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Temas Bíblicos de difícil interpretación

Por el Pastor: J. Antonio Baqués P.

Amados hermanos, es jueves, es día de tener un estudio escritural, y bueno pues el tema de hoy, es
un tema que de por sí, es polémico, en lo personal espero que este estudio, les sirva, para corregir
la doctrina errónea que por mucho tiempo ha estado en las iglesias, pero ya es tiempo de que sea
corregida, que sea quitada.

Pregunto: ¿Cómo estudiar temas bíblicos específicos, sin caer en el error de dogmatizarlos?

Tengo necesidad de iniciar con una verdad que ha sido ignorada deliberadamente:

Judas 3-4, Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación,
me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido
una vez dada a los santos. 4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde
antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje
la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

El tema, que hoy abordaremos, es un tema que a muchos les gusta manejar, y que lo han convertido
en una doctrina creída dentro de las iglesias, a la cual le llaman:

“La presencia de Dios”


Primero definamos el significado de la palabra: “Presencia”, de acuerdo con el diccionario
etimológico ACADEMO, de Mayfe, que nos dice que este sustantivo significa:

a) Asistencia personal (entiéndase física)


b) Figura o aspecto (también físicos)

Formas de presencia: Física, espiritual, mental, intelectual, satánica, virtual, ejemplificada en la


Nube, en el Tabernáculo del desierto, en la columna de Fuego, Psicológica, Escritural, Sensorial,
Cultica, Etc.

Considerando que los significados anteriores correctos, no son todos aplicables a lo espiritual, aquí,
será necesario aplicar el sentido espiritual, tomando en cuenta las características que definen a Dios
como tal, para darle el sentido correcto, que esta palabra tendrá en los diferentes pasajes en los
cuales es usada.

Hagamos exégesis, primero, analizaremos el uso de esta palabra en el Nuevo Testamento.

El Nuevo Testamento, solo contiene seis citas en las cuales se usa el sustantivo: “presencia”, en
ellos varia su significado, de acuerdo con el contexto en el que se encuentra relacionada y que es el
que le da el sentido correcto, veamos cada uno de esos seis casos; aquí, veremos el Primero:

 Hech. 3:19, Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados;
para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
El contexto en el cual, está enclavado el sustantivo: Presencia, tiene que ver con el milagro que la
fe que depositara en el Señor Jesucristo, el paralítico que pedía caridad en la puerta del
templo llamada la hermosa, para que esa fe, moviera el poder de Dios, para que fuera sanado, así,
llegamos en este contexto al versículo 19, en el cual Pedro exhorta al pueblo diciéndoles:
¡Arrepentíos y convertíos!, para que sean borrados vuestros pecados; y vengan de la presencia
del Señor tiempos de refrigerio, (lo anterior significa que vengan de los cielos, del trono de la Gracia
bendiciones (tiempos de refrigerio), por el verdadero arrepentimiento de los judíos, reconociendo
que habían crucificado a Jesús, el mesías que esperaban, pero esto no ocurrió)

Al contrario, pasaron los 40 años de gracia que Dios les concedió para su arrepentimiento, les
podíamos llamar:

Tiempo de paciencia, de gracia


Para la aplicación del juicio que el Mesías desechado, el Señor Jesucristo, había ya determinado
proféticamente sobre la Nación Judía:

 Lc. 13:34-35, ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son
enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo
de sus alas, y no quisiste!
35 He aquí, vuestra casa os es dejada desierta;
y os digo que no me veréis, hasta que llegue el tiempo en que digáis: Bendito el que viene en
nombre del Señor.

Hasta que le reconozcan como Mesías, esto ocurrirá durante la segunda parte de la Gran
Tribulación, específicamente durante lo que para los judíos será el crisol, en el cual Dios, los meterá
y los fundirá, lugar que es llamado “Armagedón”, [El aplazamiento = tiempos de refrigerio = de este
juicio del Señor Jesucristo, sobre los judíos, fue en su tiempo, un tiempo de gracia que duró para
ellos 40 años, pero la nación no se convirtió, no se arrepintió de haber crucificado a Jesús, el mesías,
por lo cual en el año 70, vino el general romano Tito, y le puso sitio a la ciudad de Jerusalén por más
de tres años, la destruyó, y quemó el templo, matando a más de un millón de Judíos, y llevándose
cautivos a más de doscientos mil judíos como esclavos a roma, el resto huyeron por todo el imperio
romano, y los judíos dejaron de tener nación.

Como pudimos ver, en el versículo arriba citado de: Hch. 3:19, el término: Presencia, tiene un
significado relacionado solo con Israel, que, estando sujeto al contexto, y tiene este que ser
determinado de una forma: Teológica.

Analicemos el segundo versículo que contiene el término en cuestión:

 Hch. 10:33, Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos
nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado.

El contexto de este versículo, se centra en la revelación que por medio de un ángel recibiera el
militar Cornelio [gentil], el uso del término: presencia, aquí, tiene el sentido “de lo que se busca”,
deberemos tomar en cuenta los elementos que permitieron que Cornelio recibiera la visita de un
ángel para anunciarle lo que debería hacer:

a) Por la, oración constante de Cornelio buscando a Dios.


b) Por las, limosnas = misericordia de Cornelio para con los pobres =
c) Por el ángel que usó Dios, para que Pedro le presentará el evangelio a Cornelio y a los suyos.

Por lo anterior, el Dr. Lucas, usa el termino: En su presencia.

