aquel objeto
que le alejaban de aquel punto , no hay que tomára por una nube. A veinte pasos
duda , pero cuya repeticion debia gastar de distancia se elevaba una masa de rocas
muy pronto sus fuerzas. . de caprichosas formas que cualquiera to
Continuaba empero nadando , dejando maría por un inmenso hogar petrificado
el terrible castillo sumerjido en el vapor en el momento de su mas viva combus
nocturno , no podia divisarlo , pero siem - tion . Esta isla era la de Tiboulen .
pre le sentía encima de sí. Pasóse una ho - Dantes se puso de pié : adelantóse algu
ra en la que Dantes, exaltado por el grato nos pasos y se arrodilló dando gracias á
sentimiento de libertad que se apoderára Dios sobre esas puntas de granito que le
de su espíritu continuó hendiendo las olas parecian ahora mas blandas que no lo ha
en la direccion que se habia propuesto. bia sido jamas para él la mas muelle ca
– Vaya , se decia , muy luego habrá ma. Despues , apesar del viento , apesarde
una hora que nado , pero como el viento la tempestad , apesar de la lluvia que em
es contrario he perdido un cuarto. Con pezaba a caer, rendido de fatiga, se dur
todo , a menosque me haya equivocado de mió con ese delicioso sueño del hombre
direccion , no debo estar ya lejos de Ti- cuyo cuerpo se entorpece , pero cuya al
boulen . Pero, ¿ si me he engañado ? ma vela con la posesion de una dicha in
Un calofrio recorrió el cuerpo del na- esperada. Al cabo de una hora Edmundo
dador. Probó por un instante de mante - se dispertó al retumbo de un inmenso true
nerse quieto y estendido á flor de agua no; la tempestad se habia desencadenado
para poder descansar, pero la mar se iba en el espacio y conmovia el aire con su
alborotando mas y mas, echó luego de ruidoso vuelo . De vez en cuando un rayo
ver que ese único medio de descanso con descendia del cielo cual una serpiente de
que habia contado era imposible. fuego iluminando las aguas que se em
- Pues bien , se dijo , sea ; iré nadando pujaban unas á otras cual las olas de uu
hasta que mas no pueda , hasta que misinmenso caos .
brazos se doblen de fatiga , hasta que se Dantes con su perspicaz ojeada de ma
enrampen mis piernas , hasta que los ca - rino, no se habia equivocado; habia abor
lambres invadan micuerpo ; entonces me dado a la isla de Tiboulen . Sabia ya que
iré á fondo . Jera árida, desierta y que no podia ofrecer
Y se puso de nuevo á nadar con la fuerzala menor guarida. Pero aplacada la tem
y aliento de un desesperado. De pronto le pestad , contaba lanzarse otra vez al agua
pareció que el cielo ya de si oscuro se en y pasar á nado á la isla de Lemaire , no
negrecia mas, que una nube espesa , pesada menos árida que aquella pero al menos
y compacta se adelantaba hácia él; al pro- mas grande y por lo tanto mas hospitala
pio tiempo sintió una fuerte contusion enria. Una roca medio desplomada ofreció á
la rodilla . La imaginacion con su incalcu - Dantes un momentáneo abrigo, en ella se
lable velocidad , le hizo parecer que aquel refugió y cuasi en el mismomomento es
choque habia sido el de una bala y que talló la tempestad con todo furor. Edmun
iba á sentir muy pronto la esplosion del do sentia retemblar la roca bajo la que se
fusil ; pero esta no se oyó ; Dantes intro -Icobijaba , las olas estrellándose contra la
ALBUM . 135
base de la gigantesca pirámide rebotaban batada á las sombrias tinieblas que enca
hasta él. A pesar de la seguridad en que potaban el cielo , semejante á esos grandes
estaba, en medio de aquel espantoso rui- pájaros blancos que se diseñan en las ne
do , en medio de los fulgurantes relámpa- gras nubes.
gos se veía presa de una especie de vérti- Al propio tiempo se oyó un crujido hor
go ; parecíale que la isla retemblaba bajororoso , llegando hasta Dantes confusos gri
sus pies y que de un momento a otro iba, ſtos de agonía ; aferrado como una esfinge
como un buque anclado, á romper los ca- já sų roca situada sobre un abismo, un
bles y arrastrarle al medio de aquel in - nuevo relámpago le patentizó el pequeño
menso torbellino. Entonces recordó que ha- bastimento destrozado y entre sus restos
cia veinte y cuatro horas que no habia |asomaban cabezas con rostro desesperado,
probado bocado : tenia hambre , tenia sed. brazos suplicantes tendidos al cielo : luego
Dantes tendió las manos y sacó la cabeza volvió a quedar todo oscuro ; tan terrible
y bebió agua de la tempestad en un hue - espectáculo habia durado tan solo lo que
co de la roca . un relámpago.
Alincorporarse, un rayo que parecia ra- Dantes se precipitó á la resbaladiza pen
jar el cielo hasta los piesdel trono esplen -||diente de las rocas , con peligro de caer
dente de Dios, iluminó el espacio. A su se á la mar. Miró , escuchó pero no vió
fulgor vió Dantes , entre la isla de Lemai-lni oyó nada : ya no mas gritos , ya
re y el cabo Croiselle , á un cuarto de le -||no mas lamentos humanos ; la tempes
gua distante aparecer como un espectro , tad sola , ese gran espectáculo que nos
deslizándose de la cima de una onda á lal]dá Dios , continuó haciendo bramar los
profundidad de un abismo , un peque - vientos y convirtiendo en espuma las
ño barco pescador arrebatado a la vez jolas. Poco a poco fué disminuyendo el
por elhuracan y por las olas. Un segun - viento que despejó el cielo arrastrando á
do despues á la punta de otra ola rea -||Occidente grandes nubarrones cenicientos
pareció el fantasma acercándose con es- detenidos, por decirlo así, por el huracan .
pantosa rapidez. Dantes quiso gritar, bus |Reapareció en el cielo su azulada capa
có algun giron de lienzo que poder agitar sembrada de festrellas mas brillantes que
en el aire para demostrarles que se iban álmunca : á poco rato , hacia el Este, apare
estrellar ; pero ellos no lo necesitaban por- ció en el horizonte una brillante larga faja
que conocian bien, el peligro . A la luz rojiza formando en el ondulaciones de azul
de otro relámpago el joven vió cuatro hom - oscuro; empezaron á colorearse de amari
bres aferrados a los mastiles y gruesos ca-||llo las olas, un súbito resplandor recorrió
bos ; el quinto se mantenia agarrado á la sus crestas cambiándolas deblancas en do
barra del timon . Aquellos hombres á quie- radas. Era de dia . .
nes él veía , le vieron tambien probable- Dantes permaneció mudo é inmóvil en
mente , porque llegaron á sus oidos gritos vista de tan gran espectáculo , como si le
desesperados, conducidos por una silvante presenciára por la vezprimera : y en efecto ,
ráfaja ; debajo del mastil quebrado cual despues de tanto tiempo como estuviera en
una caña, chasqueaba al aire con precipi-l|el castillo, lo habia casi olvidado. Dirigió
tados movimientos una vela hecha giro - susmiradas a la fortaleza , interrogando á
nes . De repente las ligaduras que aun la la vez con una ojeada circular á la tierra
retenian se rompieron y d sapareció arre- ly á la mar. El sombrío castillo salia del
: 136 " ALBUM .
seno de las olas con la imponente mages- conocer por una tartana genovesa en la
tad de las cosas inmóviles, que parecen vi- kínea medio oscura aun de la mar. Venia
htrará el llaverhoras, se dijo devantando ruti
gilar y mandar a la vez. Podrian ser las del puerto de Marsella y se iba internando,
cinco de la mañana : elmar, continuaba en levantando rutilante espuma con su agu
calma!' Dentro dos o tres horas; se dijölda proa que abria mas fácil camino a sus
Edmundo , entrará el llavero en mi củar- anchos costados.
to , encontrará el cadáver de mi pobre) - iOh ! esclamó Edmundo ; i pensar
- amigo', lo reconocerá , me buscará en va - que dentro de media hora me habria reu
. lio y 'alarmará el castillo ; entonces encon - nido á ese buque , si no temiese que me
' trarán el agujero de la galería : se pregun fastidiáran á preguntas; me reconocieran
tará á los hombres que me lanzaron al como á fujitivo y condujeran á Marsella !
· mar y que"probablemente oyeron el gritol:que haré? &que les diré? ¿que fábula
que arrojé:Desde luego se destacarán lan - inventar cuya'falsedad no conozcan ? Esas
ehas llenas de gente armada en busca del gentes son todas contrabandistas, semi-pi
desgraciado fugitivo que están seguros no ratas. Bajo el pretesto de hacer el comer
puede hallarse muy lejos . El cañon ad- cio de cabotaje, piratean las costas: prefe
vertirá á toda la costa que deben guardar- rirán venderme á hacer una buena accion
se de dar asilo á un hombre que encon - que les seria 'estéril. Esperemos .
trarán errante ,desnudo yłmuerto de ham Pero esperar es imposible , memuero de
bre . Se pondrán en movimiento todos los hambre ; dentro algunas horas las pocas
espías y esbirros de Marsella que recorre- fuerzas que me quedan se habrán abatido:
rán la costa interin el gobernador del cas-lademas la hora de la visita se acerca ; 'no
tillo de If recorrerá elmar. Entonces per- han tocado ann diana, tal vez no pongan
seguido en el agua, circunvalado en tier- en duda lo que les dire, puedo suponerme
ra, ¿ qué haré? tengo hambre, tengo frio; un marinero de ese bárquichuelo que se
he arrojado el cuchillo salvador porque ha 'estrellado esta noche ; està fábula no
me molestaba para nadar; estoy á la mer dejará de tener 'grandes visos de verdad ,
ced del primero que quiera ganar veinté nadie vendrá á contradecirme, todos están
francos presentándome á las autoridades;|bien muertos , vamos pues.
yo no tengo ya ni fuerzas, ni ideas, ni re- Y al decir 'estas palabras, Dantes dirijió
solucion. ; Oh ! ¡ Dios mio ! ¡ Dios mio la vista al punto en que se estrellára el
Ved si he sufrido bastante y si podeis ha - barquichuelo, y se estremeció . En la punta
cer por mí, lo que nome hallo yo en dis de una roca habia quedado encajado el
posicion de hacer. gorro frigio de uno de los marineros'nau
En el instante en que Dantes, sumido| fragados, y por alli flotaban algunos ma
en una especie de delirio ocasionado por deros de la quilla , vigas inertes que la mar
la falta de fuerzas y la debilidad de su cé- arrojaba y arrastraba de nuevo consigo al
rebro , pronunciaba tan ardiente plegaria , pié de la isla que batia cual impotente
dirijiendo sus ansiosas miradas al castillo ariete.
de If, vió aparecer á la punta de la isla . En un instante tomó Dantes una réso
Pomeque , asomando su vela latina en ellllucion : arrojóse de nuevo al mar, nadó en
horizonte y parecido á una gaviota volan - busca del gorro con el que cubrió su ca
beza , asióse á uno de los maderos, y ende
do á flor de agua, un pequeño buque, que rezó su rumbo á salir sobre la línea que
solo el ojo avizor de un marino podia re -Idebia correr el buque descubierto .
ALBUM . 137
:- Por ahora estoy salvado , murmuró,fpié sobre elagua, ajitando su gorro y ar
y esta conviccion le prestó nuevas fuer- rojando uno de esos lamentables gritos que
'zas. Jacostumbran los marineros cuando se ven
No tardó mucho en apercibir con toda en un peligro ,'y que parecen los planidos
claridad la tartana que teniendo viento de alguu génio del mar.
contrario , se adelantaba bordeando entre Entonces le vieron y oyeron . La tartana
el castillo de If y la vuelta de Planier . Un suspendió la maniobra y enderezó la proa
momento despues temió Dantes que en vez hacia él ; al propio tiempo vió cual se pre
de arrimarse á la costa se. internaba marparaban á echar el bote almar, y un ins
adentro, conio lo hubiera él verificado, si tante despues , guiado por dos individuos
por ejemplo hubiese ido con destino à la se dirijió hacia él, batiendo las olas con su
isla de Córcega ó á la Cerdeña; pero en el doble remo. Dantes soltó entonces elma
modo de maniobrar, échó de ver el nada- dero de que creia no tener ya necesidad y
dor que lo que deseaba era pasar , cual nadó vigorosamente para ahorrar la mitad
acostumbran los buques que vienen de Ita - del camino a los que venian por él; pero
lia , por entre la isla de Faros y la de Ga-fel nadador habia contado con unasfuerzas
laseraigne. de que carecia , y conoció toda la utilidad
Con todo : el buque y elnadador fueron que reportára de aquel pedazo de tabla que
aproximándosè insensiblemente : en unade flotaba ya abandonada à cien pasos de
sus bordadas , la tartana llegó á un cuarto distancia . Sus brazos empezaron á enva
de legua distante de Dantes. Irguióse esterarse; á perder su flexibilidad las piernas ;
cuanto le fué posible sobre las ondas aji- susmovimientos á ser mas tardíos y des
tando la gorra en señal de apuro, pero na - arreglados, su respiracion se hizo traba
die le vió á bordo del buque que de nuevo josa. . .
emprendió otra bordada: Dantes pensól Arrojó un segundo grito , y los remeros
gritar, pero midió con la vista la distancia redoblaron su enerjia gritando uno de ellos
jy conoció que su voz no llegaria , basta ellen italiano ; « jánimo ! » Esta palabra la
buque , arrebatada por la brisa y confun -lloyó en el mismo instante en que una ola
dida con el ruido de las olas. Entonces fue que no habia podido evitar , pasaba sobre
cuando se felicitó por su prevision en ar-||su cabeza cubriéndole de espuma.
marse de aquel madero . Debilitado comoll Reapareció batiendo las aguas con esos
estaba, no hubiera talvez podido sostener - desesperados y desiguales movimientos de
sey mucho
á flor de tartapa losos que
agua hasta alcanzar la tartana que sese ahogan
anoge : lanzó un tercer grito y
menos, si como era muy posible sintió cual se hundia en el mar , como si
pasaba aquella sin verle , hubiera podido vese aun sujeta a sus pies la mortal ba
ganar las costa . Aunque estaba Dantes la . Cubriólo el agua la cabeza y á su tra -
persuadido de la ruta que llevaba el bu - vés vió el cielo livido con manchas negras.
que siguióle ansioso con la vista hasta un esfuerzo violento le remonto de nuevo
tanto que le vió amainar. y de nuevo en la la superficie Eptonces le pareció que le
derezar su rumbo hacia él. Entonces ade- asian por los cabellos; y luego ya no vió
lantóse para salirle al encuentro, pero an - nada, nada oyó, pues se habia desmayado.
empezó ael Cuando
tes de que llegáran á juntarsese empezó Cuando abrió los ojos,
abrió los ojos Dantes se encontró
buque á virar. Entonces Dantes , haciendo sobre el puente de la tartana que continua -
un estremado esfuerzɔ, levantóse cuasi de'ba su camino ; su primer mirada fué ver
1:38 A1307 .
que direccion seguia :continuaba alejándo -luno de vuestrosmarineros me agarre de
se del castillo de lf. los cabellos . .
Estaba Lantes tan aniquilado que la es- - Ese era yo, dijo un marinero de rose .
clamacion de alegria que se le escapó fuéjſtro franco y placentero , limitado por po
interpretada por un suspiro de dolor . Co- bladas patillas negras; ya era hora , pues
mo hemos dicho ya estaba tendido sobre los ibais á fondo .
el puente : un marinero le frotaba losmiem - - Si, le dijo Dantes alargándole la ma
bros con una manta de lana; otro en quien no , si amigomio , y os doy por ello las
reconoció al quele habia gritado « ánimo»ſgracias segunda vez .
de introducia en la boca elestremo de una – A fe mia , dijo elmarinero , que estu
calabaza ; un tercero , marino viejo , que ve un momento indeciso con tsa barba de
desempeñaba a la vez el cargo de piloto y seis pulgadas de largo y vuestros cabellos
el de patron , le:miraba con ese sentimien - de mas de un pié ; teneis masel aspecto de
to de egoista piedad que esperimentan en un pícaro consumado que de un hombre
general los hombres por aquellas desgra - de bien .
cias de que escaparon la víspera ó que pue lantes recordó entonces que en efecto
den acontecerles al siguiente dia. Algunas desde que le encerraron en el castillo de
gotas de rom que contenia la calabaza rea - If no se habia cortado el pelo ni afeitado la
nimaron eldesfallecido ánimo del jóven , barba.
mientras que las fricciones que el marine - - Si, dijo , es un voto que hice á Nues
ro de rodillas á su lado continuaba hacién -itra Señora del Pie de la Gruta en un mo
dole con la lava devolviau la elasticidad á mnento de peligro , de pasar diez años sin
sus miembros. cortarme los cabellos vi la barba. Hoy es
- ¿ Quien sois le preguntó el patron pira mi voto y poco ha faltado sino mehe
en mal francés. lanegado para celebrar el aniversario. .
--- Soy, contestó Dantes en malitaliano , - ¿ Y ahora que haremos de vos ? pre
un marinero maltés; veniamos de Siracu- guntó el patron .
sa cargados de vino. La tormenta de esta -- Lo que vos querais, contestó l'antes ,
pasada noche nos ha pillado frente el cabo el falucho que montaba se ha ido á pique
Morgion y nos ha estrellado contra aque-fly el capitan ha muerto . Como veis he es
las rocas que veis allá. . ||capado por milagro de la misma suerte ,
- ¿ De donde venis ? Ipero absolutamente desnudo . Felizmente
- De aquellas rocas, en donde tuve la soy buen marinero. Dejadme en el primer
suerte de aferrarme mientras que nuestro puerto á que arribemos que no me faltará
pobre capitan se estrellaba en ellas la ca- colocacion en algun buquemercante .
beza. Mis tres compañeros se han anega- - ¿ Conoceis el Mediterráneo ?
do. Creo que soy el único que ha quedado - Navego en él desde niño.
vivo; divisé vuestra einbarcacion y teme- - ¿ Conoceis los buenos fondeaderas?
roso de tener que esperar mucho tiempo . -- Hay pocos puertos , aun los masma
eu aquella isla salvaje y desierta , me ar - los , cuyas entradas no conozca pudiendo
riesgué á venir á alcanzaros asido á un rés salir de ellos con los ojos vendados .
S- rinero
to de nuestro buque. Ahora os doy las gra- - Pues
que bien , decid
gritára patron
ánimo , dijo ,elma
á Dantes si el
cias, continuó Dantes, porque me habeis camarada dice verdad, ¿qué inconvenien
salvado la vida; era yo ya perdido cuandollte hay en que se quede con nosotros? ;
ALBUM . 139
- Tienes razon , si dite verdad , dijo el — ;Bravo! esclamó el patron.
patron indeciso ; pues que en el estado en - i Bravo ! repitieron los marineros.
que se encuentra ese pobre diablo se suele Y todos dirijieron su vista con admira
prometer mucho para cumplir luego muy cion á aquel hombre en cuya mirada des
poco . llcubrieron la inteligenc.a y en su cuerpo un
. - Cumpliré mas de lo que oshe prome- vigor que estaban lejos de suponer en él.
tido , dijo Dautes. | - Ya veis, dijo Dantes dejando la caña
- ; Oh ! ¡oh ! añadió el patron riendo, del timon, que podria serosdealguna uti
ya lo veremos. lidad durante la travesía por lo menos ;
Cuando querais, repuso Dantes levan - si no necesitais de misservicios en Liorna ,
tándose, į á donde os dirijis ? corriente : entoncesme dejais alli y demis
- A Liorna . primeras mensijalidades os reembolsaré
- Pues, ¿porquéen vezde ir bordeando mi alimento y los vestidos que tengais á
lo que os hace perder un tiempo precio - bien prestarme.
so , no cargais la vela segun el viento ? - ¿ Está bien ! ¡está bien !dijo el patron ;
-- Porque iríamos á parar en derechura podremos entrar en arreglos si son razo
á la isla de Rion . . nables.
- Pasareis lo menos á veinte brazas dell -- Un hombre vale tanto comootro cual
ella . . quiera , dijo Dantes , lo que deis á los ca
- Tomad pues el timon , dijo el patrou , maradas eso me dareis y estamos cor
y dadnos una nuestra de vuestra cien -frientes.
cia . - Eso no es justo , dijo elmarinero que
El jóven fué á sentarse junto al gober- habia sacado del mar á Dantes, pues que
walle, se aseguró por un ligero movimien-- vos sabeis mas que nosotros.
to de si el buque cedia con facilidad , yll - ¿ Y quién te manda á ti meterte en
viendo que sin ser de los mas finos no lo que no te importa , Jacopo ? dijo el pa
dejaba de poder gobernarse bien di o : ſtron , cada uno es libre de ajustar los tra
- A los cruceros y bolinas. Htos que mas le convengan .
Los cuatro marineros que componian Jall - Esmuy cierto , dijo Jacopo , era tan
tripulacion corrieron á su puesto , mien - solo una observacion que yo hacia .
tras que el patron contemplaba la ma- | - Pues mira , mejor harias con prestar
niobra . já este guapo muchacho que está en cue- .
- Aballestad los cables, continuó Dan- ros, un pantalon y una camisola , si tienes
tes. alguna para mudarte .
Losmarineros obedecieron con bastantel - No , dijo Jacopo , pero sí tengo una
precision . camisa y un pantalon.
- Ahora , amarrad . - Es todo lo que me falta , dijo Dantes;
Esta órden se ejecutó como las dos pri- gracias amigo.
meras, y la pequeña einbarcacion en vez . Jacopo se escabullo por la escotilla y
de continuar las bordadas , comenzi á volvió a subir al instante con las dospren
avanzar en direccion á la isla de Rion , das de ropa , que Dantes se vistió con in
cerca la que pasó como dijera Dantes de- decible satisfaccion .
jándola á estribor á veinte brazas de dis - ; Os falta ahora algo mas? le pregun
tancia . Iltó el patron .
140 ALBUM . .

- Un pedazo de pan y otro sorbo denalle. Eltimonero complacido por que le


aquel escelente rom que ya he probado , relevasen en sus funciones consultó con
pues ha muchas horas que no he tomado una mirada al patror, quien le dió a enten
pada. der con una señal de cabeza que podia en
Habia en efecto cuarenta horas por lo tregar la caſa del timon á su nuevo' ca
menos. marada. Dantes así situado podia mante
- Trajeron á Dantes un pedazo de pan ner fija su vista en Marsella .
y Jacopo le presentó la calabaza. . . - ¿ A cuantos estamos del mes ? pregun
- La caña á babor , gritó el patron di- tó Dantes á Jacopo que habia venido a
"rigiéndose al timonero . sentarse á su lado en cuanto perdieron de
Dantes arrojó una inirada hácia elmis - višta el castillo de If.
mo lado llevando a la vez la calabaza á la – A los 28 de febrero, contestó éste .
boca , pero quedó á medio camino . - ¿ De que año ? insistió Dantes.
. . - ; Ola ! dijo el patron , ¿ qué sucede en - j Cómo ! ¿ de qué año ? ¿me pregun
"el castillo de If ? tais de que año ?
En efecto , una blanca nube que habia --- Sí, repušo el jóven , os pregunto de
ya llamado la atencion de Dantes, acaba- Ique año . ,
ha de aparecer sobre las baterías del Sud - ¿ Habéis olvidado el año en que es
del castillo de If. Un segundo despues , el tamos ?
ruido de una lejana esplosion vino á apa - Que quereis , he tenido esta noche
garse á bordo de la tartana . Los marine- tan gran miedo , dijo riendo Dantes, que
ros levantaron la cabeza mirándose unosá ha faltado poco para no perder el juicio ,
Oros. pero lo que es mimemoria ha sufrido una
- ¿ Qué significa eso ? preguntó el pa- perturbacion completa : os pregunto pues
tron . . Wide qué año es este 28 de febrero ?
- Que se habrá escapado algun preso - Del año 1829 dijo Jacopo .
esta noche, dijo Dantes, y dan el cañona- Habia catorce años , dia por dia , que
zo de alarma . fuera presó Dantes; tenia diez y nueve
El patron dió una mirada al jóven, que años cuando entró en el castillo de If; te
al concluir estas palabras llevó á su boca nia trinta y tres cuando salia de él. Una
la calabaza , mas le vió saborear el licor dolorosa sonrisa divágó por sus labios pre
que aquella conteñia con tan calmosa sa - guntóse que habria sido de Mercedes du
tisfaccion que si tuvo alguna sospecha estarante todo aquel tiempo en que ella tal
no hizo mas que invadir su espíritu apa- vez le creyera muerto. Una llamarada de
gándose en el momento . rabia avivó sus ojos al acordarse de aque
- Hé aquí un rom endiabladamente los tres hombres causantes de tan larga y
fuerte ; dijo Dantes enjugando con la man - cruel cautividad ; y renovó contra Dan
ga de su camisa su frente chorreante de glars , Fernando Ỳ Villefort al juramento
'sudor. de implacable venganza que hiciera ya en
- En todo caso ,murmuró el patron mila prision ; este juramento no era ya una
rándole , si es él, tanto mejor porque he vana amenaza , porque entonces el mas
adquirido un hombre inteligente velero buque del Mediterráneo no hubie -
Con pretesto de hallarse fatigado, Dan - ra podido alcanzar la pequeña tartana que
tes pidió le permitieran sentarse al gober-há todo trapo se dirigia á Liorna. '
ALBUM .
XXII: l'el que acababa de recibir á sui bordo era
LOS CONTRABANDISTAS. el mismo á quien saludaban con una sal
Ne habia aun pasado un dia Dantes álya , cual átlos reyes cuando entran y sa
bordo que ya conocía el tráfico á que se len de una poblacion Esto le daba-menos
dedicaba. Sin haber asistido á las leccio - cuidado,preciso es decirlo , que si el recien
nes de Faria , el digno patrón de la Jóvenvenido fuese aduanero ; pero esta segunda
Amelia , así se llamaba la tartana genove- suposicion desapareció bien pronto en vis
.sa , hablaba bientó mal todos los idiomasta de la perfecta tranquilidad de su re
que se hablan en torno del gran lago lla -f|cluta.
mado Mediterráneo, desde el árabe al pro Edmundo tuvo pues la doble ventaja de
venzal ; esto le facilitaba, dispensándole de saber quien era su patron sin que este su
la necesidad de tomar intérpretes gentes piera quien era él. De cualquier lado que
siempre importunas y algunas veces indis- le atacaran asi el viejo marino como sus
cretas, en gran manera los medios de cocamaradas, estaba prevenido sin tener que
municacion va con los buques que encon - acudir á generalidades , dando, abundan
traba en alta mar, ya con los barquichue tes detalles de Nápoles y de Malta, que co
los que se le acercaban salidos de las cos- nocia tansbien comoMarsella , mantenién
tas frente a las que pasaban ; ya en fin con dose exacto en su įprimera narracion con
esasgentes sin nombre, sin patria , sin oficio una seguridad que hacia honor á sú me
conocido cuales hay todos los dias en los moria . Fué pues el genovés, apesar de su
andenes de los puertos que viven por me sutileza , el que se dejó engañar por Dan
dio de esos recursos misteriosos y desco- tes, en cuyo favor abogaban su afabilidad,
nocidos que es preciso ' creer les vienen de su superioridad en la náutica y sobre todo
la Providencia en derechura , por cuanto el mas discreto disimulo . Ademas , el ge
no es posible conocer a simple golpe de novés,era tal vez como esos hombres de
vistai ninguno de los medios de sui exis - talento que jamas saben lo que deben sa
tencia . Conócese desde luego que Dantes ber y que no creen sino lo que les interes
estaba á bordo de un buque contrabandis- sa creer. En este estado llegaron á Liorna:
ta . De aqui es que el patron le recibió al Edmundo debia hacer alli una primera
bordo con cierta desconfianza : era muy prueba ; la de saber si se reconocería á si
conocido de todos los aduaneros de la cos- mismo despues de catorce años de no ha
ta , y como entre estoscaballeros y éljuga- berse visto . Conservaba una idea bastante
ban ardides losmas ladinos, creyó al prin exacta de lo que era cuando jóven , é iba
cipio que Dantesera simplemente un emi- á ver lo que era despues de hecho hon
sario de cloàa qabela , que empleaba tan in - bre . En opinion de sus camaradas se ha
genioso medio a fin de penetraralguno de bia cumplido el voto : veinte veces habia
los secretos del oficio'; pero la brillante||hecho anteriormente escala en Liorna
prueba que hiciera Dantes de sus conoci-||donde conocia un barbero ', en la calle de
mientos en el primer ensayo le disuadie - S . Fernando: a él pues se dirigió para que
ron completamente : mas luego, cuando le cortára el pelo y le afeitára. El barbe
vió flotar la leve humareda cual un rode- ro admiró en aquel hombre su largai ca
te sobre las almenas del castillo de If , y bellera' y su espesa barba negra , que se
oyó el ruido lejano de la esplosion , le ocur- parecia á una de esas hermosas testas de
rió por un momento la idea de quetal vez |Ticiano . No era todavia moda en aquel
36
ALBUM
iempo llevar la barba y " el pelo tan cre - redondeada y musculosa de las mismas,
cidos : hoy dia un barbero se pasmaría de En cuanto a su voz , las plegarias, los so
que un hombre dotado de tan grandes llozos y las imprecaciones la habian cam
ventajas físicas consintiera voluntariamen- biado dándole ora un timbre de dulzu - '
te en privarse de ellas. El barbero liornés|ra particular , ora una pronunciacion du
puso manos á la obra sin hacer observa - İra y cuasi ronca. Ademas acostumbrado
cion alguna. . siempre a una luzdébil ó á una oscuridad
Cuando hubo terminado la operacion , profunda , sus ojos habian adquirido esa
cuando Edmundo sintió su barba entera -||singular facultad de distinguir los objetos
mente despejada , cuando quedaron re- durante la noche , como los de la hiena ó
ducidos sus cabellos á las ordinarias di-| del lobo. Edmundo al mirarse no pudo
mensiones , mandó traer un espejo y se menos de sonreir : era imposible que su
miró. Tendria entonces treinta y tres años, mejor amigo, si alguno le quedaba , le re
como hemos dicho ya , y los catorce de conociera ; pues que el mismo no se co
prision habian verificado un cambio total |nocia .
en su fisonomía . Dantes entró en el casti-| El patron de la joven Amelia que tenia
llo de If, con esa cara ingenua , afable y grandes diseos de conservar en su tripula
placentera propia de los hombres dicho -||cion á un hombre del saber de Edmundo,
sos que han dado sin tropiezo los prime- le habia adelantado algunas cantidades á
ros pasos de la vida y que auguran del |buena cuenta de su parte en losbeneficios
porvenir como una consecuencia natural||futuros y Edmundo las habia aceptado .
de lo pasado. Todo habia cambiado. Su La primer diligencia asi que salió de la ca
rostro oval se habia prolongado, su boca sa del barbero que acababa deoperar en él
en que divagaba constantemente la sonri- aquella primera metamorfosis , fué entrar
sa , habia adquirido esos trazos invariables en una tienda y comprar un trage completo
y severos que indican la resolucion , sus demarinero . Este, como es sabido, es muy
cejas se habian arqueado bajo una arruga sencillo ; compónese de un pantalon blan
sola y meditabunda , dominaba su mirarco , camisa listada y un gorro frigio . Bajo
profunda tristeza, de cuyo fondobrotaban esta nueva forma, y devolviendo á Jaco
de vez en cuando los rayos sombrios de po la camisa y pantalon que le prestára ,
la misantropía y del odio ; su tez privada se presentó Edmundo ante el patron dela
de la luz deldia y de los rayos del solpor Joven Amelia , al que se vió precisado á
tanto tiempo , habia adquirido ese color repetir su historia . El patron no queria re .
mate que constituye , cuando adornan el conocer en aquel elegante y apuesto mari
rostro lustrosos cabellos negros, la aristo - nero al hombre de barba poblada, de ca
crática belleza de los habitantes del Norte . bellos entrelazados con algas y el cuerpo
La ciencia profunda que adquiriera refle- empapado en agua demar, que habia aco
jaba en su rostro una auréola de inteli- jido desnudo y moribundo sobre el puente
gente seguridad. Ademas, siendo ya de del navio . Cautivado por su gallarda pre
una estatura bastante regular, habia ad- sencia , renovó á Dantes las proposiciones
quirido ese vigor propio solo de las pequede ajuste,pero éste que tenia sus proyec
ñas tallas que reconcentran en sítodassustos , no quiso aceptarlas sino para tres
fuerzas. A la elegancia de sus formas ner- meses.
vudas y airosas habia sucedido la solidez. La tripulacion de la Jóvon Aneha era
ALBUM .

