Está en la página 1de 16

Expte. N°: JU-2181-2012 CFN S.A.

C/ ARGUELLO OSCAR
ROMUALDO S/COBRO EJECUTIVO
------------------------------------------------------------------------------IEMZ

N° Orden:44
Libro de Sentencia Nº: 57
Folio:

/NIN, a los 5 días del mes de Abril del año dos mil dieciséis,
reunidos en Acuerdo Ordinario los Señores Jueces que integran en
autos la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de
Junín Doctores JUAN JOSE GUARDIOLA, RICARDO MANUEL
CASTRO DURAN y RODOLFO J. SHEEHAN, en causa Nº JU-2181-
2012 caratulada: "CFN S.A. C/ ARGUELLO OSCAR ROMUALDO
S/COBRO EJECUTIVO", a fin de dictar sentencia, en el siguiente
orden de votación, Doctores: Guardiola, Castro Durán y Sheehan.-
La Cámara planteó las siguientes cuestiones:
1a.- ¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?
2a.- ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?
A LA PRIMERA CUESTION, el Señor Juez Doctor Guardiola
dijo:
I.- Dicta sentencia el Sr. Juez de primera instancia a fs. 76/79,
rechazando la excepción de inhabilidad de título opuesta por el
demandado, mandando a llevar adelante la ejecución hasta tanto el
ejecutado Oscar Romualdo Arguello, haga al acreedor C.F.N. S.A.,
íntegro pago del capital nominal reclamado de $ 2.294, 94, con más
los intereses moratorios y los punitorios pactados (tasa mensual
adicional del 4 %), que se aplicarán desde la fecha de la mora
ocurrida el día 05/06/2011 hasta el efectivo pago; ello, con límite de
los intereses a la "tasa activa para restantes operaciones en pesos"
del Banco de la Provincia de Buenos Aires (arts. 161, 135 inciso 12,

I
540, 549 y ccs. del Código Procesal; y arts. 622 y 623 del Cód. Civ.),
imponiendo costas a la parte demandada y difiere la pertinente
regulación de honorarios profesionales.
Para adoptar esta decisión, el a-quo afirma que en esta clase de
procesos no puede discutirse la causa subyacente que dio origen a la
confección del pagaré.
Seguidamente, hace referencia que la excepción opuesta
"inhabilidad de título" solo se limita a las formas extrínsecas del
título, por consiguiente encontrando cumplidos los requisitos
formales del cartular, manda a llevar adelante la ejecución.
II.- Ante tal manera de resolver, a fs. 82 el ejecutado deduce
recurso de apelación y presenta memorial a fs.84/86 vta.
En prieta síntesis, señala que sin perjuicio que la fecha de
la sentencia resulta ser anterior a la vigencia del Código Civil y
Comercial de la Nación, resulta de aplicación el mismo conforme lo
dispuesto por el art. 7 CCCN.
Añade que se trata de una relación de consumo y por
consiguiente en caso de duda sobre la interpretación del código o las
leyes especiales prevalece la más favorable al consumidor.
En apoyo de su tesitura, cita jurisprudencia y finalmente
peticiona se revoque la sentencia en crisis haciendo lugar la
pretensión de su parte.
III.- Que habiéndose corrido traslado de la memoria
recursiva (fs. 87), la actora guardo silencio y firme que restó el
llamado de autos para sentencia a fs. 90, quedan las presentes
actuaciones en condiciones de resolver (art. 263 C.P.C.C.)
IV.- En esta labor, comienzo por señalar que resulta de
aplicación lo dispuesto por el art. 7 del C.C.C.N., en cuanto a las
normas mas favorables al consumidor.
Igualmente, en el caso se impone resaltar que no se aprecia

