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Ref.: Solicita avocación de la Corte


Competencia contencioso administrativo de la Corte (93,2)
Conflicto de poderes (93,6)
HABILITACION DE DIAS Y HORAS

Saín Marcelo Fabián c/ Provincia de Santa Fe s/ Acción de Amparo


CUIJ 21-04189949-9
Juzgado Laboral 10° Rosario

Comisión Bicameral de Acuerdos de la Asamblea Legislativa


de la Legislatura de Santa Fe

Excelentísima Corte Suprema de Justicia

de la Provincia de Santa Fe:

Fabián Bastía, Presidente de la

Comisión de Acuerdos de la Asamblea Legislativa de la

Legislatura de Santa Fe, con el patrocinio letrado del

Dr. Domingo Rondina, abogado, constituyendo domicilio

físico ad litem en calle Francia 3352 de la ciudad de

Santa Fe, y domicilio electrónico en

judicial@rondina.com.ar, ante V.E. respetuosamente

digo:

I) COMPARECE

Que soy diputado provincial con

mandato hasta el 10/12/2023, y miembro y presidente de

la Comisión de Acuerdos de la Asamblea Legislativa de


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la Legislatura de Santa Fe para el año legislativo en

curso.

Que acredito esa condición, y

la designación de Presidente de la Comisión con la que

me honraron mis pares, con copia del acta de sesión en

que se me elige.

Que comparezco en carácter de

Presidente y representante de la Comisión, pero también

en mi carácter personal de legislador miembro de la

misma, ya que la sentencia de autos me impide cumplir

mis funciones.

En ambos caracteres solicito

ser tenido.

Destaco que por resolución de

la Comisión de Acuerdos de fecha 01/07/2021 -que

adjunto- he sido expresamente instruido y facultado

para esta actuación.

Asimismo, por resolución de

ambas Cámaras Legislativas de la Legislatura de la

Provincia de Santa Fe en Sesión Conjunta, en fecha

01/07/2021, se resolvió apoyar las acciones judiciales

que despliegue la Comisión de Acuerdos bajo mi firma.

II) OBJETO

Que vengo a solicitar el

avocamiento de esta Excelentísima Corte Suprema en la


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causa de referencia que tramita ante el Juzgado Laboral

de la Décima Nominación de la Ciudad de Rosario,

actualmente apelada ante la Cámara Laboral de esa

ciudad.

Que pretendemos que, una vez

avocada al tratamiento de la causa, la Excelentísima

Corte disponga que la competencia es contencioso

administrativa propia suya, y anule y/o revoque la

sentencia dictada por la jueza de Primera Instancia en

lo Laboral, por los argumentos expuestos en el escrito

de apelación presentado en baja instancia, al cual

remitimos en honor a la brevedad y solicitamos se tenga

presente.

Ello, para remediar el

gravísimo conflicto de atribuciones que se da en la

causa, donde el Poder Judicial (jueza laboral) intenta

hacer prevalecer la decisión del Gobernador por sobre

la de la Legislatura, constitucionalmente competente.

III) FUNDAMENTOS DE LA

AVOCACIÓN

ANTECEDENTES

Por remisión de la Auditoría

General de Gestión del MPA nuestra Comisión de Acuerdos

inició actuaciones sumariales para determinar si

corresponde iniciar proceso disciplinario al Director


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del Organismo de Investigaciones del MPA, Licenciado

Marcelo Saín.

El sumariado inicia entonces un

amparo en un juzgado laboral de Rosario.

En la causa de referencia el

Sr. Saín solicitó

“que se declare

inconstitucional la aplicación retroactiva de la ley

14016 (modificatoria de la ley 13013) a fin de que la

Comisión de Acuerdos Legislativos de la Provincia de

Santa Fe se abstenga de tomar cualquier medida

disciplinaria o precautoria (suspensión preventiva)

dentro del sumario administrativo FR4-000029/2021”

Si bien el proceso judicial va

a afectar a la Legislatura, se corre traslado solamente

al Poder Ejecutivo. Y el Fiscal de Estado, sin pedir

informes ni instrucciones a la Legislatura, se contenta

con un decreto de allanamiento a la demanda que emite

el Sr. Gobernador:

“dejar sin efecto el

procedimiento disciplinario materia del litigio,

archivándose el mismo”

Y la Sra. Jueza dispone aún más

allá de lo que pidió el actor y de lo que decretó el

Gobernador:
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“ordenando a la Comisión de

Acuerdos de la Asamblea Legislativa dejar sin efecto y

archivar la tramitación del sumario administrativo FR4-

000029/2021, caratulado “Resolución de la Fiscalía

General N° 14 de fecha 22/04/2021 en relación a los

legajos AGG 000022/21 y 000023/21. Procedimiento

disciplinario al director del organismo de

investigaciones Lic. Marcelo F. Saín”.

De este modo, mediante una

estrategia judicial burda, se quita del conocimiento de

su juez natural (Comisión de Acuerdos de la

Legislatura) la causa en curso sobre responsabilidades

de Marcelo Saín.

La situación se ha agravado y

se ha vuelto urgente desde que con fecha 03/07/2021 la

Sra. Jueza declaró inadmisibles los recursos de nulidad

y apelación presentados por el suscripto contra la

sentencia que nos obliga a dejar sin efecto y suspender

el sumario en cuestión.

Si bien hemos acudido

actualmente en queja a la Cámara de Apelaciones,

estamos en situación de parálisis institucional porque

la Sesión Conjunta de Ambas Cámaras resolvió pasar a

cuarto intermedio su actuación hasta que se aclare la

situación judicial de esta causa.


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AVOCACIÓN

El avocamiento se justifica

doblemente teniendo en cuenta que se dan las

circunstancias de las siguientes normas

constitucionales:

POR COMPETENCIA CONTENCIOSO

ADMINISTRATIVA RESERVADA DE LA CORTE SUPREMA

* Artículo 93, inciso 2:

Estamos ante un caso de clara competencia Contencioso

Administrativa, pero no de las deferidas a las Cámaras

por la ley 11330, sino de las reservadas constitucional

y legalmente a la Corte.

Concretamente se trata de un

asunto relativo a la facultad disciplinaria de la

propia Corte sobre los fiscales, que ha sido

encomendada por ley 13807 a la Legislatura, lo cual es

válido en tanto y en cuanto la propia Corte acepta la

derivación (in re ‘SPELTA’).

Pero además se discute sobre la

validez de un procedimiento encomendado por ley

exclusivamente a la Legislatura Provincial, lo cual es

asunto de competencia contencioso administrativo no

delegado por 11330 a las Cámaras del ramo.


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En innumerables precedentes

esta Corte admitió el mecanismo de avocación por esta

causal (por todos, ‘CAMPBELL’) diciendo:

“En el sub judice, si bien no

puede hablarse con rigor técnico de que se encuentra

planteado un "conflicto de competencia", ello es sin

embargo lo que virtualmente puede acontecer en los

hechos, a poco que se tenga en cuenta que la juez que

ha intervenido se ha considerado competente, pues, de

lo contrario, lo habría declarado (criterio de

"Vaninetti", A. y S. T. 106, pág. 141).

Asimismo, se ha destacado que

"ni por vía de hipótesis ha de suponerse la existencia

de vallas rituales que impidan la intervención de esta

Corte, pues el marco normativo está destinado a

asegurar la eficiencia del servicio judicial, y no a

conspirar contra ella. Ha de desecharse, pues, toda

inteligencia que, con base en el estricto apego a las

formas, termine produciendo la impotencia del órgano

con idoneidad constitucional para entender" ("De

Iriondo"; A. y S. T. 90, pág. 241).

Puede mencionarse también el

precedente de A. y S. T. 54, pág. 389/391 ("Nicola"),

entre muchos otros (A. y S. T. 52, pág. 71; T. 54, pág.

120; T. 56, pág. 251; T. 71, pág. 425), en el que se

señaló que, en el caso específico de que sea


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contencioso administrativa la competencia posible de

esta Corte, ésta se halla facultada para decidir sin

más la cuestión, "de oficio inclusive".

Y el criterio que se extrae del

de A. y S. T. 55, pág. 264 ("O.C.A.S.A. s. Recurso de

Inconstitucionalidad"), en el que se soslayó la

exigencia del planteo oportuno de la cuestión

constitucional, con fundamento en que tal deficiencia

no constituía obstáculo para la admisión "frente a la

facultad legal de esta Corte de intervenir de oficio

(art. 2, Ley 4106) en casos en que seriamente se

discuta su propia competencia -para negársela o

atribuírsela-...".

Además, puede recordarse que en

un antiguo precedente (A. y S. T. 16, págs. 209 y

sgtes.), este Tribunal advirtió la necesidad de no

entorpecer a la Administración a través de medidas

judiciales contrarias a la Constitución y a la Ley, que

pueden generar el conflicto de atribuciones previsto en

el inc. 6, art. 93, de la Constitución provincial.

Por último, que en autos

"López" (de A. y S. T. 118, pág. 234), señaló esta

Corte, siguiendo el criterio de "Vaninetti" (citado),

que "el hecho de que una de las partes -invocando que

la materia en debate corresponde a la competencia

originaria y exclusiva de este Cuerpo, en orden a lo


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dispuesto por el art. 93, inc. 2, de la Constitución

provincial- haya solicitado pronunciamiento sobre la

cuestión de competencia..., y de que su contraparte

tuvo suficiente oportunidad de expedirse en esta sede

sobre el punto..., basta para que el Tribunal se

pronuncie al respecto, y para que disponga, en su caso,

lo conducente en orden a la tutela de su competencia si

ésta pudiera estar afectada".

Y en FESSIA dijo: “Procede

aclarar, en primer lugar, que habiéndose solicitado y

tramitado la avocación de acuerdo a lo prescripto en el

artículo 2° de la Ley 11.330, ello habilita a esta

Corte a resolver sólo la cuestión de quién es el órgano

competente para entender en el presente conflicto, no

así sobre el fondo de la cuestión. Siendo ello así,

corresponde entonces decidir si la presente causa debe

continuar tramítandose ante este Tribunal, o por el

contrario, debe remitirse -a esos efectos- a la Cámara

de lo Contencioso Administrativo N° 1, tal como lo

sostienen el actor y el señor Procurador General en su

dictamen de fs.139/142.”

Tal criterio, evidentemente, ha

recibido consagración legislativa. En efecto, el art. 2

de la Ley 11330, que no refiere a "conflictos de

competencia" sino a "cuestiones de competencia",

autoriza a que, a pedido de cualquiera de las partes,


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la Corte intervenga de inmediato y disponga a ese

efecto "las medidas que estime necesarias para resolver

la cuestión".

También hay expresa fijación de

vía que trae el artículo 62 de la 13013.

Con lo cual, es procedente y

necesario que V.E. se avoque al conocimiento de la

causa, no solamente para asignar debidamente la

competencia sino también para resolver el fondo de la

cuestión.

POR CONFLICTO DE ATRIBUCIONES

* Artículo 93, inciso 6:

Estamos claramente ante un conflicto de poderes en la

Provincia. Mediante una estratagema del Fiscal de

Estado, el Ejecutivo lleva al Poder Judicial a

homologar un immposible allanamiento por el cual se

dispone ordenar a la Comisión de Acuerdos que presido

que cierre el sumario iniciado al funcionario del MPA

Licenciado Marcelo Saín.

Ello me obligó a apelar la

resolución convalidatoria del allanamiento, lo cual

pone al Poder Legislativo, y al Poder Judicial que debe

seguir tramitando la causa, en conflicto con el Poder

Ejecutivo.
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Este requisito de apelación

resulta esencial tal como esta Corte lo destacó en el

caso “CARRERAS”:

“tal como lo ha sostenido

invariablemente esta Corte, la consideración de este

tipo de pedidos supone la concurrencia de procesos que,

de contar con sentencia, ésta haya sido recurrida

("Martínez Costa"; A. y S. T. 132, pág. 489), o

respecto de la cual conste que se hayan seguido las

instancias recursivas ordinarias ("Sánchez Romero"; A.

y S. T. 141, pág. 201); es decir, de procesos, en

definitiva, "no concluidos mediante decisorio firme"

("Fornero"; A. y S. T. 164, pág. 417), o que se hallan

"indiscutiblemente vigentes" ("A.M.SA.FE."; A. y S. T.