Sumamente activa, y subordinada ademas hubiese aceptado la libertad sin ellas si se


al mando del patron que habia adquirido lo hubieran propuesto ? ¿ no eran tal vez
la costumbre de no perder tiempo . A los aquellas riquezas una vana quimera , crea
ocho dias de estar en Liorna , los obe da en el cérebro del pobre Faria ? ¿no ha
sos flancos del buque estaban atestados bia muerto con él esa idea ? Verdad es que
de muselinas pintadas, de algodones pro- la letra del cardenal Spada era de una pre
hibidos, de rapé inglés y de tabaco en el cision matemática ; y Dantes recitaba de
cual la aduana olvidó poner su sello . Tra - cabo á rabo la carta de la que no habia ol
tábase de hacer salir todo aquello de Lior- vidado una sola palabra .
na, que por ser puerto franco estaba exen Llegó la noche : Edmundo vió colorear
to de visita , y desembarcarlo en las playas se la isla con los diferentes matices que
de Córcega , donde ciertos especuladores presta el crepúsculo, y perderse en fin pa
se encargaban de trasportar el cargamen - ra todos sumida en la oscuridad : pero él
to á Francia. Por fin partieron . Edmundo con su vista avezada á las tinieblas de la
hendió de nuevo las cerúleas aguas , pri- prision ', continuó viéndola sin duda pues
mer horizonte de su juventud y que tan- que fué el último en retirarse del puente .
tas veces viera en sueños durante su pri- Al otro dia al dispertarse se hallaron á la
sion . Dejaron á su derecha la Gorgona , á altura de Aleria. Todo el dia se mantuvie
su izquierda la Pianosa y avanzaron háciaron bordeando , y por la noche dos gran
la patria de Paoli y Napoleon. Al siguien- des hogueras brillaron en la costa . En vis
te dia , al subir al puente el patron , segun ta de la disposicion de los fuegos creyeron
Su costumbre de todas las mañanas, en- que podrian desembarcar , puesto que el
contró á Dantes apoyado en la orla del buque izó un farol á la punta del asta
buque y mirando con espresion particular bandera en vez del pabellon y luego se
un hacinamiento de rocas de granito que acercaron á la playa á distancia de un ti
el sol saliente coloreaba con su luz rosada : //ro de fusil .
aquellas rocas eran la isla de Monte -Chris Dantes observó , y sin duda solo lo ha
to . La Jóven Amelia la dejó á unas trescia en circunstancias solemnes como esta ,
leguas poco mas o menos á estribor y con- que el patron de la Joven Amelia, al acer
tinuó su camino á Córcega . carse á tierra įmontaba dos pedreros se
Dantes pensaba , a medida que se iban mejantes a los de las plazas fortificadas
alejando de aquella isla cuyo nombre pro- que sin mover mucho ruido , podian lan
ducia en él mágicos efectos, que podia sal- zar á mil pasos una linda baia de cuatro
tar al mar y dentro de media hora pisar| libras. Pero en aquella noche fué supér
la tierra de promision . Pero en estando flua la precaucion , pues todo se hizo con
allí y qué haria sin instrumento para des- la mayor calma y sin contratiempo . Cua
cubrir su tesoro, sin armas para defender- tro chalupas atracaron silenciosamente al
le ? y á mas ¿ qué dirian los marineros ? buque, que , sin duda para hacerlas los
¿ qué pensaria el patron ? Era pues preciso honores botó al mar su esquiſe. Tan bien
esperar . Felizmente Dantes habia apren- trabajaron las cinco lanchas que á las dos
dido á hacerlo ; habia esperado su liber- de la mañana se habia trasladado ya á
tad por espacio de catorce años , y podia tierra todo el cargamento de la Joven Ame
muy bien , ahora que estaba libre, esperar lia . El patron era tan exacto , que en la
seis meses ó un año aquellas riquezas. ¿No misma noche hizo la reparticion de la
ALBUM ,
prima : tocaron a cada individuo cien li-Ipoco es tan malo como se le figuraba
bras toscanas es decir sobre ochenta fran -| Dantes , puesto que aquel hombre , que
cos'de moneda francesa . nadá podia esperar de su compañero si -
Más la espedicion no habia terminado no heredarle en una fraccion de su par
aun : dirigieron su rumbo á Cerdeña . Tra - te en las empresas , esperimentaba tan vi
tábase de volver á cargar el buque que va afliccion al creerle muerto . Felizmen
acababa de alijar: te, como se ha dicho , Edmundo no esta
Verificose la segunda operation con lajba más que herido.Gracias á ciertas hier "
misma felicidad que la primera ; la fortu - bas, cogidas en ciertas épocas, y vendidas
na sonreía á la Joven (Ainelia. El nuevo á los contrabandistas por las viejas deCer
cargamento iqa destinado alducadode Lu - deña la herida cicatrizó muy pronto . Ed
ca. Componíase cuasi en su totalidad de mundo quiso entonces probar á Jacopo :
cigarros habahos , y vino de Jerez y de ofrecióle en recompensa de sus cuidados
Málaga. Al fin :la tripulacion tuvo que ha- su parte de primas, pero Jacobo rehusó
bérselas con el resguardo , ese constante con indignacion.
enemigo del patron de la Jóven Amelia : Resultó pués de esta adhesion simpática
Un'aduanero quedó en la estacada y dosque Jacopo esperimento por Edmundo en
marineros fueron heridos . Dantes era unoſcuanto le vió , que Edníundo sintiera por
de estos; una bala le habia atravesado las Jacopo una pequeña inclinacion . Jacopo
carnes de la'espaldilla izquierda . no deseaba mas ; habia advinado instinti
Dantes se consideraba feliz por la escá -Hvamente en Edmundo esa suprema supe
ramuza y estaba contento con aquella he- rioridad de posicion ; superioridad que Ed
rida. A pesar de ser algo dura la leccion ; |iundo'habia conseguido ocultar á los de
le habia señalado el punto de vista bajomas. De ese poco que le concedia Edmur.
que debialmirar aquel peligro, y el ánimodo el bravo marino estaba contento . Asi
con que debia soportar los padecimientos.I que, durante los eterposdias de navegacion ,
Habia considerado el peligro riéndose , y cuando el buque caminando con seguridad
al recibir la herida habia dicho como el sobre el azulado mar é hinchando un buen
filósofo griego « Dolor tu no eres un mal.» viento sus velas no tenia necesidad mas
A mas habia contemplado al aduanero que del timonero, Edmundo, con una car
herido de inverte', y sea el calor de lata de marear en la mano se convertia en
refriégá','sea la tibieza de sus instintos hu - preceptor de Jacopo como el abate lo fue
manos, aduella vista no le produjo la mas |ra de él. Mostrábale la situacion de las cos
ligéra impresion. Dantes estaba ya en laſſtas, esplicábale las variaciones de la brú
senda que se habia propuesto seguir y ljula , enseñábale á leer en aquel'gran libro
marchaba dereclio'ał fin que deseaba : su abierto sobre sus cabezas Mamado cielo ,
corazon , estaba dispuesto á petrificárselen cuyo fondo cerúleo ha escrito Dios con
dentro del pecho. Durante la escaramuza, letras de diamante.
Jacopo que al verle caer creyó que le ha || Y cuando Jacopo le preguntaba « ? De
bian muerto , se precipitó en sui socorro , que sirve aprender todas esas cosas á un
ze incorporó y continuó prodigándole los pobre marinero como yo ? » Edmundo le
cuidados de un escelente compañero contestaba : « Quien sabe; tal vez llegarás
No hay tantas virtudes en estemundo já ser capitan de algun bactre ; tu compar
como creía el doctor Panglossé ,pero tam - triota Bonaparte llegó á ser emperador.»
ALBUM. 145
Habiamos olvidado decir que Jacopo eraſſaquella Bolsa marítima ; y al ver aquellos
corso . : atrevidos corsarios que proveen un litoral
Dos meses y medio trascurrieron en su - de dos mil leguas de estension , no pudo
'cesivas correrias. Edmundo había llegado menos de calcular la potencia de aquel
á ser tan diestro costanero como fuera en que llegára á tener á su disposicion y pu ..
otro tiempo atrevido 'marinó : había he- diera dar impulso uniforme a todos aque
cho conocimiento con todos loscontraban los hilos, ya sueltos ya en tejido. Tratá-
distas de la costa ; habia aprendido los sig - base en aquel dia de un gran negocio :
nos masónicos, por cuyo medio esos semi- habia en campaña una embarcacion car
piratas se conocen entre sí. Habia pasado gada de tapicería tưrca , tegidos de seda
veinte veces por delante de la isla de Mon - de Levante y cachemiras : necesitábase
te -Christo ; pero'entre tantas no se le ha- hallar un terreno neutral para verificar el
bia presentado ocasion de abordar en ella. trasbordo y tentar luego el alijo total en
Hábia pues tomado una resolucion : á sa - las costas de Francia . La prima era enor
ber: en cuanto hubiese fenecido él tér - me si salia en bien el negocio : tratábase
mino de su contrata alquilar un barqui- de cincuenta ó sesenta piastras por plaza.
podia hacer a islcuanto
el álpor ntesco El patron de la Joven Amelia designó
chuelo y cargarlo de su cuenta , lo ecual
cent
a un preent osusun diferentes como á lugar mas á propósito para el de
correrias se habia agenciado un centenarsembarqué la isla de Monte -Christo que,
de piastras, y bajo un pretesto cualquiera estando completamente desierta y no ha .
pasar en él á la isla deMonte -Christo . Allibiendo en ella soldados ni aduaneros, pa
podia hacer con toda libertad sus investi- rece situadaen medio delmar por el Mer
gaciones ; con toda libertad , no; porque curio de los tiempos del Olimpo pagano ;
sin duda alguna no de arian de observarle ese dios de los comerciantes y salteadores,
los que le ayudaran en el servicio de la clases que nosotros hemos separado , aun
embarcacion , mas en este mundo algo se que no distinguido, y que la antigüedad ,
ha de arriesgar. · por lo visto , colocaba en la misma cate
La prision hábia hechó á Dantes cauto, goría . Al nombre de Monte-Christo Dan
y hubiese preferido no tener que aventu - tes brinco de alegría : levantóse para disi- .
rar nada ; pero habiä сombinado en su mular sú emocion y dió una vuelta por la
imaginacion , yä bastante fecunda, todos ahumadá taberna en que todos los idiomas
los niedios posibles y no encontraba otro delmundo conocido venian á refundirse
para llegar a la fan sùspirada isla que el en la lengua francesa . Cuando se acercó
de hacerse conducir á ella . Dantes fluc- de nuevo á los dos interlocutores habian
tuaba indeciso, cuando el patron que fe - ya resuelto anclar en Monte - Christo y
nia puesta en él una confianza suma , ylpartir para esta espedicion en la próxima
que tenia grandes deseos de conservarle á noche. Habiendo pedido su parecer á Ed
su servicio , le tomó una noche del brazo mundo , fué de opinion que la isla ofrecia
y le condujo a la taberna de la Via del todas las seguridades posibles , y que en
Oglio , en la que acostumbraba á reunir - las empresas arriesgadas, para poder al
se lo mas selecto de los contrabandistas de canzar un feliz éxito , era preciso concluir
Liorna . Alli era en donde por lo regular las cuanto antes. En nada se cambió pues
solian tratarse los negocios de la costä . Yalel plan propuesto . Convinieron quese apa
habia asistido Dantes dos o tres veces állrejaria al dia siguiente por la tarde y que
37
• 146 ALBCM .
tratarian, si elviento y el marfavorecian, El dia fué para él tan febril como to
. de hallarse al siguiente dia en las aguas fuera la noche, pero el raciocinio vino en
de la isla neutral. Jayuda de la imaginacion , y Dantes pudo
XXIII . determinar y fijar un plan hasta entonces
LA ISLA DE MONTE -CHRISTO indeciso y fluctuante en su cérebro. Vino
En fin , Dantes , por una de esas dichas la noche y con ella los preparativos para
inesperadas que sobrevienen de vez en la marcha; estos sirvieron demedio á Dan
cuando a los que se han visto durante lartes par ocultar su agitacion . Poco a poco
go tiempo acosados por la desgracia , iba|habia adquirido sobre sus compañeros la
á alcanzar su objeto por un medio muy autoridad del mando como si fuese dueño
sencillo y natural , y pondria los pies en de la embarcacion ; y como sus órdenes
la isla sin inspirar á nadie sospecha al- eran siempre claras, concisas y de facil
guna . ejecucion sus compañeros le obedecian no
. Una noche faltaba tan solo para esa par- solo con presteza si que hasta con placer.
tida tan deseada, y esta noche fué una de El viejo marino le dejaba hacer: tambien
las mas agitadas que pasó Dantes. En ella él habia reconocido la superioridad de Dan
todas las suposicionesbuenas ymalas sepre tes sobre los otros marineros y aun sobre
sentaron sucesivamente á su imaginacion , símismo; veia en el jóven á su natural
si cerraba los ojos veia la carta del carde- sucesor y sentía en el alma no tener una
nal Spada escrita en caractéres de fuego hija para sujetar á Edmundo á su lado con
en la pared ; si se adormecia un instante , tan alta alianza.
los ensueños mas insensatos iban á arre- A las siete de la tarde todo estaba corrien
molinarse en su cérebro ; parecíale quete : á las siete y diez minutos doblaban el
descendia á unas grutas cuyo suelo esta - faro, precisamente en elmismo instante en
ba tapizado de esmeraldas, las paredes de que le encendian . La mar estaba bonan
rubies , y que del techo pendian estalác- cible , un viento fresco soplaba del Sudes
titas de diamantes; las perlas caian go - te. Navegaban bajo un cielo azulado en el
teando, como filtra ordinariamente el agua que Dios iba encendiendo tambien esos fa
en los subterráneos. Edmundo gozoso ,|ros, cada uno de los cuales es un mundo .
maravillado, rellenaba sus bolsillos de pe- Dantes dijo a la tripulacion que podian to
drería ; salia luegó al campo y todas aque- dos retirarse á descansar y que el se en
las piedras preciosas se convertian en sim - cargaba del timon . Cuando el Maltes , que
ples guijarros ; entonces pretendia entrar así se designaba á Dantes, se espresaba en
denuevo en lasmilagrosas grutas queape-| tales términos , bastaba paraque todos se
nas tuvo tiempo para ver, pero el camino fuesen á dormir tranquilamente , lo que
se perdia en espirales infinitos; la entrada sucedia algunas veces , pues que Dantes ,
habia quedado invisible ; buscaba en vano lanzado almundo desde una absoluta so
en su fatigada cabeza aquella palabra má- ledad , esperimentaba alguna que otra vez
gica y misteriosa con la que el pescador necesidades imperiosas de hallarse solo ;
árabe abria las espléndidas cavernas de porque ¿ qué soledad es mas absoluta y
· Ali-Baba. Todo era inútil, el escondido mas poética que la del buque que flota ais
tesoro habia vuelto á ser propiedad de los lado en medio del inar, durante la oscuri
* gépios de la tierra á quienes creyó por un dad de la noche , en el silencio de la in
momento poderlo arrebatar. Ilmensidad , bajo el amparo del Señor ? Esn
ALBUM . · 147 .
ta vez la soledad estaba poblada de pensa de lo mucho que sabia dominarse , no se
mientos, la noche iluminadapor ilusiones, pudo contener y saltó el primero a la pla
el silencio animado por sus promesas. Iya . Si se hubiese atrevido hubiera cual
Cuando el patron se levantó , el buque Bruto besado la tierra. Habia ya cerrado
marchaba á todo trapo; no habia un giron la noche , mas sobre las once la luna em
de lienzo que el viento no hinchase. Ade- pezó a salir del fondo del mar , plateando
lantaban mas de dos leguas y media por su inquieta superficie : luego sus rayos á
hora. La isla de Monte -Cristo iba agran - medida que iba elevándose empezaron á
dándose en el horizonte. Edmundo hizo convertirse en blancas cascadas de luz ,
entrega de la direccion del buque á su sobre las rocas hacinadas de aquella nue
dueño , y fué á tenderse en su hamaca; va Pelion .
mas á pesar de la noche que pasára en ve- La isla era en estremo conocida de la
la , no pudo cerrar los ojos ni por un tripulacion de la Jóren Amelia como otro
momento . Dos horas despues volvió á su - de los puntos en que acostumbraban hacer
bir al puente. La embarcacion estaba á jescala . Dantes, la habia visto y examinado
punto ya de doblar la isla de Elba ; ha en todos sus viages á Levante pero jamás
llábanse á la altura de la Mareciana y de habia tomado tierra en ella . Trató pues
bajo de los terrenos llanos y siempre ver - de preguntar á Jacopo.
des de la Pianosa . Viérase confundirse en - ¿En dónde pasarémos la noche ? le
Las nubes la cima flamigera de Monte - dijo .
Christo . Dantes ordenó al timonero virá - - A bordo de la embarcacion , le con
ra á babor á fin de dejar la Pianosa á la testij el marino .
derecha ; habia calculado que con esta ma — ¿No estariamos mejor en las grutas ?
niobra abreviaba el camino en dos ó tres - ¿ En qué grutas?
millas. Sobre las cinco de la tarde, divisa - - En las de la isla .
ron la isla en toda su estension ; podian - No sé que haya tales grutas. dijo Ja
distinguir en ella los mas leves objetos, copo. .
gracias a la transparente atmósfera que esll Un sudor frio bañó la frente de Dantes.
peculiar á la luz que prestan los rayos dell - i No hay grutas en Monte-Christo ?
sol en su ocaso . preguntó .
Edmundo devoraba con la vista aquella|| . -- No .
masa de rocas que tomaba sucesivamente ! Dantes quedó pasmado por un momen
todos los visos de la luz crepuscular , desto : mas luego pensó que aquellas grutas
de el color de rosa mas vivo al azul oscu : Ipodian haberse obstruido por algun acci
ro ; de vez en cuando invadian su rostro dente cualquiera ó tal vez cerrado para
súbitas llamaradas, se matizaba de púrpu - mayor precaucion , por el mismo cardenal
ra su frente y una nube roja perturbaba Spada. La dificultad , en ambos casos, es
su vista . Jamás jugador alguno , cuya for - ſtaba en encontrar la antigua abertura . Era
tuna esté sobre el tapete , habrá esperimen - inútil buscarla durante la noche, por lo que
tado al correr los dados las angustias que Dantes dejó para el siguiente dia sus in
pasaba Edmundo en aquel paroxismo de vestigaciones : á mas deque, un farol enar
esperanza . Por fin llegó la noche : á lasbolado á una media legua maradentro , al
diez anclaron ; la Joven Amelia fué la pri- que contestó la Jóren Amelia con otro se
mera en acudir á la cita. Dantes á pesar|ñal semejante , indicó, que habia llegado
148 ALBUM
elmomento de comenzar la tarea . Ei bu - mida. Dantes"continuó su camino volvienie

que que se había retardado, seguro ya pordo de vez en cuando la cabeza , y llegado á
Ta señalque debiadarlé á coñecer,que polla cima de una roca , vió á mil pies deba
dia atracar con toda conliánzá apareció jo de él á sus compañeros con quienes
muy luego blanco y silencioso cuál un fan- acabába de reunirse Jacopo y que se ocu .
tasma, y vino a tomar fondo á unas cien paban ya activamente en åprestar el desa
brazás de la playa . Desde luego comenzó yuno , auńentado , gracias a la destreza
el trasbordo. de Dantes con una pieza de caza mayor.
Calculaba Dantes,mientras hacia su ta-| Edmundo los comtemplo por un instante
rea , el grito de alegría que soſtarian todos con esa sonrisa triste pero afable del hom
aquellos hombres sí el llegaba á decir en bre superior. Dentro dos horas, se dijo ,
alta voz lo que la tenaz idea que murmu- esos hombres se considerarán ricos al ver
rabà en torno de su oído y de su corazon; se đueños de cincuenta piastras preparán .
pero lejos de revelar el magnífico pen - dose para ganar otras cincuenta con riesgo
samiento témiá haber soltado ya alguna de su vida, y luego irán, poderosos con un
espresion imprudente y dado á entender càpital de seiscientas libras, á dilapidar sus
por sus idas y venidas, sus repetidas pre- tesoros con el orgullo de los sultanes y la
guntas y minuciosas observaciones y aun confianza de los Mogoles. Hoy dia ta és -
por su mišmå preocupacion haber susci-||peranza hace que yo desprecie su riqueza
tado sospechas. Por fortuna , á lo menos que me parece una miseria, y mañana el
en aquellos momentos los tristes recuerdos desengaño me precisará tal vez ámirar esa
de sus pasadas desventuras marcaban so - porqueria como la suprema felicidad.....
bre su frente una tristeza indeleble y los :Oh ! no, esclamó Edmundo, no sucederá
impulsos de alegríaſ que al través de esa tál, él infalible Fária no se hubiera enga
nube pudieran distinguirse, eran rápidós ñado precisamente en esto solo ; á mas de
como el relámpago. . que, es preferible morir que continuar ar
Nadie llegó á sospechar , y cuando el rastrando esta vida misérable y abyecta .
frontedescie
e s e o s d e
vora, Dantesmanifestó deseos de ir á ca-Ipiraba la noá elastalibertad,
rayar el dia tomando un fusil,balas y pól. Asi que Dantes, que tres meses antes ás
d nte esolo bido el podnoe tenía
ya sufi
zar alguna de las muchas cabras monteses ciente con ella pues queanhelabariquezas.
que se veían saltar de roca en roca , atri- La falta no estaba en Dantes , pero si en
buyeron esta escursion á şu aficion á là Dios que limitando el poder del hombre,
caza ó a su amor á la soledad . Nadie mas le infunde deseos insaciables .
que Jacopo se empeñó en seguirle; Dantes Mientras tanto, por una senda encajona
no quiso oponerse temiendo que esta re- da en las rocas y siguiendo un átajo esca
pugnancia á ser acompañado inspirấra dl- vado por él torrente que seguh toda pro
guna sospecha : mas apenas andara un |babilidad jamiáš plánta humana habia pi
cuarto de legua que tuvo ocasion de apun - sado, Dantes se iba acercando al punto en
tar y matar un cabritillo y lo remitió por que suponia debian existir las grutas. Al
Jacopo á sus compañeros, invitindoles á fini, recorriendo la playa y examinando los
que le guisáran y que cuando estuviese menores objetos con nimia atención ,creyó
cocido se lo avisáran disparando un fusil. Jobservar en ciertas rocas uñas múėščás ó
Algunas frutas secas y un frasco de vino hendidưras que solo el hombre pudo lia
de Montepulciano debian completar la co- ber impreso en ellas.
ALBUM . : hay :
El tiempo que crea en todos los objetosjen el instante en que retiraban del fuego
fisicos esa capa de musgo para cubrirles, el-improvisado'asádor divísaron á Edmun
cual sobre los morales arroja el velo - deldo que, lijero y, atrevido como un garon
olvido , parecia haber respetado aqueltassaltaba de roca en roca : dispararon pues
señales trazadas con cierta regularidad co- el-tiro para darle la señal.Elcazador cam
mo para servir de guia , más de vez en bió de direccion y se vino corriendo á ellos;
cuando aquellas señales desapareciad ocul- mas en el instante en que todos le seguian
tas en la espesura de los mirtos que se es- icon la vista en aquella especie de vuelo
tienden en gruesas ramas cargadas flores , que verificaba, calificando su destreza de
ó debajo losliquenesparásitos. Erale enton - temeridad como paradar algún fundamen
ces preciso á Edmundo separar las ramasito á sus temores, faltóle á Edmundo'un '
ò arrancar los musgos para encontrar las piez: viéronle bambolearse, arrojar un grito
seinales que le guiaban y que debian con - ly desaparecer. . .
ducirle por aquel nuevo laberinto . Aque- Todos se lanzaron a la vez en su socor
Hos signos habian dado algun valor á las to, porque todos amaban á Daótesá pesar
esperanzas de Edmundo. ¿ Por que no po- de su superioridad ; pero de todos modos
dian ser trazados por el cardenal para que Jacopo, fué el primero que llegó. Encontró
pudieran,en caso de una catástrofe , queno á Edmundo tendido, ensangrentado y cuasi
temió, llegára á ser completa , servir de sin conocimiento; habia caido de la altura
guia á su sobrino ? Aquel lugar solitario de doce á quince pies. Administráronle al
era,eli mas, á propósito para un hombre gunas gotas de rom , y este remedio que
que.,queria enterrar en él un tesoro. Pero ya en otra ocasion habia obrado con tanta
no-podian aquellos, signos infieles haber eficacia produjo el mismo efecto que la vez
llamado la atencion de otros ojos que los primera .
de aquellos para quienes se trazaron,?.- 1a , Edmundo: abrió los ojos, se quejó de un
isla de lúgubres maravillas habria guarda - vivo dolor en la rodilla , de gran pesadez
do fielmente su:magnífico seoreto ? de cabeza y de insoportables punzadas en
Con todos á sesenta pasos del puerto los riñones . Trataron de trasportarle á la '
poco mas ó megos , le pareció á Edmun- playa, pero cuando faeron á tocarle ,á pe
do , oculto siempre á sus compañeros sar de ser Jacopo el que dirijia la manio
por las escabķosidades del terreno',. quebra, declaró entre gemidos que no se sen
las muescas,habian concluido; pero no por tía con fuerzas para soportar esta opera
eso fué á parar á gruta,alguna. Una:gran- cion - Ya se echa de ver que no hubo que
de roca.circular , colocada sobre una sólida hablar del almuerzo á Dantes', mas exijió
base, era el único término á que al pare de sus camaradas, que no tenian dosmoti
cer conducian . Edmundo pensó que tal.vez vos que él para guardar dieta , marchasen
en lugar de haber llegado al fin , se encon - á comerlo:á su salud. En cuánto á él les
traba por el contrario al principio ; volvió dijo que no tenia necesidad sigo de reposo
en consecuencia paso atrás y empezó á de- ly que á la vuelta lo encontrarian mas ali- ' ,
sandar lo andado. Durante este tiempoyviado. Los marineros no se hicieron 'mus
sus compañeros preparaban el almuerzo , cho de'rogar; pues'tenian hambre, elolor
habian ido por agua al manantial y trans- del cabrito estimulaba su olfato , y entre
portado á tierra el pan y las frutas, aca - lobos marinos no -se gastan cumplimien
bando de cocer el cabritillo . Precisamente38 tos.
ALBUM
LBUM ..

