Está en la página 1de 11

“Transformándose para transformar”

www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

JESÚS, HIJO DE DAVID E HIJO DE ABRAHAM1


Pastor Maynor Agüero Obregón
“Hay apatía en todas partes. A nadie le preocupa saber si lo que se predica es verdad o mentira. Un sermón es
un sermón, sin importar su tema; pero eso sí, entre más corto sea, mejor”. C.H. Spurgeon.

Texto: Mateo 1.1

INTRODUCCIÓN: EL INICIO DEL EVANGELIO


Iniciamos una serie de sermones en el evangelio según Mateo, el publicano. Su audiencia son comunidades
cristianas de mayorías judías que están en gran persecución por la fe. El escrito tiene el propósito de afirmar en
la fe a los nuevos creyentes, al demostrar que Jesucristo es el cumplimiento pleno de las profecías y promesas
antiguotestamentarias. En el evangelio de Mateo, “… Dios dice: “He aquí que tu Rey viene” (Zacarías 9.9); en
Marcos, Él dice: “He aquí a tu siervo” (Isaías 42.1); en Lucas, Él dice: “He aquí el Hombre” (Zacarías 6.12); en
Juan, Él dice: “Ved aquí a vuestro Dios” (Isaías 40.9)” (Bullinger, pág. 175).

¿Cuál es el mensaje del evangelio según Mateo? En el primer versículo, más que dar una lista de los
ascendientes de Jesús; sino que nos da la clave sobre la que narrará su escrito. Él inicia así: “Libro de la
genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (Mat 1:1). Otras versiones literalmente, dicen: “Libro
de los orígenes de Jesucristo, hijo de David e hijo de Abraham” (ver la Biblia Latinoamericana). Mateo es el libro
donde se describe el origen de Jesús; conociendo su origen, se conoce su destino.

El término genealogía u orígenes, en griego es genesis (γένεσις, G1078) denota origen, linaje, o nacimiento;
sólo aparece tres veces en el Nuevo Testamento (Mateo 1.1; Santiago 1.23; 3.6). El término que está ligado a
Génesis 1.1, el libro de los orígenes; si Génesis es el origen o inicio de todo, incluyendo a la humanidad en
Adán; Mateo es el origen o inicio de la nueva humanidad en Cristo Jesús, el segundo Adán.

La conexión con Abraham y David es la demostración de que en Jesús, las promesas hechas a ambos, se
cumplen. El objetivo básico del libro es “…probar que el Señor Jesús es el Hijo de David, y el Hijo de Abraham,
de la nación y de la familia de las que habían de salir el Mesías. Abraham y David fueron, en su respectivo
tiempo, los albaceas de las promesas referentes al Mesías” (Henry, pág. 1067). Éste es el hilo conductor del
resto de libro, el cumplimiento de la promesa a través de la vida, ministerio, padecimientos, muerte y
resurrección de Jesús.

Descubramos las promesas hechas a éstos hombres de fe, y encontremos las verdades que pueden cambiar
nuestras vidas hoy.

1
Sermón predicado el domingo 12 de diciembre de 2010, en la iglesia Centro Cristiano de Cartago.

1
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

1. JESÚS, HIJO DE DAVID


Primero, describe el derecho legal que Jesús tiene al trono vacante de David. Antes de morir, se le prometió
a David un descendiente que ocuparía para siempre su trono: “Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas
con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su
reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Yo le seré a él padre, y él
me será a mi hijo” (2 Samuel 7:12-14).

Aunque el cumplimiento inmediato está sobre Salomón, hay un vislumbre profético que sólo el Mesías
puede cumplir. Salomón dividió el reino de su padre David; pero, Jesús, el Hijo de David, será aquel quien
cumpliría la promesa hecha a David. Él será descendiente del linaje davídico; edificaría la casa de Dios, la iglesia
(1 Timoteo 3.15); estará en el trono de David reinando para siempre (Lucas 1:32-33); además, Él fue
confirmado como el Hijo amado de Dios el Padre (Mateo 3.17; 17.5; Hebreo 1:5).

