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Este artículo es copia fiel del publicado en la revista Nueva Sociedad No 291,

enero-febrero de 2021, ISSN: 0251-3552, <www.nuso.org>.

| coyuntura

Salud, ciencia
y creencias en tiempos
de pandemia
Verónica Giménez Béliveau

Ciencia y religión se constituyeron en la modernidad como


dos cosmovisiones opuestas. El método racional contra
las creencias sin base científica, la razón contra la fe, fueron
bandos enfrentados que se consolidaron en el siglo xix y cuyas
polémicas atravesaron el siglo xx. ¿Qué queda de estos viejos
clivajes en la pandemia de 2020, que ha venido a sumirnos
en mundos aún más inciertos? ¿Cómo se piensan la salud
y el bienestar desde las instituciones religiosas? ¿Cuáles
son los canales de comunicación entre iglesias y Estado?

Si miráramos algún viejo manual lectual, religiosa) se separan, funcionan


de epistemología de principios del según sus propias reglas y definiciones
siglo xx, leeríamos que ciencia y reli- de autoridad, y son atravesadas por
gión son dos formas de entender el procesos de racionalización interna1. La
mundo, dos cosmovisiones que ven secularización, es decir el movimiento
la realidad desde posiciones opuestas. de desplazamiento de la esfera religio-
Esta perspectiva reconoce su origen en sa como ordenadora de las demás, y la
las teorías sociales de la diferenciación. autonomización de la política, la econo-
Las esferas de la acción humana (eco- mía, la ciencia y el arte de la religión
nómica, política, estética, erótica, inte- son relatos fundadores del mundo tal

Verónica Giménez Béliveau: es investigadora principal del Consejo Nacional de Investigaciones Cien-
tíficas y Técnicas (Conicet) de Argentina, coordinadora del programa Sociedad, Cultura y Religión
del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (ceil) y profesora en la carrera de Sociología de la
Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (uba).
Palabras claves: ciencias, covid-19, religión, secularización, Argentina.
1. Max Weber: Ensayos sobre sociología de la religión i, Taurus, Madrid, 1998.
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como lo conocemos y constituyen uno de las teorías darwinianas, la psiquiatría


de los núcleos de sentido centrales a naciente produjo una relectura de los
través de los cuales la modernidad se estados místicos y las posesiones demo-
ha comprendido. Las teorías de la secu- níacas registrados en documentos y en
larización suponen un progresivo eclip- piezas artísticas en términos de patologías
samiento de la religión, desde aquellas y anomalías del cerebro. Con las investi-
más extremas que predijeron su desa- gaciones de Jean-Martin Charcot sobre la
parición hasta las más moderadas que histeria, fenómenos cuya interpretación
proponían su privatización y reducción hasta esos años había estado marcada por
al mundo privado de las personas. la autoridad de la religión fueron releídos
Y si bien las controversias entre fe y desde la autoridad científica3. Esta vez
razón son antiguas y atravesaron el mun- ganó la ciencia, que desde entonces se-
do intelectual medieval, las disputas se ñorea como el discurso autorizado para
agudizaron separando de manera apa- hablar de la salud (física, psíquica, men-
rentemente irreconciliable la ciencia y la tal) de las personas y poblaciones.
religión. Podemos mencionar algunos Las dos instituciones que estruc-
hitos: el juicio en el que Galileo fue con- turan a las sociedades occidentales, el
denado expuso un conflicto abierto, que mercado y el Estado, funcionan «como
se vinculaba más con el estatuto reivindi- si Dios no existiera». Esto no quiere
cado por la perspectiva científica que con decir que las personas dejen de creer,
el contenido de las teorías copernicanas. ni que las instituciones religiosas desa-
La nueva ciencia disputaba a la Iglesia la parezcan o que se resignen a eclipsarse
potestad de definir la verdad y los méto- detrás de los discursos científicos en
dos para hacerlo2. La Iglesia condenó a temas que consideran de su potestad.
Galileo en 1633, anotándose un triunfo Desde la década de 1980, vemos que la
que le costaría infinidad de encendidas religión se hace presente en el espacio
críticas y que revertiría en 1992, du- público, generando interés en políti-
rante el papado de Juan Pablo ii. El cos, medios de comunicación y pú-
segundo hito es el que podemos obser- blico en general. La presencia pública
var en el nacimiento de la psiquiatría de la religión es no solo aceptada sino
moderna. Hasta la década de 1870, requerida en ciertos debates: especia-
el tratamiento y la interpretación de la listas religiosos son convocados por los
enfermedad mental estaban marcados parlamentos para asesorar sobre legis-
por agentes religiosos: la recuperación laciones relativas al aborto y la eutana-
suponía la reintegración moral del suje- sia, las iglesias intervienen en los deba-
to. A partir de los procesos de medica- tes sobre la pobreza, la desigualdad y la
lización de la sociedad y de la difusión manera de abordarlas, los religiosos se