II
que ventajas para el recurrente conlleva la aplicación del CCCN, toda
vez que al momento de la confección del cartular ya se encontraba
vigente la L.D.C que no fue modificada en lo sustancial por el nuevo
código.
Asimismo, es dable recordar que de conformidad con el art.
65 de la LDC, las normas de defensa del consumidor son
disposiciones de orden público. Por ser normas de orden público, los
derechos de los consumidores son irrenunciables y las normas de
protección a los consumidores deben ser aplicadas por las
autoridades públicas administrativas y jurisdicciones, aun de oficio
(CSJN "Uriarte Martínez, Héctor V. otro c. Transportes Metropolitanos
General Roca S.A. y otros" del 09/03/10, Fallos 333:203)
Como bien puede observarse de las constancias obrantes en
autos, no se encuentra en discusión que el pagaré en ejecución fue
librado en el marco de una relación de consumo, toda vez que ello
surge de la actividad principal denunciada por el actor ante la Afip
"Servicios de Crédito N.C.P" conforme se desprende de la inscripción
extraída de la pág. www.afip.gov.ar, y por el otro, la circunstancia que
el ejecutado es persona física destinataria final del crédito, atento el
escaso monto del documento en ejecución (art. 163 inc. 5 C.P.C.C.)
Sentado ello, tuve oportunidad de expedirme al respecto
con relación al llamado "pagaré de consumo".
En autos (JU-5934-2010 "Naldo Lombardi S.A. c/ Caporale
Sergio Daniel s/ Cobro Ejecutivo", Nº de Orden: 190, LS. 54 del
29/10/13) expresaba que "Constituye una premisa fuera de toda
discusión "que la finalidad de la ley 24.240 consiste en la debida
tutela y protección del consumidor o el usuario, que a modo de
purificador legal integra sus normas con las de todo el orden jurídico,
de manera que se impone una interpretación que no produzca un
conflicto internormativo, ni malogre o controvierta los derechos y

III
garantías que, en tal sentido, consagra el art. 42 de la Constitución
Nacional" (CSJN "Caja de Seguros S.A. c. Caminos del Atlántico
S.A.V.C." 21/03/2006 Fallos 329:695)
La hermenéutica entonces de todo nuestro ordenamiento
jurídico tanto sustancial como procesal, debe ser "en clave"
consumeril, como forzada derivación de haberse erigido con la
reforma del 94 la defensa de los derechos del consumidor en
principio constitucional.
Ahora bien esa preeminencia o predominio del criterio
protectorio no significa (salvo que se lo haga asumiendo dimensiones
taratológicas, como previno el recordado Dr. Mayo LL 2009-B,1269)
que siempre sea absoluto, absorbiendo o derogando todo, sin
procurar el desarrollo armónico, la adecuada convivencia entre las
cuestiones e institutos involucrados en un conflicto normativo que en
vez de evitar se incentiva.
Y en este sentido, estimo que se distorsionan los alcances
del artículo 36 LDC reformado por la ley 26361 cuando se lleva su
interpretación a la derogación tácita de los títulos valores por los
derechos del consumidor (ver el artículo que lleva este rótulo de
Antonio J. Rinessi publicado en DCCyE Año 3 Junio 2013 p. 247) o
se pregona la extremaución al pagaré de consumo, al reputarlo per se
una práctica abusiva del sector crediticio (ver el comentario que bajo
ese título publicaron Federico Alvarez Larrondo y Gonzalo M.
Rodriguez en La Ley 2012-F,671), descartando o afectando su
ejecutabilidad.
Muy distinto a sostener, siguiendo la doctrina del Alto
Tribunal nacional, que la “abstracción cambiaria” no es obstáculo
para la indagación de la relación fundamental o causal en el marco
de la excepción de inhabilidad del título (art. 542 inc. 4 CPCC)
cuando ello sea necesario para hacer efectiva la defensa de un

