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Penetración del capitalismo norteamericano.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se constituyó como una potencia
hegemónica que profundizó su carrera imperialista por el control de ciertos enclaves
económicos y comerciales a nivel mundial. El desarrollo de sus fuerzas productivas, en
una fase superior del desarrollo capitalista, se canalizó hacia la conquista de nuevos
territorios al promover y participar en sucesivas guerras imperialistas por el control de
zonas de influencia, desde una política de “contención” frente a la expansión soviética.
En el contexto de Guerra Fría, se planificaron, desde la administración en Washington,
políticas destinadas a la intervención directa en ciertas zonas de América Latina con el
objetivo de controlar y contener, tanto los intentos de modernización capitalista, como así
también la implantación de políticas de corte democrático; argumentando el avance del
“peligro rojo” en la zona como medio de justificación para el despliegue de acciones de
violencia política que se extendieron principalmente en los países del istmo.
En la etapa de posguerra Estados Unidos perpetró ciertos mecanismos institucionales que
le permitieron viabilizar su política de penetración en los asuntos latinoamericanos; como
la creación de la ONU, y la política del “Buen Vecino” orquestada desde la administración
Roosevelt. La operación encubierta en Guatemala, organizada desde la CIA, sentó las
bases para posteriores injerencias político-militares en el área, con el objetivo de proteger
los intereses económicos de las compañías estadounidenses.
La penetración imperialista adquirió una configuración especial en Centroamérica, al
visualizarse como una región estratégica.. En este sentido, el trabajo pretende
estructurarse sobre el análisis de la “operación encubierta” desplegada en Guatemala,
entendida como una de las operaciones llevadas a cabo por Norteamérica para
salvaguardar su hegemonía intercontinental, que adquirió características específicas a
partir de la profundización de la lógica imperialista en el contexto de Guerra Fría. Por otro
lado, consideramos que la revolución de octubre de 1944, que inauguró una etapa de
democracia social en Guatemala, coartada por el golpe del ´54, revistió el carácter de una
revolución de tipo democrático-burguesa, que tomó como eje de sus reformas la
consolidación del capitalismo en el país.
El proceso contrarrevolucionario iniciado en 1954, que contó con el apoyo estratégico,
político y militar de los Estados Unidos, inauguro una etapa de eliminación de las reformas
democráticas conquistadas por los trabajadores durante el decenio 1944-1954 y a su vez
3 generó la formación de un aparato político represivo anclado en el terrorismo de estado,
al servicio de una economía netamente ligada a los requerimientos norteamericanos.

La educación primaria
La Educación Primaria tiene carácter obligatorio y gratuito. Comprende seis cursos
académicos, que se seguirán ordinariamente entre los seis y los doce años de edad. Con
carácter general, los alumnos y las alumnas se incorporarán al primer curso de la
Educación Primaria en el año natural en el que cumplan seis años.

La finalidad de la Educación Primaria es facilitar a los alumnos y las alumnas los


aprendizajes de la expresión y comprensión oral, la lectura, la escritura, el cálculo, la
adquisición de nociones básicas de la cultura, y el hábito de convivencia así como los de
estudio y trabajo, el sentido artístico, la creatividad y la afectividad, con el fin de garantizar
una formación integral que contribuya al pleno desarrollo de la personalidad de los
alumnos y las alumnas y de prepararlos para cursar con aprovechamiento la Educación
Secundaria Obligatoria.

La acción educativa en esta etapa procurará la integración de las distintas experiencias y


aprendizajes del alumnado y se adaptará a sus ritmos de trabajo.

La Educación Primaria se organiza en asignaturas y áreas con un carácter global e


integrador y es impartida por maestros que tienen competencia en todas las áreas de este
nivel. La enseñanza de la música, de la educación física y de los idiomas extranjeros la
imparten los maestros con la especialización o cualificación correspondiente.

Escuelas nocturnas  para adultos


Lo que ha ocurrido en los últimos años y con mayor frecuencia, es ver a niños en los
salones de clase en esta última jornada del día: a la fecha suman 4 mil 638 menores de
15 años en las aulas según el Mineduc.

Este es un tema que preocupa a los docentes, así lo expresa Alberto Armas, un
catedrático universitario y profesor en jornada nocturna en la Escuela Paiz Ayala en la
zona 6 de la capital. El docente tiene 10 años impartir clases en la noche y ha sido testigo
de cómo cada vez, más niños llegan a la nocturna:

Yo tengo entendido que la jornada nocturna se creó específicamente para mayores de 18


años y no para adolescentes, ni mucho menos para niños; acá tenemos de 12 y 13 años
en la jornada de la noche y eso es un fenómeno que ha cambiado con el tiempo, pero no
está diseñado para ellos.
El principal inconveniente con el que se encuentran los docentes es que no tienen
diseñado un Currículo Nacional Base (CNB), la guía de enseñanza de los docentes y, a
esto se suma que ahora tienen que atender a niños y adultos al mismo tiempo, lo que
requiere técnicas y métodos distintos, cuenta profesor:

Los niños quieren recreo, necesitan deportes y en esta jornada no podemos dárselos, se
trata de cubrir arte pero hay una deficiencia en el desarrollo de competencias y, los
resultados de las evaluaciones en las nocturnas lo reflejan y son preocupantes: el
promedio es de 05 puntos, si no es que 0; comprensión lectora, matemáticas; realmente
es una lucha.
Magaly Méndez Pérez es una estudiante de jornada nocturna, tiene 26 años y este 2020
cursa el primer año de diversificado. Ella también ha visto como todos los años las aulas
se llenan de niños y adolescentes, algo que le ha llamado la atención:
“Yo me sorprendí porque hay muchachos jóvenes y solo algunos mayores de edad ya con
familia y fue algo que yo no había visto antes”
La chica trabaja de 8 am a 16:30 hrs, en una empresa de la zona 15, luego sale rumbo a
la Escuela de Comercio en la zona 1; a las 18 hrs se inician sus clases y finalizan a las
21hrs. La jornada es extenuante cuenta:

“Si es bastante sacrificado porque a veces hay tareas, hay que desvelarse y al otro día
levantarse temprano para ir a trabajar y hay que sumarle el tráfico”.
El profesor Armas, ha notado dos aspectos en estos alumnos: llegan cansados y sin
comer.

Por lo que sugiere a las autoridades:

 Hacer alianzas con el sector privado para que brinden trabajo con horarios
flexibles para estos chicos.
 Apoyarles con alimentos escolares en la noche y,
 Seguridad perimetral en las escuelas tomando en cuenta que ahora la población
es de menor edad.
Aunque aún es mayor el número de estudiantes adultos, en algunos grados no siempre
ha sido así, y el docente cuenta una anécdota ocurrida:

Muchos de los adultos hacen la función de papá en la nocturna. Tengo un exalumno ya


graduado que de sobrenombre le decían “el papi” porque él era el único adulto que se
quedó con el grupo de niños y al principio era como su papá y con un rol de “mini profe”
en el aula.
Bienvenido Argueta, exministro de Educación atribuye el fenómeno a los problemas
estructurales del país los cuales están alcanzando a los más chichos:

La pobreza y las condiciones del país los obligan, las jornadas nocturnas no fueron
creadas para niños, era igual que la alfabetización que se implementó por el nivel de
pobreza. Pero es porque el Estado no quiere invertir y por lo tanto los niños se ven
obligados a trabajar.

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