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Mocedades de Bolívar

El autor es muy agradable de leer, es detallista y lo describe todo, a veces tanto que se puede hacer tedioso; tiene la
manía de irse hasta los orígenes y caer en lo anecdótico. Parte de la consideración de Bolívar como un “hombre
cesáreo”, así lo llama por estar lleno de gloria y ser magnánimo, y es como Napoleón en el sentido de nacer de una
revolución, pero superior por no aceptar la corona ni el ser emperador aunque lo era en su superioridad humana.
Desarrolla y analiza la vida de Bolívar desde su nacimiento, tomando en cuenta el contexto de la Venezuela hispánica o
colonial, hasta justo antes del comienzo de su vida pública en torno a los sucesos del 19 de abril de 1810. Advierte las
contradicciones que debe vivir por haber nacido en un tiempo de transición que él llama "cambio de sensibilidad" de la
sociedad tradicional a la moderna y liberal. Es por ello que su personalidad tendrá influencia de ambos mundos. No se
puede olvidar su condición de mantuano, y la vida "galante, disoluta, frívola, volteriana, y el ser dueño de un
mayorazgo" que lleva. Es fascinante ver en este historiador, que a pesar de su admiración por Bolívar no llega a
divinizarlo, y reconoce su carácter de blanco criollo.
Al final concluye que este carácter contradictorio se muestra en: un romanticismo junto a un superficial liberalismo (el
juramento del Monte Sacro está rodeado de cierta frivolidad) combinado con el hecho de no desear renunciar a sus
privilegios de casta. En pocas palabras dice que tiene cierta disposición al sacrificio, pero le falta madurez; y lo que
realmente tiene un peso en su vida es el ANHELO DE OBTENER GLORIA (de imitar a Napoleón en esto). En esto no se
diferenciaba de la juventud privilegiada de su época.
Congreso constituyente de Cúcuta
El Congreso de Cúcuta fue una asamblea que tuvo por objetivo la unificación de las repúblicas de Nueva Granada
(actual Colombia) y Venezuela en una sola nación. Como resultado de la asamblea se creó lo que hoy se conoce
como Constitución de Cúcuta. Fue instaurada por Antonio Nariño y en ella participaron Simón Bolívar, Francisco de Paula
Santander y otros importantes próceres de la independencia. Se inició el 6 de mayo de 1821 y culminó el 3 de
octubre del mismo año.
La asamblea se llevó a cabo en lo que hoy se conoce como Templo Histórico de Cúcuta, el cual está ubicado en el Parque
Gran colombiano junto con la Casa Natal de Francisco de Paula de Santander, en Villa del Rosario (Norte de
Santander), Colombia.
En Cúcuta nació el congreso unificador de Bolívar, y se definieron los principios para superar las instituciones políticas,
económicas y sociales heredadas de los 300 años de vida colonial. Hasta hoy en día vale leer los protocolos del congreso
por la profunda discusión sobre la organización federal o central de un país pero particularmente Colombia.
A las 11 de la mañana del 3 de octubre de 1821 Simón Bolívar entró al salón de sesiones ubicado en la sacristía de la
iglesia parroquial de Villa del Rosario de Cúcuta (nombre antiguo de la ciudad). Iba acompañado por una comisión de
diputados y su estado mayor general. Tomó asiento al lado del presidente del Congreso y puestos todos de pie, juró
como presidente de la naciente República de la Gran Colombia, conformada por Venezuela y Cundinamarca, nombre
asignado a la Nueva Granada. Tras un discurso y la posesión de Francisco de Paula Santander como vicepresidente, fue
leído el texto de la Constitución que le dio vida política a la República de Colombia
Según se había predispuesto en la asamblea de Angostura, en el "congreso general de Colombia" debían reunirse los 95
diputados nombrados por sus respectivas provincias,1 también se había constato que si en caso de retraso de algunos
diputados y por el mismo carácter 'urgente' de la reunión, el presidente del congreso podría dar inicio al mismo siempre
y cuando el número de diputados correspondiera a las dos terceras partes del total. Sin embargo, la cantidad suficiente
de diputados fue imposible de congregar, ya sea por el impedimento económico de algunos para trasladarse a la villa,
por el ambiente tenso y peligroso en algunas provincias o simplemente por las inclemencias del invierno. Como
consecuencia y en pro de la realización del congreso, el Vicepresidente Juan Germán Roscio le concedió facultades al
vicepresidente interino Antonio Narino (quien estaba presidiendo la asamblea) para que instalara el congreso contando
con los 57 diputados presentes y que correspondían a " la mayoría absoluta de la totalidad de 95 que corresponden a las
19 provincias que oportunamente han estado en aptitud de nombrarlos, y se aproxima a las dos terceras partes
requeridas por el reglamento de convocación." según queda constatado en el acta de inauguración.pm l
Los siguientes son los nombres de los integrantes iniciales del congreso de Cúcuta. Además del vicepresidente y los
diputados, también se encuentran el ministro del interior y el ministro de relaciones exteriores. Posteriormente se
unirían Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander.
