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ENRIQUE PICHÓN RIVIÉRE: LA PSIQUIATRIA, EL PSICOANALISIS Y LA PSICOLOGIA SOCIAL

PR es el representante de una época donde psiquiatría, psicoanálisis y psicología estaban articulados. Lo central en
Argentina en el “campo psi” ha sido el psa. El psa ingreso relacionándose tanto con la psiquiatría como con la
psicología. El psa ingresó por dos vías, una de ellas la institucional (’42) cuando se funda una institución de
psicoanálisis. Ingreso por otras no tan académicas.

La primera forma de recepción fue el freudismo plebeyo, de mezcla no organizado. Es decir, por los barrios, ligado a
la literatura de divulgación y no solamente a la literatura científica. Fue una inmigración básicamente italiana la
anarquista, que le dio cierta impronta a la cultura argentina, a los debates culturales y a las luchas políticas que otros
países de América no tuvieron.

Hay una publicación que surge que se llama Claridad. Divulgaba ciertos discursos científicos para la gente común. En
los años ’20 y ’30 sucedieron además las ediciones de bolsillo. Se vendían en los kioscos; eran textos de filosofía y
psa que se compraban por centavos. Fue algo inédito y un “boom”. Los obreros eran politizados y culturizados.

Gómez Nerea era un doctor que introducía temáticas que tenían que ver con el amor y la sexualidad de pareja, así
hablaba de Freud.

La otra vía es la científica de la psiquiatría donde participó fuertemente José Ingenieros (también participa de la
literatura de divulgación. Introdujo a Freud hablando de Janet, la histeria y la sugestión. Eran temas que interesaban
mucho en la época.

La lectura del psa no era organizada, lo leían los psiquiatras, la gente común y algunos médicos.

Bela Székely en 1938 viene de Hungría y funda una institución para difundir el psa. No era psicoanalista y tampoco se
había analizado. Era un difusor del psa.

Esos dos tipos de recepción les podríamos llamar la etapa informal de la recepción del psa en la Argentina.

La etapa formal, institucional del psa. Lo que busca en ese periodo es darle un espacio de legitimación al psa y ser un
organismo de promoción de la disciplina freudiana en la sociedad entera, o sea, divulgar de manera “correcta” el
psa. Esos dos primeros grandes objetivos son los que se propusieron los fundadores de la APA, que se empezó a
fundar en el 42 y en el 43 ya estaba en funcionamiento. La fundaron un grupo local, integrado por EPR y su mujer,
ARNALDO RASCOVSKY (era un pediatra que se empieza a interesar por el psa y a incluir dentro de su practica con
niños y madres al psa) y su mujer – eran inmigrantes judíos -. También participó MARIE LANGER que venia exiliada
de Alemania. Venia con una formación psicoanalítica, se había analizado y empezó a estar en contacto con este
grupo. ANGEL GARMA de España, psiquiatra que se había analizado. CELES CÁRCAMO.

El psa circulaba por ciertos lugares públicos, en los asilos, en los psiquiátricos, en los neuropsiquiátricos. Se trataba
de que sirviera para trabajar con los pacientes psiquiatricos. Y algunos de ellos participaban en estos lugares, por
ejemplo, PR. En el 36 PR se recibe de médico, se casa con Arminda Aberastury y consigue un trabajo de psiquiatra en
el Hospicio de las Mercedes.

Cuando ellos deciden fundar esta institución discuten acerca de los requisitos para la formación es decir, qué es lo
que tiene que cumplir un psicoanalista para ser psicoanalista. Hablan de un análisis didáctico, que seria lo que un
aspirante a analista tiene que cumplir. Un análisis dentro de la institución por la gente de esa institución que está
autorizada para analizarlo. Se discutía cuánto tiempo. Otra gran discusión era si se necesitaba ser medico o no. Los
primeros años no era requisito fundamental o excluyente ser medico. Entonces todas estas mujeres que no eran
medicas, esposas de los médicos, pudieron ingresar a ser psicoanalistas. Desde la pedagogía ellas empezaron a
analizar niños. En los años 50 si se estableció como requisito ser medico para ejercer el psa. La medicalización del
psa. Estas son cuestiones políticas de etilismo. MARIE LANGER en los 70 es una de las que rompe con la APA después
de haber sido una de las fundadoras.

EPR no se domesticaba fácilmente. En él encontramos una colocación duplicada. Una es la oficial, la formal: es el
fundador de la APA, es la posición dura. Pero también es el protagonista del distanciamiento de esa institución y
también tuvo una trayectoria muy diversa. No formó parte de ninguna institución y tampoco de la universidad. Era
muy histriónico.
Pichón-Riviere nace en 1907 en Ginebra, Suiza por una casualidad ya que estaban de vacaciones allí. Ellos eran
franceses. Su madre se había casado con una mujer de apellido Riviere con la que tuvo cinco hijos. Luego ella muere
y se casa con la hermana, tiene otro hijo que es Pichón. Se vienen a la Argentina. Se vienen al Chacho ya que su
padre tenia la idea de poner una industria algodonera y le va muy mal. Luego se van a Corrientes, Goya. Primero
aprende guaraní en la escuela y después castellano.

Tuvo todo un contacto con la cultura guaraní, con el idioma, con la mística, la fantasía y las leyendas aborígenes. De
allí se explica el interés y curiosidad por el misterio, la muerte que la retoma luego cuando se empieza a interesar
por el surrealismo. De allí fue el fundador del Partido Socialista y también del club goyano. Luego PR se va a Rosario a
estudiar medicina. Allí lo contratan para que les enseñe modales a las prostitutas polacas para que parezcan
francesas. Uno de los mitos es que el participaba de ese mundo nocturno, la fiesta y la noche. Se enferma de
neumonía y se vuelve a Goya. Al curarse decide irse a Buenos Aires, a vivir a una pension. Alli conoce a Roberto Arlt.