IV
derecho constitucional o de las leyes dictadas en cumplimiento o
ejercicio de la Constitución Nacional, vgr. ante la inexistencia
manifiesta de la deuda que se pretende ejecutar (C.S.J.N., Fallos:
278:346; 298:626; 302:861; 318:1151; 324:2009; SCBA, Ac. 68.768,
sent. del 15-XII-1999; Ac. 90.386, sent. del 6-XII-2006), o
particularmente para evitar un fraude a la ley al fijarse una
competencia territorial contraria a la ley de orden público-art. 36 in
fine LDC- (ver votos de los Dres. Pettigiani SCBA Rc 109305 I 1-9-
2010, "Cuevas, Eduardo Alberto c/ Salcedo, Alejandro René s/ Cobro
ejecutivo" y Heredia en la Autoconvocatoria de Plenario de la Cam.
Nacional en lo Comercial del 29/06/2011, La Ley 2011-D, 421), es el
criterio adoptado por la Cam. de Apel en lo Civil y Comercial de Mar
del Plata Sala III "Carlos Giudice SA c. Ferreyra Marcos de la Cruz s.
Juicio ejecutivo" 6/11/2012 (La Ley 2012-F,389) y su Sala II - por
mayoría- "Carlos Giudice SA c. Marezi Mónica Beatriz s. Cobro
ejecutivo" 4/12/2012 (LLBA 2013-marzo- 433), al que implícitamente
adscribe el preopinante.
Sin dejar de rescatar la loable preocupación que
exteriorizan en asegurar la efectividad de la tutela a la parte débil en
la relación y sin desconocer que constituyen pronunciamientos que
dan que hablar ya sea en forma elogiosa (Bilbao Jorge Luis
"Inhabilidad del pagaré de consumo..." LLBA 2013-agosto-,724) como
crítica (Pruski Bárbara Elizabeth "Pagaré, consideraciones de un
título ejecutivo" Supl. Doctrina Judicial Procesal 2013 (mayo), 31;
Illanes, Carlos Lorenzo "Abstracción cambiaria y defensa del
consumidor" , DJ 08/05/2013, 9; Rodriguez Junyent Santiago "¿La
muerte del juicio ejecutivo en manos del derecho de consumo?
ponencia presentada al XXVII Congreso Nacional de Derecho Procesal
Septiembre 2013 http://procesal2013.org/), entiendo que parten de
una presunción de predación, abuso o ilegalidad al vulnerarse las

V
exigencias del precepto consumerista, sin "elementos serios y
adecuadamente justificados " (para decirlo con las palabras del Dr.
Hitters en el mencionado fallo de la SCBA) por el sólo hecho de que
no puede comprobarse en los pagarés el cumplimiento de dichos
recaudos, los que bien pueden encontrarse plenamente satisfechos
por fuera de los cartulares. Así ocurre cuando en procesos "en
rebeldía" como aquellos, o sin alegación concreta de infracción o
perjuicio se decreta la inhabilidad del título ejecutivo.
Repárese que según el artículo los datos que exige deben
ser incluidos "en el documento que corresponda", lo que no significa
que el título cambiario que respalde la operación deba tener detallada
la relación que dio lugar a su creación, conteniendo especificaciones
que el art. 100 del decr-ley 5965/63 no exige y hasta serían
incompatibles con su naturaleza de promesa de pago pura y simple, o
se encuentre afectado en su habilidad ejecutiva (arts. 50 y 60 del
mismo régimen) si no resulta completado o integrado
extracartularmente, en desmedro de su ínsita autonomía sin
disposición expresa.
Por otra parte la misma norma establece que "cuando el
proveedor omitiera incluir alguno de esos datos en el documento que
corresponda, el consumidor tendrá derecho a demandar la nulidad
del contrato o de una o más cláusulas", lo que bien se ha apuntado
implica que el impulso procesal en resguardo de su derecho deberá
surgir de su impronta. Y esto no se satisface como dije sin un
cuestionamiento serio a la conformación de la deuda limitándose a
un ataque formal, insisto, sin sustento normativo.
Paradójica resulta también a mi modo de ver esta
sobreprotección formal, que al instituirse como una imposibilidad de
perseguir el cobro rápido y eficaz de una acreencia terminará
implicando un mayor costo asegurativo para el deudor, si por otra

