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¿Seguro que

estás protegido?
Guía para para escoger bien
una póliza de seguros

Por Elaine Miranda


Contenido
Introducción: ¿Qué tan importante
es un seguro? 3
Conceptos que debés manejar 4
¿Realmente necesito un seguro?
Y si sí ¿cuál me conviene? 5
Tipos de seguros 7
Vida
Salud
Accidentes
Hogar
Automóvil

No todo está cubierto en una póliza 9


El momento de cobrar: cómo hacer
efectiva tu póliza 11
Test: ¿Qué tanto sabés de seguros? 12
Conclusiones 15
¿Qué tan importante
es un seguro?
Hoy te traigo esta Guía para escoger bien Y a eso se le llama riesgo; a la posibilidad
una póliza de seguros. ¿Por qué? Porque latente de que por azar, te pase algo
cada día sigo en la búsqueda de nuevas inesperado. Y llegado ese punto, podés hacer
formas de esparcir educación financiera. dos cosas: ser indiferente y no hacer nada
Y, como sabrás, el tema de los seguros más que bajar todos los santos del cielo
puede ser un poco pesado para algunos. para que no te pase nada o ser inteligente y
Con este Ebook pretendo, de una forma provisorio ahorrando para cubrirte en caso
amigable, contarte todo lo que necesitás de emergencias o transfiriendo tu riesgo a
saber sobre las pólizas, los tipos de seguros una aseguradora que pueda compensarte
que existen y lo que debés tomar en por cualquier daño.
cuenta para elegir el que más te convenga.
De esta manera el seguro puede ser un
¿Que por qué insisto con los seguros? dinero que quizá no ves de regreso, pero al
Sencillo: Porque me sigo encontrando a menos sabés que vos y tu patrimonio están
personas que creen que los seguros son protegidos. Esa seguridad tiene un costo,
“un gasto innecesario”. Los años pasan obviamente, pero es un costo que sí vale
pero los comentarios son los mismos: la pena y que debés ver como un costo-
“Voy a desperdiciar el dinero si no me pasa beneficio. Basta comparar la prima de las
nada”, “De todas maneras la aseguradoras pólizas -sea cual sea- con la suma asegurada,
nunca pagan”, “Yo casi no me enfermo” para darse cuenta que es solo una fracción.
y una de las más recurrentes: “No tengo Y más que nada saber que la esencia de los
dinero para gastar en eso”. seguros es que nunca, nunca,
nunca son un gasto porque
A ellos, y a vos que estás leyendo esto, SIEMPRE son una inversión.
les digo una vez más: nunca está de más
esperar lo inesperado. Las probabilidades Aquí te hablo más al
de que algo “malo” te pase pueden ser respecto.
mínimas, pero en realidad es sumamente
Elaine.
difícil tener control sobre lo malo que
pueda pasarte. Creer que un accidente,
un incendio, un robo o cualquier otro
imprevisto no te puede pasar a vos, es ir
por la vida con una venda en los ojos.
Conceptos que
debés manejar
El primer, primer concepto que debemos establecer antes de entrar en materia propiamente
de seguros, nos ayudará a entender el beneficio que nos traen a nuestra vida. Eloy López
-conocido en el mundo de Twitter como “El señor de los seguros- me dijo un día: “Los seguros
son tu paracaídas financiero invisible. Se abrirá y te salvará cuándo más lo necesités”.

Y ¿cuándo necesitamos un paracaídas invisible? Pues: cuando te enfermás, te retirás, tu


patrimonio se daña e incluso cuando fallezcás. Ahí es donde veremos que en realidad los
seguros más que un gasto son una inversión y lo podemos comprobar yendo al concepto:

Gasto: es una salida de dinero de la Inversión: es una salida de dinero


que no se espera un beneficio futuro. con el objetivo de obtener un beneficio
o ganancia.