Pichón comienza como psiquiatra en el Hospicio de las Mercedes. Se interesaba por innovar; va de la psiquiatría a la
psi social. Se lo conoce más por la psi social que se consolida en los años ’50 / ’60. Él iba pensando en relación a su
práctica, a lo que le pasaba en el momento. No sabía que después iba a fundar una psi social.

Entonces, el psa ingresó por dos vías. La segunda vía es la más científica que es que el psa sirve para pensar ciertos
aspectos de la psiquiatría o para renovar la psiquiatría en esa práctica que él tenía. Él intenta usar el psa para
establecer una psicopatología nueva, un ordenamiento, una categorización nueva de los tipos o casos psiquiátricos.
Teoriza la idea de la epilepsia como algo central en el ser humano haciendo un desplazamiento de la neurosis
histérica a la epilepsia. El planteo es pensar la epilepsia como un núcleo fundante del sujeto que representa el
conflicto entre el yo y el superyó del sujeto. Entre un superyó sádico y un yo masoquista. La epilepsia es esa especie
de castigo que el superyó sádico le impone al yo masoquista. Y al mismo tiempo en esa descarga, el yo masoquista
adquiere su placer, su satisfacción. Usaba categorías freudianas para explicar su teoría de las nuevas psicopatologías
que estaba planteando, que era la epilepsia como lugar central. Es por eso que PR es el que introduce en la
Argentina el electroshock, que si se aplica organizadamente a los pacientes se disipa el conflicto.

Otro de los temas con los cuales ingresaba el psa era la psicosomática. Era un tema que se les encapaba a los
médicos. Son síntomas orgánicos pero frente a los cuales la medicina no puede responder certeramente. Síntomas
que se posan en el cuerpo pero tienen una causa que no es orgánica. Entonces, los psicoanalistas, vieron una puerta
de ingreso al dialogo entre la medicina y el psa, legitimando al psa dentro de la medicina.

El segundo ingreso del psa, en el autor que trabajamos, por una vía que no es estrictamente una disciplina, el
surrealismo. Tiene todo un desarrollo sobre la estética, sobre la experiencia estética, sobre lo que implica el arte en
el ser humano, y también un trabajo muy minucioso sobre el Conde de Lautreamont.

Es en esa misma época que empieza a teorizar sobre la epilepsia, luego teoriza sobre la enfermedad única que dice
que es la psicosis. En el 36 va de la histeria a la epilepsia por el electroshock. En el 44 al 47 teoriza la idea de una
enfermedad única, que es como decir que todos tenemos un nucleo psicótico. Barre con las diferencias de las
estructuras, de los distintos tipos de clínicos que planteaban el psa o la psiquiatría. Y también empieza a
experimentar en los años 40 con el narcodiagnostico, que es suministrar ciertas drogas al paciente para que eso
amplie su yo y le facilite hablar y trabajar sus cuestiones. Deciamos que tenia una tendencia a la melancolía, a la
tristeza y también en esa época comienza a usar fármacos el mismo. Los usa bastante, es una de las causas que
utilizan los fundadores de la APA para expulsarlo de la institución. Lo echan.

Entonces, hay una búsqueda de Pichon por la via literaria, donde trabaja estas problematicas surrealistas, donde
trabaja lo siniestro. Y él dice que una experiencia analítica es similar a lo que pasa en una experiencia estética,
artística, porque transforma lo siniestro en algo maravilloso. Transforma eso siniestro, es enucleo oscuro que porta
cada sujeto, en un objeto, en una obra maravillosa en algo que lo saca de la neurosis y le permite continuar con su
vida. Al psa el lo utilizaba para sus propios motivos, sus propias argumentaciones. El utilizaba el psa para la
psicopatología, la psicosomática. Estaba en la APA, pero fundo otro lugar que se llamo Instituto PR que era donde se
daban todas esas conferencias que no se podían dar en la APA, donde el enseñaba y daba charlas.

Pichon se va alejando tanto de la psiquiatría como del psa para retomar algo que siempre estuvo en el que es lo
pedagógico. Se sistematiza de una manera muy importante cuando se empieza a dedicar y organizar la psi social, que
se consolida en los años 50 /60. Una actividad que hicieron en la universidad en Rosario donde se hacia trabajar en
grupos a la gente. Convocaron a gente de todos los sectores y se los hacia trabajar en grupo con las técnicas de los
grupos operativos, teniendo en cuenta esa idea de que ya el trabajar en grupo y en relación a una tarea, eso ya es
curativo, terapéutico, pedagógico.

Él viaja a Francia con Arminda, con la que ya estaba divorciado. Van primero a Londres a visitar a MK. Tenian una
relación muy estrecha. Y segundo van a visitar a Lacan a Paris.

OSCAR MASOTTA. EL EXTRANJERO

La universidad deja de ser el centro de producción intelectual y esta se desplaza a otro lugar que no está
centralizado justamente, son distintas producciones, distintos lugares que tienen que ver con lo privado, o con
iniciativas individuales o de grupos muy pequeños que empiezan a ser importantes en estos años.

Masotta nace en 1930 y fallece en 1979. Es un intelectual sin ningún título. Desde su escuela secundaria que ya
discutía mucho con sus profesores. Sabía y leía más que ellos.

La primera cuestión o contribución que hace Masotta, la primera acción intelectual que resulta datable es la
participación en una revista que fundan algunos amigos o conocidos suyos, que o se habían ido de filosofía o que
estaban aún en la carrera. Es una revista que es muy conocida, un signo nacional, Contorno. Critica literaria ligada a
las ideas de forma un poco más general, incluso la política. Contorno viene un poco a contestar esto. Esta fundada
por David e Ismael Viñas, intelectuales, críticos literarios, filósofos muy importantes. Participan de toda una corriente
ensayística.

Lo que intentaban era hacer una revista que tendiera puentes entre la literatura y la política. Desde el año 53 al 59
salió esta revista. Generaba opinión, mucha gente leía para ver que pensaban. Se propusieron generar una opinión
publica y lo hicieron. Se establecían debates muy fuertes entre distintos grupos ideológicos y políticos. Eran una
especie de peronismo crítico. Lo que intentaban era establecer otra relación con el peronismo que no era la usual.