· Una hora despues volvieron . Todo lo! --Pero te morirás de hambre , dijo et
que pudo hacer Edmundo fué adelantarseilpatron .
arrastrando unos diez pasos para recostar- — Lo prefiero , contestó Edmundo, á te
se sobre una roca tapizada de musgo , pe-|ner que sufrir los atroces dolores queexa
ro léjos de calmarse sus dolores aumen - cerbaria el mas le:ve movimiento .
taban en intensidad . El viejo patron que se El patron dițijió sus miradas á la em
veia precisado á marchar aquella mañana barcacion que se mecia en el pequeño
para ir a descargar sus fardos en las fron - puerto con compasado movimiento , como
teras del Piamonte ó de Francia entre Ni- preparándose á engolfarse en la mar en
zas y Frejus, insistió porque Dantes probá- cuanto hubiese concluido su aparejo. .
ra de incorporarse . Este hizo esfuerzos - ¿ Qué quereis pues que hagamos ,
sobrehumanos para prestarse á esta invita - Maltés ? le dijo .Nosotros no podemosaban .'
cion , pero á cada esfuerzo aumentaban sus donarte asi, ni tampoco podemos setardar ,
quejidos y palidez . la partida.
- Tiene los riñones quebrantados, dijo - Marchad , marchad ; esclamó Dan
entre dientes el patron ; no importa , es un tes.
buen compañero, y es preciso no abando- - Tardaremos lo menos ocho dias en
narle ; tratemos de trasportarle a la tar- poder volver, dijo el patron , y aun será
tana . preciso que retrocedamos para recogerte .
Pero Dantes se aferró en que prefería - Escuchad , dijo Dantes: si dentro dos
morir donde estaba á soportar los atrocesſó tres dias encontrais algun barquichuelo
dolores que le ocasionaria el movimiento pescador ú otro que se dirija á estas aguas
por poco que fuese. recomendadme á él : yo le daré veinte y
- ; Pues bien ! dijo el patron; esperare cinco piastras para que me conduzca á
mos cuanto podamos :' no quiero que se Liorna. Si no le encontrais , volved .
diga que hemos dejado sin socorro á tan Elpatron meneó la cabeza.
bravo compañero como vos. No partiremos - Escuchad , patron Baldi: hay unme
hasta la tarde. Jdio que lo concilia todo , dijo Jacopo: par
Esta proposicion admiró en estremo á tid y yo me quedaré con el herido para
los marineros , pero ninguno de ellos la cuidarle .
contrario . El patron era hombre ríjido en -- ¿ Y tú renunciarás á tu parte , dijo
estremo y era la primera vez que se le Edmundo, para quedarte conmigo ?
viera renunciar á una empresa ó por lo - Si , dijo Jacopo , sin pesar ninguno .
menos retardar su ejecucion ; Dantes noll - Vamos , que eres un guapo mucha
quiso en modo alguno consentir quese co - cho , Jacopo ; dijo Edmundo ; Dios te re
inetiera en su favor tal infraccion de las compensará por tus buenas intenciones; '
reglas de disciplina establecidas á bordo. mas yo no necesito á nadie , gracias : un
- No, dijo al patron ; soy un torpe y es dia ó dos de quietud bastarán para resta -
muy justo que sufra la pena de mi torpe - blecerme y espero encontrar en esas proc .
za. Dejadme una pequeña provision de simas rocas ciertas yerbas escelentes para
vizcocho, un fusil, pólvora , balas parama
tar un cabritillo ó para defenderme y un las contusiones. '
pico para construirme, si tardais mucho Una estraña sonrisa contrajo los labios:
en volverme á buscar, una especie de co - de Dantes : apretó con efusion la mano ái
bertizo. JIJacopo , pero continuo inalteral le en suk :
ALBUM .
resolucion de quedarse , y quedarse solo.Idelante de él los lagartos cuyo lomo pa
Los contrabandistas trajeron á Edmundorecia de esmeralda. Vierase saltar á lo le
lo que les pedia y se alejaron no sin yol- jos sobreperpendiculares y escarpados de
ver muchas veces la cabeza , haciéndole clives de la isla , cabrassalvages que alguna
cada vez que se volvian , señas de una cor- vez atraen á ella los cazadores: en una
dial despedida á que Edmundo contestaba palabra , la isla estaba habitada , poblada
con la mano solamente , como si no pu - de vivientes , animada y á pesar de todo
diera mover el cuerpo .Mas luego que hu - Edmundo se sentía solo bajo el amparo de
biefon desaparecido murmuró riendose : Dios. Esperimentaba una emocion muy
- ; Es bien raro que entre hombres co semejante al miedo. Es esa desconfianza
mo esos se hallen verdaderas pruebas de que en medio del dia nos hace suponer ,
amistad y actos de sincera adhesion ! Jaun en el desierto , que nos están inspec
Arrastróse luego con precaucion hasta cionando atentamente ojos inquisidores. .
la cima de una roca que le impedia la vis - Este sentimiento fué tan vehemente que
ta del mar y de alli vió a la tartana aca- en el momento de empezar la obra , Ed
bar de aparejarse , levar ancla , balan- mundo se detuvo , dejó el pico , tomó el
cearse graciosamente como una paviota fusil , subió de nuevo á la mas elevada ro
que va á tomar vuelo , y partir . Al cabo de ca de la isla y desde alli arrojó una vasta
una hora habia ya desaparecido del todo; mirada á todo lo que le rodeaba. Mas,
ó á lo menos del punto en que estaba el preciso es decirlo , lo que llamó su aten
ucabritillo, entreles flexi- dia distingila poética Có
herido era imposible verla . cion no fué la poética Córcega de que po
Entonces Dantes se incorporó mas flexi- dia distinguir hasta las casas, ni la casi
ble y lijero que un cabritillo , entrelosmir- desconocida Cerdeña que la subsigue , ni
tus y lentiscosdeaquellas rocas salvages ; to- la isla de Elba de gigantescos recuerdos ,
mó su fusil en una mano , en la otra el|ni en fin esa línea imperceptible que se
pico y corrió a la roca en que iban á pa - jestiende en el horizonte y en la que elojo
rar las muescas que habia observado en de un marino descubre á la soberbiaGé
las peñas. nova y á Liorna la mercantil ; no : fué el
- Ahora , esclamó acordándose de la bergantin que habia partido al amanecer
historia del pescador árabe que le contára y la tartana que acababa de marchar . El
Faria , ahora ; Sésamo, ábrete ! primero estaba desapareciendo cuasi en el
XXIV . - Mestrecho de Bonifacio : la otra seguia rum
DESLUMBRAMIENTO . . bo opuesto y costeaba la isla de Córcega
El sol habia hecho ya una tercera par- que se disponia á doblar.
te de su carrera , y sus rayos del mes del Està vista tranquilizó á Edmundo ; di
mayo vibraban calientes y vivificantes so - rijió sus miradas á los objetos que le ro
bre las rocas que hasta parecian sensibles deaban mas de cerca : vióse en el punto
al calor. Dos millares de cigarrones jovimas elevado de la isla cónica cual una es
sibles en los matorrales daban al aire sustátua sobre tan gran pedestal : á sus pies,
monótonos y continuados cantares. Lasni un hombre ; á su alrededor, ningun bu
hojas de los arrayanes y acebuches que se que ; nada mas que el azulado mar que
agitaban inquietas producian un sonido cabatía la isla y que con ese eterno choque
si metálico. A cada paso que daba Ed - formaba una franja de plata á su alrede
mundo sobre el enardecido granito huian ||dor. Descendió entonces con paso rápido
, ALBUM
pero precavido; . en tales-momentos:un||cion de continuidad, piedras y guijarrose
accidente semejante á aquel que tan feliz cubriendo esta especie de pared de mame:
y habilmente habia siunulado era muy ter posteria con tierra,svejetal, en la que se
mible . criaran muy luego hierbas diferentesz nas,
Dantes, como hemos dicho, ya , habia cio abundante musgo , y algunas semillas,
vuelto atras recorriendo a la inversa las de arrayan - y lentisco que con la tierra se
rocas endentadas y observó que aquella |mezclarpni, jecharon ,allí raices y la vieja
línea conducia á una especie de ancon roca parecia enclavada en el suelo. Dantes
oculto como el baño de las,antiguas nin - quitó con precaucion ,la tierra ,y recono
fas. Esta pequena epsenada era bastante ció , ó le pareció: reconocer , tan ingenioso
ancha en su entrada y bastante profunda artificio .Entonces se puso,á descalzar.com ,
en su centro para que pudiera entrar en su pico esa pared intermedia , consolidada
él y mantenerse oculto un buque de vela por el tiempo . ..
latifa. Despues de trabajar, unos diez minutos, i'
Siguiendo entonces el hilo, de sus in a .pared cedió , abriéndose un agujero,por
ducciones ; aquel hilo que, en mapes de) el.que, podia pasar el brazo ...Dantes fué.
abate Faria habiai visto: gujar su espíritu entonces á cortar el,acebuche,mas fuerte.
de un modo sumamente ingeniosos,en el que encontró , !o despojó de las ramaş, Y
dédalo de las probabilidades : presumjólo introdujo en el agujero en forma de.
-que el cardenal Spada , teniendo,sumo in, palanca : mas. Ja roca era muy pesada; y
terés en no ser vistos, habria fondpado en lencajada con mucha solidez en , la ,ipferior :
aquel ancon escondiendosen él şu , barguir para que la fuerza de un hombre ni aun
chuelo , y siguiendo la linea marcada, en la del mismo. Hércules , pudiese . remo
las hendiduras de las penas , habią,en şulverla ..
terminacion enterrado su tegoro.. Eşta şu - Dantes pensó entonces que lo que le ,
posicion condujo á Dantes al pie de la roca|cooxenia destruir era,la piedra:que le ser..
circular. Tan solo una cosa, le inquietaþavia de encaje , pero, ¿ de qué modo ? Dió .
y desconcertaba, todas sus ideas: ¿ cómo Edmundo una ojeada á su alrededor, cual
sin -fuerzas considerables chabian a podido los hombres que no saben que hacer ya ,
subir aquella roca que pesaba tak nez cin - y survista ;se, fijó en un cueraqlleno de
co ó seis mil libras y -colocarla : sobre la pólvora que le dejára şu ,amigo Jacopo ; al;
especie de base en que descansaba2.1 verle se soorió ; la máquina infernal iba á
De improviso se le ocurrió á Dantes una ponerse en movimiento.
idea. « En vez de hacerla suhirgedijo, ta }} Con la ayudade su piço, Dantes abrió en
vėz la habrán hecho bajar » y se.encaramótre la roca superior y aquella sobre la que
sobre la roca , á fin de ver si encontraria descapşıba,in un conducto .de,mina como,
su primitivo lugar. En efecto ,observó que suelen hacerle los mineros.cuando quieren
se habia practicado una ligera pendientes, ahorrarse trabajo ; lo llená bien de .pólvot.
por la que deslizándose de su asiento aquerra, rollapdo luego, su pažīnelo .y. restregan ,
Na roca habia venido á situarse en el punt dolo; tambien con pólvora hizo de él una ,
to en que otra roca , de la magnifyd: de mecha , , á la que pegó fuego despues de
una piedra-labrada comun , le sirviera delloolocada y se ,alejó, No, se oyó, esplosion :
encaje : Habíanse ajustadosmañosamente ninguna: la qoca superior,se levantó .mo :
en las rendijas, á fim deyacultar toda solumentáneamente un poco á impulsesde una .
ALBUM . 153
ca-abertyoló trario
fuerza incalculable , la roca inferior voló, trario para nada serviría lo que hasta ahora
hecha astillas. Por la pequeña abertura he sufrido . El corazon se lacera cuando
Dantes.
que practicára antes Dantes, escapó un despues de haberse esplayado desmesura
sinnumero de insectos chillando y una damente en la esperanza fundada en va
enorme culebra , guarda de aquel camino gos motivos , se reconcentra al aspecto de
misterioso , rodando sobre sus azuleas es-illa fria realidad. Faria se ha engañado : el
camas desapareció. cardenal Spada no ha enterrado nada en
Dantes se acercó. La roca superior, sin esta gruta , tal vez jamas puso los pies en
apoyo ya, se inclinaba hacia elabismo. El ella , ó si por acaso en efecto vino á escon
intrépido investigador la examinó en todo, der su depósito , Cesar Borgia , intrépido
su alrededor, escojió el puntomas vacilan - aventurero , infatigable y diestro ladron ,
te, apoyó su palanca en una de las hendi- vino despues de él, descubrió sus huellas,
duras y semejante á Sísifo , empleó todas siguió las mismas muescas que yo ; como
sus fuerzas contra la roca . Esta , removida yo levantó esa piedra , y descendió antes
ya por la impulsion de la pólvora, bambo- que yo; nada me ha dejado despues de su
leó: Dantes redobló sus esfuerzos. Hubié- visita.
rase dicho que era uno de aquellos Tita-| Quedése por un momento inmóvil, pen
nes que arrancaban los montes para hacer sativo , fija su vista en aquella abertura
la guerra á los dioses. En fin , la roca ce - oscura y cuyo fin no se divisaba. Si, si;
dió , giró , se precipitó y fué, á desapare -festa es una de lasmuchas aventuras que
cer absorvida por la mar. En su lugar corrió durante su vida , mezcla de luz y .
quedó descubierto un sitio circular, en que tinieblas , aquel bandido real. En ese te
se veia un anillo de hierro engastado á gido de acontecimientos estrallos que com
una baldosa cuadrada. ponen la matizada tramade su existencia ,
Dantes lanzó un grito de alegria y de este fabuloso suceso ha debido encade
pasmo. Jamas ninguna primer tentativa senarse con los demas. Si: Borgia habrá ve
viera coronada de éxito tan brillante . Qui- nido alguna noche aqui , con una antor
so continuar, pero sus piernas se convelie- cha en una mano y una espada en la otra
ron tan fuertemente , su corazon latió con mientras que á veinte pasos de distancia ,
tanta violencia , obscureció tanto su vista tal vez al pie mismo de esta roca, se que
una nube de fuego , que le fué preciso de - daron sombrios y amenazadores dos es
tenerse . Este instante de hesitacion se desbirros escudriñando la tierra , el aire y la
vaneció con la velocidad del relámpago. mar mientras que su amo entraba como
Edmundo pasó su palanca por el anillo , voy á verificarlo yo, alejando las tinieblas
tiró de él con vigor y la baldosa , desen - con su flamíjero y tremendo brazo. Si,
cajada , se levantó , dejando en descubier- mas los esbirros á los que asi hizo pose
to la pendiente de una como escalera que sores de su secreto, ¿qué fue de ello3? ; L0
se hundia en la oscuridad de una gruta . que hizo de ellos ? se contestá sonriendo
Un cualquiera se hubiese precipitado Dantes, lo que de los sepultureros de Ale
trasportado de gozo , pero Dantes se de- rico , á quienes enterraron con él. Ahora
tuvo , palideció y dudó. que ya no cuento con nada, ahora que es
- Vaya, se dijo , seamos hombre . Acos- toy persuadido de que seria un insensato
tumbrados á la adversidad , no nos deje .Jen conservar alguna esperanza , la conti
mos llevar de una decepcion , ó de lo con -lauacion de esta aventura es para mi un
39
154 ALBUM .
objeto de curiosidad tan solo, y nada mas , de la segunda gruta » decia aquel testa
y continuó aun inmóvil y meditabundo. mento .
Mas , si hubiese venido , continuó Dan Luego Dantes no habia penetrado sino
tes , si hubiese entrado y llevádose el te- en la primera gruta , luego era preciso
soro ; Borgia , el hombre que comparára buscar ahora la entrada de la segunda .
á la Italia con una alcachofa cuyas hojas Dantes calculó . Esta segunda gruta de
comia una á una ; Borgia apreciaba en bia naturalmente dirijirse á lo interior de
mucho el tiempo para perderle en colocar la isla . Examinó las diferentes capas de
de nuevo esta roca sobre su base . Descen- piedra y fué á golpear una de las paredes
damos pues . en que le pareció debia hallarse la aber
Y entonces bajó : divagando sobre sus tura embadurnada sin duda para mayor
labios una sonrisa de duda y murmurando precaucion . Golpeó con el pico en la roca
entre dientes la última frase de la huma- 'y dió esta un sonido mate que hizo brotar
na sabiduría : ; Tal vez !.... el sudor en la frente de Dantes. Por fin le
Pero en vez de las tinieblas que se creia pareció al perseverante minero que una
encontrar, en vez de una atmósfera densa porcion de la pared granítica respondia ,
y viciada , Dantes vió un débil resplandor con un eco mas opaco y profundo , al lla
que daba al recinto un tinte azulado : el mamiento que le hacia . Acercó su ardien
aire y la luz penetraban no solo por la te mirada a la pared y reconoció , con el
abertura que acababa de practicar si que tacto de preso , lo que ningun otro hubie
tambien por ciertas rendijas de las rocas, se reconocido tal vez ; y es que alli debia
invisibles al esterior, a través de las que se existir la abertura . Con todo , para no tra
divisaba el azulado cielo , y se veian cim- bajar en valde , Dantes, que como Cesar
brear las movedizas ramas de los verdes Borgia , habia aprendido á conocer el va
robles y las punzantes enredaderas de las lor del tiempo , exarninó las otras paredes
zarzas . Despues de unos segundos de es- con el pico , recorrió el suelo con la cula
tar en la gruta , cuya atmósfera mas bien ta de su fusil , removió la arena en dis
caliente que húmeda , agradable que in- tintos puntos y no habiendo encontrado
cómoda al olfato , era á la temperatura de ni visto nada , volvió a la porcion de pa
la isla lo que el azulado resplandor era á red que despedia sonido tan consolador
la luz del sol ; la mirada de Dantes habi- golpeándola de nuevo y con mas fuerza .
tuada ya , como dijimos, á las tinieblas pu Entonces observó una cosa singular ; y
do reconocer los ángulos mas recónditos es que á los golpes del instrumento una
de la caverna : era toda ella de granito especie de barnizado semejante al que se
cuyas bruñidas facetas relumbraban como aplica sobre las paredes para pintarlas al
diamantes . fresco , se desprendia y caía á trozos de
He aqui sin duda , dijo Edmundo son - jando en descubierto una piedra blanquiz
riendo , todos los tesoros que habrá dejado ca y blanda semejante a las piedras co
el cardenal , y el buen abate , viendo en munes para labrar. Habian cerrado la na
sus ensueños estas resplandecientes pare . tural abertura de la roca con piedras de
des, se saborearía en sus ricas esperanzas! distinta naturaleza, que embadurnárán lue
mas Dantes recordó los términos en que go con el barniz indicado , imitando des
estaba concebido el testamento que sabia pues sobre éste el color y cristalizacion del
de memoria . « En el ángulo mas lejanolgranito. Dantes golpeó entonces con la es
ALBUM . 155
tremidad aguda del pico, que entró cosaſnocimiento de la realidad , halagando sus
de una pulga fa en ei tabique. Allí estaba esperanzas. En fin , despues de una nueva
pues el punto por donde era preciso ho- |pero momentánea indecision, Dantes pasó
radar . de la primer gruta á la segunda .
Por un estražio misterio de la humana . Esta era mucho mas baja, mas oscura ,
organizacion cuanto mas se iban acumu- y de un aspecto mas espantoso que aque
lando las pruebas de que Faria no se ha la. Elaire que solo penetrára por la aber
bia enganado y por consiguiente mas ani- tura practicada en aquel instante tenia ese
moso debia sentirse Dantes, mas desfalle -Iolor mefítico que Dantes se admiró de no
cia su corazon renovando susdudas y en sentir en la otra. Dió luego tiempo al ai
tregándose alabatimiento . Esta nueva prue- re esterior para que renovára aquella at
ba que hubiese debido inspirarle mayores misfera corrompida y entró. A la izquier
ánimos le quitó la fuerza que le quedaba;||quierda de la abertura habia un rincon
cayó el pico escapándose cuasi de susma- profundo y oscuro, pero , ya lo hemos di
nos, lo dejó en el suelo , enjugó su frente cho, para el ojo de Dantes no habia tinie
y salió á tomar elaire bajo pretesto de verblas. Recorrió con una mirada esta segun
si alguien le celaba, pero en realidad por- da gruta : estaba vacía como la primera.
que necesitaba respirar con libertad, por. El tesoro , caso de existir, estaba enterrado
que se sentia desfallecer. en aquel oscuro rincon .
La isla continuaba desierta y el sol en La hora de la agonía habia llegado ya :
'su zenit parecia abarcarla toda con su mi- dos pies de tierra que escarbar era lo úni
rada de fuego : á lo lejos algunos barqui- co que restaba á Dantes para llegar á un
chuelos pescadores tendian sus alas sobrellgozo estremo ó á una desesperacion pro
el mar de un azul de záſiro. Dantes no furrda. Adelantóse hacia el rincon y como
habia probado nada todavia ; pero estaba tomando una súbita resolucion, escayó con
lejos de pensar en comer en tales mo- intrepidez el suelo . Al quinto ó sexto gol
mentos; sorbió unas gotas de rom y entró pe de pico,el hierro chocó con hierro . Ja
en la gruta mas animado. El pico que tan más toque fúnebre ni lúgubre (clamoreo
pesado le pareciera era ya mas ligero : lo produjo tal efecto en los que le oyeran .
levantó como una pluma y emprendió con No hubiese sido tanta la palidezịde Dantes
vigor la tarea . A los pocos golpes observó já no haber encontrado nada. Sondeó de
que las piedras no estaban adheridas y si nuevo el punto que habia ya reconocido ,
solo colocadas unas sobre otras cubiertas y encontró la misma resistencia mas no el
luego con el barniz de que hemoshablado: mismo sonido.
introdujo en una de las cisuras la puntal - Es un cofre de madera con aros de
del pico , apoyóse sobre el mango y vió hierro, dijo para sí.
con placer rodar la piedra como sobre un En este momento cruzó una rápida som
gozne y caer á sus pies. Ya desde enton - bra interceptando la luz ; Dantes dejó caer
ces no tuvo que hacer Dantes nas que ir el pico, tomó el fusil, volvió a salir por la
separandocada piedra ; todas rodando fue- abertura y se lanzó al raso . Una cabra
ron á parar junto a la primera.
mera . montes habia saltado por cima la primera
En cuanto fué regular la abertura , jentrada de la gruta y pastaba á algunos
Dantes hubiese podido entrar, mas retar- |pasos de allí. Era una excelente ocasion
dándolo algunos instantes retardaba el co para asegurarse una buena comida ; pero
156 ALBUM .
Dantes temió que la detonacion de su fu - Jastillas. Una larga abertura, que dejaron
sil atrajese á alguien. Reflexionó un ins- aquellas inutilizó las cerraduras que arran
tante, cortó las ramas de un árbol resino- có una despues de otra ; separando con sus
so , que encendió en el hogar humeante uñas las tenaces planchas que se descanti
aun en que los contrabandistas guisáran el llaron al saltar, y el cofre quedó descu -
almuerzo y volvió a la gruta con aquella bierto .
antorcha . No queria perder la mas míni Una fiebre vertiginosa se apoderó de
ma cosa de lo que iba á ver . Dantes , cogió su fusil , lo preparó y colo
Acercó la antorcha a la hoya informe có á su lado . Luego cerró los ojos, como
y ; no concluida , reconociendo que no se hacen los niños , para percibir en la relu -
habia engañado : habia golpeado alterna- ciente oscuridad de su imaginacion , mases
tivamente ora sobre hierro, ora sobre ma- ſtrellas de las que pueden contar en el cie
dera ; dejó en el suelo la antorcha y con - lo crespuscular ; volvió luego á abrirlos y
tinuó su tarea . En un instante despejó un quedó deslumbrado .
sitio de unos tres pies de longitud por dos Dividíase el cofre en tres secciones : en
de anchura y Dantes pudo reconocer :un la primera brillaban rutilantes escudos de
cofre de encina con aros de hierro cin - oro de leonado reflejo : en la segunda bar
celado. En el centro de la cubierta res- ras mal pulidas pero arregladas con órden
plandecían en funa placa de plata que la y que solo tenian de oro el peso y el va
tierra no pudo empañar , las armas de la lor : en la tercera , en fin , Edmundo re
familia Spada , es decir ; una espada atra - movió con ambas manos los diamantes ,
vesada en un escudo oval , como todos los las perlas , los rubies , que cual resplande
escudos italianos y , surmontada de un ca - ciente cascada hacian , al caer las unasso- .
pelo de cardenal . Dantes las reconoció, fá- |bre las otras, el ruido del granizo sobre el
cilmente i el abate Faria se, las habia di- vidrio .
bujado tantas veces! Desde entonces, ya Despues de haber tocado , manoseado y
no tuvo duda alguna ; el tesoro estaba allí: hundido sus trémulas manos en el oro y la
no se hubieran tomado tantas precaucio- pedrería , Edmundo se levantó y echó á
nes para esconder allí un cofre, vacío . correr a través de la caverna con la tré
En un instante quedo despejado el cofremula exaltacion del hombre cuya mente
y Dantes vió aparecer sucesivamente la raya en la locurà . Subió á una roca desde
cerradura del centro colocada entre dos la que podia descubrir el mar y nada vió;
candados y las asas de los costados, todo estaba solo , absolutamente solo , con aque
cincelado , cual se cincelaba en aquella la riquezas incalculables, inauditas , fa
época en que el arte convertia ;en precio - bulosas, que le pertenecian : pero ¿ estaba
sos los mas viles metales . Dantes cogió el solīando ó dispierto ? ' apretaba entre sus
- cofre por las asas y trató de levantarle; manos las ilusiones de un fugaz ensueño,
pero era empresa imposible.Probó de abrir- é empuñaba cuerpos verdaderos ?
le , la cerradura y candados estaban cerra Tenia como necesidad de ver de nievo
- dos ; estos fieles guardianes parecia no que aquel oro , y sin embargo conocia que no
rer entregar el tesoro . Dantes introdujo el tendria la fuerza suficiente para tan fuer
zvestremo cortante del pico entre el cofre y tes,emociones . Apoyó por un instante su
in la cubiertai, apoyóse sobre su mạngo y la cabeza en las dos manos como para impe
stapa despuesde haber crujido, saltó hechaldir que se estraviase su razon ; luego se
ALBUM . 157
lanzó a través de la isla , sin seguir , no la|| XXV .
senda , porque no las hay en la isla de EL DESCONOCIDO .
Monte -Christo , pero sì una direccion fija , Despuntó por fin el dia : esperábale Dan
espantando con su presencia las cabras sal- tes desde largo rato con los ojos abier
vajes, y los pájaros del mar con sus gritos tos. A los primeros albores se levantó, su
y gesticulaciones . Despues de un rodeo , ibió como en la víspera á la mas elevada
volvió dudando aun , á precipitarse en la roca de la isla á fin de esplorar los alrede
primer gruta , de ésta en la segunda en- dores ; y como la víspera todo estaba de
contrándose frente a frente de aquella mi- sierto.
na de oro y diamantes . Esta vez cayó de Edmundo volvió a bajar, levantó la ro
rodillas , comprimiendo con ambas manos ca que obstruía la entrada , llenó sus bol
convulsivas su palpitante corazon , y,mur - sillos de pedrería , colocó de nuevo lo me
muró una plegaria inteligible solo para jor que pudo las tablas y cerraduras de
Dios . Luego se sintió mas tranquilo y por cofre , que volvió a cubrir de tierra, piso
lo mismo mas feliz porque desde entonces teándola luego y cubriéndola con arena
empezó á crecer en su felicidad . á fin de ocultar lo mejor posible el punto
Púsose entonces á contar su fortuna : recien removido y ponerlo al igual del de
habia en el baul mil barrotes de oro de dos mas piso ; salió luego de la gruta , colocó
á tres libras cada uno , luego amontono de nuevo la roca que ajustó con guijarros
veinte y cinco mil escudos de oro todos y piedras de diferente magnitud , tapó con
con el busto del papa Alejandro VI y de tierra las rendijas en que plantó mirt - s y
sus predecesores , con lo que apenas va- arbustos , regó luego aquellas plantaciones
ció la mitad de la seccion aquella ; por fin nuevas, á fin de que parecieran mas anti
llenó diez veces el hueco de ambas manos guas, borró los vestigios de sus pasos acu
juntas de perlas , pedrería de distintas cla - mulados en aquel punto y espero con im
ses , diamantes de los que la mayor par - paciencia la vuelta de sus compañeros ,
te , montados por los mejores artistas de porque no se trataba ya de pasar el tiem
aquella época , tenian un valor de obra es- po contemplando el oro y los diamantes ,
tesivo aun comparado con su valor intrín- y de quedar en Monte- Christo como un
seco . dragon velando inútilmente los tesoros .
Dantes vió las luz del dia disminuir y Era preciso volver á la vida , á morar en
estinguirse poco á poco . Temió ser sor- tre los hombres , y tomar en la sociedad
prendido si quedaba en la caverna y salió el rango , la influencia y el poder que dan
de ella con el fusil en la mano . Un peda - en este mundo las riquezas , la principal y
zo de galleta y algun sorbo de rom le sir - mas fuerte palanca de que puede disponer
vieron de cena . Colocó de nuevo la piedra , la criatura humana.
se tendió encima de ella У durmió apenas Los contrabandistas volvieron al sesto
algunas horas cubriendo con su cuerpo la dia. Dantes reconoció de lejos el porte y
entrada de la gruta. Fué aquella noche marcha de la Jóven Amelia , se arrastró
una de esas deliciosas á la par terribles de hasta la playaicual Philoctétes herido , y en
que este hombrel, de tan estraordinarias cuanto saltaron sus compañeros les dijo ,
emociones , pasára ya dos ó tres en el de- quejicoso aun y lamentándose , que habia
curso de su vida . reportado una mejoría sensible : luego es
cuchó á su vez el relato de las aventuris
40
158 ALRUM .

