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Bravo (2004) menciona que “la conciencia ambiental es el conocimiento y la actitud positiva

hacia los asuntos ambientales; en el sentido de que constituyen variables centrales que
definen la existencia de las sociedades humanas y determinan sus posibilidades de desarrollo
material, social y tecnológico”

En los últimos años, el medioambiente fue asunto de disputa en algunas reuniones mundiales,
donde se han juntado las potencias más poderosas de todo el mundo para intentar llegar a
convenios que involucren a las naciones de más grande industrialización y los que más
contaminan. Curiosamente, los países que más contaminan son en la actualidad ambas
potencias económicas más fuertes, China y USA, continuos por la Alianza Europea, India, Rusia
y Japón.

El valor del cuidado de la naturaleza se nos muestra en forma dramática. Bastante tiempo se
dejó ocurrir sin interesarnos de las secuelas negativas que se verificaban en el planeta. Los
diferentes ecosistemas permanecen siendo alterados en forma irreversible y el mal es
monumental. En este entorno, se discute empujados por intereses, apoyándose en una
enorme superficialidad desde las ideologías y no de la verdad.

Esta modalidad infantil de colocarse frente a los inconvenientes es un inconveniente para


descubrir resoluciones, ya que atenta contra la probabilidad de llevar a cabo en lo inmediato
tácticas específicas que no sólo pongan freno a la degradación del ambiente, sino que,
además, nos permitan implementar tácticas de remediación.

¿Es posible un futuro medioambiental más sostenible?

Remover la pobreza y las desigualdades, potenciar la educación y el trabajo digno, y proteger


el medio ambiente internacionalmente son ciertos objetivos de la Agenda 2030 de las naciones
Unidas (ONU) para el desarrollo sostenible. Con una visión transformadora, la Agenda 2030
constituye una guía de referencia sobre la sostenibilidad económica, social y ambiental para
todos los estados miembro que la suscribieron en septiembre de 2015.

El nuevo trabajo científico se sugiere evaluar cómo interactúan entre sí diferentes elementos
que afectan a los ecosistemas naturales (productos químicos, alteraciones hidrológicas,
degradación ambiental, etc.).

Miguel, A. (2018) “los ecosistemas están sometidos a diversos elementos de estrés y los
científicos los analizamos comúnmente de forma separada por limitaciones técnicas, Sin
embargo, dichos componentes permanecen interactuando en la naturaleza, y comúnmente
esta relación no posee como consecuencia la suma de los efectos particulares, debido a que
tienen la posibilidad de producirse sinergias o antagonismos”

Las metas de estos acuerdos internacionales son luchar contra el calentamiento global y el
cambio climático, y para ello concluyeron reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero, pues se calcula que son los causantes del aumento de la temperatura en la Tierra.

La sostenibilidad se ha impuesto como única receta para contrarrestar la grave crisis ecológica
del planeta. La transición hacia una economía circular ha comenzado en algunos países donde
los residuos ya se conciben como recursos. Pero desde la alimentación hasta la ropa, el
transporte y la energía, culminar el reto de la transformación del consumo determinará la
supervivencia. Arranca la nueva revolución verde.
China, que hasta hace al menos 10 años no fingía importarle la polución de sus ciudades, ha
sido uno de los actores más importantes en la ratificación del Protocolo de Kioto y en el
Acuerdo de París, y en los actuales momentos, es uno de los países que lleva adelante la
producción a monumental escala de infraestructura para la transición a la energía solar y de
otras fuentes renovables. Aparentemente, el gigante asiático ha comprendido los riesgos del
cambio climático.

Sin embargo, Estados Unidos, una de los países más poderosos de todo el planeta, se salió de
estos acuerdos tras la llegada a la presidencia de Donald Trump, alegando que son un freno
para el incremento económico de su territorio.

Alega además que los estudios sobre el cambio climático no son concluyentes, y que es más
económico avanzar explotando las minas de carbón y los yacimientos petrolíferos que hacer la
inversión en la producción de energía basada en fuentes limpias.

Salta a la vista la postura inmediatista del jefe norteamericano, así como la irresponsabilidad
en descartar todo el trabajo científico llevado adelante por miles de profesionales, como
biólogos, geólogos, ecologistas, que dan cuenta del deterioro ambiental.

