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Gane con la Grünfeld

�oleccion Internacional �e Aje�rez


A.Adorján y J.Dory

Gane con la Grünfeld

EDICIONES ESEUVE
Colección Internacional de Ajedrez
Director: Antonio Gude

© Adorjan András, Dfüy Jeno 1987

Apéndices 1 y 11 © Adorjan András, Dory Jeno 1988


© 1989 Ediciones Eseuve, S. A.
Sebastián Elcano, 30 - 28012 Madrid

Traducción: Susana Harte


Cubierta: Tomás López
I.S.B.N .: 84-87301-00-2
Depósito legal: Depósito legal: M. 22.981-1989
Fotocomposición: Pérez Díaz, S. A. Madrid

Impreso por Ibérica Grafic, S. A. Fuenlabrada (Madrid)


l'llfFACIO PAU U BHCIOll fSPAÍÍOU

Con placer y con la emoción de la presentación ofrecemos al pú­


blico español nuestro trabajo titulado «Gane con la Defensa Grün­
feld». El primer lector de este libro fue el propio Gari Kasparov, a
quien el original de la edición inglesa había sido entregado en mayo
de 1986 por su viejo amigo y colaborador András Adorján. Algunos
meses más tarde, en el tercer match por el título de campeón mundial
disputado con Karpov, Kasparov recurrió nada menos que nueve ve­
ces a la defensa Grünfeld. (Es verdad que perdió tres partidas, pero
según dijera él mismo, la causa de ello no fue la apertura sino las pro­
pias faltas.) También en el match disputado en Sevilla en 1987, Gari
permaneció fiel a la Grünfeld, utilizándola de nuevo en nueve opor­
tunidades, pero aquella vez tampoco podía quejarse del balance nu­
mérico.
Puesto que últimamente ha crecido bruscamente la popularidad de
la defensa Grünfeld, hemos agregado dos nuevos suplementos al ma­
nuscrito original (Winning with the Grünfeld, BATSFORD , 1987) que
contienen todas las partidas recientes y todos los análisis que hemos
juzgado importantes. Por supuesto, no falta en ellos ninguna partida
Karpov-Kasparov, aunque sean relativamente pocas las que tienen que
ver directamente con el tema tratado por el presente libro.
Esperamos que nuestros lectores españoles hojearán con placer y
provecho este libro y si es así, tal vez nos presentemos con nuevos
trabajos, en un futuro no muy lejano, en el espíritu de «Black is OK»
(Las negras están bien).

Los autores
SUMARIO

Introducción .................................................................. 11

l. Variante del Cambio ................................................. 14

2. Sistemas con �b3 .................................................... 43

3. Sistemas con .if4 ..................................................... 67

4. Sistemas con .t g5 ..................................................... 94

5. Variante moderada ................................................... 118

6. Sistemas del Alfil fianchettado ................................. 136

7. Sistemas raros .................................. �........................ 152

8. Sistema anti-Grünfeld .. :............................................ 166

Apéndice 1 ..................................................................... 172

Apéndice 11 ................................................................... 190


lllflOIHJ(CION

A base del título de nuestro li­ desde el primer momento, para


bro el Lector puede preguntar minarlo, a base de contraataque.
con toda razón: ¿acaso conside- . En vez de la igualdad, aquí
ramos la defensa Grünfeld como surge (puede surgir) un equili­
una apertura ganadora? No se brio dinámico, en el que ambas
trata de esto, en absoluto. Evi­ partes deben conocer las caracte­
dentemente, ni con las negras, rísticas de su posición y en fun­
pero tampoco con las blancas se ción de ello deben concebir y rea­
ha analizado una apertura con­ lizar sus planes. En tal situación,
ducente al triunfo. por supuesto, es mayor la proba­
Nuestro título señala más bien bilidad de cometer un error y en
una intención. Existen, apertu­ consecuencia, también es mayor
ras, como por ejemplo el Gam­ la posibilidad de lograr la victo­
bito de Dama, la Defensa de In­ ria.
dia de Dama, o la defensa Caro­ Recomendamos este libro en
Kann, en las que las negras en primer lugar a los ajedrecistas
los pasos iniciales adoptan, des­ prácticos. Por ello, no hemos
de el primer momento, una po­ confeccionado una monografía
sición defensiva, aunque estable. completa sino un repertorio. Un
Su primer propósito es, explo­ repertorio que ha sido empleado
tando hasta las más pequeñas por el gran maestro A dorján,
imprecisiones de las blancas, lo­ uno de los autores durante casi
grar mantener el equilibrio y sólo dos decenios en sus partidas. De
tratan de imponerse en las fases ello se derivan dos consecuencias
posteriores del juego, en el me­ principales:
dio juego o final. Para ello, na­ l. Contra cada una de las
turalmente, se necesita, por par­ construcciones b lancas, sólo
te de las blancas, un nuevo error analizaremos una variante, un
o errores. En el caso de la defen­ modo de juego, que trataremos
sa Grünfeld, la situación es fun­ de presentar lo más detallada­
damentalmente distinta. Las ne­ mente posible. Ilustra bien este
gras agudizan el juego ya en las propósito el sistema ruso del ca­
primeras movidas, creando una pítulo 2, contra el cual las negras
posición asimétrica. Ofrecen la tienen varios métodos de defen­
posibilidad para las blancas de sa, pero sólo vamos a tratar la
construir un fuerte centro de variante húngara.
peones. Pero se preparan bien, 2. Entre nuestras respuestas o

11
posiciones elaboradas a las cons­ neos recientes también hemos es­
trucciones de las blancas, existe cogido algunas partidas ya clási­
una conexión, una similitud me­ cas, consideradas como modelo
todológica. de determinadas variantes.
Las blancas, por ejemplo, en - que su medio juego sea tí­
varios sistemas incluso, expulsan pico, que presente giros, elemen­
el caballo negro instalado en la tos característicos de la variante
casilla «dS» con el cambio de ca­ en cuestión. Por eso no fue un
ballos en «c3» o, se retiran con criterio absoluto que ganaran las
el mismo a «b6». La literatura negras. Junto a varias partidas
especializada, la teoría las consi­ terminadas en tablas, incluimos
dera como continuaciones de va­ también algunas perdidas.
lor equivalente, sin embargo no­ Por tanto, nuestras partidas
sotros siempre nos ocuparemos modelo responden a cada uno o
del cambio en c3, aspirando, de por lo menos a uno de los crite­
manera consecuente, a tipos de rios arriba mencionados.
posición análogos. En el análisis de las partidas
El libro es coherente también nos hemos centrado, natural­
en el sentido de que en los dis­ mente, en la fase de la apertura,
tintos sistemas sigue la idea ori­ pero, en cierta medida, también
ginal clásica de Grünfeld. procuramos orientar al lector en
O sea que, en todo momento, las tramas del medio juego y fi­
seguimos la línea del contrajue­ nal. En muchos sitios, llamamos
go c7-c5, a pesar de que en nues­ la atención sobre los posibles
tros días se utilicen con frecuen­ cambios de secuencia en las dis­
cia las construcciones con c7-c6. tintas aperturas, con lo que que­
La excepción a esta regla es so­ remos facilitar la orientación y
lamente c6 y d5 del capítulo 7, presentar las posibilidades de
con lo cual evitamos la expulsión transposición a las distintas va­
del caballo a b6. De modo que riantes.
estimulamos a nuestros lectores En nuestro libro damos a co­
a un juego activo, aun a costa del nocer muchas innovaciones y
sacrificio de peón, a menudo análisis inéditos. Lo hemos seña­
transitorio o incluso definitivo, a lado aparte sólo en el caso de los
cambio de poder tomar la inicia­ más importantes. Nos referimos
tiva. Los criterios de la selección aquí en especial a los capítulos 4
de las partidas modelo fueron los y 5, pero en realidad todos los
siguientes: capítulos incluyen tales innova­
- que su apertura siga la lí­ ciones.
nea utilizada por nosotros o la Recomendamos nuestro tra­
que consideramos la mejor. Por bajo principalmente a los ajedre­
eso, junto a las innovaciones y cistas que incluso con negras as­
nuevas ideas surgidas en los tor- piran a un juego activo y a la vic-

12
toria. Confiamos en que para el nuevas bellezas del juego de aje­
logro de sus objetivos la defensa drez y que los conocimientos ad­
Grünjeld será un buen medio, un quiridos puedan aprovecharlos
arma eficaz. Les deseamos a to­ con éxito en sus futuras partidas.
dos nuestros lectores que duran­
te el estudio del libro descubran András Adorján y Jeno Düry

13
1. VARIANTE DEL CAMBIO

La variante principal de la de­ samente la elaboración de esta


fensa Grünfeld es prácticamente defensa. Se comprobó que no era
la variante del Cambio . La aper­ indispensable ocupar el centro
tura comienza con las j ugadas l. con peones. Lo esencial es el con­
d4 lLl f6 2 . c4 g6 3. lbc3 d5. trol d e las c asillas centrales.
(Ideas semej antes fueron desa­
1 � - lW ¡¡jjiJ,
•-..t·•- -
rrollad as también en la defensa
Alekhine, en la apertura Reti y

�-� ... � �,..,.
� d en la defensa Nimzovich.) En
M M M1.M nuestro caso, las negras se pre­
M M1.M M pararon con anticipación a sitiar
el centro , a las acciones de con­
M1::,D M M trajuego que habitualmente se
M � M M inicia con las j ugad as i. g7, c5 y
!::, �
� • f\ � !::, �
dou � lb c6.
� mi��.Jl�
� � � �:s: En la variante del cambio, las
blancas pueden seguir dos rum­
La reacción más natural de las bos principales. Uno es activar el
blancas es aceptar la intención de alfil del flanco rey mediante 7 .
las negras , con 4. cxd5 lb x d5 5. i. c4, desarrollando luego e l ca­
e4 lLJxc3 6. bxc3, ocupand o el ballo, para instalarse en la casi­
centro con sus peones. Con ello lla «e2» eliminand o la clavada
hemos llegado a la posición de i. g4. Durante mucho tiempo se
partid a de la variante del cam­ consideró esta estructura como
bio. más fuerte p ara el band o blanco.
Según los principios clásicos, Spassky, el excampeón mundial,
las blancas al apoderarse del cen­ obtuvo memorables éxitos con
tro, deberían tener una mej or po­ ella, ganando incluso a Fischer
sición. Así, se consideró especial­ dos veces con esta variante.
mente en el momento de la pre­ Sin embargo , se logró mej orar
sentación de la apertura. (El gran el juego de las negras y elaborar
maestro austríaco Grünfeld lo un contraj uego adecuado.
p r act ic ó por primera vez en Anteriormente, se había des­
1 922, por lo tanto fue bautizada cartad o el movimiento 7 . lLl f3 ,
la defensa con su nombre . ) A la ya que la clavada i. g4 puede
revisión de los principios clásicos ayudar a las negras a iniciar un
ha cond ucid o, entre otras, preci- ataque fructífero en el centro.

14
Sin embargo, a fines de los años rio contra el centro de las blan­
70 se reconsideró ese desarrollo. cas . En la p artid a Portisch L.
Resulta que en muchos casos el Szabó, Campeonato de Hungría,
.t f3 se puede tomar satisfacto­ 1 959, se j ugó 6 . .t e3 i. g7 7. h3 !
riamente con el peón «g», refor­ 0-0 8 . lb f3 c6 9 . .t e2 .t e6 1 0 .
zando con ello el centro de peo­ 0-0 .t c4 1 1 . '%l:l'd2 lb 8d7 1 2 . .t h6
nes . Los partidarios de las blan­ e5 1 3 . i_ xg7 <J:;xg7 con ventaja
cas encontraron ideas plenamen­ de las blancas . La retirada 5 .
te recientes, a veces vinculadas lbf6? sería ilógica, ajena al espí­
con el sacrificio de peón o de ca­ ritu de la apertura. Las negras
lidad . Se incrementó la popula­ deben desmoronar el fuerte cen­
rid ad de las variantes por el he­ tro de peones contrario.
cho de que Kasparov, la nueva
6. bxc3
estrella, consiguiese imponentes
victorias con la misma. Muchos
estimaron, en aquella época, que
la defensa Grünfeld pasaba mo­
mentos críticos. Y pasó mucho
tiempo hasta que las negras , re­
cuperad as de la sorpresa, encon­
traron la correcta defensa. En
este capítulo reseñamos estas
n u e v a s v í a s y p o si b i l i d a d e s
-que consideramos buenas- e n
la convicción de q u e l a j ugad a 7 .
lb f3 tamp oco es más fuerte que 6. ... .t g7
las continuaciones anteriores y la
defensa Grünfeld sigue siend o, No es preciso jugar inmediata­
por tanto viable y un arma efi­ mente c5, ya que las blancas de
caz en manos de las negras . ninguna manera pueden impe­
dirl o . Veámoslo: 7 . .t a3 lb d 7 ! 8 .
lb f3 c 5 9 : '%l:l'b3 ( S i 9 . .t e2, en­
PARTIDA N.º 1 tonces puede j ugarse 9 . . . . c x d4 !
Scheichel-Adorján y las blancas no pueden retomar
Hungría, 1971 de peón, debido a 1 0 . �a5+ ga­
lb f6 nando pieza. Lo mismo sucede
l. d4
en caso de 9 . . . . .t c4, 9 . cxd4 1 0 .
2. c4 g6
.t x f7+ ganando pieza p o r 1 0 .
3. lb c3 d5
<J:Jxf7 1 1 . lb g5+ <J:Je8 12. lb e6
4. c x d5 lb x d5
'%l:l'a5 1 3 . lb xg7+ <J:Jf7 . / 9 . . . . 0-0
5. e4 lb x c3
1 0 . .t d 3 '%l:l'c7 1 1 . 0-0 l:l: b8 1 2 .
En caso de 5 . lb b6 las negras .t b5 b 6 1 3 . l:l: ad! a 6 y las negras
no tienen contraj uego satisfacto- tuvieron mej ores chances en la

15
partid a Evans v. Korchnoi, Bue­ está p o r perderse, se amenaza
nos Aires, 1 960. también el mate con 20. 'l!fr'h8 .
En la novena partid a del mis­
7. �c4
mo match las blancas jugaron 9.
El desarrollo más activo del al­ lLl e2 y esta p artida t amp oco
fil: las blancas preparan a su vez duró mucho más. 9 . . . . t'Llc6 1 0 .
el desarrollo del caballo por e2, h4 ! t'Lla5 1 1 . .i d3 e 5 1 2 . .i a3
evitando así la clavada .i g4 . La � e8 1 3 . h5 'l!fr'd7 1 4 . � d l ! 'l!fr'a4?
otra subvariante que se inicia 1 5 . .i c l c5 1 6 . d5 'llfr' x a2? 1 7 .
con 7. tLif3 la estudiaremos en las .i h6 ! ! .! h8 1 8 . .i b5 � d8 1 9 .
partid as 4 / 7 . _i g5 'l!fr' b 3 20. h x g6 fxg6 2 1 .
� x h7 ! � x h7 22. 'l!fr'f7+ _i g7 23 .
7. . . . c5
.i f6 � g8 24. i. e8 y las negras
Sería prematura 7 . . . . b6? ! a la abandonaron.
cual las blancas puedan respon­ S i las negras desean j ugar la
der no solamente con 8 . lb e2, posición con b6, es conveniente
sino también con 'l!fr'f3 ! y en caso enrocar primero y solamente a 8 .
de 8 . . . . 0-0 9. e5 .i a6 1 0 . .i b 3 ! t'Lle2 responder 8 . . . . b 6 . Esta e s
'l!fr'c8 1 1 . t'Lle2 .i b7 1 2 . 'l!fr'g3 c5 la variante Simaguin, e n la cual,
1 3 . h4 ! conseguirían una fuerte las negras , en lugar minar el cen­
ofensiva. Por el contrario , es tro, prefieren el rápido desarro­
arriesgado , en lugar de 10 . .i b3 ! , llo de sus piezas . Sin embargo,
jugar 1 0. 'llfr' x a8?! .i xc4 1 1 . 'l!fr'f3 , en esta variante también tienen
pues tras 1 1 . . . . f6 ! 1 2. e6 'l!fr'd6 que enfrentarse con la ofensiva
1 3 . t'Lle2 'llfr' x e6 14 . .! e3 f5 el se­ directa al flanco del rey de las
gund o j ugador consiguió buenas blancas iniciada con 9. h4 ! .
contrachances en la partid a Ka­
8. lb e2 !
ne-Benko, EE. UU., 1 973.
Los peligros resultantes de 7. Esta j ugada fue sugerida por
... b6? ! quedan ilustrados por dos Alekhine en 1 924 .
partid as del reciente match Yu­
8. . . . 0-0
supov-Timman, Tilburg, 1 986.
En la séptima partida, después Una continuación frecuente y
de 8. 'l!fr'f3 ! 0-0 9. e5 .! a6 Yusu­ popular es abrir la posición con
pov j ugó 10 . .i d 5 ! ? Prosiguió: 8 . . . . cx d4, con batalla aguda y
10 . . . . c6 l l . .i b3 'l!fr'c7 1 2 . h4 ! c5 complej a. Sin embargo, en nues­
1 3 . h5 cxd4 14. c x d4 g x h5? Pier­ tra partida proseguimos la otra
de, pero es difícil encontrar com­ línea principal, manteniendo la
pensación p ara las negras . 1 5 . tensión en el centro.
� xh5 .i b7 1 6 . 'l!fr'd3 � b8 1 7 .
9. 0-0 lb c6
'lifr'x h7+ � f8 1 8 . t'Lle2 � x d 4 1 9 .
.i h6 ! y las negras se rinden, por­ Aquí se puede jugar también
que además de que el Alfil «g7» la variante de Botvinnik, 9 . . . .

16
tll d7. Las negras, a continua­ 1 6 . f4!?) 1 6 . . . . l:l: xd8 1 7 . 'll d4
ción, mediante tll d7-b6 y f7-f5 @f7 con ligera ventaj a de las
buscan conseguir el punto d 5 blancas, como sucedió en la par­
para s u caballo. S i n embargo, e l t i d a K n a a k - S m ej kal, H al l e ,
caballo en la casilla c 6 es más ac­ 1 974.
tivo que en d7, ejerciendo una 2) 10. i. g4 , j ugada de Tim­
presión directa en el centro . man. Evolucionó de manera in­
9 . . . . �c7? ! no dio buenos re­ teres ante l a p artid a Polu­
sultados. En el encuentro Gligo­ gaievsky-Ti m m a n (match d e
ric-Wexler, M ar del Plata, 1 960, 1 979) . Prosiguió 1 1 . d5 ! ? lll a5
tras 10. i. f4 ! e5 1 1 . dxe5 .i xe5 1 2 . i. d 3 c4 1 3 . i. c2 _i x c3 1 4 .
1 2 . ,i x e5 � xe5 1 3 . i.d5 lb d7 ¡:¡: b l i. g7 1 5 . f3 .i d7 1 6. f4 b 5
1 4. f4 �e7 1 5 . c4 la posición con­ ( 1 6 . . . . e6? después d e 1 7 . dxe6
cedió importante ventaj a para i_ xe6 1 8 . f5 ! las blancas obtuvie­
las blancas . El alfil d 5 centraliza­ ron una fuerte iniciativa). 1 7 . e5
do es muy p otente y se debilita a6 1 8 . lll c3 l:l: b8 (hubiera sid o
también la posición del rey ne­ mej or 1 8 . l:l: c8 relacionada con
gro . la maniobra del caballo
lll a5-b7-c5) 1 9 . i. a7 ! l:l: b7 20 .
1 0 . i. e3
i. c5 l:l: e8 2 1 . �f3 l:l: b8 22. �f2
�c8 2 3 . i. a7 l:l: a8 24. i. b6 'll b7
y ahora las blancas jugando, en
lugar de 2 5 . h3, 25. a4 ! podían
lograr una posición más ventaj o­
sa.
1 1 . l:l: el
Jugada más lógica. Otras al­
ternativas :
1 ) 1 1 . d x c5? no sólo teórica­
mente reprochable, sino mala
también concretamente . 1 1 . . . .
tll e5 1 2 . i. b3 tll g4 ! 1 3 . i. f4
10. . . . �c7
� x c5 1 4 . �d5 � xd5 1 5 . exd5
Esta continuación es la más lll e5 y el peón «C» retrasado re­
fiable. Otras alternativas del se­ presenta una importante debili­
gundo j ugador: dad en la estructura.
1 ) 1 0 . . . . tll a5 1 1 . i. d 3 b6 1 2. 2) 1 1 . i. f4 , la réplica, según el
l:l: cl .i b7 1 3 . d5 c4 ( 1 3 . . . . e6 la análisis de Gipslis, 1 1 . . . . � a5 1 2 .
respuesta 14. c4 ! sería muy fuer­ d5 lll e5 1 3 . i. b3 c4! 1 4. i. c2 (en
te) 14 . .i c2 e6 1 5 . d x e6 fx e6 1 6. caso de 14. i_ x e5 i_ xe5 1 5 . ,i x c4
� x d 8 (se puede contar también i. g4 ! las negras recuperan el
con la sugerencia de Ulhmann peón y están bien) 14 . . . . e6 ! pro-

17
porciona un adecuado contraj ue­ Continuand o bajo el signo de
go . la lucha por el dominio del cen­
3) Jugand o 1 1 . '/Wcl, las blan­ tro . Otras j ugadas no aseguran la
cas, en la partida Donner-Tim­ compensación: 1 1 . . . . b6? ! 1 2 .
man, Amsterd am, 1 973, después i. f4 ! '/Wd8 1 3 . d5 lll a5 1 4 . i. d 3
de 1 1 . . . . i. d7 1 2. i. f4 ! e5 1 3 . c 4 1 5 . i. c2 e6 1 6 . '/Wd2 y luego,
dxe5 llJ x e5 1 4 . i.d5 i. c6 1 5 . con la posibilid ad de l::í:cd 1 , las
l::í:d l l::í: ad8 1 6 . c4, y la disputad a blancas conservan superiorid ad
p o r Donner-Ad orján, Wij k ann en el centro. Como réplica a 1 1 .
Zee, 1 974, después de 1 1 . . . . b6 . . . lb a5 1 2. i. d 3 b6, parece fuer­
12. i. f4 e5 1 3 . d xe5 lb x e5 1 4 . te 1 3 . d5 !?, con la amenaza i. f4,
i. d 5 i. b7 1 5 . c 4 obtuvieron li­ como e n la variante anterior.
gera ventaja. Más débil sería 1 3 . i. f4, debido
Gipslis recomienda 1 1 . . . . ltJ a5 a e5 ! y ahora el alfil blanco no
1 2. i.d3 b6 1 3 . d x c5 b x c5 1 4. puede ocup ar la casilla d5.
'/Wa3 l::í:d 8 1 5 . l::í:fdl i. g4 ! ? 1 6 . f3
1 2 . h3
i. d 7 ! y el peón «c5» no puede co­
merse s atisfacto riamente. Por Previa a la jugada f2-f4 elimi­
ej e m p l o : 1 7 . Jt x c 5 ? ('/W x c 5 ? na la clavad a i.g4 y a la vez pre­
'/Wxc5 1 8 . Jt x c5 i. a4 ! ) 1 7 . . . . para la ofensiva de peones g2-g4 .
i. a4 ! 1 8 . Jlxe7 Jlxd l 1 9 . Jlxd8 Las blancas , en esta posición, tie­
l::í: x d 8 20 . l::í: xdl '/Wb6+ 2 1 . llJ d4 n e n n u m e r o s as p o si bilid ades
(a 2 1 . W h l se puede jugar 2 1 . . . . también, cuyos planes analizare­
lb c4 ! seguid o d e lb b2, ganando mos en las partid as 2 y 3 .
calidad)· 2 1 . .. . i. xd4+ 22. cxd4
12. ... b6
'/Wxd4+ 23. @ h l lb c4 y ganan las
1 3 . f4 e6
negras debido a la amenaza 24 .
. . . lb b2. Las negras plantean defender­
se rechazando el alfil «C4» de la
diagonal a2-g8 y deteniendo la
ofensiva de peones con f7-f5 .
14. '/Wel lba5
1 5 . i. d3 f5!
1 6 . g4
De manera aleccionadora ob­
tuvo ventaj a Smyslov, ex cam­
peón mundial, contra Gligoric,
(match Yugoslavia-Unión Sovié­
tica, Kiev, 1 959), después de 1 6 .
'/Wf2 i. b7 1 7 . e5?. Prosiguió: 1 7 .
. . . c4! 1 8 . i. c2 lb c6 1 9 . g4 lb e7
11. ... l::í: d 8 20. @ h2 '/Wc6 2 1 . lll g3 b5 ! , do-

18
minando la diagonal hl-a8 , asi­ lucha. 20 . . . . i. e4 ! y la situación
mismo con la posibilidad de ha­ de las blancas es desesperada.
cerse con la iniciativa en el ala
de dama. 1 7. .
.. �d7!
1 8. :Sdl

En la partid a S passky-Stein,
M oscú, 1 97 1 , se j ugó 1 8 . gxf5 .
Las negras , e n lugar d e 1 8 . . . .
cx d4? recuperando el peón, po­
dían obtener importante ventaj a
con 1 8 . . . . ef5 !

16. .. . i. b 7 !
U n a importante mej ora res­
pecto al encuentro Spassky-Fis­
cher, Olimpiad a XIX, Siegen,
1 970, donde se jugó 1 6 . . . . fx e4
17. i. xe4 i. b7 1 8 . lLi g3 tt:J c4 1 9 .
i_xb7 �xb7. Aunque la p osición
del segundo j ugad or no fue infe­
rior, abandonó la partid a debid o La posición producida repre­
a errores ulteriormente cometi­ senta la victoria de la idea de
dos. Sin embargo, la movida 1 6 . Grünfeld . Las negras minan por
. . . .ib7 ! con la subsiguiente 1 7 . ambos lados el centro de su con­
. . . �d7! hace d iscutible que esta trario , «bomb ardeado», eficien­
construcción sea j ugable por las temente también por los alfiles
blancas. fianchettados. Está claro además
la impotencia de los alfiles de las
17. tt:Jg3 blancas . Después de 1 9 . e x f5
La aceptación del sacrificio de c x d4 20. i_ x d4 / 20. cxd4 sigue
peón conducía a una posición 20. IIe8 ! / 20 . . . . i_ x d4+ 2 1 . cxd4
perdida. 1 7 . e x f5? exf5 1 8 . gxf5 'i:Pxd4+ 22. \t> h2 :§: e8 ó 19. W h2
E:e8 1 9. �g3 ( 1 9 . lLJ g3 cxd4 20. fxe4 20. lb x e4 :§: e8 las blancas
cxd4 �d7 ! y además de 2 1 . .. . no pueden sostener más la posi­
ji, xd4 amenaza t ambién 2 1 . . . . ción.
E:xe3 !) 1 9 . g x f5 ! 20. W h2 20.
,i x f5? la réplica 20 . . . . tt:J c4 2 1 . 1 8. ... c x d4
i. f2 tt:J d 2 ! resulta decisiva en la 19. i. bl ?

19
Error. Sin embargo la p osi­ blancas. La continuación no re­
ción de las blancas era inferior. quiere comentarios.
Después de 1 9 . c x d4 i, x d4 20. 24. �gS h6
'i!lh2, que parece lo mej or, j ugan­ 25. � e3 l:i f8
do 20 . . . . fx g4 ! 2 1 . hxg4 �g7 las 26. 'i!lg 2 .i a6
negras tienen ventaj a de un peón, 27 . l:i x f8+ l:i xf8
por cuya compensación no exis­ 28. ,i x eS? �xeS
ten chances de ataque reales. Al 29 . .t e2 i. e4 !
contrario, ni hablar de 1 9 . i. c2? 30. i. b3 ,t x b3
debido a 1 9 . . . . �c6. 3 1 . ax b3 � x e3
ltJ 32. �x e3 J. x e3
19. .. . e4!
33. l:i d7 l:i f7
20. _t x d4
Y las blancas, no deseando
H ubiera perdid o inmediata­ prolongar la tortura, abandona­
mente 20 . cx d4? por 20 . . . . ltJ xe3 ron (0: 1 ) .
2 1 . �xe3 ,txd4 y en caso de 20 .
.t f2 sería decisivo 20 . . . . tll a3 ! PARTIDA N .º 2
2 1 . i_ x d4 lt:J x b l 22. _t x g7 �xg7 Hai:k-Kouatly
23 . l:i x b l l:i d 3 . Como respuesta Cannes, 1 98 6
a la j ugada del texto un movi­ l. d4.t lt:J f6
miento refinado de peón destru­ 2. e4 g6
ltJ
ye la cadena de peones de las 3. e3 dS
4. e x dS ltJ
blancas . x d3
e4 ltJ
5. x e3
20. ... eS ! 6. b x e3 x i_ g 7
21. fx eS 7. .! e 4 es
8. lt:l e2 lt:l e6
O 2 1 . J. x e5 �xdl 22. �xd l
9. i. e3 0-0
l:i x dl 23 . l:i x d l lt:J xe5 24. fxe5
10. 0-0 �e7
J. x e5 con una posición que se ·
11. l:i el l:i d8
evalúa como ganada.
12. �d2
21. . . . fx g4
2 2 . �e 2 �e7
ltJ
23. �x g4 x eS
La posición de las blancas, que
hace algunas j ugadas todavía era
d ign a, está ya completamente
arruinad a. Los peones se disper­
saron, se debilitó la posición de
su rey. Es bien perceptible la di­
ferencia cualitativa entre los ca­
ballos y los alfiles de casillas

20
Esta salida de dama adquirió 1 3 . . . . lll e5) 1 3 . . . . cxd4 1 4 . cxd4
mayor popularidad en la prácti­ 'if x e l 15 . l:l fxe l b6 y las negras
ca, a principios de los años 70 . resolvieron los problemas.
Ante todo, el gran maestro V a­ 2) M ás raro es 1 2. 'it' a4. En
ganian fue quien la empleo con este apartad o la situación ex­
mayor éxito. Su objetivo es ini­ puesta de la d ama blanca brind a
ciar acciones en el flanco del rey la posibilidad de desarrollar un
mediante .i h6 y después de cam­ adecuad o c o ntraj uego . 1 2. . . .
biar los alfiles, con f2-f4. Estas .id7 1 3 . 'it' a3 i. f8 ! 1 4 . 'it'b2 b5
son ideas lógicas especialmente 1 5 . .i d 3 (no obstante no 1 5 .
teniendo en cuenta la ligera sole­ i, x b5? debido a 1 5 . l:l ab8 y la
dad del ala rey y la debilidad del­ consiguiente a7-a6) . 15 . . . . l:l ab8
punto f7. En compensación, las 16 . .i f4 e5 como ocurrió en la
negras deben inquietar a su con­ partida disputada por Gligoric­
trario en el centro o en el flanco S m ej k al , Lj u b lj ana-Portoroz,
dama. 1 97 3 .
En la posición del diagrama, 3) 1 2. f4.
además de 1 2. 'it'd2 y 1 2 . h3 es­
tudiada en la partida anterior,
las blancas disponen de otras po­
sibilidades:
1) 1 2. 'it'e l . Esta jugad a fue
emplead a por S passky por pri­
mera vez contra Fischer. ( S anta
Mónica, 1 9 6 6 . ) El encuentro
prosiguió: 1 2 . . . . e6 1 3 . f4 lll a5
14 . .i d 3 f5 1 5 . l:l d l b6 1 6 . 'it'f2
cx d4? 1 7 . ,i xd4 ,i x d4 1 8 . cxd4
.i b7 1 9 . lll g3 'it'f7 20. d5 ! y lue­
go de 20 . . . . fxe4 2 1 . dxe6 'if xe6
22. f5 ! salió a flote la debilidad Esta j ugad a aguda y decisiva
del enroque de las negras. fue muy p opular en su época.
Botvinnik y Estrin recomien­ Más tarde se elaboraron varias
dan 1 6 . . . . c4 1 7 . .i c2 lll c6! como defensas s atisfactorias para las
mej ora a propósito de 1 8 . . . . negras , por cuyo motivo apenas
lLJ e7. se vio en la práctica de los últi­
D e s pués de la partid a, mos años.
Spassky fue precisamente quien La respuesta más sólida de las
señaló el j uego más fuerte de las negras es 1 2 . . . . e6. En la partida
negras, 12 . . . . 'it'a5 ! forzando los A n t o s h i n - H aág, Zinnowitz,
cambios favorables a las negras . 1 966, las blancas, mediante un
Puede seguirse: 1 3 . l:l d l (un sacrificio de peón de doble filo
error fatal es 1 3. d x c5?? debido a iniciaron una ofensiva directa.

21
Prosiguió: 1 3 . f5 !? e x f5 1 4 . i. g5 12 . ... a6!?
lH8 1 5 . e x f5 i_ x f5 1 6. t'llg 3
Mediante este movimiento las
cxd4! ( 1 6 . . . . i.e6? 1 7 . d5 lll a5
blancas aspiran a ganar espacio
1 8 . i. e2 y las blancas están me­
en el flanco de dama.
jor) 1 7 . :§: x f5 ! (Más fuerte que
1 7 . l2J x f5 gxf5 1 8 . :§: x f5 d x c3 y
en la p osición actual la torre des­
de f5 es menos amenazante que
el caballo y también los peones
centrales están perdidos . . . ) 1 7 . . . .
gxf5 1 8 . ltJ xf5 'i!fe5 1 9 . i. d 3
:§: fe8 20. °i!Yg4 :§: e6 ! y las negras
pueden defenderse con éxito. Las
blancas no tienen otra p osibili­
dad que simplificar la posición,
a b ase de 2 1 . i. f4 :§: g6 22. i. xe5
:§: x g4 2 3 . i_ x g7 :§: x g7 24. ltJ x g7
<J;; x g7 2 5 . c x d4 :§: d8 26. i. e4 y 12 . . . . b6 1 3 . i. h6 i. b7 1 4.
la batalla terminó en tablas en i_ x g7 <J;; x g7 1 5 . 'i!Ye3 :§: ac8 1 6 .
pocas j ugadas . f4 cxd4 1 7 . c x d4 'i!Yd6 1 8 . e5 ! re­
Las negras realizaron un sacri­ sultó una importante ventaj a de
ficio de d ama interesante y pro­ las blancas en el encuentro Va­
metedor en la p artida Rashkovs­ ganian-Gutman, 40 .º Campeo­
ki-Korchnoi, Campeonato So­ nato S oviético, 1 972.
viético , 1 97 3 . En lugar de 12 . . . . Es de valor dudoso : 12 . . . .
e 6 s e j ugó 1 2 . . . . i. g4 y después lll e5?! 1 3 . i. b3 lll g4 1 4 . i. f4 e5
de 1 3 . f5 lll a5 1 4. i.d3 c x d4 1 5 . 1 5 . i. g3 i. h6? a lo que las blan­
cxd4 'i!fb6 1 6. :§: b l i_ x d4 ! 1 7 . cas pueden responder eficazmen­
:§: x b6? ! i_ x e3+ 1 8 . <J;; h l s e tomó te con 1 6. i_ xe5 ! Tras 1 6 . . . .
la torre b6 con el peón. Según las 'i!f x e 5 1 7 . 'i!f x h 6 ! 'i!f x e 4 1 8 .
conclusiones ded ucidas de la i_ x f7+ ! <J;; x f7 1 9 . 'i!f x h7+ el ata­
p artid a, l a c o mpens ación era que fue irresistible en la p artida
más que suficiente por la d ama M uratov-Kremenetzki, Moscú,
entregad a. Por lo tanto, por par­ 1 974.
te de las blancas hubiera sido Al contrario, una fuerte conti­
mej or optar por 17. ltJ x d4 'i!f x d4 nuación es 1 2 . . . . °i!Ya5 como ocu­
1 8 . i_ x d4 i_ x d l 1 9 . i. c3 :§: xd3 rrió en la partida Vaganian-A­
20. i_x a5 b6 2 1 . i. b4 entrando en dorj án, Budapest, 1 973. Las ne­
un final con aspecto de empate. gras s acrificaron la dama con 1 3 .
4) De la cont inuación 1 2 . 'i!Yb2 'i!Yb6 1 4 . 'i!Ya 3 c x d4 1 5 . cxd4
i. f4, la moda de los años más re­ ltJ xd4 1 6 . ltJ xd4 i_ xd4 1 7 . 'i!f xe7
cientes, nos ocupamos en la ter­ i. e6 1 8 . :§: b l :§: e8 ! 1 9 . 'i!Ya3
cera partida subsiguiente. i_ xe3 ! 20. :§: xb6 i_ x b6, con lo

22
cual, después de 2 1 . i. d 5 i_ x d5 No calcula la intercalación
22. e xd5 lI e2 tuvieron bastante subsiguiente, después de la cual
compensación. se inestabiliza el centro . Era pre­
ciso 1 5 . ltJ g 3 . Como contesta­
13. f4
ción a la j ugada obligatoria 1 5 .
En la partida Raskovsky-Ku­ . . . e 6 e s una interesante posibili­
preichik, U R S S , 1 974 las blancas dad 1 6 . d 5 ! ? y después de 16 . . . .
lograron una iniciativa peligrosa fxe4 ! (sería un error 1 6 . . . . ltJ e7?
en el flanco del rey, mediante 1 3 . debido a 1 7 . c4) 1 7 . et:J x e4 lI xd5
i. h6 i. h8?! 1 4 . a4 et:J a5 1 5 . ..ta2 18 . i_ x c5 �d7 podría establecer­
i.d7 1 6 . t'b f4 e6 1 7 . e5 ! Hubiera se una p osición complej a con
sido mejor 1 3 . . . . b5 14 . .i d 3 chances mutuas.
�d7 ! 1 5 . i_ x g7 @ x g7 1 6. d 5 c4 !
1 7 . i. c2 e6 1 8 . l:J: cd l e x d 5 1 9 . 1 5. ... c4!
exd5 �d6 y e l peón «d» e s más 1 6. i. bl
débil que fuerte. El movimiento No es correcto el sacrificio del
b7-b5 es imposible de impedir, ni alfil 1 6 . fx g6? cxd3 1 7 . gx h7+
tampoco j ugando 1 3 . a4 en lugar @ h8 1 8 . � x d 3 ya que después
de 1 3 . f4, ya que después de 1 3 . de 1 8 . . . . i. e6 las blancas no tie­
. . . lb a 5 e l alfil podía retirarse so­ nen chances para un ataque real.
lamente a a2, en razón de la de­ Sin embargo , segun demuestran
bilid ad de la casilla b3. las consecuencias, sería mejor re­
13. ... b5 tirar el alfil a c2.
14. i. d3 16. . .. gxf5 !
El alfil c8 tiene su porvenir en
b7, por lo que sería una lástima
cambiarlo por su pasivo colega.

1 7. et:Jg3 e6

Las negras controlan las casi­


llas centrales d5 y e4 y se apode­
r an t a m b ié n de la d i ag o n a l
h l -a8 .
Todo eso junto con la ventaj a
d e peón e n e l ala d e dama y en
14. ... f5 ! un caso d ad o , con la amenaza
b5-b4, brind a un buen panora­
U na jugad a típica, caracterís­
ma. El único problema es ¿qué
tica de la variante, que detiene la
es lo que puede hacer, mientras
ofensiva de los peones blancos.
tanto, el blanco en el flanco de
15. exf5? rey?

23
18. lll hS ..íth8 po táctico. Esto no podía reali­
19. :¡:¡: f3 lll e7 zarse s acrificando el alfil, ya que
20. i. f2 i.b7 después de 26. i, xf5? e x f5 27.
21. :¡:¡: e3 @f7 ! :¡:J:e7+ tll x e 7 28. � x e7+ @ g8
nada se consigue, aparte de la de­
A 2 1 . . . . �c6 sería muy fuerte
ventaj a de una torre. A la j uga­
22 . .t h4. La jugada del rey, ade­
da defensora contra el mate 29.
más de la casilla e6, defiende el
:¡:¡: e2 29 . . . . �d7 desarma todos
punto f6. Las blancas no tienen
los intentos. En caso de aceptar
acceso al golpe g2-g4, ya que en
el sacrificio de calidad se obten­
tal caso se debilitaría fatalmente
drían chances contra la posición
la diagonal h l -h8 y la clavada
debilitad a del rey. Evidentemen­
i. g8 sería más que desagradable.
te, las blancas no están obliga­
22. :¡:¡: cel :¡:¡: d6 ! das a capturar inmediatamente
23. i. h4 lll g6 la torre.
24 . ..ítgS
26 . ... bxc3 !
27. dS �es+
28. 'i!thl i_ x eS
29 . ..t x fS ,.t x dS
Naturalmente, no se toma el
alfil p o rque en tal caso no habría
más que tablas . P. e . : 29 . . . . e x f5?
30. fx e5 :¡:J:e8 ! (30 . . . . :¡:J:xd5? 3 1 .
e6+ @ g8 32. lll f6+ @ h8 3 3 . �h5
�c7 34. e7 y ganan las blancas)
3 1 . e6+ @ f8 32. i. h6+ @ e7 3 3 .
i. g5+ con j aque perpetuo .
24. . . . b4! 30. _i x g6 + h x g6
3 1 . i. xeS :¡:¡: x e S !
Premio por la defensa activa
32. :¡:¡: +fl?
de las negras, pues mantienen
baj o fuego también el punto d4. En el caso actual precisamen­
El contraataque surge de mane­ te el desarrollo posterior dificul­
ra inapelable. tará la tarea de las negras . P. e . :
Después d e 3 2 . � x e5 � x e5 3 3 .
25. � e2 �c6
:¡:¡: x e 5 gxh5 (no e s correcto 3 3 . . . .
26. :¡:J:e5
c2? debido a 34. lll g3 :¡:¡: d8 3 5 .
Las blancas, desde el punto de :¡:J:e l :¡:J:d l 3 6 . :¡:J:fl +) 3 4 . :¡:J:e3 c2
vista estratégico, están perdidas . 3 5 . :¡:¡: c3 i. e4 3 6 . :¡:¡: x c4 :¡:¡: b8 37.
No quieren esperar la muerte @gl ! y las negras tendrían que
lenta, de modo que intentan en­ «trabaj an> por tiempo prolonga­
caminar la batalla hacia el cam- · do para ganar.

24
32. ... 11 f5
33. ltJ g3 :§: e8
34. h4 J. c6
35. h5 � g7
36. ltJ x f5+ exf5
37. 't!f c2 't!Y d4
38. :¡;¡ dl 't!Y g4
39. 't!f x c3+ � g8
40. :¡;¡ d2
A 40. 't!f c2 40 . . . . :§: e2 sería la
respuesta más sencilla.
40. ... :§: el + 12. ... 't!f d7
41. :§: h2 't!f x h5+ 13. d5
Y las blancas se rindieron Tras 1 3 . d xc5 ltl e5 14. i_ xe5
(O: 1 ) . i, x e5 1 5 . 't!f x d7 J. x d7 1 6 . f4
J. g7 1 7. i. d5 i. b5 ! 1 8 . :§: fe l
PARTIDA N . º 3 :§: ac8 las negras recuperan el
Polugaevsky- Gutman peón y el j uego queda igualad o ,
Interzonal, Biel, 1985 c o m o o c u r r i ó en l a p artid a
Knaak-Malich, Campeonato de
l. d4 ltl f6
2. c4 g6 la RDA, 1 974. 1 5 . 't!f d5 't!f xd5
3. ltl c3 d5 ( 1 5 . . . . .,t x h2+ se replica con 1 6.
� h l ! ) 1 6 . e x d 5 .i d7 1 7 . f4 i. g7
4. c x d5 ltJ x d5
5. e4 ltJ x c3 1 8 . ltl d4 :§: ac8 1 9 . ltl b3 .t a4
6. b x c3 tampoco garantiza ventaj a a las
J. g7
7. i. c 4 c5 blancas .
8. ltJ e2 ltJ c6 13. ... ltl a5
9. .t e3 0-0 14 . .i d3 b6
1 0. 0-0 't!f c7
1 1. ;¡;¡: e l ;¡;¡: d8 En el encuentro Hort-Ador­
12. i. f4 j án, Wij k aan Zee, 1 972, las ne­
gras, mediante 14 . . . . b 5 ! ? 1 5 .
(DIA GRAMA) 1l:b l a6 1 6. 't!Yc l e 5 1 7 . i. g5 (ó
17 . .i e3 c4 1 8 . i. c2 ltl b7 19. f4
En la actualidad , la continua­ e x f4 20. i. x f4 :§: e8 con chances
ción de m o d a es rechazar la mutuas , como aconteció en la
dama sin tardar. Las negras no partida Balashov-Hort, Moscú,
pueden j ugar 12 . . . . e5? debido a 1 97 1 ) 1 7 . . . . f6 1 8 . i. e 3 c4 1 9 .
1 3 . .i g5 :§: e8 1 4. d 5 ! o 1 3 . . . . .i c2 ltl b7 20 . f4 ltl d6 alcanzaron
1l:d6 1 4 . .i d 5 ! con posición des­ una posición satisfactoria.
favorable en ambos casos. El especialista de la defensa

25
Grünfeld , el gran maestro Tuk­
makov, empleó 14 . . . . e5 ! ? preci­
s a mente contra P olugaesvsky
(Moscú, 1 985) y después de 15 .
.i e3 b6 1 6 . f4 e x f4 1 7 . ,i xf4 �e7
1 8 . �d2 .i g4 19. lt:lg3 c4 se de­
sarrolló una lucha con mutuas
posibilidades que finalizó en ta­
blas en la j ugada 3 1 . Sin embar­
go, la j ugada 14 . . . . c4? ! es muy
dudosa, p orque entrega el punto
d4. Por tal motivo se ha de mo­
Las negras lograron una exce­
ver el peón «e», lo que a su vez
lente posición para los caballos
provoca otras debilidades. Todo
en la casilla d6. De este modo se
lo antedicho es sugestivamente
bloquea el peón libre de la casi­
ilustrado por la partida Balas­
lla d5 y se puede compensar la
hov-Kengis , Campeonato S ovié­
acción del bando blanco en el ala
tico , Primera Liga, 1 98 5 . Prosi­
de d ama mediante la ruptura
guió: 1 5 . .i c2 e6 1 6 . dxe5 fx e6
f7-f5 . Es de mencionar que la po­
17 . .i g5 ! l::!:f8 1 8 . f4 e5? 1 9 . f5 !
sición producid a hace recordar,
. � x d l 20. E: cxd l b6 2 1 . .i e7 !
desde el punto de vista estructu­
E: e8 2 2 . .i b 4 (con 2 2 . f6 toda­
ral, a la defensa India del Rey.
vía puede defenderse con 22. . . .
.i e6) y , aunque sea muy sor­ 1 8. lt:l c3 .i a6
prendente, las blancas ya tienen 1 9. � e2 f5 !
una posición ganadora. Amena­ 20. a5? !
zan f5-f6-f7 y 23 . .i a4 también,
Para abrir el paso debería pre­
contra lo cual no hay defensa
pararse con anticipación. La re­
adecuad a.
cuperación del peón se enfrenta­
rá a dificultades y en la columna
1 5. c4 e5 abierta «b» las negras logran
1 6. .i d2 contraj uego .
20. ... b x a5 !
E v id en t e m e nt e , se c a l c u l ó 21. l:i: al �c7
también 1 6 . .i g5 ó 1 6 . .i e3 . Con 22. f3 l::!: d b8
la j ugada del texto las blancas as­ 23. E: fc l
piran a adueñarse de la iniciati­
va en el flanco dama, mediante A 23. lb b5 se puede replicar
el avance del peón «a». con 23 . . . . ,i x b5 24 . cxb5 c4 y no
se puede j ugar 25. l::!:fc l ? debido
a cxd3 ! .
16. ... lt:l b7
1 7. a4 li:l d6 23. ... ¡::¡: b3 !

26
24. lb b5 _i x b5 35. .t a4 lb d6
25. _i x a5 'iWc8 36. .i c6
26. cxb5 fxe4
A largo plazo, el desarrollo ul­
27. fx e4 .i h6 !
terior conduciría a un final per­
Obliga e l cambio d e los alfiles did o . P. e . : 36. 'iWe6+ 'iWxe6 37.
negros ya que, p. e., a 28 . . . . l:l: fl? d x e6 c3 ! 3 8 . e7 c2 39. l:l: ac l l:l: c8
se podría j ugar 28. c4 29 . .i c2 40 . .i d 7 l:l: cb8 y con 4 1 . .i a4,
l:l: e3 ! y tanto 30. 'iWf2 'iWg4 ! , luego de 4 1 . . . . l:l: bl ! 42. _i x c2
como 30. 'iWd l lb x e4 3 1 . _i xe4 :¡:¡: x c l 43. :¡:¡: x c l 1!7f7 la victoria
l:l: x e4 resultan muy favorables a es sólo cuestión de tiempo.
las negras.
36. ... l:l: f8
28. .i d2 37. l:J: xf8+ l!;>xf8
29. 'iWxd2 c4! 38. l:l: fl+ 1!7g7
30. .i c2 'iWc5+ 39. h3
31. 1!7hl l:J: xb5
Debido a la inseguridad de la
32. l:l: fl l:l: b2
primera fila, el cambio de damas
33. 'iWdl lb f1
pierde rápid o . En concreto: 39.
34. 'iWg4
'iWe6+ 'iWxe6 40. d x e6 c3 4 1 . e7 c2
y contra 42. . . . l:l: b 1 no hay de­
fensa.
A continuación ya no es pro­
blemático para las blancas reali­
zar su superioridad .
39. ... c3
40. 1!7h2 l:l: b4
41. 'iWf3 lb x e4
42. l:l: al c2
43. d6 lb x d6
44. 'iWf2 :¡:¡: f4
45. 'iWgl
34. ... 'iWe7 !
Si 45. 'iWx c2? 45 . . . . ll: c4 gana­
Todavía deben tomarse pre­
ría el alfil.
cauciones. Sería un grave error
la insaciable 34. .. . :¡:¡: x c2? por­ 45. ... l:l: d 4
que 3 5 . l:l: x f7 ! W x f7 36. 'iWe6+ 46. l:l: el l:l: c4
W g7 (36. 1!7f8 37. 'iWf6+ y no pue­ 47. .i d5 l:l: c3
de escaparse con 37 . . . . 1!7e8 3 8 . 48. 'iW el lb b5
d 6 ! y las blancas ganan incluso) 49. i. e4 'iWg5
3 7 . 'iWxe5+ W h6 3 8 . 'iWf4+ y las 50. l:l: x c2 l:l: e3
negras no pueden evitar el j aque 5 1. l:l: e2 l:J: x e2
perpetuo. 52. 'iW x e2 lb c3

27
y las blancas se rindieron La respuesta más natural Y ló­
(0: 1 ) , pues si 5 3 . �f3 la más sen­ gica también en este caso . En la
cilla es 5 3 . ltJ x e4 54. � x e4 �f4+. partid a K asparov-Pnbyl, _ Skara,
1 980, las negras intentaron 7 . . . .
PARTIDA N.º 4 b6? ! . Después d e 8 . .i b5 + ! c 6 9.
L. Portisch-Adorján .i c4 0-0 10. 0-0 .i a6 1 1 . ,i x a6
Budapest, 1981 ttJ x a6 1 2 . � a4 (según Kasparo � ,
l2 . .i g5 ! �d7 1 3 . �� 2 garanti­
l. d4 lll f6 _ dec1Slva al ban­
zaba una ventaja
2. c4 g6 do blanco) 12 . . . . �c8 1 3 . .i g5
3. lLl c3 d5
�b7 1 4 . J:i fe l e6 ( 1 4 . . . . li fe8!?)
4. cxd5 ttJ x d5 1 5 . J:i ab l c5 1 6 . d5 ! _ixc3 1 7 .
5. e4 lLl x c3
Tedl Kasparov, explotando . las
6. b x c3 .i g7
p osibilidades tácticas ofrec1d � s
7. tll f3
por el peón libre, ganó la p arti­
da.
8 . .i e3

Esta es, pues, la mod a de los


últimos tiemp os. Las blancas es­
tán convencidas de poder mante­
ner el fuerte centro pese a la cla­ Esta j ugad a refuerza el punto
vada de su caballo con i. g4. El d4 y a su vez prepara l:l c l q �e
caballo en esa casilla es, a menu­ amenaza con ganar espac10 _ via
do ' más activo que en e2 y el al­ d4-d5 y c3-c4. y c� mbi� ndo los
fil de casillas blancas habitual­ peones «C» la torre JUgana un pa­
mente se desarrolla ocupando e2 pel muy importante en la colum­
0 se guard a su posi�i ? n ��iginal na abierta.
hasta la rápida mov1hzac10n del 8. :a b l suele emplearse muy
flanco de d ama. fre c u e n t e m e n t e t am b i é n , a s í
La teoría de esta variante real­ como l a s continuaciones 8. i. e2
mente se enriqueció con ideas y 8. ,t b5+ las analizar�mos en
muy recientes. las p artidas 6 y 7 , respe ct1��me�­
.
7. ... c5 te. En cambio, 8. h3? s1gmficana

28
la pérdid a de un tiempo muy im­ ficio». Prosiguió: 1 3 . i. c4 �b2
portante (para desarrollar su al­ 14. i_ x d4 � xd4 1 5 . i. b5+ \tf8
fil ocupando la casilla c4 activa) . 1 6 . 0-0 i. h6 1 7 . Il:c2 a6 1 8 . i. e2
Según los estudios de Euwe, 8 . i. d7 1 9 . �b l y en lugar de 1 9 .
. . . lll c6 9. i. e3 � a5 1 0 . � d 2 0-0 . . . Il:c8? 1 9 . . . . i. a4 ! 2 0 . lll f3 !
1 1 . .i c4 cxd4 ! 1 2 . cxd4 � x d2+ i_ x c2 2 1 . � x c2 �b4! ofreció de­
1 3 . \txd2 1Id8 1 4. i. d5 e6 ! brin­ cisiva ventaj a a las negras.
da un final favorable a las ne­ La intención real de las negras
gras . P. e . : 1 5 . i_ x c6 b x c6 1 6. quedó oculta. El problema prin­
lI ae l e5 1 7 . lI x c6 i. b7 y recu­ cipal: ¿qué podría ocurrir con 1 0 .
pera el peón en la casilla e4, en lllc 4, ya q u e 1 0 . . . . � x c3+?? 1 1 .
condiciones más favorables. i. d2 ilustraría instructivamente
una nueva variante de cómo cap­
8. . . . � a5
turar la d ama. Y a cualquier otra
9. � d2
contrajugada de la dama, des­
Sin embargo, se han produci­ pués de 1 1 . c x d4 queda muy cla­
do también otras j ugadas: ra la ventaj a de las blancas .
1 ) 9. lll d2. A priori elimina la Por lo tanto, el plan con 1 0 .
clavada .i g4 y a la vez defiende lll c4 e r a el sacrificio de la d ama,
también, de manera indirecta, el 10 . . . . d x e3 ! ! . La posición crítica
peón c3 . Pues si 9 . . . . � x c3? la se produce tras 1 1 . llJ x a5 ,i x c3+
réplica sería 10. lI el y 10. . . . 12. \te2 i, x a5 1 3 . \txe3 i. b6+
�a3 ( 1 0 . . . . � b2?? 1 1 . lll c4 14. \tf3 lll c6. A nuestro juicio,
� xa2 lI a l captura la dama) 1 1 . las negras tienen bastante com­
lI x c5 0-0 1 2 . � c2, con impor­ pensación por la d ama, pero esto
tante ventaj a de las blancas. En debe ser confirmado por la prác­
la partida Keene-Adorján, Nue­ tica.
va York, 1 98 1 , 9. lll d2 fue con­ 2) 9 . i. d2 !?, según la partida
testada con 9 . . . . 0-0, conducien­ Beliavski-Adorján, Baden, 1 980.
do a un empate rápid o , tras 1 0 . En caso de un j uego correcto, las
lll b3 � x c3+ 1 1 . i. d2 � b 2 1 2. blancas no pueden contar con las
i. c l �c3+. U nas rondas más ventaj as ofrecidas por la apertu­
tarde, en el encuentro Kuligows­ ra. Después de 9 . . . . 0-0 1 0 . i. e2
ki-Adorj án, las blancas supues­ i. g4 1 1 . 0-0 e6! 1 2. a4 lll c6 1 3 .
tamente querían lograr el mismo :§: b l �c7 ! 1 4 . d 5 exd5 1 5 . exd5
fin . Pero, ¡mala suerte ! Adorj án lll a5 16. � e l ? ! 1Ife8 , con bue­
inventó algo nuevo . . . a 9. lll d2 la nas chances de las negras.
respuesta fue 9 . . . . cxd4! Las
9. . . . 0-0
blancas comieron automática­ 11
mente el peón y perdieron un La temprana tllc 6 muchas ve-
peón a base de 1 0 . cxd4? ! lll c6 ces le permite a las blancasJugar
1 1 . d5 lll d4 ! 1 2. ¡¡¡:e l � x a2, que beneficiosamente d4-d5 . Al res­
sería difícil bautizar como «sacri- pecto es un buen ejemplo la par-

29
tida FOldi-Bauer, Hungría, 1 979, i_ x d4 1 7 . i_ xd4 I:J:xd4+ 1 8. @ e3
en donde 9 . . . . lll c6 10. Ii c l Ii b4) 1 5 . . . . e6? 1 6. lll g5 ! exd5
i. g4? ! 1 1 . d 5 ! Ii d8 1 2. i. e2 0-0 1 7 . llJ x f7 Ii dc8 (Tanto 17 . . . .
1 3 . 0-0 i_ xf3 1 4 . i_ xf3 tll e5 1 5 . Ii f8 1 8. lLl h6+ como 1 7 . . . . Ii d7
i. e2 lLl d7 1 6 . c4 conduj o a ven­ 1 8. Ii x d 7 i, xd7 1 9 . lll h6+ favo­
taj a de las blancas. recen a las blancas) 1 8. Ii x c8
Fue interesante el desarrollo I:J:xc8 1 9 . lLl d 6 Ii c7 20. Ii c l ! la
del encuentro Todorovic-Pla­ ventaj a de las blancas fue indis­
chetka, Zemun, 1 980, d onde la cutible.
réplica del primer jugad or a 9 . Sin embargo, las negras, en lu­
lll c6 fue 1 0 . Ii d l ? ! s in embargo, gar de 1 5 . . . . e6? pueden mej orar
después de 1 0 . . . . i. g4 1 1 . i. c4 su situación con 1 5 . . . . Ii ab8 !
Ii d8 1 2 . i. d 5 0-0 1 3 . 0-0 c x d4 ! amenazan 1 6 . . . . i, xf3 1 7 . gxf3
1 4 . cxd4 Ii xd5 ! 1 5 . exd5 1/Wx d 5 , i. e5 con la captura de la torre.
pese a su ventaj a de calidad, las 1 6 . i. f4 e6 1 7 . lllg 5 e x d 5 18.
blancas podrían sentirse incómo­ llJ xf7 Ii dc8 19. Ii x c8 Ii x c8 20 .
das. lll d6 Ii f8 y el ataque del alfil con
tiempo favorece a las negras .
1 0 . Ii el
1 2 . @ x d2 y además de 1 2.
1 1 . cxd4
Ii d8 una buena respuesta tam­
bién es 1 2 . . . . lll c6. Ahora, en
caso de 1 3 . i. b 5, se podría jugar
1 3 . f5 ! . En la partida Keene-Jan­
sa, Esbjerg, 1 981 , prosiguió 1 3 .
d5 Ii d8 1 4 . @ e l ! ttJ b4 ! (Esta es
la continuación temática y bue­
na, 14 . . . . lll e5? 1 5 . llJ x e5 i_ x e5
1 6 . i. c4 y las blancas están me­
j or. En la partida Kaspárov-Ro­
manishin, U R S S , 1 98 1 , 1 4 . . . .
ttJ a5? ! 1 5 . i. g 5 ! i. f6 ! 1 6. i.d2
b6 1 7 . Ii c7 i. g4 l 8 . .i a6 ! e6 ! 1 9 .
tll g5 i. e5 2 0 . Ii x f7 ! e x d 5 2 1 . f4
12. ttJ xd2!
i. g7 22. f5 ! y el primer j ugador
Sólo así tienen chances las pudo intensificar su enérgica ini­
blancas de combatir con éxito ciativa hasta la victoria.)
por la ventaj a. Regresando al encuentro Kee­
En la partida Ftacnik-Smej­ ne-Jansa, debemos evaluar las
kal, Trencie,nske Teplice, 1 979, consecuencias de 1 5 . i. d2 . ( 1 5 .
después de 12. @ x d2 Ii d8 1 3 . a3? ! lll a2 1 6 . Ii c4 b5 ! y en estas
i. b5 (contra lll c6) 1 3 . . . . i. g4 ! complicaciones las blancas no
1 4. Ii c7 lll c6 1 5 . d5 (iguala e l gozan de ventaja. Una interesan­
juego 1 5 . Ii xb7 llJ x d4 1 6 . llJ x d4 te variante , analizad a por J.

30
Watson: 1 7 . "iJ.c7 tll c3 1 8 . "iJ.xe7 te mej ora. A 12 . . . . e6? ! contestó
- 1 8 . .i d 3 f5 - 1 8 . .i f6 1 9 . 1 3 . tll b3 ! y después de 1 3 . . . .
"iJ. x a7 "iJ. x a7 2 0 . .i x a7 tLl x e4 2 1 . 'f1. b8? ! ( 1 3 . . . . tllc 6 ! ?) 1 4 . .t g5 f6
_ixb5 "iJ. x d5 22 . .i c6 "iJ. a5 con 1 5 . .i e3 f5 1 6 . e x f5 gxf5 1 7 . .i b 5
chances iguales) . 1 5 . tll a6 16 . tll d7 ( l 7 . . . . a6? e s una mala ju­
.i b5 y en lugar de 1 6. e6? del tex- . gada debido a 1 8 . .i g5 !) 1 8 . 0-0
to la 1 6 . f5 ! hubiera sid o un poco ll:i f6 1 9 . .i g5 tuvo una posición
mej or para las negras. mej o r y finalmente ganó la par­
tid a. Entonces, 1 2 . . . . tll c6 ! pa­
12. ... tll c 6 !
rece más enérgica. Uno no ha de
1 2 . . . . "iJ. d8 1 3 . d5 ! previene el a:ustarse por una pequeña aven­
movimiento del caballo y 1 3 . . . . tura del caballo.
e 6 1 4 . .t g5 ! f6 1 5 . .t f4 propor­
ciona ventaj a a las blancas. En el 13. dS
match de candidatos Hübner-A­ El intento de Portisch, una
dorj án, 1 980 se j ugó 1 2 . . . . e6? ! mej ora a 1 3 . tLl b3, es el tema de
la p artida subsiguiente.
13. ... tll b4
14 . .t c4
Los demás movimientos posi­
bles son más débiles . P. e . : 1 4. a3
.i b2 1 5 . 'f1.xc8 'f1.fx c8 1 6. ax b4
'fJ. c l + 1 7 . 'it> e2 .i c3 1 8 . g3 _ixb4
1 9 . .i g2 'f1. x h l 20. _ix h l a5 ó 1 5 .
l:l: c4 _i x a3 1 6 . tll b l b5 ! 1 7 . 'f1.c7
ll:i a6, en ambos casos con venta­
j a de las negras .
1 3 . .i b 5 ? ! .i d7 ! 1 4. _ixd7 14. ... .i b2
tlJ x d7 1 5 . 'it> e2 (si 1 5 . 'f1.c7? en­ 15. 'f1. bl tll c2+
tonces 15 . . . . l:l: fc8 ! ) 15 . . . . 'f1.fc8 16. 'it> e2 tlJ x e3
1 6 . tll c4 .i f8 1 7 . .i f4 'f1.c6 per­ 17. 'f1. x b2 !
mitió la fácil igualada de las ne­
gras . H asta con la j ugada apa­ U n p e l i g r o s o s acrificio d e
rentemente activa 1 8 . tll a5? des­ peón, que las negras s e ven obli­
pués de 1 8 . . . . 'f1. a6 1 9 . tlJ x b7 gadas a aceptar, a causa de las
'f1. x a2+ 20. 'it> f3 e5 tuvieron las amenazas derivadas de 1 7 . . . .
blancas problemas para mante­ tlJ x c4? 1 8 . lL:Jxc4 , e s decir, 1 9 .
ner el equilibrio. tll a5 y 1 9 . tll e5 respectivamente.
Sin embargo, en la partida En cambio, 1 7 . c;t>xe3, la j ugad a
Karpov-Hübner, Tilburg, 1 980, 1 7 . . . . .i a3 ! permitiría man temer
Karpov presentó una importan- la parej a de alfiles .

31
17. ... tlJ x g2 acuerdo a la posición actual, se­
1 8 . 1:í e l ! ría el empate con 26. tLl x b7 1:í d7
27. tl:l c5 tlJ x d5+ 28. Wf3 (28.
1 8. @ f3?! conduciría a una lu­
@ d4? tLl b4+) 28. . . . 11 d8 29.
cha con mej ores perespectivas
tLl b7 1:í d7 30. tl:l c5 1:í d8 por re­
para las negras, p. e . : 18 . . . .
petición de j ugadas. Las blancas
tl:l h4+ 1 9 . 'it> g3 g 5 20. f4 h6 ! 2 1 .
no pueden lograr nada con la
f5 e6 !
clavada 1:í d2, ya que las negras
22. d xe6 fx e6 23. l:i e l b 6 !
disponen de defensa con i. e6.
18. ... g5 ! Sin embargo, en esta posición las
1 9 . i. b3 negras apenas tenían dos minu­
tos hasta el control de tiempo ,
1 9 . li: g l tb f4+ 20. @ e3 h6 2 1 .
p o r cuyo motivo las blancas in­
h4 f6 22. d6+ 'it> g7 23 . d 7 i_ x d7
tentaron nuevas amenazas.
24. 1:í x b7 1:í fd8 y las negras po­
drían mantener su peón de ven­ 26. . . . i. f5
taj a. 27. l:íc7 'it> g7
28. d6 i, x e4
19. ... tb f4+
20. @ e3 i. h3 No hubo tiempo p ara evaluar
21. 1:í bc2 ! l:l ac8 la otra j ugada, 28 . . . . tl:l e6 , que
22. tl:lc4! conduciría a un fácil empate, se­
gún demuestra el análisis ulte­
rior. Pero 29 . i_ x e6 (29 . 1:í x b7??
i_ x e4) 29 . . . . J. x e6 30. 1:í b7 i.d5
y ya se pueden acordar las tablas.
29. W x e4 1:í x d6
30. 1:í xf7+ W g6
31. 1:l: x b7 J:ld2
32. 1:í x a7
3 2 . h4 1:í x f2 3 3 . h x g5 causaría
más p r o b lemas, aunque final­
mente 3 3 . . . . tl:lh3 lleva también
a tablas.
22. . . . e6!
32. ... E: x f2
U nica. Amenazaba 2 3 . tl:l a5 y
33. l:ía6+ 'it> g7
en caso de 22 . . . . b6, 2 3 . tb e5 .
34. a4 l:i xh2
23. tl:ld6 1:í x c2 35. @ f5 l:íb2
24. ll: x c2 exd5 36. I1 b6
25. e x d5 1:í d8
Podría «arriesgarse» también
26. tl:le4 !?
con 3 6 . I1 a7+ ya que si 36 . . . .
La finalización «correcta», de W h6?? 37. i. g8 gana. E n cam-

32
bio, 36 . ... @ f8 37. i:c4 J:i b4 38. i. g7 4. tt::l c 3 d 5 5. c x d 5 llJ x d5 6 .
i. b5 tLl d 5 39. @ e6 tt::l c 3 40. @ f6 e 4 llJ xc3 7 . b x c3 c 5 ,
tt::le 4+ y tablas. - l . c 4 tt::lf6 2. lLl c3 g 6 3. tt::lf3
d5 4. cxd5 lLl xd5 5 . e4 lLl xc3 6 .
34. ... tt::l d 3
b x c3 c 5 7. d 4 i. g7
37. J:i b7+ © h6
- l . c4 c5 2. lLl f3 tt::lf6 3. tt::lc 3
38. J:i b6+ @ g7
d5 4. cxd5 ttJ x d5 5. e4 ttJ x c3 6.
39. J:i b7+ © h6
b x c3 g6 7. d4 i. g7, etc.
40 . J:i b6+ © g7
41 . J:i b7+ 8. i. e3 �a5
9. �d2 0-0
Tablas (0,5 :0,5).
10. J:i el cxd4
.11. c x d4 � x d2+
PARTIDA N ·º 5 12. ttJ x d2 tt::l c 6
L. Portisch-Adorján
Campeonato de Hungría, 1981
l. d4 tLl f6
2. c4 g6
3. tt::l c 3 d5
4. c x d5 lLl x d5
5. e4 lLl x c3
6. b x c3 i. g7
7. tt::l f3 c5

13. tt::l b3!?


Esta partida se jugó cuatro
meses después de la anterior.
Portisch tiene fama de preparar­
se muy bien. V amos a ver si pue­
de producir algo más respecto a
1 3 . d5.
13. . . . J:i d 8
14. d5 tt::l b 4
Es de mencionar que esta po­
sición se ha p roducido frecuente­ El caballo toma otra vez deci­
mente en los torneos, pero con siones : 1 5. i. c5?! ttJ x a2 1 6. J:i c2
diferente orden de j ugadas o de lll c3 1 7 . i_ x e7 J:i e8 1 8. d6 llJ x e4
otra apertura, por tranposición, 1 9 . i. b5 tt:l x d 6 ! 20. i_ xe8 llJ xe8
P. e.: y luego el caballo podría regre­
- l. d4 tt::l f6 2. c4 g6 3. tt::lf3 sar con éxito de su misión, ya

33
que las negras tienen bastante contraj uego por la desventaj a de
compensación por la calidad . calidad .
1 5 . a3 lll a2 1 9 . i. d2
1 6 . l:ic2 lll c3 Podría producirse una nueva
17. i. d3 ! forma p ara el sacrificio de cali­
M ás débil e s 1 7 . f3 , y a que tras dad: 1 9 . i. f4? equívoca, tras 1 9 .
1 7 . . . . e6 ! 1 8 . i. d4 i, x d4 1 9. . . . f5 ! 2 0 . i. c7 fxe4 ! 2 1 . i, x d8
tlJ x d4 tll a4 ! 20 . tll b5 exd5 2 1 . e x d 3 22. l:i d2 exd5.
lll c7 l:ib 8 22. tlJ xd 5 i. e6 el se­ 1 9 . ... lll a4
gund o j ugador tendría una posi­ 20. i. b5 i. d 7
ción có n¡pda.
C o n 2 0 . . . . tlJ b6 las blancas
17. ... e6 evidentemente evitarían la posi­
1 8 . i. g5 ble ganancia de calidad 2 1 . i. b4?
e x d 5 22. i. e7 i. d 7 ! 2 3 . i, xd8
Erróneo sería 1 8 . lll d4? debi­
do a 1 8 . . . . exd5 ! 1 9 . l:i xc3 d x e4. i_ x b5 24. i, x b6 axb6 2 5. exd5
l:i x a3 j ugando la alternativa fa­
vorable 2 1 . dxe6! i_ x e6 22. lll c5.
21. i, x d7 J:i x d7
22. d x e6 l:i e7
No tuvo éxito el intento de
mej ora de S ax 22. . . . l:i d3. Las
blancas, con 23. tlJ a5 b6 24.
lll b7 ! i. f8 (no es posible 24 . . . .

:¡¡: e8? debido a 25. @ e2 n x a3 26.


tll d 6 ! l:i xe6 27. n c8+ i. f8 28.
i. h6) 2 5 . i. b4 i, x b4 26. axb4
mantuvieron la ventaj a en la par­
18. . . . f6? tida Ftacnik-Sax, Vrsac, 1 98 1 .