de sus compañeros . Habian salido en bien ( lan, y de una joven que vivia en el barrio
del negocio , es verdad , mas apenas aca- de los Catalanes llamada Mercedes .
baron de descargar todos sus fardos, cuan Parecíale á Jacopo que soñaba . Edmun
do supieron que un brick que estaba de dole contó como se habia hecho marino por
vigilancia en Tolon', acababa de salir del una calaverada y porque su familia le rehu mu
puerto y dirigía su rumbo hacia aquel la - saba el dinero necesario para sus caprichos,
do . Entonces habian echado á andar con pero que al llegar á Liorna habia entrado
alas y arrastraderas echando de menos á len posesion de la herencia de un tio que ce
Dantes que sabia apresurar y dar velocidad le habia dejado por solo y único sucesor . cra
tan escelente al buque el que no estuviese La escelente educacion de Dantes daba á id
allí para dirigirle . este relato grandes visos de certeza de mo
En efecto , muy luego avistaron el bu - do que Jacopo no dudó un instante de que
que que les daba caza , pero favorecidos su antiguc camarada decia verdad . Por lo
por la oscuridad de la noche y doblando demas como el enganche de Edmundo á bide
el cabo de Córcega habian escapado á subordo de la Jóven Amelia habia espirado ,
vista . En suma , el viaje no habia sido ma- se despidió del patron quien probó de nue
lo del todo, y todos, en particular Jacopo , vo de retenerle, pero habiendo oido como
sentian que no hubiese estado Dantes , á Jacopo la historia de la herencia , renun
fin de que hubiese tenido su parte en los ció desde luego a la esperanza de vencer
beneficios que reportaran y que montaban la resolucion de su antiguo marinero .
á cincuenta piastras cada uno . Al dia siguiente Jacopo se hizo a la vela
Edmundo se mantuvo impenetrable , ni para Marsella , debiendo á su vuelta ir á
siquiera contrajo sus labios la mas leve reunirse con con Fdmundo en Monte-Chris
sonrisa al oir la enumeracion de los bene - to. En el mismo dia Dantes marchó , sin
ficios de que habiese percibido su parte á decir donde iba , despidiéndose de la tri have
haber podido dejar la isla : como la Joven pulacion de la Joven Amelia con un es
Amelia no habia venido á Monte - Christo pléndido regalo , y del patron con la pro
mas que para recoger á Dantes, volvieron mesa de escribirle de vez en cuando . Dan
á embarcarse en aquella misma tarde di- tes marchó á Génova .
rigiendo su rumbo á Liorna : en cuanto En cuanto llegó, estábase ensayando un
llegó dirigióse á casa de un judío á quien yacht encomendado por un inglés, que
vendió cuatro de los mas pequeños dia - habiendo oido decir que los genoveses eran
mantes en veinte y cinco mil francos cada los mejores constructores del Mediterrá
uno . El judío hubiera podido informarse neo , quiso poseer un yacht construido en
de cómo un pescador tenia en su poder Génova . El inglés lo habia ajustado en
tales objetos, pero se guardó muy bien de cuarenta mil francos , Dantes ofreció per
hacerlo puesto que ganaba mil francos en él sesenta mil bajo coudicion de que en
cada uno . Al siguiente dia , compró una aquelmismo dia le sería entregado: El in
embarcacion nueva que regaló á Jocopo glés habia ido á hacer una escursion en
añadiendo á este don cien piastras á fin Suiza esperando á que concluyeran la em
de que pudiera satisfacer á la tripulacion , barcacion, y no debia volver hasta dentro.
con la sola condicion de ir á Marsella álitres semanas ó un mes : el constructor
saber noticias de un viejo llamado Luispensó que para este tiempo podia tener ya
Dantes, y que vivia en los barrios de Mei- lotro construido en astillero . Dautes: con
ALBUM . 159
du o al constructor á casa de un judío ,||saliéra Dantes ; este fué á ver su tesoro ;
pasó con él a la trastienda y el judio en - ly lo encontró todo en el mismo estado en
tregó sesenta mil francos al constructor . que lo dejára .
Este se ofreció á Dantes para agenciarle Al otro dia por la tarde la inmensa for- '
tripulacion , mas este le dió las gracias di- tuna habia sido trasladada á bordo del
ciéndole que tenia la costumbre de nave- yacht y encerrada en las tres divisiones
gar solo , y que lo único que deseaba era del armario secreto . Dantes quedó espe
que arreglase en su camarote , á la cabe - rando ocho dias, durante los que hizoma
cera de la litera, un armario secreto divi- niobrar su yacht al rededor de la isla ,
dido en tres secciones ocultas tambien : examinándole cualun picador á su caba
dióle las medidas de estas divisiones y al llo . Al cabo de este tiempo conocia ya to
dia siguiente estaban ya concluidas. das susbuenas cualidades y defectos. Dan
Doshorasdespues Dantes salia del puer- tes se prometió aumentar las unas y cor
to deGénova hecho objeto de una curiosa regir los otros. Al octavo dia , Dantes avis- .
muchedumbre ansiosa de ver alseñor es - tó un pequeño buque que se dirijia á todo
pañol que tenia la costumbre de navegar trapo á la isla reconociendo en él al de
solo . Dantes se portó á las milmaravillas: Jacopo. Hizole una señal á que contestó
ausiliado únicamente del timon , del que Jacopo , y dos horas despues estaba ya la
no tuš'o necesidad de apartarse , hizo con embarcacion de éste fondeada junto al
su barco todas las evoluciones imagina- yacht. Era portador de una triste contes
bles : hubierase dicho que era un ser in - tacion á cada uno de los encargos de Ed
teligente ,pronto á obedecer almenor im - mundo ; el viejo Dantes habia muerto ;
pulso , y Dantes no pudo menos de con - Mercedes habia desaparecido.
enir en que los genoveses merecian su Edmundo escuchó estas nuevas con ros
reputacion de ser los primeros cons- tro tranquilo: mas en seguida saltó en tierra
tractores del mundo. Los curiosos siguie - prohibiendo que nadie le siguiese . Dosho
ron con los ojos la pequena embarcacion rasdespues volvió : dos individuos de la tri
hasta que la perdieron de vista , enta - pulacion de Jacopo pasaron al yacht para
blándose entonces acaloradas discusiones ayudarle en la maniobra y dió la órden
sobre el punto á que se dirigia ; los unos de enderezar el rumbo hacia Marsella :
opinaban por Córcega , los oiros por la is - habia ya previsto la muerte de su padre ,
la de Elba . estos apostaban cue iba á Es- pero Mercedes ( qué habia sido de ella ?
paia , aquellos sostenian, que se dirija all Sio divulgar su secreto , no podia Ed
Africa ; nadie llegó a pensar en la isla delmundo dar á su agente suficientesinstruc
Monte - Christo . ciones; quería ademas adquirir ciertas no
Y con todo , á Monte -Christo se dirijía ticias sobre otros hechos y personas, cuya
Dantes, donde llegó al segundo dia. El investigacion á nadie podia confiar. El
huque era escelente velero y salvó la dis- espejo le demostró en Liorna que no cor
tancia en treinta y cinco horas. Dantes ria riesgo alguno de ser reconocido ; sobre
habia ya reconocido con perfeccion la si- que de todos modos tenia é su disposicion
tuacion de la costa , y en vez de abordar los medios de desfigurarse. Una mañana
en el punto habitual ancló en el pequeño pues el yacht, seguido de su lancha entró
ancon . La isla estaba desierta , parecia que magestuosamente en el puerto de Marse .
nadie habia abordado en ella desde quelllla y tomó fondo en frente del punto en
160 ALBUM .
que aquella noche de fatal recordacion , (nueva : todos los recuerdos de la infancia ,
le habian embarcado para el castillo de If. recuerdos indelebles, constantemente pre
No pudo empero menos de horripilarse sentes á su imaginacion, se le ofrecian alli
cuando vió en la lancha desanidad queiba en cada rincon de plaza , en cada bocacalle
á reconocerle , á un gendarme; pero Dan - ly en cada encrucijada. Alllegar alestremo
tes con ese perfecto dominio sobre simismo de la calle de Noailles y divisar la de Mei-
que habia adquirido , le presentó un pasa -||llan sintió doblá rsele las rodillas y faltóle po
porte inglés comprado en Liorna , y con |co para no caer bajo las ruedasde un carrua
este documento estrangero muchomas res- lje . Llegó por fin hasta la casa en que ha
petado en Francia que los delmismo pais, bitaba su padre . Las aristoloquías y capu
saltó en tierra sin ninguna dificultad.Lopri- chinas habian desaparecido de la ventana
mero que se ofreció á Dantes al pisar la Can- en que en otro tiempo la mano del buen
nebière , fué uno de los antiguos marine - viejo las entrelazaba y enramaba con tanto
ros del Faraon . Este hombre habia estado cuidado. Dantes se apoyó contra un árbol
á sus órdenes y se encontraba alli para y se quedó por algun tiempo pensativo
proporcionar un medio á Dantes de cer- contemplando los últimos pisos de aquella
ciorarse sobre los cambios que su físico su - pobre casita; por fin se adelantó hacia la
friera. Dirijiose á el sin rodeos, y le hizo puerta , atravesò los umbrales, preguntó si
muchas preguntas á que contestó sin indi habvia vacía alguna habitacion , y á pesar
car siquiera la mas leve sospecha , ni en de estar todas ocupadas insistió tanto por
sus palabras ni en su rostro, de haber vis- poder visitar el quinto piso , que el conserje
to jamás á aquel que le dirijia la palabra. subió , y suplicó á los inquilinos de parte
Dantes dió al marino una moneda para del estranjero le permitieran ver las dos
remunerarle por sus noticias: rin momento||piezas de que se componia . "
despues oyó al buen hombre que corria ál Las personas que habitaban aquella re
su alcance, Dantes volvió la cabeza. ducida habitacion eran dos jóvenes recien
Perdonad , caballero, dijo el marine- casados apenas bacia ocho dias. Al verles
ro; pero vos os habeis engañanado sin du- Dantes exhaló un suspiro. Nada en toda
da: os habreis creido darme una pieza de ella recordaba la morada de su padre. Ya
cuarenta sueldos y me habeis dado un do- no era elmismo papel el que tapizaba las
ble napoleon. pa
paredes
redes ; todos los viejos muebles amigos
En efecto , amigo mio , dijo Dantes, de la infancia de Edmundo, presentes á su
me he equivocado , pero como vuestra imaginacion con todos sus pormenores .ha
honradez merece ser recompensada , aquibian desaparecido. Tan solo las paredes
teneis otro que os ruego acepteis para be- Jeran las mismas. Dantes dirigió su vista á
bər á mi salud con vuestros camaradas. la cama; estaba en el mismo lugar que tu
El marinero quedó tan pasmado conviera la suya el antiguo inquilino: á su pe
aquel regalo , quie nipensó siquiera en darle sar, los ojos de Edmundo se henchieronde
las gracias por ello , y al verle alejarse||lágrimas : cra en aquel lugar do el viejo
dijo : debió espirar nombrando á su hijo .
Este será algun Nabab queha llegado Los dos jóvenes contemplaban con ad
de la India . . miracion aquel hombre de severa frente
Dagtes continuó su camino; á cada paso por cuyasmejillas se deslizaban dos grue :
que daba oprimia su corazon una emocion.lsas lágrimas sin que su semblante se con
ALBUM . 161
tragese .Pero comotodo dolor lleva consigo en una pobre choza de pescadores,en que
un sello religioso , los jóvenes no dirigie- estuvo mas de una hora inquiriendo noti
ron pregunta alguna al desconocido, antescias de muchas personas que ó habian
bien se retiraron para dejarle llorar á sus muerto o habian desaparecido desde quin
anchuras ; cuando se marchó le acompa - ce o diez y seis años atrás.
naron diciéndole que cuando tuviese gus-|| Al otro dia las gentes en cuya casa en
to de volver á su modesta habitacion seria trára para hacer todas aquellas preguntas ,
siempre bien recibido . recibieron en recompensa un barco cata
Al pasar por frente el piso de debajo , lán , puevo y flamante , aparejado con dos
Edmundo se paró delante de otra puerta y redes comunes y una demayor. Bien hu
preguntó si vivia aun allí un sastre llama biesen querido aquella buena gente dar
do Caderousse ; contestóle el conserje que las gracias al generoso pregunton , mas
el hombre por quien preguntaba, habien - al despedirsede ellos, le habian visto , des
do tenido desgracia en algun negocio , se pues de dar algunas órdenes á un marino,
habia retirado , y se hallaba entonces de montar á caballo y salir de Marsella por
mesonero en el camino de Bellaguarda á la puerta de Aix .
Belcaire , meson del Puente de Gard . XXVI.
Dantes bajó , pidió las señas de la habi- EL MESON DEL PUENTE DE GARD.
tacion del propietario de la casa de Mei- | Los que como yo , han recorrido á pié
llan; fuese allá en derechúra , hízose anun - elMediodia de la Francia , habrán podido
ciar bajo el nombre de lord Wilmore , es- observar entre Bellaguarda y Belcaire , á
te era el nombre y título bajo el que le 11- mitad del camino sobre poca diferencia
braron el pasaporte , y compró la casita jaunque algun tanto mas cerca de Belcaire
por la sumade veinte y cinco mil francos : que de Bellaguarda , un pequeño meson
diez mil francos por lo menos mas de su sobre cuya puerta pende una plancha de
valor : pero Dantes si le hubiesen pedido |hierro que rechina almas leve aire , en la
medio millon , lo hubiese dado sin soltar que hay grotescamente diseñado el Puen
' ||te de Gard .Este pequeñomeson siguiendo
Enrael. mismo dia notificó el escribano la corriente del Ródano, está situado á la
palab
ante quien se otorgára elcontrato,á los jó- izquierda del camino , teniendo el rio á la
venes del quinto piso , que el nuevo pro- espalda ; tiene lo que en Languedoc lla
pietario les dejaba escoger habitacion en man un jardin ; es decir que la cara opues
toda la casa sin aumentar en nada el al-||ta á aquella por la que entran los viajeros da
quiler , con condicion de que le cederianſ á un cercado en que vejetan algunos oli
los dos cuartos que ocupaban . Este estra - vares desmedrados y algunos cabrahigos
ño suceso ocupó durante ocho dias a todos cuyas hojas están plateadas por el polvo ;
los vecinos de la calle de Meillan , y dicen sus intermedios brotan , por toda ver
lugar á mil conjeturas de las que ninguna dura, algunas escarolas, pimientos y esca
fué exacta. Pero lo que mas que todo re- lunas; en fin en un rincon , cual olvidado
volvió todos los cérebros y enredó todas centinela , se eleva un pino quitasol, ascen
las ideas . fué que en la misma tarde eldiendo melancólicamente su flexible tallo
Hornbre á quien vieran entrar en la casa ilmientras su ramage, esparramado cual un
de la calle de Meillan se paseaba por el abanico , cruje bajo el influjo de un sol de
reducidy barrio de los Catalanes, y entriltreinta grados. Todos aquellos árboles ,
41
162 ALBUM .
grandes ó pequeños, se encorvan inclinán - su tez naturalmente morena, habíase aca
duse naturalmente en la direccion del do - bado de curtir con la costumbre que el
minante mistral uno de los tres azotes de pobre diablo habia tomado de estarse sen
la Provenza . tado desde la mañana hasta la noche en el
En la próxima llanura parecida á un umbral de la puerta para ver si á pié ó en
gran lago depolvo, vejetan dispersas algu- carruaje llegaba algun parroquiano, espe
nas cañas de trigo que los labradores del ranza casi siempre burlada y durante la
pais crian sin duda por curiosidad, sirvien cual no oponia al devorante ardor del sol
do cada una de alojamiento á un cigarron otro preservativo que un painelo encarna
que acosa con su d sonante y monótono do sujeto á su cabera al uso de los tragine
cantar á los viajeros descarriados en aque- ros españoles .
Ha Thebaida . Este hombre es nuestro antiglio conoci
Hacia siete años que un hombre y una do Gaspar Caderousse . Su muger , por el
muger eran los dueños deeste meson, te- contrario , que cuando soltera se llamaba
niendo por únicos criados una doncella lla- Magdalena Radelle , era unamuger pálida,
mada Trinidad y un mozo para la caba - Uaca y enfermiza . Nacida en los alrede
lleriza llamado Pablo , ausiliares que basta -||dores de Arles , habia visto , conservando
ban suficientemente a las necesidades del con todo los restos primitivos de la belle
servicio , desde que el canal que cruza de za tradicional de sus compatriotas , irse
Belcaire á Aguasmuertas habia hecho su desencajando sus facciones con los accesos
ceder con ventaja los buques de trasporte casi continuos de esas fiebres lentas, tan
acelerado á los coches y diligencias. Aquel comunes'en las poblaciones vecinas á los
canal como para avivar mas el sentimien -lestanques de Aguasmuertas y á los pan
to del infeliz mesonero a quien arruinaba, tanos de Camarga. Estábase pues casi to -
pasaba entre el Rüdano que le proveía de do el dia sentada tiritando en un rincon
aguas y el camino que hacia inútil, á cien de su cuarto situado en el primer piso , ó
pasos poco mas o menos del meson que bien tendida en un sofá , ó recostada en la
breve pero fielmente acabamos de descri- cama mientras que su marido hacia en la
bir. No debemos olvidar un mastin , viejo puerta su acostumbrada centinela , servi
guardian de noche , y que al presente asício que prolongaba con tanto mas gusto
acosaba á los transeuntes durante el dia cuanto que cada vez que topaba con sus
como en las tinieblas, tanto habia perdido agridulce mitad , esta le fastidiaba con sus
ya la costumbre de ver viajeros. . . eternas quejas contra la suerte , lamentos
Elmesonero era un hombrede cuaren - lá que su marido no contestaba sino ma
ta á cuarenta y dos años, flaco y nervudo, quinalmente estas filosóficas palabras :
verdadero tipo meridional , con sus ojos - Cállate, Carcunta , pues Dios lo quic
hundidos y brillantes, su nariz de pico de re csi ! Este apodo era debido a que Mag
águila y sus dientes blancos como los de dalena Radelle habia nacido en el pueblo
un animal carnívoro ; sus cabellos que á de Carconta situado entre Salou y Lam
pesar de los primeros impulsosde la edad, bese . Insiguiendo pues su marido la cos-,
principiaban apenas á blanquear , eran así tumbre del pais en que naciera de desig
como la barba que le circuía completa - nar á las gentes por un apodo en vez de
mente la cara , espesos , crespos y ape- distinguirlas por su nombre , habia susti -
nas salpicados de alguna que otra cana : tuido alde Magdalena demasiado afable y
ALBUM . 163
eufónico para su rudo lenguage, el de Car- la puerta como para invitar á los viageros
conta . A á que no dejáran de visitarle al pasar.
Con todo ; apesar de su aparente resig. En el instante en que Caderousse entra
nacion á los decretos de la providencia, no ba , el camino real de que hemos hablado
vayamos á creer ahora que nuestro me- y que recorria con sus miradas , estaba
sonero no sentia en el alına el estado de tan desnudo y solitario como el desierto á
miseria á que le habia reducido el mise - la hora del medio dia; estendiase blanco y
rable canal de Belcaire , y que fuese in- sin término aparente entre dos hileras de
vulnerable á los incesantes lamentos con árboles migrados, echándose de ver desde
que le persiguiera su esposa . Era , como luego que ningun viagero libre para esco
todos los meridionales , bombre de limni- ger otra hora del dia , no penetraría en
tados deseos pero sumamente apegado a aquel formidable Sahara . Mas á pesar de
las esterioridades . Asi es que en tiempo de todas estas probabilidades , si Caderousse
su prosperidad , no habia fiesta ni procese hubiese mantenido en su puesto , habria
sion de la Tarasca á que no concurriéra podido ver aparecer por la parte de Bella
con su Carconta ; él con ese trage pinto- guarda un caballero y un caballo, mar
resco de los habitantes del Mediodia , mez- chando con aquel aire a tento y amigable
cla de catalan y andaluz , ella con el airo- que indican una cordial correspondencia
roso trage de las artesianas , que parece entre el hombre y el animal; el caballo
importado de la Grecia ó de la Arabia : era castrado y llevaba una marcha regu
Blas poco a poco , la cadena de reloj, co- lar ; el ginete era un eclesiástico vestido
llares , cinturones de mil colores , corpi- de negro con sombrero tricornio . Apesar
nos bordados, chalecos de terciopelo, me- del ardiente calor del sol de medio dia ,
dias caladas de todo lujo , polainas y za- no daba á su caballo mucha prisa. Al lle
patos con hevillas de plata habían desapa -gar frente á la puerta , el grupo se detu
recido, y Gaspar Caderousse, no pudiendo vo : hubiera sido dificil decidir si fué el
ya presentarse con el lujo y esplendor caballo quien detuvo al hombre , ó este
pasado habia renunciado para él y su es- al caballo : pero de todos modos el ginete
posa todas esas pompas mundanas , cuyo echó pié á tierra , y tirando al animal por
sonoro ruido le oprimia el corazon al lle- la brida , le sujetó al pasador de una puer
gar á sus oidos en su pobre meson , en el ta ventana desquiciada que solo tenia un
que continuaba, mas para tener un abrigo gozne ; adelantóse luego hacia la puerta ,
que como á una especulacion. Caderousse secándose con un palìuelo de algodon en
habia pasado ya , como de costumbre, una carnado su frente inundada de sudor , dió
gran parte de la mañana sentado á la puer- tres golpes en el suelo con el estremo her
ta fijando su melancólica mirada ya en un rado de su baston que llevaba en la mano .
pelado césped que escarbaban algunos po- Al momento el mastin negro se levantó
Hos , ya en los dos estremos del desierto avanzando hácia él ladrando y enseñándo
camino que se perdian el uno hacia el Me- le sus dientes blancos y afilados, doble de
diodia , el otro hacia el Norte , cuando de mostracion hostil que indicaba lo poco
repente la destemplada voz de su muger acostumbrado que estaba á la sociedad .
le precisó á abandonar su puesto . En- Oyóse en seguida un andar torpe y pesado
tró en casa refunfuñando y subió al pri- que hacia retemblar la escalera de encina
mer piso , dejando abierta de par en par arrimada a la pared y por la que bajaba
164 ALBUM .
encorvado y hacia atrás el huésped dely --Como gusteis, señor abate.
pobre meson á cuya puerta estaba el ecle Y para no perder la ocasion de despa
siástico . char una de las últimas botellas de vino de
- Aqui estoy ! dijo Caderousse; 1 aqui Cahors que le quedaban , Caderousse se
estoy ! ¿ Quieres callarte . Reganon ? No apresuró á levantar una trampa practicada
tengais cuidado , caballero ; ladra mucho en el suelo mismo de aquel cuarto bajo ,
pero jamás muerde . ¿ Quereis vino , no es que servia a la vez de comedor y de coci
esto ? porque hace un calor escesivo . ¡ Ah ! na. Al cabo de cinco minutos compareció
perdonad, continuó interrumpiéndose Ca- de nuevo encontrando al abate sentado en
derousse al ver la cualidad del sugeto con un banquillo , apoyando el codo en una
quien hablaba, perdonad ; yo no sabia á larga mesa mientras que Regañon , que
quien tenia el honor de dirijirine. ¿ Que se habia hecho paces con él al ver que , con:
os ofrece ? que queréis señor cura? Estoy tra la costumbre, iba tomar alguna cosa ,
á vuestras órdenes . (tendió sobre su muslo su descarnado hó
El cura miró á aquel hombre durante cico .
dos ó tres segundos con particular aten- ---Vivís solo ? preguntó el abate á su
cion, parecia que trataba de atraerse las huésped , mientras que éste ponia delante
miradas del mesonero : mas luego viendo de él un vaso y la botella .
que sus facciones no demostraban otra Oh ! Dios mio , si ; solo ó casi solo ,
sensacion que la de la sorpresa que le cau- señor abate ; porque mi muger no puede
saba no recibir contestacion , juzgó opor- ayudarme en nada , pues que siempre está
tuno poner término á esta escena y dijo enferma: i pobre Carconta !
con un acento italiano sumamente remar --- ¡ Ah ! ¿ sois casado ? dijo el cura con
cable . una especie de interés y arrojando á su al
- No sois vos el señor Caderousse ? rededor una mirada que parecia estimar
Si señor, dijo el huésped , tal vez mas en su corto valor el escaso mueblaje de la
admirado aun de la pregunta que lo estu- pobre casa .
viera del anterior silencio ; en efecto , soy -Os parecerá que no soy muy rico ,
Gaspar Caderousse, para serviros. i no es asi , señor abate ? dijo suspirando
--¿Gaspar Caderousse? ... Si ... este creo Caderousse; mas que quereis ; no basta ser
que es el nombre y apellido . ¿Vos habeis hombre de bien para prosperar en este
vivido en otro tiempo en la calle de Mei . mundo.
llan , en el cuarto piso, no es asi ? ... El abate fijó en él una mirada pene -
- Cierto . trante .
-¿Y ejerciais alli el oficio de sastre ? --Si; hombre de bien , de eso puedo
--- Si; pero el oficio ha ido muy á me- vanagloriarme, caballero , dijo el huésped
nos. Hace tanto calor en ese maldito Mar- mirando tambien de hito en hito alabate ,
sella que yo creo acabarán por andar des puesta una mano en el pecho y balancean
nudos . Y á propósito de calor, ¿ no quereis do la cabeza ; en la actualidad no todos pue
den decir otro tanto .
tomar algo para refrescar, señor abate ?
--Tanto mejor, si es cierto eso de que os
-Si . Traedme una botella de vuestro
envaneceis, dijo el abate , porque tarde ó
mejor vino y continuarémos la conversa -temprano estoy convencido de que el hom
cion si os parece en el punto que la deja- bre de bien es premiado y el pícaro es cas
mos . tigado .
ÁLBUM . 165