J. Corraliza (2000) “refiere que hace poco, el uso, en uno y otro sentido, del grado de inquietud
ambiental ha sido cuestionado, especialmente como volátil predictora del acto ambiental”.

Si sigue aumentando la temperatura de todo el mundo, afectará al equilibrio ecológico, desde


plantas hasta animales más grandes, incluido la población.

Poco a poco la viabilidad de la vida humana se irá restringiendo, la desertificación progresiva


de las tierras hará que los ríos se sequen. Faltará el agua, ¿y qué somos sin agua? El agua es
vida, sin agua no la hay: es una ecuación simple. Y si hablamos de la contaminación de los
océanos, el problema sigue y sigue.

Se debería admitir una actitud proactiva y responsable en la conservación del medioambiente.


Nos atañe a todos por igual, no se salvará ningún territorio si vamos a la extinción. Por lo que
tanto naciones como individuos deberemos tomar cartas en el asunto.

No hablamos de creer o no en el cambio climático. El cambio climático no crea tornados, sin


embargo, sí hace que sean más fuertes e intensos; hace que haya inundaciones imprevistas,
que los hielos polares se derritan, que muchas especies desaparezcan.

En un siglo hemos producido lo que la naturaleza no hizo en millones de años: remover las
condiciones para que la vida humana exista. Si queremos avanzar viviendo en la Tierra con
agua, alimentos y aire para respirar, deberemos hacer cambios.

L. Gribaldo (2006) plantea un pensamiento sobre “La contaminación, somos nosotros, nosotros
somos la contaminación (p.1) pero es así, ya que los causantes de los problemas tanto
ecológicos como de salud que evoca a las personas, somos nosotros estos tan inteligente
cuerpos andantes, pero tan ignorantes con lo nuestro” (p. 1.2)


¿La tecnología es aliada o enemiga de la sostenibilidad? (Susane)
Se puede concluir que el modelo económico se encuentra ante un inevitable cambio hacia el
respeto de los recursos naturales y los derechos humanos, para lo cual cuenta con la
tecnología como su mano derecha, no sólo para una gestión eficiente de los recursos sino
también para la construcción de una riqueza multidimensional.

Ojo que no se trata de ver la tecnología como la panacea (Remedio o solución que sirve para
cualquier tipo de problema), sino como herramienta clave para el desarrollo que puede
mejorar las condiciones laborales, fabricar productos biodegradables o abrir nuevos mercados
para generar nuevos empleos. Para conocer ejemplos de cómo la tecnología está apoyando al
desarrollo sostenible.

¿Por qué creen que es tan difícil ponernos de acuerdo para


salvar nuestro propio planeta? (Mario)
Todos los países saben que las emisiones de gases de efecto invernadero son dañinas tanto
para el planeta como para los que vivimos en él. Pero el ser humano es así de caprichoso. Son
muchos los intereses en juego, casi todos ellos económicos. Y claro, cuando el dinero está de
por medio, puede suceder cualquier cosa, y normalmente no suele ser buena.

El dinero es lo que siempre ha distanciado al Norte del Sur, a los países desarrollados de los
que están en vía de serlo.

La gran mayoría de las personas dicen estar preocupadas, y aunque Los objetivos son un reto,
son alcanzables con tecnologías existentes, y creo habría beneficios abundantes y empleo
disponible para quienes asuman el reto.

¿Qué piensan que va a suceder si los seres humanos continuamos


contaminando el medio ambiente? (Milena)
Si continuamos contaminando el medio ambiente, las consecuencias medio-ambientales van a
ser catastróficas, ya que esto se traduciría en aumento de las temperaturas del planeta tierra
debido al efecto invernadero, contaminación de las reservas del agua dulce, el agua de los
glaciares se derretiría, los bosques serían totalmente destruidos, y los suelos no estarán en
condiciones de brindarnos el alimento que necesitamos.

Esto traerá una gran cantidad de catástrofes naturales, y dificultades para conseguir el agua y
los alimentos, que nos llevarán a la destrucción y a la extensión.

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