Analicemos el tercer versículo que contiene el término en cuestión. Aquí, se deberá tener en
cuenta que los recursos de Dios, son ilimitados, y que están en ocasiones fuera del alcance de la
comprensión humana, por lo cual no deberemos olvidar su: Omnipresencia, cuando está proviene
de Dios hacia el hombre, o cuando el hombre la quiere significar como: Presente. En el siguiente
versículo es el apóstol Pablo el usa el término “presencia”, para significar la presencia de Dios,
apelando teológicamente a su omnipresencia, porque Dios todo lo ve, y de esa manera, es real lo
que dice Pablo:

 1ª. Co. 1:29, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

La expresión: “Jactarse”, implica falta de respeto, y un nulo temor de Dios y grande desconocimiento
de su palabra, además de una nula obediencia, desafortunadamente dentro del cristianismo “Lahit”
esto es una práctica cotidiana, que les lleva a pecar contra Dios y contra su Palabra. “Pablo les llama:
los pecados de ignorancia del pueblo”. Pero en esta práctica pecaminosa, la ignorancia es
deliberada, por lo cual Dios el Espíritu Santo, inspirador de las escrituras, les llama: “Los pecados a
la manera de Adán”.

El cuarto versículo es el siguiente:

 2ª. Co. 2:10, Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he
perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo,

Este versículo, tiene el mismo sentido del anterior en cuanto al uso que Pablo hace del término:
“presencia”, además, aquí, deberemos pensar que en la mente de Pablo está presente el perdón
que él recibió de su Señor Jesucristo, y de la regla Bíblica para recibir perdón, primero deberemos
otorgarlo nosotros, y esto se realiza en el cielo, en donde está el Señor Jesucristo a la diestra de
Dios el Padre, en el trono de la “gracia”, por ello Pablo ahora remite el perdón al tercer cielo, en la
presencia de la “gracia” perdonadora ante la cual subió la oración de Pablo, manifestando su
perdón y pidiendo el de Dios.

Ahora le toca el turno al quinto caso, veámoslo:

 2ª. Ts. 1:9, los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del
Señor y de la gloria de su poder,

El versículo es claro en sí mismo, por su contenido, se habla de un castigo y de una exclusión (un
estar fuera de la presencia y de la gloria de su poder), esto significa que el día del arrebato, se
quedarán en la tierra, estos son los que no subirán al cielo, esto versículo contiene un sentido
teológico, una exhortación para que se corrija el rumbo de sus vidas, su contexto está ubicado en el
derramamiento de la “Gran Tribulación” y del “Apocalipsis”, la palabra “tribulación”, es sinónima de
Vindicación, o de la venganza grande y terrible de Jehová. Por lo cual el sentido de esta palabra en
su contexto es: No poder estar en el cielo en la presencia del Señor, por no estar en la posición
espiritual adecuada, por lo cual no serán arrebatados, Dios no está jugando.

El sexto y último de los versículos del Nuevo Testamento que contienen el Término en cuestión,
es:

 Heb. 4:13, Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las
cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Una vez más el apóstol Pablo hace uso teológico de la Omnipresencia de Dios, cuando escribe: no
hay cosa creada que no sea “manifiesta”, todo está a la vista delante de él. El contexto que está
usando el apóstol Pablo, es la rebelión del pueblo de Israel en el desierto, por lo cual no pudieron
entrar en la tierra prometida, por cuarenta años (número de juicio), este versículo también contiene
una exhortación: Si oyeres hoy su voz, Él desea que el pecador de arrepienta y así pueda entrar en
el reposo, que, en este caso, es el cielo y la vida eterna.

Creo que lo anterior, nos ha dejado claro que el término “presencia”, en el Nuevo Testamento, no
tiene el sentido que determinados grupos o líneas del “cristianismo”, enseñan como una doctrina
de la “Gracia”, cuando ellos usan con mayor frecuencia predicas del Antiguo Testamento, las cuales
están en el contexto del pueblo judío, y es obvio que en esos textos se a revelado el término:
“Presencia”, ya que en las primeras cinco dispensaciones, la ausencia física de Dios en la tierra, está
determinada en el Texto Sagrado, y este solo habla del Mesías que vendrá, y que en este contexto,
aún era futuro, por esta razón los profetas y los salmos hablan de la presencia de Dios.

Una de las reglas textuales, que todo cristiano, debería de saber, es que:

Nadie puede entrar en la presencia de Dios, solo lo hará, quién si este recubierto de una
justicia igual a la que Dios posee, solo el Señor Jesucristo, como Dios, es quién la posee; y
solo por medio de sus méritos, como ofrenda de olor fragante en la cruz, acepta por Dios el
Padre, podremos de manera espiritual acceder a la “presencia”, de Dios.

Mucho cuidado al confundir, el entrar en el Lugar Santísimo, con el entrar en la presencia de Dios:

Heb. 10:19-20, Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la
sangre de Jesucristo,
20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
(Su significado es el que, su cuerpo haya sido partido en su sacrificio, y al través de Él, es que
espiritualmente podemos entrar al lugar Santísimo en el templo del cielo, para obtener el perdón
de nuestros pecados)

El tiempo del fin, ya es el que estamos viviendo, el tiempo determinado por Dios, para que se cumpla
la Semana número 70, del profeta Daniel, y se dé el arrebato, ya lleva tres años, y no pasará de los
siete que le restan, por lo cual es tiempo de seguir a Dios y a las doctrinas de su Santa Palabra, no a
las que los hombres han creado, torciéndola. Dios les bendiga y les cuide del COVID, les espero el
domingo, AMÉN.

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