Antonio Nariño, doctor Félix Restrepo, Fernando de Peñalver, Luis Ignacio Mendoza, doctor Ramón Ignacio Méndez,
doctor Ignacio Fernández Peña, Antonio M. Briceño, José A. Mendoza, doctor Manuel Campos, doctor Francisco José
Otero, Joaquín Fernández de Soto, J. Antonio Paredes, Miguel de Zárraga, Miguel Domínguez, Gabriel Briceño, José I. de
Márquez, Antonio Malo, José Antonio de las Bárcenas, Nicolás Ballén de Guzmán, José M. Hinestrosa, Juan Ronderos,
Bernardo Tobar, Benedicto Domínguez, Leandro Egea, Juan Bautista Estévez, Diego F. Gómez, José Antonio Borrero, J.
Francisco Pereira, Vicente A. Borrero, Lorenzo Santander, Mariano Escovar, Alejandro Osario, Pacífico Jaime, Salvador
Camacho, José Cornelio Valencia, Casimiro Calvo, Policarpo Uricoechea, Sinforoso Mutis, Cerbeleón Urbina, Francisco
Gómez, Ildefonso Méndez, Pedro F. Carvajal, Carlos Álvarez, Manuel Baños, Francisco Soto, Joaquín Borrero, Manuel M.
Quijano, Joaquín Plata, Miguel de Tovar, Vicente Azuero, José Prudencio Lanz, Miguel Santamaría, Andrés Rojas,
licenciado Gaspar Marcano, Miguel Ibáñez, Pedro Gual, el diputado ministro del interior, Diego Bautista Urbaneja.
Liberación del sur
Las Campañas del Sur es el nombre con que se conoce a una serie de campañas militares que emprendió la Gran
Colombia al sur de su territorio entre 1821 y 1826 contra el dominio español en la América del Sur y que tuvieron una
importancia decisiva para la independencia de las actuales repúblicas de Ecuador, Perú y Bolivia.
La definición de que hechos comprendieron las campañas del Sur varía, tal que algunos historiadores llaman así a las
campañas libertadoras de Quito y Pasto entre 1820 y 1822, mientras que otros se refieren a las operaciones militares
desde 1821 hasta 1826 cuando capituló la fortaleza de El Callao. Sin embargo, se puede decir a ciencia cierta que las
campañas del Sur tuvieron por objeto finalizar la guerra de independencia americana, y como resultado el auge de la
influencia y el poder de la Gran Colombia que bajo la presidencia de Simón Bolívar buscaba la unión de los nuevos
estados hispanoamericano
Campaña de quito
Tras la revolución del 9 de octubre de 1820 la ciudad de Guayaquil se había constituido como un estado independiente,
la Provincia Libre de Guayaquil, pero pronto se encontró en una delicada situación militar luego de ser derrotados los
guayaquileños en la Primera Batalla de Huachi y la Batalla de Tanizagua. José Joaquín Olmedo solicito ayuda militar a la
Gran Colombia para defender la ciudad y para liberar la Real Audiencia de Quito. Bolívar envía a su mejor General,
Antonio José de Sucre a principios de 1821 a Guayaquil en reemplazo del general José Mires. Sucre llegó el 6 de mayo de
1821 con unos 650 soldados colombianos a los que sumo unos 1400 ecuatorianos. Las instrucciones de Sucre eran:
tomar el mando de las tropas que se encontraban en Guayaquil, asegurar la incorporación de la provincia a Colombia y
preparar en conjunción con el Libertador las operaciones que habrían de liberar Quito.