La continuación consecuente 23. 0-0?


era 1 8 . . . . li d6 ! s!guiend o el ata­ El error cometido por las ne­
que del peón «d». 1 9 . @ d2 lll a4 ! gras en la jugada dieciocho po­
( 1 9 . . . . e x d5? 20. e 5 ! i_ x e5 2 1 . día castigarse con 23. lll d4 ! f5
l:i x c3 i, x c3+ 22. @ x c3 favorece 24. tlJ xf5 (o 24. i. g5 l:i ee8 25.
más a las blancas con el par de tlJ x f5) 24. gxf5 2 5. exf5 , con me­
alfiles y con la posibilidad de j ores chances para las blancas en
bloqueo por el caballo d4) 20. ambos casos.
i. b5 i. d7 2 1 . i. e7 i. h6+ 22.
@ e l (d l ) i, x b5 23. i_ x d6 exd5 23. . . . l:i x e6
brindaría también un adecuado 24. li c7 l:i x e4

34
25. li xb7 .i f8 ! 33. li d7 li x d7
26. :¡:¡: e l ! i_ x a3? 34. li x d7 ll: e8
35. wn li e 5 !
Error, en apuros de tiempo.
26. li e7 iguala fácilmente. Amenaza 3 6 . . . . lll e3+.
27. li cc7 .if8 36. li xa7 li e7
28. g3? 37. li a8 li d7
38. lLl c3 W f7
28. :¡:¡: x h7 dificulta la posición
39. lll e4 .ie7
de las negras. P. e . : 28 . . . . li ae8
40. <t; e2 <t; e6
29. f3 li 4e7 30. li hx e7 i_ xe7 !
3 1 . li x a7, con un peón menos, Y superad os los apuros de
pero, debido al hecho que los tiempo, tablas (05 :05).
peones están situad os en el mis­
mo flanco , hay chances de ta­ PARTIDA N.º 6
blas. 30. . . . li xe7 3 1 . li b8 W f7 Lputian-Tukmakov
(3 1 . . . . li f7? 32 . .i h6 y amenaza 52.ºCampeonato Soviético, 1985
3 3 . lll d4) 32 . .i b4 li e8 3 3 . li b7+
l. d4 lll f6
y las blancas tendrían chances de
2. c4 g6
ganar.
3. lll c3 d5
28. . . . h5! 4. lll f3 .ig7
2 9 . h4 5. c x d5 tLl x d5
6. e4 lLl x c3
Poco preciso era 29. li h7 (con 7. b x c3 c5
la amenaza 30. i. h6) debid o a
8. :¡:¡: bl
29 . . . . li ae8 30. li x a7 lll b6 3 1 .
.i h6 li 4a7 .
29. . . . lll b6
30 . .ia5? !
En este momento había que
resignarse a dividir el punto, con
30. li x a7. Como réplica sería
mej o r 30 . . . . lll.d 5 ! 3 1 . li d 7
li e7 ! , aunque la actividad de las
blancas compensa la desventaj a
del peón.
Lo único que puede justificar
El movimiento de la torre con
el modo de j ugar de las blancas
es el apuro de tiempo . carácter independiente, es una
continuación relativamente nue­
30. . . . li e6 va y es la moda de nuestros días.
3 1 . lll d4 :¡:¡: d6 En muchos de los casos, las blan­
32. lLl e2 lLl d5! cas están dispuestas a sacrificar

35
un peón con el fin de conseguir <Ji>x d 2 con l a decisiva ventaj a de
la ventaj a en desarrollo, y en Is blancas en el final. Su rey ya
otros casos están listas para cam­ se encuentra en el centro para
biar d amas con ánimo de llegar apoyar su mayoría de peones y
a un final, en donde el dominio amenaza también con la penetra­
del centro y la presión ejercida ción en la columna «C».
en las columnas «b» y «C» respec­
tivamente, garantizan la ventaj a. 9. i. e2
Las negras deben j ugar de mane­
ra muy prudente con el fin de
evitar los peligros que les amena­
zan.
8. ... 0-0
8 . . . . � a5?! la respuesta más
enérgica de las blancas es 9.
Il: b 5 ! (según las consecuencias
sacadas de la partida Bukic-A­
dorj án, Bania Luka, 1 98 3 , con 9.
i. d2 se puede aceptar la entrega
del peón. 9 . . . . � x a2 1 0 . d5 �a5 9. ... c x d4!?
1 1 . � e l 0-0 1 2. c4 � a2 1 3 . i. d 3
i. g4 1 4. i. c3 J. x c3+ 1 5 . � x c3 Según la situación actual de la
� a6 1 6 . lt:J d 2 b6 1 7 . f3 i. d7 y teoría, por parte de las negras,
las negras están mej or) . En el en­ ·ésta es la última palabra en di­
c u e n t r o P o l o v o g u i n- M a s l o v , cha variante. En la práctica, los
U R S S , 1 9 8 4 , prosiguió 9 . . . . demás movimientos condujeron
� x c3 + 1 0 . i.d2 � a3 1 1 . �c2! a ventaj a de las blancas . Revise­
lb c6?? 12. Il:b3 y las negras ca­ mos las alternativas más impor­
pitularon sin tardar, motivadas tantes , que el jugador que con­
por la pérdid a de la dama tras duce el bando negro, no debe ig­
1 2 . . . . � a4 1 3 . i. b5 . No obstan­ norar.
te, la forzada 1 1 . . . . c4 1 2. i. x c4 1) 9 . lb c6 10. d 5 !
tampoco sería totalmente satis­ l . a ) 1 0 . ... J. x c3+?! Como po­
factoria y tal vez sólo prolonga­ demos ver, la aceptaci6n del sa­
ba la tortura. crificio del peón es un plan de va­
De 8 . . .. lt:J c6? ! se desprende lor equívoco. 1 1 . i. d2 J. x d2+
claramente una de las razones de 1 2 . � x d2 lb d4 1 3. lt:J x d4 cxd4
la j ugada Il: b l. Puede seguir 9. 1 4 . � x d4 � a5+ 1 5 . �d2 � x d2+
d 5 ! J. x c3+ 1 0 . i. d2 i. xd2+ 1 1 . 1 6 . <Ji>xd2 Il:d8 1 7 . ©e3 b6 1 8 .
� x d2 lb d4 ( 1 1 . lll b8 la contesta Il: be 1 ! e6 1 9 . i. c4 sucedió en el
es 1 2 . �c3) 1 2. lt:J x d4 c x d4 1 3 . e nc u e n t r o K a s p arov-N ati s ,
� x d4 � a5 + 1 4 . � d 2 � x d2 1 5 . Olimpiada, M alta, 1 980, y luego

36
las b l ancas incrementaron l a tarlo, la ventaj a de desarrollo y
ventaj a decisivamente. el juego más actractivo les ase­
Jugando en lugar de 1 2 . . . . gura mej ores chances.
tLi d4, 1 2 . . . . tLi b 8 o 1 2 . . . . tLi a5
10. ·cxd4 !Ya5+
las blancas tienen un fuerte ata­
que con 1 3 . h4 ! Para ello es un En la partida Gaprindashvili­
e x celente ej e mplo la p artid a Erenska, Jajce, 1 98 1 , tras 10 . . . .
V é g h - B anas , Olomouc, 1 98 4 , i. g4? ! l a excampeona mundial
q u e prosiguió 1 2 . . . . tLi a5? ! 1 3 . consiguió ventaj a con 1 1 . i. e 3
h4 ! f6 1 4 . h 5 gxh5 1 5 . e5 ! i_ g4 lti c 6 1 2 . d 5 i. c 3 + 1 3 . i. d 2
1 6 . e6 ! b6? (más resistente es 1 6 . i_ x d2+ 1 4 . 'if x d 2 lti a5 1 5 . 0-0
. . . c4 1 7 . n b5 b6) 1 7 . i. d 3 @ g7 i, xf3 1 6. i, x f3 n c8 1 7 . :¡;[ fe } .
1 8 . lti e5 ! fx e5 1 9 . !Yg5+ @ h8 20.
1 1 . 'ii' d2
n xh5 i, x h5 2 1 . 'if x h5 y el pri­
mer j ugador convenció a su con­ Si 1 1 . i. d2? ! es conveniente
trario de que debía abandonar. tomar el peón con 1 1 . 'fi x a2.
Un ejemplo reciente respecto Una alternativa interesante ana­
al anterior: 10 . . . . 'if x a2 1 1 . i. g5 lizada por Pribyl es: 1 2. d5 e6 1 3 .
!Ye6 1 2. e5 n db8 1 3 . 'ii' a4 'ii' c6 i. b4 n d8 1 4. i. e7 n e8 1 5 . d6
1 4. !fb3 i. e6 1 5 . c4 cxd4 1 6 . lti c6 1 6. i. b5 i. d7 17. 0-0 a6 1 8 .
i_ x e7 n d7 1 7 . i. d 6 'ii' c 8 1 8 . i_ x c6 i, x c6 1 9 . d 7 n xe7 20.
tt::l g 5 i. f5 1 9 . c5 ! lti c6 20 . i. c4 d8'ft'+ n xd8 2 1 . 'ft' xd8+ n e8,
lti d8 2 1 . n be l h6? ! 22. e6 ! Me­ con ventaj a de las negras .
leghegyi-Karapchanski (Torneo
11. ... 'ft' x d2+
Memorial O 'Kelly, Correspon­
12. i, x d2 e6
dencia, 1 984-87).
13. 0-0 b6
l . b) 1 0 . . . . tt'le5 1 1 . tLi xe5
14. :¡;[ fdl
i_ x e5 1 2 . 'ii' d2 e6 1 3 . f4 i. h8?!
1 4. c4 n e8 1 5 . e5 f6 1 6 . f5 ! ! y las
blancas ganaron en varias parti­
das .
En la partida McCambridge­
Hj artar s on, Grind avik , 1 9 8 4 ,
prosiguió 1 6 . . . . g x f5 1 7 . n b 3
n e 7 1 8 . d6 n g7 1 9 . e x f6 'if x f6
20. i. b2 e5 2 1 . � x e5 ! y en el en­
cuentro Vaiser-Pribyl, S ochi,
1 984 sucedió 16 . . . . e x d 5 17. e6 !
d4 1 8 . g4 con ventaja de las blan­
cas en ambos casos.
2) 9. . . . !Y a5?! permite a las La jugada de torre prepara el
blancas s acrificar un peón con avance del peón «d». Después de
1 0 . 0-0 !? o 1 0 . n b5 ! ? y al acep- esta partida han tenido lugar ten-

37
tativas de mejora, sin embargo rre blanca. En caso de 1 7 . . . .
éstas no consiguieron ventaj a ll: fe8? 1 8 . i. b 5 ll: ad8 1 9 . ll: bel
para las blancas . a6 20. ll: c7 ! axb5 2 1 . ll: xb7 la
En la partida Szypulski-Wl. ventaj a de las blancas es indiscu­
S chmidt, Wroclaw, 1 9 8 5 , 1 4 . tible.
ll: be l i. b7 1 7 . ll: c 7 ? i, x e4 ! 1 6.
i. b4 ll: d 8 1 7 . t'b g5 i. d5 ; y en el 18. i. b5
mismo torneo, en el encuentro El gran maestro Tukmakov,
Balicki-Pribyl 14. ll: fe l ? ! i. b7 en su análisis menciona la posi­
1 5 . i. c4 t'b d 7 ! 1 6 . d5 e x d 5 1 7 .
bilidad 1 8 . i. e7!? En nuestra
e x d 5 t'b f6 1 8 . d6 i. d 5 ! conduj o opinión, las negras, en este caso
a superioridad d e las negras . En
t a m b i é n p o d r án b l o q uear el
la última, 1 8 . . . . ll: fd8? hubiera peón «d» avanzado . Las opcio­
sid o castigada con 1 9 . i. xf7+ nes : 1 8 . . . . ll: c2 1 9 . i. b5 t'b c5 (a
@ xf7 20. ll: e7+ y luego 2 1 . ll: x b7 19 . . . . i. f8 , 20. i. g5 ! sería muy
ya que la partida estaba en ma­ fuerte) 20. d6 i, x f3 ! 2 1 . gxf3 i. f8
nos del bando blanco.
22 . .i c6 ll: b8 23 . .i f6 .i g7 ! se­
14. ... i. b7 ría más débil por p arte de las
15. d5! blancas 20 . i. c6? ya que 20.
i, x c6 ! (20 . . . . i. f8? 2 1 . i, x c5 !
Utilizand o medios tácticos se ganando una pieza mayor) 2 1 .
realiza la penetración, pues no se d x c6 t'b e6 ! 22. ll: be l ll: x c l 23.
puede ganar el peón, ya que la ll: xel ll: c8 24. i. d 6 i. f8 asegu­
insaciable 1 5 . . . . e x d5 1 6. exd5
ra ventaj a para las negras .
i, x d5? pierde debido a 17. i. b4
ll: d8 1 8 . i. c4. 18. ... tl\ f6
1 9 . d6 lll d5
15 . . . . exd5
1 6 . exd5 lll d7 El problema actual es si el
1 7 . i. b4 peón «d» será fuerte o débil.
Dj ukic ensayó 17. i. b5 contra 20. t'b d4
Jansa (Nis, 1 985) con la cual lo­
gró solamente un miserable em­ H asta este momento se desa­
pate . Se pactaron tablas después rrolló de manera idéntica tam­
de 17 . . . . tl\ c5 1 8 . i. b4 ll: fd8 1 9 . bién la partida Mirallés-Korch­
i, x c5 b x c5 20. i. c4 ll: d7 2 1 . noi, Cannes, 1 986. Las blancas
lll g5 i. d4 22. lll e4 @ g7 23. intentaron el sacrificio de calidad
tl\d6! lJ: xd6 24. lJ: xb7. provisional con 20 . d7 ll: d8 2 1 .
ll: x d 5 ! ? i, x d5 22. i. e7 . Prosi­
1 7 . ... ll: fc8
guió: 22 . . . . h6 ! 23 . a4 i. e6 24.
Es muy importante controlar lJ: d 1 f5 25. i, xd8 lJ: xd8 26. tl\d2
la columna «C» ya que se ha de a6 27. i, x a6 Jl: xd7 2 8 . i. c8 ll: d6
impedir la penetración de la to- 29 . .i x e6+ ll: xe6 con posición

38
igualada que terminó en tablas 27. i_ x d7 :§: x d7
en la jugada 42. 28. tll f3?
20 . . . . tll x b4 Un error. La continu ación
2 1 . d7 la c5! consecuente era 28. lll e2 o , en
22. :§: x b4 caso de 28. lll b3 , 28 . . . . la d6 con '
la amenaza a7-a5 , movilizand o
No caben m ás «trucos» dado
los peones del flanco dama. S in
que 22. lll e6? fx e6 23 . d8'ifr'+
embargo, esta continuación im­
:§: xd8 24. la x d8+ i. f8 25. :§: x b4
plicaría más chances que asumir
:§: e l + 26. i. f l i. a6 27. h4 (27.
las debilidades estructurales.
g3? gana 27 . . . . i_ xf l ) 27 . . . .
la x f l + 2 8 . @ h 2 la x f2 gana sin 28. . . . :¡;¡: d l +
problemas . 2 9 . @ h2
22 . ... ¡¡: d 5 29. la e l ?? i_ x f3 !
23. i. a4 :¡;¡: d8
29 . . . . i_ x f3!
24. la el i. f6 !
3 0 . gxf3 :¡;¡: d2
25. la e8+ @ g7
31. a4
26. h3
Después de 3 1 . la a4 viene 3 1 .
. . . a5 ! y la instalación del alfil en
la casilla d4 es decisiva.
31. ... i.d4!
32. f4?
Dej a pasar la última chance de
tablas. H abía que jugar 32. a5 y
sería imposible 32 . . . .i xf2 3 3 .
.

axb6 ! i. c5+ 34. @ g3 ,i x b4 ga­


nando la torre, a causa de 3 5 .
b x a7 .
3 2. . . . a5!
26 . . . . la 8xd7!?
Las negras podían evitar el
Las negras emprenden este fa­
cambio de peones en el flanco
vorable sacrificio de calidad a la
d ama y construir una fuerte base
vez que simplifican la posición.
para su alfil. No era urgente to­
S in emb argo , p recisamente
mar el peón «f2», ya que éste no
Tukmakov señaló que a 26 . . . . a6
puede escaparse.
2 7 . la x b 6 la x d 4 2 8 . :§: x f6
la 8 x d7 29. i_ x d7 @ xf6 30. i.c8 33. la c4 i_ x f2
con igualdad en el final, pero , 34. la ce4 la d3
podía contarse también con 26. 35. @ g2 i.c5
. . . la d6!? preparando a6. 36. la c8 @ f6

39
37. 'iJ. c7 h5 8 . i. e2
38. 'iJ. e5 'iJ. d4
39. 'fJ. c6+ @ g7
40. f5 g5!
A 40 . . . . 'iJ. x a4? las blancas po­
drían recuperar el peón en g6 con
4 1 . fx g6 fxg6 42. 'iJ. g5 y a su vez
tendrían buenas chances de ta­
blas contra el rey «desnudo».
41 . 'i1 e8? !
Imprecisión por p arte de las
blancas que facilita la tarea de
las negras . M ás resistente era 4 1 .
Movimiento de desarrollo fle­
f6+ persiguiendo el rey a J a casi­
x i b l e , menos comprometed o r
lla «g6».
para l a s blancas que 8 . i. e3 u 8 .
41 . . . . 'iJ. x a4 'jJ,. b l .
42. f6+ @h7! En una época era muy popu­
lar 8. i. b5+ también, j ugada con
42 . . . . @ g6 4 3 . 'fJ. g8+ @ f5 44.
la cual (en caso de conducción
'iJ. g7 permitiría todavía un con­
precisa de Ja partid a del negro)
traj uego .
las blancas no pueden obtener
43 . 'fJ. cc8 @ g6 ventaj a. La continuación más ac­
44. 'fJ. h8 h4 tiva es 8 . . . . lb c6 !
45. 'iJ. cg8+ @ x f6 Desde e l punto de vista d e la
46. 'fJ. h5 'fJ. a2 + evaluación de esta variante es
47. @ hl i. e3 m u y i m p o r t an t e l a p a r t i d a
48. 'j},, fS @ g6 S p assky-Sax, Tilburg, 1 979, 9.
49. 'jJ,. hh8 i. f4 0-0 c x d4 10. cxd4 0-0 1 1 . i. e3
i. g4 ! 1 2 . ,! x c6 b x c6 1 3 . 'iJ. e l
y las blancas se rindieron (O: 1 ).
¡ya5 1 4 . ¡yd2 ( 1 4. 'fJ. x c6 ¡y x a2
1 5 . 'fJ. c7 ¡ye6 1 6. h3 ¡yd6 ! 1 7 .
PARTIDA N.º 7
'iJ. c5 i. d7 1 8 . lb e5 'iJ. fd8 permi­
Smejkal-Sax
tió igualar la partid a p ara las ne­
Interzonal, Río de Janeiro, 1979
gras en la partida Uusi-Tukma­
l. lb f3 lLi f6 kov, U R S S , 1 9 8 1 ) 1 4 . . . . ¡y x d2
2. c4 g6 1 5 . ltJ x d2 'fJ. fd8 1 6 . lb b3 a5 1 7 .
3. lb c3 d5 f3 i. e6 1 8 . lb c5 .,i x d4 y s e que­
4. d4 i. g7 dó en empate.
5. c x d5 lb x d5 En el encuentro S mej kal-L.
6. e4 lb x c3 Portisch, Río de Janeiro, 1 979,
7. b x c3 c5 las blancas no alcanzaron venta-

40
ja con 1 1 . i, x c6 b x c6 1 2 . .i a3
.i g4 1 3 . i. c5 .l:l: e8 1 4 . .l:l: b l 'ifd7
15 . .l:l: b4 a5 16 . .l:l: a4 'ifb7 y al
cabo de unas j ugadas, vista a la
igualdad de posición, pactaron
las tablas.
8. . . . tt:J c6 ! ?
Parece q u e ésta es la continua­
ción más fuerte, con ataque di­
recto contra el punto d4.
9 . .i e3
dispuesto a fij ar el centro, pero
Es interesante, pero posible­ tuvo que defender el punto «d4».
mente d e s fa v o r able p ara las c x d4
10. ...
blancas la variante de gambito 9.
1 1 . c x d4 0-0
d5!? Las negras pueden defen­
derse con 9 . . . . ,i x c3+ 1 0 . .i d 2 También se podía considerar
,i x a l . (Pero n o 1 0 . . . . i, x d2+?, seriamente 1 1 . . . . 'if a5+ !? con el
debido a 1 1 . 'if xd2 y se produce fin de, tras 1 2 . .i d2, aprovechar,
una posición bien conocid a, fa­ mediante 1 2 . . . . 'if d5, la debili­
vorable a las blancas) 1 1 . 'if x a l dad del punto «d5» y el cambio
tlJ d4 1 2. tlJ x d4 cxd4 1 3 . 'if x d4 de las d amas luego de 1 2 . 'if d2
f6 ! y puede seguir 14. e5 0-0 1 5 . favorece al segund o jugador.
.i c4 b5 ! 1 6 . .i b3 a5, con exce­
12. 0-0 'if d7
lente contrajuego, como sucedió
13. 'if d2 ¡¡¡: fd8
en la partida Plachetka-Pribyl,
14 . .l:l: fdl .l:l: ac8
Trnava, 1 979.
15 . .l:l: acl .i e6
Más débil sería 1 3 . 0-0?! des­
pués de lo cual, en el encuentro Con ello se bloquea la casilla
B o r i k - G u t m an , R an d e r s Z . , «d5». Ante la posibilidad de abrir
1 982, las blancas obtuvieron una el centro vía f7-f6 la posición de
posición ligeramente favorable, las negras tiene mejores perspec­
con 14 . .i h6 'ifa5+ 1 5 . 'i:t> fl f6 tivas .
1 6. ,i xf8 <;t> x f8 1 7 . f3 ! .id7 1 8 .
16. tt:J e l f6 !
<ti f2 .l:l: c 8 1 9 . .l:l: b l .
1 7 . 'if b2 .i d5
(DIAGRAMA) 1 8 . tt:J d3
1 8 . exf6 y tras 1 8 . . . . exf6 1 9 .
9. . . . .i g4 ! lb d3 se amenaza la desagradable
1 0 . e5 20. tt:J f4, y tampoco se puede ju­
Cabe suponer que el conduc­ gar 19 . . . . 'iff7 20. tlJ f4 i_ x a2?,
tor de las blancas no estaba muy debido a 2 1 . d5 ! Entonces, se ha

41
de j ugar 1 8 . . . . i_ xf6. Una inte­ 22. i_ x a7 :§'. a8
resante posibilidad es 1 9 . lll d 3 23. 'i!f e3 'i!f a4
'i!ff5 ! ? 20 . lll c5 :§'. c7 2 1 . g 4 'i!fc 8 24 . .t es 'i!f x a2
(analizada por Miles y Chand­ 25. i. f3 'i!t' b3
ler) . Ahora no se puede j ugar 22. 26. 'i!f xb3 i_ x b3
i. f4? debido a 22 . . . . lll xd4 !
y se p actaron tablas , ya que des­
18. ... fx e5 pués de 27. i_ x b7 Jt. x d l 28.
ttJ
19. tll x e5 x e5 i_ x a8 i_ x eS, la posición queda
20. d x eS :§'. x cl desprovista de fantasía.
21. 'i!f x el e6
2 1 . . . . i. xeS?? pierde por 22.
:§'. xdS 'i!f xdS 23. i. c4.

42
2. SISTEMAS CON 'if b3

Además de la variante del básico de la defensa, no debe


Cambio , la otra variante princi­ protegerse d e manera p asiva,
pal de la defensa Grünfeld es el s ino cambiand o el peón con
sistema con 5. �b3. (Variante d x c4 . En cambio, las blancas
Húngara). Su posición caracte­ consiguen establecer un fuerte
rística se produce después de las centro de peones sin los proble­
siguientes jugadas de apertura: l . mas de las negras cambiando los
d4 ll:\ f6 2 . c4 g6 3 . ll:\ c3 d 5 4 . lb f3 caballos, como sucede en la va­
� g7 5. �b3 dxc4 6. � x c4 0-0 7. riante del cambio . En base a los
e4. principios clásicos, durante mu­
cho tiempo se consideró esta es­
tructura como favorable a las
blancas .
Sin embargo, más tarde se des­
cubrió que las negras, ocasional­
mente podían explotar la tem­
prana salid a de la dama y ata­
cando con éxito también el cen­
tro de peones. Al respecto se ela­
boraron varios métodos de de­
fens a y de contraataque. En la
segunda p arte de los años cua­
Así se jugó por primera vez en­ renta Smyslov introduj o en la
tre los grandes maestros Ragozin práctica la j ugada 7 . . . . � g4 con
y R o m an o v s k i , Lening r ad o , vistas a la maniobra ll:\f6 (d7) b6.
1 932. Los análisis y la práctica demos­
Más tarde los aj edrecistas so­ traron que las negras , con 7 . . . .
viéticos contribuyeron al análisis ll:\ a6 (variante Ragozin-Prins), 7 .
y elaboración de la teoría de los . . . c 6 (variante Boleslavsky-Hort)
sitemas con �b3, por cuyo mo­ e incluso con 7 . . . . ll:\ c6 podían
tivo se registró en la literatura obtener un adecuado contrajuego.
técnica baj o el nombre de Siste­ Al principio de los años seten­
ma Ruso. ta, la teoría de este sistema se en­
Mediante la temprana salid a riqueció con una nueva posibili­
de la dama, las blancas ejercen dad, elaborada, ante todo, por
r resión sobre el punto «d5», el aj edrecistas húngaros, que apli­
cual, de acuerdo con el principio caron con éxito el movimiento 7 .

43
. . . a6 . Por tal razón dicha alter­ PARTIDA N .º 8
nativa se registró en la literatura Forintos-Adorján
como Variante Húngara. Está Wijk aan Zee, 1971
caracterizada por el desarrollo
vivo y complicado de la p artid a, l. d4 tll f6
así como por la posibilidad de 2. c4 g6
que las negras, en muchos de los 3. tll c3 dS
casos, puedan permitirse el sacri­ 4. '!W b3
ficio de un peón, o sea que pue­
dan actuar como en un gambito.
Durante los análisis veremos que
además de los grandes maestros
Ribli, S ax y Adorján, otros aj e­
drecistas húngaros han luchado
en duelo teórico a lo largo de va­
rios años y han practicado tor­
neos temáticos contra los gran­
des maestros Portisch y Forin­
tos, paladines de la estructura del
bando blanco .
En el presente capítulo reseña­ Esta j ugada, como ya hemos
mos detallad amente aquella Va­ mencionad o, después de 4. . . .
riante H úngara que se considera d x c4 5 . '!W x c4 i.. g7, con cambio
como lo mejor y recomendamos de secuencia, puede llevarnos a
a nuestros lectores experimentar­ las variantes del sistema 5 . '!W b 3 .
la. Estamos convencid os de que, S i n embargo, las blancas pueden
pese a su menor popularidad en evitar, mediante 6. i.. e2, la cla­
los años 80, aguanta la prueba de vada del caballo i. g4, la varian­
los tiempos y de que además pro­ te Smyslov. En cambio, las ne­
porciona buenas contrachances gras, j ugando 5 . . . . .i e6 ! (en lu­
para las negras, d and o paso a gar de 5 . . . i.. g7) pueden impri­
.

nuevas posibilidades. mir un carácter individual al de­


Sin embargo debemos analizar sarrollo de la partida que reseña­
primero la alternativa raramente mos a continuación.
aplicad a 4. '!Wb3, que puede con­
4. ... d x c4
ducir a la variante principal cam­
5. '!W x c4 .i e6
biando la secuencia, pero si las
6. '!W bS+ i.. d7
negras lo desean, puede traspo­
7. '!Wb3
ner a variantes independientes .
En este último caso el contrajue­ La aceptación del peón enve­
go de las negras es tan fuerte que nenad o sería desfavorable a las
l o s g r and e s maestros apenas blancas. 7. '!W x b7? tll c6 ! (la suge­
practican 4. '!Wb3 en los torneos. rencia de Boleslavsky 7 . . . . i. c6

44
8. �b3 � x d4 9 . tll f3 �b6 1 0 . tll b3 2 1 . f3 (2 1 . E: b l tiJ x d2 22.
�c2 i.. g7 1 1 . i.. f4 0-0 1 2 . e 3 :;¡¡: xb8 tll f3+ 23 . <t> e2 tb e5+ y lue­
tll bd7 1 3 . i.. e2 � b 7 1 4 . 0-0 tll e4 go tll x b8) 2 1 . . . . tll x a l 22. fxg4
ofrece también un adecuado j ue­ tll b3 2 3 . tll x b3 ex b3 24. .,t b2
go). :¡¡¡ d6 2�. i.. e2 E: bd8 26. ct> f2
Sin embargo, el movimiento E: d2 27. ll: b l li c2 2 8. i.. c l li d l
del caballo es más enérgico toda­ y las negras se imponen fácil­
vía, como lo demuestran las si­ mente.
guientes opciones: 2) 8 . .i f4 ;¡¡¡: b8 ! 9 . � x c7 � x c7
1) 8. e3 E: b8 9 . � a6 tll b4 1 0 . 1 0 . i_ x c7 li x b2 1 1 . e3 e5 ! 1 2 .
�e2 c5 ! 1 1 . tll f3 i_ g7 1 2. a 3 tll c6 li b l ( 1 2 . 0-0-0 I;I xf2) 1 2 . . . .
1 3 . d5 ( 1 3 . d xc5 � a5 1 4. tll d2! .i b4 ! y las negras están mej or.
0-0 1 5 . tll c4 � x c5 1 6. b4 �f5 1 7 .
7. . . . tll c6
i.. b2 i.. e6 con gran ventaj a de
desarrollo por el peón) . 1 3 . . . . En lugar de desarrollar la pie­
tll a5 1 4 . tll d2 0-0 1 5 . g 3 ( 1 5 . e4? za, en este momento es posible
e6!) 1 5 . . . . i_ g4 . Ahora es impo­ atacar inmediatamente el centro
sible 1 6. f3 , debido a 1 6 . f3 , de­ con 7 . . . . c5 ! ? P. e . : 8. d5 tll a6 9.
bido a 16 . . . . tlJ x d5 ! 1 7 . tll xd5 e 4 .i g7 1 0 . tll f3 0-0, con la ulte­
�xd5 1 8 . e4 �d6 19. fx g4 i_ x b2 rior amenaza de b5.
20. i_ x b2 E: x b2 2 1 . �e3 E: d8
8. tll f3 i_ g7
22. tll c4 tll x c4 23. i_ x c4 �d4!
9. e4
En caso de 1 6. �d3 viene 16 . . . .
c4! 1 7 . �d4 ( 1 7 . tll xc4? tll b3 1 8 . Las blancas , evidentemente,
E: b l i.. f5 1 9 . e 4 tll c5 y las ne­ ocupan el centro . Luego de 9.
gras ganan) . i.. g5 0-0 1 0 . e3 más seguro, las
31
negras no tendrían preocupacio­
nes de apertura.

9. . . . 0-0
10. h3
Jugada de seguridad necesa­
ria, ya que a 1 0 . i.. e2 podría j u­
garse .i g4 y después 1 1 . � x b7
tiJ x d4 1 2. tiJ x d4 � x d4 1 3 . i_ e3
�e5 1 4 . �b5 ! � x b5 1 5 . i_ x b5
a6 1 6 . i.. c6 li ab 8 1 7 . f3 i.. d7 1 8 .
i_ x d7 tiJ x d7 1 9 . 0-0-0 tll e5 20.
1 7 . . . . tll x d 5 ! ! y las complica­ i.. d4 c5 ! 2 1 . i.. x c5 tll c4 y las ne­
ciones favorecen a las negras . P . gras están mucho mejor.
e . : 1 8 . � x g4 tll x c3 1 9 . b x c3
i_ x c3 20. E: a2 E: b l o 1 8 . � x d 5 10. . . . ;¡¡¡: b 8 !
i_ x c3 1 9 . � x d8 l::[ fxd8 20. b x c3 1 1 . .i e3

45
Otras dos opciones interesan­ es impedir el desarrollo del ene­
tes : migo .
1 ) 1 1 . .i d 3 e5 ! 1 2. d x e5 .t e6
1 7 . d x cS
1 3 . � d l lt:\ b4 ! 1 4 . .i b l � x d l+
1 5 . ltJ x d l ltJ d7 O 1 7 . d5 lt:\ x d5 1 8 . .i c4 .i c6 y
2) 1 1 . a4 lt:\ a5 1 2 . � b4 c5 ! 1 3 . las blancas tampoco pueden de­
d x c5 lt:\ c6 1 4 . �a3 � a5 1 5 . .i d2 s arrollarse. Además , amenazan
lll b4 1 6. ll: c l � x c5 con ventaja también 1 7 . . . . lti c6.
de las negras.
17. ... .t e6
11. ... bS 18. Ji a3
1 2 . � c2?
Después de 1 8 . lll d2 lt:\ x d2 1 9 .
El primer error muy serio. La � x d2 .i b3 también está muy
tranquila 12 . .i d 3 lti e8 1 3 . 0-0 clara la ventaja de las negras.
lb d6 ofrecería chances iguales. Algo más complicada es la si­
En cambio , en lugar de 1 3 . 0-0, tuación con 1 8 . c6, pero 18 . . . .
1 3 . d 5 , 1 3 . . . . b4! 1 4 . lt:\ e2 lti a5 ttJ d3+ 1 9 . _i x d3 � x d 3 20. ltid2
1 5 . �c2 c6 1 6 . i_ x a7 ll: c8 y las lLl x d 2 2 1 . � x d2 �b5 22. c7
negras tienen una excelente com­ Ji bc8 23 . Ji a5 � xb3 24. ll: c5
pensación por el peón entregado . � b7 2 5 . 0-0 ll: x c7 y no hay duda
alguna sobre la ventaj a de las ne­
12. ... b4
gras . No obstante, lo arriba de­
13. lt:l d l b3!
tallad o sería menos impreciso, ya
14. a x b3 lLl b4
que con la j ugada del texto per­
15. �el
mite una combinación eficiente
Tamp oco s e puede defender el que decide la lucha.
peón e4 con 1 5 . � b l , ya que 1 5 .
32
. . . lb x e 4 ! 1 6 . � x e4 .t f5 y luego
de moverse la dama, 1 7 . lt:\ c2+
gana la torre a l .
1 5 . ... ll:l x e4
1 6 . Ji x a7?
Es muy arriesgado comer el
peón. Después de 1 6 . .t c4 a6 !
1 7 . 0-0 lti d6, también tendrían
por qué preocuparse las blancas;
sin embargo su rey no estaría ex­
puesto a un ataque directo.
1 8. ... � d3 ! !
16. . . . cS! 1 9 . _t x d3
L o s peones n o tienen impor­ Tampoco sería mejor si las
tancia ahora, ya que el obj etivo blancas no aceptan el sacrificio.

46
Después de 1 9 . il. e2 '!Wc2 20. ¡ La clave ! De tomarse la torre
©fl li fd8 poco a poco «se aho­ ahora con el rey, seguiría 30 . . . .
gan» . f4+ 3 1 . ©e4 lll d2 y mate inme­
diatamente; y 3 1 . ©f3 ltJ x d2+ 32.
-1 9 . ... ltJ x d3+
©g4 � e6+ 33. ©g5 li f5+ 34.
20. ©e2 ltJ x cl+
©g4 h5+ 35. ©h4 i. f6 y mate
21. if. x c l lLl x c S
también. Con la jugada forzad a
22 . i. f4 li b4
del texto, la finalización de la
23. i. d 2 li e4+ !
p artida se convierte en mera
24. i. e3
cuestión técnica.
Tampoco se puede defender el
30. fx e3 ltJ x d2+
peón b3 tras 24. lt'i e3 i, x b2 2 5 .
31. ©f2 li b8
li a 2 i.f6.
32. li e l :§: x b2
24. . . . l2J x b3 33. lt'i dl lll e4+
25. lLi g5 34. ©gl li d2
35. g4 i. e2
Algo mej o r sería 25. lll c3 , a lo
36. lt'if2 ltJ x f2
que se contestaría 25 . . . . li b4.
37. @ xf2 i, x g4+
25. . . . �c 4+ 38. ©el li e2+
26. ©f3 li es 39. ©fl i. hS
27. lll c3 f6 ! 40. li el li h2
41. ©gl :§: xh3
A p artir de este momento el
42. ©g2 ¡::¡: h4
rumbo de la victoria puede fácil­
mente demostrarse. Las blancas se rindieron (O: 1 ) .
28. lt'i ge4 f5
2 9 . lll d 2 PARTIDA N .º 9
La victoria es muy simple con Hybl-Bárczay
29. lt'i g3 o con 29. lt'i g5 vía f4. Correspondencia, 1971

33 l. d4 lll f6
2. c4 g6
3. lt'i c3 d5
4. lt'i f3 i. g7
5. '!W b3 d x c4
6. '!W x c4 0-0
7. e4 a6
(DIAGRAMA 34)
Esta es la posición de base de
la variante húngara.
29 . . . . li x e3+ ! 8. a4?

47
dad en el j uego). 1 1 . . . . lLl d 5 1 2 .
lb x d 5 ( E n la partida Balashov­
Bárczay, Skopie, 1 970, tras 1 2 .
i. a 5 ? e l gran maestro húngaro,
con 12 . . . . lLi f4 ! 1 3 . 0-0-0 lLl h3 !
ingeniosa, consiguió gran supe­
riorid ad) 12 . . . . i, x d 5 1 3 . i.e2
(Después de 1 3 . i. b6 lLi c6 1 4 .
i. e2 n a b 8 1 5 . i. c5 l:r fd8 1 6 . 0-0
i, x f3 1 7 . i, x f3 lLJ x d4 1 8 . i_ x e7
-Tampoco es mejor 1 8 . i, x d4
l:r x d 4 1 9 . l:r fe l p o r 1 9 . . . .
Jugad a errónea, ya que no fre­ l:r d2 ! - 1 8 . . . . lLJ xf3+ 1 9 . gxf3
na el plan del segund o j ugador. :!i d2 20. i. d6 :!i e8 2 1 . :!i fe l
Esta partida ilustra muy bien :!i x b2 las negras recuperaron el
las posibilidades de las negras. peón teniendo una posición fa­
Las dos principales opciones vorable en la partida S ahovic-Z.
son: 8. 'ti'b3 en correlación con Nikolic, Yugoslavia, 1 985) 1 3 . . . .
e4-e5 y 8. i. e2 presentada en las :!i c 8 ! D e acuerdo con nuestro
siguientes partidas. análisis, tanto con 1 4 . i. a5 lLi c6
Las blancas tienen dos alterna­ 1 5 . i. c3 n ab8 ! 1 6 . a3 a5 , como
tivas más a considerar: con 14. i, x b8 :!i axb8 1 5 . i.d l
1 ) 8 . i. f4 . . . :!i d 8 ! 1 6. 0-0 i, x f3 1 7 . i, x f3
C o m o respuesta, las negras :e: x d4 1 8 . n fe l :e: d2, las negras
pueden sacrificar un peón con 8 . recuperan el peón entregado, con
. . . b5 ! c o n e l fin de desarrollarse posición superior.
rápid o . 9. 'ti' x c7 'ti' x c 7 ! (Esta po­ 2) 8. a3 . . .
sición ya se produjo también en Mediante e l sacrificio momen­
una partid a Euwe-Alekhine, en táneo de un peón, las negras pue­
1 93 5 , en el match por el título del den apoderarse de la iniciativa
campeonato mundial. Sin em­ también en este caso. 8 . . . . b5 9.
bargo, la continuación de Alek­ 'ti'd3 c5 ! 1 0 . d x c5 'ti'c7 1 1 . i. e3
hine fue incorrecta, ya que j ugó :!i d 8 1 2 . 'ti' c2 i. b 7 1 3 . i. e2
9 . . . . 'ti'e8? y después de 1 0 . i. e2 lLi g4 ! 1 4 . lLl d l ( 1 4 . b4? puede ser
b4 1 1 . lLl d 5 ! entró en situación contestada con 14. i, x e4 ! ) 14 . . . .
desventaj osa. Tal vez contribuyó lLl d7 1 5 . :!i c l lLJ x e3 1 6 . lLJ xe3
también al hecho de que la va­ 'ti' a5+ 1 7 . b4 'ti' x a3 1 8 . 0-0 :!i ac8!
riante fuese olvidad a durante ( M ás enérgica que 18 . . . . 'ti' x b4
mucho tiempo 1 0 . i4 xc7 i. b7 1 1 . 1 9 . c6 :!i ac8 20. lLi d 5 'ti' d6 2 1 . c7
e5?! (Mej o r 1 1 . i. d 3 b4 1 2 . lLi a4 n e8 22. :e: fd l con complicacio­
i_ x e4 1 3 . i, x e4 lLJ x e4 1 4 . 0-0 nes que conducen al equilibrio,
lLi c6 1 5 . l:r fe l f5 1 6. d5 lLl d4 1 7 . como sucedió en la p artida Fo­
lLJ x d4 i, x d4 1 8 . i. b6 c o n igual- rintos-Ribli, Budapest, 1 969) 1 9 .

48
:§: b l a5 ! 20. J. x b5 ax b4 2 1 . c6
J. x c6 ! 22. J. x c6 tll b8 y las ne­
gras recuperan las piezas, con
peón de más . P . e . : 23. tll d5
tLl xc6 24. 'l!W b3 :§: b8 2 5 . :§: fe 1
'l!W x b 3 26. :§: x b3 e6.
Hemos de mencionar también
que después de 8. e5 tll fd7, las
blancas tienen que p asar a la va­
riante principal con 9 . 'l!Wb3, ya
que después de 9 . e6? fxe6 1 0 .
'l!W x e6+ 'it> h8 1 1 . tll g5 tll c6 1 2 .
tll f7+ :§: x f7 1 3 . 'l!W x f7 tLl x d4 las
negras tienen una posición gana­ cados, independiente de la casi­
dora. lla en que se instala la dama
8. ... b5! blanca.
9. 'l!W b 3 c5! En una partida Pártos-Stan­
10. d x cS .i e6 ciu, Bucarest, 1 975, se j ugó 1 3 .
11. 'l!Wa3 'l!W a3 y después d e 1 3 . . . . :§: b 8 1 4 .
.i e3 ( E n el encuentro Riskov­
A 1 1 . 'l!Wc2 las monografías Lukin, Leningrad o, 1 969, el pri­
teóricas sugieren 1 1 . . . . b4 1 2 . mer j ugad o r iba a liberarse por
tll d l b 3 1 3 . 'l!W d3 'l!Wc7, c o n ini­ el contrasacrificio 1 4 . J. b5, con­
ciativa de las negras . Sin embar­ fiando en sus peones libres enca­
go, más fuerte es 1 1 . . . . tll c6 ! y denados: 1 4 . . . . axb5 1 5 . axb5
si 1 2. axb5, 1 2 . . . . tll b4. Ahora, 'l!Wd3 ! 16 . .i d2 t2J x e4 17. b x c6
en caso de 1 3 . 'l!Wd l , sería peno­ t2J x c3 1 8 . b x c3 i. c4 1 9 . 'it> d l
sa 13 . . . . 'l!W x d I + 14. \t> x d I :§: fd8+ :§: b 3 y tuvo que rendirse) 1 4 . . . .
1 5 . i. d2 tll g4, y con 13. 'l!Wa4? :§: b 3 1 5 . :§: d i 'l!W a5 1 6. 'l!W a l
viene el mate: 1 3 . . . . ax b 5 ! 14. tLl x e4 1 7 . tll d2 tLl x c3 1 8 . tLl x b 3
'l!W x a8 tll c2+ 1 5 . 'it> e2 .i c4++ . J. x b3 1 9 . b x c3 i_ x c3+ 2 0 . .i d2
J. x a l 2 1 . J. x a5 J. x d l 22. \t> x d l
(DIAGRAMA 35) t2J x a5 23 . J. x a6 i.d4 24. 'it> e2
E: a8 25 . .i b5 J. x c5 y las blan­
11. ... b4! cas abandonaron la lucha.
Después de 1 3 . 'l!Wb6 'lWc8 ! 1 4 .
Entregando un peón más, ace­ i. f4 tll d7 1 5 . 'l!W c 7 tll b4 ! 1 6 .
lerando el desarrollo. :§: d i t2J x c5, las blancas no pue­
1 2 . 'l!W x b4 tLl c6 den terminar su desarrollo sin
1 3 . 'l!Wb7 pérdida de material.

Las negras tienen peligrosa 13 . . . . 'l!We 8


iniciativa por los peones sacrifi- 14. tLl g5

49
A 1 4 . .i f4 que podría preve­ y las blancas se rindieron (O: 1 )
nir li b8 , después de 1 4 . . . . li a7 22. n b3, 22. . . . n bd8+ 23.
1 5 . 1l:Wb6 1l:W a8 ! las blancas no � e l if:W x c4 es la más rápid a. A
pueden rescatar la dama encerra­ continuación, presentamos dos
da. Tampoco tienen tiempo p ara partid as, en las cuales el G M
terminar su desarrollo ni después Portisch realiza mejoras respec­
de 1 6. li d l lt:l d7 1 7 . li xd7 _i x d7 to a las sugerencias para el ban­
pues 1 8 . .i e2 n b7 1 9 . if:W x a6 do blanco 8 . a4 y 8 . .i f4, respec­
_i x c3+ 20 . b x c3 n b l + enseguida tivamente. Actualmente, ambas
acaba con ellas . partidas están incluid as , como
patrón, en la Variante Húngara.
14. ... li b 8
1 5 . 1l:W c7
El conductor del bando blan­ PARTIDA N .º 10
co ya no quiere otro peón más, L. Portisch-Adorján
dad o que después de 1 5 . if:W x a6 Budapest, 1970
lt:l b4 1 6 . if:We2 .ib3 con tres peo­
nes de ventaj a, puede rendirse. l. d4 lt:l f6
2. c4 g6
15. ... lLl b 4 3. tb c3 dS
1 6 . lLl x e6 fxe6 4. tb f3 .t g7
17. li bl 5. if:Wb3 dxc4
36
6. 1l:W X C4 0-0
7. e4 a6
8. es bS
9. 1l:Wb3

17. . . . lt:l g4 !
Tras esta j ugada las fuerzas ar­
madas blancas subdesarrolladas
son impotentes . Prosiguió :
Esta es una de las posiciones
18. .i c4 _i x c3+ críticas de la variante. (Se ha de
19. b x c3 lt:l c2 + mencionar que las blancas pue­
20. � dl lt:l ce3 + ! den realizar sus j ugadas 8. y 9.
21. fx e3 if:W x a4+ en una secuencia inversa.) Los

50
partidarios del bando negro pri­ En caso de 1 2. E: d l , 1 2 . . . .
mero intentaron la jugada 9. i, xf3 ! 1 3 . gxf3 lll c6 1 4 . .i e3 lll f5
lll g4, como sucedió también en y las negras están bien.
esta partida. Más tarde se descu­
12. . . . lll f5
brió que se podía j ugar también
1 3 . E: dl lll d7
9. lll fd7, con buenas chances tác­
ticas, no es correcto, en cambio, Ahora sería errónea 1 3 . i, x f3?
9 . .i e6?, porque las blancas pue­ ya que las blancas, después de
den contestar con el s acrificio de 14. i, x f3 etJ xd4 1 5 . E: x d4 'tif x d4
!a d ama: lO. e x f6 ! i, x b3 l l . fx g7 1 6 . .i e3 ganan pieza. 1 3 . . . . lll c6?
<t; x g7 1 2 . axb3 lll c6 1 3 . .i e3 1 4 . d5 lll a5 y no es correcta 1 5 .
lll b4 1 4 . E: c l 'tifd7 1 5 . .i e2 y las 'tifb4?, debido a 1 5 . c6 ! pero 1 5 .
tres piezas menores blancas son !fa3 ! favorece a las blancas .
más fuertes que la dama rival,
14. 0-0
como lo prueba la partida Brons­
tein-Poutiainen, Talin, 1 977. A 14. d5 se ha de jugar 14 . . . .
!fac8 ! y l a opción 1 5 . g4 ( 1 5 . 0-0
9. ... lll g4 c5 conduce a la presente partida)
1 0 . h3 ! lll h6 15 . . . . lll h6 1 6 . 0-0 e6 ! 1 7 . dxe6
1 1 . .i f4 .i b7? ! lll c5 18. exf7+ Bxf7 la debemos
evaluar como favorable a las ne­
Los p o s teriores análisis de­ gras .
mostraron que l l . c5 ! sería me­ Produce e n o rmes complica­
jor. P . e . : 1 2 . d x c5 lll c6 1 3 . .i e2 ciones la agresión del enroque
.ie6 1 4 . !Vd ! lll f5 1 5 . 0-0 !f a5 negro con 1 4 . e6!? En una parti­
y las negras tienen excelente da Rashkovsky-Averkin, Dub­
compensación por el peón entre­ na, 1 976, las negras, después de
gado. 1 4 . fx e6 1 5 . lll g5 i, xg2 1 6 . E: g l
En una p artid a Ivkov-Sax, (Sería la caíd a en trampa la 1 6.
Osijek, 1 97 8 , prosiguió la 1 2. et:J x e6? !f c8 . 1 7 . et:J x f8+ <t; x f8 y
E: d l ! más enérgica. 1 2 . . . . cxd4 las negras tienen bastante com­
1 3 . et:J xd4 !f a5 14. 'tifd5 E: a7 1 5 . pensación por la calidad sacrifi­
lll b3 !fc7 1 6. 'tif d 2 y los grandes cada) 1 6 . .i b7 1 7 . !f x e6+ rtl h8
maestros p actaron tablas. Las 1 8 . et:J x h7? ! rtJ x h7 1 9 . 'tif x g6+
negras, después de 1 6 . . . . lll f5 1 7 . rtl h8 20. .i d3 , se defendiero n
lll d5 podrían defenderse con 1 7 . c o n 2 0 . . . . !f e 8 . Según el análisis
!Y c6 ! . U n a posibilidad interesan­ de la época realizado por el G M
te: 1 8 . .i e2 e6 1 9 . lll f6+ .i xf6 20 . Lilienthal, l a ofensiva blanca
.i f3 !f c4 2 1 . e x f6 E: d7 22. !f c l basta para lograr el empate . En
E: x d l + 2 3 . i, x d l !fe4+, con ven­ nuestra opinión, las negras pue­
taja para las negras . den defenderse con éxito con 2 1 .
.i g5 e6 ! , hasta ganar explotan­
12 . .i e2 do la pieza de más .

51
14. . . . c5!? En esta p osición clave, la ex­
1 5 . d x c5 celente coordinación de las pie­
zas negras permite la intercala­
A 1 5 . e6 se puede j ugar 1 5 . . . .
ción textual.
cxd4 ! y 1 6 . exd7 d x c3 1 7 . b x c3
No se puede comer el caballo
� b 6 ! 1 8 . :!I d 3 ( 1 8 . :!I d2 :!I ad8
f5 , ya que después de 1 9 . gxf5 a5 !
19. :!I fd l �c6 y amenaza e5-e4) .
20. � xe7 tt:l xe7 las negras ganan
1 8 . . . . lI ad8 1 9 . lI fd 1 i. e4 20.
fácilmente.
lI 3d2 �c6 2 1 . .ie5 tt:l h4 ! ofrece
mejores chances al segund o j uga­ 19 . .i h2 a5 !
dor. 20. �b3 i_ x f3
21. i, x f3 ltJ fd4
15. . . . �c8
22. �d5 lI b8!
16. c6? !
23 . .i g2
En este momento las blancas
23. lI x d4? lI fd8 ganando ca­
podrían adquirir ventaj a con 1 6.
lidad .
g4! 1 6 . . . . ltJ x c5 1 7 . � a3 ! lll h6
( 1 7 . . . . tt:l e6 18 . .i h2 ,i xf3 1 9 . 23. ... b4
.i x f3 lll fd4 20 . .i g2 ! c o n inici­ 24. lll b l
tivas) 1 8 . lll d5 ,i x d5 1 9 . lI xd5
con ventaj a de espacio y posición Forzada, ya que después d e
más activa de las blancas , como 2 4 . lll e4 lI b5 la dama puede sal­
sucedió en la partid a K ozlov­ varse a costa del sacrificio del ca­
Gonsior, Olomouc, 1 97 8 . ballo. La desventaj a de la j uga­
da 24. lLl a4 es ilustrada po r la si­
16. ... .i x c6 guiente nota.
1 7 . g4 ! lll c5
18. �b4! 24. ... lll e2 +
25. @hl 'Ll 2f4
Sería mej o r 1 8 . � a3 , como en 26. � x a5 l'U x g2
la alternativa anterior. 27. @ x g2 � c2 !

S i las blancas hubiesen j ugado


previamente tt:l a4, las negras po­
drían ganarlo con 27 . . . . �c6+
seguid o de lI a8 .
28. �d5
2 8 . lI d 2 p odría contestarse
con 28 . . . . �e4+ 29 . f3 �e3 y no
hay adecuad a armonía en el ban-"
do blanco, sus piezas están mal
situadas.
18 . . . . lll e6! 28 . . . . .i h6

52
Debido a los apuros de tiem­ Tablas (0, 5 :0,5).
po, Adorj án no se atrevió a re­ No basta 39 . . . . ll c2 40 . @ e l
c u p e r a r su p e ó n c o n 2 8 . . . . ;¡:¡: x b2 para ganar, y a que 4 1 .
� xb2! 29. ll d2 � a l , aunque lll e4+ @ e 5 42. lll c5 elimina to­
pese a la extraña posición de su das las amenazas. A pesar del
dama, tendría una posición supe­ empate resultante, hemos podido
rior. ver un enorme combate .
29. �b3 lll f4+
30. ,i x f4 � x b3 PARTINA N .º 1 1
31. axb3 ,i x f4 L. Portisch-Adorján
32. e6? ! Amsterdam, 1971
Tampoco es s atisfactoria 32. l. d4 lll f6
ll fe 1, ya que 32. . . . ll fd8 3 3 . 2. c4 g6
ll x d 8 + ll x d 8 3 4 . ll e 4 g 5 3 5 . 3. lll c3 d5
ll x b4 _i x e5 3 6 . lll c3 h6 ! y las 4. lll f3 .i g7
negras ganan el peón b2. En 5. �b3 dxc4
cambio, luego de 32 . .i d 2 ! ,i x e5 6. � x c4 0-0
3 3 . lll c4 la ventaja de las negras 7. e4 a6
es solamente mínima. 8. �b3 b5
32 . . . . ;¡:¡: db8? ! 9. e5 lll fd7

32 . . . . fx e6? y después de 3 3 .
ll d7 .i d6 34. lll d2 incluso las
blancas tendrían mejor posición.
Sería más correcto instalar la to­
rre f8 en la casilla d8, como lo
demuestran también las conse­
cuencias .
33. exf7+ @ x f7
34. @ f3 g5
35. h4 h6
36. h5 @ f6
37. @ e2 ll xdl?
Las negras se apartan de la j u­
La última chance de ganar es
gad a 9 . . . . lll g4 de la partida an­
37 . . . . ll c8 ! 3 8 . ll d4 ll fd8 39.
terior, con intención de buscar
ll x b4 ll c2+ 40 . @ f3 ll x b2. El
nuevos caminos. Posteriormen­
enroque del rey blanco es incier­
te, esta continuación llegó a ser
to y las piezas negras son más ac­
más popular. Las negras tienen
tivas .
un doble objetivo: por una par­
38. ll x d l ll c 8 te, abrir el centro con c7-c5 ; por
39. lll d 2 o t r a , mediante la maniobra

53
ltJ b6, Jt e6, controlar los puntos ( B otvinnik) o con la desviación
más importantes d5 y c4. de 14 . . . . lt:i c6 de esta alternati­
va, lo que ofreció adecuadas con­
1 0 . e6?
trachances a las negras, como
Este intento de refutar ense­ ocurrió en la partida Forintos­
guida el plan negro no obtiene Tompa, Budapest, 1 972.
resultados. Precisamente, según 3) 1 1 . Jtd3 Jt e6 12. 'ifc2 lt:i c6
las consecuencias de esta partida, 1 3 . a3 lt:i a5 1 4 . 0-0 f5 1 5 . e x f6
se ha mej orado la estructura de e x f6 1 6 . lt:i e4 lt:i ac4 con chances
las blancas con 10. Jt e3 . mutuas (Yuferov-Lerner, U R S S ,
1 973).
En los últimos años, en lugar
de 1 O. Jt e 3 , los partid arios del
band o blanco han encontrado un
plan de ataque muy interesante a
base de 1 0 . h4 !? Al respecto, las
posibles alternativas las analiza­
mos en la partid a n.º 1 2 .
10. . .
. fx e6
1 1 . 'if x e6+
A 1 1 . lt:i g5 la continuación
L a mej o r continuación para más enérgica es 1 1 . . . . ltJ b6! Des­
pués d e 1 2 . l2J x e6 J. x e6 1 3 .
las negras es 1 O . . . . ltJ b6. Ribli in­
tentó 10 . . . . c5 contra L. Portisch 'if x e6+ @ h8 14. Jt e3 l::i: f6 1 5 .
'ife4 l::i: d6 1 6 . l::i: d l lt:i c6 1 7 . d 5
(Budapest, 1 97 1 ) , pero después
de 1 1 . e6 c4 1 2 . exf7+ :§'. xf7 1 3 . e 6 ! las negras ganan u n peón.
¿Dónde está ahora el digno cen­
'ifd l lt:i b6 1 4 . a4! b 4 1 5 . lt:i e4 a5
tro de las blancas?
1 6. ltJ e5 entró en una posición
desfavorable. 11. • • • 'it> h8
Después de 10. . . . ltJ b6 las 1 2 . '1:!f e4
blancas pueden contar con las si­ La d ama tampoco encuentra
guientes continuaciones: aquí una casilla segura; sin em­
1) 1 1 . a4? ! Jt e6 1 2. 'ifd l c5 ! bargo, tampoco era aconsej able
1 3 . a x b 5 c x d4 1 4 . 'if x d4 axb5 1 5 . quedarse en su posición anterior,
:§'. x a8 l2J x a8 1 6 . Jt x b5 lt:i c7 1 7 . debido a 1 2. lt:i g5 'ife8 1 3 . lt:i d 5
Jt a4 lt:i ba6 1 8 . 'ifh4 '1:!fb8 ! y las :§'. a 7 1 4 . 'if h 3 lt:i f6 1 5 . 'ifh4 h6!
negras disponen de excelente
12. . . ltJ b6
c o n t r aj u ego ( L . Portisch-Va­
.

1 3 . Jt e2
d �sz, Budapest, 1 97 1 ) .
2 ) 1 1 . l::i: d l Jt b7 1 2. a 4 b x a4 Con intención de finalizar el
1 3 . l2J x a4 Jt d 5 1 4 . '1:!fc2 l2J x a4 desarrollo del flanco de rey. Las
1 5 . 'if x a4 'if d 7 c o n igu aldad siguientes opciones muestran 'las

54
excelentes posibilidades de las ni tampoco 1 9 . 0-0-0 por 19 . . . .
negras: c 5 20. :§: be l b 4 y s e recupera el
1 ) 1 3 . � g5? � f5 14. 1!1fr'h4 peón teniendo, a la vez, mej o r
lb c6 1 5 . 0-0-0 b4! luego 1!1fr'd5 con posición.
posición prácticamente ganada; La jugad a del texto, a su vez,
o es una tramp a. 19 . . . . :§: ad 8?? 1 9 �
2) 1 3 . � f4 lb c6 1 4 . 0-0-0 � g4 :§; xd4! :§: xd4 20. lb x h7 y las ne­
1 5 . d5 � x f3 1 6 . gxf3 lb a5 1 7 . gras podrían abandonar.
� e5 lb ac4 c o n chances mutuas .
19. . . . c5 !
13. . . . �f5 20. ¡;¡; d2 b4!
14. 1!1fr'h4 lb c6 2 1 . lb d l
1 5 . � h6 2 1 . lb c e 4 � x e4 2 2 . lb x e4
A 1 5 . � e 3 , menos activa, pue­ 1!1fr' x e5 2 3 . f3 lb d5 24. 0-0 lb f4 2 5 .
de contestarse 15 . . . . e5 ! � c4 :§: f5 ! 26. 1!1fr'h4 :§: af8 y ame-
naza 27 . . . . 1!1fr' x e4 !
21. ... lb d5
22. � c4 lb f4 !

42 •• • •

• B
B • � � m. i
m
.• • • ,.
• ;w
B - D
P
.i.�

;w � � �
- .-.. � � . B
m m u u
15. ... e5 !
!'!:, U
� a
� D
P
!'!:i P
D
1 6 . lb g5 m B tLJm •�
Ni cambiando damas pueden
23. lb f1+
desahogarse las blancas, ya que
después de 1 6 . 1!1fr' x d8 :§: ax d 8 1 7 . Relativamente lo mej or. Las
� x g7+ <J;; x g7 1 8 . d x e5 :§: fe8 1 9 . siguientes opciones también con­
0-0 lb x e 5 2 0 . lb x e 5 :§: x e 5 , l a ducen a superiorid ad de las ne­
ventaj a de las negras e s decisiva. gras .
1 ) 23. 0-0 1!1fr' x g5 ! ! 24. 1!1fr' x g5
16. ... � x h6
lb h3 + ! 25. g x h3 lb f3+ 26. <J;; h l
17. 1!1fr' x h6 1!1fr'e7
lb xg5 y además d e � x h3, ame­
18. d x e5 lb d4 !
naza también � e4+.
19. :§: d l
2) 23 . lb e3 lb x g2+ ! ! 24. lb xg2
Es imposible j ugar 1 9 . 0-0?, 1!1fr'xg5 25. 1!1fr' x g5 lb f3+ 26. <J;; e2
porque las negras ganan con b4, lb x g5 27. f4 lb e6 28. :§: d6 lb d4+

55
29. @ e3 li ad8 30. li xd8 li xd8 32. @ dl :¡;[ g2
3 1 . lb e l i. g4 32. i. d 3 c4 ! con 33. li el !
excelente armonía entre las pie­
Una trampa muy astuta, pues,
zas negras .
continuando por parte de las ne­
23. . . . :¡;[ x f7 gras con 33 . . . . lb f3 , volaría la
24. � x f4 victoria. Podría suceder 34. e6 !
N i s i q u i e r a p e n s a r e n 24. lb x d 2 3 5 . e7 ll e8 3 6 . lb d6 li x e7
i, x f7? debido a 24 . . . . lb x g2+ 25. 37. li x e7 lb f3 (37 . . . . li xf2?? ga­
@ fl � x f7 26. @ x g2 i_ e4+. naría el primer j ugador vía 3 8 .
ll e2) 3 8 . lb e4 li x h 2 39. @ e2
24. ... i. e6 lb d4+ 40. @ d3 y la actividad de
25. � e4 li af8 las piezas blancas compensa ade­
26. lb e3 li f4 cuadamente la desventaj a de ma­
27. � d3 terial.
Había que defender el alfil c4, 33 . ... @ g7 !
ya que después de 27. � b l i_ x c4 34. lb d6 lb f3
28. lb x c4 lb f3+ ! 29. gxf3 li x c4, 35. e6 lb x et
la situación de las blancas sería 36. e7 lb f3
totalmente desesperada. 37. exf8�+ @ x f8
27. . . . i_ x c4 38 . :¡;[ d3
28. lb x c4 �gS!
No se puede j ugar 38. li c2 ( ó
29. � g3
ll e2) por 3 8 . . . . li g l + 39. @ e2
La única que no pierde en se­ (ó @ c2) lb d4+. Una dualidad
guida. Con 29. f3 , 29 . . . . lb xf3+ ! muy p articular . . .
30. gxf3 �h4+, o con 29. lb e3 , E n caso d e 3 8 . li d5 s e puede
2 9 . . . . � x e5 3 0 . 0-0 li h4 3 1 . h 3 tomar el peón f2 . De tal manera
li xh3 ! conducen a mate . Y final­ se podría contestar también a la
mente, tampoco es mala la con­ j ugad a del texto, ya que 38 . . . .
tinuación 29 . @ fl :¡;[ x f2+ ! 30. :¡;[ xf2 ! 3 9 . lb e4 li fl + 40. @ e2 es
li cf2 �e l . ineficiente, por 40 . . . . lb x h2 4 1 .
29 . .. . :¡;[ g4 ll h 3 ll b l 42. li h2 li x b2+ 43.
lb d 2 c4 y las negras, merced a la
3 0 . � e3 li x g2?
clavada del caballo blanco, recu­
Sería mucho más fuerte 30 . . . . peran la pieza en una p osición
�f5 ! , obligand o las blancas a ganad a . Pero Adorj án omitió
cambiar d amas, y después de 3 1 . esta posibilidad por los apuros
�d3 � x d 3 32. li x d 3 li x g2 3 3 . del tiempo . Sin embargo, el de­
ll fl li x h2, l a partida apenas se sarrollo ulterior de la partida, es
prolonga hasta el movimiento solamente mera técnica.
59.
38 . . . . ll gl +
3 1 . � x gS li x gS 39. @ e2 lb d4+

56
40. @ d2 l'i b l 4. lll f3 i. g7
41. lll c4 l'i f1 5. �b3 d x c4
42. @ e3 @ e7 6. � x c4 0-0
43. lll d2 l'i el+ 7. e4 a6
44. @ f4 l'i e2 8. �b3 b5
45. @ g3 9. e5 lll fd7
10. h4 !?
Si 45. l'i e3+?, surge el desagra-
dable contraj aque 45 . . . . lll e6!
45. ... @ d6
46. @ g2 @ d5
47. @ fl 'il. e7
48. b3 @ c6
49. lll c4 l'i e6 !
50. h3 h6
51. l'i d2 @ d5
52. lll e3+
La torre no debe instalarse en
la casilla d3 ni d 1 , por 52 . . . . a5 !
En esta variante, las blancas,
52. ... @ c6 con las j ugadas e6 y h6, quieren
53. lll c4 @ b5 atacar directamente el enroque
54. lll b2 a5 negro . Sin embargo, las negras
55. lll a4 l'i e5 disponen de adecuadas contra­
56. l'i d3 l'i e4! chances, ya que el rey blanco se
57. l'i e3 queda en el centro y por lo tanto
la ofensiva puede dirigirse a este
57. lll b2 l'i e2 5 8 . l'i x b2 con un
mismo . Por consiguiente, la lu­
final de torres fácilmente gana­
cha será extremad amente aguda.
do.
10. . . . lll b6
57 . . . . l'i x e3
5 8 . fx e3 lll x b3 ! A la inmediata 10 . . . . c5, las
59. axb3 c4 blancas pueden desvelar sus in­
tenciones: 1 1 . e6! c4 ( 1 1 . . . . fx e6
Las blancas se rindieron (0: 1 ) .
1 2 . h5 cxd4 1 3. hxg6 lll f6 14.
gx h7+ tll x h7 1 5 . �c2 lll f6 1 6 .
lll e4 u 1 1 . . . . c x d 4 1 2 . e x f7+ @ h 8
PARTIDA N .º 1 2
1 3 . h5 ! d x c3 1 4 . hxg6 lll f6 1 5 .
Chandler-Popovich
lll e5 ! las blancas consiguen una
Vrsac, 1981
ofensiva decisiva contra el enro­
l. d4 lll f6 que negro) . 1 2 . � d i lll b6 ( 1 2 . . . .
2 . c4 g6 lll f6? 1 3 . exf7+ @ h8 1 4 . lll e5
3 . lll c3 d5 .i e6 1 5 . tll x g6+ hxg6 1 6. h5 y ga-

57
nan las blancas, Lputian) 1 3 . 1 3 . gx h7+
exf7+ l:l: x f7 1 4 . i. e3 i. g4 1 5 . h5 !
1 3 . gx f7+? l:l: xf7 ! con la venta­
favorece las blancas, A. Petro­
j a negra.
sian-M alaniuk , Erevan, 1 9 84.
Las negras no pueden comer el 13 . ... @ h8
peón h5. P . e . : 15 . . . . i, x h5 1 6 . 14. 'l!f d l lLJ xf3+
l:l: xh5 ! g x h 5 1 7 . lLJ g5 l:l: f5 1 8 . 15. 'l!f x f3 'l!f d4
'l!f x h5 ! h 6 1 9 . 'l!fg6 l:l: x g5 20. 16. i. e2
i_ xg5 hxg5 2 1 . ltl e4 y las blan­ Según el análisis del M I Miso
cas tienen una posición ganado­
Cebalo, en el Informad or, sería
ra. Parece oportuno, por consi­
mej o r 1 6. i. h6 ! 'l!f x e5+ 1 7 . i. e2
guiente, impedir el movimiento
con vistas al cambio del alfil g7 .
e6 de las blancas .
16 . . . . b4
1 1 . h5 ltl c6
1 7 . lll d l 'l!f x e5
12. hx g6? !
1 8 . .i f4?
Sería más segura 12 . .i e 3 . En
En lugar de ganar un peón, se-
tal caso 1 2. . . . lLl a5 1 3 . 1l!f c2 ría mej or 1 8 . i. h6 .
lll ac4 1 4 . hxg6 hxg6 1 5 . i. h6
i, x h6 1 6 . l:l: x h6 @ g7, con chan- 18. ... 'l!f e6
ces mutuas . 19. i_ x g7 lLJ d5
20. i. g3
El agresor se convierte en ata­
cad o . La p osición de las piezas
negras es mucho más activa y
con el sacrificio del peón toma­
ron la dirección del j uego . Las
blancas, a co ntinuación, sólo
pueden defenderse.
21 . 'l!fb3 a5
22. a4 l:l: ac8
23. :¡:¡: h2 f5!
24. 1l!f d3 :¡:¡: fd8
12 . . . . lLJ x d 4 !
25. 'l!f b5 l:l: c2
L a d e s t r u c c i ó n d e l centro 26. 'l!f d3 l:l: dc8
constituye la base del contraj ue­ 27. l:l: h5
go, y el peón blanco que se ins­
tale en la casilla h7 ofrece una (DIA GRAMA)
buena defensa al rey negro (aún
27. . . . lll f6?
sería p o s ible la tranquila 1 2.
hxg6 también, igual que en la al­ A las negras les pasó por alto
ternativa anterior). -lo mismo que a ciertos comen-

58
45 32. lLi e3 f4
33. lLi d5

Muy iµ.ferior es 3 3 . lLi f5? l:l: d 8 !


3 4 . � h 3 � b 6 3 5 . i. g l b3 y no
hay defensa contra la amenaza
36 . . . . � b4+ .
33. . . . :¡:¡: el +
. 3 4 . l:J: x c l
35. i. d l

taristas- que 27. l:l: 8c6 ! con vis­ No s e pueden defender simul­
ta a la amenaza j,. a6 ganaría táneamente los puntos h5 y d 5 .
mucho más rápido . P. e . : 2 8 . L a lucha está decidida. Prosi­
lLi e3 j,. a6 29 . � x d5 l:l: x e 2 + 30. guió:
W d l �xd5+ 3 1 . l2J x d5 l:l: e4 ! 32. 36. lZJ xf4 e x f4
:¡:¡: x f5 (32. lLi c7? i. e2+ gana la to­ 37. � d8 + i. f8
rre h5 y 32. l2J e3 conduce a un 38. l:l: x a5 lLi d6
mate atractivo a base de 32. . . . 39. � g5
i, x b2 3 3 . l:l: b l l:l: d4+ 34. W e l
i.c3). 3 2 . . . . e 6 3 3 . l2J e7 j,. e2+ 34. A 39. W d2, 3 9 . . . . l:l: c8, segui-
W d2 i. h6+ 35. i. f4 e x f5 y las do de 40 . . . . l2J c4+.
blancas pueden rendirse. No obs­
tante, también con la j ugada del 39. . . . lLi c4
texto, la posición de las negras 40 . i, x f4 l:J: x d l +
es mucho mej or. 4 1 . w x dl l2J x a5

28. l:l: h4 l2J e4 Las blancas se rindieron (O: 1 ) .


29. i. f4 �f6
30. l:l: h5 e5
31 . i. h2 l:l: 2c7? PARTIDA N .º 13
Forintos-Sax
De nuevo había una j ugada
Campeonato de Hungría, Buda-
mucho más enérgica. Después de ·

pest, 1 976
3 1 . . . . l:J: x e2+ ! 32. � x e2 i. a6 3 3 .
:¡:¡: x f5 ! (33. � f3? pierde directa­ l. d4 lLi f6
mente por 3 3 . . . . �d6 34. �e3 2. c4 g6
�g6 3 5 . �f3 l:l: c2 36. l:l: h3 �d6 3. lLi c3 d5
37. �e3 f4 !) 33. . . . i. e2 ! 34. 4. l2J f3 j,. g7
l:l: x f6 i, x d I 35. l:l: a6 i. c2 ! 36. 5. � b3 d x c4
l:l: x a5 lLi c5 37. l:l: a7 e4 la posi­ 6. � x c4 0-0
ción negra puede considerarse . 7. e4 a6
ganadora. 8. i. e2

59
"lW x f6+ @ xf6. 22. bxc5 b4 2 3 . c6
lll c3 ! con ventaj a negra.
9. . . . .i b 7
L a continuación que destruye
enseguida el centro 9 . . . . c5 será
analizada en la partida n.º 14.
1 0 . eS lb dS
1 1 . l'Ll e4? !
En este momento las negras
toman la dirección del j uego . Las
blancas tienen todavía las si­
Tras los primeros ensayos, los guientes posibilidades:
jugad ores que confían en la es­ 1) 1 1 . 0-0 l'tJ x c3 ! ( 1 1 . . . . lb b6? !
tructura del bando blanco, en­ se quedó también sin resultados
contraron y aplicaron esta tran­ en la p artida Sosonko-Romanis­
quila continuación. La idea era hin, Lone Pine, 1 98 1 . Luego de
no mover todavía los peones cen­ 12 . .i e3 e6 1 3 . a4 bx a4 14. lb x a4
trales, p ara no entrar en una lu­ 1 5 . "lWc3 se pueden percibir las
cha cuerpo a cuerpo, sino, con­ debilidades del flanco d ama ne­
servando el fuerte centro de peo­ gro) 1 2 . b x c3 ( 1 2. "lW x c3 l'Ll d 7 ! 1 3 .
nes, terminar el desarrollo lo an­ a4-T. Petrosian ensayó 1 3 . .i f4
tes posible. Sin embargo , las ne­ contra Gulko, en una partida
gras , también en esta variante que tuvo lugar en Vilnius, 1 97 8 .
disponen de un adecuado contra­ Las negras, en lugar de 1 3 . . . .
j uego. .i d 5 , j ugando 1 3 . . . . lb b6 obtu­
vieron un j uego satisfactorio- 1 3 .
8. ... bS
. . . b x a4 1 4 . ll: x a4 c 5 1 5 . d x c5
9 . "iW b3
"lWc7 con chances más o menos
La continuación más enérgica iguales) 12 . . . . c5 ! 13 . .i a3 cxd4!
a 9. "lW d 3 es 9 . . . . c5 ! En la p ar­ (en la p artida Díez del Corral­
tid a por correspondencia Andro­ Ribli, M o ntilla, 1 974, el segundo
vi t z k y - M e le g h e gyi ( H ungrí a , j ug a d o r continuó con 1 3 . . . .
1 9 7 1 / 72), pro siguió 1 0 . d x c5 .i d 5 ? 1 4 . c4 ! b x c4 '1 5 . .i x c4
"lWc7 1 1 . 0-0 ( 1 1 . e5 ll: d8 y las ne­ ,i x c4 1 6 . "lW x c4 cxd4 1 7 . ll: ad l
gras ganan más tiempos) 1 1 . . . . lb d 7 1 8 . ll: x d4 , con ventaj a
.i b7 1 2. ll: d l lb bd7 1 3 . b 4 ll: fd 8 blanca) 1 4 . c x d4 "iWd7 y las ne­
1 4 . "iWc2 lb x e4 15 . .i b2 lb d x c5 ! gras terminan su desarrollo con
1 6 . ll: x d 8 + ll: x d 8 1 7 . lb x b 5 ! .i d 5 , lb c6, y quedan bien.
axb5 1 8 . ,i x g7 @ xg7 1 9 . ll: c l 2) Las negras no deben temer
"iWf4 20. "iW b2+ (20. bx c5? ll: d 2 ! ! a 1 1 . a4, ya que las complicacio­
2 1 . lb x d2 "lW x f2+ 22. W h l llJ g3 + nes producidas por 1 1 . . . . c5 ge­
conduce al mate) 20 . . . . "iWf6 2 1 . neralmente les favorecen. P. e . :

60
2a) 1 2. d x c5 lll d7 ! 1 3 . axb5 Debido a la amenaza f4 era
tll x c5 14. �di axb5 5 . :§: x a8 obligatorio tomar el peón.
� x a8 1 6 . lll xd5 i, x d5 1 7. 0-0 15. ... exf6
�b7 ó
1 6 . lll c3
2b) 1 2. axb5 lll x c3 1 3 . b x c3
( 1 3 . b x a6? pierde p o r 1 3 . . . . Asumiendo que la proyectada
tll xe2! 1 4 . � x b7 :§: x a6 1 5 . :§: x a6 lll c5 queda sin efecto.
lll x c l 1 6. :§: a3 cxd4 1 7 . <;t> d l 16. ... lll b4
i. h6 1 8 . lll d2 �c8) 1 3 . . . . cxd4 lll c4
17. � d2
1 4 . cxd4 ( 1 4 . b x a6 ,i xf3 !) 1 4 . . . . 18. _l x c4 i, x c4
axb5 1 5 . :§: x a8 i_ x a8 1 6. � x b5
19. l::i: fcl
i, x f3 1 7. ,i x f3 � x d4 1 8. i. b2
�d7 1 9 . �e2 lll c6 20. 0-0 lll d4 Como más tarde se manifestó,
con posición más o menos igual. sería mej or 19. l::i: fe l .
3) La sugerencia de S myslov 19. ... lll d5
publicada en la Enciclopedia fue
20. i. h6 ,i x h6
1 1 . i. d2 . En tal caso el camino 21. � x h6 l::i: e8
para igualar la posición es 1 1 . . . .
22. lll d2 lll x c3 !
lll xc3 ! 1 2 . _i x c3 i. d 5 . 23. b x c3 .i d 5
24. h4
La posición es desfavorable a
las blancas que tienen debilida­
des estructurales. Es muy difícil
encontrar un plan adecuad o. Se
podía contar eventualmente con
la maniobra lll fl , lll e3.
24. ... �d7
25. �f4 �d6!
26. � x d6 c x d6
27. <;t> n l::i: ab8
11. ... lll b6 !
28. a3 l::i: ec8
Excelente idea, ya que además 29. f3 l::i: b7
de la casilla d5 domina d4 tam­ 30. <;t> e2 :§: e7+
bién. Ello se fundamenta en el re­ 31. <;t> d3
conocimiento de que 1 2 . lll c5 no
es peligrosa, debido a 12 . . . . i. d5 También después de 3 1 . <;t> f2
1 3 . �c2 lll 8d7. l::i: ec7 32. lb b l .i e6 3 3 . g4 g5 las
negras tienen ventaja decisiva.
12. � c2 .i d5
13. 0-0 lll c6 31. ... l::i: ce8
14 . .i e3 f5! 32. <;t> c2 n e2
15. exf6 33. :§: gl a5

61
34. li abl .t c4 PARTIDA N.º 14
35. @ dl .i d3 Sosonko-Mecking
36. li b2 Wijk aan Zee, 1 978
l. d4 tLi f6
Las blancas, poco a poco, es­ 2. c4 g6
tán forzadas a la pasividad , pues 3. tLi c3 d5
no tienen armonía entre sus pie­ 4. lll f3 .i g7
zas. 5. � b3 dxc4
6. � x c4 0-0
36. ... d5! 7. e4 a6
37. li a 2 li f2 8. .i e2 b5
38. a4 bxa4
9. �b3
39. li el

Las negras podrían triunfar es­


pectacularmente con 39. li x a4
li ee2 40 . li a2 .i c4 4 1 . li b2 a4
42. tlJ x c4 li xb2 43. tlJ x b2 a3 ! 44.
@ e l a2 !

