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Ensayo

Coagulación Indígena
Ensayo basado en el escrito:
“La espada, la cruz, y la péndola.” por Octavio Paz.

1 Jesús Javier Torres Lara


Ensayo

Coagulación Indígena
Ensayo basado en el escrito:
“La espada, la cruz, y la péndola.” por Octavio Paz.

Jesús Javier Torres Lara


7o Semestre
Centro de Estudios Gestalt
Diseño Gráfico
Arte Mexicano

2 Jesús Javier Torres Lara


Ensayo

Coagulación Indígena
Basado en el escrito de Octavio Paz: “La espada, la cruz, y la péndola.”

Este ensayo es una mera reflexión a cerca de la formación Mexi-


cana, desde sus inicios prehispánicos, hasta los últimos movimientos
artísticos que dan forma a México como tal. Dejando de lado nom-
bre y siendo enfocados los sucesos. Sin menospreciar a los que dieron
forma y fondo a las artes y a los sucesos, sin embargo, no es un escrito
para hacer referencia a dichos nombres, sino a una reflexión sobre lo
que dio y sigue dando forma a la cultura Mexicana, haciendo una
reflexión sobre sus antecedentes tanto prehispánicos como sus más
recientes.

Dicho esto, imagine un día cualquiera en la playa, en lo que hoy


son las playas de Villarica, en Veracruz, pero un día al rededor del
siglo XVI, siendo mesoamericano, estaríamos contemplando el mar,
las olas; estamos caminando sobre la playa, y sucederá lo que pudo
haber visto un indígena en ese momento, se ve a lo lejos una gran
silueta seguida de otras más en el horizonte, sobre el agua, ese que
jamás habían visto antes, eso que ni si quiera se imaginaban estaba
sucediendo, “algo” se estaba acercando lentamente desde las leja-
nas aguas hacia su hogar.

Debió haber sido como si una persona actual viera un ovni, o


cosa similar. Imagino la emoción de aquellos quienes tuvieron la for-
tuna de ser los primeros en visualizar a las naves españolas arribando
a las costas de lo que ahora es Veracruz. Lo comparo con la emoción
que ahora se tendría por la visita de algún ser extraterrestre que viene
y se muestra frente a frente ante nosotros.

Este escenario pudo haber sido en el que gente de mesoamérica


a principios de siglo XVI hubo de haber presenciado ante estos ex-
traterrestres españoles (siendo un poco imaginativos y dandole una
connotación diferente a la palabra). Octavio Paz en su lectura, nos
señala una población ingenua, que desconocía otra “civilización”
ajena a la suya. Y es de creerlo ya que los pueblos conocidos por
esta gente era muy similar a ellos en toda la región mesoamericana.
Es por esto que es creíble al apuntar que, una ves vistas las primeras
naves españolas en el horizonte, fue una gran sorpresa y causó mu-
cha expectativa estos aparatos. Siendo que, por una parte, fueran
considerados “Dioses” o cosa similar. El escenario estaba puesto a
favor de los españoles, de tener ese “colmillo”, la codicia, y la persua-
sión hacia el indígena, de buena o mala forma.

Estos pueblos en este lado del planeta, en lo que hoy conocemos


como América, tenía formas de pensar únicas, sumamente distintas
a las de los españoles Europeos, en este lado del planeta no se había
experimentado ni se contemplaba la existencia de otro tipo de perso-

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nas, de civilizaciones. Todo este movimiento hizo que sentimientos en-


contrados tanto de españoles como de indígenas se mezclaran entre
ellos, y diera como resultado lo que se consumió como la Conquista.
No se trato de cuál civilización era mejor que la otra.

En Europa se tenían armamento muy diferente al de mesoa-


mérica, y esto por el puro hecho de que en Europa se habrían librado
más batallas entre ellos mismos, desde la expansión de Roma en los
siglos poco antes del nacimiento de Jesús, ya se libraban batallas
que hicieron la aceleración de la indumentaria militar, la aceleración
en esta parte debió influir en la mejora de armamento, armadura,
mobiliario militar, etc. Llevando esto a que ya en el siglo XV tuviera
una gran diferencia de armamento y mobiliario entre mesoamérica y
Españoles.