163, pág. 238).”

Más aún cuando en este caso se

da la gravísima situación de que el abogado que debería

defender los intereses de la Legislatura (el Sr. Fiscal

de Estado) participó de la estrategia judicial del

Gobernador para allanarse y desposeer a la Legislatura,

a su Comisión de Acuerdos, de sus funciones.

Para evitar esas colisiones

entre los tres poderes provinciales es justo y

necesario que V.E. se avoque al conocimiento y

resolución de la cuestión.
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IV) GRAVEDAD INSTITUCIONAL

En el realismo mágico procesal

que esta causa pretende fundar surge una pregunta

imprescindible: ¿Se puede allanar el Fiscal de Estado,

cuando el acto lesivo emana de la Legislatura? ¿No

debería haber solicitado instrucciones al Legislativo

autor del acto tal como propone el propio Weder en sus

escritos doctrinarios? ¿o por lo menos debería haberle

comunicado esa decisión a la Legislatura, a los fines

de conocer previamente su postura?

De lo contrario, por vía de un

juicio -y posterior allanamiento- se podría burlar la

decisión de uno de los Poderes del Estado. Alcanzaría

al recurrente tener intereses alineados con el Poder

Ejecutivo, para poder soslayar decisiones tomadas

legítimamente por los otros poderes del Estado.

Asimismo, de esta manera, el

Poder Ejecutivo se inmiscuye en el ámbito de facultades

privativas de los demás poderes: en este caso, puede

ordenar el archivo de un procedimiento disciplinario

iniciado por el Poder Legislativo, lo que no está

previsto legalmente.

Esta desviación de poderes se

contrapone con el sistema republicano de gobierno y

genera una situación de gravedad institucional.


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En efecto: la situación en la

que coloca esta sentencia a la relación entre el Poder

Judicial, el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo

inaugura una crisis institucional sin precedentes.

La jueza intenta hacer

prevalecer una decisión (Gobernador) que a ella le

parece más válida que la del órgano constitucional y

legalmente habilitado para decidir (Legislatura). De

este modo el Poder Judicial invade las esferas de

competencias de los demás poderes, favoreciendo a uno

por sobre otro.

Si el mecanismo del amparo y

allanamiento del Gobernador respecto a decisiones

exclusivas de la Legislatura fuese convalidado, el

Gobernador podría fácilmente burlar todas las

decisiones legislativas, controlando en sus manos la

suma del poder público.

Claramente estamos ante la

creación de un sistema paralelo de veto, con el cual el

Gobernador ya ni necesita vetar sino solamente

allanarse a quienes pidan la nulidad de las leyes...

Esa situación implica una

altísima gravedad institucional que justificaría no

sólo el avocamiento de la Corte Suprema de Justicia de

la Provincia para determinar la materia contencioso

administrativa propia que se le está sustrayendo, sino


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también para remediar un gravísimo conflicto de

atribuciones, e incluso la vía del per saltum, o

recurso de inconstitucionalidad por salto de instancia.

Pero además esta estratagema

judicial coloca a todo el Poder Judicial en posición de

corresponsable de la crisis provincial de

gobernabilidad.

Reiteramos: estamos en

situación de parálisis institucional porque la Sesión

Conjunta de Ambas Cámaras resolvió pasar a cuarto

intermedio su actuación hasta que se aclare la

situación judicial de esta causa.

Es menester que se tenga

presente.

V) ADJUNTA

A los fines de elucidar la

situación actual del expediente de referencia, adjunto

el expediente digital completo y la queja deducida.

No exponemos aquí mayores

fundamentos sobre el fondo, para no reiterar lo que

hemos dicho en baja instancia, limitándonos por ende a

justificar la necesidad de avocación, remitiendo a

nuestras anteriores presentaciones digitalizadas en

honor a la brevedad.
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VI) PIDA REMISIÓN. SUSPENSIÓN

DE EFECTOS DE LA SENTENCIA

Para analizar la procedencia de

la avocación solicitada es menester que V.E. requiera

se le envíe el expediente para su consideración.

Y para evitar que se siga

profundizando el conflicto existente, deberá ordenarse

la suspensión de efectos de la sentencia homologatoria

del írrito allanamiento mientras tramita ante la Corte

el presente.

VII) HABILITACIÓN DE DÍAS Y

HORAS

Que atentos a la gravedad

institucional que tiene el caso, lo profundo y serio

del conflicto de poderes generado, y la repercusión

mediática y social que se generó, solicitamos se trate

el presente con habilitación de días y horas inhábiles.

Incluso, tramítese habilitando

la inminente feria judicial de invierno.

Téngase presente que la sesión

de la Comisión de Acuerdos de fecha 01/07/2021 resolvió

paralizar su actuación pasando a cuarto intermedio

hasta tanto se analice la situación judicial que ese

día se conoció informalmente.


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Lo mismo hizo la Sesión

Conjunta de Ambas Cámaras reunida en la misma fecha.

Por lo tanto, es menester la

urgente resolución del caso teniendo en cuenta también

la parálisis institucional que causa el decisorio en

crisis.

VIII) PETITORIO

Por todo lo expresado, de la

Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Provincia

de Santa Fe respetuosamente solicito:

1) Me tenga por presentado,

patrocinado y domiciliado, física y electrónicamente

2) Me conceda la participación

que me corresponde en representación de la Honorable

Comisión de Acuerdos de la Asamblea Legislativa de la

Legislatura de Santa Fe, como presidente de la misma,

con el aval de ambas Cámara en Sesión Conjunta, y a

título personal como legislador y miembro de la

Comisión de Acuerdos.

4) Por requerido avocamiento de

la Corte Suprema a la causa de referencia, en virtud de

lo contemplado en los incisos 2 y 6 del artículo 93 de

la Constitución de la Provincia de Santa Fe.


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5) Requiera al tribunal

actuante la remisión del expediente, suspendiendo los

efectos de la sentencia

6) Disponga que la causa es de

la competencia contencioso administrativa propia de la

Corte para este caso

7) Tenga presente la gravedad

institucional expuesta.

8) Habilite días y horas

inhábiles, incluso la feria judicial.

9) En su día, anule y/o revoque

la sentencia de fecha 30/06/2021 del juzgado laboral de

la 10° nominación de la ciudad de Rosario.

RESOLVIENDO ASÍ

SE HARÁ JUSTICIA

RONDINA Firmado
digitalmente por

Domingo RONDINA
Jose
Domingo

Jose Fecha: 2021.07.08


07:35:06 -03'00'
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Ref.: Saín Marcelo Fabián c/ Provincia de Santa Fe s/ Acción de


Amparo
CUIJ 21-04189949-9
Juzgado Laboral 10° Rosario

Comisión Bicameral de Acuerdos de la Asamblea Legislativa


de la Legislatura de la Provincia de Santa Fe

RECURSO DIRECTO (EN QUEJA)

Recurso de Nulidad y Apelación


Cuestión Política No Judiciable
Gravedad institucional
Incompetencia

Excelentísima Cámara en lo Laboral:

Fabián Bastía,

Diputado Provincial, Presidente de la Comisión de

Acuerdos de la Asamblea Legislativa de la Legislatura

de Santa Fe, con el patrocinio letrado del Dr. Domingo

Rondina, abogado (matrícula 6238 del Colegio de

Abogados de Santa Fe), constituyendo domicilio físico

ad litem en Santa Fe 825 - OFICINA PRESIDENCIA CÁMARA

DE DIPUTADOS de la ciudad de Rosario, y domicilio

electrónico en judicial@rondina.com.ar, ante V.E.

respetuosamente digo:

I) COMPARECE

Que vengo a

comparecer y solicitar participación en la causa que


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culmina con una orden inyuctiva respecto a la Comisión

que presido.

Comparezco en

carácter de Presidente y representante de la Comisión,

comparezco expresamente avalado por las Honorables

Cámaras Legislativas de la Legislatura de la Provincia

de Santa Fe reunidas en Sesión Conjunta, pero también

comparezco en mi carácter personal de legislador

miembro de la misma, ya que la sentencia de autos me

impide cumplir mis funciones.

Comparecido

entonces, solicito se tenga a la Comisión de Acuerdos

de la Asamblea Legislativa de la Legislatura de Santa

Fe, sostenida por ambas Cámaras Legislativas de la

Legislatura Provincial, y a mí, como partes en este

juicio.

Destaco que por

resolución de la Sesión Conjunta de Ambas Cámaras

Legislativas de la Legislatura de la Provincia de Santa

Fe de fecha 01/07/2021 he sido expresamente apoyado por

la Legislatura para esta actuación judicial.

II) OBJETO

Vengo en queja a

formular recurso directo por ante esta Excelentísima

Cámara de Apelaciones en lo Laboral (sin por ello


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consentir la competencia de este fuero) ya que la jueza

laboral de la 10° nominación de Rosario me ha denegado

el derecho a recurrir de su sentencia.

En efecto, mediante

Resolución 1260, al tomo 40 folio 459, me rechaza in

limine los recursos de nulidad y apelación que

presentamos para arribar ante V.E.

Por ello, no nos

queda otra alternativa que acudir por vía directa para

la consideración de nuestro planteo.

Llegado ahora aquí,

vengo a deducir recursos de nulidad y apelación, en

legal tiempo y forma conforme al artículo 10 de la ley

10456, solicitando se anule y revoque la sentencia 1195

de fecha 30/06/2021 dictada por el juzgado laboral de

la 10° nominación de Rosario donde dispone:

“ordenando a la

Comisión de Acuerdos de la Asamblea Legislativa dejar

sin efecto y archivar la tramitación del sumario

administrativo FR4-000029/2021, caratulado “Resolución

de la Fiscalía General N° 14 de fecha 22/04/2021 en

relación a los legajos AGG 000022/21 y 000023/21.

Procedimiento disciplinario al director del organismo

de investigaciones Lic. Marcelo F. Saín”.

Es decir: la nula

sentencia dispone una orden hacia un órgano que no fue


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convocado al proceso, y sobre el cual quien compareció

(Gobernador) no tiene autoridad.

Por lo tanto,

solicito su revocación por contrario imperio.

Asimismo planteo

liminarmente la falta de competencia del fuero laboral

de Rosario y la carencia absolutad de potestad de

juzgar por tratarse de una cuestión política no

judiciable lo que se discute en autos.

Dejo expresamente

señalado que no hay medida cautelar dictada en autos, y

por lo tanto no hay obligación vigente. La sentencia no

está firme ni obliga a nadie, mucho menos a la

Legislatura ni a su Comisión de Acuerdos que ni

siquiera ha sido parte del juicio pero que recibe una

insólita orden proveniente del mismo.

III) LA RESOLUCION

1260 QUE DENIEGA LA APELACION

En primer lugar

cabe señalar los motivos por los cuales subimos en

queja ante V.E.

La resolución

deniega nuestro recurso simplemente basándose en que

considera que la Comisión de Acuerdos es una mera

repartición administrativa de la Legislatura.


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Para ello remite a

doctrina del Fiscal de Estado WEDER (cuando era

doctrinario) lo cual de por sí genera suspicacias ya

que la jueza funda su decisorio en la opinión del

abogado de la contraparte…

En la tesis que

adopta la jueza para denegarnos participación, y evitar

la revisión de la Alzada, solamente la Provincia de

Santa Fe a través del Ejecutivo puede estar en juicio.

No se hace cargo de

que las instrucciones Weder las pidió al Gobernador, y

no al Legislativo autor de los actos en disputa.

No se hace cargo de

que la orden de la sentencia se dirige a la Comisión de

Acuerdos (a la cual puede ordenar pero no permite

defenderse).