2. José Casanova: Religiones públicas en el mundo moderno, ppc, Madrid, 1994.


3. Roberta Vittoria Grossi: «Demonic Possession and Religious Scientific Debate» en Giuseppe Giordan
y Adam Possamai (eds.): The Social Scientific Study of Exorcism in Christianity, Springer, Cham, 2020.
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comprometen en las discusiones sobre las iglesias buscaron contactarse con el


ecología y alimentación. Estado a través de los canales que tan
La pandemia de 2020 fue un esce- bien conocían: en Argentina existe una
nario privilegiado para registrar estas in- Secretaría de Cultos que depende del
teracciones. La rapidísima expansión del Ministerio de Relaciones Exteriores y
covid-19 afectó al conjunto del planeta: que centraliza las relaciones formales
en esta época, lo que puede moverse se entre el gobierno y las religiones orga-
mueve. Es la circulación global del todo: nizadas. El secretario que asumió en
aviones, virus, políticas, discursos, teo- 2019, Guillermo Oliveri, es además un
rías conspirativas, vacunas. Los flujos de viejo conocido, que había ocupado el
distinta velocidad e intensidad dibujan mismo cargo durante 12 años, en los
un mundo desigual en bienes, pobla- mandatos de Néstor Kirchner y Cris-
ción y recursos. Y, en este contexto, las tina Fernández, y tiene una relación
iglesias y grupos religiosos también hi- fluida con las jerarquías católicas y con
cieron circular discursos y sentidos en la las federaciones evangélicas.
pandemia, escena que por otro lado se A principios de marzo de 2020 se
prestó para intervenciones espirituales: declaró el Aislamiento Social Preven-
junto con la enfermedad y la muerte, la tivo y Obligatorio (aspo), el nombre
epidemia trajo miedos, incertidumbres, oficial del confinamiento en Argen-
aislamiento, soledad. La religión tiene tina. El gobierno en su conjunto des-
experiencia en ofrecer respuestas en es- plegó acciones para contener la crisis
tos escenarios. económica y social, sobre todo en los
barrios humildes de los conurbanos: en
las economías informales se vive con lo
Las religiones reaccionan: justo, y no salir a trabajar un día puede
el músculo entrenado del diálogo significar que la familia no coma. Igle-
con el Estado sias y templos se movilizaron también:
su trabajo asistencial en barrios popu-
La pandemia de 2020 sorprendió a lares caracteriza la dinámica de estos
Argentina con un gobierno que había territorios, en los que sacerdotes, pasto-
asumido escasos tres meses antes de res y comunidades religiosas dialogan
la llegada del covid-19. El cambio de con los gobiernos municipales. En las
signo político trajo nuevos aires y un primeras semanas del aspo, los contac-
replanteo general de las políticas públi- tos se intensificaron en los distintos ni-
cas, pero algunas cosas permanecieron: veles del Estado. El presidente Alberto
la relación entre los grupos religiosos y Fernández se reunió, previa mediación
el Estado es una de ellas. Como tantos del secretario de Cultos, con obispos
procesos en el difícil 2020, la pande- católicos y pastores evangélicos, y con
