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Héctor Pérez Brignoli EL MARXISMO EN 1990: MUERTE Y TRANSFIGURACIO El marxismo postuld una unidad radical entre teoria y accion, Pero ni Marx ni Engels fueron explicitos en como ef proletariado se convertiria en sufeto revolucionario y la solu- cién dé Lenin fue construir una sociedad soctalista. La bisto- ria del siglo XX muestra que esa pretension de unidad radical entre teoria y accién es una quimera. El marxismo sigue vigente en varios campos como un enfoque tedrico més. I Ei CARACTER MAS Original del marxismo, frente a otros sistemas de pensamiento, emerge con toda claridad en una célebre frase, que aparece a! final de las Tesis sobre Feuerbach (1845): "Los fildsofos no han hecho mas que imterpretar de diversos modas el mundo, pero de lo que se trata es de transformario." En otras palabras, fa "interpretacién", resultado del pensamiento, debe convertirse en accién consciente y "transformadora", La originalidad de los contenidos en la "interpretacién" for- mulada por Marx también es particularmente clara. Nada mas autorizado que el resumen de Engels en otro texto famoso escrito en 1880: "Estos dos grandes descubrimientos: la concep- cion materialista de la historia y la revelacién del secreto de la produccién capitalista, mediante la plusvalia, se los debemos a Marx. Gracias a ellos, ¢l socialismo se convierte en una ciencia, que s6lo nos queda por desarrollar en todos sus detalles."* 12 Héctor Pérez Brignoti La concepcién materialista de ia historia fue desarrollada por Marx y Engels en el primer capitulo de la Ideologia Alemana (1845-46), fue divulgada en el célebre Manifiesto del Partido Comunista (1847-48), y resumida por el mismo Marx en el pre- facio de la “Contribucién a la Critica de la Economia Politica" (1859). Sus lineas fundamentales, por lo demas bien conocidas, se pueden desglosar en dos principios. complementarios pero diferentes. E] primero se refiere a la relacién dialéctica entre fuerzas productivas y relaciones sociales de producciédn como base del desarrollo histérico @ hilo conductor de la historia humana. El segundo, atafie a las relaciones de determinacién entre base econémica y superestructura (politica, juridica ¢ ideoldégica), como base de la dinamica social. El "secreto de la producci6n capitalista" fue progresivamente develado por Marx en Trabajo asalariado y capital (1847) y en la Contribucién a la Critica de ia Economia Politica (1859), adquiriendo su formulacién definitiva en el primer tomo de "EL Capital" (1867). Entre otros textos de divulgaci6n, cabe mencio- nar el que escribiera el mismo Marx como un informe al Consejo de la Primera Internacional en 1865. El trabajo asala- tiado es la base de la riqueza capitalista, es la Gnica fuente- capaz de crear valor. La propiedad privada de los medios de produccién es lo que hace posible que los capitalistas se apro- pien de la riqueza producida por ios trabajadores. La ganancia capitalista es trabajo no pagado. Volvamos ahora al tercer elemento mencionado por Engels: el caracter "cientifico" del socialismo. Marx habia descubierto las eyes naturales y objetivas del desarrollo social y podia considerarse como un émulo de Darwin. El socialismo pasaba a ser una necesidad hist6rica, independiente de la moral, los deseos o la voluntad individual. [ba a ser la obra consciente del proletariado, basada en una lectura objetiva de la realidad econdémica y social del capitalismo agonizante. La transforma- cién def mundo era asi un resultado ineluctable de la interpre- tacién, tal como habia quedado. expresado en las "Tesis sobre Feuerbach". Todo esto se puede resumir en un diagrama sen- cillo: Muerte y transfiguracion 13 transformacion praxis acci6n practica interpretaci6n estructura situaci6n téoria La profunda originalidad del marxismo y también su tragedia no reside en el contenido de los rectangules sino en la flecha que los conecta, esto es, la relaci6n entre "interpretacién" y "transformacién", 0, lo que es equivalente,entre "estructura" y “praxis” o *situaci6n" y “acci6n", En otras palabras, Marx plan- teé una wnidad indisoluble entre la teoria y la practica. En el vocabulario de los sistemas filoséficos, podria decirse que mediante el materialismo histérico se sentaron las bases de una nueva Gntologia, mientras que en la postulacién de la unidad entre teoria y accién se estaba haciendo lo mismo con una igualmente nueva teoria del conocimiento. tr Paraddjicamente, Marx no desarrollé una teoria del Estado ni de la acci6n politica’, y fue poce explicito en cuestiones meto- dolégicas. El centro de su argumentacién fue, como es bien conocido, que la unidad entre teotia y practica quedaria garan- tizada por el rol particular que le asigna al proletariado. Este papel revolucionario, que la burguesia habia tenido en los tiempos de ascenso del capitalismo, correspondia ahora a la clase obrera, agente transformador en el] nuevo, y préximo socialismo, qué se anuncidba incesantemente (Revoluciones de 1848, Comuna de Paris, Primera Internacional, etc.). La misi6n