39 . ... li x el+
40. @ x el li e2+
41. @dl li x g2
42 . @ el

42. @ e l li g l + 43. @ b2 li d l
9. . . . c5
44. e;!;> a3 .t b5 y Zugzwang p ara
las blancas. Con el sacrificio momentáneo
del peón las negras golpean de
42 . ... li e2+ inmediato el centro .
43 . @ dl li h2
10. dxc5 tLi bd7
44. @ el .i b5
45. li b2 li hl+ A 1 1 . c6? la intención de las
46. 'i!tf2 a3 negras sería tLi c5 1 2 . �c2 b4 con
47. li a2 li h2+ juego más activo 10 . . . . .i b7 1 1 .
48 . @ el li x h4 e5 ! tLi fd7 1 2 . .i e3 ! con ligera
49. li x a3 a4 ventaj a de las blancas (Suetin) .
50. li a2 li hl + 1 1 . 0-0? ! tLi xe4 1 2 . li d 1 tLi xc3!
51. @ f2 li h2+ 1 3 . b x c3 ( 1 3 . J:l x d8? tlJ x e2+ 14.
52. @ g3 li e2 @ fl li x d 8 1 5 . @ x e2 .td5 16.
53. li b2 .i d3 �e3 .i c4+ 1 7. @ e l tLi c6 18 .
.i d2 j_ x b2 1 9. li b l .i f6 una
y las blancas se rindieron (O: 1 ) compensación más que satisfac-

62
toria por la d ama) 1 3 . . . . "fi/c7 1 4 . tras 1 5 . . . . tll ed7, 1 6. ,i x b5 i.. b7
k e3 lll d 7 1 5 . "fi/ b4 l:l: ac8 1 6 . a4 17. i.. e3 ! con importante supe­
lt:J x c5 1 7 . axb5 axb5 1 8 . i., x b5 rioridad de las blancas.
i., xf3 19. gxf3 lll e6 20. l:l: a7 1 5 . i. g5
c o m o s u c e d i ó en la p artid a
S o onko-S ax, Vinkovci, 1 97 6 ,
donde c o n 2 0 . . . . "fi/e5 ! S ax ha­
bría podido tener una mej o r po­
sición.
1 1 . e5! lt:J x c5
12. "fi/b4 lll fd7
1 3 . 0-0 a5
En el mismo torneo, en el en­
cuentro Ree-Mecking, las ne­
gras , intentaron la innovación
13 . . . . i.. b7. Sin embargo, des­ 15. ... "fi/b6!
pués de 14. l:l: d l a4 1 5 . "fi/ h4 ( 1 5 .
Juego activo a costa del sacri­
"fi/ x b5? sería un error, ya que las
ficio de un peón. 1 5 . . . f6 1 6 .
negras no tendrían que confor­
.

e x f6 exf6 1 7 . i. e3 hay demasia­


marse con la repetición de juga­
dos puntos débiles en el bando
das i.. a6 y i.. b7, sino mediante
negro.
1 5 . . . . i.. a6 1 6. "fi/c6 i_ xe2 1 7 .
tll xe2 lt:J xe5 ! 1 8. l:l: x d 8 tll x c6 1 9 . 16. i_ x e7 l:l: fe8
l:l: x a8 l:l: x a8 podrían conseguir 17 . i., x b5 i., xf3
una posición más activa) 1 5 . . . . 18. i.. x c5 "fi/xc5
e 6 1 6 . i.. g5 "fi/b8 1 7. i.. e7 b4 ! 1 8 . 19. i_ x d7 l:l: e7
i.. d6 "fi/d8 1 9 . i.. e7 "fi/b8 20 . i.. d6 20. gxf3
"fi/d8 2 1 . i.. e7, las partes pacta­
Después de 20. i.. a4? i.. b7 las
ron tablas.
blancas tienen un peón más, muy
14. "fi/h4 bien compensado por la activa
parej a de alfiles.
A h o r a t a m p o c o s i rve 1 4 .
"fi/ x b5? debid o a 1 4 . . . . i.. a6 1 5 . 20. . . . l:l: x d7
"fi/c6 l:l: c8 ! 1 6. "fi/d5 i_ xe2 1 7 . 2 1 . f4 "fi/b4
tLl x e 2 tLl x e 5 !
2 1 . . . . l:l: d4? sería malo po r 22.
14. . . . i.. b7 ;¡;¡: fe l i_ x e5 23. tll e4 !
S ería un error capturar el 22. l:l: adl ! l:l: ad8
peón. P . e.: 14 . . . . tll x e5? 1 5 . 23. "fi/ x d8+ l:l: x d8
l:l: d l "fi/e8 1 6 . tll xe5 i_ x e5 1 7 . 24. l:l: x d8+ i. f8
i.. h6! i.. f6 1 8 . "fi/g3 b 4 1 9 . lll d 5 25. lll d5 "fi/xb2
gana calid ad , c o m o mínimo o , 26. l:l: el

63
Si 26. f5 , las negras pueden
conseguir el empate con 26. . . .
� x e 5 27. f6 h 5 2 8 . li:J e7+ @ h7
29 . :§: x f8 � x f6 30. :§: e l h4 ! y en
caso de 26. :§: d7, vía 26 . . . . �e2 !
27. li:J f6+ @ g7 28. :§: e l � x a2.
26. ... @ g7
27. :§: e3 .ic5
28. :§: f3 � e2
29. @ g2 ,i x f2 !
Empate (0,5 :0,5) y a que s i 30.
:§: xf2, la dama negra puede dar Las negras, de acuerdo a la
j aque perpetuo en las casillas g4 idea básica de la defensa Grün­
y di. deld , destruyen inmediatamente
el centro de las blancas, sacrifi­
PARTIDA N .º 1 5 cando transitoriamente un peón.
Baragar-Vaganian
9 . d x c5 li:J bd7
Campeonato Mundial Universi­ 10. c6
tario, 1977
Otras alternativas blancas :
l. d4 li:J f6 1 ) 1 0 . � a3 �c7 1 1 . .i e3 li:J g4
2. c4 g6 1 2 . .i g5 li:J gf6 1 3 . :§: e l � x c5 14.
3. li:J c3 d5 �xc5 li:J x c5 15. e5 lt'i fe4 1 6.
4. li:J f3 .i g7 _i x e7 :§: e8 1 7 . li:J d5 ( 1 7 . li:J x e4
5. �b3 dxc4 li:J x e4 1 8 . .i b4 .i g4 ! ) 1 7 . . . .
6. � x c4 0-0 .i e6 ! 1 8 . li:J c7 :§: xe7 1 9 . lt'i x a8
7. e4 a6 .i h6 20. :§: d i li:J a4 2 1 . :§: d8+
8. � b3 @ g7 22 . .id3 lt'i ec5 y las negras
tienen compensación satisfacto­
Como ya hemos señalad o an­
ria por la desventaj a de material
teriormente, las blancas, en lugar
(Tuk m a k o v - M ark Tseitlin,
de 8. e5 y 8 . .i e2, pueden jugar
Unión S oviética, 1 979) .
primero 8. �b3 y después de 8 .
2) 1 0. � b4 � c7 1 1 . li:J a4 ( 1 1 .
. . . b5 pueden desarrollar varian­
.i e3 ? ! li:J g4 1 2 . .i g5 a5 ! 1 3 . � a3
tes idénticas cambiando la se­ _i x c3+ ! 1 4. � x c3 li:J x c5 con ven­
cuencia de j ugadas. Sin embar­
taj a de las negras, Lputian-M.
go, las negras pueden evitar el
Ceitlin, Campeonato S oviético,
cambio de la secuencia, lo que 1 982. Ahora las blancas no pue­
puede d ar un carácter individual
den jugar 1 5 . h3? por 1 5 . . . .
al j uego, como podremos verlo
0, xf2 ! ) 1 1 . . . . a5 ! 1 2 . � c4 :§: b 8 !
en la presente.
c o n excelente contrajuego (Lpu­
8. . . . c5! tian) .

64
10. . . . bxc6 30. l:l: d4 ll:i a4 !
1 1 . ii. e2 fi/c7
3 1 . lLi x a4
12. 0-0 :¡:¡: b8
3 1 . :¡:¡: l d2? llJ x b 2 !
La idea de las blancas era que
el peón en la columna del alfil 31. ... Ji. x a4
dama más tarde podría resultar 32. :¡:¡: ld2
débil, constituyendo un magnífi­
Aparentemente todo está de­
co obj etivo de ataque . Sin em­
fendido. Sin embargo, las ne­
bargo, la actividad de las piezas
gras, mediante el sacrificio tran­
negras ofrece una rica compen­
sitorio de la torre, pueden ganar
s ación por el peón aislado.
un peón.
1 3 . fi/c2 cS
14. lll d2 lll b6 51
15. h3
Las blancas se ven obligadas a
perder un tiempo, ya que des­
pués de 1 5 . ll:i c4 lt:J x c4 1 6 . Ji. x c4
ll:i g4 1 7 . g3 fi/e5 ! a causa de las
debilid ades del flanco de rey, las
negras poseen ventaj a. A conti­
nuación se realiza una prolonga­
da maniobra.
15 . ... c4!
32 . ... l:J: x b2 !
16. :¡:¡: dl ii. b7
33. fi/ x b2 c3
17. lll fl lll fd7
34. fi/cl c x d2
18. ii. e3 e6
35. fi/ x d2 l:l: c2
19. ii. d4 lll eS
36. fi/ e3 l:l: x a2
20. l:l: d2 .t as
21. l:l: adl l:l: fc8 Las negras resuelven perfecta­
22. ii. e3 ll:i c6 mente la parte técnica, pero to­
23 . .t es ii.f8 davía falta.
Después de cambiar los alfiles 37. g3 ii. b S
se consigue el d o minio de impor­ 38. l:l: dl aS
tantes casillas negras . 39. fi/b3 :¡:¡: b2
40. fi/a3 fi/f6
24. Ji. xf8 @ xf8
41. eS?
25. fi/cl @ g7
26. lll h2 ll:i eS Las blancas quieren entregar
27. lt:J g4 lt:J x g4 el peón «e» por el peón «a». Sin
28. _t x g4 fi/eS embargo, omiten la contracom­
29. ii.f3 ii. c6 binación de las negras. Evidente-

65
mente, la situación de las blan­ 43. \t> x f2 'i!f c5+
cas es desesperada, pues tanto 44. :i;i: d4
4 1 . :i;i: e l , 4 1 . . . . 'i!fd4, como 4 1 .
'it> g2, 4 1 . . . . a4 42. 'i!fc 5 :¡;¡: b 3 con­ 44. 'it> g2 y 44 . . . . i. fl + gana la
ducen a una p osición ganada. La d ama.
m ás resistente sería 4 1 . 'i!fe3,
44 . ... 'i!f x d4+
pero en tal caso tampoco cabe
duda sobre el resultado . 45. 'it> g2 i. c4
46. 'i!f el i. d5
41. . . . 'i!f x e5 47. g4 h5
4 2 . 'i!f xa5
42 . . . . :¡;¡: xf2 ! Las blancas s e rindieron ( O : 1 ) .

66
3. SISTEMAS CON i.14

Naturalmente, las blancas no b) 6. lb f3 c5 7. d x c5 lb e4 !


están obligadas a ocupar el cen­ e) 6 . �b3 c 5 7. d x c5 lb e4 !
tro con sus peones. Después de d ) 6. l:i c l c 5 7. d x c 5 i. e6
las j ugadas de la defensa Grün­ 5 . . . . c5 !?, ya analizada, ad­
feld l . d4 lb f6 2. c4 g6 3. lb c3 quiere cad a vez más popularidad
d5 puede practicarse también 4 . en los últimos años (en lugar de
i. f4. 5 . . 0-0) . Evita las variantes a,
e y d limitando, de manera im­
. .

p o rtante, las opciones de las


blancas. Sin embargo, después
de 6. lb f3 0-0, puede producirse
la variante b con un cambio en
la secuencia de las j ugadas. Esta
continuación la reseñamos en las
p artidas Ribli-Timman y Yu­
neiev-Polovodin.
Después de 5 . . . . c5? ! tiene sig­
nificación independiente la j uga­
da de 6. d x c5 , que analizaremos
en las partidas Bohm-Timman,
T. Petrosian-Fischer y Schmidt­
Además d e l rápid o desarrollo, Gross .
el movimiento del alfil tiene otro La otra alternativa para las
obj etivo: reforzar el centro o , blancas es impedir el movimien­
eventualmente enseguid a, impe­ to e3 con la inmediata 5. lb f3 y
dir la jugada c5 por l:i e l , y / o la subsiguiente l:i e l . En esta al­
ej ercer una presión sobre la co­ ternativa el alfil de f4 no está se­
lumna de alfil d ama. parad o , mediante el movimiento
A 4 . . . . i. g7, las blancas pue­ e3 del peón, del ala d ama, que
den seguir dos senderos. en ciertas ocasiones puede inter­
U no de ellos es reforzar el cen­ pretarse como ventaja. (Ver p ar­
tro con 5. e3, a lo que, la respues­ tidas Feuerstein-Simaguin y An­
ta más frecuente de las negras es dersson-S ax) .
5 . . . 0-0. Aquí pueden tener lu­
. Las blancas, aún en los siste­
gar las siguientes opciones: mas con i. f4, tampoco pueden
a) 6. c x d 5 lb xd5 7. lb x d 5 prevenir el contraj uego de las ne­
� x d 5 8 . i. x c7 ganando u n peón. gras con c5 . Cambiando los peo-

67
nes del centro frecuentemente se
abre la p osición y la p artida se
convierte en una lucha aguda.
También los campeones mun­
diales Capablanca y Petrosian
aplicaron con agrado el sistema
i. f4, al conducir el band o blan­
co. En la elaboración del sistema
defensivo de las negras, Botvin­
nik j ugó el papel de pionero . Los
grandes maestros contemporá­
neos, como Timman, Tukma­
kov, Zeshkovsky, Mijalchishin, y centro. Sin embargo, más tarde
entre los grandes maestros hún­ se ha logrado encontrar adecua­
garos de vanguardia, Ribli, S ax do contraj uego p ara las negras y
y Adorj án, enriquecieron las po­ con ello limitar, de forma impor­
sibilid ades d e las negras con tante, las posibilidades de las
ideas muy interesantes, aplican­ blancas .
do la variante con éxito . Desde
6. d x c5
el punto de vista de las blancas,
entre los ajedrecistas húngaros, Esta es la única continuación
pueden considerarse como espe­ con s i g n i fi c a c i ó n ind ividual.
cialistas del sistema con i. f4 , el Después de 6 . lt:J f3 0-0 el j uego
GM Farago y el MI Ferenc Por­ pasaría a la variante «b» mencio­
tisch. nada en la introducción.
6. . . . 'i:Va5
PARTIDA N .º 16
7 . 'i:V a4+
Bohm-Timman
Campeonato de Holanda, 1983 Otras alternativas p ara l as
blancas :
l. d4 lt:J f6
1) No es prudente ganar un
2. c4 g6
3. lt:J c3 d5 peón con 7 . cx d5? porque las ne­
gras, tras 7 . . . . lt:J x d5 ! 8. 'i:V x d5
4. i. f4 i.g7
5. e3 i. x c3 + 9 . b x c3 'i:V x c3+ 10. @ e2
'i:V x a l 1 1 . i. e5 'i:V b l ! ( 1 1 . . . . 'i:V c l
(DIAGRAMA 53) 1 2 . i. x h8 i. e6 1 3 . 'i:V x b7 'i:Vc2+
1 4 . @ f3 'i:V f5+ las negras pueden
mantener j aq ue perpetuo) 1 2.
5. ... c5!?
i. x h8 i. e6 1 3 . 'i:Vd3 'i:V x a2+ pue­
Por mucho rato sólo 5 . . . . 0-0 den lograr un ataque decisivo,
ha sido considerado como bue­ sacrificando pieza. S egún los
n o , propo rcionando seguridad análisis de Euwe, tanto después
para el rey antes de golpear el de 1 4 . @ f3 f6 1 5 . i. g7 lt:J c6 1 6 .

68
@ g3 ll d8 1 7 . �e2 (a �e4, su­ ll d l d x c4 (Se puede contar tam­
gerencia de Botvinnnik, seguiría bién con 9 . . . . 0-0-0 !? 1 0 . � x a5
17 . . . . ll d2! que conduce a la vic­ liJ x a5 1 1 . liJ b5 liJ c6 1 2 . liJ f3
toria. En cambio, sería un error d x c4 con posición complicada)
17 . . . . liJ e5? porque después de 1 0 . � xb7?! y en este momento,
1 8 . h3 ll d2 1 9 . � x b7 ! el agresor según Mij alchishin, las negras,
se convierte en atacado , como jugando en lugar de 1 O . . . . ll c8?
ocurrió en la partid a Gheorghiu­ 10 . . . . 0-0 ! 1 1 . � x c6 liJ d 5 ! ob­
Barry, EE. U U . , 1 974) 17 . . . . � b l tendrían ventaja.
1 8 . h 4 ll d l 1 9 . liJ f3 a 5 , como 2d) Botvinnik y Estrin llaman
después de 14. @ e l f6 1 5 . i._ g7 la atención sobre la continuación
liJ c6 1 6 . liJ f3 ll d8 1 7 . lL:i d4 i.. f5 7 . . . . liJ e4 ! ? 8 . �b5+ � x b5 9.
1 8 . � b 5 ll d 7 ! 1 9 . i.. e2 ( 1 9 . liJ x b5 liJ a6, que todavía debe ve­
liJ x f5 � a l + 20. @ e2 � d l mate) rificarse en la práctica.
19 . . . . � a l + 20. i.. d l liJ x d4 2 1 . 3) La continuación más fre­
e x d4 � x d4 n o hay defensa con­ cuente 7. ll c 1 la analizaremos en
tra las amenazas negras. las dos partidas siguientes:
2) Cabe mencionar también 7.
�b3 7. . . . � x a4
8. liJ x a4 liJ e4 !

Previamente esta jugada tenía


mala reputación a causa de la
partid a Bohm-Schmidt, Polani­
ca Zdroj , 1 980. 9. f3 i.. d7 1 0 .
fx e4 i._ x a4 1 1 . i., x b8 ! ll x b8? 1 2.
exd5 i., x b2 1 3 . ll b l i. c3+ 14.
@ f2 0-0 1 5 . liJ e2 i. a5 1 6 . liJ f4
ll fc8 1 7 . liJ d 3 i. c2 1 8 . ll b5 ! ,
con ventaj a decisiva d e las blan­
cas .
Se consideró como bueno 8 . . . .
2a) 7 . . . . 0-0? 8 . �b5 ! � x b5 liJ a6 p . e . : 9 . cxd5 liJ xd5 1 0 .
9 . c x b5 y las blancas están mej or. i. b5+ i. d 7 1 1 . c 6 i. x c6 con
2b) Las negras pueden j ugar c h a n c e s i g u a l e s ( P e t r o si a n ­
7 . . . . d x c4 8. i._ x c4 0-0 9. liJ f3 Bronstein, M oscú, 1 97 1 ) . A pe­
liJ e4 ! con chances iguales. sar de todo lo dicho, Timman j u­
2/ c) A. Mij alchishin sorpren­ gaba 8 . . . . tL:i e4, con buenas ra­
dió al ex campeón mundial Tahl zones como veremos enseguida.
c o n una interes ante novedad
(Lvov, 1 984) . A 7. �b3 prosi- 9. i. x bS i. d7 !
guió con 7 . . . . liJ c6 ! ? 8. �b5 (8. 1 0 . f3 i. x a4
cxd5?, 8 . . . . liJ x d 5 ! ) 8 . . . . i.. e6 ! 9. 1 1 . fx e4

69
con el j aque perpetuo 17 . .i b5+
1 8 . W c2 i. a4+ .
1 6 . lh e2 c2
1 7 . ll x b2
A 1 7 . ll c l ? se podría j ugar 1 7 .
0-0 con la amenaza 1 8 . ll d8.
1 7 . ... el�+
1 8 . ltJ x cl :¡¡'¡: x c l +
1 9 . W f2 ll x h l
20. ll xb7 0-0
21 . :¡¡'¡: x e7
11. ... dxc4! La otra alternativa era 2 1 .
ll x a7 . L a réplica de las negras
¡ El quid de la cuestión ! sobre 2 1 . . . . ll d 8 ! 22 . .i c4 ll d2+ 23.
todo las blancas, se ven obliga­ @ f3 i. d 1 + 24. @ f4 @ f8 se tra­
das a aceptar el sacrificio de pie­ duciría en mej o res chances para
za, pues tras 1 2 . i_ x c4? :¡¡'¡: x b8 1 3 . ellas . Una alternativa interesan­
:¡¡'¡: b l .lt c2, desde e l punto d e vis­ te: 25. ll a8+ @ g7 26. ll a7 .i e2 !
ta estratégico , su posición estaría 2 7 . i. d 5 e6 ! y no se puede tomar
perdida. el peón debido a 28 . . . . @ f6 y es­
12 . .lt c7 ! tand o indefenso el alfil se ame­
E l gran maestro Bohm n o naza también el mate con 29. g5 .
pierde l a cabeza y practica la me­ Evidentemente, la situación no
jor j ugada. 12 . .\t g3? i, x b2 1 3 . es tan sencilla después de 22.
:¡¡¡: b l c 3 1 4 . .lt d 3 0-0-0 1 5 . @ e2 .ie5 ! i. e8 ! 23 . i. c4 @ f8 , d onde
:¡¡'¡: x d 3 ! 1 6. @ x d3 :¡¡'¡: d8+ 1 7 . @ c4 las blancas tienen como compen­
( 1 7 . 'it> e2? 1 7 . . . . :¡¡'¡: d2+ ! 1 8 . @ f3 sació n por la calid ad entregad a,
c2 1 9 . lh e2 cx b l � 20. :¡¡'¡: x b l la parej a de alfiles y también el
.lt d l ganando una pieza) 1 7 . . . . peón libre «a» .
c2 1 8 . lh e2 c x b l � 1 9 . :¡¡'¡: x b l 21. ... :¡¡¡: d l
:¡¡¡: d2 resultando una p osición 2 2 . :¡¡'¡: x a7
mucho mejor para las negras. 56
12. . . . :¡¡'¡: c8
13 . .lt g3 i, x b2
14. ll b l c3
15 . .\t d3 ll x c5
De lo antedicho se desprende
la razón del movimiento 1 2 . de
las blancas . Después de 15 . . . .
ll d8 1 6. @ e2 ll x d3 1 7 . @ x d3 no
se puede j ugar ll d8+, por lo que
las negras deberían conformarse

70
22 . . . . n d2+ ! 36 . ... n x e4
3 7. .i c3 + @ f5
Gana un tiempo muy impor­
38 . g4+ hx g4+
tante al forzar al rey a retornar
39. hx g4+ n x g4
a la línea de partida, puesto que
40. ,i >.:f6 n h4 !
si las blancas j uegan 23 . @ f3? las
negras ganan pieza con 23. Esta j ugad a permite alej ar el
.i d l + . rey blanco del camino del peón
23. @ el n x d3 «g».
24. n x a4 n cs 41. .i e7 n h3+
A la imprudente 24 . . . . n x e3+? 42. @ f2 @ g4
25 . @ d2 capturaría la torre . 43. @ e2
25. @ e2 n dd8 E l alfil no p u d o impedir
26. a3 n as n h2+, ya que después de 43 .
27. n x aS n x aS .i d6 n h6 ! tenía que abandonar
28 . .i d6 f6 ! la diagonal h2-b8, porque si 44 .
Si 28 . . . . @ g7, 29. e5 ! y las ne­ .i c7 (b8), 44. . . . n a6 gana el
gras de ninguna manera pueden peón «a», mientras que si 44.
ganar. Si se j uega tras f6 29 . e5? .i e5 n a6 45 .t b2 45 . . n c6 !
. . .

sería muy fuerte 29 . . . . n a6 ! . fuerza la retirada del rey blanco.


29 . .i b4 @ f7 43 . ... n h2+
30. @ d3 @ e6 44. @ d3 n h1
31 . h3 h5 45 . .i c5 @ f3
32. @ e2 46. e4
Para defender los peones del El peón «a>> no puede avanzar,
flanco rey coloca su rey en la ca­ porque después de 46. a4? n d7+
silla f3 . 47. @ c4 @ e4 ! su colega negro se
32. ... n c8 convierte en d ama mucho más
33. @ f3 n c4 rápido . Las blancas prefieren li­
34 . .i el g5 berarse de la pieza <<nociva». En
35 . .i a5 W e5 realidad , no se les puede culpar
36 . .i el ? por atrasarse un tiempo .
Las blancas hubieran podido 46 . ... n d7+
mantener la posición todavía con 47. @ c4 @ x e4
36 . .i d 8 ! En tal caso no se pue­ 48. a4 n dt
de tomar el peón «e4» debido a 49. a5 n ct+
37 . .i x f6+ ! y con 36 . . . . g4+ 37 50. @ b5 @ d5
hxg4 hxg4+ 38. @ x g4 f5+ 39. 51. .i b4 g4
@ f3 fx e4+ 40. @ g3 garantiza el 52. a6 n at
empate. 53. @ b6

71
En caso de cerrarse la colum­ tanto por parte del bando negro,
na mediante 5 3 . i. a5 , gana 5 3 . como del blanco, a las cuales ha­
. . . Ji x a5+ 5 4 . @ x a5 @ c6. cemos referencia en nuestro aná­
l i s i s . En la siguiente p artid a
53 . . .. g3
S c h midt-Gross c o mentaremos
57 una continuación apenas tocada
hasta ahora por los teóricos.

PARTIDA N.º 17
Petrosian-Fischer
Buenos Aires, 1971
Esta p artida fue jugad a en la
final del match de candidatos . El
envite era nad a menos que el de­
recho a retar al campeón mun­
54. a7 dial Spassky.
Después de 54. i. d2 el triunfo l. d4 tLl f6
sería problemático. 54 . . . . li b l + 2. c4 g6
55 . @ c7 @ e4 ! 56. i. a5 Tahl pro­ 3. lb c3 d5
voca 57. @ b6 y luego el peón «g» 4. i. f4 i. g7
llega con j aque. 5. e3 c5
6. dxc5 1Wa5
54 . . . . Ji x a7
7. Ji e l
55. @ x a7 g2
Una continuación muy prome­
Las blancas se rindieron (O: 1 ) .
ted ora. La torre blanca quiere
Para nuestro comentario he­
actuar en la columna de alfil
mos utilizad o el análisis del G M
d ama que se abre muy posible­
Timman, publicado en el Infor­
mente . Petrosian quiere devolver
mador.
el golpe sufrido en la partid a an­
A continuación, considerare­
terior (la primera), y esa es la ra­
mos 7. Ji c 1 . Primero presenta­
zón por la que elige un plan tan
mos la partida T. Petrosian-Fis­
agudo .
cher actualmente considerada
como clásica, y en la que las (DIAGRAMA 58)
blancas cosecharon una impor­
7. . .. tLl e4 !?
tante victoria. Sin embargo, esti­
mamos verdaderamente caracte­ La réplica más exigente. Otras
rísticos y significativos los giros continuaciones no garantizan la
de la apertura y del medio j ue­ iguald ad a las negras.
go. M ás tarde se han introduci­ 1) 7 . . . . 0-0, las blancas consi­
do innovaciones en la apertura, guen ventaj a con 8. cxd5 Ji d8 9.

72
Reshevsky prosiguió c o n 8 .
lt:J f3 contra H ort, pero después
de 8 . . . . tt:J x c3 9 . b x c3 i, x c3+ 1 0 .
lt:J d2 . .i e 6 ! las negras lograron
mejor posición.
8. ... lb x c3
9. 'i!!f d2 'i!!f xa2
A 9 . . . . 0-0 ó 9 . . . . 'i!!f xc5 puede
contestarse con 1 0 . lt:J e2 ! y las
blancas, conservando su peón de
ventaj a, recuperarían la pieza.
.i c4 ! Una variante interesante: 1 0 . b x c3 'i!!f a 5
9 . . . . .i e6 1 0 . b4! 'i!!f x b4 1 1 . 'i!!f b3
Los teóricos rechazan el cam­
'i!!f x b 3 1 2 . i, x b3 lt:J x d5 1 3 . lt:J xd5
bio de d amas sin analizarlo de­
1:r xd5 ! (hay que sacrificar la ca­
talladamente, diciendo que las
lidad, ya que 1 3 . . . . i_ x d5? pier­
negras difícilmente pueden recu­
de pieza por 1 4 . l:r d l e6 1 5 . e4)
perar el peón entregado. Sin em­
1 4 . J, x b 8 ! I:r x b 8 1 5 . i, x d 5 bargo, la cosa no es tan sencilla
i_ x d5 1 6. lb f3 J, x a2 1 7 . W e2 y
como parece, como podemos ver
las negras no tienen compensa­
en la siguiente p artida.
ción suficiente por la calidad .
2) Tampoco es satisfactoria 7. 11 . .i c4 lll d7
. . . .i e6 , debido a 8 . 'i!!f a4+ ! 'i!!f x a4 12. lt:J e2?!
9. lt:J x a4 y si 9 . . . . lt:J e4, las blan­
cas , después de 10. f3 .i d7 1 1 .
fx e4 i, x e4 1 2. b3 ! consiguen una
importante superioridad .
3 ) S i n embargo, algunos co­
mentaristas de la época pusieron
un signo de interrogación a la j u­
gada 7 . . . . lt:J e4 y según la suge­
rencia de Boleslavsky considera­
ron obligatoria 7 . . . . d x c4. Pero,
en tal caso, como señaló Uhl­
mann más tarde, podría contes­
tarse con 8. J, x c4 0-0 (si 8 . . . .
A lo largo de los años la con­
'i!!f xc5, entonces 9 . lll b 5 ! ) 9 . lt:J e2
(9. lll f3 !?) 9 . . . 'i!!f xc5 1 0 . 'i!!f b 3 tinuación de moda era desarro­
llar el caballo a e2. Sin embar­
.

'i!!f a5 1 1 . h 3 , con chances mej o­


go, los p artid arios del bando
res para las blancas .
blanco acaban de descubrir una
8. c x d 5 ! nueva posibilidad . En la partid a

73
Schmidt-Stohl, Tranva, 1 984, el 1 9 . lb e6+ ! ) 1 9 . i. b5 n e8 ! 20.
primer jugador recurrió a 1 2. 'ffr' d 3 .i f6 2 1 . i, x d7 'ffr' xd7, con
lb f3 ! y después de 1 2 . . . . llJ x c5 chances recíprocas.
( 1 2 . . . . 'ffr' x c5 13 . .t a2 'ffr' a 5 1 4.
13. i. a2
0-0 0-0 1 5 . e4 lbc5 1 6 . lHe l , con
superiorid ad de las blancas en el 60
centro) 1 3 . i. e5 ! f6 1 4 . .td4 lll e4 E U. .t.U. •U. ll
1 5 . 'ffr' e2 lb d6 1 6 . i. a2 b5 1 7 . 0-0 • .• • .• ,
i. g4 1 8 . !I al 0-0 1 9 . e4, las blan­
cas quedaron mejor. Poco éxito
u u • ••
tuvo la innovación realizad a en ." D.
� !'!:. •
" .
• ,

la partida Agzamov-Gulko, S o­ u u � u
chi, 1 98 5 , j ugándose, en lugar de •
. � D. � •
u .
13 . . . . f6, 1 3 . . . . 0-0. Prosiguió :
1 4 . 0-0 f6 1 5 . !I a l 'ffr' d 8 1 6 . i. c7 ! �U ll ttJD 8 D
'ffr' d 7 1 7 . d6+ e6 1 8 . lll d4 'fi f7 1 9 . •
m u � � . ¡¡:
� m
!I a5 b 6 2 0 . ;¡¡j'. x c5 ! bxc5 2 1 . lb b3
13. ... i.f5?
'ffr' d 7 22. 'ffr' d 3 ;¡¡¡: d8 23 . 'ffr' e 4 ! y
las negras se rindieron. También ofrece un juego satis­
Entonces, si en la variante con factorio 1 3 . . . . 'ffr' xc5 ! . En la par­
1 2. lb f3 ! la superiorid ad de las tida Farago- Filipovicz, Banj a­
blancas p arece decisiva, la mej o­ Luka, 1 98 1 , después de 1 4 . 0-0
ra, supuestamente, debe buscar­ 0-0 1 5 . c4 a5 ! ? 1 6 . e4 'ffr' b 4 1 7 .
se más temprano. 'ffr' c2 ( 1 7 . 'ffr' x b4 axb4 1 8 . J. x e5
i. xe5 1 9 . .t b3 ;¡¡¡: a3 brinda ade­
12. . . . lll e5
cuado contrajuego a las negras)
M ás tarde, en lugar de la j u­ 17 . . . . 'ffr' a 3 ! 1 8 . lll c3 i.d7, en lu­
gada del texto, frecuentemente se gar de 1 9 . !I fd l ? 1 9 . l:t b l 'ffr' b 6 !
practicó 1 2 . . . . llJ x c5 también. daría lugar a u n a lucha compli­
En el match por télex, entre la cada con chances recíprocas.
Unión S oviética y H olanda, en la P r o b a b l e m e n t e , l as negras
partida Van Scheltinga-A. Mij al­ omitieron la posibilidad de reali­
chishin, después de 1 3 . f3? ! b5 zar cambios, como ocurre a con­
14. i. a2 0-0 1 5 . 0-0 ( 1 5 . lll d 4 ! es tinuación:
mej or) 1 5 . . . . e5 ! 1 6 . .t g5 f6 1 7 .
14. .t xe5! .t x e5
.i h4 i. d7, las negras consiguie­
15. lll d4 'ffr' x c5
ron un mejor juego. A 1 2 . . . .
16. llJ x f5 gxf5
llJ x c5 e s más fuerte 1 3 . 0-0 . En
17. 0-0 'ffr' a 5
el encuentro Faragó-Zeskovski,
18. 'ffr' c2 !
Banj a-Luka, 1 98 1 , prosiguió 13 .
. . . lll e4 ! 1 4 . 'ffr' d 3 lll d6 1 5 . i, x d6 Evidentemente, debemos eva­
exd6 1 6 . 'ffr' e 4+ lt> f8 1 7 . lb d4 luar la p osición resultante como
i.d7 1 8 . n b l 'ffr' c7 ( 1 8 . . . . !I e8? favorable las blancas. No se pue-

74
de defender el peón f5 en su ca­
silla. En caso de avance, la aper­
tura de columnas, teniendo en
cuenta los alfiles de color dife­
rente, favorecería a las blancas .
18. ... f4
1 9 . c4 fx e3?
En conexión con la nota ante­
rior, las negras debían evitar la
apertura de la columna. Era ne­
cesaria 19 . . . . b6, impidiendo el
avance del peón «C» . Natural­ Pet r o s i a n , q u e t i e ne fama
mente, después de 2 1 . �e4 la si­ como artista del j uego posicional
tuación de las negras tampoco y defensivo, confirma su capaci­
sería muy boyante, como p . e . en dad atacante. Las últimas juga­
caso de 2 1 . . . . .id6 22. l:I c2. das fueron las más enérgicas po­
sibles . La textual implica el sa­
20. cS ! �d2
crificio de calidad, aceptado por
Si 20 . . . . � d4, se puede inten- su adversario, teniendo en cuen­
sificar la ofensiva con 2 1 . d6. ta que después de 24 . . . . � f6 2 5.
lI d 5 ! su posición sería igualmen­
21. � a 4+ W f8
te desesperada. P. e . : 25 . . . . �g6
22. l:I cdl ! � e2
26. �d7 e6 27. f5 !
No debe tomarse el segundo
peón, ya que si 22 . . . . e x f2+ 23 . 24 . ... e2
lI xf2 � x h2+ 24. W fl �h6 y 25. 25. fx eS exdl�
d 6 ! es sumamente potente . 26. It x d l � x eS
21. nn f6
23 . d6 ! �hS
La captura del peón c5 con j a­
A 23 . . . . exd6, 24. fx e3 acaba
que no cambia sustancialmente
con las negras .
la situación, ni ahora, ni tampo­
23 . . . . exf2+ 24. n x f2 i, x h2+
co unas j ugadas después.
25. w x h2 � x f2 26. d x e7+ w x e7
27. n d7+ w f8 28 . � c4 ! y ya no 28. �b3 @ 'g7
se puede mantener el punto f7 . A
la alternativa 26 . . . . W g7 surge el El rey no puede escaparse en
la otra dirección, porque en tal
mate a base de 27. �g4+ W f6 2 8 .
caso 28 . . . . w e8 29. � x b7 l:I d 8
i::t d6+ w e5 29. i::t d 5 + w f6 3 0 .
30. c6 ! �e3+ 3 1 . W h l � e 2 32.
� g 5 + W e6 3 1 . �e5++.
lI gl gana.
(DIAGRAMA 61)
29. �f7+ � h6
24. f4 ! 30. d x e7 fS

75
Equivale a rendirse. Con 30 . . . . 10. ... � x d2+ !?
l:l: hg8 podía brindar l a posibili­ El cambio de damas es una
d ad a su rival de cometer un continuación que merece aten­
error. Puesto que después de 3 1 . ción, aunque hasta ahora no ha
:¡:¡: x f6+ l:l: g6 32. �f8+ @ g5 no es sido adecuad amente analizado.
bueno j ugar 3 3 . h4+?, por 33 . . . . Vale la pena dedicamos a ello,
@ x h4 34. l:l: x g6 � x c5+ 3 5 . �f2+ ya que -como hemos visto en el
� x f2+ 3 6 . @ x f2 hxg6 37. i, f7 análisis de la partida anterior­
@ g5 y todavía hay dudas sobre con 10 . . . . �a5, tras 1 1 . tt:J f3 ! las
la victoria. Las blancas en lugar blancas consiguen ventaj a, con­
de 3 3 . h4+?, podrían decidir la lu­ firmada por varias partidas.
cha con 3 3 . l:l: f2!
1 1 . @ x d2 lb d7
31. Jl: xf5 � d4+ 12. i. b5
32. @ h l Los partid arios del sistema ne­
y la negras se rindieron ( l :O) . gro, obviamente tenían miedo a
esta j ugad a, ya que la recupera­
PARTIDA N.º 18 ción del peón les parecía proble­
WI. Schmidt- Gross mática.
Naleczów, 1984 12. c6? ! sería de valor dudoso
por 12 . . . . lb c5 ! y las negras tie­
l. d4 lb f6 nen piezas muy activas. Unas op­
2. c4 g6 ciones interesantes:
3. tt:J c3 d5 1) 1 3 . i, c4 ! b5? ! 1 4 . i, x b5
4. i. f4 i, g7 ( l 4 . i. a2? es muy malo por 1 4.
5. e3 c5 . . . lb e4+ 1 5 . @ e l i, x c3+ 1 6 . @ fl
6. dxc5 �a5 b4 ! y amenaza 17 . . . . i. a6+) 1 4 .
7. l:l: el lb e4 . . . lb b3 + 1 5 . @ ec2 lb xc l 1 6.
8. c x d5 lb x c3 @ x c l i, x c3 1 7 . lb e2 i. g7 y el
9. �d2 �x a2 peón libre c6, muy fuerte, repre­
10. b x c3 senta una compensación por la
calidad entregad a.
2) Parece más sólid o 1 3 . i. c4!
1 3 . . . . lb e4+ 1 4 . @ e l (l4. @ e2?
lb xc3+ luego b7-b5 con ventaj a)
14 . . . . lb x c3+ 1 5 . @ e2 i. g7 1 6 .
lb f3 (cxb7 i, x b7 1 7 . i. a5+ @ f8
1 8 . i. c6 l:l: c8 y por 1 9 . lb f3 es
muy enérgica la 19 . . . . i. a6+) 1 6 .
. . . lb c3 + y al moverse el rey, 1 7 .
. . . b5 concede ventaja a las ne­
gras .
12. . . . 0-0

76
1 3 . ,i x d7 11 d 1 h5 ! Sería un error 22. . . .
Ahora, a 1 3 . c6? es más fuerte ;¡:;¡: x c3+?, y a que las blancas, des­
1 3 . . . . lll c5 ! pués d e 23. @ b2 n b3+ pueden
jugar 24. @ a l ! y tras 24 . . . . n b5
13. ... i, x d7
25. e4 las negras pasan apuros,
14. e4? !
como consecuencia de la debili­
63 .. .. . . . d ad de la última fila.
Las blancas entonces, a 14 . . . .
• .& • .t.• , . , e 5 ! deben comer e l peón. Puede
.. .. . , . continuarse: p . e . , 1 5 . d x e6, fx e6 !
m n �• m (Abre la columna del alfil rey y
quita del caballo la base d4) . 1 6 .
.. - � - .. ¿¿¡ f3 .i c6 1 7 . i. d 6 I! fd 8 ! 1 8 .
. �
d u d . .d !i: hd l b6 1 9 . @ e2 ,i x c3 20 . cxb6

• � � p �
D �U ax b6 2 1 . :!I x b6 .i d 5 y la activi­
• u � lI
• w dad de las negras con la p arej a
• írBJ, . d e alfiles compensa de sobra la
El G M Pachman, en uno de desventaj a de un peón. Es preci­
los análisis anteriores llegó a este so tod avía profundizar en estas
punto considerando la posición variantes, realizar estudios, lo
favorable a las blancas . Parece que puede propiciar que posibi­
evidente que no tomó en cuenta lid ades muy interesantes puedan
la respuesta de la partida: s alir a flote. De todos modos,
14 . . . . f5 ! esta alternativa iniciada con el
Parece también fuerte y es pre­ cambio de damas es muy apro­
ciso examinar la posibilid ad 1 4 . piad a para mostrar que han de
Ii b l ! ? tomarse con sentido crítico la
Ahora sería malo 1 4 . . . . n fd8? opinión de los teóricos y que
1 5 . i. c7 ! i. f5 1 6 . ,i x d 8 ,i x b l siempre vale la pena buscar nue­
1 7 . ,i x e7 .i e4 1 8 . f3 ! ,i x d5 1 9 . vos senderos.
¿¿¡ e2 y con la posibilidad ¿¿¡ d4 las
14. f5 !
blancas conservan la ventaja.
. . •

1 5 . e5 :!I ac8
La respuesta correcta de las
1 6 . c6
negras es 14 . . . . e5 ! , sugerencia
de Adorj án. 1 5 . n x b7? ahora 1 6. d6? sería muy mal o por 1 6 .
perdería pieza, p o r 1 5 . .i c8 . . . . :!I x c5 1 7 . d x e7 :!I e8 . A 1 6 . e6,
También e s desventajosa para las después de 16 . . . . .i a4 ! 17 . .i e3
blancas 1 5 . .i g3? por 1 5 . . . . .i f5 .t b3 y las blancas no pueden sal­
1 6 . :!I x b7 .i e4 1 7 . lll f3 ,i xd5 1 8 . var el peón d 5 , pues si 1 8 . c4? 1 8 .
:!I d7 . ( A 1 8 . :!I c7 sigue 1 8 . . . . f6 ! . . . f4 gana pieza. Por l o tanto, es
con la amenaza 1 9 . . . . n fc8) 1 8 . obligatoria 1 7 . ¿¿¡ f3 n x c5 1 8 . c4
. . . :!I fd 8 ! 1 9 . :!I xd8+ :!I x d 8 20. pero 1 8 . . . . b5 1 9 . .ie3 n x c4 o
@ e l :!I c8 2 1 . lb xe5 :!I xc5 22. más todavía 1 8 . . . . .i b3 1 9 . @ d3

77
b5 etc . , la superioridad del ban­ tad a luego de 20 . . . . i. f8 2 1 . .i e5
do negro es muy evidente. En­ :!I e6 22. f4 ! i., x d6 23 . lll f3 las
tonces la destrucción de la falan­ blancas tienen compensación y
ge de peones es inevitable. su posición es más activa. Se
amenaza también 24. :11 ha l .
16. . . . bxc6
1 7 . d6 ! 21. i. e5 :11 e6
22. f4 ! gxf4
Unica. Porque en caso de 1 7 .
23. J. x g7 @ x g7
d x c6 _t x c6 o 1 7 . c4? c x d4 1 8 .
24. lll e2 lI x d6+
cxd5 n x c l 1 9 . @ x c l :¡¡¡: c8+ la pa­
25. @ c2 i. e6
rej a de alfiles y la ventaj a en el
26. llJ x f4 i.f7
desarrollo de las negras sería de­
27. :!I fl
finitiva.
17. . • . exd6 Las blancas no pueden evitar
la pérdida del peón, pero en cam­
Sería más prudente intercalar bio consiguen una posición exce­
17 . . . . h6 y tras 1 8 . h4 exd6 1 9 . lente p ara su caballo y los peo­
exd6, 1 9 . . . . lHe 8 ! P. e . : 20. lll e2 nes negros son débiles y disper­
( s i 20. lll f3 , entonces 20. sados. A 27. lI xf5 no se ha de te­
:!I e4 ! ) 20 . . . . :!I b8 2 1 . :!I b l c5 mer de la restricción del rey blan­
con ventaj a negra. co por 27. . . . lI ad8 2 8. :11 e l !
18. e x d6 :11 d2+ 29. @ e l , porque con 29.
. . . li: 8d6 30. n e2 puede mante­
64
nerse todavía la posición. El pri­
mer j ugador, evidentemente, te­
mió más a 27 . . . . a5 ! y el avance
del peón de su rival.
27. ... i. c4
28. lH2 .t b5?
29. @ b3 :!I b8
30. :S: x a7+

Eligiendo la solución más sen­


cilla, en apuros de tiemp o . No
apercibiéndose de que, depués de
30. c4 ! i. a6+ 3 1 . @ c3 , la posi­
De manera similar a la nota
ción blanca es algo mej or.
anterior, 1 8 . . . . :11 fe8 ! conserva la
ventaj a. 30 . ... @ h6
31. @ c2 .i c4
1 9 . n al ¡¡: a8
32. @ el :a bd8
20. lI a5 g5!?
33. @ c2 ¡¡¡: d i
Por la captura de peón proyec- 34. :!I a4 i. b5

78
35. � a7 � hl tb f6 2 . . . . g6 3 . tü c3 d5 4. d4 .i g7
36. Ji d2! 5 . i. f4 0-0 6. e 3. c5.
Después de l cambio de torres,
a pesar de la desventaj a de un
peón, las blancas pueden mante­
ner tablas merced a la torre ac­
tiva y al poderoso caballo. A 36.
h3, 36. ... � dd l todavía sería
muy molesta.
36 . ...
37. © x d2
38. © e3
39. Ji c7
Evidentemente, no deja salir el 7. d x c 5 !
rey negro de su prisión.
C o n t i n u a c i ó n más fue r t e .
39. . . . Ji el+ Otras alternativas:
40. © d2 � e4 1) 7. � e l c x d4 8. ltJ x d4 lll c6
4 1 . g3 n a4 9. tb b3 d x c4 ! (9 . . . . e5?! 1 0 . i. g5
d4 1 1 . lll d5 d x e3 1 2 . fx e3 .i e6
Tablas (0,5:0,5). 1 3 . e4 resultó favorable a las
blancas en la partida Pomar-Ed­
PARTIDA N.º 19 w ard Lasker, M ar del Plata,
Ribli-Timman 1 949) 1 0 . i, x c4 � x d l + 1 1 . tü x d l
Amsterdam, 1978 y según la sugerencia de los teó­
ricos, las negras , tras 1 1 . . . . b6
l. d4 lll f6
disponen de una posición igual.
2. c4 g6
Nada ofrece 1 2. _i xf7+? ! ¡¡[ xf7
3. tü c3 d5
1 3 . � x c6 por 1 3 . . . . i. b7 1 4.
4. .i f4 .i g7 Ji c 7 .i x g 2 . En nuestra opinión
5. e3 c5
la continuación buena y lógica es
6. lll f3 0-0
1 1 . . . . .t f5 .
Las blancas pueden variar la 2 ) 7 . .i e5 ? ! d x c4 8 . i, x c4 . lll c6
secuencia de las j ugad as 5 y 6 . 9. 0-0 cxd4 (no es bueno 9 . . . .
También las negras pueden jugar t2J x e5? por 1 0 . d x e 5 tb g4 1 1 . e6 !)
5 . . . . 0-0, pero en tal caso no es 10. exd4 i. g4 1 1 . h3 i, xf3 1 2 .
obligad o que las blancas contes­ � x f3 � c8 1 3 . � fd l � a5 (Li­
ten 6. tü f3 . En tal situación debe l i e n t h al- M i k e n as , O l i m p i a d a
asumirse la alternativa «a» con el VII, Estocolmo, 1 937) ó 1 0 . . . . b6
sacrificio del peón, asimismo las 1 1 . �e2 .t b7 (Abrahams-Flohr,
opciones «C» y «d». La secuencia Bornelut, 1 939), en ambos casos
original de la partida fue: l . lll f3 con igualdad .

79
3) 7 . �b3 c x d4 8 . � x d4 d x c4 �d4 considerada como favora­
9. ,! x c4 lti bd7 1 0 . i. g3 lti hS 1 1 . ble a las blancas, según Boles­
¡¡¡: d l ltJ x g3 1 2 . hxg3 � aS 1 3 . 0-0 lavsky. Sin embargo, esta eva­
� b6 1 4 . i. d S lI b8 y las negras luación es errónea, como demos­
resuelven los problemas de aper­ tramos en la partida siguiente,
tura, como en la partida Capa­ Yuneiev-Polovodin.
bl anca-B otvinnik , to rneo Tras 7 . . . . � as se consideró
AVRO, e n 1 93 8 . como continuación más conve­
4 ) C o n la tranquila 7 . .i e2, en niente para las negras 8. Ii: e l
el encuentro Zinn-Uhlmann, H a­ d x c4 9 . J.. x c4 � c6 1 0 . 0-0 � x cS
lle, 1 967, se prosiguió 7 . . . . cxd4 1 1 . i. b3 ? � aS ! 1 2. h3 J.. fS 1 3 .
8 . e x d4 lti c6 9 . 0-0 .i g4 10. cS �e2 � e4 . Pero con s u innova­
� e4 ! 1 1 . i. e3 e6 1 2. h3 ,i xf3 1 3 . ción, Beliavsky, contra Tukma­
i. xf3 fS con buen juego para las kov (Lvov, 1 978) jugand o 1 1 .
negras . � bS ! ha transformado fund a­
S) Las blancas no pueden con­ mentalmente la evaluación ante­
tar con ventaj a de apertura en rior. 1 1 . . . . �hS 1 2. � c7 :¡¡¡: b8
caso de 7 . cxdS ltJ x dS 8 . .i eS 1 3 . h3 lti e4 1 4 . b4 ! a6 l S . i. e2
� x c3 9. b x c3 cxd4 1 0 . J., xg7 ¡¡¡: d 8 1 6 . � e l �fS 1 7 . � x a6 !
't¡ x g7 1 1 . cxd4 � aS+ 1 2 . �d2 bx a6 1 8 . :¡¡¡: x c6 ganó u n peón y
� c6 , e n la partida Eliskases­ la partida. No es satisfactorio el
Flohr, Semmering, 1 937, el se­ intento más temprano de mej o­
gundo j ugador igualó completa­ ra, en lugar de 8 . . . . d x c4, 8 . . . .
mente la posición. :ri d 8 . E l primer jugador, tras 9.
� a4 ! � x cS 1 0 . b4 �c6 1 1 . bS
7. . � e4
�cS 12. �b3, puede lograr una
. .

posición favorable. He aquí va­


rias continuaciones que merecen
atención:
1 ) 12. . . . aS 13. a3 a4 1 4 .
� x a4 ! � a7 l S . i. c7 :¡¡¡: d7 1 6 .
i, b6 � x a4 1 7 . � x a4 Ii: x a4 1 8 .
c x d S y las blancas recuperan la
pieza con ventaja, como en la
p artid a Faragó-Vadász, Cam­
peonato de Hungría, 1 977. Esta
extraordinaria posición merece
un diagrama.
Antes, los teóricos se dedica­
(DIAGRAMA 67)
ron exclusivamente a la conti­
nuación 7 . . . . � as , rehusando 7 . 2) En la partida Lukács-Sax,
. . . � e4, debido a 8 . .t e s � x c3 en el mismo torneo, prosiguió
9. bxc3 i_ x eS 10. � x eS � aS 1 1 . 12 . . . . J., g4 1 3 . � a4 �c8 1 4 . J.. e2

80
67 .i b5 a6 1 5 . .i a4 i. e6 1 6 . i.b3
:11 x d l 1 7 . li xdl i, x b3 1 8 . axb3
J. x c3 1 9 . l:l d7 i. b4 20. I! x b7
.i x c5 llegándose a la igualdad
absoluta· y la partid a finalizó, al
cabo de unas jugadas, en empate.
12. i. gS
Tamp oco es mejor 1 2 . � g5
:11 f8 1 3 . � e4, ya que después
de . . . 1 3 . � e5 ! la actividad de las
piezas negras compensa la des­
ventaj a de peón. 1 2 . c6? ! b x c6 1 3 .
lll e4 1 5 . :!1 c2 ! e5 ! 1 6 . cxd5 �f5
.i c7 :11 e 8 1 4 . 0-0 ti:\ b 6 1 5 . .i e2
1 7 . i. g3 � x g3 1 8 . hxg3 e4 1 9 .
.i e6 conlleva la iguald ad cómo­
� d4 J. x d4 2 0 . J. x g4 � x g4 2 1 .
d a p ara las negras, como en la
exd4 � d 7 22. 0-0 lll f6 23 . Il: c7
partida Sinkovics-Adorj án, Bu­
con ventaj a blanca.
dapest, 1 980.
8. :11 el lb x c3 Se debe contar en cambio con
9. b x c3 dxc4! 1 2. i. c7 ! ? :!1 f8 ( 1 2 . . . . :!1 e8? 1 3 .
Ftacnik intentó 9 . . . . �a5?! i. b5) 1 3 . c 6 y l a réplica 1 3 . . . .
contra Faragó (Kiev, 1 978), pero b x c6 1 4 . � d4 .ib7 1 5 . :11 b l tt:\ c5
después de 1 0 . c x d 5 ! .i xc3+ 1 1 . 1 6 . .i a5 asegura la ventaj a de las
lll d2 i. f5 1 2. e4! i, x e4 1 3 . �b3 blancas . Por lo tanto, en lugar de
i. d4 1 4 . � c4 i. b2 1 5 . l:i: d l i. f5 1 3 . . . . bxc6 sería mejor 1 3 . . . .
1 6 . i. e2 entró en una posición tt:\ c5 ! ? 1 4 . c x b7 J. x b7 con activi­
desfavorable. Ahora las negras d ad adecuada por el peón entre­
no pueden jugar 1 6 . . . . � d7 por gado, o 1 3 . . . . b x c6 1 4 . � d4
1 7 . g4, ni tampoco 16 . . . . � a6 � b6 ! 1 5 . i, x b6 axb6 1 6 . � x c6
por 1 7 . c6 ! i. f6 sacrificand o un peón como
No sería mej or en lugar de 1 1 . s uced ió en la p artida Grego­
. . . i. f5 1 1 . . . . � d7 porque tras riev-A. Mij akhishin, Lvov, 1 984 .
1 2 . �c2 J. x d2+ 1 3 . � x d2 es im­ 1 7 . i. d 5 n a3 1 8 . 0-0 i. a6 1 9 .
portante la ventaja del primer ju­ :!::i'. fdl :!1 c8 20 . :!::i'. b l e6 2 1 . i.f3
gador. i. e2 ! 22. i_ x e2 la x c6, el segun­
1 0 . � x d8 :11 x d8 do j ugador recuperó su peón y la
1 1 . i_ x c4 � d7 partid a finalizó en empate en la
j ugad a 37.
Sin embargo, las negras inclu­
yen en el orden del día la recu­ 12. . . . :!1 e8
peración del peón. En el encuen­ 13 . .i bS a6!
tro Faragó-Ftacnik, Zonal, Pra­ Es importante controlar la ca­
ga, 1 98 5 se j ugó 1 1 . . . . � c6 y 1 2 . silla b5, como veremos más tar­
� e2 .i d 7 1 3 . :11 hd l la ac8 1 4 . de.

81
14. i. a4 h6
15 . .i h4
U nos meses después de esta
partida, Ferenc Portisch contra
Vadász (Budapest, 1 978) jugaba
1 5 . c6? ! pero después de 15 . . . .
lti c5 ! 1 6. c x b7 i, x b7 1 7 . i_ x e8
hxg5 1 8 . i, x f7+ w x f7 1 9 . ltJ x g5+
'it> f6 20. lb h7+ 'it> f5 ! su rival ad­
quirió buenos chances.
15. • . . g5
1 6 . c6? mucho más decisiva que en la
partid a F. Portisch-Vadász ya
Pierde. Igualmente sería malo
mencionada. Se amenaza tam­
1 6. :!!!: di?, a lo cual Timman pro­ bién 19 . . . . lti d3+.
yectaba 16 . . . . i, x c3+ 1 7 . 'it> e2
lti c5 ! ! 1 8 . i, x e8 i. e6, sacrifican­ 1 9 . .i. d7 ltJ x d7
do la torre. Ahora un punto im­ 20. ltJ x h4 lti e5
portante es que su adversario no 2 1 . 0-0 e6
puede prevenir la amenaza 19 . . . .
Desde el punto de vista del
i. c4+ por 1 9 . i. b5 porque y a se
material, las blancas no están
ha j ugad o a6. peor, pero la extraordinaria coo­
Lo correcto sería 1 6 . i. g3 y se
peración entre las piezas meno­
puede mantener la ventaj a de res negras decide la lucha.
peón tras 16 . . . . :!!!: f8 1 7 . i, x d7
i, x d7 1 8 . i. c7 ! :!I fc8 1 9 . i. b6 e6 22. ;¡¡¡: fdl i. f6
20. c4 .i f8 2 1 . lti e5 i. e8 22. 23. li d4 a5!
lti d3 . A pesar de todo lo ocurri­ 24. h3
do, las negras, después de 22 . . . . A 24. f4? sigue 24. lti g4 2 5.
f6 ! , disponiendo d e l a parej a de
lI d7 i. c8 ganando una pieza.
alfiles y de mej or configuración
de peones, tienen chances satis­ 24. ... .t a6
factorias. 25. l:i e4 i. c4
26. a4 h5!
(DIA GRAMA 68)
27. ;¡¡¡: dl
16 . . . lti c5 !
La razón de la j ugad a h5 sería
.

17. c x b7 i_ x b7
evidente después de 2 7 . lb f3
18. ,i x e8 gxh4
ltJ xf3+ 2 8 . gxf3 i. d 3 . La torre
Vuelve a ser evidente la bon­ atacad a no puede pasar a g4 y
dad de la j ugada 13 . . . . a6 ! , el al­ luego de 29. :!I f4 'it> g7 30. :!!!: d i
fil no puede regresar a b 5 . La :!!!: d 8 n o hay defensa contra la
ventaj a de las negras ahora es captura de la torre, por 3 1 . e5 o,

82
por 3 1 . e4, 3 1 . . . . .i g5 gana la to­ gras p odían elegir entre dos pla­
rre. nes adecuados.
27. ... i. b3 8. . . . liJ x c3
28. l::í: d5 lll c4 9. b x c3 R_ x e5
29. ll: d7 ,i x a4
En el encuentro Kuzmin-Zes­
30. l::í: c7 i. b3
kovsky, Tallin, 1 979, el segundo
31. l::í: e x c4 i_ x c4
jugador realiza otra idea: 9 . . . .
32. ll: c4 a4
d x c4 1 0 . � x d8 ll: x d 8 1 1 . i, x c4
33. lll f3 a3
ll'l c6 1 2 . i, x g7 <J;; x g7. Las blan­
34. lti d2 a2
cas tienen un peón de más, pero
35. liJ b3 l::í: a3
esta ventaj a no puede conservar­
Las b l a ncas abandonaron se por un tienpo prolongad o , te­
(0: 1 ) . niendo muchos puntos débiles en
su ala de d ama. La partida pro­
PARTIDA N .º 20 siguió de la siguiente manera: 1 3 .
Yuneiev-Polovodin lü d4 � d 7 1 4 . i. e2 l::í: ac8 1 5 . 0-0
Leningrado, 1 979 lü e5 1 6 . ll: fb l ?! ll: c7 1 7 . h3 i.e8
1 8 . ll: d l (amenaza 19. lll e6+) 1 8 .
l. d4 lll f6
. . . l::í: b8 ! 1 9 . f4 lll d7 20 . c 6 bxc6
2. c4 g6
2 1 . l::í: ab l l::í: b6 22. lü b3 lü f6 23 .
3. lü c3 d5
.i f3 lü d 5 ! y al cabo de unas ju­
4. i. f4 .i g7
gadas las partes acordaron el em­
5. lü f3 0-0
pate en una posición equilibrada.
6. e3 c5
7. d x c5 lti e4 1 0 .!ll x e5
• �a5
8. .i e5 1 1 . 1!i'd4
A 1 1 . ll: el las negras pueden
contestar enseguida con 1 1 . . . .
d x c4 1 2. _i x c4 1!fxc5 o después
de 1 1 . . . . f6 12. lll f3 pueden cap­
turar el peón c4 . P. e. 1 2 . . . . d x c4
1 3 . _i x c4+ <J;; g7 1 4 . 1!i'd5 (sola­
mente de esta manera puede sal­
var su peón c5) 14 . . . . lll c6 1 5 .
0-0 ( ó 1 5 . lll d4 lll e5 ! 1 6 . .i e2
l::í: d8 ya con la ventaja negra) 1 5 .
. . . e6 1 6 . �e4 e 5! con paridad en
todos los casos.
Por mucho tiempo este movi­
(DIAGRAMA 70)
miento del alfil fue considerado
como antídoto a 7 . . . . lü e4. Pero 11. ... f6 !
como se reveló más tarde, las ne- 1 2 . lü f3

83
Inicio de un plan aventurero.
17. 0-0 e6 1 8 . 'i!t'e4 'i!f x c5 1 9 .
i. xe6 entra en la nota anterior.
No era bueno 1 7 . lti d4 lb e5 !
1 8 . c 6 'i!f x d5 1 9 . ,i x d5 b x c6 20.
,i x c6 2 1 . llJ x c6 i. b7 con venta­
j a negra (variante de Polovodin) .
17. ... 'i!t'd8 !
El cambio de damas favorece
a las negras por su mej or confi­
guración de peones. Sin embar­
A 1 2. 'i!f x d 5? gana 1 2 . . . . e6, y
go las blancas no pueden evitar
a 1 2. lb d3?, 1 2 . . . . lti c6.
este cambio, porque 1 8 . 'i!t'e4?
1 2 . ... lb c6 .i f5 1 9 . 'i!t'f4 e5 gana más tiem­
1 3 . 'i!t'd2 pos y después de 20. 'i!t'g3 h5 ! ya
no se puede comprometer el en­
Mej o r era 1 3 . 'i!f x d 5 @ g7 1 4.
roque negro .
'i!t'd2 � d 8 1 5 . 'i!t'b2 'i!f x c5 1 6 .
'i!t' b 5 'i!t' a3 1 7 . 'i!t' b 3 'i!t' c 5 con 1 8 . h5 'i!f xd5
chances iguales. 19. i_ x d5 � d8
20. e4 a5!
13. . . . d x c4
14. 'i!t' d5+? Amenaza el avance del peón y
también pone en el orden del día
Pérdida de tiempo. H abía que
la captura del peón c5, mediante
terminar el desarrollo vía 1 4 . la maniobra � a8-a5-c5
i_ x c4+ @ g7 1 5 . 0-0 'i!f x c5 1 6 .
i. b 3 , aunque después de 1 6 . . . . 21. n bl! a4
ll d 8 ! l a posición negra e s más 22. h6+ @ f8
agradable. 23. lti h4?+
14. . . . @ g7 P r e t e n d e m o t i vos táctico s ,
15. � el pero no logra sacrificar e l caba­
llo .
Es imposible 1 5 . 'i!f x c4? por
A 23 . � b5 las negras tenían
15 . . . . 1'. e 6 !
que j ugar 23 . . . . e6! 24. i. a2 lI a5
15. ... 'i!f x a2 25. � x a5 lLJ x a5 luego i. d 7 y
1 6 . i. x c4 'ilt'a5 � c8. En esta variante no es re­
comendable cambiar el alfil 24.
No se puede ganar un peón
i_ x c6?, debido a 24 . . . . b x c6 25.
con 16 . . . . 'i!t' a3 1 7 . 0-0 e6 1 8 . � b6 i. a6 !
'i!t'e4 'i!f x c5 , debido a 1 9 . i_ x e6 !
E n cambio , 23. lb d 4 ! ? conlle­
� e8 20. 'i!t'd5
va consecuencias emocionantes.
1 7 . h4? ! Una interesante variante: 23 . . . .

84
a3 24. liJ x c6 (24. J. x c6 a2 25. 27. . . . e6!
li: a l bx c6 26. lL\ x c6 li: d3 27.
lll b4 n xc3 no es posible 28. Libera las piezas colocadas en
l:i x a2? J;! x a2 29. lb x a2 li: c2 ! por la primera fila, con lo cual deci­
la pérdida de una pieza) 24. . . . de la lúcha.
bxc6 2 5 . i. x c6 I! a5 26. li: b5?
n a6 ! 27. ;¡;¡: b6 a2 ! 28. :a x a6 28. J. x c6 lI x c6
i., x a6 y no se puede evitar que 29. 0-0 e5!
el peón se convierta en dama. Es Y a no es problemático para el
mej or 24. 0-0 ! a2 25 . Ii al liJ x d4 segund o jugador hacer valer su
26. cxd4 e6 27. li: x a2 Ii x a2 28. ventaj a de peón y de posición.
i. x a2 ;¡;¡: xd4, aunque en este caso
la posición de las negras es pre­ 30. :a f3 l:l: c4
ferible. 3 1 . g3 @ e7
23. . . . li: a5 32. li:l g2 <J;; f7
24. li: d l
S a l e d e l m o t i v o 3 3 . lb e 3
Prob ablemente en este mo­
lI x c3? 3 5 . lll d5+. Evidentemen­
mento las blancas comprendie­
te, el rey había podido instalarse
ron que no podían j ugar 24.
en esta casilla enseguida, pero las
liJ xg6+? hxg6 25. h7 @ g7 26.
negras tienen una ventaj a tan
i_ x c6 b x c6 27. h8�+ Ii x h8 28.
grande que ya no tiene importan­
;Q: xh8 <J;; x h8 29. li: b8, debido a
cia la pérdida de tiempo .
29 . . . . a3 .
24. .
. . l:l e8 33. ;¡;¡: el li d8
Ahora se amenaza 25. liJ x g6+ ! 34. lll e3 li: c5
por lo tanto hay que prevenir el 35. lll c2 e4
cambio de torres . 36. n e3 i, x f5
25. f4 li: x c5 S e perdió el segundo peón
26. f5 gxf5 también, por lo que las blancas
27. exf5 tranquilamente podrían abando­
nar.

37. n ht ll: d3 !
38. l:l xb7+ <t> g6
39. g4 .i c8
40. lI e7 :!::!: c x c3
41 . li: 7xe4 lI x e3
42. lL\ x e3 a3
43. @ fl @ x h6
44. li:l d5 li: c2+

Las blancas se rindieron (O: 1 ) .

85
PARTIDA N.º 21 C a mpeo nato S oviétic o , 1 97 7 ,
Feuerstein-Simaguin mej oró, de manera importante,
Partida por correspondencia, el j uego de las negras; .,En lugar
1 966 de 9 . . . . i. xd2+ intercaló 9 . . . .
i. e 6 ! Ahora 1 0 . i_ xc3 !V x c3+ 1 1 .
l. d4 liJ f6
'it'd2 !V x c5 Ó 1 0 . 'it'd3 i. x d2+ 1 1 .
2. c4 g6
!V x d 2 !V x c 5 p r o p o r c i o n a l a
3. lti c3 dS
igualdad absoluta a las negras,
4. i. f4 i. g7
p o r t a n t o G rigorian elige la
5. lti f3 0-0
arriesgad a 10. !V x b7. Prosiguió :
Merece atención y es una po­ 1 0 . . . . ,i x d2+ 1 1 . liJ x d2 0-0 1 2 .
sibilid ad todavía no contrastad a b 4 ( 1 2 . !V x a8 ;¡:¡ d 8 1 3 . b4 ! ) 1 3 .
5 . . . . c5 !? n d l ? 1 3 . . . . i. d 5 captura la
dama ( 1 3 . . . . !V x b4 1 4. n d l
n x d 2 ! conduce a tablas por j a­
que contínuo) 1 2 . . . . !Va4 ! 1 3 . e4
(si 1 3 . !V x a8? entonces 1 3 . . . .
liJ c6) 1 3 . . . . lti d7 14. !Vb5 !Va3
1 5 . c6 lti f6 (se puede contar con
15 . . . . n ab8 también. P. e.: 1 6.
!Vd3 - 1 6 . !V a5? !Vc3 1 7 . li: d l
n xb4! 1 8 . i. e2 lti e 5 con ventaj a
negra- 1 6 . . . . !V x d 3 1 7 . i_ x d3
liJ e5 1 8 . '<t> e2 ! n x b4 19. n hc l
1i: c8 c o n la recuperación del
peón) 1 6 . i. e2 y en lugar de 1 6 .
En la partida Timman-Little­ 11 ad8? -como señaló e l G M Be­
wood, 1 969, match Holanda-In­ liavsky- 16 . . . . !Vc3 1 7 . n d l
glaterra, después de 6. d x c5 !V a5 1Hd8 ! 1 8 . f3 a5 ! proporcionaría
7. cxd5 liJ x d5 (si 7 . . . . liJ e4? se a las negras una peligrosa inicia­
demuestra la utilid ad de la deten­ tiva.
ción de la j ugada e3 . Las blan­ 6. n c l
cas , tras 8 . .i d 2 ! liJ xc3 9. b x c3
..i xc3 1 0 . n e l consiguen venta­ (DIAGRAMA 73)
j a) 8 . !V x d 5 i, x c 3 + 9 . i. d2 Las blancas defienden todavía
i, x d2+? ! 1 0 . !Vxd2 ( 1 0. liJ x d2? es e3 y se prep aran contra la j uga­
un error por 1 0 . . . . 0-0, seguido da c5 .
por 1i: d8) 1 0 . . . . !V x c5 1 1 . li: c l Se ha de saber que la captura
!Vf5 1 2 . lti d4 ! !Vd7 1 3 . !Vh6 del peón con 6. cxd5 llJ x d5 7.
lti c6 14. lti x c6 b x c6 1 5 . !Vg7 y el liJ xd5 !V x d 5 8. i. x c7? es inco­
G M Timman sale con ventaj a rrecta, ya que las negras, tras 8 .
evidente d e la apertura. Zes­ . . . liJ c6 9 . e3 pueden conseguir
kovsky, contra Grigorian, en el ventaj a de dos maneras, incluso :

86
7 . . . . .i e6 ! Según los teóricos, la
mej o r continuación es: 8 . lti d 4 !
lti c6 9 . lti x e 6 fxe6 1 0 . e3 't!f a 5 1 1 .
i. e2 n ad8 ! 1 2 . 't!V a4 't!f x c5 1 3 .
0-0 d4 ! ' 1 4 . exd4 ltJ x d4 1 5 . i.e3
a6 1 6. 'it>hl 't!fc7! con chances
mutuas .
Con 6 . . . . d x c4 las negras per­
miten al adversario ocupar el
centro, para abrir fuego luego
c;ontra el mismo. Volvemos a ver
la idea original de Grünfeld en
1 ) 9 . . . . i. g4 1 0 . i. e2 Ii: ac8 1 1 . una nueva forma respecto a lo
i. g3 't!f a5+ 1 2 . lti d2 (a 1 2. 't!f d2, jugado hasta ahora.
12 . . . . lti b4) 12 . . . . i, x e2 1 3 .
7. e4
't!f x e2 i, x d4 ! y las negras recu­
peran el peón en mejor posición. Las blancas aceptan el reto. La
Parece muy fuerte también 13 . . . . continuación más precisa 7. e3 la
e5 !? estudiaremos en la p artid a An­
A 1 0 . a3 las negras pueden se­ dersson-Sax.
guir con 1 0 . . . . Ii: ac8 1 1 . i. f4
7. . i. g4 !
Ii: fd 8 1 2. i. e2 e5 ! 1 3 . i. g5 f6 1 4.
. .