Esta diferencia pudo haber sido parte de ese plus que llevaban
los Españoles, el uso del metal a temprana época, la aleación de me-
tales, caballería y demás.

Fue un momento culminante la Conquista, Octavio Paz nos se-


ñala que era un “negocio” Español, en donde varios negociantes
estaban siendo participes, desde la corona en España, como por
parte propia de personas como Hernán Cortés y otros. Quienes fueron
participes de todo este cambio radical en la forma de pensar, de vivir,
y de ser de los en ese entonces dueños de la tierra Americana.

La ideología mística, esotérica, espiritual y demás, tuvo mucho


que ver en la caída de Tenochtitlán; si bien es cierto que Cortés “per-
suadió” a varios pueblos indígenas para la toma de la gran Tenochtit-
lán, también es de mencionar que, tuvo mucho que ver la ideología,
la creencia propia de los residentes Americanos. Octavio Paz, apunta
que en un intento desesperado , los aztecas lanzando su “arma se-
creta” un “arma divina” de Huitzilopochtli, una serpiente de fuego
que acabaría con el mundo de solo una bocanada de fuego. Siendo
que esta “serpiente” fue rápidamente desbaratada por parte de los
españoles con sus espadas, ya que era de papel. En este momento
pudiendo haber tenido significante ventaja ya que pudieron pensar
que estos extranjeros, eran sumamente más poderosos que los mismos
Dioses Aztecas.

Personalmente siento que el golpe emocional que esto generó


fue clave para la derrota del imperio Azteca y de la caída de la gran
Tenochtitlán. Cómo se sentiría uno si, en el momento más importante,
uno es abandonado por sus Dioses, o peor aún, que “tus” Dioses no
son lo suficientemente poderosos para acabar al enemigo y no te
pueden proteger. Esos Dioses a los que le entregabas vidas humanas

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no estaban haciendo lo suficiente para poder detener a los invasores.


Todo esto, teniendo en cuenta el grado de creencias en los Dioses, en
esa época debió haber sido el “as bajo la manga” que los Españoles
ni siquiera se imaginaban, pudiera ser. Todo esto y muchísimas cosas
más, influyeron poniendo de cierta forma todo listo para la Conquista
Española.

En España era muy marcada la distinción entre clases sociales, la


cual no se veía en el régimen indígena. España tenia sentimientos de
codicia, avaricia y demás. Es como si un adulto (Españoles) le hubier-
an quitado el dulce a un niño (mesoamericanos en general). O en su
contraparte como si un “alienigena” viniera actualmente y nos arre-
batara ese “dulce” por la fuerza, siendo una vez más imaginativos.

Los indígenas fueron sometidos a un cambio radical de pensam-


iento religioso. El cambio de sus Dioses, por un solo Dios verdadero. El
mismo sentimiento pero ahora de manera monoteísta. La misma situ-
ación sentimental hacia lo religioso pero de cierta forma totalmente
diferente. Se tuvieron que adaptar a esta nueva creencia. Y es que
me imagino, que, si los españoles habían “ganado”, pues debieron
pensar estos indígenas que su Dios era más poderoso que el de ellos.

De cierta forma fueron sometidos a este cambio forzosamente, y


de cierto modo sin elección. De esta forma cambiaban a las serpien-
tes emplumadas por un nuevo Dios de forma más humana. Pero esta
mentalidad siguió y es como lo maneja Paz en su escrito, de cierta
forma la parte del pensamiento que nos llevó a los Mexicanos, creer
en diferentes entidades, ya que se debieron relacionar en un prin-
cipio, con sus antiguos Dioses, como lo fue y es hasta nuestros días la
creencia de los santos y de la Virgen María de Guadalupe.