Un seguro es evidentemente una inversión, porque evita consecuencias a futuro que puedan
afectar tu economía y crearte un problema que no podás resolver. Cualquier emergencia por
la que pasés va a ser suficientemente difícil emocionalmente, para que encima tengás que
preocuparte por el problema financiero que te va a generar.

Ahora bien, conocer los conceptos básicos en torno a los seguros, te va a permitir que el
desconocimiento no sea una excusa para no asegurar tu vida, tu salud y/o tu patrimonio. Estas
definiciones son las que casi siempre vas a escuchar cuando estés considerando comprar un
seguro o cuando lo hayás comprado y tengás que hacer uso de él. Tomá nota:

Riesgo. Es la posibilidad de que algo Indemnización. Es la compensación


pase tu vida o tu patrimonio. Eso es lo que que vos -o tus beneficiarios- recibís cuando
vos asegurás, la posibilidad. se materializa el riesgo por el que estás
pagando.
Siniestro. Si la posibilidad se convierte
en una realidad (por ejemplo, si chocaste, Suma asegurada. Es el límite
te enfermaste o se incendió tu casa), máximo que la compañía de seguros te va
hablamos de un siniestro. a pagar por los daños cubiertos en la póliza.

Póliza. Es el contrato que te dice clarito Prima. Es el precio que pagás en


cuáles son las condiciones de cada seguro. dependencia de lo que querrás asegurar.

Deducible. Es la cantidad mínima de Coaseguro. Muy parecido al deducible,


dinero que tendrás que cubrir vos por un es una cantidad de dinero que vos tenés
siniestro. En la póliza se establece que los que pagar. La diferencia es que este es
gastos que exceden ese deducible serán un porcentaje del gasto total, después de
indemnizados por la aseguradora. haber aplicado el deducible.

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¿Realmente necesito
un seguro?
Y si sí ¿cuál me conviene?
Ya habiendo establecido cuáles son los principales tipos de seguros, seguramente te estarás
preguntando: ¿Realmente necesito todo esto? ¿Cómo saber cuál es el mejor seguro para
mí? Y muchas preguntas más. Para iniciar, lo primero que debés hacer es definir cuáles son
las prioridades en tu vida que necesitás y debés proteger y, luego, elegir aquello que las
cubra y se adapte a tus necesidades.

Para esto, debés revisar:

¿Qué es lo más importante para mí?


¿Tengo posesiones que me dolería ver
afectadas por una eventualidad?
¿Hay familia, esposo (a), hijos de por medio?
¿Cuento con hogar, empresa, vehículos?
Y con base en esto, responder:¿Qué es
lo primero que necesito proteger?

Al ordenar tus prioridades te será más fácil elegir entre el basto mundo de los seguros
el que mejor se adapte a tus necesidades y, sobre todo, a tus posibilidades económicas.
Invertir en ellos, te dará la seguridad y confianza de que estás protegido para el futuro.

El mundo de los seguros es bien amplio y probablemente en este Ebook no vamos a poder
hablar de todos ¿Mi objetivo? Crearte una semillita para que tengás un punto de partida y
empecés con tu decisión de adquirir el o los seguros que se adapten a tus necesidades y a
aquello que es importante para vos.

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De igual forma, en el caso que tu presupuesto no permita la compra de pólizas más amplias
como las que te he expuesto anteriormente, a continuación te dejo algunas opciones que
hay en el mercado en las que te podés enfocar de acuerdo a tu caso específico y si la cobija
no te da para todo.

Tipo de persona Tipo de seguro


Soltero/a sin dependientes Seguro de gastos médicos
Pareja sin hijos
Pareja con hijos Seguro de vida más gastos médicos

Soltero/a con dependientes Seguro de vida con accidentes

Siempre es recomendable esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor. Ojalá nunca
tengás que pasar por algo tan drástico en tu vida; pero si te toca enfrentarte a un imprevisto,
asegurate de tener la tranquilidad financiera que te brinde la oportunidad de salir de eso,
sin dejar de generar un ingreso para vos y sin ser una carga financiera para tu familia de
por vida.