Encuentro de dos Libertadores
Muchas son las acciones que liderizó el Libertador del norte Simón Bolívar para garantizar el territorio sudamericano
libre de opresores, por ello se internó en una campaña para libertar no solo a Venezuela y Colombia sino también a los
pueblos hermanos en su deseo de integrarlos a la Gran Colombia, pero en su recorrido de campaña, oyó para lo que él
fue la existencia de su alma gemela en guerra, perseguidor de los mismo ideales que el Libertador lo hacían batallar sin
importar el sacrificio alguno. Así fue como retoma su trayectoria en el deseo de conocer ese gran hombre a que el sur
de América denominaban el Protector de Perú, cuyas hazañas igualaban al carácter defensivo y protector de Simón
Bolívar; es por ello que mediante cartas logran conciliar un encuentro, muchos sucesos giraban en torno a la entrevista,
un encuentro que se dio lugar en Guayaquil y que la historia siempre recordara como el día en que lo Libertadores
estrecharon sus manos, intercambiando ideas, además del apoyo militar y estrategias que consagro
la independencia Hispanoamérica que como resultado solo un Líder continuó el deber de América libre, Simón Bolívar.

La noche del 27 de julio de 1822, Bolívar agasajó a San Martín con un banquete. A mitad del mismo, y bajo un estricto
secreto de todo lo conversado, tal cual lo convenido, San Martín se retiró hacia el muelle, y se embarcó hacia el Perú,
dejando en manos de Bolívar parte de su ejército.
Batalla de Ayacucho
La batalla de Ayacucho fue el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las guerras de
independencia hispanoamericanas (1809-1826) y significó el final definitivo del dominio administrativo español en
América del sur. La batalla se desarrolló en la Pampa de Quinua o Ayacucho,28Perú, el 9 de diciembre de 1824.
La victoria de los independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista más importante que seguía en
pie, sellando la independencia del Perú con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. No
obstante, España no renunció formalmente a la soberanía de sus posesiones continentales americanas hasta 1836. El
tratado de paz, amistad y reconocimiento con el Perú fue firmado el 14 de agosto de 1879 en París.El ejército libertador
constaba de:
Comandante: general Antonio José de Sucre
Jefe del Estado Mayor - general Agustín Gamarra
Caballería – general Guillermo Miller
Primera División - general José María Córdova (2.300 hombres)
Segunda División - general José de La Mar (1.580 hombres)
Reserva - general Jacinto Lara (1.700 hombres)

Bolivia, república naciente.


República de Bolívar es la denominación que adoptó la actual Bolivia, entre el 11 de agosto y el 3 de octubre de 1825,
como su primer nombre oficial en honor al militar venezolano Simón Bolívar, por su lucha en conseguir la independencia
de la corona española, quien se sintió halagado al saber que un país llevaría su nombre.
Su extensión era de 2.363.769 km². Limitaba al norte y al este con Brasil, al sur con Paraguay y las Provincias Unidas del
Río de la Plata, y al oeste con Chile y el Perú.