Les gustaba lo que era marxista del peronismo y no lo que era fascista. Masotta formaba como un subgrupo ahí,
junto con otros dos compañeros, Correas y Sebreli. Estaban en Buenos Aires desde los años 60, circulaban por bares
donde se juntaba la gente a discutir ideas, se quedaban hasta altas horas de la noche discutiendo. Eran
existencialistas sartreanos. Masotta era muy histriónico. Se hacían análisis el uno al otro. Masotta escribía “Aportes
para un análisis de Juan José Sebreli” y Sebreli “Aportes para un análisis de Masotta”. Se amaban profundamente,
era una especie de homosexualidad, pero sin consecuencias físicas.

Transmitir ideas o escribir sobre algunas ideas, vivir la vida de esa manera. Haciendo un culto a la existencia. Este
grupo de tres funcionaba bajo una serie de mitos que tenían que ver con ciertas películas que ellos veían en ese
momento y les influía mucho. O sea, ese hombre que viene, acomoda las cosas en una sociedad y después se va.
Masotta fue fundando esas cosas y se fue yendo también.

Entonces, el primer tiempo tiene que ver con la revista Contorno. El segundo tiempo, tiene que ver con su
pertenencia y participación en el instituto Di Tella. Fue un lugar de producción intelectual y artística vanguardista
novedosa de los años 60. El Di Tella fue fundado en 1958 con fondos de una gran empresa que había en esa época
que era Siam Di Tella, empresa que se había acrecentado con el peronismo y su política de sustitución de
importaciones, de impulso a la industria nacional; y dinero de la fundación Ford de Norteamérica. Tenia dos ámbitos:
uno para estudios artísticos y otro para estudios sociales y culturales.

El Di Tella abre toda una percepción del arte que no estaba en la Argentina. Quiebra con la percepción tradicional del
arte. Los artistas del Di Tella empiezan a hacer instalaciones, intervenciones urbanas en lugares donde no está
adecuado para eso ni está pensado que va a suceder algo artístico. Un modo de producción artística vanguardista.
Hacen al viraje del arte como una representación pictórica, alguien que pinta, hace un retrato de alguien.

Tiene que ver con un momento donde se produce el hecho artístico y ese publico vive ese momento.

Estaba toda la discusión de lo que era arte y de lo que no lo era. Masotta participa activamente de la critica cultural
de estas producciones. Participa de la lectura, de la interpretación de lo que está sucediendo ahí. Debe leer algunas
lecturas de los estructuralistas franceses. Sartre que hablaba del compromiso en el arte, en la literatura. Acá la
relación entre el arte y la política se complejiza, no tiene el nivel de linealidad que pretende Sartre. Abre la
multiplicidad de sentidos.
Masotta lee por ejemplo a Barthes, a Levi Strauss. Todos van aportando una visión que rompe con el existencialismo
y tiene que ver con desplazarse del ámbito de la conciencia. Ir de la conciencia a algo inconsciente que toma al
sujeto, que lo precede.

En esa época él se está ocupando, por ejemplo, de la historieta. Es un critico literario en esa época. No está cerca del
psa todavía pero las lecturas que él va haciendo lo preparan para recibir a Lacan, porque Lacan también trabaja en
torno a esas referencias.

Podemos pasar a la tercera época en la que ya se introduce el psa. Es introductor de Lacan en la Argentina, comienza
a leerlo porque PR se va a Franca, trae los textos de Lacan en francés y el mito dice que un día se los da. Habia
empezado el 53 hasta el 83.

En el instituto PR da una conferencia que es inaugural. La primera vez que alguien presenta a Lacan en Argentina es
en el año 64, esa conferencia que da se llama “Jacques Lacan y el inconsciente en los fundamentos de la filosofía”.

Masotta retoma a Politzer para criticarlo y para presentar a Lacan, para decir dos cuestiones: que hay que volver al
lenguaje vía el estudio también de la lingüística, de las referencias que el tiene, porque Lacan lo que dice es que el
inconsciente está estructurado como un lenguaje. En esa vuelta, ¿qué es lo que propone Masotta? Volver a Freud.
Porque ahí volvemos a este tema: ¿cuál era el problema de ese momento dentro del psa? ¿qué era lo que hacían los
de la APA? En la APA se habían “olvidado” de leer a Freud. Se había dejado de leerlo, lo cual provocaba cualquier
tipo de lectura del psa a cualquier terreno que no era psa.

Es la época donde, también, en el 65 le publican un texto que él había escrito antes que es Sexo y la traición en
Roberto Arlt. Esa es otra de las cuestiones fuertes de Masotta: su trabajo y su identificación personal con Roberto
Arlt. Masotta escribe un libro que es análisis de la novela de Arlt El juguete rabioso. También habla de los siete locos.

El 64 inaugura una época y él cada vez mas se hace lector de Lacan. Lo había analizado profundamente. Entra en una
disputa, en una discusión pública vía revistas con Rodrigué que en ese momento era la cabeza oficial de la APA. Le
critica estas cuestiones a Rodrigué. Tuvo enormes consecuencias. Que Masotta le apunte a Rodrigué y lo desarme,
porque fue así, tuvo consecuencias para el psa en Argentina. Lo que le criticaba era que no leían a Freud y que no
respetaban sus fundamentos.

¿Por qué el psa de la APA no podía leer a Lacan? Porque tenían una matriz teórica kleiniana.
Carpintero CAPITULO V. ENTRE SILENCIOS, MIEDOS Y EXILIOS

El terrorismo de Estado: los campos de concentración-exterminio en la Argentina

El 24 de marzo de 1976 asumió el gobierno de la Junta Militar jurando por los “Estatutos para el Proceso de Reorganización de la
Nación Argentina”. Los mandatos políticos fueron anulados y se hicieron arrestos masivos de dirigentes políticos, sociales y
gremiales. La dictadura militar contaba, especialmente, con el apoyo de la clase media quienes aceptaban la supresión de las
garantías constitucionales y la instauración de un orden basado en el silencio.