Aunque no nos guste pensar en los accidentes e imprevistos, no podemos dar por hecho
que nunca nos pasará nada. Tené presente que la suma invertida en una prima de seguro es
tan solo una fracción de lo que tendrías que pagar si algo te llegara a suceder y no contaras
con un seguro. Nunca olvidés que todo seguro más que un gasto, es una inversión.

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Tipos de seguros
¿Sabías que el concepto de Seguro de Vida data de hace más de 2000 años? Y más
interesante aún: ¿Sabías que se originó en la antigua Roma? Puede sonarte increíble, pero
es cierto: Al igual que ocurre en nuestros días, las personas libres, militares y ciudadanos
(clase trabajadora) en la antigua Roma, se preocupaban por lo que podía ocurrir con su
familia en caso de un fallecimiento y así nacieron los “clubes funerarios”.

Éstos clubes básicamente cubrían los gastos funerarios de las personas que fallecían y
atendía las necesidades de la familia hasta cierto punto. La industria de seguros moderna,
tal y como la conocemos, nació hace aproximadamente 300 años y ha ido evolucionando
con el tiempo para cubrir las necesidades cambiantes del mercado.

Por eso es que se ha creado más de un tipo de seguro y a continuación, te presento una
selección de las pólizas disponibles en Nicaragua, que considero más importantes para
protegerte a vos, tu familia y tus bienes.

Seguro de vida
El seguro de vida es un respaldo financiero para tus seres queridos si vos llegaras a faltar.
La muerte es lo único que tenemos seguros en la vida, y, si bien nadie va por el mundo
buscándola, es algo que nos puede tocar en cualquier momento. Si vos tenés dependientes
económicos, sean niños pequeños, un cónyuge que no trabaja o cualquier miembro de la
familia que depende de tus ingresos, un seguro de vida no es negociable.

Hay diferentes tipos de seguros de vida y estos son los más comunes:

• Seguro ordinario: Es un seguro “vitalicio”, es decir, se paga durante la vida de la persona


y la indemnización (a los beneficiarios) se obtiene una vez que la/él que contrató el seguro
fallece por cualquier causa. La prima varía año con año, generalmente hay una edad límite
para optar a él y una edad máxima en la que se cancela de forma automática, en ese caso
estarás cubierto hasta que cumplás esa edad máxima de cobertura.

• Seguro Temporal: Se contrata por un tiempo determinado (10-20-30 años) y tiene la


misma cobertura que un seguro de vida ordinario, pero sólo por el tiempo que lo contratás.
Si fallecés en ese período, se paga la suma asegurada que contrataste. La única diferencia
con el seguro de vida ordinario es que para el temporal, pactás una prima fija.

• Seguro dotal: Este suele llamarse también “seguro de ahorro”. Se puede contratar a plazos
al igual que los temporales o hasta llegar a una edad determinada. Si fallecés mientras
tenés contratado el seguro, la suma asegurada o “dote” se entrega a tus beneficiarios, pero
si tu contrato termina y seguís con vida, entonces se te entrega a vos la suma asegurada.
Seguro de salud
Siempre digo que sin salud, el éxito no se disfruta. Es por esto que debemos cuidar la
nuestra. Esto se logra teniendo buenos hábitos y llevando una vida sana, pero también
estando cubiertos para enfrentar cualquier enfermedad, hospitalización o medicamentos
que podás necesitar y que quizás exceda tu presupuesto mensual. Para esto debemos
adquirir un seguro médico o de gastos médicos. Las opciones varían también en el mercado
y van en dependencia de la cantidad de asegurados y el tipo de cobertura que querrás
contratar.