No se hace cargo de

que sin participación de la Legislatura en la causa,

mal podría el Gobernador hacer cumplir la sentencia.

Luego, la jueza

sostiene que ella no podía verificar de ningún modo la

procedencia del allanamiento.

Ello, si bien no

hace a la fundamentación por la cual rechaza la

admisión de los recursos, muestra que duda sobre el

acierto que implicó fundar con 18 palabras una


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sentencia que -ahora- valora como una causa “delicada”

que pone en riesgo la división de poderes.

Por ello, nos vemos

impelidos a acudir ante V.E. para que de manera directa

se haga cargo de la causa, la requiera, la analice, y

disponga devolver la cuestión a su adecuado cauce

adjetivo y sustantivo.

IV) COPIAS 356

Dejo constancia de

que la jueza actuante en su resolución no puso a

disposición las copias propias del artículo 356 CPCCSF.

Sin embargo,

teniendo en cuenta que la causa se encuentra

enteramente digitalizada en SISFE, solicito se

verifiquen en ella las copias necesarias.

V) LEGITIMACIÓN

PASIVA DE LA COMISIÓN Y DE LA LEGISLATURA

A continuación,

exponemos los motivos de fondo por los cuales apelamos,

reiterando los expuestos ante la jueza a quo, a los

fines de acelerar los tiempos y facilitar la

comprensión.
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VI) LEGITIMACIÓN

PASIVA DE LA COMISIÓN Y DE LA LEGISLATURA

En decisiones

autónomas de la Legislatura, como lo es la decisión de

realizar los juicios políticos o procesos de disciplina

o destitución que la Constitución y las leyes le

asignan en exclusiva (sin refrendo de otro poder),

nuestro órgano constitucional es totalmente soberano,

actuando según el mejor criterio de su mayoría,

discrecionalmente, sin cortapisas posibles provenientes

de otros poderes estatales.

En este juicio se

ha puesto en debate el ejercio de una facultad propia,

exclusiva de la Legislatura a través de su Comisión de

Acuerdos: a diferencia del proceso de sanción

legislativa, que es complejo porque se integra con la

promulgación o veto del Ejecutivo, nuestros

procedimientos de disciplina son autónomos, ya que no

pasan por otro poder para completarse.

La decisión hace al

cumplimiento de sus funciones propias, y por ende

admitir cualquier invasión foránea pondría al ser mismo

de la Legislatura en manos de otro órgano.

En ningún otro

momento la Cámara es más soberana que al ejercer su

parte del ‘checks and balances’. Tan Legislatura es que


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actúa a través de una Comisión que representa a ambas

cámaras conjuntamente, integrada en pie de igualdad por

Senadores y Diputados provinciales.

En el caso

concreto, se trata de una facultad asignada por las

leyes, con remisión al sistema constitucional de Juicio

Político, y dada sin restricciones de ningún tipo.

Todos los

tratadistas han leído siempre esta facultad de tramitar

Juicio Político como “la reina de las cuestiones

políticas no judiciables” junto con la facultad de

declarar la guerra y firmar la paz que tiene el Poder

Ejecutivo Nacional.

Sobre esta

actividad, en que la Legislatura actúa como JUEZ,

ningún otro juez puede intervenir, más allá del respeto

que la jueza de grado y los camaristas nos inspiran.

Y si puede haber

revisión judicial de lo decidido, especialmente para

inspeccionar el cumplimiento de los requisitos

formales, no puede haber intromisión del Poder Judicial

(ni mucho menos del Ejecutivo) mientras el proceso está

en trámite.

Por ende, las

decisiones que la Comisión y la Legislatura tomen en el

caso bajo análisis sólo son atribuibles a ellas, y


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deben ser defendidas por ellas, entendiéndose con la

Cámara la discusión que aquí pretende entablarse.

VII) PERSONALIDAD

DE LOS ÓRGANOS LEGISLATIVOS

Era doctrina

antiguamente aceptada que las Legislaturas no eran

demandables.

Suponían los

autores clásicos que cualquier pretensión de un

particular contra ella iba, en definitiva, a repercutir

sobre decisiones provinciales, sobre el presupuesto

provincial, sobre el gobierno, y por lo tanto se

suponía que el único legitimado pasivamente por el

concepto ‘Estado Provincial’ era el Poder Ejecutivo.

Sin embargo, con la

lenta pero persistente perforación de la doctrina de

las cuestiones políticas no judiciables, han ido

apareciendo casos que nos llevan a reformular la tesis.

En efecto: cuando

un juzgado, como en el caso, da curso a una demanda

cuyo objeto hace a funciones propias, intransferibles,

de la Legislatura, debe admitirse su participación

litigiosa.

Ello por varias

razones que se desarrollan a continuación:


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VIII) LA

PERSONALIDAD POR FUNCIÓN DISCRECIONAL

Al tratarse de un

tema como la remoción o sanción de un funcionario de

altísimo rango, estamos ante una decisión exclusiva, y

discrecional de la Legislatura.

Es su decisión la

única que causa el efecto buscado por la Constitución o

por la ley (sanción / remoción) y es la Legislatura la

única que puede causar el daño que el demandante cree

que sufrirá.

Postular al Poder

Ejecutivo, o a su órgano Fiscal de Estado (‘es el

asesor legal del Poder Ejecutivo’, dice el artículo 82

de la Constitución Provincial), como representantes de

la Legislatura o de la Comisión, resulta inidóneo para

la profundización del debate judicial sobre la causa.

Por lo tanto, surge

claro que la Comisión de Acuerdos de la Asamblea

Legislativa de la Legislatura de Santa Fe, a la que la

jueza a quo dirige su orden en la sentencia, debió ser

admitida como parte en la causa.

La falta de

correcta constitución de la litis con la Comisión,


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causa la nulidad de la sentencia, porque la orden se

dirige a una persona que no fue parte en el debate.

IX) LA PERSONALIDAD

POR AFECTACIÓN DE LA SENTENCIA

La sentencia del a

quo afecta de manera exclusiva y directa a la Comisión

que presido.

La sentencia, sin

que haya sido pedido ni por el actor, dispone ‘dejar

sin efecto y archivar’ un sumario en curso ante el

Legislativo.

Encargar el

cumplimiento de esa orden a manos del Fiscal de Estado

es absurdo. Ni a él ni al Poder Ejecutivo les afecta de

modo alguno la sentencia, ni podrían comprometerse a

cumplirla, ya que la tramitación de expedientes es

potestad de la misma Comisión y de la Legislatura, con

lo cual malamente podría cumplirse una sentencia de ese

objeto.

Y para que la

Comisión pudiese ser forzada en el marco de una

hipotética e inconstitucional ejecución judicial,

debería haber sido parte del proceso, y condenada en

firme.
12

Cómo piensa

tramitar una posible ejecución de sentencia la Sra.

Jueza?? Aplicando astreintes al Gobernador? Allanando

la Legislatura para secuestrar el expediente

legislativo?

Todo ello demuestra

que no puede haber juicio de conocimiento y decisión

sin la participación procesal de la Legislatura.

Por lo tanto, surge

claro que la Comisión de Acuerdos de la Asamblea

Legislativa de la Legislatura de Santa Fe debe ser

admitida como parte en la causa para que la sentencia

que en definitiva se dicte pueda cumplirse.

X) LA PERSONALIDAD

POR CONFLICTO DE PODER. LA ACTUAL SITUACIÓN HISTÓRICA

DE LA COMPOSICIÓN DE LA LEGISLATURA

Que, al darle el

control del proceso al Ejecutivo y al Sr. Fiscal de

Estado (ubicado orgánicamente dentro de la estructura

del Poder en la órbita ejecutiva) se está creando una

situación de grave crisis institucional, ya que

podríamos afrontar un serio conflicto entre el

Departamento Ejecutivo Provincial y las Cámaras

Legislativas.
13

Súmese a ello que,

en el cuatrienio actual, se ha dado por tercera vez en

la historia santafesina la situación inusual de que la

mayoría de la Legislatura no pertenece al partido del

Gobernador.

Pero, la madurez

demostrada por la dirigencia política santafesina,

permite la convivencia democrática entre mayorías

partidarias diferentes, siempre y cuando haya diálogo

democrático, y se respeten las competencias e

incumbencias de cada poder.

Pero si se aceptase

que el Gobernador representa a la Legislatura, cuando

hay un conflicto entre ésta y personas vinculadas al

Gobernador, caeríamos en una gravísima desviación de

las competencias funcionales.

En todo litigio una

mala gestión procesal puede conducir a una derrota.

En todo litigio

existe la posibilidad de allanarse a la demanda.

En todo litigio

debe haber identidad entre quienes debaten y quienes

son condenados.

Por lo tanto, surge

claro que la Comisión de Acuerdos de la Asamblea

Legislativa de la Legislatura de Santa Fe debió ser


14

admitida como parte en esta causa, y ahora expresamente

lo solicitamos.

XI) ART. 93, INC. 6

- LA CORTE ES SUPREMA

En este caso, si se

permitiese al Poder Ejecutivo Provincial entenderse con

quien reclama su incorporación estaríamos ante un claro

supuesto de conflicto de Poder que debería ser zanjado

por la Corte Provincial.

Porque se estaría

(mediante una sentencia judicial) quitando facultades

constitucionales al Poder Legislativo en beneficio de

acumulación de poder para el Ejecutivo.

Si se impidiese a

la Legislatura tomar intervención judicial a través de

sus autoridades, y se delegase la tarea al Fiscal de

Estado dependiente del Gobernador, se provocaría una

crisis institucional de proporciones.

Téngase presente

que, como resulta de público conocimiento, el Ejecutivo

tiene sus preferencias puestas en el actor, en cuyo

caso nadie podría garantizarle a la Legislatura la

JUSTA DEFENSA EN JUICIO con lo cual serían estériles

las cláusulas constitucionales que la hacen soberana en

materia de remociones y sanciones.


15

Así que si se

pretende continuar con esta tramitación, deberá darse

intervención a la Corte Suprema de Justicia de la

Provincia de Santa Fe en los términos del artículo 93

inciso 6 de la Constitución Provincial, porque el Poder

Judicial estaría generando un enorme conflicto de

poderes en la Provincia.

XII) IMPEDIMENTO A

LA FUNCION INDIVIDUAL, PERSONAL, DE CADA LEGISLADOR

MIEMBRO DE LA COMISION DE ACUERDOS

Incluso, si se

considerase que la Legislatura y/o la Comisión no

tienen personería, debería concedérseme participación a

título personal, como legislador y como miembro de la

Comisión.

Ello porque la

sentencia implica impedirme realizar una función que

tengo encomendada como miembro de la Legislatura, y

como integrante de su Comisión de Acuerdos.

Por ello, en el

peor de los casos, en la más restrictiva de las

hipótesis jurídicas sobre legitimación pasiva, debería

permitirse al individuo legislador participar en un

debate que le impedirá expresarse y cumplir sus

funciones constitucionales y legales.


16

XIII) EL PRECEDENTE

DE LA LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA ROBUSTELLI II

En el ya famoso

precedente ROBUSTELLI II (López c/ Cámara de Diputados)

dijo claramente la sentencia de primera instancia,

ratificada luego por la Cámara y la Corte Provincial:

“la Honorable

Cámara de Diputados es un órgano del Estado Provincial

que forma parte de un órgano complejo como es la

Legislatura Provincial y ha sido demandada en relación

a la decisión adoptada en uso de sus facultades

privativas y exclusivas. Por lo tanto no puede

desconocerse su carácter de legitimada pasiva.

Surge palmariamente

del art. 82 de la Constitución Provincial que el Fiscal

de Estado es el asesor legal del Poder Ejecutivo, tiene

a su cargo la defensa de los intereses de la provincia

ante los tribunales de justicia en los casos y en la

forma que establecen la constitución o las leyes, y

desempeña las demas funciones que éstas le encomienden.