mia intensificó situaciones, conflictos o los dos grupos de sacerdotes con más
acuerdos ya existentes más que generar trabajo en barriadas populares: los cu-
otros nuevos. Al inicio de la pandemia, ras villeros y los sacerdotes en la opción
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por los pobres4. En pocas semanas, se de Bahía Blanca grabó homilías de tres
armó un sistema de contención para minutos diarios dirigidas a distintos
enfermos leves, al que los grupos reli- sectores sociales, sacerdotes dieron misa
giosos aportaron 2.500 camas a dispo- diaria a través de sus páginas web y la
sición de los alcaldes5, en particular en plataforma YouTube, y los fieles envia-
la periferia de la ciudad de Buenos Ai- ron intenciones para que se orara por
res, una de las zonas más golpeadas por ellas. La Iglesia católica celebró incluso
el covid-19, más densamente pobladas eventos masivos significativos en el año
y de las más desprovistas de servi- ritual de manera virtual: los Via Crucis
cios de salud para enfrentar la pande- de Pascua en abril y la 46a peregrina-
mia. Los alcaldes de Florencio Varela, ción juvenil a la basílica de Luján, que
San Martín y La Matanza se apoyaron cada año reúne a miles de personas en
en el trabajo de voluntarios y militan- el primer fin de semana de octubre, se
tes de las iglesias católica y evangélicas, realizaron online. Las iglesias evangé-
que distribuyeron comida y abrieron sus licas hicieron lo propio. «La religión
instituciones para aislar a enfermos asin- cumple un rol de ayuda en estos mo-
tomáticos; el distrito de Hurlingham se mentos», afirmó en abril el secretario
destaca por contar con la mayor canti- de Culto.
dad de camas ofrecidas por institucio- Avanzado el año, y ante la prolonga-
nes evangélicas. ción de las medidas de aislamiento y la
Desde el principio, los grupos re- progresiva apertura de diversos rubros
ligiosos en Argentina acataron las res- de actividad, los dirigentes religiosos
tricciones de circulación y reunión, a comenzaron a reclamar la apertura de
diferencia de lo que pasó en otros paí- los templos. Lo conversaron informal-
ses latinoamericanos, donde primaron mente con las autoridades, lo expresa-
las presiones por abrir los templos y el ron en los medios de comunicación y
desconocimiento del confinamiento. elaboraron documentos. El pedido se
Obispos y pastores organizaron cele- basaba en la gravedad de las consecuen-
braciones virtuales y pidieron a su feli- cias del aislamiento para la vida interior
gresía que respetara el confinamiento, y y la salud mental, y en la necesidad del
los imames llamaron a que el Ramadán culto para retomar las relaciones con
se celebrara dentro de los hogares. La Dios y sostener los valores espirituales.
Secretaría de Cultos autorizó a un gru- El rol de la ciencia se reconocía explíci-
po de personas de confesión judía a rea- tamente, y se pedía para la religión un
lizar baños rituales con las normas de lugar complementario: la ciencia inves-
distanciamiento y cuidado. El obispo tiga, la religión ora.