La misma promesa es declarada en el libro de los Salmos 89.3-4: “Hice pacto con mi escogido; Juré a David
mi siervo, diciendo: Para siempre confirmaré tu descendencia, y edificaré tu trono por todas las generaciones”.
Salmo 132.11: “En verdad juró Jehová a David, y no se retractará de ello: De tu descendencia pondré sobre tu
trono”. La promesa davídica se convirtió en pacto, Dios ha jurado que del linaje de David se levantaría uno que
estaría sobre el trono.

Ahora, ¿es Jesús el centro y rey completamente de tu vida? ¿La promesa de que Él reinaría sobre todo, en
especial tu corazón y vida, se está cumpliendo? Uno de los grandes problemas con nuestro cristianismo es que
queremos al “amigo Jesús”; pero, no al Rey Jesús, el cual tiene un propósito edificar casa a su Padre celestial y
llegar a reinar sobre todo y en todo. Un verdadero discípulo de Cristo es identificado porque su vida es un
reflejo del reinado de Cristo; todo lo que hace lo hacer para la gloria y honra de su único Rey y Señor,
Jesucristo.

¿Qué es la navidad? Es el recordatorio del nacimiento del gran Rey, en un humilde pesebre de Belén. Cada
año observo cómo la navidad va perdiendo su verdadero propósito. Los regalos, San Nicolás, el aguinaldo, las
fiestas navideñas, el festival de las luces, el espíritu de la navidad y otras tantas cosas, han rebajado el
propósito de esta festividad, porque Jesús no es el origen y la motivación; la navidad surgió como un
recordatorio del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Si vamos a llevar el mensaje de que Jesús es el Rey de
nuestras vidas, hemos de tener una navidad centrada en el reinado de Jesús en nuestras actividades.

2. JESÚS, HIJO DE ABRAHAM


Al patriarca se le dio una promesa, después de ser llamado a salir de su tierra y parentela: “Bendeciré a los
que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”
(Génesis 12.3). “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”
(Génesis 22.18). De su descendencia saldría el bendito de todas las naciones de la tierra, Jesús.

2
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

El apóstol Pablo, interpretando éste pasaje dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su
simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es
Cristo” (Gálatas 3.16). Jesucristo es el cumplimiento de ésta ancestral promesa ser bendición para todos. El
esplendor de lo dicho a Abraham está en Cristo. “Dios había prometido a Abraham que en su simiente todas las
naciones serían benditas. Cristo, el gran hijo de Abraham, sería la bendición de las naciones. Él traería libertad a
todos los pueblos, libertad del pecado y libertad para tener comunión con Dios. Esto lo haría haciendo
expiación por el pecado” (De Graaf, pág. 21).

¿Es Cristo Jesús la bendición de tu vida? ¿Dónde buscas la felicidad y el gozo? Nuestra generación busca la
felicidad en cosas materiales, en deleites temporales y mundanos, en el reconocimiento, la fama y la
popularidad; pero, nada de esto puede darte la verdadera felicidad. Lo peor es que esta espíritu ha logrado
insertarse dentro de la iglesia; hoy se ofrece un mensaje para que las personas obtengan sus deleites y
caprichos de Dios, como si ser cristiano o vivir la vida cristiana fuera una asunto de obtener lo que deseo a
cambio de algunas migajas de tiempo para Dios.

La verdadera felicidad y bendición está en que Jesucristo sea el Señor y Dios de tu vida. No busques a Dios,
para que te sane, o te prospere, o te ayude en algún problema financiero u otro; busca a Dios porque quieres la
bendición de Dios en Cristo Jesús. “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas
os serán añadidas” (Mateo 6.33). ¿Quieres tener una vida de felicidad? Busca el reino de Dios y su justicia, para
que Dios añada la bendición que necesitamos para servirle a Él, cada día.

CONCLUSIÓN: PROMESA CUMPLIDA


“Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la
tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria
esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Hageo 2.6-7).

