Está en la página 1de 11
PROTESTA SOCIAL Y CONCIENCIA DE CLASE. Ensayo interpretative sobre la historia social de Centroamérica, 1945-1983 La historia reciente de Centro América esta do- minada por la protesta social y la rebelién. Lo nue- vono es por cierto la convulsién misma, ni la horroro- sa dosis de violencia que envuelve cada vez mas la vida cotidiana de miles de hombres, mujetes y ni- fios en estas tierras de volcanes amenazantes, lagos ‘transparentes ¢ impresionante espesura tropical. Le ingdito es la dimensién de la protesta que ame- naza el orden establecido en paises tradicionalmen- te cousiderados con la despectiva nomenclatura de “Banana Republics", pero situados en un drea estratégica vitat para la seguridad de los Estados Unidos, ésto es, la Cuenca del Caribe. Por cifo, Ja rebelion social cobra una nucva medida en el Ambito internacional y se toma apenas un episo- dio de la contienda “Este-Oesie”, Paraddjicamen- te, lu dimension del conflicto ha contribuido mas a ocultar su naturaleza que a esclateceria. Las bases materiales de la revueita social provie- nen, mds que de cualquier otro factor, dela peculiar combinacion de prosperidad econdmica y fracaso teformista que caracterizaron loa treinta afios que van de 1945 a 1975. * Universidad de Casta Rica, Escuela de Estudios Generates. Héctor Pérez Brignoli con la colaboracién de Yolanda Baires Martinez* wC'étaient de trés grands vents sur Ia tesre des hommes— de trés grands vents 4 oeuvre parm nous, Qui nous chantaient I'horreur de vivre, et ous chantaient ("honneur de vive, ahf nous chantaient et nous chantaien( au plus haut faite da péril, Et sur les fldites sauvages dt matheur nous vonduissient, hommies nouveaux, 4 nos fagons nouvelles. Saint—John Perse (Ven1s,2¥,6) El auge econémice sostenide reforzé Ja tradi- cional apertura de las economias centroamericanas al mercado mundial a través de tres vias diferentes: a) La modernizacién de la agricultura de exporta- cion “tradicional” de café y det banano y la di- versificacion hacia nuevas actividades: algodén, came, ete.; ) la industrializacién (nototia después de 1960), con un esquema de integracién regional (Mer- cado Comin Centroamericano) y el desarrollo de industrias sustitutivas con un elevado com- ponente de insumos importados (maquinaria y materias primas); . ©) la fuerte presencia del capital extranjero (sobre todo norteamericano) en la industria y 1a agri cultura de exportacion. El fracaso reformista, notorio en Guatemala, El Salvador y Nicaragua, se tradujo en ua modelo social de prosperidad para unos pocos. De hecho, el auge econémico solo sirvié para reforzar y am- pliar e} poder de las clases dominantes. En Costa Rica, en cambio, la nueva prospetidad pudo ver- tirs? en un vasto proyecto de cambio social y ef Estado reforzd, después de 1948, los sectores medios a través de diversos mecanismos de parti- cipacion (crédito, cooperativas, erapleo en el sec- tor piiblico, educacién, seguridad social, etc.) La coyuntura externa desfavorable, mis evj- dente desde 1973, tuvo consecuencias diversas. El fracaso seformista implicé un recurso cada vez mayor a la represién y la movilizacién popu- lar se convirtié en un preludio de insurrecciones mds amplias: es esa la experiencia vivida en Nica- ragua, El Salvador y Guatemala. Endeudamiento creciente y cada vez menos margen de maniobra estatal fueron las consecuencias vividas en Costa Rica, donde ls crisis econdmica impuso una dris+ tica limitacion al esquema reformista. Hay dos vias complementarias para esclarecer al cardcter de la protesta social, 0 para, en el caso de Costa Rica y parcialmente Honduras, explicar su ausencia. La primera, es lo que podriamos Ila- mar una visién desde arriba referida a los meca- nismos de dominacién del Bstado y las clases diti- gentes. La segunda, una vision desde abajo atenta a Jos origenes y modalidades de la movilizacion popular, los agentes de cambio y las formas de la conciencia social. i Ey Estado sélo puede funcionar y existir permi- tiendo ciertos comportamientos activos (1) y ex- cluyendo otros. Esos modelos de respuesta de las clases, grupos © individuos pertenecientes a un mismo Estado-Nacién, pueden clasificarse en tres tipos bisicos: Salida, Voz y Lealtad (2). La Salida constituye la opcién de abandonar el organismo al que se pertenece; constituye una quiebra o Te- chazo de las replas de juego. La Vor, por el con- trario significa una protesta “dinigida a quienquie- ra que deste esiucharla” (3). La Lealtad es ta op- cién del conformismo en an compoctamiento pre- dominantemente pasivo 0 alineado, pero “por regla gerteral”, “activa la voz” y “aleja Ia salida”™ en el caso de respuestas activas (4), Detris de la Lealtad hay siempre y en eso se distingue de fa fe “una dosis enorme de célculo razonado” (5). Ea existencia del Estado como organizacion implica, necesariamente, “ciertas limitaciones © topes a la medida de la salida, de la voz, o de am- bos” ya que “hay niveles de salida (desintegracién) y de voz (destruccin) mas alli de los cuales resul- ‘ta imposible que un organismo exista como tal” (6). Si vamos mids alld de tas condiciones de exis- tencia, a la dindmica o funcionamiento concreto, el contenido de las respuestas u opciones depen- de estrechamente de la naturaleza de la relacién de dominacién. ‘Las