Seguro de accidentes
El seguro de accidentes personales individuales, es el que cubre a los miembros de la familia
en caso de accidentes. ¿Cómo cuáles? Lesiones por jugar, por caerse de unas escaleras, por
resbalarse en el piso mojado, entre otras. Al contratar esta póliza y en dependencia del tipo
de seguro, estás cubierto por reembolso de gastos médicos por accidentes, incapacidad
y muerte accidental. Esta póliza es una excelente opción si no podés comprar un seguro
médico y/o de vida. Con el seguro de accidentes cubrís la mayoría de los riesgos por un
precio menor.

Cuando hay hijos en el colegio, es importante considerar el seguro de accidentes escolares,


que cubre a tu hijo(a) en caso de muerte, incapacidad y gastos médicos ocasionados
por accidentes. Es muy común que éste te lo ofrezcan en la mayoría de los colegios en
Nicaragua, pero si en el colegio de tus hijos no te lo brindan, acercate a tu compañía de
seguros o a tu corredor de confianza para adquirir uno.

Seguro de hogar
El hogar constituye una de las inversiones más grandes que la mayoría hacemos y pasamos
una buena parte de nuestra vida pagándola. Muchos años de tu vida, la de tu cónyuge y
la de tus hijos se desarrollará en la casa y por esto es necesario que tengás la confianza y
la tranquilidad de que esté protegida ¿De qué? De incendios, inundaciones, terremotos,
explosiones, erupciones, etc. Y esto lo cubrís con una póliza.

Seguro de auto
Éste es de los más básicos y, aunque tal vez estés pensando que el carro no es tan importante
para tu familia (en comparación con los seguros anteriores), resulta que estadísticamente
las probabilidades de que algo suceda con tu carro son mucho mayores, por lo que tener
la mayor cobertura posible es imprescindible.

La cobertura de este tipo de seguro se hace efectiva al tener un accidente automovilístico.


La prima del seguro va a depender del modelo, el año y el estado del vehículo y cada póliza
establece las condiciones requeridas para que pueda ser efectiva.
No todo está
cubierto en una poliza
¿Sos de los que cuando te dan un contrato leés hasta la letra más chiquita? Si tu
respuesta es positiva, dejame felicitarte, porque definitivamente sos minoría, sobre todo
en Nicaragua. Esto, aunque en ocasiones te pueda parecer irrelevante, también puede
traer consecuencias que al final del día te cuesten dinero y mucho. Eso aplica mucho
más cuando hablamos de pólizas de seguros.

He dedicado este apartado del Ebook para evitarte malos entendidos, en relación a
algunos detalles que quizá creemos que están incluidos, pero cuando vamos a leer el
contrato nos damos cuenta de que no.

Seguro de hogar
Cuando un desastre impacta tu casa, el seguro está supuesto a ayudarte a recoger y
reconstruir los pedazos. Y, de hecho, así sucede la mayor parte del tiempo. Pero también
es cierto que esta póliza tiene exclusiones y límites por lo cuál es importante tener
presente qué está cubierto, qué no y cuáles son, entonces, esas coberturas adicionales
que podrías necesitar.

Contenido: Tu casa puede estar cubierta, pero tus bienes (las camas, cocina, lavadora,
muebles, equipos, ropa, etc.) no. Esto se debe comprar por separado y el monto adicional
es realmente simbólico.

Robo por forzamiento: Ésta es una cobertura adicional que debés comprar y, en caso de
adquirirla, aplica si y sólo si había alguien en la casa y se comprueba que hubo forzamiento.
Es decir que tuvieron que romper ventanas o quebrar puertas para entrar y/o hubo
intimidación. Si vos tenías la puerta sin llave y casi abierta, entonces el robo se facilitó
aún más por un descuido tuyo y tu póliza no podría ser cobrada.

Daños por agua: Los daños por agua se dan por la precipitación, es decir, cuando tenés
goteras, daños en la pared, pinturas, etc. En cambio, los daños por inundación se dan “de
abajo hacia arriba”, por la misma corriente del agua, desbordes de cauces pluviales, ríos,
etc. La segunda está dentro de tu póliza, la primera es una cobertura adicional que debés
adquirir.