Bien pues, la Nueva España estaba dando forma dentro de los


confines del territorio Azteca, tanto territorial como espiritualmente,
esa tierra que alguna ves fue de civilizaciones y culturas más antiguas.
La Nueva España estaba naciendo, y paradójicamente, Paz, nos
señala que, mientras la Nueva España maduraba, la España decaía
tanto económica, como militarmente. Esta mezcla de pensamientos,
de tradiciones, de acciones, dio lugar a una nueva población, que
no era española pero tampoco era ya indígena. Y muy sin embargo,
tenia creencias de alguna forma de ambas partes.

Las primeras construcciones, fueron capillas abiertas, y esto era


de esta forma por que mezclaba ambas mentalidades, ambas cre-
encias, de cierto modo la creencia indígena no se desvaneció por
completo sino, se transformó. Los virreyes que empezaron a gobernar
la Nueva España eran sin duda españoles, que sometieron a los indí-

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genas para que laboraran como “artesanos” y fueran la parte técni-


ca de la construcción de esta nueva nación. Se dice que las primeras
construcciones tenían la esencia de los pueblos indígenas que elabo-
raron estas obras, no en lo gráfico ni en forma, sino en la plástico del
trabajo. Se podía apreciar ese trabajo magnificente que se tenia en
las pirámides elaboradas por indígenas, ahora en las capillas y edifi-
caciones de la Nueva España.

Durante el gobierno español, se empezó a edificar y trazar la


nueva ciudad que en la actualidad dejaría de ser de España y se
convertiría en México. El trazado de las calles se hacia de acuerdo a
como se hubiera hecho en Europa, una forma muy geométrica y rec-
tilínea en la forma de sus calles, y no como los existentes caminos que
daban forma a las ciudades Mexicas, Aztecas y demás, que eran de
una forma irregular, no rectilínea. Esto pudo haber sido más que por
estética, sino por la topología del terreno en lo que es mesoamérica,
un lugar lleno de sierras, montañas, y que difícilmente se hayan llan-
uras. Además este trazado de la ciudad de México, tenía plazas que
recordaban más las plazas de Tenochtitlán que las de sus similares en
España. Una es más se ve la mezcla de estas culturas.

Europa vio sus primeros frutos en América en la Nueva España,


y de ahí la conquista o invasión del espacio tanto del norte como
del sur de América. Para la segunda mitad del siglo XVI, se empezó
a construir las catedrales, que teniendo una influencia puramente
Europea, se adaptó el estilo a la propia característica de esta nueva
nación que estaba creciendo cada vez más. El barroco, fue la primer
corriente artística que dio forma a la Nueva España, pero sin em-
bargo no era igual a la de Europa, de hecho ningún estilo barroco en
América era igual al otro, pero seguía siendo el mismo aunque dife-
rente en la diagramación compositiva.

La nueva raza, por llamarle de alguna manera, los criollos, es-


taban acaparando cada vez más y entre el pensamiento de ser de
aquí pero no ser español, y tampoco ser de allá pero ser a la vez ser
español. Era lo que les daba vuelta por la cabeza y lo que conllevaría
a la independización de esta nueva población.

Para el siglo XVII la iglesia asumió el poder, y los criollos empe-


zaron a ser más tomados en cuenta pero tampoco podían ser sacer-
dotes ya que estos seguían siendo de sangre noble, esto quiere decir,
que seguían siendo españoles puros. Lo que dejaba a los criollos (a
estas alturas siendo ya parte del nivel económico medio y alto) tener
los indicios para que se pudiera tener ese poder de su lo que les
pertenecía a ellos y que los españoles tenían en su España y regresar-
los a donde pertenecían: la independencia de México.

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A estas alturas México, habiendo experimentado grandes cam-


bios, como lo fue la Conquista, y por segundo su Independencia, era
ahora influenciado por la Revolución de Estados Unidos y Francia, lo
llevó a la toma del poder, y que culminó en la Revolución Mexicana,
que fue un cambio de política y gobierno. México siendo tan joven
en este aspecto, la inexperiencia, y la mala suerte de su gobierno, lo
han llevado a lo que es actualmente.

Bien entonces, a estas alturas después de la independencia, se


empezó a tomar una nueva influencia de etilo, el neoclasicismo,
siendo de tendencia principalmente francesa e italiana, llegando en
1781 a México. Creando la Real Academia de San Carlos, siendo esta
la única liga entre México y el arte universal, y creando artistas de
talla internacional, aunque a su manera.