La promesa hecha a Abraham y a David, se cumple en Cristo Jesús: El Rey que reina sobre el trono para
siempre, y el bendito de todas las naciones de la tierra. ¿Cómo afecta esto nuestras vidas? El cumplimiento de
la promesa davídica y la abrahámica es la base teológica sobre la que se escribe el evangelio según Mateo.
También debe ser la base teológica y bíblica de nuestra congregación. Nuestro mensaje es el anuncio de que el
Rey Jesús está en su trono y toda rodilla debe doblarse ante Él; además, de que sólo en Cristo Jesús está la
bendición para cualquier persona, que arrepentida, se vuelva a Él. ¿Este el reto que te doy, que tu vida sea una
expresión del reinado y bendición de Cristo Jesús? ¿Qué todo lo que hagas éste bajo la voluntad expresa de
Dios en la Biblia? ¡Señor Jesús, queremos vivir bajo tu reinado y bendición; Tú lo eres todo para nosotros,
ayúdanos a ser verdaderos discípulos tuyos, que hagan tu voluntad y lleven tu bendición a todas las naciones!
Amén.

3
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

LA GENEALOGÍA DE JESÚS: LOS NÚMEROS HABLAN2


Pastor Maynor Agüero Obregón
Hijos de Dios, no importa qué les haga falta porque ustedes tienen un Dios en quien se pueden gloriar en gran manera.
Teniendo a Dios ustedes tienen más que si tuvieran todas las cosas, porque todas las cosas vienen de Él; y si todas las
cosas fuesen eliminadas, Él podrá restaurar todas las cosas con un simple acto de su voluntad… Que los tiempos sigan su
curso, ellos no pueden afectar a nuestro Dios. –C.H. Spurgeon

Texto: Mateo 1.2-17


Introducción
El evangelio de Mateo es el puente entre el A.T. y el N.T.; hay 53 citas del AT y 76 referencias a pasajes del AT.
En Mateo hay referencias de 25 de los 39 libros del A.T. La palabra “se cumpliese” se usa unas 12 veces
(Wiersbe, pág. 12). Así que la genealogía de Jesús, va a unir la larga historia redentora del A.T., con su
respectivo cumplimiento en el nacimiento de Mesías esperado.
Mateo presenta la línea genealógica de José, el padre legal de Jesucristo. La genealogía fue arreglada en tres
grupos de catorce, con el propósito de ayudar a la memorización del mismo. En dicha época, los libros no eran
tan utilizados y los maestros lo que utilizaban era la memorización completa de sus tratados, así, lograban
preservar sus enseñanzas al trasmitirlas oralmente y las escribían para posteriores generaciones. Otro dato
interesante es que el total de ascendientes de Jesús suman 42, que puede ser representado como 6 x 7; ambos
números con un gran significado bíblicos. El seis es lo humano y el siete la perfección divina, ambos juntos
contrastan lo humano y lo espiritual (ver Bullinger, pág. 174-176). Podemos decir que en la genealogía de Jesús,
a pesar de los fracasos de esas personas, Dios estaba interviniendo a lo largo de sus vidas.
Con respecto a las tres divisiones, se puede observar lo siguiente:
a) La primera termina con la feliz condición del pueblo bajo David; la segunda, con la ruina; la tercera, con
el Salvador.
b) La primera comienza con Abraham, el beneficiario del pacto incondicional de la Tierra (Gén. 15), y
acaba con David, el beneficiario del pacto incondicional del Trono (2 Sam. 7).
c) La segunda comienza con Salomón y acaba con la Cautividad; esto es, con la edificación del Templo al
comienzo, y con su destrucción al final.
d) La tercera comienza con la Cautividad, la promesa del Mesías por medio de Daniel (cap. 9), y acaba con
Su nacimiento en la persona de Jesús. (Bullinger, pág.210).
Ya que la genealogía tiene una estructura numérica, dejemos que los números nos hablan algunas verdades
concernientes a los antepasados de Jesús.