revolucionaria del proletariado, como habia sido ya el caso con la de la burguesia, no tenia nada que ver con el voluntarismo individual, los deseos o las buenas intenciones; era mas bien un producto de la determinacién estructural, un resultado de la dinamica del modo de producci6n. Es obvio. que, una vez establecida la naturaleza y sentido de las determinaciones 14 Héctor Pérez Brignoli estructurales, el problema clave es cémo el proletariado {0 la burguesia, en el caso del capitalismo) se convierte en agente revolucionario. Marx fue extremadamente parco en este aspec- to fundamental, que sdlo podia haber quedado esclarecidoe con una teoria de la accién politica. El tratamiento mas explicito de Marx aparece en la famosa distinci6n entre "clase en si' y "clase para si", La primera se refiere a] determinante estructural segin la posicién en el proceso productivo; la segunda distincién implica una clase con conciencia de sus intereses, actuando politicamente, Pero, jcOmo se pasa de un estadio al otro? O, dicho en otros términos, gc6mo se adquiere la conciencia de clase? En la obra de Marx y Engels este problema fundamental siempre qued6 en la sombra; hay por supuesto muchas alusio- nes y ejemplos, y es siempre posible una reconstruccién a partir de los silencios y las afirmaciones. Pero lo que me interesa sefialar ahora, porque fue lo que conté como efecto politico practico, es la ambigiiedad, -por no decir oscuridad-, que carac- teriz6 a este tema crucial. Entre la muerte de Engels (1895) y el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914) hubo, dentro del movimiento socialista, diferentes actitudes frente a este problema. Y es claro que, a fin de cuentas, sdlo la doctrina leninista del partido como vanguar- dia (Léase conciencia) de la clase obrera ofrecera una "soluci6n" politicamente eficaz. La socialdemocracia alemana se enfrenté a un complejo dile- ma entre métodos de accién politica da huelga, el movimiento de masas, el combate ideolégicod y ta lucha electoral) y metas de corto y largo plazo (reformismo y revolucién). Las primeras discusiones culminaron en el "Bernstein-Debatte" (1896-99), y produjeron un temprano viraje reformista: el capitalismo podia transformarse desde adentro y por la via del cambio gradual; el partido de la clase obrera debia adoptar las reglas y las formas organizativas propias de la democracia parlamentaria. El grueso del Partido Social Demécrata mantuvo una posicién llamada “ortodoxa". Esta tavo mucho que ver con la llamada "controver- sia sobre ef derrumbe” del capitalismo que florecié por esos mismo afios. Kautsky y Hilferding rechazaron la idea de un fra- caso ineluctabie del capitalismo "por razones econédmicas" y la Muerte y transfiguracion 15 reemplazaron por ja tesis de un derrumbe "por razones politi- cas".® La crisis del sistema no estallaria internamente sino en el conflicto entre las potencias imperialistas y llevaria necesaria- mente a la guerra mundial. La revolucién socialista siempre seria un “acto consciente del proletariado” pero "como no podemos hacer la revolucién a voluntad, no podemos decir absolutamente cuando, en qué circunstancias y bajo qué for- mas se cumplira"....\Como no sabemos nada preciso concer- niente a las batallas decisivas de esta guerra social, es natural que no podamos decir por anticipado si seran sangrientas, si la fuerza fisica desempenard en ellas papel importante o si se libraran exclusivamente con la ayuda de ja presi6n econdmica, legislativa y moral."* Es obvio que no hay una diferencia de fondo entre estas ideas y las del temprano reformismo de Bernstein. De hecho, concluida la oleada revolucionaria del periodo 1917-1919, la socialdemocracia alemana se reunific6é en 1922. Frente a la revoluci6n bolchevique (1917) Kautsky desarrollé una tesis ya presente en los escritos de 1893, recién mencionados: "La sola constitucién politica bajo la cual el socialismo puede realizarse es la republicana, la reptblica en su acepcién mas general, es decir, la reptiblica democratica."® Sin principio representativo, pluralidad de partidos y sufragio universal la democracia estaba liquidada y el gobierno del partido Gnico conduciria, inelucta- blemente, a la dictadura de una "nueva clase de funcionarios" basada en el terror y el despotismo.” Es sintomatico que este diagnéstico sobre la revolucién rusa tenga ciertas coincidencias con el que se encuentra en el célebre texto de Rosa Lu- xemburgo sobre la “Revolucion rusa™, y que puede resumirse asi: sin libertad de prensa irrestricta, sin derecho de asociacién y de reunién, sin lucha de opiniones, la vida politica se ahoga y la burocracia se entroniza. La dictadura del partido, preconiza- da por Lenin y Trotsky, no es la dictadura del proletaziado sino la de un pufiado de politicos: "Ja tarea histérica del proletaria- do, cuando toma el poder, consiste en-remplazar la democracia burguesa por la democracia socialista y no en suprimir toda democracia."" La dictadura del proletariado era ja obra de una clase y no de una "pequefia minoria que dirige en el nombre de