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Normas Constitucionales del Derecho Laboral.

El Derecho Laboral, responde a las exigencias del modelo de industrialización


sustitutiva de importaciones, alcanzan su mayor dimensión cuando son recogidas por la
Constitución Política de la República, acuerdos y convenios internacionales, elevándose
a la categoría de principios rectores que orientan la aplicación, expedición e
interpretación de las normas relativas al trabajo.

En razón de la crisis del estado de bienestar y de la globalización de la economía


mundial, que obligaron a adoptar un nuevo modelo económico, mismo que se
caracteriza por la apertura al comercio internacional y por la escasa intervención del
Estado en la economía, surgen nuevas 7 tendencias en el Derecho Laboral que
propugnan la disminución de garantías y derechos de los trabajadores con el objeto de
volver más flexible al sistema que regula las relaciones laborales, fomentar el empleo y
dinamizar la economía; alterando la actual concepción tuitiva de esta rama del Derecho
y colocando a las partes de una relación laboral en un plano de igualdad inexistente; a
tal punto que, hay quienes sostienen que estamos frente a la extinción del Derecho del
Trabajo.

La nueva constitución incorpora garantías primarias, es decir establece mandatos y


habilita a los poderes públicos tanto legislativos como ejecutivo para la puesta en
marcha de las políticas que deben generar las condiciones jurídicos y materiales de
realización de los derechos.

El trabajo es un derecho y un deber social.

En efecto, considerar al trabajo como un deber social nos afecta en el sentido de que:

1. Tenemos la obligación de ocuparnos en una actividad socialmente útil; y,


2. En cuanto estamos obligados a prestaciones personales en servicio de la
comunidad.

Estas dos relaciones, en las que la comunidad es el sujeto, y los particulares el término,
están dentro del ámbito de la justicia legal, y, por consiguiente, son de derecho público.

Adicionalmente considerarlo como deber individual, presenta a sí mismo un doble


aspecto:
1. En cuanto es un medio para el propio perfeccionamiento, impuesto por la misma
naturaleza racional; y,
2. En cuanto es una obligación contraída en virtud de contrato. Bajo el primer
aspecto, es obligación que excede de los límites de la justicia humana y queda
situado en el campo de la moral; y bajo el segundo, se incluye totalmente dentro
de la justicia conmutativa.

Así en la sección octava de la Constitución Política del Ecuador, del trabajo y seguridad
social, el Art. 33.- “El trabajo es un derecho y un deber social, y un derecho económico,
fuente de realización personal y base de la economía. El Estado garantizará a las
personas trabajadoras el pleno respeto a su dignidad, una vida decorosa, remuneraciones
y retribuciones justas y el desempeño de un trabajo saludable y libremente escogido o
aceptado”.

Al trabajo se lo concibe como un deber social, moral y cívico, que se considera como la
obligación de contribuir, a través del esfuerzo, al desarrollo y bienestar personal,
familiar y colectivo.

Art. 34.- El derecho a la seguridad social es un derecho irrenunciable de todas las


personas, y será deber y responsabilidad primordial del Estado. La seguridad social se
regirá por los principios de solidaridad, obligatoriedad, universalidad, equidad,
eficiencia, subsidiaridad, suficiencia, transparencia y participación, para la atención de
las necesidades individuales y colectivas.

El Estado garantizará y hará efectivo el ejercicio pleno del derecho a la seguridad social,
que incluye a las personas que realizan trabajo no remunerado en los hogares,
actividades para el auto sustento en el campo, toda forma de trabajo autónomo y a
quienes se encuentran en situación de desempleo.

Libertad al trabajo.

Como consecuencia de la libertad de trabajo, nadie puede ser obligado por la fuerza a
trabajar contra su voluntad, a no ser, casos de verdadera excepción, como por ejemplo el
servicio militar obligatorio; y, la violación de compromisos de trabajos lícitamente
contraídos, o la interrupción de trabajo en determinadas circunstancias, solo da derecho
a la correspondiente indemnización de daños y perjuicios.
La obligatoriedad del trabajo y la libertad del trabajo no son principios antiéticos o
contradictorios sino complementarios, toda vez que si el hombre debe procurarse los
medios de subsistencia y perfeccionamiento con su propio trabajo y con él debe
contribuir al bien general de la sociedad, no es menos cierto que ha de hacerlo en la
ocupación que libremente escoja de acuerdo con sus disposiciones y en las condiciones
que le garanticen mayores rendimiento y provecho para sí y para la sociedad.

La Constitución Política consagra en los términos del párrafo anterior la libertad del
trabajo, cuando dice El derecho a la libertad de trabajo. “Nadie será obligado a realizar
un trabajo gratuito o forzoso, salvo los casos que determine la ley”, en virtud de esta
libertad no está el hombre facultado para trabajar en lo que a bien tenga, sino en cuanto
con su ocupación no perjudique a terceros y al bien común, el artículo 3 del código del
trabajo agrega que el trabajador es libre para dedicar sus esfuerzos a la labor lícita que a
bien tenga.