-Vuestro estado os obliga a decir eso , ||Dios no es bueno mas que para los m alos
señor abate ; vuestro estado, repuso Cade - i Ah ! continuó con ese florido lenguaje
rousse con amargura. Pero cada uno es de los habitantes del Mediodia; este mun
libre de creer ó no lo que vos decis . do va de mal en peor . ; Caigan pues del cie
-Haceis muy mal en hablar asi , ami- lo por dos dias consecutivos torrentes de
go ; porque tal vez yo mismo voy á ser pólvora y luego una hora de fuego y con
con respecto á vos y en este momento , cluya todo de una vez !
una prueba verdadera de lo que he di -¿Parece que queriais de todas veras á
cho . ese pobre muchacho ? dijo el abate .
-¿ Qué quereis decir ? preguntó Cade -Si, le amaba con toda mi alma, dijo
rousse admirado. Caderousse, aunque tenga que reprochar
-Quiero decir que ante todo debo ase- me el haber tenido por un momento en
gurarme de si sois vos el que yo busco . vidia de su felicidad . Pero despues , os lo
-¿Qué pruebas quereis de ello ? juro á fe de Caderousse , he lamentado
-¿Habeis conocido en 1814 ó 1815 á vivamente su tan desgraciada suerte.
un marino llamado Dantes ? Hubo unos momentos de silencio du
i Dantes ! ; si he conocido al "pobre rante los que la inflexible mirada del aba
Edmundo ! yo lo creo; era uno demis me- te no cesó de inquirir sobre la fisonomía
jores amigos ; esclamó Caderousse cubrién - versátil del mesonero .
dose su rostro de un rojo purpurino , mien - ¿ Y vos le habeis conocido al pobre
tras que el ojo fijo é investigador del abate muchacho? continuó Caderousse .
parecia dilatarse para abarcar todo entero -Fuí llamado á su lecho de muerte
al que interrogaba . para prestarle los últimos ausilios de la
-Si ; efectivamente creo que se llama- relijion .
ba Edmundo . --¿Y de qué ha muerto ? preguntó Ca
- Si se llamaba Edmundo? pobremu- derousse con voz ahogada .
chacho , yo lo creo ; tan cierto como me -¿De qué se muere en una cárcel cuan
llamo yo Gaspar Caderousse . ‫ ¿ ܂‬Y qué hado se tiene treinta años , como no sea de
sido de él , señor , que ha sido del pobre la prision misma ?
Edmundo ? ¿ le habreis tal vez conocido ? Caderousse enjugó el sudor que brotaba
de su frente .
i vive aun ? ¿ está libre ? ¿ es dichoso ?
-Ha muerto en la prision , mas deses -Lo que es pas particular en todo es
perado y mas miserable que los galeotas te negocio, continuó el abate, es que Dan
que arrastran una cadena en los presidios tes, próximo á espirar, sobre el crucifijo
de Tolon ; contestó el abate . cuyos pies besaba , me ha jurado constan
Una palidez mortal reemplazó en el ros- temente que ignoraba la verdadera causa
prision .
tro de Caderousse al vivo colorido que an de su
teriormente le invadiera . Volvió la cara y ró Cadermuy
-Es oussecierto , muy cierto ; murmu
, él no podia saberla : no ,
el abate le vió secar una lágrima con la senior abate; éſ no mentia , pobre chico .
punta del paùuelo encarnado que le servia -Por esta razon me dió el encargo de
de tocado . averiguar el por qué de su desgracia , ya
Pobre chico! murmuró Caderousse. que jamas pudo sacarla él en limpio , y
Pues bien ; ved ahi una prueba de lo que de rehabilitar sú memoria si esta hubiese
os decia , señor abate , de que el buen sufrido menoscabo .
42
166 ALBUM
Y la mirada del abate , fijándose masylquedó relambrando en el fondo del pen
mas , devoraba la sombria espresion que|samiento de Caderousse .
tomó el rostro deCaderousse. - ¿ Pero como es que tengais en vues
- Un rico inglés, continuó el abate, su tro poder ese diamante , señor abate ? pre .
compañero de infortunio, y que fué pues- guntó Caderousse e os instituyó acaso Ed
to en libertad cuando la segunda restau - mundo su heredero ? .
racion , poseia un diamante de inestima- - No, pero si su albacea testamentario .
ble valor. Al salir de la cárcel quiso dejar Tenia tres intimos amigos y upa novia ., .. . .
á Dantes , que durante una enfermedad me dijo : los cuatro , estoy seguro de ello , i
que tuvo le cuidó como un hermano , una lloran amargamente mi falta : uno de es
prueba de su reconocimiento regalándole tos amigos se llamaba Caderousse . . ! .
siempre sin echar de continuó el ab
aquel diamante . Dantes en vez de servir- Este se conmovió .
se de él para seducir á sus carceleros, quel -- El otro, continuó el abate ,al parecer
podian haber aceptado al pronto para ha - sin echar de ver la emocion de Caderous
· cerle despues tracion , le conservó siempre se , el otro se llamaba Danglars; el terce
con cuidado para en caso de salir algunro, añadió , si bien que mirival, me ama
dia en libertad ; pues si llegaba á salir delba tambien...
la cárcel tenia asegurada su fortuna con el Una diabólica sonrisa animó las faccio
solo precio de la joya . Ines de Caderousse quien hizo un movi
-- ¿ Con que era , segun decis, preguntómiento para interrumpir al abate .
Caderousse con ojos tamaños, un diamante - Esperad , le dijo éste , dejadme aca - ::
de gran valor? bar, y si teneis alguna observacion que ha
- Todo es relativo , dijo el abate ; de cer me la haréis despues . El otro , si bien
gran valor para Edmundo , pues estaba que mi rival, me amaba tambien , y se
valorado en cincuenta mil francos. llamaba Fernando ; en cuanto á mi novia
- ; Cincuenta mil francos! esclamó Ca - su nombre es...no recuerdo el nombre de
derousse ; e seria grande como una nuez ? la novia .
— No, no lo creais, dijo el abate ; vaisál - Mercedes , dijo Caderousse .
juzgar vosmismo de él , pues le tengo en- ~ - ; Ah ! sí ; ese es , repuso el abate ahc
cima. Igando un suspiro , Mercedes .
Caderousse tenia trazas de querer des- - ¿ Y qué mas ? repuso Caderousse .
cubrir bajo los vestidos del abate el depó- - Dadme una botella de agua , dijo el
sito de que hablaba . Jabate .
Flabate sacó de su bolsillo una cajital Caderousse se apresuró á complacerle .
de piel negra que abrió, é hizo brillar an- El abate llenó el vaso y bebió algunos
te la ofuscada vista de Caderousse la res - sorbos .
plandeciente maravila , montada en un - ¿ Eo qué estábamos ? preguntó dejan
anillo de admirable trabajo . ldo el vaso sobre la mesa . La novia se lla
- ¿ Y esto vale cincuenta mil francos ?|maba Mercedes, s', eso es. Ireis á Marse
preguntó Caderousse con avidez. la... Es Dantes quien habla entendeis ?
well - Perfectamente.
– Sin las monturas , que no dejan del - Vendereis este diamante ; hareis cin
tener su valor. co partes de su producto , que repartireis
Dijo el abate cerrando la cajita que me-lientre estos amigos ; los únicos séres que
tió en su bolsillo junto con eldiamante quelme amaban sobre la tierra !
ALBUM . 167
Cómo cinco partes ? dijo Caderous-|voz desde la escalera , ¿ en qué vas á me
se , sino habeis nombrado mas que cuatroterte ahora ?
personas ! Los dos hombres se volvieron y vieron
- Porque la quinta ha muerto , segun a través de las barras de la baranda de la
me han dicho... La quinta era el padre de escalera , la enfermiza cabeza de Carconta ;
Dantes. habíase ido arrastrando hasta allí y escu
- Ay de mí! teneis razon , dijo Cade- chaba la conversacion sentada en el últi
rousse conmovido por las pasiones encon - mo escalon, apoyando la cabeza sobre las
tradas que se ponian en juego en él , iAy rodillas. .
de mí, si, el infeliz ha muerto ! " - ¿ Y á tí quien te mete en lo que ha
- He sabido este suceso en Marsella , |blamos,muger ? dijo Caderousse. El señor
contestó el abate haciendo un esfuerzo pa-|line pide algunas noticias, la política exige
ra permanecer indiferente, pero hace tan- que se las dé.
to tiempo que murió que nohepodido sa - | - - Si, pero la prudencia manda que rehu
ber ningun detalle ... ¿ Sabríais por casua- |ses darlas. ¿Quién te ha dicho la intencion
lidad algo de la muerte de ese viejo ? que abriga haciéndote charlar así, imbé
- ; Vaya ! dijo Caderousse équién puede cil !
saberlo mejor que yo ? viviamos pared en - Una intencion escelente , señora , os
medio con el buen hombre... ; Dios mio ! lo juro, dijo el abate ; vuestro esposo nada
i no habia pasado un año despues de la tiene que temer y puede contestar sin re
desaparicion de su hijo , cuando murió el||celo .
pobre viejo ! - Nada que temer... si, siempre se em - .,
- Pero ¿ de qué murió ? pieza por bellas promesas y luego se con
- Losmédicos calificaron su enferme- entan con decir , que nada hay que te ,
dad , que creo dijeron ser una gastro -en - mer, y luego se marchan sin cumplir na
teritis ; los que le conocian dijeron que ha- da de lo que prometieron , y el dia menos
bia muerto de dolor , mas yo que cuasi le pensado le sobreviene á uno un fracaso sin
ví espirar , digo que murió .. y Caderous- que sepa por donde.
se se detuvo . Tranquilizaos, buena muger , contes
-- ¿ Murió , de qué ? repuso con ansiedad |tó el abate , la desgracia no os la acarrea
el abate. .. ré yo, os lo prometo .
- - Pues bien , murió de hambre. La Corconta refunfuñóalgunas palabras
- - ; De hambre ! esclamó el abate re- que no pudieron comprenderse, reclinó de
moviéndose sobre el banquillo , ;de ham - nuevo la cabeza sobre sus rodillas y con
bre ! los mas viles animales no mueren detinuó tiritando el frio de la calentura , de
hambre ; los perros que van perdidos porlijando á su marido en libertad de continuar
las calles encuentran una mano compasiva |la conversacion , pero colocada de modo
que les arroja un pedazo de pan ! ¡ y un que no perdiese una palabra .
hombre , un cristiano ha muerto de bam ! Mientras esto pasaba elabate habia be
bre en medio de otros hombres que se di bido algunos sorbos de agua y se estaba
cen cristianos como él! ¡ Imposible ! ;oh ! quieto. .
i es imposible ! - ¿ Pero , continuó , ese viejo se veria
- Lo dicho, dicho ; repuso Caderousse . abandonado de todo el mundo para morir
- Y tu has dicho muy mal, dijo una de semejante muerte ?
168 ALBUM
- ¡Oh ! señor, contestó Caderousse , no puede tener ya rencor , tampoco puede .
fué porque Mercedes la catalana ni el se- vengarse; con que dejémoslo correr.
ñor Morrel le abandonaran , pero el pobre - : Vos quereis pues, dijo el abate, que
viejo tenia una antipatía tan profunda por yo dé á esas gentes , que juzgais indignas ;
Fernando ; por ese mismo, conținuó Ca - que teneis por falsos amigos, la recompensa
derousse con irónica sonrisa , que Dantes destinada solo á la fidelidad ?
os ha dicho ser uno de sus amigos. - Verdad es; teneis razon , dijo Cade
- ¿ Con qué no lo era ? dijo el abate. rousse . A mas de que que seria al pre
- Gaspar, Gaspar , murmuró la muger| sente para ellos el legado del pobre Ed
de lo alto de la escalera , ten cuidado en mundo ? lo que una gota de agua para el
, lo que vas á decir ! Ilmar inmenso .
Caderousse hizo un movimiento de im - - Sin tener en cuenta que esas gentes
paciencia , y sin contestar la mas mínima te pueden anonadar con un solo gesto , dijo
cosa a la que le interrumpia prosiguió . Hamuger. .
- ¿ Se puede ser amigo de aquel cuya -- > Como es eso ? ¿ tan ricos y tan po
muger se codicia ? Dantes, que era un co - derosos han llegado á ser esos sugetos ?
razon de oro, llamaba á todas esas gentes ; Con que no sabeis su historia ?
· sus amigos.... ¡ Pobre Edmundo ! .... All - No; contádmela .
fin y al cabo vale mas que no haya sabido Caderousse pareció reflexionar un ins
nada ; hubiérale sido muy costoso tener||tante.
que perdonarles en su postrimera hora.... — No , no , porque á decir verdad seria
y digan lo que quieran , continuó Cade- asunto muy largo, dijo .
rousse con ese lenguaje en que descuella - Sois muy dueño , amigo mio , dijo el
una especie de ruda poesía , temo mas lalabate con la mayor indiferencia ;yo respeto
maldicion de los muertos que el furor de vuestro escrúpulos: á mas de que, elmodo
los vivos. de portaros es el de un verdadero hombre
- ; Imbécil ! le gritó la Carconta . de bien : no hablemos de ello ya mas. ¿Qué
-- ¿ Sabriais pues segun eso lo que Fer- ſera lo que me habian encargado? una sim
nando hizo contra Dantes ? continuó el ple formalidad. Venderé pues este diaman
abate. ||te ; continuó sacándoledelbolsillo ,abriendo
- Si lo sé ? ; yo lo creo ! la caja y haciéndole brillar por segunda
Decid pues. ||vez ante los ofuscados ojos de Caderousse.
- Gaspar, haz lo que quieras, eresdue - Ven á verle muger , dijo éste con voz
ño, dijo la muger; pero simehubieses de gutural.
' creer no dirias nada, - ¡ Un diamante ! dijo la Carconta le
Lo que esahora creo que tienesrazon , vantándose y bajando con casi segura planta
muger , dijo Caderousse . ||la escalera. ¿ Que es lo quebay pues sobre
-- ¿ Con que no quereis decir nada ? re- e e diamante ?
puso el abate, - ¿ No lo has oido, muger? dijo Cade
- A que fin ? dijo Caderousse. Si el rousse ; es un diamante que el chico nos
pobre chico viviera y hubiese venido a mi lega, á su padre en primer lugar , luego á
para conocer de una vez á sus amigos y sus tres amigos, Fernando , Danglars y
enemigos, no digo que no ; pero está ya Caderousse y á Mercedes su novia . Este
bajo tierra segun me habeis dicho , y no diamante yale cincuenta mil francos.
ALBUM . 169
Oh ! ¡ hermosa joya i dijo ella . l La Carconta entró en su cuarto lanzan
- ¿ La quinta parte de esa suma , nos do un suspiro , rechinó el piso con el peso
pertenece pues? dijo Caderousse . de sus pisadas hasta que llegó al camapé
- Si, señor , contestó el abate, y á mas en que se dejó caer, reclipándose negligen
la parte del padre de Dantes que me creo temente.
autorizado para repartir entre los cuatro . - ¿ Qué habeis decidido ? preguntó el
- Y por qué entre loscuatro ?'preguntó abate.
la Carcontà . - Decíroslo todo.
- Porque sois los cuatro amigos de Ed- l. - Yo creo , en verdad , que es lo me- ,
mundo. jor que podeis hacer; no porque yo tenga
- No son amigos aquellos que dañan á empeño en saber lo que queriaiscallarme,
traicion , murmuró entre dientes la mu- sino porque esto me servirá de norte para
ger. distribuir el legado segun los deseos del tes
- Si, si; dijo Caderousse ; eso es lo que tador .
yo decia . Es cuasi una profanacion , un sa - | - Asi lo espero , dijo Caderousse, in
crilejio recompensar de ese modo la trai- lamadas las mejillas por el carmin de la
cion y tal vez el crímen . esperanza y de la codicia.
- Vos lo habeis querido, contestó tran- | - Ya os escucho , dijo el abate .
quilamente el abate, volviendo el diaman -|| - Esperad ; podrian interrumpirnos , y
te al bolsillo de la sotana : hacedme ahora esto siempre molesta , á mas de que es
' el favor de darme las señas de los amigos inútil que nadie sepa que habeis venido.
de Edmundo , á fin de que pueda vo eje . Y dirijiéndose á la puerta la cerró , apun
cutar su última voluntad . tándola cual de noche para mayor pre
Caderousse sudaba la gota gorda ; vic caucion. Durante esta operacion, el abate
al abate levantarse. dirigirse hacia la puer - habia escojido su puesto para escuchar con
ta como para llamar al caballo , y volver toda comodidad : sentóse en un ángulo de
á entrar. Caderousse y su muger se mi- modo que quedaba sepultado en la som -
raron mutuamente con una indecible es bra , mientras que la luz vendria á herir
presion . de lleno el rostro de su interlocutor ; con
- El diamante será todo nuestro ! dijo la cabeza inclinada, sus manos plegadas ó
Caderousse. . Imejor crispadas , se disponia a escuchar
- Lo crees asi? dijo la muger. con profunda atencios . Caderousse acercó
- Un eclesiástico no querrá engañar un banquillo y se sentó frente a él.
nós . -- Acuérdate que yo no te he impulsa
- Haz lo que quieras , dijo la muger.ldo á nada , dijo la temblorosa voz de la
Carconta , como si á traves del piso hu
En cuanto a mi no quiero mezclarme encar
nada . biese podido ver la escena que se prepa
Y se dirijió hacia la escalera , refunfu - bien , muy bien ; dijo Caderous
ſando ; sus dientes castañeteaban apesar dels -noEstá
muose, hablem de ellod., cargo so
ya masabilida
la ardient e calentu ra que la abrasab a. A bre mi toda laosrespons
llegar al último escalon se detuvo un ins- Y empezó.
tante. XXVII.
--Reflexiónalo bien , Gaspar ; le dijo . EL RELATO.
- Estoy decidido ; contesto . - Ante todo, dijo Caderousse, debo sna
43
170 ALBUM .

plicaros, caballero , que me prometais unal -Si : y la comida que tuviera un prin
cosa . cipio bullicioso tuvo un triste fin . Uu, co
-¿Cual? dijo el abate . misario de policia seguido de cuatro sol
-De que jamas , si algun uso haceis de dados , entró y Dantes fué arrestado .
estos detalles , se sabrá que os los he pro -Aqui termina lo que yo sé , caballe
porcionado yo : pues los sugetos de quie - ro; dijo el abate. Dantes mismo no sabia
nes voy a hablaros son ricos y poderosos , mas que aquello que le tocaba personal
y si me tocaban tan solo con la punta del mente , puesto que jamas volvió á ver á
dedo me harian pedazos como un vaso de ninguno de los cinco sugetos que os he
Vidrio . nombrado , ni oido hablar de ellos .
-Quedad tranquilo , amigo mio : soy - ¡Pues bien ! una vez arrestado Dantes,
eclesiástico y las confesiones se estinguen el señor Morrel fuese apresuradamente a
en mi seno . Recordad que no tengo otro tomar informes, que por cierto fueron muy
medio para poder cumplir dignamente la tristes. El viejo se volvió solo á su casa ,
ultima volantad de nuestro amigo . Hablad desnudóse llorando del traje de bodas, pa
sin miramientos pero tambien sin rencor; só todo el dia paseándose por su cuarto, y
decid la verdad , solo la verdad . No co- por la noche ni se acostó siquiera , porque
nozco ni conoceré probablemente los su- yo vivia en la habitacion de debajo y le oi
yetos de quienes me vais á hablar ; á mas andar toda la noche ; aun yo debo confesar
de que soy italiano y lo francés ; perte - que no dormí mas que él; el dolor de aquel
nezco á Dios y no á los hombres, voy á infeliz padre me afectaba tanto que cada
entrar de nuevo en mi convento del que uno de sus pasos resonaba en mi corazon ,
sali tan solo para cumplir la última vo- como si realmente pusiera su planta sobre
luntad de un moribundo. mi pecho. Al siguiente dia Mercedes vino
Esta positiva promesa pareció dar á Ca á Marsella á implorar la proleccion del se
derousse mayor seguridad. ñor de Villefort, nada alcanzó ; mas al pro
--Pues bien , en este caso , dijo éste , pio tiempo fué á visitar al viejo. Cnando
quicro , y aun diré mas, debo desengaña- le viò tan triste y abatido , cuando observó
ros respecto á esos amigos que Edmundo que habia pasado la noche sin acostarse
creia sinceros y leales . siquiera y que no habia probado nada des
-Empecemos por su padre , si os pla- de la víspera , quiso llevársele consigo para
ce ; dijo el abate . Edmundo me hablaba prodigarle sus cuidados , pero el viejo no
mucho de aquel viejo a quien profesaba quiso consentir de modo alguno. « No, de
un entrañable amor . cia; yo no abandonaré esta casa , porque el
-La historia es triste , caballero ; dijo lpobre chico me ama con preferencia á to
Caderousse meneando la cabeza . ¿ Ya codo lo demas , y si sale de la cárcel , antes
nocereis probablemente los principios ? que á nadie vendrá corriendo á verme.
--Si , contestó el abate , Edmundo mel: Qué diria si no me he allase sperándole ?
contó todo hasta el momento en que le Yo oia todo esto desde el tramo de la
arrestaron en un pequeño figon cerca de escalera , porque hubiese querido que der
Marsella .
cedes recabára del viejo que la siguiera :
-En la Reserva. ¡ Oh ! Dios mio , si.
sus pasos resonando noche y dia sobre mi
Me parece que veo aun aquella escena .
s
No fué mientra estaban celebra ndo cabeza no me dejaban un momento de re
la comida de esponsales ? " poso .
ALBUM . 171
- ¿ Pero vos no subisteis á consolar eljdo mal escondido; Juego'comprendílo que
pobre viejo ? preguntó el abate . eran aquellos líos: iba vendiendo paulati -
- ¡ Ah ! señor, contestó Caderousse ; no namente todo lo que tenia para poder vi
se consuela sino á aquellos que quieren servir. En fin , elbuen hombre acabó con todo
consolados, y él no lo queria de modo a!- su ajuar.... Debia ya tres meses de alqui
guno . A mas de que , yo no sé porque , ler: amenazárople con echarle decasa ; su
pero me parecia que el verme le causaba plicó le concedieran tan solo ocho dias, y
repugnancia. Con todo, una noche que o le fué acordado. Sé estas minuciosidades
sus sollozos no pude contenerme, y subí: porque el casero entró en mi cuarto al sa
cuando llegué á la puerta no lloraba ya ; |lir del suyo. Durante los tresprimeros dias,
rezaba, No me es posible repetirossus elo e oíandar segun costumbre,mas al cuarto
cuentes palabras y lastimeras súplicas; no ya no où nada. Me arriesgué á subir , la
era solo la piedad era el dolor quien las puerta estaba cerrada; pero a través de la
espresaba; como que yo , que no soy bea- cerradura le distingui pálido y tan desfa
tucho ni partidario de losjesuitas, medije| llecido que , considerándole gravemente
en aquella ocasion : soy muy dichoso , en enfermo envié un recado al senor Morrel
verdad, en encontrarme solo y que elbuen y fuí corriendo á casa de Mercedes. Am
Dios no mehaya dado hijos,porque si fuese bos se apresuraron á venir . El señor Mor
padre y esperimentase un dolorsemejante reltrajo consigo un médico ; éste diagnos
al que sufre ese pobre viejo , no .pudiendo ticó en él taa gastro - enteritis y prescribió
hallar en ini memoria ni en mi corazon dicta . Yo estaba allí, caballero, y no olvi
todo lo que dice á Dios , me iria en dere- darė jamás la sonrisa del viejo al oir esta
chura á precipitarme 'en el mar para no prescripcion . Desde entonces quedóabierta
sufrir por mas tiempo . su puerta : tenia una escusa para no corrier,
- Pobre padre ! murmur í el abate . el médico habìale mandado que guardase
-- De dia en dia , vivia mas solo y aisla -||dieta .
do ; Morrel y Mercedes venian á verle ál El abate sofocó una especie de sus
menudo , mas encontraban la puerta cer -Ipiro . .
rada ; y aunque estaba yo cierto de quel - Esta historia os interesa , & no es asi ,
se hallaba dentro no contestaba. Un dia caballero ? dijo Caderousse .
que , contra su costumbre habia admitido m ' i, contestó el abate; es lastimera.
á Mercedes , y que la pobre niña , a pesar – Mercedes volvió ; encontróle tan de
de su desesperacion , trataba de consolarle mudado que como la vez primera se em
la dijo « Créeme, hija mia , él há muerto , peró en trasportarle á su casa . De la mis
y en vez de esperarle nosotros , esél quien ma opinion era el señor Morrel , que á la
mos espera.... Me tengo por muy dichoso , fuerza queria verificar el traslado ; mas el
porque soy el mas viejo , y porconsiguien - viejo gritó tanto , que temieron una catás
ie , le volveré á ver el primero .) trofe . Mercedes se quedó á la cabecera de
Por compasivo que uno sea, repugna el su cama. El señor Jorrel se marchó ha
ir á ver personas que solo nos entristecen : ciendo un signo a la catalana deque le de .
el viejo Dantes acabó por vivir enteramen - Ijaba una bolsa sobre la chimenea . Pero
te solo . Yo no veia subir a su cuarto sino escudado con la órden delmédico, el vie -
de vez en cuando gentesdesconocidas, que jo no quiso tomar nada . En fin , despues
volvian á bajar llevando consigo algun far - de nueve dias de desesperacion y de abs
172 *ÁLBUM .
tinencia, el viejo espiró ,maldiciendo á los! - ¿ Qué decís, señor ?
causantes de su desgracia y diciendo á — Nada ; contestó el abate , continuad :
Mercedes: « Si vuelves á vér á Edmundo,ll - Danglars escribió la denuncia con la
dile que muero bendiciéndole. » mano izquierda á fin de que no fuese co
El abate se levantó ; dió dos ó tres vuel- nocido sú carácter , . y Fernando quien la
tas por el cuarto, aplicando su temblorosa dió curso
mano á su enjuta garganta . - ; Pero vos, grito de repente el abate ,
-- ¿ Y vos creeis que ha muerto ?... vos estabais allí !
- De hambre.... señor,dehambre,dijo - Yo! dijo Caderousse admirado ¿quién
Caderousse ; os respondo de ello ; es tanlos ha dicho tal?
cierto como que ambos somos cristianos. El abate echó de ver que se habia pre. .
El abate , con mano convulsiva, cojió el |cipitado.
vaso de agua medio lleno aun , vacióle del - Nadie ; mas para estar tan bien in
un trago y volvió a sentarse encendidos los formado de todos esos detalles es preciso
ojos y pálidas las mejillas. : que fueseis testigo.
-- Confesad que es una gran desdicha, - Verdad es, dijo Caderousse con voz
dijo con ronca voz. sofocada , yo estaba allí.
- Tanto mayor , caballero , cuanto quel - Y si vos estabais ¿ cómo no os opu
Dios ninguna parte tiene en ello , y solo los(sisteis á esa infamia ? dijo el abate ; luego
hombres son la causa. · sois su cómplice.
- Pasemos pues á esos hombres, dijo ell - eñor , dijo Caderousse, me hicieron
abate ; mas tened presente , continuó con beber tanto que llegué poco menos que á
aire cuasi anenazador , que os habeis en perder la razon ; no veía mas que a través
cargado de decírmelo todo: veamos į cua - de una nube. Dije todo lo que puede de
les son esos hombres que han hecho mo-||cir un hombre en tal estado, mas me con
rir al hijo de desesperacion y al padre de testaron que era una chanza que habian
hambre ? querido hacer , y que no tendria conse
- Dos hombres celosos de él, eluno por cuencia alguna.
amor , el otro por ambicion : Fernando yi - Pero al dia siguicnte bien visteis que
Danglars: la tenia y con todo no dijísteis nada , sin
¿ Y como demostraron sus celos ? de embargo de que estariais allí cuando le
cid . prendieron.
. - dcusaron á Edmundo de agente bo --Sí, señor ; estaba allí y quise hablar ,
napartista . quise decirlo todo , pero Danglars me de
- ¿ Pero cual de los dos le denunció ? tuvo : « si por casualidad es culpable , me
2 cual de los dos fué el verdadero culpa- dijo , si en realidad ha arribado á la isla
ble ? de Elba, si es verdad que se ha encargado
- Los dos, señor : el uno escribió la car - llde una carta para el comité bonapartista
el otro
ta ,----; En donde esa .carta ?
el correo
la pusose enescribió Fie Paris , si le encuentran encima ese es
En la Reserva , la víspera misma del crito , los que le apoyen serán tenidos por
cómplices. Entonces tuve miedo, de la
casam ientoes., eso es, murmuró el abate , policía tal »como
- Eso estaba entonces montada.
ioh , Faria ! ¡ Faria ! que bien conocias Lo confieso ,mecallé; fué una vileza, con
u los hombres y las cosas. livengo en ello , pero no fué un crimen .
ALBUM : 173
- Comprendo ; dejasteis hacer, y nadajá casa del padre de Dantes para llevarlė
mas. . consigo á la suya , y la víspera ó ante
- Sí, señor ; contestó Caderousșe , eşej víspera de su muerte , os lo repito , dejó
es el remordimiento que me acosa ince- sobre la chimenea un bolsillo con cuyo
sante de noche y de dia. A menudo pidocoptenido se cubrieron las deudas del buen
perdon á Dios,os lo juro, tanto mas cuan - hombre y se sufragaron los gastos de su
to que esta accion , la única que pueda en jentierro , demodo que el pobre viejo pudo
realidad reprocharme en todo el decurso por lo menos morir como habia vivido ,
de mi vida, es sin duda la causa de todas sin hacer daño á nadie . Aun tengo yo la
mis adversidades. Espío con usura,unmo - bolsa , que es de seda encarnada.
mento de egoismo , de modo que cuando - Y ese señor Morrel vive aun ? pre .
la Carconta viene lainentándose', cosa que guntó el abate .
Sucede todos los dias, la digo : « Cállate - Sí, dijo.Caderousse .
muger, pues Dios;lo quiere así.». En este caso la bendicion del cielo
Y Caderousse bajó la cabeza con ine- habrá caido sobre ese hombre y deberá
quívocas dernostraciones de verdadero ar- |ser rico... feliz ?
repentimiento . | Caderousse sonrió amargamenteC ..
Bien , caballero ;,dijo el abate, habeis Si; feliz como yo, dijo :
hablado con franqueza ; el que de este , - ; Cómo! ;el señor Morrel seria des
modo se acusa alcanza su perdon . graciado ! esclamó el abate .
- Desgraciadamente , dijo Caderousse , - Está cvasi sumido en la última mise
Edmundo ha muerto sin haberme perdo- ria, señor ; y aun mas, próximo á quedar
pado. deshonrado. :
- El ignoraba, dijo el abate... - ¿ Cómo es eso ?
. - Pero ahora tal vez lo sabe ya , repu - Si, tal como os lo digo ; despues de
so Caderoussé . Dícese que los muertos lo |yeinte y cinco años de improbo trabajo ,
saben todo : despues de haber logrado colocarse en el
Hubo un instante de silencio : el abate mas honroso lugar entre el comercio de .
ise habia levantado, y paseaba pensativo;|Marseħa, el señor Morrel está arruina.
volvió luego a su puesto y, se sentó. Jenteramente . Ha perdido cinco buques ...
- Me habeis nombrado dos o tres veces||dos años, ha sufrido tres bancarrotas hor
á un tal Morrel, le dijo : ¿ Quién es, ese ribles, y al presente solo confia en esemis
hombre ? mo Faraon que mandaba Dantes , y que
- Es el armador del Faraon , el protec debe llegar de las Indias .con un cargo .
tor de Dantes. Amento de cochinilla y añil. Si ese navío
- ¿Y qué papel hadesempeñ perdi
ado en lle falta como los otros está do .
este triste negocio ? preguntó el abate. ¿ Tiene muger é hijos ese infeliz ? di
- El papel de un hombre honrado , ani-llio el abate . . .
moso y apasionado , señor ; veinte veces - -Si; tiene una muger que a pesar de
intercedió por Edmundo : cuando entró el tantos contratiempos ,se porta como una
emperador , escribió , rogó y amenazó , lo santa : tiene una hija que iba á casar con
que le valió cuando la segunda restaura- un hombre á quien ama , y cuya familia
cion que se le persiguiera como bonapar- se opone á que se, enlace con una joven
tista. Diez veces, como os he dicho ya, fuébarruinada; tiene en fin un hijo subtenien
174 ALBUM . .
te en el ejército . Pero, ya comprenderéis |gurarlo ? La infelicidad y la dicha son el
que todo esto redobla su dolor en vez de secreto de las paredes : estas tienen oidos
endulzarlo . Si fuese solo , se levantaria la pero no'lengua ; si basta una gran fortuna
tapa de los sesos y negocio concluido. para poder ser dichoso Danglars no hay
i . - ¡ Eso eshorroroso! inurmuró el abate; lduda que lo es .
- Ahí teneis como recompensa Dios la - ¿ Y Fernando ?
virtud, dijo Caderousse, ved aquí; yo que — ¿Fernando? Es otro ya de lo que era.
jamás hice una mala accion, escepto la quel -- ; Pero cómo ha podido hacer fortuna
os he contado , me veo sumido en la mi- un infeliz pescador catalan , sin recursos,
seria ; así que despues de presenciar la sin educacion ? os confieso que esto me
muerte de mimuger sucumbiendo a la pasma.
fiebre, sin poder hacer nada por ella,mo Y admira tambien á todo elmundo :
riré de hambre cual el padre de Dantes , preciso es que haya en su vida algun es
mientras que ¡Fernando y Danglars nadan traño secreto que nadie sabe.
en el oro . - Pero en fin por qué medios visibles
- ¿Cómo ha sido eso ? ha logrado remontar á tan alta fortuna ó
— Porque todo les ha ido viento en po lá tan elevada posicion ?
pa,mientras que para las gentes honradas - A las dos cosas, señor , á las dos co
• todo han sido reveses de fortuna . sas : pues que tiene fortuna y ocupa alta
- ¿ Qué ha sido de Danglars, el mas posicion juntamente .
- culpable, no es así; el instigador ? - ¿ Es un cuento lo que me estáis di
- ¿ Qué ha sido de él ? se marchó de ciendo ? .
Marsella ; entró , por recomendacion del - El hecho es que la cosa 'lo parece ;
señor Morrel que ignoraba su crímen, co - mas escuchad y vais a comprenderlo luego .
mo dependiente en casa de un banquero - Fernando unos dias antes de la vuel
español. Cuando la guerra de España , se ta de Dantes, cayó soldado. Los Borbones
encargó de una parte de los abastos del te dejaron 'tranquilo en su barrio de los
ejército francés é hizo su fortuna : enton - Catalanes; pero vino Napoleon , decretó
ces con este primer dinero, jugó en la bol- una leva estraordinaria . y Fernando se vió
sa y ha triplicado , cuadruplicado sus ca - forzado a partir. Tambien tuve que mar
pitales y viudo ya de la hija de su ban - char yo , pero como tenia mas edad que
quero, ha casado con una viuda, la señora Fernando , y acababa de casarme con mi
de Nargonne, hija del señor de Servieux , infeliz muger , me enviaron tan solo á
chambelan del rey actual y que goza del guardar las costas. Fernando fué agregado
mayor favor. Se ha hecho millonario ; le á un regimiento de tropas activas, pasó con
han dado el título de conde, de modo que el la frontera y asistió á la batalla de Lig .
se llama el conde de Danglars, y tiene un ny. La noche que siguió , la batalla esta -
palacio en la calle de Montblanc, diez ca - ba de ordenanza con un general que tenia .
· ballos en sus cuadras, seis lacayos en su relaciones secretas con el enemigo. En
antesala y no sé cuantos millones en sus aquella mismanoche debia el general på
gabetas. sarse á los ingleses y propuso á Fernando
- Ah ! esclamó el abate con un acen que le acompañára ; éste aceptó , abando
to singular: ¿ es dichoso ? nó su punto y siguió al general. Lo que
- Dichoso ! ¿ quién se atreverá á ase-l hubiera hecho pasar á Fernando por un
ALBUM . 175 .
consejo de guerra si Napoleon hubiese con-|\tructor . Murió Ali-Pachá en una accion ,
tiruado en el trono, le sirvió de recomen - como ya sabreis: pero antes demorir, re
dacion para con los Borbones. Entró en compensó los servicios de Fernando rega
Francia con una charretera de subtenien - ándole una suma considerable con lo que
te y como la proteccion del general, que volvió a Francia dor de le confirmaron en
disfrutaba grande favor, no le abandonó el grado de teniente general.
un momento era ya capitan en 1823 cuan-| - De modo que hoy en dia ...? pregun
do la guerra de España ; es decir cuando||tó el abate.
Danglars empezaba sus primeras especu- -- De modo que en eldia. prosiguió Ca
laciones. Fernando era español, por lo derousse , es conde , diputado , posee un
que le enviaron á Madrid para sondear el magnífico palacio en Paris , calle de Hel
espíritu de sus compatricios. Allí se en - der , número 27 .
contró con Danglars, se puso de acuerdo Elabate abrió la boca , quedó por un
con él, prometió á su general un apoyo instante como un hombre que vacila ,mas
entre los realistas de la capital y de las haciendo por fin un esfuerzo sobre símis
provincias, aceptó algunas promesas, hí- mo dijo :
zolas tambien á su vez, guió á su regi- - ¿ Y Mercedes? ¿me han asegurado
miento por veredas solo de él conocidas aiſque habia desaparecido ?
través de las montañas coronadas de rea- - Desapareció , dijo Caderousse , cual
listas y en fin , prestó en aquella campaña desaparece el sol para volver á salir aldia
ta les servicios, que despues de la toma del siguiente mas esplendente que antes.
"Trocadero se le nombró coronel y recibió - ¿ Con qué ha hecho tambien fortuna ?
la cruz de oficial de la legion de honor con preguntó el abate con irónica sonrisa .
el título de baron . 1 - Mercedes es al presente una de las
- Fué su estrella , su estrella , murmu principales señoras de Paris .
ró el abate . | -- Continuad , dijo el abate ; me pare
- Si; pero escuchad , no es eso todo . ce que oigo contar un ensueño. Pero he
La guerra de España acabó; la carrera de visto por mimismo cosas tan estraordina
Fernando se veia atascada en razon á larias, que las que me estais contando me
larga paz que prometía reinar en Europa. admiran menos.
Sola la Grecia estaba sublevada contra la - Mercedes, se desesperó al principio
Turquía , y principiaba la guerra de su in - con el golpe que la arrebataba á su Ed
dependencia . Todos dirigian á Atenas susmundo . Os he dicho ya las instancias que
miradas; estaba en moda compadecerse y hizo alseñor de Villefort y sus sacrificios
socorrer á los griegos. El gobierno fran - para con el padre de Dantes . En medio
cés sin protegerles abiertamente , como de su desesperacion un nuevo dolor vino
ya sabreis, toleraba las emigraciones paraexacerbarla ; este fué la partida de Fer
ciales; Fernando solicitó y obtuvo el per - nando ; de Fernando cuyo crimen ignora
miso de servir à la Grecia , sin perjuicio ba y al que miraba como un hermano.
de su antigüedad en el ejército . Algun Fernando marchó y Mercedes se quedó
tiempo despues se supo que el baron desola .
Morcerf, tal era el nombre bajo que se le Tres meses trascurrieron para ella ane
apellidaba , habia entrado al servicio de gada siempre en lágrimas , ninguna noti
Ali-Pachá , con el grado de general ins-||cia de Edmundo , ninguna nueva de Fer
176 ALBUŇ .
-nando ; nada ante sú xista, mas que funká Marsella. Era yaşubtepiepte. En su pris
viejo que iba muriéndose por la mismamer viaje po dijo á Mercedes una sola pa
causa que matiyaba :su desesperacion. Unalabra de amor ; al segundo,la recordó que
tarde, despues de haber pasado todo eldia la amaba. Mercedes le pidió „seis meses
sentada segun costumbre en el ángulomas de tiempo para llorar y esperar á Ed
que forman los dos caminos que conducen mundo.