4. Diego Mauro y Mariano Fabris: «Cristianos ante la pandemia. La intervención no es divina» en Anfibia,
2020, disponible en <http://revistaanfibia.com/ensayo/la-intervencion-no-divina/>.
5. Entrevista con el secretario de Cultos (Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto), Guillermo
Oliveri, 24/04/2020.
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No olvidemos que el resultado siem- actuaron en consecuencia. Y se co-


pre está en manos de Dios. El mis- municaron con el Estado a partir de
mo Dios que ordena ir al médico supuestos comunes, haciendo lo que
es el Dios que cura. Hay que uti- las instituciones religiosas saben ha-
lizar las mayores inteligencias para cer tan bien: desplegar el trabajo asis-
investigar en la ciencia, analizar tencial en barriadas desfavorecidas,
todos los datos y plantear las mejo- contener a las personas que sufren y
res soluciones; pero seguro que no negociar con los poderes políticos en
menos energía hay que dedicar a los territorios.
implorar a Dios para que nos asista
con Su misericordia y ponga fin a
esta pandemia, ya que la salvación Concepciones de salud
está en Sus manos.6 en grupos religiosos, o creer
de maneras múltiples
Es interesante notar que, aun en
tono de reclamo, se reconoce el vínculo Las instituciones religiosas sostienen
entre comunidades religiosas y Estado posiciones dialoguistas con los poderes
en términos de colaboración: «es fun- públicos, ofreciendo recursos y recla-
damental el apoyo de las comunidades mando espacios de acción: esta carac-
religiosas para que el Estado pueda terística de la relación entre el Estado
aplicar con éxito las medidas para en- y la Iglesia católica se fue extendiendo
frentar la emergencia»7. desde la segunda mitad del siglo xx
En Argentina, las instituciones reli- a las demás iglesias y otras confesio-
giosas no difundieron discursos apoca- nes religiosas. Las religiones aceptan
lípticos, conspirativos y utópicos sobre el terreno propuesto por el Estado,
la situación que afectaba al mundo. organizado en torno de saberes cientí-
Las causas de la enfermedad, el mane- fico-tecnológicos. Especialmente en el
jo de la emergencia y el diagnóstico de ámbito de la gestión de la salud de las
los problemas sociales se ajustaron a poblaciones, la ciencia en su rama mé-
las posiciones públicas que el Estado dica es reconocida como la voz legíti-
y los epidemiólogos sostenían. Los ma por la enorme mayoría de los acto-
dirigentes religiosos en Argentina res religiosos: cuestionar la perspectiva
asumieron los argumentos científi- dominante genera rechazo social y des-
cos y políticos, los hicieron suyos y confianza, y las veces que algún líder

6. «Los derechos del pueblo argentino de relacionarse con Dios y practicar su culto en todo tiempo»,
comunicación institucional firmada por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario A. Poli, el gran
rabino de la República Argentina, Gabriel Davidovich, el arzobispo metropolitano de Buenos Aires
primado y exarca de Sudamérica de la Iglesia Ortodoxa Griega, Iosif Bosch, y el eparca de San Gregorio
de Narek en Buenos Aires, Pablo Hamikian, 16/7/2020, disponible en <http://uca.edu.ar/es/noticias/
los-derechos-del-pueblo-argentino-de-relacionarse-con-dios-y-practicar-su-culto-en-todo-tiempo>.
7. Ibíd.
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religioso critica las acciones médicas conciben y encarnan representaciones


para reivindicar la exclusiva prima- de salud ampliada. Es interesante ob-
cía de la acción divina es desacreditado servar cuán alineadas están estas con-
desde diversas posiciones, incluidas cepciones con las definiciones de sa-
las religiosas. lud de la Organización Mundial de la
Desde el último cuarto del siglo xx, Salud (oms), que fue progresivamente
creció en el cristianismo una ola de anexando la dimensión espiritual.
revivalismos: formas de entender la Desde 1984, la espiritualidad es uno
fe muy presente en la vida cotidiana, más de los ejes en los programas de la
con un fuerte énfasis en las expresiones oms, y en 1988 la incorpora a la de-
emocionales y en el contacto directo finición misma de salud, considerada
con lo divino. En el catolicismo llegó como bienestar en los planos físico,
de la mano de los diálogos ecuméni- mental, espiritual y social9.
cos con los evangélicos y se expan- Las personas católicas que asisten
dió fuertemente, conformando una a ceremonias y consultan por procesos
corriente carismática que atravesó la de sanación, liberación y exorcismo
tradición católica y generó adhesiones suelen hacerlo luego de pasar por ins-
intensas y críticas encendidas8. La sa- tancias múltiples de atención médica,
lud tiene un lugar importante en las psiquiátrica, psicológica y/o espiritual,
prácticas cotidianas de estos grupos, en las cuales no han encontrado solu-
cuyas celebraciones atraen a un públi- ciones. Ellas o sus familiares cargan con
co entusiasta que busca un lugar don- malestares inespecíficos, con diagnós-
de procesar y sanar sus malestares. ticos imprecisos o múltiples; en todo
Las nociones de salud que los gru- caso, con un desajuste importante entre
pos católicos emocionales manejan el diagnóstico y la cura. La superación
son amplias: estar bien significa estar del malestar propuesta por los sistemas
libre de problemas corporales, pero médicos suele implicar procesos de
también estar equilibrado psíquica y cura largos, complicados, difíciles, que
emocionalmente y mantener vínculos requieren un involucramiento de la fa-
sanos con los familiares y el entorno. milia y la comunidad, y a los que la bio-
En diálogo y discusión con las nocio- medicina no siempre dedica el tiempo
nes que circulan en la sociedad, los que se le reclama. Se recurre entonces
católicos y las católicas emocionales a mediadores religiosos. Esta nueva