2
Sermón predicado el domingo 19 de diciembre, en la iglesia Ministerios Centro Cristiano.

4
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

1) Una Idea Clave


El principio de elección y selección, de separación y de gracia, está subyacente desde el principio de toda la
historia del Pacto. Aparece en el llamamiento de Abraham, y continúa a través de la historia de los patriarcas; y
a pesar de que la familia santa crece y se convierte en una nación, la promesa se limita primariamente a la casa
de David, y finalmente a una sola persona; el Hijo de David, el Señor Jesucristo, el único Profeta, el único
Sacerdote, el único Rey, en quien el reino de los cielos será abierto a todos los creyentes, y de Él fluyen las
bendiciones de salvación sobre todos los seres humanos (Edercherim, pág. 26).
Esa es la historia que se describe en la genealogía de Mateo, la historia redentora desde la promesa hecha a
Abraham hasta su pleno cumplimiento en el nacimiento de Jesucristo. No son nombres sacados al azar, sin
personas con una historia que cuenta la mano providencial de Dios actuando en sus vidas y dirigiéndolas hacia
el cumplimiento de Su divino plan.
Dios sigue actuando de la misma manera. Hoy Él está desarrollando Su Plan que se dirige a la consumación de
todas las cosas; al momento en que el gran Rey retorne; el día del juicio final, cuando todos los enemigos sean
puestos bajo los pies del Señor Jesús. ¡Tú eres parte del gran plan de Dios, para nuestra nación; sólo debemos
ponernos a las órdenes del Rey Jesús y obedecerlo.

2) Dos Doctrinas Importantes


Para comprender mejor cómo Dios actúa y desenvuelve su propósito eterno, debemos comprender dos
doctrina claves que dirigía las vidas de los antepasados de Jesús:
a) Providencia de Dios: No hay nadie más que gobierne y controle todo lo que acontece en el universo, sino
el Dios Tino. La doctrina bíblica de la providencia establece que Dios de una manera sabia, santa y
poderosa preserva y gobierna todas las criaturas y las acciones de estas (Ramírez, pág. 123). En la historia
descrita en la genealogía, destaca la mano providencial de Dios en: el llamado de Abraham y la escogencia
de David como Rey. Estas y las otras historias, conforman la gran historia de Dios que se ha desarrollados
por miles de años, actuando a pesar de los pecados y fracasos humanos.
b) Elección divina: En los actos providenciales, Dios ha escogido a diferentes personas con propósitos
específicos. Escogió a Abraham, para que fuera el padre de la nación hebrea; escogió a Jacob sobre su
hermano Esaú; escogió a David y así sucesivamente, cada historia es la narración de cómo el Señor escoge
personas ordinarias y la usa para que hagan cosas extraordinarias.
Dios sigue actuando igual. Él te ha escogido para un propósito eterno y hará que todas las cosas te ayuden para
el bien de ver completado el designio divino (Romanos 8:28-30). ¿Vives aferrado a la mano providencial de Dios
para tu vida? ¿Cada circunstancia la recibes como Dios moldeando tu vida, y requiriéndolo para tu bien?

5
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

3) Tres reyes omitidos (v. 8)


Es curioso que en el versículo 8, porque Joram no es el padre biológico de Uzías (1 Crónicas 3.11-12), sino de
Ocozías. Hay tres reyes que no se mencionan: Ocozías (2 Crónicas 22.1-9), Joás (2 Crónicas 24.1-27) y Amasías
(2 Crónicas 25.1-28). ¿Por qué? No se ésta seguro de la razón que tuvo el evangelista para omitirlos, pudo
deberse a los hechos de sus vidas, los cuales no fueron los mejores. Puede buscarse las razones en la relación
de esos reyes con la casa de Acab; en su mínimo derecho a ser mirados como verdaderos eslabones en la
cadena teocrática, esto por su actuar como reyes. El punto es que estos reyes, teniendo la línea real de David,
fueron omitidos. Hablamos de un período de 77 años de reinado, incluso hubo una madre reina Atalía (2
Crónicas 22.10-23.21); fue un tiempo muy duro para el puedo de Dios.
La fama, la riqueza y la gloria que en éste mundo se pueda conseguir, no tiene comparación con el gran
llamado de Dios. Éstos tres reyes en vida lo tuvieron todo; pero, perdieron el reconocimiento que se obtienen
de estar ligado al Señor Jesús. Nuestra mirada debe estar puesta en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe.
No permitas que la vanagloria de la vida y las riquezas temporales, te impidan estar ligado y ser parte del gran
eslabón de la cadena de redención para otros.