8. J&. x c4
i. h4 exd4, con ventaj a del se­
gundo j ugador, partida Nowicki­ Conduce a ventaj a a las negras
Plater, Varsovia, 1 95 1 . 8. d5 c6 ! 9. ,! x c4 cxd5 1 0 . exd5
2) 9 . . . . i. f5 1 0 . i. e2 Ii: ac8 1 1 . lti bd7 1 1 . 0-0 Ii: c8 12. i. b3 lti c5 ,
i. g3 't!f a5+ 1 2 . lti d 2 lti b4 1 3 . 0-0 ya que la configuración de sus
i. c2 ! 1 4 . 't!f e l lh d 3 las negras piezas es ideal, además las negras
ganaron calid ad en la partida Ji­ tienen un peón aislado, que al
ménez-Simaguin, Moscú, 1 963. necesitar protección permite in­
crementar las posibilidades de
6. dxc4
atacar.
• . •

Con todo derecho puede pre­


8. . . . i, x f3·
guntar el distinguid o lector: ¿fue­ 9. 't!f xf3
ron las blancas cap aces de preve­
nir en esta variante la j ugada la­ Se puede considerar también
tente de las negras, c5? Pues ni 9. gxf3 ! ? reforzando el centro .
hablar de eso. En la posición En la p artida S hamkovich­
ilustrad a por el diagrama, ade­ G r i g o r i a n , U n i ó n S o viét i c a ,
más de 6 . . . . d x c4, la otra posi­ 1 97 3 , prosiguió 9. . . . lti h5 1 0 .
bilid ad de las negras precisamen­ i. e3 e 6 1 1 . lh e2 a 6 ( 1 1 . . . . lti c6 ! ?)
te es 6 . . . . c5 y a 7. d x c5 la res­ 1 2 . 'll g3 't!fh4 1 3 . 't!fd2 'lJ xg3 14.
puesta será la idea de Botvinnik, fx g3 't!fe7 15. d5 ll d8 , con chan-

87
ces iguales. En la partida Por­ A 9. . . . lb h5 es interesante el
tisch-Simaguin, S arajevo, 1 963, s ac r i fi c i o de A. Zaitsev, 1 0 .
las blancas jugaron 1 1 . f4 y des­ i. e3 ! ? también 1 0 . . . . .t x d4 1 1 .
pués de 1 1 . . . . 'i!fh4 1 2. 'i!ff3 tll c6 g4 ltl g7 1 2 . � d l c5 1 3 . h4 tll c6
1 3 . ltl e2 � ad8 1 4. � d 1 a6 1 5 . 1 4 . 'i!fh3 tll e5 1 5 . i. e2 'i!f c8 su­
a 3 ( 1 5 . � g l � d7 1 6 . .t b3 ltl a5 cedió en la partida Zaitsev-Ribli,
1 7 . .! c2 c5 ! 1 8 . d x c5 � xd l + 1 9 . Debrecen, 1 970. En ambos casos
.t x d l R_ x b2 20. ltl g3 i. c3 + 2 1 . se desarrolló una lucha compli­
@ fl tll f6 22. ·it> g2 ltl c6 las ne­ cada con chances mutuas.
gras estuvieron muy bien en la 10. d5 ltl d4
p artid a Yudovich-Koch, Copa 1 1 . 'i!f d 3 ltl d7
Europea por Correspondencia, 12. 0-0 c5!
1 97 1 / 72) 1 5 . . . . � d7 1 6. 0-0
� fd8 1 7 . e5 i. h6 las negras lo­ Asegura su caballo central. No
graron un buen j uego . es bueno comer el peón, ya que
En lugar de 1 5 . a3 , lo mej or luego de 1 3 . d x c6? b x c6 las ne­
e s , t a l vez, la sugerencia de gras tienen excelente juego para
Euwe, 1 5 . e5 !? P . e . : 15 . . . . i. h6 ! sus piezas.
1 6 . J. x a6 ttJ x e5 1 7 . fx e5 _t x e3 � c8
13. i. b3
1 8 . 'i!f x e3 b x a6 1 9 . 0-0 f5 con 14. i. g3 a6
chances recíprocas. 15. f4 b5
Respecto a estas posiciones se
suele decir q u e están en equili­
brio dinámico . El dominio de las
blancas en el centro está com­
pensado por el caballo d4 negro
y su actividad en el flanco d ama.
Esta puede recomendarse a los
que les gusta la lucha aguda y
rica en acontecimientos, donde
evidentemente hay menos posibi­
lidades de que la partida termine
en empate, como en las posicio­
9. . . . ltl c6 nes simétricas.
También ocurrió 9 . . . . ltl h5 lo 1 6 . .t f2
que a su vez es correcto. 10. d5
lti xf4 1 1 . 'i!f x f4 lti bd7 (Boles­ (DIAGRAMA 75)
lavsky, después de 1 1 . . . . c6 con­
16. . . e5!
sideró la posición como igual)
.

1 2 . 0-0 ltl e5 1 3 . i. e2 e6 ! sucedió S acrificio de peón con proba­


en la p artida Faragó-Honfi, Bu­ bilidades. Sería prematura toda­
dapest, 1 965 / 66. vía 1 6 . . . . c4 por 1 7 . 'i!fd l .

88
75 26. "t!t'g4! 11 f8
27. Ii: xf8+ i, xf8
28. i. f4 "t!t'd4+
29. � fl � c5
H abía: que prevenir 30. "t!t'e6+ .
En esta p osición tan difícil, las
blancas realizan los mej ores mo­
vimientos posibles.
30. e5!

17. d x e6 c4
18. exf7+ :11 x f7
1 9 . "t!t'dl
1 9. "t!t'd 2? lti c5 ! 20. :!1 cd l :!1 d7
pierde pieza, porque además del
alfil b3 indefenso, se amenaza
también 2 1 . . . . � f3+.
1 9 . ... lti b6
Por 1 9 . . . . lti c5 las blancas
pueden defenderse mediante 20.
No cae en la trampa de su ri­
i. c2 ! seguida de lti d 5 .
val. Pues si 30. . . . "t!t' x b2, las
2 0 . i. c2 :11 x f4 blancas pueden obtener el j aque
2 1 . i. b l "t!t'g5 continuo, con 3 1 . i, x g6 ! hxg6
22. � e2 ! � x e2+ 32. "t!t' x g6+ i. g7 33 . "t!t'e8+ � h7
34. "t!t'h5+. Las negras no pueden
Sería insuficiente 22 . . . . �f3+
evitarlo con 32 . . . . \t> h8 3 3 .
2 3 . � h l Il d8? porque las blan­
"t!t'h5+ � g7??, - porque después de
cas, tras 24. J. x b6 ! I[ x d l 25.
34. i. h6+ pierden incluso.
i::t cxd 1 consiguen material equi­
valente por la d ama. 31. "t!t' e6+ � h8
32. i. e3 ! "t!t' x e5
23. "t!t' x e2 � a4
24. i. e3 Il xfl+ De nuevo evita el j aque perpe­
25. Il x fl "t!t'e5 tuo, que las blancas, después de
32 . . . . "t!t' x e3 podrían forzar con
Aparentemente la posición de
33. "t!t'f6+ � g8 34. "t!t'e6+ \t> g7 3 5 .
las negras es superior. Sin em­
"t!t'f6+ � h6 36. "t!t' h4+ !
bargo , hacer valer su ventaj a no
es fácil debido a la vulnerabili­ 33. "t!t' x e5 lti x e5
d ad de su enroque. 34. i. e4

89
Después de cambiar las da­
mas, la activa parej a de alfiles
puede mantener el equilibrio .
34 . ... .t g7
35. i. b7 a5
36 . .t a6 b4
37. @ e2 a4
38. i. d2 lti d3
39. J. x c4 llJ x b2
40 . .i b5
y los adversarios, en este mo­
mento, pactaron tablas. (0,5 :0,5). Esta j ugada conduce a enor­
A 40 . . . . b3 4 1 . a3 ! (4 1 . a x b3?? mes complicaciones . No es reco­
a3 y las negras triunfan) y las ne­ mendable 7 . . . . c5?! porque des­
gras no pueden impedir el cam­ pués de 8. d x c5 ! !Ya5 la partid a
bio J. c l x b2 , seguid a de J. x a4. entra en la Beliavsky-Tukmakov
En caso de 40 . . . . .i f8 4 1 . i. c l citada en el análisis del encuen­
a 3 4 2 . .t x b2 ! axb2 43. i. d 3 ga­ tro Ribli-Timman, en donde las
rantiza el empate. El rey blanco blancas, después de 9. i, x c4 lti c6
llega a b3 y las negras no pueden 1 0 . 0-0 !f x c5 consiguieron una
d e fe n d e r a m b o s p e o ne s c o n importante ventaj a mediante 1 1 .
i. c 3 , p o r l a posibilidad a3 . ltib5 !
8. lti g5
PARTIDA N .º 22
Andersson-Sax Las blancas deben aceptar el
Interzonal, Biel, 1985 reto, porque en caso de 8 . lll d2
lLi f6 no pueden contar con ventaj a.
l. llJ f3
La p artid a Vistaneckis-Osnos,
2. c4 g6
Vilnius , 1 960, prosiguió 8 . . . . c5
3. lti c3 i. g7
9 . d x c5 lti bd7 1 0 . lLi x c4 lLi xc5
4. d4 0-0
1 1 . i. e2 !f x d l + 1 2. I!: x d l lti fe4
5. .t f4 d5
1 3 . f3 11 ac8 ! con posición más
6. I!: el dxc4
activa de las negras .
7. e3
8. . . . .t d5
En esta variante las blancas, al
9. e4
haber recuperad o el peón, de­
sean ejercer presión en la colum­ Furman practicó 9. liJ x d5?
na «C». contra Korchnoi. (Campeonato
Soviético 2 1 , 1 954) Prosiguió: 9 .
(DIAGRAMA 77) . . . lti x d5 1 0 . .i g3 c5 ! 1 1 . .t x c4
cxd4 1 2 . � b 3 y ahora, según los
7. . . . .i e6 análisis de Geller, las negras po-

90
drían lograr una fuerte ofensiva el caballo por 1 7 . h7+ seguido de
con 12 . . . . 'ff a5+ ! 1 3 . '\t> e2 � b6. i. h6+. Sin embargo, las negras
Una alternativa muy interesante: con 1 3 . . . . b4 ! podrían conseguir
1 4. � xf7 � x c4 1 5 . l:[ x c4 ll: xf7 ventaja.
1 6 . J::[ c8+ i. f8 1 7 . 'ff x b7 d3+ 1 8 . Para �as blancas p arece lo me­
'\!;> x d 3 e6 ! 1 9 . 'ff x a8 'ff a6+ 20. j o r 1 2. 'ff f3 !? En la partida Fe­
ll c4 ll: d7+ 2 1 . '\t> c3 i. g7+ 22. renc Portisch-Flórián, Budapest,
'\t> b3 n b7+ 23 . :a b4 'ff d3+ 24. 1 972, se desarrolló una posición
'\!;> a4 li x b4+ 25. '\!;> x b4 i. f8+ 26. sofisticada de doble filo : 12 . . . .
'\t> a4 'ff c4+ 27. '\t> a5 'ff a6 y mate. b 4 1 3 . � e4 ltJ xd5 1 4 . J. x c4 � b6
1 5 . 0-0 � c6 1 6 . n fd 1 � xd4.
9. . . . h6
10. e x dS h x gS 1 2 . i_ x c4
1 1 . ,i x gS
L l e v a a v e n t aj a negra 1 2 .
'ff f3? ! � b6 ! 1 3 . 'ff x b7 i_ x d4 1 4.
ltJ b5 i_ x b2 1 5 . J:I d l � 8d7 1 6 .
ltJ x c7 :!I b 8 , como sucedió e n el
encuentro A. Schneider-Hardic­
say, Debrecen, Hungría, 1 975, ya
que las blancas se atrasaron en el
desarrollo.
12. ... � b6
13. i. b3 � c6
El peón d4 es tabú, d ado que
a 1 3 . . . . 'ff x d4? la respuesta es 1 4 .
11. ... ltJ x dS
'ff x d4 i. x d4 1 5 . ltJ b5 J. x b2 1 6 .
Es una posibilidad interesante I[ x c7 � c6 1 7 . 0-0 e 6 1 8 . ll: x b7
la 1 1 . . . . b5 ! ? complicando más y a 1 3 . . . . i, x d4 la réplica es 1 4 .
la situación. En la p artid a Zerni­ � b5 i. e5 ( 1 4 . . '. . i. x b2? 1 5 .
ki-B oiki, Belci, 1 972, tras 1 2. 'ff c2! y amenaza también l a cap­
ltJ x b5? 'ff x d5 1 3 . .t x f6 e x f6 ! 1 4 . tura en la casilla g6) 1 5 . 'ff xd8
i. x c4 'ff x g2 1 5 . ll: fl lü c6 resul­ li xd8 1 6 . � x c7 i_ x c7 17. li xc7
tó muy bien la idea de las negras, li d7 1 8 . lI xd7 ltJ 8 xd7 1 9 . '\t> d2,
su posición era ya decisiva. con mej or final p ara las blancas .
También 1 2 . i. e2 c6 ! sería fa­
14. � e2 !
vorable a las negras . En el 4 1 º
C ampeonato S oviético , 1 97 3 , 1 4 . d5 e s inferior p o r 1 4 . . . .
Bronstein jugó 1 2 . h 4 contra Zil­ � d4.
berstein y mediante 1 2 . . . . c6 1 3 .
14. ... ltJ aS
'ff f3 cxd5? 1 4 . h5 ! 'ff d 7 1 5 . h6
i.h8 1 6. � x d 5 ! consiguió venta­ En este momento las negras
ja puesto que no se podía comer disponían de varias opciones:

91
1 ) La captura del peón era 18 . . . . ll ae 8 ! 1 9. h5 e4 20 . �h3
muy arriesgad a, 14 . . . . lLJ x d4 ( 1 4 . e3 ! 2 1 . fx e3 (amenaza 2 1 . �d2+
. . . i_ x d4? pierde por 1 5 . :§: x c6 ! ) también) 2 1 . . . . ll:l ac4 22. :§: d i
1 5 . lLJ x d4 i, x d4 1 6. 0-0 c6 ! 1 7 . :§: x e 3 + 2 3 . i_ x e3 � x e3+ 24.
� g4 i. x b 2 1 8 . :§: cd 1 con fuerte � x e3 lLl x e 3 25. E: d2 lLl bc4 26.
iniciativa de las blancas por la :§: e2 lll x c2+ (Tukmakov evalúa
desventaj a de material en la par­ como favorable a las blancas la
tida G. García-Uhlmann, Cien­ alternativa 26 . . . . :§: e8 27. @ f2 !
fuegos, 1 97 3 . i. d4 2 8 . W f3) 2 7 . :§: x c2 lLJ x b2
2 ) En el encuentro H artoch­ 28. 0-0 ! g x h5 29. ll:l d5 ! c5 ! y la
Timman, Campeo nato de los partida terminó con empate en la
Países Baj os , 1 97 1 , tuvo lugar la j ugad a 4 1 .
notable 14 . . . . a5 ! ? y prosiguió
1 7 . :§: g l �f3
1 5 . 0-0? a4 1 6. i. c4 lLl x c4 1 7 .
1 8 . �d3
:§: x c4 � d 5 1 8 . � e l e5 ! 1 9 . d x e 5
� x e5, con ventaj a negra. 1 8 . ll g3 , 18 . . . . � h l + 19. E: g l
Por parte de las blancas, en lu­ �f3 20. :§: g3 lleva a tablas por
gar de 1 5 . 0-0? sería más fuerte repetición de jugadas. Es intere­
1 5 . a4 ! con chances recíprocas, sante 1 8 . . . . �d5 ! ? para eliminar
como j ugó Grigorian contra S a­ 1 9 . h5 por el contraataque 19 . . . .
von en el 39º Campeonato So­ �h l + 20 . ll:l g l ll ad 8 ! y que en
viético, 1 97 1 . caso de 1 9 . �d3 se pued a j ugar
19 . . . . ll fd 8 ! Con la jugada del
1 5 . i. c2 �dS
texto las negras se ven obligad as
16. h4
a cambiar d amas, porque si 1 8 .
. . . �d5? surge la ofensiva aplas­
tante 1 9 . h5 !
18 . . . . � x d3
19. i_ x d3 lll c6 !
La ofensiva en el flanco del rey
todavía existente puede compen­
sarse solamente mediante una
acción rápida en el centro y tam­
bién es oportuno activar el caba­
llo confinad o al borde del table­
ro.
16 . . . . � x g2
20. hS
En el Campeonato Soviético,
1 9 7 8 , encuentro Kak ageld iev­ 20. i. e4 tampoco es mej or. P .
Tukmakov, siguió 1 6 . . . . e5 !? 1 7 . e . : 2 0 . . . . ll fd 8 ! 2 1 . i_ x c6 bxc6
ll:l c3 ! � x d4 1 8 . �f3 con enor­ 22. :§: x c6 lll d5 23. h5 E: d6 24.
mes complicaciones . Prosiguió: E: xd6 cxd6 25. hxg6 fxg6 y las

92
negras pueden hablar de ventaja 25 . ... l:l d8
o, en caso de 22. j;_ x e7 1i: e8 23. 26. h x g6 fx g6
.i. g5 1i: e6 ! , las negras están me­ 27 . .i,. x d5 + l:l 4x d5
j or. 28. i. e3 <Ji¡ f7
29. li: g4 !
20. . . . l:l fd8
2 1 . i. e4
80
2 1 . hxg6 c x d4 22. gxf7+ <3; x f7
23 . ltJ x d4 n xd4 2 4 . i. e2 ltJ d 5 y
las negras conservan la ventaj a
de p e ó n en condiciones más fa­
vorables que las del texto . A la
alternativa 22 . .i e4 la respuesta
es 22 . . . . c6.
21. ... ltJ x d4
22. ltJ x d4
Sería un error 22. i, x b7 l:l ab8
23 . 1i: x c7? por 23 . . . . lti e6 ! 24. Las blancas finalmente pier­
'fJ. x e7 ltJ x g5 25. :i:I x g5 i,. f6. den el peón de manera que éste
sea compensado por la debilidad
22. ... J:i: x d4
de los peones negros dispersos,
23 . .t X b7 J:i: b8
que van a mantener baj o fuego
24 . .t f3
continuamente.
24. 1i: x c7? 1i: d7 ! 25. 1i: xd7
29 . ... i. e5
ltJ xd7 y las blancas, de repente,
30. li: a4 a5
se hallan en posición perdida.
31. w e2 :!l b5
24. . . . lll d5 32. li: h l .t d6
25. b3 ! 33. :!l e l
El primer jugador aprovecha Tampoco permite .tb4. Prosi-
·

la mej o r oportunidad conservan­ guió:


do su peón «b». Sería inferior 25.
33. ... 'iJ. h8
i, x d5? l:l xd5 26. 'iJ. x c7 i,. x b2!
34. li: c6 li: hh5
( S ería un grave error 2 6. . . .
35. :!l a6 '3; e8
n x b2?? por 27. n c8+ w h7 28.
36. n a8+ wn
hxg6+ fxg6 29 . n h l +) 27. hxg6
37. li: a7 li: he5
i. a3 ! p . e . : 28. gxf7+ <3; xf7 29 .
38. li: f4+
'3; e2 n b2+ 30. '3; e3 .i d6 ganan­
do un peón. Tablas (0,5 :0,5).

93
4. SISTEMAS COI i.. 95

Las blancas pueden iniciar la de que era mucho más oportuno


lucha por el dominio del centro realizar la salida del alfil después
mediante 4. i.g5 también, ata­ de reforzar el centro con 4. lti f3
cando indirectamente el punto y que en la mayoría de los casos
d 5 . No es satisfactorio para las no se ha de temer el cambio del
negras 4 . . . . d x c4, ni tampoco 4. alfil g5. Este modo de jugar si­
. . . c6. Esta variante se vio por gue siendo la moda. Los practi­
primera vez en la p artida Alek­ cantes más conocidos de esta va­
hine-Grünfeld , Viena, 1 922, don­ riante son los grandes maestros
de el cread or de la apertura re­ Karpov, Hübner y Seirawan.
plicó con la jugada más enérgica Por parte de las negras se han
4 . . . . lti e4 ! M ás tarde se compro­ elaborado también varios méto­
bó que tanto el cambio de los ca­ dos defensivos y de contraata­
ballos como la retirad a del alfil que. Entre ellos vamos a anali­
a la casilla f4, permiten a las ne­ zar una continuación de gambi­
gras conseguir ventaja o por lo to s acrificando un peón, relativa­
menos la fácil igualdad . Este fue mente reciente que se produce
el motivo porque dicha variante, después de l. d4 ll'i f6 2 . c4 g6 3 .
por mucho tiempo, desapareció lti c3 d 5 4 . lti f3 i. g7 5 . i. g5 lti e4
casi completamente de los tor­ 6. c x d 5 lLJ x g5 7. llJ x g5 c6 ! ? Por
neos de grandes maestros . El de­ nuestra parte vamos a presentar
cisivo giro se debe al G M Tuk­ ideas e intenciones que represen­
makov, gran innovador, que ha ten novedades en la literatura
encontrad o la jugad a 5. i. h4 ! teórica. Entre ellas, llamamos la
Por primera vez l o practicó con­ atención del distinguido lector,
tra S avon (37.º Campeonato So­ sobre la partida Hübner-Kava-
viético, 1 969) luego con otros ad­ lek, d onde en lugar de 9 . . . . e5?!
versarios, con éxito , d ando vida el negro continuó con 9 . . . . 0-0
a esta variante . Después de las 1 0 . ll'i f3 e5 ! ? Los teóricos, en es­
primeras sorpresas, no obstante, tas variantes todavía no han di­
los partid arios del bando blanco cho la última palabra, d ado que
examinaron más profundamente las investigaciones tienen amplio
las posibilidades de la defensa, terreno y es necesario probar las
e l a b o rando los senderos que nuevas ideas en la práctica.
conducen a la igualdad . V amos a analizar la idea de l .
L o s p artid arios del b ando Zaitsev, 6 . � e l ! ? c o n lo cual las
blanco se dieron cuenta también, blancas introducen una concep-

94
ción completamente diferente a
las anteriores. Cabe señalar, sin
embargo, una continuación con
la cual las blancas pueden esta­
blecer una posición parecida a la
variante de gambito.
Respecto a la partida Karpqv­
Adorj án brindamos una muestra
sobre la variante principal del
sistema .t g 5 , la cual, en lugar de
la continuación de gambito, 7 . . . .
c6 ! ? empieza con la jugada 7 . . . .
5 . .t h4 !
e6. Dentro del presente marco no
podemos tratar detalladamente Como ya hemos mencionado
esta jugada, solamente deseamos en la introducción esta es la úni­
facilitar información a nuestros ca continuación con perspectivas
lectores sobre las partid as más de las blancas. Las demás opcio­
importantes de los últimos años . nes son más débiles.
Resumiend o , podemos decir 1) 5 . lll x e4? d x e4 6. � d2 i. g7
que los sistemas con i. g5 en su 7. 0-0-0 c5 ! 8 . d x c5 � x d2+ 9 .
mayoría conducen a una lucha 1i xd2 i. e6 1 0. e3 tll a6 1 1 . c6
aguda con actividad viva de las b x c6 1 2 . lll h3 h6 1 3 . .t h4 g5 14 .
piezas, en donde las posibilida­ .i g3 0-0 con la ventaj a negra
des de las negras no son inferio­ Kuncevic- Kutianin, M oscú,
res . 1 95 5 . Tampoco resultó e n lugar
de 7. 0-0-0, 7. e 3 . La partid a
O ' K e l l y - P achman, Olimpiad a
PARTIDA N .º 23 X I , Amsterdam, 1 954, continuó
Kazilaris-Sax de la siguiente manera: 7. .. . c5
Pula, 1971 8. tll e2 0-0 9 . lll c3 cxd4 10. exd4
f6 ! 1 1 . i. eJ f5 1 2 . lll d5 lll c6 1 3 .
l. d4 tll f6
b4 e 6 y las blancas ganaron un
2. c4 g6
peón.
3. tll c3 d5
2) 5. cxd5 'LJ x g5 6. h4 tll e4 ! 7.
4. i. g5
tlJ x e4 � x d 5 8 . tll c3 � a5 9. h5
(9 . e3 i. g7 10 . .t c4 c5 ! 1 1 . �f3
(DIAGRAMA 8 1 )
0-0 1 2 . lti e2 c x d4 1 3 . exd4 lll c6
también con ventaj a negra, como
4. . . . tll e4 !
ocurrió en la partid a Canal-Gli­
Favorece a las blancas 4. goric, Olimpiada IX, Dubrov­
d x c4? 5 . e4 i. g7 6 . i, x c4 0-0 7 . nik, 1 950) 9 . . . . J.. g7 1 0 . hxg6
e5 ! y 4 . . . . c 6 5 . i_ x f6 ! e x f6 6. h x g6 1 1 . li: x h8+ i_ x h8 1 2. �d2
cxd5 7 . �b3 tll c6 8 . e3 ! también. c5 1 3 . d x c5 lll a6 14. 1i di .t e6

95
1 5 . lll f3 lp x c5 con ventaj a de de­ mismo, tampoco se puede j ugar
sarrollo del segund o jugad or, Li­ después de 1 3 . i. e2 �c7 ! ni 1 4 .
lenth al- S h a m k o v i c h , M o s c ú , n e l ' ni 1 4 . .i. f3 debido a 1 4 . . . .
1 960. � f4 . Está prohibid o enrocar
3) Lo mej or relativamente es: también, p o rque 1 4 . . . . lll d2
5 . i. f4 lti x c3 6 . bx c3 .i. g7 7 . lti f3 gana calid ad . S i las negras inten­
c5 8 . e3 0-0 9 . cxd5 cxd4 1 0 . cxd4 tasen, en este punto, 1 5 . �b4
� x d 5 1 1 . .i. e2 lti c6 12. 0-0 i. f5 lb xfl 1 6. i. x e7?? el despertar se­
con posición igualada. Conduce ría amargo después de 1 6 .
a final equilibrado 1 1 . . . . � a5+ � x h2+ 1 7 . @ xfl � h l ++ .
1 2. �d2 � x d2+ 1 3 . <;!> x d2 lll c6
también, como en las partidas 6. ... llJ x c3
Korchnoi-Uhlmann, Buenos Ai­ 7. b x c3 � x d5 ·

res, 1 960 y Taimanov-Hort, H a­ 8 . e3 i. g 7


rrachov, 1 966.
En el match, entre la Unión
5. ... c5 S o v i é t i c a y el S e le cci o n a d o
6. c x d 5 Mundial, Belgrad o, 1 970, en la
Otra continuación de las blan­ p a r t i d a T a i m a n ov-U h l m a n n ,
cas que puede considerarse es 6 . tras 8 . . . . cxd4 9. � x d4 ! � x d4
e3, c o n la cual las negras, tras 6. 1 0 . cxd4 lll c6 1 1 . i. b5 i. d7 1 2 .
. . . i. g7 7 . � b3? ! (cx d 5 llJ x c3 8. lti f3 i. g7 1 3 . 0-0 e 6 1 4 . n ab l 0-0
bxc3 �xd5 entra en la p artid a, 1 5 . lll d2 el final fue desfavorable
con secuencia diferente de j uga­ a las negras .
d as) . S egún la sugerencia de Más tarde se corrigió el j uego
Adorj án 7 . . . . cxd4! 8. exd4 lll c6 negro con 10 . . . . e6 ! , y el desa­
9. tll f3 ltJ x d4 10. lLJ x d4 i, x d4 rrollo del alfil f8 a e7 lo que con­
1 1 . cxd5 i. x c3 + ! 1 2. b x c3 0-0 las duce a una posición más o me­
negras están bien. nos igual . P . e.: 10 . . . . e6 ! 1 1 .
1Ib l i. e7 1 2. i. g3 lti c6 1 3 . lll f3
0-0 Gheorghiu-Tatai, Olimpiada
XIX, S iegen, 1 970 .
9. � f3 �d8 !
Después de desarrollar el alfil
a g7, se ha de evitar el cambio de
damas . 9 . . . . � x f3 1 0 . lLJ x f3 lll c6
l l . i. b5 i. d7 1 2 . 0-0 � c8 1 3 .
li: ab l ! a 6 1 4 . .i.e2 lti a5 1 5 . lti e 5 !
conduj o a ventaja blanca en l a
partida p atrón de l a variante,
Ahora favorece a las negras Taiman ov-Savon, Campeonato
1 3 . i. d 3 lll c5 14. �c4 b6. Asi- Soviético, 1 969.

96
10 . .t b5 + tl:l d7 conservar la ventaja con 24. . . .
1 1 . tl:l e2 'i:V x b 6 ! 2 5 . 'i:V x b 6 l:l: x b 7 2 6 .
'i:V x b7 _i x b7 2 7 . l:l: x b7 l:l: c 8 28.
g3 l:l: c2.
14. ... tl:l f6
15. l:l: fel l:l: a7 !
1 6 . h3?
Sería mej o r 1 6 . c4 b5 ! 1 7 . cxb5
'i:Va5, aunque las negras en este
caso también están mej or.
16. ... b5
17. .t b3 ¡:¡: d7
18. a4 i. b 7
11. ... c x d4! 19. 'i:V e3 'i:Vb6
20. a x b5 a x b5
Las negras fuerzan a las blan­
21. _i x f6?
cas a recapturar el peón con su
colega «e», porque si 1 2. cxd4? Evidentemente, queriendo evi­
ganarían pieza tras 1 2 . . . . 'i:Va5+. tar 2 1 . . . . tl:l d 5 . Tampoco resulta
En el match entre la Unión So­ 2 1 . tl:l c l ? (con idea de 2 1 . . . . tl:l d 5
viética y resto del mund o, Uhl­ 2 2 . .t xd5 _i x d5 23. tl:l d3) ya que
mann, por segunda vez intentó las negras, con 2 1 . . . . 'i:Vc6 22. f3
1 1 . . . . 0-0? contra Taimanov. b4 ! pueden dar un golpe decisi­
Pero después de 1 2 . 0-0 a6 1 3 . vo al centro. El peón «C» no pue­
.i d 3 l:l: b 8 1 4 . a4 b 6 1 5 . l:l: fd l de moverse debido a 23 . . . . tl:l g4 ! .
'i:Ve8 1 6 . .t e4 tuvo grandes difi­ E n lugar d e 2 1 . .t x f6? e s relati­
cultades. vamente mejor 2 1 . i. g3 tl:l d5 22.
_i x d5 .,t x d5 23. i. e 5 .
12. e x d4 0-0
13. 0-0 a6 21. ... ,i x f6
1 4 . .t a4 22. tl:l g3? l:l: c8!
Más frecuente es 1 4 . .i d 3 . En Sería comprometida 22 . . . . b4
la partida Jiménez-Ribli, Cien­ porque las blancas podrían de­
fuegos, 1 972 sucedió lo siguien­ fenderse con éxito vía 23 . .t a4!
te: 1 4 . . . . 'i:Vc7 1 5 . l:l: ab l e5 1 6 . l:l: c7 24. l:l: ab l .
.t e4 l:l: a7 l 7 . .t d 5 tl:l b6 l 8 . i. e7
23. l:l: acl l:l: dc7
'i:V x e7 1 9 . l:l: xb6 e x d4 20. tl:l x d4
24. tl:l e2 'i:Vc6 !
'i:Vc5 2 1 . l:l: fb l _i x d4 ! 22. cxd4
25. f3 'i:Vb6
'i:V x d4 23 . 'i:Vb3 a5 ! 24. l:l: d l 'i:Ve5
26. 'i:Vf2?
y las negras qued aron mej or. A
la tentativa de recuperar el peón Sería indispensable 26. @ h l .
con 24. _i x b7, las negras podrían N o obstante, tras 2 6. . . . e5 ! 27.

97
'i!f d2 b4 la supremacía negra es
indiscutible . En cambio, ahora se
explota de forma combinativa la
posición desfavorable de las pie­
zas blancas y la sobrecarga del
caballo e2.
84

El movimiento del alfil en la


quinta j ugada es más seguro que
en la cuarta. Las blancas refor­
zaron el centro y su alfil g5 tam­
bién está defendido . En muchas
de las variantes están dispuestas
26. . . . J:i x c 3 !
a cambiarlo con el fin de conse­
Y l a s blancas se rindieron guir la superioridad en el centro.
(O: 1 ), baj o el efecto ejercido por
5. ... lll e4
la combinación de fuerza decisi­
va. Evidentemente, su posición También en este caso es la res­
estaba de todos modos perdida. puesta más enérgica.
P. e . : 27. J:i x c3 J:i xc3 28. i::t b l
6. i. h4
b4 con ventaj a d e peón y l a fuer­
te parej a de alfiles. A la inmedia­ Las blancas procedieron según
ta 27. ll b 1 la réplica sería 27 . . . . lo detallado en la partida ante­
l:i d3 28. I! ed l ll: xd 1 + 29. J:i x d l rior. Es evidentemente malo 6.
b4, d e manera similar a la nota lll x e4? d x e4 y no se puede evitar
anterior. la pérdida de material.
En el caso de las j ugad as 6.
cxd5 y 6. 'i!f c l véase las siguien­
PARTIDA Nº 24 tes partidas.
Fatacnik-Adorján
6. ... c5
Szócsi, 1977
7. c x d 5
l. d4 lll f6 Menos enérgica es 7 . e3 lll c6
2. c4 g6 8 . ..i e2, como en la partid a Ja­
3. lb c3 d5 m e s - O r s ntein, Teesside 1 974,
4. lll f3 J. g7 p orque las negras fácilmente
5. i. g5 igualaron el j uego con 8 . . . . cxd4

98
9. e x d4 .i e 6 ! 1 0 . cxd5 ltJ x c3 1 1 . el mate que se amenaza en la ca­
b x c3 _i x d 5 . silla d8) 1 3 . �d2 � xd2+ 1 4 .
@ x d2 l2J x e5 1 5 . n ab l 0-0 1 6 .
7. ... ll\ x c3
lll d 4 ! d e golpe tuvo que enfren­
8. b x c3 � x dS
tarse eón dificultades por no ha­
9. e3 c x d4
ber podido terminar su desarro­
10. cx d4
llo.
Menos lógica es 1 0 . exd4, por­
12. 0-0
que las negras logran un excelen­
te juego a base de 10 . . . . lll c6 1 1 . · Una curiosa idea del Dr. Ro­
.i e2 e5 ! . P. e . : 1 2 . dxe5 ( 1 2. land Szallay, 12 . .i g3 practicado
ltJ x e5? el GM Ribli sugiere la va­ en la partida por corresponden­
riante 1 2 . . . . � x g2 ! 1 3 . .i f3 �h3 cia con Meleghegyi ( 1 97 1 ) que
14. ltJ x c6 � x h4 1 5 . �e2+ i. e6 continuó de la siguiente manera:
con ventaj a importante de las ne­ 12 . . . . b6 !? 1 3 . 0-0 .t b7 1 4 . �b3 !
gras) 1 2 � . . . � a5 1 3 . 0-0 0-0 14 . lll a5 1 5 . � x d5 _i x d5 1 6. n fc l
.i f6 _i x f6 1 5 . e x f6 � f5 1 6 . �d6 Il fc8 1 7 . .t a6 ! lI x c l + 1 8 . n x c I
n d 8 1 7 . �c7 n d7 1 8 . �g3 i, x a2 1 9 . n c7 .i f8 20. lll e5 con
� x f6 19. lll g5 n e7 y el fiel de la iniciativa por el peón. (Más tar­
balanza se inclina hacia las ne­ de la partida terminó en tablas . )
gras . (U ngureanu-Ribli, Olim­ 86
piada XX, Skopje, 1 972). • R .t.R • •R
E n l a p a r t i d a G . G arcía­
Schmidt, Leipzig, 1 973, el primer
. . . . ... . ...
jugad or, en lugar de 1 4. i. f6 mo­ R � R R .t. R
vió 1 4 . � b 3 , pero después de 1 4 . R R'ifR R
. . . l2J x e5 1 5 . lll d4 .i d 7 ! (Más flo­ • �
. u . . � -
ja es 1 5 . . . . .i g4? 1 6 . _i x g4 l2J x g4
17. � x b7 � x c3 1 8 . lll c6 con
m -
- m u � ttJ -m
v e n t aj a b l a n c a , G l ig o r i c- D . a -
lS B a .-.
�� u lS � u
Byrne, S an Antonio, 1 972). 1 6. �
u. B!f
- B :e:. �
- W4Ji¡¡
n ad l l:l ac8 1 7. � x b7 n x c3 1 8 .
12. ... e5!
f4 n c7 1 9 . �e4 lll c4 20. lll b3
�f5 no obtuvo ventaj a alguna. L a clave d e las actividades ne­
gras es la ej ecución de la ruptura
10. . . . lll c6
en el centro que garantiza la
11 . .t e2 0-0
igualdad . A 1 2 . . . . b6? ! , en la par­
En la partida Gheorghiu-Jan­ t i d a F o r i n t o s - Kirov, Vrsac,
sa, Sochi, 1 976, el segundo juga­ 1 973, e l gran maestro húngaro
dor realizó inmediatamente 1 1 . consiguió la superioridad de ma­
. . . e5'! ! . Luego de 1 2. d x e5 � a5+ nera instructiva. Prosiguió: 1 3 .
( 1 2 . . . . � x d l ?+ 1 3 . lI xd l y no se �b3 ! � x b3 ( 1 3 . . . . �e4 ! ?) 1 4 .
puede recapturar el peón e5, por axb3 .i b7 1 5 . b4 ! e 6 1 6 . b5 lll a5

99
1 7 . i. e7 lHc8 1 8 . i. b4, con ven­ Si 20 . . . . i. c4? ! , 20 . . . . lI ab8 !
taj a decisiva. triunfa. Sería caer en la trampa
13. d x e5 'i!f a5 ! 20 . . . . i_ x d l ? por 2 1 . i_ xf7+ ! y
no se puede recapturar el alfil
Es una j ugada natural y mej o r porque 2 1 . . . . � x f7 22 . .i b4+
que 13 . . . . 'i!fe6? ! c o mo sucedió gana la d ama.
en la partid a Ree-Timman, en el
20. ... i_ x d4
Campeonato de los Países B aj o s
21. i. c4 'i!ff5 !
d e 1 97 8 . Continuó: 1 4 . 'i!f a4 i.d7
22 . .i d6 lI ad8
15. 'i!f a3 lHc8 ? ! 1 6. � ab l ll:l x e5
1 7 . ll:l x e5 Jl. x e5 1 8 . � x b7 i. c6 23. 'i!f a6?
1 9 . � e7 i. d6 20. � x e6 J. x a3 2 1 . Era hora de forzar el empate
� x c6 ! lI x c6 22. i. f3 , con ven­ con 2 3 . °i!Vb4 i.c6 24. J. x f7+ !
taja blanca. 'i!f x f7 2 5 . 'i!f x d4 lI e 6 26: � b8
lI xb8 27. _i x b8 i_ x g2 ! La juga­
14. 'i!Vb3
da del texto consigue que la
La p artida Raskovsky-Ador­ dama blanca quede intacta y los
ján, S ochi, 1 977, terminó en em­ alfiles negros empiezan a amena­
pate tras 1 4 . i. f6 i, xf6 1 5 . e x f6 zar su ala de rey.
'i!f x f5 1 6. lll d4 'i!f x f6 1 7 . llJ x c6
'i!fxc6 1 8 . .i. f3 'i!f a6 ! 1 9 . °i!fb3 23. . . . i.d7
porque las negras no podían ter­ 24. � dbl i.b6
minar el desarrollo con 1 9 . . . . 25. h3?
� ab8 seguido por i. e6 . 87

14. . • • ll:l x e5
15. lll d4 lll c6
16. lI adl
Tampoco es mejor 1 6. llJ xc6
b x c6 1 7 . � ac l , por 17 . . . . .i e6
1 8 . i. c4 lI ab8 .
16. ... ll:l x d4!
1 7 . c x d4 .i. d7
1 8 . i. e7 (?)
Lleva a la igualdad absoluta 25. . . . i. c 6 !
1 8 . 'i!f x b7 i. a4 1 9 . � b l i_ x d4
Amenaza 2 6 . . . . 'i!fe4 c o n mate
20. J. c4 (Si 20. 'i!Vb4, entonces
en la casilla g2, que no puede evi­
20 . . . . J. b 6 !) 20. lI ae8 2 1 . J. e7
tarse con 26. � h l por 26 . . . .
.i. c6 ! 22. 'i!f x c6 � xe7.
'i!f x h3 + n i tampoco con 26. � h2
18. . . . � fe8 por 26 . . . . � xd6 27. Ii: xd6 'i!fe5+.
19. 'i!f x b7 i. a4 Sin emb argo, estudiando más
20. J:l b l detalladamente la posición, re-

1 00
sulta que las blancas no tienen gad as a p asar a la variante ana­
defensa alguna. A 26 . .i d 3 las lizad a en la partid a Ftacnik-A­
negras dan mate con 26 . . . . � d 5 . dorj án, con 8. e3 c5 9. i. e2 cxd4
¿Qué pueden hacer l a s blancas 1 0 . cxd4 lt:\ c6 1 1 . .i h4, sino que
entonces? Prueben: pueden ·evitar el golpe c5. P. e. :
8 . � a4+ i. d7 9 . � a3 lll c6 (9 . . . .
26. J. e2
c5 ! ?) 1 0 . e 3 h 6 1 1 . i. h4 con lige­
para en caso de 27 . . . . �e4 po­ ra ventaja blanca.
der replicar con 27 . .i f3 . En la partida Taimanov-Koz­
ma, Oberhausen, 1 96 1 , las ne­
26. . . . �e6
gras con 1 1 . . . . � a5? de repente
y se rindieron porque tienen dos cayeron en una trampa, ya que
alfiles indefensos y a 27 . i. c4 las después de 1 2 . ,i x e7 ! perdieron
blancas ganan con 27 . . . . �e4 ya un peón.
mencionada (0: 1 ) . Otra alternativa es: 8 . �b3
.i e6 9 . �xd5 i_ x d5 10. lll d2!?
PARTIDA N .º 2 5 En la partida Mikenas-Landau,
Petrosian-Korchnoi Kemeri, 1 937, sucedió 10 . . . . c5
Campeonato Soviético, 1 1 . e4 i. c6 1 2 . d5 � d7 1 3 . :il c l
1973 e6 y ahora las blancas , según la
sugerencia de Euwe, podían con­
l. d4 ltl f6
seguir ventaj a con 1 4. lll c4 ! En
2. c4 g6
el e n cuentro l. R o gers-H ort,
3. lt:\ c3 d5
Biel, 1 984, el segundo jugador,
4. lt:\ f3 .i g7
en lugar de 1 0 . . . . c5 avanzó 1 0 .
5. i. g5 lll e4
. . . f5? ! S i n embargo, después d e
6. cxd5
1 1 . f 3 h 6 1 2 . .i f4 c6 1 3 . e 4 fxe4
Con esta jugad a se inicia la va­ 14. fxe4 J.f7 1 5 . .i c4 0-0 1 6 . 0-0
riante principal del sistema. lt:\ d7 las blancas, en lugar de 1 7 .
Ii: ab l b5 ! c o n 1 7 . .i e3 ! podían
mantener su ligera ventaja.
En la posición ilustrada por el
diagrama, es lógico, por parte de
las negras, aceptar el reto y cam­
biar el alfil del bando blanco por
su caballo .
6. ... ll\ x g5
7 . lt:\ x g5
(DIAGRAMA 89)
7. . . . c6!?
Ahora, si 6 . . . . ltJ x c3 7 . b x c3
� x d 5 , las blancas no están obli- Una continuación menos fre-

101
S aj arov, Unión S oviética, 1 9 8 1 ) .
E n esta p osición quería introdu­
cir una innovación por p arte de
las negras S imic, en su partida
contra Kurajica, Campeonato de
Yugoslavia, 1 984, a base de 1 0 .
. . . i, x h 3 1 1 . � x h3 @ f7 . En
nuestra opinión, en lugar de 1 2.
i. b5?! las blancas podrían con­
seguir ventaj a mediante 1 2 . �f3
e6 1 3 . i. d 3 lll c6 1 4 . h4 !
Tampoco da buenos resulta­
cuente, con la cual las negras dos el s acrificio del peón 8 . . . .
ofrecen un peón con el fin de cxd5 (?) 9 . �f3 0-0 1 0 . � x d 5
conseguir ventaja en desarrollo. lll d7 1 1 . f4 e 6 1 2. � b 3 lll b6 1 3 .
La j ugada más frecuente es 7 . . . . .i e2 e 5 1 4 . d x e5 i_ xe5 1 5 . 0-0 y
e6, cuyas principales característi­ las blancas, conservando la ven­
cas, a rasgos generales, las co­ taj a de peón, pueden terminar su
mentamos respecto a la partida desarrollo , como en la partida
Karpov-Adorj án (n.º 29) . Ardiansyah-Helmers, Olimpiada
XXV, Lucerna, 1 984.
8 . lb f3
Merece atención la partida
Petrosian n o quiere entrar en D o n c h e nko-D orfman, U R S S ,
complicaciones apenas analiza­ 1 98 3 , d o nde e l segundo j ugad or,
das. La aceptación del s acrificio con 8. e3 e6 ! 9 . lll f3 e x d 5 , p asó
de peón vamos a estudiarlo en a una de las variantes principa­
las siguie ntes , Ree-De Wit y les del sistema, cambiand o la se­
Hübner-Kavalek. cuencia de jugadas que normal­
Además de 8 . lll f3 , las blancas mente tiene lugar con 7 . . . . e6 8 .
pueden prevenir el sacrificio del lll f3 e x d 5 9 . e3 c6.
peón con 8. e 3 . La respuesta más
lógica de las negras es 8 . . . . e6 ! 8. ... c x dS
9. lb f3 cxd5 ! con igualdad , de 9. e3 0-0
manera similar a la posición de­ 10. i. e2 tll c6
sarrollad a por Korchnoi. 11. 0-0 e6
Menos aceptable es 8 . . . . cxd5
(?) 9. � f3 ! f6 1 0 . lll h3 e6 1 1 . lll f4 J u g ad a p r o fil áctica contra
lll c6 1 2 . h4 ! 0-0 1 3 . i. d 3 e5? 1 4. �b3. Realizando un balance de
� x d 5 + � x d 5 1 5 . ltJ fx d 5 e x d4 la apertura, p odemos decir que
1 6 . exd4 lti x d4 1 7 . h5 ! f5 1 8 . las blancas con su modesta es­
hxg6 h x g6 1 9 . lll c7 :rl b8 20. tructura, no pueden lograr ven­
.i c4+ JI f7 2 1 . 0-0-0 con p osición taja alguna. Las posibilidades es­
ganada de las negras. (Antoshin- condidas en la posición de las ne-

1 02
gras las revela Korchnoi al cabo
de unas j ugad as .
12. lI e l ff/e7
13. ltJ a4 Ii d8
14. a3? e5!
Las blancas dej aron de obsta­
culizar la acción de las negras
con 1 4 . i. b5 ! , pensando que las
negras no podían j ugar e6-e5, a
causa de dxe5 y que el peón d5
era débil. Pero las negras halla­ 18. ... ltJ x d4 ! !
ron una posibilidad táctica.
Inesperado sacrificio de pieza
15. i. b5 que pone de evidencia la desven­
En este momento 1 5 . d x e5? se­ tajosa ubicación de las piezas
ría desventaj oso a causa de 1 5 . blancas .
. . . d4 ! . P. e . : 1 6. e x d4 llJ x d4 1 7 . 19. exd4 J. x d4
ltJ xd4 .t xe5 y después de resta­ 20. Ii c7!
blecerse el equilibrio material, la
apertura de la posición resulta La mej o r p o s i b i l i d ad . 2 0 .
desfavorable a las negras, que l'.i x d 5 ? .t x a4 2 1 . JiI x d 8 + !I x d 8
disponen la parej a de alfiles. No 2 2 . ff/ x a4 e3 ! conduce a la recu­
se puede j ugar 1 8 . J:i fe l i, x d4 peración de la pieza y a la indis­
1 9 . .! f3 , porque las negras con cutible superioridad negra. 20.
1 9 . . . . i, xf2+ ! 20. @ x f2 ff/h4+ Ii a5 b5 ! 2 1 . llJ c3 .i c6 ofrece
pueden ganar la dama. ventaj a, a causa de la comprome­
tida situación de la torre blanca.
15. ... e4 P. e . : 22. a4 ! b4 23. 4:l a2 e3 ! (23 .
16. ltJ d2 i. d7 . . . i. b7 insuficiente por 24. ltJ b3
17. :!I c5? i. b6 25. ff/e l ) 24. 4:l f3 exf2+ 25.
'it> h l .i b6 26. Ii x a6 :!I x a6 27.
Jugando en función de la su­
i. x a6 :iI a8 28. i.d3 Ii x a4 29 .
puesta debilid ad del peón d 5 . Sin
ltJ c I ;¡¡¡: a l , con amplia compen­
embargo , la hermosa combina­
sación por la pieza entregada.
ción de su rival hace su plan dis­
cutible. La continuación conse­ 20. ... ff/ g5?
cuente sería 1 7 . ltJ c5 .i e8 1 8 . b4,
A menaza 2 1 . . . . J. x a4 22.
pero las negras, también en este
ff/ x a4 ff/ x d2 y con 2 1 . ... i. h3 .
caso podrían obtener contrajue­
Omitió, sin embargo, e l contra­
go mediante 1 8 . . . . f5 !
golpe de las blancas . La conti­
1 7 . ... a6 nuación consecuente y precisa
1 8 . i. e2 era 20 . . . . b5 ! 2 1 . llJ c3 ff/d6.

1 03
2 1 . tll x e4 ! 't!fe5 ! apuros de tiempo, Korchnoi se
defiende magníficamente.
No se dej a tentar por 2 1 .
d x e4 22. 'if x d4 i. h3 23. 'if x e4 30. i. d3 � f8
lI e8, pues las blancas pueden j u­ 31 . g3 'iff3
gar 24. 'iff3 o pueden intercalar 32. 't!Vb4 � e6
24. f4 y después de 24 . . . . 't!f d8 33. 't!f d2 11 fe8
(a5) 2 5 . 't!Vc4 queda con pieza de 34. h4 '3; g7
más . 35. � el
22. lll g5? ! Apretadas por la presión de
los apuros de tiempo , las negras,
Los enormes apuros de tiem­
a pesar de su posición más favo­
po pueden explicar que Petro­
rable, se conformaron con el em­
sian ofrezca otra pieza. Después
pate. (0,5 :0,5).
de la sencilla 22. lI x d 7 ! lI xd7
En las p artidas anteriores nos
23. lll d2 i. a7 24. lll f3 la ventaj a
dedicamos solamente a la elimi­
queda de s u lado.
nación del sacrificio del peón ne­
22 . ... 'if x c7 gro . Ahora vamos a ver un pro­
23. 'if x d4 J. x a4 blema muy interesante: ¿qué pa­
24. 'if x a4 't!f e7 saría si las blancas aceptan el sa­
25. 't!Vh4 f6 crificio?

PARTIDA N .º 26
Ree-De Wit
Amsterdam, 1984.
l. d4 lll f6
2. c4 g6
3. lll c3 d5
4. tll f3 .t g7
5. i. g5 lll e4
6. cxd5 llJ x g5
7. tll x g5 c6
26. lLJ x h 7 ! 8. d x c6
Está claro que no quiere sufrir No es peligrosa 8 . 't!V b 3 , por­
l a s c o n s e c u e n c ias de 2 6 . . . . que en tal caso las negras pueden
'ifx e2? 27. llJ x f6+ <tl g7 2 8 . lll g4. fácilmente igualar con 8 . . . . e6 9.
dxc6 lb x c6 1 0 . lll f3 llJ x d4 1 1 .
27. 'if x f6 'ifg7
llJ x d4 i, x d4 1 2 . e3 i, xc3+ 1 3 .
28. 'if e6+ 'if f7
'if x c3 0-0 1 4. i. e2 .id7 1 5 . 0-0
29. 't!Vg4! � d6 !
i. c6, como en la partida S aho­
Aun estando en tremendos vich-Gutman, URSS, 1 970.

1 04
8. ... ltJ x c 6 ll:lxf7! �a5 1 1 . llld6+ <tJe7 1 2.
lt::ie4 ll d8 1 3. d6+ Wf8 1 4. e3
�b4 1 5. �c2 terminó el pleito
con dos peones de más.
Es interesante, pero posible­
mente incorrecto 9. ... �a5 1 0.
�d2 0-0?! 1 1 . dxc6 :!:l:d8 1 2.
�el ! bxc6 1 3. f4! ll b8 1 4. <J;;f2
�b6+, como sucedió en la parti­
da Narva-Kenguis, URSS, 1 983,
porque las blancas, según el aná­
lisis de Kenguis, en lugar de 1 5.
<J;;f3?! podrían defenderse con
1 5. <J;;g3! conservando su venta­
Sería un gran error comer el ja de material.
peón d4, a causa de 9. �b3, con
1 0 . e3
doble ataque sobre los puntos f7
y b7.
En cambio, 8. ... 0-0 también
es correcto, lo que, después de 9.
lt::if3, en la mayoría de los casos,
conduce solamente a un cambio
de secuencia de las jugadas, dado
que 9. cxb7?! .ixb7 1 0. e3 e5!
ofrece compensación satisfacto­
ria por los peones sacrificados.
(Sugerencia de Minev.)
9. d5
Otra alternativa importante, 9. Otras opciones para las blan­
e3, la veremos en la siguiente cas:
partida Hübner-Kavalek. 1 ) 1 0. lt::if3 lLJxf3+ 1 1 . exf3 0-0
y la potente pareja de alfiles de
9. ... llle5
las negras compensa la desventa­
En la partida Donchenko­ ja de peón. P. e.: 1 2. .ie2 e6! 1 3.
Dorfman, URSS, 1 974, las ne­ dxe6 ,ixe6 1 4. 0-0 �a5.
gras intentaron 9. ... e6?! Su in­ A 1 3. d6, 1 3. ... .ie5 1 4. lt::ie4
tención es 1 0. dxc6 �xg5 1 1 . (si 1 4. lt::ib 5, entonces 14. ...
cxb7 .ixb7 1 2. �a4+ Wf8 1 3. .id7) 1 4. ... f5! recupera el peón
�b4+ �e7 ó 1 0. �e2 exd5 1 1 . con mejor posición y si 1 3. 0-0,
ltJ xd5 0-0 en ambos casos con el camino más sencillo es 1 3. ...
ventaja decisiva para las negras. i_xc3! 1 4. bxc3 exd5.
En cambio, las blancas tras 1 0. . 2) 1 0. e4 0-0 1 1 . .ie2 e6! (más

1 05
débil 1 1 . . . . 'i!t'b6?! -HaiK:-Orns­ Las blancas no pueden esperar
tein, Estocolmo, 1 974/75- por ventaja ni de la alternativa 1 3.
1 2. 'i!fd2!) 1 2. lllf3 llJ xf3+ 1 3. 0-0 .te6 1 4. llld4 'i!t'b6! ni de 1 3.
i,xf3 exd5 1 4. 'i!fxd5 J.e6! 1 5. . .. �xf3+ 1 4. i_xf3 d4. Después
'i!fxd8 :S:fxd8 y los fuertes alfiles, de 1 3. tllxd5 i.e6 1 4. �c3 ( 1 4.
así como la ventaja en desarro­ e4? �xf3+ 1 5 . .txf3 .txb2 1 6.
llo representan un contravalor :S:bl i.xd5! con ventaja negra)
adecuado por la desventaja de 1 4. . . . 'i!fb6 e incluso caerían en
peón (análisis de Minev). P. e. : desventaja. P. e.: 1 5. 'i!t'c2 lllxf3+
1 6. 0-0 :S:d2 17. :!Iabl :S:c8 con 1 6. i.xf3 i.c4.
buenas perspectivas.
13 . ... .t e6
3) En la partida García Paler­
14. 'i!f x d8 llJ xf3+
mo-Barreras, Cuba, 1 985, prosi­
15. J.xf3 :S:fx d8
guió 1 0. 'i!t'a4+ .td7 1 1 . 'i!t'b3 0-0!
16. 0-0 li d2 !
1 2. e3 e6. Sería más enérgico 1 2.
. .. b5! P. e. : 1 3. i.e2 (la captura
de peón con 1 3. i_xb5? sería cas­
tigada por las negras con 1 3. ...
:S:b8 1 4. 'i!t'a4 J.xb5 1 5. �xb5
'i!fxd5 y las blancas pueden aban­
donar, debido al elevado núme­
ro de piezas indefensas). 13. ... e6
1 4. f4 ( 1 4. �f3 no causa proble­
mas por las posibilidades de 1 4 .
. . . Ji b8 1 5. 0-0 b4 1 6. �e4 exd5
1 7. 'i!fxd5 i.c6!) 1 4. . . . exd5 1 5.
'i!fxd5 b4! 1 6. lllce4 �g4 17.
J.xg4 i,xg4 1 8. 'i!fxd8 n axd8 y Posición típica de la variante
la situación de las blancas es ca­ de gambito. La iniciativa negra
tastrófica. es tan fuerte, que a pesar de su
En estas variantes un impor­ peón de más, son las blancas
tante motivo recurrente es que quienes tienen que jugar para
las negras generalmente, después mantener el equilibrio.
de sacrificar el peón, tampoco
17. :S:abl :S:c8
deben tener miedo a cambiar da­
1 8 . a4 i. ><c3
mas, y pueden preservar su ini­
ciativa y superioridad de posi­ Se puede tener muy en cuenta
ción hasta en el final. 18 . ... b6!? 1 9. :S:fcl i.b3 man­
teniendo la tensión.
10 . ••• 0-0
19. b x c3 b6
1 1 . .t e2 e6!
20. n fcl !
1 2 . �f3 e x dS
13. 'i!f x d5 Más débil 20. aS?! bxa5 21.

1 06
ll:b7 ll:xc3 22. ll:xa7 ll:a2 y las
negras con sus torres activas y el
peón «a» libre, disponen de bue­
nas chances de victoria.
20 . . . . ll: a2
2 1 . .i dl ll: a3
22. f4 ll: ax c3
23. ll: x c3 ll: x c3
24. @f2 i. d5
Acordándose tablas (0,5:0,5).
Aunque en caso de juego correc­
to por ambas partes, la partida partida ulterior con Ftacnik. En
termina en empate, la posición el encuentro Cabdrahmanov­
de las negras es más agradable. · Moiseiev, URSS, 1 974, el segun­
do jugador continuó con 9 . ...
0-0! 1 0. ll:lf3 'ti'a5?!, pero des­
PARTIDA N .º 27 pués de 1 1 . ll:cl e5 1 2. l2Jxe5
Hübner-Kavalek ll:lxe5 1 3. dxe5 i_xe5 1 4. i.c4!
Montreal, 1 979 .if5 1 5. 0-0! ,ixh2+ 1 6. @xh2
l. d4 lll f6 'ti'c7+ 1 7. f4 'ti'xc4 1 8. llld5 'ti'd3
2. c4 g6 1 9. 'ti'xd3 i,xd3 20. ll:fdl .ia6
3. lll c3 d5 2 1 . ll:lc7 (2 1 . ll:c7!? Baranov) 2 1 .
4. ll:lf3 .i g7 .... ll:ac8 22. lt:Jxa6 bxa6 23.@g3,
5. .i g5 lb e4 las blancas obtuvieron un final
6. c x d5 lb x g5 de torres más favorable.
7. l2J x g5 c6 Con las negras, después de 9.
8. d x c6 lb x c6 e3 0-0! 1 0. ll:lf3 parece más fuer­
9. e3 te la idea de Adorján, 1 0. ... e5!?

Las blancas pretenden mante­


ner cerrada la diagonal del alfil
g7.

(DIAGRAMA 95)

9.. . . . e5? !
Respuesta evidente, recomen­
dada por los estudios teóricos y
que en esta partida da buenos re­
sultados. Los inconvenientes de
la jugada fueron señalados pre­
cisamente por Hübner, en su En la posición del diagrama se

1 07
ha de valorar las siguientes posi­ peón, logró conseguir el empate
bilidades de las blancas: en la j ugad a 47. Si las blancas ,
1) 1 1 . d x e5 .llJ x e5 1 2 . llJ x e5 en esta alternativa, en lugar de
_!xe5 1 3 . "t!V x d 8 lit xd8 14 . .i e2 14. n el j uegan 14. "t!V x f3 enton­
i. e6 1 5 . 0-0 ( 1 5 . .lüd l puede con­ ces , 14 . . . . b xc6 1 5 . i. c4 :!:i b8 !
testarse con 15 . . . . :!:i ac8 !) 15 . . . . garantiza buen contraj uego.
n d 2 y las negras recuperan el 2 b) La aceptación del segun­
peón. Cabe destacar que esta po­ do s acrificio de peón, por parte
sición hace recordar a la ante­ de las blancas, sería más que
rior, después de la j ugad a 1 6 en arriesgada. Para ilustrarlo, va­
la partida Ree-De Wit. mos a ver lo siguiente: 1 2 . .llJ x e4?
No sería mejor 1 2. "t!V x d 8 a .lb b4 1 3 . ltic3 .i f5 1 4 . n e l "t!V a5
causa del movimiento intercala­ y amenaza 1 5 . . . . llJ x a2 ! Tampo­
do 1 2 . . . . llJ x f3+. A 12 . .lbd4 1 2 . co es s atisfactorio, en lugar de
. . . "t!Vh4 ! garantiza buenas chan­ 14. :!:i el el s acrificio de calidad
ces de ataque. Nuestra afirma­ 14 . .i c4 pues tras 1 4 . . . . lti c2+
ción se j ustifica con la variante 1 5 . 'it'e2 lti x a l 16. "t!V x a l n c8 1 7 .
1 3 . g3 "t!V h6 ! 1 4 . i. g2 i. g4 y tam­ .i b3 "t!V a5 ! , la posición de l a s ne­
bién con 1 3 . h3 .lüc6 ! Sería muy gras es muy superior.
malo 1 3 . .lüf3? por 13 . . . . .llJ x f3+ 2 e) D e s p u és de 1 2 . lti d2
14. "t!V x f3 con 1 4 . . . . "t!Vb4. .lb b4, las blancas se encuentran
En cambio, en lugar de 12 . . . . ante una elección difícil . La ju­
"t!Vh4 ! no es s atisfactoria 1 2 . . . . gada más débil 13 . .lüd x e4? Se
.lüc6? pues, las blancas, tras los contesta con 13 . . . . .i f5 ! , que es
c am b i o s 1 3 . li:l x c6 b x c6 1 4 . muy molesta. P . e.: 14. a3 i, xc3+
"t!V x d 8 :!:i x d 8 pueden desarrollar­ 1 5 . b x c3 llJ x d5 16 . .lüg3 (si 1 6.
se vía b2-b3, seguido de .i c4 . .i d3?, puede tener lugar una pe­
2) A 1 1 . d5 las negras pueden q u e ñ a c o m b i n ación 1 6 . . . .
contestar 1 1 . . . . e4 ! . .llJ x c3 ! ) 1 6 . . . . "t!Va5 ! o 1 4 . :!:ie l
2 a) E n l a partid a P . Kiss­ lLi x a2 !
Düry, Eger, Hungría, 1 986, el Parece mej or 1 3 . a3 ! , aunque
primer j ugador se decidió por 1 2 . 13 . . . . i_ xc3 ! 14. bxc3 ll:l x d5 tam­
d xc6 e x f3 1 3 . "t!V x d 8 :!:i x d 8 1 4 . bién lleva a mejores chances ne­
1:i: e l y después de 1 4 . . . . bxc6 1 5 . gras .
gxf3 .i e6 1 6. b 3 a5 ! (amenaza
1 0 . d5 "t!Vx g5
17 . . . . _!xc3+ luego a5-a4) 1 7 .
1 1 . d x c6 0-0
.lüa4 i. f8 ! entró e n una situación
muy difícil. 1 8 . lit d l .i b4+ 1 9 .
(DIAGRAMA 97)
'it'e2 J:ix d l 20. 'it'xd l :!:id8+ 2 1 .
'it'c l .! e l 22. lti c5 ! ,i xf2 23. Jugada errónea, que no tiene
.lbxe6 _i x e3+ 24 . 'it'b l :!:id l + 25. en cuenta 1 2 . . . . :!:id8 ! y final­
'it'c2 l::[d 2+ 26. 'it'b l fx e6 27. mente pierde un pe ó n . Sería
i. c4, a pesar de su desventaj a de malo también 1 2 . .i c4?, a causa

108
� a3 1 9. I:t a2, con la captura de
la d ama.
3) 1 2 . h4 ! �e7 1 3 . lll d5 �d6
14. c7 ! e4 1 5 . i. c4 J. x b2 1 6 .
lI b l . i. e5 1 7 . �c2 ! i. e6 1 8 .
� x e4 J. x d5 1 9. � x d 5 � xc7 20.
I:t x b7 I:t ad8 2 1 . n xc7 n xd5 22.
i_ xd5 i, xc7 23. 'i!i> e2, con peón
de más de las blancas.
4) 1 5 . . . . b5 . Parece ser la con­
tinuación con mejores perspecti­
vas . 1 6 . J. x b5 i. b7 1 7 . .i c4
de 1 2 . . . . � x g2 1 3 . i. d5 e4 ! y no I:tac8 ( 1 7 . . . . J. x b2? 1 8 . Ii b l
se puede capturar el peón e4 con i, x d 5 1 9 . n x b2 ! �e5 20. i, x d5
el alfil, por 14 . . . . ,! xc3+ . � x b2 2 1 . i. x a8 �c3+ 22. 'i!i> fl y
L a continuación correcta para las blancas triunfan) 1 8 . Ii c l ! ,
las blancas ha sido descubierta defendiendo indirectamente el
por Hübner, unos años después, peón c7 . La ventaja de las blan­
en su partida con Ftacnik (Biel, cas es importante.
1 9 84), que continuó de la si­ Todo lo antedicho puede con­
guiente manera: 1 2. h4 ! �e7 1 3 . vencernos de que las negras, en
lll d5 �d6 1 4 . c7 ! e4 1 5 . .t c4 lugar de 9 . . . . e5?! deben enrocar,
�c5 1 6. �c2 ! b5 1 7 . i. b3 � xc2 y a 1 0 . lll f3 , 10 . . . . e5 ! con ade­
1 8 . i, xc2 1Ie8 1 9 . 0-0-0 i. b7 20. cuado contraj uego .
'i!i> b l Ii ac8 2 1 . h5 Ii e5 22 . .i b3
12. ... ;¡::¡: d8 !
.i xd5 2 3 . I:t x d5 I:t x c7 24. lI xe5
13. �a4 �x g2
i. xe5 25 . ;¡::¡: h4 n d7 26. ;¡::¡: x e4 y
14. �e4 � x e4
las b lancas hicieron valer su
15. lLl x e4 bxc6
peón de más en una lucha mara­
toniana, de 1 43 j ugadas . Espera­ En la posición alcanzada las
mos que el lector nos perdone negras tienen un peón más, ade­
por no reproducirla . . . Nos inte­ más de una fuerte parej a de alfi­
resa mucho más tratar de mej o­ les y las blancas , en lo sucesivo
rar el j uego de las negras en la solamente agonizan.
apertura.
16. i. c4 'i!i>f8 !
.V amos a examinar las posibi­
1 7 . I:tcl
lidades:
1) 1 2. h4 ! �f5? 1 3 . e4 ! �e6 1 7 . lLl g5? puede reaccionarse
14. �d5 I:t d8 1 5 . c7 ! , con posi­ con 17 . . . . h6 ! y las blancas no
ción ganadora de las blancas. pueden capturar el peón f7, por­
2) 1 2. h4 ! �e7 1 3 . � d 5 �c5? que su caballo puede caer ence­
1 4 . :i:! e l ! � a5+ 1 5 . b4 � x a2 1 6 . rrado . P. e . : 1 8 . llJ x f7 Ii d7 1 9 .
.t c4 � a3 1 7 . li c3 � b 2 1 8 . :i:!c2 Ii d l n xf7 20 . .t xf7 @ xf7 2 1 .

1 09
lI d8 i. f6 con ventaj a decisiva de l:i x d 2 27 . :ri xd2 .i. d 6 ! quedan
material. sin esperanzas.
1 7. ... lt> e7
PARTIDA N.º 28
18. lt> e2 f5
l. Zaitsev-Tukmakov
19. lll c5 e4
Ereván, 1982
20. b3?
l. d4 lh f6
Sería mej or 20. li c2. ¿Por
2. c4 g6
qué? Lo veremos a continuación.
3. lLi c3 d5
20. . . . i. b2 ! 4. lLi f3 i. g7
2 1 . ll c2 .t a3 5. .t g5 lll e4
22. lLi a4 6. � e l !?
El caballo se convierte en figu­
ra decorativa. Las negras, ahora,
mediante el sacrificio de peón,
dan paso al alfil c8, que intervie­
ne en la lucha con fuerza decisi­
va.

Sugerencia interesante del GM


Zaitsev practicado por él mismo
por primera vez con Zeskovsky
(S ochi, 1 976).
Su idea consiste en que, con
i. h6, intenta hacer inocuo el j ue­
go negro, o sea, cambiar el .t g7 ,
o co n 6 . . . . llJ x g5 7 . � x g5 obte­
22. ... f4 !
ner superioridad en el centro, a
23. exf4 .i g4+
costa de desprenderse de la p a­
24. lt> e3 i. dl !
rej a de alfiles . La partida prosi­
25. ll d2 i. f3
guió : 6 . . . . c5 7. i. h6 ! i, x d4 ! (Se­
Las blancas se rindieron (O: 1 ), ría muy malo 7 . . . . 0-0? 8. J. xg7
r e c o n o ci e n d o que tanto 2 6 . <J;; x g7 9. cxd5 llJ xc3 1 0 . � xc3
I[ x d8 I[ x d 8 2 7 . ll b l i. b4 2 8 . con p osición ganadora de las
ll b 2 lI d 1 e n c o n e xi ó n co n blancas. Tampoco ha sido acon­
i. b4-a3-c l , o c o n la amenaza sej able 7. i, x h6? 8. � x h6) 8. e3 !
c5-c6 y 1Ie l + , como con 26. li g l (Evita la trampa que le amenaza

1 10
con 8 . l'tJx d4? c x d4 9. i. g7 d x c3
1 0 . ,i x h8 c x b2 y no hay defensa
contra 1 1 . . . . �a5+) 8 . . . . i_ x c3+
9 . bxc3, con lucha extremada­
mente complicad a, que finalizó
en empate en la j ugada 25 .
En nuestra partid a el segundo
j ugador elige un plan diferente.
6. ... h6
Para impedir i. h6 .
Sin embargo , podemos pensar
que la clave de cualquier sacrifi­ con el de las p artidas Ree-De
cio o intención generalmente es Wit y Hübner-Kavalek. Revise­
su aceptación. Entonces trate­ mos las principales posibilidades
mos de echarnos adelante por del primer j ugador:
este camino. Vamos a ver qué l) 10. e3 (?) cxd5 y la situación
p u e d e o c u r r i r después de 6 . del segundo jugador es aún más
ltJ x g5? ! 7 . � x g5 c6. Las blancas favorable que en la p artid a Pe­
deben actuar sin tardanza, por­ trosian-Korchnoi.
que en caso contrario, las negras, 2) 10. e4? cxd5 las negras des­
al disponer de la parej a de alfi.:. pués de 1 1 . ltJ xd5 lü c6 recupe­
les, obtendrán un buen juego 8 . ran el peón mediante e6, o si 1 2.
c x d 5 h6 ! 9 . � e l ! c x d 5 1 0 . l'tixd5 ! i. b5?, con 1 2 . . . . i. g4 ! obtienen
lti c6 1 1 . �c5 e6 1 2. l'tib4 i_ x d4 una iniciativa extraordinaria­
1 3 . lLJ x d4 � x d4 1 4 . � x d4 ltJ x d4 mente fuerte, 1 1 . exd5 es replica­
concede una mínima ventaj a a da con 1 1 . . . . e6! 1 2 . d x e6 i, xe6
las blancas, (análisis de Zaitsev) . y tienen compensación más que
En esta alternativa es una po­ suficiente por el peón entregado .
sibilid ad interesante, en lugar de 3 ) 1 0 . d x c6. Ahora n o sirve
9 . . . . cxd5, 9 . . . . 0-0!?, sugerencia 10 . . . . lü x c6 1 1 . d5 ! l'tib4 1 2 . e4
de Adorj án, entregando un peón y amenaza 1 3 . a3. Sin embargo,
para acelerar el desarrollo. el subdesarrollo de las fuerzas
blancas, permite el sacrificio de
. (DIAGRAMA 1 00) un n u e v o p e ó n c o n 1 0 . e 5 !
(Düry).
La posición indicada por el
(DIAGRAMA 101)
diagrama muestra una extraña
similitud con la posición después Opciones: 1 1 . d x e5 ( 1 1 . d5? e4 !
de la séptima j ugad a del encuen­ 1 2. l'tJxe4 � x d5 1 3 . lll c3 �a5 14.
tro Petrosian-Korchnoi. Vale la c7 lti c6 15. e3 i. f5 1 6. i. e2 :!i:c8
pena y es neces ario también, con ventaj a negra. Ni hablar so­
comparar nuestro análisis actual bre 1 2. lti d2? por 1 2 . . . . bxc6 1 3 .

