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BICENTENARIO

BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE COLOMBIA 1810-1830


• DE LA •
INDEPENDENCIA
••
DE COLOMBIA
UNA PUBLICACIÓN
EDITADA POR CR EDENCIAL HISTORIA
Y EL BA NCO DE LA REPÚBLICA
1810-1830
Y LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA

Y LA FU N DACIÓN DE LA R EPÚ BLICA


Credencial

Historia
4 • bicentenario de la independencia 1810-1830 • 5

BICENTENARIO
• DE LA •
INDEPENDENCIA
DE COLOMBIA
1810-1830
Y LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA
6 • bicentenario de la independencia 1810-1830

BICENTENARIO
• DE LA •
INDEPENDENCIA
DE COLOMBIA
1810-1830
Y LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA

••

UNA PUBLICACIÓN EDITADA


POR CREDENCIAL HISTORIA
Y EL BA NCO DE LA REPÚBLICA
8 • bicentenario de la independencia 1810-1830 • 9

Esta publicación es editada por el Banco de la República y Credencial Historia en el marco de las celebraciones del
Bicentenario de la campaña libertadora de 1819 y la fundación de la República contenido
••

credencial historia banco de la república


María Isabel Rueda Serbousek Juan José Echavarría
directora gerente general Prólogo, i vá n duqu e m a rqu é z 11
Ángela Ramírez Prado Ángela María Pérez Mejía Prefacio, m a r ta luc í a r a m í r e z de r i nc ón 14
gerente general subgerente cultur al
Presentación, j ua n jo sé e c h ava r r í a 16
Tatiana Fajardo González Ana María Camargo Nota del editor, da n i e l r a i sbe c k 19
coordinación gener al jefe de publicaciones

Daniel Raisbeck editor


Gilberto Ramírez Espinosa asesor editorial PA RT E I
Marta Cecilia Ayerbe Posada diseño e investigación de imágenes LOS ANTECEDENTES COLONIALES
Zetta Comunicadores s.a. preprensa
Panamericana Formas e Impresos s.a. impresión
Conquista y cambio dinástico 20

1. La influencia clásica en la conquista española de América 22


da n i e l r a i sbe c k
isbn: 978-958-52417-1-8 2. De la sucesión a la secesión: la llegada de la dinastía Borbón al trono
de España y sus consecuencias para América 32
a l be r t o jo sé c a m p i l l o pa r d o
© Bicentenario de la Independencia de Colombia 1810-1830 y la fundación de la República

PA RT E I I
IDEAS, CIENCIA Y COMERCIO
Precedentes de la Independencia 42

3. Escolásticos: Francisco Suárez, Juan de Mariana


y las revoluciones en América 44
e r ic c l i f f or d g r a f

4. Comercio exterior y contrabando al final del virreinato 54


c a r l o s a . dí a z

5. Rebelión de los comuneros: ecos inesperados de una revuelta tributaria 64


e n r iqu e se r r a no

6. La influencia clásica en la Independencia 72


da n i e l r a i sbe c k

7. La Expedición Botánica como acto imperial 82


a l be r t o g óm e z m e j í a
PA RT E I I I 21. La participación de indígenas y afrodescendientes en el proceso
DE LA CRISIS AL CONFLICTO de Independencia 226
ro g e r p i ta p ic o
La revolución de Independencia y el nacimiento
de la República 92 22. El nacimiento de las opiniones públicas en la Independencia 236
gi l be r t o l oa i z a c a no
8. La ocupación napoleónica y el final del absolutismo en España 94
m a r io j a r a m i l l o
PA RT E V
9. Veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares: una aproximación UNA NUEVA NACIÓN
a las tropas independentistas 106
a r nov y fa j a r d o b a r r ag á n
Los inicios de la República de Colombia 246

23. La guerra de Independencia y la minería en la Nueva Granada 248


10. La confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada 116 j a m e s v l a di m i r t or r e s
a r m a n d o m a r t í n e z g a r n ic a
24. Los colegios de la Gran Colombia 258
11. Independencia en Cartagena de Indias: 1811-1815 126 gi l be r t o r a m í r e z e s p i no s a
a de l a i da s ou r di s n á j e r a
25. Los inicios de la universidad laica: Santander y la Universidad Central 262
12. La reconquista de la Nueva Granada 136 á lva ro pa bl o or t i z
gi l be r t o r a m í r e z e s p i no s a
26. Castillo y Rada y las finanzas públicas: 1821-1827 268
13. La República se niega a morir: Santander y la organización robe r t o j u ng u i t o b on n e t
de la resistencia 146
gi l be r t o r a m í r e z e s p i no s a 27. El reconocimiento internacional de Colombia y sus primeros
tratados comerciales 276
14. Táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de Independencia 154 j ua n a n t on io p r e t e lt
da n i e l r a i sbe c k
28. La dictadura de Bolívar y la conspiración septembrina 284
15. Las campañas libertadoras y la creación de Colombia 166 á lva ro pa bl o or t i z
a r nov y fa j a r d o b a r r ag á n
29. Guerra entre repúblicas: el conflicto con Perú 290
16. “Ni Dios me quita la victoria”: la parábola humana a l be r t o a be l l o
y militar del general José María Barreiro 178
á lva ro pa bl o or t i z 30. De monarquía a República: la disolución de la unión colombiana 292
gi l be r t o r a m í r e z e s p i no s a

PA RT E I V 31. Facciones republicanas y el origen de los partidos políticos 300


gi l be r t o r a m í r e z e s p i no s a
DE REINOS DE INDIAS A NACIONES DE AMÉRICA
El surgimiento de nuevas ciudadanías 184 32. La historiografía sobre Bolívar y las Independencias 308
a d ol f o l e ón at e hor t úa c ru z
17. El poder estatal y las nuevas constituciones:
Estados Unidos, Cádiz y Colombia 186 33. Sellos postales conmemorativos de la Independencia: 1910-2019 318
j e s ús m a r í a a lva r a d o a n dr a de lu i s hor ac io l óp e z d om í ng u e z

18. El amanecer de la libertad en América Latina 194 34. Las artes durante la Independencia 324
c a r l o s s a bi no s a n t i ag o robl e d o pá e z

19. Las mujeres en la Independencia de Colombia 204 Cronología 340


pa bl o rodr íg u e z j i m é n e z
Biografías de autores 348
20. Religión e Iglesia en el proceso independentista colombiano 216 Obras citadas 350
jo sé dav i d c or t é s g u e r r e ro Lista de imágenes 359
12 • bicentenario de la independencia 1810-1830 • 13

prólogo

L
as sociedades deben recordar su pasado para construir su presente y fu-
turo y, por eso, celebro la publicación de este libro sobre el Bicentenario
de nuestra Independencia.
Estamos en la Colombia del Bicentenario y el nuestro es el Gobierno del
Bicentenario. En agosto del 2018 tuve el honor de posesionarme como Presidente
de la República y ese mismo día les dije a los colombianos que gobernaría con es-
píritu de construir y nunca destruir.
Ese compromiso ha estado –y estará siempre– basado en nuestra historia,
pues en el 2019 celebramos el nacimiento pleno de nuestra identidad republicana
como Nación; una fecha memorable que nos debe invitar a todos a forjar un pro-
pósito común lejos de ponzoñas y trapisondas, así como lo lograron hacer hace
200 años los Padres de la Patria.
Por eso, en el marco de dicha celebración, y teniendo en cuenta que du-
rante estos años, a pesar de las dificultades, no abandonamos nunca la esperanza
de un mejor país ni los esfuerzos para sembrar oportunidades para todos, quere-
mos que cada compatriota comprenda el pasado para solucionar problemas del
presente y seguir proyectándonos como una gran Nación.
Estos 200 años de gloria que cada lector recordará a través de las pági-
nas de este libro, son los mismos 200 años que nos deben motivar a pensar 200
años adelante.
Para eso, la base es saber valorar lo que somos y hemos sido, y la impron-
ta imborrable de Bolívar, Santander, Sucre, Córdoba y Urdaneta, al igual que la
de los valientes lanceros que se crecieron en la batalla de Boyacá para entregar-
nos la libertad. Esto nos debe reafirmar precisamente lo grandes que somos y po-
demos ser cuando trabajamos con objetivos compartidos.
Somos un país que, cuando se une, nada lo detiene, que es capaz de ha-
cer realidad lo que se propone y de lograr proezas inimaginables. Somos una na-
ción laboriosa, valiente, que por grandes que sean las adversidades, es más grande
nuestro deseo de progresar y triunfar.
Somos gente buena, abnegada y decidida; una patria que se viste orgu-
llosa de amarillo, azul y rojo; llena de diversidad, de corredores montañosos, de
ríos infatigables, de selvas con gran flora y fauna; bañada por dos océanos y ma-
res con inagotable riqueza.
El Bicentenario de nuestra Independencia es un momento único que nos
motiva a reafirmar todo lo positivo de nuestro país. También es un momento para
reconocer que existen problemas que crecieron, envejecieron mal y se transfor-
maron en terribles amenazas. Es el caso, por ejemplo, del abandono en muchas
14 • bicentenario de la independencia 1810-1830 • 15

regiones, del narcotráfico, de la corrupción, del desempleo, de la informalidad, del


clientelismo y de la desigualdad.
Siempre he dicho que Colombia es resiliencia y sé que una vez más sabrá
transformar adversidades en oportunidades. En los próximos años la tarea de to-
dos los que la habitamos deberá ser la de abordar los retos con optimismo y com-
promiso, y la de poner por encima de nuestras diferencias las cosas que nos unen.
Por eso, con la motivación de unión que nos da el Bicentenario, les propu-
se a través de nuestro Plan Nacional de Desarrollo, el Pacto por Colombia, pacto
por la equidad, mirar hacia adelante y liberarnos de las amenazas y de los ene-
migos que puedan ceñirse sobre el territorio de la patria.
Ese pacto se basa en tres grandes pilares. El primero, el pilar de la legali-
dad, para hacer realidad lo que dice nuestro escudo de ‘Libertad y Orden’, y do-
blegar al crimen, al narcotráfico, al lavado de activos, al microtráfico. El segundo,
el pilar del emprendimiento, para tener un crecimiento económico pujante, y em-
prendedores y creativos que, a través de la cultura, irradian motivación en todos
los rincones. Y el último, el pilar de la equidad, para cerrar las brechas.
Centrar todos nuestros esfuerzos en la equidad es reconocer que hay una
independencia que todos los días tenemos que conseguir y labrar. Se trata de in-
dependizar nuestra sociedad de la pobreza e independizarla de la desigualdad.
Independizarla además de la falta de oportunidades.  
Tenemos que unirnos para que le mostremos al mundo que así como fue-
ron grandes nuestros héroes para darnos la libertad, nosotros podemos ser gran-
des de nuevo para darnos una segunda libertad: la de liberarnos de las diferencias
para construir unidos.
Espero que los lectores de esta publicación, además de recordar hechos y
batallas memorables, héroes y mártires legendarios, repiensen su país –ese que
tanto queremos y que nos llena de orgullo– y proyecten su futuro para que no pare
de soñar, de crecer, de darlo todo.
Colombia le está demostrando al mundo que es un lugar atractivo para la
inversión extranjera. Que es un lugar atractivo para la cuarta revolución indus-
trial. Que es un lugar atractivo para el emprendimiento tecnológico. Que es un
lugar atractivo para que el turismo sea el nuevo petróleo de nuestra tierra. Que es
un lugar atractivo para que esos 59 parques nacionales sean protegidos, liberados
de la deforestación y abiertos ante los ojos del mundo.
Porque Colombia es la tierra de nuestros héroes, la tierra de gente buena,
la tierra que en 200 años se ha hecho grande y que se hará aún más grande en los
200 años que vienen.

I ván D uque M árquez


Presidente de la República
16 • bicentenario de la independencia 1810-1830 presentación • • 17

prefacio el dolor de la miseria, la desigualdad y la indignidad en que aún viven tantos com-
patriotas. Se trata no solo de un imperativo ético, sino de la convicción de que es la
única manera de garantizar la continuidad y profundidad de nuestra democracia.
Hay millones de referentes en la historia de Colombia para recrear los an-
helos más puros del corazón y la razón humana. Pero también sabemos que ha

E
l Gobierno del presidente Iván Duque es el gobierno del Bicentenario. habido varios episodios de las peores atrocidades contra la humanidad y la nega-
Definimos que no solo conmemoraremos los 200 años de la batalla de ción del otro. Tanto la solidez de las instituciones, como la solidez moral de los co-
Boyacá, sino iniciaremos el periodo de conmemoración de los múltiples lombianos deben impedir la reaparición de los vicios y errores del pasado.
hechos históricos que ocurrieron entre 1819 y 1822, pues la Independencia absolu- Colombia necesita recuperar su sentido de asombro ante el dolor, la muerte
ta y la conformación de la República fueron consecuencia de un proceso que tuvo y la violencia. El país necesita en su Bicentenario repudiar con firmeza y para siem-
hitos fundamentales. Esperamos que los colombianos los entiendan y valoren en pre la ilegalidad, la inmoralidad, la informalidad, la corrupción y la destrucción
toda su dimensión, para asimilar que son múltiples los motivos de orgullo y reco- de la familia, porque ya sabemos que amenazan el progreso de la nación entera.
nocimiento que tenemos frente al legado recibido de nuestros fundadores. El poder de la Independencia que recibimos se materializa con el ejerci-
Esta publicación hace el recorrido por los momentos más determinantes cio responsable y respetuoso de nuestras libertades y con ciudadanos íntegros en
del camino que nuestros antecesores recorrieron para garantizar nuestra indepen- su cotidianidad.
dencia y nuestra libertad. Recordemos que el anhelo de hace más de 200 años fue el que inspiró la
Cuando la República llega a sus 200 años de formación, es inaplazable la independencia de seis naciones. El mismo que logró la liberación de 300 años de
decisión de acelerar el paso para alcanzar la mayor madurez institucional y tomar vida colonial de toda una región. El mismo que animó el espíritu de la gesta mi-
las decisiones adecuadas que garanticen para siempre las libertades, los derechos litar, social, política, cultural y territorial que desde décadas atrás compartían
y el progreso de todos los colombianos. Somos hijos del anhelo de independencia granadinos, venezolanos, quiteños, extranjeros de decenas de nacionalidades y ha-
que juntó el espíritu y determinación más grande que haya visto nuestra América, bitantes locales de diversas raíces.
bajo un solo propósito que unió indistintamente a hombres y mujeres: indepen- Somos expresión de la historia milenaria de indígenas que habitan el te-
dencia y libertad para garantizar el reconocimiento a la igualdad de todos como rritorio, así como de los descendientes de quienes fueron desarraigados de África
ciudadanos. para ser esclavizados en América. Hoy debemos construir sobre el tesoro de nues-
Ahora, los colombianos tenemos que hacernos responsables de nuestra pro- tra diversidad cultural y la biodiversidad, sobre la estructura republicana que he-
pia historia. La circunstancia actual nos reclama reconocernos en ella para pregun- mos recibido, para reconocer sus fallas y vacíos con la voluntad impostergable de
tarnos quiénes somos, de dónde venimos, cuál es nuestra causa común y despertar corregirlos, abriéndonos a la edificación de una colombianidad más ambiciosa y
el sentido de autoestima como Nación que tanto nos ha faltado. A todos nos co- próspera, en la que quepamos todos con nuestro derecho a vivir seguros, próspe-
rresponde aportar nuestras capacidades para potenciar nuestro destino colectivo. ros, dignos y en paz.
Al cultivar nuestras virtudes, debemos reconocernos más en ese acervo La bendición de contar con la mayor biodiversidad del mundo, potencia
que muchos identifican en el ser colombiano: talento, laboriosidad, inteligencia, cultural, talento humano descomunal y la mayor resiliencia concentrada en un
generosidad, ambición y solidaridad, como la que expresó nuestro gran artista mismo territorio, no son motivo de vanagloria, sino un llamado a utilizar bien y
Fernando Botero en esas manos tendidas que dibujó a propósito del Bicentenario de manera responsable con las futuras generaciones los talentos recibidos.
de nuestra Independencia. Nuestra firme convicción es construir juntos un legado imperecedero que
Sin estos atributos de nuestra esencia más valiosa, los padres fundadores asegure el fortalecimiento estructural de las instituciones de la República, para
de Colombia no habrían podido forjar el derecho de la libertad. Así mismo, las garantizar que Colombia saque su máximo potencial ahora y hacia adelante.
generaciones del presente debemos garantizar a los colombianos del tercer cente- Hoy tenemos el privilegio de entregar al país esta obra editorial creada
nario esa nación próspera, transparente, educada, justa, igual en derechos, opor- con el fascinante compromiso de Credencial Historia y el Banco de la República.
tunidades y obligaciones para todos, como la que soñaron Bolívar y Santander. Agradezco al Señor Presidente el honorable encargo de liderar y coordinar la con-
Nuestro legado para la Colombia del tercer centenario no puede ser la lar- memoración del Bicentenario de Independencia nacional.
ga lista de tareas aplazadas por dos siglos. Todas las generaciones que concurri-
mos hoy a celebrar con gratitud el valor y resolución de hace 200 años, debemos
tomar conciencia que a todos nos compete una tarea desde la cotidianidad para M arta Lucía R amírez de R incón
forjar esa nación que supere para siempre la violencia, la injusticia, la corrupción, Vicepresidenta de la República de Colombia
18 • bicentenario de la independencia 1810-1830 • 19

presentación de compatriotas. Desde luego, ningún relato de la Independencia sería inteligible


o completo sin tomar en consideración las condiciones y dinámicas locales, los en-
cadenamientos de sucesos propios y la diversidad de sus protagonistas. La guerra
de Independencia de Colombia se libró en parajes de nuestras montañas, ríos y
llanuras tropicales, cada uno de los cuales cuenta su propia historia, y la libraron

C
olombia celebra este año 200 años de la campaña libertadora de 1819, cuyo personas de carne y hueso, no solo héroes mitificados por la tradición, sino miles
punto culminante fue la batalla de Boyacá. Hace nueve años, en 2010, com- de protagonistas en su mayoría desconocidos.
partimos otra celebración: los 200 años de la declaración de Independencia De los personajes de la Independencia cuyos nombres han llegado hasta
de 1810 en Bogotá. En las dos conmemoraciones hemos utilizado un concepto co- nosotros el libro nos presenta las biografías de cerca de 70, algunos muy conoci-
mún que nos ha permitido destacar su significado histórico: “Bicentenario de una dos como Francisco José de Caldas y Policarpa Salavarrieta, otros de alto vuelo
Nación en el Mundo”. como Felipe ii y Carlos iii, y otros mucho menos conocidos pero no menos impor-
De esta dualidad de festejos patrios aprendemos que la Independencia no tantes como María Concepción Loperena de Fernández, tan significativa para la
fue un evento asociado con un hecho único. Fue un proceso prolongado y comple- historia de Valledupar, y Agustín Agualongo, mestizo de Pasto, quien luchó, no
jo, con múltiples dimensiones en sus aspectos políticos, sociales, económicos, cul- del lado de los patriotas sino de los realistas, y no por ello deja de ser una figura
turales y, desde luego, militares. Un proceso con antecedentes, rasgos, sucesiones clave en la historia del sur del país.
de eventos, impactos y consecuencias diferenciales para las distintas regiones del Aparte de la participación en la Independencia de los grupos étnicos, espe-
país y para la nación. La cordillera nororiental, la costa Caribe y los territorios cialmente afrodescendientes e indígenas, el libro dedica un capítulo a las mujeres
insulares, la región antioqueña, la costa Pacífica, la zona suroccidental, el Alto como protagonistas del proceso. Hoy conocemos los nombres y las ejecutorias de
Magdalena y las vastas regiones llanera y amazónica vivieron la Independencia con algunas, como aquellas cuyas biografías forman parte del libro. Pero la mayoría
sus propios protagonistas, levantamientos y batallas, que se proyectaron de distin- de ellas son heroínas anónimas de la vida cotidiana de la Independencia o com-
tas maneras sobre la nación en su conjunto. Estamos, pues, en época de bicentena- batientes propiamente dichas. Algunas de ellas se disfrazaron de hombres para
rios, de conmemoraciones múltiples y espaciadas en el tiempo, que concurren en la poder formar parte de las filas y continúan siendo recordadas en las historias lo-
evocación de aquello que legítimamente podemos llamar Independencia nacional. cales. Los investigadores han identificado cerca de 1 500 de estas heroínas, en-
Las múltiples celebraciones bicentenarias han motivado debates y reflexio- tre las que seguramente se cuentan solamente algunas de las que se llamaron en
nes que confluyen para enriquecer nuestra visión de país y nos dan la oportuni- su época “voluntarias”, mujeres que seguían a las tropas en sus desplazamientos
dad de crear un relato mucho más matizado y fecundo de un proceso histórico de e incluso en los propios campos de batalla y servían de enfermeras, mensajeras,
tanta significación para la formación de nuestra nación e identidad. modistas, espías, cocineras o lavanderas. Muchas, sin ser combatientes, murieron
Como muestra de esas reflexiones, Bicentenario de la Independencia de atravesadas por las balas realistas.
Colombia 1810-1830 y la fundación de la República reúne un conjunto de trabajos El libro pasa también revista de algunos hechos y procesos acontecidos en
académicos que examinan gran multiplicidad de facetas de nuestra Independencia. Colombia una vez culminada la guerra de Independencia, cuando se levantaba
Al remontarse a la guerra de sucesión española, la caída de la Casa de Habsburgo frente a los granadinos el enorme reto de comenzar a construir una nación inde-
y el ascenso de la Casa de Borbón, a principios del siglo xviii, nos muestra la pro- pendiente, y avanzar hasta la interpretación historiográfica de la Independencia
fundidad temporal y las dimensiones internacionales de los antecedentes de nuestra en la actualidad, 200 años después.
gesta revolucionaria. Las reformas borbónicas, tanto en sus aspectos económicos Para el Banco de la República es motivo de satisfacción haber contribui-
como administrativos y militares, la ilustración hispánica, con sus manifestacio- do para que este libro fuera una realidad. Este se suma a la lista de títulos que
nes entre nosotros como la Expedición Botánica, el renovado interés por la ciencia hemos editado sobre otros temas relacionados con el bicentenario y al vasto pro-
y el avance de la cartografía, la dinámica del comercio, los efectos del contraban- yecto liderado por la Subgerencia Cultural en las 29 sedes culturales en todo el
do sobre las arcas españolas y americanas, las revoluciones francesa y norteame- país, bajo el nombre de “Bicentenario de una Nación en el Mundo” y del que
ricana, la invasión napoleónica de España y la caída de la monarquía peninsular, pueden encontrar más información en http://www.banrepcultural.org/proyectos/
son sucesos históricos cruciales, aunque no suficientes, para entender el vasto ho- bicentenario-de-una-nacion-en-el-mundo
rizonte histórico de nuestra emancipación.
Y los hechos de la historia española, europea y de otras latitudes no son J uan J osé E chavarría
suficientes para explicar nuestra Independencia nacional por cuanto lograrla exi- Gerente General
gió complejos procesos internos y la intervención, los esfuerzos y la sangre de miles Banco de la República de Colombia
20 • bicentenario de la independencia 1810-1830 • 21

nota del editor

A
l escribir estas palabras, hace 200 años exactamente el ejército libertador
emprendía quizá su más gloriosa hazaña, cuando cruzaba el imponen-
te páramo de Pisba en pleno invierno. Enseña humildad reflexionar hoy
acerca de nuestra deuda ante estos hombres –y mujeres que los acompañaban–
quienes abordaron una de las campañas más osadas de la historia militar para
obtener la libertad. Aunque aún incompleta y constantemente amenazada, esa li-
bertad es todavía un sello distintivo de la república colombiana.
Resulta impactante también considerar que, dos siglos después, ciertos as-
pectos de la lucha por la emancipación no han perdido vigencia. En el siglo xix,
Bolívar y sus hombres no pudieron lograr la liberación de Venezuela sin liberar
primero a la Nueva Granada; los últimos años del siglo xxi nos han recordado que
el destino de ambas naciones está entrelazado, y que el giro hacia el autoritaris-
mo en un lado de la frontera afecta y amenaza no solo las instituciones republi-
canas, sino también el bienestar de la población en el otro.
Un objetivo de este libro es conmemorar el Bicentenario de la Independencia
de una manera que resulte relevante para el lector actual. Por ende, los autores
tratan asuntos que ocupan hoy a los colombianos, entre ellos los impuestos y las
finanzas públicas, la minería, el comercio con el resto del mundo y la educación
estatal. Al mismo tiempo, es menester recordar que la Independencia se ganó con
la participación activa de militares extranjeros del lado patriota; la creación de
Colombia fue también un triunfo de inmigrantes en un mundo ya globalizado.
Ha sido un honor poder contar con los capítulos de varios historiadores
de renombre y prestigio establecido. También se ha aprovechado la oportunidad
para incluir a más de un historiador de una nueva generación y con una prome-
tedora carrera por delante. Por último, es importante destacar el aporte de auto-
res expertos en otros campos, en especial la economía y la botánica. El punto de
vista de otras disciplinas no puede sino enriquecer la perspectiva de la historia.
En 1819, la victoria del 7 de agosto nos dio la Independencia; la Ley funda-
mental de Angostura del 17 de diciembre nos dio la República. En 2019, el hecho
de que Colombia pueda celebrar su bicentenario bajo instituciones republicanas
es un logro mayor.

Daniel R aisbeck
Editor
20 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a i n f l u e n c i a c l á s i ca e n l a c o n q u i sta e s pa ñ o l a d e a m é r i ca • 21

PA R T E I
••
LOS
ANTECEDENTES
COLONIALES
Conquista y cambio
dinástico

En 1924, el historiador francés Charles de la Roncière le


atribuyó a Cristobal Colón la autoría de “una carta marina
portulana” que presenta el Mar Rojo, el Mar Negro, el Mar
Mediterráneo, la costa atlántica de Europa y de África
hasta la desembocadura del Río Congo y numerosas islas
al occidente. Hay una bandera española sobre Granada,
lo cual indica que el mapa “se completó después de enero
de 1492” (Moleiro). El mapamundi circular, cuyo centro
es Jerusalén, muestra el Cabo de Buena Esperanza,
descubierto en 1486, y no hace referencia a América.
La autoría de Colón ha sido cuestionada.
22 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a i n f l u e n c i a c l á s i ca e n l a c o n q u i sta e s pa ñ o l a d e a m é r i ca • 23

LA INFLUENCIA CLÁSICA
EN LA CONQUISTA
ESPAÑOLA DE AMÉRICA
La conquista española de América reflejó el dominio
romano sobre España en muchos aspectos. La tradición
clásica del modelo colonial español contenía el germen de
la independencia americana.

DANIEL RAISBECK

“España, a raíz de un muy singular destino, fue el


Perú y el México del mundo antiguo.”
Edward Gibbon

CUA NDO ESPA ÑA dictadura de Sila; Sexto Pompeyo, rival tan-


F U E COLONIA ROM A NA to de Julio César como de Augusto, al final
Tal como España y Portugal conquistaron lo de la era republicana.
TARRACONENSIS
que hoy es Iberoamérica, los ejércitos roma-
LVSITANIA nos conquistaron lo que hoy es Portugal y LA PAX ROMA NA EN HISPA N IA
CITERIOR
H I S PA N I A España (Hispania en latín). En el año 19 a.C, Originalmente una fuente de inestabilidad,
las legiones de César Augusto, heredero de la península ibérica prosperó bajo la armonía
BÆTICA VLTERIOR Julio César y –según la tradición– el primer relativa de los primeros dos siglos del Imperio,
emperador tras el fin de la República, reduje- la era de la Pax Romana. Roma la gober-
ron a las últimas tribus de iberos que se resis- nó bajo las provincias de Lusitania en el oc-
tían al dominio romano en Asturias, Galicia cidente (Portugal), Hispania Tarraconensis,
Las provincias imperiales de Hispania y Cantabria (magie, 1920, p.339). administrada desde Tarragona en el noro-
Tarraconensis, Hispania Baetica y
Lusitania, surgieron de la reorganización
La conquista concluyó dos siglos después riente, e Hispania Baetica en la zona del río
administrativa de la península ibérica bajo de la primera intervención de la República ro- Baetis o Guadalquivir en el sur. Esta última
el emperador Augusto. mana en España. En buena medida, la tar- provincia, la cual corresponde a Andalucía,
danza se debió a la posición casi inexpugnable llegó a ser un poder exportador de aceite de
de la península ibérica. El historiador roma- oliva, enviando el producto a los campos mi-
no Floro notó que esta estaba “bien protegi- litares del Rin e inclusive a la misma Roma
da en cada costado, ya fuera por el mar o los (blásquez, 1992, pp.173-175). Los vinos españoles
Pirineos” (epítome i.33.3-5). La geografía, jun- también florecieron bajo los romanos, quie-
to a las habilidades bélicas de los nativos, hi- nes mejoraron drásticamente la viticultura
cieron de España una base formidable para que los fenicios y griegos habían introducido
César Augusto (63 a.C.-14 d.C.). Único
heredero de Cayo Julio César (101-44 a.C.),
resistir el poder de Roma. Lo demostraron a las tierras de los iberos. En la era imperial,
Cayo Octavio Turino adoptó el nombre de varios de sus enemigos más exitosos a través el vino de Tarragona estaba a la altura del
su tío. Luego asumió el título “Imperator” de los siglos: el general cartaginense Aníbal italiano (marcial, epígramas xiii.cxviii).
(general victorioso). Tras vencer a Marco
Antonio en el 31 a.C., obtuvo del Senado el Barca al inicio de la segunda guerra Púnica; La rica élite de Hispania Baetica tam-
título de “Augustus” (venerable). el comandante rebelde Quinto Sertorio tras la bién produjo hombres que sobresalieron en
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las máximas esferas culturales y políticas real de a ocho español, “basado en el thaler
en Roma. El filósofo y escritor Lucio Anneo alemán (inspiración eventual del dólar), se
Séneca, nativo de Córdoba, capital de Baetica, convirtió en la primera divisa realmente glo-
fue considerado “el primero entre los erudi- bal” (ferguson, 2008, pp.24; 26).
tos” (princeps eruditorum) y fungió como tu- Un milenio y medio antes, los romanos
tor y ministro del emperador Nerón (54-68 habían monetizado a Europa de manera uni-
d.C.) (syme, 1969, p.201). El origen del empe- forme. En buena medida lo lograron con los
rador Marco Ulpio Trajano (98-117 d.C.) y de metales preciosos de España, especialmente
su sobrino y heredero, Publio Aelio Adriano la plata usada para acuñar denarii (origen de
(117-138 d.C.), fue la ciudad de Itálica, situa- la palabra “dinero”), la moneda común del
da en las afueras de la futura Sevilla. Ambos mundo romano durante aproximadamente
ejercieron el imperium (legitimidad de man- cinco siglos (264 a.C.-268 d.C.), hasta que los
do) sobre los dominios de Roma durante la emperadores introdujeron el sistema fiat o fi-
era de su mayor esplendor. duciario a nivel general. Los romanos “cal-
cularon y ejecutaron obligaciones públicas
LAS V ENAS ABIERTAS DE ESPA ÑA y privadas en moneda durante cerca de mil
Construidos por su utilidad –no para Los romanos explotaron con gran éxito otra años” (harl, 1996, p.5). Pese al uso continuo
copiar ideales estéticos griegos– los industria en España: la minería. Como escri- de productos básicos como el aceite y el gra-
acueductos son, en su asombrosa sencillez,
quizá “la más verdadera estructura bió el geógrafo griego Estrabón, la calidad de no, “las monedas romanas fueron el principal El Cerro Rico de Potosí: “Con una cima que
nacional de los romanos” (butler, 1901, los metales del sur de España, tanto los pre- medio de intercambio y la preferida reserva alcanza los 4 824 metros por encima del
p.177). El acueducto romano de Segovia, nivel del mar, el extrañamente simétrico
obra del inicio del siglo ii d.C., “puede ser
ciosos como los no preciosos, era incompa- de valor por ser portables, no perecederas, y
Cerro Rico fue la materialización suprema
el más impresionante, pero ciertamente es rable en el mundo grecorromano (geografía fácilmente convertibles en cualquier produc- de las ideas acerca del dinero: una
el más conocido monumento romano de la iii.2.8). Según el escritor Plinio el Viejo, quien to” (harl, 1996, p.5). Claramente, las monedas montaña de plata” (ferguson, 2008, pp.22; 24).
Península Ibérica” (alföldy, 1992, p.232).
ejerció el principal cargo financiero (procu- romanas fueron precursoras de las divisas de
rator) en Tarragona, España poseía la plata la era medieval y del inicio de la modernidad, ejemplo, Lucio Cornelio Léntulo, general de
más fina de todo el imperio, mientras que sus incluyendo el real español acuñado con pla- la República, celebró sus triunfos contra los
áridas montañas, infértiles en cuanto a todo ta americana (harl, 1996, p.2). iberos con una ovación en Roma, donde pre-
lo demás, producían oro en grandes cantida- El historiador N. Ferguson menciona que sentó como espectáculo su botín de 43 000 li-
des (historia natural xxxiii.67; 96). Gracias a los líderes de los incas, una civilización pre- bras de plata y 2 450 de oro (historia de roma
la riqueza mineral de la zona montañosa del colombina avanzada, no comprendían el “in- desde su fundación, tito livio, xxxi.20).
Guadalquivir, Hispania Baetica fue la región saciable deseo de los españoles por el oro y No en vano, el historiador inglés Edward
minera que más aportó a las arcas del fis- la plata”. La razón: para el conquistador Gibbon escribió en el siglo xviii que la con-
co romano, especialmente durante el fin de Francisco Pizarro y sus hombres, “la plata quista romana de España, una tierra “pre-
la República y el inicio del Imperio (rickard, no era solo un metal brillante y ornamen- ñada con cobre, plata y oro… refleja un
1928, p.129; 131). tal”, sino “una unidad de cuenta, una reserva tipo exacto de la más reciente historia de la
La minería romana en España fue un de valor; era poder portable” (ferguson, 2008, América Española”. Los romanos y, anterior-
prototipo de la española en América. El Gua- p.22). La comprensión de ese poder, sin em- mente, los fenicios, agregó, obligaron a los na-
dalquivir antiguo tuvo su equivalente en el bargo, era parte del legado clásico de España. tivos de la península ibérica “a trabajar en
Cerro Rico de Potosí, Bolivia, la fuente de Los métodos de la minería española en sus propias minas para el beneficio de extran-
45 000 toneladas de plata pura extraídas en- América fueron similares a los romanos en jeros” (gibbon, 1993, p.178). La lógica imperial
tre 1556 y 1786 y enviadas a España. Al ex- varios aspectos: el uso de minas de socavón había cambiado poco desde la antigüedad.
plotar las reservas en Bolivia, en Zacatecas, y de trabajo forzado, incluyendo el de escla-
México, y en otros lugares del Nuevo Mundo, vos, para explotarlas bajo condiciones insalu- IMPERIOS SIN FIN
España puso fin a la escasez de plata que ex- bres y peligrosas; la posesión estatal de minas Como los españoles en la era moderna, los ro-
perimentó Europa occidental durante la Edad para alimentar las arcas imperiales; la alte- manos formularon una sofisticada justifica-
Media y el inicio de la era moderna, cuando el ración del medioambiente por medio de la ción moral y religiosa para la expansión de su dominios hasta unificar Italia (sherwin-white,
dinero fluía hacia los emporios más desarro- industria. Los romanos inclusive ostentaron imperio y la explotación sistemática de abun- 1980, pp.177-181). En la era de Augusto, cobró
llados del mundo islámico al sur y al oriente. la riqueza mineral ibérica como hicieron los dantes recursos, tanto humanos como natu- validez la idea de que el destino de Roma era
Moneda de Carlos iii , de 1776, acuñada
en plata extraída de las minas de Potosí, Las consecuencias fueron mundiales; gracias españoles enriquecidos con la plata y el oro rales. Aunque reticentes frente a la expansión la conquista del mundo entero. En la Eneida
en Bolivia. a la monetización de la plata americana, el del Nuevo Mundo. En el año 200 a.C., por en un principio, los romanos extendieron sus (i278-279), Júpiter, máximo dios del Olimpo,
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del proceso que creó a la misma España”


(maltby, 2009, p.6). La expansión colonial in-
cluyó la misión de convertir a los nuevos súb-
ditos –oficialmente por su propio bien y su
propia salvación– a la verdadera fe que los
reyes consideraban profesar. Desde el inicio
de la conquista, cuando Colón se autopro-
clamó “el mensajero del nuevo cielo y la nue-
va tierra”, esta fue “una empresa misionera”
(bourne 2013, p.56; fernández herrero, 1994, p.67).
Las motivaciones imperiales de Roma y
de España tienen un vínculo adicional. Carlos
i heredó el trono español en 1516, pero tam-
bién fue electo emperador Carlos v del Imperio
Sacro Romano Germánico en 1519. Por ende,
pasó a ocupar la majestuosa posición que fun-
dó Carlomagno, rey de los francos, en el año
800, cuando el papa León iii lo coronó como
Imperator Augustus Romanorum (Augusto,
emperador de los romanos). Su misión mo-
ral –y aquella de sus sucesores– fue proteger
a la Iglesia y a la civilización cristiana eu-
ropea que había forjado el Imperio romano
tardío (wilson, 2017, p.6-7; 19). Siete siglos des-
pués, al asumir la corona imperial y consoli- En América, Hernán Cortés usó los mis- Hernán Cortés, aliado con los tlaxcaltecas
y otros pueblos nativos, obtuvo triunfos en
dar un reino donde no se ponía el sol, Carlos mos métodos al aliarse con los tlaxcaltecas,
varios pueblos alrededor de Tenochtitlán,
v se acercó –inclusive más que los antiguos– los totonacas y otros pueblos que se resistían entre ellos Zacatepec, antes de conquistar
al ideal de un imperio romano sin fin. al dominio azteca, lo cual fue determinan- la capital azteca.

te para su conquista del imperio gobernado


ESTR AT EGIA, TÁCTICA desde Tenochtitlán. Por su parte, en el alti-
Carlos v en la batalla de Mühlberg Y SINCR ETISMO plano cundiboyacense, Gonzalo Jiménez de
(Tiziano, 1548). El “modelo indudable”
de Tiziano fue “el Retrato ecuestre de En la práctica, la conquista española de Quesada forjó una alianza con el zipa para
Marco Aurelio, único conservado de la América siguió un modelo clásico en por lo “proteger a su comunidad de un ataque de
Antigüedad clásica” (checa cremades).
menos tres aspectos fundamentales. En pri- los panches del valle del Magdalena, vecinos
mer lugar, los españoles en el Nuevo Mundo, indeseables de los muiscas” (bushnell, 1994,
les concede a los romanos una hegemonía sin En el caso español, la nación moderna al encontrarse a miles de kilómetros de su p.29). Para Maquiavelo, el ejemplo de los ro-
límites de espacio o de tiempo (imperium sine surgió de la resistencia a la ocupación islá- país y de sus cadenas de suministro, se vie- manos demostraba que esta era una sabia
fine). Luego el fantasma de Anquises, padre mica de la península ibérica. El esfuerzo de ron obligados a enfrentar pueblos hostiles y estrategia.
del héroe Eneas, profetiza (vi.851-853) desde la reconquista fue el ímpetu principal para numéricamente muy superiores. Para vencer En segundo lugar, los militares españoles
el Hades: la unión de los reinos de Castilla y Aragón al enemigo, los conquistadores recurrieron a trajeron al Nuevo Mundo lo que el historia-
en 1469, lo cual condujo a la unificación de una tradicional práctica romana: hacer alian- dor V.D. Hanson denominó “el modelo occi-
Tú, romano, piensa en regir a los pueblos España. Aunque la reconquista concluyó con zas con los nativos más débiles en contra de dental de la guerra”, un uso de la táctica del
con tu poder éxito en 1492, el alivio sería breve. Tres déca- los más fuertes. todo distinto al de sus adversarios nativos.
(estas serán tus artes), e imponer el orden a das después, la España católica enfrentaría la Como comentó Nicolás Maquiavelo en El La práctica bélica de los pueblos precolom-
la paz, competencia –y la amenaza– del protestantis- príncipe (iii), los romanos, al ingresar a una binos era en buena medida ritualista, y ha-
Mostrar piedad a los sometidos y doblegar mo en el norte de Europa (hanson, 2001, p.199). nueva provincia, metódicamente “halagaban cía énfasis en el combate individual, la rapiña
a los soberbios. Bajo tales presiones, fue quizás inevitable que a los más débiles sin incrementar su poder, y la captura de rehenes (para los sacrificios
España desarrollara la cepa particularmen- derrocaban a los más poderosos y nunca per- humanos en el caso de los aztecas) (hanson,
Una síntesis latina de la “misión civilizado- te militante del catolicismo expresada en la mitían que extranjeros obtuvieran influencia” 2001, p.194). Aunque la organización del ejér-
ra” de Roma. Inquisición. El Imperio español “evolucionó en sus colonias. cito azteca era relativamente avanzada, su
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formación táctica era abierta y su función en sus falanges, marchaban al unísono, lu- a cambios como la imposición de estructuras
se limitaba a emboscar, flanquear o envolver chaban hombro a hombro y buscaban en- patrilineales sobre culturas de tradición ma-
al adversario (daniel, 1992, p.190). De manera cuentros decisivos para controlar territorio trilineal. Los misioneros decidieron flexibili-
contraria, los españoles luchaban en una for- (hanson, 2000, pp.9-18; 2001, pp.3; 217; 223). zar sus métodos. Por ejemplo, enfatizaron en
mación compacta de infantería pesada, cuyo En América, el uso de la caballería, la la importancia de la Virgen María y crearon
único fin era chocar frontal y decisivamen- tecnología (la superioridad armamentística) cultos como el de la Virgen de Guadalupe,
Victoria de Fleurus. Con la creación te contra una fuerza enemiga. La razón era y la biología (el esparcimiento de enfermeda- adaptaron estructuras sagradas locales como
del tercio, crucial innovación táctica, cultural: los españoles eran herederos de una des) fueron factores importantes de la con- iglesias y les permitieron a los nativos deco-
“la organización militar española
evolucionó de un modelo medieval a uno tradición militar basada en la disciplina de quista. No obstante, la superioridad táctica rar templos y efigies (higham, 2016). En el ám-
moderno” (lópez, 2012, P.4). los hoplitas griegos del siglo vii a.C., quienes, española fue el elemento decisivo para las vic- bito del antiguo Imperio maya, el clero local
torias militares de España y su control del toleró ritos paganos como parte de las ce-
territorio americano (daniel, 1992, pp.190; 193). remonias católicas. El grado de sincretismo
Pueblos guerreros como el azteca y, en terri- solo incrementó con el tiempo. “Al nacer en
torio colombiano, el caribe y el panche, nun- Yucatán, ser criados por sirvientes nativos,
ca antes habían enfrentado la cultura militar hablar lenguas mayas y practicar las costum-
europea de la infantería de choque. Como tal bres locales, los clérigos criollos resultaron
se enfrentaron no solo a ejércitos católicos cu- ser, en parte, mayas ellos mismos” (farrisa,
yos hombres luchaban por su fe, por su rey y 1984, p.342). La dilución del catolicismo es-
su propio enriquecimiento, sino a una devas- candalizó a los obispos españoles que visita-
tadora tradición de combate que se extendía ron las colonias. En la práctica, sin embargo,
en el pasado más de 2 000 años hasta su ori- el sincretismo fue muy efectivo en términos
gen en la antigüedad clásica. políticos y geoestratégicos.
El último aspecto del modelo clásico de la La herencia del sincretismo hispanoa-
conquista de España facilitó la misión evan- mericano –el cual mezcló también elemen-
gelizadora en América: el sincretismo. Al tos africanos con la importación masiva de
equivaler a santos de la jerarquía católica o esclavos– aún es visible en Iberoamérica. En
al mismo Dios cristiano con dioses del paga- Chichicastenango, Guatemala, por ejemplo,
nismo local, los conquistadores emularon una los españoles construyeron en 1540 la Iglesia
práctica romana. Politeístas hasta la conver- de santo Tomás. Esta yace sobre un templo
sión del emperador Constantino, los romanos donde los nativos alababan al sol. La equi-
se esforzaban por crear paralelos entre sus valencia entre el sol y santo Tomás se debe a
propios dioses y aquellos de los pueblos con- que la fecha sagrada del solsticio de invier-
quistados; su único requisito era la inclusión no, el 21 de diciembre, coincide con el día del
del emperador en el panteón nativo. En las Doctor Angélico. Aún hoy, chamanes (o chu-
EL TERCIO ESPAÑOL provincias, los templos, monumentos y dis- chkajaues) balancean ahí “sus incensarios de
Como hicieron Filipo II y Alejandro Magno con sus ejércitos macedonios y los romanos con tintos tipos de iconografía presentaron una copal, mientras recitan ensalmos en honor
sus legiones, los españoles adaptaron esta tradición occidental para sus propias necesida- mezcla o yuxtaposición entre dioses clásicos del antiguo calendario maya y de sus ante-
des. Durante las guerras italianas del final del siglo XV e inicios del XVI, el general Gonzalo
y nativos, inclusive retratando uniones matri- pasados enterrados bajo el suelo de la iglesia”
Fernández de Córdoba (1453-1515) diseñó un nuevo sistema de infantería que combinaba di-
ferentes formas de ataque de manera compacta, coordinada y eficiente. Las unidades de cho- moniales entre deidades romanas y paganas. (morató, 2004). La persistencia de dichas prác-
que españolas, las cuales evolucionaron hasta la creación del tercio en 1534, consistían de Ni siquiera se objetaba al sincretismo entre ticas no debe sorprender en una región donde
piqueros, cuyas armas extendidas, descendientes de las sarissai macedonias, formaban con un solo dios clásico y varios paganos en una el 98 % de la población es de la etnia quiché.
sus puntas una barrera de acero; de arcabuceros o mosqueteros, con armas de fuego que pro- región o, más sorprendentemente, en el mis- El Imperio español adaptó el método roma-
tegían los flancos de la unidad; y de rodeleros, cuyos escudos circulares eran similares al del mo santuario (woolf, 1998, pp.233-234). no de conquista a sus necesidades.
soldado romano, y cuya letal espada fue adaptada del gladius, “arma originalmente española
Los españoles impusieron su religión de
que le dio al legionario de Roma el máximo poder ofensivo del Mediterráneo antiguo” (HAN-
SON, 2001, P.222; DANIEL, 1992, P.190).
manera inflexible al inicio de la conquista. DU R ABILIDAD, U TILIDAD urbe española del Nuevo Mundo (kinsbrun- Virgen de Guadalupe. En diciembre de 1531,
apareció ante san Juan Diego, indígena
Para consolidar su dominio sobre el Imperio Y BELLEZA er, 2005, p.306; 4508). Nicolás de Ovando, fun-
La esencia de la nueva infantería española era la disciplina de las tropas, rigurosamente en- converso, para solicitar – en la lengua
trenadas para luchar siempre en conjunto, mantener el orden de batalla e impedir la irrupción inca, Pizarro obligó a Atahualpa a convertir- La ciudad colonial, expresión de la misión ci- dador de la ciudad, le dio prominencia a la náhuatl– la construcción de un templo en
del enemigo en las filas. Con la posterior creación del tercio, el modelo español de infante- se al cristianismo en 1533. Inicialmente, los vilizadora de España, manifiesta también una catedral y situó los edificios administrativos su honor.
ría se convirtió durante un siglo en el contingente más formidable de Europa. misioneros implementaron un modelo estricto fuerte influencia clásica desde la construc- alrededor de la plaza central, la cual es el
de conversión, pero los nativos se resistieron ción, en 1502, de Santo Domingo, la primera eje de un sistema de solares, formados por la
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intersección de una calle con otra en ángulos LA TR ADICIÓN CLÁSICA La instrucción del latín como lengua de
rectos. Este plan regular –o trazado en da- LIT ER A R IA cultura se estableció oficialmente en Santa
mero– es un modelo grecorromano de plani- Tanto los conquistadores como los admi- Fe en 1563 al inaugurarse la escuela de la-
ficación urbana. nistradores que los sucedieron –burócra- tinidad en la Orden de Santo Domingo (ri-
Aunque Ovando escogió el trazado en da- tas, juristas, clérigos– trajeron consigo desde vas sacconi, 1993, p.41). La fundación de los
mero por iniciativa propia, las instrucciones España una tradición clásica literaria, pre- Colegios Mayores, el de San Bartolomé (1604)
del rey Fernando a Pedro Arias Dávila para dominantemente latina. Hernán Cortés, por y el Rosario (1653), fortaleció esta cultura del
la fundación de Panamá en 1513 y, más ex- ejemplo, había estudiado latín y, según el clasicismo. En el segundo, el latín fue esen-
plícitamente, las Ordenanzas de Felipe ii de cronista Bernal Díaz del Castillo, podía con- cial durante el período de la Colonia para im-
1573, revelan una influencia clara del arqui- versar en esa lengua (rivas sacconi, 1993, p.9). partir la doctrina escolástica de santo Tomás
tecto y escritor romano Vitruvio, cuya obra Cortés había leído La historia de Roma de de Aquino y, de tal manera, cumplir la mi-
De architectura consiste en gran medida de Tito Livio, Las guerras de las Galias de Julio sión primordial de su fundador (ver restrepo,
sus reflexiones acerca de los logros arquitec- César y otras historias militares antiguas. Su 2016). Hacia el final del siglo xviii, sin embar-
tónicos de los griegos. Las Ordenanzas, por efectiva oratoria contenía “alusiones clásicas go, hombres prominentes comenzaban a usar
ejemplo, toman directamente de Vitruvio los a Cicerón y Aristóteles y frases latinas de los su entrenamiento clásico para cuestionar los
siguientes preceptos: historiadores y dramaturgos romanos” (han- cimientos políticos del orden colonial.
Fray Cristóbal de Torres. Clérigo español
son, 2001, p.206). La educación clásica de varios próceres
(1573-1654) y arzobispo de Bogotá desde
` Fundar la ciudad en un lugar salubre, de fácil En el caso de la Nueva Granada, Gonzalo de la República, hombres de acción, es co- 1634, funda el Colegio Mayor de Nuestra
acceso, no muy elevado, con tierra para culti- Jiménez de Quesada se había destacado en el nocida (ver del molino garcía, 2007). Puede ser Señora del Rosario en 1653. “Bebe, en su
formación, de la primera neoescolástica
var y suficiente agua. estudio de la gramática latina y, según el sa- igual de revelador un recóndito comentario tomística, que tuvo su centro en el
` Construir la plaza (como el foro en el caso ro- cerdote y poeta Juan de Castellanos, quien in- que, en 1779, escribió un estudiante o cate- Convento de San Esteban de Salamanca”
(restrepo, 2016).
mano) de manera rectangular y con un tama- cluye versos enteros en latín en su obra acerca drático rosarista al margen de una página
ño proporcional al número de habitantes. La de los conquistadores, tenía un buen cono- de los comentarios de santo Tomás a La físi-
plaza debe ir en el centro de una ciudad del cimiento de la poesía romana. Jiménez de ca de Aristóteles (restrepo, 2016). Ahí no solo
interior; en la costa, debe ir en el puerto. Quesada inclusive fue pionero en el uso de critica, en latín, la noción de que los alum-
` Orientar las esquinas de la plaza de acuerdo frases latinas como epitafios, tradición epi- nos le deben su lealtad a unas teorías que la
a los cuatro puntos cardinales para no expo- gráfica que se mantuvo hasta el período repu- ciencia natural moderna ha rendido obsole-
ner a las calles a los vientos más fuertes. blicano (rivas sacconi, 1993, pp.2; 7-8; 30). tas, sino que cita al poeta Horacio (epistulae
` Usar columnas para construir espacios cu- i.1.14-15) para reforzar su argumento: Nullius
FELIPE II
biertos (soportales) alrededor de la plaza addictus iurare in verba magistri (nadie está
Nació en Valladolid el 21 de mayo de 1527 y murió el 13 de septiembre de 1598 en el Real Sitio
(como las arcadas de un ágora griega), donde obligado a jurar por la doctrina de un maes-
de San Lorenzo de El Escorial, el cual fue construido durante su reino. Hijo del rey Carlos I de
Habsburgo, fue duque de Milán y de Borgoña, soberano de los Países Bajos y rey de España, los mercaderes puedan tener sus casas o al- tro). El trasfondo de independencia es ma-
Nápoles, Portugal, Inglaterra (entre 1554 y 1558, mientras duró su matrimonio con la reina macenes y protegerse de la intemperie. nifiesto. La herencia clásica que trajeron a
María I de Inglaterra), Sicilia y las Indias. Gobernó también el Rosellón francés, Orán y Túnez. ` En el interior, construir la catedral (como los América los adelantados de los reyes católi-
Invadió Portugal en 1580 para reclamar sus derechos. Firmó con Francia la Paz de Cateau- templos de los principales dioses romanos) en cos contenía la semilla de la destrucción del
Cambrésis en 1559 y recuperó, con la victoria naval sobre los otomanos en Lepanto en 1571, el lugar más imponente de la ciudad. Situar Imperio español. •
la hegemonía de España en el Mediterráneo. Durante su administración, el Imperio español
sobre la plaza la residencia real, el cabildo, la
se convirtió en la primera potencia global y realizó provechosas exploraciones a través del
Atlántico y el Pacífico. Con ello logró posesiones en todos los continentes mientras vigori- aduana y el arsenal (como el senado, la pri-
zaba la presencia de España en Europa. sión y la tesorería sobre el foro romano) (ver
Sostuvo una prolongada y dura serie de campañas militares en los Países Bajos para mante- stanislawski, 1947, pp.102-104).
nerlos sin éxito bajo sus dominios. También fracasaron sus pretensiones sobre el trono in-
glés tras la derrota de la Armada Invencible en 1588. Como consecuencia, España perdió la Hoy, millones de iberoamericanos aún llevan TRAZADO EN DAMERO
iniciativa como potencia mundial. a cabo sus actividades diarias en fotogénicas El trazado en damero también es conocido como el plan hipodámico en honor a Hipodamo de
Enfrentó los avances del protestantismo luterano y el calvinismo, razón por la cual organizó plazas coloniales. Este es un testimonio de la Mileto. Según Aristóteles (POLÍTICA, 2.1267B P.22-30), Hipodamo “inventó la división de las ciuda-
la Inquisición con el fin de apuntalar la religión católica. Extendió sus políticas a las colo- herencia clásica. Como argumentó Vitruvio des” y diseñó el puerto de Pireo en Atenas con un esquema ortagonal en el siglo V a.C. El plan
nias españolas y logró modernizar la administración a través de la reforma hidráulica, la red hipodámico, sin embargo, no es un invento de Hipodamo; está comprobado que los griegos cons-
(i.3.2), la esencia de la arquitectura es cons-
de caminos con posadas, los avances en la administración y la burocracia, la reforma mo- truyeron ciudades trazadas en damero tres siglos antes de que naciera el constructor del Pireo
netaria y fiscal y la creación del Archivo Nacional. Hizo de Madrid la sede permanente de su truir con durabilidad, utilidad y belleza (fir- (GORMAN, 1995, P.386). Por su parte, los romanos heredaron la tradición del trazado en damero de
gobierno y reforzó el peso de la monarquía española en la estrategia de gobierno de la casa mitas, utilitas, venustas). los etruscos, activos socios comerciales de los griegos y gobernantes de Roma hasta el 509 a.C.,
de los Habsburgo. Al morir, dejó a su hijo Felipe III como sucesor. fecha de la fundación de la República (MAGLI, 2007, P.73).
32 • bicentenario de la independencia 1810-1830 de la sucesión a la secesión • 33

DE LA SUCESIÓN A
LA SECESIÓN
La llegada de la dinastía Borbón al trono
de España y sus consecuencias para
América
Al inicio del siglo XVIII, la dinastía de los Austrias y su modelo
de gobierno descentralizado y estamental llegó a su fin en
España. La casa de Borbón implementaría el absolutismo
centralista y mercantilista, con fuertes consecuencias para
las colonias americanas.