8. Carlos Alberto Steil: «Os demonios geracionais. A herança dos antepassados na determinaçao das
escolhas e das trajetórias pessoais» en Luiz Fernando Duarte, Maria Luiza Heilborn, Myriam Lins
de Barros y Clarice Peixoto (eds.): Família e religião, Contra Capa, Río de Janeiro, 2006; Valerie Au-
bourg: «Les quatre saisons du Renouveau charismatique, 1967-2017» en Social Compass vol. 2 No 66, 2019.
9. Emerson Giumbelli y Rodrigo Toniol: «What Is Spirituality For? New Relations between Religion,
Health and Public Spaces» en Ruy Blanes, José Mapril, Emerson Giumbelli y Erik Wilson (eds.): Secula-
risms in a Postsecular Age? Religiosities and Subjectivities in Comparative Perspective, Palgrave-Macmillan,
Nueva York, 2017.
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mediación no invalida la legitimidad nes en otros planos: una enfermedad


de las anteriores, sino que la comple- puede tener origen biológico, pero
menta: la religión acepta la prioridad enfermedades sumadas a otro tipo
de la biomedicina para ocuparse de de situaciones negativas como robos,
los males del cuerpo, pero reclama un accidentes o desgracias familiares se
espacio de acción frente a los males interpretan desde una perspectiva
complejos en que la ciencia fracasa, en más abarcativa, que no discute los
un reconocimiento de los límites pro- principios médico-científicos pero los
pios y una interpelación a que la cien- reordena en una escena más global.
cia reconozca los suyos. Las religiones Las interpretaciones genealógicas
buscan con la ciencia, como buscan sobre las causas del mal resultan
con el Estado, «pactos de caballeros», particularmente interesantes, ya que
sabiendo que el otro discurso es el que proponen diálogos en general poco
domina el tablero: la religión juega en estudiados entre los discursos reli-
terreno ajeno y lo reconoce. giosos y las terapias psicológicas. La
Podemos observar con claridad búsqueda de antecedentes familiares
esta relación entre religión y ciencia como el origen de traumas y emocio-
desde el catolicismo en la definición nes nocivas, las relaciones familiares y
del origen del mal y los malestares, y particularmente los vínculos con los
en las maneras de gestionarlos y en- padres en los años de la primera in-
frentarlos. Desde el punto de vista de los fancia como las causas de las conduc-
católicos revivalistas, las causas de la tas dañinas repetidas es un patrón que
enfermedad no responden a un solo encuentra un terreno común en las te-
origen, sino que combinan factores rapias psicológicas10 y en los abordajes
múltiples en distintos planos: des- religiosos de los malestares11.
de agentes biológicos como virus y El segundo plano donde podemos
bacterias hasta seres suprahumanos observar las afinidades es la manera de
como demonios, pasando por pro- enfrentar el mal y organizar los proce-
cesos psicológicos como el hecho de sos de cura. La atención de los sacerdo-
no perdonar ofensas, heridas de la in- tes y sus equipos se calca del modelo
fancia y sentimientos negativamente biomédico: las personas con problemas
intencionados, como la envidia. Las indefinidos que identifican con el mal
causalidades biológicas descriptas y recurren a los sacerdotes especialistas
por la medicina no solo no se niegan, en el tratamiento de estas problemá-
sino que se combinan con causacio- ticas aceptan entrar en un sistema en

10. Nicolás Viotti: «Revisando la psicologización de la religiosidad» en Culturas Psi/Psy Cultures No 2,


2014.
11. V. Giménez Béliveau: «The Devil Returns: Practices of Catholic Exorcism in Argentina» en G. Giordan
y A. Possamai, ob. cit.; G. Giordan: «Diagnosing the Devil: A Case Study on a Protocol between an
Exorcist and a Psychiatrist in Italy» en G. Giordan y A. Possamai: ob. cit.
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el que piden turno telefónicamente –y es el núcleo del proceso de cura/sana-