111
1 1 . ... i. fS
1 2 . i. e2 l:i c8
Conclusiones de la apertura:
las negras se han desarrollado de
una manera «sana» y las blancas
ho han logrado ventaj a alguna
concreta.
13. �d2? !
Sería mejor 1 3 . 0-0 g5 1 4 .
.i g 3 , aunque tras 1 4 . . . . 0-0 la
posición del segundo jugador ya
d x c6 e3 ! 1 4 . fx e3 llJ x c6) 1 1 . es preferible. En cambio, sería
ltJ x c6 1 2 . e3 .i g4 ! 1 3 . i. e2 ,,i x f3 caer en una trampa 1 3 . . . . cxd4
1 4 . i, xf3 ltJ xe5, con compensa­ 1 4 . e x d4 lt'lx d4?, porque las blan­
ción satisfactoria por el peón en­ cas pueden realizar una fuerte
tregad o . P. e . : 1 5 . 0-0 ltJ x f3+ 1 6 . ofensiva, sacrificando un peón.
gxf3 l:i c8 ! y además de la clava­ P. e.: 1 5 . ltJ x d4 _i x d4 1 6. �d2
da del caballo, amenaza también lI xc3 17. Il d 1 l:i c2 ( 1 7 . .. . e5
l:i c5. � x c 3 ! ) 1 8 . i. b 5 + � x b 5 1 9 .
No obstante, procede ilustrar � x d4 (Tukmakov).
solamente algunas posibilidades,
pero nuestros lectores pueden se­ 13. ... gS
guir la línea, ampliándola con 14. i. g3 c x d4
análisis y estudios propios. 15. c x d4 0-0
16. l:i el eS!
7 . .i f4 ltJ x c3 17. n es?
8. b x c3 cS No era satisfactorio 1 7 . d x e5
9. c x dS � x d2+ 1 8 . llJ xd2 ltJ x e5 1 9 . 0-0
i. d 3 ! ni t am po co 1 8 . @ x d2
O bien, 9 . i. e5 i, x e5 ! 1 0 .
1Ifd8 + 19. @ e l ( 1 9 . ll'l d4 llJ x d4
lt'l xe5 c x d4 1 1 . c x d4 ( 1 1 . �f4
20 . n x c8? �f3 ! + triunfa) 1 9 .
0-0 ! 1 2. � x h6 �a5 con ventaj a
lll x e 5 , c o n ventaja e n e l final del
de las negras) 1 1 . . . . lll c6 c o n fá­
segundo j ugador en ambos ca­
cil equilibrio.
sos. Sin embargo, la j ugad a del
9. . .. � x dS texto representa una fuente de
1 0 . e3 lll c6 preocupaciones aún mayor.
1 1 . h3 17. . . . �e4
Una j ugada profiláctica nece­ 18. d x eS ll fd8
saria, porque 1 1 . i. e2 g5 ! 1 2. 19. �b2
i. g3 g4 1 3 . lll h4 i. f6! 1 4 . 0-0? A 19. �el sería decisivo 19 . . . .
�h5 y las negras ganan pieza. i. f8 ! 20. n c4 i. b4+ 2 1 . 'it>fl

1 12
� a5 ! , explotando la posición de­ 23 . . . . i. e4
safortunada de las piezas blan­ 24. h4 i.f8 !
cas .
Y l as b lancas abandonaron
1 02 ••• ••• (O: 1) al no haber defensa alguna
m ag ga� contra 25 . . . . i_ x a3 y i. c l + .
- - - - --m Terminando el análisis de la lí­

-•• - -E - nea de gambito, dentro del mar­
m
D �
••íM•••�
u.t.•• co de una partida deseamos faci­
litar la orientación de nuestros
iectores interesados en la varian­
D d
d D �"Z.JM
� r.-- � CI A te principal del sistema J. g5 .
..•D
t!:.a
• � D
R.1'.ut!:.R
PARTIDA N.º 29
m m:ra: Karpov-Adorján
19. ... � b4 ! Budapest, 1 973
2 0 . Ii: x c8 ;¡¡¡: x c8
l. c4 g6
2 1 . a3?
2. d4 � f6
Error decisivo. De todas ma­ 3. � c3 d5
neras, había que enrocar y en ta­ 4. � f3 i. g7
les condiciones la causa de las 5. i. g5 � e4
negras también es relativamente 6. c x d5 � x g5
sencilla. P. e . : 2 1 . . . . Ii: c2 22. 7. � x g5 e6
'i!t'b3 i. e6 (22. . . . Ii: x e2? ! 2 3 .
� d4) 23. i. d3 ! 'i!t' x d3 2 4 . 'i!t' x b4
J. c4 25. ;¡¡¡: a l ! b5 26. � d4 i. f8 !
27. 'i!t' a5 Ii: x a2 ! 28. Ii: x a2 'i!t' b l +
2 9 . �h2 'i!t' x a2 (variante d e Tuk­
makov) . No sirve ahora capturar
el peón, ya que después de 30.
'i!t' x a2 J. x a2 3 1 . � x b5 a5 ! el
avance de este peón puede impe­
dirse solamente a costa de entre­
gar material.
Las blancas pierden rápida-
mente por omitir el enroque. Explotando la situación inde­
fensa del � g5 las negras recupe­
21 . . . . � d3+
ran el peón.
22. i, x d3 'i!t' x d3
23. � d4 8. 'i!t'd2
Tal vez el primer j ugador con­ 1) Otra alternativa muy popu­
fiaba en esta j ugada. Sin embar­ lar es 8 . � f3 exd5 9 . e3 0-0 1 0 .
go, su oponente calculó más allá. b 4 que hace recordar a la posi-

1 13
c i ó n t í p i c a ciei Gam b i t o d e lll x f3+ 1 4. e x f3 ax b6 1 5 . i. c4
Dama. A l respecto recomenda­ 'it> e7 1 6. 'it> d2 b5 ! quedó mucho
mos estudiar las partidas Kauf­ mejor en la partida Mista-Bagi­
man-Chandler, E E . U U . 1 979, rov, Checoslovaquia, 1 973.
S e i r aw a n - V a g a n i a n , T i l b urg, 3) También se jugó 8 . ltl h 3 . El
1983 y Londres, 1 984, así como e n c u e n t r o K o v a c e vic-J a n s a ,
K ar p o v - K o r c h n o i , L o n d re s , Amsterd am, 1 973 prosiguió 8 . . . .
1 984, publicadas en los tomos e x d 5 9 . ltl f4 0-0 ! 1 0 . g3 1 0 . . . .
del Informad or. n e8 ! con idea de que las blan­
2) Produce enormes compli­ cas, debido a la clavada, no po­
c ac i o n e s la c o n t i n u a c i ó n 8 . dían defender el peón d4 con e3.
'ff a4+ , a l o que las negras pue­ Prosiguió: 1 1 . i. g2 ltl c6 12. 0-0
den contestar de dos diferentes lll x d4 1 3 . lll fx d5 c6 1 4 . lll f4
maneras . i. g4 ! 1 5 . f3 i. d7 1 6. e4 'ff b6 1 7.
Pueden entrar en complicacio­ lll a4 'ff a5 1 8 . a3 11 ad 8 1 9 . b4
nes de doble filo con 8 . . . . i. d 7 'ifg5 , con ventaj a de las negras .
9 . 'ff b3 'if x g5 ! 1 0 . 'ff x b7 0-0. Por Está claro que a las blancas les
ejemlo : 1 1 . 'ff x a8 i, x d 4 ! 1 2. e3 falta el alfil cambiado.
'ff e 5 1 3 . JIe l exd5 14. 'ff b7 ltl c6
8. . . . h6
con peligrosa iniciativa por la ca­
9. lll h3
lid ad u 1 1 . h4 'ff e 7 1 2. 'ff x a8 c5 !
1 3 . 'ff x a7 cxd4 1 4 . ltl b l exd5 y E v i d entemente, las blancas
el primer j ugador difícilmente a h o r a t a m b ién pueden j ugar
puede concluir su desarrollo. lll f3 . La j ugada del texto apunta
A 8 . 'ff a4+ hay otra continua­ a la casi !,Ul d5 y quiere obligar a
ción preferible 8 . . . . c6 ! ? . Ahora su eneítíigo a realizar el movi­
resulta evidente que tras 9 . d x c6 miento c6 .
las negras, con 9 . . . . lt:l x c6 1 0 .
9. . . . e x dS
lll f3 � d7 1 1 . 0-0-0 0-0 1 2 . e 3
1 0 . lll f4
lll x d 4l 1 3 . JI x d 4 � x a4 1 4 .
JI x d 8 IHx d 8 1 5 . lll x a4 JI ac8+ Las negras obtienen buenas
1 6 . ltl c3 i, x c3 1 7 . b x c3 Jlxc3+ contrachances en caso de 1 0 .
1 8 . 'it> b2 ll dc8 ! penetran con sus 'ff e 3+ 'it> f8 1 1 . lll f4 c5 ! La p arti­
torres en la séptima y concluyen da Ocampo-Najdorf, Buenos Ai­
rápidamente la victoria, como en res, 1 986 prosiguió: 1 2. d xc5 d4
la p a r t i d a K n a a k - F o r i n t o s , 1 3 . 'ff d2 lll c6 1 4 . ltl e4 � e5 ! 1 5 .
Olimpiada X X , Skopje, 1 972. g 3 i. c7 (amenaza 1 6 . . . . i. a5) 1 6.
Tampoco servía 1 1 . Ji d l porque 0-0-0 g5 1 7 . ltl d 3 'ff d 5 1 8 . i. g2
el segundo j ugador, después de 'ff x a2, con ventaja decisiva de las
1 1 . . . . 'ff b6 ! 1 2. 'ff b3 ltJ x d4 1 3 . negras. Con la aparentemente
'ff x b 6 ( 1 3 . lll x d 4 � x d 4 1 4 . fuerte 1 2 . 'ff f3? las�s pue­
'ff x b6 � x c3 ! 1 5 . b x c3 axb6, con den sacrificar calidad y, de acep­
la clara ventaj a negra) 1 3 . . . . tarse, después de 12 . . . . cxd4! 1 3 .

1 14
llJ x g6+ W g8 1 4. lLl x h8 d x c3 1 5. 14. d x c5
llJ x f7 cx b2 1 6 . 'í1. b l 'iWa5+ gana­
rían fácilmente. 1 4. 0-0 c x d4 15. e x d4 lll c6 1 6.
lll ce2 g5 1 7. lll h5 .t h8 1 8. f4
i. g4 19. i. f3 J. xf3 20. 'í1. xf3 g4
favorece a las negras, sobre todo,
p o r la p o sición apretad a del
lll h5.
14. . . . d4
1 5 . lll d l
Si 1 5. l::!:d l i. g4 1 6. f3?, pue­
de contestarse con 16 . . .. d x c3 ! .
En cambio, se puede tener muy
en cuenta, 1 5. 0-0-0! ? d x c3 1 6.
'iW x d 8 cx b2+ 1 7. 'it> b l ! i. f5+ 1 8.
10. ... 0-0 !
'iW d3 i. xd3+ 1 9 . lb x d 3 , a lo que
1 1 . g3
las negras tendrían que sacrificar
1 1 . llJ fxd5? c6 conduce a ven­ un peón para conseguir la inicia­
taj a de las negras. tiva a base de 1 9 . ... 'í1.ac8 20.
Otra opción: 1 1 . e3. En la par­ i, x b7 'í1.c7 2 1 . i. e4 'í1.d8.
t i d a P y t e l - A d o rj án , P o l anica
Zdroj , 1 97 1 , prosiguió 1 1 . ... c5 ! 15 . ... dxe3
1 2. d x c5 d4 1 3. e x d4 'iW x d4 1 4. 16. llJ x e3 'iW x d2+
'iW x d4 i, x d4 1 5. i. b5 ? ! lll a6 ! 1 6. 17. <;t>x d2 _tx b2
lll fe2 i, x c5 1 7. 0-0 lll c7 1 8. i. a4 18. l::!:a bl i. a3
i. f5 en donde la parej a de alfiles 19. lll d3 'í1.d8
aseguró una ligera ventaj a para 20. 'it> c3
el gran maestro húngaro. Con Sería inferior la alternativa 20.
15 . .t c4 ! las blancas obtendrían 'it> c- 2 ? ! , debido a 20 . ... lll f5 y con
chances equilibradas. 2 1 . i, x b7 las negras recuperan el
1 1 . ... lll c6 peón tras 2 1 . .. . lb d4+ 22. 'it> c3
i, x b7 23. 'í1. x b7 lll e6 24. c6 J. f8 !
Se puede tener muy en cuenta 2 5 . 'í1. el ll ac8 , y a que n o s e pue­
1 1 . . . . 'í1. e8 ! , de manera similar a de j ugar 26. 'í1. x a7?? 'í1. x c6+ 27.
la partida mencionad a Kovace­ 'it> d2 'í1. x c l y se perdería pieza.
vic-J ansa. Después de 20. R_x b7 _i x b7 2 1 .
1 2 . e3 lb e7 'í1. x b7 J. x c5 22. 'í1.e l J. xe3+ 23.
1 3 . i. g2 c5! fxe3, M arin y W. Schmidt (Var­
sovia, 1 987) acordaron tablas.
D e n u e v o e l c o nt r aataque
ofrece mej o res perspectivas que 20. . . . a5
la protección del peón d5. 2 1 . Ii hdl

ll5
El cambio del i. a3 podría 22 . ... ll ab8
compensarse con la apertura de 23. c6 i. d 6
la columna torre dama. Opcio­ 24. li.Jc4 li.Jd5+
nes : 2 1 . :¡¡[ b3 i. b4+ 22. li.Jxb4 25. @ b2 lll e7 !
ax b4+ 23. ll x b4 )¡¡: x a2 24. ,i x b7 26. @ c3
11 x f2 y no sirve 25. c6? debido a
26. ll'l x a5? ll'l x c6! 27. ll'l x c6
25 . ... lH3 26. n e4 ,,i x b7 27.
:¡¡[ x b 7 + 2 8 . @ a l n x b l + 29.
c x b7 lll f5 ! 28. :!i[ bl ll b8 29.
@x b 1 ll c8 conduce de nuevo a
@ d 3 lll d6 30. ll d4 Ji x b 7 ! .
desventaj a del segundo j ugad or
pero, a la vez, le concede activi­
dad para sus piezas.
26. . . . lll d5+
27. @ c2?!
La p osición no justifica que el
ex-campeón mundial quiera evi­
tar la repetición de jugadas, pero
sí los apuros de tiempo de su ad­
versario , y con ello asume gran­
des riesgos.
27. ... i. f5
21. ... .t e 6 ! 28. a3 i. c7
29. l.'i b5 lll e7
El tema recurrente del medio 30. f3
j uego es que las negras no se de­
dican a defenderse, sino -inclu­ No sirve 30. ll'l x a5? porque las
s o a c o s t a de s acrifi c a r u n negras , después de 30. ... ll d4 !
peón- pretenden u n j uego acti­ amenazan con 3 1 . ... n bd8 y con
vo de sus piezas. Pero al calcu­ 3 1 . ... _i x a5 , seguid o de ll c4+.
lar las innumerables pos1 bilida­ 30. . . . h5?!
des, la gran diversidad de las al­
ternativas, el tiempo desaparece 30. ... n d4 ! plantearía grandes
rápid o ... problemas al primer j ugador.
Tanto con 3 1 . lll e3? n bd8 ! 32.
22. i_ x b7 ll b3 h 5 , como con 3 1 . @ c3
ll bd8 32. li.Jcb2 h5 la excelente
El primer jugador tampoco
coordinación entre las piezas ne­
quiere evitar las complicaciones.
gras ofrece amplia compensación
22. J:i x b7 lll d5+ 23. lll xd5 i., x d5
por la desventaja de un peón.
24. .t xd5 :¡¡[ xd5 ofrece solamen­
te cambios e igualdad. Por ejem­ 3 1 . @ c3 lll d5+
plo: 25. @ c4 n ad8 26. c6 n d4+ 32. @ b2 lll e7
27. @ b5 :¡¡[ 8d5+ 28. @ b6 i. d6. 33. lll f2 ll x d l

1 16
34. ltJ x d l h4! 38 . . . . .t x a5??
H e aquí el resultado de la con­ Debid o a los apuros de tiem­
cepción de las negras. El alfil p o , las negras cometen este la­
blanco, en la casilla b7 actúa so­ ment!!-ble error. Apoyado por los
lamente como decoración y tam­ dos alfiles tendría que ser avan­
bién el flanco rey se qued a solo. zad o de inmediato, el peón «fo.
Después de 3 8 . . . . f5 ! las blancas
35. gxh4 i. d 3 !
deben enfrentarse a dificultades
36. '.!;>c3 .te2
casi insolubles.
37. lll de3 ,i xf3
39. � x a5 l2J x c6?
Este peón tenía más importan­
cia que su colega de la casilla h2. Error complementario del an­
terior. 39. ,i x c6 40. i, x c6 ltJ x c6
38. lb x a5
ofrece todavía chances de empa­
te.
40. � a8 ! � x a8
41. ,i x a8 lll e8
42. J. x f3 ltJ x f3
43. a4 lb e5
Y a las negras no les quedó
más remedio que rendirse ( 1 :0),
reconociendo que no tenían es­
peranza alguna en la lucha con­
tra el lej ano peón «a».
ryj

1 17
S. VARIANTE MODERADA

El m é t o d o fre c u e nte mente En estos dos casos las blancas ,


practicado por las blancas con­ antes de iniciar la ofensiva en el
tra la defensa Grünfeld es refor­ flanco de d ama, terminan su de­
zar el centro con e3, previo al de­ sarrollo. Son las menos peligro­
sarrollo del i. c l y obtener la ini­ sas para las negras y 6 . . . . c5 ! re­
ciativa mediante una acción rá­ presenta un antídoto efectivo en
pida en el ala de dama. En tal ambos casos.
caso, evidentemente, se renuncia
6 . �b3
al dominio inmediato del centro .
6 . .i d2 (Sugerencia de Opo­
Esta estructura es aplicad a por
censky)
los j ugad ores que prefieren un
6. b4 (Variante de Makago­
mét o d o tranquilo, maniobrero
nov)
en la lucha.
La posición de partid a de la Las blancas, en los tres casos
variante se produce después de 1 . mencionados inician actividades
d4 ltl f6 2 . c4 g6 3 . ltl c3 d5 4. ltl f3 directas en el ala dama. Minar el
i. g7 5 . e3. centro con c5 directamente o tras
Las negras pueden seguir bá­ la debid a preparación, también
sicamente dos caminos. Uno de sirve como antídoto.
ellos es 5 . . . . c6 y al cabo de su
6. c x d5 (Variante de Keres)
desarrollo, la ejecución del mo­
vimiento d5 o e5. (Sistema de Esta es la variante más recien­
Schlechter) . El otro plan más ac­ te. Las blancas enseguida aclaran
tivo es 5 . . . 0-0 y la pronta ej e­
. la situación en el centro y abren
cución del golpe c5, incluso a la posición.
costa de s acrificar un peón. A la Según los criterios de la teoría
idea fundamental de la Defensa actual y de acuerdo con las ex­
Grünfeld esta última es laque más periencias adquiridas en los tor­
responde, por lo tanto ésta será neos, con el denominado sistema
reseñada en el presente capítulo. sólido las negras, en caso de lle­
Después de la jugad a 5 . . .. 0-0 var a cabo un j uego correcto, no
de las negras, pueden tener lugar tienen problemas de apertura y
las siguientes alternativas princi­ pueden conseguir el equilibrio.
pales : H asta pueden apoderarse de la
iniciativa si las blancas fallan en
6. i. e2 lo más mínimo y pueden llevar
6. i. d3 la lucha al terreno táctico . Por

1 18
tal motivo este sistema perdió su
popularidad en los últimos años.
Además de los creadores de cada
variante (con blancas) se ha de
destacar la contribución del GM
Bagirov al enriquecimiento de la
teoría del sistema. Con negras
-como veremos en el análisis de
las p artid as- los más famosos
aj edrecistas, entre ellos Alekhi­
ne, Botvinnik, Fischer y Kárpov
frecuentemente llevaron a cabo
sus ideas, con éxito.
8. exd4 lti c6 9. .i e3 d x c4 1 0 .
,i x c4 lti a5 1 1 . .i e2 .i e6, con
PARTIDA N .º 30 buen juego contra el peón aisla­
Seregni-Kouatly do.
Bagni di Lucca, 1 981 Tampoco es ·mejor para las
blancas 7. d x c5 d x c4 8. ,i x c4
l. d4 lb f6
� a5 ó, 7. l2J x d5 l2J x d5 8. cxd5
2. c4 g6
cxd4 9. e4 e6! 1 0 . d x e6 i_ x e6 1 1 .
3. lü c3 d5
0-0 lti c6 . Así se j ugó en la parti­
4. lüf3 .t g7
da K. Grigorian-Manatsakanian,
5. e3 0-0
Campeonato de Armenia, 1 964.
Aquí se j uega frecuentemente
5 . . . . c6! también, sistema de 6. . . . c5!
Schlechter. Las negras defienden Podemos encontrarnos con 6.
el punto d5 y después de haber . . . d x c4 también, aunque lo con­
j ugado i. g4 aspiran a ejecutar el sideramos inferior. En la quinta
contragolpe e7-e5 . Actualmente partida del match por el título
el ex-campeón mundial Smyslov mundial entre Petrosian y Bot­
es el seguidor más conocido de vinnik, Moscú, 1 963 prosiguió 7.
dicha estructura. Sin embargo, i, x c4 c5 8. d5! e6 9. d x e6 � x d l +
como ya hemos mencionado en 1 0 . � x d l i_ x e6 1 1 . i, x e6 fx e6
la introducción, al principio bá­ 1 2. � e2. La situación de las
sico de la Defensa Grünfeld, lo blancas, merced a la mejor con­
que mejor responde es la rápida figuración de sus peones, es un
ejecución de la j ugad a c5 . poco mej or.
(DIAGRAMA 1 07)
7. 0-0
6 .ie2
(Cabe mencionar, que la se­
.

A 6. i. d3 las negras igualan cuencia original de la partida fue


fácilmente. 6 . . . . c5 ! 7. 0-0 cxd4 l . c4 lti f6 2. lti c3 d5 3. e3 g6 4.

1 19
lb f3 .i g7 5 . i. e2 0-0 6. 0-0 c5 7. 9. h3
d4) .
Otras opciones para las blan­
Otra posibilidad de las blan­
cas:
cas: 7. d x c5 es replicada por el se­
1) 9 . .t f4 d x c4 1 0 . d5 lb a5 1 1 .
gund o j ugador con 7 . . . . d x c4 ! 8 .
.te5 Ii: e8 1 2 . 'i!Yd2 .i g4, con
'i!f x d 8 Ii: x d8 9 . .i x c4 lb b d 7 1 0 .
ventaj a negra, Pirc-M alich, Bu­
c 6 b x c 6 1 1 . i. d 2 lb b6 1 2. i. e2
dapest, 1 965 .
lb fd5 1 3 . Ii: e l i. e6 1 4 . t'Lld l lb f6
2) 9. cxd5 lb x d5 1 0 . i. g5 h6
1 5 . b3 lb e4 ! con paridad, como
1 1 . .i h4 .i e6 12. 'i!f d2 lI c8 y las
en la p artid a Nej-Ribli, Zalae­
blancas lograron actividad por el
gerszeg, Hungía, 1 969.
pe ó n a i s l ad o . (Denker-Leh­
Tamp oco ofrece ventaj a 8.
mann Wijk aan Zee, 1 972.)
'i!fa4, 8. . . . lb d 5 ! 9 . i. d2 (9.
3) 9 . .t e3 d x c4 ! 10. d 5 ! ? (si 1 0 .
lb x d 5 'i!f xd5 10. 'i!f x c4 'i!f x c4 1 1 .
i_ x c4 l a s negras consiguen ven­
i_ x c4 lb d7 1 2 . c6 bx c6 1 3 . 0-0
taja c � n 10 . . . . lb g4 ! Por ejem­
lb b6 favorece las negras) 9 . . . .
plo: 1 1 . Ii: c l llJ x e3 1 2 . fxe3 t'Lla5
lb c3 1 0 . i_ x c3 _i x c3+ 1 1 . bxc3
1 3 . .i d5 e6 14 . .i e4 .t d7) 10 . . . .
'i!f c7 1 2. 'i!f x c4 lb d 7 1 3 . c6 'i!f x c6
lb a5 1 1 . b4 cxb3 1 2 . axb3 i. g4
14. 'i!f x c6 b x c6 1 5 . lb d4 i. b7 con
1 3 . b4 Ii: c8 1 4 . .i d4 lb c4, con
equilibrio.
piezas activas y buenas contra­
7. . . . c x d4 chances .
8. e x d4 4 ) 9 . I! e l b6 ! revierte la par­
tida.
1 3 . i. b3 i. b7 1 4 . Ii: d l 'i!Ye7
como sucedió en la partida Bis­ 9. . . . b6!?
quier-Reshevsky, Buenos Aires,
En l a p artida Bisguier-Kár­
1 970. El desarrollo de las piezas
pov, Olimpiada de Skopje 1 972,
negras ha sido más armónico y
el ex-campeón mundial se apo­
su posición ofrece mejores pers­
deró de la iniciativa. con 9 . . . .
pectivas .
i. f5 1 0 . i. e3 d x c4 ! 1 1 . i_ x c4
8. . . . lb c6 n c8 1 2 . .t e2 .ie6 1 3 . 'i!Yd2 'i!Y a5
14. i. h6 ! n fd8 .
10 . .i f4 i. b7
1 1 . Ii: el Ii: c8
12. n el
1 2. cxd5 lb x d5 13 . .i g3 se tra­
duce en mínima ventaj a p ara las
negras .
12. ... dxc4
13. R_x c4 lb x d4!
14. i_ x f7+

1 20
En caso de 1 4 . 'i!t' x d4 'i!t' x d4 1 5 . 'i!t'd6+. Pero por la alternativa
j_ xf7+ JI x f7 1 6. ltJ xd4 l a jugada penitente tampoco se enternece
16 . . . . ltJ e4 ! explota la fuerza de el corazón de las negras . . .
los alfiles negros fianchetados, y
después de 1 7 . i. e3 liJ x c3 1 8 . 17. . . . li!: x c3 !
l::i: x c 3 li x c3 1 9 . b x c3 i. d 5 ! la po­ 1 8 . b x c3
sición del segundo jugador es
preferible. La agonía sólo se prolongaría
con 1 8 . li x c3 lü e4 1 9 . 'i!t'd3
14. . . . li x f7 liJ x c3 20 . 'i!t' x c3 'i!t'd5 2 1 . li!:e2
1 5 . liJ x d4 'i!t' x a2, con dos peones de menos.
Con 1 5 . 'i!t' xd4 se puede entrar 18. ... 'i!t'd5
en la nota anterior. 1 9 . lü f3 liJ x h3+
15. . . . lü e4 ! 2 0 . � h2
1 6 . i. e3?
A 20. gxh3 'i!t' x f3 2 1 . 'i!t' h2 la
Aparentemente, ha defendido atractiva 2 1 . . . . .i e 5 ! acaba con
todo, pero no ve la amenaza tác­ la lucha.
tica.
1 6, liJ e 4 'iW X d 1 1 7, 11 X d 1 20. . . . 'i!t'h5 !
i_ x c3 1 8 . b x c3 ltJ x c3 1 9 . li!:d2 2 1 . li!:fl
li!:f6 20. li dc2 li xe6 gana un
peón. En cambio lleva a una po­ Después de 2 1 . gxh3 Ii'. xf3 con
sición casi igual 1 6. ltJ x e4 li x c l 22. 'i!t'g2, 22 . . . . i. e5+ acaba con
1 7 . i, x c l 'i!t' x d4 1 8 . 'i!t'c2 li!:f8 . las blancas y 22. 'i!t'd8+ i. f8 23.
'i!t'd7 23 . . . . 'i!t'e5+ 24. � g l 'i!t'g3+
109 25 . � h l li fl conduce al mate.

21. ... .i e5+


22. liJ x e5

22. � h l tampoco es mejor a


causa de 22 . . . . lti g5+ 23. � g l
liJ x f3+ 24. gxf3 i. xf3 2 5 . li!: xf3
'i!t' xf3 .

22. . . . lü f2+
23 . � g3 !
16. ... ltJ x fl ! !
17. 'i!t'd2 Elige e l mate m ás atractivo .
L a aceptación del sacrificio 23. ... lti e4++
lleva al mate tras 1 7 . i. xf2 li!: xf2 !
1 8 . � x f2 ? i, x d 4 + 1 9 . � g3 (O: 1 )

121
PARTIDA N.º 31 dir el enroque negro mediante 6.
Smyslov-Balashov �a3 !?. Sin embargo, después de
Campeonato Soviético, 1971 6 . . . . b6 7 . lLi f3 i. b7 8 . cxd5 exd5
9 . .i d2 a6 ! 10. lI el tLi bd7 1 1 .
l. d4 tLl f6
.i e2 .i f8 ! 1 2 . � a4 i. d 6 1 3 . 0-0
2. c4 g6
0-0 1 4 . IHd l �e7, las negras
3. lLi c3 d5
igualaron cómod amente. (lvkov­
4. tti f3 i. g7
Tukmakov, Amsterdam, 1 974) .
5. e3 0-0
6. �b3 7. i. e2 b6
Las blancas ejercen presión so­ Otra idea fue empleada por
bre el centro, pero a la vez se pri­ Fischer c o ntra Gudmundsson,
van de la posibilidad de avanzar en Reykj avik, 1960. Prosiguió : 7 .
los peones en el flanco d ama. . . . tLlc 6 8 . � c2 (mejor er a 8 . cxd5
exd5 9 . .i d2, pero en est e caso
las negras tampoco tienen pro­
blemas) 8 . . . . d xc4 9 . .,i x c4 e5 !
1 0 . d x e5 lLi g4 con igualdad . A la
alternativa 1 O. tLi xe5 tLi xe5 1 1 .
d x e5 lLi g4 1 2. f4? podría replicar­
se con 1 2 . . . . tLJ x e5 ! 1 3 . fx e5
�h4+ prosiguiend o con 14 . . . .
� x c4 y posición superior d e las
negras .
8. 0-0 .i b7
9 . .i d2
6. . . . e6! Si 9. li: d l tLlbd7 1 0 . a4?, las
negras pueden j ug�r 10 . . . . c5 ! y
Esta j ugada fue introducida
después de 1 1 . d x c5 tLJ x c5 1 2 .
por Botvinnik en la práctica de
� a3 tLlfe4 1 3 . tLJ xe4 tLJ x e4 1 4 .
torneos. Ahora no sirve 6 . . . . c5?
c x d 5 i, x d5 están claramente me­
7. c xd5 cxd4 8. tLJ x d4 lLl bd7 9.
j or.
i. e2 tLlc5 10. �c4 b6 1 1 . b4! y
Después de 1 1 . cxd5 llJ xd5 1 2 .
las blancas conservan su peón de
d x c5 llJ x c5 1 3 . � a3 , se puede ju­
más .
gar 13 . . . . tLJ x c3 ! ! y las blancas
No obstante, las negras pue­
no deben capturar la dama, por­
den practicar 6 . . . . c6 también, lo
que 1 4 . Ii x d8? tLi xe2+ 1 5 . @ f l
q u e c o n d u c e a l s is t e m a d e
li: fx d8 c o n vistas a l a amenaza
Schlechter.
.i a6, la victoria sería fácil para
Cabe destacar el curioso inten­
el segundo j ugador.
to de Ivkov, quien en lugar de 4.
tti f3 j ugó 4. e3 y después de 4 . . . . 9. •.. tLlbd7
i. g7 5 . � b 3 e 6 pretendió impe- 10. c x d5

1 22
1 0. l:l: fd l c5 ! l l . ll ac l �e7 var que la posición producida
lleva a una posición igualada. En tras 10 . ... tlJxd5 muestra mucha
la partida Polugaievsky-Korch­ similitud en espíritu con una de
n o i , C am p e o n at o S o viéti c o , las variantes de la Defensa de In­
1 95 8 , prosiguió 1 0. 11 ac l lll e4 ! dia de Dama: l. d4 thf6 2. c4 e6
1 1 . 11 fd 1 d x c4 12. � x c4 lll d6 13. 3. thf3 b6 4. thc3 i. b7 5. a3 d5
�b5 c5 1 4. .tel c x d4 1 5. lt:l x d4 6. ttJ xd5 lb xd5 7. e3 g6 8 . .i b5+
thc5 1 6. � a3 �g5 con mej ores c6 9 . .i d3 i. g7 1 0. e4 lt:l xc3 l l .
chances para las negras. b x c3 c5 (Kasp arov-K orchnoi,
Londres, 1 984).
1 1 . :!::i:fd l
Esta posición nos hace recor­
dar el Gambito de Dama, salvo
que el alfil de las casillas negras
del bando blanco queda detrás
de la cadena de peones y tampo­
co puede ejecutarse el ataque de
las minorías. En la p artida Gli­
goric-Botvinnik, Moscú, 1 947,
que actualmente se considera
como clásica de la variante, el
10. . . . exdS primer jugador movió 1 1 . l:lac l ,
Continuación plenamente sa­ pero después de 1 1 . ... c6 1 2.
tisfactoria. También parece co­ l:lfd l l:le8 1 3 . .i e l i. f8 el ex
rrecta la idea de Düry 1 0. ... campeón mundial consiguió ex­
lt:l x d 5 ! ? Evidentemente, las blan­ celente juego.
cas no deben j ugar 1 1 . e4? a cau­ También es correcto para las
sa de 1 1 . ... tD x c3 y - 1 2. ... .i xe4. negras, en lugar de 1 3 . ... i. f8 1 3.
1 1 . ll ac l es replicada con 1 1 . ... ... �e7 (Golombek-Filip. Olim­
c5 ! 1 2. lt:l x d5 J. x d5 1 3. � a3 piada Amsterdam, 1 954) y tam­
�b8 e iguald ad. Si 1 1 . tlJxd5 bién 1 3 . ... i. h6 (Addison-Ben­
i_ x d5 1 2. �c2 c5 1 3. e4, después ko, Campeonato de los EE.UU.,
de 13 . ... .i b7 las blancas no pue­ 1 965).
den hacer otra cosa que repetir 11. .•. :!::i: e 8
j ugadas. 14 . .i g5 .i f6 1 5 . .i h6 12 . .t e l c6
(ó 1 5. i_ xf6 � x f6 1 6. e5 �f4 !
Las blancas p rocedieron con­
c o n buena p osición el segund o
tra c5, pero su oponente no se
j ugador) 1 5. ... .t g7 1 6. .tg5
afectó al tener en mente otro
.i f6. El cambio de alfiles 1 6.
plan activo.
i_ x g7 � x g7 1 7. :!::i: ad l no ofrece
ventaj a a las blancas, debido a 1 3 . � c2 �e7
1 7 . ... �f6 ! . Es interesante obser- 1 4 . a4 aS!

1 23
15. lti a2 � e4
16. l1 abl �e6
17. b4 axb4
18. liJ x b4 c5!
Luego se activa también el al-
fil en g7.
19. d x c5 bxc5
20. lti d3 .i c6
21. lti f4 �d6
22 . .i b5 ! i, x b5
23. 11 x b5
No se puede j ugar 23. 11 x d5? La continuación más enérgica
por 23 . ... i, x a4 ! de las negras en este caso es tam­
bién la ruptura inmediata en el
23 . . . . d4
centro, aún a costa de sacrificios
24. lti e2 l1 ac8
temporales o definitivos.
25. � g3
6. . . . c5!
Los grandes maestros acorda­
7. dxc5 � a6
ron tablas (0,5:0,5). La partida
p o d r í a c o n t inuar con 25. ... Después de 7. ... d x c4? las
� x g3 26. h x g3 � e5 27. � x e5 blancas podrían llevar a cabo su
,i x e5 28. exd4 J. x d4 ·29 . .i c3 intención con 8. i_ x c4 � a5 9 .
�f6 30. ,i x d4 cxd4 3 1 . �b2 con � b5 ! .
igualdad.
8. c x d5 � x c5
9 . .i c4 a6
PARTIDA N .º 32 10. b4?
Radojcic-Krnic M ás fuerte y a la vez más fre-
Yugoslavia, 1979 cuente es 1 0. a4.
·

l. d4 � f6
2. c4 g6
3. � c3 d5
4. � f3 .i g7
5. e3 0-0
6. .i d2
(DIA GRAMA)
Este movimiento de alfil es su­
gerencia de Opocensky. Tiene
como objeto la movilización rá­
pida del flanco de dama.

1 24
1 0. ... b 6 ! ? es la sugerencia del 3) 1 1 . 0-0 i. b7 1 2. i. e l ll c8
maestro internacional húngaro 1 3. ll c l � d 6 ! y después de
M i k l ó s K áp o sztás , elaborada ll fd 8 las negras recuperan el
por Adorján detalladamente. peón con mej or posición.
En los torneos, hasta ahora, 4) 1 i.' b4 tll ce4 y las blancas
sólo se ha visto 10 . ... .t f5 con se ven obligadas simplificar la
la cual las negras pueden igualar p osición a base de 1 2. 0-0 i. b7
las posibilidades. Por ejemplo : 1 3. ll el �d6 1 4. b5 a5 ! 1 5. tll d4
1 1 . 0-0 l:i c8 1 2. �e2 lll fe4 1 3. lb x d2 1 6. � x d 2 tLJ x d 5 1 7. lti x d5
tll d4 tLl xd2 1 4. � x d2 tll e4 1 5. i, xd5 1 8. J. x d5 � x d 5 , donde
tll x e4 ,! xe4 1 6. �b4 i., xd5 1 7. las perspectivas son idénticas, ya
i, x d5 � x d 5 1 8. � x e7 ,! xd4 1 9. que 1 2. lti x e4? lti x e4 1 3. ll c l
e x d4 l:i fe8 M arovic-Ribli, Ams­ i. b7 1 4. �b3?! b 5 ! 1 5. axb5
terdam, 1 973. axb5 1 6. J. x b5 i., x d5 1 7. �d3
Ivkov, ensayó 1 5. �e2 en su tll x d 2 1 8. � x d2 ll a2 1 9. �d3
p artid a con Timman, Skopje, � a8 ! favorece las negras. 1 0. b4?
1 976, pero 15 . ... tll x c3 1 6. bxc3 como en la partida constituye un
.i e4 favoreció a las negras. Sin error y permite excelentes posi­
embargo, en nuestra opción, 1 0. bilidades tácticas al segundo ju­
... b6 ! ? es todavía más fuerte que gador.
1 0. ... i. f5 , j ustificada también
10. . . . b5!
por las siguientes opciones :
1 ) 1 1 . tll d4? i. b7 1 2. tll c6 Es u n a continuación más fuer­
�d6 1 3. b4 lti ce4 1 4. b5 tll xd2 te que la anteriormente conocida
1 5. � x d2 �c5 ! con p osición ga­ 1 0. lti ce4, la cual tras 1 1 . n c l
nadora de las negras, porque, i. g4 1 2. tll x e4 tll xe4 1 3. 0-0 e6 !
además de que el alfil ubicado en 1 4. d x e6 i, x f3 1 5. gxf3 tLJ x d2 1 6.
la casilla c4 se encuentra indefen­ e7 � x e7 1 7. � x d2 l:i ad8 1 8.
so, amenaza 1 6. lti x d5 ! también. � e l Ii d6 1 9. i.b3 �h4 20. li: c4
2) 1 1 . �e2 .i b7 1 2. e4 b5 ! 13 . �h3 2 1 . �e2 i. e5 22. f4 l:i d2 !
.i d3 e6 ! 1 4. 0-0 exd5 1 5. e5 tll fe4 23. � x d2 't!tg4+ conduce a ta­
1 6. i. e 3 ( 1 6. axb5 tll xd2 1 7. blas, como en la partida Taima­
lti x d2 axb5 1 8. i, x b5 d4! con nov-Boleslavsky, M oscú, 1 964.
ventaj a decisiva para las negras)
1 1 . b x c5
1 6 . ... b4 1 7. lti a2 � a5 con po­
sición mucho mejor para las ne­ H abía que aceptar el reto, ya
gras. Tampoco es mej or 1 3. axb5 que después de 1 1 . .i e2 tll ce4 1 2.
axb5 1 4. 11 x a8 � x a8 1 5. i, x b5 0-0 .i b7, las negras recuperan el
a causa de 1 5. ... lti fxe4 ! 1 6. peón con buen j uego.
tLl x e4 tLl x e4 y a causa de la de­
1 1 . ... bxc4
bilidad de la primera fila, las
1 2 . e4
blancas no pueden retomar la
pieza. 1 2. � a4? tll x d 5 1 3. � x c4

1 25
.i. e 6 ! es insoportable p ara las 19 • •. • i, xf3
blancas. 20. "iW xf3 i, x e5
Por ej emplo: 1 4. � d4 llJ xe3 2 1 . i_ x e5 :!:i: x e5
1 5 . ll:\ x e 6 ll:\ x c 4 1 6 . ll:\ x d 8 22. :!:ifd l
:!:i:fx d 8 , con amenazas intolera­
22. "iWc6 es replicada por el
bles.
band o negro con 22 . ... "iWc8 ! 23.
"iW x c 8 :!:i: xc8 24. l Hd l :!:i:d5 ! 25.
n xd5 (25 . li ac l 'i!i f8 ! ) 25. . ..
exd5 26. :!:id l c3 27 . d7 (27. 'i!i fl
:!:ic6 !) 27 . ... :!:iad8 28. :!:i: xd5 c2
y las blancas tienen que entregar
una torre por � n «C» a cau­
sa de la debilid ad de su primera
fila (Variante Krnic). La debili­
d ad de la primera fila, será igual­
mente fuente de problemas en
otras variantes.

22 . . •. °iWa5
12. .•. e6! 23. :!:i:ac l "iWc5
1 3 . d6 i. b7 24. d7 :!:i:d8
14. e5 25. "iWf6 "iWc7
26. :!:i: x c4 :!:i x d 7 !
1 4. :!:i: b l ? .i_ x e4 ! 1 5 . � x e4 y la 27. l Hl
posición de las blancas se desplo­
ma. 27. lI cc l sería respondida con
27. ... :!:ied5 28. "iWf3 (28. :!:i:e l ?
14. ... � d7 "iW x c l ! ) 2 8. ... "iWc2 ! ! :!:ie l (29.
15. 0-0 :!:i: c8 "iW x d5? :!:i xd5) 29 . ... "iW x a2, tam­
16. � a4 � x c5 bién con posición ganadora.
17. ll:\ x c5 :!:l: x c5
18. i. h4 n b5 27. ... "iW x c4
28. "iW x e5 "iWxa2
Más fuerte que 18 . ... ,t x f3 1 9.
29. h4 "iWd5
"iW x f3 ll: xe5 20 . n ac l y además
30. "iW b8+ n d8
de que el peón c4 está «en el aire»
31. "iWb6 ¡vd4 !
se amenaza también 2 1 . d7.
32. "iW x a6 � xh4
19 . .t c3 33. g3 "iWf6
34. °iWa5 li d5
A 1 9 . a3 la mejor respuesta es
35. "iW a8+ 'i!i g7
19 . ... "iW a8 ! , y no sirve 20. d7?
36. 'i!i g2 h5
:!:id8 2 1 . i. e7 porque después de
2 1 . ... :!:i:d 5 cae el peón d7, de­ Y las blancas abandonaron la
masiado avanzado. lucha desesperada. (O: 1 ).

1 26
PARTIDA N .º 33 ganov-Boleslavsky, match de la
A. Schneider-Adorján primera liga s o viética, 1 95 1 ).
Campeonato de Hungría, Merece en cambio atención el s a­
Budapest, 1 977 crificio de peón con 6 . ... � e4,
que de . ser aceptado , ofrece una
l. d4 � f6
peligrosa iniciativa a las negras.
2. c4 g6
L a p a r t i d a D r . E p e rj e s i ­
3. � c3 d5
Szymczak, Budapest, 1 977, se
4. � f3 .i g7
desarrolló de la siguiente mane­
5. e3 0-0
ra: 7. � x d5? ! c6 8. � f4? (mejor
6. b4
8. � c3 ! � x c3 9. �c2 � d5 1 0.
cxd5 cxd5 con chances iguales) 8 .
... e5 ! 9. � e2 (no se puede cap­
turar el peón e5 por � x d l + y
luego � xf2+) 9. ... .i g4 IO . .i b2
�e7 1 1 . �b3 � d7 1 2. � eg l ?
(menos pasiva 1 2. h 3 ,i x f3 1 3.
g x f3 � g5 1 4. i. g2) 1 2. ... exd4
1 3. ,i x d4 ,i x d4 1 4. � xd4 c5 ! 1 5.
b x c5 � d x c5 1 6. �c2 IJ:fe8 1 7.
� gf3 :S: ad8 1 8. 0-0-0 (no se pue­
de terminar el desarrollo con 1 8 .
.i e2, a causa de 1 8 . ... � xf2 !) 1 8 .
La temprana salida del peón ... .i d 7 ! 1 9. � b5 ,i x b5 20. cxb5
«b» blanco es idea de Makago­ :S: x d l + 2 1 . 'i!f xd l �f6 y las blan­
nov. Con ello quiere obstaculizar cas se rindieron, al no haber de­
el contra-golpe «C5» emprendien­ fensa contra la amenaza 22. ...
do a la vez un juego activo en el � a l +, seguida de � c3. A 6 . ...
ala d ama. Sin embargo , las blan­ � e4 las blancas pueden j ugar 7.
cas pierden tiempo en el desarro­ .t b2 � x c3 8. .t x c3 d x c4 9.
llo, lo que permite un rápido ,i x c4 b6 IO . IJ:c l ; y 7 . ... c6 pue­
.

contrajuego efectivo de las ne­ de contestarse con 8. i. e2 � x c3


gras. 9. ,i x c3 .i g4 I O . �b3, con chan­
ces recíprocas.
6. . . . b6!
7. i. b2
E l movimiento más enérgico,
que prepara la ruptura del cen­ Otras opciones de las blancas :
tro. Es inferior 6 . ... a5 , ya que 1 ) 7. i. a3?! Consecuente, con
las blancas , tras 7. b5 c5 8. b x c6 vistas a impedir la jugada c5. A
� x c6 9 . .i a3 � b4 IO. IJ:c l .i f5 pesar de ello, se puede j ugar 7.
1 1 . �b3 d x c4 1 2. J. x c4 � d3+ ... c5 ! 8. b x c5 b x c5 9. ,i x c5 � a6
1 3. ,i x d3 i, x d3 1 4. � b5 .i e4 IO. i. a3 � a5 1 1 . .i b2 � e4 1 2.
1 5. 0-0 obtienen ventaj a (Maka- IJ: e l ( 1 2. � a4 � x a4 1 3. � x a4

1 27
llJ b4 y no se puede eliminar co­ examinaremos en la partida n.º
rrectamente la amenaza 14 . ... 34.
llJ c2+) 1 2. ... :Sb8 1 3. i. a l llJ b4
7. ... c5!
1 4. liJ d2 e5 ! y la superioridad de
8 . b x c5
las negras es indiscutible respec­
to a las fuerzas blancas subdesa­ 8. b5? ! cxd4 9. exd4 i. b7 1 0.
rrolladas. c5 b x c5 1 1 . d x c5 � e4 ! 1 2. � x e4
2) 7. b 5 ? ! c5 ! 8. b x c6 e.p. i_ x b2 1 3. � ed2 ,i x a l 1 4. � x a l
llJ x c6 9 . .i a3 a 6 1 5. c 6 .i c8 1 6. �c3 � c 7 y las
116 ••
... .
,� - � ••
- -
blancas no tienen compens ación
adecuad a por la calidad. (T. Pe­
!m • � � trosian-Tukmakov, Campeonato
- . -·-·
S oviético, 1 969).
•• m ••• Tampoco da ventaj a la aper­
m m1.m m tura de la diagonal a l -h8, con 8.
W8D m m dxc5 por 8 . ... bxc5 9. d x c5 (9.
llJ x d5? llJ x d5 1 0. J. x g7 � x e3 !)
� �
- � � r.-.. ­
U"l.J. 9. ... � a5 1 0. :i:l:c l dxc4 l l . ,i x c4
.... . -
ºª . uou� .... � � x c5 con igualdad.

u -\IUI� �.E:
aer�JiL• Se ha de mencionar que Bellón
ensayó 8. �b3, en su p artida con
9. i. a6 ! F. García (Torremolinos, 1 985),
Innovación del G M Adorj án pero después de 8 . ... d x c4 9.
que vale la pena probar. J. x c4 c x b4 1 0. � x b4 llJ c6 1 1 .
En la partid a Bagirov-Mihal­ �a3 i. b7 1 2. 0-0 a6 ! su rival lo­
chishin, URS S, 1 98 1 , prosiguió gró un buen juego.
9 . ... i. b7 1 0. :i:l:c l a6 ! 1 1 . c5 b5
8. . . . bxc5
12 . .i b2 e5 ! 1 3. i. e2 e x d4 1 4.
9. :S e l !
� x d4 :i:l:c8 1 5. 0-0 llJ e5 1 6. � b3
� c4 1 7 . .i a l �d7 con mejores Tampoco causa problemas a
chances para las negras. Sin em­ las negras 9. llJ x d5 � x d5 1 0.
bargo, 9 . ... i. a6! es tal vez más cxd5 � x d 5 1 1 . i. e2 llJ c6 1 2. 0-0,
enérgico. Se puede c ontinuar porque 12 . ... :i:l: b8 ! garantiza un
con, por ej emplo: 1 0. c x d 5 _i xfl contraj uego satisfactorio.
1 1 . d x c6 ,i xg2 1 2. :i:l:g l .i h3 ! 1 3.
9. . . . c x d4
llJ e5 .i f5 1 4. �f3 b5 ! 1 5. :Se l
llJ e4 ! con buenas posibilidades. Se puede contar con 9 . ... i. a6
Sería inferior 1 0. � a4? � a5 1 1 . también. La partida Taimanov­
� x d5 llJ x d5 1 2. cxd5 i. x f l 1 3. Zeskovsky, Campeonato S ovié­
@ x fl � x d 5 1 4. i_ x e7 :i:l:c8 ! con tico , 1 974, prosiguió: 1 0. d x c5
decisiva ventaj a en desarrollo de d x c4 1 1 . � x d8 :i:l: xd8 1 2. llJ d4
las negras. :i:l:c8 1 3. llJ a4 liJ bd7 1 4. ,i x c4
3) La continuación 7. �b3 la i_ x c4 1 5. :S x c4 llJ b6 ! 1 6. :Sb4

1 28
li)x a4 ( 1 6. ... lll fd5?? 1 7. c><b6 !) 1 2 . c5
17. JI><a4 lll e4 1 8. 0-0 ltJ x cS, con Realmente es forzosa también,
posición equilibrad a. Sería una pues los cambios con 1 2 . c><d5
altern ativa interesante 1 4. c6? li)xd5 ! 1 3 . ltJ x dS? i. ><d5 llevan
lDb8 1 5. lDc5? c3 ! 1 6. i, x c3 agua al molino de las negras me­
i, xfl 1 7. @ x fl li)xc6 con ligera jor desarrolladas.
ventaj a de las negras .
12. ... tlt'xb3
10. li)xd4 i. b7 1 3 . a><b3 lll c6
La p a r t i d a B ag u i r o v - S a x , 1 4 . i. bS
Vrnj acka Banj a, 1 974, prosiguió Sería inferior 1 4 . lll ><c6? i. ><c6
10 . ... e5? 1 1 . lD b3 i. g4 1 2. i. e2 1 5. b4 � e4 1 6. b5 .i x b5 ! 1 7 .
d><c4 1 3. t!Vxd8 JI><d8 1 4. i. ><c4 i.><b5 JI ab8 1 8 . .i c6 ltJ x cS. En
lDc6 1 5. f3 con ligera ventaj a caso de la mej o r réplica del pri­
blanca. mer j ugador, 1 9. i. a3 , las negras
1 1 . 'i!Vb3 también tienen mejores chances
con 19 . ... lDd3+ 20. @ e2 � x c l +
2 1 . I! x c 1 i. ><c3 ! 22. JI><c3 JIfc8.
14. . .
. JI fc8
15. 0-0 e6 !
16. i. a3 � d7
17. lll ><c6
Otra alternativa era 1 7. JIfd 1
pero después de 1 7 . ... I! ab8, 1 8.
b4 lll de5 ! el fiel de la balanza se
inclina hacia el segundo j ugad or.
17. ... i,. x c6
11. ... 'i!Vb6 ! 18. i. a6 JI cb8
Schneider h a sido sorprendido 19. b4 _i x c3 !
por este movimiento , considera­ 20. JI><c3 lll e5?
do como incorrecto precisamen­ Las negras, en este momento,
te por las posibilidades que ofre­ p asaron por alto la posibilidad
ce a las blancas. En su época, ba­ de conseguir ventaj a con 20. ...
sada en la partid a Taimanov­ i. b5 ! , forzando el camqio de al­
Schmidt, Albena, 1 974, los teó­ files de casillas blancas. Pues no
ricos evaluaron 1 1 . ... lDc6 como se podía jugar 2 1 . c6? porque la
única. Dicha partida, al cabo de aceptación del sacrificio de cali­
1 2. tlt'xb7 � ><d4 1 3. 'i!V a6 � e6 d ad , con 2 1 . ... .t x a6 22. c><d7
1 4. � b5 d><c4 1 5. i_ x c4 � c5 1 6. i. xfl 23. @ xfl seguid o de 23 . ...
t!Va3 � fe4 y algunas jugadas I! d 8 24. ll c7 f6 ! y la subsiguien­
más , terminó en tablas. te @f7 bloquea el peón libre.

1 29
21. f4 ! � c4 Las blancas , con su última j u­
22. i,. x c4 d x c4 g ad a ej ercen presión sobre el
23. li dl i. b5 punto d5 y apoyan también la
24. l:i: d6 demostración en el flanco dama.
Sin embargo , las negras con el
Tablas (0 , 5 : 0 , 5 ) j ustificadas
sacrificio momentáneo de peón,
por los alfiles de distinto color.
pueden realizar el movimiento
Las blancas, aparentemente, es­
standard c5.
tán mej or, disponiendo de un
peón libre y la columna de dama, 7. . . . c5 !
pero 24. ... a5 ! equilibra comple­ 8. b x c5
tamente la posición. P. e . : 25.
Con 8. cxd5 las negras pueden
b x a5 l:i x a5 26. :¡;:¡: b6 n x b6 27.
sacrificar un peón a base de 8 . ...
cxb6 i. a6. En cambio es inco­
cx b4 9. � x b4 � x d5 1 0. l2J x d5
rrecto 25. l:i b6? porque 25 . ...
� x d5.
:¡;:¡: x b6 26. cxb6 a4 favorece a las
Si aceptan el s acrificio las
negras.
blancas deben j ugar con el má­
ximo cuid ado para poder mante­
ner el equilibrio. 1 1 . � x e7 � c6
PARTIDA N .º 34
1 2. � a3 ( 1 2. �g5? �e4 ! y ame­
Bagirov-Tukmakov naza l2J b4) 1 2. ... i. g4 1 3. i. e2
Campeonato Soviético,
l:i: fe8 1 4. i. b2 ( 1 4. 0-0? llJ xd4!
Leningrado, 1 977
1 5. l2J x d4 i_ x e2 y el caballo no
puede recapturar el alfil por la
l. d4 l2J f6
indefensión de la l:i: a l . En caso
2. c4 g6
de 1 4. 1i: b l , tampoco se puede
3. l2J c3 d5
jugar 14 . ... � xd4 y después de
4. l2J f3 i. g7
1 5 . exd4 l:i :<e2+ ! 16. � x e2 �e4+
5. e3 0-0
1 7 . i. e3 �c2+ ! 1 8 . i. d2 li: e8+
6. b4 b6
triunfan las negras) .
7. � b3
Sin embargo, el sacrificio del
caballo es correcto también en
caso de 1 4 . i. b2.
(DIAGRAMA 1 19)
14 . ... � x d4 ! 1 5 . J. x d4! (a 1 5.
ex d4? 1 5 . . . . �b5 ! 1 6. 0-0 l:i: xe2
con la superioridad de las negras.
1 5 . . .. l2J x d4 15 . ... i_ x d4 1 6.
i,. x d4 ,,i x e2 1 7. �b2 .i a6 1 8.
i. h8 � a5+ 1 9 . .ic3 �h5 garan­
tiza la ventaj a. Sería un grave
error, en lugar de 1 9 . ... .ic3, 1 9.

1 30
!lo de sus fuerzas. Podría seguir
p. e. 1 6. i. c4 (a la insaciable 1 6 .
lb d4 llJ x d 5 ! 1 7. llJ x c2? llJ xc3 1 8.
i, x c3 i, x c3+ 1 9. 1iWxc3, las ne­
gras pueden replicar con mate,
1 9 . ... !l:b l + 20. � e2 1iWd l ) 1 6.
... llJ x d5 ! 1 7. llJ x d5 ( 1 7. i, x d5?
i_ x c3 1 8. 1iWxc3 !l: b l + 1 9 . � e2
1iWxd5 ! , ganando) 1 7. ... !l:b l +
1 8 . i. c l e6 ! (Sería u n grave error
1 8 . ... i. b2?, debido a 1 9. 1iWxb2,
como ocurrió en la partida Bagi­
1iWc3? porque 1 9. ... !l: ac8 ! 20. r o v - K r n i c , V r nj a c k a B anj a ,
1iWx a5 b x a5 conduce a una posi­ 1 974) 1 9. 0-0 exd5 y las negras es­
ción ganad o ra de las negras, tán mucho mejor.
pues no se puede imposibilitar la
10 . ... !l:b8
penetración de la torre en la se­
1 1. 1iWa4 lb b4
gunda fila) 15 . ... i, xf3 1 6. i, xf3
1 2. 0-0 llJ fxd5
( 1 6. gxf3? i_ xd4 1 7. exd4 1iWc4
1 3. i. d2 i. d7
1 8 . 1iWb2 !l: xe2+ ! 1 9 . 1iWxe21iWc3+
y las negras se imponen) 1 6. ... En la partida Bagirov-Mij al­
1iWxd4 1 7. 0-0 1iWc5 ! con p osición chischin, URS S, 1 977, el segun­
igualada. do jugador movió 13 . ... lb b6,
pero después de 1 4. 1iWa5 ! cxd4
8 . . .. bxc5
1 5. 1iWxb4 d x c3 1 6. i_ x c3 i_ x c3
9. c x d5 lb a6!?
1 7. 1iWxc3 i. e6 1 8 . 1iWa3 ! , las
10. i. e2
blancas obtuvieron ligera venta­
P o d rí a n s u c e d e r variantes J a.
complej as e interesantes tras 1 0. Cabe destacar la sugerencia
i. d2, en su mayoría con ventaj a del GM S ax 1 3 . ... llJ x c3 ! ? 14.
negra. i, x c3 lb d5·1 5. i. a5 1iWd7 1 6.
1 0. ... !l:b8 1 1 . 1iWa4 lb b4 1 2. 1iWa3?! cxd4 1 7. llJ xd4 ,i xd4 ! 1 8.
!l: e l i. d 7 ! 1 3. 1iWd l ! cxd4 1 4. exd4 i. b7 1 9. i. f3 lb f4 ! y las ne­
llJ x d4 llJ fxd5 y las negras están gras están mej or.
un poco mej or. Sería equivoca­
14. 1iWxa7 !l: a8
do j ugar 1 3 . 1iWx a7? cxd4 1 4.
1 5 . 1iWx c5 li c8
llJ x d4 !l: a8 1 5. 1iWc5 llJ x a2 1 6.
llJ x a 2 !l: x a 2 , a s í c o m o 1 3 . (DIAGRAMA 120)
1iWa3? ! , a causa de 1 3 . ... i. f5 1 4 .
1 6 . llJ x d5 !?
d x c5 lb c2+ 1 5. !l: x c2 i, x c2. A
pesar de que las blancas tienen Las blancas no se conforman
dos peones más por la calidad , con tablas, a base de repetir ju­
no están bien por el subdesarro- gad as: 1 6.1iWa7 li a8, porque ob-

131
120 22. lll f4 i. b 5 !
23. i. c5 "f!a5
24. 11 fcl i. x d3
25. ltJ x d3 "f!a4
26. i. d6 ll: b6
27. i. c5 Ii bb8
28 . .i d6
Tablas (0,5:0,5).

PARTIDA N.º 35
Plachetka-Tukmakov
tienen una compensación satis­ Decin, 1 977
factoria por la dama.
l. d4 lll f6
16. ... :!:i x c5 2. c4 g6
17. ttlx e7+ 'it> h 8 ! 3. lti c3 d5
4. lll f3 i. g7
1 7 . ... "f!x e7? 1 8. i, x b4 IHc8
5. e3 0-0
1 9. :!:iab l ! y después de i. x c5 las
6. cxd5 ll:\x d5
blancas disponen de ventaj a ma­
7. i. c4
terial.
18. i, x b4 l:l: c2
1 9. .t d3 :!:ib2
20 . .i a3 l:l: b8
21. tild5
En el encuentro Bagirov-Ra­
dev, Wroclaw, 1 976, se j ugó 2 1 .
1Hc l n e 8 22. lll d5 .i c6? y las
blancas , después de 23. :!:i x c6
"fJ x d 5 24. Ii ac l , o b t uvieron
chances favorables. Sería más
fuerte 22. i. g4 ! a lo que Bagirov
Con esta continuación Keres
recomiend a la variante 23. lll c3
logró muchos éxitos, por cuyo
i_ x f3 24. gxf3 °flg5+ 25. 'it> h l
motivo esta variante la bautiza­
:!:i xe3 ! 26. fx e3 "f!xe3 27. i. e4
ron con su nombre. Las negras
J. x d4 28. :!:i ab l ;¡¡[ x b l 29. lti x b l
pueden elegir ahora entre dos
f5 30. :!:ic8+ 'it> g7 3 1 . :!:ic7+ 'it> f6
continuaciones satisfactorias, 6.
3 2. ¡¡¡: c6 c o n j aque continuo.
... lll x c3 y 6. ... lll b6. En caso de
Después de 2 1 . tild5 , las negras
j uego preciso, las blancas no
deben j ugar con precisión p ara
consiguen ventaja en la apertura
mantener el equilibrio.
contra ninguna de ellas. Nos o­
21. ... n e8 tros, según el repertorio del G M

1 32
Adorj án estudiamos la continua­ 1 2. "f/ x f3 cxd4 1 3 . .i d5 ! lll c6 1 4 .
ción anterior. cd4 "f/d7 1 5 . l:1 fc l l a s piezas
blancas son más activas . (Keres­
7. . . . li:l x c3
P a c h m a n , M a r i a n s ke Lázné ,
Con este cambio las negras 1 965).
pueden realizar, sin preocupacio­ 2) 10 . . . . lll c6 1 1 . .t a3 lll a5
nes la idea clásica d e Grünfeld , 1 2 . .t d 3 b6 1 3 . l:1 ac l l:1 d8 14.
la ruptura d e l centro c o n c 5 , así l:lfd l .i b7 y el segundo j ugad or
como el desarrollo rápido y ac­ ha compensado las posibilidades
tivo de sus piezas . en la partida Bobotsov-Padevs­
ki, Varna, 1 968.
8. b x c3 es
9 . 0-0 "f/c7 10 . . .
. b6
11. a4 lll c6
Es más precisa que 9 . . . . lll c6,
12. lll d2 l:l d8
a lo que, las blancas, mediante
13. lLl c4
10 . .t a3 ! pueden forzar el cam­
bio en el centro y la apertura de Las blancas quieren llevar a
la columna «C» . Esto es lo que su­ cabo el avance a4-a5, pero no se
cedió en la partida Rubinstein­ logra por la refinad a réplica de
Alekhine, Viena, 1 922, que con­ las negras .
tinuó de la siguiente manera: 10 .
. . . cxd4 1 1 . cxd4 a6 1 2 . l:1 e l b5? !
1 3 . _i x f7+ l:lxf7 1 4 . l:lxc6 .i b7
1 5 . l:1 c5, con ligera ventaj a para
las blancas .
A 9 . . . . b6 t ambién es una res­
puesta correcta 10 . .t a3 ! y las
negras se ven obligadas a tomar
el peón d4, ya que 10 . . . . "f/c7?
1 1 . d x c5 b x c5 12 . .i d 5 .i b7 1 3 .
l:lb l ! conduce a ventaj a d e las
blancas.
10 . .i e2
13 . . . . .t a 6 !
Después de 1 0. "f/e2 las negras
Amenaza 1 4 . . . . c x d 4 1 5 . cxd4
disponen de dos respuestas ade­
lll x d4 ! , ganando un peón. Esto
cuadas:
no puede evitarse con 14. "f/c2?,
1 ) 1 0 . . . . .t g4 1 1 . .t a3 lll d7
por 14 . . . . cxd4 1 5 . cxd4 _i x d4! ! ,
12. l:lac l "f/ a5 ! 1 3 . .i b2 l:lac8,
por cuyo motivo las blancas de­
con chances recíprocas, Najdorf­
ben retirarse.
Korchnoi, H astings, 1 97 1 / 72. En
lugar de 1 1 . . . . lll d7 sería inferior 1 4 . lll a3 .t b7
1 1 . . . . .t xf3 , porque después de 15 . .i b2 lll aS

133
A la inmediata 1 5 . . . . a5? las verse el rey la torre queda inde­
blancas podrían j ugar 1 6. d5 ! e4 fensa.
1 7 . lI bl y en la j ugad a siguiente Con la j ugada del texto las ne­
podrían defender su peón d 5 me­ gras empiezan movilizar su ma­
diante c4. yoría de peones del flanco de
dama.
1 6 . i. f3 eS!
24 . ... a6
Las negras están mej or desa­
25. h3 bS
rrolladas y con la última j ugada
26. a x bS axbS
se apoderan la iniciativa.
27. Iit x d8+ 1I x d8
17. dS e4 ! 28. l:i: f2 !t' d3 !
18. j. x e4 !f e s 29. !f x d3
19. !f c2 j. x dS No s e puede hacer otra cosa,
20 . .,i x dS !f x dS porque, si p . e., 29. !t'b3 b4 con­
21. Il adl duce a ventaj a decisiva de las ne­
2 1 . lI fd 1 podría contestarse gras .
con 2 1 . . . . !t'b3 22. !f x b3 llJ x b3 29 . . . . l:i: x d3
23 . Ji ab l lLl d2 ! ; 2 1 . c4 por 2 1 . 30. ll: c2 gS!
. . . !f d 3 22. !f x d 3 Il x d 3 23. 3 1 . <J;; f2
j_ xg7 <J;; x g7 24. l:i: fd l l:i: ad 8 ,
c o n clara ventaja de l a s negras e n O bien 3 1 . c4? i. xb2 32. 1I x b2
ambos casos. Ambas opciones b4 3 3 . Il c2 Ji c3 ! , con rápida vic­
están caracterizadas por las de­ toria.
bilitadas casillas blancas del pri­ 31. ... c4
mer j ugador. 32. <J;; e2 h6
21. . . . !t'a2 ! Amenaza 3 3 . . . . .i e 5 , con el
bloqueo definitivo de los peones
M ás fuerte que 2 1 . . . . !t' b 3 ,
porque 2 2 . !f x b3 llJ x b3 no pue­ del ala de rey del primer j ugador
y luego la marcha del rey al flan­
de realizarse con tiempo por ha­
berse alej ado la torre « a l », y por co de d ama. Las blancas no quie­
ren esperarlo sin inmutarse.
lo tanto las blancas pueden j ugar
23 . � c4. 33. l:i: d2 i_ x c3
22. e4 lLl c4 34. ,! x c3 1I x c3
35. l:i: b2 l:i: b3 !
23. � x c4 !f xc4
24. f3 36. l:i: x b3 cxb3
Después de los cambios forzo­
A 24. f4? Tukmakov planteó
sos, ganar el final de peones no
24 . . . . :i::t d4 ! , ganand o un peón
es problemático.
tras 25. l:i: fe l !f x a4, debido a
que no se puede j ugar 25. lI x d4? 37. <J;; d2 <J;; g7
a causa de 25 . . . . i. xd4+ y al mo- 38. g3

1 34
O bien 3 8 . @ c3 'i!i> f6 3 9. @ x b3 42. @ x b3 @ c5
@ e5 40. @ b4 @ f4 y caen los
peones. Y las blancas se rindieron (O: 1 )
porque podría seguir 43. @ c3 h5
38 . . .. @ f6 44 . h4 b4+ 45 . @ d3 f6 ! 46. e5
39. f4 gxf4 fx e5 47. fx e5 @ d5 . Una victoria
40. gxf4 @ e6 lograda por medios posicionales,
41. @ c3 @ d6 en forma coherente.

135
6. SISTEMAS DEL llllL FIANCHmADO

Las blancas pueden fianchet­ biar el caballo en el casilla c3.


tar el alfil rey de dos formas di­ Por tal motivo recomendamos
ferentes. otro camino, tal vez más seguro,
En el primer caso, después de en el que la jugada d5 está pre­
l. d4 lll f6 2. c4 g6 3. ll:l c3 d5 4. cedid a por c6. De esta manera,
cxd5 lb x d 5 , se juega 5 . g3, segui­ cuando las blancas t oman el
do de .i g2. Las opciones de las peón d 5 , las negras pueden cap­
negras: comer el caballo instala­ turarlo con peón, lo que ofrece
do en c3 y golpear el centro con buenas posibilid ades de igualar
c7-c5, según la idea clásica de el j uego . Esta construcción ha
Grünfeld, o se retira por ll:l b6 y sido frecuentemente practicada,
después de ll:l c6, se juega e7-e5 . con negras , por Botvinnik y Fis­
Ambos planes son satisfactorios, cher. Entre los grandes maestros
ofreciendo chances adecuadas . contemporáneos debemos desta­
Nosotros, en conformidad con el car a S my s l o v , Uhlmann y
r e p e rt o r i o d e l g r an m a e s t r o Korchnoi.
Ad orj án, recomendamos y elegi­
mos en este caso también, el sis­
tema ltJ x c3 . PARTIDA N.º 36
Otra alternativa de las blancas Kuncevic-Estrin
es el desarrollo del .i g2 sin lll c3, Campeonato Soviético por Co­
o sea, l . d4 l'Ll f6 2. c4 g6 3 . g3 . rrespondencia, 1971 /72
Las negras, en tal caso , tienen la
oportunidad de transponer a la
l. d4 l'Ll f6
defensa India de Rey, mediante
2. c4 g6
las j ugadas i. g7 / d6/ l'Ll c6 (como
3. l'Ll c3 d5
hizo Adorj án también en varias
4. cxd5
ocasiones) .
Eligiendo la defensa Grünfeld, Esta es la secuencia correcta,
con la inmediata 3 . d5 las blan­ ya que si 4. g3, las negras pue­
cas pueden forzar la evacuación den tomar el peón c4 y al reto­
del caballo a las casillas b4 o b6, mar las blancas deben perder
mediante 4. i. g2 i. g7 5. cxd5 tiemp os, debido a la salid a pre­
ltJ x d5 6. e4 y a la vez establecer matura de la d ama. Vamos a ver­
un fuerte centro de peones, de lo a través de ej emplos concre­
manera que a las negras no les tos. 4. g3? ! d x c4 ! 5. � a4+ lll fd7 !
qued a la oportunidad de cam- 6 . .t g2 !i. g7.