ALBERTO JOSÉ CAMPILLO PARDO

D
urante el reino de Felipe ii (1556- de poder entre la metrópolis y sus súbditos
1598), España gobernó un imperio ultramarinos. La causa fue el fin del reino
donde no se ponía el sol. Su gran de los Austrias en España y la llegada al tro-
extensión, sin embargo, no supuso un cen- no de la casa de Borbón, dinastía francesa
tralismo opresivo. Según el historiador John que gobernó según los preceptos del absolu-
Lynch, el imperio de los Austrias, descendien- tismo moderno.
tes del emperador Carlos v (rey Carlos i de
España, 1516-1558), fue gobernado “por los CA R LOS II, EL H ECHIZADO
acuerdos y el consenso”. En el caso de las co- Ciertamente, la monarquía española bajo los
lonias americanas, los criollos participaban Austrias no pasaba por su mejor momento al
activamente en la burocracia imperial, mien- terminar el siglo xvii. A raíz de las luchas
tras que la corona reconocía que “las socieda- territoriales en Europa, España había libra-
des coloniales tenían identidades e intereses do una larga serie de guerras, cuyos costos
que era sabio respetar y hasta representar” cubrió con la explotación de metales precio-
(lynch, 2006, p.7). sos en América. Con el desgaste de las minas
Los Austrias exportaron a América las americanas, las arcas españolas se redujeron.
Bajo los reinos del emperador Carlos v y de
su hijo, el Rey Felipe ii , España se convirtió instituciones jurídicas y políticas del medioe- Lo mismo ocurrió con el capital político de
en el centro de un imperio donde no se vo. Según Leonard Liggio, estas contenían la nación.
ponía el sol.
una serie de derechos constitucionales y la di- Un crucial agravante fue la condición
visión entre distintos poderes que, para el ba- del último hijo de la dinastía de los Austrias,
rón de Montesquieu, condujeron a la libertad Carlos ii (1665-1700), “un individuo enfermi-
y a la riqueza de la Europa moderna (liggio, zo, atrabilioso o melancólico, de nulas capa-
1990, p.3). Al inicio del siglo xviii, sin embar- cidades, no ya para el desempeño del gobierno
go, el Imperio español sería sometido a un sino incluso para procrear, cuya vida des-
abrupto cambio político. Una de las conse- mayada parece metáfora del estado deca-
Carlos ii fue el último monarca de la cuencias fue una drástica centralización, la dente del país sobre el que reinó” (contreras,
dinastía de los Austrias en España. cual cambiaría considerablemente el balance 2003). Hasta tal punto era desdichado este
34 • bicentenario de la independencia 1810-1830 de la sucesión a la secesión • 35

al rey, lo cual desestimó el Consejo de la de Wittelsbach, ascendiera al trono, opción


Suprema y General Inquisición por carecer preferida por las demás potencias europeas
de fundamento. A pesar de esta sensata pos- que veían en este joven candidato, nacido en
tura, un cambio en la cúpula del consejo ter- 1692, el menor peligro para sus propios inte-
minó en la realización de un exorcismo al reses (salvadó, 2010, pp.52-53).
monarca y el supuesto descubrimiento de un El testamento de Carlos ii de 1696 nom-
hechizo sobre el rey. En palabras del propio braba a José Fernando de Baviera como
Carlos ii: “Muchos me dicen que estoy hechi- heredero. No obstante, Luis xiv considera-
zado, y yo lo voy creyendo: tales son las co- ba que un ascenso de José Fernando, nie-
sas que dentro de mí experimento y padezco”. to de Leopoldo i, conduciría a una alianza
El episodio de histeria demoniaca no lo- entre España y el Sacro Imperio Romano
gró subsanar las carencias del rey, quien Germánico en contra de Francia. En conse-
continuó siendo estéril e incapaz de gober- cuencia, Luis xiv impulsó la firma del primer
nar durante todo su reinado. Al morir en el Tratado de Partición de 1698, el cual le asig-
año 1700, Carlos ii dejó un imperio debilitado, naba a José Fernando de Baviera todos los rei-
Luis xiv, el Rey Sol (1643-1715)
expandió el poder de Francia al librar acéfalo y ad portas de una guerra que mar- nos de la península ibérica, pero mantenía el
guerras contra España, Austria e caría el final de la dinastía de los Austrias. balance de poder continental entre Francia y
Inglaterra. Fue la máxima expresión de
la monarquía absoluta.
el Sacro Imperio Romano Germánico.
LA GU ER R A DE SUCESIÓN Y Tras este tratado, surgió en la corte es-
EL ASCENSO DE LOS BORBON ES pañola un partido alemán o austracista, que
personaje que su corte, y él mismo, le creían El problema de la sucesión española trascen- abogaba por el reconocimiento como legítimo
hechizado. A raíz de la carencia de capaci- dió las fronteras nacionales y tomó un cariz heredero a Carlos Francisco de Habsburgo,
dades físicas e intelectuales de Carlos ii, la europeo. Las grandes potencias continenta- Carlos de Austria. Hijo de Leopoldo i, Carlos
regencia del país pasó a manos de su ma- les estaban al acecho para obtener el mayor se convertiría en archiduque de Austria y
dre, Mariana de Austria. Como consecuen- beneficio posible con la designación del mo- en emperador del Sacro Imperio Romano
cia, dos de las mayores potencias europeas narca español. Germánico (1711-1740). Según los austracis-
de la época, la Francia de Luis xiv (1643- Tanto Luis xiv como Leopoldo i tenían tas, debía ser él el heredero de la totalidad del
1715), rey Borbón, y el Sacro Imperio Romano reclamaciones sobre el trono español a raíz territorio español, lo cual conduciría a un do-
Germánico de Leopoldo i (1658-1705), empe- de sus matrimonios con infantas españolas, minio Habsburgo sobre España y Austria si-
rador Habsburgo, pactaron la repartición de hijas del rey Felipe iv de España (1621-1665), milar al del emperador Carlos v.
las posesiones españolas en Europa en caso padre de Carlos ii. Por su parte, otras dos po- En contraposición a este, nació el par-
de que el monarca muriese sin descendencia. tencias mercantiles del momento, Inglaterra tido bávaro, el cual apoyaba la candidatu-
El pacto derivó de la inhabilidad de Car- y los Países Bajos, no veían con buenos ojos ra de José Fernando de Baviera, quien murió
los ii de engendrar un heredero con su prime- el hecho de que las coronas española y fran- a los seis años en 1699. En España, sus par-
ra esposa, María Luisa de Orleans, la sobrina cesa se unieran, pues el poderoso Luis xiv, tidarios se inclinaron por la candidatura de
de Luis xiv. Como consecuencia, el rey de el Rey Sol, podría controlar el trono espa- Felipe de Anjou, nieto de Luis xiv e hijo de
España se vio obligado a casarse nuevamen- ñol. Sin embargo, tampoco les entusiasma- Luis de Francia, el Gran Delfín (1661-1711).
te con la esperanza de perpetuar la línea su- ba la idea de un rey puesto por el emperador Así nació en España el partido francés. No el testamento ordenaba al sucesor de Carlos Felipe v (1683-1746) nació en Versalles.
Bajo la tutela de su abuelo, el rey Luis
cesoria, esta vez con su prima, Mariana de Leopoldo i, escenario que repetiría lo suce- obstante, las potencias firmaron el segundo ii mantener los mismos órganos descentra-
xiv, obtuvo el trono español y puso fin al
Neoburgo. El nuevo matrimonio fue chocante dido durante la época del emperador Carlos Tratado de Partición de 1700, según el cual lizados de gobierno de la monarquía de los reinado de los Austrias. Su reino (1700-
para el monarca, quien amaba profundamen- v y de Felipe ii, cuando España fue la prin- Carlos de Austria sucedería al trono español Austrias, condición que no cumpliría Felipe 1746) consolidó la influencia de la corte
francesa de Borbón al establecer el
te a María Luisa. Sin embargo, la necesidad cipal potencia de Europa. (salvadó, 2010, pp.52-53). de Anjou, quien reinó bajo el nombre de eje París-Madrid en detrimento de los
de sucesión apremiaba y la boda fue consu- Para evitar cualquiera de los dos escena- Dichos planes se vieron frustrados por Felipe v de España (1700-1746) e introdujo intereses austríacos.
mada solo un año después de la muerte de rios, tanto Luis xiv como Leopoldo i acep- el último testamento de Carlos ii, quien, un una serie de reformas tajantes (de mariana,
María Luisa en 1689. taron otorgar el trono a sus delfines más mes antes de morir y bajo la influencia de 1821, pp.402-423).
En términos de la descendencia, las se- jóvenes. No heredarían las coronas combi- sus principales consejeros, nombró a Felipe Felipe v fue ungido rey en Toledo, en
gundas nupcias tuvieron la misma efectividad nadas de los reinos ni aparecería un nuevo de Anjou como sucesor de todos sus reinos mayo de 1701, en donde lo ratificaron las cor-
que las primeras: ninguna. La desesperación imperio. Así mismo, se contempló la posibi- y dominios. El testamento invalidó los dos tes de Castilla. Posteriormente, en septiem-
era tal, que incluso se barajó la idea de que lidad de que José Fernando de Baviera, so- tratados de partición, firmados a espaldas bre y octubre, lo ratificaron las cortes de
una posesión diabólica estuviese afectando brino nieto de Carlos ii y miembro de la casa de España. Para aplacar a los austracistas, Aragón y Cataluña, para lo cual tuvo que
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hacer fuertes concesiones sobre su autonomía el testamento de Carlos ii y creó, por conse- de Utrecht de 1713, el cual puso fin a las hos- El modelo fuertemente estamental y aris-
territorial, manteniendo en principio el mo- jo de Harcourt, el Consejo de Despacho, que tilidades (almon, 1772, p.107 ss.). Para la gran tocrático de España durante el periodo de
delo de monarquía foralista que había regi- se posicionaría por encima de los principales alianza, el precio de la paz fue aceptar a los Austrias no era compatible con las políti-
do durante la época de los Austrias. órganos de la corona, a saber, los consejos, Felipe v como legítimo rey de España. cas mercantilistas. Los diferentes reinos im-
Como era de esperarse, debido a la as- como el de Castilla. El propósito de la nueva El principado de Barcelona, sin embar- plementaban diversas políticas económicas,
cendencia francesa de Felipe v, la injeren- dinastía era ganar control sobre el comercio go, no se acogió a la paz de Utrecht y resistió aduaneras, fiscales y monetarias, lo cual con-
cia de Luis xiv, a través de su embajador en y la riqueza de las Indias Occidentales, que hasta 1714, cuando finalmente cayó la ciudad tradecía una política de centralismo estatal.
Madrid, el marqués de Harcourt, fue clara durante la era Habsburgo fue prerrogativa tras un complicado sitio. Así desaparecieron Por otro lado, estaba vigente la idea de hi-
y poderosa. Felipe v desoyó lo expresado en de este último (garcía-baquero, 1988, pp.50-60). el principado de Barcelona y sus principa- dalguía, según la cual era mejor morir pobre
Estos cambios se hicieron de forma sú- les órganos de gobierno: las cortes y los Tres antes de envilecerse con actividades comer-
bita, lo cual enardeció la resistencia del par- Comunes de Cataluña. Finalmente, en 1715, la ciales. El estamento social no estaba alinea-
tido austracista. Como consecuencia estalló organización borbónica centralista se impu- do con un mercantilismo pleno, lo cual, según
en 1703 una guerra, en principio civil pero so en todo el territorio catalán, dando paso al los Borbones, debía cambiar (garcía-baquero,
en efecto europea, en la cual se enfrentaron inicio de una nueva era en España. Las con- 1988, pp.72-74).
dos visiones de la monarquía: una centralis- secuencias se sienten hasta nuestros días en La nueva dinastía inauguró en España
ta, francesa, hija del despotismo ilustrado, la política interna española. un período de amplísima injerencia econó-
y otra foralista, descentralizada y resuelta a mica del Estado, el cual dirigía las grandes
continuar con el modelo que habían manteni- MERCA N TILISMO Y actividades comerciales. El nuevo dirigis-
do los Austrias durante tres siglos, que obli- CEN TR A LISMO: EL N U EVO mo mercantilista implicó un poder estatal
gaba al monarca a pactar con los diferentes MODELO BORBÓN PA R A ESPA ÑA más fuerte y más centralizado (garcía-baque-
reinos a la hora de tomar decisiones que afec- Los más de diez años de guerra civil agra- ro, 1988, pp.58-59). Para que España siguiera
taran sus territorios, rentas y privilegios (león varon los problemas económicos de España. el modelo francés, era necesario un profun-
sanz, 1989, pp.183-194). Al asumir el poder, los Borbones intentaron do cambio institucional. Los Borbones elimi-
En su aspecto internacional, la guerra restaurar el poderío español a través de un naron los obstáculos que impedían un poder
de Sucesión Española enfrentó a Francia y agresivo mercantilismo, sistema nacionalis- central fuerte, crearon una sola monarquía,
Baviera en contra de Austria, Inglaterra, los ta de intervención económica cuyo fin es for- establecieron un régimen común y unificaron
Países Bajos, Prusia y varios otros estados talecer y enriquecer el Estado al restringir el sistema legal y administrativo. Esto requi-
alemanes. Dicha gran alianza buscaba fre- las importaciones, promover las exportacio- rió eliminar los fueros económicos de los di-
nar el avance de Luis xiv en Europa y evitar nes y acumular oro y plata en las arcas na- ferentes reinos. Con su centralización política
que Francia tomase el control del comercio cionales (la haye). y económica, los Borbones buscaban también
con las Indias Occidentales.
En el territorio español, el conflicto avan-
zó desde 1702, tras el fallido intento de los
John Churchill, primer duque
de Marlborough. aliados de tomar Cádiz, y se extendió has-
ta 1714. Dentro de las muchas acciones béli-
cas de la guerra se destaca la sublevación del
EL SURGIMIENTO DE INGLATERRA Principado de Barcelona en contra de Felipe
Otra consecuencia de gran importancia de la guerra de Sucesión Española fue el surgimiento v y a favor de la dinastía Habsburgo. Durante
de Inglaterra como potencia militar en Europa. Su participación en la gran alianza era par-
esta rebelión, la cual Inglaterra orquestó y
te de la estrategia para debilitar al principal poder continental, en este caso la Francia de
Luis XIV. Durante la guerra, John Churchill, el general encargado de las tropas británicas de apoyó con el envió de tropas, las cortes cata-
la Reina Ana (1702-1714), obtuvo importantes victorias junto a su aliado, el príncipe Eugenio lanas nombraron a Carlos de Austria como
de Saboya, general de las fuerzas austríacas. Carlos iii de España en 1706. Se sumarían
En la batalla de Höchstädt, Baviera, de 1704 (batalla de Blenheim para los ingleses), Churchill varios de los estados catalanes, entre ellos
y el príncipe Eugenio derrotaron a un ejército franco-bávaro, eliminaron la amenaza de Valencia (albareda salvarado, 2010, pp.220-230).
Maximiliano II Emanuel, elector de Baviera (y padre del fallecido José Fernando), y aliviaron Durante la guerra de Sucesión Española,
la presión militar sobre Viena (HATTENDORF, 1983, PP.18-19). Churchill logró victorias adiciona-
la coalición anglo-austríaca-holandesa tuvo
les en Bélgica, en Ramillies (1706) y Oudenarde (1708), y en la misma Francia, en Malplaquet
éxito al reducir el poder de Francia, preve-
(1709). La reina Ana le concedió a Churchill el título de duque de Marlborough en 1702 y le
otorgó el palacio de Blenheim, donde nacería en 1874 su más ilustre descendiente y futuro nir su dominio sobre el resto de Europa y
El ayuntamiento de Utrecht, sede de las
biógrafo, Winston Spencer Churchill (1874-1965). restablecer el equilibrio de poderes (frisch, conferencias de paz para terminar la
1980, p.563). Esto se reconoció en el Tratado guerra de Sucesión Española.
38 • bicentenario de la independencia 1810-1830 de la sucesión a la secesión • 39

En España, la centralización derribaría obs- estos territorios había sido caótica. En 1715, proteger los vínculos marítimos entre España
táculos al comercio que mantenían los distin- Francisco Meneses Bravo, nombrado presi- y sus colonias. En especial, la ciudad puer-
tos reinos. Frente al exterior, la protección es- dente de la Real Audiencia en Santa Fe por to de Cartagena exigía una mayor presencia
tatal mercantilista y la falta de competencia Felipe v, fue apresado por los oidores o jue- militar española para su defensa. La corres-
beneficiaría a los productores a costa de los ces coloniales tras su intento de imponer su pondiente organización administrativa debía
consumidores. Por ende, un amplio sector de autoridad. Los oidores remitieron a Meneses fortalecer el recaudo para cubrir el gasto mi-
la burguesía apoyó los cambios fundamenta- Bravo, preso, a Cartagena, ciudad que pre- litar requerido.
les en la organización política y administra- sentaba serios problemas de fraude en la ad- Recién constituido, el Virreinato de la
tiva del gobierno español. ministración de las aduanas. Dado que los Nueva Granada enfrentó una amenaza la-
Blas de Lezo (1689-1741), almirante Borbones buscaban incrementar las rentas tente. En 1739, estalló la guerra de la Oreja
español que murió en su exitosa defensa LAS R EFOR M AS BORBÓNICAS aduaneras, consideraron un asunto de máxi- de Jenkins entre España y Gran Bretaña, con- Plan geográfico del virreynato de Santa Fe
de Cartagena de Indias frente al ataque
del almirante inglés Edward Vernon (1684-
EN A MÉR ICA ma necesidad la creación del virreinato, tarea flicto conocido también como la guerra del de Bogotá, Nuevo Reyno de Granada, 1772.
1757) en 1741. Las colonias americanas jugarían un papel encomendada a Antonio de la Pedrosa, miem-
primordial dentro del proyecto mercantilis- bro de la Real Audiencia.
ta de la casa Borbón. Las Indias serían “un Los instintos centralistas de Felipe v cho-
incrementar la capacidad bélica para inter- instrumento para la reconstrucción económi- caron con la experiencia del primer virrey de
venir más allá de las fronteras nacionales. ca” de la metrópolis, proyecto que consistía en la Nueva Granada, Jorge de Villalonga (1719-
Para justificar sus reformas mercantilistas “modificar la estructura de las exportaciones 1724). Dada la amplia extensión del territorio,
e inspiradas en el modelo francés, la dinas- e impulsar la industria española” (garcía-ba- la escasez de rentas y la dificultad de viajar
tía Borbón impulsó la idea propagandística quero, 1995, pp.105-140). Concretamente, el rol entre las principales ciudades del virreinato,
de una regeneración en España, que partía de las colonias sería extractivo: a más me- Villalonga recomendó deshacer la creación de
de sacar al país del estancamiento económi- tales preciosos, más posibilidad de movili- la nueva entidad. En 1724, los Borbones de-
co. Una parte de la burguesía, la cual ha- zar flotas y ejércitos con el fin de imponer la cretaron su disolución.
bía crecido de forma constante desde el siglo supremacía militar en el exterior (garcía-ba- No obstante, España estaba cayendo bajo
xvi, vio con buenos ojos este nuevo modelo. quero, 1988, p.76). Para lograr sus objetivos, la la creciente presión comercial y militar de
nueva dinastía buscó un mayor control esta- Gran Bretaña, fortalecida tras el Tratado de
tal sobre el comercio con América. Esto re- Utrecht, sobre sus dominios en el Caribe.
Virrey Jorge de Villalonga. El conde de la
Cueva (1665-1735) fue un militar destacado,
quirió la reorganización y centralización de En 1738, Felipe v ordenó crear de nuevo el
nombrado primer virrey de la Nueva la Carrera de Indias. Virreinato de la Nueva Granada con el fin de
Granada en 1718, cargo que ocupó hasta la Como resultado del centralismo económi-
disolución del virreinato en 1724.
co de los Borbones, los territorios americanos
cayeron bajo un control mucho más rígido de
lo que habían experimentado hasta el mo-
mento. Esto implicó mayores impuestos, una
mayor vigilancia por parte de la corona y la
disolución de muchas de las redes de control SEBASTIÁN DE ESLAVA
indirecto de la época de los Habsburgo. De Nació en Navarra en 1685 y murió en Madrid el 21 de junio de 1759. Se graduó en la Real Academia
Militar de Barcelona y fue comendador o comandante de la Orden de Calatrava, gentilhombre de
esta manera, América se convirtió en el centro
cámara y teniente general de los reales ejércitos. Fue ascendido a virrey de la Nueva Granada y
de las preocupaciones políticas de los nuevos asumió el mando en 1740, mientras España libraba la guerra con Inglaterra. Durante su admi-
gobernantes, quienes vieron en las colonias nistración, la cual duró hasta 1749, reparó y fortificó a Cartagena y la preparó para defender-
la mayor esperanza para la regeneración de la de los continuos asedios de los piratas. De la mano del veterano mutilado Blas de Lezo, de-
España (garcía-baquero, 1995, pp.105-140). rrotó, con una guarnición de 3 200 hombres, al almirante Edward Vernon, cuya armada contaba
con más de 180 barcos y 23 600 hombres.
LA CR EACIÓN DEL VIR R EINATO Además de mejorar la defensa militar del virreinato, fundó hospitales y villas, efectuó una cam-
DE LA N U EVA GR A NADA paña pacificadora de indígenas no reducidos, restableció la línea del Magdalena, fundó iglesias
y carreteras y promovió la navegación en el río Zulia. Extendió algunas misiones como forma
En 1717, Felipe v ordenó la creación del Vi-
de sometimiento y conquista y organizó las misiones en Panamá. Ejerció un fuerte control del
rreinato de la Nueva Granada, el cual agru- pago de impuestos a la Corona, sobre todo los relacionados con el comercio, el transporte y la
pó las reales audiencias de Quito y Santa Fe circulación de metales preciosos. Tras el fin de su virreinato, fue capitán general de Andalucía
Antiguo palacio del virrey (en Santa Fe). El
Virreinato de la Nueva Granada nunca se y la Capitanía General de Venezuela. Se- y ministro de Guerra del rey Fernando VI.
destacó por su opulencia ni sus lujos. gún la nueva dinastía, la administración de
40 • bicentenario de la independencia 1810-1830 de la sucesión a la secesión • 41

Asiento, la cual explotó cuando España ame- CARLOS III


nazó el privilegio que había adquirido Gran Nació el 20 de enero de 1716 en Madrid, ciudad
Bretaña en Utrecht de vender esclavos a las donde murió el 14 de diciembre de 1788. Fue
colonias españolas. Sebastián de Eslava, el vi- hijo de Felipe V de Borbón y medio hermano de
su antecesor en el trono de España, Fernando
rrey recién nombrado para la Nueva Granada
VI. Fue duque de Parma, Piacenza y Toscana, rey
(1740-1749), se encontraba en Cartagena en
de Nápoles y Sicilia (1734-1759) y rey de España
1741 cuando el almirante inglés Edward Ver- (1759-1788). Se casó con María Amalia de Sajonia
non sitió la ciudad con una flota de más de 180 en 1737. La amplitud y ambición de sus proyec-
barcos y 23 600 hombres. Aunque la agresión tos de reforma sobre la monarquía española y
fue repelida con éxito por Eslava y su jefe mi- sus dominios en América y Europa hicieron de
él el mejor representante del despotismo ilus-
litar, Blas de Lezo, las futuras confrontacio-
trado de la casa real de los Borbones.
nes entre Gran Bretaña y España seguirían
Como rey de Nápoles, unificó el territorio y re-
teniendo por protagonista a América. El te-
formó la administración con una amplia políti-
rritorio del Virreinato de la Nueva Granada ca de obras públicas que sirvieron para embe-
no sería la excepción. llecer la capital del reino, por lo cual se ganó
La centralización de los Borbones trajo el amor de sus habitantes. Como rey de España,
nuevos retos frente a las élites criollas, perju- intervino en la guerra de los Siete Años (1756-
dicadas por sus reformas avasalladoras. Las 1763) y cedió la Florida y parte del golfo de
México ante los británicos, quienes ocuparon
medidas de la corona, sin embargo, también
las ciudades de La Habana y Manila hasta el fi-
recayeron sobre el resto de la población co- nal de la guerra. España recibió la Luisiana fran-
lonial. Conscientes de su importancia para cesa occidental. Recuperó las dos Floridas con
sostener a la monarquía, los habitantes de la la victoria de la batalla de Pensacola en 1781
América española pudieron contemplar las y Menorca en 1782. Carlos III defendió la cos-
alternativas que presentaban sus nuevas cir- ta española del almirante Nelson y continuó la
alianza franco-española. Intervino en la gue-
cunstancias. Ante una nueva crisis de suce-
rra de Independencia de Estados Unidos (1775-
sión del trono español, la secesión sería una 1783) del lado de las trece colonias británicas,
de ellas. • y recuperó el Golfo de México, pero no Gibraltar,
donde Gran Bretaña mantuvo su dominio.
Consideró que los jesuitas habían incitado el
motín de Esquilache de 1766 en Madrid, razón
por la cual los expulsó de España y de las colo-
nias de América en 1767. Con la ayuda del con-
Nombramiento de Jorge Miguel Lozano de Peralta como regidor del Cabildo de Santafé, de de Aranda y del conde de Floridablanca rea-
en 1754, por el virrey José Solís.
lizó profundas reformas en la economía, sobre
todo en política monetaria y fiscal. Reformó la
armada, y promovió la educación y la cultura,
JOSÉ SOLÍS FOLCH DE CARDONA
por ejemplo con su apoyo a la Real Academia
Nació en Madrid en 1716 y murió en Santa Fe de Bogotá en 1770. Fue primer teniente de la Española. Impulsó el desarrollo de la agricul-
tercera compañía de la Guardia de Corps, coronel de caballería, comandante del regimiento de tura y de los sectores industrial y comercial.
Lanceros de Farnesio y mariscal de campo de los reales ejércitos. Fue ascendido a virrey de la Fomentó la construcción de hospitales públi-
Nueva Granada en 1753. Durante su virreinato, reformó la hacienda pública, mejoró las comu- cos y la red de alcantarillas, el alumbrado, la
nicaciones terrestres y marítimas y repobló varias ciudades. Ordenó construir varios puentes y recolección de basuras, el transporte y los jar-
caminos en los llanos, el Opón, Chocó y Antioquia. Impulsó la minería, la producción y el co- dines. Permitió la inmigración de alemanes y
mercio de las provincias. Comenzó la obra del acueducto para Santa Fe. Fortaleció la Casa de la flamencos católicos. Liberalizó el comercio con
Moneda y organizó las cajas de la Real Hacienda. Realizó un fuerte control de fraudes con las América en 1776.
aduanas de Guayaquil y las Reales Cajas en Ocaña, Barbacoas y Cartago. Dio inicio al uso de las
Dejó como herencia a España símbolos de iden-
estadísticas en el virreinato. Restableció la cátedra de medicina en el Colegio Mayor de Nuestra
tidad como el himno, la bandera y diversos mo-
Señora del Rosario y propendió para que se fijaran los límites entre la Corona de Portugal y el
numentos en la ciudad capital de Madrid.
Nuevo Reino de Granada.
Una vez retirado del cargo de virrey en 1761, fue procesado por 22 cargos de defraudación y di-
sipación del erario real y por escándalos sexuales, pero apeló la sentencia y fue exonerado en su
defensa ante Carlos III. Fue monje franciscano desde el fin de su carrera política hasta su muerte.
42 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a i n f l u e n c i a c l á s i c a e n l a c o n q u i s ta e s pa ñ o l a d e a m é r i c a • 43

PA R T E I I
••
IDEAS, CIENCIA
Y COMERCIO
Precedentes de
la Independencia

Perfil de los Andes de Loja a Quito, serie 2,


lámina 5, Francisco José de Caldas, 1808.
44 • bicentenario de la independencia 1810-1830 e s c o l á st i c o s : f r a n c i s c o s uá r e z , j ua n d e m a r i a na y l a s r e vo l u c i o n e s e n a m é r i ca • 45

ESCOLÁSTICOS:
FRANCISCO SUÁREZ,
JUAN DE MARIANA Y
LAS REVOLUCIONES EN
AMÉRICA
La filosofía escolástica de los teólogos españoles Francisco
Suárez y Juan de Mariana fue muy influyente para la primera
generación de revolucionarios en Hispanoamérica. Sus
principios fueron los del derecho natural, la separación de
poderes y la limitación del poder estatal.

“La guerra no bajó del Cielo a la tierra: cayó precipitada al infierno


en los Ángeles amotinados; en el Serafín comunero”.
Francisco de Quevedo, Política de Dios (2437)

ERIC CLIFFORD GRAF

LOS COM U N EROS DE CASTILLA mérica. En el siglo xix, los liberales general-
Hacia la mitad de la primera novela moderna, mente los consideraron “predecesores en la
Don Quijote, el hidalgo de la Mancha repro- lucha por la libertad personal y política y una
cha a Sancho Panza por su consistente abuso monarquía limitada”, mientras que sus riva-
de los refranes. Don Quijote le advierte a su les más conservadores y realistas los conside-
escudero, quien está a punto de posesionarse raron “reaccionarios, medievales y feudales”
como gobernador de la isla de Barataria: “Yo (haliczer, 1981, p.7). Más recientemente, el his-
te aseguro que estos refranes te han de llevar toriador José Antonio Maravall (1963) argu-
un día a la horca, te han de quitar el gobier- mentó que la revuelta de los comuneros fue la
no tus vasallos o ha de haber entre ellos co- primera revolución moderna en Europa (véa-
munidades” (2.43.977). se también haliczer, 1981 y pérez, 2001).
En este cómico intercambio entre un hi-
dalgo enloquecido y un campesino iletrado, LAS R EV U ELTAS COM U N ER AS
don Quijote alude al conflicto conocido como EN LAS COLONIAS
la guerra de las Comunidades de Castilla En América Latina, la cuestión parece ser
La Defensa de la fe católica, obra proto-
constitucionalista de Francisco Suárez (1520-1522), en la cual los comuneros se rebe- más simple. Los alzamientos en el Río de la
(1548-1617), jesuita español y protagonista laron contra las crecidas aspiraciones geopo- Plata (1544 y 1649-1650), en Paraguay (1721-
de la Segunda escolástica, corriente líticas y fiscales de Carlos v, recientemente 1735) y en la Nueva Granada (1781) llevaron
filosófica de base aristotélico-tomista.
electo emperador del Sacro Imperio Romano el nombre de revueltas comuneras. En cada
Juan de Mariana (1536-1624). Integrante Germánico (r. 1519-1556). caso, el Tercer Estado presentó exigencias le-
insigne de la Escuela de Salamanca,
denunció al rey Felipe iii por desvalorizar
Los comuneros de Castilla incitaron la galistas ante la Corona. La esperanza siempre
la moneda de vellón, causante de inflación. imaginación política de España y Lati noa- fue que los reyes obraran sensatamente para
46 • bicentenario de la independencia 1810-1830 e s c o l á st i c o s : f r a n c i s c o s uá r e z , j ua n d e m a r i a na y l a s r e vo l u c i o n e s e n a m é r i ca • 47

Decreto de expulsión de los jesuitas.


Carlos iii (1716-1788) rey de España
(1763-1788), expulsó a la Orden de Jesús
de sus dominios en 1767. Una de las
razones fue la presunta incitación jesuita
Las misiones jesuitas contribuyeron de poner fin a las políticas administrativas y fis-
del motín de Madrid de 1766.
forma decisiva al conocimieno geográfico y cales que causaban el sufrimiento de los súb-
científico de la cuenca del Orinoco, donde
evangelizaron a la población nativa. ditos. Los comuneros de la Nueva Granada
presentaron un pulcro resumen de esta fór-
mula protoconstitucional y no escrita con su común– sino que también fue una de las úl- y jurídicos al poder del rey e inclusive del ti-
lema: “¡Viva el rey y muera el mal gobierno!”. el Virreinato del Perú, los misioneros jesuitas timas batallas sobre el legado del Concilio de ranicidio. Sus teorías fueron una reacción al
En 1520, cuando la burguesía mercantil demostraron ser adeptos organizadores e ins- Trento” (1545-1563), donde la Iglesia consolidó poder de los Austrias en España.
de la meseta española se alzó en armas con- tructores de los guaraníes, a quienes radica- la contrarreforma ante la percibida amena- Los pensadores de la Escuela de Sala-
tra la nobleza terrateniente, contó con el apo- lizaron mientras estos proveían la mano de za protestante (van kley, 2008, p.304). Después manca adoptaron una postura crítica ante
yo ideológico de los escolásticos tardíos. En la obra de las reducciones, un tipo particular del Concilio de Trento, los Habsburgo siem- la venidera ola de regímenes autocráticos en
década de 1540, la dinámica cambió durante de concesión evangélico-agraria. Al mismo pre promovieron a los jesuitas, especialmente Europa, cuya culminación fue la notoria frase
una nueva revuelta; los mercaderes y los en- tiempo, en los lugares donde se concentraba en Suramérica. Pero ahora, con la ascenden- de Luis xiv: “El Estado soy yo”. Por ende, el
comenderos terratenientes se rebelaron contra el poder, los jesuitas utilizaron estrategias bu- cia de la Ilustración francesa, los Borbones, pensamiento político de los escolásticos tar-
las Leyes Nuevas de 1542, que implementó la rocráticas, legalistas y diplomáticas para ob- aliados con los jansenistas, extirparon a la díos puede ser interpretado como una antici-
Corona en deferencia a los teóricos escolásti- tener el control de territorios con poblaciones Sociedad de Jesús en su intento de moderni- pación de las teorías de John Locke, del barón
cos de la llamada Escuela de Salamanca, es- indígenas y restringirles a sus rivales secula- zar y secularizar el Imperio español. de Montesquieu y de Thomas Jefferson. Los
pecialmente Francisco de Vitoria y Bartolomé res el acceso a ellos. Este hecho desorienta a los estudiantes liberales clásicos no solo leyeron a muchos de
de las Casas. De igual forma, en la mitad de la historia española, en especial porque los escolásticos tardíos, sino que lo hicieron
del siglo xvii y al inicio del xviii, los jesuitas LA EX PULSIÓN DE LOS JESUITAS los Borbones supuestamente representaron la mientras reaccionaban a versiones posterio-
radicales, últimos guardianes de la Escuela La fatídica decisión del rey borbón Carlos modernidad. Pero, ¿qué significa ser moder- res del modelo de gobierno estatista, autocrá-
de Salamanca y herederos del pensamiento iii (1759-1788) de expulsar a los jesuitas de no? Durante el Renacimiento, los jesuitas fue- tico y expansionista al cual se habían opuesto
de Juan de Mariana (1536-1624) y Francisco España y de las colonias en 1767 es un fac- ron radicales y relativamente modernos en su los salmantinos.
Suárez (1548-1617), condujeron a sus feligreses tor subvalorado en la historia de las revolu- deseo de limitar el poder de los reyes. Muchos, Sin embargo, bajo la influencia de la
a la rebelión junto a los comuneros criollos. ciones latinoamericanas. Fue el acto final de especialmente Mariana y Suárez, fueron los Ilustración francesa, Carlos iii y sus conseje-
Estos cambios ideológicos en la América una larga y complicada lucha monástica en- equivalentes católicos de los monarcómacos, ros consideraron a los jesuitas como un rema-
española reflejan la histórica confrontación tre los jesuitas y sus rivales, los jansenistas, hugonotes franceses que se opusieron al de- nente de la religiosidad ortodoxa, retardatoria
entre colonizadores y criollos por un lado y, herederos gálicos de Erasmo de Róterdam. La recho divino de los monarcas en el siglo xvi. y disoluta. Una de las grandes y amargas iro-
por otro, franciscanos, dominicos y sobre expulsión de los jesuitas revela una “especie Desde el punto de vista escolástico, Mariana nías de la historia europea es que el pacto
todo jesuitas. En provincias distantes como de secularización”. No solo anunció la venide- y Suárez argumentaron a favor de la sobera- secular de los Borbones contra los jesuitas
Argentina, Paraguay y Brasil, al igual que en ra Revolución francesa –la interpretación más nía popular, de los contrapesos institucionales fue, de muchas maneras, un anticipo del feroz
48 • bicentenario de la independencia 1810-1830 e s c o l á st i c o s : f r a n c i s c o s uá r e z , j ua n d e m a r i a na y l a s r e vo l u c i o n e s e n a m é r i ca • 49

En sus comentarios acerca de la


Summa Theologica de santo Tomás de
Aquino, Francisco Suárez se refirió a la
encarnación y su importancia filosófica.
En su tratado sobre la censura, Suárez
“expresa la garantía del carácter
esencialmente libre de la fe”
(pulido, 2017, p.262).

ataque contra el clero francés que lanzaría la “algún tipo de aprobación popular para los
Asamblea Nacional durante la Revolución. nuevos impuestos, y determina que las leyes
Tras la expulsión de la Compañía de injustas son inválidas” (phelan, 1978, p.87).
Jesús en 1767, la teoría política jesuita regre-
saría con fuerza a la Nueva Granada en 1781, LA IN F LU ENCIA DE LA
cuando brindó el sostén ideológico de los co- ESCU ELA DE SA LA M A NCA
muneros, cuya rebelión fue otro alzamien- Las expresiones de lealtad al rey en 1781, las La representación usual de los comune- El historiador John Lynch argumenta Ejecución de Juan de Padilla, Juan Bravo y
Francisco Maldonado, líderes de la rebelión
to formalista o protoconstitucional según los concesiones políticas otorgadas en Zipaquirá ros de 1781 es la de una masa poco educada que, en Hispanoamérica, las revoluciones in-
de los comuneros de Castilla de 1521.
lineamientos de la Escuela de Salamanca. y hasta la “cédula común”, vulgar parodia de y hasta iletrada. Ciertamente, el movimiento trodujeron la Ilustración y no viceversa (lynch,
Aunque el texto populista Defensio fidei una real cédula, son el fruto de un radicalis- no produjo teóricos de la política. No obstan- 1979). Simón Bolívar se inspiró en fuentes ilus-
catholicae (Defensa de la fe católica, 1613) mo fiscal, formal, constitucionalista y con- te, su revuelta puede ser vista como un pro- tradas y del republicanismo clásico, mientras
de Suárez había sido purgado de las bibliote- servador. Como los comuneros de Castilla, los ducto de los amplios esfuerzos pedagógicos de que no existe evidencia de que hubiera leído
cas y los currículos educativos 14 años atrás, comuneros de la Nueva Granada reacciona- los jesuitas, cuya diseminación de ideas esco- las fuentes católicas españolas (lynch, 2006,
su espíritu se mantuvo: “La nutrición inte- ron en contra de las ambiciones imperiales de lásticas tardías fue muy influyente en las co- p.32). De tales reflexiones surgen preguntas
lectual de la generación de 1781 vino de las subir impuestos, fortalecer monopolios esta- lonias. El efecto se ve inclusive al inicio del importantes: ¿Si el pensamiento escolástico
doctrinas de los teólogos clásicos españoles tales e intensificar el control administrativo. siglo xix, cuando diferentes juntas redactaron tardío estuvo presente en las revoluciones ori-
de los siglos xvi y xvii, el más extraordinario Tal respuesta mostró armonía con las ideas y aprobaron constituciones con distintos gra- ginales en América Latina, por qué no per-
entre ellos siendo el jesuita Francisco Suárez” no solo de Suárez, sino del también jesuita y dos de soberanía popular. También es impor- duró esta visión generalmente conservadora
(phelan, 1978, xvii). Un “suarecismo” diluido escolástico Juan de Mariana. En su De rege tante considerar la respuesta a la supresión del gobierno limitado? Quizás sea relevante
y popular, escribe John Phelan, se cierne so- et regis institutione (La dignidad real y la de los jesuitas. En ese sentido, los comuneros que Voltaire se asombrara de la incapacidad
De rege et regis institutione (La dignidad bre los pronunciamientos de los líderes comu- educación del rey, 1598), Mariana criticó los neogranadinos no participaron en una guerra del sistema liberal de gobierno –en el senti-
real y la educación del rey, segunda edición, neros, sobre su “cédula del común” y sobre esfuerzos de los Habsburgo por minar los lí- de clases, sino en una lucha por la autonomía do de la división de poderes y del respeto por
1599) de Juan de Mariana. En su obra
acerca de la naturaleza de la monarquía, las Capitulaciones de Zipaquirá: “Los docu- mites tradicionales y conciliares a su poder, religiosa y en contra del Estado centralista y los derechos de propiedad– de instalarse en
el filósofo jesuita Juan de Mariana defendió mentos de la época contienen un profundo y por fomentar la corrupción, desvalorizar secular. Posiciones similares desataron la agi- Francia. Similarmente, el Profesor Leonard
la tesis de la soberanía popular y criticó a
los Habsburgo por irrespetar los límites elemento de la teoría política clásica españo- la moneda y suprimir los antiguos derechos tación en México en 1767, la cual perduró has- Liggio se refirió a la tradición hispánica de la
de su poder. la”. Su espíritu exige para la Nueva Granada de la nobleza. ta la guerra Cristera de 1926-1929. libertad como “el camino que evitó América
50 • bicentenario de la independencia 1810-1830 e s c o l á st i c o s : f r a n c i s c o s uá r e z , j ua n d e m a r i a na y l a s r e vo l u c i o n e s e n a m é r i ca • 51

Latina” (liggio, 1990). ¿Qué cambió justo an- frailes proporcionaron a la revolución de las Fray Bartolomé de las Casas (1474-1566).
Tras su experiencia como militar y fraile en
tes de la época de las presidencias y dictadu- Comunidades una firme base intelectual e
las Indias, informó al emperador Carlos v
ras de Bolívar? ideológica. (pérez, 2001, pp.190-194) del maltrato de los indígenas por los
Una pista surge de la pintura Ejecución de conquistadores.

los comuneros de Castilla (1860) de Antonio Los principios políticos de la Escuela de Sala-
Gisbert. La presencia monástica parece mo- manca incluyeron el origen popular, no divi-
lestar a los héroes gallardos, como si estuvie- no, del poder gubernamental, y la idea de que
sen conscientes de ser mártires por una causa la soberanía regresa a la ciudadanía en casos
más materialista. Gisbert corre el riesgo de de tiranía o crisis de sucesión. El pensamien-
malinterpretar la relación entre los comune- to salmantino también enfatiza los derechos
ros y la clase religiosa como antagónica. Esto naturales como la defensa propia y la propie-
es un anacronismo, un filtro ideológico, una dad privada. Según su lógica, el tiranicidio es
especie de guiño estético al legado antireli- un arma política legítima que se puede invo-
gioso de la Revolución francesa y al estridente car si la Corona acaba con los límites forma-
marxismo de la segunda mitad del siglo xix. les, constitucionales y conciliares al poder de
la monarquía, especialmente en cuanto a su
SOBER A NÍA POPU LA R, poder de cobrar impuestos.
DER ECHOS NAT U R A LES Tal es la teoría estamental del medioe-
Y PROPIEDAD PRIVADA vo. Los conocedores del Siglo de Oro español
La realidad fue, por supuesto, muy diferente. reconocerán el legado de Aristóteles y santo
Como escribe Joseph Pérez, los franciscanos Tomás de Aquino, el cual renovaron con vi-
y, en especial, los dominicos se involucraron gor pensadores como Francisco de Vitoria,
profundamente en el movimiento comunero Bartolomé de las Casas, Domingo de Soto y
de Castilla, aportando inclusive “un pequeño Diego de Covarrubias y Leyva. Luego, jesui-
contingente a la rebelión”. En los conventos, tas radicales como Mariana, Suárez y Luis
de Molina siguieron esta tradición. Por ende, Si el legado de la Escuela de Salamanca
acabó de perfilarse el programa político de Liggio escribe que el legado jurídico espa- fue tan influyente en América Latina, ¿por
la Comunidad y fueron los frailes los que le ñol de la Edad Media forma la base de un qué aún subestimamos su importancia? En
dieron difusión por todas las ciudades, fo- tipo de gobierno moderno: “En los fueros y primer lugar, la tradición escolástica españo-
Santo Tomás de Aquino (1225-1274).
mentando la resistencia al poder central y fa- sus raíces legales germánicas, encontramos la se enfrentó a dos antagonismos nacionalis-
Teólogo y filósofo italiano, sintetizó el
voreciendo la subversión. Los letrados y los el fundamento de los derechos modernos: tas. Por un lado, estuvo la francofilia de los pensamiento pagano de Aristóteles con los
frailes tuvieron una parte de suma impor- los derechos tradicionales y la independen- revolucionarios norteamericanos al indepen- preceptos del cristianismo, fundando la
tradición escolástica.
tancia en el desencadenamiento de la revuel- cia tributaria de los nobles, hombres libres, dizarse de Inglaterra; por otro, el sentimiento
ta… Se apoyaban en la tradición escolástica, ciudadanos y clérigos” (liggio, 1990, p.10). Para anticatólico de la reforma tardía en Inglaterra
pero el contexto político de 1520 otorga a Gregorio Marañón, la lucha de los comuneros y Escocia. Tales tendencias lograron opacar de revoluciones futuras. En Europa, el inten-
esta tradición un aspecto innovador. La par- de Castilla en contra de los Austrias repre- el papel de España en la historia de las ideas. to de quemar los libros de Mariana en el siglo
ticipación de los letrados, universitarios y senta “el último intento de la Castilla feudal, Los sesgos nacionalistas de pensadores del li- xvii tuvo efectos opuestos a los esperados. Su
medieval, para mantener sus privilegios fren- beralismo clásico les otorgaron a los escolás- popularidad creció entre los intelectuales en
te al poder real absoluto, unificador del país” ticos tardíos menor valor del que merecen. Francia, Inglaterra y Estados Unidos.
(citado por pérez, 2001, p.245). Segundo, los textos de los escolásticos tar- En parte, esto explica la enorme in-
díos fueron censurados de una manera im- fluencia de Mariana sobre el pensamiento
LA TR ADICIÓN ESCOLÁSTICA perfecta, pero significativa. La victoria de de economistas franceses como Anne Ro-
TEOLOGÍA ESCOLÁSTICA TARDÍA EN SANTA FE EN LA MODER NIDAD los jansenistas sobre los jesuitas en 1767 dejó bert Jacques Turgot, de juristas holande-
En el caso neogranadino, no hay que olvidar que fray Cristobal de Torres, fundador del Colegio A partir de 1810, las revoluciones en Hispano- un vacío en el registro documental y en la ses y alemanes como Hugo Grocio y Samuel
Mayor del Rosario en 1653, era instruido en la teología escolástica tardía: “Fray Cristóbal
américa giran hacia una dirección opuesta a imaginación popular. Las autoridades bor- Pufendorf, y de pensadores o políticos anglo-
bebe, en su formación, de las fuentes de la primera neoescolástica tomística, que tuvo su
centro en el Convento de San Esteban de Salamanca (con los también dominicos Vitoria, Cano, la de los teólogos de Salamanca. Los líderes bónicas, por ejemplo, retiraron los textos de sajones como Oliver Cromwell, John Locke,
Soto y Medina). Y está en contacto con el ala más radical de esta escuela. Aprende las Artes se vuelven más radicales en su “nacionalis- Suárez de los currículos y de las bibliotecas. John Adams y Thomas Jefferson (ver graf,
y la Teología en las lecciones de los primeros y forma parte de ese fogoso y radical espíritu mo anticatólico”, un legado de la Revolución Aunque dicha censura no tuvo mayor impacto 2014, fernández, 2016, calzada, 2018). En su tra-
de las escuelas teológicas” (RESTREPO, 2016). francesa (van kley, 2008, p.303). Los efectos los sobre los revolucionarios de la primera gene- ducción de la Historia general de España de
demuestra la obra de Gisbert. ración, pudo haberlo tenido sobre los líderes Mariana, publicada en Londres en 1699, John
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El ingenioso hidalgo don Quijote de la Stevens reflexiona acerca del inmenso impac-
Mancha (1605, 1615). Cervantes hace to que causaron las ideas de este acerca de la
referencia en su obra a la rebelión de los
comuneros de Castilla contra la política naturaleza de la monarquía, especialmente
fiscal de Carlos v. en Inglaterra. Las diatribas antijesuitas de la
época citaban ampliamente su obra.
En el caso de Suárez, su obra tuvo re-
percusiones similares. En 1639, sus ideas in-
fluenciaron a los redactores de las Órdenes
Fundamentales de la colonia de Connecticut.
Historia general de España (1601). Esta En 1680, el filósofo inglés Robert Filmer, ar-
obra de Mariana inspiró a Thomas
Jefferson y James Madison, próceres de la duo defensor del derecho divino de los reyes,
independencia estadounidense. criticó con vehemencia la visión de Suárez

Sancho Panza arriba en Barataria


(Don Quijote, 2.45) y, establecido en el
gobierno, se prepara para enfrentar una
invasión (2.53).

acerca del origen humano de la soberanía y la monarquía española, especialmente en nobleza provincial de Aragón se resistió a la
su defensa del tiranicidio como una forma le- Inglaterra. Por otro lado, Suárez atacó la no- capital imperial. Probablemente es poco sa-
gítima de la disidencia popular. Por su parte, ción del derecho divino al poder de la casa bio desdeñar el aspecto agrario de la rebe-
John Locke criticó a Filmer en sus Dos tra- británica de Estuardo, razón por la cual fue lión de los comuneros neogranadinos de 1781
tados de gobierno civil de 1689, texto en el más tolerado inicialmente en España y en las como algo atrasado y sin sofisticación. Entre
cual menciona el potencial tiránico de Sancho colonias americanas. Su inspiración también los fundadores de la república estadouniden-
Panza al que alude Cervantes en Don Quijote. fue más teológica que la de Mariana, quien se, el aspecto agrario fue muy importante y
Por ende, así los revolucionarios latinoameri- inclusive fue visto como un crítico de los je- lo representa el mito que equipara a George
canos se hayan inspirado en los autores libe- suitas en Inglaterra y Francia. Suárez presen- Washington con Cincinato, el exitoso general
rales modernos, estos a su vez se inspiraron tó una defensa militante de la Iglesia católica romano que entrega el poder de la dictadura
en quienes habían estudiado detalladamente que surgió del Concilio de Trento. Por tales para regresar a labrar su tierra. El mensaje
a escolásticos como Suárez y Mariana. razones, y como reconocieron los Borbones es similar al del humanista español Antonio
Tal evidencia indirecta no es del todo ne- con su censura tardía, había una mayor pro- de Guevara, presente en la corte de Carlos v,
cesaria. Según Manuel Giménez Fernández, babilidad de encontrar la obra de Suárez que quien publicó Menosprecio de corte y ala-
“lo cierto es que en las bibliotecas colegia- la de Mariana en las bibliotecas de la América banza de aldea en 1539.
les y universitarias, como revelan sus catá- Latina revolucionaria. En el Quijote, cuando Sancho Panza
logos, siguieron Molina, Mariana y Suárez” renuncia como gobernador de la isla de
(“las doctrinas” 547, citado por gómez y soto, METRÓPOLIS Y PROVINCIA Barataria, declara: “Mejor se me entiende a
p.119). Carlos Stoetzer va más allá, y afirma El espíritu antireligioso de las últimas fases mí de arar y cavar, podar y ensarmentar las
que “la Revolución hispanoamericana es un de la Revolución francesa cambió la direc- viñas, que de dar leyes ni de defender pro-
típico asunto y problema de la familia his- ción y el tono de los movimientos indepen- vincias ni reinos” (2.53.1065). Sospecho que
pánica, no influida por ideologías extranje- dentistas latinoamericanos, cuya naturaleza el gran politólogo brasileño José Guilherme
ras” (las raíces xiii, citado por gómez y soto, fue originalmente escolástica y constitucio- Merquior se equivocó al burlarse de Thomas
2005, p.125). nalista. Durante la Ilustración, este espíritu Jefferson por “soñar de la virtud agraria”
Resulta interesante comparar la recep- frecuentemente favoreció la centralización al- (merquior, 1991, p.44). El dictamen es parti-
ción de la obra de Mariana y la de Suárez. rededor de la metrópolis a costa del antiguo cularmente errado en el contexto político de
Al enfrentarse a los Austrias en España, Ma- poder de las provincias. Es menester recor- América Latina, donde las ciudades capita-
riana vio su obra censurada, lo cual desper- dar que, durante la segunda ola de revuel- les suelen ejercer una tiranía sobre las pro-
tó el interés de los rivales protestantes de tas comuneras en la España del siglo xvi, la vincias. •
54 • bicentenario de la independencia 1810-1830 comercio exterior y contrabando al final del virreinato • 55

COMERCIO EXTERIOR Y
CONTRABANDO
AL FINAL DEL
VIRREINATO
En la Nueva Granada, el amplio nivel de contrabando y la
simulación consular en su contra conducen a una pregunta
crucial: ¿fue necesaria la independencia política para asegurar
la libertad económica?

