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Conductividad térmica

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La conductividad térmica es una propiedad física de los materiales que mide
la capacidad de conducción de calor. En otras palabras, la conductividad
térmica es también la capacidad de una sustancia para transferir la energía
cinética de sus moléculas a otras adyacentes o a sustancias con las que está
en contacto. En los sólidos metálicos, el calor al igual que la electricidad, es
conducido por los electrones libres que se mueven en la red estructural del
metal. En todos los sólidos, incluso en los metálicos, el calor se conduce
mediante la transmisión de energía vibratoria de los átomos adyacente. Los
sólidos no metálicos son aislantes por su baja conductividad térmica. En
el Sistema Internacional de Unidades, la conductividad térmica se mide en W/
(m·K) (equivalente a J/(m·s·K))
La conductividad térmica (a menudo representada como k, λ, o κ) es la
capacidad intrínseca de un material para conducir calor. Es uno de los tres
métodos de transferencia de calor, siendo los otros dos: convección y
radiación. Los procesos de transferencia de calor pueden cuantificarse en
términos de las ecuaciones de velocidad correspondientes. La ecuación de
velocidad en este modo de transferencia de calor está basada en la Ley de
Fourier de conducción de calor.
La conductividad térmica es una magnitud intensiva porque no depende de la
masa y al dividir la porción de materia en pequeños pedazos sus propiedades
no son aditivas. Su magnitud inversa es la resistividad térmica, que es la
capacidad de los materiales para oponerse al paso del calor. Para un
material isótropo (sus propiedades no cambian con la dirección) la
conductividad térmica es un escalar:
donde:
, es el flujo de calor (por unidad de tiempo y unidad de área). Es un
campo escalar por lo que las ecuaciones de variación de temperatura no
son tan complejas.
, es el gradiente de temperatura.
Una conductividad térmica de 1 vatio por metro y kelvin indica que una
cantidad de calor de un julio (J) se propaga a través de un material por
conducción térmica:

 en 1 segundo
 por una superficie de 1 m²
 por un espesor de 1 m que es la separación entre las dos
capas.
 cuando la diferencia de temperaturas entre las dos caras es
de 1 K.
Cuanto mayor sea su conductividad térmica, un material será mejor
conductor del calor. Cuanto menor sea, el material será más aislante.
Por ejemplo, el cobre tiene una conductividad de 385 vatios por kelvin y
metro, y es más de 10000 veces mejor conductor del calor que
el poliuretano (0,035 vatios por kelvin y metro).
Índice

 1Analogías con los demás fenómenos de transporte


 2Origen molecular de la conductividad
 3Conductividades térmicas de los materiales
 4Tabla de Conductividades Térmicas
 5Factores que influyen en la conductividad térmica
o 5.1Temperatura
o 5.2Cambios de fase del material
o 5.3Estructura del material
o 5.4Conductividad eléctrica
o 5.5Convección
 6Conductividad térmica de los elementos químicos
 7Cálculo de la Conductividad Calorífica para Gases
 8Véase también
 9Referencias
o 9.1Bibliografía

Analogías con los demás fenómenos de


transporte[editar]
Así como la viscosidad en el transporte de cantidad de movimiento
indica el grado de resistencia entre el movimiento de las capas de fluido;
la difusividad en el transporte de masa indica el grado de resistencia al
movimiento molecular de sustancias en una determinada;
la conductividad térmica indica la resistencia a la transferencia de calor
entre dos capas a diferentes temperaturas.

Origen molecular de la conductividad[editar]