los turnos pueden tardar meses–, reali- ción. Este trabajo adquiere diferentes
zan una primera entrevista en la que se características en ambos esquemas in-
compila una ficha minuciosa que con- terpretativos, pero es interesante cons-
signa síntomas y tratamientos médicos, tatar que sin el compromiso del sufrien-
psicológicos y espirituales realizados, te el mal no remite. Correrse del lugar
se diagnostican/disciernen males en del sufrimiento, cortar con situaciones
distintos órdenes (psicológicos, psiquiá- que lastiman y con hábitos negativos, y
tricos, espirituales) y se proponen los reintegrarse a una rutina espiritual son
pasos rituales y el trabajo sobre sí que los principios de los procesos de cura y
el fiel debe llevar a cabo para sanarse. sanación en tratamientos psicológicos y
El diálogo con la ciencia se cumple en seminarios y rituales de liberación.
aquí no solo en la forma en que los sa- No se trata por cierto de los mismos ca-
cerdotes reciben, atienden y diagnosti- minos, pero no podemos dejar de iden-
can, sino en los contenidos que circu- tificar las coincidencias, el aire de época
lan ampliamente entre los afectados: que comparten ambos abordajes.
la articulación de sentidos múltiples El diálogo que establecen las re-
se puede rastrear en las conversaciones ligiones con el sistema médico es tan
con los fieles, en la puesta en escena de evidente como ineludible, y no debería
los rituales y en los libros, talleres, po- sorprendernos tanto: los fieles católicos
dcasts y conferencias que consumen y revivalistas son, además de católicos,
producen las personas católicas. En el ciudadanos de Estados en los que las
discurso y las prácticas hay consensos es- creencias y los imaginarios sobre la
tablecidos sobre una cierta primacía de la salud están formateados según el mo-
biomedicina para ocuparse de las temá- delo de las tecnologías biomédicas ca-
ticas de salud: fieles y especialistas re- pitalistas, y reconocen a la institución
ligiosos (sacerdotes, religiosas) dialogan hospitalaria en el centro del sistema.
con ella, y reclaman la oportunidad de Entre los católicos revivalistas circula
tener algo que decir sobre problemas además, al mismo tiempo, la idea de
de salud indefinidos ante los cuales la que el sistema biomédico es mayor-
medicina no ofrece soluciones efectivas mente eficaz pero insuficiente: le falta
y esperadas. Para lograr un bienestar algo, una clave interpretativa, un pun-
integral, los males deben ser compren- to ciego que la ciencia no contempla,
didos y enfrentados en diversos planos. la dimensión espiritual y emocional.
Señalamos el paralelismo entre las El diálogo admite separación de fun-
interpretaciones de las causas del ma- ciones y a la vez complementariedad
lestar de católicos y de especialistas del de terapéuticas e intervenciones: se va
mundo «psi»: en el tratamiento que am- al médico, al psicólogo, al psiquiatra,
bos mundos proponen es posible identi- en la medida de las posibilidades, y
ficar más coincidencias. El trabajo sobre paralelamente se asiste a seminarios y
sí que el paciente/afectado debe realizar celebraciones y se participa de oraciones
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de sanación física. Desde este punto de imaginerías religiosas a lo largo de la his-