CARLOS A. DÍAZ

LA LIBER ACIÓN DEL COMERCIO al imperio de los Borbones en América hasta


EN EL SIGLO XVIII su fin en 1821. Este nexo se expresó en la re-
Cartagena de Indias (1534) y Portobelo lajación de la política monopólica del sistema
(1543) fueron los principales puertos del de flotas, que sucedió en seis etapas, hasta lle-
comercio exterior de la Nueva Granada gar a su extinción:
hasta el último tercio del siglo xviii, cuando 1. El fin de la guerra de la Sucesión
Santa Marta (1776) y Riohacha (1777) fueron Española en 1713 dio a Inglaterra el asiento
habilitadas para este fin. La medida redujo de esclavos, y el permiso para enviar un na-
el monopolio comercial anterior, y creó una vío anual de máximo 500 toneladas para co-
relativa apertura para los intercambios. Esta merciar con América.
autorización ha sido interpretada como un 2. La guerra del Asiento de 1739, causa-
efecto de las “reformas borbónicas”, término da por la cancelación del buque de permiso,
que los historiadores han empleado para trajo consigo la introducción de navíos de re-
referirse a cambios en la monarquía española gistro para el comercio con extranjeros, y que
ocurridos desde el gobierno de Carlos iii operaban con licencias individuales.
(1759-1788) (brading, 1990). Recientemente, 3. En 1765, como consecuencia de la
otros historiadores han cuestionado esta idea, guerra de los Siete Años (1754-1763), se hizo
haciendo énfasis en que las modificaciones extensivo el sistema de registros a las islas
Entre sus medidas para reglamentar el comerciales iniciaron en la primera mitad del Caribe: Cuba, Santo Domingo, Puerto
comercio entre España y las Indias, el rey
del siglo, y presentaron avances y retrocesos Rico, Margarita y Trinidad. Luego se abrie-
Carlos iii habilitó 13 puertos peninsulares
y 22 americanos para que pudiesen (kuethe y andrien, 2018, xlvi; santiró, 2016; ron los puertos de Luisiana (1768), Yucatán
comerciar entre sí. pinto, 2016). Esta nueva interpretación permite y Campeche (1774), Santa Marta (1776) y
plantear que la liberalización del comercio Riohacha (1777).
americano durante el siglo xviii fue un 4. La promulgación del Reglamento de
proceso, pues incluyó varios momentos. Libre Comercio de 1778, que habilitó 13 puer-
Los cambios del siglo xviii no pueden en- tos en España y 22 en América (8 mayores
Mapa general de América de tenderse sin su contexto bélico. Guerra y re- –La Habana, Cartagena de Indias, Buenos
1746 con las divisiones políticas. forma fueron los dos términos que definieron Aires, Valparaíso, Concepción, Arica, Callao
56 • bicentenario de la independencia 1810-1830 comercio exterior y contrabando al final del virreinato • 57

impuestos superiores a los cobrados en los en el conjunto del imperio, entre los distintos TA B L A 1

menores porque, debido a sus funciones de- puertos del virreinato neogranadino se pre- tarifas de importación y exportación del reglamento de 1778
fensivas, estaban encargados de repeler las sentaron diferencias que requieren ser exa-
Bienes Metales
amenazas de piratas, corsarios y las flotas de minadas. Además, el impulso reformista se
Puerto Nacionales (%) Extranjeros (%) Oro (%) Plata (%)
las monarquías enemigas (Holanda, Francia, agotó a partir de la década de 1790 (kuethe
Cartagena 3 7 2 5.5
Inglaterra, Portugal). Con esta norma se es- y andrien, 2018, xlvii; de la pedraja, 1979, p.212;
Santa Marta, Riohacha,
peraba recolectar más impuestos para finan- pinto, 2018, p.151). 1.5 4 2 5.5
Portobelo y Chagre
ciar estos propósitos militares (véase jara, 1994
Fuente: reglamento de 1778, artículos 16, 17 y 44.
y serrano, 2002). En el caso de Cartagena de TA M A ÑO, R ITMO Y COMPOSICIÓN
Indias, esta reglamentación quiso mitigar la DEL COMERCIO EXT ERIOR
pérdida de importancia de los aportes fisca- El gráfico 1 presenta algunos datos intere- reciente investigación nos permite afirmar
les (situados) de las tesorerías de Santa Fe y santes. En primer lugar, las variables indi- que, entre 1763 y 1808, el comercio británico
Quito, pues su participación como parte de los cadas no están completas porque hay vacíos con Hispanoamérica creció alrededor de 300
ingresos caía desde 1761 (serrano, 2006, p.93). en varios años, bien sea porque no existen y 400 % (pearce, 2019, p.402). Semejante expan-
Los historiadores han considerado que registros, o porque no hubo movimientos del sión fue el resultado de la Free Port Bill de
estos cambios en la política comercial fue- comercio exterior que registrar. Este es un 1766, declaración que hizo libres a los puer-
ron positivos. Una corriente considera que problema recurrente de la investigación his- tos de las colonias británicas en el Caribe.
los efectos del comercio libre en el siglo xviii tórica, pero hay que saber interpretar las fal- Este cambio institucional ofreció una sede le-
son comparables a la industrialización de los tas de información. gal para los buques de otras naciones, aleján-
países latinoamericanos durante el siglo xx Las variables cambiaron mucho durante dolos de los peligros de ser capturados por la
(gonzález, 1983, p.156). Aunque esta es una lec- los años de estudio. De 1782 a 1790 crecieron Marina Real británica. Además, la expansión
tura exagerada, algunos datos elaborados por de manera fluctuante; a partir de este año ini- fue un claro efecto de la revolución industrial
otros historiadores expresan lo importante ció una caída que empeoró durante las gue- inglesa, que consistió en la posibilidad de ad-
que fue el cambio. Entre 1782 y 1796, las ex- rras que estallaron desde 1793. Finalmente, quirir productos más baratos, de mejor ca-
portaciones americanas hacia España crecie- en los años de paz (1802-1804) hubo una re- lidad y en mayores cantidades (pearce, 2019,
ron 59 % por año (kuethe y andrien, 2018, p.329), cuperación, aunque no alcanzó el promedio pp.404; 402). Para el caso neogranadino conta-
siendo el cambio más importante el aumento anterior a 1790. En otras palabras, hay dos mos con información del comercio del virrei-
de la exportación de “bienes coloniales” dis- tendencias claras, una en época de paz y otra nato con Jamaica entre 1787 y 1789 (tabla 2).
tintos a la plata y el oro, tales como tabaco, en guerra. De 1793 a 1802 ocurrió algo extra-
cacao, azúcar, cochinilla, índigo, cueros, al- ño: los bienes crecieron menos que los gravá-
godón, etc., a una tasa de 44 % por año (fish- menes sobre estos. GR ÁFICO 1
er, 1993, p.26). Sobre el ascenso comercial de los años de comercio exterior de cartagena de indias, 1782-1810 (1782:100)
Entre 1782 y 1796, Nueva Granada aportó paz los historiadores han ofrecido dos expli-
3.2 % de todas las exportaciones coloniales, en caciones. La primera sostiene que el despegue
300 -
Fundada en 1525, Santa Marta adquirió y Guayaquil– y 14 menores) para el comercio comparación con el 9.6 % de Venezuela o el después de 1783 resultó porque entró en vigor GUERRA
CON
GUERRA CON INGLATERRA GUERRA CON
INGLATERRA
GUERRA
CON
importancia como puerto comercial 250 - FRANCIA FRANCIA
colonial, medida que se amplió a los puertos 25.2 % de Nueva España (fisher 1993, p.27). Del el reglamento de 1778, una vez finalizó la par-
alrededor de 1776 como resultado de las
medidas de libre comercio del rey Carlos iii . de Nueva España y Venezuela en 1789. lado de las importaciones, entre 1797 y 1820, ticipación española en la guerra de las trece 200 -

5. Declaraciones para el comercio con na- Nueva Granada absorbió 2.7 % de los artícu- colonias norteamericanas, aunque se mantu-

Base
150 -

ciones neutrales en 1781, 1797 y 1805. los enviados desde España, en contraste con el vo el permiso de comercio con naciones neu- 100 -
6. Creación de ocho nuevos consula- impresionante 51.44 % atraído por Veracruz, trales hasta 1790 (mcfarlane, 1972, pp.69; 71; 90; 50 -
dos (gremios) de comerciantes en la déca- en Nueva España (fisher, 1993, pp.89; 92). 96). La otra lectura reduce la importancia de
0
da de 1790 (véase cruz, 2001), incluido el de Por otra parte, si el aumento del recau- la puesta en rigor del reglamento, y subraya la

1782
1783
1784
1785
1786
1787
1788
1789
1790
1791
1792
1793
1794
1795
1796
1797
1798
1799
1800
1801
1802
1803
1804
1805
1806
1807
1808
1809
1810
Cartagena de Indias de 1795 (calderón, 1991, do fiscal fue uno de los objetivos de la trans- participación del comercio con extranjeros (de Años
pp.418-419; kuethe y andrien, 2018, xvi; pp.158; 231; formación del comercio, se podría decir que la pedraja, 1979, p.214). El gráfico 2 apoya esta
Exportaciones Guerra con Francia: 1793-1795
266; 327). se alcanzó, pues el almojarifazgo (impues- tesis. Esto explicaría por qué al desaparecer Importaciones Guerra con Inglaterra: 1796-1801
El reglamento de 1778 fue una legislación to de aduana) creció en la Nueva Granada la participación extranjera comenzó el decli- Aduana Guerra con Inglaterra: 1805-1808
general que redujo y unificó las tarifas de 2.6 %, de 1781-1785 a 1786-1790; mientras que ve, años antes de la cadena de conflagraciones Distribución Guerra con Francia: 1808-1815

importación y exportación, quedando dife- la avería (impuesto sobre la distribución de iniciada en 1793. Pero ¿cuáles eran los prin-
Elaboración propia. Fuentes: Exportaciones e importaciones (1784-1793: McFARLANE 1993, P.131. 1796: BARBIER 1991, P.113.
renciadas entre puertos mayores y menores las importaciones) lo hizo 117 % en el mismo cipales puntos de este comercio extranjero? 1797-1804: DE LA PEDRAJA 1979, P.214. 1805: BARBIER 1991, P.114). Aduana (1782-1800: McFARLANE 1993, P.362).
(tabla 1). En los puertos mayores se fijaron periodo (serrano, 2006, p.91). Empero, como Colonias británicas, fundamentalmente. Una Distribución (1796-1810: TERRIENTES-MOJICA 1981, P.186).
58 • bicentenario de la independencia 1810-1830 comercio exterior y contrabando al final del virreinato • 59

GR ÁFICO 2 TA B L A 3 tarifas (tabla 3) y el comercio con extranje-


movimiento de buques en cartagena de indias, 1783-1790 comercio de cartagena de indias con ros se mantuvo vigente (pinto, 2018). Santa Fe
santa marta, 1796-1801 (pesos) (19 %), Mompox (14 %) y Honda (14 %) fueron
70 - los principales receptores y distribuidores de
60 - Exportaciones Importaciones estas importaciones (moreno, 2013, p.225). La
Años Oro y plata Frutos tabla 3 muestra claramente cómo se acrecen-
50 -
Número de barcos

1796 860 tó la importancia de este comercio entre 1796


40 - y 1801. Por otra parte, la tabla nos introdu-
1797 8.200 23.555
ce en otro asunto del comercio neogranadi-
30 - 1798 87.270 30.880
no: su composición.
1799 33.700 100.760
20 - El oro y la plata fueron los principales
1800 425.336 492.570
10 - productos de exportación del Nuevo Reino
1801 381.674 19.719 342.514
hasta 1784. Siendo la diversificación del sector
0
Fuente: DE LA PEDRAJA, 1979, PP.215-216. exportador un resultado del libre comercio,
1783 1784 1785 1786 1787 1788 1789 1790 Años
desde 1784 cobraron importancia los llama-
España Extranjeros Elaboración propia. Fuente: McFARLANE 1972, P.112. dos “frutos” (véase vargas, 1944), cacao, algo-
dón, palo de tinte, cueros, etc. Así, si en 1784
En el curso de las guerras que enfrenta- entró en crisis (torres, 2013). El otro investi- los frutos sumaban 5 % del total, para 1804
ron a España con Inglaterra, la Marina Real gador llegó a la conclusión que esta crisis eco- representaban el 32 %. En cambio, los meta-
británica bloqueó los puertos mayores del nómica perjudicó los recaudos fiscales de las les preciosos pasaron de 95 a 68 % durante
Atlántico, paralizando el comercio y crean- tesorerías de Santa Fe, Cartagena, Antioquia, el mismo período (tabla 4). De esto se dedu-
do desabastecimiento, lo que se ve reflejado Mompox, Honda, Popayán, Nóvita y Citará ce que mientras los frutos crecieron 44.49 %
en la caída de las variables (véase silva, 2002, (pinto, 2018, p.150). por año, el oro y la plata lo hicieron a 0.33 %
p.422 y ss.). A esto hay que agregarle que las Finalmente, ¿por qué el valor de los bie- anual (véase bohórquez, 2009).
autoridades virreinales cerraron Cartagena nes importados caía en Cartagena de Indias
de Indias al comercio con naciones neutra- mientras el de los impuestos crecía? Hay
les desde 1799. Dos historiadores han anali- varias hipótesis. En primer lugar, como la
zado las consecuencias de este bloqueo. Para información sobre el movimiento de los bie-
el primero, al ser la minería del oro el sec- nes es reducida, esto subestima sus valores.
tor que jalonaba la economía neogranadina, Segundo, este comportamiento sería el re-
toda modificación en los precios de sus insu- sultado de un aumento de la presión fiscal,
mos la afectaría seriamente, y con ello al resto aunque como se colige del comportamien-
de la economía. Precisamente esto fue lo que to de la avería (distribución) entre 1797 y
ocurrió cuando se detuvo el comercio, porque 1801, es improbable que haya crecido 100 %.
cayeron las exportaciones de dinero, aumen- Tercero, como señala Nathalie Moreno (2013,
taron los precios de los insumos y la minería p.220), la dinámica de la avería muestra que
por Cartagena de Indias transitaron artícu- Los Borbones robustecieron las fortificaciones de Cartagena de Indias, principal puerto comercial de
la Nueva Granada, para su defensa contra los corsarios.
los importados por otros puertos, como Santa
TA B L A 2
Marta, Riohacha y Panamá. Este desplaza-
comercio de los puertos libres miento se fortaleció con una real cédula de MANUEL ANTONIO FLÓREZ MALDONADO
de jamaica con el nuevo reino de 1804, que aprobó que los bienes que prove- Nació en Sevilla el 27 de mayo de 1723 y murió en Madrid el 20 de marzo de 1799. Fue comen-
nían de la península y no pudieron ser vendi- dador de Lopera, teniente general de la Real Armada, caballero de la Orden de San Juan, coman-
granada, 1787-1789 (buques) dante de la Orden Mayor de Puente de Orbigo y de Calatrava y conde de Flórez. En 1776, asumió
dos en Riohacha, Cartagena y Santa Marta,
el cargo de virrey de la Nueva Granada, donde fomentó la agricultura y la milicia, fortaleció la
Puerto 1787 1788 1789 podían reexportarse y reembolsarse los dere-
defensa de Cartagena de Indias y gravó con más impuestos a los habitantes, lo cual provocó el
Cartagena 9 2 3
chos de importación que habían pagado (ots descontento popular. Abrió la biblioteca real, trajo la imprenta a Santa Fe y estableció hospi-
y capdequí, 1958, p.173). tales y hospicios. Realizó el segundo censo de población, promovió una campaña de pacifica-
Santa Marta 4 1 1
En efecto, durante los años de guerra ocu- ción en La Guajira y continuó la apertura de caminos y minas en Chocó y Antioquia. Guarnecido
Riohacha 2 4 2
rrió un direccionamiento del comercio desde en Cartagena durante el levantamiento comunero, dimitió en 1782 y dejó la Nueva Granada.
% en el total 21.5 7.1 7.2 Gobernó Nueva España como virrey desde 1787 hasta 1789.
Cartagena de Indias hacia los otros embar-
Datos solo de enero a junio. Fuente: PEARCE 2019, P.191. caderos del virreinato, donde había menores
60 • bicentenario de la independencia 1810-1830 comercio exterior y contrabando al final del virreinato • 61

TA B L A 4 Otro problema que forma parte de las Riohacha y Panamá, y las licencias particu- TA B L A 5
exportaciones de cartagena de modificaciones del comercio de finales del si- lares para buques neutrales dedicados a la consolidaciones pagadas en
indias, 1784-1804 glo xviii, y que también dependió del calor de consolidación de vales reales, fueron algunos cartagena de indias, 1804-1805
la guerra, fue la consolidación de vales rea- de los motivos que encendieron la cólera del (pesos)
Años Oro y plata Bienes les, bonos de deuda emitidos en España por Consulado de comerciantes de la plaza amu-
Pesos % Pesos % el Banco de San Carlos, con el propósito de rallada, como demuestran las varias repre- Libranza Fecha Monto
1784 1.570.217 95 80.308 5 financiar las costosas guerras en que se invo- sentaciones que enviaron a las autoridades Real Servidumbre 1804-08-02 212.766
1785 1.817.098 92 164.635 8 lucró la monarquía. A finales del siglo xviii, virreinales, y que algunos historiadores han Empréstito de Holanda 1804-08-08 175.000
1792 1.634.037 88 225.845 12 la emisión de estos vales se descontroló, a tal interpretado como manifestaciones “precur- Real Servicio 1805-03-08 71.758
1793 671.117 73 248.155 27 punto que la Corona se vio obligada a amor- soras” de la Independencia (rodríguez, 1989). El Ferrol (Real Armada) 1805-08-15 112.000
1803 935.800 60 618.581 40 tizarlos si quería nuevos préstamos para se- Real Servicio 1805-06-11 44.870
1804 1.673.747 68 794.832 32 guir financiando sus guerras. LAS R EPR ESEN TACION ES DEL Préstamo de
La solución diseñada por los ministros CONSU LADO DE CA RTAGENA 1805-06-16 1.270.800
Gabriel-Julien Ouvrard
Caja Real y alcabalas de Honda, 1811. Fuente: gráfico 1.
de la corte fue el decreto de consolidación DE INDIAS Y EL CON TR ABA NDO Empréstito de Holanda 1805-08-16 200.000
de vales reales de 1804. Este obligó a todas Los escritos de José Ignacio de Pombo y Real Giro 1805-10-06 217.000
las comunidades religiosas en América a des- Antonio de Narváez y la Torre, y las memo- Total 2.304.194
hacerse de sus activos (bienes, inmuebles y rias de gobierno de los virreyes del Nuevo
préstamos), y consignar el total de su valor Reino de Granada ofrecen datos claves sobre Fuente: BARBIER, 1991, P.118.

en las cajas de consolidación, que para este la política y la economía de los años tardo-
fin fueron ubicadas en los puertos mayores coloniales. Sin embargo, su alcance y efica-
de los virreinatos. A estos lugares arribaron cia han sido sobreestimados. Pero ¿qué eran
los acreedores de la monarquía para obtener estos documentos? Los virreyes, por instruc- tipo de representaciones no fueron exclusivas
metales preciosos con las libranzas (letras de ciones que gobernaban su oficio, estaban obli- del Nuevo Reino de Granada, ni su objetivo
cambio) expedidas por la Corona, pues es- gados a presentar una memoria al final de su fue el mismo. Una compilación incluye repre-
tas tenían como garantía los tesoros ameri- mandato, para que esta diera cuenta de sus sentaciones de Perú, Brasil, Río de la Plata,
canos. Para poner en acción este mecanismo acciones en cada aspecto del gobierno real: Paraguay, Potosí, Caracas y Valladolid de
financiero, la metrópolis concedió licencias a justicia, hacienda, política, guerra y religión Michoacán, cada una con contenidos diver-
buques de naciones neutrales, e incluso ene- (véase colmenares, 1989). Por esta razón, la re- sos y fines propios (chiaramonte, 1979). En con-
migas, para que pudieran acercarse sin pro- lación de mando se prestó para disminuir los traste con los consulares neogranadinos, los
blemas a las costas de su imperio americano. logros del gobierno anterior con el fin de re- representantes de Nueva España escribieron
En efecto, entre 1804 y 1808 el comercio neu- saltar los propios (mcfarlane, 1979, p.92). en contra del comercio libre con los extran-
tral fue de la mano con la extracción de di- Por otra parte, el diccionario de autori- jeros, oponiéndose tenazmente a esta medida
nero para el pago de vales reales (marichal, dades de 1737 define a la representación como hasta bien entrada la restauración monárqui-
1999, pp.197-200). la suplicación o proposición motivada que se ca, en 1818 (florescano y castillo, 1975).
Por estas razones, en Cartagena de Indias hace a los príncipes y superiores: “Cada súb- Los escritores ilustrados fueron la voz de
también fue instalada una tesorería de este dito del imperio tenía el derecho de presen- intereses específicos y escribieron para de-
tipo, cuya administración quedó en manos tar solicitudes al rey para expresar opiniones, fender ciertas políticas, más que para ofre-
del consorcio angloamericano Gordon-Mur- manifestar quejas y solicitar cambios específi- cer una lectura objetiva de los problemas que
phy, que también operó en Veracruz (tabla 5) cos en la política” (kuethe y andrien, 2018, xxvi). trataron (jacobsen, 2007, p.126). Las represen-
(barbier, 1991). A partir de lo poco que sabe- Con esta definición en mente, podemos enten- taciones de los consulados de comercio son
mos, es posible afirmar que el comercio exte- der el tono dramático de las representaciones documentos políticos de corporaciones eco-
rior de Cartagena de Indias no cesó durante del Consulado de Cartagena de Indias, todas nómicas (lucena, 2011, p.157).
la primera década del siglo xix, sino que no a favor del comercio neutral y presentadas Estas salvedades nos sirven para obser-
fue consignado en los registros oficiales, pues en 1800, 1804, 1805 y 1807, respectivamente var con distancia los tristes relatos que los
como es sabido, a los barcos neutrales les fue (véase ortiz, 1965; melo, 2010). En estas repre- consulares neogranadinos construyeron sobre
concedido llevar mercancías a los puertos sentaciones, además, Pombo y Narváez cues- la economía, y para ofrecer una explicación
americanos como pago por su expedición. tionaron la utilidad de los monopolios (tabaco acerca de los fines de sus representaciones.
La negativa de las autoridades virreina- y aguardiente), y denunciaron el contrabando Decir esto no es negar el contrabando ni los
Real cédula que otorga la creación del
les a abrir Cartagena de Indias al comercio realizado por los puertos de Riohacha, Santa problemas comerciales del período, sino estar Consulado de Comercio en Cartagena
neutral, el ascenso comercial de Santa Marta, Marta, Mompox y Portobelo. Asimismo, este atentos al sentido de la información con que en 1795.
62 • bicentenario de la independencia 1810-1830 comercio exterior y contrabando al final del virreinato • 63

estén interesados en conocer dónde surgió la


Independencia, y no en qué la preparó.
Recurrir al pasado nos ayuda a explicar
problemas, pero del pasado no podemos de-
ducir lo que sobrevino. Podemos saber qué
sucedió en una particular situación del pasa-
do, pero las personas que la experimentaron
no podían adivinar lo que siguió. Sería erra-
do pensar que ellas tenían el mismo conoci-
miento que nosotros tenemos actualmente.
Esta idea equivocada está detrás de los
relatos que interpretan ciertos acontecimien-
tos entre 1780 y 1810 como precursores de la
Independencia. Usar la palabra “precursor”
anuncia algo o lo hace posible. Si conocemos
el resultado, el estallido de la Independencia,
Plan y modelo de la fortificación cualquier suceso anterior nos parecerá que
de Rio Hacha, al lado del puerto y contribuyó a realizarlo.
frente de la ciudad.
Sabemos que en noviembre de 1811 fue
declarada la Independencia de Cartagena, y
contamos. Para iniciar, ¿de cuánto se trata- Después de analizar las representaciones de que entre su articulado se proclamó la aper-
ba el contrabando? los comerciantes de Nueva España, Matilde tura del puerto para el comercio con todas las
Souto (2001, p.220) llegó a la conclusión de que naciones. Este sería el resultado definitivo de
EL CON TR ABA NDO estos elaboraron los documentos para disimu- las varias representaciones que los consula-
EN LA N U EVA GR A NADA lar que algunos miembros del gremio man- res de la ciudad elevaron a las autoridades vi-
Para el período aquí estudiado existen dos es- tenían tráficos ilegales con los extranjeros. rreinales, entre 1800 y 1807, para solicitar el
timativos. Uno es el de José Ignacio de Pombo El grado de la tragedia retratada en las re- comercio libre con naciones neutrales. Hasta
y el otro el de Alexander von Humboldt (cita- presentaciones hablaría entonces de la pro- aquí tenemos una interpretación coherente y
dos por meisel, 2003, p.34). El primero calculó fundidad del contrabando. Esta explicación sin contradicciones.
que, entre 1802 y 1803, el contrabando neo- vendría a corroborar la lectura según la cual Sin embargo, como la historia siempre es
granadino fue de 3 millones de pesos, mien- los contrabandistas no eran otros que los mis- más impredecible, existen elementos que des-
tras que el segundo propuso una cifra diez mos comerciantes del consulado, porque in- cartan esta visión por completo. Primero, en
veces menor, 340 000 pesos. Dos comentarios troducir y distribuir mercancías del tamaño 1809 el puerto de Cartagena de Indias fue
se pueden agregar a estos datos. Primero, de de las registradas entre 1799 y 1801 (tabla 3), abierto al comercio neutral, por acuerdo de
ser cierta la apreciación de Pombo, el con- requiere conocimientos, redes, infraestruc- la Junta General de Tribunales, liderada por
trabando casi que igualaría los ingresos le- tura, etc. (de la pedraja, 1979, p.223), que solo el virrey Amar y Borbón (agi, panamá). Es de-
gales de las aduanas durante un año normal, poseía el Consulado de Cartagena de Indias, cir, antes de 1811 ya se había conseguido la li-
pues el dinero recaudado en 1802 y 1803 sumó con sus 26 sucursales distribuidas en todo el beralización del embarcadero. Segundo, en la
3 078 492 de pesos. Que una actividad ilegal virreinato (álvarez, 1996, p.114). hora decisiva, los comerciantes del consula-
iguale o alcance la producción aduanera du- do se opusieron a la Independencia y defen-
rante años sin bloqueo, con toda la seguridad CONCLUSION ES dieron los derechos de la monarquía, y tal
jurídica y la certidumbre que ofrece la lega- Como el lector habrá notado, es mucho lo que fue la fuerza de su realismo que el gobier-
lidad, es sencillamente imposible. La segun- todavía no sabemos sobre el comercio exte- no insurgente de Cartagena decidió liquidar Tanto el amplio contrabando como la simu- Instrucciones para la nueva aduana de
da estimación confirma de forma indirecta lo rior del Nuevo Reino de Granada antes de el consulado en 1812, porque consideró a esta lación consular en su contra demuestran que Cartagena, de Juan Francisco Gutiérrez
de Piñerez, 1780.
dicho anteriormente. El barón de Humboldt, la Independencia. Conocer mejor este perio- corporación como un serio enemigo político la independencia económica se alcanzó an-
quien no formó parte del consulado ni tuvo do es importante para saber cuáles eran las para el nuevo proyecto político de la ciudad tes de 1811, y que existía un equilibro bajo
intereses directos en el comercio neogranadi- condiciones iniciales del sector externo de la (álvarez, 1996). el dominio de la Corona que estaba basado
no, apuntó una cifra mucho más pequeña que República. Para alcanzar este cometido, son Esto deja sin base la interpretación que en el comercio irregular. Esto hizo inútil la
el prior del gremio de Cartagena de Indias. necesarios trabajos investigativos que re- ve las representaciones consulares como an- Independencia política como medio para ob-
Entonces, ¿para qué escribían los consulares? construyan la información faltante, y que ticipaciones de la transformación política. tener la libertad económica. •
64 • bicentenario de la independencia 1810-1830 r e b e l i ó n d e l o s c o m u n e ro s : e c o s i n e s p e r a d o s d e u na r e v u e lta t r i b u ta r i a • 65

REBELIÓN DE
LOS COMUNEROS
Ecos inesperados de
una revuelta tributaria
La revuelta de los comuneros fue un levantamiento de carácter
conservador. Los sublevados lucharon en contra de nuevos
impuestos y pretendían regresar a la tranquilidad y al
no intervencionismo de épocas anteriores.

ENRIQUE SERRANO

L
a revuelta comunera de 1781 contra amotinados: volver, por fuerza, al viejo cauce
los guardas de la renta del tabaco tranquilo de una colonia lenta, casi insulsa.
marcó un hito, sin duda, en lo que Y dar, de paso, una lección a los abusadores.
serían luego los acontecimientos que preci- Pareciera que 1781 fuera un año muy re-
pitaron la independencia del Nuevo Reino de moto para los que vivimos hoy en Colombia,
Granada, pero cabe decir –no sin cierta pre- pero para entonces sus habitantes tenían casi
caución– que tuvo un carácter diferente al 300 años de haber descubierto y fundado lo
que se le suele atribuir. No fue el producto de que los pobladores del recientemente consti-
un movimiento ideológico definido, ni el fru- tuido Virreinato de la Nueva Granada habían
to de algo cuidadosamente planeado, y toda- comprendido mejor: ¡que esta era una bue-
vía no se hallaba signado por algún prurito na tierra!, un refugio seguro y prolijo, prote-
independentista. Otras insurrecciones, que gido de casi toda persecución y digno de ser
fracasaron miserablemente, habían ocurri- aprovechado y resguardado, y en donde la ex-
do en años anteriores. periencia de relativa libertad debía ser preser-
En efecto, fue un evento interno dado en vada a toda costa. Incluso, si esto estaba en
un ambiente cerrado, dentro del lento pero contra de las ambiciones de los criollos, cuyo
irreversible proceso de desgaste imperial es- número y visibilidad habían aumentado mu-
pañol de las provincias americanas, que no cho desde la década de 1760.
tenía intención alguna de instaurar secesio- Por consiguiente, la vida aldeana ya no
nes duraderas, sino, más bien, de restaurar era tan modesta y gris como la de siempre,
trozos de un viejo orden que los Borbones ha- y apenas como la del siglo xvi; las tecnolo-
bían desgarrado con su intervencionismo y gías eran las mismas; las mulas transitaban
sus impuestos, su magnificencia, sus envia- los viejos caminos, pero las prioridades de
dos y sus validos. la sociedad habían cambiado un tanto en la
segunda mitad del siglo xviii. La agitación
¡VIVA EL R EY; ABA JO había llegado para quedarse; la población
EL M A L GOBIER NO! mestiza e indiana vivía a su aire, crecien-
¡Viva el rey; abajo el mal gobierno; no pa- do y causando algunos problemas, y apro-
Extracto de la causa criminal seguida a garemos la Armada de Barlovento!, fue la vechando el desdén de una corona española
José Antonio Galán, donde se reseña el
proceder de la rebelión que dirigió en su divisa de la revuelta, que muestra cuáles distante y laxa, casi siempre indiferente al
paso por Facatativá, Villeta y Guaduas. eran las prioridades y las intenciones de los sordo crepitar de su destino.
66 • bicentenario de la independencia 1810-1830 r e b e l i ó n d e l o s c o m u n e ro s : e c o s i n e s p e r a d o s d e u na r e v u e lta t r i b u ta r i a • 67

MÍNIMO ESTADO Y mundo para siempre. Voltaire acababa de por sí mismo, y no deja de suscitar reflexio-
AU TOR R EGU LACIÓN: LA N U EVA morir, dejando una estela ancha de ideas y nes. El comercio era en verdad algo discre-
GR A NADA EN EL SIGLO XVIII postulados que retaban el orden de marras. to en el Nuevo Reino, pero ya había tomado
Para comprender a cabalidad la importan- La Revolución francesa estaba en ciernes, y cierto vuelo, y los criollos lo controlaban, es-
cia y magnitud del impacto de la insurrec- Estados Unidos había nacido cinco años an- pecialmente, en regulares convoyes desde el
ción comunera es preciso reseñar en algo la tes, por medio de una triunfante revolución río hasta las poblaciones más remotas o pro-
estructura del poder en la sociedad de aquel liberal burguesa. El capitalismo y la técnica fundas de la cordillera. Pero sus beneficia-
tiempo. Por ejemplo, la idea de Estado en el ya habían dado infinitas vueltas al mundo. Y rios eran muy pocos. La inmensa mayoría
extenso virreinato era remota –o casi inexis- pronto llegarían, con su ruido y pompa, has- vivía del discreto fruto de sus sementeras y
tente– para la gran mayoría de los habitantes, ta el nuevo reino. del ingente servicio a los patronos, casi todos
con excepción de los de Santa Fe o Cartagena, El rey Carlos iii estaba empeñado en unas eclesiásticos.
pero solo un 6 % de la población vivía en tales guerras de España contra Inglaterra en la El visitador Juan Francisco Gutiérrez de
ciudades. En cualquier otro lugar, la autori- Florida, para intentar en vano salvar el des- Piñeres fue signado con la empresa de ha-
dad efectiva la ejercían los curas del clero re- tino de la inmensa Norteamérica española. cer del virreinato un contribuyente cumpli-
gular o secular, con sus astucias, homilías y En uso de decadencia de la vieja corona glo- do del orden imperial, hecho que, en rigor,
consejos; el resto se autorregulaba a su modo, riosa de los Habsburgo, la España borbónica nunca había sucedido. Trató el enviado de
sin haber visto jamás a un soldado, ni saber hacía lo que podía para detener a los impe- mostrar energía mezclada con mustia caute-
a ciencia cierta lo que eran la moneda, los oi- rios holandés, francés y británico, en medio la, pero el comercio se resintió y la sociedad
Desde la última parte del siglo xviii dores o las audiencias. de un ambiente hostil y crispado, y con retra- empezó a ver cómo la austera condición de
hasta mediados del siglo xix , la vida en Los funcionarios imperiales eran pocos, so técnico y científico frente a sus apasionados subsistencia se veía constreñida y restringi-
el campo y en las aldeas de la Nueva
Granada mostraba señales de progreso soberbios, perezosos y lentos. Disfrutaban de rivales. Guerras, en todo caso, costosas y falli- da hasta el límite, como lo fuera durante los
para la población. privilegios sin hacer esfuerzos visibles más das, con consecuencias impositivas progresi- siglos iniciales.
que por enunciar, pero no por hacer cum- vas que afectaron el comercio del tabaco y del Juan Francisco Berbeo representó a los
plir la ley. A cambio, la iglesia neogranadi- aguardiente, la recolección del algodón crudo criollos llamados comuneros (denominación
na, grande y próspera como casi todas en bautismo, del matrimonio y de la monoga- y casi todos los demás rubros de la vida local. que recuerda las revueltas de las comunas del
las Américas, tenía a su cargo el control so- mia, y el tributo regular en población a los Hubo un incremento de las alcabalas opre- siglo xvi) del Socorro en la primera fase de
cial, económico y político de una población conventos y en especie a las muy distantes pa- sivas, administradas por rotundos funciona- la insurrección. Francisco Rosillo, Antonio
muy grande y dispersa. Se preocupaba por rroquias, –y solo de vez en cuando en metáli- rios, casi todos ambiciosos y venales. Monsalve y José Antonio Estévez fueron los
La ciudad de Zipaquirá fue un centro
la defensa de la doctrina y el cumplido fun- co–, de esta manera garantizaban la sumisión La corona, para colmo de males, decidió, capitanes generales de un movimiento que económico en la era colonial debido a sus
cionamiento parroquial. Los pueblos eran de la inmensa mayoría a un orden inercial a la sazón, reactivar el viejo impuesto de la tomó alas en cuanto se movió hacia el sureste. riquezas salinas.
pequeños y sus pobladores provincianos y muy sólido que costaba fracturar, (y que, en Armada de Barlovento, fuerza naval encar-
recelosos, pero en las veredas se vivía a pla- realidad, a la postre no se fracturó después gada de proteger las posesiones ultramarinas
cer, sin mayor vigilancia. El clero era rela- de la revuelta). de España, encendiendo sin quererlo la lla-
tivamente permisivo con la vida privada de Pero los Borbones ya no eran los Austrias. ma de la rebelión y dando razón de arrebato
sus feligreses. El ancho mundo, afuera, era otro. Había cé- a los criollos más afrancesados y a los otros,
Había pocas reglas, pero estaban muy lebres filósofos, enemigos públicos de la re- los indianos que querían conservar sus pri-
claras. A pesar de la endogamia de la gen- ligión, y las costumbres se habían relajado; vilegios y prebendas.
te, que el aislamiento geográfico imponía, la ciencia había hecho descubrimientos e in-
los curas predicaban el respeto intenso del ventos trascendentales que cambiaban el U NA R EV U ELTA CONSERVADOR A
Cuando los impopulares edictos del 16 de
marzo de aquel año fueron publicados en el
Socorro, ya la insatisfacción por la presión
real había crecido hasta sus bordes. Se hizo
MANUELA BELTRÁN
vox populi esta consigna: que se bajasen los
Nació en Socorro, Santander en 1724. En 1781, cuando el ayuntamiento publicó un edicto que proclama-
impuestos, se moderasen los recaudos de al-
ba nuevos impuestos, Manuela Beltrán lo rompió y, según la tradición, acuñó el lema “¡viva el rey y mue-
ra el mal gobierno!”. De tal manera, desató la rebelión de los Comuneros. Aunque la información acerca de cabalas y se acabase con el grosero monopo-
su vida es limitada, logró encarnar el espíritu neogranadino de resistencia popular ante las medidas auto- lio de productos vitales; y que todo volviese a
ritarias de la monarquía. Durante la era de la Independencia, su historia, la de una mujer que se enfrentó ser como antes, en tiempos de los abuelos, o
a las autoridades coloniales, tomó relevancia inmediata. al menos más cómodo y llevadero. El carác-
ter conservador de la revuelta es interesante
68 • bicentenario de la independencia 1810-1830 r e b e l i ó n d e l o s c o m u n e ro s : e c o s i n e s p e r a d o s d e u na r e v u e lta t r i b u ta r i a • 69

1774, se manejaban por administración direc- presidente de la Real Audiencia, entre los años
ta del visitador regente Gutiérrez de Piñeres, de 1782 y 1789. Hombre sensato y sobrio, ex-
el virrey Manuel Guirior y Manuel Antonio celente retor –que había emocionado al pro-
Flórez. Pero Juan de Torrezar Pimienta, que pio rey–, y moderado prelado, fue acusado
había sido nombrado virrey en 1781, agregó a por algunos de planear el crimen del virrey
sus onerosas requisitorias una gran cantidad Juan de Torrezar Pimienta, quien murió re-
de amenazas, muchas de las cuales no tenía pentinamente. Tras salir indemne de tales in-
modo efectivo de cumplir. fundios, Caballero y Góngora tuvo el deber
de apaciguar esta revuelta que ya amenaza-
U N EJÉRCITO DE INSUR R ECTOS ba con creces el orden establecido y prome-
El carácter espontáneo de la revuelta fue tía cambiar sin remedio el tono del gobierno
creciendo de manera inevitable, y su marcha de la América. La iglesia, una vez más, ha-
hacia el sur le dio dirección y sentido, mien- bía tomado el partido de los reyes, y los ha-
tras se caldeaban los ánimos en otras regio- bía devuelto a la paz y a la estabilidad. Pero
nes más acostumbradas a respetar el viejo –hoy se puede decir con claridad– quedó en el
orden. Ramón Ramírez, junto con el chara- aire que este intento fallido fue una adverten-
leño José Antonio Galán, así como Lorenzo cia al rey –y a su corte– de lo que el siglo ve-
Alcantuz dirigieron las improvisadas tropas, nidero les tenía preparado. Derrota y ruina,
que pusieron en aprietos a los representan- y una renuncia casi completa a sus extensas
Puente sobre el río Bogotá a las Esta fuerza delataba que las insurrecciones tes del orden. No pocos de ellos huyeron ha- posesiones americanas, a sus inmensas rique-
alturas de su paso por Chía, donde previas derrotadas no habían sido acalladas cia Guaduas y, luego, por el camino del río zas y a la alabanza de millones de súbditos.
se encontraron los comuneros y el
arzobispo Caballero y Góngora en 1781. del todo y la esperanza de que alguna triun- grande, habrían de llegar a Cartagena, pre-
fara movía el alma popular como una suerte sos de muchos apuros y pensando ya en dejar
de río subterráneo. tirados al saqueo todos sus bienes y salarios. Extracto de un relato
de los ataques de los
Casi todos los insurrectos, incluyendo la Pero, más allá del ánimo a las tropas, los
rebeldes comuneros
vehemente Manuela Beltrán, eran origina- dirigentes amotinados ya mentados poco po- contra quienes
rios de las provincias del Socorro, Charalá, dían ofrecerles, como no fuera una conde- no aprobaban las
capitulaciones de
Guanentá y Málaga. Es casi lugar común hoy na a muerte casi ineludible si fracasaban, y Zipaquirá.
atribuir a estas regiones un resuelto ánimo una vida de forajidos perpetuos, si acaso al-
pendenciero y rebelde, virtud que ya entonces canzaban el éxito. Eran la vanguardia de un
les era reconocida. Sucede también que eran ejército hechizo y casi nada adiestrado, cu-
las únicas que contaban con grupos de pro- yas armas eran casi solo machetes y lanzas,
ductores manufactureros relativamente orga- pocos mosquetes y apenas algún fusil. Galán
nizados, y que habían descollado en el cultivo fue el impetuoso líder que con más enjundia ANTONIO CABALLERO Y GÓNGORA
del tabaco y del algodón crudo. Dichos cul- condujo a sus hombres y atrajo a miles más Nació en Villa de Priego, España, el 24 de mayo de 1723 y murió en Córdoba el 24 de marzo de
tivos se habían organizado en 1744 y, desde para la causa, creando un temible ejército de 1796. Se graduó como licenciado en teología en la Universidad de Granada y fue capellán real
insurrectos –según las fuentes más conspi- de la capilla de los Reyes Católicos de Granada, obispo de Chiapas y Mérida de Yucatán, conse-
jero y arzobispo de Santa Fe de Bogotá propuesto por el rey y confirmado por el Vaticano. Fue
cuas, cercano a los 6 000 hombres– en cues-
caballero de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III.
tión de pocas semanas. Al mediar el mes de
Llegó a Santa Fe en 1779 y trajo a América libros, arte y monedas. Durante su administración
mayo ya estaban en las salinas de Zipaquirá,
MARÍA ÁGUEDA GALLARDO GUERRERO creó el Instituto Científico y apoyó la Expedición Botánica, además de introducir la enseñan-
dispuestos a tomar el control de la aterrori- za de ciencias exactas. En 1780, comunicó al rey sus preocupaciones sobre las cargas fiscales.
Nació en Pamplona en 1751. A los 16 años, contrajo matrimonio con Juan Antonio de Villa-
mizar y Peña. Tuvo diez hijos. Tres de ellos se enlistaron en el ejército patriota, entre los
zada capital virreinal. Visitó varios pueblos al estallar la insurrección comunera en 1781. Sin medios para enfrentar a
cuales estuvo José María Villamizar Gallardo, eventual presidente del Estado Soberano de los sublevados, integró una comisión negociadora que logró apaciguarlos con las Capitulaciones
Santander. Según la tradición oral de Pamplona, el 4 de julio de 1810, María Águeda Gallardo CABA LLERO Y GÓNGOR A aprobadas el 7 de junio. Asumió oficialmente la administración virreinal en 1782. Indultó a los
desafió al corregidor de origen catalán Juan Bastús y Falla, en plaza pública, al arrebatar- Y LOS COM U N EROS comprometidos en la revuelta comunera y restauró el orden público. También enfrentó la epide-
le el bastón de mando, símbolo de su poder, y romperlo. El acto, el cual se ilustra en la obra mia de viruela y fortaleció el poder eclesiástico con misiones a través del territorio. Reorganizó
El personaje fundamental del desenlace de la
de Marco A. Lamus (arriba), condujo a la detención de Bastús y a la creación de una Junta el diseño del virreinato y construyó nuevos caminos. Desarrolló la minería y destruyó una colo-
revuelta habría de ser, sin embargo, el arzo- nia británica en Darién. Fue reemplazado como virrey en 1789. Cuando regresaba a España para
Revolucionaria. El episodio, conocido como el grito de independencia de Pamplona, conllevó
a que el Libertador Simón Bolívar se refiriera a esta como la ciudad patriota. María Águeda
bispo andaluz de Santa Fe de Bogotá Antonio ocupar la silla episcopal de Córdoba, el rey solicitó al papa que le otorgara capelo cardenalicio
Gallardo murió en Pamplona en 1840. Caballero y Góngora, lo cual le valdría lue- a su valioso colaborador.
go ser nombrado virrey, capitán general y
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El vasallo instruido (1781). Libro escrito a sus provincias. Todo esto se logró con in- Entonces, y solo entonces, José Antonio ante nosotros elementos nuevos para reinter-
por el sacerdote capuchino Joaquín
de Finestrad, pretende desvirtuar la
creíble rapidez. No era extraño que el expe- Galán, Manuela Beltrán, Lorenzo Alcantuz pretar su sentido, sus prioridades, su suerte y
rebelión al rey e insistir en la obediencia rimentado alto clero tuviese más audiencia y y otros muchos de sus mártires quedaron en sus consecuencias.
a la monarquía. conocimiento de los problemas que afectaban la memoria de los colombianos, como repre- Como puede verse, la rebelión de los co-
a la población que los propios funcionarios. sentantes de un pueblo que supo poner coto muneros es un asunto polémico que puede
El caso es que con indudable buen sentido el a los abusos cometidos por las autoridades ser visto bajo una nueva luz (o bajo varias
arzobispo salvó al orden imperial, restauró el imperiales, pero también como fieles súbdi- luces nuevas) hoy, cuando hemos aprendido
statu quo y provocó la dispersión de los aho- tos de un rey y de una corte que por entonces tanto acerca de las sociedades y culturas que
ra ínclitos rebeldes. casi nadie se atrevía a desafiar. Hoy, tenien- formaron los mestizos pueblos de América.
Lo que los rebeldes creyeron haber logra- do a mano nuevos documentos –y arriesgando Cuando hemos comprendido que las relacio-
do fue mucho, pero también por eso, a la pos- sin recato audaces interpretaciones– aparecen nes de los pueblos americanos con la penínsu-
tre, obtuvieron poco. Primero que nada, las la eran complementarias, y que durante largo
capitulaciones exigían la derogación de los tiempo tuvieron un innegable destino en co-
impuestos que no hubieran sido debidamen- mún y unas bases profusamente compartidas.
te consultados con el pueblo. De forma uná- Cuando las sombras de los mitos fundaciona-
nime, se exigió la eliminación del malhadado les se disipan lentamente del imaginario co-
impuesto de la Armada de Barlovento, y la lectivo, quizás sea permitido contarnos con
mengua en las tarifas de las contribuciones profunda claridad los enredados entuertos de Premios de la obediencia y castigo de
sobre el tabaco y el aguardiente, así como la nuestra propia historia. la inobediencia (1782). Texto del padre
Raymundo Azero justificando la ejecución
restitución de algunos resguardos y minas de Y sobre ella se puede concluir que ya es de los líderes comuneros.
sal a los indígenas, con la consecuente reduc- hora de alumbrar con estudios de historia so-
ción de la tarifa de sus tributos y la deroga- cial más prolija la historiografía de América,
Al modo en el que el papa León Magno ción del diezmo. También se consiguieron la para proyectar una visión nueva, sobria y
habría detenido con prudencia a Atila a las restitución de criollos en algunos cargos pú- justa, respecto de los eventos que marcaron
puertas de una Roma sitiada, el arzobispo sa- blicos que habían sido ocupados por españo- nuestro rumbo hasta el presente, y que nos
lió de Santa Fe y acudió al encuentro de los les después de las reformas borbónicas y la tienen en donde estamos. Y que algún día se-
amotinados para garantizarles el cabal cum- eliminación del tributo que debían pagar los rán narrados con la serenidad de un pueblo
plimiento de las solemnes Capitulaciones de negros libertos. Pingües conquistas que, sin que se conoce y se comprende lo suficiente, y
Zipaquirá –verdaderas promesas de rendi- embargo, fueron luego tajantemente descono- que por tanto, vive en paz consigo mismo. •
ción– que los calmaran y los hicieran regresar cidas por los representantes de la corona, y
que luego serían informadas a la metrópolis
de manera parcial y malintencionada.

PR ECU RSOR ES JOSÉ ANTONIO GALÁN


DE LA INDEPENDENCIA Nació en Charalá, Santander, en 1741. Hijo de humildes campesinos, apenas aprendió a firmar. Poco se sabe
de sus primeros años de vida aparte de que se casó y trabajó como jornalero sin tierra. Su esposa lo acu-
JUAN FRANCISCO BERBEO Resulta muy llamativo que la rebelión de los
só de haber cometido incesto con una de sus hijas y fue condenado a pagar el servicio militar en el regi-
Nació en 1739 en el Socorro, donde murió en 1795. Hijo del español Justino Berbeo y de
comuneros –que hoy se invoca como la autén-
miento Fijo de Cartagena.
Juana María Moreno. Tuvo un patrimonio importante que incluyó fincas con esclavos, lo que tica alborada de la independencia– hubiera
En 1781, se unió al alzamiento comunero, inicialmente como suboficial. Tras tener éxito en la escaramu-
lo hizo un ciudadano prominente de la sociedad socorrana. terminado tan mal en su día, no solo traicio- za de Puente Real el 7 de mayo, fue ascendido a capitán volante. Como oficial, cohesionó y disciplinó a la
Como regidor del cabildo fue líder de la insurrección del 16 de marzo de 1781, en protesta con- nada, sino también burlada de modo rotundo tropa comunera. Discrepó con los jefes, quienes se opusieron a la exención de tributos que extendió a los
tra las autoridades coloniales por el abuso que significaban impuestos como el de la Armada por las autoridades que seguirían todavía en indígenas y a su decisión de despojar de las armas a las autoridades realistas de Nemocón. Fue entonces
de Barlovento y el de la alcabala. Fue proclamado comandante general del movimiento, jun- el control del espectro virreinal hasta 1808, enviado a interceptar las armas que el virrey había enviado desde Cartagena. Apresó al piquete realista
to a Salvador Plata, Antonio Monsalve y Francisco Rosillo. Reunieron más de 20 000 comune- cuando Napoleón destruyese el viejo orden que las conducía y desconoció al generalísimo Juan Francisco Berbeo. Emprendió, por su cuenta, una cam-
ros –la mitad de ellos indígenas– y marcharon con ellos hacia Santa Fe. paña de agitación por varios pueblos ribereños del Magdalena.
político europeo y mundial, invadiendo con
En Zipaquirá, el gobierno colonial, liderado por el arzobispo Antonio Caballero y Góngora, En Mariquita se enteró de las Capitulaciones de Zipaquirá, pero las desconoció. Se rehusó a devolver los
descaro el reino de España, y enviando a su
negoció con Berbeo y los comuneros, quienes firmaron unas capitulaciones que luego anu- dineros expropiados para sostener a su ejército y mantuvo su campaña, en la que favoreció la abolición
laron las autoridades. Los dirigentes que persistieron en el movimiento fueron ajusticiados.
rey al exilio, al iniciarse el siglo siguiente. Los de la esclavitud y quiso proclamar al inca del Perú como monarca. Después de un intenso recorrido por la
Berbeo reconoció la autoridad del rey y temporalmente fue corregidor del Socorro. Defendió ecos de su frustrada gloria resonaron luego de hoya del río Magdalena, y de enfrentamientos con dueños de haciendas y autoridades realistas, fue apre-
su conducta en el movimiento y aseguró que había dirigido a un pueblo airado con orden y las victorias de Bolívar y Santander, ya cuan- sado en octubre de 1781 en Chaguanete, cerca de Onzaga. Fue llevado al Socorro y trasladado a Santa Fe, Cuaderno de 12 pruebas contra los
seguridad, evitando el pillaje y la anarquía. Las autoridades españolas no lo sancionaron. do en rigor se hablaba de patria y de nación, donde fue juzgado y condenado a la muerte. Fue arcabuceado y luego colgado el 1º de febrero de 1782. comuneros.
de próceres y de resistencia al régimen.
72 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la influencia clásica en la independencia • 73

LA INFLUENCIA CLÁSICA
EN LA INDEPENDENCIA
La historia grecorromana les brindó a los próceres de la
independencia distintos modelos, desde la lucha de liberación
de los griegos contra las persas hasta las virtudes de la
constitución romana.

DANIEL RAISBECK

“… a menos que quede nuestra nueva Grecia, como la vieja después


de la guerra del Peloponeso, en estado de ser conquistada por un nuevo
Alejandro, lo que tampoco se puede prever ni adivinar”.
Bolívar a Santander, 11 de marzo de 1825
(en lópez, 1988, p.332)

MIR A NDA Y LOS GR IEGOS latinoamericanos en visitar Grecia. En su ins-


El 3 de agosto de 1806, el militar caraqueño trucción, se asimiló más a los hombres educa-
Francisco de Miranda (1750-1816) desembar- dos de Francia o Inglaterra, quienes, según la
có con una fuerza de unos 300 hombres cer- costumbre de la época, completaban su grand
ca de la ciudad venezolana de Santa Ana del tour del continente en antiguas tierras gre-
Coro; días antes, la expedición había parti- corromanas, culminando una formación hu-
do desde Trinidad en un navío privado esta- manista con fuerte énfasis en los clásicos (ver
dounidense y cinco naves escoltas británicas. bochetti, 2010, p.54).
Aunque inicialmente sus tropas tomaron la Al visitar Grecia en 1786, Miranda se ase-
ciudad, Miranda ordenó el retiro de sus hom- guró de conocer la planicie de Maratón, los
bres, quienes embarcaron hacia Aruba días estrechos de Salamina y la campiña alrede-
después, cuando era inminente el arribo de dor de la ciudad de Platea en Beocia. Su in-
refuerzos españoles en grandes números (hill, terés era natural dada su profesión; en cada
2016, pp.682-683). La victoria militar de la cau- uno de estos lugares, entre el año 490 y el 479
sa independentista tardaría dos décadas en a.C., las ciudades estado griegas (poleis) ha-
concretarse. No obstante, Miranda había in- bían derrotado a las fuerzas del poderosísimo
augurado el esfuerzo por liberar una colonia Imperio persa, el más grande de la historia en
española a través de las armas. ese momento. Más allá del interés puramente
Miranda, aparte de ser militar experimen- militar de estas batallas, Miranda entendía su
tado –había sido oficial del ejército español y significado histórico: en Maratón, Salamina
general del ejército revolucionario francés– y Platea, los griegos habían ganado su liber-
también fue “sin duda el criollo más culto tad. Con ello aseguraron la continuidad de
de su tiempo” (bochetti, 2010, p.58). Mientras la civilización helena de Homero, Hesíodo,
que la educación clásica de la élite america- los poetas líricos, los filósofos presocráticos.
na bajo la Colonia solía limitarse al conoci- Es común considerar que el inicio de las
El Templo del Partenón, “justamente
considerado la cúspide de la miento del latín, Miranda era instruido en guerras persas coincide con el inicio del pe-
arquitectura dórica” (biers, 1996, 201) griego antiguo, y fue el único de los próceres ríodo Clásico (ca. 500-333 a.C.), cuando la
74 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la influencia clásica en la independencia • 75

haber sido diferente el resultado de ese día,


los británicos y sajones aún podrían estar
deambulando en los bosques” (mill, 1846, 343).
A diferencia de la mayoría de viajeros
europeos que visitaban Grecia hacia fina-
les del siglo xviii, Miranda no solo estaba
en búsqueda de erudición. Para él, las rui-
nas clásicas –y en particular el Partenón de
Atenas– eran testimonio de la libertad polí-
tica que habían ganado las poleis antiguas
antes de caer sucesivamente ante los mace-
donios, los romanos y los otomanos, quienes
aún dominaban Grecia como fuerza imperial
en 1786. Para Miranda, el pasado griego re-
presentaba el ejemplo de una lucha de libera-
Vista de la Acrópolis desde el occidente
ción exitosa que podían –y debían– emular los con los propileos y el templo de Atenea
súbditos americanos de España. Como otro- Niké en 1834.