Las sublevaciones de Chuquisaca y La Paz de 1809 fueron el punto de arranque de las guerras de independencia
hispanoamericanas. El país se declaró independiente el 6 de agosto mediante la Asamblea General de Diputados de las
Provincias del Alto Perú en 1825 con el nombre de República de Bolívar. Luego de la designación del país con su nombre,
Bolívar lanzó la siguiente frase:
"Mi desesperación se aumenta al contemplar la inmensidad de vuestro premio, porque después de haber agotado los
talentos, las virtudes, el genio mismo del más grande de los héroes, todavía sería yo indigno de merecer el nombre que
habéis querido daros, ¡el mío!!! ¡Hablaré yo de gratitud, cuando ella no alcanzará jamás a expresar ni débilmente lo que
experimento por vuestra bondad que, como la de Dios, pasa todos límites! Sí: sólo Dios tenía potestad para llamar a esa
tierra Bolivia... ¿Qué quiere decir Bolivia? Un amor desenfrenado de libertad, que al recibirla vuestro arrobo, no vio nada
que fuera igual a su valor. No hallando vuestra embriaguez una demostración adecuada a la vehemencia de sus
sentimientos, arrancó vuestro nombre, y dio el mío a todas vuestras generaciones. Esto, que es inaudito en la historia de
los siglos, lo es aún más en la de los desprendimientos sublimes. Tal rasgo mostrará a los tiempos que están en el
pensamiento del Eterno, lo que anhelabais la posesión de vuestros derechos, que es la posesión de ejercer las virtudes
políticas, de adquirir los talentos luminosos, y el goce de ser hombres. Este rasgo, repito, probará que vosotros erais
acreedores a obtener la gran bendición del Cielo —la Soberanía del Pueblo— única autoridad legítima de las Naciones".
Decretos de la asamblea deliberante
Posteriormente se realizaron más sesiones en los que se decidió varios aspectos:
La nueva república adoptaría el nombre de "Bolívar", en homenaje al Libertador Simón Bolívar y para evitar que éste se
opusiera a la creación de la nueva república.
Se determinó que la capital llevaría el nombre de "Sucre" en honor al Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre.
1. Se decreta nombrar como Padre, Protector, y Primer presidente en la persona de Simón Bolívar.
2. Se decreta la creación de la nueva moneda.
3. Se decreta crear los símbolos patrios, el escudo y la bandera.
4. Se decreta crear los tres poderes del estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Se obsequiaron dos hermosas medallas de oro con incrustaciones de piedras preciosas: una para el Libertador Simón
Bolívar, quien la devolvió al Congreso Nacional para que sirva como insignia de mando a los presidentes de Bolivia, y la
otra, le fue entregada al Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, quien la envió a Cumaná, su ciudad natal.
Decretos de Bolívar
El Padre, Protector, y Primer presidente Simón Bolívar dio a conocer cinco aspectos:
1. Decreta la creación de la Contaduría para el manejo de las rentas públicas del estado.
2. Su maestro Simón Rodríguez empezará con un proyecto de educación.
3. Se decreta abolir el tributo indígena.
4. Prohíbe prestar servicios a los originarios en contra de su voluntad.
5. Cambia por decreto el nombre del único puerto de la nación Cobija por puerto La Mar, y lo decreta como puerto
principal.
6. Decretó la prohibición de extraer maderas de los bosques sin autorización del estado
7. Medidas para conservar las vertientes de los ríos y canalizar el curso de las aguas para combatir la esterilidad de
los suelos.
8. Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, fue elegido segundo Presidente de la República de Bolivia.
Cambio y debate del nombre
En octubre de 1825 se volvió a debatir el nombre de la nación. El diputado Manuel Martín Cruz que representaba
a Potosí dijo lo siguiente: Si de Rómulo Roma, de Bolívar Bolivia.
Fue entonces que la nueva República adoptó oficialmente el nombre de Bolivia el 3 de octubre de 1825.1
Este término fue aceptado y Bolívar, que se enteró de la noticia, se sintió nuevamente agradecido.

¿Quién fue Sucre?


Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá (Cumaná, Capitanía General de Venezuela, Imperio español; actual estado
Sucre, Venezuela; 3 de febrero de 1795-Montañas de Berruecos, La Unión, Nueva Granada, actual Colombia; 4 de
junio de 1830), conocido como El Gran Mariscal de Ayacucho, fue un político y militar venezolano, prócer de
la independencia americana, así como un diplomático y estadista, presidente de Bolivia, Gobernador
del Perú, General en Jefe del Ejército de la Gran Colombia, Comandante del Ejército del Sur y Gran Mariscal de
Ayacucho. Era hijo de una familia acomodada de tradición militar, siendo su padre coronel del Ejército Patriota. Es
considerado como uno de los militares más completos entre los próceres de la independencia sudamericana
Perdió a su madre a los siete años de edad. Aún adolescente fue enviado a Caracas al cuidado de su padrino el arcediano
de la catedral, presbítero Antonio Patricio de Alcalá, para iniciar estudios de ingeniería militar en la Escuela de José
Mires. En 1809, con su hermano Pedro y otros jóvenes, integró como cadete la compañía de Húsares Nobles de
Fernando VII, en Cumaná, unidad organizada por Juan Manuel de Cajigal y Niño, gobernador de la provincia de Cumaná.
Se destacó como militar en las numerosas victorias que logró en los campos de batalla evidenciando su talento innato
para dirigir tropas. De esta manera consiguió triunfos fundamentales para liberar al continente del dominio español,
siendo la batalla Ayacucho su mayor obra bélica. Como político ejerció la presidencia de Bolivia y se preocupó por los
servicios públicos y el correcto funcionamiento de la administración pública. Fue riguroso en el cumplimiento de las
penas por crímenes o hechos de corrupción pero fue piadoso y justo con los vencidos.
También impulsó causas relacionadas con la abolición de la esclavitud y un mejor trato hacia los indígenas. Además
resaltó como diplomático a la hora de participar activamente en el Armisticio de 1820. Fue una de las figuras más
completas de la época independentista.
Movimiento la cosiata
La Cosiata, también conocida como la Revolución de los Morrocoyes, fue un movimiento político que estalló en la ciudad
de Valencia (Venezuela) llevada a cabo por el general José Antonio Páez el 30 de abril de 1826, con la finalidad de
separar a Venezuela de la Gran Colombia.
Originalmente el movimiento iba dirigido a exigirles la reforma de la Constitución de Cúcuta y anunciar el rompimiento
con las autoridades de Santa Fe de Bogotá, pero con intenciones de seguir bajo la protección del Libertador. Los críticos
de Páez con Simón Bolívar y la idea unificadora que este poseía. Otros sin embargo concluyen que estos acontecimientos
se veían venir desde el nacimiento de la República de la Gran Colombia, ya que al constituirse la misma se adoptaba un
sistema de tipo centralista en manos de las élites políticas y económicas neogranadinas, aunado a ello las autoridades
venezolanas tenían que estar supeditadas a la decisión del senado de Colombia (Nueva Granada, Venezuela y Ecuador),
perdiéndose en teoría los años de lucha independentista y logros de libertad alcanzados en el campo de batalla. Es este
el evento el que en definitiva marcará el nacimiento de la República de Venezuela.
El origen de este nombre con el que se conoce este movimiento político, es un poco extraño a los ojos de quien busca su
significado, pero según investigaciones realizadas por el Historiador, Profesor José M. Ameliach N., plasmadas en su
artículo "La Cosiata fue el Principio del Fin", edición del diario El Informador de Barquisimeto, con fecha 22 de
enero de 2012, su significado etimológico nace en la característica propia de la población venezolana de la época que
colocaba un determinado nombre a alguna eventualidad política, por ese entonces había llegado al país un comediante
italiano que usaba en sus presentaciones la palabra Cosiata, para referirse a los hechos teatrales sin importancia o
significado, y como esa era la palabra de moda para la ocasión resultó siendo la empleada como reseña por los medios
de comunicación escritos.
Convención de Ocaña
Llevada a cabo en la ciudad de Ocaña, Colombia, la Convención de Ocaña fue una asamblea constituyente realizada
entre el 9 de abril y el 10 de junio de 1828. La convención convocada por el Congreso el año anterior asistió 67 de los
107 diputados electos. Desde el principio se distinguieron claramente dos partidos: el de santanderistas, por la
federación y el de bolivarianos, por el centralismo. La Convención de Ocaña fue prácticamente nula, y se disolvió sin
resultados. Bolívar siguió las incidencias de esta reunión desde Bucaramanga.
