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Ángel Rama

“Más allá del Boom: literatura y mercado”


¿Qué fue el boom?

En 1972 no se concluyó el ciclo de importantes novelas producidas en el continente, ni declinó la


atención de los lectores por algunos de sus autores, ni dejaron de sumarse a la producción nuevos
escritores, el boom comenzaba a marchitarse bajo las leyes del mercado.

Los principales autores del boom se sostuvieron por su traslado a otras capitales de la sociedad
comunista. Mas importante fue la intención que se concedió a las traducciones. Hay dos aspectos:

1- La traducción de narraciones latinoamericanas a otras lenguas tiene que ver con la


excelencia de ellas y con la repentina curiosidad por la región, que alentó la revolución
socialista cubana.
2- Los públicos latinoamericanos vieron sus producciones en los principales centros culturales
del mundo, fortaleciendo el orgullo regional y el nacionalismo.

Si el boom reduce la literatura moderna latinoamericana a unas pocas figuras ignorando al resto o
condenándolo a la segunda fila. Los impugnadores les niegan virtualidad artística y social a esos
autores aduciendo que sus obras son meras transcripciones de las novelas vanguardistas europeas o
falsos productos de los mass media o imágenes enajenadas de la realidad del continente. Pero
cuando hablan los escritores, no dejan de honrar a los colegas, usan su prestigio para llamar la
atención del lector sobre autores de escaso público.

Esquivas definiciones

El Boom proviene de la terminología del “marketing” para designar un alza de las ventas de un
determinado producto en las sociedades del consumo. La sorpresa fue su aplicación a los libros, que
salvo a textos escolares se encontraba al margen de esos procesamientos, aunque con anterior el
fenómeno fueron los magazines. Estos desarrollaron una atención por los libros y aún más por los
autores, incorporándolos a las mismas pautas con que antes sólo se consideraba a las estrellas
políticas, deportivas o del espectáculo. Estamos presenciando un fenómeno sociológico nuevo en el
continente, como es la demanda masiva de obras literarias.

La opinión de los principales representantes del Boom:

1- Para Vargas Llosa no se trató de un movimiento literario vinculado por un ideario estético
político o moral. Enfoca el tema desde el ángulo de la creación individual, como “un
conjunto de escritores que adquirieron cierta difusión” gracias a los editores que
aprovecharon la situación, remitiendo a un segundo plano el ángulo social y económico de la
difusión masiva.
2- Para Cortázar el boom fue un producto de las empresas editoriales, destacando la aparición
de un nuevo público lector y de su búsqueda de identidad, que examina desde una óptica de
política de izquierda. La pluralidad de orientaciones políticas que ellos representan evidencia
que la política no fue sino un componente secundario.
3- La percepción de José Donoso es estrictamente literaria y ni siquiera tiene en cuenta el
consumo masivo de narraciones latinoamericanas, sino una nueva percepción de la
estructura narrativa y otra del manejo de la lengua. En su ensayo se desencuentran dos
enfoques: según uno el boom es una estética, según otro es un movimiento vagamente
generacional donde conviven estéticas disímiles y opuestas.
La participación editorial

Los editores que propiciaron el surgimiento de la nueva narrativa fueron casas oficiales o pequeñas
empresas privadas que he definido como “culturales” para distinguirlas de las empresas comerciales,
porque llegaron a publicar libros que posiblemente tendrían poco público pero cuya calidad artística
les hacía correr el riesgo. Las editoras culturales entraron en crisis por el avance de las
multinacionales que atienden exclusivamente al rendimiento económico al manejar títulos con un
alto margen de confiabilidad de ventas.

Memorial de agravios (críticas al boom)

1- Para Pedro Gonzáles fue una crisis en la novela latinoamericana, donde las novelas
registraban una escritura artística cosmopolita, de los modelos vanguardistas europeos o
norteamericanos, como productos frívolos y socialmente irresponsables.
2- Para Luis Harrs el boom de la literatura norteamericana tiene mas que ver con una
revolución editorial y publicitaria, que con un verdadero florecimiento creativo. Los
productos frívolos fueron inflados por “las revistas de difusión que están de moda”.
3- Para Carpentier “la fórmula del boom fue usada por algunos editores, con fines publicitarios,
pero no ha habido tal boom.

Criterios heterogéneos (sobre el concepto boom)

1- Ha habido autores que han vendido más novelas que los propios autores del boom, pero que
no han sido incorporados al mismo por pertenecer a un distinto género narrativo (Neruda).
Por lo cuál aparece una petición de principios metodológica para instaurar el concepto de
“boom”.
2- Se apelará a un criterio cuantitativo, aceptando sólo aquellos narradores que hayan tenido
una gran difusión. Pero no refiere al número de ejemplares vendidos sino a la repercusión
pública, lo que es difícil de evaluar.
3- De tipo cualitativo, selección en mérito a determinados valores intrínsecos de las obras
narrativas, un criterio estético o cultural. Ello explica la pluralidad de listas confeccionadas,
que corresponden a equivalentes percepciones artísticas.

Fechas del boom

Comenzó en 1964 con la evolución de las ventas de libros de Cortázar, quien se encuentra en todas
las listas de escritores del Boom. La defunción en el 1972.

Los primeros resultados fue la presión ejercida sobre el narrador para que aumentara su
productividad, llevando a la profesionalización del escritor y dejando atrás la “inquirida bohemia”.
Esto lo adhiere de un modo indirecto al mercado que lo obliga a asumirse como un productor que
trabaja dentro de un marco impuesto.

Pasamos de un mercado de consumo literario de élites a uno de masa. Los libreros sólo reponen los
títulos más vendidos que son los que reclaman sus clientes.

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