Reconstrucción de la Acrópolis clásica cultura ateniense en particular florece y pro- ra se juntaron atenienses, espartanos, teba-
de Atenas con los propileos (entrada con duce su invaluable legado para Occidente. nos y demás helenos contra un gran imperio,
columnas dóricas) y, a su derecha, el
pequeño templo jónico de Atenea Niké (la Este incluye las tragedias de Esquilo, Sófocles había llegado la hora de unir a venezolanos, espacio de trescientos años con escándalo de después de la independencia. El legado de
victoriosa). En la parte superior, el Templo y Eurípides; las comedias de Aristófanes; las neogranadinos, peruanos y al resto del con- todas las naciones cultas. (citado en del mo- las poleis, las cuales nunca establecieron un
del Partenón. La Atenea Promacos, estatua
de la diosa en batalla, estaba situada entre
historias de Heródoto y Tucídides; la filoso- tinente en una guerra por la libertad. lino garcía, 2007, p.180) mecanismo de gobierno común panhelénico,
el Erecteón y los propileos. fía de Platón y Aristóteles; la construcción del Si las osadas acciones bélicas de Miranda fue el de luchar entre sí.
templo del Partenón en la Acrópolis. Es im- en 1806 dieron inicio a la liberación de Amé- Grecia antigua no solo brindaba un ejemplo Inmediatamente después de la victoria en
probable que Atenas hubiera experimentado rica por la vía militar, sus escritos y su pen- de una coalición de ciudades libres que sa- la segunda guerra Persa, Atenas creó su im-
el auge de su civilización bajo una ocupa- samiento introdujeron un elemento griego lió victoriosa en su lucha contra un imperio perio naval, el cual dominó durante cerca de
ción persa, cuyas consecuencias para el futu- clásico a la retórica independentista. Mientras foráneo; Esparta y Atenas también proveían 75 años las islas del mar Egeo y las ciudades
ro de Europa hubieran sido drásticas. Según que en Francia e Inglaterra las referencias a los modelos de Licurgo y Solón, los sabios griegas de Asia Menor. En un principio, los
el filósofo inglés John Stuart Mill (1806-1873), los griegos eran una práctica de élite, Miranda legisladores cuyas constituciones, según los aliados aceptaron la supremacía de Atenas
la victoria más importante de la historia de fue un pionero en el uso del helenismo como antiguos, les dieron a sus ciudades estabi- como protección contra Persia, pero eventual-
Inglaterra fue la batalla de Maratón: “de “discurso de tipo revolucionario” y antiespa- lidad política y, en últimas, grandeza entre mente se vieron oprimidos. En el año 454 a.C.,
ñol (bochetti, 2010, pp.69-70). las poleis. Como escribió el abogado patrio- los atenienses trasladaron a su ciudad la teso-
ta Ignacio de Herrera y Vergara, Atenas y rería de la Liga de Delos, isla que fungía de
LIBERTAD Y LEY Esparta y, con ellas, “toda la Grecia mudaron sede oficial de la alianza. El Partenón, sím-
Haciendo eco de Miranda, los promotores de de aspectos con las leyes de Solón y Licurgo” bolo de libertad para Miranda, se construyó
la Primera República en la Nueva Granada (citado en del molino garcía, 2007, p.176). Tales en parte con dinero de sujetos imperiales (ver
(1810-1815) se refirieron al gran ejemplo de ejemplos sugerían que las nuevas naciones samons, 1993, pp.129; 136).
Temístocles, creador de la armada ateniense americanas –o las provincias independientes En su relato acerca de la guerra del Pelo-
y arquitecto de la victoria naval en Salamina en el caso neogranadino– podían producir sus poneso (431-404 a.C.), en la cual se enfrenta-
(aviso al público no. 5, citado en del molino gar- propias leyes de manera legítima y prosperar ron Atenas y Esparta, el historiador Tucídides
cía, 2007, pp.176-177). En 1814, apareció la si- gracias a ello. Citando el artículo de Argos narra varios episodios en que los atenienses
guiente frase en el periódico federalista Argos de la Nueva Granada ya mencionado: “En suprimen y hasta masacran a sus otrora alia-
de la Nueva Granada, cuyo nombre de por sí el pequeño recinto de la Grecia, había multi- dos, claramente convertidos en súbditos. Al
apunta a la antigüedad clásica: tud de Ciudades Autónomas, o que podrían luchar por su independencia, a los patrio-
darse leyes. ¿Se podría negar esta facultad a tas neogranadinos no les convenía mencio-
El mismo derecho que tuvieron los pueblos los Americanos?”. nar que, una vez ganada su libertad, Atenas
de la Grecia para vindicar su libertad, para instauró una dominación tan férrea sobre los
huir del yugo de los Persas, y de Filipo, tie- Isonomía griegos que el mismo Pericles, máximo esta-
Miranda regresó desde Londres a Venezuela
en 1810. Electo al congreso, promovió la nen los Americanos para sacudir la tiranía Como lo percibió Simón Bolívar, los proble- dista de su tiempo, la comparó a una tiranía
independencia plena. que los Españoles han ejercido sobre ellos por mas de ser una “nueva Grecia” surgirían (tucídides, ii.63.1-2).
76 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la influencia clásica en la independencia • 77

Tanto Tucídides (derecha) en su historia


como Platón en sus diálogos filosóficos
son críticos frente a la democracia
radical ateniense. También lo es
Jenofonte (arriba), quien escribió obras
de historia al igual que diálogos.

Por otro lado, al inicio del siglo xix, la de- la democracia pura. Las consecuencias se sin-
mocracia, lejos de ser una forma ideal de go- tieron a través de la historia.
bierno, se asociaba a los problemas políticos En la modernidad, los historiadores ingle-
de la Atenas clásica (ver raisbeck, 2018, pp.115- ses de simpatía conservadora (Tory) y liberal
122). La moderada constitución timocrática (Whig) aceptaron la interpretación aristo-
que estableció Solón en el año 594-593 a.C. crática de la democracia. Según Tucídides,
condujo a una tiranía. Luego padeció una se- Platón, Jenofonte y otros autores antiguos, la
rie de reformas bajo el lema de la igualdad democracia radical ateniense tenía un “ca-
de derechos (isonomía). Ya en la mitad del si- rácter siniestro” y proclive a la virulencia de
glo v a.C., los atenienses habían instaurado la retórica popular (whedbee, 2004, p.72). Para “nos da el ejemplo más brillante de una de- constitución mixta (política ii.1266a), admira- Mapa de Grecia antigua. Durante la
Segunda Guerra del Peloponeso (331-304
una democracia radical fundamentada en la el historiador Polibio, la democracia pura mocracia absoluta, y al instante, la misma da por los conservadores antiguos.
a.C.), Atenas y Esparta, con sus respectivos
asamblea soberana de todos los ciudadanos, convirtió al dêmos ateniense en “un bar- Atenas nos ofrece el ejemplo más melancó- Los modernos también han exaltado con aliados, se enfrentaron en batallas navales
y en la elección por sorteo a las cortes popu- co sin piloto”, donde la masa podía “tomar lico de la extrema debilidad de esta especie frecuencia la constitución espartana. Por y de infantería a través de Grecia y del
Mediterráneo.
lares, al consejo de 500 miembros (boulé) y toda decisión según sus impulsos aleatorios” de gobierno”. un lado, el sistema mantenía cierto aspec-
a la mayoría de los cargos administrativos. (vi.44.3-8). to democrático en la asamblea, la cual elegía
Para triunfar en la política, el ciudadano De igual manera, el autor inglés Jonathan Eunomía éforos, magistrados con la habilidad de res-
ateniense debía persuadir al dêmos o pueblo Swift se refirió a la constitución ateniense en Esparta presentaba un ejemplo de gobierno tringir el poder de la gerousía y de los reyes.
en la asamblea con sus argumentos. También 1701 como la tiranía de la mayoría (domina- más estable, más duradero y hasta cierto pun- Por otro lado, la gerousía era un fuerte ele-
debía defenderse de cualquier acusación ante tio plebis) (swift, 1701, p.8; whedbee, 2004, p.73). to más atractivo. Los espartanos llamaron su mento oligárquico, mientras que los reyes, al
una corte popular, como la Heliaia o corte El carácter errático de la democracia pura tipo de régimen eunomía o “buen orden”. Este ejercer cada uno la crucial función vitalicia de
suprema que condenó a Sócrates a la muerte de Atenas fue, para Tucídides, una causa consistía del balance entre una diarquía he- general y sacerdote, dominaban la esfera mi-
en el 399 a.C. Por necesidad floreció el arte principal de la derrota militar ante Esparta. reditaria, un consejo de mayores de 60 años litar y religiosa. Notablemente, Esparta nun-
de los sofistas, quienes enseñaban a argu- Después, al caer ante la monarquía macedo- (gerousía) –compuesto por 28 nobles electos ca fue sometida a un régimen tiránico. Según
mentar tanto a favor como en contra de una nia, Atenas perdió su independencia. Su glo- más los dos reyes– y una asamblea de hoplitas Heródoto, los espartanos consideraban que la
propuesta política, legal o ética. El fenómeno ria fue efímera. Por tanto, no brindaba un ciudadanos; el acceso a esta era mucho más ley y la costumbre (nómos) estaban por enci-
escandalizó a los moralizadores y a los sim- modelo real para los modernos. Como pro- restringido que en el caso ateniense. Tales ele- ma del poder de cualquier hombre en su ciu-
patizantes de la aristocracia, debilitados bajo nunció Simón Bolívar en Angostura, Atenas mentos formaron lo que Aristóteles llamó la dad (vii.104.4).
78 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la influencia clásica en la independencia • 79

de Venecia, otrora tan admirable, sucumbió concepto de la libertad como resultado de la


ante los ejércitos franceses en 1797. La gloria división del poder.
de la República romana, sin embargo, pare- Entre los próceres americanos, el aprecio
cía vigente. por los máximos ejemplos de la constitución
El mismo Miranda, a pesar de su filohele- mixta no se limitó a Miranda. En su Discurso
nismo, buscó en Roma un prototipo concreto de Angostura de 1819, Bolívar decla ró que
de gobierno para las naciones que planeaba “Roma y la Gran Bretaña son las naciones
liberar. En 1790, le presentó a William Pitt que más han sobresalido entre las antiguas
el Joven, primer ministro de Gran Bretaña, y modernas; ambas nacieron para mandar y
el modelo de una constitución para los nue- ser libres…” Los americanos debían estudiar
vos países de Hispanoamérica: incluía un se- y emular el modelo británico en su republi-
nado vitalicio, conformado de “caciques”, al canismo, es decir, en sus elementos más ro-
igual que censores, ediles y cuestores, todos manos y no en la monarquía medieval. Tal
La Cámara de los Comunes durante la
cargos con orígenes en la República romana. constitución, afirmó, “es la que parece desti-
administración de Sir Robert Walpole
Miranda combinó estos elementos con otros nada a operar el mayor bien posible a los pue- (1676-1745), de pie a la izquierda del
de la constitución británica, principalmente blos que la adoptan”. Presidente de la Cámara, Arthur Onslow,
El Senado aprobó la construcción del
sentado. Walpole fue el principal estadista
Arco de Septimio Severo en el año 203 un monarca o inca como jefe del poder ejecu- Como Miranda, Bolívar propuso la crea- británico entre 1721 y 1742. Es considerado
d.C. Erigido en la esquina noroccidental
tivo (bochetti, 2010, p.70). Tales paralelos entre ción de un senado al estilo romano. En su el primer Primer Ministro.
del Foro Romano, el arco celebra las
victorias del emperador Septimio Severo la Roma antigua y la Gran Bretaña moderna
y sus hijos, Geta y Caracala, sobre los no fueron fortuitos.
partos (195 y 197-198 d.C.), principales
enemigos de Roma en el oriente. Al asumir Los herederos intelectuales de la Revo-
el imperio y asesinar a su hermano, lución Gloriosa británica, efectuada en 1688,
Caracala ordenó borrar las referencias a
consideraban que su propio sistema de go-
Geta (damnatio memoriae).
bierno representaba el ideal de una consti-
tución mixta. Esta dividía el poder entre un
monarca en el trono, una aristocracia repre-
Bolívar aseguró que la constitución espar- LA CONSTIT UCIÓN MIXTA sentada en la Cámara de los Lores y una cla-
tana “produjo más efectos reales que la obra El caso de la República romana fue diferen- se mercantil con representación en la Cámara
ingeniosa de Solón”. El Libertador incluso te. Su modelo de gobierno, la máxima expre- de los Comunes (whedbee, 2004, p.72). Las li-
se refirió al legendario coraje de sus mujeres sión de la constitución mixta en el mundo bertades británicas dependían de que cada
para homenajear a las patriotas del Socorro, clásico, fue ejemplar para antiguos y moder- elemento respetara la libertad de los demás.
como se menciona en esta publicación. Otros nos. Polibio equipara los tres elementos de Haciendo eco del ideal romano que describió
criollos exaltaron la virtud republicana de la constitución romana –consulado, senado Polibio, William Blackstone (1723-1780), emi-
los espartanos como modelo para los nuevos y asambleas populares– a la monarquía, la nente jurista y político conservador, escribió
ciudadanos de América. No obstante, pocos aristocracia y la democracia respectivamen- que el balance de poder entre nobleza, pueblo
criollos hubieran querido emular institucio- te. En conjunto, las partes funcionaban de y rey “constituye la verdadera línea de liber-
nes como la diarquía o la agogé, el entrena- una manera tan eficaz que “ni siquiera los ro- tad y la felicidad” en Inglaterra (blackstone,
miento militar de todo joven espartano. Esta manos podían determinar si su gobierno era 1765, pp.154-155).
comenzaba a los siete años de edad con la una aristocracia, una democracia o una mo- Tal punto de vista no fue solo de origen
forzosa separación del niño de su familia; el narquía” (vi.11.11). Este orden de contrapesos británico. El filósofo francés Voltaire, por
objetivo era robustecer una casta marcial des- generó “un poder abrumador que cumplía ejemplo, escribió con admiración acerca de
tinada a la brutal opresión de un gran nú- cualquier objetivo que se trazaba” (vi.18.3-5). “la mezcla en el gobierno de Inglaterra, la
mero de esclavos (ilotas). Lo mismo aplica al En el momento de la independencia his- armonía entre comunes, lores y el rey” (vol-
acuartelamiento del ciudadano hoplita, inclu- panoamericana, la fundación de la república taire, 1733, p.59). Por su parte, el barón de
sive los casados, hasta los 30 años de edad, o estadounidense, de por sí inspirada en mode- Montesquieu, quien había escrito acerca de
a la abolición de la propiedad privada y del los antiguos, era reciente, su futuro incier- “las causas de la grandeza de los romanos y
dinero que, según el mito fundacional, ins- to; la Primera República Francesa, creada su declive”, se refirió al carácter moderado del
tauró Licurgo. Como Atenas, Esparta no po- en 1792, desató el reino del terror y se extin- gobierno británico en El espíritu de las leyes
día ser un modelo específico para América. guió con la coronación imperial de Napoleón (vii.17), donde discutió, en su capítulo acer-
Su uso se limitaba al ámbito de la retórica. Bonaparte solo 12 años después; la República ca de la Constitución de Inglaterra (xi.6), el
80 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la influencia clásica en la independencia • 81

versión, debería ser vitalicio, electo en un 2006, p.34). El 15 de ese mes, se dirigió con sus una monarquía suele no improvisarse (aris-
principio por el congreso y posteriormente he- compañeros al Monte Sacro (mons sacer) a las tóteles. política iii.1279b; 1286b ss.).
reditario. Su inspiración fue evidente: “Los afueras de la ciudad antigua. En el año 494 Al redactar su constitución, Bolívar no
senadores en Roma, y los lores en Londres” a.C., se agruparon ahí los plebeyos romanos emuló la República romana tanto como el
exclamó en Angostura, “han sido las colum- en protesta por su endeudamiento y escasa re- modelo que instauró el hombre que la fini-
nas más firmes sobre las que se ha funda- presentación política pese a su activo servicio quitó. El emperador César Augusto mantuvo
do el edificio de la libertad política y civil”. militar. La secesión de los plebeyos (secessio las formas republicanas –senado, cónsules y
Para Bolívar, era esencial agregar la estabi- plebis) terminó con un acuerdo; estos regre- tribunos entre otros– pero concentró el poder
lidad de la aristocracia a la nueva constitu- sarían a Roma con el derecho de elegir tribu- en sus propias manos (syme, 1939, p.2). Como
ción en América, lo cual impediría pasar “del nos anualmente para contrarrestar el poder Bolívar, Augusto no se podía referir a sí mis-
despotismo a la anarquía o de la anarquía de senadores y cónsules. Así, los plebeyos ro- mo como un rey; los romanos fundaron la
al despotismo”. En su criterio, los fracasos manos consiguieron un mayor grado de in- República al expulsar al último de los reyes
de los primeros gobiernos independientes en fluencia política que aquella de la élite criolla etruscos, los americanos se independizaron
Hispanoamérica confirmaban que “la liber- en el Imperio español de los Borbones. al romper todo vínculo con el rey de España.
tad indefinida, la democracia absoluta, son Consciente de la importancia del Monte Augusto nunca dejó de ser senador y gobernó,
los escollos a donde han ido a estrellarse to- Sacro en el desarrollo de la constitución mix- nominalmente, como primero entre sus igua-
das las esperanzas republicanas”. ta romana, el joven Bolívar juró ahí ante les (princeps senatus). Su autocracia puso fin
De manera contraria, una constitución Dios, sus ancestros, su honor y su patria: “… al violento caos de la era de las guerras civiles
mixta como la romana o la británica –la pri- no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi romanas. La autocracia de Bolívar, así fuera
El Libertador tenía un sólido conocimiento
de las constituciones antiguas y se inspiró mera una república aristocrática, la segunda alma, hasta que haya roto las cadenas que relegada al general Sucre, pretendía traer or-
particularmente en la romana. una monarquía parlamentaria– producía las nos oprimen por voluntad del poder espa- den a repúblicas incipientes y caóticas. No en
ventajas de “la soberanía popular, la división ñol” (lynch, 2006, p.35). La historia antigua vano, el poeta José Joaquín Olmedo intentó
y el equilibrio de los poderes, la libertad civil, de Roma le dio a Bolívar el ímpetu original convertir a Bolívar en un augusto america- la importancia del imperio de las leyes, las Boceto del “Santuario” elaborada por
de conciencia, de imprenta, y cuanto es subli- para convertirse en el Libertador de América. no (cussen, 1992, p.127). Para ambos, la estabi- cuales “tendrán que responder del destino de las autoridades virreinales, tal y como
este se encontraba al momento en que
me en la política”. Para Bolívar, entre más se lidad primó sobre la libertad. los… hombres” (de mier, 1998, pp.10-11). La re- aprisionaran a Antonio Nariño por la
apartasen las constituciones americanas del U N AUGUSTO A MERICA NO En América, la defensa de la constitu- pública democrática, no la aristocrática, se- publicación clandestina de la Declaración
de los Derechos del Hombre y del
modelo mixto, más seguro sería su fracaso. Una vez liberada América, Roma no deja- ción mixta y sus libertades quedaría en otras ría la alternativa a la autocracia. En los países Ciudadano, ca. 1793.
ría de ser relevante. Aunque el Congreso de manos. El general Santander, por ejemplo, se que liberó Bolívar, la tensión aún no se ha re-
BOLÍVA R Y ROM A Angostura rechazó la propuesta de Bolívar de refirió a la República romana para elucidar suelto. •
Los historiadores suelen enfatizar la influen- un senado vitalicio como el romano –y con él
cia de la Ilustración en el pensamiento políti- la posibilidad de una república aristocrática–,
co de Bolívar. Ciertamente, él no dominó las el Libertador tuvo vía libre para redactar la
lenguas clásicas; leyó a autores como Tácito y Constitución de Bolivia en 1826. En ella, rin- CAMILO TORRES
Julio César en traducciones francesas del la- dió un claro homenaje a la República romana Nació en Popayán el 22 de noviembre de 1766. Estudió latín, griego, matemáticas, filosofía, teología y re-
tín original. Según su biógrafo John Lynch, al dividir el poder legislativo entre senadores, tórica en el Colegio Seminario de Popayán y se graduó como doctor en jurisprudencia en el Colegio Mayor
a Bolívar le interesó la historia antigua “por tribunos y censores. También le dio indepen- de Nuestra Señora del Rosario. A los 26 años, fue nombrado consiliario, catedrático y vicerrector de esa
la calidad de sus relatos”, no para encontrar dencia al poder judicial. Dejó el poder ejecu- institución. Se recibió como abogado de la Real Audiencia y asesor del Cabildo de Santafé, donde se ganó
el respeto de virreyes y oidores. Después de la conspiración de los pasquines en 1794, se le encontraron li-
“lecciones prácticas o instituciones ejempla- tivo, sin embargo, en manos de un presidente
bros en francés que fueron llevados ante la Santa Inquisición. Defendió la soberanía de la monarquía bor-
res” (lynch, 2006, p.38). Esto no es correcto. En vitalicio con la facultad de elegir a su sucesor. bónica y del rey Carlos IV, al tiempo que proponía seguir a las provincias españolas que se proclamaban
su discurso de Angostura, Bolívar exhibe una Con ello, Bolívar pretendía evitar las eleccio- soberanas sin rebelarse contra la autoridad que emanaba del rey. En 1809, publicó su Memorial de agra-
sólida comprensión de los fundamentos de las nes, las cuales había considerado necesarias vios, documento que denuncia la mala administración del Imperio español y las desventajas de los ameri-
constituciones antiguas y, como vimos, pre- en Angostura antes de descartarlas “porque canos dentro de su jerarquía.
senta la República romana como un ejemplo producen el grande azote de las repúblicas, El 20 de julio de 1810, logró el nombramiento del virrey Amar y Borbón, detestado por la opinión popular,
concreto para la América española. Esta ins- la anarquía” (lynch, 2006, p.271). para presidir la Junta de Gobierno. Se enfrentó intelectualmente con Antonio Nariño respecto a la constitu-
ción política a seguir por el nuevo gobierno. Como presidente del primer congreso de las Provincias Unidas
piración se debió no solo a sus lecturas, sino En teoría, la Constitución de Bolivia man-
de la Nueva Granada, sostuvo una confrontación armada con Nariño. Brillante orador, fue presidente del
también a su visita a la Ciudad Eterna. tuvo los elementos centrales de la constitución Consejo Electoral, del Congreso y presidente de las Provincias Unidas. En 1812 y 1814, promovió el lideraz-
En agosto de 1805, Bolívar visitó Roma mixta. En la práctica, rompió su equilibrio. go militar del general exiliado Simón Bolívar, a quien le encomendó la captura de Santa Fe, controlada por
junto a su mentor Simón Rodríguez y su ami- Su elemento democrático era demasiado dé- los centralistas, y de la realista Santa Marta. Promotor de la separación de España y la independencia de la
Fragmento del discurso de Bolívar en la
go Fernando del Toro. Las ruinas de glorias bil, el monárquico abrumador. Pasó por alto Nueva Granada, fue capturado por el general Juan Sámano y ejecutado en Santa Fe el 5 de octubre de 1816.
presentación de la Constitución de Bolivia
en 1826. pasadas estimularon su imaginación (lynch, que, desde la antigüedad, la legitimidad de
82 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la expedición botánica como acto imperial • 83

LA EXPEDICIÓN
BOTÁNICA COMO ACTO
IMPERIAL
El rey Carlos III lanzó la Expedición Botánica en América para
incrementar el poder económico de una España estancada. Su valor
científico no fue mayor, pero fortaleció la cultura neogranadina e
impulsó los talentos de Francisco José de Caldas.

ALBERTO GÓMEZ MEJÍA

E
l Excelentísimo Señor Arzobispo tenían el deliberado propósito de servir de
Virrey Antonio Caballero y Góngo- fundamento al proceso productivo de la so-
ra, como solía decirle José Celestino ciedad y del Imperio español. Ramón Trías
Mutis, fue el gran protector del sabio y quien lo expresa claramente: la economía de la pe-
le nombró Director de la Real Expedición nínsula ibérica estaba en ruinas, “no había
Botánica del Nuevo Reino de Granada, en industria manufacturera y la agricultura es-
1782. El propio Mutis le había insistido con taba por los suelos…” Pese a tener en sus colo-
vehemencia. Ya se había aprobado en 1777 la nias importantes fuentes de materias primas
“Expedición Botánica a los Reinos de Perú y e inmensos mercados de consumo, España
Chile”. La inauguración oficial de la que co- “desarrollaba paradójicamente un comercio
rrespondió a la Nueva Granada se realizó el precario y lánguido” (trías, 1946, p.115).
29 de abril de 1783 y continuó sus labores Según Mauricio Nieto Olarte, España
hasta unos cuantos años después de la muer- buscaba aprovechar económicamente su do-
te de Mutis, ocurrida en 1808. La Expedición minio sobre su imperio, el más extenso del
Botánica duró 33 años. mundo. Durante su reino (1759-1788), Carlos
Recién iniciada la Expedición supo el iii implementó reformas políticas para esti-
Virrey Caballero y Góngora interesar al pro- mular la exploración científica en América,
pio Rey Carlos iii en la empresa, de tal mane- con el objetivo de incrementar la productivi-
José Celestino Mutis (1732-1808) sacerdote
y científico español líder de la Real ra que el 1º de noviembre de 1783 el monarca dad de las colonias y explotar su inmensa ri-
Expedición Botánica del Virreinato de la le concedió a Mutis el título de Primer botá- queza natural de una manera más eficiente.
Nueva Granada.
nico y astrónomo de la Expedición Botánica “Siguiendo los parámetros de la Ilustración
de la América septentrional. francesa, el gobierno español basó sus po-
De las palabras del rey acerca de su mo- líticas en la creencia de que la adquisición
tivación se infiere sin dificultad cuál era el y aplicación de conocimientos científicos in-
interés de España en las expediciones que se crementaría su poder político y económico”
efectuaron en Perú y Chile, la Nueva España, (nieto olarte, 2000, pp.9-10). En específico, la
Cuba y en el Nuevo Reino de Granada, y cuá- Corona española pretendía aumentar la ex-
les las dimensiones de tales empresas. La mo- plotación de la riqueza minera del Nuevo
Mutisia clematis. Mutisia clematis L. f. tivación económica de ellas está latente, es Mundo, pues le era necesario extraer mayo-
Témpera, Salvador Rizo Blanco.
El científico sueco Carlos Linneo (1707- decir que las investigaciones sobre flora, fau- res cantidades de oro y plata para financiar
1778) nombró esta flor en honor a Mutis. na y suelo que se realizaron en ese entonces sus ejércitos desplegados a través de Europa.
84 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la expedición botánica como acto imperial • 85

Pese al incremento de la producción de cacao, Botánica en Mariquita” porque, entre otras temor a equivocarnos, que la labor de Mutis de Cultura Hispánica, el cual creó en 1945 el
tabaco y tintes y la importación de estos pro- razones, Mutis señalaba “las minas de esta como botánico sistemático fue pobre, por no régimen franquista y sufrió desde 1977 su-
ductos a España en grandes cantidades, “las zona como las primeras para explotar” (frías dejar a la posteridad ninguna publicación… cesivas modificaciones, hasta transformar-
políticas imperiales hasta el siglo xviii inten- nuñez, 1992, p.31). La falta de publicación de los resultados lo- se en la que es hoy la Agencia Española de
taban reforzar la dependencia de las colonias, Está claro que se produjeron beneficios grados en desarrollo de la expedición, perdie- Cooperación Internacional para el Desarrollo
estimulando la minería en América y la agri- económicos para el Imperio Español. Esta co- ron vigencia e importancia desde el punto de (aecid).
cultura y la industria en España, que a su vez lonia, en cambio, no tuvo ninguno. Además, vista puramente científico, aunque en justicia Resulta interesante poner en este contex-
encontrarían un mercado en América” (nieto está bien respaldada la información sobre el debemos reconocer que su influencia en pro to el encuentro que el señor Mutis y el Barón
olarte, 2000, p.36). saqueo que se cumplió en aquellas calendas de la cultura colombiana fue enorme. (díaz- Alexander von Humboldt tuvieron a me-
Ejemplo del herbario recopilado durante En refuerzo de esta tesis, Marcelo Frías sobre este territorio. Hay inclusive reclama- piedrahita, 1992, pp.77; 98) diados de 1801. Andrea Wulf relata así los
la Expedición Botánica de la Nueva
Granada. Herbario de gramíneas del sostiene que el Virrey Caballero y Góngora ciones aún en trámite para la devolución de episodios:
Padre Eloy Valenzuela. decidió “fijar la residencia de la Expedición piezas arqueológicas (ver sentencia su649 de El área de trabajo de la Expedición no so-
2017 de la corte constitucional de colombia). brepasó los territorios entre Bucaramanga y Recibidos (Humboldt y Aimé Bonpland) por
Habría que evaluar en consecuencia, de Neiva y entre Tunja e Ibagué, con la inclu- Mutis y los principales personajes de la ciudad
manera adicional, la dimensión científica y sión de los trabajos que hizo Francisco José (Santa Fe de Bogotá) se vieron arrastrados a
política de la Expedición y, especialmente, de Caldas en Ecuador. Es decir, una peque- una fiesta detrás de otra. Nadie había visto ta-
los resultados y el liderazgo ejercido por José ña porción de la región andina. les celebraciones allí desde hacía décadas. A
Celestino Mutis en estos aspectos. La recolección de material biológico no Humboldt nunca le habían agradado las ce-
Libro de Maria Sibylla Merian, sobre las
estuvo adecuadamente apoyada con los da- remonias formales, pero Mutis le explicó que
plantas de indias, en la biblioteca personal
M U TIS EN LA N U EVA GR A NADA tos de campo claros y completos. La infor- había que tolerarlo para contentar al virrey de Mutis.
Mutis llegó a la Nueva Granada en 1760 con mación científica es, por lo tanto, bastante y los ciudadanos más destacados. Después de
el cargo de médico del Virrey, 23 años an- limitada, lo que le hace perder ese valor a las fiestas, el viejo botánico abrió sus vitri-
tes de que empezara la Expedición Botánica. los muchos exsicados (ejemplares de herba- nas. Mutis tenía también un estudio de dibu-
En ese lapso, tuvo una intensa relación cien- rio). De muchos exsicados que los recolectores jo botánico en el que, con el tiempo, treinta y
tífica con Carlos Linneo, el más importante de plantas silvestres toman, según el testimo- dos artistas, entre ellos varios indios, iban a
botánico del mundo en esa época, quien fa- nio verbal del Director del Herbario Nacional, elaborar 6 000 acuarelas diferentes de plan-
lleció en 1778. A menudo se hace referencia Colombia recibió muchos años después unas tas indígenas. Aún mejor, Mutis poseía tantos
al vasto conocimiento en ciencias naturales copias de ellos, que se guardan más con pro- libros de botánica, según le contó más tarde
del gaditano, quien ayudó a formar una muy pósitos históricos que científicos. Por su par- Humboldt a su hermano, que su colección solo
pequeña élite de neogranadinos, de lo cual te, las iconografías realizadas se conservan estaba por debajo de la biblioteca de Joseph
lamentablemente quedaron muy pocos tes- en sus originales en el Jardín Botánico de Banks en Londres. Los libros fueron un re-
timonios escritos. Madrid, y de ellas se han hecho reproduccio- curso de valor incalculable, porque hacía dos
En relación con el aporte intelectual de la nes que se han distribuido ampliamente por años que Humboldt había salido de Europa, y
Expedición Botánica de la Nueva Granada, todo el país, gracias a la labor del Instituto era la primera vez que podía hojear una vasta
el profesor Santiago Díaz Piedrahita conside-
ró que “fue la Expedición que menos resul-
tados publicó”, mientras que “los pocos que
se dieron a la luz no aparecieron con la de- ANTONIO JOSÉ AMAR Y BORBÓN
bida oportunidad”. Aparte de la precariedad Nació en Zaragoza en 1742 y murió en esta misma ciudad en 1826. Cadete en el regimiento de caballe-
de las publicaciones, Díaz Piedrahita mencio- ría Farnesio, fue ascendido a mariscal de campo y participó en el tercer asedio a Gibraltar en contra de la
na la ausencia de la Flora de Bogotá y el he- ocupación de Gran Bretaña. En la campaña de los Pirineos contra la Francia revolucionaria cubrió la reti-
rada a Toulouse, cerca de la frontera. Fue caballero de la Orden de Santiago de Compostela, en grado Gran
cho de que quedaran inéditas o usufructadas
Cruz de la Orden de Carlos III, de la Orden de San Hermenegildo y teniente general de los reales ejércitos.
por otros “las novedades taxonómicas y los
Como virrey de la Nueva Granada entre 1803 y 1810, continuó la Expedición Botánica. Defendió la monar-
descubrimientos de la Expedición”. El autor
quía y, en 1809, reprimió el levantamiento en Quito. Cuando Francia invadió España, sospechó de la lealtad
concluye lo siguiente: de los criollos, quienes lo creían afrancesado por su negativa a organizar cuerpos militares ante un even-
tual ataque de Francia en ultramar. Enfrentó el motín del 20 de julio de 1810 en Santa Fe y se opuso al ca-
Mutis nunca daba por terminadas las descrip- bildo abierto, la Junta Suprema, pero cedió ante la presión y fue presidente de dicha junta. Arrestado por
ciones y dejó pasar el tiempo sin concluir buen el falso rumor de un contragolpe, fue conducido a Cartagena, desde donde partió primero a La Habana y
número de ellas, lo que prácticamente equiva- luego a España. Su carrera había sido arruinada.
le a no haberlas hecho… Podemos afirmar, sin
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Tillandsia
Tillandsia af. imperialis E. Morren ex Mez.
Témpera. Anónimo

Maxillaria
Kefersteinia graminea (Lindl.) Rchb.f.
Témpera. José Manuel Martínez.

colocación. Muchas veces le insté para que otro. Su tío le puso al frente de la Expedición,
embalados y remitidos precipitosamente en siquiera me asegurase la plaza vacante que él sabría cómo. Yo quedo satisfecho con que
104 cajones en 1816 a España, donde aún per- había ocupado don Francisco Antonio Zea, se pongan mis colecciones de Quito bajo mi
manecen. Pasado un tiempo el país recibió y no lo pude conseguir. En fin, murió y me dirección, y que yo solo sea dueño de organi-
copias y reproducciones incompletas. dejó sin ninguna recompensa de tantos tra- zarlas. No quiero confundir mis trabajos con
Fiel expresión de todo esto fue lo que le bajos hechos con el mayor celo y honor, y en los de Mutis, ni tener la parte menor en los
aconteció a Francisco José de Caldas, uno de su última voluntad me separó con la mayor que ha dejado este botánico. Este me sepa-
los científicos mejor preparados y más renom- ingratitud e injusticia de la parte botánica en ró de ellos en su última voluntad, y me hizo
brados de la época de la Colonia. Era por je- que había hecho tanto mérito. Muchas veces, un servicio que no conoció. Gracias infinitas
rarquía el segundo dentro de la Expedición me dijo, de palabra y por escrito, que yo se- doy a la Providencia por haberme libertado
Botánica y era de suponer que sería el suce- ría su digno sucesor; que yo sería su confesor de este laberinto, y de sacrificar lo más pre-
sor natural de Mutis. Sin embargo, cuando político y el depositario de todos sus conoci- cioso de mis años a ordenar borrones, y a lle-
ya estaba por terminar su tarea, el gaditano mientos, de todos sus manuscritos, de todos nar los grandes vacíos que comienzo a ver en
designó a su sobrino, Sinforoso Mutis, lo que sus libros y de todas sus riquezas. ¡Cuántas la Flora de Bogotá.
generó la reacción natural de Caldas y curio- veces me lisonjeó llamándome el afortunado
Y concluyó:
samente, después, su reconocimiento, como se Caldas! Pero su carácter misterioso y descon-
lee en estas palabras: fiado, de que no podía prescindir, lo mantu- Ya preveo el asombro que van a causar a la
Alstroemeriae multiflorae fructificatio selección de volúmenes, comprobando, com- vieron siempre en silencio y en su retiro. Jamás Nación y al mundo sabio los manuscritos de Francisco Javier Matis uno de los más
Alstroemeria multiflora L. f. destacados artistas de la Real Expedición
parando y verificando sus propias observa- Estos son mis trabajos y los méritos que he comenzó la confesión prometida, jamás levan- Mutis ¿Quién puede creer que un hombre lle-
Botánica del Nuevo Reino de Granada.
Alstroemeria salsilla ciones. La visita fue beneficiosa para ambos. contraído con el Rey y con mi Patria en la tó el velo, ni me introdujo en su santuario. no de virtudes, de conocimientos, de sosiego
Bomarea edulis (Tussac) Herb. Mutis se sintió halagado por poder presumir Expedición de que era Director don José Siempre me mantuvo en la ignorancia del es- y de comodidades haya dejado unos vacíos in-
Témpera. Ambas de Francisco Javier de que un científico europeo había dado aquel Celestino Mutis. Este sabio siempre me ali- tado de sus cosas, y solo las he venido a co- mensos y difíciles de llenar? Es verdad que yo
Matís Mahecha. rodeo tan arriesgado solo para poder verle, mentó con esperanzas y ofertas que no supo nocer superficialmente después de su muerte. todavía no he visto sus escritos sino rápida-
y Humboldt obtuvo la información científica cumplir mientras vivió. Yo no pude conseguir (caldas, 1966, pp.353-354) mente en el momento de los inventarios; pero
que necesitaba. (wulff, 2015, p.110) que pusiese un solo oficio a mi favor, que cum- me han parecido desordenados, y todo con-
Añadió más adelante:
pliese con lo que solemnemente ofreció en mi fundido. Si yo lograse reconocerlos con repo-
Pero lo cierto es que los herbarios, los li- presencia al Excelentísimo señor que hoy nos Nada pido contra don Sinforoso Mutis. Yo no so, entonces formaría el verdadero juicio de
bros, los manuscritos y las acuarelas fueron manda; ni que diese el menor paso para mi quiero elevar mi fortuna sobre las ruinas de este Botánico. (caldas, 1966, p.354)
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Al parecer existe una carta de Caldas en que En una evaluación del aporte político de Caldasia
reprocha a Mutis por el nombramiento de su Mutis y de la Expedición Botánica a la cau- Corynaea crassa Hook. F.
Témpera. Francisco Javier Matís Mahecha
sobrino. En esta, dirigida a su amigo Antonio sa de la independencia de España, Santiago Especie nombrada en honor a Caldas.
Arboleda, fechada en 28 de febrero de 1806, Díaz Piedrahita sostuvo que la Expedición
le manifiesta: “Más de uno envidia mi suerte Botánica fue
en Santafé, más de uno cree injusto a Mutis
la máxima empresa científica del período co-
en haberme preferido a su sobrino, y todos es-
lonial, marcó una época y se convirtió en re-
tán espantados con su sucesor. Todo el mundo
ferente obligado de la ciencia colombiana,
pone sus ojos sobre mí, todos quieren cono-
funcionó a la manera de un instituto científi-
cer a este popayanejo que arrebató el amor y
co que tenía bajo su responsabilidad el estudio
la confianza de un hombre que creen inac-
de los recursos naturales y de su aprovecha-
cesible y la misma desconfianza” (ver cartas
miento. Por su concepción contribuyó a la
de caldas y caldas 2016, 263).
educación y a la formación científica de unos
Desde el punto de vista político, lo que se
cuantos jóvenes que estaban llamados a per-
ha denominado históricamente como “Des-
petuar estas disciplinas en nuestro medio.
cubrimiento de América”, “conquista espa-
ñola”, “colonización” o “encuentro de dos
Concluye lo siguiente:
culturas” son eufemismos para expresar el
genocidio indígena y la aculturación que se Un balance objetivo de la conducta y de las Detalle en un cuaderno de notas de
cumplió en estos territorios entre los siglos realizaciones de Mutis deja en claro que el Francisco José de Caldas.
xvi y xix. Los imperios siempre cumplen esa
tarea vituperable, que intentan justificar de
diversas maneras.

FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS


Nació en Popayán en octubre de 1768. Era hijo de
un antiguo oficial español. Estudió en San Francisco
de Asís, donde fue alumno de Félix de Restrepo, y
en el Colegio de Nuestra Señora del Rosario hizo es-
tudios en derecho. Regresó a la provincia para ad-
ministrar, con poco éxito, los negocios familiares.
Conocido como el Sabio, colaboró en periódicos y
revistas con artículos sobre geografía, medicina y
costumbres aprendidas. Estudió botánica y conoció
a José Celestino Mutis, con quien tuvo una difícil
relación, aunque participó en su expedición como
astrónomo. Fue director del Observatorio Astronó-
mico y profesor de matemáticas. Después del 20 de
julio de 1810, fue capitán de ingenieros, teniente
coronel, miembro de la Comisión Militar, coronel y
director de fábricas e ingeniero general. Fundó la
Academia de Ingenieros en Medellín, una escuela
militar. Tras la reconquista española de la Nueva
Granada, murió fusilado en Santa Fe el 28 de oc-
tubre de 1816, junto con otros patriotas. Dejó in-
conclusas algunas de sus obras, entre ellas un atlas
que estaba produciendo cuando estalló la revolu-
ción de la Independencia.
90 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la expedición botánica como acto imperial • 91

gaditano nada tuvo que ver con la insurrec-


ción, aparte de contribuir, involuntariamen-
te y como buen ilustrado, a perfeccionar en
la ciencia y en el conocimiento a sus discípu-
los y colaboradores más cercanos. (díaz-pie-
drahita 2009)

En todo caso, el mal llamado Pacificador


Pablo Morillo, el 29 de octubre de 1816, or-
denó fusilar, entre otros, a Francisco José
de Caldas y desterró a Sinforoso Mutis a
Centroamérica.
Don Marcelino Menéndez y Pelayo, en
su Historia de la Poesía Hispanoamericana
(433), en el capítulo dedicado a Colombia, se
refiere a Caldas como un hombre “a quien
sin hipérbole puede concederse genio cien-
tífico de invención”, y “a quien España debe
un monumento expiatorio”. Por esta razón,
el Rey Alfonso xiii dispuso por decreto unos
años después que
La lápida, localizada en 1925, reza: “Perpetuo
para dar testimonio del amor de España a desagravio de la Madre España a la memoria
Colombia y a toda América, conmemorando el del inmortal neogranadino Francisco José de
día doce de octubre en que se celebra la Fiesta Caldas” (ver tisnés, 1969, p.219). La cruel pa-
de la raza, se procederá por el Ministerio de radoja, cercana al sarcasmo, es que un impe-
Instrucción Pública y de Bellas Artes a dic- rio fusila a un ciudadano y luego lo declara
tar las disposiciones necesarias para que en inmortal.
el vestíbulo de la Biblioteca Nacional se colo- En Colombia, durante la campaña pre-
que una lápida en honor del insigne colom- sidencial de Belisario Betancur, uno de sus
biano Francisco José de Caldas. integrantes, Eduardo Arcila, propuso que se
realizara una segunda expedición botánica.
La idea se filtró; fue el expresidente Carlos
Lleras Restrepo quien la propuso pública-
mente en el periódico “Nueva frontera”, y fue
aceptada por el Presidente Betancur. Como
resultado, durante su gobierno funcionó la
Fundación Segunda Expedición Botánica,
JORGE TADEO LOZANO que no pasó de publicar algunos libros, que territorio nacional. En el reglamento que ex- Passiflora maliformis
no solo duró menos que la primera, sino que pida el Gobierno se indicarán las entidades Passiflora seemannii Griseb.
Nació en Santa Fe el 30 de enero de 1771. Hijo del marqués de San Jorge, estudió literatura, filo- Témpera. Nicolás Cortés Alcocer (pág.
sofía y medicina en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y viajó a Europa para conti- tampoco pudo demostrar verdaderos y signi- que participarán en su ejecución, los presu- anterior).
nuar una carrera militar. Luchó en la campaña del Rosellón contra Francia en la guardia de Corps ficativos trabajos científicos. puestos que se asignarán y las estrategias que
y fue ascendido a capitán. Tras estudiar química en España, regresó a la Nueva Granada, donde Loranthus
Finalmente, en la ley 299 de 1996, que re- deberán adoptarse. Tristerix secundus (Benth.) Kuijt
participó en la Expedición Botánica como zoólogo y dictó la cátedra de química en el Colegio
guló los jardines botánicos en Colombia, se Témpera. Anónimo
Mayor del Rosario. Formó parte del movimiento del 20 de julio de 1810 y fue electo presidente
dispuso en el artículo 11 que A pesar de los esfuerzos que muchos jar-
del Colegio Electoral. En 1811 participó en la redacción de la primera Constitución del Estado Bromelia
de Cundinamarca, aunque esta no proclamó la independencia total de España. Fue el primer pre- dines, investigadores públicos y privados Greigia stenolepis L.B. Sm.
sidente del Estado, cargo al que renunció tras el golpe que encabezó Antonio Nariño en 1812. para apoyar el proceso de investigación cien- y principalmente instituciones educativas Témpera. Francisco Escobar Villarroel
Se retiró para dedicarse a la ciencia, pero, como otros miembros de la Expedición Botánica, fue tífica de la flora colombiana y la publicación universitarias han hecho, la expedición bo-
arrestado. Murió el 6 de julio de 1816, ejecutado en Santa Fe por las tropas españolas. de sus resultados, establécese de manera per- tánica permanente no ha pasado de ser una
manente la Expedición Botánica en todo el ilusión. •
92 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a i n f l u e n c i a c l á s i c a e n l a c o n q u i s ta e s pa ñ o l a d e a m é r i c a • 93

PA R T E I I I
••
DE LA CRISIS
AL CONFLICTO
La revolución de
Independencia y
el nacimiento de
la República

Batalla del Río Palo, ca. 1850,


José María Espinosa Prieto.
94 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a o c u pa c i ó n na p o l e ó n i ca y e l f i na l d e l a b s o l u t i s m o e n e s pa ña • 95

LA OCUPACIÓN
NAPOLEÓNICA
Y EL FINAL DEL
ABSOLUTISMO EN
ESPAÑA
La ocupación francesa de España fue determinante no solo para
las independencias americanas, sino para el futuro del gobierno
español. De las luchas entre absolutistas y liberales surgió una
monarquía limitada.

MARIO JARAMILLO

E
spaña sufrió en el siglo xix graves criollo, construido a lo largo de la dinastía de
crisis, comparables a las que vivie- los Austrias, y en la ocupación por los penin-
ron las naciones americanas durante sulares de los cargos más importantes de la
ese periodo y no en pocas ocasiones vinculan- administración en ultramar (lynch, 1996, p.45).
tes entre sí. Padeció la ocupación napoleónica En 1778 se promulgó el Reglamento para
entre 1808 y 1814, la guerra de Independencia el Comercio Libre. La Corona abrió más de
contra Francia, la independencia de América, una docena de puertos en la península para
experimentos y revoluciones liberales, gue- comerciar con América, pero mantuvo la res-
rras civiles y las pérdidas de Cuba, Puerto tricción para los puertos extranjeros. Gran
Rico y Filipinas en 1898. El siglo xix marcó Bretaña fue una de las naciones perjudicadas.
el final del imperio, cuyo auge había comen- La medida se vino abajo con la consiguien-
zado a finales del siglo xv, con el reinado de te crisis comercial, como consecuencia de la
los reyes Católicos. declaración de guerra de España contra los
El preludio de la tragedia tomó forma con ingleses. Durante la vigencia del reglamen-
la derrota española en 1805 en la batalla de to, entre 1778 y 1796, las importaciones desde
Trafalgar, a manos de las escuadras inglesas. América se habían multiplicado quince veces,
Pero el punto de partida de las crisis del xix pero, tras su desaparición, junto a los suce-
se sucede en la década de 1770. El empeño por sos vividos en las colonias y en la penínsu-
implantar las reformas borbónicas y el finan- la, las importaciones descendieron hacia 1820
ciamiento de la guerra contra Gran Bretaña más de un 85 % (fisher, 1996, p.118). La reduc-
se canalizó sobre todo a través de la presión ción del comercio sucedió de forma paralela
fiscal sobre las rentas coloniales. Se pensaba a los procesos emancipadores de las colonias.
Napoleón Bonaparte intervino en la que la puesta en marcha de una estructura España llegaba pletórica del siglo xviii.
Península Ibérica para impedir que la
marina de Gran Bretaña, su máximo centralizadora supondría mayores ingresos Fue el tiempo de la expansión económica, con
enemigo, usara los puertos de Portugal. y un control directo sobre los habitantes del un incremento importante de la población,
Su poder se extendió también sobre partes
de España e, inevitablemente, obtendría el
imperio. En América el efecto de las reformas que se dedicaba a la agricultura en un 70 %.
dominio del reino en 1808. se tradujo en el desmantelamiento del Estado La estructura respondía al modelo feudal. El
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de un extranjero” (negro, 1968, p.62). En los úl-


timos decretos firmados, Fernando vii otor-
gó la soberanía a la Junta Suprema y dio la
orden de que el Consejo de Castilla convoca-
ra a las cortes en defensa del reino. La Junta,
sin embargo, quedó en manos de Murat y el
Consejo de Castilla pronto proclamó rey a
José Bonaparte.
El pueblo español se sumó al levanta-
miento de Madrid. Contra la invasión se cons-
tituyeron 18 juntas provinciales. La guerra de
Independencia se libraba por las capitanías
generales y por el pueblo que optó por la es-
trategia de guerrillas.
Francia constituyó en España una cor-
te, compuesta por los llamados afrancesados,
que, aunque aprobaban la nueva dinastía,
veían inaceptable la desmembración españo-
Tras la derrota de su hermano José en la. Para independizarse de Francia hicieron
la Batalla de Bailén (1808), Bonaparte
invadió España. Aunque extendió el frente común con los absolutistas, que busca-
poder de Francia más allá de los Pirineos, ban el restablecimiento borbónico; y con los
también desató una revuelta popular que
liberales, que querían romper con el absolu-
minaría su autoridad y fortalecería a
Gran Bretaña. tismo. Se enfrentaron 110 000 franceses contra
100 000 españoles. En agosto de 1808, el go-
poder territorial estaba en manos de los no- quitársela luego y entregarla a un miembro bierno inglés aceptó luchar contra las tropas
bles y de la Iglesia. Nada de esto, sin embar- de la familia Bonaparte. Ante la negativa napoleónicas, a petición de las juntas españo-
go, se alteró notablemente con las explosiones de su hermano Luis, optó por dársela a su las. Napoleón, en respuesta, desplazó 250 000
revolucionarias al norte de América en 1776 otro hermano, José, entonces rey de Nápoles nuevos combatientes.
y Francia en 1789. y Sicilia. Cuando Fernando vii se enteró de Una junta central se instaló en Cádiz
que él no estaba en los planes de Napoleón, en enero de 1809, después de que Napoleón
LA OCU PACIÓN F R A NCESA decidió marchar a Bayona, junto a sus padres. conquistara Madrid y restableciera en el tro-
En marzo de 1808 el príncipe de Asturias, Antes de viajar constituyó una Junta no a su hermano José i, quien había huido
Fernando de Borbón, conspiró contra su pa- Suprema de Gobierno, bajo las órdenes del a Vitoria. A pesar del triunfo en Madrid, la
dre, el rey Carlos iv, y se convirtió en el nue- infante Antonio, su hermano, cuya presencia guerra no estaba ganada por los franceses. Fernando vii asumió el trono de España al
vo rey de los españoles como Fernando vii. fue reclamada en Bayona por el emperador. Continuó hasta 1814. obligar a su padre, Carlos iv, a abdicar en
1808, cuando éste pretendía abandonar
El sucesor dio así un golpe a los cortesanos Cuando el 2 de mayo se disponía a partir, la
España ante la amenaza napoleónica.
de su progenitor, encabezados por el minis- muchedumbre madrileña lo llamó traidor. El LAS CORT ES DE CÁDIZ Pronto Napoleón obligaría a Fernando vii a
tro Manuel Godoy, príncipe de la Paz, a quien general Joaquín Murat, que aspiraba a que Y LA CONSTIT UCIÓN LIBER A L ceder su poder ante el de su hermano, José
Bonaparte.
responsabilizaba del mal gobierno. Napoleón lo sentara en el trono, cargó con- Una nueva junta, tras la disolución de la cen-
Un año antes, mediante el Tratado de tra el pueblo y se alzó como jefe de las fuer- tral, instauró las Cortes de Cádiz y decretó
Fontainebleau, las tropas francesas entra- zas de ocupación. España daba comienzo a una regencia en ausencia del rey legítimo. Las
ron en España con la intención de invadir su propia guerra de Independencia contra la cortes estarían conformadas por peninsula-
Portugal, protegida por los ingleses. La pre- Francia napoleónica. res y americanos, invitados a elegir diputa-
sencia francesa llevó a Fernando vii a pedir En Bayona, Napoleón logró que Fernando dos. Al saberse que por la representación de
a Napoleón su reconocimiento. Este, aunque vii renunciara al trono, apoyado por su pa- habitantes, América tendrían un mayor nú-
no aceptaba del todo a Carlos iv, tampo- dre. Más tarde Agustín Argüelles, una figu- mero de diputados, los peninsulares determi-
co legitimó a Fernando vii, pues le moles- ra prominente en las futuras Cortes de Cádiz, naron un cupo inferior.
taba que hubiera contado con los ingleses escribió: “Reunidas en ella [Bayona], consin- Napoleón Bonaparte instaló a su hermano,
José, en el trono de España en 1808,
para destronar a su padre. Su plan consis- tieron, autorizaron, y del modo que pudieron, A pesar de la estirpe liberal de las Cortes, generando inmediatas acusaciones de
tía en reestablecer la corona del destronado, consumieron la entrega de su patria en manos fue ostensible el recelo hacia las opiniones usurpación.
98 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a o c u pa c i ó n na p o l e ó n i ca y e l f i na l d e l a b s o l u t i s m o e n e s pa ña • 99