Además es designado por el Poder Ejecutivo. La

ubicación de la norma citada como capítulo VI de la

Sección IV que refiere exclusivamente al Poder

Ejecutivo deslinda toda posibilidad de que la Honorable


17

Cámara de Diputados sea representada por el Fiscal de

Estado.”

Y hacia allá vamos.

Para desentrañar la verdad del caso sólo puede llevarse

el pleito con la Comisión de Acuerdos de la Asamblea

Legislativa de la Legislatura de Santa Fe como parte.

XIV) CUESTIÓN

POLÍTICA NO JUDICIABLE. DEFECTO ABSOLUTO DE LA POTESTAD

DE JUZGAR. FALTA DE JURISDICCIÓN

Entendemos que debe

declararse la falta de jurisdicción por tratarse en

autos de una cuestión política no judiciable (POLITICAL

QUESTIONS).

Ello porque se

pretende afectar la tramitación de un expediente

legislativo en curso, de una actividad discrecional y

exclusiva del Poder Legislativo, el cual ni siquiera ha

causado hasta fecha de sentencia daño actual ni

inminente a nadie.

Sobre la

improcedencia de invasión judicial en estos casos,

resume Cassagne: “La concepción restrictiva del control

judicial sobre las cuestiones políticas pone el acento

en la necesidad de impedir el llamado “gobierno de los

jueces” a efectos de resguardar el principio de


18

equilibrio en que se nutre la doctrina de la separación

de poderes y de evitar, por lo tanto, que un poder

quede a merced de otro, como consecuencia de trasladar

el poder político a los tribunales judiciales, con

todas las implicancias que tendría la injerencia

política de los jueces (BIDEGAIN).

En esa línea, pero

en una postura menos rígida y más realista, se ubica

BADENI al sostener que “en definitiva, las cuestiones

políticas no abarcan todas las facultades

constitucionales conferidas a un órgano político sino

solamente aquellas que revisten carácter discrecional

en orden a su contenido, oportunidad y conveniencia y

que no son susceptibles de ser examinadas por los

jueces sin alterar el equilibrio e independencia de los

poderes consagrados en la Ley Fundamental”.

Alberto Bianchi,

principal analista doctrinario argentino de esta

teoría, explica al tratar de las cuestiones políticas

no judiciables que tienen las Cámaras del Congreso:

“Para ello poseen

una facultad discrecional, ajena al conocimiento de la

Corte. Si ha habido arbitrariedad en esta decisión, no

es la Corte el órgano competente para investigarla.

Será el electorado el que juzgará, a su vez, a esos

senadores, en el próximo comicio. En este sentido, la


19

eventual arbitrariedad del Senado es mas remediable aún

que la arbitrariedad de la propia Corte, que,

orgullosamente, sostiene que no es susceptible de

remedio su propia arbitrariedad.

(…)

Se da un supuesto

en el que, típicamente, debe intervenir la Corte y

repara el error inexcusable en el que haya incurrido la

sentencia. En este caso, su fallo no podrá tener otro

efecto que devolver las actuaciones para que se

produzca nuevo pronunciamiento, conforme a las pautas

allí indicadas.”

Y luego va a

analizar el caso que nos convoca:

“Conflictos

internos de las cámaras legislativas: Se encuentra muy

vinculado con el punto anterior el de los eventuales

conflictos internos de las Cámaras del Congreso y su

posible judiciabilidad. En efecto, la admisión o no de

los nuevos legisladores por sus pares, las sanciones

que el cuerpo pueda aplicar a alguno de ellos, etc.,

son todos asuntos que ofrecen dudas acerca de su

revisibilidad por los tribunales.

En los Estados

Unidos, la Corte Suprema ha interpretado esta cuestión

en “Powell v. McCormack”, con sentido parcialmente


20

favorable a la judiciabilidad. Se debatía si era

revisable por los tribunales la decisión de la Cámara

de Representantes, que había impedido acceder a su

banca a un legislador debido a su conducta irregular.

La Corte, según el voto de su Chief Justice Warren,

entendió que solo estaba impedida de revisar aquellas

decisiones en las que se juzgaban los requisitos

exigidos para los legisladores en el Art. I, secc. 2,

de la Constitución, es decir la edad, ciudadanía y

residencia, pero que el Art. I, secc. 5, en tanto prevé

que cada Cámara es juez de las elecciones, escrutinios

y calificaciones de sus miembros, no es obstáculo para

revisar judicialmente aquellas decisiones en las que se

hicieran mérito de otras circunstancias. En un sentido

muy parecido fue decidido “Roudebush v. Hartke”, caso

en el cual un candidato a senador, que había perdido la

elección, pidió un recuento de votos. Ello fue

impugnado judicialmente por el vencedor y la Corte

entendió que tenía atribuciones para ordenar el

recuento, aun cuando sostuvo también que solo la Cámara

respectiva podía decir cual de los dos candidatos era

el elegido.

La Corte Suprema

argentina ha establecido en forma uniforme que tales

atribuciones son privativas de las Cámaras del

Congreso, cuyo ejercicio final y definitivo no debe ser


21

revisado judicialmente. Así lo ha dicho, por ejemplo,

en “Junta Electoral Nacional- Entre Ríos” y en “Unión

Cívica Radical c/ Campos”. En fecha más reciente ha

confirmado esta tendencia en un pronunciamiento

ocurrido con motivo con motivo de la incorporación de

dos senadores del Chaco. El caso tuvo lugar en “Chaco

c/ Senado de la Nación”, acción declarativa promovida

por el gobernador de esa provincia, con el objeto de

que se declarara la nulidad de una resolución del

Senado, que al hacer lugar a una impugnación del

Partido Justicialista desestimó los pliegos de dos

senadores y dispuso la incorporación de otros dos. Al

rechazar la acción, la Corte, en fallo dividido de 5

votos a 4 y muy criticado, sostuvo que “…las objeciones

que sobre ese accionar del Senado de la Nación pudieran

formularse, remiten al modo en que ha ejercitado sus

facultades constitucionales privativas, ámbito

pacíficamente excluido del control jurisdiccional. Se

trata, en definitiva, de un espacio propio y exclusivo

de ese órgano que compone uno de los poderes políticos

del Estado, en el que goza de amplia discrecionalidad

funcional”. Igual criterio fue aplicado en “Tomasella

Cima c/ Congreso de la Nación” y en “Simón Hernández”

(Control de Constitucionalidad, Alberto B. Bianchi,

Págs. 191 y 204 a 207)


22

Por ende,

sostenemos que los jueces no están en condiciones de

tomar decisiones sobre este caso.

Más aún teniendo en

cuenta que ni siquiera se había llegado a tener por

promovido el sumario en la fecha en la que sentencia

fue dictada.

Si hubiese

posibilidad de revisión judicial es cuando haya una

decisión que afecte un derecho subjetivo, no puede

mediante una sentencia paralizarse el estudio de un

expediente legislativo.

Y ello debe ser

declarado por la jueza de grado y/o por la Cámara de

Apelaciones, admitiendo que no hay potestad

jurisdiccional frente a las facultades exclusivas de

los órganos legislativos, como es en este caso.

XV) INCOMPETENCIA

DEL FUERO LABORAL e IMPROCEDENCIA DE LA VÍA DEL AMPARO

Si bien nos vemos

forzados a comparecer ante el fuero laboral, ello no

implica admitir su competencia, que expresamente

cuestionamos a continuación.

Conforme al

artículo 3 de la ley 11330 estamos ante un caso de


23

clara competencia de la Cámara en lo Contencioso

Administrativo N.º 1 de la Ciudad de Santa Fe.

Claramente es un

caso donde el actor va “contra los actos de la

administración pública regidos por el ordenamiento

jurídico administrativo que se pretendan lesivos, de un

modo directo y actual, de un derecho subjetivo o de un

interés legítimo emergente de ese ordenamiento”.

En este caso, la

materia involucrada refiere al empleo público, en la

cual “la competencia de las Cámaras de lo Contencioso

Administrativo se supone” (crit. “Olivera, A. y S., T.

293, pág. 437).

Asimismo, en el

precedente mencionado, la Corte expresó que cuando “la

pretensión en juego se basa, principalmente, en

circunstancias derivadas de la relación de empleo

público que vincula a la interesada con la

Administración Pública provincial y que, para su

resolución, es necesario el análisis de actos

administrativos y la aplicación y valoración de normas

de derecho público […] corresponde la intervención del

Órgano jurisdiccional con competencia material

específica, esto es, la Cámara de lo Contencioso

Administrativo”.
24

Dicha conclusión,

de ningún modo se ve alterada por el hecho de que

acoger el pedido del actor suponga inexorablemente la

declaración de inconstitucionalidad de una ley, pues

esa circunstancia no desplaza la concurrencia de la

mencionada materia (“Aguirre”, A. y S. T. 300, pág.

360; "Andreoli", A. y S. T. 163, pág. 71, y sus citas).

En conclusión, no

caben dudas respecto al carácter contencioso

administrativa de la materia debatida en autos. Y no

modifica esa decisión la circunstancia de que se pida

la declaración de inconstitucionalidad de una norma.

El amparo ni

siquiera es la vía más idónea, comparado con la Medida

Cautelar Autónoma del artículo 14 de la 11330.

En efecto, en el

señero precedente "Bacchetta" (A. y S. T. 132, pág.

67), la Corte indicó que en las causas en las cuales se

discute un supuesto que involucra materia contencioso

administrativa se torna especialmente estricto el

criterio con que debe apreciarse la concurrencia de los

presupuestos para la viabilidad del amparo, atento a

que en el ordenamiento jurídico santafesino tal acción

no solamente constituye una herramienta excepcional por

su propia naturaleza, sino también por el particular

diseño institucional que constitucional y legalmente se


25

ha establecido para la revisión de la legitimidad del

obrar administrativo.

Así, pues, en

causas como la de autos -se dijo en el mismo

pronunciamiento- habrá de hacerse una "selección

inteligente" para definir cuidadosamente si la cuestión

debatida es susceptible o no de ser encauzada por la

vía del amparo.

Con ese objeto, se

ha puesto especial énfasis -entre otras cuestiones- en

la constatación de la existencia de un eventual

perjuicio de difícil o imposible reparación en la

esfera jurídica de los amparistas.

En el sub lite, el

recurrente no ha acreditado por qué excepcional razón,

en las circunstancias del caso, el tránsito por la vía

administrativa previa y el posterior acceso a la

jurisdicción especializada podría acarrearle un

perjuicio irreparable.

Tal demostración

era necesario, puesto que lo contrario implicaría que

cualquier funcionario que se encuentre sometido a un

procedimiento disciplinario -en el ámbito de cualquiera

de los tres poderes del Estado- podría interponer un

amparo a los fines de interferir con el referido


26

procedimiento e impedir el desarrollo del sumario

correspondiente.

En suma, no es

admisible -como regla- el amparo cuando se trata de

discutir cuestiones que estén comprendidas dentro de la

competencia contenciosa-administrativa. Y no se

observan, en el caso bajo estudio, particularidades que

ameriten apartarse de la regla señalada.

Y es clarísimo el

actor va contra un acto administrativo tal como se

evidencia con el propio allanamiento y con la misma

sentencia.

Así ha sido

claramente definido por la propia Corte Suprema de

Justicia de la Provincia de Santa Fe en el reciente

fallo “Spelta” de fecha 29/06/2021 que determinó que la

competencia en estos casos es de la Justicia en lo

Contencioso Administrativo (SPELTA, ADRIAN ALEJANDRO C/

PROVINCIA DE SANTA FE - AMPAROS - (EXPTE. 186/2020 -

CUIJ 21-03678784-5) S/ RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD

(CONCEDIDO POR LA CÁMARA) CUIJ 21-03678784-5).

Incluso, el propio

Fiscal de Estado Weder, en la causa SPELTA, planteó con

total claridad que la competencia en estos casos no era

del juzgado laboral sino del fuero contencioso


27

administrativo, siendo nulo por lo tanto cualquier

decisorio de juez incompetente.