Cuando se calienta la materia la energía cinética promedio de sus
moléculas aumenta. La conducción de calor molecular se describe a
partir de la Ley de Fourier y la conducción de calor macroscópica se
describe sin tener en cuenta los fenómenos a nivel molecular más bien
por un balance de energía. Por tanto la conducción térmica difiere de la
convección térmica en el hecho de que en la primera no existen
movimientos macroscópicos de materia, que sí ocurren en el segundo
fenómeno. Todos los sólidos y los fluidos con flujo laminar tienen la
posibilidad de transferir calor mediante conducción térmica, mientras
que la convección térmica en general solo resulta posible en fluidos con
flujo turbulento. La conducción cambia dependiendo de si son gases,
líquidos o sólidos. Si son gases, las moléculas poseen un movimiento
desordenado y continuo y chocan entre sí intercambiando energía y
momento lineal. Si una molécula se desplaza desde una zona de mayor
temperatura a otra de menor temperatura, lo hace en línea recta y
transfiere la energía cinética a estas otras que poseen menor energía
cinética. Esta transferencia es mayor cuando las moléculas son
pequeñas como las de hidrógeno, si la transferencia se midiese
mediante la velocidad de transferencia de calor. La conductividad
térmica aumenta aproximadamente según la raíz cuadrada de la
temperatura absoluta y es independiente de la presión a bajas
atmósferas (menor a 10 atm). Cuando la presión es muy
baja vacío entonces la conductividad tiende a cero porque las moléculas
cesan el movimiento que les permite la transferencia. Para líquidos, las
moléculas están más juntas entre sí y los campos de Fuerzas
intermoleculares son mayores por lo que la Teoría cinética ya no es
aplicable. Por este motivo, se obtuvieron correlaciones mediante
modelos que se ajustaron a datos experimentales mediante métodos
semi-empíricos. La conductividad térmica varía de manera moderada
con la temperatura, es decir que puede expresarse de manera lineal:
K=a+bT donde a y b son constantes empíricas. "a" es la conductividad
térmica a una temperatura de referencia y "b" es el coeficiente de
conductividad térmica que contempla la variación de la conductividad
con respecto a la conductividad a la temperatura de referencia. Si la
variación con la temperatura es pequeña entonces se puede considerar
constante en ese rango de temperatura. Esto ocurre también para la
densidad y el calor específico. Las conductividades térmicas de los
líquidos son independientes de la presión. Para alimentos que son
mezclas de sustancias simples, las propiedades de mezcla son una
ponderación de la propiedades de las sustancias simples, en esta
sección no se discute esto. Para los sólidos metálicos y no metálicos ya
se comentó en el principio.

Conductividades térmicas de los materiales[editar]


La conductividad térmica es una propiedad de los materiales que
valora la capacidad de transmitir el calor a través de ellos. Es elevada
en metales y en general en cuerpos continuos, es baja en polímeros, y
muy baja en algunos materiales especiales como la fibra de vidrio. Para
que exista conducción térmica hace falta una sustancia, de ahí que es
nula en el vacío ideal, y muy baja en ambientes donde se ha practicado
un vacío bajo. Difiere de la radiación, en que no se necesita un medio
para la transferencia de energía.
El coeficiente de conductividad térmica (κ) caracteriza la energía capaz
de transportar por unidad de tiempo, unidad de longitud de separación
entre las capas y la unidad de variación de temperatura entre las capas.
Es una propiedad intrínseca de cada material que varía en función de la
temperatura a la que se efectúa la medida, por lo que suelen hacerse
las mediciones a 300°K para poder comparar unos elementos con otros
porque a esa temperatura es más fácil realizar las mediciones. Si hay
más de un componente en la mezcla como por ejemplo, un muro de
ladrillo con juntas de mortero, se obtiene en laboratorio un λ útil,
media ponderada de los coeficientes de cada material. Esto no significa
que sea heterogéneo.

Tabla de Conductividades Térmicas[editar]


La conductividad térmica depende de la temperatura local, la presión
local, la diferencia de temperatura, la diferencia de presiones, la
naturaleza de la sustancia, la geometría y el área de la superficie.

Conductividades térmicas de diversos materiales en W/(K·m)