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Seguro de auto
Creer que adquirir el seguro de responsabilidad civil es más que suficiente es falso.
Y, peor aún, creer que el seguro “full cover” realmente te cubre todo, es doblemente
falso. Hay situaciones que el seguro de auto simplemente no cubre y, a diferencia
del seguro de hogar, con el seguro de auto no podrás comprar muchas coberturas
adicionales. Aquí te presento las principales exclusiones de este tipo de seguro:

1. Si el accidente ocurrió porque conducías en estado de ebriedad.


2. Si andás en actividades peligrosas como carreras de autos o similares.
3. Si tu auto tiene desperfectos mecánicos, por ejemplo, si chocás porque te fallaron los
frenos.
4. Si hubo robo parcial: la radio, los espejos, los rines, las llantas, pantallas, no están
cubiertos.
5. Si no tenés la categoría correcta para el vehículo que andás manejando.
6. Si tu licencia está vencida tampoco tenés cobertura. -Creeme, ya me pasó-.
7. Si hay daños preexistentes, es decir daños surgidos de eventos anteriores al momento
en que contratás tu póliza o bien que no fueron declarados en tiempo y forma a la
compañía aseguradora.
8. Si hay daños ocultos: los que se dan durante el evento pero no son visibles al momento
de la valoración.
9. Cuando no estás al día en el pago de las primas al momento del siniestro.

Además de estos casos particulares de los seguros de automóvil, también es


importante que sepás que si tus hijos o hijas menores de 18 años tienen un accidente
en tu carro el seguro tampoco te cubre, a menos que comprés una extensión de
cobertura para menores de edad -esta es una de las pocas coberturas adicionales
que ofrece este tipo de seguros-.

Otras coberturas adicionales que podés adquirir, siempre sujetas a prima adicional,
son la renta de vehículo, taller elegido, gastos médicos para los ocupantes, entre
otros. Pero lo primordial de todo esto, es ser personas financieramente responsables,
lo cual no significa solamente invertir en los seguros que necesitamos, sino también
leer las pólizas para comprender hasta dónde llega el seguro y a partir de dónde
comienza tu responsabilidad.

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El momento de
cobrar
¿Cómo hacer efectiva tu póliza?
Antes de entrar en detalle sobre los pasos generales que debemos seguir para hacer efectiva
una póliza, quiero aclarar que cada seguro y compañía de seguros tendrá procedimientos
y requisitos específicos que vos debés manejar como que fuera tu número de cédula. Es
importante que conozcás cuáles son los pasos específicos de tu póliza al momento de
comprarla, en lugar de correr a buscarla en un momento difícil en tu vida.

Aquí lo que debés hacer:

Paso #1: Avisar. Este paso es universal. Notificarle a tu compañía


aseguradora es lo primero que debés hacer en cuanto ocurra el siniestro.

Paso #2: Trámite de reclamo. Inicia con el documento que tendrás que
llenar, donde explicás qué fue lo que pasó. Y en dependencia del tipo de
seguro, puede haber otros documentos que adjuntar a esta solicitud
(denuncia a la Policía Nacional, reportes médicos, inventarios con costos
estimados y/o presupuestos, etc.)

Paso #3: Revisión. Es cuando la compañía aseguradora, literalmente


revisará tu caso. Y es aquí donde las personas se suelen quejar, porque
probablemente esto tome su tiempo.

Paso #4: Ajuste. Las aseguradoras tienen a personas, a quienes les llaman
“ajustadores” y son quienes hacen la inspección de los daños y corroboran
que toda la información brindada es real y aplica según el reclamo.

Paso #5: Pago. Si la aseguradora así lo dictamina, recibirás el pago


según corresponda de acuerdo con la póliza.

Como dije anteriormente, cada compañía aseguradora debe brindarte los requisitos
específicos en dependencia de la póliza contratada. Éstos varían según su naturaleza,
por ejemplo, entre los requisitos de accidentes de tránsito incluye la necesidad de una
inspección policial y croquis del accidente.

