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Quirón en la casa 5

La casa 5 tiene que ver con la proyección de nuestro ser, y por tanto es la casa de la
creatividad artística, el juego, los hijos y la autoridad personal. También es la casa de lo
que nos gusta y disfrutamos, en la que brillamos para conquistar a otros. Por eso es
también la casa del romance.

Con Quirón en esta casa, el mayor reto es la relación con nuestro orgullo. Podemos
sentirnos gravemente heridas en nuestro orgullo, y en consecuencia buscamos
constantemente la validación y el reconocimiento de otras personas. Hay tendencia a
sobreexigirnos demasiado y a desear destacar constantemente, buscando la admiración.

Esto puede enclaustrarnos en una dinámica de adaptación a lo que creemos que otras
personas esperan de nosotras. Sentimos que, si nos expresáramos tal cual somos,
podríamos ser rechazadas. Lo que subyace bajo esta dinámica es una gran falta de
confianza en nosotras mismas. Sentimos que no somos suficiente, y necesitamos
demostrar. 

Debido a esta autoexigencia, sentimos bloqueos cuando tenemos la oportunidad de


proyectar nuestra forma de ser, como por ejemplo miedo escénico, o miedo al ridículo.
En este sentido, podemos vivir bloqueos y sabotajes en todo lo relacionado con la
creatividad. Quirón en la casa 5 tiene que ver con la autocensura.

Además, podemos vivir como un conflicto las relaciones amorosas y la seducción, con
temor a la intimidad o a las relaciones. De alguna forma, la única manera de seducir a
otras personas y dejarnos seducir es primero gustarnos a nosotras mismas tal y como
somos. De lo contrario, podemos vivir el romance como un examen, obligándonos a
cosas que en realidad no disfrutamos.

Por otro lado, esta posición de Quirón puede indicar experiencias de constrición en
nuestra infancia. Por ejemplo, de niñas pudimos sentir que no tuvimos la oportunidad de
jugar lo suficiente, que no nos permitieron ser niñas ni manifestar nuestra alegría de
vivir.

Quizás vivimos una atmósfera pesada en la que no nos sentimos amadas, o nos vimos
sometidas a un exceso de disciplina que nos hizo sentir culpables de algo que en
realidad no estaba en nuestras manos.

En consecuencia, los problemas de la infancia pueden proyectarse en conflictos con los


niños y niñas durante la vida adulta. Especialmente, temor a ser una mala madre o un
mal padre, temor al embarazo o a tener hijos o hijas imperfectos que puedan
comprometernos excesivamente.

La maestría de Quirón en casa 5 es la capacidad de cuidar y ayudar a los niños y las


niñas, dándoles la oportunidad de superar sus temores y sus malas experiencias para
expresarse con confianza en sí mismos, y para disfrutar de la infancia. De hecho, Quirón
en casa 5 es una posición bastante frecuente en cartas de maestras, terapeutas y
psicólogas infantiles.

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