También el nuevo régimen recibió apoyos significativos desde diferentes estructuras de poder. Los partidos políticos
tradicionales optaron por el silencio apoyando las nuevas medidas tomadas por los militares. Los medios de comunicación se
encontraban censurados, pero muchos de ellos colaboraban activamente con la dictadura.

El verdadero objetivo del golpe militar era institucionalizar el poder de la gran burguesía y el capital financiero para incorporar a
la Argentina en el proceso de mundialización capitalista. Es decir, su objetivo era político y no militar. Para llevar adelante su
política era necesario lograr el disciplinamiento del movimiento social a través del terror. Especialmente disciplinar
económicamente a la clase obrera por el retroceso del empleo y el salario quitando la base de sustentación a las organizaciones
sindicales. Las víctimas de la dictadura fueron fundamentalmente los trabajadores. La represión fue padecida por intelectuales,
artistas, sacerdotes, políticos, amas de casa. Pero fueron los delegados de fábrica, dirigentes sindicales de base, estudiantiles y
barriales, los que constituyeron el porcentaje mayoritario de personas desaparecidas.

En esta perspectiva la condición de “subversivo” no se refería solamente a aquel que realizaba atentados sino a todo el que
pensara de manera diferente. La idea de “subversión” para los militares abarcaba desde acciones laborales, revistas de la
cultura, protestas de los estudiantes hasta la oposición de los medianos y pequeños empresarios.
Centenares de sindicatos fueron intervenidos prohibiéndose su actividad y el derecho de huelga. Los empleados públicos fueron
sometidos a la jurisdicción de tribunales militares. Casi todas las grandes fábricas industriales fueron ocupadas militarmente con
el acuerdo de los empresarios.

En el ámbito de la educación, miles de profesores, maestras, administradores y asistentes educacionales fueron despedidos.
Más de noventa carreras fueron eliminadas. Un centro de inteligencia militar fue creado en el Ministerio de Educación donde
funcionaba una red de informantes que actuaban en colegios y universidades. Los militares también iniciaron operaciones en
todos los colegios secundarios del país.

Se sostenía que la subversión cultural en occidente se debía a tres intelectuales: Marx por cuestionar la propiedad privada,
Freud por atacar la intimidad de las personas y Einstein por desafiar las ideas existenciales del espacio y el tiempo. Se quemaron
públicamente libros o se prohibieron otros. Además, se prohibió la matemática moderna ya que asociaba la teoría de los
conjuntos con la subversión. Pero esta arbitrariedad funcionaba para aumentar el terror de un poder que se creía dueño de la
vida y de la muerte.

La ERP había quedado definitivamente aniquilada. Los montoneros caracterizaban el inicio de la dictadura militar como una
victoria, ya que suponían que la represión iba a permitir una insurrección popular. Sin embargo, sus acciones no podían
disimular que no contaban con fuerzas suficientes para enfrentar a la dictadura.

Las organizaciones políticas del peronismo combativo y de la izquierda revolucionaria que actuaban en los sindicatos, las
universidades y los barrios padecían el secuestro y asesinato de miles de sus militantes y dirigentes políticos.

El objetivo del poder totalitario fue siempre impedir la reconstrucción de los acontecimientos, es decir, privar la posibilidad del
recuerdo. La dictadura llevó adelante un plan organizado y sistemático de represión basado en los campos de concentración-
exterminio para hacer desaparecer a miles de personas.

Entre 1976 y 1982 funcionaron 340 campos de concentración, negados por las Fuerzas Armadas que los denominaban Lugar de
Reunión de Detenidos. Eran los sitios en que nada se relacionaba con el Ejército los que mostraban la impunidad con la que
operaba el régimen militar. Había campos que se encontraban en viejas escuelas rurales, hospitales, viejos galpones de tranvías,
oficinas del Estado, viejas estaciones de radio provinciales, moteles en construcción.

La dictadura militar definió una nueva arquitectura de la muerte al realizarla en forma sistemática como política de Estado. El
término “desaparecidos” implicaba la voluntad de encubrir el destino del secuestrado y la identidad de sus asesinos. Para la
“historia oficial” estas personas estaban vivas y para las autoridades “prófugas” de la justicia.

Anulaban toda manifestación de rebeldía contra el orden social establecido a través del miedo instalado en nuestros cuerpos.

En este clima de represión hubo formas de resistencia. Muy pocos directores de periódicos reproducían información prohibida.
Los sectores obreros puestos a la defensiva organizaron métodos de lucha mas acordes con la represión desatada y la falta de
organización legal. Lo cual permitió que años después cuando el plan económico empezó a fracasar se intensificara el
enfrentamiento contra el poder militar. Pero fue en el campo de los derechos humanos donde comenzó a denunciarse
abiertamente al terrorismo de Estado. Entre el 71 y el 80 se formaron varias entidades de derechos humanos. Su antecedente
fue la Liga Argentina por los derechos del hombre fundada en el 37. Sin embargo, la entidad que simboliza esta época son las
Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Como dijimos anteriormente, el objetivo de la Junta Militar fue incorporar a la Argentina en el proceso de mundialización
capitalista. Para esta época se había consolidado en el mundo el predominio del capital financiero sobre el capital productivo. Es
decir, era más rentable destinar el dinero a la especulación financiera que a la producción. El Ministro de Economía Martínez de
Hoz, que acompañó a Videla durante los primeros cinco años de la dictadura, fortaleció las actividades de la burguesía
financiera. Una de las primeras medidas fue reformar el sistema financiero librando las tasas de interés y dando posibilidades a
nuevas entidades que aumentaron indiscriminadamente el crédito. El proceso de desindustrialización llevó a un aumento de la
desocupación y a la proliferación del “cuentapropismo”. El alto nivel de inflación, que llegaba a más del 300 % anual, llevaba a
que se comprara cualquier cosa pues si se tenia el dinero en el bolsillo este rápidamente perdía su valor. Los únicos que se
beneficiaban eran los especuladores, los prestamistas y las entidades financieras. Evidentemente el poder se sostenía alrededor
de la gran burguesía financiera comercial.