Es preciso resaltar que, con el recono-


cimiento de Fernando vii, el modelo mo-
nárquico no se puso en duda, aunque sí su
dimensión. La soberanía pasó a estar repre-
sentada por la nación y se rompió con el ab-
solutismo al incluir la división de poderes,
limitar las atribuciones del rey y reservar
para la Corona el poder ejecutivo. Además,
introdujo la libertad de expresión, eliminó
la Inquisición, las pruebas nobiliarias para
ingresar a los ejércitos y el régimen señorial,
pero no abolió la nobleza. Aunque esta y la
religión se mantuvieron, con lo cual se definió
un estado confesional, la Constitución, sím-
bolo del liberalismo radical (garcía de cortá-
zar y gonzález vesga, 1994, p.431), proclamó un
estado liberal. Las Cortes de Cádiz, cuyos
constituyentes estuvieron influenciados por
La Constitución de Cádiz de 1812 el pensamiento de Adam Smith, sentaron las
buscó representar las dos partes de
la nación española, la continental bases teóricas del nuevo régimen. Sin embar-
europea y la americana de ultramar, go, la revolución liberal no habría triunfado
unidas en el grabado.
si al mismo tiempo no hubiese caído en cri-
sis el sistema absolutista, cuya quiebra derivó
provenientes de América y la discrimina- Eso sí, para preservar sus intereses comer- de la imposibilidad de modernizar un estado
ción de la que fueron objeto las propuestas ciales, aportaron los primeros fondos para la sin afectar la holgura estamental.
de sus diputados. Las decisiones se tomaron pacificación de América (malamud, 2007, p.53). En cuanto a América, las cortes abolieron
mayoritariamente en virtud de la convenien- Asimismo, con el beneplácito de las autorida- los tributos indígenas, suprimieron la mita y
cia peninsular, sin contemplar ni atender las des, establecieron la Comisión de Reemplazos eliminaron varios monopolios. Prácticamente
circunstancias propias y específicas de los te- de América, que organizó las expediciones todas las medidas quedaron en papel y no fre-
rritorios americanos. (jaramillo, 2010, p.30) militares contra los rebeldes. naron las ansias independentistas.
Mientras se desarrollaba la guerra de La información proveniente de América,
Cádiz concentraba el comercio con América. Independencia contra Francia, las cortes tra- por otra parte, llegaba tarde y distorsiona-
Los comerciantes gaditanos determinaban bajaban en una nueva constitución. Estas, da. La metrópolis no sabía cómo responder
la política hacia las Indias. Jamás se toma- que “reconocen, proclaman y juran de nuevo adecuadamente. En muchas ocasiones se so- la guerra estaba perdida y, tras la recupe- Joaquín de Mosquera y Figueroa (1748-
ron en serio los movimientos independentistas 1830). Payanés realista con larga
por su único y legítimo señor don Fernando brestimaron los movimientos rebeldes. La ración por las fuerzas independentistas del
Medalla de Proclamación de la trayectoria en la burocracia imperial,
Constitución de Cádiz de marzo de 1812.
(costeloe, 1986, p.216) y enterraron propuestas vii de Borbón” (artola, 2008, p.363), crearon en Gaceta, medio de difusión de la regencia, oriente peninsular, claudicó. En diciembre fue electo representante por Venezuela
Acuñación en bronce. de reformas intentadas desde la metrópolis. 1812 una carta fundamental, conocida como afirmaba que los insurrectos eran una mi- se firmó el Tratado de Valençay, que recono- a la junta peninsular en 1809, y luego
presidente de la Regencia de España entre
la Pepa. En la elaboración de la constitución noría insignificante (jaramillo, 2010, p.36). ció a Fernando vii como rey de España y de 1810 y 1812.
triunfó el ideal liberal. Fue en Cádiz donde La presencia inglesa en la guerra de las Indias. Tras la guerra quedaban el desan-
nació políticamente el vocablo liberal, que Independencia de España, bajo el mando gre financiero, un déficit presupuestal cercano
luego se expandió por el mundo, como en- del general Arthur Colley Wellington, suma- al 40 %, la parálisis de la actividad económi-
carnación del principio de la libertad. Al res- ba 50 000 efectivos. Combatieron junto a los ca y la pérdida de control sobre las colonias.
pecto dijo el pensador Benedetto Croce: “No ejércitos españoles y la guerrilla, y merma-
deja de ser irónico que el nuevo avance espi- ron el poderío francés. Napoleón descuidó el LA PRIMER A R ESTAUR ACIÓN
ritual [el liberalismo] fuera bautizado en el frente español, inmerso en su intento fraca- Fernando vii entró en Valencia en marzo de
país que –más que ningún otro de Europa– sado por apoderarse de Rusia. Wellington, 1814. Allí recibió la nueva constitución y una
había permanecido cerrado a la filosofía y a jefe supremo de los ejércitos hispano-ingle- carta firmada por 69 diputados absolutis-
la cultura moderna, en un país esencialmente ses, aprovechó la ocasión, obtuvo el triunfo tas. En el llamado Manifiesto de los Persas,
medieval y escolástico, clerical y absolutista en la batalla de Vitoria en junio de 1813 y ce- le pedían nuevas cortes y la suspensión de la
como España” (marichal, 1995, p.9). rró el paso hacia Francia. Napoleón vio que constitución liberal. En mayo terminó con el
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era un asunto de ingratitud, mientras el Con-


sejo de Indias llamaba a los rebeldes “club de
villanos” (costeloe, 1986, p.35). No obstante, FERNANDO VII
en febrero de 1815, una expedición de 10 000 Nació en El Escorial el 14 de octubre de
hombres bajo el mando del general Pablo 1784 y murió en Madrid el 29 de septiem-
Morillo zarpó hacia las Indias. Su objetivo era bre de 1833. Hijo de Carlos IV y nieto de
eliminar el gobierno revolucionario de Buenos Carlos III, fue reconocido por las Cortes
Aires, pero Venezuela y Nueva Granada recla- como príncipe de Asturias en 1789. No
tuvo buenas relaciones con sus padres.
maron su atención. La presencia de Morillo
Gracias a la influencia de su preceptor,
alargó el proceso independentista. Retornó a Juan Escóiquiz, y de buena parte de la
la península a finales de 1820, convencido de nobleza, alcanzó la Corona en 1808 luego
que América había dejado de ser española. de la Conjura del Escorial y del Motín de
El 20 de noviembre de 1815 se constitu- Aranjuez, un levantamiento popular con-
yó en Europa la Santa Alianza, que abrió a tra las reformas de Carlos IV y su asesor,
Manuel Godoy. Durante la invasión france-
España un nuevo frente bélico para pacificar
sa debió ceder el trono a José Bonaparte y
América, ante la negativa inglesa de actuar soportar la prisión, al igual que su padre.
por la fuerza. Su cometido, sin embargo, se
Las Juntas Provinciales asumieron la so-
estrelló en 1818 en el congreso de Aquisgrán, beranía de España y la Junta Central, al
donde las cinco naciones más poderosas de ejercer el poder legislativo y el ejecutivo,
Europa, alentadas por Gran Bretaña, ofre- convocó a las Cortes en Cádiz. En 1812,
cieron sus oficios en una posible mediación estas produjeron una constitución libe-
con las colonias. Fernando vii rechazó la pro- ral y regulada por la Regencia, aunque
Fernando VII se negó a reconocerla pos-
puesta y se decidió por una nueva expedición,
teriormente. Cuando Napoleón empezó a
que partiría de Cádiz con 18 000 hombres. perder su poder, Fernando VII cambió su
El proyecto fracasó desde que empezó a co- actitud servil. En 1813, con el Tratado de
rrer el rumor de que los navíos, comprados a Valençay, Napoleón reconoció como rey de
Rusia, eran inservibles para la travesía. Esto España a Fernando VII, quien promulgó un
causó malestar entre las tropas, ya de por sí decreto que restablecía la monarquía ab-
soluta en 1814. Se abolieron las Cortes y
mal aprovisionadas. Además, la fiebre ama-
la Constitución de Cádiz. Inició la recon-
rilla afectó a varios expedicionarios y la in- quista de las colonias americanas que se
filtración de masones en las filas del ejército habían declarado independientes. En la
avivó el fuego contra la aventura. Se preten- primera etapa de su reinado, entre 1814 y
día, en realidad, un levantamiento militar 1820, restableció su poder absoluto sobre
que proclamara la Constitución de 1812 (sán- España y sus dominios en ultramar. Tras la
rebelión de Rafael del Riego en 1820, fue
chez mantero, 2017, p.88).
obligado a jurar la Constitución de Cádiz,
El general Rafael del Riego, quien se rebeló proceso político seguido durante seis años. El 1 de enero de 1820 el comandante la cual negó nuevamente. Contando con
contra la segunda expedición punitiva a Expresó que había sido despojado de la so- Rafael del Riego organizó el plan para que el apoyo del ejército francés del rey Luis
América el 1 de enero de 1820.
beranía por las Cortes de Cádiz cuando “fui Fernando vii jurara lealtad a la Constitución XVIII, pudo restaurar su poder como monar-
privado de mi libertad y de hecho del gobier- y acabar así con su poder absoluto. El hi- ca absoluto en 1823. Reanudó sus medidas
no de mis reinos” (artola, 2008, p.408). Tomó dalgo liberal protagonizó el retorno al libe- de censura y represión a los liberales, lo
cual le generó resistencia entre la pobla-
una serie de medidas de retorno al absolu- ralismo, que no discutió la continuidad de
ción pese a su popularidad inicial tras re-
tismo. Disolvió las cortes, eliminó las dipu- la monarquía. El rey, ante la avalancha de cuperar la Corona. Tras su muerte, el tro-
taciones provinciales y declaró enemigos a operaciones en su contra, capituló y asu- no fue reclamado tanto por su hija Isabel
los “afrancesados” y liberales. Revivió, ade- mió la Constitución de 1812. Se transforma- como por su hermano Carlos, lo que desa-
más, el Consejo de la Inquisición y el de las ba en rey constitucional por los siguientes tres taría una guerra civil en 1834.
Órdenes Militares. Restableció las pruebas años. Con el levantamiento de Riego, la expe-
nobiliarias para ingresar en los ejércitos y dición a América fue suspendida para alivio
devolvió privilegios a la nobleza y al clero. de los rebeldes en ultramar. Meses más tar-
Restaurado el absolutismo, el ministro de de, casi un año después de haberse erigido
ultramar afirmó que el problema americano la República de Colombia, el nuevo régimen
102 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a o c u pa c i ó n na p o l e ó n i ca y e l f i na l d e l a b s o l u t i s m o e n e s pa ña • 103

los “doceañistas” –aquellos que habían par- Sin poder contener el avance francés, las
ticipado en las Cortes de Cádiz–, sobre los cortes liberaron a Fernando vii, retenido en
“veinteañistas”, más jóvenes. Para los prime- Cádiz. El 1 de octubre de 1823, el duque de
ros, moderados, la revolución liberal había Angulema, que había nombrado una regencia
triunfado y solo bastaba aplicar la consti- tras la ocupación francesa de Madrid, recibió
tución. Los segundos, exaltados, reclama- solemnemente a Fernando vii en el puerto de
ban reformas más radicales. Se suprimieron Santa María. Abolido el régimen liberal, el
los mayorazgos y las órdenes religiosas mo- monarca volvió a ocupar el trono. Se restau-
nacales y se aprobó una reorganización del ró el absolutismo.
ejército, el reordenamiento de la enseñanza El rey, que no perdía las esperanzas de
pública, el primer código penal y una nueva recuperar América, decidió reimplantar la
división territorial del país. Comisión de Reemplazos, liquidada por el
gobierno liberal. Su función se limitó a bus-
LA SEGU NDA car recursos para pagar las deudas contraídas
OCU PACIÓN F R A NCESA en los intentos de detener la independencia
Fernando vii, descontento con el rumbo libe- americana.
ral, se apoyaba en sus amigos absolutistas, los
llamados realistas. En marzo de 1821 se reve- LA SEGU NDA R ESTAUR ACIÓN
ló la existencia de un plan para restablecer Rafael del Riego, el héroe liberal, fue en-
la monarquía absoluta. La resistencia arma- tregado a los absolutistas y en octubre fue
da se movilizaba en el país contra los libera- condenado a la horca. La pena de muerte se
les, que ya resentían la división interna. El convirtió en una práctica habitual del régi-
gobierno, bajo los moderados, sufría la con- men absolutista. Un año más tarde, Luis xviii
frontación con los exaltados. En las eleccio- le envió una carta a su sobrino Fernando vii
nes la mayoría recayó sobre estos últimos y en la que le recomendaba distanciarse de “la
Riego fue nombrado presidente del órgano le- ciega arbitrariedad que, lejos de aumentar el
gislativo. El giro radical inquietó a las poten- poder de los reyes, lo debilita” (tuñón de lara,
cias europeas y Francia decidió intervenir en 2018, p.91).
España. Fernando vii, que se declaraba cau- Fernando vii reimplantó los mayorazgos,
tivo moral del régimen, había pedido ayuda a anuló las reformas educativas, suprimió la
su tío Luis xviii. La recibió a cambio de ven- enseñanza de las matemáticas y la astrono-
tajas comerciales en ultramar, la mitad de la mía, a cambio de imponer las de música, dan-
isla de Santo Domingo, el restablecimiento za y esgrima. En 1830 cerró las universidades
de cortes estamentales y reformas que mer- y persiguió a los liberales.
maran el ejercicio de una autoridad absoluta. En 1826 España contaba con casi 14 mi-
En enero de 1823, el monarca francés anun- llones de habitantes, de los cuales práctica-
ció el envió de 100 000 soldados “invocando mente nueve millones vivían en el campo. La
Rey Luis xviii de Francia (1755-1824). ofreció perdón general a aquellos americanos al Dios de San Luis para conservar el trono propiedad de la tierra estaba concentrada en
Como rey de Francia tras el declive de que aceptaran la constitución liberal y jura- de España a un nieto de Enrique iv” (artola, 1 323 títulos nobiliarios y en 32 000 propie- importante. América cada vez estaba más le- Tras ser capturado en Jaén, el general del
Napoleón (1814-1824), restauró con sus Riego fue condenado por traición y colgado
tropas a Fernando vii en el trono de España ran fidelidad al rey. Pero el pesimismo cundía. 2008, p.652). Se produjo la segunda ocupación tarios eclesiásticos. El absolutismo goberna- jos de España. Fernando vii dio por perdi-
en la plaza de la Cebada de Madrid en
en 1823. El político liberal Antonio Alcalá Galeano, francesa. Las fuerzas liberales resultaron de- ba con la complicidad abierta de la nobleza das definitivamente las colonias cuando, en noviembre de 1823.
desde Cádiz, pedía que se reconociera la in- rrotadas. Pablo Morillo, entonces al frente del y el clero. diciembre de 1823, tomó cuerpo la doctrina
dependencia de América. Las cuentas habla- Ejército de Castilla y Asturias, se retiró sin La segunda restauración del absolutis- Monroe, que consideraba cualquier interven-
ban por sí solas. Los recursos que llegaban combatir (sánchez mantero, 2017, p.97) y se pasó mo supuso para España una enorme deuda ción europea en América como un acto hostil
desde ultramar representaban en 1819 ape- al bando enemigo (tuñón de lara, 2018, p.88). económica con el Estado francés. El comer- contra Estados Unidos.
nas un 4.5 % del total de los ingresos, mien- Mientras tanto el estadista británico George cio exterior mostraba un profundo déficit y El gobierno absolutista no era ajeno a las
tras entre 1803 y 1806 llegaron a superar en Canning, ministro de Asuntos Exteriores, era evidente que el tránsito de metales pre- conspiraciones y tenía dificultades para con-
promedio el 12 % (fontana, 1978, p.71). afirmaba que la reconquista de América no ciosos desde América había sucumbido y que servar el poder. Algunos nobles y el alto clero
Las cortes se reunieron a mitad del año y tenía esperanza y que la reconciliación entre España no había logrado en sus tres siglos im- no admitían que Fernando vii se hubiera ne-
deliberaron durante varios meses. Triunfaron España y las Indias era imposible. periales implantar una producción nacional gado a reimplantar la Inquisición y veían un
104 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a o c u pa c i ó n na p o l e ó n i ca y e l f i na l d e l a b s o l u t i s m o e n e s pa ña • 105

exceso de moderación. Esto, sumado a que el general Baldomero Espartero. El 31 de agos- la participación de los electores para elegir
monarca no tenía descendencia, llevó pensar to, después de siete años de guerra, los car- el legislativo. La tendencia hacia un régimen
a muchos en el infante Carlos, hermano del listas se rindieron y reconocieron los derechos conservador llevó a la reaparición del general
rey, como sucesor. de Isabel al trono. Espartero, que se enfrentó con María Cristina
Fernando vii enviudó en 1829 y al poco Los liberales, que apoyaron en la guerra por no disolver las cortes.
tiempo contrajo matrimonio con María Cris- a la reina María Cristina, sabían que había La reina regente huyó a Valencia con el
tina de Borbón, sobrina suya. Extremó pre- que contar con ella para afianzarse en el po- prestigio debilitado, debido a su incapacidad
cauciones para impedir a su hermano el der. La Corona, desde la muerte de Fernando para moderar las ambiciones de los partidos
acceso al trono. El 3 de abril de 1830 supri- vii, se había rodeado de políticos reformistas y en medio de manifestaciones en varios lu-
mió la ley sálica, que impedía reinar a las que buscaron el equilibrio entre el reformis- gares del país. Espartero entró triunfante en
mujeres desde los tiempos de Felipe v. El 10 mo administrativo y el conservatismo polí- Madrid. Ante la situación, la regente nombró
de octubre nació su hija Isabel. Había asegu- tico (sánchez mantero, 2017, p.119). Con el paso un gabinete compuesto por los progresistas li-
rado la sucesión. Pero el infante Carlos y sus de los años, se asentaron en el poder fuerzas berales, abdicó y se embarcó hacia Francia.
seguidores ubicados en el extremo absolutis- liberales cada vez más radicales. Terminaba así su regencia, mientras adopta-
Joaquín Baldomero Fernández-Espartero y ta no convinieron con los hechos. Se presen- Antes de terminar la guerra carlista, la ba el título de condesa de Vista Alegre.
Álvarez de Toro (1793-1879). Como general
tía una guerra civil. En 1833 la reina María reina regente nombró a Juan Álvarez Méndez, Espartero y la reina eran incompatibles,
triunfante de la primera guerra Carlista
(1833-1840), aseguró la transición hacia Cristina, temerosa por la confrontación que conocido como Mendizábal, encargado de for- pero ello no significó un ataque contra la
una monarquía constitucional en España. podría sobrevenir con los carlistas, convenció mar un gobierno. Mendizábal, al inaugurase monarquía ni contra los Borbones. El mode-
al moribundo Fernando vii de que restaura- las cortes, presentó proyectos para institucio- lo monárquico constitucional no estaba en
ra la ley sálica. Así lo hizo sin que se supiera nalizar la prensa libre, establecer la respon- discusión. El general liberal se convirtió en
públicamente. Cuando se recuperó, sin em- sabilidad ministerial y modificar las normas presidente del Consejo de Ministros de un go-
bargo, anuló el decreto. Falleció el 29 de sep- electorales. En los debates que se llevaron a bierno progresista, que impulsó la venta de
tiembre y dejó una reina: su hija Isabel ii. cabo en enero de 1835 sobre el sistema elec- bienes eclesiásticos y se dedicó al estudio de
María Cristina sería la regente hasta que ob- toral, el liberalismo mostró dos vertientes, la política arancelaria.
tuviera la mayoría de edad. embriones de partidos políticos: el modera- El 8 de mayo de 1841 Espartero fue esco-
do y el progresista. El primero sería el mayor gido regente por unas cortes recién electas: se
LA GU ER R A CA R LISTA: contribuyente a la consolidación de la mo- le confiaba la custodia de Isabel ii. Al parecer
ABSOLU TISTAS CON TR A narquía constitucional. Mendizábal, liberal influenciado por Gran Bretaña, y con la idea
LIBER A LES progresista, en 1836 desamortizó los bienes de combatir el contrabando, rebajó los aran-
Las pretensiones del infante Carlos no cesa- eclesiásticos, lo que condujo a la ruptura de celes. Actuó con severidad ante las insurrec-
ron. El 1 de octubre comenzaron las insurrec- las relaciones entre España y el papa Gregorio ciones en su contra. La actitud del general
ciones carlistas apoyadas por el campesinado. xvi, pero obtuvo así los recursos para finan- causó malestar incluso entre los progresistas.
El País Vasco, Navarra y Cataluña se convir- ciar el último tramo de la guerra. El gobierno Desde Francia, María Cristina presionaba su
tieron en sus bastiones. Sus seguidores de- de Mendizábal, que eliminó las pruebas no- salida. Pronto se quedó solo. Continuaron los
fendían una monarquía de origen divino, la biliarias para acceder a los establecimientos levantamientos y no tuvo más remedio que
religión católica y la Iglesia como institución. militares, se enfrentaba cada vez más con la marcharse del país en 1843.
Su enemigo era el liberalismo. reina regente, que quería situar en el gobierno Desposeído de la regencia, que terminó
La reina María Cristina obtuvo, contra su a los moderados. Sin mucho éxito, retornaron con el juramento como reina de Isabel ii en
cuñado, el apoyo de Gran Bretaña, Francia los progresistas al poder y convocaron a unas noviembre, embarcó hacia Inglaterra a mi-
y Portugal y rápidamente los liberales –los cortes constituyentes para aprobar una nue- tad de año. Ennoblecido en 1839, paradóji-
viejos enemigos de su esposo fallecido– se va constitución que sustituyera la de 1812, de camente por la reina María Cristina, con el
sumaron a ella, interesados en que no se re- difícil implantación. El 22 de mayo de 1837 se título de duque de la Victoria, fue recibido
tornara al absolutismo. Para 1837, la superio- aprobó la carta, inspirada en el utilitarismo como un héroe por el duque de Wellington.
ridad del ejército liberal sobre el carlista era del pensador liberal Jeremy Bentham. Se es- Había combatido bajo su mando en la guerra
evidente, pero hacía falta fortalecer la fuer- tableció el principio de la soberanía nacional, de Independencia contra Francia. También
za militar en el norte. La presencia de 10 000 la elección directa de diputados y se concedió había luchado junto al general Pablo Morillo llegado a España para quedarse. No solo puso Reina María Cristina de Borbón (1806-
1878). Hija del rey borbón de las Dos
hombres más y nuevo armamento se finan- la potestad legislativa a las cortes de manera contra la independencia americana. fin al absolutismo monárquico, sino fue el ar-
Sicilias, fue reina consorte (1829-1833) al
ciaron con las ganancias obtenidas por la des- compartida con el rey. El liberalismo, en medio de la turbulen- tífice de la monarquía limitada, bajo la so- casarse con Fernando vii y, tras su muerte,
amortización de los bienes eclesiásticos. La En 1840, el partido moderado retomó el po- ta historia del siglo xix, y a pesar de las difi- beranía de la nación, que perdura hasta la regente (1833-1840) hasta la mayoría de
edad de su hija, Isabel ii .
fase final de la guerra fue encomendada al der. Limitó la libertad de prensa y restringió cultades coyunturales y estructurales, había actualidad. •
106 • bicentenario de la independencia 1810-1830 veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares • 107

VETERANOS,
MILICIANOS,
GUERRILLEROS
Y REGULARES
Una aproximación a las tropas
independentistas
Veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares llenaron las
filas de ambos bandos durante las guerras de Independencia.
Los hombres del ejército libertador fueron el sostén político
de la nueva República.

ARNOVY FAJARDO BARRAGÁN

L
a forma en que tradicionalmen- rama más amplio, variado y complejo acerca
te se narraron las guerras de Inde- de los procesos independentistas.
pendencia en Hispanoamérica en Uno de los campos de estudio que se ha
general, y en Colombia en particular, se ha beneficiado de esta renovación historiográfi-
centrado en la actuación de los principales ca es la historia militar, al indagar más allá
jefes políticos y militares, especialmente de de lo que durante mucho tiempo fue la na-
aquellos que se alzaron contra el monarca rración de los itinerarios de unos ejércitos que
español. Sin embargo, posteriores investiga- iban de un lugar para otro y se enfrentaban
ciones han señalado las limitaciones de esta en combates de diferente magnitud, a lo que
visión: en primer lugar, si bien fue útil para seguía el inventario de triunfos y derrotas
la construcción de una identidad nacional, en para, finalmente, contar las respectivas “con-
el fondo presentaba varios vacíos que querían secuencias” de tales acciones. Por supuesto,
llenarse con las imágenes de unos pretendi- esa narrativa sigue siendo necesaria, pero no
dos héroes pertenecientes a las élites, quienes suficiente.
se sacrificaron para liberar a estos territo-
rios de unos supuestos tiranos en nombre de LA F R AGMEN TACIÓN SOCIA L
un pueblo inocente y pasivo; y en segundo Y LA COMPOSICIÓN DE LOS
lugar, relacionado con lo anterior, encontra- CU ER POS A R M ADOS
Banda de los Cuerpos de Antioquia, mos que tales narraciones terminaban igno- En Hispanoamérica la sociedad monárquica
Girardot, Rifles, Cartagena, Alto
rando, o menospreciando, la participación de estaba caracterizada esencialmente por dos
Magdalena.
los otros sectores que componían la sociedad, aspectos: el primero, estar organizada por es-
así como los móviles por los cuales actuaron. tamentos, cada uno de ellos con ciertos pri-
Francisco Urdaneta (1791-1861) militar
nacido en Montevideo, participó en En esa medida, el desarrollo de la historia so- vilegios; y el segundo, que esos estamentos,
las guerras de Independencia de la cial, la renovación de la historia política y los salvo contadas excepciones, se diferenciaban
Nueva Granada. Eventualmente fue
gobernador de Antioquia y luchó en la aportes recientes de los enfoques culturales entre sí por su origen racial, lo que causaba
guerra de los Supremos. y de género han permitido ofrecer un pano- tensiones (jaramillo uribe, 2001, pp.121-166). Esto
108 • bicentenario de la independencia 1810-1830 veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares • 109

era más evidente en sociedades como la neo- dentistas, o colaboraron con ellas. Los indíge- creadas con algunas familias de terratenien-
granadina, donde el mestizaje había avanza- nas de Tierradentro, en la provincia de Neiva, tes de Popayán, como los Obando (zuluaga,
do con más fuerza, de modo que, para inicios apoyaron a Nariño en la Campaña del Sur, 1985, pp.28-42). No hay que olvidar, además,
del siglo xix, cerca de la mitad de la pobla- mientras que aquellos que habitaban en las los constantes flujos de soldados y milicianos
ción pertenecía a alguna de las denominacio- planicies de Casanare, Arauca y Venezuela que marcharon de la Nueva Granada hacia
nes de mestizos. se unieron a las partidas de caudillos como Venezuela o viceversa.
La Independencia no solamente significó José Antonio Páez y fray Ignacio Mariño, así Finalmente, también hay que señalar que
la ruptura entre la metrópolis española y los como a los ejércitos organizados por jefes la Independencia no fue un asunto exclusiva-
territorios americanos; también fue la frag- como Simón Bolívar y Manuel Piar. mente de hombres de letras y soldados; tam-
mentación de ese orden estamental y racial, La esclavitud como institución econó- bién las mujeres, fuesen de las élites o de los
marcado por los cambios en las lealtades po- mica y social se encontraba en crisis desde sectores populares, participaron de manera
líticas. Es falsa la idea de un alinderamiento finales del siglo xviii por las crecientes di- activa en diversos espacios políticos y de so-
total entre unos “americanos independentis- ficultades de conseguir mano de obra para ciabilidad. Desde las tertulias y las chicherías
tas” frente a unos “peninsulares realistas”; las cuadrillas que trabajaban en haciendas y hasta el acompañamiento a los ejércitos y el
Guías de Bogotá. una mirada más atenta nos permite identifi- minas en el territorio neogranadino (gonzá- apoyo a las guerrillas, pasando por las labo-
Las imágenes de esta serie de uniformados, car que en todos los estamentos sociales hubo lez, 1984, pp.162-200). El proceso político y mi- res de espionaje, las mujeres, fuesen patrio-
creadas después de las guerras de
Independencia de la Nueva Granada, partidarios de la Independencia, así como fer- litar de la Independencia solamente aceleró tas o realistas, actuaron de manera valiente
fueron un homenaje simbólico a las vientes defensores del rey español. ese proceso, debido al reclutamiento que tan- y eficaz (lux, 2014, pp.105-136). Al recuerdo que
regiones que participaron en la lucha
Dentro de las élites compuestas por es- to realistas como independentistas hicieron se ha tratado de perpetuar de heroínas como
emancipadora.
pañoles y criollos, hubo casos en que euro- de esclavos bajo promesas de liberación. Las Policarpa Salavarrieta y Antonia Santos, vin-
peos de alto rango terminaron sirviendo a la características del reclutamiento, así como culadas al apoyo a los independentistas en
causa independentista, como José Ramón de las duras condiciones del servicio, hicieron Santa Fe y en el Socorro respectivamente, hay
Leyva, coronel y antiguo secretario del vi- que muchos buscaran desertar, mientras que que agregar las de muchas mujeres anóni-
rrey que luego sirvió a las órdenes de Antonio otros fallecieron por causa de las enfermeda- mas que valientemente abrazaron las ban-
Nariño (ver leyva medina, 1982). Por otra par- des, marchas y combates. Algunos, a pesar deras que consideraron eran las más justas.
te, fueron muchos los criollos que defendie- de combatir valientemente, volvieron a que-
ron la causa real; baste recordar que dentro dar sometidos a la tutela de sus amos, mien- LOS CU ER POS A R M ADOS
de los 39 oficiales realistas fusilados en Santa tras que otros lograron su libertad (ver pita DU R A N T E LAS GU ER R AS DE
Fe después de la batalla de Boyacá había cin- pico, 2012). En el corto y en el mediano plazo, INDEPENDENCIA
co granadinos, cinco venezolanos, un ecuato- esto llevó a un debilitamiento general de la Es necesario conocer las diferentes formas de
riano, un guayanés y un puertorriqueño (ver economía, que tendría serias implicaciones a organización de los cuerpos armados en que
riaño, 1969, p.309). lo largo del siglo xix. participaron los miembros de la sociedad mo-
Por su parte, los indígenas, a pesar de sus Pero es al observar a los mestizos don- nárquica durante la Independencia. La im-
precarias condiciones de vida, gozaban de la de, por diferentes motivos, se encuentra una portancia de conocerlas radica en la relación Uniforme del Batallón Cartagena.
protección legal de sus comunidades y terri- fuerte participación en los cuerpos armados que existe entre ellas con los proyectos polí-
torios gracias a las autoridades reales; por tal propiciando la movilidad social. Mestizos, ticos que se pusieron en juego y las lógicas de
razón, muchos de los miembros de los res- mulatos y zambos buscaron grados, ascensos, los enfrentamientos armados.
guardos indígenas se movilizaron en nombre reconocimientos, para mostrar su vocación y Hay que recordar que por medio de los
del monarca. Son bien conocidos los casos de su participación política. Formaron gran par- cuerpos armados se transmitieron al menos
las provincias de Santa Marta y Pasto, donde te de las tropas veteranas, de las milicias y tres proyectos políticos claramente diferencia-
los indígenas organizaron milicias y grupos de los grupos guerrilleros. A modo de ejem- dos. Los independentistas terminaron cons-
de guerrillas que se enfrentaron de mane- plo, baste mencionar que los mulatos de las truyendo un discurso alrededor de la libertad
ra eficaz a las fuerzas independentistas que milicias de Cartagena, dirigidos por Pedro y la organización de un gobierno republica-
les hicieron frente (ver gutiérrez ramos, 2007; Romero, fueron protagonistas el 11 de noviem- no, donde el ciudadano-soldado era uno de
saether, 2005). No está de más recordar que bre de 1811, cuando la ciudad proclamó su sus componentes principales (ver fajardo ba-
en Pasto su principal héroe no es un líder in- independencia absoluta de España (múnera, rragán, 2006, pp.44-55). Por su parte, dentro
dependentista, sino un indígena realista, el 1998, pp.173-223). Por su parte, aquellos que de los realistas estaban aquellos partidarios
coronel Agustín Agualongo (ver ortiz, 1958). habitaron los valles del río Patía, al sur de de la Constitución de 1812 que defendían una
No obstante, también hubo indígenas Popayán, fueron llamados a defender la cau- monarquía limitada, y los absolutistas, que
Artillería de Cartagena. que lucharon a favor de las armas indepen- sa del rey por medio de las redes clientelares deseaban el mantenimiento del orden político Trompeta de guías.
110 • bicentenario de la independencia 1810-1830 veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares • 111

y social tal como estaba; ya fuese en nombre V ET ER A NOS Y MILICIA NOS Bandera de la guerra a muerte, símbolo
del escalamiento de la violencia en la lucha
de esa constitución o en nombre de la auto- Los primeros ejércitos conformados en el pe- contra España. Bolívar declaró la guerra a
ridad tradicional del monarca, la adhesión riodo de la guerra cívica surgieron a partir muerte en 1813.
a España pasaba por su defensa por vía de de los cuerpos creados por las autoridades
las armas. reales. En Hispanoamérica, junto con la flo-
Sin embargo, no todas las acciones de ar- ta y el sistema de fortalezas, la defensa de la
mas siguieron una misma lógica. Siguiendo monarquía estaba basada en la existencia de
la tesis de Clément Thibaud (2003), podemos regimientos y batallones compuestos por sol-
observar que, entre 1810 y 1813, en lo que se dados veteranos, los cuales eran apoyados por
ha denominado como guerra cívica, los nive- unidades de milicia de dos tipos: la “urbana”
les de violencia fueron bajos, las campañas y la “disciplinada”. En todas ellas lo frecuen-
eran cortas y dejaban pocos muertos; poste- te fue que la oficialidad estuviera conforma-
riormente, la radicalización de las posturas da por españoles peninsulares y por criollos,
políticas entre independentistas y realistas mientras que en la tropa los soldados euro-
llevaron a que la violencia entre ambos ban- peos se mezclaban con aquellos reclutados en reflejar la estructura estamental de la socie-
dos aumentara, de modo que más que nada, las tierras donde estaban acantonados, en su dad monárquica (gómez pérez, 1992; marchena
estamos ante una guerra civil. Por último, en mayoría mestizos. Con respecto a las milicias, fernández, 1992). Por supuesto, estas no estu-
1820, gracias a los acuerdos de regularización estas estaban organizadas según el orden so- vieron siempre ociosas; en las provincias de
de la guerra suscritos por Bolívar y Morillo, cial y racial existente entonces, de modo que Cartagena y Santa Marta estuvieron movili-
los enfrentamientos se hicieron siguiendo los podían formarse unidades exclusivamente de zadas para diversas campañas que se hicie-
usos y costumbres de la guerra entre Estados blancos, de mestizos y de indígenas, según los ron contra pueblos indígenas en territorios
debidamente reconocidos, hasta que las fuer- recursos económicos y los hombres disponi- de frontera como el Darién y Riohacha, así
zas realistas fueron derrotadas definitivamen- bles; la diferencia entre las milicias discipli- como contra esclavos fugitivos agrupados en
te hacia 1826. nadas y urbanas radicaba en la presencia o rochelas y tribus consideradas como hostiles
no de oficiales que las instruyesen, así como (herrera angel, 2003, caps. v y vi; kuethe 1993,
el goce de ciertos aspectos del fuero militar. pp.283-308).
Pero, más allá de eso, las milicias se trans- En el Virreinato de la Nueva Granada,
formaron en otra corporación donde se podía los principales cuerpos veteranos se encontra-
ban en Cartagena y Santa Fe de Bogotá. La
actuación de ellos en el momento de la con-
formación de las juntas de gobierno fue de Infantería de marina.
adhesión, aunque tales actos no fueron sufi-
cientes hasta que los oficiales desafectos a las
juntas de gobierno fuesen retirados de tales

ANTONIO RICAURTE ATANASIO GIRARDOT


Nació en Villa de Leyva el 10 de julio de 1786. Fue nieto del marqués de San Jorge y sobrino de Nació en Santa Fe de Antioquia el 2 de mayo de 1791. Estudió en el Colegio Mayor de Nuestra
Jorge Tadeo Lozano. Se graduó en jurisprudencia del Colegio Mayor de San Bartolomé. Fue se- Señora del Rosario y se graduó en jurisprudencia en la Universidad Santo Tomás. En 1810 ingresó
cretario del Tribunal de Cuentas y de la Real Audiencia de Santa Fe. Tras los eventos del 20 de como teniente en el batallón Auxiliar y fue transferido al de Voluntarios de la Guardia Nacional.
julio de 1810, entró como subteniente en el batallón Voluntarios de la Guardia Nacional y cus- Participó en la Campaña del Sur y, en 1811, combatió en Bajo Palacé, donde con 190 hombres
todió al virrey Antonio Amar y Borbón. Ingresó con el grado de capitán al ejército de las re- resistió a una brigada de 2 000. Fue ascendido a capitán y, durante la Primera República, parti-
cién constituidas Provincias Unidas de la Nueva Granada. Participó en la campaña de Bolívar en cipó en la guerra civil en el ejército federalista. Fue enviado por el Congreso a Venezuela para
Venezuela en 1813 y estuvo presente en numerosas batallas, entre ellas la de La Grita, Carache, auxiliar a Bolívar en su campaña de 1813. Participó en las campañas de Mérida, Trujillo, Barinas
Niquitao, Taguanes y San Mateo. En esta última acción de armas murió el 25 de marzo de 1814 y Caracas, y estuvo en las batallas de La Grita, Ponomesa, Agua Obispos, Taguanes, Nutrias y
al buscar impedir que los soldados realistas bajo el mando de Francisco Tomás Morales se toma- Puerto Cabello. Envuelto en la bandera republicana, Girardot murió el 20 de septiembre de 1813
ran el almacén de pólvora de los patriotas, que se encontraba en la hacienda San Mateo, pro- en una acción armada en el cerro de Bárbula. Tenía 22 años de edad. El artículo 3º de la ley de
piedad de Bolívar. Su hazaña facilitó el contraataque del Libertador, quien logró vencer a las honores que dictó Bolívar decía: “su corazón será llevado en triunfo a la capital de Caracas,
tropas enemigas en esa batalla y mantener la resistencia antes de verse obligado a abandonar donde se le hará la recepción de los libertadores y se depositará en un mausoleo que se erigi-
Venezuela por la presión española. rá en la Catedral Metropolitana”.
112 • bicentenario de la independencia 1810-1830 veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares • 113

exterminadas en las batallas de la Cuchilla Dentro de los independentistas las princi-


del Tambo y La Plata; por último, las tro- pales guerrillas se crearon entre 1816 y 1819,
pas de las Provincias Unidas ubicadas en el como única resistencia posible a las fuerzas
Socorro y Pamplona fueron derrotadas en realistas de Pablo Morillo y sus partidarios
Cachirí. Solamente algunos grupos peque- locales. En Santa Fe, Tunja y el Socorro, las
ños de oficiales lograron escapar hacia el exi- guerrillas fueron organizadas por miembros
lio: los que se salvaron del asedio a Cartagena de las élites, como los hermanos Almeyda
partieron hacia las islas británicas del Caribe, en los alrededores de Santa Fe y la familia
mientras que, en el interior, supervivientes Santos Plata en el Socorro, siendo apoyadas
buscaron refugio en las montañas, o emigra- por varios sacerdotes y los alcaldes de algu-
ron hacia los llanos de Casanare y Arauca. nos pueblos. Aprovechando los bosques y la
Por su parte, las milicias realistas crea- fragosidad del terreno, llegaron a poner en
das en Popayán, Pasto y Santa Marta con- aprietos a las fuerzas realistas apostadas en
taron con el apoyo de unidades veteranas y el centro de la Nueva Granada, aunque tam-
milicias disciplinadas. En el suroccidente del bién sufrieron duras derrotas. La represión
país las compañías de regimientos veteranos realista posterior buscó castigar severamen-
fueron enviadas desde Quito y Lima, las cua- te a todos aquellos que las patrocinaron, sin Los hermanos Ambrosio y Vicente Almeyda,
nativos de Pamplona, formaron en 1817
les estaban compuestas por mulatos y crio- importar condición social o sexo.
una guerrilla patriota, la cual operaba
llos; mientras tanto, en Santa Marta, fueron Por su parte, los extensos llanos de Arauca alrededor de Chocontá, Cundinamarca,
escasos los refuerzos peninsulares que llega- y Casanare fueron escenario de la conforma- para combatir a las fuerzas realistas en
medio de la reconquista.
ron para apoyar a los samarios en su lucha ción de guerrillas de caballería, lo que jugó a
contra los cartageneros antes de la llegada de su favor en los encuentros contra las fuerzas
Pablo Morillo. En 1812 llegó una expedición enviadas a tratar de destruirlas. Agrupadas
de 308 hombres y en 1813 arribó una de 214 en torno a la fuerza y el carisma de los jefes,
(albi, 1990, p.402). las partidas llaneras estuvieron conforma-
das por hombres indómitos acostumbrados
LA IMPORTA NCIA a una vida seminómada, siendo más bien es-
DE LAS GU ER RILLAS casa su obediencia a un orden jerárquico.
Lanceros del Apure atacando a tropas unidades. En Cartagena y Santa Fe los cuer- Las milicias, junto con las unidades ve- Para independentistas y realistas, las guerri- Jefes como José Antonio Páez, Ramón Nonato
españolas. Los lanceros montados de los
pos veteranos sirvieron de núcleo para la con- teranas, se convirtieron en las primeras es- llas, también conocidas como partidas, fac- Pérez, Juan Nepomuceno Moreno, Juan Galea
llanos sobresalieron en la guerra irregular
contra los españoles. formación de los ejércitos provinciales a los cuelas de formación militar para varios de ciones y bandas, fueron de los instrumentos y fray Ignacio Mariño sostuvieron junto con
que se agregaron nuevas unidades, cuyo ori- los futuros jefes de la Independencia, más por más eficaces para sostener sus banderas (ver sus huestes la causa independentista; de he-
gen estaba en algunas de las milicias existen- la continua práctica de la vida marcial que pérez o., 1982). Sin embargo, hay diferencias cho, fueron capaces de liberar a Casanare en
tes. Esto les dio una ventaja inicial cuando por el estudio teórico del “arte de la guerra”, entre ellas por los lugares donde surgieron, 1817 (pérez ángel, 1987, pp.79-85), convirtiendo
empezaron los enfrentamientos militares, aunque hubo intentos de profesionalización las maneras en que se organizaron y los mo- la provincia en la futura base de operaciones
tanto los conflictos civiles entre independen- en ese sentido apoyados por la presencia de tivos por los cuales se movilizaron. para la campaña de 1819.
tistas como la guerra contra los realistas. oficiales extranjeros (fajardo barragán, 2006,
La ausencia de unidades coloniales no fue pp.38-44). También se convirtieron en espacios
obstáculo para que las demás provincias or- de socialización y de opinión pública, pues los
ganizaran entre 1810 y 1816 sus propias tropas. ciudadanos-soldados llegaron a intervenir ac-
Por ejemplo, Antioquia creó un sistema mi- tivamente en varios episodios políticos como JOAQUÍN CAICEDO Y CUERO
litar basado en los territorios en los cuales se la deposición del presidente cundinamarqués Nació en Santiago de Cali el 22 de agosto de 1773. Estudió jurisprudencia en el Colegio de San Francisco
había organizado la provincia, mientras que Jorge Tadeo Lozano o la declaración de inde- de Asís de Popayán. Fue juez de cuentas de Santa Fe. En 1809 fue nombrado alférez real de Cali y, en 1810,
el gobierno general de las Provincias Unidas pendencia de Cartagena en 1811. miembro y secretario de la Junta Revolucionaria. En 1811 ejerció el cargo de presidente de la Junta de
de la Nueva Granada fue creando batallones Este sistema de organización militar des- Gobierno de las ciudades del Valle del Cauca. Participó en la campaña de Pasto. Cuando regresaba de Quito
fue capturado por los guerrilleros realistas, a quienes había perdonado en el avance de las tropas repu-
desterritorializados, a los que se agregaron apareció hacia 1816. Mientras que las tropas
blicanas. En 1812, fue conducido a Pasto. Aunque fue liberado por el general norteamericano Alejandro
las fuerzas que se unieron a sus banderas, cartageneras sucumbieron en el asedio dirigi- Macaulay, el enemigo lo capturó de nuevo en Calambuco tras un fuerte combate. Conducido nuevamente
como las venezolanas bajo el mando de ofi- do por Pablo Morillo, las cundinamarquesas, a Pasto, esperó en el patíbulo seis días, pero murió ejecutado el 26 de enero de 1813 en la plaza de San
ciales como Simón Bolívar y Rafael Urdaneta vallecaucanas y socorreñas que combatieron Sebastián con Macaulay y 16 hombres más.
(fajardo barragán, 2006, pp.41-42; 51-52). en el suroccidente del país desde 1813 fueron
114 • bicentenario de la independencia 1810-1830 veteranos, milicianos, guerrilleros y regulares • 115

se concentró esencialmente en Pasto y adqui- Morillo. Sin embargo, desde muy pronto ese en una estructura militar coherente a oficia-
rió un carácter cada vez más popular, en la contingente resultó ser insuficiente para la les y soldados de muy diverso origen: llaneros
medida que las élites prefirieron aceptar el tarea encomendada; el plan de los españoles de las guerrillas, oficiales exiliados y reclu-
nuevo orden político. Dentro de los últimos era asegurar el control de Venezuela, la Nueva tas europeos (brown, 2006). Sin renunciar a la
líderes guerrilleros se encontraban refugiados Granada y, en la medida de lo posible, enviar caballería llanera, el objetivo fue crear uni-
peninsulares como Benito Boves –sobrino del unidades para reforzar a las fuerzas realis- dades de infantería que libraron las campa-
legendario caudillo realista de los llanos ve- tas de Perú. De modo que se crearon unida- ñas de 1818 y 1819, al mismo tiempo que se
nezolanos– y el indígena Agustín Agualongo. des compuestas por reclutas americanos, ya convirtieron en el sostén político de la nueva
Las últimas acciones en esa área se desarro- fuesen realistas decididos o independentistas República que tuvo su origen en la conquista
llaron entre 1822 y 1824, cuando Agualongo y forzados, lo que incidió en su capacidad de de Guayana. Por eso Bolívar llegó a afirmar,
sus hombres fueron derrotados (gutiérrez ra- combate y confiabilidad. Para complicar más en 1821, que era en el ejército en donde esta-
mos, 2007, cap. vi). las cosas, los llaneros que al mando de Boves ba representada esa Colombia que surgió en
habían derrotado a Bolívar fueron desbanda- medio de esas batallas.
LOS EJÉRCITOS R EGU LA R ES dos en su mayoría, lo que fue un error político Al estar ligado a la persona y autoridad
Como se ha mencionado, los niveles de vio- y militar, pues se perdió uno de los principa- de Bolívar, el ejército libertador fue creciendo
lencia cambiaron entre 1810 y 1820. Durante les sostenes de la causa real (ver thibaud, 2003, en tamaño y complejidad (thibaud, 2003, caps.
los años de guerra civil, cuando los enfrenta- pp.332-341). Progresivamente los batallones y vii-ix); al mismo tiempo que recogía muchos
mientos se plantearon de manera más radical, escuadrones realistas se fueron desgastan- más laureles en los campos de batalla desde
una de las formas de contener a los comba- do en una guerra que parecía interminable. el Orinoco hasta el Potosí, ese ejército adqui-
tientes, disciplinarlos y de evitar –con poca Fueron muy pocos, entre americanos y eu- rió mayor poder político e influencia social. Cazadores de hacha. Uniforme de los
fortuna, hay que advertirlo– excesos contra ropeos realistas, los que dejaron el teatro de Sin embargo, hay que recordar que no siem- Cazadores, cuerpo de infantería.

la población indefensa, fue tratar de encua- operaciones de Nueva Granada y Venezuela pre fue visto con buenos ojos y, en los años
La obra de José María Espinosa de la En cuanto a las guerrillas realistas, y drarlos dentro de batallones y regimientos re- a inicios de la década de 1820; los demás ha- posteriores, fueron varias las críticas que se
batalla de Calibío muestra unas tropas dejando de lado a los llaneros venezolanos gulares, ya fuese bajo el modelo colonial o bían muerto en combate o por enfermedades, lanzaron contra él (bushnell, 1985, xvi-xvii).
debidamente formadas y equipadas,
muy distantes de las que realmente se que, al mando de José Tomás Boves, derro- inspirados en los ejemplos más recientes de y muchos otros simplemente cambiaron sus En ese proceso se encuentra el origen de la
confrontaron. Presenta un pleno ejército taron a Bolívar en 1814 (thibaud, 2003, cap. iii), los campos de batalla europeos (ver brodie, lealtades o se desmovilizaron. influencia de los militares en la vida políti-
regular aunque, para entonces, este aún
estaba en formación.
las principales bandas se organizaron en el 1978, pp.245-251). Los esfuerzos dieron mejores Por su parte, los independentistas refugia- ca de la República durante el siglo xix, con
suroccidente de la Nueva Granada. Bajo el resultados luego de la firma de los acuerdos dos en los llanos venezolanos solamente hasta los beneficios, pero también con los inconve-
mando de hábiles jefes como Joaquín Paz y de regularización de la guerra, como produc- finales de 1817 fueron capaces de amalgamar nientes. •
Simón Muñoz, los mestizos, negros y mula- to del reconocimiento tácito de la existencia
tos del valle del río Patía, así como los indí- del Estado colombiano por parte del gobier-
genas de Pasto, se distinguieron en la defensa no español.
de la causa real entre 1811 y 1816, diezmando Los métodos por medio de los cuales inde-
a los sucesivos ejércitos independentistas que pendentistas y realistas trataron de organizar ANTONIO BARAYA
marcharon hacia el sur. Es más, los indígenas esas unidades regulares variaron. En el caso Nació en Santa Fe el 6 de noviembre de 1775. Fue hijo de un oficial español de los guardias de
pastusos fueron quienes derrotaron a Nariño de los realistas, el esfuerzo militar al principio Corps y coronel de caballería que gobernó Girón y Antioquia. El 20 de julio de 1810, Baraya fue
en 1814, cuando las fuerzas veteranas realistas se vio limitado por la escasez de recursos hu- aclamado miembro de la Junta Suprema. Fue comandante del batallón Voluntarios de la Guardia
Nacional y perteneció al batallón Patriotas de Defensa, a la caballería veterana, a la artillería
habían abandonado la ciudad, considerándo- manos y materiales, no solo por la naturaleza
y a los regimientos de milicias de infantería y caballería. Ascendió a teniente coronel, derro-
la perdida. Una de las claves del éxito de es- defensiva que siempre tuvo el sistema mili- tó al fogueado coronel Miguel Tacón. Auxilió a la Junta de Cali durante la primera Campaña del
tas guerrillas fue la alianza entre las élites y tar colonial, sino también por la poca capaci- Sur. Participó en la batalla de Bajo Palacé, donde derrotó una fuerza muy superior en número y
los sectores populares por diversos medios, dad que tenían las autoridades peninsulares pertrechos pese a recibir una herida. Fue ascendido a general de brigada. Posteriormente ejer-
tales como los lazos clientelares entre dueños de enviar refuerzos debido a la guerra que se ció los cargos de director general de reclutamiento e inspector de tropas del Estado. Dirigió la
de haciendas y campesinos, o las prerrogati- estaba librando contra Napoleón. De hecho, cartera de Guerra. Al regresar del Patía, fue enviado por el presidente Antonio Nariño al norte.
Cuando estalló la guerra civil, ingresó al ejército federal y fue ascendido a mariscal de campo.
vas que las autoridades locales buscaban de- las expediciones de refuerzo fueron costea-
Al mando de las tropas de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, venció en las batallas de
fender y que beneficiaban, especialmente, a das con fondos privados de los comerciantes Paloblanco y Ventaquemada. Exigió la rendición incondicional de Nariño, pero fue derrotado en
los indígenas de los resguardos. de Cádiz y se enviaron a todos los escenarios el asedio a Santa Fe. Rechazó reemplazar a Bolívar como comandante del ejército y una enfer-
Los pastusos y patianos volvieron a ac- de lucha americanos (ver albi, 1990, pp.91-93). medad le impidió participar en la Campaña Admirable. Nombrado comandante del primer ejérci-
tuar, sosteniendo la causa real cuando las Cuando los franceses fueron expulsados to de la reserva, participó en la retirada a Popayán durante la reconquista. Las tropas realistas
armas independentistas tomaron la ventaja de España en 1814, se envió la costosa expedi- lo capturaron en Neiva y lo condujeron a Santa Fe, donde fue ejecutado el 20 de julio de 1816.

después de su triunfo en 1819. La resistencia ción de 10 000 hombres comandada por Pablo
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LA CONFEDERACIÓN DE
LAS PROVINCIAS UNIDAS
DE LA NUEVA GRANADA
Tras la invasión francesa de España, los neogranadinos
crearon una confederación de provincias con gran dificultad.
El arribo del ejército español puso fin a este intento temprano
de gobierno independiente.