vista, la espiritualidad es indispensable toria. Y, efectivamente, volvió el miedo.
para el bienestar integral. Sin la dimen- Las causas de la enfermedad y la muer-
sión espiritual, la salud no es completa. te fueron atribuidas a los poderosos del
Las prácticas de sanación, libera- planeta, y la epidemia, a las acciones
ción y exorcismo han aumentado en malvadas e intencionadas de quienes
los países occidentales desde la década de verdad dominan el mundo: oscuras
de 1980. Están asociadas mayormente potencias, sociedades secretas, tecno-
a una corriente que ha crecido dentro logías hiperdesarrolladas. Enemigos
del catolicismo hasta ocupar cada vez ocultos que manipulan la vida huma-
más espacios en la liturgia y los modos na y los tejidos fetales en laboratorios
de entender el mundo. Aun en este co- para crear armas biológicas letales.
razón de sentido de las creencias de los Seres intrínsecamente malvados que
cristianos, la lucha entre el bien y el además se asocian con los gobiernos
mal, se legitima el discurso científico para restringir libertades y obtener pro-
otorgándole la potestad de ocuparse de vecho de ello.
la salud de los seres humanos. Pero estos discursos, ampliamen-
te difundidos en videos y mensajes en
redes sociales, no provienen de las re-
Postales pandemónicas: furia, ligiones organizadas ni son difundidos
conspiraciones y martillazos por sus autoridades. Aunque toman la
a las certezas forma de utopías, apocalipsis y profe-
cías, estilos clásicos del decir religioso,
Ciencia y religión dialogan: negocian las teorías conspirativas expresadas en
sobre la implementación de políticas mensajes y videos tienen orígenes di-
públicas y se interpelan mutuamente12. versos y descentralizados.
Además, la religión construye significa- Las teorías conspirativas circulan rá-
dos sobre la salud asumiendo los límites pido y lejos en tiempos de confinamien-
que la modernidad, con el triunfo del to y redes sociales. Y se mueven en los
discurso biomédico, le ha impuesto. La intersticios de las instituciones, y a pesar
pandemia de covid-19, con más intensi- de los intentos de control de estas. Pero
dad aún que las epidemias anteriores de si las iglesias no aparecen como produc-
sars (2002-2003) y de las gripes aviar toras de estos discursos y han adoptado
y porcina (2009-2010), suscitó crisis sa- más bien la función de respaldar a los
nitarias y reavivó el viejo fantasma de Estados, ¿cuál es el ámbito en que es-
la peste: el caldo de cultivo ideal para la tas representaciones ganan terreno? Los
vuelta triunfal de discursos apocalípti- márgenes de las instituciones (los par-
cos y milenaristas, que han activado las tidos políticos, la escuela, la familia y

12. Juan Cruz Esquivel y Juan Marco Vaggione: Permeabilidades activas. Religión, política y sexualidad
en la Argentina democrática, Biblos, Buenos Aires, 2015.
coyuntura | Salud, ciencia y creencias en tiempos de pandemia 13

también las iglesias, entre otras), esos es- la pandemia del covid-19 es más pro-
pacios vastos, alejados de la mirada insti- ducto de la fragmentación y las grietas
tucional, que recrean conexiones lábiles, entre los grupos sociales que de insti-
fragmentadas e incluso efímeras entre tuciones que las elaboren y difundan
las personas, son lugares que alimentan de manera centralizada y planificada.
representaciones variadas, cosidas con Su éxito se debe también a la dinámi-
retazos de sentidos legitimados por la ca de las redes sociales, que tienden a
ciencia, la religión, la política y otros formar grupos afines y limitados: las
discursos de autoridad mezclándolos y sociabilidades se han reducido, ence-
proponiéndolos en formatos atractivos. rradas en grupos pequeños con cada
Estos espacios crecen: si observa- vez menos diálogo con el afuera y cada
mos el ámbito religioso, veremos que vez menor apertura hacia argumentos
alrededor de 60% de las personas se diferentes e intercambios abiertos.
relaciona con Dios por su propia cuen- Las teorías complotistas vehiculi-
ta, sin mediaciones institucionales, zadas por los videos como Plandemic,
según la Segunda Encuesta Nacional producido en Estados Unidos, o Hold
sobre Creencias y Actitudes Religio- Up, en Francia, combinan discursos
sas en Argentina13. Se trata de confi- científicos, opiniones de expertos, cier-
guraciones sociales que vemos cada tos argumentos de lejanas referencias
vez más en nuestras investigaciones: religiosas, en un esquema que pone en
personas con sociabilidades reducidas duda tanto unos como otros. Proponen
y cada vez menos dadas al encuentro al espectador una clave interpretativa
con otros, que se conectan con otras basada en la crítica y en la construc-
personas a través de la televisión y de ción de nuevas verdades. La religión
las redes sociales, en espacios de sole- es acusada de anacrónica, y las ca-
dad, cada vez más desafiliadas y desa- racterísticas del accionar de la cien-
filiados. Los discursos y teorías conspi- cia, ensayo-error, experimento, test,
rativas proponen respuestas claras para son enunciadas como pruebas de su
individuos sedientos de certezas, en un fracaso. El problema aquí no son los
contexto de incertidumbre que se vol- argumentos, sino la capacidad de las
vió omnipresente durante 2020. No se instituciones para producir discursos
trata de un proceso que comenzó en la legítimos: se cuestiona la autoridad
pandemia de covid-19, pero sin dudas misma de las instituciones científicas
se ha profundizado y acentuado. y religiosas, políticas, sociales.
La propagación de las teorías cons- Desde estas perspectivas se han
pirativas sobre el origen y la gestión de desencadenado movilizaciones en todo