En el 78 los efectos de la política económica de Martínez de Hoz fueron un aumento del descontento de la clase media y obrera
y la oposición de otros sectores de la burguesía. Además, en EEUU había asumido Carter, con una política de defensa de los
derechos humanos y personalidades y organismos mundiales reclamaban contra la represión de la dictadura militar.

Ante esta situación los militares aprovecharon la realización del Mundial de fútbol en la Argentina para intentar unir a la
población contra lo que ellos llamaban una campaña antiargentina.
Para esta época la homogeneidad exhibida inicialmente por la dictadura ocultaba una sorda lucha de intereses. Los generales se
repartían cargos públicos y cientos de oficiales retirados y en actividad asumían en directorios de compañías privadas y en
puestos gerenciales de empresas multinacionales. Los miembros de la inteligencia militar se apoderaban de bienes que
pertenecían a desaparecidos y a sus familiares. Se habían negocios con muebles y otros objetos de sus casas. La codicia y la
corrupción enfrentaban a los diferentes grupos para mantener áreas de poder.

El nacimiento de un psicoanálisis “oficial” y la recepción de la obra kleiniana (1942-1955)

La recepción local de la obra de Melanie Klein es el hilo conductor del relato del desarrollo del psicoanálisis en la
Argentina y cuyo protagonista principal es Enrique Pichón-Riviére. La implantación del kleinismo inicia en los años 40
y fue uno de los ingredientes teóricos primordiales. PR fue el primero en combinar las concepciones kleinianas con la
tradición francesa. La construcción de una matriz discursiva hegemónica es la del kleinismo. Nos centraremos en el
conjunto heterogéneo de los factores que permitieron su existencia.

PR: UNA BIOGRAFÍA ENTRE EL MITO Y LA LEYENDA

Enrique Pichón-Riviére, psiquiatra y psicoanalista, devenido psicólogo social, fue también deportista, periodista y
crítico del arte, conocedor de los placeres de la vida y amigo de la noche. Pichón sigue siendo el “padre simbólico”
del lacanismo argentino, ya que todo indica que habría sido él quien, a fines de los años 50, aconsejó a Oscar
Masotta que leyera los trabajos de Lacan. En 1910, la familia partió rumbo a Buenos Aires para instalarse en Chaco y
Corrientes. Esta región, dominada por el “monte”, aún poblada por indios guaraníes, fue el escenario de la infancia
de nuestro autor, que en adelante sería apodado “el francesito”. Allí su padre intentó dedicarse sin éxito al cultivo
del algodón y del tabaco, antes de entrar en bancarrota y convertirse temporariamente en vendedor de hortalizas a
domicilio, en la cuidad de Goya. Según si propio relato, PR, fue marcado profundamente por esa infancia de colono
inmigrante, confrontado a una cultura extraña y a los peligros de la naturaleza, factores que venían a sumarse a los
fracasos comerciales de su padre.

Pasó su adolescencia en Goya y cursó el secundario en una escuela normal. Allí se interesó por los deportes, la
pintura y la poesía, también habría estado entre los fundadores de un club de fútbol y del Partido Socialista local. A
los 18 años partió a Rosario a estudiar medicina donde fue contratado como “profesor de urbanidad y de francés”.
Una fuerte neumonía lo obligó a regresar a Goya y luego partió a Baires a retomar medicina en una pensión. Allí
conoció por ejemplo a Roberto Arlt. Este hombre habría llevado a PR, por primera vez, a un estadio de fútbol y lo
acompañaría más tarde en las páginas del diario Crítica, donde nuestro autor habría de escribir sobre el arte y
deportes. La fascinación ante el misterio y la tristeza fueron sentimientos que se hicieron presentes a lo largo de
toda la vida de Pichón. Él los atribuía en parte a su exposición al mundo mítico y al pensamiento mágico de los
guaraníes, cuya cultura situaba la muerte como valor organizador. De este modo, ya adolescente, escribía poemas
en francés.

Hacia 1934, antes de recibirse, Pichón había comenzado a ejercer como practicante en el asilo de oligofrénicos de
Torres, en el norte de Baires. Allí realizo algunas investigaciones sobre los problemas sexuales de los “débiles
mentales”, asombrándose por las propiedades benéficas de la práctica del fútbol con los pacientes internados.

LA PSIQUIATRÍA, LA MUERTE Y EL PSA

En 1936, PR accedió por concurso a un cargo de médico en el Hospicio de las Mercedes, comenzó también a atender
pacientes en su propio consultorio privado. Además, publicó una monografía psiquiátrica que se trataba de una
comparación entre las escuelas francesa y alemana hecha desde una perspectiva dinámica, haciendo alusión, ya
entonces, a Jacques Lacan. En esta época comenzó a frecuentar a Rascovsky. Juntos é y Pichón, iban a funcionar
como el núcleo local para la fundación de la APA.

En rigor de verdad, el encuentro de PR con el psa se había producido en contextos bastantes particulares. A fines de
los años 30, el joven psiquiatra hacía sus primeros tanteos en el medio asilar. Confrontando a la realidad angustiosa
de la locura y el encierro, siempre trató de producir respuestas innovadoras. Ante la falta de atención terapéutica de
los alienados, recurría a un arsenal de métodos alternativos y no ortodoxos, desde el fútbol hasta el psa, por no
mencionar la formación grupal de los enfermeros. De este modo, su voluntad reformadora y de izquierda, además
de sus simpatías artísticas y marginales, lo llevaron a cuestionar la lógica asilar, comenzando por los lazos jerárquicos
(muerte de jefe de servicio).
A principio de los años 40, Pichón haría de la epilepsia el paradigma de la psicosis y de la enfermedad mental en
general. En primer lugar, esto implicaba un doble desplazamiento con relación a la histeria, cuadro inaugural del psa.
La epilepsia pichoniana venía a plantear el problema más bien masculino de un cuerpo torturado por la agresividad,
la culpabilidad y la pulsión de muerte. Interpretaba entonces la crisis epiléptica como una formación sintomática.
Pichón también fue uno de los introductores del electroshock en la Argentina. Era una forma de aliviar al yo
satisfaciendo sus tendencias masoquistas y engañando al superyó.