ARMANDO MARTÍNEZ GARNICA

L
a eclosión juntera que se precipitó ventana de la casa capitular don José Acevedo
en las provincias del Nuevo Reino y Gómez vociferaba para proponer los nom-
de Granada desde julio de 1810, una bres de las personas que integraron una junta
prolongación de la aparición de juntas que del gobierno, que abusivamente se proclamó
había ocurrido en las provincias de la penín- “soberana del Reino”, habría permitido al re-
sula española dos años antes, apenas confor- dactor de El Español tacharla de espuria y
mó juntas de gobierno provisionales, todas tumultuaria. Blanco White denunció que en
fieles al rey Deseado que permanecía retenido nombre del rey Fernando vii las juntas pe-
en Francia. A todas estas se les podía aplicar ninsulares habían ejercido un despotismo ili-
la descripción del escritor José María Blanco mitado y decretado para sus miembros los
White sobre las juntas españolas en la pri- títulos de excelencia y alteza, llevando su ridi-
mera entrega de El Español (30 de abril de culez hasta el punto de engalanarse con uni-
1810), pues en sus “Reflexiones generales so- formes que imitaban el de los generales. El
bre la revolución española” llamó la atención abusivo título de “suprema de España y las
sobre “el modo ilegal y tumultuario” como se Indias” que se había apropiado la Junta de
formaron las juntas peninsulares. Esos “erro- Sevilla era parte del sofisma político con que
res groseros” cometidos en la conformación se quiso “alucinar a los españoles”, intentan-
de las juntas fueron bien ejemplificados por do hacer creer que “el pueblo” había nombra-
la ilegalidad con la que se formó la junta de do a las juntas y que representaban en todo
Ignacio de Herrera y Vergara (1769-1840) Sevilla. En esta, el partido del conde de Tilly la voluntad popular.
En 1809, argumentó a favor de la soberanía
popular en sus instrucciones al diputado había formado de antemano una lista de los
por la Nueva Granada a la Junta que debían integrarla, de tal suerte que él y LAS JU N TA DE SA N TA F E
Central de España.
sus compinches fueron quienes propusieron a Y SU FA LTA DE LEGITIMIDAD
altas voces los nombres de los vocales que re- En la Nueva Granada, un anónimo “observa-
sultaron escogidos, algunos hombres de bien, dor buen patriota” remitió a un amigo carta-
pero la mayor parte “ineptos para el arduo genero, desde la ciudad de Popayán el 20 de
desempeño en que la nación estaba, de algún agosto de 1810, una aguda crítica de los acon-
Juramento a la bandera de Cundinamarca otro talento, pero sin tino, y de una porción tecimientos acaecidos en Santa Fe un mes an-
en la iglesia de san Agustín (Francisco del más desacreditado carácter”. tes. Expuso unas reflexiones sobre la ilegal
Antonio Caro, 1926). Bajo Antonio Nariño,
Cundinamarca se resistió a ingresar a la El bochinche de la noche del 20 de ju- facultad que se había arrogado la Junta de
confederación neogranadina. lio de 1810 en Santa Fe, cuando desde una gobierno, integrada de modo tumultuario,
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Sesión extraordinaria del cabildo de En estas circunstancias, para que el nuevo EL F R ACASO DEL PR IMER
Santa Fe, el cual enfrentó la dificultad
de representar toda la Nueva Granada.
sistema político establecido en la capital fue- CONGR ESO GEN ER A L DEL R EINO
se legal, tendrían que reunirse “los hombres Frente a la “quijotada santafereña”, el único
buenos de todas las provincias, para que por arbitrio político era la rápida formación de
la voluntad general se decidiesen unas mate- unas Cortes generales del Reino en el lugar
rias de que penden nada menos que la segu- más conveniente, pues esta reunión serviría
ridad y felicidad de todo el Reino”, conforme de medio para cortar de raíz toda división, las
a la consulta de “nuestras leyes constitucio- ideas mezquinas y la anarquía, porque “so-
nales” que, en estos casos, mandaban que las las Cortes tienen representación legal para
“ninguna materia ardua y grave puede de- inducir las novedades que puedan hacerse a
cidirse sin consejo y deliberación de los pro- nombre de Fernando vii en el sistema de go-
curadores de las villas y lugares del Reino, bierno, consultando la unión de estos reinos
reuniéndose en Cortes de los tres estados”. y aún de la misma Península”. Se podía acep-
Tan “quijotesca” había sido la pretensión de tar el establecimiento de juntas en las demás
superioridad de la Junta de Sevilla sobre las provincias, tal como ya lo había hecho Santa
Américas como la atribución de “suprema” Fe, recomendando que se arreglaran a las le-
de la Junta de Santa Fe para “subordinar por yes del Reino en lo que no fuese incompatible José María Domínguez de Castillo (1765-
este título pomposo a las provincias, cuando con las circunstancias de la crisis, pero era 1817). Uno de los firmantes del Acta de
Independencia del 20 de julio.
solo por la reunión de sus respectivos diputa- preciso que cada una de ellas enviara a la ca-
Los promotores de los sucesos del 20 de julio
dos se obtiene esta distinción calificativa de pital un diputado con instrucciones precisas aprovecharon la fecha de un día de mercado,
un poder general sobre el Reino”. para integrar una Junta Suprema Provincial, cuando la plaza estaba muy concurrida.
José Joaquín Camacho (1766-1816).
Firmante del acta del 20 de julio y
diputado al Congreso de las Provincias para deponer de sus cargos a los oidores de era imposible aceptar su supuesto derecho su-
Unidas por Tunja, fue ejecutado por las
fuerzas de Morillo. la Real Audiencia y al propio virrey Antonio premo a tener autoridad “sobre los pueblos
Amar y Borbón, pese a que el primer día lo grandes y generosos del Reino por solo la au-
había puesto a la cabeza de ella, declaran- toridad y voto de aquel vecindario”. Esa pre-
do, además, que en ella “habían recaído las tensión de los santafereños era ridícula, del
funciones del anterior gobierno con respecto mismo modo que no tenía fuerza alguna la
a todo el Virreinato”. En circunstancias nor- impugnación que hizo esta Junta de la que se
males, opinó el anónimo payanés, ninguna había instalado en Sevilla en mayo de 1808,
ley autorizaba a un pueblo para separar de pues no se podían censurar las faltas ajenas
su empleo a un funcionario público, dado que al mismo tiempo que se arrogaba una auto-
su nombramiento “es una prerrogativa de la ridad sobre las demás provincias “sin haber
Soberanía, cualquiera que ella sea en su for- precedido su voto y formal representación”.
ma, pues solo de esta fuente puede emanar Resultó así que, hasta 1810, todo el vi-
una legítima jurisdicción”. Sin embargo, en rreinato tuvo relaciones políticas con la ciu-
las circunstancias extraordinarias que se vi- dad de Santa Fe, y obedeció al gobierno de
vían, en las que un rey había sido apresado los virreyes, solamente “porque su autoridad
“contra todo el derecho de las naciones”, era emanaba de legítimos soberanos”. Pero cuan-
posible que las opiniones y los intereses de do el pueblo de esa ciudad había variado el
los diversos pueblos de la Monarquía se di- anterior arreglo por sí mismo, había puesto
vidieran hasta el punto que la desconfianza fin a “los enlaces forzosos que nos sujetaban
permitiera que se privara de sus funciones a a la autoridad del gobierno, y no hay en el
algunos empleados. día quién pueda imponer yugo a las provin-
En la “crisis tan nueva en la historia de cias”. La Junta de Santa Fe no era más que
las revoluciones” que había acaecido, podía un “cuerpo municipal” con capacidad de de-
entenderse que la junta santafereña argumen- cisión sobre los intereses de su distrito en la
Manuel Benito de Castro (1751-1826). tara contra “la injusta y tiránica conducta de crisis política, pero “nada más puede osten-
Presidente interino de Cundinamarca en
1812, mientras Nariño estaba en campaña los funcionarios públicos” para justificar la tar, y mucho menos suponer refundidas en sí
contra los federalistas. deposición del virrey y de la audiencia, pero todas las facultades del anterior gobierno”.
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capaz de acordar el reglamento de las Cortes en 1810, así como una indicación sobre el úni- ni los diputados de las juntas provinciales ha-
y convocarlas con prontitud. Con este proce- co camino posible para legitimarlas, que era bían sido electos en comicios parroquiales y
dimiento que proponía saldría de las Cortes la convocatoria a un congreso general del rei- provinciales, ni habían sido autorizados por
del Reino una constitución que no sería la no para la aprobación de una carta constitu- las juntas que representaban para ceder la so-
obra “de la multitud tumultuaria, ni la expre- cional, de la cual podría derivarse un nuevo beranía que habían “reasumido” el año an-
sión de la voluntad de un solo pueblo, sino la gobierno general legítimo. Los abogados que terior. La oposición de los diputados de las
de todos los del Reino, y solo así podrá tener formaron las juntas en las cabeceras pro- provincias al ingreso de los diputados de los
la fuerza necesaria para obligarlos y estre- vinciales tuvieron el cuidado de llamarlas cabildos de las villas que habían proclama-
charlos a su cumplimiento” (citado en gómez “provisionales”, así como de ponerlas bajo la do su autonomía respecto de sus antiguas ca-
hoyos, 1962, pp.205-211). advocación de los derechos de Fernando vii beceras provinciales, completó el fracaso de
Aún no conocemos la identidad de este al trono de las Españas. Pero esa provisio- este primer experimento de alguna unidad
anónimo publicista payanés, pero sus opinio- nalidad tendría que ser resuelta con rapidez. nacional.
nes ofrecen al lector una reflexión política so- Ahora sabemos que el primer Congreso
Jorge Tadeo Lozano (1771-1816). Primer bre la ilegitimidad de la acción de deposición general del Reino, que abrió sus sesiones en LOS SER ENÍSIMOS COLEGIOS
presidente del Estado de Cundinamarca en
1811, aún leal a los derechos de Fernando de las autoridades superiores y sobre la natu- Santa Fe el 22 de diciembre de 1810, se cerró ELECTOR A LES
vii de España. raleza espuria de las juntas que se formaron el mes siguiente con un estruendoso fracaso: La solución propuesta por el anónimo paya-
nés, acogida en la real isla de León por los
diputados americanos y españoles que se re-
unieron en cortes generales para debatir la
primera constitución de la nación española,
ya había sido inventada en la formación del
Estado de Massachussets en 1779: un congreso Mariquita, Neiva y Socorro. Y a estos ha- Antonio Nariño lideró los esfuerzos por
crear el Estado de Cundinamarca.
constituyente de diputados, elegidos popular- bría que agregar los “Serenísimos Colegios
mente, y expresamente convocado para este Electorales y Revisores de la Constitución”,
único propósito, seguido de una aprobación que se reunieron en este mismo período.
popular de la carta constitucional allí apro- Pero estos colegios electorales de las pro-
bada. Esta solución para la naturaleza espu- vincias no condujeron a un congreso nacional
ria y provisional de las juntas de gobierno que de todas las provincias, la institución de don-
se habían formado en 1810, acogió en el Nuevo de habría podido salir una constitución de una
Reino de Granada el nombre de “Serenísimos nación neogranadina. La diferencia la hicieron
Colegios Electorales y Constituyentes”, y en- las provincias de la antigua Capitanía General
tre 1811 y 1815 se han podido identificar nueve, de Venezuela, reunidas a través de sus diputa-
responsables de las constituciones provin- dos en Caracas en 1811, pues al ceder sus sobe-
ciales de Cundinamarca, Pamplona, Tunja, ranías provinciales reasumidas en favor de un
Antioquia, Cartagena de Indias, Popayán, congreso nacional soberano, pudieron no solo

FRUTOS JOAQUÍN GUTIÉRREZ


Nació en Villa del Rosario de Cúcuta el 27 de octubre de 1770. Estudió jurisprudencia en el Colegio Mayor
de San Bartolomé y la Universidad Santo Tomás. Fue profesor de práctica forense de Francisco de Paula
Santander. En 1799 fue consultor del Santo Oficio y alcalde comisario del barrio San Jorge, en Santa Fe.
En 1804 fue agente fiscal del crimen y protector de indios en la Real Audiencia. En 1809 formó parte de la
junta convocada por los disturbios en Quito. Firmó el acta del 20 de julio. Estuvo en la sección de negocios
diplomáticos externos e internos. Fue vocal y secretario de Estado. Estuvo encargado de dirigir las impre-
siones oficiales. En 1811 representó a Pamplona en el Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada
y fue uno de los creadores de la constitución de Cundinamarca. Miembro del Congreso Nacional en 1812 y
teniente gobernador del Estado de Tunja a partir de 1813. En 1816 partió con otros patriotas hacia los lla-
nos. Cuando intentaba llegar a Venezuela, fue capturado. Murió en Pore el 25 de octubre de 1816, fusilado.
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aprobar la primera declaración de indepen- ello se puede decir que, en términos del pro- puso en escena la Junta santafereña, que de Cada una de las provincias confedera-
dencia nacional de Hispanoamérica, sino ade- ceso de construcción de una nueva nación in- paso desautorizó a su diputado, Manuel de das perfeccionó su organización política,
más la primera constitución de corte nacional. dependiente de la monarquía, se trató de una Bernardo Álvarez. En defensa de la conduc- dado que las juntas provinciales erigidas en
década perdida. Con lo cual podemos agre- ta del congreso, Ignacio de Herrera tuvo que 1810 eran espurias, y fue así como en “se-
U NA DÉCADA PERDIDA gar que la nueva nación, que se llamaría co- aclarar que este cuerpo solo había tenido ante renísimos colegios electorales y constituyen-
El tránsito de las juntas provinciales de go- lombiana en la década siguiente, tuvo que sus ojos dos posibilidades para transitar al tes” los abogados neogranadinos debatieron
bierno a un congreso nacional, el verdade- nacer en Angostura, una localidad lejana de nuevo estado republicano: o transferir todas y aprobaron las siete cartas constitucionales
ro camino hacia la nueva nación a construir, Venezuela, donde fue aprobada la Ley funda- las soberanías de las provincias al Congreso, de estados provinciales que ya han sido pu-
requería de la cesión de las soberanías rea- mental de la nación el 17 de diciembre de 1819. para que este, representando al cuerpo nacio- blicadas: Pamplona (noviembre 1811), Tunja
sumidas en 1810 por las provincias en favor Esta circunstancia hizo que las provin- nal aprobara una constitución, o adoptar un (9 diciembre 1811), Antioquia (21 marzo 1812),
de un nuevo cuerpo nacional constituyente, cias del Nuevo Reino de Granada tuviesen régimen federativo de provincias que le con- Cartagena de Indias (15 junio 1812), Popayán
dueño de la soberanía sobre las provincias y que experimentar durante la década de 1810 servase su soberanía a cada una. Su esfuerzo (mayo de 1814), Mariquita (21 de junio 1815) y
capaz de hacer aprobar una constitución na- tres opciones distintas de afiliación política, fue en vano: el primer Congreso General del Neiva (31 agosto 1815). Pero además los abo-
En julio de 1813, Antonio Nariño declaró
a Cundinamarca independiente de la
cional. Pero esto no acaeció en el Nuevo Reino todas suspendidas por la restauración monár- Reino tuvo que disolverse. gados procedieron a mejorar las cartas consti-
Camilo Torres (1716-1816). Presidente del
Corona y el gobierno de España. de Granada durante la década de 1810, y por quica que sucedió al regreso de Fernando vii La negativa de las juntas provinciales tucionales originales en los Colegios Revisores Congreso de las Provincias Unidas y rival
al trono de las Españas: la adscripción a la a ceder su soberanía reasumida a un cuer- de Cundinamarca (18 julio 1812 y 13 de julio de Antonio Nariño, redactó el Acta de
Federación en 1811.
nación española de ambos hemisferios, juran- po constituyente nacional puso en marcha de 1815), Antioquia (10 julio 1815) y Pamplona
do la Constitución de Cádiz; la incorporación la experiencia de dos proyectos políticos (22 mayo 1815). Con el tiempo, el Estado de
al Estado de Cundinamarca que se formó en que rivalizaron entre sí: el del Estado de Cundinamarca fue obligado por la fuer-
1811, y que solo declaró la independencia el 16 Cundinamarca y el de la confederación de za a ingresar a la confederación, así el Acta
de julio de 1813; y la adhesión al Acta de fede- las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Federal tuviera que ser reformada para faci-
ración del 27 de noviembre de 1811, que inte- El colegio electoral y constituyente de Cun- litar esa operación.
gró la Confederación de las Provincias Unidas dinamarca aprobó su primera carta consti-
de la Nueva Granada. En lo que sigue sola- tucional el 30 de marzo de 1811, mientras que U NA ASOCIACIÓN F EDER ATIVA
mente nos referiremos a esta última opción por otro lado los diputados de las provincias Esta confederación de provincias “libres, so-
política. de Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y beranas e independientes” fue una simple
Tunja se confederaron, adhiriendo al texto de “asociación federativa” que cedía con reser-
LAS PROVINCIAS U NIDAS un Acta de Federación que fue redactado por vas a un gobierno general “las facultades pro-
DE LA N U EVA GR A NADA Camilo Torres, y firmado el 27 de noviembre pias y privativas de un solo cuerpo de nación”,
El 17 de enero de 1811 los chisperos de Santa siguiente en Santa Fe. dejando para mejores tiempos la aprobación
Fe provocaron un tumulto callejero porque, de una constitución nacional. Este Gobierno
rezaba un rumor, se estaba intentado destruir General concentró las funciones ejecutivas
la Junta Suprema que había sido erigida en en tres personas, y en una sola desde me-
esta ciudad en la madrugada del 21 de julio diados de noviembre de 1815, con el título de
del año anterior. Se decía que sobre las ruinas presidente y período semestral de mando. El
de ella se pretendía “levantar el edificio de la gobierno General de las Provincias Unidas
soberanía del congreso del Reino”. La conseja
mencionaba un proyecto de constitución na-
cional que cedería todas las soberanías que
habían sido reasumidas por las provincias al JOSÉ ACEVEDO Y GÓMEZ
nuevo Estado proyectado, cuyo poder legis- Nació en Charalá en 1773 y murió en Caquetá en 1817. Estudió gramática y filosofía en el Colegio
lativo sería encarnado por ese Congreso. El Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Fue procurador síndico de San Gil, donde ocupó los car-
“prurito de las soberanías provinciales” llegó gos de alcalde comisario y diputado consular. Fue elegido procurador general y regidor perpetuo
del cabildo entre 1808 y 1809. Se opuso a la expedición contra la Junta de Quito. En Santa Fe,
hasta la Junta de Santa Fe, que sintió ame-
fue encargado de redactar el Acta de la Independencia el 20 de julio de 1810, día en que subió
nazada la suya por algunas personas que, a a un balcón e incitó a la rebelión, razón por la cual fue llamado el Tribuno del pueblo. Capitán
la “sombra del Congreso, pretendían poner de una compañía del regimiento de milicias de infantería de Santa Fe, firmó la Constitución de
en trastorno esta provincia y soltar la rienda Cundinamarca en 1811 y la declaración de independencia de Tunja en 1813. Fue jefe político de
a los desórdenes en oprobio de su gobierno”. Zipaquirá y su distrito. En 1817, murió en las selvas del sur de Colombia, entre los indígenas an-
Al día siguiente el primer congreso del daquíes, cuando intentaba llegar a Brasil para pedir auxilios.
reino protestó por el despliegue militar que
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intentó mantener el recaudo de los antiguos obligó al congreso a reformarla, confor- lo cri minal). El 26 de septiembre de 1815 el
ingresos fiscales de la antigua Real Hacienda, me al decreto del 23 de septiembre de 1814 congreso creó en las cabeceras provinciales
y controvirtió con el cabildo de la catedral de y al reglamento del 21 de octubre siguien- comisiones de vigilancia encargadas exclu-
Santa Fe por la continuidad del recaudo de te, para perfeccionar su actuación adminis- sivamente de conocer causas contra los reos
los dos novenos de la mitad de la masa de los trativa. Fue así como los ramos de Hacienda de estado, definidos como aquellos que “con
diezmos de las producciones agropecuarias y Guerra fueron subordinados al Gobierno obras, escritos o palabras procedan con-
que llevaba el rey. General, se concedió a las provincias peque- tra la libertad e independencia de la Nueva
El Congreso estableció una Contaduría ñas (Casanare, Neiva y Chocó) un diputado Granada”. Se entendió que eran delegados
General de Hacienda por el procedimiento ante el congreso, se formó un tesoro nacional de la alta corte de justicia, pues estos deli-
de “aprovechar los restos del edificio (polí- mediante la imposición de las contribuciones tos ofendían a la totalidad de las provincias.
tico) antiguo”, al que solamente se le daría que fueron juzgadas convenientes a la organi- El 14 de junio de 1815, el congreso expidió la
una nueva forma: se mantuvieron los empleos zación del sistema de rentas y a la provisión ley que diseñó el nuevo escudo de la Nueva
de tres contadores generales, tres segundos, de los gastos de la guerra, se proyectó la unión Granada, en el cual fueron representados el
un archivero secretario, tres oficiales de plu- futura de la Nueva Granada y Venezuela y se volcán Chimborazo, el cóndor en actitud de
ma y un portero escribiente. Refundió enton- constituyó el Gobierno General de la Unión, alzar el vuelo, la cascada de Tequendama, el
ces las atribuciones del antiguo Tribunal de integrado por tres personas elegidas por el istmo de Panamá con barcos a sus lados, para
José Fernández Madrid (1789-1830). Último
presidente de las Provincias Unidas de Cuentas y las de la Contaduría de Cuentas, congreso que se turnarían la presidencia cada denotar los dos mares, y una granada abier-
la Nueva Granada antes del triunfo de la disponiendo que todas las cuentas anteriores cuatro meses, encargado del gobierno políti- ta. En su circunferencia, sobre los colores de
reconquista de Morillo.
de los ramos de Hacienda seguirían cobrán- co, civil y militar. la bandera nacional, la divisa: Provincias
dose para poder atender las graves urgencias Una nueva reforma del Gobierno General Unidas de la Nueva Granada.
del Estado. La antigua Dirección General de fue introducida por la ley del 15 de noviembre José María del Real y Enrique Rodríguez
Correos fue agregada a la Contaduría General de 1815, ante la inminencia de la invasión del recibieron el 9 de abril de 1814 la credencial
de Hacienda y la renta del papel sellado, en Ejército Expedicionario de Tierra Firme: el que los presentaba ante el príncipe regente de
sus cuatro denominaciones y bajo las mis- poder ejecutivo fue concentrado en una sola la Gran Bretaña como negociadores públicos
mas reglas que tenían al tiempo de la revo- persona elegida por el congreso, la cual lle- o enviados extraordinarios. Las doce instruc-
lución, fue mantenida, aunque cambiando el varía el título de presidente de las Provincias ciones que les fueron dadas incluían una de- Escudo de las Provincias Unidas de la Nueva
Granada. Representa los símbolos naturales de la
sello de las armas del rey por el sello de las Unidas de la Nueva Granada, y con una du- claración de neutralidad y el objeto único de
nueva nación.
Provincias Unidas. ración de seis meses en el cargo. solicitar auxilios, asegurando que aquí sería
Se creó también la figura del vicepresi- construida una nueva nación independiente
LAS R EFOR M AS DE GOBIER NO Y dente y un consejo de estado, integrado por interesada en establecer relaciones comercia-
LA A MENA ZA MILITA R ESPA ÑOLA este, los tres secretarios del despacho y los les y en mantener “la más sincera amistad,
La reiterada negativa del Estado de Cun- miembros del Gobierno General. Un Consejo armonía y paz constante con la señora de los de 1816 entró a Santa Fe la vanguardia espa-
dinamarca a adherir al Acta de Federación Supremo de la Guerra fue constituido el 30 mares”. ñola con sus dos jefes, los coroneles La Torre
de junio de 1815 para enfrentar la invasión y Calzada, con lo cual el virreinato pudo
española. LA N U EVA OCUPACIÓN ser restaurado por don Francisco Montalvo,
ESPA ÑOLA quien ya se había posesionado formalmente
MANUEL BERNARDO ÁLVAREZ DE CASAL CORT ES, ESCUDO A mediados de 1815 el Congreso de las en una Cartagena asolada.
Nació en Santa Fe en 1743. Estudió jurisprudencia en el Colegio Mayor de San Bartolomé y Y DIPLOM ACIA Provincias Unidas estaba integrada por los Para entonces el congreso ya estaba en
fue catedrático, contador-ordenador del Tribunal de Cuentas y contador mayor en su ciudad El 15 de febrero de 1815 el Congreso decre- diputados de las provincias de Antioquia Popayán, huyendo del ejército español, bajo la
natal. Dirigió la Casa de la Moneda de Popayán. Como miembro del cabildo de Santa Fe, fir-
tó la creación de una Alta Corte de Justicia (José María Dávila), Cartagena (José Fer- presidencia de Juan Fernández de Sotomayor,
mó el Acta de la Independencia el 20 de julio de 1810 y estuvo en la sección de Hacienda del
nuevo gobierno. Fue diputado en el Supremo Congreso por la Provincia de Santa Fe, miem-
compuesta por cinco jueces y dos fiscales nández Madrid y Juan Fernández de Soto- acompañado solamente por los diputados de
bro del Colegio Electoral y presidente del Congreso en 1811. Representó a Cundinamarca en (uno civil y de hacienda, y otro de lo crimi- mayor), Pamplona (Camilo Torres y Frutos Cundinamarca y Pamplona. El último de los
el Congreso Federal de Villa de Leyva en 1812 y, al año siguiente, fue miembro del Colegio nal), conforme a lo dispuesto por el Acta de Joaquín Gutiérrez), Socorro (Miguel Pombo presidentes del Gobierno General, Custodio
Electoral de Cundinamarca que, en julio, declaró la independencia absoluta. Entre agosto Federación. El 3 de marzo siguiente fue- y Lorenzo Plata), Cundinamarca (José Sanz García Rovira, el gran derrotado del páramo
y diciembre de 1814, fue gobernador del Estado de Cundinamarca. En ausencia de su sobri- ron nombrados como jueces los ciudadanos de Santamaría y fray Diego Padilla), Neiva de Cachirí, fue capturado en cercanías de La
no Antonio Nariño, derrotado y capturado en la campaña de Pasto, Álvarez fue confirmado
Joaquín Hoyos, José Gregorio Gutiérrez, Juan (José Antonio Bárcenas), Tunja (José Joaquín Plata con los restos de su batallón de soldados
como líder de Cundinamarca. En 1814, resistió en Santa Fe el asedio de Bolívar frente al ejér-
cito federalista, pero la ciudad capituló en diciembre de ese año. Fue capturado durante la
Dionisio Gamba, Juan Nepomuceno Piedra Camacho) y Popayán (José Joaquín Ortiz). Al del Socorro. Fue el fin de la experiencia de la
y Francisco Javier Yanes. Como fiscales fue- comenzar el mes de abril del año siguiente ya Confederación de las Provincias Unidas, y el Custodio García Rovira (1780-1816). Como
reconquista española y fusilado en la plaza de San Francisco, hoy el parque Santander de
presidente-dictador de las Provincias
la capital, el 9 de septiembre de 1816. ron nombrados Francisco Antonio Ulloa (de la mayoría de estas provincias habían sido inicio de su camino hacia el patíbulo insta- Unidas, fue capturado por los españoles en
lo civil y hacienda) y Francisco Ardila (en ocupadas por el ejército español. El 6 de mayo lado en La huerta de Jaime. • 1815 y ejecutado al año siguiente.
126 • bicentenario de la independencia 1810-1830 independencia en cartagena de indias 1811-1815 • 127

INDEPENDENCIA EN
CARTAGENA DE INDIAS
1811-1815
Entre la Independencia inicial y la reconquista española,
los habitantes de Cartagena sufrieron sitios, violencia y
hambre. Sus mártires, incluyendo numerosas mujeres,
pagaron por su valentía con sus vidas.

ADELAIDA SOURDIS NÁJERA

ACON T ECIMIEN TOS fue fundada la Suprema Junta Provincial de


R EVOLUCIONA RIOS Cartagena de Indias, la cual consistía de to-
En 1808, Napoleón Bonaparte invadió dos los miembros del cabildo, seis diputados
España e instaló en la monarquía a su her- elegidos por el pueblo y los delegados de los
mano José. De manera espontánea, surgió un cabildos sufragáneos de Mompox, Tolú, San
consejo de Regencia que se abrogó la sobe- Benito Abad y Simití. La Suprema Junta eli-
ranía y el gobierno en nombre del rey cap- gió a García de Toledo como su presidente por
turado para mantener la unidad del Imperio un período cuatrimestral.
español. La Regencia envió a Cartagena a Según el edicto que dictó la Suprema
Antonio Villavicencio en marzo de 1810. Su Junta el 18 de agosto,
misión fue lograr la fidelidad y el reconoci-
IMAGEN DE REFERENCIA
miento a Fernando vii. El cabildo determinó …el gobernador, sus coadministradores, los CUADRO EN UNIVERSIDAD
la lealtad al rey el 22 de mayo, pero constitu- jueces y demás autoridades de la plaza, con- DEL ROSARIO
yó un gobierno autónomo colegiado que pre- tinuarían ejerciendo sus funciones con sus
sidió el gobernador de la provincia, Francisco mismas atribuciones… reservándose a sí la
Montes, junto a dos regidores: Tomás Andrés Suprema Junta las que respecto a todas ellas,
Torres, comerciante español, antiguo prior y de la Provincia ejercían las antiguas autori-
del Consulado de Comercio, y el general don dades que existían en Santafé, y han caducado
Antonio de Narváez y la Torre, distinguido por las notorias ocurrencias de aquella ciudad.
patricio de la ciudad.
Montes se rehusó a gobernar junto a Torres Las secciones de la administración públi-
y Narváez de la Torre. Como consecuencia, ca fueron las de Guerra, Hacienda, Justicia,
José María García de Toledo (1769-1816). José María García de Toledo, aristócrata y lí- Policía y Administración. No se estableció
Líder del exitoso golpe de Estado contra
el gobernador de Cartagena, Francisco
der de los criollos, lo derrocó del poder el 14 de una democracia; el poder estaba en manos
Montes, en 1810. junio de 1810. Con el apoyo del pueblo, capi- de la Junta. Por otro lado, aún se reconocía
taneado por Pedro Romero y Joaquín Solano, al Consejo de Regencia. Los dirigentes po-
líderes del arrabal de Getsemaní, presionó al líticos se oponían a una separación total de
cabildo hasta que este depuso a Montes, quien España porque temían una revolución como
fue arrestado en el cuartel del regimiento Fijo. la haitiana, liderada por pardos y negros li-
Manuel Rodríguez Torices (1780-1816). Asumió el mando don Blas de Soria, tenien- bertos. Tampoco les interesaba renunciar a
Nombrado presidente del Estado de
Cartagena en 1812, también fue presidente te de rey, cuya función era suplir al gober- sus privilegios aristocráticos. Sin embargo,
de las Provincias Unidas en 1815. nador en sus faltas. El 14 de agosto de 1810, los momposinos Gabriel y Germán Gutiérrez
128 • bicentenario de la independencia 1810-1830 independencia en cartagena de indias 1811-1815 • 129

de Piñeres y la facción de avanzada se opo- CA MPA ÑA DEL cartagena de indias 41, 1813, pp.196-197). De allí
nían a esta postura. Favorecían los procedi- BA JO M AGDA LENA continuó río arriba y llegó a Tamalameque
mientos radicales porque sospechaban del Después de perder Puerto Cabello, Bolívar el 3 de enero, siguió a Puerto Real (o Puerto
poder oculto de los realistas, quienes habían salió de la Guaira para Curazao y pasó a Nacional) y entró en Ocaña, que en esa fe-
intentado deponer a la Junta al fomentar una Cartagena, a donde llegó el 14 de noviembre cha pertenecía a la provincia de Santa Marta,
insurrección en el regimiento Fijo. de 1812. Allí dio a conocer su famoso Mani- donde se le rindió homenaje el 12 de enero (ha-
fiesto de Cartagena, en el cual señaló, entre caritama órgano el centro de historia de ocaña
NACE LA PR IMER A R EPÚBLICA otras cosas, la conveniencia del sistema cen- 40, 1939). El 23 de ese mes solicitó a Torices
El 11 de noviembre, el pueblo cartagenero se tralista de gobierno y la necesidad de liberar autorización para marchar contra el realista
rebeló bajo el liderazgo de los Piñeres, es- a Venezuela para poder garantizar la liber- Correa que amenazaba a Pamplona. El pre-
pecialmente de Gabriel, e Ignacio Muñoz. tad de la Nueva Granada. Cartagena lidiaba sidente le contestó
Pedro Romero, dirigente popular partidario en ese momento con una insurrección en los
de los momposinos, dirigió a las gentes de partidos de Sabanas y Sinú además de la gue- …que desde luego parta con toda la fuerza
Getsemaní contra la Junta y la forzaron a de- rra contra Santa Marta. La ofensiva contra disponible a su mando a reunirse con las del
clarar la independencia absoluta de España. esta provincia la comandaba el coronel fran- Coronel Castillo y salir al encuentro al ene-
Se constituyó un gobierno bajo la dirección cés Pierre Labatut, bajo cuyo mando Bolívar migo… que en esta fecha ordeno al director
de dos jóvenes de especiales dotes: el presi- quedó estacionado en Barranca. de la guerra de Mompox para que con la ma-
dente fue el abogado y periodista Manuel Empeñado en librar el río Magdalena de yor celeridad, remita a v.s. pólvora, el mayor
La Constitución de Cartagena de 1812 fue Rodríguez Torices, egresado del Colegio Ma- realistas, el 21 de diciembre de 1812, con las número de cartuchos de fusil, y demás per-
la primera de un estado independiente y
yor del Rosario de Santa Fe; el vicepresiden- pocas tropas que pudo sacar, salió de Ba- trechos de guerra, con doscientas Lanzas si
republicano en la Nueva Granada.
te fue el comerciante Gabriel Gutiérrez de rranca y se dirigió a Tenerife, abandonada las hubiere… (gazeta de cartagena de indias
Piñeres, regidor perpetuo de la ciudad. por los realistas. El 23 de diciembre, dio par- 44, 1813. 209)
La constitución de 1812, bajo la cual gober- te al presidente Torices de “este feliz aconte-
nó Torices, era de espíritu liberal. Introdujo la cimiento”. La Gazeta de Cartagena (38, 1812, Cumplida esta campaña, con refuerzos de
democratización del poder, las garantías de pp.170; 172) informó que: Cartagena y Ocaña y en desavenencia con
las libertades individuales y la protección de Castillo, quien no quiso aceptar su mando,
los esclavos, para quienes decretaba la liber- …hizo una intimación a sus principales ha- partió a liberar a Venezuela en una ofensi-
tad eventual. Bajo su dirección, el Estado, que bitantes Cabildo y Oficiales… ofreciéndoles va relámpago donde se sacrificaron impor-
ya no recibía el situado (transferencias finan- toda clemencia, y contestado de conformidad tantes granadinos como Atanasio Girardot y
cieras) de las otras provincias para defender por los sujetos principales que allí permane- Antonio Ricaurte, y que al final resultó frus-
el Caribe, atravesaba precarias circunstan- cían sometiéndose expresamente al Estado trada por la reconquista de Venezuela.
cias. Torices promovió su financiación me- de Cartagena, entró con las pocas tropas que
diante la apertura de nuevas oportunidades pudo sacar de Barranca… avisará inmediata- BOLÍVA R SITIA A CA RTAGENA
comerciales, expedición de patentes de corso a mente a Mompox y Corozal para que le man- En 1814, el Gobierno de la Unión entregó
marinos que reportaran ganancias al Estado, den fuerzas sutiles y tropas para cubrir aquel a Bolívar el mando de un ejército de 3 000 y la sitió durante varios meses sin resultado Simón Bolívar (1783-1830). En camino
a tomarse Santa Marta en 1815, decidió
impuestos sobre tierras y rentas, incautación importante puerto, que desde luego puede ha- hombres mal armados y le dio instruccio- pues los cartageneros, liderados por el bri-
sitiar Cartagena cuando el gobierno de la
de bienes y alhajas de los realistas expulsa- cer inexpugnable según su posición. nes de recoger víveres, armas y municiones gadier general Manuel del Castillo, su viejo ciudad no aceptó apoyar su campaña.
dos, préstamos de particulares y manteni- en Cartagena −a cuyo gobierno instruyó al antagonista, se resistieron y le pusieron toda
miento del papel moneda creado por la Junta, Siguió a Mompox, donde llegó el 26 y recibió respecto−, para ir a someter a Santa Marta, clase de obstáculos al desarrollo de su misión.
cuyos resultados fueron un fracaso y hubo auxilios de Celedonio Gutiérrez de Piñeres en donde se habían instalado las autorida- No entendió Bolívar que Cartagena se
que amortizarlo con metálico. Reorganizó la y del director de la guerra, Pantaleón de des españolas y muchas personas afectas a la crecía con el asedio. Sus gentes estaban acos-
división territorial, brindándoles cabildos y Germán Ribón. El 8 de enero de 1813 Torices monarquía. Rencillas políticas internas y am- tumbradas a defenderse, pues como plaza
alcaldes a las nuevas villas de Barranquilla, informó a la Cámara de Representantes que biciones personales enfrentaron al gobierno fuerte la función es defensiva; además de las
Corozal, Lorica, el Carmen, Mahates, Chinú, “la división de Mompox comandada por el cartagenero con Bolívar, de quien se recorda- características propias de una ciudad portua-
Magangué y Soledad. Enfrentó en guerra a la Coronel Bolívar se pone en marcha el 29, ba las ocurrencias de 1813, cuando partió con ria de importancia, condicionaba su transcu-
realista Santa Marta que amenazaba la segu- el 30 se apodera del Guamal, el 1 de Enero hombres y armas de Cartagena que se sacri- rrir cotidiano con regulaciones especiales que
ridad del Estado y contrató para el ejército al entra triunfante en el Banco, ambos puer- ficaron inútilmente en Venezuela. No solo no obligaban a la población a cumplir ciertas de-
coronel Simón Bolívar, exilado de Venezuela. tos fortificados, y el 2 sigue precipitadamen- se le facilitaron armas, sino que vio diezma- terminaciones en caso de necesidad. La obli-
A finales de 1814, fue llamado a presidir el go- te a Chiriguaná donde se habían refugiado do su ejército por la inacción y las desercio- gación de defensa en primer lugar: todos los
bierno nacional. los restos de las fuerzas enemigas” (gazeta de nes. Intentó tomarse la ciudad por la fuerza hombres capaces de los 13 años en adelante
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debían tomar las armas si ocurría un ataque Con el sitio de Bolívar en la ciudad hubo de los pueblos de la provincia no fue mejor. de las Provincias Unidas, Juan Marimón, es-
o amenaza y concurrir con los recursos ma- hambre porque escasearon los alimentos, El gobierno y el brigadier Castillo se encar- cribía al gobierno de la Unión:
teriales que pudieran. Además, las “bocas in- pero el ejército de la Unión también sufrió garon de atemorizarlos, pintando a Bolívar
útiles” –mujeres, niños y ancianos–, debían sus rigores pues se le negaron auxilios y se en- como un monstruo despiadado, con el resul- …es moralmente imposible que puedan en-
abandonar la ciudad en caso de ataque, lo venenaron los pozos de agua en el sitio de La tado, según informó este al secretario de gue- trar víveres… quedando Vuestra Excelencia
que era frecuente, para ahorrar provisiones. Popa, donde estaba acantonado. La situación rra de la Unión, que “las poblaciones han persuadido que esta plaza no podrá rendirse
sido abandonadas, y sus habitantes refugia- sino por hambre, y que no se hará sino cuan-
dos en los montes, matan y roban a cuantos do todos sus habitantes hayan perdido el últi-
transitan” (o’leary, 1815, p.189). Por otro lado, mo aliento. (sourdis de de la vega, 1988, p.135)
las tropas de la Unión saqueaban ganados
y víveres de las haciendas para abastecerse Al conocer la noticia de la llegada de Morillo
(archivo restrepo, libro revolución de cartage- a Venezuela, Bolívar tomó una determina-
na 1741-1816). Era la penuria total. El resulta- ción suicida: irse con los pocos pertrechos que
do fue el exilio de Bolívar hacia Jamaica y el quedaban en la línea del Magdalena para to-
desembarco de la expedición pacificadora al marse a Santa Marta. El 24 de abril pidió a
mando del general Pablo Morillo en la isla de Marimón víveres y transportes para partir al
Margarita (Venezuela), el 18 de abril de 1815, día siguiente. Proponía esta temeraria medida
de donde pasó a Santa Marta –precisamente porque la situación ya no daba espera. Era el
lo que Bolívar había querido evitar–, y pre- último grito de quien siempre había previsto
paró la invasión de la Nueva Granada, que el peligro: “si queremos y podemos defender la
se inició con el asedio a Cartagena y la des- patria –decía– por qué no abandonamos va-
trucción de su provincia. nas cuestiones, que nos deshonran como nos
Durante el sitio de 1815, la falta de ali- perjudican? Unámonos de buena fe, reconci-
mentos fue total. Morillo venció a la ciudad y liémonos y así será fácil lograr la empresa de
su provincia por hambre. Asolada Cartagena nuestra libertad…” El gobierno accedió, pero
por los conflictos y las guerras intestinas, no Castillo enredó el plan pues decidió ir él a to-
se hicieron las provisiones necesarias. De ha- marse Santa Marta y que Bolívar se fuera a
ber resistido la población algunos días más, la línea del Magdalena. El Libertador acce-
el español habría levantado el sitio –ya había dió, pero colmada la copa con la noticia de la
dado órdenes al respecto– pues el clima y las caída de Mompox el 29 de abril, y viendo que
enfermedades habían hecho estragos en su la expedición contra Santa Marta no se rea-
ejército. Habían muerto cerca de 2 500 hom- lizaba, decidió expatriarse defi nitivamente.
bres, otro tanto estaba en los hospitales de El 8 de mayo comunicó su determinación al
Sabanalarga, Arjona y Turbaco y los bar- presidente de las Provincias Unidas, entregó
cos, fondeados en suelos arenosos, estaban el mando al general Palacios y se embarcó en
perdiendo ancla a causa de los vientos de di-
ciembre (sourdis de de la vega, 1988, pp.149-150).
Durante 106 días −desde el 17 de ju-
lio cuando Morillo desembarcó en Punta
Canoas, hasta el 5 de diciembre en que los
GERMÁN GUTIÉRREZ DE PIÑERES
patriotas evacuaron la plaza− las gentes re-
Nació en Mompox en una fecha desconocida del siglo XVIII. Miembro de una aristocrática fa-
ATAQUES A CARTAGENA sistieron el cerco en situación cada día más milia, era hermano de los patriotas Gabriel y Vicente Celedonio. Germán se graduó como doc-
El corsario francés Roberto Baal saqueó la ciudad en 1544. Su compatriota Martín Cote también despojó Cartagena en 1560, aunque no incendió la urbe desesperada. La reconquista se llevó a cabo tor en jurisprudencia y fue fiscal, regidor perpetuo y vocal de la Junta Suprema de Cartagena
porque el obispo pagó un cuantioso rescate. Sir Francis Drake, pirata inglés, se tomó la ciudad en 1586, robándose oro, joyas, las campanas de la igle- en cuatro frentes: sendas columnas del ejér- en 1810. Fue parte del movimiento que proclamó la independencia absoluta de la ciudad
sia, esclavos y numerosas piezas de artillería. A cambio de no destruir Cartagena, exigió una elevada suma de dinero, la cual le concedieron las auto- cito español invadieron el territorio por el sur en 1811. Apoyó el proyecto de Mompox como provincia independiente. Junto a su herma-
ridades. El francés Bernard Desjean, barón de Pointis y experimentado militar, devastó y ocupó la ciudad en 1697 con el apoyo de Jean-Baptiste du y por el medio, otra rodeó la plaza fuerte por no Gabriel, formó parte de los llamados radicales, quienes se enfrentaron a los autonomis-
Casse, gobernador de la porción francesa de La Española. Entre los objetos saqueados cayó un famoso sepulcro de plata del convento de san Agustín, tas o regentistas. Participó, al igual que sus hermanos, en las luchas por la independencia
tierra y la flota la bloqueó por mar. El 26 de
que luego devolvió el rey Luis XIV. En 1741, a raíz de la guerra entre España e Inglaterra, el almirante inglés Edward Vernon lanzó contra Cartagena de Cartagena y defendió la ciudad del asedio enemigo. Varios miembros de su familia murie-
el mayor ataque que sufriera el Imperio español en América. Pese a la amplia destrucción causada, el virrey Sebastián Eslava, quien gobernaba desde agosto la ciudad quedó totalmente cercada. ron durante la guerra de Independencia, razón por la cual Bolívar los llamó fundadores y pa-
Cartagena, y Blas de Leso, comandante de la flota de galeones, lograron repeler el asalto enemigo. La imposibilidad de conseguir alimentos fue triarcas de la República. Murió exiliado en Haití en 1816.
absoluta. El 6 de septiembre, el comisionado
132 • bicentenario de la independencia 1810-1830 independencia en cartagena de indias 1811-1815 • 133

un buque inglés rumbo a Jamaica (sourdis de


de la vega, 1988, pp.119-121).

R ECONQUISTA Y
FIN DE LA R EPÚBLICA
La reconquista de la Nueva Granada por
Morillo se inició con la ocupación de Car-
tagena y su provincia. El sitio fue una lucha
dura y sin cuartel durante un año que sacri-
ficó un tercio de la población provincial y la
mitad de los habitantes de la ciudad, liqui-
dó la clase dirigente, destruyó la economía y
dejó un saldo de desolación y miseria, causa
principal de la decadencia posterior de la re-
gión Caribe (sourdis, 2006).
Afligidos por el hambre y la matanza, los
defensores de Cartagena decidieron no ren-
dirse ante los españoles, sino evacuar la ciu-
dad el 5 de diciembre de 1815. Abordaron una
flotilla corsaria que logró esquivar el fuego de
las naves españolas y partieron hacia el exi-
lio. Un número no establecido entre hombres
y mujeres murió en el intento. Unos naufraga-
ron; algunos, esquilmados por los capitanes
corsarios, fueron abandonados en playas ex-
Entrada al antiguo fuerte de Cartagena. Al culminar su prolongado sitio naval y terrestre de la
ciudad amurallada, Morillo pudo planificar el resto de su pacificación de la Nueva Granada. trañas, donde muchos fallecieron; otros logra-
ron salvarse y llegaron a San Andrés y a otras
islas del Caribe. Entre ellos Juan Elías López
Tagle, el último gobernador, y los hermanos
Piñeres, quienes se unieron a Bolívar en la

Fusilamiento de los próceres de Cartagena.


Tras la capitulación de Cartagena ante
Morillo, los españoles ejecutaron a los
líderes de la ciudad: Manuel del Castillo,
MANUEL DEL CASTILLO Y RADA
Martín Amador, Santiago Stuart, Antonio
Nació en Cartagena en 1781. Fue hijo de un próspero comerciante que comandó tropas de infantería y her- José de Ayos, José María García Toledo,
mano de José María del Castillo y Rada, secretario de Hacienda de la República. Estudió en el Colegio Mayor Manuel Anguiano, Miguel Díaz Granados,
de Nuestra Señora del Rosario y se graduó como doctor en jurisprudencia. El 20 de julio de 1810 se encon- José María Portocarrero (izq.) (1782-1816) y
Pantaleón Germán Ribón (der.) (1774-1816),
traba en Santa Fe e ingresó como capitán en el batallón de Voluntarios de la Guardia Nacional. Recibió el
el 24 de febrero de 1816.
mando del batallón 5º de la Unión y fue comandante general de las provincias de Mariquita y de Pamplona.
Participó en la Campaña del Norte bajo el mando del general Antonio Baraya. En la guerra civil apoyó el
bando centralista, disolvió las juntas de Honda y Mariquita y las anexó a Santa Fe. Sin embargo, transfirió
su lealtad a la facción federalista y participó en la victoria de Ventaquemada. Durante el asedio a Santa
Fe en 1812, estuvo presente en la derrota de San Victorino. Propuso y obtuvo un canje de prisioneros y un
cese de hostilidades con Antonio Nariño. Propuso el ascenso de Bolívar al grado de general, pero tuvo des-
acuerdos políticos y militares con el Libertador, a quien no acompañó en su campaña de Venezuela de 1813.
En 1815, cuando Bolívar se dirigía a Santa Marta para asediar esa ciudad realista, exigió que Cartagena en-
tregara todas sus armas. Castillo y Rada, al mando de esa plaza, se negó a entregarlas por considerarlas
necesarias para la lucha contra la flota española. Como consecuencia, debió defender la ciudad del asedio
del Libertador. Tras la captura de Cartagena por parte de Morillo, Castillo y Rada fue ejecutado en esa ciu-
dad el 24 de febrero de 1816 junto a otros patriotas.
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expedición de reconquista en 1816. Gabriel su tierna familia, pasó miseria y penalidades, Entre ellas: Ana, Rita y Juana Manuela Ama-
y Vicente Celedonio con tres de sus familia- fugitiva en los montes durante cinco años (mon- dor, abandonadas con sus familiares en la isla
res, mujeres y niños, perecieron en Venezuela salve 2010, p.108). de Providencia. Salvadora Aldao, fue aba-
en la sangrienta defensa de la Casa Fuerte de Otra desplazada fue María Josefa Ahu- leada cuando el buque atravesaba el fuego
Barcelona el 7 de abril de 1817, y Germán mu- mada, esposa de Manuel José Tatis, avecin- enemigo de Bocachica. Con ella iban su es-
rió pobre y enfermo en Haití (sourdis de de la dado en Sabanalarga, donde poseía una rica poso e hijas menores Juana Teresa, Manuela,
vega 1988, 74). hacienda ganadera. Comprometido con el mo- Micaela y Mercedes. María Ignacia Vásquez
Los cartageneros debieron ser testigos vimiento del 11 de noviembre, pasó a servir al Mondragón de Piñeres, junto con su octoge-
de la ejecución de sus dirigentes el 24 de fe- ejército, dejando a su esposa y a cuatro hijos naria madre, Sebastiana Félix de Godoy de
brero de 1816, cuando los realistas fusila- pequeños en la hacienda. Perseguidos por las Mondragón y sus hijas Micaela, María de la
ron a José María García de Toledo, Antonio tropas de Morales, tuvieron que huir de un Paz y Nicolasa Piñeres. En Venezuela, en la
José de Ayos, Manuel del Castillo, Pantaleón pueblo a otro: Sabanalarga, Arroyo Hondo, defensa de la Casa Fuerte de Barcelona, todas,
de Germán Ribón, Santiago Stuart, Manuel Usiacurí, donde estuvieron a punto de ser de- excepto Nicolasa, fueron degolladas. Vicenta
de Anguiano, Martín Amador, Miguel Díaz gollados, y finalmente Cartagena, donde es- de Narváez, esposa de Germán Gutiérrez de
Granados y José María Portocarrero. Por su taba Tatis prisionero (sourdis nájera, 2007). Piñeres, murió empobrecida al igual que su
parte, el presidente Rodríguez Torices fue fu- Eugenia Arrázola, joven que veraneaba cer- marido en Haití, donde sus tres hijos queda-
Miguel Díaz Granados (1772-1816). Apoyó
silado el 5 de octubre de 1816 en la plaza de ca de Torrecilla, hacienda donde Morillo te- ron en la miseria. a García Toledo en su golpe de Estado de
mercado de Santa Fe, hoy la Plaza de Bolívar. nía su cuartel, fue fusilada allí mismo por En Barranquilla, atacada por las fuer- 1810. Fue otro de los próceres ejecutados en
Cartagena en febrero de 1816.
Su cadáver fue descuartizado. pasar información a los patriotas (arrázola, zas de Valentín Capmani el 25 de abril de
1967, p.144). María Josefa Fernández, mujer de 1815, sus habitantes se defendieron con bra-
M UJER ES SACR IFICADAS Eugenio Dimas, apresado por llevar alimen- vura hasta que, casa por casa, la villa fue in-
Mompox declaró su independencia el 6 de tos y recados a los sitiados de la ciudad, es- cendiada. Siete mujeres soportaron el asedio,
agosto de 1810 y fue duramente reprimida tando embarazada fue capturada con él y dio transportando pertrechos hasta los puestos de
por Cartagena, que aún reconocía al Consejo a luz en prisión (pinedo, 2011). defensa: María Josefa Cárdenas, Benedicta
de Regencia. Durante tres días, los mompo- En la evacuación de la ciudad, mujeres Vargas, Eugenia Cantillo, Úrsula Puente,
sinos hicieron fiera resistencia en la bata- de todas las clases sociales se embarcaron en Juliana Miranda, María Josefa Gutiérrez y
lla de Las Quintas, del 21 al 23 de enero de la mayor miseria. Unas murieron de ham- María Concepción Martínez (vergara y bae-
1811, pero sus cañones de guaduas no fueron bre en playas extranjeras, como Ana Pombo, na 1922, p.115).
oponentes para los bronces de la plaza fuer- esposa de Vicente Lecuna. Veintitrés cap- Los nombres de estas cartageneras dis-
te. En la lucha acompañaron a sus maridos turadas en Portobelo como Josefa Pombo y tinguidas por su valor y comprometimiento
María Ignacia Vásquez Mondragón, esposa sus dos niñas de pecho fueron devueltas a con la causa de la Independencia figuran en
de Vicente Celedonio Gutiérrez de Piñeres, Cartagena (arrázola, 1965, p.76). En una lis- la historia, pero seguramente son las menos.
PABLO MORILLO
María Josefa Fernández de Silguero, esposa ta de emigrados (corrales, 1884, pp.253-272; Muchas debió haber cuyo recuerdo se perdió
Nació en Fuentesecas, Zamora en 1775. Se alistó en el Real Cuerpo de Infantería de Marina
del coronel Nicolás Valest, su hermana Inés, monsalve, 2010, pp.125-127) figuran 58 mujeres. en la noche de los tiempos. •
en 1791. Participó en varias batallas de las guerras napoleónicas, incluyendo las de Trafalgar
(1805) y Bailén (1808). Se destacó en las campañas de Extremadura, Galicia y Andalucía. esposa del capitán Vigil, quien se distinguiría
Ascendió como teniente, coronel y brigadier. Luchó en la batalla de Victoria (1813), decisiva al lado de Bolívar. Petronila Germán Ribón
para la expulsión de los franceses de España, y acompañó a las tropas de Wellington en su de Jiménez, hermana de Pantaleón Germán
campaña en Francia. Al recuperar su trono, Fernando VII eligió a Morillo en 1814 como jefe Ribón, ofreció sus joyas para utilizarlas como LUCIANO D’ELHUYAR
de la expedición pacificadora con destino a América. Su contingente de aproximadamente proyectiles de los frágiles cañones (monsalve Nació en Santa Fe el 8 de enero de 1793. Estudió en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. En
12 000 hombres partió en febrero de 1815. Arribó en Isla Margarita en abril y se dirigió hacia 1810 fue subteniente del batallón Provincial y posteriormente subteniente de ingenieros del batallón de
2010, p.107).
Santa Marta, donde llegó en septiembre. Rendidas y ocupadas Cartagena de Indias (diciem- Voluntarios de la Guardia Nacional. En 1812, durante la guerra civil entre federalistas y centralistas, se unió
bre, 1815), Santa Fe (mayo, 1816) y Popayán (julio, 1816), Morillo hizo ejecutar a los princi- El 6 de mayo de 1815, en el combate contra al bando de los primeros y participó en el asedio a Santa Fe. En 1813 luchó en las campañas del Magdalena,
pales líderes republicanos neogranadinos. Partió en noviembre de 1816 desde Santa Fe hacia Ignacio de la Rus, se recuerda a Santos Larios, Cúcuta y Venezuela. Estuvo en los contingentes enviados por el Congreso para auxiliar a Bolívar. Compañero
Venezuela para concluir su pacificación, pero lo frenó la resistencia patriota en los llanos y apodada la Manchada, quien daba fuego al de Atanasio Girardot y Antonio Ricaurte, fue coronel y segundo comandante de la división de vanguar-
las provincias orientales venezolanas. Tras el éxito de la campaña libertadora de Bolívar en cañón de proa del bongo de guerra del cual dia. Participó en las campañas de Mérida, Trujillo, Barinas y Caracas y estuvo en las batallas de La Grita,
la Nueva Granada, Morillo no recibió refuerzos desde España por causa del levantamiento de era remero su marido (monsalve 2010, p.107), a Taguanes y Bárbula, donde con 1 000 hombres desalojó más de 2 000. Fue comandante de la división de van-
Rafael del Riego en 1820. Presionado y cercado en Venezuela, firmó con Bolívar un armisti- guardia y lideró las tropas que asediaron a Puerto Cabello. En 1813 y 1814 estuvo en Valencia, Tinaquillo,
Encarnación Larios combatiendo al lado de su
cio y tratado de regularización de la guerra en noviembre de 1820. Regresó a España en 1821 Vigirima y Barquisimeto. Regresó a Cartagena tras las derrotas de Bolívar en Venezuela. Comandante mili-
para servir al gobierno liberal, pero se pasó al bando monárquico una vez un ejército fran- marido, N. Trespalacios (monsalve, 2010, p.108), a tar y civil de la plaza, fue reducido a prisión en 1815. Expulsado de la Nueva Granada, viajó a las Antillas.
cés restableció al rey Fernando VII en el trono en 1823. Morillo participó en la primera gue- las señoras Piñeres obligadas a huir por el río Murió en Cartagena el 2 de diciembre de 1815 al naufragar mientras intentaba entregar auxilios a los si-
rra Carlista que se desató en 1833 antes de morir en 1837 en Francia. y a Marcelina del Corral, esposa de Pantaleón tiados por las tropas del general Morillo.
de Germán Ribón, extrañada de su casa con
136 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a r e c o n q u i s t a d e l a n u e va g r a n a d a • 137

LA RECONQUISTA
DE LA NUEVA GRANADA
La restauración española fue un éxito militar, pero la creación
de un régimen opresivo incrementó el apoyo de las fuerzas
independentistas y, en últimas, garantizó su triunfo.