VI
parte se excluye ad limine como propone mi colega del proceso
monitorio la excepción ex causa, que referida expresamente a las
exigencias del precepto y con la carga de oposición y acreditación al
destinatario corresponde (arts. 547 y 547 CPCC) que es precisamente
a mi modo de ver la manera de compatibilizar ambos regímenes, sin
necesidad de diferir la controversia en la materia al juicio de
conocimiento posterior (art. 551 del CPCC)...".
Como puede apreciarse, de lo expuesto en los párrafos
precedentes soy de la idea que no se requiere integrar los títulos
circulatorios con otra documentación respaldatoria, sin embargo si la
misma es acompañada, debe ser analizada al sentenciar no pudiendo
la justicia cerrar los ojos, lo que implicaría un apego a un rigorismo
formal ocultando la verdad jurídica objetiva.
El derecho procesal moderno quiere, en suma, una justicia
menos formalista, más humana, más auténtica, más noble. El juez,
superando esquemas cuya vigencia remonta a Montesquieu, debe
vivir con claridad su misión de no ser el brazo de la ley sino el alma,
el corazón, la entraña de esa ley, revitalizándola salutífera y
visceralmente en una simbiosis inexcusable con su gente, su tiempo
y su tierra (ob. cit. Osvaldo A. Gozaini -La conducta en el proceso,
Edición 1948, pág. 45, JEMF LP 760 RSD-760-97 S 26/06/1997,
B88426)
Y es aquí donde debo detenerme, precisamente porque de
las constancias obrantes en autos surge palmariamente que es el
propio actor el que acompaña documentación (ver copia de planilla de
fs. 15 y original de fs. 75) transformando en cierta manera el pagaré o
dicho con otras palabras este proceso ejecutivo (más allá de la
abstracción que estos títulos poseen) en causal.
Entre los comercialistas, Cámara (Letra de cambio, T. III, p.
362/370) sostiene que las excepciones causales: 1) son oponibles

VII
entre partes inmediatas, siempre que se las pueda probar dentro del
trámite sumario del juicio ejecutivo; 2) que la prueba de la relación
causal debe hacerse de tal modo que no se altere el procedimiento
legal, y 3) que ella debe restringirse y ajustarse al carácter acelerado
del proceso. En similar sentido, (Podetti Tratado de las ejecuciones, t.
VII-A, p. 138; Quintana Ferreyra "Jornadas sobre Letras de Cambio,
Pagarés y Cheques" p. 146) citados por Ignacio A. Escuti (Títulos de
crédito, Ed. Astrea, 9ª edición, año 2006, p. 329/330).
Por lo tanto, habiendo introducido la propia actora la
mentada planilla bajo el rótulo "Subdiario de Facturas y Créditos
otorgados Abril de 2011" (integrando el título en ejecución) no puedo
dejar pasar por alto que en la misma se confeccionan distintos
rubros: "capital" por la suma de $ 1495, 89, "intereses a devengar"
por la suma de $ 896, 83 y sellados $ 23, 95, ascendiendo a un total
de $ 2418,67 y casualmente en la misma fecha 27/04/11 se libra el
pagaré por $ 2394,72 (más allá que no exista impedimento de
garantizar una deuda con un título de crédito) no pudiendo
soslayarse que fue creado incluyendo intereses aún no devengados a
la fecha de la suscripción del cartular, que si bien se presume que los
intereses compensatorios son incorporados al capital, toda vez que en
los documentos que tiene vencimiento a día fijo se tiene por no
escrita la cláusula que los estipula (arg. art. 5 decreto ley 5965/63)
no es menos cierto que de un simple cálculo matemático, conforme la
planilla allegada por el ejecutante, esta clase de intereses rondaría en
un 50 % mensual del capital dado en préstamo (ver fecha de planilla,
libramiento de pagaré y fecha de vencimiento), por lo tanto, se
aprecia la configuración de ciertos aspectos fácticos que afectan a la
parte más débil. (arg. art. 36, 37, 65 ley 24.240 y ref. ley 26361).
Ahora bien, entiendo que resultaría por un lado injusto
hacer lugar a la excepción planteada por el apelante y rechazar la