En consecuencia la libertad de trabajo puede definirse como la facultad moral e


inviolable de que gozan los hombres para dedicarse a la actividad económicamente
reproductiva que libremente prefieran dentro de los límites impuestos por el bien común
y el derecho de los hombres.

Inembargabilidad de la Remuneración.

La Constitución en el Art. 328 establece “La remuneración será justa, con un salario
digno que cubra al menos las necesidades básicas de la persona trabajadora, así como
las de su familia; será inembargable, salvo para el pago de pensiones por alimentos”.

Por remuneración se entiende a la retribución que el trabajador recibe por el consumo de


su fuerza de trabajo en el proceso productivo, la que, entonces, es el valor o precio de la
fuerza de trabajo.

Como la fuerza de trabajo es un bien que se consume en la producción de bienes y


servicios, la remuneración que los trabajadores perciben por ese desgaste humano de
energía les permite adquirir los medios de subsistencia necesarios para satisfacer sus
necesidades y las de sus familias, de ahí que la remuneración sea el único medio de
subsistencia de los trabajadores, como bien se ha concebido en la Constitución, razón
por la cual en la norma de protección prevista constitucionalmente en relación al trabajo
se establece la inembargabilidad de las remuneraciones.
La naturaleza económico-social de la remuneración se cumplirá siempre que el
trabajador perciba periódica y permanentemente su remuneración, caso contrario, se
atentaría contra su subsistencia, por lo cual se trata de garantizar que los valores que
percibe el trabajador lleguen efectivamente a sus manos, sin que puedan ser retenidos
por el empleador o embargados por solicitud de acreedores del trabajo o de sus familias.

[ CITATION Sil09 \l 12298 ]

Conclusión:
En esta investigación se procurará establecer que varias de las normas con contenido
laboral, que se han expedido en el Ecuador bajo régimen específico que regula las
relaciones laborales en un determinado sector, consagrando derechos y beneficios no
previstos en las normas generales, rebasando el mínimo legal, pero no transgrediéndolo.

La característica fundamental de las normas constitucionales del Derecho del trabajo y


por consiguiente de toda la legislación que de ellas nace, es la de tutelar a los
trabajadores y, lo hace estableciendo un marco mínimo de derechos y garantías, dentro
de los cuales deberán desarrollarse las relaciones laborales.

Elementos De La Relación De Trabajo

Conforme a las definiciones revisadas la mayoría coincide en la existencia de elementos


esenciales para la realización legal de un contrato; es por ello, que taxativamente dentro
del Código del Trabajo, se establecen los siguientes elementos que deben estar presentes
en el contrato individual de trabajo:

 Voluntad de las partes.


 Prestación de servicios lícitos y personales.
 Relación de dependencia o subordinación.
 Remuneración (sueldo/salario).
a. Voluntad de las partes. - Aquí intervienen, tanto el trabajador, como el empleador
en ejercicio de su plena voluntad. El primer interviniente, tiene la libertad de escoger si
la actividad laboral que se le ofrece cubre sus expectativas y necesidades o es de su
conveniencia, puesto que ninguna persona puede exigir a otra a ejercer una actividad de
manera obligatoria o sin su consentimiento.

En el caso del segundo interviniente, éste tiene la libre disposición de elegir o escoger
una persona, con las características que éste crea necesarias para el cumplimiento de una
actividad laboral. Gracias a este elemento se le otorga la característica de consensual al
contrato individual de trabajo.

El Código del Trabajo en su artículo tres dispone:

“Libertad de trabajo y contratación. - El trabajador es libre para dedicar su


esfuerzo a la labor lícita que a bien tenga. Ninguna persona podrá ser obligada a
realizar trabajos gratuitos, ni remunerados que no sean impuestos por la ley,
salvo los casos de urgencia extraordinaria o de necesidad de inmediato auxilio.
Fuera de esos casos, nadie estará obligado a trabajar sino mediante un contrato y
la remuneración correspondientes. En general, todo trabajo debe ser
remunerado.”

El acuerdo de la voluntad de las partes ha sido considerado como un elemento esencial,


constituyéndose el factor indispensable, el que bastaba para perfeccionar la
contratación. La relación laboral, surge de este acuerdo entre las partes intervinientes,
por lo que es posible establecer las condiciones con respecto a las actividades a
desempeñar.

b. Prestación de servicios lícitos y personales. - En este elemento, el trabajador es


quien debe prestar en forma personal sus servicios. No hay manera de establecer una
relación laboral, cuando el trabajador no realiza por sí mismo los actos que configuran
sus funciones o responsabilidades y percibe igualmente en forma directa y personal los
beneficios y ejerce los derechos que a ella corresponden, esto quiere decir que el trabajo
que le corresponde a una persona no puede ser realizado por un tercero.