4) Cuatro mujeres en la Genealogía


Usted puede ver la gracia de Dios en esta lista de nombres. En esa época no era común que se mencionara a las
madres en el árbol genealógico; pero, hay cuatro mujeres mencionadas en los antepasados de Jesús. Note las
cuatro mujeres que se mencionan:
(a) Tamar (Gn 38), fue culpable de prostitución y acostarse con Judá.
(b) Rahab (Jos 2; Heb. 11.31), era tanto una prostituta y una extrajera, del pueblo de Jericó.
(c) Rut (Rut) era moabita y la ley prohibía que fuera parte del pueblo de Dios (Dt. 23.3-6).
(d) Betsabé (2 Sam. 12) adúltera con David.
Estas mujeres ilustran la gracia de Dios (Wiersbe, pág. 15). Por ser mujeres, pecadoras y extranjeras es
probable que estaban excluidas de muchas cosas; pero, no de la gracia de Dios que inmortalizó sus nombres y
acciones por la eternidad, a tal punto que son descendientes de nuestro Señor Jesucristo, donde no hay
diferencia entre hombre ni mujer, porque Jesús tomó la semejanza de carne de pecado (Romanos 8.3), para
admitir a los grandes pecadores, que creyendo y arrepintiéndose, venga a ser parte del pueblo de Dios.

5) Cinco herederos, que no eran primogénitos


Era costumbre de la época, que los hermanos mayores, o sea el primogénito, heredara el liderazgo de la familia
y las posesiones. Pero, en la genealogía de Jesús, aparecen cinco nombres de personas que heredaron la línea

6
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

familiar, pero no eran primogénitos: Abraham, Jacob, Judá, David y Salomón. Abraham, no era el elegido a
tener herencia por su condición de no tener hijos, pero, Dios se lo dio. En el caso de Jacob, la primogenitura era
de Esaú; Judá era el cuatro hijo; David era el hijo menor de ocho hijos de Isaí; y Salomón era uno de los hijos
menores. Pero, todos recibieron la elección de ser ascendientes de nuestro Señor Jesús.
Esto pone en evidencia la doctrina bíblica de la elección, “…para mostrar así que la preeminencia de Cristo no
se debía a la primogenitura de sus antepasados, sino a la pura voluntad de Dios, que exalta a los humildes y
pone un honor más abundantemente sobre aquella parte que no lo tiene” (Henry, pág. 1067).

6) Seis lecciones para nuestro caminar


a) Dios sigue teniendo el control de todo lo que sucede hoy.
b) La fiel providencia de Dios, a pesar de los pecados nuestros. Nada puede detener, la gracia efectiva de
Dios, porque “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia (Romanos 5.20).
c) “De tal palo, no siempre es la astilla”; no importa tu pasado, qué pecados hayas cometidos, o el tipo de
familia de donde provengas, es la gracia de Dios actuando en tu vida. Si evaluáramos a Jesús por sus
antepasados, tendríamos que descalificarlo. Lo que en el pasado se hizo, por la gracia de Dios es
eliminados, ninguna “maldición generacional” nos alcanza si estamos en Cristo Jesús.
d) Asegúrate que tu nombre no sea omitido del libro de la vida. En el juicio final, el libro será abierto y los
que no se encuentren en él serán condenados (Apocalipsis 20.11-15), ¿tienes que rendirte
incondicionalmente al Señor Jesús? ¿Rogarle a Dios el Padre, que tenga misericordia de tus pecados y
te envíe su Santo Espíritu, para que te limpie?
e) Servir a Dios no depende de ninguna condición, como estudios, experiencia, conocimiento, santidad u
otras experiencias, es la obediencia y sumisión a la voluntad de Dios. No pongas condiciones a Dios,
sólo disponte a servir a Dios, a través de compartir con otros la obra de Él en tu vida, al discipular, al
amar al prójimo u otra cosa.
f) Si Dios te ha elegido, ¿qué harás, para servir a Dios hoy? Si te has rendido al Señorío de Jesús, es
porque Él te ha elegido; así, que debes servir porque para eso fuiste llamado. Amén.

