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Montevideo, 21 de junio del 2021

A la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo:

El día 18 de junio del presente año, luego de la aparición con vida de Andrea Panini, el
Instituto Nacional de las Mujeres publicó en sus redes sociales un comunicado explicitando
el recorrido por los servicios de atención de ese Instituto por parte de la víctima, ante
cuestionamientos sobre el accionar de la institución. La publicación contenía el nombre de
la usuaria, las fechas donde fue atendida y las locaciones donde se le brindó asistencia.

En esta publicación el Inmujeres, instituto rector de las políticas de género de este país,
atenta contra la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida libre de Violencia
basada en Género, donde quedan reconocidos por ley los derechos específicos de las
víctimas, entre ellos se establecen el respeto a la intimidad y a la confidencialidad. En este
posteo el Inmujeres también viola el Protocolo de Actuación de la Red de Servicios de
Atención a la Violencia basada en Género1 donde se explicita que la atención que se brinda
a las víctimas es confidencial.

Según la Ley de Protección de Datos Personales, los datos objeto de tratamiento no podrán
ser utilizados para finalidades distintas o incompatibles con aquellas que motivaron su
obtención. Consideramos que los datos obtenidos con el fin de atender y prevenir
situaciones de violencia no deben ser utilizados para informar sobre el accionar de esa o
cualquier otra institución.

En la normativa jurídica del país se define la violencia institucional contra las mujeres como
toda conducta de cualquier autoridad, funcionario o personal público o privado, que tenga
como fin afectar los derechos y libertades fundamentales de las mujeres, así como dificultar
el acceso a las políticas y servicios destinados a prevenir, atender, investigar, sancionar y
erradicar las manifestaciones de violencia.En este caso el Inmujeres afectó los derechos
antes mencionados consagrados por ley y erosionó la legitimidad de la institución frente a
otras posibles víctimas que vean su confidencialidad en riesgo.

El Inmujeres con este acto ejerció la revictimización o victimización secundaria, que es lo


que emerge de la relación con los servicios de atención, por ejemplo cuando la víctima tiene
que someterse a situaciones que agravan su daño causado por la exposición. La
revictimización agrava la afectación y se suma a la ya generada por la violencia sufrida.
Esta situación supone un peligro adicional ya que está probado que la revictimización inhibe
las posibilidades de que otras víctimas denuncien o directamente fomenta la retractación2.

El Inmujeres fue creado por la Ley Nº 17.866, y es el ente rector de las políticas de género
que debe garantizar el respeto de los derechos humanos de las mujeres. Debe velar por el
cumplimiento de los compromisos internacionales que el país ha suscrito en materia de
género, que Uruguay ha ratificado en su totalidad, como la Convención sobre la eliminación

https://www.gub.uy/ministerio-desarrollo-social/sites/ministerio-desarrollo-social/files/documentos/publ
icaciones/Protocolo%20de%20intervenci%C3%B3n%20en%20situaciones%20de%20VBG_web_1.pd
f
2
https://uruguay.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/protocolo-violencia_domestica_y_sexual.pdf
de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará).
Por medio de la Convención de Belém do Pará, los Estados Parte acordaron que la
violencia contra las mujeres es una ofensa a la dignidad humana y una manifestación de las
relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. La convención
establece tres ámbitos de perpetuación de la violencia: en la vida privada, en la vida pública
y perpetrada o tolerada por el Estado.

Con profunda preocupación es que le solicitamos a la Institución Nacional de Derechos


Humanos en su rol de defensoría, promoción y protección de los derechos humanos ante el
Estado para todas las personas, que tome cartas en el asunto, iniciando una investigación
sobre el tratamiento de la información de una usuaria de los servicios del Inmujeres en las
redes sociales de la institución. Asimismo solicitamos se haga una revisión de los
Protocolos de Atención a las víctimas de violencia basada en género y el tratamiento de los
datos; así como también de los protocolos de comunicación y uso de redes sociales del
instituto.

Representante Nacional Ana Olivera


Representante Nacional Camila Pérez
Representante Nacional Cecilia Bottino
Representante Nacional Dayana Pérez
Representante Nacional Inés Cortés
Representante Nacional Laura Caffaro
Representante Nacional Lilián Galán
Representante Nacional Margarita Libschitz
Representante Nacional Martina Casás
Representante Nacional Micaela Melgar
Representante Nacional Verónica Mato
Senadora Graciela Villar