La Academia en México empieza a inmiscuirlo en el arte univer-


sal, dando muy buenos y memorables artistas que nos han enseñado
y dejado como legado las ideas y pensamientos que se transmiten
con el arte, como una vez lo hicieron los indígenas en la construc-
ción de sus edificaciones. El arte empieza a ser parte de México y
se adoptan las corrientes que van surgiendo en las remotas tierras
Europeas, siendo que estuvieron ligadas debido al suceso ya men-
cionado. La pintura fue considerada por algunos como una ciencia,
una rama de la filosofía natural, y dado a que la historia de la pintura
moderna es, como lo marca el autor, la historia de las libertades, sur-
gen formas de comunicar algo por medio de la misma, dan forma a
las ideas, los signos, lo “imago”.

La pintura es un medio de comunicación que adopta México y


de expresión tanto de persona individual como de toda una nación
y que trasciende. El siglo XIX termina con estos grandes de la pintura
y artes plásticas, mismos que fecundaron en México, los siguientes
grandes artistas del siglo consecutivo. Artistas de dotes y técnica que
empezarán a adquirir movimientos artísticos como el muralismo, el
expresionismo, cubismo, entre otros.

Todo este movimiento adquirido no hubiese sido el mismo si no se


hubieran experimentado sucesos como la Revolución. Todos las cor-
rientes son influenciadas por la época, por los sucesos, y por las ten-
dencias de ese momento y que imperan. Cartelistas Revolucionarios,
caricaturistas, y demás artistas gráficos, no hubieran sido los mismos
de no haber tenido los sucesos como los que México experimentó.
Todo esto da vida y fundamentos México y haciendolo único y dife-
rente al mismo tiempo de las demás naciones.

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El muralismo, siendo el primer movimiento artístico del continente,


en 1921, tiene una influencia como ya mencionamos, de los sucesos
en este caso revolucionarios, y que pertenece a Europa, eterno “in-
fluyente”, por llamarlo de algún modo, de México y el mundo artísti-
co. Con un aspecto siempre religioso, los murales creados en México
son de esta índole, así como política, y en a partir de aquí que la
política tendrá gran influencia en la forma de ser y de vivir de México,
y el arte (cambiemos ahora técnicamente por las ciencias visuales,
gráficas y arquitectónicas) como el medio de expresión influyente en
el pueblo.

Las creencias de los antiguos indígenas no están perdidas del


todo, aún en nuestra doctrina actual tiene esa esencia que esta
mezclada, y aunque disipada y por un momento podríase decir que
(divagando en la semántica de la palabra) hasta “coagulada”,
son parte de nuestra historia “perdida” y que, muchas veces, no es
reconocida ni se le da el valor que debe. Si bien es cierto que no
somos descendientes directos de las antiguas culturas que imperaban
antes de la Conquista, también es de saberse que aun en las edifica-
ciones de la Nueva España quedan restos disipados de ese trabajo
indígena, y que forma parte de nuestro legado. Ese amalgamamiento
de culturas, creencias, trabajo, arte, y un sin fin de cosas que hacen
que lleguemos a donde nos encontramos actualmente como México.

Podemos concluir en una reflexión a cerca de la adopción de


ideologías externas, en la actualidad estamos siendo bombardeados
por creencias distintas de diferentes culturas y así como creencias de
personas que manejan a personas, a un país. Debemos estar cons-
cientes de lo que somos lo que creemos, y si aceptamos nuevas
creencias, adaptarlas a lo que somos, por que esto nos dará la forma
y fondo de una personalidad propia. Dicho de otro modo, no olvidar
de donde vienes, por que eso te hace estar en donde estás, y de
cierto modo te hará estar en un futuro. Y ante todo el respeto, pensar
en las consecuencias antes de actuar, y no actuar por el impulso, ya
que no sabemos que nos deparen nuestras acciones, pero si pode-
mos darnos una idea y del mismo modo afrontar los resultados.

Somos el resultado de lo que fuimos.

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