Esto habilitaría la

solicitud de avocamiento de la Corte Provincial en

virtud del inciso 2 del artículo 93 de la Constitución

Provincial.

Pero si se

considerase que Saín solamente quiere dar un debate

sobre la constitucionalidad de alguna norma, tampoco es

competente la justicia laboral.

La competencia

residual para asuntos constitucionales hace años que ha

sido diferida por la Corte Suprema de Santa Fe hacia

los juzgados de Distrito en lo Civil y Comercial.

Pero además siendo

la Legislatura de la Provincia de Santa Fe la parte

demandada, la competencia apunta hacia la ciudad de

Santa Fe, capital de la Provincia, donde residen los

tres poderes provinciales, y no en la ciudad de

Rosario. Además, el Director del Organismo de

Investigaciones tiene legalmente su asiento funcional

en Santa Fe capital, donde también se domicilia el MPA

en que está inserto.

Inclusive, si al

menos se hubiese tenido en cuenta el evidente texto de

la Ley provincial del Amparo 10.456, la competencia se


28

encuentra específicamente estipulada en su artículo

ARTÍCULO 4º.-: “Competencia: Será competente el Juez de

Primera Instancia de distrito del lugar en que el acto

lesivo, tenga, pueda, o deba, tener efecto, a opción

del actor. Se observarán en lo pertinente las normas de

competencia, salvo imposibilidad o urgencia, en cuyos

casos el Juez requerido conocerá de la demanda. Cuando

un mismo acto lesivo afecte a varias personas,

entenderá en todos los casos el juzgado en que radique

el expediente más antiguo, disponiéndose la acumulación

de los autos.” Independientemente de la opción del

actor, la facultad que la ley le otorga no contempla

elegir una competencia territorial totalmente ajena al

acto atacado o a producirse por la Legislatura, ni

distinta a dónde “pueda o deba tener efectos”, que

siempre es el domicilio legal por ley del funcionario

investigado. Siempre es la capital de la Provincia:

Santa Fe, y bajo ningún concepto Rosario.

Claramente estamos

ante un supuesto de evidente forum shopping, siendo que

hasta la presentación del Sr. Saín no se conocía el

referido precedente de Corte “Spelta”, siendo que la

Justicia Laboral de Rosario ya se había declarado

competente en otros “amparos” en primer y segunda

instancia, como fueron los precedentes “Narvaja”,

“MacCormack” y “Spelta” (este último, como ya se dijo,


29

antes de llegar a la Corte). Misma suerte, respecto a

la competencia laboral, corrió el precedente “Ledesma”,

más es dable destacar, que en este último caso el

Fiscal Ledesma presentó el amparo en la sede de su

trabajo en el MPA: San Lorenzo (siendo que corresponde

a luego intervino la misma Cámara Laboral de Rosario

por ser de la misma Circunscripción). Ahora bien: ¿Qué

razón de competencia territorial tuvo el Sr. Saín para

presentarse en la Justicia Laboral de Rosario, si

incluso su asiento laboral es la ciudad de Santa Fe?.

Cae de maduro la respuesta: forum conveniens.

Para ilustrar lo

antedicho, nuestro tribunal cimero dijo en A y S t 248

p 329/331, en A y S t 168 p 212-213: “Si se concuerda

con el criterio de que, en los casos en que la prórroga

de la competencia no está permitida, el juez debe así

declararlo de manera liminar pues, en caso de ser

consentida ésta por la contraparte le quedaría vedado

ya hacerlo de manera oficiosa y se admite que resulta

improrrogable la competencia cuantitativa cuando la

demanda se propone ante un juez de menor competencia

por cuantía de la que corresponde al que es competente

según la ley (apartado 2, inciso 1, ley 10160), debe

concluirse que asiste razón al titular del Juzgado de

Circuito al declararse incompetente en el apremio dado

que con la "ampliación" efectuada por la actora se


30

excedía la competencia por valor asignada al juzgado.

Ello porque, si así no se lo entendiese, se le vedaría

a los tribunales de menor cuantía la custodia de su

propia competencia en los casos en que la parte actora,

recurriendo al simple expediente de proponer la demanda

de manera parcial, opte por litigar por ante la

Justicia de Circuito, lo que importaría, en la

práctica, consagrar con rango legislativo la figura del

"forum shopping" contra la que ya ha prevenido la Corte

local. (Jurisprudencia Vinculada: "D., B." AyS T 146 p

324. Sumario Nº J0022629)”

Así también debe

declararse la incompetencia de los tribunales laborales

de Rosario para entender en esta causa, y remitirse a

la Justicia en lo Contencioso Administrativo.

XVI) NULIDAD

Siendo claro, tal

como fundamentamos ut supra, que la Comisión de

Acuerdos de la Asamblea Legislativa de la Legislatura

de Santa Fe debió ser incorporada al pleito para

después poder dictar una orden en la sentencia a su

respecto, resulta nula la decisión adoptada por

indebida constitución de la litis.

Desde el principio

debió la Sra. Jueza convocar a la Comisión, o a ambas


31

Cámaras legislativas, para que tomen la intervención

procesal que consideren menester.

O, si querían ser

representadas por el Fiscal de Estado, podían emitirle

las instrucciones que creyesen convenientes.

Para ello, el

Fiscal de Estado debía requerirles los informes e

instrucciones que establece el inciso d) del artículo 3

de la ley 11875.

Pero en este caso

el Fiscal de Estado compareció y siguió instrucciones

del titular del Poder Ejecutivo, burlando de este modo

la división constitucional del Poder.

Tal como exponemos,

aceptar que el Fiscal de Estado presente un

allanamiento del Gobernador, para después enviar una

orden al órgano legislativo, implica un absoluto

desconocimiento procedimental y una vulneración clara

del debido proceso adjetivo: falta coincidencia entre

los sujetos que debaten y los que resultan obligados

por la sentencia.

No advirtió la

jueza que el Gobernador no puede darle órdenes a la

Legislatura?? Cómo entonces piensa que se puede cumplir

una sentencia sin darle intervención procesal al órgano

legislativo?
32

Y el Fiscal de

Estado debería haberse apartado teniendo en cuenta la

relación personal que lo une al actor, con quien

compartieron gabinete hasta hace pocos meses, y a quién

debería haber supervisado (pudiendo incluso el Fiscal

de Estado ser corresponsable por omisión de control en

actos administrativos ministeriales que aún están en

curso).

En su escrito de

fecha de fecha 05/03/21 en la causa JULIERAC (cuij 21-

02017450-9) Fiscalía de Estado dice que ella puede

defender a las Cámaras Legislativas precisamente porque

ellas le dieron el acuerdo a su designación, cosa que

no honra al momento de acompañar esta estratagema del

allanamiento contra la Legislatura.

No debemos olvidar

nuestro faro constitucional, el cual reza en su

ARTÍCULO 95. “Las sentencias y autos interlocutorios

deben tener motivación suficiente, so pena de nulidad”.

Y a todas luces es evidente que esta sentencia no está

fundada ni motivada suficientemente.

Si bien ya nos

referimos a la “extensión” de la sentencia en su doble

sentido, de haberse excedido en lo peticionado y

allanado, sino que también nos referiremos a lo

huérfano de fundamentos del mismo – es un párrafo en


33

12 páginas -, no creemos que lo “escueto” sea el óbice

de una fundamentación.

Tanto nuestra Corte

Nacional como Provincial ya ha dicho que debe

apuntarse que la exigencia de motivación suficiente de

los pronunciamientos judiciales supone respetar

"criterios mínimos de argumentación jurídica" (Cfr.

Fallos:329:3764, disidencia de los Dres. Zaffaroni y

Lorenzetti). Ciertamente, tal recaudo no impone un

cartabón de quantum sino de calidad de los argumentos

que sirven de sustento a la sentencia (A. y S. T. 64,

pág. 53), y así se ha dicho que la parquedad de un

pronunciamiento no acarrea su nulidad, pues no debe

confundirse fundamentación breve o sucinta con una

raquítica o insuficiente, reñida con el debido proceso

(A. y S., T. 69, pág. 411; T. 108, pág. 225; T. 221,

pág. 286). No existe, entonces, una "medida" en la

fundamentación, sino que basta con que la sentencia

contenga "fundamentos mínimos suficientes" como

condición de su validez (Fallos:306:1094); pero ello sí

reclama una exposición clara de las razones que, con

arreglo al régimen normativo vigente y a las

circunstancias comprobadas de la causa, dan apoyo a la

decisión (Fallos:112:348; 312:182, etc.).

Y por más que nos

forcemos en querer ver algo cualitativamente


34

contundente en ese párrafo que autoexime al órgano

judicial de fundamentar por un allanamiento inidóneo,

que condena a cumplir una actividad a un sujeto ajeno

sin siquiera declarar la inconstitucionalidad –

exigencia legal del amparo – de una norma aún

inmaculada y vigente: no sólo no vemos, sino que no

existe.

La jueza de grado

emitió una sentencia claramente incongruente,

inmotivada e irrazonable. La fundamentación o motivo de

una sentencia constituye la razón de acto. La

Sentencia, para estar motivada, tiene que exteriorizar

el razonamiento que hizo el órgano jurisdiccional que

justifica la decisión.

Una resolución de

12 páginas, que contiene resultas o VISTOS en 11

Páginas - 9 páginas y 1/2 son de vistos refiriendo al

planteo del amparista, en un párrafo refiere, también

por vistos, a la intervención del MPF en favor de la

cautelar (que luego no dictó) 1 página y 1/2 son vistos

referidos a la contestación de la demanda por la

provincia - los CONSIDERANDOS (motivos) se desarrollan

en 1/2 Página con 2 párrafos: en 1 párrafo útil de 10

renglones para exponer su fundamentación y para

referirse al allanamiento como causal de exclusión de

toda fundamentación y control de legalidad; y 1 párrafo


35

para imponer las costas en el orden causado. RESUELVO:

1/2 página.

Primariamente, tal

resolución viola el principio de congruencia, no

encontrándose el silogismo lógico en la resolución, el

cual sería dado A + B = AB. La sentencia dice A + B = 7

ó hundido.

Asimismo, con la

liviana fórmula “…la sentencia consecuente al

allanamiento no supone ningún pronunciamiento de mi

parte sobre el control de constitucionalidad o

convencionalidad de la legislación provincial en

cuestión” violenta la propia ley 10.456 que la misma

jueza aceptó como trámite para el presente proceso,

omitiendo lo que exige imperativamente la misma, a

saber: “ARTICULO 3º.- Declaración de

inconstitucionalidad: El Juez del amparo debe

pronunciar de oficio o a petición de parte la

inconstitucionalidad de las normas y actos que padezcan

de tal vicio”.

Creemos no merecer

mayor abundamiento sobre el particular cuando con 18

palabras (“Que el allanamiento formulado por el Fiscal

de Estado me exime de toda consideración sobre el caso

concreto.”) la jueza se autoeximió de cumplir con la

manda constitucional (artículo 95 de la carta magna


36

provincial) y el imperativo legal del artículo 2 de la

Ley 10.456.

Ni siquiera en el

fuero de mayor intensidad estatal - como es el penal -

se admite no fundar una sentencia por “acuerdo de

partes” sobre la responsabilidad y la pena del

imputado, siendo condenado el investigado. En los

vigentes procedimientos abreviados en nuestro código

procesal penal (Ley 12.734 y modif.) el Juez debe

realizar el control de legalidad del acuerdo, “requerir

la conformidad genuina del imputado con adecuado

asesoramiento de su Defensor… así como exigir al Fiscal

que indique las evidencias sobre la existencia de los

delitos en grado de certeza” A. y S. T. 270, pág. 1/14

– precedentes “Cantero”; también lo ratifica en “Ruiz”

A y S t 295 p 161/176.)

Una interpretación

diversa deriva del equívoco de suponer que la regla

procesal exige la intervención de la jurisdicción a

modo de simple "homologación judicial". Sin embargo, lo

cierto es que la "homologación" es un acto propio de

los procesos dispositivos que tienen por objeto

derechos enteramente transigibles, en tanto en procesos

de derecho y orden público – como lo es el penal y el

administrativo) no se limita la actuación


37

jurisdiccional a la convalidación de cualquier

convención entre partes.