GILBERTO RAMÍREZ ESPINOSA

L
a voluntad de restaurar la autoridad La guerra civil de secesión adquirió un giro
del monarca ausente, Fernando vii, decisivo en favor de los españoles en 1815, con
justificó la constitución de un go- la llegada del mayor y único ejercito enviado
bierno republicano en la Nueva Granada. No desde España a América, al mando del gene-
obstante, la lealtad a la monarquía española ral Pablo Morillo.
se erosionaba. Rápidamente crecían las facul-
tades de las juntas provisionales de gobierno, LA EX PEDICIÓN DE PABLO
que en poco tiempo se habían convertido en MORILLO A A MÉR ICA
asambleas y congresos soberanos. Sin em- La expedición punitiva de Morillo, al coman-
bargo, aquellas provincias que, como Santa do de una tropa de poco más de 10 000 hom-
Marta, Panamá y Pasto, se habían manteni- bres, fue un episodio nunca antes visto en
do fieles al Concejo de Regencia residente en la Nueva Granada y en el continente ente-
Cádiz y posteriormente a los Borbones, res- ro. Luego de pacificar Venezuela, aunque de
tablecidos en el trono de España, no solo ha- manera inestable, Morillo desembarcó con su
bían resistido los intentos de incorporación ejército el 1º de septiembre de 1815 en las in-
de la confederación de provincias indepen- mediaciones de Cartagena, urbe que sitió du-
dientes, sino que sirvieron de base de opera- rante tres meses, hasta su capitulación. La
ciones para restablecer la autoridad real en ciudad llamada “la llave de las Indias”, co-
todo el territorio neogranadino. diciada cientos de años por los enemigos eu-
Con el respaldo de la autoridad virrei- ropeos de España, cayó bajo las armas de los
nal de Perú, en cabeza de José Fernando de propios españoles.
Abascal, los tenientes Melchor Aymerich y Al tomar Cartagena, España controló
Juan Sámano mantuvieron a raya la expan- de nuevo toda la costa, desde Panamá hasta
sión de la República. No solo derrotaron y Guyana. En el interior, el ejército de Morillo
capturaron al general Antonio Nariño, sino ascendió los Andes a inicios de 1816, guián-
que avanzaron sobre Popayán desde la leal dose por los principales ríos que fluyen de
provincia de Pasto. Al norte, con el apoyo de dichas montañas. Desplegados en cinco co-
las autoridades de la capitanía de Cuba, las lumnas, partieron de diferentes puntos de
provincias de Panamá y Santa Marta, bajo occidente a oriente, marchando de forma pa-
el mando de un debilitado pero no extinto ralela de norte a sur para tomar Santa Fe y
poder virreinal liderado por Benito Pérez y Popayán. Las columnas de Morillo y el ge-
Francisco de Montalvo, resistían los emba- neral Pascual Enrile remontaron a Santa Fe,
Escudo de armas usado como insignia tes del gobierno independiente de Cartagena. pasando por Mompox, Ocaña, Sogamoso y
de las tropas del regimiento de Burgos
en su labor de pacificación sobre la Paralelamente mantenían un cerco estratégi- Tunja. Las tropas de Sebastián Calzada en-
Nueva Granada. co sobre los territorios adyacentes a la misma. traron por Venezuela desde Cúcuta, pasando
138 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a r e c o n q u i s t a d e l a n u e va g r a n a d a • 139

Desembarco del
Ejército Pacificador
23-24-07 1815

COMANDATES DE LA EXPEDICIÓN SANTA MARTA


Galerazamba Ciénaga
PACIFICADORA A MANDO DE 20-08 1815 Sitionuevo
14-08 1815
PABLO MORILLO CARTAGENA
Sitio de Cartagena
Sabanalarga
San Estanislao
1-09 al 6-12 1815 Mahates
San Cayetano

PASCUAL ENRILE. Nació en Cádiz en 1772. De origen El Carmen RUTAS DE LOS EJÉRCITOS
Ovejas DE LA EXPEDICIÓN
noble, se formó en el prestigioso colegio Clementino Mompox
29-02 1816 PACIFICADORA
de Roma y luego ingresó a la marina en 1788. Sirvió
en numerosas embarcaciones y llegó a comandar va- MORILLO
Montería
rias, haciendo presencia en el Caribe, el Atlántico y el 23-09 1815 MORALES
Mediterráneo. Participó en varios encuentros contra
RUIZ DE PORRAS Y SANTACRUZ
la flota británica, entre esos la batalla de Trafalgar Nechí
(1805), tras la cual fue ascendido a teniente de na- 19-10 1815 BAYER
vío. Como veterano de la guerra de Independencia de SÁNCHEZ DE LIMA Y WARLETTA
Bocas del Atrato Zaragoza Cachirí PAMPLONA
España, fue designando general de la fuerza naval y 29-04 1816 28-10 1815 21-02 1816 28 11-1815
LA CALZADA
segundo comandante de la expedición pacificadora a Remedios Chitagá Guasdualito
18-02 1816 Girón 25 11-1815 18-10 1815
las Américas al mando de otro veterano, Pablo Morillo. LA TORRE
Carare
Fue promovido a mariscal de campo en abril de 1815 Cancán 23-04 1816
20-02 1816 TOLRÁ
Murrí Cocuy
en Venezuela, y comandó la escuadra que bloqueó el 13-05 1816
SOCORRO SÁMANO
puerto de Cartagena durante el sitio a esta ciudad li- 5-03 1816 Chita
Bebará Chire
brado entre septiembre y diciembre de 1815. Luego se 19-05 1816 Medellín 5-11 1815 3-10 1815
7-04 1816 PORE
retiró a La Habana y, en 1817, arribó a Cádiz. Tras so-
brevivir al Trienio Liberal en España (1820-1823), fue Pauto la Guayana de Venezuela. Pese a sus victorias
Supía
asignado a la armada en Filipinas, donde fue nombra- QUIBDÓ iniciales, debió replegarse a Angostura, ciudad
HONDA TUNJA Cravo
do capitán general en 1829. Regresó a España en 1835 30-04 1816 que debió evacuar ante el asalto patriota. En
Zipaquirá
y murió en Madrid en 1838. 1818, resistió con éxito las ofensivas patriotas
NÓVITA Cartago Cusiana
29 05-1816 en Venezuela y quedó a cargo del ejército ex-
SANTAFÉ Upía pedicionario al ser herido Morillo con gravedad.
FRANCISCO WARLETTA. Nació en 1786. Tras partici- Ibagué Entrada de
par en la guerra de Independencia española, se in- Morillo Rionegro Fue confirmado en el cargo una vez Morillo par-
a la capital 9-11 1816
tegró al ejercito pacificador de Morillo, quien le or- 26-05 1816 tió hacia España en 1820. En Carabobo, fue de-
Buenaventura
denó ocupar militarmente a Antioquia, Cali, Buga y 21-07 1816 rrotado por Bolívar en 1821, pero resistió des-
Popayán. Cumplió esta misión en 1816. Se mantu- de Puerto Cabello hasta 1822, año en que se
vo como gobernador de Antioquia hasta 1820, cuan- desplazó a Puerto Rico, isla que gobernó has-
do fue derrotado en la batalla de Chorros Blancos. Capitales de provincia ta su regreso a Europa en 1836. Luego de una
Luego de esto, se retiró a Cartagena. Allí, junto con Cabildos
estadía en Francia, se trasladó a España, don-
Cuchilla del Tambo NEIVA
Sámano, se rehusó a jurar la constitución liberal de 29-06 1816 de falleció en 1843.
Otras poblaciones
1812. Se retiró a Jamaica antes de regresar a España, La Plata
10-07 1816
donde murió en 1829. POPAYÁN SEBASTIÁN LA CALZADA. Nació en Sevilla ha-
cia 1770. Se encontraba en Venezuela en 1810,
JULIÁN BAYER. Veterano de la guerra de Independencia cuando participó en las campañas contra los
española e integrante del ejército expedicionario que patriotas en las provincias occidentales de
Fuente: Mercado, J. (1920) La invasión de Morillo. Talleres del Estado Mayor
partió de Cádiz al mando de Morillo, se destacó en la General: Bogotá, Colombia. Gutiérrez Ardila, D. (2017). El reino frente al rey: Venezuela y los llanos. Al arribar a Venezuela
Pasto
toma de Chima, pueblo sobre el río Sinú, en septiem- 8-05 1816 Reconquista, Pacificación, Restauración: Nueva Granada (1815-1819). Museo en 1815, Morillo le ordenó avanzar por tierra
bre de 1815. Debido a esta acción fue ascendido a te- Nacional de Colombia, 1 de septiembre - 27 de octubre, 2017. desde Venezuela e ingresar a la Nueva Granada.
niente coronel. Puesto a cargo de invadir el Chocó, par- Obtuvo una victoria decisiva sobre los repu-
General Pablo Morillo (1775-1837). por Pamplona, Bucaramanga, Girón y Vélez, tió en diciembre de 1815 y ascendió por el río Atrato blicanos en el páramo de Cachirí en febre-
Veterano de la guerra de Independencia con una columna de 200 soldados. Concluyó la pacfi- CARLOS TOLRÁ. Fue un oficial español que luchó en la MIGUEL DE LA TORRE. Nació en Bernales, Viszcaya, en ro de 1816. Luego de este hecho pudo ocupar
para adelantarse a Morillo en su camino por
de España y comandante del ejército ciación del territorio en junio de 1816. Se unió a las fuerza expedicionaria de Morillo. Acompañó la columna 1786. Ingresó al ejército en 1800 dentro del regimiento Cúcuta. Posteriormente se sumó a la columna
pacificador de Tierra Firme. Tunja a Bogotá. Julián Bayer salió del occi- tropas de Francisco Warletta en Antioquia para lue- de Warleta en su avance hacia el sur. En la campaña del de infantería de Saboya. En 1804, ingresó al Real Cuerpo de Miguel de la Torre y Pando, con quien en-
dente de Cartagena en dirección a Quibdó go seguir al Cauca. Destinado como comandante ge- Cauca, lideró al batallón Numancia en la victoria sobre de Guardia de Corps. Huyó de Madrid tras el levantamien- tró a Tunja y luego a Santa Fe. De ahí partió
y Novita en el Chocó, para luego remontar neral de los llanos del Casanare, murió en marzo de los patriotas en la Cuchilla del Tambo en junio de 1816. to contra la toma napoleónica en mayo de 1808 para in- con Morillo hacia Venezuela, donde luchó en
1817 en un enfrentamiento con guerrilleros patriotas. En julio, persiguió y derrotó a los restos de las tropas re- corporarse a un batallón en Plasencia, en el que ascendió las campañas de 1817 y 1818. Regresó a Santa
a Cartago en dirección a Cali y Popayán. publicanas en La Plata. Hizo parte de la fuerza española como capitán. En la guerra de Independencia española Fe en 1819 pero se retiró a Pasto tras la bata-
Se juntó a Francisco Warletta, quien partió DONATO SANTACRUZ. Fue un militar español. El ge- que fracasó en su intento de pacificar los llanos en 1817 se destacó en las batallas de Medellín (1809), Fuentes lla de Boyacá. Bajo las órdenes de Melchor de
de Cartagena para remontar el río Cauca, neral Morillo lo hizo responsable de dirigir la colum- y 1818. Sin embargo, logró derrotar a los Almeyda, líde- de Oñoro (1811), Pamplona y Sorauren (1813) y Tolosa Aymerich, fracasó en el intento de recuperar el
na que ascendió por el río Magdalena y ocupó Honda. res guerrilleros, en el valle de Tenza. Luego de los suce- (1814). Formó parte de la expedición de Morillo en 1815, control del Cauca. Regresando a Venezuela, lu-
tomando Zaragoza y Medellín. Se sumó
Allí redujo a prisión a Antonio Villavicencio. Luego sos de 1819, se retiró a Pasto y Quito, donde se enfrentó liderando una de las columnas que pacificó el interior de chó contra los patriotas hasta que Páez tomó
a las tropas de Juan Sámano, provenien- sus tropas tomaron La Plata. Permaneció con las tro- a la ofensiva republicana de Antonio José de Sucre. Se la Nueva Granada al ocupar Tunja y Santa Fe en 1816. Al Puerto Cabello en 1823. Tras retirarse a Cuba,
tes de Pasto. Por último, el coronel Donato pas que ocuparon Santa Fe hasta 1819. desconoce la fecha de su muerte. año siguiente, fue responsable de pacificar los llanos y murió en esa isla en 1824.
140 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a r e c o n q u i s t a d e l a n u e va g r a n a d a • 141

Santacruz siguió el río Magdalena en direc- recién recuperada Santa Fe de Bogotá, em- y, tanto en Europa como en América, la mo-
ción a Honda para luego llegar a Santa Fe. pezó a restablecer el dominio español con un narquía absoluta estaba en declive como for-
Las tropas del ejército pacificador mar- Consejo Permanente de Guerra, un Consejo ma de gobierno.
charon al interior de la Nueva Granada de Purificación, una Junta de Secuestros y un
durante cinco meses. Los sentimientos de Juzgado de Policía. Excepcionalmente, los es- EL FIN DEL VIR R EINATO
fidelidad a los ejércitos del rey eran arraiga- pañoles formaron un gobierno militar y, en DE LA N U EVA GR A NADA
dos, pero surgió una combinación de júbi- efecto, ocuparon la Nueva Granada. Hasta en- Las divisiones crecían entre los mismos mo-
lo por la monarquía restaurada y de temor tonces, no se había establecido un régimen de narquistas. En enero de 1817, Fernando vii,
Comunicado del indulto que ofreció Morillo por las represalias ante los crímenes de lesa ocupación, inclusive durante las guerras en- con motivo de su segunda boda, profirió un
en 1816 a los oficiales del ejército rebelde
para comparecer ante el Concejo de majestad contra la monarquía española. A tre bandos republicanos. indulto, el cual aplicó el virrey Montalvo pero
Purificación en Santa Fe. mediados de 1816, cuando Morillo llegó a la Aunque muchos criollos cómplices de contravino Juan Sámano, el comandante que
la rebelión intentaron evitar duras penas Morillo había dejado a cargo de Santa Fe. La
al comprar lealtades y rogar por el perdón, ruptura se hizo evidente en agosto de 1817,
hubo encarcelaciones. Entre 1816 y 1817, los cuando se reestableció el Consejo Permanente
españoles fusilaron a los principales líderes de Guerra, dando inicio a nuevas represalias Francisco de Montalvo y Ambulodi
(1754-1822). Penúltimo virrey de la
de una rebelión que, paradójicamente, ha- y tropelías sobre la población. Nueva Granada (1816-1818), renunció
bían hecho a nombre del rey. En compara- Las quejas de Montalvo al Concejo de manifestando su oposición a los excesos
de Morillo.
ción con las crueldades del combate vistas Indias resultaron ineficaces. Los lugartenien-
en Venezuela, donde Simón Bolívar decretó tes de Morillo seguían haciendo de las suyas
la guerra a muerte en 1813, la represión en la y, a principios de 1818, Montalvo renunció a un carácter del todo diferente. En la prácti-
Nueva Granada fue moderada. No obstante, su cargo de virrey. Su reemplazo no fue na- ca, el poder estaba en manos de los coman-
los fusilamientos diluyeron el afecto de los die menos que Sámano, quien había obteni- dantes del ejército, quienes actuaban bajo
Una manera en que las mujeres
monarquistas neogranadinos y les dificultó do su experiencia militar bajo el mando de un mandato excepcional dependiente del rey.
participaban en la lucha de Independencia
mantener su postura política. Por otro lado, Toribio Montes, gobernador de Quito, duran- Las Reales Audiencias de Quito, Santa Fe y era al bordar uniformes, banderas y
las prácticas opresivas de Morillo facilitaron te los años de guerra contra los patriotas en Caracas no habían logrado poner bajo su au- retratos, como este de Bolívar.

la unificación de una causa patriota previa- Pasto y Popayán. El carácter de su gobierno toridad a los militares.
mente dividida. Las divisiones entre neogra- fue decididamente represor, y el nuevo virrey Con Sámano como virrey de la Nueva
nadinos, de hecho, habían allanado el camino pensaba tener justificación para que así fuera. Granada y Morillo al mando del ejército ex-
para la reconquista tal como, siglos antes, los En la provincia del Socorro y sus alre- pedicionario en Venezuela, las fuerzas realis-
conflictos entre comunidades indígenas alla- dedores, incrementaba la resistencia de mo- tas buscaron crear un cinturón de seguridad
naron el camino para la conquista original. vimientos guerrilleros, que comenzaban a a lo largo de toda la cordillera de los Andes, la
Al restablecerse la Real Audiencia a me- disponer de coordinación con las guerrillas cual serviría de muro para impedir una inva-
diados de 1817, regresó la justicia ordinaria, de los llanos orientales. De tal manera, em- sión rebelde a los territorios andinos lanzada
pero las disposiciones de los oidores y la auto- pezaban a desestabilizar la zona estratégi- desde los llanos. El mando español confiaba
ridad del virrey Francisco de Montalvo choca- ca de la frontera entre la Nueva Granada y en que las tropas republicanas se concentra-
ron con la labor pacificadora de Morillo y sus Venezuela. Morillo se trasladó a Venezuela rían en Venezuela para ascender los Andes.
lugartenientes. Además, la población empe- para culminar la pacificación, pero con el re- Morillo había organizado al grueso de sus
zaba a sentirse inconforme con su obligación torno del poder monárquico había asumido tropas para prevenir que Bolívar tomara de
de sostener a un ejército de ocupación, lo cual
fortalecía los focos de resistencia republicana.
Francisco de Paula Santander empezaba
a reorganizar la resistencia desde los llanos
MERCEDES ÁBREGO DE REYES
del Casanare. En el valle de Tenza, las gue- Nació entre 1771 y 1775 en Cúcuta. Contrajo matrimonio con José Marcelo Reyes, con quien tuvo tres hi-
jos. Desde el inicio apoyó la causa libertadora. Al arribar Simón Bolívar a Cúcuta antes de emprender la
rrillas de los hermanos Almeyda desafiaban
Campaña Admirable, Mercedes Ábrego le regaló una casaca con bordados en oro y lentejuelas de su pro-
la autoridad del rey, mientras que el despo- pia fabricación. También le suministró información a Francisco de Paula Santander sobre la logística de las
tismo de algunos oficiales españoles minaba tropas realistas. Tras la derrota del ejército patriota en la batalla de Carrillo, el 18 de octubre de 1813, los
la confianza y lealtad de la población, espe- españoles tomaron la ciudad de Cúcuta y las poblaciones a su alrededor. Enterados de las labores de espio-
cialmente de la élite, a la causa monárquica. naje de Mercedes Ábrego, la capturaron en una casa de campo. Fue enviada a Cúcuta para ser ejecutada en
En todo caso, la recién fundada república es- plaza pública, donde sus hijos la vieron sucumbir el 13 octubre de 1813.

tadounidense brindaba un ejemplo a seguir


142 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a r e c o n q u i s t a d e l a n u e va g r a n a d a • 143

nuevo el poder en Venezuela, donde se encon- consumada la Independencia, la política sis-


traba el caraqueño tras organizar una fuer- temática de opresión se vino a conocer como
za expedicionaria desde su exilio en Haití. el Régimen del Terror.
Al inicio de 1818, había un balance de po- En el frente militar, el virreinato de Sá-
der. El 12 de febrero, las fuerzas de Morillo su- mano se concentró en asegurar una provisión
frieron un revés contra Bolívar en Calabozo, permanente de hombres y recursos para el
pero este se replegó a Angostura. Mientras ejército expedicionario, el cual, bajo el man-
tanto, Santander, colaborando con Páez en do del coronel Tolrá, derrotó a las guerrillas
los llanos, disciplinaba a sus tropas y orga- de los hermanos Almeyda. El esfuerzo supu-
nizaba una expedición republicana al inte- so una mayor exacción de la riqueza de las
rior. Para impedir su éxito, el virrey Sámano, poblaciones neogranadinas, presión adicio-
quien ya había ordenado expediciones pu- nal que fortalecería la causa independentista.
nitivas a los llanos (las cuales fracasaron),
decidió desmontar las redes de espionaje y U NA PACIFICACIÓN EXITOSA, José María Cabal (1770-1816), militar
neogranadino nacido en Buga. Se destacó
el apoyo logístico a las guerrillas republica- U NA R ESTAUR ACIÓN FA LLIDA como jefe militar de Popayán, ciudad en la
nas. En esta ola represiva, los españoles fu- En términos militares y de control territo- que sería fusilado en 1816 tras su intento
fallido por ocultarse de las autoridades
silaron, entre otros, a Policarpa Salavarrieta rial, Morillo podía darse por bien servido. La
realistas.
y a María Josefa Esguerra en 1817. Una vez imposición de un régimen de fuerza, sin em-
bargo, fue algo nuevo en toda la experien-
cia de dominio español en América. Por esa Los comerciantes gaditanos eran los prin-
razón, aunque los poderosos y más antiguos cipales interesados en restablecer su primacía
virreinatos de Perú y Nueva España seguían comercial con las Indias. En 1811, se estableció
bajo control de los Borbones, los más débi- en su ciudad la Comisión de Reemplazos para
les y recientes de la Nueva Granada y el Río enviar tropas a las Américas. En los años si-
de la Plata aún eran fuente de problemas. El guientes, sin embargo, esta había adquiri-
férreo control militar parecía ser necesario. do deudas enormes para la Corona. Por otro
No obstante, para una monarquía exhaus- lado, la posibilidad de una solución militar
ta que luchaba por su propia superivivencia para América se vio frustrada en el Congreso
en España, la necesidad de sostener grandes de Aquisgrán de 1818. Ahí, las monarquías
números de tropas en América era potencial- europeas, y especialmente la británica, reco-
mente ruinosa. mendaron resolver las tensiones entre España
y sus colonias a través de la diplomacia. Para
JUAN SÁMANO Gran Bretaña, resultaba estratégico darle
Nació en Selaya, Cantabria, en 1753. Ingresó como cadete en el ejército español en 1771. Ascendido plena apertura comercial a los territorios de
a teniente, partió hacía América en 1780. Allí le fueron asignadas las plazas de Puerto Rico y
Cartagena. En 1793, participó en la guerra contra la Francia revolucionaria y regresó a la Nueva
Granada al año siguiente. Se hizo cargo del batallón auxiliar acantonado en Santa Fe, donde per-
maneció hasta 1810. Durante este tiempo tuvo una breve estadía como gobernador en Riohacha
en 1809. Pretendió disolver la junta establecida en Santa Fe el 20 de julio de 1810, pero el mis-
mo virrey desautorizó su iniciativa. Regresó a España, donde la Junta Central lo autorizó para JUAN DEL CORRAL
pacificar Quito y Guayaquil. Arribó a esta ciudad en 1811. Bajo el mando del gobernador Toribio Nació en Mompox el 23 de junio de 1778 y murió en Rionegro el 7 de abril de 1814. Hijo de un
Montes, Sámano pacificó Quito en 1812 y luego regresó a la Nueva Granada, donde tomó Popayán español y una criolla, a finales de siglo se trasladó a Santa Fe de Antioquia. Se casó con Josefa
en julio de 1813. Al ser derrotado por Nariño en sucesivas batallas, Montes le retiró el mando Pérez de Arrubla y se dedicó con éxito al comercio y la agricultura. Luego del 20 de julio de
en 1814. Fue reincorporado en 1815 como gobernador de Pasto, desde donde lideró una expe- 1810, fue coronel de milicias y representó a Antioquia ante el Congreso de las Provincias Unidas
dición que retomó Popayán en julio de 1816. Regresó a Santa Fe. Allí fue nombrado encargado de la Nueva Granada. Fue gobernador de Antioquia y miembro de la Junta de Seguridad Pública.
militar. En 1818, se convirtió en virrey de la Nueva Granada, y sería el último hombre en ocu- Acogió a Francisco José de Caldas tras la derrota de los federalistas. Como consecuencia de la
par ese cargo. Su virreinato se caracterizó por un férreo dominio militar que los patriotas lla- captura de Popayán por parte de Juan Sámano, del Corral fue nombrado dictador de Antioquia
maron el Régimen del Terror. Tras el triunfo patriota en la batalla de Boyacá, huyó de Santa Fe en 1813. Organizó la defensa de la provincia y detuvo a varios realistas. Decretó medidas ex-
hacia Cartagena, donde fracasó en su intento de reconquistar el interior del reino. Cuando un traordinarias para continuar la guerra y declaró la independencia absoluta de la provincia fren-
motín intentó obligarlo a jurar la constitución liberal de 1812, se rehusó a hacerlo. Luego, huyó te a España. Antes de morir por causas naturales, presentó el proyecto de manumisión de los
a Jamaica en 1820 y a Panamá, donde murió en 1821. descendientes de los esclavos.
144 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a r e c o n q u i s t a d e l a n u e va g r a n a d a • 145

José María Arrubla y Martínez (1780-1816),


político y comerciante antioqueño, hizo
parte del gobierno de Cundinamarca y,
como firmante del Acta de Independencia
de dicho estado, fue fusilado por orden de
Morillo en Santa Fe en 1816.

Emigdio Benítez Plata (1766-1816),


político y abogado natural de la provincia
del Socorro, por su participación en los
gobiernos independentistas fue condenado
a muerte en Santa Fe en 1816.

Fernando vii se vio obligado a formalizar el


retiro de la monarquía española del territo-
rio americano.
En la Nueva Granada, la restauración no
fue un pacto de compromiso entre el antiguo
régimen y la revolución. La transición al mo-
América, algo que el poderoso gremio de co- derno Estado-nación no fue pacífica. La mo-
merciantes gaditanos se resistía a permitir. narquía, por tantos años respetada e incluso
No era de extrañar que, tras el desenlace amada, fue condenada como encarnación de
de la futura campaña libertadora que diri- la tiranía y esclavitud, mientras se mantuvo
gió Simón Bolívar en 1819, el segundo ejército la memoria de un régimen colonial opresivo,
expedicionario que se reunía en Cádiz para aunque no siempre lo fue. La única opción
embarcar con destino a América, comanda- para un gobierno genuinamente neograna-
do por el general Rafael del Riego, se amoti- dino fue la República, iniciativa poco antes
nase en 1820. Por razones de política interna, ignorada e inclusive temida. •

JOSÉ MARÍA CARBONELL


Nació en Santa Fe en 1778. Huérfano de padre, creció en una familia con dificultades económicas. Estudió
en el Colegio Mayor de San Bartolomé y, luego, trabajó en la Expedición Botánica como escribiente. El 20
de julio de 1810 participó en los sucesos que desembocaron en la Independencia. Dirigió a artesanos, in-
dígenas, mestizos y esclavos libertos, quienes marcharon armados hasta los barrios de San Victorino, Las
Cruces, Belén y Egipto. Se agolparon cientos de ellos ante el ayuntamiento en la plaza e insistieron en un
cabildo abierto, mientras el virrey oficializaba compartir el poder. Carbonell fue arrestado, pero rápida-
mente puesto en libertad. En la guerra civil sirvió como capitán de milicias de infantería en el bando de
Antonio Nariño y los centralistas. Fue oficial mayor de las reales cajas de Cundinamarca y presidente de
la Junta de Represalias, la cual instaló Nariño para castigar a los federalistas. Hecho preso bajo el mando
Antonio Villavicencio (1775-1816), Crisanto
Valenzuela (1777-1816) y Miguel Pombo provisional de Bernardo Álvarez, fue liberado por Bolívar en 1814 y nombrado secretario de Hacienda. Tras
(1779-1816), ejecutados por subversivos. la reconquista española, murió ejecutado en La huerta de Jaime el 19 de junio de 1816.
146 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la república se niega a morir: santander y la organización de la resistencia • 147

LA REPÚBLICA
SE NIEGA A MORIR Gobierno de las Provincias Libres de la Nueva Granada establecido por Bolívar en septiembre de 1819
Santander y la organización
1. General de División Francisco de Paula nder (Villa del Rosario 1749 - Bogotá 1840)
de la resistencia Vicepresidente

En los momentos más difíciles de la guerra por la 2. Doctor Alejandro Osorio


Independencia, las habilidades de Francisco de Paula Secretario de Marina y Guerra
Santander como organizador y estratega fueron fundamentales
para la libertad. 3. Doctor Estanislao Vergara
Secretario del Interior y Justicia
Banco de la republica Ap 5255 miniatura y Museo Nacional lapiz jose maria espinosa
GILBERTO RAMÍREZ ESPINOSA

BA JO EL M A NDO DE SERVIEZ los líderes patriotras contemplaron esta zona Congreso de Angostura, 1819-1820
Tras seis años de vehemente lucha militar por como un refugio ideal ante una invasión
la Independencia, el joven coronel Francisco española. 1. Doctor Francisco Antonio Zea (Medellín 17870 - Bath, Inglaterra 1822)
de Paula Santander descendió desde la sa- Al llegar Santander a los llanos, Urdaneta Presidente Congreso de Angostura, 1819-1820
bana de Bogotá a los llanos del Casanare, y el apureño José Antonio Páez conducían una Papel periodico ilustrado, universidad AEFIT
huyendo de la expedición pacificadora del ge- eficaz guerra de guerrillas en las extensas pla- Museo Nacional, reg. 247
neral Pablo Morillo. Bajo las órdenes del re- nicies surcadas de ríos; pocos años antes, los
cién electo comandante en jefe del ejército de españoles habían usado tácticas similares en
2. Doctor Juan Germán Roscio
las Provincias Unidas de la Nueva Granada, contra de los invasores franceses de la pe-
Presidente Congreso de Angostura, 1819-1820
el general Manuel de Serviez, Santander, con nínsula ibérica. A raíz del combate irregular
Litography of Venezuelan politician Juan Germán Roscio. 1841. L. Tavernier, Lit. Thierry Freres. 374 Litography of Roscio en alamy
23 años de edad, lideraba al grueso de las tro- y del amplio uso de la caballería, tan efecti-
pas republicanas en su retirada ante la ofen- va en la vasta extensión llanera, se puede de-
siva de las fuerzas españolas. tectar el inicio de una estrategia de guerra 3. Intendente Ejército Francisco Peñalver

El gobierno neogranadino había descar- contra la restauración española. En los lla- Segundo Presidente Congreso de Angostura, 1819-1820
tado la opción de enfrentar el avance realis- nos, los patriotas hostigarían a cualquier in-
ta, el cual estaba a punto de tomarse Santa Fe cursión realista, haciendo imposible su éxito,
y Popayán, últimos bastiones de la confede- pero sin enfrentar a las tropas del rey en con-
ración. El recién designado presidente de las frontaciones directas y de infantería. Por tan-
Provincias Unidas, José Fernández Madrid, to, los patriotas decidieron aceptar el fin de la
buscaba convencer al general Serviez de que causa revolucionaria más allá de los Andes,
se desplazara al suroeste, hacia Popayán. El en el interior y en las costas. Idealmente, sin
general, sin embargo, estaba decidido a pro- embargo, esta sería una concesión temporal.
ceder hacia el Casanare. Tras una desespe- La inmensidad de los llanos permitía la pro-
rada y tortuosa retirada, Santander y las tección y, con ella, el tiempo para reorgani-
diezmadas tropas arribaron a Chire, Casa- zar las fuerzas libertadoras.
nare el 1 de julio de 1816. Con ese propósito, los principales líderes
Ahí los recibió Rafael Urdaneta, coman- republicanos, sobrevivientes del Régimen del
Francisco de Paula Santander fue
apodado El hombre de las leyes por sus dante venezolano, cuyo reducto de tropas in- terror de Morillo, se reunieron el 16 de julio
capacidades legales y administrativas. Su dependentistas se mantenía en armas en la de 1816 en Guasdalito, en la provincia vene-
habilidad militar es menos reconocida,
pero no menos importante en su provincia llanera de Casanare, la última li- zolana de Apure, y comisionaron a Santander
contribución a la Independencia. bre de la confederación. Desde muy temprano, como general en jefe del ejército. Sorprendido
148 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la república se niega a morir: santander y la organización de la resistencia • 149

con su nombramiento, Santander tuvo la mi- jerarquía, la disciplina y la obediencia, ele- se había negado a acatar sus órdenes de in-
sión de organizar, suministrar y entrenar a la mentos indispensables para el éxito de un vadir Venezuela. Cuatro años después, sin
fuerza militar a cargo de la hazaña liberta- ejército profesional. Desde el inicio, el carác- embargo, Bolívar buscaba establecer su li-
Para José Antonio Páez (1790-1873), la dora. La dificultad de la labor era extrema; ter estricto y racional de Santander chocó con derazgo supremo a costa del poder regional
guerra en los llanos fue una oportunidad los llaneros rebeldes eran formidables jinetes las costumbres y pasiones de los hombres a de los caudillos, entre ellos Páez y Santiago
para ascender desde una posición humilde
a general del ejército y, eventualmente, a la y temibles guerreros, pero estaban del todo su cargo. Al crecer la tensión entre ellos, los Mariño en el oriente, y crear un ejército pro-
presidencia de Venezuela. desacostumbrados –y eran resistentes– a la oficiales decidieron retirarle a Santander el fesional que formara el pilar de una nueva
cargo otorgado y nombrar como general al república. Bajo tal necesidad, las demostra-
teniente coronel Páez, diestro jinete –tanto das dotes de organizador de Santander re-
que sus hombres lo llamaban El Centauro sultaban fundamentales para la causa de
de los llanos– y experimentado líder de tro- la Independencia. Bolívar reconoció sus ta-
pas llaneras. lentos y lo nombró subjefe del recién crea-
do Estado Mayor General del Ejército de la
BA JO EL M A NDO DE PÁ EZ República de Venezuela, con sede en la ciu-
Santander cedió el mando sin rencor, cons- dad de Angostura.
ciente de que las milicias y guerrillas solo
responderían a quien supiera conducir una BA JO EL M A NDO DE BOLÍVA R
guerra irregular. Por tanto aceptó el man- En 1817 Bolívar condenó a muerte a Piar, mu-
do de general de división bajo Páez, quien lato nacido en Curazao, por sedición, aun-
condujo la ofensiva para apoderarse del bajo que este también era acusado de fomentar
Apure, territorio que controlaba el goberna- un conflicto de castas entre la oficialidad
dor realista de Barinas, Francisco López. Los del ejército patriota. En todo caso, Piar no
patriotas derrotaron al enemigo en el alto del se subordinaba plenamente a Bolívar y, con
Yagual el 8 de octubre de 1816, culminando su condena, el caraqueño se fortalecía entre
la primera etapa de una campaña en la que los lideres patriotas venezolanos al dotarse de
Santander se distinguió y ganó el respeto de un Estado Mayor fiel a su mandato supremo.
Páez y sus llaneros. Políticamente, Bolívar aseguraba su premi-
Páez permitió que Santander, gozando nencia al hacerse jefe de un gobierno consti-
de un nuevo prestigio, se dirigiera al orien- tucional con sede provisional en Angostura, la
te de Venezuela, a la provincia de Guayana. principal ciudad de la provincia de Guayana,
Dado que Serviez había muerto en el combate que era a su vez sede de su cuartel general.
del Yagual, Santander sería el principal líder En términos militares, Bolívar decidió
neogranadino de la resistencia republicana y cubrir los llanos con tres ejércitos, cuyas ba-
quizá viese un mayor respaldo a su causa de ses de operaciones eran el occidente, el centro Oficio de nombramiento del general Pedro Briceño
Méndez como “coronel vivo y efectivo de los ejércitos
liberar la Nueva Granada en la recién libe- y el oriente. Santiago Mariño, a quien Bolívar
de la República”, por Simón Bolívar en 1819.
rada provincia, comandada por Manuel Piar
en 1817. La lucha por la Guayana era de vi-
tal importancia, pues su control abriría para
los patriotas todo el corredor que conecta los
llanos de Apure con las desembocaduras del MANUEL ROERGAS SERVIEZ
Orinoco en el oceáno Atlántico. Consciente Nació en Cutry, Francia el 16 de mayo de 1785. Ingresó como recluta voluntario al ejército de la Francia
de tales ventajas estratégicas, Santander pro- revolucionaria durante el gobierno del Directorio. Fue soldado y subteniente en el segundo regimiento de
Cazadores a caballo. Prestó servicios en regimientos de caballería y fue dado de baja con honores. Luego
cedía en su camino cuando se enteró de que
como teniente estuvo en el servicio activo y fue tercer ayuda de campo del general Treillard. Luchó en
Simón Bolívar, recién llegado del exilio en el
Italia, Alemania y España. En 1811 llegó a Venezuela, donde fue coronel de caballería y ayudante general
Caribe, se encontraba en Nueva Barcelona. de Francisco de Miranda. En 1812 emigró a la Nueva Granada y llegó a Cartagena en 1813. Fue instructor
El 2 de abril de 1817, Santander y Bolívar se militar en Popayán y participó en la Campaña del Sur de Antonio Nariño. En 1815 formó parte del ejército
reunieron en la Villa de Pao, donde, inicial- que asedió a Santa Fe. En 1816 fue comandante del ejército y ascendido a general. Tras la reconquista es-
mente, el venezolano recibió al neogranadi- pañola, se retiró a Casanare. En los llanos, comandó la tercera brigada de caballería y luchó en los comba-
tes del Alto Apure, donde murió en 1816.
no de una manera fría y desconfiada; Bolívar
no había olvidado que, en 1813, Santander
150 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la república se niega a morir: santander y la organización de la resistencia • 151

no había logrado subordinar del todo a su


mando, quedó a cargo del ejército de oriente,
zona que el caudillo ya dominaba en la prác-
tica desde la provincia de Cumaná. El ejérci-
to de occidente quedó en manos de Páez, líder
natural de la región y a quien Bolívar cono-
cería personalmente el 30 de enero de 1818 Riohacha

en San Juan de Payara. Bolívar mismo lide- Santa Marta Asunción


Barranquilla
raría el ejército del centro junto a Santander,
CARACAS
a quien nombró subjefe del Estado Mayor
Cartagena Cumaná
Valencia
para que continuara su labor de disciplinar
a las tropas bajo los dictámenes de un ejér- Barcelona
cito profesional. Según los planes de Bolívar, Entrevista
los llanos serían la base para lanzar la ofen- Magangué Mompox
Bolívar y Morillo
1820
Santa Ana
siva hacia el norte, al corazón de Venezuela;
Banco Trujillo
tal como en la Campaña Admirable de 1813, el
objetivo de Bolívar era marchar directamente Mérida
ANGOSTURA
hacia Caracas, derrotar a las tropas realistas
San Fernando
en su rumbo y, una vez en el poder, insta- San José
lar una república en la sede de la Capitanía Achaguas
San Cristóbal
Pamplona
General de Venezuela.
Quesera del Medio
La estrategia directa, sin embargo, rápi-
PATRIOTAS
damente fracasó. Durante el primer semes- Arauca
1818
tre de 1818, el mismo Morillo, cuyas tropas Socorro Bolívar
Medellín Bolívar 1819-1820
defendían el centro de Venezuela, repelió los 1818 1819-1820
Pantano de Paez
ataques independentistas en sucesivos en- Tunja
Vargas
1818 1819
Santander
cuentros. El 16 de abril de 1818, Bolívar estu- Batalla de
Boyacá
Pore 1819
Honda Bolívar y Santander
vo bajo riesgo de ser capturado en el Rincón ESPAÑOLES Montilla y Brion 1819 1820
de los Toros, donde el coronel realista Rafael Morillo
1819 1820
Maza
1819 1820

López lanzó un ataque nocturno contra el SANTAFÉ 1818 1819 1819-1820


Barreiro Córdova
campamento de los patriotas. La oportuna
intervención de Santander, quien descubrió
pronto el ataque, permitió una eficaz retirada
Para vencer a Morillo, fue necesario tomar el largo camino de Angostura a Tunja antes de liberar la
que le salvó la vida a Bolívar, objetivo directo costa de la Nueva Granada y de Venezuela.
de la incursión española. Dicha acción ratificó
Fuente: Carta que representa el teatro de la guerra de Independencia en los años de 1819 y 1820, en Paz, M.M. y Pérez, F.
su plena confianza hacia Santander. También (1889). Atlas geográfico e histórico de la República de Colombia (Antigua Nueva Granada), el cual comprende las repúblicas de
JOSÉ ANTONIO ANZOÁTEGUI debió conceder que, ante la realidad militar, Venezuela y Ecuador, con arreglo a los trabajos geográficos del general de ingenieros Agustín Codazzi, ejecutados en Venezuela y
la Nueva Granada. París, Francia: Imprenta A. Lahure, 9.
Nació en 1789 en Barcelona (Venezuela). En 1810, se incorporó a la milicia real una vez su era necesario desistir de su esfuerzo por re-
ciudad natal se sumó al gobierno de Caracas. Se integró al ejército liderado por Francisco
tomar Venezuela de manera directa, justo en
de Miranda. Fue capturado en 1812 y liberado al año siguiente. Estuvo bajo el mando de
el camino donde el enemigo ofrecía la mayor
Bolívar hasta que se retiró con Rafael Urdaneta a la Nueva Granada en 1814. Participó en
la campaña del Libertador para tomar Santa Fe y en el fallido intento sobre Santa Marta resistencia. La libertad solo sería posible al PEDRO FORTOUL
en 1815. Exiliado en Haití con Bolívar, hizo parte de la expedición de los Cayos de 1816. cambiar la estrategia. Nació en Cúcuta en mayo de 1780. Empezó su carrera de armas en 1810 y combatió bajo las ór-
Participó en la toma de Angostura en 1817 bajo el mando de Manuel Piar, a quien luego denes de su primo, Francisco de Paula Santander, al norte de la Nueva Granada. Fue coman-
condenó a muerte como parte del concejo de guerra que lo juzgó. Fue jefe de la Guardia JEF E DE VA NGUA R DIA DEL dante del cuerpo de milicias de Cúcuta y de la columna que obraba sobre esos valles. Participó
de Honor de Bolívar, a quien asisitió en la fallida campaña de 1818 en Venezuela. En en las acciones de armas de San Antonio de Cúcuta (1812); Capacho y Carrillo (1813); Bálaga
EJÉRCITO LIBERTADOR
1819, como general al mando de la División de Retaguardia de la campaña libertadora de (1814); Cachirí (1815); Yagual y San Antonio de Apure (1816); Barinas (1818); en la campaña li-
DE LA N U EVA GR A NADA bertadora de la Nueva Granada (1819), donde fue segundo al mando de la vanguardia. Gobernó
la Nueva Granada, se destacó en la batalla de Boyacá. Destinado a dirigir el ejército que
se formaba en Pamplona para invadir Venezuela, murió repentinamente en esa ciudad en Santander jugaría un papel crucial dentro de Boyacá durante cinco años como intendente y comandante general, enviando desde allí toda
noviembre de 1819. la nueva estrategia, esta vez indirecta. En vez clase de recursos esenciales para la Campaña del Sur de la Nueva Granada y la de Perú. Murió
de marchar rumbo a Caracas, el ejército pa- en Cúcuta el 5 de enero de 1837.
triota partiría de los llanos en plena época
152 • bicentenario de la independencia 1810-1830 la república se niega a morir: santander y la organización de la resistencia • 153

ahí desplegadas, paso indispensable para pre-


parar el asalto al corazón del territorio de la
Nueva Granada que, para Santander, era la
única manera de asegurar la Independencia.
Durante el final de 1818 y el primer semestre
de 1819, Santander cumplió sus objetivos con
notable éxito, dejando lista la base de opera-
ciones de la campaña libertadora.
Enterado de dichos preparativos, Morillo
comisionó al coronel José María Barreiro para
frustrar los planes de Santander. En abril de
1819, Barreiro invadió el Casanare con 1 250
soldados de infantería y 500 de caballería.
Santander contaba con 900 jinetes y 1 100 in-
fantes distribuidos en diversos lugares estra-
tégicos cercanos al piedemonte llanero. Los
patriotas evitaron toda confrontación directa
con las tropas de Barreiro, a las cuales aco-
saban en su marcha por los llanos, donde la
hostilidad de la población les dificultaba in-
Soldado muerto en el páramo de Pisba: de lluvias y cruzaría los Andes para enfren- clusive la obtención de víveres. Después de
numerosos soldados murieron durante la tar a las tropas realistas en el interior de la pocas semanas, Barreiro puso fin a su cam-
hazaña del ejército libertador al cruzar los
Andes, entre ellos una cuarta parte de las Nueva Granada, donde las defensas del ene- paña, la cual le dejó un saldo de decenas de
tropas británicas. migo eran mucho menos considerables. De pérdidas y deserciones. Los realistas se reti- la Nueva Granada. No sería la última vez que coronar dicho tránsito con éxito, la posibili- Al cruzar los Andes por el páramo de Pisba,
la ruta de menos resistencia enemiga,
una manera similar, en 1817, el general José raron en camino a los Andes ante el júbilo de el neogranadino enfrentara la vacilación del dad de asestar un golpe al centro del poder
los patriotas emplearon una estrategia
de San Martín había cruzado los Andes desde las tropas patriotas. Santander no actuó con venezolano. A comienzos de junio, debió per- del Virreinato en cabeza de Juan Sámano se- indirecta.
Argentina para liberar a Chile. Era un pre- triunfalismo: sometió a su ejército a una dis- suadirlo en Tame, Arauca, de que la mejor ría letal, pues les abriría a los patriotas el con-
cedente de éxito. ciplina aún más férrea, entre otras razones ruta de ascenso a los Andes era la de Pisba trol de ciudades de suma importancia como
Bolívar puso a Santander a cargo de la porque también sufría de deserciones. y no la de Chita, como pensaba Bolívar. A Tunja y, en especial, Santa Fe. La determina-
provincia del Casanare, donde relevaría del Pese al indiscutible éxito de Santan- finales de junio, tras la victoria sobre una ción de Santander prevaleció sobre el Estado
cargo a Páez, quien no había logrado uni- der en el Casanare, Bolívar aún alimenta- avanzada realista en Paya, Santander de- Mayor del ejército. De tal manera, la campa-
ficar bajo su mando a los líderes patriotas. ba la idea de atacar a Morillo frontalmente bió convencer nuevamente a Bolívar de se- ña libertadora empezaba no solo su ascenso
Santander procedió a organizar el gobierno en Venezuela. A finales de mayo de 1819, guir el ascenso más arduo por el páramo de a los Andes, sino también a las cumbres de la
de la única provincia neogranadina libre en Santander presionó a Bolívar para que ini- Pisba, ruta de invasión que no esperaban los gloria militar. Era el principio del fin del go-
ese momento y a profesionalizar las tropas ciara la campaña libertadora en dirección a españoles dado el mal clima de la época. De bierno español en las Américas. •

CARLOS SOUBLETTE JAMES ROOKE


Nació en La Guaira, Venezuela, el 15 de diciembre de 1789 y murió en Caracas el 11 de febrero de 1870. Se Nació en Dublín en 1770. En 1791, inició su carrera militar como oficial del Ejército Británico. En 1802, ob-
formó en la Academia de Matemáticas de la Universidad de Caracas junto a Antonio José de Sucre. Con el tuvo el rango de mayor tras luchar contra Francia, donde fue arrestado en 1803, al iniciar las guerras na-
advenimiento de la primera República de Venezuela (1810-1812), fue ayudante de campo y asistente del poleónicas. Permaneció en prisión hasta 1813, cuando escapó y se unió al ejército del duque de Wellington
general Francisco de Miranda, quedando preso en Puerto Cabello una vez derrotada y suprimida la primera en Cádiz. Fue nombrado edecán del príncipe de Orange antes de la batalla de Waterloo (1815), donde luchó
República. Tras ser liberado, hizo parte de la Campaña Admirable de Bolívar, destacándose en las batallas y fue herido. En 1817, viajó a Angostura y se unió al ejército patriota, al inicio como edecán de Bolívar.
de Vigirima, Bárbula, Las Trincheras, La Victoria, Ocumare, San Mateo, la primera batalla de Carabobo, la Comandó el primer regimiento de Húsares de Venezuela, unidad que participó en la campaña llanera de
segunda batalla de La Puerta, Las Cocuizas, Antímano y Aragua. Participó bajo el mando de Bolívar en la 1818. En 1819, Bolívar le dio el mando de la Legión Británica y sus 250 hombres, a los cuales lideró en la
expedición de los Cayos en 1816 y tomó parte en las campañas de 1817 y 1818. En la campaña libertado- campaña libertadora a través de los llanos y el páramo de Pisba, donde murió una cuarta parte de su tro-
ra de la Nueva Granada de 1819, cumplió labores de logística en apoyo a la Legión Británica. Secretario de pa. Su asalto contra los españoles fue determinante para la victoria en el Pantano de Vargas, donde fue
guerra de Colombia y diputado en la constituyente de 1821, fue luego presidente de Venezuela en 1837- gravemente herido y perdió un brazo. Rooke lo alzó al exclamar: “¡Viva la patria!” Aclaró que se refería a
1838 y reelegido en 1843-1847. la patria que lo enterrara. Murió el 28 de julio de 1819.
154 • bicentenario de la independencia 1810-1830 táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de independencia • 155

TÁCTICA, ESTRATEGIA
Y GRAN ESTRATEGIA
EN LA GUERRA DE
INDEPENDENCIA
La estrategia inicial de Bolívar de conquistar Caracas fracasó,
razón por la cual fue necesario abrir un nuevo frente en la
Nueva Granada. Esta estrategia requirió también una nueva
táctica, la cual consistió en profesionalizar la infantería
patriota con mercenarios extranjeros.

DANIEL RAISBECK

ESTR AT EGIA Y TÁCTICA Mundial. Por ende, para Liddell Hart, la es-
La estrategia es, según el origen etimológi- trategia es “el arte de distribuir y aplicar los
co de la palabra, el arte que emplea el gene- medios militares para cumplir con las metas
ral o comandante (strategós) para liderar sus de la política” (1967, p.321). Dichas metas, que
tropas en campaña. En el siglo xviii, ciertos pueden ser limitadas, las determinan los di-
autores europeos usaron el término para re- rigentes políticos de un Estado, quienes les
ferirse a la planificación militar en un sentido otorgan a los líderes de las fuerzas armadas
más amplio (wheeler, 1993, pp.21-22). Un siglo los medios para cumplirlas.
después, el teórico militar prusiano Carl von
Clausewitz argumentó que, mientras la tácti- LA ESTR AT EGIA DIR ECTA
ca es el uso de las fuerzas armadas en la ba- DE BOLÍVA R
talla, la estrategia es “el uso de las batallas Durante las guerras de Independencia con-
para obtener el objetivo de la guerra” (ii.1). tra el Imperio español, Simón Bolívar llegó a
En el siglo xx, el historiador militar in- dominar tanto el poder político como el po-
glés Basil Henry Liddell Hart criticó la defi- der militar de las fuerzas patriotas. Por esta
nición de la estrategia de Clausewitz por no razón su visión estratégica fue de particular
diferenciar entre el liderazgo militar y el lide- importancia. Su estrategia de aproximacio-
razgo político de un Estado, por hacer énfa- nes directas hacia el enemigo buscaba pro-
sis en las batallas y por excluir la posibilidad piciar un golpe de gracia que conllevara a
de una guerra de fines limitados, donde se la liberación de Caracas. Esta obsesión por
puede alcanzar un objetivo importante sin capturar su ciudad natal por poco frustra las
un encuentro decisivo con el enemigo. De he- posibilidades de la Independencia. La bruta-
cho, la insistencia en someter por completo lidad de la Campaña Admirable de 1813, que
al contrincante en el campo de batalla podía consistió en una marcha directa a la capital
conducir a victorias pírricas o, en la era mo- de la Capitanía General de Venezuela desde
En 1820, Bolívar expide una orden militar derna, a puntos muertos devastadores, como la Nueva Granada, había minado el apoyo
al general Páez para que incorpore al
batallón Bravos de Apure “a la división que aquel que condujo a una larga y brutal gue- por la causa independentista entre la pobla-
se forme de la Legión Británica”. rra de trincheras durante la Primera Guerra ción. Esto facilitó la reconquista de Morillo en
156 • bicentenario de la independencia 1810-1830 táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de independencia • 157

al partido que la ocupase, fue causa de mu-


chos errores en su carrera militar” (ver lynch,
2006, p.137).
El principal error consistía en que, tan-
to antes como después de la reconquista de
1815, la costa norte de Venezuela, el sector
más rico del país, era también “el sector me-
jor fortificado” y mejor defendido por los re-
alistas, cuyas fuerzas “bloqueaban el camino
a Caracas” (lynch, 2006, p.137). Bolívar, sin em-
bargo, pretendía avanzar en esta dirección
pese al hecho de que, tras el arribo de Morillo,
cualquier intento de atacar la ciudad fron-
talmente involucraría enormes sacrificios de
sangre y tesoro, sin ninguna garantía de éxi-
to. Como explicó posteriormente Liddell Hart,
“una aproximación directa hacia el objetivo
mental o físico, vía la ruta de expectativa na-
tural del enemigo, tiende a producir efectos
negativos”, pues el contrincante “consolida su
equilibrio e incrementa su poder de resisten-
Puerto Cabello y la costa de La Guaira. 1815. No obstante, en 1816, mientras Manuel cia” (1967, p.5). Tras los numerosos fracasos en
La insistencia de Bolívar en conquistar
Piar liberaba la Guayana y otros coman- su estrategia frontal contra Caracas, Bolívar
Caracas lo condujo a una estrategia directa
contra el punto de mayor resistencia de las dantes creaban la resistencia en el Casanare, reconoció en 1818 la posibilidad de que la li-
fuerzas realistas. Bolívar aún le daba prioridad a la captura de beración de Venezuela requiriera avanzar pri-
Caracas, ciudad que comparó con Jerusalén mero hacia la Nueva Granada (ver moreno de
al asegurar que merecía la redención (lynch, ángel, 1989, p.165).
2006, pp.89; 137). Inclusive en 1817 y 1818, esta-
blecido el dominio patriota de la Orinoquía, LA ESTR AT EGIA INDIR ECTA
el Libertador mantenía su intención de mar- EN LA INDEPENDENCIA
char hacia Caracas, lo cual condujo a varias Otros próceres intuyeron con mayor facili-
derrotas (moreno de ángel, 1989, pp.156; 159). dad la viabilidad de lo que Liddel Hart lla-
Como escribió su edecán, el irlandés Daniel mó la estrategia indirecta. En 1819, cuando
Florence O’Leary, “la predilección de Bolívar el general José María Barreiro invadió el
por Caracas, o la exagerada idea que tenía del Casanare, Francisco de Paula Santander, a llaneras, decidió no atacar al enemigo de ma- bajo costo, fue determinante como preludio Escena de la batalla de Zama, donde el
general romano Publio Cornelio Escipión
patriotismo de sus habitantes y de los recur- quien Bolívar había encargado de organi- nera frontal, sino acosar al ejército invasor de la campaña libertadora.
venció a Aníbal en el año 202 a.C.
sos que aquella ciudad podía proporcionar zar y disciplinar a las tumultuosas tropas sin buscar un encuentro definitivo. Mientras Como escribe el historiador militar John Escipión invadió África mientras Aníbal
Barreiro buscaba una batalla decisiva en el Keegan (2004, pp.63-64), los comandantes no permanecía en Italia, brindando uno de
los más brillantes ejemplos de la estrategia
piedemonte, las tropas patriotas, bajo órde- aprenden a librar la guerra al leer libros, aun- indirecta en la historia.
nes de Santander, se hacían perseguir hacia que relatos clásicos como La guerra de las
el interior del llano, donde alimentar al ejér- Galias de Julio César influenciaron profunda-
MANUEL CARLOS PIAR cito era un reto considerable (moreno de án- mente a Napoleón y a otros generales moder-
Nació en Curazao en 1774. En 1811 fue nombrado alférez de fragata y subteniente del ejército y, en 1812, gel, 1989, pp.171; 173-174). La estrategia rindió nos. En ese sentido, puede ser relevante que
capitán. Participó en la batalla naval de Sorondo. Cuando España recuperó el control de Venezuela, se refu-
frutos. Barreiro, enfrentando masivas deser- Santander, como sabemos por su correspon-
gió en las Antillas. Como coronel, firmó el Acta de Chacachacare, en la cual los patriotas se comprometie-
ron a liberar Venezuela. Participó en el desembarco en Güiria y en el bloqueo a Puerto Cabello, donde fue ciones y debilitado tras duras semanas de in- dencia, estudió la segunda guerra Púnica (218-
herido. Desde 1814 fue general de brigada. Participó en la expedición de los Cayos y en las campañas de vierno en un territorio del todo hostil, debió 201 a.C.) entre la República romana y Cartago
Cumaná, Barcelona y Caracas. Venció en la batalla naval de los Frailes y luego liberó la Guayana. Fue acu- retirarse hacia los Andes. Este fue un triunfo (de mier, 1998, p.12), conflicto que relatan Tito
sado de insubordinación, deserción, sedición y conspiración. Tras ser juzgado en un consejo de guerra del temprano que impulsó la moral patriota tras Livio, Plutarco y otros autores antiguos. Este
ejército patriota en Angostura, fue fusilado por orden de Bolívar el 16 de octubre de 1817. las devastadoras derrotas de la reconquista. conocimiento pudo influir su visión como co-
La victoria, pese a ser parcial y lograda a un mandante. Su estrategia contra Barreiro, de
158 • bicentenario de la independencia 1810-1830 táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de independencia • 159

hecho, fue netamente “fabiana”, o acorde a los puntos de más difícil acceso, al cual los
los métodos que empleó el general romano españoles no le dieron suficiente importancia
Quinto Fabio Máximo contra el invasor car- como ruta viable de invasión.
taginense Aníbal Barca en Italia.
En el año 217 a.C., tras la irrupción de LECCION ES CLÁSICAS PA R A LA
Aníbal en la península italiana, Fabio Má- GU ER R A DE INDEPENDENCIA
ximo, reconociendo la superioridad militar En 1819, Bolívar aún pretendía avanzar con-
del enemigo, hostigó a sus tropas a través del tra Cúcuta y, de ahí, hacia la costa norte
territorio sin entrar en una confrontación di- de Venezuela. Santander, sin embargo, in-
recta con el invasor. Pese a la constante pre- sistió en la necesidad de invadir el interior
sión de sus adversarios en Roma, afanados de la Nueva Granada (moreno de ángel, 1989,
por vencer a los cartaginenses en una bata- pp.177; 185). En su debate, los próceres hubie-
lla campal, Fabio Máximo se mantuvo fiel ran recordado otras lecciones importantes de
a su método indirecto de evasión, retirando la segunda guerra Púnica, la cual inaugu-
Los hombres de armas británicos también a sus tropas después de ataques precisos y ró Aníbal con una estrategia indirecta. Para
contribuyeron a la liberación de los países a pequeña escala, diseñados para desgastar sorprender a los romanos, quienes pensaban
del sur. Guillermo Miller (1795-1861) fue
al enemigo e impedir sus alianzas con otros llevar el combate a la península ibérica o,
teniente coronel de infantería de marina
en Chile y luchó en Perú bajo los generales pueblos italianos (liddell hart, 1967, pp.26-27). en el peor de los casos, a las Galias, Aníbal
San Martín y Bolívar. Crucialmente, Fabio Máximo no se apartó de partió desde España, descartó la vía maríti-
los montes y montañas ya que la fortaleza del ma de aproximación directa y, con legenda-
ejército de Aníbal era su excelente caballería, ria osadía, escogió el camino más arduo –el
que era letal en las planicies. Su estrategia del valle del río Isère– para cruzar los Alpes
tuvo éxito en la medida en que opacó el bri- e invadir Italia. Ahí derrotó a los ejércitos de
llo de los triunfos previos de Aníbal, impidió la República, primero en la batalla del Lago
su dominio sobre las ciudades italianas y re- Trasimeno en Perugia (217 a.C.) y luego en
vivió la moral de los romanos (liddell hart, Cannás (216 a.C.) en el suroriente de la penín-
1967, p.27). Las lecciones que dejó su éxito eran sula. La inhabilidad de Aníbal de capturar
aún relevantes en el siglo xix, como demostró Roma, indefensa tras sus victorias, “es uno de Cartago. Tras una serie de victorias romanas, la formación de un ejército moderno y pro- Paso de los llanos: una vez los líderes
Santander en el Casanare. los misterios de la historia” (liddell hart, 1967, Aníbal no tuvo otra opción aparte de aban- fesional fue un reto para los americanos. En patriotas optaron por la estrategia
indirecta, el principal reto del ejército
En términos ofensivos, una estrategia in- p.26). Según Tito Livio, el cartaginense sabía donar Italia en el 202 a.C. y regresar a África, su Manifiesto de Cartagena de 1812, en el que libertador no fue enfrentar al enemigo, sino
directa busca atacar al enemigo donde este vencer, mas no usar sus triunfos. (xii.51) Para donde lo derrotó Escipión un año después. se hace un análisis del colapso de la primera sobreponerse a la misma naturaleza.
no está preparado para repeler una incur- los revolucionarios americanos del siglo xix, “En la estrategia”, escribió Liddell Hart (1967, República venezolana, Bolívar había denun-
sión. En el caso americano, el método in- sin embargo, Aníbal brindaba un clarísimo p.5), “el camino más largo a menudo resulta ciado a los líderes políticos por negarse “a re-
directo requería aproximarse a las fuerzas ejemplo de cómo conducir un ejército a través ser el más corto para alcanzar la meta”. En clutar fuerzas militares profesionales”, y por
realistas donde menos lo esperaban, a saber, de una imponente cadena de montañas por la guerra por la Independencia de América, depender de un grupo de “milicias sin disci-
en la Orinoquía y más allá de los Andes co- la ruta más difícil y, de manera inesperada, también sería necesario optar por el camino plina alguna” (lynch, 2006, p.89). Estas eran
lombianos, barrera natural que los coman- propiciarle un golpe al enemigo que abriera más largo parar liberar la Nueva Granada y, un remanente de las milicias de la Colonia,
dantes españoles erróneamente consideraron el camino hacia su centro de poder político. eventualmente, Venezuela. unidades “cívico-militares” de tropas volun-
infranqueable. En las etapas previas, fue cru- Para los próceres americanos, también tarias y frecuentemente bajo el mando de ha-
cial mantener viva la resistencia en los lla- era relevante la estrategia del comandante ro- LA N ECESIDAD DE cendados o mercaderes con influencia política
nos, tarea que cumplieron Santander y José mano Publio Cornelio Escipión, quien puso U N EJÉRCITO PROF ESIONA L local (thibaud, 2010, p.114).
Antonio Páez con gran efectividad, y lograr fin a la segunda guerra Púnica a través de un El éxito de la estrategia indirecta requería un Dada su estructura, estas milicias su-
la liberación de Guayana, como hizo Manuel método indirecto. Tras largos años de guerra cambio en la táctica. Aunque el uso predomi- cumbieron rápidamente ante las tropas de
Piar entre 1816 y 1817. Con esas victorias, los en Italia y con Aníbal asentado firmemente en nante de la caballería era ideal para la gue- un ejército europeo profesional como el de
patriotas establecieron una capital indepen- el sur de la península, Escipión atacó las ba- rra irregular en los llanos, era indispensable Morillo, cuyos hombres eran predominante-
diente en Angostura y abrieron el corredor ses del poder militar cartaginense en España fortalecer la infantería patriota para derrotar mente veteranos de la guerra peninsular con-
desde la Orinoquía y el Océano Atlántico has- y, en el 209 a.C., capturó la importantísima a las tropas realistas en choques frontales en tra Napoleón Bonaparte (brown, 2006, p.66), la
ta la región andina. La liberación de este te- base naval de Cartago Nova (Cartagena). el interior de la Nueva Granada. Esta era la cual Gran Bretaña convirtió en una campa-
rritorio fue vital para que el ejército patriota Cuatro años después recibió la autorización única manera de asegurar la Independencia. ña de estrategia indirecta contra el poder de
pudiera cruzar los Andes a través de uno de del Senado de invadir África para presionar a Desde el inicio de las guerras contra España, Francia (ver liddell hart, 1967, pp.111-119).
160 • bicentenario de la independencia 1810-1830 táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de independencia • 161