1 36
Ahora se puede elegir entre las 6. . . . liJ x c3
siguientes continuaciones :
Otra continuación también sa­
l ) 7. 'Ll f3 lll c6 8 . .t e3 'Ll b6 9 .
tisfactoria para las negras es 6.
'it' c 2 .i f5 l O . 'it' d 2 0-0 l l . 0-0
ll\ b6. Sin embargo, nuestro re­
'§' d 7 1 2. :!i fd 1 :!i fd8 1 3 . . . . lI ac l
pertorio se basa en las posicio­
:!i ab8 (Ragozin-Bronstein, Mos­
n e s t í p i c a s , e s t ablecidas tras
cú, 1 947).
llJ x c3 y la subsiguiente c7-c5 .
2) 7 . ,i e3 0-0 8. d5 lll b6 9.
i, x b6 cxb6 lO. !f x c4 i. d7 1 1 . 7. b x c3 c5
lLi f3 b5 ! 1 2 . 'it'f4 ll\ a6 1 3 . 'it'd2 8 . e3
ll\ c5 14. 'Ll d4 'it'b6 1 5 . e3 b4 1 6 .
P arece menos armónica 8 .
liJ ce2 a 5 (Kuzminij-Dubinin, Le­
lll f3 . E n l a partida Kupchik-To­
ningrado, 1 949).
rre, Nueva York, 1 925, 8 . . . . liJ c6
3) 7. d5 0-0 8. 'if x c4 tiJ b6 9 .
9 . .i b2? ! (9. i. e3 0-0 l O . 0-0 cxd4
'it' h 4 c6 ! l O . d x c6 ti) x c6 l l . li) f3
l l . liJ xd4 conduce a la igualdad)
e5 1 2 . i. g5 f6 1 3 . i. h6 g 5 14.
9 . . . . 'it'b6 l O . 'it'b3 i. e6 l l .
'it' h 5 .i f5 15 . .i h3 .t g6 1 6.
'§' x b6 ab6 1 2 . a3 0-0 1 3 . 0-0 J. d5
i. e6+ @ h8 1 7 . 'it'h3 ,i x h6 1 8 .
1 4 . l:! fd l lHd8 1 5 . e3 liJ a5 1 6.
'if x h6 e4 1 9 . liJ d 2 'it'e7 20. i. b3
lLi d2 i, x g2 1 7 . @ x g2 e5 ofreció
e3 (Flohr-Aronin, 1 9 .º Campeo­
mej ores chances a las negras.
nato Soviético, 1 95 1 ) .
4 ) 7 . e 3 0-0 8 . !f x c4 c5 ! 9 . 8. . . . liJ c6
ltl ge2 lLi c6 l O . d x c5 liJ de5 l l .
En la posición resultante, el
'it'd5 lll d3+ 1 2. W f l i. e 6 ! (Quin­
plan más activo para las blancas
teros-Gligoric, Niza, Olimpiada
está en relación con i. a3 y con
1 974).
el cambio de los peones «C», des­
Las negras en todos los casos
pués de lo cual, sus alfiles pue­
consiguieron importante ventaj a.
den «trabaj an> c o n eficiencia.
4. . . . ll\ x d5 Por lo tanto, parece más preciso
5 . g3 i. g7 8 . . . . 'it' a5 !?, forzando la j ugada
6 . i. g2 9. i. d2 . A 9. ltle2 podría repli-

1 37
carse 9 . . . . c x d4 y el peón no pue­
de recapturarse con el peón «C».
En el encuentro Peev-S . G arcía,
Cienfuegos, 1 973, el primer j uga­
dor se decidió por 9. �d2 y tras
9 . . . . 0-0 1 0 . lll e2 lll c6 1 1 . 0-0
E: d8 1 2 . � b2 .id7 1 3 . ll d l ( 1 3 .
� x b7?? E: ab8, capturando la
dama) 1 3 . . . . ll ac8 1 4 . � a3 b6
1 5 . d x c5 e5 1 6 . cxb6 axb6 1 7 .
�b3 consiguió ventaj a . Sin em­
bargo, en lugar de 1 1 . . . . ll d8 1 1 .
. . . cxd4! podría compensar el j ue­ E sta movida est á destinada a
go. «congelan> el lL\ b3. A su vez, im­
plica un sacrificio de peón que
9 . lL\ e2 0-0
ofrece buenas chances y que ha
9 . . . . .i d7 , con la cual puede sido aceptado por Lilienthal en
realizarse otro plan, será estudia­ su partid a con Lechtinsky, De­
da en el encuentro Iskov-Jansa. cin, 1 977. Tuvo que lamentarlo ,
porque tras 1 4. d x c5 .i b7 ! 1 5 .
10. 0-0 �a5
cx b 6 a x b 6 1 6. lll d4 lb e5 1 7 .
11 . .i d2?!
,i x b7 � x b7 1 8 . f4 lll c4 1 9 . �e2
Como ya hemos mencionado, ll a4 ! 20. E: fd l �e4 ! el bloqueo
sería mej o r 1 1 . a4, con el plan de de las casillas blancas aseguró
.i 1 3 . amplias compensaciones para su
rival.
1 1 . ... ll d8
1 2 . lll cl �c7 ! 1 4 . � e2? !
1 3 . lll b3
De tal manera las negras se
En el encuentro Lutikov-Be­ apoderan fácilmente de la inicia­
liavsky, Riga, 1 975, se jugó 1 3 . tiva, 1 4 . d5 ! ? da lugar a enormes
E: b l .i e6 1 4 . � a4 ll ac8 1 5 . complicaciones tras 14 . . . . c4 ! 1 5 .
lll d 3 . Aquí, 1 5 . . . . b 6 ! hubiese d x c6 c x b3 1 6. axb3 ( 1 6. �e2?
proporcionado ventaj a a las ne­ .i e6 ! 1 7 . axb3 ,i x b3 1 8 . �b5
gras, dado que, además de la .i c2 1 9 . �b2 .i d3 ! 20. ll fc l
amenaza 16 . . . . .i f5 , después de .i c4 2 1 . .i e l .i d 5 y e l segundo
lll a5 , el punto c4 constituye una jugad or obtuvo ventaj a de un
debilidad . peón y una posición superior en
Queda sin efecto 1 6 . lll f4 .i d7 la p artida S aidy-Tompa, Decin,
1 7 . lll d5 por 1 7 . . . . � a6. 1 974) 16 . . . . .i e6 ! ( 1 6 . . . . _i x c3
1 7 . _i x c3 ! E: x d l 1 8 . E: fx d l .i e6
(DIAGRAMA 125)
1 9 . ll d4 ! con contravalor satis­
1 3 . ... b6 ! factorio por la dama) 1 7 . ll a2

13 8
i. d 5 1 8 . i, x d5 l:i x d 5 1 9 . �f3 Tampoco h a y esperanza ju­
l:i ad 8 20. i. e l a5 , con ventaj a gando 20. i_ x c6? � xc6 2 1 . i_ x a5
para las negras. i. h3 22. f3 i, xf l ó 2 1 . lt:J x a5
Si las blancas, en lugar de 1 5 . � a4 22. l:i ad l l:i a8 2 3. lt:J b7
d x c6, j uegan 1 5 . tb c l lt:J a5 1 6 . i_ x c4 24 . �g4 f5 .
d6? ! de nuevo se evidencia la El primer j ugador tampoco
fuerza de la estructura del ban­ podía confiar en 20. ltJ xc5 i. x a l
do negro. Una alternativa carac­ 2 1 . ltJ x e6 fx e6 22. l:i x a I sacrifi­
terística, 1 6 . . . . � x d 6 1 7 . i_ x a8 cando calid ad , a causa de 22.
� x d2 1 8 . lt:J e2 i. g4 1 9 . �xd2 lt:J e5 y no sirve 23. i. h3? debido
l:i xd2 20. lt:l d4 e5 2 1 . lt:l c6 lt:J x c6 a 23 . . . l:i x d 2 ! (Variante Estrin) .
.

22. i_ x c6 i. e2 23. l:i fc l f5 24. a4 Teniend o en cuenta esta línea,


i. f8 25. a5 i. c5 26. axb6 i, x b6, era lógico apartarse con la torre.
favorece las negras , puesto que
20. . . . �b6
se amenaza con fuerza 27 . . . . f4
y las piezas del segundo jugador 2 1 . l:i bl �a7
son extraordinariamente activas . 22. i_ x c6
En esta difícil posición Kunce­
14 . . . . a5!
vic perdió la paciencia, o pensa­
Amenaza 1 5 . . . . .i a6 y 1 5 . . . . ba que con un j uego tan inferior,
a4 . Las blancas intentan jugar al menos debía quedarse con un
contra la debilidad del peón c5 . peón de más .
1 5 . �b5 ([J a7 22 . . . . l:i x c6
16. �c4 i. e6 23. i_ x a5 l:i b8
17. �e2 24. l:i fdl l:i a6
1 7 . d5? b5 ! 1 8 . � x c5 � x c5 1 9 . Sería un error 24 . . . . l:i x b3?,
lt:J x c5 i_ x d5 conduce a ventaj a debido a 25. l:i d8+ i. f8 2 6.
decisiva en la posición. E n cam­ l:i x b 3 � x a5 27. l:i bb8, y el pri­
bio ahora, la dama blanca, des­ mer jugador gana t ambién el al­
pués de haber perdido varios fil de f8 .
tiempos, debe regresar de la in­
fructuosa aventura. 25. ;¡::¡: d8+
26. i, x dS
17 . . . . l:i ac8
Se restableció el equilibrio de
1 8 . d x c5
m aterial, pero conservando la
18 . . . . cxd4 y contra la amena- ventaj a posicional. Al cabo de
za subsiguiente 1 9 . i. c4 no hay unas j ugadas se puede percibir la
nada mej or. falta del i. g2.
18. . . . b x c5 27. i. b6 �as
1 9 . c4 ([J c6 28. �fl i. f5
20. l:i acl 29. l:i dl

1 39
A 3 7 . lLl fl , 37 . . . . i_ x c4 acaba
con las blancas .
37. ... �b2
38. � d3 � x b6
39. l:l: xf8+ c;i> xf8
40. � c3
Ahora, se amenaza mate en la
casilla h8 y también la torre en
la casilla al queda indefensa. Sin
embargo, el segundo jugador cal­
cula un poco más allá.
40. . . . i. h3+ !
29. . . . � f3 !
4 1 . c;i> x h3 �f6
Amenaza la vulgar 30 . . . . i. e4
Y las blancas se rindieron
que no se puede impedir ni con
(O: 1 ), p orque con la desventaj a
3 0 . llJ d 2 , a causa de 30 . ...
d e calid ad la lucha e s desespera­
1I x d2 ! , o también 30 . . . . i. h3 !
da.
30. 1I d8+ i. f8
31. � g2 �e2
32. �fl �c2 ! PARTIDA N.º 37
33. t2J d2 lskov-Jansa
Svendborg, 1 981
A 3 3 . � x c5?. 33 . . . . i. h3 ! da
la puntilla, porque 34. �e l , para l. d4 llJ f6
defender el punto f2, sería repli­ 2. c4 g6
cad a con 34 . . . . �e4, producien­ 3. t2J c3 d5
do una situación de mate inevi­ 4. c x d5 llJ x d5
table. 5. g3 i. g7
6. i. g2 t2J x c3
33. � c3
7. b x c3
••.

c5
Además de que el caballo está 8. e3 tLl c6
«en el aire», se amenaza también 9. lLl e2
34 . . . . i::r a l .
(DIAGRAMA 1 27)
34. e4 � e6 !
E l ataque directo contra e l en­ 9. ..• i. d7 !?
roque es más fuerte incluso que
Un plan que raramente aplica­
ganar la dama.
do, pero que merece atención, re­
35. �d3 l:l: a l+ lacionado con la rápida i::r c8,
36. 'it> g2 �el apartand o la torre de la diagonal
37. �fl del i. g2.

1 40
13. c x d4
A 1 3 . ll x b7 1 3 . . . . e5 1 4 . lll d5
.t e6 ! favorece a las negras.
13.. . . . b6
14. i. d2
128

Otras continuaciones popula­


res tampoco ofrecen ventaj a a las
blancas .
1 ) 1 1 . ll b l b6 1 2. d x c5 b x c5
1 3 . c4 lll a5 1 4 . 'ff c2 0-0 1 5 . .ib2
14. . . . e5!
.i f5 16 . .t e4 .te6 (Kirillov-Sue­
tin, Sochi, 1 9 6 1 ) . Después de la temática ruptu­
2 ) 1 1 . a4 lti a5 1 2. e 4 0-0 1 3 . ra del centro, se abre la diagonal
d 5 e6 ! 1 4 . ll a 2 exd5 1 5 . e x d 5 para el i. g7 y la posición del se­
:S: e8 (Gligoric-Korchnoi, match gundo j ugador es ya preferible.
Y u g o s l a v i a- U n i ó n S o viétic a ,
15. d x e5 lll x e5
1 967). ll e8
16. i. b4
3) 1 1 . .i a3 'ff a5 12. 'i!fb3 'ff a6
1 7 . lti d5 a5!
1 3 . lll f4 b6 14. :!I fe l lll a5 1 5 .
'i!f d l lll c4 1 6 . .t c I !f a4 ! (Geller­ U na intercalación necesaria,
Bronstein, Amsterdam, 1 956). d ado que 1 7 . . . . i. g4 1 8 . f3 .i e6
Las negras, en todas las alter­ aparentem,ente bueno sería refu­
nativas, resuelven el problema de tado con 1 7 . lti e7+ ! y la pérdida
apertura y obtienen una posición de calidad .
cómoda.
18. i. c3
El intento de innovación 1 1 .
lll f4 de las blancas tampoco in­ Existen posiciones confusas,
quieta a las negras . respecto a las cuales, suele decir­
se que ambas p artes están muy
1 1 . ... 0-0
mal. Actualmente la verdad es
12. ll bl c x d4
precisamente la inversa, ya que
1 2 . . . . b6? ! 1 3 . d x c5 bxc5 1 4 . tanto las blancas , como las ne­
ll b 7 ll c7? pierde p o r 1 5 . i_ x c6 ! gras tienen las piezas colocadas
(Jansa) . de manera «ideal», o sea, que

141
ambas p artes están bien. Sin em­ día defender o mantener el peón
bargo, las negras son quienes en­ d4.
cuentran un objetivo concreto.
25. . . . :!i x d4
18. ... i. g4 26. :!i a l
1 9 . f3
129
No se puede evitar el debilita­
miento de la cadena de peones,
porque si 1 9 . �b3, después de
19 . . . . i. e2 se amenaza 20 . . . .
.i c4 y s i 1 9 . �a4, 1 9 . . . . :!i c4.
19. ... i. e6
20. i, x eS
Se hace evidente que despren­
derse de la p arej a de alfiles, en
esta p osición abierta, sería desfa­
vorable, pero 20. f4? se refuta 26. . . . :!i c2 !?
por la vía táctica. 20 . . . . lti c4 2 1 .
Dirige la lucha al terreno tác­
i, x g7 ,! x d5 ! 22. � x d 5 � x d 5
tico, explotando el hecho de que
23. i, x d5 liJ xe3 2 4 . :!i fe l liJ x d5 !
se puede ocupar la segund a fila
25. :¡::¡: xe8+ n xe8 26. i. d4 1l: d 8 !
con las torres .
(26 . . . . 1l: b8 2 7 . :!i b5) 2 7 . a 4 f6
También ganaría l a co nse-
28. :!i b5 :!i d6 favorece a las ne­
cuente 26 . . . . .id7 27. :!i a6 lI c5.
gras . A 22. i, x d5 puede interca­
larse 22 . . . . liJ x e3 ! también con 27. f4 i. d S !
ventaj a de las negras . 28. i. fl
20. . . . �x dS Al cambiar los alfiles, la pene­
21. _i x g7 @ x g7 tración de las torres decide la lu­
22. a4? cha.
Ahora se requiere una j ugad a
Ofrece más chances p ara las
previa, para evitar 29. n d6.
tablas 22. :!i x b6 �xd l 23 . :!i x d l
i, x a2 24. l::J: d 2 ! , aunque tras 24. 28. ... i.e4
. . . :!i e l + 25. @ f2 .ic4 se amena­ 29. JI el 1l: x a4
za, con fuerza el avance del peón
Con esto prácticamente se de­
«a» .
cide la lucha; el primer j ugador
22. ... �es no pudo hacer nada contra el
23. �d4 � x d4 avance del peón «a».
24. ex d4 1l: ed8
30. :!i a6 .i. dS
25. :!i x b6
3 1 . :!i e S 1:i: d2
Por la amenaza :!i c4 no se po- 32. fS

1 42
A 32. :11 d6 sigue 32 . . . . :i1 ad4, V ale la pena s aber que la res­
y el peón «a>> sigue adelante. puesta correcta es 4. . . . cxd5.
Unos trabaj o s teóricos ponen
32. . . . 1I al
signo de admiración a 4 . . . . b5,
33. f6+ 'it> h6
aunque según las lecciones de la
34. lil: x d5
partida Furman-Saidy, Talinn,
No es s olución, pero tampoco 1 97 1 , las blancas obtienen cierta
lo es 34. n a7 :11 g2+ ! ventaj a. Prosiguió 5. d x c6 bxc4
6. cx d7+ lll bxd7 7. i. g2 :11 b8 8 .
34. . . . n x d5
lll c3 i. g7 9 . lll f3 0-0 1 0 . "i!V a4
35. 'it> f2 :11 f5+
lll b6 1 1 . "i!V a3 lll fd5 1 2 . 0-0 y a
Las blancas se rindieron (O: 1 ) . pesar de que las negras obtuvie­
ron buen j uego para sus piezas ,
se hallaron debilidades estructu­
PARTIDA N .º 38 rales en su p osición.
Tukmakov-Uhlmann Nos dedicaremos al tema en el
Szirák, 1 985 capítulo 8 , en relación a la par­
tida Dzindzihasvili-Adorj án.
l . d4 lll f6
2. c4 g6 4. lll f3 i. g7
3. g3 c6 5. i. g2 d5
6. "i!Vb3
Las blancas, además de lo enu­
merado, tienen diversas alterna­
tivas . Vamos a reseñar las más
importantes después de 6. 0-0
0-0 .
1 ) 7. lll bd2 i. f5 (también sir­
ve 7 . . . . a5 . La p artid a Kaplan­
Keene, H astings, 1 967 / 68 prosi­
guió: 8. b3 lll e4 9. i. b2 a4 ! 1 0 .
b x a4 "i!V a5 1 1 . cxd5 lll xd2 1 2 .
lti x d2 c x d 5 1 3 . lll b3 "i!V d 8 1 4 . a5
Si las blancas retrasan lll c3, la lll c6 1 5 . i. c3 e6 1 6 . n c 1 b6! 1 7 .
j ugada d7-d5 pueda prepararse a x b 6 n x a2 y después d e recupe­
de esta manera, para que en caso rar el peón b6 las negras alcan­
de cambiar en d 5 , las negras pue­ zaron una p osición cómoda) 8 .
dan recapturar con el peón «C». b3 lll e4 9 . J. b2 lll d7 1 0 . lll h4
No obstante, el primer jugad or lll xd2 1 1 . "t!V x d2 i. e6 1 2 . e4 d x e4
puede mover 4 . d5 también, ata­ 1 3 . i_ x e4 i. h3 1 4 . :S: e l :S: e8 1 5 .
j ando el plan del enemigo . Con i. h l "i!Vc7 con chances parecidas
ello, prácticamente nos hallamos ( V u k i c - P i e t z s c h , S a r aj e v o ,
en el Sistema Anti-Grünfeld . 1 967).

1 43
2) 7 . b3 a5 8 . lü c3 lü e4 9. das subsiguientes (R. Byrne-Fis­
i. b2 lLJ x c3 1 0 . i_ x c3 J. f5 1 1 . cher y Browne-Kavalek) .
� e l .i e4 1 2 . � d 2 lll d7 1 3 .
ll fd l , con contraj uego p o r a4,
como en la partida Ivkov-Uhl­
mann, Rovij n-Zagreb, 1 970.
En el encuentro Tahl-Düry,
Berlín Occidental, 1 986, en lugar
de 9 . . . . lLi xc3 se j ugó 9 . . . . i. f5 ! ?
y el maestro húngaro realizó e l
cambio solamente después de 1 0 .
lll h 4 . Prosiguió: 1 0 . . . . lll xc3 1 1 .
i_ x c3 .i e6 1 2. �d3 lü a6 1 3 . e4? !
lll b4 ! ( 1 3 . . . . d x c4 1 4 . b x c4 lü c5
es insuficiente por 1 5 . �c2) 1 4 .
6. ... a5!?
�d2 d x c4 1 5 . b x c4 ,i x c4 1 6.
ll fd l c5 ! ? 1 7 . d5 i_ x c3 1 8 . � x c3 No ved ad en esta posición.
,i x a2 ! 1 9 . :!:i'. d2 b5 20. � x c5 ! Antes, la oposición con �b6
con complicaciones y chances re­ era lo usual. Por ejemplo: 6 . . . .
cíprocas . Según el ex-campeón 0-0 7. 0-0 �b6 8 . lü c3 .i e6 9 .
mundial, sería más fuerte 1 6. e5 ! , lll a4? ! (9. c 5 �a6 ! con igualdad)
con decisiva ventaja para las ne­ 9 . . . . � x b3 1 0 . axb3 lü a6 ( 1 0 . . . .
, gras. dx c4? 1 1 . lü b6 ! ) 1 1 . lll g5 i. f5 1 2.
3) 7 . � a4 lll e4 ! 8 . lll c3 lü d7 .i f4 � fd8 (T. Petrosian-Stean,
9. cxd5 lll x c3 1 0 . bxc3 cxd5 l l . Olimpiada, Buenos Aires, 1 978),
�b4 :!:i'. e8 1 2 . .t f4 lü b6 1 3 . a4 U 8 . . . . ll d 8 9 . � d l � x b3 1 0 .

lll c4 1 4 . e4 e6 con posición esta­ ax b3 J. f5 1 1 . lll e l lll a6 ( L . Por­


ble, Panno-Andersson, Las Pal­ tisch-H ort, Tilburg, 1 979). En
mas, 1 97 3 . ambos casos las negras igualaron
4 ) 7 . lll c3 . En tal caso las ne­ las p osibilidades.
gras pueden tomar el peón, cuya Con la j ugada del texto, las
recuperación no es muy sencilla. blancas no son capaces de impe­
Esto ya fue comprobad o tam­ dir a5-a4 mediante 7. lü c3? por­
bién por el creador de la apertu­ que a pesar de lo dicho podría j u­
ra, Grünfeld, contra Colle ( Me­ garse 7 . . . . a4 ! y después de 8 .
ran o , 1 924) . Prosigui ó : 7 . . . . lll x a4 d x c4, la dama n o puede
d x c4 ! 8 . e 4 lü bd7 9 . �e2 lll b6 tomar el peón de c4, a causa de
10. � d l h6 l l . lll e5 .i e6 1 2. d5 la horquilla 9 . . . . b5 . .
cxd5 1 3 . exd5 J. f5 1 4 . lll x c4
7 . .i f4 a4
lll x c4 1 5 . � x c4 �d7, con bue­
8. � b4 lll bd7
nas perspectivas para las negras .
9 . 0-0 �b6!
5) La más divulgada 6. cxd5 la
encontraremos en las dos parti- A las negras no les urge enro-

1 44
car, es más importante la acció n 24. h4 lI d4
contra el punto «C4». Después 25. c;!f f2 JiI aa4 !
del cambio de d amas, las negras , 26. ll: c3 ! c;!;i b8
evidentemente, superaron las di­
26 . . . . ,i x a2 27. It a l i. d5 2 8 .
ficultades de la apertura.
I!: c x a3 It x a3 2 9 . lI x a3 conduce
10. 't!f x b6 li:i x b6 a cambios , que alivian la situa­
1 1 . c5 ll:i c4 ! ción de las blancas .
Finalmente n o gana e l peón, 27. c;!;i e3 i. d5
pero la j ugad a del texto es mu­ 28. I!: x a3?
cho más activa que 1 1 . tLi bd7.
Es el inicio de una combina­
12. lLi eS ! ll:i x b2 ción errónea, pues omite la inter­
13. tti a3 calación realizada por su adver­
sario. El gran maestro soviético
Porque en caso contrario, las
tenía que esperar con 28. c;!f f2 ,
negras son quienes j uegan a4, re­
¿qué harían, entonces, las ne­
forzand o la posición de su caba­
gras?
llo.
13. ... li:i d7 132
14. lI abl ll:i x e5
15. _t x e5 .t x e5
16. d x e5 lLi c4
17. t2J x c4 dxc4
18. l:Hcl c;!;i d8 !
Con l a maniobra del rey de­
fiende su peón de la casilla b7,
permitiend o e l d e s arrollo del
i. c8 .

19. I!: x c4 c;!;i c7


20. � e4 28 . . . . I!: xf4 !
2 9 . li ab3
A 20. a3 , que bloquea el peón
a4, se puede j ugar 20. i. e6 2 1 . U n a j u g ad a ap arentemente
I!: c3 I!: hd8. E n cambio, a 2 1 . fuerte, ya que después de 29.
I!: cb4? l a réplica e s 2 1 . . . . i. b3 ! i, x b3? 30. axb3 ambas torres ne­
y se demuestra l a debilidad del gras estarían atacadas y las blan­
peón c5. cas terminarían el pleito con una
pieza de más . Además, se ame­
20. ... I!: d 8 naza tomar el peón de b 7.
21. R. d3 i. e6
29. . . . I!: fe4+ ! !
22. I!: c2 a3
23. f4 h5 Precisamente esto fue l o que

1 45
omitió en sus cálculos del primer PARTIDA N.º 39
j ugador. El motivo básico es: 30. R. Byrne-Fischer
i_ x e4 Il:X e4+ 3 1 . @d3 i,. x b3 32. Nueva York, 1963
@ x e4 i. c2+ y las negras tienen
pieza de más . Si el rey no se tras­ l. d4 lll f6
lada a la casilla d3, después del 2. c4 g6
j aque 30 . . . . lI x e4+ el segundo 3. g3 c6
jugador triunfa sin problemas, 4. J. g2 d5
con su peón de más , de manera 5. c x d5 c x d5
similar a lo sucedido en la parti­ 6. lb c3 i. g7
da. 7. e3

30. 'i!? f2 i, x b3
31. a x b3 l:i ab4
32. � x e4 l:i x e4
33. 'i!? f3 ;¡¡¡: x e5

Además de la ventaja material,


el gran maestro Uhlmann tiene
mej or estructura de peones, por
lo que no le resulta difícil cose­
char el punto entero .

34. b4 l:l: d5
Las blancas se desvían de la
35. @ e3 @ c7 continuación más frecuente. 7.
36. l:l: al e5
lll f3 0-0 8. 0-0 lb e4 u 8. lb e5 . La
37. l:i a8 l:i d8 primera la analizamos en la pró­
38. l:i a3 l:i d4 xima p artida, y en cuanto a la úl­
39. l:i: b3 @ d7 terior consideramos buena la es­
tructura aplicada en la p artid a
La activación del rey acaba Dzindzihasvili-Henley, EE. U U .
con la lucha. No sirve 40. b5 por­ 1 980. Esta evolucionó 8 . . . . lb c6
que con 40 . . . . JIc4 le gana otro 9. lb x c6 b x c6 1 0 . 0-0 e5 ! ? 1 1 .
peón más. d x e5 lb g4 1 2 . lll a4 lb x e5 1 3 .
.t e3 't!V a5 1 4 . i. d4 l:i e8 1 5 . li c l
40 . @ f3 @ e6 i. f5 con j uego activo . A la inge­
41 . e4 f5
nua 1 6 . b3? las negras pueden j u­
43 . exf5+ J. xf5 gar 1 6 . . . . lll d3 ! ! 1 7 . exd3 i_ x d4
1 8 . l:i x c6 n e5 con fuerte inicia­
Las blancas se rindieron (0: 1 ) , tiva por el peón.
porque a 4 3 . @ e3 seguiría 43 . . . .
@ g4 y n o s e puede evitar l a de­ 7. ... 0-0
rrota. 8. lb ge2 lll c6

1 46
9. 0-0 b6 En tales posiciones siempre
1 0 . b3 produce inquietud decidir la ubi­
cación de cad a una de las torres .
Mediante 1 0 . ill f4 podría obli­
En este cas o , el primer j ugado r
garse al segundo j ugad or a mo-
no tuvo suerte en la elección. Se­
ver 10 . . . . e6, con chances iguales.
gún Fischer la jugad a correcta
1 0 . ... .t a6 era 1 4 . :!:i ad l ! a la que se podía
·

1 1 . i. a3 l:I e8 reaccionar con 14 . . . . 'ff c 8 ! , con


1 2 . 'ff d2? las siguientes alternativas :
1 ) 1 5 . ilJ xd 5 ilJ xd5 1 6 . i_ x d5
A la prevista e7-e5 era eviden­
ll: d8 1 7 . f4 lÍ x d 5 ! 1 8 . 'ff x d 5
te y recomend able 1 2 . � e l .
i. b7 1 9 . 'ff d 8+ 'ff x d 8 20. l:I x d8+
12. . .
. e5! l:I x d 8 2 1 . fx e5 .,i x e5, con mej o r
final. M ás arriesgado, en lugar
Con esto las negras se apode­
de 1 9 . 'ff d 8+, es j ugar 1 9 . 'ff d 2? ! ,
ran de la iniciativa. Después del
que pueda replicarse con 1 9 . . . .
cambio de peones en la casilla e5,
'ff h3 20. ill d4 ill g4 2 1 . ill c2! (2 1 .
ambas torres blancas entran en
� fe l ilJ x e3 ! ) 2 1 . . . . h5 ! , con fe­
situación delicada, pues les ame­
roz ataque de las negras .
nazan los alfiles a distancia.
2) 1 5 . 'ff c l ill e4 ! 1 6 . ill xd5
13. d x e5 i_ x e2 ! 1 7 . .,i xe4 'it> h8 1 8 . 'ff xc8
� ax c8 19. ill e7 l:I c7 20. Ji c l
Esto es agua para el molino de
l:I d7 2 1 . � fe l .i f3 ! y las negras
las negras ; el peón ubicado en la
o b t i e n e n c a l i d ad de ventaj a,
casilla d5 de ninguna manera
c o m o m í n i m o , c o n s i d erando
puede tomarse. H ubiera sido
que, por ejemplo, a 22. i. b l p � ­
más seguro mantener la tensión
día seguir 22 . . . . .i f6 y despues
mediante 1 3 . � fe l , seguido de
de 23. ill c8 .i b7 24. ll'i d6 ill f3+
� ac l .
25. 'it> fl .i a6+ 26. @ g2, la torre
13. ... il:l x e5 ubicada en e l puede tomarse con
14. � fdl? j aque.
3) 1 5 . li c l 'ff d 7 1 6. l:I cd l
� ad8 y las negras, ganando u!l
tiempo importante, han protegi­
do el peón d5 y su posición es
mucho más activa.
4) Finalmente, a 1 5 i. b2, lo
relativamente mej or, puede con­
testarse con 1 l . . . . 'ff f5 con j ue­
go más activo, dado que en este
caso también es tabú el peón d 5 .

14. ... ll'i d3

1 47
1 5 . 'ti' c2 Evidentemente, n o aspira a ga­
nar material, con 1 8 . . . tlJ xd 1 ?,
1 5 . ll:\ d4 tt:J e4 1 6 . tl:J x e4 d x e4
.

porque después de 1 9 . :¡:¡: x d l , t � ­


1 7. i. b2 1:i: c8, ó 1 5 . tl:J f4 tt:J e4 1 6.
davía se puede mantener la posi­
tt:J x e4 d x e4 1 7 . 1:i: ab l 1:i: c8 , con
ción blanca.
ventaj a explícita para las negras .
Después de eliminar el i. g2,
Esta última es ilustrada sugesti­
Fischer, con la apertura de la
vamente por Fischer: 1 8 . tlJ x d 3
diagonal h l -a8, decide la lucha.
i. c3 ! 19. 'ti'e2 i_ x d3 20 . 'ti'g4 f5
2 1 . 'if h 3 i_ x b l ! 2 2 . 1:l'. x d 8 19. @ x g2 d4!
1:l: e x d 8 23 . i. fl 1:i: d l 24. @ g2 20. ll:\ x d4 i. b7+
i. d3 ! 25. i, x d3 exd3, con posi­ 2 1 . @ fl
ción ganadora. A 1 5 . f3 , 15 . . . .
Si 2 1 . @ g l , 2 1 . . . . i_ x d4+ 22.
i. h6 p odría provocar 1 6 . f4 y
i, x d4 1:i: e l + 23. @ f2 'if x d4 24.
después de 1 6 . . . . i. g7, vuelve a
1:l: x d 4 n x a l , obtiene ventaj a
amenazar con gran fuerza tl:J e4.
material decisiva. Si 2 1 . @ f2, el
En cambio, con la jugada del
camino hacia la victoria es 2 1 . . . .
texto, el ex-campeón americano
'ti'd7 22. n ac l (22. tt:J f3 'ti'c6
destruye por medios tácticos el
gana una pieza) 22 . . . . 'ti' h3 23.
enroque de su rival.
tt:J f3 i. h6 24. 'ti'd3 i. e3+ 25.
'if x e3 n x e3 26. @ xe3 1:i: e8+ 27.
@ f2 'ti'f5 .
21. ... 'ti'd7 !
Las b l ancas abandonaron
(O: 1).
Fischer señaló que a 2 2 . 'ti'f2
disponía de una hermosa victo­
r i a c o n 2 2 . 'ti' h 3 + 2 3 . @ g l
1:i: e l + ! ! 24. 1:!: xe l i, x d4. En caso
de 22. ttJ bd5, la lucha se acaba
con 22 . . . . 'ti' h3+ 23. @ g l i. h6 .
15 . . . . ttJ x f2 !
1 6 . @ x f2 tt:J g4+
PARTIDA N .º 40
1 7 . @ gl
Browne-Kavalek
Sólarnente para completar el Buenos Aires, 1 980
comentario anotarnos que 1 7 .
l. d4 tt:J g6
@ f3? co.n duce a l mate en tres: 1 7 .
2. c4 g6
:¡:¡: x e 3 + 1 8 . @ x g4 i. c8+ 1 9 .
g3
• . •

3. c6
@ f4 i. h6++.
4. i. g2 d5
17 . . . . ttJ x e3 5. c x d5 c x d5
1 8 . 'ti' d 2 ttJ x g2 ! 6. tt:J f3 i. g7

1 48
7. 0-0 0-0 1) 9. lLi e5 lLi xc3 1 0 . bxc3 lLi c6
8 . lh c3 1 1 . tlJ x c6 b x c6 1 2 . � a4 ( 1 2. e4
i. e6 1 3 . i. a3 d x e4 1 4 . i_ x e4
i. d5 con paridad) 12 . . . . �b6 1 3 .
i. a3 � a6 1 4 . � x a6 i, x a6 1 5 .
Ií: fb l ( 1 5 . Ií: fe l Ii: fe8 1 6 . i. f l
i. f8 c o n posición más o menos
igu al, Schmidt-Timman, Wij k
aan Zee, 1 975) 1 5 . . . . i, x e2 1 6 .
i. x e 7 !I fb8 , c o n absoluta sime­
tría en la décimosexta j ugada ( ! )
e n la partida Smej kal-M ariotti,
Milán, 1 975.
2) 9. llJ x e4 d x e4 10. lLi e 5
(tampoco ofrece ventaj a 1 0 . lLi g5
U na de las posiciones básicas � x d4 1 1 . � x d4 -En el encuen­
del sistema. Las negras pueden t r o T. P e t r o s i an - G e l l e r , 25º
mantener la simetría con 8. . . . C a m p e o n at o S o v iético , 1 9 5 8
lLi c6, pero las blancas consiguen pro s iguió 1 1 . tlJ x e4 lLi c6 1 2 .
la iniciativa con 9. lLi e5 ! . � b 3 i. f5 1 3 . th c3 � b 6 1 4 .
E n e l encuentro Botvinnik­ � x b6 axb6 con rápido empate­
Smyslov, en el match por el títu­ ! l . . . . .i xd4 1 2. ttJ x e4 lLi c6 13 .
lo de campeón mundial, 1 957, lLi c3 Ií: d8 1 4 . li: d l i. e6 1 5 . i. e3
prosiguió : 9 . . . . i. f5 1 0. llJ x c6 ,i x e3 1 6. fx e3 lLi e 5 ! y el segun­
b x c6 I l . lLi a4 lLi d 7 1 2 . b3 e5 ( 1 2 . d o j ugador estaba mej or en la
. . . c5 1 3 . i. b2 c x d 4 1 4 . i. x d 4 e 6 partida Donner-Botvinnik, Wij k
1 5 . li: e l con mejores chances aan Zee, 1 969) 10 . . . . �b6 !?
para las blancas , Botvinnik, Es­
. .. . z• • •
137 . z
trin) 1 3 . d x e5 i_ x e5 14. i. h6 .... ... . . -
li: e8 1 5 . li: e l li: c8 1 6. �d2 con
ligera ventaj a para las blancas .
. ... . . ... . .
En la partid a Schmidt-Uhlmann, .. . . � . . ... .
La H abana, 1 966, después de 9 . - - � -
. . . ttJ x e5 1 0 . d xe5 th g4 1 1 . llJ x d5
llJ x e5 1 2. �b3 e6 1 3 . lLi c3 � a5 •O •D •
.t D O
w
14. li: d l li: b8 1 5 . i. d2 las negras - - - D
no lograron la igualdad . �n • � n �n
8. . . . lLi e4

u •1fm
- • :¡;¡¡: m

9. i. f4? !
U na innovación que parece de
Se aparta de las continuacio­ suma importancia respecto a las
nes convencionales. Vamos a re­ j ugadas anteriormente aplicadas,
señar éstas también: que se vio por primera vez en

1 49
Roma, 1 982 entre Mariotti (ne­ Las negras se despliegan con­
gras) y M arovic. El encuentro si­ tra los golpes c4 y e4 respectiva­
guió: 1 1 . lll c4 ( 1 1 . J. xe4 ll d8 ! ) mente. Si lo logran, consiguen
1 1 . . . . � a6 1 2 . b 3 li d 8 1 3 . J. b2 ventaj a gracias a la debilidad de
lti c6 1 4. e3 f5 1 5 . �e2 e5 1 6 . los puntos c3 y c4.
dxe5 ltJ x e5 1 7 . J. x e5 J. x e5 1 8 .
13. lLi d2 lI c8
lI fd l .i e6 y el italiano obtuvo
14. �a4 b6
una posición excelente.
15. lti b3?
En lugar de 10 . . . . �b6 ! sería
inferior 10 . . . . f6, por 1 1 . �b3+ De todos modos había que
e6 1 2 . lll c4 lti c6 1 3 . e3 f5 14. f3 ! mover 1 5 . e4 para que, después
y la posición de las blancas es de 1 5 . . . . d x e4 1 6 . llJ x e4, por lo
preferible, como en la p artida menos sus piezas fueran activas .
Pfl e g e r - G hitescu, Hamburg o , No obstante, tras 1 6 . . . . �d7 ! la
1 96 5; asimismo 1 0 . . . . �d5 y tras posición de las negras es supe­
1 1 . b3 f6 1 2. lti c4 lti c6 1 3 . J. b2 rior.
f5 1 4 . f3 ! liJ x d4 1 5 . fx e4 �c5 1 6 . 138
e3 lti b5 1 7 . i_ xg7 � x g7 1 8 . e x f5 , • •�
. Bí �
- ··.
las blancas logran ventaj a según � • � & �
- - - - � .t.
las lecciones de la partid a S avon­
Ribli, Debrecen, 1 970. m B B .t. B
• B .t. B .t. B
9. . . . lLi x c3
,.w,m
gm � �
C M m
m
En el encuentro Bohm-Van m "Z.JC
m .r.-- � m m � �
der Sterren, Hilversum, 1 984, se
� - B l\ D i. D
j ugó 9 . . . . lti c6. Tampoco es in­ • � B �
diferente la secuencia de las ju­ • � ti �
gadas de apertura:
l) d4 lti f6 2. g3 d5 3. i. g2 g6 15. ..• J.d7!
4. lti f3 i. g7 5. 0-0 0-0 6 . .i f4 c5 16. � a3?
7. c3 cxd4 8. cxd4 lti c6 9. lti c3 Omite una j ugada «oculta»,
lti e4. (Se puede llegar a la mis­ después de la cual la d ama que­
ma posición con p. e.: l. g3 c5 2. da encerrad a. H abía que j ugar
i. g2 lti c6 3. lti f3 g6 4 . c3 J. g7 1 6 . �b4 11 c4 1 7 . �a3 lI a4 1 8 .
5 . d4 c x d4, etc.) La partid a pro­ �b2 J. e6, s alvándose a costa de
blema prosiguió: 10. lI el J. e6 desventaj a posicional.
1 1 . lLi b5 ? ! lI c8 1 2 . � a4 �b6 1 3 .
e 3 a6 1 4 . lLi a3 h 6 y las negras 16. . . . lti c4
quedaron muy bien. 17. � x a7
1 7 . � b4?? a5 y estamos en el
10. b x c3 lti c6
callejón sin s alida.
1 1 . lI el lti a5
1 2 . 1:[ el J. f5 17. . . . .i c 6 !

1 50
Precisamente esto fue lo que se 22 . . .. lI x a2
omitió. Amenaza 18 . . . . e5 ! se­ 23. e6 �a3 !
guida de � a8, capturando la
dama. Las blancas no tienen re­ Además de defender los pun­
cursos y sólo les restan las com­ tos d6 y e7, ataca también el pun­
plicaciones tácticas . to c3 .
1 8 . e4 e5!
24. e7 � e8
1 9 . d x e5
25. lü b4 i, x c3
Después de 1 9 . exd5 lI a8 ya 26. ll\ x a2 i, x el
podrían capitular. li:
27. � xel x e7
19. ... I!: a8
Lo más sencillo.
20. lll d4 lI xa7
21. llJ x c6 �a8
28. � el �xa2
22. exd5? !
29. d6 It d7
22. llJ x a7 � x a7 23. exd5 lI e8 30. i. d5 b5
sería más resistente, pero a largo 31. � el �a5
plazo tampoco brinda esperanza
alguna. Las blancas se rindieron (O: 1 ) .

151
7. SISTEMAS UROS

Además de las continuaciones disponen de dos continuaciones


examinadas en los seis primeros satisfactorias, entre las cuales,
capítulos, las blancas disponen estudiaremos 6 . . . . ll:l x c3 , según
de otras posibilidades también. la partida n.º 42, Smejkal-Ribli.
En el presente reseñamos siste­ c) l . d4- lll f6 2. c4 g6 3. lll c3
mas menos usuales: d5 4 . lll f3 i. g7 5 . � a4+, varian­
a) l . d4 lll f6 2. c4 g6 3. lü c3 te Flohr.
d5 4. ll:\ f3 i. g7 5 . cxd5 ll:\ x d5 6. Las blancas tienen como obje­
.! d2, variante Smyslov. tivo obstaculizar el desarrollo de
En esta variante las blancas las negras, mediante el j aque de
pretenden la movilización del la d ama. Sin embargo , después
flanco de d ama lo antes posible, de 5 . . . . i. d 7 ! 6. �b3, las negras
sin realizar la j ugad a e2 - e4. pueden aprovechar el tiempo de
Después de lI c l intentan conse­ más que tienen respecto al siste­
guir ventaj a ej erciendo p resión ma normal con �b3.
en la columna alfil dama. Sin El j aque de d ama también se
embargo, de tal manera tampo­ j ugó en el cuarto movimiento,
co pueden impedir el contrajue­ sin haberse realizado el par de j u­
go c7 - c5. Pero si las negras gadas ll:l f3 , i. g7 , así como des­
quieren evitar los cambios que pués de 5. cxd5 ll:l x d5, en la sex­
puedan producirse y pretenden ta. Al analizar la partida modelo
una lucha más complej a, pueden n.º 43 , Ubilava-Kenguis detalla­
jugar aún ll:\ c6 , ejecutando el rnos estas posibilidades también.
movimiento de liberación e7 - e5, d) l . d4 lll f6 2. c4 g6 3 . f3 .
como veremos en la partid a n.º Actualmente n o e s una conti­
41, Martinovic-Timrnan. n u ac i ó n m u y p o p u l a r , p e r o
b) l . d4 ll:\ f6 2. c4 g6 3. lll c3 Alekhine, en su época lo aplicó
d5 4. lll f3 i. g7 5 . cxd5 lll xd5 6. con agrad o . Entre los grandes
� b3. maestros contemporáneos pode­
Las blancas en e s t a alternati­ rnos encontrarlo en el repertorio
va tampoco mueven e2 - e4, sino, de Gheorghiu, y lo ha aplicad o
que medi ante la salida de la también Korchnoi a quien le gus­
dama, aspiran a expulsar el ca­ tan los caminos poco trillad os.
ballo central instalado en d 5 , Nuestra p artida modelo presen­
atacando a la vez e l peón b7 y, ta la lucha relativamente recien­
en ciertos casos, obstaculizando te, precisamente entre estos dos
el desarrollo del i. c8 . Las negras ajedrecistas.

1 52
En comparación con las tres Con esta j ugad a de alfil, las
variantes anteriores, las blancas, blancas defienden el caballo, pre­
contruyen en ésta un fuerte cen­ parándose para la eventual res­
tro de peones, pero apoyado por puesta c7 - c5, así como permi­
la jugada f3 , lo cual, en ciertos tiendo · la posibilid ad de colocar
casos, significa un debilitamien­ la torre en la casilla e l , con el fin
to. En las variantes relativamen­ de movilizar, lo antes posible, el
te poco analizadas, existe la po­ ala de d ama. Por parte de las
sibilidad de que ambas partes blancas, es una continuación re­
elaboren nuevas ideas, nuevas ju­ lativamente modesta y las negras
gad as . disponen de dos posibilidades sa­
Cabe acotar que la jugad a f3 tisfactorias .
ofrece oportunid ad a las negras
de transponer el j uego a la va­
riante Samisch de la Defensa In­
dia de Rey, con 3 . . . . i. g7 4. e4
d6.
Sobre las cuatro alternativas
indicadas de la defensa Grünfeld
podemos decir que no pertene­
cen a las continuaciones más ac­
tivas, más temáticas de las blan­
cas. En caso de j uego correcto
por parte de las negras, éstas
pueden compensar la p osición y
pueden obtener un medio juego
6. . .. 0-0
prometedor. Las blancas, en mu­
chas ocasiones, las eligen sola­ Conduce a la plena igualdad ,
mente para causar sorpresa, para y a simplificaciones 6 . . . . c5. Por
evitar los caminos más conoci­ ejemplo: 7. l:l: el tlJ x c3 (7. . . .
dos. cx d4? pierde pieza debido a . 8 .
lLJ x d5 y a l mismo tiempo s e en­
cuentra atacado el .i c8) 8. i. x c3
PARTIDA N .º 41 cxd4 9. tl\ x d4 0-0 1 0 . e3 'i!fd5 1 1 .
Martinovic-Timman tll b5 'i!f x d l + 1 2 . l:l: x d l tll c6 1 3 .
Amsterdam, 1 985 i_ x g7 r;!¡ xg7, como e n la partida
Petrosian-Fischer, del match en­
l. tll f3 tll f6 tre la Unión S oviética y el resto
2. d4 g6 del mundo, Belgrado, 1 970 .
3. c4 i. g7
7. I!. el tLJ b6
4. tll c3 d5
5. c x d5 tLJ x d5 La respuesta más frecuente .
6. i. d2 Otro plan, también satisfactorio,

153
es 7 . . . . lti c6 . En el encuentro Jol­ 8. . . . h6
mov-Platonov, 38º Campeonato 9 . i. f4
Soviético, 1 970, después de 8. e3
e5 ! 9 . ltl x d5 �xd5 10. i. c4 �d6
1 1 . d 5 lti e7 12. e4 c6 1 3 . d x c6
llJ x c6 1 4 . i. c3 lti d4, el segundo
jugad o r obtuvo un excelente j ue­
go.

8 . i. g5

Después de 8 . e3 se puede ju­


gar 8 . . . . lll c6 y ni 9. i. b5 puede
impedir e l c o ntragolpe e7-e5 .
Por ejemplo: 9 . . . . e5 1 0 . i_ x c6
exd4! 1 1 . llJ x d4 i, x d4 ( 1 1 . . . .
9. . . . lll c 6 !
b x c6 e s inferior a causa d e 1 2.
lll ce2 ! En el encuentro M ikenas­ Jugando 9 . . . . c 5 hace eviden­
Doroshkevich, 38.º Campeonato te porqué valía la pena que las
Soviético , 1 970, se jugó 12 . . . . blancas perdiesen un tiempo, con
�d5 1 3 . 0-0 � x a2 1 4 . b3 ! � a6 i. g5 . Está bien ilustrado por la
1 5 . � x c6 Ab7 1 6. lI x c7 con ven­ p artid a S e resevski-Niekrasov,
taj a para las blancas) 1 2. e x d4 Unión S oviética, 1 984 en donde
bxc6 y las negras pueden tomar 9 . . . . c5?! 10. d x c5 lll 6d7 1 1 . e4
el peón instalado en la casilla d4 lll c6 1 2. �d2 llJ x c5 1 3 . �e3 !
y al mismo tiempo amenazar 1 3 . �a5 1 4. i, x h6 i, x h6 1 5 . � xh6
. . . i. a6 . (Análisis d e Botvinnik y llJ x e4 1 6 . i. c4 i. f5 1 7 . 0-0 lll f6
Estrin). 1 8 . lb g5 proporcionó una ofen­
Las blancas, en lugar de 1 1 . siva extremad amente fuerte a las
lll xd4 j ugaron 1 1 . i. e4 en la par­ blancas .
tida Balashov-Tukmakov, (37.º
1 0 . e3 g5!
Camp e o n at o S oviético, 1 969),
pero después de 1 1 . . . . d x c3 1 2. Mediante 10 . . . . i. g4 Tukma­
i, x c3 i, x c3+ 1 3 . lI x c3 �e7 1 4 . kov no pudo igualar su posición
� c 2 Ii: e8 1 5 . lll d2 c 6 1 6 . 0-0 con Azmaj parashvili (50.º Cam­
i. e6 Balashov no pud o contar peonato S oviético, 1 983). Prosi­
con ventaj a. guió: 1 1 . i. e2 ,! x f3? 1 2 . ,,i x f3 e5
Con la moderada 9. i. e2 (par­ 1 3 . d x e5 llJ xe5 1 4 . i, x e5 i, xe5
tid a Tisd all�Sax, H astings, 1 5 . i,, x b7 con ventaja de un peón
1 977 / 78), e l gran maestro húnga­ de las blancas . Sería algo mej or
ro fácilmente igualó el j uego con 1 1 . . . . lb b4 1 2 . 0-0 lll 4d5 1 3 .
9 . . . . e5 ! 1 0 . d x e5 lll xe5 1 1 . lll x e5 i. g3 c 6 con una posición pasiva,
J. x e5 1 2. 0-0 i. e6. pero sólida.

1 54
1 1 . .t g3 g4
1 2 . liJ d2
A 1 2. lll h4? ! también puede
contestarse con 1 2 . . . . e5 ! y el ca­
ballo qued a en una posición in­
cómoda en el borde del tablero,
tanto en caso de 1 3 . d x e5 liJ x eS
14. i. e2 i. f6 ! , como de 1 3 . d5?
lll b4 14. e4 i. f6.
1 2 . ... e5!
Esta «agresión al centro» te­
mática indica no la igualdad, diagonal h l -h8, por lo tanto pro­
sino ventaj a de las negras . cura establecer la comunicación
entre sus torres moviendo con el
13. d x e5 lll x e5
rey . Pero el rey ubicad o en el
14. �c2 lll d5
centro ofrece un buen objetivo
15. i., x e5
de ataque p ara las negras . 1 8 .
A 1 5 . liJ x d5 � x d 5 1 6 . � xc7? lll e4? naturalmente puede ser re­
ganando un peón, de 16 . . . . l1 d8 plicada con 1 8 . . . . �c6 y 1 9 . i. d 3
1 7 . lll b3 ( 1 7 . �c2? i. e6 1 8 . b3 f5 ! es más q u e molesta.
l1 ac8 19. �d l n x c I 20. � x c l
18. @ e2 l1 d8
ll'i d3+ 2 1 . J. x d3 � x d 3 , las blan­ �c6
1 9 . l1 hdl
cas quedaron completamente p a­
20. � b3 b6
ralizadas y a 22. lll bl, que pre­
tende evitar 22 . . . . i. c3 , 22 . . . . Obviamente, no 20 . . . . � x g2?,
i. b2 ! gana enseguida) 1 7 . . . . a causa de 2 1 . �g6+ .
i. e6 1 8 . �c5 lll d3+ 1 9 . i_ x d3
2 1 . lll e4
� x d 3 y no hay duda sobre la
ventaj a de las negras . Si 1 5 . a3 , 2 1 . �e4? 2 1 . . . 11 x d2+ ! se im-
.

para evitar 1 5 . . . . ll'i b4, 1 5 . . . . pone enseguida.


liJ x c3 1 6. b x c3 � d 5 ó incluso 1 6. 21. ... i. a6+
. . . �e7 favorecen a las negras .
22. @ el @ g7 !
15. . . . i, x e5
E s oportuno ubicar e l rey en
1 6 . i. c4 ll'i c3
una casilla negra. Concretamen­
17. b x c3
te, se amenaza también 23 . . . . f5 !
(DIAGRAMA 141) 23. f4 gxf3
24. gxf3 f5 !
17. ... �d6 !
25. � g2+ @ h8
Dej a las blancas ante una de­ 26. Ii'. x d8+ :11 x d8
cisión difícil. 1 8 . g3 debilitaría la 27. l1 d l

155
34 . .i f7 lI d8
35. @ f2 J::i: f8
36. i. h5 'tWd3
y en esta p osición desesperada
las blancas perdieron por tiempo
(O: 1 ) .

PARTIDA N.º 42
Smejkal-Ribli
Budapest, 1975
27. . . . :!I e8 ! l. d4 lll f6
2. c4 g6
N o quiere aliviar l a situación
3. lll c3 d5
de su oponente mediante cam­
4. lll f3 i. g7
bios. El motivo de no haber en­
5. c x d5 lll x d 5
tregado su torre era asegurar la
6. 'tW b3
defensa de la casilla g8 y la situa­
ción expuesta del rey blanco . Como ya hemos mencionado
en n u e s t r a i n t r o d ucción, las
28. i. d5 ! 'tWb5
blancas, mediante la salid a de la
29. c4 1Wb4+
d ama, desean expulsar el caballo
30. lll d2
instalado en la casilla d 5 , o for­
A 30. 'tWd2? se impone 30 . . . . zar a las negras a j ugar el movi­
1W a3 ! y d e moverse e l caballo 3 1 . miento p asivo c6. Pero más tar­
. . . i. c3 . de, el hecho de que la d ama se
ubique en la casilla b3, brinda la
30. ... .i g7
posibilidad a las negras de ganar
3 1 . e4
un tiempo y con ello igualar el
Triste obligación. A 3 1 . @ f2, juego.
3 1 . . . . 1Wc5 32. J::!: e l f4 y si 3 1 .
1Wf2, 3 1 . . . . 1Wc3 32. e4 1Wf6 ! es
muy fuerte. En la última opción
sería un grave error 3 1 . . . . i. d4?
porque después de 32 . . . . J::!: xe3+
33. '<t> fl ya no se puede eliminar
las amenazas simultáneas: que el
alfil en la casilla d4, el peón en
h6 estén en peligro y 34. 'tWd8+.
31. ... 'tW d 6
32. 1W g3 f4
33. 1W h4 c6

1 56
6. . . . lb x c3 8. . . . es
Naturalmente, no 6 . . . . c6 que 9. i. e2
obstaculiza el desarrollo activo . En el encuentro Pribyl-Smej­
En cambio, con la jugada del kal, Bratislava, 1 98 3 , también se
texto, también es una continua­ llegó a la igualdad 9 . .i a3 b6 ! 1 0 .
ción adecuad a, de igual valor 6 . Ii: d l � c 7 1 1 . .t e2 ltl d 7 1 2. 0-0
. . . lb b 6 , pero que, debido a s u i. b7 1 3 . c4 cxd4 1 4 . e x d4 Ii: fe8
carácter, conduce a una posición 1 5 . n fel e5 !
diferente. La situación es similar
a la que se había producido des­ 9. . . . b6
pués de la séptima j ugada en la T a m b i é n s i rve 9. . . . lb c6 ,
p a r t i d a P l a c h e t k a-Tukmakov como demuestra la partida Pach­
(variante moderada, capítulo 5). man-Gutman, Netania, 1 98 3 : 1 0.
Sin embargo , vamos a examinar 0-0 lb a5 1 1 . �b5 b6 1 2 . .t a3
otro ejemplo que tiene importan­ i. d7 1 3 . �d3 i. e 6 ! 1 4 . e4 i. c4
cia desde el punto de vista de la 1 5 . �e3 �c8. Y luego de 1 6.
apertura: 6 . .. . lb b6. En el en­ d x c5? � a6 ! 1 7 . lHe l ,l x e2 1 8 .
cuentro Tisdall-Jansa, Aarhus, � x e2 � x e2 1 9 . n xe2 lb c4 20.
1 98 3 , prosiguió : 7 . i. g5 h6 8. .i c l ,i x c3 2 1 . I[ b l Ii: fd8 22.
i. h4 i. e6 9 . �c2 lb c6 10. Ii: d l i. f4 b5 ! y la posición del segun­
lb b4 ! 1 1 . �b l 0-0 1 2. e3 ( 1 2 . d5? do jugador es muy superior.
i_ x c3+ ! 1 3 . b x c3 lb 4x d5 14. � e l
�e8 1 5 . � x h6 f6 ! c o n enorme 10. 0-0 lb c6 !
ventaj a de desarrollo) 12 . . . . .i f5 1 1 . .t a3
1 3 . e4 i. g4 1 4 . d5 g5 1 5 . i. g3 f5 ! También la misma posición se
con buen contraj uego. produj o , con secuencia diferente
7. b x c3 0-0 en la partid a Goglidze-Botvin­
8 . e3 nik, U R S S , 1 935, en donde las
blancas jugaron 1 1 . a4? ! más dé­
Aquí tampoco se puede impe­
bil, y depués de 1 1 . . . . lb a5 1 2.
dir la j ugad a c7-c5. 8. i. a3 ltl d7
� a3 �c7 1 3 . ltl d2 .t b7 1 4 . lb b3
9. e3 c5 1 0 . i. e2 b6 1 1 . 0-0 ltl f6 !
cxd4 1 5 . cxd4 ( 1 5 . lb x a5 d 3 ! 1 6 .
1 2 . Ii: fd l ( 1 2 . d x c5 ? ! n o e s con­
,i x d3 b x a5, c o n ventaj a negra)
veniente por 12. . . . lb e4 ! 1 3 .
1 5 . . . . lb c4 1 6 . �b4 Ii: fc8 1 7 . a5
Ii: ad l �c7 1 4 . cxb6 axb6 1 5 . c4
e5 ! su posición era inferior.
lb c3 1 6 . Ii: d2 .t e6 y a 1 7 . I[ c l
p uede replicarse con 1 7 . . . . (DIAGRAMA 144)
lb x e2+ 1 8 . I[ xe2 b5! 1 2 . . . . �c7
1 1 . ... lb aS
1 3 . Ii: ac l .t b7 14 . .t b2 Ii: fd 8 ,
como en la partida Henley-Tuk­ Como ya hemos mencionado,
makov, Hastings, 1 982/ 8 3 , don­ y como se ha p odido observar en
de el segundo j ugador igualó la las partidas referidas en los aná­
posición. lisis , las negras pueden ganar un

1 57
lb d6 el final será mej o r p ara el
segundo j ugador. No obstante,
esta última sería, de todos mo­
dos, mej o r que la del texto.
20. ... ll xdl+
21. lI x d l i. c6 !
Esto fue l o que omitió e l pri­
mer j ugad or, que ahora pierde su
peón de c4.
22. 'W c2 lb x c4
23 . .i e2
tiempo muy importante a causa
de la posición de la dama enemi­ Las negras, a 23. _i x c5 ganan
ga. calidad con 23 . . . . i. a4 a 2 3.
lb x c5 pieza, c o n 2 3 . . . . lb x a3 . En
12. 'W c2 'Wc7
cambio, con la j ugada del texto,
13. ll acl .t b7
las negras simplifican la posición
14. d x c5 bxc5
y obtienen un final ganado .
15. c4 ll fd8
16. li[ fd l 145

C o n l a s últimas j ugadas de las


blancas p arece más consecuente
1 6. i. b2.
16. . . . l:i ac8
17. lb d2 'Wc6 !
1 8 . i. f3 'Wa6
Amenaza 1 9 . . .. .i xf3 y el ca-
ballo no puede retomar el alfil a
causa de la pérdida del peón c4.
23 . ... lb x a3 !
19. 'Wa4 l:l: d6 !
24. i_ x a6 lb x c2
E r a n e c e s ario d e fe n d e r l a 25. i_ x c8 i_ x e4
dama. 26. i. a6 lb a3
27. ll d7 c4
20. lb e4?
Las negras devuelven volunta­
Error en una posición ya difí­
riamente material, ya que entre­
cil. 20. lb b3? lb xb3 2 1 . 'W x a6
tanto pueden potenciar a su peón
n x a6 ! 22. ,i x b7 ll x a3 2 3 . axb3
«C».
ll b8 conduce a ventaj a de un
peón para las negras y 20. i, x b7 28. ll x e7 i. b l
lLJ x b7 2 1 . "W x a6 :!I x a6 22. lb b l 2 9 . ll x a7 c3

1 58
30. lI a8+ .i f8
3 1 . lI c8 c2
32. \t> fl
O bien 32. i. d3 e l �+ 3 3 .
lI x c I i, x d 3 , c o n ventaj a mate­
rial decisiva.
32. . . . ,! x a2
33. \t> e2 i. e6 !
A l a inmediata 33 . . . . lll c4? po­
dría j ugarse todavía 34. .t xc4
e l � 3 5 . i_ x f7+.
L a réplica más enérgica d e las
34. lI c7 lLl c4 negras .
En la partida Kavalek-Weste­
Y las blancas se rindieron
rinen, Venecia 1 97 1 , prosiguió 5 .
(O: 1 ) .
. . . lti c6? ! 6 . .t g5 ! lb e4 7 . cxd5
ll:l x c3 8 . bxc3 � x d 5 9 . e3 0-0 10.
�b5 ! .i e6 1 1 . lll d2, con ventaj a
PARTIDA N º 43 blanca. Las negras n o lograron
Ubilava-Kengis golpear el centro con c5, ni tam­
URSS, 1 984 poco con e5 y después del cam­
bio de d amas, las blancas avan­
l. d4 lti f6
zan e 3 -e4 y luego amenazan
2. c4 g6
d4-d5.
3. lll c3 d5
Después de 5 . . . . c6 puede ju­
4. lll f3 .i g7
garse 6. cxd5 lLl xd5 7 . e4 lLl b6 8.
5. � a4+
�c2 ! (No era bueno 8 . �d l ; en
Las blancas provocan, me­ l a partida U hlmann-Timman,
diante el j aque de la d ama, 5 . . . . Amsterdam, 1 97 1 , después de 8.
c 6 o 5 . . . . lll c6, impidiendo d e tal . . . i. g4 9 . i. e3 0-0 10. i. e2
·

manera el contraj uego c7-c5 de lll 8d7 1 1 . a4 a5, las negras con­
su adversatio , o sea, pretenden siguieron un juego satisfactorio)
perturbar el desarrollo natural 8. i. g4 9. lll e5 i. e6 1 0 . i. e3 0-0
de su rival, con 5 . . . . .i d7. 1 1 . ll d l lll 8d7 1 2 . lll f3 l:l: c8 1 3 .
La literatura teórica debe a i. e2 i. c4 1 4 . 0-0 �c7 1 5 . 3 .i xe2
Flohr el movimiento 5 . �a4+, 16. lLl xe2 con ventaj a de espacio
quien lo aplicó con éxito en los de las blancas, como en el en­
torneos. cuentro Lilienthal-L. Steiner, Es­
tocolmo, 1 94 8 .
(DIAG RAMA 146)
6 . � b3
5 • ••• i. d7 ! Respecto a la construcción

1 59
con 5 . 't!Yb3 (ver capítulo 2) las d o - U n i ó n S o viética, Londres,
negras disponen de un tiempo de 1 984 fue 5. 't!Y a4+ , después de 4.
más por .i d7 . Al mismo tiempo cxd5 lLl x d 5 , que se desarrolló de
se encuentran indefensos los peo­ la siguiente manera: l . d4 lll f6 2.
nes d5 y b7. El problema, enton­ c4 g6 3. lti c3 d5 4. cxd5 lLl xd5 5 .
ces, consiste en si las blancas 't!Y a4+ lti c6 ! 6 . e 3 lll b6 7 . 't!Yd l
realmente han podido perturbar i. g7 8 . f4? ! (u 8. lll f3 0-0 9 . i. e2
el desarrollo del enemigo o si las e5 1 0 . d5 lll a5 1 1 . e4 c6 con bue­
ne gras pueden aprovechar la nas contrachances) 8 . . . . lll b4 9 .
ventaj a del tiempo . a 3 lti 4d5 1 0 . lll e4 lll f6 ! 1 1 . i. d 3
( 1 1 . ltJ x d6+ e x f6! favorece a las
6 . ... dxc4
negras) 1 1 . . . . ltJ x e4 1 2 . i_ xe4 c5!
7. 't!Y x c4
1 3 . d x c5 't!Y x d l + 14. \f;> x d l lti d7
E v i d e n t e m e nte no sirve 7 . 1 5 . c6 b x c6 1 6 . i, x c6 li b8 y el
't!Y x b7? porque las negras pueden segundo j ugador consiguió exce­
ganar tiempos muy importantes . lentes posibilidades por el peón
En la p artida Kovacs-Paoli, entregado .
Viena, 1 949, se vió 7 . . . . lll c6 8 .
.i f4 ll b8 9 . 't!Y x c7 't!Y x c7 1 0 . 7. ... 0-0
i_ x c7 1i: x b2 1 1 . e3 ( 1 1 . 0-0-0 8. e4
ll b7 1 2 . i. e5 0-0 1 3 . e3 ll c8 con
enorme ventaj a) 1 1 . . . . 0-0 1 2 . En la p artid a Sideif-Zade­
:ri e l li c8 1 3 . i. g3 lti b4 1 4 . lll e5 Dorfman, U R S S , 1 980, las blan­
i. e6, con superioridad negra. cas dieron el j aque 4. 't!Y a4+ des­
Cabe destacar que p recisa­ pués de l . d4 lti f6 2. c4 g6 3. lti c3
mente p ara evitar la captura d 5 . Por tal motivo, tras 4. . . .
dxc4 se j ugó también la secuen­ i. d7 5 . 't!Yb3 d x c4 6. 't!Y x c4 i. g7
cia 5. cxd5 ll:l x d5 6. 't!Y a4+. En 7 . e4 0-0, ahorrando el movi­
tal cas o , la réplica más activa de miento li:l f3 , pudieron j ugar 8 .
las negras es 6 . . . . lll c6 ! e 5 . S i n embargo, e n esta línea, e l
En la p artid a Chistiakov-Fai­ primer j ugador tampoco ha po­
bisovich, Sochi, 1 965, 7. lll xd5 dido lograr ventaja. 8 . . . . lll e8 (8.
't!Yxd5 8 . e3 0-0 9. i.d2 e5 1 0 . . . . i. e6?! el sacrificio típico de
i. c4 't!Y e 4 1 1 . dxe5 i. e 6 ! (o si 1 1 . dama es de valor dudoso a cau­
. . . ltJ x e5? u 1 1 . . . . i. h3? 1 2. sa de 9. exf6 ! ? J. x c4 1 0 . fxg7
i, x f7+) 1 2. ll c l ll:l x e5 permitió \f;> xg7 1 1 . i, x c4 't!Yxd4 1 2 . i. b3).
importante ventaja de las negras . 9 . lti f3 lti a6 ! 10 . .i e2 c6 1 1 . 0-0
También en caso de 1 2. i. b5 .i e6 ( Las blancas de nuevo p a­
't!Y x a4 1 3 . i, x a4 li:l x e5 1 4 . ltJ x e5 gan la s alida prematura de la
.t xe5 podemos hablar de venta­ dama) 12. 't!Y a4 lil ac? 1 3 . lll e4
j a negra. i. d 5 1 4 . lti c5 't!Yc8 1 5 . .i e3 lti e6
El tema de la partid a Korch­ y las negras tienen una posición
noi� Tukmakov, Resto del mun- cómoda.

1 60
9. . .
. c5!
1 0 . d x c5
1 0 . i, x b5? ! i, x b5 1 1 . � x b5
lb x e4 12 .. 0-0 c xd4 1 3 . 'i!fx4 t'b d6
1 4 . 'i!fd5 t'b d7 1 5 . � bxd4 t'b b6
1 6. 'i!fb3 � bc4 1 7 . :¡:¡: d l 'i!fd7
conduce a favor de las negras,
como en la p artida Anikaev-Ma­
lisauskas, U R S S , 1 98 3 .
10. ... � a6
1 1 . e5

8. . . . b5!?

De este modo pretenden las


n e g r a s c o n s eguir ventaj a del
tiempo de más .i d7 . La jugada
se vio anteriormente, pero en
nuestra partid a Kenguis realiza
una nueva idea.
9 . °i!f b3

La aceptación del sacrificio del


11. ... Q:l g4 !
peón es muy arriesgada para el
primer j ugador. Después de 9. E n l a primera presentación de
� x b5? t'b x e4 ! (Es p osible tam­ la variante, la p artida Moiseiev­
bién 9 . . . . i, x b5 1 0 . °i!f x b5 t'b x e4 H onfi, Moscú, 1 970, se j ugó 1 1 .
y si 1 1 . 'i!fb7, entonces 1 1 . . . . c6 . . . � x c5 1 2. 'i!Vb4 t'b a6 1 3 . 'i!fd4
1 2 . 'i!f x a8 'i!f c7 y se amenaza 1 3 . (Si 1 3 . 'i!f a3 , entonces puede se­
. . . t'b d7 capturand o la d ama) 1 0 . guir 13 . . . . b4 14. 'i!f x a6 b x c3 15 .
t'b x c7 ( 1 0. 'i!fd5 c 6 1 1 . 'i!f x e4 e x f6 i, x f6 con ventaj a negra) 1 3 .
i. f5 ! con ventaj a imponente) 1 0 . . . . 'i!f a5 con juego completo.
. . . lb c6 1 1 . � x a8 'i!f a5+ 1 2. i. d2 12. h3
t'b x d2 1 3 . t'b x d2 t'b x d4 las negras
Si 1 2. e6, 1 2 . . . . ,i x e6! 1 3 .
obtienen una fuerte iniciativa. El
'i!f x b5 t'b c7 ! ofrece ventaj a y si
caballo no puede escaparse, ya
1 2. i_ x b5?, después de 12 . . . .
que 14. t'b c7 :¡:¡: c8 1 5 . :¡:¡: e l 'i!f e5+
Ii b 8 l a situación d e las blancas
16 . .t e2 lI x c7 ! gana enseguida.
sería crítica.
Si el peón negro b5 es tabú, la
lucha está decidida, y el tiempo 12. ... � x e5
ganad o con i.d7 es favorable a 13. � x e5 i, x e5
las negras. 14 . .i e3

161
Ahora no sirve 1 4 . i, x b5? Las 1 49
negras, sencill amente , p ueden
co nseguir ventaj a c o n 1 4 . . . .
i, x c3+ 1 5 . b x c3 lll xc3 1 6. 't!Vc4
i_ x b5, ya que de capturarse cual­
quier pieza, las blancas pierden
la posibilidad de enrocar.
14. ... ll c 8
1 5 . ll dl lll x c5
1 6 . 't!f a3? !
Sería algo mej or 1 6. 't!fd5 i. d 6
1 7 . i, x b5 i, x b5 1 8 . llJ x b5 't!f a5+ Amenaza 1 9 . . . . J. x b5 y en
19. lll c3 sin embargo 19 . . . . 't!fa6 ! caso de 20. � xd8 � fx d8 2 1 .
sigue conservando l a ventaja. En ,,i x b 5 , 2 1 . . . . � d i + con mate. A
cambio, si 19 . . . . � fd8?! las blan­ causa del mate tampoco se pue­
cas podrían seguir el combate de tomar el alfil en e5 . En caso
con más chances, tras 20. 0-0 ! de 1 9 . 't!Vb 3 , atacando la torre
i. h2+ 2 1 . @ x h2 ll x d 5 22. lLJ x d5 instalad a en la casilla c2, según
(Kenguis) . el análisis de Kenguis, 1 9 . . . .
't!f a5+ 20. i. d2 � xd2 ! 2 1 . � xd2
16. ... lll a4
.i f4 22. 't!f x b2 i_ x b5 2 3 . i, x b5
17. lll x b5
i. x d2+ 24. 't!f xd2 't!f xb5 lleva a
Mucho favorece al segundo ju­ una p osición ganadora.
gador 1 7 . i, x b5 lll xc3 1 8 . � xd7
1 9 . lll d4 i, x d4
lll x b 5 19. :ll x d 8 lll x a3 20. :ll x c8
20. lI x d4 't!f c7
� xc 8 2 1 . b x a3 � c3 . Sin embar­
2 1 . .i e2?
go, l as negras pueden entrar en
aventuras más complicadas : 1 7 . Acelera la agonía en una posi­
. . . i_ x c3 + ! ? . Por ejemplo: 1 8 . ción y a perdid a. 2 1 . i. a6 e5 22 .
bxc3 .i x b5 1 9 . � x d 8 � fx d 8 20. i. h6 ! lI e8 2 3 . � xd7 't!f x d7 24.
i. d 4 ! a6 con posibilidades de im­ 0-0 prolongaría la supervivencia
ponerse. del primer jugador, pero 24 . . . .
e4 ! n o dej a dudas sobre e l resul­
17. . . . lLJ x b2
tado final.
18. � d5
21. e5!
Intenta mantener la clavada
• .•

22. � d6 � x e2+ !
del alfil, pero su retraso en desa­
23. c;!;> x e2 .i b5+
rrollo ofrece chances tácticas al
24. 'i!;> f3 lll c4
rival.
25. 'i!f c5 e4+ !
(DIAGRAMA 1 49)
L a s b l an c a s a b a n d o naron,
18. ..• lI c2 ! (0: 1 ) porque si 26. @ x e4 se gana

1 62
la torre con 26 . . . . tll x d6+ y si 26. .i f4 ( 7 . e3 ! ?) 7 . . . . e5 8 . .i g5
@ g3 26 . . . . � xd6+. _i x c5 9. i, x f6 i. b4+ 1 0 . @ f2
� x f6 1 1 . ltJ c7+ @ f8 1 2 . tlJ x a8 e4
1 3 . g3 y en lugar de 1 3 . . . . e3+,
PARTIDA Nº 44 el G M .stean sugiere 13 . . . . ltJ e 5 .
Gheorghiu-Korchnoi P o r ej . : 1 4 . �b3 tll g4+ 1 5 . @ g2
Zurih, 1 984 ltJ e3+ con j aque continuo o, 1 4 .
@ g2 tLl xc4, de nuevo c o n la ame­
l. d4 tll f6
naza anterior.
2 . c4 g6
3. f3 4• ••• ltJ x dS
S . e4 liJ b6
6. tll c3 J. g7
7 . .i e3 0-0
Menos buena sería 7 . . . . ltJ c6? !
8 . d 5 ltJ e5 9. i. d4 0-0 1 0 . f4 .i g4
1 1 . i. e2 i, x e2 1 2 . � x e2 ! y des­
pués de cambiar los alfiles de ca­
sillas negras , sería muy molesta
la superioridad en el centro del
primer jugador.
8. f4 !?
Esta j ugada también evita las La otra opción es 8. �d2, a lo
principales variantes de la De­ que puede replicarse con 8 . . . .
fensa Grünfeld . A la respuesta 3 . ltJ c6 9 . 0-0-0 (en l a partida Alek­
. . . d 5 las blancas , en este caso hine-Bogolj ubov, Bled 1 93 1 , se
también, p ueden construir un j ugó 9. d 5 tll e5 1 0 . i. g5 c6 ! 1 1 .
fuerte centro de peones. Sin em­ Ii d 1 cxd5 1 2. exd5 .i f5 1 3 . g4? !
bargo, la j ugad a f3 significa, a su i. d7 1 4 . d6 f6 1 5 . .i h6 .i c6 con
vez, un cierto debilitamiento , por decisiva ventaj a negra) 9 . . . . e5 !
lo tanto las negras pueden crear 1 0 . d5 ltJ d4 1 1 . ltJ b5 (conduj o a
un adecuado contraj uego . un juego complicado 1 1 . f4 c5 !
1 2 . fx e5 .i g4 ! 1 3 . :!::t e l _i xe5 14.
3. . . . dS
h3 i. d7 15. ltJ f3 ll:l x f3 1 6. gxf3
4. cxdS
�e7 en la p artida Enevoldsen­
Merece también atención 4. Bolbochán, D ubrovnik, 1 950.
ltJ c3 , todavía menos probada. Merece atención la sugerencia de
La partid a por correspondencia Stean: en lugar de 14 . . . . .i d7 ,
S i ng l e t o n - W right, Inglaterra, 1 4 . . . . �h4 !?, dificultand o e l de­
1 972 se desarrolló de manera sarrollo del flanco de rey) 1 1 . . . .
muy interesante. Prosiguió : 4 . . . . tlJ x b5 1 2. _i x b5 i. d 7 1 3 . i. d 3
c5 ! ? 5 . d x c5 d 4 6 . tll b5 tll c6 7 . c 6 ! 1 4 . d x c6 � c 7 , c o n chances

1 63
iguales , como en la partida Pa­ Mediante el sacrificio tempo­
devski-Pachman, Moscú, 1 956. ral del peón, el segundo j ugador
obtiene un contraj uego activo.
8 . ... ¿¿¡ c6
9 . dS ¿¿¡ as 1 2 . fx eS
No se podía expulsar el caba­
Más activa que 9 . . . . etJ b 8 , que llo instalado en el borde d él ta­
puede replicarse por el primer j u­ blero con 1 2. i, x b6? axb6 1 3 . b4
gador con 1 0 . a4 c6 1 1 . a5 ¿¿¡ 6d7 a causa de 1 3 . . . . eti b3 y el corcel
12. ¿¿¡ f3 cxd5 13. �xd5 consi­ se instala en la casilla d4 en la
guiendo ventaj a de espacio . próxima j ugada.
1 0 . i. d4 12. . . . ¿¿¡ ac4
13. � g3 hS!
Es una mej ora respecto a la
partida Gheorghiu-Jansa, Varso­
via, Zonal, 1 979, en la cual, des­
pués d e 1 3 . . . . �g5 1 4 . ¿¿¡ f3 �h5
1 5 . 0-0-0 ! c5 ! ? ( 1 5 . . . . i, x f3 1 6 .
gxf3 ltJ x e5 1 7 . f4 y e l primer ju­
gador tiene una ventaj a palpa­
ble) 1 6. i, x c5 l:i: fc8 1 7 . i. d4
¿¿¡ x e5 1 8 . i. e2 ¿¿¡ bc4 1 9 . @ b l b5
20. h3 ! las negras no tienen com­
pensación por el peón entrega­
do. . .
10. ... i. g4 !
1 4 . lti f3
M ás enérgica que 1 0 . . . . e5? ! A la ingenua 14. h3? el j uego
como en la partida Rabar-Prin­ correcto sería 14. . . . c5 ! y 1 5 .
zon, Dubrovnik, 1 950, 1 1 . i, x e5 i_ x c5 i_ x e5 1 6 . �f2 �b8 ! e s ca­
i, x e5 1 2 . fx e5 �e7 1 3 . ¿¿¡ f3 i. g4 tastrófico para las blancas.
1 4 . �d4 ofreció mej ores chan­
ces . 14. . . . �e7
1 5 . 0-0-0
1 1 . �d3 !
Desemboca en una lucha no
A 1 1 . lti f3 las negras iguala­ menos agud a 1 5 . i, x c4 ltJ x c4 1 6.
ron con 1 1 . . . . i, x f3 1 2. gxf3 e5 ! 0-0 J. x f3 1 7 . gxf3 ¿¿¡ x e5 también
1 3 . fx e5 ¿¿¡ ac4 1 4 . i, x c4 ¿¿¡ x c4 con chances mutuas.
1 5 . �e2 ¿¿¡ x e5 1 6 . 0-0-0 � h4 en Serí a más enérgica la sugeren­
el encuentro Rabar-van Scheltin­ cia de S p assky 15 . . . . c5 ! P . e . : 1 6 .
ga, Utrecht, 1 950. d6 � e 6 1 7 . i, x c5 i, x f3 1 8 . gxf3
i, x e5 1 9 . �f2 li:fd8 y no se pue­
1 1 . ... eS! de mantener el peón «d6»

1 64
16. gxf3 c5 19. . . . .t h 6 !
17. d x c6 b x c6
1 8 . f4? Explotando la sobrecarga d e
Según Gheorghiu hubiera sido la dama blanca, que tendría que
p refe r i b l e j ug a r p r i mero 1 8 . defender simultáneamente los
.,t x b 6 ! llJ x b6 ( 1 8 . . . . _t x e5? 1 9 . puntos b2 y f4 .
f4 ,i x c3 2 0 . ,i x c4 s e impone) y
solamente después, 1 9 . f4. 20 . .i c5
18. ... 'iWb4 ! Y en este momento los adver­
1 9 . 1Wf2 sarios p actaron tablas (0,5 :0,5),
ya que 20 . . . . J. x f4 ! 2 1 . 'it> b l
lh a3+ 22. 'it> a l lti c2+ 23. 'it> b l
lh a3+ conduce a j aque perpetuo.
La blancas no pueden evitarlo
con 22. 1W x c2?, debido a 22 . . . .
1W x c5 l o que favorece a las ne­
gras . Tampoco sirve 20 . .,t x b6?
J. x f4+ 2 1 . 'it> b l 1!f x b6 ! y después
del obligatorio cambio de las d a­
mas, el final favorece a las ne­
gras .