Digamos además a la

Excelentísima Cámara de Apelaciones que claramente se

ha afectado el ORDEN PÚBLICO con esta sentencia,

rompiendo la distribución del Poder entre las tres

funciones del Estado, y ello hace a su nulidad y debe

ser reparado por el superior.

En virtud de lo

dicho, la Cámara de Apelaciones deberá anular la

sentencia, y mandar que se vuelva a tramitar la causa

con participación de la Comisión de Acuerdos que

presido.

XVII) APELACION

Además de la

señalada y flagrante nulidad, deduzco recurso de

apelación.

El allanamiento del

Gobernador resulta inidóneo para cambiar las decisiones

adoptadas por la Legislatura cuando se avocó y empezó a

tramitar el sumario que ahora pretende suspenderse.

Darle validez a un

allanamiento implica que retroceda quien estaba

haciendo algo atacado.


38

Pero el Gobernador

no estaba haciendo nada de lo que el actor cuestiona, y

por ende no puede admitirse que sea el Gobernador quien

se allana diciendo “bueno, dejaré de hacer lo que

afecta al actor…”

Por lo tanto, la

decisión judicial que considera válido dicho

allanamiento es írrita, ya que debió verificar la falta

de identidad entre

1- el sujeto que

realiza las acciones cuestionadas, y contra el cual se

dirige la orden (“ordenando a la Comisión de Acuerdos

de la Asamblea Legislativa”)

2- el sujeto que se

allana (Gobernador)

Lo mínimo que puede

pedirse al juez es que analice la lógica, procedencia y

validez del allanamiento.

Si no puede dirigir

la orden al allanado, es porque no se está allanando

quien debería hacerlo.

Lo mismo pensando

en la ejecución de la orden en caso de incumplimiento,

que no podrá ejecutarse respecto al comparecido y

allanado Gobernador.
39

Ello queda

manifiesto con la notificación que en fecha 01/07/2021

realiza el Sr. Fiscal de Estado a la Legislatura: envía

una cédula que recibió en Fiscalía para que la

Legislatura tome conocimiento, y adjunta la sentencia

de estos autos.

Es decir: el Fiscal

de Estado es notificado, y nos pide que cumplamos algo

que el Gobernador decidió. De ese modo admite: a) que

el Fiscal de Estado no pidió instrucciones, y sin

embargo necesita que las demos para poder cumplir la

sentencia; b) que la única parte que actuó fue el

Ejecutivo, y el único obligado por la sentencia es el

propio Ejecutivo.

Por lo tanto, el

pronunciamiento apelado es violatorio del debido

proceso adjetivo.

Pero además lo

decidido resulta violatorio del debido proceso

sustantivo: si bien la jueza no se expide sobre el

fondo del debate, la decisión de la sentencia implica

impedir al Poder Legislativo de la Provincia de Santa

Fe -y a sus miembros legisladores como el suscripto-

que cumpla las funciones que la Constitución le ha

confiado en la división tripartita del Poder Estatal.


40

Si esta sentencia

fuese convalidada, ante cualquier decisión de la

Legislatura que al Gobernador no le guste, deberá

conseguir alguien que presente un amparo y allanarse

para burlar a la Legislatura.

Pliegos? Amparo.

Incorporación de legisladores electos? Amparo. Juicio

Político? Amparo. Presupuesto? Amparo. Y un largo

etcétera por cada artículo de la Sección Tercera de la

Constitución Provincial.

Ello evidencia la

injusticia gravísima que el fondo de la sentencia

revela, y por lo cual debe ser descalificada por la

Cámara de Apelaciones.

Pero además no

podemos perder de vista que se dicta una sentencia

cuando apenas empezó un proceso sumarial, sin siquiera

esperar alguna la decisión, sin saber si afectaría o no

al amparista, sin conocer los argumentos que la

Comisión tenía, solamente basados en presunciones.

Ello también

descalifica la decisión que aprueba el allanamiento por

ser esta sentencia un acto jurisdiccional inválido.


41

XVIII) EL

ALLANAMIENTO. ANTIGUAS OPINIONES DEL DOCTRINARIO WEDER.

ESTE ILÍCITO ALLANAMIENTO

Procesalmente el

allanamiento es el mecanismo por el cual el demandado

admite la razón que le asiste al actor y se compromete

a hacer lo que le reclama.

En este caso, Saín

demanda a la Provincia de Santa Fe, reclamando que la

Legislatura a través de su Comisión de Acuerdos no

realice una investigación y -eventualmente- no abra un

proceso disciplinario que -eventualmente- podría

concluir en una sanción a Saín.

Presenta su demanda

y la jueza corre traslado al Poder Ejecutivo

Provincial, como representante de la persona Provincia

de Santa Fe. Comparece el Fiscal de Estado

(representante judicial de la Provincia y asesor del

Gobernador).

Sin embargo,

omitiendo su deber previsto en el inciso d) del

artículo 3 de la ley 11875, no requiere informes a la

Legislatura, con lo cual comparece sin saber siquiera

si las afirmaciones del actor son ciertas, o qué ocurre

realmente en el proceso que está tramitando la Comisión

de Acuerdos.
42

Y al comparecer

acompaña un decreto (1024/21) del Gobernador por el

cual se dispone el allanamiento a la pretensión del

actor Saín. Dicho decreto no ha sido publicado, lo cual

implica también dudas sobre su validez.

El Gobernador (sin

haber visto ni leído el expediente que tramita en la

Comisión de Acuerdos) presume que el mismo afecta

derechos del amparista, y que los hechos investigados

son vinculados al cargo licenciado, y que las fechas de

los hechos son del momento de la función política, y

que se estaría aplicando la ley 14006. Todas

suposiciones. Todas erradas.

El Gobernador

decreta sin conocer el expediente legislativo sobre el

cual avanza, sin haberlo visto ni haberlo pedido.

Expediente del cual hasta entonces ni siquiera se había

corrido traslado o vista al Sr. Saín.

Respecto al

allanamiento escribió el hoy Fiscal de Estado Rubén

Weder cuando no era Fiscal de Estado sino un

doctrinario del buen derecho administrativo, que NO SE

PUEDE ALLANAR LA PROVINCIA A TRAVÉS DEL GOBERNADOR SI

EL ACTO FUE EMITIDO POR EL PODER LEGISLATIVO.

Leamos a aquel

Rubén Weder:
43

“El art. 26 de la

ley 11.330 establece que la Administracion Pública

puede allanarse al recurso, y que el tribunal, sin más

trámite, dictará sentencia de conformidad a las

pretensiones del recurrente, salvo si con ello se

lesionare el orden público, en cuyo caso ordenará

tramitar la causa y dictara la sentencia que estime

arreglada a derecho.

El allanamiento es

la declaración de voluntad de la recurrida por la que

abandona su posición frente al recurrente, manifestando

su conformidad con la petición de éste, constituyéndose

así un acto procesal con efectos inmediatos en el

derecho material.

Al representante de

la Administración Pública la norma le exige contar con

la autorización especial de ella para realizar el

allanamiento.

Esta "especial

autorización" debe emanar de la autoridad que dictó el

acto impugnado (gobernador, PODER LEGISLATIVO,

intendente municipal, Concejo municipal o Comisión

comunal), la que, después de considerar mis términos de

la demanda y sus pretensiones decide finalizar el

proceso aceptado los fundamentos de la recurrente.


44

Tal autorización,

además, debe revestir las formalidades propias de los

actos administrativos, por lo que no se substituye por

el comparendo que la autoridad pueda hacer en el

juicio.”

Pero además, el

entonces doctrinario Weder, que escribía sabiamente sin

saber que iba a tener que contradecirse unos años

después, nos enseña que la Sra. Jueza no podía

convalidar el allanamiento sin revisarlo. Lo mismo

sostenemos aquí nosotros, ya que la jueza debía

verificar por lo menos si la “especial autorización”

provenía o no de la autoridad emisora del acto, cosa

que en este caso no ocurrió.

Leamos nuevamente a

aquel Rubén Weder:

“El allanamiento es

un acto unilateral que ya no necesita la conformidad de

la recurrente; de ahí que la normal ordena que el

tribunal "sin más trámite" dicte la sentencia de

conformidad a las pretensiones de aquél. Sin embargo,

el allanamiento de la Administración no acarrea -

automáticamente- la decisión del tribunal aceptando las

pretenciones del recurrente.

En efecto, el

órgano jurisdiccional previamente debe verificar que


45

ello no suponga lesión de orden público, caso en el

cual desestimara el allanamiento y continuará con la

tramitación de la causa dictando la sentencia que

estime arreglada a derecho.”

(El Contencioso

Administrativo en Argentina, Análisis del Sistema

Federal, de las veintitrés provincias y de la Ciudad

Autónoma de Buenos Aires, Tomo I, Capítulo IV, El

proceso contencioso administrativo en la Provincia de

Santa Fe, Rubén L. Weder y Federico J. Lisa).

Sigamos al sabio

doctrinario Weder y dejemos en claro que el

allanamiento del Gobernador fue INIDÓNEO porque debió

haber contado con un acto administrativo formal del

autor del acto cuestionado, el Poder Legislativo.

Párrafo aparte para

la falta de contralor de la Sra. Jueza. El allanamiento

no releva a la judicatura de verificar la reunión de

los extremos procesales y de fondo, que hagan a la

validez del allanamiento. La jurisprudencia ha dicho en

ese sentido, que el allanamiento no hace desaparecer el

objeto litigioso, no extingue la pretensión, sino que

la fortalece, por lo que siempre será necesaria una

sentencia del juez para cumplir con estos efectos... No

queda entonces el juzgador eximido del deber de decidir

sobre el fondo de lo disputado, ni desplazado el objeto


46

de la decisión final, al carecer el allanamiento de

fuerza vinculante.

Al menos la jueza

debería haber advertido que se estaba ante una

situación correspondiente a un Departamento del Estado

provincial distinto (Poder Legislativo) al de la

dependencia orgánica del Fiscal de Estado (Poder

Ejecutivo), dónde no lucían instrucciones expresas en

tal sentido del órgano a afectar con la demanda, así

como también que se afectaba el orden público con su

resolución.

Esta expresa

renuncia de la jueza a verificar las condiciones

mínimas del allanamiento resta validez al mismo.

XIX) SENTENCIA

EXTRA PETITA

Pero además hay una

clara decisión EXTRA PETITA del Gobernador, en la cual

incurre también lamentablemente la Sra. Jueza.

El amparista pide:

“que se declare inconstitucional la aplicación

retroactiva de la ley 14016 (modificatoria de la ley

13013) a fin de que la Comisión de Acuerdos

Legislativos de la Provincia de Santa Fe se abstenga de

tomar cualquier medida disciplinaria o precautoria


47

(suspensión preventiva) dentro del sumario

administrativo FR4-000029/2021”

Pero el Gobernador

decreta: “allanarse a la acción de amparo.” Nada más.

Ahí aparece en el

expediente el Fiscal de Estado, quien hace más de lo

que le ordenó el Gobernador y peticiona: “dejar sin

efecto el procedimiento disciplinario materia del

presente litigio archivándose el mismo por tener como

causas la investigación seguida al actor, hechos

ocurridos estando en uso de licencia y ocupando una

función política”.

Y así la Sra. Jueza

dispone: “ordenando a la Comisión de Acuerdos de la

Asamblea Legislativa dejar sin efecto y archivar la

tramitación del sumario administrativo FR4-000029/2021,

caratulado “Resolución de la Fiscalía General N° 14 de

fecha 22/04/2021 en relación a los legajos AGG

000022/21 y 000023/21. Procedimiento disciplinario al

director del organismo de investigaciones Lic. Marcelo

F. Saín”.

Evidente violación

al principio de congruencia.

