Está en la página 1de 6

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO PARA EL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN

LICEO ADVENTISTA DE CARAPITA

5TO AÑO ÚNICO

PROYECTO

ESTUDIO Y ANÁLISIS DE PRODUCCIÓN DE GAS VENEZOLANO COMO


FACTOR DE INTEGRACIÓN Y SU CRISIS ACTUAL TOMANDO COMO
ENFOQUE LA COMUNIDAD DE CARAPITA, SECTOR EL MANGUITO,
CALLEJÓN GIRASOL

AUTOR:

Maikel Marcano

C.I: 30.306.845

DIRECTORA:

Darys García

Caracas, Abril 2021


INTRODUCCIÓN

El gas natural es visto en la actualidad como una de las principales y más


relevantes fuentes de energía, utilizadas por todo el planeta tanto para uso
doméstico como para uso industrial o comercial. El gas natural es producido u
obtenido de yacimientos por numerosos países entre los cuales destaca
Venezuela entre los más importantes productores.

Venezuela tiene bajo su subsuelo la octava reserva probada de gas natural,


una riqueza de casi 200 billones de pies cúbicos que, sin embargo, escasea en
la mayoría de los hogares del país caribeño, donde miles de familias cocinan en
improvisados fogones que alimentan con leña y otros materiales combustibles.
Este fenómeno se aprecia de forma más marcada en las ciudades del interior,
en las que la crisis que atraviesa Venezuela se expresa con mayor fuerza.

Una característica intrínseca de la industria gasífera venezolana es que la


producción de este hidrocarburo está íntimamente atada a la producción de
petróleo. Es decir, una caída en la producción de petróleo, repercute
directamente en la disponibilidad de gas. En los últimos años la industria
petrolera muestra una caída sostenida en su producción. En enero Pdvsa
produjo unos 700.000 barriles de petróleo diarios, de acuerdo con fuentes
secundarias de la Opep. La crisis ha afectado al resto de los sectores, como el
químico, de construcción o siderúrgico. Entre 2018 y 2019 la producción interna
de gas cayó 40 %, según cifras manejadas por investigadores del IESA.

En otras zonas populares donde el servicio de gas doméstico ya era irregular,


la situación empeoró durante la cuarentena, que se mantiene desde el 16 de
marzo. La gente dice que desconoce cuándo le venderán los cilindros y otros
aseguran que llegaron con sobreprecio.

Sin embargo, la caída de la actividad económica y la diáspora venezolana, ha


disminuido grandemente la demanda energética total, pero aun así existe la
insatisfacción de esta (inseguridad energética), lo que conlleva al racionamiento,
situación que se refleja acentuadamente en el servicio eléctrico y en el suministro
del GLP. De todo lo anterior, se infiere que el combustible clave o base para
atender un repunte de la actividad económica integral en Venezuela es el gas
natural. Inclusive sin él, no hay aumento del potencial de petróleo.

Cada vez son más frecuentes los reclamos de familias venezolanas que
denuncian la grave situación de falta de gas doméstico en buena parte del país,
especialmente en regiones como el occidente u oriente del país, pero también
cada vez más común también en la región capital, específicamente en la
Comunidad De Carapita, Sector El Manguito, Callejón Girasol, lo que en muchos
casos les ha obligado a comprar gas en dólares, y cuando esto es imposible a
comprar leña, y en otros a proveérsela con sus propias manos y herramientas
en parques o zonas naturales, donde, sin tener mayor conocimiento del daño
ambiental que se ocasiona, se abastecen como pueden de leña para cocinar o
hervir agua, deforestando incluso zonas protegidas.

Un estudio más intensivo de la distribución y posible solución a la problemática


antes planteada sería la clave para poder emprender soluciones a corto plazo
más efectivas ante la futura escases que se avecina.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Por ser el gas natural un combustible versátil, su escasez repercute en


muchos sectores productivos que lo utilizan como materia prima y/o combustible
(petrolero, eléctrico, petroquímico, siderúrgico, cemento, manufacturero,
transporte), y en el sector doméstico como fuente energética para cocción de los
alimentos.

Con la cuarentena provocada por la actual pandemia mundial por COVID-19,


la venta de las bombonas de gas comenzó a ser articulada por los distintos
Consejos Comunales de cada sector. Una especie de organización comunitaria
creada desde el gobierno de Chávez, cuya estructura implica más burocracia
para el comprador. Algunas comunidades denuncian la existencia de mafias que
controlan el acceso al producto.