Material κ Material κ Material κ

Acero 47-58 Corcho 0,03-0,04 Mercurio 83,7

Agua 0,58 Estaño 64,0 Mica 0,35

Aire 0,02 Fibra de vidrio 0,03-0,07 Níquel 52,3

Alcohol 0,16 Glicerina 0,29 Oro 308,2

Alpaca 29,1 Hierro 80,2 Parafina 0,21

Aluminio 237 Ladrillo 0,80 Plata 406,1-418,7

Amianto 0,04 Ladrillo refractario 0,47-1,05 Plomo 35,0

116-
Bronce Latón 81-116 Vidrio 0,6-1,0
186

106-
Zinc Litio 78,38 Cobre 372,1-385,2
140

Madera 0,13 Tierra húmeda 0,8 Diamante 2300

Titanio 21,9

En algunos procesos industriales se busca maximizar la conducción de


calor, bien utilizando materiales de alta conductividad, bien
configuraciones con una gran área de contacto, o ambas cosas.
Ejemplos de esto son los disipadores y los intercambiadores de calor.
En otros casos el efecto buscado es justo el contrario, y se desea
minimizar el efecto de la conducción, para lo que se emplean materiales
de baja conductividad térmica, vacíos intermedios (ver termo), y se
disponen en configuraciones con poca área de contacto.

Factores que influyen en la conductividad


térmica[editar]
Temperatura[editar]
El efecto de la temperatura en la conductividad térmica es diferente para
metales y para no metales. En metales la conductividad es
primariamente debido a electrones libres. De acuerdo con la Ley
Wiedemann-Franz la conductividad térmica de los metales es
aproximadamente proporcional al producto de la temperatura absoluta
expresada en Kelvins, multiplicada por la conductividad eléctrica. En
metales puros, la resistividad eléctrica frecuentemente se incrementa de
manera proporcional a la temperatura, y por tanto la conductividad
térmica permanece aproximadamente constante. En aleaciones, el
cambio de conductividad eléctrica es usualmente menor y por tanto la
conductividad térmica se incrementa con la temperatura,
frecuentemente de manera proporcional.
Por otro lado, la conductividad en los no metales se debe
fundamentalmente a las vibraciones de la red (ver intercambio
de fonones). Excepto para cristales de calidad alta a bajas
temperaturas, el camino libre medio de un fonón no se reduce de
manera significativa para altas temperaturas. Por tanto la conductividad
de los no metales es aproximadamente constante. Así la conductividad
térmica es baja siempre y cuando la temperatura no sea demasiado
baja. A bajas temperaturas por debajo de la temperatura de Debye la
conductividad decrece justo como lo hace la capacidad calorífica. Con la
forma matemática de conductividad en función de la temperatura,
mediante el Teorema de Valor Medio, se obtiene un valor promedio bajo
la premisa de que la razón de transferencia de calor a través de un
medio con conductividad térmica promedio es igual a la razón de
transferencia a través del mismo medio con conductividad variable. A
través de este ecuación, se demuestra que la conductividad térmica
promedio es igual al valor de la conductividad térmica en la temperatura
promedio. El gradiente de temperatura con respecto a la posición es
función de b. Si b es mayor a cero entonces va en descenso. Si b es
menor a cero entonces va en aumento. Si b es igual a cero entonces es
constante.
Cambios de fase del material[editar]
Cuando un material sufre cambios de fase de sólido a líquido o de
líquido a gas, la conductividad térmica puede cambiar. Como resultado
ocurre que la conductividad del agua es KW/m.K y cuando se congela
es KW/m.k a una atmósfera de presión.
Estructura del material[editar]
Las substancias cristalinas puras pueden exhibir diferentes
conductividades térmicas en diferentes direcciones del cristal, debido a
diferencias en la dispersión de fonones según diferentes direcciones en
la red cristalina. El zafiro es un ejemplo notable de conductividad
térmica según la dirección, con una conductividad de 35 W/(m·K) a lo
largo del eje-c, y 32 W/(m·K) a lo largo del eje a.1
Conductividad eléctrica[editar]
En metales, la conductividad térmica, varía muy a la par con la
conductividad eléctrica de acuerdo con la ley de Wiedemann-Franz ya
que los electrones de valencia que se mueve libremente transportan no
solo corriente eléctrica sino también energía calórica. Sin embargo, la
correlación general entre conductancia eléctrica y térmica no se
mantiene para otros materiales, debido a la importancia de la
transmisión por fotones en no metales.
Convección[editar]