Por otro lado, en el caso de los accidentes personales, las compañías de seguro suelen
ofrecer dos métodos para hacer uso de la cobertura: uno es atenderte dentro de la Red
Médica de tu aseguradora y atenderte por tu cuenta y el otro, es solicitar reembolso por los
gastos derivados de las lesiones por el accidente.

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¿Qué tanto sabes
de seguros?
¡Es momento de poner a prueba tus conocimientos!

1. Si compro un vehículo o una propiedad con un préstamo a una institución


financiera y como parte del préstamo pago un seguro de daños. ¿El seguro sale a
mi nombre o a nombre de la institución financiera?

A. Sí, sale a nombre mío.


B. No, sale a nombre de la empresa.

2. Una compañía puede rechazar la cobertura para un vehículo, persona o


cualquier otro bien. ¿Qué pasa si es un Seguro Obligatorio?

A. Sí, está en todo su derecho.


B. No, tiene que hacerlo, especialmente si es un seguro obligatorio.

3. Si un conductor causa un accidente al conducir bajo los efectos del alcohol


¿pueden afectarse su indemnización?

A. Verdadero
B. Falso

4. Tuve un accidente de tránsito y la responsabilidad fue de la otra persona, quien


tiene un seguro obligatorio. Mi vehículo sufrió daños por $5,000.00 ¿la compañía
aseguradora cubrirá todos mis daños?

A. Sí, el seguro obligatorio cubre todos los daños.


B. No, el seguro cubre cierta cantidad de los daños.

5. Mi hijo es menor de edad y usa mi vehículo a veces para ir a la universidad, ¿él


también está cubierto por mi seguro?

A. No, tengo que notificarlo y pagar una prima adicional por ello.
B. Sí, con que mi hijo tenga licencia de conducir basta.
C. Sí, no tengo por qué notificar a la compañía si ya tengo contratado un
seguro de automóvil.

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6. ¿Un seguro cubre todo tipo de siniestros?
A. Sí, los cubre todos.
B. No, cubre lo que está contratando.

7. ¿El seguro obligatorio cubre los daños ocasionados a mi vehículo?


A. Sí, cubre todos los daños propios y los de terceros.
B. No, solo cubre los daños a terceros.

8. ¿Una persona con cáncer que quiera contratar un seguro de vida está obligada
a declarar su enfermedad a la aseguradora?

A. Sí, en todo caso.


B. Solo si se lo preguntan en el cuestionario de salud.
C. No, no tiene obligación.

9. Yo tengo un seguro de hogar y hay una inundación ¿toda mi casa está cubierta?
A. No, solo lo que hayás declarado.
B. Sí, absolutamente todo.

10. Si tengo una póliza de accidentes personales y me enfermo de gripe, ¿puedo


ir al hospital y mis gastos estarán cubiertos?

A. Sí, andá al hospital que todo te cubre.


B. No, pues tu póliza es de accidentes.

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¿Como te fue?
¿Querés saber qué tanto sabés de seguros?
Acá las respuestas:

1. A. Sí, el seguro sale a nombre tuyo, pero deja como beneficiario a la compañía
financiera hasta el momento que pagués completamente tu préstamo y el bien pase a ser
completamente tuyo.

2. A. Sí, las aseguradoras tienen libertad para aceptar o no un riesgo de acuerdo a sus
políticas internas, incluyendo los seguros de carácter obligatorio. Una de esas políticas
podría ser, por ejemplo, que el año anterior el vehículo tuvo varios siniestros.

3. A. Verdadero, si la póliza del conductor tiene como exclusión la conducción bajo


efectos del alcohol, podría declinarse su reclamo. Sin embargo, si este mismo conductor
ocasiona daños a un tercero, su póliza obligatoria (responsabilidad civil) asume esos daños.