Pichón, por otra parte, experimentaba con drogas como el cardiazol, con el fin de provocar convulsiones a
repetición. Siguiendo el modelo abreactivo del primer Freud, administraba anestésicos a los enfermos, con el fin de
inducir el sueño y de facilitar así la expresión de los conflictos inconscientes y su asimilación por parte del yo. En
suma, si la convulsión ayudaba a eliminar el conflicto más importante, la abreacción luego del sueño inducido
resultaba un buen complemento, aliviando la tensión entre el yo y el ello. Esto no se limitaba al campo de la
psicopatología; Pichón consideraba, por ejemplo, en el dominio del arte la creación como una vía de escape ante lo
siniestro.

En los años 40, podría decirse que Pichón solo recurría al psa como psiquiatra. Hasta entrados los años 50, Pichón
mantendría una identidad fuertemente médica y psiquiátrica. Cierto es que el rol de “psicoanalista” a secas aún no
estaba establecido en el plano social. No obstante, cuando esta independencia fuera un hecho consumado, Pichón
ya habría elegido identificarse con el rol de psicólogo social. En suma, a nivel profesional, podría afirmarse que nunca
terminó de identificarse plenamente como psicoanalista.

Como la mayoría de sus colegas de la APA, en los años 40 también se dedicó a la cuestión psicosomática. De tal
modo, ya en el 43, Pichón aplicaba sus hipótesis sobre la epilepsia tanto a la neurosis obsesiva como a la jaqueca.

LA RECEPCIÓN LOCAL DE LA OBRA KLEINIANA

La constitución de la psi social pichoniana y la “tradición grupal” de los años 50 y 60 no podrían ser comprendidas sin
realizar un estudio de la recepción local de esa corriente teórica importada de Inglaterra. Melanie Klein fue la
primera analista que logró confrontarse abiertamente con algunas de las ideas freudianas. Se dedicó al análisis de
niños, comenzando por su propio hijo. En 1924 se situó en el centro de las primeras querellas sobre la teoría y la
técnica del psa en niños que iban a oponerla a Anna Freud por el resto de su vida. Mientras Anna proponía un
análisis de tipo casi educativo, centrado en el yo y en los mecanismos de defensa, Melanie analizaba el juego del
niño e interpretaba la transferencia a la luz de fantasmas infantiles inconscientes. Si la primera consideraba el
abordaje del niño como radicalmente diferente del tratamiento del adulto, para la segunda había que analizar
incluso las tendencias agresivas que dominaban al bebé desde el comienzo de su vida.

LAS PRIMERAS FILIACIONES DEL GRUPO FUNDADOR DE LA APA

Para tener una idea más precisa de las filiaciones teóricas podemos tomar como muestra los primeros contenidos de
su órgano, la Revista de Psa, creada en el 43. Ya en el primer número, el mensaje de cordialidad de Jones era seguido
por uno de Karl Menniger. Este último, además de ser antikleiniano militante, trazaba una historia del psa bastante
singular: “El psa nació como una necesidad terapéutica de interpretar y de aliviar los sufrimientos de un
determinado sector de pacientes. Su evolución ulterior lo llevó a ampliar el campo de las actividades médicas; por
otra parte, aspectos hasta entonces insospechados de la medicina interna se transformaron en tierra fértil para sus
investigaciones. Así surgió la medicina psicosomática actual. “

No parece extraño que en el 43 este tipo de discurso haya podido interesar a Garma, Rascovsky y Pichón, atraídos
como estaban por las afecciones psicosomáticas. Si Pichón iba a privilegiar finalmente otros enfoques, Rascovsky iba
a establecer con la escuela liderada por Alexander una relación más directa. Garma era el miembro más célebre de la
asociación y ya se perfilaba como un teórico bastante autónomo y heterodoxo. En cuanto a Cárcamo, reproducía una
comunicación muy ecléctica sobre el psa de la religión maya-azteca y el sacrificio humano. Citaba a Jones y a
Abraham tanto como a Anna Freud. Marie Langer comentaba un articulo de Rank donde se minimizaban las
diferencias teóricas entre Anna y Melanie, proponiendo una técnica combinada. Langer era una representante
directa de la “escuela de Viena”. Viendo el interés de Aberastury por el análisis de niños, Garma, su analista, la
orientó en el 42 hacia los trabajos kleinianos. En el 45, ella entablaría directamente con Klein una correspondencia y
supervisión epistolar que habrían de continuar hasta el 57. Los primeros intercambios entre ellas se produjeron en
un plano técnico. Por ello Aberastury no se privaba de combinar a voluntad las técnicas de Anna y Melanie. El
abanico de lecturas de Aberastury no se limitaba para nada a la “escuela inglesa”.

LAS SIGNIFICACIONES PARTICULARES DE LA ELECCION KLEINIANA

La hegemonía del kleinismo en el seno de la APA fue el resultado de una construcción histórica progresiva. A primera
vista, todo indica que las posiciones teóricas de los hombres eran muy eclécticas, con diferentes matices. Las
mujeres, por su parte, aunque estuvieran muy a tanto de los debates teóricos actuales, estaban más focalizadas en
intereses precisos, como la infancia y la maternidad.

En esa época, Freud acababa de morir en Londres y eran dos mujeres las que se disputaban su legado. Anna
representaba la disciplina y la educación, situándose más del lado de la represión que de lo reprimido, del lado
normativo y masculino más que del costado expresivo o femenino. Melanie, en cambio, se presentaba a sí misma
como la mujer innovadora y audaz que podía mantener al psicoanálisis con vida.