El objetivo era reformar la Constitución de Cúcuta y resolver los problemas en la Republica, la Gran Colombia para 1826
estaba agotada económicamente por la larga campaña libertadora que había desarrollado Simón Bolívar en el Sur. Fue
así como no dejo de pedir tropas y recursos a una nación pobre y recién constituida, buena parte del presupuesto se
destinó a este fin.
Ocaña, un pequeño enclave localizado sobre la cordillera oriental, que contaba con cerca de 2.500 habitantes, había sido
fundada por el capitán Francisco Fernández de Contreras, el 14 de diciembre de 1570, como parte del tercer proyecto
poblador auspiciado por el caballito de pamplona.
La Convención de Ocaña fue una confrontación de ideas entre Bolívar y Santander, hubo consenso fue en la necesidad
de reformar la Constitución de Cúcuta, Los santanderistas más los delegados venezolanos hicieron mayoría a los
bolivarianos. Estos al verse en desventaja optaron por retirarse de la misma. Mientras tanto El Libertador estaba al tanto
de las incidencias de la reunión de diputados desde Bucaramanga. El enfrentamiento de las tendencias irreconciliables
forzó al fracaso de la convención.
Los bolivarianos, sabiéndose en minoría, abandonaron la asamblea, e impusieron a este como dictador de la enorme
nación, no existiendo constitución ni congreso el gobernador asumió la dictadura el 24 de junio de 1828 y gobernó por
decretos hasta el mes de marzo de 1830 en un esfuerzo final para mantener la unidad entre los antiguos
departamentos.

El Congreso de Colombia quedaba sin efecto y la Constitución de Cúcuta derogada, la Asamblea nacional convocada por
el gobernador de Cundinamarca, con el apoyo de buena parte de la sociedad y de las fuerzas armadas, el Libertador
desempeño la dictadura, para poner orden a la unidad de la Gran Colombia. Sin embargo, los máximos esfuerzos de El
Libertador se fueron desvaneciendo poco a poco. El intento de atentado en Bogotá el 25 de setiembre de 1828, el
debilitamiento de su salud, la anarquía y traición de sus amigos jefes militares, la desintegración de la Gran Colombia y la
proscripción de su amada Venezuela.
Después del fracaso de la Convención de Ocaña, Santander partió a Cúcuta y luego a Bogotá.
El 27 de agosto de 1828, Simón Bolívar promulgó el Decreto Orgánico, que llamó "Ley Fundamental" por medio del cual
asumió la dictadura y dejó sin vigencia la Constitución de Cúcuta. El 11 de septiembre de 1828 Estanislao Vergara,
Ministro de Relaciones Exteriores comunicó a Santander que había sido designado como Ministro Plenipotenciario de
Colombia, ante el gobierno de Estados Unidos.
Intento de asesinato de Bolívar
La Conspiración Septembrina fue un atentado contra el Libertador y congresal de la Gran Colombia Simón Bolívar,
ocurrido en Bogotá el 25 de septiembre de 1828 por opositores del gobierno de la Gran Colombia, con el apoyo de
Francisco de Paula Santander.
La oposición a Bolívar había crecido entre los liberales neogranadinos especialmente tras haber declarado éste la
dictadura el 27 de agosto de 1828, quienes se habían reunido en sociedades secretas que llamaron «SSP» Sociedad
Socrata Parlamental, como las de la Revolución francesa. En su mayoría estudiantes e intelectuales, se reunían a discutir
temas políticos, en una de esas reuniones Luis Vargas Tejada pronunció su famosa estrofa:
Si de Bolívar la letra con que empieza
y aquélla con la que acaba le quitamos,
«oliva» de la paz símbolo hallamos.
Esto quiere decir que la cabeza
al tirano y los pies cortar debemos
si es que una paz durable apetecemos.