Al comprar el recambio, el consumidor es tomado por una cierta aprensión. Si


la bombona desaparece, conseguir otro cilindro es bastante complicado. El
precio por unidad varía entre 0,14 y 0,46 dólares de los EE.UU., según la
cantidad del producto. Sin embargo, este valor es sólo teórico. En la práctica, es
necesario pagar más por las pocas garrafas. En el mercado ilegal, el valor de
una botella oscila entre los 8 y los 15 dólares. Si se compara con los 400.000
bolívares del salario mínimo venezolano, que equivalen a menos de un dólar, el
precio es exorbitante.

La madera que los venezolanos han utilizado para cocinar se vende en los
supermercados, en pequeñas tiendas e incluso a través de vendedores
ambulantes, que tratan de ganar algo de dinero para comprar comida. En el
interior del país, se ven camiones de la empresa estatal Petróleos de Venezuela
Gas Comunal, que se suponía que iban a vender las bombonas de gas, llevando
leña. Aquellos que pueden, compran hornillas portátiles alimentadas por
electricidad. Para algunos, la práctica de la cocina a leña significa un regreso a
la década de 1930, una situación inesperada para este país que una vez fue
considerado el más próspero de América del Sur.

Partiendo de un Diagnostico Documentado de la Comunidad De Carapita,


Sector El Manguito, Callejón Girasol y sus voceros de comisiones de trabajo y
en el orden de necesidades e intereses se detectó y priorizo como necesidad
principal que aqueja al colectivo la deficiencia en la distribución de gas doméstico
en las comunidades en su totalidad, además de un elevado costo del cilindro,
con una fuerte especulación del mismo por parte de los depósitos distribuidores,
aunado a toda esta problemática se suma el hecho de que muchas personas
tengan que cocinar a leña, un producto que se ha vuelto a comercializar.. Así
mismo los habitantes deben cubrir los altos costos para el traslado del cilindro
hasta sus respectivos hogares.

Apenas 14 % de la población tiene acceso a gas directo (metano). La mayoría


(81 %) cocina con gas natural (propano), de bombona, según cifras reveladas en
noviembre de 2019 durante el foro “Situación y perspectiva de la industria
petrolera en Venezuela”, realizado por el Instituto de Estudios Superiores de
Administración (IESA). El gas natural requiere de traslado, lo que depende de
combustible, así como también de los recipientes que son hechos con metal, en
un país donde la principal siderúrgica –Sidor– está parada desde hace casi tres
años.

Por lo antes expuesto se recomienda el fortalecimiento de las organizaciones


del Poder Popular y favorecer el desarrollo comunitario, se podría elevar la
calidad de vida de la población, dándole prioridad a las comunidades de menores
recursos, garantizando así el suministro continuo de este combustible,
generando empleos, estableciendo una economía del servicio y tarifas sociales
por la construcción de redes de distribución de gas metano, a fin de satisfacer la
demanda de estos servicios a los sectores domésticos y comerciales. Además,
se debe establecer un Plan Operativo Especial que permita incrementar la
disponibilidad de gas lo antes posible, y que sienta las bases para el incremento
de la producción de gas a mediano y largo plazo. Teniendo nuevos volúmenes
de gas se inicia: disminución en el consumo de los hidrocarburos líquidos,
especialmente en el sector eléctrico; aumento de la disponibilidad de GLP;
disminución consumo de gasolina vía GNV; reactivación de la Industria
Petroquímica; suministro confiable al resto del sector productivo industrial y
normalización de operaciones de la industria petrolera, especialmente lo
concerniente a inyección de gas para el recobro futuro de petróleo.
OBJETIVO GENERAL

Estudio Y Análisis De Producción De Gas Venezolano Como Factor De


Integración Y Su Crisis Actual Tomando Como Enfoque La Comunidad De
Carapita, Sector El Manguito, Callejón Girasol

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Identificar las necesidades de La Comunidad De Carapita, Sector El Manguito,


Callejón Girasol y las comunidades adyacentes en torno a la distribución del
servicio del gas doméstico comunal.

Determinar la demanda potencial de Gas Metano de los clientes domésticos


y comerciales de La Comunidad De Carapita, Sector El Manguito, Callejón
Girasol y las comunidades adyacentes

Asentar una posible solución a la problemática de la Distribución del Gas en


la Comunidad antes mencionada.