provisoda sabia dei suno diem amarga som


de Marsella al barrio de Jos Catalanes, en - En resumidas cuentas , dijo el abate
tró en casa mas abatida que nunca. Nisu con amarga sonrisa , todo junto componen
amante ni su amigo venian por ninguno diez y ocho meses. ¿ Qué maspuede exijir
de ambos caminos, y nada sabia del ;upojel amante mas idolątrado ? y luegomurmu
ni del otro . De improviso le pareció re- ró, estas palabras del poeta inglés : Fräilly
conocer el ruido de ciertas pisadas cono-||ly nameiswoman !
cidas, volvió con ansiedad la cabeza, abrió- . -Seis meses despues , continuó Cade
se la puerta y apareció en sus umbrales rousse , verificose el casamiento en la igle
Fernando con el uniforme de subteniente . sia. de Accoules.
Este no era sino la mitad de la causa de - Era la misma iglesia en quedebia ca
su dolor, pero era una porcion de su vida sar;con Edmundo , murmuró el eclesiás- .
pasada que se le incorporaba de huevo: tico ; nada sido el novio habia cambiado.
Mercedes cojió lasmanos de Fernando con Mercedes se casó pues, continuó Ca
un trasporte que este juzgó ser amor yderousse ; pero aunque en la apariencia
que sin embargo no era mas que la ale- estaba tranquila, no dejó de desmayarse al
gria de no verse ya sola en el mundo y pasar por delante de la Reserva , donde
de volver por fin á ver á yn amigo des 7 diez y ocho meses, antes habia , celebrado
pues de tan largas horas de solitaria .tris - sus esponsales con aquel á quien amaba
teza, á mas de que, preciso, es decirlo , ja- todavia , si se hubiese atrevido á investigar
mas Fernando habia sido jaborrecido sien lo profundo de su corazon . Fernando
bien tampoco habia sido amado; otro era mas feliz , pero no mas tranquilo , porque
dueño del corazon de Mercedes-y,este otro yo le ví en aquella época, temergso sin ce
estaba ausente .... habia desaparecido..... sar de la vuelta de Edmundo; Fernando se
habia muerto tal vez . A esta última idea ocupó en seguida de.,lleyarse á su ,muger
Mercedes se deshacia en lanto y retorcia al estrangero y desterrarse á si mismo.
sus brazos de dolor, pero esta idea que Tenja entoncesmuchos peligros que temer,
otras veces rechazaba cuando se le suge-ly muchos recuerdos que combatir quedán
ría otro ,-se le venia por,si sola á la- ima- dose en los Catalanes.,Oeho dias despuesi
ginacion , aparte de que el viejo Dantes la de la boda partieron .
decia incesantemente: « nuestro Edmundo .- ; Y de entonces , acá babeis vuelto á
ha muerto , porque á no ser asi , se , ha- ver á Mercedes ? preguntó el cura .
bria reunido ya con nosotros. » --- Si: cuando estalló la guerra de Espa
Murió el viejo , como os dije ya ; si hu - ña, la ví en Perpiñan, donde la dejára Fer
biese vivido , tal vez Mercedes no hubieralnando: ocupábase entonces en la educacion
de su hijo .
jamas legado a ser muger de otro, pueso El abate se 'inmutó .
que hubiese estado él allí para echarle en ; De su hijo ? dijo .
cara su inconstancia . Fernando lo conocio - Si, contestó : Caderousse : delpequeño
Cuando supo la muerte delviejo , regresó Alberto.
ALBUM . 177
Pero para educar a su hijo', continuól . - ¿ Y el señor de Villefort ? preguntó
el abate , es preciso que ella hubiese reci- el cura . .
bido alguna instruccion , y me parece ha - - Oh ! ese jamáshabia sido amigo mio ,
ber oido á Edmundo que era la hija de un oi le conocia siquiera , no tenia por lo tanto
simple pescador, bonita pero sin educa- que pedirle nada.
cion . . - ¿ Pero no sabeis lo que ha sido de él,
- ¡Oh ! dijo Caderousse; 1 pues conocia y que interes ha tomado por la desgracia
muy mal á su novia ! Mercedes hubiera de Edmundo ? .
podido llegar a ser reina, caballero ; si lal - No: tan solo sé que despues de algun
corona debiesen ceñirla sola las cabezas tiempo de haberle hecho arrestar, casó con
mas bonitas é inligentes. Su fortuna iba la señorita de Saint-Meran abandonando
· creciendo y ella se engrandecia con la for- en seguida á Marsella . Sin duda que la
: tuna. Aprendia de dibujo , de música , de fortuna le habrá sonreido como á los otros;
todo . A mas de que yo creo,aquipara en - probablemente será rico como Danglars y
tre nosotros, que si ella hacía todo eso era titulado como Fernando; tan solo yo como
con el objeto de distraerse , para olvidar , me veis he quedado pobre , miserable y
y que no hacinaba tantas cosas en su ca - olvidado de Dios.
beza sino para sofocar la que tenia en el ---Os engañais, amigo mio, dijo el aba
corazon . Mas al presente , debe decirse to - te ; puede parecer que Dios alguna vez ol-
do, los honores y riquezas la han consola - vida y es cuando su justicia descansa, mas
do sin duda. Es rica , es condesa , y conviene un momento en que se dispierta y
todo .. .. ||de ello teneis aqui una prueba.
Caderousse se detuvo . . . A estas palabras el aba te sacó de su bol
-- Con todo, e que ? preguộtó el abatę. sillo el diamante y presentándole á Cade
- Y con todo estoy seguro de queno es rousse le dijo:
· dichosa. . - Tomad , tomad este diamante , pues
- ¿ En que lo fundaiş ? . . . . que solo á vos os pertenece. .
- Ya veréis. Cuando me ví tan desgra- - - Como! ¿ á mi solo ? esclamó Cade
iciado, pensé que mis antiguos amigos me rousse ; jah , señor ! ; no osburleis de mi!
socorrerian en algo. Me presenté pues en Este diamante debia partirse entre los
casa de Danglars que no me recibió . Fuí amigos de Edmundo : éste no tenia mas
á casa de Fernando , que me envió cien que un amigo, la particion es pues inútil.
francos por conducto de su ayuda de ca - Tomad el diamante y vendedle ; os repito ,
" mara . que vale cincuentamil francos, y esta suma
Con qué no visteis ni al uno ni allespero que bastará para sacaros de la mi
otro ? seria . iv . Ho -
- No; pero la señora de Morcerf mel - Oh , señor ! dijo Caderousse alar
vió a mi. Igando con timidez una manomientras con
- ¿ Como? . ||la otra secaba el sudor que manaba de su
Cuando sali de su casa cayó á, mis frente ;oh , señor ! i no os divirtais con la
pies un bolsillo : contenia veinte y cinco felicidad ó desesperacion de un hombre !
· luises. Levanté con prontitud la cabeza Ya sé yo lo que es la dicha y lo que
y ví á Mercedes que cerraba las persia- es la desesperacion, y jamás me divertiré
nas. Ipromoviendo esos sentimientos , contestó
: , 45
178 ALBUM .
el abate . i Tomad pues ! pero en cam - entusiastas raptos de Caderousse , quitó el
bio .... mismo el puntal de la puerta , salió , mon
Caderousse que tocaba ya el diamante |tó á ncaballo , saludó por última vez alme
retiró con viveza la inano. Elabate se oson cio que setideshacia
r-ecsonero en estrepitosasdes
rió . o r M r ar r siguiendo
pedidas, y ppartió la misma di
- En cambio , continuó, dadmeese bol- reccion que trajo al venir.
sillo de seda encarnada que el señor Mor. Cuando Caderousse volvió la cabeza , vió
rel dejó sobre la chimenea del viejo Dan - á sus espaldas á la Carconta mas pálida y
tes , y que, segun me habeis dicho , teneis temblorosa que nunca .
en vuestro poder . - ¿ Es realmente cierto lo que he oido?
Caderousse mas y mas admirado , diri- dijo ella .
jose á un grandearmario de encina, abrió - ¿ Qué ? ¿ que nos daba el diamante
je, y dió al abate un bolsillo largo , de se - para nosotros solos ? dijo Caderousse cuasi
da encarnada descolorida ya , por el que loco de alegria ,
corrian dos anillos de cobre dorados en - Si.
otro tiempo. El abate lo tomó; y en cam . - Nada mas cierto : hélo aqui.
bió dió el diamante á Caderousse . La muger lo contempló un momento,
- ;Oh ! sois un enviado del Señor, ca - luego con voz sorda dijo :
ballero , esclamó.Caderouse , porque á de- - ¿ Y si es falso ?
cir verdad nadie sabia que Edınundo os Caderousse se puso pálido y vacilo .
hubiese dado este diamante y os le hubie - | - ; Falso !murmuró , falso ! ... ¿ Y por
rais podido guardar . que ha de haberme dado ese hombre un
--; Bueno , dijo para sí el abate , á lo diamante falso ?
que parece tu lo hubieras hecho ! - Para poseer tu secreto sin pagar , ;im
El abate se levantó , tomó sus guantes y||bécil !
sombrero y dijo : Caderousse quedó por un instante con
- ¿ Con qué és cierto todo lo que me fundido bajo el peso de esta suposicion .
habeis dicho y puedo creerlo en todas sus - ; 0h1 dijo al cabo de un rato toman
partes ? do el sombrero que puso sobre elpañuelo
- Ved aqui, señorabate, dijo Caderous- encarnado atado al rededor de su cabeza ,
se , ved aqui en ese rincon un Cristo de pronto voy á saberlo.
madera bendita , ved aqui sobre ese cofre - ¿ De qué modo ?
el libro del Evangelio de mimuger: abrid -- Hoy hay feria en Belcaire ; á ella ha
ese libro y por él tendiendo una al Cristo , brán acudido los diamantistas de Paris ;
os juraré por la salud de mi alma, por rnivoy allá y se lo enseñaré. Tu guarda la
fé de cristiano que os lo he contado todo casa , muger ; dentro dos horas estoy de
ial cual ha pasado, tal cual lo dirá elángel vuelta
de los hombres al oido de Dios el dia del Y Caderousse se lanzó fuera de su casa ,
juicio final. echando á correr por la parte fopuesta á
- Está bien , dijo el abate; queos apro - aquella que acababa de tomar el descono
veche ese dinero . A dios , vuélvome lejos||cido .
de los hombres que tanto daño se hacen - ; Cincuenta mil francos! murmuró la
unos á otros. Carconta apenas quedó sola ; es bastante
Y el abate escapando con trabajo á los dinero... pero no es una gran fortuna.
1. .
ALBUM . 179
. XXVIJI. flestremada delicadeza ; saludó , salió y se
LOS REGISTROS DE LA CÁRCEL . ||dirigió , con ese aire peculiar á los hijos de
Al dia siguiente al en que pasara en el la Gran Bretaña , hacia la calle (indicada.
camino de Bellaguarda á Belcaire la esce- :l señor Boville estaba en su gabinete : al
na que acabamos de referir , un hombre verle , el inglés hizo un movimiento de
de treinta á trienta y dos años, con fracsorpresa que parecia indicar no ser aque
azul, pantalon de mahon vy chaleco blan -fla la vez primera que se encontraba en
co , teniendo a la vez el aire y el acento presencia de aquel á quien iba á visiiar.
inglés se presentó al maire de Marsella . Por lo tocante al señor Boville , estaba tan
- Caballero , le dijo : soy el primer ofi - desesperado que era evidente que todas las
cial de la casa Thomson y French de Ro- facultades de su espíritu , absortas en el :
ma, estamos hace diez años en rela - pensamiento que en aquel entonces le ocu .
ciones con la casa Morrel é,hijo deMarse - paba, no dejaban ni á su memoria ni á su
Ha : tenemos interesados en estas relacio . imaginacion el tiempo necesario para re
nes unos cien mil francos poco mas ó me- cordar lo pasado. El inglés, con esa llema
nos, y estamos alarmados en vista de lal característica de su nacion , le propuso á
voces que corren de la próxima ruina del poca diferencia en los mismos términos la
esa casa . Con este solo objeto he venido de cuestion misma que acababa de proponer
Roma á suplicaros que me deis algunasſalmaire de Marsella . . .
noticias sobre el estado de la casa . - Oh ! señor,esclamó el señor de Bovi
- Caballero , contestó el maire, sé efec - le, vuestros temoresdesgraciadamente son
tivamente que hace cuatro ó circo años sobradamente fundados, y aquí dondeme
la desgracia parece encarnizarse en el veis estoy desesperado. Tenia yo colocados
señor Morrel: ha perdido sucesivamente en la casa Morrel doscientos mil francos,
cuatro ó cinco buques, y tres ó cuatroban destinados para la dote de mi hija á la que
carrotas han amenguado su caudal: pero trataba de casar dentro quince dias, de los
no es de miincumbencia , a pesar de ser doscientos mil francos debian reembolsár
acreedor por unos diez mil francos, el dar seme cien mil el 15 de este mes , y los
ninguna noticia sobre el estado de su for- otros cien mil el 15 del siguiente . Mani
tana. Preguntadme como á maire lo que|festé al señor Morrel que deseaba se me
pienso del señor Morrel , y os contestaré reembolsasen con exactitud , y héos aquí
que es un hombre probo hasta la rigidez que se me presenta apenas hará una ho
y que hasta el presente ha cubierto susra , para decirme que si su buque el Fa
compromisos con escrupulosa exactitud. raon no ha fondeado de aquí al 15 , se ve
Eso es todo lo que puedo deciros, caba - ria en la imposibilidad de hacerme ese
Hero ; si queréis saber mas, dirigios al se - pago.
ñor Boville , inspector de cárceles, que vi- - Mas esto parécese mucho á pedir es
ve en la calle de Nouailles , núm . 15 ; el pera, dijo el inglés.
tiene , segun creo , doscintos mil francos!! - Decid mejor que parece una ban
acarrota ! esclamó desesperado el señor de
colocados en la casa Morrel ; si en realidad loBoville .
hay algo que temer , como esa suma esl El inglés estuvo como reflexionando por
mas considerable que la mia , es probable un instante y luego dijo .
que esté él mejor informado que yo. - reguo eso , señor, el crédito os ins
El inglés dió ,muestras de apreciar tan\ pira temores ?
180 ALBÚM . .
- Mas claro : le miro como perdido. || — ¿ En esos registros habrá adjuntaslas
- ; Pues bien ! yo os le compro. notas relativas a los presos ?
- Vos ! - Cada preso tiene su informe. .
. --Sí , yo . - Pues bien , caballero , me educó, en
- ¿ Pero será con un quebranto enor -/Roma un infeliz abate que luego desapa.
me, sin du la ? ( reció de pronto . He sabido despues que
- No : mediante doscientos mil fran -||habia sido conducido preso al castillo de
cos : nuestra casa , įañadió el inglés' rien - ilf , y desearía algunos detalles sobre su
do , no hace negocios como esos. muerte.
- ¿ Y pagaréis ?... - ¿ Como se llamaba ?
- Al contado. - Elabate Faria .
Y el inglés sacó de su bolsillo un lio del — Oh! recuerdo perfectamente, escla
billetes de banco que podian doblar la su - mó el señor de Boville , estaba loco.
ma que el señor Boville temia perder . Un - Asi se decia .
fulgor de alegría animó el rostro del señor - Oh ! era muy cierto .
Boville ; mas con todo hizo un esfuerzo i Es posible ? ¿ de qué género era su
para dominarse y dijo : locura ?
- Caballero : debo preveniros que se - Pretendia conocer el punto en que
gun toda probabilidad no lograréis sacar estaba escondido un inmenso tesoro y ofre
el seis por ciento de esà suma. i cia enormes sumas al gobierno si consen
- Lo que es á minome importa ; con - tía en ponerlo en libertad.
testó el inglés , importa solo á la casa - ; Pobre diablo ! ; y ha muerto ?
Thomson y French en cuyo nombre opel - Si señor : hará como unos cinco ó
ro. Tal vez está interesada en apresurarseismeses : en febrero último.
là ruina de una casa rival. Lo que si sé , — Teneis una memoria feliz, caballero ,
caballero , es que estoy pronto a entrega - pues que asi recordais las fechas.
ros la suma en cambio del endoso quemel - Lo recuerdo tanto mas , cuanto una
ha'reis ; tan solo os pediré elderecho de singular circunstancia acompañó la muer
corretage. te de este infeliz .
- ;Como caballero , esmuy justo ; es - -- ¿ Pobria saberse cual ? preguntó el
clamó el señor de Boville . La comision inglés con una espresion de curiosidad que
por lo comun vale uno y medio por cien - un observador profundo se hubiera admi
to e quereis el dos ? ¿ el tres ? ;el cinco ?|rado de encontrar en aquel flemático ros
quereis mas aun ? ¡Hablad ! tro .
- Caballero , contestó el inglés riendo , - No hay inconveniente : el calabozo
soy como la casa de que dependo, no ha del abate estaba cuarenta ó cincuenta pies
go yo negocios de esa clase, no ; midere- distante del de un antiguo agente bona
cho de corretage 'es de otra especie. : partista ; uno de esos que mas contribu
- Hablad pues, os escucho. yeron al retorno del usurpador en 1815 ,
- Sois inspector de las cárceles ? hombre resuelto y peligroso .
- Hace mas de catorce años. - De veras! dijo el inglés .
- ¿ Tendreis los registros de entrada y | -- Si, contestó el señor de Boville : tu
salida ? Ilve ocasion de visitar á este individuo en
- Sin duda. ||1816 ó 1817 , y jamas se bajaba a su ca
ALBUM. 181
labozo sin ir acompañado de algunos sol- los muertos se arrojan sencillamente al
dados : este hombre me hizo una profun- mar atando á sus pies una bala de a trein
da impresion , y jamas olvidaré sus fac-ita y seis.
ciones . - ¿ Y qué ? dijo el inglés como si fuera
Moviéronse los labios delinglés con una de tardía comprension .
imperceptible sonrisa y dijo : 1 - ¿ Y qué ? le ataron a los pies la bala
- Decis , caballero , que los dos cala- de a treinta y seis y le lanzaron al mar.
bozos... . - ¿ De veras ? esclamó el inglés.
- Estaban separados á cuarenta pies del - Si, señor ; continuó el inspector. Ya
distancia , mas parece que este Edmundo comprendereis cual debió ser el pasmo del
Dantes.. ... . fugitivo cuando se sintió precipitar de la
- ¿ Ese hombre peligroso se llamaba ...? cumbre de las rocas. Hubiese querido ver
- Edmundo Dantes; si señor : pues pa- su cara en aquel momento .
rece que el tal Dantes se habia procurado . - Dificil era por cierto .
herramientas ó se las habia fabricado , l - No importa , contestò de Boville á
puesto que se encontró un pasillo por el quien la certidumbre de reembolsar sus
cual comunicaban ambos presos. doscientos mil francos pusiera de buen hu
- ¿ Y ese pasillo lo fabricarian sin duda mor. No importa, cuasi me la represento .
con objeto de escapar ? Y dió una carcajada.
- Eso es : mas desgraciadamente para | - Y yo tambien ; dijo el inglés , y se
los presos , el abate Faria se vió atacado |puso á reir , mas con la risa de los ingle
de una catalepsia y murió . ses, es decir de dientes á fuera. ¿Con qué,
- Ya comprendo : este suceso debió re - continuó, pues fué elprimero en recobrar
tardar sus proyectos de fuga. su sangre fria , con qué el fugitivo se
. ' - Para el muerto si , mas no para el anego ?
vivo: muy al contrario , Dantes vió en elloll - Lindamente .
un medio de apresurar su fuga ; pensó sin - De modo que el gobernador del cas
duda que los presos muertos en el castillotillo se vió a la vez desembarazado delfu
de If se enterraban en un cementerio or- rioso y del loco ?
dinario , por lo que trasportó a su cuarto -- Eso es.
al difunto , ocupó su lugar en el saco con - ¿ Pero sobre ese suceso se instruiría el
que se le amortajára y esperó elmomento espediente oportuno ? .
del entierro. - Si , si , acto mortuorio , porque ya
--Muy aventurado era ese medio y no comprendereis que los parientesde ese Dan
deja de indicar algun valor , repuso el tes, si es que los tiene, podian tener un
ingles. . Winterés en asegurarse de si estaba vivo ó
- ¡Oh ! ya os he dicho que era hombre muerto.
muy peligroso ; i afortunadamente élmis - - De modo que al presente pueden es
mo ha librado al gobierno de los temorestar tranquilos los que hayan heredado de
que le infundía ! él, si es que algo habia que heredar. ¿Es
- ¿ Cómo ? tais bien cierto de que murió ?
— ¿ Cómo ; no lo comprendeis ? - Tan cierto que se les librará el com
- No. petente certificado siempre que lo exi
- El castillo de If no tiene cementerio ; jan .
46
182 . -ALBUM
Asi sea: dijo el inglés; pero volvamos leon conservada por Villefort, habíase con
á los registros. vertido cuando la segunda restauracion en
- Teneis razon. Esta historieta nos ha una arma terrible en manos del procura
distraido del objeto principal; perdonad. ||dor del rey. No le causó pues admiracion
- ; Perdon ! ¿de qué ? muy al contra - hojeando en el rejistro, encontrar estano
rio , me ha parecido en estremo curiosa. ta junto al corchete que habia al lado de
- En efecto lo es. ¿Con qué deseais ver, su nombre :
caballero , todo lo relativo á vuestro infe | Bonapartista furibun
liz abate , que por cierto era la dulzura do; tomóuna parte muy
activa en el retorno de
personificada ? Edmundo Dantes la isla de Elba.
. - Tendré en ello sumo placer. Guardese en el ma
: - Pasemos pues al despacho ; y os 10 . yor secreto , con la mas
mostraré. ! severa vigilancia .
Y los dos pasaron al gabinete del señor Al pié de estas lineas habia escrito en
de Boville . otro .carácter:
Todo estaba alli en elmayor órden ; ca - « Vista la anterior nota , no puede hacer
da registro enumerado , cada legajo en su se nada .
respectiva casilla . El inspector hizo sentar Observó si, que comparando el escrito
al inglés en su sillor. , y le puso delante del corchete con el del informe queacom
el registro y legajo correspondiente al cas- pañaba la peticion de Morrel, acabó de
tillo de If, dejandole en libertad de hojear - cerciorarse de que la nota del corchete
le con cachaza , interin él, sentado en un era del mismo carácter que la letra delin
rincon leia su diario . forme; es decir , trazadas ambaspor Ville
El inglés encontró fácilmente los pa - |fort.
peles pertenecientes al abate Faria ; mas En cuanto a la nota que le acompaña
al parecer la historia que le contàra de ba, Dantes dedujo que debió ser escrita
Boville le habia llamado vivamente la aten - por algun inspector que tomára un interés
cion , porque despues de haber examina - pasagero por la situacion de Dantes ; pero
do los primeros papeles, continuó hojean- que las notas de que acabamos de hablar
dole hasta tanto que dió con el lio de Dan - habian imposibilitado el continuar intere
tes. En él encontró cada cosa en su lugar : sándose por él.
la denuncia , interrogatorio , peticion de Como hemos dicho ya, el inspector,por
Morrel, anotacion de Villefort. Dobló con discrecion y no por distraer al alumno del
disimulo la denuncia , metióla en su faltri- abate Faria en sus investigaciones , se ha
quera , leyó el interrogatorio y vió que el bia alejado y puesto á leer la Banderabla -
nombre de Noirtier no sonaba para nada |ca . En su consecuencia no vio como el in
en él; examinó el memorial fechado el 10 glés doblaba y guardaba en su bolsillo la
de abril de 1815 , en el que Morrel, se - denuncia escrita por Danglars bajo el em
gun los consejos del substituto , exageraba parrado de la Reserva, timbrada en la
con buen fin , pues que Napoleon reinaba administracion de correos de Marsella , el
entonces, los servicios que Dantes prestá- 27 de febrero , á las seis de la tarde.Mas,
ra a la cie Villefort.. Esta súp
ra á la causa imperial, servicios que el in - preciso es decirlo , aunque lo hubiese visto,
forme de Villefort atestiguaba. Entonces como tenia en poco aquel papel y estima
lo comprendió todo. Esta súplica á Napo-Iba en mucho sus doscientos mil francos,
ALBUM . 183
tampoco se hubiera opuesto a lo que hacia |lla zumbona colmena hoy dia cuasi inha
el inglés, por irregular que fuese . bitada; y habia en tal grado substituido á
-Mil gracias , díjole éste, cerrando con su verdadero nombre que , segun toda pro
estrépito el registro . Sé ya lo que deseaba : babilidad, no hubiese vuelto la cabeza si
ahora me toca cumpliros mi palabra ; dad - le llamáran por su apellido .
me un simple endoso de vuestro crédito Cocles habia quedado al servicio del se
por valor recibido , y voy á contaros nor Morrel , verificándose un cambio no
suma . table en la situacion : habia á la vez
Y cedió su lugar en el bufete al señor conservado su grado de cajero y des
de Boville, que se sentó y puso manos a la cendido al rango de doméstico . No por eso
obra apresurándose á estender el endoso dejó de ser el mismo Cocles , bondadoso ,
pedido , mientras que el inglés contaba sus paciente y amante de su principal , mas in
billetes de banco en el borde la mesa . flexible en tocando a la aritmética , único
XXIX . punto sobre el que hubiese presentado ca
LA CASA MORREL . ra al mundo entero , aun al mismo señor
EI que hubiese marchado de Marsella Morrel, no conociendo mas que su tabla
algunos años antes, conociendo el interior Pilhagórica, que sabia por la punta de los
de la casa Morrel, y hubiese vuelto a entrar dedos, bajo todos los aspectos en que pu
en ella eu la época á que hemos llegado, hu- dieran presentársela y en todas las ocasiones
biera observado un cambio estraordinario . en que por probarle le propusieran algun
En vez de aquel aire vital , de bienestar y error.
felicidad que se exhala , por decirlo asi , de En medio de la tristeza general que se
una casa que prospera ; en vez de aquellos habia apoderado de la casa Morrel , Cocles
rostros placenteros que se dejaban ver trás fué el único que quedára impasible . Mas
las cortinillas de las ventanas , de aquellos esta impasibilidad no procedia de falta
dependientes atareados que cruzaban los de afeccion , sino por el contrario , de
corredores con una pluma atravesada en una conviccion intima , cual los ratones que,
la oreja; en vez de aquellos patios atesta segun dicen , abandonan paulatinamente el
dos de fardos , de que partian las risas y buque condenado de antemano por el des
algazara de los dependientes que cuidaban tino á naufragar, de modo que esos egois
de ellos , echábase de ver á la primera ojea-| tas enemigos le han completamennte aban
da un no sé que de luto y tristeza en aquellos donado cuando trata de levar ancoras; del
desiertos corredores , en aquel patio vacío. mismo modo , como hemos dicho , toda
De la multitud de dependientes que en otro aquella multitud de dependientes y em
tiempo ocupáran los escritorios tan solo dos pleados , cuya existencia dependia de la
habian quedado : el uno era un joven de casa del armador, habian poco a poco aban
veinte y tres á veinte y cuatro años, lla - donado el bufete y almacen. Cocles les vió
mado Manuel Raymond , el cual estaba marchar a todos sin pensar siquiera en
enamorado de la hija del señor Morrel, y deslindar la causa de su partida ; todo se
habia quedado en la casa á pesar de las reducia como ya va dicho , para Cocles á
gestiones de sus padres para sacarle de ella : una cuestion de números, y como despues de
el otro era un viejo cajero , tuerto, llama- veinte años que estaba en casa Morrel ha
do Cocles ; apodo que le pusieron los jóve- bia visto siempre verificarse los pagos en
nes que en otro tiempo pululaban en aque- las horas de oficina con tal regularidad ,
184 ALBUM .
no creia pudiese alterarse esta regula -lesperanza de la vuelta del Faraon , cuya
ridad , ni suspenderse estos pagos, a la ma- salida supo por un buque que levára án
nera que un molinero , que posee un mo- coras junto con él y que habia llegado sal
lino cuyo movimiento promueve un abun -ſvo al puerto . Mas este buque, viniendo co
dante canal , no admite el que las aguasmo al Faraón de Calcuta , hacia quince
dejen de correr por aquel punto . En efec- dias que habia llegado , mientras que del BICE
to ', hasta entonces nada habia venido á Faraon nada se sabia.
contrariar la intima conviccion de Cocles. Tal era el estado de cosas al siguiente
El último fin de mes se habia saldado con dia en que terminara con el señor de Bo 002
rigurosa puntualidad . Cocles habia subsa - ville el importante negocio de que hemos
nado un error de setenta céntimos come- hablado ya , el enviado por la casa Thom 200
tido por el señor Morrel en contra suya , y son y French de Roma ; cuando se pre
en el mismo dia trajo los catorcé sueldos sentó éste en casa el señor Morrel. Ma 1U9
de esceso al señor Morrel que, con melan - nuel le recibió. El jóven al que espantaba
colica sonrisa, los tómára y dejára en una cada cara nueva , porque anunciaba un
gabeta vacía , diciendo . nuevo acreedor que segun sus recelos iba
—Bien , Cocles, eres la perla de los ca- já reconvenir al gefe del establecimiento , 2
jeros . el jóven , decimos, quiso ahorrar á su prin
Y Cocles se habia retirado muy satisfe- cipal el fastidio de esta visita ; preguntó al
cho ; porque un elogio del señor Morrel , recien llegado ; mas este le contestó que
esa perla entre los hombres de bien de nada tenia que ver con el señor Manuel,
Marsella, lisonjeaba mas á Cocles que una y que solo con el señor Morrel en persona
gratificacion de cincuenta escudos . Mas deseaba hablar .
despues de este fin de mes tan victoriosa - Mánuel llamó suspirando á Cocles. Pre
mente saldado , el señor Morrel habia pa - sentóse éste , y el jóven le mandó condu
sado horas crueles : para hacer frente á cir al estranjero al cuarto del señor Mor
ese fin de mes , habia agotado todos sus rel. Cocles tomo la delantera y el estran
recursos, y temeroso de que el rumor de jero le siguió . En la escalera encontró una
sus apuros no se esparciese por Marsella , linda joven de diez y seis á diez y siete
cuando le vieran recurrir á tan estremos años la que miró al estranjero con inquie
medios, hizo un viaje a la feria de Belcaire tud .
para vender algunas alhajas pertenecientes Cocles no reparó siquiera en esa espre
á su esposa é hija y una parte de sus cubier- sion del rostro que pareció no haber es
tos. Mediante este sacrificio, todos los nego - capado al estranjero.
cios terminaron honrosamente para la casa -El señor Morrel, está en su gabinete,
Morrel . Mas la caja habia quedado com a no es así señorita Julia ? preguntó el ca
pletamente vacía . El crédito , espantado jero .
con el rumor que corria , se retirára con -Sí , á lo menos creo que sí , contestó
su habitual egoismo y para hacer frente a la joven indecisa : vedlo antes, Cocles , y !
los cien mil francos que debian reembol- caso de estar papá , anunciadle al caba
sar el 15 del mes de la fecha al señor de llero .
Boville y á los otros cien mil francos que -Sèria inútil , señorita , contestó el in
vencian el 15 del siguiente mes , el señor glés : el señor Morrel no conoce mi nom
Morrel no tenia , en realidad , mas que lallbre . Este buen hombre ha de decir tan
ALBUM . 185
solo que es el primer dependiente de losil ' - De parte de la casa Thomson y
señores Thomson y French de Roma, con French , á lo menos eso me ha dicho el .
los que está en relaciones la casa de vues - cajero .
tro señor padre . | - Y os ha dicho la verdad , caballero .
ia en Igar
ocles medsiguie
mientras que Cocles y el estranjero
a y French tiene que pa
La jóven palideció y continuó bajando, La casa Thomson
imaci pporor ttodo
y el penróxFrancia odo el corriente mes
ron subiendo. Ella entró en eldespacho en y el próximo tres ó cuatro mil francos , y
que estaba Manuel , y Cocles mediante conociendo vuestra escrupulesa exactitud , . .
una llave que tenia en su ·poder indicio ha comprado todo el papel aceptado por
cierto de lo mucho que privaba con su vos que le ha sido dable y me ha encar
amo, abrió una puerta situada en un án lgado que a medida que vayan venciendo
gulo de la meseta de la escalera del se - ilos plazos de ese papel, recoja de vos su
gundo piso , por la que introdujo al estran - importe y dé á los fondos el competente
jero en una antesala ; abrió una segunda destino.
puerta que cerró tras sí, y despues de de- Morrel arrojó un profundo suspiro y pa
jar solo por un instante al enviado de lasó la mano por su frente inundada de
casa Thomson y French , volvió á salir sudor.
haciéndole una seña de que podia entrar . - ¿Con qué es decir, caballero,pregun
El inglés entró : encontró al señorMorrel tó Morrel, que vos teneis letras aceptadas
sentado delante de su bufete y pa lidecien - Ipor mí?
do á la vista de las horrorosas colunas - sí, señor ; por una suma bastante
del registro en que estaba inscrito su pa - considerable .
sivo. Al ver al estranjero , el senior Mor -| . - Cuánta cantidad ? preguntó Morrel
rel cerró el registro, se levantó y le acer - con un tono que procuraba fuese seguro .
có una silla , sentándose luego en cuanto - Ved aquí primero , dijo el inglés sa
vió que lo verificaba aquel. cando de su bolsillo un lio , un endoso de
Durante el trascurso de catorce años ha - doscientos mil francos librado á nuestro
bia cambiado notablemente el digno co - favor por el señor de Boville , inspector
merciante , que de edad de 'treinta y seis de cárceles . ¿Confesais deber esta suma ali
años al comenzar esta historia , rayaba ya señor de Boville ?
en los cincuenta . Sus cabellos habian en -| -- Si, señor; es una imposicion que ve
canecido , su frente se veía cruzada de rificó en micasa al interésde cuatro y me
recelosas arrugas; en fin su mirada en otro dio por ciento , hará comounos cinco años.
tiempo fija é invariable , se habia trasfor - ¿ Y cuyo plazo vence ? ...
inado en vaga é irresoluta , y parecia te - - La mitad el quince de este mes , la
mer siempre verse precisado á fijarse ó otra mitad el quince del que viene .
en una idea ó en un hombre. El inglés le1mil- quinientos
Eso es: ved aquí á mas treinta y dos
francos que vencen al fin
miraba con una especie de curiosidadmez-||
laagmez del corriente : son libranzas aceptadas por
clada evidentemente de cierto interés. Ilyos y que nos ha proporcionado el corredor.
- Caballero , dijo Morrel , al que este Las reconozco : dijo Morrel cuyo ros
exámen parecia redoblar la desazon , ¿ de- tro invadia el rubor de la vergüenza al
seabais hablarme? pensar que por la primera vez de su vida
- Si señor. Ya sabéis de parte de quien no podia hacer el debido honor á su fir
vengo ees así ? lma. ¿ Está todo ahí?
47 ,
186 ALBUM
---No, señor : tengo á mas que vencenſtinuados accidentes de que he sido víctima
al fin de mes estos créditos que nos ha en - me han quitado ; mas si por desgracia el
dosado la casa Pascale Wild et Turner de Faraon , este último recurso con que cuen
Marsella : cincuenta mil francos á poca di to , me falta ,... las lágrimas anegaron los
'ferencia , que componen todo junto un to - lojos del infeliz armador.
tal de doscientos ochenta y siete mil qui- - ; Y bien ! preguntó su interlocutor ,
nientos francos. : lisi este último resorte os falta ?...
Lo que pade:cia el infeliz Morrel duran- - Pues bien , caballero ; contestó Mor
te esta enumeracion no es posible descri- rel, cruel es decirlo ...mas habituado ya á
birlo . la desgracia , preciso es que me acostum
- ; Doscientos ochenta y siete mil qui- bre á la deshonra ... creo que meveré for
nientos francos ! repitió maquinalmente . zado á suspender los pagos.
-- Si,señor : contestó el inglés .No pue- | -- ¿No tenéis amigos que puedan ayu
:lo emperoocultaros, señor de Morrel, con - daros en esta circunstancia ?
tinuó despues de un momento de silencio, Morrel sonrió tristemente.
que respetando vuestra probidad no des - - Eo los negocios, caballero , no hay
inentida hasta la fecha, el rumor que cor- amrigos : ya lo sabeis, no haymas que cor
re en Marsella es de que no os hallais en responsales.
estado de hacer frente á esta clase de ne- - Verdad es, murmuró el inglés , ¿ con
gocios. qué no teneis mas que una esperanza ?
A tan brusca declaracion Morrel se pu- – Una sola . .
so terriblemente pálido. - ¿La última ?
--- Caballero , dijo , hasta el presente , yll - La última.
desde hace mas de veinte y cuatro años – De modo que si esta os falta ...
que me entregó mipadre la direccion de - Soy perdido , caballero ; completa
la casa que el mismo regentára por espa- mente perdido.
cio de treinta y cinco años; hasta el pre- . - Cuando venia hácia aquí entraba en
sente no se ha presentado letra alguna , el puerto un buque.
aceptada por Worrel é hijo , que no hayal - Ya lo sé.Un jóven que semehaman
sido satisfecha por la caja. tenido adicto á pesar de mifunesta estre
-- Sí, lo sé ; contestó el inglés, pero en lla ; pasa una gran parte del dia de pié en
confianza , hablais con un hombre de ho- el mirador situado en lo alto de la casa ,
nor, decidme francamente , caballero; ¿pa- con la esperanza de venir el primero á
gareis estos créditos con la misma exacti- anunciarme tan felice nueva . Por él he sa
tud ? bido la entrada de ese buque.
Morrel se sobresaltó y miró al que así ¿ Y no es el vuestro ?
le hablaba con mas fijeza de lo que hicie - No : es un buque bordeles , la Giron
ra hasta entonces. da : viene de la India tambien , pero no es
- A las cuestiones propuestas con tanta el que yo espero. .
franqueza , dijo , debe darse una contesta- - Tal vez habrá sabido noticiasdel Fa
cion franca tambien ; sí , caballero , paga - raon y os trae alguņa nueva.
ré , si como.espero , llega mibuque salvo - Será preciso que os lo diga , eaba
al puerto , puesto que su llegada me de - llero ? tan sensible me es ir á saber noti
volverá el credito que los sucesivos y con-Icias de mi fragata como permanecer en la
ALLUM . . 187
incertidumbre . Esta , conserva al menos Morrel palideció espantosamente : Julia
la esper :nza: y luego , añadió el señor Mor- se arrojó en sus brazos.
rel con apagada voz : este retardo no es - ,Oh ! ; padre mio , padre mio ! dijo ,
natural; el Faraon salió de Calcuta ,el 5l;valor!
de febrero , hace unas de un mes que de- - ¿ Con que el Faron se ha perdido ?
biera hallarse aqui. Ipreguntó Morrel con voz ahogada.
- ¿ Qué será eso , dijo el inglés con oido La jóven no contestó ; pero hizo con la
atento , qué significa ese rumor? cabeza que apoyaba en el pecho de su pa
- ¡ Oh ! ¡ Dios mio ! ; Dios mio ! es- dre , una señal afirmativa.
clamó Morrel palideciendo, ¿ quéme falta - ¿ Y la tripulacion ? preguntó Morrel?
todavia ? -- Se ha salvado , dijo la jóven , gracias
Sonaba efectivamente un grande rumor al navio bordelés que acaba de entrar en
en la escalera ; iban y venian y se oyo tam - el puerto .
bien un grito de dolor. Morrel se levantó Morrel levantó sus dos manos al cielo .
para ir a abrir la puerta , mas le faltaron con una espresion de resignacion y de sú
las fuerzas y volvió a caer en su sillon . blime reconocimiento.
Los doshombres quedaron frente á fren -| --Gracias Dios mio , dijo : por lo me
te : Morrel temblando como un azogado, nos yo solo soy la víctima.
el estrangero mirándole con una espresion Apesar de la flema que aparentaba el
de profunda piedad . El rumor habia ce inglés , una lágrima humedeció sus pár
sado , mas apesar de eso se hubiera dicho pados. :
que Morrel esperaba alguna desgracia . - Entrad , dijo Morrel; pues que pre
Aquel rumor debia ser producido por unasumo estareis todos ahi en la puerta .
causa y esta debia tener sus consecuencias. En efecto , apenas pronunciára estas pa
Parecióle al estrangero que subian con labras, cuando entró llorando la señora
tiento la escalera y que los pasos, al pa - Morrel, seguida de Manuel: en el fondo
recer de muchas personas , se detenian en de la antesala se veian las rudas faccio
la meseta . Introdujeron en la cerraduranes de siete ú ochomarineros medio des
de la primera puerta una llave , y se oyó nudos. A la vista de aquellos hombres el
cual rechinaba aquella puerta sobre sus inglés se inmutó : dió un paso como para
goznes. dirijirse á ellos, pero conteniéndose fué á
- Tap solo dos personas tienen llavede locultarse en el rincon mas oscuro y aisla
esa puerta , murniuró Morrrel; Cocles y do del gabinete . La señora Morrel se sen
Julia . lió en el sillon , tomó entre las manos una
Al propio tiempo se abrió la segunda de las de su marido, mientras que Julia se
puerta en que apareció la jóven , pálida y mantenia en pié , apoyada en el seno de
bañadas en llanto susmegillas . Morrel se su padre. Manuel quedó en medio del
· levantó temblando , y se alianzó en uno de lcuarto y parecía servir de lazo entre el
los brazos del sillon, pues sin aquel apoyo grupo de la familia Morrel y los marinos
no hubiera podido tenerse en pié. Trata - llque habia en la puerta.
ba de interrogarla pero habia perdido la Como sobrevino ese acontecimiento ?
palabra .
Oh !manos,
- sus padre mio
perdonad jóven jun
, dijo laá vuestra -peg- Acercaos Penelon , dijo el jóven , y
hijall
tando
el ser mensagera de aflictivas nuevas. llcontad el suceso .
: 188 ALBUM .