Teniendo en cuenta lo que acabamos de enunciar, es fácil comprender cómo Marie Langer militante que acababa de
participar en la Guerra Civil española y que se iba a convertir en feminista, pudo finalmente preferir a Melanie Klein.
Aquella no solo aparecía como una fuente de inspiración teórica; para las mujeres de la APA, sería también un
modelo de identificación profesional con connotaciones de género, una mujer realizada gracias a sus propios
méritos, que había tenido el coraje de enfrentarse con la ortodoxia institucional. Las esposas de Pichón y Garma se
dedicaron al análisis de niños desde una perspectiva kleiniana por las razones anteriores. En cuanto a Garma, en
1931, en su trabajo de aceptación a la BPI, tuvo la osadía de desafiar las teorías freudianas sobre la psicosis, en
especial respecto del abandono de la realidad y de la represión. Mientras Freud afirmaba que el psicótico se
apartaba de la realidad en provecho del ello, Garma sostenía más bien que se sometía de forma masoquista al
sadismo del superyó, lo cual implicaba tanto una renuncia pulsional como un abandono de la realidad. Mas tarde, en
el 37, afirmaría que el psa se dividía en tres corrientes: la reichiana, de vocación social; la kleiniana, centrada en los
fantasmas inconscientes; y la annafreudiana, a mitad de camino entre las dos primeras. En el 45, en la Revista de
Psa, comentaría un artículo sobre la sublimación y la internalización de su ex compañera y amiga, Paula Heimann,
que ya era la mano derecha de Klein. De este modo, Garma, sirviéndose de expresiones tales como “objeto malo”,
“padres introyectados” e “interpretar la agresividad”, ya se expresaba en términos perfectamente kleinianos, lo cual
iba a hacerse cada vez más evidente en el futuro. En el 49 Jones renunció a su cargo de presidente cediendo su lugar.
Fue en ese congreso y en ese contexto que Garma y su nueva compañera se acercaron por primera vez a Melanie,
gracias a la mediación de Heimann los Garma pudieron establecer con la célebre analista una relación bastante
fluida. En consecuencia, en enero del 52 durante el verano argentino, pasarían algunas semanas en Londres,
supervisando con ella cotidianamente. Es claro que Garma, como todos los miembros de la primera generación de
analistas de la APA que se hicieron kleinianos, estaba lejos de adherir ciegamente al kleinismo y de elevarlo a la
condición de dogma. Sin embargo, muchos de los miembros de la segunda generación lo harían. Todo indica que
Garma y PR fueron los introductores del kleinismo en el plano teórico. Sin embargo, en el nivel de la práctica, sus
mujeres fueron las primeras en dedicarse al análisis de niños desde una perspectiva kleiniana.

Además de servirse de su obra para renovar los enfoques psiquiátricos, Pichón, cautivado como estaba por el mundo
mágico de su infancia, encontraba en la teoría kleiniana (sobre todo en su concepción de la fantasía y de la
sublimación) una herramienta especialmente apropiada para canalizar sus inquietudes literarias y estéticas.

VIDA Y OBRA DE JOSE BLEGER

Bleger es de la segunda generación de psicoanalistas. Es discípulo de PR y se analizaba con él. Bleger nace en 1922 y
muere el 20 de junio del 72. La producción que tuvo es notable. Nace en Ceres, cuidad del norte de Santa Fe. Era
judío de padres rusos. Su familia tenía la despensa del pueblo. Bleger se crio en ese contexto, muy arraigado a su
condición judía. A los 12 años lo mandan a Rosario a estudiar viviendo en una pensión. Allí asistió al colegio
secundario y a la universidad nacional del litoral (luego universidad nacional de rosario) en la facultad de medicina.

Trabajó en persona con Clemente Álvarez en la cátedra de clínica. Después se va a trabajar con Teodoro Fracassi,
neurólogo con orientación comunitaria, higienista de la salud mental que en esa época se llamaba higiene mental.
Bleger desde muy joven empieza a ser parte del Partido Comunista. Es antifascista y antiperonista lo cual le trae
bastantes problemas porque cuando él se recibe con esa orientación comunitaria su pretensión es ingresar en algún
servicio de salud de servicio público, y en esa época si no eras peronista no entrabas. Decide irse a Santiago del
Estero, un lugar no tan codiciado para realizar esa experiencia como médico de pueblo y de familia.

Bleger ha sido un gran investigador, su curiosidad y producción fue notable. Se relaciona con diferentes provincias:

- En Tucumán conoce a un ruso que se encontraba huyendo, había traído las teorías de Pavlov al país. Gavrilov
intenta hacer un cruce entre el psa y la reflexología pávloviana. Entonces a Bleger le interesa y se pone en
contacto con él.

- En Córdoba se encuentra con un psiquiatra Gregorio Bermann. Tenía el Instituto Neuropático donde hacían
clínica de psiquiatría, de neurología, muy ligados al psicoanálisis. Bleger empieza a ser como su discípulo.
Empieza a atender allí de vez en cuando y con ello a empapar de psa.

Bleger no estaba habilitado por la APA, no había entrado allí todavía. Empieza a pensar en tratamientos cortos o sea,
una especie de psa simplificado y en tratamientos que confiaban mucho en los medicamentos. Era un interés de la
época. La administración de fármacos habilitaba o facilitaba ciertos accesos a la conciencia. Inventaba una especie
de análisis ligado a la administración de fármacos. Todos estaban en esta época preocupados por hacer un abordaje
integral, que incluyera cuerpo y mente. En los años 40 en la APA estaban trabajando la psicosomática.

Comienza a viajar a Buenos Aires a participar de ciertas actividades de la APA y sobre todo a analizarse con PR.