De una de esas reuniones a principios de septiembre de ese año salió la idea de matar a Bolívar. Para ello buscaron
conseguir adeptos en las Fuerzas Armadas, reclutando veteranos, reservistas y sargentos pero también expulsados o a
punto de serlo por su mala conducta.
La medianoche del 25 de septiembre unos doce civiles y veinticinco soldados comandados por Pedro Carujo forzaron la
puerta del Palacio Presidencial (Palacio de San Carlos) y asesinaron a los guardias, tras lo cual buscaron el cuarto de
Bolívar. Manuela Sáenz quien se encontraba esa noche con Bolívar lo despertó. Al enterarse de lo que sucedía, Bolívar
cogió su pistola y su sable y trató de abrir la puerta pero Manuela lo convenció de que escapara por la ventana.
Bolívar mandó a averiguar la situación en los cuarteles mientras él estuvo toda la noche bajo un puente. Simón logró
saltar y evadirse por la ventana mientras Manuela entretenía y enfrentaba a los conspiradores. El resultado de esta
conspiración fue la muerte del coronel William Ferguson, un edecán inglés, la herida del joven Andrés Ibarra y una
contusión por un golpe en la frente que recibió la salvadora del ilustre caraqueño. El esclavo liberto José Palacios llevó al
recién salvado de la muerte a un lugar seguro. El batallón de Vargas dirigido por el coronel Whittle contribuyo al fracaso
de la conspiración. Finalmente, le correspondió al general Rafael Urdaneta poner fin al complot, controlar la situación y
llevar a prisión los comprometidos en este siniestro atentado.
Durante los días que siguieron fueron arrestados los supuestos culpables y se les siguió "juicio" a muchos de ellos así
como a militares de alto rango sobre los que se tuviera sospecha alguna de participación en el atentado, sea
planificando, colaborando con sus ejecutores o simplemente callando. Fue acusado Santander, y el almirante Padilla a
quien doce artilleros y un oficial intentaron liberarlo de prisión en el cuartel de milicias de caballería para que tomara
partido, pero que "se rehusó, manifestándoles se hallaba preso y no debía mezclarse en tal negocio; que consiguieron
hacerlo bajar hasta la puerta del cuartel, de donde a favor del bullicio militar pudo escapárseles y volvió a subir a su
alojamiento, en donde encontró al sargento y un soldado de la guardia que le custodiaban y se habían refugiado en
aquella pieza en unión de su asistente; que luego que se retiró la tropa que había entrado a aquel cuartel, reunió las
armas de la guardia e hizo a su asistente cerrase la puerta del cuartel con llave, receloso intentasen volver a entrar a
obligarle a tomar las armas, como lo habían intentado al principio, o matarle si a ello no accedía; que así permaneció
hasta que advirtió había cesado la bulla, en cuyo acto mandó a su asistente a que diese aviso al general Urdaneta u otro
jefe...", fue condenado por el consejo, fusilado y rematado.
Vicente Azuero y otros opositores no participaron, pero existieron participantes directos de la conspiración como Luis
Vargas Tejada, Florentino González, capitán Emigdio Briceño Guzmán (n:1800, Carache, Trujillo, Venezuela;
m:06/01/1874, Santa Fe de Bogotá), llamado en Venezuela "El septembrista" y hasta Pedro Carujo, el enconado
enemigo de Bolívar, que fueron juzgados por el Consejo de Ministros y hallados culpables pero aunque algunos fueron
indultados como Carujo, fue inaugurada una nueva época de terror. Luego de un juicio que violó el debido
proceso[cita requerida], Santander fue hallado culpable y fue degradado, expulsado deshonrosamente y condenado a
morir fusilado por la espalda, pero su pena, debido a su enfermedad fue generosa y erróneamente conmutada por
el exilio por decisión el Libertador.
Los acontecimientos de la Conspiración Septembrina y los posteriores juicios por el Consejo de Ministros (en gran parte
constituidos por militares venezolanos[cita requerida]) contribuyeron a avivar el odio entre sectarios venezolanos y
neogranadinos, que abrió el camino para la disolución de la Gran Colombia.