Un viejo marinero , bronceado por el|ria y recoje sobrasy pinta-foques.» Ya era


sol del Ecuador , se adelantó machucando tiempo : apenas se ejecutára la orden cuan
entre sus manos, los restos de su som - do se nos encajó el chubasco encima y el
brero . |buque empezó á escorar. « Bueno , dijo el
- Buenos dias, señor Morrel; dijo, co- capitan , aun tenemos demasiadas' velas;
mo si se hubiese marchado de Marsella el carga y aferra mayores.» Cinco minutos
dia antes y llegase de Aix ó de Tolon . Jdespues estaban ya aferradas y navegába
- Buenos dias, amigo mio ; dijo el ar- mos con la mesana , gavias y juanetes.
mador , no pudiendo menos de sonreirse ¿ Que tal, padre Penelon, me dijo el ca
apesar de sus lágrimas; mas ¿ donde está pitan ; porque sacudís de ese modo la ca
el capitan ? beza ? » Porque yo en vuestro lugar , no
- En cuanto al capitan , señor Morrel, me quedaria aun con tanta vela en viento .
quedó enfermo en Palma; mas', Diosme-|« Creo que tienes razon , viejo , dijo ; va
diante , su mal no será nada y vereisle lle- mos a tener otra turbonada. » Por ejem
gar dentro breves dias tan fresco y loza - plo , capitan , le contesté ; el quenos com
no como yos y yo. . prára lo que se está fraguando allá bajo en
- Está bien.... ahora hablad , Penelon;||cambio de un golpe de aire no podriame
dijo Morrel.* nos de ganar en el cambio ; es unatempes.
Penelon pasó su mascada de tabaco del|tad en regla , cual jamás, la haya yo visto .
carrillo derecho al izquierdo, puso la ma- Esto lo dije porque veia venir el viento
no delante la boca , volvió la cabeza , es - cual se ve el polvo en Montredon : feliz
cupió en la antesala una gran porcion de mente daba con un hombre que le cono
saliva negruzca , adelantó un pié y bam - cia.
boleándose sobre sus caderas dijo : « Listoś á tomar dos fajas de rizos á
- Por lo demas, señor Morrel, estaria - las gavias, gritó el capitan; larga bolinas ,
mos sobre poco mas o menos entre elcabo bracia en cruz, arria y aferra juanetes, y
Blanco y el cabo Bojador, adelantando con pasad los palanquines de respeto a lasber
hermosa brisa Sud-sud -oeste, despues delgas.»
haber ido á bordadas durante ocho dias de -- Todo eso no es suficiente en esos pa
calma, cuando el capitan Gaumard se me rajes , dijo el inglés; yo hubiese tomado
acerca, es preciso deciros que yo estaba en cuatro rizos á las gavias y me hubiese de
el timon , y me dijo ; « Padre Penelon ,||sembarazado de la mesana .
que opinais de aquellas nubes que se le - | Esta voz firme, sonora é inesperada so
vantan allá bajo , en el horizonte ? » Pre-||bresaltó á todo el mundo . Penelon puso su
cisamente las estaba contemplando ahora , mano haciendo soinbra á li vista y miró al
i lo que pienso yo , capitan ? lo quepienso que censuraba con tanto aplomo la manio
que suben mas aprisa de lo que debieran , y |bra de su capitan .
que son mas negras de lo que conviene ál - Nosotros hicimos aun mas que eso ,
unas nubes que no abriguen siniestras in - caballero , dijo el viejo marino con cierto
tenciones. « Esa es tambien mi opinion , respeto , porque a mas de aferrar hasta el
dijo el capitan , y voy á tomar desde el|trinquete hemos braceado en cruz á fin de
momento mis precauciones. Tenemos ten - correr en popa la tormenta . Diez minutos
didas demasiadas velas para el viento que despues aferramos las gavias y nos queda
va á cargar de repente .... Hola , eh ! ar-l|mos á palo seco .
ALBUM . . , - 189
- El buque era demasiado viejo paral|tratar de salvar los individuos. A la cha---
arriesgarse á todo eso , dijo el inglés me. lupa, hijos mios, lo mas pronto nesible !..»
neando la cabez a Escuchad , señor Morrel , continuó Pe
- Pues bien ; .precisamente fué eso lonelon , nosotros anábamos en estaient .
que nos perdió : al cabo de doce horas de Faraon ; mas puristich i
llevarnos al retortero de inodo que pareciarino á su buque eso ng time se u
andar el diablo en el negocio , se nos de- Así que no nos hiciilusduro , ás do
claró una via de agria « Penelon , me dijo que, ya veis, el buque se quejaba para
el capitan ; creo que nos llenamos : buencia decirnos. ribarstei , in arccs :
viejo , dame la caña y baja á la bodega.« el pobre Faraon no rueista , le senses
Le entregué el timon y bajé : habia ya hundirse bajo nuestru pies en inda la ..
tres pies de agua. Volví á subir gritando , tension de la palabra .P å prisa os :
¡ á las bombas! ¡ á las bombas ! mas ay mos que en unair y cena 612 ontstje
Dios, era ya demasiado tarde. Pusiéronse |tuvo en elmar la compra y Bergutuse
manos a la obra , pero creo que cuanta en ella . El capitan jó a ;
mas sacábamos mas se aumentaba . ¡ Ah ! jor no, no bajú ,precoce enquria asio
por Cristo , dije despues de cuatro horas||donar el buque, fui yo isce le cojiendo
de trabajar, puesto que nos vamos á fondozos y lo lancé á mis camarades y co
dejémosle ir a pique no semuere sino una esto salté á mivez, la era tiempo . pe
vez. (¿ Así es como das el ejemplo , tio Pelnas acabé de saltur, el puente souhl
nelon ? dijo el capitan, i pues bien ! ¡espe- tal estruendo que se hubiera del mira
ra ,espera l» y fué á su camarote en busca andanada de un buque de á cuarenta y
de un par de pistulas. «Elprimero que de- ocho. Diez minutos despues sumo k
je la bomba , dijo, le abraso los sesos ! » proa, luego la popa, luego envio à gror
- Muy bien , esclamóel inglés. sobre sí mismo cual un perro que jinsia
-- Nada da tanto valor como las buenas con su cola , y despues, buenas nocies,
razones, continuó el marino , y tanto mas|brrrru . Todose acabó ; el Faraon nöexiste .
cuanto que el tiempo se iba aclarando y elj Por lo que toca á nosotros , estuviinos
viento habia cesado,mas tampoco era me- tres dias sin comer nibeber y dathlu US
nos cierto que el agua ascendia mas yllya de echar suertes sobre quica serriria
mas, no mucho, unas dos pulgadas por ho jde alimento á los demás,cuando divestos
ra , mas ello es que subia ; dos pulgadas, la Gironda , a la que hicimos se iau crie
por hora ; que al parecer es nada , mas al por fortuna echóde ver ;enderezí :is rumo
cabo del dia son veinte y cuatro pulgadas hacia nosotros , nos envió su chalus vis .
y veinte y cuatro pulgadas componen dos recogió á su borde . Héos su i5 050
pies. Dos pies y tres que ya teniamos ha - tal cual aconteció , senior Borrel, įpaldia
cen un total de cinco . Por lo que cuando de honor, por la fé de marino ! 200 E. así
un buque tiene cinco piés de agua en su compañeros ?
barriga puede muybien pasar plaza de hi- Un murmullo de general aprobacion in
drópico . « Vamos, dijo el capitan , basta dicó que el narrador habia reuoido todos
con lo que se ha practicado ; el señor Mor-Illos sufragios por la verdad con que contá
rel nada tendrá que echarnos en cara ; he- ra el suceso y por lo pintoresco de siste
.
cionha sido posible pa-lllalles
mos hecho cuanto nos
ra salvar la embarca : ahora espreciso ----Bien, amisosmios , dijo vorrei , sunt
48
190 ALBUM .
"hombres cumplidos; ya sabia yo que en lajnos ; miráronse unos á otros como azora
desgracia que me sobrevenia no habia otrodos . Penelon , al que faltára la respiracion ,
culpable que mi destino . Es la voluntad de por poco se traga la mascada de tabaco ,
Dios , no la falta de los hombres. Adore- mas felizmente llevo a tiempo la mano á
mos tan santa voluntad. ¿ Y cómo estais||la garganta .
de socorro ? : - ¡Cómo ! señor Morrel , esclamó con
- i Bah ! ; bah ! no hablemos de eso se voz ahogada , ¿ nos despedís ? ¿estáis que
nor Morrel. joso de nosotros ?
- Al contrario : ajustemos cuentas; dijo - No, hijos mios, dijo el armador, no ,
el armador con triste sonrisa. no estoy descontento de vosotros muy al
- Pues bien ; se nos deben tres meses. contrario; tampoco yo os despido ; pero
- Cocles , entregad doscientos francos á é qué quereis ? como ya no tengo buques
cada uno de estos escelentes marinos . Entampoco necesito marineros .
otra época , amigos mios , dijo Morrel , os — ; Cómo ! no teneis buques, dijo Pe
hubiese ajustado las cuentas, y os hubiese nelon , i qué importa ! mandareis construir
regalado á cada uno doscientos francos de otros; esperarémos ; felizmente sabemos
gratificacion pero los tiempos son malos , ya lo que es correr de bolina.
amigos mios , y el poco dinero que me — No tengo dinero para hacer construir
queda no me pertenece ;dispensadme pues nuevas embarcaciones , Penelon , dijo el ' .
y no por eso me estimeis menos. armador con triste sonrisa . No puedo por
Hizo Penelon un gesto de enterneci- consiguiente aceptar vuestra oferta por
miento , juntose con sus compañeros con afectuosa que sea.
los que tuvo una corta conversacion yl Pues bien ! si no teneis dinero tam
volvió . poco teneis que pagarnos , harémos como
- ¿ Y para qué ese dinero , señor Mor-Jel pobre Faraon , corréremos á palo seco ,
rel ? dijo pasando su mascada de tabaco y se acabó .
del uno al otro lado de la boca y lanzando - Basta, basta, amigos mios ; dijo Mor
una porcion de saliva que fué á reunirserel sofocado por la emocion ; basta , os lo
con la primera ; y repitió y para qué eseruego. Ya mejorarán lostiempos. Manuel;
dinero ? añadió el armador , acompañadies y pro
- ¿ Qué quereis decir ? curad que se cumplan mis deseos.
- - Ese dinero. . - Por lo menos, no nos de pedimos si
- ¿ Y bien, ese dinero, que ? . no hasta otro dia , ¿no es asi , señor Mor
- Qué ? señor Morrel; los camaradas rel ? dijo Penelon .
dicen que por de pronto tienen bastante -- Si, amigos mios ; por lo menos asi lo
con cincuenta francos cada uno y que pa - espero. Marchad .
ra el resto esperarán . É hizo un signo á Cocles para que an
-- ;Gracias , amigos mios , gracias! es- dára delante: los marinos siguieron al ca
clamó el señor Morrel enternecido ; teneis iero, y á aquellos Manuel.
todos un corazon bellísimo; ipero tomad , - Ahora, dijo el armador á su esposa y
tomad ; si hallais un buen acomodo no le lá su hija; dejadme solo un instante, tengo
dejeis pasar , sois libres. que hablar con el señor.
Esta última parte de la frase produjo É indicó con la vista al comisionado
un efecto prodigioso en los dignos mari-lde la casa Thomson y French que habia
ALBUM 191
quedado en pié é inmóvil en un rincon du- - Y yo osesperaré, caballero , dijo Mor
rante esta escena, en la que no tomó par- rel, y vos seréis pagado ó yo habré muerto .
te sino con algunas palabras, que hemos Estas últimas palabras las pronunció tan
citado ya. Las dos mugeres dirigieron susbajo que el estrangero no pudo oirlas. Re.
miradas al estrangero al que habian com - novó las letras , rasgó las antiguas y el
pletamente olvidado , y se retiraron ; mas pobre armador se encontró por lo menos
al marchar la joven lanzó á aquelhombre con tres meses de plazo para reunir sus
una mirada de rendida súplica a la que últimos recursos. El inglés recibió lasmas
contestó con una sonrisa queun indiferen- vivas demostraciones de gratitud con la
te observador se hubiese admirado de ver flema peculiar á sứ nacion , y se despidió
en aquel rostro glacial. Los dos hombres de Morrel, que bepdiciéndole le acompañó
quedaron solos. hasta la puerta. En la escalera encontró á
- ¿ Y bien , caballero ? dijo Morrel de- Julia ; la joven hacia conio que bajaba ,
jándose caer en su sillon ; ya lo habeis vis- Imas en realidad le esperaba .
to , ya lo habeis oido, no tengo por lo tan- - ;Oh ! caballero , dijo juntando sus
to nada que añadiros. manos.
- He visto , caballero , dijo el inglés , quel - Señorita , contestó el estrangero ; re
os ha sobrevenido una desgracia inmere- cibiréis un dia una carta firmada... . Sim
cida como las otras, y esto me afirma en bad el marino.... Ejecutad al pié de la le
los deseos que ya tenia de seros útil. tra lo que os dirá aquel escrito , por estra
- Oh ! caballero , dijo Morrel. * ào que os parezca el encargo.
- Veamos pues, continuó elestrangero; - Está bien , señor, contestó Julia .
· yo soy uno de vuestros principales acree- - Meprometeis hacerlo ?
dores i no es cierto ? - Os lo juro.
. -- Sois por lo menos el que posee valo - Corriente : adios, señorita ; continuad
res á mas corto plazo. siendo una doncella buena y pura cual
- ¿ Deseariais que os concediese una |ahora, y espero que Dios osrecompensará
próroga? dándoos á Manuel por esposo .
- Una demora podria salvar mihonor, Julia lanzó un ay á media voz, púsose
dijo Morrel , y por consiguiente la vida . colorada como una cereza y se asió á la
- ¿Cuanto tiempo necesitais ? baranda para no caer. El estrangero con
Morrel estuvo indeciso . tinuó su camino haciéndole un gesto de
Dos meses, dijo por fin . despedida. En el patio encontró á Penelon
. - Bueno; yo os concedo tres. que tenia un cartucho de cien francos en
. - Pero , continuó Morrel ; creeis que la cada mano y estaba como indeciso sin de
oasa Thomson y French .. . . | cidirse á llevárselos.
- Quedad tranquilo , caballero; queda ál - Venid , amigo mio , le dijo, tengo que
mi cargo.... ¿ Estamos hoy al 5 de junio ? hablaros.
Si. XXX.
- Pues bien ; renovadme estas letras all · EL CINCO DE SETIEMBRE.
5 de setiembre , y en este dia a las 11 dell La espera concedida por el comisionado '
la mañana, (el péndulo señalaba precisa - de la casa Thomson y French , en el mo
mente las en aquel momento me pre- mento en que Morrel menos lo esperaba ,
sentaré yo aqui. \parecióle al pobre armador uno de esos
.:: 192 ALBUM .
mensajeros de felicidad que anuncian al trema cuando vieron al fin de més que
hombre que la suerte se cansa ya de ce- cubria los compromisos con su ordinaria
barse en él. En el mismo dia contó el su - ecsactitud ; mas apesar de eso no renació
ceso á su hija , á su esposa y á Manuel, la confianza en los espíritus, y todos úná
con lo que renació en aquella familia un nimemente aplazaron para fines del si
rayo de esperanza ya que no de tranquili- guiente mes el balance que debia poner
dad . Pero desgraciadamente tenia pendien - en claro la fatal posicion del infeliz ar -,
tes otros negocios á mas de los de la casa mador.
Thomson y French que tan noblemente Pasóse todo elmes en enojosas tentati
se portára con él. Como ya va dicho , en vas por parte de Morrel á fin de reunir
el comercio no hay amigos, sí solo corres- todos sus recursos. En otro tiempo, su pa
ponsales . Despues de mucho reflexionar pel era tomado con confianza á cualquier
sobre ello no pudo atinar en la causa de precio , y aun hasta buscado. Probó Mor
tan generosa conducta por parte de los se- rel de negociar papel á los noventa dias,
ñores Thomson y French para con él ; y mas halló cerradas todas las cajas. Feliz - .
solo se lo esplicaba por esta reflexion, mente debia tener Morrel algunas entra
egoista á todas luces, que tal vez se hicie - das con las que podia contar ; estas se ve
ra dicha casa . « Vale mas sostener á un rificaron y Morrel se vió en el caso de,
hombre que nos debe cerca trescientos mil poder cubrir sus compromisos á fin de
francos y tener estos trescientos mil fran -' julio . '
cos al cabo de tres meses que apresurar su Por lo demás, nadie habia vuelto á ver
ruina , y cobrar solo el seis ú ocho por en Marsella al comisionado de la casa Thom
ciento del capital. 'son y French . Al siguiente dia de su visi
Desgraciadamente, ya por odio , ya por ta al señor Morrel, habia desaparecido: y
ceguedad, no todos los acreedoresdeMor- como no habia tenido en Marsella masre
rel se hicieron la misma reflexion , y aun laciones que con el maire , con el inspec
algunos pensaron en sentido contrario . Las tor de cárceles y con Morrel, su iránsito
letras aceptadas por Morrel fueron presen - no dejó rastro sino en los distintos recuer
tadas para su cobro con escrupuloso rigor, dos de estas tres personas . En cuanto á
y gracias a la dilacion concedida por el los marineros del Faraon habian sin duda
inglés , fueron pagadas por Cocles á su encontrado colocacion pues que tambien
presentacion . Continuo pues Cocles en su habian desaparecido.
fatídica tranquilidad ; pero Morrel viera El capitan Gaumard , repuesto ya de la .
con terror que sihubiese tenido que reem indisposicion que le retuviera en Palma,
bolsar el 15 los cincuenta mil francos al volvió á Marsella . Estaba receloso de pre
señor de Boville y el 30 los treinta y dos sentarse al señor Morrel,mas este supo su
milquinientos francos en letras por lasque llegada, y fué en persona á buscarle . El
asi como para el crédito del inspector de digno armador sabia de antemano , por la
cárceles, obtuviera plazo mas largo , en narracion de Penelon , la valerosa conduc
aquel mes se veia perdido sin remedio . lta del capitan cuando el siniestro desastre,
La opinion general en Marsella estaba por lo que fué él quien tuvo que conso
unánime en que con los sucesivos contra- larle. Llevóle el importe de su sueldo, que ·
tiempos que le abrumaban , Morrel no po- el capitan Gaumard no quiso ni siquiera
dia sostenerse . La admiracion fué pues es- tocar.
ALBUM . 193