Puede el Gobernador

allanarse a algo que el amparista no pidió? Puede el

Fiscal de Estado peticiona más de lo que el Gobernador


48

le instruyó??? Y la Sra. Jueza acceder a ese plus?

Claramente esto rompe la regla de paralelismo entre

petición – allanamiento – sentencia lo que hace nula y

cuestionable la sentencia.

En tal sentido

resulta llamativo que -siendo que el actor demandaba la

inconstitucionalidad de la ley 14016- y siendo que el

Gobernador dispuso allanarse a la demanda en su

totalidad, la sentencia no dispuso la

inconstitucionalidad solicitada, demostrando que ningún

control hizo del allanamiento…

Y el Fiscal de

Estado incumplió sus funciones (además de no pedir

informes a la Legislatura conforme artículo 3 inciso d

ley 11875) al no advertir dos problemas graves de este

allanamiento: 1) El Gobernador no puede allanarse a

dejar de hacer algo que él no está haciendo, usurpando

funciones legislativas; 2) Allanarse a más de lo que le

piden.

El Fiscal de Estado

no debería ser un dron del Gobernador. Debe asesorarlo,

señalar lo que está mal, no avanzar sin cumplir los

requisitos que la Constitución y la ley establecen.

Todo lo señalado

demuestra lo inidóneo del allanamiento habido en autos,


49

y la injusticia formal y sustancial de la sentencia que

lo homologa.

Pero además el

Fiscal de Estado peticiona mucho más que las

instrucciones recibidas, convirtiéndose él mismo en

autor principal de la deformidad procesal ocurrida.

Más aún: resta

analizar si en autos se puede haber configurado el

delito de FRAUDE PROCESAL e incluso de PREVARICATO

entre el Gobernador, el Fiscal de Estado y la Sra.

Jueza de primera instancia, tarea que le incumbe al MPA

cuya actuación se solicitará a esos efectos.

XX) QUÉ ESTAMOS

HACIENDO. POR QUÉ LO ESTAMOS HACIENDO.

La ley 13459

creadora del Organismo de Investigaciones del MPA

remite para la fase disciplinaria a la ley 13013 del

MPA. Dicha ley, con un esquema tripartito, en ciertos

casos pone en manos de nuestra Comisión de Acuerdos

(por competencia originaria o por avocamiento) la

tramitación de investigaciones para determinar si

ciertos funcionarios y fiscales del MPA cometieron

irregularidades y -eventualmente- sancionarlos si así

fuere.
50

Ese trámite y su

decisión final han sido confiados a la Comisión de

Acuerdos y a la Sesión Conjunta de Ambas Cámaras de la

Legislatura. En ningún momento del proceso interviene

el Gobernador.

Es la Legislatura,

somos cada uno de los legisladores, los encargados del

trámite.

Sin embargo, hasta

la fecha en que la jueza de grado dictó su sentencia,

apenas estaba nuestra Comisión en las instancias

previas, analizando el sumario tramitado por el propio

MPA a partir de las denuncias que dicho órgano había

recibido, y solamente había decidido (hasta el momento)

avocarse a su conocimiento, y requerir -por pedido del

acusador y dictamen de la Comisión de Acuerdos- a la

Sesión Conjunta una suspensión preventiva de

investigado, que también había sido solicitada por el

Auditor Ad Hoc del MPA que admitió el sumario.

Pero no había

cargos formulados, ni traslado al denunciado, ni medida

efectiva alguna que afecte de manera real o inminente

un derecho subjetivo del amparista.

Si se nos hubiera

permitido ser parte en el juicio (lo que esperamos se

haga luego de que sea revocada la sentencia en crisis),


51

y si se nos hubiera requerido acompañar las

actuaciones, podría haberse visto que era precoz la

acción entablada, además de la imposibilidad de

judicializar la actuación legislativa antes de la

decisión por tratarse de cuestiones políticas no

judiciables.

No abundaremos en

mayores detalles del procedimiento porque aún no los

hay, ni en contestar la demanda del actor (que no se

nos ha trasladado) porque no es éste el momento

procesal oportuno.

Esperamos que -tras

la decisión de la Cámara de Apelaciones-la causa vuelva

al curso que nunca debió abandonar en el marco de un

Estado Democrático y Constitucional de Derecho.

XXI) DERECHO

Fundo la presente

en la Constitución de la Nación Argentina, la

Constitución de la Provincia de Santa Fe, los tratados

internacionales con jerarquía constitucional, los

tratados internacionales sobre Derechos Humanos

suscriptos por nuestro país, la ley 10456, y demás

normativa concordante.
52

XXII) GRAVEDAD

INSTITUCIONAL

En el realismo

mágico procesal que esta causa pretende fundar surge

una pregunta imprescindible: ¿Se puede allanar el

Fiscal de Estado, cuando el acto lesivo emana de la

Legislatura? ¿No debería haber solicitado instrucciones

al Legislativo autor del acto tal como propone el

propio Weder en sus escritos doctrinarios? ¿o por lo

menos debería haberle comunicado esa decisión a la

Legislatura, a los fines de conocer previamente su

postura?

De lo contrario,

por vía de un juicio -y posterior allanamiento- se

podría burlar la decisión de uno de los Poderes del

Estado. Alcanzaría al recurrente tener intereses

alineados con el Poder Ejecutivo, para poder soslayar

decisiones tomadas legítimamente por los otros poderes

del Estado.

Asimismo, de esta

manera, el Poder Ejecutivo se inmiscuye en el ámbito de

facultades privativas de los demás poderes: en este

caso, puede ordenar el archivo de un procedimiento

disciplinario iniciado por el Poder Legislativo, lo que

no está previsto legalmente.


53

Esta desviación de

poderes se contrapone con el sistema republicano de

gobierno y genera una situación de gravedad

institucional.

En efecto: la

situación en la que coloca esta sentencia a la relación

entre el Poder Judicial, el Poder Legislativo y el

Poder Ejecutivo inaugura una crisis institucional sin

precedentes.

Si el mecanismo del

amparo y allanamiento del Gobernador respecto a

decisiones exclusivas de la Legislatura fuese

convalidado, el Gobernador podría fácilmente burlar

todas las decisiones legislativas, controlando en sus

manos la suma del poder público.

Claramente estamos

ante la creación de un sistema paralelo de veto, con el

cual el Gobernador ya ni necesita vetar sino solamente

allanarse a quienes pidan la nulidad de las leyes...

Esa situación

implica una altísima gravedad institucional que

justificaría no sólo el avocamiento de la Corte Suprema

de Justicia de la Provincia para determinar la materia

contencioso administrativa propia que se le está

sustrayendo, sino también para remediar un gravísimo

conflicto de atribuciones, e incluso la vía del per


54

saltum, o recurso de inconstitucionalidad por salto de

instancia.

Pero además esta

estratagema judicial coloca a todo el Poder Judicial en

posición de corresponsable de la crisis provincial de

gobernabilidad.

Por ello, advierto

que acudiré simultáneamente a la Corte Suprema

Provincial para pedir su intervención en esta causa, en

función no sólo del inciso 2 del artículo 93, sino

también en función de su inciso 6°.

Es menester que se

tenga presente.

XXIII) RESERVAS

Que en razón de

encontrarse directamente afectados y comprometidos

Prerrogativas, Principios, Derechos y Garantías de

rango constitucional y que fueran oportunamente

referenciados, para el hipotético e improbable supuesto

de que se rechace nuestra presentación, dejamos desde

ya planteada la reserva constitucional de ocurrir ante

la Corte Suprema de Justicia Provincial por la vía del

Recurso de Inconstitucionalidad (Ley Provincial Nº 7055

y sus modificatorias), y en su caso, por ante la Corte

Suprema de Justicia de la Nación interponiendo el


55

respectivo Recurso Extraordinario previsto en el art.

14 de la Ley Nacional Nº 48 y sus concordantes.

Dejamos también

reservada la vía para acudir ante la Corte

Interamericana de Derechos Humanos de San José de Costa

Rica por violación de los artículos 23 y 30 de la CADH.

XXIV) PETITORIO

Por todo lo

expresado, de la Excelentísima Cámara respetuosamente

solicito:

1) Me tenga por

presentado, patrocinado y domiciliado, física y

electrónicamente

2) Me conceda la

participación que me corresponde en representación de

la Honorable Comisión de Acuerdos de la Asamblea

Legislativa de la Legislatura de la Provincia Santa Fe,

como presidente de la misma, y con el respaldo de ambas

Cámaras Legislativas de la Legislatura de la Provincia

de Santa Fe en Sesión Conjunta.

3) Subsidiariamente

se me conceda participación a título personal como

legislador y miembro de la Comisión de Acuerdos.

4) Por deducido

recurso directo (en queja) contra la resolución 1260 de


56

fecha 06/07/2021 por la cual desestima mi comparecencia

y rechaza in limine los recursos de nulidad y apelación

contra la sentencia N.º 1195 fechada 30/06/2021.

5) Requiera la

remisión del expediente, y declare admisibles los

recursos de nulidad y apelación, con efecto suspensivo

de la sentencia.

6) Imprima el

trámite de ley para, en su día, anular y/o revocar la

sentencia alzada

7) Admita la

carencia de potestad jurisdiccional por tratarse de una

cuestión política no judiciable

8) En subsidio,

admita la incompetencia planteada

9) En subsidio,

disponga la tramitación de la causa, integrando

debidamente la litis con la Comisión de Acuerdos de la

Asamblea Legislativa de la Legislatura de Santa Fe y/o

con el suscripto como legislador y miembro de la

Comisión

10) Tenga presentes

las advertencias y reservas formuladas.

RESOLVIENDO ASÍ

SE HARÁ JUSTICIA

Firmado digitalmente
RONDINA por RONDINA Domingo
Jose
Domingo Jose Fecha: 2021.07.07
08:18:01 -03'00'
CÉDULA
JUZG.1RA.INST.LABORAL 10MA. NOMINACION

06 de julio de 2021

Señor(es): BASTÍA, FABIÁN LIONEL(RONDINA, DOMINGO


JOSE - 6238) -
Domicilio: FRANCIA 3352
Localidad: ROSARIO - SANTA FE

Quien suscribe, Secretaria/o del JUZG.1RA.INST.LABORAL


10MA. NOMINACION, por la presente cédula, hace saber a Ud/s. que en autos
caratulados: "SAIN MARCELO FABIAN C/ PROVINCIA DE SANTA FE S/
ACCION DE AMPARO ( 21-04189949-9 - 1223/2021), se ha ordenado lo
siguiente “Nº 1260 Rosario, 6 de julio de 2021. VISTOS.... Y
CONSIDERANDO...RESUELVO: 1) Desestimar la comparecencia del diputado
provincial Fabián Bastía, en su doble calidad de “presidente de la Comisión de
Acuerdos de la Asamblea Legislativa de la Legislatura de Santa Fe” y de
miembro de la referida Comisión de Acuerdos. 2) Denegar liminarmente los
recursos de apelación y nulidad interpuestos contra la sentencia N° 1195 de 30
de junio de 2021.

Insértese y se notifique por cédula con firma digital.

Autos: “SAÍN, MARCELO FABIÁN C/ PROVINCIA DE SANTA FE S/ ACCIÓN


DE AMPARO” Expte. Nº 1223/2021. DRA. PAULA HECHEM, SECRETARIA -
DRA. PAULA CALACE VIGO - JUEZA.


En consecuencia queda/n Ud/s. debidamente notificado/s.
Saludo a Ud/s. muy atentamente.-
Firmado Digitalmente por

VIELE Aldana Lucrecia


06/07/2021 09:40
*10067368389*
SAIN MARCELO FABIAN C/ PROVINCIA DE SANTA FE S/ ACCION DE
AMPARO
21-04189949-9
JUZG.1RA.INST.LABORAL 10MA. NOMINACION

Nº 1260 Rosario, 6 de julio de 2021.