LA IMPORTA NCIA TÁCTICA para reclutar a los hombres de la primera A la izquierda, Gregor MacGregor (1786-
1845). Reclutó a 900 hombres para la causa
DE LA LEGIÓN BRITÁ NICA Legión Británica en Inglaterra y comandar- independentista (brown 2006, p.41). Causó un
Consciente de la inferioridad de su infante- la como general. El irlandés arribó con su escándalo financiero en Inglaterra con sus
ría, Bolívar reconoció que “la capacidad local expedición a Isla Margarita, un reducto pa- esfuerzos fallidos por colonizar la costa de
Mosquitos en Centroamérica.
sería insuficiente para derrotar a los ejércitos triota, entre febrero y abril de 1819. Cinco
españoles”; por ende, decidió recurrir a la con- meses después, tras derrotas frente a los rea-
tratación de mercenarios extranjeros (brown, listas en Barcelona y Cumaná, English murió
2006, p.13). Entre 1816 y 1821, 7 000 europeos en la misma isla, donde cientos de volunta-
–mayoritariamente británicos– participaron rios británicos perecieron a causa de enfer-
en la liberación militar de la Gran Colombia medades tropicales. Otro caso similar es el
(brown, 2006, p.1). Estos hombres conformaron de John Devereux, también irlandés, quien
principalmente la Legión Británica, la Legión obtuvo la aprobación de Bolívar para reclu-
Irlandesa, la Legión Hannoveriana (incor- tar a los más de 1 700 hombres de la Legión
porada a la primera Legión Británica), el Irlandesa tras mentir acerca de su pasado
Batallón Albión, nombre que le dio Bolívar a como general del ejército de su país (lambert, Thomas Murray: fue uno de los pocos
la Legión Británica tras la batalla de Boyacá 1969, p.382; brown, 2006, p.40). Estas tropas lle- mercenarios británicos que permaneció en
(lambert, 1969, p.386), y el Batallón Rifles del garon a Isla Margarita en 1819 y a Angostura la Nueva Granada, donde fue parte de la
administración de la provincia de Vélez.
ejército patriota. Es probable que la mayo- en 1820; el primer contingente fue diezmado
ría de los mercenarios –aproximadamente el en La Guajira. Los sobrevivientes fueron eva-
67 %– no contara con experiencia militar pre- cuados a Jamaica y, eventualmente, a Canadá 2007, p.42), tropas que lucharon en la batalla libertador. Otros contribuyeron también con
via a su ingreso a las fuerzas patriotas (brown, (rodríguez, 2007, p.35). En 1821, sin embargo, de Carabobo con particular distinción. su conocimiento teórico. Por ejemplo, el coro-
2006, p.25). Algunos, sin embargo, mintieron Bolívar nombró a Devereux mayor general, Los también irlandeses Robert Piggott, nel escocés James Fraser, aunque muy joven
al respecto. cargo que mantuvo hasta ser nombrado en- previamente capitán del quincuagésimo para haber participado en las guerras napo-
El irlandés James Tower English, por viado extraordinario a las cortes del norte de cuarto Regimiento de Infantería Británico, leónicas, se convirtió en oficial de las fuerzas
ejemplo, aseguró haber sido parte del déci- Europa en 1823 (e. murray, 2008, p.251). y Jospeh Albert Gilmore, oficial de artillería patriotas y en edecán del general Devereux.
mo octavo Regimiento de Dragones Ligeros en el ejército anglo-portugués de Wellington, En medio de la guerra por la Independencia,
del Ejército Británico, lo cual resultó ser falso MERCENA R IOS V ET ER A NOS lideraron en 1818 una expedición hacia el sur Fraser tradujo el Manual de táctica de in-
(hughes, 2011, p.28). English, sin embargo, con- Por otro lado, los voluntarios que sí eran ve- de la Guayana, donde reclutaron y entrenaron fantería del Ejército Británico (brown, 2006,
sideró necesario inventar un prestigioso pa- teranos –y en muchos casos oficiales– de las a un contingente de indígenas de las misio- p.61), aportando así a la continua profesiona-
sado militar con el fin de obtener el permiso fuerzas armadas británicas contribuyeron nes capuchinas del río Caroní (lambert, 1969, lización de las tropas patriotas.
a la profesionalización de las fuerzas inde- pp.379; 381). El Batallón Rifles, participó no Durante la campaña libertadora, Bolívar
pendentistas y a “la lenta transformación del solo en la liberación de lo que vino a ser la llamó a sus legionarios británicos los “sal-
ejército patriota, esencialmente montado, en Gran Colombia, sino también en la posterior vadores de la América” (bolívar, 1819). En la
infantería” (thibaud, 2003, p.392). Estos hom- guerra contra Perú. práctica, su desempeño fue de notable impor-
bres sabían dominar las difíciles condiciones El irlandés Arthur Sandes, comandante tancia en la batalla del Pantano de Vargas,
de la guerra al inicio del siglo xix, lo cual in- entre 1819 y 1825, recorrió 32 000 kilómetros en Boyacá, donde Rooke fue herido mortal-
volucraba aguantar la fatiga tras largas mar- durante este período, una parte a caballo, mente. También fue decisiva su participación
chas, luchar con hambre, mantener la calma otra parte marchando junto a sus hombres en la batalla de Carabobo, donde murieron 11
bajo el monstruoso ruido de las armas de fue- (lambert, 1969, p.381). Según O’Leary, quien oficiales británicos, entre ellos Ferrier, y 95
go y orientarse en un campo de batalla oscu- ocupó altos cargos militares pese a llegar al de sus compatriotas a su cargo, un tercio del
recido por el humo (keegan, 2004, pp.134-143). Nuevo Mundo sin experiencia bélica, y cuyos total del contingente. Dado que cada uno de
Entre ellos estaban el irlandés James escritos son una fuente primaria indispen- estos encuentros fue determinante para la li-
Rooke y el inglés Thomas Ferrier, veterano del sable para la historia de la Independencia, el beración de la Nueva Granada y Venezuela,
cuadragésimo tercer Regimiento de Infantería Batallón Rifles fue la mejor unidad del ejér- Carlos Marx escribió en su polémica biogra-
Ligera del Ejército Británico (brown, 2006, cito patriota (ver lambert, 1969). fía de Bolívar que sus tropas extranjeras eran
p.22), quien disciplinó a las tropas volunta- Oficiales británicos como Rooke, Ferrier, “más temidas por los españoles que 10 ve-
Al arribar al Nuevo Mundo de Irlanda, rias en Apure en 1818. Más adelante, Ferrier Piggott, Gilmore, Sandes y otros, aportaron ces el número de colombianos” (marx, 1858,
Daniel Florence O’Leary (1801-1854) se comandó a una segunda Legión Británica, su experiencia, habilidad bélica y ejemplo pp.441-446). Tal hipérbole no debe opacar el
aseguró de aprender a hablar castellano, lo
cual facilitó su nombramiento como edecán
creada en Venezuela con “los supervivientes ante sus tropas, cualidades que resulta- valor individual que demostraron los merce-
de Bolívar. de las fuerzas del general English” (rodríguez, ron ser decisivas en la formación del ejército narios extranjeros.
162 • bicentenario de la independencia 1810-1830 táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de independencia • 163

U NA NACIÓN EN A R M AS LA GR A N ESTR AT EGIA Bolívar admiraba a Gran Bretaña y su parti-


Más allá del heroísmo, los ciudadanos británi- DE LA INDEPENDENCIA cular arreglo constitucional. En 1810, el futu-
cos consolidaron un ejército profesional capaz En parte por la necesidad táctica de crear ro Libertador lideró una misión diplomática
de derrotar a un adversario que había arra- unas fuerzas profesionales de infantería, la a Londres, la cual fracasó cuando el marqués
sado a los patriotas pocos años antes. En el lucha por la Independencia involucró esfuer- de Wellesley, ministro de Asuntos Exteriores,
proceso, formaron una nación en armas. De zos diplomáticos, económicos y propagandís- no apoyó explícitamente la Independencia de
hecho, según Bolívar, en Colombia era ne- ticos. Como tal, Bolívar y los demás líderes Venezuela (lynch, 2006, p.68). En ese momento,
cesario contrastar entre los políticos y abo- patriotas debieron desarrollar una estrategia su hermano Arthur Wellesley, el futuro du-
gados, equivalentes a los poetas que Platón superior o gran estrategia, cuya función es que de Wellington, dirigía la campaña para
quiso desterrar de su República, y los virtuo- “coordinar y dirigir todos los recursos de una liberar la península ibérica de la ocupación
sos hombres de acción del ejército libertador, nación hacia el cumplimiento de la meta polí- napoleónica y restaurar al gobierno español
La carta que escribió Petra Vergara tica de la guerra” (liddell hart, 1967, p.322). La derrocado, un aliado ofical de Gran Bretaña.
quienes representaban el ideal ciudadano. “El
Santander en 1862 a su esposo, Santiago
Fraser, es uno de las pocos ejemplos de pueblo está en el ejército”, argumentó Bolívar, gran estrategia involucra el uso “de la presión En ese sentido, el esfuerzo de Bolívar chocó
correspondencia personal “que sobreviven porque financiera, la presión diplomática, la presión con la gran estrategia británica, la cual, des-
en los archivos nacionales y que revelan
las voces y los pensamientos de las mujeres
comercial y, lo que no es menos importante, de siglos atrás, había consistido en apoyar a
colombianas en el siglo xix” (brown, 2008). ha conquistado sus pueblos de manos de los la presión ética, para debilitar la voluntad del los estados más débiles en contra de las máxi-
tiranos, porque además es el pueblo que quie- contrincante” (liddell hart, 1967, p.322). A di- mas potencias en Europa, todo con el fin de
re, el pueblo que obra y el pueblo que puede; ferencia de la estrategia pura, la gran estra- evitar la dominación del continente por un
todo lo demás es gente que vegeta con más tegia concierne no solo la guerra, sino la paz solo poder hegemónico, como el que estable-
o menos malignidad, con más o menos pa- posterior; por tanto, los líderes de una nación ció temporalmente Bonaparte.
triotismo, pero todos sin ningún derecho a deben “reunir todos los elementos, tanto mi-
ser otra cosa que ciudadanos pasivos”. (ver litares como no militares, para la preserva- BA LA NCE DE PODER Y COMERCIO
lynch, 2006, p.194) ción y la mejora de sus intereses a largo plazo” GLOBA L
(kennedy, 1991, p.5). La idea de que Inglaterra debía equilibrar
Aparte de su referencia a Platón, el dicta- La gran estrategia americana involucró el el poder de las potencias europeas tiene orí-
men de Bolívar evoca la antigüedad en otro intento diplomático de obtener el apoyo ofi- genes medievales, pero adquirió particu-
sentido, pues los militares entrenados do- cial y material de Gran Bretaña para la cau- lar aceptación durante el reino de Isabel i
minaron la vida política de las poleis en la sa independentista. Para Bolívar, era lógico (1558-1603), quien se opuso a la hegemonía
Grecia del siglo vi a.C. (o. murray, 2001, p.124). recurrir a Reino Unido, como ya había hecho de Felipe ii de España (sheehan, 1988, pp.24-
Como en otros casos, el criterio del Libertador Francisco Miranda, porque era el principal 25). Fue durante la era isabelina, por supues-
acerca del soldado ciudadano revela, quizá, poder global en el momento. Por otro lado, to, que Shakespeare se refirió a Inglaterra
un anhelo clásico. como una “fortaleza de paredes oceánicas,
aún confiada y segura frente a las ambicio-
nes foráneas” (El rey Juan ii.1.27-28), y como un
“baluarte que construyó la naturaleza para
sí misma, contra la infección y la mano de
la guerra” (Ricardo ii ii.1.43-44). Dichas ven-
JAMES (SANTIAGO) FRASER
tajas geográficas le permitieron a Inglaterra colonias españolas. Sin embargo, la gran es- Documento oficial en el que la viuda de
Nació en Inverness, Escocia, en 1800 y llegó a la Isla Margarita en 1819 como capitán de la Abraham Peel, muerto en Angostura,
escoger cómo comprometer sus tropas en el trategia británica no solo contemplaba el ba-
Legión Irlandesa que reclutó John Devereux, quien, como general, nombraría a Fraser su ede- reclama el pago de pensión en Londres.
cán. También sirvió bajo otros comandantes, entre ellos los generales Francisco Bermúdez y continente, lo que hizo de manera limita- lance de poder en Europa.
Juan Bautista Arismendi, y el almirante Luis Brión. Bajo su mando, fue capturado en el Orinoco da y precisa. Durante la guerra de Sucesión Al ser una isla, Inglaterra pudo confiar en
por los realistas, quienes lo retuvieron en Cumaná y lo liberaron tras el armisticio de Santa Ana Española, diferentes gobiernos británicos, en la agilidad del poder marítimo (liddel hart,
de 1820. En 1824, tradujo al castellano el Manual de táctica de infantería del Ejército Británico, sus esfuerzos contra la hegemonía de Luis 1967, p.152), el pilar de lo que se convirtió en
pues consideraba que sus ejercicios de entrenamiento “convertirían a las fuerzas independen-
xiv de Francia, reconocieron con consisten- el Imperio británico. El origen de dicho po-
tistas en eficientes y disciplinadas máquinas de combate” (BROWN, 2004, P.111). En 1828, se casó
cia “que el problema estratégico de la nación der imperial fue la piratería, la cual auto-
con Petra Vergara de Santander, “pariente inmediata del general Francisco de Paula Santander”,
con quien tuvo un matrimonio tempestuoso, entre otras razones por su fe protestante y “bastan- era mantener un balance de poder en Europa” rizaron los monarcas con patentes de corso
te puritana”, “sin mucha simpatía por las ceremonias, los santos y los rituales típicos del cato- (hattendorf, 1991, p.29). Cuando Bolívar visitó para saquear la riqueza en plata y oro que
licismo colombiano” (BROWN, 2008). Pese a ello, expresaba con frecuencia su lealtad a Colombia. Londres un siglo después, el frío cálculo de los españoles habían descubierto en México,
Fue secretario de Guerra antes de morir en Santa Fe en 1878. la gran estrategia impidió que Gran Bretaña Perú y la Nueva Granada, pero que había elu-
apoyara oficialmente la Independencia de las dido a los ingleses en Canadá, la Guayana,
164 • bicentenario de la independencia 1810-1830 táctica, estrategia y gran estrategia en la guerra de independencia • 165

Virginia y Gambia (ferguson, 2003, p.7). De he- en rey de Inglaterra, se desató una revolu- O’Connell, a editores de periódicos de gran
cho, las imponentes murallas de Cartagena ción financiera con la importación de meca- circulación como el Morning Chronicle, e
de Indias, y los numerosos ataques de cor- nismos holandeses de capitalismo moderno: inclusive a intelectuales de la talla de Lord
sarios ingleses que debió repeler la ciudad a los instrumentos para contraer deuda esta- Byron y John Keats, poetas y celebridades
través de los siglos, son testamento del po- tal con bajas tasas de interés, los rudimentos que se pronunciaron efusivamente a favor de
der limitado de los monarcas de Inglaterra. de un banco central, una moneda confiable, la Independencia hispanoamericana (hughes,
Restringidos por una poderosa aristocracia un sistema tributario sencillo y eficiente y la 2011, p.25).
y luego por las dos Cámaras del Parlamento, prevalencia de sociedades por acciones inter- Tras la derrota de Napoleón, la cual for-
el cual aprobaba el recaudo de impuestos, los cambiadas en una bolsa de valores (ferguson, taleció aún más a Gran Bretaña, las espe-
reyes de Inglaterra “tuvieron pocas alternati- 2003, pp.18-19; 23). Al acoger el espíritu capita- ranzas americanas chocaron de nuevo con la
vas aparte de recurrir a actores autónomos” lista con plenitud, Gran Bretaña generó nive- realidad de la gran estrategia británica. Reino
para librar sus guerras (ferguson, 2003, p.4). les de riqueza sin precedentes en la historia Unido no reconoció a la República que man-
Sello de la Legión Irlandesa. John Devereux Hombres como Francis Drake, Walter Ralegh humana. tenían los patriotas en sus reductos, pues su
reclutó a los hombres de esta en Dublín, y Henry Morgan, azotes de las costas colom- prioridad era preservar el balance de poder
Cork y Belfast en 1819 y 1820 (brown 2006,
p.115). bianas y hechos caballeros, fueron pioneros LA GR A N ESTR AT EGIA europeo que estableció el Congreso de Viena
del Imperio británico. BR ITÁ NICA Y LA en 1815. Como tal, era importante no enemis-
En Inglaterra, la descentralización del INDEPENDENCIA DE COLOMBIA tar abiertamente al gobierno español. Gran
poder político reflejó una dinámica frag- Al inicio del siglo xix, Gran Bretaña era el Bretaña, sin embargo, mantenía sus ambicio-
mentación del poder económico. El deseo emporio del mundo y, gracias a su poder na- nes comerciales, y sus líderes aún considera-
mercantilista de acaparar oro y plata se vio val, su imperio avanzaba hacia su máxima ban a la América española como “una fuente
eclipsado por una creciente demanda ciu- extensión pese a la pérdida de las 13 colo- de poder para sus rivales y un mercado po-
dadana por el azúcar de Jamaica, isla que nias norteamericanas. El gobierno británico tencial para sus manufacturas” (lynch, 1969,
gobernó Morgan tras su carrera de corsa- ya no pretendía saquear a la América espa- p.1). Por otro lado, Venezuela producía café,
rio, por el tabaco y el café del Caribe o el ñola. Tras la experiencia francesa, tampoco azúcar y tabaco, “las tres indulgencias más
Oriente, y por el té de la India en particu- pretendía fomentar revoluciones, las cuales populares” entre la población británica en el
lar, fuente también de textiles para un mer- el duque de Wellington consideró sumamen- momento (hughes, 2011, p.26).
cado infatigable en Gran Bretaña (ferguson, te peligrosas (lynch, 1969, p.3). No obstante, a Por ende, la postura oficial del gobier-
2003, pp.11; 12-17). De tal manera, convergie- Gran Bretaña sí le interesaba permitir que no británico fue, según Lynch (1969, p.1), “re-
ron tres revoluciones. El auge del consumo sus ciudadanos comerciaran libremente con servada en su aproximación e imprecisa en
británico impulsó la Revolución Industrial. Hispanoamérica, lo cual impedía el Imperio su propósito”. Aunque no hubo un reconoci-
Tras la Revolución Gloriosa de 1688, cuando español. miento oficial a la nueva República, tampoco
el príncipe Guillermo de Orange se convirtió Al obstruir el libre comercio, España fo- hubo un intento serio de impedir que López
mentó el contrabando con las colonias bri- Méndez reclutara tropas británicas y obtu-
tánicas del Caribe. Por ende, la misión de viera financiación para la Independencia a
Bolívar a Londres en 1810 fue un éxito en la través de las casas comerciales londinenses. Lejos de poder absorberlos en la fuerza la- Carta de 1829, en la que el obispo de
medida en que el gobierno británico “no ma- Esta negligencia, la cual se puede describir boral, la economía de la posguerra se encon- Antioquia le agradece a Daniel O’Leary por
la contribución de la Legión Británica a la
nifestó su desacuerdo ni hizo nada en contra como estratégica, fue crucial para la causa traba en deterioro, y medidas proteccionistas causa de la Independencia.
del gobierno de Caracas”, pero sí aceptó la patriota, pues la capacidad económica de la y arancelarias como las Leyes de los cerea-
petición de “promover los lazos de amistad y nueva nación, reducida a los recursos de unos les (Corn Laws), introducidas en 1815, solo
las relaciones comerciales” entre venezolanos pocos fortínes, era insuficiente para costear podían perjudicar a los pobres (hughes, 2011,
y británicos, y mantener la neutralidad de la una guerra exitosa contra España a través de pp.22-23). Bajo tales circunstancias, pasar por
Marina Real (lynch, 2006, p.71). Venezuela y la Nueva Granada. alto el alistamiento de miles de hombres en
Como comenta John Lynch (ibidem), fue Frecuentemente, las cuestiones de polí- las legiones británicas de Bolívar resultó ser
crucial que Gran Bretaña les permtiera al li- tica interna pueden ser determinantes para un recurso tan oportuno para el gobierno bri-
cenciado Luis López Méndez y al humanis- la política exterior y la gran estrategia de tánico como indignante para su contraparte
ta Andrés Bello, delegados junto a Bolívar, una nación. En el caso de Gran Bretaña, el español. La llamada “primacía de la políti-
permanecer en Londres y promover la Inde- fin de las guerras napoleónicas, durante las ca interna” en cuestiones exteriores hizo que,
El polímata venezolano Andrés Bello (1781- pendencia. Su trabajo fue tan efectivo que, cuales el ejército llegó a contar con más de después de todo, la gran estrategia británica
1865) desempeñó un papel fundamental
para la Independencia como diplomático en en poco tiempo, convirtieron en aliados a 240 000 hombres, había dejado un gran nú- coincidiera con la de la nueva República co-
Londres a partir de 1810. políticos destacados como el irlandés Daniel mero de soldados y marinos desmovilizados. lombiana. •
166 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a s ca m pa ña s l i b e rta d o r a s y l a c r e a c i ó n d e c o l o m b i a • 167

LAS CAMPAÑAS
LIBERTADORAS Y LA
CREACIÓN DE COLOMBIA
A raíz de un cambio de estrategia, el ejército libertador derrotó
al enemigo y tomó control de la zona más poblada de la Nueva
Granada. España no tuvo otra opción que reconocer tácitamente
a un nuevo país.

ARNOVY FAJARDO BARRAGÁN

E
s necesario insertar la campaña de de un enorme y oneroso aparato militar (ear-
1819 dentro de una visión más am- le, 2000; gutiérrez ardila, 2016), así como el
plia que sirva para comprender a surgimiento de guerrillas en las provincias
cabalidad el impacto que esta tuvo. En pri- andinas y en los llanos venezolanos y neo-
mer lugar, hay que destacar que, desde el granadinos (pérez o., 1982), constituyeron un
punto de vista militar, esta campaña fue la complejo panorama que puso en duda el éxi-
implementación de un cambio de estrategia to de la pacificación.
por parte del bando independentista encabe- Para 1817 las fuerzas realistas ocupaban
zado por Simón Bolívar, marcando un pun- los principales centros urbanos, las provin-
to de inflexión en el enfrentamiento con las cias más pobladas y económicamente ricas,
fuerzas realistas; además, llevó a una trans- y tenían el control de las costas venezolanas
formación en la manera como se estaba lle- y granadinas en el Caribe, desde Cumaná
vando a cabo la guerra hasta ese momento. hasta Panamá. Los independentistas, redu-
Por otro lado, y más importante aún, se debe cidos en ese momento a grupos guerrilleros
considerar el marco político que dio como dispersos, mejoraron su posición en los lla-
resultado el nacimiento de la República de nos gracias a la posesión de Isla Margarita,
Colombia, producto de la unión entre la crea- la conquista de las ciudades de Angostura y
da República de Venezuela y las resucitadas Guyana sobre el río Orinoco, y la expulsión
Provincias Unidas de la Nueva Granada. de los realistas de Casanare, lo que les per-
mitió manejar un amplio corredor conecta-
U N CA MBIO DE ESCENA R IO, do por numerosos ríos y con facilidades para
M AS NO DE ESTR AT EGIA la comunicación con el exterior.
Duró poco el momento en el cual parecía que Podría creerse que los realistas tenían
la causa real finalmente se había impuesto mayores posibilidades de atacar, debido a la
en los territorios de Venezuela y la Nueva posesión de más recursos materiales y huma-
Granada, gracias a los triunfos de las hues- nos. Sin embargo, la presión económica ya
tes llaneras de José Tomás Boves (1814) y la mencionada afectaba la disponibilidad in-
En Angostura, Bolívar emitió la Ley llegada del ejército expedicionario al mando mediata de esos recursos; la falta de apoyo
fundamental que dio origen a la unión
de Venezuela y la Nueva Granada de Pablo Morillo (1815-1816). Las dificultades naval reducía la ventaja de poseer las costas
en la República de Colombia (17 de que tuvieron los jefes militares para restaurar caribeñas; fue crítica la escasez de refuerzos
diciembre, 1819). A la derecha, una
versión manuscrita y con variaciones de y sostener la autoridad real, la presión econó- europeos para reemplazar las bajas resultan-
la original, fechada en agosto de 1821. mica sobre los pueblos para el sostenimiento tes de los combates y debido a enfermedades
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permitía la consecución de material de gue-


rra y la llegada de soldados contratados en
Europa, los cuales se unieron a las guerri-
llas y primeros batallones regulares creados
en los llanos (thibaud, 2003, caps. vi y vii); no
obstante, esta ventaja se perdía por los con-
flictos de autoridad que se presentaron entre
jefes como Manuel Piar, José Tadeo Monagas,
José Antonio Páez, Santiago Mariño y Simón
Bolívar. Esto constituyó una de las princi-
pales debilidades dentro del movimiento in-
dependentista; las luchas de autoridad que
tuvo que enfrentar Bolívar para imponerse
sobre los demás, buscando el favor de algunos
– como Páez y Mariño– y castigando a otros
–como Piar–, no se resolvieron sino hasta el
triunfo en la campaña de 1819 sobre la Nueva
Granada (ver thibaud, 2002).
En 1817 había un punto de equilibrio
entre las partes contendientes. Fue enton-
ces cuando Bolívar, quien había organiza-
El éxito de las campañas libertadoras creó (semprún y bullón de mendoza, 1992, pp.127-138; do en Angostura un gobierno militar para LA IMPORTA NCIA DE CASA NA R E tropa realista acantonada allí por medio de Los lanceros, durante la campaña
la República de Colombia en su máxima, libertadora de la Nueva Granada,
141-147). Para empeorar la situación, los cho- Venezuela, forzó las cosas emprendiendo una Es en este contexto donde es importante unos afortunados golpes de mano (rausch,
aunque efímera, extensión. fueron fundamentales para las
ques de autoridad y la falta de una política campaña sobre Caracas en 1818, la cual ter- considerar la resurrección de las Provincias 1994, pp.318-320; pérez ángel, 1987, pp.79-85). victorias del ejército patriota sobre
clara por parte del monarca y sus minis- minó en un desastre (vergara y velasco, 1960). Unidas de la Nueva Granada en el territorio Sin embargo, los jefes llaneros se sustraje- los españoles en Boyacá.

tros sobre lo que había que hacer para resol- Las fuerzas de Morillo aún eran lo suficien- de Casanare. ron a la autoridad de Páez y, por medio de
ver el problema que planteaba la revolución temente eficaces para detener una ofensiva Para 1817 el territorio casanareño estaba un decreto promulgado el 18 de diciembre
en América (friede, 1979; anna, 1986, caps. v y de ese tipo, pero no eran capaces de pasar a bajo el influjo de Páez, quien el año anterior de 1818, proclamaron a Pore como capital de
vi), forzaron a los jefes militares realistas a la ofensiva con alguna posibilidad de éxito. había depuesto al frágil gobierno conformado las Provincias Unidas de la Nueva Granada
mantenerse a la defensiva, aunque trataron Bolívar, aunque mantuvo el control del po- por Fernando Serrano en lo civil y Francisco (pérez ángel, 1987, pp.193-195). Posteriormente,
constantemente de recuperar los territorios der ejecutivo, vio cuestionada su autoridad, de Paula Santander en lo militar, ambos so- de manera provisional, Casanare creó una
perdidos. Por su parte, los independentistas lo que se manifestó en la reorganización del brevivientes de la caída del gobierno federal alianza militar con el gobierno de Venezuela
fueron pasando de la defensa al ataque, ya gobierno republicano en Angostura para fe- en el interior de la Nueva Granada (rausch, –aunque manteniendo su independencia po-
que la acción de naves corsarias en el Caribe brero de 1819. 1994, p.315). Bajo su iniciativa se expulsó a la lítica–, creándose un eje que articulaba a

JOAQUÍN PARÍS ANTONIO MORALES GALAVÍS


Nació en Santa Fe el 18 de agosto de 1795 y murió en Mariquita el 2 de octubre de 1868. Se incorporó des- Nació en Santa Fe el 6 de septiembre de 1784 y murió en Panamá el 8 de junio de 1852. Estudió jurispruden-
de muy joven a las filas de las milicias conformadas tras los hechos del 20 de julio de 1810. En 1812 y 1813, cia en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Fue secretario de la Universidad Santo Tomás. Con
participó en las principales campañas que libró el gobierno de Cundinamarca en defensa del centralismo su padre y hermano, participó en el incidente del Florero de Llorente. Formó parte de la Junta Suprema y
contra los federalistas. Luchó con las fuerzas republicanas enfrentadas a los realistas en 1814 y 1816, sir- del regimiento auxiliar de infantería de Santa Fe. En 1811, fue nombrado capitán y participó en la campa-
viendo bajo el mando de Bolívar y de Nariño. Aprisionado en 1816 por los realistas tras la derrota patriota ña del Magdalena, Mariquita y Ocaña. En 1812 y 1813 luchó en el norte de la Nueva Granada bajo el man-
en la Cuchilla del Tambo, fue trasladado a Maracaibo y luego a Puerto Cabello. En el trayecto, fue liberado do del general Antonio Baraya. Combatió en la Campaña Admirable. Emigró a los llanos y tomó parte en
por la acción del corsario Luis Brión, a quien luego sirvió como edecán. Se unió a las tropas de la campa- la campaña de Venezuela. Fue ayudante y subjefe de Estado Mayor de Santander. En 1819, participó en
ña libertadora de la Nueva Granada en 1819 como jefe del batallón Cazadores. Acompañó a Bolívar al sur las batallas de Gámeza, Pantano de Vargas y Boyacá. Coronel efectivo, fue gobernador y comandante del
hasta Popayán y Quito, para luego ser jefe militar en Cundinamarca. Se retiró del servicio en 1836, pero Socorro, donde acabó con las guerrillas realistas. Fue enviado al sur y restableció el orden en Pasto. En
estuvo al mando de tropas durante las guerras civiles en la República independiente de la Nueva Granada. 1822, participó en la liberación del Ecuador y en la batalla de Pichincha. Como ministro plenipotenciario
ante los Estados Unidos de Centroamérica, luchó contra la separación del Ecuador. Fue gobernador y co-
mandante del istmo de Panamá.
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Angostura con Pore. Se le reconoció a Bolívar de guarnición en Cartagena, y existían sol- enfrentamiento directo con los realistas se
una legitimidad histórica, pues el gobierno fe- dados peninsulares en Santa Fe y Popayán, realizó el 27 de junio en Paya, cuando la van-
deral de las Provincias Unidas le había otor- que servían para encuadrar y mantener la guardia de Santander desalojó a un destaca-
gado el título de capitán general. fidelidad de las tropas americanas hacia el mento realista de sus trincheras, abriendo el
Esto favoreció el cambio de estrategia que rey. El mando de la división estaba a cargo camino hacia la cordillera. Aunque hubo un
daría origen a la campaña sobre el interior de del coronel de artillería José María Barreiro, momento de vacilación, a finales de junio e
la Nueva Granada. Los oficiales neogranadi- a pesar de que el virrey Juan Sámano trató inicios de julio se llevó a cabo el penoso as-
nos en los llanos, encabezados por Santander, de relevarlo, al considerar que no era el jefe censo por Pisba.
pudieron conseguir los recursos necesarios más adecuado para tal cargo. Mientras los exhaustos hombres de San-
para organizar en Arauca y Casanare bata- Barreiro, enterado de lo que estaba suce- tander y Bolívar salían del páramo hacia los
llones de infantería, los cuales se unieron a diendo en Casanare, buscó asegurar los prin- pueblos del valle de Tenza, donde recibieron
los escuadrones llaneros; de igual manera, se cipales puntos sobre la cordillera y proyectó, un apoyo entusiasta, las maniobras de dis-
organizó un orden político provisional, mien- para inicios de 1819, una invasión a los llanos tracción en Pamplona y el Socorro impidie-
tras se buscó acumular alimentos y dinero con el objetivo de destruir en batalla cam- ron eficazmente que la división de Barreiro
para el desarrollo de la campaña. La pro- pal a las fuerzas de infantería y caballería fuera reforzada. En Pamplona, José María
Juan José Neira (1793-1841). Lideró una puesta fue flanquear a los realistas saliendo que Santander pacientemente había logra- Mantilla sublevó a la población y armó una
guerrilla en el área de Chocontá antes de
de los llanos para ascender por la cordillera do organizar. Sin embargo, hubo retrasos en partida que detuvo a las tropas que Morillo
destacarse en las campañas de la Nueva
Granada y del Sur. oriental, llegar a la provincia de Tunja y lue- los preparativos de la campaña, la cual sola- había enviado desde Venezuela. Mientras tan-
go atacar la capital, Santa Fe de Bogotá. Esto mente se pudo llevar a cabo en abril sin nin- to, el coronel Antonio Morales fue destina-
causó alarma entre las autoridades españo- gún resultado, ya que las tropas de Santander do al Socorro para organizar milicias que
las, quienes trataron de actuar primero y así evitaron el combate, contentándose solamen- fueran capaces de apoyar al ejército liberta-
conjurar la creciente amenaza. te con hostigar y debilitar a los realistas. Es dor; estas últimas, compuestas en su mayo-
más, cuando Barreiro emprendió el regreso ría por miembros de las guerrillas existentes
DE LOS LLA NOS A LOS A NDES hacia la cordillera, Santander envió avanza- en la provincia, llegaron a alcanzar la cifra
El Virreinato de la Nueva Granada estaba de- das a la Salina de Chita y a Paya, llegando a de 2 000 hombres, los cuales se enfrentaron
fendido por la Tercera División del ejército ex- hacer labores de propaganda y de espionaje en Charalá el 4 de agosto a una tropa de 800
pedicionario (ver riaño, 1969). El grueso de ella en el valle de Tenza. realistas al mando del gobernador de la pro-
se encontraba sobre la cordillera oriental, en En mayo, Bolívar empezó la moviliza- vincia, el coronel Lucas González. A pesar de fue decisiva para ambos bandos, los indepen- Dibujo de 1877 de Alberto Urdaneta.
las provincias de Pamplona, el Socorro, Tunja ción de su ejército hacia Arauca para reu- su sangriento triunfo, González no pudo re- dentistas decidieron ubicarse en Tasco para Medio siglo despúes de la Independencia
aún se exaltaba la habilidad ecuestre
y Santa Fe, y estaba compuesto en su mayoría nirse con Santander en Tame. Si bien se hizo forzar a Barreiro en un momento en el cual la reorganizarse y recibir refuerzos. Esto se vio de los llaneros durante la campaña
por americanos, tanto venezolanos como neo- creer que la acción principal sería la invasión superioridad numérica hubiera jugado a fa- favorecido por el hecho de que Barreiro no libertadora.
Cuarteles generales de José María
Barreiro en Tunja. granadinos. Un regimiento peninsular estaba por Pamplona y el Socorro para interponerse vor de las armas del rey (ver rodríguez plata, mostró esfuerzo alguno por buscar un en-
entre las tropas realistas en Venezuela y las 1963, cap. vii; cano amaya, 2008). frentamiento decisivo.
de la Nueva Granada, lo cierto es que esa fue En efecto, para inicios de julio destaca- Luego de su reorganización, el ejército li-
una maniobra de diversión encomendada a mentos de los dos ejércitos se enfrentaron en bertador se enfrentó a Barreiro en el lugar
Páez. El primer objetivo era la provincia de Corrales y Gámeza, en las inmediaciones de conocido como el Pantano de Vargas el 25 de
Tunja, a la cual se podía acceder por nueve Sogamoso. Aunque ninguna de estas acciones julio, ubicado entre Duitama y Paipa. 1 800
rutas. Para mantener la sorpresa, se escogió
la más difícil, pero al mismo tiempo la más
corta y la menos guarnecida por los realistas:
el ascenso por el páramo de Pisba.
SIMONA DUQUE DE ALZATE
A mediados de junio las fuerzas venezo-
Nació en Marinilla, Antioquia, en 1773 y murió en la misma ciudad en 1858. A los 14 años se casó con José
lanas, granadinas y extranjeras –los miem-
Antonio Alzate, con quien tuvo siete hijos. Cinco de ellos sirvieron bajo el teniente coronel José María
bros de la Legión Británica– empezaron su Córdova, razón por la cual Simona Duque recibió el apodo de la Espartana, en referencia a la reputación de
marcha desde Tame hacia la cordillera, cru- las antiguas lacedemonias, afamadas por el coraje marcial que exigían de sus hijos. Entre las anécdotas de
zando los llanos en plena estación de lluvias. Plutarco al respecto está la de una mujer espartana, quien, al despedir a su hijo antes de una batalla, le
Estaban organizadas en dos divisiones, la de entregó su escudo y lo exhortó a regresar con él o sobre él (Moralia 241.16). Como en el caso de sus predece-
vanguardia al mando de Santander, y la de soras antiguas, el ejemplo de Simona Duque motivó a otras madres a comprometerse con la causa patriota,
lo cual ayudó a atraer reclutas al ejército que liberó Antioquia en la batalla de Chorros Blancos en 1820.
retaguardia, bajo la dirección del general ve-
nezolano José Antonio Anzoátegui. El primer
172 • bicentenario de la independencia 1810-1830 l a s ca m pa ña s l i b e rta d o r a s y l a c r e a c i ó n d e c o l o m b i a • 173

Maniobra envolvente de la caballería


patriota. Al tomarse el puente de Boyacá
el 7 de agosto de 1819, los patriotas
aseguraron su victoria en la batalla.

realistas combatieron contra cerca de 2 400 bendición para Bolívar. Por su parte, Barreiro
independentistas, y aunque al principio los se ubicó en Motavita. Desde esos puntos se
primeros llevaron la ventaja, luego tuvieron planteó la carrera para saber quién llegaría
que ceder ante la carga de caballería que fue primero a Santa Fe, si Bolívar o Barreiro.
inmortalizada por el maestro Rodrigo Arenas Esta carrera fue la que llevó a que am-
Betancur. La noche y la lluvia permitieron bos ejércitos se encontraran y se enfrenta-
que Barreiro y su división se retiraran en di- ran el 7 de agosto a las dos de la tarde en el
rección hacia el sur esperando recibir apoyos puente tendido sobre el río Teatinos. Si bien la
desde Santa Fe y el Socorro. Los primeros vanguardia realista había asegurado su paso Martínez Aparicio y Juan Barreda– para Bolívar entró a Santa Fe el 10 de agos- Tras la entrada a Santa Fe, Bolívar
llegaron prontamente mientras los segundos, por el puente al inicio de la acción, tuvo que dar parte al virrey Sámano de la derrota de to, y varios días después lo hizo el ejército ascendió a Anzoátegui y Santander como
generales del ejército libertador.
como ya se mencionó, fueron retenidos por las batirse con la vanguardia independentista Barreiro el día anterior. La reacción del vi- libertador, en medio de festejos y solemnida-
milicias socorranas. que iba tras de ella al mando de Santander. rrey fue de completo pánico, que se contagió des. Inmediatamente organizó un gobierno
Bolívar y Santander con el ejército Mientras tanto, Bolívar condujo a sus Mientras tanto, el grueso de la división de a todos los demás partidarios del rey en Santa provisional de carácter militar que quedó en
libertador después del triunfo de Boyacá.
Tras la victoria en Boyacá, nada impedía
tropas hacia Tunja, que fue ocupada el 5 de Barreiro tuvo que vérselas con la mayoría del Fe. Al día siguiente, luego de hacer volar la manos de Santander. Este desplegó sus do-
la entrada triunfante a Santa Fe. agosto; los recursos obtenidos allí fueron una ejército de Bolívar. Un par de horas después, fábrica de pólvora ubicada a las afueras de la tes de administrador para garantizar que la
la acción estaba decidida con el indudable ciudad, se llevó a cabo una huida precipitada: Nueva Granada fuera el depósito del cual se
triunfo de los independentistas. Sámano y su guardia marcharon en dirección pudo echar mano para la continuación de la
En comparación con el combate del a Honda, acompañados de funcionarios reales guerra contra los realistas, aunque se presen-
Pantano de Vargas o la acción de Charalá, y una corriente de emigrados, con el objetivo taron también frecuentes roces con las au-
la batalla de Boyacá no fue sangrienta; la de encontrar refugio en Cartagena. toridades locales por la manera como tales
Tercera División en efecto fue destruida, Por su parte, una tropa de 450 hombres al recursos se exigieron (bushnell, 1985, pp.27-31;
ya que la mayoría de sus soldados termina- mando de Sebastián de la Calzada marchó en thibaud, 2003, cap. viii).
ron siendo prisioneros –entre ellos Barreiro dirección a Popayán, siendo hostigada en el La fuga de las principales autoridades es-
y otros altos mandos– o fueron dispersados. camino por partidas de campesinos enterados pañolas de la capital del virreinato se hizo
De esta manera quedó abierta la ruta hacia de la derrota realista en Boyacá. Finalmente, con tal celeridad que se abandonaron cauda-
Santa Fe y hacia la liberación del centro de cien hombres de la Tercera División, al mando les en la Casa de la Moneda, así como armas,
la Nueva Granada. del teniente coronel Juan Loño, se agruparon, pertrechos y los archivos de las instituciones
y a marchas forzadas por rutas extraviadas de gobierno. Los soldados prisioneros de la
A R R IBO A SA N TA F E salieron hacia el río Magdalena, para llegar el Tercera División fueron incorporados a las
La noche del 8 de agosto llegaron a Santa Fe 25 de agosto a Mompox (riaño, 1969, cap. xix; huestes libertadoras, equipados y financia-
dos oficiales de la Tercera División –Manuel ibáñez sánchez, 1972, cap. i). dos con los recursos incautados al gobierno
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José María Córdova. Capturada Santa real y a los realistas emigrados. Y de los ar- de Apure y amenazaron con avanzar tanto armas y munición. Los realistas perdieron
Fe, Bolívar le encargó a Córdova (1799- chivos del gobierno se extrajeron y publicaron hacia Maracaibo como hacia Caracas, ma- 200 soldados y el camino quedó abierto para
1829) la liberación de Antioquia y la
Costa Atlántica. aquellos documentos que podrían mostrar los niobras que se realizaron en la campaña de que las unidades fluviales del Magdalena se
excesos del régimen monárquico; de esa ma- 1821 que culminó con el triunfo en la bata- enlazaran con las fuerzas que, al mando de
nera se promovió una opinión favorable a la lla de Carabobo (ibáñez sánchez, 1971, cap. iii). Mariano Montilla, José Prudencio Padilla
Independencia y a la República. El último escenario en el cual se libra- y Louis Brion se aproximaron por el mar
Para el momento del triunfo en Boyacá, ron fuertes combates después de Boyacá fue Caribe, ocupando Santa Marta y Riohacha,
las provincias que se podrían considerar libe- el Bajo Magdalena. Luego de la liberación y de esa manera estableciendo el asedio a
radas eran Pamplona, Socorro, Tunja y Santa de Antioquia, Córdova se unió al general Cartagena que se prolongó hasta mediados
Fe. De esa manera, el eje inicial Angostura- Hermógenes Maza, quien se encontraba en de 1821 (plazas olarte, 1971, pp.39-40 y cap. x).
Pore se extendió a Tunja-Socorro-Santa Fe, lo Honda con varias embarcaciones. Las ope-
que permitió el control de la zona más pobla- raciones que se realizaron para el control EL PASO DE U NA GU ER R A CIVIL
da de la Nueva Granada y abrió nuevos fren- del río fueron necesarias para avanzar ha- A U NA GU ER R A IN T ER ESTATA L
tes de batalla. Sin embargo, la posición de los cia Cartagena. Es más, fueron los realistas Mientras sucedían todos estos hechos de ar-
libertadores no era tan fuerte como pudo lle- desde la ciudad amurallada quienes empe- mas, se producían dos acontecimientos polí-
gar a pensarse. zaron a desplegar sus fuerzas para la pose- ticos de suma importancia.
Hubo territorios que fueron rápidamente sión del río y así poder avanzar hacia Santa El primero fue en Angostura. Luego del Almirante José Prudencio Padilla
ocupados por las tropas libertadoras. Antio- Fe y recuperarla, al mismo tiempo que bus- éxito de la campaña de 1819 Bolívar regre- (1778-1828).

quia fue liberada a mediados de agosto por caron infructuosamente ocupar de nuevo las só a los llanos para dar cuenta de sus ac-
un grupo al mando del entonces teniente co- provincias de Antioquia y Chocó. ciones, conjurando una rebelión que había
ronel José María Córdova. Desde esa provin- Sin embargo, el 27 de junio de 1820 las puesto en entredicho el gobierno establecido
cia, el capitán Juan María Gómez se dirigió fuerzas de Córdova y Maza actuaron de ma- a inicios del año. Finalmente, rodeado de un
Pedro León Torres. En 1822 fue nombrado
por Bolívar jefe del ejército del sur, cuerpo hacia el Chocó, que fue abandonado por las nera intrépida y desalojaron a los realistas aura de éxito, Bolívar impuso su autoridad a
destacado para someter Popayán y la autoridades reales; así se cortaba la comuni- más su debilitada economía en una guerra de Tenerife, capturando diez embarcaciones, los demás jefes independentistas, impulsando
enconada resistencia de los habitantes de
San Juan de Pasto. cación entre los realistas de la costa Caribe que se había prolongado varios años (ibáñez
y los del suroccidente, que se estaban con- sánchez, 1972, cap. ii).
centrando en Popayán (plazas olarte, 1971, Por otro lado, las fuerzas libertadoras en
pp.38-39). Precisamente, entre finales de 1819 el Socorro y Pamplona, desplegadas inme-
e inicios de 1820, se libraron combates en el diatamente después de la batalla de Boyacá,
suroccidente por la posesión de Popayán, don- expulsaron a Lucas González y fueron capa-
de los realistas se habían hecho fuertes. A ces de contener a las tropas realistas que, al
grandes rasgos, para 1821 los independentis- mando de Miguel de La Torre, trataron de
tas controlaban el Valle del Cauca, mientras invadir la Nueva Granada y revertir la de-
los realistas consolidaban a Pasto como su rrota que había sufrido Barreiro. Los in-
bastión irreductible. Popayán volvió a ser la dependentistas tomaron posiciones en el
presa de ambos bandos, lo que arruinó aún Táchira, reforzaron su posición en los llanos

HERMÓGENES MAZA
Nació en Santa Fe el 20 de abril de 1792 y murió en Mompox el 14 de julio de 1847. Estudió matemáticas en
el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. El 20 de julio de 1810 participó como voluntario en el bata-
llón Auxiliar. Estuvo en la campaña de Ocaña en 1811. Luchó en las batallas de Bárbula y Mosquitero. Auxilió
al general José Félix Ribas en La Victoria, donde fue ascendido a teniente coronel. Luchó en Pantanero y
en la segunda batalla de San Mateo (1813-1814). Al estar bajo el mando del coronel Vicente Campo Elías,
luchó contra José Tomás Boves. Fue gobernador militar de Caracas antes de ser capturado en la batalla de
Urica y condenado a morir. Tras fugarse por San Cristóbal, Cúcuta y Pamplona, llegó en 1819 a Santa Fe,
donde se ocultó en el barrio Egipto. En la campaña del Magdalena, pasó con la fuerza naval por Honda y
Mompox, asaltó la plaza y el puerto de Tenerife, y siguió a Barranquilla en 1820. Como coronel graduado, En la acción del castillo de Maracaibo (24
participó en operaciones de la costa en Ciénaga, Santa Marta, Cartagena y Panamá. Luego partió al sur de de julio, 1823), José Prudencio Padilla, al
Colombia. En la campaña de Ecuador luchó en Pichincha y en Pasto, entre 1822 y 1823. comando de las fuerzas navales patriotas,
destruyó la flota española.
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la creación de la República de Colombia el 17 El segundo ocurrió en España. En enero


de diciembre de ese año por medio de la pro- de 1820 el movimiento liberal, dirigido entre
mulgación de la Ley fundamental. Esta fue otros por el general Rafael del Riego, restauró
jurada solemnemente en Santa Fe a inicios de la Constitución de Cádiz de 1812 (anna, 2000,
1820 por una asamblea presidida por el gene- cap. viii). Si bien Morillo, como comandante
ral Santander, la cual estuvo conformada por en jefe de las fuerzas realistas en Venezuela
notables de la ciudad, miembros de los cabil- y Nueva Granada acató el cambio de sistema
dos municipal y eclesiástico, así como jueces y político en la península, no todos aceptaron
En noviembre de 1820, Morillo y Bolívar funcionarios de rentas. De esa manera se que- de buena forma el nuevo orden, como sucedió
firmaron un armisticio en Trujillo para ría dar a conocer al mundo que la adhesión con Sámano en Cartagena, quien fue desau-
“transigir las discordias que existen
entre ambos pueblos” y “suspender de la Nueva Granada a la nueva República torizado por el gobernador de la provincia y
recíprocamente las armas”. era un acto libre y soberano. comandante militar, el brigadier Gabriel de
Torres (cuño bonito, 2008, pp.239-385).
A la luz de los sucesos posteriores, lo que
sucedió fue que los españoles liberales, en un
intento por mantener la unidad de la monar-
quía hispánica por medio de un acuerdo po-
lítico garantizado por la constitución y no por
la vía militar, hicieron reconocimiento táci-
to a la nueva República creada. Desde la pe-
nínsula se enviaron órdenes para el cese de
hostilidades y el inicio de negociaciones para
lograr la reconciliación entre ambos bandos,
las cuales fueron aprovechadas por los inde-
pendentistas para reforzar sus posiciones y fo-
mentar sus posturas políticas ante la opinión
pública. Como resultado de tales diálogos, el
26 y 27 de noviembre de 1820 los gobiernos SIMÓN BOLÍVAR
de España y Colombia firmaron en Trujillo Nació en Caracas el 24 de ju- la, partió hacia Jamaica. Luego
lio de 1783 y murió en Santa se refugió en Haití. En 1816 ini-
un armisticio de seis meses y un tratado de
Marta el 17 de diciembre de 1830. ció la campaña de los Cayos y de-
regularización de la guerra, que en otras pa-
Hijo de una familia aristocráti- sembarcó en Venezuela. En 1817, lanzó
labras significó el fin de la guerra a muerte, ca caraqueña, su padre Juan Vicente las campañas de Apure y Caracas.
transformándola en una guerra convencional Bolívar y Ponte fue hacendado, funcio-
Como jefe supremo de la República y capi-
entre dos gobiernos reconocidos, respetando nario de la Corona y comandante de tropas
tán general de los ejércitos de Venezuela y de
a los prisioneros y a la población civil (thi- locales. Huérfano a una temprana edad, estu-
la Nueva Granada, lanzó la campaña libertado-
dió en la Escuela Pública y en la Academia de
baud, 2003, pp.469-486). Como colofón de esta ra de la Nueva Granada y triunfó en las batallas
Matemáticas de Caracas. Tuvo como tutores a
negociación, Pablo Morillo y Simón Bolívar mayor del general Fernando Toro en 1811. Estuvo del Pantano de Vargas y Boyacá. En 1820 firmó
Simón Rodríguez y Andrés Bello, pensadores
tuvieron un cordia