7
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

¿POR QUÉ CELEBRAR LA NAVIDAD?3


Pastor Maynor Agüero Obregón
Texto: Mateo 1.18-25

Introducción
Hoy se celebra la alrededor del mundo una de las fiesta más esperadas; pero más llenas de contrastes. La
natividad se inició para contrarrestar las fiestas paganas del solsticio de invierno en el antiguo imperio romano,
y celebrar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo; pero, hoy se ha vuelto más pagana que al inicio, porque
se ha cambiado el nacimiento de Jesús por el espíritu de la navidad, o Santa Claus, y muchas otras ideas que
difieren mucho del sentido original.
Otro contraste es que se celebra el nacimiento de Jesús en un humilde pesebre de Belén, donde no tenía nada.
Pero, hoy se gastan millones de colones (o dólares) para realizar las fiesta de navidad, la compra de los regalos
y las diferentes actividades que esto conlleva. El problema no es el dinero, ni los regalos o las fiestas, el
problema es que muchas veces se olvida la razón de las celebraciones, y Jesús desaparece de nuestras vidas y
actividades. Es como celebrar una fiesta de cumpleaños, sin el cumpleañero.
Permítame señalar, tres razones por las que vale la pena celebrar la navidad, y dejar que se convierta en una
gran celebración al Rey Jesús, el único digno de toda celebración, gloria y honra.

1) La Navidad nos señala la importancia de la familia en el plan de Dios (vv.18-20).


El nacimiento de Jesús está rodeado de la intervención divina de Dios. Primero, una joven virgen, María,
concibe por obra del Espíritu Santo. Es un milagro, la Segunda Persona de la Trinidad, toma cuerpo humano e
inicia su vida de humillación entre los seres humanos, para llevarnos a Dios.
Pero, ¿cómo afectó la vida de María, su acto de obediencia y la intervención de Dios? Ella estaba desposada
(dada en matrimonio) con José y estaba embarazada. José pensó dejarla, para asumir la culpa y no exponerla,
porque la ley la castigaría con la muerte (Deuteronomio 22.23-24), porque su embarazo sería interpretado
como adulterio. Él pensaba en esto, cuando Dios vuelve a intervenir y a través de un sueño le habla, para que
tome a María como su esposa y explica la razón de su embarazo, como el plan para el nacimiento del Mesías.
El Mesías debía nacer en una familia y ser educado por un padre y una madre. José se convirtió en el padre
legal de Jesús. La navidad es un recordatorio de la importancia que tiene la familia, para el cumplimiento del
Plan Divino. ¿Qué hubiera pasado si Jesús hubiera nacido sin José, como padre? ¿Tendría el derecho legal para
reclamar las promesas al trono de David? ¿Cómo hubiera sido su vida, sin la cobertura paternal de José?

3
Sermón predicado el viernes 24 de diciembre de 2010, en el Iglesia Ministerios Centro Cristiano.

8
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

En esta época de celebración, la familia es lo más importante, bajo la cual se debe recordar el nacimiento de
nuestro. Éste es un tiempo para estar y compartir en familia. Pero, debido a que nuestra sociedad se ha
apartado de la verdad del evangelio y de Cristo; la navidad es la época en donde más se destruyen los vínculos
familiares: aumenta la agresión intrafamiliar, los accidentes de tránsito, los asesinatos, y demás crímenes que
atentan contra la dignidad humana y la familiar. ¿Qué podemos hacer? Enseñar a nuestros hijos cómo celebrar
la navidad sin tanta cosas superficiales; lo hermoso de la navidad no son los regalos, ni las luces, ni las cenas o
los paseos, lo hermoso de la navidad de compartir en familia un regalo, decorar juntos, en familia alistar la
cena o el paseo de navidad. Lo hermoso de la navidad es que alrededor de recordar el nacimiento de nuestro
Señor Jesucristo, se fortalece nuestra unión como familia.