13. Fortunato Mallimaci (dir.): Atlas de las creencias religiosas en la Argentina, Biblos, Buenos Aires,
2013; F. Mallimaci, V. Giménez Béliveau y Juan Cruz Esquivel: «Religiones y creencias en Argentina
(2008-2019). Resultados de la Segunda Encuesta Nacional de Creencias y Actitudes Religiosas en
Argentina» en Sociedad y Religión No 55, 2020.
14 Verónica Giménez Béliveau | nueva sociedad | 291

el mundo que muestran la ira de los más distanciada que cuestiona la aso-
manifestantes. Berlín, París, Buenos ciación de progreso indefinido y desa-
Aires, Nápoles son algunos de los cen- rrollo científico sin límites15. La ciencia
tros urbanos que han visto en los últi- y su desarrollo, asociado al poder y al
mos meses manifestaciones «anti» con dinero, son percibidos desde posiciones
reivindicaciones profusas: contra las más ambivalentes: se cuestiona el avan-
mentiras y la corrupción omnipresente, ce por sobre todo trasfondo ético y se
contra las «dictaduras sanitarias» de los reclaman límites a su intervención.
gobiernos, contra el uso de mascarillas, El resquebrajamiento de los discur-
que son quemadas en plazas públicas. sos considerados durante siglos legíti-
La reivindicación de la libertad se redu- mos y el cuestionamiento a las institu-
ce al individuo y se concentra en él, vol- ciones abonan el terreno pantanoso y
viéndose bandera de discursos egocen- fragmentado del que se nutren las teo-
trados. Las teorías conspirativas logran rías conspirativas y los movimientos
canalizar la ira y proponen argumenta- de ciudadanos iracundos, que propo-
ciones a la medida de las sospechas y nen respuestas a la incertidumbre. En
las frustraciones. Encuentran culpables 2020 los miedos, el aislamiento, la cri-
definidos, motivaciones que cierran: es sis sanitaria y económica los alimenta-
como leer novelas negras o películas ron. En un año en que la muerte se ha
policiales, el misterio se resuelve, de- acercado a todos a través de conocidos,
jándonos la claridad del conocimien- amigos, familiares y desde la pantalla
to y eliminando la incertidumbre y la de los medios de comunicación, en
duda. En el quiebre de las seguridades momentos en que la inquietud y la
está, precisamente, el problema: reli- duda arrasan como vientos el mundo
gión y ciencia supieron prometer cer- global, estas teorías crecieron engor-
tezas en un mundo que no puede ya dadas por la soledad y el encierro. En
mostrarlas. La adhesión a la ciencia y este contexto, la disputa entre ciencia
la religión deja de estar basada en dos y religión se ve anacrónica y desplaza-
esquemas de conocimiento distintos da del centro de la escena. Ciencia y
fundados en legitimidades diferentes y religión parecen ahora dos viejos con-
se desliza hacia el plano de las identifi- tendientes que reconocen sus acuerdos
caciones culturales14. El siglo xxi marca viendo crecer nuevas amenazas porta-
la transición desde una percepción de la das por sujetos con códigos diferentes.
ciencia incuestionada imperante desde Que además están dispuestos a arrasar
fines del siglo xix hacia una mirada con su antiguo y conocido mundo.

14. Rebecca Catto, Stephen Jones, Tom Kaden y Fern Elsdon‐Baker: «Diversification and Internaliza-
tion in the Sociological Study of Science and Religion» en Sociology Compass, 2019.
15. Cristóbal Torres Albero y Josep Lobera: «El declive de la fe en el progreso. Posmaterialismo, ideo-
logía y religiosidad en las representaciones sociales de la tecnociencia» en Revista Internacional de Socio-
logía vol. 75 No 3, 2017.

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