VIII
ejecución en su totalidad, cuando a rigor de verdad el título en
ejecución en sí mismo no tiene deficiencias formales (conf. art. 101
decreto ley 5965/63), pero por otro lado, nos encontramos con el
evidente abuso en la conformación de la deuda originalmente
acordada (puesto en evidencia, como ya dije, por la documentación
extracartular acompañada por el propio ejecutante); entonces, toda
vez que no se ha puesto en duda la deuda por capital reclamada, ni
tampoco se ha desconocido la firma inserta en el cartular (ver fs. 36)
y teniendo presente, "que el proceso no puede ser concluido en
términos estrictamente formales. No se trata ciertamente del
cumplimiento de ritos caprichosos, sino del desarrollo de
procedimientos destinados al establecimiento de la verdad jurídica
objetiva, que es su norte" (CSJN "Colalillo" Fallos: 238:550) con el fin
de encontrar un equilibrio para el resguardo de los intereses en juego
(protección del crédito y del consumidor) evitando un ritualismo
excesivo inconciliable con el adecuado servicio de justicia y teniendo
en cuenta los principios de celeridad y economía procesal, postularé
modificar la sentencia de primera instancia, por consiguiente,
apreciando que la parte actora se dedica a brindar "servicios de
crédito" resultando lógico que se incluyan intereses compensatorios
por el uso del dinero ajeno en su justa medida (los que deben integrar
el capital conforme la clase de vencimiento del pagaré en ejecución)
encuentro prudente adicionar el 4 % de interés mensual
compensatorio al capital dado en prestamo, por lo tanto, teniendo en
cuenta la cantidad de días transcurridos entre la fecha de libramiento
y vencimiento del cartular, propongo al acuerdo mandar a llevar
adelante la ejecución por la suma de $ 1.533 (arg. arts. 953 del Còd.
de Veléz, 279, 958 y 1004 C.C.C.N) y mantener los intereses
moratorios y punitorios dispuestos por el a-quo. (arts. 521, 529, 542
del C.P.C.C., arts. 36, 37, 65 ley 24.240 y ref. ley 26361, art. 7, 1092,

IX
1093, 1094, 1095 del C.C.C.N).
Con relación a la fecha de mora y sin perjuicio que no fue
motivo de agravio expreso, entiendo que debe mantenerse la
dispuesta por el sentenciante de grado.
Llego a esta conclusión porque si bien es cierto que el
importe del título era superior al adeudado (conforme lo explicitado
en los párrafos precedentes) no lo es menos, que a fin de no incurrir
en mora, el deudor debió honrar al menos el capital recibido en
préstamo y no lo hizo (vgr. extrajudicial, consignación, etc., arg. arts.
757, 758 y ssgtes. Cód. de Vélez, 904, 905 C.C.C.N) pudiendo discutir
el importe al momento de la liquidación final, por lo tanto forzoso
resulta concluir que la mora operó el día 05/06/11 (art. 509 Cód. de
Vélez).
Finalmente en cuanto a las costas, corresponde fijar por lo
expuesto las de primera instancia a la parte ejecutada (art. 68 y 556
C.P.C.C.) y las de Alzada por su orden (art. 68 seg. párr. del C.P.C.C.)
ASI LO VOTO.
A LA MISMA PRIMERA CUESTION, el Sr. Juez Dr. Castro
Durán dijo:
I- No estoy de acuerdo con la solución propuesta por el Dr.
Guardiola.
Sí coincido en que la ley 24.240 es aplicable al presente
caso, por resultar indiscutible que el negocio jurídico subyacente al
libramiento del pagaré en ejecución, entraña una operación de
crédito para consumo.
Sentado ello, cabe señalar que en casos como el presente,
aparecen enfrentados dos valores que interesan al ordenamiento
jurídico.
Por un lado, está la protección de los consumidores; y por
otro, la tutela efectiva del crédito, valores ambos de evidente

X
repercusión social.
Con el objetivo de proteger a los consumidores, el art. 36 de
la ley 24.240 impone que en los instrumentos en los que se
formalicen operaciones financieras o de crédito para consumo, se
consignen expresa y claramente los siguientes datos: la descripción
del bien o servicio contratado, en los casos de adquisición de bienes o
servicios; el precio al contado, sólo en los caso de operaciones de
crédito para la adquisición de bienes o servicios; el pago inicial, en
caso de que el precio se hubiera desdoblado en un pago a cuenta y el
saldo financiado; la tasa de interés efectiva anual; el costo financiero
total; el sistema de amortización del capital y de los intereses; la
cantidad, periodicidad y montos de los pagos a realizar; y los gastos
extras que hubiere.
La falta de algún dato de los exigidos legalmente puede
acarrear la nulidad total o parcial del instrumento probatorio de la
operación, quedando la misma regida, en su totalidad o en relación a
la parte ineficaz, por las disposiciones, usos y prácticas más
favorables al consumidor (arts. 3 y 37 ley 24.240).
La exigencia de la especificación de tales datos en este tipo
de operaciones, tiene por finalidad evitar los abusos de los
proveedores y posibilitar el control de las cláusulas contractuales, de
acuerdo a las pautas brindadas por el art. 37 de la Ley 24.240;
norma, en virtud de la cual, puede declararse la ineficacia de aquellas
que sean abusivas.
Paralelamente, con la finalidad de tutelar el crédito, la
normativa procesal impide que en los procesos de ejecución se
discuta el negocio subyacente que dio lugar a la creación del título
ejecutivo (art. 542 C.P.C.).
Ante esta problemática, debe adoptarse un criterio
hermenéutico que permita una tutela lo más extendida posible del