En sistemas de gases de escape se utilizan recubrimientos cerámicos con baja


conductividad térmica para prevenir que el calor alcance componentes sensibles

El aire y otros gases generalmente son buenos aislantes, en la ausencia


de convección, por lo tanto, muchos materiales aislantes funcionan
simplemente bajo el principio de que un gran número de huecos llenos
de gas prevendrán la convección a gran escala. Ejemplos de esto
incluyen el poliestireno expandido y extruido (popularmente conocido
como "styrofoam") y el aerogel de sílice. Aislantes naturales y biológicos
como el pelaje y las plumas alcanzan efectos similares inhibiendo
dramáticamente la convección del aire o el agua cerca de la piel del
animal.
Los gases ligeros, como el hidrógeno y el helio típicamente tienen alta
conductividad térmica. Gases densos como el xenón y
el diclorodifluorometano tienen baja conductividad térmica. Una
excepción, el hexafluoruro de azufre que se utiliza en interruptores de
potencia en subestaciones eléctricas, un gas denso, tiene una
conductiviad térmica relativamente alta debido a su capacidad calorífica.
El argón, un gas más denso que el aire, muchas veces se usa como
aislante de cristales (en ventanas de cristal doble) para mejorar sus
características aislantes al igual que en el interior de bombillas
eléctricas.
Conductividad térmica de los elementos
químicos[editar]
Conductividad térmica de los elementos2 a 27 °C en (W·m−1·K−1):

H He

Li Be
B C N O F Ne
84,7 200
Na Mg Al Si
P S Cl Ar
141 156 237 148
K Ca Sc Ti V Cr Mn Fe Co Ni Cu Zn Ga Ge As
Se Br Kr
102,4 200 15,8 21,9 30,7 93,7 7,82 80,2 100 90,7 401 116 40,6 59,9 50
Rb Sr Y Zr Nb Mo Tc Ru Rh Pd Ag Cd In Sn Sb I
Te Xe
58,2 35,3 17,2 22,7 53,7 138 50,6 117 150 71,8 429 96,8 81,6 66,6 24,3 45
Cs Ba Hf Ta W Re Os Ir Pt Au Hg Tl Pb Bi Po
* At Rn
35,9 18,4 23 57,5 174 47,9 87,6 147 71,6 317 8,34 46,1 35,3 7,87 20

Fr Ra ** Rf Db Sg Bh Hs Mt Ds Rg Cn Nh Fl Mc Lv Ts Og

La Ce Pr Nd Pm Sm Eu Gd Tb Dy Ho Er Tm Yb Lu
*
13,4 11,3 12,5 16,5 15 13,3 13,9 10,5 11,1 10,7 16,2 14,5 16,9 38,5 16,4
Th U Np Pu
** Ac Pa Am Cm Bk Cf Es Fm Md No Lr
54 27,6 6,3 6,74