1 65
8. SISTEMA ANTl·GIUNFELD

Si queremos j ugar la Defensa PARTIDA Nº 45


Grünfeld , hemos de considerar Dzindzihasvili-Adorján
que después de las j ugadas 1 . d4 Amsterdam, 1 978
lll f6 2 . c4 g6, las blancas son ca­
paces de oponerse a nuestro plan l. d4 lll f6
d7 - d 5 con 3 . d5, evitando esta 2 . c4 g6
defensa. No obstante, el proble­ 3. dS? !
ma reside en el hecho de si este
avance es una conquista para las
blancas o no pues 3. d5 cuesta
un tiempo y además abre l a dia­
gonal a l -h8, para cuyo control
las negras ya se han preparado
con 2 . . . . g6.
Las negras, evidentemente de­
ben iniciar la agresión al centro
de peones, sin tardanza. Además
de la usual 3 . . . . c6 disponen de
la continuación de gambito, 3 . . . .
b5 , c o n l a cual e l querido lector
3. ... bS!
puede familiarizarse en nuestra
partida modelo. Las negras no dej an restringir­
Por el peón entregado -en se con lll c3 y e2-e4, sino que en­
nuestra opinión- l as negras seguida actúan de manera activa,
consiguen actividad para sus pie­ manej ando la posición como j ue­
zas e iniciativa, que hace cuestio­ go de gambito.
nable todo el sistema Anti-Grün­ Antes la continuación normal
feld , iniciado con 3. d 5 . Eviden­ era 3 . . . . c6, que tampoco era
temente, no es una casualidad el mala. En la partida Rukavina­
que apenas se vea en los torneos. Stanciu, Bucarest, 1 973 siguió: 4.
Sin embargo, es conveniente pre­ lll c3 c x d 5 5 . cxd5 d6 6 . g3 i. g7
pararnos para tal sorpresa. 7. i. g2 0-0 (7 . . . . � a5 !?) 8 . lll f3
b5 ! 9 . a3 i. d7 1 0 . 0-0 a5 1 1 . e4
lll g4 ! con buenas contrachances.
Tampoco produj o inquietudes a
Smej kal en su partida con Quin­
teros, Lj ublj ana, 1 97 3 , 6. e4, ya

1 66
que después de 6 . . . . i. g7 7 . ll:l f3 0-0 �c7 1 4 . li d l y e n lugar de
0-0 8 . i. d 3 ( 8 . i. e2 ! ?) 8 . . . . .i g4 14 . . . . d6? ! había que j ugar 4.
9. h3 i, x f3 1 0 . � x f3 ll:\ bd7 1 1 . lI fb8 ! y las blancas entran en
�e2 �a5 1 2. 0-0 ll:\ e5 1 3 . i. c2 una situación incómoda por no
l Hc 8 1 4 . i. b 3 � a6 ! el G M poder terminar el desarrollo sin
Smej kal obtuvo u n j uego activo . pérdida d e m aterial. Y 1 5 .
L a p art i d a K o rc h n o i - U h l ­ � x d 7?? pierde inmediatamente a
mann, S arajevo, 1 969 prosiguió: causa de 1 5 . . . . :!i d8 !
4. g3 cxd5 5 . cxd5 � a5+ 6. lll c3
b5 ! ? 7. i. g2 d6 8 . a3 b4 9. lll a2
b x a3+ 1 0 . i. d2 �d8 1 1 . � a4+
�d7 1 2 . � x a3 i. g7 también con
contrachances satisfactorias.
4. cxb5
4. ll:\ c3 evidentemente no se
contesta con 4 . . . . b x c4?, a causa
de 5. e4, sino con 4 . . . . b4 5. lb b l
c6 ! , con ventaj a negra.
4. . . . a6 !
5. ... c6!
Sigue en el estilo de gambito .
Acaba definitivamente c o n e l
5. b x a6 centro enemigo .
La partida es interesante por­ 6. d x c6
que las blancas aceptan el reto ,
La captura de este peón era
capturando el p e ó n de gambito.
obligatoria, ya que 6. ll:\ c3? cxd5
En el encuentro Spasov-Ribli,
7 . ll:\ x d5 �a5+ 8 . ll:\ c3 i. g7 9 .
Camagüey, 1 974, el primer juga­
i. d 2 i, x a6 ! ofrece ventaj a de de­
dor fue más cuidadoso y jugó 5 .
sarrollo a las negras .
e 3 . S i n embargo, l o s aconteci­ _ .
mientos se desarrollaron tam­ 6. . . . ll:\ x c6
bién de manera emocionante : 5 . 7. e3
. . . i. g7 6 . ll:l f3 0-0 7 . ll:\ c3 i. b7
Las blancas, hasta este ino­
8 . i. e2 (8. b x a6 ll:\ x a6 9. i. c4 c6
mento han movido solamente
1 0 . 0-0- 1 0 . d6 lb c5 1 1 . 0-0
sus peones. Después de la caída
ll:\ fe4 1 0 . . . . cxd5 1 1 . ll:\ x d5 lLJ x d5
del peón a6, la ventaja de desa­
12. J. x d5 �c7 y las negras, en
rrollo de las negras le ofrece
ambas alternativas tienen ade­
compensación por la desventaj a
cuadas compensaciones por el
d e material.
peón entregad o) 8 . . . . axb5 9.
i, x b5 lLJ xd S ! 1 0 . lLJ x dS i, xd5 7. . . . i. g7
1 1 . �xd5 c6 1 2. J. x c6 lb x c6 1 3 . 8. lLl f3

1 67
8 . lll c3 0-0 9 . i. b 5 ! ? lll e4 1 0 . 1 ) 1 3 . lll c3 liJ x d2! 1 4 . liJ xd2
lll ge2 lll xc3 1 1 . ltJ xc3 'i!i a 5 1 2. ll: fb8 y no sirve 1 5 . lll b3? J. x c3+
0-0 i_ x c3 1 3 . i, x c6 d xc6 1 4 . bxc3 1 6. b x c3 lI xb3 ! ni tamp oco 1 5 .
i, x a6 1 5 . ll: e l 'i!i x c3 1 6 . i. d2, lü c4 l:l: x b 2 ! 1 6. 'i!i x b2 'i!i x c4 1 7 .
con posibilidades iguales, Meleg­ ll: e l ll\ b 4 . En e l último caso, s e
hegyi-Ribli, Budapest, 1 97 8 . amenaza el j aque de caballo, y a
usual, en la casilla d 3 , recuperan­
8. . . . 0-0
do el material con «intereses».
9 . .t e2
2) 1 3 . 'i!i x a6 l:l: x a6 14. lü c3
Evidentemente, las negras no ltJ x d 2 ! ( 1 4 . . . . llJ x c3 1 5 . i, x c3
toman el peón a6 hasta que las i, x c3 1 6 . b x c3 l:l: fa8 1 7 . lll d4
blancas muevan con el alfil. l:!: x a2 1 8 . l:l: x a2 l:!: x a2 1 9 . 0-0
9. lll c3 puede contestarse con lü e5 con ligera ventaj a del se­
9 . . . . 'i!i a5 10. i.d2 J. x a6 y el ca­ gundo j ugador en el final) 1 5 .
ballo instalado en la casilla c3 c;!t x d2 l:!: b8 1 6. b 3 lll b4 ! y ade­
ahora tampoco puede moverse más de 1 7 . . . . ltJ x a2 amenaza
de manera eficiente. P. e . : 1 1 . también 1 7 . . . . ll: d6+. A 1 6 .
ltJ b5? ! 'i!ib6 1 2 . a4 lll e4 ! favore­ l:!: hb l , 1 6 . . . . lü b4 1 7 . lü d4 e 5 ó
ce a las negras. 1 1 . i_ x a6 'i!i x a6 1 6. d5 proporciona una iniciati­
1 2 . 'i!ie2 y 1 2 . . . . :!Hb8 ! y ni el va duradera a las negras por el
cambio de las damas disminuye peón sacrificado.
las preocupaciones, ya que 1 3 .
1 1 . ... lü e4
'i!i x a6 l:!: x a6 1 4 . l:!: b l ( 1 4 . 0-0-0?
1 2 . 0-0 ltJ x c3
ltJ g4 ! 1 5 . l:!: hfl lll b4 es insopor­
table) 1 4 . . . . ll\ b4 recupera el Resultaría desventaja material
peón con mejor j uego. de 1 2 . . . . i. x c3? 1 3 . i. d 3 lü c5 14.
b x c3 'i!i x c3 1 5 . 'i!ic2 'i!i x a l 16.
9. . . . i, x a6
1Yxc5. En cambio, con la j ugada
1 0 . i_ x a6
del texto se producen importan­
O bien 1 0 . lü c3 'i!i a5 1 1 . 0-0 tes debilidades estructurales en el
l:!: fb8 que también ofrece mejor bando blanco .
j uego a las negras por el peón en­
13. b x c3 l:!: x a6
tregad o.
1 4 . i. d2 :!I fa8
10. ... 'i!ia5+ ! 1 5 . 'i!i c2 'ild5
1 1 . lll c3
Merece atención 15 . . . . 'i!c5 ! ?
Conduce a ventaja negra 1 1 . también c o n l a s amenazas subse­
i. d2 'i!i x a6 1 2 . 'i!ie2 ( 1 2 . lll c3? cuentes 1 6 . . . . ltJ b4 y 1 6 . . . . 11 c4.
ltJ b4 y la inmediata lü d3 + impi­ P. e . : 1 6 . ll: fb l 'i!ic4 1 7 . ll: b7?!
diendo la posibilidad de enroque ll: x a2 1 8 . l:!: x a2 ll: x a2 1 9 . 'i!i b l
del rey blanco) 12 . . . . lll e4. Para i., x c3 ! 20 . i, x c3 'i!i x c3 , con un
ilustrarlo presentemos un as al­ peón de más, ya que no se puede
ternativas características: comer la torre en la casilla a2 por

1 68
la debilidad de la primera fila. 21. ..• g4
1 7 . lit b3 es algo mejor, pero pue­ 22. lll d4
de contestarse con 17 . . . . lit a4 ! ,
renovando la amenaza d e lll b4 Prefiere entregar un peón que
sumirse en la «miseria», después
y/ o manteniendo la presión.
de 22. llJ d2 R. c3 23. 4J e4 i_ x e l
16. l:l: fbl ;¡¡¡: x a2 24. 1:t x e 1 n c2, e n donde, ade­
1 7 . c4 más del peón c4 indefenso es
muy molesta la amenaza f7-f5 y
4J e5 también.
22. . . . i, x d4
23. e x d4 n c2 !
23 . . . .' llJ x d4 deja pasar la ven­
taj a debido a 24 . n d l ! e5 25.
i. c3 .
2 4 . n h7 n x c4
25. ¡¡[ x d7 n x d4
26. n x d4 llJ x d4
27. i. c3 lll f5
28. h3 g3 !
17. . . . 'iWaS ! 29. <t> e2
Con este giro táctico s e recu­ En caso de 29. f3 f6 ! 30. <t> e2,
pera el peón con mejor final. En hay que contar también con la
cambio, 17 . . . . .i_ x a l 1 8 . 'iW x a2 debilidad del peón g2. P . e.: 30.
n x a2 1 9 . cxd5 lll e5 sólo sirve . . . <t> f7 3 1 . �d3 W e6 32. <t> e4
para igualar la partida. lll h4 3 3 . <t> f4 (33 . .t e l ? ó 3 3 . f4?
pueden replicarse con 33 . . . . f5+)
18. ;¡¡¡: x a2 'iW x a2 33 . . . . llJ x g2+ 34. <;t> x g3 lll e3 y el
19. 'iW x a2 ;¡¡[ x a2 rey negro llega a la casilla f5 ,
20. wn gs? p u e s n o s e p u e d e j ugar 3 5 .
21. i. el W f4??, a causa d e 3 5 . . . . llJ d5+.
Lleva a una posición desespe­ En lugar de 3 1 . W d3 no sirve
radamente pasiva 2 1 . <t> e l ? g4 3 1 . f4? porque las negras, des­
22. lll g l f5 ! 23 . 4J e2 4J e5 ! y no pués de 3 1 . . . . <t> e6 32. W f3 h5
puede salvarse con 24. i. c3?, a 33. W e l W d5 ! 34. i_ xg3 llJ x g3
causa de 24 . . . . lll d3+ 25. <t>fl 3 5 . <;t> x g3 <t> e4 gana el final de
i_ x c3 26. llJ x c3 n x f2+. peones.
Podría intentarse, en cambio, Con la jugada del texto, en
2 1 . g4 !?, aunque después de 2 1 . cambio, se incrementan las posi­
. . . h5 ! 22. h 3 f5 23. R. e l h x g4 24. bilidades de las negras por libe­
h x g4 fx g4 25. llJ x g5 i. e5 , el j ue­ rarse del peón «e».
go es más activo de las negras. 29. . . . gxf2

1 69
30. @ x f2 f6 156
31 . @ f3 @ f7
32. g4 lll d6
33. i. b4 @ e6
34. @ f4?

Ofrece más posibilidades 34.


h4 ! para, en caso de 34 . . . . 'it> d 5 ,
intentar cambiar los peones con
35. g5, reduciendo el material.
Evidentemente, los apuros de
tiempo también trastornaban al
primer j ugador para realizar co­ Además del caballo de más ,
rrectamente los cálculos. las negras pueden iniciar los j a­
ques, la d ama blanca está escon­
34 . ... @ d5 dida en un rincón del tablero , y
35. g5? e5+ sin embargo el segund o j ugador
36. @ g4 f5+ ! no puede ganar la partid a.
37. @ h5 li:J f7
38. g6 h x g6+ 49. ... 'ti'e4+
39. @ x g6 f4 ! 50. @ g5 'ti'g2+
40. h4 f3? 51. @ f4 li:J h3+
52. @ e3
Omite el triunfo consecuente 52. @ f5?? 'ti'g5++ .
40 . . . . e4 ! 4 1 . @ x f7 f3 42. i. e l
e 3 43. h 5 f2 44. i, xf2 e x f2 45. h6 52. ... 'i!ff2+
fl 'ti'+ llegaría p recis amente a 53. @ d3 'ti'f4+
tiempo . 54. @ c3 lll e2+
55. @ d3 li:J c l+
41. i. el e4 56. @ c3 'ti' c5+
42 • .i f2 li:J e5+ 57. @ d2 li:J b3+
43. @ f5 li:J d3 58. @ d3 'ti' c4+
44 • .i e3 f2 59. @ e3 'ti'cl+
45. i_ x f2 li:J x f2 60. 'it> f2 'ti'f4+
46. h5 e3 61. 'it> g2 li:J d4
Ya no se podía impedir la con­ Ahora las blancas pueden dar
versión del peón en d ama. 46 . . . . comienzo a los j aques.
lll d 3 47. h 6 lll e5 48 . h 7 li:J f7 49 .
62. 'ti' a8+ @ c4
@ f6 lll h8 50. @ g7 conduce a ta­
63. 'ti' a4+ @ d3
blas .
64. 'ti' a3+ @ d2
47. h6 e2 65. 'ti' b4+ @ e3
48. h7 e l 'ti' 66. 'ti' a3+ @ e2
49. h8'ti' 67. 'ti' b2+ @ di

1 70
68. 'it'bl + 'it d2 ciendo que sus intentos no pros­
69. 'it' b4+ 'it e3 peran, movió:
70. 'it'a3+
70 . . . . lll b3
Y el segundo j ugador, recono- Y aceptó las tablas. (0,5 :0,5).

171
APENDICE 1

Como ya hemos mencionado victorias memorables con blan­


en la introducción, al terminar el cas en esta apertura. Baste men­
manuscrito original inglés , unos cionar las p artidas Kasparov­
meses después tuvo lugar el ter­ Pribyl, Skara, 1 980, Kasparov­
cer match entre Kasparov y Kar­ N atsis, M alta, 1 980 o Kasparov­
pov por el título mundial, cuyo R o m anishin, Unión Soviética,
tema principal fue precisamente 1 98 1 .
la Defensa Grünfeld . S obre este
duelo brindamos un breve resu­ 4 . lll f3 i. g7
men, puesto que apenas existen 5. i. f4
lectores que no se interesen por Elige una construcción relati­
lo que hacen los mej ores del vamente modesta. Lamentable­
mund o . Y sobre todo, estas par­ mente, ni en ésta ni en los análi­
tidas forman parte integral de sis ulteriores hemos recibido res­
nuestra materia (punto A). Ade­ puesta a nuestra preocupación
más añadimos unas partidas re­ ¿qué planificó Kasparov contra
cientemente disputadas que per­ la variante del cambio?
tenecen orgánicamente a nuestro
tema y que consideramos de gran 5. ... c5!?
importancia (punto B) . Una continuación menos prac­
ticada, en lugar de la convencio­
nal 5 . . . . 0-0. Es de carácter obli­
A) Karpov-Kasparov gatorio y muchas veces está vin­
Londres, agosto, 1 986 culada con el sacrificio de peón
Match por el título mundial, pri­ a fin de conseguir ventaj a de de­
mera partida sarrollo. No obstante, ésta no es
l . d4 � f6 aj ena al pensamiento del Cam­
peón Mundial.
2. c4 g6
3. � c3 d5 (!) 6. d x c5 'it'a5
7. � e l
El signo de admiración en este
No acepta el reto y evita las
lugar evidentemente se debe a la
complicaciones de 7. cxd5. Pero
sorpresa producida. En el reper­
en este caso las negras igualan fá­
torio de Kasparov no figuraba
cilmente.
anteriormente la Defensa Grün­
feld, que hasta había cosechado (DIAGRAMA 157)

1.72
3. lll f3 .i g7
4. g3
S u p u e s t a m e n t e , antes d e l
match, se prep aró con esta juga­
da contra la India de rey y la Be­
noni.
4. . . . c6
Esta es ya la receta de Ador­
ján.

7. ... dxc4! 5. i. g2 d5
8. e3 � x c5 6. c x d5 cxd5
9. �a4+ lll c6 7. lll c3 0-0
10. i, x c4 0-0 8. lll e5
11. 0-0 i.d7! Para las alternativas 8. 0-0
12. �b5 llJ e4 véase el capítulo 6.
Evitando 12 . . . . lb e5 . Tras el 8. . . . e6
cambio de las damas, la posición 9. 0-0 lll fd7
simétrica de los peones proyecta
la sombra del empate.
158 . . ... . . . ..
. ,. .. . .. . . .
12. ... � x b5
13. i, x b5 l hc8 g .. ,. .. . ..
14. 1I fd l � fd8
15. h3 h6 m m. 1. m m
16. 'it>fl a6 d �
. d .
u . d
17. i. e2 i. e6 .
• � .� . u�
18. � x d8+ � x d8
19. lll e5 llJ x e5
� n • � n �n
20. ,! x e5 � d2 �
ti -�-
¡-. • ��

21. b3
10. lti f3
y tablas ofrecid a por las blancas
(0, 5 : 0 , 5 ) . Puede seguir 2 1 . . . . Otra vez baj o e l signo d e la
lll d5 22. i_ x g7 <;t> x g7 2 3 . � d i , precaución. En la partida 13 se
con plena igualdad . evolucionó hacia una lucha más
emocionante, después de 10. f4.
Karpov-Kasparov 10. ... lll c6
Match por el título mundial, ter­ lll f6
11 . .i f4
cera partida
12. llJ e5 .i d7
l. d4 lll f6 13. �d2 ltJ x e5
2 . c4 g6 14 . .i x e5 .i c6

173
1 5 . lI fd l 34. :iii'. cl l::t c 8
1 6 . _i x g7 35. lI x c8
Después de los cambios las Tablas . (0,5 :0,5).
blancas quedan con el mej o r al­
fil. Sin embargo, su ventaj a es
Karpov-Kasparov
más bien teórica, pues la posi­ Match por el título mundial,
ción de su adversario es muy es­ quinta partida
table.
La curiosidad de esta partid a
17. lI acl lb f6 consiste en que Karpov po r ter­
1 8 . �f4 � b8 cera vez aplica en su apertura el
1 9 . � x b8 peón d ama y la réplica por ter­
Tampoco ofrece una ventaja cera vez es la Defensa Grünfeld .
real 19 . �e5, a causa d e 1 0 . . . . Se prevé que el conductor de las
� x e5 20. dxe5 lll g4 2 1 . f4 lll e3 piezas blancas, tras dos intentos
22. l::t d4 llJ x g2 23. @ xg2 f6 ! estériles, y superando la primera
sorpresa, en este caso cargue su
19. ... l::t a x b8 arma con bala.
20. f3 lI fd8
2 1 . 'i!7 f2 l. d4 lll f6
2. c4 g6
Sería d e dudoso valor 2 1 . e4? ! 3. lti c3 d5
a la cual ofrece buenas p osibili­ 4. i. f4 i. g7
dades 2 1 . . . . d x e4 22. fx e4 e5 ! P . 5. e3 c5!?
e . : 23 . d5 .i d7 , en relación con
la maniobra lll f6-e8-d6. Antes era la moda 5 . . . . 0-0, sa­
crificando un peón, pero actual­
21. ... l::t dc8 mente la teoría demuestra la ven­
22. e3 lll e8 taj a de las blancas . Parece que
23 . li d2 lll d6 Kasparov está de acuerdo con
24. l:i: dc2 @ f8 ello.
25 . .i fl @ e7 6. d x c5 �a5
26. i. d3 f5 7. n e l lll e4
8. c x d 5
Con el fin de impedir l a ven­
taja de espacio tras 27. e4. Es conveniente saber q u e a 8 .
ltl ge2? la respuesta correcta e s 8 .
27. h4 h6
. . . llJ x c3 ! y 9 . llJ x c3 e5 ! 1 0 . i. g3
28. b3 g5
d4 1 1 . exd4 e x d4 1 2 . � a4+ � x a4
29. lti e2 .i d7
1 3 . ltJ x a4 i. d7 es muy molesta
30. li c5 b6
para las blancas.
31. l::t c7 ¡:¡ x c7
32. l::t x c7 l h8 8. . . . lll x c3
33. lti gl lti e8 9. � d 2 � x a2

1 74
10. b x c3 � x d2+ abierta todavía la evaluación de
1 1 . � x d2 'll d7 17 . . . . ll: c7 !?, en lugar de 17 . . . .
12 . .t b5 l:l a5 .
Karpov y su equipo analista
A 1 2. c6? ! puede contestarse consideran como buena la j uga­
con 1 2 . . . . 'll c5 ó 1 2 . . . . b x c6 1 3 . '
da de l texto, más allá encontra­
d x c6 'll b6, con j uego promete­ rán la mej ora.
dor.
16. c4 :!:i:fc8
12. ... 0-0
17 . c6! b x c6
13. _i x d7 i_ x d7 18. d6 c5?
14. e4 f5 !
15. e5 Omite 1 8 . . . . g5 ! con la cual to­
davía podría abrir la gran diago­
nal para su alfil g7, y después de
19. _i x g5 i_ x e5 20. c5 forzosa se
obtiene contraj uego vía 20. . . .
lI cb8 .
C o n l a jugada del texto s e tra­
ba el alfil y se puede atacar tam­
bién el peón instalado en la ca­
silla c5 . El avance del peón «a»
en sí mismo es insuficiente. En la
posición p roducida Karpov se
siente muy a gusto y revela una
conprensión muy profunda de la
15. . . . e6? !
misma.
Una opción, que no represen­
19. h4! h6
ta mej o ras respecto a 1 5 . . ..
JI ac8 de la partida número 1 8 ,
Wl. Schmidt-Gross. Un comple­
mento de aquella es la partida
Chej ov-Semeniuk, Unión Sovié­
tica, 1 986, donde se jugó 1 6. e6
i. a4 ! 1 7 . c4 n xc5 1 8 . .t e3 :¡:¡: c7
1 9 . 'll f3 IHc8 20. � d 3 b5 ! 2 1 . c5
A b3, con p osición ganadora de
las negras .
Karpov y Zaitsev, en el Infor­
mador, a 1 5 . . . . :!:i: ac8 indican 1 6 .
c4 :!:i: x c5 1 7 . i. e3 lI a5 1 8 . f4 e6
1 9 . d6 favorable a las blancas,
20. 'll h3 ! !
con lo que estamos de acuerdo .
Sin embargo, es una cuestión Mucho más enérgica y pro me-

1 75
tedora que la estereotipada 20. 5. e3 c5
tti f3 . 6. d x c5 �a5
7 . .lI e l dxc4!?
20. ... a5? !
Tod avía 20. . . . ll: cb8 ofrece Esta es la desviación, respecto
más chances. a la quinta partida.

21. f3 a4 8. i_ x c4 0-0
22 . ll: hel ! a3 9. lll f3 � x c5
23. 4:i f2 a2 10. i. b3 4:i c6
24. tLi d3 :¡¡¡ a3 11. 0-0 �a5
25. :!I al g5 12. h3 i. f5
13. lll d4? ! i. d7
Un intento desesperado, reco­ 14. �e2
nociend o que a 25 . . . ll: cb3 «ac­
161 . . � .... .
.

tiva>> el peón c5 queda sin defen­ ...

sa tras 26. ll: ec l . .. . - - --


26. h x g5 h x g5 • & • .t. • & • &
27. i_ x g5 @ f7 • •• • & •
27 . . . . ll: b8 2 8 . @ e2 ! n bb3 29 . .... .. �...
lll x c5 n b2+ 30. @ fl gana. • w. � - •
.
28. i. f4 :¡::¡: b8 - .-.
• � w.
� u � • !'!:i
29 . .lI ecl i. c6 !'!:i n m. !fn � •
30. ll: c3 ll: a5 • �
. � • . :e: �
31. .lI c2 lI ba8
32. tLl c l 14. .•. lLJ x d4!
Las negras se rindieron ( 1 :O) Nueva j ugada respecto a 14 . . . .
porque se pierde también el peón e 5 . Con ello las negras d e nuevo
a2. lograron la igualdad, la lucha
D e s p u és d e l G a m b i t o d e sólo se prolonga unas j ugadas
Dama d e la séptima p artida, más.
Kasparov retorna a la Defensa
15. e x d4 e6
Grünfeld .
16. i. d2 �b6
17. ll: fd l i. c6
Karpov-Kasparov 18. .t e3 �a5
Match por el título mundial, no­ 19. i. d2 � b6
vena partida. 20 . .t e3 �a5
l. d4 4:i f6 Tablas (0,5 :0,5).
2. c4 g6 Ahora Kasparov por tercera
3. lll c3 d5 ver logra tablas fácilmente con la
4. i. f4 i. g7 Defensa Grünfeld, respecto a las

1 76
cuales, con una pequeña exage­ .i e6 o eventualmente, con 1 5 . . . .
ración, podríamos decir que son lll c5.
empates que aquí valen la victo­
15. exf4
ria, puesto que el primer juga­
.•.

dor, en esta etapa del match, ha Después de 15 . . . . b x c6 1 6.


j ugado con fuerza decisiva y con lll e7+ @ h8 1 7 . lt:l x c6 ! 'iWb6 1 8 .
resultados. (De cuatro partidas lll cxe5, e l segundo j ugador pue­
logró dos victorias y dos empa­ de luchar solamente por el em­
tes y en uno de estos últimos pate. En cambio, el primer j uga­
omitió la victoria.) dor no ha podido realizar 1 7 .
lll e5? ! , debido a 1 7 . . . . J. x e5 1 8 .
Karpov-Kasparov ltJ x c6 'iWd2 ! 1 9 . J. xe5+ f6, ni
Match por el título mundial, un­ tampoco 1 7 . i.e5 a causa de 1 7 .
décima partida. Jugadas 1 a 12 . . . i., x e5 1 8 . lll x c6 i. h2+ ! 1 9 .
como e n la partida anterior lll x h2 'iWc5 .
13. 'iWe2 16 . n c 7 ! i. e6 !
1 7 . 'iWel !
M ás exigente que el movi­
miento 1 3 . lüd4 de la novena Karpov, hasta este momento
partid a. Se ha de contar con la utilizó apenas unos minutos de
ofensiva vía e3-e4-e5. su tiempo , seguramente por ha­
1 3 . ... lll e4 ber seguido un análisis previa­
14. lll d5 e5 mente elaborado.
En un encuentro ulterior, Szi­
Amenaza 1 5 . J.. c7 y 1 5 . ll: x c6 l ágyi-Wl. S chmidt, Budapest,
también. 1 986, 1 7 . I[ x b7? lti d6 resultó en
favor material de las negras .
17. •.. 'iWb5!

Prefiere entrar en complica­


ciones casi incalculables, que el
final que pueda producirse des­
pués de 17 . . . . 'iW x e l 1 8 . lI xe l
J.. x b2 1 9 . lll e7+ W h8 20. J.. xe6
fx e6 2 1 . e x f4 n xf4 22. n x b7 ,
evidentemente desfavorable para
el segundo j ugador.
A continuación podemos ob­
15. n x c6 !? servar una fantástica lucha de
doble filo.
Innovación respecto a la cono­
cid a, 15 . .i.. h2 que puede repli­ 18 . lll e7+ W h8
carse con 1 5 . . . . IHe8 y 1 5 . . . . 19. i. x e6( !)

1 77
El-primer jugador debe cuidar­ Según Kasparov, e n las alter­
se mucho. Para ilustrarlo men­ nativas 22 . . . . fxe3 ! ? 23. @ x h3 e2 !
cionaremos d o s opciones: 1 9 . 24. � e4 ! ! �h5 ó 22 . . . . tlJ xf2 ! ?
e xf4? tll g3 ! 20. fxg3 � b 6+ y se 23. JI x f2 fx e3 ! 24. l:i: xf8+ JI xf8
pierde la torre instalad a en la ca­ 25. � h3 ! se producen enormes
silla c7. O 1 9 . tll d4 �e5 ! 20. complicaciones.
llJ x e6 fx e6 2 1 . lI x b7 f3 ! y si aho­
ra tiene lugar 22. g3, las negras
se imponen tras 22 . . . . tlJ x g3 ! 23.
fx g3 f2+ 24. l:i: xf2 � x g3+ 25 .
@ fl l:i: x f2+ 26. � x f2 l:i: f8 .
19. ... fxe6
20. � b l ! tll gS !
2 1 . tll h4!
Realmente, es una lucha entre
dos gigantes. 2 1 . llJ x g5 � x g5 22.
exf4 l:i: xf4 2 3 . :t:l x b7 11 e8 ! 24.
llJ c6 �c5 1 5 . llJ x a7 i. d 4 ! favo­
23. ll:l ex g6+? !
rece a las negras . La j ugada del
texto evita todo lo antedicho y No sirve 23 . @ x h3? debido a
amenaza también el sacrificio del 23 . . . . g5. En cambio, el sacrifi­
caballo en la casilla g6 . cio del otro caballo ofrece más
chances: 23. lll hx g6+ h x g6 24.
21. ... tlJ x h3+ !?
� x g6 y ahora 24 . . . . �e5 no es
A 2 1 . . . . fx e3 por parte de las bueno a causa de 25. \ti x h3 ! l:i: f6
blancas , no queda otra opción 26. \ti g4 ! y 27 . . . . Ií: h 1 amenaza
que mantener el j aque perpetuo mate. A l as negras no les qued a
con 22. llJ hx g6+ hxg6 23. tlJ x g6+ más que 24 . . . . �h7 después de
'it> g8 24. tll e7+ pues luego de 22. lo cual el primer jugador dispo­
fxe3? tlJ x h3 + ! 23. gx h3 �g5+ 24. ne de dos caminos:
tll g2 .i e 5 ! 25 . l:i: xb7 � g3 y mate a) 2 5 . � x h 7 + ? ! @ x h 7 2 6.
inevitable en h2. @ x h3 fx e3 27. 'it> g4 l:i: f7! y si 2 8.
l:i: h 1 + .i h6 29. fxe3, entonces 2 9.
22. 'it> h2 . . . Ií: g7+ ! 30. 'it> h3 ll: e8 ga na una
pieza.
Evidentemente no debe acep­
tar el s acrificio de caballo , por­ b) 25. gxh3 ! Ahora amenaza
26. l:i: g 1 , y las negras no pueden
que 22. g x h3? �g5+ 2 3 . llJ g2 f3
conduce al mate. O bien 22. s al v a r s e con 25 . . . . fx e3 2 6.
'it> h l ?, que pierde debid o a 22 . . . . � xe6 ! l:i: f6 27. � x e 3 , porque su
adversario termina con dos peo­
tlJ x f2+ 2 3 . l:i: xf2 �h5.
nes de más y dispone de una po­
22. . . . �hS sición activa. En caso de 25 . . . .

178
11 f6 p uede replicarse con 26. Karpov, al cabo de reflexionar
�g4 ! Una alternativa atractiva durante 50 minutos eligió otro
según el análisis de Kasparov: sendero, d ando una seria lección
26 . . . . :!:i: h6 27. lll c8 ! fxe3 28. fx e3 a su· adversario.
:!:i: x h 3 + 2 9 . � x h 3 i. e 5 + 3 0 .
25. :!:i: f7 ! :¡:¡: x f7 !
@ g l ! ! y ganan blancas . L a de­
fensa correcta de las negras con­ 25 . . . . fx e3+ 2 6 . @ x h3 e 2 27.
siste en 25 . . . . i. e5 ! con chances :!:i: e l lI x f7 28. � x f7 � x b2 29.
mutuas. �h5+ @ g8 30. :!:i: xe2 ó 25. . . .
Todo ello es difícil analizar @ g8 26. lll f3 ! � x b2 27. l'.i b l ,
aún en la mesa de consulta, y desfavorable al segundo jugador
más todavía escuchando el tic­ en ambos casos.
tac del reloj .
26. � x f7 lll g5!
23. . . . h x g6 27. lll g6+ 'i!i h7
24. � x g6 28. ll:l x e5 li':J x f7
Ahora es Karpov quien evita 29. li':J x f7 @ g6
el empate. 30. lll d6 fxe3
24. . . . �e5 !
El campeón mundial fue quien
Esta j ugada plantea problemas salió algo mejor de las complica­
a su oponente. Con 24 . . . . �h7 ciones , sin embargo, debido a la
se desarrolla una opción que ter­ falta de material no pudo obte­
mina con tablas de manera ex­ ner la victoria.
traordinaria: 25 . l:i xg7 ! � x g7
26. �h5+ @ g8 ! 27. gxh3 fx e3 28. 3 1 . li':J c4 !
l:i g l exf2 29. lI xg7+ @ x g7 30.
�g6+ 'i!i h8 3 1 . �h6+ @ g8 32. No puede recapturar e l peón
� x e6+ :!:i: f7 y las blancas están por 3 1 . . . . i. e5+, y a 3 1 . f4, 3 1 .
. . . i, x b2 sería muy incómoda.
obligadas a mantener el j aque
continuo. 31. ... exf2
Con la j ugada del texto tam­
bién gozamos de bellas alternati­ Tal vez ofrece más chances 3 1 .
vas. . . . b5 ! ? 32. ll:\ x e3 i, x b2 3 3. :!:i: b l
a) 25. �c2 �h5 26. lll g6+ i. e5+ 34. g3 a6.
@ g8 27. ll:\ x f8 ll:\ g5+ 28. 'i!f g l
lll f3+ 29. g x f3 �g5+ y j aque per­ 32. :!:i: xf2 b5
petuo . 33. li':J e3 a5
b) 25 . lI xb7 llJ x f2 ! (25. . . . 34. @ g3 a4
ll\ g5? 26. �h5+ @ g8 27. lll g6 y 35. 11 c2 :!:i: f8
triunfan las blancas) 26. ll\ f3 36. @ g4 i. d4
�f6 27. �h5+ �h6 28. � x h6+ 37. lI e2 i_ x e3
i, x h6 29. ;i::[ xf2 fx e3 30. ll c2 38. :!:i: x e3 ll f2
:!:i: ac8 ! , con complicaciones . 39. b3 :!:l: x g2+

1 79
40. <t> f3 JI x a2
41 . b x a4
Tablas (0, 5 : 0,5).
Al ver una batalla de tan alto
nivel suele decirse que ambas
partes han merecido la victoria.
Pero es imposible. En cambio,
recibieron dividido el premio ex­
tra a la mej o r partid a de la Fase
de Londres, de diez mil libras es­
terlinas.
match p o r el título mundial.
Karpov-Kasparov Cabe destacar que Kas p arov fá­
Leningrado, 1 986 cilmente cosechó una victoria re­
Match por el título mundial, de- lámpago j ugand o con las blancas
cimotercera partida y nada menos que con Nunn.
(Véase la p artid a más adelante.)
l. d4 lll f6
2. c4 g6 11. lll f3 lll c6
3. lll f3 i. g7 12 . .t e3 lll b6
4. g3 c6 13 . .i f2 f5
5. i. g2 d5
1 3 . . . . lll c4 puede replicarse
6. c x d5 con 1 4 . e4 ! , por ej emplo: 14 . . . .
Retorna al tratamiento mode­ lll x b2 1 5 . 'it'e2 lll c4 1 6 . exd5
rad o de apertura de la tercera exd5 17. tt::l xd5 !
partida. Tal vez se aburre de las
14. lll e5 i.d7
complicaciones ¿o es que su equi­
15. 'it'd2 lll c8
po ha encontrado una mej ora?
16. 'ilt' e3 @ h8
6. ... cxd5 17. l:l: fd l
7. lll c3 0-0
No se puede ganar el peón con
8. lll e5 e6
1 7 . lll x c6 _i x c6 1 8 . 'if x e6??, ya
9. 0-0 lll fd7
que después de 18 . . . . l:l: a8 1 9 .
10. f4 'it'f7 lll d6 la d ama está encerra­
Se aparta de la partid a men­ da.
cionada, donde se jugó 10. lll f3 . lll d6
17. ...
(DIAGRAMA 164) 18. b3 l:l: c8
19. ll acl .t es
10. ... f6
20 . .i el i. f6
Nueva j ugad a en comparación 21. lll a4 b6
con la antigua 10 . . . . lll xe5 que 22. lll b2 lll e4
e s t u v o de moda después del 23. lll bd3 g5!

1 80
El segund o j ugador, con su úl­ <;!;> h7 37. ll c7+ Ii g7 3 8 . '%'fr' x b6
tima j ugad a se apodera la inicia­ '%'fr' h 4 + 3 9 . <;!;> d 2 '%'fr' x h 2 ? 4 0 .
tiva en el ala de rey. Por tal mo­ I[ x g7+ <;!;> x g7 4 1 . '%'9 d 8 y ganan
tivo sería más prudente 23. h4 ! ? las blancas.
24. lb x c6 _i x c6 37. '%'fr' x g5 lI x g5
25. lll e5 gxf4 38. lI c8 lI g8
26. gxf4 .i e8 39. e3 h4
27. '%'9h3 :¡:¡: g8 40. h3 a4
28. <t> fl ? !
Y al cabo de los apuros de
Sería mejor 28. '%'9h6 ! i. x e 5 tiempo se acordaron las tablas
2 9 . fx e5 lI g6 30. lI xc8 '%'fr' x c8 3 1 . (0,5 :0,5).
'%'9f8+ con chances mutuas . (Kas­
parov) .
Karpov-Kasparov
28 . . .. lI x c l Match por el título mundial, de-
29. liI xcl h5! cimoquinta partida
30. i. b4 a5
l. d4 'll f6
31. i. a3? i_ x e5 !
2. c4 g6
32. d x e5 1:i: g4
3. 'll c3 d5
33. i_ x e4
4. 'll f3 i. g7
3 3 . e3 sería replicada con 33 . 5. '%'9b3
. . . 1:i: h4.
Karpov, no parece estar con­
33. ... dxe4? tento con los resultados alcanza­
dos contra la Defensa Grünfeld .
Dej a pasar la victoria. La co­
Ahora intenta un nuevo sistema
rrecta era 3 3 . . . . fx e4 ! 34. i. d 6
que proporciona una lucha rica
d 4 3 5 . e3 ! a4 ! 36. b 4 '%'9 a8 3 7 .
y complej a . Este hecho, además,
<t> f2 '%'fr'd5 3 8 . lI c2 d3 3 9. 1i: d2
está motivad o también por la si­
'%'9c4 40. '%'9fl h4. (Kasparov).
tuación 8 : 6 favorable a Kaspa­
34. i. d6 ! rov.
N o s e puede defender e l peón 5. . . . dx c4
f4 por 34. '%'9e3? '%'9h4 ! y ahora 6. '%'fr' x c4 0-0
no se puede j ugar 35. lI c8, debi­ 7 . e4 i. g4
do a 35. n x f4+ 3 6. <;!;> g2
Sistema de S myslov. La Va­
'%'9g4+ .
riante H úngara con 7 . . . . a6, ha
34 . . . . :1I xf4+ sid o practicad a por el Campeón
3 5 . 'i!t el :1I g4 Mundial solamente después del
36. '%'9e3 ! '%'9g5 M atch. (Véase más adelante.)
Se ve obligad o a cambiar d a­ 8. i. e3 lü fd7
mas , porque después de 36. . . . 9. n dl .lti c6

181
1 0 . i. e2 liJ b6 .t x g7 <J;; x g7 1 9 . liJ x c7 ofrece un
1 1 . � es �d6 final favorable a las blancas.
12. eS ! 15. t'i:J x c7 e6!
Nueva j ugada, respecto a los 16. lll bS li::i 8e7
movimientos convencionales 1 2. 1 7 . Ii d2 b6!?
h3 ó 1 2. d 5 . Una idea inesperada; se puede
12. ... � x cS mover también 17 . . . . li::i d 5 . El
13. d x c S li::i c8 peón «e5» no se «escapa».
18. c x b6 ax b6
Incluso a primera vista es una
19. i. gS t'i:J fS
colocación rara del caballo, aun­
20. b3 h6!
que en caso de 13 . . . . lll d7 1 4 .
21. i, f6 J. x f3
h3 ! i, x f3 1 5 . gxf3 lHd 8 1 6. f4 O
22. i_ x f3 liJ x eS
de 1 4 . . . . i. e6 1 5 . li::i g5 liJ d xe5
23. J. x eS i_ x eS
1 6. liJ x e6 fxe6 17. f4 t'i:J f7 1 8 .
l:l d7 n o hay duda que la p osi­ Con absoluta igualdad para
ción de las blancas es mej or. las negras.
14. lll bS 24. 0-0 l:l fd8
25. l:l fd l Ii x d2
26. 1J: x d2 l:l c8
27. g3 :liI el+
28. r:J;; g2 r:J;; f8
29. i. e4 r:J;; e7
Tablas (0,5 :0,5).
Karpov-Kasparov
Match por el título mundial, de­
cimoséptima partida
Las j ugadas de 1 a 1 3 son idén­
ticas a l as de la partida anterior.

14. ... Ii b 8 !
U n m o v i m i e n t o fan t á s tico
cuyo verdadero sentido se revela
solamente al cabo de unas j uga­
das.
1 4 . . . . J. xf3 1 5 . i, xf3 i_ x e5 1 6.
i. h6 i. g7 1 7 . J.. xg7 r:J;; x g7 1 8 .
liJ x c7 l:l b8 1 9 . 0-0 y también 1 4 .
. . . liJ x e5 1 5 . llJ x e5 J. x e2 1 6.
r:J;; xe2 i_ x e5 1 7 . i. h6 i. g7 1 8 .

1 82
14. h3 ! a causa del conocido motivo
lll h2+, lll f3+ .
Eficiente mej ora respecto a la
partida n.º 1 5 . Las blancas no as- Según las notas d e Tibor Flo­
piran a ganar un peón, sino que rián, la «carrera Amok» del peón
ellas mismas son quienes lo s acri­ «a>> es muy parecida a lo ocurri­
fican. do en la p artida n.º 5 .
14 . . . . _i x f3 19. :§'. fe l a4
20. :§'. e4 .ih6
O 1 4 . .i e6 1 5 . lb g5 lb x e5 1 6 . 21. .i e5 a3
lb x e6 fx e6 1 7 . f4 lll f7 1 8 . l:l d7 22. b3 lll a7
con supremacía decisiva. 23. :§'. d7 .i c l
1 5 . _i x f3 24. :§'. x c 7
16 . .i x c6 E l movimiento anterior d e l al­
1 7 . .i d4 ! fil muestra su sentid o en la alter­
Pretende cambiar l a pieza ac­ nativa 24. :§'. xe7 .i b2 25. :§'. x c7
tiva de su oponente. Las siguien­ _i x c3 26. _i x c3 lll b5.
tes opciones verifican su idea: 1 7 . 24. ... .i b2
. . . _i x d4 1 8 . :§'. x d 4 :§'. b 8 1 9 . b 3 25. lll a4 ! lll b5
a 5 20. :§'. a 4 :§'. d 8 2 1 . .¿¡, e2 :§'. a8 26. :§'. x c6 :§'. fd8
22. l:l d l :§'. xd l 23. lLJ x d I y no 27. :§'. b6 l:l d5
hay defensa contra la amenaza 28 . .i g3 !
lll e3-c4.
De todos modos, Karpov con­ Evita l a última trampa. Des­
siguió una posición en la que se pués de 28. llJ x b2?? :§'. xe5 29 .
siente muy bien. :§'. xe5 ax b2 30. :§'. e l :§'. x a2 no
hay defensa contra 3 1 . . . . :§'. a l .
17. . . . .if4
1 8 . 0-0 a5? 28. ... lll c3
29. llJ x c3 _i x c3
Un error decisivo. Poco des­ 30. c6 .i d4
pués, en el encuentro Karpov­ 31. :§'. b7
Timman del supertorneo de Til­
Las negras aband onaron (1 :O).
burg, el gran maestro holandés
presentó la mej ora 18 . . . . e5 ! Pro­
siguió: 19 . .i e3 .i xe3 20. fx e3
lll e7 2 1 . l:l d7 lll f5 22. :§'. x c7 Karpov-Kasparov
:§'. fc8 ! 23 . :§'. d7 :§'. d8 24. :§'. fd l Match por el título mundial, dé­
:§'. xd7 25. :§'. x d 7 lb xe3 26. :§'. c7 cimonovena partida
:§'. b8 ! 27. b3 l:l d8 ! 28. lll e4 l:l d4
Las jugadas 1 a 7 son idénti­
29. lll f6+ .¿¡, g7 30. :§'. xc6 :§'. d2 3 1 .
cas a las de la partida anterior.
g4 lll c2 3 2 . .¿¡, n lll d4 3 3 . n a6
lll f3 y las partes pactaron tablas, 7. . . . lll a6

1 83
Descarta la jugada 7 . . . . i. g4 1 6 . {jj c7 lt:J x d3
de la partid a anterior. 1 7 . lt:J x eS l:f. x eS
1 8 . � x d3 � x b2
8. i. e2 c5
9. d5 e6 Grave error sería 1 8 . . . . {¡j xf2?
10. 0-0 exd5 por 1 9 . �b5 !
11. exd5 i. f5
1 9 . :¡;:¡: de l ! !
12. i. f4 !?
Una j ugada original, con sen­
Sirve también 12. i. e 3 . P. e . :
tido profund o, en lugar de la
1 2 . . . . :¡;:¡: e8 1 3 . :¡;:¡: ad l lll e4 14.
convencional 1 9 . d6. No es que
lt:J x e4 l:f. xe4 15. � e l !
solamente retire la torre de la co­
12. ... ¡;¡: es lumna de su peón libre, sino que
13. :¡;:¡: adl lll e4 también encierra la otra en fl .
Sin embargo, la clavada en la co­
167 • • • • • ••
lumna de rey juega un papel de­
• •• ••• • cisivo .
•• • • • • 19. ... �b4
U • t::. B .t. B 19 . . . . � x a2 es replicada por
20. �b5 y 1 9 . . . . lll f6 por 20.
- �-· � . ¡;¡: xe8+ lt:J x e8 2 1 . �e3.
U � U ttJU
20. (fj d2 �a4
!'!::. �
� �mA ��
n O[\ U�
m B II B II m De nuevo la verificación t ácti­
ca del plan Karpoviano: 20.
14. lll b 5 ! i. c3? 2 1 . a3 ! con victoria.
U na j ugad a extraordinaria­ 21. � c4 � x c4
mente fuerte, impidiendo el blo­ 22. lt:J x c4 i. c3
queo de lll d6, amenaza 1 5 . d6 y 23. lt:J d2 .i, x d2
mantiene baj o fuego los puntos 24. i. x d2 i. d7
c7 y a7. Al aceptar el sacrificio
S imultáneamente amenaza 25 .
de peón con 14 . . . . i. x b2, 1 5 . d6
. . . lt:J x d2 y 25 . . . . .i, x fl . Sin em­
garantiza una iniciativa durade­
bargo, resulta que las blancas
ra a las blancas .
calcularon más allá.
1 4. . . . �f6
25. i. f4 ! i. b5
1 5 . i. d3 lll b4? !
26. f3 g5
Sirva o no, había que jugar 1 5 .
26 . . . . .i, xf l 27. @ xfl lt:J f6 28 .
. . . � x b2 . N o obstante, Kasparov
¡;¡: xe8+ lt:J x e8 29. i. e5 f6 30. d 6 !
prefiere el s acrificio antes que
ganando .
quedar p asivo, conservando la
ventaj a de peón. 2 7 . i_ x g5 ! i_ x fl

1 84
No puede recapturar el alfil, 8. 1!t'b3 cS!?
debido a 27 . . . . liJ x g5 28. :¡¡¡: xe8+ 9. d x cS lll bd7
i. x e8 29. h4. 10. 1!t'b4? !
28. 'it;> x fl llJ d6 En. el combate Portisch-Fer­
29. i. e7 lll c8 nández que tuvo lugar unas ron­
30. J. x cS :¡¡¡: d8 das antes, el gran maestro hún­
31. :¡¡¡: es f6 garo jugó 10. c6 y después de 1 0 .
32. :¡¡¡: rs b6 . . . b x c6 1 1 . i. e2 1W c 7 1 2 . 0-0
l:i b8 1 3 . 1!t'c2 c5 1 4 . i. g5 i. b7?!
Tal vez fuese más resistente 32. · consiguió alguna ventaj a. Las
. . . 'it> f7 33. i. d4 Il d6. negras, realizando la maniobra
33. i. d4 lll e7 llJ d 7-f8-e6 después de 1 4 . . . .
34. i. x f6 li x dS :¡¡¡: e 8 ! pudieron lograr l a igual­
35. :¡¡¡: gS+ ! :¡¡¡: x gS dad .
36. i_ x gS llJ c6 10 . . . . 1!t'c7
37. 'it> e2 'it> f7 1 1 . i. e3? llJ g4 !
38. 'it> d3 @ e6 1 2 . i. gS
A 33 . . . . lb b4+ 34. 'it> c4 llJ x a2? No es atractiva la captura d e
3 5 . 'it> b3 gana el caballo. c alid ad . 1 2 . lll d 5 ? liJ x e3 1 3 .
liJ x c7 llJ c2+ 1 4 . 'it> e2 llJ x b4 1 5 .
39. 'it> c4 llJ eS+
llJ x a8 llJ x c5 1 6 . lll b6 liJ x e4 se
40. 'it> d4 llJ c6+
traduce en superioridad decisiva
y la partida aplazada la aban­ de las negras .
dona el segundo j ugad or, sin 12. ... aS
continuarla ( 1 :0). 13. 1!t' c4 J. x c3+ !
14. 1!f x c3 llJ x cS
15 . .t c4+
B) A. Miles-Fernández
Olimpiada, Dubai, 1986 Algo mej o r es 1 5 . i. e2 ! llJ x f2
1 6 . i. h6 f6 1 7 . _i x f8 llJ fx e4 1 8 .
l. d4 llJ f6 1!t'e3 'it;> x f8 aunque e n tal caso
2. c4 g6 también hay adecuada compen­
3. llJ c3 dS sación por la calidad.
4. llJ f3 i. g7
5. 1!t'b3 d x c4 15. . . . bS!
6. 1!f x c4 0-0 No se puede tomar el valiente
7. e4 a6 peón, ya que después de 1 6.
¿De nuevo está de moda la Va­ i_ x b5? 1!t'b6 además de que el al­
riante Húngara? Esta partida y la fil se qued a indefenso, se amena­
próxima victoria, cosechada por za 1 7 . . . . liJ x f2 y 1 7 . . . . llJ x e4.
K a s p a r o v r e p r e s e n t an buena 16. i. dS b4
propaganda. 17. 1!t'c2

1 85
26. @ f4 gS+ !
27. @ x eS l::r cS+ !
28 . .i dS @ g7 !
29. ¡::¡: hdl
Con 29. l::r ac l la red de mate
se inicia con 29 . . . . .i c 8 ! Sería
más resistente 29. � f4 gxf4 30.
@ x f4 e6 3 1 . .i b3 l::r g5 32 . e5
l::r f5+ 33. @ e4 l::r xf2 aunque es
cuestión de tiempo la victoria,
también en este caso .
17 . . . . .i a6 ! 29. ... f6+
Aún a 1 7 . 'i!fd4 podría reali­ 30. @ e6 l::r c7
zarse el mismo sacrificio de cali­ 31 . .i b7 J::r xdl
dad y después de 1 8 . ,i x a8 � d3+ 32. J::r x d l ,i x b7
9 . @ d2 l::r x a8 , la posición de las 33. ¡::¡: d4?
blancas es crítica. Acelera el fin que , de todos
Con la j ugada del texto no se modos, llega después de 33. l::r e 1
puede ganar la calidad, teniendo .i c8+ 34. @ d5 l::r c2.
en cuenta que 1 8 . ,i x a8? J::r x a8
1 9 . l::r c l ( 1 9 . 0-0-0 � xf2 !) 1 9 . . . . 33. . . . .i c8+
� d 3 + 2 0 . 'i!f x d 3 'i!f x c l + 2 1 . 34. @ dS eS
,i x c l ,i x d3 22. � d4 J::r c8 23. Las blancas se rindieron (O: 1 )
.i d2 l::r c4 garantiza una posición porque la torre está perdida.
ganadora al segundo jugador.
18. .i c4 � e6 !
19 . .i d3 'i!f x c2 W egner-Kasparov
20. _i x c2 � x gS Hamburgo, 1 987
21. � x gS l::r ac8
Simultáneas en 8 tableros, con
22 . .i b3 � es
reloj .
Resulta que las blancas fueron Las j ugadas 1 a 1 0 son idénti-
incapaces de terminar el desarro­ cas a las de la partida anterior.
llo. La j ugada del caballo indica
1 1 . � a4 aS
el inicio de la ofensiva directa
12. 'i!f c4 � eS !
contra el rey.
E n l a p artid a Lputian-Zes­
23. @ d2 h6 kovsky, U R S S , 1 982 prosiguió :
24. � h3 l::r fd8+
1 2 . . . . i::r a6? ! 1 3. 'i!f c2 i::r e6 14.
25. @ e3 l::r d3+
.id 3 b5 15. cxb6 ep. 'i!f x c2 1 6 .
Sería más fuerte intercalar pri­ ,i x c2 .i a6 1 7 . .i e3 ! , con ligera
mero 25 . . . . a4 ! Por ejemplo: ventaja de las blancas.

1 86
13. ll:i x e5 'it' x e5 Kasparov-Nunn
14. i. d3? Bruselas, 1986
Por el peón s acrificado, las ne­ La curiosidad de esta p artida
gras consiguieron una importan­ radica en el hecho de que el cam­
te ventaj a d e desarrollo. Sería peón 'm undial «cambia el campo
mej or 14. lll c3 p ara replicar a 1 4 . de juego» jugando con las blan­
. . . .ie6 c o n 1 5 . f4! cas la variante contra la cual lu­
lI d 8 chaba hasta ahora.
14. . . .
1 5 . f3 l. d4 ll:i f6
2. ll:i f3 g6
Pierde rápidamente 1 5 . 0-0?
3. c4 .t g7
lti g4 1 6 . f4 ( 1 6 . g3? 'it'h5 1 7 . h4
4. g3 0-0
lLi e5) 1 6. .. . 'it'h5 1 7 . h3 i. d4+
5. i. g2 c6
1 8 . W h l 'it'h4 y amenaza 19 . . . .
6. tb c3 d5
°it'g3.
7. cxd5 c x d5
15. ... .i e6 8. ll:i e5 e6
1 6. °it'c2 ll:i d5 9. 0-0
17. a3 .i d7 !
En un encuentro Karpov-Tim­
1 8. i. c4 J. x a4
man, Bugojno, 1 986 se j ugó: 9 .
1 9. 'it' x a4 i. g5 'it' b 6 1 0 . 'it' d 2 ll:i fd7 1 1 .
ll:i f3 ll:i c6 1 2 . n d l lll f6 1 3 . 0-0
i. d7 1 4 . i, x f6 J. xf6 1 5 . e4 'it'a5
1 6. 'it'f4 i. g7 1 7 . li fe l n ad8 1 8 .
exd5 exd5 1 9 . lll e5 .i e6, con
chances iguales.
9. . . . lll fd7
1 0 . f4 ll:i x e5? !
1 1 . fx e5 !
con más posibilidades que 1 1 .
d x e 5 , a causa de la apertura de
la columna alfil rey.
1 1 . ... lti c6
1 2 . e4 ! dxe4
19. ... ll:i c3 !
20. b x c3 'it'x c3+ 1 2 . . . . lti e7 puede contestarse
21. w e2 'it' xa l con 13 . .i g5 .
22. °it'b3 e6
13 . .! e3 f5
23. lI dl 'it'e5
14. exf6 n x f6
L a s b l a n c a s ab ando n a r o n 15. ltJ x e4 n x fl+
(O: 1). 16. 'it' x fl ll:i x d4?

1 87
Pierde también 1 6 . . . . J. x d4?, '§'h3. Teniendo encuenta lo an­
a causa de 1 7 . i, x d4 '§' x d4+ 1 8 . terior, nos hace recordar el viej o
'i!i> h l y las negras son incapaces «proverbio»: e l buen aj edrecista
de terminar el desarrollo, me­ se rinde en el momento adecua­
diante 1 8 . . . . i. d 7 , debido a 1 9 . do.
� d l y l a inmediata 20 . lb f6+, y a M ás tarde nos enteramos d e
que pierden pieza. q u e en u n a partida por corres­
De todas maneras, debía ju­ pondencia j ugada por Hj orth y
garse 1 6 . . . . i. d7 ! M . Andersson en 1 986 sucedió
todo hasta 27. lll x g6+, incluso
17. � dl es
cuando el segundo jugador aban­
17 . . . . '§'b6 y gana por 1 8 . donó . . .
lll f6+ .
Hübner-Kasparov
Bruselas, 1 986
l. d4 lll f6
2. c4 g6
3. lll c3 dS
4. llJ f3 .i g7
S. '§' a4+ .i d7
6. '§' b3 dxc4
7. 'if x c4 0-0
8. e4 bS !
9. '§' b 3 cS!
171 � •
"
� ••
18. lb gS ! ·- - . "

Las negras abandonaron ( 1 :0). • • .t.• i& • .i


Considerando 18 . . . . 'ife7, la tex­ • • • i& •
tual a primera vista parece pre­
matura, pero el primer j ugador
• i& • • •
tiene una p osición ganadora, que • n �• •
conduce directamente a mate: m11m metJ m
1 9 . i. d5+ i. e6 ( 1 9 . . . . 'i!i h8 20. l\ � • � �
a u • u t!:. ll
lti f7+ 'i!i> g8 2 1 . .i x d4 e x d4 22. �
u.
m
M
� � ­ E'.
� .-.•
Ii[ e l 'ifd7 23 . .i b3 y gana) 20.
n x d4 ! exd4 2 1 . i, xe6+ 'i!i h8 22.
1 0 . es
lll f7+ 'i!;> g8 23. lll d8+ 'i!i> h8 24 .
.i g5 ! '§'c5 (24 . . . . 'iff8 el camino Nueva j ugad a que no puede
hacia la victoria es 25. lll f7+ 'i!;> g8 evaluarse como mej ora. Para
26. lll e5+ 'i!i> h8 27. lt:l xg6+ ! hxg6 otras posibilidades véase el aná­
28. '§'h3+) 25 . lll f7+ 'i!;> g8 26. lisis de la partida Ubilava-Ken­
lll e5+ 'i!i> h8 27. lt:l xg6+ ! h x g6 28. guis, Capítulo 7.

1 88
10. ... lll g4 25. i. c5 f3+ !
1 1 . i_ x b5 26. gx f3 llJ f4+
27. 'it> e3 .!I f6
Difícilmente podría recomen­
darse algo mejor, teniendo en
�8 . _i x e7?
cuenta los problemas producidos
En apuros de tiempo no pue­
por 1 1 . �d5?! c x d 4 ! 1 2 . liJ x d4
de estimar los peligros proceden­
�b6 1 3 . i, x b5 _i x e 5 .
tes de la captura del peón. No
11. ... cxd4 obstante, la alternativa 28 . .i d4
1 2. llJ x d4 ,l x b5 � [5 29. _i x e5 i_ x e5 30. lll c4
· n bf8 también es desventaj osa
En el espíritu de lo anterior se­
para las blancas.
ría más enérgica 12 . . . . i, x e5,
para que 1 3 . �d5 pueda contes­ 28. ... llJ g2+
tarse con 13 . . . . �b6. 29. W e2 � x f3
30. i. d6 llJ f4+
13. llJ dx b5 a6
31. wn etJ g4 !
14. lll a3 �d4!
32. � d2
1 5. �c2
El sentid o del movimiento de En caso de 32. ,i x b8? después
la dama negra se hace evidente de 32 . . . . liI xf2+ 33. W gl lI g2+
después de 1 5 . 0-0 � x e5 1 6. g3 a las blancas no les queda más
�h5 . en elegir la casilla en que reciben
el mate . Los dos caballos blan­
15. ... llJ c6
cos en el borde del tablero opues­
16. �e2 �xe5! to actúan ya como meros obser­
Las negras se apoderaron de la vadores de los acontecimientos.
iniciativa, cuya fuerza se incre­
32 . ... li e8
menta por el cambio de damas . 33. lll c4 llJ x h2+
17. � x e5 llJ gx e5 34. W gl llJ g4
18. 0-0 lD d3 35. �n i. d4 !
1 9. � bl l hb8 36 . .t es
20. ;¡¡:¡: dl 1i fd8
21. wn rs C o n 3 6 . lll c5 36 . . . . ,i x f2+ 3 7 .
22. 'it> e2 llJ ce5 ! � d x f2 It g3+ 3 8 . W h l liJ xf2+ 3 9 .
23. lll a4 :¡¡[ x f2 11 e 1 + acaba c o n las blan-
cas .
Sería caer en una trampa 23 .
i. g5 h6! 24. _i x e7? � d7 2 5 . 36 • .. . 1i g3+
i. h4 g5 igual q u e 23. f4? t'lJ x c l + 37. W h l li h3+
24. li: d x c l llJ d 3 . 38. W gl lD h2

23. . . . � d6 L a s b l a n c as s e riend i e r o n
24 . .i e3 f4 (O: 1).

1 89
APEIDICE 11

En el primer apéndice hemos Si el primer j ugador desea lo­


elaborad o el material producido grar algún resultado, éste sólo
en el lapso comprendido entre puede conseguirse por tal cami­
mayo de 1 986 (entrega del ma­ no . 1 0 . lll f3 , j ugada en el tercer
nuscrito inglés) hasta mayo de encuentro del match anterior,
1 987 (fecha de la publicación asimismo como 1 0. ll\ x d7 j uga­
húngara). En el presente reseña­ da en la tercera y quinta p artida
mos las novedades más impor­ del match de candidatos Por­
tantes del lapso que termina con tisch-Nunn, Budapest, septiem­
el match por el título de cam­ bre de 1 987, no ofrecieron ven­
peón mundial entre Kasparov y taj a alguna a las blancas .
Karpov, que tuvo lugar en Sevi­
10 . lll c6
lla. Veamos, pues, el nuevo due­
•..

lo de la Grünfeld . La continuación más fiable.


A) La curiosidad de la prime­ Para 1 0 . . . . f6 véase la p artid a
ra partid a radica en que no hay N . º 1 3 del match anterior, y res­
sorpresa: Kasparov es fiel a la pecto a 10 . . . . llJ x e5 1 1 . fx e5 ttl c6
Defensa Grünfeld . Por el mo­ 1 2 . e4 ! el lector puede informar­
mento, Karpov dirige el juego se revisand o la partida Kaspa­
por senderos tranquilos, lo cual rov-N unn del Apéndice 1, en la
es una táctica usual en el inicio cual el campeón mundial cose­
de tales encuentros . chó una victoria relámpago.
La secuencia 1 0 . . . . lll c6 l l .
Karpov-Kasparov i. e3 lll d x e5 permite evitar el sa­
Sevilla, octubre de 1987 crificio de peón 1 2 . e4 ! Al respec­
Match por el título mundial, pri- to cabe destacar que en el en­
mera partida cuentro Ribli-Nunn, Dortmund ,
l. d4 lll f6 1 987, el gran maestro inglés , j u­
2. c4 g6 gand o 1 0 . . . . lll xe5 1 1 . fx e5 lll c6
3. g3 c6 otra vez asumió la defensa de la
4. ttl f3 i. g7 posición malograd a, y el primer
5. i. g2 d5 jugador fue, quien, tal vez te­
6. cxd5 c x d5 miendo una mejora, se desvió de
7. lll c3 0-0 la línea, y consiguió una ligera
8. lli e5 e6 ventaj a con 12 . .i. e3 f6 1 3 . exf6
9. 0-0 lll fd7 n x f6 1 4 . �d2 i.d7 1 5 . 'it> h l
10. f4 :ll x f l + 1 6 . :1::1. xfl �e7 1 7 . i. g l ! ?

1 90
y, sin embargo, la lucha terminó
en empate. Por lo tanto , quedó
como cuestión abierta y emocio­
nante ¿cuál podría ser la mej ora
proyectad a por Nunn? Vamos a
estudiar la posición crítica pro­
ducida después de 12. e4 !
172 . . ... :a - ··
. . .... . - d
m .t. U. U. .t. E .t.
• • • .t. U. .t. U.
U. U. .t. D U. 1 6 . l:l x fl �e7 1 7 . 1:t d l !? li c8

. u. �8 . !'!:. U. �u. 1 8 . a3 i. f6 1 9 . i. g l .i g5 20.