XI
consumidor, sin desvirtuar totalmente las disposiciones adjetivas que
impiden la discusión de la causa de la obligación en los juicios
ejecutivos.
A tal efecto, no puede perderse de vista que si se diera
preeminencia absoluta a la normativa procesal, la protección del
consumidor quedaría desdibujada en los frecuentes casos en que el
proveedor, para garantizar el crédito otorgado mediante el
financiamiento del pago del bien o servicio comercializado, le impone
al consumidor la suscripción de un pagaré por un monto
indiscriminado o, peor aún, en blanco.
Vale acotar al respecto, que el ordenamiento procesal no
puede erigirse en una valla que impida la defensa del consumidor,
impuesta por una ley de orden público (art. 65 L.D.C.) que
reglamenta un derecho expresamente receptado en la Constitución
Nacional (art. 42 C.N.).
Por ello, opino que debe extenderse la aplicabilidad del art.
36 de la Ley 24.240 a las ejecuciones basadas en títulos abstractos
creados como consecuencia de operaciones de crédito para consumo;
por lo que, para la ejecución de los mismos, será necesaria la
complementación del título con la factura o documento en el que se
hubiera instrumentado el negocio subyacente, donde consten todos
los datos exigidos por el mencionado art. 36; de modo que en el
propio proceso ejecutivo pueda examinarse la regularidad de la
conformación del monto reclamado, de acuerdo a las pautas
brindadas por la Ley 24.240.
Cabe aclarar, por otra parte, que siguen vigentes las
limitaciones cognoscitivas propias de los procesos de ejecución que
imposibilitan la discusión de aspectos ajenos al título, tal como lo
señaló la Suprema Corte de Justicia bonaerense en la sentencia del
1-9-2010 recaída en la causa C. 109.305 "Cuevas, Eduardo Alberto

XII
c/ Salcedo, Alejandro René s/ Cobro Ejecutivo" y en la sentencia del
10-4-2013 recaída en la causa C. 117.393 "Barbagelatta e hijos S.A.
c/ Ramos, Maximiliano Ezequiel s/ Cobro Ejecutivo".
Por ello, al no haberse acompañado conjuntamente con el
pagaré en ejecución, el documento en el que se instrumentó la
operación financiera para consumo celebrada entre la accionante y el
accionado; corresponde el rechazo de la ejecución (arts. 42 C.N.; 3,
36, 37, 65 y ccs. ley 24.240).
II- Por todo lo expuesto, propongo al acuerdo, hacer lugar
al recurso de apelación en tratamiento, y consiguientemente, revocar
la sentencia apelada, disponiendo el rechazo de la ejecución (arts. 42
C.N.; 3, 36, 37, 65 y ccs. Ley 24.240); con costas de Alzada en el
orden causado, en virtud de tratarse de una cuestión jurídica
opinable (art. 68 C.P.C.).
ASI LO VOTO.-
TAMBIEN A LA MISMA PRIMERA CUESTION, EL Sr. Juez
Dr. Sheehan, dijo:
Adhiero a la solución propuesta por el Dr. Juan José Guardiola
por compartir los fundamentos que proporciona en el considerando
IV, párrafos 16º al 23. Agrego por mi parte que el presente caso
presenta particularidades que a mi modo de ver viabilizan la decisión
propiciada. Me refiero a la posibilidad de incursionar en la relación de
financiación para el consumo y también por la inclusión de
documentos por la propia accionante que se refieren al negocio base.
Despejado el valladar que impondría el carácter abstracto de la
cartular se advierte que al incluirse en el monto ejecutado intereses
no devengados a la fecha en que la actora postula de la mora del
deudor, tal pretensión encuentra como obstáculo disposiciones tanto
del Código velezano (arts. 16, 656 2do. párrafo, 953, 1071 y ccs.)
como del nuevo ordenamiento civil y Comercial que rige a partir de