Cálculo de la Conductividad Calorífica para


Gases[editar]
Del mismo modo que con viscosidad, existen gráficas que muestran la
variación de la propiedad con la presión y temperatura. Hay dos
gráficas, en una se estima la conductividad calorífica crítica y en otra se
utiliza la conductividad calorífica estándar (a presión de 1 atm y a la
temperatura de referencia) como valores de referencia. Se basan en el
principio de Estados correspondientes. La gráfica de conductividades
críticas consiste en calcular la conductividad térmica reducida que es el
cociente entre la conductividad térmica crítica y la conductividad térmica
a una determinada presión y temperatura. La propiedad reducida se
encuentra en función de la temperatura y presión relativas. La
temperatura y presión relativas son los cocientes entre las magnitudes
de las propiedades y las magnitudes críticas. Sirve para gases
monoatómicos y da valores aproximados para gases poliatómicos. De la
gráfica de conductividades críticas se observa que para bajas
presiones, la conductividad tiende a ser una función de T. Se vuelve
independiente de la presión a 1 atm de presión. La conductividad
calorífica aumenta con la temperatura cuando se trata de gases de baja
densidad y la conductividad calorífica disminuye con el aumento de la
temperatura cuando se trata de líquidos. En la región líquida , la
correlación es aún menos satisfactoria y se observan máximos de la
curva K frente a T para sustancias Polares como el Agua. La
determinación de la conductividad térmica crítica se realiza de dos
maneras: a) si se conoce la conductividad térmica a una determinada
temperatura y presión, a ser posible en unas condiciones próximas a las
que se desea la conductividad térmica, se lee la conductividad relativa
de la gráfica y se calcula la conductividad calorífica crítica. b) se puede
estimar mediante una correlación para gases a baja densidad y
determinar la conductividad relativa gráficamente, para luego calcular la
conductividad térmica crítica. La gráfica de conductividades estándar
utiliza la predicción de la conductividad estándar que es la conductividad
a la presión atmosférica y a la temperatura de referencia. Luego con los
datos de presión y temperatura relativos se marca en la gráfica la
conductividad calorífica relativa y se calcula la conductividad calorífica
crítica. La conductividad calorífica para mezclas gaseosas se estima por
métodos pseudocríticos. Si se poseen los valores experimentales se
utiliza la forma de la Ecuación de Wilke-Chang. Estos datos provendrán
de la correlación para gases a baja densidad en caso de tratarse de
mezclas a baja densidad. La correlación se deduce de la Teoría de la
Conductividad Calorífica de los Gases a Baja Densidad. En caso de
trabajar con mayores presiones hay que aplicar un factor de corrección
así como la fugacidad para corregir la presión real a la que se somete
un gas. La fugacidad es un factor de corrección que contempla la
variación de la presión debido a las fuerzas intermoleculares. La falta de
correlaciones para estimar la conductividad calorífica de mezclas de
gases a altas presiones impide el desarrollo de los factores de
corrección. Para líquidos se utiliza la correlación que surge de la Teoría
de la conductividad calorífica para líquidos. La correlación es
la Ecuación de Bridgman y se basa en que las moléculas están
encerradas en "jaulas" limitadas por las moléculas más próximas, la
velocidad del sonido es la velocidad promedio de las moléculas y parte
de los resultados para la Teoría cinética de las esferas rígidas. Para
sólidos, las conductividades caloríficas han de determinarse
experimentalmente. En el caso de Sólidos porosos, la conductividad
calorífica depende del tamaño de los poros, fracción de huecos y el
líquido que circula por dentro de los poros. Para cristales, tiene
importancias las fases y los tamaños de los cristales. En los sólidos
amorfos ejerce gran importancia el grado de orientación molecular. En
general, los metales son mejores conductores que los no metales del
calor, y los materiales cristalinos conducen más fácilmente el calor que
los amorfos. Los sólidos porosos secos son muy malos conductores del
calor y por ello son aislantes térmicos. La conductividad de los metales
disminuye con el aumento de la temperatura y la conductividad de los
no metales aumenta con el aumento de la temperatura, mientras que las
aleaciones presentan un comportamiento intermedio. Para metales
puros, se utiliza la Ecuación de Wiedemann-Franz-Lorenz que predice
que la conductividad térmica se relaciona con la temperatura absoluta y
la conductividad eléctrica mediante el número de Lorentz, un Número
adimensional. Esta ecuación se basa en que los electrones libres son
los principales portadores de calor en los metales puros. No es válida
para no metales donde la baja concentración de electrones libres hace
que la transmisión energética ocurra en baja proporción.

Véase también[editar]
 Conductancia térmica, aplicable cuando se habla de una
cantidad concreta de material.
 Transmitancia térmica, aplicable cuando el elemento anterior
esta en una situación real en la construcción.
 Resistividad térmica es la inversa de la conductividad térmica.
Se mide en kelvin metros por vatio (K·m/W).
 Resistencia térmica es la inversa de la conductancia térmica.
 Capacidad calorífica
 Almacenamiento de calor
 Propiedades intensivas y extensivas
 Conductividad
térmica- https://thermtest.com/latinamerica/que-es-la-
conductividad-termica

Referencias[editar]
1. ↑ «Sapphire, Al2O3». Almaz Optics. Consultado el 15 de agosto de 2012.
2. ↑ David R. Lide (2009). CRC Press Inc, ed. CRC Handbook of Chemistry
and Physics (en inglés) (90 edición). p. 2804. ISBN 978-1-420-09084-0.

Bibliografía[editar]

 Chapman, Alan J. 3ª, ed. Transmisión del calor. Madrid:


BELLISCO. ISBN 84-85198-42-5.
 https://thermtest.com/latinamerica/que-es-la-conductividad-
termica