4. B. No, en nuestro país el seguro obligatorio de responsabilidad civil a terceros cubre


hasta un máximo de $2,500.00 para daños materiales. Existen coberturas con las que
podés aumentar esa suma asegurada para hacer frente a la responsabilidad civil que pueda
resultar en costos muy altos.

5. A. Para que esté cubierto, se debe notificar a la compañía que un menor de edad
(con licencia) hace uso del vehículo asegurado y contratar una cobertura opcional en tu
póliza de daños propios. Recordá que si ocurre un accidente y no está contratada esta
cobertura, sería motivo de declinación.

6. B. Todos los seguros cubren las situaciones incluidas en la póliza. Podemos


hablar de dos tipos de pólizas, las de riesgos nombrados y las de todo riesgo. En el primer
caso, a como su nombre lo indica, se cubren únicamente los riesgos que se enumeran en
las Condiciones Particulares. En el segundo caso, cubren todas las coberturas normalmente
aplicables a un riesgo, siempre y cuando no estén detallados como exclusiones de la póliza.

7. B. El seguro obligatorio solo cubre los riesgos de daños materiales, lesiones y, muerte
y lesiones que sufran terceras personas ajenas al vehículo asegurado. Por tanto,
no cubre los daños del vehículo asegurado que ocasionó el accidente.

8. B. Sólo si se lo preguntan en el cuestionario de salud; las compañías pueden


someter a un cuestionario de salud a la persona que quiera contratar un seguro de vida y
tiene la obligación de responder únicamente lo que se le pregunta en la misma. ¡Siempre
con la verdad!

9. A. No, debe tener la cobertura de enseres/contenido, para que todas sus posesiones
también estén cubiertas.

10.B. Recordá que es una póliza de accidentes, no de salud. Solo cubre las lesiones
ocasionadas por un accidente.

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Conclusiones
Son muy pocos los nicaragüenses que cuentan con una (o más) póliza de seguro. Y no
se trata de un asunto de procrastinación –muchas veces más tarde es muy tarde-, sino
de falta de educación financiera y desconocimiento, pues la mayoría piensa que es
demasiado costoso e innecesario.

Evidentemente, existen diferentes precios de pólizas, y esto va en dependencia de la


suma asegurada y el tipo de póliza que deseés adquirir, pero ¿qué pasaría si te dijera
que hay cosas en las que gastás a diario que cuestan más que una póliza de seguro
de vida? ¿Te suena imposible? Hablemos después de evaluar este ejemplo:

Asumamos que querés un seguro de vida, por una suma asegurada de $100,000.00
dólares, con una edad de –casi- 30 años. Un seguro de vida básico me costaría alrededor
de $250.00 dólares anuales, es decir, un poco menos de $21.00 dólares mensuales. El
asunto es que a veces solo vemos el monto total de $250.00, pero ¿te has puesto a
pensar que son solo $0.70 dólares, es decir C$23.48 córdobas diarios?

A continuación te presento una lista de 10 cosas en las que probablemente gastés día
a día y que cuestan más que un seguro de vida:

1. Una gaseosa - de litro o más-.


2. Paquete de cigarro.
3. Café.
4. Paquete de chicles.
5. Salir a comer fuera.
6. El salón de belleza.
7. Repostería o snack de media mañana o media tarde.
8. Recargas para el celular.
9. Una cerveza.
10. Ir al cine.

Y éstos son solo ejemplos básicos. En realidad, hay muchísimas cosas que compramos
o en las que gastamos todos los días porque nos gustan, las queremos, pero no las
necesitamos.

Como verás, en muchos casos no es la falta de dinero lo que nos impide comprar un
seguro de vida, sino la falta de planificación financiera. Basta con dejar de gastar en
uno de esos 10 productos para que podás asegurar lo que más importa: tu vida. Para
que tengás una idea, en promedio, le toma a una familia entre 3 y 5 años recuperarse
financieramente después de la pérdida de una familiar. ¿Vos estás listo para eso?
Yo, no lo creo.

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Por Elaine Miranda

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