La Real Academia de la Lengua Española (RAE), define a la palabra lícito como: “Lo
justo, permitido, según justicia y razón.”
Mediante este elemento de licitud dentro del contrato individual de trabajo, el
empleador no puede obligar al trabajador a realizar actividades que vayan en contra de
las normas o leyes de un país. La licitud entonces no solamente es moral, sino también
legal. Es por ello, que el Estado debe brindar las garantías necesarias para la protección
de los derechos de los trabajadores, así una persona no podrá obligarse a prestar
servicios o realizar obras que constituyan un acto ilícito.

c. Dependencia o subordinación. - A la dependencia se considera como la obligación


que tiene el trabajador de sujetarse a las normas del tipo administrativo, reglamentario,
técnico, y económico que posee el empleador para que se ejerza el efectivo
cumplimiento de una actividad laboral, esto quiere decir, que el trabajador debe cumplir
con las obligaciones para las cuales fue contratado.

Las normas que aplique el empleador deben estar dictadas conforme a lo que la ley
permita, este elemento de dependencia está correlacionado con el elemento de licitud
analizado anteriormente, porque el empleador no puede obligar al trabajador a realizar
actividades, que vayan en contra de las leyes, tomando a la dependencia como una
justificación.

Ejemplo, en la relación de dependencia, existen otros sub-elementos que se manejan


dentro de este mismo elemento, pero que tienen autonomía propia, como la más clara
muestra está la dependencia económica, este componente será tratado posteriormente
como un elemento diferente a la dependencia; el horario en el que el trabajador
desarrollará sus actividades es otro de los sub-elementos que integran la dependencia.
Aquí se establece el periodo en el que el trabajador desarrollará sus actividades,
rigiéndose a lo que la ley permite; y finalmente la disponibilidad que debe ofrecer el
trabajador para el desempeño de su trabajo.

d. Remuneración (sueldo/salario). - Como elemento final del contrato individual de


trabajo es a la remuneración, que como ya se dijo con anterioridad, es un tema distinto a
la dependencia, pero que no se distancia mucho, porque se encuentran correlacionados.
Este componente también se lo considera básico en los contratos, debido a que la
finalidad del trabajador es la obtención de ingresos económicos, a cambio de su fuerza
de trabajo, esto le permitirá el sustento diario, ya sea de sí mismo o de su familia,
dependiendo del caso.
Los pagos que recibe el trabajador por los servicios que presta, toman el nombre de
sueldo, salario o jornal, aunque muchas veces se los considera como sinónimos, cada
uno tiene su propio significado dentro del ámbito laboral. Por lo tanto, el sueldo o
salario como elemento del contrato individual del trabajo, puede ser fijado o pactado
bajo los siguientes tres elementos que se detallan a continuación:

a) La ley.- Las autoridades administrativas del Estado fijan el pago que percibirá
el trabajador por la prestación de sus servicios, por ejemplo el salario básico
unificado que como su nombre lo indica, es la base legal para que el empleador
fije la cancelación económica; teniendo en cuenta que cuando el sueldo sea
fijado por la ley se debe observar, en primer lugar; los valores estipulados en las
diferentes ramas o categorías establecidas en las tablas sectoriales dictadas por la
Comisión de Salarios del Ministerio de Trabajo.

b) Convenio. - En este elemento, tanto el trabajador como el empleador, son los


que fijan el sueldo o salario en aplicación a la modalidad y condiciones de la
contratación, y lo que es más, teniendo en cuenta la capacidad económica de la
clase empleadora; es así que por convenio de las partes siempre va a ser el
sueldo o salario superior a lo fijado por la ley.

c) Costumbre. - Esto quiere decir que, por lo general, es el pago que usualmente
recibe la persona que se desempeña en esa plaza de trabajo, comúnmente las
partes no fijan condiciones. Por lo tanto, este elemento se lo encuentra siempre
en un contrato tácito.

Se debe aclarar que, en el caso de que el sueldo sea fijado por convenio o costumbre,
jamás se podrán transgredir derechos económicos que le corresponden percibir al
trabajador porque, dentro de la misma Constitución de la República del Ecuador, en su
artículo 326 numeral cuatro se establece que: “A trabajo de igual valor corresponderá
igual remuneración.”

Conclusión

En conclusión, puedo decir que los elementos de la relación del trabajo no es solo el
engranaje de las herramientas legales para proteger a los grupos desfavorecidos, sino
también la base para el reconocimiento de los trabajadores y su trabajo eficaz, de hecho,
consta cuatro elementos que hacen digno el trabajo. En la legislación laboral de
Ecuador, esta teoría nació para proteger a los trabajadores, ya que sin trabajadores no
habría ley laboral, porque la superioridad económica y jurídica del empleador está fuera
de toda duda.

Bibliografía
Silva, H., Tobar, R., & Castillo, V. (2009). Repositorio Institucional UTPL. Obtenido de
Repositorio Institucional UTPL:
http://dspace.utpl.edu.ec/bitstream/123456789/6314/1/Tesis_Derecho_Laboral
%20%28Castillo%20Silva%20Tobar%29.pdf

Asamblea Nacional de la República del Ecuador (2005). Código del Trabajo de la


República del Ecuador. Quito, Ecuador. Registro Oficial de la República del Ecuador
Número 167. 16 de diciembre de 2005. Última reforma 20 de abril de 2015.
https://revistas.uta.edu.ec/Books/libros%202019/instrumjuridic.pdf

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