Manuela Sáenz, amante y confidente de Bolívar, entretiene a los sicarios con lamentos y ruegos mientras el Libertador
logra escapar por una ventana.
 Bolívar y Manuela se encontraron en la Mansión de Larrea en el "Baile de la Victoria", y la Victoria era la de Quito, sobre
los Españoles, empuñada por las fuerzas del General Bolívar. Para él era la primera vez que llegaba a Quito, mientras que
para Manuela era un regreso a su ciudad natal. Manuela era una mujer casada con un inglés, y Bolívar era un viudo que
negó a casarse de nuevo luego de la muerte de su esposa.
Manuela Sáenz Aizpuru (Quito, Imperio español, 27 de diciembre de 1795 - Paita, Perú, 23 de noviembre de 1856) fue
una patriota quiteña y compañera sentimental de Simón Bolívar, reconocida por la historiografía
independentista contemporánea como heroína de la Independencia de América del Sur. Es conocida también
como Manuelita Sáenz y como "Libertadora del Libertador" por su decidida actuación defendiendo a Simón Bolívar
durante un atentado en su contra.
Criticada, denigrada e ignorada y desterrada por sus contemporáneos y aún décadas después de su muerte, sólo a
mediados del siglo XX Manuela Sáenz empezó a ser reivindicada como heroína y prócer en la gesta de la independencia
o como precursora del feminismo en América Latina.1 Casi dos siglos después de su muerte, es un personaje que
continúa aun despertando odios o amores y ocasionando debates y controversias
Manuela falleció el 23 de noviembre de 1856, a los 58 años de edad, durante una epidemia de difteria que azotó la
región.7 Su cuerpo fue sepultado en una fosa común del cementerio local y todas sus posesiones, para evitar el
contagio, fueron incineradas, incluidas una parte importante de las cartas de amor de Bolívar y documentos de la Gran
Colombia que aún mantenía bajo su custodia. Manuela entregó a O’Leary gran parte de documentos para elaborar la
voluminosa biografía sobre Bolívar, de quien Manuela dijo: «Vivo adoré a Bolívar, muerto lo venero».

¿Quién fue Santander?


Dirigente de la independencia de Colombia (Rosario de Cúcuta, 1792 - Bogotá, 1840). Doctorado en Derecho a los 17
años, se unió enseguida al movimiento revolucionario contra la dominación colonial española (1810).
Combatió en diversas campañas hasta que Bolívar le ascendió a general y jefe del Estado Mayor de su ejército (1817); y
siguió colaborando con él hasta la independencia de la Gran Colombia (actuales Colombia, Venezuela, Panamá y
Ecuador) en 1819.
Santander fue nombrado vicepresidente del país por el departamento de Cundinamarca (nombre que tomó Nueva
Granada, actual Colombia), y se encargó del gobierno mientras Bolívar estaba ausente luchando contra los españoles. Su
poder fue confirmado al establecerse un régimen político unitario en 1821, pasando Santander a ejercer la
vicepresidencia de la Gran Colombia.
Desde entonces entró en conflicto con José Antonio Páez, portavoz de las aspiraciones independentistas de Venezuela,
que consiguió restablecer un sistema federal y apartar a Santander de la vicepresidencia en 1828. También se enfrentó
a Simón Bolívar, organizando una conspiración fracasada contra sus inclinaciones autoritarias (1828); fue juzgado y
desterrado.

Cuando murió Bolívar y se rompió la Gran Colombia (1830), Santander regresó del exilio y participó en la revolución que
dio origen a la República de Colombia separada de Venezuela y Ecuador. Fue elegido primer presidente constitucional de
Colombia (1832-37) e inició una sangrienta persecución de los bolivarianos y otros disidentes.
No obstante, siguió una línea política progresista, con especial atención al desarrollo de la educación. Perdidas las
elecciones de 1837, abandonó el poder y siguió ejerciendo como diputado de la oposición hasta su muerte.

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