2) La Navidad es un recordatorio del propósito de la encarnación de Jesús (v 21).


El ángel asigna el nombre que tendrá el niño: Jesús. En hebreo es Yejoshúa, es el mismo nombre que Josué;
que significa “Jehová es salvación”. Y aquí significa literalmente, que Dios es salvación, pues ese niño es Dios
hecho carne, para salvar a su pueblo. El mismo ángel explica la razón de su nombre: “porque él salvará a su
pueblo de sus pecados”. El nacimiento de Jesús, el salvador, está a la sombra de la cruz. Su nombre nos señala
el destino de su nacimiento, Él nació para morir en la cruz, como propiciación por nuestros pecados.
Así que recordar Su nacimiento, es recordar Su pasión, muerte y resurrección por nosotros. Él sí que dio el
mejor regalo a Su pueblo: vida y vida en abundancia. Por eso, nuestras celebraciones de navidad, deben
hacerse para celebrar la vida que tenemos en Cristo, vida que Él ganó con su muerte. Celebra la navidad, a la
sombra de la cruz y disfrutando de la vida que Él te dio.

3) La Navidad es el cumplimiento profético de la gran promesa: Dios con nosotros (vv. 22-25).
Lo último, la navidad es un recordatorio del cumplimiento de las grandes profecías de la llegada del Mesías. En
el versículo 22, está una declaración que se repetirá en muchas otras partes del evangelio: “se cumpliese”.
Todo el evangelio es una demostración de que las profecías mesiánicas se cumplen en Jesús. Esta primera
profecía es una de las más hermosas y clave para interpretar las otras: “He aquí, una virgen concebirá y dará a
luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”. Siglos de espera para esto, en
el nacimiento de un bebé, estaba la persona misma de Dios; tomando carne humana y una vida igual que
nosotros. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito
del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Juan 1.14).
Celebrar la navidad es celebrar que Dios está con nosotros, en la personas de nuestro Señor y Salvador
Jesucristo. Es más, ésta celebración nos debe hacer reflexionar sobre la gran necesidad que tenemos de que
Dios sea el centro de toda nuestras vidas. Celebra la navidad, haciéndote una pregunta: ¿Dios está conmigo?
He escuchado en los últimos años, decir a algunas personas: “En esta navidad, Jesús debe nacer en tu corazón”.

9
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

Pero, nosotros somos los que debemos nacer de nuevo en Cristo; así no aseguramos de que Él estará con
nosotros para siempre. Celebra la navidad en familia, recordando lo que Cristo hizo por nosotros y cómo ahora
está con nosotros. ¡Amén!

10
“Transformándose para transformar”
www.ministeriosccc.org
SERIE DE SERMONES EN EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO

BIBLIOGRAFÍA
Bullinger, E.W. Cómo entender y explicar los números de la Biblia. Barcelona, España: Editorial CLIE.
De Graaf, S. G. (1988). El pueblo de la promesa: El ministerio y muerte de Cristo, Tomo III. Michigan, EUA:
Subcomisión de Literatura Cristiana (SLC).
Edersheim, Alfred (2009). Comentario Bíblico Históricos Ilustrado, 6 Tomos en 1. Barcelona, España: Editorial
CLIE.
Henry, Matthew (1999). Comentario Bíblico de Matthew Henry. 13 Tomos en 1. Barcelona, España: Editorial
CLIE.
Ramírez, Alonso (traductor) (2010). Los Estándares de Westminster: Confesión, Catecismos y Forma de
Gobierno. San José, Costa Rica: CLIR.
Wiersbe, Warren W. (2002). Bosquejos Expositivos de la Biblia, Obra Completa. Nashville, EUA: Editorial Caribe.

11