VISTOS: los presentes caratulados “SAÍN,


MARCELO FABIÁN C/ PROVINCIA DE SANTA FE S/ ACCIÓN DE
AMPARO”, Expte. N° 1223/2021, venidos a resolución con motivo de que el
Dip. Fabián Bastía, a fs. 104/128 interpone recursos de nulidad y apelación en
su calidad de “presidente de la Comisión de Acuerdos de la Asamblea
Legislativa de la Legislatura de Santa Fe” y, además, como legislador provincial
en el entendimiento de que se le impide cumplir sus funciones. En mérito a la
brevedad, paso a reseñar exclusivamente los argumentos relativos a la
legitimación del recurrente y, por consiguiente, al juicio de admisibilidad
recursivo que me toca con exclusión de todo otro, dado mi rol de jueza de
primera instancia.
En resumidas cuentas, sostiene que: a) la sentencia
es nula por disponer “…una orden hacia un órgano que no fue convocado al
proceso, y sobre el cual quien compareció (Gobernador) no tiene autoridad”; b)
el juzgado carece de potestad jurisdiccional por tratarse de una cuestión política
no justiciable; c) la sentencia no está firme ni obliga a nadie ya que los órganos
legislativos tienen personalidad jurídica para ser parte y, entonces, la Comisión
de Acuerdos debía ser convocada como legitimada pasiva; d) aun si se
considerase que la Legislatura no tiene personería debería concederse
participación a título personal a cada legislador de la Comisión de Acuerdos.
Paso a tratar la totalidad de las críticas en forma
unificada y sin seguir estrictamente el orden del escrito, a fin de simplificar el
razonamiento judicial que ensayo.
Y CONSIDERANDO: Que el acto jurisdiccional cuya
impugnación se intenta es la sentencia N° 1195 dictada el 30 de junio de 2021,
por la cual se ordenó “…a la Comisión de Acuerdos de la Asamblea Legislativa
dejar sin efecto y archivar la tramitación del sumario administrativo” contra el
Director del Organismo de Investigación (OI), es decir, el aquí amparista
Marcelo F. Saín, que promovía la no aplicación retroactiva y la declaración de
inconstitucionalidad de la ley provincial 14016.
Ante ello, comienzo por enfatizar que -al contrario de lo
expresado- la disposición judicial se limitó a la cita textual del “objeto” de la
demanda (cfr. fs. 107 vta. del escrito recursivo). El más superficial cotejo de los
escritos constitutivos permite observar que no se excedió la congruencia entre lo
pedido y lo allanado. En lo que respecta a la nulidad que se atribuye por mi falta
de competencia judicial, la Corte Suprema de Justicia provincial -en seguimiento al
más Alto Tribunal de la Nación- ha despejado que: "no cabe concluir a priori que
una determinada cuestión queda sustraída a la esfera del Poder Judicial por
el simple hecho de que involucre temas de índole política, de acuerdo con el
significado que en el lenguaje común se asigna al término, cuando la decisión
adoptada suscita una controversia de naturaleza estrictamente jurídica, que exige
un pronunciamiento que le ponga fin a través de la solución que en derecho
corresponda" (CSJSF, 29/11/1994, “Holder”, A. y S. t. 112, p. 394). Justamente, la
Corte nacional ha sentado que las sentencias dictadas en materia de los llamados
juicios políticos o enjuiciamiento de magistrados en la esfera provincial, ante
órganos ajenos a los poderes judiciales locales, son de carácter justiciable (CSJN,
Fallos 329:3021, “Cangiano”, 08/08/2006).
En segundo lugar, como quedó expresamente motivado
en los considerandos de la decisión judicial cuestionada, la premisa excluyente fue
el “allanamiento formulado por el Fiscal de Estado”, en especial porque la
instrucción específica del gobernador (decreto N° 1024/2021) -al decir del mismo
Fiscal- no se fundamentaba en la inconstitucionalidad de la citada ley. Esta
declaración de voluntad de la parte reclamada constituye acto procesal unilateral
que me obligaba a dictar -sin más trámite- sentencia de conformidad al actor, toda
vez que no estaba en juego la validez de leyes provinciales o el orden público (cfr.
art. 26 de la ley 11330, mutatis mutandi).
En tercer término, sin desmerecer -en lo más mínimo- el
respeto republicano que inspira la representación política del diputado provincial
que busca comparecer en este juicio “…por resolución de la Sesión Conjunta de
Ambas Cámaras Legislativas de la Legislatura de la Provincia de Santa Fe de
fecha 01/07/2021…”, lo decisivo es que la Comisión de Acuerdos es la
organización administrativa y de distribución de trabajo de otro órgano interno,
como lo es la Asamblea Legislativa que, a su vez, tampoco tiene entidad jurídica
por ser exclusivamente la reunión de todos los componentes de otro órgano
constitucional: el Poder Legislativo. Precisamente, la Comisión de Acuerdos no
figura en la Constitución de Santa Fe y la primera aparición normativa de la
Asamblea Legislativa se da en su artículo 31, al único efecto de que el artículo
54 la dote de cinco exclusivas atribuciones. Todas de transcendencia vital para
el establecimiento y funcionamiento político de la Provincia, pero que no le
facultan explícita -ni implícitamente- para comparecer judicialmente y actuar en
interés concomitante o contrario al Fiscal de Estado.
Esta argumentación exegética ha sido, desde
siempre, adecuadamente sistematizada por la doctrina en el sentido que, en el
ámbito santafesino “…tanto el Poder Legislativo como el Ejecutivo y el Judicial
son órganos de una persona jurídica única que es la provincia de Santa Fe
y, como tales, carecen de personalidad jurídica. Por lo tanto, no son
susceptibles de ser demandados por la vía de la ley 11330” (WEDER, Rubén y
LISA, Federico, "El proceso contencioso administrativo en la Provincia de Santa
Fe", en García Pullés, El Contencioso Administrativo en la Argentina, Buenos
Aires, 2012, Abeledo Perrot, t. I, p. 129). Destaco que esta interpretación del
proceso contencioso administrativo local es extensible al proceso de amparo ya
que ambos se articulan “…sobre la base de una noción subjetiva de
Administración Pública, no pudiendo ser demandados los particulares en
ejercicio de funciones o servicios públicos” (ibídem).
En otras palabras, así como el Poder Legislativo no
tiene entidad jurídica para ser demandado, a la inversa, en nuestro derecho
positivo tampoco puede ser citado judicial y menos accionar como tercero
coadyuvante. Si bien estimo comprensivas -de lege ferenda- las razones de
práctica constitucional que el diputado provincial predica sobre las funciones de
la Asamblea Legislativa, no hallo invocación de normas pertinentes que
sustenten su hipótesis de que la Legislatura fuera parte procesal. La misma
carencia legislativa priva de posibilidad la citación de cada legislador en
particular, sin perjuicio de que ello comportaría el entorpecimiento de todo
debate judicial.
Lejos de tratarse de un defecto sistémico o laguna
jurídica, el constituyente de 1962 ha buscado una solución normativa armónica
entre los poderes políticos y coherente para evitar autocontradicciones en la
actuación de la Provincia: “El Fiscal de Estado es el asesor legal del Poder
Ejecutivo, tiene a su cargo la defensa de los intereses de la Provincia ante
los tribunales de justicia en los casos y en la forma que establecen la
Constitución o las leyes…” (primer párrafo del artículo 82, el destacado es de mi
autoría). Entonces, a sabiendas de que el Fiscal de Estado sería el exclusivo
defensor de los intereses de todo el Estado provincial, el constituyente tuvo la
precaución de que fuese designado por el Poder Ejecutivo y complementado “…
con acuerdo de la Asamblea Legislativa…” (segundo párrafo). Dicha interpretación
surge evidente del texto constitucional, además de ser la recogida por nuestro
tribunal constitucional: es el órgano constitucionalmente predispuesto para asumir
la defensa del Estado provincial (CSJSF, 10/04/2001, “Olmedo, Dominga Nieves c/
Provincia de Santa Fe s/ Recurso Contencioso Administrativo”, A. y S., t. 171, p.
21). Tesis que la Corte ha reiterado invariablemente, incluso, al justificar que el
Fiscal de Estado ostenta legitimación para interponer el recurso extraordinario
federal -aunque no sea un remedio procesal provincial- pues tiene a su cargo la
defensa de los intereses de la Provincia ante los tribunales de justicia (CSJSF,
15/10/2003, “Yebra, Nilda Teresita c/ Provincia de Santa Fe s/ Recurso
Contencioso Administrativo De Plena Jurisdicción”, A. y S., t. 192, p. 369).
Es que, ya asegurado el balance de poderes y
legitimidad representativa en la designación de la cabeza del servicio jurídico
permanente, el constituyente se permitió delegar -parcialmente- el desarrollo de
las funciones del Fiscal de Estado a los actos normativos del Poder Legislativo. Es
así que la Legislatura faculta a que el Fiscal de Estado pueda suscribir
allanamientos con autorización previa del Poder Ejecutivo “…la que no será
necesaria para desistir recursos o impugnaciones…” (art. 4°, ley 11875,
interpretación a contrario sensu). Por lo tanto, la conjugación de la Constitución y
de las leyes dictadas en consecuencia, implican no sólo que el tribunal tenga por
allanada a la Provincia si así lo autoriza el Poder Ejecutivo (en el caso, el decreto
N° 1024/2021 aportado con el allanamiento), sino que el Fiscal de Estado siquiera
necesita de esa conformidad previa si se trata de consentir una sentencia
desfavorable hacia el Estado. Este último supuesto legal, a mi parecer, torna
indiscutible lo forzoso de admitir el allanamiento que formule este alto funcionario
provincial si se comprueba el respectivo referendo. Por eso es que la sentencia
viene directamente consentida -sin necesidad de recurso revisorio- y tiene fuerza
de cosa juzgada material.
En la defensa legal de este litigio, el Fiscal de Estado
actuó por sí y previa autorización de la autoridad competente, quedando reglada
su responsabilidad directa por mandato expreso del legislador (art. 5°, ley 11875).
De haber hecho caso omiso al allanamiento del Fiscal de Estado dentro del
delicado proceso constitucional de amparo, hubiera incurrido en arbitrariedad por
incongruencia judicial, al perder mi calidad de tercera ecuánime y -peor aún-
desobedecía tácitamente a la Legislatura cuando establece que: “Los dictámenes
que emita la Fiscalía de Estado son la última instancia en el asesoramiento
administrativo y obligatorio el criterio que contengan para los demás
órganos jurídicos de la Administración Pública y sus Entes” (art. 2°, párrafo
final, ley 11875). Así, la prescindencia del allanamiento no solamente
comportaba la violación de los más elementales deberes funcionales y
ontológicos de todo juez (imparcialidad, por empezar), sino que me hubiera
arrogado la decisión atribuida a los poderes electos democráticamente.
En conclusión, y en estricta consideración de la
arquitectura constitucional y legal vigente, los jueces del Estado Constitucional
de Derecho no tienen otra misión más que custodiar la voluntad de los poderes
constituyentes y constituidos, que no es otra cosa más que la formalización de
la auténtica expresión de la voluntad popular (art. 29 y concordantes de la
Constitución de Santa Fe).
En vista de la falta de legitimación procesal, el resto
de los argumentos a cuya lectura remito, son de tratamiento abstracto e
inconducente.
Por todo lo argumentado, RESUELVO: 1)
Desestimar la comparecencia del diputado provincial Fabián Bastía, en su doble
calidad de “presidente de la Comisión de Acuerdos de la Asamblea Legislativa
de la Legislatura de Santa Fe” y de miembro de la referida Comisión de
Acuerdos. 2) Denegar liminarmente los recursos de apelación y nulidad
interpuestos contra la sentencia N° 1195 de 30 de junio de 2021.
Insértese y se notifique por cédula con firma digital.
Autos: “SAÍN, MARCELO FABIÁN C/ PROVINCIA DE SANTA FE S/ ACCIÓN
DE AMPARO” Expte. Nº 1223/2021.

PAULA NYDIA HECHEM PAULA CALACE VIGO


SECRETARIA JUEZA

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