estructuras sociales de Guatemala, El Sal- vador y Nicaragua, y parcialmente la de Hondu- ras, estén organizadas en toro a lo que podemos liamar el principio de exclusion. Las Reformas Liberales de las Ultimas décadas del siglo XTX (2) significaron la expropiacién del campesina- do (caso de El Salvador) o el reclutamiento com- pulsivo de mano de obra (caso de las comunidades indigenas d2 Guatemala). La expansién de la agri- cultura de exportacién y la integracién definitiva al mercado mundial significan asi la apertura de ua nueva era bajo el signo del “crecimiento empo- brecedor”. El orden agrario liberal nunca fue acep- tado como legitimo por las masas campesinas y los escasos sectores medios generados por la nue- va econoraia nunca pudieron ocultar su debilidad estructural y reducida autonomia. Intermediarios en las relaciones de poder la lealtad activa a las cla- ses dominantes fue para ellos, desde temprano una cuestién de supervivencia; y el prejuicio racial vino a saneionar, en ciertos casos (8), esa posiciOn parti- alas, La violencia y la coercién impregnan asi la estructura social y las selaviones sociales de domi- nacién se reducen a un juego de suma cero. TIPOS DE CONDUCTA POLITICA LEALTAD voz = prensa INCORPORACION consenso —opinién publica Guego de suma — orc mcién TIPO DE distinta de cero) democriitica ESTRUCTURA — consenso muy ~ accesible a restringido muy pocos G oo desuma | _ terror — violencia — represién Costa Rica dustra bien el caso contrario, ésto es, una estructura social basada en lo que pode- mos Lamar ef principio de incorporactén. E desa- rrollo agroexportador basado en el café gener im- portantes sectores medios rurales y urbanos que fueron incorporindese gradualmente al sistema politico. La relacién de dominacién fue, manifies- tamente, distinta de un juego de suma cero, Podemos examinar ahora, explicitamente, las diversas combinaciones posibles de 10s mecanismos de respuestas con el tipo de estructura social, las cuales se presentan esquematicamente en el cua- dro anterior. Cuando las retaciones sociales se basan en el principio de incorporacién, la Lealtad se origina ‘en un consenso amplio, la Voz se expresa en of régimen de elecciones, las instituciones democré- — Partidos Politicos — Sindicatos FINCORPORA clon, ~ Ielesia —Miilitares — Universidades] estructuradas ticas, 1a prensa y la opinién piblica, y 1a Silida slo constituye una opcién econémica (inmigra- cién en busca de mejor empleo u oportunidades). En el caso de las sociedades donde impera el prin- cipio de exclusin 1a Lealtad seposa sobre un con- seniso muy restringido y solo la reptesién y evens tualmente el terror, puede asegutar la fidelidad de fas mayorias. La Voz es accesible a muy pocos y con mucha frecuencia en el caso de reinvindicacio- nes de sectores populares asurne un nivel proximo a la violencia, La salida como exilio, o 1a subver- sin como forma de “salida intema”, constituyen ‘opeiones de no poca frecuencia. La presencia, fuerte o débil, de ciertas formas de organizacion de las clases o de ciertos grupos sociales, en ambos tipos de estructura social pue- den también representarse esqueméticamente: Sectores medios auténomos Explosiones de masas poco EXCLUSION Fl principio de incorporacién implica obvia- mente una presencia fuerte de los partidos poli- cos, los sindicatos y los sectores medios auténo- mos. El principio de exclusion, en cambio origina reacciones de masa de tipo explosivo (revuelta agraria, otras formas de rebelin primitiva) y ante la debilidad de partidos y sindicatos hay organiza- ciones corporativas de a sociedad civil que revelan una presencia (voz) notable: la Iglesia, las universi- dades y los militares. Ideoldgicamente, el reformismo fue un fenéme- no tan importado como la prédica liberal del siglo XIX. ¥ aunque alcanzé algunas expresiones au- téctonas quiaés no desprovistas de cierta auienti- cidad (9), los intentos de aplicacién tuvieron mu- cho que ver, después de la Segunda Guerra Mun- dial, con las presiones de organismos internaciona- les, publicos y privados, ¢ inclusive agencias del gobierno uorteamericano! Nos interesa ver, ahora mds que las promesas del nuevo ambiente, o las expectativas que desaté én diferentes sectores so- ciales, cudl era la posibilidad real de cambios efectivos. El éxito o fracaso de los proyectos reformistas tuvo que ver con el margen de manio- bra estatal, definido por el tipo de relacion social de dominacién predominante y ciertas variables contextuales. En Ef Salvador la expansion del café provocé un proceso de proletarizacion mas avanzado que eq cualquier otro pais de Centro América. En ello concurrieron diversos factores, y en especial una poblacién campesina particularmente densa en un pais casi enteramente ocupada desde él punto de vista agricola, es decir sin frontera de coloni- zacién, La insurreccién campesina de 1932 (10) con su tragico saldo represivo tuvo consecuencias di- versas que conviene puntualizar: a) homogeneizd rpidamente el campesinado bajo formas cultura- les mestizas, dada la identificacién de los indios con la revuelta; b) condend a las masas rurales a un largo y oprobioso silencio en cuanto a la orga: nizacion y movilizacién dado el nivel de la repre- sign; c) ol fantasma de Ja insurreccién oblig6 alas

También podría gustarte