Al bajar la escalera , encontróse el se-|| eon la acostumbrada atencion el papel que


îor Morrel con Penelon que subia . Este se le presentaba , y desde la primera á la
habia , al parecer, empleado bien su dinero, última satisfizo todas las letras con la mis :
pues que llevaba un vestido todo nuevo. ma exactitud. Hasta se presentaron dos
Al ver al armador , el digno timonero pa-Iletras intervenidas por el señor Morrel y
reció muy embarazado , arrinconóse en el que Cocles pagó con la misma exactitud
ángulo mas separado de la meseta , pasan- que si hubiesen sido negocios peculiares
do alternativamente su mascada de tabaco del armador . Nadie podia comprenderlo ,
de derecha á izquierda y de izquierda á asi que prorogaron , con la especial tena
derecha , girando sus grandes ojos azora -Icidad de los profetas de malas nuevas , la
dos y no contestó sino con una tímida pre bancarrota para fin de setiembre .
sion al apreton de mano que le diéra con El dia primero de este més llegó Mor
su ordinaria cordialidad el señor Morrel. rel : esperàbale toda su familia con gran
Este atribuyó el embarazo de Penelon á ansiedad : de este viage à Paris debía sur
la elegancia de su traje : era evidente que gir la primera fuente de salud ; Morrel ha
el buen hombre no habia podido vestirse bia pensado en Danglars , millonario en
de su cuenta con tanto lujo ; estaba pues aquella fecha y que á mas debia estarle
ajustado sin duda á bordo de algun otro reconocido por cuanto á consecuencia de
buque, y su vergüenza prorenia , si pue- la recomendacion de Morrel, Danglars en
de espresarse asi , de no haber llevado por trara al servicio del banquero español en
mucho tiempo luto del Faraon . Tal vez cuya casa comenzára su inmensa fortuna .
venia para ofrecer al capitan Gaumard Hoy en dia , Danglars, decian ; es hom
una parte en su buena fortuna y hacerlebre de seis á ocho millones , y un crédito
proposiciones de parte del nuevo amo . ilimitado ; Danglars sin sacar de su faltri -
-i Bella gente ! dijo el armador ale- quera un escudo puede salvar á Morrel
jándose ; pueda vuestro nuevo amo ama- no tiene más que garantir el préstamo que
ros como yo os amaba y ser mas feliz que este contraiga y queda salvado . Morrel
yo he sido .... hacia tiempo que pensaba en Danglars ,
Discurrió el mes de agosto 'para el se- mas uno tiene en su interior esas antipa
ñor Morrel empleado en esfuerzos para tías instintivas que no és duefio de dos an
restablecer su antiguo crédito. ó abrirse nar, y Morrel habia retardado todo lo po
otro nuevo . El 20 de agosto se supo en sible en acudirr á este medio estremno . Y
Marsella que habia tomado -un asiento en Morrel habia tenido razon , puesto que al
la diligencia , y se atribuyó esta marcha a fin volvia entonces quebrantado por la hu
que el señor Morrel no queria presenciar millacion de una negativa.
personalmente su declaracion de quiebra ; De modo que a su vuelta , no exhaló
acto que no podia diferirse despues de fi- lainento alguno , ni profirió ninguna re
nès del mismo mes , delegando sus facul- criminacions abrazó llorando a su esposa
tades sin duda á su primer dependiente y á su hija , tendió una mano de amigo á
Manuel y á su cajero Cocles. Mas contra Manuel , encerróse en su gabinete del se
todas las presunciones , vino el dia 31 de gundo piso y mandò llamar á Cocles.
agosto y la caja se abrió como de costum -Lo que es ahora, dijeron las mugeres
bre. Cocles apareció en su escritorio , tran á Manuel, somos perdidos.
quilo como el justo de Horacio ; examinól Luego , en un pequeño conciliábulo ce
49
194 ALBUM .
lebrado entre ellas, convinieron en quel - Oh ! ;señorita , señorita ! ; qué hor
Julia escribiria á su hermano , que se ha- rorosa desgracia ! ¡quien hubiese jamás lle
llaba de guarnicion en Nimes, para que segado á figurársela !
viniese sin demora . Las pobres conocian - Un instante despues volvió á verle su
que necesitaban de todas sus fuerzas para bir, cargado con dos o tres registros, una
sobrellevar el golpe que las amenazaba, á cartera y un saquillo de plata. Morrel con
mas de queMaximiliano Morrel , aunque sultó los registros, examinó la cartera , con
apenas de edad de veinte y dos años , te - tó el dinero. Todos sus recursosmontaban
nia ya una grande influencia sobre su pa- Já seis ú ocho mil francos, las entradas has
dre . ta el dia 5 , á cuatro ó cinco mil; todo lo
Erase un joven recto é inflexible . Des- que componia ,contando un poco largo,un
de elmomento en que se trató de elegir activo de catorce mil francos para hacer
carrera , su padre no quiso indicarle nin - frente a un crédito de doscientos ochenta
gun porvenir , consnltando solo la volun -ly siete mil quinientos francos. No habia
tad y deseos del jóven . Este determinó medio de ofrecer á cuenta tan corta can
entonces seguir la carrera militar, para lo tidad.
que hizo escelentes estudios, entró poropo- Con todo, cuando Morrel bajó para co
sicion en la escuela politécnica , y de allimer , parecia bastante tranquilo . Aquella
salió á subteniente con destino al 53 de calma espantó mas á las dos mugeres de
línea . Al cabo de un año que poseia este lo que lo hiciera el mas profundo abati
grado se le prometió el de teniente en lamiento . Despues de comer , Morrel tenia
primera proposicion . En el regimiento , la costumbre de salir un rato á paseo : iba
Maximiliano Morrel era citado como el se á tomar su café al de los Marinos y leía
mas rígido observador no solo de las obli- allí el Semafore: aquel dia en vez de salir
gaciones que le correspondian como á sol- volvió a subirse á su escritorio.
dado, si que de los deberes del hombre en En cuanto á Cocles parecia alelado.Ha- .
sociedad , de modo que se le llamaba elbia pasado una parte del dia en el patio ,
Stoico . Es por derñas decir que muchos sentado sobre una piedra., descubierta la
de los que le designaban con este epiteto|cabeza y espuesta á un sol de treinta gra
lo repetian tan solo por haberlo oido, mas dos.
no porque sopiesen su significado. A este Manuel trató de tranquilizar á las mu
jóven pues enviaron á buscar su madre y geres , pero faltábale persuasiva. El jóven
hermana para que las ayudáse á sobrelle- estaba demasiado al corriente de los nego
var los graves conflictos que presentian . cios de la casa , para no presentir la gran
Y efectivamente no se habian engaña - catástrofe que pesa ba sobre la familia Mor
do sobre la gravedad de las circunstancias, rel. Llegó la noche : las dos mugeres que
porque un instante despues de entrarMor- daron en vela esperandoque al bajar Mor
rel en su gabinete con Cocles, Julia vió rel de su gabinete entraria en su cuarto ;
salir á este último pálido , temblando y mas le oyeron pasar por delante su puer
con la vista descarriada . Quiso interrogar-lita , aligerando el caso sin duda por temor
le cuando pasó por su lado mas el buen de que le llamáran. Escucharon ellas con
hombre
con una ,precipitacion
continuando que
en bajar
no le laeraescalera
natu - .atencion y le oyeron entrar en su cuarto
ral, se contentó con esclamar levantando cerrando la puerta por dentro.
1 . sus manos al cielo . La señora Morrel hizo acostar á su hi .
ALB CM . 195
ja ; al cabo de media hora de haberse re -l Julia hizo como que buscaba la llave.
tirado ésta , se levantó , quitóse los zapatos - Tal vez la habré dejado en mi cuar
y se deslizó por el corredor á fin de ver||to , dijo .
por el ojo de la llave lo que hacia su ma- Y salió : mas en vez de ir á su cuarto ,
rido. En el corredor percibió una sombrabajó corriendo y fuélo á consultar con Ma
que se retiraba. Era Julia que inquieta nuel.
tambien , habia precedido á su madre . La - Noentregueis á vuestro padre esa lla
jóven se dirigió a su madre y la dijo : ve, dijo , éste y mañana por la mañana , si
- Está escribiendo. es posible no os separeis de su lado.
Las dos mugeres se habian entendido Probó ella de preguntar á Manuel, mas
sin hablar. Jeste no sabia ó tal vez no queria decir
La señora Morrel se inclinó hasta po- mas.
nerse al nivel de la cerradura , y vió que Durante la noche del 4 al 5 de setiem
en efecto Morrel escribia ; mas, lo que nobre , la señora Morrel estuvo siempre con
vió su hija lo observó ella : su marido es el oido pegado al tabique que la separaba
cribía en papel sellado. Vínole á la imagi- de su esposo : hasta las tres de la madru
nacion la terrible idea de que escribia sugada , oyóle andar ajitado por su habita
testamento : conveliéronse todos susmiem - cion ; á esta hora se acostó . Las dos mu
bros pero tuvo sin embargo la suficiente gerespasaron la noche juntas: desde la vís
fuerza para no decir nada. perá esperaban á Maximiliano . A las ocho
Al siguiente dia parecia el señor Morrel de la mañana, entró el señor Morrel en
completamente tranquilo ; estúvose en su su cuarto : estaba tranquilo , mas la ajita
bufete como de ordinario , bajó ara al cion de la pasada noche se veía impresa
morzar segun costumbre : tan solo despues en su semblante pálido y traspostado. Las
de comer, hizo sentar a su hija á su lado y mugeres no se atrevieron a preguntarle si
cojiendo su cabeza la estrechó largo rato habia descansado. Morrel se portó mejor
contra su pecho . Por la noche dijo Julia á con su mnger y mas paternal con su hija
-su madre , que aunque en apariencia tran - de lo que jamás lo hubiera hecho , no se
quilo , el corazon de su padre latia con vio - cansaba de mirar y de abrazar a la pobre
Jencia . Los dos dias siguientes se pasaron niña .
del mismo modo . El 4 de setiembre , por Julia se acordo de lo que le encomen
la noche, el señor Morrel exigió de su hi- dára Manuel y quiso seguir á su padre
ja le devolviese la llave del gabinete. Julia cuando salió : mas éste la rechazó con sua
se estremeció á esta exigencia que le pa vidad .
reció siniestra. ¿ Por qué su padre la re- Quédate con tu madre , dijo .
cogía aquella llave que siempre habia te -l Julia quiso insistir.
nido en su poder escepto cuando , siendo - Yo lo quiero, dijo Morrel.
piña, se la queria castigar? La jóven uniról Era esta la vez primera que hablaba
pasma 'a al serìor Morrel. tan imperiosamente a su hija . « Yo lo
- ¿En qué puedo haberos disgustado , lquiero » mas lo habia dicho con un acen
para que ine recojais esa llave ?
- En, nada niña mia ; contestó el infor -| to de tan paternal dulzura que Julia no se
tunado Morrel,al que tan sencilla pregun atrevió á dar un paso mas . Quedóse en el
ta hizo brotar las lágrimas: tan solo es unimismo lugar, de pié, muda é inmóvil. Un
deseo . linstante despues la puerta volvió a abrirse
196 ALBUM .
y sintió dos brazos que ceñian su cuerpo ſvantó los ojos buscando para interrogarle
y una boca que besaba su frente . Levantó al hombre que le habia traido el billete ,
los ojos y arrojó una esclamacion de gozo: más habia desaparecido. Dirijió por segun
. - ;Maximiliano ! , hermano mio ! es- da vez los ojos sobre el escrito para leerle
clamó. de nuevo y entonces observó un post scrip
A este grito, la señora Morrel se preci- tum que leyó:
pító y arrojó en los brazos de su hijo . « Es importante que desempeñeis esta
- Madre mia , dijo el jóven mirando al- comisión en persona y sola ; si venis en
ternativamente á la señora Morrel y á su compañia ú otro sugeto se presenta en
hija , ¿ que es lo que hay ? que sucede ?i vuestro lugar , el conserge contestará que
q vuestra carta me espantó y he venido vo- no sabe de que se le habla.» .
lando ! Esta posdata fué un poderoso minora
Julia , dijo la señora Morrel haciendo tivo de la alegria de la jóven . ¿ No tenia
Una señal al jóven ; vé á decir á tu padre ella nada que terner ? / no seria esto algun
que Maximiliano acaba de llegar. .. . lážo que le tendian ? Ignoraba en su ino
La jóven se lanzó fuera delcuarto , mas cencia los peligros que podia correr una
al subir el primer escalón se encontró con joven de su edad . Mas no es necesario co
un hombre que llevaba una carta en la nocer el peligro para temerlo : hay tam
mano . bien que observar una cosa y es que pre
! - - Seriais tal vez vos la señorita Juliajcisamente son los peligros desconocidos los
Morrel? dijo este hombre con un acento que inspiran mayor terror. Julia estaba
italiano de los mas pronunciados. indecisa ; resolvió por fin aconsejarse con
- Si, señor, contestó Julia balbucean- Jalguien ; mas por un sentimiento original
do ; que me quereis ? no tengo el honor no fué á su madre ni á su hermano á quie
de conocéros ! . . . : Ines acudió para ello; fué á Manuel.
Leed esta carta , dijo el hombre dán- Bajó pues; contóle lo que la sucedió el
dola un billete . ||dia en que elcomisionadode la casa Thom
Julia dudó. son y French vino á casa de su padre ; es
Vá en ello la salud de vuestro padre, plicóle la escena de la escalera , repitióle
dijo el mensajero . palabra por palabra la promesa que le hi
La jóven le arrancó de lasmanos el es- ciera y le enseñó la carta .
crito que abrió con'viveza, y leyó: “ Es preciso ir, señorita , dijoiMa
« Marchad al instante mismo a la calle nuél.
de Meillan , entrad en la casa núm . 15 , --¿ Ir ? murmuró Julia .
pedid al portero 'la llave 'del cuarto del - Si; yo os acompañaré.
quinto piso , entrad en aquella habitacion, | ' * m ?Mas no habeis visto que debo ir
tomad un bolsillo de 'seda encarnada que sola ? .
vereis sobre el antepecho de la chimenea, - Tambien ireis sola , contestó el jóven ;
levadlo á vuestro padre. Es importante yo os esperaré en la esquina de la calle del
que la tenga antes de lasonce. Meprome- Museo : si veo que tardais lo bastante para
tisteis obedecerme ciegamente :os recuerda causarme inquietud iré entonces á reunir
vuestra promesa me con vos, y yo os respondo quedesgra
SÍMBAD ELMARINO . ciados de aquellos dequienesmedigais que
La jóven ·lanzó un grito de alegria , le-Jos han dado que sentir .
ALBUM . 197
- Con que, Manuel, dijo la joven inde- jarrojó un grito de sorpresa al percibir á
cisa aun; ësois de parecer que mepreste à Maximiliano pues ignoraba la llegada del
esta invitacion ? " jóven . Quedóse iomóvil en el mismo lu
- Si: ¿no os ha dicho elmensagero que gar, apretando con su brazo izquierdo un
jba en ello la salud de vuestro padre ? objeto que tenia oculto debajo el redingo
- Mas, por fin , Manuel; ¿ que peligro te. Maximiliano descendió con prontitud
corre ? preguntó la jóven . los escalones y se arrojó al cuello de su
El jóven dudó, mas el deseo de deter- padre: mas de repente retrocedió, dejando
ininar á la joven de una vez y sin retardo tan solo su mano derecha apoyada en el
le resolvió : pecho de Morrel.
- -- Escuchadme, la dijo ; hoy es el 5 del Padre mio, le dijo palideciendo como
setiembre, i no es asi? llun muerto ; ¿ por qué llevais un par de
- Si. pistolas debajo de vuestro redingote ?
- Hoy á 'las once , vuestro padre tiene — ;Oh ! he ahí lo que yo temia , dijo
que pagar cerca trescientos mil francos. Morrel. :
- Si: lo sabemos. - ; Padre mio ... padremio ! en nombre
- Pues bien , dijo Manuel , apenas hay de' cielo, esclamó el jóven, ¿para que que
quince mil en caja . reis esas armas ?
- En este caso e que es lo que va a su - Maxiniliano, contestó Morrel fijando
ceder ? en su hijo la vista; tu eres hombre y hom
- Vá á suceder que hoy , antes de las bre de honor: ven y te lo diré .
once , si vuestro padre no ha encontrado Y Morrel subió con segura planta á su
alguien que venga en su ayuda , al me- gabinete, mientras que Maximiliano le se
dio dia se verá obligado á declararse en guia sin poderse cuasi sostener . Morrel
quiebra. abrió la puerta que cerró tras de su hijo ;
. - ;Oh ! venid , esclamó la joven arras-jatravesó luego la antesala, se acercó albu
• trando consigo á Manuel. . fete , dejó las pistolas sobre un ángulo de
Mientras pasaba esta escena la señora la mesa y designo con la punta del dedo á
Morrel lo habia contado todo á su hijo : su hijo un registro abierto. En aquel re
el jóven sabia bien que de resultàs de las jistró se veia consignado el estado exacto
desgracias sucesivas que habián sobreve de su situación . Morrel debia pagar, den
nido a su padre, se habian efectuado gran - tro media hora, doscientos ochenta y siete
des reformas en los gastos de la casa;mas inil quinientos francos; póseyendo tan solo
ignoraba el estremo á quehabian 'llegado doce mil doscientos cincuenta y siete fran
las cosas. Quedóse pašmado ; despues de cos.
improviso se lanzó fuera de la habitacion, - Lee, dijo-Morrel. ,
subió con rapidez la escalera puesto que El jóven leyó' y quedó como petrificado
creia hallar á su padre en el gabinete ; por un momento : Morrel no decia unapas
más llamó en vano. Estando a la puerta labra i que hubiese podido decirmas de lo
de este gabinete oyó abrir la puerta del que decian los números ?
cuarto ; volvió la cabeza y vió a su padre. , - , Habeis apurado todos los medios ,
Eo vez de subir á su gabinete ' el señor padre mio , dijo despues de un instante el
A

Morrel habia entrado en su cuarto é iba á jóven , para hacer frente a esa desgra
salir en aquel entoncés. El señor Morret cia ? .
198 ALBUM .
-- Si, contestó Morrel. - Está bien; ahora emos acabado ya
- ¿ No contais ya con ninguna entrada ? por lo tanto vuélvete al lado de tu madre
-- Con ninguna . y hermana .
- Todos. (505? .. tila, dadme vuestambas niano
--¿ Habeis agotado todos los ‘recursos ? - Padre mio ,dijo el jóven doblando una
rodilla , dadme vuestra bendicion.
- ¿ Y dentro media hora.... ajadió con Morrel cojió con ambasmanos la cabe
sombrio acento, nuestro nombre será des .(za de su hijo , la acercó a su rostro é im - '
hoprado ? primió en ella sus lábios repetidas veces
- - La sangre lava el deshonor. diciendo :
- Teneis razon , padre mio , dijo ; os - ; Oh ! si, si, yo te bendigo en mi
comprendo. Tendiendo luego su mano há- nombre y en nombre de las tres genera -
cia las pistolas añadió, hay una para vos y ciones irreprensibles que se han sucedido.
otra para mí; gracias. Escucha pues lo que ellas te dicen por mi
· Morrel detuvo su mauo. boca: el edificio que la providencia ha der
- ¿ Y tumadre... y tu hermana ? ¿quien ruido puede volverlo á levantar . Alverme
Jas sustentará ? muerto de semejante modo , los mas ine
Un calo frio recorrió todo el cuerpo del xorables tendrán piedad de mi; á títal vez
jóven . ||te concederán los plazos que a mime han
Padre mio , dijo ; acordaos de queme negado ; en este caso procura evitar que se
hablais de vivir . pronuncie la palabra infume; pon manos á
- Si, te lo digo, repuso Morrel, porque la obra; trabaja , jóven , lucha con ánimo
es tu deber ; tu tieneselespíritu tranquilo yly ardor. Vive tu., tu madre y hermana
recti , Maximiliano.. . Maximiliano ; tu no con lo mas estrictamente necesario á ſin
eres un hombre vulgar, nada te recomiende que cada dia se aumenten los bienes de
do, nada te ordeno, tan solo te digo : exa - los sugetos á quienes debo y fructifiquen
· mina la situacion como si fueses estraño álen tusmanos. Piensa siempre que será un
ella y juzga tu mismo. bello dia , un dia grande, un dia solemne
El reflexionó un instante , luego toma- el de la rehabilitacion , el dia aquel en que
ron sus ojos una espresion de resignacion en este mismo bufete dirás: « Mi padre ha
sublime, y con un movimiento pausado y muerto porque no podia hacer lo que yo
triste se quitó la charretera y capona , in - hago hoy, pero ha muerto tranquilo y sa
signias de su grado , y tendiendo luego latisfecho porque al morir ya sabia que yo
mano al señor Morrel, dijo . haria lo que hoy hago.»
-- Está bien ; morid en paz, padre mio , - Oh ! padre mio, padre mio : isi
yo viviré. mientras tanto pudieseis vivir ? esclamó el
Morrel hizo un movimiento como para jóven .
arrojarse á los pies de su hijo : Maximilia - ' - Si yo vivo todo se ha perdido : si vi
nó le recibió en sus brazos: aquellos no - vo el interés se convierte en dudas, la pie
bles corazones latieron por un momentolldad en ira : si vivo no seré jamás sino un
juntos.
- ¿ Ya sabes que no es por culpa miain*?||lihombre que ha faltado á su palabra , que
no ha cumplido con sus compromisos; se
dijo Morrel.
Maximiliano se sonrió . .. . , ré por fin un quebrado. Si muero , por el
- Sé, padre mio , que sois elhombre mas contrario; acuérdate Maximiliano , que mi
de bien que he conocido . cadáver no es sino el de un hombre des
ALBUY .. 199
graciado, Viviendo mis mejores amigos serás mi testamento en la papelera de mi
alejarán de mi casa , una vezmuerto ,Mar- dormitorio .
sella en peso me acompañará llorando El joven quedó de pié é inerte , tenia
hasta ini postrer morada. Viviendo te da - tan solo la fuerza de la voluntad mas no
rá vergüenza llevar mi nombre ; muertolla de accion . .
erguirás la cabeza y dirás: « soy el hijo – Escucha Maximiliano, dijo su padre ,
de aquel que se mató porque por la pri- supon que soy soldado como tú , que re
mera vez de su vida se vió precisado á fal- cibo la orden de asaltar un reducto , y que
tar á su palabra.) tu sabes que debo morir en la demanda ,
El joven lanzó un gemido, mas pareció l.no me dirias lo que no hace una hora
resignado. Era la segunda vez que la con - me decias: « id , id padre mio ; porque si
viccion entraba sino en su corazon en su no vais quedareis deshonrado y antes la
espíritu por lo menos. muerte que la deshonra ? »
- Ahora, dijo Morrel , déjame solo y Si, si; dijo el jóven , sí; y apretando
procura alejar á las mugeres . convulsivamente el brazo de Morrel con
- ¿No queréis volver á ver á mi her - tinuó ; id , padre mio .
mana ? Y se lanzó fuera del gabinete.
El jóven abrigaba una postrer é intima Cuando salió su hijo , Morrel quedó por
esperanza durante toda la conversacion , un instante de pié, fijos los ojos en la puer
por ella hizo esta pregunta . Morrei mo- ta ; alargó luego la mano, cogió el cordon
vió la cabeza negativamente. de la campanilla y tiró de él. Al cabo de
---La he visto ya estamañana, dijo, y un momento compareció Cocles. No era
me despedide ella . . ya el mismo hombre ; éstos tres dias de
- ¿No tenéis nada que encargarme en conviccion le habian anonadado. Esta idea
particular, padre mio ? preguntó Maximi- « la casa deMorrel va á suspender sus pa -
Jiano con voz alterada. gos » le encorvaba hacia la tierra mas que
- Si tal, hijo mio ; una recomendacion no lo hicieran veinte alios que pesáran so
sagrada . bre él. .
- Decid , padre mio . . -Mibuen Cocles , dijo Morrel con un
- La casa Thomson y French es la úni- jacento imposible de describir , vas á que
ca que por humanidad , por egoismo taldarte en la antesala. Cuando el caballero
vez, pues no le es á uno posible leer en el que vino hace tres meses, ya sabes, el co
interior de los hombres , tuvo piedad de misionado de la casa Thomson y French
mí.Su comisionado; aquel quedentro diez se presente , me lo anunciarás .
minutos se presentará para cobrar el im - Cocles no contestó palabra ; inclinó su
porte de un crédito de doscientos ochentalcabeza , fué á sentarse en la antesala y es
v siete mil quinientos francos,no diré que péró . Morrel cayó sobre una silla , sus ojos
me concedió sino que me ofreció tres me se dirigieron al péndulo ; le quedaban sie
ses de espera ; que sea esa 'casa la primera te minutos , nada mas ; la minutera ade
que reembolse sus valores: hijo mio , quellantaba con una rapidez increible ; pare
te sea sagrado ese hombre. ' cíale que la veía caminar. Lo que pasó en
- Lo será, padre mio . tonces , en aquel momento supremo, en el
- Ahora , otra vez y no mas , adios : interior de aquel hombre que, jóven aun ,
vete , 'vete , necesito estar solo : encontra- lá consecuencia deuna reflexion talvez fal
200 ALBUM
sa', però á lo menos especiosa', iba á sepa - Morrel tomò el bolsillo y se estremeciò;
rarse de todo lo que mas amabá en este un vago recuerdo le hizo fijar su 'atencion
mundo y' á 'quitarse la vida en que disfru - en este objeto pues le parecia haberle per- .
taba de todas las dulzuras de la familia , es tenecido. En un estremo estaba el crédito
imposible de describir : hubiera sido pre- de los doscientos'ochenta y siete mil qui
ciso ' ver, para formarse una idea , su fren - pientos francos , pagado ya. En el otro
te inundada de sudor' y con todo resigna - un diamante del grandor de una avellana
dá, sus ojos anegados en lágrimas y con con estas tres palabras escritas en un pe
todo dirigidos al cielo . dacito de pergamino « Dote de Julia':» ?"
La aguja adelantaba siempre : las pisto - Morrel pasó la mano 'por su frente; pa
las estaban prevenidas'; alargó la mano , recible'estar soñando. En 'este momento
tomí una y níurmuró elnombre de su hi- sonaron en el péndulo las once. La cám
ja ; volvió luego a dejar la mortífera arma, pana vibraba para él como si cada golpe
tomó una pluma y escribió algunas pata - |del 'niartinete de acero vibrase sobre su
bras. Parecíale entonces que no se habia propio corazon :
despedido lo suficiente de su hija querida. — Veamos", hija "mia : dijo , esplícate :
dirigió luego su vista al péndulo ; no con - Donde has encontrado este bolsillo ?
-taba ya por minutos, sí solo por segundos. - En una casa de la calle de Meillan ,
Volvió de nuevo á tomar el arma, entrealnúmero 15 , sobre el antepecho de la chi
bierta la boca' y fijos los ojos en la minu - menea de una reducida habitacion del quio
tera , luego'se estremeció al solo'ruido que to piso.
el mismo hizo al montar el pie -de -gato . - Pero , esclamó Morrell , este bolsillo
En este momento un sudormas frio manò no es tuyo.
de su frente , una angústia'mas mortal le Julia'entregó a su padre la carta que
oprimiò el corazon ; oýờ rechinar sobre recibiera por la mañaria .
sus goźnes la puerta de la escalera , luegol - ¿ Y has ido tu sola á esa" casa ? dijo
abrirse'la del gabinete , el péndulo' iba 'á Morrel después de haber leido.
marcar las once. - Manuel me ha acompañado , padre
Morrel'no'volvió la cabeza sicillera, es- mio ; me esperaba en la esquina de la ca
peraba de Cocles' éstas palabras: « El co -||lle del Museo ; mas, cosa estraña , á mi
inisionado de la casa Thomson ' y French » vuelta ya no estaba alli.
así que, aproximó el arina'á la boca... De - , Señor Morrel ! gritó una vož desde
improvisò oyó un grito ... era la voz de su la escalera , señor Morreli
hija ... | _ Es su voz , dijo Julia .
Volvió la cabeza y vio á Julia : la pisto - Al propio tiempo entró Manuel demu
la se le escapó de lasmanos. dado el rostro de alegria 'y emocion . '
- Padre mio, esclamó la joven sofocada? ¡ El Faraon , esclamó, el Faraon !
y trasportada de alegría', ; salvadot ; yail - ¿ Qué dices ? ;el Faraon ! ;estás loco ,
estais salvado ! Manuel? ya sabes que naufragó.
Y se arrojó en sus brazos , llevando en El Faraon , señor , ¡ están 'señalando "
la mano un bolsillo 'de seda encarnada. el Faraon ! ; el Faraon va á entrar en el
- Salvado ? ¿hija mia , que quieres puerto !
decir ? Morrel cayó de nuevo sobre su silla : las
- Sí, sálvado : ved , ved . fuerzás le abandonaron: su inteligencia nio
ÁLBUM . 201
Dödia admitir esta continuada série de su - ! *Mientras Morrel y su hijo se abrazaban
cesos inauditos, increibles, fabulosos. Mas en el muelle entre los aplausos de toda la
su hijo entró a su vez esclamando : ' ciudad testigo de esteprodijio , unhombre,
- Padre mio , ¿ qué deciais de haberse cuyo rostro estaba medio cubierto con una
perdido el Faraon ? el vigia le señala y se. barba negra , y que oculto tras la garita
gun dicen está entrando ya en el puerto . de un centinela , contemplaba esta escena .
- Amigos mios, dijo Morrel, si esto es con enternecimiento , murmuró estas pa
asi preciso será que agradezcamos un mi- labras:
lagro á la Providencia ; imposible !- ; im - . -- Sé dichoso, noble corazon : sé bende
posible ! cido por todo el bien que has hecho y por
Mas lo que tambien era real y no me- el que harás todavia , y que mi reconoci
nos increible es el bolsillo que tenia en la miento quede encubierto comotus benefi
mano ; aquella letra de cambio satisfecha; cios.
aquel magnífico diamante . . Y con una sonrisa en la queserevelaba
- ¡ Ah , señor ! dijo Cocles á su vez , el gozo y la dicha, dejó el punto en que
¿ qué significa eso que oigo del Faraon ? estuviera escondido, y sin que nadie para
- Vamos , hijos mios : diio Morrel le - se en él su atencion pues todos estaban
vantándose , vamos á ver, Dios tenga pie - preocupados con el suceso de aquel dia ,
dad de nosotros, si es eso alguna noticia descendió por una de las pequeñas e