� e l ! obtuvo una posición desfa­
• � • D. vorable. Sin embargo, este en­
!'!:. O U. . U. Ji. O cuentro también terminó en em­
� �
u. � ... • g � � pate. M ás tarde, en la p artid a
Karpov-Chiburd anidze, Bilbao,
En lugar de 1 2 . . . . d x e4? -se­ 1 987, la campeona mundial in­
gún nuestro j ucio- se puede tentó mej orar el juego de las ne­
contar con 1 2 . . . . �b6 ! ?, con las gras mediante 1 7 . . . . et> h8 !? y
siguientes alternativas : después de 1 8 . a3 lI c8 1 9 . .i g5
a ) 1 3 . e x d 5 e x d 5 ! 1 4 . .i e3 � f8 20. ll f l �g8 2 1 . e3 h6 22 .
.i e6 1 5 . ,i x d5 � x b2 (sería inte­ .i f6 i_ xf6 2 3 . lI xf6 lI f8, consi­
resante también 1 5 . . . . J. xe5 1 6 . guió una posición más o menos
lti a4 � x b2 ! ! ? pero luego de 1 6 . igual. Karpov por mucho rato
,i xe6 ! i, x d4 1 7 . ,i x d4 lti xd4 1 8 . pretendió demostrar la suprema­
i. d 5 e l asunto todavía no está cía del «sexo fuerte» pero esta
claro) , ó partid a también finalizó con la
b) 1 3 . .i e3 � x b2, con ade­ división del punto.
cuadas contrachances en ambos Vale mencionar también, que
casos. la jugada 1 1 . . . . lLi b6 se vio en va­
1 1 . .i e3 rias partidas. M ás adelante vol­
veremos sobre el tema.
(DIA GRAMA 173)
12 . .i f2 i. d7
En el encuentro Karpov-Tim­
13. e4 lti e7
man, Amsterd am, 1 987, el gran
14. liJ x d7
maestro holandés entró en la
partida Ribli-Nunn mencionad a En el encuentro Andersson­
c o n 1 1 . . . . lll dxe5 1 2. fx e5 f6, H ulak, Wij k aan Zee, 1 987, des­
pero después de 1 3 . exf6 ;¡¡¡: x f6 pués de 14. a4 dxe4 1 5 . lLJ x e4
1 4 . �d2 i. d7 1 5 . 'i!;> h l ll x f l + .i c6 1 6 . a5 lll bd5 1 7 . �b3 Ii b8

191
1 8 . lHc l a6 1 9 . Ii c4 lti c7 ! 20. 28. 'll b l lti b4
lti c3 i, x g2 2 1 . @ xg2 lti cd 5 , la 29. 'll c3 lti c6
posición de las negras fue prefe­ 30. lti bl
rible. En la partida Drasko-Z.
y tablas (0,5 :0,5).
Nikolic se j ugó 14. e x d 5 lti bx d 5
Karpov al ganar la segunda
1 5 . tli x d 5 l2J x d5 1 6 . �b3 i. c6
p artid a del match, y disponiendo
1 7 . IiI ac l � a5 1 8 . Iii c5 � a6 y se
de ventaj a, elige otra vez la es­
acord aron tablas.
tructura de menos riesgo, contra
U na co nfrontación más re­
la defensa Grünfeld .
ciente entre P. Nikolic-Hulek,
Interzonal Zagreb, 1 987, prosi­
Karpov-Kasparov
guió: 1 4 . a4 d x e4 1 5 . a5 lti bd5
Match por el título mundial, ter­
16. ltJ x e4 IiI b8 17. �b3 i. e8 1 8 .
cera partida
Iii fc l lti c6 1 9 . �a3 lti cb4 20.
Iii c4 lti a6 2 1 . lti d6 lti ac7 22. Las jugadas 1 a 12 son idénti­
l:ii ac l lti b5 23. l2J x b5 ,,i x b5 24. cas a las de la primera partida.
Ii c5 i. e8 25. b4 b6 26. IiI 5c2
�d6 27. axb6 y tablas.
14. ... � x d7
15. e5 Iii fc8
16. :i;I el i.f8
17. i. f3

Las negras concentraron sus


fuerzas en el flanco d ama. Las
blancas tenían que iniciar el ata­
que en el ala rey, con 1 7 . g4 ! ?
17. ... Il: c7
18. b3 Ii ac8 Mej ora respecto a 12 . . . . i. d7
19. � d2 lti c6 ! de la primera partida. Ahora,
20. �b2 con 1 3 . e4, después de 1 3 . . . .
d x e4, las negras logran una fuer­
Sería un grave error 20. lti b5?
te base en d5 p ara el caballo.
por 20. l2J x e5 ! y pierde un peón.
13 . a4 a5
20. ... a6
14. �b3 i. d7
21. i. e2 �e7
15 . ll fc l
22. lLi bl lti b4
23. lti c3 'll c6 La serie de j ugadas con q ue el
24. lLi bl lti b4 primer j ugador podría ganar un
25. n c5 lti d7 peón 1 5. ltJ x d7 l2J x d7 16. � x b7
26. n x c7 lI xc7 podría ser replicada con 1 6 . . . .
27. lti c3 lti c6 lLi f5 ! , y d espués d e 1 7 . lti b5

1 92
ll b8, la d ama negra estará ex­ mos como lo mej or- la jugada
puesta a una molestia perpetua. 1 0 . . . . �c7, en lugar de 1 0 . . . .
i. g4.
15 . . .• i. c6
16. lll b5 lll bc8 !
Karpov-Kasparov
17. e3 lll d6
Match por el título mundial,
18. llJ x d6 � x d6
quinta partida
19. i. el ll fb8
20 . .t n l. d4 lll f6
2. c4 g6
Se puede contar con 20 . �a3
3. lll c3 d5
también, con la cual la vía de la
4. c x d5 lll x d5
igualdad es: 20. . .. � x a3 2 1 .
5. e4 lll x c3
ll x a3 i. e8 22. b4 axb4 23. i_ x b4
6. b x c3 i. g7
i. f8 .
7. .i c4 c5
20. ... f6 8. lll e2 lll c6
21. lll f3 �d7 ! 9. .i e3 0-0
22. �c2 lll f5 10. 0-0 i. g4
23. i. d2 lll d6
Sugerencia del G M Timman,
24. b3 lI c8
ya mencionada en el análisis de
Podría intentarse eventual­ la p artida Schleichel-Adorj án del
mente mirar al centro con e7-e6, p rimer capítulo. Ni ahora, ni
seguid o de 24. . . . � e 8 ! ? y de más tarde hemos podido recibir
lll f7 . respuesta al problema ¿cuáles se­
rían los planes de Karpov en
25. °tWdl h6
caso de 10 . . . . lll c7?
26. i.el g5
27. li a2 �e8 1 1 . f3 lll a5
28. lI ac2 i. f8 12. i_ xf7+? !
29 . .i d3 g4
y en este momento los adversa­
rios acordaron tablas (0,5 :0,5).
Kasparov sigue siendo fiel a la
Defensa Grünfeld que le propor­
ciona un j uego activo de piezas .
E n las cuatro p a rtidas subsi­
guientes recurre a la variante clá­
sica del camb i o . Lamentable­
mente, Kasparov sigue un sende­
ro poco interesante desde nues­
tro punto de vista, pues en el pri­
mer capítulo del presente libro Antes n o s e consideró como
recomendamos -y considera- demasiado buena esta continua-

1 93
ción, ya que el segundo j ugador 1 8 . h4 'fif7
obtuvo una iniciativa duradera 1 9 . i. g3
por el peón entregad o . Por tal
1 9 . 'fi e l puede replicarse con
motivo es curioso que Karpov
19 . . . . i. d2 ! y 19. 'flfl con 19 . . . .
entre en esta alternativa. Por
'f/c4.
otra p arte, 1 2 . i. d5 i. d7 1 3 .
� b l 'f/c7 1 4 . .t f4 'f/ c 8 sería có­ 1 9. . . . i. e3+
modo para las negras. 1 2. i. d 3 20. c;!;> h2 'f/c4!
c xd4 1 3 . cxd4 -cambiando la se­
cuencia de j ugadas- transpone 1 76
el j uego a la opción principal,
iniciada con 10 . . . . cxd4.
12 . . . . I;I x f7
1 3 . fx g4 � xfl+
14. c;!;> x fl

Sería menos buena 1 4 . 'fl x fl ,


porque 1 4 . . . . lb c4 1 5 . 'flf3 'f/b6!
puede apuntar el abandonado
del flanco de dama. P.e. : 1 6 . i. f2
'f/b2 1 7 . � e l 'fl x a2 con ventaja
negra. Las negras activan sus piezas
y eliminan posibilidad de 'fl d3
14. . . 'f/d6!? 2 1 . d5? 'f/ x g4 22. d6 se refuta con
.

Antes era más popular la con­ 22 . . . . i. f2 ! 23. d x e7 i. g3+ 24.


tinuación 1 4 . . . . c x d4 1 5 . cxd4 llJ x g3 'fl x h4+ 25 . c;!;> g l 'fl x e7 .
'fld7. Se puede contar también 2 1. � bl b6
con 14 . . . . 'f/d7 1 5 . h3 'f/b5. 22. � b2 ! 'f/d5
1 5 . e5 23. 'f/d3 llJ c4
24. :¡¡¡: bl b5?
1 5 . c;!;> g l es el tema de la par- Omite una espléndida posibili­
tida N . º 1 1 . dad. 24 . . . . g5 ! ! (idea de M akary­
15. ... 'f/ d 5 chev) plantea tareas insolubles a
1 6. i. f2 :a f8 las blancas. Amenaza 25 . . . . i. f2
1 7 . c;!;> gl i. h6 y la inmediata lüe3. Después de
25 . h x g5 i_ x g5 no hay remedio
No le permite a su oponente contra 26 . . . . lb e3 .
condenar su alfil mediante g5.
2 5 . W h3? !
Ahora, después de 1 8 . 'fld3 lb c4
el peón e5 quedaría indefenso, y A 25 . 11 x b5 es posible j ugar
no se puede salvar con 1 9 . li d l?, 25 . . . . llJ x e5 y no sirve 26. i, x e5?
a causa de llJ b2. � f2, ni tampoco 26. 'fl x e3??, a

1 94
causa de ltJ x g4+. En cambio, en tivas 32. �b3 � x b3 3 3 . n xb3
caso de 26. n x c5 ! a las negras b x a4 3 4 . n a 3 l:i: d4 y 32. �c2 b4
no les queda más que el j aque 3 3 . l:l: d l �d5 ó 32. �f3 b x a4.
continuo a base de 26 . . . . ltJ x g4+
3 1; n b4 tll d2
(26 . . . . � x c5? 27. i. e 5 ! ) 27. 'it> h3
32. n x a4 tll fl+?!
�d7 28. � c4+ '3t g7 29. �d 5
tll f2+ . Es una aventura con resultad o
Karpov, c o n la continuación dudoso, en lugar de la sencilla
de la p artida, asume un enorme 32 . . . . tLl xf3 + 3 3 . gxf3 �b6, que
riesgo y finalmente obtiene una todavía conserva la ventaja.
posición perdida. Muy posible­
33. '3t h3 ll dl
mente en su decisión intervienen
los apuros de tiempo de su ad­ A 33 . . . . tlJ x g3? 34. � x e3 tll h5
versario. sería muy fuerte 35. tll g5. Con la
jugada del texto 34. n x a6 � x a6
25. . . . a6
3 5 . �b3+ '3t g7 36. � x d l gana
La continuación consecuente un peón, sin embargo la posición
sería 25 . . . . b4 ! 26. c x b4 c x d4 27. tiene carácter de tablas . Por lo
tll c3 �e6 y amenaza 28 . . . . h5 . tanto, Karpov sigue con las com­
plicaciones.
26. lti gl !
34. �c2!? n el
U na decisión inesperada con
35. �e2 h5
la cual quiere mejorar la posición
36. i. el
de sus piezas, aun al precio de la
devolución del peón.
1 77
26. . . . cx d4
21. tll f3 n d8
28. a4
28. cxd4 J. x d4 29. l:l d l ? sería
una metedura de pata, porque
29 . . . . lti b2 ! 30. � x d4 tlJ x d l
gana calidad .
28. . . . dxc3
29. � x c3 �e6
30. '31 h2 bxa4?
36. . . . �d7?
Evid e ntemente, la falta d e
tiempo motiva q u e l a s negras Grave error. 36 . . n a l ! 3 7 .
. .

omiten 30 . . . . tll d 2 ! Después de �c4 ! (37. tll g5 n x a4 c o n igual­


3 1 . tLl xd2 i. xd2 la situación de d ad , m i e ntras que 3 7 . l:l: e4?
las blancas es desesperada, como h x g4+ 38. n x g4 :¡¡¡: a4 ! 3 9 . lti g5
demuestran también las alterna- i_ xg5 40. h x g5 lti e3 favorece a

1 95
las negras) 37 . . . . � x c4 3 8 . � xc4 �b3+ W h8 22. � e l � x g5 23.
� e l resulta en un final de tablas. � x b7 y las blancas están bien.
37. � x a6 lI a l ?? 17. �el �e4
Pasa por alto la amenaza ho­ 1 8 . g5 �f5?!
rizontal. 3 7 . . . . <J;; g7 to d avía
daba esperanzas . D i s p o niend o conoc1m1entos
s o bre las consecuencias, sería
38. � x g6 más precisa la inmediata I S . . . .
y las negras abandonaron ( 1 :0). �g4 !
Una evolución trágica en una
1 9 . h4 ll:l c4
partid a en donde el segundo ju­
20. <J;; gl �g4
gador tuvo la ventaj a durante
mucho tiempo . Este es el resultado de la ine­
xactitud : la pérdida de tiempo.
Karpov-Kasparov
Match por el título mundial, sép­ 2 1 . a4 ! h6!
tima partida 1 79
Las j ugadas 1 a 16 son idénti­
cas a las de la partida anterior.

22. lI a2 !
Defendiendo el caballo prepa-
ra la salida de la dama.
16. . . . lI d8!? 22. . . . hx g5
Es muy sorprendente que Kar­ 23. � b l gxh4
pov otra vez entre en esta varian­ 24. �b3 �e6
te dudosa, con la cual llegó a te­ 25. ll:l f4 �f7
ner una posición crítica en la 26. l2J x g6 � x g6
partida número 5. Y ahora el 27. � x c4+ W h8
mismo Kasparov es quien se des­ 28. 11 b2 ! c x d4
prende de la línea anterior. Tal A la evidente 28 . . . . h3, la co­
vez le alarmó, a 1 6 . . . . � f8 1 7 . rrecta respuesta es 29. �fl !
g5 ! ? U n a posición interesante: A la ingenua 29 . g3? la réplica
17 . . . . �e4 ! ? 1 8. ltl g l ! ll:l c4 1 9 . es 29 . . _i x e5 ! ! y no se puede re­
. .

ltl f3 ltl e3 + 20 . J. x e3 � x e3 2 1 . capturar el alfil porque las blan-

1 96
cas reciben mate con 30. d x e5? En este momento la partida
Ii: d l + 3 1 . W h2 ll: h l + ! ! 32. @ x h l qued ó aplazada. Ahora los se­
'it'c6+ . gundos no estarían disgustados
por no p articipar, pues la posi­
29. c x d4 'it'g4 ción requiere un cálculo muy
30. 'it'f7 lI x d4 !?
precis o . El desarrollo ulterior de
Aun en apuros de tiempo eva­ la partida p arece justificar que,
lúa correctamente que por las debido al enroque incierto de las
amenazas "i!f xe7 y lI x b7 ésta es blancas, las negras pueden man­
la única posibilidad . 30 . . . . h3 po­ tener el equilibrio jugando co­
dría neutralizarse con 3 1 . '§'f3 ! rrectamente.
31. i, x d4 "i!f x d4+ 42. "ti'h5+ e;!> g7
32. lI f2 '§' x e5 43 . lH4 '§'d2
33. lI f5 '§'el+ 44. lI g4+ 'i!> f8
34. lHl "ti' e5 �5 . "ti'f5 � el+
35. 'i!> hl ? ! 46. 'i!> h2 "ti'c7+
3 5 . 'it'f4 ! sería más fuerte. 47. 1Wf4

35. . . . b6 ! Tampoco da buen resultado


36. "ti'f4 "ti'h5 47. 'i!> h3 "ti'c3+ 48. g3, dado que
37. "ti'f5 las negras pueden mantener el j a­
que perpetuo con 48 . . . . hxg3 49.
Después de 3 7 . '§' b8+ 'i!> h7 3 8 . 'it'e6 g2+ ! 50. c;!> x g2 "i!fd2+ 5 1 .
"i!f x a7, 3 8 . . . . h3 ofrece adecuado e;!> h3 '§'h6+. Por lo tanto, Kar­
contrajuego. p ov utiliza armas diferente s :
37. ... "ti'e2 cambia las d amas.
38. lI el i. f6
47 "i!f x f4+
39. "ti' g6 'it'e6
. . .•

48. lI x f4 'i!> e8
40. :!:l dl "ti'c8
49. 'i!> gl a6
41. ll fl "ti'd7
50. @ f2 'i!> d7
51. 'i!> e2 'i!> d6
1 80
52. 'i!> d3 'i!> c5
53. lI c4+ 'i!> d5
54. lI c7 a5

Sirve también 54 . . . . 'i!> d6 5 5 .


lI a 7 'i!> c6 y no se puede tomar
el peón a6, a causa de 'i!> b7 . Na­
t u r a l m e n t e , K a s p ar o v a h o r a
también elige e l plan activo res­
pecto a la maniobra ulterior
b6-b 5 .

1 97
55. l'i c4 e5 73 . ... @ x d4
56. ll g4 i. e7 74. b7 al�
57. ll g7 75. b8� � a6+
76. @ f2 �f6+
También se puede contar con
77. @ gl @ e4
57. l'i g6 !? y 58. l'i h6.
78. � b4+ @ f5
57. ... e4+ 79. �el �d4+
58. @ e3 i. c5+
y tablas . (0,5:0,5).
59. @ e2 i. d4
60. ll g5+ @ c4 Karpov-Kasparov
61 . ¡¡¡: f5 Match por el título mundial, no­
A 6 1 . l'i g4 la respuesta es la vena partida
inmediata 6 1 . . . . b5 ! y corre el Las j ugadas 1 a 14 son idénti­
peón «a». cas a las de la partida anterior.
61. ... @ c3 ! 14. . . . c x d4
62. l'i h5 @ c4 Las negras por esta vez acla­
63. lU5 @ c3 ran l¡¡ situación en el centro an-
64. ll g5 @ c4 tes.
65. ll h5 i. f6
66. ll b5 15. c x d4 �b6
16. @ gl �e6
Tampoco es mejor 66. @ e3
No hay nad a nuevo en ello,
@ b3 67. ll b5+ @ x a4 68 . n xb6
puesto que se ha jugado en la
i.c3 69. @ x e4, que puede con­
p ar t i d a por c o rresp o n d encia
testarse con 69 . . . . i. b4 y luego
Afeievski-Werner, 1 9 8 5 . Prosi­
@ b3 .
guió: 1 7 . � g3 li: d8 1 8 . ll c l �b6
66. .• . i. d4 19. � e2 th c6 20. ll bl � x d4 ! 2 1 .
67. li: h5 i. f6 lii: x b6 � f3+ 22. @ f2 ll x d l 23.
68. li: h6 i. d4 ll x b7 tLJ x h2 24. g5 th g4+ con
69. l'i x h4 igualdad .
Merced a esta jugada las ne-
gras pueden forzar el empate.
69. ... b5!
70. a x b5 a4
71 . ll x e4 a3
72. b6 a2
73. ll: x d4+
7 3 . b7 a l � 74. b8� � a2+ 75.
@ f3 �f2+ 76. @ g4 � x g2+ ta­
blas .

1 98
1 7. 1!t'd3! 31. 1!t'c3 1!t'e5
32. 1!t'b3 l:l: c7
U na importante mejora en lu­
gar de 1 7 . lti g3 . Karpov conso­ No sirve 3 2 . . . . � d6? por 3 3 .
lida su posición con la devolu­ lti d7 ! 1!f x e4 3 4 . 1!t'b2+ @ h2 3 5 .
·
ción del peón y obtiene superio­ 1!t'd2+ ganand o e l caballo insta­
rid ad en el centro. lado en la casilla d6.
1 7. ... 1!fx g4 33. 1!t'd3 l:l f7
18. l:l: fl :i!l: c8 34. 1!f x c4 n x f6
19. h3 1!t'd7 35. l:l: d l b5
20. d5 � c4
Elige de nuevo la solución más
21. i. d4
activa, en lugar de la natural 35 .
Ni hablar de 2 1 . i. x a7?, a cau­ . . . l:l f7.
sa de 2 1 . . . . b6 22. n e l 1!f x a7 2 3 . 36. n d7+ <tJ h6
n x c4 :¡:¡: x c4 2 4 . 1!f x c4 b5+. 3 7. 1!t' e2 1!t' c5+
2 1 . � d4 lti x e3 22. 1!f x e3 l:l c4 ! 38. @ h2 1!t'e5+
2 3 . � e6 1!f x e 6 ! 24. d x e6 i. d4 2 5 . 39. g3 ! 1!t'c3
1!f x d4 n xd4 26. :¡:¡: f7 n x e4 27. 40. <t; g2 1!t' c4
n xe7 b5 conduce a un final de 41. 1!t'e3+
torres con carácter de empate.
La j ugad a del texto, en cam­ La posición de las blancas si­
bio, amenaza con 22. i., x g7 y gue siendo favorable, por su en­
con la maniobra � e2-d4-e6. roque más seguro. El final de to­
rres 4 1 . 1!f x c4 bxc4 42. n x a7
21. .•• e5 n c6 no puede ganarse, pese a la
22. d x e6. 1!f x e6 ventaj a de peón. P . e. : 43 . l:i f7
23. i_ x g7 @ x g7 c3 44. l:l: fl l:i a6 l:l: b6 !
24. lti f4 1!t' d6
25. 1!t' c3+ @ h6 ! 41 . . . . g5
42 . :¡:¡: d2 1!t'f1+
S i 2 5 . . . . 1!t'e5?, 26. � e6+ @ h6 43 . @ h2
(26 . . . . @ g8 27. 1!f x c4 ! ) 27. 1!t'c l +
1 82
g5 28 . n f5 acaba con las negras .
26. lti d5

Sería más enérgica 26 . � d3 ! ,


con l a amenaza d e � f2-g4+.
26. ... 1!t'e5
27. 1!t'd3 @ g7
28. � f6 1!t'd6
2 9. 1!t' c3 1!t' e5
30. 1!t' d3 1!t'd6

1 99
Esta fue la posición de aplaza­ 64. @ h3 ll c3
miento. Las blancas, debido al 65. :!it a8 :!it c4
e s c a s o m a t e r i a l , no p u e d e n 66. a4 @ g5
transformar la ventaj a de posi­ 67. a5 ll a4
ción en victoria. 68. a6 @ h6
69. @ g2 :!it a3
43. . . . "ti'f3 !
70. @ f2 ll g7
44. °ii' d4
y tablas (0,5:0,5)
44. "tW x f3 lit xf3 45. li d6+ @ g7
El tema del encuentro 1 1 tam­
Ii[ d7+ @ g6 47. :!i( x a7 :il e3 y so­
bién es la Defensa Grünfeld .
lamente tablas .
Dentro de ésta siguen con el
44. .•. lI e6 «torneo temático».
45. e5 "ti'f5
46. lit e2 a5 Karpov-Kasparov
Match por el título mundial, un­
Otra vez un sacrificio de peón
décima partida
baj o el signo de la actividad .
47� °ii' d5 b4 Las jugadas 1 a 14 son idénticas
a las de la partid a anterior.
48. "tW x a5 °ii' d 3
49. ;¡¡¡: g2 °ii' d4 14. . . . °ii' d 6
50. "ti'a8 "ti' x e5 Kasparov no está contento con
E v i d e n t e m e nte n . º 5 0 . la apertura de la partid a ante­
n xe5? debido a 5 1 . "ti' f8 + @ g6 rior, por lo tanto retorna a la
52. :!it f2. continuación precedente.
51. "ti'f8+ @ g6 1 5 . W gl
52. "tW x b4 h5!
53. h4 lI gh4
54. "ti' x h4 :!it d6
55. "ii' c4 li d4
56. "ii' c6+ @ g7
57. "ii' b7+ @ h6
58. "ii' c6+ @ g7
59. lI c2 1I h4+
60. @ g2 "ii' e 4 !+
61. "tW x e4 lI x e4

En esta p artida realmente «to­


dos los finales de torre terminan Se aparta de la j ugad a 1 5 . e5
en tablas». de las p artidas 5 y 7.
62. :!it c7+ @ g6 15. . . . "ii' e 6
63. lit a7 :il e3 16. "ii' d3!?

200
Ahora, después de 1 6 . . . . c x d4 El monarca no encuentra un
1 7 . cxd4 'if x g4 1 8 . ll: fl llegamos puesto seguro en el centro. Era
a la posición ya conocida. Las un plan interesante 28. a6 con la
negras , en cambio, no ambicio­ maniobra :§: a8-f8-f4.
nan el restablecimiento del equi­
29. lt:J fl lb d6
librio material, sino el contraj ue­
30. ttJ g3 ttJ c4
go.
31. @n @ e7
16 . . . . 'if c4! 32. i. c5+ @ f7
17. 'if x c4 lb x c4 33. :§: f2+
1 8 . i. f2 c x d4
1 9 . c x d4 e5!? A 3 3 . @ e2, 33. . . . i. b6! 34.
20. d5 i, x b6 a x b6 35. lb fl :§: a4 pro­
porciona adecuad o contraj uego .
20 . d x e5 i_ x e5 2 1 . :§: d l d aría Si 3 6 . lb e3 lb d6 3 7 . ll: c7+, en­
lugar a un j uego más abierto. tonces 3 7 . . . . @ f8 y también los
Con la j ugada del texto las blan­ peones de las blancas están per­
cas consiguen un peón libre y de­ didos. Por lo tanto, por parte del
fendido, pero la activid ad de su blanco tal vez hubiera sido más
caballo todavía está limitada. preciso jugar, en lugar de 32 .
20 . . . . i. h6 .t c5+, 32. @ e2, y a 32 . . . . ib b6
2 1 . h4 i. d2 3 3 . i. e l .
22. :§: dl i. a5( !) 33. . . . @ g7
Se podría j ugar la evidente 22 . 34. :§: f6?
. . . b5, pero la réplica 23 . lt:l c l ! y Al gastarse el tiempo regla­
23 . . . . a5 24. lh b3 i. b4 2 5 . i. c5 ! m e n t a d o, se incrementan las
i. x c5 26. lb x c5 favorece a las emociones . La situación de las
blancas . negras sería crítica en caso de 34.
23. :§: el h5 ! ll: c8 3 5 . h6+ @ g8 36. i. e7 !
(la captura d e peón 36. i. x a7?
A 23. lb c l puede responderse
conlleva pérdida de pieza con 36.
con 23 . . . . lb d6 .
. . . :§: c7 ! 3 7 . i. b8 :§: b7) 36 . . . .
23 . ... b5 lb e3+ 3 7 . @ e2 lt:J g4 (37 . . . . ll: c2+
24. :§: c2 lb d6 3 8 . @ f3) 3 8 . :§: f3 ! y el peón d5
25. lb g3 lb c4 es muy fuerte .
26. lt:J fl lt:J d6
34 . . . . i. b6 !
27. lb g3 lt:J c4
28. g5
(DIAGRAMA 184)
Karpov desdeña la repetición
de j ugadas y decide seguir la ba­ 35. :§: c6??
talla.
Grave error. 35. ,i x b6? axb6
28 . . . . @ f7 36. :§: f2 :§: a3 también favorece a

20 1
49. e5 � x g2
50. e6+ @ f8
y las blancas aband o n aron
(O: 1) porque el peón «b» entra
con j aque.
En el s ig u i e n t e e n c u e n t r o
-posiblemente, p o r efecto d e l a
derrota- Karpov se desprende
de la línea anterior y j uega otra
alternativa -actualmente muy
de moda- de la variante del
Cambio. Con ello se enriqueció
las negras , pero 35. i. f2 ! sería con un nuevo tema la historia del
una buena j ugad a. duelo Grünfeld entre estos d os
35. ... llJ a5 ! grandes jugadores. Sin embargo ,
36. ,i x b6 llJ x c6 ahora tampoco produce preocu­
37. J. c7 � f8+ paciones al segundo jugad or lo­
38. 'i!t e2 lI f7 grar la iguald ad, al contrario, pa­
39. i. d6 � d7 rece que ya el Campeón Mundial
llJ a5 disponía de chances favorables.
40. i. c5
41 . llJ fl � c7 !
Karpov-Kasparov
Esta fue la j ugada secreta de Match por el título mundial, dé­
Kasp arov basad a en cálculos cimotercera partida
muy precisos, en lugar de la es­
perada por muchos aficionados, l. d4 llJ f6
4 1 . . . . lll c4. 2. c4 g6
3. llJ c3 d5
42. i. d6 � c2+ 4. l¡j f3 J. g7
43. @ d3 lI x a2 5. c x d5 llJ x d5
44. llJ e3 @ f7 6. e4 llJ x c3
45. llJ g4 7. b x c3 c5
Con 45. i_ x e5 puede encami- 8. lI b l
narse el peón «b». Esta alternativa e s u n arma pe­
45. ... llJ c4 ligro s a en manos del blanco.
46. lll x e5+ llJ xe5 Análisis detallados a la misma se
47. i_ x e5 b4 encuentran en el capítulo 1 , par­
48. i. f6 tida Lputian-Tukmakov. Kaspa­
rov también sigue el sendero re­
A 4 8 . @ c4, 48 . . . . � e2, ganan­ comendado por nosotros .
do.
8. ... 0-0
48. . . . b3 9 . i. e2 c x d4

202
10. c x d4 �a5+ d ad o 1 8 . . . . J:i c2, y en la partid a
11. 'i'fd2 � x d2+ Wells-Wolff, Oakham, 1 986, el
12. J. x d2 e6 segundo j ugador movió l � . . . .
13. 0-0 b6 i. f8 , pero las blancas e n mngu­
14. J:i fdl na de las dos alternativas pueden
conseguir ventaja. En ésta última
Se puede contar también con
se j ugó también 1 9 . d6 Ji. x e7 20.
4. J:i be l , que analizaremos en el
d x e7 tl:l f6 2 1 . .i b5 <tl g7 22. lll e5
punto B, p artida Petursson-Lpu­
a6 23. i. d7 n c7 24. g4 i. e4 25.
tian.
I;I be l l:i x c l 26. l:i xcl ltJ x d7 27.
14. ... i.b7 ltJ xd7 J:i e8 2 8 . tLI x b6 n xe7 29.
15. d5 e x d5 Ji[ el Ii e6 con igualdad , y empa­
16. exdS lll d7 te en la jugada 4 1 .
17. i. b4 ll: fc8
1 9 . d6 <Jil g 7
18. i. e7
20. Ii el
En el encuentro Wl. Schmidt­
Tampoco ofrece ventaj a a las
Kouatly, Trnava, 1 986, después
blancas 20. i. b5 i. c6 2 1 . .i a6
de 1 8 . i. b5 lll f6 1 9 . d6 lll d5 20 .
l:i e8 22. i, x f6+ <Jil x f6 23 . lll d4
tl:l d4 tLI xb4, el primer j ugador in­
debido a 23 . . . . i. a4 . Las negras
troduj o una innovación respecto
tampoco deben preocuparse por
a la partida Lputian-Tukmakov,
20 . .i x f6 <Ji¡ x f6 ! (20 . . . . ltJ xf6? 2 1 .
j ugand o en lugar de 2 1 . d7, 2 1 .
d7 J:i d8 22. lll e5! estabilizando
Ii x b4. Prosiguió: 2 1 . . . . i. f8 22.
la posición del peón d7 y las
ltl f3 ! J:i c5 ! 23 . a4 J:i d 8 24. J:l: bd4
blancas amenazan con penetrar
a6? ! y las negras hubieran podi­
por la maniobra n b l -c l -c7) 2 1 .
do lograr mejores perspectivas
ltJ d4 11 c5 ! 22. llJ b 5 J:i e 8 ! 23.
con 24 . . . . l H5 !
i. f l (23 . @ f l ? _i x g2+ !) 23 . . . . a5
185 • • • • • • • (análisis de Kindermann) . Por
otro l ad o , Kindermann reco­
m .a mei m .1 • .1 mienda 20 . lll d4 ! y considera
• • • •• como favorable a las blancas 20 .
. . . i. e4 2 1 . i_ x f6+ ! (2 1 . l:i b3
.• - � - . i, xd4 22. J:i x d4 I:I e l + 23 . J:id 1
• • • • I! x d l + 24. J. xd l Ji c8 con con­
R m mlD m_ t r aj u ego s atisfactorio) 2 1 .
� • m.i. n � n
<Ji¡ x f6 22. JIb 3 .
• la • � • m 20. ... J:i c5 !
21. i. b5 i. c6
18. ... i. f6 ! ? 22. _i x c6 l:i x c6
23. JI bdl
Inicio de un nuevo plan de de­
fensa. Los autores han recomen- Amenaza 24. J. x f6+ ltJ xf6 25 .

203
ll e7 y ll xf7+. Las negras impi­ ll hh2. Sin embargo, el resultado
den lo anterior y encierran el al­ final tampoco será diferente.
fil de e7.
33. fx g5 @ x g5
34. :!::! n 'it> g6
35. :!::! f2 n hc8
36. lit df4 :!::! x f2
y tablas (0,5 :0,5)

Karpov-Kasparov
Match por el título mundial, dé-
cimoquinta partida
l. d4 liJ f6
2. c4 g6
3. lü c3 d5
23 . . .. i. c 3 ! 4. liJ f3 i. g7
24. 1l: e3 f6 5. �b3
25. g4 g5 Karpov regresa al sistema ruso
26. h4 h6
que le brind ó éxitos en el último
27. h x g5 hxg5 match. La continuación aguda �s
28. lü d4 i, x d4
motivad a también por su punto
29. :!::! x d4 I! h8
men o s . Pero, como veremos,
30. :!::! el I! c2 Kasparov tampoco quiere rehuir
31. a4 a5
las complicaciones .
Elimina la posibilidad de que
5. ... dx c4
las blancas puedan abrir even­ 6. � x c4 0-0
tualmente la posición con a4-a5 .
7. e4 ltJ a6
Las negras podrían excluir la ac­ 8. .t e2 c5
tividad blanca también con 3 1 . . . .
9. d5 e6
W g6 ! y s i s u adversario , a pesar ex d5
10. 0-0
de esto quiere seguir con 32. f4?,
11. e x d5 i. f5
con la próxima j ugada del texto,
12. :!::! d l
Kasparov podría j ugar 32. . . .
gxf4 3 3 . n xf4 'it> g5 ! 34. :!I ef l
(DIAGRAMA 1 87)
n hh2 3 5 . :!::! l f3 (35. i, xf6+ llJ xf6
36. :!::! f5+ W h4) 35. . . . :!::! cg2+ 36. En Leningrado , en la décimo­
W f l :!::! x g4 y las negras están novena p artida, el ex campeón
muy bien (Variante de M akare­ mundial j ugó 1 2. i. f4 y después
vic). de 12 . . . . I! e8 1 3 . ll ad l ltJ e4 1 4 .
ltl b5 ! consiguió ventaj a. En l a
32. f4 'it> g6
partida, j ugada más tarde, Gure­
Lleva a rápid as tablas 32 . . . . vich-Gavrikov, U R S S , 1 987, el

204
zas . Su oponente toma las pre­
cauciones necesarias a tiempo ,
no dej a de apoderarse d e l o s ca­
ballos negros .
2 0 ; ax b5 lll bd3
A 20 . . . . lll b3? la respuesta 2 1 .
Ii a4 ! llJ x d2 22. Ii x b4 brinda la
ventaj a para las blancas .
21. ,i x d3 llJ x d3
22. Ii x d3 !
segund o j ug ad o r introduj o la
mej ora 12 . . . . 'l:!:Vb6! y alcanzó la
igualdad con 13 . .i e5 Ii ad8 14.
Ii fd l Ii fe8 1 5 . 'l:!:Vh4 lll d7 ! .
1 2 . ... Ii fe8
13. d6 h6
14. h3? !
U na j ugada aparentemente in­
necesaria. También se puede
contar con 14. a3 con el fin de
impedir lll b4, y asimismo 1 4 .
.i f4, que será probada p o r e l 22. ... c x d3
blanco en la partida 2 1 .
Sería muy interesante 22.
14. . . . lll b4! ,i x d 3 ! ? Si se la contesta con 23 .
15 .i f4
. lll d5, entonces 23 . . . . axb5, en­
tonces 23. . . . axb5 24. Ii x a8
Tampoco es atractivo tomar el
'l:!f x a8 25. lll c7 'l:!fc6 26. llJ x e8
peón c5. Después de 1 5 . 'l:!f x c5?
'l:!f x e8 y, disponiendo una parej a
lll c2 16. Ii b l lll d7 17. 'l:!:Vb5 a6
muy fuerte de alfiles, las negras
1 8 . 'l:!:V c4 Ii c8, al moverse la
están muy bien. Para el primer
dama gana .t x c3 y la Ii xe2.
j ug ad o r sería más fuerte 2 3 .
15. ... lll d7 Ii x a6 ! Ii x a6 24. b x a6 'l:!f a5? ! 2 5 .
16. Ii d2 a6 'l:!:V a4 ! 'l:!f x a4 2 6 . llJ x a4 c o n mejor
17. 'l:!:Vb3 b5 final para él. Sin embargo , en lu­
18. 'l:!f dl c4 gar de 24 . . . . 'l:!f a5 se puede j ugar
19. a4 lll c5 24 . . . . g5 25 . .i g3 _i xc3 ! 26. b x c3
y solamente ahora 26 . . . . 'l:!:Va5,
Kasparov obtiene una posi­
con j uego prometedor.
ción que responde a su modo de
j ugar, con actividad para sus pie- 23. lll d5 ax b5

205
24. li:J e7+ @ h7
25. li xa8 � x a8
26. li:J xfS gxfS
27. � x d3 �e4
28. � x bS li a8

28 . . . . )¡:[ d8 29. �b6 )¡:[ d7 30.


�e3 � x e3 3 1 . fx e3 i, x b2 32.
li:J h4 conduce a tablas .
29 . .i d2 )¡:[ d8
30. �es �e6
31. .i f4 i, x b2 14 . .i f4
32 . li:J h4 .i f6
33. � x fS+ En el combate Grünfeld ante­
rior, p artida n.º 1 5 , en este mo­
Mediante el cambio de damas mento se j ugó 1 4 . h3.
llegamos a un final con carácter Con la j ugad a del texto, Kas­
de tablas. parov sigue el plan que ya ante­
riormente le había dado resulta­
33. ... � x fS do, p o rque la más agresiva 1 4 . . . .
34. li:J xfS h5 g 5 1 5 . .i g3 li:J e4 1 6. d 7 li e7 1 7 .
35. g4 h x g4 lt:\ x e4 i_ x e4 ( 1 7 . . . . )¡:[ xe4 1 8 .
36. h x g4 @ g6 �d5) 1 8 . i. d6 :§: x d 7 1 9 . � x e4
37. @ g2 .i b 2 )¡:[ xd6 20. � x b7 lt:\ c7 favorece a
38. li:J e7+ @ f6 las blancas.
39. li:J c6 li d7
40. li:J b8 )¡:[ d8 14. ... li:J d7
41. d7 @ e6 15. )¡:[ d2 ltJ b4
42. @ f3 .i a3 16. �b3 .i e6
43 . .t c7 17. .t c4
A 1 7 . �d l podrían avanzarse
y en este momento los adversa­
los peones del flanco rey, 1 7 . . . .
rios acordaron tablas, (0,5:0,5), g5 1 8 . .t g3 f5 !
porque la ventaj a de peón en el
final de alfiles no basta p ara ga­ 17. ... li:J b 6 !
nar. 1 8 . .i x e6 li x e6
1 9 . a3? !

Karpov-Kasparov Solamente acelera la ejecución


Match por el título mundial, par­ del plan negro. Es verd ad, que
tida n.º 2 1 . 1 9 . li:J b5? ! tampoco sirve, debido
a 19 . . . . li e4 ! 20 . .i e3 lt:\ c4 2 1 .
Las j ugadas l a 1 3 s o n idénti­ _i x c5 li:J x d2 22. lt:\ x d2 li e2 23.
cas a las de la partida anterior. � x b4 (23 . ,i x b4 �b6) 23 . . . . a5

206
24. 'i!t'f4 g5 y se pierde el caballo A 27. 'i!t'b3 podría replicarse
i n s t a l ad o en «d2». con 27 . . . . 'i!t'f7 o con 27 . . . . 'it> h7 .
El ex campeón mundial Tahl su­
27. ... lti c4
girió 1 9 . lti a4 ! ?, que impide la si­ lLi b6
28. 'iW d5
guiente p osibilid ad táctica de las
negras . y tablas (0,5 : 0,5) repitiendo j uga­
das. En la evolución del empate
19. ... lti d3 !
prematuro, evidentemente po­
20. i. g3 c4
dría j ugar un p apel de mucha im­
21. 'iW c2 l:i c8
portancia la apretada situación
22. lI adl 'i!t'd7
del marcad or (que al cabo de
23. h4 f5
1 90 ....----,...---,.,,,.
..- ....... �___,
..,.,, ,. =
veinte partid as es de 1 O : 1 0) y del
reloj también, porque las negras
• • • • •• gastaron 2 horas y 21 minutos y
••
� amd wd • - � las blancas 2 horas y 2 minutos .
.•. � . ·�
u ... · - ... B)
• • • ,. . Antes del match por el título
de campeón mundial ya reseña­
m 1. m m n do, tuvo lugar en varias partidas
� •
� ._ •
� r.-- R
U · "'l...l M la alternativa 8. n b l de la va­
��
U .a uo•
EI � � [1, ­ riante del cambio, con lti f3 .
m m :s m m Petursson-Lputjan
24. lI x d 3 ! Hastings, 1 986/87
Otra vez este sacrificio de ca­ l. d4 lti f6
lid ad resuelve el problema, ya 2. c4 g6
que se amenaza 24 . . . . f4 ganan­ 3. lti c3 d5
do el peón d6. 4. c x d5 lLJ x d5
5. e4 lLJ x c3
24 . . . . cxd3
6. b x c3 i. g7
2 5 . 'i!f'x d3 lti c4
7. lti f3 c5
26. 'i!t' d 5 ! lti b6
8. li b l 0-0
Sería muy arriesgada 26 . . . . 9. i. e2 c x d4
lLJ x b2? ! , a causa de 27. li e l li e8 10. c x d4 'i!t'a5+
28. li xe6 l:i xe6 (28 . . . . 'i!f x e6?? 11. 'i!t'd2
29 . d7) 29. lll b5 'i!? h7 30. lti e5 ! y
En lugar d e 1 1 . 'i!t'd2 se jugó
después de 30 . . . . i_ x e5 3 1 . i. xe5
en varias ocasiones 1 1 . i. d2 ! ? s a­
lti c4 32. f4 ! las blancas disponen
crificando un peón.
de peligrosas amenazas en base
al peón libre «d6». Se podría pro­
(DIAGRAMA 191)
bar, tal vez, 26 . . . . @ h7 ! ?
2 7 . 'i!t'd3 Después de 1 1 . ... 'i!f x a2; el lec-

207
perdió la p artid a, pero según los
análisis d e Kapengut, 1 9 . i, x e6
ó 1 9 . :11 b3 todavía habrían plan­
teado dificultades a las negras .
D i s p o niendo conocimientos
sobre lo anterior se ha de tener
muy en cuenta la sugerencia de
Korchnoi 12 . . . . 'fle6 !?, en lugar
de 1 2 . . . . b6. En la partida Con­
quest-Korchnoi, Lugano, 1 986,
se jugó 1 3 . 'flc2 �d7 14. d5 b6
1 5 . 'fl a2 'fld 8 , con lucha aguda.
Las referencias de arriba pue­
tor puede encontrarse solamente den convencernos de que las con­
con 1 2. d 5 , en nuestro libro . secuencias del sacrificio de peón
En la p artida Nemet-Kouatly, 1 1 . i. d2 ! ? todavía no están cla­
H orgen, 1 986, el primer j ugador ras y requieren minucioso análi­
intentó 1 2 . 0-0, no comprome­ sis.
tíendose todavía en el centro .
11 . . . . 'flx d2+
Después de 1 2 . . . . b6 ! ? 1 3 . 'fi e l
1 2 . J. x d2 b6
'fl e 6 ( 1 3 . . . . i. b7 y las blancas
13. 0-0 e6
deben mantener el empate me­
diante la repetición de j ugadas Las negras entran en la línea,
1 4 . i. c4 'fl a4 1 5 . i. b5 'fl a2 1 6 . cambiand o la secuencia de j uga­
i. c4 ) 1 4 . i. c 4 ! ? 'fl x e 4 ! 1 5 . d as: de las p artidas Lputj an­
i, xf7+ :11 xf7 (No sirve 1 5 . . . . Tukmakov y Karpov-Kasparov
'it> h8? debido a 1 6. lti g5 'flf5 1 7 . (partida número 1 3) . Sin embar­
JIb3). ( N o sirve 1 5 . . . . 'it> h8?, de­ go, la j ugada 1 2 . . . . b6 puede te­
bido a 1 6. lti g5 'flf5 1 7 . :11 b3) 1 6 . ner una importancia específica si
'fl x c8+ :il f8 1 7 . 'fl c4+ e 6 1 8 . la blancas no enrocan en el mo­
:11 b5 ! 'fl c 6 1 9 . 'fl b 3 lti a6 ! 20. vimiento 1 3 , y j uegan 1 3 . Ji c l ,
JIe l 'fld7 2 1 . lti e5 ! i, x e5 22. 1 3 . i. d3 ó 1 3 . d5 incluso, o si las
:11 x e5 consiguieron una fuerte negras, después de 1 3 . 0-0, no
iniciativa por el peón entregado . efectúan 13 . . . . e6. Si un j ugador
En el encuentro Gelfand-Dorf­ quiere familiarizarse con la op­
man, Minsk, 1986, el primer ju­ ción 12 . . . . b6, debe estudiar,
gador, en lugar de 1 5 . i, x f7+, a n t e t o d o , las p arti d a s W l .
j ugó un ataque inmediato con Shmidt-Banas, Trnava, 1 986, De
1 5 . :11 e l , sacrificando calidad 15 . Boer-A. Mij alchishin, Cascais,
. . . �b7 1 6 . i. b4 i. e6 1 7 . JI xe6!? 1 986, Peturson-Zeskovsky, Du­
entró en enormes complicacio­ bai ( Olimpiada) 1 986, Winants­
nes . Se extravió j ugando 17 . . . . Korchnoi, Bruselas, 1 986 y Pe­
fx e6 1 8 . lti g5 'it> h8 1 9 . lti e6? y t u r s s o n- C o n q u e s t , H as t i n g s ,

208
1 98 6 / 87, incluidas en los tomos :!:i: c8 1 8 . li x c8+ ,i x c8 1 9. ;¡¡[ e l
4 1 , 42 y 43 del Informad or. i.d7 20. J. x d7 lti x d7 2 1 . :!:l: c7.
14. ¡¡[ bel 1 7 . a4 i_ x b5
1 8 . a x b5 a6
H a de considerarse también
19. d5?
14. li fc l . En el encuentro Ga­
prind ashvili-Erenska- R adzews­ Sería mej or 1 9. b x a6. Con la
ka, Dubai (Olimpiada), 1 986, las jugada del texto, el segund o j u­
negras replicaron 14 . . . . .i a6 y gador tiene buenas contrachan­
después de 1 5 . i_ x a6 llJ x a6 1 6 . ces.
:!:i: c4 :!:i: fc8 1 7 . :!:i: bc l li x c4 1 8 .
19. ... e x d5
li x c4 h 6 1 9 . h4 li d 8 consiguie­
20. exd5 i. f6
ron posibilidades casi iguales.
21. lti d2 a x b5
14. ... i.b7 22. lti e4 i. h4 !
1 5 . .i b4 ! li d8 23. :!:i: fel
16. i. b5
A 23. g3 se podría jugar 23 . . . .
:!:i: a4 ! 24. li b l lti a6.
23. ... f5?
Dificulta su propio j uego. La
continuación consecuente y co­
rrecta sería 23 . . . . lti a6 24 . i. c3
lti c5 .
24. g3 ! fx e4
25. g x h4 lti a6
26. :!:i: x e4 llJ x b4
27. :!:i: x b4 li xd5
28 . :!:i: e4 :!:i: a7? !
16. . . . i. a6!? 29. :!:l: !!8+ 'it> g7
30. l:l b8 :!:i: d6
En el encuentro S . Ivanov-Bai­
31. :!:i: bl li a5
kov, U R S S , 1 986, no ofreció la
32 . :!:i: b7+ 'it> h6
igualdad 1 6 . . . . lb a6 ( 1 6 . . . .
33. li b2 ll: f6
i_ x e4? 1 7 . i. e7) 1 7 . i. e7 :!:i: dc8
34. h3 b4 !
1 8 . d5 exd5 19. exd5 Ii x c l 20.
35. Ii x b4 :!:i: al+
:!:i: x c l :!:i: c8 2 1 . li x c8+ .t x c8 22.
36 . 'it> g2 li a2
lti g5 ! .i f8 23. d6 lti c5 24. llJ x h7 !
37. lI 4x b6 :!:l: fxf2+
y las blancas ganaron un peón y
38. 'it> g3 ll: g2+
luego la partida.
39. 'it> f4 :!:i: af2+
16 . . . . a6? ! tampoco es sufi­
40. 'it> e3?
ciente para equilibrar, porque
permite la penetración 1 7 . i. e7 Sería mej or 40. 'it> e4 y ·si 40 . . . .

209
l:i: f5 d oblar las torres en la sép­ i. e 2 c 5 1 0 . d x c5 .t b 7 1 1 . 0-0 las
tima fila. Con la j ugada del tex­ negras , en lugar de 1 1 . . . . ll\ x e4
to, las negras ganan tiempo para jugaron 1 1 . . . . liJ bd7 ! ? Prosiguió:
eliminar los peones de la colum­ 12. e5 llJ x c5 1 3 . "iWb4 lti fe4.
na «h». Aquí, la intercalación del p ar de
jugadas 0-0 i. b7 (una <;liferencia
40 . ... l:i: f5
respecto a la partid a Sosonko­
41 . l:i: e6 l:l: g3+
Mecking, analizad a en el capítu­
42. @ e2 I! x h3
lo 2) permitió al segundo j uga­
43. l:i: e4 l:i: h2+
dor, en lugar de retirarse con el
44. @ e3 l:i: a5
caballo a d7, un movimiento más
45. l.:l: bb4 @ h5
activo con el mismo. 1 4 . ll d l
46. ¡¡¡: b7 h6
a5 ! ? 1 5 . "iW x b5 llJ x c3 . Ahora no
47. li: b6 l:i: a3+
sirve 1 5 . . . . i. a6 a causa de la si­
y las blancas aband onaron (0: 1 ) , tuación indefensa de la d ama,
p o rq u e d e s p ués de 4 8 . @ d4 como diferencia a la partid a en
l:i: a4+ y el segundo cambio de to­ que se j ugó lti fd 7 . 1 6 . b x c3 "iWc8
rres pierde también el peón h4. 1 7. c4 liJ e6 1 8 . i. e3 .i c6 1 9 .
La Variante Húngara ha sid o "iW b 6 lit a 6 2 0 . "iW b 3 "iWc7 2 1 .
practicad a en varias ocasiones y l:i: d 5 ! a4 22. "iWa3 l:l aa8 2 3 . l:i: e l
hay muchas novedades en ella. n fc 8 ofreció actividad por el
Vamos a estudiar una de estas en peón. Las chances son más o me­
la cual, el segundo j ugador rea­ nos iguales.
liza un sacrificio de pieza, ya en
9. e5?
la novena j ugad a, que merece
atención. Nueva jugada que sólo cuenta
con 9 . . . . liJ g4. Antes de seguir
Kozul-Polajzer el desarrollo de la partid a, rese­
Tonimir, 1 987 ñamos las noved ades de la va­
riante 9 . d x c5 liJ bd7 1 0 . c6 bxc6
l. d4 liJ f6
1 1 . i. e2.
2. c4 g6
a) En la partid a Timoschen­
3. lll f3 i. g7
ko-Kalinichev, U R S S , 1 987, se
4. ll:\ c3 d5
jugó 1 1 . . . . lti c5 ! ?, en lugar de la
5. "iWb3 d x c4
jugada 1 1 . . . . "iWc7 del encuentro
6. "iW x c4 0-0
P o rtisch-Fernández (Apéndice
7. e4 a6
1). 1 2. "iWc4 lti e6 1 3 . 0-0. (Es
8. "iWb3 c5!?
arriesgad o aceptar el sacrificio
Antes de seguir, cabe mencio­ de peón, pues, por ejemplo, 1 3 .
nar la p artida M alaniuk-Lpu­ "iW x c6 li: b 8 1 4 . i_ x a6? "iW a5 1 5 .
tian, U R S S , 1987, que se desa­ i. e2 llJ x e4 ! 1 6. "iW x e4 _i x c3+ 1 7 .
rrolló muy curiosamente con la @ fl i., x b2 1 8 . i_ x b2 l:l x b2 da­
opción 8 . . . . b5. Después de 9. ría lugar a una posición ganada

210
para las negras). 1 3 . . . . W/c7 1 4 . En el encuentro Schüssler-Ka­
h3 y en lugar de la j ugad a del petanovic, Nueva York, Open,
texto 14 . . . : c5, con 14. :¡¡¡: b 8 ! y 1 987 el primer jugador intentó
la maniobra ll'l f6-d7-b6 ofrecería 1 0 . 'f!Vc4? ! en lugar de 1 0 . c6.
buenas perspectivas. (Kalinichev.) Prosiguió : 10 . . . . b5 ! 1 1 . c x b6
b) En la p artida Korchnoi­ lll x b6 1 2. 'f!Vb3 i. e6 1 3 . W/c2
Rogui, Génova, 1 987, en lugar 'f!Vc7 14. i. d 3 ( 1 4 . i. e2? 14 . . . .
de 1 1 . . . . li:l c5 !? las negras j uga- ll:l x e4 ! ) 1 4 . . . . lll fd7 ! y las piezas
ron l l . . . . a5 !?, aparentemente activas compensaron la desven­
más activa. Prosiguió: 1 2. 0-0 a4 taj a del peón. 1 5 . 0-0 I! fc8 1 6 .
1 3 . 'f!Vc2 a3 1 4 . b4 c5 ! ( 1 4 . . . . i. e 3 i_ x c3 ! 1 7 . b x c3 'f!V x c3 1 8 .
ltJ xe4? 1 5 . 'f!V x e4 i, x c3 1 6. 'f!V x c6 lll d 4 ! 'f!V a3 1 9 . 'f!Ve2 .i c4 resultó
favorece a las blancas) 1 5 . b5 en una posición sin preocupacio­
.i b7 1 6. n b l c4 1 7 . l:l d l 'f!Vc7 nes de las negras.
con buenas chances para las ne­ 9. . . . c x d4 !
gras . P. e . : 1 8 h3 lll e5 ! 1 9 . b6
liJ x f3+ 20. ,t x f3 'f!Ve5 2 1 . I! b5
'f!Ve6 (Análisis de Korchnoi) .
Además de lo antedicho es
preciso efectuar dos comentarios
más .
9. d x c5 liJ bd7 y en lugar de 1 0 .
c6, las blancas j ugaron 1 0 . 'f!V b4
en la partida Tukmakov-M ark
Tseitlin, U RS S , 1 979. (Véase el
análisis d e Baragar-Vaganian,
segundo capítulo .) 10 . . . . W/c7 1 1 .
.i e3 lll g4 1 2 . i. g5 ll'l gf6 1 3 .
I! e l , sin embargo, las blancas Se ha de aceptar e l sacrificio
podían mantener el empate vía de pieza, por la cual las negras
1 3 . i. e3 li:l g4 14. i. g5 , repitien­ reciben dos peones y gran venta­
do j ugadas. En cambio , por par­ j a en desárrollo.
te del bando negro parece buena
10. exf6 exf6
12 . . . . 'f!V x c5 ! ? P . e.: 1 3 . Wf x c5
11. ll'l e2 lll c6
ltJ x c5 1 4 . i_ x e7 i, x c3+ 1 5 . b x c3
12. i. d2 i. e 6 !
ltJ x e4 1 6 . i, x f8 lll gxf2 1 7 . i. e7
13. 'f!V x b7
( 1 7. I! g 1 ot> x f8 con compensa­
ción satisfactoria por la calidad) 1 3 . 'f!Vd3 .i. f5 1 4 . 'f!Vc4 .i e6
1 7 . . . . ltJ x h I 1 8 . i. h4 i. g4 y las conduce a la repetición de j uga­
blancas no pueden ganar el ca­ d a s . S i n emb argo, las negras
ballo instalado en la casilla h l o pueden mover también 1 7 . . . .
l a s n e g r a s r e c i b e n adecuad a n e8 ! y las blancas están comple­
compensación. tamente trabadas .

21 1
13. ... i. d5 y e n los mutuos apuros de
14. tl.J f4 n a7 t i e rri p o se a c o rd ar o n t a b l as
15. � x a7 ¿¿¡ x a7 (0,5 :0,5). Para las blancas sería
16. tl.J x d5 'ifY x d5 demasiado arriesgada 3 3 . lI x a3
17. i. d3 l:i e8+ � x g2 34. l:i d3 �fl + 3 5 . W c2
18. W dl �e2+ 3 6. tl.J d 2 � x h2 37. n x a5 ,
a causa d e l avance de l o s peones
Podemos pensar con todo de­
del ala rey.
recho que la lucha está práctica­
Podem6s ser testigos de · un
mente decidida, y la victoria es
duelo teórico sobre una conti­
solamente cuestión de tiempo .
nuación relativamente nueva en
Pero las negras, al cabo de unas
la siguiente p artida del match de
j ugad as no encuentran el camino
candidatos al título mundial.
correcto.
18. ... ¿¿¡ c6 Portisch-Nunn
19. b3 i.f8 Match de candidatos, primera
20. ll: c l ¿¿¡ b4 partida
21. ,i x b4 i, x b4 Budapest, 1 987
22. ll: c4 ! .t c3
l. c4 g6
23. W c2 �d6
2. d4 tl.J f6
24. n a4 a5
3. tl.J c3 d5
25. n dt i. b4
4. i. f4 i. g7
26 . .t c4 �c5
5. n e l !?
27. a3 !
27 . ¿¿¡ x d4? n d 8 ; 21. n x d4?
n e2+ .
27 . . . . i, x a3
28. J:i x d4 l:i e2+
Sería más segura 28 . . . . .! b4 !
29. W d l l:i e7??
Tod avía gana 29. . . . lI a2 ! ,
pues a 30. b4 puede responderse
con 30 . . . . n a l + .
30. n d5! � x f2 Con el movimiento temprano
3 1 . l:i d2 �c5 de la torre, las negras, después de
5 . . . . 0-0 podrían pasar a las va­
No se puede dar j aque y se ha
riantes principales. Por ejemplo:
de defender el alfil ubicad o en
6 . ¿¿¡ f3 d x c4 7. e4 i. g4 ó 6 . e3
a3 .
.i e6 7 . ¿¿¡ f3 d x c4 8 . ¿¿¡ g5 i. d5 9.
32. l:i d5 �f2 e4 (Véanse las p artidas Feuers-

212
tein-Simaguin y Andersson-Sax 9. e5 !
del capítulo 3). Sin embargo,
N unn acepta el reto y entra en Seguramente se trata de una
una variante todavía no analiza­ innovación cuidadosamente pre­
da por los teóricos. parada respecto a 9. f3 , practica­
da hasta ese momento. Con esta
5. ... dxc4 última las negras, en el encuen­
6. e4 !
t r o L i n T a - K o u at l y , D u b ai
Más exigente que la prudente (Olimpiada), 1 986, igualaron con
6. e3. 9 . . . . '1W x c5 1 0. lb b5 i.e6 1 1 .
6. . . . c5 '1Wb3 a6 1 2 . tb a3 i_ x c4 1 3 . l::l: x c4
7. d x c5 '1W a5+ 1 4 . � d 2 '1Wh5 1 5 . tb e2 b5
( 1 5 . . . . t2J c6 ! ) 1 6. ll e l lb bd7 .
No obstante, 7. d5?! b5 ! favo­
rece a las negras. 9. . . . t2J fd7

7. . . . '1Wa5 Tanto 9 . lb e4? 1 0 . '1W a4 !


Y n at u r a l m e n t e , no 7 . . . . '1W x a4 1 1 . lb x a4 i. d7 1 2 . i. d 5 ,
'tW x d l +? ! , porque 8 . ll x d l lb a6 como 9 . . . . lb h5? 1 0 . i. d 2 ! 11W xc5
(8 . . . . i. e6? 9. lb d 5 ! ) 9. i_ x c4 1 1 . lb d5 son desfavorables a las
iliJ x c5 1 0 . e5 tb h5 1 1 . ·i. e3 tb e6 negras .
( 1 1 . . . . t2J d7 1 2 . e6 es desfavora­ 1 0 . t2J f3 lb x c5? !
ble a las negras y 1 1 . . . . i. e6 1 2 .
i. b5+ t2J d 7 1 3 . lb f3 ya es críti­ Sería mej o r 1 0 . . . . lb c6 ! ya que
ca) 1 2. i. b5+ 'it> f8 1 3 . lb f3 ofre­ 1 1 . e6 fx e6 1 2. i_ x e6 'it> h8 no es
ce una decisiva véntaj a de p osi­ peligroso, y 1 1 . '1We2 lb x c5 gana
ción a las blancas. tiempo respecto a la partid a en
cuestión.
8. i_ x c4 0-0
1 1 . 0-0 lb c6
Pierde 8 . . . . lb x e4?? por 9 . 12. lb d5 ! i. e6
'1Wd5 c o n ataque dual a l o s pun­
1 3 . b4!
tos e4 y f7.
Produce una clavada muy mo­
lesta a las negras de la que no
pueden salvarse sin desventaj a.
13. ... l2J x b4
14. tb x e7+ et> h8
1 5 . i. d2 ll ad8

Tanto 1 5 . . . . '1Wb6 1 6 . i_ x e6
fx e6 1 7 . ll b l a5 1 8 . a3 '1Wc7 1 9 .
ax b4 ax b4 2 0 . t2J xg6+ como 1 5 .
'1W a3 1 6 . ll c3 '1W a5 1 7 . i_ x e6 fx e6

213
1 8 . l::! c4 lll cd3 1 9 . � b l decide Miles-Korchnoi
rápidamente l;i lucha. Bruselas, 1 986 (S.W.l.F.T.)
16. _i x e6 fx e6 l. d4 lll f6
1 7 . a3 2. c4 g6
3. lll c3 d5
1 7 . l::! c4 ! sería todavía más 4. lll f3 .i g7
fuerte.
5. e3 0-0
17. ... � x a3 6. b4 b6
18. ;¡::¡ x c5 lll a6 7. .i b2 c5
19. ltJ x g6+ h x g6 8. b x c5 b x c5
20. l::! c2 lLl b4? !
Sería más prudente probar 20 .
. . . .i h6.
21. i, x b4 !
22. �el
2 3 . � e3 !
Amenaza no s o l amente 24.
� x a7, sino también 24. lll g5.
Las negras se salvaron sin pérdi­
da de material, pero se debilitó
su enroque.
23. . . . l::! f5 9. d x c5
24. l::! fcl W g8 Nueva jugada en esta posición,
25. h3 ! b6? en lugar de 9. .E: e l ! o de 9.
ltJ xd5.
Omite la respuesta de su ad­
El gran maestro inglés tiene
versario, aunque 25. . . . a6 26.
fama de gustarle los experimen­
·

l::! c7 .E: d7 27 . .E: c8+ .E: f8 (27 . . . .


tos, sin embargo, esta vez eviden­
·

.E: d8 28 .E: l c7) 28 . .E: xf8+ _i x f8


temente asume un riesgo dema­
.

29. �e4 también es desfavorable


siad o grande, abriend o la diago­
a las negras .
nal a l -h 8 .
26. ltJ d4! .E: x d4
9. . . . tl:l a6
Da lo mismo, ya que después 1 0 . c6
de 26 . . . . l::! xe5 27. lll c6 l::! xe3 2 8 .
10. lll xd5 lLl xd5 1 1 . .i g7 y es
ll:l x e7+ W f8 29. lll c6 ! podrían
posible intercalar 1 1 . . . . ll:l x e3 ! y
abandonar también.
después de 1 0 . cxd5 .E: b8 ! la si­
27. � x d4 .E: x e5 tuación es crítica.
28. � g4
10. ... lll e4 !
y las negras se rindieron ( l :O). 1 1 . tl:l d4 .E: b8

214
12. � e l �a5 20. . . . f6
13. f3 lti ec5 '
2 1 . . . . i_ x c3 am enaza con ga-
14. lti b3 nar pieza debido a la situación
Tal vez en esto confiaban las indefensa de la torre de «a2» y
blancas; sin embargo la presión «de paso» está tejiendo la red en
negra no se reduce . torno al rey enemigo.
14 . . •. �b4 21. �d2 lti c7
15. lt> f2 lLJ x b3 22 . .t a l lti e6
16. a x b3 � x b3 23. lti d5 g5+
17. lil: a2 24. 'it.> h5

1 97
Ahora y a partir de este mo-
mento ya no hay salida.
24. ... lti g7+
25. 'it.> h6 lti f5+
26. et> h5 �bl
27. i. d3 �xhl
Esto gana también, pero más
enérgico sería 27 . . . . lb g3+ y des­
pués de 28. lt> h6, �xh l 29 . h3
_i x h3 !
28. i_ x e5 fxe5
17. . . . d4! 29. h3 'lLi g7+
Abriendo la posición, prácti­ 30. \t> x g5 �h2
camente se decide la lucha. 31. �el lif6 !
32. J. x h7+ \t> x h7
18. e x d4 33. �h4+. lt> g8
19. et> g3 34. l2J xf6+ exf6
Empieza una incursión ex- 35. lt> g6 i.f5+
traordinaria y forzosa. A 1 9 . 36. 'it,> x f6 � f8+
'it> e l , 1 9 . . . . lti b4 acaba inmedia­ 37. lt> e7 �gl
tamente con las blancas . 38. �f2 �el
39. 'it.> d6 � x c4
19. ... i. e5+ 40. c7 lil: f6+
20. \t> h4
y las blancas se rindieron (O: l )
Ahora tampoco se adelanta L a breve p artid a siguiente sir­
por gusto . 20. f4 i_ x c3 2 1 . � x c3 ve solamente para despertar el
� x c3 22. fx c3 lii: b3 gana pieza y ánimo, es más bien un aporte
20. \t> f2 � x a2 ! 2 1 . lLJ x a2 lil: x b2+ para el entretenimiento que una
y las negras conservan su venta­ contribución seria a la "teoría de
j a material. la variante con 5 . � a4 .

215
Kiselev-Kozlov 1 5 . .i, x e4 � b5 1 6 . i. f3 i. a6, o
Moscú, 1 986 1 3 . .t b5 . Si en este momento las
blancas no desean entregar la
l. d4 lb f6
dama y j uegan 14. �d5?, enton­
2. lb f3 g6
ces 14 . . . . .i, x d 3 ! 1 5 . � x a5 !i:J c2+
3. c4 .t g7
1 6. @ d l ltJ xf2 y mate. Después
4. lb c3 d5
de 1 4 . � x b5 lb x b5 1 5 . J. x e4 f5
5. � a4+ .t d7
1 6. i. f3 ( 1 6. i. d5+ e6! ) 1 6 . . . .
6. �b3 dxc4
lb d4 también e s sólo cuestión de
7. � x c4 0-0
tiempo la victoria. El resto de la
8. e4 b5!
partida no requiere comentarios.
9. lb x b5? lb x e4
10. !i:J x c7 lb c6 13 . ... �f5
11. !i:J x a8 �a5+ 14. !i:J x e4 � x e4+
15. i. e3 1 lb c2+
Todo al respecto puede encon­
16. @ d2 �b4+ !
trarse en el análisis de la p artid a
17. @ e2 � b5+
Ubilava-Kenguis (Capítulo 7).
18. @ d2 � x b2
En ésta hemos analizado sola­
19. :!:i: e l lb x e3+
mente 1 2. i. d2. La j ugad a del
20. @ x e3 i. d4+
texto de las blancas es más débil
21. @ f3 � x f2+
y conduce a una rápida catástro­
22. @ e4 �e3+
fe . El único consuelo puede resi­
23. @ d5 .i. e6+
dir en que, de todos mod os, se
llegue al mismo resultado . . . y las blancas capitularon (O: 1 ) .
E n la siguiente partid a las ne­
12. !i:J d2?
gras presentan una importante
innovación y al respecto no nos
abstenemos de añadir un comen­
tario. ¿Es posible que se haya re­
futad o el sistema 3. f3 de la De­
fensa Grünfeld?

Gheorghiu- Granda Zuñiga


Nueva York, Open, 1 987
l. d4 lü f6
2. c4 g6
3. f3 d5
12 . . . . !i:J x d4!
4. cxd5 lb x d5
13. �c7
5. e4 lb b6
A 1 3 . i. d3 gana también 13 . 6. !i:J c3 .i g7
. . . l:i c8 1 4 . � x c8 ( 1 4. � a6? 7. i. e3 0-0
� x c l + ! ; 1 4 . b4 �e5) 14 . . . . J. x c8 8. f4 lb c6

216
9. dS tt:l aS negra en la p artida Doj oian­
t o . .i d4 eS ! Krashenkov, U R S S , 1 986.
Esta j ugad a no ha te ? ido bue­ 14. ... .E: d8?
na fama hasta ahora. Sm embar­
En su análisis, Gheoghiu po_ne
go el j aque d ado por la d ama
un signo de admiración a la J U­
tr ;s los cambios, da un aspecto
gad a de la torre (véase tomo 43
diferente a las cosas.
del Informad or) . Sin embargo,
11. i_ x eS parece que aquí se trata de un
análisis de «cinco minutos». A
l l . fx e5 'i!f h4+ 1 2 . g3 'i!Ye7 1 3 .
1 4 · · c5 indica 1 5 . d6 cxd4 1 6.
tt:l f3 .i g4 ofrece buen contraJ_ ue­
d x �7 .E: e8 1 7 . tt:l d 5 tt:\ x d 5 1 8 .
go. En cambio sería muy malo
exd5 .E: x e7 1 9 . b4 ! :§: x e5+ 20.
l l . ,i x b6? ax b6 1 2. b4 a causa
\t> d2, con ventaj a blanca. Pero
de 1 2 . . . . e x f4 1 3 . 'i!Yc2 'i!Y h4+ 14 .
está bien claro que en esta op-
@ d l 'i!ff6 1 5 . b x a5 'lW x c3 . . , J. ugan d o 1 8 · · · · A
cwn "' f5 '. , en lu-
ll. ... i_ x eS gar d e 1 8 . . . . .E: � e y7 , las negras
12. fx eS obtienen una p osic10n casi_ gana­
da.
200....E.-
.- ."""'
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�-;;:;;:;%.,.--;
- -
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�0 % :-
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· W,J

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. ... . . ... . ,
V,• m • • •
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m &_ t::. m" m
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t::. D m m" n
� m m � � :t(
12. . . 'i!Yh4+ ! Ahora se amenaza 1 9 . . . . .i e4 .
.

Prácticamente este j aque es l_a Después de 1 9 . .i g2 'f1. xe7 2º·


misma mej ora forzando � n debi­ tt:l f3 puede moverse tambié � 20.
litamiento . Su importancia la ve­ . . . .i e4 ! y 2 1 . d6 puede replicar-
remos a continuación. se con 2 1 . i_ xf3 . .,
Gheorghiu a 1 4 . . . . c5 ! tambien
'i!Ye7
evalúa favorable a las blancas l �.
13. g3
14. 'iVd4
'i!Yf2 pero según demuestra la si-
14 . b3 'i!f xe5 15 . .E: e l f5 ! 1 6. guiente alternativa, 15 . · · · tt:l ac4
, ·

lL\ f3 'i!Ye7 1 7 . e5 .E: d8 ! 'i!Y c2 c6! 1 6 . tt:l f3 .i g4 1 7 . .i g2 f5 ! ! 1 8 . d6


19. d6 .E: x d6 20 . .i e2 � d8 2 1 . 'i!Yg7, la situación rn�gra es m � ­
0-0 .i e6 resultó en supenondad _ cho mej or. Este ha sido el «ana-

217
lisis absoluto en 5 minutos», ya No sirve 1 9 . . . . � x c4 debido a
que en 5 minutos más se refutan 20. exf7+ 'i!i f8 2 1 . �h8+.
todas sus alternativas .
20. :§: x f3 � x c4
Después de esta pequeña des­
21. �f6 e x d5
viación vamos a seguir con el
22. � e6+ @ hS
análisis de la partida.
23. � e5+ @ gS
24. � e6+ 'i!i hS
15. b4 t'Ll ac4 !
16. t'Ll f3 .t g4 Se acordaron tablas (0,5 :0,5)
17. j_ x c4 j_ x f3 porque a 25. :§: f7 � x c3 26. e5
18. 0-0 � x b4 no puede contestarse con 26 . . . .
19. e6 fx e6 � a l +? sino 26 . . . . �e3+ ! .

218
Lista de las partidas por o.-den alfabético

ADORJAN - Dzindzihasvili, Forintos, Ftacnik,


Karpov, Keene, L. Portisch, Rash­
kovsky, Scheichel, A. Schneider
AGZAMOV - Gulko
ANDERSSON - S ax
BALAS HOV - Smislov
BARAGAR - Vaganian
BAGIROV - Tukmakov
BARCZAY - Hybí
BOH M - Timman
B ROWNE - Kavalek
R . BYRNE - Fischer
CHANDLER - Popovic
D E WIT - Ree
DUCIC - Jansa
DRASKO - Z. Nikolic
DZINDZI HASVILI - Adorj án
EPERJESI - Szymczak
ESTRIN - Kuncevic
FERNANDEZ GARCIA - Miles
FEUERSTEIN - Simaguin
FISCHER - R. Byrne, Petrosian
FORINTOS - Adorj án, Sax
FTACNIK - Adorj án
G H EORG H IU - Korchnoi, Grand a
G RANDA - Gheorghiu
GROSS - Schmidt
GULKO - Agzamov
GUTMAN - Polugaievsky
HAIK - Kouatly
H U LAK - P. Nikolic
HUBNER - Kasparov, Kavalek
HYBL - Bárczay
I S KOV - Jansa
IVKOV - S ax
JANSA - Ducic, Iskov
YUNIEV - Polovodin
Y U S U POV - Timman
KARPOV - Adorj án, Kasparov, Timman
KASPAROV - Hübner, Karpov, Nunn, Wegner
KAVALEK - Browne, Hübner
KAZILARIS - S ax
KEENE - Adorj án
KENGU I S - Ubilava
KIS ELEV - Kozlov
KORCHNOI - Gheorghiu, Miles, Petrosian
KOUATLY - H aik, Seregni
KOZLOV - Kiselev
KOZUL - Polajzer
KRINIC - Radojcic
KUNCEVIC - Estrin
LPUTIAN - Tukmakov, Petursson
MARTINOVIC - Timman
MASLO V - Polovodin
MECKING - Ree, S osonko
MILES - Fernández García, Korchnoi
P. NIKOLIC - Hulak
Z. NIKOLIC - Drasko
NUNN - Kasparov, L. Portisch
PARTOS - Stanciu
PETROSIAN - Fischer, K orchnoi
PETU RSSON - Lputian
PLACH ETKA - Tukmakov
POLAJZER - Kozul
POLOVODIN - Maslov, Yuneiev
POLUGAIEVSKY - Gutman
POPOVIC - Chandler
L. PORTISC H - Adorj án, Nunn
RADOICIC - Krnic
RAS H KOVSKY - Adorj án
REE - De Wit, Mecking
RIBLI - Smejkal, Timman
SAX - Andersson, Forintos, Ivkov, Kazi-
laris, Smejkal, Spassky
SCHEICHEL - Adorj án
S C H M I DT - Gross
A. SCHNEIDER - Adorj án
SEREGNI - Kouatly
S MEJKAL - Ribli, S ax
SOSONKO - Mecking
STANCIU - Partos
SIMAGUIN - Feuerstein
S M IS LOV - Balashov
S P A S S KY - S ax
SZYMCZAK - Eperjesi
TI MMAN - Bohm, Yusupov, Martinovic, Kar-
pov, Ribli
TUKMAKOV - Baguirov, Lputian, Plachetka, Uhl-
mann, L. Zaicev
U H L M ANN - Ttikmakov
UBILAVA - Kenguis
VAGANIAN - Baragar
WEGNER - Kasparov
l . ZAITS EV - Tukmakov