XIII
agosto de 2015 (art. 10,11 y ccs.) que receptando principios generales
del derecho, impiden el ejercicio abusivo de los mismos. Tal
circunstancia impone morigerar la pretensión actoral reduciendo el
monto de los intereses disfuncionalmente incluidos en el reclamo, tal
como lo establece el voto al que adhiero, dejando subsistente la
pretensión esgrimida en autos en lo remanente.
ASI LO VOTO.-
A LA SEGUNDA CUESTION, el Señor Juez Doctor Guardiola,
dijo:
Atento el resultado arribado al tratar la cuestión anterior,
preceptos legales citados y en cuanto ha sido materia de recurso
-artículos 168 de la Constitución Provincial y 272 del C.P.C.C.,
Corresponde:
Por mayoría (Dres. Guardiola- Sheehan; Disidencia Dr. Castro
Durán)
I.- MODIFICAR la sentencia de primera instancia obrante a
fs. 76/79, mandando llevar adelante la ejecución por la suma de
$1.533, y mantener los intereses dispuestos por el a-quo, que se
aplicarán desde la fecha de mora ocurrida el día 5/06/11, hasta el
efectivo pago (arts. 521, 529, 542 del C.P.C.C., 101, 103 decreto ley
5965/63, arts. 36, 37, 65 ley 24.240 y ref. ley 26361, 953 del Cód. de
Vélez art. 7, 279, 1004, 1092, 1093, 1094, 1095 del C.C.C.N)
II.- IMPONER las costas de primera instancia a la parte
ejecutada (art. 68 y 556 C.P.C.C.) y las de Alzada por su orden (art.
68 seg. párr. del C.P.C.C.)
III.- Diferir la regulación de honorarios para su oportunidad
(art. 31, 51 decreto ley 8904)
ASI LO VOTO.-
Los Señores Jueces Dres. Guardiola y Sheehan aduciendo
análogas razones dio su voto en igual sentido.-

XIV
Con lo que se dio por finalizado el presente acuerdo que firman
los Señores Jueces por ante mí: FDO. DRES. JUAN JOSE GUARDIOLA,
RICARDO MANUEL CASTRO DURAN Y RODOLFO J. SHEEHAN (Jueces),
Ante mí, DRA. MARIA V. ZUZA (Secretaria).-

/NIN, (Bs. As.), 5 de Abril de 2016.


AUTOS Y VISTO:
Por los fundamentos consignados en el acuerdo que antecede,
preceptos legales citados y en cuanto ha sido materia de recurso
-artículos 168 de la Constitución Provincial y 272 del C.P.C.C.-, se
resuelve:
Por mayoría (Dres. Guardiola- Sheehan; Disidencia Dr.
Castro Durán)
I.- MODIFICAR la sentencia de primera instancia obrante a
fs. 76/79, mandando llevar adelante la ejecución por la suma de
$1.533, y mantener los intereses dispuestos por el a-quo, que se
aplicarán desde la fecha de mora ocurrida el día 5/06/11, hasta el
efectivo pago (arts. 521, 529, 542 del C.P.C.C., 101, 103 decreto ley
5965/63, arts. 36, 37, 65 ley 24.240 y ref. ley 26361, 953 del Cód. de
Vélez art. 7, 279, 1004, 1092, 1093, 1094, 1095 del C.C.C.N)
II.- IMPONER las costas de primera instancia a la parte
ejecutada (art. 68 y 556 C.P.C.C.) y las de Alzada por su orden (art.
68 seg. párr. del C.P.C.C.)
III.- Diferir la regulación de honorarios para su oportunidad (art. 31,
51 decreto ley 8904)
\maf\app\documentVM?
docguid=i16D4213D651A43B7ADD4998A9980AD4F&context=16&crumb-
label=Documento&crumb-action=append&Regístrese, notifíquese y
oportunamente remítanse los autos al Juzgado de Origen.- FDO.
DRES. JUAN JOSE GUARDIOLA, RICARDO MANUEL CASTRO DURAN Y

XV
RODOLFO J. SHEEHAN (Jueces), Ante mí, DRA. MARIA V. ZUZA (Secretaria).-

XVI