En el año 54 se postula como candidato para ingresar en la APA y lo aceptan. Allí decide mudarse a Buenos Aires. Ya
había tenido dos hijos. Bleger era el médico del pueblo, por lo tanto, frente a cualquier eventualidad iban a golpearle
la puerta a cualquier hora. Una noche él, dormido, le entrega un botón a una mujer. Ella toma eso y al otro día
estaba espléndida. Allí comienza a desconfiar de la medicina clásica y de la farmacología, dándose cuenta de que
otra cosa sucedía. Se inclinó a estudiar esa “otra cosa” y a dedicarse al psicoanálisis. Llega a Buenos Aires y empieza
a trabajar allí en una clínica que ese emblemática de esa época.

Bleger participa en la APA. Sistemáticamente Bleger critica las instituciones en las que participa, pero no se va de
ellas. En el 56 se abre la primer carrera de psicología en Rosario. En el 57 en Baires. En el 58 surge este libro,
Psicoanálisis y Dialéctica Materialista, donde Bleger trata de conciliar lo inconciliable de ese momento: psa y
marxismo. Para explicarle a los miembros del Partido Comunista que el psa era revolucionario y para explicarle a los
psa que se podía hacer algún tipo de practica que no tuviese que ver con esa ortodoxia que ellos estaban realizando,
y que tenga que ver con pensar al psicólogo y al psa como un agente de cambio, agente social. Este texto es
inaugural en el sentido de que es uno de esos psa de la APA, una institución cerrada y rígida, que se anima a saltar al
otro lado. Al lado de la universidad, a la formación de los psicólogos. Se acababa de inaugurar la historia de la
profesión.

Los psicólogos no podían tener un consultorio y tampoco ser psicoanalistas, porque para eso tenían que ser médicos.
Entonces, en esa época, negociaron abrir ese instituto para atender gratuitamente desde el psa a la comunidad, pero
la atención era solamente por un año. Entonces llegabas a donde llegabas con el análisis. Esa era la transacción que
había con los jerarcas de la APA.

En el 58 es profesor de “Introducción a la psicología” en la UBA. En el 59 en rosario docta la primera cátedra de psa


de Latinoamérica, la primer catedra de psa en Latinoamérica la inaugura Bleger en el 59.

Se convierte en el líder de esos grupos jóvenes que comienzan a presionar para que se levante la restricción de la
terapéutica, cosa que sucede muchísimo después porque entre medio hay dos golpes de estado. En el 85 los
psicólogos pueden practicar una terapéutica. Es bastante reciente.

Le critican que el quiere reivindicar al psa cuando el psa es burgués, una ciencia burguesa y una falsa ciencia. Bleger
intenta entablar un dialogo. El Partido Comunista le pide a Bleger que se retracte de lo que esta diciendo. En el año
62 viaja a la Union soviética y ve algo que lo desarma: cómo trataban a los judíos. Cuando retorna, renuncia al
partido comunista. En el año 63 aparece otro libro, Psicología de la Conducta. Lo sigue retomando a Politzer pero
suma a su estilo como un marco teórico a Daniel Lagache. Intentó un proyecto unificador llamado “Teoría genera de
la conducta”. Unificar psi y psa centrado en el concepto de conducta.
Bleger al mismo tiempo era existencialista, o tenía un aire existencialista. Este libro, Psi de la conducta, son las clases
de él. Es una revisión de las clases, una especie de manual que hace él con consejos, con aproximaciones a temas. Es
una especie de salud mental a la criolla. De Lagache a la criolla. Un intento de unificar en torno a este concepto de
conducta a la francesa, o sea, conducta en sentido amplio y no la conducta al estilo conductista de Watson.

Desde el año 62 al 65 Bleger qué hace. Volvemos a esto de qué pueden hacer los psicólogos que no sea hacer el
paramédico, el ayudante médico, el testista. Bleger comienza a explorar estos ámbitos de qué puede hacer el
psicólogo, dice que el psicólogo tiene que salir del ámbito privado para dedicarse a lo comunitario. Salir de la
enfermedad para dedicarse a la prevención, a la vida cotidiana. Esto abre la posibilidad para el que el psicólogo
empiece a trabajar con la gente. La idea es que salga a la calle. Entonces comienza a hablar de psicohigiene, de
higiene mental, como le decían en esa época. Publica en el 66 Psicohigiene y Psi Institucional. Que el psicólogo
pueda desplazarse del campo de la enfermedad individual al campo de la salud comunitaria. Abrió todo este campo
que es en lo que los psicólogos se ocupan actualmente, entre otras cosas.

Este último libro sale en el año del golpe de Onganía, en el 66. Ahí la época dorada de la Universidad termina,
muchos docentes se van de la uni y entre ellos Bleger. Se retrotrae al consultorio. En el 67 edita un libro titulado
Simbiosis y Ambigüedad.

¿Qué pasa en la APA? Venía sucediendo un clima opresivo, etilista. Una segunda o tercera generación de analistas se
empezaban a sentir molestos con este tipo de institucionalidad. Los psicoanalistas que habían logrado su posición
habían logrado ingresar a la APA. Querían llevar el psa a esos ambitos comunitarios fuera del consultorio. Por otro
lado, los psicólogos, querían ingresar a la APA para ser psicoanalistas. Bleger funciona como un nudo en esa
problemática, él era psicoanalista en la APA, tenia esas condiciones para formar psicoanalistas, y les enseñaba psa a
psi que no iban a poder ser psa.

Cuando se arma el conflicto con el grupo Plataforma, empiezan a formarse grupos dentro de la APA que presionan
fuertemente para que cambien las condiciones y que los psa puedan hacer otras cosas. Muy influenciados por la
ideología de izquierda, por todo lo que estaba sucediendo en la Argentina en los años sesenta, de extrema
politización de los intelectuales. Hicieron una presentación y toda una serie de reuniones hasta que rompieron con la
APA. Bleger en el momento que hubo que romper no firmó el documento. Decidió quedarse en la APA. Bleger decía
también que estos grupos se estaban dejando llevar demasiado por la ideología y nada por el psa.